MOTOR DEL PARAGUAY

Julio, mes del cooperativismo: todos los años, el primer sábado de este mes se conmemora el Día Internacional de las Cooperativas y el Día Nacional del Cooperativismo Paraguayo
• NOTA CENTRAL: Entrevista exclusiva con Carlos Romero Roa, presidente del INCOOP, sobre la visión, desafíos y el futuro del sector cooperativo
• Referentes del cooperativismo nacional analizan el presente y la agenda pendiente del movimiento
La semilla que sigue dando frutos
Cada primer sábado de julio, el Paraguay recuerda que las mejores cosechas de su historia no las levantó un solo hombre, sino muchos, juntos, cuando no había otra opción más que confiar en el vecino.
Fernheim es una composición de dos palabras alemanas, ferne y heimat, cuyo significado en español es hogar lejano. Este es el nombre que migrantes de la antigua Unión Soviética, instalados en el Chaco Central Paraguayo, eligieron para la colonia y cooperativa que fundaron en 1931, en las áridas tierras de la región occidental de nuestro país.
Una década después, en el Guairá de 1941, cinco bodegas pequeñas peleaban solas contra el mercado, contra los precios y contra la distancia. Sus dueños salían a caballo con damajuanas de vino atadas al lomo, buscando compradores en almacenes y proveedurías de campaña. Cada uno por su cuenta. Cada uno perdiendo.

Entonces llegó un brasileño llamado Ulyses Castagna, según relatos extraídos del libro “FECOPROD. Del sueño de vivir mejor a la construcción de una pujante realidad” de Víctor Jacinto Flecha en el que pobladores de aquella época recuerdan que Castagna era dirigente cooperativista y traía consigo algo que no cabía en ninguna alforja: una idea.

Se sentó con los bodegueros de Villarrica y les explicó, de memoria, la ley de cooperativas de su país. Les dijo que solos no llegarían lejos. Que juntos, sí. Tres o cuatro días tardaron en redactar el estatuto. El 23 de noviembre de 1941 fundaron la Cooperativa Agro Industrial Ideal Limitada del Para-

guay —la primera reconocida oficialmente por decreto del Poder Ejecutivo— y al primer vino que elaboraron colectivamente le pusieron el nombre que mejor los describía: Ideal.
No eran los únicos que estaban aprendiendo esa lección. En el Chaco, las familias menonitas que habían llegado huyendo de la persecución y la falta de oportunidades en sus países también comprendieron, entre la sequía y el aislamiento, que la cooperativa no era un lujo sino una condición de sobrevivencia. En Itapúa y Alto Paraná, los colonos japoneses que encontraron un país sin infraestructura ni caminos construyeron sus propias redes de comercialización y producción. En el Guairá y en San Pedro, los inmigrantes alemanes y austriacos hicieron lo mismo. Cada grupo llegó con su idioma, su cultura, su historia. Pero todos llegaron a la misma conclusión.
El Estado tardó en acompañar, pero llegó. En 1942, el Decreto-Ley N.º 13.635 dio el primer marco legal al movimiento. En 1972, una nueva ley amplió su alcance. Y el 23 de agosto de 1975, con el impulso del ministro Hernando Bertoni y el respaldo de la Fundación Konrad Adenauer, cooperativas de distintos orígenes y culturas se unieron bajo un mismo techo institucional y así nació la Federación de Cooperativas de Producción (FECOPROD).
Hoy, ese proyecto representa el 85% de la leche industrializada del país, el 40% del

trigo, el 35% de la soja, el 20% de la carne exportada. Números que cuentan una historia más larga que cualquier balance.
LAS COOPERATIVAS EN EL MUNDO
Pero la historia tiene raíces más antiguas y más lejanas. En 1844, en Rochdale, Inglaterra, 28 obreros textiles hartos de la explotación industrial se unieron y fundaron la Sociedad de los Probos Pioneros de Rochdale: la primera cooperativa cuyos principios rigen el movimiento moderno en todo el mundo. Poco después, en Alemania, Friedrich Wilhelm Raiffeisen convirtió esa chispa en doctrina: las cooperativas de crédito y producción rural que creó sem-
braron un modelo que hoy reúne a más de mil millones de personas en el planeta.
De aquellos obreros de Manchester a los bodegueros de Villarrica hay casi un siglo de distancia y miles de kilómetros. Pero los une exactamente lo mismo: la certeza de que ninguna cosecha grande se levanta en soledad.
Cada primer sábado de julio, Paraguay y el mundo lo recuerdan. Y vale la pena no olvidarlo.
¡Feliz día del Cooperativismo y las Cooperativas!

El cooperativismo paraguayo, un motor de equidad y desarrollo
Lorenzo Barreto, presidente de la Confederación Paraguaya de Cooperativas (CONPACOOP), ofreció un balance optimista del sector cooperativo en el país. Para el dirigente, el movimiento no solo atraviesa un momento de solidez institucional, sino que se consolida como uno de los pilares fundamentales de la economía nacional y de la inclusión social.
Barreto destacó que casi la mitad de la población económicamente activa de Paraguay está vinculada a alguna cooperativa, lo que posiciona al país como referente regional en la materia. Las cooperativas de ahorro y crédito compiten de igual a igual con la banca tradicional, mientras que las de producción contribuyen de manera sustantiva a las exportaciones y a la seguridad alimentaria del país.
En materia de gestión confederal, el presidente de la CONPACOOP subrayó los avances logrados en integración sectorial,
transformación digital y educación.
“Hemos fortalecido el Sistema Nacional de Educación Cooperativa, estandarizando la calidad de la formación de nuestros dirigentes en todo el país. Hoy, el movimiento cooperativo paraguayo está más unido, articulado y profesionalizado que nunca”, afirmó.
Sobre la relación con el Estado, Barreto reafirmó la postura institucional de la CONPACOOP como interlocutor técnico y autónomo.
“El diálogo de la CONPACOOP con el Estado es proactivo, técnico y firme. Entendemos que somos un aliado estratégico del Gobierno para el desarrollo del país, pero también somos celosos guardianes de nuestra autonomía y naturaleza jurídica”, sostuvo.
En cuanto a las nuevas generaciones, el dirigente ponderó la implementación de

Lorenzo Barreto - Presidente de Conpacoop.
la Ley 6.999/2022, que incorpora la educación cooperativa en la currícula formal









nuestros socios y la comunidad. Guiados por la ayuda mutua y nuestros valores, seguimos trabajando unidos por el desarrollo sostenible de nuestra región y de todo el país.
desde el primer grado de la Educación Escolar Básica hasta la Educación Media.
“Los jóvenes no son solo el futuro del cooperativismo; son el presente que necesitamos integrar hoy”, señaló Barreto.
La agenda estratégica de la CONPACOOP para los próximos años se articula en torno a cuatro ejes: innovación tecnológica, educación cooperativa, sostenibilidad ambiental e inclusión financiera.
Con motivo del mes en el que se celebra el día del cooperativismo en Paraguay, el presidente convocó a la unidad del movimiento como condición esencial para enfrentar los desafíos económicos del entorno global y local.
“En este mes en el que conmemoramos el Día del Cooperativismo, mi llamado a todos los dirigentes, socios y colaboradores del país es a mantener la unidad. Los desafíos económicos globales y locales son grandes, pero la historia ha demostrado que cuando los cooperativistas paraguayos trabajamos juntos, somos imparables. Sigamos construyendo el Paraguay que soñamos: un país más equitativo, próspero y solidario.
¡Feliz Día del Cooperativismo!”.


El cooperativismo paraguayo: crecimiento
El movimiento cooperativo paraguayo consolida su posición como uno de los pilares del desarrollo económico y social del país. Al cierre del ejercicio pasado, el sector alcanzó activos históricos.
En este escenario, el Instituto Nacional de Cooperativismo (INCOOP) cumple un rol central como organismo rector del sector.
El ingeniero Carlos Romero Roa, presidente del INCOOP, traza un diagnóstico positivo del momento actual.
“El movimiento cooperativo goza de buena salud, con un crecimiento sostenido en los últimos 10 años, cerrando el ejercicio 2025 en aproximadamente U$S 9.000 millones”, cifra que refleja una expansión sostenida a lo largo de la última década.
REGULACIÓN MODERNA Y SUPERVISIÓN PREVENTIVA
En el plano regulatorio, el INCOOP trabaja en la actualización de los marcos normativos para adecuarlos a las exigencias tecnológicas actuales y, paralelamente, avanza en la implementación de una supervisión basada en riesgos, un enfoque que busca anticiparse a los problemas en lugar de simplemente reaccionar ante ellos.

Al cierre del ejercicio 2025, el sector cooperativo alcanzó activos por aproximadamente U$S 9.000 millones.
Estas iniciativas se desarrollan en el marco de convenios con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe

(CAF) y la Confederación Alemana de Cooperativas (DGRV), entidades con las que el INCOOP lleva adelante planes de reformulación de su sistema técnico, así como proyectos de asistencia y cooperación orientados a optimizar el funcionamiento de la institución.
En paralelo, y según confirma el presidente Romero Roa, se mantienen reuniones activas con estas entidades para perfilar nuevas cooperaciones que permitan seguir mejorando la infraestructura tecnológica y el flujograma misional del organismo.
Sobre el equilibrio entre control y promoción, Romero Roa sostiene que ambas funciones se retroalimentan.
“Al garantizarse la estabilidad financiera, además del cumplimiento estricto de reglas, principios y valores cooperativos, éstos actúan como la mejor herramienta de promoción del sector”.
ACOMPAÑAMIENTO A LAS COOPERATIVAS DE BASE
El INCOOP también ha fortalecido su programa de Monitoreo y Acompañamiento dirigido a las entidades más pequeñas, especialmente las de reciente constitución.




crecimiento sostenido con mirada al futuro

El mecanismo incluye capacitación en materia legal y regulatoria, así como visitas in situ para conocer la realidad operativa de cada organización.
UN MODELO MULTIACTIVO COMO VENTAJA DIFERENCIAL
Con el 95% de las cooperativas paraguayas clasificadas como multiactivas, el país presenta un modelo singular en la región. La oferta simultánea de servicios de ahorro, crédito, producción, consumo y trabajo dentro de una misma entidad representa, según el presidente del INCOOP, la mayor fortaleza del sector.
El 95% de las cooperativas paraguayas están clasificadas como multiactivas.
“El mayor potencial de crecimiento del cooperativismo paraguayo no está en un sector específico, sino en la innovación tecnológica y la inclusión financiera rural dentro de su ya exitoso modelo multiactivo. La fortaleza justamente es que, en la misma entidad, el socio puede lograr la satisfacción de sus necesidades económicas, sociales y culturales”.
De cara al futuro, la visión institucional apunta a consolidar una entidad de referencia nacional.
“Nuestro objetivo, por el que trabajamos cada día, es que el INCOOP sea reconocido como una institución pública independiente, confiable y de referencia nacional, en la regulación, supervisión y promoción del sector cooperativo, mediante una gestión innovadora, eficiente y transparente, con servidores públicos altamente calificados y comprometidos con la excelencia, la transformación institucional y el desarrollo sostenible del cooperativismo en el país”.


“El cooperativismo es protagonista del presente y futuro en el desarrollo del país”
Las cooperativas de producción atraviesan un momento de dinamismo y oportunidades. Así lo describe Marcelo Portaluppi, gerente general de la Federación de Cooperativas de Producción (FECOPROD), organización que agrupa a 35 cooperativas socias, con cerca de 200 mil miembros distribuidos en todo el territorio nacional.
Para FECOPROD, el Día Nacional del Cooperativismo Paraguayo y el Día Internacional de las Cooperativas, que se celebran el primer sábado del mes de julio, tienen un significado especial.
“Este año nos encuentra celebrando una vez más el trabajo en conjunto, construyendo un cooperativismo cada vez más sólido, innovador y comprometido con el desarrollo de todo un país”, señala Portaluppi, quien destaca el crecimiento sostenido de sus asociados en rubros como soja, trigo, maíz, leche, carne vacuna y porcina.
El modelo federativo tiene impacto directo en las familias productoras. En los últimos diez años, FECOPROD canalizó alrededor de 26 millones de dólares en desarrollo rural, beneficiando de manera positiva a casi 20 mil familias. Portaluppi explica el alcance

de este enfoque.
“Las cooperativas no solo comercializan la producción de sus socios, también brindan asistencia técnica, financiamiento, capacitación, servicios y oportunidades de desarrollo”.
Este modelo permite que miles de familias productoras tengan acceso a herramientas y oportunidades, que de manera individual serían mucho más difíciles de alcanzar.
En materia de innovación, la federación promueve programas de capacitación, asistencia técnica especializada, agricultura de precisión y herramientas digitales de gestión, siempre en un esquema participativo y de mejora continua.
“Nuestra agenda está enfocada en fortalecer la competitividad de las asociadas, acelerar los procesos de innovación y transformación digital, impulsar la sostenibilidad y diversificación de los rubros de producción buscando mayor valor agregado, así como también, consolidar el liderazgo del cooperativismo como actor clave para el desarrollo nacional”.
En esta fecha, Portaluppi en representación de FECOPROD, se dirige al movimiento destacando el rol de las cooperativas en el desarrollo de la sociedad.
“El mensaje es de reconocimiento y gratitud a nuestras cooperativas, productores, y a todas las personas que han contribuido y lo siguen haciendo en pos del crecimiento del cooperativismo paraguayo y también es una invitación a seguir trabajando unidos, con visión de futuro, porque los grandes desafíos se enfrentan mejor cuando lo construimos juntos”, concluyó.

Fernheim reafirma el valor del cooperativismo en el desarrollo del Chaco
El Día Nacional del Cooperativismo Paraguayo es una fecha que representa un momento significativo para reconocer la historia y vigencia del movimiento cooperativo. Para la Cooperativa Fernheim tiene un especial significado, ya que desde su fundación en 1931 fue la primera cooperativa del país, pionera en promover un modelo basado en la integración, la cooperación y el desarrollo comunitario.
A lo largo de su trayectoria, Fernheim ha sostenido que el verdadero crecimiento se construye valorando el trabajo, el esfuerzo colectivo y el capital humano. Sus principios cooperativos se reflejan en el acompañamiento a socios, colaboradores y la comunidad, entendiendo que el desarrollo económico adquiere mayor sentido cuando está unido al compromiso con las personas y el bienestar común.
En el último período, Fernheim destaca el fortalecimiento de su modelo productivo en los sectores cárnico y agrícola, consoli-
dando su aporte al desarrollo económico. Además, ha avanzado en infraestructura, innovación e industrialización, generando nuevas oportunidades. Estos avances impactan directamente en los asociados y la comunidad, promoviendo competitividad, estabilidad y mejores condiciones para las familias, y dinamizando la economía regional.
El enfoque en las personas sigue siendo eje de su gestión. El desarrollo no se entiende solo desde resultados productivos, sino desde el impacto en la vida de los asociados. Esto se expresa en servicios, educación, salud y proyectos comunitarios, articulando con instituciones públicas y privadas para contribuir al bienestar colectivo.
Como institución inserta en un entorno dinámico, Fernheim enfrenta desafíos vinculados a la transformación tecnológica, cambios económicos y nuevas exigencias del mercado. Para afrontarlos, apuesta por la innovación, la diversificación y la incorpo-


ración de tecnologías, así como a la formación de jóvenes y al desarrollo integral del Chaco.
En este Día del Cooperativismo, desde Fernheim “transmitimos un mensaje de compromiso y renovación del espíritu cooperativo a las nuevas generaciones. El cooperativismo es una herramienta fundamental para un futuro más justo, solidario y sostenible, en el cual el desarrollo económico vaya de la mano con valores humanos. Visibilizar este modelo es clave para preparar ciudadanos capaces de desarrollarse mediante el trabajo, la participación y la integración, recordando que el crecimiento individual alcanza mayor sentido cuando se construye junto a otros y en beneficio de la sociedad”, concluyeron desde la cooperativa.





Supervisión inteligente: las herramientas tecnológicas que protegen al cooperativismo paraguayo
El Instituto Nacional de Cooperativismo (INCOOP) no solo regula y fiscaliza: también previene. Para ello, la institución cuenta con un conjunto de herramientas tecnológicas de supervisión que le permiten anticiparse a los problemas antes de que se conviertan en crisis, protegiendo los ahorros y el patrimonio de miles de socios en todo el país.
ALERTA TEMPRANA: MONITOREO EN TIEMPO REAL
El Sistema de Alerta Temprana es uno de los pilares de esta arquitectura de supervisión. Se trata de un instrumento informático estratégico diseñado para la evaluación financiera, económica y de gestión de las cooperativas, el análisis de sus fortalezas y debilidades, y la prevención, detección y control de riesgos y desviaciones. Las cooperativas lo utilizan para cargar su información periódicamente, y el INCOOP, a su vez, procesa esos datos para identificar señales de alerta antes de que los problemas escalen.
Actualmente en su versión 5.0, actualizada en diciembre de 2024, el sistema incorpora mejoras en seguridad y accesibilidad: las entidades pueden conectarse mediante VPN o a través de una aplicación de conexión segura, lo que amplía el alcance del monitoreo a distancia hacia cooperativas de todo el territorio nacional.
LA CENTRAL DE RIESGOS: INFORMACIÓN AL SERVICIO DE LA CONFIANZA
Complementario al Alerta Temprana, el Sistema Central de Riesgos (SCR) del INCOOP funciona como una base de datos de operaciones crediticias del sector. Proporciona información sobre la capacidad de las cooperativas para cubrir posibles pérdidas de sus activos, y permite consultar el historial financiero de los socios, agrupando sus operaciones por tipo de préstamo y clasificación de riesgo. Esta herramienta es clave tanto para la supervisión institucional como para la toma de decisiones de crédito dentro de las propias cooperativas.
En conjunto, estas herramientas reflejan una apuesta clara del INCOOP por una supervisión moderna, preventiva y conectada regionalmente, en línea con los estándares internacionales del sector cooperativo.

Lo que cambia cuando formás parte de una cooperativa
Hay decisiones que parecen pequeñas y terminan transformando la manera en que uno maneja su vida, su trabajo y su futuro. Asociarse a una cooperativa es una de ellas.
Desde el momento en que te convertís en socio, dejás de ser un cliente más para convertirte en parte de algo propio. La cooperativa no es una empresa que te ofrece servicios desde afuera: es una organización que te pertenece, que crece con vos y que, cuando le va bien, te lo hace saber de manera concreta. Los excedentes no se van a manos ajenas: se quedan entre quienes construyeron ese resultado juntos.
Eso cambia la relación con la institución de una manera que cuesta encontrar en otro lado. Cuando vas a una cooperativa, no sos un número de cuenta ni un perfil de riesgo. Sos un socio, y eso se nota en el trato, en la disposición y en la forma en que se buscan soluciones pensando en tu situación real.
Pero hay algo que va más allá de lo económico. En una cooperativa tenés voz. Podés participar en las decisiones, conocer de cerca cómo se maneja la institución y ser parte activa de su rumbo. Es un modelo donde la transparencia no es una promesa de marketing: es una obligación hacia
cada uno de los socios.
Y después está el sentido de pertenencia, que es quizás lo que más sorprende a quienes se asocian por primera vez. Descubrir que formás parte de una comunidad de personas con objetivos comunes, que se respaldan mutuamente y que entienden que crecer juntos es más poderoso que crecer solos.
El cooperativismo lleva más de un siglo demostrando que este modelo funciona. Y funciona porque pone a las personas en el centro, no como destinatarias de un servicio, sino como protagonistas de una historia compartida.
Asociarte es, en definitiva, elegir que tu esfuerzo trabaje para vos, con otros que piensan igual.

San Cristóbal celebra 60 años y renueva su compromiso con los socios
En el marco del mes en el que se recuerda el Día Internacional de las Cooperativas y Día Nacional del Cooperativismo Paraguayo, la Cooperativa San Cristóbal reafirmó su compromiso con la membresía en un año de especial significado institucional: el pasado 19 de junio la entidad cumplió 60 años de vida, tras haber sido fundada en 1966.
Así lo destacó Manuel Fernández, abogado de 47 años y presidente del Consejo de Administración desde abril de 2025, quien cuenta con más de dos décadas de trayectoria como dirigente cooperativista. Según explicó, la nueva administración se ha propuesto consolidar una institución cada vez más sólida, moderna y eficiente, fortaleciendo el patrimonio, optimizando la gestión administrativa y ampliando los beneficios para los socios, sin apartarse de los principios cooperativos que distinguen a la entidad desde hace seis décadas.
En cuanto a los servicios que encontrarán los asociados durante esta gestión, Fernández fue claro respecto a la orientación de la cooperativa.
“Nuestro objetivo es que los socios perciban una mejora permanente en los servicios. Estamos ampliando convenios en salud, educación y comercios, fortaleciendo nuestras opciones de ahorro y crédito e incorporando herramientas tecnológicas que faciliten las gestiones”.
El dirigente también resaltó el fortalecimiento del área de salud institucional,
un pilar que la cooperativa busca potenciar en beneficio directo de las familias asociadas.
“Asimismo, estamos potenciando los servicios del Centro Médico de la Cooperativa, ofreciendo consultas médicas a costos preferenciales con excelentes profesionales, además de estudios y servicios de apoyo al diagnóstico también con condiciones accesibles para nuestros socios y sus familias”.
Respecto a las acciones para fortalecer la confianza de los asociados, Fernández subrayó la importancia de la transparencia institucional.
“La confianza se construye con hechos. Por eso estamos priorizando una gestión transparente, una atención más ágil y personalizada, la capacitación permanente de nuestros colaboradores y una comunicación abierta con los socios”. El plan estratégico contempla además una atención homogénea en la Casa Central de Asunción y en las sucursales de Luque, San Estanislao, Caaguazú y Ciudad del Este.
Para los próximos meses, la cooperativa proyecta seguir invirtiendo en modernización tecnológica, infraestructura e inclusión financiera. Con el lema “60 años contigo”, la institución invita tanto a sus socios actuales como a nuevos intere


Manuel Fernández - Presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa San Cristóbal.
sados a sumarse a un proyecto cooperativo con seis décadas de solidez y compromiso social.





