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septiembre 2023 La Cosecha

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La Iglesia necesita catequistas ¿Te sientes llamado?

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or el sacramento del Bautismo que hemos recibido estamos llamados a dar testimonio de Cristo y a ser sus discípulos compartiendo la Buena Nueva del Reino de Dios con todos nuestros hermanos y hermanas que encontramos en nuestro caminar. Como catequistas estamos llamados a ser testigos de Cristo, a compartir “lo que hemos visto y oído”, nuestro encuentro personal con Cristo, como lo menciona la primera carta de Juan 1, 3. Si bien, muchos de nosotros no tenemos un certificado oficial de catequista, cuantas veces hemos enseñado a otros sobre Jesús y nuestra fe católica; de repente un pasaje bíblico favorito, una canción religiosa o nuestras oraciones básicas, quizás con nuestros hijos, sobrinos o nietos. Como agentes pastorales comprometidos con nuestra fe en el Señor Jesucristo y Su Iglesia, en Los Estados Unidos tenemos la responsabilidad de acoger y ayudar a todos nuestros hermanos y hermanas, inmigrantes o no, según las circunstancias en las que se encuentren, a perseverar en la vivencia de la fe de su propio Bautismo, como nos lo recuerda el documento de Puebla N. 458 “Los agentes de la evangelización, con la luz del Espíritu Santo y llenos de caridad pastoral, sabrán desarrollar la pedagogía de la evangelización. Esto exige, antes que todo, amor y cercanía al pueblo, ser prudentes y firmes, constantes y audaces, para educar esa preciosa fe, algunas veces tan debilitada”. Es importante resaltar que para compartir la fe en Jesucristo necesitamos poner atención a la experiencia histórica, encarnada y pluricultural de la realidad del ser humano. Esto es porque cada

Por Michael Willey persona es un producto de su cultura, de su historia, que lo forja y lo sitúa en una realidad específica. Como catequistas, también nuestro testimonio siempre estará filtrado por nuestra propia experiencia ya que somos seres situados en la historia, en un espacio y tiempo específicos. Jesús se encuentra con nosotros en un contexto histórico determinado. En mi caso, soy inmigrante nacida en Perú, esposa, madre de familia, bilingüe, trabajadora y comprometida en la Iglesia católica, también estudiante, viviendo en Tennessee en la coyuntura socio-cultural de estos tiempos, en este aquí y ahora. ¿Cómo es en tu caso? El Señor te pide que Lo compartas con otros desde tu propia cultura. Es importante entender que el esfuerzo y los recursos de catequesis necesitan entender las interrogantes del mundo presente. Una catequesis desencarnada no le hace justicia al ministerio de Jesús. Con su encarnación, Él nos dio el ejemplo al entrar y asumir la historia. Al igual que Él, nosotros también necesitamos conectar con las realidades sociales propias de las personas de nuestro tiempo, como lo hizo Él en Jerusalén de hace 2000 años. Cuando Dios se revela a través de Jesús, no ocurre en un vacío o de manera abstracta sino dentro de una cultura, en este caso en el Judaísmo. El Directorio para la Catequesis en su número 113 nos dice que el catequista es testigo de la fe y custodio de la memoria de Dios, maestro y mistagogo, acompañante y educador. La vocación de catequista es hermosa. Para ahondar más sobre nuestra fe y lo que significa ser catequista te invitamos a venir a las clases de la Certificación catequética diocesana. Ver volante en esta página. ■

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oy el segundo de cuatro hermanos, originario de Nashville, aunque crecí tanto en Nashville como en Cleveland, TN donde me gradué en Walker Valley High School en 2014. No tuve una educación religiosa, pero, desde que era muy joven, me preocupaban mucho las cuestiones religiosas, habiendo llegado a un reconocimiento intenso de mi propia mortalidad cuando solo tenía diez años. Desde aquel momento, casi no ha habido un instante en el que no estuviera pensando en la muerte de alguna manera, y, al no haber tenido una educación religiosa, me abrumaban las preguntas y ansiedades existenciales. Sin embargo, a pesar de todas las dificultades que esto ocasionó, resultó ser una gracia profunda, porque desterró de mi mente para siempre cualquier espíritu de indiferentismo, poniéndome en el camino de la búsqueda religiosa durante mi adolescencia. Para simplificar la historia, a través de esta búsqueda, con el tiempo me sentí atraído a la fe católica, e ingresé al RICA antes de ser bautizado en la Iglesia, junto con mi hermano gemelo, en la Vigilia Pascual de 2014, en la Parroquia de Santa Teresa de Lisieux en Cleveland, durante nuestro último año de secundaria. Ese mismo año, mi hermano y yo empezamos nuestros estudios en Saint Louis University, una escuela Jesuita, de la que obtuve títulos en filosofía y recursos humanos. Fue durante mis estudios en SLU que empecé a tomarme en serio la idea de ser sacerdote y, especialmente durante un semestre en Madrid, empecé a sentir que Dios me llamaba al seminario.

JIM WOGAN

Por Blanca Primm

Conociendo a nuestros Diáconos Transitorios: Diácono Michael Willey

En consecuencia, después de graduarme de la universidad en el 2018 (y después de volver a Madrid ese verano para estudiar español), comencé mis estudios en el seminario de Kenrick-Glennon en St. Louis, antes de ser enviado al Seminario de San Meinrad en Indiana en el 2020, donde ya estoy en mi último año. Fui ordenado diácono transitorio el 3 de junio de 2023 y serví durante el verano en la Iglesia Católica de San Patricio en Morristown. Si Dios quiere, espero ser ordenado sacerdote el próximo verano. Tengo muchas ganas de volver a casa a Tennessee y servir a la gente de la diócesis. En cuanto a pasatiempos e intereses, soy un ávido corredor y kayaker de aguas bravas. Soy un aficionado al fútbol (especialmente del Nashville SC, el Real Madrid y el USMNT). Además, viajo bastante, especialmente a México, donde vive mi hermano con su mujer. ■

Primer Seminario Vida en el Espíritu en la Diócesis de Knoxville Por Coral Getino

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urante el último fin de semana de julio, más de 100 personas se reunieron en la Parroquia de Todos los Santos para asistir a algo especial: el Seminario de la Vida en el Espíritu. Era la primera vez que se celebraba este seminario en la diócesis de Knoxville. Fue la culminación de varios años de trabajo de RCCKNOX (Renovación Carismática Católica Hispana de la Diócesis de Knoxville). En palabras del papa Francisco: “El Seminario Vida en el Espíritu es una catequesis que, a través de la obra del Espíritu Santo, conduce a un encuentro personal con Jesús, transformando nuestras vidas”. Al seminario de Knoxville asistieron

Apostolado Hispano Católico Blanca Primm, directora Rocio Melendez, asistente administrativa 805 S. Northshore Dr., Knoxville 37919 T 865-637-4769, F 865-584-7538 E-mail: lacosecha@dioknox.org www.dioknox.org, FB: lacosechaDOK

106 personas procedentes de varias parroquias: Todos los Santos, Holy Ghost, Nuestra Señora de Fátima, Catedral del Sagrado Corazón, Santa María en Oak Ridge, San Patricio y Santo Tomás. El seminario Vida en el Espíritu es un programa estructurado que ayuda a las personas a comprender el papel del Espíritu Santo en sus vidas y cómo tener una relación con Dios. Para nuestro primer seminario, además del diácono Salvador Soriano, contamos con un equipo de veinte personas visitantes (predicadores, intercesores y músicos) procedentes de las diócesis de Nashville y Birmingham: el diácono Salvador Soto, el hermano Ramos García y su equiSeminario continúa en la página 2

Procedimiento de la Diócesis de Knoxville para reportar casos de abuso sexual Cualquier persona que tenga conocimiento real o que tenga una causa razonable para sospechar de un incidente de abuso sexual debe reportarlo a las autoridades civiles apropiadas, y al Centro McNabb, nuevo coordinador de asistencia para víctimas de acoso sexual de la diócesis de Knoxville, al número de teléfono para denuncias (865) 321-9080. ■


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