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Revista Código Médico Edifarm segunda edición

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Estimados médicos:

La medicina contemporánea avanza a un ritmo cada vez más dinámico, impulsada por nuevos hallazgos científicos, innovaciones terapéuticas y desafíos clínicos que transforman permanentemente la práctica profesional. En este contexto, la actualización médica continua deja de ser una opción para convertirse en una necesidad fundamental para brindar una atención de calidad, integral y centrada en el paciente. Bajo esta visión, presentamos con satisfacción la segunda edición de Código Médico

Esta nueva entrega reafirma nuestro compromiso de ofrecer un espacio editorial que combine rigor científico, actualidad y utilidad práctica para médicos de diversas especialidades. En sus páginas convergen contenidos académicos, revisiones clínicas y temas de interés que buscan aportar valor al ejercicio diario de la medicina, promoviendo el análisis multidisciplinario y el intercambio de conocimiento entre colegas.

La diversidad temática que caracteriza a Código Médico responde precisamente a la complejidad de la medicina actual, donde el abordaje integral del paciente exige una visión colaborativa entre distintas áreas clínicas y científicas. Por ello, esta edición incorpora temas relevantes de distintas especialidades, junto con contenidos orientados a los retos cotidianos que enfrentan los profesionales de la salud en su práctica diaria.

Asimismo, continuamos fortaleciendo este proyecto como una plataforma de divulgación médica que acerque a la comunidad científica a nuevas tendencias, avances terapéuticos, tecnologías diagnósticas y experiencias clínicas que contribuyen al desarrollo de una medicina más precisa, humana e innovadora.

Desde Edifarm y Cía. renovamos nuestro compromiso con la educación médica continua y con la generación de espacios de conocimiento que impulsen el crecimiento profesional y científico del cuerpo médico ecuatoriano. Creemos firmemente que compartir experiencias, evidencia y reflexión clínica fortalece no solo la práctica médica, sino también la calidad de atención que reciben nuestros pacientes.

Agradecemos profundamente a los especialistas, autores, revisores y miembros del comité editorial que hacen posible cada edición. Su aporte académico y su compromiso con la excelencia constituyen el motor que impulsa esta iniciativa.

Les invitamos a recorrer esta segunda edición y a seguir formando parte de esta comunidad de conocimiento, actualización e integración médica.

Comité Editorial Revista Código Médico

CONSEJO EDITORIAL

Doctor Gerardo Armendariz Romero Médico

Especialista en ECUADIABETES

Universidad Central del Ecuador Medicina General y Cirugía. Quito – Ecuador

Hospital Calderón Guardia – Diabetología. San José – Costa Rica

ADELO – Ozonoterapia. Buenos Aires – Argentina

AEPROMO. Madrid – España

Organización Internacional para la Capacitación e Investigación Médica IOCIM PRIZE TO THE MEDICAL BY ACHIVEMENT FOR A BETTER LIFE 2015-2016. E-mail: superpocantico@hotmail.com

Doctor Daniel Roldós Aguirre - Endocrinólogo Universidad Católica de Santiago de Guayaquil - Ecuador

Instituto Nacional de Endocrinología y Diabetes, La Habana – Cuba

Curso de Ecografía de Tiroides, paratiroides, glándulas salivales y biopsia. CETRUS Sao Paulo – Brasil

Práctica privada Omni Hospital Torre Médica 2. E-mail: droldos@yahoo.com

Doctor Jorge Ortega Carrión – Medicina Interna Universidad Central del Ecuador. Quito - Ecuador Práctica Privada E-mail: drjorgeortega@hotmail.com

Doctora Silvana Montufar Flores – Medicina y Cirugía Universidad Central del Ecuador. Quito - Ecuador Especialista en Cirugía General y Laparoscopia Cirujana Hospital de Especialidades Eugenio Espejo E-mail: silvana0206@yahoo.es

CRÉDITOS

Antonio Toledo Romoleroux Gerente General

Irene Hidalgo Gerente de Producto

Liced Albuja Castro Gerente de Desarrollo

Belén Bermúdez Asesora Médica

María Hidalgo Asesora Externa

Carlos Torres Desarrollo editorial

Tatiana Townsend Comercialización y Ventas

Edison Donoso Concepto y diseño editorial

Suscripciones: edifarm@edifarm.com.ec

Código Médico es una publicación trimestral de EDIFARM Y CÍA.

Contenido

Cómo reducir el riesgo cardiovascular en la mujer

03 07

Enfermedad pélvica inflamatoria en adolescentes

11

Zinc, el micronutriente esencial para el crecimiento y la función inmunológica

Cuando una sinfonía empieza

14

16 19

Lercanidipina en el paciente con hipertensión arterial y enfermedad renal crónica

Evidencia clínica para la protección cardiorrenal

Evaluación integral del riesgo tromboembólico y hemorrágico en pacientes con fibrilación auricular mediante scores clínicos validados

Dra. Alexandra Arias Mendoza

20 24 26 32 36 38

N-Acetilcisteína en Pediatría: eficacia, seguridad y estrategias de dosificación en enfermedades respiratorias

Sinfonía para el cuerpo y la mente: música aplicada a la medicina

Bilastina + Montelukast, una combinación eficaz y segura en pacientes pediátricos con rinitis alérgica

Bomuro de Otilonio en el Síndrome de Intestino Irritable:

Mecanismo de Acción y Evidencia Clínica

Acetato de Ciproterona:

Cuatro décadas de evidencia en el tratamiento del hiperandrogenismo asociado al síndrome ovárico metabólico poliendocrinocrino

Cómo reducir el riesgo cardiovascular en la mujer

Nuevos modificadores. Nuevas guías.

PhD. en cardiología

Directora del Instituto Ecuatoriano del Corazón (IECOREC)

Médica especialista en cardiología, con una amplia trayectoria en la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares. Es directora del Instituto Ecuatoriano del Corazón (IECOREC) en Guayaquil, desde donde impulsa programas de atención, investigación y educación médica continua. Ha participado como autora y coautora de publicaciones científicas en revistas nacionales e internacionales, con especial interés en hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca y salud cardiovascular de la mujer. Es conferencista en congresos médicos y miembro activo de la Sociedad Ecuatoriana de Cardiología, contribuyendo al desarrollo científico y a la promoción de la medicina basada en la evidencia en Ecuador.

El propósito fundamental de este editorial es hacer un llamado a las ecuatorianas y a los ecuatorianos a la reflexión, a aprender y re-aprender; frente a una realidad que sigue representando uno de los mayores desafíos en salud para las mujeres en todo el mundo y en nuestro Ecuador. La principal causa de muerte en las mujeres son las Enfermedades cardiovasculares (ECV).

Enfermedad cardiovascular en mujeres

La enfermedad cardiovascular (ECV) no distingue edades ni etapas de la vida, y muchas veces se presenta de manera silenciosa. Por eso, este articulo busca fortalecer el conocimiento, promover la prevención y generar estrategias que permitan identificar y modificar el riesgo cardio vascular femenino a través de la reclasificación de los factores de riesgo propios o específicos relacionados a su carga hormonal, de manera tal, que estas actualizaciones en conocimientos impulsen acciones de prevención y de tratamiento farmacológico que mejoren la salud cardiovascular de las mujeres. La comisión de The Lancet en las mujeres publicado en 1920 demostró no solo que la mortalidad mundial por ECV era de 35 %, también señaló que para que podamos, mejorar estos números y reducir la carga global para el 2030, debemos revertir el proceso “normalizado” de aceptar el desconocimiento, el sub diagnostico e infra tratamiento ofrecido a las mujeres, en consultas médicas. Además, por no ser incluidas en los estudios de investigación científica, el mundo médico desconoce, la eficacia y seguridad de ciertos tratamientos farmacológicos aplicados a ellas.

35 %

de todas las muertes en mujeres a nivel mundial son causadas por enfermedades cardiovasculares

275 millones

de mujeres fueron diagnosticadas con enfermedades cardiovasculares en 2019

8,9 millones

de mujeres murieron por enfermedades cardiovasculares en 2019

Desde 1990 se iniciaron 36 años de historia pro defensa a la equidad de género, organismos como FDA, Organización Mundial de la salud (OMS), la American Heart Association (AHA), el American College of Cardiology (ACC), la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), las más representativas en su género, así como las principales revistas Lancet JACC, han apoyado esta causa y han promovido estudios, guías de la práctica clínica, sobre ECV y embarazo y la inclusión de los FRCV propios o específicos en la mujer, así como los FRCV emergentes.

Durante estos años se ha tratado de demostrar que la carga hormonal en las mujeres marca ciertas diferencias, y que las alteraciones en su presentación, durante la etapa reproductiva generan desventajas, denominados factores de riesgo propios o específicos que aumentan el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular en los próximos 10 años. Estos son varios, los más conocidos son: Menarquia o Menopausia precoz, Trastornos hipertensivos del embarazo: Preeclampsia Eclampsia, síndrome de Hellp. Síndrome ovárico metabólico poli

La enfermedad cardiovascular en las mujeres está

poco estudiada, subestimada, subdiagnosticada, subtratada, subrepresentada en los ensayos clínicos

Lea más:

Comisión de The Lancet sobre las mujeres y la enfermedad cardiovascular: reduciendo la carga global para 2030

Fuente: Traducido y adaptado al español a partir de Vogel, B., et al. (2021). The Lancet women and cardiovascular disease Commission: Reducing the global burden by 2030. The Lancet, 397(10292), 2385–2438. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(21)00684-X

Destacados en Ciencia

endócrino (SOMP) antes denominado SOP, Diabetes gestacional.

En los últimos años diferentes Guías de Prevención de la práctica clínica cardiovascular como: la de Prevención Primaria, Síndrome Coronario crónico, SCA, así como las 2 ultimas Guías de Dislipidemia ESC 2025 y ACC/AHA2026 incluyen estos factores de riesgo propios, como modificadores, porque potencian el riesgo CV en las mujeres.

Hay que comprender que la ECV en la mujer no comienza en la emergencia, cuando la mujer presenta un síndrome coronario agudo: la falta de aire o dolor al pecho son síntomas de un Infarto agudo de miocardio, esta patología se inicia desde su infancia cuando el estilo de vida orientado por una cultura culinaria ancestral, rica en porciones grandes, o consumir dieta rica en calorías y grasas saturadas, consumo de colas, comidas procesadas o comidas rápidas genera sobrepeso, obesidad, síndrome metabólico y enfermedades cardio-reno-metabólicas.

El perpetuar hábitos insanos, genera la exposición constante y crónica de una carga aterogénica sobre el endotelio de las arterias del cuerpo humano, inflamándolo, enfermándolo y formando placas de grasa o colesterol que terminan obstruyendo, las arterias involucradas en especial, las arterias coronarias generando Infarto IAM, o las del cerebro generando accidente cerebro vascular o de las arterias de los miembros generando EAP.

¿Podemos

modificar el riesgo cardiovascular en la mujer y a largo plazo reducir su mortalidad?

Si, así es, el control adecuado de los factores de riesgo: HTA, DM, DLP colesterol y fracciones del colesterol: Apo B- Lipoproteina (a) LDL, no HDL triglicéridos, que deben de ser monitorizados desde la juventud en etapas tempranas en la mujer; mejora el riesgo cardiovascular. Con un acertado diagnóstico de nosotras las cardiólogas y cardiólogos podremos detectar e iniciar cambios de estilo de vida saludables e intervenir asertivamente con tratamientos dirigidos por las guías. Estos disminuirán la exposición de esta carga de partículas aterogénicas y retrasará el daño del endotelio de los vasos sanguíneos, de tal forma que se podrá prevenir el Infarto de miocardio y todos los eventos CV mayores denominados MACE.

A pesar de los importantes avances diagnósticos y terapéuticos alcanzados durante las últimas décadas, la carga de enfermedad cardiovascular en la población femenina sigue siendo inaceptablemente elevada.

Actualmente, aproximadamente una de cada tres mujeres fallece por una causa cardiovascular, manteniendo elevada la tasa de mortalidad femenina global. Desde el capítulo de Cardiopatia de la mujer de la SEC impulsamos iniciativas des-

Figura 1: Factores de riesgo para enfermedad cardiovascular en la mujer.

FRCV Tradicionales (Bien reconocidos)

tinadas a reducir estas brechas, como resultado, se han desarrollado programas de prevención cardiovascular por 10 años: caminata 5k, Campañas de nutrición y en los últimos años estudios de investigación, consensos científicos, para que los médicos de atención primaria sepan reconocer la importancia de los factores de riesgo cardiovasculares de la mujer.

Actualmente sabemos que la historia reproductiva femenina constituye una auténtica ventana hacia el riesgo cardiovascular futuro. Alteraciones que ocurren durante las distintas etapas hormonales de la vida pueden identificar mujeres con susceptibilidad incrementada para desarrollar enfermedad cardiovascular prematura.

En la mujer existen 3 grandes grupos de factores de riesgo. (Figura 1)

El primer grupo son los factores de riesgo tradicionales, que son compartidos en los 2 sexos por igual, mundialmente aceptados desde el estudio Framingham que son: Hipertensión (HTA) Diabetes (DM), Dislipidemia (colesterol, triglicéridos y partículas aterogénicas elevadas), tabaquismo, sedentarismo sobrepeso obesidad, sindrome metabolico.

El segundo grupo son los factores de riesgo específicos de la mujer, se incluyen la menarquia precoz, la menopausia prematura, los trastornos hipertensivos del embarazo (preeclampsia, eclampsia y síndrome HELLP), la diabetes gesta-

Hipertensión Arterial - Tabaquismo - Dislipidemia - Diabetes-Inactividad Física-

Sedentarismo - Dieta No saludable-Sobrepeso / Obesidad-Síndrome Metabólico

FRCV emergentes (Sub reconocidos)

Depresión

Estrés

Enfermedades autoinmunes

Tratamientos oncológicos

• Radioterapia

• Quimioterapia

Polución ambiental

Determinantes sociales

Educación

Trabajo

Remuneración

Influencia cultural

Rol social

Estado de pareja conyugal

Violencia familiar

Determinantes biológicos

Sexo

Edad

Genética

Raza/Etnia

Antecedente familiar

ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR

Enfermedad Vascular Isquèmica - Insuficiencia Cardíaca

FRCV únicos (No reconocidos)

Menopausia precoz

Terapia hormonal

Menarquia

SOMP IOP

THAE-Preeclampsia

Diabetes gestacional

Parto pretérmino

RN bajo peso

M.A. del Sueldo et al.: Guía SIAC prevención CV primaria en la mujer. Arch Cardiol Mex. 2022;6: 92(Supl). www.archivoscardiologia.com

cional, Síndrome ovárico metabólico poli endócrino (SOMP) [antes denominado síndrome de ovario poliquístico SOP] el nacimiento de niños con bajo peso. Estas condiciones se asocian con disfunción endotelial, inflamación vascular crónica, alteraciones metabólicas y aceleración del proceso aterosclerótico.

El tercer grupo son los factores de riesgo emergentes, como estrés, ansiedad, depresión, enfermedades autoinmunes, cardiotoxicidad, polución ambiental.

La importancia de estos dos últimos grupos de factores ha sido reconocida por las guías más recientes de prevención cardiovascular. Tanto la Guía Europea de Prevención Cardiovascular como las nuevas recomendaciones de Sindrome Coronario Crónico (SCC), (SCA) IAMCEST IAMSEST y sobre dislipidemias (DLP) todas ellas, incorporan estos antecedentes como modificadores del riesgo cardiovascular global. En consecuencia, una mujer con factores de riesgo tradicionales aparentemente moderados puede reclasificarse hacia categorías de mayor riesgo cuando presenta antecedentes obstétricos o ginecológicos relevantes.

Cabe recalcar que la enfermedad cardiovascular en la mujer no comienza durante un evento coronario agudo (Prevención Secundaria) El proceso aterosclerótico suele iniciarse décadas antes, desde la infancia (Prevención Primordial) o en la etapa de adulto joven cuando los hábitos alimenticios heredados, el sedentarismo, el exceso de peso, el tabaquismo y la

exposición temprana a factores metabólicos adversos generan una carga aterogénica acumulativa que afecta progresivamente al endotelio vascular.

La aterosclerosis constituye un proceso inflamatorio crónico caracterizado por la retención de lipoproteínas aterogénicos en la pared arterial. Con el paso del tiempo, la acumulación de colesterol favorece la formación de placas que pueden comprometer las arterias coronarias, cerebrales y periféricas, originando infarto agudo de miocardio, accidente cerebrovascular y enfermedad arterial periférica.

En este contexto, el control precoz de las lipoproteínas aterogénicas adquiere una importancia fundamental. La evidencia contemporánea demuestra que el riesgo cardiovascular acumulado depende tanto de la concentración de colesterol aterogénico como de la duración de la exposición a éste. Por ello, la reducción temprana de las concentraciones de colesterol LDL, colesterol no-HDL, apolipoproteína B y lipoproteína(a) puede retrasar significativamente la progresión de la enfermedad aterosclerótica y disminuir la incidencia de eventos cardiovasculares mayores.(Figura 2)

Particular atención merece la lipoproteína (a), considerada actualmente uno de los factores de riesgo genéticos más importantes para enfermedad cardiovascular prematura. Diversos estudios han demostrado que concentraciones elevadas de esta lipoproteína se asocian con mayor riesgo de infarto de miocardio,

enfermedad valvular aórtica y accidente cerebrovascular.

Las guías más recientes recomiendan su determinación al menos una vez en la vida de todos los adultos y especialmente en mujeres con antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular precoz.

Otro aspecto emergente es el papel de la inflamación residual. Marcadores inflamatorios como la proteína C reactiva ultrasensible han demostrado valor pronóstico independiente, incluso en pacientes con concentraciones adecuadamente controladas de colesterol LDL. Este hallazgo refuerza el concepto actual de que la aterosclerosis representa una interacción compleja entre metabolismo lipídico, inflamación y factores genéticos.

Las nuevas herramientas de estratificación del riesgo cardiovascular permiten una evaluación más precisa y personalizada, tales como: Prevent ASCVD y Score2.

La incorporación de modificadores específicos de riesgo femenino, biomarcadores avanzados, estudios de imagen vascular como el Calcio score coronario y eco dopler carotideo y determinaciones genéticas representa un cambio de paradigma hacia una medicina cardiovascular más individualizada.

Sin embargo, ninguna estrategia terapéutica será suficiente si no se fortalece la prevención primaria. La promoción de estilos de vida saludables desde edades

Intervención temprana sobre la carga aterogénica y el riesgo cardiovascular en la mujer.

Intervención tardía

Mayor carga aterogénica acumulada

Intervención temprana

Menor carga aterogénica acumulada

Meta clínica a alcanzar Reducir niveles LDL y ApoB desde la juventud para aplanar la curva y retrasar el daño endotelial irreversivle.

Tratamiento Farmacológico Temprano HF, LDL > 160, Estimación de riesgo CV

Juventud (<18)
Adulto joven (18-39)
Mediana edad (40-59+)
El centro de la lesión se vuelve necrótico
Figura 2:

Destacados en Ciencia

tempranas continúa siendo la intervención más costo-efectiva para reducir la carga global de enfermedad cardiovascular. Alimentación equilibrada, actividad física regular, control del peso corporal, abandono del tabaquismo y adecuado manejo de la presión arterial, glucosa y lípidos constituyen pilares fundamentales de la prevención.

Finalmente, debemos comprender que la salud cardiovascular de la mujer es mucho más que una cuestión clínica; representa un desafío sanitario, social y educativo.

1. Reconocer los factores de riesgo específicos femeninos.

Figura 3:

2. Incorporarlos sistemáticamente en la práctica médica diaria para mejorar la evaluación y el manejo del riesgo cardiovascular es tarea de todos los médicos.

3. Promover intervenciones preventivas oportunas puede modificar significativamente la historia natural de la enfermedad cardiovascular.

La pregunta inicial sigue vigente: ¿podemos reducir la mortalidad cardiovascular en la mujer? La evidencia científica actual indica que sí. Sin embargo, para lograrlo debemos abandonar paradigmas obsoletos, identificar precozmente los nuevos modificadores de riesgo y garantizar que cada mujer reciba una evaluación cardiovascular integral durante todas las eta-

1.250 pacientes procedentes de las 4 regiones, a 9 provincias del país:

Mediana de edad 56 años (42-68)

SM 37,1% fue más prevalente que OB 34,2%

pas de su vida. El conocimiento ya está disponible; el desafío ahora es transformar ese conocimiento en acción.

Finalmente quiero dejarles un mensaje de unión y colaboración de un grupo de cardiólogas de todo el Ecuador que en los últimos años han demostrado su compromiso con la salud cardiovascular de la mujer ecuatoriana y con la construcción de una medicina cada vez más preventiva, más humana y basada en evidencia. Gracias a esta unión, pudimos realizar la primera encuesta dirigida a saber nuestros propios números en obesidad, síndrome metabólico y todos los tres grupos de Factores de riesgo cardiovasculares (FRCV) denominada ENOSMEC.

ENOSMEC demostró que la obesidad en la mujer ecuatoriana tiene una prevalencia de 34.2 % y que el Síndrome Metabólico tiene una prevalencia de 37.1 % en las ecuatorianas.

* Encueta Nacional de Obesidad Sindrome Metabolico y Factores de Riesgo en la mujer ecuatoriana.

Análisis estadístico ENOSMEC* Proceso de análisis estadístico para la identificación de variables predictoras

1 Se estudió cada FR o variable independiente.

2

3

4

Se evaluó la asociación de cada FR con los desenlaces.

Se determinó la significancia estadística entre cada factor de riesgo y los dos desenlaces.

Las variables que obtuvieron una p significativa pasaron a un análisis mediante la regresión logística múltiple para determinar cuáles son las variables predictoras para SM u obesidad.

Análisis transversal mediante pruebas de contraste de hipótesis (Chi2, Fisher y U de Mann-Whitney)

Aquellas variables predictoras con un p <.05 pasaron a...

Regresión logística múltiple (RLM)

Enfermedad pélvica inflamatoria

en adolescentes

Introducción

La enfermedad pélvica inflamatoria (EPI) es una infección del tracto genital superior femenino que incluye endometritis, salpingitis y, en casos avanzados, absceso tubo ovárico, y compromiso peritoneal. Se asocia principalmente a infecciones por Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae, aunque su etiología es frecuentemente polimicrobiana (1). 85% de casos por lo general se asocian a ITS. (9)

En adolescentes, la incidencia es mayor (3 veces más) en comparación con otros grupos etarios, lo cual se explica por la combinación de factores de riesgo biológicos como la ectopia cervical y conductuales (comportamiento sexual) como el inicio precoz de la actividad sexual, prácticas anticonceptivas de riesgo como el uso inconsistente del preservativo. (2) (3)

Se distinguen dos fases de la enfermedad: en la primera se produce inflamación de los tejidos blandos pélvicos y en la segunda pueden llegar a formarse abscesos intraabdominales. Existen una variabilidad de formas de presentación, desde formas subclínicas, prácticamente, asintomáticas hasta cuadros graves de abdomen agudo. (11)

La relevancia clínica de la EPI radica en sus potenciales secuelas, entre las que destacan infertilidad tubárica, embarazo ectópico y dolor pélvico crónico, especialmente en casos de diagnóstico tardío o recurrencias (4)

Epidemiología

A pesar de que a nivel mundial la EPI es considerada como una importante causa de infertilidad, no existen datos muy fiables en cuanto a su incidencia y prevalencia. En la actualidad se sabe que, en LATAM, se presentan entre 13 y 19 casos de la enfermedad por cada 1 000 mujeres de entre 15 y 44 años, y entre 22 y 38 casos por cada 1 000 mujeres de entre 15 y 24 años. (12)

La EPI representa una complicación frecuente de las ITS en adolescentes y mujeres jóvenes. En América Latina, la prevalencia de Chlamydia trachomatis en jóvenes puede alcanzar hasta el 30%, mientras que el virus del papiloma humano afecta entre el 25% y 55% de esta población (2). Un estudio en adolescentes embarazadas en HGOIA (2016) de Quito se encontró hasta un 21% de Clamydiasis, en ese grupo. (10)

En Ecuador, estudios han evidenciado un inicio temprano de la actividad sexual y bajo uso de métodos de barrera, lo que incrementa el riesgo de ITS y EPI (3). Sin embargo, la falta de sistemas de vigilancia epidemiológica limita la estimación precisa de la carga epidemiológica de la enfermedad.

El sub diagnóstico es un problema relevante, debido a la presentación clínica inespecífica y a la alta proporción de casos subclínicos.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para EPI en adolescentes incluyen:

● Biológicos: ectopia cervical, inmadurez del epitelio cervical (adolescentes).

● Conductuales: múltiples parejas sexuales, (tener 3 o 4 parejas sexuales los últimos 6 meses anteriores aumenta el riesgo en 3.4 veces) (13) uso inconsistente de preservativo.

● Médicos: historial de ITS, EPI previa; (aparentemente 1 de cada 4 mujeres con EPI anterior puede llegar a sufrir una recurrencia. Pacientes con episodios previos de EPI pueden multiplicar por 2.3 el riesgo de episodios posteriores) (13) la presencia de vaginosis bacteriana (3) el equipo de protección personal (EPP) proporcionado.

● Psicosociales: barreras de acceso a servicios de salud.

Varios de estos factores interactúan de forma sinérgica, aumentando, significativamente, la susceptibilidad a infecciones ascendentes (4)

Etiología y fisiopatología

La EPI es una infección polimicrobiana en la que participan microorganismos de transmisión sexual. Los patógenos más relevantes incluyen Neisseria gonorrhoeae, Chlamydia trachomatis y Mycoplasma genitalium (5) , (6). Otros microorganismos presentes la microbiota vaginal y que también pueden participar son: algunas especies microorganismos Gram positivos y negativos tanto aerobios como anaerobios así: Escherichia coli, Bacteroides fragilis, Staphilococus, Streptococus del grupo A, y B, enterococus, prevotella, Leptotrichia otopobium que forman parte de la flora vaginal habitual.

El proceso patológico se inicia con cervicitis, que altera la barrera mucosa, seguida de diseminación ascendente al endometrio y alteración de la microcirculación de las trompas de Falopio. La respuesta inflamatoria produce daño en los cilios tubáricos, fibrosis y formación de adherencias, lo que conduce a obstrucción tubárica (4, 14)

Este daño estructural explica las principales secuelas reproductivas de la enfermedad.

Manifestaciones clínicas

La presentación clínica es variable, desde cuadros leves hasta formas severas. Los síntomas más frecuentes incluyen dolor pélvico, flujo cervical o vaginal anormal por cervicitis, endometritis o vaginosis asociadas, sangrado uterino irregular, dispareunia profunda de inicio reciente.

Al examen físico se puede encontrar sensibilidad en el abdomen inferior, sensibilidad de los anexos al examen bimanual vaginal, fiebre de 38 grados centígrados (15)

En la fase aguda los síntomas pélvicos suelen ser leves, y vagos, hasta un dolor intenso asociado a absceso tubo ovárico y en raras ocasiones a sepsis intraabdominal.

Medicina Preventiva

En la EPI crónica la presentación es indolente con fiebre baja, pérdida de peso, dolor abdominal que puede presentarse por ejemplo tras una infección pélvica por actinomicosis por presencia de DIU permanente (15)

Es importante destacar que la EPI puede cursar de forma subclínica, lo que contribuye al retraso diagnóstico (6)

Clasificación

Según evolución clínica

Aguda: Inicio súbito, son síntomas intensos como dolor pélvico, fiebre y flujo vaginal anormal, duración menos de 30 días. Un 15% puede presentarse por microorganismos respiratorios entéricos que pueden colonizar el tracto genital inferior.

Crónica: Proceso inflamatorio persistente, con síntomas leves o intermitentes durante meses puede generar adherencias, y dolor pélvico crónico, duración más de 30 días.

Subclínica: Por lo general asintomática, o con síntomas muy leves lo cual dificulta su detección, y aumenta el riesgo de complicaciones a largo plazo (16)

Según

estadios clínicos

Estadio I: Salpingitis aguda sin pelviperitonitis.

Estadio II: Salpingitis aguda con pelviperitonitis.

Estadio III: Salpingitis asociada con absceso tubo ovárico.

Estadio IV: Rotura de absceso tubo ovárico, con peritonitis difusa y riesgo de sepsis.

Según Etiología

Exógena: Causada por patógenos adquiridos externamente por ITS, (Neisseria y Clamidea principalmente).

Endógena: Causada por microorganismos de la flora vaginal o intestinal que ascienden a tracto genital superior entre los que podemos tener: (Escherichia coli, Garnerella vaginalis), y Mycroplasma genitalium) (17)

Diagnóstico

El diagnóstico de la EPI es principalmente clínico mediante una buena historia clínica, no olvidando a las adolescentes sexualmente activas y con antecedentes de factores de riesgo de ITS. Para el Dx clínico se puede tomar en cuenta los criterios de Haguer para lo que se requiere considerar la presencia de los llamados criterios mayores con al menos uno de los criterios menores.

Entre los criterios mayores tenemos: Sensibilidad a la palpación abdominal con o sin signo de Blumberg, sensibilidad de anexos al tacto vaginal, sensibilidad a la movilización del cuello uterino.

Entre los criterios menores tenemos: Temperatura mayor a 38 grados centígrados.

Gram cervical con la presencia de Neisseria gonorreae, o clamydia, leucocitosis mayor a 10 000, VSG elevada, material mucopurulento en líquido peritoneal que se lo puede obtener por culdosentesis (18) .

Algunas guías recomiendan iniciar tratamiento empírico ante la presencia de dolor pélvico asociado a sensibilidad cervical, uterina o anexial (1)

El CDC actualizó los criterios para el Dx, y tratamiento empírico de la EPI así tenemos: Dolor a la palpación uterina y ovárica, dolor a la movilización cervical, y además, contempla criterios adicionales que incrementan la especificidad como: temperatura oral mayor o igual a 38 grados centígrados, friabilidad cervical o secreciones muco purulentas, leucocitosis en el frotis en fresco de la secreción vaginal, PCR elevada, prueba microbiológica positiva para Neisseria o Clamydia (19)

Los métodos de diagnóstico complementarios incluyen:

● Pruebas de amplificación de ácidos nucleicos para diagnóstico temprano.

● Ecografía transvaginal, ecografía Doppler, TAC, Resonancia magnética.

● Laparoscopia en casos seleccionados, constituye el Gold Standard para el Dx de EPI con un 92% de especificidad, no solo permite observar signos directos como el eritema, el edema y el exudado purulento, sino que también posibilita la toma de muestras para identificar el agente causal.

De acuerdo con la laparoscopía también se clasifica la EPI en:

● Leve: Se aprecia eritema, edema, trompas libres, sin exudado purulento.

● Moderada: Eritema más edema, trompas limitadas en movimiento, exudado purulento, evidente, fimbrias desestructuradas.

● Severa: Presencia de piosalpins y/o absceso tubo ovárico, mayor riesgo de complicaciones y sepsis (17)

Diagnóstico diferencial

Se lo puede hacer con varias entidades de tipo ginecológico y no ginecológico, entre las que tenemos:

Ginecológicas: Endometriosis, folículo ovárico hemorrágico, torción de quiste ovárico, embarazo ectópico.

No ginecológicas: Apendicitis, trastornos digestivos como diverticulitis, colecistitis, Sd de intestino irritable, también IVU, litiasis renal, entre otros (20)

Tratamiento

Ambulatorio:

Primera elección: Ceftriaxona 500 mg IM una dosis, más Doxiciclina 100 mg VO c/12 h/14 días, más Metronidazol 500 mg VO c/12 h, por 14 días. (nivel de evidencia A.)

Alternativas: - Cefoxitima 2 g IM con probenecid 1 g VO.

● Azitromicina 500 mg VO/QD, uno o dos días, luego 250 mg/QD por 14 días, o, 1 g VO una vez / semana/ 2 semanas y una dosis única de Metronidazol y cefalosporina.

● Ceftriaxona 1g IM, o, IV una dosis más Azitromicina 1g VO una toma única, (repetir a la semana) VO, más Metronidazol 500 mg c/12 h, VO por 14 días.

Otras alternativas: Pueden ser la Ofloxacina, o Levofloxacina 400 mg VO c/12 h, más Metronidazol 500 mg VO c/12 h, por 14 días.

En casos de hospitalización: Se debe considerar que uno de los criterios para hospitalizar una paciente con EPI, son las adolescentes, sospecha o confirmación de embarazo, y otras complicaciones severas como la presencia de obseso tubo ovárico, para estas situaciones se tiene algunas alternativas de tratamiento como:

1ra. Línea:

Opción 1. Ceftriaxona 1 g IV c/24 h más doxiciclina 100 mg IV, más Metronidazol 500 mg IV c/12 h.

Opción 2: Cefoxitina 2 g IV c/12 h, más Doxiciclina 100 mg IV c/12 h.

Opción 3: Cefotetan 2 g IV c/12 h, más doxiciclina 100 mg IV c /6 h.

2da. Línea:

Opción 1. Ampicilina sulbactan 3 g IV c/6 h más Doxiciclina 100 mg IV c/12 h /14 días.

Opción 2: Azitromicina 500 mg IV/día / uno o dos días, seguido de 250 mg VO/7 días, más Metronidazol 500 mg VO c/12 h, por 14 días.

En caso de alergias, se puede tener como alternativas la Gentamicina o Clindamicina, o Tigeciclina IV a dosis terapéuticas (2) (,22)

Tratamiento quirúrgico

Este tipo de tratamiento se reserva para aquellos casos severos con presencia de complicaciones, pacientes inestables hemodinámicamente, pacientes que no mejoran con el tratamiento ambulatorio, o falta de adherencia al mismo.

El procedimiento más indicado es la laparoscopia, para realizar adhesiolísis, drenaje de abscesos, lavados de cavidad (23)

En conclusión, sobre el tratamiento se puede indicar que éste debe iniciarse de forma inmediata, ya que su retraso puede aumentar el riesgo de complicaciones. El esquema recomendado en general incluye cefalosporinas, doxiciclina y metronidazol, cubriendo los principales patógenos implicados (1)

En casos severos, se requiere hospitalización y terapia intravenosa. La reevaluación a las 72 horas es fundamental para valorar la respuesta clínica.

El manejo de la pareja sexual en especial si esta pareja estuvo con la paciente durante los 60 días previos al aparecimiento de los síntomas, este tratamiento es clave para evitar reinfección.

Complicaciones

Las principales complicaciones incluyen:

● Infertilidad tubárica

● Embarazo ectópico

● Dolor pélvico crónico

● Abscesos tubo ováricos, rotura de estos, y peritonitis

● Sd. De Fitz – Hugh -Curtis (perihepatitis, poco frecuente)

El riesgo es acumulativo y puede aumentar con episodios recurrentes (4) (24)

Prevención

Las estrategias de prevención incluyen educación sexual, uso de preservativos y tamizaje de ITS. La detección temprana y tratamiento oportuno de infecciones cervicales son fundamentales para evitar la progresión a EPI (7)

La EPI en adolescentes sigue siendo un desafío clínico debido a su presentación inespecífica y al sub diagnóstico. La evidencia respalda un enfoque de tratamiento empírico precoz, incluso ante sospecha clínica.

Además, es necesario fortalecer las políticas de salud pública orientadas a la prevención de ITS, especialmente en poblaciones vulnerables como lo son los adolescentes.

El abordaje integral debe incluir intervenciones educativas, acceso a servicios de salud y estrategias de tamizaje.

Conclusiones

● La enfermedad pélvica inflamatoria en adolescentes es una patología frecuente, prevenible y con importantes implicaciones en la salud reproductiva.

● Mantener un umbral bajo, si una adolescente presenta un dolor abdomino/ pélvico sin otra explicación, se debe considerar la EPI como parte del diagnóstico diferencial.

● El diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno son fundamentales para evitar secuelas a largo plazo.

● No ignorar en las adolescentes independientemente de si queremos abordarla o no, que la EPI es una infección común.

● Recordar que aproximadamente el 70 % del diagnostico de EPI se lo realiza en urgencias.

● Se requiere un enfoque multidisciplinario que integre prevención, diagnóstico y manejo clínico adecuado.

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Zinc, el micronutriente esencial para el crecimiento y la función inmunológica

1. Introducción

El zinc es un micronutriente esencial para el crecimiento, la división celular y la función inmunológica (1,3). Debido a que el organismo no cuenta con reservas especializadas de este mineral, su aporte continuo es necesario para mantener procesos biológicos fundamentales. La deficiencia de zinc continúa siendo un problema de salud pública a nivel mundial y se asocia con retraso del crecimiento, mayor susceptibilidad a infecciones y aumento de la morbilidad gastrointestinal y respiratoria. (1,2)

Durante la infancia y la adolescencia, etapas de crecimiento acelerado y maduración inmunológica, el zinc desempeña un papel clave en la regulación de la hormona de crecimiento (GH), el factor de crecimiento semejante a la insulina tipo 1 (IGF-1) y diversos mecanismos de defensa del organismo. La evidencia científica respalda su contribución al crecimiento lineal y a la reducción de la morbilidad asociada a enfermedades infecciosas, particularmente respiratorias y gastrointestinales. (4–10)

2. Mecanismos fisiopatológicos

2.1 Crecimiento y desarrollo

El zinc actúa como cofactor de numerosas enzimas relacionadas con la síntesis de ADN y ARN, la proliferación celular, la formación de proteínas estructurales, la mineralización ósea, la producción y acción de la hormona de crecimiento y la regulación del IGF-1. (1,3) La deficiencia de zinc se asocia con retraso del crecimiento, pérdida de cabello, atrofia testicular, así como engrosamiento e hiperqueratinización de la epidermis. (3)

El zinc participa directamente en la síntesis proteica, la proliferación celular y la regulación del eje GH/IGF-1, mecanismos fundamentales para el crecimiento lineal durante la infancia y la adolescencia. (1,3,4)

2.2 Función inmunológica

El zinc interviene en prácticamente todos los componentes del sistema inmune. En la inmunidad innata participa en el mantenimiento de la integridad de piel y mucosas, la actividad fagocítica de neutrófilos, la función de macrófagos y la

regulación de la producción de citocinas. En la inmunidad adaptativa interviene en la maduración de los linfocitos T, la función de las células NK, la producción de anticuerpos y la regulación del estrés oxidativo y la inflamación. (3)

3. Evidencia clínica

3.1 Zinc y crecimiento infantil

Diversos metaanálisis han demostrado que la suplementación con zinc se asocia con una mejoría significativa del crecimiento lineal y de los indicadores antropométricos, especialmente en poblaciones con riesgo de deficiencia. (4)

En una revisión sistemática y metaanálisis publicada por Monfared y colaboradores en 2023, que incluyó 36 estudios realizados en población pediátrica, la suplementación con zinc se asoció con incrementos significativos en la talla (p=0,002), el peso corporal (p=0,009) y el puntaje Z talla/edad (p=0,001), evidenciando efectos favorables sobre el crecimiento y desarrollo infantil. (4)

En un ensayo clínico aleatorizado realizado en escolares, los niños que recibieron suplementación con zinc presentaron una ganancia promedio de talla significativamente mayor que aquellos que recibieron placebo (5,6 ± 2,4 cm frente a 4,7 ± 2,4 cm; p<0,05), lo que sugiere un efecto favorable del zinc sobre el crecimiento lineal. (5)

Figura 1:

3.2 Zinc y enfermedades diarreicas

La Organización Mundial de la Salud y UNICEF recomiendan la administración de zinc como parte del tratamiento estándar de la diarrea aguda en niños mayores de seis meses. (9) Los estudios de suplementación con zinc han demostrado que este micronutriente reduce la incidencia y la duración de la diarrea aguda y crónica entre un 25 y un 30 %.(7) Además, la OMS señala que la suplementación con zinc reduce la duración y severidad de los episodios diarreicos y puede prevenir episodios posteriores durante los siguientes 2 a 3 meses. (9)

3.3 Zinc e infecciones respiratorias

Un análisis conjunto de ensayos clínicos aleatorizados realizado por Bhutta y colaboradores mostró que la suplementación con zinc tuvo un efecto significativo sobre la incidencia de neumonía, reduciéndola en un 41 %. (6) El zinc participa en la regulación de la respuesta inmunitaria y regula vías de señalización en inmunidad innata y adaptativa; además, se estima que, a nivel mundial, la deficiencia de zinc contribuye a aproximadamente el 16 % de las infecciones de las vías respiratorias inferiores. (3,8)

La evidencia derivada de estudios de suplementación con zinc ha mostrado que este mineral puede reducir la incidencia de las infecciones agudas del tracto respira-

Ganancia promedio de talla en escolares suplementados con zinc.

torio inferior hasta en un 45 %. (7) Una revisión sistemática Cochrane realizada por Hemilä y Chalker encontró que las formulaciones de zinc administradas al inicio del cuadro clínico pueden reducir la duración del resfriado común, observándose en algunos estudios reducciones cercanas al 40 % en comparación con placebo. (10)

4. Zinc: un aliado nutricional para el crecimiento y la función inmunológica

El zinc representa uno de los micronutrientes con mayor relevancia biológica durante la infancia y la adolescencia. Su participación simultánea en el crecimiento lineal, la función inmunológica y la resistencia frente a enfermedades infecciosas

Tabla 1:

justifica la importancia de garantizar un aporte adecuado durante estas etapas. (1,3)

Las recomendaciones internacionales reconocen la utilidad del zinc en la prevención y manejo de la deficiencia de este mineral y en el tratamiento de la diarrea aguda. Además, la evidencia disponible sugiere efectos favorables sobre parámetros de crecimiento y sobre la respuesta inmunitaria. (4)

La suplementación adquiere especial interés en niños y adolescentes con dietas inadecuadas, elevadas demandas nutricionales, episodios infecciosos recurrentes, riesgo de deficiencia de micronutrientes y periodos de crecimiento acelerado. (1,2)

Resumen de la evidencia clínica del zinc en crecimiento e inmunidad.

Área clínica

Crecimiento lineal (4)

Peso corporal (4)

Talla/edad(4)

Escolares suplementados (5)

Diarrea aguda (7)

Neumonía (6)

Infecciones respiratorias inferiores (7)

REFERENCIAS:

Hallazgo principal

5. Conclusión

El zinc constituye un elemento esencial para el crecimiento y la maduración inmunológica durante la infancia y la adolescencia. La evidencia científica actual respalda su papel en la optimización del crecimiento lineal, la reducción de la morbilidad por enfermedades diarreicas y la mejora de la respuesta frente a infecciones respiratorias. Garantizar un aporte adecuado de zinc representa una estrategia nutricional relevante para favorecer el crecimiento, el desarrollo y el bienestar integral en las diferentes etapas de la niñez y la adolescencia.

“El zinc es un micronutriente indispensable para el crecimiento lineal y la maduración inmunológica durante la infancia y la adolescencia”. (1,3,4)

Resultado

Incremento significativo de talla p=0,002

Incremento significativo de peso p=0,009

Mejora del puntaje Z p=0,001

Mayor ganancia de talla

Menor incidencia y duración

Reducción de incidencia

Menor incidencia

5,6 vs. 4,7 cm

25–30 %

41 %

Hasta 45 %

1. National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements. Zinc: Fact sheet for health professionals [Internet]. Bethesda (MD): National Institutes of Health; 2024. Recuperado de https://ods.od.nih.gov/factsheets/Zinc-HealthProfessional/

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Cuando una sinfonía empieza

Uroandróloga, especialista en medicina sexual y en sexología. Cuenta con una destacada trayectoria en el diagnóstico y tratamiento de las patologías del tracto urinario y la salud sexual femenina y masculina. Es docente universitaria, conferencista nacional e internacional, investigadora y miembro activo de reconocidas sociedades científicas de urología.

Cuando una sinfonía empieza antes de la partitura

COSMUNDO nació de una conversación urgente entre la vida, la música y el futuro. Aún recuerdo un domingo de agosto de 2023, en la sala de nuestra casa, hablando sobre lo que significa “dar oportunidades a quienes no las tienen”; mi esposo Leonid Kolessov y yo tejíamos la idea de crear una orquesta de alto nivel, intergeneracional y académica; pero que no se quedara solo en los grandes escenarios o en los estrenos exclusivos.

Para Leonid, guitarrista, compositor y director académico de COSMUNDO, ese pensamiento tiene una raíz antigua. En la ciudad donde nació, en la antigua Unión Soviética, un maestro visionario creó una Big Band y reunió a cerca de treinta jóvenes que parecían condenados a la calle, a las mafias y a la delincuencia. Eran jóvenes golpeados por un entorno agreste y con pocas salidas. La música llegó con disciplina, ensayos compartidos, instrumentos donados y una sala de ensayos, patrocinada. No fue una simple clase de música. Esa Big Band entregó a los niños y jóvenes una estructura diferente. Les enseñó que la voz de cada uno encontraba sentido en una edificación colectiva. Dos de los niños crecieron y se hicieron músicos. Leonid, inspirado por su maestro, contra todo pronóstico por ser provinciano y autodidacta en su aprendizaje, ganó el concurso para entrar al afamado Conservatorio Tchaikovski de Moscú. Sus compañeros, cada uno de ellos, estudió una carrera y de alguna forma, cada niño fue rescatado por la música. Se había hecho el milagro… Años después, esa memoria se encontró con mi propia mirada desde la medicina. Durante años he visto cómo el cuerpo guarda las heridas del abandono, del hambre, de la falta de oportunidades, del miedo y de la reincidente “mala suerte”. La salud no se construye sólo con medicamentos o bisturí. También necesita amor, vínculos seguros, alegrías, creatividad y esperanza. El hambre se siente hermosa en el ayuno intermitente voluntario, pero deja de ser poesía cuando agujerea el estómago y hace flecos con la voluntad. Desde esas dos visiones, la música de Leonid y mi experiencia médica, nació el espíritu de la Corporación Orquesta Sinfónica del Mundo: COSMUNDO.

De la mano de tres abogados generosos, recorrimos el camino de la legalización; largos trámites y puertas que se abrieron justo a tiempo. COSMUNDO se constituyó como entidad cultural sin fines de lucro y empezó a levantar sus bases: la Orquesta Sinfónica del Mundo, la

Escuela Integral de Música, los programas de Rehabilitación Musical y la Casa COSMUNDO. En noviembre del 2025, la Premiere de la Orquesta Sinfónica del Mundo en la Casa de la Música, fue el reconocimiento público de su nacimiento. Allí COSMUNDO demostró que podía convocar músicos, públicos, aliados, donantes y patrocinadores.

Pero un emprendimiento social-cultural no se mide, únicamente, por lo que presenta en un escenario, por eso nace Sinfonía en Calderón – Primer Movimiento. El nombre no es casual: en música, un primer movimiento anuncia una obra mayor, presenta los temas, establece el pulso y anuncia una arquitectura que todavía debe crecer y expresarse.

Calderón es un territorio de alto crecimiento poblacional y ha sido identificado como una zona con acceso limitado a infraestructura cultural y con gran necesidad de procesos educativos permanentes. Entre 2010 y 2022, su población creció de 150.781 a 250.877 habitantes; es la parroquia con mayor densidad poblacional del Distrito Metropolitano de Quito (DMQ), con 32,1 habitantes por hectárea. Este crecimiento acelerado ha generado nuevas demandas sociales, educativas y comunitarias, en un territorio donde también se evidencian brechas de vulnerabilidad y una alta exposición a conductas de riesgo. En la Administración Zonal Calderón, el 18% de niñas, niños y adolescentes que trabajan, no estudian. Esta cifra supera al promedio distrital de 15,7%. En los 436 barrios y 6 comunas ancestrales, se ha logrado identificar 718 niños de 1-3 años afectados por condiciones extremas de vulnerabilidad (hijos de madres drogadictas, violencia intrafamiliar, delincuencia, abandono). Quien sabe qué sufrimientos y cicatrices estén abonando, los cerebros y las almas de estos bebés.

La evidencia científica disponible sugiere que la práctica musical infantil puede generar beneficios medibles, especialmente cuando se desarrolla de forma estructurada y continua. Estos

Dra. Araí Vela

beneficios se presentan como efectos específicos en áreas como la atención, el control inhibitorio, la memoria, el procesamiento auditivo, la autorregulación, la autoestima y la empatía. En revisiones focalizadas, como la de Lu y cols, se encuentran efectos modestos en funciones ejecutivas, especialmente en inhibición, memoria de trabajo y flexibilidad cognitiva. Roden y colegas observaron mejoras en memoria verbal tras la práctica instrumental escolar; Rabinowitch, Cross y Burnard reportaron mejoras en la empatía emocional mediante la interacción musical grupal. Un ensayo aleatorizado sobre El Sistema en Venezuela identificó mejoras discretas en el autocontrol y reducción de dificultades conductuales, pero con efectos más marcados en niños expuestos a mayor vulnerabilidad. Estudios como los de Holochwost, Hennessy y Fasano sugieren que la práctica colectiva puede favorecer la atención, la regulación de impulsos y la cooperación, con efectos variables según la duración, la intensidad y el contexto. Cuando una niña o un niño aprende a escucharse, a concentrarse, a regular sus emociones, a perseverar y a trabajar con otros; mejora su desempeño y tiene más posibilidades de construir un mejor proyecto de vida.

El Piloto de Sinfonía en Calderón es un primer proceso de educación musical, sostenido y estructurado, con práctica en ensamble, enfocado en el desarrollo cognitivo y socioemocional de 25 niñas y niños mayores de 8 años, durante tres meses. El proyecto se desarrollará en alianza con la Fundación Don Bosco; una organización social y educativa que trabaja con niñas, niños, adolescentes y

Referencias

familias en contextos de vulnerabilidad. Brinda servicios educativos, psicológicos, alimenticios y de acompañamiento integral. En su sede de Bellavista de Calderón atiende aproximadamente a 120 niños; de ellos, 76 tienen entre uno y cinco años, quienes reciben educación prebásica, cuidados y estimulación temprana.

La propuesta contempla el acompañamiento psicopedagógico, auspiciado por COSMUNDO y en coordinación con la psicóloga de la Fundación. Se aplicarán evaluaciones breves al inicio y al final del Piloto (atención, autorregulación, motivación, relación con pares). Se manejarán rúbricas docentes para evaluar la asistencia, la participación y la respuesta de las familias. En esta primera fase, el violín será el instrumento elegido, por razones metodológicas. El objetivo es observar las respuestas del grupo y generar evidencia útil para decidir una etapa de continuidad, escalable y replicable. Los niños presentarán una muestra-concierto, como cierre del piloto, acompañados por algunos músicos, miembros de la Orquesta Sinfónica del Mundo. COSMUNDO financiará el proyecto, con el respaldo de patrocinios empresariales e institucionales y donaciones.

En el futuro, también queremos acercarnos a los bebés vulnerables, pues el inicio precoz de la estimulación musical evidencia mejores resultados en el desarrollo humano. Calderón es la partitura en blanco, donde se compondrá la voluntad de rescatar a nuestra infancia. Si toda gran obra empieza con un primer movimiento, este puede ser el compás

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Dra. Araí Vela

Directora Ejecutiva COSMUNDO

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Lercanidipina en el paciente con hipertensión arterial y enfermedad renal crónica

Evidencia sobre control tensional y potenciales efectos renales complementarios

Introducción

La hipertensión arterial (HTA) es uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial y representa el factor de riesgo modificable más importante para el desarrollo de enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular y enfermedad renal crónica. Se estima que más de 1.400 millones de personas viven con hipertensión y que menos de la mitad son diagnosticados y tratados. (1)

En este contexto, los calcioantagonistas dihidropiridínicos constituyen una de las principales opciones terapéuticas para el manejo de la hipertensión arterial. La lercanidipina, un calcioantagonista de tercera generación, se distingue por su elevada lipofilia, que le confiere un efecto antihipertensivo sostenido durante 24 horas, con un perfil de tolerabilidad favorable. (2,3)

Diversos estudios experimentales y clínicos sugieren que este medicamento podría contribuir a reducir la proteinuria y

limitar algunos de los mecanismos fisiopatológicos implicados en la progresión del daño renal, como el aumento de la presión intraglomerular, el estrés oxidativo, la inflamación y la fibrosis renal. (3)

Hipertensión arterial y enfermedad renal crónica, una relación bidireccional

La hipertensión arterial constituye una de las principales causas de deterioro progresivo de la función renal por el incremento persistente de la presión en la microcirculación renal; mientras que, la disminución de la capacidad funcional del riñón favorece la retención de sodio y agua, la activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona lo que induce vasoconstricción de la arteriola eferente, incrementando aún más la presión dentro del glomérulo, promoviendo así la liberación de citocinas proinflamatorias, que favorecen el desarrollo de inflamación crónica y fibrosis tubulointersticial.(2)

Albuminuria, un marcador de daño renal y riesgo cardiovascular

La albuminuria es uno de los principales marcadores de lesión renal y uno de los predictores de progresión hacia enfermedad renal crónica. Además, se asocia con un incremento significativo del riesgo de insuficiencia cardíaca, infarto agudo de miocardio, accidente cerebrovascular y mortalidad cardiovascular. (4)

En pacientes con enfermedad renal crónica, el tratamiento con inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona (IECA o ARA-II) y los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2) ha demostrado reducir la albuminuria y retrasar la progresión del daño renal. (4)

En este contexto, el adecuado control de la presión arterial es un objetivo terapéutico fundamental; algunos calcioantagonistas con propiedades farmacológicas

favorables, como la lercanidipina, han mostrado reducción de la albuminuria en determinados estudios clínicos, como parte de la estrategia antihipertensiva, aunque su papel se orienta al control tensional y no sustituye las terapias con evidencia renoprotectora específica. (4)

Características farmacológicas de la lercanidipina y su perfil diferencial

La lercanidipina es un calcioantagonista dihidropiridínico de tercera generación caracterizado por su elevada lipofilia, propiedad que le permite incorporarse de manera gradual a las membranas lipídicas de las células musculares lisas vasculares. Como consecuencia, el bloqueo de los canales de calcio tipo L ocurre de forma progresiva y sostenida, lo que se traduce en una vasodilatación mantenida durante 24 horas y una menor activación refleja del sistema nervioso simpático. (2,3)

Figura 1:

Monitoreo ambulatorio de la presión arterial durante 24 horas mediante análisis de Fourier antes y después de 4 meses de tratamiento antihipertensivo.

Análisis de Fourier antes y después de 4 meses de tratamiento con lercanidipina. El panel superior muestra la presión arterial sistólica y el panel inferior la presión arterial diastólica. El asterisco (*) indica diferencias estadísticamente significativas entre las curvas antes y después del tratamiento (p < 0,05) para el registro de 24 horas y para los periodos diurno y nocturno. Los datos corresponden al grupo tratado con lercanidipina 10 mg una vez al día (n = 15) de un estudio aleatorizado comparativo que incluyó 110 pacientes con hipertensión arterial esencial de grado 1–2, en el que se compararon seis antagonistas de los canales de calcio.

Nota: Tomado y adaptado de Macchiarulo C, Pieri R, Chieppa Mitolo D, Pirrelli A. (2001). Efectos antihipertensivos de seis antagonistas del calcio: Evidencia del análisis de Fourier de registros ambulatorios de la presión arterial a 24 horas. Investigación terapéutica actual. Figura reproducida en Grassi G, Robles NR, Seravalle G, Fici F. (2017). Lercanidipina en el manejo de la hipertensión: una actualización. Revista de Farmacología y Farmacoterapia. Trad. y adapt. por Edifarm (2026). 3

A diferencia de otros calcioantagonistas dihidropiridínicos de acción más rápida, cuya vasodilatación intensa puede favorecer la aparición de taquicardia refleja y edema periférico, la lercanidipina presenta un inicio de acción gradual que reduce la incidencia de estos efectos adversos. (3,4)

Además de su efecto antihipertensivo, algunos estudios han mostrado que la lercanidipina puede reducir la excreción uri-

naria de proteínas en pacientes con hipertensión arterial y enfermedad renal, especialmente cuando se administra en combinación con inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona. No obstante, la magnitud de este beneficio es variable entre los estudios y la evidencia disponible aún no permite considerarlo un efecto de clase. (2,3,4)

Aunque el control de la presión arterial continúa siendo el principal mecanismo mediante el cual la lercanidipina contribuye a disminuir el riesgo de progresión de la enfermedad renal, algunos estudios sugieren efectos complementarios sobre la proteinuria y otros procesos fisiopatológicos implicados en la progresión de la enfermedad renal crónica. (2,3)

Figura 2: Reducción de la relación pared-luz tras 4 semanas de tratamiento con lercanidipina.

Nota: Tomada y adaptado de Lercanidipina en el Manejo de la Hipertensión: Una Actualización. Fuente: Grassi, G. et al. (2018). Trad. por Edifarm (2026). 3

Conclusiones

● La lercanidipina es una opción antihipertensiva eficaz para el tratamiento de pacientes con enfermedad renal crónica, leve a moderada. (2,3)

● Sus propiedades farmacológicas, entre ellas la elevada lipofilia y la acción sobre los canales de calcio tipo L y T, podrían contribuir a efectos renoprotectores adicionales al control tensional, reflejados en la reducción de la proteinuria y la modulación de mecanismos implicados en la progresión de la enfermedad renal crónica. (2,3)

Bibliografía:

1. Organización Mundial de la Salud. (2025). Hipertensión. Recuperado de https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hypertension

2. Hajdys, J., Fularski, P., Leszto, K., Majchrowicz, G., Stabrawa, M., Młynarska, E., Rysz, J., & Franczyk, B. (2023). New insights into the nephroprotective potential of lercanidipine. International Journal of Molecular Sciences, 24(18), 13963. https://doi.org/10.3390/ijms241813963

3. Grassi, G., Seravalle, G., & Quarti-Trevano, F. (2017). Lercanidipine in the management of hypertension: An update. Journal of Pharmacology & Pharmacotherapeutics, 8(4), 155–165. https://doi.org/10.4103/jpp.JPP_74_17

4. Kidney Disease: Improving Global Outcomes (KDIGO) CKD Work Group. (2024). KDIGO 2024 Clinical Practice Guideline for the Evaluation and Management of Chronic Kidney Disease. Kidney International, 105(4 Suppl. 4S), S117–S314. https://doi.org/10.1016/j.kint.2023.10.018

Evaluación integral del riesgo tromboembólico y hemorrágico en pacientes con fibrilación auricular mediante scores clínicos validados

Los scores clínicos constituyen herramientas de estratificación de riesgo validadas en pacientes con fibrilación auricular no valvular. Su utilización permite estimar el riesgo de evento cerebrovascular isquémico y el riesgo de sangrado mayor, respectivamente, contribuyendo a la toma de decisiones terapéuticas respecto al inicio y seguimiento de la anticoagulación oral.

CHADS2-VASc

Definición:

Escala clínica utilizada para la estimación del riesgo de accidente cerebrovascular en pacientes con fibrilación auricular no valvular.

Objetivo clínico:

Determinar la indicación de terapia anticoagulante con fines de prevención primaria o secundaria de eventos tromboembólicos.

Parámetros de aplicación:

Insuficiencia cardíaca congestiva

Hipertensión arterial

Edad ≥75 años (2 puntos)

Diabetes mellitus

Antecedente de accidente cerebrovascular o ataque isquémico transitorio (2 puntos)

Enfermedad vascular

Edad entre 65 y 74 años (1 punto)

Sexo femenino (1 punto)

Aplicación clínica:

Se emplea en la estratificación del riesgo tromboembólico en pacientes con fibrilación auricular no valvular, con el propósito de guiar la indicación de anticoagulación oral.

Interpretación:

Hombres con 0 puntos y mujeres con 1 punto: no se recomienda anticoagulación

Hombres con ≥1 punto y mujeres con ≥2 puntos: se recomienda anticoagulación

Tipo de riesgo:

Riesgo de evento cerebrovascular isquémico de origen tromboembólico.

Población objetivo:

Pacientes adultos con fibrilación auricular no valvular.

Acceso digital:

HAS-BLED

Definición:

Escala clínica utilizada para la estimación del riesgo de sangrado mayor en pacientes con fibrilación auricular, particularmente en aquellos bajo tratamiento anticoagulante o candidatos al mismo.

Objetivo clínico:

Evaluar el riesgo hemorrágico asociado a la terapia anticoagulante con el fin de optimizar su seguridad y seguimiento clínico.

Parámetros de aplicación:

Hipertensión arterial no controlada

Disfunción renal

Disfunción hepática

Antecedente de accidente cerebrovascular

Historia previa de sangrado

INR lábil

Edad mayor de 65 años

Consumo concomitante de alcohol o fármacos de riesgo

Aplicación clínica:

Se utiliza en la evaluación del riesgo hemorrágico en pacientes con fibrilación auricular, antes o durante el tratamiento anticoagulante, para orientar ajustes terapéuticos y vigilancia clínica.

Interpretación:

Puntuación ≥3: alto riesgo de sangrado mayor

Tipo de riesgo:

Riesgo de hemorragia mayor asociado a anticoagulación.

Población objetivo:

Pacientes adultos con fibrilación auricular, candidatos o en tratamiento con anticoagulación oral.

Acceso digital:

Dra. Alexandra Arias Mendoza

Liderazgo, ciencia y vocación: una ecuatoriana que transforma la cardiología latinoamericana

INTRODUCCIÓN EDITORIAL

La medicina latinoamericana cuenta con profesionales cuya trayectoria trasciende fronteras y se convierte en referente para nuevas generaciones. Entre ellas destaca la Dra. Alexandra Arias-Mendoza, cardióloga ecuatoriana que ha consolidado una carrera de excelencia clínica, investigación científica y liderazgo institucional en uno de los centros cardiovasculares más prestigiosos de la región: el Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez de México.

Su nombre está asociado a importantes investigaciones sobre infarto agudo de miocardio, choque cardiogénico, insuficiencia cardíaca y estrategias de reperfusión cardiovascular. Sin embargo, detrás de los reconocimientos académicos existe una historia de perseverancia, disciplina y profundo compromiso humano con los pacientes y con el desarrollo de la medicina latinoamericana.

En esta edición de Perfiles 593, conversamos con una profesional que ha logrado posicionar el talento ecuatoriano en escenarios científicos internacionales y que hoy inspira a cientos de médicos dentro y fuera de nuestras fronteras.

RAÍCES, VOCACIÓN Y FORMACIÓN INTERNACIONAL

¿Qué recuerdos de su infancia en Ecuador considera que despertaron su interés por la medicina?

Crecí en un entorno donde la medicina formaba parte de la vida cotidiana. Mi padre y varios miembros de mi familia ejercían esta profesión, por lo que desde muy pequeña observé cómo su trabajo impactaba positivamente en la vida de las personas. Ver a un médico aliviar el sufrimiento, acompañar a una familia en momentos difíciles y convertirse en una figura de confianza para la comunidad despertó en mí una profunda admiración.

Con el tiempo comprendí que la medicina era mucho más que una profesión: era una forma de servicio. Esa convicción fue la que me impulsó a seguir este camino.

¿En qué momento entendió que la cardiología sería su destino profesional?

La cardiología estuvo presente desde muy temprano en mi vida gracias a la influencia de mi padre, quien es cardiólogo. Sin embargo, más allá de esa inspiración familiar, fue durante mi formación cuando descubrí la complejidad y el impacto que tiene esta especialidad.

La posibilidad de intervenir en situaciones críticas, tomar decisiones que pueden cambiar el curso de una vida y combinar conocimiento científico con tecnología avanzada me pareció fascinante. Entendí que la cardiología representaba exactamente el tipo de medicina que quería ejercer.

Su formación se desarrolló entre Ecuador, Brasil, México y Estados Unidos. ¿Cómo transformó esa experiencia internacional su visión de la medicina?

Cada país me enseñó algo diferente. Ecuador me dio las bases humanas y académicas; Brasil me permitió comprender nuevas perspectivas de formación; México me brindó oportunidades extraordinarias para desarrollarme clínica y científicamente; y Estados Unidos me mostró modelos avanzados de investigación, innovación y organización sanitaria.

Estas experiencias me permitieron comprender que los desafíos de la salud trascienden fronteras y que la colaboración internacional es fundamental para generar soluciones sostenibles. También

fortalecieron mi convicción de que el liderazgo médico moderno debe construirse sobre el intercambio de conocimiento y el trabajo colaborativo.

¿Qué desafíos enfrentó al abrirse camino profesionalmente fuera de Ecuador?

Adaptarse a nuevos sistemas de salud nunca es sencillo. Implica comprender culturas institucionales distintas, formas diferentes de trabajar y exigencias académicas cada vez mayores.

También requiere demostrar capacidades en ambientes altamente competitivos. Sin embargo, cada reto se convirtió en una oportunidad de crecimiento. Aprendí que la disciplina, la preparación constante y la perseverancia son herramientas universales que permiten abrir puertas en cualquier parte del mundo.

¿Qué representa para usted ser una médica ecuatoriana en escenarios científicos internacionales?

Es un honor enorme y también una gran responsabilidad. Siempre siento que llevo conmigo la formación recibida en mi país y el esfuerzo de muchas personas que contribuyeron a mi desarrollo profesional.

Me llena de satisfacción demostrar que los médicos ecuatorianos pueden desempeñarse al más alto nivel científico internacional. Espero que mi experiencia sirva para motivar a otros profesionales a perseguir sus objetivos sin limitarse por las fronteras geográficas.

LIDERAZGO Y MEDICINA DE ALTA COMPLEJIDAD

Actualmente lidera la Unidad Coronaria y de Urgencias del Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez. ¿Qué significa dirigir un servicio donde cada decisión puede definir la vida de un paciente?

Representa una enorme responsabilidad. Trabajamos con pacientes que llegan en condiciones extremadamente críticas y donde el tiempo es un factor determinante.

Dirigir un equipo en ese contexto exige preparación científica, capacidad de liderazgo y serenidad para tomar decisiones complejas. Sin embargo, también es un privilegio enorme porque cada recuperación exitosa recuerda el propósito fundamental de nuestra profesión.

¿Cuál considera que ha sido el reto más complejo de su carrera?

Uno de los mayores desafíos ha sido encontrar equilibrio entre la vida profesional y la personal.

La medicina demanda muchas horas, compromiso permanente y actualización continua. Como madre, también he procurado estar presente en mi familia y acompañar el crecimiento de mis hijos. Aprender a armonizar ambos mundos ha sido probablemente una de las experiencias más desafiantes y enriquecedoras de mi vida.

¿Cómo se construye liderazgo dentro de equipos sometidos a presión constante?

El liderazgo no se impone; se construye día a día mediante el ejemplo.

Escuchar, generar confianza, promover el trabajo colaborativo y asumir responsabilidades son aspectos fundamentales. En áreas críticas como la cardiología de urgencias, la cohesión del equipo puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso terapéutico.

INVESTIGACIÓN, CIENCIA E INNOVACIÓN

Usted ha participado en múltiples ensayos clínicos internacionales. ¿Qué la motivó a involucrarse activamente en investigación?

La investigación ofrece la posibilidad de impactar la vida de miles de pacientes más allá de la consulta individual.

Cuando generamos evidencia científica contribuimos a mejorar protocolos, tratamientos y sistemas de atención. Esa posibilidad de transformar la práctica médica a gran escala ha sido una de mis principales motivaciones.

¿Cuál considera que ha sido el aporte más importante de su trabajo científico para Latinoamérica?

Destacaría los proyectos relacionados con infarto agudo de miocardio, choque cardiogénico y estrategias farmacoinvasivas, áreas donde Latinoamérica enfrenta desafíos particulares.

La generación de evidencia regional es fundamental porque nuestras realidades epidemiológicas, económicas y sociales son distintas a las de otras regiones del mundo. Necesitamos soluciones adaptadas a nuestros pacientes y sistemas de salud.

La inteligencia artificial está cambiando la medicina. ¿Cómo imagina la cardiología en los próximos diez años?

Visualizo una cardiología más personalizada, predictiva y precisa.

La inteligencia artificial permitirá identificar riesgos con mayor anticipación, optimizar diagnósticos y personalizar tratamientos. Sin embargo, considero que ninguna tecnología sustituirá el juicio clínico ni la relación médico-paciente. El futuro será una combinación equilibrada entre innovación tecnológica y humanismo médico.

CARDIOLOGÍA Y REALIDAD LATINOAMERICANA

Desde su experiencia, ¿cuáles son los principales desafíos cardiovasculares de la región?

América Latina enfrenta una combinación compleja de factores.

Por un lado, observamos un incremento sostenido de enfermedades cardiovasculares impulsado por obesidad, diabetes, hipertensión y envejecimiento poblacional. Por otro, persisten desigualdades importantes en el acceso a diagnóstico y tratamiento.

La prevención sigue siendo una de nuestras grandes asignaturas pendientes.

¿Qué diferencias observa entre los sistemas de salud latinoamericanos y los modelos más desarrollados?

La principal diferencia radica en el acceso. Muchos países latinoamericanos cuentan con profesionales altamente capacitados, pero enfrentan limitaciones relacionadas con financiamiento, infraestructura y disponibilidad de tecnología avanzada. Reducir esas brechas es fundamental para mejorar los resultados clínicos.

¿Qué papel puede desempeñar Ecuador en el fortalecimiento de la investigación regional?

Ecuador posee talento humano extraordinario.

El fortalecimiento de registros nacionales, la participación en estudios multi-

céntricos y la consolidación de redes de investigación permitirían generar evidencia propia y aumentar el impacto científico del país en la región.

MUJERES EN MEDICINA

Como mujer en una especialidad tradicionalmente dominada por hombres, ¿qué barreras tuvo que superar?

Cuando inicié mi formación era mucho menos frecuente encontrar mujeres en posiciones de liderazgo dentro de la cardiología.

En algunos momentos fue necesario demostrar más capacidades para obtener las mismas oportunidades. Sin embargo, esos desafíos fortalecieron mi determinación y mi compromiso con la excelencia profesional.

¿Persisten brechas de género dentro del liderazgo médico?

Sí, aunque hemos avanzado significativamente.

Cada vez vemos más mujeres liderando hospitales, departamentos clínicos, proyectos científicos y sociedades médicas. Sin embargo, todavía existen espacios donde la representación femenina puede fortalecerse. Lo importante es seguir promoviendo oportunidades basadas en mérito y capacidad.

¿Qué mensaje compartiría con las jóvenes médicas ecuatorianas?

Que crean en sí mismas.

El origen geográfico no determina hasta dónde puede llegar una persona. La preparación, la disciplina y la perseverancia permiten alcanzar metas extraordinarias. También es importante buscar mentores, construir redes profesionales y mantener siempre la pasión por aprender.

VISIÓN HUMANA DE LA MEDICINA

¿Qué le han enseñado sus pacientes sobre la vida?

Me han enseñado que la vida es profundamente valiosa y frágil.

También me han mostrado ejemplos extraordinarios de resiliencia, esperanza y fortaleza. Muchas veces son los pacientes quienes terminan enseñándonos las lecciones más importantes.

¿Qué la sigue inspirando cada mañana?

La posibilidad de ayudar a las personas en momentos críticos, contribuir a la formación de nuevas generaciones de cardiólogos y participar en proyectos que mejoren la atención cardiovascular.

Saber que nuestro trabajo puede salvar vidas sigue siendo una motivación extraordinaria.

Cuando observa su recorrido profesional, ¿qué considera lo más valioso?

Las personas.

Los pacientes, los estudiantes, los colegas y los equipos con los que he compartido este camino. Los reconocimientos son importantes, pero el verdadero significado de una carrera médica está en el impacto que dejamos en la vida de otros.

PREGUNTAS RÁPIDAS

Un libro que haya marcado su vida: Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago.

Un referente médico que admire profundamente: Mi padre, el Dr. Raúl Arias Freire.

Un avance que revolucionará la cardiología moderna: La medicina de precisión apoyada por inteligencia artificial.

Una palabra que defina su trayectoria: Perseverancia.

Finalmente, ¿qué legado le gustaría dejar para la medicina latinoamericana?

Me gustaría ser recordada como una médica que trabajó para mejorar la atención cardiovascular, impulsar la investigación científica y formar nuevas generaciones de profesionales comprometidos con la excelencia y la humanidad.

Creo profundamente que el conocimiento adquiere verdadero valor cuando se comparte. Si mi trabajo contribuye a construir puentes de colaboración y a mejorar la vida de los pacientes en nuestra región, sentiré que he cumplido mi propósito.

SEMBLANZA BIOGRÁFICA

La Dra. Alexandra Arias-Mendoza es una destacada cardióloga ecuatoriana con una reconocida trayectoria internacional en asistencia clínica, investigación cardiovascular y liderazgo académico. Su carrera se ha desarrollado entre Ecuador, Brasil, México y Estados Unidos, consolidándose como una de las voces más influyentes de la cardiología latinoamericana contemporánea. Actualmente dirige la Unidad Coronaria y de Urgencias del Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez de México, uno de los centros cardiovasculares más prestigiosos de la región. Desde esta posición ha liderado iniciativas relacionadas con

el manejo del infarto agudo de miocardio, choque cardiogénico, insuficiencia cardíaca y estrategias innovadoras de reperfusión cardiovascular. Su producción científica incluye participación en numerosos ensayos clínicos multicéntricos internacionales y publicaciones en revistas médicas de alto impacto. Ha contribuido significativamente a la generación de evidencia científica orientada a mejorar la atención cardiovascular en América Latina, promoviendo soluciones adaptadas a las necesidades de la región. Además de su labor asistencial e investigativa, ha destacado por su compromiso

con la formación de nuevas generaciones de especialistas y por su impulso a la colaboración científica internacional. Su liderazgo ha abierto espacios para una mayor participación femenina dentro de la cardiología y la investigación médica. La Dra. Arias-Mendoza representa una combinación excepcional de excelencia académica, rigor científico y sensibilidad humana. Su trayectoria demuestra que el talento ecuatoriano puede alcanzar posiciones de liderazgo global y contribuir de manera decisiva al avance de la medicina cardiovascular en beneficio de miles de pacientes.

N-Acetilcisteína en Pediatría: eficacia, seguridad y estrategias de

dosificación en enfermedades respiratorias

Introducción

La N-acetilcisteína (NAC) inicialmente fue desarrollada como un mucolítico, pero actualmente se conoce que sus beneficios van más allá de la simple eliminación del moco, es un medicamento ampliamente utilizado en enfermedades respiratorias debido a sus propiedades mucolíticas, antioxidantes, antiinflamatorias y antibacterianas.

Mecanismo de acción de la NAC

● Acción mucolítica

La NAC actúa principalmente rompiendo los enlaces disulfuro presentes en las mucoproteínas del moco respiratorio. Este mecanismo disminuye la viscosidad de las secreciones y facilita su eliminación mediante la tos y el transporte mucociliar. También regula la producción de moco a nivel epitelial, disminuyendo la hiperproducción característica de muchas enfermedades respiratorias.

● Acción antioxidante

La NAC aumenta la producción de glutatión, considerado uno de los antioxidantes celulares más importantes del organismo. Gracias a ello, neutraliza radicales libres y disminuye el daño oxidativo pulmonar asociado a infecciones e inflamación respiratoria.

● Acción antiinflamatoria

La NAC inhibe la activación del factor nuclear NF-κB, responsable de estimular la producción de mediadores inflamatorios como IL-6, TNF-α e IL-1β. Como resultado, reduce la inflamación bronquial y limita el daño tisular asociado a enfermedades respiratorias agudas y crónicas.

● Acción antibacteriana y potenciadora de antibióticos

La NAC altera la estructura de las biopelículas bacterianas y mejora la acción de los antibióticos frente a bacterias multirresistentes. Además, disminuye la adherencia bacteriana en el epitelio respiratorio, ayudando a controlar infecciones respiratorias complicadas.

● Papel de la NAC en enfermedades respiratorias pediátricas

En los niños, infecciones respiratorias pueden generar tos persistente, hipersecreción mucosa, acumulación de moco y dificultad respiratoria. En este contexto, la NAC tiene un papel terapéutico relevante al reducir la viscosidad del moco, mejorar el aclaramiento bronquial y disminuir la inflamación respiratoria.

Eficacia de la NAC en enfermedades respiratorias agudas

● Bronquitis y traqueítis

Diversos estudios mostraron que la NAC mejora significativamente la tos, reduce los ruidos bronquiales húmedos y favorece la recuperación clínica en niños con bronquitis y traqueítis. En pacientes tratados con 20 mg/kg/día, se observó mejoría en la función pulmonar y disminución de la intensidad de los síntomas respiratorios.

● Neumonía

La NAC administrada junto con antibióticos permite una resolución más rápida de la fiebre, la disnea y las alteraciones auscultatorias. Además, algunos estudios demostraron reducción de marcadores inflamatorios y mejoría radiológica más temprana.

● COVID-19 pediátrico

En pacientes pediátricos con COVID-19 moderado, la NAC mejoró la saturación de oxígeno y redujo la estancia hospitalaria, sugiriendo un posible beneficio como terapia complementaria en infecciones virales respiratorias.

Eficacia en enfermedades respiratorias crónicas

● Fibrosis quística

Algunos estudios han reportado mejoría en parámetros respiratorios como FEV1, FEM y CVF, especialmente en pacientes con enfermedad más severa. También se observaron beneficios clínicos como mejor tolerancia al ejercicio, aumento de peso y mejor drenaje de secreciones bronquiales.

● Bronquitis crónica y otras enfermedades pulmonares

En niños con bronquitis crónica y otras patologías pulmonares persistentes, la NAC ayudó a disminuir la ipersecreción bronquial y mejorar la sintomatología respiratoria. En varios estudios, más del 80% de los pacientes presentaron mejoría clínica y radiológica.

● Seguridad y tolerabilidad

La NAC presentó un perfil de seguridad favorable en la mayoría de los estudios pediátricos. Los efectos adversos fueron generalmente leves y poco frecuentes. Sin embargo, la recomendación general es evitar el uso de mucolíticos en menores de 2 años debido al riesgo de broncorrea excesiva, congestión bronquial. En niños mayores, la NAC fue bien tolerada tanto por vía oral como inhalatoria.

Conclusiones

La N-acetilcisteína es una herramienta terapéutica importante en el manejo de enfermedades respiratorias pediátricas gracias a sus propiedades mucolíticas,

antioxidantes, antiinflamatorias y antibacterianas. La evidencia disponible demuestra beneficios en patologías agudas y crónicas, especialmente en bronquitis, neumonía y fibrosis quística.

Aunque la mayoría de los estudios reportan una buena tolerabilidad, el uso en menores de 2 años requiere precaución debido al riesgo de acumulación de se-

creciones. Además, los autores destacan la importancia de realizar más estudios modernos y de mejor calidad metodológica para fortalecer la evidencia disponible. Finalmente, la implementación de esquemas de dosificación ajustados por peso y un adecuado monitoreo clínico podrían maximizar los beneficios terapéuticos de la NAC en la población pediátrica.

Bibliografía: Benedetti F, Santus P. N-acetylcysteine in paediatrics: a review of efficacy, safety and dosing strategies in respiratory care. Drugs Context. 2025 Nov 13; 14:2025-7-7. doi: 10.7573/dic.2025-7-7. PMID: 41312188; PMCID: PMC12657002. Para más información sobre el artículo, puede ingresar al siguiente enlace: https://www.farmayala.com/category/biblioteca-virtual/?e-page-6be1bd0=4

Sinfonía para el cuerpo y la mente: música aplicada a la medicina

RESUMEN

La música ha acompañado al ser humano desde tiempos ancestrales como una forma de expresión emocional, cultural y espiritual. Sin embargo, durante las últimas décadas, la comunidad científica ha comenzado a reconocer su potencial terapéutico dentro del campo de la medicina. La musicoterapia se ha consolidado como una intervención complementaria capaz de influir positivamente en variables fisiológicas, psicológicas y emocionales de los pacientes. Diversos estudios demuestran que escuchar música puede reducir el dolor, disminuir la ansiedad, estabilizar la frecuencia cardíaca y favorecer la recuperación postoperatoria.

El objetivo de este artículo es analizar el papel de la música dentro de la práctica médica contemporánea, enfatizando sus aplicaciones clínicas, fundamentos neurocientíficos y beneficios terapéuticos en diferentes áreas de la salud. Además, se revisan investigaciones recientes que evidencian cómo la música puede convertirse en una herramienta no farmacológica accesible y efectiva para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

La evidencia científica actual respalda el uso de la música en contextos hospitala-

rios, quirúrgicos, psicológicos y de rehabilitación, consolidando su importancia dentro de una visión más humanizada e integral de la medicina.

INTRODUCCIÓN

La medicina moderna ha experimentado importantes avances tecnológicos y farmacológicos que han permitido aumentar la esperanza de vida y mejorar los tratamientos de múltiples enfermedades. No obstante, también ha surgido la necesidad de incorporar estrategias terapéuticas complementarias que contribuyan al bienestar emocional y psicológico de los pacientes. En este contexto, la música ha despertado un creciente interés científico debido a sus efectos sobre el cerebro, las emociones y las respuestas fisiológicas del organismo.

La musicoterapia se define como el uso clínico y basado en evidencia de intervenciones musicales realizadas por profesionales capacitados con el propósito de alcanzar objetivos terapéuticos específicos. Esta disciplina se aplica actualmente en hospitales, centros de rehabilitación, unidades de cuidados intensivos, clínicas psiquiátricas y programas de atención geriátrica.

Durante muchos años, la música fue considerada únicamente como una manifestación artística o recreativa. Sin embazrgo, investigaciones recientes han demostrado que escuchar música puede modificar procesos neuroquímicos relacionados con el estrés, la ansiedad y el dolor. La activación de áreas cerebrales vinculadas con la memoria, la emoción y la recompensa permite comprender por qué determinadas melodías generan sensaciones de tranquilidad y bienestar.

Uno de los campos donde la música ha mostrado mayor impacto es el entorno quirúrgico. Estudios internacionales indican que los pacientes que escuchan música antes, durante o después de una cirugía presentan menores niveles de ansiedad, requieren menos analgésicos y experimentan una recuperación emocional más favorable. Del mismo modo, la música ha sido utilizada con éxito en pacientes con enfermedades neurodegenerativas, trastornos mentales y procesos de rehabilitación física.

La incorporación de la música en la medicina representa una transformación hacia modelos de atención más humanizados, donde no solo se trata la enfermedad, sino también el bienestar integral de la persona.

DESARROLLO

Fundamentos neurocientíficos de la música

La relación entre música y cerebro ha sido ampliamente estudiada por la neurociencia. Escuchar música activa múltiples regiones cerebrales simultáneamente, incluyendo áreas relacionadas con la memoria, el movimiento, las emociones y el sistema de recompensa. Esta activación explica por qué la música puede generar respuestas fisiológicas y emocionales profundas.

Cuando una persona escucha música placentera, el cerebro libera neurotransmisores como la dopamina y las endorfinas, asociados con sensaciones de bienestar y analgesia natural. Asimismo, la música puede disminuir los niveles de cortisol, hormona relacionada con el estrés y la ansiedad.

El neurocientífico Robert Zatorre sostiene que la música involucra prácticamente todas las funciones cognitivas del ser humano, desde la percepción auditiva hasta la regulación emocional. Esto convierte a la música en una herramienta particularmente poderosa dentro de los procesos terapéuticos y de rehabilitación.

La estimulación rítmica también tiene efectos importantes sobre el sistema motor. En pacientes con enfermedades neurológicas como Parkinson, la música facilita la coordinación de movimientos y mejora la sincronización motora. Del mismo modo, en personas con accidentes cerebrovasculares, la estimulación musical favorece procesos de rehabilitación y reaprendizaje motor.

Música y reducción del dolor

Uno de los beneficios más documentados de la música en medicina es su capacidad para disminuir la percepción del dolor. Diversos estudios demuestran que la música actúa como un mecanismo de distracción cognitiva, desviando la atención del paciente y reduciendo la intensidad del dolor percibido.

Una revisión sistemática publicada en The Lancet analizó 73 estudios clínicos realizados en pacientes quirúrgicos y concluyó que la música reduce signifi-

cativamente el dolor postoperatorio, la ansiedad y el consumo de analgésicos. Además, los pacientes reportaron mayores niveles de satisfacción durante su recuperación.

La música también puede inducir estados de relajación que disminuyen la tensión muscular y la respuesta fisiológica al dolor. Esto resulta especialmente útil en pacientes sometidos a procedimientos invasivos, tratamientos oncológicos o enfermedades crónicas.

En muchos hospitales, la musicoterapia se ha incorporado como parte de los cuidados perioperatorios. Los pacientes escuchan música mediante auriculares antes de ingresar al quirófano o durante la recuperación anestésica. Esta práctica ha demostrado disminuir la frecuencia cardíaca y la presión arterial, contribuyendo a una recuperación más estable.

Música y ansiedad hospitalaria

La ansiedad constituye una de las respuestas emocionales más frecuentes en pacientes hospitalizados. El temor al dolor, la incertidumbre diagnóstica y el estrés del ambiente hospitalario pueden afectar negativamente la evolución clínica.

La música ha demostrado ser una estrategia efectiva para reducir la ansiedad en diferentes contextos médicos. Investigaciones realizadas en pacientes sometidos a cirugía muestran que escuchar música antes de la intervención disminuye significativamente los niveles de estrés y mejora la estabilidad emocional.

En unidades de cuidados intensivos, donde los pacientes suelen experimentar aislamiento, miedo y alteraciones del sueño, la música contribuye a generar ambientes más tranquilos y humanizados. Incluso en pacientes críticos, la estimulación musical puede favorecer la relajación y mejorar parámetros fisiológicos.

La musicoterapia también ha sido utilizada en salud mental para tratar trastornos depresivos, ansiedad generalizada y estrés postraumático. Las sesiones terapéuticas permiten a los pacientes expresar emociones difíciles de verbalizar, fortaleciendo procesos de comunicación y regulación emocional.

Aplicaciones clínicas de la musicoterapia

Las aplicaciones médicas de la música continúan expandiéndose en múltiples especialidades. En neurología, la musicoterapia se utiliza en pacientes con Alzheimer y demencia para estimular recuerdos autobiográficos y preservar capacidades cognitivas. Muchas personas con deterioro cognitivo avanzado logran recordar canciones incluso cuando presentan importantes pérdidas de memoria.

En rehabilitación física, la música favorece la coordinación motora y mejora la motivación de los pacientes durante los ejercicios terapéuticos. En pediatría, la música ayuda a reducir el miedo en niños hospitalizados y facilita procedimientos médicos complejos.

En oncología, la musicoterapia se emplea como apoyo emocional durante tratamientos agresivos como la quimioterapia. Los pacientes reportan menores niveles de angustia y una mejor adaptación emocional frente al proceso de enfermedad.

Asimismo, la música ha comenzado a integrarse en programas de cuidados paliativos, donde se utiliza para aliviar el sufrimiento emocional y proporcionar acompañamiento durante etapas avanzadas de enfermedad.

La humanización de la medicina a través de la música

La incorporación de la música en los servicios de salud también representa un avance hacia modelos médicos más humanizados. La medicina contemporánea reconoce cada vez más la importancia de atender las dimensiones emocionales y psicológicas de los pacientes, además de los síntomas físicos.

La música permite transformar espacios hospitalarios fríos y estresantes en ambientes más acogedores. Su carácter accesible, económico y no invasivo la convierte en una intervención complementaria de gran valor clínico y humano.

Además, la musicoterapia fortalece la relación entre profesionales de la salud y pacientes, promoviendo procesos terapéuticos más empáticos y centrados en la persona.

Raíces Médicas

Cuando la Medicina Canta: Cómo los Médicos Viven la Música desde su Interior

La medicina trasciende el diagnóstico y el tratamiento cuando incorpora herramientas capaces de atender las dimensiones emocionales y humanas del paciente. En este contexto, la música ha demostrado ser un recurso valioso para humanizar la atención sanitaria, al transformar los espacios hospitalarios en entornos más acogedores, fortalecer la relación entre profesionales de la salud y pacientes, y favorecer procesos terapéuticos más empáticos. Sin embargo, la música no solo constituye una aliada en la práctica clínica, sino que también forma parte de la vida de muchos médicos, quienes encuentran en ella una vía de expresión, equilibrio y compromiso social. La historia de Pueblo Nuevo, nacido en las aulas de la Facultad de Medicina de la Universidad Central del Ecuador, es un claro ejemplo de cómo el arte y la ciencia pueden converger para enriquecer la formación y la sensibilidad de quienes dedican su vida al cuidado de los demás.

Jatari Tambo Quito, 1977. Jorge “Coqui” Ortega, Miguel Sánchez, Hernán Sotomayor, Miguel Mora Witt, Jorge Mosquera y Fabián Rodríguez. Fotografía: Patricio Mantilla
Galería Artes Quito, 1975. Arriba Miguel Sánchez, Jorge Mosquera, Fabián Rodríguez, Jorge “Coqui” Ortega y Hernán Sotomayor. Sentado: Miguel Mora Witt

Pueblo Nuevo y la Facultad de Medicina de la Universidad Central

En el ya lejano 1972, ingresé a la Universidad Central del Ecuador, a su Facultad de Medicina concretamente. Venía de un año de experiencias nuevas en lo particular, pues el intercambio del AFS (American Field Service) me permitió viajar a Cleveland, Ohio, Estados Unidos lo cual significó un despegue personal en muchos aspectos. Esa fue mi primera salida del país, y entre el provincianismo y el entorno al que arribé, el choque inicial fue demoledor, no solamente por la dificultad del idioma y la diferencia de costumbres, sino también por la nostalgia de la querencia familiar y del terruño dejado atrás. Al regreso, me incliné por la medicina por varios motivos: mi cercanía con los sabios doctores Rodríguez Witt y su Clínica San Agustín en Loja. Además, la literatura referente a historias médicas o escritas por médicos logró identificarme con sus autores y protagonistas. Vienen

a mi mente las páginas de La Historia de San Michelle de Axel Munthe, La Montaña Mágica de Thomas Mann, La ciudadela de A. J. Cronin, Los renglones torcidos de Dios de Torcuato Luca de Tena, Espejo Médico y Duende de Enrique Garcés y tantas más que me marcaron de modo profundo. Las dos razones expuestas determinaron la elección de esta carrera tan humana como sacrificada.

El año 1975 traza el nacimiento del grupo Pueblo Nuevo, originado justamente en las aulas de la Facultad de Medicina. Seis estudiantes con similares intereses constituimos el embrión de la agrupación que hoy está conmemorando 50 años de vida artística. Con Hernán Sotomayor Veintimilla nos habíamos conocido desde niños en nuestra natal Loja. Éramos alumnos en la primaria de la Escuela Mariana Córdova de So-

tomayor y desde ese temprano tiempo coincidimos en el canto. Años después, ya en Quito, nos encontramos en los cursos preuniversitarios y retomamos la vocación por cantar temas propios y otros en boga. Varias reuniones de amigos se dieron y recuerdo entre ellos, las transcurridas en casa de nuestro compañero de aula Roberto Muñoz, en La Floresta, donde tuvimos reuniones de inolvidable bohemia.

Ya en el segundo año de Medicina, el círculo se amplió y como hemos contado muchas veces, cantamos en un homenaje al doctor Carlos Veloz, temido y querido profesor de Anatomía. A esta altura, queríamos algo más que la repetición de canciones en ambientes sociales, así surgió la idea de formar un conjunto volcado hacia lo latinoamericano, muy sonado por entonces. Miguel Sánchez Cobo y Fabián Rodrí-

[1] Miguel Mora Witt nacido en Loja, Ecuador. Músico, antropólogo, compositor y gestor cultural. Director artístico del grupo Pueblo Nuevo. Realizador y conductor de programas de radio y televisión. Fue secretario de Cultura del Municipio de Quito.

Quito 1977. Hernán Sotomayor, Miguel Mora Witt, Juan Paredes, Miguel Sánchez, Jorge Mosquera, Jorge “Coqui” Ortega y Fabián Rodríguez
Miguel Mora Witt [1]

Raíces Médicas

guez Díaz adhirieron entusiastas a la propuesta y completamos el staff con Jorge Mosquera Peñaherrera, animado siempre ante nuevos retos. Finalmente, se unió a nosotros Jorge “Coqui” Ortega Carrión, a quien conocía en Loja por sus incursiones percusivas en el rock.

Con Coqui participamos juntos, envueltos en guitarra y bombo, en muchísimas ocasiones y lugares, imborrables de su memoria y la mía. En 1976 entró con gran vitalidad y apoyo musical nutriente Juan Paredes Guzmán, voz, guitarra y pasión provenientes de la geografía chilena. Fue así como se integró nuestro conjunto fundador.

Varios profesores de la facultad, a más de sus conocimientos, nos entregaron su generoso aliento para proseguir con esta vocación aparejada a los saberes. Exigentes horas de estudio que nos tomaba bastante tiempo y limitaban mayor entrega al proyecto artístico. Recuerdo con nostalgia y unción a los maestros Lautaro Pozo Vélez, Celín Astudillo, César Hermida, Eduardo Luna Yépez, Edgar Samaniego, Eduardo Morales,

Mario Paredes, Max Aguirre, y más. Y junto a ellos compañeros que apoyaron nuestro cantar. Están y estarán siempre en este trajinar Enrique Crespo, Jaime Valencia, Diana Molina, Guillermo Troya, Marco Lucio Muños, Marcelo Moreno, Paulina Noboa, Jorge Obando, Jorge Mera, Hugo Noboa, Pablo Hidalgo, Edgar Munive, Piedad Arcentales, Alicia Moreno, Luis Felipe Sánchez, Diego Proaño, Hernán Montenegro, Miguel Ormaza, Pancho Navarrete, Rogelio Morales.

Como grupo ya constituido tuvimos momentos imprescindibles en este recuento: las presentaciones en el desaparecido Club Wildcattern ubicado en la Avenida Colón; la Galería Artes de la Avenida 6 de diciembre y un celebrado período de conciertos en las denominadas noches de “quesos y vinos”; la Peña Rincón Folclórico de Guayaquil con el siempre recordado Mario Vega; el Jatari Tambo lugar emblemático y de múltiples encuentros con otros actores populares. A propósito de este momento viene raudo el recuerdo de nuestro primer uniforme oficial. Un maravilloso

poncho color concho de vino con motivos precolombinos surgidos del aporte del pintor Jaime Valencia, padre de nuestro compañero del mismo nombre y autor de una de las estrofas de la Vasija de Barro, emblemática canción ecuatoriana. En otro tono, nuestra voz solidaria estuvo y vibró alto en algunos sindicatos y centrales obreras. Vitales fueron los festivales universitarios, esta participación, con mucho orgullo, nos ubicó entre las más importantes agrupaciones de la canción social en Quito y Ecuador.

La primera gira internacional: Lima y la oportunidad de conocer a Nicomedes Santa Cruz Gamarra (quien nos llevó a los estudios de Panamericana Televisión en su programa “El poder del Canto”), a su hermana Victoria y a la gran Susana Baca, que, para entonces, al igual que nosotros, daba sus primeros pasos en este quehacer musical. La Paz en la hermana Bolivia, fue el segundo hito de esa gira y aunque por motivos logísticos solo pudimos viajar tres de los seis integrantes, con Fabián y Miguel logramos arrimarnos a la corriente del

Quito, 1977. Arriba: Polo Barriga, Hernán Sotomayor, Jorge Mosquera, Juan Paredes y Miguel Sánchez. Abajo: Fabián Rodríguez, Miguel Mora Witt, Jorge “Coqui” Ortega y Sofía Monteverde

canto insurgente boliviano en la recordada Peña Naira y las guía de Ernesto Cavour y Yacco Velarde para la búsqueda y adquisición de los instrumentos que nos eran tan necesarios.

Cabe mencionar en este balance algunas canciones que fueron estandarte en ese tiempo: Choclitos de chacra ajena, de Savia Andina desde la Tarija boliviana; el Pajonal, de Manuel María Espín; el Negro Manuel Antonio, de Nicomedes Santa Cruz; Surimpression, del grupo francés Pachacámac (una suerte de palimpsesto en lo musical o de una variación sobre un mismo tema); Plegaria a un labrador, de Víctor Jara; El andariego y América novia mía, de Patricio Manns; la Zamba del carpintero, de José Ríos y Simón Gutiérrez; Warmisitay, de Fabián Rodríguez; Atajitos de caña, de Hernán Sotomayor, para citar algunos.

Con la altivez de quienes defienden la justicia, en 1976 nos lanzamos a hacer una versión de la Cantata Santa María de Iquique de Luis Advis y Quilapayún, en el teatro San Gabriel. Y con esa misma altivez, en un acto organizado por el ministro del Trabajo del Ecuador, Francisco Aguirre, la parte final de dicha cantata: “ …unámonos como hermanos, que nadie nos vencerá, si quieren esclavizarnos, jamás lo podrán lograr. La tierra será de todos, también será nuestro el mar, justicia habrá para todos, y habrá también libertad. Luchemos por los derechos que todos deben tener, luchemos por lo que es nuestro, de nadie más ha de ser…” , se la enrostramos al ministro de Trabajo del régimen chileno de Augusto Pinochet, quien visitaba Quito. Esto generó una fuerte discusión donde este personaje sostenía la falsedad de la historia de los trabajadores asesinados en la escuela Santa María de Iquique, y nosotros defendíamos la razón de que la historia la escriben los pueblos.

Los Pueblos, como cariñosamente nos llaman muchos, seguimos la ruta con

BIBLIOGRAFÍA:

nuevos integrantes que con entrega y talento posibilitaron el enriquecimiento y el viaje de nuestro canto por Ecuador entero y muchos lugares del mundo. Los compañeros fundadores avanzaron con su exitosa carrera médica desde distintas especialidades: Jorge en la ginecología, Miguel en la oftalmología, Fabián en la patología, Hernán en la medicina homeopática y “Coqui” en la medicina interna y terapia intensiva. Con ellos, quedó marcada una época trascendental: la búsqueda de los primeros compases, el bautizo del nombre que nos honra, el ensamblaje grupal que nos especializó con el carácter de urgente en el aprendizaje de instrumentos que apenas conocíamos como el charango, el tiple, la quena o el cuatro, a los que sumamos nuestras guitarras, voces, balalaika y percusión.

Gracias una vez más a Miguel Sánchez, Fabián Rodríguez, Hernán Sotomayor, Jorge Mosquera, “Coqui” Ortega y Juan Paredes por consolidar esa ilusión primera: potente, ambiciosa, de sueños alcanzados. Como decíamos en el mensaje de nuestro primer disco de larga duración “Desde mayo de 1975, cuando decidimos llamarnos Pueblo Nuevo, buscar la identificación con Latinoamérica y su música con el vigor de la nueva canción ecuatoriana, hasta hoy, no habíamos emprendido la grabación de varios temas que hemos ido acumulando durante este tiempo. Esta Historia de la Patria Mía nace con el nuevo rumbo de la canción nacional y como resultado de la cooperación y del aporte valioso de todos los integrantes del grupo. Por ello recordamos y agradecemos a los compañeros que integraron Pueblo Nuevo que es además el Pueblo Nuevo de siempre”.

Este fue el sendero primigenio de Pueblo Nuevo en la Facultad de Medicina, de la gloriosa Universidad Central del Ecuador.

CONCLUSIÓN

La música ha demostrado ser mucho más que una expresión artística; constituye una herramienta terapéutica respaldada por evidencia científica capaz de generar beneficios significativos en la salud física y emocional de los pacientes.

Las investigaciones actuales evidencian que la música puede reducir el dolor, disminuir la ansiedad, mejorar la recuperación postoperatoria y favorecer procesos de rehabilitación neurológica y emocional. Su aplicación en hospitales y centros de salud refleja una evolución hacia modelos de atención más integrales y humanizados.

La musicoterapia representa una intervención segura, accesible y complementaria que puede integrarse fácilmente a múltiples tratamientos médicos. Aunque no reemplaza los procedimientos farmacológicos o clínicos tradicionales, sí contribuye a optimizar el bienestar general de los pacientes y mejorar su experiencia durante la enfermedad.

El futuro de la medicina probablemente continuará incorporando estrategias terapéuticas interdisciplinarias donde la música ocupe un papel cada vez más relevante. Comprender el impacto de las emociones, el entorno y la estimulación sensorial en la recuperación permitirá desarrollar sistemas de salud más sensibles a las necesidades humanas.

En definitiva, la música confirma que sanar no solo implica tratar el cuerpo, sino también atender la mente y las emociones de quienes atraviesan procesos de enfermedad.

* Hole, J., Hirsch, M., Ball, E., & Meads, C. (2015). Music as an aid for postoperative recovery in adults: a systematic review and meta-analysis. The Lancet, 386(10004), 1659-1671.

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* Universidad de Jaén. Musicoterapia y aplicaciones clínicas contemporáneas. Repositorio Institucional de la Universidad de Jaén.

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* Martínez-Garduño, M. D., López-Vicente, L., Cruz-Bello, P., et al. Efecto de la musicoterapia en la recuperación post quirúrgica inmediata.

Bromuro de Otilonio en el Síndrome de Intestino Irritable:

Mecanismo de Acción

y Evidencia Clínica

Otilonium Bromide in Irritable Bowel Syndrome: Mechanism of Action and Clinical Evidence

RESUMEN

El síndrome de intestino irritable (SII) figura entre las patologías gastrointestinales de mayor prevalencia en la consulta ambulatoria, con cifras que rondan el 10 al 15% de la población adulta a nivel mundial[2,3,6]. Su manejo farmacológico es complejo porque su origen involucra varios mecanismos simultáneos: hipersensibilidad visceral, dismotilidad intestinal y desregulación neuroentérica. El bromuro de otilonio tiene una ventaja farmacológica significativa frente a los antiespasmódicos convencionales, actúa simultáneamente sobre la dismotilidad intestinal, la hipersensibilidad visceral y la desregulación neuroentérica, con el mayor perfil de seguridad entre los de su clase convirtiéndolo dentro de la práctica clínica como la opción de primera línea en SII moderado a severo, especialmente en el subtipo mixto o con predominio de diarrea y componente de hipersensibilidad prominente; y de manera particular en pacientes con recaídas frecuentes, donde sostener el beneficio a mediano y largo plazo es el objetivo central.

INTRODUCCIÓN

El SII es una de las patologías gastrointestinales más frecuentes y de mayor prevalencia en la consulta ambulatoria que en nuestro medio es subdiagnosticada. Es una enfermedad crónica y recurrente que no tiene una etiología única[6]

Son tres pilares fisiopatológicos que coexisten y se retroalimentan:

Hipersensibilidad visceral, los pacientes perciben como dolorosos estímulos que normalmente serían inocuos, porque sus umbrales de dolor están reducidos. Los receptores NK2 de neurocinina potencian estas señales nociceptivas en el músculo liso intestinal y en el plexo entérico[3]

Dismotilidad intestinal, el tránsito intestinal puede estar acelerado (SII-D) o enlentecido (SII-E), dependiendo de la desregulación de la contractilidad muscular. Esta contractilidad está controlada principalmente por la entrada de calcio intracelular a través de canales tipo L y T, y por la estimulación de receptores muscarínicos M2 y M3[3,6]

Desregulación neuroentérica, el sistema nervioso entérico modula la motilidad, la secreción y la percepción visceral de forma autónoma. Alteraciones en neuro-

transmisores como la serotonina, la sustancia P y la neurocinina A, contribuyen directamente al cuadro clínico del SII[3].

La práctica clínica actual genera en el médico tratante una combinación particular de familiaridad y frustración. Lo que el médico puede ofrecer es control sintomático procurando al mismo tiempo que el tratamiento sea tolerable a largo plazo, dado que muchos pacientes lo necesitarán durante años.

Dentro de las opciones terapéuticas disponibles, los antiespasmódicos ocupan históricamente un lugar preferente. Son accesibles, en términos generales, bien tolerados y respaldados por una experiencia post-comercialización.

Las guías de manejo del SII no son unánimes respecto al tratamiento de los antiespasmódicos dentro de la enfermedad. La revisión técnica de la American Gastroenterological Association (AGA) los recomienda de forma condicional, señalando la baja certidumbre de la evidencia disponible por limitaciones metodológicas y sesgo de publicación[4]. La guía de la British Society of Gastroenterology (BSG), en cambio, posiciona a los antiespasmódicos como parte del tratamiento de primera línea para el dolor abdominal en el SII[5]. La Organización

Mundial de Gastroenterología (WGO), por su parte, recomienda en su esquema escalonado el uso del antiespasmódico de mayor disponibilidad local como primera línea sintomática para el dolor, sin pronunciarse sobre un fármaco específico dentro de la clase[7] a diferencia de la Guías de Práctica Clínica Española[10]. La complejidad fisiopatológica del Síndrome del Intestino irritable explica el fracaso de los agentes antiespasmódicos de mecanismo único que abordan de manera parcial los síntomas y fracasan en el control integral de la enfermedad.

Es aquí en donde el bromuro de otilonio juega un rol diferencial sobre el resto de antiespasmódicos: por su estructura y su ventaja farmacocinética, tiene la capacidad de actuar sobre los tres componentes fisiopatológicos descritos[2,3]. Actúa sobre la contractilidad muscular, bloqueando los canales de calcio voltaje-dependientes tipo L y T en el músculo liso intestinal[3,6]; actúa como antagonista sobre múltiples subtipos de receptores muscarínicos según el perfil de unión a receptor[3], con inhibición específica de la señalización de calcio acoplada a M3 en el epitelio colónico, vinculada a su efecto antisecretor en el subtipo con diarrea[6], inhibiendo la es-

REFERENCIAS

timulación nerviosa de la contracción intestinal, reduciendo directamente la intensidad del espasmo y regulando el movimiento intestinal. Antagoniza además los receptores NK2 de neurocinina, modulando la sensibilización visceral.

El bromuro de otilonio cuenta con más de una década de farmacovigilancia poscomercialización en Europa y América Latina[2]. Los efectos adversos reportados son poco frecuentes y de intensidad leve, el bromuro de otilonio actúa preferentemente sobre el músculo liso intestinal, lo que le permite ejercer una acción local sostenida sin producir los efectos adversos anticolinérgicos sistémicos que limitan el uso crónico de agentes convencionales[2,3]. No se han documentado efectos hemodinámicos significativos — ni hipotensión ni bradicardia— a dosis terapéuticas, lo que lo convierte en una opción apropiada para pacientes con comorbilidades cardiovasculares.

El estudio OBIS (Otilonium Bromide in IBS), ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, constituye la referencia central de eficacia[2,9] Demostró una reducción estadísticamente significativa frente a placebo en la frecuencia semanal de episodios de dolor abdominal (p=0,03) y en la severidad de

1. Brenner DM, Lacy BE. Antispasmodics for Chronic Abdominal Pain: Analysis of North American Treatment Options. Am J Gastroenterol. 2021;116(8):1587-1600.

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3. Annaházi A, Róka R, Rosztóczy A, Wittmann T. Role of antispasmodics in the treatment of irritable bowel syndrome. World J Gastroenterol. 2014;20(21):6031-43.

4. Chang L, Lembo A, Sultan S. American Gastroenterological Association Institute Technical Review on the Pharmacological Management of Irritable Bowel Syndrome. Gastroenterology. 2014;147(5):1149-72.

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6. Balboa A, Mearin F, Alvarez-Sanchez A, et al. Irritable bowel syndrome definition, pathophysiology, clinical presentation,

la distensión abdominal (p=0,02), evaluadas a las semanas 5, 10 y 15 de tratamiento con una dosis de 40 mg tres veces al día (TID). Durante el seguimiento posterior de 10 semanas sin tratamiento, la tasa de abandono por recaída de síntomas fue significativamente menor en el grupo que había recibido otilonio (10%) frente a placebo (27%; p=0,009)[2,9] — una diferencia clínicamente relevante en una enfermedad caracterizada precisamente por su patrón recurrente.

La evidencia disponible permite identificar el perfil de paciente que con mayor probabilidad se beneficiará del tratamiento con bromuro de otilonio[1,2,3] aquellos con SII mixto (SII-M) o con predominio de diarrea (SII-D), donde la hipermotilidad y la hipersensibilidad visceral son componentes centrales; pacientes que no han respondido de forma satisfactoria a antiespasmódicos de mecanismo único; aquellos con patrón recurrente de síntomas en quienes la prevención de recaídas constituye un objetivo terapéutico explícito; y pacientes crónicos que requieren tratamiento y en quienes los efectos anticolinérgicos sistémicos de los agentes convencionales representan un problema de tolerabilidad.

and current therapeutic approaches. Rev Esp Enferm Dig. 2022;114(7):393-408.

7. Quigley EMM, Fried M, Gwee KA, et al. Irritable bowel syndrome: a global perspective. World Gastroenterology Organisation Global Guidelines. 2015.

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9. Clavé P, Acalovschi M, Triantafillidis JK, Uspensky YP, Kalayci C, Shee V, Tack J; OBIS Study Investigators. Randomised clinical trial: otilonium bromide improves frequency of abdominal pain, severity of distention and time to relapse in patients with irritable bowel syndrome. Aliment Pharmacol Ther. 2011;34(4):432-442.

10. Balboa A,Coordinador. Documento de actualización de la Guía de Práctica Clínica sobre el síndrome del intestino irritable. Madrid: Asociación Española de Gastroenterología; 2016.

Acetato de Ciproterona:

Cuatro décadas de evidencia en el tratamiento

del hiperandrogenismo asociado al síndrome

ovárico metabólico poliendocrinocrino

Dra.

Médica especialista en Ginecología y Obstetricia, docente e investigadora de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) desde 2012 y médica tratante de la Clínica de la Mujer. Su trayectoria combina la práctica clínica, la formación de profesionales de la salud y la investigación científica en salud sexual y reproductiva.

Es Fellow del American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), miembro activo de destacadas sociedades científicas nacionales e internacionales y expresidenta de la Sociedad Ecuatoriana para el Progreso de la Anticoncepción (SAC Ecuador). Ha participado como conferencista en numerosos congresos nacionales e internacionales sobre anticoncepción, salud reproductiva, colposcopía y ginecología, además de desempeñarse como instructora en programas de Soporte Vital Avanzado en Obstetricia (ALSO).

Su producción académica incluye publicaciones en revistas científicas de alto impacto, capítulos de libros especializados y la dirección de proyectos de investigación enfocados en salud materna, embarazo adolescente, migración, anticoncepción y acceso a servicios de salud sexual y reproductiva. Su labor refleja un firme compromiso con la medicina basada en la evidencia, la educación médica continua y la promoción de la salud integral de la mujer.

Resumen

El Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP), anteriormente denominado síndrome de ovario poliquístico (SOP), constituye el trastorno endocrinometabólico más frecuente en mujeres en edad reproductiva y la principal causa de hiperandrogenismo clínico y bioquímico. Esta condición afecta a una de cada ocho mujeres en el mundo. Se puede manifestar con trastornos menstruales, cambios en la apariencia relacionados con el crecimiento excesivo de vello y acné, pero también se asocia con el riesgo de padecer otras enfermedades, intolerancia a la glucosa (resistencia a la insulina), diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y síndrome metabólico. Muchas mujeres viven con SOMP sin ser conscientes de que padecen una enfermedad con importantes implicaciones reproductivas y cardiometabólicas (Teede et al., 2026; Stańczak et al., 2024).

El acetato de ciproterona (ACP) es una progestina sintética con potente actividad antiandrogénica y una amplia experiencia clínica, respaldada por más de cuatro décadas de uso. Su eficacia deriva de un doble mecanismo de acción: antagoniza competitivamente el receptor androgénico e inhibe la secreción de hormona luteinizante (LH), reduciendo la producción ovárica de andrógenos y aumentando la concentración de globulina transportadora de hormonas sexuales

(SHBG), con la consecuente disminución de la testosterona libre (Forslund, M et al. 2023; Chabbert 2021; Fruzzetti 1999).

Las guías internacionales de SOP 2023 mantienen al acetato de ciproterona como una opción terapéutica en mujeres con hiperandrogenismo clínicamente significativo, especialmente cuando predominan el hirsutismo o el acné moderado a grave. En mujeres cuidadosamente seleccionadas y sin factores mayores de riesgo trombótico, el riesgo absoluto de tromboembolismo venoso asociado a EE/ACP es bajo y permanece por debajo del riesgo observado durante el embarazo y muy por debajo del riesgo del puerperio (Teede et al., 2023).

Introducción

El Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP), anteriormente denominado síndrome de ovario poliquístico (SOP), es un trastorno endocrino-metabólico complejo caracterizada por hiperandrogenismo, disfunción ovulatoria y alteraciones metabólicas. Además de ser la principal causa de infertilidad anovulatoria, se asocia con resistencia a la insulina, obesidad, mayor riesgo cardiovascular y deterioro importante de la calidad de vida. Las guías internacionales estiman que un número considerable de mujeres permanece sin diagnóstico, lo que retrasa el diagnóstico y el tratamiento oportunos de sus complicaciones (Teede et al., 2026; Stańczak et al., 2024).

El hiperandrogenismo constituye el principal mecanismo fisiopatológico del SOMP y explica la mayoría de las manifestaciones clínicas. La producción excesiva de andrógenos resulta de la interacción entre predisposición genética, alteraciones del eje hipotálamo-hipófisis-ovario, resistencia a la insulina e hiperinsulinemia compensatoria. Esta última incrementa directamente la esteroidogénesis ovárica y reduce la síntesis hepática de la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG, por sus siglas en inglés), aumen-

tando la fracción biológicamente activa de testosterona (Larsa et al. 2025; Sharma 2021).

En este contexto, el acetato de ciproterona ha ocupado históricamente un papel relevante por su capacidad para actuar simultáneamente sobre la producción y la acción periférica de los andrógenos. Su combinación con etinilestradiol incrementa adicionalmente la concentración de SHBG, potenciando la disminución de testosterona libre y mejorando las manifestaciones clínicas del hiperandrogenismo (Forslund, M et al. 2023; Chabbert 2021).

Actualmente, el ACP continúa siendo uno de los antiandrógenos con mayor respaldo científico; no obstante, su utilización ha evolucionado hacia un enfoque basado en la evaluación individual del balance beneficio-riesgo. Una revisión Cochrane 2025 menciona que el acetato de ciproterona (en combinación con etinilestradiol) parece ser una terapia de primera línea aceptable para el tratamiento del hirsutismo. La Guía Internacional Basada en Evidencia para el SOP (2023) recomienda reservar las formulaciones con acetato de ciproterona para mujeres con hirsutismo o acné moderado o severo cuando otras alternativas terapéuticas no han proporcionado una respuesta satisfactoria, integrándolo siempre dentro de un manejo multidisciplinario del síndrome (Teede et al., 2023; Alesi et al., 2023; Ruan et al., 2017; Matjila et al. 2025).

Bases fisiopatológicas del hiperandrogenismo

El hiperandrogenismo constituye la alteración fisiopatológica central del SOMP y es el principal responsable de las manifestaciones clínicas que motivan la consulta médica. Actualmente, el SOMP se reconoce como una enfermedad multifactorial en la que interactúan alteraciones neuroendocrinas, metabólicas, genéticas y ambientales que favorecen un aumento sostenido de la producción ovárica de andrógenos y una mayor sensibilidad periférica a estas hormonas (Teede et al., 2023; Forslund et al. 2023).

Uno de los mecanismos fundamentales es la alteración del eje hipotálamo-hipófisis-ovario. El aumento de la frecuencia de los pulsos de hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH) produce una secreción preferencial de hormona luteinizante (LH) sobre la hormona foliculoestimulante (FSH). Como consecuencia, las células de la teca incrementan la síntesis de androstenediona y testosterona, mientras que la menor actividad de la aromatasa limita la conversión de estos andrógenos en estrógenos, favoreciendo la anovulación crónica y la acumulación

de múltiples folículos antrales característicos del SOMP (Stańczak et al., 2024; Teede et al., 2023).

La resistencia a la insulina representa otro componente fisiopatológico esencial. La hiperinsulinemia compensatoria potencia la acción de la LH sobre las células de la teca e incrementa la actividad de enzimas esteroidogénicas como la CYP17A1, aumentando la producción ovárica de testosterona. Simultáneamente, disminuye la síntesis hepática de SHBG, elevando la fracción libre y biológicamente activa de testosterona. Estos mecanismos explican la estrecha relación entre obesidad, alteraciones metabólicas e intensidad del hiperandrogenismo clínico (Shaharyar et al., 2026; Teede et al., 2023).

Adicionalmente, el estado de inflamación crónica de bajo grado y el estrés oxidativo favorecen la resistencia a la insulina, la disfunción endotelial y la persistencia del hiperandrogenismo, estableciendo un círculo fisiopatológico vicioso que perpetúa las alteraciones reproductivas y metabólicas del síndrome (Antoniou-Tsigkos et al., 2026; Shaharyar et al., 2026).

La expresión clínica del hiperandrogenismo depende también de la sensibilidad de los tejidos periféricos a los andrógenos. En la unidad pilosebácea, la testosterona es convertida por la enzima 5α-reductasa en dihidrotestosterona (DHT), metabolito con mayor afinidad por el receptor androgénico. La activación de este receptor favorece el crecimiento del vello terminal, incrementa la producción sebácea y contribuye al desarrollo de hirsutismo, acné y alopecia androgénica. La variabilidad genética en la expresión del receptor androgénico explica por qué mujeres con concentraciones hormonales similares presenten diferente gravedad clínica (Matjilla, 2025).

Fundamentos farmacológicos del acetato de ciproterona

Los mecanismos anteriormente descritos constituyen la base farmacológica del acetato de ciproterona. El acetato de ciproterona ejerce su acción antiandrogénica mediante varios mecanismos complementarios: (a) inhibe principalmente de forma competitiva la unión del receptor de andrógenos (AR) a los andrógenos endógenos, de manera dosis-dependiente; (b) inhibe la transformación de testosterona en 5α-DHT (un andrógeno más potente) mediante la inhibición de la 5α-reductasa en la piel; (c) disminuye la producción de andrógenos ováricos (Shaharyar et al., 2026).

Cuando se administra en combinación con etinilestradiol, el ACP incrementa

además la síntesis hepática de SHBG, reduciendo aún más la concentración de testosterona libre circulante. La combinación de estos efectos explica la mejoría progresiva del hirsutismo, el acné y la seborrea observada en la práctica clínica (Battipaglia et al., 2025).

La respuesta terapéutica depende del recambio biológico de la unidad pilosebácea. Mientras la disminución de la testosterona libre ocurre durante los primeros meses de tratamiento, la reducción clínica del hirsutismo suele observarse entre los seis y doce meses, en tanto que la mejoría del acné aparece de forma más temprana debido a la rápida disminución de la actividad de las glándulas sebáceas (Teede et al., 2023; Chabbert-Buffet 2021).

En conjunto, la evidencia fisiopatológica demuestra que el ACP actúa simultáneamente sobre varios de los mecanismos responsables del hiperandrogenismo, lo que justifica que continúe siendo uno de los antiandrógenos más eficaces para mujeres con manifestaciones clínicas moderadas o severas, siempre dentro de un abordaje integral que incluya modificaciones del estilo de vida, control de factores cardiometabólicos y seguimiento clínico periódico (Battipaglia et al., 2025; Teede et al., 2023).

Cuatro décadas de evidencia clínica del acetato de ciproterona

El desarrollo clínico del acetato de ciproterona (ACP) se inició a finales de la década de 1970, cuando los primeros estudios clínicos demostraron su eficacia para el tratamiento del hirsutismo y el acné asociados al hiperandrogenismo femenino. Hammerstein (1977) y Dewhurst y Underhill (1977) fueron los primeros en documentar una mejoría significativa de estas manifestaciones clínicas tras varios meses de tratamiento (Hammerstein, 1977; Bitzer et al., 2017).

Durante las décadas de 1980 y 1990, numerosos estudios observacionales y ensayos clínicos prospectivos mostraron una mejoría del hirsutismo y del acné en aproximadamente el 60–80% de las pacientes estudiadas, tras seis a doce meses de tratamiento, junto con un incremento de la SHBG y una reducción de la testosterona libre. Estos resultados consolidaron al ACP como uno de los antiandrógenos con mayor respaldo científico para el manejo del hiperandrogenismo femenino y del síndrome de ovario poliquístico (Bitzer et al., 2017).

A partir de la década del 2000, la evidencia sobre el ACP evolucionó desde estudios observacionales hacia ensayos clínicos aleatorizados, revisiones sistemáticas y guías internacionales de

práctica clínica, fortaleciendo su posición como uno de los antiandrógenos mejor estudiados para el manejo del hiperandrogenismo femenino. La publicación del Consenso de Rotterdam (2003) consolidó el papel del hiperandrogenismo como uno de los criterios diagnósticos fundamentales del síndrome de ovario poliquístico (SOP), lo que impulsó el desarrollo de investigaciones dirigidas a evaluar la eficacia y seguridad de las terapias antiandrogénicas (Rotterdam ESHRE/ASRM-Sponsored PCOS Consensus Workshop Group, 2004).

Posteriormente, las guías de la Endocrine Society recomendaron el empleo de anticonceptivos orales combinados como tratamiento inicial del hirsutismo en mujeres que requieren anticoncepción, reconociendo a las formulaciones que contienen ACP como una alternativa eficaz. Asimismo, revisiones sistemáticas y estudios comparativos demostraron que el ACP presenta una eficacia similar a la espironolactona, la flutamida y la finasterida para reducir el hirsutismo, con la ventaja farmacológica de combinar la inhibición de la producción ovárica de andrógenos con el bloqueo competitivo del receptor androgénico, lo que proporciona un efecto antiandrogénico más amplio (Fruzzetti et al., 2020).

Desde el año 2015, la investigación ha estado orientada a optimizar el perfil beneficio-riesgo del ACP mediante estudios de farmacovigilancia y seguridad a gran escala. Estudios epidemiológicos europeos identificaron una asociación entre la exposición acumulada a dosis eleva-

das de ACP y un mayor riesgo de meningioma, especialmente con dosis ≥10 mg/ día administradas durante períodos prolongados, hallazgo que motivó a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) a restringir las indicaciones de las formulaciones de dosis altas y recomendar el uso de la menor dosis eficaz durante el menor tiempo posible, acompañado de reevaluaciones periódicas y suspensión del tratamiento en pacientes con diagnóstico o antecedente de meningioma. Paralelamente, estudios poblacionales confirmaron que los anticonceptivos combinados que contienen etinilestradiol y ACP se asocian con un mayor riesgo relativo de tromboembolismo venoso en comparación con formulaciones que contienen levonorgestrel; sin embargo, el riesgo absoluto permanece bajo en mujeres jóvenes sin factores predisponentes y continúa siendo inferior al observado durante el embarazo y el puerperio. En concordancia con esta evidencia, la International Evidence-Based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome (2023) recomienda los anticonceptivos orales combinados como tratamiento farmacológico de primera línea para el hiperandrogenismo en mujeres con SOP que no desean embarazo y reserva las formulaciones con 35 μg de etinilestradiol más 2 mg de ACP como tratamiento de segunda línea en pacientes con hirsutismo o acné moderado o grave que no responden a otras formulaciones, enfatizando la individualización del tratamiento, la valoración continua del balance beneficio-riesgo y

Referencias bibliográficas

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la toma de decisiones compartida con la paciente (Teede et al., 2023).

Durante más de cuatro décadas, la investigación ha pasado de estudios observacionales y series de casos a ensayos clínicos, revisiones sistemáticas y guías internacionales, consolidando el ACP como uno de los antiandrógenos con mayor respaldo científico para el tratamiento del hirsutismo y el acné asociados al SOMP (Teede et al., 2023; Bitzer et al., 2017).

Conclusiones:

La evidencia científica acumulada durante más de cuatro décadas confirma que el acetato de ciproterona (ACP) continúa siendo uno de los antiandrógenos con mayor respaldo para el tratamiento del hiperandrogenismo asociado al Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP).

Su doble mecanismo de acción, la amplia experiencia clínica acumulada y la consistencia de los resultados obtenidos en ensayos clínicos, revisiones sistemáticas y guías internacionales respaldan su utilización en mujeres con hiperandrogenismo moderado o severo, siempre que la indicación sea individualizada y el seguimiento clínico sea adecuado.

El desafío actual ya no consiste en demostrar su eficacia, sino en optimizar la selección de las pacientes que obtendrán el máximo beneficio clínico con el menor riesgo posible.

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