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Bohío 249

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Construir con propósito: el modelo de desarrollo de Filippo Chiaramida y Grupo DOMIS

EDICIÓN ESPECIAL DESARROLLO, PROYECTOS E INVERSIONES

PUERTO BAHÍA

El pulso de una marina que proyecta a Samaná en el Caribe

LA AURORA

Más de un siglo de maestría artesanal en el Valle del Cibao

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CASA CANA

Acabados europeos para el turismo inmobiliario

Construir con propósito FILIPPO CHIARAMIDA Y GRUPO DOMIS

THERRESTRA

El salto urbano desde la construcción hotelera

ELEVA

La nueva era de la movilidad vertical en República Dominicana

CAP CANA

La ciudad destino que lidera el lujo en el Caribe

52/ Abelardo Melgen: «Samaná es un diamante que revela, con paso firme, su verdadero brillo»

60/ Punta Bergantín: un plan maestro para la nueva era de Puerto Plata

CENTRO CULTURAL RAINIERI

Salvaguarda de la identidad y la memoria histórica

70/ Tropicalia y el sutil paradigma del lujo en Playa Esmeralda

78/ Casa de Campo: el imperio de 2,800 hectáreas que esquivó la masificación

86/ Blu Terrenas, modelo de ciudad turística autosostenible en Samaná

118/ Andrés Marranzini: «El turismo inmobiliario se consolida como un eje estratégico nacional»

reynaldo@lacotica.com

EDITOR DE CONTENIDO

Adrian R. Morales

DEPARTAMENTO DE VENTAS

info@lacotica.com

DISE Ñ O Y DIAGRAMACI Ó N

Katherine De La Rosa, Mokagrid, SRL

REDACCIÓN

Anita González Sigler, Ramón Morales Tarancón, Sadam Morales González

DESARROLLO IMAGEN Y L Í NEA GR Á FICA

Rafael Holguín, Ideography, INC. Nueva York

EDITOR DE PRENSA DIGITAL

Julio García Logroño @julio.logrono

PORTADA

Filippo Chiaramida

FOTOGRAF Í A DE PORTADA

Reni Wu

MAQUILLAJE

Karen Rosario

FOTOS FUENTES EXTERNAS

ChatGPT, Reni Wu, Shutterstock

IMPRESIÓN

Amigo del Hogar

www.bohionews.com

info@lacotica.com ¡En cada artículo, en cada foto y en todo color... están presentes!

© El contenido de esta edición tiene derechos reservados y no debe reproducirse en ninguna de sus partes sin autorización escrita del editor. Todas las colaboraciones son solicitadas. Ediciones Cabrer no se hace responsable jurídicamente de las opiniones emitidas por sus colaboradores. Registrada en el Ministerio de Interior y Policía con el núm. 922, de fecha 17 de octubre de 1966 y en Derechos de Autor y Propiedad Intelectual núm. 6793, Folio 3535. Derechos Reservados.

EDITORIAL

...En concreto

Si algo hemos aprendido es que el desarrollo de una sociedad se mide por sus obras y proyectos. El turismo dominicano no ha estado ajeno a esta realidad. Basta con mirar hacia atrás, gracias a las viejas ediciones de Bohío, testigo periodístico de los últimos sesenta años, para refrescar la memoria y recordar cómo era nuestro sector hace décadas y compararlo con la extraordinaria transformación que exhibe hoy.

Da gusto observar las infraestructuras, los desarrollos y proyectos que han transformado nuestro país, al ampliar y diversificar la oferta para visitantes, inversionistas y residentes. Este empuje ha consolidado nuestra primacía como el destino número uno del Caribe, un liderazgo indiscutible que, a su vez, ha catapultado la propuesta inmobiliaria turística hacia un papel protagónico. Dentro de esta dinámica, esta oferta ya no solo complementa el crecimiento hotelero, sino que contribuye al desarrollo integral tanto de destinos consolidados como alternativos y diferenciados.

En esta edición especial de Proyectos, Desarrollo e Inversiones, nos honra tener en portada a Filippo Chiaramida, fundador y CEO de Grupo Domis. Gracias por la confianza depositada en nosotros

y por contribuir, con visión y compromiso, al crecimiento del sector turístico e inmobiliario de República Dominicana. Que disfrutes tu portada.

Los proyectos, publirreportajes, entrevistas y espacios publicitarios que conforman esta edición reflejan el dinamismo de un país que continúa creciendo, innovando y apostando por un futuro cada vez más prometedor.

Avanzar no es solo acumular estructuras, sino consolidar una visión que se proyecta al mundo con madurez. A través de estas páginas los invitamos a recorrer las inversiones y las ideas que hoy rediseñan nuestra geografía. Cada artículo y cada entrevista en esta entrega es un testimonio de que el verdadero valor reside en la constancia y en la creación de espacios con propósito.

Cerramos esta edición con la certeza de que el camino recorrido es solo el preludio de nuevos horizontes. Adéntrense en la lectura, inspírense con cada historia y sigan descubriendo junto a nosotros el relato de una nación en permanente evolución.

Nos vemos muy pronto.

¡Un abrazo!

NEGOCIO

Puerto Bahía: el pulso de una marina que proyecta a Samaná en el Caribe

EEl desarrollo de Puerto Bahía reconfiguró la costa sur de la península de Samaná con una propuesta que integra residencias, hotelería y una infraestructura náutica concebida para aprovechar las condiciones naturales de la bahía. En un terreno marcado por pendientes pronunciadas y vistas abiertas hacia el mar, el proyecto encontró en la geografía no un obstáculo, sino el punto de partida para crear un destino con vocación residencial, turística y marina.

La propuesta nació de una visión familiar de herencia europea. Manuel Bancalari, director de Operaciones, recuerda que su bisabuelo, de origen italiano, solía recorrer estos terrenos familiares e insistía en el parecido entre esta costa caribeña y los pueblos del Mediterráneo, en particular Santa Margherita Ligure. Aquella imagen guio el concepto que años más tarde ejecutaría Juan Bancalari.

Sin embargo, con el paso del tiempo, uno de los elementos que más ha definido la evolución de Puerto Bahía ha sido su marina.

Lo que comenzó como una infraestructura complementaria al proyecto residencial se ha convertido en una de sus principales cartas de presentación y en una puerta de entrada para navegantes nacionales e internacionales que recorren el Caribe.

Un anfiteatro frente al mar

La construcción en un terreno con pendientes pronunciadas planteó retos de ingeniería. Los diseñadores decidieron que la geografía debía regir la disposición del complejo. Las villas y los apartamentos se distribuyeron conforme a las líneas de la montaña, lo que permite que cada edificación mantenga una perspectiva limpia hacia la bahía y evita que unas estructuras bloqueen la vista de otras.

Ana Bancalari, directora de Mercadeo, explica la filosofía detrás de estas decisiones constructivas: «Desde el inicio, Puerto Bahía se concibió con la idea de que la arquitectura debía adaptarse al terreno, no al revés». La ejecutiva resalta que, lejos de competir con la naturaleza de Samaná, el diseño buscó integrarse a ella para ofrecer una sensación de amplitud constante.

Esa disposición espacial también marca la experiencia de quienes llegan por mar. Desde la marina, la vista del complejo revela esa integración entre montaña, bahía y arquitectura, una imagen que resume la identidad del proyecto: un destino donde la vida residencial y la vida náutica se encuentran de manera natural.

Muchos destinos de lujo se sienten aislados, pero Puerto Bahía proyecta un sentido de comunidad. ¿Cómo se fomenta esa vida social entre propietarios, huéspedes y navegantes?

Creo que ese sentido de comunidad es una de las cosas más especiales de Puerto Bahía. Por un lado están los propietarios de toda la vida, que forman parte de la familia original del proyecto. Y, por otro, se ha ido creando una comunidad muy viva de personas, tanto locales como extranjeras, que se enamoraron de Puerto Bahía y decidieron hacerlo su hogar.

Esa vida social se fomenta de muchas maneras, pero sobre todo a través de los espacios de encuentro y de los eventos. Desde actividades más casuales, como cocteles, encuentros semanales o planes espontáneos entre propietarios, hasta eventos más producidos como la Samaná Bay Spring Regatta o el Marina Weekend, que reúnen a residentes, visitantes, navegantes y amigos del proyecto.

También hay un aspecto esencial, y es la permanencia del staff. Ver caras conocidas, que te saluden por tu nombre y que sepan cómo te gusta vivir el lugar, hace que la experiencia se sienta mucho más cercana. Al final, esa combinación entre comunidad, eventos y servicio familiar es lo que hace que Puerto Bahía no se perciba como un destino aislado, sino como un lugar al que uno pertenece.

Puerto Bahía se encuentra en una etapa de crecimiento importante. ¿Cómo buscan elevar su posicionamiento regional sin sacrificar la exclusividad que define al complejo?

En esta nueva etapa buscamos elevar el posicionamiento de Puerto Bahía a escala regional y frente al mercado internacional, aprovechando el paraíso natural que es Samaná y la ubicación estratégica de la marina dentro del Caribe. Tenemos todas las condiciones para consolidarnos como un destino de nivel mundial: una bahía naturalmente protegida, una marina bien ubicada, un entorno de una belleza extraordinaria y una oferta que combina hospitalidad, residencias, servicios y vida náutica.

El objetivo es seguir poniendo en valor todo lo que ya hace especial a Puerto Bahía, pero con una visión más amplia y contemporánea. Queremos atraer a un público que busca algo más que una propiedad o una estadía; personas que valoran la naturaleza, la privacidad, la navegación, el buen servicio y la posibilidad de pertenecer a una comunidad con identidad propia. Para nosotros, esta nueva fase no se trata solo de ampliar la oferta inmobiliaria, sino de seguir consolidando a Puerto Bahía como uno de los grandes referentes náuticos y residenciales del Caribe, cuidando siempre la exclusividad, la escala humana y la conexión con Samaná que han definido el proyecto desde sus inicios.

Una marina como puerta de entrada

La marina de Puerto Bahía se ha convertido en uno de los activos más importantes del complejo. Su ubicación dentro de la Bahía de Samaná, un entorno protegido por la propia naturaleza, la posiciona como un punto estratégico para embarcaciones que recorren la región. A esto se suma una infraestructura pensada para recibir tanto a navegantes locales como internacionales. Cuenta con 107 amarres y capacidad para recibir embarcaciones de todo tipo, y de gran calado. Ofrece servicios esenciales como electricidad, seguridad 24 horas, internet, lavandería y minimarket, junto con facilidades diferenciadoras como estación de combustible y oficinas de aduanas e inmigración en sitio.

El servicio a capitanes y tripulaciones suele ser el punto diferenciador de una marina de clase mundial.

¿Qué facilidades ofrecen para asegurar su comodidad en tierra?

Para nosotros, el servicio empieza mucho antes de que la embarcación llegue a la marina. Desde el primer contacto procuramos acompañar a cada capitán de forma personalizada para que la llegada sea lo más fluida posible.

Uno de nuestros grandes diferenciadores frente a muchas marinas de alto nivel en el Caribe es que los navegantes tienen acceso a todas las amenidades que ofrece Puerto Bahía, como restaurantes, piscinas, spa, gimnasio, canchas y espacios de recreación. Esa combinación entre una operación náutica sólida y una experiencia de destino es precisamente lo que más valoran quienes nos visitan.

Una gran ventaja es que somos puerto de entrada, lo que permite realizar los procesos de aduanas e inmigración de manera cómoda y eficiente. Ya en tierra, la tripulación tiene acceso a todo lo necesario para abastecerse, descansar y continuar su travesía: combustible, electricidad, lavandería, minimarket, seguridad y asistencia constante del equipo de la marina.

Samaná es un enclave privilegiado para la navegación. ¿Cómo facilita la marina el acceso a tesoros locales como Los Haitises o Cayo Levantado?

Samaná es un destino muy especial para la navegación porque en distancias relativamente cortas se pueden descubrir lugares extraordinarios. Desde Marina Puerto Bahía los navegantes tienen acceso muy fácil a tesoros naturales como Cayo Levantado, Los Haitises, Las Galeras o Playa Rincón, ya sea por cuenta propia o coordinando excursiones desde el complejo. Creo que una de las grandes ventajas de atracar aquí es que la marina funciona como una base cómoda y segura para explorar la península. El navegante puede llegar, hacer su proceso de entrada, abastecerse, descansar y luego salir a descubrir la bahía con todo el apoyo del equipo de la marina y del hotel.

Ocean Club, corazón social

frente al mar

Ocean Club constituye uno de los principales puntos de encuentro de Puerto Bahía. El espacio mantiene actividad permanente gracias a su piscina infinita, su servicio de bar y restaurante, y su ambiente relajado frente a la bahía. La incorporación del deck frente al agua sumó una nueva dimensión a la experiencia, al permitir que propietarios y visitantes se bañen en la bahía, practiquen paddleboard o pasen el día conectando con el entorno.

Además de su uso recreativo, Ocean Club funciona como escenario de la agenda social del complejo. Allí se realizan desde encuentros informales y actividades comunitarias hasta celebraciones y eventos de mayor formato. Por eso, más que un área de ocio, opera como el corazón social de Puerto Bahía.

Competición y cultura náutica

La Bahía de Samaná es un escenario natural para la competición. ¿Cómo se ha proyectado la marina para albergar eventos deportivos?

Efectivamente, la combinación entre las condiciones naturales de la bahía de Samaná y las instalaciones de Puerto Bahía y The Bannister Hotel nos permite albergar competiciones náuticas de primer nivel. La bahía ofrece un escenario privilegiado para la navegación y la pesca deportiva, mientras que la Marina cuenta con la infraestructura

necesaria para recibir embarcaciones, participantes e invitados de manera cómoda y organizada.

Desde su inauguración en 2010, el complejo ha celebrado más de veinte ediciones exitosas de regatas y torneos de pesca, con participación nacional e internacional y una programación social exquisita que complementa la experiencia deportiva. En los últimos años, la marina ha retomado estos eventos con más fuerza, buscando elevar su nivel y posicionarnos dentro del circuito náutico del Caribe. En el caso específico de las regatas, estamos trabajando arduamente para posicionarlas dentro del circuito náutico del Caribe; y en el caso del Puerto Bahía Open, consolidarlo como un torneo de pesca internacional de referencia para la región.

Motor del turismo náutico

El turismo náutico representa un segmento de alto impacto para la economía local. ¿Cómo visualiza la evolución de Puerto Bahía como motor de este segmento en el noreste del país?

Puerto Bahía juega un papel muy importante en el desarrollo del turismo náutico en el noreste, ya que conjuga condiciones naturales excepcionales: una bahía protegida, paisajes únicos, acceso a tesoros naturales por mar y una ubicación estratégica para navegantes que recorren la región. Aun así, todavía hay mucho potencial por desarrollar en torno a la navegación, la pesca, las regatas y las experiencias alrededor del mar.

Desde la marina, lo que buscamos es que cada embarcación que llegue encuentre no solo un lugar seguro donde atracar, sino también una razón para quedarse, recorrer la zona y volver. Esta dinámica impulsa la economía local, porque los navegantes consumen, realizan excursiones, contratan servicios, visitan restaurantes y recomiendan el destino. Para nosotros, Puerto Bahía debe seguir siendo una puerta de entrada a Samaná desde el mar y un punto de encuentro para que más personas descubran todo lo que esta zona ofrece.

Puerto Bahía se inserta a pasos firmes en el mapa náutico del Caribe. Su marina, una de las cuatro marinas deportivas privadas del país, recibió más de 400 embarcaciones el último año y se ha convertido en una puerta de entrada estratégica a Samaná para navegantes internacionales que buscan seguridad, servicio y una experiencia de destino completa.

La Aurora: más de un siglo de maestría artesanal en el Valle del Cibao

EEl Valle del Cibao atesora un ecosistema donde el tiempo transcurre a un ritmo particular. En esta región de República Dominicana la fábrica de cigarros La Aurora custodia un legado artesanal que comenzó en 1903 bajo la guía de don Eduardo León Jimenes. Sostener el equilibrio entre la herencia centenaria y las exigencias de un mercado globalizado en pleno 2026 requiere una visión clara, aspecto que Samuel García, coordinador de Mercadeo de la empresa, define desde la identidad de la marca.

«A lo largo de su trayectoria La Aurora se ha caracterizado por mantener la tradición artesanal transmitida de generación en generación desde 1903, al mismo tiempo que busca técnicas innovadoras que honran esta misma herencia, con la meta de lograr en cada cigarro la sinergia ideal que envuelve los paladares de los aficionados tradicionales y el gusto de los

entusiastas modernos», señala el portavoz. Esta filosofía corporativa responde a una premisa ineludible en el sector del lujo: la excelencia surge de la pausa y de la destreza humana. «En el mundo de los cigarros premium, el tiempo y las técnicas es lo que define la excelencia», afirma el directivo.

Para el turista que desconoce las etapas de la producción, este rincón dominicano representa un escenario geográfico insustituible. La combinación de las condiciones climáticas del entorno y las características del suelo convierten a la zona en el entorno idóneo para la agricultura tabacalera. «El Valle del Cibao, más allá del cultivo del tabaco, se ha convertido en el corazón técnico y sensorial del cigarro dominicano», aclara García. A partir de estas condiciones de la naturaleza se obtienen materias primas dotadas de características singulares.

«De aquí nacen hojas de tabaco con una complejidad química y aromática excepcional que, en combinación con técnicas de fermentación, añejamiento y elaboración manual, dan como resultado un cigarro exquisito», detalla el ejecutivo. De ese modo, el saber de los artesanos locales complementa los dones de la tierra, un factor que aporta a las piezas un carácter único, balance en el paladar y una combustión impecable.

La escuela del detalle: la formación del tabaquero

Detrás de cada cigarro existe una destreza que solo se adquiere con disciplina, conocimiento y práctica. «Por esa razón, el proceso de selección de los tabaqueros en La Aurora trasciende la simple contratación de personal. La empresa busca artesanos capaces de dominar las distintas vitolas, comprender la función de cada componente de la liga (blend) y ejecutar con precisión cada etapa del torcido, desde la colocación del capote, la tripa y la capa hasta el uso correcto de herramientas tradicionales, como la chaveta, los moldes y la prensa», argumenta García.

La excelencia técnica constituye apenas una parte del perfil. La fábrica también valora el deseo de aprendizaje, la capacidad de adaptación, el compromiso con la calidad, la puntualidad y el respeto por las normas de higiene. En quienes provienen de otras empresas se exige experiencia comprobada en la elaboración de cigarros, requisito que garantiza una base sólida para incorporarse a los exigentes estándares de producción.

El aprendizaje tampoco concluye al ingresar a las galeras. «Cada tabaquero recibe un seguimiento constante, con evaluaciones diarias que verifican el tiro, la combustión, la apariencia y la fidelidad de cada cigarro a las especificaciones de su liga». Ese sistema de control asegura la uniformidad y la consistencia que distinguen a cada pieza elaborada por La Aurora y permite que la experiencia del fumador responda, una vez más, a las expectativas de los paladares más exigentes.

Con el propósito de democratizar esta cultura, la empresa diseñó el Cigar Institute, una plataforma educativa y sensorial orientada a los viajeros. Este espacio convierte la visita en un taller técnico donde los aficionados exploran las bases de la industria. «A través de explicaciones guiadas, demostraciones prácticas y contacto directo con el proceso de elaboración de un cigarro, los visitantes aprenden la diferenciación de los matices de la capa, el capote y la tripa», destaca García. Gracias a esta inmersión, el turista adquiere el criterio necesario para reconocer el aporte de cada hoja al balance final del producto.

Travesía inmersiva para los sentidos

La visita a la planta de Santiago se estructura como un viaje que estimula los sentidos y repasa la evolución histórica de la industria dominicana. «La Aurora Cigar Factory Tour es una experiencia

inmersiva que combina un museo histórico-cultural sobre la historia del tabaco y de La Aurora con la elaboración de cigarros», describe el coordinador. La caminata permite presenciar las tareas cotidianas de cerca de tres mil colaboradores, quienes clasifican, ligan, tuercen y empacan las piezas de forma manual, un despliegue de sincronía que asombra al espectador.

El paso hacia las galeras de almacenamiento sumerge al viajero en una atmósfera de solemnidad, donde los aromas densos del tabaco en reposo dominan el ambiente. «Al percibir aromas profundos, texturas visuales, arte y la impresión del “tiempo detenido” en los cuartos de añejamiento, los visitantes viven una combinación de sensaciones físicas, emocionales y culturales que despiertan la curiosidad, la conexión local y el respeto por el tiempo y la paciencia como esencia de la calidad», relata el ejecutivo.

En la penumbra de estas bodegas el tabaco atraviesa un cambio químico que los métodos industriales no logran emular. Este reposo prolongado garantiza las condiciones necesarias para que las hojas maduren. En esta etapa el tabaco modifica sus aceites y resinas de forma gradual, un cambio que modifica sus aromas y su combustión, reduce su agresividad y permite el desarrollo de notas más refinadas.

Ese respeto hacia la tradición convive con proyectos de vanguardia que buscan captar la atención de los nuevos consumidores. La línea Family Creed encarna esta renovación, al ofrecer ligas con mayor fortaleza que responden a los gustos de las nuevas generaciones. «El primer cigarro de esta serie, Fuerte Sol, lanzado en 2025, es una completa expresión de carácter que aplica la innovación sin perder de vista los valores que respaldan nuestra historia», expone el coordinador de Mercadeo. La mezcla utiliza hojas seleccionadas por su robustez y complejidad, una combinación estructurada para los fumadores contemporáneos. «Con Family Creed aportamos una propuesta de valor; damos forma al futuro de La Aurora con la certeza de que el legado evita el estancamiento y prefiere la instauración constante de nuevos estándares de excelencia».

Maridaje de alta gama y compromiso social

La experiencia en la fábrica incluye recomendaciones específicas para potenciar el disfrute de sus colecciones más emblemáticas, como la línea Preferidos. El maridaje ideal surge de la misma casa familiar, mediante un destilado premium diseñado para complementar las notas de sus ligas. «A lo largo del tiempo trabajamos hasta conseguir un ron que casara a la perfección con todos los cigarros, nuestro Ron E. León Jimenes 110 Aniversario, lanzado para celebrar el 110 aniversario de La Aurora», aclara el coordinador.

Este licor posee un proceso de maduración doble de una década. «Añejado durante 10 años, sus primeros ocho años en barricas de roble blanco americano virgen, que le proporcionan la mayor parte de su sabor, y los dos últimos años en barricas de roble francés virgen, que le otorgan redondez y homogeneidad», detalla García con precisión técnica.

Respecto al perfil del visitante, el turismo joven acude con mayor frecuencia atraído por el valor patrimonial de la manufactura dominicana, aunque el público mayor de treinta años concentra el grueso del consumo. Esta vigencia generacional abre el debate sobre la trascendencia de los negocios familiares frente a la modernidad, en especial para una empresa con presencia en más de noventa mercados y cinco continentes. Al evaluar este crecimiento sin perder la esencia artesanal, resulta inevitable evocar la mirada del fundador. «Probablemente la primera impresión de don Eduardo no se centraría en el rumbo adoptado, sino en el hecho de que este se conservó intacto en medio del cambio», reflexiona el coordinador.

El crecimiento de la firma demuestra que la industrialización de los procesos no implica la pérdida del alma de la manufactura. «Al ver La Aurora hoy, don Eduardo sentiría orgullo por la vigencia de esta visión,

por el cuidado y el impulso a través de las generaciones, un esfuerzo que logra la conservación del legado y la adaptación hacia los tiempos y preferencias de los consumidores», concluye García.

Este desarrollo global se ejecuta de la mano con un programa de responsabilidad social que beneficia a la provincia de Santiago de los Caballeros. La fábrica impulsa la sostenibilidad ecológica mediante la plantación de más de veinte mil cien árboles, iniciativa enfocada en mitigar la huella de carbono regional, junto con la creación de huertos escolares y jornadas de educación ambiental. En el ámbito interno, la planta optimiza sus operaciones mediante el uso de vehículos eléctricos, paneles fotovoltaicos y el procesamiento de los residuos del tabaco para la creación del abono orgánico Power Garden. Así, La Aurora consolida un modelo de negocios donde el progreso económico respeta el entorno ecológico y humano de su región de origen.

Casa Cana: acabados europeos para el turismo inmobiliario

LUNAPARCHE@GMAIL.COM

El vertiginoso crecimiento residencial y hotelero en República Dominicana demanda soluciones que trasciendan el suministro convencional de materiales de construcción. En este escenario de alta exigencia, Casa Cana se consolida como un aliado estratégico integral para desarrolladores, cadenas hoteleras, arquitectos e inversionistas que persiguen elevar el estándar estético y funcional de sus obras.

Con centros de operación en los núcleos de mayor dinamismo constructivo del país, Santo Domingo y Punta Cana, la firma despliega una propuesta que combina inmediatez, respaldo de marcas internacionales y un profundo criterio técnico aplicado al contexto del Caribe. Su fundador y CEO, el arquitecto Jochy Martínez, explica los pilares de esta identidad corporativa y la forma en que transforman la dinámica de especificación en el mercado residencial premium: «En Casa Cana entendemos que el desarrollo turístico y residencial de alto nivel requiere mucho más que buenos materiales: necesita socios capaces de responder con rapidez, criterio técnico, logística eficiente y una visión integral del diseño contemporáneo».

Para responder a este desafío, la empresa fundamenta su catálogo en un inventario permanente de origen europeo, de forma primordial procedente de la industria española, con firmas de renombre global en revestimientos, puertas técnicas, cocinas modulares y sistemas de bienestar. El valor de este portafolio radica en la capacidad de responder a proyectos de gran escala sin los habituales contratiempos de suministro que afectan al sector constructivo moderno. «Uno de nuestros mayores diferenciales es la capacidad de respuesta inmediata», afirma Martínez. IG:

En un ámbito donde el cronograma de obra determina la rentabilidad de las inversiones, la estructura logística de la empresa asume la coordinación completa de la cadena de suministro internacional. Esta gestión abarca desde la producción en origen hasta la entrega en el proyecto, e incluye los trámites aduanales vinculados a los incentivos de la Ley de Fomento al Desarrollo Turístico (CONFOTUR), un soporte que agiliza la ejecución material de las obras.

Sinergia multidisciplinaria

y el valor de la asesoría técnica

Detrás del portafolio comercial existe un equipo humano enfocado en mitigar la incertidumbre en el proceso constructivo. El acompañamiento técnico de la firma integra tres áreas fundamentales: el diseño arquitectónico, la ingeniería y el control logístico, con profesionales que acumulan dos décadas de experiencia en el mercado local e internacional. Martínez detalla la conformación

de este núcleo de expertos y su rol en la toma de decisiones: «Nuestro grupo está integrado por arquitectos e interioristas con una trayectoria de más de 25 años en el desarrollo de obras turísticas, residenciales y comerciales en el país y el Caribe». Esta preparación faculta al grupo para guiar los procesos de homologación de materiales sobre la base de las tendencias estéticas globales y los requerimientos del clima tropical.

Cuando un profesional del sector o un cliente particular asiste a los estudios de la empresa en Santo Domingo o Punta Cana, recibe una asesoría que va más allá de la mera selección estética de un catálogo. Los asesores senior participan en la optimización de los costos, la revisión de los planos de detalles y la cuantificación de las partidas para garantizar la viabilidad económica del proyecto.

El directivo puntualiza el nivel de compromiso que asumen durante la fase de ejecución: «En proyectos de mayor envergadura, nuestro equipo

Jochy Martínez, fundador y CEO de Casa Cana

de arquitectura se integra de forma directa al proceso de desarrollo y obra, de la mano con los operarios del cliente como parte activa del proyecto». Esta supervisión en las fases de construcción asegura la colocación correcta de las piezas y el rendimiento técnico a largo plazo de cada acabado.

Versatilidad en superficies y fachadas cerámicas

El catálogo de revestimientos destaca por su capacidad de adaptación a múltiples lenguajes arquitectónicos, desde el minimalismo urbano hasta el lujo orgánico propio de las villas costeras. Mediante alianzas con fabricantes europeos de primer orden, la empresa ofrece soluciones que imitan de forma fiel texturas naturales de mármol, madera, travertino, piedra y cementos industriales suaves.

Martínez expone las opciones disponibles para los creadores de espacios: «Trabajamos con marcas destacadas que aportan propuestas diferenciadas para acoplarse a distintos estilos de diseño y necesidades de la arquitectura». Estas colecciones proporcionan continuidad visual y resistencia estructural, cualidades valoradas en las zonas interiores y exteriores de alta circulación hotelera.

En el renglón de la arquitectura de vanguardia, la oferta se orienta hacia los porcelanatos de gran dimensión, superficies texturizadas y diseños de alto contraste visual que aportan un sello audaz a las edificaciones residenciales y corporativas. Asimismo, la incorporación de innovaciones como la extrusión cerámica aporta soluciones funcionales de alto desempeño. «Las soluciones cerámicas para fachadas ventiladas y piscinas combinan diseño, tecnología y alto rendimiento», detalla Martínez al resaltar cómo estas aplicaciones resuelven problemas técnicos de climatización y mantenimiento en entornos costeros exigentes.

Cocinas industrializadas: diseño

europeo adaptado al trópico

La cocina constituye el núcleo de la vida del hogar contemporáneo y un elemento crítico en la valoración comercial de un inmueble. Conscientes de este peso constructivo, la empresa mantiene una alianza exclusiva con fábricas especializadas de Luque, Córdoba, para la distribución de sistemas modulares españoles de alta gama.

Martínez destaca la versatilidad de estas cocinas modulares, disponibles en catorce colores y texturas personalizables para configuraciones limpias y funcionales. El rasgo técnico primordial es su adaptación al entorno caribeño: la manufactura utiliza adhesivos de poliuretano reactivo (cola PUR), tecnología que asegura un sellado hermético contra la humedad y previene el despegue de los cantos ante las condiciones del trópico. A esta robustez se añade la inmediatez en la entrega como ventaja estratégica.

El ejecutivo constata que mantienen un inventario permanente de más de 600 cocinas listas para instalación. Esta disponibilidad elimina los meses de espera por importación y confiere previsibilidad a los desarrolladores en la fase final de las obras.

Espacios de bienestar y equipamiento sanitario integral

El turismo de lujo sitúa el cuidado de la salud física y mental en el centro de sus experiencias, una tendencia que exige áreas de relajación inmersivas en hoteles y villas residenciales de alta gama. Para

dar respuesta a esta demanda, Casa Cana distribuye sistemas de hidromasaje desarrollados en Estados Unidos, reconocidos por su eficiencia energética y ergonomía terapéutica.

Según Martínez, la empresa trabaja con soluciones de primer nivel en spas y complementa la propuesta con sistemas de natación contracorriente y entrenamiento acuático que aportan una dimensión deportiva al concepto arquitectónico. El desarrollo de estos entornos wellness cuenta con el respaldo técnico y el diseño de firmas internacionales especializadas en saunas, baños de vapor y ambientes sensoriales a la medida.

Esta búsqueda de bienestar se extiende al equipamiento integral de cuartos de baño de uso diario. El inventario ofrece una gama extensa de inodoros, griferías, sistemas de lluvia y muebles de baño importados desde España, diseñados para soportar una operación intensiva en proyectos hoteleros o para embellecer residencias exclusivas.

Garantía en obra y optimización de la plusvalía

El éxito en la terminación de un inmueble depende en igual medida de la calidad intrínseca del material y de la precisión en su colocación física. Por este motivo, la firma complementa su oferta con herramientas internacionales de corte y nivelación que minimizan el error humano en el manejo de grandes formatos cerámicos. Asimismo, distribuyen morteros técnicos de alta adherencia y boquillas de resistencia química adaptadas para soportar la tensión estructural y las inclemencias del clima caribeño.

Martínez explica el impacto que produce este control total del proceso sobre los activos de sus clientes: «Cuando el producto adecuado se combina con una asesoría técnica precisa y una instalación bien ejecutada, el resultado es un proyecto sólido, estéticamente competitivo y con un valor percibido superior en el mercado inmobiliario». De esta forma, Casa Cana reduce los riesgos de la construcción y asegura que el progreso económico de cada desarrollo se traduzca en plusvalía real y durabilidad para el inversor contemporáneo.

Ubicación y contacto

Casa Cana dispone de centros de exhibición en Punta Cana (Av. Barceló, Bávaro) y Santo Domingo (Porto Town Center, Arroyo Hondo). Como parte de su expansión hacia nuevos polos de desarrollo, la firma establecerá próximamente una sucursal en Santiago de los Caballeros. Los interesados pueden comunicarse al teléfono (809) 795-9000 o mediante el correo info@casacana.do.

Abelardo Melgen:

«Samaná es un diamante

que

revela, con paso firme, su verdadero brillo»

Abelardo Melgen, presidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Samaná (AHETSA) y CEO de HMS Group

LLa península de Samaná es un santuario de biodiversidad y esplendor geográfico. A diferencia de las llanuras costeras que facilitaron la expansión de otros polos tradicionales, este rincón del nordeste dominicano exhibe una topografía donde la cordillera se sumerge de forma directa en el océano Atlántico. En este escenario, Abelardo Melgen, presidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Samaná (AHETSA) y CEO de HMS Group, contempla el porvenir provincial con optimismo, bajo el amparo de datos técnicos y una concepción clara del desarrollo inmobiliario de alto valor.

Contrario a la tendencia del sector de apostar al turismo tradicional de volumen y grandes infraestructuras, Melgen defiende un camino propio hacia la consolidación regional, basado en la exclusividad, el respeto al entorno y el refinamiento boutique. Su experiencia en la dirección de marcas de alojamiento le permite analizar los bienes raíces con rigor e impulsar la planificación técnica como salvaguarda para la preservación cultural y ambiental de la zona. En conversación con Bohío, sus reflexiones desvelan los pilares de un destino que elude la masificación para erigirse en refugio de viajeros e inversionistas con visión de futuro.

Geografía privilegiada, sinónimo de exclusividad

El debate sobre el ritmo de expansión de Samaná surge al compararlo con Punta Cana o La Romana, o ante nuevos proyectos estatales en otras costas. Para el presidente de AHETSA, este ritmo no responde a un retraso operativo o falta de interés privado, sino a una configuración física que dicta normas urbanísticas propias. Melgen aclara que la estrategia histórica nacional priorizó fórmulas tradicionales de complejos masivos. El directivo observa que «el país ha seguido apostando por lo seguro y conocido: los grandes hoteles bajo el modelo todo incluido», un esquema factible en

llanuras, pero de cierto modo incompatible con las colinas y la fisonomía de la península.

El relieve de colinas y valles estrechos constituye el mayor patrimonio provincial y una barrera contra la saturación. Lejos de ver la geografía como un obstáculo, Melgen la define como garantía de exclusividad. Sostiene que la configuración del terreno «no favorece necesariamente la construcción de hoteles de gran escala», lo cual obliga a diseñar proyectos de menor densidad integrados al paisaje. A su juicio, el valor de la zona radica en esa identidad, pues «es esa geografía, donde se mezclan montañas, playas y naturaleza exuberante, la que constituye su mayor atractivo y lo diferencia del resto».

El directivo subraya que la coexistencia de más de cuarenta playas, saltos y poblados con riqueza cultural conforma una oferta sin parangón en el Caribe. Por ello, reconoce el respaldo que el Ministerio de Turismo (Mitur) brinda a la península mediante iniciativas de promoción internacional. El empresario manifiesta que esas acciones «son las que generan impacto, marcan una diferencia e impulsan el posicionamiento del destino», un esfuerzo conjunto cuyos resultados se reflejarán a corto plazo.

El presidente de HMS Group puntualiza que la eficacia de estas intervenciones exige continuidad institucional para evitar hechos aislados. El éxito de la proyección exterior requiere una estructura permanente. En sus palabras, «las campañas de marketing turístico deben responder a un plan estructurado, con estrategia, consistencia y continuidad en el tiempo», método idóneo para que el destino conserve vigencia y ocupe un lugar de honor en la preferencia global. La propuesta de la asociación aboga por un diseño acoplado al suelo, que salvaguarde los paisajes y promueva edificaciones de baja altura respetuosas con el ecosistema.

Ordenamiento territorial

Un polo de clase mundial requiere bases normativas que impidan el crecimiento caótico y protejan las inversiones a largo plazo. Melgen señala que el principal desafío estructural de la provincia radica

en «establecer un verdadero plan de ordenamiento territorial». El sector privado celebra los avances en la materia, viabilizados por el compromiso del Poder Ejecutivo y del Mitur, actores clave que coordinan a equipos técnicos para dotar a la península de un marco regulatorio moderno.

El éxito de este instrumento exige el involucramiento de instituciones, promotores y residentes. Melgen insiste en concientizar a cada ciudadano de que el turismo es el eje del progreso económico y social provincial. Argumenta que resulta indispensable educar a la población sobre la hospitalidad, el cumplimiento de leyes urbanas y la protección de valores como la integridad ambiental, la higiene pública y la mitigación del ruido en las áreas costeras.

El uso del suelo revela que el destino está en una etapa ideal para inversores estratégicos. El dirigente puntualiza que «Samaná todavía está desarrollada en menos de un 15 %, lo que deja un enorme potencial por delante» para ejecutar infraestructuras complementarias. La visión de AHETSA trasciende la suma de habitaciones; busca crear un entorno con cascos urbanos planificados, marinas, campos de golf integrados al relieve, tiendas de autor y restaurantes de alta cocina. Ante la oportunidad de diseñar un destino desde los cimientos, Melgen afirma: «Considero a Samaná como un diamante bruto que está siendo pulido y el destino más único y diferenciado de República Dominicana».

Respecto a la accesibilidad aeroportuaria, el ejecutivo adopta una postura pragmática. Si bien disponer de un aeropuerto y de vuelos directos constituye una ventaja para un destino como Samaná, no lo considera un requisito indispensable para su evolución. Ante el dilema de si la conectividad debe preceder al inventario de habitaciones, reconoce que el hospedaje suele liderar el avance. Sin embargo, sostiene que el viajero de propuestas boutique posee una motivación elevada que relativiza la urgencia de vuelos directos a la terminal local. A su entender, «la gente llegará de una forma u otra a través de los distintos aeropuertos del país», gracias a la red vial. Para sustentar su tesis, evoca los éxitos de Tulum en México o Guanacaste en Costa Rica, enclaves consolidados a pesar de su distanciamiento geográfico inicial, factor que no impidió captar un visitante con un gasto promedio superior al del turismo masivo, lo cual beneficia la economía local.

Esta transición hacia la alta gama impone desafíos en la formación de capital humano. El líder de AHETSA urge a elevar las competencias del personal local. Advierte que la hospitalidad del dominicano es un activo valioso para modelos convencionales, pero insuficiente ante las demandas del segmento de lujo. En ese orden, manifiesta que «la sonrisa y el trato cálido que siempre nos han caracterizado son una gran fortaleza para el turismo masivo, pero no son suficientes para este tipo de visitante más exigente», realidad que reclama academias de servicios y programas de capacitación técnica superior en la hotelería moderna.

Consolidación de bienes raíces

El auge inmobiliario superó las meras proyecciones comerciales para asentarse en realidades de ingeniería y diseño contemporáneo. El presidente de HMS Group atestigua que se ejecutan desarrollos residenciales de alto estándar acoplados a la filosofía de la zona. Melgen confirma que existen «proyectos de gran calidad tanto en construcción como en etapa de planificación, que sí responden a la visión de destino» que las agrupaciones consideran idónea. Si bien constata propuestas ajenas a esta línea, confía en que el plan de ordenamiento territorial unificará los criterios bajo un principio de respeto a la fisonomía provincial y resguardo arquitectónico.

La protección ecológica se perfila como la mayor ventaja competitiva de Samaná en los mercados internacionales. Lejos de ver la sostenibilidad como una traba al capital, el empresariado local la interpreta como un factor de distinción que aporta valor a los activos. Los nuevos viajeros demuestran conciencia ambiental y preferencia por proyectos que minimizan la huella de carbono. El directivo resalta que «muchos turistas están dispuestos a pagar más por alojamientos y destinos que respeten y se alineen con políticas sostenibles», lo que valida la conveniencia de preservar bajas densidades. El reto radica en la disciplina para sostener estas políticas en el tiempo.

El perfil de compradores de segundas residencias es cosmopolita, con capitales de Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, España y países latinoamericanos. Este fenómeno posee un antecedente histórico en Las Terrenas, donde comunidades europeas se asentaron desde finales del siglo pasado atraídas por las playas. Esa amalgama de culturas, diseños y gastronomía se mantiene vigente, enriquecida por compradores dominicanos que eligen el sosiego del nordeste. El portafolio resultante combina hotelería de alto lujo, boutique, residencias de lujo y alquileres vacacionales organizados bajo normas de convivencia.

Conectividad integral y rentabilidad financiera

La optimización del Aeropuerto Internacional de El Catey es una pieza central para AHETSA. Con el volumen de habitaciones y la calidad residencial actual, el presidente del gremio considera oportuno emprender una promoción exterior intensa, respaldada por conexiones regulares. A su juicio, «el destino merece una promoción mucho más agresiva, acompañada de vuelos comerciales regulares» que enlacen la península con Norteamérica y Europa. El ejecutivo está convencido de que, mediante una narrativa de mercadeo clara, estas rutas alcanzarían la rentabilidad financiera en menos de doce meses, meta avalada por modelos exitosos en otros litorales del planeta.

En rendimiento de inversiones, Samaná se consolida como una opción atractiva en el Caribe a mediano plazo. Melgen puntualiza que la provincia elude

Abelardo Melgen, presidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Samaná (AHETSA) y CEO de HMS Group

la competencia tarifaria con el turismo masivo, pues su portafolio se sustenta en bajas densidades y servicios personalizados. Su valor radica en diversificar el catálogo nacional con una alternativa de lujo singular. Para las corporaciones que titubean entre mercados maduros o este polo en despegue, el líder ofrece una certidumbre financiera: «Es en los destinos emergentes donde suelen generarse las mayores oportunidades de crecimiento y plusvalía».

Un destino diseñado para prevalecer

La relevancia de Samaná excede lo económico; sus raíces se hunden en la historia de las Antillas. Es el único territorio nacional por el cual cuatro potencias mundiales manifestaron interés de anexión en siglos pasados, lo que constata el valor estratégico de su bahía. Melgen recurre a una máxima corporativa para ilustrar la fortaleza del polo: si en las finanzas se habla de empresas demasiado grandes como para fracasar, la provincia califica como «too unique to fail». El empresario sostiene que «cuando un lugar es tan bello y tan singular, llega un punto en que su esencia termina imponiéndose por sí sola», expansión orgánica evidente ante los visitantes que transforman su estadía de temporada en inversión permanente.

Por ello, el representante de AHETSA invita a los inversionistas internacionales que buscan seguridad jurídica y altos retornos en el Caribe a conocer la provincia, recorrer sus costas y compararla, con criterio objetivo, con otras propuestas de la región. Está convencido de que las bondades de la península hablarán por sí solas. «Necesitamos destinos alternativos y diferenciados para que el turista disponga de mayores opciones. Samaná reúne esas condiciones y representa una gran oportunidad para prolongar la estadía del visitante. El país necesita destinos como Samaná, y Samaná necesita el impulso del país», concluye el ejecutivo.

Punta Bergantín: un plan maestro para la nueva era de Puerto Plata

LLa costa norte de República Dominicana, cuna del turismo receptivo en el país, encara su transformación más ambiciosa. La provincia de Puerto Plata se alista para un salto cualitativo con el desarrollo de Punta Bergantín, un macroproyecto estatal y privado de diez millones de metros cuadrados que busca ampliar la oferta de habitaciones hoteleras y convertirse en el nuevo referente para el turismo inmobiliario de lujo y el retiro internacional en el Caribe.

La propuesta responde a las exigencias de un mercado global que prioriza la exclusividad, la seguridad jurídica y el respeto por el patrimonio natural. Diseñado desde sus cimientos bajo un estricto esquema de ordenamiento territorial, Punta Bergantín se perfila como el catalizador de la economía regional al conjugar la solidez financiera institucional con la visión de firmas de arquitectura de renombre mundial.

El nuevo destino de playa del Cibao

La conceptualización de Punta Bergantín rompe los esquemas tradicionales de urbanismo costero. El plan es devolver a la Novia del Atlántico su protagonismo histórico y adaptarlo a las demandas del inversionista contemporáneo. No se trata de urbanizar un terreno frente al mar, sino de articular un destino de vanguardia donde convivan la hotelería de clase mundial, residencias de alta gama, distritos de innovación y espacios públicos con identidad propia.

«Punta Bergantín no viene a competir con los polos turísticos tradicionales del país; viene a llenar un espacio de alta sofisticación que

la región norte tenía desatendido», explica

Andrés Marranzini, director ejecutivo de Punta Bergantín. «Nuestra meta es consolidar el nuevo destino de playa del Cibao con una propuesta que equilibre la inversión de alto estándar con el bienestar de las comunidades circundantes, en especial Villa Montellano. Es una visión a largo plazo en la que cada fase añade valor patrimonial y social».

El despliegue inicial contempla una inversión que supera los 300 millones de dólares en su primera etapa, enfocada en infraestructuras base y adecuación de los primeros 2.5 millones de metros cuadrados. Con la incorporación de enseñas hoteleras globales como Meliá —en alianza estratégica con el Grupo Puntacana— Hyatt y Westin, el proyecto asegura una base de comercialización internacional que servirá de soporte para los programas de rentas residenciales, lo que elevará la plusvalía de todo el entorno desde el primer día.

Conectividad y el mercado de segundas viviendas

Uno de los pilares que sustenta la competitividad de Punta Bergantín es su ubicación geográfica estratégica. Situado a siete minutos del Aeropuerto Internacional Gregorio Luperón, esta cercanía elimina la fatiga del traslado terrestre, un obstáculo frecuente en otros destinos del Caribe donde los viajeros afrontan trayectos de más de una hora. Esta proximidad transforma la dinámica de uso de las propiedades e incorpora la segunda vivienda como una opción real para escapadas de fin de semana.

Asimismo, la futura interconexión vial a través de la Autopista del Ámbar reconfigurará la relación comercial y residencial entre la costa norte y el corazón económico del país: Santiago y el valle del Cibao. Esta infraestructura reducirá los tiempos de viaje. Así, el empresariado cibaeño y la diáspora dominicana encontrarán un refugio costero de primer nivel a una distancia corta de sus raíces familiares.

«Para una familia de Santiago o para un dominicano que reside en ciudades como Nueva York o Miami, el tiempo es el activo más valioso», señala Marranzini. «La capacidad de bajarse de un avión o salir de la oficina en el centro del Cibao y estar en la terraza de la villa o apartamento de playa en cuestión de minutos cambia por completo las reglas del juego. Nos convierte en la opción más ágil, atractiva y lógica para la inversión inmobiliaria patrimonial». Con un plan maestro sin precedentes, la propuesta de Punta Bergantín redefine el turismo inmobiliario en Puerto Plata al apostar por la conectividad, la baja densidad controlada y la integración comunitaria.

Urbanismo de baja densidad y valor de la privacidad

El diseño urbano de Punta Bergantín, encomendado a la firma internacional GVA Arquitectos, se fundamenta en un plan maestro que distribuye los usos del suelo de forma armónica para evitar la saturación y garantizar la privacidad. A diferencia de la expansión desordenada que afectó a otros polos turísticos, aquí la zonificación residencial está sujeta a normativas estatales coordinadas con el Ministerio de Turismo (Mitur) y el Ministerio de Medio Ambiente.

El crecimiento vertical se concentra en el borde nororiental de la propiedad, reservado para los Apartamentos Beach Front. Estas estructuras se regirán por un escalonamiento progresivo de alturas de hasta siete niveles, con los edificios más bajos en primera línea de costa. Esta disposición técnica reduce el impacto visual sobre el litoral y asegura que las unidades de las fases posteriores retengan vistas limpias hacia el océano Atlántico.

Por su parte, las tipologías horizontales, que engloban las Villas Golf Homes y los residenciales de baja densidad como Fundadores I y II, se despliegan en la zona sur y alrededor del campo de golf. El diseño aprovecha las ondulaciones naturales del terreno y la topografía suave para estructurar estas comunidades como enclaves privados. Están rodeadas de vegetación nativa y lagos artificiales que actúan como amortiguadores acústicos y visuales para propiciar una atmósfera de tranquilidad.

El Pueblito Marino y el deporte de élite

El corazón social, cultural y comercial del macroproyecto residirá en el Pueblito Marino, un distrito de uso mixto concebido para dinamizar la vida pública y dotar de un valor de reventa superior a las propiedades. Este espacio, que irá a un concurso arquitectónico internacional para asegurar su singularidad estética, contará con zonas peatonales, plazas públicas, un pequeño malecón, muelles turísticos y una cuidada oferta gastronómica y comercial abierta a residentes y visitantes.

Este corazón urbano incluye un campo de golf de 18 hoyos diseñado por las firmas Beau Welling Design y Love Golf Design, nombres de alto prestigio internacional en el paisajismo deportivo. El trazado se plantea como un reto técnico para los jugadores y como un elemento de valorización inmobiliaria. Por tradición, las viviendas ubicadas en primera línea de campos de golf de autor retienen una prima de precio considerable y muestran mayor liquidez en el mercado de reventa.

«El Pueblito Marino y el campo de golf son las piezas que transforman un complejo de viviendas en un destino vivo», comenta Marranzini. «No queremos comunidades dormitorio ni entornos artificiales aislados. Buscamos un centro urbano vibrante, con la personalidad de la costa norte, donde el propietario pueda caminar a cenar, pasear junto al muelle o jugar una partida de golf a pasos de su hogar. Esa mezcla de usos sostiene el valor inmobiliario a lo largo de las décadas».

Arquitectura tropical contemporánea

La identidad estética de los residenciales, coordinada por Ideare Group, evita la réplica literal del estilo victoriano de Puerto Plata. En su lugar, los lineamientos apuestan por una arquitectura tropical contemporánea que rinde homenaje a ese legado a través de la reinterpretación de sus elementos funcionales: amplias galerías, techos altos que favorecen la circulación del aire y una relación fluida entre los espacios interiores y los jardines.

En cuanto a los materiales, el pliego prioriza el uso de recursos locales de baja huella ecológica, como la piedra caliza, maderas certificadas y acabados texturizados que resisten el clima marino. De igual forma, el diseño vial incorpora pavimentos permeables en los senderos y estacionamientos, una solución técnica que respeta el ciclo hídrico del terreno y favorece la infiltración pluvial hacia los acuíferos. Según sus desarrolladores, los rigurosos estudios de suelo e hidrología en la zona apuntan a la presencia de reservas de agua dulce de excelente calidad, lo que refuerza la necesidad de un cuidado manejo territorial.

La protección del ecosistema es un pilar central en la estrategia de Punta Bergantín. El proyecto amplió la franja de resguardo de la duna costera a 80 metros, medida que supera los mínimos exigidos por la legislación dominicana. Esta norma afianza la estabilidad de las playas frente a la erosión y los procesos dinámicos del Atlántico. Asimismo, los corredores ecológicos del plan maestro integran los humedales y las cuatro especies de manglares caribeños del terreno. Estos espacios se convierten en áreas de preservación transitables mediante senderos de madera y miradores pasivos destinados al avistamiento de aves y la reconexión con la naturaleza.

«El verdadero lujo ya no reside en la opulencia de materiales importados, sino en el espacio, en el silencio y en la certeza de que tu entorno natural va a permanecer inalterado», enfatiza el director ejecutivo.

«La decisión de no construir en áreas vulnerables y de crear programas de

restauración coralina y conservación de manglares responde a un comprador de alto poder adquisitivo que exige destinos responsables, capaces de garantizar la estabilidad de su patrimonio frente al cambio climático».

Solvencia institucional y seguridad jurídica

Para el inversionista, la certidumbre financiera y legal es un elemento determinante. Punta Bergantín mitiga estos riesgos mediante una estructura de fideicomiso inmobiliario y de desarrollo respaldada por el Grupo Reservas y el Gobierno dominicano. Los terrenos, que eran del Banco Central tras la reestructuración de los activos del Consejo Estatal del Azúcar (CEA), fueron adquiridos por Tenedora Reservas e integrados al fideicomiso, lo que posibilita el aislamiento patrimonial de los activos y la transparencia en el uso de los fondos.

Esta arquitectura institucional resultó clave para atraer a corporaciones como Meliá Hotels International, Hyatt Hotels Corporation y Westin Hotels & Resorts, cuyos departamentos legales ejecutan procesos de fiscalización antes de vincular sus marcas. El respaldo estatal asegura la continuidad de las obras de infraestructura pública —vías de acceso, subestaciones eléctricas y plantas de tratamiento— al margen de los ciclos políticos del país, lo que ofrece un entorno de estabilidad jurídica idóneo para el retiro internacional y la consolidación patrimonial.

Impacto social e integración con Montellano

El éxito de Punta Bergantín se medirá por su capacidad para transformar la realidad socioeconómica de su entorno. La estrategia plantea la meta de revitalizar la antigua economía agrícola de Villa Montellano para dar el paso a un modelo de servicios turísticos de alto valor que proyecta la creación de unos 6,000 empleos directos e indirectos durante su primera etapa de ejecución. Para alcanzar este objetivo, se coordinan programas de capacitación junto al Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) y escuelas vocacionales locales, lo que permitirá adaptar la fuerza laboral de la zona a los requerimientos de la hotelería y la administración de propiedades.

El macroproyecto impulsará iniciativas de economía circular como los programas agrícolas conocidos bajo el concepto «de la granja a la mesa». Este esquema tiene como objetivo que los productores agrícolas y cooperativas de Montellano que deseen mantener su vocación rural se conviertan en proveedores de hortalizas, frutas y productos frescos para las cocinas de los hoteles —incluido el primer hotel Meliá de 450 habitaciones, ya en construcción— y los restaurantes del Pueblito Marino.

«Queremos demostrar que el turismo y el desarrollo inmobiliario de alta gama pueden ser motores de inclusión real», concluye Andrés Marranzini. «Cuando un propietario adquiere una vivienda aquí, se integra a una región donde la comunidad local es parte activa del complejo. Un entorno estable en lo social es la mayor garantía de valor que podemos ofrecer a quienes eligen hacer de la costa norte su hogar».

LLa costa oriental de República Dominicana transita hacia un modelo de desarrollo que se distancia de la hotelería masiva. Esta evolución tiene su escenario principal en Playa Esmeralda, un remoto litoral de Miches resguardado por sistemas montañosos y vegetación nativa. Es en este punto de la geografía nacional donde Tropicalia articula su propuesta de lujo regenerativo, una filosofía de inversión que asume la custodia del entorno social y natural como vía para garantizar valor y trascendencia en el tiempo.

El presidente de Tropicalia, William Phelan, explica que la concepción de esta iniciativa, desarrollada bajo la dirección estratégica de Adriana Cisneros, asume como principio que el crecimiento de la actividad turística no puede ocurrir en detrimento del entorno geográfico. El directivo señala que este enfoque marca una distancia evidente frente a la hospitalidad de gran escala. A su juicio, el lujo regenerativo supera la sostenibilidad estática, cuyo fin se limita a evitar el daño ambiental. Phelan afirma que «el lujo regenerativo no se limita a “no hacer daño”, sino que busca restaurar la biodiversidad, potenciar el tejido social y fortalecer la economía local a través del propio negocio inmobiliario y hotelero».

La primera manifestación concreta de esta filosofía corresponde a la construcción del complejo de hospedaje y residencias que operará bajo la firma internacional Four Seasons. Los pilares de este proyecto combinan el rigor en la planificación territorial con estrategias financieras de alto valor, un diseño arquitectónico integrado al paisaje y una gestión comunitaria que acumula casi dos décadas de ejecución continua en la región.

Arquitectura de baja densidad y la economía del espacio

La viabilidad financiera de los proyectos que asumen una densidad habitacional reducida suele generar debates dentro del sector inmobiliario global. No obstante, la estrategia de negocios en este caso prescinde de la búsqueda de altos volúmenes de visitantes para concentrarse en la creación de valor exponencial por cada unidad de superficie construida.

Durante la etapa de edificación de la primera fase, los criterios técnicos aplicados reflejan una restricción consciente del espacio intervenido. Los promotores del proyecto asignaron el 67 % de la propiedad total a la categoría de área natural protegida, una condición que se mantendrá inalterable por acuerdos contractuales de largo plazo. Como contraparte, la huella de edificación física directa ocupa únicamente el 6,8 % del terreno disponible.

Phelan agrega que el desarrollo de un complejo con estas características no implica una disminución en los márgenes de rendimiento económico. «El espacio y la privacidad se convierten en el activo principal, lo que nos permite operar de la mano de una marca como Four Seasons, cuyos niveles de tarifa diaria promedio y ocupación en el segmento de lujo son más altos que los del modelo hotelero tradicional», apunta.

Desde la perspectiva del mercado inmobiliario internacional, esta baja densidad funciona como un mecanismo de protección para el capital de los inversionistas y compradores de residencias. La vigencia legal de las áreas de conservación ambiental actúa como un seguro que impide la saturación del paisaje en el futuro. El presidente de la empresa recalca que esta exclusividad protege los activos frente al deterioro que sufren otros destinos costeros del mundo debido a la masificación. Al asegurar por contrato que la mayor parte de la propiedad se mantendrá intacta, se ofrece una garantía habitacional de largo plazo. De acuerdo con el directivo, mediante esta disposición «estamos blindando la inversión de nuestros compradores

y socios, lo cual garantiza que la vista, la privacidad y la naturaleza que hacen único al proyecto seguirán siendo las mismas dentro de cincuenta años».

Seriedad institucional y el acceso a capital global

La estructura del financiamiento para la ejecución de este proyecto requirió la confluencia de organismos multilaterales de crédito, entidades de la banca comercial de República Dominicana. La obtención de los recursos económicos estuvo sujeta al cumplimiento de las normativas internacionales en materia ambiental, social y de gobernanza corporativa, conocidas bajo las siglas ESG.

Durante 2025 la Corporación Interamericana para el Financiamiento de Infraestructura (CIFI) otorgó al proyecto la calificación máxima de cinco puntos en su escala de desempeño de sostenibilidad. Este resultado se vincula a una trayectoria previa que facilitó la fiscalización por parte de las entidades bancarias. La empresa cuenta con una estructura de gobernanza interna que genera reportes de sostenibilidad anuales auditados por firmas externas e independientes desde 2011, y utiliza los estándares globales de las metodologías de reporte de sostenibilidad corporativa.

Phelan señala que los procesos de debida diligencia coordinados por la banca multilateral revisten un alto nivel de complejidad técnica, puesto que involucran inspecciones de campo exhaustivas, revisiones minuciosas a las cadenas de suministro de materiales, la aplicación de políticas de contratación laboral rigurosas y cláusulas estrictas de transparencia financiera. Para canalizar la arquitectura de préstamos prioritarios y subordinados, la empresa coordinó las demandas de supervisión de organismos como BID Invest con el respaldo de entidades locales como el Banco Popular Dominicano, el Banco López de Haro y el Banco BDI.

El directivo puntualiza que la acreditación en materia de sostenibilidad ejerce una influencia directa en las condiciones del financiamiento en la región del Caribe. Enfatiza que «al demostrar un cumplimiento impecable, mitigamos de forma sustancial la percepción de riesgo de ejecución del proyecto». Esta reducción de la incertidumbre

operativa permite el acceso a tasas de interés más favorables y a plazos de amortización extensos. Asimismo, introduce al complejo turístico en las carteras de inversión de fondos globales sofisticados, cuyas políticas internas prohíben la colocación de capital en proyectos que carezcan de certificaciones éticas y operativas de primer orden.

Logística circular en la cadena de suministro

Eliminar residuos desde la fase inicial de construcción supuso un reto cultural y operativo para las contratistas de la región. Más allá de las exigencias de la certificación LEED, el proyecto prohibió el poliestireno expandido y los plásticos de un solo uso en la obra. La economía circular integró a los proveedores de Miches para evitar logística externa. El comedor laboral ilustra este enfoque: una microempresa gastronómica local sirve las raciones en vajilla reutilizable, un cambio operativo que evitó el desecho de más de un millón de envases plásticos.

El presidente de Tropicalia enfatiza que el principal desafío es modificar los hábitos de abastecimiento, pues las cadenas convencionales son lineales. Para romper esa inercia, la empresa ofrece acompañamiento técnico a los suplidores locales. «Al transferir capacidades y exigir trazabilidad, los preparamos para competir bajo estándares globales», aclara el directivo. Al concluir las obras, el tejido empresarial de la provincia conserva un nivel superior para insertarse en otros mercados turísticos.

Integración social y la maduración del destino

El proyecto en Miches destaca por la secuencia temporal de sus intervenciones. La Fundación Tropicalia inició sus labores de desarrollo comunitario e inversión social en 2008, casi dos décadas antes de la inauguración formal del hotel y las residencias, pautada para 2027. Esta gestión temprana responde a los vínculos históricos de Adriana Cisneros y su familia con la sociedad dominicana, relación que derivó en un modelo turístico alternativo. Los diagnósticos territoriales indicaron que el éxito del destino dependía de mitigar las brechas sociales y diversificar los ingresos locales. Las iniciativas de la Fundación en educación, equidad de género y diversificación agraria impactan ya a más de dos mil doscientos participantes del municipio.

La inserción de las comunidades en la dinámica económica del complejo estabiliza el entorno operativo. Cuando un proyecto inmobiliario se gestiona con respeto e inclusión, disminuye el riesgo de conflictividad social propio de los desarrollos improvisados. El presidente de Tropicalia especifica que «los años de labor continua y la profunda conexión local aportaron la credibilidad y confianza que una firma internacional busca al entrar a un nuevo mercado».

Esta integración se extiende al abastecimiento directo del huerto a la mesa. Mediante microfinanzas y asesoría agronómica, los agricultores locales cumplen con los estándares de regularidad, higiene y volumen de un hospedaje de alta gama. Además, un programa de becas junto a la Universidad ISA formó a decenas de jóvenes de Miches en gestión empresarial aplicada al campo. Estos profesionales actúan hoy como gestores de las fincas, incorporan los sabores autóctonos a la oferta gastronómica y aseguran un retorno económico directo a las zonas rurales.

Identidad espacial y la proyección del biourbanismo

El diseño del complejo estuvo a cargo del arquitecto brasileño Isay Weinfeld, cuya propuesta prioriza la sobriedad volumétrica, la iluminación natural y la ventilación cruzada. Las estructuras habitacionales, con villas y apartamentos de hasta 449 metros cuadrados, renuncian a la monumentalidad para mimetizarse con la vegetación costera.

Este criterio de arquitectura pasiva e integración biofílica posee un valor comercial medible para este nicho. La disposición de techos y aperturas reduce la dependencia de acondicionadores de aire mecánicos, lo cual disminuye los costos de operación residencial. Asimismo, los materiales nativos garantizan una óptima resistencia ante el clima tropical, hecho que reduce los gastos de mantenimiento en las fachadas.

Phelan explica que las obras de diseñadores prestigiosos son valoradas en el mercado inmobiliario como piezas de arte atemporales, por lo que su depreciación es nula. El ejecutivo manifiesta que «al combinar el prestigio de su firma con la baja huella de edificación, garantizamos un producto de gran escasez». Cerca del 60 % de las residencias disponibles ya pertenecen a compradores de Estados Unidos, Europa y Latinoamérica.

En ausencia de los propietarios, los inmuebles entran a un sistema de gestión exclusiva de la firma hotelera, que asume el mantenimiento preventivo y la administración de los alquileres vacacionales. El segmento

de residencias con servicios de marca asociada demuestra un comportamiento comercial sólido y conserva un valor de reventa superior al de las propiedades tradicionales.

El plan de expansión prevé un campo de golf de intervención mínima y el desarrollo de la Aldea Tropicalia. Este centro urbano se regirá bajo los postulados del biourbanismo, disciplina que planifica vías y edificaciones con respeto a la hidrología natural, las curvas de nivel y los corredores biológicos. El objetivo es configurar un espacio abierto donde huéspedes e invitados interactúen sin barreras físicas. Con este diseño, el ejecutivo concluye que la meta del plan maestro es «establecer un precedente global y posicionar a Miches como un referente donde la sofisticación coexiste en simbiosis con la naturaleza y su comunidad».

Casa de Campo: el imperio de 2,800 hectáreas que esquivó la masificación

EDITOR DE CONTENIDO

REVISTA BOHÍO

I ADRIAN_R_MORALES | ADRIAN.EDITOR@GMAIL.COM

En la década de los setenta, los campos de caña de azúcar de La Romana albergaban una actividad económica ajena por completo a la hospitalidad. El paisaje cambió cuando el magnate estadounidense Charles Bluhdorn, presidente del conglomerado Gulf + Western, decidió levantar un retiro privado en los terrenos del Central Romana en 1975. Aquel espacio de descanso, que comenzó con apenas cincuenta habitaciones, veintidós villas de golf y cuatro residencias familiares, sentó las bases de lo que hoy se comprende como el desarrollo residencial de alta gama en la región. Tras el deceso de Bluhdorn, la familia Fanjul tomó las riendas: abrió las puertas del proyecto a un público internacional y transformó un refugio selecto en un entramado de dimensiones inéditas en el entorno caribeño.

La evolución de este enclave demuestra que el negocio ya no se rige por los moldes rígidos del sector tradicional. Aquí, el hotel ya no es el destino final, sino el eje que fundamenta la inversión inmobiliaria. Al respecto, el presidente de Casa de Campo Resort & Villas, Andrés Pichardo Rosenberg, define con precisión el verdadero valor del destino: «Adquiera una membresía vitalicia en un estilo de vida», un concepto que eleva la adquisición de propiedades a una experiencia de estatus permanente y garantiza el valor de los bienes raíces a largo plazo. Con una extensión que supera las 2,800 hectáreas, la directiva ha dejado de obsesionarse con la ocupación por noches para concentrar su maquinaria en la gestión de una comunidad multicultural de alto perfil.

La hotelería como eje del patrimonio inmobiliario

La estructura financiera de Casa de Campo opera bajo una lógica circular donde el inventario habitacional de Costasur Dominicana revela la auténtica naturaleza del negocio. Frente a unas 315 habitaciones de hotel y las estancias del club privado, el mapa del enclave cuenta con 2,102 villas, incluidos apartamentos y casas. Pichardo Rosenberg explica que el componente inmobiliario constituye el eje principal del modelo y que la operación del hotel funciona como dinamizador y generador de demanda permanente. El ejecutivo asegura que el huésped que viene a jugar golf o asiste a un evento descubre la comunidad y, con el tiempo, califica como comprador potencial. Esta estrategia plantea el alojamiento como la puerta de entrada a un arraigo patrimonial de largo plazo.

Este engranaje se nutre de un programa de alquiler vacacional integrado. Los propietarios ceden la gestión de sus inmuebles al complejo durante los períodos de ausencia, lo que asegura un flujo de ingresos compartido y mantiene la actividad residencial todo el año. La excelencia en la prestación de los servicios hoteleros resguarda el valor de los activos inmobiliarios; a su vez, las inversiones en el sector de bienes raíces financian las renovaciones de la planta turística. Mantener el posicionamiento durante más de cinco décadas exige rigurosidad en la planificación territorial. Frente a la tendencia regional hacia la masificación, Casa de Campo prioriza el control de la densidad como argumento de exclusividad. Su diseño original reserva el 70 % de los terrenos para grandes fincas particulares y limita la altura de los condominios a cuatro plantas.

Andrés Pichardo Rosenberg, presidente de Casa de Campo Resort & Villas

Bienestar de vanguardia y servicios de salud

El segmento de los viajes de alto estándar ha girado sus prioridades hacia el cuidado de la salud física y mental, una tendencia en la que el complejo dominicano ha concentrado sus esfuerzos de infraestructura más recientes. La culminación de la primera fase de ampliación supuso una inversión superior a los noventa millones de dólares, desembolso que se destinó a la edificación de las habitaciones de la categoría Premier Club y a la apertura de un centro de bienestar que ha obtenido la clasificación de cuatro estrellas de la guía Forbes.

El nuevo centro de relajación y terapias, que se concibe como un pilar de la oferta inmobiliaria, combina tecnologías de hidroterapia con tratamientos inspirados en la botánica local, una propuesta que cautiva a un perfil de viajero de larga estancia en busca de entornos óptimos para el descanso. El presidente confirma que en mayo de 2026 se dio inicio a su segunda fase, enfocada en la ampliación de los espacios del centro de bienestar y en la construcción de una nueva piscina para el área de las suites de lujo. Estas reformas elevan el estándar cualitativo del entorno y provocan una revalorización directa de las villas adyacentes.

La expansión de Casa de Campo se ejecuta de forma extensiva y no intensiva. Las nuevas fases de desarrollo se abren en áreas vírgenes como El Bosque o Barranca para evitar la saturación de los vecindarios consolidados. Este plan maestro organiza el crecimiento a largo plazo para garantizar una privacidad real, condición indispensable para el perfil de sus residentes.

Integración vertical ante

la fragmentación del mercado

Una de las flaquezas habituales en los modelos de turismo residencial es la dispersión de la propiedad y de la gestión. Es frecuente encontrar complejos donde una empresa comercializa las parcelas, otra firma levanta el hotel y terceros administran los servicios comunes, lo que suele derivar en conflictos de intereses y en un deterioro de la experiencia del usuario. La ventaja competitiva de este enclave radica en su control unificado a través de Central Romana Corporation, bajo la dirección de la familia Fanjul.

A juicio de Juan Velázquez, vicepresidente de Costasur,, la integración vertical aporta una coherencia de marca que los esquemas fragmentados apenas consiguen emular. El directivo puntualiza que «Casa de Campo no es un desarrollo inmobiliario con amenidades añadidas; es un ecosistema completo operado por un solo grupo propietario. Contar con más de cincuenta años de labor ininterrumpida otorga una ventaja definitiva, ya que este recorrido genera un nivel de confianza y un sentido de comunidad que un proyecto nuevo simplemente no puede comprar en el mercado». Todo el entorno, desde la seguridad y el mantenimiento de las vías hasta la gestión de la marina o las áreas deportivas, responde a esa visión corporativa unificada.

Los catalizadores del valor del suelo

La cotización de las viviendas dentro del complejo no se fija por el costo de los materiales de construcción, sino por los atractivos que las rodean. El eje deportivo tiene su cumbre en el campo Teeth of the Dog (Diente de Perro), una obra diseñada por Pete Dye e inaugurada en 1971 que figura de manera regular entre los mejores cien campos del planeta. Para contrarrestar el desgaste del tiempo y el impacto del mar, las instalaciones hoteleras acometieron una restauración completa del campo con una inversión de quince millones de dólares, encargada al estudio Jerry Pate Design. Los trabajos se ejecutaron con un estricto criterio de ingeniería costera para asegurar que la obra original de Dye mantenga su resiliencia ante los cambios climáticos de las próximas décadas.

El segundo componente de valor es la marina, inaugurada en el año 2000. Concebida por el arquitecto italiano Gian Franco Fini con una estética que evoca los pueblos de la Riviera Italiana como Portofino, la zona dispone de cuatrocientos amarres. A su alrededor se despliega un paseo peatonal con una exclusiva selección de restaurantes, comercios y bares que consolida el área náutica como un punto de encuentro social de referencia. Por último, Altos de Chavón aporta el sustrato cultural. Esta réplica de una villa mediterránea del siglo XVI, edificada en piedra sobre el río Chavón, alberga escuelas de arte, talleres artesanales, galerías y un anfiteatro con capacidad para dos mil espectadores.

Según detalla Velázquez, la presencia de estos tres elementos arquitectónicos y de ocio crea múltiples puntos de apoyo para la valorización del suelo. El directivo sostiene que las propiedades con vistas a la costa o situadas en las proximidades de estos centros neurálgicos obtienen «un precio muy superior al promedio del Caribe», ya que estos activos históricos y geográficos justifican por completo el recargo en la cotización respecto a otros competidores de la región.

El nuevo perfil del comprador internacional

El propietario tradicional —el empresario dominicano de alto poder adquisitivo o el estadounidense con vínculos locales— da paso a un entorno multicultural y de relevo generacional. El presidente del complejo aclara que el mercado doméstico se mantiene sólido como principal opción de descanso para el segmento de alto perfil del país. No obstante, el crecimiento extranjero procede de la costa este de Estados Unidos por la cercanía geográfica y los vuelos directos.

Juan Velázquez, vicepresidente de Costasur Dominicana

Esta demanda globalizada suma a familias de Colombia, México y Venezuela, atraídas por la seguridad, la conectividad y las ventajas fiscales del país. Este ecosistema aprovecha una cantera de compradores que Pichardo Rosenberg identifica en los registros estadísticos: «El año pasado unos cuatrocientos mil viajeros internacionales visitaron el territorio dominicano con el propósito principal de practicar el golf».

Los nuevos adquirientes son empresarios jóvenes de sectores tecnológicos o financieros. El directivo precisa que para ellos «la propiedad ya no constituye un refugio pasivo para la jubilación, sino un centro de operaciones activo gracias a las facilidades del trabajo a distancia».

La oferta responde con opciones desde apartamentos vacacionales hasta mansiones de cuarenta millones de dólares. Pichardo Rosenberg subraya que «este abanico de precios democratiza el acceso hacia la juventud de alto rendimiento y facilita la entrada de profesionales exitosos que antes no encontraban un producto inmobiliario a su medida dentro de nuestras 2,800 hectáreas».

Alianzas estratégicas y ventajas locales

La diversificación de los servicios se extiende ahora hacia el mar Caribe mediante una alianza al cincuenta por ciento con la firma CTL Maritime —vinculada al grupo naviero MSC— para desarrollar Isla Catalina como un destino de perfil exclusivo. Al respecto, Pichardo Rosenberg señala que este proyecto busca transformar la experiencia de las excursiones marítimas en la zona, al tiempo que fundamenta su viabilidad económica en la integración de socios globales con alta capacidad operativa.

Asimismo, el presidente del complejo vincula el auge de este modelo residencial con las condiciones macroeconómicas de República Dominicana, un país que ofrece una estabilidad política duradera en la región. El directivo identifica la legislación de incentivo al turismo como un factor decisivo:

«la vigencia de la ley de Confotur concede exenciones impositivas significativas a quienes adquieren inmuebles en áreas declaradas de interés nacional», un beneficio que los asesores financieros valoran al estructurar las inversiones.

Por otra parte, Velázquez destaca que la infraestructura vial permite conectar la propiedad con Santo Domingo en menos de dos horas, mientras que el Aeropuerto Internacional de La Romana y las terminales cercanas de Punta Cana y Las Américas garantizan conexiones directas con América y Europa.

La estrategia del futuro: consolidación cualitativa

La dirección de Casa de Campo Resort & Villas sabe que el éxito futuro depende de gestionar los límites del crecimiento. Con la entrada de la tercera generación de la familia Fanjul en la gestión diaria

de Central Romana Corporation —con Pepe Fanjul Jr. a la cabeza—, la política de la empresa se orienta hacia la consolidación cualitativa.

La meta no consiste en edificar miles de residencias ni en densificar las áreas verdes que otorgan identidad al paisaje; el reto radica en el incremento paulatino del valor del producto existente. Pichardo Rosenberg es categórico al definir que «se trata de elevar progresivamente el nivel del producto existente y abrir nuevas zonas dentro del perímetro de manera controlada». Las obras en las suites de lujo, la modernización del centro de bienestar y el cuidado de los campos de juego demuestran que la exclusividad exige una reinversión constante. En un mercado global saturado de ofertas efímeras, el destino de La Romana fundamenta su vigencia en una máxima sencilla: la distinción sostenible requiere, casi siempre, la sabiduría de saber cuándo detener la expansión del cemento.

Blu Terrenas, modelo de ciudad turística autosostenible en Samaná

LPor Ramón Morales Tarancón

La península de Samaná custodia uno de los tesoros más puros de la geografía dominicana. En este entorno de naturaleza viva surge Blu Terrenas, un complejo urbanístico que rehúye de una transformación agresiva de la zona para dar paso a una celebración de su identidad propia. El director ejecutivo de la empresa, Enzo Odoguardi, expresa que este proyecto nació de una profunda emoción y del compromiso de proteger, compartir y dignificar la belleza local a través de un legado duradero. La iniciativa se fundamenta en pilares de afecto, respeto y fe en los habitantes de la región, bajo la premisa de que los verdaderos cimientos del lugar se componen de historias, sueños y promesas cumplidas.

El director comercial de Blu Terrenas, Oscar de Castro, explica las ventajas competitivas que posee este modelo frente al tradicional de sol y playa de Punta Cana. El ejecutivo afirma que, mientras «ese otro polo turístico consolidó un esquema de grandes complejos hoteleros aislados», Las Terrenas conserva una personalidad auténtica, en armonía con el paisaje y con una sociedad multicultural con una evolución de carácter orgánico durante décadas.

Para el comprador de alto perfil, esta ubicación brinda una combinación singular: playas vírgenes, una agenda social activa todo el año, gastronomía internacional de

primer nivel, baja densidad urbana y un contacto genuino con el entorno. El proyecto potencia estas virtudes con una planificación integral que incorpora residencias, hotelería de prestigio, comercios y servicios esenciales, lo que estructura una urbe turística autosostenible donde es posible residir e invertir sin la necesidad de desplazamientos constantes.

Estrategia para asegurar la ocupación continua

El diseño de Blu Terrenas evita el esquema de los enclaves inmobiliarios tradicionales que quedan desiertos tras la temporada alta. Para el director comercial, la clave del dinamismo radica en la articulación de una oferta múltiple, la cual unifica sectores residenciales, plazas hoteleras, establecimientos de comercio y áreas para el desarrollo cultural, deportivo y recreativo.

Bajo esta fórmula, el plan apela en simultáneo al inversionista de capital y al comprador final, grupo que abarca a familias, jubilados, nómadas digitales y ciudadanos con residencia permanente en la zona. La apertura de centros de trabajo, propuestas de restauración y espacios de salud garantiza una dinámica cotidiana autónoma los 365 días del año, un factor que suprime la subordinación histórica a los ciclos del turismo masivo.

Conexión flexible y diseño

funcional

La gestión de las propiedades suele preocupar a los compradores. Ante esta realidad, De Castro aclara que el proyecto integra a operadores hoteleros de prestigio internacional para asumir la administración de las unidades adscritas al programa de rentas. Estos agentes se encargan de la comercialización, reservas, recepción, mantenimiento, limpieza y finanzas. Así, el propietario disfruta de periodos de uso específicos y el resto del tiempo cede la unidad al inventario hotelero para obtener ingresos, libre de obligaciones operativas cotidianas.

A su vez, el director comercial destaca el valor del sistema Connecting, solución adaptada a los nuevos hábitos de consumo. Los viajeros demandan versatilidad; este mecanismo permite transformar una unidad de dos habitaciones en dos espacios independientes, lo que eleva la ocupación y diversifica las vías de ingresos. No constituye una moda efímera, sino una respuesta inteligente ante las dinámicas de un mercado donde coinciden múltiples perfiles de visitantes.

Infraestructura que

esencia del paisaje

respeta la

El respeto a la naturaleza constituye el eje central del complejo. De Castro afirma que el desarrollo sostenible no implica un freno a la expansión, sino un adecuado ordenamiento urbano. La construcción respeta la topografía, preserva áreas verdes y prioriza la movilidad interna limpia. El uso de vehículos eléctricos, la instalación de paneles solares en edificios y

estacionamientos, y la operación de dos plantas de tratamiento de agua sustentan esta política ecológica. Obras como el campo de golf entre palmeras o los canales navegables conviven en armonía con el entorno visual.

Dentro de esta oferta de bienestar, resalta el Lazy River, un circuito navegable de 2,2 kilómetros, catalogado por los promotores como el más largo del mundo. El espacio suma dos centros de relajación con tratamientos de hidroterapia, gimnasios de alta tecnología, piscinas con acceso directo desde las terrazas residenciales y un club con trescientos cincuenta metros de playa privada.

Un catálogo residencial y hotelero de perfil selecto

La estructura arquitectónica de Blu Terrenas se diversifica en propuestas inmobiliarias que responden a las exigencias de un público selecto. En esta oferta destaca Almare Curio Collection by Hilton, apuesta hotelera de gran nivel con el respaldo de una corporación con más de nueve décadas de trayectoria en la hospitalidad internacional. Esta división asume una operación rigurosa, orientada a la optimización de ingresos para beneficio del comprador. El inventario habitacional se complementa con las propiedades residenciales WhiteSands, Ambar Residences, Aqua Hotel & Residences, Waterfall Park, Zafiro Village, Turquesa Town y Paradise Garden. Cada opción conjuga equipamiento completo, confort y panorámicas directas hacia el océano Atlántico, mientras que El Faro Country Club corona el mapa como el espacio principal para la interacción social y deportiva.

GOLF ENTRE EL MAR Y LA NATURALEZA

De reciente inauguración, el campo de golf de Blu Terrenas ofrece un recorrido par 3 de nueve hoyos concebido para combinar deporte, precisión y disfrute del paisaje. Su diseño favorece partidas ágiles y accesibles, sin renunciar al reto técnico que buscan los jugadores con experiencia. La longitud moderada de los hoyos pone a prueba el juego corto, la estrategia y la precisión desde el tee hasta el green, cualidades que convierten este formato en una excelente opción tanto para la práctica cotidiana como para el perfeccionamiento del golpe de aproximación.

Integrado al entorno tropical de El Portillo, el recorrido aprovecha la topografía y la vegetación para ofrecer una experiencia de juego atractiva, con vistas al mar y espacios pensados para el descanso y la convivencia.

Cultura y comercio en un ambiente cosmopolita

El proyecto vincula su crecimiento con la cultura y el comercio local. La planificación contempla un centro comercial de 34,000 metros cuadrados con marcas locales e internacionales, supermercados y una nutrida propuesta gastronómica. Asimismo, se proyecta un anfiteatro con capacidad para tres mil quinientas personas para eventos artísticos de gran escala, un cine con tecnología de inmersión en cuatro dimensiones y el primer museo enfocado en la historia evolutiva de República Dominicana.

Para recrear el espíritu europeo que caracteriza a Las Terrenas debido a la inmigración histórica de ciudadanos franceses e italianos, el diseño incluye las plazas temáticas Piazza Italiana y Boulevard Francés, puntos destinados al intercambio sociocultural. Un mercado de artesanías y laboratorios artesanales completan la iniciativa para ofrecer una vitrina directa a los creadores de Samaná.

Facilidades de conectividad

La seguridad que ofrece República Dominicana a los capitales extranjeros representa otro factor de peso en la decisión de compra. De Castro menciona que la nación goza de estabilidad macroeconómica, un marco regulatorio claro que protege la propiedad privada y leyes que incentivan la inversión, donde destaca como la 158-01 de Confotur. Esta normativa otorga exenciones fiscales significativas que elevan la rentabilidad del comprador y consolidan al país como un entorno seguro para los negocios inmobiliarios.

Este panorama favorable encuentra su respaldo en una óptima infraestructura de comunicaciones.

El Aeropuerto Internacional Presidente Juan Bosch, conocido también como El Catey, se localiza a escasos veinte minutos de Las Terrenas. Esta terminal dispone de una pista de 3,000 metros y recibe un flujo anual superior a los 250 mil pasajeros procedentes de mercados clave como Estados Unidos, Canadá y Europa. Su conexión con el Boulevard Turístico del Atlántico permite un trayecto cómodo que facilita el arribo de inversores y visitantes de alto perfil.

Compromiso social y humano de la Fundación Blu Terrenas

Más allá del valor inmobiliario, la iniciativa asume una responsabilidad profunda con el tejido social. El complejo urbanístico impulsa el desarrollo humano mediante la creación de dos mil quinientos empleos directos y cerca de cinco mil puestos de trabajo indirectos, un hito de transformación positiva para Samaná. La seguridad de la zona se refuerza con la entrega de la primera estación de bomberos comunitaria y una clínica de emergencias médicas con atención continua las veinticuatro horas.

En el ámbito educativo, el proyecto establece una academia de formación turística gratuita. El centro preparará cada seis meses a treinta jóvenes locales en disciplinas como hotelería, alta cocina y gestión de servicios, con el propósito de forjar a los nuevos líderes del sector. Estas acciones se canalizan a través de la Fundación Blu Terrenas, entidad que busca consolidar una comunidad con alma, propósito y un crecimiento con dignidad. El máster plan integra, además, una iglesia sobre una isla interna y un parque ecológico destinado al resguardo de la biodiversidad, un legado permanente para el establecimiento de relaciones humanas de larga duración.

de Filippo Chiaramida y Grupo

El auge del turismo inmobiliario en el país exige propuestas que dejen una huella real en las comunidades, lejos de la simple masificación. Grupo DOMIS asumió este compromiso mediante su filosofía de «construir con propósito», un enfoque que prioriza la planificación urbana y la coherencia arquitectónica sobre la comercialización de metros cuadrados. Bajo esta visión, cada obra se concibe para integrarse al entorno y asegurar que el desarrollo habitacional aporte un valor genuino al destino a largo plazo.

La estrategia actual de la firma se concentra en Dominicus Americanus, un enclave en Bayahíbe que destaca por su proyección internacional y un amplio margen de crecimiento residencial. Filippo Chiaramida, presidente de la empresa, identificó en este litoral las condiciones óptimas para elevar los estándares de la oferta local a través de una arquitectura tropical contemporánea de líneas limpias. La meta de la constructora se enfoca en dotar a la zona de una identidad moderna y ordenada, capaz de ofrecer seguridad tanto al residente como al inversionista.

En este diálogo, el empresario desglosa las demandas actuales del comprador extranjero, detalla la planificación logística necesaria para proteger los capitales frente a la fluctuación global de los materiales y expone las infraestructuras de servicios urgentes para el futuro de la región.

En un mercado cada vez más competitivo, ¿cuáles son los pilares arquitectónicos y de diseño que diferencian a DOMIS de otros desarrolladores de lujo?

Nos enfocamos en crear proyectos con identidad propia, donde la arquitectura no sea solo estética sino también funcional y coherente con el entorno. Cuidamos mucho las proporciones, la integración de áreas verdes, la experiencia del residente y la calidad de las amenidades. Creemos en una arquitectura tropical contemporánea —limpia, atemporal— capaz de mantenerse vigente con los años y de aportar valor real al destino.

El turismo inmobiliario exige un equilibrio entre rentabilidad y respeto al entorno. ¿De qué manera integran la sostenibilidad ambiental en sus procesos constructivos?

Entendemos que el crecimiento de un destino debe hacerse con responsabilidad. Por eso trabajamos con proyectos que priorizan ventilación natural, integración de vegetación, aprovechamiento de la luz y una planificación consciente de los espacios. Para nosotros, sostenibilidad no es solo un concepto ambiental —es también urbanístico y social. Cada desarrollo que hacemos debe integrarse al entorno y contribuir al crecimiento ordenado de la zona.

Bayahíbe y Dominicus viven un auge sin precedentes.

¿Qué infraestructura o servicios complementarios considera vitales para sostener este crecimiento a largo plazo?

El crecimiento debe venir acompañado de planificación. Para sostener el desarrollo de Dominicus y Bayahíbe es fundamental continuar fortaleciendo la infraestructura vial, los servicios básicos, la seguridad y los espacios recreativos que mejoran la experiencia tanto del residente como del visitante. También creemos que el destino necesita seguir evolucionando con propuestas integrales: beach clubs, espacios comerciales y proyectos que ayuden a consolidar una comunidad activa y organizada.

Ante la fluctuación de los costos de materiales a escala global, ¿cómo protege la empresa la inversión de sus clientes sin sacrificar la excelencia?

Además de la planificación que ya mencionaba, la clave está en mantener relaciones sólidas con proveedores y aliados estratégicos. Trabajamos con una visión a largo plazo que nos permite anticiparnos y tomar decisiones responsables sin comprometer la calidad de nuestros proyectos. Para nosotros, proteger la inversión del cliente significa mantener estándares consistentes y desarrollar productos que conserven su valor en el tiempo.

El sector inmobiliario es un gran generador de empleos. ¿Cuál es el impacto social directo que busca dejar Grupo DOMIS en las comunidades donde opera?

Más allá de construir proyectos, buscamos generar oportunidades. Nuestro crecimiento debe reflejarse en empleos, desarrollo profesional y movimiento económico para la comunidad local. Muchos de nuestros colaboradores han crecido junto a la empresa, y eso es algo que valoramos profundamente. Además, cada proyecto activa una economía de comercios, servicios y proveedores en la zona que crea dinamismo constante.

Construir con propósito significa entender que un proyecto no termina en la entrega de un apartamento. Cada desarrollo tiene un impacto en la comunidad, en la economía local y en la manera en que evoluciona un destino

¿Existen planes de expansión hacia otros polos turísticos del país o diversificación de la cartera de proyectos?

Siempre evaluamos nuevas oportunidades, pero nuestro enfoque principal sigue siendo consolidar y fortalecer el desarrollo de Dominicus. Creemos profundamente en el potencial de esta zona y todavía vemos grandes oportunidades de crecimiento aquí. Más que expandirnos con rapidez, buscamos desarrollar proyectos con visión, coherencia y valor real para el destino.

Como líder, ¿cuál considera que es la lección más valiosa que ha aprendido en la dirección de proyectos de gran escala en el Caribe?

He aprendido que los proyectos más exitosos son los que logran equilibrar visión, paciencia y consistencia. En el Caribe, cada destino tiene una identidad propia, y entender esa esencia es primordial para desarrollar algo que realmente perdure en el tiempo.

Si tuviera que definir el legado que desea dejar en el paisaje urbano y turístico dominicano, ¿cuál sería?

Me gustaría que Grupo Domis sea recordado como una empresa que ayudó a transformar destinos con visión y responsabilidad —no solo construyendo proyectos, sino contribuyendo al crecimiento ordenado, a la creación de comunidad y al desarrollo de lugares que mejoren la calidad de vida de quienes los habitan.

¿Cómo percibe la evolución del perfil del inversor inmobiliario en República Dominicana durante los últimos dos años?

El inversionista de hoy está mucho más informado y busca algo más que rentabilidad. Quiere seguridad, buena administración, ubicación estratégica y proyectos con visión a largo plazo. También hemos visto un crecimiento importante de compradores internacionales que valoran la estabilidad del país, el potencial turístico y la calidad de vida que ofrece República Dominicana. Eso ha elevado el nivel de exigencia del mercado, y nos impulsa a seguir evolucionando.

DE CERCA

• ¿Cuál es el rincón de República Dominicana donde encuentra verdadera paz cuando no está supervisando obras?

Sin duda, Dominicus. Tiene una tranquilidad y una energía muy especial. Caminar cerca del mar y desconectarme un momento del ritmo diario siempre me ayuda a recuperar claridad.

• Si no estuviera dedicado al desarrollo inmobiliario, ¿en qué otra disciplina cree que habría volcado su energía creativa?

Probablemente en el diseño, o en algo relacionado con la creación de espacios y experiencias. Siempre me ha interesado la manera en que los lugares influyen en cómo vivimos y nos sentimos.

• Una filosofía de vida que consulte con frecuencia para mantener el enfoque en sus metas. Creo mucho en la constancia y en construir paso a paso. Más que una frase específica, trato de mantener viva la idea de que los resultados importantes toman tiempo, visión y disciplina.

Therrestra y el salto urbano desde la construcción hotelera

SAMMORALESG@GMAIL.COM

EEn el sector caribeño de la construcción, cumplir plazos exigentes sin sacrificar la calidad constituye un reto permanente. Therrestra ha logrado destacar precisamente por esa combinación, con la ejecución de proyectos de gran escala para algunas de las cadenas hoteleras más reconocidas del mundo. Detrás de ese desempeño existe un trabajo coordinado entre las áreas de ingeniería, logística y abastecimiento, capaz de responder a las variaciones de los mercados internacionales y a los requisitos particulares de destinos emergentes como Jamaica y Guyana.

TURISMO

Con el tiempo, la empresa llevó esa experiencia más allá del ámbito hotelero. Así surgió Therrestra Urbana, una división enfocada en proyectos residenciales de gama exclusiva que incorpora estándares propios de la industria de la hospitalidad. La propuesta busca trasladar al espacio residencial elementos asociados al confort, los servicios y la atención al detalle que caracterizan a un hotel de categoría. A ello se suma el respaldo de esquemas financieros como el fideicomiso, que aporta mayores garantías a los compradores.

Hugo Pérez Ovalles, presidente de la firma, detalla los factores que les permiten gestionar operaciones en distintos mercados del Caribe, su visión sobre la sostenibilidad y los principios que han guiado la evolución de una empresa con presencia creciente en el desarrollo inmobiliario de la región.

¿Cómo logra Therrestra mantener un criterio de excelencia uniforme en proyectos que ocurren de forma simultánea en distintos puntos de la región?

A través de procesos estandarizados, supervisión constante y un equipo humano altamente comprometido. Contamos con estructuras técnicas y administrativas que garantizan un seguimiento continuo a cada proyecto, sin importar su ubicación, para asegurar la misma cultura de calidad y cumplimiento en todas nuestras operaciones.

Con el nacimiento de Therrestra

Urbana la empresa apuesta por el entorno cosmopolita. ¿Qué conceptos del sector hotelero han trasladado con éxito al desarrollo de torres residenciales de lujo en la ciudad?

Hemos incorporado conceptos relacionados con experiencia, funcionalidad y bienestar. Hoy el comprador residencial busca espacios que ofrezcan comodidad, diseño, amenidades y atención al detalle similares a las de un hotel de alto nivel, y eso ha sido parte importante de la visión de Therrestra Urbana.

El comprador de turismo inmobiliario actual busca una experiencia de resort en su hogar.

¿Qué amenidades y acabados integran en sus proyectos para satisfacer esta demanda en la calidad de vida?

Nuestros proyectos integran amenidades pensadas para elevar la calidad de vida: áreas sociales, espacios de wellness, piscinas, gimnasios, zonas verdes, canchas deportivas, seguridad y acabados modernos de alto estándar. Buscamos crear entornos funcionales y atractivos que conecten con el estilo de vida actual del mercado local e internacional.

El turismo inmobiliario depende de la confianza del inversor extranjero y local. Desde su óptica como constructor, ¿cómo evalúa el clima de inversión actual en el país y qué garantías ofrece Therrestra para asegurar que el activo final cumpla con las expectativas legales y de calidad del comprador?

República Dominicana continúa siendo uno de los destinos más atractivos para la inversión turística e inmobiliaria en la región. Existe estabilidad, crecimiento y una demanda sostenida. Desde Therrestra aportamos confianza a través de trayectoria, cumplimiento y transparencia; así aseguramos procesos constructivos responsables y proyectos ejecutados bajo el más estricto rigor técnico y legal.

¿De

qué manera la solidez de sus obras influye en la revalorización de las zonas donde tienen presencia activa?

Cada proyecto genera un impacto positivo en su entorno. La inversión en infraestructura y desarrollos de calidad impulsa la dinamización económica, atrae nuevas inversiones y contribuye al crecimiento ordenado de las comunidades donde operamos, lo que genera valor a largo plazo.

La fluctuación en los precios de los insumos básicos y la logística internacional imponen un reto financiero. ¿Cómo gestiona la constructora estos riesgos para proteger los presupuestos y la viabilidad de sus proyectos inmobiliarios?

La planificación y la anticipación son fundamentales. Trabajamos con estrategias de compras, relaciones sólidas con suplidores y una gestión financiera cuidadosa que nos permite minimizar impactos y mantener la estabilidad operativa de los proyectos, aun en escenarios retadores. Asimismo, estructuramos nuestros desarrollos bajo esquemas de fideicomiso, una herramienta que aporta mayor transparencia, seguridad y control financiero, lo que contribuye a proteger los recursos destinados a cada proyecto y fortalecer la confianza de inversionistas, adquirientes y entidades financieras.

La llegada a otras latitudes como Guyana, sumada a la presencia en Jamaica, plantea retos logísticos y regulatorios profundos. ¿Cómo adapta Therrestra su modelo operativo a estos nuevos entornos para mantener el ritmo de ejecución que los caracteriza?

Cada mercado tiene dinámicas distintas, por lo que nuestra prioridad es entender el entorno local y adaptar nuestros procesos sin perder la esencia operativa de Therrestra. Hemos fortalecido nuestra capacidad logística, la planificación estratégica y la integración multicultural de nuestros equipos para responder eficientemente en cada país.

La construcción responsable es una demanda global. ¿Qué procesos incorpora Therrestra para reducir la huella ambiental y asegurar la eficiencia energética de sus edificaciones?

Incorporamos prácticas orientadas a la eficiencia, el uso responsable de recursos y la optimización de procesos constructivos. Además, trabajamos junto a clientes y aliados en soluciones que promuevan edificaciones más sostenibles y eficientes a largo plazo.

Si tuviera que definir el sello distintivo de una obra de Therrestra frente a su competencia, ¿qué concepto elegiría?

Adaptación y confianza. Son dos valores que forman parte de nuestro ADN y que nos han permitido crecer, asumir grandes retos y convertirnos en un aliado estratégico para importantes desarrollos turísticos e inmobiliarios en el Caribe.

Cap Cana, la ciudad destino que lidera el lujo en el Caribe

EEl concepto del lujo actual dista de la vieja fórmula de sol y playa; ahora exige la construcción de complejos modernos y sostenibles donde conviven la inversión, la vida cotidiana y el bienestar, con la diversidad como parte esencial de su ADN. La exclusividad se define a través del silencio elegido, la cercanía al mar sin renunciar a la sofisticación y la conexión con la naturaleza, todo bajo el amparo de una comunidad con visión, estabilidad y seguridad absoluta. Este cambio de paradigma transforma la experiencia del visitante y del propietario, quienes buscan un refugio capaz de combinar el confort con un entorno natural intacto y protegido de la explotación desmedida. El comprador de hoy exige un hábitat integrado y respetuoso del paisaje nativo.

En este panorama resalta la Ciudad

Destino Cap Cana. Con una inversión superior a los US$4,700 millones, más de 120 kilómetros cuadrados de territorio planificado y una infraestructura propia que opera de forma autónoma, este enclave destaca como el asentamiento residencial más codiciado de Latinoamérica. Se trata de un proyecto que posee movilidad eficiente, agua potable, sistemas de recolección y tratamiento de aguas residuales para el riego de campos de golf, energía propia, seguridad avanzada y telecomunicaciones de última generación. Estos servicios funcionan de forma simultánea durante todo el año sobre una sólida red soterrada que garantiza la continuidad operativa y protege la estética visual de la zona de cables expuestos, averías climáticas o interrupciones en el suministro básico.

Cap Cana encarna la definición del diseño contemporáneo caribeño, con un urbanismo que prioriza los espacios abiertos, la privacidad y las experiencias auténticas. Es un escenario que exhibe madurez y propuestas de un altísimo nivel internacional proyectadas hacia el futuro. Su oferta abarca una marina de clase mundial, campos de golf icónicos, centros ecuestres, complejos deportivos de alto rendimiento, playas idílicas, hoteles de categoría premium y parques de ecoaventura, además de una agenda cultural con arte, conciertos y gastronomía fina. Detrás de este catálogo de vivencias opera una estructura viva donde convergen residentes permanentes, turistas, centros educativos y comercios, elementos que consolidan una comunidad multicultural en constante crecimiento que dinamiza la economía regional y asegura el retorno de los capitales de forma constante, sólida y medible.

Diversificación y futuro

económico

Más de dos décadas después de su fundación, el plan maestro original mantiene su ejecución. El destino entra en una nueva fase de expansión donde la visión supera el ámbito residencial u hotelero. El nuevo enfoque apunta hacia una economía diversificada que abarca salud, educación, tecnología, logística, deportes, bienestar y el segmento de congresos e incentivos. El objetivo central es consolidar una comunidad internacional idónea para vivir, trabajar, invertir y producir desde el Caribe, lo que abre un abanico de oportunidades para nuevos sectores productivos que buscan un centro de operaciones de carácter estratégico, un clima de negocios favorable

y alianzas corporativas de alto nivel en la región geográfica.

En una época en la cual el trabajo remoto y la movilidad global transforman las dinámicas inmobiliarias, Cap Cana se anticipa a las tendencias que redefinen el mercado de alta gama. El lujo simple ya no es suficiente; el inversionista sofisticado busca estabilidad, seguridad jurídica, conectividad aérea, educación bilingüe y protección de sus activos. La certeza legal y la solidez institucional de este destino representan un imán para capitales globales que exigen garantías reales para su patrimonio, un aspecto crucial en el contexto económico internacional actual que valora la paz social por encima de todo. Los nuevos residentes demandan certezas que solo un plan de desarrollo consolidado puede ofrecer a largo plazo.

Desarrollar proyectos dentro de este entorno implica el cumplimiento de rigurosos estándares urbanísticos, arquitectónicos y operativos. Cada obra debe integrarse a una planificación territorial diseñada para preservar la coherencia visual, el control de la densidad y la valorización de la propiedad a largo plazo. Habitar un espacio capaz de sostener este nivel de vida es un verdadero privilegio en la actualidad. Cap Cana se posiciona como la plaza más diversa, estable y con mayor visión de futuro en la región, un activo seguro para el portafolio de cualquier corporación o familia de alto patrimonio que busca resguardar su capital en un marco de prestigio internacional inigualable.

Andrés Marranzini: «El turismo inmobiliario se consolida como un eje estratégico nacional»

I

La Asociación Dominicana de Empresas Turísticas Inmobiliarias (ADETI) se posiciona como una de las principales voces del sector inmobiliario turístico del país. Bajo la dirección de Andrés Marranzini, la entidad impulsa una agenda centrada en la competitividad, la sostenibilidad y la articulación público-privada, lo que afianza su rol como un interlocutor técnico, legítimo y propositivo en el debate económico nacional. Respaldado por su experiencia al frente de iniciativas de gran escala como Punta Bergantín, el directivo aporta una visión integral para guiar un sistema corporativo cuya gobernanza descansa en decisiones por consenso, donde cada miembro posee idéntica facultad de voto; un método idóneo para asegurar la equidad competitiva y la institucionalidad en todo el territorio.*

La madurez del turismo inmobiliario, asentado como pilar estructural del producto interno bruto, exige una transición profunda en la gestión privada. Marranzini explica que el gremio robustece su trayectoria para evolucionar hacia un esquema cada vez más estratégico y capaz de generar conocimiento sectorial. Mediante la transformación interna, la analítica de datos y el monitoreo de la demanda global, la organización busca optimizar la toma de decisiones y modernizar su gestión ante un mercado complejo.

El plan de trabajo prioriza la coordinación con el sector público para estructurar un «modelo turístico más respetuoso con el entorno».

La agenda regulatoria se concentra en agilizar la permisología vía digitalización, reducir trabas burocráticas y sostener la seguridad jurídica para mantener la confianza extranjera. Además, promueve un esquema inmobiliario que asuma el ordenamiento territorial y la gestión de residuos como aspectos esenciales, bajo el criterio de «equilibrar el desarrollo económico con el bienestar social y la preservación medioambiental» de los entornos locales.

¿De qué manera su experiencia ejecutiva en Punta Bergantín potencia la visión nacional de ADETI para articular las estrategias de captación de capitales y conectividad de forma equitativa en todos los polos turísticos?*

Como todos los presidentes que me anteceden, soy directivo de un proyecto; en lo personal somos muy respetuosos de los roles que desempeñamos y siempre procuramos la ética y transparencia institucional en nuestro accionar. El rol en ADETI busca canalizar las necesidades colectivas del sector privado ante el sector público de forma unificada. Desde allí propiciamos un sistema de gobernanza a través de una agenda común institucional, que beneficie al sector en general y no a un destino específico, donde cada miembro tiene la misma voz y voto y fomentamos que las decisiones sean tomadas de consenso. Esto permite mantener siempre un grado de legitimidad al frente de la asociación. Con esta postura demostramos la equidad y competitividad del marco legal y de negocios que defendemos para beneficio de cualquier desarrollador en el territorio nacional.

Con su llegada a la presidencia de ADETI, ¿cuáles son los ejes prioritarios que guían su plan de trabajo para fortalecer el gremio en este periodo?

En la actualidad los planes y proyectos están enfocados, sobre todo, en consolidar a ADETI como una voz técnica, legítima y propositiva, capaz de articular intereses, generar conocimiento, construir consensos y contribuir a la ejecución de condiciones

más favorables para la inversión, la competitividad y la evolución sostenible del turismo inmobiliario dominicano. Fomentaremos una agenda de trabajo orientada al crecimiento continuo del sector turístico inmobiliario y a la mejora de nuestra capacidad de interlocución institucional. Esto implica promover avances en materia de permisología e infraestructuras, además de incidir en debates regulatorios clave. Buscamos la interoperabilidad de los procesos para agilizar el sector. De este modo, aseguramos la competitividad, la sostenibilidad y un marco normativo estable que garantice la inversión. Esta asociación cuenta con una credibilidad técnica de sus miembros, el peso económico de las empresas representadas, la legitimidad alcanzada dentro del ecosistema turístico e inmobiliario y la capacidad de interlocución construida a lo largo de casi dos décadas de trayectoria.

El turismo inmobiliario ha pasado de ser un nicho a un componente de peso en el PIB. ¿Cómo planea ADETI articularse con el sector público para que este crecimiento mantenga un ritmo ordenado?

En ADETI apostamos al trabajo mancomunado y a la creación de sinergias entre los sectores público y privado bajo una misma visión: desarrollar un modelo turístico respetuoso con el entorno. Para lograr esta sostenibilidad, la correcta gestión de residuos y el ordenamiento territorial resultan esenciales en cada destino. El país ejecuta iniciativas de transformación económica y competitividad — como Meta RD 2036— que abren espacios clave para que el turismo inmobiliario participe de forma activa en los debates sobre inversión, infraestructura y planificación del territorio. La realidad actual del sector exige mayor articulación estratégica

y el diseño de propuestas junto a todos los actores, enfocadas en una visión de país a corto y mediano plazo.

Frente a las exigencias del mercado internacional, ¿cuáles cambios internos asumirá ADETI para optimizar la representación de sus asociados?

El entorno del sector cambió de forma drástica. La complejidad regulatoria, la diversidad de actores en la toma de decisiones públicas, la evolución de los modelos turísticos y la competencia internacional exigen una organización con alta capacidad de análisis e incidencia. Por esta razón, la estrategia de la organización da un salto cualitativo al enfocar sus metas actuales en una gestión plenamente estratégica e impulsada por el análisis del entorno. Esta reestructuración interna apunta hacia la digitalización, la inteligencia de mercado y la modernización operativa. Lograremos este avance mediante el uso de herramientas de análisis de datos y el monitoreo constante de las tendencias de la demanda global

Usted ha mencionado que República Dominicana debe encontrar «la oportunidad y el nicho». ¿En qué áreas específicas (salud, retiro, lujo extremo) considera que el país todavía tiene terreno virgen por explotar?

República Dominicana cuenta con un potencial extraordinario para superar el modelo masivo de

sol y playa y transformarse en un referente de alto valor. Para lograrlo, resulta vital un plan estratégico enfocado en diversificar la oferta, adaptada a las necesidades del turista-inversionista que busca experiencias exclusivas. Debemos apuntar a nichos de alto rendimiento donde la competencia caribeña todavía es baja o fragmentada. Dentro del propio turismo inmobiliario, el sector evolucionó hacia esquemas de mayor sofisticación. La presencia activa de branded residences, desarrollos de lujo y proyectos integrados refleja la madurez alcanzada en el mercado nacional. De igual forma, aunque existen comunidades de expatriados, falta consolidar un ecosistema formal y premium para el retiro internacional. Esto requiere actualizar el marco normativo sobre incentivos especiales para pensionados y rentistas de fuente extranjera, de modo que sus condiciones se equiparen a las de los inversionistas extranjeros.

Ante el auge de otros destinos en el Caribe y Centroamérica, ¿cuál es el valor diferencial que ofrece el modelo inmobiliario dominicano para retener la inversión extranjera a largo plazo?

El modelo inmobiliario dominicano retiene la inversión extranjera a largo plazo gracias a una fórmula loable de crecimiento económico, estabilidad política y paz social, que es referente en toda la región. El año pasado la inversión extranjera directa superó los US$5,000 millones de dólares, con los renglones turismo e inmobiliario como los de mayor atracción de capital. Además, el país cuenta con un excelente clima de confianza, seguridad jurídica y preservación del derecho de propiedad, apoyado en el marco legal y en un ecosistema de turismo inmobiliario sólido,

como elementos claves que superan a otros destinos del Caribe y Centroamérica. Por último, no puedo dejar de mencionar el conjunto de políticas públicas de fomento al desarrollo turístico del país, al amparo de la Ley 158-01 y sus sucesivas modificaciones, que han dotado al sector turístico de su principal herramienta para lograr una mayor competitividad como destino turístico líder en el Caribe.

¿Cómo afecta la actual coyuntura económica internacional a las proyecciones de inversión en proyectos de segunda vivienda en el país para los próximos dos años?

La actual coyuntura económica internacional ejerce un impacto moderado en las proyecciones de inversión para proyectos de segunda vivienda en la República Dominicana, impulsado de forma principal por la solidez del turismo y la captación de inversión extranjera. A pesar de la incertidumbre global, las previsiones para los próximos dos años apuntan a un crecimiento sostenido, que guiará el ritmo acelerado de años anteriores hacia un desarrollo más estratégico y maduro. Por eso sostenemos que el turismo inmobiliario se encuentra en su mejor momento, gracias a una oferta complementaria de primer orden. Esta realidad es evidente al observar la gran cantidad de proyectos en marcha en los polos turísticos del país.

Si la seguridad jurídica es el áncora de la inversión, ¿cuáles reformas normativas considera ADETI prioritarias para agilizar los nuevos proyectos?

En ADETI participamos de forma activa en los espacios de discusión y toma de decisiones para garantizar la transparencia de las inversiones, además de impulsar acciones que reduzcan la carga regulatoria en la permisología sectorial. El Gobierno muestra avances con la Agenda Digital y el programa Burocracia Cero; sin embargo, resulta clave estandarizar y acortar los tiempos de respuesta de las instituciones involucradas en las transacciones del sector. Esto abarca desde la aplicación de los beneficios de Confotur hasta la obtención de las transferencias en cero necesarias para el traspaso de títulos a los adquirientes, lo cual da certeza al inversionista. La digitalización integral de estos procesos y el fortalecimiento de los mecanismos registrales son las reformas clave para asegurar el clima de negocios.

Ante un desarrollo que exige

sostenibilidad, ¿qué pautas promueve el gremio para asegurar que el crecimiento inmobiliario no afecte los recursos de las zonas costeras?

La asociación impulsa un modelo de turismo verde enfocado en la preservación del medioambiente y en prácticas responsables que minimicen el impacto en la naturaleza. Un ejemplo concreto es el acuerdo de cogestión suscrito por varios miembros con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para la protección de la franja de arrecifes marinos, iniciativa que incluye educación ambiental para los pescadores de la zona. De igual modo, las empresas asociadas incentivan el uso de energía renovable, la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales y el impulso de programas para la conservación de especies endémicas mediante sus fundaciones, con el fin de generar un impacto positivo en cada destino.

¿Cómo lograr un equilibrio justo entre la expansión del turismo inmobiliario y el bienestar real de las comunidades circundantes?

La expansión del turismo inmobiliario debe guardar una proporción directa con el aporte a los entornos locales. En ADETI fomentamos el compromiso responsable y la vinculación de los socios con las comunidades donde operan para convertirlas en aliadas del desarrollo de cada zona. Nuestros miembros asumen esta visión de equilibrio entre el crecimiento económico, el bienestar social y la preservación ambiental. Por tal razón, el sector no limita su acción a las inversiones estructurales de sus proyectos; también aporta de forma considerable en obras de servicios básicos como carreteras, acueductos y redes de fibra óptica, a la par con la creación de miles de empleos directos en la construcción y los servicios asociados.

Andrés Marranzini, presidente de ADETI, afirma que la adaptabilidad y la visión a largo plazo son pilares estructurales en la gestión de la entidad. El ejecutivo destaca que la capacidad institucional para anticipar los cambios del mercado y responder con estrategias sólidas es lo que asegura el éxito continuo y la estabilidad de las inversiones en el sector.

De izquierda a derecha:

Eleva redefine la movilidad vertical en República Dominicana

César Neumann y Héctor Cerna

Por Sadam Morales González

Las principales ciudades de República Dominicana experimentan una transformación: las siluetas urbanas hoy desafían la gravedad con torres corporativas, complejos hoteleros y proyectos residenciales de gran altura. En este contexto de expansión, el ascensor dejó de ser un simple accesorio utilitario para consolidarse como el eje de toda edificación moderna.

En el epicentro de esta revolución de ingeniería y confort se encuentra Eleva, representante exclusivo en el país de Hyundai Elevator, corporación global de movilidad vertical. Para comprender los desafíos técnicos, las innovaciones en sostenibilidad y los protocolos de seguridad que sostienen este auge constructivo, conversamos con los líderes de Eleva: Héctor Cerna, presidente, y César Neumann, gerente general, quienes explicaron cómo adaptan el estándar de excelencia coreano a las exigentes condiciones del Caribe.

Ingeniería global con calibración local

Al abordar la procedencia tecnológica de un sistema de transporte vertical, Cerna explica que este factor indica la fiabilidad, y destaca que Hyundai es uno de los pocos fabricantes del mundo que diseña, ensambla y prueba todos sus componentes, desde el motor hasta el sistema de control, en sus propias plantas.

Según el ejecutivo, esta particularidad les permite garantizar «una trazabilidad

absoluta de estos componentes» y asegurar su compatibilidad con el clima y la infraestructura de República Dominicana. Operar sistemas de alta tecnología en la geografía nacional impone retos específicos que van más allá de un diseño genérico. Elementos como las altas temperaturas, los niveles de humedad relativa superiores al 80 % y las fluctuaciones en el suministro eléctrico exigen una calibración específica.

Cerna detalla que en Eleva se adaptaron al entorno local por medio de la especificación directa en fábrica de los equipos que mejor se ajusten a las necesidades de los clientes. Consideran realidades como «la variabilidad en el voltaje, los niveles de humedad relativa y las temperaturas elevadas», lo que asegura que los componentes electrónicos cuenten con las protecciones térmicas necesarias contra interrupciones prematuras.

Algoritmos y altas velocidades en el tráfico vertical

La gestión del tiempo y el movimiento de los usuarios es una disciplina matemática exacta a medida que los edificios ganan niveles. Neumann sostiene que el flujo vertical representa «un desafío de ingeniería de tráfico tan complejo como el diseño vial de una gran avenida», por lo que Eleva realiza estudios de tráfico basados en la población estimada de cada edificación. Este análisis segmenta el inmueble por zonas según su uso —residencial, corporativo, hotelero o mixto— y examina los horarios pico y la altura del recorrido.

SAMMORALESG@GMAIL.COM

Con estos datos, el equipo técnico dimensiona variables como la cantidad de cabinas, la capacidad de carga y la velocidad nominal. En desarrollos de alta densidad, Neumann señala el uso de algoritmos de Destination Control System (DCS), que agrupan a los pasajeros por piso de destino antes de abordar; así se reducen paradas y bajan «los tiempos de espera hasta en un 60 % en comparación con los sistemas tradicionales». El respaldo de Hyundai en megaproyectos como la Lotte World Tower en Seúl o la F&F Tower en Panamá, con velocidades de 21 metros por segundo y recorridos sobre los 800 metros, avala la solidez técnica que la firma pone a disposición de los desarrolladores dominicanos.

Seguridad en capas redundantes y protocolos de respaldo

La seguridad es el pilar innegociable de la operación, aspecto que Cerna define como un diseño de «capas de redundancia».

Los ascensores de la marca cumplen las normativas internacionales EN 81-20 y EN 81-50, pero el presidente resalta que Hyundai es el único fabricante de origen asiático que produce bajo la norma norteamericana ASME A17.1, exigida en Estados Unidos y Canadá. Esta rigurosidad se traduce en dispositivos de última generación: paracaídas progresivos, frenos electromecánicos duales independientes y sensores fotoeléctricos de altura completa contra atrapamientos.

Ante un corte eléctrico imprevisto, una de las principales preocupaciones de los usuarios, Cerna subraya que el sistema ARD (Automatic Rescue Device) integrado toma el control de inmediato, guía la cabina al piso más cercano de forma segura y activa «la apertura automática de las puertas». Esta respuesta tecnológica se complementa con un soporte humano disponible las 24 horas, los 365 días del año, además de una asesoría previa a los promotores para implementar respaldos por UPS e interconexiones directas con las plantas eléctricas del inmueble.

La acústica del lujo y la revolución de la eficiencia

energética

En el segmento inmobiliario premium, el confort de gama alta se percibe a través del silencio y la suavidad del movimiento. Neumann apunta que «una solución de movilidad vertical de lujo se reconoce con los oídos y no con los ojos», y explica que para lograr este nivel combinan tecnologías de vanguardia en proyectos de alta gama. Destaca la tracción gearless (sin engranajes) mediante imanes permanentes, que suprime la principal fuente de ruido mecánico al eliminar la caja reductora tradicional. Esto se refuerza con variadores de frecuencia de control VVVF que regulan con precisión la aceleración y desaceleración, lo que erradica los tirones de arranque.

La estabilidad lateral se cuida mediante rodillos amortiguados de poliuretano de alta densidad y habitáculos con estructuras antirresonantes, lo que da como resultado un nivel de ruido y vibración muy bajo que cumple los parámetros exigidos por hoteles de cinco estrellas y torres exclusivas, sin perder la flexibilidad de ofrecer configuraciones estándar según los requerimientos del cliente.

En paralelo, la eficiencia energética se aborda con la tecnología LOWATT de regeneración de energía. Según Neumann, el sistema aprovecha los momentos en que el ascensor viaja con carga ligera o desciende para capturar la fuerza cinética, «regenerar electricidad limpia y devolverla a la red interna del edificio», lo que aporta un ahorro de hasta un 60 % en la factura eléctrica del transporte vertical.

Diseño personalizado de cabinas

El diálogo estético entre el ascensor y el concepto de interiorismo del edificio es otra clave. Cerna manifiesta que entienden el equipo como una pieza clave del lenguaje arquitectónico y del interiorismo —no como un mero componente industrial— en las aplicaciones donde el nivel del proyecto lo amerita. Desde el anteproyecto, su equipo técnico trabaja junto a los arquitectos para coordinar las dimensiones estructurales y definir la estética de los interiores.

La biblioteca de acabados de Hyundai abarca desde aceros inoxidables en formatos espejo o grabados hasta tonalidades de titanio, bronce y oro rosa, lo que permite incorporar maderas nobles, piedras técnicas o paneles de vidrio laminado para cabinas panorámicas. El punto culminante de esta filosofía es el servicio Bespoke Cabin Design,

César Neumann, gerente general Eleva

donde el cliente entrega su propuesta conceptual o renders y Eleva se encarga de traducirlos fielmente a planos técnicos de fabricación industrial; esto garantiza que la cabina sea una extensión natural del vestíbulo y funcione como «la transición perfecta entre el dinamismo y el caos exterior de la ciudad y la total tranquilidad de su espacio personal o laboral», apunta Cerna.

Consolidación en proyectos de alta demanda

Toda esta infraestructura tecnológica requiere un soporte de posventa sólido. De acuerdo con Neumann, el mantenimiento técnico es el factor de mayor impacto en la vida útil y en la disponibilidad diaria de un ascensor. Detalla que Eleva cuenta con un equipo propio de más de 35 ingenieros y técnicos certificados de forma directa en Corea del Sur, cuyo esquema operativo prioriza el mantenimiento preventivo programado y el monitoreo predictivo, con tiempos de respuesta mínimos y atención prioritaria para emergencias las 24 horas.

Para evitar retrasos logísticos, la empresa mantiene un inventario permanente de piezas originales en su almacén matriz, lo que le permite resolver más del 95 % de las incidencias técnicas reportadas de inmediato, sin depender de prolongados procesos de importación. Esta capacidad consolidó su presencia en el este del país, un entorno de alta demanda expuesto a una severa salinidad marina. Neumann recuerda que cuentan con una división exclusiva para las zonas turísticas e inmobiliarias de esa región desde hace más de 15 años, con una base instalada superior a los 100 equipos de alta gama para cadenas hoteleras de prestigio como Club Med, Secrets y Royalton.

El futuro de la movilidad vertical camina hacia la digitalización integral. Cerna puntualiza que los avances de la marca incorporan los beneficios de la inteligencia artificial a través del sistema de monitoreo CRT, lo que dota a los ascensores de supervisión a distancia y en tiempo real. Esta interconectividad facilita la integración a los sistemas de administración de edificios inteligentes (BMS) y permite diagnosticar anomalías antes de que ocurran fallas.

El equipo de Eleva entiende que la excelencia en el transporte vertical no se limita a instalar equipos de última generación; también depende de la calidad y consistencia del servicio que los respalda. «Por ello, hemos desarrollado una cultura basada en la gestión de datos y la mejora continua, con registro y análisis de cada llamada de servicio e incidencia reportada. Esta información nos permite identificar tendencias, clasificar las causas de las fallas, optimizar nuestros protocolos de mantenimiento preventivo y aplicar soluciones de forma proactiva en equipos similares antes de que se presenten inconvenientes», expone Cerna.

Además, la empresa comparte periódicamente estos indicadores con sus clientes, lo cual les ofrece una visión del comportamiento de sus equipos y les permite conocer la evolución y el desempeño de sus sistemas de transporte vertical a lo largo del tiempo. «El resultado es una reducción sostenida de las intervenciones correctivas, una mayor disponibilidad de ascensores y escaleras eléctricas, y una experiencia de servicio respaldada por información objetiva y medible», puntualiza Neumann, y concluye que el mejor servicio no es el que responde más rápido a una avería, «sino el que trabaja cada día para evitar que ocurra».

Más información: eleva.com.do

Héctor Cerna, presidente general Eleva

CULTURA

El Centro Cultural Rainieri difunde la identidad y la memoria histórica

EEn un territorio caracterizado por su extraordinario dinamismo turístico, sus playas de arena blanca y su infraestructura hotelera de primer nivel, emerge un proyecto de profunda trascendencia social que redefine el concepto de desarrollo en la región este de República Dominicana. El Centro Cultural Rainieri se erige como un espacio de vanguardia y puente conceptual diseñado para la difusión de la identidad y cultura nacional.

Su creación responde a una visión en la que el éxito económico del turismo de masas se enlaza no solo con el bienestar y el desarrollo humano de las comunidades, sino también con la difusión de la historia y la cultura dominicanas para nacionales y visitantes extranjeros. La iniciativa, impulsada por la Fundación Frank y Haydée Rainieri, ha sido concebida bajo esta filosofía de sostenibilidad en un espacio institucional sin fines de lucro.

Su creación consolida un anhelo de los pioneros del desarrollo de la zona, quienes mantuvieron por más de dos décadas la firme convicción de que las propuestas culturales deben florecer una vez cubiertas las necesidades básicas de infraestructura y bienestar social. La maduración del proyecto equilibra la memoria del esfuerzo inicial de la región con una oferta pública abierta, accesible y con una vocación transformadora que abarca cuatro ejes fundamentales: brindar a los viajeros internacionales la oportunidad de conectar con la historia e identidad dominicana, lo que supera la desconexión habitual de los destinos de sol y playa; robustecer el sentido de arraigo en una comunidad heterogénea, compuesta por familias procedentes de diversas provincias y del exterior que adoptaron Punta Cana como hogar; enfocarse en el desarrollo de metodologías educativas participativas que transmitan la historia de forma didáctica a las nuevas generaciones; y democratizar el acceso a manifestaciones artísticas de alta calidad para el sano esparcimiento comunitario.

Un novedoso centro de diálogo y mediación cultural

La naturaleza funcional del establecimiento corresponde a la de un centro cultural y no a la de un museo convencional. El espacio no se define por el depósito de un inventario de colecciones propias, sino por su capacidad de albergar, articular y difundir saberes a través de programas culturales. Para cumplir con este cometido, la edificación dispone de dos tipologías de salas bien diferenciadas: las exposiciones de larga duración orientadas a la investigación histórica, arqueológica, sociológica y costumbrista; y las salas temporales, destinadas a las artes visuales, además de un auditorio y salones para charlas y talleres.

La propuesta de larga duración abarca cinco grandes proyectos que guían al espectador a través de la evolución material de la isla, la conformación del Estado dominicano, la historia de la provincia La Altagracia y de la zona de Punta Cana, como cierre del recorrido,

un análisis minucioso de la cotidianidad del pueblo dominicano. Para asegurar el máximo rigor científico, estos contenidos fueron delineados por un comité multidisciplinario de especialistas en museografía, arqueología e historia, lo que garantiza un balance idóneo entre la profundidad académica y la accesibilidad para todo tipo de público.

El turismo cultural como dinamizador de experiencias

El pasado mes de junio su Sala Temporal inauguró su agenda con la exposición titulada «El mar como territorio». La muestra, perteneciente a la colección de Héctor José Rizek y curada por Orlando Isaac, reúne obras de más de cuarenta artistas del Caribe insular y su diáspora, con una selección de pinturas, dibujos, esculturas, fotografías, videos e instalaciones que interpretan la condición caribeña desde el siglo XIX hasta la actualidad. Esta sinergia institucional sitúa a la región en el centro del mapa cultural.

El modelo operativo del Centro Cultural Rainieri trasciende la museografía tradicional: no se enfoca solo en la custodia de colecciones estáticas, sino también en la dinamización de discursos históricos, antropológicos, estéticos y costumbristas mediante salas de larga duración y espacios de exposiciones temporales en constante renovación.

El recinto cuenta con espacios ideales para la realización de talleres y charlas. Asimismo, prevé exhibir, mediante préstamos temporales, obras de destacados creadores de la vanguardia contemporánea con proyección internacional. La presencia de estos referentes enriquece la experiencia del visitante e inserta a la provincia en un circuito de intercambio artístico global a la par que estimula el análisis comparativo entre la plástica local y las corrientes estéticas del mundo.

En el escenario contemporáneo, el perfil del viajero exige vivencias auténticas y con valor educativo. La institución se posiciona como el eslabón clave para enriquecer la propuesta del destino. Si se considera el flujo masivo de pasajeros que registra la terminal aeroportuaria de la zona de Punta Cana—con un crecimiento sostenido de sus operaciones—, el Centro Cultural Rainieri representa la oportunidad perfecta para que los visitantes complementen su agenda de ocio con un conocimiento profundo del entorno geográfico, histórico y costumbrista que los acoge.

Para lograr una integración fluida con la cadena de valor turística, se ejecutarán estrategias de coordinación con hoteles, turoperadores y guías oficiales, bajo itinerarios de corta y mediana duración que se adapten con facilidad a los planes de viaje de los turistas. Con ello, se genera un impacto positivo que transforma la percepción del destino y promueve un turismo consciente que valora y respeta la herencia cultural de la nación.

Compromiso pedagógico y desarrollo del talento local

A largo plazo, el verdadero éxito del espacio se medirá a través de su impacto en el sistema educativo local y en la juventud de las comunidades circundantes. Con el fin de evitar que la edificación sea percibida como un atractivo solo para el visitante transitorio, se implementan programas pedagógicos estructurados en alianza con los centros escolares de la provincia y la Asociación Dominicana de Transporte Turístico (Adotratur). El propósito de estas visitas mediadas es complementar de forma directa el currículo oficial de historia y ciencias sociales, de modo que las salas de exhibición se conviertan en extensiones prácticas del aula escolar.

De igual modo, el diseño arquitectónico contempla áreas polivalentes concebidas para la celebración de talleres de formación artística y conferencias formativas. Aunque a corto plazo la prioridad se centra en la difusión de obras producidas de forma externa, los planes a largo plazo contemplan la creación de un sistema de residencias artísticas, un programa que permitirá a creadores locales e internacionales convivir y producir arte en Punta Cana, lo que fomentará el intercambio técnico y estimulará la aparición de nuevas expresiones estéticas inspiradas en el contexto caribeño.

La proyección futura del Centro Cultural Rainieri apunta a consolidarlo como uno

de los epicentros culturales más relevantes del Caribe insular, al demostrar que el país posee una riqueza histórica y artística que trasciende el imaginario paradisíaco tradicional de sol y playa.

Según sus fundadores, la meta consiste en afianzar un sentido de orgullo y pertenencia colectiva. Con el apoyo continuo del sector privado, la academia, los artistas y la comunidad, el Centro Cultural Rainieri escribe una nueva página en la escena cultural dominicana y, en especial, en la zona de Punta Cana, para garantizar que el progreso material marche de la mano con el florecimiento del espíritu y la preservación de la memoria histórica.

Más información: @centrorainieri

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