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LA BRÚJULA REVISTA CULTURAL

Page 1


El Greco

JOSÉ CARRILLO CEDILLO, P. 4

¿Podemos confiar en la IA?

ANTONIO GARCÍA MACÍAS, P. 5

Homo demens y su impacto ambiental

RAFAEL “RACH”

SOLANA, P. 6

Qué dolor, qué dolor, qué pena

JUAN RUDAMETKIN, 12

EL AGUA, LA SUSTANCIA DE LA VIDA

DIRECCIÓN

Arturo López Juan Director General jlopez@elvigia.net

Enhoc Santoyo Cid Director de Información esantoyo@elvigia.net

Gerardo Sánchez García Director Editorial gsanchez@elvigia.net

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Gerardo Ortega Editor gortega@elvigia.net

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Patricia Ibarra Mena Ejecutiva de Cuentas pibarra@elvigia.net

Rodrigo Olachea García Diseñador Editorial

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EL VIGÍA DIGITAL

Joatam de Basabe Coordinador editorial El Vigía Digital

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Digita Media BC, S.C. de R.L. de C.V. Calle Ambar No. 984, Fracc.Mediterráneo C.P. 22818, Ensenada, B.C. Tel: (646) 120.55.57 Ext. 1021

DEL DIRECTOR:

Hay recursos que se vuelven visibles solo cuando empiezan a faltar. El agua es uno de ellos. Durante buena parte del siglo XX, las sociedades modernas crecieron bajo la idea de que el agua era prácticamente inagotable. Las ciudades se expandieron, la agricultura intensificó sus sistemas de riego y la industria multiplicó su consumo con la seguridad implícita de que ese elemento esencial siempre estaría allí, disponible, silencioso y obediente. Hoy sabemos que esa certeza era frágil. Cada 22 de marzo, el calendario internacional marca el Día Mundial del Agua, una jornada promovida por las Naciones Unidas para recordar una verdad sencilla y al mismo tiempo inquietante: el recurso que sostiene la vida también se encuentra bajo presión creciente. El aumento de la población mundial, el cambio climático, la expansión urbana y la sobreexplotación de acuíferos han convertido la gestión del agua en uno de los grandes desafíos del siglo XXI.

Las cifras ayudan a dimensionar el problema. Miles de millones de personas en el planeta experimentan escasez de agua al menos durante una parte del año, mientras que una proporción significativa de la población aún carece de acceso seguro al agua potable o a sistemas adecuados de saneamiento. En ese contexto, el agua deja de ser solamente un asunto ambiental: se convierte también en una cuestión económica, social y, en muchos casos, política.

En el reportaje central de esta edición, La Brújula propone mirar ese desafío desde una perspectiva amplia. Expertos en gestión hídrica recuerdan que la llamada “crisis del agua” no se explica únicamente por la falta física del recurso, sino también por la manera en que las

sociedades lo administran. Gobernanza, planeación, ciencia y cultura del agua aparecen así como conceptos clave para comprender el problema.

El tema no es abstracto ni lejano. En regiones semiáridas como Baja California, la relación con el agua forma parte de la vida cotidiana. En ciudades como Ensenada, el crecimiento urbano, la variabilidad climática y la limitada disponibilidad de fuentes hídricas han obligado durante años a pensar soluciones que van desde nuevas infraestructuras hasta formas más eficientes de consumo.

Lo que ocurre en esta región refleja, en escala local, un fenómeno global: la necesidad de aprender a administrar con mayor inteligencia un recurso que conecta prácticamente todas las dimensiones de la vida humana. Agricultura, energía, salud pública, desarrollo urbano y equilibrio ecológico dependen, en última instancia, de la disponibilidad de agua. En ese sentido, el Día Mundial del Agua es más que una efeméride. Es una invitación a pensar en el futuro.

La pregunta que subyace detrás de esta jornada internacional es sencilla pero profunda: ¿seremos capaces de transformar nuestra relación con el agua antes de que la escasez se convierta en una crisis irreversible?

Responderla implica políticas públicas, innovación tecnológica y cooperación entre países, pero también algo más elemental: una nueva conciencia sobre el valor de un recurso que durante mucho tiempo dimos por sentado. Porque el agua, esa sustancia transparente que acompaña cada día de nuestras vidas, sigue siendo —como recuerda el reportaje que abre esta edición— el elemento más simple y al mismo tiempo el más decisivo de todos.

Padres en guerra: cuando el corazón del hijo se vuelve campo de batalla

Justicia y Familia

uando los padres entran en guerra, el corazón del hijo se convierte en campo de batalla. Un niño no necesita unos padres perfectos, necesita padres presentes. Presente no sólo con dinero, sino con mirada, con tiempo, con abrazo, con palabra firme y amorosa.

La figura parental (papá y mamá) le da estructura, seguridad y pertenencia. Le enseña límites, identidad y valor propio. Pero cuando mamá y papá se enfrentan entre sí, el niño no elige bandos: Se fragmenta por dentro. Ama a ambos y, al sentir que debe escoger, aprende a callar, a culparse o a endurecerse.

La ausencia física duele, pero la ausencia emocional, en medio del conflicto, deja huellas más profundas. Proteger la infancia implica entender que la relación de pareja puede terminar, pero la paternidad no.

Un hijo no debería pagar el precio de las heridas de sus padres. Porque mientras los adultos pelean por tener la razón, el niño solo necesita sentirse amado por los dos.

En los conflictos familiares judicializados, esta realidad se vuelve todavía más delicada.

Lo que comenzó como una ruptura de pareja puede transformarse en una batalla prolongada donde cada desacuerdo se formaliza, cada reclamo se documenta y cada emoción se traduce en argumentos. Y aunque los expedientes lleven los nombres de los adultos, el impacto más profundo suele recaer en quienes no promovieron la demanda. Las niñas y los niños perciben más de lo que creemos. Observan silencios tensos, escuchan conversaciones a medias, sienten cambios en el am-

biente del hogar. Cuando el conflicto se instala como rutina, su mundo pierde estabilidad. Para un niño, la seguridad emocional es tan vital como el alimento o el techo.

Diversos estudios en psicología del desarrollo han demostrado que la exposición constante al conflicto interparental puede generar ansiedad, dificultades escolares, alteraciones del sueño e incluso problemas en la forma en que construyen sus futuras relaciones. Algunos desarrollan una lealtad forzada hacia uno de sus progenitores; otros intentan convertirse en mediadores, asumiendo responsabilidades que no corresponden a su edad. En ambos casos, la infancia se ve interrumpida. En medio de una disputa, es común que los adultos concentren su energía en probar quién tiene la razón. Sin embargo, pocas veces se detienen a preguntarse qué está sintiendo su hijo cuando escucha descalificaciones, cuando percibe resentimiento o cuando se le solicita, explícita o implícitamente, tomar partido.

Un niño no está preparado para sostener el peso emocional de los conflictos adultos.

Cuando se le coloca en esa posición, aprende estrategias de supervivencia: calla para no empeorar la situación, finge indiferencia para protegerse o reprime emociones que no sabe cómo procesar. Con el tiempo, esas estrategias pueden convertirse en patrones que afecten su autoestima y su manera de vincularse.

La justicia familiar y penal tiene el deber de colocar en el centro el bienestar de la niñez. No se trata de favorecer a uno u otro progenitor, sino de evaluar cómo cada decisión impactará en el desarrollo integral del menor. El principio del interés superior de la niñez exige algo más que una mención formal; demanda sensibilidad, análisis y responsabilidad compartida.

Pero más allá de lo que ocurra en un tribunal, la mayor protección proviene de la conciencia de los propios padres. Separarse no es fallar como madre o padre. Lo que sí puede fallar es permitir que el resentimiento eclipse la responsabilidad de criar con madurez.

La paternidad y la maternidad no se suspenden mientras dura un proceso legal. No se condicionan al resul-

tado de una sentencia. Son vínculos permanentes que requieren templanza incluso en medio del dolor.

Cuando los adultos logran diferenciar el conflicto de pareja de su rol parental, envían un mensaje poderoso: “Nuestra relación cambió, pero tu derecho a ser amado y protegido permanece intacto”. Ese mensaje brinda estabilidad. Y la estabilidad es el terreno donde crece la salud emocional.

La infancia es breve y decisiva. Cada etapa deja huellas que acompañarán a esa persona el resto de su vida. Por eso, antes de iniciar una nueva disputa o pronunciar una palabra que desacredite al otro progenitor frente a un hijo, vale la pena hacer una pausa.

Porque mientras los adultos luchan por tener la razón, el niño sólo necesita una cosa: saber que, pase lo que pase entre ellos, no tendrá que elegir entre las dos personas que más ama. Y esa certeza, más que cualquier resolución judicial, es la verdadera garantía de su bienestar.

* Jueza especializada en violencia familiar con enfoque en protección de la infancia.

Tannya

A partir del SÁBADO 21 de MARZO de 2026

EL GRECO

La Turicata

El Greco, nacido como Doménikos Theotokópoulos en Creta en 1541, es uno de los pintores más singulares del Renacimiento tardío. Su obra, marcada por figuras alargadas, colores intensos y una espiritualidad dramática, transformó la pintura española y dejó un legado que aún hoy se con sidera revolucionario.

CONTEXTO BIOGRÁFICO

como pintor de iconos bizantinos.

Italia: Vivió en Venecia y Roma, asimilando influencias de Tiziano, Tintoretto y Miguel Ángel.

España: Se estableció en Toledo en 1577, donde desarrolló su estilo más personal y produjo sus obras maestras.

Muerte: Falleció en Toledo en 1614, dejando una escuela dirigida por su hijo Jorge Manuel.

RASGOS ESTILÍSTICOS

Figuras alargadas y expresivas: Sus personajes parecen estirarse hacia lo divino, rompiendo con el naturalismo renacentista.

Uso dramático del color: Azules intensos, rojos encendidos y contrastes lumínicos que transmiten emoción.

Espiritualidad intensa: Sus obras buscan provocar una experiencia

OBRAS DESTACADAS

El entierro del Conde de Orgaz (1586–1588): Una de sus piezas más célebres, que combina lo terrenal y lo celestial en una composición monumental.

Cuando mi esposa y yo visitamos Toledo, recuerdo cómo nos impresionó este cuadro-mural que desborda el muro visualmente del muro que lo contiene.

El martirio de San Mauricio (1580–1582): Encargada por Felipe II, muestra su estilo dramático y espiritual, aunque fue rechazada por su falta de claridad narrativa.

Vista de Toledo (1596–1600): Una de las primeras representaciones paisajísticas de la ciudad, cargada de atmósfera mística.

El Redentor (1590–1595): Obra recientemente redescubierta en los Museos Vaticanos, que permaneció oculta bajo una falsificación durante siglos.

La expulsión de los mercaderes del templo (1600): Ejemplo de su dramatismo y su capacidad para rein

contemporáneos, su estilo anticipó el expresionismo y el cubismo. Inspiración para modernistas: Artistas como Picasso y los expresionistas alemanes vieron en El Greco un precursor de la modernidad. Su gran personalidad le permitió mantener su estilo contra críticosSímbolo de Toledo: Su obra está profundamente ligada a la ciudad, convirtiéndose en parte de su identidad cultural.

Revalorización posterior: En el siglo XIX y XX, críticos y artistas redescubrieron su importancia, consolidándolo como figura clave de la historia del arte.

PUENTE

ENTRE DOS ÉPOCAS

La obra de El Greco es un puente entre el Renacimiento y la modernidad. Su capacidad para transformar la pintura en una experiencia espiritual y emocional lo convierte en un artista único. Más que representar la realidad, buscó expresar lo invisible, lo trascendente. Hoy, sus lien zos siguen desafiando al espectador, invitándolo a contemplar la tensión

Notas de Wikipedia.

José Carrillo Cedillo

¿Podemos confiar en la IA?

Tecnología y Sociedad

La confianza del inocente es la herramienta más útil del mentiroso. Stephen King

Confío en extraños más de lo que debiera ¿o será que sólo lo suficiente? Esta mañana confié en que los demás automóviles en el camino no se echarían encima del mío. Confié en que la persona que me preparó el desayuno en el restaurante no me daría comida en mal estado, o incluso envenenada. Confié en que la doctora que me aplicó la vacuna me estaba aplicando la dosis correcta y que el producto no estaba caduco; incluso confié en todas aquellas personas que llevaron a cabo los desarrollos científicos y las pruebas suficientes para determinar que dicha vacuna sería eficiente y segura. Confié en que la persona que estaba en la calle pidiendo cooperación económica destinaría el dinero recolectado para la buena causa que decía. En fin, creo que me explico. Tanto usted como yo, para poder vivir en sociedad, depositamos algo de confianza en otros. El contrato social como aquel acuerdo tácito entre ciudadanos y Estado, al que aludieron grandes pensadores como Hobbes, Locke y Rousseau, tiene como pilar fundamental la confianza.

HAY DE CONFIANZAS… A CONFIANZAS

Es fundamental establecer una distinción entre dos tipos de confianza. Por una parte está la confianza interpersonal, una confianza íntima, de persona a persona, basada en las relaciones personales, la moral y la reputa-

ción. Se basa en nuestra comprensión de las intenciones de la otra persona. Por otro lado está la confianza social, una de tipo impersonal aplicada a sistemas, leyes y tecnologías, la cual se basa en la fiabilidad y la previsibilidad, más que en la conexión personal; esta es la que nos permite interactuar de forma segura con desconocidos. Sin embargo, al utilizar la misma palabra para ambos conceptos, es común y frecuente caer en un “error de categoría”, confundiendo por ejemplo un sistema o servicio con un amigo. Les otorgamos a las corporaciones algunos de los mismos derechos que a las personas. Esta confusión queda muy clara en nuestra relación con las empresas, las cuales se valen de mascotas, influencers de redes sociales y marcas para engañarnos y hacer que los tratemos como si fueran entidades morales; no lo son, en realidad son máquinas de maximización de ganancias que son tan “inmorales” como la ley les permite ser. Las corporaciones se aprovechan regularmente de sus clientes, maltratan a sus trabajadores, contaminan el medio ambiente y presionan mediante lobbying para que se modifiquen las leyes que les permitan continuar con estas prácticas. Bruce Schneier, uno de los más destacados expertos en ciberseguridad, afirma que estamos a punto de cometer el mismo error de categoría con los sistemas de IA, pues vamos a considerarlos nuestros amigos cuando no lo son.

IA

Y EL ERROR DE CATEGORÍA

Los principales sistemas de IA actualmente están controlados por grandes corporaciones, las cuales están usando dichos sistemas para su objetivo ya mencionado de maximizar las ganancias. En ocasiones, los servicios ofrecidos por los sistemas resultarán útiles y benéficos para sectores de la población; en otras, serán utilizados para fines tan nefastos como servir de instrumentos de guerra. Desde que a mediados de la década de 1990 el internet fue entrando cada vez más en nuestras vidas cotidianas, nos hemos ido acostumbrando a que los servicios que obtenemos sean utilizados también como herramientas tanto de vigilancia como de manipula-

ción. Cada vez que usamos un correo electrónico, una red social, una máquina de búsqueda, un servicio de comercio electrónico, vamos dejando un rastro digital con información útil. Luego, hay intermediarios que compran esos datos a las empresas más pequeñas y elaboran expedientes detallados sobre nosotros; luego venden esa información a estas y otras empresas, quienes la combinan con los datos que recopilan para manipular nuestro comportamiento en beneficio de sus intereses.... por supuesto, a costa de los nuestros. Con la incorporación de la IA a todos estos servicios y la aparición de otros nuevos más sofisticados, esta situación se va a poner peor para nosotros, los usuarios de los servicios. Los sistemas actuales de IA nos dan una probada de lo que viene pues ya nos estamos acostumbrando a escribir un prompt o descripción de algo que queremos lograr y el sistema nos responde redactando un texto, generando una imagen fotorrealista, creando un video corto o incluso todo un podcast. Nuestra relación con estos sistemas es como la de tener un mayordomo u agente a nuestro servicio, a quien le podemos dar órdenes en lenguaje natural y está allí siempre para servirnos. Puesto que conversamos con estos, les vamos atribuyendo características humanas, incluso a algunos los bautizamos con algún nombre y llegamos a considerarlos nuestros sirvientes, amigos, confidentes, terapeutas, o incluso en casos extremos un interés romántico. Entonces, al atribuirles características humanas que no tienen, solemos depositar en ellos nuestra confianza, de tipo interpersonal. Pero ¿será que este agente (amigo, colega, o como se le considere) está allí para darnos el mejor consejo de forma desinteresada? Hay que recordar que son herramientas para maximizar las ganancias de las corporaciones que las crearon. La aerolínea, hotel, teléfono, o cualquier cosa que te haya recomendado puede que no sea la mejor para ti, pero te lo habrá recomendado por tener

alguna relación comercial con la corporación. Es decir, el sistema está actuando como una agente doble en el cual no podemos ni debemos confiar pues para empezar no son nuestros amigos, sino simplemente servicios. Schneier advierte precisamente sobre estas características de los sistemas IA, que son más relacionales y más íntimos.

TOMANDO CONTROL

En muchas ocasiones confiamos en alguien o algo solamente por el poder que tienen. Lo hacemos con el Gobierno, la policía y las corporaciones. La confusión entre amigo y servicio de la que hemos hablado hará que olvidemos lo poderosa que es la corporación detrás de la IA, porque estaremos obsesionados con la persona que creemos que es la IA. Como sociedad necesitamos una IA confiable, cuyos comportamientos, limitaciones y entrenamiento sean entendidos y cuyos sesgos se comprendan y se corrijan; por supuesto, es también fundamental que sus objetivos se comprendan. Schneier argumenta que el mercado no resolverá este problema porque los incentivos del “capitalismo de vigilancia” son demasiado fuertes. Por ello, aboga por la intervención gubernamental para crear en el mundo digital la misma fiabilidad que los códigos sanitarios crean en los restaurantes. Esto implica que las leyes deben centrarse en las corporaciones y las personas detrás de la IA, no solo en la tecnología en sí, responsabilizándolas legalmente por el comportamiento de la IA.. Propone también que los controladores de la IA sean tratados como “fiduciarios” —similares a los médicos o abogados—, legalmente obligados a actuar en el mejor interés de sus clientes. Finalmente, aboga por el desarrollo de “modelos públicos de IA” financiados por el público para el público, desarrollados por instituciones académicas u organizaciones sin fines de lucro que sean transparentes, políticamente responsables y accesibles para todos, sirviendo como contrapeso a la IA de propiedad corporativa, garantizando que la IA sirva al interés público y no solo al beneficio económico. En definitiva, Schneier concluye que, si bien la IA nunca podrá ser nuestra amiga, puede ser un servicio confiable si el gobierno garantiza la transparencia y la confiabilidad necesarias para la confianza social.

* Investigador titular en el Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada (Cicese), jagm@cicese.mx

Antonio García Macías*

A partir del SÁBADO 21 de MARZO de 2026

HOMO DEMENS Y SU IMPACTO AMBIENTAL (PARTE 3)

Reflexiones de un Abuelo

La barbarie del H. demens se extiende sobre lo no–humano. En el caso del ejercicio de la violencia contra el humano ya se ha tipificado y se ha descrito en la mayoría de los casos –aunque de vez en vez los que trastocan la ley nos dan sorpresas. Edgar Moran y otros autores les han dado nombre a los diferentes tipos de barbarie contra el ser humano: religiosa, étnica, contra las mujeres y otras, son algunos de estas violencias. También ha sido entendido que la barbarie es producto de la ignorancia y la incivilidad. Ejemplo de esto último es la mala gestión de la basura, la crueldad o descuido de mascotas y muchas más, que por desconocimiento o indiferencia un humano comete. Todas estas barbaries que perpetua un humano en la antropósfera pueden ser valoradas y, en su caso, mitigadas o castigadas por instrumentos creados por el sapiens, bajo instituciones que practican el derecho y la justicia.

Pero es importante entender que esos instrumentos de justicia mencionados arriba son muy limitadas cuando se trata de extrapolarse a la otra parte de la naturaleza. Ahora sabemos que existe toda una gama muy grande de barbaries que puede generarse sobre lo no-humano. Los límites del planeta nos han mostrado que las malas decisiones razonadas o no, tienen un efecto en todo el planeta. Esas malas decisiones no solamente se refieren a lo irracional o de lo que se sale de las normas establecidas, sino aquellas que no

toman en cuenta las consecuencias sobre los otros componentes del sistema natural cuando se hace alguna acción. El desvío de un río para la expansión de una urbe, la extracción de metales que usan sustancias tóxicas o la fabricación de utensilios domésticos, pueden tener impactos en el aire, el agua o el suelo, y a su vez, a toda la biodiversidad.

Actualmente el marco legal ambiental contempla acciones para prevenir o mitigar estos impactos a través de la denominada Evaluación del Impacto Ambiental (EIA); y esto han sido un gran avance en la búsqueda de una simetría de justicia entre lo humano y lo no-humano, pero no ha sido suficiente. Ahora hay que avanzar otros pasos para obtener mejores resultados en la indagación de ese balance entre el desarrollo humano y la conservación de la naturaleza. Ya no sólo basta con tener instrumentos como la EIA, donde el humano es el beneficiario y el protector de la naturaleza, a la vez. Hoy es necesario diseñar nuevos enfoques para desplazar al humano del centro de la esfera: pensado solamente como un miembro más del sistema natural - la naturaleza depende del humano que depende de la naturaleza. Las entidades no–humanas son sistemas con su propia dinámica, au-

torreproducibles y autoorganizadas. Tomar conciencia de esto nos permite poner en el centro de las acciones a ese sistema complejo llamado naturaleza. Ecosistemas, la biodiversidad y especies particulares se consideran hoy entidades sintientes y conectadas con el humano (ver, por ejemplo, la obra de E.O. Wilson, Biophilia: The Human Bond With Other Species), los cuales son autorreproducibles y autorregulados. Con ello y basados en resultados producidos por la ciencia, hoy comprendemos que el planeta tiene límites. Si esas fronteras son rebasadas esto se podría volver una barbarie contra lo no-humano; que tarde o temprano le pasará factura al propio sapiens (con máscara de demens).

En esta tercera entrega reflexionaré sobre el tema de la Barbarie contra lo no–humano; en especial contra la Biodiversidad. Esto lo haré a través de algunos ejemplos, para no caer en la tendencia a clasificar todo, que finalmente es un acto artificial y antropocéntrico.

TIPIFICANDO LA BARBARIE ECOLÓGICA

Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos topado con nidos imponentes de hormigas. Al aire libre, observando montículos como pequeños volcanes cónicos; o en el interior de nuestros hogares,

posando nuestra visión sobre frenéticas filas de hormigas que van y vienen en dirección a desperdicios orgánicos. Dada la gran actividad que despliegan alrededor de sus nidos y en las largas filas que forman, cualquier humano, al menos alguna vez en su vida, se ha interesado en el comportamiento de ese minúsculo ejército que no para. Observamos que algunas hormigas van hacia el nido cargando pedacería de hojas u otros minúsculos objetos, que suponemos es alimento que atesoraran en su madriguera. Otras van en sentido contrario, en otra fila paralela a la primera. A estos individuos pequeños, negros o rojos y cabezones se les da el nombre de hormigas obreras. Ahora, si ponemos mayor atención, observamos que algunas de esas hormigas son más grandes, no realizan la labor de cargar hojas y solo merodean entorno al nido o las filas. La labor de estas últimas es la defensa de la colonia. Estas hormigas (soldado) protegen a la colonia contra depredadores y organizan acciones de defensa en caso de amenaza: su papel es crucial para la sobrevivencia de toda la colonia. Si además tuvimos la oportunidad de observar unos días antes a esa colonia, tal vez hallamos detectado una o dos hormigas solitarias alejadas del nido y recorriendo grandes distancias, son las hormigas exploradoras. Estas últimas son un ejemplo fascinante de trabajo en equipo y de comunicación sin palabras. Ellas buscan alimento y, cuando lo localizan, marcan el camino para que otros miembros de la colonia se dirijan a ese sitio e inicien la labor de acarreo. Y a estos grupos de hormigas hay que añadirle a la hormiga reina, la madre de toda la colonia. Ella es la única que se reproduce por algo tan simple, pero a la vez complejo: la cohesión de la colonia, que se da a través de la transmisión de sustancias químicas, que son las que permiten distinguir si una hormiga es o no miembro del clan. Todos los miembros de la colonia funcionan como un todo.

Rafael “Rach” Solana*

El comportamiento de las hormigas es en extremo in teresante, por lo que científi cos como Edward O. Wilson y otros han dedicado parte de su vida académica a estudiar las. Para la ciencia es impor tante estos estudios para ge nerar conocimiento: ¡Eureka, una maravilla!

Estoy seguro, sin embar go, que 99 por ciento de los que leerán esta columna no compartirán ese entusias mo de estudiar hormigas y estoy de acuerdo con ellos. ¿Por qué demonios un país debe dedicar recursos públi cos (provenientes de nues tros impuestos), para que un científico “loco” se dedique a estudiar el comportamiento de hormigas? Bueno pues resulta que estos insignifi cantes “bichos” que vuelven locos a muchos humanos re presentan un gran volumen de biomasa de la biodiver sidad, son parte importante de los ecosistemas naturales y prestan una buena cantidad de servicios ambientales y ecológicos al sapiens. Sabemos, por ejemplo, que las hormigas constituyen una biomasa equiparable a la de todas las especies de mamíferos y aves, juntas (Badillo, R. Nat. Geo., marzo/2026). Además, que es un grupo altamente diverso, con especies muy especializadas (algunos ejemplos: hormigas bala, de fuego, cortadora de hoja, carpintera, etc.). Se estima que hay entre 14 mil y 22 mil especies (muchas de ellas extintas). Por otro lado, prestan servicios ecosistémicos de relevada importancia para la estabilidad del ambiente natural, como la limpieza del entorno y la dispersión de semillas. Un bosque pudiera depender de manera considerable de las hormigas para su expansión y para renovar las capas de vegetación (desde hierbas hasta los árboles de estratos altos). Y ese bosque a su vez, es el que limpia el aire del cual nos servimos para respirar y obtener oxígeno.

al grupo de los estudiosos de estos insectos, entonces serás un mirmecólogo.

Un dato curioso, si después de leer esto te interesa entrar

En una publicación capitaneada por Nan-Ji Jiang (PNAS. 2026. Vol, 123. https:// www.pnas.org/doi/10.1073/ pnas.2520139123), se identificó que la contaminación del aire se convierte en una barbarie ecológica contra las colonias de hormigas al provocar su destrucción. En ese documento se observa que el incremento del denominado ozono urbano (el malo) y los óxidos de nitrógeno en el aire alteran el olor característico de las hormigas, por la destrucción de una sustancia denominadas alquenos que son parte de su exoesqueleto. El alqueno es una sustancia que es transmitida por la hormiga reina a todos sus descendientes y le da el olor característico a cada miembro de la colonia. Si una hormiga pierde esa molécula de su exoesqueleto ya no será reconocida por las otras hormigas de la colonia, y tenderán a eliminarla. En el experimento realizado sobre algunas especies de hormigas, Nan-Ji Jiang y su equipo

expusieron a individuos de hormigas a atmósferas enriquecidas por contaminantes del aire, como el ozono (el malo, el producido por la actividad humana) y sustancias nitrogenadas (NOx). Posterior a esta exposición por algunos minutos, a estas hormigas las regresaron a la caja donde estaban algunos miembros de su colonia que no habían sido expuestos a los contaminantes. Lo que observaron es que a las hormigas expuestas a contaminantes eran rechazaba y tendían a agredirla o matarla, por los otros miembros.

¿POR

QUÉ ESE RECHAZO?

Las hormigas son especies consideradas sociales y este comportamiento se produce a través de una comunicación olfativa. El olor de una hormiga es producido por el alqueno en su exoesqueleto. Si un individuo carece de esa molécula entonces es desconocido y excluido de la colonia. Una de las causas por las que pierden esa molécula es por la exposición de los individuos a los contaminantes nitrogenados

o al ozono, que tienden a reaccionar con el alqueno. Además de las hormigas, existen otros grupos de insectos de importancia en los ecosistemas y para la economía del humano que también utilizan mecanismos químicos para su comunicación. Este es el caso de las abejas, importantes polinizadores y para la producción de alimento. Ellas, aunque también utilizan otras formas de comunicación más sofisticados como la “danza” y el contacto físico, la liberación al aire de feromonas es un elemento esencial en la cohesión de sus colonias. Los impactos de los contaminantes en el aire sobre la comunicación entre individuos de abeja pudiesen estar reflejados en: la alteración de la dispersión de moléculas volátiles (absorción o reacción de óxidos nitros o de sulfuro con las feromonas), la degradación química (oxidación) o por interferencia sensorial (otros olores dominantes). Algunos de estas interferencias también se han reportado en otros grupos como el de las

mariposas, también importantes polinizadores. El grupo de las arañas, consideradas peligrosas por sapiens, son un grupo que ejerce un control férreo sobre las poblaciones de otros organismos que conviven con el humano en la antropósfera y en los sistemas naturales. Por ejemplo, en sus telarañas atrapan los mosquitos (considerados los mayores asesinos seriales de humanos), por lo que ejercen un férreo control de sus poblaciones. Su forma de comunicación también es olfativa. Estas especies liberan feromonas para atraer parejas o para marcar territorios; aunque también usan otros mecanismos para comunicarse a través de emisión de vibraciones o por señales visuales o tácticas. En cuanto a la liberación de feromonas estas pudieran verse afectadas por la presencia de contaminantes químicos en la atmósfera, lo que interferiría en su comunicación olfativa y afectaría su dispersión. En cualquier caso, impactan de manera importante en la conformación de las poblaciones naturales de arañas. De los casos mencionados, a todos se les pudiera considerar como violencia contra los insectos de comportamiento social, ya sea de manera deliberada o por desconocimiento. La contaminación atmosférica en este caso sería una barbarie ecológica. En cualquier caso, la falta de conocimiento no es un atenuante del delito en el contexto del derecho penal, según el artículo 15 del Código Penal Federal. Lo que si faltaría sería la construcción de vacunas contra esa barbarie ecológica que es la contaminación atmosférica contra las hormigas, las arañas, las mariposas y las abejas; y por tanto contra el propio humano. Es necesario construir justicia a través de la búsqueda de esas simetrías.

*Consultor ambiental rsolana@biig-consultores.com

UNA JORNADA MUNDIAL POR EL FUTURO

EL AGUA, LA SUSTANCIA DE LA VIDA

Este recurso esencial enfrenta presiones crecientes por el cambio climático, el crecimiento urbano y la sobreexplotación. Expertos advierten que su gestión sostenible será decisiva para el futuro de las ciudades, la agricultura y el equilibrio ambiental

REDACCIÓN*/LA BRÚJULA

Una mañana de verano en un rancho del norte de México, un agricultor observa el fondo de su pozo. Hace apenas una década el agua estaba a pocos metros; ahora hay que perforar más profundo. La escena se repite en muchas regiones del mundo: el agua, ese elemento aparentemente abundante, comienza a escasear.

A simple vista parece una paradoja. El planeta está cubierto en su mayoría por agua, pero solo una pequeña fracción es dulce y utilizable para el consumo humano. En las últimas décadas, el crecimiento demográfico, la expansión urbana, la agricultura intensiva y el cambio climático han puesto a prueba la capacidad de las sociedades para administrarla.

La preocupación no es menor. Según estimaciones de organismos internacionales, entre 2 mil y 3 mil

millones de personas sufren escasez de agua al menos un mes al año, una situación que amenaza la seguridad alimentaria, la salud pública y la es tabilidad social.

Por esa razón, cada 22 de marzo se conmemora el Día Mundial del Agua, una jornada promovida por las Naciones Unidas para recordar que la gestión del agua es uno de los grandes desafíos del siglo XXI.

LA HISTORIA DE UNA CONCIENCIA GLOBAL

La preocupación por el agua como asunto planetario tomó forma po lítica en 1992, durante la llamada Cumbre de la Tierra de Río de Ja neiro. De aquella reunión interna cional surgió una resolución para establecer un día dedicado al recurso hídrico y a su preservación.

administración debe ser sostenible.

Al año siguiente, en 1993, el mundo celebró por primera vez el Día Mundial del Agua, cuyo objetivo es recordar que el agua dulce es esencial para el desarrollo humano y que su

La iniciativa forma parte de una agenda más amplia impulsada por Naciones Unidas: el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 6, que plantea garantizar agua potable y saneamiento para todos antes de 2030. Desde entonces, cada año se publica el Informe Mundial sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos, un documento que analiza el estado de las reservas de agua del planeta y ofrece recomendaciones para mejorar su gestión.

Estos informes coinciden en una advertencia: el agua no es solo un recurso natural; es un factor decisivo para la estabilidad económica, social y ambiental.

EL DESAFÍO DE ADMINISTRAR LO ESENCIAL

Los expertos coinciden en que la crisis del agua no es únicamente un problema de escasez, sino también de gestión.

El hidrólogo sueco Malin Falkenmark, una de las figuras más influyentes en la investigación del agua, lo explica con claridad:

“La crisis del agua es en gran medida una crisis de gobernanza: sabemos cómo administrar el recurso,

pero muchas veces no lo hacemos”. Para Falkenmark, la clave está en entender el agua como un sistema complejo que conecta ecosistemas, agricultura, energía y ciudades.

Algo similar plantea el científico canadiense David Schindler, especialista en ecología acuática, quien advierte:

“El agua limpia es el recurso natural más importante del planeta y, sin embargo, seguimos tratándola como si fuera infinita”.

Las cifras respaldan esa preocupación. Actualmente, alrededor de 2 mil millones de personas no tienen acceso seguro al agua potable, mientras que miles de millones carecen de sistemas adecuados de saneamiento. Esto significa que la gestión del agua ya no es un tema exclusivamente ambiental: también es una cuestión de justicia social.

El profesor Peter Gleick, investigador del Instituto del Pacífico en California y uno de los principales expertos mundiales en políticas hídricas, resume el problema de manera contundente:

“El agua es el hilo invisible que conecta la seguridad alimentaria, la salud pública y la estabilidad económica”.

TRES DOCUMENTOS

FUNDAMENTALES

En el debate internacional sobre el agua existen algunos textos que se han convertido en referencia obligada.

1. El Informe Mundial sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos (ONU-Agua) Publicado cada año por la Unesco y el sistema de Naciones Unidas, analiza la situación global del agua y propone políticas públicas para administrarla de manera sostenible.

2. La Agenda 2030 y el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6. Este documento establece la meta de garantizar agua potable y saneamiento universal antes del año 2030.

3. La resolución de la Asamblea General de la ONU que creó el Día Mundial del Agua (1992)

Este acuerdo internacional reconoció formalmente la necesidad de sensibilizar a la sociedad sobre el valor del agua y su gestión responsable. En conjunto, estos documentos han contribuido a consolidar una idea central: el agua es un bien común de la humanidad.

EL AGUA EN UN PLANETA EN TRANSFORMACIÓN

El problema del agua se agrava por una variable adicional: el cambio climático. Los científicos han observado que el ciclo del agua se está volviendo más irregular.

Algunas regiones sufren sequías prolongadas, mientras otras enfrentan lluvias intensas e inundaciones.

Este fenómeno altera la disponibilidad del recurso y complica la planificación de ciudades, agricultura e infraestructura.

A ello se suma el crecimiento demográfico. La población mundial supera los ocho mil millones de habitantes y la demanda de agua aumenta en prácticamente todos los sectores productivos.

Los expertos advierten que el planeta podría entrar en lo que algunos investigadores llaman “bancarrota hídrica”, una situación en la que las sociedades consumen más agua de la que la naturaleza puede reponer.

En otras palabras, se está gastando el capital natural acumulado durante miles de años.

EL CASO DE ENSENADA

La crisis del agua no es un fenómeno distante para los habitantes del norte de México.

Baja California es una región semiárida donde el abastecimiento de agua depende de fuentes limitadas: acuíferos locales, trasvases y proyectos de infraestructura hidráulica.

En Ensenada, por ejemplo, el suministro ha enfrentado históricamente dificultades debido al crecimiento urbano y a la variabilidad climática. Durante años, los habitantes

de la ciudad han experimentado cortes periódicos en el servicio, conocidos popularmente como “tandeos”, mientras se buscan soluciones de largo plazo.

Entre las medidas implementadas o discutidas se encuentran: la construcción de plantas desalinizadoras para aprovechar el agua del mar, la modernización de redes hidráulicas para reducir fugas, el uso más eficiente del agua en la agricultura del Valle de Guadalupe.

La experiencia ensenadense refleja un desafío común en muchas ciudades del mundo: cómo garantizar agua suficiente sin comprometer los ecosistemas ni las reservas futuras.

LA CULTURA DEL AGUA

Más allá de la infraestructura y la tecnología, los especialistas insisten en un aspecto clave: la cultura del agua.

Durante gran parte del siglo XX, el agua fue considerada un recurso prácticamente ilimitado. Las ciudades crecieron bajo esa premisa, con sistemas de distribución diseñados para satisfacer una demanda creciente.

Hoy sabemos que esa lógica debe cambiar.

La gestión sostenible del agua implica: proteger

duales tratadas, y fomentar el ahorro doméstico.

Se trata, en esencia, de una nueva forma de relación entre la sociedad y la naturaleza.

RESPONSABILIDAD COMPARTIDA

El agua no conoce fronteras. Ríos, acuíferos y corrientes subterráneas atraviesan territorios y conectan comunidades.

Por esa razón, muchos especialistas consideran que la cooperación internacional será indispensable para enfrentar la crisis hídrica.

En distintas partes del mundo ya existen ejemplos

Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, cuya administración conjunta se ha convertido en un modelo de cooperación regional.

Estos acuerdos muestran que la gestión del agua puede ser también una herramienta de paz.

EL FUTURO DEL AGUA

El futuro del agua dependerá de las decisiones que se tomen hoy.

Si se aplican políticas adecuadas —protección de ecosistemas, inversión en infraestructura, ciencia y educación— el planeta todavía puede garantizar agua suficiente para las próximas generaciones.

Pero si continúa la sobreexplotación y la contaminación de los recursos hídricos, la escasez podría convertirse en uno de los conflictos más importantes del siglo XXI.

La pregunta, en realidad, es sencilla: ¿será capaz la humanidad de administrar con inteligencia el elemento que hace posible la vida?

En cada río, cada acuífero y cada gota que sale de un grifo se juega parte de la respuesta.

Porque el agua —tan cotidiana y tan invisible— es, al mismo tiempo, el recurso más simple y el más decisivo

* Texto elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial. A partir del SÁBADO 21 de

A partir del SÁBADO 21 de MARZO de 2026

VENGANZA

la Butaca

Película mexicana de Rodrigo Valdéz con Omar Chaparro, Alejandro Speitzer (2026). Bullet in the head es en general considerada como una de las mejores películas de John Woo, pero también una de las que menos he disfrutado. Esto tiene que ver, no tanto con la técnica de la película, sino con su temática. The killer, Hard boiled, A better tomorrow me emocionan como entretenimiento escapista, melodramas amistad masculina y acción extravagante que poco me hacen pensar en el mundo real. Esto me resulta más difícil con Bullet in the Head, que parte de un hecho histórico bastante conocido como lo es la Guerra de Vietnam.

Con esto no quiero criticar la película sino admitir un sesgo personal. Las otras películas de Woo no existen en un vacío histórico. Las que menciono arriba se inspiran en los enfrentamientos entre la policía de Hong Kong y sus triadas. Pero separarme mentalmente de ellas resulta más fácil, en parte por el estilo colorido y exagerado con el que están hechas, pero también porque su contexto me resulta menos familiar.

Menciono mi relación con Bullet in the head porque se parece un poco a cómo me sentí viendo Venganza, una película de acción mexicana protagonizada por Omar Chaparro y Alejandro Speitzer. Venganza tiene mucho a su favor. Sus escenas de acción me parecieron bien logradas y quedé frecuentemente impresionado por ellas. Pero precisamente porque se trata de una película sobre el ejército mexicano, me cuesta verla como simple entretenimiento sin pensar en todo lo que la rodea.

En una de esas coincidencias que me hacen dudar de las coincidencias, Venganza llegó a cines mexicanos

apenas unos días después de uno de los eventos más mediáticos en los que se ha visto involucrado el ejército mexicano recientemente: la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación. Una de las ramas del ejército involucradas en el operativo, el GAFE, son precisamente las fuerzas especiales de las que Venganza se trata. El operativo fue, por supuesto, presentado en los medios como una victoria sin lugar a dudas para el ejército mexicano, aunque me mantengo escéptico. Ésta y la pasada administración presiden-

cial, después de todo, han hecho de las fuerzas armadas una parte cada vez más central de la sociedad y gobierno mexicanos. Con todo esto en mente, la verdad es que esperaba que Venganza fuera más abiertamente propagandística. Más que celebrar o lavarle la cara al ejército mexicano, la película se acerca a él como las películas comerciales suelen hacer, de manera oportunista. La trama, y no creo que esto sea revelar demasiado, de hecho se trata de corrupción en sus altos mandos, pero esto tampoco basta para convertirla en una crítica. En la película el ejército mexicano es su propio universo, y parece existir de manera independiente al México de la vida real. Es un escenario para regurgitar lo más trillado del cine de acción.

La premisa de Venganza es tan simple, y tan original, como su título. Omar Chaparro interpreta a Carlos Estrada, un soldado de élite de las fuerzas armadas mexicanas. Después de encabezar la captura de Héctor Luna (Gustavo Sánchez Parra), el líder de un escuadrón de la muerte criminal, Estrada amenaza con irse en contra de sus cómplices, lo que inspira represalias. Mientras celebran su victoria en un hotel playero, él y su tropa son ataca-

dos por un grupo de asesinos que matan a Alicia (Iazua Larios), su esposa. Seis meses después, Estrada se ha convertido en un absoluto cliché: ahogando su duelo en alcohol y otras sustancias, visitado esporádicamente por su compañero Miguel Díaz (Alejandro Speitzer). Esta situación muy seria y solemne choca con cosas muy improbables que pasan más adelante. Díaz le deja a Estrada diez mil pesos para que se sostenga un tiempo más, pero éste los rechaza y se los da a un vendedor de la lotería, quien le entrega todos sus boletos. Estrada, quien solo quería deshacerse de un dinero que recibió por lástima, cambia de parecer cuando uno de los boletos resulta ser el ganador de un premio mayor de mil millones de pesos. Convertido de la noche a la mañana en multimillonario, Estrada decide invertir sus fortuna en una misión para encontrar y matar a los responsables de la muerte de Alicia, surtiéndose de un arsenal de alta tecnología y contratando los servicios de su vieja tropa, la cual incluye a Lola (Natalia Solián) y a Chunco (Luis Alberti). Díaz, aunque invitado a participar también, la rechaza en un principio pensando en la seguridad de su propia familia.

Pegado a
Alberto Villaescusa Rico

La trama es una excusa para unir sus varias secuencias de acción, las cuales están razonablemente bien montadas. Me atrevo a decir que en general están mejor hechas que las de muchas películas de Hollywood actuales. La fotografía de Kenji Katori tiene paciencia y disciplina. La cámara se mantiene fija o se limita a movimientos simples para que la coreografía y los impactos se registren con claridad. Los escenarios agregan algo de variedad: la pelea de Estrada contra un asesino en el hotel usa un cable de teléfono, la tapa de un excusado y un sacacorchos como armas, por lo que no se siente solo como un intercambio de golpes y disparos. Este dinamismo se extiende a las escenas de diálogos, donde el buen instinto de colocar la cámara debajo de sus personajes, en ángulo, les da algo de grandiosidad y drama. El mayor pero técnico de su fotografía está en sus escenas

nocturnas, en apagados azules, que nos obligan a forzar la mirada para tratar de distinguir siquiera qué está pasando. La secuencia final, en un edificio abandonado pero en plena luz del día, es fácilmente la más extravagante y mejor lograda.

La película presenta todo esto como algo muy emocionante. Aunque hace un guiño hacia la futilidad de la venganza, a que Estrada no puede recuperar a su esposa infringiendo violencia contra los que se la arrebataron, sus acciones son presentadas en términos generalmente heroicos y nobles, con un efecto positivo neto. Se puede argumentar también que, como Estrada y su tropa se rebelan contra el ejército, la película no es una celebración del ejército sino que está en oposición a éste. Pero un par de huecos con este argumento es que la película nunca cuestiona la institución en sí, sino que presenta la corrupción

como algo que se puede resolver eliminando a un par de malos agentes dentro de ella. Y que, aunque Estrada y su tropa actúan fuera del sistema, la película colorea sus aventuras con la mis-

ma reverencia a las armas, la sangre y el sacrificio que caracterizan a la más descarada propaganda militar. Dicho todo esto, si no disfruté Venganza no es tanto por motivos ideológicos sino porque, como entretenimiento, no creo que funcione de verdad. La película me parece bastante competente en sus secuencias de acción, pero no tanto al momento de construir un tono coherente que nos diga qué sentir por ellas, ni cuando se trata de crear personajes con los que podemos simpatizar. En sus primeros minutos, Venganza salta de una psicodélica caricatura que muestra a Estrada y su tropa en toda clase de poses llamativas, a una odisea oscura y deprimente que se toma muy en serio.

No culpo a Omar Chaparro por la apatía que me despierta Carlos Estrada. No soy gran admirador del actor pero tampoco me desagrada como a quienes di-

cen que él y Martha Higareda son todo lo que está mal con el cine mexicano actual. Aquí tiene menos rango y personalidad que en algunas de sus comedias pero en momentos se nota más o menos afable, y es creíble como un líder que inspira admiración y lealtad en sus igualmente duros compañeros. Pero su caracterización me hace sentir que la película no sabe si quiere un imparable héroe de acción o un antihéroe atormentado. Estrada se gana algo de lástima tras la muerte de su esposa, pero la pierde cuando lo vemos torturar a un enemigo martillándole clavos en la pierna. Ambos eventos podrían sugerir una psicología complicada, pero la película nunca se atreve a mirar más allá, por lo que se convierten en acentos crudos y reales en una película finalmente hueca.

alberto.villaescusa19@gmail.com X: @betovillaescusa

A partir del SÁBADO 21 de MARZO de 2026

QUÉ DOLOR, QUÉ DOLOR, QUÉ PENA

Pascho (πάσχω): Es el verbo griego para sufrir, experimentar o recibir una impresión, estrechamente ligado a pathos. Estas raíces griegas han influido en el vocabulario médico y filosófico para describir el dolor y la aflicción. Y como característica nata en el ser humano, ésta situación camina sobre nosotros como un destino ineludible y que debemos soportar.

En la realidad, si partimos del principio de que el mundo está bajo el maligno, de que los reinos fueron entregados a éste, de que en el mundo tendremos aflicción, y esto lo menciona la Biblia, aseveramos el que en realidad es totalmente cierto.

Una gran gama de experiencias nos hace ver nuestra realidad. Sufrimos, y si detalláramos un poco, de principio enlistaríamos los siguientes: Enfermedad, ruptura familiar, economía, tristeza, ansiedad, frustración, vida sin propósito, decisiones equivocadas, guerras, y muchas más causas a decir.

Las consecuencias físicas y sicológicas en una persona al atravesar este triste umbral lo lleva a un desequilibrio a causa, principalmente del dolor experimentado, y rebasando los límites crea una sensación de abandono a su llamada suerte declarándose impotente ante la situación. Da lugar incluso a segar la propia vida pues sus esperanzas, al parecer, han llegado a su fin. Una situación que sicológicamente afecta la personalidad del individuo.

Ahora, enfocándonos al origen de los males, la gran mayoría de éstos derivan del mismo hombre. Personas que han desarrollado la insensibilidad a tal grado que terminan convirtiendo en simples objetos a aquellos

que experimentan toda clase de sentimientos, es decir personas hechas a la misma imagen de quienes por intereses nada ocultos se ensañan sin importar el dolor que causan.

Y tocando el meollo de éste asunto, me quiero referir al terrible problema que enfrenta, principalmente la clase trabajadora en México, al prácticamente carecer de medicamentos para atender su salud.

Específicamente el IMSS y los hospitales generales. Un lugar verdaderamente lleno de dolor donde se refleja la bota que aplasta, no sólo la salud, sino también los sueños de muchas personas pertenecientes a familias enteras, las cuales sufren al mismo tiempo que los pacientes.

La pregunta que me formulo es, cuál es la descripción que se merece o merecen aquellos que truncan la vida misma al simplemente darle la última prioridad a la salud de un pueblo entero.

No es que por algún milagro o suerte dichas personas cambien su actitud hacia el prójimo, sino que debemos entender el que éstas han sido entregadas a una mente reprobada para hacer muchas cosas que no convienen, y la única forma de frenarlos es enfrentándolos.

Hemos experimentado en nuestro propio país la situación, y recuerdo haber visitado un gran grupo de pacientes y después de exhortarlos a soportar, una abuela señala que cómo podemos soportar si no hay medicinas. Una larga fila de camillas con pacientes esperando por hasta diez días para ser operados a causa del brutal desabasto medicinal. Hospitales generales que están en total abandono y aún quienes protestan son removidos de sus puestos.

Ahora, ¿cuál es la posible causa del desabasto? El origen es el manejo administrativo del propio Gobierno que contando con la riqueza de todo un país a través de una lista interminable de impuestos, motiva el caos al escasear indiscriminadamente los medicamentos. No importa una vida más o una vida menos. La meta es crear caos, y una vez que toma nuestras vidas, el control del Gobierno se hace

manifiesto. Interesante el que esta acción está contemplada históricamente como un punto clave en la estrategia de un partido comunista, y casualmente los gobernantes de nuestro México lo declaran abiertamente. Ineludible no tomar en cuenta a los gobiernos ya que ellos tienen el control de, prácticamente, nuestra existencia, mas, necesito exaltar el sufrimiento que atraviesan las víctimas. Me comentaba otro paciente que el personal médico se desvivía en atenderlos de la mejor manera, de eso no había queja, pero la impotencia de suprimir el dolor físico era prácticamente imposible, mas el carácter del personal médico se mantenía ecuánime y compasivo sin importar la situación.

Los sentimientos que al ser humano le han sido otorgados nos ayudan a describir la calidad de nuestra personalidad, mas en el momento en el que éste se despoja voluntariamente de los mismos, da lugar a la aparición de una subespecie que ya sin estos atributos naturales a la que podríamos denominar, no bestias, sino la expresión “peor que una bestia” se utiliza para describir a una persona que actúa con una crueldad, brutalidad o falta de humanidad extrema, superando incluso el comportamiento instintivo y natural de los animales salvajes.

Aquí se detallan sus principales matices basados en el uso del término “bestia” para referirse a los humanos: Crueldad inhumana: Implica que el individuo carece de empatía, moral o compasión, cometiendo actos que incluso un animal (que actúa por hambre o defensa) no haría.

Ausencia de racionalidad: Mien-

tras que una bestia actúa por instinto, alguien “peor que una bestia” es visto como un ser brutal que utiliza la inteligencia para hacer daño de manera premeditada y despiadada. Sinónimo de monstruo: Se emplea para deshumanizar completamente a la persona, calificándola de “mala bestia” o “monstruo”, lo que denota un comportamiento salvaje, destructivo y de maldad pura.

Comportamiento incontrolable: A menudo se asocia con actos de violencia irracional y carente de delicadeza o educación, descrito en contextos de abuso extremo.

Como seres únicos en su especie, predominantes sobre la faz de la tierra, poderosos en obras y avances tecnológicos, en el momento en que nos hagamos a un lado de la maravilla de los buenos sentimientos entre nosotros, el propósito real de la vida que estriba en amarnos indistintamente dará lugar a la pérdida de valor de ésta, amén de separarnos del real propósito de nuestra existencia. No podemos aceptar el que somos autodestructivos, el que tengamos que racionalizar que somos una raza en extinción sólo por el hecho de no practicar la compasión por el prójimo. Sé que el gobierno que rige la suerte de nuestro país no parará hasta apropiarse de todo lo que no es suyo puesto que estamos viviendo la paga de nuestro error al hacer nuestra elección, pero aún la más salvaje de las bestias atiende a sus descendientes, e incluso dando la vida por éstos.

Apelo a la humanidad que lo debería caracterizar para que se sirva atender al necesitado ya que un pueblo enfermo para poco puede producir.

Juan Rudametkin
El Valor de la Vida

MCero Quejas AMOR PURO

i hija siempre ha sido una niña muy activa, juguetona y alegre. Cuando era pequeña y la veía jugar solita, supe que crecer con un perrito podría cambiarle la manera de ver la vida. En ese entonces mi vecina Lulú me comentó que su perrita había tenido crías y nos regaló una. Le pusimos Alfonsina, pero de cariño le decíamos Ponchita. El gusto nos duró muy poco tiempo ya que al parecer había nacido con alguna complicación y un día de la nada amaneció sin vida. Fue un dolor profundo, emociones intensas rotas de manera repentina y muchos pensamientos de no más perros en casa. Pero quienes estaban alrededor notaron la tristeza en mí, sabían de mi amor por los perros y entonces el papá de mi hija me dijo a los pocos días: “Te van a llevar un perro chiquito, a ver si lo quieres”. Nunca voy a olvidar esa tarde cuando de una mochila, sacaron una cachorrita blanca con orejas negras y pancita pecosa que me cabía en la palma de la mano. Más que perro parecía ratón. Mi hija, que en ese tiempo tenía dos años, la nombró Nani. Crecieron juntas, como hermanas. Jugaban, se culpaban, eran cómplices. Se comunicaban de una forma indescriptible. Cuando Sofi se iba a la escuela, Nani la esperaba en su cama, tomando el sol; y cuando llegaba parecía que se platicaban cómo había estado su día.

Al cumplir mi hija 15 años, busqué un regalo que le pudiera dejar huella en la vida; Nani ya tenía 13 años, era una viejita calmada, tolerante con su ama adolescente. Entonces decidí regalarle un perro joven. De nuevo empezó la búsqueda y llegó Drupa a nuestras vidas, una mezcla de Pastor con Golden que se convirtió en el alma de la fiesta. Una tarde, Nani tomaba su siesta bajo los rayos del sol, y Drupa se acercó sigilosamente, midió cada uno de sus pasos cual si fuera gato. Ya estando junto a su oreja, le soltó

jita, saltó como si no le doliera nada y el can más joven salió corriendo sin poder ser alcanzada por una perrita que, además, le costaba trabajo levantarse. En otra ocasión, sobre la estufa dejé comida para que se enfriara antes de guardarla en el refrigerador. Drupa no es muy hábil para saltar, pero Nani sí que lo era. Así

Tan sólo el año pasado, se registró el abandono de más de 600 perros en las calles de Ensenada. Es fundamental hacer crecer una cultura responsable de población de animales de compañía, sean gatos o perros, ya que no son juguetes ni adornos, son seres vivos que, educados de buena manera, ofrecen apoyo emocional y momentos increíbles. Con una cultura de esterilización, programas de vacunación constante, compromiso por parte del sector médico veterinario en pro de los animales de compañía e información clara, se puede reducir esa cifra que simplemente, se convierte en sufrimiento hacia seres que sólo saben dar amor puro.

Hace un año me enamoré a primera vista. Unos ojos color café, rodeados de una carita llena de miedos y cuatro patas peludas llegaron a mi vida como uno de los regalos de cumpleaños más añorados en los últimos años.

a empujar una silla para que se subiera, Nani brin có –un Jack Roussell Terrier tiene la agilidad de un conejo– y empujó la comida haciendo un manjar para ambas. Drupa le dio cuatro años más de vida a Nani , quien se despidió a los 17 años. De nuevo el corazón se me rompió, pero Drupa está ahí para decirnos siempre “gracias por adoptarnos”.

Fue un martes, donde la urgencia de un café me llevó a parar en una barra de especialidad que desde cuándo quería conocer en el Valle de Guadalupe. Al entrar, un cachorrito negro se me fue a los pies, me saludó como si nos conociéramos y comenzó a brincotear entre mis piernas. Me siguió dentro del local y una voz detrás de la barra señaló de inmediato: “Estate quieto Chimuelo, déjalos entrar”. No me quedó más que chulear a mi nuevo amiguito y la siguiente frase fue: “¿No quieres adoptar uno?”. Mi corazón brincó, me llené de todas las emociones que llevaba guardadas y sólo pude decir: “Ando en busca de una hembra”. La cara de Maribel se iluminó y me dijo “¡Tengo a su hermanita!” y de inmediato dije “¡Sí, acepto!” Sarabi es una perrita que me acompaña todos los días a la playa, me anima a salir a ejercitarme y me da los momentos más tiernos de compañía. Nani siempre vivirá en mi corazón y Drupa ocupa un lugar muy especial; pero esta jovencita me recuerda todos los días que ellos han sido enviados a dar amor. Adoptar y cambiarle la vida a perros y gatos en situación de abandono transforma no sólo la vida de esos seres, y enaltece el corazón humano.

* Periodista. Apasionada del café a cargo de una barra de especialidad en el Valle de Guadalupe. FB & IG: espresso.an4n4

Adriana Carrillo*

A partir del SÁBADO 21 de MARZO de 2026

INDUSTRIA ANTIGUA DE HUESO

En arqueología el estudio de la tecnología se refiere a la investigación y análisis de los procesos técnicos que las sociedades antiguas empleaban para la fabricación de artefactos y construcción de edificaciones. En el ámbito del análisis de los objetos arqueológicos muebles se suele agruparlos por

la materia prima con la que fueron elaborados, a los conjuntos de cada una de estos se le denomina industria, tenemos así industrias de piedra, hueso, concha, metal, vidrio, cerámica, etc.

Las características físicas de los huesos como compactibilidad, resistencia, durabilidad y astillamiento por impacto fueron aprovechadas por sociedades de distintas épocas en todos los continentes para la producción de objetos diversos como enseres de uso cotidiano, ornamentos corporales, artesanías variadas, instrumentos musicales, aparejos de caza y pesca, etc., entre este tipo de objetos se cuentan cucharas, punzones, agujas, peines, dijes, cuentas de collares, silbatos, anzuelos,

puntas de dardos y arpones, figurillas, entre muchos otros.

Los objetos de hueso más antiguos modificados intencionalmente por homínidos están registrados en la garganta de Olduvai, Tanzania. Hace un millón y medio de años homínidos presapiens fabricaron varias herramientas cortantes mediante golpes controlados con fragmentos de huesos largos de hipopótamo y jirafa. En tanto las herramientas más antiguas fabricadas por individuos sapiens mediante desgaste y pulimiento proceden de la cueva Blombos, Sudáfrica y tienen una antigüedad de 70 mil años.

Por otro lado, en el paleolítico superior europeo se desarrolló una tradición de manufactu-

ra de objetos hechos con marfil de mamut, entre las que destacan varias figurillas femeninas denominadas Venus, cuya edad se remonta a 40 mil años.

Si bien está documentado el uso de huesos largos de mamíferos africanos y marfil de mamut para la elaboración de estatuillas Venus, las materias primas más extendidas para fabricar objetos antes de la era industrial eran principalmente de cérvidos y en menor cantidad de huesos humanos, los tejidos de los huesos de ambos tienen alta densitometría, en tanto las características físicas y simbólicas del cráneo humano y de los huesos largos tanto de cérvidos como de humanos hicieron que se aprovecharan preferentemente como materias primas.

Columna INAH BC
Rubén F. García Lozano*
Punzones de hueso, silbato y diente de tiburón, costa noreste de Baja California.

El análisis tecnológico de los artefactos arqueológicos se hace a partir de la observación macroscópica y microscópica de sus superficies, con esto los arqueólogos podemos determinar las técnicas empleadas para su manufactura y el uso que se les dio, en el caso de los utensilios de hueso fabricados en épocas preindustriales tenemos que el astillamiento mediante impacto directo con objetos duros como piedras a manera de martillos fue una de las principales técnicas en los primeros pasos de fabricación; el raspado se aplicaba para eliminar tejidos blandos como tendones y ligamentos; para cortar se aserraban los huesos mediante la acción repetida de una herramienta filosa y/o dentada; la flexión requería tomar el hueso en los extremos y flexionar para romperlo, se podía practicar una incisión o pequeña acanaladura en el área a quebrar. Con desgaste se eliminaba material para dar forma al objeto, se utilizaba una superficie rugosa o semi áspera como piedras areniscas o basaltos utilizando arena como abrasivo, finalmente la pieza se podía pulir mediante la frotación de un material con superficie lisa. Para efectuar perforaciones se utilizaban objetos duros puntiagudos y se aplicaba desgaste rotatorio, en

las puntas de herramientas de hueso aguzadas se podía apli car calor o fuego directo con trolado para endurecerlas.

En el caso de la industria de hueso de las culturas antiguas de Baja California analizamos recientemente el conjunto de herramientas manufactura das con este material, con el estudio de alrededor de 230 artefactos –procedentes de ex cavaciones arqueológicas cien tíficas realizadas en antiguos campamentos concheros de la costa noroeste de la península–determinamos la tecnología y los tipos de herramientas que los antiguos bajacalifornianos fabricaban con hueso. La gran mayoría de estos objetos mues tran evidencias de uso ya que se encuentran desgastados y que brados, alrededor de 90 con servan características morfoló gicas que pueden ser asignados a categorías artefactuales concretas mientras que 135 del total son pequeños fragmentos mediales y distales aguzados que funcionaron como herramientas de perforación.

Dadas las características físicas y de densidad de los huesos consideramos que la gran mayoría corresponden a piezas óseas de cérvidos. La presencia de estos objetos en los antiguos campamentos denota múltiples actividades de las sociedades que

los produjeron y usaron, por un lado, la obtención de la materia prima muestra la cacería de cérvidos, y por otro los tipos de objetos indican actividades de producción de ropaje –y probablemente calzado– de pieles (punzones y aguja), cestería (leznas), pesca (anzuelos), y ornamentación corporal (dijes).

En términos cronológicos observamos que a lo largo del

holoceno medio las sociedades lajollanas del arcaico utilizaron punzones, leznas, anzuelos y ornamentos, mientras que para el holoceno tardío –Prehistoria tardía– únicamente tenemos documentados punzones y una lezna en los contextos investigados.

* Arqueólogo. Investigador del Centro INAH–BC.

Lezna de hueso de cérvido prehispánica, costa noreste de Baja California.
Punzones de hueso prehispánicos, costa noroeste de Baja California.

TU HERMANO RESUCITARÁ. V DOMINGO DE CUARESMA

El que camina de día no tropieza, porque ve la luz (JN 11, 1-45)

El domingo pasado el Evangelio nos presentaba el caso del ciego de nacimiento, a quien todos señalaban como el culpable de su propia desgracia; pero Jesús vio en él una oportunidad para que se manifestara la gloria y el poder de Dios. Ahora también Jesús ve en la muerte de Lázaro una ocasión para que el poder de Dios sea manifestado a los ojos de los hombres.

Estamos ya en el último domingo de Cuaresma, llegando a Jerusalén, el fin del camino que Jesús inició en Galilea después

de su bautismo, estamos a un paso de la Semana Santa, semana importante para los cristianos, Semana de Pasión, muerte y Resurrección.

Hoy, nos cuenta el evangelio sobre los amigos muy queridos de Jesús: Marta, María y Lázaro. El Señor no solamente reconoció la tristeza de las dos mujeres queridas, llorar por Lázaro, también Jesús fue conmovido desde sus entrañas y comenzó a sentir el peso de haber perdido un ser querido y se puso a llorar frente a su tumba.

Jesús podría haber evitado la muerte de su amigo, si hubiese estado presente, pues donde él está, reina la vida. Incluso ahora Jesús podría interceder ante Dios, Dios le atendería y devolverá la vida física a Lázaro.

Ellas, las hermanas de Lazaro ven una desgracia o un castigo y empiezan sobre todo a buscar culpables, como sucedió el domingo pasado con el ciego de na-

cimiento. ¿Qué estoy pagando? ¿Quién pecó, él o sus padres? Dirán algunos ante las situaciones adversas de la vida. Muchos fieles servidores y seguidores de Jesús se preguntarán ¿Y por qué a mí? “¡Mira, Señor cómo te sirvo, ¡y mira cómo me pagas!”. Y quizá este último tipo de personas sea el que más se identifica con el Evangelio de hoy, porque Lázaro era su gran amigo. Muchos creemos que por ser amigos íntimos de Jesús las cosas nos tienen que salir de maravillas.

“Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba”. ¡Dos días! ¡Lo bueno que era su amigo! Cuando somos servidores o amigos de Jesús, creemos tener el derecho de que cuando lo invoquemos él venga de inmediato en nuestro auxilio porque nos debe un favor, porque está en deuda con nosotros, porque tenemos influencia con él. Y si se “tarda dos días” nos resentimos con él, nos aleja-

mos de la Iglesia porque aquí Dios no nos escucha, no nos atiende. Jesús le dice a Marta: “tu hermano resucitará”. Marta piensa que las palabras de Jesús son un consuelo banal y que se refiere a la creencia farisaica, según la cual los muertos habrían de revivir, al final de los tiempos, cuando se registrase la última intervención de Dios en la historia humana. Eso ella ya lo sabe; pero no le basta: ese último día todavía está muy lejos.

“¿Crees tú esto?”. Con Marta, con la gracia de Dios y la fuerza del Espíritu Santo, podemos contestar, “Si, Señor. Creo.” No es solamente cuando nos encontramos cara a cara con la muerte. Tenemos que creer cada vez que nos encontramos desanimados, sin ganas de seguir en la lucha de la vida, cada vez que vemos la victoria aparente del mal. Esta lucha de la fe es una batalla que ocurre cada día, porque la vida nos presente ejemplos diarios donde la muerte parece ganar. Por eso, en estas alturas de la Cuaresma, es más importante que nunca que contestamos a la pregunta de Jesús con la seguridad de Marta, “Si, Señor. Creo.” Creer que Cristo es la resurrección y la vida no es mirar tan solo al momento final de la muerte. Creer en la resurrección es creer que nuestro Dios es un Dios de vivos y no de muertos. Creer en la resurrección es creer en la vida, siempre y en todo momento. El Señor nos invita hoy a vivir solo viviremos cuando somos capaces de amar, cuando experimentamos que somos amados, cuando nos hacemos solidarios de las miserias y de las exigencias de los demás, cuando dejamos atrás el egoísmo, y a ti te dice hoy Jesús: sal fuera del sepulcro de la rutina, de la desesperación, de la tristeza, del miedo, de la violencia, de la soledad.

Sal fuera. Yo he venido para desatarte de tus ataduras de la muerte y del pecado. Yo he venido para que tengas vida en abundancia hoy, mañana y siempre. Yo he venido para sacarte de la tumba de la depresión, de la tumba del vicio y colocarte en el país de la vida. Sal fuera. Sin miedos, sé testigo de la vida en medio de tus hermanos.

Que Dios los proteja hoy, acompañe y bendiga siempre

* Presbítero. cpomah@yahoo.com

Carlos Poma Henostroza*
Día del Señor

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