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LA BRÚJULA REVISTA CULTURAL

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Burbujas en el paraíso de la IA

DIEGO ALFREDO

PÉREZ RIVAS, P. 10

Don Miguel del Barco y el exilo de los jesuitas

JAIME VÉLEZ STOREY, P. 14

Brillar sin guerra

TANNYA MIROSLAVA

ARCE, P. 7

Informarse: la mayor responsabilidad ciudadana

RICARDO HARTE, P. 6

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER: PARIDAD CON PODER

DIRECCIÓN

Arturo López Juan Director General jlopez@elvigia.net

Enhoc Santoyo Cid Director de Información esantoyo@elvigia.net

Gerardo Sánchez García Director Editorial gsanchez@elvigia.net

Hugo Toscano Coordinador Editorial htoscano@elvigia.net

Gerardo Ortega Editor gortega@elvigia.net

Johana Ochoa Oficina de la Dirección General

PUBLICIDAD

Socorro Encarnación Osuna Coordinadora de Publicidad sencarnacion@elvigia.net

Patricia Ibarra Mena Ejecutiva de Cuentas pibarra@elvigia.net

Rodrigo Olachea García Diseñador Editorial

California Estrada Sánchez Diseñadora Publicitaria

EL VIGÍA DIGITAL

Joatam de Basabe Coordinador editorial El Vigía Digital

Sandra Ibarra Coordinadora El Vigía Digital sibarra@elvigia.net

Digita Media BC, S.C. de R.L. de C.V. Calle Ambar No. 984, Fracc.Mediterráneo C.P. 22818, Ensenada, B.C. Tel: (646) 120.55.57 Ext. 1021

DEL DIRECTOR:

Cada año, cuando llega el Día Internacional de la Mujer, el debate sobre la igualdad vuelve a ocupar espacios públicos, editoriales y tribunas políticas. No se trata únicamente de una conmemoración simbólica. Es también un momento de balance: una oportunidad para observar cuánto ha cambiado el mapa del poder y cuánto permanece todavía anclado en estructuras históricas que han privilegiado la voz masculina.

Las cifras globales ofrecen una imagen ambivalente. Por un lado, el avance de las mujeres en la política es innegable. En distintos parlamentos del mundo la presencia femenina ha crecido de manera sostenida durante las últimas décadas, impulsada por reformas electorales, cuotas de género y una presión social cada vez más fuerte por democratizar los espacios de decisión. Sin embargo, la fotografía completa revela que el progreso sigue siendo lento. En buena parte del planeta, las mujeres aún ocupan poco más de una cuarta parte de los escaños legislativos y una proporción todavía menor de los cargos donde se concentra el poder real: la presidencia de los parlamentos, las dirigencias partidistas o los gabinetes ejecutivos.

América Latina ha sido, en este terreno, un laboratorio interesante. En países como México, las reformas constitucionales que establecieron la paridad en candidaturas y cargos públicos han producido un cambio visible en la composición de los congresos. La llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia de la República constituye, en ese contexto, un hecho histórico que simboliza el largo camino recorrido por generaciones de mujeres que exigieron igualdad política. Pero la historia no termina en la cifra. La presencia femenina en un cargo no garantiza, por sí sola, la transformación de las estructuras de poder. La experiencia inter-

nacional demuestra que la paridad numérica puede convivir con barreras culturales, prácticas partidistas excluyentes o formas de violencia política que buscan desalentar la participación de las mujeres. El fenómeno no es exclusivo de un país. Incluso en democracias consolidadas, las mujeres siguen enfrentando campañas de desprestigio, ataques digitales o cuestionamientos a su legitimidad que rara vez se aplican con la misma intensidad a los hombres. El desafío es aún mayor cuando se observa la intersección entre género y otras formas de desigualdad. Las mujeres indígenas, por ejemplo, continúan siendo uno de los grupos menos representados en los espacios de decisión, lo que demuestra que la paridad formal no siempre se traduce en inclusión real.

La experiencia de países con altos niveles de representación femenina, como Ruanda, también plantea una pregunta fundamental: ¿la paridad se limita a una cuestión aritmética o implica un cambio profundo en la manera de ejercer el poder? La respuesta todavía está en construcción. Lo que parece claro es que la democracia contemporánea ya no puede concebirse sin la participación plena de las mujeres. No se trata de un gesto simbólico ni de una concesión política. Se trata de una condición básica de legitimidad democrática.

La tarea pendiente consiste en pasar de la paridad numérica a la paridad efectiva: aquella en la que las mujeres no sólo ocupen espacios en el organigrama institucional, sino que participen en la definición de las prioridades nacionales, en la distribución del presupuesto público y en la construcción de políticas que respondan a la diversidad de la sociedad.

Porque una democracia que excluye —o que incluye a medias— difícilmente puede llamarse completa.

TIZIANO VECELLIO: MAESTRO DEL RENACIMIENTO VENECIANO

La Turicata

Tiziano Vecellio (c. 14881490–1576), conocido simplemente como Tiziano, es uno de los grandes pilares de la pintura renacentista. Su obra, vasta y diversa, abarca retratos, escenas mitológicas, religiosas y alegóricas, consolidando un estilo que marcó profundamente la escuela veneciana y que influyó en generaciones posteriores de artistas. Su dominio del color, la composición y la capacidad de transmitir emociones lo convierten en un referente universal.

FORMACIÓN Y PRIMEROS PASOS

Tiziano nació en Pieve di Cadore, en la República de Venecia, y se formó en el taller de Giovanni Bellini, uno de los grandes maestros de la época. También trabajó junto a Giorgione, con quien compartió afinidades estilísticas en sus primeros años. De esta etapa destacan obras como Concierto campestre (1508–1509), donde se aprecia la influencia de Giorgione en la atmósfera poética y en el uso del paisaje como elemento narrativo.

EL COLOR COMO LENGUAJE

Si algo distingue a Tiziano es su revolucionario uso del color. A diferencia de la tradición florentina, centrada en el dibujo y la línea, la escuela veneciana —con Tiziano a la cabeza— privilegió la riqueza cromática y la luz. En obras como La Asunción de la Virgen (1516–1518), el artista despliega un dramatismo vibrante, con rojos intensos y dorados que elevan la escena hacia lo celestial. Este manejo del color no

solo fue innovador en su tiempo, sino que se convirtió en modelo para artistas posteriores como Rubens y Velázquez.

RETRATOS: PODER Y HUMANIDAD

Tiziano fue también un retratista excepcional. Sus retratos de Carlos V y Felipe II no solo capturan la ma jestuosidad de los monarcas, sino también la complejidad psicológica de sus personajes. En Carlos V en Mühlberg (1548), el emperador apa rece como un héroe ecuestre, símbo lo de poder político y militar, pero con una humanidad que lo acerca al espectador. Estos retratos consoli daron a Tiziano como pintor de cá mara de las cortes europeas.

MITOLOGÍA Y SENSUALIDAD

Otro ámbito fundamental de su producción fueron las escenas mi tológicas, donde exploró la belleza del cuerpo humano y la sensualidad. Obras como Venus de Urbino muestran a la diosa del amor en una pose íntima y natural, anticipando la tradición del desnudo femenino en la pintura occidental. Aquí, Ti ziano combina la delicadeza del co lor con una mirada audaz sobre la sensualidad, que influyó en artistas posteriores como Manet.

ÚLTIMOS AÑOS Y LEGADO

Sus últimos años, Tiziano desarro lló un estilo más libre y expresivo, con pinceladas sueltas que anticipan la pintura barroca. Obras como dad (1576), realizada poco antes de su muerte, revelan un tono sombrío y espiritual, marcado por la peste que asolaba Venecia. Este cuadro, concebido como su propio epitafio, muestra la profundidad emocional y la madurez de un artista que nunca dejó de innovar.

PUENTE ENTRE ÉPOCAS

La obra de Tiziano Vecellio es un puente entre el Alto Renacimiento y el Barroco. Su capacidad para conjugar color, emoción y narrativa lo convierte en un maestro universal.

Desde la luminosidad de sus vírgenes hasta la intensidad de sus retratos imperiales y la sensualidad de sus mitologías, Tiziano nos ofrece un universo pictórico que sigue vivo en la memoria del arte. Su influen-

cia se extiende desde los grandes maestros barrocos hasta la modernidad, consolidando su lugar como uno de los pintores más importantes de la historia. Notas de Wikipedia.

José Carrillo Cedillo

UN FANTASMA PARA SERVIRTE

Pegado a la Butaca

Película tailandesa de Ratchapoom Boonbunchachoke con Witsarut Himmarat, Davika Hoorne, Apasiri Nitibhon, Wanlop Rungkumjad (2026). Un fantasma para servirte, la ópera prima del director tailandés Ratchapoom Boonbunchachoke, me parece el resultado de dos impulsos prácticamente opuestos. Por un lado, es una comedia boba sobre un concepto bobo: una mujer que muere y regresa como un fantasma que toma posesión de una aspiradora. Por el otro, es un relato sincero, solemne incluso, que trata a los fantasmas como una metáfora bastante versátil sobre los traumas de un país y sus habitantes más oprimidos.

La parte central y más llamativa sigue a March (Witsarut Himmarat), el hombre que descubre el aparato que contiene el fantasma de Nat (Davika Hoorne), su esposa recientemente fallecida. La situación se presta para algunas ridículas confusiones. March se deja desvestir y besar por el fantasma de Nat antes de ser encontrado por su madre, Suman (Apasiri Nitibhon), quien solo ve a su hijo acicalándose con la manguera de succión. Suman, la rica administradora de una fábrica de electrodomésticos, reacciona con incredulidad y desaprobación. Interna a March en un hospital, pero él y Nat insisten en seguir juntos y tratar de ganarse la confianza de la familia conservadora de él.

Estos elementos son tratados con una comedia inexpresiva que generalmente funciona. Los elementos sobrenaturales se sienten más extraños precisamente porque los personajes apenas y se dejan inmutar por ellos.

La caracterización de Nat igualmente involucra un montaje ingenioso y simpático. La aspiradora cobra vida a través de movimientos y cortes simples que le permiten realizar acciones humanas y adquirir una personalidad: desde la manera en que camina (o rueda) cuando se vuelve a encontrar con March a cómo se sienta resignada cuando le dicen que no puede visitar a su esposo en el hospital — es algo que encontré más lindo que gracioso; me vi más respetando la técnica y el ingenio involucrado en sus chistes que riéndome de ellos.

La película, no obstante, tiene mucho más que eso. La historia de Nat y March está enmarcada por el encuentro entre un “Ladyboy académico” (Wisarut Homhuan) que acaba de comprar una aspiradora que también podría estar poseída y Krong (Wanlop Rungkumjad) un hombre que se aparece en su departamento diciendo ser un técnico reparador. Su plática se convierte en coqueteo, una de varias relaciones Lgbtq+ en la película. El hermano de March igualmente está casado con un hombre de Australia, mientras que la fábrica de Suman es atormentado por el fantasma de un empleado que tenía un romance con uno de sus compañeros.

Se puede trazar una conexión entre los fantasmas de la película y sus personajes Lgbtq+. En ambos casos aparecen como víctimas de marginación. El rechazo que Nat experimenta por la familia de March se parece, por ejemplo al que sufre el hermano de él, casado con un hombre australiano. Ambos lo superan básicamente a través de la asimilación, buscando una forma de ser útiles. El prejuicio termina siendo opacado fácilmente por su capacidad de producir dinero o hacerle favores a gente rica y poderosa, lo que se conecta con lo que parecen ser observaciones más generales sobre la sociedad tailandesa. El que Nat aparezca primero como aspiradora no se siente arbitrario, sino como un presagio de su rol más adelante ofreciendo tranquilidad a políticos y militares. El polvo, que en la película aparece como efecto secundario de proyectos de re-

novación urbana, se vuelve simbólico de un país próspero y en desarrollo, pero que desesperadamente quiere ocultar o borrar su pasado. Supongo que Un fantasma para servirte se aprecia mejor con un conocimiento más profundo de la historia y cultura de Tailandia. La escena en que Nat es reprendida por un grupo de monjes budistas seguro tiene matices religiosos que se me escapan. Lo mismo con sus menciones de la discriminación que sufren los hablantes del tailandés del norte por los del centro del país. Menciones a la Universidad de Thammasat, sitio de protestas y masacres importantes durante los setenta, o a las de 2010, la conectan con eventos concretos de la represión política en Tailandia. Pero el guion les da suficiente contexto, de tal manera que, incluso como espectadores extranjeros, podemos encontrar paralelos fáciles con la historia de nuestros propios países. La película se siente, si no universal, por lo menos accesible.

Esa claridad, me parece, juega un poco en su contra. Un fantasma para servirte es una película inquieta, que se transforma constantemente. La búsqueda de aceptación de Nat se convierte en una serie de viajes al interior de los sueños, mientras que el romance entre el “Ladyboy académico” y Krong desemboca en un final más cercano a la película de terror que esperamos de un título que involucra fantasmas. Pero en ambos casos el mensaje parece muy evidente. Los fantasmas, que pueden ser benévolos o vengativos, aluden tanto a las víctimas inocentes como a su justificado resentimiento que no se debe borrar. La película nos guía con bastante facilidad a esta conclusión, al

punto de que la metáfora deja de sentirse muy original. Hay otras decisiones creativas que apuntan a lo convencional, y la hacen una película menos atrevida o arriesgada de lo que pudiera ser. Un fantasma para servirte está en fotografiada en un estilo que noto mucho en el lado más comercial del cine independiente, donde la imagen se trata de hacer preciosa dejando poca profundidad de campo, de tal manera que el fondo detrás de los personajes se convierte en una mancha borrosa en la que no nos deja intuir siquiera qué hay detrás. Alguna justificación habrá para que una historia de fantasmas, donde los personajes literalmente se borran, se cuente de esta manera, pero eso no quita el hecho de que también es un cliché visual.

Dicho todo esto, hay un momento de la película que me pareció verdaderamente efectivo, transgresor incluso. Es una escena de sexo casual, algo que el cine tiende a tratar como banal y frívolo, pero que aquí se tiñe de tristeza y nostalgia, sin perder el énfasis en el placer carnal y el gozo de los participantes. Es aquí donde la mezcla que la película hace de lo vulgar con la reverencia por el pasado de verdad cobra sentido. Pero fuera de éste, creo que Un fantasma para servirte apenas rasca la superficie de su rico concepto. Promete un juego con el tiempo, la corporalidad, el sentido o cualquier tono coherente. Pero su ejecución deja poco espacio para el misterio y la incertidumbre y por lo tanto para la verdadera maravilla y trascendencia.

alberto.villaescusa19@gmail.com. X: @betovillaescusa A

Alberto Villaescusa Rico

El Valor de la Vida

Efectivamente no voy a manejar conceptos por parte de la sicología infantil, el desarrollo temprano o las etapas tan conocidas que se reflejan tan claramente a partir de la niñez, por demás elocuentes, para referirme o describir el homicidio social que de principio ocurre en nuestro propio país, México, por parte del mismo Gobierno, incluyendo seguramente a sus propios hijos y nietos, porque no pueden ser la excepción.

De hecho, mundialmente por parte de la ONU, con principios manipuladores, obliga socialmente a acatar la corrupción sexual infantil, misma institución que debería ser castigada severamente ya que encamina a la niñez a no victimizarse en cuanto a pederastia, dejando de ser un delito grave en medio de esta sucia sociedad semi adoctrinada.

Claramente convierten en un adulto al niño al dejar a su propia e inexperta experiencia en la vida y en la práctica de las relaciones sexuales con el propósito incluso de autopercibirse contrario a su naturaleza humana.

Si echamos un vistazo al Código Civil Federal y leemos el artículo 646 dice: El mayor de edad comienza a los 18 años cumplidos y el art. 647 dice: El mayor de edad dispone libremente de su persona y de sus bienes. Motivos legales: Los ordenamientos jurídicos suelen establecer un límite de edad llamado mayoría de edad, que determina el paso de la incapacidad general de la persona a su capacidad de obrar plena, es decir, la posibilidad de ejercer por sí misma los derechos y obligaciones atinentes a su persona y bienes. Interesante, ya que la misma ley los llama personas, y tomando en cuenta el que desde la concepción se da lugar al desarrollo de una persona, tal como la conocemos actualmente, el aborto autorizado por el gobierno mexicano implica el que éste mismo autoriza el asesinato de un ciudadano en ciernes. Todo esto nos dice que los padres ejercen su legítimo derecho sobre los

tricción en cuanto a lo que éstos de cidan, claro, positivamente sobre sus hijos. De otra manera, al invalidar o tiranamente no tomar en cuenta éstos artículos federales de ley le dan la opción al niño de, por qué no, votar, emborracharse, visitar un prostíbulo, mutilarse y en general, todo lo que un adulto pudiera hacer.

Y es que desde el momento en que la corrupción sexual entra en juego, ya se pueden considerar adultos por tomar las prácticas de éstos mismos, pues culturalmente y desde los principios de los tiempos los niños son niños. Nunca se les ha considerado de otra manera. Más aún, son puros. Y esto evidencia la nefasta e inaceptable influencia de los adoctrinamientos por parte de los diferentes lobbys fundados en la corrupción sexual. Toda una aberración.

Deuteronomio 6:6-7 Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Con respecto a éste, Tú, gobierno, intentando desaparecer la palabra de Dios mismo, el creador de todo lo que existe, incluso de ti mismo, desviando del camino de la verdad a un niño. Cuidado.

da, robada, mancillada. De hecho su identidad se ha perdido.

En el trato convencional que muchas personas mantenemos con numerosos grupos de niños a los cuales les llevamos alimento, juguetes, alegría, enseñanza espiritual, principios morales y éticos, equilibrio familiar principalmente en las colonias de grandes necesidades, y al mismo tiempo olvidadas, absolutamente todas las reacciones infantiles son congruentes con lo que éstos representan. Un niño y una niña.

Desde los bruscos juegos entre los traviesos niños hasta los momentos tiernos de las niñas, se refleja la naturaleza en toda su gloria de lo que de principio representan. Naturaleza perfecta.

Interesante considerar, por qué no, la sabiduría de la connotada Biblia.

Mateo 19:14 Dejad a los niños venir a mí y no se los impidáis, porque de los tales es el reino de los cielos. Con respecto a éste, cuidado autoridades, ya que están atentando contra Jesucristo mismo al intentar dañar a aquellos a quienes llama ciudadanos celestiales.

Pregunta: Una vez corrompidos sexualmente estos niños por el Gobierno: ¿deberían dejar de denominarse niños? ¿Qué adjetivo les debería corresponder ya que los grupos LGBT cuentan con su propia descripción? -

Lucas 17:2 Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos. Con respecto a éste, presidente o presidenta, (éste último término no existe), estás jugando con fuego. Gran castigo hay preparado para todos aquellos que destruyen la inocencia de un hermoso y tan amado niño. Y así como los tiempos y plazos se cumplen, esperen a que el juicio de Dios caiga sobre ustedes. Mía es la venganza, dice el Señor, yo pagaré. De cierto es que lo más valioso, lo más influyente en nuestras vidas, lo más satisfactorio es la relación pura de padres a hijos. He experimentado la mirada llena de amor por su hijo de un padre que socialmente dista mucho de ser un ejemplo, mas la cercanía de éste le hace aparecer en su rostro una mirada y una sonrisa maravillosas. Cambian nuestras vidas. La historia nos enseña las maneras correctas de acuerdo a resultados de cómo debe ser considerado un niño en medio de nuestra sociedad. Aún nuestro propio espíritu nos lo hace ver. Debemos descubrir el que en medio de las tirantes relaciones entre adultos, cuando apreciamos la ingenuidad de un niño, y la hacemos nuestra, nuestras actitudes deberían cambiar y así, tomando la personalidad de éste, pudiéramos lograr el equilibrio entre nosotros los adultos. Una persona que en su interior guarda la pureza de un niño, y más aún, que la comparte, pudiera venir a transformar las relaciones humanas, tan conflictivas hasta el día de hoy. ¡Dejemos salir al niño que llevamos dentro!

Mientras más abunda el pecado en el mundo, sobreabunda la gracia del Señor.

Llamado al arrepentimiento puesto que El Señor Jesucristo no vino a juzgar, sino a salvar lo que se había perdido. Hoy es el día de la salvación. Ya sabes, todos los miércoles de 2 a 5 pm en el parque Revolución, palabra de Dios y la más hermosa alabanza.

Juan Rudametkin

A partir del SÁBADO 7 de MARZO de 2026

INFORMARSE: LA MAYOR RESPONSABILIDAD CIUDADANA

Naveguemos

Las pasiones de quienes ven al escenario del país como una amenaza a sus intereses, contamina, en forma estruendosa, el medio ambiente del diálogo, del escuchar, del reflexionar.

Los extremismos histéricos ya se anidan en el seno de las familias y hay temas que ya no se tocan, porque abren puertas a confrontaciones severas.

Mientras tanto, los medios convencionales y sus opinócratas siguen echando leña al fuego y se cuelgan de cualquier suceso para gritar por la democracia, la libertad, la igualdad.

Todavía resuena en mis oídos y en mis ojos, un video que salió al aire en las redes antisociales, de un señor llamado Pedro Ferriz, el cual, durante la campaña de Claudia Sheinbaum, aseguró que, de ganar esa candidata, el país caería en manos del comunismo, se acabaría la propiedad privada, la educación estaría sólo en manos del Estado y el poder legislativo y judicial desaparecerían.

Nada de ello ha sucedido.

Pero este señor no se ha desdicho, hasta la fecha, y continúa con sus alaridos alarmantes, sembrando temor y odio.

Y me acuerdo de las pa-

labras de este “periodista”, sólo como un ejemplo de la campaña constante y perti naz de quienes detentan el poder fáctico del dinero.

Porque son muchos los que obedecen órdenes de líneas editoriales que se dedican a atizar las debilidades y con tradicciones del gobierno. Para ubicarnos mejor en todo este barullo de gritos e insultos, recurro a dos tex tos que señalan situaciones que, para mi, son altamente ilustrativas.

La primera es una nota apa recida en La Jornada febrero de 2026), autoría de Felipe Ávila, y que tiene como título: “El legado de Madero”. Extraigo lo siguiente: “Para Madero el motor de la historia no era la lucha de clases, sino la conciliación entre ellas…para Madero no había duda de que la salida era la reforma. El proble ma era que en una sociedad mexicana tan desigual no se podía apelar a la buena vo luntad de los poderosos para mejorar la situación de los más pobres… creyó que era posible un cambio de régi men pacífico, institucional, gradual. Quiso conciliar a las clases sociales antagóni cas, pero ni las oligarquías ni las clases populares querían esa conciliación. Por eso Ma dero se quedó en medio. No representó genuinamente a la revolución y las clases do minantes lo vieron como un enemigo y un traidor.”

Me pregunto: ¿no hay una repetición de ciertas características de sucesos históricos?

La muerte de Madero ¿no se debió a la posición irreductible e inflexible de los grupos oligárquicos de la administración porfirista? ¿No

tienen, acaso, los mismos rasgos que hoy, a través de otros medios –ya no cuentan con el ejército heredero de Porfirio Díaz–, tergiversan, mienten, insultan, ocultan y crean una atmósfera de odio y enfrentamiento?

Los poderosos han sido siempre, hablando históri-

camente, voraces y rapaces para lograr incrementar sus conquistas económicas. No conocen límites y apelan a cualquier medida para mantenerse y crecer en la cúspide de sus éxitos.

Y para argumentar esta última afirmación, apelo a la segunda nota: Oxfam

(organismo de intachable honorabilidad en sus actuaciones), acaba de presentar un nuevo estudio que tituló “Oligarquía o Democracia”. Extraigo de este trabajo las siguientes líneas:

“En los últimos 30 años, la concentración extrema de la riqueza se ha consolidado en México. Los ultrarricos mexicanos nunca habían sido tantos ni tan ricos como hoy. Hay 22 milmillonarios con una fortuna conjunta de 219 mil millones de dólares, equivalentes a 3.9 billones de pesos mexicanos o al tamaño de las economías de Jalisco y Guanajuato juntas… En el mismo periodo, los milmillonarios mexicanos duplicaron su fortuna conjunta en apenas cinco años.

Esta concentración no es producto del mérito individual, sino de un modelo económico injusto que depende del trabajo de millones de personas y de los recursos de todo el territorio nacional, pero distribuye sus beneficios entre muy pocos. Los milmillonarios se enriquecen a costa del tiempo, la precariedad y la incertidumbre de millones de personas.”

Todo indica que nos dirigimos a repetir la historia, solo que ahora a más velocidad y cacareando que ya tenemos IA.

La concentración de la riqueza es un fenómeno que genera desigualdad e injusticia y lo ha hecho durante toda la historia de la humanidad. La nueva oligarquía económica repite modelos de irreconciliación, solo que ahora, en lugar de tener al ejército bajo su dominio, como en tiempos de Madero, tiene un arma altamente letal: es dueña de la comunicación.

Ricardo Harte

A partir del SÁBADO 7 de MARZO de 2026

BRILLAR SIN GUERRA

Justicia y Familia

HTannya Miroslava Arce González*

oy quiero hablar como mujer. No desde la consigna, sino desde la experiencia. No des de la confrontación, sino desde la reflexión. Quiero hablar desde el lugar que habito todos los días: el de una mujer que ejerce autoridad, que toma decisiones complejas, que equilibra responsabilida des profesionales y personales, y que ha aprendido que la verdadera fortaleza no siempre hace ruido.

Soy mujer.

Soy jueza.

Soy profesionista.

Soy esposa.

Soy madre.

Cocino. Limpio. Trabajo. Dirijo audiencias. Es cucho historias difíciles. Tomo decisiones que im pactan vidas. Y nada de eso me hace débil. Nada de eso me hace menos capaz. Nada de eso me coloca en desventaja frente a un hombre.

Durante muchos años escuché —explícita o im plícitamente— que para avanzar debía prepararme para una batalla constante. Que el espacio público era un terreno hostil. Que si quería ser respetada tendría que demostrar el doble. Que, si aspiraba a ejercer autoridad, debía endurecer mi carácter, vol verme impenetrable, casi inaccesible.

Y sí, hubo momentos en los que luchar fue in evitable. Hubo que romper estructuras profundamente arraigadas. Hubo que enfrentar el machismo abierto y también el sutil: ese que no grita, pero desacredita; ese que no prohíbe, pero duda; ese que no excluye frontalmente, pero cuestiona silenciosamente la capacidad de una mujer.

Tannya Miroslava Arce González, en los Juzgados

Especializados en Violencia Familiar contra las Mujeres del Poder Judicial de Baja California.

Hoy veo con claridad que la igualdad no es supremacía. Es equilibrio. No se trata de desplazar, sino de compartir. No se trata de demostrar que somos más fuertes, sino de afirmar que somos igualmente capaces.

No soy indispensable para que un hombre brille. Y ningún hombre es indispensable para que yo brille. Pero cuando existe respeto mutuo, podemos construir cosas extraordinarias.

He conocido hombres que entienden que caminar al lado de una mujer fuerte no los disminuye, los engrandece. Porque el verdadero valor no se mide por la dominación, sino por la capacidad de acompañar sin miedo. El liderazgo compartido no fragmenta: fortalece.

Y nosotras tampoco debemos perder nuestra esencia en el proceso de ocupar espacios. No hablo de sometimiento ni de retroceso. Hablo de autenticidad. De permitirnos ser sensibles sin sentir vergüenza. De aceptar que podemos necesitar apoyo sin que eso implique dependencia. De entender que recibir cuidado no contradice nuestra autonomía. Durante años, muchas mujeres sentimos que debíamos elegir: o fortaleza o ternura; o autoridad o feminidad; o familia o profesión. Esa falsa dualidad nos desgastó profundamente.

Hoy sé que no tengo que elegir entre mis dimensiones. Puedo ser todas a la vez. Puedo dictar una resolución compleja por la mañana y ayudar con una tarea escolar por la tarde. Puedo ser técnica en mi análisis jurídico y profundamente humana en mi trato cotidiano.

La fortaleza no siempre se expresa en dureza. A veces se manifiesta en equilibrio. En serenidad. En la capacidad de decidir sin perder la compasión. En ejercer poder sin necesidad de imponer miedo.

Estoy convencida de que la lucha no es entre géneros. La lucha es contra los límites impuestos durante generaciones. Contra la narrativa que nos obligaba a demostrar el doble para valer lo mismo. Contra la idea de que el éxito femenino amenaza el orden natural de las cosas.

La lucha no es entre géneros.

La lucha es contra los límites impuestos.

Contra las ideas heredadas que nos dijeron que debíamos elegir entre familia o profesión.

He vivido escenas donde la juventud femenina en un espacio de decisión parecía incomodar. He sentido miradas que evaluaban más mi género que mi criterio jurídico. He escuchado comentarios que, disfrazados de consejo, insinuaban que debía “endurecerme” si quería permanecer.

Esa lucha fue real. Y en muchos espacios, aún lo es. Pero con el paso del tiempo comprendí algo que transformó mi manera de mirar el avance femenino: avanzar no significa vivir en guerra permanente. No significa asumir que cada diferencia es un conflicto. No significa convertir la identidad en un campo de batalla constante.

No necesito competir para demostrar mi valor. No necesito renunciar a mi feminidad para ejercer autoridad.

No necesito endurecer mi esencia para ser respetada. He aprendido que el verdadero poder no está en imitar modelos rígidos de liderazgo, sino en ejercer el mío con autenticidad. Puedo ser firme sin perder sensibilidad. Puedo aplicar la ley con rigor sin abandonar la empatía. Puedo sostener decisiones difíciles sin dejar de reconocer la dimensión humana de los conflictos que llegan a mi tribunal. También he tenido que reconocer una verdad incómoda: el machismo no siempre proviene exclusivamente de los hombres. Culturalmente, muchas mujeres crecimos reproduciendo ideas que nos limitaron. Aprendimos a desconfiar del liderazgo femenino. A competir entre nosotras en lugar de acompañarnos. A medir el valor propio con estándares diseñados históricamente sin perspectiva de igualdad. Reconocerlo no es culparnos; es asumir responsabilidad generacional.

Desde mi experiencia en la justicia —particularmente en contextos de violencia familiar— he comprendido que la verdadera transformación no nace del enfrentamiento perpetuo, sino de la reconstrucción consciente. El poder bien ejercido no aplasta: protege. No humilla: orienta. No divide: armoniza. Hoy tenemos una responsabilidad que va más allá de conquistar espacios: debemos transformar la forma en que las nuevas generaciones entienden la igualdad. Debemos enseñar a nuestras niñas y niños que igualdad no significa control, sino respeto. Que el liderazgo no tiene género. Que el talento no tiene sexo. Que la dignidad no se negocia. La historia está cambiando. Y yo he cambiado con ella. Y, desde mi convicción más profunda, es la forma más sólida y duradera de transformación social.

* Jueza especializada en violencia familiar con enfoque en protección de la infancia.

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER PARIDAD CON PODER: RADIOGRAFÍA GLOBAL Y MEXICANA

REDACCIÓN*/LA BRÚJULA

Ensenada, B. C.

El hombre y la mujer representan, en términos biológicos y poblacionales, equilibrio y simetría. Pero cuando se observa la anatomía del poder político en el mundo —desde un parlamento hasta la cima de una Corte Suprema— esa simetría desaparece en un mapa dominado por hombres. A pesar de décadas de lucha, reformas constitucionales y cuotas, las mujeres siguen siendo una minoría en los espacios donde se toman las decisiones que moldean las sociedades. Esta es la radiografía más reciente de esa realidad.

UN SIGLO DESPUÉS: DESEQUILIBRIOS PERSISTENTES

En el plano global, las mujeres han logrado avances que hace tres décadas eran inimaginables. Sin embargo, esos avances ocurren a paso lento. A nivel mundial, solo 26.9 por ciento de los escaños en parlamentos nacionales están ocupados por mujeres en 2024, y ese porcentaje ha aumentado solo marginalmente desde el año anterior.

La representación es aún más baja cuando se observa el poder efectivo: apenas 12.1 por ciento de los cargos de

presidente de parlamento o sus equiva lentes son ocupados por mujeres, y solo alrededor de 11.2 por ciento de los líde res de partidos políticos son mujeres.

A nivel regional hay variaciones sig nificativas: América Latina y el Caribe supera la media global con alrededor de 36 por ciento de legisladoras en parlamentos nacionales, y el propia México figura entre los países con ma yor paridad legislativa, con aproxima damente 50 por ciento de escaños en su Cámara de Diputados ocupados por mujeres después de las reformas cons titucionales que establecieron paridad de género en todos los cargos de elec ción popular y en la conformación de las cámaras legislativas.

Pero el dato global contrasta con los avances nacionales al recordar que, a este ritmo, la paridad de género en órganos legislativos a escala global no se alcanzaría, según proyecciones de ONU Mujeres, hasta mediados de este siglo o incluso más allá si las tendencias actuales continúan sin acelerarse.

CASO CLAUDIA SHEINBAUM

En 2024, Claudia Sheinbaum hizo historia al convertirse en la primera mujer presidenta de México, un país con más de dos siglos de historia republicana dominada por mandatos

masculinos. Su victoria no sólo se celebró como un hito simbólico, sino como una evidencia de los efectos de las reformas de paridad de género establecidas en la Constitución mexicana y reforzadas mediante legislación electoral.

Sheinbaum llegó a la Presidencia con el apoyo de una base social amplia, en gran medida femenina, que entendió la importancia de una voz femenina en la más alta magistratura del país. Su mandato puede ser interpretado —al menos en términos de representación formal— como una de las conquistas más profundas del movimiento feminista en México.

Sin embargo, sus principales retos no son simbólicos: encara niveles persistentes de violencia de género, desigualdades económicas que limitan la autonomía de las mujeres y tensiones sociales que ponen a prueba las promesas de una paridad con sustancia.

FIGURA LEGAL Y JUDICIAL

Un elemento central de cualquier democracia moderna es la justicia.

En este terreno, la película es diferente: aunque las mujeres han avanzado dentro de las filas judiciales en muchos países, su presencia sigue siendo minoritaria en los órganos de mayor decisión.

Según datos globales, las mujeres constituyen alrededor de 38 por ciento de los jueces en tribunales nacionales, pero la participación se contrae cuando se trata de las instancias supremas o cortes constitucionales superiores. En México, el Poder Judicial refleja esta situación dual: aunque la Corte Suprema de Justicia de la Nación —el máximo tribunal del país— alcanzó 50 por ciento de ministras en 2023, un logro notable, las mujeres todavía enfrentan barreras culturales y estructurales en los ascensos y nombramientos discrecionales, particularmente en instancias inferiores o en puestos de liderazgo dentro de la judicatura. Este contraste —paridad en la cúspide y ausencia en los escalones intermedios— ilustra que la igualdad de acceso no se traduce automáticamente en igualdad real de poder.

CASO RWANDA:

UN MODELO EXTREMO

Si hay un país que redefine la lógica de representación es Rwanda. Allí, más de 61 por ciento de los escaños en el parlamento nacional están ocupados por mujeres, uno de los porcentajes más altos del mundo.

Este fenómeno se explica por una combinación de cuotas constitucionales y cambios sociohistóricos profundamente enraizados tras el genocidio de 1994, cuando las mujeres constituyeron una proporción mayoritaria de la población sobreviviente, obligando a revisar las estructuras de poder tradicionales.

Sin embargo, incluso en este caso, persisten preguntas sobre si la paridad numérica se traduce en cambios culturales profundos en la toma de decisiones políticas, o si las mujeres todavía enfrentan obstáculos institucionales y sectores dominados por intereses masculinos.

VIOLENCIA POLÍTICA Y DISCRIMINACIÓN ESTRUCTURAL

La presencia física en un cargo no elimina las barreras. La violencia política de género —desde campañas de desprestigio hasta ataques digitales y físicos— sigue siendo un factor que

disuade la participación de mujeres en política. En regiones como Asia-Pacífico, uno de cada cuatro parlamentarios ha recibido violencia de género en espacios públicos o digitales, lo que socava no solo su seguridad personal, sino también su legitimidad política.

En México, organizaciones civiles han denunciado que, pese al avance en número de mujeres electas, la violencia política y los estigmas culturales continúan siendo barreras estructurales que impiden una participación plena y segura de las mujeres en todos los niveles públicos.

MUJERES INDÍGENAS Y POLÍTICA

Un área donde la paridad se ve especialmente truncada es la intersección de género y etnia. Las mujeres indígenas mexicanas enfrentan niveles profundos de exclusión: en el Senado, por ejemplo, apenas una pequeña fracción de curules ha sido ocupada por mujeres indígenas, y en algunos estados casi no hay representación de este grupo en cargos locales o estatales. Esta doble brecha —por género y por origen étnico— evidencia que la paridad formal no es la panacea. Las condiciones sociales y culturales, en muchos casos, limitan la posibilidad real de acceder a espacios de mando.

MUJERES QUE MARCAN AGENDA

Más allá de cifras, hay ejemplos que ayudan a entender distintos rostros del poder femenino:

Claudia Sheinbaum, presidenta de México, representa un salto histórico en la participación de las mujeres en el Ejecutivo federal.

Kamala Harris, como una de las primeras mujeres vicepresidentas de Estados Unidos, simboliza cambios en las estructuras de poder tradicionalmente masculinas.

Jacinda Ardern, ex primera ministra de Nueva Zelanda, fue un modelo global de

liderazgo en crisis y políticas centradas en bienestar social.

Michelle Bachelet, como expresidenta de Chile y alta comisionada de ONU Mujeres, ha representado una voz fuerte en la defensa de los derechos de las mujeres y la igualdad política.

Cada una, desde contextos distintos, derriba estereotipos y abre rutas para que otras mujeres sigan sus pasos.

¿QUÉ FALTA PARA LA PARIDAD REAL?

Las cifras muestran que la presencia de mujeres en la política es ahora una realidad mucho más amplia que hace décadas, pero también evidencian que el poder efectivo sigue concentrado en hombres en la mayoría de los sistemas políticos. Aunque algunos países como México y Rwanda han alcanzado cuotas de paridad legislativa, la igualdad sustantiva —la que se traduce en capacidad de decisión, liderazgo estratégico y transformación de las agendas públicas— sigue siendo incompleta.

Cifras como el hecho de que apenas una minoría de partidos políticos tenga mujeres como líderes formales, o que las mujeres enfrenten altos niveles de hostigamiento y violencia dentro de las instituciones, sugieren que los retos son tanto es-

tructurales como culturales. A nivel global, la paridad no se alcanzará sin reformas profundas a los mecanismos de selección interna de partidos, sistemas de financiamiento equitativo y políticas públicas que protejan a las mujeres dentro y fuera de los procesos electorales.

MÁS ALLÁ DE LAS CUOTAS

La participación de las mujeres en la política no es una cuestión de representación simbólica, sino de justicia democrática. Las cifras muestran avances, pero también evidencian cuán lejos está la paridad real. La política —como espacio de poder, decisión y transformación social— no se puede limitar a un número en una curul o en una Corte. La paridad que hace falta es la del poder efectivo: cuando las voces femeninas no solo estén presentes, sino cuando influyan en las prioridades nacionales, en el gasto público, en la justicia, en la paz y en el propio sentido de ciudadanía.

Porque, al final, la democracia no es plena si la mitad de su población sigue siendo minoría en la toma de decisiones.

* Trabajo realizado con el apoyo de herramientas de inteligencia artificial.

A partir del SÁBADO 7 de MARZO de 2026

Burbujas en el paraíso de la IA

Tecnología y Sociedad

a mañana del 10 de marzo del año 2000, solamente 69 días después del inicio del nuevo milenio, la tendencia alcista que había dominado el sector tecnológico en los años más recientes concluyó con el colapso de las expectativas generadas por las empresas puntocom. La jornada bursátil inició con un ligero despunte del índice Nasdaq, antes de que una ola de ventas institucionales diera un golpe de realidad a los inversionistas menos avispados, pues en un suspiro se dio una corrección en el mercado de valores que no tendría marcha atrás.

Después de eso, la liquidez se con

el fin de la especulación financiera en torno a las empresas de internet, dando paso a un período de ajuste estructural que eliminaría billones de dólares en capitalización bursátil en los meses posteriores.

Al igual que hace poco más de 25 años, se ha empezado a correr el ru mor entre los especialistas acerca de las arenas movedizas sobre las que se están construyendo los proyectos de inversión en torno a la inteligencia artificial en los mercados financieros internacionales. Contrariamente a la idea de homo economicus, entendido como un agente racional que busca maximizar los beneficios y minimizar los costos mediante el uso de la prudencia y la mesura, la presencia recurrente de diversas burbujas financieras es el más claro ejemplo de que ese tipo de agente solamente existe en los libros de texto, siendo excepcional en algunos puntos históricos muy precisos. En realidad, los mercados financieros son muy susceptibles a responder a estímulos irracionales como el excesivo optimismo o el miedo desenfrenado. Y es que en ese frenesí

El primer indicador que parece apuntar de forma contundente a la creación de estas expectativas desmesuradas tiene que ver con la dependencia de la economía más fuerte del mundo del sector de la inteligencia artificial. Y es que en estos momentos la economía de Estados Unidos puede dividirse en dos grandes bloques. El primer bloque formado por las industrias que giran en torno a la inteligencia artificial, las cuales están creciendo a un ritmo acelerado y vertiginoso. El segundo bloque, conformado por el resto de la economía, el cual se encuentra estancado y en algunos casos específicos en claro retroceso. Esta decadencia de la industria es tadounidense es más que evidentetor automotriz, el cual fue durante. Dicho sector

se encuentra totalmente rebasado por sus competidores chinos. Y en este escenario, la supuesta ventaja tecnológica de nuestro vecino del norte, parece ser una especie de bote salvavidas ante el colapso del resto de la economía estadounidense. Hay que decirlo de forma clara y contundente: de no ser por las grandes inversiones que se están realizando en el mercado de valores en torno a las empresas tecnológicas en inteligencia artificial, la economía estadounidense se encontraría oficialmente en recesión.

¿Qué implicaciones tiene esta dependencia? En primer lugar, parece bastante claro que existen estímulos suficientes para que en el campo financiero y en el campo político se alimente una narrativa en la que el desarrollo de la inteligencia artificial sea considerado como una prioridad de seguridad nacional. Esta narrativa, naturalmente, requiere que fluyan velozmente grandes cantidades de capital hacia dicho sector, por lo que también existen incentivos para inflar las expectativas artificialmente. De ahí que debamos tomar con mucha cautela las declaraciones de los ejecutivos de la industria en torno a la inminente llegada de la inteligencia artificial general o sobre las grandes transformaciones que se supone se verán reflejadas en pocos años. Lo cierto es que el impacto de la inteligencia artificial en la economía no se ha hecho sentir del todo y, al menos a corto plazo, no se ve de qué forma se pueda mantener una inversión financieramente sostenible con el flujo de caja que se está teniendo en estos momentos.

Esto nos lleva a nuestro segundo indicador que apunta a que podríamos estar inmersos en la creación de una burbuja económica que podría estallar en nuestro rostro en cualquier momento. Y es que los compromisos que empresas como OpenAI están adquiriendo para el desarrollo de la infraestructura de la inteligencia artificial en Estados Unidos, no se corresponden con los ingresos reales de dicha empresa. Veámoslo a detalle. Los ingresos actuales de dicha empresa equivalen aproximadamente a 20 mil millones de dólares en 2025. Sin embargo, la empresa se ha comprometido a invertir 1 millón 400 mil millones de dólares en los siguientes años. Para que el lector se haga una noción de la asimetría que existe entre los ingresos actuales (flujo de caja) de OpenAI y el costo del crédito que tendría que asumir para honrar sus compromisos, tendríamos que decir que estimando un interés muy generoso de cinco por ciento anual, el costo anual de dicha deuda equivaldría a 70 mil millones de dólares anuales. Esto significa básicamente, que el mero costo de los intereses equivale a más del triple de los ingresos actuales. Así que no hay otra ruta, o se consiguen obtener más ingresos o dicha empresa no podrá hacer frente a sus compromisos. O bien, tendrá que darse una corrección de mercado en la que muchos inversionistas van a ver desaparecer sus inversiones como por arte de magia.

Un tercer indicador de que podríamos estar dentro de una burbuja económica tiene que ver con la financiación circular que están generando las pocas empresas inmersas en el ecosistema del desarrollo de la infraestructura de inteligencia artificial. Y es que actualmente empresas como Nvidia, OpenAI, Oracle y AMD parecen estar haciendo uso de trucos de ingeniería financiera para simular inversiones que pasan, por ejemplo, de Nvidia a Open AI, de OpenAI a Oracle, y después retornan de Oracle a Nvidia, nuevamente. Es muy importante que pongamos

mucha atención en este tipo de movimientos que se pagan con deuda y que no aparecen en sus balances generales, por lo que no se pagan mediante el flujo de caja o los ingresos, sino a través de otras empresas a las que se les adjudica dichas deudas. Numerosos especialistas han enfatizado que este tipo de prácticas son círculos viciosos que visibilizan los grandes riesgos que se están asumiendo en el sector. Y es que solamente la inversión acumulada de empresas como Amazon, Alphabet, Meta y Microsoft en IA oscila en los 400 mil millones de dólares para este 2025, pero se estima que dicha cifra puede crecer entre 50 y 100 por ciento antes del final de la década. Finalmente, es muy importante considerar que el valor de mercado de las empresas que participan en el desarrollo de la inteligencia artificial tampoco está anclado a los ingresos reales. Por ejemplo, el valor estimado de OpenAI, actualmente es de 500 mil millones de dólares. Es de-

cir, sus ingresos anuales representan solamente 1/25 parte del valor de mercado de la empresa, lo que convierte las inversiones en una apuesta de alto riesgo. El significado de estas cifras es que los inversionistas están dando un amplio margen de gracia al sector de la inteligencia artificial, generando una fiebre imparable por las acciones de las empresas asociadas en el desarrollo de estas tecnologías. Ante esto, diversos analistas han advertido que de no elevarse las ganancias de forma cuantiosa y sostenida, aproximadamente 2 billones de dólares en los próximos cuatro o cinco años, se dará necesariamente un ajuste drástico en los mercados.

En conclusión, el sector de la inteligencia artificial generativa parece estar siendo impulsado por un frenesí irracional con muy altas expectativas. Dicho fenómeno puede ser entendido de mejor manera mediante el ciclo de sobreexpectación de Gartner. Dicho ciclo comienza generalmente con grandes

expectativas que suelen alimentarse con la creación de una narrativa irracionalmente optimista de los alcances de la tecnología en cuestión, lo cual suele ir acompañado de un gran flujo de capitales de inversión y un aumento en el valor de las acciones, hasta el punto de tocar con los dedos su punto más alto, como aquel 10 de marzo de 2000, para después ser víctimas de un golpe de realidad, con la subsecuente explosión de la burbuja, la resaca financiera y enormes pérdidas. A final de cuentas, cuando llegue ese día, no nos quedará otra alternativa que afirmar que, como dicen vernacularmente en Italia: di notte leoni, di mattina coglioni! Es decir, después de la borrachera nocturna de altas expectativas y de grandes flujos de inversión, no queda más que esperar el día en el que llegue la resaca para darnos cuenta de que hemos sido unos…ingenuos. Posiblemente dicho día llegue en algún momento de este 2026. ¡Arrivederci!

IMPACTO AMBIENTAL DE EL MENCHO (PARTE 1)

Reflexiones de un Abuelo

No cabe duda que las actividades delictivas del humano, es decir, aquellas que retan a los marcos legales de las comunidades de sapiens, también juegan un rol importante en la crisis ambiental. Estas actividades, ejecutadas por bandas de humanos marginales impactan severamente al tejido social, en lo económico, en lo social, en lo político, pero también en su ambiente. Estas actividades delincuenciales son ejecutadas por individuos con características muy peculiares, que cuando se presentan a la vez los vuelven cáusticos para el tejido social. Por lo general, un delincuente no es un sapiens empático y tiene dificultades de adaptación; es arrebatado por lo que le cuesta dificultad controlar sus impulsos y demanda una inmediata gratificación. En algunos casos se le cataloga con problemas de salud mental y presenta una falta de remordimiento. De acuerdo con una visión antropológica este Homo sapiens se convierte en H. demens.

Homo demens, de acuerdo a las características con que lo define Edgar Morin, en su obra Breve historia de la barbarie en Occidente (Paidos, 2006), es un sujeto que presenta un rasgo vinculado al poder y a la desmesura demencial, a lo que los griegos le llamaron hybris. Este rasgo está asociado al humano moderno y yo tendría dudas que se presentara en el sapiens arcaico, aunque muchos paleontólogos han argumentado que las acciones del H. sapiens prehistórico fue un factor importan-

te en la desaparición de otros homínidos, como el H. neanderthalensis, pero eso es otra historia.

En la antropósfera ha sido relativamente fácil tipificar los rasgos delictivos del H. demens y sus efectos sobre los otros humanos. Pericles (en Grecia) y humanistas como Maquiavelo, Rousseau y Voltaire, sentaron las bases para concebir un antídoto para mitigar sus actos: el derecho moderno. Y con esas bases, Cesare Beccaria, Francisco Carrara y Pellegrino Rosal, concibieron el derecho criminalista. Las obras de esos grandes pensadores son los soportes de lo que hoy llamamos derecho positivo, en donde el beneficiario y el sujeto y objeto de la ley es precisamente el humano moderno.

Sin embargo, hasta hace relativamente poco tiempo, el humano se ha empezado a observar que los delitos de ese H. demens tiene un efecto considerable en los sistemas no humanos. A partir de la segunda mitad del siglo XX, cuando se tiene evidencia de que el desarrollo humano ha jugado un papel relevante en el deterioro ambiental, grupos sociales han alzado la voz para poner atención a este tema.

La pérdida acelerada de la biodiversidad, el cambio climático, la reducción de la cobertura vegetal y la deforestación, son ahora observados bajo dos ópticas. La primera, que ese de-

JUSTICIA ECOLÓGICA

terioro es consecuencia del desarrollo de las sociedades modernas, pero que sus efectos sobre los componentes ambientales son el precio que se debe pagar para el beneficio al humano. En dado caso, el propio humano tiene la capacidad de resarcir esas pérdidas que en muchas ocasiones las contabiliza como servicios ambientales. En esa visión antropocentrista, toleramos hasta cierto punto, los niveles de contaminación sobre el ambiente, la extinción de las especies y el deterioro de áreas forestales por acciones tan absurdos como las guerras improductivas o la devastación de un bosque para montar una alameda con árboles exóticos, pero donde se obtiene un beneficio económico. Pero bajo la alfombra de esa visión hay consecuencias que no son puestas sobre la mesa: la crisis ambiental. Ahora, perfeccionando esa miopía ambiental, el enfoque se puede cambiar. Si incrementamos nuestro campo visual descubrimos que el humano es solamente una hoja de la gran fronda de un bosque, que su casa es solo un agujero de topo en la llanura y que es solamente un grano de sal en la columna de agua. Que cualquier cambio en esa fronda, en esa llanura o en esa porción de la mar, lo cambiara también, irremediablemente, aunque esto no pueda ser revelado ante su corta vista. Ese es el objetivo de la educación ambiental.

Llevemos esa nueva visión ambiental del vínculo humano–naturaleza al campo de la justicia. El humano es más allá de su esfera personal (física, moral o espiritual). Con esta visión, el humano extiende su sistema circulatorio (donde fluye su sangre, pero también ideas, nostalgias, emociones, energía e información) a todo su entorno. Un árbol y todo el bosque; los peces y mariscos; los herbívoros, los depredadores y los microorganismos, son parte de él, pero él es parte del todo. La naturaleza depende del humano que depende de la naturaleza. Entonces lo que afecta a cualquier elemento de ese amplio y complejo sistema impacta indudablemente al humano. Esta nueva graduación de lentes aplicada a ese derecho con visión cegarra deberá ser más amplia. Sociólogos como Bruno Latour y otros lo han manifestado en tiempos recientes, en el siglo XXI. Estos autores han propuesto un nuevo enfoque amplio, integral y complejo para observar el ambiente, basando sus ideas en la teoría de la complejidad, donde se alcance un balance en los sistemas de justicia. En su sociología simétrica, Latour busca un enfoque equilibrado y simétrico para la ciencia, la tecnología y la sociedad. Esta visión se basa en la idea de que tanto el conocimiento verdadero como el erróneo merecen una explicación sociológica que tenga el mismo valor. Por ejemplo, la teoría del actor–red (ANT), una de las corrientes más destacadas dentro de la sociología simétrica, se centra en las interacciones entre agentes humanos y no–humanos en el proceso de creación del conocimiento científico y busca romper con los dualismos tradicionales al ofrecer una explicación que integre la sociedad y la naturaleza, así como la tecnología y la ciencia. Con esta corriente la visión de justicia humana se amplía a una justicia ecológica.

Con estas herramientas quisiera hacer un ejercicio para reflexionar sobre el impacto ambiental de las bandas delincuenciales sobre algunos de los componentes ambientales. El tema da para muchos enfoques, pero me concentraré en tres. Lo primero que haré será tratar de ejemplificar con algunos casos, los impactos de las actividades delictivas sobre algunos elementos naturales. Posteriormente, describiré un análisis histórico sobre la aparición del H. demens en las sociedades humanas. Y, por último, algunos elementos ideales de justicia ecológica.

Rafael “Rach” Solana*

ELMENCHOY EL AMBIENTE

El 22 de febrero de este año se considera un día negro para el país. Después de la hazaña de capturar a una de las cabezas más buscadas de los grupos criminales, el apodado El Mencho, se registró en muchas poblaciones humanas y en sus entornos, atentados contra ciudadanos y su antropósfera, pero también contra la biósfera. Observamos en calles y autopistas vehículos incendiados, videos de balaceras y grupos armados destruyendo la infraestructura urbana. Una imagen dantesca.

Ese día fue sólo una pequeña muestra de lo que podía llegar a destruir este personaje y su banda, tanto en la antropósfera como en los ecosistemas –incluyendo lo biótico y lo abiótico.

En la antropósfera, el derecho civil criminal, tiene perfectamente tipificado esos delitos. Si a alguien le roban un auto, le destruyen su propiedad o lo privan de la libertad; bajo el principio de que “nadie es culpable hasta que se demuestre lo culpable”, el agresor puede ser juzgado y en su caso recibir un castigo. Al menos en teoría esto es cierto. Todo ello porque está perfectamente definido, entre otras cosas, el objeto y el sujeto del derecho: el humano.

¿Pero qué sucede con los sujetos no-humanos? A esta pregunta al menos hay dos respuestas: una del lado derecho positivo y otro del derecho ecológico. El primero se refiere a las leyes y regulaciones establecidas por el estado que son obligatorias para todos los ciudadanos. Se centra en las relaciones entre individuos y el estado, así como en la protección de los derechos humanos y la sostenibilidad ambiental. Por su parte el derecho ecológico se centra en la regulación de la vida en los ecosistemas, promoviendo la conservación de la biodiversidad y la protección de los recursos naturales. Se enfoca en la interacción entre

los seres humanos y el medio ambiente, buscando una política de tutela ambiental. Este segundo enfoque protege y defiende los derechos humanos relacionados con el medio ambiente, la justicia ambiental, y donde se garantiza la participación social en la toma de decisiones para la protección de los ecosistemas.

El primer enfoque está perfectamente establecido. En el derecho positivo basa la justicia positiva centrada en la equidad y justicia en el ámbito social. Hay simetría entre el sujeto humano y el sujeto estado. Los bienes de los dos están protegidos. En el caso de la justicia ecológica, basada en el derecho ecológico, los enfoques son más complejos. Aquí se puede definir al menos dos enfoques, que son los siguientes:

Justicia ambiental: Se centra en los derechos humanos a un ambiente sano y en la calidad de vida, promoviendo acciones concretas para mitigar el deterioro ambiental. El sujeto es el humano y el objeto son los bienes naturales del estado (definidos y tutelados por el humano).

Justicia ecológica: Aboga por la responsabilidad humana frente a la crisis ecológica, defendiendo los derechos de la biósfera y promoviendo un equilibrio sostenible entre el ser humano y la naturaleza. El sujeto y el objeto es el sistema humano-naturaleza, inseparable.

Al último es al que me quiero enfocar. En este enfoque el sujeto y el objeto de justicia se igualan. La naturaleza (el objeto) no es tutelada por el humano (el sujeto). Los dos se reconocen como iguales y son inseparables. Cumple con el principio dialógico (interacción igualitaria) del sujeto y objeto y busca la simetría en la aplicación del derecho (simetría sociológica de Bruno Latour).

Analicemos algunos ejemplos sobre los efectos de las actividades criminales de los

socios de El Mencho en ecosistemas de nuestra geografía. Alto Golfo de California (AGC). El AGC se localiza en la cabecera del golfo del mismo nombre. Es un área donde existe (o existía) el delta del río Colorado. Allí es (o era) el hábitat de especies emblemáticas como la vaquita de mar (Phocena sinus), el pez totoaba (Totoaba macdonaldi) y la curvina golfina (Cynoscion othonopterus). Estas especies hoy se encuentran amenazadas por diversos actores, de los cuales resaltan las bandas de criminales, seguramente asociadas a los capos como el mencionado. El AGC hoy es una de las rutas que se usan para traficar estupefacientes y productos ilegales como el buche de totoaba (Méndez, E. Excélsior, 24/11/2024). Por ejemplo,

para la extracción ilegal de pez totoaba (comercio ilegal de su buche) utilizan redes de enmalle de gran calado que incrementan el riesgo de enmallamiento de otras especies y un deterioro del hábitat al dejar a la deriva esas redes que encallan en diversos elementos del ecosistema del AGC. Una actividad ilícita que impacta severamente a especies de gran importancia ecológica y a sus hábitats marinos. Aquí destacan como sujetos y objetos los Cucapá, centenarios pescadores de curvina golfina y beneficiarios del ecosistema. Si desaparece el delta del río Colorado o se extinguen especies, irremediablemente desaparecerá esa cultura.

Organismos del piso marino. En las penínsulas de Baja California y Yucatán se han

desarrollado actividades de la pesca entorno a organismos del piso marino, llamados en su conjunto bentónicos. Erizo de mar, abulón, pepino de mar y pulpo, son las actividades de la pesca importantes. Hoy están bajo acecho de la delincuencia organizada, que exigen cuotas de recuperación y fomentan el denominado “blanqueo de capturas”; es decir, algunos agentes de la pesca son obligados a asumir capturas realizadas por pescadores furtivos pertenecientes a esas bandas, realizadas en áreas restringidas por considerarse de importancia para la protección del recurso. Así, el pulpo maya (O. maya) que se pesca con gancho (prohibido), casi siempre hembras al cuidado de los huevecillos, aparecen frecuentemente en el mercado negro. Áreas destinadas a la conservación de los ecosistemas son impactadas por la depredación de pepino de mar, almejas y otros mariscos. Estos impactos, son imposibles de valorar por la ciencia, dado la carencia de datos, pero que impactan severamente al ambiente y en las comunidades de pescadores. Se requiere un enfoque integral para hacer justicia. Así como en los ejemplos anteriores, en las lagunas Costeras del Pacífico y del Golfo de México, donde hay importantes recursos como el camarón y el ostión, grupos de la delincuencia organizada inducen con violencia o sobornos a las malas prácticas de extracción de los recursos, que destruyen a los hábitats naturales y a la relación humano-naturaleza. Definitivamente nuestro actual marco legal no alcanza a visualizar la magnitud de estos delitos, no solamente para castigar a los que lo comenten, sino para prevenir que se incurra en ellos y se proteja al ambiente. El reto es hacer justicia bajo una óptica humano vis a vis naturaleza.

*Consultor ambiental. rsolana@biig-consultores.com

DON MIGUEL DEL BARCO Y EL EXILO DE LOS JESUITAS

Columna INAH BC

En 1784, exiliado en Bolonia, Italia, tras 17 años de haber sido expulsado de la península de (Baja) California por el rey Carlos III de España, mediante la Pragmática Sanción del 27 de febrero de 1767, con la que decretó la expulsión de la Compañía de Jesús del reino de España, sus posesiones y territorios de Ultramar, el jesuita Miguel del Barco le decía a su cofrade, el padre Lorenzo Hervas, que “en la avanzada edad de setenta y siete años cumplidos”, tenía la vista cansada y endeble de tanto leer, por lo que debía parpadear con cierta intensidad para retener la poca luz que entraba en sus ojos.

A lo que Del Barco agrega que en los hechos se ha visto obligado a de jar de condescender a las peticiones tanto del mismo Hervas, interesado en la lengua cochimí, como de los afamados colegas Francisco Xavier Clavijero y Pedro Cantón. Por lo que, además, reclama a Hervas que lo obligue a forzar su cansada me moria con información sobre aque lla lengua hace años “abandonada y olvidada como inútil”, y que no aprendió por “reglas gramaticales”.

El trasfondo de la negativa de Del Barco radicaba en que había dedicado buena parte de la década de 1770 a preparar lo que ahora –gracias a las dedicaciones del erudito en temas peninsulares, don Miguel León Portilla– conocemos como el libro que lleva por título Historia natural y crónica de la antigua California, cuya edición, por el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, del que León Portilla fue fundador y director, data de 1973.

Es importante saber, también, que el título original de esta obra sería Correcciones y adiciones a la Historia o Noticia de la California en su primera edición de Madrid, año de

1757, en alusión al libro de Andrés Marcos Burriel, en colaboración con Miguel Venegas, que apareció en Madrid en aquel año de 1757, y al que Del Barco decidió enmendar sus planas, a partir de que vivió por 30 años en la península. Como resultado de esta enmienda, por fortuna, Del Barco nos legó ese libro fascinante de casi 400 páginas, en el que cubre tanto la historia natural de la península como aspectos etnológicos y lingüísticos y, por supuesto, su crónica personal en torno a la empresa fundacional de las misiones jesuitas; empresa en la que fueron pioneros sobresalientes.

Es por esto último que después de tantos años transcurridos sigue siendo un misterio difícil de entender la expulsión de los jesuitas de todos los dominios de la Corona de España. Es entendible. En su momento mismo se condujo con tanta secrecía que resultó evidente, y a la vez inexplicable, que aquello era parte de una conspiración palaciega Ahora, con los años, se ha reunido información que explica que aquella decisión haya pasado a la historia como parte de las peligrosas teorías de la conspiración, pues éste afán se trató de llevar hasta la extinción total de la Compañía.

Jaime Vélez Storey*
Libro del jesuita Miguel del Barco, en una edición de 1973.
Autor de la HistoriaantiguadeMéxico , Francisco Xavier Clavijero, historiador, intelectual y destacado miembro de la Compañía de Jesús en Nueva España, nació en 1731.
San Francisco de Borja.

En el libro del crítico y escritor Christopher Domínguez Michael, La vida de Fray Servando (ERA, 2004), observamos que desde la óptica del gran escenario del momento, cuando emergían los nuevos Estados nacionales –en la Nueva España era casi inminente–, estos emergieron con el ímpetu del centralismo y el autoritarismo, dice Domínguez. Por lo que chocaron con el legalismo: “la doctrina política para la cual la jurisdicción eclesiástica debía estar subordinada, en todo sentido, a la autoridad económica y legal de la monarquía” (p. 56). En esto, los jesuitas tenían antecedentes, ya en Francia, desde 1762, se les habían cuestionado sus inclinaciones a la “rebeldía contra el mal príncipe”, por ejemplo, y “sus negocios”. Los jesuitas, quizá por la concepción militarista de su organización, el éxito de sus colegios y empresas, fueron vistos como peligrosos para ciertos sectores de la Iglesia a los que no les agradaba aquello del “Imperio Jesuítico” del Paraguay. Lo cierto es que como sintetiza Domínguez Michael al referirse a la decisión de la expulsión: “Nunca una medida de dimensiones tan dilatadas y trágicas fue tomada por tan pocas personas” (p. 57).

Se refiere al rey Carlos III de España (1716–1788), apodado El Político, al intrigante Conde de Aranda, ministro lustrado, a dos ministros más y a José de Moñino, Marqués de Floridablanca y embajador en Roma. Carlos III gobernó de 1759 a 1788, año de su muerte. Mientras que en aquellos días en el Vaticano se sucedieron los papas Clemente XIII y Clemente XIV, los que, en virtud de que la expulsión fue hacia los estados del Papa, el primero impidió el desembarco de los jesuitas en algún puerto italiano y los envió a Córcega, en donde quedaron en calidad de menesterosos.

La expulsión de los jesuitas de Baja California sucedió cinco meses después de la de España, en junio de 1767, también marcada por la agresión y la violencia.

ANA LUISA PELUFFO

Uno de los grandes símbolos eróticos del cine mexicano es Ana Luisa Peluffo al marcar derroteros con su imagen desnuda en las películas La fuerza del deseo (Miguel M. Delgado), El seductor (Chano Urueta), La ilegítima Chano Urueta y La Diana Cazadora (Tito Davisn).

Pronto Ana Luisa buscó que esa imagen no fuese la única que el público tuviera de ella y es cuando participa en Besos prohibidos (Rafael Baledón) interpretando a la madre de la niña María Rojo.

Estoy casado ja ja (Miguel M. Delgado), El conquistador de la luna (Rogelio A. González) y en El gángster (Luis Alcoriza).

Tuvo actuaciones especiales ejecutando un número musical en varias películas entre ellas Pobres millonarios (Fernando Cortés) y Juventud rebelde (Julián Soler).

Y fue Rogelio A. González quien le dio la mayor oportunidad de lucimiento como actriz y vedette en la extraordinaria Nacida para amar.

*Antropólogo. Director del Centro INAH Baja California.

Mapa de misiones jesuitas en la península.

Hubo quienes aprovecharon esta imagen de Ana Luisa Peluffo y la llevaron por caminos de melodrama que en ciertos momentos lindaba con el cine negro como en Caminos del mal (Miguel M. Delgado; La mujer marcada (Miguel Morayta), Lágrimas de amor (Alfonso Corona Blake).

Otros melodramas para lucimiento de Ana Luisa fueron El vestido de novia (Benito Alazraki) y la en su momento atrevida Sed de amor (Alfonso Corona Blake) pero aquí no era Ana Luisa quien tenía la carga erótica, sino Silvana Pampanini.

El punto máximo en esta línea lo tuvo cuando interpretó a La Tacón Dorado en Cada quien su vida /Julio Bracho).

A partir de aquí veremos a otra Ana Luisa Peluffo: la actriz, la vedette, la comediante, en una palabra, la estrella.

Sin más recursos que su capacidad como actriz la vimos en El hombre que logró ser invisible (Alfredo B. Crevenna); como comediante la recordaremos en Dos fantasmas y una muchacha (Rogelio A. González), en

En los años setenta una nueva generación de directores la incorporan en sus repartos, como es el caso de Siempre hay una primera vez (Guillermo Murray), Ángeles y querubines (Rafael Corkidi); La venida del rey Olmos (Juliàn Pastor), Flores de papel (Gabriel Retes); La casta divina (Julián Pastor); El reventón (Archibaldo Burns).

En los inicios del cine que tomaba personajes de corridos, le toca a Ana Luisa Peluffo y Valentín Trujillo interpretar a una de las parejas más emblemáticas de este tipo de corridos como son Camelia la Texana y Emilio Varela, esto en la película Contrabando y traición (Arturo Martínez)

La última película en la que vi a el trabajo de Ana Luisa Peluffo fue en la entrañable Cartas a Elena (Llorent Barajas).

Resulta difícil referir toda la filmografía de Ana Luisa Peluffo, pues se integra con más de 200 películas, pero he querido recordar a Ana Luisa con algunas de las más significativas.

El pasado miércoles 4 de marzo nos ha dejado. QEPD Ana Luisa Peluffo.

* Crítico de cine.

III DOMINGO DE CUARESMA Un manantial capaz de dar la vida eterna JN

4, 5-42

Día del Señor

En el evangelio, de hoy, Jesús pasa por territorio de herejes, como eran considerados los samaritanos por los judíos ortodoxos. Es una vieja historia de odios y rencores a causa de la religión. Los samaritanos se consideraban herederos de los patriarcas, tenían su Pentateuco, creían en Yahvé, en Dios, pero unos y otros pensaban que su “dios” era mejor que el otro, y su templo, y su monte santo, y su agua y sus fuentes. Un judío religioso debía evitar siempre todo contacto con los samaritanos, considerados no so lamente impuros, sino herejes, y lo que menos se podía pensar era en pedirles a ellos de comer o be ber. En este relato van a coincidir una serie de factores, muchos ti pológicos, para enseñar verdades que nunca deberíamos olvidar.

Jesús no pasa por casualidad por aquél camino, había elegido él mismo el camino por el que debía pasar; tal vez se siente cansado, pero, más bien que por el camino, a causa de estas disputas religiosas sin sentido y le pide a la mujer (representante de todo un pueblo odiado y condenado) agua, y curiosamente llega pidiendo, no ofreciendo. Jesús nos espera en el pozo, incluso en el calor del mediodía, para acer- carnos a Él. Así como el pueblo Israel se acercó a Moisés para pedirle agua, así nos ponemos en los pies de la mujer Samaritana y acercarnos al pozo con Jesús.

El agua del pozo estaba encerrada y el pozo era hondo; representa el judaísmo y el samaritanismo. Vemos a Jesús que escucha las quejas de la mujer samaritana contra los judíos; pero Jesús, en el evangelio no representa a los judíos, aunque sea confundido con uno de ellos. Advirtamos que Jesús pide, para

la samaritana. La samaritana es un símbolo del hombre que no consigue apagar su sed. Vamos de pozo en pozo, de mercado en mercado, buscando nuevos productos para apagar la sed que nos tortura, pero al final seguimos con más sed, con más deseos, con más necesidades.

Hay en nosotros sed de felicidad, deseo de alcanzar el sentido de nuestra vida. La mujer samaritana había buscado también la felicidad, pero no la encontró. Sólo cuando Jesús se acerca a ella y le ofrece “el agua viva” descubre el secreto.

Sólo necesitamos una cosa: ir a Jesús, creer en Él, pedirle de beber como la mujer samaritana que le dice “Señor, dame de ese agua: así no tendré más sed”. Nosotros también podemos decirle al Señor: Estamos sedientos con una sed profunda, te rogamos que nos des a beber el agua viva que tú has prometido a los tuyos. Haz que se cumplan en nosotros

le pedirías tú, y él te daría agua viva... El que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed”. ¿Qué clase de agua viva es esta que Jesús le ofrece a la mujer samaritana y que quita la sed para siempre? El agua viva que Jesús ofrece a la samaritana es su espíritu, su gracia, es el mismo Jesús, su Espíritu, la Gracia de Dios. La persona que tiene este espíritu, esta gracia, “tiene dentro de sí un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna”.

Hoy, como en aquel mediodía en Samaría, Jesús se acerca a nuestra vida, a mitad de nuestro camino cuaresmal, pidiéndonos como a la Samaritana: “Dame de beber”. “Su sed material —nos dice san Juan Pablo II— es signo de una realidad mucho más profunda: manifiesta el ardiente deseo que, tanto la mujer con la que habla como los demás samaritanos, se abran a la fe”.

Hagamos nosotros hoy como la samaritana, acerquémonos a Jesús y digámosle: “Señor, dame de esa agua para que no vuelva a Que Dios los siga bendiga hoy,

Carlos Poma Henostroza*

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