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En este último cuatrimestre, una vez más, el Club Porsche España ha sido escenario de innumerables momentos memorables. Actividades, encuentros y experiencias que han permitido a nuestros socios disfrutar no solo de la pasión por Porsche, sino también de las personas.
Uno de los aspectos que más orgullo nos genera como Junta es comprobar que muchas de estas actividades han sido diseñadas, impulsadas y lideradas por los propios socios. Esa implicación directa aporta un valor difícil de replicar desde fuera: cercanía, personalización, dedicación y autenticidad.
Al recorrer las páginas de esta revista, uno toma verdadera conciencia de lo que hemos construido juntos. Las fotografías, los relatos y, sobre todo, las expresiones de disfrute reflejan una realidad muy clara: el Club es hoy una comunidad viva, cohesionada y profundamente implicada.
Como ya comentamos en los encuentros de Navidad, nuestra visión estratégica no pasa por crecer en cantidad, sino por seguir creciendo en calidad. Nuestro foco está —y seguirá estando— en la satisfacción del socio, en mejorar y evolucionar constantemente el nivel del servicio prestado y en reforzar aquello que hace del Club Porsche España algo verdaderamente especial. No se trata tanto de ser más grandes, sino de ser más excepcionales.
En este contexto, y con el objetivo de preservar esa excepcionalidad, hemos considerado adecuado cerrar el cupo de socios, estableciendo un límite que nos permita seguir ofreciendo experiencias de alto valor, cercanas y diferenciales, y mantener intacta la esencia del Club.
Afrontamos el cierre de nuestro primer mandato con la felicidad del trabajo bien hecho, pero también con la ambición intacta de seguir empujando. Nuevos retos, nuevas metas y nuevos escenarios —muchos de ellos aún por imaginar— nos esperan. Si algo ha demostrado este Club y esta Junta es la capacidad de superar expectativas, y es precisamente esa actitud la que seguiremos ofreciendo en los próximos años.
Gracias por formar parte de este camino.
Javier Aguilar Guindulain Presidente



Organiza: Porsche Club España

La Alps Xperience 2025, celebrada del 10 al 14 de septiembre, se convirtió en una de las travesías más memorables del año para la familia Porsche Club España. Fueron cinco días en los que la conducción, la elegancia y la aventura se entrelazaron con la majestuosidad de los Alpes, creando una experiencia que difícilmente podremos olvidar.
Desde el primer instante, quedó claro que este viaje estaba diseñado para aquellos que entienden la conducción como un arte. La combinación de carreteras legendarias, hoteles excepcionales y paisajes que parecían irreales marcó el tono de una edición especialmente inspiradora.
Nuestra llegada a Múnich inauguró una jornada donde la emoción comenzó a tomar forma. El traslado privado hacia Innsbruck nos permitió adentrarnos en el corazón del Tirol, donde el imponente Interalpen-Hotel Tyrol, elegido como el
mejor hotel de Austria y recientemente galardonado con una Estrella Michelin en 2025, nos recibió con la elegancia que caracterizó toda la experiencia.
En este mismo hotel se realizó la entrega de acreditaciones y la presentación oficial del programa. Rodeados de vistas alpinas y de un ambiente de expectación compartida, descubrimos los fantásticos días que nos aguardaban. La cena de bienvenida a las 21:00 h marcó el inicio de una convivencia que se fortalecería con cada curva del viaje.
El jueves 11 de septiembre amaneció con la primera gran aventura: la Ruta Grossglockner. Tras el desayuno, los motores despertaron a las 09:00 h para dirigirnos hacia una de las carreteras alpinas más emblemáticas del mundo. La Grossglockner Hochalpenstrasse, con su trazado serpenteante y sus panorámicas infinitas, nos ofreció una de las experiencias más impresionantes del viaje.


El recorrido desde Fusch hasta Heiligenblut fue una auténtica clase magistral de disfrute al volante. Los cambios de altitud, los miradores naturales y la sensación de estar atravesando una postal viva hicieron que cada kilómetro quedara grabado en la memoria. A las 13:30 h recuperamos fuerzas con el almuerzo y, por la tarde, emprendimos el retorno hacia Innsbruck por una ruta paisajística que nos permitió relajarnos y saborear la esencia alpina.
La cena del jueves en el hotel cerró un día cargado de emociones. Entre risas y conversaciones, los socios compartieron las primeras impresiones y definieron la jornada como un inicio difícil de superar… aunque el viernes se encargaría de demostrar que aún quedaba mucho por vivir.
El Passo dello Stelvio, protagonista del viernes 12, cumplió todas las expectativas. Tras el de-
sayuno, a las 09:00 h iniciamos la ascensión hacia uno de los puertos más legendarios del planeta. Diseñado en 1820 y finalizado en 1825, el Stelvio es un desafío técnico en toda regla: sus curvas cerradas y rampas pronunciadas exigieron precisión, tacto y respeto al volante.
Las vistas fueron absolutamente cinematográficas. Glaciares, crestas nevadas y valles profundos enmarcaron una conducción intensa, emocionante y profundamente gratificante. A las 13:30 h realizamos la parada para el almuerzo, comentando entre todos la magnitud del paisaje y la belleza del trazado histórico.
La tarde nos devolvió a Innsbruck mediante una ruta panorámica relajada, con tiempo libre para disfrutar de las magníficas instalaciones del Interalpen-Hotel Tyrol antes de la cena. Fue un día que combinó técnica, adrenalina y paisajes








que difícilmente se borrarán de nuestras retinas.
El sábado 13 llegó con un cambio de registro, pero no de intensidad. Era el día dedicado a la James Bond Xperience , una inmersión total en el universo del agente 007. Tras el desayuno, iniciamos a las 09:00 h una ruta espectacular hacia Sölden por la Gletscherstraße, una de las carreteras más altas y escénicas de Europa.
La visita a 007 ELEMENTS , construida dentro de la propia montaña, resultó impactante. El recorrido au-
diovisual, la arquitectura futurista y las vistas de altura generaron una atmósfera perfecta para los amantes del cine y la aventura. La comida en ruta a las 13:00 h nos permitió seguir compartiendo sensaciones antes de regresar a Innsbruck para una visita turística y una tarde libre.
La cena de despedida a las 21:00 h puso el broche final a un viaje que ya se sentía legendario. Fue un momento de celebración, de brindar por la amistad y de agradecer la extraordinaria convivencia que se había generado a lo largo de los cinco días.


El domingo 14 amaneció con un ambiente de nostalgia dulce. Tras el desayuno a las 08:00 h, llegó el momento de hacer el check-out y realizar el traslado hacia el aeropuerto. El viaje llegaba a su fin, pero cada participante regresó con algo más que recuerdos: volvió con sensaciones, imágenes y experiencias que permanecerán durante años.
La Alps Xperience 2025 fue mucho más que una ruta por montaña. Fue una celebración del espíritu Porsche, de la conducción apasionada y de una comunidad que continúa creciendo, viajando y disfrutando unida. Un viaje que, sin duda, ya forma parte de la historia del Club.









Organiza: José Manuel Pita
Galicia Xperience – Tercera Edición volvió a demostrar por qué se ha convertido en una de las escapadas más queridas del Porsche Club España. Tras el éxito de las dos entregas anteriores, los socios regresaron con ganas de reencontrarse con los paisajes gallegos, su inigualable gastronomía y ese espíritu disfrutón que caracteriza a nuestra familia.
El fin de semana comenzó el viernes 26 de septiembre, cuando los participantes fueron llegando desde las 17:00 h al Noa Boutique Hotel, un alojamiento moderno y elegante que ofreció el ambiente perfecto para abrir la experiencia. Tras el check-in y un momento de descanso, a las 19:00 h tuvo lugar la bienvenida oficial y la entrega de acreditaciones, un primer encuentro donde ya se respiraba la ilusión por lo que estaba por venir.
La noche arrancó con una actividad muy especial: la recepción en el Museo Estrella Galicia para disfrutar de un Oktoberfest único. Los socios participaron en una cata de cinco cervezas especialmente seleccionadas, cada una maridada con gastronomía alemana tradicional en la sala de degustación privada. Fue una velada animada, llena de brindis, risas y el ambiente perfecto para abrir el fin de semana. A las 23:00 h, el grupo regresó al hotel para descansar y prepararse para un sábado lleno de emociones.

El 27 de septiembre comenzó con un completo desayuno en el hotel antes de iniciar la ruta. A las 09:30 h, los Porsche salieron rugiendo rumbo al punto de agrupamiento en Montesalgueiro, donde el convoy al completo emprendió el primer tramo hacia As Pontes. El paisaje verde, los pequeños pueblos y las carreteras suaves pusieron un marco perfecto para disfrutar del viaje.
A las 12:00 h, en Pena da Revolta, los participantes hicieron una parada para un pequeño refrigerio en un entorno natural espectacular. Allí se continuaron compartiendo anécdotas y fotografías antes de retomar la marcha hacia el pintoresco pueblo marinero de O Barqueiro. Su estampa clásica, las bar-

cas y el olor a mar recibieron a los asistentes, que aprovecharon para pasear y tomar un aperitivo frente al puerto.
A las 14:00 h comenzó el tercer tramo que condujo al grupo hasta el restaurante Lugar de Sixto, donde esperaba un menú gallego inolvidable. Navajas, zamburiñas, pulpo, pescado fresco… una auténtica celebración gastronómica que volvió a demostrar por qué Galicia es tierra de manjares. Fue una comida larga, animada y cargada del mejor espíritu del Club.
Por la tarde, a las 17:00 h, la ruta continuó hacia uno de los lugares más icónicos de la costa gallega: la Playa de las Catedrales. Allí, con la marea baja,







los socios recorrieron sus arcos y formaciones rocosas —no sin mojarse los pies— mientras disfrutaban de un paisaje que siempre deja sin palabras. Fue, sin duda, uno de los momentos más fotografiados del día.
La jornada concluyó con la llegada al Parador de Ribadeo, donde se realizó el segundo check-in del fin de semana. Tras un merecido descanso, la cena de las 20:30 h permitió cerrar el día compartiendo impresiones y preparando el ánimo para la última etapa de la experiencia.
El domingo 28 comenzó con otro desayuno completo antes de embarcarnos en el primer tramo de la última ruta, una carretera tan revirada que —como bromeaban los participantes— “alguien se olvidó de poner rectas”. Fue una mañana especialmente divertida al volante, con un trazado exigente que sacó sonrisas a todos los conductores.
A las 11:30 h se realizó una breve parada en el Complejo O Piñeiral para tomar
un refrigerio y estirar las piernas antes de continuar hacia el tramo final. A las 12:00 h, el convoy emprendió el camino hacia el restaurante donde tendría lugar la comida de despedida.
El cierre perfecto del fin de semana llegó en el Hotel Torre Núñez, cerca de Lugo, donde los asistentes disfrutaron de una comida llena de buen ambiente, agradecimientos y el habitual sentimiento de familia que caracteriza al Porsche Club España. A las 16:00 h, tras los últimos abrazos y fotos, se puso punto final a una edición que dejó claro que Galicia sabe cómo conquistar corazones… y conductores.
La Galicia Xperience 2025 volvió a ser un éxito rotundo: rutas inolvidables, gastronomía excepcional y una convivencia que reafirma por qué estos viajes son de los más esperados del año. Sin duda, la cuarta edición ya se vislumbra en el horizonte con la misma emoción que nos deja esta magnífica experiencia.

La tarde del martes 30 de septiembre quedó marcada como una de las citas culturales más especiales del Porsche Club España. Con el éxito de las anteriores ediciones todavía presente, los socios volvieron a reunirse en torno a una propuesta donde la historia, la arquitectura y el arte se dieron la mano en un escenario incomparable: el Teatro Real de Madrid

El punto de encuentro se estableció entre las 17:30 h y las 17:45 h, frente a la sobria y majestuosa fachada principal. Fue allí donde comenzó a respirarse el ambiente de curiosidad y admiración que acompañaría al grupo durante toda la velada. Este edificio, epicentro de la vida cultural madrileña, se reveló ante nosotros como un libro abierto dispuesto a contarnos tres siglos de evolución artística y política.
La visita guiada dio inicio puntual a las 18:00 h en el Foyer principal, trasladándonos a los orígenes del teatro, que se remontan a 1738, cuando Felipe V inauguró el Real Teatro de los Caños del Peral. Aquella primera construcción serviría de base para el futuro proyecto ambicioso de Fernando VII, quien en 1818 impulsó la creación de un gran teatro lírico capaz de rivalizar con los mejores de Europa. La primera piedra colocada por el monarca marcó el inicio de un sueño arquitectónico diseñado por Antonio López Aguado.
A lo largo del recorrido, descubrimos la pluralidad de vidas que ha tenido este edificio a lo largo de su historia. Supimos que albergó las sesiones de las Cortes Constituyentes en 1814, que fue sede del Congreso de los Diputados en 1841, que bajo el reinado de Isabel II alcanzó su condición de teatro europeo de referencia y que, tras un derrumbe y los avatares de la Guerra Civil, pasó incluso a albergar un polvorín. Fue revelador comprender que, detrás del telón, este monumento ha sobrevivido a guerras, reformas y reinvenciones constantes.
Organiza: Pilar Sáenz
Nuestro agradecimiento a Begoña Espinosa de Gregorio, Responsable del Programa de Visitas del Teatro Real y a su equipo de guías, que nos facilitaron la experiencia y nos hicieron disfrutar del Teatro Real con sus conocimientos y profesionalidad.

Los guías nos condujeron después al período comprendido entre 1966 y 1997, cuando el teatro reabrió sus puertas como auditorio, sede de la Orquesta Nacional de España, y en sus salas se albergó el Real Conservatorio Superior de Música y Escuela de Arte Dramático, hasta llegar al espectacular proyecto de rehabilitación acometido entre 1991 y 1997. La inauguración del actual Teatro Real por Sus Majestades los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía el 11 de octubre de 1997 marcó una nueva era para la ópera en España.
A través de sus pasillos y salas, la visita nos permitió disfrutar de una mirada íntima y casi privilegiada a la grandeza del edificio. Admiramos la majestuosidad de la Sala Principal, la riqueza de los salones históricos y la delicadeza de la decoración, donde conviven siglos de arte, restauración y memoria.

Uno de los momentos más fascinantes llegó con la zona artística y técnica de la visita. La fabulosa caja escénica, bajo cuyo escenario se albergan dieciocho plataformas que permiten gestionar los cambios de escenario con una agilidad prodigiosa. En las zonas de backstage, pudimos observar los movimientos de plataformas, los sistemas de construcción de decorados y la preparación del escenario. En los camerinos, vestuarios y espacios de caracterización entendimos cómo se preparan los artistas antes de salir a escena y como en el Teatro Real se realizan los vestidos y pelucas de los distintos personajes. Todo un universo oculto que sostiene la magia visible del espectáculo. De esta forma descubrimos el Teatro Real de Madrid, que tras la última reforma se ha convertido en uno de los mejores espacios operísticos del mundo.







Cada explicación abría una ventana a un mundo extraordinario: la ingeniería teatral, la precisión del montaje, la coordinación del personal técnico y el valor de la artesanía escénica.
Tomamos consciencia que una representación operística es mucho más que música: es trabajo en equipo, tradición, innovación y un engranaje perfecto donde cada detalle cuenta.
Tras dos horas de recorrido inmersivo, la jornada continuó con una cena en el Restaurante Papagena, ubicado dentro del propio teatro y dirigido por el prestigioso chef Ramón Freixa. Desde sus ventanales, la vista hacia la Plaza de Oriente y el Palacio Real añadió un toque de belleza que convirtió la velada en una experiencia sensorial completa.
La cena fue el cierre del evento en un espacio que propició un ambiente dis-
tendido y conversaciones que giraron en torno al arte, la música, la cultura y la riqueza patrimonial del Teatro Real. Fue un momento perfecto para compartir impresiones, brindar por el regreso de nuestros encuentros culturales y celebrar el conocimiento adquirido.
A las 23:00 h, dimos por concluida una jornada que combinó historia, cultura, arquitectura y gastronomía. Un evento que dejó huella por su profundidad y exquisitez, y que reafirmó el interés creciente de los socios por este tipo de experiencias.
La visita no sólo nos permitió conocer los secretos del Teatro Real, nos recordó que, además de la pasión por la conducción, Porsche Club España también late al ritmo de la cultura, el arte y la historia compartida. Una velada inolvidable que ya anticipa nuevas y apasionantes propuestas.






Mallorca Xperience, celebrada entre el 1 y el 5 de octubre, se convirtió en uno de los viajes más exclusivos y memorables del Porsche Club España. Durante cuatro días, los socios disfrutaron de elegancia, gastronomía y paisajes mediterráneos en un programa cuidadosamente diseñado para descubrir la isla desde sus rincones más auténticos y sofisticados.
La experiencia comenzó el miércoles 1 de octubre, con la llegada de los participantes a la isla por aire o por mar. En el grupo de WhatsApp no faltaron bromas, expectación y la tradicional organización del “picoteo”, como bien acuña José Moraleda. Igual que años atrás, cada socio trajo consigo productos autóctonos de su tierra, dando pie a un recibimiento lleno de sabores, risas y buena compañía.
El jueves 2 de octubre amaneció con el primer gran capítulo del viaje. Tras un desayuno en el hotel, los motores se encendieron para recorrer la Serra de Tramuntana, una joya natural declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las carreteras serpenteantes, las montañas escarpadas y los acantilados imponentes acompañaron una ruta que cautivó desde el primer kilómetro.
En mitad del recorrido aguardaba uno de los momentos culinarios más destacados: el Restaurante Béns d’Avall, merecedor de una estrella Michelin. Situado sobre un acantilado con vistas infinitas al Mediterráneo, su propuesta gastronómica conquistó al grupo mediante una fusión equilibrada entre creatividad, producto local y paisaje.
La tarde continuó con la legendaria ruta de Sa Calobra, considerada una obra maestra de la ingeniería por sus curvas imposibles y su belleza abrupta. Fue una de las carreteras más celebradas por los participantes, que pudieron disfrutarla con calma, técnica y admiración.
El día concluyó con una cena frente al mar en A Popa – Nixe Palace Hotel, donde la luz del atardecer, la brisa marina y un ambiente íntimo marcaron la primera velada conjunta. Fue el cierre perfecto para una jornada que ya auguraba la grandeza del resto del viaje.


El viernes 3 de octubre estuvo dedicado a la inspiración, el deporte y el lujo. La jornada comenzó con una visita privada a la Rafa Nadal Academy, donde los socios accedieron de forma exclusiva al museo del campeón mallorquín. Entre trofeos, imágenes históricas y espacios dedicados al esfuerzo y la superación, el grupo disfrutó de un coffee break rodeado de una energía especial.
A mediodía, la experiencia cambió de ritmo con la llegada a NU Mallorca, un beach club vibrante en el que música, playa y gastronomía se mezclaron en un ambiente sofisticado. Allí, el grupo saboreó un menú de primer nivel y bebidas refrescantes, disfrutando de la esencia más desenfadada de la isla.

Ya entrada la noche, el viaje se adentró en uno de sus momentos más exclusivos: la cena en Cap Rocat, un antiguo fuerte militar convertido en uno de los hoteles más lujosos del mundo. Su arquitectura monumental, su atmósfera serena y su apuesta gastronómica se combinaron para ofrecer una experiencia irrepetible.
El sábado 4 de octubre estuvo dedicado por completo al mar y al motor. La mañana comenzó con una experiencia única a bordo de un Catamarán Eléctrico, cuya navegación silenciosa permitió disfrutar del Mediterráneo en su estado más puro. Entre conversaciones, música suave y una merienda compartida, el tiempo pareció detenerse.










Tras desembarcar, el grupo se dirigió a MotorWorld Mallorca, un espacio que reúne diseño, automoción y gastronomía en un entorno singular. Fue un paraíso para los amantes del motor, que encontraron allí una colección fascinante de vehículos y detalles que rinden homenaje a la historia de la conducción.
La gran clausura del viaje tuvo lugar en el Rooftop Almaq del Hotel Es Príncep, donde una cena bajo las estrellas y con vistas a la bahía de Palma puso el broche final a esta aventura mediterránea. La atmósfera fue elegante, emotiva y celebratoria, con la sensación compartida de haber vivido algo realmente único.
El domingo 5 de octubre, tras el desayuno final, llegó el momento de las despedidas. Aunque el viaje tocaba a su fin, los socios regresaron a casa con recuerdos imborrables, nuevas amistades y la certeza de que Mallorca siempre guarda un rincón especial para el Porsche Club España.
Así concluyó una edición que no solo mostró la isla desde su vertiente más exclusiva, sino que reforzó, una vez más, la esencia del Club: disfrutar del motor, de la cultura y de la buena compañía en entornos extraordinarios.
Un viaje que, sin duda, quedará en la memoria colectiva durante mucho tiempo.
«Lo más bonito de conducir un clásico es la capacidad automática de desconectar y sentirte un alma libre»

Manu Campa es un reconocido pintor, artista del motor y socio de Porsche Club España. Amante incondicional de los clásicos, es dueño de un precioso 911 del 74 naranja que enamora a todo el Club.
«Podría decir que ha sido la experiencia automovilística más especial de mi vida…»

¿Cuál fue tu primer clásico? ¿Cómo llegaste a él?
Pues me casé en 2014, y cumplí el sueño de comprarme un coche clásico. Fue un Volkswagen Escarabajo del 1953… El más antiguo que encontré, con la ventana partida en la parte de atrás. Fue el que me inició en el mundo del refrigerado por aire o ‘Air-Cooled’ tanto en Volkswagen como en Porsche, aficionándome a los 911. Ahí comencé a pintar coches clásicos y comenzó mi trayectoria como amante de estos vehículos.
¿En qué momento te diste cuenta de que preferías tener un Porsche con más de 30 años en el garaje antes que uno recién salido del concesionario?
Siempre he tenido la sensación de que es mucho más romántico, bonito y estético tener un coche clásico, antes que uno moderno. No solo en Porsche si no en cualquier otra marca. Nunca me he planteado un Porsche moderno (en parte porque nunca me lo he podido permitir) y
tampoco lo haría hoy. A mí lo que me gusta son los coches antiguos. Un Porsche moderno es maravilloso, pero no para el tipo de uso que le voy a dar. Me gustan las sensaciones que transmite un coche cuando tienes que trabajarlo tú. Los coches nuevos corren mucho y fácilmente. Corren demasiado y no tienes que trabajar su conducción.
¿Cómo describirías la sensación de conducir un Porsche air-cooled clásico entre el tráfico del día a día?
Sorprendentemente cómodo. Pese a que son coches de más de 50 años, están tan bien resueltos que funcionan casi como uno moderno. Tecnológicamente eran muy avanzados. El otro día le presté el coche a un amigo y me dijo “es como llevar un Golf”, el tamaño le hace especial. Sorprende comparado con las medidas de los coches que hay hoy en día.

¿Qué le dirías a alguien que duda si meterse en los clásicos porque “son caros de mantener” o “muy antiguos”? ¿Cuál es la realidad de tener un coche clásico?
¿Caros de mantener? Rotundamente no. En Porsche es barato mantener y cuidar un Porsche. En el caso de los Air-Cooled o Porsche clásicos casi siempre es girar la llave y arrancar… Es un coche generalmente agradecido. Si lo restauras puedes estar años mejorando y arreglando hasta los últimos detalles.
¿Porsche clásico que más te ha transmitido al conducirlo?
El otro día en Miami, un buen amigo mío, me dejó conducir un Rod Emory 356 Cabriolet Ex-Race Car… Un antiguo coche de carreras. Fue espectacular, literalmente un Kart. Casi sin luna, la cara al viento y una ruta al sur de Miami por las carreteras del sur de Florida. Podría decir que ha sido la experiencia automovilística más especial de mi vida…
¿Qué tiene este 911 naranja para ser tan especial? Solo viéndolo, sabes que es Manu Campa representado en coche: ese estilo clásico, llamativo, colorido. ¿Qué modificaciones le has hecho para que sea aún más personal?
Mi 911 naranja… Sí, cuando comencé con la búsqueda del 911 soñado me iba un poco a la imagen de los coches con los que jugaba de pequeño. Todos esos Martini, Jagermeister… Todas esas ‘Livery’ de coches de carreras de la época me han llamado mucho la atención siempre. Decidí meterme en un naranja, que como tú dices tiene mucha personalidad, para bien y para mal. Quizá es un coche que quizá peca de exceso de macarra, en algunos aspectos. Pero a mí me encanta el hecho de que hacen tributo a esos coches de carreras de hace 50 años. La única modificación que le hice a este coche es básicamente el alerón. Este coche se vendió en San Francisco en el 74 y se modificó en la época para parecer un RS, y yo le he puesto el alerón del RSR, todavía más grande, porque el mío es casi un tributo a los IROC de la época.





La tarde del Karting Endurance 2025 volvió a convertirse en una de las citas más esperadas del calendario del Porsche Club España. Gracias a la colaboración de nuestros amigos y sponsor Parson Super Garage, la carrera de resistencia regresó con más emoción que nunca, reafirmando su estatus de clásico imprescindible para los socios amantes del espíritu racing.
Desde primera hora de la tarde, el ambiente en el Karting Ángel Burgueño era pura adrenalina. A las 16:30 h comenzaba la recepción de los participantes, donde los equipos —cada uno encabezado por un capitán Socio del Club— ultimaban sus estrategias, ajustaban sus cascos y compartían esa mezcla perfecta de nervios y entusiasmo que solo se vive antes de una competición verdadera.
La dinámica del evento retomó su esencia habitual, pero con una gran novedad: los karts de 390cc, los mismos que se emplean en el campeonato profesional del circuito. Con más potencia, mayor igualdad mecánica y sensaciones mucho más exigentes, la edición 2025 prometía ser la más reñida y vibrante hasta la fecha.
A las 17:00 h comenzó el briefing oficial. Un piloto profesional explicó a los equipos las claves del trazado, las mejores trazadas, puntos de adelantamiento y cómo gestionar el kart durante las tres horas de resistencia. Fue una sesión tan didáctica como motivadora, donde incluso los más experimentados tomaron nota de cada detalle.
Tras el briefing se llevó a cabo el pesaje individual de los participantes. Como ya es tradición, el circuito realizó las compensaciones necesarias para igualar pesos y garantizar una competición justa, donde el talento al volante prevaleciera sobre cualquier diferencia física.




A las 17:30 h arrancó la clasificación, un preludio frenético de entre 15 y 30 minutos en el que los equipos buscaban marcar el mejor tiempo posible. Fueron instantes llenos de intensidad, adelantamientos medidos al milímetro y vueltas rápidas que anticipaban una carrera muy disputada.
A las 18:00 h, con la parrilla definida, dio comienzo la gran batalla: tres horas de resistencia, estrategia y trabajo en equipo. Cada equipo organizó relevos de 30 a 60 minutos, asegurándose de que todos los pilotos completaran al menos una tanda obligatoria. La resistencia no era solo de los karts, sino de la concentración, la constancia y la coordinación entre compañeros.
La igualdad entre los karts de 390cc permitió luchas rueda a rueda durante
casi toda la carrera. Hubo adelantamientos espectaculares, remontadas memorables y un ritmo constante que mantuvo al público y a los propios equipos en vilo hasta el último minuto. El espíritu competitivo estuvo presente en cada curva, pero siempre desde la deportividad que caracteriza al Club.
Cuando el reloj marcó las 21:00 h, la bandera a cuadros ondeó poniendo fin a tres horas de esfuerzo, estrategia y pasión. Los rostros de los participantes lo decían todo: cansancio físico, sí, pero también una enorme satisfacción por haber formado parte de una prueba exigente y emocionante.
Acto seguido se celebró la entrega de trofeos, en la que se reconoció a los equipos que lograron subir al podio








tras una competición impecable. Entre aplausos y fotografías, la camaradería volvió a imponerse y todos celebraron juntos los mejores momentos del día.
La jornada culminó con la cena, donde los participantes compartieron anécdotas del trazado, adelantamientos épicos y momentos de tensión vividos en pista. Fue un cierre perfecto para un evento que, una vez más, combinó el lado más racing del Club con su habitual ambiente de familia.
A las 22:30 h se dio por finalizado el Karting Endurance 2025, una edición marcada por la igualdad mecánica, la intensidad de los 390cc y la pasión de unos socios que hacen grande esta tradición año tras año. Sin duda, ya contamos los días para volver a oír rugir los karts en la próxima edición.




La jornada dedicada a los clásicos de Porsche volvió a brillar con luz propia en el calendario del Club.
Bajo ese sello de elegancia, tradición y pasión que nos define, los socios se reunieron en un evento muy especial concebido para rendir homenaje a los modelos que hicieron historia: desde los primeros iconos hasta las series 986 y 996, protagonistas absolutos de un día cargado de emoción.
El encuentro contó con un aliado de excepción: TAG Heuer, la legendaria firma suiza cuya historia ha estado siempre ligada al mundo de la competición y la precisión. Con ellos, el evento adquirió un aire todavía más distinguido, fusionando tres pilares que definen nuestra identidad: relojería, gastronomía y conducción.
Durante la semana previa, los participantes pudieron acercarse a la Boutique TAG Heuer de la calle Serrano, 20, donde recogieron los míticos dorsales de la marca y un obsequio exclusivo
preparado para la ocasión. Fue el preludio perfecto de una experiencia que prometía ser inolvidable desde el primer minuto.
La jornada comenzó a las 10:30 h en las instalaciones de Centro Porsche Madrid Norte, que una vez más abrió sus puertas al Club con la hospitalidad que lo caracteriza. Allí se realizó la bienvenida oficial y las acreditaciones, mientras los socios disfrutaban de un delicioso desayuno cortesía del concesionario. Entre tazas de café, fotografías y saludos, los clásicos iban llenando el espacio con su presencia inconfundible.
Durante este primer tramo del encuentro, el equipo de TAG Heuer presentó parte de su colección, permitiendo a los asistentes observar de cerca piezas que representan la esencia de la relojería deportiva suiza. Diseño, precisión y herencia automovilística se combinaron en una exposición que despertó la admiración de todos.



A las 11:30 h se llevó a cabo el briefing previo a la ruta, un momento en el que se compartieron indicaciones, se revisó el recorrido y se generó esa atmósfera de expectación tan especial que antecede a cada salida del Club. Los motores comenzaron a encenderse, liberando ese característico aroma a nostalgia y deportividad que solo los Porsche clásicos pueden ofrecer.
A las 11:45 h, los vehículos emprendieron la marcha en dirección a la Sierra de Madrid, un entorno que parece creado para disfrutar de este tipo de modelos: curvas fluidas, paisajes de altura y un ritmo perfecto para redescubrir el placer de la conducción más pura. Ver la caravana avanzar entre montañas fue, como siempre, un espectáculo en sí mismo.
La primera parada llegó a las 12:45 h, un momento ideal para estirar las pier-

nas, compartir impresiones y realizar la tradicional foto de grupo. En medio del paisaje serrano, los clásicos relucían con ese brillo atemporal que solo adquieren los coches que han marcado época.
A las 14:00 h, el convoy llegó a Guadarrama, donde esperaba la segunda parte del evento: una comida especial en el reconocido Restaurante Sala Allí, en un ambiente cálido y elegante, los socios disfrutaron de una gastronomía cuidada mientras continuaban compartiendo recuerdos, anécdotas y vivencias ligadas a sus Porsche.
La sobremesa se convirtió en un espacio para celebrar la pasión que nos une. Conversaciones sobre restauraciones, viajes, historia del motor y curiosidades se mezclaron con el sonido del buen ambiente que caracteriza cada uno de nuestros encuentros. Fue, sin


duda, un homenaje sincero a la esencia clásica del Club.
A las 16:30 h, llegó el momento de despedirse y emprender el regreso a casa, cerrando una jornada que dejó tras de sí imágenes imborrables: curvas compartidas, motores míticos y un ambiente donde tradición e innovación convergieron de forma natural.
Este evento dedicado a los clásicos no solo celebró la memoria de los modelos que construyeron la leyenda Porsche; también reafirmó el espíritu del Club: unir a personas que comparten la misma pasión y que encuentran en estos vehículos algo más que una máquina… encuentran historia, emoción y una forma de vivir.
Una edición para recordar, y sin duda, para repetir.





Organiza: David Cornadó y Javier Galán

El fin de semana dedicado a Spyder & Speedster 2025 no fue simplemente un evento: fue, como muchos socios coincidieron en decir, una declaración de estilo. Una celebración de la pureza automovilística, del diseño extremo y de la conducción sin filtros, donde los modelos más icónicos y deseados de Porsche volvieron a ser protagonistas absolutos. Organizado con el mimo que merecen dos siluetas legendarias, el encuentro contó con la colaboración de TodaTuSalud.es y los innovadores test de Blueberry Diagnostics, partners que aportaron su sello de calidad a una cita que combinó pasión por el motor, bienestar y experiencias inolvidables.
Los Porsche Spyder y Speedster tienen algo que ningún otro coche transmite: carácter puro. Son vehículos cuyo diseño se reconoce al instante por sus líneas tensas, sus formas esculturales y las míticas jorobas traseras. No se conducen, se sienten. No se disfrutan, se viven. Y así comenzó un fin de semana pensado para rendirles homenaje a cielo abierto.
La jornada inaugural, el sábado 18 de octubre, arrancó en un escenario majestuoso: el Real Monasterio Cistercense de Santa María de Poblet Entre muros centenarios y un ambiente sereno, los participantes realizaron las acreditaciones y disfrutaron de un exquisito desayuno en un entorno que invitaba a detener el tiempo.
A las 10:30 h, motores encendidos, comenzó la primera ruta del fin de semana. Un convoy de Spyder y Speedster avanzó entre paisajes espectaculares, carreteras sinuosas y un cielo despejado que realzaba la belleza de sus siluetas. Era difícil saber qué impresionaba más: si la estampa del grupo en movimiento o los parajes que lo acompañaban.
A las 12:00 h se realizó una parada para estirar las piernas y reagruparse. Fue un momento informal, distendido, en el que los socios compartieron impresiones sobre la ruta y comentaron sensaciones al volante. Cada conversación dejaba claro que estos coches despiertan emociones muy diferentes a cualquier otro modelo.



La experiencia continuó a las 14:00 h con la llegada al Hotel Boutique Mas Passamaner, donde un aperitivo en los jardines precedió a un almuerzo exclusivo en un salón reservado solo para el Club. Gastronomía, diseño modernista y buen ambiente se mezclaron para crear un mediodía memorable.
Por la tarde, la caravana puso rumbo a Tarragona. A las 17:30 h los participantes llegaron al Hotel. Tras el checkin, la tarde libre permitió descansar, pasear o simplemente donde tomar una copa al atardecer, uno de los momentos mágicos del día.
La cena en el hotel a las 21:00 h cerró la primera jornada entre risas, conversaciones y la sensación colectiva de estar viviendo un fin de semana realmente especial.
El domingo 19 amaneció con calma mediterránea. Tras el desayuno en el hotel, a las 11:00 h los Spyder & Speedster volvieron a la carretera, esta vez atravesando las bellas tierras del Penedés. Conducir estos coches en rutas abiertas, suaves y rodeadas de viñedos fue un auténtico placer para los sentidos.


A media mañana se realizó un reagrupamiento para descansar unos minutos y disfrutar del paisaje antes del broche final: la llegada, alrededor de las 14:00 h, al Celler Castelo de Pedregosa, donde un menú excepcional aguardaba en su restaurante con vistas a los viñedos. La comida fin de fiesta reunió todo lo vivido durante el fin de semana: buena compañía, gastronomía exquisita y un entorno que invitaba a quedarse.
A las 16:30 h, con las últimas fotos, abrazos y despedidas, llegó el final oficial del evento. Pero, como suele ocurrir con los grandes encuentros, nadie se marchó del todo. Cada participante se llevó consigo mucho más que un fin de semana: recuerdos imborrables, sensaciones únicas al volante y la certeza de haber vivido una experiencia tan pura como los modelos homenajeados.
Spyder & Speedster 2025 se confirmó como una joya del calendario, un evento donde estilo, pasión y auténtico espíritu Porsche brillaron como nunca.








Organiza: Porsche Club España & TAG HEUER

Hay modelos que trascienden su propia definición, que van más allá de la mecánica, el diseño o la historia. En el universo Porsche, ese lugar lo ocupa el 911. Seis décadas después de su nacimiento, sigue siendo un icono que no necesita presentaciones: basta una mirada a su silueta para reconocerlo, para sentir lo que representa, para entender por qué millones de entusiastas en todo el mundo lo consideran una pieza única.
Esa esencia, esa conexión emocional que el 911 despierta, es precisamente lo que celebramos cada año con una cita que ya se ha convertido en tradición: 911 Only 2025, un homenaje exclusivo al modelo que define al Club y a la propia marca. Una jornada que
llega de nuevo de la mano de nuestros amigos y sponsors de Tag Heuer, compañeros inseparables en los momentos donde la precisión y la pasión se encuentran.
En esta edición volvemos a reunir a todos los amantes del 911, sin distinciones, sin categorías, sin más requisito que las ganas de disfrutar. Aquí tienen cabida los Targa de aire clásico, los Carrera 3.2 que mantienen vivo el tacto analógico, los potentes Turbo S, los radicales GT3 o GT2 RS, así como los elegantes Cabrio que dibujan el paisaje con el cielo por techo. El 911 es diverso, pero todos hablan un mismo lenguaje: el de la emoción pura.
La jornada comenzará en un lugar que ya se ha ganado su hueco en el corazón








del Club: Finca Bandida, que volverá a lucirse con un desayuno impecable, perfecto para arrancar una experiencia que promete emociones desde el primer minuto. Entre cafés, saludos, reencuentros y primeras fotos del día, se realizarán las acreditaciones y el briefing previo.
Nuestros amigos de Tag Heuer aprovecharán el arranque del evento para presentar su colección, permitiendo a los asistentes contemplar de cerca piezas que combinan artesanía, innovación y un espíritu tan atemporal como el de nuestros 911. Relojes y coches unidos por un mismo concepto: precisión al servicio del disfrute.


A las 11:00 h, con los motores ya despiertos, el convoy de 911 iniciará la ruta. Un recorrido cuidadosamente seleccionado para saborear la esencia de la Sierra: curvas enlazadas, cambios de ritmo, paisajes abiertos y ese rugido que solo un 911 puede ofrecer. Es en estas carreteras donde cada generación del modelo recuerda por qué sigue siendo un mito.
A mitad de camino, en torno a las 12:30 h, haremos una parada para tomar aire, estirar las piernas y capturar la tradicional foto de grupo. Un momento que siempre tiene doble valor: el de la imagen que quedará para la historia del Club y el de compartir impresiones sobre los primeros kilómetros de la jornada.


La ruta seguirá su curso hasta que, alrededor de las 14:00 h, alcancemos el destino final, un enclave aún por desvelar en la provincia de Ávila. Como siempre, el misterio forma parte del encanto: llegar y descubrir un lugar elegido con mimo para acoger a nuestra caravana de 911.
Tras aparcar los vehículos y disfrutar del instante —un parking lleno de 911 siempre es un espectáculo en sí mismo— llegará uno de los momentos más esperados: la Comida Porsche 911 a las 14:30 h. Un encuentro gastronómico donde el ambiente se llena de conversaciones, anécdotas, historias de carretera y esa complicidad tan propia de la familia del Club.
El evento se cerrará oficialmente a las 16:30 h, aunque todos sabemos que una jornada como esta nunca termina del todo. Siempre queda una foto más, un comentario pendiente, un plan para la próxima cita… Así es el espíritu que mueve al Club Porsche España: compartir momentos que se convierten en recuerdos.
911 Only 2025 será, una vez más, un homenaje sincero al modelo que nos une, un tributo sobre ruedas que demuestra que el 911 no es solo un coche: es un símbolo, un sentimiento, una forma de vivir la pasión por Porsche. Y cada edición es una nueva oportunidad de celebrarlo juntos.



La Dunes Xperience 2025, organizada junto a nuestros amigos y sponsor ByMyWheels, volvió a situarse como una de las aventuras más intensas, completas y emocionantes del calendario del Porsche Club España. Siete días de pura esencia off-road en Marruecos: arena, pistas, montañas, aldeas bereberes y noches bajo las estrellas que convirtieron esta edición en un viaje inolvidable.
El grupo llegó el 25 de octubre a Errachidia tras un vuelo con escala técnica en Casablanca. Desde allí, un transfer nos llevó hasta el Hotel Xaluca Erfoud, donde nos esperaban nuestros vehículos, impecables y listos para afrontar la travesía. La cena fría de bienvenida marcó el arranque de una semana donde no habría tregua, pero sí emoción en cada kilómetro.
El Stage 1, celebrado el 26 de octubre, comenzó con el briefing general y la primera toma de contacto con las pistas. El terreno circular de Erfoud y Rissani permitió a los participantes aclimatarse a la tierra suelta, a las primeras ondulaciones y al ritmo del desierto. La visita guiada al tradicional mercado de Rissani nos abrió las puertas a la esencia del sur marroquí: colores, aromas, trueques y vida local en estado puro.
Tras la comida en Panorama y la visita a la legendaria Cárcel Portuguesa, el regreso al hotel permitió una tarde
de descanso entre piscina y spa. Era solo el comienzo, pero ya se percibía la energía del grupo y el espíritu del Off Road Team: complicidad, técnica y ganas de todo.
El Stage 2, el 27 de octubre, fue el primer gran salto al 100 % off-road Tramos de dunas, navegación con waypoints, lectura de arena y una prueba cronometrada que puso a prueba las capacidades de cada equipo. La parada en Kamilia, aldea de músicos gnawa, fue uno de los momentos más humanos del viaje: comida típica, música ancestral y hospitalidad sincera.
A continuación, el equipo llevó a cabo una emotiva entrega de ayuda humanitaria en colegios rurales, un gesto solidario que forma parte esencial de la filosofía de este viaje. La ruta de vuelta por ríos y cañones de arena terminó en el Sahara Royal Resort, donde algunos socios aún tuvieron energía para una ruta en buggy opcional, antes de poner rumbo a la sorpresa nocturna bajo las estrellas.
El Stage 3, el 28 de octubre, nos llevó desde Merzouga hacia Tafraoute por las antiguas pistas del Dakar. Dunas de Ouzina, ríos de arena, paisajes marcianos y una sensación de travesía real marcaron la jornada. La misteriosa ciudad perdida, oculta entre montañas áridas, fue uno de los descubrimientos más impactantes del viaje.


La comida en Riad Nomad y la posterior puesta de sol en pleno desierto crearon una atmósfera difícil de describir: silencio absoluto, horizontes infinitos y un cielo encendiéndose de colores. El día concluyó en Kasbah Marabout, muy cerca de la frontera argelina, donde la sensación de estar al borde del mundo se hizo palpable.
El Stage 4, el 29 de octubre, ofreció una ruta llena de contrastes: pistas rápidas, pasos técnicos de montaña, lagos secos, ríos de piedra y cañones inesperados. Cada tramo parecía un mundo distinto. La comida en Café Assada dio paso a la llegada a M’Hamid, el último enclave habitado antes del gran vacío del Sáhara.










El alojamiento en Chez Le Pacha nos permitió recuperar fuerzas antes de otra jornada intensa. El Stage 5, el 30 de octubre, fue la gran aventura sobre el mítico Lago Iriki, una llanura seca que se perdió hasta donde alcanzaba la vista. Allí, el convoy avanzó por la nada absoluta, dejando una estela de polvo y emoción.
La comida en el icónico Café Titanic, punto histórico del antiguo Dakar, fue otro guiño a las raíces de este viaje. La llegada a Zagora, con sus palmerales y su aire legendario, permitió una tarde de descanso antes de cenar en el fantástico Palais Asmaa
El Stage 6, el 31 de octubre, nos devolvió poco a poco al mundo civilizado. Fue el único día con tramos por carretera, pero también uno de los más culturales. La parada en Aït Ben Haddou, Patrimonio de la Humanidad, fue un viaje al pasado: un ksar de barro inmenso y lleno de historia, escenario de películas míticas y símbolo de Marruecos.


La llegada a Marrakech, la ciudad roja, marcó el final de la aventura sobre arena. El hotel 5 estrellas acogió a los participantes, que entregaron sus vehículos para su transporte de vuelta a Madrid. Esa noche, la visita a la vibrante Plaza Jemaa el-Fna y la cena espectáculo en Palais Dar Soukkar pusieron el broche más festivo al viaje.
El 1 de noviembre, tras el desayuno en el hotel, llegó la despedida. Entre abrazos, risas y fotos finales, los socios regresaron al aeropuerto con la arena todavía en las botas y, sobre todo, con la sensación de haber vivido uno de los viajes más completos y emocionantes del Club.
La Dunes Xperience 2025 fue más que un recorrido off-road: fue aventura, cultura, solidaridad, historia, velocidad y convivencia. Un viaje que deja huella y que confirma, una vez más, que Marruecos es el terreno ideal para el espíritu más salvaje —y más humano— del Porsche Club España.







Hay viajes que se viven, y otros que se saborean. La Provenza 2025, diseñada exclusivamente para 15 parejas del Club, pertenece sin duda a la segunda categoría. Un recorrido de alta gastronomía, carreteras de postal y hoteles cargados de historia que nos invita a disfrutar con calma, con detalle y con todos los sentidos. Un viaje pensado para quienes buscan algo más que una ruta: para quienes buscan un recuerdo imborrable.
La experiencia arranca en un enclave ya conocido por su excelencia: el Hotel Peralada Wine Spa & Golf Resort***. Allí, entre jardines cuidados y aromas de vino, las parejas comienzan a reencontrarse y a entrar en la atmósfera relajada y sofisticada que marcará todo el viaje. La cena inaugural, ligera y armoniosa, marida con vinos de Peralada y sirve como preludio perfecto a una semana donde cada plato contará una historia.








El miércoles es el día del “Encuentro”, el preludio de una aventura diseñada al milímetro. Muchos optan por llegar antes para aprovechar el spa o el golf, pero todos comparten una premisa importante: depósito lleno y ganas de disfrutar. La Provenza no admite prisas y este viaje tampoco.
El jueves comienza temprano, con un desayuno que precede al briefing y a la salida hacia una de las zonas más hermosas del Mediterráneo: la Costa Brava. El Monasterio de Rodes, Port de la Selva y los desfiladeros de Madeloc dan forma a un tramo espectacular, repleto de curvas, acantilados y un mar que parece escoltar a la caravana del Club. La llegada a Collioure y Perpiñán añade un toque francés que anticipa la atmósfera de los días siguientes.
La comida en Le Clos des Lys ofrece el primer bocado de la gastronomía del país vecino, antes de poner rumbo a la imponente Carcassonne Entrar en su ciudadela medieval al volante de nuestros Porsche es una experiencia casi cinematográfica. Allí nos espera el prestigioso Hôtel de la Cité ****, donde realizamos el checkin antes de un paseo por la ciudad y una elegante cena en La Barbacane Una noche dentro de la muralla, envueltos en historia y piedra, que resulta imposible de olvidar.
El viernes nos dirige hacia la Provenza profunda, hacia ese sur francés donde la vida transcurre entre viñedos, olivares y luz dorada. El destino del mediodía es mayúsculo: L’Oustau de Baumanière*, uno de los restaurantes




más prestigiosos de Europa, donde degustamos un menú de tres estrellas Michelin acompañado —para quien lo desea— de un maridaje excepcional. Es una de esas comidas que se comentan durante años.
Tras el almuerzo llegamos a nuestro refugio para el resto de la experiencia: Le Château des Alpilles***. Quince habitaciones reservadas exclusivamente para el Club, cada una con su personalidad, detalles artesanales y ese encanto francés que hace que todo parezca sacado de una película. Aquí cada ventana es un cuadro, cada pasillo un viaje al siglo XIX.
La tarde ofrece la opción de visitar las Carrières des Lumières , uno de los espectáculos inmersivos más impre-
sionantes de Europa. Arte y música proyectados sobre paredes de roca caliza, creando un ambiente mágico que encaja a la perfección con el tono del viaje. La cena es libre, perfecta para descubrir pequeños bistrós locales o pasear por Saint-Rémy bajo la luz de las farolas.
El sábado continúa esta inmersión provenzal con una ruta hacia L’Islesur-la-Sorgue , un pueblo encantador donde el agua marca el ritmo. Sus molinos, tiendas de antigüedades y galerías de arte convierten el paseo en un pequeño tesoro. Después, la caravana asciende hacia Gordes , uno de los pueblos más hermosos de Francia, famoso por sus casas de piedra, sus paisajes de lavanda y un horizonte que deja sin palabras.
La comida en Gordes permite apreciar la cocina local en su versión más auténtica, antes de descender hacia Saint-Rémy-de-Provence , cuna de artistas, enclave histórico y lugar de inspiración para Van Gogh. Las parejas disfrutan del ambiente tranquilo, de las tiendas artesanales y del encanto de sus calles estrechas. Incluso se ofrece una degustación opcional de quesos, una tentación difícil de rechazar.
La jornada culmina con una cena en el Château, un momento íntimo y distendido donde el grupo comparte sensaciones, anécdotas de las rutas y la gratitud de estar viviendo un viaje tan exclusivo. Es una de esas noches donde el tiempo parece detenerse.
El domingo llega sin prisas. El desayuno libre y la salida escalonada permiten a cada pareja despedirse del Château a su ritmo, sabiendo que cierran una experiencia única. La vuelta a casa no es un final, sino el comienzo de una colección de recuerdos que acompañarán al Club para siempre.
Cuatro noches y cinco días que mezclan carreteras inolvidables, gastronomía de altísimo nivel, paisajes de ensueño y hoteles con alma. Un viaje hecho para los más disfrutones, para quienes saben saborear cada instante y que, una vez más, demuestra que el Porsche Club España sabe construir experiencias que van mucho más allá de conducir.
Pasión por los coches desde la infancia, devoción absoluta por el 911 y una forma de entender el Club Porsche que va mucho más allá de los coches. Nacho Alonso es uno de esos socios que encarnan a la perfección los valores de la marca y del propio Club: disfrute, respeto, deportividad y compañerismo. Empresario con una vida profesional frenética, amante del motor dentro y fuera del circuito e IronMan en cinco ocasiones, charla con Club Porsche España sobre sus primeros recuerdos al volante, su historia con Porsche, el crecimiento del Club y esa mezcla de gasolina, deporte y amistad que hace que cada experiencia sea única.

¿De dónde te viene esta pasión?
Desde que tengo uso de razón me han gustado los coches, y realmente cualquier cosa con motor, ruedas y que fuera rápido. Y lo que nos pasa a todos, me empollaba todas las revistas de coches que caían en mis manos, tenía una colección infinita de coches a escala, sabia por el sonido qué coche era, cruzaba la calle sin mirar para ver el cochazo que había aparcado al otro lado de la acera, lo típico.
Ayudó mucho que mi abuelo era un apasionado de los coches y un conductor muy, muy rápido, y mi madre lo mismo, de ella he aprendido una barbaridad. De hecho, para seguir a mi madre en un puerto de montaña hay que remangarse, me ha costado años batir algunos de sus “récords”…
¿Cuál fue tu primer Porsche? ¿Qué te animó a hacerte con uno?
Mi primer Porsche es un 911 SC del año 77 que compré en julio de 2009. Originariamente se vendió en el concesionario de Beverly Hills en Los Ángeles y en algún momento acabó en España —su anterior propietario lo había dado como parte del pago de un nuevo modelo—. En aquella época tenía un Golf V GTI y siempre había querido tener un 911 como daily, es el mejor coche del mundo, sin ninguna duda. Estaba mirando un 997 de segunda mano y, viendo posibilidades, me crucé con él, fue amor a primera vista. Hasta ahora.
Hace unos años decidí restaurarlo por completo y estuvo en Porsche Madrid Classic un año entero. Fue un proceso super bonito y tengo especial cariño al equipo de mecánicos, me implicaron en el día a día e hicieron un trabajo espectacular. ¡Gracias al gran trabajo que hicieron puedo conducirlo como si lo hubiera robado!
¿Cómo conociste el club y cuento tiempo llevas con nosotros?
Soy socio desde noviembre de 2017. En aquella época el GT3 estaba en el horno y me habían comentado que Club Porsche organizaba track-days. Había hecho mucho circuito con la moto, pero no tenía ni idea del mundo “coche”.
En abril de 2018 recogí el GT3 en fábrica (experiencia inolvidable y totalmente recomendable), volví a Madrid cruzando los Alpes y la Costa Azul, a la semana siguiente ya estaba en el Jarama y al mes siguiente en Portimao. Me gustó el ambiente y ser parte del Club me ayudó a introducirme en el “mundillo”. Ahora bien, he de decir que en los últimos años es un Club totalmente distinto, el salto que ha pegado, en todos los sentidos, es increíble.
«Ser parte del Club me ayudó a introducirme en el “mundillo“»
¿Qué es lo que más te gusta del club?
Sus socios, sin lugar a duda —y no es la típica respuesta políticamente correcta—. Personalmente, me considero muy afortunado de ser miembro del Club y es muy raro encontrarse esto, un grupo de gente tan extenso donde el respeto, las ganas de pasarlo bien y, en general, el equilibrio en todos los sentidos es un denominador común. Además, tengo la suerte de haber hecho grandes amigos, y eso espero seguir haciéndolo los próximos años.
Aquí si os voy a hacer la pelota y daros la enhorabuena, porque habéis conseguido construir algo muy valioso. Un Club con unos valores y sentimiento y orgullo de pertenencia envidiables.
Y aprovecho la oportunidad para hacer mención especial a todos aquellos socios que se encargan de organizar las actividades del Club. Es impresionante el cariño y la dedicación que le ponen, nos hacen sentir realmente especiales. Mi enhorabuena a todos ellos porque hacen una labor fundamental para el Club.
Tienes una vida profesional muy activa. Cuéntanos a qué te dedicas y cómo lo combinas con el motor.
Sí, vivo en un aeropuerto. En 2019 volé 207 veces y este año 2025 lo he hecho 130 veces. Mi objetivo para este año es bajar de 100 y poder estar más en casa.
Somos el mayor integrador audiovisual en Europa y uno de los más grandes a nivel global. Como nos gustan “algo” los coches, es cierto que hemos entrado con fuerza en el sector de la automoción. Hoy en día trabajamos a nivel mundial con Porsche, Rolls Royce, Ferrari, Aston Martin, Toyota, Ford… Si alguna vez entráis en algún concesionario de Porsche y veis alguna pantalla que no funciona, por favor, ¡avisadme!
También te va mucho el deporte, de hecho, un pajarito nos ha dicho que eres IronMan. Cuéntanos esa pasión. Es mi segunda pasión e intento llevar una vida lo más activa posible. He hecho cinco Iron Man y algún Ultra Trail (tengo una especial vinculación con la montaña por mis padres). Siempre digo lo mismo, es menos de lo que parece y no tan inalcanzable. Es simplemente una cuestión de constancia, motivación y algo de disciplina.
Hay dos momentos inolvidables, el primero, cuando estás a punto de entrar en el agua, con otras tres mil personas más y recuerdas todo lo que has entrenado para estar ahí y, también, lo que te queda por delante, una mezcla ente tenerlo todo controlado, pero siempre contando con que surgirán imprevistos... Y el segundo, por supuesto, la llegada a meta es indescriptible, un chute directo en vena de orgullo y satisfacción.
Ahora mismo, soy vieja gloria y no puedo sacar suficiente tiempo para entrenarlo como me gustaría, pero volveré. ¡Me quedé a las puertas del Sub10 y eso hay que solucionarlo!
¿Cómo ves que marida un club como el Porsche España y el deporte? Sin ninguna duda, marida al 100 %. En primer lugar, porque creo que se comparten valores, y también porque es divertido y una excusa más para que podamos vernos, pasarlo bien y apuntar una nueva experiencia a la libreta.
Aquí me gustaría hacer una puntualización importante. Parece que tienes que ser Olímpico para poder practicar un deporte en grupo y, todo lo contrario, cuando menos disfrutas es cuando eres “pro”. Creo que el obje-


tivo que se persigue es pasar un buen rato, aprender, disfrutar de un hobbie entre amigos y tener un buen recuerdo. Lo veo en todas las salidas del Club, cada uno de nosotros elige su grupo, su nivel y todas las opciones son correctas.
Este año hay un calendario muy apetecible: running, bici, alguien me ha soplado que golf… Las posibilidades son casi infinitas y desde mi punto de vista creo que va a tener una acogida espectacular. Y no ha hecho más empezar, seguro que hay quorum para pádel, yoga/pilates, esquí e incluso vela!
Cuéntanos alguna anécdota divertida que hayas vivido en el club.
En todos los eventos hay anécdotas y buenos momentos.
Recuerdo el primer Asturias Experience, “eventazo”, lo pasamos en grande. El sábado por la tarde, antes de cenar, los sospechosos habituales nos escapamos a hacer unos kilómetros “extra”.
Subiendo un puerto, nos encontramos una furgoneta en la que iban cuatro individuos de dudosa reputación. No sé si le habían echado queroseno a la furgoneta, pero se picaron y nos costó pasarles. Cuando paramos en el alto, no sabíamos si íbamos a volver andando al Parador o si sólo querían pasar un buen rato. Terminamos charlando un rato con ellos y, efectivamente, eran unos buenos personajes.
Además, sabemos que tienes alguna infidelidad a la marca. Cuéntanos sobre ese bólido azul…
Jajaja. Un todopoderoso Godzilla… Nissan R35 2017, totalmente de serie, no echa fuego por los escapes. Sé que genera controversia y lo odias o te encanta. En mi caso, desde que anunciaron su lanzamiento, supe que lo tendría. Es bruto, corre una barbaridad, electrónico, pura sensación y con muchas “japonesadas” que no terminas de comprender, de ahí su atractivo.
Y oye, entro eso y los tatuajes, ya creo que puedo entrar sin problemas en la Yakuza.
Como anécdota, estaba en Tailandia de vacaciones mientras negociaba el ajuste final de precio con el concesionario. Llegamos a un buen acuerdo con la condición de señalizarlo lo antes posible. De aquella, las aplicaciones de los bancos no estaban muy evolucionadas y tenías que hacer las transferencias delante de un ordenador… Tuve que buscarme las castañas para encontrar uno con buena conexión. Algún tirón de orejas me llevé por cambiar “ligeramente” la planificación de ese día.
¿Alguna sugerencia para el Calendario 2026?
Pues la verdad es que viene bastante cargado y hay novedades muy interesantes.
Quizás, cuando vuelva el calor, podríamos organizar una salida nocturna al estilo Daikoku PA en Japón o Ramadan Drives en Middle East. Con el permiso de la Junta, es un reto que dejaría en manos de la Young Community, seguro que se les ocurren buenas ideas y así aprovechamos para conocerlos más.
Otro tema importante es el lado más social y de poder ayudar a los demás. Contamos con unos socios con un bagaje personal y profesional brutal y creo que podemos utilizarlo para hacer algo por los que menos tienen o más necesitan.
Por último, ¿qué propósitos tienes para 2026?
Echar manos —porque, hay que decirlo, en el Club hay mucho nivel—, intentar no perder más puntos y entrenar duro para que no me deis para el pelo en la bici!
Y lo más importante, que sigamos disfrutando todos juntos.



Hay ciudades que sorprenden y ciudades que atrapan. Cartagena, con más de dos mil años de historia y un legado que mezcla mar, Roma y modernidad, fue el escenario perfecto para nuestra Xperience del 21 al 23 de noviembre, un fin de semana pensado para disfrutar de la conducción, la gastronomía y la cultura mediterránea en su máxima expresión.
La ciudad murciana nos recibió con su luz inconfundible y ese carácter portuario que combina tradición y

vida moderna. Sus murallas, su teatro romano y su elegante paseo marítimo enmarcaron una edición donde cada tramo y cada parada ofrecieron algo especial.
El viernes por la tarde, los participantes pusieron rumbo al Hotel Grand Hyatt La Manga Club, un alojamiento excepcional rodeado de naturaleza mediterránea. Tras el check-in, el ambiente empezó a tomar forma: reencuentros, primeras fotos del fin de semana y ese entusiasmo que siempre acompaña al inicio de cada Xperience.







Antes de la cena, los asistentes disfrutaron de una presentación exclusiva de TAG Heuer en el propio hotel, donde la casa suiza exhibió una selección de relojes icónicos. Fue un momento elegante, distendido y perfecto para comenzar a saborear el carácter premium del fin de semana.
La velada continuó con un cóctel de bienvenida y una cena en el hotel, un encuentro relajado donde los participantes compartieron expectativas, conversaron sobre las rutas del sábado y se dejaron envolver por la gastronomía local.
El sábado comenzó con un desayuno temprano antes de poner rumbo al primer destino del día: el Faro de Cabo de Palos, uno de los miradores más espectaculares del Mediterráneo. Allí, la luz, el mar y el sonido del viento ofrecieron un arranque inspirador para una jornada repleta de kilómetros.
A las 11:00 h dio inicio el primer tramo hacia Tallante. Las carreteras cos-
teras, los paisajes áridos y las curvas suaves acompañaron a la caravana Porsche hasta el restaurante El Buen Descanso, donde los participantes disfrutaron de un picoteo tradicional que permitió recargar energías antes de continuar la ruta.
El segundo tramo, rumbo a Águilas, recorrió la carretera Mazarrón–Ramonete, un trazado variado y dinámico que despertó la esencia de conducción del Club. Al llegar, los vehículos quedaron expuestos en la Plaza del Auditorio, creando una estampa imponente antes de la comida en Casa Bartolo, donde el sabor local fue protagonista.
Tras la sobremesa, la caravana emprendió el retorno hacia Cartagena. La llegada al Puerto de Cartagena añadió un toque especial: Porsche alineados junto al mar, una luz preciosa al atardecer y el inicio de la parte más cultural del día.
A continuación, los participantes disfrutaron de una visita guiada al An-



fiteatro Romano y a varios edificios históricos, un recorrido fascinante que permitió sumergirse en las raíces milenarias de la ciudad. La jornada concluyó con una cena llena de personalidad en el restaurante Licor 43, donde gastronomía y ambiente se unieron en una velada memorable.
El domingo, tras un desayuno tranquilo en el hotel, llegó el momento de las despedidas para muchos de los asistentes. Otros se sumaron al plan opcional, un tour cultural por el puerto y una visita al Museo ARQVA, custodio del célebre tesoro del Odyssey. La experiencia culminó con una degustación del tradicional Arroz Caldero del Mar Menor en el restaurante La Marquesita.
Así finalizó una Xperience que combinó conducción, historia, tradición mediterránea y gastronomía. Cartagena dejó huella en todos los participantes, recordándonos una vez más que viajar juntos en familia Porsche es siempre mucho más que un simple fin de semana.



Hay rutas que se disfrutan… y luego estaba Porsche Titans, que regresó en una nueva edición de la mano de nuestros amigos y sponsors de TAG Heuer, consolidándose como uno de los grandes clásicos del calendario del Club. Una experiencia diseñada no para cualquiera, sino para aquellos “porschistas” de raza que saben que conducir va más allá del volante: es pasión, resistencia y espíritu.
Desde el primer momento quedó claro que Titans no era una ruta más, sino una prueba que exigía lo mejor de cada participante. La filosofía del evento seguía intacta: kilómetros largos, curvas infinitas y tramos que invitaban a superar límites. Aquí, cada ascenso y cada descenso eran parte del desafío, y cada conductor demostraba de qué estaba hecho.
El fin de semana comenzó el viernes 28 de noviembre en un enclave a la altura del evento: la Boutique TAG Heuer de Passeig de Gràcia, en Barcelona. Los asistentes fueron recibidos con un cóctel privado de bienvenida, un ambiente selecto y la presentación de algunas de las piezas más exclusivas de la firma suiza. Entre conversación, relojería de precisión y admiración por cada detalle, el espíritu Titans empezó a calentarse.
El sábado por la mañana, los titanes se reencontraron en La Roca Village, punto de inicio y final de la experiencia. El complejo se transformó en un auténtico paddock gracias a la zona de parking reservada en exclusiva para el Club. Entre motores recién arrancados y primeras fotos del día, el ambiente respiraba emoción.
El desayuno en The Personal Shopping Suites ofreció un momento de calma antes de lo que estaba por venir. Tras recargar energía, el briefing marcó las pautas de una jornada intensa: seguridad, ritmo y disfrute al volante. Las últimas indicaciones resonaron entre los participantes, conscientes de que se acercaba el momento crucial.
A las 11:00 h, la caravana emprendió la ruta de los titanes. Tres horas de conducción pura, sin adornos, sin pausas innecesarias. Las carreteras, llenas de curvas técnicas y tramos exigentes, pusieron a prueba tanto la destreza de los pilotos como el carácter de sus Porsche. Era la esencia del evento: esfuerzo, concentración y adrenalina.











A mitad del recorrido, una breve parada permitió descansar y capturar la tradicional foto de grupo, un recuerdo imprescindible en cada edición. Un instante para compartir impresiones, respirar hondo y prepararse para el siguiente tramo, que completó una ruta tan desafiante como hermosa.
Mientras tanto, quienes optaron por la experiencia alternativa disfrutaron de una jornada mucho más relajada pero igualmente cuidada. Un taller de colorimetría y tendencias permitió descubrir qué tonalidades armonizaban mejor con cada persona, seguido de una experiencia de shopping personalizada entre boutiques de firmas internacionales. Una propuesta diferente, elegante y muy valorada.
A las 15:00 h, todos —pilotos y acompañantes— se reencontraron en La Roca Village. El almuerzo en el restaurante Cèntric sirvió como cierre perfecto para una jornada inolvidable. Entre risas, relatos de los tramos y anécdotas del día, el espíritu Titans se hizo palpable: cansancio, satisfacción y orgullo.
La tarde terminó con un ambiente distendido, lleno de despedidas, abrazos y promesas de volver en la próxima edición. A las 17:30 h, el evento llegó a su fin, dejando tras de sí la sensación de haber vivido una experiencia intensa y auténtica, de esas que solo el Club sabe construir.
Porsche Titans 2025 volvió a demostrar que hay rutas… y luego están las que forjan leyendas. Un desafío que puso a prueba a pilotos y máquinas, y que reafirmó una vez más que el espíritu “porschista” es, ante todo, pasión sin límites.

Dos ciudades, dos equipos y una sola pasión. El pasado fin de semana, Madrid y Barcelona se convirtieron en el escenario simultáneo de Black & White 2025, un evento que nuestros amigos y sponsors de TAG Heuer elevaron a una expresión única de estilo, conducción y espíritu de comunidad. Dos tonos opuestos que, lejos de dividir, unieron a los socios del Club en una celebración estética sin precedentes.
En Barcelona, el día comenzó a las 10:00 h en Centro Porsche Barcelona, donde los participantes fueron recibidos con acreditaciones y un desayuno que marcó el inicio de una jornada vibrante. Entre saludos, primeras fotos y un ambiente familiar, los equipos empezaron a tomar forma: el White Squad y el Black Squad, listos para encender su particular rivalidad cromática.
A esa misma hora, en Madrid, el Asador El Molino abría sus puertas para dar la bienvenida a los participantes. El ambiente era idéntico: entusiasmo, estilo y el inconfundible sonido de los Porsche despertando la mañana. Los dos escuadrones madrileños —blanco y negro— se preparaban para un día donde el asfalto sería su tablero y el diseño su bandera.
En Barcelona, la ruta arrancó puntual a las 11:00 h. Los dos escuadrones avanzaron con elegancia por paisajes repletos de curvas y horizontes abiertos. La mezcla de blancos y negros serpenteando por las carreteras catalanas ofrecía una imagen casi cinematográfica, un contraste perfecto que simbolizaba la esencia del
evento. La mítica parada para la foto de grupo inmortalizó un momento que ya es tradición del Club.
Mientras tanto, en la Sierra Norte de Madrid, los equipos madrileños emprendían también su ruta a las 11:00 h. Las carreteras, rodeadas de robles y montañas, componían un escenario ideal para un Black & White lleno de ritmo y dinamismo. La parada intermedia sirvió tanto para estirar las piernas como para inmortalizar en una fotografía esa poderosa dualidad que define al evento.

A medida que avanzaba la jornada, ambos grupos se dirigieron hacia sus respectivos destinos gastronómicos. En Barcelona, la llegada al Restaurante La Brasa del Diplo, en Agramunt, transformó el parking en un auténtico despliegue visual: blancos frente a negros, potencia frente a elegancia, una alineación perfecta que arrancó aplausos y fotografías de todos los asistentes.

En Madrid, la escena no fue menos impactante. La llegada a Finca Quinta Hayara convirtió su parking en un tablero de ajedrez viviente. Los Porsche blancos y negros, colocados frente a frente, ofrecían un espectáculo visual que resumía el espíritu del evento: dos estilos, una misma pasión. Un cóctel de bienvenida abrió la experiencia antes de la comida de grupo.
En ambos restaurantes, la experiencia gastronómica fue más que un almuerzo: fue una celebración compartida. Sobremesas relajadas, risas, comparativas entre rutas y ese ambiente cómplice que define nuestras Xperience se extendieron en ambas ciudades. Aunque separados por kilómetros, los dos grupos vivieron una sensación idéntica: formar parte de una comunidad que comparte mucho más que coches.














El tono de los eventos, aun con sus particularidades, mantuvo una esencia común. Barcelona ofreció un toque mediterráneo, con paisajes que combinaban curvas, luz y naturaleza. Madrid aportó un carácter más serrano, con carreteras envueltas en relieve y sombra. Pero en ambos casos, la estética Black & White dio unidad a la jornada: un homenaje a la elegancia interpretada desde dos perspectivas opuestas.
A las 17:00 h, tanto en Madrid como en Barcelona, llegó el final oficial del evento. Los equipos se despidieron, guardaron sus banderas blancas y negras, y emprendieron el viaje de regreso con la misma satisfacción que solo las mejores jornadas del Club son capaces de dejar.
Black & White 2025 demostró, una vez más, que la estética y el espíritu pueden tomar dos caminos distintos y llegar al mismo lugar. Dos tonos, dos maneras de entender la elegancia, dos equipos que representan los extremos de un mismo sentimiento: la devoción por Porsche y el orgullo de pertenecer a esta gran familia.
La magia del evento estuvo precisamente en eso: en que, por un día, el Club vivió dos experiencias paralelas que se reflejaron mutuamente como un espejo. Luz y sombra. Blanco y negro. Madrid y Barcelona. Diferentes, sí… pero perfectamente sincronizados en una misma pasión.

Queremos agradecer la amabilidad y colaboración del Brigada, José Alberto Gil Fernández, que favoreció la organización de la visita a la Sala Histórica y todos los preparativos; así como del Cabo Primero, Israel Rey Martín, quien con sus conocimientos nos hizo disfrutar durante todo el recorrido por la Sala Histórica de la Guardia Real
Organiza: Pilar Sáenz
El miércoles 3 de diciembre vivimos una de esas experiencias que trascienden lo habitual. El Club tuvo el privilegio de visitar la Sala Histórica de la Guardia Real, un espacio único que conserva el legado, la tradición y la memoria de una de las instituciones más emblemáticas de España. Fue una jornada marcada por el respeto, la curiosidad y el orgullo de poder acercarnos a una parte esencial de la historia reciente del país.
La visita comenzó a las 11:30 h en la entrada de la Sala Histórica, donde un miembro de la Guardia Real nos dio la bienvenida y nos indicó la zona habilitada para el aparcamiento. Desde ese primer instante quedó claro que nos encontrábamos ante una experiencia especial, cuidadosamente organizada para que cada asistente pudiera disfrutarla en un ambiente solemne y exclusivo.
Tras reagruparnos, iniciamos la visita guiada, que se extendió durante aproximadamente dos horas. El recorrido estaba orientado a desgranar la evolución de la Guardia Real desde sus orígenes hasta la actualidad. Recordamos que el Regimiento de la Guardia Real fue fundado por orden del Ministerio del Ejército el 31 de diciembre de 1975, siendo Rey Su Majestad Juan Carlos I. Su misión principal ha sido siempre proporcionar guardia militar,
rendir honores y ofrecer escoltas solemnes a los miembros de la Familia Real, así como a jefes de Estado extranjeros cuando así se requiere.
En 1998 se creó la Sala Histórica, concebida como un espacio donde se preservan uniformes, enseñas, condecoraciones, armas, documentos y cuadros que ilustran la trayectoria de la institución. Para los asistentes fue especialmente fascinante contemplar





cómo cada pieza preservaba historias de servicio, compromiso, tradición y evolución.
Uno de los momentos más destacados de la visita llegó con la entrada a la colección de vehículos históricos, incorporada en 2008 a los fondos expositivos del Ejército. Allí pudimos observar algunos de los automóviles más representativos utilizados por la Casa Real en actos oficiales. Desde el Ford 817 T de 1938, pasando por el impresionante Mercedes Benz G4 W31, regalo de Hitler a Franco en 1940, hasta el majestuoso Mercedes Benz 770 Pullman Limousine, cada vehículo parecía congelado en el tiempo.
El recorrido continuó con piezas icónicas como el Cadillac blindado y descapotable de 1948 y los elegantes Rolls-Royce utilizados desde 1952. Entre ellos, el que más admiración generó fue el legendario Phantom IV, protagonista en momentos de máxima relevancia institucional: la proclamación de los reyes Juan Carlos I y Felipe VI, así como el día del juramento constitucional de la Princesa de Asturias.
La muestra se completaba con otros vehículos de representación y una colección de motocicletas igualmente llamativa, entre las que destacaba una Harley Davidson de 1963 y diversas BMW empleadas en el servicio diario. Para los amantes del motor del Club, fue un auténtico privilegio poder contemplar piezas tan singulares en un estado de conservación impecable.




A las 15:00 h nos dirigimos al Restaurante Filandón, enclavado en pleno Monte de El Pardo. El entorno, cálido y rústico, encajaba a la perfección con el espíritu del lugar y con la experiencia que habíamos vivido por la mañana. Filandón honra su propio nombre: “reunión alrededor del fuego”, un concepto que se reflejó en su parrilla tradicional y en la calidad de cada plato.
La comida se convirtió en el colofón perfecto para la jornada. Entre conversaciones, anécdotas y un ambiente relajado, los socios disfrutaron de un

almuerzo excepcional, donde el producto y el fuego fueron protagonistas. Fue el broche ideal para un día cargado de historia, cultura y compañerismo.
A las 18:00 h el evento llegó a su fin, con los asistentes despidiéndose y emprendiendo el regreso a casa. La visita a la Sala Histórica de la Guardia Real dejó una huella profunda en todos, recordándonos el valor de conocer y preservar nuestra historia, y reafirmando una vez más la capacidad del Club para crear experiencias únicas y memorables.





Organiza: Porsche Club España
La Navidad es siempre un punto de encuentro muy especial en el calendario del Porsche Club España. Una cita que va mucho más allá de los coches y que invita a detenernos, compartir tiempo juntos y celebrar todo lo vivido. Las Comidas de Navidad de Madrid y Barcelona volvieron a
convertirse en ese momento señalado para cerrar el año rodeados de amigos, pasión y sentimiento de pertenencia.
El 2025 ha sido un año intenso y memorable para el Club. Rutas inolvidables, viajes dentro y fuera de nuestras fronteras, jornadas de circuito, expe-
riencias off road, eventos culturales y encuentros sociales han ido construyendo, actividad a actividad, una historia compartida que refuerza el carácter único de nuestra comunidad.
Con ese espíritu común, ambas Comidas de Navidad se plantearon como
algo más que un almuerzo. Fueron una auténtica celebración de la amistad, de la complicidad forjada kilómetro a kilómetro y de la ilusión por todo lo que está por venir en un 2026 que ya se presenta ambicioso y cargado de propuestas.







Como ya es tradición, las jornadas ofrecieron distintas opciones para que cada socio pudiera vivirlas a su manera. Para los amantes de la conducción, el día comenzó con rutas previas que permitieron disfrutar de nuestros Porsche en entornos privilegiados antes del encuentro gastronómico.
En Madrid, los participantes se dieron cita a primera hora en Centro Porsche Madrid Norte y Centro Porsche Madrid Oeste, donde fueron recibidos con un desayuno cortesía del concesionario y un briefing previo que marcó el inicio de la jornada. Desde allí, la caravana puso rumbo a la Sierra de Madrid, regalando una sucesión de curvas y paisajes que recordaron por qué compartir carretera es una de las grandes esencias del Club.
En Barcelona, la mañana arrancó en Centro Porsche Sant Cugat, punto de encuentro para disfrutar del desayuno, reencontrarse y asistir al briefing previo. Desde allí, los más ruteros iniciaron una espectacular ruta de aproximadamente 150 kilómetros por tierras del Empordà, mientras otros socios optaron por una ruta directa para incorporarse más adelante al programa común.
En ambos casos, las rutas confluyeron con los socios que acudieron direc-

tamente a la comida, dando paso al programa social en enclaves cuidadosamente elegidos para la ocasión. En Madrid, el escenario fue el Complejo El Olivar, mientras que en Barcelona el encuentro tuvo lugar en El Molí de l’Escala, distinguido como mejor restaurante de la Costa Brava 2025 bajo la dirección del chef Jordi Jacas.
Las recepciones estuvieron cuidadas al detalle, con organización del aparcamiento, acreditaciones y un ambiente que ya anticipaba jornadas memorables. En Madrid, el cóctel de bienvenida fue uno de los grandes protagonistas, con barra libre, ostras, picoteo selecto, jamón cortado al momento e incluso puros artesanales elaborados en directo, marcando desde el primer instante un tono festivo y exclusivo. En Barcelona, el aperitivo permitió charlar relajadamente en un entorno privilegiado, acompañado de excelentes entrantes y vinos seleccionados.
A continuación, dieron comienzo las Comidas de Navidad de los Socios del Porsche Club España. Almuerzos distendidos, llenos de conversaciones cruzadas, anécdotas del año y planes de futuro, que se prolongaron entre brindis, risas y un ambiente de auténtica camaradería.






Durante las sobremesas llegaron algunos de los momentos más esperados del día: la entrega de premios que reconocen el talento, la dedicación y la creatividad dentro del Club. En Madrid, se premió el tercer mejor evento del año, el Encuentro Salamanca, recogido por su organizador Miguel Ángel Sánchez, y el segundo mejor evento, Off Road Toledo, otorgado a nuestros amigos de ByMyWheels, representados por Sergio Bermejo y Lara Martín.
En Barcelona, el premio al Mejor Evento del Año recayó en Cocktail de Lujo y Salud, una iniciativa original y brillante que fue recogida por su organizador e impulsor, Xavier Martín, entre los aplausos de los asistentes.
El espíritu navideño tuvo un protagonismo especial en ambas citas con la entrega de premios a los socios con los disfraces navideños más originales y a los coches mejor decorados con temática de Navidad. Papá Noeles, detalles creativos y mucho humor convirtieron este momento en uno de los más celebrados del día.
Uno de los aplausos más emotivos en Madrid fue para los Socios del Año, Juanjo López y Pilar Toribio, reconocidos por su presencia constante y
su implicación ejemplar en la vida del Club a lo largo de toda la temporada.
Tras los premios, se vivió uno de los grandes hitos del año con la presentación de la nueva y flamante App del Porsche Club España, desarrollada de forma totalmente altruista por el socio Mario Vicente. Una herramienta llamada a marcar un antes y un después en la forma de comunicarnos, participar y vivir el Club desde el día a día.
A continuación, se presentaron las nuevas zapatillas oficiales del Club, que serán el regalo para los Socios 2026 y que, como primicia, se llevaron todos los asistentes con ilusión y un sentimiento compartido de pertenencia.
También fue el momento de presentar a nuestros nuevos patrocinadores: Querkus, que se incorpora como Sponsor Gold, y Homent, que se estrena como Sponsor Platinum del Club. Su apoyo y compromiso refuerzan nuestra capacidad para ofrecer experiencias de primer nivel a toda la comunidad.
Las sobremesas continuaron con numerosos sorteos y regalos muy especiales ofrecidos por nuestros sponsors, añadiendo emoción y momentos inolvidables a unas jornadas ya de por sí extraordinarias.




Además, en Madrid se celebró una subasta benéfica muy especial: la de un cuadro artesanal de madera con el escudo de Porsche, realizado por Santiago Sánchez Cogedor, un creador cuya historia de vida —incluida su épica experiencia de resiliencia tras pasar 15 meses injustamente encarcelado en Irán y regresar a España para compartir su mensaje de fortaleza y altruismo— ha inspirado a muchos este año. Las pujas por esta pieza única contribuyeron a una causa solidaria, sumando un gesto más de generosidad al espíritu festivo del evento.

También hubo espacio para la cultura y los nuevos proyectos. En Madrid se presentaron próximos eventos culturales de la mano de Iñaki Gorostiza, junto a Pilar Sáenz, además del nuevo proyecto Sports con un especial énfasis en eventos de bicicleta, reforzando la apuesta del Club por un estilo de vida activo y deportivo.
La diversión estuvo garantizada en ambas ciudades con los ya clásicos kahoots, en los que los asistentes compitieron de manera divertida desde sus móviles, poniendo a prueba sus






conocimientos sobre Porsche y el Club entre risas, sana competición y mucho compañerismo.
No faltó el merecido reconocimiento al Leadership Team y al staff de oficina, cuyo trabajo incansable y muchas veces invisible hace posible que cada evento del Porsche Club España alcance el nivel de excelencia que nos caracteriza.
Con el final de ambas jornadas llegó la sensación compartida de haber vi-

vido algo muy especial. Dos comidas que no solo cerraron un gran año, sino que reforzaron los lazos que hacen del Porsche Club España una auténtica familia.
Así, Madrid y Barcelona brindaron juntas por un 2025 extraordinario y por un 2026 que ya se presenta cargado de nuevos proyectos, experiencias y kilómetros por compartir. Porque mientras haya pasión, amistad y un Porsche al lado, el camino siempre merecerá la pena.









