Skip to main content

National GeographicR

Page 1


NATIONAL GEOGRAPHIC

ARTÍCULOS

SECCIONES

INICIALES Geografía Foro Pregunte Carta del Editor

Una clara visiòn de vida extraña

La evaluaciòn de oasis àrtico

Sitios candentes en el fondo del mar

Estrategìas de supervivencia

A la caza de detalles en aguas profundas

La dinamica de la vida y la muerte

PORTADA

Tras su descenso nocturno desde la bóveda forestal de Borneo, una rana voladora de Wallace se aferra a un tronco cubiero de liquen sobre un estanque donde se reproducirá.

FOTOGRAFÍA DE TIM LAMAN

CHIMENEAS EN AGUAS PROFUNDAS

Con 2.4 km del océano Pacífico a cuestas, los pálidos cangrejos y peces zoarcidos se alimentan entre los gusanos tubícolas color rojo sangre y se desarrollan en aguas muy calientes que irrumpen desde manantiales en el lecho de aguas profundas. Los avances en las herramientas que los científicos usan para investigar los ecosistemas del fondo del mar amplían el conocimiento sobre estas criaturas y su hostil ambiente.

UNA

AGUAS CALENTADA hasta 404 grados centígrados por el magma del interior de la Tierra salen ondulantes desde una chimenea en el lecho marino (abajo). El océano que las rodea está apenas unos cuantos grados arriba del punto de congelación. Cuando los dos fluidos se encuentran, el sulfuro de hierro se pre-

cipita, lo que da su color a las "fumarolas negras". En estas oscuras profundidades, la quimiosíntesis es el mecanismo principal para mantener la vida.

Una nube viviente vetea el agua y rodea a un montón de gusanos tubícolas incrustados como lapas, así como a mejillones de color mostaza en la imagen de alta definición en el extremo

derecho. Con un lente de aumento en otra cámara, la nube se transforma en una multitud de crustáceos llamados anfípodos (der.).

Quizás los enjambres de anfípodos como éste (observado a 9° Norte en

la Dorsal del Pacifico Oriental) sean las concentraciones de vida invertebrada más densas de la Tierra.

La iluminación de gran in-tensidad y las tecnologías de imágenes de alta resolución proporcionan a los investigadores el equivalente de un mi-croscopio para examinar la

vida en el lecho marino. Estas herramientas pueden revelar organismos que han sido parte de las comunidades de las ventilas, pero que habían permanecido ocultos hasta ahora.

Timothy Shank, ecologista marino del Instituto Oceanográfico Woods Hole, opina que estas especies son asombrosas y calcula que, en promedio, se ha descrito una especie nueva cada semana y media desde que los biólogos visitaron por primera vez las ventilas hidrotermales de la falla de Galápagos en 1979.

LA

EL LANZAMIENTO y la recuperación de los sumergibles (abajo) pueden convertirse en dramas cotidianos en aguas árticas, en donde las tormentas alcanzan vientos de hasta 70 km por hora y olas de 6 m se forman rápidamente.

Los

científicos de Rusia, Alemania, Noruega y el Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos (NRL, por sus siglas en inglés) utilizaron los submarinos gemelos rusos Mir para investigar el volcán de lodo HaakonMosby, a 1,250 m bajo

la agitada superficie. El equipo descubrió un “oasis quimiosintético”, declara el geofísico Peter Vogt, del NRL. Está poblado por pequeños gusanos, numerosos peces zoarcidos y cerca de 20 especies de organismos antes desconocidos que habitan el fondo del mar. El equipo también encontró tapetes de bacterias blancas que crecen en el hidrato de metano congelado que cubrir ía gran parte del lecho marino alrededor del volcán (izq.). Según las predicciones de algunos modelos de cambio climático, si el océano Ártico se calentara apenas unos grados se po-drían liberar cantidades enor-mes de metano en la columna de agua y de allí a la atmósfera, declara Kathy Crane, geóloga de City University de Nueva York.

CUERPOS ACORAZADOS y tubos como de piel ayudan a que algunas criaturas de las chimeneas, como los cangre-jos y gusanos (izq.), se pro-tejan de los ataques. Estos gusanos de cuerpos suaves (abajo) quedan indefensos, pero son muy fértiles, su cuerpo está alineado con estructuras reproductivas en forma de píldoras. La concen-tración de vida alrededor de las chimeneas atrae a los car-nívoros del fondo del mar. Un octópodo con aletas (der.) usa su poderoso pico para devorar a sus presas.

LAS TEMPERATURAS

en el campo de una chimenea pue-den cambiar rápida y drásticamente. Las criaturas que no pueden adaptarse con la mis-ma rapidez no sobreviven alli.

Algunos de mis colegas han catalogado al gusano Alvinella pompejana (der.) como el animal térmicamente más tolerante sobre la Tierra. Galerias completas de alvené-lidos viven en los tubos a los lados de las fumarolas negras en el hirviente corazón de la chimenea. Craig Cary, biólogo marino, ha recopilado datos que muestran alvenélidos que viven en aguas a 65° C y sobreviven temperaturas arri-ba de los 80° C. Era del cono-cimiento común que ningún organismo multicelular vivia arriba de los 54° C, pero Cary cree que estos gusanos lo hacen de manera rutinaria. Los alvenélidos, que en promedio miden 1.27 cm de diámetro y cerca de 7.6 de largo,

también toleran el gradiente de tempe-ratura más alto del planeta. Se han hallado especímenes en aguas a 60° C más calientes en un extremo del animal que en el otro. Los fluidos calientes de las fumarolas negras no se mezclan bien con el agua fría. del ambiente marino, así que las transiciones entre ambas son abruptas. "Los libros de biología nos dicen que los ani-males pueden ser psicrófilos [que gustan del frío) o termofi-los [que gustan

del calor), pero no las dos condiciones juntas," dice Cary. Aún no sabemos cómo sobreviven los gusanos Alvinella en estas temperaturas extremas. La respuesta podría estar en su conducta, en una bioquímica celular especializada o en ambas cosas

IMAX: Con un área de imagen diez veces mayor que la de la película cinematográfica de 35 mm, IMAX capta más detalles. Las imágenes retocadas son para ver la disminu-ción en la resolución.

PELÍCULA PARA FOTO FIJA DE 35 mm: Menos flexible que las cinematográficas, ofrece una re-solución relativamente alta.

PELÍCULA CINEMATOGRÁFICA

DE 35 mm: A pesar de sus limitaciones, es la referencia obligada para eva luar la calidad de la imagen.

VISITAR UNA

CHIMENEA es una empresa costosa y arriesgada. Desde hace tiempo, científicos submarinos y cineastas han trabajado con sumergibles a control remoto para crear un registro fotográfico de estas raras experiencias. El submarino de trabajo Alvin, de Woods Hole, nos llevó a 9° N en el otoño de 1999. William Lange, investigador especialista de Woods Hole, ayudó a equipar el sub-marino para permitir que el fotógrafo Emory Kristof, el documentalista Mike De-Gruy y el productor de IMAX Stephen Low pudieran hacer tomas con video con-

VIDEO CONVENCIONAL: Resolu-ción de una sexta parte de pelicu-la de 35 mm, fija o cinematográfi-ca o de TV de alta definición.

vencional, video de alta definición y peli-cula de IMAX (der.). Todas producen imá-genes que se ven bien impresas; pero para los científicos la característica decisi-va es la resolución. Como se ilustra arriba, las tecnologías difieren en cuánto detalle pueden registrar y qué tanto podemos pe-netrar en el interior de una imagen antes de perder claridad.

1979 1993

Las criaturas de las chimeneas llamadas dientes de león se desintegran cuando se les saca a la superficie. Las primeras imágenes fijas ayudaron a que los científicos identificaran la especie como un sifonóforo colonial

El video convencional no puede igualar la resolución de sus descendientes digitales, pero la tecnología (cámaras compactas simples que usan película barata) sigue siendo importante para registrar observaciones en aguas profundas.

1999

Un cuadro de pelicula IMAX puede llenar una pantalla de ocho pisos de alto con un detalle asombroso. La dificultad para manejar la cámara y el alto costo por un minuto de película, mil dólares, limitan el uso de IMAX en el lecho marino, pero imágenes como ésta capturan mejor la comunidad de una chimenea marina.

1997

Una cámara de video común con un macrolente que toma imágenes a 30 cm de distancia puede llenar su pantalla con un sujeto de menos de tres centimetros cuadrados. Las brillantes esferas de color naranja son los pequenos ojos de un camarón.

1999

Los anélidos poliquetos usan estructuras escarola-das similares a extremidades para capturar las partículas de comida suspendidas en el agua. La resolución de alta definición y la amplificación con macrolentes pueden revelar los detalles anatómicos.

REDUCIDA A HUESOS por carroñeros, lo que alguna vez fue una ballena gris de 32 toneladas rebosa de vida. La “caída” de las ballenas crea microhábitats ricos en componentes de sulfuro que los organismos

de las chimeneas necesitan para sobrevivir. Craig Smith, biólogo marino, ha con-tado cerca de 400 especies que colonizan restos como éstos, incluidos bivalvos, lapas y me-jillones, que también se hallanen

las chimeneas a 1,600 km de distancia. Smith sugiere que las larvas que flotan a la deriva en las áreas sin chimeneas quizá se asientan en los “asideros” de las ballenas caídas, allí maduran y se reproducen.

BIVALVOS GIGANTES, que se hallan entre los últimos animales en colonizar una chimenea activa, llegan en todo su esplendor a 9° N (abajo). Casi 10 años de observaciones sugiere que la actividad hidroter-

MÁS EN INTERNET

Vea el video IMAX detrás de estas fotografías y escuche a Stephen Low explicar sus técnicas en nationalgeographic. com /ngm/0010.

mal en este lugar disminuirá pronto. Las chimeneas son efÍmeras. El fuego volcánico que las engendra con el tiempo se enfria. Los animales perecen a medida que el flujo de agua caliente cargada de sulfuros se detiene, y sólo quedan las formaciones de lava (arriba). para catalogar las especies de las chimeneas. Esperamos que en los próximos 20 años po-damos entender la vida de esas criaturas. Quizás explorar los orígenes de los organismos quimiosintéticos nos lleve a las fuentes de la vida más primitiva en la Tierra.

BITÁCORA REP. DEL CONGO

No es un día de playa

Cruzar a pie el territorio africano como integrante del proyecto Megatransecto ha sido una de las expediciones más demandantes y satisfactorias del autor David Quammen. David, al centro, en compañia del jefe de Megatransecto, J. Michael Fay y de un guia pigmeo, cuenta sus preferencias: "Las misiones ofrecen una buena excusa para mojarme, ensuciar-me, sudar o aterirme de frio. Esta reúne los tres primeros requisitos".

Al atravesar los bosques y pantanos del Congo, enfrentó distintos peligros: "Infecciones en los pies, las agresivas hormigas y el ocasional gorila o elefante asustado pero peligroso. ¿Mencioné a las hormigas? Hay especies que se deben evitar, algunas que pican, otras que muerden y algunas más que se aferran a la

BITÁCORA DE TODO EL MUNDO

En su primera travesía maritima, un viaje de 11 días para cubrir un nuevo avance en la geografia oceánica, la escritora Jennifer Ackerman (abajo) hizo un desagradable descubrimiento: se marea con facilidad. "Jamás pude acostumbrarme al movimiento del barco", confiesa, aunque asegura que disfrutó del viaje. Desde allá, envió a su hija Zoë y sus compa ñeros de segundo grado de primaria mensajes electrónicos relatando la vida cotidiana en el barco. "Quedaron encantados al imaginar a un montón de cientificos saltando la cuerda sobre cubierta para hacer ejercicio."

piel y muerden una y otra vez. Con todo, el bosque le pareció "bastante agradable, hasta donde puede serlo un bosque tropical pantanoso".

La experiencia hizo recordar al novelista convertido en escritor cientifico y ganador de dos importantes premios sus aventuras

en kayac por los rápidos de Chile y Nueva Zelanda. "Cada día llegaba al límite de mi resistencia y habilidad, tratando de mantener el paso de personas más fuertes y capaces que yo", rememora. B.w.

cuen-tra nuevas formas de vida. "Siempre descubrimos especies nuevas", comenta Rich, que ha descendido más de 50 veces al fondo marino y bautizó tres "perchas" -formaciones geológicascon los nombres de sus hijos: Rebecca, Ryan y Richie.

Rich Lutz, biólogo marino de la Universidad de Rutgers, registra la acelerada renovación vital de las chimeneas submarinas y en-

Cary Wolinsky, veterana colaboradora, vivió varias experiencias nuevas al cubrir su reportaje sobre la geografía oceánica: realizó su primer trabajo submarino, tomó su primera fotografía panorámica de la fauna y recibió su primera oportu-nidad de trabajar con un antiguo compañero de la universidad, el fotógrafo David Doubilet "Es impor-tante experimentar cosas nuevas -dice-. Con la rutina perdemos el sentido de la aventura."

Corresponsal con 30 años de tra bajo en Asia, el premio Pulitzer Lewis M. Simons (arriba, izquierda) partió a averiguar el engaño que sufrieron varios científicos y esta revista con un falso fósil de dino-saurio. "Quedé atónito ante la idea de que pudiera perpetrarse semejante fraude, engañando a editores y científicos de primera". explica. Su investigación lo llevó hasta China, lugar donde se inició la mentira y donde Charlie Mago vern, a la derecha, comerciante en fósiles de Boulder, Colorado, lo condujo por el enigmático mundo de "la jerga que rodea a las rocas y los fósiles". B.W.

MARK THIESSEN
CHUNG KUN SHIK
¿Papá. . . supongo?

Un encunetro en la en la selva reúne a un padre con su hijo

Después de meses de recorrer a pie los bosques y pantanos de África central, el fotógrafo Michael Nichols, “Nick”, vivió un momen-to inconcebible de felicidad en un recóndito lugar del Triángu-lo Goualougo, en la República del Congo: la visita de su hijo lan (arriba, a la izquierda). El joven, de 18 años a la sazón y recién graduado de bachillerato, trabajaba como voluntario en un proyecto de auxilio a gorilas huérfanos en Gabón y tomó un descanso para reunirse con su padre, ocupado en la cró-nica de la expedición Megatransecto

(páginas 2-29). “Yo había perdido 15 kilogramos, me había cortado el cabello y llevaba algo parecido a una barba”, recuerda Nick, a la derecha. “Éste era un retrato para mi madre y mi abuela.”

Otras fotos, las de un cua-derno de dibujo amarillo (aba-jo), ayudaron al investigador Dave Morgan a levantar un censo de los chimpancés de Goualougo. “Cada uno tiene características distintivas, como la forma de sus orejas -señala Morgan-. Sin los dibujos, habría sido muy dificil determinar si ya había visto antes a un individuo.” в.м.

EXPLORADOR RESIDENTE

“Hay más historia en las profundidades oceánicas que en todos los museos del mundo”, asegura el explorador y oceanógrafo Robert D. Ballard, descubridor de nu-merosos barcos hundidos en más de cien expediciones submarinas, entre ellos su hallazgo más famoso: el Titanic, en 1985. ALITA BYRD

National GeographicR by hell - Issuu