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Fimascota 2026 5
Adoptar con cabeza y con corazón 8
El futuro del sector mascota: innovación, bienestar y nuevas oportunidades 12
La convivencia en el hogar mejora el bienestar de los animales domésticos 14
La importancia del juego en la salud física y mental de las mascotas 16
Envejecimiento animal: cómo cuidar a un compañero senior 18










¡Bienvenidos a la 19.ª edición de Fimascota en Feria de Valladolid! Feria de Valladolid y la Sociedad Canina Castellana se unen un año más para celebrar este evento monográfico dedicado a las mascotas y a los animales de compañía. Desde su primera edición, Fimascota se ha convertido en un punto de en-
cuentro imprescindible para familias, aficionados y profesionales del sector. Cada año, miles de visitantes se acercan al recinto para disfrutar de un programa variado y dinámico, que combina ocio, aprendizaje y competición en torno a los animales. Fimascota no es solo una feria: es una experiencia completa que permi-




te descubrir la diversidad del mundo animal, aprender sobre cuidados y educación de mascotas y disfrutar de actividades para todas las edades. Entre sus contenidos destacan concursos caninos y felinos, talleres interactivos para los más pequeños, charlas y demostraciones que acercan al público las últimas novedades del sector, así como exposiciones y monográficas que reúnen algunas de las razas más singulares. Además, el evento ofrece un espacio único para criadores, asociaciones y profesionales, fomentando el contacto, la formación y el intercambio de experiencias. Año tras año, Fimascota refuerza su papel como referente en el ámbito de los animales de compañía, combinando la pasión por las mascotas con la diversión y la educación. En definitiva, Fimascota es un lugar donde el aprendizaje y la diversión se encuentran, convirtiéndose en una cita imprescindible para todos los amantes de los animales y profesionales del sector.

Adoptar un animal de compañía es un acto profundamente generoso, pero también una decisión que debe tomarse con responsabilidad. Detrás de cada adopción exitosa hay reflexión, compromiso y una buena dosis de información previa. Porque adoptar no es solo abrir la puerta de casa, es abrir un proyecto de vida compartido.
Antes de dar el paso, conviene hacerse algunas preguntas clave. ¿Cuánto tiempo real puedo dedicarle cada día? ¿Mi ritmo de vida es compatible con sus necesidades? ¿Dispongo de recursos económicos para cubrir alimentación, cuidados veterinarios y posibles imprevistos? Perros y gatos pueden vivir más de quince años, y durante todo ese tiempo

También es fundamental elegir al animal adecuado. No todos los perros necesitan correr kilómetros ni todos los gatos son independientes. La edad, el tamaño, el nivel de actividad y el carácter influyen mucho en la convivencia. Informarse, dejarse asesorar por protectoras y conocer
al animal antes de adoptarlo ayuda a evitar devoluciones, una de las experiencias más traumáticas para ellos.
La adopción responsable continúa después de la llegada a casa. Los primeros días son clave: paciencia, rutinas claras y un entorno se guro facilitan la adaptación. El animal puede mostrar miedos o comportamientos derivados de su pasado, y comprenderlos es esencial. La educación en positivo, el refuerzo de conductas adecuadas y, si es necesario, el apoyo de profesionales marca la diferencia.


Adoptar también implica cumplir con obli gaciones legales y éticas: identificación, esterilización cuando esté indicada, revisiones veterinarias y respeto por el bienestar animal. No es una moda ni un regalo impulsivo, es un compromiso consciente.
Cuando cabeza y corazón caminan juntos, la adopción se transforma en una experiencia extraordinaria. Para quien adopta, porque gana un compañero fiel, y para quien es adoptado, porque recibe algo que no tiene precio: una segunda oportunidad.











El sector de los animales de compañía atraviesa uno de los momentos más dinámicos de su historia. El mercado “pet” se ha transformado en un ecosistema innovador donde convergen tecnología, ciencia, salud y nuevos

La telemedicina veterinaria, impulsada tras la pandemia, se consolida como complemento a la consulta presencial. Videoconsultas y seguimiento remoto mejoran la accesibilidad, mientras la inteligencia artificial comienza a aplicarse al diagnóstico por imagen y al análisis predictivo, facilitando decisiones más precisas.
Alimentación alternativa y personalizada
La nutrición es otro eje clave de innovación. Los consumidores demandan productos más salu dables, sostenibles y adaptados a cada animal. Más allá del segmen to premium, el avance principal es la personalización de dietas según raza, edad o patologías.
La sostenibilidad impulsa proteí nas alternativas como insectos o vegetales, reduciendo el impacto ambiental. También crecen las dietas funcionales con probióticos o suplementos específicos. El reto será equilibrar innovación, eviden cia científica y regulación, garan tizando la seguridad alimentaria.
Seguros y nuevos modelos de protección
El seguro veterinario, con amplio margen de crecimiento, se perfila como pilar del futuro. A medida que la medicina veterinaria avanza y se encarece, los propietarios buscan fórmulas para afrontar gastos imprevistos.
Las pólizas evolucionan hacia modelos más flexibles y personalizados, con coberturas preventivas y servicios digitales. Surgen además plataformas de

Genética y medicina preventiva
Los avances en genética transforman la salud animal. Las pruebas permiten detectar predisposiciones hereditarias, optimizar la prevención y fomentar una cría más responsable, mejorando la calidad de vida.
La veterinaria avanzada incorpora técnicas sofisticadas como cirugía mínimamente invasiva, oncología especializada o terapias regenerativas. La tendencia apunta a una mayor especialización y a hospitales de referencia con alta tecnología.
Nuevas profesiones y especialización
El crecimiento del sector impulsa

nuevas oportunidades laborales. Junto a veterinarios y auxiliares surgen nutricionistas especializados, fisioterapeutas animales, educadores certificados, expertos en marketing pet o desarrolladores tecnológicos.
El auge del comercio electrónico también genera demanda en logística, atención especializada y creación de contenidos orientados a la educación y divulgación responsable.
Un sector más consciente y profesionalizado
Más allá de la innovación, el futuro estará marcado por la responsabilidad. La adopción consciente y el bienestar animal influyen cada vez más en las decisiones de com-
pra. Las marcas que integren ética, sostenibilidad y transparencia tendrán ventaja competitiva.
El desafío será combinar crecimiento económico con compromiso social, impulsando regulación, formación y estándares de calidad. El sector avanza hacia un modelo más científico, digital y especializado, con el bienestar animal como eje central de una industria en constante evolución.


La presencia de animales en los hogares es una realidad cada vez más extendida. Según datos del pasado año, el 61% de los hogares españoles convive con al menos una mascota.
Esa convivencia entre humanos y animales es un vínculo mutuamente beneficioso que, además de mejorar la salud y el bienestar de las personas, ofrece múltiples ventajas para el animal, convirtiéndose en una relación simbiótica esencial para su salud.
Estos aspectos positivos para el animal son:
Satisfacción de necesidades básicas y seguridad: la convivencia con humanos garantiza la cobertura


de necesidades primarias como alimento constante, refugio, seguridad y, en muchos casos, atención veterinaria, lo que mejora su calidad de vida en comparación con la supervivencia en la naturaleza.
Reducción del estrés y la ansiedad: la interacción cariñosa y la caricia reducen los niveles de cortisol (hormona del estrés) y aumentan la oxitocina, serotonina y dopamina, generando tranquilidad y bienestar tanto en humanos como en mascotas.
Estimulación mental y socialización: los animales domésticos, especialmente perros y gatos, prosperan gracias a la interacción con humanos. Esto fomenta el aprendizaje, la estimulación cog-
nitiva y les ayuda a sociabilizar, lo que enriquece su comporta miento.

Mejora de la salud física: a través de juegos, paseos diarios y rutinas estructuradas, la convivencia promueve la actividad física, lo que ayuda a prevenir la obesidad y enfermedades asociadas en las mascotas.
Vínculo emocional y compañía: los animales son capaces de formar lazos profundos que trascienden la dependencia alimentaria, sintiéndose protegidos y acompañados por sus tutores.
Una relación basada en el respeto y el cuidado convierte la convi -

vencia no solo en un refugio seguro para el animal, sino en una fuente de estimulación y bienestar emocional. Los especialistas recuerdan que estos beneficios dependen del compromiso y la responsabilidad de las personas. Adaptar el entorno a las necesidades del animal y respetar sus características propias es fundamental para que la convivencia sea positiva.



¡Jugar no es un capricho!
El juego no es algo “para que se entretenga un rato”. Es una necesidad vital. Para perros y gatos, jugar es movimiento, aprendizaje, conexión y equilibrio emocional. Es su manera natural de explorar, de probar límites y de entender el mundo que les rodea. Cuando una mascota juega, no solo se divierte: está desarrollando habilidades físicas, reforzando su mente y fortaleciendo su seguridad. Está creciendo por dentro y por fuera.
En el plano físico, el juego es pura prevención. Correr tras una pelota, perseguir una cuerda, saltar detrás de una pluma o superar pequeños obstáculos mantiene músculos activos, articulaciones ágiles y peso bajo control. También mejora la coordinación, la resistencia y la flexibilidad. En un contexto
donde el sedentarismo también afecta a los animales de compañía, unos minutos diarios de actividad pueden marcar la diferencia entre salud y sobrepeso, entre vitalidad y apatía. Moverse no es opcional: es bienestar.
Pero el verdadero poder del juego va más allá del cuerpo. Está en la mente. Los juegos de olfato, los juguetes interactivos o los rompecabezas con premios despiertan el instinto, activan la concentración y estimulan la curiosidad. Resolver pequeños retos fortalece la confianza y reduce el estrés. Y cuando el aburrimiento desaparece, también lo hacen muchos problemas de conducta: destrozos en casa, ladridos constantes, maullidos excesivos, ansiedad o apatía. Una mascota mentalmente estimulada es una mascota más equilibrada, más tranquila y más segura.

La edad importa. Mucho. Los cachorros y gatitos viven en modo descubrimiento constante. Necesitan sesiones cortas, frecuentes y variadas que se adapten a su capacidad de atención. Jugando aprenden a medir la mordida, a relacionarse

otros animales, a interpretar señales so ciales y a confiar en las personas. Tam bién se exponen a sonidos, texturas y situaciones nue vas, lo que reduce miedos futuros. El juego en esta etapa no solo gasta energía: educa, socializa y construye la base de su personalidad adulta.
En la etapa adulta, el juego se convierte en un regulador emocional.




Ayuda a liberar tensión, a canalizar energía acumulada y a mantener rutinas saludables. Alternar actividad física con retos mentales evita la monotonía y mantiene su interés. Un día búsqueda de premios; otro, lanzamiento y recogida; otro, circuito casero con cojines y sillas; otro, juego de rastreo en el parque. La clave está en la variedad y en la adaptación. Igual que nosotros, ellos también se cansan de lo mismo si se repite sin cambios.
¿Y cuando llegan a la etapa senior? El juego no se jubila. Se transforma. Las sesiones pueden ser más cortas y pausadas, con actividades de bajo impacto y más estimulación olfativa. Menos saltos exigentes, más exploración tranquila. Mantener el movimiento ayuda a conservar la movilidad, a prevenir la rigidez y a retrasar el deterioro cognitivo. Además, seguir proponiendo pequeños desafíos mantiene viva su curiosidad. Adaptar no significa eliminar; significa acompañar con respeto y cuidado.

También hay que mirar al individuo. No todos los perros aman la pelota. No todos los gatos reaccionan igual
ante una pluma. Algunos prefieren rastrear durante largos minutos; otros, trepar y observar desde las alturas; otros, esconderse y planear el “ataque” perfecto. Conocer su personalidad, su nivel de energía y sus preferencias es la mejor guía para acertar. Escuchar sus señales —cuándo se excitan demasiado, cuándo se cansan, cuándo pierden interés— es parte del juego responsable.
Y hay algo más: jugar juntos fortalece el vínculo. Cuando dedicamos tiempo real, sin prisas ni pantallas, estamos diciendo “estoy aquí contigo”. El juego se convierte en lenguaje compartido, en complicidad, en confianza mutua. Es una forma de comunicación que va más allá de las palabras y de las órdenes. Son momentos que suman, que construyen recuerdos y que refuerzan la relación día a día.
Incorporarlo a la rutina diaria no requiere grandes recursos ni juguetes sofisticados, solo intención y constancia. Diez o quince minutos bien aprovechados pueden cambiar el día —y la actitud— de cualquier mascota. Porque jugar no es perder el tiempo, es invertir en salud física, estabilidad emocional y felicidad compartida.
El paso del tiempo también deja huella en nuestros animales de compañía. El hocico se vuelve más canoso, los movimientos más pausados y las siestas más largas. Pero envejecer no es sinónimo de enfermedad: es una etapa diferente que requiere atención, adaptación y, sobre todo, comprensión.
En el plano físico, los cambios suelen ser visibles. Puede aparecer rigidez articular, menor resistencia al ejercicio, aumento o pérdida de peso y mayor sensibilidad al frío. La vista y el oído también pueden deteriorarse progresivamente. Adaptar los paseos, ofrecer superficies antideslizantes en casa,

facilitar el acceso a su cama o al arenero y revisar la alimentación son medidas sencillas que mejoran enormemente su calidad de vida. Las revisiones veterinarias periódicas cobran aquí un papel fundamental para detectar a tiempo problemas propios de la edad.
A nivel cognitivo, algunos animales pueden mostrar desorientación, alteraciones del sueño, cambios en los hábitos de higiene o menor respuesta a órdenes conocidas. El llamado deterioro cognitivo asociado a la edad es más frecuente de lo que pensamos. Mantener rutinas estables, estimular con juegos de olfato o ejercicios mentales suaves y evitar cambios bruscos en el entorno ayuda a preservar sus capacidades.


tranquilidad. Escuchar sus nuevas necesidades, respetar sus tiempos y reforzar el vín culo con paciencia es clave.

En el plano emocional, un compañero senior puede volverse más dependiente… o más reservado. Puede buscar más contacto o necesitar más
Cuidar a un animal mayor es acompañarlo con empatía. No se trata de exigirle lo que fue, sino de valo rar lo que sigue siendo: un compañero leal que merece una vejez cómoda, digna y llena de cariño.


