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LA SE RG PT E D IE M RA ICI BR TU ÓN E ITO 2 No 02 .15 6 1
Hugo Toscano / El Vigía
La contribución de Ensenada al desarrollo de la música clásica en Baja California SANTOS COTA, P. 3
Pudo haber sido mi hija TANNYA MIROSLAVA ARCE GONZÁLEZ, P. 6
Inteligencia híbrida: cuando la tecnología comienza a transformar nuestras costumbres KARLA RUIZ, P. 13
Adultos mayores y salud mental DALIA GUTIÉRREZ /AGENCIA REFORMA, P. 14
El Cearte y una “mordida” a la manzana 8 GERARDO ORTEGA
P. 8
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DIRECCIÓN
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Cearte: 19 años de espera y defensa
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l conflicto por la reducción del terreno asignado al Centro Estatal de las Artes (Cearte) Ensenada no puede analizarse como una simple disputa por 4 mil 588 metros cuadrados, sino que representa un nuevo capítulo de una historia que comenzó hace 19 años, cuando se construyó la primera etapa de un proyecto que, hasta ahora, permanece inconcluso. Desde entonces, la segunda etapa del Cearte ha quedado pendiente. Los gobiernos estatales anteriores y el actual no han asignado los recursos necesarios para completar la infraestructura originalmente contemplada, pese a que la comunidad artística ha señalado durante años la necesidad de contar con más aulas, talleres y espacios para fortalecer la formación y difusión cultural. Mario Elizondo lo recordó durante la manifestación realizada el miércoles: “La vocación de este espacio es cultural y nos faltan las aulas y talleres, lo que sí se tiene en otros centros estatales de la entidad. No hemos crecido no porque no queramos, no nos han mandado los recursos para hacerlo”. Por eso resulta contradictorio que, después de 19 años de esperar inversiones para ampliar el Cearte, ahora sí
aparezca una decisión oficial para disponer de una parte de su terreno con el propósito de construir instalaciones para el Poder Judicial de Baja California. La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda sostiene que Justicia y Cultura “son igual de importantes” y que la reducción no afectará los proyectos culturales; su argumento parte de que el terreno pertenece al Gobierno del Estado y de que la ubicación céntrica facilitará el acceso de los justiciables. Sin embargo, para la comunidad cultural el problema no termina en la superficie que permanecerá disponible, porque el proyecto original contemplaba un crecimiento que no se ha concretado y, en el área que ahora se pretende utilizar para los juzgados, estaba proyectada la construcción de un teatro. Además, la defensa del Cearte tampoco es nueva. Hace aproximadamente una década, la comunidad cultural de Ensenada ya se movilizó para impedir que parte de ese mismo espacio fuera utilizada para construir el pretendido Museo de las Carreras Fuera de Camino; aquella oposición logró que el proyecto no se concretara en el predio del Cearte. Tal experiencia demuestra que el patrimonio cultural
de Ensenada no ha sido defendido únicamente desde los escritorios oficiales, pues ha sido la propia comunidad artística la que, en distintos momentos, ha tenido que levantar la voz para preservar un espacio cuya vocación fue definida desde su origen. Ahora Alfonso Arámbula Robles, reconocido artista plástico y promotor cultural, reclama: “Necesitamos alguien que realmente defienda al Cearte”. La comunidad artística no se opone a que se construyan nuevos juzgados, su demanda es que se busque otro terreno y que se respete el proyecto cultural del Cearte. El Gobierno del Estado todavía puede revisar la decisión. Si la Justicia y la Cultura son igual de importantes, ninguna debería tener que avanzar mediante el sacrificio de la otra. Después de 19 años de esperar la segunda etapa, lo menos que merece Ensenada es que el terreno destinado al Cearte conserve su vocación y que, en lugar de reducirlo, se concrete de una vez la infraestructura cultural que permanece pendiente. La comunidad ya defendió una vez ese patrimonio y hoy vuelve a hacerlo. La diferencia es que ahora no sólo exige impedir otro proyecto en el predio; reclama que, después de casi dos décadas, el Estado cumpla con el proyecto cultural que prometió.
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La contribución de Ensenada al desarrollo de la música clásica en Baja California Columna Invitada SANTOS COTA* Ensenada, B. C.
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a historia de la música de соnсiertо en Ensenada ha sido fundamental para el desarrollo cultural de Baja Califоrnia. Desde haсe varias déсadas la сiudad ha sido esсenariо de esfuerzоs individuales y соleсtivоs que han heсhо pоsible la enseñanza, la práсtiсa y la difusión de la músiсa сlásiсa. Ensenada ha formado intérpretes, agrupaсiоnes e instituсiоnes que han impaсtadо el desarrоllо musiсal en tоdо el estadо. Un pilar fundamental de esta histоria es el trabajо de lоs primerоs maestrоs dediсadоs a la fоrmaсión musiсal. Entre ellоs destaсa Susanо Rоsas que durante 30 añоs impartió сlases de pianо a variоs ensenadenses y les оfreсió un primer LA CONTRIBUCIÓN DE ENSENADA AL DESARROLLO DE LA MÚSICA CLÁSICA EN BAJA CALIFORNIA. La histоria de la músiсa de соnсiertо en Ensenada ha sidо fundamental para el desarrоllо сultural de Baja Califоrnia Desde haсe varias déсadas la сiudad ha sidо esсenariо de esfuerzоs individuales y соleсtivоs que han heсhо pоsible la enseñanza, la práсtiсa y la difusión de la músiсa сlásiсa. Ensenada ha formado intérpretes, agrupaсiоnes e instituсiоnes que han impaсtadо el desarrоllо musiсal en tоdо el estadо. Un pilar fundamental de esta histоria es el trabajо de lоs primerоs maestrоs dediсadоs a la fоrmaсión musiсal. Entre ellоs destaсa Susanо Rоsas que durante 30 añоs impartió сlases de pianо a variоs ensenadenses y les оfreсió un primer aсerсamientо al estudiо fоrmal de la músiсa. Unо de sus alumnоs Aureliо León Ptaniсk tuvо una impоrtante trayeсtоria соmо соnсertista y enseñó en la Esсuela Naсiоnal de Músiсa de la UNAM. En lоs añоs 70 el maestrо Jesús Véliz estimuló el gustо pоr la músiсa de соnсiertо mediante transсripсiоnes de оbras de Baсh, Händel y Chaikоvski que tосaba la estudiantina del Cоlegiо Méxiсо.
Estоs esfuerzоs muestran que el desarrоllо de la músiсa сlásiсa en la сiudad nо dependió al prinсipiо de instituсiоnes espeсializadas sinо de la iniсiativa de maestrоs empeñadоs en aсerсar el repertоriо de соnсiertо a lоs estudiantes y a la соmunidad. Muy importante fue la fundación de Prо Música por Juan Eсheverría en 1984. La asосiaсión ha tenido un papel muy aсtivо en la vida musical de la ciudad. Diо оrigen al Cоrо Prо Músiсa, que ha mantenidо una trayeсtоria соntinua durante más de 40 añоs y presentadо оbras соmо el Réquiem de Brahms о el Magnificat de Baсh. Durante unos años el соrо fue dirigidо pоr Ignaсiо Clapés, reсоnосidо tenоr mexiсanо. La impоrtanсia de Prо Músiсa ha idо más allá de lо соral; la asосiaсión estableсió una esсuela de fоrmaсión musiсal y lоgró la fоrmaсión de la Orquesta de Baja Califоrnia que iniсió sus aсtividades en Ensenada entre 1991 y 1992 bajо la direссión de Eduardо Garсía Barriоs. Este lоgrо tuvo un especial valor соleсtivо ya que lоs músiсоs сuandо llegaron fuerоn hоspedadоs en сasas partiсulares. Cuandо la оrquesta trasladó su sede a Tijuana Prо Músiсa siguió impulsandо la vida musiсal lосal mediante la Camerata Ensenada de Tоdо Santos соn la que mantuvо las tempоradas de соnсiertоs. Esto demuestra que aún сuandо las instituсiоnes сambian de sede el impul-
sо de una соmunidad permaneсe y da lugar a nuevоs prоyeсtоs. Muсhоs de lоs соnсiertоs se llevaban a сabо en el Centrо Cultural Santо Tоmás que bajо la gestión de Hugо D’Aсоsta tuvо en aquellоs añоs una gran apertura haсia las artes. Otrо aсоnteсimientо deсisivо fue la сreaсión del Centrо de Estudiоs Musiсales (CEM) fundadо pоr el Maestrо Félix Mоra en 1987 e integradо un añо después a la Universidad Autónоma de Baja Califоrnia durante la gestión de Natalia Badan en extensión universitaria. El CEM refrendó el vínсulо de lоs músicos de la OBC соn Ensenada que estuvierоn dispuestоs a venir a enseñar semanalmente. Así se соnvirtió en un semillerо fundamental de buenоs intérpretes ensenadenses соmо el viоlinista Luis Ángel Salazar - Aсtual соnсertinо de la OBC- о Katy Ruelas, viоlista reсоnосida a nivel naсiоnal entre оtrоs. Asimismo, la оrquesta del CEM (OCEM)оriginó tоdо el mоvimientо de оrquestas juveniles en el estadо. El prосesо de instituсiоnalizaсión de la enseñanza musiсal alсanzó un nuevо hitо en 2003 соn la сreaсión de la Liсenсiatura en Músiсa de la UABC, desarrоllada a partir del trabajо del CEM bajо la gestión e influenсia de Ernestо Rоsas. Esta liсenсiatura оfreсió pоr primera vez eduсaсión musiсal prоfesiоnal a nivel estatal; algunоs de sus egresadоs
tосan en diferentes оrquestas naсiоnales. Cоmо ejemplо está el оbоísta Carlоs Rоsas, miembro de la Orquesta Sinfóniсa Naсiоnal. La Liсenсiatura en Músiсa en Ensenada ha tenidо diversas fоrmaсiоnes оrquestales que han dirigidо Ernestо Rоsas, Luis Salazar y el desapareсidо Ara Ghukiasan. Ha sidо sede de aсtividades y festivales relevantes en partiсular el Festival de Músiсa y Musiсоlоgía de Álvarо Díaz que durante variоs añоs reunió a intérpretes de talla internaсiоnal y el Univesitariо de Músiсa de Cámara aún vigente. Aсtualmente, aparte de infinidad de aсademias de enseñanza musiсal privada Ensenada сuenta соn agrupaсiоnes оrquestales y de сámara соmо la Ghukasian String Orсhestra, la Orquesta del Puertо y la Orquesta de Cámara Ensenada Antiqua. Estas agrupaсiоnes sоstienen su aсtividad de соnсiertоs pese a las difiсultades de trámites, permisоs y falta de espaсiоs adeсuadоs: el prоpiо Centrо Estatal de las Artes es, de heсhо, el úniсо inmueble de este tipо en el estadо que nunсa llegó a соnсluirse. Esta reseña muestra que el desarrоllо de la músiсa сlásiсa en Ensenada nо es prоduсtо de un sоlоprоyeсtо о una sоla instituсión sinо la suma de esfuerzоs sоstenidоs durante déсadas: maestrоs que fоrmarоn estudiantes, asосiaсiоnes que оrganizarоn соnсiertоs y mantuvierоn viva la aсtividad musiсal, y al final una universidad que соnsоlidó la fоrmaсión prоfesiоnal. Entender éstо, es reсоnосer a lоs que partiсiparоn en este prосesо. Esta histоria mereсe dосumentarse y darse a соnосer a las nuevas generaсiоnes. La músiсa de соnсiertо en Ensenada debe ser apreсiada, estimulada y prоtegida, nо sоlamente pоr quienes fоrman parte del ámbitо musiсal sinо pоr la sосiedad en su соnjuntо. Es un legadо que fоrma parte de la histоria сultural de Baja Califоrnia y que plantea haсia el futurо la respоnsabilidad de соnосerlо para pоder соnservarlо y seguir desarrоllándоlо. *Pianista y compositor ensenadense
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EL COYOTE Y ALBERTO Reflexiones de un Abuelo Rafael “Rach” Solana*
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o hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio”. Esa es la oración donde Albert Camus abre el debate sobre el absurdo en su obra “El mito de Sísifo”; el cual fue escrito en el año de 1942, en plena segunda guerra mundial. En el pensamiento del existencialista esta afirmación no representa más que una mera provocación o una postura estética subversiva. Es la pregunta más honesta que un ser humano puede hacerse cuando se enfrenta a la sensación de que la vida carece de sentido: que es un absurdo. Sin embargo, para Camus el suicidio es una tentación com-
prensible, pero no una solución. Y no solamente el suicidio físico, sino también el filosófico al sugerir que existe una tendencia de algunos pensadores a escapar del absurdo inventando consuelos metafísicos o religiosos. O más aún, en nuestra vida moderna, inventado escapes momentáneos dentro de un sistema de mercado para evadir una realidad. Evadir las circunstancias negativas a través de una pantalla televisiva, en soledad a través de los juegos del azar o “leer” libros de autoayuda, son parte de ese suicidio filosófico. Y a todo ello, tendríamos que añadir la Felicidad Química que nos brinda la vida moderna, como diría Harari. Este rechazo al absurdo nos lo han presentado desde nuestros primeros pasos por este mundo, al menos en mi generación. Y esta postura filosófica contra el absurdo fue ampliamente personificada por un coyote (Canis latrans) persiguiendo a su más deseado placer, que es el de paladear a un escurridizo y veloz correcaminos (Geococcyx californianus). Nunca lo logra, pero en ese intento es feliz. El coyote es un
personaje ficticio para la imaginación infantil, pero que de igual forma deleitaba también a los adultos que tenían todavía el espíritu abierto y se pregunta ¿Cuál es el significado de la vida y el absurdo? Afortunadamente hoy este personaje hoy es nuevamente retomado en un largometraje presentado en diversas salas de cine y que muchos de mi ciudad hemos vuelto a disfrutar, en grupos compuestos de miembros de diferentes edades; en mi caso fui con mi nieto y la madre de este, aprovechando que me rescataron de mi soledad, dado que mi esposa estaba de “viaje de chicas”. La película en sí es una obra paladeable en toda su extensión existencialista. El coyote, para ser feliz, requiere deleitarse de pensar en comida mientras corre, salta o vuela en persecución de esa veloz ave: el correcaminos. Pero para que ese placer suceda el coyote tiene la certeza que debe morir o al menos arriesgar su vida, debe ser el pago por el intento de atrapar a su presa. Recuerdo que en la serie de televisión con la que nos deleitábamos los de mí generación, el resultado de ese intento era
siempre un fracaso: no comía y además seguía vivo. Incluso en esa célebre caricatura (que así llamábamos a eses tipo de programa televisivo en aquella época) la canción con que empezaba decía a la letra: “… y en todos sus intentos a de fallar, pero si sigue con sus tontas trampas se va a matar”. ¿El coyote era un hambriento estúpido o un genio incomprendido por su propio autor y por el público que se reía de sus fallas? En lo particular pienso que no era ni lo uno ni lo otro. Era nada más ni nada menos el reflejo de Sísifo empujando la roca cuesta arriba para saber que al final del día esa roca iría nuevamente hacia el desfiladero, rodando hacia abajo. Para algunos un absurdo, para Sísifo y el coyote el precio que tenían que pagar por retar a los dioses: una forma de combatir el absurdo y eso ya valía la pena. Es retar al posible y la más probable decisión que pueda tomar un ser humano coherente con la comodidad: suicidarse. El correcaminos representa la vida. Pasa rápido frente al ser humano. Se muestra vigoroso y con bellos colores. Sin embargo, el humano no es capaz de alcanzarla nunca, prefiere el absurdo. Desde que el Homo sapiens se declaró diferente a lo natural se enfrentó al ambiente, empezó a inventar artilugios para sobrellevar el absurdo. Cambió la simetría por lo kitsch. ACME representa ese kitsch de la vida del humano moderno. Al principio no era tan diferente y el ser humano se conformaba con dominar su entorno para satisfacer sus requerimientos de vida. Posteriormente en su mente imperiosa, ambicionó y arrebato a aquel objeto del deseo. Hoy muchos humanos confunden la lealtad con el sacrificio inútil y producimos más guerras que acompañamos de una palabra engañosa: la paz. Sin embargo, la paz sería un absurdo sino hubiera guerra. La paz tal vez también sea un producto del absurdo: la guerra.
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La vida y la muerte en la naturaleza es una pareja que baila el misterioso danzón llamado “vida”. En todos los órdenes y niveles donde se manifieste un sistema abierto, complejo y adaptativo, que sintetizamos con la palabra vida, son escenarios de ese intenso baile. En los ecosistemas, en los cuerpos de cada individuo de cualquier miembro de la biodiversidad – incluyendo al humano – o en una diminuta célula o microbio, se produce esa danza de la vida y la muerte. Para que haya vida debe manifestarse también la muerte. Los árboles viejos de un bosque deben dar espacio para que los jóvenes árboles capten la luz y puedan desplegar sus frondas. Por ello también en el bosque debe producirse incendios, que además de eliminar a aquellos que por su edad ya no serán más frondosos, permiten muchas veces germinar a las semillas envueltas en su duro cascarón. Para que la piel humana permanezca sana deberá renovar sus propias células, matando algunas y permitiendo la proliferación de otras desde el interior del cuerpo. Todo ello es el precio
que se debe pagar el Sísifo natural para su propia existencia. La vida de cualquier ser humano es el reflejo de esa danza. Caminamos cuesta arriba empujando una enorme roca y cuyo sentido es llegar a la cumbre, para después, queramos o no, la piedra ruede hacia abajo. En ese trayecto donde desgastamos nuestros propios cuerpos también experimentamos placer; entendemos, al menos por un instante, el sentido de la vida. Gozamos ese empuje por ser exactamente eso: un desgaste de energía, traducida en fuerza de tracción. Somos felices empujando, hasta el máximo dolor. Dostoyevski, autor ruso de grandes obras literarias como “Crimen y Castigo”, argumentaba que Cristóbal Colón era feliz, pero no cuando llegó a tierras desconocidas por los europeos en ese 1492, sino sólo por hacer ese viaje hacia lo desconocido. Era feliz navegando en la búsqueda de un propósito, al igual que el coyote queriendo atrapar al objeto del deseo: el correcaminos. Esto basado en lo que cuentan los biógrafos de Colón que al regresar a esa Europa que
despertaba de un largo letargo, su triunfo se convirtió en aquella piedra rodante, que después de alcanzar la cúspide se desplomo al vacío. Colón después de poner su rodilla en el suelo de lo que ahora llamamos América, sufrió una serie de degradaciones por otros seres humanos y por la corona española; fue llevado al calabozo y finalmente falleció mucho tiempo después en el olvido. Nuestras vidas son como las de Sísifo, Colón o el coyote, y se repite de circunstancia en circunstancia. Tal vez la empezamos a sentir cuando alcanzamos nuestra independencia y libertad. Tal vez por ello, los sapiens no entendemos que es por eso por lo que luchamos. La primera fase de un Homo sapiens común pasa en un cesto de porteadores que son nuestros padres o nuestros tutores. En su caso los estados o aquellas entidades encargadas de la conducción de los países. Alguien nos saca adelante: los padres, un estado moderno u otro tipo de organización de humanos. Por ejemplo, en los sistemas de países occidentales, que es el único que conozco, esa
canasta de los porteadores se concibe como el núcleo familiar (que hay que decir que es de diversas formas, pero esa es otra discusión que pudiera ser sujeta a otro debate). En otras sociedades, que en occidente llamamos “primitivas” o de los “pueblos originarios” (por ejemplo, como el pueblo Cucapá del Alto Golfo de California) es toda la comunidad la que se hace responsable de llevar a cuestas a esos inexperimentados jóvenes humanos. Y en el extremo, solo por excepción, otra fauna se ha hecho cargo de un joven humano. Este fue el caso de un humano que supuestamente fue criado dentro de una manada de lobos, según nos contaron en algunos noticieros y que recientemente falleció en algún lugar de España. Este comportamiento de llevar a cuestas la vida de aquellos seres humanos es compartido por otros miembros de la biodiversidad y está inscrito en nuestro código genético, en nuestra expresión epigenética, pero también en nuestro aprendizaje individual y en el código social. Finalmente, cuando llegamos a la fase adulta de nuestra existencia, nuestros porteadores serán incapaces de seguir llevándonos a cuestas y, sobre todo, no podrá detener nuestra caída hacia las faldas de la montaña. Allí nos enfrentamos al absurdo. Allí mismo deberemos tomar nuestras propias decisiones, ante esa roca y la montaña o, en su defecto, suicidarnos para caer de rodillas implorando que un ser vivo o alguna entidad ficticia nos guíe hacia el absurdo. Y así como la decisión del coyote, de Cristóbal Colón o de Sísifo, la vida tiene sentido si existe voluntad de alcanzarla – aunque sabrás que nunca lo harás -. Gozaremos de esa acción emprendida, aunque nunca lo logremos, pero sabremos que seremos felices. La felicidad es una acción no un objeto. *Consultor ambiental rsolana@biig-consultores.com
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PUDO HABER SIDO MI HIJA Justicia y Familia
Tannya Miroslava Arce González*
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o dejo de impactarme, hace unos días escuché, una vez más, una historia de violencia familiar. Una de esas historias que, aunque quienes trabajamos en esto hemos escuchado muchas veces, no dejan de doler. Una joven comenzó a sufrir violencia desde los 16 años, vivía con su pareja, cinco años mayor que ella, en casa de los padres de él, él la golpeaba constantemente. Y ellos lo sabían, estaban ahí. Guardaron silencio, lo ocultaron, lo permitieron y de alguna forma lo justificaron. No le permitieron acercarse a sus propios padres. Después llegaron las hijas y la violencia continuó, incluso escalo. También llegó la adicción de él y, de alguna manera, también fue permitida. Hasta que ella habló, decidió alzar la voz; entonces esa historia llegó frente a mí. Vi al agresor negar la violencia, vi a sus padres negar lo que durante años estuvo frente a ellos. Puedo entender el dolor de unos padres al ver a su hijo enfrentar las consecuencias de sus actos, puedo entender que quieran protegerlo, que quieran reconocer que él no pudo haber hecho aquello que se le atribuye. Pero hay una pregunta que no puedo dejar de hacerme:
¿Qué habría pasado si esa joven hubiera sido su hija? Porque si hubiera sido su hija, probablemente habrían querido protegerla, habrían querido sacarla de ahí, habrían llamado a sus padres, habrían exigido que alguien hiciera algo. Entonces, ¿en qué momento dejamos de ver a la hija de alguien más como una hija que también merece protección? ¿En qué momento aprendimos a tolerar, a justificar, a normalizar? ¿En qué momento vimos la violencia y decidimos voltear hacia otro lado? Porque la violencia no siempre ocurre en la oscuridad, a veces ocurre en una casa llena de personas, frente a los padres, frente a los hermanos, frente a quienes escuchan un golpe, ven una lesión, escuchan un grito y prefieren pensar que no es asunto suyo. Pero hay algo más que me impactó profundamente de esta historia. Ella fue valiente al hablar, al romper años de silencio, al ponerle un límite a una violencia que había comenzado cuando apenas tenía 16 años. Y, sin embargo, hoy se pregunta si hizo lo correcto, porque siente culpa, tiene miedo, duda. Se enfrenta a la complejidad de sacar adelante a sus hijas, a las cargas económicas, a las responsabilidades que antes compartía, a las presiones sociales y a las opiniones de quienes quizá nunca vivieron lo que ella vivió. Y en medio de todo eso se pregunta: ¿Qué era mejor: callar o alzar la voz? Qué doloroso que una mujer que tuvo el valor de defender su vida pueda llegar
a cuestionarse si hizo mal en hacerlo, porque hablar no siempre trae alivio inmediato. A veces trae miedo, dificultades económicas, señalamientos, incertidumbre, incluso aparece la nostalgia de aquella vida que, aunque violenta, era la vida que conocía. Pero no, no era mejor callar, aunque hoy sea difícil, aunque tenga miedo, aunque haya días en los que no sepa cómo va a salir adelante. No era mejor callar, porque sus hijas necesitaban algo más que una madre que las protegiera, necesitaba un ejemplo, y ese ejemplo fue el que ella les dio. Algún día quizá sus hijas no recuerden las audiencias, las medidas de protección, las dificultades económicas o todos los días difíciles que su madre tuvo que enfrentar. Pero espero que recuerden algo mucho más importante: Que su madre sufrió violencia y decidió no heredársela. Que tuvo miedo y, aun así, habló, que dudó y, aun así, siguió adelante, que pudo haber permanecido en silencio, pero eligió enseñarles con su propia vida que la violencia no tenía que convertirse en el destino de ninguna de ellas. Porque ella no solamente se
salvó a sí misma, también las salvó a ellas de crecer creyendo que amar significa soportar. Les enseñó que una mujer puede tener miedo y ser valiente al mismo tiempo, que pedir ayuda no es debilidad, que irse no es fracasar, que alzar la voz no destruye una familia. A veces, alzar la voz es precisamente la manera de salvarla; no importa cómo sea esa mujer, no importa si nos cae bien o mal, no importa si tomó buenas o malas decisiones, o si alguien piensa que pudo haber hecho las cosas de otra manera. Nada justifica que alguien la golpee, nada. Y tampoco hay justificación para que una niña tenga que crecer viendo cómo se golpea a su madre. Por eso, como jueza especializada en violencia familiar contra las mujeres, aun después de escuchar tantas historias, no dejo de preguntarme cómo podemos llegar hasta ese punto. ¿Cómo podemos permitir? ¿Cómo podemos tolerar? ¿Cómo podemos normalizar? Y quizá una de las formas más profundas de prevenir la violencia no sea solamente enseñar a nuestras hijas a re-
conocerla. También tenemos que enseñar a nuestros hijos a no ejercerla y a nosotros, como sociedad, a no permitirla. Un padre no debería necesitar imaginar que esa mujer es su hija para sentir que debe protegerla. Debería bastarle saber que es una persona. Una mujer, una madre, la hija de alguien. Alguien que merece vivir sin miedo. Hoy vuelvo a pensar en aquella joven, y pienso que quizá algún día ellas podrán mirar hacia atrás y comprender algo que hoy su madre todavía no alcanza a ver completamente, que aquel día en que decidió hablar no solamente cambió su propia historia. También cambió la historia de sus hijas. Porque pudo haberles enseñado a soportar, pudo haberles enseñado a callar, haberles enseñado que así son las relaciones, que así es el amor, que así se vive. Pero eligió otra cosa, eligió romper el círculo, quizá algún día sus hijas puedan decir: “Mi mamá sufrió violencia. Tuvo miedo. Dudó. Pero fue valiente. Se salvó y nos salvó de ese círculo.” Y quizá ese sea uno de los actos de amor más grandes que una madre puede hacer por sus hijas. Por eso, cuando me pregunto en qué momento nos perdimos, pienso que quizá la respuesta está precisamente ahí donde comienza el silencio. En el momento en que vemos la violencia y decidimos voltear hacia otro lado. Porque el día que dejemos de hacerlo, el día que entendamos que la hija de alguien más también merece nuestra protección, quizá muchas historias no tengan que terminar frente a un juez. Y entonces vuelvo a pensar: Pudo haber sido mi hija. Pudo haber sido tu hija. *Jueza especializada en violencia familiar contra las mujeres con enfoque en protección de la infancia.
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¿LA INCLUSIÓN SE DA EN LAS ESCUELAS? Una Mirada Hacia la Infancia
Laura Beltrán Padilla*
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ace unos días recibí la llamada de una madre que acababa de obtener la valoración psicológica de su hijo. En su voz no solo había preocupación; se le notaba esa mezcla de frustración y agotamiento que muchas familias conocen bien. Es una mujer soltera, cabeza de hogar, que, como tantas otras, debe hacer cuentas detalladas antes de asumir cualquier gasto. Su hijo tiene necesidades educativas específicas por autismo moderado. Su anhelo es el de cualquier mamá o papá: que su hijo vaya a la escuela, aprenda, juegue y crez-
ca en un entorno con otros. Sin embargo, al buscar inscribirlo, la respuesta del plantel fue tajante: para recibirlo, debía contratar y llevar a una “maestra sombra” o asistente personal. La inquietud inicial se convirtió en angustia. Lo sentí claramente al otro lado del teléfono. Ella no tenía los recursos para pagar un sueldo semanal de forma permanente. Abrumada, llegó a pensar que lo “mejor” sería no mandarlo a clases este ciclo escolar por no poder costear ese apoyo. Me dice: “¡Imagínese! Encima de trabajar, intentar salir adelante, ver por el sustento de mi hijo, sus terapias y medicamentos ¿Tengo que iniciar un proceso legal para que me lo acepten?” Esta situación nos demuestra que el problema no es únicamente económico. Nos plantea una pregunta incómoda, pero necesaria como sociedad: ¿Incluir significa solo abrirle la puerta de la escuela a un niño, o transformar la escuela para que pueda responder a lo que ese niño necesita? ¿De
quién es la responsabilidad? En México, el derecho es claro: el Artículo 3º Constitucional y la Ley General de Educación garantizan una educación inclusiva y gratuita, obligando a las instituciones educativas a realizar los ajustes razonables requeridos. En este marco, condicionar el acceso o la permanencia de un estudiante a que su familia contrate una “maestra sombra” o asistente puede constituir una práctica discriminatoria cuando traslada a la familia la responsabilidad de proporcionar los apoyos y ajustes razonables que corresponden a la institución educativa. El propio Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) ha reiterado que esta exigencia constituye un acto directo de discriminación. Sin embargo, la realidad económica ahoga cualquier precepto legal. En la práctica, el gobierno no cubre ni asume presupuestalmente la contratación de este personal en la mayoría de los planteles. Aunque existen apoyos públicos como la Pensión del Bienestar para las Personas con Discapacidad (que otorga un monto bimestral), este ingreso representa un apoyo económico, pero no posibilita cubrir un salario laboral de carácter semanal. En nuestro país, contratar una maestra sombra o asistente capacitado implica un costo de entre $1,500 y $3,000 pesos semanales (alcanzando entre $6,000 y $12,000 pesos mensuales, según la intensidad horaria y la especialización). Es decir, lo que un programa de apoyo otorga para dos meses no alcanza ni para fi-
nanciar una sola semana de acompañamiento privado en el aula. Aceptar la matrícula no es suficiente para hablar de inclusión. En Baja California, la legislación local y los lineamientos de la Secretaría de Educación señalan que las escuelas deben proveer los apoyos necesarios para el aprendizaje. Estar incluido no es ocupar una silla en el salón; es tener la oportunidad real de aprender, convivir y desarrollarse con dignidad. El problema surge cuando la falta de recursos dentro del sistema convierte los apoyos en un chantaje o filtro de admisión: “Sí entra, pero si ustedes traen a su asistente”. En 2024, el CONAPRED intervino ante un colegio que le exigió a una madre contratar una maestra sombra para su hijo con TDAH y, el día que la asistente se enfermó, le pidieron a la mamá recoger al niño. El caso culminó en una conciliación con disculpa por escrito, dejando al descubierto una práctica cotidiana que vulnera derechos fundamentales. Si miramos nuestro contexto fronterizo, el contraste es evidente. En Estados Unidos, bajo la ley federal IDEA, los apoyos que el equipo del IEP determine necesarios para que un estudiante reciba una educación pública apropiada y gratuita deben proporcionarse sin costo para la familia; estos pueden incluir apoyo de personal especializado.
Lo mismo ocurre en otros países de la región: en Chile, el Programa de Integración Escolar (PIE) asigna recursos públicos directamente a las escuelas prohibiendo cobros a las familias; mientras que en Argentina la Ley 24.901 obliga a cubrir la figura del acompañante terapéutico en el aula. En nuestro entorno, lamentablemente, la historia suele ser otra. Detrás del diagnóstico hay familias que ya asumen valoraciones, terapias, consultas, uniformes y materiales, para luego toparse con la exigencia de financiar un sueldo extra dentro de la escuela. Así, la inclusión se distorsiona hasta parecer un privilegio exclusivo para quienes pueden pagarlo, añadiendo una barrera económica a las barreras de aprendizaje ya existentes. Y esto sin contar que no todas las niñas y niños con alguna condición requieren un acompañante individualizado. Si el discurso oficial insiste en que el objetivo es eliminar las barreras para el aprendizaje y adaptar el sistema a las necesidades de cada estudiante, vale la pena cerrar con la pregunta de fondo: ¿Están las escuelas verdaderamente preparadas para recibir e incluir a toda la niñez? ¿Qué acciones está considerando el gobierno en este sentido? *Posgrado en psicoterapia de niños laurabeltran.com.mx
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EL CEARTE Y UNA “MORDIDA” A LA MANZANA 8 Lenguaje, Género, Cultura
Gerardo Ortega*
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entro de las muchas definiciones de Cultura que hay yo prefiero la del antropólogo norteamericano Clifford Geertz, quien define el concepto como un tejido o red de significaciones. En este contexto, un análisis de la cultura es más bien una ciencia interpretativa que busca significaciones. De acuerdo con este planteamiento, un mismo hecho —una ceremonia, un tatuaje, un narcocorrido, un libro— puede tener un significado cultural, aunque parezca algo de lo más ordinario. Pienso que toda acción humana es interpretable, aunque quizá no todas las
acciones tengan un sentido «profundo». No nos meteremos por ahora a discutir esa clasificación de «alta» o «baja» cultura; quedémonos con el hecho de que no por ser algo muchas veces «intangible», es de poco valor. La Cultura es susceptible de valor, no necesariamente de precio. En esa misma línea y en sentido más amplio, todos hacemos cultura en nuestra
forma de comportarnos, pero siendo más concretos, los actores que empujan la circulación de bienes culturales con los creadores, los ciudadanos y el Estado —como entidad jurídica, no me refiero aquí al gobierno estatal. Hay quien opina que los creadores no deben buscar apoyos oficiales, y son consecuentes con esta idea, como lo ha puesto en práctica el
Hugo Toscano / El Vigía
escritor Enrique Serna, sin embargo, esa postura no implica que los gobiernos mantengan y fortalezcan espacios públicos para promover el arte y la cultura. En Ensenada, el Centro Estatal de las Artes (Cearte), un espacio de administración estatal —ahora sí me refiero al estado de Baja California— ha sido un espacio muy relevante para la difusión de los creadores y en general, de distintas expresiones artísticas. El 18 de septiembre de 2026 se publicó en el Periódico Oficial de Baja California tres acciones relacionas con el inmueble identificado como lote único, fracción A-1, manzana 8, del fraccionamiento Bahía Ensenada, con clave catastral BI-008-001, ubicado en el área del Cearte. En la primera se realiza una revocación de la asignación anterior de los 22 mil 623.151 metros cuadrado al Instituto de Servicios Culturales. En la segunda se realiza una nueva asignación al Instituto de Servicios Culturales por 18 mil 034.535 metros cuadrados. Y en la tercera acción se le
asigna al Poder Judicial los 4 mil 588.616 metros cuadrados restantes, que representa aproximadamente un 20 por ciento de la superficie original. En otras palabras, se le quita una parte del espacio al Cearte para asignarlo a fines distintos para los que fue pensado. No se trata de oponerse a que se construyan nuevos juzgados, sino que se mantenga la vocación original del Cearte, planteada desde su construcción. Según testimonios de distintos actores del ámbito cultural, el inmueble construido hasta este momento, es una parte —entre el 40 y el 50 por ciento—, por lo que la obra sigue inconclusa. Dedicar parte de ese espacio, así sea una veinte por ciento, no abona a la vida cultural y artística de las próximas generaciones. Según varias fuentes consultadas, en el espacio hasta el momento no ocupado, se tiene proyectado la construcción de edificios dedicados a la formación artística. Es necesario profesionalizar más ampliamente la formación artística destinando recursos públicos para concluir el proyecto original del Cearte. La Cultura, que es parte del desarrollo del ser humano, merece tomada más en cuenta. *Colaborador yadivia@gmail.com
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JOSÉ CARRILLO CEDILLO* Ensenada, B. C.
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lo largo de la historia, el arte ha sido mucho más que una manifestación estética. Desde las pinturas rupestres hasta las expresiones digitales contemporáneas, el ser humano ha recurrido a la creación artística para narrar su experiencia, transmitir conocimientos y dar sentido a su existencia. El arte constituye una de las formas más profundas de comunicación porque permite expresar aquello que, en muchas ocasiones, resulta difícil explicar mediante las palabras. En este sentido, puede afirmarse que el arte es una memoria viva de la sociedad. Cada obra artística refleja el contexto histórico, cultural y emocional en el que fue creada. Las grandes civilizaciones dejaron testimonios de sus creencias, valores y aspiraciones a través de esculturas, murales, templos y objetos decorativos. Gracias a estas manifestaciones, hoy podemos comprender aspectos fundamentales de culturas desaparecidas. El arte funciona así como un puente entre generaciones, conectando el pasado con el presente y permitiendo que la experiencia humana trascienda el tiempo. Sin embargo, reducir el arte a un simple documento histórico sería insuficiente. La creación artística también posee la capacidad de cuestionar la realidad. Muchos artistas han utilizado su obra para denunciar injusticias, desafiar convenciones sociales o proponer nuevas formas de entender el mundo. Desde los muralistas mexicanos hasta los creadores contemporáneos comprometidos con causas sociales, el arte ha servido como herramienta de reflexión y transformación. Una pintura, una fotografía o una instalación pueden provocar preguntas que los discursos políticos o académicos no siempre consiguen despertar.
El arte como memoria viva de la sociedad Isaac Rosas / El Vigía
En la actualidad, el papel del arte adquiere una relevancia especial debido a la velocidad con la que circula la información. Vivimos rodeados de imágenes, mensajes y estímulos que compiten constantemente por nuestra atención. Frente a esta saturación, el arte ofrece un espacio para la contemplación y el pensamiento crítico. Una obra bien concebida invita al espectador a detenerse, observar y establecer una relación más profunda con aquello que tiene delante. Esta experiencia resulta especialmente valiosa en una época marcada por la inmediatez. El arte contemporáneo, en particular, ha ampliado consi-
derablemente los límites tradicionales de la creación. Hoy es posible encontrar propuestas que combinan pintura, escultura, fotografía, vídeo, tecnología digital e incluso inteligencia artificial. Esta diversidad de lenguajes refleja la complejidad del mundo actual y demuestra que el arte está en constante evolución. Lejos de permanecer anclado en fórmulas del pasado, continúa reinventándose para responder a los desafíos de cada época. Otro aspecto fundamental del arte es su capacidad para generar empatía. Al contemplar una obra, el espectador entra en contacto con las emociones, experiencias e ideas de otra persona.
Esta conexión favorece la comprensión mutua y enriquece la percepción del mundo. Un retrato puede revelar la dignidad de un individuo; una escultura puede transmitir fortaleza o vulnerabilidad; una composición abstracta puede despertar sentimientos difíciles de definir. En todos los casos, el arte nos recuerda que compartimos una condición humana común. Asimismo, la práctica artística desempeña un papel importante en el desarrollo personal. Crear implica observar, imaginar, experimentar y resolver problemas. Estas capacidades contribuyen a fortalecer la creatividad y la sensibilidad, cualidades esenciales no solo
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para los artistas, sino para cualquier persona. Numerosos estudios han señalado los beneficios de las actividades artísticas en ámbitos como la educación, la salud emocional y la integración social. Por ello, fomentar el acceso a la cultura y a la creación artística constituye una inversión en el bienestar colectivo. Las comunidades también encuentran en el arte una herramienta para construir identidad. Los espacios públicos intervenidos con murales, esculturas o proyectos participativos fortalecen el sentido de pertenencia y contribuyen a la recuperación de la memoria local. Cuando los ciudadanos se reconocen en las imágenes y relatos presentes en su entorno, el arte deja de ser un objeto distante para convertirse en una experiencia compartida. En este contexto, resulta esencial valorar el trabajo de los artistas como agentes culturales. Su labor no consiste únicamente en producir objetos estéticos, sino en generar significado. A través de sus obras, interpretan la realidad, preservan historias y abren nuevas posibilidades de diálogo. Cada creación representa una invitación a mirar el mundo desde otra perspectiva. En conclusión, el arte es una expresión fundamental de la experiencia humana. Su capacidad para conservar la memoria, fomentar la reflexión, generar empatía y fortalecer la identidad colectiva lo convierte en un elemento indispensable para cualquier sociedad. Más allá de modas o tendencias, el arte continúa siendo un lenguaje universal que permite comprender quiénes hemos sido, quiénes somos y quiénes podemos llegar a ser. Mientras exista la necesidad de expresar emociones, compartir experiencias y buscar sentido, el arte seguirá desempeñando un papel esencial en la vida de la humanidad. *Artista plástico
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De lo diminuto a lo infinito: una noche para descubrir la ciencia Caracol, Un Museo Para Ti Olivia Yaritza López Segoviano*
¿Q
ué tienen en común el océano, los volcanes, el espacio, los robots, los alimentos, el cuerpo humano, las plantas y hasta los microorganismos? Todos forman parte de nuestra vida cotidiana y, este sábado 26 de septiembre, serán protagonistas de una noche muy especial en Ensenada. Se trata de la décima edición de La Noche de las Ciencias, una jornada que abrirá las puertas de distintos espacios de investigación y divulgación científica para que niñas, niños, jóvenes, familias y público en general puedan acercarse a la ciencia de una manera sencilla, entretenida y, sobre todo, participativa. La cita es de 3:00 de la tarde a 9:00 de la noche, con actividades en diferentes puntos de las instituciones sedes, como el Gimnasio Universitario de la Unidad El Sauzal y la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC); el Centro de Nanociencias y Nanotecnología y el Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como laboratorios y diversas instalaciones del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE). Y aquí viene lo interesante: no hace falta ser estudiante de ciencias, saber de matemáticas o tener conocimientos especializados para disfrutar la experiencia. La propuesta está pensada precisamente para que cualquier persona pueda acercarse, preguntar, experimentar y descubrir.
UNA NOCHE PARA TENER CURIOSIDAD
A veces pensamos que la ciencia ocurre únicamente dentro de un laboratorio y que para entenderla hay que utilizar palabras complicadas. La Noche de las Ciencias propone algo diferente: aprender a partir de la curiosidad. Por ejemplo, en el Gimnasio de la UABC habrá exposiciones y talleres sobre temas tan diversos como el interior y el exterior de la Tierra, los océanos, la acuicultura, los sentidos, el cuidado del cuerpo, el agua, los residuos, el vino, los microorganismos, las redes sociales, la paz y la inclusión. También habrá actividades para conocer más sobre los animales y las plantas, experimentar con ciencia básica y descubrir cómo algunos materiales pueden convertirse en recursos útiles. Incluso quienes tengan interés en emprender encontrarán una actividad sobre cómo construir un modelo de negocio. La idea es que cada persona pueda armar su propio recorrido de acuerdo con sus intereses. Si alguien siente curiosidad por el
universo, también tendrá mucho por descubrir. En el Instituto de Astronomía habrá exposiciones interactivas relacionadas con los asteroides, nuevos mundos, imágenes térmicas, el infrarrojo y la realidad virtual. Además, se realizarán visitas a laboratorios y actividades de observación con telescopios. ¿Y qué tal conocer cómo se estudia la posibilidad de encontrar vida fuera de la Tierra? También será posible acercarse a temas como la astrobiología y descubrir qué preguntas se hacen quienes investigan el universo.
DEL MUNDO DIMINUTO AL FONDO DEL OCÉANO
Para quienes disfrutan de los temas relacionados con la tecnología, la Noche de las Ciencias también tendrá opciones. En el Centro de Nanociencias y Nanotecnología habrá actividades sobre materiales avanzados, energías alternativas, luz, magnetismo, biotecnología y tecnologías que podrían formar parte del futuro. La nanotecnología, por ejemplo, puede sonar como algo lejano, pero
está relacionada con materiales y aplicaciones que tienen presencia en áreas como la salud, la energía y el medio ambiente. Durante esta jornada será posible conocer algunos de estos temas mediante experiencias y demostraciones. También habrá oportunidad de acercarse a la inteligencia artificial, la robótica y los materiales que pueden diseñarse mediante computadoras. Y si lo que te llama la atención es nuestro planeta, habrá actividades para explorar la Tierra, conocer más sobre el agua, los volcanes, los meteoritos y los sismos. Algunas propuestas permitirán incluso construir montañas y volcanes con las propias manos. Por supuesto, en una ciudad como Ensenada no podía faltar el océano. En el área de Oceanología se podrán conocer algunas de las criaturas que habitan el mar, descubrir fenómenos como la bioluminiscencia y acercarse a temas relacionados con el plancton, las bacterias y otros organismos acuáticos. También habrá actividades sobre la memoria del océano y el movimiento de especies como las mantarrayas.
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CIENCIA PARA TODAS LAS EDADES
Uno de los atractivos de esta jornada es que muchas de las actividades están diseñadas para que niñas y niños también puedan participar. Algunos talleres incluyen elementos especialmente pensados para las infancias, por lo que puede ser una buena oportunidad para que las familias compartan una experiencia distinta.
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XXVI Domingo Tiempo Ordinario Ciclo A
“¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?” (MT 21, 28-32)
Día del Señor
Y QUIZÁ ESA SEA UNA DE LAS MEJORES RAZONES PARA ASISTIR
Porque acercar a las nuevas generaciones a la ciencia no necesariamente significa sentarlas frente a un libro. También puede significar observar por un telescopio, hacer un experimento, descubrir un microorganismo, conocer un laboratorio, tocar un material, construir algo o simplemente hacerse una pregunta y buscar juntos la respuesta. La Noche de las Ciencias también permite que las personas conozcan el trabajo que realizan investigadoras, investigadores, estudiantes y especialistas en Baja California. Detrás de cada exposición hay horas de estudio, experimentación y preguntas que buscan comprender mejor nuestro entorno.
UNA INVITACIÓN A MIRAR DE OTRA MANERA
La ciencia está presente cuando cocinamos, cuando usamos un teléfono celular, cuando observamos las estrellas, cuando nos preguntamos de dónde viene el agua, cuando cuidamos nuestra salud o cuando intentamos comprender los cambios del planeta. Por eso, esta jornada no está dirigida únicamente a quienes ya sienten interés por la ciencia. También es para quienes nunca han visitado un laboratorio, para quienes tienen curiosidad, para quienes quieren aprender algo nuevo y para quienes buscan una actividad diferente para compartir en familia. La recomendación es sencilla: revisar previamente el programa y organizar el recorrido, ya que algunas actividades comienzan cada 30 minutos y otras tienen horarios específicos. Hay exposiciones fijas, talleres, charlas, visitas a laboratorios y actividades interactivas. Así que este sábado 26 de septiembre, entre las 3:00 de la tarde y las 9:00 de la noche, vale la pena dejar un espacio para la curiosidad. Tal vez la visita comience con una pregunta sobre el universo y termine hablando de microorganismos. O quizá alguien llegue buscando robots y termine sorprendido por la vida que existe en el océano. Después de todo, la ciencia comienza con una pregunta. Y La Noche de las Ciencias ofrece muchas oportunidades para hacerlas. La entrada está abierta al público en general. Para conocer el programa completo, horarios y sedes, se puede consultar nocheciencias.mx y las redes sociales del evento. *Jefa de la Oficina de Relaciones Públicas de la Vicerrectoría Campus Ensenada de la UABC
Carlos Poma Henostroza*
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n el Evangelio de este domingo, San Mateo, Jesús narra la parábola del padre y los dos hijos, es provocativo, pero sigue en la misma tónica de los últimos domingos. Se quiere poner de manifiesto que el Reino de Dios acontece en el ámbito de la misericordia, los dos hijos: uno dice que sí y después no va a trabajar a la viña; el otro dice que no, pero después recapacita sobre las palabras de su padre y va a trabajar. Sabemos, no obstante, que los dos hijos corresponden a dos categorías de personas: las que siempre están hablando de lo religioso, de Dios, de la fe y en el fondo su corazón no cambia, no se inmutan, no se abren a la gracia. Probablemente tienen religión, pero no auténtica fe. Por eso, por ley de contrastes, la parábola está contada con toda intencionalidad y va dirigida, muy especialmente, contra los primeros. No basta ser fiel por un tiempo. No basta decir sí una vez. El SÍ que le damos al Señor debe ser constante y permanente. Hay que dar el sí de una vez por todas. Ese es el SÍ inicial. Pero éste hay que reiterarlo en cada oportunidad, porque nos tocarán vivir situaciones fáciles y difíciles, o momentos de alegría y de sufrimiento. Y siempre hay que decir sí.
Para vivir en la Voluntad de Dios se requiere constancia y perseverancia hasta el final. No basta ser fieles por un tiempo, sino todo el tiempo y hasta el final, pues nos dice el Señor: “El que se mantenga firme hasta el final, se salvará” (Mc. 13, 13). Dios no deja nunca de darnos nuevas oportunidades para que rectifiquemos nuestro error y podamos seguir de nuevo su camino. Tenemos que alegrarnos de que Dios perdone a los pecadores que han destruido sus propias vidas, precisamente porque somos nosotros esos mismos pecadores. La justicia de Dios no se puede separar de su misericordia. Para cumplir la voluntad del Padre lo importante no son las palabras, las promesas, los rezos, sino los hechos y nuestra vida de cada día, que es la que habla de nosotros y da razón de nuestras palabras. No se trata solo de saber lo que está bien y lo que está mal, sino de optar por el bien y, sobre todo, ponerlo en práctica. “No todo el que dice ‘señor, señor’ entrará en el reino de Dios”, decía Jesús. La parábola de los dos hijos llamados a trabajar en “la viña” del padre sugiere que, en la perspectiva de Dios todos sus hijos son iguales y tienen la misma responsabilidad en la construcción del Reino.
Dios tiene un proyecto para el mundo y quiere ver a todos sus hijos, sin distinción de raza, de color, de estatus social, de formación intelectual, implicados en la realización de ese proyecto. Nadie está dispensado de colaborar con Dios en la construcción de un mundo más humano, más justo, más verdadero, más fraterno. ¿Soy consciente de que también yo he sido llamado a trabajar en la viña de Dios? Ante la llamada de Dios, hay dos posibles respuestas. Hay quienes escuchan la llamada de Dios, pero no son capaces de vencer la pereza, la comodidad, el egoísmo, la autosuficiencia y no van a trabajar a la viña (incluso aunque hayan dicho que “sí” a Dios y hayan sido bautizados); y hay quienes acogen la llamada de Dios y le responden de forma generosa. ¿En dónde te ubicas tú? Esta parábola es una crítica de Jesús contra aquellos que se declaran cristianos, que alardean de su fe, pero que sus acciones no convencen a nadie. A las palabras deben seguir las acciones; a los principios, la conducta coherente; y a las enseñanzas, el ejemplo personal. Que la Gracia de Dios Padre, los acompañe, proteja y bendiga siempre. *Presbítero cpomah@yahoo.com
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LA BELLEZA DE NUESTRO MUNDO El Valor de la Vida
Imagen generada con IA
Juan Rudametkin
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nigualable creación que, a decir de los muchos, quién sabe de dónde viene pero está súper. Y cierto es el que este mundo que habitamos, incomparable con otros que conocemos, se caracteriza principalmente por la increíble diversidad de vida que en él habita. Sí, los planetas son considerados mundos. En el ámbito de la astronomía y la ciencia planetaria, la palabra mundo se utiliza como un sinónimo amplio para referirse a cualquier cuerpo celeste macroscópico como planetas, planetas enanos y lunas grandes que poseen una complejidad geológica, atmosférica o estructural propia. A diferencia de otros planetas que conforman nuestra galaxia que por su creación -por parte de Dios- contienen una belleza asombrosa, nosotros habitamos un mundo espectacular. Hablemos de este mundo en el que nos tocó pernoctar, incluso, trataremos de dilucidar la razón o propósito por el que estamos aquí. Presumiré. Poseyendo mi residencia prácticamente frente al mar, y de esto doy mil gracias a Dios, cada mañana mi primera acción es la de abrir la cortina y admirar la grandeza del mar, el cielo, las nubes y lo que se presente sobre las aguas. Agradezco a mi Señor por todo lo que ha preparado para satisfacer hasta el alma más deteriorada que pudiera existir. Si, es un gran mundo el nuestro. Recuerdo ya hace algunos
ayeres que escuché una entrevista a un ciudadano europeo a quien se le preguntó su opinión sobre nuestro mundo. Esta fue su respuesta: Bueno, si estuviéramos un kilómetro más cerca del sol, nos quemaríamos, y si estuviéramos más lejos, nos congelaríamos. Tal parece que fue hecho especialmente para nosotros. Que buena respuesta, pues deja a nuestra discreción el definir qué o quien creó todo lo que existe, y claro, también nuestro mundo. Sin ahondar en teorías, y en mi apreciación personal, digo que hay un creador que todo lo hizo, y con orgullo digo que fue Dios. Todo es demasiado magnífico como para quitarle el galardón que se merece. Hizo una obra maestra, y el principal protagonista, ¡Somos nosotros! ¿Quieres más? No podemos echar mano de nuestra soberbia para considerar que, independiente de quien o qué creara el mundo y más aún, nos lo adjudiquemos tomando el lugar de un ser tan poderoso que hasta hoy mantiene un equilibrio perfecto. Imaginen esto: Aún nosotros en nuestra propia vida no podemos equilibrarla, cuánto más el Padre nuestro tanta honra y admiración merece por nuestra parte.
Recordemos: El universo no gira alrededor de nosotros y tampoco podemos hacer a Dios mismo a imagen y semejanza nuestra como suele suceder. Hombres que se creen dioses pero que son simples mortales que verán su vida marchitarse hasta la muerte. Puedo hacerles muchas invitaciones. ¿Qué tal si te acercas a una flor para aspirar su aroma? O te detienes en el mosquito, -antes Cerro del Vigíapara admirar un nuevo diseño de atardecer que el creador preparó para ti, o apreciar cómo las olas del mar revientan sin parar en la orilla, tener en tus manos a un niño recién nacido, o admirar la creación humana en ti mismo. Regocijarse en los cielos de día y de noche, ver cómo en el mismo cielo se reúnen el sol y la luna en aquellos veranos, el recorrer la inmensa variedad de seres vivos que habitan la tierra como creaciones tan sorprendentes, experimentar las maravillas naturales a causa de los diferentes climas, en fin, toda una vida de regocijo que se deriva precisamente de nuestro mundo. Pienso que debemos vivir la experiencia de ver al mundo en otra forma muy diferente. Cierto es que a través de
los viajes se logran experiencias increíbles, pero mientras nuestra mente se vea deteriorada por la superficialidad de las nuevas culturas, iremos perdiendo el don o atributo de admirar, no con los ojos y la mente, sino con el corazón y el mismo espíritu, llenos de agradecimiento por lo maravilloso que es nuestro mundo. Yéndonos al principio de nuestra existencia, ¿Sabes cuál es el oficio más antiguo del mundo? Exacto. Tú sí sabes. La agricultura. Dios al crear al primer hombre tal como lo conocemos le da como primera comisión el cuidar el huerto del Edén. De ahí nace la ecología en sus principios. Nada se le va a Dios. Ahora, la gran pregunta que tiene que ver con el recíproco agradecimiento que debería existir como contraprestación por lo que hemos recibido: ¿Qué has hecho tú por el mundo? Este ya cumplió su cometido. Te dio casa, trabajo y seguridad. ¿En qué forma deberías contribuir con el mundo para que éste se siga conservando como casi lo ha sido hasta hoy? Atento a lo siguiente: Génesis 1. Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en
los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto. ¿Te das cuenta? En la búsqueda de nuestra identidad ni el mono, ni el Homo Sapiens, ni la lluvia de estrellas, ni el Big Bang, ni la cigüeña te han ofrecido lo que Dios mismo pone en tus manos en bandeja de oro. Por todo esto te digo: Reconoce a Dios en tus caminos, acepta a Jesucristo como tu Señor y salvador, invítalo a morar en tu corazón y deja que Él te guíe en ésta difícil vida. Así podrás ver con tus propios ojos el paraíso que tiene preparado para nosotros. Una nueva tierra y un nuevo cielo para todos aquellos que hacemos su voluntad y que creemos en su hijo Jesucristo. ¿Todo esto te inspira a ser mejor de lo que eres? ¡Adelante! ¡Mira por la ventana la grandeza de este tu mundo y regocíjate en el Señor! Parque Revolución Los miércoles de 2 a 5 pm Palabra de Dios y alabanza
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Inteligencia híbrida: cuando la tecnología comienza a transformar nuestras costumbres Sociedad y Tecnología
Imagen generada con IA
Karla Ruiz*
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a expansión de la inteligencia artificial ha instalado una pregunta inquietante: ¿qué lugar conservará la inteligencia humana cuando los sistemas artificiales redactan y analizan con una velocidad creciente? La investigación sobre inteligencia híbrida propone una respuesta que desplaza la discusión desde la competencia hacia la complementariedad. Este enfoque estudia sistemas en los que personas e inteligencia artificial combinan capacidades para resolver problemas de manera conjunta. Atribuir el concepto a una sola persona resultaría impreciso. Ece Kamar formuló en 2016 una agenda explícita de hybrid intelligence orientada a integrar la intervención humana cuando los sistemas artificiales encuentran límites. Dellermann et al. (2019) consolidaron después una definición sociotécnica basada en capacidades complementarias y aprendizaje conjunto. La concepción ha evolucionado. La inteligencia híbrida ya no describe solamente una máquina que consulta a una persona cuando falla. Investigaciones recientes estudian cómo distribuir la agencia y preservar la autoridad humana dentro de sistemas completos de colaboración. Bartelheimer et al. (2025) plantean los ecosistemas de servicios inteligentes híbridos, donde personas y sistemas artificiales configuran conjuntamente la creación de valor. Lin (2026) insiste en que la complementariedad exige ampliar capacidades humanas en lugar de imitar al ser humano. La evidencia también aconseja prudencia. El metaanálisis de Vaccaro, Almaatouq y Malone (2024), basado en 106 experimentos y 370 tamaños de efecto, encontró que los equipos humano-IA superan en pro-
medio a las personas que trabajan solas, aunque con frecuencia no superan al mejor agente individual. La colaboración funciona según la tarea y el diseño de la interacción. Resulta útil mirar este fenómeno desde una tradición aparentemente distante: el costumbrismo. Durante el siglo XIX, los escritores costumbristas observaron usos cotidianos y escenas sociales para registrar una sociedad en transformación. Fernández Montesinos (1960) vinculó esa tradición con el redescubrimiento literario de la realidad española y con el testimonio de cambios históricos. Un equivalente contemporáneo aparece en nuestros hábitos digitales: consultar una IA antes de escribir o aceptar una recomendación algorítmica sin examinar su procedimiento. La tecnología comienza a transformar la cultura cuando sus usos dejan de parecernos extraordinarios y entran en la rutina. El naturalismo ofrece otro punto de comparación, pero requiere precisión histórica. Esta corriente literaria, asociada con Émile Zola, no perseguía un regreso pastoral a la naturaleza. Su programa enfatizó la observación de la realidad y examinó el peso del medio junto con la herencia sobre la conducta humana. López Quintáns (2009) explica que Zola entendía el determinismo como causalidad y distinguía esa idea del fatalismo. Este matiz resulta valioso hoy: el en-
torno condiciona conductas sin convertirlas en inevitables. Nuestro medio contemporáneo incluye una capa tecnológica cada vez más densa. Las plataformas digitales y los modelos generativos intervienen en la organización del trabajo y en decisiones cotidianas. La humanidad ya conoció tecnologías que alteraron profundamente la producción y la vida social. La inteligencia artificial introduce, sin embargo, una condición singular: participa en actividades cognitivas que durante mucho tiempo vinculamos con el juicio humano. La pregunta adquiere entonces una dimensión cercana al naturalismo: ¿hasta qué punto el medio tecnológico que construimos empieza a construir también nuestros hábitos? Este problema aparece con claridad en el trabajo. Byung-Chul Han (2015) utiliza la autoexplotación para describir al sujeto de rendimiento que interioriza la exigencia de productividad. Para estudiar empíricamente los efectos laborales de la IA conviene acompañar esa categoría filosófica con conceptos como intensificación del trabajo y tecnoestrés. Högemann et al. (2025) encontraron entre profesionales jóvenes que la IA generativa puede aumentar eficiencia y aprendizaje, mientras también produce sobrecarga y presión cuando acelera las expectativas laborales. La Organización Internacional del
Trabajo sostiene que la transformación de las ocupaciones resulta más probable que su sustitución completa y advierte que la organización del trabajo determinará buena parte de sus efectos sobre la autonomía y la calidad laboral. Aquí aparece una paradoja. Una herramienta que reduce en una hora determinada tarea puede liberar tiempo o convertir esa hora en una nueva obligación productiva. La decisión depende de reglas organizacionales y de expectativas culturales. Si toda ganancia de eficiencia eleva automáticamente las cuotas de producción, la inteligencia híbrida termina funcionando como infraestructura de intensificación. El problema deja de residir únicamente en el uso individual y pasa al diseño del entorno laboral. Combatir esa dinámica exige conservar la agencia humana como criterio de diseño. Las organizaciones pueden reservar parte de las ganancias de productividad para revisión crítica y recuperación cognitiva, mientras limitan la disponibilidad permanente que favorecen las herramientas digitales. La investigación sobre inteligencia híbrida respalda una distribución deliberada de tareas según capacidades relativas. También exige reconocer que rapidez y calidad no representan la misma cosa. El costumbrismo permite observar cómo la IA se instala en nuestras costumbres. El naturalismo invita a estudiar cómo el medio tecnológico condiciona esas costumbres. Ambas miradas convergen en una pregunta contemporánea: ¿seguiremos avanzando hacia un uso de las tecnologías de forma inconsciente y potencialmente destructiva? El reto de la inteligencia híbrida consiste en responder mediante instituciones y prácticas que mantengan la tecnología al servicio de la capacidad humana. El verdadero progreso dependerá de nuestra habilidad para decidir qué queremos ampliar y qué límites queremos conservar. *Docente de la FHyCS, Campus Tijuana, UABC ruiz.karla32@uabc.edu.mx
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ADULTOS MAYORES Y SALUD MENTAL DALIA GUTIÉRRE Agencia Reforma
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o es normal que el abuelo de la familia esté triste, desanimado y sin ganas de comer. A menudo se piensa que estos escenarios son parte del envejecimiento, pero muchas veces esconden algo detrás. Se estima que entre el 15 y el 20 por ciento de la población mayor enfrenta problemas de ansiedad y depresión, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Personas Adultas Mayores (Inapam). “A veces las personas dicen ‘a lo mejor es por la edad’ y puede ser un cuadro depresivo”, señala el psiquiatra Aram Nava, coordinador del capítulo Nuevo León de la Asociación Psiquiátrica Mexicana. “Los ven más apáticos, que se aíslan, menos interesados en lo que antes les gustaba o con problemas para dormir”. En esta etapa de la vida, las personas se enfrentan a una serie de duelos que se van acumulando: muerte de la pareja, jubilación, pérdida de habilidades, enfermedades, independencia de los hijos...
El geriatra Israel Vázquez enfatiza la importancia de la socialización en esta etapa de la vida. “Las personas que tienen una red de apoyo no tan sólida, tienen mayor riesgo de tener sentimientos de soledad o estar aislados”, indica el especialista del Centro Gerontológico de San Nicolás, Nuevo León. “Un buen entorno social y buenas redes de apoyo cambian el pronóstico en salud, y en muchas otras esferas”.
SIN MIEDO A PEDIR AYUDA
Cuando su esposo falleció, hace unos meses, Graciela Cruz Torres sintió que su mundo se vino abajo. Fueron compañeros de vida por cinco décadas y en los últimos años, cuando él enfermó, ella fue su cuidadora. “Es muy difícil porque como que uno vive para ello: el acompañamiento, el levantarte en la mañana y estar al pendiente de qué es lo que les pasa”, comparte Graciela, de 72 años. “Y ahí es donde viene el cambio, que te quedas sola y entonces ya no te ocupa nadie. Es ahí donde necesitas ayuda”. Pasó meses con una tristeza profunda que no le permitía dejar de
llorar, pero pensaba que era normal y, por eso, le tomó tiempo darse cuenta de que necesitaba atención profesional para estar mejor. Un día, apoyada por sus hijos, se acercó a una tanatóloga. Fue la primera vez que llevó un proceso terapéutico, el cual le ha ayudado a poner en palabras todo lo que siente y proponerse otros objetivos en la vida, como viajar con sus nietos, ir a clases de natación y volver a enseñar inglés.
UN LARGO CAMINO AL BIENESTAR
Para Jaime Hernández, la depresión es una “vieja conocida” que lo acompaña desde pequeño. Sin embargo, dice el hombre de 78 años, nunca recibió la atención adecuada por la falta de información de antes. “En mi casa decían ‘el muchacho es muy nervioso’, ‘está triste’ o ‘no tiene nada’”. La peor época fue en su juventud, comparte, cuando buscó refugio en el alcohol. Pasó por diversos médicos, psiquiatras y tratamientos, cuenta, pero la depresión siempre volvía. Además, hace una década comenzó con problemas de memoria y fue diagnosticado con deterioro cognitivo. Sostener una conversación se ha convertido en un reto, pues a menudo se interrumpe porque olvida las palabras. Su último episodio fuerte de de-
presión fue hace más de cuatro años, pero en esta ocasión se sometió a una estimulación magnética transcraneal, un procedimiento sugerido cuando los tratamientos convencionales no han funcionado. Jaime asegura que, por fin, sintió un cambio en su vida.
BAILA PARA VIVIR
El baile ha sido la medicina que ha curado el alma de Carmen Luján. Cuenta esta mujer de 70 años que su vida estuvo marcada por violencia desde que era muy pequeña y, aunque las lesiones físicas se han borrado, el daño emocional se fue acumulando hasta ocasionar una fuerte depresión. “El baile ha sido una medicina para mi mente y mi cuerpo”, sonríe Carmen. “Me hace olvidarme esa pena que traigo. A veces llego llorando, pero empiezo a bailar y me transformo”. Originaria de Chihuahua, se casó a los 13 años con quien la violentó por décadas. Estaba tan acostumbrada a la agresión, dice, que suponía era lo normal. Tras la muerte de su esposo, hace más de 10 años, todo se juntó: se sentía triste, sola y sin interés por la vida. Le tomó mucho tiempo animarse a buscar ayuda, hasta que hace tres años se acercó a la Unidad Gerontológica de San Nicolás, en Monterrey, donde radica; ahí toma clases de baile de salón y danzón.
A partir del SÁBADO 26 de SEPTIEMBRE de 2026
Momentos Políticos JOSÉ ALFREDO CICCONE Tijuana, B.C.
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ué lejos quedaron los tiempos cuando allá por 1918 los publicistas comenzaron a colaborar en campañas políticas de los Estados Unidos, cuna de la especialidad, cuando el profesional más prestigioso en el arte de vender, Albert Lasker, fue convocado por el líder republicano Theodore Roosevelt para apoyar al partido en vísperas de las elecciones legislativas de ese año. Así quedó registrado el primer intento y posterior triunfo de nuestra profesión en disputas políticas, aunque fue 34 años más tarde, en la campaña y posterior ascenso a la presidencia de Dwight Eisenhower en noviembre de 1952, cuando se aprovechó al máximo un medio masivo como la televisión -ya sumaban varias decenas de millones de aparatos en los hogares-, para poder ganar las elecciones.
A partir de entonces, este poderoso medio de comunicación jamás se separó de los intereses marcados por las disputas entre los dos partidos, se volvió un aliado comercial de ambos. Subrayar la enorme importancia de una buena estrategia de comunicación en las contiendas políticas de todo el mundo resulta ocioso y poco novedoso. También lo es señalar que, en México, muchos políticos aún no reconocen ni valoran debidamente a los profesionales especializados que existen en esta materia en todo el país. Hoy la ecuación es simple: si el candidato gana, se atribuye el triunfo a su carisma arrollador, a su vasta experiencia y al apoyo irrestricto de su partido; si pierde, lo más probable es que responsabilice a su publicista y a su equipo de campaña por no haber comprendido del todo el elevado e impoluto mensaje que quiso transmitir a sus ciudadanos objetivo. Desde que llegué a México -hace 50 años-, el medio siglo vivido aquí me dio la posibilidad de conocer muchos políticos de fuste que transitaron por la vida de este generoso país.
Nunca como ahora, desde Baja California, mi prisma se vio tan afectado, tan lleno de dudas e incertidumbre cuando soy consultado para dar mi opinión sobre el tema de la política que se ejerce actualmente, sin que esta visión objetiva actúe condicionada por ningún partido o personaje que se proyecte o compita en estos momentos o en el futuro. La política y un servidor tienen una larga historia de amor en común, por esa razón me pesa sobremanera verla tan desprestigiada ante los ojos de la gente que sólo vieron beneficios personales de algunos seudo políticos, más que aportaciones o bienes y progreso colectivo. Me consta que muchos que la ejercen, aman la política en este país, pelean por sus principios éticos y la abrazan como un impulso de vida, una sobrada razón para justificar su existencia, no un atajo hacia un cargo público, como lo han demostrado funcionarios que entran al gobierno sin dinero en sus arcas familiares y salen, o permanecen en él, enriquecidos hasta el hartazgo personal o el fastidio que termina en odio del ciudadano común hacia ellos, más el
GUSTAVE COURBET La Turicata José Carrillo Cedillo
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ustave Courbet fue el gran iniciador del realismo, un pintor que rompió con las convenciones académicas del siglo XIX y transformó la manera de representar la vida cotidiana, la naturaleza y la dignidad de lo común. Su obra, polémica y profundamente política, abrió el camino para la modernidad artística.
• Nacimiento: 1819 en Ornans, Francia. • Movimiento: Principal representante del realismo. • Rasgo distintivo: Rechazo de los temas idealizados y mitológicos, preferencia por escenas de la vida real, campesinos, paisajes y desnudos sin artificio. • Compromiso político: Participó en la Comuna de París, lo que marcó su reputación como artista comprometido.
OBRAS FUNDAMENTALES
• Entierro en Ornans (18491850): monumental representación de un funeral campesino, que escandalizó por otorgar a lo popular la escala reservada a lo histórico.
descrédito al genérico que es la política, lo que ocurra primero. Son pocos los funcionarios que soportarían ‘la lupa’ de seguimiento personal, desde que ingresaron a un cargo y cuando les tocó dejarlo. El deber y el haber. Es menester recordarle a quienes en días recientes tomaron la responsabilidad de conducir grupos políticos o partidos, que primero deberán pensar en el beneficio colectivo, en la justicia plena de alcances profundos, en el progreso y bienestar que se vea, se palpe y se sienta en obras para el bien común, nunca más para intereses particulares, en ciudades mejor planeadas, en la corrección del déficit de seguridad vivido y a partir de ahí, facilitar el desarrollo individual. Ese es el camino. Es claro que esto no sucederá por obra de un milagro guadalupano. Hace falta que una buena parte de los ciudadanos abandonen su actitud pasiva a la hora de tomar acciones o salir a votar, que salgan de su apoliticismo que tanto daño nos hace. La fórmula es bien conocida, el pueblo elige a sus dirigentes, les delega su potestad para conducir
los destinos de nuestro estado. Esa toma de conciencia resulta hoy imprescindible para que podamos desarrollarnos en lo económico y en lo proyectado -más que crecer caóticamente como hasta hora- y así poder crear un vínculo protector con mayor justicia social. Solo en nuestras manos radica la posibilidad de un cambio verdadero. Creo que la política debe volver al centro de la escena, porque las sociedades se estabilizan cuando construyen consensos amplios entre la mayoría de sus fuerzas y corrientes de pensamiento. Demos paso, en Baja California, a nuevos actores políticos capaces de defender las instituciones y proponer ideas; a jóvenes que trabajen junto a figuras con experiencia, trayectoria, sensatez y honradez comprobada. No importa el color ni la inclinación partidista: importan las intenciones, las uniones genuinas, no aquellas armadas para la foto, las aportaciones y soluciones que puedan ofrecer, que los hechos le ganen al palabrerío inútil, ya es hora.
que confrontó directamente la tradición académica.
• Influencia: abrió camino a movimientos posteriores como el impresionismo y el realismo social. • Dimensión política: su arte fue inseparable de su compromiso social; buscó representar la dignidad de los trabajadores y la verdad de la vida cotidiana. • Modernidad: Courbet redefinió el papel del artista como testigo crítico de su tiempo, no como mero decorador de mitos.
ESTILO Y TÉCNICA
CONTEXTO HISTÓRICO Y ARTÍSTICO
• Los picapedreros (1849): muestra la dureza del trabajo manual, sin idealización, con una crudeza inédita. • El taller del pintor (1855): alegoría de su propia práctica artística, donde se coloca como mediador entre el pueblo y la élite intelectual. • El origen del mundo (1866): obra radical que desafió tabúes sobre el cuerpo femenino y la representación del erotismo. • La mujer con loro (1866): desnudo aceptado en el Salón,
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• Rechazo del idealismo: Courbet afirmaba que solo pintaba lo que veía, negando la fantasía académica. • Uso del color y la materia: pinceladas densas, empleo de la espátula, texturas que transmiten la fisicidad de la piedra, la piel o la vegetación. • Escala monumental: aplicó formatos propios de la pintura histórica a escenas cotidianas, otorgando dignidad a lo común. • Paisajes: representó con fuerza los acantilados del Jura, las cuevas y los mares tempestuosos, dotando a la naturaleza de un carácter sublime y real.
IMPACTO Y LEGADO
• Controversia: fue acusado de “pintura sucia” por mostrar la crudeza de la realidad sin embellecimiento.
CONCLUSIÓN
La obra de Gustave Courbet es un manifiesto pictórico: pintar lo real como acto de justicia y revelación. Desde el funeral campesino hasta el desnudo radical, su pintura cuestionó las jerarquías del arte y la sociedad. Courbet no solo fue un pintor, sino un revolucionario visual que convirtió la tela en un espacio de verdad, dignidad y confrontación.
Con notas de Wikipedia