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La almendra en la Hoya de Huesca

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LA ALMENDRA EN LA HOYA DE HUESCA


Carlos ASCASO ARÁN

LA ALMENDRA EN LA HOYA DE HUESCA

INSTITUTO DE ESTUDIOS ALTOARAGONESES DIPUTACIÓN DE HUESCA


Colección: «Cosas Nuestras», 9 Director: Ignacio ALMUDÉVAR ZAMORA Redacción y Administración: Instituto de Estudios Altoaragoneses Avda. del Parque, 10 22002 HUESCA Portada: Jesús TURBIDI Composición: Charo MARTÍN RODRÍGUEZ Corrección: M.4 Teresa SAS BERNAD Depósito Legal: HU: 184/90 I.S.B.N.: 84-86856-32-9 Imprime: GRAFIC RM COLOR S.C. C/ Comercio, Parcela I, nave 3 - HUESCA


ÍNDICE

9

1.

INTRODUCCIÓN

2.

EL MEDIO NATURAL

11

CULTIVO DEL ALMENDRO EN LA ACTUALIDAD

13 13

3.

3.1. Importancia dentro de los principales grupos de cultivos 3.2. Características generales de las explotaciones con almendro 3.3. Análisis del cultivo 3.3.1. Dimensión y parcelación 3.3.2. Técnicas de cultivo 3.3.3. Patrones 3.3.4. Variedades 3.4. Maquinaria y mano de obra 3.5. Crítica y conclusiones

15 21 22 22 24 24 25 26

5


4.

PATRONES Y VARIEDADES 4.1. Caracteres a tener en cuenta en la elección varietal 4.1.1. Vigor, porte y ramificación 4.1.2. Floración 4.1.3. Polinización 4.1.4. Producción 4.1.5. Maduración y desprendimiento 4.1.6. Rusticidad 4.1.7. Caracteres industriales 4.2. Elección del portainjerto

31 32 32 32 33 34 34 35 35 50

5.

TÉCNICAS DE CULTIVO 5.1. Plantación 5.1.1. Elección de la parcela 5.1.2. Labores preparatorias 5.1.3. Densidad de la plantación 5.1.4. Plantación 5.2. Poda 5.2.1. Poda de formación 5.2.2. Poda de producción 5.3. Abonado 5.4. Laboreo del suelo 5.5. Tratamientos 5.6. Recolección

55 55 55 56 56 57 58 58 60 61 64 65 65

6.

RENTABILIDAD 6.1. Costes de producción 6.2. Evaluación económica 6.3. Incidencia del tamaño de la explotación en el coste de producción 6.4. Crítica y conclusiones

67 67 77

6

80 80


7.

8.

7.1. Canales comerciales 7.2. Fluctuación de las cotizaciones de almendra 7.3. Problemática 7.4. Consideraciones finales

87 87 90 101 102

BIBLIOGRAFÍA

113

COMERCIALIZACIÓN

ANEXOS

I. II. III. IV.

115 117 121 133

Relación de términos municipales y comarcas agrarias Costes de producción Evaluación económica Normas de recepción para la compra de almendra en 147 cáscara

ÍNDICE DE TABLAS

151

ÍNDICE DE GRÁFICOS

153

7


1. INTRODUCCIÓN

La finalidad primordial de este trabajo es acercarse al conocimiento y caracterización del cultivo y comercio de la almendra en la actualidad en la comarca de la Hoya de Huesca, exponiendo sus problemas y posibles soluciones. Además, se explican las técnicas de cultivo más aconsejables, así como los patrones y variaciones más adecuados para esta zona. En cuanto a la comercialización se ha procurado hacer un estudio tanto comarcal como internacional, ya que los problemas y posibles soluciones de este sector se encuentran más allá de los términos nacionales. La elección de esta comarca se determinó por ser una de las zonas de la provincia con mayor superficie de almendro y porque su producción representa una gran proporción del total provincial. Se han utilizado fuentes de diversa índole, unos datos proceden de encuestas realizadas directamente al agricultor, otros se han obtenido de Organismos de la Administración, de diversas publicaciones sobre el tema, de diferentes estadísticas y, en muchas ocasiones, preguntando directamente a la gente del campo cuando se planteaba alguna duda. Por último, quisiera expresar mi más cordial agradecimiento a todos los agricultores que tan gentilmente se prestaron a responder a las pregun-

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tas recogidas en el cuestionario de la encuesta, a los Organismos y Autoridades por la información que me han prestado y a todas las personas relacionadas con el comercio de la almendra (corredores, intermediarios, etc.) que me proporcionaron información muy valiosa sobre este sector. Su paciente atención y colaboración permitió que este estudio pudiera ultimarse. Esto resulta especialmente evidente en lo que respecta a la entidad promotora; el Instituto de Eltudios Altoaragoneses, con cuya aportación pudo materializarse este trabajo.

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2.

EL MEDIO NATURAL

La Hoya de Huesca puede calificarse como la comarca menos accidentada de la provincia, ya que salvando los somontanos al norte y este, su relieve aparece cómo una llanura suave y monótona, sin accidentes destacables. Topografía y altimetría descendentes hacia el sur condicionan su agricultura; pero sólo en las zonas elevadas del norte, limitan la posibilidad de algún cultivo. Por lo que respecta al almendro, su cultivo es muy dificultoso en la parte sur-oriental ya que topográficamente es muy poco accidentada y la altitud no supera los 400 m. por lo que la escarcha de los meses de febrero, marzo y abril reduce considerablemente la producción media. Por el contrario, el relieve de la zona septentrional es mucho más adecuado. La mayor parte de los suelos existentes en la Hoya son aptos para el cultivo del almendro sobre portainjertos franco de la almendra amarga. Así, los tipos más extendidos como los sedimentos margosos, pardo-rojizos, pardo-calizos pedregosos, xerorendsinas, terca rossa, etc., no presentan ningún tipo de problema en principio. El clima es variado, condicionado por la estructura física y en especial por la muralla de las sierras del norte, que reducen el poder de enfriamiento y pluviosidad de los vientos. Temperaturas y precipitaciones están relacionadas con la altitud y a medida que se desciende hacia el sur, aumentan las primeras y disminuye la cuantía de las lluvias. Pluviometría escasa, 11

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temperaturas elevadas y aun importantes vientos en períodos estivales, conducen a un déficit hídrico, extensible a la casi totalidad de la Hoya, que hace aleatorios e inseguros los cultivos. Por ello, en las zonas más meridionales el agua resulta un factor esencial para la producción agrícola. Se añaden en la zona sur-oriental las heladas, que producidas por la escarcha a causa de la topografía y altimetría existentes, son muy frecuentes en los frutales de floración temprana. En definitiva, se puede resumir refiriéndonos al cultivo del almendro en secano que la comarca constituye un territorio que presenta, en su mayor parte, un medio físico propicio para su explotación, sobre todo en la parte nor-occidental, pero que en las áreas donde las condiciones climáticas son menos favorables, sólo las nuevas variedades de floración más tardía y el riego palían los aspectos más limitantes.

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3. CULTIVO DEL ALMENDRO EN LA ACTUALIDAD

Este capítulo se centra principalmente en el análisis del cultivo y en su estudio económico. En primer lugar se realiza un estudio de los aspectos estructurales como la dimensión, parcelación, régimen de tenencia de tierras, etc., tanto de las explotaciones en términos globales como de las plantaciones del almendro. Este primer acercamiento ayuda a comprender más fácilmente los resultados posteriores. La mayor parte de los datos proceden de las encuestas realizadas directamente a los agricultores durante los dos primeros meses de 1987. El resto de la información de este capítulo procede de estadísticas diferentes. 3.1. Importancia dentro de los principales grupos de cultivo

La distribución de los distintos grandes grupos de cultivo dentro de la Hoya nos proporciona ya una imagen de sus características agrológicas. La comarca es, por sus producciones agrícolas más destacadas, una comarca cerealícola de secano. Basta comprobar que más de las tres cuartas partes (78,5%) de las tierras de labor con que cuenta, están ocupadas por cereales de grano. Esta afirmación queda aún más de manifiesto si comparamos las producciones de la Hoya con las de toda la provincia, donde los cereales de grano sólo suponen el 65,9% de las tierras de labor (tabla I). De todo lo

13

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dicho hasta ahora se desprende que los restantes cultivos tienen una importancia secundaria frente al cereal. En cuanto a los cultivos leñosos o permanentes, presentan peculiaridades que deben ser destacadas. Por una parte los frutales, sin incluir el almendro ni el olivo, denotan en la Hoya una importancia escasa, menor que la que tienen en el conjunto de la provincia, sobre todo los primeros. Una muestra de esto es que los frutales en plantaciones regulares ocupan sólo 330 hectáreas, por lo que cabría decir que son prácticamente inexistentes. Esta cifra tan sólo supone el 0,19% de la superficie labrada, el 6,2% de todos los cultivos permanentes y menos del 7% de la superficie frutera de todo Huesca. Por su parte, el olivo, aunque de mayor peso específico dentro de la provincia, continúa siendo un cultivo poco transcendente (0,52%). Su importancia económica dentro de la comarca está muy menguada a pesar de que su extensión suponga el 16,8% de todos los cultivos permanentes en la Hoya. La viña, aunque sólo supone en la Hoya el 0,6% de las tierras labradas, representa el 29,67% del total provincial, por lo que la comarca es una de las áreas provinciales de concentración vinícola. Dentro de la Hoya es el segundo cultivo leñoso (20,67%). El almendro ocupa por sí solo más de la mitad de todos los cultivos de este tipo dentro de la comarca (56,19%). Es por tanto, por su presencia física y por el valor de su producción, el cultivo leñoso más importante. Como cultivo secundario frente al cereal sólo se ve superado por los forrajes, ya que mientras el almendro ocupa el 1,75% del total de la superficie labrada, los forrajes lo hacen en un 4,72%. En relación con el total provincial, la Hoya posee el 25% de la superficie con plantaciones de almendro, lo que atestigua un alto grado de concentración de este frutal en nuestra comarca, si consideramos que sus cultivos leñosos son sólo el 18,28% de los provinciales. Por otra parte, es muy importante destacar que la totalidad de la superficie de almendro de la Hoya de Huesca se cultiva en secano. En cuanto a la evolución de la superficie de almendro desde 1980 a 1985, se puede observar en la tabla II que ha habido una disminución en estos últimos seis años de casi 400 Has. Estas cifras estadísticas no se

14

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ajustan fielmente a la realidad, ya que en localidades como Loarre, La Sotonera, Ayerbe, etc., se ha plantado en los últimos años una superficie importante de almendros que no viene reflejada en dicho cuadro. Comentando este desajuste con profesionales del Ministerio de Agricultura y de la Cámara Agraria de Huesca, llegué a la conclusión de que esta disminución de superficie tan brusca del año 80 al 83, se debía a que en estos tres años se ha intentado recoger en las estadísticas la supresión de viejas plantaciones de variedades comunes que se venían arrancando desde los años setenta. Por otra parte, las nuevas plantaciones realizadas en los seis últimos años no se reflejarán estadísticamente hasta dentro de unos años. A nivel municipal el almendro tiene un gran peso específico, puesto que prácticamente en la mitad de ellos se extiende en más del 50% de toda la superficie leñosa. Este hecho se observa tanto en municipios de pie de sierra y somontano, como en la agricultura de pueblos de regadío. Resulta significativo observar que son pocas las distintas zonas de la comarca que no registran la presencia de almendro en alguna medida (9-10 municipios) y por otra parte las diferencias en el número de Has. de unas a otras no son, por lo general, excesivas. Sólo 10 municipios tienen más de 100 Has. con plantaciones regulares y únicamente uno, Loarre (502 Has.), presenta cifras verdaderamente destacadas, aunque porcentualmente existe una cierta extensión del cultivo (Loarre, 16,9%; La Sotonera, 9%; Almudévar, 6,9%; Loporzano, 8,2%; Casbas, 6,7%). 3.2. Características generales de las explotaciones con almendro Se estudia el número de explotaciones, así como su dimensión, estructura física, grado de parcelación, forma de tenencia de la tierra, nivel cultural del empresario, etc., ya que condicionan decisivamente la forma de producir y comercializar, por lo que determinan la rentabilidad y viabilidad de la actividad de cada agricultor. En principio se estudia la dimensión a nivel comarcal y, en segundo lugar, se realiza el estudio de todas las características anteriormente mencionadas dentro de las explotaciones encuestadas. 15 Índice


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%

% %

92,2 0,3 1,7 5,5 6,29 20,67 16,83 56,19

65,9 0,4 2,1 7,3 0,9 0,6 1,5 2,1

86,8 0,5 2,8 9,6 16,9 12,7 29,2 41

% Culti% vos her- Cultivos ficie Labrada báceos leñosos

%Super-

(1)En plantación regular y sin inclir "almendro". (2) Para vino "en producción" y "no producción". (3) En plantación regular "en producción" y "no producción".

78,5 0,3 1,5 4,7 0,1 0,6 0,5 1,7

353.759 2.313 11.559 39.318 4.875 3.652 8.391 11.764

Cereales para grano Hortalizas Cultivos industriales Forrajeros Frutales (1) Viña (2) Olivo (3) Almendro (3)

131.755 521 2.535 7.915 330 1.084 883 2.947

Hectáreas

535.167 405.949 28.682 14.332

Superficie Cultivos Cultivos Labrada Herbáceos Leñosos

Huesca

Total superficie labrada 167.685 Total cultivos herbáceos 142.900 5.244 Total cultivos leñosos 2.140 Total cultivos asociados

Hectáreas

La Hoya

Tabla I. Distribución de grandes grupos de cultivos en la Hoya de Iluesca (1982).

37,34 22,52 21,9 20,1 6,7 29,6 10,52 25

31,3 35,2 18,28 14,9

% Hoya/ Huesca


Tabla II. Evolución de la superficie de almendro en las principales localidades y en el total de la Hoya.

Localidad A. del Obispo Almudévar Almuniente Angüés Antillón Ayerbe Biscarrués B. y Torres La Sotonera Casbas Graflén G. de Gállego Huerto Huesca Ibieca Loarre Loporzano Los Corrales Novales Nueno Las P. Riglos S iétamo Total Hoya

1980 1983 1985 1986 1 NP. P. 1 NP. P. 1 NP. P.1 NP. P.

15 1 4

4

10

3 12

123 406 120 80 130 100 67 100 267 200 110 70 140 150 70 510 200 65 39 46 33 30

10 1 4

11

5

12

123 209 120 200 20 100 88 60 265 200 102 35 135 142 70 510 235 65 30 49 42 30

10 1 4

11

3

10

50 205 120 120 20 110 68 60 265 200 93 35 126 142 70 502 245 65 30 49 44 30

5 1 1

11 5

8

50 195 120 120 20 115 68 60 281 200 80 35 112 142 70 497 246 65 26 85 46 30

1 77 3.280 1 49 2.933 1 48 2.912 1 55 2.769

NP. = Superficie con árboles en formación (Has.). P. = Superficie con árboles en producción (Has.). 17

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Gráfico 1. Concentración de la superficie de almendros (% del total comarcal).

¡Agüero ,

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'Peñas de Riglos •

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A' f h La Sotonera I Ayerbe I • 411 EI I LoseIrrales

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Huerto 1

1obres• •

4,

+ 10%

Fuente: CAMPO, José M'; MANRIQUE, Emilio; TERREROS, Jesús, Aspectos estructurales del sector agrario en la Hoya de Huesca, Zaragoza, 1984, p. 128.

18 Índice


Según el censo agrario de 1982, en la Hoya existían 1.444 explotaciones con frutales en secano, que suponen un total de 3.121 Has., de las que alrededor del 95% son de almendro. Más de la mitad (60%) de estas explotaciones cuentan con menos de 20 Has. y cerca de la cuarta parte (23%), poseen un tamaño absolutamente inadecuado, con menos de cinco Has. La tercera parte se puede calificar de tipo medio, es decir entre 20 y 100 Has. Las grandes explotaciones, mayores de 100 Has., sólo representan un 8% del total. Por lo que respecta al tamaño de las explotaciones encuestadas, 21 poseen menos de 25 Has., 22 se sitúan entre 25 y 100 Has.; por último 7 de ellas tienen más de 100 Has. En cuanto al grado de parcelación, los resultados obtenidos han sido muy elevados, sobre todo en explotaciones con poca superficie. Así, las que tienen 5 o menos Has. alcanzan una media de 7,7 parcelas; las comprendidas entre 5 y 10 Has. poseen 9 parcelas cada una, las de 10 a 25 Has., 15, las situadas entre 25 y 100 Has. tienen un promedio de 21 y por último, las explotaciones con más de 100 Has. rondan las 23 parcelas. La parcelación se halla ligada en gran medida a la topografía y a las formas de aprovechamiento y orientación productiva. Por otra parte, el almendro es un cultivo que se solía implantar en zonas marginales con problemas de mecanización, o donde las heladas primaverales son menos peligrosas; en ambas situaciones el número de parcelas es muy elevado. Todo lo anterior explica la razón de que las explotaciones con almendro tengan un promedio de parcelas sensiblemente superior a la media en la Hoya. Este problema estructural se podría solucionar mediante acciones de concentración; más de las tres cuartas partes de los agricultores encuestados estarían dispuestos a hacerlo, el 14% tienen alguna duda al respecto y sólo el 10% no están de acuerdo. La forma de tenencia de la tierra predominante en las encuestas es en régimen de propiedad. En explotaciones de menos de 10 Has. toda la superficie está en propiedad. Por el contrario, en las de más de 100 Has. el 70% lleva algún sistema indirecto con una media de 100 Has. en cada una de ellas, lo que supone más de la mitad de su superficie. En explotaciones entre 25 y 100 Has., el 36% siguen alguna forma indirecta con una media 19 Índice


de 17 Has., lo cual representa el 30% de su superficie. Los sistemas indirectos más comunes son el arrendamiento y la aparcería, predominando el segundo aunque sólo por un pequeño margen. La mayor parte de la superficie que se lleva de esta forma corresponde a cereal y forrajes. Por otra parte, el nivel cultural de los propietarios es, en líneas generales, bastante bajo. Sólo el 5% ha cursado estudios superiores y un 11% medios. Por el contrario, mucho más de la mitad de ellos (65%) no pasó de los estudios primarios, seguramente por falta de oportunidades, y un 22% posee el graduado escolar. La predisposición de la mayoría a adquirir nuevos conocimientos o a aprender nuevas técnicas es muy buena, ya que más del 72% contestó afirmativamente a la pregunta de si desearía asistir a algún curso de especialización. Como promedio, la edad de los agricultores se sitúa alrededor de los 45 años. Este dato es un poco preocupante, puesto que si la media es bastante elevada, habrá gran número de ellos con una edad cercana a los sesenta años y en muchas ocasiones no hay nadie para relevarles, por lo que la única solución que les queda es arrendar. La orientación productiva de estas explotaciones es eminentemente cerealícola. Más de las 2/3 partes de la superficie están ocupadas por este aprovechamiento. Le sigue el almendro con aproximadamente la cuarta parte y con menos del 5% se encuentran, por orden de importancia, forrajes, olivo, vid y frutales (tabla III).

Tabla III. Porcentaje de supeificie ocupada por los diferentes cultivos en las encuestas realizadas. Cereal Almendro Forrajes Olivo Vid Frutales (1) (2)

66,5 71,5

25,6 20,1

3,32 3,5

2,2 2,4

2 2,1

1.

Se incluyen las explotaciones que se dedican únicamente al aprovechamiento de almendro.

2.

No se incluyen estas explotaciones.

20

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0,4 0,5


Por otra parte, el cereal está presente en el 90% de estas explotaciones encuestadas, el olivo y los forrajes se encuentran en la mitad de ellas, la viña apenas sobrepasa el 10% y los restantes frutales tienen una presencia prácticamente nula. La superficie regable muy raramente sobrepasa las cinco hectáreas y la utilizan para los huertos familiares o para el cultivo de forrajes. En todos los casos, el riego se realiza con aguas públicas superficiales y el sistema es el de pie. Otra característica digna de destacar está relacionada con el trabajo de los agricultores, más de la mitad de los encuestados (76%) realizan otra actividad económica aparte de la agricultura. En un 75% de los casos esta actividad es la ganadería, sobre todo ganado ovino; así se explica la importancia del cultivo de forrajes en algunas explotaciones. Otros trabajos que se suelen compaginar con el de la explotación son el de la construcción e industria. A mi juicio, la razón de todo esto se encuentra en que la mayor parte de las explotaciones son de pequeñas dimensiones, y como consecuencia de ello no obtienen el dinero suficiente para mantener de una forma desahogada a toda la familia. En opinión de los encuestados, la superficie mínima que debe poseer un agricultor para que viva bien una familia es de 57 Has. como promedio.

3.3. Análisis del cultivo La mayoría de las plantaciones de almendro de la Hoya de Huesca están experimentando una gran transformación en los últimos años. Las técnicas de cultivo cada vez son más innovadoras, sobre todo respecto a intercalados de variedades polinizadoras y a tratamientos de plagas y enfermedades. Pero es evidente que estas plantaciones todavía están muy lejos de poder alcanzar la máxima rentabilidad; por una parte, gran número de explotaciones poseen alguna parcela con árboles que sobrepasan los cincuenta años y, por otro lado, las nuevas técnicas de cultivo se vienen aplicando hace pocos años y de una manera intermitente. A continuación se analizan diferentes aspectos del cultivo dentro de las explotaciones encuestadas.

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3.3.1. Dimensión y parcelación Como promedio, cada explotación posee 8.2 Has. de almendro, de las que 7 se encuentran en producción, en realidad esto resulta bastante engañoso, ya que depende de la superficie de cada explotación. Para tener una idea más exacta, a continuación se detalla la superficie de almendro según la dimensión de la explotación. Tabla IV. Dimensión media de las plantaciones en relación con la superficie total de la explotación.

Superficie explotaciones (Has.) 0,1-5 5-10 10-25 25-50 50-100 > 100

Dimensión media plantaciones (Has.) 2,3 3,5 4 5,4 7 24,5

El número de parcelas de almendro se sitúa, como media, alrededor de las 5. Sin embargo, es interesante señalar que en la mitad de las explotaciones es igual o mayor que el número de hectáreas. 3.3.2. Técnicas de cultivo A la vista de los resultados de las encuestas se puede afirmar que, en líneas generales, las técnicas de cultivo utilizadas dejan bastante que desear, sobre todo respecto al intercalado de variedades polinizadoras. El tipo de abono mineral más utilizado es el complejo 9-18-27-03, o el 9-18-27, con alrededor de 470 Kg./Ha. Algunas plantaciones completan este abonado con unos cuantos kilos de nitrato. Otros tipos de formulaciones que se emplean, aunque en muy pocos casos, son el 15-1515, 8-24-8 o simplemente nitrato. Más de la mitad de las explotaciones utilizan conjuntamente estiércol con alguno de los fertilizantes antes cita22 Índice


dos; en este caso se aplican 300 Kg./Ha. de abono mineral. Incluso en algunas plantaciones el estiércol es el único fertilizante. Este abono orgánico procede en la mayoría de los casos del ganado ovino, aunque también hay explotaciones que aplican purín (no cuesta dinero) o gallinaza. El número de tratamientos alcanza una media de dos. Solamente el 10% de las explotaciones no trata nunca, el resto realiza un tratamiento como mínimo contra el pulgón y si es necesario aumenta el número. Los productos fungicidas no se habían utilizado casi hasta los últimos cinco años. El más usado es el cobre, sobre todo a la caída de la hoja y en menor medida en prefloración, junto con aceite blanco o amarillo. Los productos de síntesis todavía no se usan de una manera generalizada y sistemática. La característica principal de la aplicación de los productos fungicidas es que se realiza de una forma intermitente. En las zonas donde más se utilizan es al noroeste de la comarca, ya que la Marcona es la variedad predominante. El suelo se mantiene desnudo mediante laboreo con cultivador. El número de pasadas con este apero suele ser de dos o tres cada año. Sin embargo, algunas explotaciones con ganado ovino mantienen sus plantaciones de almendro con hierba durante alguna parte del año. Algunos agricultores utilizan el subsolador cada cierto número de años, realizando una labor por el centro de las calles; otros lo utilizan los primeros años de vida de la plantación ya que, según su opinión, de esta forma se consigue un enraizamiento más profundo. Las técnicas de poda en los árboles en plena producción van mejorando cada año y se intenta realizarla todos los años. En los árboles jóvenes se descuida bastante la poda de formación, pues hay años que se dejan crecer libremente y la poda en verde no la practica casi nadie. La recolección se está empezando a mecanizar con la utilización de vibradores, pero en la casi totalidad de plantaciones continúa siendo manual, mediante vareo y mallas; éstas difícilmente cubren la mitad del ruedo de un almendro.

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3.3.3. Patrones El portainjertos utilizado por todas las plantaciones encuestadas es el almendro franco de semilla amarga. Este patrón les confiere una gran longevidad, por eso gran parte de las plantaciones llega a sobrepasar los cincuenta años. Muchos agricultores tienen su propio vivero; siembran la almendra en invierno, injertan a escudete a finales de verano y este injerto se desarrolla durante el siguiente año, por lo que obtienen el plantón en dos años. 3.3.4. Variedades El número de variedades y el porcentaje de cada una varía mucho de unas zonas a otras. Así, en el nor-oeste de la Hoya la Marcona es la más cultivada; esto es debido a que hace unos 25 años se arrancó gran superficie de Comunes y se hicieron nuevas plantaciones, donde la Marcona era la variedad predominante e incluso se llegaba a plantar ella sola sin ningún árbol polinizador. Sin embargo, parece ser que muchos agricultores la están suprimiendo de sus plantaciones, debido a la sensibilidad de esta variedad a la Monilla en período de floración. En la parte meridional de la comarca la Larguera o Desmayo blanco es la variedad predominante. Normalmente se intercala con Desmayo rojo o con Común. La Marcona tiene muy poca representatividad en esta zona. A nivel comarcal se pueden destacar dos características. Por una parte, la escasa o nula presencia de las variedades comunes de la zona en plantaciones un poco modernizadas. De otro lado, la incursión de nuevas variedades, sobre todo híbridos semimollares franceses (ferragnes, ferraduel) y, en menor medida, nuevas variedades que ha obtenido el centro de investigación Aula Dei, con características muy ventajosas, como autofertilidad y floración tardía, aunque no se conoce su rentabilidad de una forma segura. De todo lo anterior se desprende que las variedades mayoritarias son la Marcona y Desmayo blanco, aunque el panorama tiende a cambiar en los

próximos años.

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3.4. Maquinaria y mano de obra Como ya se ha señalado anteriormente, las explotaciones con almendro poseen una orientación productiva eminentemente cerealista. Esto lleva consigo que la mayor parte de la maquinaria se compra con vistas a este cultivo y únicamente la máquina peladora o escoscadora y, en algunos casos, también la máquina podadora y el vibrador sean exclusivos del almendro. Es de destacar que gran parte de las explotaciones con más de 50 Has. tienen dos tractores; el de mayor potencia lo utilizan exclusivamente para labores de cereal, y el más pequeño trabaja en todo tipo de tareas. La maquinaria no automotriz que más se utiliza en el almendro es el cultivador (7 horas por Ha.), seguido del pulverizador (3 horas por Ha.) y el remolque (5 horas por Ha.). La máquina de podar y el vibrador están presentes en muy pocas plantaciones; sin embargo cada año se multiplica su número, sobre todo el de la primera. Como la utilización de maquinaria en almendro representa una pequeña parte respecto del total, he calculado el coste horario de toda la maquinaria que se emplea en este cultivo, según las horas globales de utilización en cada una de las explotaciones. Los resultados se resumen en la tabla V. A la luz de estos resultados es fácil detectar que existe una gran variabilidad entre las explotaciones, ya que los índices estadísticos que miden el grado de dispersión adquieren valores muy altos. El promedio de horas de labor o de empleo de maquinaria por hectárea se acerca a las veinte. Con esta cifra se pueden cubrir perfectamente todas las necesidades del cultivo. Sin embargo muchas plantaciones la supera, con creces, como consecuencia del alto grado de parcelación. Por lo que respecta a la mano de obra, la casi totalidad de los jornales los aporta el agricultor y sus familiares. Algunas explotaciones de gran dimensión o con una superficie muy extensa de almendros contratan algún trabajador eventual para labores como siembra de cereal, poda y recolección de almendras. Las explotaciones con menos de 10 Has. utilizan únicamente mano de obra familiar y la presencia de asalariados fijos es prácticamente nula.

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Tabla V. Coste horario (Ptas.) de la maquinaria y número de horas que se

utiliza en las explotaciones encuestadas.

Horas de uso Tractor

Media aritmética

Desviación media

19,93

3

1.614

536,6

Moda

20 1.149 1.196

Desviación típica

5,5

Amplitud

14,5

619,3

3.298,12

Cultivador

199,83

101,6

115,8

118,2

545,1

Abonadora

479,92

151,15

376,9

191,6

712,8

S ulfatadora

451,1

154,2

350,8

205,4

864,6

Escoscadora

630,38

170,2

446,4

209,7

892,7

Remolque

684,1

274,0

802,5

284,4

1.267,4

Rodillo

283,3

100,5

184,7

111,6

380,0

El número medio de jornales del agricultor oscila entre los 287 para las explotaciones con más de 100 Has. hasta los 80-60 para las que poseen menos de 10 Has., pasando por 250-160 jornales para explotaciones entre 10 y 100 Has. En las plantaciones de almendro en plena producción se invierten 22,7 jornales como medida por Ha. Este número es tan alto debido a la falta de mecanización en labores tan importantes como la poda y la recolección. En muchas ocasiones no se planifican debidamente estas labores, por lo que a veces sólo ellas superan los 25 jornales.

3.5. Crítica y conclusiones

En la mayor parte de las explotaciones con almendro existen problemas estructurales de diversa índole. La dimensión es uno de los más graves, ya que más de la mitad cultivan una superficie no superior a las 20 26

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Has. Esto explica que las dos terceras partes de los propietarios se vean obligados a desempeñar otra actividad económica para poder vivir con más desahogo. La parcelación es excesiva en sus cifras medias y casi siempre algo superior al resto de las explotaciones, ya que el almendro se suele implantar en zonas más accidentadas. Su cultivo se encuentra ligado a la topografía y a la orientación productiva. La política de concentración parcelaria no ha tenido mucha incidencia en esta comarca, y en la mayoría de localidades donde se ha realizado no se han incluido las parcelas con cultivos leñosos. Hay que señalar al respecto la buena predisposición de los agricultores a esta práctica. Si bien las explotaciones con más de 10 Has. conocen algún sistema indirecto como régimen de explotación, siendo la aparcería y el arrendamiento los más comunes, casi la totalidad de las plantaciones de almendro se explotan en régimen de propiedad. La orientación productiva es eminentemente cerealista, ocupando las dos terceras partes de la superficie cultivada dentro de las explotaciones con almendro. Como cultivo secundario destaca de una forma clara el almendro, encontrándose en secano toda la superficie dedicada a este cultivo. Por otra parte, el almendro sólo supone el 1,75% del total de la superficie labrada de la comarca; sin embargo representa algo más de la mitad del total de los cultivos leñosos. De todo lo anterior se desprende que el cereal ocupa gran parte de la superficie cultivada, teniendo los frutales una escasa representatividad. Según las estadísticas, si bien el cultivo experimentó un gran aumento en la década de los setenta, en los últimos seis años parece haber sufrido una pequeña disminución. Estos datos no se corresponden totalmente con la realidad, ya que las cifras estadísticas no recogen las jóvenes plantaciones que todavía no han entrado en producción. También cabe destacar las numerosas plantaciones que se han realizado a finales del año 1986 y principios del siguiente, promovidas por los altos precios registrados en esas fechas. En general, se podría calificar a las plantaciones de almendro como minifundios productivos, dado que en las explotaciones donde están 27

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presentes vienen a ocupar una media de 4-8 Has., con un promedio de cinco parcelas. En cuanto a técnicas de cultivo, lo primero que llama la atención es la falta de estudios climáticos y de análisis de suelos previos a la plantación. Tan sólo uno de los encuestados mandó una muestra de tierra al laboratorio para analizar. Por lo tanto, al no tener una idea exacta de la textura del suelo, del Ph y su evolución en el tiempo y del contenido en materias orgánicas, se están utilizando abonos con una fórmula aproximada y a unas dosis empíricas. Si se supiera el Ph y el contenido de arcillas se pódría clasificar el terreno y programar en consecuencia un plan de fertilización. Por lo que respecta a plagas y enfermedades, el pulgón generalmente se controla bastante bien, realizándose dos tratamientos cuando es necesario. Junto con el producto insecticida se suele mezclar algún tipo de abono foliar. En cuanto a las enfermedades criptogámicas, los tratamientos no son tan generalizados y no se realizan de una forma tan sistemática. La poda de formación se descuida en la mayor parte de las plantaciones, ya que el agricultor deja crecer el árbol de una manera anárquica durante los dos o tres primeros años de vida. Muy pocos son los que realizan pinzamientos en verde para favorecer su desarrollo. La poda de fructificación se mejora cada año gracias a los cursillos y a las demostraciones de personal especializado. Sería muy conveniente suprimir todas las ramas enfermas, quemándolas antes de la floración para evitar contagios posteriores. En muchas ocasiones, la madera de poda se deposita en las orillas de las parcelas formando verdaderos focos de contagio. El número de labores con cultivador es suficiente en la casi totalidad de los casos; sin embargo, en la parte meridional, donde la lluvia es muy escasa, se debe labrar como mínimo tres veces al año. Los marcos más utilizados por orden de importancia son los siguientes: 7x7; 8x8; 7x5; 7x6; 6x6; 7x9. No obstante, gran número de las nuevas plantaciones se están realizando con marcos muy reducidos, 6x6 e incluso más estrechos, con el afán de aprovechar más el terreno de cultivo. Sin embargo, se ha comprobado científicamente que el almendro se presta muy mal a las plantaciones densas. 28

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El único portainjertos que se utiliza en esta comarca es el franco de almendra amarga. Este patrón posee grandes ventajas, ya que es muy resistente a la sequía y a la clorosis, tiene una gran longevidad, etc. Sin embargo, debido al antagonismo de las raíces, existe una gran irregularidad en las plantaciones sobre franco. En efecto, cada individuo nacido de semilla que sirve de portainjerto, tiene un genotipo propio, especialmente para el vigor. Para paliar este defecto se puede utilizar el híbrido Melocotonerox almendro, cuya multiplicación es vegetativa. Además tiene las siguientes ventajas con respecto al almendro franco: mejor aptitud para el trasplante, mayor rapidez de desarrollo de los árboles, productividad igual o superior e igual resistencia a sequía y clorosis. El único inconveniente es su alto precio debido a que la multiplicación vegetativa resulta muy dificultosa. Las variedades de mayor representación en la zona son la Marcona y Desmayo blanco o Largueza, intercalándose entre sí en muchas de las plantaciones encuestadas. Con esta combinación casi nunca se consigue una polinización óptima, ya que normalmente la Largueza florece una semana antes aproximadamente. Este desfase es todavía mayor si en los primeros días de floración de la variedad Desmayo bajan bruscamente las temperaturas. Por lo tanto, es necesario intercalar variedades que florezcan entre ambas, como Esperanza y Desmayo encarnado, o variedades con similares necesidades de horas de frío y calor (Ramillete similar a la Largueza y Garrigues a la Marcona). En otras plantaciones el intercalado de variedades polinizadoras es bajo o prácticamente nulo, con el consiguiente problema de polinización. Por eso en muchas ocasiones el bajo nivel de cuajado no es debido a la incidencia de las heladas. Sólo en años con temperaturas altas y condiciones climáticas favorables durante los diez o quince días de la floración, se puede conseguir un cuajado medianamente aceptable en las condiciones antes referidas. Ésta es la principal razón por la que la producción media por Ha. no alcanza niveles más altos. Por último hay que hacer notar la cada día mayor mecanización de las plantaciones, sobre todo en lo referente a la poda y en menor grado a la recolección.

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4.

PATRONES Y VARIEDADES

La producción de almendra a nivel mundial ha crecido espectacularmente en los últimos años (160.000 Tm. en el año 1970 a 240.000 Tm. en el año 1980) y es de esperar que siga aumentando cuando vayan entrando en producción muchas Has. de jóvenes plantaciones realizadas fundamentalmente en U.S.A. y España. Este aumento ocasiona desequilibrios en el mercado por lo que, si esto se mantiene, traerá como consecuencia una mayor selección y exigencia de calidad por parte del mercado mayorista, lo cual exige del agricultor un producto de calidad y más homogéneo en su presentación, así como alcanzar mayores niveles de productividad por hectárea. Lo anterior, entre otras cosas, pasa por una adecuada elección de variedades y patrones. La elección varietal deberá realizarse teniendo en cuenta criterios productivos, comerciales y de adaptación. Es frecuente observar explotaciones donde la mezcla de variedades origina problemas de comercialización por la falta de homogeneidad en el producto. Las plantaciones, por tanto, han de ser diseñadas de forma que las producciones puedan recolectarse sin mezclar. La variedad principal y las polinizadoras deben, pues, ser distribuidas para facilitar la recolección dife-

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renciada. Dos variedades pueden ser muy apreciadas cada una por separado, pero pueden tener problemas comerciales si se presentan mezcladas. Así pues, en resumen, de cara a las nuevas plantaciones es necesario utilizar material vegetal de calidad para obtener producciones mayores, homogéneas y de calidad, acorde con las exigencias del mercado.

4.1. Caracteres a tener en cuenta en la elección varietal 4.1.1. Vigor, porte y ramificación En el almendro, a diferencia de otros frutales, el vigor es una característica interesante, pues existen apreciables diferencias de unas a otras variedades. El porte y ramificación son también características que repercuten en la rentabilidad de la explotación. Un porte abierto dificulta la formación del árbol, facilita la emisión de chupones y favorece el desundamiento de la base por falta de luz. El exceso de ramificación encarece los gastos de poda (marcona). Las variedades excesivamente poco ramificadas (cristomorto, tuono) también presentan problemas para la formación del esqueleto. Cuando la producción se localiza perfectamente en ramilletes de mayo a lo largo de la mayor parte del esqueleto, representa una dificultad de cara a la recolección mecánica.

4.1.2. Floración La precoz floración de la mayor parte de las variedades de almendro suele ser el principal factor limitante por el riesgo de ser afectadas por heladas primaverales. Como se sabe, las épocas de floración dependen de las horas de frío acumuladas en invierno y de las horas de calor acumuladas una vez roto el período de reposo; por tanto, para cada variedad, la época de floración será distinta según las zonas y, en una en concreto, según el régimen térmico del año.

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En nuestra comarca son interesantes las variedades de floración tardía, sobre todo en la parte meridional donde son muy abundantes las heladas por irradiación (heladas blancas o escarchas), sin bien hay que hacer notar que cuanto más frío sea el invierno y más cálida la primavera, la diferencia en la época de floración entre las distintas variedades es menor y viceversa. La abundancia de floración es también una característica varietal interesante, pues ello acarrea una mayor producción de polen y una mayor probabilidad de buena producción. En el caso de marcona este carácter es tan marcado que pueden originarse problemas por un excesivamente pequeño número de yemas de madera y, como consecuencia, desundamiento y alterancia.

4.1.3. Polinización Todas las variedades de almendro difundidas hasta ahora necesitan obligadamente de una variedad polinizadora que florezca al mismo tiempo, así como de las abejas para que realicen el transporte del polen desde las flores de una variedad a las de la otra. En el caso de las variedades que se describen más adelante se indican algunas polinizadoras para Desmayo y Marcona, a las que habrá que sumar otras que, en cada localidad, coincidan con ellos en floración, como por ejemplo Trell, Esperanza, Desmayo rojo, etc. Las otras ocho variedades de floración tardía se interpolinizan entre sí, por lo que, si se quiere tener una buena polinización bastará con elegir dos o tres de ellas y plantarlas de forma que la variedad principal no pase de los 2/3 del total (dos filas de la principal y una de la polinizadora). Por el momento, esta norma deberá seguirse también con las nuevas variedades autocompatibles hasta que la experiencia pueda aconsejar otra cosa. Como resulta imprescindible la colaboración de las abejas durante la floración es recomendable colocar durante la floración unas dos o tres colmenas por hectárea. Para facilitar el trabajo a las abejas conviene poner algunos depósitos con agua distribuidos junto a las colmenas y en éstos colocar objetos flotantes para que las abejas puedan posarse y recoger agua

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sin ahogarse. También es necesario tener en cuenta las prescripciones sobre el uso de insecticidas durante el período de floración para no perjudicar a los insectos polinizadores. Por otra parte, la presencia de malas hierbas u otras plantas en flor dispersa la actividad de las abejas, reduciendo su visita a las flores del almendro.

4.1.4. Producción En este aspecto influyen muchos factores, unos intrínsecos a la variedad y otros muchos extrínsecos (riego, abonado, etc.). Nos referimos ahora a los primeros. A este respecto hay que subrayar que el producto vendible del almendro es la peita y no la cáscara, es decir, es independiente de la dureza de ésta. A veces se asocia erróneamente la capacidad productora con el rendimiento grano/almendra cáscara, cuando realmente ésa se define por ese rendimiento multiplicado por el número de frutos por árbol. De hecho variedades de cáscara dura y bajos rendimientos al descascarado (27-30%) pueden ser tan o más productivas como otras (Nompareil) de rendimientos altos (60%). La precocidad en la entrada en producciones un carácter heredable. Marcona es un caso de gran precocidad.

4.1.5. Maduración y desprendimiento Existen apreciables diferencias entre las distintas variedades por la época de maduración. Desmayo Rojo y Texas son ejemplo de tardías. En zonas donde se prevean lluvias a finales de verano, las variedades de maduración temprana tienen mayor posibilidad de recuperarse de una excesiva cosecha, mientras que las tardías pudieran presentar problemas de recolección y pelado. También es conveniente que la maduración se presente agrupada y fácil desprendimiento, ya que ello facilita la recolección.

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4.1.6. Rusticidad Existen diferencias entre distintas variedades y así, por ejemplo, Marcona exige buenas condiciones de cultivo.

Otro aspecto de interés es la resistencia a plagas y enfermedades. Así, por ejemplo, Largueta y Marcona son muy sensibles a Fusicoccum. 4.1.7. Caracteres industriales Entre otros habrá que tener en cuenta: • Facilidad de pelado: las de cáscara dura ofrecen menos problemas. • Conservación: en general, las de cáscara dura presentan menos alteraciones, tanto químicas (enranciado), como parasitarias. • Descascarado: la maquinaria utilizada es diferente según se trata de variedades mollares o de cáscara dura. • Rendimiento grano/cáscara: es muy variable. • Forma y tamaño: la aptitud de las distintas variedades a diferentes aprovechamientos está relacionada con la forma, tamaño, calidad gustativa, composición química, etc. • Frutos dobles: su presencia es un defecto importante que limita la utilización del producto (Texas, Tuono). A continuación se exponen características de las variedades que pueden tener mayor interés en la zona. Estos datos, así como los dibujos que siguen de conformación del fruto y del grano y del porte de los árboles, proceden de las Informaciones Técnicas del Departamento de Agricultura, Ganadería y Montes de la Diputación General de Aragón (19, 1986). La información fue elaborada por A. J. Felipe, del Servicio de Investigación Agraria (D.G.A.).

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«Ayles» (C-9-5) Origen Polinización libre de "Tuono" Árbol • Porte: Medio, poco ramificado. • Vigor: De medio a escaso. Flor • • • •

Época de floración: Tardía, con "Tuono" y "Ferragnés". Color y tamaño: Blanca, medio a grande. Localización: Ramillete de mayo y ramos mixtos. Densidad de floración: Muy alta.

Polinización Autocompatible. También se poliniza con las del grupo de floración tardía que presentamos. Fruto • • • •

Consistencia de la cáscara: Dura. Forma del grano: Acorazonado. Rendimiento: 30-34 por 100. Porcentajes dobles: 10-15.

Maduración Medio-tardía. Observaciones El estigma se encuentra situado a la misma altura que los estambres. Su comportamiento frente a heladas tardías ha sido bueno. Fácil de formar y podar.

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«Cristomorto» Origen Italiana. Árbol • Porte: Abierto, poco ramificada. • Vigor: Medio. Flor • • • •

Época de floración: Tardía. Color y tamaño: Blanco, de tamaño medio. Localización: Preferentemente sobre ramilletes de mayo. Densidad de floración: Alta.

Polinización Necesita polinización cruzada, se poliniza con todas las del grupo de floración tardía que presentamos. Fruto • • • •

Consistencia de la cáscara: Dura. Forma del grano: Amigdaloide corto. Rendimiento: 26-28 por 100. Porcentajes dobles: 15-25.

Maduración Media. Observaciones Muy buena calidad de grano. Une a su floración tardía una cierta resistencia al frío. Necesita poca poda, pero para lograr una buena formación de los árboles jóvenes conviene acortar las guías los primeros años para forzar la emisión de ramificaciones laterales.

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«Desmayo» Sinonimias: "Desmayo Largueta", "Largueta", "Desmayo Blanco"... Origen

Española, parece que proviene de las zonas interiores de Cataluña. Árbol

• Porte: Abierto, con ramas péndulas. • Vigor: Medio. Flor

• • • •

Época de floración: Precoz. Color y tamaño: Blanca, con base de pétalos rosada, tamaño medio. Localización: Preferentemente sobre ramos mixtos y ramos cortos. Densidad de floración: Media.

Polinización

Necesita polinización cruzada, las variedades polinizadoras deben determinarse en cada zona. Siempre con variedades precoces: "Ramillete", "Desmayo rojo", etc. Fruto

• • • •

Consistencia de la cáscara: Dura. Forma del grano: Elíptico. Rendimiento: 24-28 por 100. Porcentajes dobles: Nulo.

Maduración

Tardía. Observaciones

Variedad de gran calidad comercial, pero con problemas de productividad debidos a su temprana floración. No es fácil de podar.

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«Guara» (121) Origen

Desconocido. Árbol

• Porte: Medio, poco ramificado. • Vigor: Medio. Flor

• • • •

Época de floración: Tardía, con "Tuono" y "Ferragnés". Color y tamaño: Blanca, medio. Localización: Ramilletes de mayo. Densidad de floración: Alta.

Polinización

Autocompatible. También se poliniza con las del grupo de floración tardía que presentamos. Fruto

• • • •

Consistencia de la cáscara: Dura. Forma del grano: Amigdaloide. Rendimiento: 30-34 por 100. Porcentajes dobles: 10-20.

Maduración

Temprana. Observaciones

El estigma se encuentra situado a la misma altura que los estambres. El comportamiento frente a heladas tardías ha sido bueno y ello explica su regularidad de producción. Fácil de formar y podar.

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«Marcona»

Origen

Española, del Levante (probablemente Alicante). Árbol

• Porte: Medio, con ramificación muy abundante. • Vigor: De medio a bueno. Flor

• • • •

Época de floración: Media. Color y tamaño: Rosa, flor pequeña con pétalos muy estrechos. Localización: Preferentemente sobre ramilletes de mayo. Densidad de floración: Muy alta, planteando, en ocasiones, problemas de desnudamiento de ramos.

Polinización

Necesita polinización cruzada, las variedades polinizadoras deben determinarse en la zona. En bastantes localidades puede polinizarse con "Garigues". Fruto

• • • •

Consistencia de la cáscara: Dura. Forma del grano: Redondo. Rendimiento: 24-27 por 100. Porcentajes dobles: Nulo.

Maduración

Tardía Observaciones

Variedad muy productiva si se atiende adecuadamente. Puede presentar problemas de vecería debido a su gran capacidad de fructificación. La poda es costosa por su ramificación abundante y es algo sensible a enfermedades criptogámicas. Su pepita es de gran calidad comercial.

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«Moncayo» (B-5-3) Origen

"Tardive de la Verdiére" x "Tuono". Árbol

• Porte: Medio, poco ramificado. • Vigor: Grande. Flor

• • • •

Época de floración: Muy tardía. Color y tamaño: Blanca, medio. Localización: Ramos mixtos y ramilletes de mayo. Densidad de floración: Media.

Polinización

Autocompatible. También se poliniza con las del grupo de floración tardía que presentamos. Fruto

• • • •

Consistencia de la cáscara: Dura. Forma del grano: Amigdaloide. Rendimiento: 25-28 por 100. Porcentajes dobles: 10-20.

Maduración

Media. Observaciones

El estigma se encuentra situado a la misma altura que los estambres. El comportamiento frente a heladas tardías ha sido bueno. Variedad fácil de formar y podar.

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«Ferraduel» Origen

Francia, Obtención Grande Ferrade (INRA) por cruzamiento "Ar x "Cristomorto". Variedad protegida. Árbol

• Porte: Medio, muy ramificado. • Vigor: Medio en regadío, escaso en secano. Flor

• • • •

Época de floración: Tardía. Color y tamaño: Blanca, de tamaño medio a grande. Localización: Sobre ramos mixtos y ramos cortos. Densidad de floración: Alta.

Polinización

Necesita polinización cruzada, se poliniza bien con las del grupo de floración tardía que presentamos. Fruto

• • • •

Consistencia de la cáscara: Dura. Forma del grano: Amigdaloide. Rendimiento: 26-28 por 100. Porcentajes dobles: Nulo.

Maduración

Tardía Observaciones

Formación fácil. Poda de fructificación costosa a causa de su abundante ramificación. En secano se queda un poco escasa de vigor, por lo que debe usarse preferentemente en regadío o secanos frescos.

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«Ferragnes»

Sinonimia: "SAVANNAH". Origen

Francia. Obtención Grande Ferrade (INRA) por cruzamiento "Ar' x "Cristomorto". Variedad protegida. Árbol

• Porte: Erecto a medio, poco ramificada. • Vigor: De medio a bueno. Flor

• • • •

Época de floración: Tardía. Color y tamaño: Blanca de tamaño medio. Localización: Sobre ramilletes de mayo preferentemente. Densidad de floración: Alta.

Polinización

Necesida polinización cruzada, se poliniza con todas las del grupo de floración tardía que presentamos. Fruto

• • • •

Consistencia de la cáscara: Semidura. Forma del grano: Amigdaloide largo. Rendimiento: 37-40 por 100. Porcentajes dobles: Nulo.

Maduración

Media. Observaciones

Se está mostrando como una variedad de interés agronómico y comercial. Puede señalarse como defecto el que en muchos frutos la cáscara salta en dos capas al delgrascararlos, lo que entorpece esta operación. También los granos, al repelarlos, se parten en dos con facilidad.

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«Primorskii» Sinonimia: "MORSKOY". Origen

U R.S.S., obtenida en Yalta del cruzamiento: "Princesse 2077" x "Nikitski 53". Árbol

• Porte: Caedizo de ramificación no muy abundante. • Vigor: Medio. Flor

• • • •

Época de floración: Tardía. Color y tamaño: Blanca de tamaño medio. Localización: Sobre ramos cortos preferentemente. Densidad de floración: Media.

Polinización

Necesita polinización cruzada, se poliniza con las del grupo de floración tardía que presentamos. Fruto

• • • •

Consistencia de la cáscara: Semi-mollar. Forma del grano: Amigdaloide largo. Rendimiento: 50 por 100. Porcentajes dobles: Nula.

Maduración

Medio-tardía. Observaciones

Une a su floración tardía una notable resistencia al frío. Variedad algo difícil de podar por su tendencia a abrirse bastante las ramas.

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«Tuono» Origen Italiana. Árbol • Porte: Abierto, poco ramificada. • Vigor: Medio. Flor • • • •

Época de floración: Tardía. Color y tamaño: Blanca de tamaño medio. Localización: Preferentemente en ramilletes de mayo. Densidad de floración: Alta.

Polinización Autocompatible. También se poliniza con todas las del grupo de floración tardía que presentamos. Fruto • • • •

Consistencia de la cáscara: Dura. Forma del grano: Amigdaloide corto. Rendimiento: 30-35 por 100. Porcentajes dobles: 15-25.

Maduración De temprana a media. Observaciones Une a su floración tardía a la autocompatibilidad una cierta resistencia al frío. Exige poca poda.

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CONFORMACIÓN DEL FRUTO Y DEL GRANO.

A

D

A

E

E

A = Largo. B = Amigdaloide. C = Elíptico.

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D = Acorazonado. E = Redondo.


PORTES DE ÁRBOLES.

ERECTO

MUY ERECTO

MEDIO

•

MUERTO

CAEDIZO

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Índice

A.

CO

Fuente:

'

5% FLORES ABIERTAS

50% FLORES ABIERTAS

90% FLORES ABIERTAS

100% FLORES ABIERTAS

MARZO

ABRIL

A. J. Felipe y R. Socias i Company, Informaciones Técnicas del Departamento de Agricultura, Ganadería y Montes de la D.G A., 1986.

DESMAYO L. MARCONA 121 = GUARA TUONO FERRADUEL FERRAGNES C-9-5 = AYLES CRISTOMORTO PRIMORSKII B-5-3 = MONCAYO

FEBRERO

(Promedio: 1983, 1984 y 1985)

Gráfico 2. Epocas de floración en Zaragoza


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VD

41.

Información elaborada por Jesús Buil.

CRISTOMORTO LARGUETA MARCONA

FERRADUEL MERCED (5 años) SAVANAH FERRAGNES TEXAS YALTANO (5 años)

FEBRERO

(Promedio: 1978-1986) MARZO

Gráfico 3. Epocas de floración en Almudévar

ABRIL


4.2. Elección del portainjerto Actualmente, para el cultivo de almendro, tanto en secano como en regadío, el abanico de posibilidades de elección se extiende a: francos de almendro y de melocotonero, híbricos melocotonero x almendro y algún ciruelo para casos concretos.

Almendro franco El almendro como patrón prefiere suelos profundos y permeables incluso aunque sean calizas. Es sensible a encharcamientos y, en general, a condiciones de suelo asfixiante, así como a enfermedades de cuello y raíz tales como Agrobacterium, Armillaria, Nectria, etc. En virtud de lo expuesto, es el patrón normalmente utilizado en secano. Para utilizarlo en regadío es preciso que el suelo ofrezca condiciones muy favorables de aireación y drenaje y, además, distribuir bien el agua a fin de evitar problemas de asfixia. Los francos pueden proceder de semillas amargas o dulces. El comportamiento posterior dependerá más de la variedad y circunstancias de cultivo de las plantas productoras de la semilla que de ser amargas o dulces. Son deseables semillas de aquellas variedades que proporcionan plantas poco ramificadas (facilitan el injerto), de sistema radicular bien ramificado y desarrollado (mejor arraigue) y de buen vigor. De entre las variedades estudiadas con este fin parecen destacar: Atocha, Ramillete, Marcona, Texas y Garrigues, siendo esta última la que proporciona mayor vigor y homogeneidad si bien tiene anticipados en la zona injerto, lo cual es desventajoso. Atocha, Texas y Ramillete dan menos vigor pero presentan menos anticipadas.

Melocotonero franco Es un patrón más adecuado que el anterior para el cultivo en regadío siempre que no se trate de suelos que por su Ph o contenido en caliza en50

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trañen riesgos de clorosis férrica. Conviene resaltar que las necesidades en hierro del almendro son mayores que las del melocotonero; si en estos últimos es donde la alteración se observa con mayor frecuencia, se debe a la mucha menor capacidad de absorción de dicho elemento por las raíces de melocotonero. Por supuesto el melocotonero soporta mejor el riego que el almendro siempre que se trate de suelos permeables, es decir, en suelos "aptos para el melocotonero". La compatibilidad con almendro es buena, desarrollando más que el almendro los primeros años, si bien el tamaño definitivo es algo menor y la longevidad menor. Existen selecciones tales como GF305 caracterizada por su homogeneidad y vigor y otras como Nemaguard, Nemared, Rancho Resistente, caracterizadas por su buen comportamiento en suelos con nematodos. Híbridos almendro x melocotonero

Los patrones de este tipo y fundamentalmente el GF-667 fueron en principio pensados para su uso en melocotonero. Posteriormente se ha comprobado su buen comportamiento también con almendro. De las experiencias que hasta la fecha se poseen, puede deducirse que su comportamiento como patrón de almendro, tanto en secano como en regadío, es mejor que el almendro o melocotón franco. Efectivamente, además de su gran resistencia a clorosis férrica, proporciona a las variedades de almendro un mayor desarrollo los primeros años, un mayor vigor y una más rápida entrada en fructificación. Actualmente existen diversos clones además del citado GF-677, si bien todos ellos tienen un similar comportamiento, es la dificultad de enraizamiento su principal inconveniente. Ciruelos

a) De crecimiento rápido (Mirabolan, Mariana). Con este tipo de ciruelos, dada la frecuente probabilidad de manifestar falta de compatibilidad y dado que, casi con seguridad, el desarrollo alcanzarlo será escaso, no parece que sean de interés. 51

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b) De crecimiento lento (Damas, San Julián, Pollizo, Brompton). De mejor compatibilidad con el almendro. De todas formas podría concluirse diciendo que cuando las condiciones del suelo hagan pensar en la necesidad de recurrir al ciruelo, lo mejor será no plantar almendros. Si se trata de pequeños rodales se recurrirá a algún ciruelo de crecimiento lento y de entre todos quizá quien mejor se comporte sea el "pollizo".

52

Índice


Índice

Fuente: A. J. Felipe, del Servicio de Investigación Agraria (D.G.A.).

Muy buena

X — — —

REGADÍO 1.Suelos sueltos, profundos, bien drenados 2. Suelos francos 3. Suelos franco-arcillosos 4. Suelos arcillosos pesados

Compatibilidad de injerto con variedades de almendro

X —

SECANO

1.Suelos profundos, bien drenados 2. Suelos más fuertes: francos (no en exceso)

Almendro

Muy buena

X X — —

— —

Muy buena

X X X —

X X

Irregular

— — — X (con reparos)

— —

Ciruelos Melocotonero Híbridos MM (cree. lento)

Tabla VI. Elección del portainjertos según las condiciones de cultivo y suelo.


Índice resistente

larga

Microbolan y Mariana

tolerante

menos sensible

variable

menos sensible

sensible a muy sensible

sensible (variable)

variable a resistente

—

Nematodos muy sensible selecciones resistentes sensible (variable) selecciones resistentes sensible o resistente, según clones

Fuente: C. GRASSELLY y P. CROSSA-RAYNAUD, El almendro, Ed. Mundi-Prensa, Madrid, 1984, p. 300.

menos sensible

no bien conocida

Mirobolan x Melocotonero

sensible

sensible

menos sensible

sensible

Podredumbre Verticillium Crown Gall muy muy muy sensible sensible sensible

amplia

Longevidad muy larga 20-25 y más años menor 15-20 años

Melocotonero x Almendro

Melocotonero

Porta-injerto Almendro

Tabla VII. Resumen de porta-injertos del almendro.

muy sensible

Clorosis muy resistente

resistente menos sensible o sensible según clones sensible menos sensible a bastante resistente resistente bastante sensible

menos sensible

Asfixia muy sensible


5.

TÉCNICAS DE CULTIVO

5.1. Plantación Una plantación de frutales por su complejidad y costos no admite improvisaciones, y a menudo, un error en la elección de variedad o parcela resulta enormemente caro. Acertar en el momento de la plantación es, por ello, imprescindible para el agricultor. Teniendo en cuenta esto, se ofrece una serie de consejos-guía sobre la plantación del almendro, con el fin de que el fruticultor conozca las posibilidades que admiten las técnicas modernas y las labores más adecuadas para obtener el mayor éxito.

5.1.1. Elección de la parcela El almendro prefiere los terrenos sueltos, incluso pedregosos, con un buen drenaje. En este tipo de suelos soporta mejor la sequía que en los más fuertes o arcillosos. Los riesgos de helada primaveral por irradiación (heladas blancas) son modificados por la exposición. Las laderas expuestas al sur aseguran una buena circulación del aire frío, mientras que los fondos de los valles no son aconsejables. Por ello, siempre que sea posible, debemos realizar las plantaciones en parcelas en alto y bien ventiladas. 55

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5.1.2. Labores preparatorias Son labores profundas que se aplican antes de la plantación al objeto de facilitar la penetración de las raíces y, sobre todo, acumular una reserva de agua en profundidad para ponerla a disposición del árbol en épocas de sequía. En nuestros secanos es frecuente encontrar a poca profundidad losas o placas de petrocálcico que conviene romper con este tipo de labor. ¿Desfonde sin voltear o labrar con volteo? En la primera labor conviene utilizar el desfondador tan profundo como lo permita el terreno y la potencia del tractor, dando los pases cruzados en aspa. La época más adecuada es el verano, con el terreno seco. A continuación se extenderá el abonado previo a la plantación, incorporando éste con un pase de vertedera de unos 30 cm. de profundidad. Más no es necesario, porque el fin de esta labor se reduce solamente a situar los abonos a una profundidad que no se podrá alcanzar una vez efectuada la plantación.

5.1.3. Densidad de la plantación En secano, la densidad de plantación irá en función de la pluviometría local. Pero no es conveniente fiarse de la media de las precipitaciones, ya que hay que contar con las irregularidades (series de años secos). Por debajo de 400 mm. sólo es conveniente plantar en las tierras de ligeras a arenosas y a una distancia de 8 x 8; a partir de 500 mm. la distancia de plantación debe ser de 6 x 8, o de 7 x 7; actualmente se aconseja hacer plantaciones al tresbolillo, permitiendo aumentar el número de árboles por Ha. hasta más de 200. En regadío, se ha intentado seguir con el almendro las mismas técnicas que en otras especies frutales. Así, en Francia se disminuyó el marco de plantación hasta 6 x 4 m. esperando una entrada en producción más rápida y abundante. Los resultados de estos ensayos hasta ahora han sido decepcionantes.

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El almendro es el Prunus que alcanza mayor volumen, siendo una especie que necesita una buena insolación. En las plantaciones demasiado densas las partes que quedan a la sombra se defolian rápidamente, lo que conduce a una disminución de la producción en el momento en que, teóricamente, debería alcanzar el máximo. En muchas zonas europeas los almendros se plantan a 6 x 5 m. o a 7 x 5 m., lo que implica la necesidad de una poda anual de rebaje destinada a impedir que las ramas de los árboles vecinos se junten. Por lo que se puede concluir diciendo que el marco más aconsejable es el de 7 x 7 m., tanto para plantaciones en secano fresco como en regadío. 5.1.4. Plantación El almendro injertado sobre almendro es particularmente sensible al trasplante, y por ello es conveniente actuar rápidamente. Lo ideal es arrancar los árboles en vivero y plantarlos en el terreno definitivo en una misma jornada. Se debe plantar lo antes posible, obteniéndose los mejores resultados cuando se realiza en la primera quincena de diciembre. En cualquier caso habrá que evitar los períodos en que la tierra está encharcada o cuando las temperaturas son demasiado bajas. En las parcelas desfondadas o subsoladas el suelo está lo suficientemente mullido como para que la plantación se pueda hacer con pequeñas hoyas, realizadas con ahoyador o incluso con azada, únicamente del tamaño de las raíces. Se debe tener en cuenta, en lo posible, orientar las filas de norte a sur para una mejor iluminación. El punto de injerto debe ir siempre por encima del nivel del suelo, ya que es una zona cicatricial sensible a los ataques de hongos del suelo. Se apelmazará el suelo alrededor de la planta con los pies, antes de regar. Es recomendable colocar el corte del tocón cara al norte y aplicar un pequeño riego en la base de los árboles (50 litros) inmediatamente después de la plantación con objeto de evitar la desecación de las raíces. Durante el primer año se repetirán dos o tres veces los riegos.

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5.2. Poda Durante mucho tiempo la poda se ha considerado como la operación principal del fruticultor y ha conocido, especialmente en los frutales de pepita y en el melocotonero, refinamientos inútiles. La fruticultura moderna ha puesto la poda en su sitio. Tiene como finalidad el equilibrar, corregir y regularizar el crecimiento y la fructificación. Se distinguen la poda por rebaje, que consiste en cortar todos los años las ramas en un punto cualquiera de su longitud, y la poda por aclareó, que deja desarrollarse libremente ciertos brotes elegidos y suprime todos los demás cortándolos por el punto de inserción sobre la rama.

5.2.1. Poda de formación En el momento de la plantación los plantones se rebajan a 80-90 cm., con lo cual permitirán en el futuro el paso de aperos y especialmente los vibradores de recolección. Si los plantones presentan algunos ramos anticipados se suprimen éstos, pero tomando la precaución de conservar en la base de cada uno una o dos yemas laterales para asegurar el desborre. El crecimiento de la planta durante el primer año va a estar condicionado por sus posibilidades de asimilación clorofílica. Por ello debería tenderse a no intervenir para conservar el máximo número de hojas, ya que en este caso se corre el riesgo de tener dificultades para escoger las futuras ramas madres. Lo más frecuente es observar rebrotes muy vigorosos que salen de la base de los troncos e, incluso, por debajo del punto de injerto. Por todo ello es necesario vigilar el árbol durante todo el primer año de crecimiento y favorecer el desarrollo de las ramas bien situadas. Para conseguir esto, en primavera se dejará que todas las yemas se desarrollen libremente durante varias semanas y en cuanto los brotes hayan alcanzado más de 40 cm. se elegirán los que van a constituir las tres ramas madres del árbol (a veces se tomarán 4 ó 5 según la disposición natural observada). Se escogerán preferentemente los situados a mayor altura sobre el plantón, dejando entre ellos una separación aproximada de 10 a 15 cm. 58

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En el caso ideal, estos tres brotes deben formar entre sí un ángulo de 120° y estar insertos perpendicularmente sobre el tronco. Uno de ellos debe estar dirigido contra el viento dominante. Los brotes restantes, que no se van a emplear para formar ramas madres, serán pinzados al nivel de su extremo herbáceo, lo que es suficiente para ralentizar su crecimiento y favorecer sensiblemente el de las tres ramas conservadas. Operando de esta forma se eliminan muy pocas hojas; se mantiene por tanto una buena asimilación clorofílica y se protege el tronco del árbql de las quemaduras del sol. Al cabo de un mes y medio se vuelven a inspeccionar para hacer un nuevo pinzamiento y suprimir los eventuales brotes de la base que hayan podido aparecer. Durante el invierno sólo se conservarán los tres (4 ó 5 en casos excepcionales) ramos conservados y todos los demás se podarán por su punto de inserción. Este método es ciertamente el mejor para escoger las futuras ramas madres, asegurar un desarrollo vigoroso de la planta durante el primer año de vegetación y obtener una entrada en fructificación más precoz. Para hacerlo bien basta un poco de atención y vigilancia, especialmente en lo concerniente a los daños que pueden producir algunas plagas. En el transcurso de los años siguientes, el fin perseguido es ayudar al árbol, con las podas invernales a constituir un esqueleto sobre el que se asienten las ramas fructíferas. Si se utiliza la poda por rebaje al final del primer año de vegetación, se cortarán las ramas principales al mismo nivel (50-60 cm. o más, según el vigor). Esto permitirá, al año siguiente, la aparición de ramas secundarias bien situadas y evitará un desguarnecimiento de la base de las ramas madres. Este rebaje disminuirá los daños del viento y permitirá, en ciertos casos, desdoblar las ramas principales.

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Si no hay problemas de viento en la región se puede emplear la poda de formación por aclareo. Sobre las 3, 4 ó 5 ramas seleccionadas por pinzamiento durante el periodo de vegetación en primavera se quitarán en invierno, sobre 30 cm. aproximadamente a partir del extremo: prolongación (que no se poda), todos los eventuales anticipados (limpiar las prolongaciones). En el transcurso del segundo invierno se procederá de la misma manera con las prolongaciones de las ramas madres y se escogerán, entre las ramas laterales que se habrán originado, las que servirán para dar las secundarias o para desdoblar eventualmente a las primarias. Todas las demás se podarán por el punto de inserción. Al no podar las prolongaciones se tienen ramas sin nudo cuyo diámetro disminuye progresivamente desde la base hacia el extremo. No obstante, esta técnica, recomendada en secano, es poco aconsejable en cultivo en regadío donde los brotes anuales pueden sobrepasar los 1,50 m. Entonces se constata, si no se detiene la rama madre, un desguarnecimiento de la parte inferior, especialmente en Ferragnés y Ai. En los dos casos las ramas principales no deben ser demasiado ensanchadas para permitir la formación fácil de secundarias.

5.2.2. Poda de producción Las mejores variedades de almendro cultivadas tienen una entrada en producción precoz. Esto se relaciona principalmente con las posibilidades de inducción floral de las variedades que han sido seleccionadas empíricamente o de manera más razonada por esta característica. Los frutos pueden ser producidos sobre los ramos mixtos, las chifonas o los ramilletes de mayo.

De estas formaciones fructíferas los ramilletes de mayo son los más interesantes porque pueden producir aproximadamente durante 5 años sucesivos. Las variedades más recomendables son aquellas que, como Ferragnés, dan un máximo de formaciones cortas y poco anticipadas.

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Sobre estas variedades, la poda se reducirá al mínimo y consistirá en suprimir, cada invierno, los chupones del centro del árbol y despejar las prolongaciones para asegurar una buena iluminación del centro. El tiempo dedicado a la poda no debería sobrepasar las 100 horas por hectárea, o sea 15-20 minutos por árbol, incluyendo en ellos el desplazamiento de la escalera. Durante los 3 primeros años el crecimiento debe ser fuerte, de manera que el establecimiento del árbol sea rápido; durante este período los brotes anuales podrán alcanzar 1,5 m. En regadío no es deseable obtener un crecimiento más rápido pues vendría acompañado de una menor resistencia a las enfermedades criptogámicas. A partir del 4.Q año, durante 6-7, se deberían obtener brotes de menos de 40 a 60 cm. Después es suficiente con que alcancen 20 a 30 cm. de diámetro. Esta poda se completará con una supresión precoz (en secano) de los chupones y en invierno de las ramas mal situadas. Con ello se mantendrá el árbol con vegetación suficiente para asegurar una renovación constante de los órganos fructíferos. Después de una docena de años el crecimiento se hace muy limitado aunque los brotes anuales deberían alcanzar al menos 15 cm. En caso contrario conviene, sobre todo si el cultivo es en regadío o con pluviometría suficiente, vigilar el abonado. La poda consistirá, durante estos años, en eliminar la madera muerta, los ramos afectados por monilla o fusicoccum y en suprimir ramas para dar más vigor a las que quedan. En cultivo de secano, en zonas semiáridas, la poda deberá intervenir para limitar la producción y así evitar la alternancia.

5.3. Abonado No es posible dar una fórmula de abonado para todos los casos, puesto que depende de las reservas del suelo, de su textura, del régimen hídrico y de la densidad de plantación.

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La base de un plan de abonado racional está en el análisis del suelo y del subsuelo, de ahí el cuidado que hay que tener en las tomas de muestras. Gracias al pH y al contenido en arcilla se podrá clasificar el terreno y programar en consecuencia un plan de fertilización. Tabla VIII. Plan de abonado según el tipo de suelo. Naturaleza del suelo

abonado de fondo antes del desfonde

neutro Arcillolimoso

P205

ácido Arenoso (Arcilla 10%) (1) 350

K20

nada

Mgo Cao Plantación abonados anuales de mantenimiento

5 P20

calizo Arcillolimoso

(2) 350

alcalino Arenoso (Arcilla 10%) (3) 100

600

nada

600

(4) 100

según las necesidades

nada

Materias orgánicas nada 50 (localizados a partir de la entrada en fructificación) (Superfosfato amónico)

1(20

50 150 hasta la los 4 entrada en primeros fructific. años,

50 hasta la entrada en fructific.

150 los 4 primeros años,

100 a 150 después nada 100 a 150 después nada

CaO

500 cada 3 6 4 años después del 5.° año

nada Según HuouEr (1978).

Fuente:

C. GRASSELLY y P. CROSSA-RAYNAUD, El almendro, Ed. Mundi-Prensa, Madrid, 1984, p. 341.

62

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En los suelos (1) y (2) se incluye todo el fósforo necesario durante la vida del árbol en el abonado de fondo. Por el contrario en los suelos calizos se hace sólo una aportación moderada, en razón de los riesgos de bloque, para asegurar un buen desarrollo inicial de los árboles. En suelos arenosos el potasio emigra en profundidad, lo que lleva a la necesidad de aportaciones anuales sin incluir nada en el abonado de fondo. Sin embargo, en suelos arcillosos el potasio es rápidamente fijado por los coloides del suelo, pudiéndose aplicar la potasa en los primeros años de la plantación. Para la fertilización nitrogenada conviene fraccionar anualmente las aportaciones porque el suelo no puede desempeñar un papel de almacenamiento a largo plazo. La dosis anual puede variar según la edad de los árboles a la carga, de 50 a 300 Kg. de nitrógeno por Ha., siendo la media de 150 Kg. Con frecuencia es fraccionado en 3 veces, la mitad de la dosis anual se aplica un mes o mes y medio antes de la floración. La incorporación de estiércol en el abonado previo a la plantación es muy beneficiosa porque, además de aportar fertilizantes, mejora la estructura del suelo y aumenta la capacidad de retención del agua. La cantidad de estiércol puede oscilar entre 20 y 30 Tm./Ha. No es aconsejable aplicar purín, ya que produce efectos negativos. En la comarca de la Hoya de Huesca la mayoría de las plantaciones se realizan en suelos ligeros con un pH ácido-neutro, por lo que el fósforo se podría aplicar en su totalidad en el abonado de fondo. Un mes y medio antes de la floración se podría aplicar un abono binario (nitrato potásico) para aportar la dosis anual de potasa y parte de nitrógeno. El resto de este último se podría incluir en dos veces, una en el momento del engrasamiento del fruto, en abril, y la otra en mayo, en función del riego y de las lluvias. Sin embargo, es necesario dejar bien claro que una buena práctica de abonado pasa necesariamente por el análisis del suelo.

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5.4. Laboreo del suelo El interés del laboreo es doble: • Crear una superficie mullida y desecada que constituirá una pantalla a la exposición del suelo subyacente. • Eliminar las malas hierbas que contribuyen a la desecación del suelo, especialmente cuando se trata de plantas con crecimiento estival (grano). Tiene el inconveniente de aumentar el número de pasadas con maquinaria, con el consiguiente apelmazamiento del suelo que perturba su estructura. Este inconveniente se podría suprimir manteniendo una pradera, pero esto no es posible más que cuando se dispone de,riego, circunstancia no muy frecuente en esta zona. También se puede mantener el suelo desnudo, libre de malas hierbas, mediante la aplicación de herbicidas; además se reducen los riesgos de heladas y la erosión sería menor. Sin embargo la acumulación de herbicidas tendría un efecto depresivo y obligaría a repartir los abonos en superficie, que no es la mejor manera de ponerlos a disposición de las raíces; por otra parte, tampoco disminuiría el efecto del apelmazamiento. La primera labor se debe hacer un mes o mes y medio antes de la floración para enterrar el abono aplicado. Se realizará con el cultivador a 18-22 cm. de profundidad. A final de mayo o principio de junio se realizará la siguiente labor con el cultivador y a continuación se pasa la rastra para evitar la evaporación. La última labor se suele hacer antes de la recolección seguida de un pase de rulo, de esta forma se tiene un suelo en perfectas condiciones. Desde el 15 de enero hasta el 15 de mayo y desde el 1 de julio hasta el 5 de setiembre no conviene mover el suelo, ya que así evitaremos el riesgo de heladas y una evaporación innecesaria.

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5.5. Tratamientos El número de tratamientos depende del grado de gravedad de la plaga o enfermedad y de su rentabilidad. Los más indispensables son los que se realizan de una manera preventiva a la caída de la hoja o hinchado de yemas, mediante productos cúpricos y aceites minerales. También es imprescindible realizar cuando menos un tratamiento contra pulgón en primavera.

5.6. Recolección Deben tenerse en cuenta las siguientes consideraciones: • No mezclar variedades. • Pelar las almendras diariamente. • Una vez peladas, secarlas al sol y al aire. • No prolongar demasiado la recolección; para ello es necesario una buena planificación.

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Índice


66


6. RENTABILIDAD

6.1. Costes de producción

En este punto se estudian los costes por Ha. cuando las plantaciones se encuentran en plena producción, sin tener en cuenta los costes de inversión ni los del período de formación. Los métodos seguidos para su cálculo, así como la estimación y el error en el coste medio, se detallan en el anexo H. De la observación de la tabla IX se deduce que la mano de obra y las labores son los apartados que más incidencia tienen en el coste total por Ha. La razón estriba en que por una parte, como ya he apuntado con anterioridad, hay operaciones tan importantes como la poda y la recolección que están prácticamente sin mecanizar y, por otro lado, en muchas explotaciones el coste horario de la maquinaria resulta ser muy elevado. A continuación, se realiza un desglose de los costes en algunas de las explotaciones encuestadas; he elegido las más representativas, las que arrojan resultados más dispares y las que por su estructura general y técnicas de cultivo presentaban alguna característica singular. Estos resultados se refieren a una Ha. de cultivo.

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Índice


I. Superficie de explotación Superficie almendro •

•

Coste horario de maquinaria: - Tractor 933,18 ptas. - Remolque 477,50 ptas. - Cultivador 184,70 ptas.

Has.

3

Has.

412,02 ptas 762,50 ptas

- Sulfatadora - Escoscadora

Costes directos: a) Labores - 9 horas cultivador - 7 horas transporte - 4,5 horas pulverizador - 2 horas de pelado Total

10.067,40 9.874,06 6.093,45 3.391,16 29.426,07

ptas. ptas. ptas. ptas. ptas.

b) Materias primas - Abonado - Tratamientos Totál

16.800 2 750 19.550

ptas. ptas. ptas.

c) Almacenamiento

•

5

361,6

ptas.

d) Mano de obra - 26 jornadas x 3.000 ptas. - 22,5 h. tracción = 24,075 x 375 ptas Total

78.000 8.437,5 86.437,5

ptas. ptas. ptas.

Costes indirectos: Seguridad Social - Contribución e impuestos Total

19.092,8 830 19.922,8

ptas. ptas. ptas.

132.661,23

ptas.

Total capital circulante •

Interés C.0

7.959,6

ptas.

•

Remuneración por gestión

6.633,06

ptas.

•

Renta por tierra

13.600

68

Índice

ptas.


TOTAL COSTE/HA. RENDIMIENTO MEDIO COSTE/KG

183.890,56

ptas.

1.250

Kg./Ha.

147,11

ptas.

En esta explotación el número de jornales es muy alto; esto es debido a que la recolección la realiza el agricultor y un familiar sin ninguna ayuda más.

II. Superficie de explotación Superficie almendro •

•

Coste horario de maquinaria: Tractor Remolque Abonadora Cultivador

Has.

2

Has.

2.617,128 ptas. 839,6 ptas. 485,76 ptas. 402,61 ptas.

Costes directos: a) Labores - 9 horas cultivador - 5 horas transporte - 4,5 horas tratamiento - 2 horas de abonadora - 1,5 horas pelado Total

27.177 ptas. 17.283,6 ptas. 11.776,5 ptas. 6 205,77 ptas. ptas. 3.925,5 66.368,37 ptas.

b) Materias primas Abonado - Tratamientos Total

14.800 ptas. 3.360 ptas. 18.160 ptas.

c) Mano de obra - 20 jornales - 26,5 h. tracción = 30,3 h. x 375 Total

60.000 ptas. 11.383,1 ptas. 76.383,1 ptas.

d) Almacenamiento •

9

252,7 ptas.

Costes indirectos: - Seguridad Social

11.102

ptas.

69

Índice


- Contribución e impuestos Total Total capital circulante

830 11.932

ptas. ptas.

124.380,9 ptas.

•

Interés capital circulante

7.462,8 ptas.

•

Remuneración por gestión

6 219

ptas.

•

Renta de la tierra

13.600

ptas.

TOTAL COSTE/HA.

200.377,6 ptas.

RENDIMIENTO MEDIO

700

Kg./Ha.

COSTE/KG

286,2 ptas.

En esta explotación el coste horario del tractor es muy elevado, por lo que los gastos de labores están por encima de la media. El rendimiento es realmente bajo ya que está situada en una zona muy desfavorable para las heladas en floración. Estas razones explican que el coste de producción resulte inadmisible.

III. Superficie de explotación Superficie almendro •

•

25 6,5

Coste horario de maquinaria: - Tractor - Remolque - Abonadora Escoscadora - Pulverizador - Cultivador - Rodillo

Ha. Ha.

1.571,8 ptas. 419,8 ptas. 485,76 ptas. 624,4 ptas. 701,6 ptas. 289,5 ptas. 369,4 ptas.

Costes directos: a) Labores 7 horas cultivador 5 horas transportes - 1,5 horas abonado - 1,5 horas escoscado 1 hora de rodillo

70

Índice

13.029,1 9.958 4.115 3.294 1.914,2

ptas. ptas. ptas. ptas. ptas.


- 1 hora pulverizador Total

2.273,4 34.611,7

ptas. ptas.

b) Materias primas - Abonado Tratamientos Total

19.000 670 19.670

ptas. ptas. ptas.

c) Mano de obra - 26 jornales x 3.000 ptas - 16,5 tracción = 17,65 h. x 375 ptas Total

78.000 6.620 84.620

ptas. ptas. ptas.

d) Almacenamiento

361,6

ptas.

Costes indirectos: - Contribución e impuestos

830

ptas.

116.474

ptas.

Total capital circulante •

Interés C.C.

6.972

ptas.

•

Remuneración por gestión

5 810

ptas.

•

Renta de la tierra

13.600

ptas.

TOTAL COSTE/HA.

166.476

RENDIM[ENTO MEDIO

1.000

COSTE/KG

ptas. Kg./Ha.

166,4 ptas.

En este caso el coste total es muy alto como consecuencia del gran número de jornales que se invierten. En los costes indirectos no entran los gastos de seguridad social, ya que el propietario de la explotación es obrero de la construcción.

IV. Superficie de explotación Superficie almendro •

Coste horario de maquinaria: — Tractor — Remolque

30

Has.

11

Has.

1.632,74 745,9

ptas. ptas.

71

Índice


— — — — — — •

793,2 180,42 1.019,6 465,6 173,7 461,75 386,06

Abonadora Máquina de podar Pulverizador Escoscadora Cultivador Rodillo Subsolador

ptas. ptas. ptas. ptas. ptas. ptas. ptas.

Costes directos: a) Labores

9 horas cultivador 7 horas transporte 4,5 horas pulverizador 32 horas podadora 2,5 horas abonadora — 2 horas rodillo — 1,5 horas pelado - 0,5 lioras subsolado Total

16.257,9 16.650,48 11.935,52 18.828 6.064,85 4.187,98 3.147,5 1.009,4 78.080,1

ptas. ptas. ptas. ptas. ptas. ptas. ptas. ptas. ptas.

b) Materias primas — Abonado — Tratamientos Total

28.950 1.571,29 30.521,29

ptas. ptas. ptas.

36.000 10.833 46.833

ptas. ptas. ptas.

361

ptas.

4.108,8 830 4.938,8

ptas. ptas. ptas.

113.558,72

ptas.

6.813,5

ptas.

— — -

c) Mano de obra

— 12 jornales — 27 h. tracción = 28,89 h. x 375 Total d) Almacenamiento •

Costes indirectos:

-

Seguridad Social Contribución e impuestos Total

Total capital circulante •

Interés C.C.

72

Índice


•

Remuneración por gestión

•

Renta por tierra

TOTAL COSTE/HA.

4.796.686

ptas.

13.600

ptas.

186.827,85 1.400

RENDIMIENTO MEDIO COSTE/KG

133,4

ptas. Kg./Ha. ptas.

Esta explotación tiene un enorme coste por labores como consecuencia del gran número de parcelas. Los jornales son muy pocos al estar la poda mecanizada.

70

Has.

12

Has.

a) Labores — 10 horas cultivador — 6 horas transporte - 5 horas pulverizador — 2 horas escoscado — 1,5 horas rodillo Total

25.000 21.000 12.500 5.000 3.000 67.000

ptas. ptas. ptas. ptas. ptas. ptas.

b) Materias primas — Abonado — Tratamientos Total

23.400 3.400 26.800

ptas. ptas. ptas.

c) Mano de obra — 25 jornales x 3.000 ptas

75.000

ptas.

V. Superficie de explotación Superficie almendro • Coste horario de maquinaria: Esta explotación la contrata. •

Costes directos:

578,6 ptas.

d) Almacenado • Gastos indirectos: — Seguridad Social

2.387,1

ptas.

73

Índice


— Contribución e impuestos Total Total capital circulante • Interés C.C.

830 ptas. 3.227,1 ptas. 172.136,4 ptas. 10.740,7

• Remuneración por gestión • Renta por tierra

8.606,82 ptas. 13.600

TOTAL COSTE/HA.

ptas.

ptas.

181.740,7 ptas.

RENDIMIENTO MEDIO

1.666 Kg./Ha.

COSTE/KG

109,08 ptas.

En este caso el coste por labores se eleva por encima de lo normal, dado que se contrata la maquinaria. El número de jornales también es muy alto; sin embargo como el rendimiento es bastante aceptable, el coste de producción está muy por debajo de la media.

VI. Superficie de explotación Superficie almendro • Coste horario de maquinaria: — Tractor — Remolque — Escoscadora — Abonadora — Pulverizador — Rodillo — Cultivador — Máquina de podar

70

Ha.

8

Ha.

1.571,4 ptas. 605,3 ptas. 619,4 ptas. 380 ptas. 350,85 ptas. 186 ptas. 115,8 ptas. 101,88 ptas.

• Costes directos: a) Labores — 8 horas cultivador — 35,3 horas podadora — 4,5 horas pulverizador

74

Índice

13.497,6 ptas. 3.605 ptas. 8 650 ptas.


— — -

7 horas transporte 2 horas abonado 2 horas rodillo 2 horas pelado Total

15.236,9 ptas. 3 902 ptas. 3 514,8 ptas. 4 381,6 ptas. 52.788,02 ptas.

b) Materias primas — Abonado — Tratamientos Total

20.850 ptas. 3 802,75 ptas. 24.652,75 ptas.

c) Mano de obra — 13 jornales x 3.000 ptas — 30,5 h. tac. = 32,6 h. x 375 Total

39.000 ptas. 12.238,12 ptas. 51.238,125 ptas.

d) Almacenamiento •

361,6

ptas.

2.118,9

ptas.

660

ptas.

2 778,9

ptas.

Costes indirectos: -

Seguridad Social

-

Contribución e impuestos Total

Total capital circulante

96.007,125 ptas.

Interés C.0

5 760,42 ptas.

Remuneración por gestión

4.800,35

Renta por tierra

13.600

COSTE TOTAL/HA.

155.980,17

RENDIMIENTO MEDIO COSTE/KG

ptas. ptas. ptas.

1.000

Kg./Ha.

155

ptas.

Si bien los costes de labores son un poco más altos de lo normal, el coste total es inferior debido a que la mano de obra está mecanizada en parte. En mi opinión esta explotación obtiene un mayor rendimiento, ya que está muy bien situada y además utiliza unas técnicas de cultivo muy adecuadas.

75

Índice


VII. Superficie de explotación Superficie almendro • Coste horario de maquinaria: — Tractor — Remolque — Atomizador — Escoscadora — Rodillo — Abonadora — Cultivador

150

Has.

30

Has.

1.067,3 ptas. 349,8 ptas. 790,2 ptas. 371,9 ptas. 184,7 ptas. 376,9 ptas. 184,7 ptas.

• Costes directos: a) Labores — 6 horas cultivador — 5 horas pillverizador — 5 horas transportes — 1,5 horas pelado — 1 hora rodillo Total

7.512 9.287 7.086 2 158 1.252 29.463,1

b) Materias primas — Abonado — Tratamientos Total

16.650 3 789 20.439

ptas. ptas. ptas.

c) Mano de obra — 17 jornales x 3.000 ptas — 20 h. trac. = 21,4 h. x 375 Total

52.000 8.025 60.025

ptas. ptas. ptas.

d) Almacenado

ptas. ptas. ptas. ptas. ptas. ptas.

577,6 ptas.

• Gastos indirectos: — Seguridad Social — Contribución e impuestos Total

76

Índice

1 544,5 ptas. 717,8 ptas.

2 263,3 ptas.


93.379,2 ptas.

Total capital circulante • Interés C.C.

5 602,6 ptas.

• Remuneración por gestión

4 668,9 ptas. 13.600

• Renta por tierra

ptas.

136.638,6 ptas. 1.600 Kg./Ha. 85,39 ptas.

COSTE TOTAL/HA. RENDIMIENTO MEDIO COSTE/KG

Como el coste total es reducido y el rendimiento muy alto, obtenemos un coste de producción muy por debajo de la media aritmética (el más bajo). Esta explotación utiliza técnicas de cultivo muy adecuadas: buen intercalado de variedades polinizadoras, gran número de variedades, realiza todos los tratamientos necesarios, buena planificación del trabajo en la recolección, etc. Todo esto explica que la producción sea tan abundante a pesar de estar situada en una zona de muy bajas precipitaciones. Por otra parte, como el grado de parcelación es bajísimo y el coste horario de la maquinaria no supera en ningún caso a la media, el coste por labores se reduce bastante.

6.2. Evaluación económica Como el promedio del coste de producción se sitúa en 150,4 ptas. por Kg., se podría decir que el cultivo del almendro es rentable cuando el agricultor vende la almendra a un precio superior a esta cifra. Este razonamiento es totalmente engañoso, ya que la rentabilidad de una plantación se debe considerar a lo largo de toda su vida de una forma global, teniendo en cuenta los costes de inversión y los de formación. Por ello la manera más coherente de determinar la rentabilidad es conocer una evaluación económica, estableciendo con claridad los parámetros que definen la inversión y luego hallar el valor de los índices que miden dicha rentabilidad (Van, Ratio, Tir, plazo de recuperación). Es también imprescindible realizar un análisis de sensibilidad para conocer la influencia de los parámetros que están sujetos a un mayor grado de incertidumbre. Todo esto se realiza en el anexo III con los siguientes resultados: 77

Índice


Índice

4.048,16

Costes indirectos (ptas.)

19.621,70 3.139,77

2.132,31

20/22,5

32.322,80

27,15

6.423,27

3,00

19,93 20.366,40

12.595,80

43.676,20

Coste de mat. primas (ptas.)

Horas de labor

Coste de labores (ptas.)

N.º de jornales

3,93

82.677,30

12.223,14

67.884,60

Coste mano de obra (ptas.) . 22,70

158.323,25

17.678,21

162.270,93

1.000,00

Coste/Ha. (ptas.)

Rendimiento (Kg./Ha.)

157,68

Moda

27,68 284,65

Desviación media (d)

150,48 1.161,40

Coste/Kg. (ptas.)

Media aritmética

3.457,40

9.622,30

5,50

15.435,70

4,80

14.438,70

21.788,75

36,00 354,24

Desviación típica (a)

19.364,8

64.477,0

14,5

63.356,0

19,5

58.728,0

108.092,0

200,8 1.300,0

Amplitud

Medidas de dispersión y tendencia central referidas al coste de producción y sus componentes (respecto a 1 Ha.).

Tabla IX.


• Los rendimientos generados por la inversión-Van dependen del tipo de interés considerado para la actualización de los incrementos de flujos de beneficio en cada campaña. Así, con el 12% se obtienen unas ciento cincuenta mil pesetas por hectárea, y con el 14% se acerca a las veinticinco mil pesetas. Hay que tener en cuenta que el coste de inversión lo paga el agricultor íntegramente en el año cero; por lo que si le concedieran algún tipo de préstamo, estos índices le serían más favorables. • El TER se sitúa alrededor del 15%; esta cifra hubiera sido más alta si hubiese existido algún tipo de financiación ajena en el coste de inversión. Aun así, el 15% es un resultado positivo, ya que es difícil que el agricultor pueda conseguir recursos financieros a un interés más elevado. • En cuanto al análisis de sensibilidad, realizado con un interés del 12%, tanto el coste máximo de inversión como los costes máximos de cada campaña sólo se verían superados en el caso de la instalación de algún tipo de riego. Las producciones mínimas se deben alcanzar sin mucha dificultad en las zonas favorables de pie de sierra. Sin embargo, en las zonas más meridionales y en situaciones desfavorables, donde las heladas de floración son más frecuentes, resultará más dificultoso alcanzar estas producciones mínimas como promedio. Si bien el precio mínimo de la almendra (131,12 ptas./Kg.) es muy satisfactorio en comparación con las cotizaciones de la campaña 86/87, no se puede decir lo mismo de los precios existentes en la campaña 87/88. A continuación quisiera hacer una crítica de alguno de los supuestos en que se basa la evaluación económica. • Si bien la producción de 2.000 Kg./Ha. es relativamente fácil de conseguir en algunas zonas de la comarca, en otras resultará muy difícil como consecuencia de las heladas y la sequía. • Se ha supuesto un precio medio de 150 ptas./Kg. Esta estimación corresponde a variedades de alta calidad como son la largueta y marcona. Si se plantaran variedades comunes o híbridos franceses como 79

Índice


ferragnés, ferraduel, etc. (aunque estas últimas tienen más rendi-

miento cáscara/grano) el precio sería menor. Se debe tener en cuenta que la cotización es función del rendimiento cáscara/grano, pudiendo variar éste de un año a otro. • Para alcanzar tan buenas producciones es de suponer que las técnicas de cultivo como abonado, intercalado de variedades para la polinización, poda, recolección, etc., son las adecuadas. En la realidad esto no ocurre en casi ninguna explotación. • Los costes de cada campaña se han deducido a partir de la media aritmética de las explotaciones encuestadas. Estos costes resultan muy elevados y se podrían rebajar con bastante facilidad.

6.3. Incidencia del tamaño de la explotación en el coste de producción

Si nos fijamos en el gráfico 4, detectaremos fácilmente que la gráfica del coste total por Ha., se asemeja bastante a la del coste de labores y sobre todo a la de mano de obra. El coste de materias primas no tiene tanta influencia como los anteriores en el total, pero es de destacar la semejanza de su gráfica con la del rendimiento, lo que pone de manifiesto la relación directa que existe entre ellos. También es de destacar el incremento de la producción a medida que aumenta la superficie de la explotación, por lo que el coste de producción disminuye en esta misma dirección. Observando los gráficos de coste de labores y el de horas de labor, se deduce que en las explotaciones con menos de 10 Has. el coste horario de maquinaria es más elevado que el promedio, ya que a pesar de utilizar menos tiempo la maquinaria que la media (X), resulta que el coste está situado muy por encima de ella. Lo mismo ocurre con el intervalo 5.

6.4. Crítica y conclusiones

La media aritmética de los costes por Ha. en plantaciones en plena producción resulta muy elevada (162.270,9 ptas.). Sólo la mano de obra, con una media de 22,7 jornales por Ha., ya supone más del 40% del total. 80

Índice


Gráfico 4. Variabilidad de algunos componentes del coste de producción según superficie de la explotación.

Coste total por Ha. Pts/Ha. 175.000

170.000

165.000

160.000

155.000

o

150.000

145.000 1

2

3

4

5

6

Intervalos según la superficie de la explotación:

1

> 0,1 — 5 5 Has.

5

> 50 — < 100 Has.

2.

>5 —510 Has.

6

2 100 Has.

X

Media aritmética.

3............> 10 — 525 Has. 4

>25 —550 Has.

81

Índice


Grรกfico 4. Continuaciรณn.

Rendimiento

Kg/Ha. 1350 1250 1150 1050 950

o

850

1

2

3

4

5

6

Coste de producciรณn Pts/Kg. 185 . 175. 165. 155 145, 135. 125

o

2

3

82

ร ndice

4

6


Grรกfico 4. Continuaciรณn.

Coste de labores

Pts/Ha. 49.000 47.000 45.000 43.000 41.000 39.000 37.000 35.000 33.000 1

2

3

4

5

6

5

6

Coste de mano de obra Pts/Ha. 72.500 70.500 68.500 66.500 64.500 62.500 60.500 58.500 1

2

3

4

83

ร ndice


Grรกfico 4. Continuaciรณn. Coste de materias primas

24.000 23.000 22.000 21.000 19.000 18.000 17.000 16.000 15.000

o o

14.000 1

2

3

4

5

6

Horas de labor con maquinaria

Horas/Ha. 21

20 _

19_

18 -

84

1

2

3

ร ndice

4

5

6


La recolección es la labor que mayor número de costes absorbe debido a una organización deficiente y a la utilización de materiales poco adecuados. Así, si en lugar de recoger la almendra un número reducido de personas, como normalmente ocurre, trabajara un mínimo de cinco personas, con mallas de dimensiones más amplias que abarcaran varios árboles a la vez, se lograría reducir notablemente los jornales por Ha., que en ningún caso sobrepasarían los diez e incluso se podría realizar la operación del escoscado en el propio campo. La realización de la poda también supone un alto número de jornales, ya que, por una parte, los árboles son muy viejos en un porcentaje muy elevado o se ha descuidado su formación; en estos casos los almendros alcanzan una altura desmesurada con la mayor parte de la vegetación en las ramas superiores, quedando las zonas bajas prácticamente desnudas. Por otro lado, se siguen en muchas ocasiones formas artificiosas con el consiguiente derroche de mano de obra, por lo que en árboles con una formación adecuada y en los que se siga una técnica de poda racional y anual, los jornales por Ha. en esta operación no deben ser superiores a ocho. El coste de labores con maquinaria significa más de la cuarta parte del total. Esto en un principio es fácil de justificar porque este cultivo precisa de muchas labores importantes con maquinaria, como laboreo, tratamientos, transportes, abonado, pelado, etc. Como media se usa 20 horas el tractor junto con distinta maquinaria no automotriz. Esta cifra disminuiría si el grado de parcelación en el cultivo del almendro fuese menor. Es de destacar que en gran número de explotaciones los tractores son demasiado grandes, frecuentemente infrautilizados y su número es excesivo, sucediendo también esto con otros tipos de maquinaria. Como consecuencia, al utilizarlos pocas horas al año, la incidencia de los costes fijos (amortización sobre todo) en las cuotas horarias es enorme. Así, si nos fijamos en el gráfico 4 de horas de labor y coste de labores, deduciremos que el coste horario de la maquinaria más elevado corresponde al intervalo 5 y en especial a las explotaciones con menos de 10 hectáreas. En cuanto al abonado, su coste sería con toda seguridad menor, si previamente a la plantación se hiciese un análisis del suelo. Entonces se

85

Índice


podría realizar un abonado de fondo racional y los costes anuales por este concepto disminuirían. Como conclusión de los resultados obtenidos se puede afirmar que, en líneas generales, las plantaciones actuales de almendro en la Hoya de Huesca no resultan rentables, como consecuencia del alto coste de la mano de obra y de las labores y por la utilización de unas técnicas de cultivo erróneas. Sin embargo, este cultivo puede llegar a ser rentable, incluso más que el cereal, teniendo en cuenta las siguientes consideraciones: • Previamente a la plantación es necesario realizar un estudio climático y un análisis del suelo. De esta forma sabremos la conveniencia o no de este cultivo; en caso afirmativo habrá que utilizar el material vegetal más adecuado según los resultados del estudio. • Se deben conocer muy bien las técnicas de cultivo más adecuadas. Así, el intercalado de variedades polinizadoras resulta un factor decisivo en la producción. Con el resultado del análisis del suelo podremos realizar un abonado mucho más racional. La poda de formación no hay que descuidarla en lo más mínimo, ya que así la poda de fructificación será más sencilla y la producción será mayor y más regular en el tiempo. • Hay que procurar evitar, dentro de lo posible, que los costes totales alcancen unos niveles innecesarios. Esto se consigue mediante una mejor planificación de la recolección y la poda, mayor mecanización, dimensión adecuada de la maquinaria, menor grado de parcelación, etc.

86

Índice


7. COMERCIALIZACIÓN

7.1. Canales comerciales Como consecuencia del minifundio productivo existente en nuestra comarca, la oferta de almendra en origen aparece muy diseminada, con unas relaciones comerciales entre la producción y el comercio muy dificultadas dada la factible especulación por el carácter no perecedero del fruto, además de faltar una normalización y tipificación para el mismo. A grandes rasgos, la descripción del proceso comercial de la almendra en la Hoya de Huesca, así como de las figuras que intervienen en él, puede resumirse de la siguiente forma: El agricultor, que suele conocer las variedades comerciales, así como el rendimiento de almendra que posee, vende siempre en cáscara, fijándose el precio según rendimiento, y en el momento que cree más oportuno. Alrededor del 60% de los productores encuestados entrega la almendra a intermediarios y corredores de cáscara indistintamente. Un 20% la vende a corredores, intermediarios o descascaradores según la campaña. Sobre un 14% la comercializa directamente con el descascarador, y solamente el 7% realiza la venta a través de cooperativas. El corredor de cáscara, que es un mero intermediario, pero difícilmente sustituible en el proceso comercial de la almendra dada la estructura de la oferta en origen y sus grandes conocimientos del producto en el ám-

87

Índice


bito donde se mueve tanto cualitativa como cuantitativamente, compra la mayoría de las veces por encargo del industrial descascarador. En la Hoya de Huesca únicamente hay un industrial descascarador, absorbiendo éste una pequeña parte de la producción comarcal. El resto del producto lo compran las demás descascaradoras de la provincia, cuyo número no sobrepasa a cinco, o es transportado por los intermediarios hasta los mayoristas de las principales plazas de contratación (Reus, Jijona) encargándose ellos mismos del descascarado. En el caso de que la almendra la reciba el industrial descascarador, la selecciona por tamaños con el fin de homogeneizar toda la producción recibida. Una vez descascarada y limpia, suele clasificar el grano también por tamaño, envasa y almacena o vende según su conveniencia. Estas operaciones, que dan a la almendra un cierto valor añadido, hacen del industrial descascarador una de las figuras más importantes en la comercialización de la almendra. El industrial descascarador que sólo actúa como tal sin asumir otras funciones comerciales, suministra al mayorista (bien exportador, bien para el mercado interior) o a la industria, por medio de un corredor de grano, dependiendo éste económicamente la mayor parte de las veces del descascarador (gráfico 5). Buena parte de los mayoristas y la industria, cuyas principales funciones consisten en la concentración de grandes cantidades para su canalización hacia el destino final, suelen realizar las operaciones de descascarado, clasificado y envasado en sus propias instalaciones. Puede afirmarse que en las localidades de Jijona y Reus se transacciona la casi totalidad de la almendra española. Prácticamente el único centro físico de contratación de almendra existente en nuestro país es la Lonja de Reus; por ella pasa más del 60% de toda la producción nacional, siendo sus cotizaciones el punto de partida en todas las operaciones de compraventa. En cuanto a las condiciones en que vende la almendra el agricultor, sobre un 75% de los encuestados respondieron negativamente a esta pregunta: "¿Podría Ud. presentar la almendra en mejores condiciones y así

88

Índice


Grรกfico 5. Circuitos de comercializaciรณn mรกs frecuentes de la almendra AGRICULTOR

CORREDOR CS.

DESCASCARADOR

COOPERATIVA H

CORREDOR GR.

MAYORISTA INT.

EXPORTADOR F-

STOCK

INDUSTRIA

CONSUMO DIRECTOMERCADO INTERIOR

MERCADO EXTERIOR

20-25%

25-30%

10%

35-40% 89

ร ndice


aumentar su calidad?". En mi opinión, en la mayor parte de los casos se incumple alguna de las normas de recepción para la compra de almendra en cáscara, dictadas por la Asociación Interprovincial de Descascaradores de Almendra que se detallan en el anexo IV. Esto ocurre sobre todo en las almendras vendidas al poco tiempo de haber sido recogidas, ya que es muy probable que sobrepasen los máximos de humedad establecidos. Por otra parte, a las dos terceras partes de los encuestados les plantea algún problema la venta del producto. El más generalizado es la fluctuación del precio y la poca información sobre el estado del mercado. Asimismo, un 65% considera que la venta que realiza no es la más idónea y creen que la forma más ventajosa sería mediante entidades asociativas agrarias, como por ejemplo Agrupaciones de Productores Agrarios (A.P.A.).

7.2. Fluctuación de las cotizaciones de almendra Evolución de los precios: componentes

En la evolución de precios es preciso distinguir varios componentes que actúan simultáneamente y cuya acción no es fácil de separar. El primero de ellos es la tendencia, que nos indica de una manera general cuál es la orientación general de los precios. Es un componente cuya acción se ve a largo plazo. Puede observarse a precios constantes o corrientes. En este caso se mide en unidades monetarias corrientes y en aquél una vez se han deflaccionado utilizando algún índice de precios. El segundo componente se podría denominar de variación anual. Se trata del movimiento de los precios dentro de una campaña a ciclo comercial. Esta variación está relacionada con la estacionalidad de la oferta, la capacidad de conservación del producto y su coste, y con la estructura de la demanda (estacionalidad, normas comerciales, utilización del producto, etc.). El tercer componente que debe tenerse en cuenta es el que se podría llamar de acción de mercado, consistente en las actuaciones diarias y usuales de compra-venta, de rumores, de pequeños tirones de la demanda, decisiones o retenciones de la oferta, de ventas concertadas o no, de posibles exportaciones, etc. Este componente es el que realmente manifiesta el 90

Índice


mercado de un día para otro, o de un momento al siguiente, es el más cotidiano de ellos y su acción queda enmarcada en el cuadro más general que delimitan los dos componentes anteriores. Por último, el cuarto componente es el que se podría llamar extraordinario: es el marcado por circunstancias anómalas y de naturaleza

amplia. Su repercusión suele ser grande y decisiva, cuanto que aquéllas están producidas por agentes externos al propio sector, aunque terminen influyendo poderosamente en el mismo. Dentro de esta línea podríamos englobar a las devaluaciones (revaluaciones) y a las heladas. En un mercado de competencia perfecta, es decir, donde el Estado no actúa y donde no existan agrupaciones monopolistas u oligopolistas, los precios de los productos son función de la interacción mutua de la oferta y la demanda. En realidad, el mercado de la almendra no es de competencia perfecta, ya que a pesar de que nuestro país sea el segundo proveedor mundial de almendra, la estructura de este mercado (dominado por EE.UU., único concurrente en algunos países importadores y en otros mayoritario) aparece prácticamente como monopolista, ya que la oferta internacional viene determinada en gran medida por la producción americana de cada año y su distribución comercial, sin que el resto de los países productores pueda apenas influir. Así pues, los precios del mercado mundial deben buscarse fundamentalmente en la organización americana, ya que todas sus transacciones son manejadas por una única cooperativa, la California Almond Grower Exchanger, siendo esta entidad prácticamente el único oferente americano en el mercado mundial. Esta compañía inicia la comercialización de su almendra, con productos bien normalizados y de pocas variedades, entre los meses de mayo y junio, una vez conocidas las perspectivas de producción mundial, ofreciendo contratos de suministro para los doce meses del año a partir de septiembre, en envíos mensuales aproximadamente iguales. Fijados los precios de venta en firme, buscando la renta justa de sus productores sin pretender la expansión explosiva del cultivo, y según las circunstancias o condiciones del mercado, los estabiliza, incrementa o disminuye en sus transacciones a lo largo de la campaña a fin de liquidar los stocks

91

Índice


(carry-over); es, pues, hoy esta cooperativa la que determina los niveles de precios internacionales. En la comarca de la Hoya y en toda la provincia en general, se desprende de la observación del gráfico 6 que la evolución de precios resulta ser paralela en las tres variedades. La influencia de la producción americana es fácil de detectar; así por ejemplo, mientras que la abundante cosecha americana de este año ha hecho que los precios internacionales se hundieran (lo mismo ocurrió del año 74 al 76), la escasa producción de 1986, a pesar de que España se mantuviera en un buen nivel, fue la causa de que a finales del año 86 y en los comienzos del 87 se alcanzasen cotizaciones récords. Los cambios de tendencia normalmente comienzan a producirse a partir de abril-mayo, ya que entonces se tiene conocimiento de la cosecha que se puede obtener en otoño. Así, si nos fijamos en la gráfica de precios durante los primeros meses del año 1987, se observa una repetición de precios desde principios de febrero hasta finales de marzo, estando el mercado muy parado y con una clara falta de actividad comercial de cara a la exportación, ya que se está a la expectativa de la acción de los hielos en el desarrollo de la nueva floración. Esto mismo ocurre en los últimos meses de este mismo año. Por otro lado, el precio de la larguera y de la marcona es bastante similar, cotizándose normalmente la largueza unas pesetas más cara, aunque a veces ocurre lo contrario. En cuanto a los precios en pesetas constantes (gráfico 7) han sufrido unos ciclos de tal manera que algunas veces han ido por encima del valor inicial y otras por debajo (caso concreto del año 82), indicando en este último caso un incremento de los precios de la almendra inferior al de la media de crecimiento de los productos alimenticios. Por otro lado, si nos fijamos en el cuadro de índices de precios percibidos por los agricultores (tabla X), nos daremos cuenta de que el índice de la almendra es el que mayor aumento ha experimentado (precios corrientes). Por último cabe destacar que el actual nivel de precios está muy por debajo del de diciembre de 1986 y todo parece indicar, según la opinión del

92

Índice


Gráfico 6. Precios pagados a los productores (almendra cáscara, a granel, sin calibrar).

Común Largueta Marcona Largueta-Marcona

AÑO 1976

Pts/kg 40 30

------

----------------

-------

20 E F M A M J J1A S O N D

AÑO 1977 Pts/Kg 70 60 50 40 30

E F M A M J J1 A S O N D

Índice

93


Gráfico 6. (Continuación).

ANO 1978 Pts/kg 70

--------- -

60 50 40

E F M A M J JI AS O N D

Pts/kg

AÑO 1979

100 90 80 70 60 50 E F M A M J JI AS O N D

94

Índice


Gráfico 6. (Continuación).

Pts/kg

ANO 1980

110 100 -90

---------------------- .„

80 70

.s.

60 E F MAMJBAS O N D

Pts/kg 90

ANO 1981 ----- `,"

80 70 60 50 40 30 E F M A M J J1 A S O N D

95

Índice


Gráfico 6. (Continuación).

AÑO 1982

Pts/Kg 70 60 50 40 30

E F M A M J J1 AS O N D

Pts/Kg

AÑO 1983

120 110 100 90 80 70 60 50 E F M

AM

96

Índice

J J1 A

S O N D


Gráfico 6. (Continuación).

AÑO 1984 Pts/Kg 140 130 120 110 100 90 E F M A M J J1 AS O N D

Pts/kg

AÑO 1985

130 120 110 __________

100 90 80

E F M A M J JI AS O N D

97

Índice


Gráfico 6. (Continuación). AÑO 1986 Pis/kg

140 130 120 110 100 90

E F M AM J J1 A S O N D

Pts/Kg

AÑO 1987

170 160 150 140 130 120 110 100 90 E F MAMAS O N D

98

Índice


Grรกfico 7. Evoluciรณn de los precios constantes de la almendra marcona (pesetas deflaccionadas respecto 1976). 60 50 40 30 20 1976

1977

1978

1980

1981

1982

1984

1985

1986

1979

60 50 40 30 20 1983

60 50 40 30 20

99

ร ndice


Índice

211,6

244,5

264,2

190,6 269,2 273,0 197,8 192,0 327,3 415,2 365,9

195,8

Almendra

173,4

134,6

152,1

256,2

254,8

Productos animales

149,8

245,1

245,4

222,3 213,8 241,3 206,5 267,0 279,9 307,7 311,9

223,8

223,8

Frutas

197,8

204,9

151,2 138,4 156,0 190,9 212,0 220,2 247,2 229,1

175,6

176,8

Hortalizas

155,1

156,8

141,6

1985

128,0

1984

Cereales

1983

152,1

1982

142,8

1981

ÍNDICE GENERAL

1980

1979

1978

1976 = 100

Tabla X. Índices de precios percibidos por los agricultores (series históricas).

CLASE DE ÍNDICE

o o


sector comercial y del sector productor, que esta tendencia se mantendrá por algún tiempo. Señalan como causa principal la excelente cosecha obtenida en California y las importaciones de almendra grano californiana a unos precios muy bajos (3,20 dólares para almendra selecta equivalente a calibre 13-14). La continua caída de la cotización del dolar con relación a la peseta ha exagerado todavía más este impacto.

7.3. Problemática

Los precios pagados a los agricultores por la cosecha de almendras no vienen determinados a nivel comarcal, ni siquiera a nivel nacional, sino que dependen de la coyuntura del comercio internacional. Es decir, que en gran parte están determinados por el principal productor y abastecedor mundial, EE.UU. Por eso al tratar de analizar este apartado a nivel comarcal es necesario que se haga dentro de un contexto mundial. Lo primero que debe hacerse frente a la supremacía y casi perfecta organización de este país es cambiar las estructuras de nuestro mercado en todos los niveles. Así, una de las mayores dificultades es la atomización de la oferta, dado que la mercancía se encuentra en manos de pequeños productores que siempre antes de vender intentan sacar un dinero más; eso explica que una cuarta parte de los encuestados todavía tuviera la cosecha sin vender a mediados de febrero. Otro grave problema es el derivado de que, si bien nuestra almendra posee una mejor calidad natural, la gran cantidad de variedades y una falta prácticamente total de normalización han ocasionado que hayan ido perdiendo mercados. Por otro lado los precios en nuestro país se forman al término de la cosecha, en el mes de septiembre, llevándose entonces el mercado interior la mercancía que piden sus necesidades (demanda estacional de la industria turronera) y el resto va al mercado exterior, pero cuando esto sucede EE.UU. ya ha abastecido casi por completo el mercado internacional. 101

Índice


En mi opinión, la única solución para paliar los problemas anteriores es la formación de entidades asociativas agrarias, sobre todo de agrupaciones de productores agrarios (A.P.A.) a partir de cooperativas y S.A.T. En la actualidad, solamente se comercializa alrededor del 7% de la producción nacional por medio de alguna de estas entidades. En las encuestas realizadas también es un 7% y se realiza por medio de cooperativas. Pero no es suficiente, ni mucho menos, con la formación de estas A.P.A. en las zonas productoras de una forma individual; además es imprescindible la creación de estructuras "secundarias" a nivel regional y de entes "terciarios" a escala nacional, con lo que se podrían coordinar, estructurar y vertebrar los esfuerzos de este sector. En cuanto a la repercusión de la entrada de España en la C.E.E., en principio no representa sino ventajas ya que es la zona de mayor consumo mundial y además es deficitaria. El único problema es que se pueda promover el cultivo. Sin embargo estas ventajas se han reducido considerablemente en los últimos meses, dado que las concesiones arancelarias de la Comunidad a los productos agrícolas de los países terceros mediterráneos originaron que Estados Unidos, mediante una serie de presiones, obtuviera asimismo ventajas similares para sus exportaciones de cítricos y frutos secos. De todos modos, gracias a las negociaciones que mantuvo el Ministro de Asuntos Exteriores se logró en septiembre de 1986 que el arancel al que están sometidas las almendras españolas vendidas en los Doce fuese un 1% menor que el de los norteamericanos. Este porcentaje es inferior al que se esperaba hace unos años.

7.4. Consideraciones finales

Como este estudio se realizó a lo largo del año 1987, ha parecido oportuno realizar unas consideraciones sobre el apartado de comercialización con el fin de conocer el estado actual del sector y sus perspectivas en la fecha de publicación del presente libro. El resto de los apartados no se han modificado, ya que no han sufrido variaciones significativas durante este período de tiempo.

102

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Expectativas del sector en los años 1986-90 Poco antes de la entrada de España en la Comunidad Económica Europea las perspectivas del sector eran francamente esperanzadoras, ya que es ésta la zona de mayor consumo mundial con importaciones de varios miles de Tm. de almendra. Sin embargo, como consecuencia del trato preferencial de la Comunidad con productos agrícolas de países terceros mediterráneos, se inició durante el año 1986 un conflicto arancelario con Estados Unidos que se solucionó con los siguientes acuerdos por lo que a la almendra respecta: • A Estados Unidos se le concedió un cupo de unas 45.000 Tm. con un tipo de arancel del 2%. El resto de la almendra tenía el 7%. • España pagaba alrededor del 5% y este porcentaje se iría rebajando un 0,7% anual hasta 1993, año en el que se anularía. Actualmente la almendra española ya no tiene ningún tipo de arancel y por su parte Estados Unidos sigue conservando el cupo de 45.000 Tm. aproximadamente, con aranceles muy reducidos. Por otro lado, cabe destacar el hecho de que la almendra española con destino a Estados Unidos ha de pagar un arancel del 18%. Como veremos más adelante, todas estas circunstancias que han rodeado el mercado de la almendra han hecho desaparecer toda esperanza de mejora existente no hace muchos años, traduciéndose en un hundimiento generalizado del sector.

Evolución del mercado en las dos últimas campañas (1987-88 y 1988-89) y situación de la actual (1989-90) La temporada de 1987-88 resultó mala, no tanto por la producción nacional, que se acercó a la media de las 70.000 Tm.-grano de los últimos años, sino por la buena cosecha californiana, que inundó el mercado europeo, donde cuenta con un cupo cercano a las 45.000 Tm. y aranceles reducidos.

103

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En la última campaña California experimentó una caída del 50% en su producción, coincidiendo con un buen año en España, en el que se han alcanzado las 80.000 Tm.-grano. Estas producciones obligarán a colocar en el mercado exterior unas 40.000 Tm.-grano (en un 80% hacia la CEE), en la campaña 1989-90, frente a las 12.868,7 Tm.-grano y 1.850,7 Tm. en cáscara que se alcanzaron en 1988-89 (ver tabla XI). La producción comunitaria en almendra-grano se estima en 120.000 Tm. Este volumen representa un tercio de la producción mundial. A pesar de ello el consumo comunitario provoca un "déficit crónico" que se cifra en 45.000 Tm. Para cubrirlas se negociaron a principios de año importaciones de 85.000 Tm. de USA. En 1988 las importaciones comunitarias se evaluaron en 16.000 Tm. de almendra, procedentes en un 96% de USA. La buena penetración de los productos estadounidenses se produce en parte por las subvenciones (se dice que incluidas las ilegales) con que están apoyados. Los bajos precios de entrada detectados en la almendra californiana con destino a la industria turronera (que han pasado de 3,2 dólares/Kg.grano a finales de 1987, a 270 ptas./Kg.-grano en julio de 1990, ya en España), provocaron ra petición de los cosecheros españoles del cierre de las fronteras para estas producciones. La industria turronera en España absorbe un volumen de almendra, celosamente guardado por los productores, y que se ha estimado desde las 12.500 Tm. hasta las 20.000 Tm. Estas importaciones se han disparado en los dos últimos años, provocando el hundimiento de los precios y dejando en evidencia la falta de organización interna del sector. En cuanto a las exportaciones, si observamos la tabla XI podemos comprobar que han experimentado un fuerte retroceso respecto a 1987, a causa principalmente del bajo precio de la almendra californiana. Como se ha comentado con anterioridad, todos estos factores han traído consigo una caída alarmante en las cotizaciones, que ni siquiera las heladas generalizadas en la primavera de este año (1990) han podido frenar. Así, si comprobamos las gráficas y cuadros de precios (tabla XII), observamos que en septiembre-noviembre de 1986 las variedades marcona y largueta se cotizaban a 150 ptas./Kg. y la común a 130 ptas./Kg. Sin em 104

Índice


Índice

19.358 19.133 19.060 17.079 30.854 31.799 31.844 31.067 14.6101 28.8621

Valor Producción (Millones de ptas.)

13.606,4 21.237,3 23.761,5 44.246,9 29.824,6 18.744,5 23.532,4 28.612,2 17.343,7 12.868,7

Exportaciones (Tm. grano)

1.341,6 2.315,5 1.177,6 2.115,8 1.177,8 1.052,5 1.821,4 1.181,1 1.352,3 1.850,7

Exportaciones (Tm. cáscara)

1 Valores calculados con precios medios anuales. 2 Cosecha estimada con fecha 31 de mayo de 1990. 3 Datos aproximados. Fuente: • "Anuarios de Producción", F.A.O. • Boletines mensuales estadística agraria. • Estadística elaborada por Frutos Secos Ramón Llop S.A. (Reus). O

225,3 307,3 315,3 165,8 236,1 287,2 221,4 250,0 146,1 326,2 241,52

Producción (Miles de Tm. Camparia cáscara)

79/80 80/81 81/82 82/83 83/84 84/85 85/86 86/87 87/88 88/89 89/90

Tabla XI.

5.675,76 8.319,42 6.981,14 15.702,9 16.034,97 10.439,37 12.731,75 20.561,58 9.325,9 6.645,2

29,3 43,4 36,6 91 51,9 32,8 39,9 66,1 63,8 23

Valor total Porcentaje en % del género exportado Valor export./ (Millones Valor de ptas.) producción

5.703 474 17 45 837 3.279 3.683 5.784 — —

— 5.000 6.000

Tm. equivalentes Tm. grano3 cáscara

Importaciones

Producción, exportación e importación durante las diez últimas campañas en España.


Índice

o

Fuente:

E F Mz A My Jn J1 A S 0 N D

Meses

rn

422 422 530 425 395 395 460 480 480 465 420 460

420 420 428 357 357 347 350 375 375 360 320 350 475 485 475 435 440 440 406 410 398 338 335 325

Sección de Estudios y Coordinación de Programas.

430 440 435 410 360 360 353 359 361 321 327 325 330 310 310 310 310 310 323 321 314 301 312 300

Año 1989 Marcona Largueta Común

Servicio Provincial de Agricultura, Ganadería y Montes de Huesca.

440 440 510 425 407 407 530 530 530 490 460 495

Año 1988 Marcona Largueta Común

305 310 325 305 280 280 280

305 310 325 315 320 320 290

295 295 300 280 240 240 250

Año 1990 Marcona Largueta Común

Tabla XII. Cotizaciones de almendra-grano en la provincia de Huesca.


bargo, en julio de 1990 el precio de marcona y largueta es algo superior a 70 ptas./Kg. y el de la común poco más de 50 ptas./Kg. (precios de almendra en cáscara). Las tres razones principales de esta desvalorización son: • Agresividad de la almendra californiana con precios muy bajos en el mercado internacional. • Política arancelaria de la CEE. • Falta de organización interna del sector.

Medidas de apoyo al sector por parte de la Comunidad Económica Europea Durante el primer semestre de 1989 (período en el que nuestro país ejerció la presidencia), el Consejo de Ministros de Agricultura de la Comunidad Económica Europea adoptó un acuerdo para tratar de satisfacer las demandas de los países ribereños del Mediterráneo, donde. se encuentra localizada la mayor parte de la producción de frutos secos. Este acuerdo se ha concretado con la aprobación de un conjunto de medidas de apoyo al subsector de frutos secos y del algarrobo, mediante el Reglamento del Consejo R (C.E.E.) 789/1989, de 20 de marzo. Estas ayudas comunitarias y estatales van dirigidas hacia un cuádruple objetivo: • Fomento de la constitución de nuevas organizaciones de productores. • Establecimiento de "fondos de rotación", que actúan como "fondos comerciales de maniobra", para llevar a cabo la gestión de "stocks" en poder de las organizaciones de productores. • Planes de mejora de la calidad y de la comercialización. • Campañas de promoción del consumo. En cuanto a los planes de mejora, tienen por finalidad incentivar a las organizaciones de productores de frutas y hortalizas para que sus asociados modernicen sus plantaciones y se adapten a las exigencias comerciales del mercado.

107

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La Comunidad Económica Europea junto con la Administración española financian estos planes, conforme a los siguientes porcentajes de su importe total: • 45% CEE. • 10% Administración española. • 45% la propia organización de productores. . El 55% de participación comunitaria y estatal tendrá, a la vez, un límite máximo que se determinará en función de la superficie de cultivo y que, en ningún caso, podrá sobrepasar: • 300 ecus/Ha. y año (equivalentes a 45.869 ptas.) durante los cinco primeros años del plan. • 210 ecus/Ha. y año (32.108 ptas.) durante el segundo quinquenio del plan. En cuanto a la respuesta española a estas perspectivas de mejora, hay que resaltar que desde agosto de 1989 hasta mayo de 1990 se han constituido 28 organizaciones de productores, de las que 23 se dedican total o parcialmente a la almendra, siendo el volumen de producción comercializado por 'ellas del 53% de la almendra, con respecto a las cifras medias de producción nacional. Hasta el 30 de mayo de 1990 se habían presentado once planes de mejora, de los que cuatro se han aprobado ya totalmente, otros dos están a punto de recibir "luz verde" por parte de la CEE y se encuentran en proceso de información otros cinco expedientes. La situación de los planes de mejora en la provincia de Huesca viene resumida en la tabla XIII. Cabe destacar que en los primeros días de agosto de este año se reconoció como O.P.A. la S.A.T. "Almendras Pirenaicas de Huesca" y que a finales de julio consiguió este mismo reconocimiento la cooperativa de segundo grado "Almendrera Aragonesa" de Huesca. Tanto estas dos organizaciones de productores como las otras tres restantes están ultimando sus respectivos planes de mejora del cultivo y comercialización de la almendra, que les facilitará el acceso a las subvenciones de la Comunidad Económica Europea durante un período de 10 años.

108

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Índice

1.750 1.900 Inferior a 100

SAT "Almendras Pirenaicas de Huesca"

SAT "Almendras de Aragón"

SAT "Bajo Aragón Turolense" Alcañiz (1)

600

400

1.100

460

Número de socios

2,3

1,65

Reconocida como O.P.A. por O.M. del 24-8-1989

Reconocida como O.P.A. primer semestre 1990

Reconocida como O.P.A. a principios de agosto de 1990

Integrada en la O.P.A. "Unión Agraria" de Reus

Reconocida como O.P.A. a finales de julio de 1990

CD•

(1) Esta SAT cuenta en global con 829 socios, 9.412 Has. y una producción de 4,4 millones de Kg. Fuente: Elaboración propia.

1.400

1.250

Superficie (Has.)

SAT "Almendras Altoaragón"

Cooperativa "Almendrera Aragonesa" de Huesca

Entidad

Producción aproximada (millones de Kg.) Observaciones

Tabla XIII. Datos sobre los planes de mejora llevados a cabo por entidades asociativas en la provincia de Huesca.


Para la correcta formulación de los planes de mejora conviene tener en cuenta los siguientes aspectos: Consideraciones generales: • El plan debe responder a la estrategia conjunta de las OPF y H, no debe ser suma de las opiniones de los socios. • La OPF y H debe ofrecer garantías de que el plan se llevará a la práctica. Consideraciones técnicas: • Deben delimitarse las áreas geográficas afectadas y detallar las distintas situaciones cuando exista heterogeneidad de producciones. • Deben aportarse datos que permitan identificar y contrastar todas las operaciones que figuren en el proyecto. • Objetivos perseguidos por el plan respecto a los medios de producción: — Reconversión/reestructuración varietal. — Adaptación de nuevas variedades. — Ventajas del fomento de la polinización. — Preparación del terreno, fertilización. • Descripción de acciones destinadas a mejorar la comercialización: — Equipos de preparación para realizar distintas modalidades de preparación. — Almacenamiento correcto. — Acondicionamiento de la mercancía. Cálculo de la inversión que debe efectuarse: Conviene especificar el coste total del plan desglosándolo en operaciones que van a efectuar los propios interesados y operaciones que se van a encargar a terceros. Los primeros se justifican valorando el número de ho-

110

Índice


ras dedicadas a la operación, al coste unitario de la hora trabajada; los segundos mediante las correspondientes facturas de gastos. El coste global estimado será, lógicamente, la suma de los costes anuales previstos para cada año de ejecución del plan; no resulta correcto realizar una estimación global y repartirla luego uniformemente durante los años de realización de la mejora.

Conclusiones

En nuestra opinión, no es suficiente la puesta en marcha de los planes de mejora de la calidad y comercialización de frutos secos aprobados por la Comunidad Económica Europea para solucionar todos los problemas por los que está atravesando dicho sector en la actualidad. Con estas medidas se conseguirían objetivos muy importantes, como acabar con la atomización de la oferta, aumentar la producción, mejorar la calidad de la almendra, conseguir un tipificado y normalizado del producto, etc., pero no serán suficientes por sí solas para sacar al mercado de frutos secos de la precaria situación en la que se encuentra. Para solucionar esta situación se deben tomar medidas que contrarresten la agresividad comercial de la almendra californiana en estos últimos años (principal problema a nuestro entender). Algunas de estas medidas podrían ser las siguientes: • Respetar el principio de preferencia comunitaria. • Como no se respeta el principio de preferencia comunitaria, sería necesario establecer unas barreras extraarancelarias basadas en normas de calidad. • Organización del sector, ya que además de fomentar la constitución de nuevas organizaciones de productores mediante los planes de mejora, sería imprescindible la creación de estructuras "secundarias" a nivel regional y de entes "terciarios" a escala nacional para coordinar, estructurar y vertebrar los esfuerzos de este sector.

111

Índice


8. BIBLIOGRAFÍA

ACÍN CANFRANC, J. M.I: "Guía agraria de Huesca", Huesca, 1986. FELIPE, A. J. y SOCIAS i COMPANY, R., del Servicio de Investigación Agraria (D.G.A.): "Características de algunas variedades interesantes de almendro" — "Patrones para el cultivo del almendro en secano y regadío". Informaciones técnicas: 18/1986-8/1987. "INFORME SOBRE EL SECTOR DE LA ALMENDRA", Madrid, 1984. GRASSELLY, C. y CROSSA RAINAUD, P.: "El almendro", Ed. MundiPrensa, Madrid, 1984. INE-MAPA: "Censo Agrario de España", Tomo IV, Madrid, 1984. "Coste de la vida. Sistema de números índices", Madrid, 1987. INSTITUTO TÉCNICO Y DE GESTIÓN DEL CEREAL, S.A.: "Almendra: normas de plantación y cultivo". Pamplona, 1986. MINISTERIO DE AGRICULTURA: "Anuario de estadística agraria 1980/84". Madrid, 1986. "Mapa de cultivos y aprovechamientos de la provincia de Huesca". Escala 1:200.000. Madrid, 1982. ROYO DÍAZ, J.B.: "Cerezo y almendro. Patrones, variedades y características agronómicas". Villava, 1987. SERVICIO C.A.I. ASESORÍA FINANCIERA: "Aspectos estructurales del sector agrario en la Hoya de Huesca", Zaragoza, 1984.

113

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ANEXOS

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ANEXO I. RELACIÓN DE TÉRMINOS MUNICIPALES Y COMARCAS AGRARIAS DE LA HOYA DE HUESCA

Superficie (Has.)

9.397,69 1.927,19 2.218,12 7.148,91 4.758,59 895,47 20.118,91 3.741,87 5.637,34 2.243,44 963,44 6.245,20 6.329,49 456,62

4. Agüero 11. Albero Alto 12. Albero Bajo 14. Alcalá de Gurrea 15. Alcalá del Obispos 19. Alerre 21. Almudévar 23. Almuniente 27. Angüés2 29. Antillón 36. Argavieso 37. Arguis3 39. Ayerbe 47. Banastás

Incorporados: Fañanás y Pueyo de Fañanás. 2

Incorporados: Belillas y parte de Bespén (la pertenencia Monte del Castillo pasa a Azlor).

3

Incorporado: Bentué de Rasal.

117

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49. Barbués 63. Biscarrués 64. Blecua-Torres4 81. Casbas de Huesca5 96. Chimillas 116. Grañén6 119. Gurrea de Gállego 124. Huerto? 125. Huesca8 126. Ibieca 127. Igriés 149. Lo arre 9 150. Loporzanol° 151. Loscorrales 152. Lupiñén-Ortillall 156. Monflorite-Las Casas12 162. Novales 163. Nueno13 173. Peñas de Riglos (Las)14 178. Pertusa 181. Piracés 195. Quicena 197. Robres 4

Municipio constituido por la fusión de Blecua y Torres de Montes.

5

Incorporados: Junzano, Labata, Panzano y Sieso de Huesca.

1.955,78 3.003,50 3.615,00 13.212,60 997,50 12.335,91 19.234,63 8.643,13 16.116,89 1.494,53 1.911,76 7.462,59 16.859,17 4.032,84 10.988,44 2.889,56 2.001,56 15.074,13 23.425,92 2.928,44 2.528,59 969,53 6.418,91

6

Incorporados: Callén, Marcén (1.366,70 Ha.); segregados, Monte Sodeto y Monte del Tubo.

7

Incorporadas 3.254,22 Ha. de Usón.

8

Incorporados: Apiés, Banariés, Curbe y Tabernas de Isuela, y 472 Ha. de Monflorite (Bellestar).

9

Incorporado: Sarsamarcuello.

10

Incorporados: Aguas, Bandaliés, Barluenga, Castilsabás, Coscullano, Santa Eulalia la Mayor, Sasa del Abadiado y Sipán. 11 Municipio constituido por la fusión de Lupiiién y Ortilla. 12

Municipio constituido por la fusión de Monflorite y Las Casas (segregada una parte a Huesca).

13

Incorporados: Arascués, 6.636,07 Ha. de Nocito y Sabayés.

14

Municipio constituido por la fusión de Ena (6.001,90 Ha.), Riglos, Salinas de Jaca, Triste, parte de Rasal (6.047,31 Ha.) y parte de Anzánigo (1.893,13 Ha.).

118

Índice


203. Salillas 206. Sangarrén 218. Senés de Alcubierre 220. Sesa 222. Siétamol 5 65. Sotonera (La)16 226. Tardienta 228 Tierz 232. Torralba de Aragón 235. Torres de Alcanadre 236. Torres de Barbués 239. Tramaced17 248. Vicién Total Comarca

2.811,25 3.229,38 2.050,78 3.072,66 4.778,11 16.468,82 9.040,47 652,50 4.036,25 1.755,94 1.401,09 1.532,34 1.377,81 302.390,59

Fuente: Mapa de cultivos y aprovechamientos de la provincia de Huesca, Madrid, 1982, pp. 86-87.

Editado por la Dirección General de la Producción Agraria, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y la Diputación de Huesca.

15

Incorporación: Liesa y Arbaniés.

16

Municipio constituido por la fusión de Aniés, Esquedas, Lierta, Bolea, Plasencia del Monte y Quinzano. 17 Parte de Usón.

119

Índice


COMARCAS AGRARIAS DE LA PROVINCIA DE HUESCA

II

III V

IV

VII VI

Jacetania

V- Somontano

II- Sobrarbe

VI- Monegros

III-Ribagorza

VII- La Litera

IV- Hoya de Huesca

VIII- Bajo Cinca

120

Índice


ANEXO II. COSTES DE PRODUCCIÓN

Método seguido para el cálculo del coste de producción por Ha. 1. Cálculo del coste por m2 del almacén multifuncional. Se utiliza para alojamiento de la maquinaria y para los servicios generales de la explotación. Se supone un coste por m2 igual para todas las explotaciones. Los datos básicos para su estudio económico son los siguientes: Vo: 10.000 ptas./m2 Vn: 10% Vo n: 50 años r: 12% para instalación y 4% para la tierra-solar. Valor solar: 1.000 ptas./m2 Tasa de reparación, conservación y mantenimiento: 2,5% Vo De acuerdo con estos parámetros, los costes anuales por m2 son los siguientes: •

Amortización técnica: 10.000 — 1.000 = 180 ptas./m2 50

121

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•

Renta de la tierra solar: 4 40 ptas./m2

1.000 x 100 •

Interés del capital fijo no territorial: 12

10.000 + 1.000

— 660 ptas./m2

x

100

2 •

Seguros: 1 = 10 ptas./m2

10.000 x 1.000 •

Reparación, conservación y mantenimiento: 2,5 10.000 x --------- = 25 ptas./m2 1.000

•

Energía: se estima en 60 ptas./m2.

•

Impuestos, tasas y otros gravámenes: se estiman en 50 ptas./m2.

•

Gastos generales: se estiman en 60 ptas./m2.

•

Coste anual total por m2: 1.085 ptas./m2.

•

Coste sin incluir amortización técnica e intereses: 205 ptas./m2.

2. Cálculo del coste horario de la maquinaria. Además de calcular el coste horario total, se halla el coste horario total sín amortización e intereses del capital fijo, con el fin de calcular los intereses del capital circulante en el cultivo. 2.1. Coste horario del equipo de servicio del tractor. Se entiende por equipo de servicio del tractor los bidones de gas-oil, bomba de gas-oil, gato hidráulico, etc. 122

Índice


Datos para su estudio económico: N: 15, se amortiza por la obsolencia previsible. r: 12%. Tasa de seguro: 1%. de Vo anualmente. Tasa de reparaciones, conservación y mantenimiento: 1,5% de Vo anualmente. Vo: 60.000 ptas. (según potencia del tractor). Vn: 10% de Vo. Necesidades de alojamiento: 8 m2 (según potencia tractor). j: n.2 de horas anuales de utilización del tractor. a)

Costes fijos. •

Amortización técnica: 1

Vo-Vn

j

N

A— •

Interés del capital fijo: Vo + Vn

1 I=

2 •

Seguros: 1 0,01 x Vo x

•

Alojamiento: 1 C' = 1.085 x

123

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6 (sin amortización e intereses)

C" = 205 x i b) Costes variables. •

Reparaciones, conservación y mantenimiento: 1,5 Yo x ----- x 100

•

1 j

Gastos generales: se estiman en 1,5 ptas./h. C1: Coste horario total del equipo de servicio. C2: Coste total sin amortización e intereses.

2.2. Coste horario del tractor. Los datos económicos del tractor son los siguientes: N: número de arios de vida útil. n: número de horas que puede funcionar en su vida. S: tasa de seguros generales 1,5% de Vo. R: reparaciones, conservación y mantenimiento: 60% de Vo en toda su vida. r: 12%. Vo: valor inicial o de compra. Vn: 10% de Vo. Necesidad de alojamiento: de 10-20 m2 según potencia. j: n.9 de horas anuales de utilización del tractor. a) Costes fijos. •

A: Amortización técnica.

•

I: Interés del capital.

124

Índice


•

S.G.: Seguros generales.

•

Alj.: Alojamiento.

•

Equipo servicio tractor.

•

Gastos generales: se estiman en 10.000 ptas./año, por lo que se deben dividir por j.

b) Costes variables. •

Combustible: se considera que, como media, el tractor trabaja al 50% de su potencia útil. -

consumo específico del motor: X gr. CV./h.

-

densidad del gas-oil: 0,84 gr./cm3.

-

precio del gas-oil: 32,5 ptas./Lts. 32,5

CV

840

2

C.Co = gr. CV./h. x •

Aceite: -

consumo: litros/horas funcionamiento

-

Precio: ptas./litro. C. aceite: consumo x precio.

•

Grasa: -

consumo: Kilogramos x horas funcionamiento.

-

precio: ptas./Kilogramo. C. Grasa: consumo x precio.

Conservación y reparaciones: C. Cr. C1: coste horario total del tractor. C2: coste horario total sin contar amortización e intereses.

125

Índice


2.3. Coste horario de la maquinaria no automotriz. Parámetros económicos básicos: N: años de vida. R: tasa de reparaciones, conservación y mantenimiento, para toda su vida útil. S: tasa anual de seguro. j: horas de funcionamiento anual. A.T.: amortización técnica. I : intereses del capital fijo. S.G.: seguros generales. Al.: alojamiento. Re. C. y Man.: reparaciones, conservación y mantenimiento. a)

Costes fijos: A.T. + I. + S.G. + Al.

b)

Costes variables: Re. C. y Man. Coste 1: coste horario del total de la maquinaria no automotriz. Coste 2: coste horario del total sin amortización e intereses.

3. Costes directos. 3.1. Labores: en cada labor se suma el coste horario del tractor y el de la maquinaria no automotriz correspondiente, multiplicando el resultado por el número de horas que se tarda en realizar dicha labor. En cada caso se hacen dos cálculos, uno con el coste horario total, y otro sin amortización e intereses. O sea que al final tendremos: Coste total de labores. Coste de labores sin amortización e intereses.

126

Índice


3.2. Mano de obra. •

Por un lado tenemos la mano de obra directa, cuyo coste es: n.9 de jornales x 3.000 ptas./jornal.

•

Por otra parte, cada hora de empleo de maquinaria se supone que equivale a 1,07 horas de mano de obra, por lo que el coste en este caso será: (N.9 horas de utilización maq. x 1,07) x 375 ptas./h. La suma de ambos es el coste total de mano de obra.

3.3. Materias primas. El coste será función de la cantidad de producto utilizado y del precio/Kg. 3.4. Almacenamiento. He estimado que antes de vender la cosecha, se guarda un promedio de un mes en el almacén multifuncional. Suponiendo que 1.000 Kg. ocupan una superficie de 4 m2, tendremos: •

Coste total almacenamiento: 4 m2 x 1.085 ptas./m2 x 1/12 = 361,6 ptas./campaña.

•

Coste almacenamiento sin amortización e intereses: 4 m2 x 205 ptas./m2 x 1/12 = 68,3 ptas.

4. Costes indirectos. Se estiman 20 jornadas teóricas para una hectárea de almendro. 4.1. Régimen especial de seguridad social. — Cuota mensual obligatoria — Total anual

7.492 ptas. 89.904 ptas.

Esta última cifra se ha dividido por el n.9 de Has. de cada explotación.

127

Índice


4.2. Régimen especial agrario-cuota empresarial: Suponiendo 55,64 ptas. por jornada teórica tendremos: 55,64 ptas. x 20 J.T. = 1.112,8 ptas./Ha. 4.3. Contribución territorial rústica y pecuaria, arbitrios municipales, otros impuestos y tasas. Contribución territorial urbana, plagas, otros impuestos y tasas. Se valoran en 150 ptas./Ha. 4.4. Cuota fija contribución territorial rústica y pecuaria: se cifra en 34 ptas./jornada teórica. 34 ptas. x 20 J.T. = 680 ptas./Ha. 5. Interés capital circulante.

Sumando los costes directos e indirectos sin amortización e intereses, obtenemos el valor del capital circulante (C.C.). Interés capital circulante: 6% de C.C. 6. Remuneración por gestión.

5% C.C. 7. Renta de la tierra.

Según un estudio publicado por el Ministerio de Agricultura, referente al quinquenio 1979/1983, la media ponderada del precio de la tierra por hectárea en España es de 340.000 ptas., por lo que se estimó la renta de la tierra en: 4% de 340.000 ptas. = 13.600 ptas./Ha. Sumando estos tres últimos apartados junto con los costes directos e indirectos (con amortización e intereses), se obtiene el coste total por hectárea, que, dividido por el rendimiento medio, se convierte en el coste por unidad o coste de producción.

128

Índice


Cálculo del coste medio/Ha. en el cultivo de cebada (barba rosa) en secano. Se ha elegido "barba rosa" debido a que es la variedad que más se está utilizando en los últimos años, dentro de la comarca de la Hoya.

1. Costes de maquinaria (sin incluir mano de obra). •

Labor de profundidad (1 pase anual) 3 h. x 1.914 ptas./h. = 5.742 ptas.

•

Pase de rulo (2 pases anuales) 1,5 h. x 1.897,26 ptas./h. = 2.845,9 ptas.

•

Pase de cultivador 1,4 h. x 1.813,82 ptas./h. = 2.539,36 ptas.

•

Pase de cultivador con rulo 1,7 h. x 2.096,8 ptas./h. = 3.564,56 ptas.

•

Siembra. 1,5 h. x 2.314 ptas./h. = 3.471 ptas.

•

Abonado 1 h. x 2.093 ptas./h. = 2.093 ptas.

•

Cosechar (alquilada) 1 h. x 4.000 ptas./h. = 4.000 ptas.

•

Transporte general y del cereal 1,16 h. x 2.298 ptas./h. = 2.665,7 ptas.

TOTAL COSTES MAQUINARIA

26.921,7 ptas.

129

Índice


2. Costes de materias primas. • Abonos minerales 220 Kg. nitrato (33,5%) x 26 ptas./Kg

5.720 ptas.

400 Kg. 8-24-8 x 35 ptas./Kg

14.000 ptas.

Total

19.720 ptas.

• Semilla 150 Kg. x 52,8 ptas./Kg. = 7.927,5 ptas. TOTAL COSTES MATERIAS PRIMAS

27.647,5 ptas.

3. Costes mano de obra. Horas de empleo de maquinaria: 15,26 h., que equivalen a 16,32 h. de mano de obra. Mano de obra directa sin maquinaria: 5,7 h. (16,32 h. + 5,7 h.) x 375 8 257,5 ptas. ptas./h

4. Costes indirectos. •

Se valoran en 4.048,18 ptas./Ha.

TOTAL CAPITAL CIRCULANTE

51.366,68 ptas.

5. Interés del capital circulante. •

6% de C.0

3.082 ptas.

6. Remuneración por gestión. •

5% de C.0

2.568,3 ptas.

130

Índice


7. Renta de la tierra. Se estima en

13.600 ptas.

COSTE TOTAL. POR HA

86.125 ptas.

RENDIMIENTO

4.000 Kg./Ha.

PRECIO

25,5 ptas./Kg. 15.875 ptas.

BENEFICIO/HA

Aunque en muchas zonas de la Hoya no se alcance esta producción debido a la sequía, se ha elegido este rendimiento para poder comparar la rentabilidad del almendro con la del cereal, en las zonas más favorables para este último cultivo.

Estimación y error en el coste total por hectárea.

Se estima que el coste total por Ha. en las plantaciones de almendro en la comarca de la Hoya de Huesca es: 11 = 162.270,93 ptas. Para un grado de confianza del 95%, el valor real estará entre unos límites que se determinan a continuación: Como el número de elementos de la muestra es mayor de 30, se utiliza distribución normal. to,95 =

1,96

n 50 a = s .\/ ----- = 21.788,5 x V ------ = 22.009,96 n-1 49 22.009,96

a to x — t

= 1,96 x

— 6.100,85

-Nr- 1T

131

Índice


Los limites son: (1 - tak,1 + tajo Por lo que el coste total real estarĂĄ situado dentro de estos lĂ­mites: (156.170,85-168.371,78)

132

Ă?ndice


ANEXO III. EVALUACIÓN ECONÓMICA Y ANÁLISIS DE SENSIBILIDAD

En la casi totalidad de las explotaciones encuestadas, los costes de inversión (año cero) y sobre todo los del período de formación no se han podido determinar de una manera precisa, puesto que le resulta muy difícil al agricultor saber con exactitud las necesidades del cultivo en los primeros años de vida de la plantación, así como las necesidades para su implantación. Esta dificultad se deriva principalmente de los años en los que el agricultor deja crecer al árbol libremente; por otra parte, no se conoce en general la fecha exacta de entrada en plena producción. Por todo lo apuntado en el párrafo anterior, para determinar la rentabilidad de las plantaciones de almendro a lo largo de toda su vida, se ha realizado una evaluación económica de una inversión basada en los siguientes supuestos, deducidos siempre a partir de los resultados de las encuestas: Se plantan 10 Has. de almendro en secano dentro de una explotación en la que el cereal ocupa la mayor parte de la superficie. Estas 10 Has. se dedicaban anteriormente al cultivo de cebada en secano. Se trabaja con flujos de beneficio. La razón de no utilizar flujos de caja estriba en que la mano de obra, aunque es el componente más importante del coste total, es aportada casi en su totalidad por el agricultor y sus familiares, sobre todo en plantaciones de pequeñas dimensiones, por lo que no supone una salida de dinero tan importante como en un principio cabría esperar. Por otro

133

Índice


lado, el agricultor suele esperar un tiempo antes de vender la cosecha con el fin de obtener mejores precios, por lo que la entrada de dinero en caja se produce en muchas ocasiones en la campaña siguiente con el consiguiente desfase en el tiempo entre pagos y cobros.

1. Coste de inversión. Recae íntegramente en el año cero, financiándolo el propio agricultor. Su cuantía es de 165.655,1 ptas. y el desglose del mismo es el siguiente: •

Maquinaria. Como es una explotación eminentemente cerealista, se adquirirá sólo esta maquinaria: •

Escoscadora

• •

Abonadora (600 Kg.)

130.000 ptas.

Pulverizador (600 Lts.)

130.000 ptas.

Total

330.000 ptas.

70.000 ptas.

Por Ha •

33.000 ptas.

Labores/Ha. • • •

Desfonde Marcar

5 h. con subsolador 2 h. con subsolador

Aplicar abono de fondo Total

•

Mano de obra/Ha. • •

• •

1 h. con remolque 16.298,1 ptas./Ha.

Hacer hoyos y plantar (4 jornales) 8 h. utilización de maquinaria

12.000 ptas. 3.210 ptas.

Total Material de plantación.

15.210 ptas./Ha.

•

40.000 ptas./Ha.

200 plantones x 200 ptas

Abonado de fondo. •

•

15-2.000 Kg. estiércol de ganado ovino por Ha. suponen 30.000 ptas./Ha. Costes indirectos 4.048 ptas'./H a.

•

Interés capital circulante

134

Índice

7.363 ptas./Ha.


•

Remuneración por gestión

•

Renta de la tierra

6.136 ptas./Ha. 13.600 ptas./Ha.

COSTE TOTAL DE INVERSIÓN/Ha.

165.655,1 ptas.

2. Flujos de beneficio. a)

Situación inicial:

A partir de los resultados de las encuestas, se ha calculado el beneficio que se obtiene en el cultivo del cereal en secano (anexo III). El resultado ha sido de 15.875 ptas./Ha. suponiendo una producción de 4.000 Kg./Ha; como este beneficio es superior a la renta de la tierra (13.600 ptas.), se ha elegido éste como coste de oportunidad en lugar de la renta de la tierra, ya que es más desfavorable. b)

Situación final:

• Ingresos ordinarios, son los que se derivan del valor de la cosecha en cada campaña. La evolución de los ingresos es función de los rendimientos y de los precios: Producción/Ha. (Kg.)

Año 1-5 6 7 8 9 10-30 31 32 33 34 35

666 1.000 1.600 1.800 2.000 1.600 1.500 1.200 1.100 1.000

135

Índice


Se ha estimado un precio de 150 ptas./Kg, ya que según algunos intermediarios y descascaradores consultados, es poco probable que la cotización de la almendra en las próximas campañas se sitúe por debajo de esa cifra. • Ingresos extraordinarios, son los que provienen del valor de la maquinaria específica del almendro al final de su vida. Se ha supuesto que se renueva el año 15 y el 25, y se estima su valor final en un 10% del precio de compra, es decir 33.000 ptas. • Costes ordinarios, representan el valor de los factores de producción destruidos en dicho proceso. Se han estimado los siguientes costes: Año 1-5

La cuarta parte de la media aritmética de los costes totales en plena producción, una vez descontada la renta de la tierra.

6-7

La mitad.

8-9

Las dos terceras partes.

10-35 Igual a la media aritmética. Además se supone que en el año 20 se aplica estiércol por un valor de 22.500 ptas./Ha. Según mi opinión, con estos costes, realizando una plantación racional y utilizando unas técnicas de cultivo adecuadas, se podría llegar a alcanzar las producciones indicadas con anterioridad. • Costes extraordinarios, son los derivados de la renovación de la maquinaria en los años 15 y 25. Su cuantía asciende a 330.000 ptas. en cada uno de estos dos años. El flujo de beneficio del año i será igual a la diferencia entre los ingresos del año i y los costes del mismo año. El horizonte temporal de la inversión se estima en 35 años, vida media de la plantación. Seguidamente se detallan los ingresos, los costes, los flujos de beneficio, etc., que tienen lugar en cada año de vida de la plantación. Es necesario señalar que estos cálculos se realizan en una Ha. cualquiera, de las diez de que consta la plantación.

136

Índice


Índice

Costes ordinarios

37.167,7 37.167,7 37.167,7 37.167,7 37.167,7 74.334,5 74.334,5 99.114,6 99.114,6 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9

Año

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 -

Ingresos ordinar.

99.900 150.000 240.000 - 270.000 300.000 300.000 300.000 - 300.000 - 300.000 33.000 300.000 300.000 300.000

-

Costes extraordinarios

3.300 -

-

-

-

-

-

Ingresos extraord.

-37.167,7 -37.167,7 -37.167,7 -37.167,7 -37.167,7 25.565,5 75.665,5 140.885,4 170.885,4 151.329 151.329 151.329 151.329 151.329 121.629,1 151.329 151.329

Flujo benef. final

15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875

Flujo benef. inic.

-53.042 -53.042 -53.042 -53.042 -53.042 9.690,5 59.789,6 125.010,4 155.011 135.454 135.454 135.454 135.454 135.454 105.754,1 135.454 135.454

A Flujos benef.

Tabla XIV. Flujos de beneficio en el cultivo de la almendra.

165.655,1

Costes inversión


Índice

CC

Costes ordinarios

148.670,9 148.670,9 171.170,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9 148.670,9

Año

18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 -

-

-

33.000

-

-

Costes extraordinarios

300.000 300.000 300.000 300.000 300.000 300.000 300.000 300.000 300.000 300.000 300.000 300.000 300.000 240.000 225.000 180.000 165.000 150.000

Ingresos ordinar.

3.300

-

3.300 -

-

-

Ingresos extraord.

Flujo benef. inic.

15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875 15.875

Flujo benef. final

151.329 151.329 128.829,1 151.329 151.329 151.329 151.329 121.629,1 151.329 151.329 151.329 151.329 151.329 91.329,1 76.329,1 31.329,1 16.329,1 4.629,1

Tabla XIV. (Continuación).

135.454 135.454 112.954 135.454 135.454 135.454 135.454 105.754,1 135.454 135.454 135.454 135.454 135.454 75.454,1 60.454,1 15.454,1 454,9 -11.245,9

A Flujos benef.

Costes inversión


A continuación se efectúa el cálculo de los índices que miden la rentabilidad de la plantación a lo largo de toda su vida, referido a una Ha.

•

VAN.

Este índice determina el beneficio que se obtiene en toda la vida del proyecto. Se ha hallado con dos tipos diferentes de interés:

1. VAN-14%. Los flujos de beneficio actualizados en cada una de las campañas son los siguientes:

F1

= -46.528,4

F13

F2

= -40.815,8

F3

F25 =

3.9

F14 = 21.632

F26 =

97'5 4.483,5

= -35.803,3

F15 = 14.816,1

F27 =

3.941,7

F4

= -31.406,1

F16 = 16.647,2

F28 =

3.454

F5

= -27.550

F17 = 14.601,9

F29 =

3.034,1

F6

=

4.419,9

F18 = 12.813,9

F30 =

2.654,8

F7

= 23.891,9

F19 = 11.229,1

F31

1.297,8

F8

43.828,6

F20 =

8.223

F32 =

912,8

F9

47.665,8

F21 =

8.641,9

F33 =

203,9

Fio = 36.531,9

F22 =

7.585,4

F34 =

5,2

F11

32.048,4

F23 =

6.650,7

F35 =

113,5

F12 = 28.120,2

F24 =

5.838

VAN

24.666,1

(14%): —165.655,1 + 189.415,4 = 23.760,3 Ptas.

139

Índice


2. VAN-12%. Los flujos actualizados son éstos:

F1

= -47.361,2

F13 = 31.046

F25 = 6.218,3

F2

= -42.285

F14 = 27.713

F26 = 7.111,3

F3

= -37.755,2

F15 = 19.321

F27

F4

-33.708,1

F16 = 22.092,5

F28 = 5.675,5

F5

-30.096

F17 = 19.722,1

F29

6.352,7

5.065,9

F6

=

4.909,2

F18 = 17.609

F30 = 4.524,1

F7

= -27.042.8

F19 = 15.726

F31 = 2.248,5

F8

= 50.491,7

F20 = 11.713,3

F32 = 1.608,07

F9

= 55.896,9

F21 = 12.543

F33 =

366,2

F10 = 43.616,1

F22 = 11.188,5

F34 =

9,6

F11 = 38.943

F23 =

9.996,5

F35 =

-212,5

Fi2 = 34.771

F24 =

8.926,4

VAN (12%): -165.655,1 + 311.029,93 = 145.374,8 ptas.

•

RATIO.

Es la relación beneficio inversión: VAN/Coste de inversión. Nos informa acerca del beneficio obtenido por cada unidad monetaria invertida en el proyecto. Ratio-12%

0,6

Ratio-14%

0,0073

140

Índice


•

T.I.R. (X)

Una inversión es viable cuando su tasa interna de rendimiento, X, excede del tipo de interés i al cual el inversor puede conseguir recursos financieros. El Tut es el interés que nos anula el VAN y su cálculo en este caso es el siguiente: VAN-14% VAN-16%

23.760,3 ptas. -26.324,078 ptas.

23.760,3

14% 16%

-26.324,078 X+Y=2

•

23.760,3

26.324,078

X = 0,95

X

Y

Y = 1,05

Plazo de recuperación. Es el número de años que transcurre desde el inicio del proyecto, hasta que la suma de los ingresos actualizados se hace exactamente igual a la suma de los costes actualizados. Al 12% Al 14%

17 años 21 años

141

Índice


3. Análisis de sensibilidad. Al estar los parámetros que definen la inversión sujetos a un fuerte grado de incertidumbre, ha parecido oportuno realizar un análisis de sensibilidad para determinar cómo influía la variación de estos parámetros en los índices que miden la rentabilidad de la inversión. Para ello se han establecido los valores límites de los parámetros de manera que resulten compatibles con la viabilidad de la plantación. En todos los casos se han actualizado los flujos de beneficio con el tipo de interés del 12%. a) Coste de inversión: coste máximo para que VAN:

VAN

sea igual a cero:

coste máximo + 311.029,93 = O

Coste máximo de la inversión: 311.029,93 ptas. b) Cantidad anual de producción: cantidad mínima para que VAN sea igual a cero.

Año 6 7 8 9 10-14 15 16-24 25 26-30 31 32 33 34 35

Producción anual/ Producción total 666/53.466 1.000/53.466 1.600/53.466 1.800/53.466 2.000/53.466 2.000/53.466 2.000/53.466 2.000/53.466 2.000/53.466 1.600/53.466 1.500/53.466 1.500/53.466 1.100/53.466 1.000/53.466

142

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Precio x x x x x x x x x x x x x x

150 150 150 150 150 150 150 150 150 150 150 150 150 150

= = = = = = = = = = = = = =

1,86 2,8 4,48 5,04 5,61 5,61 5,61 5,61 5,61 4,48 4,2 3,36 3,08 2,8

ptas./Kg. ptas./Kg. ptas./Kg. ptas./Kg. ptas./Kg. ptas./Kg. ptas./Kg. ptas./Kg. ptas./Kg. ptas./Kg. ptas./Kg. ptas./Kg. ptas./Kg. ptas./Kg.


Los flujos de beneficio en el período de producción quedarán constituidos de esta forma:

Flujos

Año 6

1,86X

90.209,5

7

2,80X

90.209,5

8

4,48X

—

114.989,6

9

5,04X

—

114.989,6

10-14

5,61X

—

164.549,9

15

5,61X

—

194.249,9

16-19

5,61X

—

164.549,9

20

5,61X

—

187.045,9

21-24

5,61X

—

164.549,9

25

5,61X

—

194.249,9

26-30

5,61X

—

164.549,9

31

4,48X

—

164.549,9

32

4,20X

—

164.549,9

33

3,36X

—

164.549,9

34

3,08X

—

164.549,9

35

2,80X

—

164.549,9

Una vez actualizados los flujos se tiene: VAN:

21,59X — 1.011.854,9 = 0; X: 46.866,832

143

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La producción mínima para cada año sería: 666 x 46.866,832 ------= 583,79 Kg.

Año

6 7 8 9 10-30 31 32 33 34 35

53.466 870 Kg. 1.392 Kg. 1.566 Kg. 1.753 Kg. 1.392 Kg. 1.305 Kg. 1.044 Kg. 957 Kg. 870 Kg.

c) Coste máximo por campaña: se busca el coste máximo para que el igual a cero.

VAN sea

flujos Ingresos Costes 0 — 1/4X 99.000 — 1/2X 150.000 — 1/2X 240.000 — 2/3X 270.000 — 2/3X 300.000 — 303.300 — 1,22X 300.000 — 300.000 — 1,15X 300.000 — 303.000 — 1,22X 300.000 — 240.000 — 225.000 — 180.000 — 165.000 — 153.300 —

Año 1-5 6 7 8 9 10-14 15 16-19 20 21-24 25 26-30 31 32 33 34 35

144

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Siendo X el coste medio de una campaña en plena producción. Actualizando los flujos tenemos: VAN:

1.088.680,3 — 4,8011X = 0;

X: 226.808,39 ptas.

El coste máximo en cada campaña será: Año 1-5

56.702,098

ptas.

6-7

113.404,2

ptas.

8-9

149.693,54

ptas.

10-14

226.808,39

ptas.

15

276.706,24

ptas.

16-19

226.808,39

ptas.

20

260.829,65

ptas.

21-35

226.808,39

ptas.

d) Precio unitario del producto. Se trata de determinar el mínimo precio de la almendra para que el VAN se anule. Siendo X la incógnita que se busca, los flujos de beneficio quedan así:

Año 6

666X

—

90.209,5

7

1.000X

—

90.209,5

8

1.600X

—

114.989,6

9

1.800X

—

114.989,6

10-14

2.000X

—

164.549,9

15

2.000X

—

194.249,9

16-19

2.000X

—

164.549,9

145

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Año 20

2.000X

—

187.045,9

21-24

2.000X

—

164.545,9

25

2.000X

—

194.249,9

26-30

2.000X

—

164.549,9

31

1.600X

—

164.549,9

32

1.500X

—

164.549,9

33

1.200X

—

164.549,9

34

1.100X

—

164.549,9

35

1.000X

—

164.549,9

Una vez actualizados los flujos se tendrá: VAN:

7.697,2556X — 1.009.284,1 = O

X: 131,12 ptas./Kg.

146

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ANEXO IV. NORMAS DE RECEPCIÓN PARA LA COMPRA DE ALMENDRA EN CÁSCARA*

La almendra en cáscara se recibirá en sacos o a granel, separadas por variedades, sin mezcla, seca, limpia y sana. En caso de incurrir en alguno de estos defectos, se aplicará la siguiente normativa:

Mezclas:

El tanto por ciento resultante se aplicará al precio de la Común, aunque la mezcla sea de otra variedad. La almendra amarga, mezclada con la dulce, puede ocasionar el rechazo de la partida.

Humedad:

A toda almendra descargada, se le realizará el control de humedad, descontando el exceso, sea del rendimiento o del peso.

* Estas normas han sido dictadas por la "Asociación interprovincial de descascaradores de almendra", formada por estas provincias: Castellón, Huesca, Lleida, Tarragona, Teruel y Zaragoza.

147

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Calidad en cáscara: "Almendra con piel": Son las pasadas por máquina, no se ha podido quitarles la piel, y aunque el grano esté en perfectas condiciones, disminuyen considerablemente la productividad de las máquinas descascaradoras, razón por la que su precio es inferior. Almendras "secalls" o "pelonas": Son las que aparte de llevar piel, la calidad del grano es inferior. El precio en grano será igual para todas las variedades. Cuando las "almendras con piel" o "secalls" se encuentren mezcladas con almendras de cáscara limpia, se les aplicará indistintamente el precio del grano "secalls". Se descontarán, junto con la tara, las materias ajenas a la almendra, tales como tierra, hojas, polvo, piedras, etc.

Calidad en grano: No deben mezclarse almendras de diferente cosecha. Es obligación del vendedor indicar cualquier anomalía al respecto. Almendras que por defecto no deben incluirse en el rendimiento: podridas, apolilladas, recalentadas, insuficientemente desarrolladas, resecas, enmohecidas, engomadas y rancias. Las almendras gemelas tienen una tolerancia del 12% en comunas, y del 3% en marconas y larguetas. El grano de color negro, aunque esté sano por dentro, es de muy difícil comercialización, y por el aspecto desmerece toda una partida. El tanto por ciento que resulte se liquidará a mitad de precio.

148

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Almendra en cáscara mollar blanca: Para que la almendra mollar se pueda incluir dentro de esta categoría, deberá ser: blanca, sin manchas, de cáscara entera y que las apolilladas, podridas y falladas no superen al 5% conjuntamente. La prueba se hará en unidades, y se descontará el exceso de humedad.

Muestras: Comprador y vendedor se pondrán de acuerdo en el número, siempre antes de empezar la primera. El rendimiento fmal será el promedio de todas las pruebas. Normativa general: dos pruebas de medio kilo.

Pago: Según acuerdo al efectuar la compra. Normativa general: Talón bancario a diez días de la fecha de descarga.

Tolerancia de humedad para la almendra en cáscara: •

• • •

Hasta el 30 de noviembre: — Marcona, planeta y mallorca — Largueta, común esperanza y mollares

6,5% 6,75%

Del 1 al 31 de diciembre: — Todas las variedades

6,5%

Del 1 de enero al 31 de marzo: — Todas las variedades

6,25%

Desde el 1 de abril: — Todas las variedades

6%

149

Índice


Precios de almendras con piel, "secalls" o "pelonas": Para todas las variedades: x pesetas grano, rendimiento.

Precio de gemelas: SegĂşn sea su variedad, y a mitad de precio de la misma.

150

Ă?ndice


ÍNDICE DE TABLAS

Distribución de grandes grupos de cultivos en la Hoya de Huesca (1982) Evolución de la superficie de almendro en las principales Tabla II: localidades y en el total de la Hoya Tabla III: Porcentaje de superficie ocupada por los diferentes cultivos en las encuestas realizadas Tabla IV: Dimensión media de las plantaciones en relación con la superficie total de la explotación Coste horario (Ptas.) de la maquinaria y número de Tabla V: horas que se utiliza en las explotaciones encuestadas Tabla VI: Elección del portainjertos según las condiciones de cultivo y suelo Tabla VII: Resumen de porta-injertos del almendro Tabla VIII: Plan de abonado según el tipo de suelo Tabla IX: Medidas de dispersión y tendencia central referidas al coste de producción y sus componentes Tabla I:

16 17 20 22 26 53 54 62 78 151

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Índices de precios percibidos por los agricultores (series 100 históricas) Tabla XI: Producción, exportación e importación durante las diez 105 últimas campañas en España Tabla XII: Cotizaciones de almendra en grano en la provincia de 106 Huesca Tabla XIII: Datos sobre los planes de mejora llevados a cabo por entidades asociativas en la provincia de Huesca 109 Tabla XIV: Flujos de beneficio en el cultivo de la almendra 137-138

Tabla X:

152

Índice


ÍNDICE DE GRÁFICOS

Gráfico 1: Concentración de la superficie de almendros (% del total comarcal) 18 Gráfico 2: Épocas de floración en Zaragoza 48 Gráfico 3: Épocas de floración en Almudévar 49 Gráfico 4: Variabilidad de algunos componentes del coste de producción según superficie de la explotación 81-84 Gráfico 5: Circuitos de comercialización más frecuentes de la almendra 89 Gráfico 6: Precios pagados a los productores (almendra cáscara, a granel, sin calibrar). 93-98 Gráfico 7: Evolución de los precios constantes de la almendra marcona (pesetas deflaccionadas respecto 1976) 99

153

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7---- I

DIPUTACION DE HUESCA _

19 788486 8563 28


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La almendra en la Hoya de Huesca by Diputación Provincial de Huesca - Issuu