LA LAGUNA DE SARIÑENA, LUGAR DE ENCUENTRO PEDRO JOSÉ MOLINA HERRANZ PILAR OLIVERA ELFAU
INSTITUTO DE ESTUDIOS ALTOARAGONESES EXCMA. DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE HUESCA
Director: BIZÉN D'O RIO Redacción: INSTITUTO DE ESTUDIOS ALTOARAGONESES Los «CUADERNOS ALTOARAGONESES DE TRABAJO» tienen, sobre todo, una vocación didáctica; están concebidos para enseñar —si es posible, deleitando— de una manera sencilla; pretenden poner al alcance de cuantos se asomen a ellos los más variados temas de la realidad pasada y presente del solar en el que nacen, tierras llanas y quebradas de Huesca. Mas, a pesar de su sencillez, no renuncian ni un ápice a la rigurosidad de sus contenidos. Los «CUADERNOS ALTOARAGONESES DE TRABAJO» no desdeñan los datos y detalles pequeños y elementales, siempre necesarios para el tratamiento analítico de cualquier tema, pero se interesan también, y mucho, por las ideas y los métodos de trabajo. Tienen, por lo tanto, otra intención: la de alentar el espíritu crítico. Los «CUADERNOS ALTOARAGONESES DE TRABAJO» hablarán de cosas múltiples. De piedras seculares y de odres para aceite y vino; de valles y plantas medicinales; de gentes anónimas y sus comidas, juegos y refranes. De los ríos, tal vez... Los «CUADERNOS ALTOARAGONESES DE TRABAJO» quieren incitar a recorrer, recoger, guardar y admirar; a preguntarse por las cosas, a que cada cual, movido por la curiosidad, trabaje a su manera por defender la cultura de todos.
Edita: Instituto de Estudios Altoaragoneses Autores: Pedro José Molina Herranz Pilar Olivera Elfau Depósito legal: Z. 68-87 ISBN 84-398-8289-0 Maquetación: Agustín Ubieto Arteta Composición: Fot-jomar'd, S.L. Imprime: Editorial Luis Vives - Apartado 387 - 50080 Zaragoza Impreso en España / Printed in Spain
ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN 2. EL MEDIO FÍSICO —La Depresión del Ebro. La Depresión de Sariñena —Glacis y terrazas —La Laguna de Sariñena —Situación y materiales —El clima —El agua
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3. LA VEGETACIÓN 4. LA FAUNA —Las aves • Generalidades • Identificación • Especies más comunes 5. BIBLIOGRAFÍA
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1. INTRODUCCIÓN
Ni los más viejos del lugar podían imaginarse que aquel muladar, donde había un charco de agua y donde de pequeños recogían huevos de no sé qué especie, se iba a transformar en una importante balsa que, por su variedad y cantidad de aves, está atrayendo a curiosos de dentro y fuera de nuestras fronteras. Es así cómo el nombre de Chapazal, que recibía, se está sustituyendo por el de la Laguna de Sarifiena. Se trata de una de las escasas zonas húmedas de Aragón que permite el asentamiento de poblaciones de aves, bien sea de forma permanente o estacional. Consideramos esencial fomentar la observación y conocimiento de este medio y pensamos que, con la publicación de este «cuaderno», contribuimos al desarrollo en la persona de una apreciación global del entorno natural en el que está inmersa y del que depende vitalmente. El hombre, que ha modificado profundamente este medio, ha fomentado la aparición de una importante masa de agua y, en consecuencia, una flora y fauna asociadas. Así, podemos descubrir aves hasta hoy desconocidas por estos parajes como consecuencia directa del regadío de los campos de la zona. Presentamos las características más sobresalientes del medio físico (clima, agua, materiales,...), efectuando previamente una breve historia geológica de la zona. Con ello, estamos definiendo el biotopo de la Laguna. A continuación, citamos algunas de las especies vegetales más comunes, aun cuando en este aspecto se muestra una inestabilidad acusada. De la fauna, el grupo más interesante lo constituyen las aves, de las cuales describimos las más comunes, que, con paciencia, fácilmente podremos ir identificando. El conjunto de los seres vivos del lugar constituye la comunidad de la Laguna. Las relaciones existentes entre comunidad y biotopo introducen la idea de ecosistema. Proponemos la observación, disfrute y estudio de este ecosistema, que sirva para aprender de la naturaleza y de la íntima relación entre todos sus componentes. Si vas a realizar un estudio continuado de la Laguna, conviene que tengas tu «cuaderno de campo». En él anotarás de forma sistemática tus observaciones (día, hora solar, aspecto del cielo, viento y demás factores abióticos; aspectos de la vegetación y fauna).
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2. EL MEDIO FÍSICO
La comarca de los Monegros es testigo de un clima mediterráneo-continental; la excesiva deforestación y pastoreo la han transformado en un paraje semidesértico. Sólo el nombre «Monegros» (de Montes Negros) y algunos reductos menos alterados quedan como reliquias para recordarnos la abundancia de sabinas, encinas y pinos de antaño. En esta comarca, la densidad de población es baja, dedicada fundamentalmente a la agricultura de secano (cereal), aunque las hectáreas regadas van aumentando. Sariñena, el enclave más poblado, se considera la capital de los Monegros.
La Depresión del Ebro. La Depresión de Sariñena La Depresión del Ebro tiene su origen en el Terciario inferior. La subsidencia o hundimiento de la misma coincidió sincrónicamente con la elevación de sus cadenas marginales (Pirineo, Ibérica). Así se formó un mar interior donde se depositaban los materiales transportados por los ríos pirenaicos e ibéricos. En esta cuenca de sedimentación continental fueron acumulándose los depósitos procedentes de las jóvenes cordilleras, que 3
ESQUEMA SIMPLIFICADO DE LA FORMACIÓN DE LA DEPRESIÓN DEL EBRO, LIMITADA POR LOS PIRINEOS Y LA IBÉRICA.
Acumulo de depósitos de los ríos pirenaicos e ibéricos. Formación de las areniscas y conglomerados.
originaron los conglomerados, areniscas, margas y arcillas que hallamos actualmente. Este mar poco profundo, de aguas tranquilas y con una importante evaporación, reunía las condiciones para la precipitación de las sales. Así se formaron las calizas, yesos y otras evaporitas. En nuestro entorno, podemos observar
las formaciones tipo deltaico de los Mallos de Riglos, del Salto de Roldán y de Vadiello; las areniscas, los niveles superiores de calizas de la sierra de Alcubierre, los yesos y otras sales tan abundantes en la Depresión del Ebro. Todos estos materiales han sido y son influidos por los agentes geomorfológicos, que han determinado el paisaje actual.
Precipitación de sales. Formación de yesos, calizas, sal común,...
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Retirada del mar y actuación de los agentes geomorfológicos. En la Depresión del Ebro, dada la horizontalidad de los estratos, abundan los típicos relieves tabulares.
Estos depósitos terciarios no han sufrido esfuerzos tectónicos que los hayan deformado de una manera sensible; los estratos se mantienen prácticamente horizontales,
como se aprecia en las cortadas de los ríos Flumen y Alcanadre y en las formaciones tabulares de areniscas de las zonas próximas a Sariñena.
Estratos de arcillas y areniscas. Obsérvese la horizontalidad de los mismos.
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La horizontalidad de los estratos, la existencia de materiales impermeables (margas arcillosas) y una pluviosidad escasa y superada por la evapotranspiración han impedido que se establezca una red hidrográfica eficiente en los Monegros. A ello se debe la abundancia de charcas y lagunas de carácter endorreico. Estas cuencas endorreicas surgen por las aguas de escorrentía o por la elevación del nivel freático, siendo sus aguas desde relativamente duras hasta de una salinidad elevada.
derrubios al pie de las mismas. Presentan una ligera pendiente de la sierra hacia la zona baja. Las terrazas fluviales son otro tipo de depósitos detríticos, cuyo origen puede hallarse en las oscilaciones en el nivel de las aguas por cambios climáticos. Son materiales arrastrados por los ríos desde zonas más o menos lejanas (materiales alóctonos) y su perfil transversal es más horizontal que el de los glacis; además, en estos últimos, los cantos proceden de la misma vertiente (ma-
Glacis.
Glacis y terrazas Otras formaciones típicas de la Depresión del Ebro son las terrazas fluviales y los glacis, de origen cuaternario. Estos últimos son el resultado de la erosión por las aguas salvajes de las zonas altas y el depósito de los
LAGUNA
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teriales autóctonos). Podemos observar, como ejemplos, los depósitos de todo el valle del Ebro. Concretamente, en nuestra zona de estudio existen glacis originados por el arrastre de materiales de la sierra de Alcubierre y terrazas fluviales patentes en el río Alcanadre.
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ALCANACRE
280 260
Esquema de las terrazas fluviales en Sariñena y su altitud media.
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Laguna. Sariñena, a la izquierda. Al fondo, se adivina la unión del río Flumen con el Alcanadre.
La Laguna de Sariñena
y contrasta con la zona norte, donde el agua alcanza varios metros de profundidad.
Un ejemplo del endorreísmo de los Monegros es la Laguna de Sariñena. Desde la carretera de Zaragoza, se observa una cubeta con dimensiones aproximadas de 2,8 x 1,8 km que recoge las aguas de escorrentía y las de riego, sin otra salida que la evaporación. En los últimos años, debido a la excesiva entrada de agua, ha aumentado la superficie cubierta (aproximadamente 200 ha), extendiéndose la Laguna hacia la zona sur. Por ello, se ha abierto un desagüe que mantiene las aguas por debajo de los 281 m sobre el nivel del mar. Esta parte sur, de reciente inundación, es la menos profunda (por término medio, inferior a un metro)
Situación y materiales La Laguna se encuentra en el interfluvio Alcanadre-Flumen, colgada unos 20 m por encima del nivel de las aguas de estos ríos y excavada en los materiales del Terciario superior. Estos materiales se originaron en el Mioceno, hace unos veinticinco millones de años; se trata de margas arcillosas y areniscas que aparecen en las zonas donde ha sido erosionada la cubierta detrítica cuaternaria, formada por conglomerados que presentan variedad en cuanto a componentes y a potencia. 7
Detalle de la unión de los ríos Alcanadre y Flumen. En primer plano, el nivel donde se asienta la Laguna.
Río Flumen. En el margen izquierdo, pueden verse los sasos donde se excavó la Laguna.
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Conglomerados.
Arcillas.
Areniscas.
Margas arcillosas.
Esta heterogeneidad explica la existencia de planos de debilidad, que facilitan la excavación de la cubeta por el desmantelamiento del nivel superficial.
IBÁÑEZ, PELLICER y ECHEVARRÍA consideran que dicho desmantelamiento se debe a la acción combinada del agua y el viento. El agua, que al no ser abundante no puede originar cursos propios, encharcaría las zonas arcillosas, que serían alteradas y disgregadas. En los períodos secos, el viento arrastraría (deflación) estos materiales alterados y así se iría formando la cubeta.
Estos procesos han acontecido en la segunda mitad del Cuaternario, ya que la edad de los conglomerados corresponde al Cuaternario medio. Otra prueba de la juventud geológica de la Laguna es el no haber sido capturada por el río Flumen o por el Alcanadre, a pesar de encontrarse unos 20 m por encima de estos ríos.
Detalle de los conglomerados en la zona norte de la Laguna. Se puede observar este nivel detrítico sobre las arcillas margosas terciarias.
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Margas arcillosas de la Laguna.
El clima El clima corresponde al de una zona mediterránea con una acusada continentalidad; las precipitaciones son escasas (unos 400 mm al año), siendo la primavera ligeramente más lluviosa que el otoño, y el verano algo más que el invierno. Las aguas, tanto de precipitaciones normales como de tormentas, suelen venir con vientos del Este y, con menos frecuencia, del Noroeste y del Sureste. Las precipitaciones en forma de nieve son escasas (1,3 días al año).
Erosión alveolar. Acción del viento sobre las areniscas.
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La niebla es uno de los fenómenos más característicos, como ocurre en toda la Depresión del Ebro. Por término medio, hay veinte días de niebla al año; no obstante, existen otras zonas de la Depresión con nieblas más frecuentes, como es el caso de Zaragoza.
En situaciones anticiclónicas, el movimiento del aire es hacia abajo, comprimiéndose contra el suelo, lo que impide la formación de nubes. Al no producirse nubosidad, la tierra irradia su calor durante la noche hacia el espacio frío. En invierno, cuando las noches son más largas, se enfría mucho el suelo y la capa de aire en contacto con él. La temperatura crece, al ascender éste, es decir, se da una inversión térmica.
ratura media. La primavera resulta algo más fría que el otoño. Hay que destacar el gran contraste entre los rigurosos inviernos y los cálidos veranos. Los días con heladas son unos cuarenta y cuatro al año, y los días con temperaturas máximas, superiores a los 30 °C, unos sesenta y cinco al año. El viento dominante es el del Noroeste: el cierzo; le siguen en importancia los del Este
T. más alta
r CIRCULACIÓN DEL AIRE (ANTICICLÓN)
•
Temperaturas t
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T. más baja
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Si el aire contiene suficiente humedad, ésta se satura por el enfriamiento nocturno, originando nieblas, pues el aire húmedo no puede ascender debido a la situación anticiclónica. En las colinas y montañas que bordean las depresiones, se registran frecuentemente temperaturas más altas que en los fondos, pues en ellas luce el sol. Esta situación influye en la vegetación; por ejemplo, las sabinas se encuentran en zonas bajas y en las alturas de la Ibérica, indicando frío; el carrascal rodea las depresiones, huyendo de las nieblas y de las bajas temperaturas máximas que ellas conllevan. Las temperaturas presentan oscilaciones considerables. Enero y diciembre son los meses más fríos, con una media de 5 °C, y julio es el más cálido, con 25,3 °C de tempe-
y Sureste. Todos conocemos el cierzo que azota estas tierras; este viento es un factor importante en el modelado del paisaje, actuando como agente de erosión y transporte de materiales. Su acción se ve favorecida por la escasa vegetación, que permite el arrastre del suelo fértil, lo que colabora notablemente en la progresiva desertización. Las horas de sol a lo largo del año son muchas, de acuerdo con la insolación elevada de toda la Depresión del Ebro. En definitiva, estamos en una zona árida o semidesértica, con cinco meses (de junio a octubre) en los que se produce un importante déficit hídrico y ninguno de los restantes presenta un exceso de agua.
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El agua El agua de la Laguna provenía, en su mayor parte, de los barrancos que desembocaban en ella y de surgencias existentes en la propia cubeta. La evaporación era la úni-
ca forma de pérdida de agua. Se trataba de una típica cuenca endorreica que, a lo largo del año, sufría importántes oscilaciones del nivel del agua, llegando en ocasiones a secarse.
Panorámica de la Laguna. Al fondo, la zona norte, donde desembocan las aguas procedentes de los sasos verdes, produciendo un delta.
Detalle del delta.
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Salida del canal de drenaje de la Laguna al río Flumen. Se puede observar el gran desnivel existente todavía, con respecto al cauce del río.
En la actualidad, el volumen del agua ha aumentado considerablemente, lo que ha hecho necesario abrir un desagüe hacia el río Flumen para mantener el nivel por debajo de la cota 281. La dureza inicial de las aguas de esta cuenca endorreica ha disminuido espectacularmente, por aporte del caudal sobrante de los riegos y por el aumento del volumen de los manantiales de agua dulce, como consecuencia de la mayor sazón del suelo. Por tanto, la calidad de las aguas ha variado notablemente, sobre todo por el drenaje de los riegos y el desagüe, de tal forma que hoy es más exacto hablar de una cuenca exorreica. Existen otras influencias del hombre, como los vertidos de agua
residuales de granjas y la quema de los carrizos y el tamarizal, que, aparte de otros problemas ecológicos, supone un aporte excesivo de nutrientes a la Laguna. Afortunadamente, se van perdiendo poco a poco estas costumbres en beneficio del medio. Las algas son tan abundantes que proporcionan al agua un marcado color verdoso, siendo poca su transparencia. Las poblaciones de animales son numerosas, y sus restos, abundantes. Ante esta situación, los descomponedores no pueden actuar con la suficiente rapidez en el reciclaje de la materia; estamos ante un lago eutrófico. Es interesante estudiar muestras de agua. Con el microscopio constataremos la presencia de algas y protozoos. 13
En el centro, islas artificiales de las que parte el desagĂźe. Al fondo, SariĂąena; el antiguo camino de Zaragoza, partiendo del pueblo, cruzaba por la mitad de lo que hoy es la Laguna y continuaba por la pista que se pierde en la parte inferior izquierda.
Entrada de aguas residuales.
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3. LA VEGETACIÓN
ce algo dura, con la cota de las aguas prácticamente constante. En los cerros de los alrededores, los ejemplares vegetales más destacados corresponden a:
La vegetación depende de factores mencionados anteriormente, tales como la aridez del clima, los fuertes vientos y frecuentes inversiones térmicas y nieblas, así como la influencia humana, que, entre otras alteraciones, ha provocado la desaparición del endorreísmo de la cuenca y la disminución de la salinidad del agua, hasta el punto de que hoy tenemos una Laguna de agua dul-
Tomillo (Thymus vulgaris). Aliaga (Genista escorpius). Retama (Retama sphaerocarpa). Manzanilla (Santolinachamaecyparissus). Brachypodium ramosum. Escobizo (Dorycnium pentaphyllum). Ontina (Arthemisia herba-alba). Pinos (Pinus ha/epensis) de repoblación.
Tamarices. Obsérvese el aspecto blanquecino del suelo debido a las sales, que ascienden desde niveles más profundos por capilaridad.
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Ejemplar de retama.
Por los campos de cultivo y los caminos, encontramos, entre otras: Ababoles (Papa ver rhoeas, P. hybridum). Anteojos (Biscutella auriculata). Anchusa azurea, Echium vulgare. Rubia peregrina. Espinardo (Salsola kali). Sisallo (Sa/so/a vermicu/ata). Rabaniza (aplotaxis erucoides). Palomilla (Fumaria officina/is). Ballueca (Avena fatua). Verdolaga (Portu/aca olerácea). Espiguillas (Hordeum marinum). Sosera (Atriplex halinus). Collejas (Silene vulgaris). 16
Cardo corredor (Eryngium campestre). Malva (Malva sy/vestris). Hinojo o cenojo (Foeniculum vulgare). En la actualidad, debido a la constancia del nivel de las aguas y a la formación de nuevas islas, así como a la disminución de la salinidad, es previsible una estabilización de la vegetación de las orillas de la Laguna, que hasta ahora ha sufrido sensibles oscilaciones. Así, hemos podido observar carrizos en lugares alejados del agua, que crecieron cuando el nivel de ésta era más elevado, al mismo tiempo que en zonas cercanas al agua no aparecen, así como otras anomalías.
Isla de la zona norte, aparecida en el invierno de 1985.
Orilla con restos de vegetaciรณn descubierta al bajar el nivel de las aguas.
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Carrizos (Phragmites australis). Juncos y junquillos (Scirpus sp., Juncus sp., Carex sp.). Anea (Typha angustifolia).
encharcan frecuentemente y en los que se da una intensa evaporación. Suaeda pruinosa, en terrenos menos salinos. Tamarices (Tamarix canariensis), que se localizan en una extensión considerable. Tréboles (Trifolium sp.), menta (Mentha
Caña (Arundo donax). Berros (Nasturtium officinale). Salicor (Salicomia ramossisima) y Suaeda marítima, en suelos muy salinos que se
longifolia). Llantén (Plantago sp.), Lotus tenuis, /nula crithmoides, Tetranolobus maritimus, Bromus sp.
Especies representativas de este medio son:
Orilla este con juncos.
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4. LA FAUNA
Las aves constituyen, sin duda, el aspecto más llamativo y más estudiado de la fauna que nos ocupa. Con respecto a otros vertebrados, encontramos una abundante población de carpas (Cyprinus carpio) y gambusias (Gambusia affinis). Durante los años 1984 y 1985, era frecuente hallar en las orillas cadáveres de carpas; su elevada mortalidad posiblemente se debía a una superpoblación, con la consecuente deficiencia de alimento. En 1986, seguramente por el aumento de la población de garzas, que se alimentan fundamentalmente de carpas, no se observan cadáveres. Los peces han colonizado la Laguna a través de los canales de riego.
En cuanto a anfibios, el grupo predominante lo forman las ranas (Rana ridibundus) y sapos (Bufo bufo, Bufo calamita, Pelobates cultripes). Su croar es intenso y continuo durante la primavera y verano. Como representantes de los reptiles, cabe destacar las culebras de agua (Natrix maura, Natrix natrix). Por la zona existen además culebras de escalera (Elaphe scalaris), lagartijas (Psamodromus sp., Podarcis hispanica) y, en los edificios próximos, es común la presencia de salamanquesas (Tarentola mauritanica). Los conejos (Oryctolagus cuniculus) corren por los cerros y campos cercanos y, en las proximidades de la Laguna, puede observarse tierra removida, que indica la presencia de ratas, ratones o topos. Hay otros mamíferos normales en estos ambientes, como son los zorros o rabosas (Vulpes vulpes).
Las carpas llegan a entrar en zonas tan escasas de agua que incluso el torso recibe el impacto directo del sol.
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Las aves
Generalidades
El gran interés de la Laguna es su fauna ornítica.
Casi la mitad de las aves europeas viven más o menos relacionadas con los medios húmedos. Mientras que la mayoría de las aves terrestres nidifican en solitario, las acuáticas suelen reunirse en colonias. Esta tendencia se muestra muy acusada en ardeidas y gaviotas, y menos en los patos.
Las aves migratorias que atraviesan los Pirineos encuentran aquí un hábitat idóneo donde hacer escala en su largo recorrido. Muchas de ellas nidifican y algunas incluso son sedentarias. Todo esto ha sido posible por la modificación que el sistema de regadío ha introducido en este biotopo. Te invitamos a que hagas un seguimiento de la avifauna en el transcurso del año, constatando los cambios de poblaciones debidos a las migraciones. Incluso puedes realizar censos y estudios de comportamiento.
La disposición que tienen las aves para transmigrar es innata, aunque va acompañada de un aprendizaje, pues existe una transmisión de información entre generaciones. La orientación durante el viaje se basa en los accidentes geográficos. Alcanzando alturas considerables, las aves localizan las superficies de agua desde gran distancia.
Anátidas. En primer plano, ánades reales.
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Con frecuencia, una especie utiliza un determinado lugar como zona de reposo o de nidificación, pero si las condiciones se vuelven adversas, en poco tiempo seleccionan otro más adecuado. Las aves acuáticas suelen tener un plumaje denso e hidrófugo, que engrasan generalmente con el aceite producido por una glándula especial.
Es importante aprender a comparar el tamaño y la forma de las aves que analizamos con las que ya conocemos. Normalmente, las guías nos suministran datos acerca de la forma del pico, las alas, cola, patas, silueta, manchas, comportamiento, vuelo, hábitat y distribución geográfica, que permiten, con un poco de práctica, identificar el ave observada.
Identificación
Especies más comunes
El proceso de identificación de las aves requiere, ante todo, paciencia. Debemos fijarnos en los aspectos que más información proporcionan y que, con el uso de una buena guía, nos permitirán determinar la especie observada.
La Laguna mantiene actualmente una elevada densidad y diversidad de aves, que forman parte de una comunidad todavía inestable. En las zonas cultivadas de los alrededores y también en el agua se puede observar
Focha.
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Cigüeñas, con la sierra de Guara al fondo.
Andarríos.
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durante el invierno una numerosa población de las inconfundibles avefrías (Vanellus vanellus), que disponen de la Laguna como refugio, fundamentalmente. Conforme nos vamos acercando al agua, entre las cañas quebradas y descompuestas, encuentran su ambiente las rálidas: pollas de agua (Gallinula chloropus) y, sobre todo, fochas (Fulica atra). Ambas especies son sedentarias y nidificantes, si bien
al agua a buscar el alimento, tales como las ardeidas y muchas especies de patos. Donde el agua alcanza un palmo de profundidad, habitan aves con cuello, patas y pico largos. Caminan por el lodo y por el agua picoteando el alimento que flota por la superficie e introduciendo la cabeza en el agua para capturar pequeños animales del fondo. Pertenecen a este grupo las limícolas:
Cigüeñuela.
la población de fochas aumenta en invierno debido al aporte de migrantes. Se trata de aves de plumaje oscuro, con alas cortas y redondeadas, poco voladoras y con unos largos dedos para andar por la vegetación donde viven. No se diferencian los sexos y anidan en el carrizal. Este ambiente es también el preferido por muchas aves que esconden aquí sus huevos, pero que generalmente se dirigen
Aguja colinegra (Limosa limosa), de paso primaveral. Andarríos grande (Tringa ochropus), invernante. Correlimos gordo (Calidris minuta), de paso en marzo y septiembre. Archibebe claro (Tringa sebo/aria), archibebe común (Tringa totanus) y chorlitejos (Charadrius sp.), que suelen estar desde la primavera hasta ya avanzado el otoño. 23
Vuelo de cigĂźeĂąuelas.
Ejemplar de garza real.
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Ánades reales en vuelo.
Garza imperial en vuelo, con el cuello recogido en forma de «ese».
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Inconfundible resulta la cigüeñuela (Himantopus himantopus) por sus largas patas de color rojo y por el contraste de su parte dorsal (negra) con la ventral (blanca). A su misma familia pertenece la avoceta (Recurvirrostra avoceta). Llama la atención su largo pico curvado hacia arriba, su plumaje a franjas blancas y negras y sus patas azuladas. Las encontramos desde el principio de la primavera hasta el otoño.
llo dirigido hacia atrás y el pico hacia abajo. Ésta es la posición para lanzar la cabeza con fuerza y agarrar, con el pico, la presa (una carpa, un renacuajo, un pollo de otra especie,...). La garza real (Ardea cinerea) pasa el invierno en la Laguna y su número está aumentando. En octubre de 1985 se registraron unos sesenta individuos; durante el
Ánades reales. Una hembra rodeada de varios machos.
Junto a estas limícolas, en esta zona poco profunda podemos localizar a las ardeidas; son aves zancudas, que vuelan con el cuello recogido en forma de «ese» y presentan típicos plumeros en cabeza, escapulares y cuello. Para capturar sus presas, se mantienen inmóviles o avanzan muy lentamente en el agua, que les cubre las patas, con el cue26
invierno de 1986 superaban el centenar. La garza imperial (Ardea purpurea), en menor número, puede observarse durante la época cálida. También estival y nidificante es la garceta común (Egreta garceta).
En las zonas más profundas se encuentran las aves nadadoras. Algunas de las antes citadas también pueden nadar en esta zona, pero no presentan membrana interdigital. Esta membrana sirve a los patos con gran efectividad en la natación, pues al dirigir la pata hacia adelante reducen mucho la superficie del pie; en el movimiento inverso, extienden la membrana consiguiendo un impulso mayor en el avance.
hacia afuera. Frecuentemente, sumergen la cabeza en el agua, manteniendo el equilibrio con las patas, y algunos, como los porrones, son buceadores.
Las especies comúnmente localizadas en nuestro ecosistema son el ánade real (Anas plathyrhyncha), cuyo número es muy elevado. Nidifican preferentemente en la vegeta-
Ánades reales. Resalta el anillo blanco del cuello de los tres machos.
Las anátidas se alimentan de cualquier materia comestible que se halle en la zona superficial del agua, para lo cual presentan un pico bien especializado: en las mandíbulas superior e inferior tienen unos peines córneos que encajan perfectamente y actúan como un filtro; su ancha lengua hace las veces de un émbolo, expulsando el agua
ción que bordea la Laguna e islas. Durante la noche, parten en busca de comida, fundamentalmente en rastrojos, y por el día descansan en la Laguna. Abundan durante el invierno el pato cuchara (Anas clypeata), el ánade rabudo (Anas acuta), el ánade friso (Anas strepera) y la cerceta común (Anas crecca). 27
Dos ejemplares de tarro blanco (Tadoma tadorna) entre รกnades reales.
Gaviotas.
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La cerceta carretona (Anas querquedula) se observa en sus períodos de migración (marzo y principios de otoño). El pato colorado (Netta rufina) y el porrón común (Aythia ferina) son sedentarios. Junto a las anátidas se hallan los somormujos. Se distinguen de aquéllas por su pico recto y puntiagudo y por su aparente falta de cola. No presentan membrana interdigi-
tantes de este grupo son el somormujo lavanco (Podiceps cristatus), el zampullín chico (Tachybactus ruficollis) y el zampullín cuellinegro (Podiceps nigricoiis). Además de las aves citadas, que se hallan más o menos vinculadas a un tipo de alimento, existen otras muy prolíficas y, por ello, poco especializadas en sus hábitos nutritivos. Las gaviotas vuelan, flotan e incluso caminan bastante bien. Éstas y otras apti-
Gaviota reidora sobre el agua. A la izquierda, un ánade real.
tal, sino dedos lobulados y son expertos buceadores. El macho y la hembra, al contrario de lo que ocurre en patos, cercetas y otros, son similares; construyen nidos flotantes entre los carrizales, cerca de tierra firme. Su alimento lo constituyen los insectos acuáticos y las gambusias. Son sedentarios y nidificantes en la Laguna. Los represen-
tudes les permiten sobrevivir con éxito en ambientes muy modificados por el hombre. La gaviota reidora (Larus ridibundus) es la especie que mayor número de individuos aporta a la Laguna. En invierno, su cabeza es blanca y con dos manchas sucias en las auriculares. En verano, cubre su cara con una máscara pardo-negruzca, siendo sus 29
que van saltando, e incluso acuden a los basureros de los pueblos a recoger restos de alimentos. En la Laguna, prefieren como lugar de nidificación la isla situada en la parte este, hacia el centro de la misma. Pertenecen a la familia de las gaviotas los fumareles, como el cariblanco (Chlidonias hybridus), especie estival y nidificante en la Laguna. Es característico su incesante vuelo.
Gaviota en vuelo.
patas y pico rojos. Pero estos caracteres no los adquieren hasta el tercer año y únicamente entonces son aceptados en la colonia reproductora, criando por primera vez. Capturan presas en la superficie del agua, como libélulas y otros insectos en vuelo; siguen a los tractores cuando laborean para procurarse algo de grano y los saltamontes
A finales de otoño, se pueden ver cormoranes (Phalacrocorax sp.) con su típica postura erguida, con las alas entreabiertas y su pico de punta ganchuda. Su plumaje oscuro resalta sobre los postes que marcan márgenes de campos ahora inundados. Entre las especies que ocupan los niveles superiores de la cadena trófica, hay que destacar la presencia del aguilucho lagunero (Circus aeruginosus) y, aunque no tan común, del águila pescadora (Pandion haliaetus).
Canastera. A veces, aparecen ejemplares extraños en este hábitat, como es el caso de esta canastera fotografiada en la primavera de 1986.
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Hemos presentado un pequeño estudio de los componentes físicos, florísticos y faunísticos de la Laguna. Todas las características físico-químicas constituyen el biotopo y éste, junto con la comunidad viva, forma el ecosistema. Este concepto responde a la necesidad de integrar a los seres vivos, estudiando las relaciones existentes entre ellos y con el espacio físico que ocupan. El
El gran interés del ecosistema que nos ocupa se debe, fundamentalmente, a la variada y numerosa población de aves. Estamos ante un espacio que hay que proteger, porque permite el descanso de las aves migratorias. Y nosotros podemos disfrutar con el vuelo planeado del aguilucho, el escándalo de las gaviotas reidoras, la grácil figura de la cigüeñuela, la espera reposada
Panorámica de la Laguna y de Sariñena, al fondo. Obsérvense en las orillas norte y oeste (parte izquierda y primer plano) los bancales que, a diferencia del resto, son de pendientes más suaves.
ecosistema más grande es la biosfera; cualquier otro es tan sólo un retazo de ella. La Laguna, con unos límites bastante precisos, es un buen ejemplo.
de las garzas o el chapoteo del despegar de los patos. En definitiva, gozar de un medio natural que, por su escasez, debemos considerar como un privilegio.
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5. BIBLIOGRAFÍA PEDROCCHI, César y otros, Estudio multidisciplinar de la Laguna de Sariñena (Huesca), Instituto de Estudios Altoaragoneses, Huesca, 1986, 167 pp. — QUIRANTES PUERTAS, José, Estudio sedimentológico y estratigráfico del terciario continental de los Monegros, Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 1978, 207 pp. — GARCÍA ROLLÁN, Mariano, Claves de la flora de España, Ediciones Mundiprensa, Madrid. — POLUNIN, Árboles y arbustos de Europa, Edit. Omega, Barcelona. — Guía de las aves acuáticas, Edit. Blume, Barcelona. — PETERSON y otros, Guía de campo de las aves de España y de Europa, Edit. Omega, Barcelona. — Geografía de Aragón, Guara Editorial, Zaragoza.
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TÍTULOS DE LA SERIE La siguiente no es una relación cerrada. No obstante, para dar una idea global de su contenido, se indican algunos de los títulos previstos, sin orden de prelación, excepto para los ya publicados o los de inminente aparición. 1. El monasterio dúplice de Sigena 2. Nuestros árboles 3. La Laguna de Sariñena, lugar de encuentro Los Museos altoaragoneses Roda de Isábena, sede vacante Fósiles del Altoaragón La naturaleza como aula: Mascún Alquézar, resto vivo del pasado Setas y hongos del Altoaragón Plantas medicinales de ayer y de hoy Los despoblados y su porqué Los ríos altoaragoneses Loarre, castillo románico en pie Los periódicos oscenses ¿Por qué fue importante Costa? San Juan de la Peña, panteón y símbolo Artesanos de hoy Juegos tradicionales altoaragoneses Ferias y mercados oscenses Fiestas populares Gastronomía altoaragonesa Historia geológica altoaragonesa Biblioteca básica para comprender el Altoaragón La industria en la provincia oscense L'Aínsa y sus caminos El valle de Echo El Serrablo y sus iglesias La tierra y su posesión Los castillos y su significado
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411fExcma. Diputaciรณn Provincial HUESCA