Traducción del noruego de
Cristina Gómez-Baggethun
Título original: Sult © Minuskel forlag, 2019 Published in agreement with Casanovas & Lynch Literary Agency © De la traducción: Cristina Gómez-Baggethun © De esta edición: Nórdica Libros, S. L. Avda. de la Aviación, 24, bajo P 28054 Madrid Tlf: (+34) 917 055 057 info@nordicalibros.com Primera edición: mayo de 2021 ISBN: 978-84-18451-31-7 IBIC: FX Thema: FX Depósito Legal: M-11565-2021 Impreso en España / Printed in Spain Edelvives
Corrección ortotipográfica: Victoria Parra y Ana Patrón Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesitafotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.
PRIMERA PIEZA
Fue en la época en la que vagaba pasando hambre por Christiania, esta extraña ciudad que nadie abandona hasta quedar marcado por ella…
En cuanto abrí los ojos, y por vieja costumbre, empecé a preguntarme si aquel día me tendría reservada alguna alegría.
En los últimos tiempos había pasado algunos aprietos: una tras otra, mis pertenencias habían acabado en manos del prestamista.
Llevaba todo el verano refugiándome en el parque de palacio, donde escribía artículos para los periódicos, con frecuencia sobre los temas más peregrinos, que me suponían muchas horas de esfuerzo y nunca me publicaban.
C I I I I Ñ I
Bajé sigilosamente las escaleras para no llamar la atención de mi casera.
I … Ñ I I
Hacía un par de días que había vencido mi alquiler y ya no tenía con qué pagarlo.
Eran las nueve. Las voces y el traqueteo de los carros llenaban el aire, un tremendo coro matinal entremezclado con los pasos de los viandantes y los chasquidos de las fustas de los cocheros.
Aquella ruidosa actividad por todas partes me reanimó de inmediato, y me fui sintiendo cada vez mejor.
La impresión de la alegre mañana me sobrecogió, y empecé a tararear de alegría, sin ningún motivo concreto.
Vagaba sin preocupación alguna.
Me detuve en una esquina sin necesitarlo.
Me metí por un callejón en el que no tenía nada que hacer.
Me dejé llevar, impulsado por la alegre mañana.
Me mecía alegremente entre otras personas felices.
ekstraside filler.
Desde hacía unos diez minutos, iba caminando detrás de un viejo cojo.
Su viaje parecía no tener fin. Quizá se dirigiera exactamente al mismo sitio que yo. En ese caso, lo tendría ante mis ojos todo el camino.
Voy mirando a esta impertinente criatura y llenándome de amargura contra él.
Sin pensarlo más, enfurecido, di tres o cuatro zancadas hacia él.
Para leche, sí. Hum. En estos tiempos escasea el dinero y no sé cómo de necesitado estará usted.
¡Una monedilla para leche!
No como desde ayer, no tengo un céntimo. Pues espere usted aquí, que voy a buscarle algo de dinero.