
La crítica buraiha al imperialismo y nacionalismo japonés
A principios del siglo xx varios autores ueron especialmente críticos con el Gobierno japonés. Por ejemplo, Mori Ōgai y su recopilación En construcción (1909) destacaron como una temprana respuesta a las constantes políticas de censura. El autor expresaba rechazo no solo hacia estas medidas, sino también hacia la nueva modernidad. De orma similar, Mi individualismo (1914) de Natsume Sōseki es un ensayo que rezuma deseos y anhelos por una mayor libertad, pero con una visión más optimista de la progresiva globalización. En general, muchos escritores de la posguerra meditaron sobre el convulso pretérito y acerca del advenimiento sociopolítico de Japón, como Ango Sakaguchi con Sobre la decadencia (1946) y Yukio Mishima con El sol y el acero (1967). Si bien, mientras Mishima estaba comprometido con los valores marciales que de nieron su érreo patriotismo, Sakaguchi rechazaba los convencionalismos que estancaban a Japón en su pasado belicista y que entorpecían su pujante uturo.
«Aunque temblaba de miedo por las explosiones y las bombas incendiarias, sentía una uerte excitación ante la destrucción desen renada; pese a todo, ha sido en esos momentos cuando mi amor y mi nostalgia por ser humano han sido mayores ».
Ango Sakaguchi, en Sobre la decadencia (trad. de Lucía Hornedo Pérez-Aloe, Satori, 2020).
De hecho, en relación con este último autor, se ha hablado mucho de la escuela buraiha ( 無頼派 ) y los narradores de la decadencia social, la crisis de identidad y la disolución existencial. Entre estos destacaron, junto a Sakaguchi, dos grandes guras: Osamu Dazai, con obras recopilatorias como Recuerdos (1933) e Indigno de ser humano (1948), y Sakunosuke Oda, con obras como El signo de los tiempos o Kanōsei no bungaku (ambas de 1946), que destilaban un cierto existencialismo, nihilismo, estoicismo y una clara atiga intelectual. Se trataba de la misma predilección literaria que ya mostraban autores como Ryūnosuke Akutagawa, con Vida de un idiota y otras con esiones y Engranajes (ambas de 1927). Y es que, pese a que las desgracias de algunos de estos escritores se idealizaron, lo cierto es que ueron personas atormentadas por una época sumamente oscura y cruenta.
«“¿Qué ocurriría si estallase la guerra?” describí en otra ocasión lo terrorí ca que podía llegar a ser, peor que un terremoto, una tempestad, un incendio, peor incluso que el padre de uno. Si hubiera guerra, me escaparía a las montañas […] ».
Osamu Dazai, en Recuerdos (trad. de Fernando Cordobés, Satori, 2021).
E , u p J p qu p us sol « h u », us sangu n s « h g ». D qu , gu u p g j p u , h qu j p , p p qu h y . D , u j p gu gu u p . Ah b , p gu p gu á p , y qu g
– –