La Cruz, escalera al Cielo Todo lo puedo con Aquél que me da fuerzas (Flp 4, 13)
Conociendo a nuestros Diáconos Transitorios: Diácono Renzo Alvarado Suarez Por Diácono Renzo Alvarado Suarez
Y
seguimos caminando en este tiempo de Cuaresma como preparación para vivir la Semana mayor, la Semana Santa, y en especial el Triduo Pascual, donde conmemoramos la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Este tiempo, a nivel personal, he estado practicando más el ayuno, que junto con la oración y la limosna son aquellas prácticas que la Iglesia nos pide enfatizar en este tiempo litúrgico. Pero, no podría, para nada, darle el crédito a mi fuerza de voluntad para quitarme el azúcar y dejar de comer entre comidas, o cuando me apeteciera. Para mí ambas cosas han sido muy difíciles porque creo que me había vuelto adicta a los dulces y al chocolate. Y las tentaciones están por todos lados. Sin embargo, aunque me parecía tan difícil proponerme este compromiso, le pedí al Señor que me diera fuerzas para empezar, y decidí rendirme ante Él. Ese ejercicio de someter mi voluntad a la Suya es algo que estoy tratando de practicar y me está ayudando a encontrar fortaleza y consecuentemente a controlar también el estrés y la ansiedad, porque Él es quien está en control y yo le cedo el protagonismo. Eso no significa que no necesitamos esforzarnos en la vida, sino que reconocemos que somos limitados y que Dios, con su gracia es quien obra en nosotros según su voluntad si nos entregamos a Él. Muchas veces el querer controlar las cosas, lo que nos pasa, y solo
confiar en nuestras capacidades humanas para lograr nuestros objetivos se queda muy corto. Nuestra imperfección y nuestras carencias, cuando las admitimos, dejando el orgullo de lado, el Señor las toma y hace milagros si es su voluntad. Eso es algo que como sus hijos y discípulos necesitamos aprender y constatar en nuestra vida. Para forjar nuestra virtud y avanzar en nuestra vida espiritual podemos ofrecerle los sacrificios diarios que nos tocan hacer y las mortificaciones, que hechas con amor y deseo de unirnos a la cruz de Jesús, pueden dar fruto y dar vida en favor de los demás y del bien. Realmente, ofrecer lo que te cuesta por la salud de otros, por las almas del purgatorio, por la paz entre las naciones en guerra, por el triunfo del bien sobre el mal, o por tus padres, familiares o por tus hijos es algo que se puede soportar si se hace de la mano del Señor. Las pequeñas mortificaciones ofrecidas a Dios son armas muy potentes. Ayer tuve la oportunidad de ir a ver la película Cabrini, que recomiendo mucho. Santa Francisca Javier Cabrini es la santa patrona de los inmigrantes. Su vida es un ejemplo de la fortaleza de Jesús en ella: “Todo lo puedo con Aquél que me da fuerzas” Flp 4,13 Ahora que nos acercamos al misterio de la pasión de Jesús acordémonos que cada uno de nosotros cargamos también una cruz en la vida, la cual no podemos evadir. O la rechazamos o la abrazamos con Jesús y dejamos que nos transforme y de fruto. ■
L
a vida del Diácono Renzo Alvarado Suarez es una historia marcada por su profunda conexión con la fe y su constante búsqueda de servir a Dios a través de diferentes experiencias de su vida. Desde su infancia en Santo Tomas Atlántico, Colombia, Dcn. Renzo estuvo inmerso en un ambiente familiar arraigado en la fe católica. Sus padres, Laureano y Abigail, junto con sus hermanos Néstor, Jaribes, Nazarith, Alexander y Laura le inculcaron desde temprana edad los valores cristianos que marcarían su camino en la vida. Su conexión con la Iglesia se profundizó a medida que crecía. Bautizado en la Parroquia Santo Tomas de Villa Nueva, Atlántico, Colombia y recibiendo su primera comunión a los 12, Renzo encontró en la comunidad parroquial un lugar de crecimiento espiritual y desarrollo personal. Su confirmación marcó un hito en su vida religiosa, consolidando su compromiso con la fe y su búsqueda al servicio de Dios. Desde su infancia, Renzo demostró un amor por el deporte, especialmente por el fútbol. En los campos de juego locales, brillaba con su destreza y pasión por el juego. Además, encontraba placer en la natación, disfrutando de la sensación de libertad que le brindaba el agua y las largas distancias que podía recorrer en ella. Pero no todo era deporte y aventura para Renzo; también tenía un lado artístico. Disfrutaba cantar, y su voz resonaba con fervor en las celebraciones litúrgicas de su parroquia. La música era su forma de expresar su amor y devoción hacia Dios. A medida que avanzaba en su educación, Renzo se destacaba tanto en el ámbito académico como en el espiritual. Desde sus días en el colegio Francisco de Quevedo hasta su tiempo en la Universidad Metropolitana de Barranquilla, demostraba un compromiso excepcional con sus estudios y con su fe. Su formación en psicología no solo le proporcionaba habilidades profesionales, sino que también le daba las herramientas necesarias para ayudar a aquellos que más lo necesitaban. Sin embargo, fue en su dimensión vocacional donde Dcn. Renzo encontró su verdadera pasión y propósito. Su encuentro con los grupos apostólicos a una edad
CORTESÍA DE OFICINA DE VOCACIONES
Por Blanca Primm
temprana lo llevó a involucrarse activamente en grupos de oración y misiones evangelizadoras. A través de estas experiencias, comenzó a discernir su llamado al servicio en la vida consagrada. Su proceso de discernimiento lo llevó a explorar diferentes caminos dentro de la Iglesia, Renzo buscaba un lugar donde pudiera combinar su vocación religiosa con su formación en psicología para servir a los más necesitados, opción que estuvo siempre motivada por su conciencia de servicio a Dios dentro de la Iglesia. Después de emitir sus primeros votos temporales en 2013, Renzo fue asignado a diversas misiones en Colombia y los Estados Unidos, donde desempeñó un papel crucial como psicólogo y director espiritual en hogares de atención a niños y adolescentes en situación de riesgo, terapias de familia, trabajo con pacientes fármaco dependientes y otras adicciones, intervención de grupos, etc. Siempre conservando su compromiso con el servicio y crecimiento espiritual. Su historia de vida es un testimonio de perseverancia, confianza en la voluntad de Dios y dedicación al llamado divino. Renzo está decidido a seguir adelante con humildad y transparencia, confiando en que Dios guiará sus pasos con miras a su consagración dentro del ministerio sacerdotal. Finalmente, su servicio lo lleva a cabo en la Diócesis de Knoxville, donde encontró un nuevo hogar para su vocación y continúa su misión de servir a Dios y a los demás con esa humildad y entrega. Renzo Alvarado Suarez, un hombre de fe, continúa su viaje en la vida con confianza en la voluntad de Dios y el deseo de ser un instrumento de su amor y gracia en el mundo.■
Librería Católica Favor de ver la pág. A20 con información sobre la tienda de libros y artículos religiosos The Paraclete que cuenta con materiales en español incluyendo una gran selección de CDs de audios que contienen temas muy interesantes. ■
Apostolado Hispano Católico Blanca Primm, directora Rocio Melendez, asistente administrativa 805 S. Northshore Dr., Knoxville 37919 T 865-637-4769, F 865-584-7538 E-mail: lacosecha@dioknox.org www.dioknox.org, FB: lacosechaDOK
Procedimiento de la Diócesis de Knoxville para reportar casos de abuso sexual Cualquier persona que tenga conocimiento real o que tenga una causa razonable para sospechar de un incidente de abuso sexual debe reportarlo a las autoridades civiles apropiadas, y al Centro McNabb, nuevo coordinador de asistencia para víctimas de acoso sexual de la diócesis de Knoxville, al número de teléfono para denuncias (865) 321-9080. ■