DESGARGO DE RESPONSABILIDAD
La información contenida en este libro tiene únicamente fines informativos y no recomienda, fomenta o promueve ninguna dieta o práctica específica. Tampoco pretende ser una guía sobre qué hongos son comestibles o tienen beneficios nutricionales o medicinales ni sustituir el consejo de un nutricionista, médico o facultativo. Los conocimientos sobre nutrición, alimentos silvestres, hongos y plantas están en constante evolución, por lo que se recomienda consultar otras fuentes y emitir juicios independientes sobre la información tratada en este libro. Ni el editor, ni el autor, ni el Real Jardín Botánico de Kew se dedican a prestar asesoramiento o servicios nutricionales, médicos o de otro tipo, ni están capacitados profesionalmente para ello. Existe la posibilidad de que se produzcan reacciones alérgicas u otras reacciones adversas por el uso de cualquiera de los ingredientes y alimentos y hongos y plantas mencionados en este libro. Debe consultar a su médico o a otro profesional de la salud cualificado ante cualquier duda que pueda tener, especialmente en relación con afecciones médicas o alergias. No debe utilizar la información de este libro como sustituto de la medicación u otro tratamiento prescrito por su médico. Los autores, los editores, la editorial y el Real Jardín Botánico de Kew no ofrecen ninguna garantía respecto a la exactitud, la integridad, la adecuación a un fin determinado o la actualidad del contenido de este libro y excluyen toda responsabilidad, en la medida en que lo permita la ley, por cualquier error u omisión y por cualquier pérdida, daño o gasto (ya sea directo o indirecto) sufrido por cualquier persona que se base en la información contenida en este libro.
Título original The Magic of Mushrooms Traducción Rosa Cano Camarasa Revisión de la edición en lengua española Antonio Gómez Bolea
Profesor de Micología [Departamento de Biología Evolutiva, Ecologia y Ciencies Ambientales; Sección de Botánica y Micología; Institut de Recerca de Biodiversitat (IRBio); Facultad de Biología, Universidad de Barcelona]
Coordinación de la edición en lengua española Cristina Rodríguez Fischer Primera edición en lengua española 2022
© 2022 Naturart, S.A. Editado por BLUME Carrer de les Alberes, 52, 2.°, Vallvidrera 08017 Barcelona Tel. 93 205 40 00 e-mail: info@blume.net © 2022 Wellbeck Non-Fiction Limited, Londres © 2022 The Royal Botanic Gardens, logotipo e imágenes de Kew, The Board of Trustees of the Royal Botanic Gardens, Kew (el logotipo de Kew es una marca registrada de The Royal Botanic Gardens, Kew) I.S.B.N.: 978-84-19094-83-4 Depósito legal: B. 14651-2022 Impreso en China Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra, sea por medios mecánicos o electrónicos, sin la debida autorización por escrito del editor.
WWW.BLUME.NET
C004800
Introducción 6
Capítulo 1
Los hongos en la historia de la humanidad 8 Capítulo 2
Cómo funcionan los hongos 24 Capítulo 3
Grandes mentes 40 Capítulo 4
Los corros de brujas 50 Capítulo 5
Los hongos en la alimentación 78
Capítulo 6
Los hongos en el arte 102 Capítulo 7
Volando alto 116
Capítulo 8
La estancia secreta de la mujer astuta 140 Capítulo 9
El espejo oscuro: el lado sombrío de los hongos 162
Capítulo 10
El futuro de los hongos 192 Índice 202
Capítulo 1 / Los hongos en la historia de la humanidad
Lingzhi (pipa) Ganoderma lucidum
El clásico chino Bencao Gangmu (Compendio de materia médica) de 1596, identificó seis hongos de colores como las «hierbas de la inmortalidad».
C
ada uno tenía un efecto beneficioso diferente y, tomados con regularidad, afirmaba el autor Li Shizhen, podían aligerar el peso de la persona, afectar positivamente la energía vital y prolongar la vida como la de «las hadas inmortales». La palabra lingzhi apareció por primera vez en el poema «Xijing Fu» de Zhang Heng en algún momento del siglo i d. C., pero aún no se había delimitado a una sola especie. Hoy en día, la mayoría de la gente equipara el «hongo divino» con uno: el lingzhi (Ganoderma lucidum). Es en su gran cantidad de nombres populares donde este hongo cobra verdadera vida: «planta espiritual», «hongo del árbol de la vida», «salvia del bosque», «hongo de los 10 000 años». En Japón, el reishi se conoce como «seta de la buena fortuna», «cabeza lacada» y «asiento del mono». El Ganoderma lucidum (del latín gan que significa «brillante», derma que significa «piel») es un políporo, a veces llamado «políporo lacado» por su superficie brillante, que crece en la base de los árboles maduros. No existen pruebas de que el Ganoderma lucidum se haya utilizado como medicina ni espiritualmente, desde hace 4000 años, pero las leyendas que rodean al hongo de la inmortalidad son tan poderosas que es imposible separar el mito de la historia. Algunas tradiciones lo asocian con la diosa madre y Guanyin, la diosa de la curación, que en ocasiones ha sido representada sosteniendo lingzhi. En algunas versiones de la Leyenda de la Serpiente Blanca, uno de los cuatro gran-
des cuentos populares de China, la hierba mágica que roba la Señora Serpiente Blanca para resucitar a su marido muerto tiene la forma de una seta. Este tipo de relatos se asocia, como es lógico, a la búsqueda humana de la longevidad. La leyenda cuenta que, mucho antes de declararse primer emperador de China, Qin Shi Huang —figura histórica real de la dinastía Qin (221-206 a. C.)— conoció a un mago de mil años de edad que le llevó a las místicas Islas de los Bienaventurados. Ocultas en un abismo sin fondo, estas islas flotan en el aire, pero solo las pueden ver los magos. Están repletas de árboles mágicos, con joyas como fruta, setas con forma de piedra y curiosos seres, y están habitadas por espíritus transparentes: santos sabios taoístas que han ganado la inmortalidad y se han desprendido de sus cuerpos humanos. Estos espíritus renuevan su juventud diariamente comiendo el hongo de la inmortalidad, que les da el poder de flotar entre las islas. Al regresar a su mundo, Qin Shi Huang se convirtió en uno de los muchos emperadores obsesionados por encontrar el elixir de la inmortalidad. Después de tres expediciones infructuosas, envió al alquimista y explorador Xu Fu, junto con un batallón de barcos llenos de niños, a continuar la búsqueda. Ninguno regre-
Página siguiente Ganoderma lucidum, en Coloured Figures of English Fungi or Mushrooms, de James Sowerby, 1795-1815.
20
Capítulo 7 / Volando alto
Hongo matamoscas Amanita muscaria
El matamoscas, el hongo por excelencia de los cuentos de hadas, con su sombrero de color rojo brillante y sus manchas blancas, es el más reconocible —y el que más se ha ilustrado— de todos.
N
lo señaló en 1779, e incluso pidió un cambio de nombre, nadie le hizo caso. Valentina Wasson cuenta que la niñera de un amigo ruso, una campesina iletrada, ponía todas las noches un platillo lleno de matamoscas triturados y azucarados. Cuando el niño le señalaba que las moscas solo comían el amasijo azucarado, ella respondía: «Seguro que luego se mueren». Más siniestras y misteriosas son las leyendas que se refieren a las cualidades alucinógenas del hongo. Es venenoso, aunque solo ocasionalmente mortal, y los seres humanos han utilizado su toxicidad para rituales y para recreación durante milenios. Los koriakos de Siberia cuentan que el Gran Cuervo utilizó el hongo matamosmas, que le había enviado la Existencia, para volar, gracias a ellos pudo entregar una pesada bolsa de comida para que una ballena pudiera volver al mar con su familia. Impresionado, Gran Cuervo hizo que el hongo se quedara para que sus hijos pudieran tener visiones por sí mismos. Como medida de seguridad, un chamán humano ingería los hongos para obtener la experiencia completa y después todos los demás bebían su orina. Los koriakos no eran en absoluto el único pueblo que utilizaba el hongo por sus propiedades alucinógenas; los Wasson descubrieron pruebas en culturas
o es de extrañar que su historia en el folclore sea muy extensa. Desde hace milenios también se conocen las propiedades alucinógenas de la Amanita muscaria. Sus diversos nombres populares en todo el mundo hacen referencia a tres cosas: moscas, locura y posesión diabólica. Su aspecto es ciertamente sospechoso, con ese sombrero rojo brillante, las motas blancas y las laminillas y el pie blancos a juego, pero, ¡qué hermoso demonio! Se encuentra comúnmente en las zonas templadas y frías del hemisferio norte, su hábitat son los bosques de pinos y abedules y, al ser micorrízica, es difícil de cultivar, lo que significa que hay que recogerla. La Amanita muscaria está sometida a un mito persistente, según el cual es un asesino natural de moscas. En alemán, es el fliegenpilz (que significa «hongo de la mosca»), mientras que en partes de la Francia rural es el tue-mouche («matamoscas»). Los rusos la llaman mukhomor («matamoscas») y hay nombres similares en los Países Bajos, Escandinavia y Europa del Este. En Japón, hayetoritake significa prácticamente lo mismo. Su nombre en inglés, fly agaric, parece ser una adición más reciente al carro de las moscas muertas. Tal vez la creencia provenga de Albertus Magnus, un fraile alemán del siglo xiii cuya recopilación de obras de ciencia y filosofía ocupan 38 volúmenes. En dos ocasiones se refiere a los poderes insecticidas de la A. muscaria, lo extraño es que parece que no es cierto. Pese a que Jean Baptiste Bulliard
Página anterior Matamoscas (Amanita muscaria), colección Kew.
131
Sumérjase en un mundo fascinante y descubra el poder transformador de los hongos. Desde hace siglos se sabe que los hongos, muy importantes en la superstición, el folclore y las creencias mágicas, así como en la alimentación y en la medicina tanto tradicional como contemporánea, tienen poderes increíbles. Desde el foxfire hasta el letal hongo de la muerte, La magia de los hongos estudia más de 100 especies bellamente ilustradas, procedentes de los archivos del Real Jardín Botánico de Kew.
C004800
ISBN 978-84-19094-83-4
9 788419 094834
198