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EL VIGÍA DIGITAL
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DEL DIRECTOR:
BC,
tierra forjada por la fe, la migración y la diversidad
Hablar de Baja California es reconocer una historia construida por generaciones de mujeres y hombres provenientes de distintos lugares, culturas y tradiciones, quienes encontraron en esta península una oportunidad para comenzar de nuevo.
Pocas regiones del país y el mundo sintetizan con tanta claridad el encuentro entre la fe, la migración, el trabajo y la diversidad como este estado fronterizo, cuya identidad se ha moldeado a partir de una permanente suma de culturas.
Los primeros grandes impulsores del desarrollo regional fueron los misioneros religiosos, quienes durante la época colonial emprendieron una de las empresas más complejas de la historia de la península. Jesuitas, franciscanos y dominicos recorrieron un territorio agreste, establecieron misiones, introdujeron nuevas técnicas agrícolas y ganaderas, promovieron oficios y sentaron las bases de los primeros asentamientos permanentes.
Digita Media BC, S.C. de R.L. de C.V. Calle Ambar No. 984, Fracc.Mediterráneo C.P. 22818, Ensenada, B.C. Tel: (646) 120.55.57 Ext. 1021
Y más allá de las interpretaciones históricas sobre el proceso evangelizador, resulta innegable que aquellas misiones constituyeron el punto de partida para la organización de comunidades que, con el paso del tiempo, dieron origen a varias de las poblaciones actuales. Siglos después, Baja California volvió a transformarse gracias a una nueva ola de migrantes, porque la cercanía
con Estados Unidos convirtió a la entidad en un territorio de oportunidades para miles de mexicanos provenientes de prácticamente todas las regiones del país. Sonorenses, sinaloenses, jaliscienses, oaxaqueños, michoacanos, veracruzanos y habitantes de muchas otras entidades encontraron aquí un espacio para trabajar, emprender y formar nuevas familias, enriqueciendo la identidad bajacaliforniana con sus costumbres, gastronomía y expresiones culturales. Pero la historia estatal también está profundamente ligada a la llegada de migrantes extranjeros. Los españoles aportaron conocimientos comerciales, agrícolas y pesqueros; los ingleses participaron en proyectos mineros y de infraestructura; franceses dejaron una huella imborrable en el desarrollo de la vitivinicultura, especialmente en el Valle de Guadalupe, donde hoy se produce la mayor parte del vino mexicano. Italianos, chinos, japoneses, rusos y estadounidenses, entre muchas otras comunidades, también contribuyeron al crecimiento económico, científico, educativo y cultural de la región. Gracias a esa diversidad, Baja California ha sabido convertirse en un laboratorio de innovación.
Aquí surgieron industrias que hoy compiten a nivel internacional; florecieron centros de investigación científica reconocidos mun-
dialmente; se consolidó una gastronomía de prestigio internacional y una industria vitivinícola que coloca al estado como referente nacional.
La creatividad de sus habitantes también se refleja en las artes, la música, la literatura y el cine, manifestaciones que encuentran inspiración precisamente en esa mezcla de culturas.
Desde luego, la entidad enfrenta desafíos importantes, como la inseguridad, el crecimiento urbano desordenado, la presión sobre los servicios públicos, la escasez de agua, la desigualdad social y los efectos de los fenómenos migratorios contemporáneos, los cuales representan retos que demandan soluciones de largo plazo; sin embargo, sería injusto definir a Baja California únicamente por sus problemas.
Su mayor fortaleza continúa siendo su gente. La capacidad de integrar personas de distintos orígenes sin perder una identidad propia constituye uno de sus mayores activos.
En esta tierra conviven tradiciones indígenas, herencias coloniales, costumbres nacionales y aportaciones internacionales que han dado forma a una sociedad abierta, dinámica y resiliente.
Baja California nació precisamente del encuentro entre culturas distintas; su historia demuestra que el progreso surge cuando convergen la voluntad, el trabajo y el respeto por la diversidad, y ese legado explica por qué este estado sigue siendo un referente nacional de innovación, intercambio cultural y desarrollo económico, con un potencial que se proyecta mucho más allá de sus fronteras.
LUNA AZUL
Pegado a la Butaca
Película estadounidense de Richard Linklater con Ethan Hawke, Margaret Qualley, Bobby Cannavale, Andrew Scott (2026)
Luna azul empieza con dos frases que pintan a su protagonista en términos prácticamente opuestos. La primera de ellas, atribuida al compositor Oscar Hammerstein, lo describe como un hombre “alerta, dinámico y divertido”.
En la segunda, la cantante Mabel Mercer habla de él como “el hombre más triste que conocí”. El hombre en cuestión: Lorenz Hart, letrista famoso por varios clásicos del Gran cancionero estadounidense (el título de la película justo viene del tema “Blue Moon”, uno de sus más famosos) interpretado aquí por Ethan Hawke.
Es obvio cual impresión domina al inicio. La primera escena de la película lo muestra vagando por un callejón oscuro y lluvioso, momentos antes de colapsar, contrayendo seguramente la neumonía que en 1943 y a sus 48 años terminaría con su vida.
La acción principal ocurre siete meses antes, durante la noche de apertura del musical Oklahoma!, compuesto por su excompañero Richard Rodgers (Andrew Scott) y que se perfila para volverse más popular que cualquier cosa que Lorenz y Richard hicieron juntos en una carrera de más de veinte años.
Los dos hilos principales ven a Lorenz humillado. Uno es su reencuentro con Richard y Oscar Hammerstein (Simon Delaney), el nuevo compañero de éste, a quienes debe felicitar por el enorme éxito de Oklahoma!, que Lorenz aborreció.
El otro sigue su relación con Elizabeth Weiland (Margaret Qualley), una universitaria de veinte años de la que está perdidamente enamorado y
con la que espera finalmente consu mar su amor — se entiende que Hart era gay en la vida real, pero la pelícu la tampoco niega su atracción hacia otros hombres.
Lorenz habla de Elizabeth como ese gran y apasionado amor que lo consu me por dentro. Pero cuando ella apa rece por primera vez lo recibe como un buen amigo que puede ser un poco insoportable, ante quien sonríe incó modamente y cuida de no dar alas. Richard, por su parte, está dispues to a colaborar de nuevo con Lorenz en un reestreno de A Connecticut Yankee con números nuevos compuestos por ambos, pero cortésmente rechaza su oferta de juntos escribir una obra totalmente nueva basada en Marco Polo, recordando seguramente los dolores de cabeza que el alcoholismo y la depresión de Lorenz provocaban en sus colaboraciones anteriores.
te en él la semilla creativa de Stuart Little, el personaje de su famoso cuento para niños.
Estas interacciones, no obstante, están llenas de matices que hacen de Lorenz mucho más que un artista patético y acabado.
Los eventos de la película se concentran en un par de horas y un mismo lugar, un restaurante en el centro de Nueva York. Pero el guion, de Robert Kaplow — novelista que escribió Me and Orson Welles, que Linklater adaptó al cine en 2009 — igualmente logra cambiar direcciones y voltear nuestras expectativas de un momento a otro.
Es algo que dificulta leer a sus personajes con la claridad necesaria para encajonarlos en roles obvios, pero también lo que les da la riqueza e historia de seres humanos que han compartido sus vidas íntimamente y por ende han desarrollado sentimientos igual de complicados y ambivalentes entre ellos.
Elizabeth y Richard parecen tener un cariño y aprecio sincero por Lorenz. Ella lo ve como un amigo y confidente, que la escucha con atención y a quien puede agradecerle por servir como mentor.
Richard, por su parte, reconoce en él a un hombre de enorme talento y un colaborador fundamental para su propia carrera. Hay detalles más o menos cursis, seguramente inventados, que contribuyen a la idea del genio de Lorenz. El escritor E.B. White (Patrick Kennedy) aparece para que Lorenz plan-
El director de cine George Roy Hill (David Rawle), mejor conocido por la película Butch Cassidy, y el compositor Steven Sondheim (Cillian Sullivan) también reciben consejos o tienen encuentros memorables con él a lo largo de la noche.
De manera agridulce, éstos muestran a Lorenz como un hombre del que pueden brotar grandes ideas, pero que para ese momento carece de la disciplina y compromiso para convertirlas en obras completadas.
Luna azul hace un buen complemento a la película anterior de Linklater Nueva ola francesa por su mirada a la creatividad, incluso si se acercan a sus protagonistas en momentos opuestos: Nueva ola francesa a un Jean-Luc Godard joven y lleno de ideas por probar, Luna azul en el ocaso de Hart.
Pero ambas hacen algo en lo que Linklater se especializa, que es sumergirse a los ambientes sociales en que sus historias desarrollan, complicando entonces la idea del artista solitario, torturado y brillante.
La dicotomía entre el arte y el comercio ofrece una forma de acercarse a la película. Lorenz tiene un poco del artista que no se ha dejado corromper por el mercado y que todavía se guía por lo que lo conmueve en lo profundo de su ser.
Richard y Oscar parecen haberse vendido a los gustos banales del público, apelando al sentimentalismo, las
historias trilladas y las emociones fáciles. Pero esta lectura no es necesariamente cierta, sino más bien, la forma en que a Lorenz le gusta ver las cosas.
Su disgusto por los gustos del mercado tiene un contrapunto irónico en que la popularísima “Blue Moon”, por la que Lorenz siente especial animadversión, es la que, con letras que hablan de alguien solo, sin sueños y sin amor, mejor parece encarnar su sentir. Al final, lo que más complica el retrato de Lorenz es su capacidad para responder a cada interacción con un comentario inteligente, divertido, profundo o vulgar dependiendo de la situación.
Lorenz puede burlarse de sí mismo, reconociendo cuando, por ejemplo, está siendo amargado. Y cuando tiene que alabar Oklahoma! o escuchar a Elizabeth contando su encuentro sexual con otro chico, puede transmitir el más puro y creíble entusiasmo.
Aunque la película le da a Hawke una calva que disfraza con el peinado y lo acomoda para simular la corta estatura del Hart de la vida real, de tal manera que el resto del elenco se impone por encima de él, su carisma no deja de brillar. Ya que el guion voltea las situaciones, abriendo con su muerte y cerrando con él absorbiendo a los demás con su conversación, la imagen que gana es la de ese hombre “alerta, dinámico y divertido”.
Luna azul está disponible en la plataforma de streaming HBO Max.
Como ciencia, la ecología es una sola y está en el dominio de la epistemología, la razón y la razonabilidad. La practican los científicos especialistas en estudiar lo que ahora llamamos ambiente, medio ambiente o naturaleza. A estos humanos de ciencia se les considera como autoridades epistemológicas.
La Ecología nace apenas hace unos ciento cincuenta años, cuando Ernest Haeckel plantea la necesidad de estudiar las relaciones de las especies y los individuos con su entorno (el ambiente).
Haeckel argumentaba que la biología moderna, fundada por Charles Darwin y sus antecesores, se enfocaba exclusivamente sobre la historia natural de las especies y que esta visión debía ampliarse estudiando las relaciones entre individuos de todas las especies con su ambiente.
El planteamiento de Haeckel prendió rápidamente en occidente y a principios del siglo XX ya había varios científicos estudiando las relaciones individuo/naturaleza y se fundó la sociedad americana de ecología.
Ya entrada la tercera década del siglo pasado, el botánico inglés Arthur Tansley definió el objeto principal de la Ecología: el ecosistema. Este quedo definido como el escenario constituido por todas las partes interactuantes de lo biótico y lo abiótico, en un tiempo y un espacio definido.
Se definió como una unidad diná-
mica y abierta – interactúa con otros sistemas naturales o creados por el humano -, y es, en sí, una entidad autorregulable y autorreplicable. Esto último otorga que cualquier ecosistema tiende a un orden si se cuenta con energía suplementaria para mantener ese rumbo o sin la energía tiende al desorden (al caos).
Lo que se quiere decir es que, ante cualquier perturbación, el ecosistema entra a un ciclo de desorganización, para posteriormente dar paso a una autorregulación – a través de la inyección de energía – y tender a un nuevo orden, no necesariamente a su estado anterior a esa perturbación. Es en sí, un sistema vivo, dinámico y abierto.
Le ecología desde entonces ha evolucionado a pasos rápidos y gigantes. Se convirtió, por antonomasia, en una de las ciencias de la complejidad, al enfocarse en el estudio de los sistemas complejos (el ecosistema). Abrevó de las matemáticas para estudiar a los sistemas complejos: la cibernética (Wiener), la teoría de la información (Shannon) y de la termodinámica irreversible de los sis-
temas abiertos y de los sistemas disipativos (Prigogine).
Y a todas ellas hay que sumarle, la teoría del Caos (Lorenz y su famosa ecuación logística) y de redes (Kahn y Cerf), entre otros.
Dentro de la ecología se han definido campos de trabajo específico como la ecología experimental (casi abandona), la ecología cuantitativa y la ecología matemática. Pero, sobre todo, con los trabajos interdisciplinarios con otras ciencias, han nacido enfoques para contar con un mejor marco de visión para estudiar a la naturaleza y la interrelación con el humano.
La biología de la conservación (Edward O. Wilson), la bioeconomía (Georgescu-Roegen), la gestión de los recursos naturales (la economista Elinor Ostrom) y muchas otras áreas de como observar, analizar y convivir con la naturaleza, son ahora marcos conceptuales y de referencia para evaluar el desempeño del humano frente a la naturaleza.
En síntesis, la Ética de la Ecología está ligada al estudio de lo natural, bajo un enfoque complejo.
LOS MOVIMIENTOS AMBIENTALISTAS:
Hay otras ecologías que nacen de movimientos sociales. Grupos humanos que han denunciado el deterioro ambiental, han alzado su voz para denunciar la Crisis Ambiental de los último setenta años.
Estos grupos han conformado corrientes sólidas en cuanto a cómo pensar a la naturaleza. Estas agrupaciones, dentro del dominio de la autoridad política (social), han abrevado – no todos – de las enseñanzas de la autoridad epistemológica (los científicos), para consolidar sus posturas.
Luc Ferry, distingue al menos siete tipos de ecologías o movimientos ecologistas. Muchos de ellos, nacidos por la indignación o por el amor a la naturaleza, por lo que entran en el ámbito de las emociones. Los colapsólogos (colapsos ambientales); los alarmistas, con dos vertientes: reformistas (sostenibilidad) y revolucionario (ecología profunda); el ecofeminismo (asociado al movimiento feminista); Descolonialismo (contra el colonialismo occidental); veganismo (animalistas) y la ecomodernidad (pura adrenalina, economía circular e ir más allá de la sostenibilidad y eficientización), son los siete grupos definidos por Ferry.
Todos ellos inspirados en las emociones (positivas o negativas), en el desarrollismo o en sus creencias, o simplemente en la segregación de hormonas.
También es necesario reconocer un vínculo espiritual entre el humano y su ambiente. Este, de cuño antiguo, nace tal vez cuando el Homo sapiens se descubre asimismo y supo del yo y de lo no-yo: cuando nació el Ser Humano. Primero fue el animismo, cuando el humano le concedía a cada elemento de la naturaleza un alma. Posteriormente, esta forma de ver a la naturaleza se convirtió en espiritualidad. El Confusionismo, el budismo y otros movimientos doctrinales y religiosos le permiten al humano acentuar su creencia espiritual sobre la naturaleza.
Rafael “Rach” Solana*
Recientemente, no hace más de cincuenta años, la iglesia católica retomó el sentido espiritual hacia la naturaleza y el deber ser ante la Crisis Ambiental.
La culminación de ese movimiento fue la encíclica Laudato si de Francisco. En lo que él llama Ecología Social, hace toda una reflexión del deber de todo cristiano en el cuidado del ambiente y la conservación de la naturaleza.
En esta encíclica, Francisco (el papa) retoma a Francisco de Asís (el santo) acerca del amor a la naturaleza. El papa rebelde y anticlerical (Cercas dixit) enfatiza en su Laudato sí que el progreso “no debe ser solo un crecimiento económico sin consideración por el bien común”. De esta consideración basa una ética del bien común que aborda la crisis ambiental y social del mundo del siglo XXI. La encíclica invita a todos a reflexionar sobre el uso de los recursos naturales y a actuar con responsabilidad hacia la Tierra y sus habitantes.
En resumen, la espiritualidad y los movimientos de los grupos ecologistas (y ambientalistas) están ligadas a la cultura. Son de base social más que científica, lo que no quiere decir que sean contrarias, son más bien complementarias.
EL AMBIENTE BAJO UNA VISIÓN DE LAS CIENCIAS SOCIALES:
A todo ello hay que sumar los importantes avances que se han desarrollado desde las ciencias sociales, jurídicas, la arquitectura y la filosofía. La antropología, la sociología, la psicología, el diseño urbano y la filosofía (relacional, por ejemplo), han desarrollado importantes contribuciones al debate de la relación humano/naturaleza y la Crisis Ambiental.
Entre estos pensadores destacan el sociólogo Bruno Latour y su movimiento del humanismo ambiental.
Este movimiento, de carácter ecocentrista, plantea la necesidad de observar al humano como parte de los
ecosistemas (de la naturaleza) y romper con la perspectiva que el Homo sapiens es la especie terminal y que la naturaleza está al servicio de las necesidades de ella.
Latour critica la visión moderna del dualismo entre naturaleza y sociedad, proponiendo que hay una red compleja de interacciones donde humanos, fauna (principalmente) y objetos tecnológicos interactúan en igualdad de condiciones.
Sugiere que la naturaleza no es un entorno pasivo, sino un actor político activo que debe ser considerado en la configuración de las instituciones y en la toma de decisiones sobre el ambiente.
La psicología ambiental, por su parte, estudia la relación entre el comportamiento del humano y la naturaleza. Considerado este enfoque de carácter interdisciplinario, combina conocimientos de psicología, sociología, arquitectura, urbanismo y otras disciplinas para com-
prender la relación bidireccional entre los seres humanos y su entorno. No considera al ambiente como un espacio neutral, sino como un contexto cargado de significados culturales, sociales y personales que afectan la conducta y, a su vez, son moldeados por las acciones humanas.
Por otra parte, en la antropología destaca Philippe Descola, quien señala que la distinción entre naturaleza y cultura no es una característica universal de todas las sociedades, sino una forma de pensar propia de la modernidad occidental.
Sostiene que la antropología ha asumido erróneamente que todas las culturas organizan el mundo a partir de esta separación, cuando en realidad muchas sociedades no establecen esa división. A partir de sus investigaciones entre los Achuar de la Amazonía, Descola mostró que animales, plantas y otros seres no huma-
nos son concebidos como sujetos con intencionalidad y capacidad de establecer relaciones sociales.
Esto significa que no existe una oposición tajante entre lo humano y lo no humano, sino una red de vínculos donde diferentes seres comparten cualidades que, desde la perspectiva occidental, suelen atribuirse exclusivamente a los sapiens o sus diferentes variedades culturales.
Propone que existen diversas ontologías como: el naturalismo, el animismo, el totemismo y el analogismo, que usa el humano para entender y relacionarse con lo no-humano.
Así, argumenta que la tarea de la antropología no solamente consiste en comparar culturas, sino en reconocer que existen múltiples maneras de concebir las relaciones entre humanos y no humanos.
Su planteamiento, al igual que la de Bruno Latour, cuestiona el dualismo occidental
y amplía el horizonte de la antropología hacia una comprensión más plural de los mundos sociales y naturales.
Las ciencias sociales dan una nueva visión sobre esa relación compleja entre lo humano y lo no humano, que es complementario de la Ecología, de los movimientos ecologistas (y ambientalistas) y la “espiritualidad” natural. También forman parte de la autoridad epistemológica en relación de lo humano con la naturaleza. Esos cuatro elementos: Ecología, Ciencias Sociales (y Filosofía), movimientos ambientalistas y espiritualidad, pueden agruparse en la búsqueda de soluciones a la actual Crisis Ambiental.
Una plataforma de unificar a esos grandes movimientos humanos es el pensamiento ecologizado (Edgar Morin) que analizaremos en la próxima entrega.
*Consultor ambiental rsolana@biig-consultores.com
A
Los IPO de un billón de dólares: cuando la riqueza deja de tener escala humana
Sociedad y Tecnología
Durante siglos medimos la riqueza con referencias humanas: cabezas de ganado, hectáreas de tierra, cofres que un hombre podía cargar. Ese ejercicio se rompió este año. El 12 de junio, SpaceX debutó en bolsa y superó los dos billones de dólares de valuación —un dos seguido de doce ceros—, convirtiendo a Elon Musk en la primera persona en la historia con un billón de dólares de patrimonio.
OpenAI y Anthropic van detrás con la misma meta declarada: un billón de dólares cada una en sus próximas salidas a bolsa. Entre las tres, la
cifra ronda los cuatro billones de dólares. Más del doble de toda la economía mexicana. Una cifra sin precedente.
La oferta pública inicial (IPO por sus siglas en inglés) de SpaceX ya es el más grande de la historia, por encima
del que tenía el récord: Saudi Aramco, con 1.7 billones de dólares en 2019. Alibaba (231 mil millones en 2014) y Facebook (104 mil millones en 2012) quedan muy atrás.
De hecho, sumando los nueve IPO más grandes de la historia antes de Aramco —Alibaba, SoftBank, NTT DoCoMo, Visa, AIA Group, ENEL, Facebook, General Motors e ICBC— apenas se llega a 687 mil millones de dólares: ni todos juntos alcanzan el billón de dólares que hoy es solo el punto de partida para SpaceX, OpenAI o Anthropic. Nunca antes tres empresas habían apuntado, al mismo tiempo, a una cifra tan descomunal.
LO QUE SIGNIFICA
PARA UN MEXICANO:
El salario promedio de un trabajador formal en México —671 pesos diarios, según el IMSS— equivale a unos 14 mil dólares al año. Para juntar, trabajando toda una vida, lo que valió SpaceX en su primer día como empresa pú-
ciones de estas empresas, no estamos exentos del riesgo. Las Afores mexicanas ya destinan 14% de su portafolio a acciones extranjeras, buscando la exposición tecnológica que no existe en el mercado nacional: el ahorro para el retiro de millones de mexicanos ya está apostado, en parte, a esta tendencia.
Mientras estas cifras dominan portadas financieras, las pequeñas y medianas empresas mexicanas —que generan alrededor de tres cuartas partes del empleo formal del país— compiten por el mismo capital global, cada vez más concentrado en un puñado de empresas.
blica, esa persona necesitaría 142 millones de años.
Con el salario mínimo, la cifra sube a más de 300 millones de años: si lo vemos hacia el pasado, antes de que existiera el primer dinosaurio sobre la Tierra.”.
Ni siquiera la fortuna más grande construida en México alcanza esa escala. Carlos Slim, con 129 mil millones de dólares tras décadas al frente de América Móvil, Grupo Carso e Inbursa, no llega ni a la décima parte de lo que valió SpaceX en una sola sesión bursátil.
Y si preferimos imaginarlo en el mapa: acomodados en línea, los billetes de mil pesos necesarios para sumar esos cuatro billones de dólares alcanzarían para cubrir 1.6 veces la carretera que une Tijuana con Cancún —4,364 kilómetros—. Es decir, cruzaríamos el país de punta a punta y todavía alcanzaría para regresar más de la mitad del camino.
EL RIESGO QUE NO ELEGIMOS:
Aunque no compremos ac-
El beneficio directo que reciben de este auge es mínimo: pocas usan la inteligencia artificial para fines productivos, y ninguna participa de la valorización bursátil que las hace crecer. El riesgo, en cambio, se comparte entre todos. Si la burbuja revienta, el crédito se encarece, la inversión extranjera se retrae y los primeros en resentirlo son, como siempre, los negocios sin colchón financiero.
Elon Musk controla 79% de los votos de SpaceX con apenas 42% del capital: suficiente para blindarse ante cualquier decisión que no le convenga. Los reguladores lo permitieron pese a las objeciones de legisladores estadounidenses. OpenAI y Anthropic, con estructuras igual de atípicas, se preparan para pedir lo mismo.
La pregunta, entonces, no es si estas empresas merecen valer lo que valen, eso lo decidirá el mercado.
La pregunta es si estamos dispuestos a normalizar una riqueza que ya no guarda proporción con nada conocido —ni con un salario, ni con la fortuna más grande del país, ni con nuestra economía— sin que nadie, empezando por quienes regulan estos mercados, se pregunte cuál es la utilidad de permitir acumular tanto dinero en manos de una sola persona.
*Cetys Universidad
Eduardo Durazo Watanabe*
CUANDO INCOMODAS A UN SISTEMA
Justicia y Familia
Hay momentos en la función jurisdiccional en los que una resolución no solo decide un caso, sino que revela la tensión entre dos formas de entender la justicia: la que se ha hecho siempre y la que apenas comienza a abrirse paso. Incomodar a un sistema no es un acto deliberado, no es una postura rebelde ni una búsqueda de protagonismo. Es, muchas veces, la consecuencia inevitable de aplicar la ley con un enfoque distinto: con perspectiva de género, con atención real a la infancia, con análisis del contexto de violencia y con una comprensión profunda del riesgo que enfrentan las víctimas.
cializada en violencia familiar, he asu mido que juzgar no puede limitarse a
resolver conflictos en abstracto. Implica mirar más allá del expediente, reconocer las dinámicas de poder, identificar los ciclos de violencia y actuar con la debida diligencia que estos casos exigen.
No es una opción, no es una postura personal. Es un mandato constitucional y convencional.
Sin embargo, ejercer esta forma de juzgar tiene un costo: incomoda.
Incomoda porque rompe inercias profundamente arraigadas. Durante años, el sistema toleró prácticas hoy claramente insuficientes: medidas de protección tardías, conciliaciones en contextos de violencia, decisiones que ignoraban el entorno real de los hechos y procesos prolongados que dejaban en el limbo la seguridad de mujeres, niñas y niños, incluso el derecho de muchos padres a ver a sus hijos.
Por eso es necesario decirlo con claridad: valorar con perspectiva de género no significa cumplir caprichos ni favorecer automáticamente a la mujer, implica analizar relaciones de poder, identificar desigualdades estructurales y tomar decisiones que protejan de forma efectiva a quien se encuentra en
hijos del padre como regla; es buscar el camino que garantice su desarrollo integral, libre de violencia, y construir un entorno familiar de paz y seguridad.
También incomoda porque deja al descubierto prácticas que durante años se normalizaron en el litigio.
Existen estrategias de defensa que se sostuvieron en la simulación, en versiones construidas sobre la mentira o en la dilación sistemática para evadir responsabilidades parentales, ya fuera por parte del padre o incluso de la madre. En un modelo distante, estas prácticas podían pasar inadvertidas.
Hoy, bajo un enfoque que privilegia la inmediación, la escucha activa y el análisis del contexto, esas estrategias se vuelven visibles, pierden eficacia, y ello genera resistencia en quienes construyeron su práctica profesional sobre esas formas de litigar.
Incomoda porque obliga a replantear el papel de todos los operadores jurídicos. Ya no basta con invocar la perspectiva de género; es necesario aplicarla de manera efectiva, incluso cuando ello implique negar beneficios procesales, imponer medidas restrictivas o cues-
No es extraño entonces que, ante decisiones firmes, surjan calificativos como “dureza”, “exceso”, “radicalismo” o incluso descalificaciones personales, pues es más fácil desacreditar a quien juzga que confrontar el contenido jurídico de la resolución.
Pero la pregunta es obligada: ¿qué significa realmente ser una jueza “dura”? ¿Es dureza proteger a quien enfrenta un riesgo real? ¿Es exceso negar beneficios cuando persiste un ciclo de violencia? ¿O es, más bien, cumplir con el deber?
La diferencia es sustancial. Nombrar como “dureza o exceso” lo que en realidad es cumplimiento del deber puede convertirse en una forma de presión para regresar a prácticas más cómodas, pero menos efectivas.
El reto no está solo en resolver conforme a derecho, sino en sostener ese criterio frente a la crítica, no desde la confrontación, sino desde la convicción. Porque juzgar con perspectiva de género no implica perder objetividad, sino ampliarla; significa incorporar elementos históricamente ignorados que resultan indispensables para comprender los hechos en su complejidad. Implica también escuchar, escuchar de verdad; a las mujeres que llegan con miedo, a las niñas y niños que muchas veces no encuentran palabras, a las historias que no encajan en estructuras rígidas, pero que evidencian situaciones de vulnerabilidad.
do perpetúan la desigualdad o el riesgo.
Incomodar a un sistema, entonces, no debería ser el objetivo, pero tampoco puede ser el motivo para retroceder. Cuando una forma distinta de juzgar genera resistencia, no necesariamente está equivocada; muchas veces está evidenciando aquello que durante años se normalizó y dejó de cuestionarse.
La transformación de la justicia no es inmediata. Se construye a partir de decisiones firmes, de criterios sostenidos y de la voluntad de no ceder ante la inercia.
Un juez no está llamado a agradar. Está llamado a decidir. Y decidir, en contextos de violencia, implica incomodar.
Porque la justicia que no incomoda al abuso, a la simulación y a la violencia, no es justicia: es tolerancia institucionalizada.
Por eso, un juez que se dobla ante la presión deja de ser contrapeso y se convierte en parte del problema.
Y esa es, precisamente, la línea que nunca debe cruzarse.
*Jueza especializada en violencia familiar contra las mujeres con enfoque en protección de la infancia miroslavatannya@gmail.com
Tannya Miroslava Arce González*
LA EXPULSIÓN DE LOS JESUITAS DE BAJA CALIFORNIA
En la parte central de México, durante los meses de junio y julio de 1767, a decir del Padre Juan Jacobo Baegert, las misiones jesuitas fueron asaltadas y los religiosos capturados como prisioneros por los Regimientos de Dragones, concebidos para reformar el ejército de la Nueva España y proteger sus fronteras septentrionales.
En el caso de la península de California, luego de dos intentos fallidos en julio y agosto, a causa de los vientos en contra, el primer gobernador del territorio peninsular, Gaspar de Portolá, quien viajaría con la orden expresa de expulsar a los jesuitas, partió el 19 octubre de 1767 desde
San Blas, aledaño a la actual bahía de Matanchén, en Nayarit, para arribar a San José del Cabo a mediados de di ciembre. No a Loreto, como deseaba, pues sería ahí su lugar de residencia.
Esa travesía final la tuvo que hacer por tierra, lo que sirvió para lograr se una imagen realista del territorio que venía a gobernar, de “la difícil geografía que enfrentaría la tropa y de la inconveniencia de los unifor mes” de los Dragones, nos dice María Luisa Rodríguez-Sala en Los gober nadores de las California, 1767-1804. Contribuciones a la expansión terri torial y del conocimiento (2003).
El mismo Baegert reconoce que Gaspar de Portolá y sus hombres en todo momento tuvieron un trato de respeto, cortesía y amabilidad hacia los jesuitas, y le creyeron cuando Por tolá decía, solemne, que le apenaba la comisión de la cual era portador.
Pero la cumplió de inmediato, y no sin inconvenientes, debido a que la administración del sistema de mi siones había estado en manos de los jesuitas durante años, y los francis canos que ocuparían su lugar no ha bían salido de San Blas. A partir del SÁBADO 11 de JULIO de 2026
Columna INAH BC
Jaime Vélez Storey*
En la península no hubo ni siquiera conatos de rebeldía, ni entre los jesuitas ni por parte de los indios; hubo escenas de tristeza y dolor: entre los indígenas que habían sido catequizados y dependían o recibían sustento de las misiones; entre buena parte de la población no indígena y, por supuesto, entre los propios religiosos.
Así, el 3 de febrero de 1868, nos dice Baegert, se despidieron de la Virgen de Loreto, “vestida de negro y de luto como si fuera Viernes de Dolores”, concluye.
Lo cierto es que ni los padres jesuitas pudieron dar una explicación sobre su expulsión porque no la tenían. De hecho, eran muy pocos los que sabían el por qué, y tuvieron que pasar muchos años para que poco a poco fueran superados los rumores y las teorías de conspiración, que no faltaron en este caso. Las más
sensacionalistas o simplonas.
A decir de Christopher Domínguez Michael, en su anteriormente citada Vida de Fray Servando, aquel año funesto para los jesuitas, el de 1767, hacia noviembre, unos 500 habían sido embarcados en Veracruz hacia el exilio.
De los que 100 no sobrevivieron la travesía (p. 58). Pero en el noroeste de México, en los actuales estados de Sinaloa, Sonora, Durango y la península de California, debido a la lejanía, lo desértico, serrano o escarpado de sus territorios, la expulsión resultó azarosa.
La compañía de Jesús fue declarada oficialmente “extinta” seis años después, en 1773, luego de que un total de cinco mil 46 jesuitas fueran expulsados del Imperio español, pero los del noroeste de la Nueva España, 50 individuos, fueron concentrados en un paraje costero ya cono -
cido como Guaymas, en condiciones infrahumanas, en donde pasaron meses y meses padeciendo calores y fríos extremos, hasta que los embarcaron como prisioneros peligrosos hacia San Blas, junto a Matanchén.
De ahí siguieron por senderos pantanosos de la costa, y luego por Guadalajara. Por último los condujeron hasta el puerto de Veracruz. De aquellos 50 misioneros, solo 30 llegaron con vida al puerto de Cadiz, España.
En su exhaustiva biografía sobre Fray Servando, Domínguez Michael se ha referido a la expulsión de los jesuitas como un verdadero golpe de Estado internacional en el que conspiraron las cortes católicas de Lisboa, Paris, Viena y Madrid, de cara a un papado débil “y sin la colaboración del Santo Oficio de la Inquisición” (p. 59).
No hubo proceso alguno
en su contra ni acusación, ni defensa, ni condena formal, explicita, con cargos de por medio. “La expulsión de los jesuitas, concertada, selectiva y secreta, fue la primera represión política de corte moderno, ejercida por una burocracia nueva y poderosa, que habiendo ganado una autonomía inédita, no optó, como durante la Reforma, por romper con Roma, sino que se planteó algo más ambicioso: subordinarla” (p. 60)
Buena parte de los jesuitas se establecieron en Bolonia y alguna otra ciudad de Italia; otros regresaron a sus países, en donde escribieron historias, memorias y tratados. Tan solo en el plano educativo la Nueva España perdió 22 colegios, 10 seminarios, 19 escuelas menores y 152 cátedras de la Compañía de Jesús.
*Antropólogo. Director del Centro INAH Baja California.
A partir del SÁBADO 11 de JULIO de 2026
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Educación y Contexto
quién voltea a ver al docente?
Esa fue la pre gunta que resonó en el recinto cuando participé en un panel de especialistas en educación. El tema central de la charla era voltear a ver al estudiante desde su otredad —desde su lugar, su contexto y su experiencia—; que quede claro que no tengo nada en contra de ese discurso, lo aplico en mi práctica docente.
natura; es decir, alrededor de siete de cada diez profesores universitarios del país sostienen su labor bajo esquemas de contratación sin estabilidad laboral plena.
ga pasión por esta noble profesión, la realidad es que las cuentas, los recibos, la alimentación, la renta o el pago de la casa no se cubren con esa motivación intrínseca.
espacios donde las condiciones no siempre son favorables.
Cada uno de ellos llega con sus propias situaciones familiares y socioeconómicas, condiciones físicas, problemas emocionales y, en ocasiones, abusos físicos y sexuales.
Sin duda, el panorama actual dista mucho de cómo se percibe al docente, lo que ha llevado a una desvalorización de la profesión, sin respeto por parte de algunas autoridades, algunos padres de familia y, en ocasiones, hasta de los propios estudiantes.
siendo la base estructural del sistema educativo mexicano. Significa también acercar los salarios docentes al promedio de los países de la OCDE, y diseñar los esquemas de formación continua y evaluación junto con los maestros, no solo para ellos.
Sin embargo, considero que, en cualquier nivel del sistema educativo, no podemos dejar de lado a quienes, con sueldos precarios, se encuentran en zonas rurales o viajan largas distancias para llegar a sus centros de trabajo. Tampoco a quienes, en escuelas privadas, ven renovado un contrato determinado, sin vacaciones ni prestaciones de seguridad social.
Ni al profesor universitario de tiempo completo, que además de impartir clases tiene que hacer gestión e investigación, ni al de asignatura, que sostiene la mayor parte de la carga académica de las universidades.
¿VOCACIÓN O SACRIFICIO?
De acuerdo con el diagnóstico de la Secretaría de Educación Pública (SEP) presentado en el Programa Nacional de Educación Superior 20262030, de los casi 470 mil docentes que imparten clases en instituciones de educación superior en México, apenas 106 mil cuentan con un contrato de tiempo completo, mientras que más de 332 mil trabajan por horas o por asig-
Detrás de esas cifras hay trayectorias concretas: colegas que integran su ingreso con clases en dos o tres instituciones, que no saben en julio si tendrán grupo en agosto y que rara vez cuentan con un cubículo, un equipo o el tiempo pagado para preparar sus cursos.
La intermitencia no es una excepción del sistema, sino el modo en que está organizado.
No se trata de un diagnóstico abstracto. En un estudio que realicé sobre egresados de Ciencias de la Educación en Baja California durante la pandemia, documenté que sus primeras remuneraciones oscilaban entre ocho mil y trece mil pesos mensuales y que la mayoría carecía de prestaciones de seguridad social; uno de los participantes comparaba su salario docente con el de un empleo en una maquiladora. En aquel panel comenté que no me parece sano romantizar la educación desde la perspectiva idealista en la que el docente vuelca todos sus esfuerzos y energías en el estudiante, cuando las condiciones no son las apropiadas. No es lo mismo vocación que sacrificio: por más que como docente uno ame o ten-
A esto se suma una desproporción que documenta la propia OCDE en su informe Panorama de la Educación (Education at a Glance) 2024: en México, cada docente atiende casi al doble de estudiantes que el promedio de los países miembros de la organización y, aun así, percibe un salario alrededor de una cuarta parte menor.
MÁS CREDENCIALES, LAS MISMAS CONDICIONES
A lo anterior se suma que las políticas educativas del país cambian de orientación con cada sexenio —de la Reforma Educativa de 2013 a la Nueva Escuela Mexicana y, ahora, al PRONES 2026-2030— y, aunque suelen construirse con consulta a rectores, gobiernos estatales y consejos como el de Coordinación de la Educación Superior, rara vez incorporan la voz de quienes están todos los días frente a un grupo.
Son justamente ellos quienes ven llegar a las escuelas, desde contextos muy distintos, a niñas, niños, adolescentes y jóvenes con deficiencias de aprendizaje y carencias en habilidades socioemocionales indispensables para coexistir en
A esto se suma que, de educación básica a superior, el profesorado enfrenta procesos sucesivos de evaluación, certificación y actualización —del Servicio Profesional Docente a los actuales esquemas de habilitación en educación superior— bajo la premisa de que la excelencia depende de acumular credenciales, sin que esto mejore sus condiciones laborales. Esta percepción no es solo un malestar individual: el Educobarómetro El profesorado en México 2023, elaborado por la Fundación SM y el Instituto de Investigación y Asesoramiento Educativo (IDEA) entre docentes de educación básica, encontró que 69% de ellos considera que en la enseñanza pública no cuenta con los recursos ni el apoyo necesarios para realizar su trabajo, y que cumplir con las exigencias administrativas figura entre los principales obstáculos de su labor cotidiana.
La paradoja es evidente: se le pide al docente que forme ciudadanos críticos y competentes mientras se le niega el tiempo, los medios y el reconocimiento para hacerlo.
¿QUÉ SIGNIFICA VOLTEAR
A VER AL DOCENTE?
Voltear a ver al docente no debería quedar en un gesto simbólico. Significa, primero, reconocer que la precariedad contractual —ya sea en escuelas privadas, en las zonas rurales o entre los profesores de asignatura— no puede seguir
Y significa, sobre todo, dejar de tratar la habilitación y la acumulación de credenciales como un fin en sí mismo: de poco sirve exigir más posgrados, más certificaciones y más productividad si no se ofrecen, en contraparte, contratos estables, salarios dignos y condiciones materiales para investigar y enseñar.
Cuando el profesor o la profesora sea visto como un ser humano que dedica su vida entera a cambiar las de otros, en pro de una mejor sociedad, y se le brinden las condiciones materiales para ejercer esa vocación sin sacrificarla, estaremos más cerca de la educación de calidad y excelencia que tanto se promete.
FUENTES CONSULTADAS
SEP. Programa Nacional de Educación Superior 20262030 (Diario Oficial de la Federación, 14 de abril de 2026). https://www.dof.gob.mx/nota_ detalle.php?codigo=5784738&fecha=14/04/2026
OCDE. Education at a Glance 2024: OECD Indicators (10 de septiembre de 2024). https://www.oecd.org/en/publications/education-at-a-glance-2024_c00cad36-en.html
Fundación SM e Instituto de Investigación y Asesoramiento Educativo (IDEA). Educobarómetro: El profesorado en México 2023. https:// oes.fundacion-sm.org/investigacion-del-oes/el-profesorado-en-mexico-2023/
Nota: Artículo de opinión y divulgación científica elaborado con datos públicos de fuentes oficiales. Texto inédito de producción propia.
*Profesor-Investigador de la UABC
Dr. Iván de Jesús Contreras Espinoza*
LAS MUJERES EN EL FUTBOL CAMBIAMOS LA NARRATIVA
EMILIA MARTÍNEZ Agencia Reforma
Khalida y sus compañeras no ha bían siquiera jugado jersey de Afganistán y escuchar el him no nacional ser reproducido para ellas como representantes de su país era por sí solo un motivo de celebración. “Para nosotras, como la primera selección nacional femenina, fue hacer historia... mantenernos firmes contra todo pro nóstico –demostrando el poder de la convicción femenina, de la sororidad, de la comunidad y de la unión por un propósito mayor– fue una victoria en sí misma”, comenta Khalida Popal.
“Llorábamos y éramos felices porque era un momento de júbilo: estábamos plantando cara a todas las adversida des, a todos los estereotipos y a quienes no creían en nosotras”.
Con apenas 20 años, Khalida fundó la primera selección nacional de futbol femenil en Afganistán. Si bien ya las mu jeres lo jugaban de manera informal, no existía un equipo que representara ofi cialmente al país. Durante los años pos teriores al régimen talibán, jugar futbol seguía siendo una práctica profunda mente estigmatizada para las mujeres.
Fue en agosto de 2007 cuando esa selección se estrenó en un partido al participar como equipo invitado en el Campeonato Nacional Femenil de Pakistán, pero fue en diciembre de 2010 cuando tuvo su primer encuentro oficial reconocido por la FIFA.
Meses después, sin embargo, Khalida se vio forzada a huir de Afganistán. Su defensa del futbol femenino y de los derechos de las mujeres llegó a incomodar tanto que comenzó a recibir amenazas de muerte. Tras viajar a India se estableció finalmente en Dinamarca, en calidad de refugiada, donde fundó Girl Power, una asociación sin ánimo de lucro que ha cambiado la vida de niñas y mujeres de comunidades marginadas a través del deporte.
“Lo único que quería hacer era cambiar la narrativa y demostrar –como parte del verdadero espíritu del futbol–que podemos ser una fuerza positiva. Podemos generar un impacto positivo en la sociedad, en los refugiados, en los solicitantes de asilo y en las perso-
“Mi labor es no sólo inspirar a las mujeres, sino también a los hombres para que creen oportunidades para sus hijas, para sus esposas, para sus madres, y para sus comunidades”.
retribuir a la comunidad”, señala al hablar sobre los retos de ser una persona migrante que frecuentemente es catalogada como criminal e invasora.
“El futbol puede convertirse en una herramienta de sanación, y eso es lo que amo”, agrega.
Aunque reconoce que el mundo del deporte sigue siendo dominado por los hombres, Khalida presume también los avances logrados para las mujeres. Hoy hay padres que se le acercan para agradecerle cómo le cambió la vida a sus hijas.
“Hay algunos padres que me dicen: ‘Quiero que mi hija sea como tú’”, comparte. “Mi labor es no sólo inspirar a las mujeres, sino también a los hombres para que creen oportunidades para sus hijas, para sus esposas, para sus madres, y para sus comunidades”.
Khalida ha notado también este cambio en México. Recuerda, por ejemplo,
cuando asistió a un partido de la Liga de Futbol Femenil. “Veía a padres llevando a sus hijas de la mano, corriendo para no perderse el partido, y a niños con los jerseys dirigiéndose al partido de futbol femenil. Eso ya supone un cambio; está sucediendo. Es un proceso lento, pero veremos más”, destaca.
“Los niños ya están diciendo: ‘Quiero ser como ella’. Y eso es, en cierto modo, lo que estamos logrando nosotras, las mujeres en el futbol: cambiar la narrativa”.
DETRÁS DE LA CAMISETA
En el marco del Mundial de Futbol del que México es sede, Khalida visitó el País para impartir una clase magistral y clínicas comunitarias de futbol en albergues para personas refugiadas y migrantes, junto con la organización Más Sueños.
Para la activista, la situación que enfrentan muchas mujeres en México no es tan distinta de la que viven mujeres desplazadas o afganas.
“La violencia doméstica y la violencia de género son problemas enormes en esta cultura y en este país; asimismo, hay personas desplazadas que viven en calidad de solicitantes de asilo”, resalta. México, agrega Khalida, debe aprovechar la euforia del Mundial para mirar también aquello que suele quedar fuera de la celebración.
“Ahora mismo los ojos del mundo están puestos en México... y lo que está sucediendo con la selección nacional masculina es un momento de gran orgullo en el que México celebra el sentimiento y la unidad de ser mexicano;se ponen la camiseta”, dice sonriente.
“Pero la oscura realidad detrás de esa camiseta también incluye las elevadas tasas de violencia de género y feminicidios en México, así como el desplazamiento forzado provocado por dicha violencia y la enorme comunidad de solicitantes de asilo –más de 70 mil personas– que han buscado refugio en el país; una situación que a menudo permanece invisible y que afecta a muchos grupos vulnerables”.
Ante ello, Khalida señala que es momento para que México y la comunidad asuman la responsabilidad de hablar seriamente sobre las causas subyacentes, y preguntarnos cómo, cuando la Copa del Mundo haya ter-
minado, nos uniremos como nación para combatir la violencia de género y la delincuencia asociada a ella.
“La delincuencia ha provocado desplazamientos, y esos desplazamientos generan, a su vez, más problemas. Son situaciones que requieren un compromiso a largo plazo, y eso es lo que llena de orgullo a una nación: no un simple partido ni un único torneo”, expone.
SER UN FACTOR DE CAMBIO
De acuerdo con Khalida, los principales desafíos que enfrentan las mujeres y las niñas en situación de desplazamiento o como refugiadas para reclamar los espacios públicos a través del deporte son la falta de confianza y de inversión, así como barreras culturales y sociales que dictan que el lugar de la mujer está en la cocina.
También, dice, influyen la violencia doméstica y los problemas de seguridad, y la falta de recursos para que las niñas sientan que pertenecen al ámbito deportivo y tengan acceso a igualdad de oportunidades.
“Lamentablemente, en el mundo del futbol y en el mundo del deporte la cultura está tan dominada por los hombres que las organizaciones lideradas por mujeres tienen que luchar mucho para conseguir dinero, para obtener un poco de atención, un poco de recursos”, expone.
“Es un entorno muy masculino y se atacan entre sí, y las mujeres que intentan cruzar esa barrera para conseguir atención es muy difícil”.
Cuando Khalida era refugiada, no veía a mujeres refugiadas impartiendo clínicas de futbol en los centros de acogida. Hoy, se da cuenta de lo importante que es tener referentes. Esa es la razón detrás de Girl Power, la cual ya logró expandirse a otros países de Europa y ahora a México gracias a la organización Más Sueños.
“Es significativo ver a alguien que proviene de tu propia comunidad y saber que esa persona –ella– también fue refugiada. Espero que mi historia pueda inspirar a las personas, no sólo a quienes comparten mi origen o a otros refugiados, sino a cualquier mujer o niña que enfrente algún tipo de desafío en la sociedad; que vean mi historia como una fuente de inspiración, que se atrevan a soñar, a seguir adelante y a decir: ‘Puedo cambiar la narrativa; yo seré quien impulse el cambio’”, declara. Hablar de sus traumas no es fácil, reconoce. Aun así, está dispuesta a hacerlo una y otra vez, porque ya no quiere que ésta sea sólo su historia, sino la de 100 o mil mujeres que hoy no tienen el privilegio de sostener el micrófono.
A partir del
El Valor de la Vida
Si de dignidad se tra ta, no debería haber persona más aprecia da que la que, sin importar quienes somos, o qué profe sión practicamos, venga a re coger todos nuestros desper dicios y basura acumulada.
Así es, me refiero a aquellos que por circunstancias dadas en el rol de la vida les tocó servirnos con esta actividad.
La dignidad es el valor in trínseco e inalienable que posee todo ser humano por el simple hecho de existir, lo que lo hace merecedor de respeto, consideración y protección. No depende de condiciones sociales, raza, edad o sexo, y es la base fun damental de los Derechos Humanos.
PARA COMPRENDERLA
MEJOR, SE DIVIDE EN DIMENSIONES CLAVE:
1. Dignidad ontológica o intrínseca. Es el valor funda mental que poseemos desde el nacimiento hasta la muer te. Nos convierte en sujetos de derechos y no en objetos o cosas. Por su naturaleza, esta dignidad nunca se pierde ni puede ser arrebatada.
las palabras ya que en forma tan explícita describen el significado de prácticamente todo lo que nos rodea.
LOS BOTES DE BASURA
2. Dignidad moral. Se refiere al comportamiento ético, la honradez y la integridad de una persona. En este sentido, se dice que alguien actúa con dignidad cuando se comporta de manera respetuosa, honesta y coherente con sus valores.
3. Dignidad adquirida. Es el reconocimiento social, el prestigio o el rango que una persona obtiene a través de sus méritos, logros o el ejercicio de ciertas responsabilidades.
Me asombra el significado que se les ha dado al uso de
Personas con un alto grado de análisis, cultura, conocimientos y sentido común que vienen a enseñarnos lo que se quiere decir y describir con respecto a todo lo que existe en nuestro entorno.
Depende de nosotros el que le demos la importancia correcta de acuerdo con su significado.
La contraposición se genera en el momento en el que éste se demerita por, principalmente, cuestiones de soberbia, egoísmo, ira, envidia y otros conceptos in-
dignos del ser humano que vienen a afectar la presencia de un congénere.
Ciertamente sólo porque existimos como tales merecemos todo el respeto como se señala en el primer punto, dignidad oncológica o intrínseca, mas, cuántos de nosotros denigramos a personas que según nuestra apreciación ni siquiera merecen el adjetivo como tales.
Con respecto al segundo punto, dignidad moral, en este caso de nueva cuenta entra en juego la misma dignidad en cuanto al albedrío que poseemos para hacer lo correcto e incorrecto. Esto nos viene a señalar el que si somos verdaderamente dignos.
Con el tercer punto, dignidad adquirida, salta a la vista lo loable del acto que se ejecutó por medio de cual despierta nuestra admiración y respeto.
Aquí es donde deseo hacer énfasis en lo que encabeza el título de esta nota: Los recolectores de basura.
Ya partí de los conceptos humanitarios que describen a una persona. Ahora, quiero que nos preguntemos y respondamos con sinceridad nuestra forma de clasificar a aquellos seres humanos que periódicamente recogen nuestra basura.
Personas que no existiendo otra manera, en principio, de poder subsistir en medio de
una sociedad (o debería decir suciedad) deben optar antes de caer en otras formas ilegales de ganarse el pan diario, así como el de sus familias, de recoger con un muy duro dejo de tristeza e impotencia incluso nuestros desechos orgánicos. Recuerdo el comentario de una dura e insensible persona que refiriéndose al recolector de basura como un individuo voraz y sucio que gana más que muchos de nosotros por las gratificaciones extras por parte de las personas que apreciamos el sucio y duro trabajo, el cual nosotros ni de casualidad haríamos. Y es que somos muy dignos ¿verdad?
Juan Rudametkin
Sé de otra persona que circulando por las calles de la ciudad, al encontrarse con el camión recolector de basura, lo intercepta, se baja y les extiende un billete de 500.00 agradeciéndoles por su inapreciable trabajo. Oh, dignidad adquirida.
Debemos dar muchas gracias a Dios, quienes crean en él, porque no tenemos que meter las manos y las narices en los desperdicios de los otros, mucho menos clasificarlos. Somos afortunados.
Como comentario: ¿Saben ustedes amigos míos que existen personas viviendo en los basureros de las grandes ciudades como lo es Tijuana que jamás han salido de su forma de vida en medio de la basura y que no conocen su propia ciudad? ¿Que habitan en medio de las ratas que llegan a quitarles el alimento diario que logran conseguir?
HONOR A QUIEN HONOR MERECE, LOS RECOLECTORES DE BASURA
No hablando de sucia política, sino de la actitud de un ex gobernador de Baja California que me dejó perplejo y ya hace varios años, Ernesto Ruffo Appel, por cierto conocido mío, que haciendo campaña, y yo al sacar la basura de mi casa y dársela al recolector de basura, me impresiono grandemente al ver que el propio Ernesto, con su overol protector toma las bolsas y las deposita en el contenedor.
Casi chillo. Lo felicito pues sin importar el que haya sido una estrategia para ganar votos, el ensuciarse las manos y todo el cuerpo con nuestra basura se gana el atributo de la bien llamada dignidad adquirida. ¡Claro que voté por el! Jaja.
Amigos míos, de nueva cuenta acudo al libro de la sabiduría, y no son los Proverbios de Salomón, sino la palabra de Dios cuando dice: Y tú, no tengas mayor concepto de ti mismo, sino el que debes que tener, sino que pienses con cordura, conforme a la medida de fe. Romanos 12:3.
¡Jijos! Que bien nos conoce Dios, ¿Verdad?
Cuántos de nosotros deberíamos convertirnos en recolectores de basura para así ganarnos el derecho de ser considerados como verdaderos y dignos seres humanos.
Bien nos caería una gran dosis de experiencia en este ámbito para darnos cuenta de nuestra realidad.
Así dice la Biblia en Apocalipsis 3:17: Porque dices: Soy rico, me he enriquecido y de nada tengo necesidad; y no sabes que eres un miserable y digno de lástima, y pobre, ciego y desnudo.
La siguiente vez que por casualidad, ya que te escondes para no darle propina, y hoy no pluralizo porque yo no lo hago, oigas el grito o la bocina del que recoge tu basura, sal y felicítalo por tan difícil y duro trabajo y dale muchas gracias por llevarse tu basura, ¿y por qué no? Dile: ¡Que Dios te bendiga, amigo!
Parque Revolución
La Turicata NICOLAS BUILLARD
NCedillo
Los miércoles de 2 a 5 pm Palabra de Dios y alabanza A partir
icolas Hilliard fue el gran maestro del retrato en miniatura de la Inglaterra isabelina y jacobea, cuya obra definió la imagen visual de toda una época. Sus delicadas pinturas, conservadoras en técnica pero llenas de frescura y encanto, capturaron la esencia de la corte de Isabel I y Jacobo I, convirtiéndolo en el retratista más influyente de finales del siglo XVI.
CONTEXTO HISTÓRICO Y FORMACIÓN:
• Nacimiento: Exeter, hacia 1547.
• Formación inicial: Aprendió como orfebre con Robert Brandon, joyero de la reina, entre 1562 y 1569.
• Influencia francesa: Viajó a Francia en 1576, donde entró en contacto con artistas como Germain Pilon y con círculos literarios vinculados a Ronsard. Este viaje amplió su visión artística, aunque mantuvo un estilo conservador frente a las innovaciones europeas.
CARACTERÍSTICAS DE SU OBRA:
• Retratos en miniatura: Su especialidad fueron pequeñas pinturas ovaladas sobre pergamino, de apenas unos centímetros, destinadas a ser portadas como joyas o recuerdos íntimos.
• Retratos sobre tabla: También realizó obras de mayor formato, como los célebres retratos de Isabel I conocidos como el “Pelican Portrait” y el “Phoenix Portrait”.
• Estilo: Conservador en técnica, con uso limitado de sombras y perspectiva, pero con gran atención al detalle en vestimenta, joyas y rasgos faciales.
• Simbolismo: Sus retratos de la reina Isabel I transmitían mensajes políticos y alegóricos, reforzando la imagen de la monarca como figura casi divina.
OBRAS DESTACADAS:
• Autorretrato (1577):Una de las pocas ocasiones en que se representó a sí mismo.
• Retrato de Isabel I (Pelican Portrait, 1575): La reina aparece con un pelícano en el pecho, símbolo de sacrificio y maternidad.
• Retrato de Sir Francis Drake (1581):
• Retrato de George Clifford, conde de Cumberland (1590): Combina la representación del poder militar con la elegancia cortesana.
LEGADO ARTÍSTICO:
Figura central de la era isabelina: Su obra se considera el reflejo visual del mundo de Shakespeare, con un microcosmos delicado y refinado.
• Influencia en discípulos : Su alumno más destacado fue Isaac Oliver, quien continuó la tradición del retrato en miniatura.
• Duración de su carrera: Más de 45 años de actividad, aunque con dificultades económicas constantes.
• Impacto cultural: Sus retratos definieron la estética cortesana inglesa y se convirtieron en símbolos de identidad nacional frente a las corrientes artísticas europeas.
CONCLUSIÓN:
La obra de Nicolas Hilliard no solo es un testimonio artístico, sino también político y cultural. Sus miniaturas, con su precisión y encanto, capturaron la esencia de una corte que buscaba proyectar poder y sofisticación. Aunque técnicamente conservador, su arte sigue siendo valorado por la frescura y el simbolismo que transmiten, consolidándolo como el pintor más representativo de la Inglaterra isabelina.
Con notas de Wikipedia.
José Carrillo
A partir del SÁBADO 11 de JULIO de 2026
Sierra de Juárez: 14 de julio, el aniversario
Crónicas Rurales
Hay pueblos que no desaparecen aunque sus casas se caigan, aunque sus caminos se borren con las lluvias o aunque las nuevas generaciones ya no sepan señalar con precisión dónde estuvo la primera escuela, el aserradero, la tienda, la casa de tal familia o aquel corral donde se juntaba el ganado.
Hay pueblos que siguen vivos porque alguien los recuerda, porque alguien vuelve, porque alguien pronuncia sus nombres antiguos como si encendiera una lámpara en medio del monte.
Eso ocurre con Arroyo del Sauz, antiguo asentamiento del ejido Sierra de Juárez, en la sierra del mismo nombre, dentro del municipio de Ensenada.
Para muchos podría parecer apenas un paraje serrano, un punto perdido entre caminos de tierra, pinos, encinos, chaparrales, arroyos temporales y memorias dispersas.
Pero para quienes nacieron ahí, para quienes fueron criados entre sus casas, corrales, veredas y fiestas comunitarias, Arroyo del Sauz es mucho más que un sitio geográfico: es el origen humano de una comunidad agraria.
El ejido Sierra de Juárez tiene una historia profunda. Su nacimiento jurídico se remonta a la Resolución Presidencial Agraria de 10 de junio de 1942, mediante la cual se dotó al núcleo con una extensa superficie de tierra en beneficio de campesinos de la región.
Sin embargo, en la vida agraria hay una diferencia importante entre la resolución escrita y la entrega material de la tierra. El decreto reconoce; la ejecución entrega. El papel ordena; la posesión funda.
Por eso, para la memoria comunitaria,
el 14 de julio de 1942 tiene un significado especial: ese día se ejecutó la resolución presidencial y el territorio comenzó a convertirse realmente en ejido.
Desde entonces, el 14 de julio no debe verse solamente como una fecha protocolaria. Es, en sentido estricto, la fecha viva del ejido Sierra de Juárez. Es el día en que la tierra dejó de ser una aspiración para convertirse en espacio común, en pertenencia, en trabajo, en responsabilidad y en destino compartido.
Ese día nació, no solamente un núcleo agrario, sino una comunidad campesina enclavada en una de las regiones más representativas de Baja California.
En aquel territorio amplio, áspero y generoso a la vez, se fue formando una vida propia.
La economía giró durante años en torno al aprovechamiento forestal, la ganadería, los oficios rurales y la convivencia entre familias que hicieron de la sierra su casa.
No era una vida fácil. La distancia, el clima, los caminos complicados, la falta de servicios y las condiciones del monte exigían temple, trabajo y resistencia. Pero precisamente ahí se fue forjando el
Se habla de un sitio donde la tierra ejidal no era un concepto jurídico distante, sino una realidad diaria: el monte, el arroyo, el solar, el corral, la parcela, el camino, el ganado, la leña, la escuela, la asamblea y la palabra empeñada.
Con el tiempo, como ha ocurrido con otros asentamientos rurales de Baja California, Arroyo del Sauz comenzó a transformarse. Algunas familias emigraron hacia Ensenada, Mexicali, Tijuana, Rosarito o incluso Estados Unidos.
Otras se movieron a Puerta Trampa, Ojos Negros u otros puntos de la región. La economía serrana cambió. La actividad forestal disminuyó. La ganadería enfrentó sequías, restricciones y nuevos desafíos.
Los jóvenes buscaron estudios, empleo o caminos distintos. Así, poco a poco, aquel núcleo urbano original fue quedando más en la memoria que en la ocupación cotidiana.
carácter serrano de sus habitantes.
Arroyo del Sauz ocupó un lugar central en esa historia. Fue zona urbana original, punto de reunión, referencia de pertenencia y escenario de la vida cotidiana.
Ahí estuvieron las primeras casas, las familias, los niños, los mayores, las reuniones, los caminos, las historias contadas al calor de la cocina y los días largos marcados por el trabajo.
También estuvo presente la actividad del aserradero, que dio movimiento económico y social a la zona. Por eso algunos todavía lo recuerdan también como Aserradero Viejo, nombre que por sí solo evoca una época en que el sonido de la madera, los animales, los camiones, las herramientas y las voces de los trabajadores formaba parte del paisaje.
Cuando se habla de Arroyo del Sauz, no se habla únicamente de ruinas, de casas abandonadas o de un asentamiento que fue perdiendo población con el paso del tiempo.
Se habla de un antiguo poblado que llegó a concentrar decenas de familias, de una comunidad que tuvo vida, trabajo, fiestas, duelos, nacimientos, amistades y conflictos.
Pero sería injusto decir que desapareció. Arroyo del Sauz no desapareció del todo porque sigue habitando en la memoria de quienes lo vivieron. Sigue presente en las conversaciones familiares, en los apellidos, en las fotografías guardadas, en las historias de los abuelos, en las fiestas del ejido, en las visitas al antiguo asentamiento y en ese sentimiento difícil de explicar que tienen quienes regresan al lugar donde nacieron.
La historia del ejido Sierra de Juárez también forma parte de un proceso más amplio de transformación territorial en la región. En Baja California existen otros ejemplos de centros de población que tuvieron momentos de auge y después se reconfiguraron o disminuyeron: Real del Castillo, antigua capital del Partido Norte de Baja California; Rosa de Castilla; La Olivia; y otros pequeños asentamientos rurales que fueron parte del entramado social, económico y productivo de la sierra y de los valles interiores. En todos esos casos, la memoria local resulta indispensable para entender lo que los documentos oficiales no siempre alcanzan a contar.
Porque una cosa es la historia agraria escrita en resoluciones presidenciales, planos, actas de posesión y expedientes del Registro Agrario Nacional; y otra, igualmente importante, es la historia vivida por las familias. La primera nos dice cuándo se dotó la tierra, cuántas hectáreas se entregaron y bajo qué régimen jurídico quedó constituido el núcleo.
Reynaldo Magaña*
A partir del SÁBADO 11 de JULIO de
La segunda nos dice quiénes abrieron caminos, quiénes criaron ganado, quiénes levantaron casas, quiénes fueron maestros, quiénes tocaron música en las fiestas, quiénes organizaron las celebraciones del aniversario y quiénes sostuvieron la vida comunitaria cuando todo era más difícil.
Por eso, al recordar el aniversario del ejido Sierra de Juárez cada 14 de julio, es necesario mirar hacia Arroyo del Sauz. Ahí está una de sus raíces más hondas. No basta celebrar la existencia del ejido como entidad agraria; hay que honrar también el lugar donde esa existencia tomó forma humana.
La tierra se vuelve comunidad cuando alguien la habita, la trabaja, la nombra y la defiende. En ese sentido, Arroyo del Sauz fue mucho más que una zona urbana original: fue el corazón inicial de una memoria colectiva. Hoy, cuando se habla del ejido Sierra de Juárez, suelen mencionarse su enorme extensión, su cercanía con la Laguna Hanson, su relación con el Parque Nacional Constitución de 1857, sus áreas forestales, sus paisajes serranos, su importancia ambiental y su ubicación estratégica en el municipio de Ensenada.
Todo eso es cierto y forma parte de su identidad. Pero junto a esa dimensión territorial y ambiental debe colocarse la dimensión histórica y humana: la de los antiguos pobladores, la de las familias campesinas, la de los vaqueros, madereros, mujeres rurales, niños de escuela, ejidatarios, posesionarios y avecindados que dieron vida a la comunidad.
La Sierra de Juárez no es solamente una región de montañas. Es una región de memoria. Sus caminos guardan huellas de caballos, camiones madereros, arreos de ganado y pasos familiares.
Sus arroyos, conservan nombres que dicen más que muchos documentos. Sus antiguos asentamientos son testimonio de una forma de vida que marcó a generaciones enteras.
Por eso, Arroyo del Sauz merece ser recordado, documentado y contado.
Merece fotografías, testimonios, entrevistas, recorridos, crónicas, archivos familiares y que sus nombres no se pierdan.
Merece que las nuevas generaciones sepan que antes de los mapas digitales, antes de los caminos modernos y antes de la dispersión poblacional, ahí hubo un pueblo; y que ese pueblo fue parte fundamental del nacimiento del ejido Sierra de Juárez. Y sobre todo, debe decirse con claridad: mientras alguien recuerde Arroyo del Sauz, mientras alguien vuelva a nombrarlo, mientras una familia conserve una fotografía, una anécdota o una historia de aquel antiguo asentamiento, el origen del ejido Sierra de Juárez seguirá vivo.
Hay lugares que no necesitan estar llenos de gente para seguir habitados. Algunos, como Arroyo del Sauz, siguen habitados por la memoria.
*El autor es consejero regional de la crónica de Ensenada
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XV DOMINGO
TIEMPO ORDINARIO.
CICLO A
“Dichosos ustedes, porque sus ojos ven y sus oídos oyen”. (MT 13, 1-23)
Día del Señor
El Evangelio de hoy, San Mateo nos presenta la parábola del sembrador y la semilla como una invitación a reflexionar sobre la importancia y el significado de la Palabra de Dios en nuestra vida.
La Palabra de Dios no producirá fruto en nosotros, si hacemos oídos sordos, o si la oímos, pero no la escuchamos, ni la hacemos nuestra, ni la meditamos, ni la guardamos en nuestro corazón.
¿Qué representa y qué son los diferentes terrenos en los cuales cae la Palabra de Dios, su semilla?
Jesucristo es el Sembrador que siembra su Palabra, siembra su Gracia, siembra su Amor. ¿Y nosotros, cómo lo recibimos? ¿Qué terreno somos para la siembra de la Palabra del Señor?
Salió el sembrador a sembrar y, encontró a gente como nosotros. Y por eso, nosotros, somos campo y sembradores a la vez.
Desde el día de nuestro Bautismo, el Señor, puso en nosotros la semilla de la fe. Luego, con el paso de los años, fue depositando, una y otra vez, semillas de su amor, de su Eucaristía, del Sacramento de la Reconciliación.
El sembrador sigue mirando y saliendo a sus campos. El Señor, sigue observando a los creyentes, sigue esperando de nosotros.
La Palabra, la semilla, sólo puede actuar como tal cuan-
do es sembrada en el corazón de las personas. ¿Cómo es sembrada? Normalmente a través de la lectura, o de la escucha, o de la meditación.
La Palabra de Dios que oímos y escuchamos frecuentemente, ¿produce en nosotros frutos? ¿Produce el ciento, o el sesenta o el treinta por ciento? No se trata sólo de escuchar, o de rezar vocalmente, o de leer de vez en cuando el evangelio, o de llevar una vida más o menos cristiana.
El sembrador sigue mirando y saliendo a sus campos. El Señor, sigue observando a los creyentes y sigue esperando.
¿Qué fruto tenemos que dar? Cada uno debe dar conforme a sus cualidades y a sus fuerzas. Dios premia el esfuerzo y la voluntad, no el éxito conseguido. ¿Qué clase de tierra eres? ¿Estás dispuesto a colaborar con Dios para “cavar” el terreno y dar fruto?
Cuando Jesús explica la parábola a sus discípulos en privado, lo que hace es ayudarlos a tomar conciencia de su camino de fe y el de la gente, porque para poder anunciar el Reino, antes tienen que dejar que la Palabra tenga raíces
sólidas en el corazón. Con lo cual, tendrán que aprender a respetar el tiempo en el cual la semilla de la Palabra absorba el potencial de vida que tiene la tierra buena, que es cada uno de ellos.
Un cristianismo de convicción es el signo de credibilidad de acogida, apropiación y fructificación de la Palabra de Dios en el corazón humano.
El evangelio de hoy nos lleva a preguntarnos ¿qué tipo de campo soy en este momento para la siembra que Dios está haciendo en mí? ¿Cómo se manifiesta mi interés por las cosas de Dios en mi vida diaria, de modo que cuando Dios aparezca en mi vida, entienda que Dios está tocando a mi puerta? ¿Soy de los que se entusiasma por un momento en los asuntos de Dios, pero soy incapaz de perseverar en el cultivo de mi vida espiritual? ¿Escucho y entiendo la voz y el querer de Dios? ¿busco más la aprobación que viene de los hombres que la gloria que viene de Dios? ¿Soy de los que escuchan la voz de Dios, desea comprenderla mejor y llevarla a la práctica sabiendo que cualquier fruto que produzca es obra de Dios?
Sólo la mala tierra, la cerrazón del hombre, puede hacer infecunda tan buena semilla. Sólo nosotros con nuestro egoísmo y con nuestra ambición podemos apagar el resplandor divino en nuestros corazones, que tan excelente siembra no se quede infecunda. Dios es el que da el creci- miento, Él puede hacer posible lo imposible: que esta nuestra tierra muerta dé frutos de vida eterna.
Que Dios Todopoderoso, los bendiga hoy, acompañe y proteja siempre.
*Presbítero cpomah@yahoo.com
Carlos Poma Henostroza*
TIEMPO PARA RECREAR
Una Mirada Hacia la Infancia
Frente al mar observo a un niño correr descalzo sobre la arena.
Su padre lo persigue entre risas y, cuando ambos llegan a la orilla, una ola los sorprende y terminan completamente empapados.
Mientras tanto, la madre los observa a cierta distancia y sonríe al admirar la escena. Los días de exámenes y las prisas quedaron atrás. Las vacaciones de verano llegaron como un respiro para miles de familias.
Para los niños y niñas, el tiempo para recrear representa un respiro, un espacio de libertad y descanso.
Para los adultos es desacelerar un poco el paso de la vida cotidiana.
rompe con la rutina.
Siempre es importante planear y administrar recursos para hacer cosas divertidas y que estén dentro de las posibilidades sin exigirnos demasiado.
Durante el ciclo escolar los niños cumplen con ciertos horarios, se enfrentan a evaluaciones, a aprendizajes cada vez más complejos, a retos y procesos propios de la convivencia grupal.
Por eso, el descanso no debe verse como un premio, sino como una necesidad para recuperar el equilibrio.
Son diversos los estudios sobre salud mental infantil que muestran cómo los menores requieren disminuir el estrés para mantener el bienestar emocional. Qué mejor que hacerlo en familia y favorecer actividades de convivencia social.
Existe la idea equivocada de que, si los niños dejan de acudir a la escuela, están perdiendo el tiempo. Sin embargo, el juego ha demostrado ampliamente favorecer el desarrollo integral del menor, siempre que implique movimiento, creatividad e interacción con el entorno, y no únicamente el uso de dispositivos electrónicos.
Reducir la exposición a las pantallas en el periodo vacacional no sig-
tener en cuenta la edad, madurez y etapa de desarrollo.
Aunque la tecnología puede entretener, no sustituye lo vivencial, el contacto con la naturaleza y las experiencias, que desarrollan un sinfín de habilidades, en especial durante los primeros años de vida.
Considero que la infancia actual enfrenta un riesgo importante debido al uso excesivo del ciberespacio.
Es increíble ver cómo, en una misma sala, padres e hijos permanecen juntos físicamente, pero separados emocionalmente por un teléfono celular.
Los menores necesitan correr, ensuciarse, aburrirse, inventar juegos, conversar y descubrir el mundo a través de sus sentidos.
Hay varias alternativas, como los cursos de verano, en donde los menores pueden participar en muchas actividades diferentes. Permiten que descubran nuevas habilidades mediante el deporte, el arte, la ciencia o las actividades al aire libre.
Si bien lo importante es no saturar, los menores necesitan de tiempo libre para descansar y relajarse al igual que los adultos.
Estadísticamente es bien sabido que durante este periodo aumentan los riesgos de sufrir accidentes en playas, albercas y espacios naturales. Basta un instante para que una salida familiar se transforme en una experiencia de miedo, angustia o incluso tragedia.
Hay familias que salen de casa con entusiasmo y regresan profundamente afectadas porque un accidente cambió el rumbo del día.
constante de un adulto es indispensable, incluso cuando los niños sepan nadar o andar en bicicleta. Enseñar a reconocer los riesgos sin generar miedo es necesario para desarrollar la cultura del autocuidado.
De igual manera, es importante protegerlos de la exposición prolongada al sol, mantener hidratación constante y procurar espacios de sombra, especialmente durante las horas de mayor intensidad solar.
No todas las familias tienen la posibilidad de salir fuera de la ciudad, y eso no significa que las vacaciones sean menos valiosas.
Un desayuno preparado entre chicos y grandes, una tarde comiendo palomitas en el jardín, visitar un parque cercano, organizar una noche de película o jugar algún juego de mesa, pueden convertirse en momentos invaluables.
El tiempo compartido sigue siendo el lenguaje más poderoso del amor.
Con el paso del tiempo, seguramente esos niños ya crecidos recordarán quién les enseñó a nadar, quién los llevaba por un helado, quién los llevó a ver el atardecer y fomentó actividades sencillas y divertidas.
Tal vez ese sea el verdadero valor y sentido de unas buenas vacaciones.
El tiempo pasa volando, bien dicen, y las vacaciones llegarán a su fin; las experiencias que construimos en los días transcurridos pueden perdurar en la memoria durante toda la vida.
*Psicóloga con posgrado en Psicoterapia de niños. laurabelpad@gmail.com laurabeltran.com.mx