

DEL DESARROLLO ENERGÉTICO E INDUSTRIAL DEL PAÍS años

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La Cámara de Empresas Constructoras de Obras Electromecánicas celebra sus 36 años de vida institucional con un balance que su presidente, el ingeniero Gianmarco Felippo, describe con convicción: el sector electromecánico no acompaña el desarrollo del país, lo hace posible. En tres décadas y media de trabajo ininterrumpido, CECOEL consolidó su rol como referente técnico y empresarial de un área que sostiene, en silencio y con eficiencia, cada actividad productiva de la nación, desde las grandes industrias hasta las cadenas agrícolas y ganaderas, que posicionan a Paraguay en el escenario global.
“El sector electromecánico es un habilitador silencioso del desarrollo. Toda actividad productiva, desde la industria hasta las ciudades, depende de sistemas eléctricos confiables, eficientes y seguros”, destacó Felippo al reflexionar sobre la relevancia estratégica del gremio en el contexto nacional.
En este aniversario, el presidente resalta que el crecimiento institucional va más allá de los números. El aumento en la can-

tidad de asociados y la mayor presencia en la agenda energética del país son señales de una cámara que madura y gana peso en los espacios donde se toman las decisiones que definen el futuro del sistema eléctrico paraguayo. CECOEL se posiciona hoy como interlocutor técnico ante el Estado, con conocimiento profundo del sistema y capacidad de propuesta concreta en materia de políticas públicas, habiendo contribuido ya en iniciativas vinculadas al marco regulatorio de energías alternativas.
La infraestructura eléctrica confiable es, para Felippo, la columna vertebral de cualquier economía con aspiraciones de crecimiento sostenido. Para un inversor, la energía estable no es un lujo sino una condición innegociable, pues sin garantías de calidad en el suministro y previsibilidad en el sistema, las oportunidades se evaporan y los capitales migran hacia destinos más seguros.
“Desde CECOEL impulsamos la visión de un Paraguay altamente electrificado, con redes inteligentes, energía confiable y estándares de calidad que acompañen el

crecimiento industrial”, señaló Felippo al trazar la hoja de ruta del gremio de cara al futuro.
El desafío hacia adelante es claro: anticiparse al crecimiento de la demanda sin abandonar las ventajas que ofrece la energía limpia de origen hidroeléctrico. Paraguay tiene el privilegio de contar con una generación mayoritariamente renovable, y preservar ese estándar mientras se expande la infraestructura es uno de los compromisos centrales del sector. En ese marco, la






















planificación estratégica de largo plazo se vuelve indispensable.
Sin proyectar con claridad cómo expandir generación e infraestructura, los cuellos de botella son inevitables y sus consecuencias van más allá de lo técnico: implican pérdida de inversiones y oportunidades concretas de desarrollo.
“La agenda de CECOEL se centra en tres pilares: fortalecer a las empresas para que estén a la altura de los desafíos del país, impulsar la formación de talento técnico y ampliar la participación del gremio en espacios de decisión pública”, precisó el presidente al delinear las prioridades que
los 36 años.
orientan la gestión actual.

De la cena también participaron el presidente de la UIP, Enrique Duarte y el expresidente del mismo gremio, Eduardo Felippo.
La generación de empleo técnico calificado, la formación permanente de ingenieros y técnicos, y la aplicación de estándares estrictos de seguridad en cada obra completan el perfil de un sector que combina talento, responsabilidad y visión de largo plazo. Un gremio profesionalizado, sostiene Felippo, representa legítimamente a sus asociados, promueve la formalidad y eleva los estándares técnicos del conjunto, aportando previsibilidad y competitividad al desarrollo nacional.
zando juntos, fortaleciendo el sector con excelencia, profesionalismo y visión de futuro”, expresó Felippo en su mensaje a los asociados, cerrando un aniversario que encuentra a CECOEL más sólida, más influyente y más comprometida que nunca con el Paraguay que construye cada día.
“Agradezco la confianza depositada en esta directiva y los invito a seguir avan-



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Desde 1978, CIE S.A. desarrolla, fabrica, ejecuta y monta soluciones que sostienen la infraestructura energética del Paraguay, aportando ingeniería y capacidad metalmecánica para centrales hidroeléctricas, subestaciones, líneas de transmisión y grandes instalaciones industriales.
CIE S.A. felicita a CECOEL por sus 36 años de compromiso con el desarrollo energético del Paraguay.












Con la perspectiva de quien conoce el gremio desde adentro y desde la más alta conducción, el ingeniero César Ozuna, vicepresidente y expresidente de CECOEL, traza un diagnóstico preciso sobre los pendientes del sector eléctrico paraguayo: el conocimiento técnico acumulado por las empresas asociadas está siendo subutilizado, y la articulación entre el Estado y el sector privado sigue siendo una asignatura sin resolver.
Ozuna subraya que la participación de la Cámara en debates con diversas instituciones del Estado se ha ampliado y ganado en relevancia, aunque persiste una deuda estructural. Las empresas que integran CECOEL son actores fundamentales en la construcción del sistema eléctrico nacional, con décadas de experiencia que podrían aportar valor decisivo en la planificación de los grandes proyectos de generación, transmisión y distribución.
“Las empresas asociadas a la Cámara son actores fundamentales de la construcción
del Sistema Eléctrico paraguayo, con experiencias y conocimientos que pueden y deben aportar a la planificación del futuro del sector”, afirmó el dirigente gremial, abogando por que ese conocimiento sea convocado.
En materia regulatoria, el vicepresidente señala que, si bien las últimas normativas avanzaron en algunos aspectos, aún no existe un ente regulador que genere las condiciones necesarias para la inversión privada. El Plan Maestro de la ANDE identifica con claridad las obras necesarias hasta 2040, pero la planificación financiera para ejecutarlas continúa siendo una cuenta pendiente.
La transparencia en los procesos de compras públicas es otro flanco que Ozuna menciona sin eufemismos: el sector eléctrico no escapa a las deficiencias que afectan a las instituciones del Estado en general.
“Estamos seguros de que la Cámara pue-






de aportar conocimiento y experiencias que contribuirán a una buena planificación de crecimiento del sector, esperando que el Gobierno, a través de interlocutores creíbles y sobre todo con solvencia técnica y moral, nos dé el espacio necesario para que nuestro aporte pueda contribuir al desarrollo energético de nuestro país”, puntualizó.
La hoja de ruta que traza Ozuna apunta a una CECOEL más influyente, con mayor presencia en los espacios donde se define el rumbo energético del Paraguay, aprovechando la solidez técnica de las más de 80 empresas que integran la Cámara.



Para el arquitecto Luis Guanes, secretario de CECOEL, la fortaleza institucional del gremio no es un fin en sí mismo, sino la condición que hace posible que Paraguay aproveche su propio potencial energético, con empresas nacionales calificadas. En un país donde la debilidad institucional suele citarse como obstáculo para atraer inversiones, contar con una cámara sólida, ética y representativa marca una diferencia concreta.
Guanes recuerda que CECOEL nació a inicios de los años 90 de la mano de cinco ingenieros visionarios, con un objetivo que permanece vigente: cooperar en el desarrollo del sistema energético nacional como aliado estratégico de la ANDE. Desde entonces, las empresas nacionales del sector eléctrico fueron ganando capacidad, experiencia y autonomía, hasta convertirse en contratistas directos capaces de ejecutar obras de alta complejidad, sin depender de operadores extranjeros.
No obstante, Guanes señala la importancia de fortalecer los procesos y las instituciones, de manera a evitar el redireccio-


namiento de las posibles inversiones que puedan llegar al país, por lo que resalta que la competencia leal y la ética empresarial emergen como pilares del desarrollo sostenible del sector.
La informalidad, señala el secretario, no solo pone en riesgo la calidad de las obras y la seguridad de los usuarios, sino que daña la imagen de todas las empresas del rubro y, en última instancia, la imagen país.
La visión que impulsa Guanes desde CECOEL apunta a que Paraguay transite de ser un gran exportador de energía a convertirse en el mejor aprovechador de su propia generación limpia y renovable, en beneficio de su industria, su agro, su infraestructura habitacional y sus ciudades.
“Paraguay debe ser el mejor país del mundo en la generación limpia y renovable de su propia energía y en el alto aprovechamiento en el consumo industrial, generando mano de obra y fuentes de desarrollo sustentable”, sintetiza Guanes al definir la meta que orienta la agenda institucional de la Cámara.






En un sector donde cada obra impacta directamente sobre la seguridad de personas e infraestructuras críticas, la transparencia no es un valor opcional. Para el ingeniero Jorge Raymondy, tesorero de CECOEL, la gestión ética y el control riguroso son condiciones no negociables tanto para la credibilidad del gremio, como para la sostenibilidad del sistema eléctrico nacional en su conjunto.
Raymondy parte de una premisa clara: los recursos que administra CECOEL pertenecen a sus asociados y deben ser gestionados con total apertura. El buen gobierno corporativo dentro del gremio se traduce en divulgación permanente del manejo financiero, auditorías periódicas y una cultura de rendición de cuentas que fortalece la confianza interna y proyecta una imagen sólida hacia afuera.
“La transparencia cumple un rol fundamental en cualquier actividad profesional. En el caso de CECOEL, donde se manejan recursos de los asociados, es prioridad para la credibilidad de los mismos la transparencia en el manejo del dinero, que debe


ser devuelto con acciones que beneficien a todos”, subraya el tesorero.
Más allá de la gestión interna, Raymondy pone el foco en la trazabilidad de materiales y procesos en obra, un aspecto que considera esencial para proteger el patrimonio público y, sobre todo, para garantizar la seguridad de los usuarios. La falta de fiscalización adecuada, advierte, impacta negativamente en el sistema eléctrico nacional y compromete la confianza en todo el ecosistema sectorial.
Entre los desafíos que identifica, la plena implementación de la Ley de Seguridad Eléctrica ocupa un lugar central. A ello se suma la promoción de la certificación en normas ISO 9000 entre las empresas del gremio, un proceso que Raymondy considera clave para elevar los estándares de gestión y reducir riesgos técnicos, humanos y materiales.
“La transparencia genera confianza en la vida profesional, tanto de proveedores como de clientes y empleados, lo cual abre puertas impensadas hacia el crecimiento

de las empresas del sector”, concluye Raymondy, cuya gestión apunta a consolidar en CECOEL una cultura de integridad que trascienda lo declarativo y se exprese en prácticas concretas y auditables.




Francisco Zavala, pro-tesorero de CECOEL, mira el presente del sector eléctrico paraguayo con la claridad de quien conoce sus números y también su potencial: el país tiene ante sí una oportunidad histórica de crecimiento energético, y las condiciones para aprovecharla están cada vez más cerca de madurar.
Zavala destaca que la inversión pública en infraestructura creció de manera significativa en los últimos años, una señal concreta de que el Estado reconoce la importancia estratégica del sector. El camino está trazado y la dirección es la correcta; el desafío ahora es sostener y acelerar ese impulso para que la red acompañe con la misma velocidad a una demanda que no deja de expandirse.
“Necesitamos dar un salto para alcanzar la brecha entre lo que tenemos y lo que necesitamos y, a partir de ahí, mantener un crecimiento sostenido”, resalta el dirigente.
El escenario tecnológico acompaña ese optimismo. La modernización de redes, la digitalización del sistema y la incorpora-

ción de herramientas de monitoreo y automatización ya probadas con éxito en otros países de la región representan soluciones concretas, disponibles y aplicables. La eficiencia energética, la reducción de pérdidas y la mejora sostenida en la calidad del servicio son metas alcanzables en el corto y mediano plazo, siempre que se tome la decisión de avanzar con determinación.
En ese proceso, el sector privado tiene un rol protagónico y está listo para asumirlo. Las empresas que integran CECOEL cuentan con la experiencia, la capacidad técnica y la vocación para participar activamente en las inversiones que el sistema necesita en transmisión, distribución y generación. Las señales desde el Estado apuntan en la dirección correcta, y la Cámara confía en que el marco regulatorio necesario para concretar esa participación seguirá consolidándose.
“Paraguay debe transformar las oportunidades en resultados, soluciones innovadoras y crecimiento industrial, a través del desarrollo energético sostenible para el futuro. Prepararse hoy implica diversificar

la matriz, ampliar y actualizar la infraestructura eléctrica, fomentar la electromovilidad y convertir a la energía eléctrica en el motor del desarrollo del país”, concluye Zavala, cuya mirada apunta a un Paraguay que no solo reconoce su potencial energético, sino que toma las decisiones para convertirlo en realidad.














La gestión de CECOEL no se agota en la representación gremial ni en el diálogo con el Estado. Desde adentro, en el trabajo cotidiano con las empresas asociadas, Analía Morales, gerente de la Cámara, impulsa una agenda centrada en tres ejes que se retroalimentan: profesionalización empresarial, formación técnica continua y liderazgo inclusivo.
Morales sostiene que ordenar la estructura interna de las empresas del sector no es una cuestión meramente administrativa. Es la condición para que puedan crecer, acceder a proyectos de mayor escala y competir en igualdad de condiciones en licitaciones públicas y privadas. En ese marco, CECOEL trabaja activamente para que sus asociadas avancen en procesos de certificación, como las normas ISO, entendiendo que esas herramientas elevan la credibilidad y abren nuevas oportunidades de negocio.
“La profesionalización es clave porque permite transformar a las empresas contratis-
de los procesos y reduce riesgos técnicos, legales y financieros”, explica la gerente.
En materia de formación, la Cámara trabaja con programas gratuitos de capacitación a través de SINAFOCAL, y ofrece beneficios exclusivos para asociadas mediante convenios con instituciones como CEFOCALE y el ITC. Las áreas críticas de media tensión, seguridad eléctrica y montaje electromecánico concentran buena parte de los esfuerzos, buscando cerrar la brecha de capacitación técnica que persiste en el sector.
La perspectiva de Morales como mujer en un rol de conducción, dentro de un rubro históricamente masculino, agrega una dimensión particular a su gestión: visibilizar referentes femeninos, construir entornos laborales inclusivos y demostrar que la capacidad de liderazgo no tiene género son, para ella, parte del trabajo transformador que CECOEL debe impulsar.
“Promover la formación desde edades tempranas, mostrar referentes femeninos y acompañar el desarrollo profesional son acciones claves para incentivar la partici-



pación de más mujeres” en el sector, señala Morales, quien ve en la inclusión no solo un imperativo ético sino una ventaja competitiva real para el crecimiento del gremio.
