Un hijo virtuoso (y un ensayo sobre la reescritura de rabia)
Mesa, Jaime
Intento extasiarme con el partido, más, más, cada vez más, aunque mi cerebro me manda señales para advertirme que este cosquilleo que ahora siento, este espectáculo que se promete como lo máximo por los siglos de los siglos, el enfrentamiento entre dos seres que por la televisión se han vuelto mitológicos, se terminará tan pronto alguien anote una carrera. Pero siempre está la oportunidad de un extrainning, como hoy, de que la tarde no acabe, de que el día sea perpetuo.