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Querido lector, tienes en tus manos el número diez de la primera “procesión” en salir a las calles de nuestra Murcia, pero de forma escrita, como se viene haciendo desde hace una década. En este preámbulo, nos asombramos y nos hemos acostumbrado a que la Revista “La Procesión” cuando se anuncia que la Cuaresma está a punto de empezar, vuelve a hacer su aparición y nos traslada a un sentimiento profundo, entre la nostalgia, la historia, la ilusión y sobre todo ello, la identidad. Identidad cultural que se nutre de seis siglos de historia cofrade de nuestra ciudad.
Pero lo que empezó siendo un anhelo y un sueño de los responsables de las diferentes redes sociales que hace diez años ya funcionaban en nuestro entorno de internet, solo como ejemplo, citaré a Sentir Cofrade que desde hace dieciséis años ininterrumpidos viene siendo difusión diaria los 365 días al año, a través de internet, de las redes y de la televisión, han conseguido la plena consolidación por el esfuerzo y el tesón de sus redactores. Todas esas inquietudes se trasladaron al responsable de publicaciones del Cabildo Superior de Cofradías de Murcia y estudiando las diferentes fórmulas posibles, se halló la manera de conciliar el sueño y anhelo de los responsables de redes y ofrecer a Murcia y a quien pueda interesar, una publicación que venía a ocupar un espacio que no había sido hasta ese momento ocupado por ninguna otra publicación, pues tiene un carácter divulgativo cofrade, pero también informativo sobre actos de culto, con todo lo relacionado con la actividad cuaresmal de nuestras cofradías de Pasión y su correspondiente agenda de actividad.
La fórmula fue sencilla, publicidad controlada y edición impresa, todo ello, hicieron que el proyecto, sueño y anhelo se convirtiera en algo viable, tan hermoso y tan certero como es “La Procesión”, que hoy satisfechos, humildes y orgullosos, le presentamos en sus manos.
Asimismo, con un formato que va intentando reiterar año tras año contenidos y enfoques similares, en donde poder ir conociendo a tantos autores y actores que hacen posible la vivencia cofrade en nuestra Murcia, nos encontramos los bloques de saludas oficiales, entrevistas a los distinguidos cada año por el Cabildo Superior de Cofradías de la ciudad, la inmensa agenda nazarena sobre la que pivota el contenido fundamental de la revista, artículos sobre sagas familiares, cultos, historia, escultores, visiones desde fuera de nuestros desfiles, iconografía, patrimonio, literatura, los rituales íntimos y un apartado precioso dedicado a la Semana Santa de nuestras pedanías, para darles también un protagonismo que a veces no es fácil que lo tengan.
Pero nuestra editorial de este año queremos remarcar la importancia de las redes sociales en los últimos años para comprender los campos
de acción que al mundo cofrade se les han despejado gracias a ellas. Sobre todo, algo común que afecta a todos los eventos es, cómo ha ido evolucionando su disfrute, participación e implicación en los últimos tiempos, gracias al auge de la tecnología en general y las redes sociales en particular. Hace veinte años, nadie podía imaginar que hubiera tanta gente mirando un espectáculo en vivo a través de su móvil.
De hecho, la forma en la que estas nuevas formas de comunicación afectan a una celebración religiosa que se lleva celebrando desde hace siglos, son más interesantes si cabe por su disonancia, por su paradójica separación, a la vez que cercanía. Hoy se celebra la Semana Santa por parte del público de una manera diferente, ya sea en vivo o desde tu pantalla, experimentando esta festividad de un modo radicalmente distinto: se pueden ver en vivo procesiones de todo el mundo, compartiendo a su vez las tradiciones locales con cualquier persona de otra punta del globo, llegando así a otras audiencias más amplias y diversas.
Las propias cofradías han comenzado no hace mucho a utilizar de manera cada vez más diestra y efectiva las redes sociales, casi todas disponen de canales propios en Instagram, Facebook e incluso Twitter donde suben sus fotos y vídeos, especialmente en estas fechas, permitiendo conectar mejor y más personalmente con su audiencia, con experiencias visuales e inmersivas tanto para la gente local como para los turistas.
La otra cara de la moneda puede mostrarse con el posible impacto negativo de la tecnología en la Semana Santa, a través de una hipotética pérdida de la esencia y el significado de la festividad pues podría cambiar la forma en que se celebra en el futuro, rompiendo ese ancestral y profundo sentimiento que no parece ser tan intenso con una pantalla de por medio. Se antoja pues fundamental mantener un equilibrio entre tradición y modernidad, y eso está en manos de las generaciones bisagra entre nuestros abuelos y nuestros nietos: nosotros.
La covid-19 dinamitó el uso de las redes sociales como herramienta de marketing, visibilidad y promoción entre las cofradías y los fieles. Este acontecimiento provocó que las cofradías realizarán una ardua labor, especialmente en redes sociales.
Por todo lo expuesto, “La Procesión” supone un camino intermedio entre la tradición de las publicaciones escritas y la modernidad de hacerlo sintiendo el latido actual de las redes sociales, pero todo ello, impregnado de identidad cultural, religiosa, espiritual y tradicional de nuestra semana santa murciana, única por su originalidad y maravillosa por su belleza. Deseamos disfruten de la literatura cofrade que hoy por décima ocasión tenemos el inmenso placer de presentar a todo el que pueda interesar. Brindemos por el X Aniversario de “La Procesión”.
coloquio con
Lázaro Ortega
López Salcillo, ¿el primogénito
una Magna
Consejo de redacción
Antonio Jiménez Lacárcel
Historiador y director de LovingMurcia.com
Francisco Nortes Tornel
Director del programa Sentir Cofrade. Elena Montesinos Urbán
Licenciada en Historia del Arte.
Jorge Martínez Reyes Fotógrafo.
Textos
Antonio J. García Romero, Carlos Montero, Jorge Martínez Reyes, José María Falgas, Alejandro Romero Cabrera, Elena Montesinos Urbán, Manuel Ayuso Medina, Francisco Nortes Tornel, Antonio Jiménez Lacárcel, Emilio Llamas Sánchez, Inmaculada Alcántara Sánchez y Fernando Esteban Muñoz.
Fotografías
Página completa: Jorge Martínez Reyes, Francisco Nortes Tornel y Antonio Jiménez Lacárcel.
Artículos: Francisco Javier García Ruiz, Francisco Nortes Tornel, Jorge Martínez Reyes, Vicente Montesinos, Antonio Jiménez Lacárcel, José Domingo Hernández Sánchez, Fernando Esteban Muñoz, Archivo Municipal de Murcia, Archivo General de la Región de Murcia y Archivo de la Cofradía de Jesús.
Diseño, maquetación e impresión Editorial MIC
Depósito legal
MU-154-2017
ISSN: 2697-0627
El consejo de redacción de esta revista no se hace responsable de los datos históricos o artísticos que aparecen publicados y que pudieran ser erróneos.
Los datos publicados referentes a los actos y procesiones correspondientes a la Cuaresma y Semana Santa 2026 han sido facilitados a través de los organizadores.
Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de esta publicación sin la autorización expresa de los miembros del Consejo de Redacción.
Que Dios os bendiga a todos los hermanos cofrades, a todos los que estáis viviendo ya desde ahora una Semana Santa intensa, nueva y cargada de esperanza en la cercanía de nuestro Señor. En este tiempo, la Iglesia celebra los misterios de la salvación actuados por Cristo en los últimos días de su vida entre nosotros, comenzando por el Viernes de Dolores y su entrada mesiánica en Jerusalén. Para nosotros es una semana grande, puesto que constituye el centro y el corazón de la liturgia y de la vida de la Iglesia durante todo el año. Pensad que lo que celebramos los cristianos es el misterio de la redención. Los cristianos de la antigüedad estaban bien persuadidos de su grandeza. Es importante entrar en la Semana Santa con un espíritu de paz interior y de recogimiento, aunque para vosotros sean días de actividad frenética, porque preparar a la cofradía, cuidar y organizar bien las procesiones os lleva mucho tiempo y estáis absorbidos en estas tareas, pero es un reto no perderos la serenidad y la calma que merece la Semana Santa. ¿Quién dice que es imposible sacar tiempo para dedicarlo a Dios? Al menos, podría ser interesante buscar espacios para atender con paz la propuesta de procesión que nos ofrecen las otras cofradías por las calles de nuestra ciudad o pueblo o, sencillamente, participar en los Oficios de Semana
Santa en la comunidad parroquial y poder escuchar en silencio meditativo la Palabra de Dios, la pasión de nuestro Señor en el calvario y el gozo de la resurrección. No descartéis esta oportunidad a pesar de las múltiples complicaciones que tiene vivir en este mundo tan complejo. Buscad los espacios de paz y serenidad que son tan necesarios. Pensad si está a vuestro alcance, a ver si lo conseguís este año.
La Cuaresma ha sido un largo viaje, un tiempo de trabajo y disciplina, pero ahora, en la Semana Santa, el barco entra en el puerto y ha llegado el momento de descansar en la pasión de Cristo. De lo que se trata es de respirar un poco, de escuchar con atención la Palabra, el pensamiento del amor de Dios, que está en el origen de todos los acontecimientos que conmemoramos en esta semana: «Porque tanto ha amado Dios al mundo, que le ha dado a su Hijo unigénito» (Jn 3, 16). Toda la pasión fue motivada por amor, el amor de Dios hecho visible en Cristo. El evangelio de san Juan nos lo confirma: «Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo» (Jn 13, 1).
Todavía hay mucho que aprender de la devoción de los primeros cristianos de Jerusalén, donde Jesús sufrió su pasión, muerte y resurrección. Los escritos de aquella experiencia se conservan y nos ayudan mucho a los hombres y mujeres de este siglo XXI . Es verdad que los cristianos de Jerusalén tenían la ventaja de estar más cerca del Señor en el tiempo y en el


espacio; pero no por eso nuestra devoción ha de ser menor. Después de todo, participamos en los misterios de Cristo no mediante imaginación o sentimiento, aunque estos tengan también su cometido, sino por la fe y los sacramentos. Pensad que, en la liturgia de Semana Santa, la Iglesia revive en la fe el misterio salvador de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.
Os deseo a todos una Semana Santa vivida en la esperanza y en la paz de Dios.


Delegado Episcopal para las Hermandades Y Cofradías

Queridos nazarenos y cofrades de la diócesis de Cartagena:
Con profundo afecto y sincera cercanía me dirijo a todos vosotros, hombres y mujeres que, generación tras generación, mantenéis viva una de las expresiones más hondas de la fe de nuestro pueblo, y que llega hasta lo más profundo del alma. Aún resuenan en nuestro interior esas estampas de fe y de devoción que pudimos vivir íntimamente en la Magna Procesión Jubilar celebrada el pasado mes de noviembre, en el jubileo de cofrades y nazarenos de nuestra diócesis cartaginense, en un momento que queda para la historia en la retina y en el alma de todo cofrade diocesano o de los miles que nos visitaron.
La Semana más Santa que se aproxima vuelve a convocarnos en torno al misterio central de nuestra vida cristiana: la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Os saludo con gratitud y esperanza, reconociendo en cada cofradía, en cada hermandad y en cada nazareno, un testimonio vivo de amor a Cristo y a su Iglesia.
Vuestra presencia silenciosa en las procesiones, vuestro esfuerzo constante y
muchas veces oculto, vuestro compromiso fiel e ilusionante durante todo el año, son un verdadero servicio evangelizador. No solo conserváis una tradición valiosa, sino que proclamáis con signos, imágenes y gestos el Evangelio en medio de las calles de pueblos y ciudades de nuestra diócesis, y que sigue conmoviendo el corazón del mundo. Cada túnica vestida, cada trono portado, cada marcha interpretada y cada cirio encendido hablan de una fe encarnada, humilde y perseverante, Fe y entrega que nos ayudan a imitar a tantas personas que fueron testigos directos en la vida real y cotidiana de personas que se acercaron a contemplar y vivir experiencias únicas al lado de Jesús de Nazaret.
La Semana más Santa no es solo un recuerdo piadoso ni una expresión cultural; es un tiempo de gracia en el que somos invitados a entrar, con el corazón abierto, en los momentos más decisivos de la historia de la salvación. Acompañar a Cristo en su Pasión es aprender del amor que se entrega sin reservas, del silencio que perdona, de la cruz que no es derrota sino camino. Y celebrar su Resurrección es dejarnos alcanzar por la alegría que vence al miedo, por la vida nueva que renace incluso en medio de la noche.
Os invito, queridos cofrades y nazarenos, a vivir estos días santos con intensidad interior, con espíritu fraterno y con mirada creyente. Que las procesiones no sean solo un caminar exterior, sino un verdadero itinerario del alma; que cada estación sea oración, y cada encuentro, comunión. Caminemos juntos, como Iglesia diocesana, fortalecidos por la fraternidad que nace de sabernos hijos del mismo Padre y discípulos del mismo Señor.
Que María Santísima, que acompañó a su Hijo hasta la cruz y fue testigo de la aurora pascual, os sostenga en vuestro caminar. Y que esta Semana Santa renueve vuestra fe, avive vuestra esperanza y ensanche vuestro amor, para que, al anunciar con gozo a Cristo Resucitado, seáis luz en medio del mundo y fermento de vida nueva para nuestra diócesis de Cartagena. Y que todos sea siempre para mayor gloria De Dios y de su beatísima Madre. Y todo vivido con un inmenso afecto fraterno y en una verdadera comunión de fe.
Porque después de tanto, nos quedamos con la realidad de aquel testimonio del apóstol San Juan: ¡Verdaderamente ha resucitado el Señor y lo hemos visto!
Fernando López Miras Presidente de la Región de Murcia


La procesión es una expresión singular de la religiosidad del pueblo español. Un acontecimiento social, una bella demostración de arte, un fenómeno histórico y costumbrista.
Y la revista ‘La Procesión’ es un medio de transmitir y compartir los sentimientos de quienes aguardan la llegada de esos cortejos penitenciales durante todo un año, de cuantos preparan y disponen hasta el más mínimo detalle para que el desfile penitente cumpla con su cometido de revivir los misterios de la Redención del modo aprendido de generación en generación.
El elemento humano que integra la procesión itinerante se puede agrupar en personas activas o pasivas. Son las unas quienes participan y las otras quienes contemplan su paso.
De igual modo, ante las páginas de ‘La Procesión’ se encuentra el lector que ahonda en los contenidos y el que curiosea en sus páginas.
Pero todos son procesión; y todos, ‘La Procesión’. Igualmente necesarios para que surtan efecto sus propósitos. La una y la otra transmiten emociones al nazareno, al espectador y al lector. La procesión que transita nuestras calles revive año tras año una tradición fervorosa hecha retablo imaginero. Y ‘La Procesión’ sobre el papel nos anticipa desde sus páginas lo que sucederá días más tarde, nos traslada una vivencia nazarena para que la hagamos nuestra y la sintamos a través de nuestra propia experiencia.
Todo ello sucederá envuelto en el sentimiento religioso del pueblo, de
nuestro pueblo. El nazareno que viste túnica y el nazareno de silla. El que arrima el hombro a la vara o la tarima del paso procesional, alumbra con el cirio o carga con una cruz, el que soporta el peso de la responsabilidad organizativa y de gestión, y el que sabe ver el cortejo penitencial, desde un rincón del itinerario o carrera, con los ojos del corazón y del alma.
Y también el que lee esta revista de pura esencia cofrade con la mirada puesta en la Semana Santa que está por venir, que ya se palpa en el ambiente, que ya se hace presente en cada una de las páginas, los textos y las ilustraciones de ‘La Procesión’.
La primavera murciana, obedeciendo a ese reloj invisible que no mide el tiempo, sino los sentimientos, vuelve a florecer. Las bajas temperaturas dan paso a las noches templadas y la luz comienza a trazar, entre Carrascoy y Espuña, sus primeras lecciones de primavera, tendiendo un manto dorado sobre los cerros de nuestra tierra. Es la llamada natural que convoca a los nazarenos y anuncia que en Murcia ya es Semana Santa.
Los colores de la primavera asoman y Murcia, encrucijada de civilizaciones y tierra de profunda tradición cofrade, abandona el silencio cuaresmal para dar comienzo a una celebración construida sobre los pilares de nuestra historia y nuestra fe. Miles de nazarenos llenan calles y plazas difundiendo uno de los rasgos más auténticos de nuestra identidad: una Semana Santa que atesora más de seis siglos de historia y que se alza como una de las más antiguas de España.
Vuelven las fragancias de azahar y los pasos acompasados. Regresan las noches húmedas, de cantos ancestrales de pasión en los carriles de la huerta, los ritos familiares y las tradiciones heredadas. Empieza a saber a incienso; resuenan los arrastres de sandalia sobre el pavimento y los suaves murmullos de franela y terciopelo acompañan el caminar del nazareno. Nazarenos murcianos, abigarrados y luminosos; nazarenos de esparteña o sandalia, de estante o farol, nazarenos de fe, de pasión y de fervor.
Murcia resucita su historia en cada primavera armando esos cortejos procesionales siguiendo las predicaciones de San Vicente Ferrer sobre la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, siendo fiel a nuestra idiosincrasia y a través de los impresionantes grupos escultóricos que nos han dejado como herencia insignes escultores. Deseo que vivamos esta festividad con la pasión que nos caracteriza; que disfrutemos del ambiente único de la mañana de Viernes Santo o miremos cientos de años atrás al ver pasar al Cristo de la Sangre por el Puente Viejo, queriendo abrazar a Murcia. Disfrutemos de un barrio que clama al Señor del Malecón y de la elegancia del Cristo de la Esperanza que agoniza en San Pedro. Amparo para
los murcianos que la Caridad acoge una de las noches más murcianas; Silencio de Fe, de Rescate, de Salud, de Yacente y de Refugio que en el retorno de la noche nos acerca al Santo Rosario para contemplar la angustia del Sepulcro, con la Misericordia de un Cristo que resucitará en la jubilosa mañana del domingo en el barrio de Santa Eulalia.

Sigamos escribiendo juntos páginas memorables de la historia de Murcia, llenas de fe, cultura y devoción.
Os llamo a la fe y al recogimiento; a la familiaridad y al recuerdo.
Os llamo a la delicia y al encanto, porque ya es Semana Santa en Murcia.


La Semana Santa de Murcia es, ante todo, una experiencia viva de la Pasión de Cristo, que se hace presente en cada paso, en cada túnica, en cada cirio y en cada nazareno que recorre nuestras calles. Nuestras hermandades y cofradías son el verdadero corazón de esta manifestación de fe. En ellas late una tradición centenaria, transmitida de generación en generación, que ha sabido conservar la esencia de nuestra devoción y, al mismo tiempo, dialogar con cada época.
Hablar de nuestras hermandades y cofradías es hablar de personas. De hombres y mujeres que, de manera silenciosa y generosa, dedican su tiempo, su esfuerzo y su ilusión para que cada primavera Murcia vuelva a convertirse en un escenario vivo del Evangelio. Tras cada trono, cada bordado, cada flor y cada cirio, hay horas de trabajo oculto que pocas veces se ven, pero que sostienen toda la grandeza de nuestras procesiones.
Nuestras hermandades y cofradías no son únicamente custodias de un patrimonio artístico extraordinario; son, ante todo, comunidades de fe. En sus cabildos, en sus cultos, en sus actos de caridad y en su vida diaria se hace presente la Iglesia que camina en Murcia. Porque una cofradía que no reza, que no sirve y que no acompaña a los más necesitados pierde su razón de ser, aunque conserve sus mejores imágenes.
Cada estación de penitencia nos recuerda que la Pasión de Cristo no es solo un recuerdo histórico, sino un mensaje de entrega, humildad y amor. Como nos recuerda la Escritura:
“Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; como que escondimos de él nuestro rostro, fue menospreciado y no lo estimamos. Mas él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo que nos trae paz estaba sobre él, y por sus llagas fuimos sanados.” (Isaías 53, 3-5)

Este versículo ilumina de manera especial la experiencia del nazareno que camina en silencio y la de quienes trabajan en nuestras cofradías: nos recuerda que la entrega, el sacrificio y la penitencia tienen un sentido profundo y redentor. Cada paso, cada túnica y cada cirio es un eco de la Pasión, que invita a vivir la fe con sinceridad y corazón abierto.
En los últimos años hemos asistido a un saludable relevo generacional. Jóvenes que se incorporan con entusiasmo, aprendiendo de los mayores y aportando nuevas formas de trabajar, de comunicar y de vivir la hermandad. Esta convivencia entre experiencia y juventud es una de nuestras mayores riquezas y una garantía de futuro.
Desde el Cabildo Superior trabajamos para que todas nuestras cofradías caminen unidas, respetando su identidad propia, pero conscientes de que juntas formamos una sola Semana Santa. La fraternidad entre hermandades no es solo una cuestión organizativa, sino un verdadero testimonio cristiano ante la ciudad.
A las puertas de la Semana Santa de 2026, quiero expresar mi gratitud a todas las juntas directivas, mayordomos, estantes, nazarenos, camareras, músicos y colaboradores. Gracias a ellos, Murcia puede seguir contemplando, año tras año, una Semana Santa viva, profunda y fiel a su tradición.
Finalmente, deseo manifestar mi más sincero agradecimiento a todas las personas que, con su dedicación y su trabajo constante, hacen posible la publicación de la revista La Procesión. Gracias a su esfuerzo, esta publicación se ha convertido en un verdadero vínculo engrandecedor de nuestra Semana Santa, un espacio donde se conserva nuestra memoria, se difunde nuestro patrimonio y se fortalece la identidad cofrade de Murcia.
Que nuestras hermandades sigan siendo escuelas de fe, de servicio y de amor a Cristo y a su Madre, y que su ejemplo continúe iluminando nuestras calles y nuestros corazones.
Hace un año recibí la llamada de mi buen amigo Javier García Villalba, Viceregidor Mayor de Procesión de la Cofradía del Santo Sepulcro, él principalmene es el culpable de que yo haya realizado el cartel de esta Semana Santa 2026.
Ya que desde hace años sigue mi trabajo y ha estado barajando esta posibilidad desde hace años.
Desde el Cabildo me han dado todas las facilidades para que hiciésemos la mejor obra posible, para hacer un buen trabajo he intentado rodearme de los que yo creo que son los mejores, el fotógrafo Miguel Angel Caparrós, que ha hecho un excelente trabajo en la reproducción de la obra y con la artista y diseñadora Dayra Madrona que con la tipografía y el diseño ha subido a otro nivel la obra.
Para la realización del cartel tenía claro que quería representar la adoración del Lignum Crucis.
Me invitaron a la ceremonia y acudí con mi hermana Mayca Montero, fotógrafa, la cual ha recibido numerosos premios nacionales, entre ellos el de la Universidad de Murcia.
Nos empapamos de todo lo que allí ocurría,, fotografiamos hasta el último detalle, pero hubo un momento en el dejé de disparar fotos y simplemente puse todos los sentidos en vivir todo lo que estaba pasando.
Lo que he querido, era que cuando contemplasen el cartel, trasladar al espectador a un momento emotivo de profunda solemnidad.
Fue una ceremonia preciosa, no tengo palabras para describir ese momento pero sí tengo pintura.
Creo que con el uso del incienso he creado un ambiente etéreo que da cierto misticismo a la obra, envuelve a los acólitos y rompe las líneas del altar mayor.
Tenía claro que para contar todo lo que estaba pasando, debía incluir muchos elementos, lo cual era complicado, así que he tenido que estudiar muy bien la composición para que todos los elementos estuviesen en su lugar y no rompiese el ritmo.
El motivo principal de la composición es el maravilloso Cristo de las Claras , de la Buena Muerte o de las Isabelas
del maestro Francisco Salzillo, tan admirado por mí, con el uso del color hace que dirijamos la mirada inmediatamente hace Él.
La Cruz nos dirige la mirada hacia los acólitos como guardianes de todo lo que está ocurriendo. Las líneas del suelo ajedrezado nos llevan hasta el Lignum Crucis, rodeada de incienso, que parece querer unir lo terrenal con lo divino.
Dar las gracias por el trato recibido del presidente del Cabildo José Ignacio Sánchez Ballesta, al presidente del Santo Sepulcro, Antonio Ayuso y al resto de presidentes de las cofradías que tan maravillosamente me han recibido.
Y en especial dar las gracias a todos los que me han apoyado durante estos años, amigos, clientes, familia, mis hermanos, mi pareja y en especial a mi padre, porque sin su apoyo hoy, no sería pintor.
Espero que con este cartel se sientan todos identificados.
Muchas gracias.


¿Qué sabor va a tener el pregón de la Semana Santa? ¿Nos va a sorprender?
Bueno pues espero que sí, que sorprenda positivamente a los cofrades de las distintas hermandades y cofradías, teniendo en cuenta que hay que buscar momentos emocionantes en relación con el titular o aquellas imágenes, aquellas tradiciones de cada una de ellas que las hace especiales. Será un pregón murciano, por supuesto, con especial incidencia en nuestra identidad y espero que con un nivel de lirismo que, junto con el acompañamiento musical adecuado, nos haga emocionar a todos.
¿Se escribe rápido un pregón? ¿La responsabilidad de ser pregonero te ha hecho escribir mejor?
No, el proceso me ha recordado mucho al de mis novelas que te lleva a hacer un exhaustivo trabajo previo de documentación. Antes de comenzare a escribir debes embeberte en el mundo cofrade, leer mucho, buscar información y tener una idea aproximada en la cabeza del fresco que quieres pintar. Ha sido más sencillo porque el Cabildo te programa visitas con todas las cofradías que te abren sus casas y accedes a una excelente información sobre nuestra Semana Santa. En cuanto a lo de escribir mejor cuando escribes una novela intentas hacerlo lo mejor que sabes, entiendo además que una novela es un proceso largo y reposado, en el que puedes reflexionar e ir mejorando el texto hasta su publicación. En el caso del pregón, obviamente, te esfuerzas al máximo para tener un texto que tenga muchísima calidad, bien documentado e intentando que las partes poéticas estén muy bien escritas para provocar el efecto deseado en los asistentes.
¿Lo has afrontado como cualquiera de tus obras o de forma algo distinta?
Parecido en la fase de documentación e incluso de desarrollo, metiéndome en el ambiente, escuchando marchas, leyendo mucho, mirando fotografías, vídeos y documentales. Algo distinto porque es un texto en muchos momentos poéticos que no es lo mismo que la prosa de una novela, y luego está la parte escénica que hay que ensayar algunas cosas para que salga perfecto.
¿Quién te va a acompañar en el escenario del Teatro Romea?
El pregón lleva lógicamente un acompañamiento musical, no en vano, la música es una parte fundamental de nuestros desfiles procesionales. No puedo desvelar quiénes ni qué podremos escuchar pero lógicamente tendremos una agrupación musical, un coro, algún buen amigo cantante y el acompañamiento imprescindible del piano y un chelo.
¿Cómo vive Jerónimo Tristante la Semana Santa de Murcia?
Es la época del año que más me gusta, por la primavera de Murcia que es hermosa, la temperatura agradable el olor a azahar y el ritual que ya tenemos mi hija y yo de bajar a Murcia todos los Domingos de Ramos y vivir ese día que es ya tan especial para nosotros. Y luego está la ilusión de bajar a ver las otras procesiones, salir a cenar , disfrutar de la ciudad, de la gente en la calle y de la Semana Santa. Para mí, justo antes de los calores estivales que son ya cuasi insoportables, la primavera murciana es una delicia.
Dinos algo de nuestra Semana Santa que te gustaría conocer mejor.
Algunas de las pequeñas tradiciones de las cofradías: oraciones antes de salir, a la recogida, traslados, descendimientos, quinarios, esos pequeños actos de cada una de las hermandades que tienen un sabor especial, a veces casi familiar, de identidad de amigos, de vecinos del barrio. Creo que eso es algo extraordinario.
Descríbenos tu mejor momento como nazareno.
He tenido muchos: desde el primer día en que salí, a recoger como regidor una flor del trono al acabar para mi madre que ya falleció, cuando nos vestíamos 9 nazarenos en un piso de 90 metros en la vieja de san Antolín… pero sin duda, el mejor, la primera vez que salí con mi hija, ahora los dos en la fila, que fue algo muy emocionante porque me llamó la atención que parecía que lo llevara en el ADN.
Nazareno del Año
¿Cuándo empezó Luis a ser nazareno de verdad?
Con 10 años, cuando mi padre me apuntó a la Archicofradía del Resucitado, en la Hermandad de los Discípulos de Emaus. Cuando me puse por primera vez la túnica blanca, supe que iba a ser para siempre, que iba a estar siempre vinculado a la Semana Santa,
¿En qué momento de tu vida te sorprende el honor de ser Nazareno del Año?
En un momento inesperado, en todo caso. Uno trabaja lo que puede para la Semana Santa desde la devoción y el amor profundo que siento por todo lo que representa la tradición, la fe, la familia. Pero jamás sin mirar y sin ambicionar ningún tipo de nombramiento.
¿Qué cualidades tienes que son ejemplo para el resto de nazarenos de la ciudad?
Ejemplo no soy de nada, eso seguro. Pero sí soy un apasionado, desde niño. Para mi, la Semana Santa forma parte indisoluble de mi existencia. Vivirla todo el año, disfrutarla al límite, sacarle el máximo partido, compartirla con los tuyos, es lo más grande que hay.
La palabra nazareno es demasiado general, ¿qué paso tiene Luis dentro del corazón?
Esta es fácil. El Lago Tiberiades, mi casa, mi origen, mi familia. Y también, como no, La Santa Mujer Verónica, mi Vero. Mis dos hijos fueron bautizados uno, en Santa Eulalia y el otro en Santa Catalina y tuvieron antes la túnica del Resucitado y de la Caridad antes que el traje de cristianar.
¿Con quién te gusta compartir la Semana Santa?
Con mis hijos, por supuesto. Unos fanáticos, absolutos tiffosis de la Semana Santa. Buscar las procesiones por cualquier esquina o sentarnos en una curva complicada, es una delicia para nosotros.

¿Cómo te imaginas la Semana Santa de Murcia del futuro?
Pues vivida con la misma ilusión con la que se vive actualmente, con muchos jóvenes llenando las cofradías, con una intensa labor apostólica y social.
Descríbenos tu mejor recuerdo como nazareno.
Sería incapaz de quedarme con uno sólo. Son 45 años de vivencias. Pero, sin duda, aprender al lado de mi padre y ahora disfrutar al lado de mis hijos son vivencias inolvidables.

Y por ello quiero expresar mi agradecimiento infinito a D. Manuel Ros, Párroco de Santa Eulalia y Consiliario de la Archicofradía, a Dª. Elvira Mompeán, Presidenta de la Archicofradía de nuestro Señor Jesucristo Resucitado, a su Junta de gobierno, y a todos los que han intervenido en esta designación. Gracias infinitas. ¡Dios se lo pague a todos!
De alguna manera, usted abrirá la Semana Santa desde San Nicolás y la cerrará con su pregón en Santa Eulalia, ¿cómo abordará el discurso de cierre?
¿Qué le contará a los nazarenos?
Es verdad. No había caído en eso.
Y es así que, como un testigo más —entre otros muchos e innumerables— de la vida, muerte y resurrección del Señor, emprendo humildemente esta tarea de un pregón que, por razones obvias, ha de ser breve, y que desearía conectara el corazón nazareno con el corazón de la Pascua que ese día se inaugura.
¿Cómo se imagina la Semana Santa desde el punto de vista de un nazareno sin fe?
¿Cómo espera la próxima mañana de Domingo de Resurrección?
La espero con gran alegría y con gran ilusión.
Con alegría porque esa mañana celebramos el acontecimiento fundante y más importante de la fe cristiana: la Resurrección gloriosa de nuestro Señor Jesucristo. Es el día más grande de todo el año y, desde este punto de vista, no hay mañana más gozosa que se pueda comparar a esta del Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor.
Y con gran ilusión porque me ofrecen esta oportunidad, que para mí era impensable, de poder pregonar el cierre de la Semana Santa de Murcia, una ciudad y una Semana Santa que a mí me parecen muy grandes.
Ciertamente tengo el honor de acompañar como Consiliario a dos grandes cofradías murcianas, la del Cristo del Amparo y la del Cristo de la Caridad. Una abre las procesiones de la Semana Santa de la ciudad el Viernes de Dolores, y la otra procesiona al día siguiente, el Sábado de Pasión. En ambas conozco a nazarenos y cofrades extraordinarios, hombres y mujeres que dan lo mejor de sí mismos por su cofradía, en un derroche de ilusión, de trabajo y esfuerzo sin fin, de gran fe, de entrega generosa y espíritu de servicio ejemplares. Algo que, sin duda alguna, sucede de igual modo en las demás cofradías hermanas. Espero que esta experiencia de acompañarlos como Consiliario me ayude en el pregón.
Y, por otro lado, reconozco que cuando me comunicaron esta designación, los primeros pensamientos que acudieron a mi mente fueron estos: me hacen un honor que no merezco; no sé si podré cumplir las expectativas que depositan en mi persona; tampoco sé si acertaré a decir algo de todo lo bueno que los nazarenos murcianos bien merecen; pero no puedo negarme a hablar bien del Señor Jesús, a quien testimonian tantísimos nazarenos en la bellísima Semana Santa murciana.
Confieso que no me resulta fácil imaginar la figura de un “nazareno sin fe”. No obstante, al intentar imaginarlo, me pregunto, en primer lugar, cuáles serían sus motivaciones para ser nazareno sin la necesaria fe cristiana. Y se me ocurren dos respuestas que, obviamente, no tienen por qué ser las únicas ni tampoco necesariamente inconexas entre sí. Una motivación podría ser por un sentimiento fuerte, quizás heredado por costumbre familiar o quizás contagiado en su entorno social o de amistades, que tal vez incluso no sepa explicar, pero que le conmueve interiormente y le impele a participar en una expresión pública que, por su propia naturaleza, es netamente religiosa. Otra motivación podría ser por mimetismo sociocultural, es decir, dado que el entorno social en el que vive celebra en estas fechas esta manifestación religiosa, que también lo es cultural, se dejaría llevar e incluso le satisfaría participar en ella porque, al fin y al cabo, y aunque lo ignorase, su identidad más profunda está informada por la herencia cultural cristiana.
En segundo lugar, hablar de la fe es una cosa ciertamente muy seria. En efecto, la fe, aun siendo la misma y única, y teniendo por objeto al mismo y único Dios, sin embargo, desde el punto de vista subjetivo en cada persona puede tener una gradación diversa. Así, puede darse una experiencia de fe pequeña o grande; puede dejarse arrastrar simplemente por la “inercia” o puede brotar y alimentarse de un encuentro personal, gozoso y permanente con Cristo vivo; puede estar relegada a un pequeño espacio de la vida o por el contrario ser el motor que mueve a toda la persona y la envuelve en una luz gozosa; puede incluso estar reducida a un ámbito casi inconsciente o puede ser plenamente consciente, vívida y lúcida; puede carecer de formación o puede nutrirse de una formación sólida y consistente; puede estar “dormida” o puede manifestarse en un compromiso evangélico y eclesial capaz de contagiar sentido y alegría y
transformar la realidad propia y ajena; etc. Aunque, también es verdad, y esto es muy importante, la fe salvífica, es decir, la fe suficiente que otorga la salvación, ésa sólo Dios la conoce (como bien rezamos en las Plegarias Eucarísticas IV y V del Misal Romano ).
Pues bien. Teniendo en cuenta estas premisas, y si conociese a este imaginario “nazareno sin fe”, creo que no me resistiría a decirle —con todo respeto— que piense, con serenidad y en el silencio de su interior, que ese sentimiento que experimenta, bien porque le ha sido contagiado en su familia o entre sus amigos, o bien porque surge en su interior al contemplar alguna de las imágenes sagradas que ve en las procesiones, puede ser una llamada que Dios le dirige y le invita a iniciar con Él una aventura maravillosa de fe en la que lo que ahora siente puede verse acrecentado de manera exponencial, y vivir una vida plena en la alegría del Evangelio. Le diría que no tenga miedo, que responda a esa llamada, que hable con un sacerdote de su confianza, y se ponga en camino. Cristo cuenta con él.
¿Cómo podemos ser cofrades durante todo el año?
Buena pregunta. Puedo decir que, desde el punto de vista del quehacer interno de las cofradías, conozco a muchos cofrades que trabajan durante todo el año en múltiples tareas en el seno de su cofradía. Siempre me ha parecido admirable y digno de sincero agradecimiento.
Pero más allá de esto —que, repito, es realmente encomiable—, hay un signo que unifica a todos los nazarenos y del que siempre he pensado nos recuerda que somos cofrades durante todo el año. Me refiero a la túnica nazarena.
La túnica, que, como es natural, en cada cofradía es del respectivo color identificativo de la misma, remite sin embargo a un signo común.
Ciertamente, en este signo pueden confluir varios significados, pero quizás el primero de ellos sea la reminiscencia de la túnica bautismal. En efecto, en el rito de este Sacramento, el bautizado es revestido con una túnica blanca como signo de que en el Bautismo ha sido “revestido de Cristo”. Y en realidad es así: por la gracia del Espíritu Santo, ha sido configurado con Cristo, y ha sido inhabitado por Dios. Y, sin profundizar más en esto ahora, pienso que la túnica nazarena nos recuerda a todos la vestidura bautismal. Y, por tanto, nos recuerda a los nazarenos, cada día del año, que somos hijos amados de Dios; que nunca estamos solos —porque
estamos habitados por Él—; que en los momentos difíciles tenemos la fortaleza de la Cruz de Cristo; que nuestro modelo de comportamiento es Él, pues hemos sido “revestidos de Cristo”; que podemos perdonar como Él, servir a los demás como Él en el trabajo cotidiano, tratar a los demás como Él, amar como Él, tender la mano amiga a quien nos necesita como Él… La túnica bautismal y nazarena nos une a todos, en definitiva, en la pertenencia a una gran familia, la Iglesia —la comunidad cristiana—, en la que vivimos la alegría de la Vida nueva del Evangelio, a través de la propia cofradía y de la propia parroquia.
Es más. También el color de cada túnica tiene su significado añadido. Como también la Hermandad o el Paso en el que cada uno participa —sea como estante o como penitente— puede ayudar a cada uno a imitar la escena evangélica que representa en su seguimiento del Señor.
Los signos cristianos y litúrgicos contienen una riqueza inmensa de sentido, y siempre expresan más de lo que parece. Y pienso que éste, en particular, nos puede ayudar a vivir nuestra identidad nazarena durante todo el año.
De los que procesionan en Murcia, quédese con un pasaje evangélico. Lo pones muy difícil.
La riqueza de las imágenes sagradas de nuestras cofradías y parroquias murcianas, en cantidad, pero sobre todo en calidad, en valor histórico, en belleza artística y en expresión religiosa, es de todos conocida, y a mí me parece descomunal. Por eso digo que lo pones realmente difícil.
No obstante, no puedo negar que, desde el primer momento que lo vi, me conmueve especialmente el Cristo del Amparo. Contemplarlo en el silencio de la oración puede introducir al creyente en el misterio del Amor del Redentor. Y tengo la suerte de verlo todos los días. Pero lo mismo podría decir sinceramente del Cristo de la Caridad, del Cristo del Rescate, así como de los Titulares de todas nuestras cofradías. Son realmente impresionantes todos y cada uno de ellos. Así que, con toda verdad, ¡los elijo a todos!
Quizás podría arriesgar con otra impresión que me cautiva: el Cristo de La Caída de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Y quizás otra más por lo que significa: La Aparición de Jesús a los discípulos de Emaús de la Archicofradía del Resucitado. Y lo mismo podría decir con toda verdad respecto a otras tantas escenas evangélicas. En Murcia es muy difícil poder elegir: se quedaría uno con todos los Pasos.
Fuera de Murcia capital, ¿qué celebración de Semana Santa le gusta especialmente?
También aquí lo pones difícil.
Nuestra Diócesis, nuestra Región, bendecida por Dios en muchos sentidos y por muchos motivos, también lo es en la riqueza inmensa de las expresiones diversas de la Semana Santa. En efecto, aun siendo el mismo Misterio pascual del Señor el que se celebra y, por tanto, la misma Semana Santa, sin embargo, en cada uno de nuestros pueblos y ciudades ha ido adquiriendo a lo largo de los siglos peculiaridades propias en su expresión religiosa y cultural, que ha cristalizado en tradiciones muy hermosas y emocionantes, que se transmiten en las familias de padres a hijos, que se viven con verdadera pasión, y que son dignas de custodiar, apoyar y fomentar.
Se trata de un verdadero e inmenso patrimonio de fe y de cultura del pueblo cristiano, que, a mi juicio, y precisamente por la idiosincrasia propia de cada lugar, se convierte en la riquísima manifestación sinfónica y complementaria de la fe de toda una comunidad cristiana local, como es la de nuestra Diócesis.
El ejercicio del ministerio sacerdotal me ha dado la oportunidad de conocer y admirar la celebración de la Semana Santa en otros lugares de nuestra Diócesis. Grandiosa y emocionante, junto con la de Murcia, me parece también la de Cartagena, si bien cada una en su identidad propia, y donde tuve el honor de servir también como capellán de la Cofradía del Resucitado en la ciudad portuaria. Pero lo mismo podría decir, con toda verdad, de las que he conocido personalmente, cada una con sus respectivas peculiaridades: en Lorca, Ribera de Molina, Yecla y Archena.
No obstante, hay una celebración de la Semana Santa que, por razones obvias, llevo especialmente en el corazón. La de mi pueblo: Aledo. También aquí se celebra con tradiciones seculares, propias y muy emocionantes. Como en todas las familias nazarenas, también yo recibí de mis padres la fe cristiana y la pasión por nuestra Semana Santa, así como la pertenencia a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Aledo, a la que aún hoy día me honro en pertenecer a ella como nazareno.
Y, sin impedirme en absoluto vivir con intensidad y plenitud la Semana Santa dondequiera que he estado —ahora en Murcia, lo que considero una bendición sin igual—, cuando llegan los días santos, no puedo evitar que parte de mi corazón se traslade en el pensamiento a mi pueblo en los momentos intensos de la Semana Santa.
Ya ves. Estas son cosas de nazarenos. Y estoy convencido de que será perfectamente comprendido entre nosotros los nazarenos.
Hasta el 28 de febrero. Exposición El Sueño de Salzillo: la Noche California. Ermita del Pilar. Cabildo Superior de Cofradías. 12h. Proyección del documental: 50 años de la Hermandad de San Juan Evangelista y concierto de marchas pasionarias a cargo de la Agrupación Musical Virgen de la Fuensanta de los Garres. Cofradía de la Esperanza. Filmoteca Regional.
18:30h. Santa Misa en honor a los Siete Santos Fundadores de la Orden Servita. Cofradía de Servitas. Iglesia de San Bartolomé.

6:30h Rezo del Santo Vía Crucis, S. I. Catedral, desde la plaza del Cardenal Belluga por el itinerario de costumbre y posterior celebración de la Santa Misa, con imposición de ceniza.
19h. Santa Misa, en el trascurso de la misma se procederá a la imposición de la ceniza. Hermandad del Rescate. Iglesia San Juan Bautista. 20h. Solemne descendimiento del Stmo. Cristo de la Salud con posterior Vía Crucis por el entorno de la Catedral. Al término de éste, Sagrada Eucaristía con imposición de ceniza. Asoc. Stmo. Cristo de la Salud. Conjunto Monumental San Juan de Dios.
20h. Quinario al Stmo. Cristo de la Sangre. Celebración Eucarística, himno de la Preciosísima Sangre de Cristo. Archicofradía de la Sangre. Iglesia del Carmen.
20h. Quinario al Stmo. Cristo de la Sangre. Celebración Eucarística, himno de la Preciosísima Sangre de Cristo. Archicofradía de la Sangre. Iglesia del Carmen.
20:30h. Presentación del Cartel del Domingo de Ramos 2026 y la Revista Esperanza. Cofradía de la Esperanza. Cámara de Comercio, junto a San Bartolomé.
6:30h. Rezo del Santo Vía Crucis, S. I. Catedral, desde la plaza del Cardenal Belluga por el itinerario de costumbre y posterior celebración de la Santa Misa, con imposición de ceniza.
19:45h. Vía Crucis, Ejercicio del Quinario, Santa Misa, Sermón y Miserere. Quinario de Viernes de Cuaresma. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús. 20h. Solemne Vía Crucis por calles adyacentes de San Miguel. Bendición del nuevo trono del Paso de Jesús Nazareno. Cofradía de la Misericordia. Iglesia de San Miguel.
20h. Quinario al Stmo. Cristo de la Sangre. Celebración Eucarística, himno de la Preciosísima Sangre de Cristo. Archicofradía de la Sangre. Iglesia del Carmen.
20:45h. Solemne Vía Crucis del Stmo. Cristo de la Caridad y colocación en su altar de cultos cuaresmal. Acompañamiento María Santísima de los Dolores de la Cofradía hermana del Amparo. (21,15 h). Intervendrá Hermandad de las Benditas Ánimas de Patiño. Iglesia de Santa Catalina. Cofradía de la Caridad.
20:45h. Presentación del nº13 de la revista Los Azules. Al término de la misma, recibimiento del Stmo Cristo de la Caridad de la Cofradía hermana de la Caridad, rezo de una estación del Vía Crucis y posterior acompañamiento con la imagen de la Stma. Virgen de los Dolores de nuestra Cofradía por las calles del barrio. Cofradía del Amparo. Iglesia de San Nicolás.
12h. Presentación Revista Cabildo, ganadores Concurso Fotografía, y Actos Cuaresmales del Cabildo. Iglesia de San Lorenzo. Cabildo Superior de Cofradías.
19:30h. Sagrada Eucaristía en honor al Stmo. Cristo de la Salud de las Madres Capuchinas del Malecón. Asoc. Stmo. Cristo de la Salud. Convento de Capuchinas.
20h. Quinario al Stmo. Cristo de la Sangre. Celebración Eucarística, himno de la Preciosísima Sangre de Cristo. Archicofradía de la Sangre. Iglesia del Carmen.
12h. Pregón de la Semana Santa de Murcia 2026, a cargo de D. Jerónimo Tristante. Teatro Romea de Murcia. Cabildo Superior de Cofradías.
18:30h. Solemne Función al Santísimo Cristo de las Lágrimas. Hermandad del Olvido. Iglesia de san Bartolomé.
20h. Quinario al Stmo. Cristo de la Sangre. Celebración Eucarística y Procesión Claustral con posterior veneración de la reliquia Del Lignum Crucis. Archicofradía de la Sangre. Iglesia del Carmen.
20h. Los Lunes del Perdón. Primera Misa y entrega diplomas a cofrades con antigüedad 50 y 25 años. Cofradía del Perdón. Iglesia San Antolín

20h. Charla/conferencia de formación a cargo de Fray Miguel Ángel Atienza, Superior de los Hermanos Capuchinos, con el título de Compañeros de San Francisco. Cofradía de la Fe. Salón parroquial de la Iglesia de San Francisco de Asís.
20h. Primer día de Triduo, Cofradía de la Caridad, dedicado a las Hermandades de la Oración en el Huerto, la Flagelación y la Coronación de Espinas. Imposición medallas nuevos cofrades. Iglesia de Santa Catalina.
20h. Segundo día de Triduo, Cofradía de la Caridad, dedicado a las Hermandades de Nuestro Señor Jesucristo camino del Calvario, Santa Mujer Verónica y El Expolio. Imposición medallas nuevos cofrades. Iglesia de Santa Catalina.
15h. Romería de bajada de la Santísima Virgen de la Fuensanta, Patrona de Murcia, con motivo del 99 aniversario de su Coronación Pontificia. Santuario de la Fuensanta (Algezares).
19h. Llegada de la Patrona al Barrio del Carmen, donde es recibida oficialmente por las autoridades religiosas, civiles y militares en la Parroquia de la Virgen del Carmen. Tras el canto de la Salve e Himno de la Coronación traslado a la S. I. Catedral. A su llegada Santa Misa de bienvenida a la Santísima Virgen de la Fuensanta 20h. Tercer día de Triduo, Cofradía de la Caridad, San Juan, María Dolorosa y Santísimo Cristo de la Caridad. Mayordomos y Damas alumbrantes de mantillas. Imposición medallas nuevos cofrades. Iglesia de Santa Catalina.

6:30h. Rezo del Santo Vía Crucis, S. I. Catedral, desde la plaza del Cardenal Belluga por el itinerario de costumbre y posterior celebración de la Santa Misa, con imposición de ceniza. 17h. Ejercicio del Quinario, Santa Misa, Sermón y Miserere. Seguidamente traslado de Nuestro Padre Jesús hasta la S.I. Catedral para participar en el rezo del Vía Crucis General de las Cofradías. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.
19:30h. Primer día de Triduo, Cofradía de la Misericordia, dedicado a los difuntos de la Cofradía. Iglesia de San Miguel.
20:30h. Vía Crucis General de las Cofradías de Murcia, presidido por Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Cofradía de Jesús. S. I. Catedral. Cabildo Superior de Cofradías.
12h. X Vía Passionis. Convocatoria de la Semana Santa del 2026 con los conjuntos de Heraldos, Burlas, Bocinas y Tambores de todas las cofradías. Homenaje en el Monumento al Nazareno: 13:30 horas. Salida: Real Monasterio de Santa Clara. Cabildo Superior de Cofradías. 17h. Solemne Misa Pontifical y Procesión Votiva. Ocupará la Sagrada Cátedra el Excmo. y Rvdmo. Mons. José Manuel Lorca Planes, Obispo de Cartagena. A sufinalización, procesión votiva de Nuestro Padre Jesús Nazareno hasta la Iglesia de Jesús. Cofradía de Jesús.
20:30h. Solemne Función Principal al Stmo. Cristo de la Caridad. Bendición nuevo estandarte y nuevo trono del Stmo. Cristo de la Caridad. Donación embojo de seda a los pies del titular por la Cofradía del Perdón de Alberca de las Torres. Reflexión a cargo de D. Carlos Valcárcel Siso. Cofradía de la Caridad. Iglesia de Santa Catalina.
20:30h. Segundo día de Triduo, Cofradía de la Misericordia, con imposición de medallas a los nuevos cofrades. Iglesia de San Miguel.
12h. Tercer día de Triduo, Cofradía de la Misericordia. Iglesia de San Miguel.
12h. Quinario al Cristo del Rescate. Primer día con Vía Crucis, Ejercicio, Misa con Homilía, Himno y Besapié. Las intenciones de este día serán por los Hermanos Mayores fallecidos y sus familias. Iglesia de San Juan Bautista. Hermandad del Rescate.
12h. Concierto solidario de Cuaresma. Participación de la Banda de Cornetas y Tambores Tres Caídas de Triana. Teatro Circo Villar. Hermandad del Olvido.
12:30h. Presentación de los niños al Cristo del Rescate. Tras la Misa de 12h tendrá lugar el acto de paso y presentación de los niños al Cristo del Rescate, con entrega de diplomas a los niños apuntados previamente en el email secretaria@ hermandaddelrescate.es. Iglesia de San Juan Bautista. Hermandad del Rescate.
18h. Exposición del Santísimo Sacramento para la adoración de los fieles. 18:40 Ejercicio del Quinario a Jesús de Medinaceli. Reserva del Santísimo y bendición. A las 19h Santa Misa. 19:30h. Quinario al Cristo del Rescate. Segundo día con Vía Crucis, Ejercicio, Misa con Homilía, Himno y Besapié. Las intenciones de este día serán por las Camareras fallecidas de la Hermandad del Rescate y estará dedicado especialmente al Tercio de la Cruz Guía. Entrega de diplomas a los hermanos que cumplen 50 años de permanencia en la Hermandad. Iglesia de San Juan Bautista. Hermandad del Rescate. 20h. Los Lunes del Perdón. Segunda Misa y entrega diplomas a cofrades con antigüedad 50 y 25 años. Cofradía del Perdón. Iglesia San Antolín
18h. Exposición del Santísimo Sacramento para la adoración de los fieles. 18:40 Ejercicio del Quinario a Jesús de Medinaceli. Reserva del Santísimo y bendición. A las 19h Santa Misa.
19:30h. Quinario al Cristo del Rescate. Tercer día con Vía Crucis, Ejercicio, Misa con Homilía, Himno y Besapié. Las intenciones de este día serán por los PresidentesCapellanes fallecidos de la Hermandad y estará dedicado especialmente al Tercio de María Stma. de la Esperanza. Entrega de diplomas a los hermanos que cumplen 25 años de permanencia en la Hermandad. Iglesia de San Juan Bautista. Hermandad del Rescate.
18h. Exposición del Santísimo Sacramento para la adoración de los fieles. 18:40 Ejercicio del Quinario a Jesús de Medinaceli. Reserva del Santísimo y bendición. A las 19h Santa Misa.
19:30h. Quinario al Cristo del Rescate. Cuarto día con Vía Crucis, Ejercicio, Misa con Homilía, Himno y Besapié. Las intenciones de este día serán por todos los fieles devotos difuntos del Cristo del Rescate, y estará dedicado especialmente al Tercio de Ntro. Padre Jesús del Rescate. Entrega distinciones nazarenas – Nazarenos de Honor Cruz Guía, Virgen de la Esperanza. Iglesia de San Juan Bautista. Hermandad del Rescate. 20h. Exposición del paso de la Coronación de Espinas, de la Cofradía de la Caridad, obra del escultor D. José Antonio Hernández Navarro. En la inauguración se presentará la nueva imagen de Poncio Pilato, realizada para completar el paso de Misterio. Ermita del Pilar. Cofradía de la Caridad. Horario de visita: 10h a 13:30h y de 17:30h a 19:30h. 20h. Misa primer Miércoles de mes y meditación. Archicofradía de la Sangre. Iglesia del Carmen.
18h. Exposición del Santísimo Sacramento para la adoración de los fieles. 18:40 Ejercicio del Quinario a Jesús de Medinaceli. Reserva del Santísimo y bendición. A las 19h Santa Misa.
19:30h. Celebración de Triduo. Dedicado a San Francisco, con la bendición y reparto de los Panes de San Francisco. Cofradía de la Fe. Iglesia de San Francisco de Asís.
19:30.h Quinario al Cristo del Rescate. Quinto día con Vía Crucis, Ejercicio, Misa con Homilía, Himno y Besapié. Las intenciones de este día serán todos los hermanos esclavos difuntos. Hermandad del Rescate. Iglesia de San Juan Bautista.
20:30h. Hora Santa tras la Santa Misa Cuaresmal. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús. 23h. Hora Santa preparatoria del Besapie al Cristo del Rescate. Hora Santa del Rescate, con exposición del Santísimo, Santo Rosario, Meditación, Santa Misa, Himno y apertura del Besapié. Hermandad del Rescate. Iglesia de San Juan Bautista.
6:30h. Rezo del Santo Vía Crucis, S. I. Catedral, desde la plaza del Cardenal Belluga por el itinerario de costumbre y posterior celebración de la Santa Misa, con imposición de ceniza.
6:30h. Solemnísimo y devoto Besapie al Cristo del Rescate, hasta las 12h. de la noche, con celebración de la Santa Misa a las 8, 9,10,11 y 12 h. de la mañana, y 1, 4, 5, 6, 7 y 8:15 h. de la tarde, y 10 y 11 h. de la noche. A las 3 de la tarde, Vía Crucis. La misa de 8:15h. de la tarde será presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de la Diócesis de Cartagena, Monseñor Lorca Planes.

7:30h. Besapié al Cristo de Medinaceli hasta las 13:h, continuando a la tarde de 17h a 21h. El horario de Misas será 8:30h, 10:30h, 19h y 20h. Rezo del Vía Crucis a las 11h y 18:30h. Esclavitud del Medinaceli. Iglesia del Carmen.
10h. Besapié al Medinaceli en el Convento del Corpus Christi (Agustinas). Misas a las 10h, 11h, 12h y 13h. Por la tarde a las 18h y 19h.
18h. Exposición del Santísimo Sacramento para la adoración de los fieles. 18:40 Ejercicio del Quinario a Jesús de Medinaceli. Reserva del Santísimo y bendición. A las 19h Santa Misa. 19h. Triduo al Medinaceli. Esclavitud del Medinaceli. Iglesia del Carmen.
19:30h. Celebración de Triduo. Dedicado al Santísimo Cristo de la Fe. Con la celebración del Viacrucis por el interior del templo. Cofradía de la Fe. Iglesia de San Francisco de Asís.
19:45h. Vía Crucis, Ejercicio del Quinario, Santa Misa, Sermón y Miserere. Quinario de Viernes de Cuaresma. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.
24h. Procesión claustral del Cristo del Rescate. Tras el cierre de la puerta del Besapié, tendrá lugar la procesión de retorno de Ntro. Padre Jesús del Rescate a su capilla. Hermandad del Rescate. Iglesia de San Juan Bautista.
19h. Triduo al Medinaceli. Esclavitud del Medinaceli. Iglesia del Carmen.
19:30h. Celebración de Triduo. Dedicado al Santa María de los Ángeles. Bienvenida a los nuevos Cofrades. Al término besapie a Santa María de los Ángeles y posterior traslado por el interior del templo hasta su capilla. Cofradía de la Fe. Iglesia de San Francisco de Asís.
19h. Triduo al Medinaceli. Esclavitud del Medinaceli. Iglesia del Carmen.
20h. Los Lunes del Perdón. Tercera Misa y entrega diplomas a cofrades con antigüedad 50 y 25 años. Cofradía del Perdón. Iglesia San Antolín 20h. Acogida a los nuevos Cofrades. Cofradía del Refugio. Iglesia de San Lorenzo.
19:30h. Primer día del Solemne Quinario al Cristo del Refugio. Imposición de Túnicas y Escapularios a los nuevos cofrades. Cofradía del Refugio. Iglesia de San Lorenzo.
20h. Novena a Ntro. Padre Jesús Nazareno. Hermandad de la Cena del Señor. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús
20h. Presentación de la Revista Confesiones n.º 12. Cofradía de la Fe. Salón Parroquial de la Iglesia de San Francisco de Asís.
19:30h. Segundo día del Solemne Quinario al Cristo del Refugio. Dedicado a los Cofrades Portapasos. Cofradía del Refugio. Iglesia de San Lorenzo. 20h. Solemne Función de las Llagas, con la participación de la Schola Gregoriana, ante el Stmo. Cristo de la Sangre. Archicofradía de la Sangre. Iglesia del Carmen.
20h. Novena a Ntro. Padre Jesús Nazareno. Hermandad de la Oración en el Huerto. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús
19:30h. Tercer día del Solemne Quinario al Cristo del Refugio. Dedicado a las Cofrades Adscritas y aspirantes con imposición de medallas. Cofradía del Refugio. Iglesia de San Lorenzo.
20h. Celebración de la Eucaristía y, a la finalización de esta, charla Cuaresmal a cargo de D. José Sánchez Fernández. Cofradía de la Esperanza. Iglesia de San Pedro.
20:30h. Triduo en honor del Stmo. Cristo Yacente y Ntra. Sra. de la Luz en su Soledad. Solemne celebración de la Eucaristía en honor de la Santa Cruz. Cofradía del Yacente. Conjunto Monumental de San Juan de Dios.
20h. Novena a Ntro. Padre Jesús Nazareno. Hermandad del Prendimiento. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús
6:30h. Rezo del Santo Vía Crucis, S. I. Catedral, desde la plaza del Cardenal Belluga por el itinerario de costumbre y posterior celebración de la Santa Misa, con imposición de ceniza.
19:30h. Celebración de la Eucaristía y posterior ceremonia de imposición de Escudos y Juramento a los nuevos cofrades. Archicofradía del Resucitado. Iglesia de Santa Eulalia.
19:30h. Solemne Triduo del Amparo. Celebración de la Eucaristía en honor de las Hermandades del Ángel de la Pasión, de la Sagrada Flagelación, Jesús ante Pilato, Encuentro camino del Calvario y San Juan. Cofradía del Amparo. Iglesia de San Nicolás. 19:30h. Cuarto día del Solemne Quinario al Cristo del Refugio. Dedicado a todos los cofrades. Cofradía del Refugio. Iglesia de San Lorenzo.
19:45h. Vía Crucis, Ejercicio del Quinario, Santa Misa, Sermón y Miserere. Quinario de Viernes de Cuaresma. Novena a Ntro. Padre Jesús Nazareno. Hermandad del Señor en la Columna. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.
20h. Celebración de la Eucaristía. A su término Solemne Vía Crucis Penitencial con el Stmo. Cristo de la Esperanza. Cofradía de la Esperanza. Iglesia de San Pedro.
20h. Triduo en honor del Stmo. Cristo Yacente y Ntra. Sra. de la Luz en su Soledad. Santo Ejercicio del Vía Crucis y Solemne Celebración de la Eucaristía en honor del Stmo. Cristo Yacente. Cofradía del Yacente. Conjunto Monumental de San Juan de Dios.

20:30h. Presentación del nº27 de la revista Silencio, a cargo de don Jerónimo Tristante. Cofradía del Refugio. Iglesia de San Lorenzo.
18:30h. Solemne Procesión del Stmo. Cristo de las Lágrimas y Ntra. Sra. del Olvido. Iglesia de San Bartolomé. Hermandad del Olvido. 19h. Misa e imposición de escapularios a los nuevos cofrades. Besamanos a María Santísima de la Súplica. Cofradía de la Providencia. Convento de Santa Clara. 19:30h. Solemne Triduo del Amparo. Celebración de la Eucaristía en honor a la Hermandad de María Stma. de los Dolores, con posterior veneración a la Sagrada Imagen. Cofradía del Amparo. Iglesia de San Nicolás.
19:30h. Quinto día del Solemne Quinario al Cristo del Refugio. Nuestra Cofradía en comunión con las demás Cofradías. Cofradía del Refugio. Iglesia de San Lorenzo.
19:45h. Presentación del nº 41 de la revista Magenta y posterior concierto de la Agrupación Musical Averroes OJE de Cieza. Cofradía del Perdón. Iglesia de San Antolín.
20h. Triduo en honor del Stmo. Cristo Yacente y Ntra. Sra. de la Luz en su Soledad. Sto. Rosario y Solemne Celebración de la Eucaristía en honor de Ntra. Sra. de la Luz en su Soledad. Cofradía del Yacente. Conjunto Monumental de San Juan de Dios. 20h. Novena a Ntro. Padre Jesús Nazareno. Hermandad de la Santa Mujer Verónica. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús
20:30h. Concierto de Tinieblas a cargo de la Coral Discantus. Cofradía del Refugio. Iglesia de San Lorenzo.
10h. Novena a Ntro. Padre Jesús Nazareno. Hermandad de la Caída. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús 12:30h. Solemne Triduo del Amparo. Celebración de la Eucaristía en honor al Stmo. Cristo del Amparo. Al término de la Eucaristía, imposición de medallas a los nuevos cofrades. Cofradía del Amparo. Iglesia de San Nicolás.
18h. Presentación del Cabildillo (Guía Oficial de la Semana Santa del 2026) y presentación de la Noche de la Pasión. Palacio González Campuzano, frente al Teatro Romea. Cabildo Superior de Cofradías. 20h. Los Lunes del Perdón. Tercera Misa y entrega diplomas a cofrades con antigüedad 50 y 25 años. Cofradía del Perdón. Iglesia San Antolín 20h. Novena a Ntro. Padre Jesús Nazareno. Hermandad del Apóstol San Juan. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús
20h. Inauguración de la XI Exposición Colectiva Colores de Pasión. Sala Glorieta Uno del Ayuntamiento de Murcia. Clausura el Domingo de Resurrección 5 de Abril de 2026. Cabildo Superior de Cofradías.
10h. Santa Misa en honor a San Patricio. Santa Iglesia Catedral
19h. VIII Pregón del Ángel 2026 a cargo de María Martínez Faus. Iglesia Conventual de Santa Ana. Cabildo Superior de Cofradías.
19:30h. Presentación revista la Concordia, XI edición, presenta por D. Alberto Castillo Baños. Cofradía del Sepulcro. Iglesia de San Bartolomé. 20h. Novena a Ntro. Padre Jesús Nazareno. Hermandad de la Dolorosa. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús
19:50h. Quinario Cuaresmal en Honor a las Hermandades de San Pedro Arrepentido y del Stmo. Cristo de las Almas. Cofradía de la Esperanza. Iglesia de San Pedro.
20h. Novena a Ntro. Padre Jesús Nazareno. Hermandad de los Nazarenos. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.
20h. Presentación de la Revista Rosario Corinto nº 13 a cargo de D. Rafael Melendreras Ruiz y presentación del vídeo promocional 2026. Salón de Actos Centro Municipal García Alíx (junto a la iglesia de San Antolín). Cofradía de la Caridad.
18:30h. Primer día del Triduo en honor al Titular, ofrecido a la Stma. Virgen de la Soledad y a la Stma. Virgen de la Amargura. Cofradía del Sepulcro. Iglesia de San Bartolomé.
19:50h. Quinario Cuaresmal en Honor a las Hermandades de Arrepentimiento y Perdón de Sta. María Magdalena y Perdón de Sta. María Magdalena y la Entrada de Jesús en Jerusalén. Cofradía de la Esperanza. Iglesia de San Pedro. 20h. Novena a la Dolorosa. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.
6:30h. Rezo del Santo Vía Crucis, S. I. Catedral, desde la plaza del Cardenal Belluga por el itinerario de costumbre y posterior celebración de la Santa Misa, con imposición de ceniza. 18:30h. Segundo día del Triduo en honor al Titular. Ofrecido por las almas de los fieles difuntos de la Cofradía. Al finalizar ceremonia de Juramento e imposición de escapularios a los nuevos cofrades. Cofradía del Sepulcro. Iglesia de San Bartolomé.
19h. Hora Santa, besapie al Santísimo Cristo de la Providencia y posterior traslado a su trono desde la iglesia de Santa Clara al patio del Convento (por Alfonso X). Cofradía de la Providencia. Convento de Santa Clara.
19:45h. Vía Crucis, Ejercicio del Quinario, Santa Misa, Sermón y Miserere. Quinario de Viernes de Cuaresma. Solemne Traslado de Ntro. Padre Jesús desde la Iglesia de Jesús al Monasterio del Corpus Christi .Cofradía de Jesús.
20h. Novena a la Dolorosa. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.
19:50h. Quinario Cuaresmal en Honor a las Hermandades Dejad que los Niños se acerquen a Mi y Ntro. Padre Jesús Nazareno. Cofradía de la Esperanza. Iglesia de San Pedro.
20h. Primer día del Triduo en honor al Stmo. Cristo de la Salud. Sermón de las 7 palabras. Asoc. de la Salud. Conjunto Monumental San Juan de Dios. 20h. Novena a la Dolorosa. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.
10h. Misa por los familiares difuntos. Cofradía de la Providencia. Convento de Santa Clara. 11h. Procesión del Ángel (procesión infantil). Salida Plaza del Cardenal Belluga finalizando en la Calle Basabe. Cabildo Superior de Cofradías. 15:45h. Traslado de Pasos del Perdón el localalmacén a la iglesia de San Antolín. Allí quedarán en exposición hasta Lunes Santo. Horario de visita de 10h a 12h y de 18h a 20h. Cofradía del Perdón.
16:45h. Inicio del Solemne Septenario en honor a la Stma. Virgen de las Angustias. Rezo de la Corona Dolorosa y Santa Misa con homilía y Salve. Cofradía de Servitas. Iglesia de San Bartolomé.



18:30h. Tercer día del Triduo en honor al Titular. Cofradía del Santo Sepulcro. Iglesia de San Bartolomé.
19h. Procesión de la Providencia. Cofradía de la Providencia. Convento de Santa Clara.
19:50h. Quinario Cuaresmal en Honor a las Hermandades, San Juan Evangelista, María Stma. de los Dolores y Stmo. Cristo de la Esperanza. Fervorin a San Juan Evangelista por su 50 aniversario a cargo de D. Álvaro Hernandez Vicente y concierto de marchas pasionarias a cargo de la Agrupación Musical Virgen de la Fuensanta de los Garres. Cofradía de la Esperanza. Iglesia de San Pedro.
20h. Segundo día del Triduo en honor al Stmo. Cristo de la Salud. Rezo de la Corona Dolorosa y vísperas cantadas. Cultos ofrecidos en sufragio de todos los cofrades de la Asociación, del cuerpo de la Guardia Civil, Colegio de Médicos, Policía Nacional, Universidad de Murcia y de la Universidad San Antonio de Murcia. Asoc. Cristo de la Salud. Conjunto Monumental de San Juan de Dios. 20h. Novena a la Dolorosa. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.
10h. Novena a la Dolorosa. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.
12:50h. Final del Quinario, Misa de Cumplimiento Pascual. Imposición de escapularios a los nuevos cofrades. Al finalizar la Eucaristía, besapie de reparación a Ntro. Padre Jesús Nazareno. Cofradía de la Esperanza. Iglesia de San Pedro.
18:15h. Segundo día del Solemne Septenario en honor a la Stma. Virgen de las Angustias. Rezo de la Corona Dolorosa y Santa Misa con homilía y Salve. Cofradía de Servitas. Iglesia de San Bartolomé.
20h. Tercer día del Triduo en honor al Stmo. Cristo de la Salud. Sagrada Eucaristía ofrecida por las intenciones del Papa León XIV y por las de nuestro Obispo D. José Manuel Lorca Planes, y en sufragio de los difuntos de la Asociación y de los de los Camareros de nuestras imágenes. Presentación de los nuevos cofrades e imposición de escapularios. Asoc. Cristo de la Salud. Conjunto Monumental San Juan de Dios.
20h. Besamanos a Virgen de la Soledad. Primer día de Cultos al Stmo. Cristo del Perdón y Ntra. Sra. de la Soledad. Al finalizar la Sta. Misa devoto besamanos a la Stma. Virgen de la Soledad. Cofradía del Perdón. Iglesia de San Antolín.
18:30h a 20:30h. Exposición de los pasos de la procesión del Domingo de Ramos. Cofradía de la Esperanza. Iglesia de San Pedro.
19:15h. Tercer día del Solemne Septenario en honor a la Stma. Virgen de las Angustias. Rezo de la Corona Dolorosa y Santa Misa con homilía y Salve. Cofradía de Servitas. Iglesia de San Bartolomé.
19:30h. Solemne traslado procesional del Paso de El Expolio desde la iglesia de Santo Domingo a la iglesia de Santa Catalina, por las calles del centro histórico. Cofradía de la Caridad.
20h. Cultos al Stmo. Cristo del Perdón. Segundo día de Cultos al Stmo. Cristo del Perdón y Ntra. Sra. de la Soledad. Cofradía del Perdón. Iglesia de San Antolín.
20h. Novena a la Dolorosa. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.

10h a 14h. Exposición de los pasos de la procesión del Domingo de Ramos. Cofradía de la Esperanza. Iglesia de San Pedro.
19:15h. Cuarto día del Solemne Septenario en honor a la Stma. Virgen de las Angustias. Rezo de la Corona Dolorosa y Santa Misa con homilía y Salve. Cofradía de Servitas. Iglesia de San Bartolomé.
19:30h. Solemne Triduo en honor de la Virgen de los Dolores. Cofradía de los Dolores. Iglesia de San Lorenzo.
20h. Cultos al Stmo. Cristo del Perdón. Tercer día de Cultos al Stmo.Cristo del Perdón y Ntra. Sra. de la Soledad. Cofradía del Perdón. Iglesia de San Antolín.
20h.Solemne Misa en el Convento de las Madres Capuchinas, en honor de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. Posterior Veneración de la Sagrada Imagen. Cofradía del Amparo. Convento de Capuchinas.
20h. Novena a la Dolorosa. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.
20h. Presentación del número 77 de la revista “Coloraos”. Museo del Cristo de la Sangre
10h a 14h. Exposición de los pasos de la procesión del Domingo de Ramos. Cofradía de la Esperanza. Iglesia de San Pedro.
17h. Presentación de los niños y paso bajo el manto de la Nuestra Señora de la Fuensanta, Patrona de Murcia, en la S. I. Catedral. Todo aquel que quiera tener un recuerdo de este día deberá inscribirse previamente en la sacristía.
19h. Presentación de los niños a la Virgen de las Angustias. Cofradía de Servitas. Iglesia de San Bartolomé.
19:15h. Quinto día del Solemne Septenario en honor a la Stma. Virgen de las Angustias. Cofradía de Servitas. Iglesia de San Bartolomé.
19:30h. Solemne Triduo en honor de la Virgen de los Dolores. Parroquia de San Lorenzo. Cofradía de los Dolores.
19:45h. Tradicional Traslado de Ntro. Padre Jesús del Gran Poder desde el Convento de las Madres Capuchinas del Malecón a la iglesia de San Nicolás.
20h. Cultos al Stmo. Cristo del Perdón. Cuarto día de Cultos al Stmo. Cristo del Perdón y Ntra. Sra. de la Soledad. Cofradía del Perdón. Iglesia de San Antolín. 20h. Novena a la Dolorosa. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.
20h. Eucaristía de recibimiento a los nuevos cofrades de la Archicofradía de la Sangre. Posterior concierto de la Banda de CCTT Centuriones de San Pedro de Alcantarilla. Iglesia del Carmen.
21:30h. Solemne y emotivo acto de Descendimiento del Santísimo Cristo del Amparo, con posterior Veneración a la Sagrada Imagen y traslado a su trono. Cofradía del Amparo. Iglesia de San Nicolás.
10h a 14h. Exposición de los pasos de la procesión del Domingo de Ramos. Cofradía de la Esperanza. Iglesia de San Pedro.
18:15h. Sexto día del Solemne Septenario en honor a la Stma. Virgen de las Angustias. Rezo de la Corona Dolorosa y Santa Misa con homilía y Salve. Cofradía de Servitas. Iglesia de San Bartolomé.
19h. Santa Misa y posterior Vía Crucis por las calles del Barrio del Carmen con Jesús de Medinaceli. A las 21h Salve ante la Virgen de los Dolores. 19:30h. Solemne Triduo en honor de la Virgen de los Dolores. Parroquia de San Lorenzo. Cofradía de los Dolores.
20h. Novena a la Dolorosa. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.
20h. Cultos al Stmo. Cristo del Perdón. Quinto día de Cultos al Stmo. Cristo del Perdón y Ntra. Sra. de la Soledad. Cofradía del Perdón. Iglesia de San Antolín.
20h. Sentencia de Ntro. Padre Jesús del Rescate. Solemnísimo acto del Juicio y Sentencia de Ntro. Padre Jesús del Rescate. Hermandad del Rescate. Iglesia de San Juan Bautista.
00:01h. Ronda a la Virgen de los Dolores a cargo de la tuna de medicina de Murcia. Cuando el reloj de la Iglesia de San Nicolás dé las campana-
das anunciando el inicio del Viernes de Dolores, Nuestra Señora saldrá a la puerta del templo para recibir el cariño y la felicitación de sus hijos. Cofradía del Amparo.
6:30h. Rezo del Santo Vía Crucis, S. I. Catedral, desde la plaza del Cardenal Belluga por el itinerario de costumbre y posterior celebración de la Santa Misa, con imposición de ceniza.
9h. Novena a la Dolorosa. Cofradía de Jesús. Iglesia de Jesús.
9h a 14h. Exposición de Tronos y enseres de la Cofradía que posteriormente saldrán en procesión. Cofradía del Amparo. Iglesia de San Nicolás. 11:30h. Eucaristía en honor de la Stma. Virgen de los Dolores. A su término Solemne Descendimiento del Stmo. Cristo de la Esperanza y traslado hasta su trono procesional y Besamanos a la Stma. Virgen de los Dolores. Cofradía de la Esperanza. Iglesia de San Pedro.
18h a 20:30h. Exposición de tronos. Cofradía de la Fe. Iglesia de San Francisco de Asís.
19:30h. Solemne Función Principal. Canto de los Siete Dolores de la Virgen a cargo de la Coral Discantus y Misa en honor a María Santísima de las Angustias e imposición de Escapularios a los nuevos cofrades y entrega de credenciales. Tras la Misa, la Cofradía de Servitas celebrará el hermanamiento con la Cofradía de las Angustias de Yecla.
20h. Cultos al Stmo. Cristo del Perdón. Sexto día de Cultos al Stmo. Cristo del Perdón y Ntra. Sra. de la Soledad. Cofradía del Perdón. Iglesia de San Antolín.









NAZARENOS MURCIANOS
Procesión
José María Falgas Hermano de la Archicofradía del Resucitado

Este año cumple su 10º aniversario y como es habitual es la primera que ve la luz y ser presentada. Luego van saliendo las que edita cada cofradía de la Internacional Semana Santa de nuestra querida Murcia y la general del Cabildo Superior de Cofradías.
En la cofradía del Resucitado refundada en 1948, a posteriori según documentos que lo acreditan se denomina Archicofradía, salió por primera vez ese año la procesión para muchos llamada ‘de los blancos’ por llevar todos los cofrades la túnica blanca a diferencia del color las capas. También es conocida como la del ‘demonio’. Un maligno personaje endemoniado vestido de negro con grandes
alas, lengua roja, encadenado y arrastrándolas, que es sujeto por niños y niñas vestidos de ángeles y detrás a modo de escolta un pequeño y joven romano. En este ‘demonio’ que forma parte del cortejo procesional queda reflejado el símbolo del pecado abatido y el triunfo de la vida sobre la muerte. Su caminar es peculiar. Diríamos que va provocando a mayores y, sobre todo, a los pequeñines principalmente que les saca tan sorprendente lengua roja. Y claro, los lloros no faltan. Algunos, diría, bien a modo de rabietas a lágrima viva cuando el familiar lo acerca al personaje para una foto.
Ese año fue un conocido murciano y destacado panochista que leía los típicos bandos tan de la huerta, Emilio ’de los muebles’, quien fue el actor que lo representó. Se dio la circunstancia que al año siguiente, la imagen del Titular de la Cofradía el Cristo Resucitado y obra del escultor José Planes que se estrenaba en la procesión, la Junta de Gobierno decidió que no saliera el ‘demonio’ con el fin que no hubiera excesivo regocijo de los espectadores con Lucifer y sí que destacase de manera especial el cortejo con mayor seriedad y brillantez ese Domingo de Resurrección del 17 de abril de 1949. Al año siguiente de nuevo salió el ‘demonio’ bien encadenado y escoltado por ‘angelicos’.
Pasaron unos años y el personaje citado del ‘demonio’ lo representó Manuel López Alcaraz. Pronto se ganó el cariño del público en

general, por más que asustara e hiciera enrabietar a la chiquillería haciéndoles llorar con un miedo que para nada él pretendía. Eso sí, sólo verlo vestido tan negro de pies a cabeza, con cadenas y venga sacar su lengua roja le entra a uno el pánico y a los pequeños aún más mientras que los familiares se los acercan e incluso los coja en brazos.
Su trabajo profesional en el mundo de la restauración, gastronómica en este caso, hizo que se le conociera al ‘demonio’ Manolo, como el camarero del Bar La Tapa. Un restaurante en el centro de la capital murciana de la Plaza de las Flores, de ahí que muchas personas y clientes solían decir: “me ha servido unas cervezas, marineras, caballitos y otras tapas, un ‘demonio’. Algunos sin conocer que se trataba de su otra faceta entorno a la Semana Santa y más concretamente ejercer tan peculiar personaje en la jubilosa procesión del Domingo de Resurrección. Se daba la circunstancia que en el edificio de enfrente vivía José M.a López Mirete. Este señor era el “alma mater” de la cofradía, pues llevaba en gran medida la intendencia: comisaría de túnicas, tesorería, cetros, contraseñas y otros. O sea, que en determinadas fechas el ambiente del entorno era de cofrades del Resucitado.
Como anécdota señalar que un año estando la cabeza de procesión en la calle Simón García, se encontró un tanto indispuesto ‘el demonio’ Dado el corto espacio que le quedaba para llegar a la Plaza de Santa Eulalia y entrar a la iglesia, un Mayordomo le ayudó a quitarse las alas llegando sin ellas y atendido por este hasta el final. Fue en 1987 el último año que salió Manuel López Alcaraz, ejerciendo el personaje del ‘demonio’ vestido como tal en el desfile del Resucitado. Dado que la Junta de Gobierno le nombró Mayordomo de Honor, desfiló en la presidencia de la procesión unos años vestido de traje negro y chaqueta, luciendo sobre su pecho el escudo de la Archicofradía.
El relevo en dicho personaje del ‘demonio’ lo tomó su sobrino Francisco López Cervantes, en 1988. Año que desde entonces sigue saliendo hasta la fecha al comienzo de la procesión. Actualmente le acompaña su hija como Mayordomo y sus nietos y nietas ves-

tidos de ángeles sujetándole las cadenas. Paco, ‘el demonio’ jubilado profesional de banca, tiene muchas anécdotas. La que le gusta destacar es cuando una madre le acercó a su hija diciéndole que el ‘demonio’ se llevaría la chupeta de la niña. O sea, la asustó un poco para que a su edad ya no la llevara en la boca. Así ocurrió, cuando al año siguiente se acercó a él en la procesión diciéndole la efectividad que tuvo tal comentario respecto a la chupeta de su pequeña.
De momento la Junta de Gobierno del Resucitado no tiene que preocuparse por la sucesión en el cargo del actual personaje. Paco, desea que su nieto Antoñete cuando el día de mañana pueda alcanzar la mayoría de

edad ser ‘el demonio’ encadenado. Pero hay que esperar una década como mínimo, ya que el niño tiene cuatro años ahora. Llegado el caso que tuviera que producirse el relevo, por alguna circunstancia no deseada y Dios no quiera, sería su hijo Rubén quien tome el testigo. Pues es quien le dedica más de una hora en vestir, embadurnar de pintura negra, colocar la peluca, alas, cadenas y darle el toque especial a su lengua para mantener su color rojo durante la procesión. Eso sí, Paco una vez en el interior de la iglesia y ya sin las alas se acerca al paso de San Miguel, cuyo Arcángel con la espada de fuego representa la victoria del biensobre el mal mientras pisa el cuerpo de Lucifer y, mete su hombro en la punta de vara como un estante más.


Desde la primera década del siglo XXI nuestra ciudad de Murcia cuenta con unos imagineros de la tierra, jóvenes, que han venido a coger el testigo de la estética levantina y murciana rococó, para depurarla, mantenerla viva y darle continuidad en el futuro. Se trata de los imagineros Juan y Sebastián Martínez Cava, quienes, desde su taller del murciano Barrio de San Antón han sacado ya infinidad de piezas que llenan de devoción, religiosidad y belleza las casas de numerosos murcianos, de personas también de fuera de nuestros límites regionales, de clausuras conventuales, de iglesias y templos… Se puede decir que son unos artistas noveles, pero que se han imbricado con gran fuerza y rapidez en el sentir general del pueblo fiel, de los amantes del arte religioso, de los cofrades.
Pero todo evoluciona y, al igual que la Primavera irrumpe tras el Invierno con sus colores y aromas, así también los Hermanos Cava han irrumpido en el panorama de la imaginería de madera a tamaño natural con unas obras que han tenido una gran repercusión a nivel nacional y que son la muestra de la larga y exitosa carrera que les aguarda.
Los comienzos de Juan y Sebastián en el mundo de la imaginería se deben a su pasión por los pasos procesionales que ellos admiraban desde pequeños y luego, con barro, se empeñaban en reproducir a tamaño reducido. Ese empeño fue lo que sacó a la luz el gran don artístico que Dios les ha dado. Y ese empeño fue el que les llevó a perfeccionar cada vez más estas reproducciones y a empezar a ser muy conocidos por ellas, ya que debido a la absoluta fidelidad al original que conseguían, han sido y siguen siendo muchos los clientes que quieren tener en su casa la reproducción exacta de la imagen de su devoción. El Cristo del Perdón, la Samaritana, el Cristo de la Sangre, Nuestro Padre Jesús, la Dolorosa de la Esperanza, la Dolorosa de Barqueros, la Virgen Gloriosa… y un largo etcétera de grandes imágenes han sido reproducidas por los Cava, siendo esta faceta la que les introdujo en el mundo artístico y les dio a conocer.
Desde sus inicios, y también en la actualidad, han venido prestando una gran delicadeza y atención al mundo de los belenes, pero tratados no como figuras artesanas seriadas, sino siempre como obras artísticas únicas y exclusivas, siendo numerosas las casas de murcianos y de fuera de la Región que cada Navidad exponen nacimientos modelados por nuestros escultores.
Juan y Sebastián, siempre acompañados por su hermano Bartolomé, como buenos hijos de Dios que son, nunca han desapro-

vechado su talento y, siempre de forma autodidacta, lo han ido explotando cada vez más hasta llegar en estos últimos años a la hechura de grandes imágenes de madera, tanto exentas como en conjuntos escultóricos. La sorprendente calidad técnica y compositiva de sus obras grandes les ha llevado a hacerse su propio hueco en este mundo e incluso a ganar premios, como el nacional de escultura de la web “La Hornacina”, por su gran conjunto escultórico para Lorca “Nuestra Señora de la Aurora”, una imagen que ha calado muy hondo en el sentir de los cofrades de su Hermandad de Auroros y que ha supuesto la entrada triunfal de los HH. Cava en el mundo de la imaginería a gran tamaño.
Otras numerosas obras de tamaño natural o casi natural han ido saliendo de su taller, pero hubo una que en 2021 creó una expectación inusitada en la vecina Provincia de Almería, como es el gran conjunto es -
cultórico de la “Glorificación de San José y el Niño Jesús” que les encargó la Asociación de fieles almeriense “Providentia”, la cual fue presentada por la Diputación Provincial y el Ayuntamiento, bendecida por el Obispo en la Catedral y nombrada por la Diócesis y la Diputación como “Patrono, custodio y protector de la Provincia de Almería”.
Otras grandes obras, como las imágenes de la Inmaculada y San José para el Seminario Menor de nuestra Diócesis, el Cristo del Rescate para Cehegín o la Divina Pastora para Lorquí, han cosechado también grandes éxitos y se han introducido con total rapidez en el sentir de los fieles que las cuidan y veneran.
Más recientemente han cosechado rotundos éxitos con imágenes como los hermosos ángeles lampareros de la Virgen de la

Providencia de Almería, el conmovedor Ecce Homo de la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán de Mula, el precioso y coqueto San Antonio de Padua para la Parroquia del Carmen de Murcia o la deslumbrante imagen-relicario de San Nicolás de Bari para la murciana Parroquia homónima.
Si bien, ha habido un encargo que ha supuesto un antes y un después tanto en la carrera de los Hermanos Cava como en el concepto que se tiene de ellos a nivel cofrade y a nivel artístico: se trata del paso procesional del Cristo de las Almas, para la Cofradía del Santísimo Cristo de la Esperanza de Murcia, una obra que ha impactado al mundo cofrade de Murcia y de fuera de nuestras fronteras, cuyo Cristo ya tiene, incluso, muchos devotos. Por no hablar de los proyectos de futuro, que los tienen y muy interesantes, como los ángeles que, desde este año, acompañarán a la Virgen de la Soledad cada Lunes Santo.
Y todo esto es así porque, además de la contrastada valía artística de sus obras, estas desprenden una tremenda unción religiosa y espiritual. No podía ser de otro modo, siendo como son personas de una fuerte y acendrada fe religiosa. El amor a Dios, a la Virgen y a los santos que sienten en su interior es el acabado perfecto para sus obras, algo esencial si se quiere llegar al corazón de los fieles y no permanecer únicamente en le belleza estética que puedan tener. Las obras de los Martínez Cava no se acaban con las veladuras, pátinas, modelados o detalles polícromos. Sus obras encuentran su culmen con la profunda religiosidad que va impresa en cada línea de composición, en cada golpe de gubia, en cada pincelada, en cada lámina de oro que las ilumina.
Es muy importante remarcar a la hora de tratar sus obras, el empeño que han tenido siempre de adscribirse a la estética de finales del barroco y plenamente rococó (e incluso neoclásica) de la escuela murciana salzillesca y levantina. Siendo muy especialmente destacable que lo han hecho depurándola, añadiéndole la patente finura formal con la que ellos entienden las imágenes sagradas y todo un amplio abanico de composiciones totalmente novedosas y propias, que vienen a enriquecer aún más el amplio abanico artístico de la imaginería murciana.
Su obra también destaca por el especial mimo y cuidado que ponen en aspectos de nuestra tradición imaginera que muchas veces se han dejado de lado o no se han valorado en su justa medida, como es la creación y empleo de los estofados y los aditamentos. Dibujos de brocados dorados, lágrimas, pestañas, pelucas, guirnaldas y pomos de flor, ornamentos textiles, orfebrería… todo lo hacen ellos o lo diseñan, y todo lo cuidan con una suma exquisitez, recuperando así la importancia de estos elementos para acercar todavía más una imagen sagrada (muy diferente de una escultura sin más) al corazón de los fieles que la contemplan y veneran. Las últimas coronas de espinas para el Cristo del Perdón y para el Cristo de la Paciencia, son buena muestra de ello.


Elena Montesinos Urbán Historiadora del Arte
Tus manos, las que abrieron a los ciegos los ojos, los oídos a los sordos; las que a la hija de Jairo levantaron; las que en toque de amor como una brisa de los niños las sueltas cabelleras acariciaron; las que repartieron en tu cena nupcial al despedirte tu pan que era tu cuerpo, hoy son dos fuentes que manan sangre. Cae sobre los ojos de los que ven; cae sobre los oídos de los que oyen; sobre los cabellos de los niños también. Y llueve sangre de las manos del Cristo taladradas a tierra que fue manos pedigüeñas antaño y aún a Dios se alzan pidiendo que les devuelva pordiosera vida. ¡Y con ellas apuñas sendos clavos manejando los remos de tu cruz!
Miguel de Unanumo
El Cristo de Velázquez III, 20

Quizá de tanto como las utilizamos, no nos damos cuenta de lo mucho que dependemos de nuestras manos. Es posible que no las miremos casi nunca, salvo cuando nos las lavamos, algo que todos hemos aprendido para nuestra seguridad. Son una de las entradas al mundo exterior y también las utilizamos para conectar con nuestra intimidad. Incluso para muchas personas son necesarias para formar un lenguajes con el que poder comunicarse.
Este artículo pretende, humildemente, ser un viaje por la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús a través de sus manos.
Breve descripción anatómica de la mano
Según la Real Academia de Medicina de España, la mano se define como “región distal de la extremidad superior, constituida por el carpo, el metacarpo y los dedos, las articulaciones entre estos huesos, y las partes blandas circundantes. La mano, órgano de la prensión y del tacto, dispone de una cara palmar, con las eminencias tenar e hipotenar, y otra dorsal”. En términos más sencillos, la mano es un apéndice con capacidad prensil formada por varios dedos, que se ubica al final del antebrazo. Abarca desde la muñeca hasta la yema de los dedos.
La mano junto a la muñeca tienen un total de 27 huesos, 8 de ellos se encuentran en el carpo (muñeca), 5 metacarpianos y 14 falanges. Mediante una articulación principal, se une la mano con la muñeca. Además, pequeñas articulaciones dan movilidad a los dedos. Excepto el pulgar que tiene únicamente dos falanges y por lo tanto solo presenta una articulación interfalángica, todos los dedos de la mano poseen el mismo número de articulaciones, es decir, tres.

Gran parte de la movilidad de dedos y manos tiene lugar gracias a la musculatura del antebrazo. La mayor parte de sus tendones tienen inserción en esta región. Estos son algunos de los músculos de las mano:
Músculos tenares (Pulgar)
Aductor del pulgar
Flexor corto del pulgar
Oponente del pulgar
Músculos hipotenares (Meñique)
Abductor del meñique
Oponente del meñique
Los principales nervios de la mano son el nervio radial, el nervio mediano y el nervio cubital. Cada uno de ellos proporciona movimiento y sensaciones a distintas zonas de la mano. Estos nervios se dividen en ramas digitales que dan sensibilidad y control motor a zonas especiales de la palma, el dorso y los bordes de cada dedo. En las las yemas de los dedos la sensibilidad es máxima, de hecho, es la zona del cuerpo con mayores terminaciones nerviosas.
Antropología y simbolismo de la mano
Aunque no hay un registro antropológico concreto que determine la evolución de la mano como la de otras partes del cuerpo, sí podemos establecer algunos hitos dentro del desarrollo anatómico de la mano humana.
Por una parte, se ha recuperado un pulgar de Australopithecus afarensis de aproximadamente tres millones de años que presenta una longitud proporcionada al resto de los dedos. La mano del Australopithecus sedibay de unos dos millones
de años de antigüedad, muestra una anatomía y estructura prácticamente similar a la nuestra. Por último, los fósiles de la Dolina en la Sierra de Atapuerca correspondientes al Homo antecesor de unos 800.000 años son prácticamente idénticos a los nuestros.
En cuanto a la simbología, la palabra mano procede del latín manus, que a su vez deriva del proto itálico man-u. Otras palabras similares son el irlandés antiguo muin que significa “protección” y el hitita maniiahh que significa “distribuir”. En estos significados encontramos algunos de los simbolismos que se atribuyen a la mano.
Desde las manos pintadas en las paredes de las cuevas de Ardales (Málaga) y y Maltravieso (Cáceres) hace 66.000 años, hasta símbolos como la Figa, y los exvotos íberos, la mano siempre ha sido reconocida cómo un símbolo de poder, salud y protección.
En Egipto, la mano representaba el poder creador, la acción y la donación, para los cristianos, Dios se representa con la mano derecha saliendo de una nube, la omnipotencia divina se manifiesta en las obras de Dios. Según la tradición judía, los cinco dedos se asocian con los cinco libros de la Torá y en las culturas de Oriente Medio, la Hamsá o Mano de Fátima es uno de los amuletos protectores más venerados.
Así podríamos seguir hasta nuestros días, pensemos en la señalética moderna y sus significados universales (señales de indicación, prohibición etc.) o la muy importante lengua de signos. Hablar con las manos puede ayudar a facilitar la comunicación en cualquier parte del mundo.
¿Cómo serían las manos de Jesús?
Hagamos un pequeño ejercicio de oración de contemplación al estilo de San Ignacio de Loyola. Imaginemos, por ejemplo, que estamos en el momento en el que Jesús cura a un ciego de nacimiento. Sus manos tocan, acarician y curan. Esas manos, de adulto, grandes, proporcionadas, llenas de energía y de amor. Esas manos de carpintero acostumbradas al trabajo representan la fe en acción, encarnan la enseñanza principal de Jesús: el amor y el servicio al prójimo.
Por ejemplo en los pasos Entrada de Jesús en Jerusalem y Dejad que los niños se acerquen a Mi de la Cofradía de la Esperanza vemos esas manos dulces y cariñosas que protegen a los más pequeños y nos recuerdan que de los humildes es el Reino de los cielos. En esa misma Cofradía, el paso Arrepentimiento y perdón de María Magdalena, muestra un diálogo expresivo entre ambos personajes, enfatizado por los gestos de las manos.
Todo el paso de La Santa Cena de la Cofradía de Jesús es un puro diálogo gestual. Se puede escuchar la conmoción entre los apóstoles ante el anuncio de Jesús. Algo parecido sucede con el paso El Lavatorio de la Cofradía del Cristo de la Sangre. No hacen falta palabras.


Las manos son el centro del diálogo entre Jesús y el Padre en el paso Getsemaní de la Cofradía del Perdón. La tensión entre la aceptación del destino que había venido a cumplir y la muy humana angustia ante ese mismo destino, no hay palabras que puedan expresarla. El cuerpo habla. No cabe mayor soledad en ese momento.
En el paso El Prendimiento de la Cofradía de Jesús, la mano derecha abierta de Jesús es la expresión plástica de la más absoluta decepción: “Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre”? (Lucas 22,48)
Y comienza la tragedia
Las manos de Jesús amarradas a la columna
El castigo de azotar a una persona por considerar que ha incumplido la ley es tan antiguo como las primeras civilizaciones, ahora bien, los romanos fueron expertos en aplicar este correctivo con especial dureza.
La columna a la que se ataba a los condenados podía ser un poste largo como vemos en el paso La Flagelación de la Cofradía de la Caridad, o bien, una columna fija al suelo de más o menos 1 metro de alto. Esta es la forma más común de representación,
como vemos en el paso Los Azotes de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús.
A la postura incómoda de estar inclinado sobre la columna en una posición antinatural con los brazos torcidos y las manos unidas por el dorso, se le unen los estragos que las cuerdas o argollas causarían en las manos y muñecas de Jesús. A saber: abrasiones, cortes, tendinitis, esguinces, lesiones en los tejidos blandos y nerviosos. Con estos traumatismos tuvo Jesús que cargar con la cruz.
Por cierto, la reliquia de la columna a la que estuvo atado Jesús se conserva en la Iglesia de Santa Prassede en Roma.
Atado como un esclavo frente a la multitud: Ecce Homo
Evangelio de Juan 19, 5: Pilato les dijo: “He aquí al hombre”.
Podríamos considerar al Santísimo Cristo del Rescate como un Ecce Homo aunque no compartiera al cien por cien la iconografía tradicional. En realidad, el Cristo de las manos atadas, como también se le conoce, hace más referencia a los cautivos que la orden de los Mercedarios rescataba. En cualquier caso, también Cristo fue vendido por 30 monedas de plata que, según el libro del Levítico 27,5 era el precio estipulado para un esclavo de su edad.
Respecto a las manos del Cristo del Rescate, todos los que le hemos venerado el primer viernes de marzo conocemos el impacto que nos causa ver unas manos tan perfectas atadas a su destino.


En el paso La Negación de San Pedro, perteneciente a la Archicofradía de la Sangre las manos atadas de Cristo refuerzan el dolor de San Pedro al comprobar que no sólo ha sido capaz de negar a su maestro, sino que las consecuencias de dicho acto son irreversibles: Jesús va a morir y él, ahora, no es capaz de seguirle hasta el final.
Por su parte en el paso El Pretorio pertenecientes a la misma Archicofradía, la imagen de Jesús se acerca bastante más a la idea iconográfica de Ecce Homo, al mostrar a Cristo con las manos atadas, una caña entre ellas como mofa por su condición de “rey” y una capa escarlata sobre sus hombros. Al dolor físico se le une el psicológico. Un juego cruel.
Jesús con la Cruz a cuestas pero aún con un hilo de vida
Evangelio de Juan 19, 17 Jesús salió llevando su cruz, para ir al llamado «Lugar de la Calavera» que en hebreo se llama Gólgota La herida más desconocida de Jesús es la que el peso y el roce de la cruz le causaron en el hombro. En la imagen tradicional, Cristo carga con la cruz completa, apoyando la parte en la que se unen los dos maderos directamente sobre su hombro derecho, lo cual le produjo una luxación del mismo (salida completa del hueso de húmero del omóplato, impidiendo la articulación normal) y numerosos desgarros en la piel, además de abrasiones en
la espalda. El intenso dolor limita el movimiento, quedando a merced de caídas y empujones, como bien conocemos en las estaciones del Vía Crucis.
No olvidemos que el peso de la cruz rondaría los 50 kilos.
Es la clásica imagen de Jesús Nazareno. De nuestra Semana Santa voy a destacar tres por el, en mi opinión, perfecto tallado de las manos. Tanto Nuestro Padre Jesús de la Merced , que desfila para la Asociación del Santísimo Cristo de la Salud, como Nuestro Padre Jesús Nazareno titular de la Cofradía del mismo nombre son imágenes de gran expresividad y devoción y nos muestran a Cristo sujetando la cruz con las dos manos, encogiendo los hombros, proyectando en el espectador la sensación de mudo asombro. Se hace difícil pensar que un hombre bueno vaya a sufrir semejante tortura y que la acepte sin una palabra de queja.
Por otro lado tenemos la imagen de Jesús de la Redención perteneciente a la Archicofradía de la Sangre, el cual apoya la cruz en su hombro derecho pero no soportándola sino abrazándola de lleno. Esta idea, inspirada en textos como “La Imitación de Cristo” fue plasmada por pintores como El Greco, y sugiere que Jesús acepta su destino como triunfo ante la muerte y el pecado. Por eso es por lo que redime al mundo. Jesús no se olvida de los que le aman, incluso cuando cae al suelo agotado tiene palabras de consuelo: “Hijas de Jerusalén me lloréis a mí, más bien llorad por vosotras y por vuestros hijos. Evangelio de Lucas 23,28.
Estas palabras dan título al paso de la Archicofradía de la Sangre, en el cual, la mano izquierda de Jesús se convierte en el centro de la composición al aludir en su gesto al resto de figuras que le acompañan y también, de forma directa, al espectador. Este sentido es similar en el paso La Caída de la Cofradía de Jesús, en este paso, la mano es casi un grito de auxilio. El efecto consigue atrapar al espectador en la escena que está contemplando.
Las manos de Jesús crucificadas Hemos llegado al punto culminante. Jesús va a ser crucificado. Los clavos van a atravesar piel, tendones, músculos y nervios.
El impacto visual que causa ver las manos de Cristo traspasadas por los clavos crea en la mente del fiel la idea del inmenso gesto sacrificial de su crucifixión. Esto explicaría, en parte, por qué la representación habitual de Jesús en la cruz haya sido así siempre, con los clavos en las manos. Y

así se muestra en prácticamente todos los Crucificados de nuestra Semana Santa.
La razón también habría que buscarla en una posible mala traducción o confusión en la palabra griega “cheir” que de forma literal se traduce como “mano” pero en general, abarca hasta la muñeca.
Según los estudios sobre la Sábana Santa de Turín, el lugar donde es más probable que se clavaran los clavos que sujetaron a Jesús sobre el madero es el carpo, un conjunto de ocho huesos pequeños situados justo entre los huesos del antebrazo (radio y cúbito) y los huesos metacarpianos de la palma de la mano. Esto es coherente con el peso del reo, unos 80 kilos. Si los clavos estuvieran clavados en cada palma,
soportarían 90 kilos de tracción y la palma se desgarraría, por mucho que las dimensiones de los clavos fueran entre 13 y 18 centímetros, tuvieran la cabeza cuadrada y estuvieran extremadamente afilados en sus extremos.
En este sentido, el paso más cercano a la historicidad de la crucifixión es el Ascendimiento de la Cofradía del Perdón.
Jesús ha muerto. Un entierro digno para el Hijo de Dios
Bajar a Jesús de la cruz no fue tarea sencilla como muestra el paso El Descendimiento perteneciente a la Cofradía de la Misericordia. Hay que cargar decorosa-
mente con un cuerpo que, deshidratado y debilitado, aún pesaría entre 68 y 70 kilos.
Uno de los efectos de la muerte es la aparición de manchas azuladas en las partes más bajas del cuerpo, es decir, manos y pies que se deben a la acumulación de sangre en esas zonas. Esto es, en el momento en el que el corazón deja de bombear sangre, las células sanguíneas más pesadas se hunden en el plasma por efecto de la gravedad. Es lo que se conoce como Livor Mortis, el cual empieza a ser visible entre los veinte minutos y las tres horas después de la muerte.
El paso de la Santísima Virgen de las Angustias de la Cofradía de Servitas, nos muestra con detalle y realismo las manos de Jesús con los efectos descritos y además, las llagas de los clavos de la cruz en las manos gracias a un extraordinario uso de la policromía. El paso titular de la Cofradía del Santo Sepulcro muestra el momento en el que Jesús va a ser enterrado. El brazo derecho laxo de Jesús en primer término muestra, gracias a un excelente estudio anatómico, que el sufrimiento corporal ya ha concluido.
Aunque sabemos que, la historia y verdad de Jesús ni mucho menos han acabado.


Jesús ha resucitado ¡Verdaderamente ha resucitado!
“Mirad mis manos y mis pies, soy yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos como yo tengo. Y diciendo esto les mostró las manos y los pies” Evangelio de Lucas 24,3940
Las manos de Jesús Resucitado muestran las llagas de su Pasión, no las esconden. Todo fue real, pero al final, la Vida triunfó sobre el mal. No es un final feliz. Es el comienzo de una fe basada en la misericordia y el amor. Ahora solo hay bendición donde antes había muerte, tal y como nos muestra el paso titular de la Archicofradía del Resucitado: Nuestro Padre Jesús Resucitado
El Jesús del Evangelio es el mismo que el Cristo de la fe. No son contrapuestos sino una continuidad. Las manos heridas de Jesús son una invitación a colaborar con Él en la tarea de reconstruir el mundo desde el amor entregado al extremo.
Y para los incrédulos, ahí está la Aparición de Jesús a Santo Tomás. Al que necesita evidencias y seguridades, el costado abierto de Cristo se las da, porque nos conoce y sabe que nuestra naturaleza necesita confirmar las cosas que van más allá de lo que esperábamos. Así, Tomas pasa a ser creyente, fortaleciendo su fe.
Al final tuvo lugar la Ascensión del Señor. Jesús ya había cumplido su misión en la tierra. Volvía al Padre, abriendo así esa posibilidad para todos nosotros. Según

el Catecismo de la Iglesia Católica”Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre” (Evangelio de Juan 3, 13; ). Dejada a sus fuerzas naturales, la humanidad no tiene acceso a la “Casa del Padre” a la vida y a la felicidad de Dios. Sólo Cristo ha podido abrir este acceso al hombre, ha querido precedernos como cabeza nuestra para que nosotros, miembros de su Cuerpo, vivamos con la ardiente esperanza de seguirlo en su Reino”
En definitiva, vivir la vida tomados de la mano de Jesús significa tener la confianza en que no estamos solos. Habrá tropiezos, pero sabemos que nos levantaremos porque Él nos sostiene. Tomar la mano de Jesús supone aceptar la libertad que nos ofrece quien dio la vida por mí.
A la memoria del papa Francisco, cuya oración de los cinco dedos sirve de escuela para mi encuentro diario con Dios.

Manuel Ayuso Medina

Fundada en el año 1942, desfiló por primera vez el 22 de abril de 1943. Es, junto a la Cofradía del Rosario en sus Misterios Dolorosos, la única que desfila con un solo trono en nuestra Semana Santa.
Aunque la imagen del Santísimo Cristo del Refugio, que da nombre a la Cofradía, pertenece a la parroquia de San Lorenzo, podemos considerarla como el mayor pa-
trimonio de la Cofradía, ya que es quien se ocupa de su cuidado y mantenimiento.
La Cofradía ha tratado de mantenerse fiel al espíritu de su fundación, realizando solo pequeños cambios que, con el paso de los años, han sido necesarios, de modo que ochenta y tres años después de la primera procesión, esta sigue siendo fiel a lo que idearon sus fundadores.
De los fundadores recibimos un legado material del que nos sentimos orgullosos y con la obligación de cuidar y conservar para futuras generaciones:
La Cruz de Guía, que abre la procesión, fue estrenada en el año 1946 y es obra del orfebre Vicente Segura. Fue la primera en aparecer en las procesiones de Murcia. Antonio Barceló López nos la describe en el número dos de la revista Silencio en los siguientes términos: “El maestro repuja y cincela esta Cruz de metal de latón dorada en oro fingido, de distintos motivos vegetales y flordiselados, y remata en la cruceta el escudo de la Cofradía, compuesto por el busto del Stmo. Cristo del Refugio con una corona de espinas, iluminada para una mejor contemplación en la noche del Jueves Santo”
El Pendón y el Estandarte estrenados en la primera procesión, el 22 de abril de 1943. El Estandarte, en los primeros años, llevaba la imagen del Cristo del Refugio pintada por Ángel Tomás, rodeada de ricos bordados realizados por la desaparecida Casa Lucas. En el año 1997, en los talleres de “La Egipcia”, sobre la pintura de Ángel Tomás, se bordó la imagen del Cristo, manteniéndola igual que la pintura original. De esta forma se mejoró el estandarte, pero se perdió la pintura de Ángel Tomás.

Las catorce estaciones del Vía Crucis, son artísticos faroles realizados en latón repujado con artísticas formas por Vicente Segura, que contienen las estaciones pintadas al óleo sobre un cilindro de cristal. Fueron estrenados en la procesión de 1954 y se desconocen los autores de las pinturas. Siempre se ha dicho que fueron varios pintores relevantes, aunque, en mi opinión, fue solo uno, ya que al comprarlos se aprecia el mismo estilo en todos. En el año 2017, coincidiendo con el 75º aniversario de la fundación, las pinturas, deterioradas por el paso de los años y la fragilidad del soporte, fueron sustituidas por nuevas obras.
Los autores de estas nuevas estaciones son: Estación I Nono García; la II Nicolás de Maya; la III y IV José María Falgas; la V Esteban Bernal Aguirre; la VI Jorge Beltri; la VII Emilio Pascual; la VIII y XIII Juan Antonio Fernández Labaña; la IX Antonio Tapia; la X Carlos Pardo; la XI Luis J. Fernández; la XII y la XIV Fulgencio Saura Mira.
El trono del Cristo del Refugio, estrenado en el año 1945 y obra también del orfebre Vicente Segura, obtuvo un premio en la exposición nacional de artesanía en el año 1950.
Representó una novedad en la Semana Santa murciana, y todavía lo es, al estar realizado en latón repujado con artísticas formas y bañado en plata. Contiene los escudos, fundidos en bronce, del Obispo Diaz Gómara, el de la parroquia de San Lorenzo, de la ciudad de Murcia y el de la Cofradía. Las cuatro esquinas, de forma achaflanada, contienen escudos, fundidos en bronce, con escenas de la Pasión del Señor, iluminadas de forma indirecta para mejor contemplación durante la procesión. Cuatro grandes faroles, colocados en las esquinas con una vela, ayudan a la iluminación del Cristo. Estos faroles y la iluminación fueron incorporados en 1951.
En los primeros años el trono no tenía los faldones de terciopelo con que lo vemos en la actualidad. Estos se incorporaron en el año 1956, aunque sin los bordados que tiene en la actualidad, que se añadieron1965, por la desaparecida Casa Lucas.
En el año 1995 se incorporó la campana que marca los movimientos del trono. Hasta ese año se empleaba un timbre zumbador, pero el Hermano Mayor vio en Canal Sur la retrasmisión de la procesión de Jesús “El Rico” y quedó admirado de la campana con la que se daban las órdenes en ese trono. Se puso en contacto con dicha cofradía y consiguió comprar una campana que había pertenecido a ese trono y que, tras ser sustituida, permanecía en el taller del fabricante. La Cofradía de Jesús “El Rico” tuvo el detalle de regalar a la nuestra un mazo, de madera de naranjo, con el escudo de esa cofradía. La campana fue la primera en aparecer en la Semana Santa de Murcia; hoy varias cofradías la han incorporado a sus desfiles.



La Cruz Alzada o Cruz Parroquial que desfila detrás del trono, es el último de estos artísticos elementos que realizó para nuestra cofradía el orfebre Vicente Segura.
Terno de sacerdotes, compuesto por una capa y dos dalmáticas con el busto del Cristo del Refugio pintado, como el estandarte, por Ángel Tomás, era utilizado el abad y los dos consiliarios en la procesión.
LITERATURA DE LA SEMANA SANTA

Homenajeamos a uno de los pasos participantes en la Procesión Magna del pasado año 2025 con un texto que procede de uno de los libros básicos para conocer nuestra tradiciones cofrades.
El autor recuerda su infancia cuando, los viernes de Cuaresma, escuchaba junto a su madre “la Pasión cantada por alguno de esos trovadores de la multitud” desde un balcón de su casona en la Calle Santa Teresa y cuanto le emocionaban esos cantos, imaginándose dentro de la escena del encuentro de Jesús con la Samaritana.
Eran los llamados “cantos de ciego” de los cuales había uno para cada día de Cuaresma. El que transcribimos fue copiado del libro de María Talavera, transmitido a la Ciega de las Romanas y a un tal Antonio el ciego.
Oración de la Samaritana
Un viernes partió el Señor, para Samaria camina; y por ser mucho el calor, junto a un pozo determina, descansar el Criador. Por agua a poco llegó
a aquel pozo una mujer cuando el cántaro llenó el Señor con gran placer estas palabras le hablé: “-¡Oh mujer! si ti quisieras darme de agua una bebida yo en recompensa te diera de una fuente el agua viva, que nunca más sed tuvieras. -Dadme de ese agua al momento, la mujer ha respondido; y Jesús le dice a esto: -Ves y llama a tu marido, traelo en tu acompañamiento.
-Contestó: no soy casada ni jamás tuve marido; pero se quedó pasmada cuando Cristo ha referido toda su vida pasada.
-Le dice instantáneamente al Señor, tú eres profeta; pues sabes patentemente mi interior, y manifiestas mis pecados claramente. -No soy profeta, responde el Señor a la mujer, que soy Cristo Dios y hombre,
que he venido a padecer muerte por salvar al hombre.
Arrojó el cántaro al suelo la mujer, que presurosa se volvió sin agua al pueblo, y a todos contó gozosa que ha visto al Criador del cielo. Muchísimos la creyeron y adonde estaba el Señor precipitados se fueron; predicéles con fervor y todos se convirtieron.
A esta mujer referida perdonó nuestro Señor, porque lloré arrepentida sus pecados con dolor, y dio ejemplo con su vida.
TODOS
Como a la Samaritana que hoy ¡gran Señor! perdonaste, pedimos que nuestras almas juntas merezcan gozarte en la celestial morada. Amén


Consejo de redacción

A estas alturas, presentar al protagonista de esta entrevista, es tanto como querer redescubrir la torre de la Catedral. ¿Quién no conoce a Alejandro Romero? También conocido como Eulalio, es en el buen sentido de la palabra un auténtico personaje de la Semana Santa murciana. Nos quedamos cortos, también lo es de las de Gloria y en el mundo de la cultura. Historiador del Arte, hermano de numerosas Cofradías de Semana Santa y de Gloria, miembro de la afamada Coral Discantus y Camarero de la Virgen de los Dolores de San Lorenzo. Alejandro forma parte de la Comisión de Fiestas de San Blas y la Candelaria del castizo Barrio de Santa Eulalia. Entre todas sus obligaciones como vestidor, cabe destacar la labor que hace al frente de la Patrona de Alicante, la Santísima Virgen del Remedio. Sus conocimientos le han llevado a impartir conferencias fuera de nuestras fronteras, como Madrid o Albacete, entre otros. Dice el refrán que el cementerio está lleno de imprescindibles y razón no le falta, pero no me negarán que sin Eulalio todo esto sería un poco más diferente.
Para poner en situación a nuestros lectores, define que es un vestidor y a que se dedica
Un vestidor de imágenes es la persona encargada de vestir, cuidar y mantener a una imagen vestidera. Hay casos en los que coincide en una misma persona la figura del camarero y del vestidor, pero en la gran mayoría son personas distintas.
¿Cuántas imágenes tienes el honor de vestir y cuándo empezaste?
Actualmente y de forma fija me encargo de vestir catorce imágenes concretamente, si bien, muchas veces recibo peticiones puntuales para realizar ciertas labores con algunas imágenes más, como por ejemplo durante dos años con la Virgen de la Fuensanta, Patrona de Murcia.
La primera imagen que me fue encargada, en 2007, fue la Virgen Gloriosa de Murcia, por encargo del Cabo de andas de entonces (Carlos de Ayala). A partir de ahí me puedo enorgullecer de afirmar
que las únicas imágenes para las que yo me he ofrecido como vestidor han sido la Dolorosa de San Lorenzo, la Virgen de los Desamparados de la Merced (de cuyas dos imágenes marianas, además, soy el camarero) y el San José de Santa Eulalia. Las once imágenes restantes me han sido confiadas expresamente por sus responsables, resultando muy destacado mi nombramiento como Vestidor Oficial de la Virgen del Remedio, Patrona de Alicante.
¿Dónde has aprendido esta labor?
Esta labor la empecé a amar, conocer y aprender en mi Parroquia de Santa Eulalia, desde muy niño y de la mano de mi amigo Pepe Cuesta. Me deslumbraba contemplar su trabajo con las imágenes de San Blas, San José y la Virgen de la Candelaria y desde tempranísima edad, ayudándole, sentía el deseo de ejercitar esta preciosa labor.
Más tarde y para poder realizar este trabajo de la forma más profesional posible, me formé y titulé concienzudamente en muchos campos que tienen que ver con esta labor (y aun me sigo formando, aprendiendo y depurando).
¿Cuál es el momento más especial al estar frente a una imagen sagrada?
El momento más especial para mí es cuando tienes ante ti, en la intimidad de una sala cerrada, la imagen sagrada desprovista de todo aditamento y eres consciente que, gracias a tu trabajo, esa escultura se va a convertir de nuevo en el icono que todos esperan reconocer cuando aparezca públicamente.
¿Qué es lo que más dificultad presenta y qué es lo más sencillo?
Lo más dificultoso en el trabajo de un buen vestidor es, sin duda alguna, la conservación de los ornamentos (textiles y suntuarios) y de la propia imagen. Este asunto propicia que esta labor sea, prácticamente, una dedicación plena que abarca mucho más que el tiempo en que uno se encuentra ante la imagen sagrada.
En la labor de vestir una imagen no creo que haya nada que se pueda definir como “lo más sencillo” puesto que, si se hace con profesionalidad y criterio contrastado, todo resulta laborioso y delicado.
¿Qué podemos responder a quienes ven en todo esto ostentación?
Que se equivocan, así de claro. Que le den la vuelta a sus conceptos y se den cuenta que los que pueden ser ostentosos son las personas, no una imagen sagrada

que ha sido creada para ser depositaria del amor y la devoción del pueblo fiel. Y el pueblo fiel, en todas las zonas del orbe católico, ha expresado su fervor regalándole a las imágenes de su devoción lo mejor que puedan ofrecer.
Esta característica ha propiciado a lo largo de los siglos la creación de un patrimonio artístico inabarcable y deslumbrante porque, además, hay que tener en cuenta que, en muchos casos, como el de la Santísima Virgen, de lo que se trata es de representarla como Reina de Cielos y Tierra.
Después de tantos años seguro que hay alguna anécdota, algún suceso que siempre recuerdes y sea para ti especial.
Anécdotas atesoro cientos, pero me quedo con dos observaciones: la emoción que produce ser consciente de que estás tocando y vistiendo a una imagen ante la que luego cientos de personas se van a sentir felices sólo con verla pasar; y la emoción que produce, igualmente, recibir en tus manos las donaciones que los devotos te confían para sus imágenes.

Desde hace varios números, en LA PROCESIÓN, se dio cabida a Semana Santa de las pedanías de Murcia. Un recorrido que año tras año nos redescubre la forma en que los huertanos viven los días grandes en que conmemoramos la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
En esta edición nos desplazamos hasta La Raya o La Raya de Santiago. Cuenta la leyenda que el propio Apóstol dijo, ante el avance del enemigo: hasta aquí. Allí quedó marca aquella “raya” y con ello el origen de la denominación de este rincón huertano. Aunque la historia no dice que sería su fundador don Rodrigo de Puxmarín y Soto, nosotros no vamos a contrariar la leyenda en este artículo. Escasos 5 kilómetros separan la S. I. Catedral con la Parroquia de la Encarnación. Una pedanía que limita con Puebla de Soto, La Ñora, Rincón de Beniscornia, Rincón de Seca y Nonduermas. Tienen por Patrona a la bellísima Virgen de la Encarnación, obra de Roque López, la cual es protagonista de sus fiestas patronales en agosto.
Es la Semana Santa de la Raya y su imaginería la que ocupa nuestra atención. Un total de cinco Cofradías la conforman: Nuestro Padre Jesús Nazareno, Cristo Crucificado, San Juan, Ntra. Sra. de los Dolores y la del Resucitado. Los diferentes Titulares de las mencionadas Cofradías reciben culto en la iglesia parroquial, junto a otras tallas de gran valor histórico. El origen de la Semana Santa rayera se remonta siglos atrás, hundiendo sus raíces en el siglo XVIII, aunque hay quien apunta que podría ser anterior.

Nuestro Padre Jesús preside un devoto besapié cada primer viernes de marzo, congregando ante sus plantas a centenares de devotos. Esta imagen de vestir y con pelo natural, porta sobre su hombro el peso de la Cruz y cada noche de Jueves Santo imparte la bendición en la plaza de la iglesia, siendo este uno de los hechos más singulares en la Semana Santa de nuestras pedanías. De hecho, hasta la fecha, es la única imagen en la huerta que así lo hace. No son muchos los ejemplos que encontramos en la Región junto a este como es Lorquí, Archena o Yecla, donde la imagen del Señor también posee un brazo articulado para impartir la bendición. Sobre su autoría se atribuye a Nicolás de Bussy o Nicolás Salzillo. Como fuere, es una de las históricas imágenes de la Semana Santa en la huerta de Murcia y que, gracias a Dios, sobrevivió a la Guerra Civil y no fue destruida en aquellos convulsos años.
Tras el Nazareno, la noche de Jueves Santo, es el turno de Cristo Crucificado. Otra imagen que aporta un sello propio a la Raya, pues también tiene los brazos articulados. En este caso lo hace para procesionar la noche del Viernes Santo en un Vía Crucis como Cristo Yacente. No hay auto sacra-
mental o acto alguno de desenclavamiento, la imagen se presenta directamente a los fieles como Cristo descendido de la Cruz. Cabe añadirque esta imagen recibe culto durante todo el año en el altar mayor de la parroquia, bajo el camarín de la Patrona. Sigue los pasos del Crucificado el discípulo amado, San Juan Evangelista, una de las imágenes más recientes de aquella Semana Santa. El Apóstol porta una palma en su mano izquierda y su disposición quiere emular a la plasmada por Salzillo para la Cofradía de Jesús en Murcia. Precede los pasos de la Santísima Virgen de los Dolores, otra de las históricas tallas del templo. También procesiona la noche de Jueves Santo y recibe culto en el crucero de la parroquia. De un modo especial cabe destacar la Santa Misa del Viernes de Dolores para celebrar su fiesta, para lo que la sagrada imagen se dispone en el altar mayor de la iglesia. Sobre la autoría de la misma, como en el caso del Nazareno, no hay constancia documental. Se atribuye al círculo de Francisco Salzillo, aunque otros se limitan sin más a la escuela murciana. Sin duda es una auténtica belleza de imagen, que corrió la misma suerte que el Nazareno durante la Guerra Civil.

Tras la tradicional procesión del Jueves Santo y el Vía Crucis del Viernes Santo, habrá que aguardar hasta el Domingo de Resurrección para la última procesión de la Semana Santa. Dicho cortejo, que tiene su origen a finales de los años 70 del siglo XX, lo componen dos imágenes: la Virgen de Gloria y el Resucitado. Este último recibe culto en la parroquia y la Virgen en el Barrio de los Pujantes. Desde allí parte cada año al encuentro de su Hijo en la gloriosa mañana de Pascua. Tras el emotivo encuentro entre la Santísima Virgen y el Señor tiene lugar la celebración de la Santa Misa, poniendo broche de oro con la procesión de ambas imágenes por las calles de la Raya.
Es una pequeña muestra de la grandeza que encierra aquella Semana Santa, fiel reflejo del fervor del pueblo murciano al llegar tan grandes días. Una honda espiritualidad de la que nadie es ajeno, si no que se lo cuenten al recordado poeta don Antonio Gala que comprobó en primera persona todo lo que aquí se narra, tal como nos indica nuestro buen amigo Matías Ramírez.


Antonio Jiménez Lacárcel Historiador
La fotografía que ilustra esta sección en este décimo número de la revista La Procesión recoge un grupo escultórico desaparecido durante los trágicos sucesos acaecidos en el verano de 1936, tras el golpe militar que desencadenó la Guerra Civil española. Se trata del paso de El Prendimiento, perteneciente a la Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón de Murcia, en el que se puede observar la figura de Cristo que más devoción presentaba entre la feligresía de San Antolín cuando se fundó esta cofradía en 1896.
La autoría de la fotografía corresponde a la saga de fotográfos Mateo, y fue publicada como portada en el diario ABC del 29 de marzo de 1934. Atendiendo a la fecha de publicación, su captura se establece cuando regentaban la empresa Eliseo y Carlos Mateo López, hijos de Juan Mateo Fernández (1860-1916), fundador de esta saga de fotógrafos murcianos. Desde la década de 1920, numerosos trabajos de Eliseo y Carlos Mateo, compartiendo su vertiente de estudio con las fotografías de carácter documental, ilustraron artículos y portadas de diarios y revistas, algunos de tirada local, como la revista Flores y Naranjos o el diario La Verdad , otros de carácter nacional, como la revista Blanco y Negro o el diario ABC 1 Hemos de añadir que la fotografía fue incluída recientemente en una exposición realizada sobre la familia Mateo en el Archivo General de la Región de Murcia. También hemos de citar que fue publicada por el investiga -
dor Barceló López en el extenso y detallado trabajo que realizó sobre la Semana Santa de Murcia en 2006. 2
Tal y como se observa, se trata de una fotografía tomada desde una posición sobreelevada y capturada de noche, aunque se debió utilizar una fuente de luz situada desde la posicion de la cámara, lo cual permite visibilizar con cierta claridad tanto los rostros de los nazarenos estantes, así como el grupo escultórico. Además, se puede apreciar una gran cantidad de público expectante al paso de la procesión.
Respecto al grupo escultórico, se puede destacar la talla de Cristo, realizada por el escultor Nicolás de Bussy a finales del siglo XVII o inicios del XVIII. Su autoría quedó confirmada al hallarse una incripción que la documentaba dentro de la misma cabeza de la escultura, durante los trabajos de restauración iniciados en 1886 para la consolidación de la imagen. 3 Prendiendo a Jesús se encuentran las tallas de un escriba y un fariseo, ejecutadas
por Sánchez Araciel en 1902. La escena quedaba completada, bajo un frondoso olivo situando la escena en el huerto de Getsemaní, por un soldado realizado por Damián Pastor apenas visible en la fotografía. El modesto trono sobre el que se reperesenta este misterio de la Pasión lo realizó el carpintero Sr. Blesa, el cual sustituyó a otro que había sido prestado por la orden tercera de San Francisco, con el estuvo procesionando tan solo solo la figura de Cristo durante los cuatro primeros años de historia de la cofradía. 4
1 VÁZQUEZ CASILLAS, J.F. Entre la tradición y la modernidad. La saga fotográfica de los Mateo (1907-1946). Tres Fronteras Ediciones, Murcia, 2023, pp. 167-168.
2 ARCELÓ LÓPEZ, A. Semana Santa en la ciudad de Murcia II. Los artistas de la Pasión. Real, Muy Ilustre, Venerable y Antiquísima Archicofradía de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, Murcia, 2006, p. 40.
3 Así figura en el trabajo cronológico realizado por Diego Avilés Fernández, actual presidente de la Cofradía del Perdón, en el que se recogen distintos datos de los libros de actas y cabildos: https://cofradiadelperdonmurcia.com/wp-content/uploads/2023/05/ CRONOLOGÍA-DE-LA-COFRADIA-DICIEMBRE-2022.pdf
En la fotografía también se puede apreciar una buena parte de la dotación de los nazarenos estantes del paso junto a su cabo de andas. Visten la indumentaria tradicional murciana, con el rostro descubierto y la túnica recogida a la cintura, de la que prenden un cíngulo y un rosario. Las medias huertanas de los estantes son de color negro, contrastando con las cintas blancas de las esparteñas. Junto a ellos se observa un monaguillo y un mayordomo de la cofradía con el rostro también descubierto, tal y como éstos estuvieron procesionando durante las primeras décadas de existencia de la cofradía, según se ha podido cotejar con otras fotografías de la época.
4 AVILÉS FERNÁNDEZ, D. La Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón (1896-2021). Murcia, 2021, p. 28



















La Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno conmemora en este tiempo el CDXXVº aniversario de su erección canónica el día 2 de agosto del año del Señor de 1600, la presencia de Nuestro Padre Jesús entre nosotros (1600·2025) y la primera procesión penitencial con la sagrada y venerada imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno –celebrada en la mañana del Viernes Santo del año del Señor de 1601–. Nacía en la ciudad de Murcia la primera y más antigua de sus cofradías penitenciales como fruto visible del espíritu reformador del Concilio de Trento, sin cambios en lo esencial y sin que se haya interrumpido ni entibiado esta fervorosa y secular tradición, prolongada hasta ahora con indisoluble continuidad.
El nombre de la Muy Noble y Muy Leal ciudad de Murcia se encuentra, pues, íntimamente unido al de nuestro venerado titular. Una tierra vinculada secularmente al dulce nombre de Jesús Nazareno que sacraliza por sí mismo cada uno de sus rincones. Camina por la ciudad de Murcia, cada mañana de Viernes Santo, la imagen del divino Hijo de Dios con la Cruz a cuestas y hemos sido llamados los murcianos a ser partícipes de esta luminosa rememoración en la contemplación de los misterios de nuestra fe. Nuestro Padre Jesús Nazareno sale a sus calles para mostrarnos el auténtico sentido salvífico de la Cruz y Murcia sigue tejiendo el relato de amor más profundo entre la ciudad y el Nazareno, su sagrado y secular protector.
Este aniversario ha sido bendecido con un tiempo jubilar, concedido por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de la Diócesis de Cartagena, Mons. D. José Manuel Lorca Planes, quien, en el decreto de concesión, afirma ser consciente de la gran veneración y devoción de que goza la imagen de nuestro sagrado titular en la ciudad de Murcia, especialmente entre los miembros de la cofradía, así como de los beneficios pastorales y espirituales que este tiempo jubilar proporciona a los fieles.
El Santo Padre León XIV ha tenido a bien conceder indulgencia plenaria para este tiempo jubilar, lo que supone una gracia singular de honda significación para nuestra cofradía y para la iglesia diocesana de Murcia.
Por otra parte, con el mismo motivo, el Ilmo. Cabildo de la S. I. Catedral de Santa María ha autorizado para este tiempo jubilar, durante los días 27 y 28 de febrero del año 2026, viernes y sábado
de la primera semana de Cuaresma, tras la celebración de la Santa Misa, el tradicional ejercicio del Quinario y el Miserere, que tendrá lugar en la iglesia de Jesús, la estancia de nuestro sagrado titular en la Santa Iglesia Catedral de Santa María.
De nuevo tendrá lugar la gloriosa estancia de la sagrada imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno junto a su Amantísima Madre, la Virgen de la Fuensanta, en el primer templo diocesano para la veneración de los sagrados valedores de la ciudad por sus fieles y devotos, donde podremos implorar que sean superadas las adversidades y acaben las calamidades que nos azotan.
Este encuentro tendrá lugar (Dios mediante) en el contexto de un acto extraordinario de pública manifestación y protestación de nuestra fe católica y supondrá un momento destacado en la vida de nuestra cofradía. Por tal motivo, nos llena de gozo compartirlo con todos los cofrades y mayordomos de Jesús, así como con sus fieles y devotos.
El Real y Muy Ilustre Cabildo Superior de Cofradías de la ciudad de Murcia acordó en reunión plenaria por unanimidad de todos los presentes que la venerada imagen de nuestro titular presida el Via Crucis General de las Cofradías previsto para el citado viernes día 27 de febrero de 2026.
El sábado, día 28 de febrero, tendrá lugar la celebración de la misa pontifical en la S. I. Catedral, que tendrá lugar a las cinco de la tarde, y tras la bendición solemne la procesión votiva de regreso hasta la iglesia de Jesús, recorriendo Nuestro Padre Jesús Nazareno las calles más céntricas de la ciudad.
Asimismo, con motivo de la citada primera procesión penitencial con la sagrada y venerada imagen de Nuestro Padre Jesús, esta Real y Muy Ilustre Cofradía presentó el día 4 de diciembre del pasado año 2025 una solicitud formal al Ilmo. Cabildo de la Santa Iglesia Catedral de Murcia, a fin de realizar la Estación de Penitencia en el interior de la Santa Iglesia Catedral en presencia de la Reserva del Santísimo en el Monumento Eucarístico, durante la procesión de la mañana del Viernes Santo del año 2026, que tuvo a bien autorizar el día 18 de diciembre el Ilmo. Cabildo Catedralicio para que dicha Estación de Penitencia tenga lugar (D. m.) con carácter excepcional, destacando la gracia de este tiempo jubilar, validada con la indulgencia plenaria concedida por el
Santo Padre León XIV y la tradicional relación que existe entre la Cofradía de Jesús y la Santa Iglesia Catedral.
Recibimos los nazarenos de Jesús estas gracias con profunda gratitud, conscientes de que ha de redundar en una renovada vivencia de la fe, en un culto más fervoroso a Nuestro Señor Jesucristo y en un testimonio público de caridad y conversión, que nos disponga dignamente en este tiempo para acompañar a nuestro amado titular, pues de Él procede toda bendición y a Él debemos todo el honor y la gloria.
Estos actos de singular relevancia espiritual, en el marco del extenso programa conmemorativo de tan alta efeméride que la cofradía está ofreciendo desde el pasado mes de mayo, nos animan a intensificar y difundir, de manera especial en este tiempo jubilar, la devoción a Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Como testigos de este acontecimiento nos sentimos interpelados en nuestra fidelidad a los fines fundacionales y en la justa correspondencia con un pasado que, más allá del hondo gozo, nos obliga a volver a nuestras raíces. Un relato surgido a los pies de Nuestro Padre Jesús que, además, nos compromete más que nunca con las entrañas sagradas de nuestra ciudad, pues Murcia, cada amanecer del Viernes Santo, desde hace cuatrocientos veinticinco años, alcanza su plenitud como Jerusalén terrena.
Como recogen los antiguos legajos de nuestra historia: «Esto se hace en remembranza de la pasión de N.S. JesuChristo». Él es el fundamento, principio y fin, baluarte y sustento de esta Muy Ilustre Cofradía; por Él se ordena toda su historia y devoción; bajo su bendita túnica se refugia la ciudad de Murcia que encuentra en su condición de Padre y sagrado protector el consuelo y la sanación de las heridas y los anhelos más profundos del alma.
En definitiva, por delante un tiempo intenso en el que los corazones se puedan abrir para recibir la abundancia de tantas gracias.
Continuamos, como ayer, hoy y siempre, como cada día desde aquel lejano 1600, tras los pasos del Nazareno, con toda nuestra alma y todo nuestro corazón de buenos hijos.
Recibid mi más sincero y fraternal abrazo en Nuestro Padre Jesús Nazareno y su Madre, la Dolorosa.
Inma Alcántara Sánchez
Guía especialista del Museo Cristo de la Sangre y Museo Salzillo por la CARM

Transcurrido apenas un año de la primera puesta en escena de un colosal paso, el de “La Sagrada Lanzada”, por las calles murcianas, y como parte integrante y catequizadora de la Procesión Magna del Miércoles Santo; traslado el interés mostrado por multitud de fieles y amantes del arte pasionario a su ideólogo y artífice, Pedro Lázaro, con el fin de conocer más detalles en torno al proyecto, tener mayor conocimiento del mismo, y compartirlo con los lectores de esta pujante revista.
¿Por qué el paso de misterio de La Sagrada Lanzada?
Un Domingo de Ramos, al finalizar la Procesión de La Esperanza donde salía de nazareno estante, me sugirió un cofrade muy integrado en la Semana Santa, que faltaba esta escena para engrandecer aún más si cabe nuestras procesiones, y que debía animarme a iniciar este proyecto. Y sinceramente, tras sopesarlo, no me pude resistir a intentarlo.
¿Cuánto tiempo ha pasado desde entonces?
Unos ocho años, en los que había que buscar un escultor, una cofradía donde desfilar, el grupo de estantes numeroso que lo llevara y soportara, no solo el gran peso del paso, sino el de los pagos de una obra escultórica de esta envergadura. No ha sido nada fácil, y menos con la crisis de los años de la pandemia provocada por el covid.
¿Quién eligió al escultor Antonio Bernal Redondo?
Realmente, contacté primero con Francisco Romero Zafra, a quien admiro como escultor y aprecio como persona. Sin embargo, él no podía llevar a cabo el paso, por lo que me aconsejó a su paisano cordobés Antonio Bernal, el cual me presentó, y con quien finalmente se concretó este proyecto. La elección fue muy acertada, pues el resultado responde a uno de los sueños de mi vida.
En el diseño original también aparecen la Virgen María y San Juan. ¿Tienen pensando incorporar esas imágenes en un futuro?
Sí, por supuesto. En 2027 se incorporarán la imagen de la Virgen de los Dolores y San Juan, ambas de vestir. De hecho, ya está firmado el contrato con el escultor.
¿Podría aportarnos alguna curiosidad o anécdota relativa al Paso?
El caballo se llama Lánziano, cuyo nombre fue bautizado por el escultor, en alusión al lugar de nacimiento del soldado Longinos. Además, se inspiró en el caballo “Fuego”, ganador de doma en el año 1992.
Igualmente, encima del trono y en el lado derecho, hay una roca sobre la que un lagarto trepa, como símbolo de renovación, supervivencia y protección; mientras los dados, recuerdan el sorteo de la túnica de Jesús.
También quisiera compartir que mi deseo era que quedara constancia de los

miembros y colaboradores que fundaron y aportaron al paso ese esfuerzo e ilusión para poder culminar esta obra escultórica; destacando al Obispo, Presidente, Camarera, y todos los nazarenos estantes fundadores. Por ello, todos sus nombres están grabados en una placa atornillada bajo el trono.
¿Como describiría esa primera salida en la Procesión de Miércoles Santo el pasado año 2025?
Fue apoteósico ver cientos de personas admirar por primera vez el Paso en la calle, pues se apreciaba que estaban expectantes, hacían miles de fotos, comentaban, y aplaudían. Mientras, nuestro
equipo estaba nervioso y sujeto a una gran presión por que todo saliera muy bien, al tiempo que ilusionado. Personalmente, también me acordé de todas aquellas ausencias que estarían muy orgullosas y hubieran disfrutado del desfile conmigo.
¿Ha comprobado la expectación que produjo durante y después de la Semana Santa?
Sí, por supuesto. He podido ver como acuden al Museo Cristo de la Sangre para admirar la obra de cerca y al detalle a lo largo de todo el año. También, han contactado conmigo nuevos nazarenos estantes y penitentes que se han incorporado a la hermandad para formar parte de este grupo humano que desea vivir la Pasión de Cristo con nosotros.
Finalmente, tras una conversación amena, seguro que quedan preguntas por resolver, pero el tiempo para disfrutar y conocer el devenir de este paso inacabado, aportará esa historia aún larga por escribir.
Agradecida a Pedro Lázaro por contestar a estas cuestiones, le auguro un futuro muy prometedor con el equipo que conforma el paso, deseándole una buena consecución de su proyecto, y un buen caminar en su procesión y su vida personal.

Francisco Salzillo Alcaraz y Juana Vallejo Taibilla, tuvieron tres hijos de los cuales solamente María Fulgencia, llegó a edad adulta. Ésta se casó con Salvador López Núñez el 2 de febrero de 1777 en la iglesia de San Pedro.
De este matrimonio nacieron dos hijos, Mateo López Salzillo, el primogénito, nacido el 2 de diciembre de 1777, bautizado en San Pedro; y María Dolores López Salzillo nacida el 28 de agosto de 1781 y bautizada también en San Pedro.

Fernando Esteban Muñoz Historiador
Mateo López Salzillo contrae matrimonio en la parroquia de San Lorenzo, el 20 de mayo de 1851 con María Francisca López Jiménez, que había nacido en Librilla en 1810. Por su parte, María Dolores López Salzillo, lo hace con Agustín Braco Meseguer en la parroquia de San Juan Bautista el 27 de octubre de 1813.
Hasta aquí, todo parecía lo habitual, pero llaman la atención algunas fechas que parecen no siguen una lógica normal. Así, el matrimonio de Mateo se registra cuando éste tiene 74 años, su mujer 41 y sus hijos Emilia y Mateo, 15 y 10, respectivamente. En cambio, el de su hermana parece seguir la costumbre del momento.
Una pregunta nos surge: ¿por qué ese matrimonio de Mateo con dos hijos por parte de la mujer con edades ya algo avanzadas? Una respuesta posible aportamos, aunque no contrastada, podría ser que fueran hijos naturales, si bien, en el testamento de Mateo, éste los reconoce como hijos legítimos. Esta puede ser alguna de las causas por la que no se cita a la familia en el reparto de bienes de Francisco Salzillo y Juana Vallejos y además, porque se hace en 1816. Mateo tenía ya en ese momento treinta y nueve años.
Seguir la trayectoria vital de la vida de Mateo, no es cosa fácil pues ya que apenas hay noticias concretas continuadas sobre ella en edad adulta, solo algunos apuntes algo significativos de sus actividades, que se sacan en especial del: segundo testamento que hace próximo al fin de sus días, libros parroquiales de San Lorenzo y padrones municipales de la época.
En el de 1850 se dice que el cabeza de familia tenía 73 años y su mujer 40. Sus hijos Emilia y Mateo Ricardo, 14 y 8 respectivamente. Además, tenían dos criados Trinidad Juarez y José Andreu de 28 y 36 años cada uno. Como no se había casado aún, en el núcleo familiar, aparece la futura mujer con la denominación de “pupila”, al igual que los hijos que tenían.
En cambio, si hay noticias sobre su formación. Manuel Ruiz Navarro y Ruiz del Riquelme, escribe una obra denominada
“ Catálogo de los Colegiales del Real Seminario de Nobles de San Pablo de la Ciudad de Valencia (1670-1836)” . Para poder cursar estudios en el seminario había que reunir unos requisitos basados en el linaje de sus antepasados. Al mismo, acudían los hijos de las familias nobles de las regiones de: Valencia, Mallorca, Cataluña y Murcia. Estaba regido por los Padres Jesuitas, donde los alumnos recibían el tratamiento de “Vuesa Merced”. Cursaban estudios de: religión, latín, filosofía, ejercicios caballerescos de destreza física, francés, hebreo, danza, música y heráldica con lo que el centro gozaba de un gran prestigio, tanto así, que la Universidad de Valencia se quejaba de los pocos alumnos que tenía. Se distinguían porque llevaban un uniforme característico y portaban un espadín.
Constan, que estudiaron en este Centro: Mateo López Salzillo y Agustín Braco Meseguer que se casó más tarde como ya hemos dicho con María Dolores López Salzillo. Las dos familias habían tenido que presentar los papeles de nobleza como “Hijosdalgo” para poder cursar los estudios citados.
Hijodalgo era un término que venía a significar “hijo de algo”, que se concedía cuando alguien se había distinguido por alguna acción militar o bien, por tener una posición económica holgada lo que a veces permitía la exención de algunos impuestos o el deber de incorporarse a la milicia. El título les imponía de algún modo: mostrarse generosos, altruistas y magnánimos.
Su posición social se basaba en su “hidalguía”, es decir, en el linaje de sus antepasados, quienes se habían distinguido por su riqueza o acciones, aunque era el estrato más bajo de la nobleza española. Garantizaba “nobleza de sangre” sin tener que desempeñar oficios manuales y poder utilizar el Don. Históricamente, existieron 480.589 hidalgos en España según un padrón de 1787, lo que representaba aproximadamente el 4,61% de la población total en esa época, calculada según el censo de Floridablanca de 1797, en 10,4 millones de personas.
Este estatus permitía también acceder a cargos militares después de una pertinente formación. Quizás por ello, Mateo López Salzillo ocupó destacados puestos en la milicia murciana cuando unas compañías se desplazaron a Zaragoza, para defender la ciudad del desastre y ayudar a los “sitios” que fue sometida ésta en la Guerra de la Independencia. Allí, adquiere la categoría de teniente coronel de infantería en el grado heroico por acciones de guerra en el mencionado asedio. Y como dice él mismo en su testamento:”
en inminente condecoración con varias cruces y escueto de distinción por acciones de guerra, noble defensor de Zaragoza en su segundo sitio, ahora vecino de esta ciudad de Murcia…”
El segundo cerco de Zaragoza, se desarrolló en la citada ciudad desde diciembre de 1808 hasta febrero de 1809, siendo un símbolo de resistencia y valor en la Historia de España, ante las tropas del mariscal francés Jean Lannes. Los zaragozanos sufrieron hasta el límite de sus fuerzas que, en número inferior al francés, mal armados y mal alimentados, con una epidemia de tifus que se propagó por toda la ciudad que afectó hasta el general Palafox que mandaba la plaza, se vieron obligados a firmar la capitulación de la ciudad que se hallaba prácticamente destruida.
Tras el final de la guerra, Mateo continuó vinculado al ejército durante los convulsos años del reinado de Fernando VII, en un periodo de restauración absolutista y posteriores conflictos internos. Aunque la carrera de los militares solía progresar tras acciones destacadas, como parece haber ocurrido en su caso.
Otro dato que nos da detalles de su permanencia en un lugar, es cuando dice que vivió con su madre en el barrio de San Juan en la calle de Caramajul, contiguo a la del señor Conde de Floridablanca. Allí vivieron de 1813 a 1823 y ella manifiesta, que él, colaboró en los gastos de la casa, aunque dice que, “ se dé por bien pagado por las cantidades invertidas en él” , quizás pueda referirse a su estancia en el colegio de Valencia. En una de las paredes de la fachada, parece ser que había un escudo de armas de la familia que ha desaparecido.
También está documentado, por su testamento, que era poseedor de un mayorazgo que, con facultad real, fundaron en esta ciudad de Murcia los señores Don Juan Núñez Carrasco y Doña Juana Pérez Aguado, su esposa, el cual comprendía varias fincas rústicas, urbanas y censos en la jurisdicción de Murcia, y la villa de Fortuna, así como también el que fundara Doña Águeda López Pujalte sobre una casa que había en la Parroquia de San Juan, a la que nos hemos referido ya.
Además, declara tener por suyas propias cuatro tahullas de moreral y oliveras en el partido de Torreagüera, riego de la acequia de Zeneta, que había comprado al crédito público procedentes del convento de religiosas de Santa Ana de esta ciudad, y dos tahúllas de olivar en el lugar que forman las tres longueras que hay entre las acequias de Beniaján y el Camino Real, así como dos tahúllas
de tierra insulsa y “ mortuosa ”, que había desmontado, roturado y “ envancado ” con una gran extensión de terreno. Puede ser que algunas de estas tierras, las adquiriera después de los procesos de desamortización.
Así mismo, cita una casa palacio con un trozo de tierra plantado de olivar que había comprado al instituto de Enseñanza de la ciudad. Poseía también sesenta y seis tahúllas de morera en el partido del Esparragall jurisdicción de Murcia, que habían pertenecido a su madre María Fulgencia Salzillo que le fueron dadas después del reparto de bienes de sus padres, y algunas casas palacio que quizás estuvieran situadas por la zona cercana a la actual pedanía murciana de Torreagüera, y en la zona de San Javier, lo que justificaría que, el bautizo de su hija Emilia María del Pilar que había nacido el 16 de febrero de 1836, se hiciera en la Parroquia del Santo Cristo del Valle de Torreagüera, y el de Mateo que nació el 12 de agosto de 1841 en la parroquial de San Francisco Javier de la villa de este nombre, tal y como lo manifiesta él mismo en su testamento.
Por último, en lo que se refiere a lugares donde residió al final de su vida, está la calle de la Merced, justo enfrente de la iglesia del mismo nombre, perteneciente a la parroquia de San Lorenzo, como así lo indica, lo que hace que encontremos en los libros de ésta, algunas anotaciones referentes al matrimonio en el libro 7M y en el libro 10D, la defunción de Mateo.
En el mismo codicilo declara, que está pendiente un litigio entre su hijo Mateo Ricardo y Agustín Braco en representación de su mujer María Dolores López Salzillo, ya fallecida, para que en el caso de que se resolviera a favor del primero, debían pasar a su hija como mejora, la casa numero diez y seis de la calle Corredera, en el barrio de San Juan, y veinte mil reales.
Existe un dibujo de Francisco Salzillo, firmado por su nieto Mateo, en el que aparece nuestro escultor con un gesto poco agraciado. Copia del mismo se encuentra en el museo Salzillo. No consta que el nieto se dedicara profesionalmente a la pintura.
Quizás, el dato que más nos llama la atención es que Mateo López Salzillo no aparece nombrado, en ningún momento, en el reparto de bienes que quedaron por muerte de Juana Vallejo y Francisco Salzillo, ya que éste se hizo entre María Fulgencia Salzillo y su hija María Dolores López, practicada por los jueces compromisarios nombrados por las mismas, aunque si hay noticias posteriores, de cesiones de terreno y dinero como se ha dicho.
A continuación, y respetando la ortografía del mismo, se transcribe algún fragmento del citado reparto de los bienes de los abuelos maternos de Mateo. El mismo, dio comienzo en la ciudad de Murcia a diez de noviembre de mil ochocientos quince, aunque se desarrolló a partir del año siguiente ante el escribano de número y los testigos pertinentes, y dice así:
“ comparecieron de una parte Doña Maria Fulgencia Salcillo viuda de Don Salvador López e hija de Don Francisco Salzillo y de Doña Juana Taibilla y de la otra Don Agustín Braco con Doña María Dolores López y Salcillo su mujer, hija de la citada Doña María Fulgencia, todos de esta vecindad y precedida la licencia marital que de derecho se requiere que de haber sido pedida por la nominada Doña María Dolores al expresado su marido y por este concedida con todas las facultades necesarias para el efecto que se dirá en mi presencia y la de los testigos doy fee dixeron: que haze más de treinta años que falleció el nominado don Francisco Salcillo padre de la otorgante Doña María Fulgencia y abuelo materno de la Doña María Dolores López sin que en tan dilatado tiempo se hayan verificado, las particiones de los bienes que quedaron del suso dicho en que son interesadas ambas señoras madre e hija, y como en el trascurso de tantos años han sobrevenido varios incidentes, que hacen intrincadas difícil y dudosa la evacuación de la indicada partición debiendo ventilarse antes diversos puntos sobre los que esta se ha de girar, deseando los otorgantes aclarar si hay respectivos derechos pero con el decoro, franqueza y buena armonía que corresponden entre personas tan unidas sin que jamás llegue el caso de haber demandas judiciales entre padres e hijos, han determinado comprometer sus acciones derechos y pretensiones en personas de probidad, ciencia y conciencia que lo sean de toda su confianza y en su consecuencia para que tenga efecto en la forma que más haya lugar en derecho, cerciorados del que les compete, de su libre voluntad Otorgan: Que comprometen todas sus pretensiones relativa a la referida partición en Don José González Pardo, y Don Juan Larralde, abogados de los Reales Consejos de esta vecindad y en el derecho, Don José Escrich Canónigo Lectoral de esta Santa Iglesia de Cartagena, a quienes nombran por juezes árbitros arbitradores y amigables componedores, y les confieren tan amplia facultad como se necesita para que oyendo instructivamente y sin las fomalidades de un juicio a una y otra parte, y con presencia de los testamentos y demás documentos que les presentasen o tuviesen por bien pedir, en el termino de sesenta días prorrogables solo por otras treinta, decidan quantas du -
das ocurran respecto a la partición mencionada de los bienes que restaron por fallecimiento del Don Francisco Salcillo y la realicen formando a cada uno de los interesados su respectivo, ha de haber adjudicación, y determinen definitivamente , precediendo atendida la verdad y buena fee sin sutilezas de derecho según lo que resulte de los papeles y documentos que tengan a la vista, quitando al uno y dando al otro conforme les pareciese muy justo y arreglado a una amigable transición, conociendo igualmente no solo de lo principal, sino también de los incidentes que puedan resultar sin limitación hasta que todo quede enteramente evacuado…”
Una vez hecha la valoración de los bienes resultó: “Asciende el cuerpo de bienes según apareze de las anteriores partidas a ciento noventa y ocho mil seiscientos setenta y seis reales, con veinte y siete maravedís vellón”.
Si tomamos como referencia la equivalencia comúnmente aceptada para 1815, teniendo en cuenta salarios y coste de la vida además de haber sufrido la guerra de la Independencia contra los franceses, 1 real de vellón, equivaldrían a 7,5 € euros actuales, lo que supondría la valoración de los bienes de Francisco Salzillo y Juana Vallejo, un valor actual de 1.490.076 €, contando inclusive los 27 maravedís, cantidad no despreciable.
Está claro que, no se hace mención alguna a Mateo López Salzillo dando a creer que las divergencias habidas para el reparto mencionado existen únicamente entre la hija y nieta de Salzillo, aunque no se tiene en cuenta al primogénito.
Cuando Mateo hace su último testamento, pide que su entierro sea lo más sencillo posible, aunque aparte de la misa de réquiem a la que pide asistan seis sacerdotes que acompañarán el féretro, retribuyéndoles a cada uno 20 Rv. también pide, que por la categoría militar que posee, le acompañe una escolta de tropa y se les entregue a ellos, un plus igual al haber diario que disfruten. Como se puede ver, no fue tan sencillo.
Falleció de pulmonía, el 24 de febrero de 1858, según consta en su partida de defunción, que se conserva en la parroquia de San Lorenzo de Murcia. Tenía ochenta años una edad longeva para esa época y fue enterrado al día siguiente en el cementerio de la Puerta de Orihuela. Con la apertura del nuevo de Nuestro Padre Jesús a las afueras de Espinardo, se trasladaron gran parte de los restos del primitivo; podemos suponer que la mayoría de los allí depositados, ente ellos los de Mateo López Salzillo que acabarían en una fosa común.
Hemos empezado este artículo con el título: MATEO SALZILLO ¿EL PRIMOGÉNITO OLVIDADO? No queremos obviar este matiz.
Los derechos de primogenitura se reconocían en el mundo de Israel y la Biblia nos recuerda en Génesis 25.29.34 este hecho donde Jacob, compró los derechos de la primogenitura a Esaú por: “pan y un plato de lentejas”.
La primogenitura era una institución jurídica contemplada en el derecho castellano, que indicaba que se podía destinar un conjunto de bienes generalmente patrimoniales a un heredero o heredera únicos, normalmente se señalaba al hijo varón mayor. Se realizaba por mediación de un mayorazgo que se creaba por escritura pública y el objetivo primordial era que no se fragmentara los bienes de la familia, cuando estos eran considerables.
Queda claro que los derechos de la primogenitura no se establecían automáticamente. En Murcia a principios del siglo XVIII, solo obligaba a aquellas familias que lo tenían así establecido por existir un mayorazgo, caso que no se daba en la posible sucesión de los bienes de Francisco Salzillo y Juana Vallejo, hacia la persona de Mateo López Salzillo.
Caballeros seminaristas del R eal S eminario de N obles de San Pablo de Valencia, Manuel R uiz
Censo de F loridablanca de 1797
Libros parroquiales matrimonios y defunciones de San L orenzo
Padrones M unicipales de M urcia 1855, S an L orenzo
Protocolos notariales archivo de la R egión de M urcia
Revista la P rocesión nº 6




Estas palabras de San Juan de la Cruz definen a la perfección lo vivido el pasado mes de noviembre. El 15 de noviembre de 2025 es una fecha que difícilmente olvidaremos tras lo vivido en la ciudad de Murcia. El Jubileo de la Esperanza nos regaló unas jornadas que, gracias a la Delegación de Cofradías de nuestra Diócesis, han dejado una huella imborrable en el sentir cofrade de nuestra Región.
Este espacio pretende levantar acta de lo acontecido, para que las generaciones venideras puedan ser conocedoras de aquella gesta. Por ello debemos contextualizar aquellos días, sin dar nada por hecho, evitando obviar información que hoy día conocemos por ser testigos presenciales, pero que mañana no podremos narrar al haber marchado de este mundo.
A propuesta de la Delegación de Cofradías y Hermandades, con el visto bueno de Monseñor Lorca Planes, es aprobada una Magna Procesión. Esta pretende ser punto de encuentro como “Jubileo de las Cofradías”, quienes están llamadas a su participación. Finalmente, aquella procesión extraordinaria, por su fecha, sede y cofradías que participan, es el final de una amplia programación repartida en templos de la ciudad y otros enclaves.
Exposiciones, charlas y cultos convirtieron aquellos días de noviembre, del 10 al 14, en una efímera Cuaresma que perfumó de incienso nuestras parroquias e inundó nuestros corazones de las más bellas oraciones. Un total de catorce pasos conformaron la Magna Procesión, los cuales quedaron expuestos en templos de la capital los días previos al día 15 en que se celebró la citada procesión.
San Miguel Arcángel, con Nuestra Señora de la Esperanza Coronada, Patrona de Calasparra. La bendita imagen quedó expuesta toda la semana, con conciertos, cultos extraordinarios, una placa conmemorativa a las puertas del templo y hasta una Misa de despedida.
Santa Catalina de Alejandría, con las Cofradías de la Buena Muerte de Yecla y la Caridad de Murcia. La primera de ellas lo hacía junto a su Cruz Guía y la segunda con su paso de la Oración en el Huerto, que cada año abre el cortejo corinto por las calles de la capital del Segura. La plaza de Santa Catalina acogió el tradicional montaje de la palmera, como cada mañana del Sábado de Pasión.
San Pedro Apóstol, con la Cofradía de la Esperanza con su Titular. Dicha Cofradía del Domingo de Ramos murciano participó con su amadísimo Cristo de la Esperanza, el cual fue entronizado en la víspera de la procesión al igual que se hace cada año en la mañana del Viernes de Dolores.
San Antolín Mártir acogió en su interior un total de cinco Cofradías; el Resucitado de Cartagena con su Titular, Ntra. Sra. de los Dolores; Patrona de Águilas, el Cristo de la Esperanza de Alcantarilla, el Paso Blanco de Lorca con su Cristo del Rescate y desde Jumilla el devotísimo Cristo Amarrado a la Columna.
San Juan Bautista contó con la presencia de cuatro Cofradías; el Sepulcro de Mazarrón, San Juan Evangelista de San Pedro del Pinatar, la Stma. Virgen de las Angustias de Yecla y el Sto. Cristo del Consuelo de Cieza.
Ntra. Sra. del Carmen, con el Paso Azul de Lorca que participaba con el grupo escultórico de la Coronación de Espinas. Dicho Misterio quedó expuesto al culto en la capilla del Cristo de la Sangre, produciéndose así una histórica estampa. Anexo a dicha parroquia el Museo de la Sangre acogió una exposición dedicada a la Samaritana. Una muestra que recogía los trajes y estandartes de la Santa Mujer que conversó junto a Cristo en el pozo de Jacob. En vísperas de la procesión la Archicofradía de la Sangre expuso al culto, ya en su trono procesional, el grupo de la Samaritana que cada año participa en la tarde del Miércoles Santo murciano.
Por su parte la Parroquia de San Bartolomé acogió la veneración extraordinaria de los Titulares de las Cofradías de Servitas, Sepulcro y Olvido. De igual modo sucedió en San Juan Bautista, con la Titular de la Cofradía Sacramental de la Cabeza.
Y finalizados los cultos extraordinarios, llegaba el momento de la procesión. Amanecía el 15 de noviembre como si fuera primavera. Un gran ambiente cofrade inundó la ciudad desde primera hora. Con una perfecta coordinación dieron comienzo los traslados hasta la S. I. Catedral, desde donde partió la histórica procesión, los cuales se extendieron hasta el medio día. Los catorce pasos, junto a la Cruz Guía de Yecla, fueron llegando a la plaza del Cardenal Belluga entre aplausos, vítores y la emoción de los presentes. Los de San Juan Bautista vinieron desde la plaza del Cristo de la Salud por Apóstoles, el resto accedieron desde el Arenal y San Patricio. Como nota, destacando la gran pericia del equipo de procesión, los pasos fueron entrando al templo catedralicio en orden inverso a su salida, de forma que ya quedaban posicionados en su interior parala tarde. Una vez acondicionada la Catedral abrió sus puertas para la Santa Misa Jubilar que presidió Monseñor Lorca Planes.
Concluida la celebración los pasos quedaron expuestos hasta las 16h, dando comienzo el montaje final para salir a la calle a las 17h. Cofrades venidos de diferentes provincias pudieron contemplar históricas estampas como la Samaritana de los Coloraos en la capilla del trascoro, al Santo Cristo de Cieza junto a las Angustias de Yecla o la Esperanza de Calasparra en el interior del Altar Mayor de la Catedral. Muchas fueron las fotos y tomas de vídeo, pero las mejores siempre serán aquellas que cada uno de nosotros dejó guardadas en lo más profundo de su ser, para no olvidarlas nunca.


A las 17h en punto las puertas de la S. I. Catedral se abrieron para dar paso a la Cruz Guía de Yecla, avanzando entre aplausos y los primeros acordes de la banda de inicio. Tal como sucedió por la mañana, los pasos volvieron a Belluga entre aplausos y vítores. Tal como sucedió en 2017, 2014, 2007 y en tantas otras ocasiones, la Catedral volvía a ser testigo de una Magna Procesión, pero en esta ocasión como sede de aquella extraordinaria salida procesional. En este punto cabe destacar la disposición del Cabildo Catedralicio, por abrir las puertas del templo a las cofradías que conformaron este bellísimo desfile. Sin ellos difícilmente hubiera sido posible estos emotivos instantes.
La procesión recorrió el itinerario previsto: plaza del Cardenal Belluga, calle Arenal, Glorieta de España, calles Tomás Maestre y Jara Carrillo, plaza de San Pedro, calle Cristo de la Esperanza, plazas de las Flores y Santa Catalina, calle de Santa Catalina, plazas de San Bartolomé y Esteve Mora, calles Calderón de la Barca y Fernández Ardavin, plaza Julián Romea, calle Echegaray y Santa Clara, plaza de Santo Domingo, calle Trapería, plaza
Hernández Amores, calle Nicolás Salzillo y regreso a la plaza del Cardenal Belluga. Llegados de nuevo a la plaza de la Catedral comenzaron los traslados de vuelta a sus templos de origen: el Carmen, San Juan Bautista, San Pedro, Santa Catalina, San Antolín y San Miguel.
La lluvia hizo acto de presencia en el último tramo de la procesión, lo que obligó a acelerar el regreso de las Cofradías y cubrir las sagradas imágenes. A pesar de ello nada ni nadie podía borrar la emoción y la inmensa alegría de los participantes, así como del público en general, por haber vivido algo tan grande. De hecho, la Patrona de Calasparra llegó a San Miguel a ritmo de pasodobles y cruzó la ciudad en escasos minutos.
Han pasado varias semanas de aquellos días y sigue siendo igual de emocionante. Afortunadamente, a diferencia de otras magnas procesiones que han precedido a esta, queda un amplio banco de imágenes que inmortaliza lo sucedido. Todo ello gracias a los numerosos reporteros, profesionales y aficionados, que quisieron difundir con su contenido lo que Murcia vivió aquel 15 de noviembre.
A todos ellos también cabe un emotivo agradecimiento por su labor, especialmente a los que nos visitaron de otrasprovincias. Por unas horas nuestra ciudad se convirtió en la capital cofrade del país. Cadenas de televisión, a nivel nacional, se hicieron eco de lo sucedido. En nuestra Diócesis se pudo seguir en directo la Santa Misa gracias a Popular TV, por su parte la 7 retransmitió la salida de la procesión y desde Sentir Cofrade emitimos el discurrir de la Magna por Trapería y los traslados de regreso.
A todos y cada uno de los que lo hicieron posible, Dios os lo premie. Habéis dado sobradas muestras del buen hacer nazareno que caracteriza a nuestra tierra. Muy especialmente a las Cofradías y Hermandades que participaron en la procesión, gracias por vuestra generosidad y felicidades a la Cofradía de la Caridad por la organización de la misma.
Y a todos los que fueron testigo de la Magna y aquellas hermosas jornadas, guardar como oro en paño esta vivencia y sabed que siempre seréis “peregrinos de la Esperanza.”
LAUS DEO










Una iniciativa para la preservación de una tradición única
Organizado a instancias de la Cofradía de Servitas de María Santísima de las Angustias, se celebró en Murcia del 7 al 9 de noviembre de 2025, el I Congreso de la Mantilla Española con el objetivo de poner en valor un elemento tradicional en la vestimenta femenina de Semana Santa.
Este congreso reunió a especialistas, artesanos, cofrades y estudiosos de esta prenda emblemática. Murcia se convierte así en un punto de referencia en el mapa de la investigación y divulgación del patrimonio textil español.
La preservación, estudio y difusión de esta tradición que forma parte del imaginario colectivo y de la identidad cofrade murciana, es otro de los motivos por los cuales este congreso marcará un antes y un después en la apreciación de esta prenda por parte de las nuevas generaciones.
La mantilla:Una prenda que trasciende la moda
La mantilla española, asociada históricamente a la elegancia, la religiosidad y la identidad femenina, fue analizada desde múltiples perspectivas.
Los ponentes coincidieron en destacar que esta prenda, lejos de ser un mero accesorio, constituye un símbolo cultural profundamente arraigado en la tradición española.
Durante las sesiones se abordaron cuestiones como:
• El origen y evolución histórica de la mantilla.
• Su papel en la liturgia y en la Semana Santa, especialmente en Murcia.
• La técnica artesanal de los encajes y bordados.
• El significado social y estético de la mujer de mantilla.
• Los retos contemporáneos para su conservación y transmisión.
Colaboración del Cabildo Superior de Cofradías Murcia
Previamente a la iniciación del Congreso, en la sede del Cabildo Superior de Cofradías de Murcia en la ermita del Pilar de Murcia se inauguró la exposición ‘Mantilla Española, Cultura y Devoción’
Teoría y práctica del uso de la mantilla
El congreso desarrolló un amplio programa de actividades, desde exposiciones y talleres hasta visitas guiadas.
Así, el sábado 8 de noviembre en el Salón de Actos del Edificio Moneo del Ayuntamiento de Murcia se llevó a cabo la mesa redonda “La Mantilla: Tocado tradicional hispano” moderado por Álvaro Hernández Vicente, Doctor en Historia del Arte y profesor de la Escuela de Turismo de la Universidad de Murcia. Por la tarde, María Trinidad Herrero Ezquerro y Manuel Kamacho presentaron la master class de colocación de mantillas “Elegancia y Tradición”.
El congreso finalizó sus actividades el domingo 9 de noviembre con una Misa ante la Santísima Virgen de las Angustias.
Repercusión y proyección futura
Ante el éxito de esta convocatoria por su valor como iniciativa pionera, la organización ha expresado su intención de dar continuidad al proyecto, con el objetivo de convertirlo en una cita periódica que impulse la investigación y la divulgación de esta tradición.



“Unánimes antífonas canta la vega. Reza el río al sonoro repicar. Saltan los corazones... ¡La Virgen llega! Cada murciano pecho es un altar.”
Andrés Sobejano, 1927
Así resuenan nuestros corazones cada jueves en que la Virgen regresa a su amada Murcia. Es así como late el pecho de cada murciano ante la venida de su Madre. No es festivo, pero el tiempo se detiene. El aire es diferente y hay algo especial en las calles. No es un día laboral cualquiera, es el día en que la Virgen viene. Como el reencuentro navideño de aquellos que solo pueden verse una vez al año, o como aquel que tuvo que emigrar para un futuro mejor, así son esos instantes en que se produce el abrazo de la Madre a Murcia en su llegada. Pocos kilómetros distan de la ciudad a Algezares, los murcianos no dejan de visitarla durante el año y los fines de semana tienen el inmenso privilegio de visitarla en su camarín. Pero, a pesar de todo ello, cuando Ella viene, cuando Ella está en Murcia, todo es distinto. La S. I. Catedral parece recobrar una luz que solo tiene cuando en su interior está la Virgen. Es entonces cuando el trazado de calles, el lugar donde se edificaron nuestros templos y hasta la campana de los Peligros tienen sentido de su existencia, pues se hicieron para Ella, para la Madre y Reina de los murcianos, para agasajarla como merece, aunque todo será poco para tanto como Ella nos da a nosotros desde hace siglos. Entre las numerosísimas muestras de devoción a la Santísima Virgen de la Fuen -

santa, como las rogativas, ofrendas que enriquecen su ajuar o sus nombramientos como Patrona y el de Generala, hoy nos detenemos en la Coronación Pontificia de 1927. Estamos a las puertas del centenario de tan histórica efeméride, la cual conduce cada Cuaresma a la ciudad de Murcia a Nuestra Patrona. Este es el verdadero motivo de su bajada cuaresmal, el aniversario de su Coronación. Es por ello que no regresa a su casa del monte hasta que no se haya celebrado la Novena y Misa Pontifical. No se marcha tras las Fiestas de Primavera, ni por ellas viene.
¿Como saber cuando se celebra el aniversario de la Coronación cada año?
Tenemos que tener en cuenta que siempre se celebra el tercer domingo de Pascua, lunes tiene lugar la despedida y el martes regresa a su Santuario de Algezares. Para calcularlo debemos conocer las fechas de Semana Santa de cada año para entonces decir:
• Primer domingo de Pascua, domingo de Resurrección
• Segundo domingo de Pascua, final de las fiestas de Primavera
• Tercer domingo de Pascua, aniversario de la Coronación
En 2026, con motivo del 99 aniversario de la Coronación, dará comienzo según lo previsto la celebración del Centenario que culminará el próximo 2027 con los 100 años de dicha efeméride. Un año

repleto de cultos extraordinarios en honor de la que es “Reina de nuestras almas”, tal como reza el lema elegido para el Jubileo que se celebrará. Cabe destacar que, entre otros actos y cultos, la Santísima Virgen volverá a las pedanías de la huerta de Murcia como sucedió en 1994. En esta ocasión con importantes diferencias, como por ejemplo, la visita a las parroquias de Monteagudo y la del Rincón de Seca, las cuales aún no estaban construidas en aquel año. Todo ello se llevará a cabo del 20 de abril al 14 de junio, en que la Patrona de Murcia peregrinará a nuestras parroquias de la huerta. Una visita que renovará nuestro filial afecto por tan Gran Señora. Una peregrinación que, tiempo después, también conducirá a la milagrosa imagen a las parroquias de la ciudad de Murcia, como sucedió en 1988 y 1952. Por primera vez en su historia la Patrona de Murcia visitará Molina de Segura, en donde también despierta un gran fervor, como en el resto de la Vega y la Región de Murcia.
Sin duda, se avecina ante nosotros un Centenario digno de una auténtica Reina. Una celebración que reunirá en torno a la Santísima Virgen a todos sus hijos, destacando esta histórica peregrinación por la ciudad, la huerta y fuera de ella como es Molina de Segura. Será el Cabildo de la S. I. Catedral junto con la Diócesis que, llegado el momento, den a conocer el programa de actos y cultos preparado. Por lo pronto en estas líneas nos hacemos eco de lo ya publicado hasta la fecha, que no es poco.



Confío en el buen hacer de los murcianos para con su Madre pues, independientemente de los cultos y actos que se han organizado, sabrán corresponder a la medida de las circunstancias. Así sucedió en 1952, 1977, 2002, celebrando el 25, 50 y 75 aniversario respectivamente, como en otras ocasiones como la visita a las parroquias en el año Mariano de 1988, la visita a la huerta en 1994 en el III Centenario de la primera bajada o más recientemente durante la pandemia. Murcia, el pueblo fiel, siempre ha sabido responder a su Patrona. Así sucede desde hace siglos y así ocurrirá en este apasionante año que se nos presenta.
Desde el cielo y en nuestros corazones vendrán con nosotros aquellos que nos enseñaron a quererla, los que nos precedieron, quienes nos legaron tan precioso tesoro del que somos herederos. No olvidemos que también debemos mantenerlo, para ser transmisores de este el día de mañana a las nuevas generaciones. En Ella han quedado
depositadas nuestras más íntimas oraciones. Ella conoce todas nuestras lágrimas y sabe los pasos que hay de nuestra casa a su camarín. Sus grandiosos ojos lo han
visto todo y sus purísimas manos nos han protegido de todo mal sin excepción. Es consuelo y guía, es refugio y calma. Estrella de la mañana y puerta del cielo. Fuente Santa que alivia nuestra sed. A su lado nadie es huérfano, es la Madre y con eso todo basta. Subendita imagen preside la sierra a la que da nombre y es tanto el fervor que despierta que también la encontramos en diversas parroquias de la ciudad y la huerta de Murcia, así como otros municipios de la Región como Yecla o Fortuna. También en la geografía nacional destacando Orihuela, Valencia, Cataluña, Madrid, Almería, Albacete, Granada y Sevilla. Y viajando al extranjero encontraremos una réplica suya en Italia y en diversas parroquias de América del Sur. No estamos ante cualquier devoción, la Virgen de la Fuensanta traspasa fronteras. Es una historia más de seis veces centenaria que llega más viva que nunca hasta nuestros días, como ha quedado constancia.
Así pues, queridos murcianos, acudamos al encuentro de la Morenica y vivamos en plenitud estos días que marcaran nuestras vidas. No dejemos pasar esta oportunidad que se nos brinda y seamos testigos en primera persona de tanta belleza. Elevemos nuestras oraciones a la que es faro ante las incertidumbres. Perfumemos de flores su altar y acudamos prestos a atender lo que Ella quiere de nosotros. Vayamos a su encuentro junto a los pequeños de la casa. Acompañemos a nuestros mayores e incluso aquellos que viven fuera de la Iglesia. Que nadie se quede sin estar cerca de la Patrona, que es Madre de todos y sonríe dichosa cuando estamos junto a Ella.
¡Viva la Virgen de la Fuensanta!
¡Viva la Patrona de Murcia!
¡Viva Nuestra Generala!
¡Viva la Madre de Dios!

Se cumplen diez años desde el nacimiento de esta revista, el cual se remonta al verano de 2016. La idea comenzó a coger forma durante una tarde calurosa de agosto, aunque se concretó en el mes de octubre a las puertas del Conjunto Monumental de San Juan de Dios. Sea como fuere, lo trascendente es que esta decena de publicaciones sobre la cuaresma y la semana santa de Murcia, se centra desde su origen en un fin principal: divulgar todo aquello que se encierra entre los muros de un buen puñado de iglesias de esta milenaria ciudad durante la cuaresma y los diez días de primavera en los que se celebra la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
Aquella idea que había surgido de un puñado de amantes de Murcia y su semana santa, partió del cero absoluto en cuanto al sufragio editorial, sin institución alguna que respaldara el proyecto, o al menos que pudiera otorgar cierta viabilidad. Necesitábamos, por tanto, acogernos a la ayuda divina de Cristo, a merced de su AMPARO. Así, concluimos que la única posibilidad para materializarla era lanzar la propuesta al Real y Muy Ilustre Cabildo Superior de Cofradías de Murcia. A finales de noviembre de aquel 2016, quienes conformábamos aquel proyecto de consejo editor, Paco Nortes, Elena Montesinos, Jorge Martínez, Antonio Jiménez, además de lo integraron por un tiempo Samuel, Maite y Alejandro, nos reunimos con Antonio José García Romero, responsable de publicaciones del Cabildo, quien nos aclaró que dicha institución no podía bajo ningún concepto sufragar los gastos de la publicación, pero aquella respuesta, esperada, no hizo que perdiéramos la FE. García Romero sí que apoyó la iniciativa, y prometió la intermediación y respaldo del Cabildo para que, desde una editorial privada a cambio de la gestión publicitaria, la revista pudiera editarse sin coste alguno para los cofrades murcianos. Y así se hizo.
Con muy poco tiempo para el inicio de la cuaresma, aquella primera publicación vería la luz en el mes de febrero de 2017. Quienes componíamos aquel primer Consejo de Redacción tuvimos que recurrir a la CARIDAD de unos cuantos autores los cuales firmaron los primeros artículos, y a la generosidad de un buen puñado de fotógrafos para sacar a la calle la primera Procesión . Aquel gran reto tan solo había hecho comenzar, desde
entonces, mantener una continuidad en el tiempo sería nuestra gran ESPERANZA.
La gran acogida de aquel primer número en el mundo cofrade impulsó nuestros ánimos. La programación de los contenidos, de cada acto de presentación, de la elección de cada una de las portadas, de cada fotografía publicada, han supuesto siempre un auténtico desafío. Posiblemente, en ocasiones, hemos podido errar. Quizá, para algunos, no hayamos estado a la altura, incluso les hemos podido defraudar. Por ello redimimos nuestras culpas y pedimos PERDÓN.
El proyecto se fue consolidando, pero la dificultad de formar esta Procesión cada año no fue nada comparado con aquellos momentos de la pandemia de covid-19. Aún no se han cerrado algunas cicatrices. Sobrecogidos ante el elevado número de víctimas que se iban produciendo durante los primeros meses de contagio nos llevó a encomendarnos ante la imagen más antigua de nuestra Semana Santa: el Santísimo Cristo de la SALUD. Todo cambió en aquel año de 2020, nada sería igual desde entonces. Durante dos años consecutivos no hubo procesión alguna por las calles de Murcia, aunque esta revista no ha dejado de hacerlo nunca. En 2020, muchas empresas, incluida la editorial MIC, la cual gestionaba, y gestiona, la publicidad de esta revista, sufrieron una grave crisis económica, incluso algunas se vieron obligadas a cerrar temporalmente. Para que La Procesión pudiera ver la luz en la cuaresma de 2021 fue necesaria la intermediación de Nuestro Señor del RESCATE. Así, una mañana fría y lluviosa de otoño de aquel trágico 2020, don Jesús Pacheco nos abrió la puerta de la concejalía que dirigía en el Excmo. Ayuntamiento de Murcia, y consiguió lo que parecía imposible: sufragar los gastos de publicidad para que los cofrades de Murcia tuvieran aquella Procesión entre sus manos en tiempos de pandemia. Además del soporte institucional prestado, hemos de admitir que también fueron necesarias unas cuantas plegarias al Santísimo Cristo de la Preciosísima SANGRE y a nuestra patrona, la Virgen de la Fuensanta.
Desde aquel periodo “pandémico”, el acto de presentación de esta revista se viene realizando en la iglesia parroquial de San Lorenzo, por dos razones principalmente: una, porque no encontramos otro lugar
más seguro que a los pies del Santísimo Cristo del REFUGIO, la otra, porque en aquella iglesia, quienes componemos el Consejo de Redacción nos sentimos como en casa.
Durante estos diez años que ahora se cumplen, no solo nos hemos preocupado de que esta revista vea la luz antes de cuaresma, sino que también hemos podido debatir la temática cofrade en directo, en tertulias, con diversas propuestas que nos han ido pareciendo de interés. Para ello hemos llegado a convocar a los cofrades murcianos en el salón de actos del Museo Ramón Gaya, en el Conjunto Monumental de San Juan de Dios, incluso en el Museo del Cristo de la Sangre. Desde aquí damos las gracias a todos cuantos nos han acompañado en estas charlas, iniciativa que trataremos de que tenga continuidad durante este año en el que se sigue celebrando el CDXV aniversario de la fundación de la cofradía de NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO, sagrado protector de la ciudad.
En este breve repaso de la existencia de esta publicación no podemos dejar de mencionar a quienes nos han ayudado en la difusión de la misma a través de las ondas de radio: Encarna Talavera y Pedro González. También, de una manera muy especial, agradecemos a todos aquellos autores que han atendido nuestra llamada y han dedicado su tiempo y conocimiento para redactar los más de doscientos artículos publicados hasta el momento. Por supuesto, La Procesión no podría salir a la calle cada año sin la confianza que han depositado en la gestión que hacemos de ella las diversas empresas que se publicitan entre sus páginas. A todos ellos estaremos eternamente agradecidos.
Durante el trascurso de estas diez Procesiones hemos tratado de dar a conocer de que Murcia es una ciudad única, en la que la semana de pasión dura diez días, y la divina MISERICORDIA de Cristo se esparce entre miles de murcianos desde San Esteban; que Dios está presente en la belleza de cada uno de los “angelicos” que acompañan a NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS; que en la iglesia de San Bartolomé se encierra el SANTO SEPULCRO de Nuestro Señor; que CRISTO YACENTE, al tercer día se hará de Luz; y que cada año, a las puertas de Santa Eulalia, seguiremos contemplando a CRISTO RESUCITADO. Amén.





