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UPISA celebra 26 años de trayectoria, consolidando el valor de una visión que nació a partir de la unión y que hoy se expresa como un legado productivo para la industria porcina nacional. Fundada en Itapúa, en el año 2000, con el objetivo de integrar a productores y cooperativas, marcó un antes y un después en la forma de producir, industrializar y comercializar carne porcina en el país.
Durante su primer cuarto de siglo, UPISA se destacó por la creación de un clúster industrial efectivo e integrado, poniendo foco en establecer una estructura madura, capaz de sostener el crecimiento, la calidad y la trazabilidad, aún en un contexto de mayores exigencias para el sector agroalimentario.
La experiencia acumulada de todos los involucrados en la creación de la empresa, permitió transformar una iniciativa asociativa en un modelo de referencia nacional.
UPISA no solo impulsó mejoras producti-

sanitarios, fortaleciendo la confianza del consumidor y promoviendo un consumo más frecuente de carne porcina en Para guay.
El impacto de la empresa también se refle ja en el desarrollo territorial, pues a lo largo de estos 26 años, ha desempeñado un rol clave en la consolidación de Itapúa como polo productivo, generando empleo, dina mizando la economía regional y agregan do valor a la producción primaria median


te la industrialización.


Al cumplir 26 años de trayectoria, UPISA reafirma la solidez de un modelo productivo que, lejos de ser una promesa, se ha consolidado como uno de los pilares de la industria porcina paraguaya, transitando hoy una etapa marcada por la madurez operativa, la estabilidad institucional y la proyección de largo plazo.
El control total de la cadena de valor ha sido, desde sus inicios, uno de los rasgos distintivos de UPISA. Este enfoque permitió a la empresa asumir la responsabilidad sobre cada etapa del proceso productivo, desde la genética y la producción de alimentos balanceados hasta la industria
Actualmente, la empresa destina la mayor parte de su producción al mercado local, acompañando la evolución del consumo de carne porcina en Paraguay, mientras que una porción estratégica se orienta a la exportación. Este equilibrio permite responder a la demanda interna y, al mismo tiempo, sostener la presencia internacional de la marca en mercados competitivos.
“El desarrollo del mercado fue uno de los grandes desafíos iniciales. Hoy vemos los resultados de ese trabajo sostenido, con un consumo mucho más frecuente y con un consumidor que confía en la carne porcina como parte de su alimentación






agregado, contribuyendo al desarrollo industrial del país.
En esta etapa de consolidación, la sostenibilidad ocupa un lugar central. La empresa ha incorporado prácticas orientadas al cuidado del medio ambiente, al tratamiento responsable de efluentes y al bienestar animal, entendiendo que la eficiencia productiva debe ir acompañada de una gestión responsable.
“La sostenibilidad y el bienestar animal forman parte de nuestra manera de producir. Son aspectos que cuidamos en

cada etapa del proceso, porque sabemos que la calidad final depende de cómo se hacen las cosas desde el inicio”, afirmó el gerente general.
En términos sanitarios y de calidad, UPISA opera bajo estrictos estándares y certificaciones que respaldan sus procesos. El funcionamiento de su laboratorio de control de calidad y el cumplimiento de normati-






vas nacionales e internacionales refuerzan la confiabilidad de la empresa tanto en el mercado local como en el exterior.
“Estamos convencidos de que el camino recorrido nos permite mirar al futuro con responsabilidad y confianza, sabiendo que lo construido es la base para seguir creciendo de manera ordenada y sostenible”, concluyó Alonso.




Desde sus inicios, UPISA ha demostrado que la innovación es una herramienta clave para acompañar la evolución del consumidor sin perder identidad y, como prueba de ello, la compañía ha ampliado su portafolio de productos en los últimos años, como parte de una estrategia orientada a responder a nuevas demandas del mercado, por lo que ha incorporado nuevas líneas, como los productos ahumados, reflejando así su capacidad de interpretar las preferencias del consumidor moderno, que valora el sabor, la calidad y la practicidad en su alimentación diaria.
Más allá del desarrollo de nuevos productos, la innovación se manifiesta en la diversificación de formatos y presentaciones, pensadas para facilitar el consumo y adaptarse a distintos estilos de vida. Esta estrategia refuerza la

cercanía de la marca con los hogares paraguayos y amplía las ocasiones de consumo de la carne porcina.
UPISA logra así mantener su liderazgo en categorías tradicionales, como la parrillera, al tiempo que incorpora propuestas versátiles y accesibles que responden a las tendencias actuales. La innovación no se presenta como un hecho aislado, sino como un proceso continuo que acompaña el crecimiento de la empresa y la evolución del mercado.
La innovación, entendida como escucha activa del consumidor y mejora permanente, sigue siendo uno de los pilares que fortalecen su propuesta de valor y consolidan su presencia en la mesa de los paraguayos, apuntando siempre a seguir evolucionando, sin resignar calidad ni consistencia.

















La expansión internacional forma parte esencial de la historia de UPISA y, a 26 años de su fundación, continúa siendo uno de los pilares que distinguen su modelo de crecimiento.
UPISA es el primer frigorífico paraguayo habilitado para exportar cortes de cerdo y matiene el liderazgo, en cuanto a los volúmenes y acceso a los mercados internacionales. La calidad, la sanidad y la trazabilidad se convierten en factores determinantes para mantener la confianza de los compradores y fortalecer la reputación de la carne porcina paraguaya.
UPISA ha demostrado que competir en el exterior requiere consistencia y cumplimiento riguroso de estándares internacionales. Las certificaciones, los controles sanitarios y la inversión constante en procesos productivos refuerzan una gestión alineada con las exigencias globales del sector alimentario.
Un aspecto clave de esta etapa es la puesta en marcha de proyectos estratégicos vinculados al estatus sanitario, como la compartimentación, que permite mejorar las condiciones de las granjas e instalaciones industriales y facilita el acceso a mercados de alto valor, iniciativas que reflejan una visión de largo plazo orientada a la sostenibilidad y la competitividad internacional.
Más allá de los volúmenes exportados, la presencia de UPISA en más de 20 mercados posiciona a la empresa como embajadora de la Marca País Paraguay.
Cada envío representa el esfuerzo conjunto de una cadena productiva que apuesta por la calidad, la responsabilidad y la mejora continua, con una expansión internacional responsable, basada en estándares sólidos y en la convicción de seguir proyectando la calidad de la producción paraguaya en el mundo.















