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GUY BASS ILUSTRACIONES DE

PETE WILLIAMSON Traducción de Miguel Trujillo Fernández


Para mi familia ~ Guy Bass Para mamá, papá y Lynne… ¡Gracias! ~ Pete Williamson

Primera edición: octubre de 2020 Título original: Skeleton Keys. The Haunting of Luna Moon Este libro fue publicado por primera vez por Stripes, un sello del grupo editorial Little Tiger. Maquetación: Endoradisseny Edición: Andrea Puig Dirección editorial: Ester Pujol © 2020, Guy Bass, por el texto © 2020, Pete Williamson, por las ilustraciones © 2020, Miguel Trujillo Fernández, por la traducción © 2020, la Galera, SAU Editorial, por esta edición Josep Pla, 95 08019 Barcelona www.lagaleraeditorial.com Impreso en Limpergraf ISBN: 978-84-246 - 6695-8 Depósito legal: B -10.073-2020 Impreso en la UE Cualquier tipo de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra queda rigurosamente prohibida y estará sometida a las sanciones establecidas por la ley. El editor faculta al CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) para que autorice la fotocopia o el escaneado de algún fragmento a las personas que estén interesadas.


La Llave de La Llave de la Segunda Visión

la Realidad

La Llave del Puertominio

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La Llave de la La Llave de las

La Llave del Reino

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Huidas Rápidas

Posibilidad

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aludos! ¡A los mequetrefes, los papanatas y los repanchingados! ¡A los imaginarios y los inimaginarios! A los vivos, a los muertos y a todos

los que están en medio. Mi nombre es Keys…

Skeleton Keys. Hace ya mucho tiempo, yo era un AI... un amigo imaginario. Pero, por algún milagro de una imaginación desbocada, ¡de pronto me volví tan real como tus propias rótulas! Me convertí en inimaginario. Hoy en día siempre tengo una cuenca del

ojo vigilante por si pudieran aparecer nuevos amigos inimaginarios en alguna parte. Y es que estos fantabulosos dedos que tengo son capaces de abrir puertas a cualquier parte y más allá, hacia mundos ocultos… lugares secretos… puertas hacia el reino ilimitado de la imaginación. Creedme, el viejo señor Keys ha abierto más puertas que todas las galletas que os hayáis comido… ¡y cada puerta me ha conducido a una aventura que haría que cualquier cabeza


se pusiera a girar sobre su cuello! Las historias que podría contaros… Pero, por supuesto, ¡las historias son la razón por la que estáis aquí! Bueno, pues sentaos y poneos cómodos, porque tengo una historia alucinante que hará que vuestros pensamientos salgan corriendo para ponerse a cubierto. Esta historia es tan verdaderamente increíble que, increíblemente, debe de ser verdadera. Nuestra historia comienza hace muchas lunas en la Mansión Macilenta, una casa gigantesca y oscura muy lejos de cualquier parte. En la Mansión Macilenta vivía un


muchacho. Ese chico estaba solo, sin nadie que se ocupara de él, y su única compañía era su imaginación desbocada. Resulta que la Mansión Macilenta era tan solitaria como la oscuridad, así que, con el tiempo, el muchacho se imaginó que tenía un amigo. Nombró a su AI «señor Malarkey», porque un amigo fantabuloso, por muy imaginario que sea, se merece un nombre fantabuloso. El señor Malarkey era una criatura curiosa: tan redondo como un huevo, tan espléndido como un cielo estrellado y a rebosar de hechizos mágicos y trucos alucinantes. Y, de inmediato, hizo que el chico se sintiera mucho menos solo. Entonces, en una noche fatídica de luna llena, el muchacho se imaginó a su amigo de una forma tan intensa que sucedió algo impresionante: ¡el señor Malarkey se volvió tan real como vuestras narices! Los hechizos y los trucos del señor Malarkey eran todavía más mágicos y alucinantes en la vida real, y lo único que le importaba era


que su amigo fuera feliz, más feliz que si estuvieran en Navidad. Pero el chico no era feliz. Resulta que le caía bien el señor Malarkey cuando estaba en su cabeza, pero, en cuanto su AI se volvió real, algo cambió. El muchacho se dio cuenta de que no quería tener que compartir su casa con nadie; aunque fuera un producto de su propia imaginación. Aunque la mansión era lo bastante grande para los dos (lo bastante grande para un centenar de señores Malarkeys), el muchacho quería volver a estar solo. Así que expulsó a su amigo inimaginario de la Mansión Macilenta y le prohibió que regresara jamás. Pero, como el pobre señor Malarkey no tenía ningún otro lugar al que ir, simplemente se desvaneció en una nube de tristeza y nunca más se lo volvió a ver. Con el tiempo, el muchacho creció hasta convertirse en hombre, y el hombre se convirtió en un anciano. A pesar de sus esfuerzos, el anciano no había conseguido pasar la vida solo. Tenía una familia, aunque


les recordaba tan a menudo como podía que preferiría que no estuvieran allí. Estoy seguro de que estáis completamente ansiosos por conocer al muchacho que pasó a ser conocido como el viejo señor Moon. Pero, vaya, ¡eso es tan imposible como ver a una vaca volando! Y es que hay una cosita sobre ese hombre que no os he contado… El viejo señor Moon está más que muerto. Solo la nieta del anciano, Luna, lo sintió cuando se marchó. Y es Luna Moon quien podría ser la llave que desvele el misterio de esta historia absurda pero cierta, pues pueden ocurrir cosas extrañas cuando la imaginación se desboca… Vamos a unirnos a Luna y al resto de la familia en La Mansión Macilenta. Estamos en mitad del invierno, y la familia del viejo señor Moon se ha reunido para presentarle sus respetos. Puede que el funeral ya haya terminado, pero desde luego la historia del anciano todavía no lo ha hecho…


CAPÍTULO UNO

ESTÁ MEJOR MUERTO (DESPEDIDA AL VIEJO SEÑOR MOON)


Árbol genealógico de la familia Moon Viejo señor Moon Ray Moon - Dawn Moon Luna Moon

Sonny Moon

Summer Moon

Meriwether Moon


«Una historia aguarda detrás de cualquier puerta». SK

E

staba cayendo la noche mientras la familia Moon bajaba la colina cubierta de nieve

que llevaba desde la capilla hasta la casa. Luna Moon observaba las volutas de su aliento que le salían de la boca mientras seguía a su familia a cierta distancia. —Qué funeral tan emocionante —declaró su madre—. ¡Llevaba años sin reírme tanto! —¡Me pasaría toda la noche bailando sobre la tumba del viejo! —añadió su padre. —¡Qué divertido! —dijo entre risas el tío Meriwether—. Solo hay una cosa mejor que decir adiós… 9


—… ¡y es decir hasta nunca! —completó la tía Summer. Luna observó como su tía abría la puerta grande y chirriante de la casa y todo el mundo se sacudía la nieve de las botas antes de entrar en el enorme e imponente vestíbulo, riendo y bromeando. —¿Podemos repetirlo mañana? —preguntó el hermano de Luna, entrando en la mansión. Al igual que sus padres, Sonny tenía el pelo dorado y parecía que acababa de llegar de unas vacaciones. Luna, sin embargo, era tan blanca como el papel, con unos ojos faltos de sueño y una media melena de puro pelo blanco. Era todavía más blanco que la rata mascota de Luna, Simon Parker, que se encontraba sobre su hombro. —El abuelo se ha muerto, Simon Parker, ¡y todo el mundo se alegra por ello! —le dijo Luna a la rata, quedándose rezagada en el umbral de la puerta—. Ya sé que no es que fuera muy agradable, pero era mi abuelo de todos modos. 10


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