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24. Introducción a las rentas de la Universidad de Huesca

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JOSE ANTONIO GRACIA GUILLEN -

«Colección de Estudios Altoaragoneses»


INSTITUTO DE ESTUDIOS ALTOARAGONESES (C.S.Le.) (DE LA EXCMA. DIPUTACION PROVINCIAL) HUESCA

«Colección de Estudios Altoaragoneses», 24 Director: Antonio Durán Gudiol Redacción y Administración: Instituto de Estudios Altoaragoneses C/. Duquesa de Villahermosa, 4 22001 HUESCA


INTRODUCCION A LAS RENTAS DE LA UNIVERSIDAD DE HUESCA


JOS E ANTONIO GRACIA GUILLEN

INTRODUCCION A LAS RENTAS DE LA UNIVERSIDAD DE HUESCA

Excma. Diputaciรณn Provincial HUESCA


ISBN: 84-600-5232-X Depรณsito Legal: Z. 2259-87

Comela. S. A. - Carretera de Caslellรณn, Km . 3,400 - Zaragoza


INDICE

1. INTRODUCCION ............................................. .. ..............................

9

2. LA HACIENDA DE LA UNIVERSIDAD ............................................

15

3. LOS INGRESOS Y SU PROCEDENCIA ............................................ 3.1. Municipales .......... .......... .......... ...... .............. ...... ...... ...... ....... 3.2. Grados e incorporaciones .. ......... ........ .................... .... ... ... .. ........ 3.3 . Censos ..... ............ .. .... .... ........ ........ ...... ....... ....... ...... .... ..... . ... 3.4. Arriendos (rústicos y urbanos) .................................................... 3.5. Rentas de la Iglesia (Supresas) ......... ..........................................

19 20 23 24 25 25

4. LAS MONEDAS UTILIZADAS EN LAS CONTABILIDADES. APROXIMACION A SU VALOR REAL .....................................................

31

5. LA JUNTA DE ASIGNADOS (ASIGNATURA) .. .. ...... ... ..... .... ............

43

6. LAS RENTAS SUPRESAS EN EL SIGLO XVIII .............................. 6.1. Las Rentas Supresas de 1709-10 a 1718-19 ......................... .. .. ... .. 6.2. Las Rentas Supresas de l719-20 a 1728-29 .................................. 6.3. Las Rentas Supresas de 1729-30 a l738-39 ...................... .. .. .. ...... 6.4. Las Rentas Supresas de l739-40 a l748-49 .. .. ...... ...... ...... ............ 6.5. Las Rentas Supresas de l749-50 a l758-59 .. .... .... ..... .. ................. 6.6. Las Rentas Supresas de 1759-60 a 1768-69 ..... ............................. 6.7. Las Rentas Supresas de l769-70 a 1778-79 ... ............................ ... 6.8. Las Rentas Supresas de 1779-80 a l788-89 ............................ .. .... 6.9. Las Rentas Supresas de 1789-90 a 1798-99.... .... ........... ...... ..... . ...

47 48 55 58 59 61 63 65 67 72

5


7. LAS RENTAS SUPRESAS EN EL SIGLO XIX ... ........... ............ .. ..... 7.1. Las Rentas Supresas de 1799-1800 a 1808-1809 ... .. ... ......... ... ........ 7.2. Cuentas generales de las rentas de 1810 a 1819 .... ............... ... ..... ... 7.3. Cuentas generales de las rentas de 1820 a 1829 ... ... ..... .. ................. 7.4. Cuentas generales de las rentas de 1830 a 1839 .............................. 7.5. Cuentas generales de las rentas de 1839-40 a 1844-45 ............ ....... ..

79 79 81 83 89 96

8. EL ARCA DEL ARCHIVO .. ................ .. ... .......... .... ................. .. ........ 8.1. Evolución de los caudales del arca hasta 1807 ...... ...... .. .......... .... .... 8.2. Crisis y hundimiento de las reservas de la Universidad ......... ...........

107 109 113

9. LA TESORERIA. PROCEDENCIA DE SUS INGRESOS ............. .. .....

119

10. LA TESORERIA EN EL SIGLO XVIII ......... ... ... ........ ... .................. 10.1. La Tesorería de 1699-1700 a 1708-1709 ....................................... 10.2. La Tesorería de 1709-10 a 1718-19 ............................................. 10.3. LaTesoreríade1719-20al728-29 ... ......... ... .. ............................ 10.4. La Tesorería de 1729-30 a 1738-39 ............... .............................. 10.5. La Tesorería de 1739-40 a 1748-49 ... . .... ............ .. ........ .... .... .... ... 10.6. La Tesorería de 1749-50 a 1758-59 ........ ...................... .... .... ....... 10.7. La Tesorería de 1759-60 a 1768-69 ............................ .. .. ... .... .... .. 10.8. La Tesorería de 1769-70 a 1778-79 ................. ...... .. ............... ..... 10.9. La Tesorería de 1779-80 a 1788-89 .... ...... ................................... 10.10. La Tesorería de 1789-90 a 1798-99 .. ...... ...... ... ............. .... .... ... . ...

123 123 125 125 126 129 129 132 133 136 136

11. LA TESORERIA EN EL PRIMER TERCIO DEL SIGLO XIX ... . .... ... 11.1. La Tesorería de 1799-1800 a 1808-09 .......................................... 11.2. La Tesorería de 1809-10 a 1818-19 ............................. ................ 11.3 La Tesorería de 1819-20 a 1828-29 ... ........ ... .......... .... .. ...............

143 143 146 148

12. LA COFRADIA ............................................................................ ...

153

13. LAS CUENTAS DE LA COFRADIA ............ ........ ...... ....................... 13.1. Las cuentas de la Cofradía de 1699-1700 a 1708-09 ........................ 13 .2. Las cuentas de la Cofradía de 1709-10 a 1718-19 ........................... 13.3. Las cuentas de la Cofradía de 1719-20 a 1728-29 ........................ ... 13.4. Las cuentas de la Cofradía de 1729-30 a },738-39 ... . ...... .... .... ......... 13.5. Las cuentas de la Cofradía de 1739-40 a 1748-49 ........................... 13.6. Las cuentas de la Cofradía de 1749-50 a 1758-59 .. ...... .......... ...... ... 13.7. Las cuentas de la Cofradía de 1759-60 a 1768-69 .... ....................... 13.8. Las cuentas de la Cofradía de 1769-70 a 1778-79 ........................... 13.9. Las cuentas de la Cofradía de 1779-80 a 1788-89 ............ ....... ........

161 162 162 165 166 168 169 170 172 174

6


13.10. 13.11 . 13.12. 13.13. 13 .14.

Las cuentas de la Cofradía de Las cuentas de la Cofradía de Las cuentas de la Cofradía de Las cuentas de la Cofradía de Las cuentas de la Cofradía de

1789-90 a 1798-99 ..... ... .... .... ... ..... ... 1799-1800 a 1808-09 ....... ...... ...... . .... 1809-10 a 1818-19 .... ...... ............ ..... 1819-20 a 1828-29 ...... .. .... .. .... ......... 1829-30 a 1832-33 ... .. .... .. .... . .... .. .....

176 178 179 181 183

14. A MODO DE EPILOGO ...... ............. .. .... .... .......... ....... ...... .... .... .. .. ..

187

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1. INTRODUCCION

La carencia de investigaciones que hagan referencia, de manera sistemática, a las haciendas de las universidades españolas me ha llevado a considerar la necesidad de acometer el presente trabajo, consciente, sin embargo, de los peligros que entrañaba semejante empresa, tanto por la falta de datos en determinadas épocas como por la aridez, monotonía y complejidad de las distintas contabilidades que componían el intrincado mundo de la hacienda universitaria. El estudio de la hacienda altoaragonesa se ha llevado a cabo con la esperanza de arrojar luz sobre las vicisitudes y posibilidades económicas que acompañaron a la Universidad de Huesca. Las dificultades afloran desde el comienzo mismo del nacimiento del Estudio oscense --creación por el Privilegio de erección de Pedro IV, dado en Alcañiz el 12 de marzo de 1354-, por la carencia de fuentes que nos ilustren sobre el estado de las rentas del recién creado Estudio General--con la salvedad de algunas noticias y datos-o Esta problemática se extenderá en el tiempo, de modo que en períodos dilatados -los primeros siglos de existencia de la institución-, no disponemos de las contabilidades que nos permitan un seguimiento de su hacienda; no obstante, este inconveniente no ha representado un obstáculo insalvable que haya impedido alcanzar una perspectiva globalizadora de la situación hacendística en las primeras centurias de la Universidad oscense. 9


El objetivo de este trabajo nos conduce -o por lo menos lo intenta- a observar la correlación existente entre las rentas que tuvo la Universidad altoaragonesa y su trayectoria; la insuficiencia de ingresos implicaba una crisis que, de prolongarse, podía culminar en la clausura del Estudio (así ocurrió a mediados del siglo XV) en un caso extremo; con frecuencia, las estrecheces la dirigían a una existencia lánguida, que empobrecía el panorama y la funcionalidad universitarias. Los 491 años de andadura del centro universitario -incluidos los años que estuvo cerrado a mediados del XV, que gracias a la diligencia desplegada por el monarca (Juan II) fueron pocos- estuvieron cincelados por la dinámica de cambios que la sociedad fue imponiendo a lo largo de su dilatada historia. Teniendo en cuenta, al mismo tiempo, los intereses y las presiones del Concejo, la Iglesia y la Monarquía alrededor de la Universidad. Los primeros cien años de vida, aproximadamente, del Estudio fueron sufragados por el Concejo, con lo cual se cargaban, de una manera u otra, a sus habitantes; los oscenses, a través de impuestos clirectos e indirectos, sostenían la Universidad. La pesada carga, al gravitar sobre la ciudad, hizo que ésta picliese ayuda a la Iglesia oscense a partir de 1473. Concedida la mencionada petición -por medio de Rentas Supresas-, comenzaba un proceso en que se sumaron rentas de la Iglesia al sostenimiento de la Universidad; ello tuvo continuidad con las aportaciones de 1488 y 1504, Y su culminación, con las obtenidas del desmembrado monasterio y abacliado de Montearagón en 1571. La entrada de dichas rentas eclesiásticas supuso el fin de las penurias económicas de la Universidad -salvo circunstancias especiales-; ellas fueron la savia que posibilitó el mantenimiento de la institución hasta la supresión del diezmo, en 1837, situación que desembocó en una crisis de la hacienda universitaria que incidió en el cierre de la Universidad oscense. Las rentas eclesiásticas representaron, también, el oscurecimiento y la pérdida de la hegemonía que había ostentado el Concejo sobre el Estudio General. La Iglesia oscense tomaba el relevo de la ciudad en el dominio y control del centro altoaragonés, especialmente a través de la Asignatura -organismo creado en 1473, a raíz de las aportaciones de las primeras rentas 10


eclesiásticas, presidido por el obispo de Huesca-, que administraba y fiscalizaba las Rentas Supresas, así como la provisión de cátedras. Su importancia fue de primera magnitud en el seno de la Universidad, y a consecuencia de ella el obispado y el cabildo oscense alcanzaban un lugar preponderante, especialmente entre los siglos XVI y XVII. Las centurias del XVIII y XIX contemplaron el arrinconamiento del Concejo y de la Iglesia en favor del proceso centralizador y unificador de la Monarquía. El Estado fue asumiendo funciones de control, cada vez más férreo, de la Universidad, recortando su autonomía hasta suprimirla totalmente en 1845, al mismo tiempo que el Ayuntamiento y la Iglesia de Huesca eran apartados de la gestión universitaria. La interacción entre suministro de rentas y predominio de alguno de los poderes que se configuraban en torno a la Universidad -Concejo, Iglesia y Monarquía- nos proporciona las claves, en buena medida, del desarrollo histórico de la Sertoriana. Sintetizando la trayectoria de la Universidad a través de sus recursos financieros, ésta nacía en un perú:xio crítico: consecuencias de la peste negra, guerra con Castilla (guerra de los dos Pedros), etc. Ello sin duda condicionó el funcionamiento y ope!atividad del Estudio General. El Concejo fue arbitrando los recursos que las circunstancias posibilitaban -casi siempre escasos e intermitentes- para el mantenimiento del Estudio, que se basaron en: impuestos sobre el consumo (sisas sobre la carne); impuestos a las comunidades étnico-religiosas (judíos, mudéjares); arrendamientos de aguas del término del Concejo oscense, etc. Los ingresos fueron revelándose insuficientes, consecuencia de lo cual se produjo la interrupción académica sobre 1450. Poco después, el Estudio renacía, pero demandando, al poco tiempo, el apoyo de la Iglesia. Esta fue contribuyendo, de manera escalonada, a aumentar los ingresos que la hacienda universitaria precisaba. A finales del siglo XVI, las Rentas Supresas representaban unos ingresos suficientes y seguros para hacer frente a las necesidades hacendísticas. Se dedicaban a dos áreas principales: el pago de los salarios del profesorado y los gastos de infraestructura de la Universidad. Pero, además, dichas rentas -por su origen eclesiástico- acudían también a sufragar gastos 11


del ámbito religioso, como fue el caso de la iglesia de Poleñino a comienzos del siglo XVII. En efecto, se retrasó por aquellos años la construcción de unas aulas que necesitaba el Estudio General -en el emplazamiento del antiguo palacio de los Reyes de Aragón, del cual se había conseguido una parte gracias a la deferencia de Felipe III- hasta que se terminasen las obras de la citada iglesia, ya que no podían dedicarse más fondos. La estabilización y holgura de que disfrutaba la hacienda tuvo su traducción a finales de la centuria del Barroco (en 1690) con el proyecto y construcción de una nueva fábrica para la Universidad, labor que se culminó, tras el paréntesis de la guerra de Sucesión, a finales de la segunda década del siglo XVIII. No es posible realizar el seguimiento pormenorizado de los ingresos y gastos en los primeros siglos de existencia de la Universidad --como ya indiqué-, pero sí ha sido ello factible en los últimos 145 años de funcionamiento (siglo XVIII y primera mitad del XIX), período que representó para la academia oscense momentos álgidos, tanto en la situación económica como en el número de graduados salidos de sus aulas . Por otro lado, las épocas historiadas representan cambios trascendentales en las universidades españolas. Las enseñanzas escolásticas en la Edad Moderna --con toda la carga medieval que sustentaban- confluyeron en el siglo XVIII con el reformismo borbónico e ilustrado, para concluir en las reformas universitarias de la primera mitad del siglo XIX, que ponían las raíces de la universidad española contemporánea. De lo anteriormente expuesto se deduce que opte por este período, muy rico en acontecimientos para realizar el trabajo --contando, sobre todo, con los fondos documentales necesarios-o Sin embargo, como ya apunté, la realización del proyecto se intuía harto problemática, por su carácter excesivamente economicista y monográfico. En efecto, existía el riesgo de derivar en un cúmulo de cifras que impidiesen analizar con claridad la relación entre situación económica y auge o declive de la Universidad; dicho inconveniente se veía triplicado al configurarse la hacienda universitaria en tres contabilidades distintas -Rentas Supresas, Tesorería y Cofradía-, que, a pesar de presentarse autónomas, tenían que interrelacionarse con frecuencia, dada la finalidad de las mismas.

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Para evitar estas dificultades, o por lo menos paliarlas, y al mismo tiempo siendo fiel al propósito de realizar un seguimiento detallado y continuado -año por año-, he expuesto cada una de las contabilidades por separado y relacionadas, en último término, con el arca del archivo; asimismo, han sido reflejadas: a) b) c)

año por año; por décadas (buscando una perspectiva por etapas no muy extensas); de forma totalizadora, globalizadora, basada en las anteriores, con los correspondientes porcentajes.

Finalmente, podemos constatar que la Universidad sertoriana contó con rentas muy saneadas durante unos cuarenta años -1768 a 1808- y con importantes fondos en el arca del archivo, en el mismo período. En vísperas de la guerra de Independencia, la Universidad disponía de cerca de medio millón de reales de vellón de reservas, patrimonio que el enfrentamiento bélico va a diluir, a pesar de la visión de que hizo gala el estamento universitario, al poner en práctica un proceso de retrovendiciones de fincas rústicas. La guerra ocasionó, sin embargo, un deterioro en la hacienda universitaria que poco a poco fue acrecentándose; el paso de los años no hizo nada más que agudizar la crisis. Los cambios políticos, económicos y sociales de la burguesía revolucionaria -o moderada- hicieron inviable la posibilidad de autofinanciación de la Universidad de Huesca. Especialmente a raíz de la supresión del diezmo, éste había posibilitado las Rentas Supresas, que constituyeron secularmente la base económica de la hacienda universitaria. El colapso de éstas presagiaba el cierre de la institución docente, sobre todo al no existir voluntad política para mantener y dotar a una Universidad de tipo medio como era el caso de la oscense -las intenciones de la Administración se inclinaban hacia las macrouniversidades-. Los malos augurios se confirmaron, y en 1845 el Plan Pidal clausuraba la Universidad de Huesca, pasando a convertirse en Instituto de Enseñanza Secundaria.

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· 2. LA HACIENDA DE LA UNIVERSIDAD

El nacimiento de las primeras universidades o estudios generales en España, durante la Edad Media, fue de origen real; éste es el caso de la erección del Estudio General de Palencia, entre finales del siglo XII y comienzos del XIII, por el rey Alfonso VIII de Castilla, así como la creación del de Salamanca, poco después, por el monarca de León Alfonso IXI. En la Corona de Aragón, los monarcas fundaron o reconocieron estudios existentes en una línea similar a los reyes castellanos o leoneses -aunque con diferencias cronológicas y de patronato, respecto a las citadas-o Al margen de los estudios generales ultrapirenaicos, la primera universidad de la Corona de Aragón se ubicó en Lérida, elIde setiembre de 1300, y hacia mediados del siglo XIV se creó la de Huesca, el 12 de marzo de 13542 • Sin embargo, todas ellas siguieron el mismo camino: el reconocimiento y aval de la Santa Sede, que, además, será la impulsora y creadora de otras universidades. De hecho, la mayor parte de ellas se convirtieron en «reales y pontificias». El problema fundamental surgía al mismo tiempo que se creaban los estudios generales: las rentas para su sostenimiento. La hacienda universitaria fue -y sigue siendo en la actualidad y en todas las épocasla gran pesadilla de la Universidad, puesto que, con frecuencia, las dificultades financieras llegaban a la parálisis de las actividades normales e, incluso, en casos más extremados, al cierre de la propia universidad. 1

AJO GONZALEZ, C.M', Historia de las Universidades Hispánicas, e.S.Le., Madrid,

1957, t. I, pp. 195-199. 2

Ibídem, p. 214 (la de Lérida) y p. 249 (la de Huesca) .

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El primer estudio general de España (Palencia) se nos presenta como un paradigma que nos proyecta al núcleo de la cuestión: el dinero. La muerte del fundador del estudio palentino, don Alfonso VIII, representará ya un grave escollo para su supervivencia, al no disponer de un mecenazgo o de unas rentas fijas que lo mantuvieran al abrigo de cambios más o menos coyun turales. En 1228, un concilio de Valladolid tratará de levantar la jovencísima Universidad palentina3 . Posteriormente, con el fallecimiento del obispo don Tello, desaparecía su valedor y patrono, y, con ello, se producía el hundimiento y posterior desaparición de la Universidad -la falta de unos ingresos, de unas rentas más o menos fijas, le hizo ir dando tumbos hasta su postración definitiva-o Así pues, la considerada primera universidad de España va a extinguirse muy tempranamente por la falta de numerario para su sostenimiento, aunque, posiblemente, coadyuvase a su ocaso la creciente competencia de la Universidad de Salamanca 4 • La realidad, en cualquiera de los reinos hispanos, estaba clara; la Iglesia se colocó detrás de las Universidades, respaldándolas con sus rent<!s; de modo que pudo justificar su dominio sobre aquéllas en función de su sostenimiento económico. Esta situación se hizo extensible, incluso, a las Universidades de la Corona de Aragón, que, en principio, nacían a petición de los Concejos de las distintas ciudades donde se emplazaron (Lérida, Huesca, ... ), comprometiéndose éstos a su patronazgo y sostenimiento. Las rentas se obtenían de los impuestos concejiles, del erario público; pero muy tempranamente se revelaron insuficientes y hubo que buscar el apoyo de las rentas eclesiásticas. En este marco se movió la Universidad de Huesca; el municipio oscense logró mantener el estudio más de cien años a sus expensas, hasta que las necesidades crecientes del mismo y, posiblemente, otras prioridades más acuciantes determinaron que la ciudad se inclinase por pedir ayuda a la Iglesia oscenses. Los agobios cü:: ~ ejiles se vieron mejorados a partir del último cuarto del siglo XV, con las primeras apo;:-taciones eclesiásticas, rentas que 3

JIMEN EZ , Alberto, Historia de la Universidad Española, Alianza Editorial, Madrid, 1971, p. 57. 4 Ibídem. 5 HUESCA, Ramón de, Teatro Histórico de las Iglesias de Aragón, Universidad y Colegios

de Huesca, José Miguel Ezquerrn, Pamplona, 1797, 11)

t.

VII, p. 227 .


se verán incrementadas con el transcurso del tiempo, especialmente en el siglo XVI, completándose las necesidades de la Universidad6 . La hacienda universitaria estuvo compuesta durante varios siglos por la Asignatura, la Tesorería y la Cofradía. La primera se componía de las Rentas Supresas, pertenecientes a la Iglesia, administradas y controladas por un organismo que nacía colateralmente a la Universidad, la Asignatura, y que actuaba y funcionaba -pagaba los salarios del profesorado y de los demás miembros de la Universidad, proveía las cátedras, ... - en el núcleo de la Universidad, sin la supervisión de ésta. Dicha situación se mantuvo, con algunas variantes, desde 1473 hasta 1807, en que la Asignatura o Junta de asignados fue sustituida por la Junta de Administración, que pasaba a depender de la Universidad7 . La segunda, la Tesorería, se nutría principalmente de las tasas obtenidas al conferir los grados. Su existencia, control y administración dependían de la Universidad; su desarrollo autónomo se prolongó hasta la centralización de 1824, aunque de hecho llevó contabilidad aparte hasta 1829, en que sus recursos se unieron a los de la Junta de Hacienda en una única contabilidad 8. La tercera, la Cofradía, nació como un apéndice de la Universidad, con funciones muy específicas: piadosas, caritativas -enterramientos, misas, ... -. El grueso de esta contabilidad se obtenía de los grados conferidos - una parte se dedicaba a la Cofradía-, de las matriculaciones y de las altas de los hermanos cofrades 9 . La junta que administraba estas cuentas desarrolló su actividad con relativa autonomía de los otros organismos hacendísticos, teniendo en cuenta que su vinculación más próxima se enmarcaba con la Tesorería; sin

6 AYNSA, Francisco Dicgo de, Fundación, Excelencias, Grandezas y Cosas Memorables de la Anliquísima Ciudad de J-Iuesca, Pedro Cabarte, Huesca, 1619, libro V, pp. 630 Y 631. 7 A.H.P.H ., Fondos de la Universidad, Libro de los caudales existentes en el archivo de la Universidad de J-Iuesca, lib. 47, f. 1. 8 A.H.P .H., Fondos de la Universidad, Plan de Estudios de 1824, leg. 272, título XXIX, pp. 28 Y 29 . 9 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Estatutos de la Cofradía Nuestra Señora de la Piedad, Rentas de la Cofradía, Ieg . 272, ff. 124-124vo.

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embargo, los Estatutos de 1721-23 ordenaban que la misma junta que administraba la Tesorería hiciese lo propio con la Cofradía lO. Esta tricefalía de la hacienda universitaria oscense se extendió hasta entrado el siglo XIX -se remontaba a varios siglos atrás, desde la fundación de cada uno de estos organismos-o La autonomía entre dichos cuerpos era evidente; sin embargo, no estaba exenta de colaboración, si las necesidades lo detenninaban 11.

10 A.H .P.H., Fondos de la Universidad, De la Cofradía, lib. 51, f. 7. 11 Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, Estatutos de la Universidad de Iluesca 1721-23, título XXIII, p. 91.

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3. LOS INGRESOS Y SU PROCEDENCIA

La obtención de unos ingresos para el mantenimiento del recién creado Estudio General de Huesca fue, sin duda, la primera y principal preocupación de los jurados de Huesca, encargados de la dotación de las cátedras y del mantenimiento de dicho Estudio General-preparar las aulas, proveer el profesorado, ... -, partiendo de la base de que el monarca Pedro IV, al crear la Universidad oscense, no la dotó de rentas ni le proporcionó aulas para impartir las clases, por lo cual todo el peso del Estudio recaía sobre el Concejo oscense1 2 . Los primeros años de andadura de la institución fueron posibles gracias a las medidas arbitradas por el Concejo para la obtención de fondos con que ir sufragando los gastos. Estos no debían de ser elevados, dado que el Estudio no había alcanzado un gran nivel de desarrollo. Sin embargo, las dificultades de liquidez se presentaban con frecuencia, lo cual implicaba nuevos quebraderos de cabeza para los jurados de la ciudad. Culminó la segunda mitad del siglo XIV, no exenta de dificultades económicas, para agravarse en la primera mitad del siglo XV, en que se colapsó la vida universitaria en Huesca 13. El problema de base de las crisis que padecía se hallaba en la falta de unos ingresos suficientes y seguros, al margen de cualquier contingencia, que la preservasen de aportaciones esporádicas o intermitentes y, con frecuencia, insuficientes. La solución a este 12 HUESCA, Ramón de, op. cit., p. 224. 13 Ibídem, p. 226.

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problema capital logró hallarse en la Universidad de Huesca al poco tiempo de su renovación como Estudio General por parte del monarca Juan II y del papa Paulo Il, con todas las prerrogativas y privilegios reales y pontificios. Dicha solución vino de la mano de la Iglesia, que aportó rentas suprimidas -las denominadas Supresas- a partir del último cuarto del siglo XVI4. En adelante, la Universidad sufrió altibajos en su economía, pero resultaban fácilmente superables, especialmente desde la centuria siguiente. En el último tercio del siglo XVI, recibió de la Iglesia, gracias al desmembrado Montearagón, unas rentas que cerraron el capítulo de aportaciones, reforzando sus ingresos de forma sustancial. Con ello se dotó a la Universidad, a través de la Asignatura, de unos ingresos, más o menos fijos, que le proporcionaron una estabilidad económica y funcional. Tanto es así que se llegó a la supresión del diezmo 15, pocos años antes del cierre definitivo de la institución académica.

3.1. Municipales Al no conceder Pedro IV el Ceremonioso rentas para el sostén del Estudio General, el Concejo solicitó permiso regio para imponer unas sisas o impuestos municipales sobre artículos de consumo, sistema muy utilizado en las universidades de la Corona de Aragón, todas ellas de tipo concejil o municipa1l 6 . Tal petición se aceptó; al parecer, una de las primeras medidas adoptadas fue arbitrar una carga impositiva de un óbolo o medio dinero por cada libra de carne vendida 17 • De esta manera aparecieron una serie de impuestos destinados a mantener el Estudio General. Sin embargo, las dificultades no fueron pocas y las reacciones no se hicieron esperar; los infanzones oscenses quisieron eximirse de tal impuesto indirecto, pero el infante don Pedro, por medio del gobernador de Aragón, don Miguel de Gurrea, les hizo saber la obligato-

14 Ibídem, p. 227.

15 Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, Colección de las Leyes, Decretos y Declaraciones. Y de los Reales Decretos, t. xxm, pp. 37-41. 16 AJO GONZALEZ, C.Mª., op. cit., p. 293. 17

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HUESCA, Ramón de,

op. cit., p. 225.


riedad de contribuir con el mencionado óbolo, según una orden emanada de Valencia el 28 de julio de 1355 18 . Con posterioridad, algunos trataron de eludir esta sisa, comprando la carne en la tabla de la Alquibla -que era de los musulmanes, los cuales estaban exentos, pues se veían afectados por otro impuesto, como veremos a continuación-o No obstante, esta picaresca también fue atajada por órdenes regias de 29 de noviembre de 1356 19 . Otros ingresos fueron regulados a través de una provisión real, por la cual el monarca ordenaba al justicia, al baile y al zalmeclina de la ciudad que obligasen a los otros grupos étnico-religiosos a contribuir al sostenimiento del Estudio General; los moros, con 500 sueldos jaqueses anuales, y los hebreos, con 1.000 sueldos de la misma moneda y por el mismo tiempo. Todo ello a pesar de que ambas comunidades gozaban de privilegios reales obtenidos con anterioridad: a los mudéjares, el 3 de noviembre de 1356, dado en Sariñena, y a los judíos, el 18 de enero de 1357, dado en Zaragoza 20 . Veamos algunos párrafos significativos de la mencionada provisión real, dada en la villa oscense de Sariñena el 19 de febrero de 1357: « ... Pro parte juratorum et proborum hominum dicte civitatis, fuit coram nobis expositum reverenter quod Nos super reformatione Studii generalis civitatis ipsius, fecimus certas provisiones, et inter alias, quod aljama judeorum et sarracenorum Civitatis ipsius . . . certam peccie quantitate, in salariis et expensis ratione dicti Studii faciendis, quiquidem Gubemator tatxavil dictos judeos ad solvendum Mi\le solidos, et sarracenos, ad quingentos solidos .. . Aulem nunc die ti sarraceni, vigore cuiusdam lillere per eos a nobis obslente, que data fuil Saranyene, IIIQ die Novembris anno proxime lapso, et dicti judei vigore cuiusdam alterius litlere per eos a nobis oblenle, data Cesarauste, XVIII die januarii, anni subscripti . . . ideo vobis dicimus el mandamus, quatenus non obstantibus dictis lilleris vel aliis impetratis vel impetrandis, aul allegatíonibus vel excusatíonibus quibuscumque compe\latís dictos judeos et sarracenos, ad solvendum anno quolibet, pro suslentacione ipsius Sludii, quanlitales predictas»21.

Estas comunidades sufrían los vaivenes de las necesidades económicas de la Corona, por un lado -en estos años, guerra con Castilla-, y, por otro, 18 Ibídem . 19 Ibídem . 20 ARco DEL, Ricardo, Memorias de la Universidad de Huesca, Colección Documentos de Aragón, Pedro Carra, Zaragoza, 1916, t. IX, pp. 6-7. 21 Ibídem, pp. 133-135.

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del Concejo, decantándose sobre ellas las mayores cargas impositivas y, en la mayoría de los casos, sin posibilidad de apelación positiva. Cualquier nueva tasa que se imponía a los súbditos era contestada y suponía una fuente de conflictos de tipo jurídico, lo cual acarreaba resistencias, recelos y retrasos en las cantidades a abonar. Y ello en el mejor de los casos, pues a veces se llegaría a una oposición más tenaz y contundente, especialmente cuando afectaba a los cristianos y, sobre todo, si se trataba de estamentos privilegiados, como los infanzones, citados anteriormente. El Concejo, a pesar de la ayuda indirecta de la Monarquía, tenía que discurrir la forma de allegar fondos regularmente, lo cual implicaba la mayoría de las veces impopularidad en el seno de la comunidad oscense, ya que estos impuestos, tanto si venían avalados por mandato regio como si procedían de la elaboración y decisión de' los jurados de Huesca, recaían sobre las economías oscenses. Y, posiblemente, no se comprendían en algunos medios -yen otros no podía accederse a ellos- los beneficios que ello reportaba al Estudio General de la ciudad. En el ámbito estrictamente concejil puede enmarcarse el arrendamiento de las aguas del término de la ciudad, con el fin de obtener dinero para el pago de salarios de los doctores y bachilleres que impartían la docencia. La situación no debía de ser halagüeña, pues los profesores habían efectuado un plante, un conato de huelga, y se negaban a dar clase mientras no se les pagase una partida que se les adeudaba; ante este hecho, los jurados se vieron forzados a utilizar la vía del arrendamiento mencionado, fechado en Huesca el 25 de setiembre de 1356: Nos todos sobreditos, concordablemente et ensemble, atendientes et considerantes de como los hombres buenos de la dita ciudat son et fincan obligados de dar et pagar diversas quantias de dineros a los Doctores et bachelleres que leyen en las scuelas del dito Studio, por razon de la penssion et salario que a ellos son tenidos de dar en cada hun anyo, de la qual penssion o salario les yes debido del tiempo pasado alguna partida, por la qual razon los ditos Doctores et bachelleres han cessado y cessan de leyer en las ditas scuelas de la dita Ciudat, daqui a que su pension les sia pagada. Et veyendo como el comun de los hombres de la dita ciudat yes oprimido, obligado et costreyto de pagar diversas otras quantidades, por otros aferes et negocios de la dita ciudat, et por razon de la strelidat de los tiempos que son seydos fuertes, et de la persecucion de la piedra que en el present anyo y es cayda en los terminos de aquellya, las gentes non pueden ni porian a present buenament complir a pagar .. . et comprendan el proveyto et honor del Studio, por la qual razon havemos feyto facer crida publicament por la dita ciudat X dias et muy tos mas qui queria comprar las ditas aguas por hun anyo complidament.. . que « ...

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avedes prometido et oferescido de dar tres mill solidos dineros jacqueses ... todas las ditas aguas que se discorren et discorreran por los rios et c;equias de la dita ciudat, et han costumpnado discorrer. .. item, que si por ventura dentro aques anyo del dito rendarniento se achaeceria que algunas gentes de la ciudat aurían andar al viage de la frontera de Castiella, et por ventura vos ditos rendadores o algunos de vos seyades esleydos pora andar al dito viage, et porque las ditas aguas non porían seyer regidas siense de vosotros, ni poriades aun ni cobrar las quantias que a vosotros consta, si vos al dito viage aviades a andar por esto prometemos et nos obligamos de darvos por scusados de andar al dito viage, et de aun remission del senyor Rey de no andar en aquel!.. . »22.

Este documento nos da idea, principalmente, de la manera como el Concejo iba solucionando las necesidades más apremiantes de dinero, y, de una forma más indirecta -aunque reveladora-, de una serie de circunstancias coyunturales: el pedrisco que había arruinado las cosechas; el enfrentamiento armado entre Castilla y Aragón, que obligaba a movimientos y levas hacia la «frontera de Castiella», ... El contexto en que se desenvolvía la Universidad en sus primeros años era, pues, muy difícil, especialmente en lo referente al capítulo de su hacienda.

3.2. Grados e incorporaciones Otra fuente de ingresos para la Universidad venía determinada por las tasas cobradas al conferir los grados. En sus primeras épocas, las cantidades obtenidas por este concepto serían lógicamente de poca entidad, dada la escasez de alumnad0 23 . Con respecto a las incorporaciones, puede afirmarse lo mismo e, incluso, que las cantidades serían irrelevantes. Conforme el Estudio General fue aumentando, el número de estudiantes y de graduados surgidos de sus aulas elevaba la importancia de las cantidades obtenidas por este conducto, hasta alcanzar unos niveles importantes, sobre todo desde el segundo tercio del siglo XVIII. Esto, unido a la tradicional picaresca española, que también salpicaba a la universidad española24 , daba pie a que se concediesen grados con relativa facilidad; bachille22 Ibídem, pp. 122-133 (Archivo de la Catedral de Huesca, armario TI, lego 3, perg . núm . 151). 23 BALAGUER, Federico, La Contratación de Profesores en la Universidad Oscense, en el Siglo XV, «Argensola», 86 (Huesca, 1978), pp . 405-407. 24 ALVAREZ DE MORALES, Antonio, La Ilustración y la Reforma de la Universidad en la España del Siglo XVIII, Pegaso, Madrid, 1979, pp. 103-106.

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ratos por la denominada suficiencia25 y dispensas para cursos, de bachillerato o grados mayores, estaban a la orden del día; para obtenerlos, tras la correspondiente dispensa, había que abonar unas tasas sensiblemente abultadas26 . Ahí estaba el fondo de la cuestión: lograr más ingresos para la Universidad -directamente para la Tesorería y beneficiando también a la Cofradía y al profesorado-, aunque fuese en detrimento de la altura académica de los graduandos. Las incorporaciones representaron aportaciones exiguas, salvo en el siglo XVIII, especialmente en los dos últimos tercios del mencionado siglo, con las incorporaciones de graduados de la Universidad de Cervera, en que revistieron alguna importancia, dentro de su modestia.

3.3. Censos En principio, es de suponer que la incidencia de este concepto en los ingresos del Estudio General sería mínima o prácticamente nula -en el caso de que existiesen, pues es fácil que en esta época no contase aún con ellos-o Será necesario esperar a los siglos XV y XVI para que paulatinamente la Universidad se vea acrecentada de rentas con las que arbitrar sus propios censos. Estos se desarrollaron en los siglos XVII y XVIII, cuando las posibilidades económicas fueron más boy ~ntes. El montante por los censos, en el conjunto de las aportaciones a la Universidad, fue muy limitad027 . 25

A YNSA, Francisco Diego de, op. cit., libro V, p. 635.

26 A.H .P.H., Fondos de la Universidad, Cuernas de la Tesorería de 1693 a 1766, lib. 40, ff. 30-39v 2 . En el curso de 1700-1, se abonaba a la Tesorería por graduarse de bachiller -con la modalidad de Suficiencia- 17 libras, mientras que normalmente -en Leyes y Cánones- costaba 2 libras con 8 sueldos. La dispensa de un curso valía 3 libras. Estas tasas es taban estipuladas con anterioridad al siglo XVIlI y se sometieron a revisión en los Estatutos de 1721-23 . 27 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuernas de las Rentas Supresas de la Universidad de l-/uesca, 1772-1801, año de 1798, lib. 42, ff. 325-331v 2 . El dinero obtenido por ¡>! concepto de censos alcanzó la modesta cifra de 215 libras jaquesas, con 10 sueldos y 14 dinero s; más las 125 libras de la pensión concejil de Poleñino, sumaban un total de 340 libras, 10 sueldos y 14 dineros, con un porcentaje sobre el cargo total del 3,52 %. Véase el gráfico sectorial correspondiente a 1798, en lo concerniente al cargo, núm. 1.

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3.4. Arriendos (rústicos y urbanos) El dinero que obtuvo la Universidad por este capítulo, en los primeros siglos de actividad universitaria, debió de ser ínfimo -en el mejor de los casos- o inexistente, dada la precariedad económica que atravesó, la cual no le permitiría poseer un patrimonio. La holgura hacendística, que se manifestará a partir del siglo XVII, se traducirá, de manera clara en el siglo XVIII, en la compra de fincas rústicas -campos, viñas, olivares- o urbanas -casas, bodegas-28 , con lo que se posibilitó la creación de un patrimonio universitario. Era éste un exponente de las posibilidades económicas de la Universidad, pues no debe olvidarse que en la mentalidad de la época, a mediados del siglo XVIII, la riqueza se medía por las hectáreas que se poseían. Sin embargo, el arriendo de tales fincas no reportará cantidades significativas al erario universitario; en realidad, serán aportaciones modestísimas. Como ejemplo, pueden citarse las 80 libras jaquesas cobradas de los arriendos urbanos, en las cuentas de las Supresas de 1787-1788, que representaban el 0,92 % del total de los ingresos 29 . Con respecto a los arriendos rústicos, las posibilidades eran muy parecidas; en las cuentas de las Supresas de 1797-1798, se obtuvieron 72 libras y un sueldo, lo cual suponía porcentualmente el 0,74 % de los ingresos totales 3o . La adquisición de un importante patrimonio proporcionaba más prestigio que rendimientos económicos a la hacienda universitaria.

3.5. Rentas de la Iglesia (Supresas) El agobio y la insuficiencia de medios con que el Concejo de Huesca hacía frente a sus obligaciones con el Estudio General desembocaron en el cierre de éste, hacia mediados del siglo XV31, Con la renovación del Es28 Ibídem, f. 209vo. Cuentas de 1787-88, compra de tres casas, que importaron 1.050 libras. 29 Ibídem, ff. 206vo-207. Véase el gráfico sectorial correspondiente al cargo de 1787-88, núm . 1. 30 Ibídem, ff. 326vo-327. Véase el gráfico sectorial referente al cargo de 1797-98, núm . 1.

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HUESCA,

Ramón de, op. cit.,

t.

VII, p. 226 .

25


tudio, pocos años más tarde, se constató la necesidad ineludible de dotarlo de unas rentas que lo libraran de las incertidumbres y apuros del pasad03 2 . La solución a las «crisis económicas de la hacienda universitaria» vino de la mano de las rentas de la Iglesia, que fue cediendo en distintos períodos del devenir universitario. El primer cancelario de la renovada Universidad, don Antonio de Espés, fue el valedor que logró un primer e importante jalón al año siguiente de ser elegido obispo de Huesca: la aprobación por parte del cabildo catedralicio de cuatro raciones -de las villas de Berbegal, Almudévar, Lanaja y Alquézar-, para que se aplicasen al Estudi0 33 . Este acontecimiento, de gran significación para la Universidad, se producía el 11 de julio de 1473, dando paso, a su vez, a la creación de la Asignatura -como apuntaremos más adelante-o Una segunda aportación al sostenimiento y mantenimiento de la institución docente la conseguía el obispo don Juan de Aragón y Navarra el 4 de junio de 1488: de acuerdo con los canónigos de la Catedral, se suprimía la rectoría de Apiés, para que sus beneficios pasasen a la mencionada academia34 • Años más tarde, el 17 de mayo de 1504, don Juan de Aragón y Navarra lograba la supresión de las rectorías de las iglesias de Bestué, Torres de Montes, Cosculluela, Yésero, Bergua, Buesa, Tella, Usé y Aspés, con el consentimiento de sus «patrones»35. Poco tiempo después, obtuvieron sendos obispos la confirmación papal a sus reformas episcopales; la aprobación a lo ejecutado por don Antonio de Espés llegaba de la mano del papa Julio II, el 31 de octubre de 1505; y el visto bueno a lo realizado por don Juan de Aragón y Navarra, pocas fechas más tarde, el 29 de noviembre del mismo añ0 36 . 32 BALAGUER, Federico, op . cit., p. 405. Renacido el Estudio General de Huesca gracias a la decidida actitud del Concejo y al apoyo del obispo Fenollet (y del monarca Juan TI), la instituci6n se encontraba con el mismo problema de siempre: el dinero, la necesidad de arbitrar fondos para los salarios de los «maestros». En 1462, el Concejo acordaba algunas medidas tendentes a obtener algo de numerario, «imponer la sisa de un sueldo por cahiz de trigo y un dinero por libra de carne», pero, una vez más, estos recursos se revelaron insuficientes. 33 A YNSA, Francisco Diego de, op. cit., lib. V, p. 630. 34 Ibídem . 35 Ibídem. 36 Ibídem.

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En esta línea de beneficiar a la Universidad, siguió actuando el mencionado obispo, don Juan de Aragón y Navarra, verdadero bienhechor de la Academia oscense, consiguiendo la supresión de otras rectorías, con fecha de 6 de marzo de 1505. Estas fueron las siguientes: Arguis, Santa María de Buil, Castejón de Sobrarbe, Azara, Sáltago, Buera, Bierge, Nocito, Ara y Villanúa. Sus rentas y frutos se aplicaban a la Universidad, exceptuando las porciones que se señalaron a los vicarios, en lugar de los anteriores rectores 37 • A requerimiento del citado obispo, de los jurados y Concejo de Huesca y del monarca don Fernando el Católico, el mencionado papa Julio TI confirmaba el 12 de diciembre de 1505 estas supresiones, al mismo tiempo que se insistía en la reducción de la cuarta del total para la congrua de los vicarios38 . Los beneficios de las supresiones se calcularon, en aquel tiempo, en 500 ducados de oro39 . A principios del siglo XVI, con las últimas supresiones, se crearon las condiciones elementales para el sostenimiento de la Universidad, pero, como los ingresos se hallaban sujetos a la producción obtenida en las cosechas y éstas eran con frecuencia malas, la hacienda se resentía y afectaba negativamente. A esto hay que añadir la pérdida de algunos beneficios, a causa de los pleitos que se suscitaron por la congrua de los vicarios. Se vio la necesidad de establecer algunas concordias, que resultaron, finalmente, en perjuicio de la financiación de la Universidad. A modo de ilustración, pueden citarse algunos casos: « . .. La Racion de Alquezar que le produciria ahora mas de doscientos escudos anuales la cedió por quince al Capitulo de aquella Iglesia. Asimismo tiene cedidos los diezmos de las Retorias de Bestué, Tella, Yesero, y Ara á sus respectivos Vicarios por veinte libras anuales que le paga cada uno, y la de Bergua por veinte y cinco»4o.

En la órbita de algunos de sus antecesores en el obispado de Huesca se hallaba la resolución de don Pedro Agustín, que suprimió las primicias de Poleñino, parte de los diezmos de Torres de Alcanadre y alguna otra renta eclesiástica41 . 37 Ibídem. 38 HUESCA, Ram6n de, op . cit., 39 Ibídem . 40 Ibídem . 41 Ibídem.

t.

VII, p. 229 .

27


El tercero y gran éxito en la obtención de rentas de la Iglesia se consiguió por la intervención y tenacidad de Felipe TI, quien solicitó y logró del papa Pío V, en 1571, que parte de las rentas del desmembrado monasterio y abadiado de Montearagón pasasen a dotar a la Universidad. Le fueron asignados los diezmos de Ayerbe y sus aldeas, los de Arbaniés y los de Poleñino. Veamos, seguidamente, lo que reflejó don Francisco Diego de Aynsa -en 1619, a los pocos años, relativamente, de este acontecimiento- sobre los lugares que se delegaron a la Universidad: « ... Por la supresión del Abadiado y Real casa de Montearagón le pertenece y tiene la decima de la villa de Ayerbe, lugares, montes y terminos de los Anguiles, Fontellas, Pietra Morrera, Biscarrues, Rossel, Bardanies, Turriana, Bardaniego, Baldespartera, y otros que pertenezían al dicho Abadiado en dicha villa de Ayerbe y sus aldeas. En el lugar de Poliñino la mitad de la diezma de todos los frutos, y la primicia de los mismos por entero, los quales pertenecen a dicha Vniversidad por la alegada supresion del Abadiado y monasterio de Montearagon, y permuta que con el Obispo de Lerida se hizo de la supresion del lugar de Azara, que pertenezia a dichas rentas supresas ... En Arbanies la decima de panes, vino, azeyte, corderos, y lanas, que pertenece a dichas rentas supresas por la supresion del Abadiado de Montearagon, exceptado que el Vicario de dicho lugar tiene la decima de cañamos, linos, y ortalicias, y el quinto de todos los frutos ... »42.

Las supresiones de rentas eclesiásticas representaron para la U niversidad, primero, su supervivencia, y más tarde, el desarrollo de su patrimonio y de unas posibilidades financieras relativamente importantes. Pero, para llegar a ello, las mencionadas rentas constituyeron con frecuencia una fuente inagotable de conflictos y pleitos entre la institución docente, por un lado, y el obispado, cabildo, vicarios, ... , por otro43 . Otra perspectiva acerca del desmembrado Montearagón, con respecto a su repercusión en la hacienda universitaria, nos la ofrece el P. Ramón de Huesca: « ... A súplica de este piadoso Monarca le adjudicó San Pio V. de las rentas desmembradas del Monasterio y Abadiado de Montearagon ochocientos sesenta y cinco escudos y medio en los diezmos de Ayerve y sus aldeas, ciento y quarenta en los de Arbaniés, sesenta en los de Poliñino, y cienta más en un censo sobre este pueblo; que componen la suma de mil ciento y sesenta y cinco escudos y medio ... »44.

42 AYNSA, Francisco Diego de, op. cit., libro V, pp. 630-631. 43

Véanse más arriba las manifestaciones del P. Ramón de HUESCA (nota n Q 40).

44 HUESCA, Ramón de, op. cit., tomo VII, p. 230.

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Gracias al soporte de las Rentas Supresas se consiguieron, con las últimas aportaciones, la seguridad y la estabilidad en el desarrollo del funcionamiento universitario. El siglo XVII transcurrió sin graves problemas económicos, a pesar de las fluctuaciones de las rentas, que podían oscilar de manera considerable. Los frutos se arrendaron en 1606 por 3.788 escudos -equivalentes a libras jaquesas-; en cambio, pocos años después, hacia 1619, se arrendaban por la cantidad de 1.037 escudos. Sin embargo, a pesar de estas variaciones, la situación de las Rentas Supresas, si no boyante, al menos era solvente 45 . La prueba es que a comienzos de este siglo se prosiguió con una obra importante: la iglesia de Poleñino, que -como sabemos- era sufragada con las Rentas Supresas, pues la Universidad se beneficiaba de ellas, pero, a la vez, tenía que atender a responsabilidades de tipo eclesiástico, dada la naturaleza de sus ingresos 46 • Al final de esta centuria del Barroco, se constata una buena salud económica, pues en 1690 se emprendía una obra magna: un gran edificio para albergar la Universidad 47 . Así pues, la pesada carga del Concejo se verá aligerada con la entrada de las rentas eclesiásticas, pero, al mismo tiempo, la Iglesia irá tomando las riendas de las manos de los jurados de Huesca para acentuar su protagonismo en la Universidad. Las Rentas Supresas constituyeron el argumento principal en que basar la supremacía y el relevo que tomó la Iglesia oscense sobre el Concejo homónimo, con lo que éste tuvo que situarse en un segundo plano.

45

AYNSA,

Francisco Diego de, op. cit., libro V, p. 63!.

46 ARCO, Ricardo del, op. cit ., tomo IX, pp . 50-S!. 47

HUESCA,

Ramón de, op. cit., tomo VII, p. 231.

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4. LAS MONEDAS UTILIZADAS EN LAS CONT ABILIDADES. APROXIMACION A SU VALOR REAL.

A lo largo de la historia de la Universidad de Huesca se utilizaron distintas monedas, sobre todo en función de las épocas -bimetalismo (oro, plata), vellón, cobre y sus designaciones (florín, marco, escudo, ducado, libra, sueldo, maravedí, ... )-, pues en cada momento histórico una moneda gozaba de mayor vitalidad, gracias al empuje, aval y lanzamiento de determinado monarca 48 • El uso de una u otra moneda también dependía de la finalidad o aplicación del numerario. Por ejemplo, desde la creación de la Universidad hasta el siglo XVIII, serán mencionados los florines con intención punitiva -multas, sanciones, castigos- 49 ; con la centralización borbónica, se utilizarán los reales a la hora de imponer medidas disciplinarias o puni ti vas50 .

48 ABos SANTABARBARA, Angel Luis y MARCO MARllNEZ, Antonio, Diccionario de TérmiMS Básicos para la Historia, Alhambra, Madrid, 1983, pp. 427-431. Los Austrias acuñaron la pieza de plata de ocho reales o «real de a ocho», conocida como peso. Los Borbones acuñaron el oro en escudos, onzas -las llamadas peluconas-, medias onzas y doblones; mientras la plata se utilizaba en los reales -con el mismo sistema que los Austrias- y el cobre se dedicaba a los denominados cuartos, ochavos y maravedíes. 49 A YNSA, Francisco Diego de, op . cit., libro V, p. 634. Los contraventores a las órdenes reales se multaban con mil florines, como en la Provisión Real de D. Fernando el Católico -el 3 de noviembre de 1493-, en la cual ordenaba al juez de la Hermandad que respetase la jurisdicción del rector en materia de apresamientos de estudiantes . 50 Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, Estatutos de la Universidad de Huesca, título XVIII, parágrafo 3, De las multas de los catedráticos, p. 77. Las multas a los docentes, por absentismo, se ponían en reales .

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Como el objeto del presente libro es el seguimiento de las contabilidades en el siglo XVIII y primera mitad del XIX, trataré principalmente de aquellas monedas que se utilizaron y manejaron en la Universidad de Huesca en el período de tiempo referido. Como moneda de cuenta, se empleó la tradicional aragonesa: la jaquesa; libras, sueldos y dineros se utilizaron para toda clase de cuentas. Su aplicación se extendió hasta comienzos del siglo XIX, en que empezaron a usarse los reales de vellón en el ámbito contable de manera esporádica, para asentarse de manera definitiva a partir de 1818 51 . De este modo, el centralismo borbónico hacía prevalecer al castellano real de vellón, moneda de la Administración central, sobre la secularmente utilizada moneda aragonesa. Se manejaron también otras monedas, pero su significación fue muy escasa en comparación con las dos citadas, ateniéndonos a este período descrito de los últimos 145 años de la Universidad. La libra jaquesa se dividía en veinte sueldos, y cada sueldo en doce dineros 52 , relación que se mantuvo hasta 1733, año en que comenzó a valorarse cada sueldo en dieciséis dineros 53, manteniéndose dicho valor en lo sucesivo. La moneda que utilizaba la Administración mantenía la siguiente relación entre sí: un duro equivalía a veinte reales de vellón, y un real de vellón a treinta y cuatro maravedíes 54 . La reducción o el cambio entre ambas monedas, operación que había que realizar frecuentemente, implicaba la consideración de que la moneda aragonesa tenía un valor ligeramente inferior. El duro se consideraba equivalente a 1,0625 libras, y un real de vellón valía 1,0625 sueldos jaqueses

51 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas de la Universidad, cuaderno de cuentas de 1818, lego 128, s. f. Todas las cantidades aparecen en reales de vellón. . 52 LASTANoSA, V. Juan de, Tratado de la Moneda Jaquesa, Zaragoza, 1681, p. 5. El sueldo valía 12 dineros, o bien 24 miajas u óbolos, o también 24 medios dineros. 53 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas de la Tesorería de 1693-1766, contabilidad de 1732-33, f. 134vo. 54 ABOS SANTABARBARA, Angel Luis y MARCO MARTINEZ, Antonio, op. cit., p. 43l. También puede consultarse el Tratado sobre Reducción de las Monedas de los Reinos de la Antigua Corona de Aragón con la Moneda Castellana, p. 205 (Biblioteca Municipal de Zaragoza. anónimo).

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-un sueldo y 625 diezmilésimas de sueldo- 55 , Este era el caso más usual, ya que el real de vellón se utilizaba como base o unidad monetaria56 , Los escudos son citados, en algún caso, pero refiriéndose al pasado --especialmente al siglo XVII-, y se valoran igual que las libras jaquesas57 , Los pesos se emplearon principalmente a finales del XVIII, en relación con la compra de vales reales o donativos al soberano; su valor, reducidos a libras jaquesas, era de 0,8 libras cada peso -o bien una libra jaquesa valía 1,25 pesos-58 , La libra catalana tenía un cambio o valoración muy distinto al de la jaquesa, ya que sus equivalencias con los reales de vellón denotan una diferencia muy acusada a favor de la moneda aragonesa, En efecto, una libra de ésta equivalía a 18 reales con 28 maravedíes, mientras que una libra catalana estaba valorada en 10 reales con 22 maravedíes y 2/3 partes de maravedí59 , 55

A.H.P .H., Fondos de la Universidad, En/radas y Salidas de Dinero del Archivú, lib . 44, f. 3. La reducción o cambio de monedas la he obtenido empíricamente, como consecuencia del cambio rutinario y práctico que había que hacer en las contabilidades. Veamos un ejemplo de intercambio de monedas, de una salida de fondos del archivo: « •• . se sacaron del Archivo de la Asignatura ciento y veinte mil Rs. Von. qe. hacen seis mil duros, los quales se impusieron al Censo sobre la Renta del Tabaco arrazon de tres por ciento en virtud de Rl. Orden, mediante Escra. (Escritura) Pubca. de dha. imposicion ... Y dha. Cantidad reducida á Libs. Jaqs. (libras jaquesas) compone la de 6375». Los seis mil duros, multiplicados por 1,0625, nos dan las 6.375 libras jaquesas. 56 Ibídem. Los ciento veinte mil reales, al ser una cantidad muy alta, se daba en duros, pero, regularmente, los valores se contabilizaban en reales de vellón. En este trabajo, cuando se haga referencia a reales, se entenderá siempre de vellón -aunque éste no se mencione, ya que en caso contrario se aludirá a reales de plata-o Otro tanto hay que entender de las cantidades expuestas en libras; éstas serán jaquesas, pues, de otra forma, se especificará libras catalanas, .. . 57 AYNSA, Francisco Diego de, op. cit., libro V, pp. 630-631. AYNSA, en el siglo XVII, se refiere a las rentas en escudos, pero su valor corresponde al de las libras jaquesas . Así, en el lib. 50 de las Cuen/as de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad de 1633 a 1717, en las cuentas de 1695-96, ff. 221v 2 -223, al referirse al recibo, que ascendía a 100 libras y 10 dineros, se mencionaba tanto la cantidad en escudos como en libras. 58 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas de las Rentas Supresas, 1772-1801, en las cuentas de 1794-95, lib.42, f. 302v 2 , nos encontramos con la reducción de 13 vales reales de 150 pesos, que equivalían a 1.560 libras. 59 RUBIO y BORRAS, M., Historia de la Universidad de Cervera, Joaquín Horta, Barcelona, 1915, vol. I, p. 385. Según el citado tratado sobre reducción de las monedas de la antigua Corona de Aragón con la moneda castellana -Biblioteca Municipal de Zaragoza, p. 207-, la libra catalana equivale a 10 reales vellón con 25 maravedíes y 15/21, valor ligeramente diferente al que se proporciona en la Historia de la Universidad de Cervera .

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Para una mejor comprensión, expongo en un pequeño cuadr0 60 los cambios de las monedas mencionadas con respecto a los reales de vellón. Es preciso tener en cuenta que estos valores fueron los empleados en la Universidad de Huesca; podrían constatarse diferencias si atendiéramos a otras zonas de España, dadas las dificultades de unificación y las coyunturas económicas que se sucedían. En este contexto hay que analizar el cambio del florín en maravedíes, que se disparó entre 1771 y 1799 61 , según los valores manejados en la U niversidad de Salamanca -la inflación de finales del XVIII se dejó sentir, en el mundo monetario y económico, de manera acentuada-o Las dificultades eran patentes a la hora de intentar unificar los valores y cambios en el mosaico monetario español. Pero si esto creaba problemas, no eran apenas importantes comparados con las dificultades de interpretación y valoración económica de aquellas monedas, los bienes y servicios que a través de ellas se obtenían, su poder adquisitivo y su evolución, a lo largo de casi siglo y medio, cuestiones que no constituyen el objetivo de este estudio. No obstante, a modo de orientación, señalaré algunos aspectos que nos ayuden a aproximarnos a las vicisi60 A continuación, expongo los valores de cambio de distintas monedas, con los reales de vellón como moneda de referencia. De las más utilizadas en la Universidad de Huesca, la libra jaquesa, el escudo y el peso, ya conocemos sus equivalencias, pero ampliaremos la perspectiva con los valores de otras monedas del entorno oscense y contemporáneas en el uso. Del ducado y del florín aparecen sus equivalencias obtenidas en PESET, M . y J.L., La Universidad española (siglos XVIII y XIX), Taurus, Madrid, 1974, pp. 358 y 361, respectivamente; de las libras valenciana y mallorquina, en el Tratado de Reducción de Monedas de la Antigua Corona de Aragón, con la Moneda Castellana, Biblioteca Municipal de Zaragoza; finalmente, el real de plata valía a comienzos del siglo XIX dos sueldos jaqueses (A.H.P.H ., Fondos de la Universidad, leg . 128, cuaderno de las cuentas de 1812, f. 1) o bien 1,8823 reales de vellón. Reales de vellón Una libra jaquesa... .......... Una libra catalana ............ Una libra valenciana .... . .. . Una libra mallorquina... .. .. Un florín ............ ... .... . ... Un escudo. .......... .. ..... . ... Un peso ... . .................... Un ducado..... . .... ....... ..... Un real de plata .. . ..... . ......

18 10 15 13 60 18 15 11 1

Maravedíes 28 22 2/3 2 9 13/17 28 2 30

61 PESET, M . y J.L., op. cit., p. 363 . En 1771, el florín se cotizaba a 1.843 maravedíes; años más tarde, en 1799, el proceso inflacionario lo elevaba a 5.095 maravedíes.

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tudes de aquella sociedad. A través de los salarios del profesorado y de otros sirvientes de la Universidad, trataremos de adentrarnos en este campo tan complejo, auxiliados por el valor de los frutos -la variación que los precios experimentaron en este dilatado periodo- que se vendían a cargo de la Universidad. Los sueldos que percibían los profesores variaban en una ampli a gama, desde las 54 libras, 13 sueldos con 4 dineros que cobraba el de la cátedra de Durando, hasta las 100 libras que recibía el de la de Prima, en Teología, o bien las 33 libras, 6 sueldos y 8 dineros de la de Decretales y «Dixesto Viejo», o las 86 libras, 13 sueldos y 4 dineros de las de Prima de Cánones y Leyes, respectivamente, a comienzos del siglo XVIII62. Sin entrar en la posibilidad de que su sueldo se viera acrecentado por propinas de grados, juntas u otros conductos, y basándonos en los ingresos brutos que percibían de la Universidad, puede intentarse, a través del salario-año y el salario-día, una aproximación a la realidad cotidiana, a la capacidad adquisitiva de este profesorado, en función de necesidades más o menos primarias -alimentos, casa (alquiler o propiedad)-. No se pretende con ello hallar lo que seria una especie de renta per cápita, sino simplemente acercarse al vivir de este grupo socio-profesional en el entorno oscense. En el siglo XVIII y primera mitad del XIX -hasta 1838, en que los frutos decimales pasan a la Diputación-, y atendiendo a las ventas que pertenecían a la Universidad, puede apreciarse un aumento generalizado de los precios, que tiene su culminación con el siglo -inflación de finales del XVIII y comienzos del XIX-, para pasar a continuación a una situación deflacionaria, siguiendo la evolución económica del país 63 . Así pues, las oscilaciones de los precios en el entorno de Huesca se insertaron, grosso modo, en las corrientes de inflación y deflación de España. Estudiando los precios del trigo, del vino y de los corderos puede constatarse que, en el periodo citado, no se produjo un desfase que afectase negativamente al poder adquisitivo de los salarios de las personas dependientes de la Universidad -docentes y no docentes, aunque especialmente los 62 A.H.P.H ., Fondos de la Universidad, Cuerúas de las Rerúas Supresas de 1709 a 1740, contabilidad de 1714-15, lib. 11, ff. 108-108v 2 • 63 ANES, Gonzalo, El Arúiguo Régimen: Los Borbones, Alianza Editorial, Madrid, 1979. p. 163 Y siguientes. Pueden apreciarse en él los movimientos de los precios en el siglo XVIII y comienzos del XIX .

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primeros:-, puesto que existió bastante estabilidad -salvo circunstancias concretas, como malas cosechas, carestías-o Cuando los precios comenzaron a elevarse, de manera más agudizada, se produjo la subida de sueldos de 1795, que venía a incrementarlos considerablemente64, neutralizando la erosión que provocaba en los salarios la inflación. A comienzos del XVIII, entre 1712-13, los corderos se vendían para las rentas decimales de la Universidad a una media de 8 reales vellón y 16 maravedíes -fluctuando de 8 a 10 sueldos jaqueses-65 ; unos setenta y seis años más tarde --en las cuentas de 1789-1790-, el precio se mantenía, pues se estipulaba en 8 reales vellón -una media de 8 sueldos y 8 dineros-66 . Sin embargo, al año siguiente, en 1791, se aprecia un aumento muy importante, por el que se sitúa el precio del cordero sobre los 15 reales --en torno a los 16 sueldos jaqueses-67 . No obstante, al año siguiente los precios volvían a descender, colocándose a un valor de 11 reales con 10 maravedíes68 . En el siglo XIX, desde 1807 a 1838, los precios alcanzaron los movimientos más espectaculares --constatados desde 1807, a falta de datos anteriores-: a 30 r. y 11 m. en 1807 y a 12 r. en 1838 69 . Con respecto al vino, los precios no presentaron en este dilatado período grandes altibajos, manteniéndose el «cántaro» entre 3 y 4 reales vellón 70. En las cuentas de 1789-90 de Rentas S upresas, se pagaba el cántaro 64 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuernas de las Rernas Supresas de 1772 a 1801. ejercicio de 1796-97, lib. 42, [f. 323v 2 -324. 65 A .H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuernas de las Rernas Supresas de 1709 a 1740. contabilidad de 1712-13, lib. 11, ff. 60-65 . 66 Ibídem, Cuernas de las Rentas Supresas. 1772-1801. cuentas de 1789-90, lib . 42, f. 226v 2 . Los productos hacen alusión a la cosecha del año anterior, es decir, 1789, pero como los ejercicios económicos iban de setiembre a setiembre no hay distorsión, puesto que la cosecha podía recolectarse en el último trimestre del año -1789- y venderse en los primeros trimestres del siguiente -1790-, con lo cual los precios serían los que regían en éste -año del levantamiento de cuentas-o Como los precios de las ventas de los productos del diezmario variaban de unos pueblos a otros, hemos seguido el criterio de exponer aquellos más representativos en función del volumen de ventas -en ocasiones, sólo existía un precio, con lo cual la duda estaba despejada-, teniendo en cuenta las variables que entraban en juego. 67 Ibídem, cuentas de 1790-91, ff. 239v 2 -241 v 2 . 68

Ibídem, cuentas de 1791-92, ff. 261v 2 -262v 2 .

69

Ibídem,

cuentas de 1806-7, leg. 128, f. 1.; cuentas de 1837-38, lego 218, f. 1.

70 LARA IzQUIERDO, Pablo, La Metrología Histórica Aragonesa y sus Relaciones con la Castellana. Guara, Zaragoza, 1984, p, 77. La medida de capacidad utilizada normalmente para vino en Aragón era el cántaro, de 9,91 L.

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sobre 3 reales con 13 maravedíes71 ; ascendía el precio a 4 reales con 11 maravedíes en 1791 72 , descendiendo, ligeramente, en 1792, a 4 reales con 5 maravedíes73. En 1810, como consecuencia de la guerra, se pagaba el cántaro -9,91 litros-74 a 11 r. con 10 m.; años después, en 1820, el precio había bajado a 3 reales con 10 maravedíes, retornando, más adelante, en 1836, al nivel de los 4 reales de vellón75 . En similares coordenadas fluctuó el precio del trigo. Este se cotizaba entre 1788 y 1789 a 14 reales con 4 maravedíes -a 15 sueldos jaqueses la fanega-76 , mientras que en 1791 se producía un pequeño descenso -año que indicaba subidas importantes en los otros productos reseñados-, colocándose en 10 reales con 12 maravedíes77 . No se dispone de los precios de los 71 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas de las Rentas Supresas, 1772·1801, cuentas de 1789-90, lib . 42, ff. 226-227. 72 Ibídem, cuentas de 1790-91, ff. 239vº-241vº. 73 Ibídem, cuentas de 1791-92, ff. 261 vº-262vº. 74 Ibídem, cuentas de 1810, lego 128, f. 2. 75 Ibídem, Cuentas de la Receptoría de la Universidad, 1831-1843, contabilidad de 1836, lego 127, f. 1. 76 LARA IZQUIERDO, Pablo, op. cit ., pp. 76-77 y, también, p . 127. Las medidas para valorar los áridos -trigo, cebada, centeno, etc.-, antes de la implantaci6n de! sistema métrico decimal, variaban en funci6n de su capacidad, no eran ponderales. Así, en Arag6n, durante el siglo XVIII las transacciones se determinaban por el cahíz o por la fanega, siendo esta última la más utilizada. La metrología manejada por los aragoneses en el citado siglo para los áridos se dividía en dos tipos de medidas: uno, dedicado a la medici6n de legumbres, semillas, etc ., que era de un cahíz con una capacidad de 186,53 litros; y otro, el empleado para el trigo y el centeno. Sus equivalencias eran las siguientes: El cahíz = 8 fan egas = 23 cuartales = 92 almudes = 178,76 litros. La fanega - rasada- = 11,5 almudes = 22,345 litros. El almud -colmado- = 1,943 litros. Las mediciones debían vigilarse con esmero, pues de efectuarse rasadas o colmadas las variaciones podían resultar significativas. A mediados del siglo XIX, poco antes de producirse el cambio del sistema aragonés al universal, los valores aplicados a los áridos eran: Un cahíz = 8 hanegas = 179,36 litros . Una hanega = 12 almudes = 22, 42 litros . Un almud = 1,87 litros . Los datos que exponemos sobre el precio del trigo por fanega han sido extraídos de A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cu entas de las Rentas Supresas, 1772-1801, contabilidad de 1788-89, lib. 42, fL 215vo-217. Las medidas de capacidad para el vino se basaban en el cántaro, que contenía 9,91 litros; a su vez, 16 cántaros equivalían a un nietro , e! cual admitía 158,56 litros. Como «submúltiplos» del cántaro estaban los jarros -ocho de éstos equivalían a un cántaro-, cuya capacidad era de 1,24 litros; a su vez, los jarros equivalían a dos cuartillos, cada uno de los cuales contenía 0,62 litros. 77 Ibídem, cuentas de 1790-91, ff. 239vo-241vo.

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últimos años del XVID, por lo que carecemos de los datos de la presumible subida de los precios, ya que en España se produjo una escalada en los precios del trigo78 , que debió de repercutir en el agro oscense. Mayores oscilaciones se detectan en el XIX -al compás de presiones inflacionarias o deflacionarias-. En 1811, la fanega de trigo se vendía a 58 reales de vellón y 10 maravedíes 79; sobre 1818, nos la encontramos a 19 reales con 10 maravedíes 8o , precio que se mantuvo los años siguientes -salvo ligeras variaciones-, hasta el reflujo de comienzos de la década de los 30; en 1831, se vendía a una media de 13 reales la fanega 8l . Sintetizando, podemos constatar que los dos momentos de mayor empuje alcista de los precios se sitúan en la última década del XVID y comienzos del XIX, así como en el período de guerra y en la década de 1820. Así pues, coincidieron con los aumentos salariales de mayor entidad registrados en la Universidad de Huesca: los de 1795 y los de 1824 82 . El sueldo de un catedrático de Prima o Término se multiplicó en unos 100 años por más de siete veces --casi ocho-la cantidad que el citado catedrático cobraba a la altura de 172083 • El profesor de Decretales o Instituciones -por citar la cátedra inferior del escalafón- se encontró con que sus devengos salariales se habían multiplicado por 9,5, incremento superior al de las cátedras de Término, de modo que se acortaron distancias, ligeramente, entre unas y otras 84 • En cuanto a los sueldos del personal no docente, reseñaré el del alguacil, con 33 libras, 6 sueldos y 8 dineros -627 reales con 15 maravedíes- a

78

A NES, Gonzalo , op . cit ., p. 163 Y ss.

79 A.H.P.H ., Fondos de la Universidad, Cuentas de la Universidad, contabilidad de 1811, cuaderno sin numerar, lego 128, f. 2 del cargo. 80 Ibídem, cuentas de 1818, cuaderno sin numerar, f. del cargo. 81

Ibídem, cuentas de 1831, cuaderno sin numerar, ff. 2, 3 Y 4.

82 Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, Plan de Estudios de la Universidad de Huesca en 1804, pp. 4-25. 83 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas de las Rentas Supresas, 1709-1740, lib. 11, f. 108. El catedrático de Prima de Teología cobraba 100 libras; en 1824, el Plan Calomarde reglamentaba la dotación de la cátedra de Término en quince mil reales -Plan de 1824, art. 262, p. 29-; se pasaba, pues, de 1.882 reales y 12 maravedíes a 15.000 reales. 84 Ibídem. El profesor que desempeñaba la docencia en la cátedra de Decretales, percibía a la altura de 1720 (sueldos que venían estipulados de períodos anteriores) -33 libras, 6 sueldos y 8 dineros, es decir, 627 reales de vellón con 15 maravedíes-, mientras que el sueldo estipulado en 18'24 ascendía a 6.000 reales para la cátedra de Instituciones .

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comienzos del siglo XVIII, el cual pasó a obtener 2.200 reales en 1824 85 , con lo cual su salario se había multiplicado por 3,5 aproximadamente. El bedel, partiendo de un salario de 30 libras anuales -sin tener en cuenta que vivía en una casa de la Universidad- 86 , percibía, en el citado año de 1824, 1.500 reales. Esto equivalía a multiplicar por 2,610 que recibía a comienzos del XVIII, resultando ser éste el incremento salarial más bajo en términos absolutos y relativos de las personas citadas. Cotejando las alzas salariales con las subidas de precios de los tres productos abordados -básicos para la alimentación, aunque, naturalmente, insuficientes-, y centrándonos en 1824, hallamos que dichos precios se habían doblado aproximadamente a lo largo de más de una centuria. Aun considerando que en años concretos los precios de determinados productos se hubiesen disparado, el balance, visto globalmente, resulta netamente positivo para las personas que dependían de la Universidad, y algo más ajustado para el personal no docente. En las notas, expongo la evolución de los precios a comienzos del XIX87. Considerando lo analizado, el salario-día de un profesor de Prima había pasado de 5 reales con 5 maravedíes a comienzos del XVIII, sueldo que arranca del siglo XVII88, a 41 reales con 3 maravedíes a partir de lo ordenado en el Plan de 1824; cuestión diferente es que, posteriormente, ante la crisis de la hacienda universitaria, el profesorado no cobrase el total de lo dispuesto en la citada normativa 89 . Las dificultades a la hora de exponer el salario-día se presentan en precisar la capacidad adquisitiva de bienes y servicios de que disfrutaba el profesor en determinado lugar y época. No obs85 Ibídem . 86 Ibídem . En los Estatutos de 1721-23 , p. 101, se reglamentó la asignación al bedel de 30 libras anuales de las Rentas Supresas y 15 libras del arca de la Tesorería. 87 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas de la Universidad, 1709-1740, 1. 11; Cuentas de la Universidad, 1772 a 1801, lib. 42; Cuentas de la Receptoría de la Universidad, de 1831 a 1843, lego 127; Cuentas de la Universidad, lego 128, y Documentación de cuentas de 1806 a 1845, lego 218 . Véase en p. sigo el gráfico sobre la evolución de los precios para los tres citados productos básicos. 88 En la nota 83 aludíamos a que el catedrático de Prima cobraba un sueldo anual de 1.882 reales de vellón y 12 maravedíes a la altura de comienzos del XVIII, que, divididos por 365 días, nos proporcionan el salario-día. ¿Qué productos podría adquirir con este salario? Pues bien, en 1713, una fanega de trigo le costaba al hipotético profesor algo más de cuatro días de salario; en cambio, hacia 1825, con el salario de un día podía comprar dos fanegas de trigo -y aún le sobraba dinero-o Esta comparación o extrapolación conlleva muchas limitaciones, pero contribuye a acercamos a la sociedad oscense y su entorno. 89 A.H .P.H ., Fondos de la Universidad, Cuentas de la Receptoría, 1831-1843, contabilidad de 1836, lego 127, f. 4v 2 . Aquí se ponían de manifiesto las dificultades del profesorado para cobrar sus salarios.

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1 830 1 829 1828 1 827 1 826 1 32: 1 824 1823 1 022 1 92 1 192 0 18n 181 5 1317 181 6 lB15 1314 l B13 lSl2 1 3 11 1 81 J 1 8:': 9 la J a 13 ::: 7

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tan te, es razonable pensar que el poder de compra aumentó a lo largo del período estudiado -1700-1838, incluso hasta 1845-. En este contexto, puede también intentarse realizar alguna comparación sobre adquisición de bienes inmuebles -por ejemplo, una casa- con la actualidad, salvando todas las distancias de tiempo y lugar que comporta una sociedad industrializada, desarrollada, respecto a una preindustrializada (artesanal) y subdesarrollada. En efecto, no hay que olvidar que en la primera los gastos dedicados a la alimentación cotidiana representan sólo una parte del salario, mientras que en la segunda ascendían a casi la totalidad9o . Para continuar con este razonamiento, la Universidad de Huesca compró una serie de edificios en el último tercio del siglo XVIII9I; se trataba de fincas valoradas entre 300 y 500 libras -unos 5.647 reales vellón y 9.411, respectivamente-, coste que, sobre 1780, representaba el salario-año bruto de dos a cuatro años de un profesor de Prima -que, a la sazón, percibía 150 libras jaquesas 92 de salario anual-, o entre seis y diez años de salario si se trataba de los emolumentos de un profesor de Decretales -50 libras- 93 , llegando a un promedio de entre siete y once años si se considera el salario de un bedel-a la altura de 1780, éste cobraba 45 libras de la Universidad94, sin contar, a diferencia del profesorado, con las propinas que recibían en las colaciones de grados-o

90 GARCIA-DURAN DE LARA, J.A., Consumo y Ahorro, «Enciclopedia Práctica de Economía» , 32 (Barcelona, 1983), p. 22. Las necesidades de consumo han variado enormemente en el tránsito de las sociedades de economía de subsistencia -preindustrializadas- a las de economía comercializada -industrializadas-, entre los siglos XVIII-XIX al XX. En este último siglo, las necesidades más elementales de consumo -especialmente en el ámbito de alimentación- han pasado a ser secundarias para una amplia gama de clases medias, en los países considerados como desarrollados. Así, puede constatarse que «uno de los hechos que más llaman la atención al observar la evolución de! consumo familiar con perspectiva histórica es su significativo cambio de composición». Aspecto primordial que había observado, en el siglo XIX , el economista alemán Ernst ENGEL, el cual venía a señalar que las «necesidades básica~ . sobre todo de nutrición, podían representar hace cinco generaciones, en una familia media» un 75% del total de su consumo; hoy, esas necesidades vienen a ser de un 20% . 91 A.H .P.H ., Fondos de la Universidad, Estado de las Escrituras de Compras de Bienes, Imposiciones de Censos . .. a favor de la Asignatura, leg o 215, ff. 1vO-6vO. 92 Fondos del Archivo de la Diputación Provincial de Zaragoza, Estatutos de la Universidad de Huesca 1721-23, Arancel de los salarios, p. 100. Sobre el último tercio del XVIII se cobraban las 150 libras, ya que la presente normativa estatutaria había recortado los salarios en un tercio, pero las disponibilidades de las Rentas Supresas permitían el pago del total, una vez que se recuperaron. 93 Ibídem . 94 Ibídem, p. 101.

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Sin adentrarnos en valoraciones o apreciaciones sobre metros cuadrados y estado de conservación de las viviendas, vemos que las posibilidades de adquisición no estaban vedadas a los recursos del profesorado, máxime teniendo en cuenta que se trataba de sueldos que todavía se mantenían en niveles relativamente bajos -los incrementos más sustanciales vinieron posteriormente-. Aunque los costes de construcción se incrementasen, las subidas salariales se hallarían por encima de los mencionados costos, especialmente después del incremento de 1824. En este orden de cosas, el auge económico que experimentaba la Universidad en el último tercio del XVIII le impulsaba a la compra de fincas urbanas y a la posterior puesta en alquiler. Los arriendos de dichas fincas oscilaban entre las 12 y las 24 libras a la altura de 1784 95 . En 1800, las casas arrendadas pagaban unos alquileres que iban desde las 11 libras con 10 sueldos hasta las 38 libras; los incrementos se producían con el cambio de inquilinos, pues en caso contrario los precios se mantenían con el paso de los años, salvo pequeños reajustes 96 . A la altura de 1824, los alquileres se situaban al mismo nivel que a principios de siglo, con la salvedad de pequeñas subidas en los arriendos más baratos97 . La media de los alquileres era de 421 reales de vellón con 14,5 maravedíes98 , lo que representaba el 4,01 %, del salario medio anual entre la cátedra de Término y una de Instituciones 99 , considerando, a la vez, que los arriendos eran anuales. Esbozados, y comparados de alguna manera con el presente, estos aspectos de las posibilidades económicas del profesorado, debemos concluir que éste no salía mal parado en el entorno de la sociedad oscense.

95 A.H.P .H., Fondos de la Universidad, Cuenlas de la Universidad, 1772·1801 , contabi· lidad de 1783·84, lib . 42, ff. 177vO·I78. 96 Ibídem, cuentas de 1799·1800, ff. 353vo·354 vo. 97 Ibídem, Cuenias de la Universidad, contabilidad de 1824, cuaderno sin numerar, lego 128, f. 3 2 del cargo. Se observan unos incrementos, de pequeña cuantía, en los alquileres más bajos, mientras los más altos permanecían inalterables. 98 Ibídem. La media está obtenida del cómputo total del arriendo de catorce casas, que as· cendía a 5.900 reales de vellón. 99 Como sabemos -Plan de Estudios de 1824, art. 262, p . 29-, las cátedras de Término y de Instituciones estaban dotadas con 15 .000 reales de vellón y 6.000, respectivamente. El porcentaje sobre el sueldo anual de la cátedra de Término se situaba en el 2,80 %; en cambio, para la cátedra de Instituciones se colocaba en el 7,02 %.

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5. LA JUNTA DE ASIGNADOS (ASIGNATURA)

Como ya indicaba con anterioridad, la aportación de las Rentas Supresas supuso la creación e institucionalización de la Junta de asignados 100. Compuesta de 4 miembros, quedó así estructurada durante los siglos XV -desde 1473- y XVI. En principio, el asignado del Cabildo cobraba las 100 HUESCA, Ramón de, P., op. cit., tomo VII, pp. 227-228. Veamos las razones que se esgrimen para la aportación de las Rentas Supresas y la consiguiente creación de la Junta de Asignados: «En el año de 1473 considerando la Ciudad, que no podía pagar por si sola los salarios de los Maestros y Catedráticos, ni ser estable la Universidad sin algunas rentas fixas, suplicó al Obispo Don Antonio de Espés y a su Cabildo de Huesca le ayudasen á llevar esta carga, puesto que interesaban igualmente en la permanencia de los Estudios. El Obispo y Cabildo congregados en el palacio Episcopal el 11 de Julio de dicho año (1473), en atención á la súplica de la Ciudad, y á que esta habia mantenido de un todo el Estudio general en mas de doce años que habian pasado desde su restablecimiento, gravando la República, y contrayendo muchas deudas ... resolvieron de comun acuerdo la supresión de quatro Raciones, una de Alquezar, otra de Berbegal de provision del Obispo, y dos mas en Almudevar y Lanaja de provisión del Cabildo, aplicando sus rentas á la Universidad para el pago de los catedráticos . En el mismo dia se hizo una Concordia entre el Obispo, Cabildo y ciudad de Huesca con las condiciones siguientes: primera, que el Obispo y Cabildo contribuyan con los frutos y rentas de las quatro Raciones supresas para pagar los salarios de los Catedráticos de Teología y Cánones, y la ciudad con lo que faltare para el pago de dichos Catedráticos, y de los útros de las demás Facultades: segunda, que en caso de disolverse la Universidad por qualquiera infortunio ó motivo que sea, devuelvan las rentas supresas al Obispado y Cabildo: tercera, que se forme una Junta de quatro Asignados para el gobierno de la Universidad, compuesta del Señor Obispo ó su Vicario General, de un Canónigo asignado por el Cabildo, del Prior de Jurados de la Ciudad, y de un Ciudadano asignado por el Consejo de la misma: á cuyo cargo estuviese la administración de las rentas, y la provisión de todas las Cátedras, eligiendo los Maestros anualmente en el mes de Abril á pluralidad de votos, y en caso de empate por via de suerte ... ».

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rentas o beneficios aplicados al Estudio General, y el asignado elegido por la ciudad recibía los impuestos municipales dedicados a dicho Estudio. Así pues, el primero de los citados abonaba los salarios de los correspondientes catedráticos de las Facultades de Teología y Cánones, y el segundo se encargaba de hacer llegar los sueldos a los restantes docentes 101 . En la reforma de don Carlos Muñoz -Estatutos de 1599-1601- se reglamentó que los asignados designasen a un receptor de las Supresas cada trienio, incorporándolo a la junta en su vertiente económica 102. También se facultaba a la Universidad a enviar un miembro en el levantamiento de cuentas; era una contradicción que la Asignatura no contase con ningún asignado en representación del Estudio General, máxime teniendo en cuenta la trascendencia de dicha junta. Posiblemente, ante la insistencia de los miembros del cuerpo universitario, accedió el visitador a la mencionada innovación de incorporar un «oyente de la Universidad»103. En las resoluciones del visitador, se exponía que la Junta de asignados, al nombrar al mencionado receptor, lo consideraba como «Asignado»; éste juraba en poder del vicario general y debía depositar como fianza dos mil ducadosl0 4 • Consideraciones de volumen y complejidad recientes en las Rentas Supresas y ausencia de representantes genuinos de la Universidad en la Asignatura seguirán pesando en el ánimo del mundo universitario. De tal forma que la llegada de los Borbones, en el siglo XVIII, con su aire reformista, tendrá su reflejo en el aspecto que nos ocupa. Los Estatutos de don BIas de Torrejón -1721-23- introdujeron reformas importantes en el tejido de la Junta de asignados. Transcribo algunos párrafos significativos: « ... que la Assignatura se componga, y quede formada del Obispo, ó su Vicario Gnl. de un Canonigo, que nombra el Cabildo anualmente, dos Cavalleros Regidores, dos Cathedraticos, y otro Cathedratico Doct. con el título de Contador de Supressas, que nombra el Consejo de la Universidad, y solo tendra voto en lo que pertenece a la Hazienda .. . El Contador de Supressas; que nombrara el Consejo en cada un año quando se eligen los demas oficios de la Universidad, concurra en todas las juntas de Hazienda, arrendamientos, y quentas

101 Ibídem. 102 ARCO, Ricardo del, op. cit., tomo IX, p. 107. 103 Ibídem. 104 Ibídem.

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de Receptor, con voto decisivo como los demas Assignados ... Estatuimos, que los Assignados, y el Contador procuren que se arrienden todas las Rentas de las Supressas, sin que por ningun caso se incluyan en el arriendo los treudos, censos ... Mandamos con la pena de Excomunion mayor latae Sententiae, que no se puedan dar fin y quito de las quentas al Receptor, que las diere, sin entrega efectiva del alcance de dicha administracion, y a mas de la dicha pena de excomunion imponemos a los Assignados, y Contador la de 100 reales a cada uno ... » 105.

Los mencionados Estatutos recogían en su articulado diversas reformas que afectaban al funcionamiento y operatividad de la junta, pero la modificación básica se concretaba en la ampliación y entrada de miembros del cuerpo universitario, aumentando así la presencia, representatividad e influencia, aunque matizada, de la Universidad en una institución que, a pesar de su gran influencia y poder en la vida universitaria, había estado vedada a ella. De lo anteriormente expuesto podemos deducir que la situación anómala de los siglos anteriores se tornaba más positiva. El proceso de asunción de la administración de la hacienda por parte de la Universidad se completará en el siglo XIX, pero adquirirá un sesgo negativo: la creciente intromisión de los poderes públicos en la hacienda universitaria para controlarla y dominarla. El crepúsculo definitivo para esta institución acaeció en 1807. De acuerdo con reales órdenes de S.M. y Su Real y Supremo Consejo --entre 1806 y 1807-, se ordenaba a la Asignatura que hiciese arqueo y entregase las llaves y los caudales del archivo al maestrescuela, como presidente de la nueva Junta de Administración -Rentas Supresas-, ya los vocales de la recién creadajunta lO6 . Los días 20 y 21 de marzo de 1807 vieron el traspaso de caudales y competencias; la antaño poderosa Asignatura se disolvía. Comenzaba una nueva etapa para la hacienda de la Universidad l07 • 105 Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, Estatutos de la Universidad de H uesca, 1721-23, título XI, De la Asignatura, p. 27 . La importancia concedida a la Asignatura viene sugerida por el hecho de que antes de acometer la reforma de la Universidad -como conjunto- ya se había reformado la Asignatura, ampliando el número de sus miembros, por medio de la real cédula del 6 de febrero de 1721. De ahí que la normativa estatutaria comenzase de esta manera: «Conformandonos con Cedula Real dada en Madrid á 6. dias de el Mes de febrero año 1721 ... » . 106 A.H .P .H., Fondos de la Universidad, Libro de los Caudales Existentes en el Archivo de la Universidad, lib. 47, primer folio (s . f.). 107 Ibídem.

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Esta refonna suponía apartar de las decisiones del ámbito universitario a personas e instituciones extrauniversitarias. A priori, la medida podía estar bien encaminada, pero la proximidad de la guerra de la Independencia trastocará, interrumpirá y colapsará el nonnal desarrollo de la hacienda universitaria. Además, en el núcleo de la refonna antedicha, subyace, al unísono de la uniformidad y centralización, el deseo del creciente poder estatal de fiscalizar y manipular las rentas de la Universidad.

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6. LAS RENTAS SUPRESAS EN EL SIGLO XVIII

Una vez obtenidas, en el último tercio del s. XVI, el conjunto de las Rentas Supresas se consolidará en el xvrr. En éste, no sólo se pagaron los salarios del profesorado, sino que, además, las Rentas Supresas permitieron, a caballo de los siglos XVI al xvrr, la erección de la iglesia de Poleñino 108 , para a continuación, y concluida la obra anterior, costear varias aulas para la Universidad 109 . Posteriormente, a consecuencia de la Concordia con la Compañía de Jesús, en 1687, las Supresas financiaron buena

108 Véase la nota 46. 109 ARCO, Ricardo del, op . cit., tomo IX, pp. 50-51. En la reforma que realizó el obispo de Barbastro -Estatutos de 1599-1601-, examinó las deficiencias que padecía la Universidad, las cuales alcanzaban a la mayoría de las dependencias: <<las aulas de Cánones y Teología eran insuficientes para el número de estudiantes .. . que no tenía la Universidad Teatro para los actos públicos, los cuales era forzoso entonces tenerlos en la iglesia del Hospital... que se carecía de otras aulas para la enseñanza de las Artes y la Filosofía». También se hacía eco de la falta de librería, cárcel, cte. Pero, en unos años, no podían atenderse estas demandas, puesto que las Rentas Supresas, que tenían que sufragar estos gastos, estaban dedicadas en ese tiempo a la iglesia de Poleñino. La fábrica de dicha iglesia se había comenzado en virtud de una capitulación efectuada el 2 de setiembre de 1598, entre los asignados y los maestros de la obra, por un valor de 73.200 sueldos jaqueses -3.660 libras-o Las obras de la Universidad no comenzarían hasta que no estuviese terminada dicha fábrica de Poleñino. La Universidad había obtenido rentas de la Iglesia -las Supresas-; sin embargo, éstas conllevaban ya unas cargas extrauniversitarias, que lastraban o condicionaban prioridades universitarias.

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parte de las aulas de la Escuela de Gramática 110 , y, al finalizar el siglo, el levantamiento de la nueva fábrica de la Universidad 111. Estos prolegómenos nos dan idea del potencial económico que proporcionaban a la Universidad de Huesca las mencionadas Supresas, que, sin ser muy elevadas, se hallaron a la altura de las necesidades universitarias oscenses. Cuestión aparte es que las mencionadas rentas, su dinero, se administrasen con carácter abierto e innovador, con la finalidad de potenciar la labor docente e investigadora, aspecto difícil de creer, dada la trayectoria conservadora que siguió esta Universidad l12 . Desde el último tercio del siglo XVIII, las Supresas consiguieron una gran estabilidad económica, que permitió un aumento considerable de su patrimonio y, terminando el siglo, unos recursos financieros -caudales en el depósito del archivo- l13 muy importantes.

6.1. Las Rentas Supresas de 1709-10 a 1718-19 En la perspectiva y estadística de la primera mitad del siglo XVIII, tenemos que prescindir, por carecer de datos, de la primera década, para comenzar directamente con la segunda. Estas cuentas se obtenían de modo distinto a las de la Tesorería, por lo cual, a pesar de la crisis abierta por la guerra de Sucesión, los distintos factores incidirán de manera distinta y desfasada cronológicamente para cada una de ellas. Mientras en la Tesorería se producían déficit durante los primeros años de este período -1710 a

110 Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, Estatutos de la Universidad de Huesca 1721-23, p . 63. Las Rentas Supresas contribuían al levantamiento de las aulas de la Escuela de Gramática con ochocientas libras jaquesas, además de las doscientas que se comprometían a pagar anualmente para el sostenimiento de los maestros. 111 H UESCA, Ramón de, op. cit., tomo VII, pp. 230-231. 112 Las posibilidades económicas de aue disfrutó no fueron aprovechadas en el último tercio del setecientos, con lo que se perdió una gran oportunidad; el caso de la Facultad de Medicina es paradigmático en este aspecto, como tendremos ocasión de comprobar. 113 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Entradas y Salidas en el Archivo de la Asignatura , lib. 44, f. 1. A 11 de marzo de 1794 se contó el dinero disponible en el arca del archivo, el cua! ascendía a 13.362 libras, 8 sueldos y 14 dineros -251.528 reales de vellón con 11 ,5 maravedíes-.

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1714-114, en la contabilidad de las Supresas se alcanzaban en los mismos años superávit muy importantes -ver cuadro correspondiente-lis. El aumento o disminución del cargo -ingresos de las Rentas Supresasvariaba en función de las cosechas y de la estabilidad en el medio agrario, por lo cual, si en el enfrentamiento citado no existían devastaciones o razzias ni movimientos migratorios importantes, la situación podía mantenerse en unas zonas determinadas más o menos equilibrada, sin descartar repercusiones negativas a posteriori. En la década que se analiza, el cargo fue elevado, sobre todo si se compara con el de las décadas siguientes, en que experimentó una caída muy pronunciada -aunque debida, en buena parte, a que se pagaron los salarios de los catedráticos, del profesorado, en una contabilidad separada-o Dicho cargo alcanzó un montante de 57.439 libras, 3 sueldos y 7 dineros, que suponen una media anual, relativamente alta, de 5.743 libras, 18 sueldos y 5,5 dineros. El ingreso más bajo corresponde al ejercicio de 1718-1719, debido -como ya apunté- al desdoblamiento realizado en las cuentas supresas; no se presentaba en el cargo el dinero ingresado para los sueldos y tampoco, lógicamente, aparecían estos devengos en la data. Ingresos y pagos de sueldos del profesorado se llevaban en otra cuenta, con un acta correspondiente !!6 . Con respecto a la data, en este período se hicieron unos desembolsos que alcanzaron la cifra de 37.277 libras, 14 sueldos, con una media anual de 3.727 libras, 15 sueldos y 4,8 dineros!!7. El apart:;,.do del superávit refleja unos años de holgura, que se traducen en unas cifras globales de 20.161 libras, 9 sueldos y 7 dineros, con una media anual importante -de 2.016 libras, 2 sueldos y 15,1 dineros-o Este alcance o superávit nos ilustra sobre una tendencia positiva, pero las cifras por sí solas no nos desvelan todo el entramado, puesto que, como el alcance del ejercicio anterior pasaba al cargo del siguiente, éste venía determina114 Ibídem, Cuenlas de la Tesorería de 1693-1766, lib. 40, f. 58 Y ss. Véase, asimismo, en el apartado de la Tesorería, el cuadro correspondiente a la década de 1709-10 a 1718-19. 115 116 lib. 117

Cuadro de las Rentas S upresas, de 1709 -lOa 1718-19. Ibídem, Cuenlas de las Renlas Supresas de 1709 a 1740, contabilidad de 1718-19, lI. Véase el cuadro de las Rentas Supresas de 1709-10 a 1718-19.

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do por aquél -especialmente con los ejercicios de alcance o superávit elevado-. Así, aunque las cosechas fuesen malas o la venta de productos se retrasase, el cargo podía parecer normal e, incluso, alto. Otro factor que entraba en juego distorsionando el proceso normal de las cuentas -en definitiva, de las Rentas Supresas- lo constituían las deudas importantes, que se acumulaban a favor de la Universidad; a veces, no se pagaban en los años en que vencían y se abonaban, en parte o totalmente, en años posteriores, o bien no se satisfacían y se entraba en una dinámica interminable de pleitos. Significativas son las excepciones o deudas en el ejercicio de 1714-15, que alcanzaban la importante cifra de 7.425 libras, 9 sueldos y 1 dinero l18 . Para comprender la composición y estructuración de las cuentas en este período, exponemos a continuación cómo se estructuraba el cargo y la data -ingresos, gastos-, con sus correspondientes partidas, en los ejercicios de 1712-13 119 . A través de ellos podemos adentrarnos en muy diversos aspectos; unos, tradicionales, como la denominación de las cátedras con sus correspondientes salarios; otros, coyunturales, como los gastos en la fábrica de la Universidad. Asimismo, pueden averiguarse los ingresos en el cargo, por el levantamiento de cuentas -si hubo superávit-, por los arrendamientos de los diezmos de las distintas poblaciones -que aparecían en conjunto o separados, en función de las circunstancias-, ... CARGO DE 1712-13

Por el alcance -superávit- de las cuentas de 1711-12 ...... . De Cosme Lardiés, de Nocito, por arrendamiento de los frutos . .................................................................... De los arrendadores de Bergua y Buesa ..... .... .... ...... .. ..... Por la «Pension» que paga el Ilustrísimo Sr. Obispo de Tarazona .............. ... ... .. ..... .. ............... ............. ... .... . Ayerbe ..... ........... .. .................. .... .... ...................... .

L.

s.

d.

4.298

3

4

19

5

12 45

495 585

118 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuemas de las Remas Supresas de 1709 a 1740, contabilidad de 1714-15, lib. 11, f. 118vo. 119 Ibídem, ejercicios económicos de 1712-13, ff. 72v 2 -75v 2 (la numeración de los folios resulta un tanto confusa, porque se tintaron unos números distintos sobre otros), y de 1714-15, ff. 106v 2 -118vO.

50


Biscarrués ......................... . ..... ........ ... ..... ................ Apiés ................ ............ .. ...... . ...... ... .... .. ....... .......... Arbaniés .. .. ... ..... ... ... .. .... .. ...... ........ ......................... Torres de Montes .... ...... ........ .................................... Poleñino ................................................................. Bierge -esta población no ingresó ningún dinero en este ejercicio, y la aportación se hizo en el ejercicio siguiente, es decir, en 1714-15- ...... ... .... ... .. ...... .. ...,.. ... ..... ... .. ... Se vendieron algunas partidas de trigo y centeno -pertenecientes a las poblaciones mencionadas, pero que no estaban incluidas en sus contabilidades-, que proporcionaron una cuantía global de ....... ....... ....... ......... ...... .. ...... ... .... ... Una partida de cebada ............. ....... ............................. Otra partida de centeno ............................................... De los lugares arrendados -a un tanto fijo- se ingresaron las cantidades siguientes: y ésero y Ara ...... .. ................ ..................... ....... .. ..... Nocito ............................................ ... ... .... ... ... ........ Cosculluela de Tou ..... ........ .. .... ....... ... .... .. ......... ....... Bergua y Buesa .... ................................. ...... .... .... ... .. Tella .. ... .. .. .............. ...................... ..... ... ...... ....... .. .. Bistué ....... ............................. ............... . ..... .... .. .. .. . Saltago ...... ..... .. .... ... .. ................................. ... ...... . .. Usé y Espés ............ . ..... ......... ............. .. ....... .. ......... Por otra parte la S tao Iglesia de Huesca ... .. ............. ...... . En otra partida, de esta misma Iglesia ..... ...................... El administrador de Ayerbe, por el vino del ejercicio de

1711-12 .. ...................... ...... .. ..... ... ........... ... ..... .... ... El administrador de Torres de Montes de una cuenta, pendiente del año anterior ........................ .. ... ..... .............. De la viuda de Pascual Satué ....... ... .. .... ................ .. ... .. Por una equivocación y aumento del valor de lo vendido, en tres partidas ........... ..... ... .... ....................... .. ......... Suma total cargo .. ....... .. .............. .

L.

s.

374 75 183 129 105

1 9 8

1.269 29 226

13

d.

11 2 11

5

11

8

4 16

3 3

40 14 40 35 32 20 30 50 83 89

13

1.043

2

18 20

14

10

12

10

9.355

13

6

3

51


DATA DE 1712-13 L. Pago, de orden de los «SS . Asignados», a Jaime de Arifio por su salario ....... ......................... .. ... ...................... Por porgar trigo y centeno ... .... ....................... ... ......... Por distintos portes ................................... ....... ....... .. Por diferentes trabajos de un peón ................................ Por el porte de 6 «caices de trigo de la Ración Supresa» de Almudévar ........................................................... Por el porte de 6 «caices de trigo de la Racion Supresa de Lanaja» .................................................................. A Pedro Coleta, por el granero .................................... Al convento del Carmen de Huesca por el «treudo» de 1713. A Ayerbe, según gastos ............................................. A Biscarrués, según gastos ......................................... A Apiés, según gastos ............................................... A Arbaniés, según gastos ........................................... A Torres de Montes, de los gastos ............................... A Polefiino, de gastos ............................................... A Bierge no se le contabilizó ningún gasto, ya que no presentó las cuentas en el presente ejercicio ....................... A los sefiores Rector, Asignados y catedráticos ............... Por salario de los sefiores Asignados ............................ Por conclusiones de tumo ........ .................................. Por las velas para los Asignados, que se dieron el 21 de enero ...................................................................... Cátedra de Prima de Teología ...................................... Cátedra de Vísperas de Teología .. ....... ............ .............. Cátedra de Escritura de Teología .................................. Cátedra de Escoto de Teología ..................................... Cátedra de Durando de Teología ................................... Cátedra de Prima de Cánones Uubilado) ......................... Cátedra de Prima de Cánones ...................................... Cátedra de Vísperas de Cánones ................................... Cátedra de Decreto de Cánones .................................... Cátedra de Sexto de Cánones ....................................... Cátedra de Decretales de Cánones ................................. Cátedra de Prima de Leyes Uubilado) ............................ 52

4 4 5

s.

d.

12 4 12

1

16

3 20

12

370 141 45 50 69 92

14 13 4

14 4

70 40 30

8 13 8

7 100 86 80 66 54 66 86 80 80 66

16

33 66

10 3 9 9 8

4

13

4

13 13 13 13

4 4 4 4

13 6 13

4

8 4


Cátedra de Prima de Leyes ............ .............. ................ Cátedra de Vísperas de Leyes ....................................... Cáledra de Código de Leyes ........................................ Cátedra de Institula de Leyes .. ........... ........ ............. .. ... Cáledra de Digesto Viejo de Leyes ............ ..... . .. ........... Cátedra de Primera de Medicina ................................... Cátedra de Segunda de Medicina ................................... Cátedra de Tercera de Medicina .. ..... ........ ..................... Cátedra de Primera de Artes ........................................ Cátedra de Segunda de Artes ........................................ Cátedra de Tercera de Artes ......................................... Cátedra de Cirugía, ejercida por uno de los tres catedráticos de Medicina ..... ..... .. .... .. ...... .. ................................... Por el salario del Sr. Rector ........................................ Por el salario del examinador ...................................... A la Compañía de Jesús por las enseñanzas en la Escuela de G rarnática .............. .......... .......... ;......................... Salario a Miguel Campo ...................... .................... .. Salario a Vicente Naudín ............................................ Salario al impresor ................................................... Salario «al Procurador de la Signatura» ......................... Del salario del notario del Maestrescuela ....................... Por pago de «Quarta Dezima del año 1712» ................... Por el pago de «6 Juntas de Azienla» que hubo en todo el año ........................................................................ De propinas de estas cuentas ....................................... Por el salario del Receptor .......................................... Por un gasto que se dejó de cargar --el alquiler de unas cubas- .......................................................................

L.

s.

d.

86 80 66 66 33 50 50 50 80 80 80

13

4

13 13 6

4 4 8

13

4

20 6 4 200 33 30 20 1 6 148

6

9

13 13 10

4 4 2

4

16

11

60 8

16 (9)

Suma total dala ..................

3.106

3

7

Se observa una desviación de seis sueldos en la data, pero la dejamos así para no alterar el acta. Por lo tanto, las cuentas se saldaban con el siguiente resultado: 53


CARGO ........ ....

9.355 libras

13 sueldos

6 dineros

DATA ...... ........ .

3.106 libras

3 sueldos

7 dineros

Alcance (superávit) .... ... .

6.249 libras

9 sueldos

11 dineros

Finalmente, exponemos los aspectos más relevantes del acta del levantamiento de cuentas: «En la Ciudad de Huesca a treinta y un dias del mes de Setiembre (sic) de Mil Setecientos y treze años en la Sala del Consejo de la Unibersidad .. . y de ellas resulto hauer reciuido en dho. tiempo la cantidad de Nuebe Mil trescientas cinquenta y cinco libras treze sueldos seys dineros J aqs. Digo 9355 L. 13 s. 6 (d.) Y Consta hauer Gastado en dho. tiempo como consta en dhas. cuentas la cantidad de tres Mil ciento seys libras tres sueldos siete dineros J aqs . Digo 3106 L. 3 s. 7 (d.) Y por ser mas el recivo que Gasto se le hizo de Alcanze al dho. Administrador la cantidad de Seys Mil Duscientas Quarenta y nuebe libras nuebe sueldos onze dineros Jaqs. Digo 6249 L. 9s. l1(d) con loqual fueron fenecidas dhas. Cuentas con los Adbertimientos sigtes. Primeramente. se Adbierte Que porquanto se experimentan en estos tiempos tan calamitosos muchos excesos que ocasionan las Guerras, y para no exponer a algun riesgo al Administrador a causa de los Caudales que se hallan en ser de dha. Unibersidad Acordaron dhos . Señores que para la mayor custodia del dinero se haga una Arca de nogal de entera satisfaccion en laqual se pongan quatro cerraxas con sus llabes y quelauna tenga el Sr. Vicario General, la otra el Cabildo y otra al Dr. Asignado pr. la Unibersidad y la Ultima la Ciud. y en ella se ponga dho. dinero y se deposite en el Archibo de la Sta. Iglesia Cathedral de la dha. Ciudad .. . » .

Ante el agitado período que se vivía -guerra de Sucesión-, la Asignatura tomaba medidas de seguridad; por otro lado, lo fluctuante de los ingresos obligaba a considerar la necesidad de contar con remanentes. En otro orden de cosas, observamos que dicha arca se depositaba en el archivo de la Catedral, posiblemente ante la creencia de una mayor seguridad, aunque la causa determinante estaría en el convencimiento de que se trataba de unas rentas «prestadas» a la Universidad. La estructuración de las cuentas de 1714-15 no varió con respecto a éstas de 1712-13 -y de los años del presente período-. U nicamente la data aumentó ostensiblemente en lo referente a las partidas correspondientes a los gastos de la Universidad y de la iglesia de Poleñino, pero especialmente la primera. Para no repetir las composiciones del cargo y de la data de 1714-15 -coincidentes con las de 1712-13-, resaltaremos los gastos de los salarios -profesorado y personal auxiliar de la Universidad- de 1712-13 ascendieron a 2.134 L. 2. s. y 8 d., lo que representó porcentualmente el 54


68,70 %, es decir, la partida de mayor volumen en un año normal, mientras que los gastos ordinarios alcanzaron un porcentaje del 31,29 %. En cambio, en las cuentas de 1714-15 se aprecia una inversión de las partidas de mayor entidad, pues los salarios se mantuvieron en un volumen parecido -2.150 L. 4 s. 8 d.-, pero representando tan sólo el 26,79 %, mientras que los gastos de la fábrica de la Universidad e iglesia de Poleñino se situaron en 5.068 libras, 1 sueldo y 10 dineros, con un porcentaje del 63,15 %, quedando los pagos ordinarios en 806 L. 1 s. Y 11 d., con el 10,04 %. Cuadro 1 CUENTAS DE LAS RENTAS SUPRESAS DE 1709-1710 A 1718-1719 120 Años

Data

Cargo

L.

s.

d.

L. 2.986 3.165 5.154 3.106 4.942 8.024 3.897 3.595 1.832 571

1709-10 1710-11 1711-12 1712-l3 1713-14 1714-15 1715-16 1716-17 1717-18 1718-19

3.0l3 4 .8l3 9.452 9.355 10.501 8.722 4.421 4.121 2.192 * 843

10 19 18 13 3 19 11 3 12 10

10 3 10 6 3 10 11 10

TOTAL

57.439

3

7

4

s.

d.

18 7 2 11 15 6 3 7 8 8 5 15 8 18 10 13 5 9 1

37.277 14

Déficit

Superávit

L. 26 1.648 4.298 6.249 5.558 698 523 525 359 272 20.161

s.

d.

L.

s.

d.

12 3 16 4 3 4 9 11 15 3 11 5 16 3 5 18 7 1 3 9

7

* En las cuentas de 1718-1719, se observa que el cargo bajó extraordinariamente, debido al comienzo del desdoblamiento de las cuentas: la aportación al cargo y su descargo en la data del capítulo de los salarios -lógicamente, el más importante en años normalesno se contabilizaban en el conjunto de las Rentas Supresas, sino que, simplemente, se citaba en una cuenta aparte el devengo de los sueldos.

6.2. Las Rentas Supresas de 1719-20 a 1728-29 Este decenio venía marcado por la impronta que citaba a finales del anterior: la ausencia, en las cuentas supresas, de la partida correspondiente a los 120 A .H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuernas de las Rentas Supresas 1709-1740, contabilidades de los años de 1709-10 a 1718-19, lib. 11, ff. 1-182vo.

55


salarios, sin especificar la cuantía de los ingresos para efectuar los correspondientes pagos. Este era un síntoma de las dificultades que atravesaban las Supresas. Se manifestaba en el cargo, con sólo 11.296 libras,13 sueldos y 6 dineros -resultando una media anual de 1.129 libras, 13 sueldos y 3,4 dineros-, lo cual nos indica unos ingresos muy bajos para este períod0 121 . La data nos revela unos gastos muy ajustados, pues su cuantía asciende a 8.210 libras con 10 dineros para el período que nos ocupa. En realidad, era una adaptación del descargo a los ingresos, que permitía, incluso, que hubiese un pequeño superávit proporcionado por el recorte, posiblemente intencionado, de los desembolsos para no abandonar ciertos límites 122. El total del superávit se cifró en 3.086 libras, 12 sueldos y 8 dineros 123 . Estos parámetros nos dan idea de que las Rentas Supresas se encontraban en horas bajas. La Asignatura, consciente de la situación, trató de paliarla. Una de las medidas que intentó potenciar fue el cobro de las deudas, muy importantes en estos años, preocupación que se trasluce en una de las resoluciones que tomó la Junta de asignados, el 17 de octubre de 1721. En ella se insiste, por distintos caminos, en la necesidad de cobrar lo que se adeudaba. Veamos algún extracto:

a dhos. Seftores Asignados del a memoria Dada por el dho. Rezector de las Deudas que se deuen ala asignatura por diferentes puestos y particulares que en Vista deella por dhos. Seftores se fue determinando lo Sigte. En primer lugar resolbieron que sebea y reconozca silos de Nocito tienen hecha obligacion de la Deuda que resulta deuer para ensu intelijencia tomar la Resoluzon. que Conbenga para su Recobro. Que la deuda de Marton sesolizite Cobrar Por diferencias de Jusa. (Justicia) sin omitir ninguna. Que sesolizite porel Tribunal del Maestro Esquelas el Recobro de tan grande Cantidad como estan deuiendo los de Verbegal dela Razion Supressa poniendo el mayor cuydado enello por lo q. importa su Recobro. Que la Resta que Resulta deuer el Baron de Alcala Se cobre por terminos que Conbenga. Quese solizite que los de Punenifto (sic) hagan la obligazon. que esta Combenido para el pago y Seguridad delas cantidades que Resultan deuer ala asignatura para el resguardo deella. Quese solizite Cobrar de la Cassa de Ponzano todo lomas que sepueda Segun lo que deue Sin omitir dilijencia alguna para sulogro ... »124. « ... Por mi el Secretario sedio quema

121 Véase el cuadro núm . 2 . 122 Ibídem. 123 Ibídem. 124 A .H.P.H ., Fondos de la Universidad, Resoluciones de la Juma de Asignados. 1713-

1771. lib. 12, ff. 62vO-63 .

56


Los cobros fueron un tema conflictivo en cualquier época, pero se agudizaban en períodos de cambio, transición o incertidumbre. Un problema fundamental a resolver por la Asignatura consistía en arrendar las Supresas -se solían alquilar por seis años-; si esto no se lograba por faltade postores, afectaría negativamente a la hacienda universitaria, al quedar privada de unos ingresos regulares. Los Estatutos de 1721-23 insistían en este tema 125 ; pero, los arrendamientos no se prodigaban en estos años, como lo demuestra la reunión de la Junta de asignados del 25 de enero de 1723, en la cual el vicario general presentaba la petición de don Pedro Cabañas para tomar a censo cien escudos. Una vez conocedores los asignados de la petición, acordaron que no se concediese dicho censo mientras no se lograse arrendar las Supresas, argumentando «del estado enque se allan las Rentas de la Universidad sin que aya auido arrendador para ellas»126.

Cuadro 2 CUENTAS DE LAS RENTAS SUPRESAS DE 1719-1720 A 1728-1729 127 Afios

Cargo

L. 1719-20 1720-21 1721-22 1722-23 1723-24 1724-25 1725-26 1726-27 1727-28 1728-29 TOTAL

1.297 887 560 887 1.223 900 1.908 1.596 1.018 1.015

s.

d.

8 2 7 4 8 8 18 7 19 14 4 6 17 4 11 3 2 10

11.296 13

Superávit

Data

6

L.

s.

d.

949 727 134 375 1.136 581 1.377 1.464 698 764

17 3 16 6 4 2 11 10 10 7 6 19 2 7 1 3 14 5

8.210

10

L. 347 159. 426 512 87 319 530 132 320 250

s.

Déficit

d.

L.

s.

d.

10 11 10 10 4 8 15 8 8 2 6 10 6 10 10 4

10 8

5

3.086 12

8

125 Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, Estatutos de la Universidad de Huesca de 1721-1723, título XI, p. 29. 126 A.H.P.H ., Fondos de la Universidad, Resoluciones de la Juma de Asignados, 17131771, lib. 12, ff. 76v 2 -77. 127 Ibídem, Cuentas de las Rentas Supresas, 1709-1740, ejercicios económicos de los años que van de 1719-20 a 1728-29, lib. 11 , ff. 183-242v 2 .

57


6.3. Las Rentas Supresas de 1729-30 a 1738-39 Las Supresas continúan en los primeros meses del año de este decenio en una sintonía similar a la del período antecedente e, incluso, aparece algún ejercicio con déficit, como es el caso de 1730-1731, con 48 libras, 16 sueldos y 6 dineros 128 . En cambio, desde 1735-36, se aprecia una tendencia hacia la normalidad, que podemos corroborar en el cuadro correspondiente a este períod0 129 . En efecto, años de buenas o medianas cosechas repercutían en una hacienda saneada. Esta nueva tendencia se constata en el total del cargo, que asciende a 24.954 libras, 19 sueldos y 1 dinero -considerando, para todo el período, que un sueldo equivalía a 16 dineros-o La data o gastos de esta década alcanzaron la cifra de 21.131 libras, 9 sueldos y 9 dineros 130 • El superávit se situó en 3.823 libras, 8 sueldos y 9 dineros, una vez deducido el mencionado déficit de 1730-31, ligeramente superior al de la década anterior pero en unas coordenadas que coincidían 131, pues unos mayores ingresos conllevaban unos gastos superiores, con lo que el apartado del superávit apenas variaba. La hacienda universitaria continuaba en el marco de unas décadas con dificultades para lograr unas Rentas Supresas saneadas, ya que, aunque se presentasen algunos años satisfactorios, el conjunto presentaba un balance mediocre, si bien con una tendencia a la mejora, sobre todo en la segunda mitad de esta década. El alcance obtenido en los años de balance positivo se ingresaba inmediatamente en el archivo; así ocurría en el levantamiento de cuentas de 1736-37, en que, de las 650 libras y 8 sueldos que «alcanzó la Universidad», 50 libras y 8 sueldos quedaban para los llamados gastos ocurrentes - imprevistos, pequeñas cantidades-, mientras que el grueso del superávit, es decir, las 600 libras, pasaba al citado archivo, depositado por el receptor de las Supresas con fecha once de octubre de 1737 132 .

128

Véase el cuadro núm. 3 . 129 Ibídem.

130 Ibídem . 131 Ibídem. 132 Ibídem, Resoluciones de la Junla de Asignados, 1713-1773, lib. 12, f. 147vO.

58


Los caudales que se ingresaban en el arca -de la Asignatura- servían de remanente para los años de crisis, con el fin de resolver los pagos de salarios u otras partidas de relevancia. Cuadro 3 CUENTAS DE LAS RENTAS SUPRESAS DE 1729-1730 A 1738-1739 133 Años

L. 1729-30 1730-31 1731-32 1732-33 1733-34 1734-35 1735-36 1736-37 1737-38 1738-39 TOTAL

Data

Cargo

1.101 531 1.296 815 779 733 3.418 3.869 7.456 4.952

s.

d.

5 13 4 4 2 12 6 12 9 11 6 8 7 11 11 18 6

24.954 19

L. 910 580 1.144 647 563 597 2.826 3.218 6.276 4.366 21.131

s.

Superávit

d.

3 9 9 10 10 5 7 6 11 3 7 2 6 18 9 14 1 1 12 9

9

L.

Déficit

s.

d.

190 16

8

s.

d.

48 16

6

48 16

6

L.

151 13 9 168 5 216 1 6 136 4 4 592 2 650 8 1.1 79 17 10 586 16 10 *3.872 (3.823

4 15 8 9)

* En las cuentas de este período se observa una ligera desviación de los resultados, debido a que tiene lugar una serie de irregularidades : la primera se produce a partir de 1733, con la utilización del cambio de un sueldo por 16 dineros (se había valorado en 12 hasta ese momento); una segunda irregularidad se aprecia en las cuentas de 1736-37, que indican un superávit de 650 L. 8 s. -en realidad, 650 L. 8 s. 7 d.-. Otro aspecto a retener es el resultado final del superávit, que, deduciendo el déficit, asciende a 3.823 L. 8 s. 9 d.

6.4 . Las Rentas Su presas de 1739-40 a 1748-49 En esta década, las rentas continuaron en la línea de normalización apuntada para el período precedente. El cargo, en la tónica ascendente descrita, alcanzó la cantidad de 38 .874 libras, 15 sueldos y 1 dinero, claramente superior a las dos décadas precedentes, pero, todavía, a distancia del primer decenio analizado 134 • 133 Ibídem, Cuentas de las Remas Supresas, 1709-1740, ejercicios económicos que van desde los años de 1729-30 a 1738-39, lib. 11, ff. 243-358v Q • 134 Véase el cuadro núm . 4. 59


La data, que, salvo circunstancias especiales o imprevisibles, se ajustaba «casi automáticamente» a las fluctuaciones del cargo, alcanzó un descargo de 33.087 libras, 3 sueldos y 5 dineros 135. Normalmente, los pagos se iban aquilatando al montante de los ingresos, especialmente si aquéllos se podían dilatar a ejercicios posteriores, en razón de las necesidades específicas o que no pudiesen posponerse. El superávit de este período alcanzó la cifra de 5.787 libras, 11 sueldos y 12 dineros -deducido el déficit de 79 libras, 5 sueldos y 6 dineros, registrado en el balance de 1742-43-136, resultando un saldo en el superávit ligeramente superior al de los dos períodos antecedentes, pero que giraba en torno a cantidades muy bajas. Llegados a este punto, podemos realizar el balance de la primera mitad del siglo XVIII, que, para las rentas de la Universidad, presenta luces y sombras, si bien prevalecen las sombras; la situación, globalmente apreciada, nos indica una crisis que afectó sobremanera a las décadas tercera y cuarta -tal como apuntamos-o Las causas que contribuyeron a proporcionar signo negativo al balance de esta media centuria fueron posiblemente varias, si bien pueden destacarse dos: la intermitencia en el arriendo de las supresas -no existía un flujo regular en los ingresos- y las deudas que se contraían con las supresas, que en esta época fueron altas, como tuvimos ocasión de comprobar en las cuentas de 1714-15 137 . Estas, a su vez, se veían influidas por la incertidumbre de las cosechas, así como por las fluctuaciones de los precios agrarios l38 .

135 Ibídem. 136 Ibídem. 137 Obsérvese la nota 118, referente a las deudas contraídas con las Rentas Supresas, que alcanzaban, en 1714-1715, la cantidad de 7.425 libras, 9 sueldos y 1 dinero. 138 ANES, Gonzalo, op . cit., pp. 163-168. Los precios de los granos bajan después de la guerra de Sucesión, tendencia que se mantuvo hasta la década de los años treinta, cambiando de orientación a partir de estos años. En 1734, se producían alzas muy importantes.

60


Cuadro 4 CUENTAS DE LAS RENTAS SUPRESAS DE 1739-1740 A 1748-1749 139 Años

L.

1739-40 1740-41 1741-42 1742-43 1743-44 1744-45 1745-46 1746-47 1747-48 1748-49 TOTAL

Data

Cargo

2.717 **3.553 3.142 2.812 3.050 3.962 4.045 3.093 7.451 5.045

s.

d.

6 13 10 1 18 12 5 7 3 8 8 4 9 9 15 6 11 12 5 9

38.874 15

L.

Superávit

s.

d.

2.658 2.828 2.672 2.891 2.685 3.110 4.040 2.822 6.490 2.886

5 11 16 10 13 5 8 6 5 19

8 5 9 13 14 14

33.087

3

5

14 1 7

L.

s.

Déficit

d.

L.

s.

d.

79

5

6

79

5

6

59 1 5 724 18 12 470 2 3 364 852 5 271 961 2.158

9 10 2 6 1 9 8 8 6 11 6 2

*5.866 17 2 (5 .787 11 12)

* El superávit obtenido durante este período, una vez deducido el capítulo del déficit (79 L. 5s. 6 d .), alcanzó la cantidad de 5.787 libras, 11 sueldos y 12 dineros. ** Las cuentas de 1740-41, por el cambio de receptor de las Supresas, se desarrollaron en dos fases: de setiembre de 1740 al 1 de mayo de 1741, y de esta fecha al 3 de setiembre de dicho 1741. Para una mejor comprensión, hemos fusionado ambas.

6.5. Las Rentas Supresas de 1749-50 a 1758-59 El comienzo de la mitad del siglo siguió mostrando un cariz negativo, pero la situación irá estabilizándose hasta tomar un rumbo francamente positivo. El arriendo de las Rentas Supresas se llevó a cabo con regularidad y eficacia, principalmente en los treinta últimos años del siglo, lo cual redundó en beneficio de la contabilidad de las Supresas y, por ende, de la Universidad. La hacienda de ésta logró cotas muy altas; las Supresas permi139 A .H.P.H ., Fondos de la Universidad, Cuentas de las Rentas Supresas, 1709-1740, de 1739-40, lib. 11, ff. 359-381; Cuentas de las Remas Supresas, 1740-57, de 1740-41 a 1748-49, lib. 87, ff. 1-132.

61


tieron crear una solidez patrimonial y unos importantes recursos financieros 140 , que se acrecentaron hasta 1807. Este período, de 1749-50 a 1758-59, se caracteriza por una vuelta a la inestabilidad -después de la recuperación experimentada en los últimos años-, que se traduce en ingresos bajos en el cargo; además, en el apartado del déficit aparecen algunos años con números rojos, exponente claro de la situación de crisis que atravesaba la hacienda universitaria. Cuadro 5 CUENTAS DE LAS RENTAS SUPRESAS DE 1749-1750 A 1758-1759 141

L. 1749-50 1750-51 1751-52 1752-53 1753-54 1754-55 1755-56 1756-57 1757-58 1758-59 TOTAL

Data

Cargo

Años

2.335 1.455 568 607 467 629 3.809 5.062 6.046 7.294

s.

d.

16 14 15 6 14 7 3 3 11 16

8 15 14

28.277 10

4

15 3 6 14 9

L. 1.534 368 768 841 421 629 3.460 4.639 2.736 4.504

s.

Superávit

d.

5 4 7 10 9 4 2 9 1 2 4 19 9 15 12 16 13 15 15

19.904 16 15

L.

s.

Déficit

d.

L.

s.

d.

801 10 12 1.087 7 5 199 5 6 233 17 12 46

5 13 5 5 348 3 7 422 7 12 3.309 15 2 2.790 15 *8.805 16 (8.372 13

7 5)

433

3

2

* El superávit alcanzó la suma de 8.372 libras, 13 sueldos y 5 dineros, una vez descontado el déficit.

El cargo acusa ingresos bajos en este período -teniendo en cuenta los muy bajos de las contabilidades de 1751-52 a 1754-55 142_, pues dispone de 28.277 libras, 10 sueldos y 4 dineros, que es el resultado que arrojan 140 Véase la nota 113. 141 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuenlas de las RenJas Supresas de 1740 a 1757, cuentas de 1749-50 a 1756-57, lib. 87, ff. 132vo-186; Cuenlas de las Rentas Supresas, de 1757 a 1771, cuentas de 1757-58 a 1758-59, lego 275, fr. 1-24. 142 Obsérvese el cuadro núm. 5 .

62


los años de este decenio l43 . La data, en los mencionados años, tuvo un descargo de 19.904 libras, 16 sueldos y 15 dineros l44 . Las posibilidades económicas se amoldaban, en principio, a los ingresos. El superávit, una vez más, venía «determinado» por los factores de cargo y data, ajustándose a las necesidades por las que atravesaba la hacienda. Así pues, a pesar de ofrecer un resultado positivo -8.805 L. 16 s. 7 d.; en realidad, 8.372 libras, 13 sueldos y 5 dineros, deducido el déficit l4L , se trataba más bien de una adecuación «artificial» al contexto de las Rentas Supresas. El déficit se presentó en dos ejercicios, alcanzando este capítulo la cifra de 433 libras, 3 sueldos y 2 dineros 146, buena muestra de las dificultades de la hacienda universitaria.

6.6. Las Rentas Supresas de 1759-60 a 1768-69 Las cantidades que se contabilizaron en este período para el cargo, data y superávit fueron muy similares a las del decenio anterior -ligeramente inferiores en el presente- 147 . Sin embargo, un par de hechos positivos anunciaban la ininterrumpida -hasta 1807- fortaleza de las Rentas Supresas: la ausencia de déficit y el arriendo de las mencionadas rentas, con lo que se consolidaban los recursos. Un factor determinante para el atesoramiento del arca fue el auge de las Supresas. En el marco de los arriendos se insertaba, en este decenio, el que se llevó a efecto en 1768. La Junta de asignados decidía el arriendo de las Supresas, proceso que comenzaba con la colocación de carteles para el anuncio de aquél en los «Lugares públicos y acostumbrados», señalando que el remate al mayor postor se realizaría el 5 de abril-la orden se tomó el 2 de marzo de 1768; en efecto, se solía hacer un mes antes- 148 . El arriendo 143 144 145 146

Ibídem. Ibídem. Ibídem.

Ibídem. 147 Véase el cuadro núm. 6.

148 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Resoluciones de los Asignados, 1713-1773, 12, f. 295v 2 •

lib.

63


era por seis años. En este caso, el vicario general introdujo la posibilidad de prorrogar el remate un día o más, según resultase la subasta -en función de las posturas-1 49 . Previamente, al comienzo de la subasta, se leían los cargos y condiciones con que se arrendaban las rentas; compromiso fundamental era el pago de los salarios de los «Cathedraticos Ministros y demás». Enterados los postores, se daba principio a aquélla 150. En el caso que nos ocupa, no hubo remate final y se prorrogó éste, dejándolo para el día siguiente, en cuya fecha se le adjudicó a don José Perena, que llegó a pujar con la cantidad de 360 libras, cifra en que quedó «rematado el referido arriendo de las Rentas Supresas de la Universidad»151. Días más tarde, el nueve de abril del referido 1768, se presentaba don José Perena a la Junta de asignados (Asignatura) con las correspondientes fianzas -según demandaba el Estatuto- para que se le entregase la escritura acreditativa de dicho arriendo, otorgándosela la Asignatura por el tiempo de seis años «y por el precio, pactos, cargos, y condiciones estipulados»152.

149 Ibídem, f. 296vo. 150 Ibídem, ff. 296vo·297. El arrendamiento se realizaba de la siguiente manera: «y haviendo acord ado la Asignatura, que se diese principio a dho. Arrendamiento con reserva de prorrogar su remate pa. el dia odias qe. tubiere por conveniente, y que se explicasen y leiesen los cargos y condiciones conqe. se arrendaban dhas. rentas supresas pa. que los que quisieren arrendar estubieran sincerados de ellas, y el Pievaxo el qual se havia de practicar: hecho asi y leidos los cargos conque se hace el arriendo, y el de pagar los salarios a los Cathedraticos Ministros y demas, sedio principio al arriendo, y Eugenio Lopez y abre el tanto, y pie enque antes estaba mandó lo mismo = Miguel Gurria aumenta 50 L. (libras) Miguel Sanclemente aumenta otras 50 L. = Josef Perena otras 50 L. = Josef Latorre aumenta otras 50 L. = Miguel Gurria aumenta 10 L. = Josef Perena otras 10 L. = Eugenio Lopez otras 10 L. = Josef Carrera aumenta otras 20 L. = Eugenio Lopez 20 L. = Miguel Gurria 10 L. = Y Josef Perena otras 10 L. que en todo hacen dhos. aumentos la cantidad de 280 L. Jaqs. Y dhos . SS . Asignados prorrogaran el remate de este arrendamiento para el Dia de mañana seis de los corrientes en el mismo sitio desde las 3 de la tarde en adelante». La Asignatura, al parecer, apuraba los remates, tratando de obter.er el arrendamiento más alto posible; de lo que se deduce que la coyuntura era favorable, dados los postores que entraban en la subasta buscando la posibilidad de hacerse con el remate final. Al día si· guiente continuaba la subasta. El arrendamiento le fue adjudicado al Sr. Perena, en la can· tidad de 360 libras jaquesas. 151 Ibídem, f. 297v o. 152 Ibídem.

64


Cuadro 6 CUENTAS DE LAS RENTAS SUPRESAS DE 1759-1760 A 1768-1769 153 Años

Cargo

L. 1759-60 1760-61 1761-62 1762-63 1763-64 1764-65 1765-66 1766-67 1767-68 1768-69 TOTAL

s.

Data

d.

4.301 12 2.593 11 14 4.162 18 7 2.876 8 2 5.161 3 9 1.294 9 12 895 18 8 944 2 1.800 5 2 3.549 7 9 27 .579

5 11

L. 3.259 1.340 3.812 2.413 4.736 907 636 626 1.253 2.806 21.792

s.

Superávit

d.

17 8 10 6 1 2 3 4 10 8 1 5 11 13 7 14 19 6 4

L.

Déficit

d.

s.

1.041 1.253 350 463 424 387 *251 318 546 742

3 4 1 8 17 5 4 14 13 9 1 11 12 13 1 3 17 4 8 3

5.779

10

L.

s.

d.

* En las cuentas de 1765-66, se deslizó un error de 8 libras ; aparecen en el alcance 251 libras, 12 sueldos y 13 dineros, cuando la cantidad debería haber sido de 259 libras, 12 sueldos y 13 dineros, de ahí que la contabilidad acuse esta desviación en el tOlal, equivocac ión que se mantenía en las cuentas de 1766-67 en el cargo 154 .

6.7. Las Rentas Supresas de 1769-70 a 1778-79 Las cuentas de este perícxio venían avaladas por el arrendamiento -positivo- de 1768, que inauguraba una época de prosperidad que se extendió hasta la primera década del siglo XIX, en los comienzos de la guerra de Independencia. El cargo ascendió a 42.829 libras, 13 sueldos y 14 dineros, cantidad modesta, que fue incrementándose de forma sustancial en las décadas siguientes 155 . La data realizó unos gastos que alcanzaron la cifra de 31.462

153 Ibídem, Cuernas de 1759-60 a 1768-69, lego 275, ff. 26-76. 154 Ibídem, f. 61 vo. 155 Véase el cuadro núm. 7. 65


libras, 15 sueldos y 15 dineros l56 . El superávit obtuvo 11.366 libras, 17 sueldos y 15 dineros l57 , indicando una tendencia al alza que se superaría con creces en los próximos decenios. El cambio de tendencia, claramente positivo, se aprecia tanto en las distintas contabilidades de cada uno de los años como en una visión de conjunto -ver cuadro correspondiente-o Otro aspecto sintomático del período es la ausencia de déficit en los ejercicios. La cuestión básica para que la hacienda de la Universidad funcionase con solvencia residía en los ingresos que se efectuaban en las supresas. Esto se lograba por medio de un buen arrendamiento de las mismas, que proporcionaba cantidades relativamente altas -éstas, naturalmente, en función de distintas variables, relacionadas sobre todo con los precios agrarios y la economía agraria en una perspectiva global- y regulares, permitiendo a la Asignatura y, por tanto, a la hacienda de la Universidad estar a cubierto de contingencias o situaciones coyunturales. En cuanto al período que se analiza -en concreto para el ejercicio de 1772-73-, el dinero entregado por el arrendador al cargo ascendió a 2.458 libras, 5 sueldos y 8 dineros , que representaba porcentualmente el 67,68 % del total de los ingresos l58 . Posteriormente, un nuevo arrendamiento de las Supresas elevaba las aportaciones del arrendador en 945 libras anuales más 159. Este nuevo incremento vino a redondear las aportaciones en el cargo por parte del arrendador, que se situaron en el 69,56 % --casi un 70 %_160 en las cuentas de 1777-1778.

156 Ibídem . 157 Ibídem. 158 Ibídem, Cuentas de las Remas Supresas. 1772-1 801. ejercicio económico de 1772-73, lib . 42, ff. 100-101. 159 Ibíde m, cuentas de 1774-1775, f. 113vo. El arriendo, hasta este ejercicio económico, valía 360 libras jaquesas -además de todos los salarios del profesorado y personal de la Universi dad, y otros cargos de menor cuantía-, y pasaba a rendir 1.290 libras . En las cuentas de 1775-76, f. 12 1, se produjo un ligero reajuste al alza; el arriendo se colocaba en 1.305 libras. 160 Ibídem, ff. 126v O-128 .

66


Cuadro 7 CUENTAS DE LAS RENTAS SUPRESAS DE 1769-1770 A 1778-1779 161 Años

Cargo L.

1769-70 1770-71 l771-72 1772-73 1773-74 1774-75 1775-76 1776-77 1777-78 1778-79 TOTAL

3.614 3.440 3.615 3.631 3.251 4.338 4.941 5.401 4 .892 5.702

s.

Dala

d.

3 9 8 19 6 13 14 l7 4 6 3 13 13 1 5 4 5 9

42.829 13 14

L. 3.081 2.647 2.643 3.132 2.522 3.104 3.393 4.358 3.067 3.511

Superávit

d.

L.

8 7 14 1 8 11 2 4 12 15 11 11 1 5 10 8 8 8 11

532 792 972 499 729 1.233 1.547 1.043 1.824 2.190

s.

31.462 15 15

s.

Déficit

d.

L.

s.

d.

11 12

15 11

2 12 10 12 7 16 16

7 6 12 8 5 12 7 12 14

11.366 17 15

6.8. Las Rentas Supresas de 1779-80 a 1788-89 Este decenio marcó un jalón en el desarrollo de las Rentas Supresas, logrando metas positivas que se traducían en un aumento del patrimonio universitario y en grandes posibilidades de liquidez y reserva del arca del archivo de la Universidad. La pujanza de la situación se aprecia claramente en el cargo, que alcanzó la significativa cantidad de 67 .314 libras, 11 sueldos y 13 dineros l62 . Los descargos de la data se incrementaron al abrigo de la salud de las rentas, llegando a la suma de 45.532 libras, 14 sueldos y 1 dinero l63 . No obstante, el indicador más elocuente de la nueva trayectoria nos lo marca el superávit, que alcanzó el montante de 2l.781 libras, 17 sueldos y 12 dineros l64 . Su importancia se acrecienta en unos años en que los gastos de la data resultaban elevados -compra de casas, ingresos en el arca del 161 275, 162 163

Ibídem, Cuentas de 1769-70 a 1778-79, contabilidad de 1769-70 a 1770-71, leg o ff. 80-98v 2 ; contabilidad de 1771-72 a 1778-79, lib . 42, ff. 99 -144v 2 . Véase el cuadro núm. 8. Ibídem.

164 Ibídem.

67


archivo, etc.-. El grueso de los ingresos del cargo -como ya sabemos- estaba compuesto por el alcance o superávit de las cuentas del año precedente l65 . La función de la data consistía, sobre todo, en hacer efectivos los pagos de los salarios de los miembros de la Universidad, que representaban el apartado de mayor volumen; en un segundo plano se colocaban los gastos por compra de fincas rústicas o urbanas 166 -además de las reparaciones «ocurrentes»-. El desglose de los distintos conceptos que formaban el cargo y la data puede estudiarse en el ejercicio de 1787-88 167 , cotejando, además, los gráficos circulares correspondientes al mencionado ejercicio con los de 1797-98 168 CARGO DE 1787-88 L. Total cargo .......................................... Del arrendador ....................................... Del superávit -alcance de las cuentas anteriores- ............. ... ......... ... .. ..... ... .... . Devoluciones de dinero .... ..... .. .. ...... ..... ... Pensiones de censo y pensión concejil ....... Rentas urbanas .... .... ......... ............. ..... .. Censos de S.M ..................... ........ .. ...... Otros conceptos ....................................

s.

d.

%

8.692 4.068

2 5

3 8

100,00 46,80

2.299 1.774 352 80 35 80

16

8

DATA DE 1787-88 L. Total data .. ... .... .. .. ........... .. ... ........... ... .. Salarios ............................................... Compra de tres casas .... .. ....... ..... .. .... .. .... Entregadas al Rector -por distintos asuntos-o A las monjas de Sta. Clara ...... ... .... .........

5.242 2.853 1.050 500 500

19 8

14 5

26,45 20,40 4,05 0,92 0,41 0,92

s.

d.

%

18 2

12 8

100,00 54,41 20,02 9,53 9,53

10

165 Véase la nota 167, con el gráfico sectorial núm. 1. 166 Ibídem. 167 A.H .P.H., Cuentas de las Rentas Supresas, 1772-1801, contabilidad de 1787-88, lib. 42, ff. 206v 2 -213v 2 . 168 Véase el gráfico sectorial núm. 1, así como su nota, 170.

68


Por reparaciones en la Universidad y fincas urbanas ......... .. ..... ......... ..................... . Contribuciones, escrituras .. .... .... ............ . Otros conceptos .............. .......... .......... ..

L.

s.

d.

%

248 28 62

15

6

4,74 0,54 1,19

8 12

14

Comparémoslo con el desglose diez años después: CARGO DE 1797-98

Total cargo .. .. .... .......... .... .... .. .. .. .. ........ . Del arrendador ..... .... .... .... .... .. ....... ... .. .... Del superávit anterior ...... .... .. ...... .. ......... Dinero sacado del Archivo .... .. ................. Censos de S.M. y vales reales ........ .. .... .. . Rentas urbanas ... .... ...... .. ........ .. .. ...... .... Pensiones de censos y pensión concejil. ..... Rentas rústicas ....... .. .... .. ...................... . Otros conceptos ................. ....... .... .. .... ..

L.

s.

d.

%

9.638 5.089 1.326 1.328 354 267 340 72 859

10 5 1 2 16 1 10 1 12

9 8 8 7 1 14 3

100,00 52,80 13,76 13,78 3,68 2,77 3,52 0,74 8,92

L.

s.

d.

%

9.627 4.326 4.216 481 323 106 173

15 1 14 6 15 16

7 8 10 5 6 12 14

100,00 44,93 43,79 4,99 3,36 1,10 1,79

DATA DE 1797-98

Total de la data ................... .. ...... .. ...... ... Dinero depositado en el archivo .... ... .... .. ... Salarios ................. .......... .. ............ .. .... Campana de Poleñino ...... ...... .. .. ...... .. .... . Reparos en la Universidad, casas, etc .... ... .. Por contribuciones, etc ............ .. ............. Otros conceptos .. .. .. .... ...... ...... .. .... .. .... ..

En el levantamiento de cuentas, que se efectuaba el 30 de setiembre, la Junta de asignados determinaba la finalidad del alcance o superávit obtenido en las cuentas, indicando al receptor las cantidades que debía deposüar en el arca del archivo -cuando se daba esta posibilidad- y el dinero que tenía que guardar para hacer frente al pago del «Superavit a los Cathedraticos, ypara los demas gastos ocurrentes»169. 169 A.H .P.H., Cuentas de las Rentas Supresas. 1772-1801. cuentas de 1786-87, lib . 42, ff. 205vo-206 -levantamiento de cuentas-o

69


Gráfico 1 170 Cargo

1787-88

BJ

Arriendo Supresas

II1II

Superávit (año anterior)

mi

Devoluciones

rm

Pensiones

O

Arriendos urbanos

~ Censos de S.M. ~ Otros conceptos

Data

1787-88

121

Salarios

II1II Compra de casas

rn

Al rector

(]] A las monjas

D 8

•

Reparaciones Contribuciones Otros conceptos

170 Ibídem, contabilidad de 1787-88, ff. 206yQ-213yQ, Y de 1797-98, ff. 325-336yQ.

70


Cargo

1797-98

f2) Arriendo Supresas

111

Superávit (año anterior)

!mi

Del archivo

lE] Vales reales

O

Pensiones

~ Arriendos urbanos

•

Arriendos rústicos

~ Otros conceptos

Data

1797-98

¡g] Dinero al archivo

111 .. 1m El

• 8

Salarios Campana de Poleñino Reparaciones Contribuciones Otros conceptos

71


Cuadro 8 CUENTAS DE LAS RENTAS SUPRESAS DE 1779-1780 A 1788-1789 171 Cargo

Años L.

s.

d.

1779-80 1780-81 1781-82 1782-83 1783-84 1784-85 1785-86 1786-87 1787-88 1788-89

4.926 6 6.493 15 10 5.781 10 8 7.326 11 2 6.558 8 14 6.236 9 2 5.503 8 6.991 3 14 8.692 2 3 8.805 9 10

TOTAL

67.314 11 13

L.

3.216 4.459 3.716 5.264 4.807 5.256 3.103 4.691 5.242 5.774

s.

Déficit

Superávit

Data

d. 6

15 17 13 7 9 1 7 18 2

6 6 12 5 14 6 12 14

45.532 14

1

L.

1.710 2.034 2.064 2.061 1.715 979 2.399 2.299 3.449 3.031

s.

13 17 1 19 18 16 3 6

d.

L.

s.

d.

10 2 12

2 13 10 8 7 12

21.781 17 12

6.9. Las Rentas Supresas de 1789-90 a 1798-99 Esta última década del siglo XVIII representa la culminación del proceso de crecimiento de las rentas de la Universidad. Se llegó en este período -yen los primeros años del XIX- a la cota más alta de prosperidad económica y de recursos financieros en la historia de la Universidad de Huesca. No me refiero a uno o varios años que pudo tener brillantes en lo económico, sino a un proceso de consolidación y crecimiento dinámico que comenzó hacia 1772, prolongándose más de treinta años, hasta la crisis de 1808. En primer lugar, puede observarse cómo el cargo ascendió a una cifra muy alta -comparada ésta con la de los otros períodos-, 86.507 libras, 7 sueldos y 1 dinero l72 , lo que representa una media anual de 8.650 libras, 14 sueldos y 11,3 dineros. Ello alude, no solamente a una media muy importante, sino además a una gran uniformidad en los ingresos del cargo, que no sufrió oscilaciones fuertes. 171 Ibídem, Cuentas de los años de 1779·80 a 1788·89, ff. 145-224. 172 Véase el cuadro núm . 9.

72


La data aumentó su descargo al socaire de la situación boyante de las Supresas, alcanzando una salida de 64.666 libras, 12 sueldos y 12 dineros. Los descargos siguieron tres direcciones principales: la primera correspondía al pago de los salarios; la segunda iba dirigida a compras diversas, reparaciones en los inmuebles pertenecientes a la Universidad, ... , y la tercera -importantísima en este período en relación con los precedentes- era la salida de dinero al arca del archivo, partida que en esta década se elevó a 15.037 libras, 17 sueldos y 14 dineros 173 • Con respecto al principal gasto de la data, los sueldos, éstos lograron un aumento de gran magnitud en 1795, presionándola al alza y disparándose ésta, lo cual cristalizó en un record de salidas: 9.894 libras, 2 sueldos y 15 dineros 174. No obstante la sustancial subida de los salarios, éstos no incidieron en un desequilibrio de la hacienda universitaria, pues las Rentas Supresas, dada la situación de expansión en que se encontraban, asumieron y «absorvieron» dicho aumento, a pesar de las reticencias que a ello opuso la Asignatura 175. El capítulo del superávit consiguió para el presente decenio la cantidad de 21.840 libras, 14 sueldos y 5 dineros 176, logrando un nuevo record, a pesar de los incrementos salariales y de las salidas de numerario hacia el arca. Un caso atípico fue el alcance de 1797-98, donde sólo se consiguieron 8 libras, 15 sueldos y 2 dineros, pero ello se debió a la extraordinaria salida de dinero al arca del archivo 177 . La evolución de las diferentes partidas que forman el cargo y la data puede apreciarse en el ejercicio económico de 1797-1798, comparándolo con los de los períodos precedentes; cifras, porcentajes y gráficos son claros al respecto l78 .

173 A .H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas de las Rentas Supresas, 1772-1801, contabilidades de los años de 1789-90 a 1798-99, lib . 42, ff. 224vo-349vo. Las salidas del dinero al archivo se registraban en la contabilidad de la data. 174 Véase el cuadro núm. 9. 17 5 Véase lo expuesto en la nota 181. 176 Véase el cuadro núm. 9. 177 A.H.P .H., Fondos de la Universidad, lib. 42, f. 332. Los ingresos en el arca del archivo fueron, en el ejercicio de 1797-98, de 4 .326 libras, 1 sueldo y 8 dineros. 178 Véase la nota 167.

73


El decenio que se comenta estuvo en buena parte girando en torno al hecho del incremento salarial, aspecto de capital importancia en la Universidad, ya que los cambios en los aranceles salariales se determinaban por normativa estatutaria. En este contexto hay que entender el polémico levantamiento de cuentas del ejercicio de 1796-97 y la «marejadilla» que se creó en vísperas de dicho levantamiento. El 29 de setiembre de 1797, el contador de Supresas exponía por medio de una nota de censura 179 sus reparos a las cuentas del presente ejercicio. En ella se refería a diversos aspectos, comenzando por unas partidas de dinero prestadas al Consejo de la Universidad por parte de la Asignatura 180. He aquí una contradicción que arrastró la Universidad de Huesca tradicionalmente: la Asignatura, con las Rentas Supresas, era el corazón que movía la Universidad, pero aquélla se consideraba autónoma e independiente del Consejo de la Universidad y del Claustro. Otras críticas se dirigían a los problemáticos cobros de los censos de Huesca (términos de Almeriz, Tardienta, . . .), pasando seguidamente a realizar algunos comentarios sobre la cátedra de Anatomía, para, finalmente, abordar el tema más controvertido, el aumento salarial. En este tema, dicho contador de Supresas atacaba veladamente al rector y al Claustro universitarios por haber obviado a la Asignatura en la petición del aumento de salarios y por haberlo obtenido sin consulta ni opinión de la mencionada institución. Pero veamos en su origen las argumentaciones esgrimidas: « ... Sobre las pagas de Salarios echas conforme estan distribuidos en la nueba disposicion del Rl. Consejo comunicada de parte dela Vd. (Universidad) a la Asiga. (Asignatura) en una Rl. provision con fecha de 3 de febrero de 1795 por quanto hay falta de equidad, y de justicia entiendo ser cargo dela Asiga. (Asignatura) para justificarse, de los agravios , y perjuicios resultantes, reclamar informando al Rl. Consejo que el cuerpo, que se dice Asignatura no es contenido enel qe. por Rector, y Claustro se dice Vniversidad , antes si es cuerpo enteramente diverso unico, y independiente Administrador, y Custodio delas Rentas (Supresas) destinadas al pago delos Salarios, y por cuio orden su Receptor hace las pagas, y que este Cuerpo en su nombre de Asignatura introdujo ante el Rl. Consejo la pretension de Cathedraticos de la nueba disposicion de aumento de salarios por su resolucion de 12 de Julio de 1785, y que la Obtencion fue extraída de la Benignidad del Rl. Consejo en virtud, y conforme a representacion, y Aranzel expuestos a S. A. en nombre del Rector, y Claustro dela Sertoriana Vna. (universidad) con fecha de 2 de Agosto de 1793 compuestos arbitrariamente, y sin acuerdo del a Asignatura, por lo qual, y por faltar necesarias informaciones al Rl. Consejo faltan la

179 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, lib. 42, ff. 323-324v 2 • 180 Ibídem.

74


equidad, y justificaciones acostumbradas en las Reales determinaciones de S. A. por cuio cierto supuesto aparece la obligacion dela Asiga. (Asignatura) de representar suplicando al Rl. Consejo facultad para exponer aS. A. otro Aranzel justificado ... »181.

En el fondo de la cuestión se intuye que la Asignatura va perdiendo poder e influencia en el seno de la Universidad, y ésta, a su vez, trata los problemas fundamentales directamente con el Real Consejo. El intento de rectificar el «arancel» de los salarios, según criterio de la Asignatura, estaba destinado al fracaso, pues los tiempos que se avecinaban venían marcados por la uniformidad y el centralismo. Al mismo tiempo, se observa la contradicción del propio contador de las Supresas, que defiende la postura de la Asignatura y, por otro lado, soslaya su situación como catedrático. Desde la década de los años setenta hasta comienzos del ochocientos, el arrendamiento de las Supresas permitió unos ingresos fijos a la Asignatura, que además fueron en aumento -como podemos comprobar en el gráfico nº 2, donde se aprecia la evolución desde 1772 a 1801 182-, hasta el montante correspondiente a 1798-99, que ascendía a la cantidad de 7.815 libras, 7 sueldos y 10 dineros l83 . Las elevadas cantidades que se pagaban en los arrendamientos a finales del siglo XVIII se hallaban en consonancia con la inflación que dominaba la situación económica, coyuntura que tomará un sesgo distinto en el XIX, repercutiendo en los arriendos de las Supresas de manera negativa. La persona que obtenía el arriendo se obligaba a pagar distintos cargos o partidas, los cuales pueden resumirse en dos bloques: una cantidad correspondiente al remate de la subasta -recordemos que en 1768 era de 360 libras l8 4, mientras que en 1799 ascendía a 4.379 libras, 9 sueldos y 11 dineros 18L y otra determinada por los salarios y otros cargos -denominados pactos de capitulación-o La suma de ambos era el total del arrendamiento; la diferencia entre uno y otro estribaba en que el primero solía variar, según 10 181 Ibídem. 182 183 184 185

Ibídem, ff. 99-380vº; véase el gráfico núm. 2. Ibídem, ff. 33vº-338vº. Véase la nota 148. A.H.P.H., Fondos de la Universidad, lib. 42, f. 338vº.

75


Grรกfico 2 CURVAS DE EVOLUCION DE LOS ARRIENDOS (1772

-.l 0\

8000 75uO ARRIENDO QUE SE OBTENIA EN EL REMATE DE LA SUBASTA - - - -

7000

ARRIENDO SALARIOS Y I'ACfOS DE CAPITULACION

6500 TOTAL DE LOS ARRENDAMIENTOS (LIBRAS JAQUESAS)

6uoo 5500 5000 4500 4รผuO 350u

3uuO 2500 - i - - J

2000 1.500 1.000 5รผu

o f-' -:ยก -:ยก I\l

f-' -:ยก -:ยก

w

f-' -:ยก -:ยก

f-' -:ยก -:ยก

~

\J1

f-' -:ยก -:ยก '"

186 Ibรญdem, ff. 99-380.

f-' -:ยก -:ยก -:ยก

f-' -:ยก -:ยก

f-' -:ยก -:ยก

CXl

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f-' -:ยก 00

o

00

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00

00

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00

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~

f-' -:ยก f-'

-:ยก I\l


que ofrecían los postores en la subasta -obsérvense, en el citado gráfico núm. 2, los aumentos en forma de escalones-, mientras que el segundo permanecía inalterable, salvo el incremento observado en 1799. Las mencionadas cantidades estaban estipuladas para entregarse anualmente. Cuadro 9 CUENTAS DE LAS RENTAS SUPRESAS DE 1789-1790 A 1798-1799 187 Años

Data

Cargo

L.

1789-90 1790-91 1791-92 1792-93 1793-94 1794-95 1795-96 1796-97 1797-98 1798-99

8.369 7.200 6.763 8.138 9.415 10.233 8.182 9.707 9.636 8.860

TOTAL

86.507

s.

d.

12 3 2 13 8 19 15 9 2 10 2 12 2 8 11 10 9 1 7

L. 5.428 4.844 4.745 5.061 5.861 9.894 5.575 8.381 9.627 5.246

s.

Superávit

d.

7 5 6 15 11 7 17 12 4 2 2 15 14 10 7 3 15 7 5

64.666 12 12

L. 2.941 2.355 2.017 3.077 3.554 339 2.606 1.326 8 3.613

s.

Déficit

d.

L.

s.

d.

4 14 15 14 9 1 2 3 5 7 3 17 8 1 8 15 2 16

21.840 14

5

187 Ibídem, ff. 224vº-339vº.

77


7. LAS RENTAS SUPRESAS EN EL SIGLO XIX

El proceso de cambios en que, desde comienzos del ochocientos, se vio envuelta la Universidad de Huesca -y toda la sociedad española- determinó que se pasase de una situación de holgura económica a los apuros yestrecheces del conflicto armado, para enlazar con la postguerra. Este paulatino deterioro provocó déficit muy altos en la Universidad -década de los años treinta-, desembocando, con la supresión del diezmo -1837-, en una crisis insostenible para su hacienda.

7.1. Las Rentas Supresas de 1799-1800 a 1808-1809

,

Los comienzos de este decenio suponen una continuación de la década anterior, pues la situación sigue siendo optimista en cuanto a recursos financieros. Incluso superan con creces ejercicios anteriores; éste es el caso del cargo en 1801-2, que obtenía 14.146 libras, 15 sueldos y 5 dineros1 88 . Lo mismo cabe decir del total del cargo y de la data de este período, que alcanzaban records sin precedentes 189 . No obstante, desde comienzos del siglo, los arriendos de las Rentas Supresas tendían a bajar -síntoma de que la situación había tocado techo y de 188 Véase el cuadro núm. 10. 189 Ibídem.

79


que los precios agrarios descendían-o En el arrendamiento de las Rentas Supresas, del cuatrienio que va del 1 de mayo de 1802 al 30 de abril de 1806, el valor más alto correspondió a José Sánchez, de Zaragoza, con dos mil quinientas treinta libras jaquesas -además de los salarios, lo estipulado y los otros cargos, tal como era costumbre- I90 . El bajón en el remate de la subasta era notorio con respecto a lo que se obtenía por este concepto en 1799 191 • El arriendo se le adjudicó al mencionado señor en la cantidad expresada de 2.530 libras, la cual debía pagarse anualmente -además de los cargos anexos-, y no con «papeles y vales», sino con «especie, y metal de Oro ó plata», más una parte en vellón l92 . El declive de la hacienda universitaria comenzaba con el desastre de 1808; los ejercicios de 1807-8 y de 1808-9 lo atestiguan l93 . Las Rentas Supresas no recuperarían ni el equilibrio -la estabilidad en los arriendos- ni la altura de sus percepciones. Se abría una nueva etapa que sólo conllevaría problemas para la hacienda de la Universidad, la cual, incapaz de solventarlos, quedaría a merced de las disposiciones centralizadoras.

190 Ibídem, Escritura de Arriendo de las Rentas Supresas, lego 301, s. f . -ff. decimoquinto y decimosexto-o 191 "Véase la nota 185. 192 A.H.P .H., Fondos de la Universidad, Escritura de Arriendo de las Rentas Supresas, lego 301, s . f. -ff. decimoquinto y decimosexto-o Veamos un extracto de la forma de efectuar los pagos y el dinero utilizado: « . .. pagaderas en cada un año de los quatro referidos que deverá entregar dicho Arrendador a la Asignatura, o, en su nombre a su Receptor en dinero efectivo, moneda sonante, excluidos papeles, y Vales: Demanera, que las cinco partes han de ser precisamente en especie, y metal de Oro, o, Plata, y la sexta solo podra hacerse en vellon: y devera ser la primera paga en el primero de dia de Mayo de mil ochocientos y tres, y las tres restantes en igual dia de los de mil ochocientos y cuatro, mil ochocientos y cinco, mil ochocientos y seis, en que respectivamente finaliza cada anualidad de este arrdo; y ademas del sobredicho precio con los cargos, obligaciones, y pactos infrascriptos, y sigtes: ... » « . .. de pagar dho . Arrendador en cada uno de los quatro años a los Cathedraticos a quienes paga salario la Universidad, y abajo se expresarán en tres tercios iguales, a saver el primero el dia uno de Diciembre, el segundo quince dias antes dela Pasqua de Resureccion, y el tercero el dia primero de Junio ... ». 193 Véase el cuadro núm. 10.

80


Cuadro 10 CUENTAS DE LAS RENTAS SUPRESAS DE 1799-1800 A 1808-1809 194 Años

Data

Cargo

L.

s.

d.

L. 10.166 6.230 8.705 8.377 9.987 6.939 6.595 8.451 8.159 7.366

1799-1800 1800-1 1801-2 1802-3 1803-4 1804-5 1805-6 1806-7 1807-8 1808-9

12.820 11 .364 14.146 12.495 11.018 8.303 8.321 9.406 6.777 4.155

9 18 15 16 1 13 4 18 15 11

9 5 5 11 15 3 15 12 4 3

TOTAL

98.811

5

2

Superávit

s.

d.

L.

7 5 9

8 1 7 6 9 1 1 14 10 10

2.654 5.134 5.441 4.118 1.031 1.363 1.725 955

1 15 19 7 14 10

80.979 11

Déficit

s.

d.

2

1 4 14 5 6 2 14 14

13

5 16 18 5 10

3 *22.424 12 12 (17.831 13 15)

L.

s.

d.

1.381 19 3.210 19

6 7

4.592 18 13

* Deducido el déficit del período. el saldo positivo alcanzado en esta década se situó en 17 .831 libras. 13 sueldos y 15 dineros.

7.2. Cuentas generales de las rentas de 1810 a 1819 En 1807, las cuentas de las Rentas Supresas pasaron a ser controladas por la Junta de Administración, y no por la Asignatura, corno hasta entonces. Ello, unido a los avatares subsiguientes, provocó la introducción de una nueva denominación de las cuentas de las Supresas, a saber, «Cuentas Generales de las Rentas del Año y . .. » 195. Se intentaba así dar una visión más globa1izadora de las rentas que engrosaban la hacienda de la Universidad, haciendo alusión, por ejemplo, a los ingresos que proporcionaban los arriendos de las fincas urbanas, que no eran entradas de dinero basadas en los diezmos y primicias (Supresas), lo cual no representaba un cambio en la estructuración de las contabilidades, pues este desglose se recogía en las 194 A .H.P.H .• Fondos de la Universidad. Cuernas de las Rentas Supresas, 1772-1801 , contabilidades de 1799-1800 y de 1800-1. lib . 42. ff. 350-380; ejercicios económicos de 1801-2 a 1808-9. lib. 286. ff. 1-150. 195 A .H.P.H .. Fondos de la Universidad. Cuentas de la Universidad .. .• cuentas de 1810. leg o 128. p. primera.

81


Rentas Supresas l96 . Se daba asimismo empuje a las cuentas de seguimiento y desarrollo por años naturales. Las cuentas de 1810 a 1813 arrojaron saldos negativos, fiel testimonio de las deficiencias financieras que agarrotaban los ingresos de la hacienda, exponentes de la crisis generalizada que vivía el país 197. Los estados de las cuentas lograron una leve mejoría de 1814 en adelante -se consiguieron unos años de saldos positivos, de 1814 a 1816 19L ; sin embargo, el cargo acusaba la atonía del período, puesto que no lograba superar la barrera que representaban las ocho mil libras de ingresos, con lo cual volvieron a registrarse déficit. Las cuentas de 1817 y 1818 se concluían con balances negativos, a pesar de que la data trataba de ajustarse a los ingresos, en un intento de acomodación a las entradas de dinero que percibía el cargo l99 . La síntesis de este decenio nos la proporciona el balance final, que fue netamente negativo. Deducidas las 918 libras -obtenidas de los cuatro años en que se logró superávit- del total del apartado del déficit, éste alcanzaba el montante de 2.035 libras, 16 sueldos y 8 dineros 2oo . La cantidad define bien a las claras las circunstancias que atravesaba la hacienda de la universidad, que, aun después de terminada la guerra, no encontraba su recuperación. Cuadro 11 *CUENTAS GENERALES DE LAS RENTAS DE 1810 A 1819201

Años

Cargo L.

1810 1811 1812

s.

Data L.

d.

6.851 6 11 6.631 13 12 5.314 9 12

s.

Superávit d.

7.709 19 3 6.674 6 5 5.840 13 15

L.

s.

Déficit d.

L.

s.

d.

858 12 42 12 526 4

8 9 3

196 Véase la nota 167, así como el gráfico núm. 1. 197 Obsérvese el cuadro núm. 11. 198 Ibídem . 199 Ibídem. 200 Ibídem. 201 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuernas de la Universidad ... , cuadernos de cuentas de los años de 1810 a 1819, leg o 128 --cada uno de estos cuadernillos está compues to de unos diez folios, sin numerar-o

82


Años

L.

1813 1814 1815 1816 1817 1818 1819 TOTAL

Data

Cargo

7.617 7.104 7.289 7.225 7.244 **7.688 **7.674

s.

d.

6 9 10 6 15 12 18 6 15 2 1

19 15

70.642 16

6

L.

7.993 7.080 6.613 7.083 7.786 8.295 7.599

s. d. 15 6 18 5 5 6 6 1 16 3 17 7 14 11

72.678 12 14

Superávit

Déficit

s.

d.

23 12 676 10 142 12

1 6 5

L.

L.

s.

376

8 13

542 1 607 17 75 918

5

d.

1 6

4 ***2.953 16 8 (2.035 16 8)

* A partir de esta década, las cuentas de Supresas -siguen siendo el sostén principal de la Universidad- dejan paso a una titulación más larga «Estado y Cuenta General de todas las Rentas del Año y Cosecha de ... » , tratando de recoger la contabilidad en años naturales. ** Las contabilidades de estos años vienen expresadas en reales vellón -144.715 R. 13 m . de cargo y 156 .157 R. 21 m . de data, en 1818, mientras que en 1819, el cargo ascendió a 144.470 R. 16 m . y la data a 143.053 R. 27 m .-, pero hemos seguido expresando las cantidades en moneda jaquesa para una mejor comprensión. *** El déficit alcanzó la cifra de 2.035 L. 16 s. 8 d.

7.3. Cuentas generales de las rentas de 1820 a 1829 El desarrollo de las contabilidades se mantuvo en el presente decenio en una tonalidad similar a la del precedente, sin dejar de constatarse un retroceso en las cantidades manejadas, producto de años significativamente convulsos -trienio liberal-o Ilustrativas del momento son las cuentas de 1822, donde el cargo solamente obtenía 20.312 reales con 28 maravedíes, subiendo la data a 76.143 reales y 24 maravedíes, de lo que resultó un déficit de 55.830 reales y 30 maravedíes202 . En el lado positivo hay que situar los ejercicios económicos de 1820 y 1825, que indicaban unos niveles de recuperación 203 que, no obstante, no se vieron correspondidos en ambos casos con los ejercicios siguientes, inmersos en un círculo depresiv0 204 .

202 Véase el cuadro núm. 12. 203 Ibídem. 204 Ibídem.

83


Con la puesta en vigor del Plan de Estudios de 1824, la hacienda de la Universidad -las cuentas generales, Tesorería, Cofradía, todas las contabilidades- se encontró inmersa en una serie de reformas sustanciales. La Junta de Administración de 1807 -presidida por el maestrescuela- introdujo algunos cambios de forma, que no repercutían en el fondo de lo que había sido la articulación de las distintas contabilidades en la Universidad de Huesca; pero la nueva Junta de Hacienda, presidida por el rector, sí suponía una reforma en profundidad, pues afectaba a las ideas fundamentales que habían sustentado la filosofía de dichas contabilidades205 , así como a la estructuración, desglose y articulación de éstas. Abocadas a desaparecer, todavía se mantuvieron unos años las de Tesorería y las de la Cofradía, más por inercia que por otra causa. A partir de esta nueva normativa, las cuentas generales incluían en sus apartados una partida que tradicionalmente había correspondido a la Tesorería, los ingresos por colaciones de grados, y otra que pertenecía a la Cofradía, el producto de las matriculaciones. Precisamente, la tendencia de los poderes públicos irá encaminada a aumentar las aportaciones del estudiantado, de modo que las fuentes de financiación de las universidades provengan en buena parte de los cursantes, descargando a las arcas del erario público de gastos en la enseñanza superior, dimensión que se pondrá de manifiesto con toda su intensidad en los años venideros. En este sentido se decantaba el oficio enviado a la Universidad por la Dirección General de Estudios, con fecha de 13 de agosto de 1822, que hacía referencia al decreto emitido por las Cortes el 29 de junio de 1822 con respecto a la obtención de fondos para el sostenimiento de los establecimientos docentes (inserto en la real orden de 11 de julio del citado año) . En él se exponía una escala de cuotas que culminaba en el grado del doctorado, con 4.000 reales, en la «Tercera Enseñanza»206. Los liberales apuntaban inequívocamente hacia este tipo de financiación, que servía exclusivamente a aquéllos que podían costearla -una enseñanza clasista-, aunque trataban de encubrirlo con

205

A.H .P.H ., Fondos de la Universidad, Plan de ESludios de 1824, lego 272, título XXIX, arto 261, p. 28.

206 Ibídem, Dirección General de ESIUdios, leg o 299, cuaderno núm . 59 , ff. 3-4.

84


tintes demagógicos o populistas, recogiendo la posibilidad de la gratuidad para los que tuviesen afán de adquirir cultura207 . La reforma de la estructuración de las cuentas generales se basaba en lo ordenado en el Plan de Estudios de 1824, que unificaba todas las rentas 208 . Se hacía referencia a la «Renta Decimal, Renta Predial, Renta Censuaria y Renta Eventual», por este orden, que a su vez se desglosaban en las llamadas «clases»209. La citada articulación del cargo respondía a la necesidad de recoger, no solamente las rentas de los diezmos, alquileres y censos -ingresos que, en principio, se estipulaban como más seguros, pero que la realidad se encargaba de demostrar lo fluctuantes que resultaban-, sino que se ponía cada vez mayor interés en lo que denominaban renta eventual, que aglutinaba todos los desembolsos del estudiantado -matriculaciones, cursos, grados e incorporaciones-o La data se subdividía también en cuatro títulos, más el apartado de las excepciones, que incluía las deudas contraí207

Ibídem. La reglamentación decía: «En cuanto á la escala de cuotas, que debe comenzar á regir desde el curso próximo venidero, hará V. saber a los estudiantes ... que la enseñanza ha de ser enteramente gratuita para los que solo quieran instruirse ... y que únicamente estarán sujetos al pago de dichas cuotas los que sigan formalmente la carrera escolástica y quieran dar á sus estudios el efecto civil necesario para dedicarse a profesiones que necesitan de estudios preliminares para su ejercicio legal ó para otros efectos de igual importancia. Estos verdaderamente deben contribuir en algun modo á sostener los establecimientos donde reciben una instrucción que equivale en su aplicación y en sus efectos á un capital productivo ... ». En el texto subyace la idea liberal -sustentadora de conceptos capitalistas- de que sólo aquéllos capaces de costearse los estudios podían acceder a profesiones, mentalidad que irá perfilándose de forma más nítida años más tarde. 208 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Plan de Estudios de 1824, título XXIX, art. 265, leg. 272, p. 29. 209 Ibídem, Cuentas de la Universidad .... contabilidad de 1829, lego 128, cuadernillo sin numerar. El cargo, con arreglo a la nueva estructuración, se desglosaba en cuatro «títulos», subdivididos a su vez en las denominadas «clases». Veámoslo en esquema: Título 1º Renta decimal (productos obtenidos del diezmo). Clases 11 Percepción de frutos. 2' Raciones y curatos. 31 Arriendos decimales. Título 2º Renta predial (de fincas rústicas y urbanas). Clases l' Productos de casas. 2' Productos de haciendas. Título 3º Renta censuaria Clase única (dinero obtenido de censos). Título 4º Renta eventual Clases l' Producto de grados. 21 Matrículas . 3' Prueba de cursos. 4" Procedencias diversas (incorporaciones, etc.).

85


das con la Universidad en cualquiera de estos apartados con sus correspondientes clases210 . Otra innovación de relevancia es que las cuentas tenían que presentarse al Claustro general para su aprobación 211 . Una vez cumplido este trámite, el Claustro designaba a dos personas de entre sus miembros, que las revisaban con la Junta de Hacienda. Encontradas conformes, pasaban a ser aprobadas en una reunión posterior del Claustro general212 . El presente período se cerraba con un saldo muy negativo; el apartado del déficit recogía una cifra de 94.568 reales de vellón y 2 maravedíes -5.023 libras, 18 sueldos y 8,8 dineros 21L , balance más negativo que el anterior y exponente de que la situación no mejoraba a pesar de los cambios introducidos con la aportación de la renta eventual -ingresos de grados, matriculaciones, etc.-. La crisis pasará de preocupante a angustiosa en la década siguiente. En el gráfico número 3 -curvas de evolución del cargo en las Supresas, Tesorería y Cofradía-, podemos observar y comparar los movimientos del cargo de las Supresas con los ingresos de la Tesorería y la Cofradía hasta la fusión en 1824 -desde 1709-10, que es desde cuando se cuenta con da-

210 Ibídem . Con respecto a la data, la composición era la siguiente: Título 1 ~ Gastos anexos a la renta decimal. Clases l' Recolección hasta la venta de frutos. 2' Dotaciones. Tftulo 2~ Gastos anexos a la renta predial. Clase única Reparos de edificios. Tttulo 3~ Gastos diversos. Clases l' Costas judiciales. 2' Contribuciones y cargos en dinero. 3' Diferentes pagos. Título 4~ Asignaciones y salarios. Clases 1" Juntas de hacienda. 2" Catedráticos . 3& Empleados. Finalmente, figuraban las excepciones, que, a modo de «Título Ultimo», incluían todas la partidas del cargo que no se habían cobrado. 211 A.H .P.H., Fondos de la Universidad, Plan de Estudios de 1824, título XXIX, arl. 256, leg o 272, p . 28. 212 Ibídem. 213

86

Véase el cuadro núm . 12.


tos_214 . Podemos apreciar cuatro etapas negativas en las Rentas Supresas: de 1718-19 a 1734-35, de 1751-52 a 1754-55, de 1764-65 a 1766-67 yel ejercicio de 1821-22 -situaciones que hemos ido analizando en los decenios correspondientes-, etapas que se entremezclaban con fases francamente positivas. Sin embargo, lo más destacable es el perfil de la curva a partir de 1768-69, en dientes de sierra «rampantes», que tienen su culminación en la contabilidad de 1801-2. A partir de este «techo», el cargo tendía a disminuir215 . Los acontecimientos posteriores serían el comienzo del ocaso para la hacienda de la Universidad. Cuadro 12 CUENTAS GENERALES DE LAS RENTAS DE 1820 A 1829216 Años

Dala

Cargo R.

m.

R.

Superávit m.

1820 1821 1822 1823 1824 1825 1826 1827 1828 1829

*141.631 56.739 20.312 103.859 99.858 159.498 107.584 109.573 107.457 115.665

28 11 28 22 25 6 14 14 7 12

141.361 87.754 76.143 122.893 99.446 152.425 106.519 106.765 107.236 116.237

17 30 24 29 5 3 16 32 32 15

TOTAL

1.022.216

31

1.116.784

33

R.

270

412 7.073 1.064 2 .807 220 11.848

m.

Déficit R.

m.

31.015 55.830 18.998

19 30 7

572

3

23 **106.416 (94.568

25 2)

11

20 3 32 16 9

* Las ** El

contabilidades se exponen en reales de vellón (R.) y maravedíes (m.). déficit se situó, para todo el período, en 94.568 reales de vellón y 2 maravedíes, descontados los 11.848 reales y 23 maravedíes del superávit. Reducidos a la moneda aragonesa, reflejaban las siguientes cantidades los apartados totales: el cargo, 54.305 L. 5 s. 6 d.; la data, 59.329 L. 3 s. 15 d.; el superávit, 629 L. 9 s. 3 d., Y el déficit, 5.653 L. 7 s. 12 d.

214 Véanse las curvas de evolución -gráfico 3- del cargo de las Rentas Supresas -de 1709-10 a 1823-24-, de la Tesorería -de 1699-1700 a 1823-24- y de la Cofradía, con la misma cronología que esta última. 215 Ibídem. 216 A .H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas de las Rentas Supresas de 1820 a 1829, !ego 128, s.f.

87


Gráfico 3 CURVAS DE EVOLUCION DEL CARGO O RECIBO DE 1699- 1700 A 1823- 1

00 00

lJ~OO

13000

RENTAS SUPRESAS

12500

TESORERIA

12000

COFRADIA

11500

11000 10500 10000 1500 9000

8500 aoCO

1500

1000 6500 &DOO

5500

-,

5000 . 500 .000

-

3500 JODO 2500 200 0

----"'.-

----'-

1>00

1000 ,00

o o

"-< I

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o

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N

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M

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I

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-<

217 A.H.P.H .. Fondos de la Universidad, Cuentas de las Rentas Supresas de 1709 a 17 87; de 1758 a 1771, leg. 275; de 1772 a 180 1. lib. 42; de 1802 a 1809. lib. 286; de la Tesorería , de 1693 a 1766, Tes orería, lib. 40; de 1766 a 1829. lib. 43; de 1633 a 1772, lib. 51; de 1773 a 1833, lib. 283 .


7.4. Cuentas generales de las rentas de 1830 a 1839 Los comienzos de la década de los treinta no presentaban cambios perceptibles respecto a la anterior, sino que los ingresos del cargo discurrían por los mismos cauces, incapaces de acercarse a una media de ingresos de ciento cincuenta mil reales vellón, mínimo aceptable -de momento- para que la Universidad hiciese frente a los gastos ordinarios anuales. En el decenio anterior al desencadenamiento de la crisis hacendística (1790-l799), se lograba una media para los ingresos de 162.837 reales vellón con 12 maravedíes218 , cifras que no conseguían alcanzarse en las últimas décadas. La recesión que padecía la hacienda universitaria va a agudizarse hacia la segunda mitad de este decenio -guerra carlista, medidas desamortizadoras y, especialmente, la supresión del diezmo, vital para la Universidad oscense-o Sintomático y definidor de la etapa que vivía la Universidad altoaragonesa resulta el cargo en las cuentas de 1836, que se situó en 70.613 reales y 15 maravedíes, muy por debajo de las necesidades hacendísticas, ya que los gastos ascendieron a 164.744 reales y 20 maravedíes, resultando un déficit muy alto: 94.131 reales con 5 maravedíes219 . Las medidas adoptadas por la Administración liberal a partir de 1836, tendentes a amortizar la deuda pública y a sufragar los gastos del citado conflicto carlista, resultaron draconianas, al hacerse cargo el Estado de los diezmos y primicias por medio de la real orden de 16-7-1837 22 Esta medida iba a cobrar una significación especial para la Universidad de Huesca, ya que representaba un golpe mortal para su supervivencia. En adelante, la autofinanciación de la sertoriana resultaba inviable; la única salida posible era contar con la ayuda de la Administración, pero ésta tenía otras prioridades y otros proyectos para las universidades.

°.

En 1838, por medio de una circular, la Administración requería de la Universidad oscense le comunicase el estado de las rentas procedentes del

218 Véase el cuadro núm. 9. La media del total del cargo, reducido a reales de vellón, ascendía a la cantidad de 162.837 reales con 12 maravedíes. 219 Véase el cuadro núm. 13.

220 Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, Colección de las Leyes, Decretos y Declaraciones de las Cortes. Y de los Reales Decretos, tomo XXIII, pp. 37-41.

89


diezmo, valoradas por el «año comun del decenio de 1826 á 1835» 221. En el informe enviado a la Dirección General de Estudios, con fecha de 20 de setiembre de 1838, se hacía constar que lo obtenido de media se situaba en la cantidad de 70.644 reales con 6 maravedíes222 , montante producto de los arrendamientos de casi la totalidad de las rentas 223 . Esta cifra quedaba muy lejos de lo que los arriendos de las Rentas Supresas aportaban a comienzos de siglo e, incluso, de la media producida en el quinquenio de 1815 a 1820, que ascendía a 119.760 reales con 24 maravedíes, según la comunicación efectuada por la Universidad a la citada Dirección General de Estudios, con fecha de 11 de julio de 1838224 . Esta degradación de las «rentas decimales» indica claramente que la situación de crisis generalizada se había agravado entre las décadas de los años veinte y treinta. Las cuentas de 1838 son un reflejo de la situación angustiosa que atravesaba la hacienda de la Universidad, pues, aunque existía un alcance positivo de 3.192 reales y 7 maravedíes225, éste se lograba por imperativos de adecuación de los gastos a los ingresos; era desvirtuar la esencia de la contabilidad, un camuflaje para ocultar las exigencias y necesidades de devengos a que tenía que hacer frente. De ahí que en las citadas cuentas de 1838 sólo se pagó un tercio de sus salarios al profesorado -22.804 reales con 17 maravedíes226-, con lo cual se soslayaba de momento el pago de la mayor parte del sueldo del personal docente. El deterioro en el pago de los salarios se arrastraba de años atrás, ya que en las anteriormente comentadas cuentas de 1836 -<:le alto déficit- se exponían en una nota las dificultades económicas que atenazaban a la hacienda, especialmente en lo referente a los emolumentos del profesorado: « ... y los sueldos asignados á los Catedraticos, siendo asi que estos ultimos no cobran sino con proporcion á los fondos que se recaudan, los cuales fueron tan escasos en el año de las presentes cuentas, que hallandose la Universidad en descubierto y con apremios ... solicitó y obtuvo de S.M. permiso para enagenar al-

221

A.H .P.H., Fondos de la Universidad, informe sobre el diezmo en un solo folio, leg o 128 . 222 Ibídem. 223 Ibídem. De los citados 70.644 reales con 6 maravedíes , una pequeña partida, 2.541 reales con 6 maravedíes, pertenecía a unas pensiones fijas. 224 Ibídem. 225

Véase el cuadro núm. 13.

226 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, cuentas de 1837 -38, lego 218, f. 4.

90


gunos predios urbanos cuyo producto ascendió á la cantidad de 61.000 rs. vn. y se invirtieron en los pagos publicos sobredichos, repartiendo lo restante a los Catedraticos ... »227.

Las estrecheces se habían agudizado de tal manera que ,llevaron a la Universidad a la necesidad de desprenderse de bienes inmuebles. En este contexto crítico, el cobro y la administración del diezmo por parte del Estado -tal como apuntamos anteriormente- constituirá el estrangulamiento de los recursos de la Universidad. En el gráfico 4, se aprecian los cambios acaecidos en esta etapa 228 . Sirva como explicación al mismo el siguiente desglose de la composición del cargo y de la data, con sus porcentajes, en 1831 y 1838: CARGO 1831 reales Total del cargo en 1831 .... ....... ............ . Renta decimal .............. ... .... .... .. ..... .. .. . Renta preclial ... ... .......................... ...... . Renta censuaria .................. .. .............. . Renta eventual .............................. .... ..

121.478 54.009 8.271 8.421 50.777

DATA 1831 reales

Total de la data ................................... . Gastos renta decimal ...................... .. ... .. Gastos renta preclial ...... .. .................... .. Gastos diversos .................................. . Salarios ........................................... .. Excepciones (deudas) .. .... ..... ............... ..

227

119.031 12.140 2.149 7.945 84.466 12.329

mrs. 30 26 2 2

mrs . 7 17 12 8 32 6

%

100,00 44,46 6,80 6,93 41,79

%

100,00 10,19 1,80 6,67 70,96 10,35

Ibídem, cuentas de 1836, leg o 127, ff. 4vº-5.

228 A través del gráfico núm. 4 podemos apreciar la composición del cargo y de la data de 1831 y 1838, así como los cambios que iban produciéndose. En 1838, todavía se incluyeron partidas del diezmo, pero inferiores a las de 1831, verificando su supresión el hecho de que en la data del citado 1838 ya no se registraban gastos en las rentas decimales (en este sentido, puede compararse este gráfico con el núm. 5, correspondiente a los próximos años). Por otro lado, la renta eventual iba ocupando casi todo el espacio del gráfico circular, signo evidente de su importancia en los ingresos, mientras que en la data ese espacio lo ocupaban las salidas de dinero correspondientes a los salarios.

91


CARGO 1838 reales Total del cargo en 1838 .................. ..... . Renta decimal ................................. .. . . Ren ta predi al ........ ....................... : .... .. . Renta censuaria .................................. . Renta eventual ................................... .

%

mrs.

6

100,00 28,39 7,22 2,72 61,65

reales

mrs.

%

53.581

27

100,00

989 18.523 34.869

10 14

1,84 34,57 63,58

56.774 16.121 4.101 1.549 35.002

28

DATA 1838

Total de la data ................................... . Gastos renta decimal desaparecen por la supresión del diezmo. Gastos renta predial ........................ .... .. Gastos diversos ............ .......... ............ . Salarios ... ................... ................... .. .. No se mencionaban las excepciones

3

Todavía en las presentes cuentas se registran 16.121 rs. 28 mrs. del diezmo, que desaparecerá totalmente en adelante. Las cuentas de 1839 se cerraban sin pagar a los docentes el total del sueldo; se les abonó un tercio completo y una cuarta parte del 2º, lo cual representó 29.339 reales y 24 maravedíes 229 . La situación se mantenía prácticamente igual a la de las cuentas anteriores; existía superávit, pero ficticio, porque no podía hacerse frente ni siquiera a los pagos ordinarios. Una novedad en la presentación de estas cuentas era la desaparición del título o apartado de las rentas decimales -administradas ahora por los poderes públicos- que la Diputación Provincial se encargaba de entregar a la Universidad. Se trataba de una cantidad a todas luces insuficiente; para 1839, se estipuló en 23.000 reales 230, de los cuales no se percibió un real en el presente ejercicio económico. 229 A.H.P .H., Fondos de la Universidad, cuentas de 1838-39, leg. 218, f. 5vº. 230 Ibídem, cuentas de 1839-40, f. 2vº.

92


La hacienda de la Universidad se enfrentaba a dos problemas con respecto al cobro de la indemnización de los diezmos: el montante designado, que resultaba escasísim0231 , y las dificultades para cobrarlo con regularidad 232 . Así se explica que en esta contabilidad de 1839 no se incluyese ni una pequeña partida del dinero del diezmo asignado para la Universidad oscense 233 . El proceso de la aportación de fondos para el sostenimiento de la hacienda universitaria pasaba por un incremento de los ingresos de la llamada renta eventual-aspecto que ha ido poniéndose de manifiesto desde la postguerra napoleónica, y de forma clara desde el trienio liberaF3C, que hacían recaer casi todo el peso de las entradas de dinero en el cargo sobre el estudiantado. De los 60.523 reales y 3 dineros ingresados en el cargo de 1839, 41.547 reales con 30 maravedíes pertenecían a la renta eventual, es decir, a matrículas, pruebas de curso, incorporaciones de cursos, incorporaciones de grados, exámenes de grados y alguna otra aportación de este ti p0235. Estas entradas significaban el 68,64% del total ingresado. Al finalizar esta década, el panorama que se presentaba a la hacienda era sombrío, erizado de dificultades; no se vislumbraba un atisbo de solución que hiciese concebir la posibilidad de superación de la crisis.

231 Ibídem. Véase, estipulando a la baja, la nota 223, que determinaba unos ingresos de 70.644 reales con 6 maravedíes de los diezmos . 232 Ibídem, leg. 299, f. 194, carta envi ada por la Universidad a la Diputación, con fecha de 4 de febrero de 1841, en la que se ponen de manifiesto las dificultades del cobro. «Encomendado a las Diputaciones Provinciales por la ley de supresión del diezmo, suplir el deficit que existiera con ella .. . V.E. pues se sirvio acordarle la cantidad de 23 mil rs . anuales por trimestres anticipados ... mas de una y otra se ha contestado al encargado D. Nicolas Pedro s la imposibilidad de cubrirlos con la causal de haber sido empleados en obgetos urgentes de la primera y de no hallarse el Depositario en la segunda. Siendo pues que esta Escuela ha dejado de percibir 4584 rs. 24 mas . vn. de los 13051 de que dio a V .E. el recibo, ha creido deberlo manifestar asi a V .E. para conocimiento, y satisfacción del Claustro en cuyo nombre lo ejecuto, recordando con este motivo que en los dos años que han pasado desde aquella consignacion no ha recibido mas que los 8467 que resultan» . 233 A.H.P .H., Fondos de la Universidad, cuentas de 1838-1839, lego 218 , ff. 1-7vº. 234 V éanse las notas 206 y 207. 235 A.H.P.H ., Fondos de la Universidad, cuentas de 1838-39, leg o 218, f. 4.

93


Gráfico 4236

Cargo 1831

~ Renta decimal

111

Renta predial

[TI Renta censual

IJ]] Renta eventual

Data 1831

•

Gastos renta decimal

I!!!II lIT!

Gastos renta predial

El

Sal arios

D

Excepciones (deudas)

Gastos diversos

23 6 Ibídem, cuadernill o de las cuentas de 1831, lego 128; de cuentas de 183 7-38, lcg.218 .

94


Cargo 1838

E:a

Renta decimal

m Renta predial !El

Renta censual

lIf] Renta eventual

Data 1838

â&#x20AC;˘

Gastos renta predial

mm

Gastos diversos

t:a

Salarios

95


Cuadro 13 CUENTAS GENERALES DE LAS RENTAS DE 1830 A 1839237 Años

m.

R.

1830 1831 1832 1833 1834 1835 1836 1837 1838 1839

Data

Cargo

118.898 121.478 132.158 140.923 121.990

R.

m.

42 2.447 6 .372 3.890 4.288

18 7 4 32 11

118.855 119.031 125.786 137.032 117.702

17 23 3 4 19

15

164.744

20

3

53 .581 54.282

27 21

*

56.774 60.523

m.

1 30 7 2 30

* 70.613

R.

Superávit

Déficit R.

94.131 3.192 6.240

m.

5

7 16

* La carencia de datos correspondientes a las cuentas de 1835 y 1837 impide una visión completa del período .

7.5. Cuentas generales de las r entas de 1839-40 a 1844-45 Los comienzos de esta década se presentaban con la misma deficiencia que reseñábamos para el período precedente: la creciente insolvencia de la hacienda de la Universidad para cubrir las necesidades elementales. Las cuentas volvían a citarse de octubre a setiembre. En las de 1839-40, se obtuvieron en el cargo 82.648 reales y 30 maravedíes 238 , de los cuales el grueso lo formaban los 64.475 reales y 14 maravedíes obtenidos de los cursantes239 , con un 78,01 %, superior al porcentaje obtenido en las cuentas inmediatamente an teriores a éstas. A pesar del incremento del cargo, éste resultaba aún insuficiente para solventar los gastos de la hacienda. El profesorado no llegaba a completar su paga240 . 237 Ibídem, cuadernos de las cuentas de 1830 a 1834, leg. 128; cuaderno de las cuentas de 1836, leg o 127; cuadernos de las cuentas de 1837-38 y 1838 -39, lego 210. 238 Ibídem, cuentas de 1839-40, lego 218, f. 7. 239 Ibídem, f. 5v Q• 240 Ibídem, f. 7. Se les abonaron los dos primeros tercios y tres cuartas partes del tercero.

96


La aportación que realizó la Diputación Provincial del diezmo ascendió a 3.051 reales en estas cuentas -se trataba de una partida mínima (de los 23.000), pero, además, perteneciente a 1839-241 .

Las cuentas de 1840-41 presentan algunas variaciones respecto a las citadas. El cargo ascendió a la cantidad de 90.565 reales con 20 maravedíes 242 , cuyas partidas más importantes correspondían a los derechos académicos, 54.245 reales y 8 maravedíes 243 , con un 59,89% -retroceso respecto a años anteriores-, y a los ingresos de la Diputación Provincial, que ascendieron a 31.949 reales244 y que se desglosaron así: «De la Exma. Diputacion Provl. pr. fin de pago de lo asignado pr. 1839 como indemnizacn. del Diezmo ... 19.949 rs. De la misma á cuenta de los 23 mil rs. vn. pr. dho. concepto y año de 1840 ................. .. ... ..... ......... 12.000 rs.»245 .

A pesar del aumento paulatino del cargo, las salidas de la data todavía no alcanzaban para pagar los salarios de los docentes 246 . De las cuentas de 1841-42, sólo se dispone de la cantidad del cargo, que ascendió a 99.783 reales con 6 maravedíes247 , el cual constata la tendencia al alza, aunque muy tímidamente, sin alcanzar niveles mínimos aceptables para la hacienda. En 1843, la Administración avanzaba un paso más en el control de las universidades, al centralizar todos los fondos de éstas. La nueva disposición se enmarcaba en el dominio total de los centros de enseñanza -por

241 242 243 244 245

Ibídem, Ibídem, Ibídem, Ibídem, Ibídem.

f . 4v 2 • cuentas de 1840-41, f. 8. f. 6. f. 4v 2 •

246 Ibídem, f. 7v 2 • Los salarios de los catedráticos y sustitutos todavía no se pagaban al cien por cien. Veámoslo: «A los S.S. Catedraticos y Sustitutos por ello y 2 0 tercio, con 3 cuartas partes del tercero y 1/4 de la otra cuarta parte qe. falta pa. completar dho. tercer tercio». A la hora de abonar los salarios, es indudable que hilaban fino, a juzgar por las vueltas que les daban a los tercios . 247 Ibídem, lego 127, f. suelto . Se trata de una copia de los ingresos en el cargo de los ejercicios de 1839-40, 1840-41 , la cual coincide con los originales, salvo una ligera desviación de este último. Por esta razón incluyo el montante del cargo de 1841-42.

97


medio del decreto de 1 de junio de 1843 24L a través del control de las rentas. La citada medida poco podía afectar a la Universidad de Huesca, pues ésta, una vez suprÍIpidos los diezmos, se hallaba en una situación tan apurada que quizás se viera la medida como una posibilidad de mejora, como una salida a la crisis de la hacienda. No obstante, las intenciones ante una universidad como la de Huesca iban por otros derroteros, como se pondrá de manifiesto dos años después. Previamente a la mencionada reforma (8-V -1842), los colegios universitarios de Santiago, San Vicente y Santa Orosia fueron integrados en la Universidad de Huesca249 . Pero tal disposición carecía de trascendencia, pues los citados colegios se hallaban en una situación depresiva, más aguda que la de la propia Universidad, ya que les había afectado el proceso desamortizador25o . En efecto, las rentas que aportaban a la hacienda de la Universidad eran de una cuantía tan reducida que resultaban meramente testimoniales ante las necesidades universitarias. En las cuentas de 1842-43, los ingresos de los tres colegios ascendieron a 8.817 reales y 30 maravedíes251 , teniendo en cuenta, además, que ésta era la suma de las liquidaciones -dinero pendiente de pagar- y de los arriendos posteriores252 . 248 Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, Colección de las Leyes, Decretos y Declaraciones de las Cortes, tomo XXX, pp. 254 Y 255 . El art. 7 Q decía lo siguiente: «Para la centralizacion de los fondos propios de los establecimientos de instrucción pública se creará una comision compuesta de cinco individuos, de los cuales tres por lo menos serán catedráticos en propiedad de establecimientos públicos, quienes tendrán bajo su inspeccion, y con los dependientes absolutamente indespensables, la administracion de los fondos destinados á la enseñanza». 249 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, cuentas del prorrateo del cobro de las rentas de los Colegios que pasaban a la Universidad, leg. 127, f. 23. 250 Ibídem, f. suelto. Se trata de una copia fechada el 25 de agosto de 1844, rubricada por el rector, Jorge Sichar, donde se ponen de manifiesto las rentas decimales del colegio de Santiago de 1826 a 1836 (13.783 reales y 7 maravedíes anuales de media), que el proceso de supresión del diezmo había absorbido. 251 Ibídem, pliego de las cuentas de 1842-43 -.extracta, para pase al Claustro, con fecha de 10 de octubre de 1843, firmada por el rector y por los miembros . de la Junta de Hacienda-. La suma de las aportaciones de los tres colegios ascendía a 8817 reales y 30 maravedíes. 252 Ibídem. El desglose era el siguiente: Del colegio de Santiago, por la liquidación que había pendiente .... .. ... . ....... .. ....... . ........... ................ ..... . .. ........ . Por los arriendos posteriores ...... .......... ........ . .. ..... . ..... .. . Del colegio de San Vicente, por la liquidación pendiente .. .. .. Por arriendos posteriores ... .. ........ .... ................... ........ .. Del colegio de Santa Orosia se recibió ..................... ...... .. Fin almente, de una partida de la liquidación del colegio de Santiago ................. . ............. ...... .. .... .. ........ .. .......... ..

98

2.784 2.442 1.575 1.398 610

rs. rs . rs . rs. rs.

8 rs.

11 mrs .

9 mrs. lO mrs.


En la citada contabilidad de 1842-43, el cargo y la data casi se equilibraban, con un superávit de 3.763 reales 18 maravedíes 25 3, aunque más bien era una pirueta contable, en un intento de armonizar los ingresos con los gastos, pero forzando la realidad. Mientras tanto, a la Universidad se le adeudaban 103.461 reales y 18 maravedíes254 . Las necesidades hacendísticas de la Universidad se cifraban en 168.700 reales, según el presupuesto elaborado por la misma para 1845 255 . De éstos, se dedicaban al gasto de personal -profesorado, empleados y dependientes- 152.700, y a gastos «ordinarios y extraordinarios» -materiales, reparaciones- 16.000 reales256. Cantidad, pues, inalcanzable para la oscense en aquellas circunstancias. Si en una coyuntura favorable para los ingresos de renta eventual -matriculaciones, grados, etc.- corno fue la de 184243, se habían obtenido 81.661 reales con 16 maravedíes257 , y dicha cantidad quedaba muy por debajo de las necesidades presupuestarias -no llegaba ni a la mitad-, es lógico intuir que en años más desfavorables las diferencias de acrecentarían. Así las cosas, la Universidad no podía mantenerse sin la ayuda de la Administración central. La composición del cargo y de la data fue simplificándose notoriamente en los postreros años de la sertoriana. El gráfico número 5, que refleja los ejercicios de 1840-41 y 1842-43, revela los cambios que iban sucedién-

253 Ibídem. 254 Ibídem. 255 Ibídem, leg o 280, un folio suelto. Se trata de una copia del presupuesto elaborado por la Universidad para 1845, donde se consignan las asignaciones. 256 Ibídem, gastos de personal y otros . Filosofía, cuatro profesores a cuatro mil reales .......... . 16.000 rs . 24 .000 rs . Jurisprudencia, cuatro de Instituciones a seis mil reales .. Tres de Ascenso a nueve mil reales . ..... .... ... ........ ...... . 27.000 rs. Uno de Término .... . .. .......... .. ....... . ..... .. . ................ . 15.000 rs. Teología, cuatro de Instituciones a seis mil reales ........ . 24.000 rs . Dos de Ascenso a nueve mil reales ......................... . . . 18 .000 rs. 15.000 rs. Uno de Término a quince mil reales .. .... .... ... .. ... .. ..... . . 13.700 rs. Empleados y dependientes, un total de ....... ... . ... ..... .. .. . Total del personal Gastos ordinarios y extraordinarios ... ..... .. .... .. .... .. .. ... Total presupuestado

152.700 rs . 16.000 rs. 168.700 rs .

257 Ibídem.

99


dose 258 . A continuación, desglosamos los componentes de ambos ejercicios, con sus cantidades y porcentajes: CARGO 1840-41 reales Total del cargo en 184041 ................... . Arriendos (edificios, huertas) ...... ...... ..... . Otros ingresos .... .. .............................. . Indemnización del diezmo -retrasos que entregaba la Diputación Provincial- ....... . Renta eventual -matriculaciones, grados, etc.- .... .................... .. .... ........ .

mrs.

%

90.565 4.067

20 8

304

4

100,00 4,49 0,33 35,27

31.949

8

59,89

reales

mrs.

%

88.655 3.297 830 3.861 80.665

18 23 21 16 26

100,00 3,71 0,93 4,35 90,98

54.245

DATA 1840-41

Total de la data en 1840-41 ................... . Reparos -mantenimiento- .................... . Contribuciones ................................... . Gastos diversos .................. ..... ... ..... ... . Salarios .............. ............................ .. .

CARGO 1842-43 reales Total del cargo en 184243 ... ....... ....... .. . Arriendos --casas, tierras-- ... ... ...... .. ....... . Otros ingresos .. ... ... .. .............. ............ . Colegio San Vicente ..... ... ... ............ .... . Colegio Santiago ................................ , Colegio Santa Orosia .......................... . Renta eventual ...... .... .................. .. .... ..

102.889 6.685 5.724 2.973 5.234 610 81.661

mrs. 16 18 20 9 11

10 16

%

100,00 6,49 5,56 2,88 5,08 0,59 79,36

258 Y éase el gráfico núm . 5, que hace referencia a los componentes del cargo y de la data de los ejercicios de 1840-41 y de 1842-43, comparándolos y apreciando sus cambios. Los ingresos por matriculaciones, grados, etc., la llamada renta eventual, se convierten en la partida más importante del cargo -en el caso de 1840-41, el montante de la Diputación adquiere una cierta relevancia porque se pagaban retrasos de la indemnización del diezmo-o Con respecto a la data, las salidas más significativas iban dirigidas al pago de los salarios.

100


DATA 1842-43

Total de la data en 1842-43 .............. ... .. . Gastos ordinarios ................................ . Gastos extraordinarios .......................... . Salarios .......... .. ....................... ......... .

reales

rnrs.

%

99.125 11.434 7.835 79.856

32 14

100,00 11,53 7,90 80,56

17

Los gastos de personal suponían entre el 80 y el 90 % de las salidas de dinero de la data; no obstante, era insuficiente, pues estos devengos estaban evaluados en 152.000 reales -en estos dos ejercicios se situaban en torno a 80.000 reales-o Véase la nota 256. Para tener una visión globalizadora de las magnitudes que se manejaron con las rentas de la Universidad, hemos elaborado el cuadro núm. 15 -con las décadas y sus porcentajes, en los apartados del cargo, de la data, del superávit y del déficit-, que abarca desde 1710 a 1829, exceptuando las dos últimas décadas de presencia universitaria por encontrarse éstas incompletas. A través del citado cuadro podemos cerciorarnos de que los decenios de mayor auge para el cargo corresponden a 1790-99 y 1800-9, con el 14,20 % y el 16,22 % respectivamente 259 ; en cuanto a la data, los gastos más altos hacen referencia a 1800-9 y 1810-19, con el 16,32 % y el 14,65 % respectivamente 260 ; el superávit alcanzó su máxima expresión en los decenios de 1780-89 y 1790-99 -el decenio de 1800-9 viene muy matizado por el balance negativo de los últimos años-261 , yen el apartado del déficit, las décadas más «negras» corresponden a 1800-9, 1810-19 y 1820-29, especialmente ésta última, con el 41,08 %262. De 1830 a 1845, el deterioro de la hacienda fue haciéndose tan evidente -tal y como hemos ido registrando, aunque falta la seriación de los ejercicios económicos finales- que la recuperación, en tales circunstancias, se presentaba inviable. 259 Véase el cuadro núm. 15 . 260 Ibídem.

Ibídem. 262 Ibídem. 261

101


Gráfico 5263 Cargo

1840-41

•

Arriendos

D

Otros ingresos

mi

Diputación (diezmo)

lE] Eventual (grados, etc.)

Data

1840-41

•

Reparaciones

D

Contribuciones

Em

Gastos diversos

El!

Salarios

263 A .H.P.H. , Fondos de la Universidad, cuentas de 1840-41, lego 21 8; pliego de las cuen-

102


Cargo

1842-43

â&#x20AC;˘

Arriendos

l1li mm

Otros ingresos

E1

C. Santiago

D

C. Sta. Orosia

C . S. Vicente

m Eventual

(grados,

etc.)

Data

1842-43

â&#x20AC;˘

Gastos ordinarios

O EJ

Gastos extraord . Salarios

tas de 1842-43, leg 127 -extracta, para pase al Claustro, con fech a de 1O-X-1843-.

103


Cuadro 14 *CUENTAS GENERALES DE LAS RENTAS DE 1840 A 1845 264 AñOS

Cargo R.

1839-40 82.648 1840-41 90.565 1841-42 **99.783 1842-43 102.889 1843-44 *** 1844-45 ****168.700

ffi.

30 20 6 16

Déficit

Superávit

Data

R.

ffi.

R.

82.585 88.655

26 18

63 1.910

4 2

99.125

32

3.763

18

ffi.

R.

ffi.

* Las cuentas volvían a exponerse en función del año académico -del 18 de octubre al 30 de setiembre del año siguiente-o ** Sólo se dispone de los ingresos. *** No se cuenta con información. **** Se cita esta cantidad a título informativo, cifra elaborada po r la Universidad, véanse notas 255 y 256.

264 Ibídem, cuentas de 1839·40 y 1840-41, leg. 218; copia de los ingresos de 1841-42, lego 127; pliego de la:¡ cuentas de 1842-43,y copia de l presupuesto evaluado por la Universidad para 1845, lego 280.

104


Cuadro 15

CONTABILIDAD DE LAS RENTAS SUPRESAS EN DECADAS, CON SU DES DE 1710 A 1829265

L.

>-'

O

Ul

Data

Cargo

Décadas

1710-19 1720-29 1730-39 1740-49 1750-59 1760-69 1770-79 1780-89 1790-99 1800-09 1810-19 1820-29

57.439 1l.296 24.954 38.874 28.277 27.579 42.829 67.314 86.507 98.8 11 70.642 54.305

TOTAL

608.833

s.

d.

3 7 13 6 19 1 15 1 10 4 5 11 13 14 11 13 7 1 5 2 16 6 5 6 6

8

%

L.

s.

9.43 l.85 4.09 6.38 4 .64 4.52 7.03 11.05 14.20 16.22 11.60 8.91

37.277 8.210 21.13 1 33.087 19.904 2 l.792 3l.462 45.532 64.666 80.978 72.678 59.329

14

d.

9 3 16 4 15 14 12 11 12 3

10 9 5 15 1 15 1 12 3 14 15

496.051 19

6

Superávit

% 7.51 l.65 4.25 6.67 4.01 4.39 6.34 9.17 13.03 16.32 14.65 11.96

L. 20. 161 3.086 3.872 5.866 8.805 5.779 11.366 21.781 2l.840 22.424 918 629

s.

d.

9 7 12 8 4 8 17 2 16 7 110 17 15 17 12 14 5 12 12 9

3

126.533 14

265 Las fuentes consultadas para la elaboración de este cuadro coinciden con las de los cuadros cantidades que se expresan en el superávit, o en el déficit, de cada una de las décadas se man tienen déficit del superávit para conocer el balance real -tal como se ha actuado en los cuadros por décad general es observar los porcentajes tanto de superávit como de déficit. Deducido el déficit de la c positivo quedaba en 112.772 libras, 6 sueldos y 14 dineros para este período.


8. EL ARCA DEL ARCHIVO

La contabilidad de la Universidad de Huesca se repartía -como ya sabemos- en tres ramas: las cuentas de las Rentas Supresas, las de la Tesorería y las de la Cofradía. Siendo autónomas entre sí -si bien hay que hacer notar la mayor vinculación de la Cofradía a la Tesorería-, las tres coincidían en su fin, lo cual aumentaba la complejidad de sus relaciones. En efecto, con frecuencia, entraban en discrepancias, especialmente entre las Rentas Supresas -Asignatura- y la Tesorería -Consejo y rector~66. Por la necesidad de disponer de un fondo o depósito para guardar los caudales de las Supresas, así como «por quanto se experimentan enestos tiempos tan calamitosos muchos excesos que ocasionan las Guerras» 267, la Junta de asignados mandó construir un arca, orden que se decidía en el levantamiento de cuentas del 30 de setiembre de 1713268. Dicha arca, depositada en el archivo de la Catedral, se convirtió por la fuerza de los hechos en una caja común de las necesidades de cada una de las contabilidades del Estudio oscense, aunque la relación y la dependencia directa se establecían con la contabilidad de las Supresas. 266 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Resoluciones de la Juma de Asignados, 17131771, lib. 12, f. 64. La Asignatura negaba a la Universidad la concesión de cinco doblones -diez escudos, a dos escudos por doblón (Diccionario de Términos básicos para la Historia, p. 430)-, por entender que no era de su incumbencia -se trataba de unos gastos sobre los Estatutos de 1721-23-. 267 Véase la nota 113. 26 8 Ibídem.

107


La situación económica de la Universidad de Huesca puede medirse en función de las existencias o reservas depositadas en el arca de la Asignatura. El remanente acumulado en dicho depósito, de manera especial en el último tercio del siglo XVIII, nos habla del potencial económico que fue adquiriendo la hacienda de la Universidad en el entorno de una ciudad mooesta en lo que a recursos económicos se refiere. Esto no quiere decir que la Universidad adquiriera un gran poder financiero, pues sus recursos, sin dejar de ser importantes, no alcanzaron cotas de prepotencia, si bien fueron significativos por sus ayudas a la hacienda municipal o a otras instituciones mili tares, eclesiásticas, ... 269. El problema de la Universidad de Huesca radicó en no aprovechar las inmejorables condiciones económicas de que disfrutó durante unos treinta y cinco años ininterrumpidos, en los que hubiera debido intentarse su modernización. "La trayectoria del arca fue fluctuante durante casi dos tercios de siglo, al compás de las vicisitudes de las Supresas; si éstas atravesaban una racha positiva, sus consecuencias se dejaban sentir en los depósitos o entradas de dinero. A modo de ejemplo, podemos citar la entrada de 2.253 libras, 6 sueldos y 12 dineros efectuada el 26 de febrero de 1738 27 Pero el panorama, en general, fue mediocre, como correspondía a la situación de la hacienda -hasta la década de los años setenta-, a juzgar por los caudales con que contaba el 27 de junio de 1770, que ascendían a 1.114 libras, 2 sueldos y 15 dineros 271 . La Asignatura aludió a este recuento del dinero para no prestar dinero a la «Junta del Panadeo de esta Ciudad», que lo había solicitado, por «ser fatal, y mui reducida la cosecha de trigO»272.

°.

La complejidad de las contabilidades que formaban el todo de la hacienda de la Universidad vióse acrecentada por la contabilidad del arca. En principio, las entradas y salidas se registraban en el Libro de Resoluciones de la

269 Ibídem, Entradas y Salidas en el Arca .. . , 1794-1827, lib. 44, ff. 4 Y 10. El 2 de mayo de 1795 se extraían del archivo tres mil duros -60.000 reales-, para entregar en e l Cuartel General del Ejército de Aragón; el día 7 de mayo de 1801, se prestaban cuarenta mil reales «al Iltrno. Cavildo, y pr. este a sus comisionados los SS. Arcediano de Serrablo y Canonigo Doctoral, por via de prestamo, y con calidad de reintegro, sin imeres alguno ... ». 270 Ibídem, Resoluciones de la Junta de Asignados, 1713-1771, lib . 12, f. 149vº. 271 Ibídem, f. 306vº. 272 Ibídem.

108


Junta de asignados 273, pero, ante el aumento de las reservas del último tercio de siglo, la Asignatura arbitró desde 1794 un libro para las entradas y salidas del dinero existente en el «Arca, 6 Archivo de la Asignatura»274. Esta era administrada y dirigida por la Junta de asignados, pues -como ya sabemos- había nacido como un apéndice de las Rentas Supresas.

8.1. Evolución de los caudales del arca hasta 1807 Al unísono del auge de las Supresas, que fueron creciendo paulatinamente a medida que se aproximaba el final del siglo, fueron aumentando las existencias o reservas del mencionado depósito, como una consecuencia de los saldos positivos que aquéllas arrojaban. Paralelamente a la puesta en vigor del libro de entradas y salidas del arca (11-III-1794), se hacía arqueo de los caudales existentes, los cuales arrojaron la importante cantidad de 13.362 libras, 8 sueldos y 14 dineros en moneda jaquesa275 , que indicaba un saldo muy rentable en los años precedentes. Estos fondos nos sirven de punto de referencia para observar la evolución de los caudales hasta el recuento de 1807, en que tuvo lugar la disolución de la Asignatura y la creación de la nueva Junta de Administración 276 . Mediante este seguimiento de las reservas, constatamos que las existencias siguieron aumentando, salvo años puntuales, por circunstancias extraordinarias que así lo determinaban. Este es el caso de 1794, pues al finalizar éste, el arca contaba con 8.987 libras, 8 sueldos y 14 dineros, ya que, al margen de una entrada de 2.000 libras, del levantamiento de cuentas, se había producido una salida de 120.000 reales -6.375 libras- para el «Exercito de Campaña del Reino de Aragón»277. La guerra con la Francia revolucionaria era el detonante que justificaba la ayuda financiera de la Universidad al Estado, a través de sus aportaciones al ejército, pues este préstamo 273 Ibídem, f. 147vo. Por ejemplo, el depósito de seiscientas libras que realizó el receptor de las Supresas el once de octubre de 1737. 274 Ibídem, Enlradas y Salidas en el Arca del Archivo de la Asignatura, lib. 44, f. 1 Y ss. 275 Ibídem, f. l. 276 Véase el gráfico núm. 6. 277 A .H.P.H., Fondos de la Universidad, Enlradas y Salidas en el Arca del Archivo de la Asignatura. lib. 44, f. 3.

109


no fue devuelto, sino que fueron colocados «al Censo sobre la Renta del Tabaco al 3 %»278. Las salidas de dinero con destino al estamento militar continuaron. El 9 de marzo de 1795 se prestaron «al segundo Batallón de Volunts. de Aragón» mil duros -1.062 libras 10 sueldos- 279 . Un par de meses más tarde, e12 de mayo, se entregaron al Cuartel General del Ejército de Aragón 3.187 libras y 10 sueldos 28o . Al concluir este año, las reservas se encontraban en su nivel más bajo, de un período que iba de 1794 a 1809, con un montante de 6.109 libras 17 sueldos y 6 dineros 281 . La Iglesia oscense también se beneficiaba de las reservas generadas en la hacienda de la Universidad. Con fecha de 7 de mayo de 1801, se prestaban al Cabildo 40.000 reales de vellón -2.125 libras-282. El municipio también lograba captar ayudas del arca, en forma de «emprestito», como ocurrió el 12 de abril de 1804 y el 4 de junio de 1805, con un montante total de ciento veinte mil reales vellón, sobre el abastecimiento de carnes283 . El crecimiento de las reservas repercutió favorablemente sobre otras instituciones --como acabamos de señalar-, pero de las más beneficiadas resultó la Monarquía -el Estado-, pues, además de los préstamos habituales --censos del tabaco, vales reales, etc.-, también se realizaban donaciones, como la efectuada el 29 de mayo de 1800, de 30.000 reales vellón, por «donativo gracioso al thesorero de exercito Dn. Thomas de Lamadrid», o los 1.000 pesos -800 libras- que, poco tiempo después, se entregaron al soberan0 284 .

278 Ibídem. 279 Ibídem. 280 Ibídem. 281 Véase el citado gráfico 6. Los fondos del arca se encontraban en un nivel bajo, a consecuencia de las aportaciones al ejército (ff. 1-4). 282 A.H.P .H., Fondos de la Universidad, EnJradas y Salidas del Arca ... , lib. 44, f. 10. 283 Ibídem, ff. 16-16v 2 . Los ciento veinte mil reales fueron devueltos al archivo con fecha de 18 de abril de 1806 -ff. 14-14v 2-. 284 Ibídem, ff. 9-9v 2 .

110


La trayectoria de los fondos fue muy positiva, pues no sólo se realizaron los movimientos propios de la Universidad -entradas y salidas-, sino que el arca venía a actuar de «banco» para otras instituciones y organismos. La evolución de estas reservas puede observarse en el perfil de la curva del gráfico correspondiente285 . Al concluir este período, en 1806, las existencias alcanzaban la considerable cantidad de 24.577 libras, 1 sueldo y 7 dineros, de moneda jaquesa -como moneda de cuenta, de referencia-286 . El año siguiente, 1807, traía una gran novedad, pues la transmisión de poderes a la recién creada Junta de Administración presuponía y conllevaba un recuento de todas las existencias depositadas en el arca. Efectuado éste e121 de marzo de dicho año, la valoración del dinero en efectivo --Dro, plata y vellón-, así como del «papel moneda» -acciones, vales reales-, alcanzó la cifra record de 496.945 reales de vellón y 14 maravedfes y medio 287 , que, reducidos a la moneda jaquesa, representaban 26.400 libras, 4 sueldos y 8 dineros. El dinero en metálico ascendía a 323.133 reales y 22 maravedíes y medi0288, incluidos dos pequeños depósitos, uno de los cuales pertenecía a la Cofradía y el otro como «caudal del depósito»289. Los valores en vales reales sumaban la cantidad de 106.164 reales y 24 maravedíes29o , mientras que las acciones de la Casa de Comercio de Zaragoza se estimaban en 37.647 reales y 2 maravedíes 291 , y, por último, las acciones de «prestamo Patriotico» se valoraban en 30.000 reales292 . Este auge de las reservas llegaba a su culmen en estas fechas, pues el esfuerzo ahorrador de los últimos treinta y cinco años iba a malograrse a consecuencia de la invasión napoleónica.

285

Véase el gráfico núm . 6.

286 Ibídem, lib. 44, ff. 1-18. 287 A.H.P.H. , Fondos de la Universidad, Libro de los Caudales ExistenJes en el Archivo, lib. 47, f. 2 . 288 Ibídem. 289 Ibídem. 290 Ibídem, f. 2v 9 • 291 Ibídem. 292 Ibídem.

111


-

Grรกfico 6

N

CURVA DE EVOLUCION DEL ARCA EN LIBRAS JAQUESAS ยก--27.0.0.0. 26.0.0.0. 25.0.0.0 24.0.00 2).000 22.00.0. 2.Ul00 20.00.0 19.0.0.0 1&000.

Arque o del 11-3-1794

17,0.0.0. .16.0.0.0. ~ 5.0.00.

14.0.0.0. 130.0.0. 12ยกJ0.0.

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293 A.H.P.H., Enlradas y Salidas en el Arca del Archivo de la Asignatura, lib. 44; Libr Archivo, 1807-1830, libA7 .


8.2. Crisis y hundimiento de las reservas de la Universidad Todo el capital acumulado, es decir, el dinero en efectivo, se «desfondó» rápidamente entre 1808 y 1809. La Junta de Administración, con excelente visión y criterio, ante la tragedia que, de manera evidente, se intuía a partir de mayo, comenzó a dar salida a todas las existencias en metálico para evitar que cayesen en manos del enemigo. El sistema utilizado era la retrovendición de fincas rústicas -especialmente 01ivares-294 . También fueron importantes los donativos y préstamos al ejército que combatía contra los franceses. Un ejemplo muy elocuente fue el donativo de cien mil reales ofrecido por el Claustro, que se hizo el 23 de junio de 1808, para entregar a la orden «del Capitan General de este Reino pa. los gastos de la presente Guerra pr. via de donativo gracioso»295. Tras el mencionado arqueo del 21 de marzo de 1807 (que había contabilizado, en metálico, 323.123 reales con 22 maravedíes y medio), y hasta 1808, sólo se produjo una entrada de dinero, con fecha de 6 de setiembre de 1808, de 55.124 reales y 24 maravedíes 296 . Así que el montante total de las reservas del arca se concretó (en un plano teórico, pues las frecuentes salidas de dinero, especialmente después de la primera decena de mayo de 1808, fueron agotando las reservas acumuladas) en trescientos setenta y ocho mil doscientos cincuenta y ocho reales de vellón con doce maravedíes297 . Al finalizar el año de 1808, las retiradas masivas de dinero dejaban prácticamente vacía el arca del archivo -el atesoramiento de la Universidadya las cantidades que quedaron se les dio salida inmediatamente. Veamos la última extracción de dinero de las reservas de la Universidad: «En 26 de Enero de 1809 se retiran del Archivo y quedan a disposición de la Junta de hacienda todas sus existencias y son quarenta y tres mil quinientos sesenta y ocho rrs. once mrs. von. por salvarlos del pillaje delos enemigos en alguna incursion qe. se teme proxima (y con mas de 554 rs. 2 ms. en moneda vieja) de los qise dara su cuenta y salida fonnal y justificada inversion en papel separado»298.

294 Ibídem, Libro de los Caudales .. . , lib. 47, ff. 144-147. 295 Ibídem, f. 145vo. 296 Ibídem, f. 2v o. 297 Ibídem. 298 Ibídem, ff. 147-147vo.

113


Con esta disposición de sustraer los últimos fondos del archivo, éste quedaba sin existencias. Pero, destinando una parte de las salidas a la compra de fincas rústicas, se conseguían dos objetivos: ponerlas a salvo de la rapiña de los invasores y de la premonitoria administración francesa y poderlas utilizar en el momento oportuno, por medio de las retroventas. Ello fue un éxito de la Junta de Hacienda de la Universidad, que, poco tiempo después, vería confirmados sus temores con la implantación de la nueva Administración afrancesada -a comienzos del curso de 1809-10-. El siguiente episodio nos ilustra sobre lo expuesto: « ... Siendo las once de la mañana (del 21 de octubre de 1809) recivio una orden

verbal del Sr. Alcalde maior 1Q de esta Ciudad, que se la dio el Esno (escribano) Saturnino Morales, pa. que vajase a dar razon a su Casa sobre tres puntos. Primero con que facultades havia nombrado Regtes. pa. las Catas. (cátedras) vacantes. Segundo que diese cuenta de las Rentas de la Universidad. Y tercero que manifestase la plata (que) ~~ta tiene ... Queal Segundo particular que le pregunto relativo a cuentas le respondia el Sr. Ve. Rr. (Vicerrector) que no podia disponer de otras que delas de Thesoreria, y que por su parte no tenia inconveniente dehacerlas presentar al Thesorero = Y queal tercer particular le havia respondido que dispusiera dho. S. Alcalde maior el dia y hora pa. subir a la Universidad, y enterarse delas piezas de plata que havia .. . »299.

La Administración surgida de la nueva situación se arropaba en la denominada Constitución de Bayona -julio de 1808- para apoderarse, a través de sus funcionarios, de las rentas, plata, .. . de que disponía la Universidad; pero se encontró en este caso con que el Vicerrector sólo poseía atribuciones en el campo de la Tesorería, mientras que las Rentas Supresas se hallaban bajo la jurisdicción del maestrescuela. Además, las reservas del arca del archivo se encontraban «agotadas» -como ya sabemos-, merced a la previsión y celo de los organismos universitarios competentes. Retiradas las reservas del dinero en efectivo, aún le quedaban a la Universidad, al menos en teoría, 173.811 reales con 26 maravedíes de las acciones y vales reales; no obstante, la vorágine de la guerra y las circunstancias del momento hacían inviable recurrir a estas reservas. Las circunstancias se imponían y, a comienzos de 1809, las reservas de dinero en metálico estaban a cero, pues las salidas de dinero en efectivo equivalían a las citadas existencias de trescientos setenta y ocho mil dos299 Ibídem, Actas del Claustro, Sumas del Consejo de la Universidad , lib. 151, ff. 3-4 . 114


cientos cincuenta y ocho reales con 12 maravedíes -aunque con la premura y el deseo de que cuadrasen las cuentas se deslizó un error de un real- 30o . Momentáneamente, la solución se halló en las retrovendiciones. Del 14 de mayo al 12 de setiembre de 1808 adquirió la Universidad ocho olivares y cuatro parcelas (campos), que sirvieron para «situar» la considerable cantidad de 102.818 r. y 28 m. 301 . Veamos las cantidades en que se ajustaron las fincas rústicas: reales El 14 de mayo de 1808, para el pago del olivar «á la Santeta» ..... .. .... ....... .. .. ... .... . En la misma fecha, para el pago del olivar «de la villa de Bolea» ..... ..... .. .... ... .... . El 19 de mayo de 1808, para el pago del olivar de los herederos de Nisarre, de Bolea .. ... El 31 de agosto de dicho año, para pagar el olivar de Almozara .... .......... ....... .... ... ... . . El 12 de septiembre del mencionado año, para el pago del olivar de Dieste ... ....... .. ... ... . Con la misma fecha, para el de Lorés .......... . . El mismo día, para el pago del olivar de Ramón Nisarre ... ... ......... ... .............. .... ..... . En el citado día, para el de Iguacer ............. ... . En la antedicha fecha , para pagar el «campo de Fita» ..... ..... ..... .... .... ... ... .. ...... . . Con la misma datación, se pagaron tres campos «los llamados Molder, Masin, y Labella comprados á Atarés todos en los terminos de Bolea», que hicieron un importe global de ... ... ........ .. .. ..... ...... .... ...... .. . Total entregado ...... .. .. .. .... ..... .

maravedíes

36.705

30

6.588

8

4.705

30

9 .882

12

5.270 3.764

20 24

4.936 2.070

16 20

2 .070

20

26.823

18

102.818

28

Las compras se concentraron en el término de Bolea, quizá porque existía allí mayor facilidad para las retrovencticiones.

300 Ibídem, f . 147v 2 . 301 Ibídem, ff. 144-147v 2 .

115


Entre 1809-1812 se arbitraban las recuperaciones 302 . El declive económico se manifestó hacia la segunda mitad de 1809, que se hallaba inexorablemente abocado a la baja; veinte años después, en 1827-28, y efectuadas las conclusiones de las cuentas303 , el resultado final para las reservas de la Universidad no podía ser más desalentador, pues se tocaba fondo sin posibilidades de recuperación 304. Las existencias en el arca del archivo no contaron, en los cuatro lustros indicados, ni siquiera con una cantidad relativamente modesta que hiciera presagiar una hipotética recuperación. Lejano e imposible de alcanzar quedaba el cerca de medio millón de reales de que disponía en 1807. Los tiempos no eran propicios para remontar la crisis económica, pues las Rentas Supresas, la principal fuente de ingresos de la hacienda de la Universidad, se vieron muy afectadas por la guerra y por las secuelas que ésta dejó, siendo relativamente frecuente, en estos mismos años, el déficit en el saldo de las mismas305 . El total del dinero que entró en el archivo entre 1809 y 1828 ascendió a 358.967 reales y 19 maravedíes306 . La procedencia de los ingresos fue muy variada; distintas cantidades correspondían a otras tantas retroventas -entre 1809 y 1812-307 ; después, una variada gama iba desde aportaciones fijas -de quince mil reales30L, pasando por devoluciones de préstamos, hasta los superávit de las diferentes contabilidades que fonnaban la hacienda universitaria en esta etapa histórica -segunda y tercera décadas del XIX-,

302 Ibídem, f. 3 . El mecanismo de retrovendición se puso en marcha inmediatamente, dad a la situación económica de la Universidad. Para 1812, en tres partidas se habían recuperado 103.665 reales con 30 maravedíes -36.705 con 30 mrs. del olivar de la «Santeta»; 60 .936 reales con 16 mrs. de las fincas de Bolea, y 6.023 reales con 18 rnrs. de Vicente Pomar, de Poleñino, por retrovendición de la viña-o 303 Ibídem, f. 3v 2 . El saldo a favor del arca del archivo era tan sólo de 9.498 reales con 25 maravedíes, según se desprende de las cuentas que se pasaban el 2 de julio de 1830. 304 Ibídem. 305 Véanse los cuadros 11 y 12, correspondientes a las décadas de 1810-19 y 1820-29, con frecuentes balances negativos. 306 A.H .P.H., Fondos de la Universidad, Libro de los Caudales Exislemes en el Archivo, lib. 47, f. 3v 2 . 307 Véase la nota 302. 308 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuemas de Arcas de 1818, leg. 128, f. primero y único. Por disposición del Real y Supremo Consejo de Castilla debían depositarse anualmente 15.000 reales en el arca del archivo .

116


es decir, Supresas, Tesorería -a ésta vinculada la Cofradía- y las llamadas de arcas 309 . El arca del Archivo se había convertido, en un esfuerzo de centralización y racionalidad, en la caja común y de resonancia de las estrecheces de la hacienda (véase el organigrama núm. 1). Las salidas de numerario estuvieron dirigidas a cubrir una serie de necesidades hacendísticas, entre las que cabe destacar los déficit, cuando se producían, de las diferentes contabilidades -Supresas, Tesorería y arcas-o El montante global de las salidas se elevó a 349.468 reales y 28 maravedíes310 , que, deducidos del total de las entradas, proporcionaban un saldo a favor de la Universidad de 9.498 reales y 25 maravedíes 311. El balance, al final de esta etapa, nos recalca la situación apurada que atravesaban las finanzas de la Universidad.

309 Ibídem . Por las denominadas cuentas de arcas el receptor llevaba la contabilidad de todas las rentas de la Universidad, vinculando el arca del archivo con las Supresas, la Tesorería y la Cofradía. Las cuentas de arcas nacían relacionadas con la Junta de Administración, de 1807. Al principio, su desarrollo contable se registraba en cuatro folios -las de 1807 y 1808-; después, su importancia fue decreciendo ante la duplicidad y paralelismo de las contabilidades. A partir de 1816, los datos de la contabilidad de arcas se exponían en un folio, para pasar a desaparecer con la Junta de Hacienda del Plan de 1824. 310 Ibídem, lib. 47 ... , f. 3v 2 . 311

Véase la nota 303.

117


Organi!"rrama 1 ......

......

00

ORGANIGRAMA DE LAS CONTABILIDADES DE LA UNIVERSIDAD DEL S. XVIII AL PRIMER CUARTO DEL S. XIX (PLAN DE 18

JUNTA DE ASIGNADOS DESDE 1807 J. DE ADMINISTRACION

, ARCA DEL ARCHIVO ~ ~

I

t--t---

JUNT

TESOR

1/

Jv-

RENTAS SUPRESAS ~

JI

TESORERIA

It

-If

14~

* La Junta encargada del levantamiento de cuentas de la Cofradía abandonó su visitador -Estatutos de 1721-23-, en favor de la Junta que se ocupaba del levantamien

312 Ibídem, Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad de 1717-1772, lib. 51, f. 7.


9. LA TESORERIA. PROCEDENCIA DE SUS INGRESOS.

La Tesorería debe de hundir sus raíces en los comienzos de la Universidad -desde que empezasen a conferirse los primeros grados y, tal vez, las primeras matriculaciones-; no obstante, las primeras noticias fidedignas de ella se remontan al siglo XV, con los Estatutos Primitivos. La Tesorería, como las cuentas genuinamente universitarias, estaba administrada y fiscalizada por los órganos representativos del Estudio General: Consejo y Rectorado. De ahí que se adoptase -ya en los mencionados Estatutos de 1468-1490- especial énfasis en recordar al tesorero que no podía efectuar los pagos sin previo aviso y consentimiento del rector y del Consej0313; asimismo, debía rendir cuentas de la Tesorería anualmente314. Condición indispensable para ocupar el cargo de tesorero, el cual gozaba de un salario anual de treinta sueldos jaqueses, era la de ser oriundo de Huesca o estar domiciliado y con bienes en esta ciudad 315 • A comienzos del siglo XVI (9-V-1516), dentro del proceso de reformas y adaptaciones que vivió el Estudio, se estatuyó que el cargo de tesorero sólo podría desempeñarse por un añ0 316 --con anterioridad eran dos años313

ARCO, Ricardo del, Estatutos Primitivos de la Universidad de Huesca, «EEMCA», IV (Zaragoza, 1950), p. 358. 314 Ibídem. 315 Ibídem.

316 DURAN GUDIOL, Antonio, Notas para la Historia de la Universidad de Huesca en el Siglo XVI, «Hispania Sacra», 21 (Zaragoza, 1968), p. 111.

119


y, también, la necesidad de ser maestro o doctor para ocuparlo. Con respecto a los bienes de que debía disponer, se exigía un mínimo de 200 ducados de or0317 . Asimismo, se arbitró un turno rotatorio para los doctores y maestros que desempeñaran el ofici0 318 . En la compilación de estatutos de 1580, se elevaba el nivel de fianza exigida a 500 ducados 319 .

Los Estatutos que rigieron la vida universitaria en el siglo xvn conllevaban pocos cambios con respecto a la Tesorería, pues seguía las líneas diseñadas en la compilación de 1580. En la rendición de cuentas anuales, intervenían el rector anterior y el que se hallaba en ejercicio, cinco doctores (uno por cada Facultad), los secretarios del Estudio General y el canciller o maestrescuela320. El salario del tesorero se cifraba en diez libras jaquesas 321 • En el siglo XVIII, la Tesorería estuvo delimitada por las directrices emanadas del Estatuto de 1721-23, que en síntesis, respetaba las ideas de los Estatutos de los siglos precedentes. U nicamente se realizaron algunas pequeñas innovaciones o matizaciones, con el fin de sintonizar mejor con la realidad universitaria. Así, por ejemplo: « ... Sera a cargo del Thesorero recivir el dinero de los Censos, que estan cargados a favor del Retor, y Consejo . .. y el dinero de todos los Grados, que ha de tener en su poder, y deposito, antes que el Graduando pueda hazer acto alguno .. . No debera pagar, ni gastar de los dineros de su cargo, sino con licencia del Retor, y Consejo, menos los gastos ordinarios de la Universidad, y los salarios señalados a los Oficiales .. . En el mes de Setiembre dara las cuentas de su Thesoreria al Retor, y cinco Graduados de las Facultades por su turno, en la Sala del Consejo; dando cuenta con pago, y haziendo entrega al que le sucede en el oficio; este se encargara de lo que resultare: el lebantamiento de cuentas lo hara el Secretario de la Universidad ... »322.

La Tesorería entró, pues, en el siglo XIX organizada de este modo, manteniéndose separada del grueso de la contabilidad -de las Supresas-o 317 Ibídem. 318 Ibídem. 319 Ibídem. 320 ARCO, Ricardo del, Memorias de la Universidad de Huesca, Colecci6n Documentos de Arag6n, Pedro Carra, Zaragoza, 1916, tomo IX, p. 72. 321 Ibídem, p. 107. 322 Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputaci6n Provincial de Zaragoza, EstaJutos de la Universidad de Huesca de 1721-23, título XI -De la Asignatura-, pp. 33 Y 34.

120


Pero la crisis de la hacienda fue vinculando a aquélla de forma creciente con las cuentas generales -a partir de 1808-, a través de la cuenta de arcas y de las reservas del archivo. La centralización terminó con la contabilidad de la Tesorería, para acabar incluyéndola en las cuentas generales. Así se perseguía una mayor funcionalidad y operatividad de la hacienda universitaria, así como un mayor control por parte de los poderes públicos. En este sentido nacía la Junta de Hacienda -1824-, mientras la Tesorería se fundía en la contabilidad general323 . Tradicionalmente, los ingresos de la Tesorería se obtenían sobre todo de los grados e incorporaciones que se conferían, especialmente de los primeros, pues las incorporaciones representaban lógicamente un número muy inferior, además de que sus tasas resultaban más bajas324 . Los dineros que ingresaba la Tesorería por los conceptos citados se veían acrecentados por las dispensas de cursos y por el sistema de conceder grados denominados de suficiencia -tal como indicamos en el apartado referente a los grados e incorporaciones, en el comienzo del capítulo 2-. Esta forma de obtener el grado de bachiller en Cánones y, de manera especial, en Leyes, permitía a la Tesorería aumentar sus ingresos 325 ; no se trata de una práctica exclusiva de la Universidad oscense, sino que estaba extendida a otras universidades, que la intensificaban cuando los apuros económicos se dejaban sentir326 . Los sistemas fraudulentos o viciados estuvieron presentes en las universidades españolas, en mayor o menor grado, pero sobre todo en algunas universidades denominadas menores, que fueron denunciadas en el siglo XVIII por sus corruptelas o su competencia desleal hacia otras 327 . La Universidad de Huesca actuó, en este sentido, de forma moderada y siguió una tónica parecida a las universidades estipuladas como mayores. Ade323 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Plan de Estudios de 1824, lego 272, título XXIX -Junta de Hacienda-, art. 265, p. 29. 324 Ibídem, Cuentas de la Tesorería de 1766-1829, lib . 43, f . 26v~. Las tasas por la incorporaci6n del grado de bachiller estaban estipuladas en una libra, un sueldo y seis dineros. 325 Véanse las notas 25 y 26 . 326 JlMENEZ CATALAN, M. Y SINUES y URBIOLA, J., Historia de la Universidad de Zaragoza, La Academia, Zaragoza, 1923, tomo 1, p . 400. 327 ALVAREZ DE MORALES, Antonio, La /lustraci6n y la Reforma de la Universidad en la España del Siglo XVIlI, Pegaso, Madrid, 1979. pp. 103-106.

121


más, los Estatutos del siglo XVIII prohibieron algunos de estos sistemas viciados, como el conferir grados por suficiencia, antes que en otras universidades 328 . Una singularidad de los ingresos de la Universidad es que el dinero obtenido de las matriculaciones no pasaba a la Tesorería, a su recibo -así se denominaba el cargo-, sino que se ingresaba en el recibo de la contabilidad de la Cofradía para el sostenimiento de ésta, sistema tradicional que se extendió hasta la centralización de las cuentas, a comienzos del XIX. Otros ingresos en el recibo de la Tesorería fueron: algún interés -de censo-, vacantes de cátedras, etc.329 . El gasto -así se denominaban los desembolsos- de la Tesorería lo constituían los pagos a que tenía que hacer frente la Universidad, por medio del rector y el Consejo. Estos solían ser de pequeñas cuantías: estipendio o remuneración del impresor, bedel, tesorero, ... ; gastos de la cera durante el año; procesiones de las festividades más importantes; «reparos» en las aulas, .. .330.

328

Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, EstaJuJos de la Universidad de Huesca de 1721·23, título XIII -De los Grados-, p. 40.

329 A.H.P.H. , Fondos de la Universidad, Cuentas de la Tesorería de 1693 a 1766, con· tabilidad de 1700·1701, ff. 30·31 v2 • 330 Ibídem, ff. 44v 2 ·46.

122


10. LA TESORERIA EN EL SIGLO XVIII

La evolución de la Tesorería en el siglo XVIII puede esquematizarse en una serie de etapas, que son, a saber: 1ª) De crisis, que se extendió aproximadamente desde comienzos de siglo al curso de 1718-19. 2ª) Superación de la crisis (proceso de unos diez años). 3ª) De crecimiento, entre 1728-29 y 1748-49. 4ª) Auge y apogeo, de 1749-50 a 1778-79. 5ª) Desequilibrio. Se manifiestan oscilaciones con tendencia a la baja entre 1779-80 y 1788-89. 6ª) Ajuste y recuperación (últimos diez años del setecientos). Se vuelve a niveles próximos a los alcanzados entre las décadas de los años cincuenta y setenta. Analizamos a continuación cada una de las décadas de esta centuria para observar de forma más pormenorizada las vicisitudes que atravesaron.

10.1. La Tesorería de 1699-1700 a 1708-1709 El comienzo del siglo XVIII no determinó ningún cambio visible en la marcha de la Tesorería. Se mantenía en un tono continuista con el último decenio del siglo precedente33l. Sin embargo, de 1705 en adelante comen331 Ibídem, Cuentas de la Tesorería de 1619 a 1692, lib. 41, ff. 288-292v 2 ; Cuentas de la Tesorería de 1693 a 1766, lib. 40, ff. 2-25v 2 • La media de graduaciones e incorporaciones, entre 1689-90 y 1698-99, se situó en 45,5.

123


zaron a apreciarse las consecuencias de la guerra civil por el trono de España. El grueso de los ingresos de la Tesorería, al venir detenninado por el número de estudiantes que se graduaban, se vio afectado por las secuelas de la guerra y el cierre de la Universidad, el cual tuvo lugar en 1705, aunque posterionnente se pennitiese la colación de grados 332 . De esta manera, las cuentas de 1705-6 se saldaban con un balance negativo de 69 libras, 9 sueldos y 1 dinero333 . La trayectoria conseguida hasta el citado ejercicio económico se quebraba y comenzaban unos años de saldos muy ajustados; el alcance o superávit de la Tesorería resultaba muy cort03 34 . Cuadro 16 CUENTAS DE LA TESORERIA DE 1699-1700 A 1708-1709 335

Recibo

Años

L.

1699-1700 1700-1 1701-2 1702-3 1703-4 1704-5 1705-6 1706-7 1707-8 1708-9 TOTAL

272

s. d. 2

4

408 1 11 428 4 4 389 15 1 475 4 11 446 19 2 220 15 2 116 7 85 6 7 139

Superávit

Gasto

5

7

2.981 15

8

s.

d.

204 9 230 14 321 5 208 4 321 12 382 12 290 4 104 4 74 2 127 2

5 7 3 6 3 6 3

L.

2.264 10 10

L.

Déficit

s. d.

L.

s.

69

9

69

9

d.

67 12 11 177

7

4

106 19 181 10 153 12

7

64

1 8

6

8

11 16 11 4

7 7

12

6

3

**786 13 11 (717 4 10)

* Las cantidades se expresan en la moneda original del Reino de Aragón : libras jaquesas . L. representa a las libras jaquesas; s. corresponde a sueldos, y la d., a los dineros. ** El superávit alcanzó en este período la cantidad de 717 libras, 4 sueldos y 10 dineros, después de restado el déficit.

332 FUENTE, Vicente de la, Historia de las Universidades , Colegios y demás Establecimientos de Enseñanza en España, Fuentenebro, Madrid, 1888, tomo ID, pp. 265-266. 333 A.H .P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas de la Tesorerfa de 1693 a 1766, contabilidad de 1705-6, lib. 40, f. 49 . 334 Véase el cuadro núm . 16. 335 A.H.P .H., Fondos de la Universidad, Cuentas de la Tesorería de 1693 a 1766, ejercicios económicos de 1699-1700 a 1708-9, lib. 40, ff. 27v 2 -55 .

124


10.2. La Tesorería de 1709-10 a 1718-19 De la crisis que sufre la Tesorería en esta segunda década nos da idea el déficit permanente que presentan las cuentas, lógico, por otra parte, si tenemos en cuenta la escasez de graduaciones. En los cinco primeros ejercicios, de 1709-10 a 1713-14, el déficit oscilaba entre 228 L.ll s.l1 d. y 287 L.14 s. 2 d. 336 . En los años siguientes, la hacienda de la Tesorería fue recuperándose paulatinamente, al compás del remonte de la actividad universitaria. Las cuentas de los años de 1714-15 y 1715-16 se elaboraron juntas, en la misma acta 337 , pero indican ya una tendencia, aunque tímida, hacia la recuperación. Esta se manifestará clara en el último ejercicio de este período, en el que se consiguió rebajar el déficit a 9 sueldos y 11 dineros 338 . El apartado del déficit se elevó a la cantidad de 1.492 libras, 1 sueldo y 4 dineros -ver cuadro núm. 17-, lo cual alude a lo nefasto y negativo que resultó este decenio para la hacienda de la Universidad.

10.3. La Tesorería de 1719-20 a 1728-29 En estos años se supera la situación anterior, alcanzando poco a poco niveles de normalidad. En 1723-24, llegaba a obtenerse en el apartado del superávit la cantidad de 163 libras, 16 sueldos y 2 dineros 339 . Este aumento de los recursos de la Tesorería era una consecuencia directa del incremento de las tasas académicas al conferir los grados, el cual fue puesto en vigor por los Estatutos de Nueva Planta -1721-1723-. Los aumentos de los aranceles fueron muy importantes. En efecto, antes de la reforma de los Estatutos, la graduación de bachiller en Artes ingresaba en el recibo de la Tesorería 1 libra y 8 sueldos -reducidos a sueldos jaqueses, 28-; después de la misma, la obtención de dicho grado debía aportar a la Tesorería 3 libras y 4

336 V éanse en el cuadro núm. 17 los déficit de los años comprendidos entre 1709-10 Y 1713-14. 337 A .H.P.H .• Fondos de la Universidad. Cuentas ... . lib . 40. ff. 69v o-73 . Obsérvese. también. el citado cuadro núm. 17. 338 Ibídem. 339 A .H.P.H .. Fondos de la Universidad. Cuentas ...• lib. 40. f. 103 .

125


sueldos, es decir, 64 sueldos34ü • El porcentaje para dichos grados se había elevado un 128,57 %. Con respecto a otras formas de conceder grados, las subidas no resultaron tan espectaculares. Por ejemplo, para lograr el grado de bachiller en Leyes, por 4º curso, era necesario abonar antes de la Nueva Planta 5 libras y 8 sueldos -un total de 108 sueldos-; posteriormente, se pagaban para el mismo concepto 6 libras y 8 sueldos -128 sueldos- 341 . Como puede apreciarse, el aumento para la dispensa del cuarto al quinto curso solamente se modificó en un 18,51 %. Además de esta subida de las tasas, otro factor intervino en la recuperación e, incluso, superación de las cotas alcanzadas en los años que antecedieron al conflicto dinástico. Se trata de la afluencia de estudiantes catalanes a partir de la década de los años veinte, provocada por el cierre de las universidades del Principado. Este hecho, importantísimo para la vida académica oscense, contó también con su dimensión positiva para la hacienda de su Tesorería. El mejor síntoma del decenio presente es el que se refiere al apartado del superávit, que resultó positivo en todos los años de este períod0342 .

10.4. La Tesorería de 1729-30 a 1738-39 Los primeros años de este período representan una consolidación de lo conseguido en la década anterior. Por otra parte, la moneda jaquesa cambió su valor en estos años; pasó de valer 1 sueldo 12 dineros a 1 sueldo 16 dineros 343 . Con respecto al superávit, logró en el total de este período la cantidad de 3.248 libras, 12 sueldos y 9 dineros 34 4, lo cual indica que se conseguían 340 Ibídem, cuentas de 1719-20, f. 83 ; cuentas de 1723-24, f . 100. 341 Ibídem. 342 Véase el cuadro núm . 18. 343 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas .. . , contabilidad de 1732-33, lib. 40, f. 134v 2 . 344 Véase el cuadro núm. 19.

126


niveles de normalidad e, incluso, se sobrepasaban éstos. Comparando el apartado del superávit del pasado decenio con el del presente, vemos que en éste el saldo resulta más abultado345 . Comenzaba una nueva etapa para la Universidad, que tenía sus indicadores en un aumento de las matriculaciones del alumnado y, en consecuencia, de los graduados que salían de sus aulas. En este período se superaban los grados conferidos en los decenios precedentes, incluida la última década del siglo XVII, en que se produjo una media anual de 45,5 grados, mientras que en la presente se alcanzaba una media de 54,5 grados (añadidas las incorporaciones)346.

Cuadro 17 CUENTAS DE LA TESORERIA DE 17W-1710 A 1718-1719347

Años

1709-10 1710-11 1711-12 1812-13 1713-14 1714-15 1715-16 1716-17 1717-18 1718-19

TOTAL

Recibo L.

s.

d.

L.

s.

274 87 107 154 113

1 6 6 9 7

8

502 332 395 404 362

13 13

374 119 18 174 14 237 5 1.642

7

Superávit

Gasto

6

6 8

L.

s. d.

L.

9

s.

d.

228 11 11 245 7 6 287 14 2 250 8 10 249 9 4

7 6 8 17 10 16 4

594 11 126 9 177 11 237 15 3.134

d.

Déficit

220 11 6 11 4 2 17 4 9 11

4 4 5

1.492

4

Las cuentas de 1714-15 no se presentan estructuradas con su correspondiente acta -según se desprende de la fuente primaria, es decir del Libro de Tesorería, de 1693 a 1766-, sino que aparecen unidas a las de 1715-16.

345 Obsérvense los cuadros 18 y 19. 346 A.H .P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas . .. , ejercicios de 1729-30 a 1738-39, lib. 40, ff. 124v 2 -156. En este período, en función de los derechos de Tesorería, se registraron 545 graduaciones e incorporaciones de grados, dando una media de 54,5. 347 Ibídem, CuenJas de la Tesorería de 1709·10 a 1718·19, ff. 57-82v 2 •

127


Cuadro 18 CUENTAS DE LA TESORERIA DE 1719-20 A 1728-29 348

Años

Recibo L.

s. d.

1719-20 1720-21 1721-22 1722-23 1723-24 1724-25 1725-26 1726-27 1727-28 1728-29

244 288 287 318 448 651 892 795 855 1.105

18 4

6 8 3 8 1 2 10 5 10 3

TOTAL

5.887 14

8

18 5 7 8 13 5 12

Déficit

Superávit

Gasto L.

s.

d.

L.

s.

d.

219 215 217 201 284 233 553 536 459 715

18 9 19 1 11 13 14 15 6 12

10 11 7 1 11 10 5 1 11

24 72 69 117 163 417 338 258 3% 389

19 15

8 9 8 7 2 4 5 4

3.638

4

6

11

6 16 19 11

17

L.

s.

d.

11 11 11 4

2.249 10

2

Cuadro 19 CUENTAS DE LA TESORERlA DE 1729-30 A 1738-39349

Años

Recibo L.

1729-30 1730-31 1731-32 1732-33 1733-34 1734-35 1735-36 1736-37 1737-38 1738-39 TOTAL

s.

d.

*693 1 10 689 10 3 990 8 757 7 4 700 4 11 646 10 13 842 14 14 677 856 7 2 777 1 7 7.629 18

Superávit

Gasto

8

L.

s.

d.

479 284 608 518 394 243 566 335 482 469

7 7 1 14 6 1 12 11 6 3 9 11 2 14 2 1 11 7

4.381

5 15

L.

s.

Déficit d.

L.

s.

d.

214 1 3 405 3 2 381 6 2 239 5 8 305 13 5 403 7 4 276 2 14 341 6 12 374 5 7 308 1 3.248 12

9

* Hemos utilizado para todo el período la valoración de un sueldo por 16 dineros, en vez de por 12, con el fin de lograr una mayor operatividad en la suma de estas cuentas. 348 Ibídem, COnJabi/idades de la Tesorería de 1719-20 a 1728-29, ff. 83-122. 349 Ibídem, Cuenlas de 1729-30 a 1738-39, ff. 122v 2 -156 .

128


10.5. La Tesorería de 1739-40 a 1748-49 El crecimiento experimentado en el decenio precedente se mantuvo en éste. Al unísono del auge del alumnado y de las graduaciones, se mejoraban las perspectivas económicas de la Tesorería. En el curso de 1740-41, se conferían un total de 73 grados -55 de bachiller, 14 de grados mayores, 2 incorporaciones de grado mayor y 2 incorporaciones de bachiller-, que reportaron al recibo la cantidad de 489libras35o. Los ingresos fueron aumentando sucesivamente, en relación directa con el número de graduando s -que se veía matizada según la proporción de grados menores y el número de dispensas concedidas, así corno la de los mayores y sus dispensas admitidas-o El apartado del superávit nos proporciona una suma para este período de 3.100 libras, 18 sueldos y 10 dineros 351 , que resulta ligeramente inferior respecto a la del período precedente, manteniéndose en niveles aceptables que posteriormente acusarían un mayor desarrollo. La media de grados e incorporaciones que cotizaban aranceles a la Tesorería se elevó en este período a una media de 62,8, superior a la obtenida en la década inmediatamente anterior (54,5)352. El aumento de las colaciones de grados se hacía evidente en cada década que transcurría.

10.6. La Tesorería de 1749-50 a 1758-59 Este decenio constituyó uno de los períodos más fructíferos de la Universidad de Huesca, especialmente desde la perspectiva del número de graduaciones e incorporaciones, que se elevó a una media de 108,9, siempre en función de las tasas que se ingresaban en el recibo o cargo de la Tesorería353 . Las cifras son elocuentes al respecto y nos hablan del alto grado de aceptación y actividad de que gozaba la Universidad altoaragonesa en esta etapa histórica. Estas circunstancias favorables repercutían casi de forma in350 351 352 353

Ibídem, Contabilidad de 1740-41, ff. 159-60. V éanse los cuadros 19 y 20. Véase el cuadro 29. Véase el cuadro 29 .

129


mediata en la hacienda de la Tesorería, que veía aumentar sus ingresos y, por lo tanto, sus posibilidades de liquidez. Los ingresos en el recibo, por el concepto de graduaciones que correspondían a la Tesorería, se elevaron a la importante cantidad de 7.089 libras y 10 sueldos en la década que analizamos 354 . El apartado del recibo, en estos años, sufrió asimismo un aumento considerable, logrando un montante total de 14.319 libras, 5 sueldos y 14 dineros 355 . Contrastándolo con el del período inmediatamente anterior, podemos observar que prácticamente se doblan los resultados de aquél, lo que evidencia el incremento de las graduaciones 356 . El gasto, en las cuentas de la Tesorería, se vio también incrementado con un mayor volumen de devengos; existía una correlación entre el aumento de los ingresos y el incremento de los gastos, es decir, una acomodación de las necesidades a las posibilidades económicas. La partida más importante del gasto se dedicaba, en estos años, al «reparto a los Señores Cathedraticos», que determinaba el Consejo de la Universidad357 , para completar sus salarios de acuerdo con las Rentas Supresas -con la Asignatura-. El superávit experimentó un notable crecimiento, casi paralelo al del recibo, es decir, superó en más del doble al del período anterior -véanse los cuadros-358 . Esto es un indicador de la situación boyante que vivía la hacienda de la Tesorería. No obstante, en este tipo de contabilidades, hay que tener presente que el alcance o superávit obtenidos no pasaba «a acumularse» al arca de la Tesorería -distinta de la del archivo- 359 , sino que se ingresaba normalmente en el recibo de las cuentas del año siguiente, con lo

354 Ibídem. 355 Véase el cuadro núm. 21. 356 Véase el cuadro núm . 29. 357 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuernas de la Tesorería de 1693 a 1766, ejercicio de 1751-52, lib. 40, f . 194v 2 • El reparto a los catedráticos del tercio del salario con que había que compensarles ascendió a 508 libras, 11 sueldos y 8 dineros. 358 Véanse los cuadros 20 y 21. 359 Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, EstaJUlOS de la Universidad de Huesca de 1721-23, título XI, De la Asignatura, p. 30: «Ordenamos, que dichos Asignados, y Contador esten obligados a depositar el alcance (el superávit de las Rentas Supresas) dentro del termino de tres dias en el Arca del deposito, que por ahora estara en el Archivo de la Cathedral ... ».

130


cual se producía de hecho una especie de «reciclaje» del mism0360 . Sin embargo, a pesar de esta reflexión matizadora, no hay duda de que nos hallamos ante un período que representó para la Tesorería un momento culminante en su desarrollo como institución de la hacienda universitaria361 . El volumen de las cifras -en sus distintos apartados: recibo, gasto y superávit- confirma la situación de apogeo que había alcanzado la Tesorería, gracias a los ingresos, sin precedentes, que suministraban las tasas académicas de las graduaciones362. Cuadro 20 CUENTAS DE LA TESORERlA DE 1739-40 A 1748-49 363

Años L.

1739-40 1740-41 1741-42 1742-43 1743-44 1744-45 1745-46

Gasto

Recibo

634 747 909 697 477 539 693

s.

d.

11 4 7 17 6 16 15 4 5 10 5 9 8

L.

s.

Déficit

Superávit

d.

396 1 9 341 1 1 505 16 7 494 8 10 309 2 260 12 13 517 13 5

L.

s.

d.

L.

s.

d.

238 9 7 406 3 6 404 15 203 8 5 168 2 5 278 17 8 175 16 3

Esta es el arca que hacía de depósito de las existencias de las Rentas Supresas y de todas las demás, tal y como hemos visto en el apartado del arca del archivo, pero, con frecuencia, se hacen referencias al arca de la Universidad, induciendo con ello a alguna confusión . No obstante, no hay tal, porque ésta última corresponde a la Tesorería. En realidad, era una caja por la que el tesorero podía disponer de cantidades de pequeña cuantía, normalmente para gastos «ocurrentes». Veamos lo expuesto sobre el arca de la Universidad (Tesorería): «El Thesorero de los bienes del Arca ha de ser uno de los DD. o MM. de la Universidad, al que tocare por turno ... Sera a cargo del Thesorero recivir el dinero de los censos, que estan cargados a favor del Retor, y Consejo : Todos los emolumentos del Arca, y el dinero de todos los Grados ... » (pp. 33 Y 34). El remanente de esta caja o arca de la Tesorería consistía, sobre todo, en el dinero depositado por los derechos de graduación. 360 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas ... , cuentas de 1751-52, lib. 40, f. 192 vo. Las 608 libras con 15 sueldos del alcance de 1750-51, aunque estuviesen depositadas en la citada arca de la Universidad -Tesorería-, no quedaban aquí como fondos, sino que se vinculaban a los ingresos del recibo o cargo del año siguiente. De ahí que dicha arca no contase con fondos que fuesen acumulándose, cometido que correspondía al arca del archivo de la Asignatura (Supresas). 361 Véase el cuadro núm. 30. 362 Ibídem. 363 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas de la Tesorería de 1693 a 1766, contabilidades de 1739-40 a 1748-49, lib. 40, ff. 156vo-186vo.

131


Años

Recibo

s.

d.

742 12 892 8 932 6

7 6 1

L.

1746-47 1747-48 1748-49 TOTAL

7.267

12

L.

s.

d.

331 6 1 542 4 13 467 15 7 4.166

2

Déficit

Superávit

Gasto

2

L.

s.

d.

L.

s.

d.

411 6 6 350 3 9 464 10 10 3.100 18 10

Cuadro 21 CUENTAS DE LA TESORERIA DE 1749-50 A 1758-59364

Años

Recibo L.

s.

Superávit

Gasto L.

d

1749-50 1750-51 1751-52 1752-53 1753-54 1754-55 1755-56 1756-57 1757-58 1758-59

1.063 1.204 1.529 1.549 1.383 1.587 1.472 1.457 1.547 1.523

2 14 10 7 11 11 16 1 1 8 13 6 13 5 14 5 12

TOTAL

14.319

5 14

s.

d.

548 1 6 595 19 10 695 19 5 871 15 10 753 9 9 909 4 2 861 7 1 895 11 3 872 6 2 853 5 6 7.856 19

6

L.

s.

Déficit

d.

L.

s.

d.

515 10 608 15 833 7 11 677 16 1 630 6 8 677 17 6 611 6 5 562 2 2 675 8 3 670 6 10 6.462

6

8

10.7. La Tesorería de 1759-60 a 1768-69 Este decenio representó para la Tesorería la continuidad del floreciente período anterior; no obstante, advertimos un suave descenso en cada una de las actividades analizadas, con excepción del gasto, que se incrementó. Los ingresos totales para el recibo ascendieron a 13.297 libras 16 sueldos y 2 dineros 365 , cantidad ligeramente inferior a la de la década preceden364 Ibídem, Cuentas de 1749·50 365

132

Q

1758·59. ff. 187-222vo.

Véase en el cuadro núm. 22 el total del recibo o cargo.


te. En consecuencia con el descenso de las graduaciones -éstas bajaron una media anual de 83,5 366_, los ingresos disminuyeron. El gasto experimentó un alza con respecto al decenio antecedente, elevándose a 9.854 libras y 10 dineros -según el cuadro correspondiente-o Las causas del aumento de los devengos solían explicarse por los complementos de los salarios del profesorado -por ejemplo, en el curso de 176566, se repartieron 679 libras con 2 sueldos 367- y, también, por los gastos más o menos extraordinarios que se producían. En este sentido, puede contemplarse, en el citado curso, la salida de 160 libras «A los Comisionados de la Universidad Sr. Mtre. Escuela, y Retor para el Expediente del Retorado»368. Las cifras del superávit se vieron mermadas, pues los incrementos del gasto influían de forma negativa en los alcances de las cuentas.

10.8. La Tesorería de 1769-70 a 1778-79 Con este perícxlo culminaban tres décadas de desarrollo y esplendor para la Universidad altoaragonesa -tal como apuntamos más arriba-o En efecto, en el capítulo de las graduaciones, se alcanzaba una cifra record de 119,1 de media, de un total de 1.191 para este períod0369 . Debe considerarse que la cifra está en función de los graduandos que ingresaban dinero en la Tesorería, pues los grados mayores, de licenciado y doctor, se conferían a la misma persona en un intervalo de varios días, que sólo cotizaba a efectos de la Tesorería por uno de los dos 370 .

366 367 368 369

Véase el cuadro núm. 29. A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas ... , lib. 40, f. 243v 2 • Ibídem, ff. 243v 2 -244. Véase el cuadro 29.

Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, EstalU10S de la Universidad de Huesca de 1721-23, Arancel de los Salarios, pp. 96 Y 97. Los derechos al arca de la Universidad -Tesorería- se pagaban, con respecto a los grados mayores, en la Licenciatura, exceptuando los grados conferidos en la facultad de Artes -donde se distinguen los 64 sueldos de la licenciatura de los otros tantos del grado de maestro- aunque, en la práctica, se registraban como abonados en el primero de los grados mayores citados. Observemos los aranceles estatuidos: 370

133


Los ingresos obtenidos por los aranceles de graduación proporcionaron en este período un montante de 6.598 libras, 17 sueldos y 6 dineros37l , que, además de indicar un volumen importante, resultaba tanto más significativo porque se producía al comienzo de una década que llevaba aparejada una rebaja de las tasas correspondientes a los grados. En primer lugar, los derechos que percibía el rey, según lo estipulado por los Estatutos 372 , se ingresaban en el recibo de la Tesorería, para después darles salida a través del gasto. A partir del curso de 1769-70, lo concerniente al monarca se ingresaba por otro conducto -de ello se encargaba el alguacil, con libramiento del rector37L , con lo cual las cuantías citadas no pasaban al recibo de la Tesorería. Este cambio no afectaba al fondo de la cuestión, es decir, a las tasas, que se mantenían al mismo nivel, sino al enfoque de la contabilidad, de su reparto. Sin embargo, en el curso siguiente - 1770-71- se ordenó una disminución de los aranceles, lo que afectó a los graduandos -positivamente- de bachillerato, por «el rebaje de los grados de bachiller desde la nueva providencia mandada por el Consejo de Castilla»374. La medida no fue extensiva a los grados mayores. Posiblemente nos encontramos ante las nuevas disposiciones centralizadoras y uniformadoras que tejían los recién nombrados directores de Universidad. La medida, exigida y aplicada, influía en una disminución de los ingresos a percibir por la Tesorería, aunque su incidencia no fue negativa, pues la situación de apogeo que experimentaba la Universidad le permitía neutralizar estas reducciones. La baja de las tasas configuró un nuevo baremo, que determinaba los devengos, distintos según la Facultad 375 . Las incorporaciones de grados de bachiller, relativamente frecuentes en este período, se Grado de Licenciado en Artes. al arca .. ..... . ........ ..... 64 sueldos Medicina. ........ .. ... .. .. .... 240 Teología. ............... .... . . 300 Cánones. .... ...... .. .. ....... 400 Leyes. . ... .. ............ .. . 400 Maestro Artes, .. ... .. .. .. . .... ..... 64 En los doctorados de las Facultades mayores debían pagarse derechos académicos al arca de la Tesorería. 371 Véase el cuadro 29 . 372 A.H.P.H .• Fondos de la Universidad. Cuentas .. .. cuentas de 1765-66. lib. 40. ff. 241243 . 373 Ibídem. Cuentas de la Tesorer[a de 1766-1829. lib. 43. f . 16vo. 374 Ibídem. f. 21v o. 375 Ibídem. ff. 25-26 . El baremo era el siguiente :

134


vieron incluidas en el marco de reducciones arancelarias, beneficiándose sustancialmente de la medida376• El recibo experimentó un alza que situó su montante en 14.730 libras, 11 sueldos y 2 dineros -véase la referencia 37L, lo cual indica el momento óptimo J:}ue atravesaba la hacienda de la Tesorería, a pesar --(;omo ya hemos señalado- de las reducciones en las tasas. El descargo del apartado del gasto se situaba a una altura similar al del período anterior -obsérvense los cuadros núm. 22 y 23--, ligeramente inferior. La partida más voluminosa de los gastos seguía correspondiendo a los pagos de los complementos salariales -el tercio que se había reducido en la norma estatutaria de 1721-23-. A este respecto, es necesario resaltar la interdependencia que se producía entre las haciendas de las Rentas Supresas -Asignatura- y las de la Tesorería, ya que ambas se hallaban obligadas a resarcir el mencionado tercio a los miembros de la Universidad -en primer lugar, la Asignatura, y a continuación, la Tesorería- en función de sus respectivos alcances o superávit. Con ello se producía un «trasvase», que estaba en relación con el alcance obtenido en el ejercicio anterior, considerando los resultados de las dos haciendas. Y como en estos años -aparte del volumen y de las responsabilidades- la Tesorería se encontraba boyante, ésta cargaba con una parte de los devengos de los tercios salariales378 .

Grado de Bachiller en Teología .. .. ... . ......... . Cánones ........ . ... .. .. . . Leyes ........ ... . .. ....... . Medicina ...... .. ....... . . . Filosofía o Artes .. .. .. . 376 Ibídem, f. 26. Las incorporaciones de grado de sueldo y seis dineros en cualquiera de las Facultades. 377 Véase el cuadro núm. 23 .

2 L. 1 L. 5 s. 1 L. 5 s. 2 L. 2 s. 1 L. 17 s. bachiller

12 s. 15 d. 15 d. 15 d. abonaban una libra, un

378 Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, Estatutos de la Universidad de Huesca de 1721-23, Arancel de los Salarios, p. 100. La normativa decía lo siguiente: «Declaramos, que aviendo hallado disminuidas las Rentas ; de modo, que los Cathedraticos, que son los primeros Acrehedores, pierden el tercio de sus Salarios: Para el casso que en las cuentas de las Supresas, y el arca sobrase, y se pudiere repartir aumento en los Salarios; seran los primeros los Calhedraticos hasta reintegrarse del tercio que les quitan: Y si aun sobraren las Rentas; se podra aumentar a los demas asalariados, y Ministros a proporcion de sus Rentas: pero assimismo declaramos, que el casso de dar aumentos no pueda llegar sino teniendo la Receptoria 200.lib. de repuesto para las urgencias ocurrentes; y el Thesorero del arca 100. lib .. .. ».

135


De esta manera, la Tesorería, que en principio no tenía asignación ni responsabilidad en la liquidez de los emolumentos, contribuyó en estas décadas florecientes de forma colateral al mantenimiento de las asignaciones del profesorado y de otros miembros de la Universidad. Con respecto al superávit, éste se movió en unas coordenadas parecidas a las de la década antecedente, con una cifra superior, a saber, 4.948 libras, 9 sueldos y 11 dineros 379 , pero determinada por el montante del gasto, que alcanzó cotas importantes.

10.9. La Tesorería de 1779-80 a 1788-89 La quinta etapa en que hemos dividido el desarrollo de la Tesorería durante el siglo XVIII se caracteriza por un desequilibrio, con oscilaciones que marcan una cierta tendencia a la baja en su contabilidad. El panorama que presenta esta década en el ámbito de la hacienda de la Tesorería viene condicionado por el descenso del número de graduandos, que se situó en 763, con una media anual de 76,3, la más baja de esta época38o • La disminución de los ingresos por este concepto se dejaba sentir negativamente en la hacienda universitaria, pues, como sabemos, el grueso de éstos era aportado por las referidas tasas. El cambio de tendencia se percibe claramente en el total del recibo, que bajó de manera considerable con respecto al de los decenios precedentes, situándose 8.892 libras, 12 sueldos y 2 dineros -véanse los cuadros 21, 22,23 Y 24-, claro exponente de la coyuntura que vivía la Universidad.

10.10. La Tesorería de 1789-90 a 1798-99 La sexta etapa del mencionado siglo XVIII se caracteriza por una tendencia que recupera los niveles de actividad anteriores al desequilibrio producido en el período antecedente. La situación se fue centrando y, para finales del siglo de las luces, se alcanzaban cotas de actividad muy altas -co379 Véase el cuadro

i}

380 Véase el cuadro 29.

136


mo en los mejores momentos-, incrementando los ingresos del recibo de la Tesorería, sobre todo en los cursos de 1795-6, 1796-7 Y 1797-98381 . El número de grados conferidos -mayores, menores e incorporacionessujetos a pagar tasas a la Tesorería se elevó en este período a 1.129 -con una media anual de 112,9-382; se trata, pues, de uno de los momentos cumbre de la Tesorería -véase el gráfico núm. 7-. El dinero ingresado en el recibo por este concepto alcanzó el montante de 7.420 libras, 4 sueldos y 11 dineros 383 . El momento de esplendor, en general, que vivía la Universidad de Huesca repercutía de forma muy positiva en la hacienda de la Tesorería. En cambio, esta situación boyante no tenía lectura en el apartado del superávit, que alcanzaba unos niveles modestos, en comparación con las décadas precedentes. La explicación viene dada, con frecuencia, por libramientos o dispendios en el gasto, que aumenta de una u otra forma las salidas del dinero. Unas veces eran el resultado de gastos excepcionales, y otras, del aumento de los ordinarios. Como ejemplo a 10 comentado citaremos un gasto extraordinario que realizó la Tesorería en el curso de 1796-97. Veámoslo en su transcripción: «He pagado doscientas trece librs. dos sueldos y quatro dins. Jaqs. que se gastaron en las funciones que se hizieron pro el ascenso del Dr. Dn. Simon CasavieIla Maestre Escuelas a Obispo de Tudela con orden de los S.S. Comisionados pro el Consejo de esta Univd.»384.

La media obtenida en el alcance o superávit en este último decenio del XVIII se colocaba en 199 libras, 5 sueldos y 7,2 dineros 385 , cantidad ligeramente superior a la del período inmediatamente anterior. La razón de una media baja en el alcance para el presente período -máxime teniendo en cuenta las entradas de dinero al recibo- viene dada también por el incremento de los gastos de personal-devengos ordinarios que tenía que satisfacer la Tesorería al secretario de la Universidad o al bedel, o 381 Obsérvese el cuadro 25 . 382 A través del gráfico núm. 7 podemos apreciar la evoluci6n de las graduaciones sujetas a tasas, así como el montante obtenido en cada ejercicio econ6mico, de 1700 a 1829 . 383 Véase el cuadro 29 . 384 A.H.P .H., Fondos de la Universidad, Cuentas de la Tesorería de 1766 a 1829, lib. 43, f. 147. 385 v éanse, para comparar el apartado del superávit, los cuadros 24 y 25 .

137


bien propinas de estilo-. En el caso del bedel, éste pasaba de cobrar 15 libras a 26 libras, 11 sueldos y 4 dineros, tras la subida generalizada de salarios; el aumento del secretario de la Universidad todavía era mayor -aunque se colocase a la misma altura-, pues partía de 10 libras para situarse en las citadas 26 L. 11 s. 4 d. 386 • Todos estos incrementos, a pesar de no constituir cantidades importantes, no dejaban de repercutir en el capítulo del gasto a partir de 1795. A estas salidas ordinarias de numerario hay que añadir los gastos extraordinarios, que se producían con frecuencia. Así, las reparaciones a realizar en el recinto de la Universidad o en las aulas; los trabajos de carpintería, cerrajería y otros; la compra de cera y otras necesidades; en una palabra, el mantenimiento de la Universidad 387 . Esto, unido a la subida de precios de finales de este siglo, nos acerca a la comprensión del crecimiento del gasto en la Tesorería, tanto en lo referente a los gastos ordinarios como a los extraordinarios. Cuadro 22

CUENTAS DE LA TESORERIA DE 1759-60 A 1768-69388 Años

Recibo L.

1759-60 1760-61 1761-62 1762-63 1763-64 1764-65 1765-66 1766-67 1767-68 1768-69 TOTAL

1.307 1.463 1.402 1.078 1.147 1.281 1.505 1.536 1.304 1.269

s.

d.

7 8 16 3 10 4 16 7 16 10 7 15 12 5 9 9 1 8 15

13.297 16

Superávit

Gasto

2

L.

948 898 847 846 852 857 1.122 1.185 1.131 1.163 9.854

s.

d.

L.

9 7 1 5 15 5 19 11 4 19

3 15 13 13 13 6 1 11 6 9

358 565 555 232 295 424 382 350 173 105

10

s.

Déficit d.

L.

s.

d.

18 5 8 4 8 7 10 10 3 5 1 16 11 13 14 4 11 9 6

3.443 15

8

386 A .H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas ... , lib. 43, f. 153. 387 Ibídem, ff. 122-124 . 388 Ibídem, Cuentas de la Tesorería de 1693 a 1766, contabilidades de 1759-60 a 176566, lib. 40, ff. 223-244v 2 ; Cuentas de la Tesorería de 1766 a 1829, contabilidades de 1766-67 a 1768-69, lib. 43, ff. l-llv 2 .

138


Cuadro 23 CUENTAS DE LA TESORERIA DE 1769-70 A 1778-79389 Años

Recibo

L. 1769-70 1770-71 1771-72 1772-73 1773-74 1774-75 1775-76 1776-77 1777-78 1778-79 TOTAL

s.

Superávit

Gasto

d.

1.418 13 3 1.256 7 8 1.396 4 6 1.441 7 13 1.437 3 7 1.357 9 13 1.898 17 14 l.564 4 15 1.394 18 1.565 4 3 14.730 II

2

Déficit

d.

L.

1.196 3 2 955 3 II 907 15 3 878 7 4 847 7 5 1.096 9 II l.058 18 13 956 8 3 14 922 963 7 5

222 301 488 563 589 261 839 607 472 601

10 1 3 13 9 3 9 16 2 2 19 1 16 12 17 2 16 14

4.948

9 II

L.

9.782

s.

1

7

s.

d.

L.

s.

d.

s.

d.

Cuadro 24 CUENTAS DE LA TESORERlA DE 1779-80 A 1788-89390 Años

Recibo

L.

Superávit

Gasto

s.

d.

L.

s.

d.

1779-80 1780-81 1781-82 1782-83 1783-84 1784-85 1785-86 1786-87 1787-88 1788-89

1.332 1.083 1.193 1.299 1.334 4ll 473 444 579 738

14 14 4 4 16 18 9 15 19 13

2 8 8 14 13 8 7 13 13 12

925 881 1.107 1.166 945 293 470 345 501 494

4 4 15 16 4 7 II 5 6 17 15 6 5 10 10 10

TOTAL

8.892 12

2

7.131

6 12

12

L.

s.

Déficit

d.

L.

407 1 14 202 9 9 85 8 4 133 4 7 389 5 8 ll8 12 8 2 11 8 99 9 8 78 19 3 244 3 1 l.761

5

6

389 Ibídem, Cuentas de 1769-70 a 1778-79, lib. 43, ff. 16-65vº. 390 Ibídem, Cuentas de 1779-80 a 1788-90, ff. 66-112v 2 •

139


Cuadro 25 CUENTAS DE LA TESORERIA DE 1789-90 A 1798-99391 Años

Recibo L.

s.

d.

1789-90 1790-91 1791-92 1792-93 1793-94 1794-95 1795-96 1796-97 1797-98 1798-99

907 941 589 l.070 881 735 l.411 l.680 1.124 892

2 10 1 4 6 18 12 16 17 17

13 11 15 4 9 12 12 14 8 13

TOTAL

10.235

391

140

9 15

L.

s.

d.

15 15 15 6 17 17 8 7 18 13

5 3

11 13 2 12 10 12 3

8.242 15

7

781 854 496 619 872 559 1.129 1.455 782 689

Déficit

Superávit

Gasto

L.

s.

d.

125 7 8 86 15 8 92 6 15 450 17 9 8 8 12 176 1 10 282 4 225 9 4 341 18 12 203 4 10 1.992 14

8

Ibídem, Contabilidades de 1789-90 a 1798-99, ff. 113-160yQ.

L.

s.

d.


Gráfico 7

TOTAL GRADOS E INCORPORACIONES, EN FUNCION DE LA TESORER

t:-::--

240

no 2%>

no :J:>O

190 1J!O

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170

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392 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Cuentas de la Tesorería de 1693 a 1766, l a 1829, lib. 43 . Diagrama de barras verticales que representan la suma de los Tesorería, incluidas las incorporaciones, más la curva, con el montante de dichos de


l vI GRADOS E INCORPORACIONES o 5

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1'764-65 1165-66

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1161-6.

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11102-1 11101-4 1"4-! 111OS-6 11'06-7 UJo7-8 1IJO&-9

1809-1.0

18JO-U 1811-12

1811- U lIU-l' 181 .... 15

1815-16 1816-17

1817-18 181&-1, 181... .., 1820-21 1821-241 1822-2' 1821-2" 1814-n 1A~-26

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11. LA TESORERIA EN EL PRIMER TERCIO DEL SIGLO XIX

La contabilidad de la Tesorería se prolongará hasta el ejercicio de 182829, a pesar de las órdenes emanadas del Plan de 1824, que reglamentaban de manera concisa la creación de una Junta de Hacienda y la fusión de todas las rentas y contabilidades de la Universidad. Estos extremos se cumplieron; no obstante, la misma inercia hizo que todavía algunos años se llevase a cabo una copia de la contabilidad de la Tesorería. Al finalizar las cuentas de 1828-29, se razonaba así su inserción aparte: «Nota El Cargo y Data de esta cuenta consta en la General de la Cosecha de 1828 con los correspondientes Documentos de la Data y solo se han copiado en este libro para la formalidad e incluso en el los nombres y los apellidos de los Graduandos como se ha hecho de tiempo inmemorial»393.

Las circunstancias adversas de distinto signo que va a vivir la Universidad a comienzos del siglo XIX repercutirían de forma negativa prácticamente en todo este período, salvo en los últimos años de la tercera década.

11.1. La Tesorería de 1799-1800 a 1808-09 Los indicadores de recibo, gasto y superávit nos muestran en el período presente un descenso importantísimo, en contraste con los de la década an393 Ibídem, Cuentas ... . lib. 43, ff. 248-248vo.

143


terior, lo cual es exponente de la nueva situación que agarrotaba a la Universidad. Por otro lado, e incidiendo negativamente en la hacienda de la Tesorería, nos encontramos con déficit en las cuentas de 1800-1 y 1801-2, además de en otros tres ejercicios394 ; esto quiere decir que la mitad de los balances culminaban con saldo negativo. Los ingresos por las tasas académicas se resentían -sólo se registraban 72 derechos de graduación en el curso de 1800-p9L, al mismo tiempo que los gastos se mantenían en los mismos supuestos; de ahí que el equilibrio presupuestario se inclinase del lado del gasto. Las salidas de los recursos monetarios solían producirse en pequeñas cantidades, especialmente cuando se preveía escasez, y oscilaban entre una libra y diez 396 . En las cuentas de 1803-4, los gastos más elevados correspondieron al regalo al director de la Universidad -49 libras y 16 sueldos- y al «coste de los Generos para la Gramaya» --con 68 libras, 6 sueldos y 6 dineros-397 . En cambio, en la contabilidad de 1804-5, puede apreciarse un aumento del recibo o del cargo --correlativo al crecimiento del número de tasas académicas, que ascendieron a 129 39L, al tiempo que se incrementaba el gasto o data. En efecto, ésta se elevó a 736 libras, 1 sueldo y 7 dineros 399 , y sus partidas más importantes hacían referencia a dos libramientos autorizados por el rector, vicerrector y comisionados del Claustro, de 127 libras y 10 sueldos y 245 libras, 6 sueldos y 9 dineros, respectivamente4OO • El ejercicio siguiente -1805-6-- finalizaba con balance negativo, lo cual indicaba una vez más que los ingresos en la Tesorería por los aranceles en la colación de grados se demostraban insuficientes. El problema radicaba en que no se habían actualizado las tasas desde la puesta en vigor de los Estatutos de 1721-23. Incluso, en el curso de 1770-71, se hizo una revisión (ordenada por el Consejo de Castilla, como apuntamos en su momento), bajando las tasas en los grados menores, mientras que los grados mayores se mantenían con los aranceles estipulados en los mencionados Estatutos. De ahí la decantación de la Universidad por no entorpecer la concesión de dispensas en los grados mayores -en los menores estaban prohibidas desde 394 395 396 397

Véase el cuadro núm. 26. Ibídem, Cuentas ... , lib. 43, ff. l ú,+v 2 - 165v 2 . Ibídem, fL 178-179 . Ibídem.

398 Ibídem, ff. 180vO-184. 399 Ibídem. 400 Ibídem, ff. 183-183v 2 .

144


las medidas centralizadoras auspiciadas a partir del último tercio del XVIlI-, favoreciendo, de esta manera, a la hacienda de la Tesorería, pero cayendo con reiteración en el abuso de la concesión de estas dispensas401 • La situación anómala que vivía la Tesorería en estos años se agravará con los sucesos de 1808. El curso 1808-9 es un fiel reflejo de la crisis; no hubo colaciones de grados, con lo cual el saldo de la contabilidad arrojó un balance negativo de 208 libras, 2 sueldos y 15 dineros 402 • Este déficit se lograba neutralizar con el caudal sobrante de la Cofradía403 , la cual actuaba, por su vinculación con la Tesorería, a modo de vaso comunicante, cubriendo sus necesidades pecuniarias. No obstante, las posibilidades de financiación de la Cofradía eran limitadísimas, puesto que su fuente de ingresos era la misma que la de la Tesorería: el estudiantado, en su faceta de cursantes o graduandos. Cuadro 26 CUENTAS DE LA TESORERIA DE 1799-1800 A 1808-9 404

Años

Recibo

L. 1799-1800 1800-1 1801-2 1802-3 1803-4

s.

Gasto

d.

726 14 14 481 8 5 466 6 4 776 19 11 588 12 9

L.

s.

Superávit

d.

610 3 4 487 5 15 518 10 8 759 3 5 473 10 3

L.

Déficit

s. d.

L.

s.

d.

116 11 10 5 17 10 52 4 4 17 16 115 2

6 6

401 Ibídem, ff. 180y2- 181. En las cuentas de la Tesorería de 1804-5, se registraban unos ingresos por dispensas de los grados mayores que nos dan idea del abuso que se cometía. Veamos lo que ocurría respecto a las citadas cuentas: En Teología ............ .. ..... . . 2 grados mayores sin dispensa. 1 grado mayor con una dispensa. 2 grados mayores con dos dispensas . 1 grado mayor con tres dispensas. En Cánones .. ... .. .. ............. 1 grado mayor sin dispensa. 1 grado mayor con dos dispensas. 9 grados mayores con tres dispensas . En Leyes ......................... 11 grados mayores con tres dispensas. En Medicina y Artes no se dispensaban cursos. Cada dispensa significaba un curso menos, y costaba tres libras jaquesas cada una de ellas . La justificación del sistema está muy clara, de manera particular en Cánones y Leyes: aumentar los ingresos de la Tesorería. 402 Ibídem, f. 198. 403 Ibídem, f. 198y2. 404 Ibídem, Cuentas de 1799-1800 a 1808-9, ff. 161-198 y2. 145


Años

Recibo

L. 1804-5 1805-6 1806-7 1807-8 1808-9 TOTAL

s.

d.

1.034 9 6 538 1 6 387 11 7 560 4 13 60 15 8 5.621

4

3

L.

d.

L.

736 1 7 650 19 13 394 17 1 494 9 6 268 18 7

298

s.

5.393 19

Déficit

Superávit

Gasto

5

s.

d.

L.

s.

d.

7 15 112 18 7 7 5 10

65 15

7

*613 13 12 (227 4 14)

208

2 15

386

8 14

* El apartado del superávit, una vez deducido el déficit, obtuvo un montante de 227 libras, 4 sueldos y 14 dineros.

11.2. La Tesorería de 1809-10 a 1818-19 Comenzaba el segundo decenio con las mismas coordenadas con que había concluido el anterior. Las existencias de dinero se limitaban a las 13 libras, un sueldo y 3 dineros entregados al «thesorero Dn. Matheo Ara», más 121 libras concedidas por la Receptoría en calidad de reintegro, con lo cual el caudal de que disponía el recibo o cargo era de 134 libras, un sueldo y 3 dineros 40 5• Efectuado el balance, arrojaba un saldo muy ajustado pero positivo en una libra, doce sueldos y diez dineros 406 . Sin embargo, se trataba de «arreglos», puesto que las dos partidas con que contaba el recibo eran prestadas y no generadas por la hacienda de la Tesorería, como se pone de manifiesto en el levantamiento de cuentas, donde nuevamente la Cofradía enjugaba, dentro de sus posibilidades, las necesidades de la Tesorería 407 . Los años posteriores transcurrieron con las mismas necesidades monetarias, pero incidiendo la crisis también en la Cofradía, con lo cual hubo que apelar reiteradamente a la ayuda de las Rentas Supresas, por la vía del receptor de éstas, hasta que las circunstancias cambiasen de signo. Detengámonos en dichas entregas: 405 Ibídem, ff. 198vº-199. 406 Ibídem, f. 199vº. 407 Ibídem, f. 200.

146


«Lo es primeramente doscientas doce libras Jaqs. diez y ocho sueldos y ocho dineros que recibi de la Receptoria en calidad de reintegro por mano de su Receptor D. Lorenzo Marcen para ocurrir á los gastos del Arca (de la Tesorería) como consta del recibo que le he entregado»408.

Habiendo entrado la situación en vías de nonnalización hacia los años 1815-1816, es a la altura de 1817-1818 cuando los síntomas presagian ya inequívocamente la marcha hacia la recuperación. La hacienda de la Tesorería comienza a autofinanciarse, aupada por el número de graduaciones -que se sitúan en torno a la nonnalidad: 73 en el curso 1817-1818 y 78 en el de 1818-194oL y, sobre todo, por un aumento muy considerable de los derechos arancelarios en las mismas 410 • La subida venía a resarcir, por lo menos en parte, las penurias económicas que, ya con anterioridad a los acontecimientos de 1808, había padecido esta institución hacendistica. Cuadro 27 CUENTAS DE LA TESORERIA DE 1809-10 A 1818-19 411 Años

Recibo L.

1809-10 1810-11 1811-12

Gasto

Superávit

s.

d.

L.

s.

d.

134 1 212 18 156 14

3

132 8 174 11 127 3

9

8 8

6

L.

s.

Déficit d.

L.

s.

d.

1 12 10 *38 6 12 29 11 2

408 Ibídem, f. 200vo. 409 Ibídem, ff. 215v o-221 vo. 410 Ibídem, ff. 218-220. El aumento era importante, pues se pasaba en los grados de bachiller a la siguiente escala: Grado de Bachiller en Teología .. .. ... . .. . 3 L. 12 d. 15 d. " " Cánones .... .... .. .. 2 L. 5 s. 5 s. 15 d. Leyes .. . . .... .. .. .... , 2 L. 2 s. Medicina ... ........ . 3 L. 15 d. Filosofía .. .......... 2 L. 17 s. Véase la nota 375 y compárense estas tasas con las allí reflejadas . El aumento estribaba en una libra en los distintos bachilleres. El cambio de mayor relevancia tuvo lugar en los grados mayores, pues, anticipándose a la normativa del Plan de 1824, se hacía cotizar a la Tesorería por los dos grados mayores -licenciatura y doctorado-, con lo cual los derechos se doblaron, más una libra y 5 sueldos de aumento . De ahí que los derechos para un graduado en Leyes -licenciatura y doctorado- se elevasen en 41 libras y 5 sueldos - anteriormente 20 libras-, en ambos casos sin mediar dispensas. 411 Ibídem, CuenJas de 1809-10 a 1818-19, ff. 198vo-221vo.

147


Recibo

Años L. 1812-13 1813-14 1814-15 1815-16 1816-17 1817-18 1818-19 ****TOTAL

s.

d.

L.

s.

d.

**48 6 4 **63 3 4 42 13 3 39 14 199 2 12 155 7 6 146 15 12 146 15 655 1 2 ***338 7 7,5 591 14 1 710 4 2.368 19 12

1.706

1

Déficit

Superávit

Gasto

9,5

s.

d.

2 19 43 15

3 6

L.

L.

s.

d.

12 316 13 11,5 118 9 15 551

8 11,5

12

* En las cuentas de 1810 se deslizó un error, pues el alcance da 38 L. 6 s. 12 d. cuando son 38 L. 7 s. 8 d.; no obstante, mantenemos las cantidades que se expresan en el acta. ** En los ejercicios de 1812-13 y 1813-14, se mencionan unas cantidades para el recibo, pero no se realizaron las contabilidades (111 L. 9 s. 8 d.) . *** Las cuentas de 1817-18, en cuanto al gasto y al superávit, vienen dadas incluso con medios dineros, y asimismo se constata aquí. **** Estas cuentas son una aproximación, por su inviabilidad para cuadrar.

11.3. La Tesorería de 1819-20 a 1828-29 El cambio de signo de esta década es evidente. En efecto, ni un solo ejercicio se cerraba con déficit, incluso en los años del trienio liberal. El record de recaudación del recibo se lograba en el ejercicio de 1825-26, con 81.017 reales de vellón y 6 maravedíes, que, reducidos a la moneda jaquesa, representaban 4.304 libras 12 dineros 412 . La explicación se hallaba en un aumento muy importante de las colaciones de grados, que llegaron a 151 413 , pero, a la vez, en el nuevo enfoque y en la revisión de las tasas académicas, tal como se reglamentaba y ordenaba en el Plan de 1824. Los grados mayores prácticamente se doblaron, pues si al graduando se le conferían ambos (licenciatura y doctorado) pagaba por los dos --cuando, en la Universidad de Huesca, normalmente sólo se abonaban tasas a la Tesorería al conferirse la licenciatura-o Ahora se cerraba una tradición secular, pues con la nueva normativa la obtención de los dos grados suponía unos 412 Ibídem, f. 243v 2 . 413

148

Ibídem, ff. 242-243v 2 .


precios prohibitivos muchas veces para el común de los graduandos. Estos se elevaban a 1.707 reales y 2 maravedíes, de los que 750 eran las tasas, pertenecientes a la Tesorería, tanto para licenciarse como para doctorarse -1.500 reales ambos-o Los 207 reales y 2 maravedíes restantes eran derechos que, aunque se abonaban en Tesorería, pertenecían al rey, o bien se dedicaban a otros menesteres o urgencias 414 (biblioteca, 40 reales) e, incluso, a la Cofradía -100 reales-, que no presentará durante tres ejercicios cuentas separadas, sino que irán asumidas en las de la Tesorería, como tendremos ocasión de comprobar en la contabilidad de la Cofradía415 . De lo expuesto se deduce que las citadas cuentas de 1825-26 venían en parte infladas o distorsionadas, a pesar de lo cual seguían constituyendo un record sin precedentes por sus ingresos. El mismo sistema de presentación de cuentas se arbitrará en los ejercicios de 1826-27 y 1827-1828416 • El de 1828-29 representó una vuelta a la contabilidad genuina de la Tesorería, pero ello fue así por última vez, pues -como ya apunté- el Plan de 1824 resolvía la necesidad de un fondo común para los ingresos universitarios, con unas cuentas generales. Sólo se realizaban las citadas cuentas para seguir la tradición, pero el levantamiento de cuentas no se efectuaba. En efecto, se trataba de una mera copia, ésta era su virtualidad; de ahí que a partir de 1828-29 dejara de registrarse 417 • El decenio presente reitera su buena marcha con el recibo, que alcanzó 251 .899 reales con 26 maravedíes, así como con el superávit, que se elevó a 149.797 reales con 18 maravedíes 418 • Parecida dimensión presentaban los ingresos procedentes de las tasas académicas, por las que se obtuvieron 11.121 libras, 7 sueldos y 6 dineros, es decir, un 18,24 % del total de los ingresos 419 , el porcentaje más elevado de 1700 a 1829. Y ello gracias a los incrementos en las tasas académicas -trienio liberal y Plan de Estudios de 1824, especialmente éste último-, ya que el número de graduaciones descendió respecto a períodos precedentes42o• 414 Ibídem. 415 Véase la nota 541 . 416 Ibídem. 417 Véase la nota 393. 418 Véase el cuadro núm 28. 419 Véase el cuadro núm . 29. 420 Ibídem.

149


Sin embargo, es necesario reiterar que, aunque este dinero se registraba en la Tesorería, pertenecía a las cuentas generales de la Universidad, ya que los mencionados aumentos de las tasas iban dirigidos a cubrir las deficiencias hacendísticas de las universidades. En efecto, se aspiraba a la autofinanciación o, al menos, a conseguir buena parte del presupuesto de los establecimientos docentes, aspecto que ya veíamos al abordar las Rentas Supresas. Si atendemos ahora a la totalidad del período analizado (1700-1829), reflejada en el cuadro 30, comprobaremos que los períodos más deficitarios para la hacienda de la Tesorería coincidieron con las guerras y postguerras de los comienzos de las centurias del setecientos y el ochocientos, mientras que los más florecientes constituyeron una amplia banda que abarcó toda la segunda mitad del XVIII, salvo el bache de la década de los ochenta, para terminar con el momento álgido de la década de los veinte del siglo XIX -por las razones expuestas-o La curva de evolución del recibo o cargo de la Tesorería puede seguirse -y compararse con el resto de ingresos universitarios- en el gráfico núm. 3, según apuntábamos en el estudio de las Rentas Supresas. Cuadro 28 CUENTAS DE LA TESORERIA DE 1819-20 A 1828-29 421 Años

Recibo

R.

Gasto

Superávit

m.

R.

m.

R.

m.

1819-20 1820-21 1821 -22 1822-23 1823-24 1824-25 1825-26 1826-27 1827-28 1828-29

*16.322 14.467 7.169 3.067 13.063 39.121 81.017 28.584 18.886 30.198

30 4 30 29 33 18 6 6 26 14

15.748 12.315 4.840 2.664 11.092 35.880 8.954 6.309 3.465 831

26 32 20 2 20 17 11 8 8

574 2.151 2.328 403 1.971 3.240 72.062 22.274 15.421 29.367

30 12 32 9 31 32 23 29 18 6

TOTAL

251.899

26

102.102

8

149.797

18

421

150

Ibídem, Cuentas de 1819·20 a 1828-29, ff. 222-248yQ.

Déficit

R.

m.


* Las cantidades de este último período de la Tesorería vienen expresadas en reales de vellón, incluso las de 1819-20, que todavía figuraban en moneda jaquesa -el recibo, 867 L. 3 s. 1 d.; el gasto,. 836 L. 12 s. 4 d., Y el superávit, 30 L. 10 s. 13 d .- . Los resultados finales han sido reducidos a la moneda jaquesa -recibo, 13.382 L. 3 s. 8 d .; gasto, 5.424 L. 3 s. 10 d., Y superávit, 7 .957 L. 19 s. 14 d.- para facilitar su comparación con los de los períodos precedentes. Cuadro 29 INGRESOS OBTENIOOS POR LA TESORERlA, EN AJNCION DE LAS TASAS ABONADAS POR LOS GRAOOS MAYORES, MENORES E INCORPORACIONES, EN EL PERIOOO COMPRENDIDO ENTRE 1700 Y 1829422

Decenios

** N1 de Tasas (Grados) %

** Medias anuales

1700-9 l710-19 1720-29 l730-39 1740-49 1750-59 1760-69 1770-79 1780-89 1790-99 1800-9 1810-19 1820-29

330 194 483 545 628 1.089 835 1.191 763 1.129 776 238 727

3,69 2,l7 5,40 6,10 7,03 12,19 9,35 13,34 8,54 12,64 8,69 2,66 8,14

33,0 19,4 48,3 54,5 62,8 108,9 83,5 119,1 76,3 1l2,9 77,6 23,8 72,7

*TOTAL

8.928

(lOO)

892,8 ***(68,67)

Ingresos por decenios L. d. s.

% de los decenios

1.647 884 3.150 3.727 4.102 7.089 5.311 6.598 3.559 7.420 4.634 1.698 11.121

18 8 14 6 10 10 2 17 1 4 9 11 7

6 1 11 7 3 6

2,70 1,45 5,16 6,11 6,73 11,63 8,71 10,82 5,83 12,17 7,60 2,78 18,24

60.945

19

12

(lOO)

6 4

* La suma del total del dinero ingresado en la Tesorería se ha efectuado partiendo de la utilización de los sueldos con un valor de 16 dineros para todo el período. ** Se trata del número de colaciones de grados sujetas a pagar los aranceles académicos. *** Las medias anuales quedaron en 68,67 .

422 Nos hemos servido de las mismas fuentes que para los cuadros de las décadas o decenios, del núm. 16 al 28.

151


Cuadro 30

...... Vl

IV

CONT ABILIDAD DE LA TESORERIA DESDE 1700 A 1829 4

Décadas

Recibo L.

1700-09 1710-19 1720-29 1730-39 1740-49 1750-59 1760-69 1770-79 1780-89 1790-99 1800-09 1810-19* 1820-29 TOTAL

2.981 1.642 5.887 7.629 7.267 14.319 13.297 14.730 8.892 10.235 5.621 2.368 13.382

s. 15 7 14 18

d.

12 9 4 19 3

8 8 8 8 12 14 2 2 2 15 3 12 8

108.256 19

6

5 16 11

Superávi

Gasto

%

L.

d.

%

2.75 1.51 5.43 7.04 6.71 13.22 12.28 13.60 8.21 9.45 5.19 2.18 12.36

2.264 3.134 3.638 4.381 4.166 7.856 9.854 9.782 7.131 8.242 5.393 1.706 5.424

10 10 9 4 6 5 15 2 2 19 6 10 1 7 6 12 15 7 19 5 1 9,5 3 10

3.10 4.29 4.98 6.00 5.70 10.76 13.50 13.40 9.77 11.29 7.39 2.33 7.43

72.976

1,5

s.

L.

s.

d.

786 13

11

2.249 3.248 3.100 6.462 3.443 4.948 1.761 1.992 613 551 7.957

10 12 18 6 15 9 5 14 13 8 19

2 9 10 8 8 11 6 8 12 11,5 14

37.117

8

14,5

* El total no cuadra, ya que el cargo de 1810-19 viene «inflado» con 111 libras, 9 sueldos y

423 Ibídem.


12. LA COFRADIA

La Universidad alto aragonesa contó, desde el 12 de febrero de 1591, con la denominada «Cofadría de la madre de Dios de Piedad», institución caritativa que, fundada en el convento de San Agustín 424 , tuvo, entre otras labores y dedicaciones, la de hacerse cargo de los entierros de los hermanos cofrades, tanto estudiantes como doctores 425 . Sus estatutos fueron aprobados por el Consejo de la Universidad y, seguidamente, por el obispo, don Martín Cleriguech de Cáncer, el19 de marzo de 1591 426 . A los pocos años de su existencia, dicha Cofradía se encontraba en tal situación de declive «auiendo venido en ruyna esta cofadria» que se concedió permiso y poder al rector, don Baltasar Fort, y a una comisión de doctores designados por el Consejo para que redactaran otros estatutos, labor que llevaron a cabo en el mes de febrero de 1606427 . La sede de la Cofradía se trasladó de San Agustín a la parroquia de San Pedro en 1609428 . Posteriormente, el 28 de setiembre de 1613, el papa Paulo V le concedió «en Santa María la Mayor muchas y grandes indulgencias» referentes a su fiesta ya otras del santoral 429 . De la parroquia de San 424 de la 425 426 427 428 429

A YNSA, Francisco Diego de, Fundación, Excelencias, Grandezas y Cosas Memorables Antiquísima Ciudad de Huesca, Pedro Cabarte, Huesca, 1619, libro Y, p. 640. Ibídem. Ibídem. Ibídem. Ibídem. Ibídem.

153


Pedro se mudó la institución al convento de San Francisco -en tiempos de don Francisco Diego de Aynsa, la capilla mayor era la dedicada a aquélla_43o . En los Estatutos de 1721-23, el título XXIII se dedicaba a la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad. Y, tal vez pesando en el ánimo del visitador las mudanzas soportadas por la misma, ordenó su traslado a la capilla universitaria, es decir, su definitivo establecimiento en la iglesia que tenía levantada la fábrica de la Universidad, con sus inmunidades, privilegios y rentas 431 . Se prescribió también la redacción de nuevas «Ordinaciones» por parte del Consejo, que debían ser, además, aprobadas expresamente por el maestrescuela, a cuyo celo se encomendaba el guardarlas y hacerlas cumplir 432 . Todos los años, después de la toma de posesión del nuevo rector, éste proponía para prior de la Cofradía a un bachiller en «Theología, Canones, Leyes, o Philosophia» -no se citaba a los bachilleres en Medicina- 433 , el cual quedaba nombrado con la aprobación del Consejo. Durante el año en que desempeñaba su cargo gozaba del derecho al voto en el Consejo, por encima de «los Consiliarios y el privilegio de Conjueces»434. Finalmente, se reglamentaba que, en el caso de no disponer la Cofradía de los fondos necesarios para el sostenimiento de sus obligaciones y cargos, éstos se supliesen con dinero del arca de la Tesorería; en el supuesto de que ésta careciese de posibilidades de liquidez, se mandaba a los asignados que lo pagasen con las Rentas Supresas 435 . Las cuentas de la Cofradía llevaron, hasta la centralización del siglo XIX, una existencia más o menos autónoma de las otras grandes contabilidades universitarias. No obstante, este organismo caritativo se hallaba vinculado con la Tesorería, ya que las fuentes de financiación de ambas ha430 Ibídem. 431 Fondos del Archivo y Biblioteca de la Diputación Provincial de Zaragoza, de la Universidad de Huesca de 1721-1723, título XXIII, De la Cofradía, p. 90. 432 Ibídem.

ES/alU/OS

433 Ibídem. Aunque en los Estatutos de la Universidad de 1721-23 no se mencionara a los bachilleres de Medicina como elegibles para prior de la Cofradía, se sobreentiende que fue un lapso, ya que en las "Ordinaciones» se hallaban incluidos, al igual que los de las otras Facultades -Estatutos de la Cofradía de Nuestra Sra. de la Piedad, f. 122vo-. 434 Ibídem. 435 Ibídem, p. 91.

154


ciendas venían determinadas por las graduaciones y, en el caso de la Cofradía, por las matrículas. El control y la fiscalización de las cuentas eran ejercidos por el Estudio General, que se servía del rector y de dos doctores -de dos Facultades, en turno rotatorio-, además del prior e,n ejercicio y de los administradores saliente y entrante 436 . El acercamiento de las funciones de la Cofradía y de la Tesorería se vio impulsado con la visita y reforma de don BIas de Torrejón, que ordenó que las cuentas de la Cofradía las llevasen los mismos que asistían a las de la Tesorería (20 de junio de 1721 )437. El libro que recoge los Estatutos de 1721-23 (impresos) ofrece a su vez, en los folios finales, los de la Cofradía (de forma manuscrita)438. Estos fueron elaborados por el Consejo -tal como hemos apuntado ordenaban los Estatutos y había sido dispuesto por el visitador- y constaban de un título introductorio que hacía referencia expresa y única a que la Cofradía se denominase de Nuestra Señora de la Piedad 439 . Los estatutos de la Cofradía se componían de diez capítulos. El primero se dedicaba a la admisión y entrada de cofrades, en el cual se estatuía que pertenecían a la Cofradía todos los doctores y maestros graduados en la Universidad. Su aportación en metálico se incluía en el pago de los dere436 A ,H.P.H., Fondos de la Universidad, Libro de la Cofradía de Nuestra Sra . de la Piedad de 1633 a 1717, lib . 50, f. 210. El levantamiento de cuentas se realizaba el 30 de junio de cada año -posteriormente se les haría coincidir, en setiembre, con las de la Tesorería-. Veamos las personas que intervenían en este acto de la Cofradía, a finales del siglo XVII, con anterioridad a las reformas borbónicas de 1721-23. Cuentas del 30 de junio de 1689 al 1690: «En 30 de junio del año 1690 en la Ciudad de Huesca Y en la Sala de Examen dela Vniuersidad y Estudio General de dha. Ciudad Sepasaron las Cuentas de la Cofradia de Nuestra Señora de Piedad dila dha. Vniuersidad en las quales asistieron el M.Ie. Sr. D. Joseph Miguel Abadia Retor el R.P.M2 fr. Joseph Bernardo Blanco por Theologia el Dr.D. Matheo Foncillas por Leyes y D. Pedro Ram Prior de dha.Cofradia las quales dio el Dr. Carlos Florenza Administrador delas Rentas de dha. Cofradia del año proximo pasado al Dr. Joseph Isidoro Lalana administrador del prte. año y se hallo importa el Reciuo Quarenta y Cinco Libras diez dineros y digo 45 L. s. 10 (d.) Y el Gasto veynte y una libra diez sueldos digo 21 L. 10 s. y por importar mas el Reciuo que el Gasto sele hizo de Alcance ... ». 437 Ibídem, Libro de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad de 1717 a 1772, lib. 51, f. 7. 438 Ibídem, Estatutos de la Universidad de Huesca de 1721-23, lego 272, ff. 121-129 (manuscritos). 439 Ibídem, f. 121.

155


chos de graduación a la Tesorería440 , Por otro lado, se reglamentaba que todos los bachilleres, estudiantes y ministros de la Universidad que deseasen formar parte de esta institución caritativa pagasen 8 sueldos jaqueses de ingreso, de lo cual quedaban exceptuados aquellos estudiantes que demostrasen ser pobres 441 , Se ordenaba que, en el caso de que alguna persona vinculada a la Universidad no fuese cofrade y, hallándose muy enferma, intentase serlo, se le admitiese, pero pagando cien sueldos de entrada; en la " hipótesis de que lograse curarse, tan sólo abonaría el ingreso ordinario -ocho sueldos-442 , En un segundo apartado se trataba el tema de los privilegios de los cofrades. El núcleo de los mismos partía de la bula concedida por el papa Paulo V, en Santa María la Mayor de Roma, el28 de setiembre de 1613, en la cual se concedía indulgencia plenaria a todos los que en el día de su ingreso en Nuestra Señora de la Piedad se confesasen y comulgasen 443, Además, se otorgaban indulgencia plenaria y remisión de todos sus pecados a los hermanos cofrades que, «confessados y comulgados, visitaren devotos la Iglesia o Capilla de la dha, Cofadria, y en ella rogaren pro la paz y concordia entre los Príncipes Christianos, extirpación delas heregias, yexaltación de la Sta, Fee Catholica»444, Posteriormente, pasaban a relatarse las fiestas principales --el santoral a retener por la Cofradía-, con las indulgencias y perdones por ello obtenidos445 , El tercer capítulo se dedicaba al prior de la Cofradía y a los asistentes. El primero era elegido según lo determinado por los Estatutos de la Universidad, es decir, a propuesta del rector y con la aprobación última del Consej 0 446, Se estatuía, además, que, el primer día inhábil de clase después de San Lucas, el prior debía proponer al rector a seis estudiantes cofrades, «si los hubiere», para que éste diese su aprobación y quedasen así nombrados, Es440 Ibídem. 441 Ibídem. Por pobre «se entiende el que cogiesse Aldeas (sic, ¿recorriese?) y viviere de limosna» . 442 Ibídem, f. 121v 2 . 443 Ibídem. 444 Ibídem. 445 Ibídem, f. 122. 446 Ibídem, f. 122v 2 • Véanse las notas 433 y 444.

156


tos estaban encargados de llevar el estandarte en los entierros y de otras funciones; de ellos, uno actuaba de regid0I447 . El prior, acompañado de uno de los denominados asistentes, tenía la obligación de visitar a los hermanos cofrades enfermos; si alguno, por su pobreza, no dispusiese de medios con que retribuir a los médicos, se avisaba a los «Médicos Cofadres», para que «lo vissiten sin interes»448. En caso de que las necesidades económicas del enfermo fuesen extremas, el rector y el prior estaban facultados para socorrerle en la cuantía que considerasen oportuna, dejando a su conciencia la justificación del gasto, puesto que no se publicaba el nombre del menesteros0449 ; en la cédula de gasto entregada al tesorero sólo se hacía constar la cantidad y «para el socorro de un pobre Cofadre enfermo»45o. Otra de las obligaciones del prior consistía en visitar la cárcel del Estudio y dialogar con los presos, interesándose por las causas que los habían conducido allí451 . Si alguno de los encarcelados fuese pobre y tuviese necesidad de defensa jurídica, debía solicitarse el oficio de los «Advogados de Pobres»; éstos, con el prior, rogaban la libertad de los presos al maestrescuela o al juez competente, según los casos. Y «si fueren dignos de algun castigo, se les dé con brevedad ussando siempre con los dhos. pressos la mayor piedad que se pudiere»452. El tesorero de la Universidad era el encargado de las rentas y cuentas de la Cofradía, según lo preveían los Estatutos; él pagaba los gastos ocasionados en dicha institución caritativa. Las cédulas de devengos que no iban firmadas por el rector y el prior debían ser rechazadas de plano por el tesorero, ya que no cumplían el precepto más importante 453 . El apartado cuarto se ocupaba del bedel. Este oficio era desempeñado por el bedel de la Universidad, que desarrollaba sus actividades en torno a . .

447 Ibídem. 448 Ibídem. 449 Ibídem. 450 Ibídem. 451 Ibídem, f. 123. 452 Ibídem. 453 Ibídem, f . 123v 2 •

157


la capilla de la misma: limpieza, cuidar los ornamentos, encender velas, ayudar a misa, avisos a los clérigos, guardar las llaves de la capilla, ... 454. El apartado quinto se dedicaba a las rentas de la Cofradía. Estas se obtenían -como ya señalamos en su momento- de las entradas de dinero que ofrecían los cofrades y de los ingresos que se reunían con la concesión de los grados 455 . El estudiante pagaba cada año al matricularse medio real para la Cofradía, pero si pertenecía a la misma estaba exento y no abonaba nada 456 . Los graduados de bachiller de cualquier Facultad ingresaban 8 sueldos; los graduados de licenciado en Artes, 10, y los maestros de esta Facultad otros 10457 . Los grados de licenciado de las Facultades mayores entregaban 40 sueldos, y otros tantos correspondían a los doctorados 458 . Las incorporaciones de grado mayor aportaban al erario de la Cofradía los cuarenta sueldos citados459 . En el supuesto de que estas rentas o ingresos no cubriesen los gastos de la Cofradía, ésta podía demandar la ayuda económica del arca de la Universidad - Tesorería-; si ésta se encontrase sin posibilidades, se acudiría a las Rentas Supresas, pues así lo preveía el título XXIII de los Estatutos de Nueva Planta460 . El capítulo sexto trataba de los gastos y obligaciones de la Cofradía en la Fiesta Solemne. Estaba estatuido que el tercer día de Pascua de Resurrección tenía lugar una fiesta muy solemne. No obstante, ésta podía ser trasladada a otra fecha, según lo dispusiese el Consejo universitario, previa petición a Su Santidad con el fin de obtener las indulgencias461 . El capítulo séptimo se ocupaba de los aniversarios de los difuntos . Quedaba reglamentado que el primer día de asueto después del 2 de noviembre se oficiase una misa por todos los cofrades difuntos -aniversario gene-

454 Ibídem, f. 124. 455 Ibídem. Con anterioridad a esta normativa se cotizaba la mitad. 456 Ibídem. 457 Ibídem. 458 Ibídem. 459 Ibídem. 460 Ibídem, f. 124vo. Véase la nota 435. 461 Ibídem.

158


ral-462 . La tradición era observada también a propósito de los aniversarios particulares, pues se ordenaba que a cada cofrade que muriese se le dedicase un aniversario particular, en el primer día no lectivo tras del óbito del cofrade463 . El capítulo octavo se dedicaba a las misas rezadas en los Días de Lección. La Cofradía de la Universidad tenía «convenido y concordado» la celebración de misas diarias, lectivas, con «el Prior del Clero y Cofadria de Sta. Cathalina»464. Desde el día de San Lucas comenzaba la obligación de decir misa por parte de los sacerdotes designados por el prior de la Cofradía de Santa Catalina, dedicación que era compensada con tres sueldos «de caridad de cada una Missa»465. Las misas de aniversario y otras se remuneraban concediendo a los «Clerigos que fuessen, pro cada funcion medio real»466. En el caso de tener que oficiar el entierro de algún estudiante pobre, el cual corría a cargo de la Cofradía de la Universidad, los sacerdotes oficiantes no percibían remuneración alguna467 . Las misas de los días lectivos se celebraban «a la hora intermedia»; a las nueve de la mañana se preparaba el oficiante468 . El apartado noveno trataba del entierro y acompañamiento de los cofrades. El alguacil de la Universidad actuaba de maestro de ceremonias en los entierros, para «que se lleve con la mayor decencia á la Sepultura»469. La pompa funeraria se manifestaba en toda su dimensión en las exequias de los doctores y maestros; por el contrario, si las honras fúnebres iban destinadas a un graduado menor o estudiante, el ceremonial se recortaba en sus manifestaciones extemas 470 . El capítulo décimo se refería a la sepultura de los cofrades. Se disponía que si algún hermano de Nuestra Señora de la Piedad quisiese ser enterrado

462 463 464 465 466 467 468

Ibídem, Ibídem, Ibídem, Ibídem. Ibídem. Ibídem, Ibídem. 469 Ibídem, 470 Ibídem,

f. 125 . f. 125vº. f. 126.

f. 126vo. f. 127vº. ff. 127vº·128 .

159


en la capilla de la Universidad se le diese sepultura en ella 471 . Si moría algún estudiante que no fuese cofrade y constase su pobreza, la Cofradía se encargaba del entierro y de darle sepultura en la capilla472 . Una vez elaborados por el Consejo y comprobados por el maestrescuela, estos estatutos fueron aprobados por éste, con la fecha de 18 de febrero de 1724473 . El maestrescuela quedaba como garante de la observancia de esta normativa estatutaria de la Cofradía. Su lectura nos proyecta hacia la comprensión de la función social que los cofrades representaban, de manera especial para aquellos desfavorecidos por la fortuna, o bien alejados de sus familiares , de sus hogares, en razón de sus estudios. Gracias a esta hermandad pía, podían aliviarse o paliarse sufrimientos y tragedias. En una sociedad presa de las enfermedades frecuentes y con una alta tasa de mortalidad -debemos considerar que en el momento que nos ocupa, todavía no había tenido lugar la denominada revolución demográfica-, así como por las dificultades de comunicación y transporte, especialmente acusadas en un medio terrestre, resultaba inviable un contacto fluido o frecuente entre los cursantes y sus familiares, de manera particular para los naturales de Cataluña, Navarra, ... La labor de la Cofradía, sin duda muy meritoria, abarcaba desde la asistencia médica -con ayuda económica si lo requería el caso-, pasando por la ayuda jurídica -atendiendo a los presos-, hasta el acompañamiento y reposo de los restos mortales.

471 Ibídem, f. 128v 2 . 472 Ibídem. 473 Ibídem, f. 129.

160


13. LAS CUENTAS DE LA COFRADIA

Las cuentas de la Cofradía presentan, en principio, un claro paralelismo con las situaciones que atraviesa la Tesorería, pues no en vano los ingresos procedían de la misma fuente, si bien los gastos iban a cubrir necesidades distintas, además de que los volúmenes de recibo y gasto eran superiores en la Tesorería. De ahí, pues, que, aunque una crisis afectase a ambas, después, superada ésta, los apartados del superávit y déficit solían ser diferentes, de acuerdo con las necesidades presupuestarias de cada una de ellas. El capítulo del recibo de la Cofradía se componía, principalmente, de las matrículas de la Universidad47 4, de las tasas estipuladas al conferir grados y de la cuota fijada al ingresar en la Cofradía475 • Las partidas del gasto se encaminaban a sufragar los gastos de las misas de los entierros y de los aniversarios; el salario del administrador y, posteriormente, del tesorero; las propinas de las cuentas, y otros gastos menores 476 . Con el traslado a la iglesia de la Universidad, consecuencia de la visita para los Estatutos de 474 Véanse las notas 455-459. 475 Ibídem. 476 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Libro de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad de 1633 a 1717, lib. 50, f. 210. El gasto, en las cuentas de 1689-90, se componía de las siguientes partidas: Por las propinas de día de las cuentas -levantamiento de éstas- ... . ... . 2L. Por el día del Aniversario General . ... .. .. ...... .. ... .. . .. ... .... . .... ... . .. ... . 1 L. 6 s. 4 s. Por llevar el estandarte -en Jueves Santo- .. . ... ... ...... .. .. .... .. ... . ... .. . A Santo Domingo -convento-, por las misas, según ápoca .. . .. . .... . .. 13 L. Por el salario de «Administrador» -de estas rentas- . ..... ... ... . .. .... .. ... 5 L. Total del gasto..... ...... .. ... ... .. .. .. .. 21 L. lOs.

161


1721-23, los gastos se incrementaron por las necesidades del mantenimiento de la capilla universitaria. A continuación, vamos a analizar la contabilidad de esta institución piadosa desde comienzos de la centuria del setecientos hasta 1833, en que concluyen los datos.

13.1. Las cuentas de la Cofradía de 1699-1700 a 1708-09 El procedimiento utilizado en la composición de estas cuentas se regía por los mismos moldes que el de la Tesorería. El alcance obtenido en el levantamiento de cuentas se ingresaba en el recibo de las siguientes, salvo cuando las necesidades aconsejaban su depósito o préstamo (tal es el caso de lo ocurrido nada más comenzar el siglo, en el curso de 1700-1, en el que el saldo favorable de 199 libras, 18 sueldos y 6 dineros se prestaba íntegro a la Asignatura para ayudar a la nueva fábrica de la Universidad 477). En conjunto, el período, pese a la cifra alentadora alcanzada por el superávit -véase el cuadro núm. 31-, presenta un recibo y un gasto modestos, consecuencia de la citada crisis bélica de comienzos de siglo. Precisamente los dos últimos ejercicios de la década se cerraban con balances negativos 478 , lo cual era un síntoma del mal momento que atravesaba la Universidad.

13.2. Las cuentas de la Cofradía de 1709-10 a 1718-19 Esta década comenzaba con una situación similar a la de la precedente -guerra de Sucesión-o Sin embargo, la contabilidad presentaba un panorama optimista, debido a los mecanismos que entraban en juego, que, a veces, discurrían por derroteros que no reflejaban la coyuntura universitaria. El caso del ejercicio de 1709-10 puede ilustrarnos en este sentido, pues mientras los ingresos ordinarios -altas de cofrades, tasas de grados- en el

477 Ibídem, ff. 233v 2 • y 248 . 478 Véase el cuadro núm. 31.

162


recibo se cifraban en 10 libras y 13 sueldos479 , los que podemos considerar como extraordinarios se elevaban a un total de 271 libras, 2 sueldos y 7 dineros. Estos correspondían a dos devoluciones de dinero a la Cofradía: una, de 71 libras, 4 sueldos y 1 dinero, que se había prestado a la Tesorería480 ; la otra, una cantidad destinada en el ejercicio 1700-1 a ayudar -vía préstamo- a la Asignatura en la construcción de la Universidad 481 • Estos reintegros, en unos momentos difíciles para la hacienda de la Cofradía, le supusieron un respiro, que sirvió para que el balance final del período resultase más positivo que el anterior -no se registra déficit, como puede apreciarse en el cuadro número 32-. No obstante, hay que considerar -por 10 menos hasta la mitad del período que estamos analizando- que el capítulo del gasto era reducido y, por 10 tanto, el superávit pasaba al recibo del año siguiente, dando una sensación de holgura que no se correspondía con la realidad. En efecto, el dinero del alcance de estos años correspondía, en realidad, a las cantidades devueltas, que habían sido acumuladas y prestadas a finales del siglo XVII en unas circunstancias más favorables 482 . Cuadro 31 CUENTAS DE LA COFRADIA DE 1699-1700 A 1708-1709 483

Años

Recibo

d.

L.

207 3 221 16 40 6 74 5 85 4 2 102 16 10 95 17 10

30 21 21 32 22 27 24

L. 1699-1700 1700-1 1701-2 1702-3 1703-4 1704-5 1705-6

s.

Superávit

Gasto

Déficit

d.

L.

s.

d.

13 17 6 6 14 10 14 4 3 12 10

176 199 19 41 62 75 71

10 18

6

s.

L.

s.

d.

10 2 9 10 13 10 5

479 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Libro de la Cofradía Nuestra Sra . de la Piedad de 1633 a 1717, cuentas de 1709-10, lib. 50, f. 248. 480 Ibídem. Se trataba de 71 libras, 4 sueldos y 1 dinero que la Tesorería devolvía a la Cofradía --<lel alcance de las cuentas de 1705-6, ligeramente inferior-o 481 Ibídem. Devolución, a través de la Tesorería, del dinero prestado a la Asignatura. 482 Ibídem, contabilidades que comprenden el último decenio del siglo XVII y, de manera particular, las que van de 1695-96 a 1698-99, ff. 221vo-229vo . 483 Ibídem, Cuernas desde 1699-1700 a 1708-9, ff. 231-246vo.

163


Años

Recibo

s.

d.

L.

s.

d.

23 6 3 20 12

22 10 8 4 29 4

9

3

4

1

L. 1706-7 1707-8 1708-9 TOTAL

877

Déficit

Superávit

Gasto

L.

s.

d.

9

3

9 *646 16 (636 3

241

7 1)

s.

d.

2 8 12

9 9

10 13

6

L.

* El superávit obtenido en este decenio, una vez descontado el déficit, alcanzó la cantidad de 636 libras, 3 sueldos y 1 dinero.

Cuadro 32 CUENTAS DE LA COFRADIA DE 1709-1710 A 1718-1719 484

Años

Recibo

L.

s.

Superávit

Gasto

d.

1709-10 1710-11 1711-12 1712-13 1713-14 1714-15 1715-16 1716-17 1717-18 1718-19

281 15 7 232 8 10 258 6 10 291 12 10 269 16 9

TOTAL

2.470 11 10

L.

s.

d.

49 14 9 9 6 8 32 15 11 25 6

Déficit

s.

d.

232 223 2 250 6 258 16 244 10

10 10 10 11 9

236 19 21 12 15 24 16

9 9 9

L.

L.

s.

d.

* 279 13 293 3 271 7 292 5

9 9 9 9

42 14 271 11 256 7 267 9 963

3

3 11

1.507

6

7 11

* Las cuentas de 1714-15 y 1715-16 aparecen contabilizadas en conjunto; el acta corresponde a 1716.

484 Ibídem, Cuentas desde 1709-10 a 1718-19, ff. 248-260; Libro de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad de 1717 a 1772, contabilidades de 1717-18 y 1718-19, lib . 51, ff. 1-7 .

164


13.3. Las cuentas de la Cofradía de 1719-20 a 1728-29 Con esta tercera década se abría un nuevo horizonte para la Universidad, en el que recuperaba niveles de normalidad -anteriores al conflicto-, con una nueva proyección determinada por el auge del estudiantado catalán, sobre todo después del paréntesis que representó la visita, con la reforma de las normativas estatutarias. En efecto, un aumento del alumnado se traducía, casi inmediatamente, en un incremento de los ingresos para la Tesorería, y con respecto a la Cofradía el aumento era automático, por los ingresos de matrícula. La reforma estatutaria vino acompañada de una elevación de las tasas académicas. La subida arancelaria tenía una importancia de primer orden para la Cofradía, pues se doblaban las «propinas» que el graduando tenía que entregar a la misma; los graduados de bachiller, que pagaban 4 sueldos, pasaban a abonar 8 de allí en adelante 485 . Con respecto a los grados mayores, las tarifas se fijaban en 40 sueldos, tanto para los licenciados como para los doctorados 486 ; al ser lo común graduarse en ambos con un pequeño intervalo de unos días, la minuta que había que satisfacer se elevaba a 4 libras, cantidad ya importante. La suma total del gasto se elevó a la cifra de 2.527 libras, 19 sueldos y 3 dineros -ver cuadro núm. 33-, lo que muestra un cambio de tendencia hacia el incremento de los gastos -más propicio ahora con el aumento del volumen del recibo-, como consecuencia de los devengos más abultados a los que tuvo que hacer frente la Cofradía por su traslado a la iglesia de la Universidad. En este período algunas contabilidades presentaron balances negaticasos que se repetirán en las décadas siguientes, determinados, en la mayoría de las ocasiones, por los gastos que llevaba anejos el culto y mantenimiento de la capilla de la Universidad. En efecto, con relativa fre-

VOS 487 ,

485

Ibídem, Libro de la Cofradía ... , lib. 50, f. 210 Y ss. Las tasas que se registraban en las cuentas de los últimos años del XVII hasta los Estatutos de Nueva Planta -1721-23estaban reglamentadas en cuatro sueldos para el grado de bacruller y en dos libras para la licenciatura y el doctorado, ambos incluidos. Con la puesta en vigor de los citados estatutos, las cuotas se doblaban: los bachilleres cotizaban ocho sueldos, y por los dos grados mayores 4 libras. Véanse las notas 455-459. 486 Ibídem.

487 Ibídem, Libro de la Cofradía .. . , lib. 51, f 15 Y ss. Obsérvese el cuadro núm. 33.

165


cuencia éstos ascendían a cifras de cierta entidad, alejándose la contabilidad de los moldes normales.

Cuadro 33 CUENTAS DE LA COFRADIA DE 1719-20 A 1728-29488

Años

1719-20 1720-21 1721-22 1722-23 1723-24 1724-25 1725-26 1726-27 1727-28 1728-29 TOTAL

Recibo

Superávit

Gasto

L.

s.

d.

L.

295 314 325 339 305 311 311 289 247 302

15 13 5 12

6 8 8 8 1

256 258 255 317 395 418 147 291 143 43

1 1 4 15 10

7 5

3.041 19

7

s.

d.

16 10 3 19 11 7 2 4 3 3 14 5 16 10 9 2 2 10

2.527 19

3

L.

Déficit

s.

d.

38 18 56 10 69 6 22 1

8 8 8 1

*(163

6

7)

104 259

6 7

5 7

L.

s.

d.

90 107

2 2

3 3

2 12 10

**713 17 8 (514 4)

199 17

4

* En 1725-26, las cuentas no se desarrollan; no hay acta; simplemente se apuntan las cantidades expuestas para el recibo y el gasto. ** Descontado el déficit, el superávit se situó en 514 libras con 4 dineros.

13.4. Las cuentas de la Cofradía de 1729-30 a 1738-39 Con la cuarta década se estabilizaban y sedimentaban las cifras apuntadas para el período anterior. En los primeros años de este decenio, los alcances eran relativamente altos, pues los gastos estaban reducidos a unas 52 libras -ver cuadro núm. 34-. En el levantamiento de cuentas de 17301731 se producía un superávit de 283 libras, 1 sueldo y 7 dineros, que venía determinado por un gasto corto -51 L. 7 s. 11 d.-; en efecto, el apartado más abultado correspondía a los pagos de las misas. Veámoslo: 488

Ibídem, Libro de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad de 1717 a 1772, lib. 51,

ff. 8-34v 2 •

166


«Mas en 9 de Abril de 1731 pague aMasen Antonio Nogues Prior dela Cofadria de Santa Catalina dela Sta. Iglesia Cathedral de esta Ciud. parlas Misas q. han celebrado en la Capilla de la Univerd. en este Curso de 1731 y por las Misas q. han celebrado parlas Almas de los SS. DD. Y Cofadres difuntos, como dado consta pro apoca 21L. 18 s.»489.

En las cuentas de 1732-1733 se produce un aumento considerable del gasto, que viene provocado por la salida, un tanto extraordinaria, de 164libras y 9 sueldos para pagar unos trabajos en el retablo de la capilla490 . La contabilidad del curso siguiente vino condicionada por estos trabajos de decoración en el retablo, lo que conllevó un déficit de 196 libras, 16 sueldos y 7 dineros 491 , «cuya cantidad debera la Cofadria Restituir al Arca (de la Tesorería) por haverse tomado de ella para dorar el Retablo de la Capilla de dha. Univd.»492. Como podemos apreciar, este déficit, el único del presente decenio, se debía a una causa anormal, lo que distorsionaba la marcha regular de las cuentas -ver el cuadro núm. 34-. Los años siguientes van a caracterizarse por registrar una vuelta progresiva a los niveles de ingresos y gastos de ejercicios precedentes, al tiempo que se iba «amortizando» a la Tesorería el dinero prestado. Por esta razón, el Consejo decidía si se efectuaba algún desembolso en este sentido. El ejercicio de 1735-1736 dedicó a este concepto 30 libras -que iban a parar al reparto que se hacía a los catedráticos_493 , congelando estas salidas hasta el período siguiente. Cuadro 34 CUENTAS DE LA COFRADIA DE 1729-30 A 1738-39494

Años

Recibo

1729-30 1730-31 489 490 491 492 493

Ibídem, Ibídem, Ibídem, Ibídem. Ibídem,

s.

d.

L.

s.

d.

305 14

7

1

6

52 51

3

334

L.

9

Déficit

Superávit

Gasto

7 11

L.

s. d.

253 11 283 1

L.

s.

d.

6 7

f. 35vo.

f. 4l. f. 43vo. f. 47.

494 Ibídem, Libro de la Cofradía ...• contabilidades de 1729-30 a 1738-39, lib. 51, ff. 3554.

167


Años

Recibo L.

s. d.

Superávit

Gasto L.

s.

d.

L.

s. d. 2 9 1 12

1731 -32 1732-33 1733-34 1734-35 1735-36 1736-37 1737-38 1738-39

377 2 7 375 18 9 183 1 12 73 15 13 92 76 7 97 5 3 111 3

54 245 379 43 87 39 45 44

19 16 18 13 19 15 1 10

10 12 3 3 13 13

322 **130

TOTAL

2.026 14 12

1.045

5

2

*1.178 (981

Déficit

s.

d.

196 16

7

196 16

7

L.

30 1 13 4 1 36 11 3 52 4 3 66 10 3

5 8 9 1)

* El superávit, deducido el déficit, alcanza la cantidad de 98 1 L. 9 s. 1 d.; no obstante, manifiesta una desviación de varios dineros. Al comienzo del período , 12 dineros equivalían a un sueldo, y a partir del ejercicio 1732-33, ascendió la cifra a 16, factor que dificultaba la operatividad de la contabilidad. ** Además, en el citado ejercicio de 1732-33, se deslizó un error en el alcance, que figura con 130 L. 1 s. 12 d. -y así lo expresamos en el cuadro, según la documentación-, cuando debían ser 13 dineros -utilizando el cambio a 16-.

13.5. Las cuentas de la Cofradía de 1739-40 a 1748-49 Este período se caracteriza por un ajuste en las contabilidades, que se manifiesta en unas cantidades para el recibo, gasto y superávit inferiores a las de los períodos precedentes -véanse los cuadros 33, 34 Y 35-. Al mismo tiempo, se iba saldando la deuda con la Tesorería; en este sentido se dirige la orden dada en el levantamiento de cuentas de 1740-1741, «acuenta delo q. deue la Cofadria al Arca pague a esta la Cantidad de Cincuenta Libras jaq. las q. se deueran repartir entre los catedráticos ... » 495, mandato que era ejecutado en las cuentas de 1741-1742. Como una consecuencia más de la situación en que se desenvolvían los parámetros económicos de la Cofradía hay que entender el déficit de 17431744, que, aunque bajo -9 L. 2 s. 6 d.-, venía determinado por el fin de pago de 19 libras que aún quedaban por abonar a la Tesorería496 . 495 Ibídem, f. 60. 496 Ibídem, ff. 65-65v 2 •

168


Ante las estrecheces que presentaba la hacienda de la Cofradía le fueron adjudicadas, por mediación del Rectorado y del Consejo, 40 libras para la fábrica de la sacristía, en el recibo de las cuentas de 1746-47 497 . Dicha fábrica era una necesidad implícita a la capilla universitaria.

13.6. Las cuentas de la Cofradía de 1749-50 a 1758-59 Las cuentas de este decenio alcanzaron cifras relativamente altas -si consideramos lo que era la hacienda de la Cofradía-, pues el recibo sumó la cantidad de 3.517 libras, 11 sueldos y 8 dineros -obsérvese el cuadro núm. 36-. El superávit arrojaba un saldo muy positivo, en algún ejercicio superior a las 300 libras; tal es el caso de las cuentas de 1751-52, que consiguieron un superávit de 335 libras, 9 sueldos y 5 dineros498 . El balance de este período nos ilustra sobre la situación de las cuentas de la Cofradía, que atravesaban unos años prósperos económicamente, en consonancia en este caso con la Tesorería y con la marcha general de la Universidad. El auge de los grados conferidos y la matrícula beneficiaba a los ingresos de la Cofradía, con una lectura inmediata en sus componentes hacendísticos. Cuadro 35 CUENTAS DE LA COFRADIA DE 1739-40 A 1748-49499

Años

Recibo L.

1739-40 1740-41 1741-42 1742-43

s.

Superávit

Gasto d.

121 13 3 135 5 10 144 15 8 117 2 5

Déficit

s.

d.

L.

76 17 73 2 92 9 92 12

9 2 3

44 15 10 62 3 8 52 6 5 24 10 5

L.

s.

d.

L.

s.

d.

497 Ibídem, f. 71v 2 • 498 Véase el cuadro núm . 36. El total del apartado del superávit y las ausencias de ejercicios con déficit muestran el buen momento de la hacienda de la Cofradía. 499 Ibídem, Libro de la Cofradía ...• contabilidades de 1739-40 a 1748-49, lib. 51, ff. 54 v2 -79.

169


Años

Recibo

d.

L.

57 6 5 55 3 93 13 4 174 14 173 8 10 222 1 1

66

2 14

691

L. 1743-44 1744-45 1745-46 1746-47 1747-48 1748-49 TOTAL

1.295

s.

s.

d.

8 11 54 4 12 48 4 4 89 17 6 47 15 9 49 13 4

Déficit

Superávit

Gasto

8

L.

45 84 125 172

d.

s.

s.

d.

9

2

6

9

2

6

L.

18 4 9 16 10 13 1 8 1

*613 12 (603 18 6)

* El alcance total del período, descontado el pequeño déficit, suma la cantidad de 603 libras, 18 sueldos y 6 dineros. Cuadro 36 CUENTAS DE LA COFRADIA DE 1749-50 A 1758-59500

Años

Recibo

L. 1749-50 1750-51 1751-52 1752-53 1753-54 1754-55 1755-56 1756-57 1757-58 1758-59 TOTAL

261 293 378 451 263 298 325 431 428 385

s.

d.

2 11 3 16 15 6 9 15 14 5 8 14 13 12 4 15 14 14

3.517 11

8

L. 72 45 43 282 92 73 50 130 151 124 1.067

s.

d.

14 8 1 4 7 10 19 1 13 10 12 7 6 2 19 13 7 1 8 2

Déficit

Superávit

Gasto

L.

s.

d.

188 247 335 168 170 225 275 300 276 261

8 18 9 6 16 1 2 13 17 14

3 15 5 15 5 14 12 15 14 6

2.450

9

8

L.

s.

d.

13.7. Las cuentas de la Cofradía de 1759-60 a 1768-69 Este decenio venía a continuar en la misma línea que el antecedente e, incluso, a superar su saldo positivo. No obstante, el sistema de articular las 500 Ibídem, Libro de la Cofradía .... cuentas de 1749-50 a 1758-59. lib. 51, fL 80v 2 -100.

170


cuentas -como ya se ha apuntado- creaba con frecuencia expectativas artificiales, al pasar los alcances a las cuentas siguientes, pero cuando el superávit obetenido se dejaba en depósito --en el arca de la Asignatura-, las cuentas reflejaban mejor la situación real de la hacienda de la Cofradía. A comienzos del presente período, se ingresaba en el arca del Archivo -de las Rentas Supresas- la cantidad de 321 libras, 1 sueldo y 6 dineros, que correspondía al superávit del curso 1760- 1501. El depósito del remanente que iba acumulándose en los alcances era un síntoma indicativo de la pujanza económica que disfrutaba la institución caritativa, al mismo tiempo que suponía una clarificación para el desarrollo de las cuentas, al componerse éstas, exclusivamente, de los ingresos generados en el ejercicio en que se levantaban las cuentas. De lo anterior podemos deducir que las cifras objetivas nos acercan a la realidad, pero no nos la descubren en su totalidad e, incluso, todavía más, en algunos casos pueden inducirnos a errores de apreciación o valoración. En el ejercicio de 1767-68, se cortaba la tendencia de los años anteriores, que se saldaban ininterrumpidamente con superávit, ya que el levantamiento de cuentas de este ejercicio se cerró prácticamente con un equilibrio entre el recibo y el gasto -se obtuvo un alcance de 15 sueldos con 15 dineros 502_. La causa del aumento de los gastos venía detenninada nuevamente por el compromiso de la Cofradía respecto al mantenimiento de la capilla de la Universidad; en este caso, se trataba de 94 libras, destinadas al pago de un «Incensario, Navecilla, Cucharilla, e Isopo de Plata, nuevos ... »503. Si no se producían estos descargos, el montante del gasto volvía a situarse entre 50 y 70 libras, que venía a ser lo habitual; como es el caso del curso de 1768-69, en que el gasto ascendió a 54 libras, 10 sueldos y 10 dineros 504 •

501 Ibídem, f. 113v 2 • 502 Ibídem, f . 128. Véase también el cuadro 37. 503 Ibídem, f. 127v 2 • 504 Ibídem, ff. 130-130v 2 •

171


Cuadro 37 CUENT AS DE LA COFRADIA DE 1759-60 A 1768-69505

Afios

Recibo L.

s.

d.

l759-60 l760-61 l761-62 l762-63 1763-64 l764-65 l765-66 l766-67 1767-68 l768-69

344 7 6 394 14 14 99 3 107 15 92 19 12 120 9 12 146 14 8 211 7 9 294 18 1 74 8

TOTAL

1.886 l7 14

L.

47 73 47 72 49 75 59 78 294 54

s.

d.

11 4 13 8 11 19 4 4 15 4 6 15 l7 8 2 2 10 10

853 11

Déficit

Superávit

Gasto

7

L.

s.

d.

*296 15 321 1 51 12 34 15 43 15 44 14 87 7 132 10 15 19 l7

14 6

* 1.033

L.

s.

d.

12 12 8 9 8 15 6

6 10

* En las cuentas del ejercicio de 1759-60 se aprecia un lapso en el alcance, ya que se expresa una cantidad de 296 L. 15 s. 14 d. en vez de 296 L. 16 s. 2 d. Sin embargo. lo mantenemos aquí según aparece en el acta, tratando de conservar la autenticidad, ya que el fallo por su significaci6n es irrelevante. Es por ello por lo que el superávit no cuadra con el recibo y el gasto en la suma total.

13.8. Las cuentas de la Cofradía de 1769-70 a 1778-79 La tónica de este perícxio se dibujaba similar a la del decenio precedente; debe resaltarse, sin embargo, el balance negativo de tres levantamientos de cuentas, producto de circunstancias puntuales y de la adaptación a las normas que iban introduciéndose.

En este sentido hay que entender el cambio importante que se produjo en el curso de 1769-70, a saber, la disminución sobre un tercio de las tasas que se ingresaban al conferir los grados de bachiller en la hacienda de la Cofradía -se pasaba de 8 sueldos a 5 sueldos y 6 dineros 50L , mientras las tasas de los grados mayores permanecían inalterables. El hecho afectaba ne505 Ibídem, Libro de la Cofradía .... cuentas de 1759-60 a 1768-69, lib. 51, ff. 109-13l. 506 Ibídem, f. 131v O•

172


gativamente a los ingresos de la institución piadosa, si bien el número de estudiantes y la situación de auge que experimentaba la Universidad incidían de forma positiva, neutralizando los recortes en los ingresos. El levantamiento de cuentas de 1769-70 concluía con un déficit de 51 libras,5 sueldos y 12 dineros 507 , debido a gastos extraordinarios y, en este caso, a la reducción de tarifas ya citada. Entre las partidas que hicieron elevar el gasto se encuentra el pago de unas vidrieras para la iglesia, que ascendieron a 41 libras y 9 sueldos, así como «Por las asistens. en la enfermd. de Dn. Custodio Ramirz. a Razon de tres pesetas por dia»508. El saldo negativo de estas cuentas se equilibraba pagándolo el tesorero de los caudales que tenía guardados la Cofradía en el arca -de la Asignatura-. Veamos cómo se resolvía esta cuestión en el levantamiento de cuentas: « ... se pasaron las Cuentas de la Cofradia, y siendo el Cargo IOIL.19s. 4d., y la Data IS3L. Ss. alcanza el D. D. Joachin Abarca Thesorero SIL. SS.12d. y por Cuanto tiene la Cofradia en Deposito en el Arca de la Asignatura la cantidad de 241L. ls. 6d.: Resolvieren que de este Deposito se entregue al thesorero D. Joachin Abarca las SIL SS.12d. que alcanza, por los Asignados ... »509.

Parecido proceso sufrieron las cuentas de 1770-71, que también se saldaban con 45 libras, 14 sueldos y 14 dineros de balance negativo para la Cofradía 51O . El apartado del déficit no volvía a ser ocupado hasta el ejercicio de 1776-77, en que se registraban 19 libras, 3 sueldos y 13 dineros 511 . Este pequeño déficit se explica por la salida de 180 libras con destino al arca de la Asignatura512 ; en realidad, se trataba, pues, de un saldo negativo ficticio, pues la hacienda de la Cofradía se encontraba en un buen momento.

507 508 509 510 511 512

Ibídem, Ibídem, Ibídem, Ibídem, Ibídem, Ibídem,

f. 133. f. 132v 2 • f. 133. f. 136.

Libro f. 13.

de

la Cofradía ... , lib. 283, f. 12.

173


La perspectiva del período así nos lo indica, con un recibo que se situaba en 1.927 libras y 1 sueld0513 , superior al precedente y al siguiente.

13.9. Cuentas de la Cofradía de 1779-80 a 1788-89 Este decenio de los ochenta registraba una baja en el cómputo de los grados conferidos, con respecto a los períodos inmediatos, hecho que tenía su repercusión en los distintos apartados que componían la hacienda de la Cofradía. Todos ellos -recibo, gasto y superávit- son indicadores de la situación de repliegue que experimentaban los medios universitarios en esta década; tal es el caso del recibo, que ingresó un total de 1.080 libras, 3 sueldos con 3 dineros, o el del superávit, más elocuente aún, que sólo alcanzó 59 libras, 3 sueldos y 7 dineros514 . El levantamiento de cuentas de 1783-84 se saldaba con el alcance del tesorero de la Cofradía de 153 libras, 6 sueldos y 4 dineros, rebajándose en 34 libras y seis sueldos, gasto éste que había efectuado la Cofradía y que correspondía al arca de la Universidad - Tesorería---.515. Este fenómeno se producía con frecuencia, dado el entrecruzamiento entre ambas haciendas, al ser tuteladas y supervisadas por la misma junta que realizaba el levantamiento de cuentas de la Tesorería -con el rector, o el vicerrector, en su defecto, a la cabeza-, más el prior de la Cofradía, cuando el levantamiento correspondía a ésta. Entre los apartados del gasto o data de este ejercicio, el más significativo, por su volumen, es el de 58 libras, 10 sueldos y 4 dineros, entregadas «á Ignacio Satué por las Cortinas de la Virgen»516, hecho que ponía de manifiesto, una vez más, que los gastos elevados iban dirigidos a la compra de objetos suntuarios -aunque modestos- y de culto para la capilla de la Universidad y su mantenimiento.

513 Véanse los cuadros 37, 38 Y 39. 514 Véase el cuadro núm. 39. 515 A.H.P.H ., Fondos de la Universidad, Libro de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad de 1772 a 1833, lib. 283, f. 29v 2 • 516 Ibídem, f. 28v 2 •

174


Cuadro 38 CUENTAS DE LA COFRADlA DE 1769-70 A 1778-79517

Años

Recibo L.

1769-70 1770-71 1771-72 1772-73 1773-74 1774-75 1775-76 1776-77 1777-78 1778-79 TOTAL

s.

Gasto

d.

101 19 4 89 7 12 120 6 8 161 8 7 223 4 7 270 3 3 336 9 321 8 13 135 7 167 15 1 1.927

L.

s.

Superávit

d.

153 5 135 2 10 74 14 13 71 8 6 14 63 113 4 12 157 15 12 340 12 10 117 1 11 54 5 1.280 11

8

L.

s.

Déficit

d.

L.

s.

d.

51 5 12 45 14 14 45 11 11 90 1 160 3 9 156 18 7 178 4 13 19 18 5 113 10

3 13

5 1

*762 13 15 (646 9 8)

116

4

7

* En el apartado del superávit se obtuvo -una vez deducido el déficit- la cantidad de 646 libras. 9 sueldos y 8 dineros.

Cuadro 39 CUENTAS DE LA COFRADlA DE 1779-80 A 1788-89518

Recibo

Años L.

1779-80 1780-81 1781-82 1782-83 1783-84 1784-85 1785-86 1786-87

195 203 114 106 103 20 64 38

s.

Superávit

Gasto

d.

8 11 15 6 13 2 18 18 12 5 10 10 9 6

L.

s.

d.

149 8 13 168 10 14 78 4 4 86 2 8 257 5 21 6 11 60 3 59 7 2

L.

s.

Déficit

d.

L.

s.

d.

153 1

6 1

4 1

45 19 14 35 4 8 36 8 14 20 15 8 3 17 10 20 17 12

517 Ibídem. Libro de la Cofradía .. .. cuentas de 1769-70 a 1771-72. lib . 51 . ff. 131-139; Libro de la Cofradía .. .• cuentas de 1772-73 a 1778-79. lib. 283. f. 1 Y ss . 518 Ibídem. Libro de la Cofradía ... , contabilidades de 1779-80 a 1788-89. lib. 283. ff. 18-38v 2 .

175


Años

Recibo L.

1787-88 1788-89 TOTAL

s.

d.

148 19 83 14 10 1.080

3

3

L.

s.

76

Déficit

Superávit

Gasto d.

L.

8

72 18

64 11

1.020 19 12

s.

d.

19

8 3 10

234 (59

8 8 3 7)

L.

s.

174

5

d.

El saldo positivo alcanzó 59 libras, 3 sueldos y 7 dineros, restadas las cantidades que hacen referencia al apartado del déficit.

13.10. Cuentas de la Cofradía de 1789-90 a 1798-99 El desarrollo de este decenio fue muy positivo para la hacienda de la Cofradía. Tan sólo la contabilidad de 1789-90 arrojó un saldo negativo (158 L. 18 s. 3 d.)519, provocado por el capítulo del gasto, que se elevó a 257 L. 18 s. 15 d.520 debido a un par de pagos, relativamente altos: de 24 cirios se abonaron 72 L. 15 s. 4 d., y «de un terno morado», 105 L. 8 s. 11 d.521 . Estos gastos no pueden considerarse ordinarios, pero forman parte de las compras a que frecuentemente tenía que hacer frente la Cofradía. Los años siguientes son un espejo del panorama risueño que disfrutaba la Universidad, el cual, en buena lógica, impregnaba a los apartados de la hacienda de la Piedad. Del auge que experimentaba dicha hacienda es testigo el arca de la Asignatura. Cuando el rector de la Universidad y el prior de la Cofradía lo consideraban oportuno, en función de las prioridades y del superávit que representaban las cuentas, determinaban la salida de caudales para depositarlos en la mencionada arca. Esta salida de existencias, vía data, queda constatada en la contabilidad de 1796-1797: «Doi en Data ciento y quarenta libs. Jaqs. entregadas de orden del Sr. Rector y Prior de la Cofa. (Cofradía) a D. Vicente Gardeta Receptor de la Univerd. para 519 Ibídem, f. 39v o• 520 Ibídem. 521

176

Ibídem, ff. 39 -39v O •


depositarlas en la Bolsa de dcha. Cofa. (Cofradía) y recividor en ausencia de este pr. D. Josef Escuer»522.

Contrastando el recibo, el gasto y el superávit con los del período anterior, se observa la diferencia, muy acusada, a favor de éstos. Significativo y clarificador es el montante del superávit, que se situó en 1.163 libras, 18 sueldos y 11 dineros 523. El paralelismo entre los grados conferidos -número bastante alto en el presente decenio- y la situación de mejoría e, incluso, de moderado auge de la hacienda de Nuestra Señora de la Piedad se confirmó de inmediato, por la relación de estrecha dependencia existente entre matriculaciones, colaciones de grados e ingresos en el recibo. Cuadro 40 CUENT AS DE LA COFRADIA DE 1789-90 A 1798-99524 Años

Recibo L.

s.

Superávit

Gasto d.

L.

1789-90 1790-91 1791-92 1792-93 1793-94 1794-95 1795-96 1796-97 1797-98 1798-99

99 365 207 277 318 405 339 378 261 255

12 2 8 5 11 2 7 13 1 4 3 10 15 14 2 11 11 16 9

257 248 98 61 116 280 205 284 118 71

TOTAL

2.908

1 15

1.744

d.

L.

18 15 14 3 18 6 10 3 12 18 14 12 9 17 9 5 5

116 108 215 *202 124 133 93 143

s.

4

4

s.

Déficit d.

L.

s.

d.

158 18

3

158 18

3

8 5 7 5 12 7 10 5 5 5 18 6 16 9 6 11 184 11 9

1.322 16 14 (1.163 18 11)

El balance de este período es muy positivo, pues se alcanzó la cantidad de 1.163 libras, 18 sueldos y 11 dineros, descontadas las 158 L. 18 s. 3 d. del déficit. * Las cuentas no cuadran debido a la desviación de un sueldo del ejercicio de 1793-94. En el apartado del déficit aparecen 202 L. lOs. 7 d., debiendo consignarse 202 L. 9 s. 7 d.

522 Ibídem, f. 52v Q • 523 Véase el cuadro núm . 40. 524 A .H.P.H., Fondos de la Universidad, Libro de la Cofradía ... , contabilidades de 178990 a 1798-99, lib. 283, f. 39 y ss.

177


13.11. Las cuentas de la Cofradía de 1799-1800 a

1808~9

La década presente se caracterizó por la continuidad. Los indicadores hacendísticos se mostraron en una línea muy similar a los del período precedente; el siglo XIX se iniciaba, así, con signo positivo. Muestra de esta vitalidad es el superávit, que logró 1.844 libras, 14 sueldos y 11 dineros 525 , contando, además, con la ausencia de balances negativos en el apartado del déficit. Las cuentas, con respecto al capítulo del gasto, se mantuvieron en unos niveles de moderación que no desequilibraron el presupuesto ningún año. La salud económica de que hacía gala la Cofradía actuaba de compensadora para la Tesorería, ante los problemas presupuestarios que ésta presentaba a comienzos de este siglo. Veamos, en este marco de relación entre ambas instituciones, el acta del levantamiento de cuentas de 1805-6: « . . . y siendo el cargo de trescientas y seis librs. diez y nueve suelds. y quince dins. Y la data ochenta y quatro librs. diez y nueve suelds. y un dinro. resulta alcanzado el tesorero en doscientas veinte y dos libs. y catorce dins.: Y rebajadas ciento doce libs. diez y ocho sueldos y siete dins. qe. resultan á favor de dcho. tesorero en las cuentas de la tesoreria de la Univd. quedan en favor de la misma cofradia, ciento nueve libras dos sueldos y siete; Cuya cantidad se entrego en dinero de contado al D. D. Vicente Diago tesorero qe. entra, quien la recibió en su poder y de ella otorgó Apoca ... »526.

Con el final de esta década y la crisis de 1808, llegarán también las dificultades para la hacienda de la Cofradía, que, de momento, salvará los primeros escollos gracias al dinero acumulado en el arca de la Asignatura. Se recurrirá a estas existencias hasta que se agoten. En la contabilidad de 1808-9, se aprecia ya el recorte de ingresos ordinarios al recibo o cargo -ausencias de graduaciones-, con lo cual se imponía la necesidad de acudir a las existencias. En efecto, en este año se extrajeron 313 libras, cinco sueldos y catorce dineros, pertenecientes a la Cofradía, con el permiso de la Junta de Administración, que, a la sazón, era la encargada de los caudales existentes en el arca del archiv0527 .

S2S

Véase el cuadro 41.

526 A.H.P.H ., Fondos de la Universidad, Libro de la Cofradía .. . , lib. 283, f. 71. 527 Ibídem, f. 76 .

178


Cuadro 41 CUENTAS DE LA COFRADIA DE

Años

1799-1800 1800-1 1801-2 1802-3 1803-4 1804-5 1805-6 1806-7 1807-8 1808-9 TOTAL

Recibo

Gasto

1799-1800 A 1808-9528 Superávit

L.

s. d.

L.

s.

d.

L.

s.

293 275 297 372 327 371 306 198 178 313

16 13 5 1 14 15 5 13 16 19 15 6 8 18 10 5 14

102 86 67 168 120 128 84 111 128 92

19 8 19 2 7 10 19 3

4 8 8 9

190 188 229 203 207 243 222 87 50 221

17 16 15

l.091

2

6

2.935 17

1

1 5 11 7 1 12

Déficit

d.

L.

s.

d.

9 9 7 17 12 6 6 14 3 3 7 3 4 2

l.844 14 11

13.12. Las cuentas de la Cofradía de 1809-10 a 1818-19 Los tantas veces citados acontecimientos de 1808-14 repercutirán de manera muy negativa en las contabilidades de la Cofradía, pasando de la situación boyante de períodos anteriores a una recesión intensa de la que no escapará en todo este decenio. En las cuentas de 1809-10, se observa una cantidad inusual en el apartado de gasto: 274 libras, 12 sueldos y 15 dineros 529 . Se trata de unos gastos aparentes, pues en realidad la partida más importante, de 208 libras, 2 sueldos y 15 dineros, iba dedicada a cubrir el déficit de la Tesorería530• En el ejercicio siguiente -1810-11-, nos encontramos con un pequeño déficit de 36 libras y 15 sueldos (en realidad, de 36 libras y 13 sueldos, pues había una desviación de 2 sueldos), exponente del agotamiento de las

528 Ibídem, Libro de la Cofradía .. .• cuentas de 1799-1800 a 1808-9, lib. 283, ff. 57-77. 529 Ibídem, f. 77v Q • 530 Ibídem.

179


reservas de la Cofradía en el arca del Archivo. En este caso, el saldo negativo se absorbió por la aportación de la Tesorería53 !. Los años posteriores hasta 1814 no presentan contabilidades y resistieron la apuradísima coyuntura gracias a las aportaciones del receptor de las Supresas, con Ínfimas cantidades para salir del pas0 532 . La lenta recuperación de los años posbélicos -1814-15 y 1815-16-- no permitió obtener balances positivos 533 . Es necesario esperar a las cuentas de 1816-17, que marcan un superávit de 5 libras, 14 sueldos y 13 dineros 534 , síntoma de la vuelta a la normalidad. No obstante, la precariedad era todavía evidente; no se habían alcanzado las cotas de normalidad y estabilidad que devolvieran a la hacienda de la Cofradía la holgura disfrutada en períodos precedentes. Por otro lado, los rumbos que tomaban los tiempos -secularización, centralización, autofinanciación de la enseñanza- no parecían propicios al aumento de las tasas destinadas a la Cofradía, puesto que la carencia de recursos en la Universidad hacía dirigir sus miras a aquellas necesidades o prioridades más apremiantes. Cuadro 42 CUENTAS DE LA COFRADIA DE 1809-1810 A 1818-19535

Recibo

Años

1809-10 1810-11 ***1811 -12 ***1812-13 ***1813-14 1814-15 1815-16 1816-l7 18l7-18

Superávit

Gasto

L.

s.

d.

289 6

3 3

3 8

274 12 15 42 16 8

48 63 12 32 41 80

6 3 1 7 2 7

4 4 1 6 5 1

48 6 4 63 3 4 36 19 12 56 4 4 35 7 8 93 5 3

L.

s.

d.

Déficit

s.

d.

* 14 10

4

L.

L.

s.

d.

**36 15

24 18 11 23 16 14 5 14 13

12 18

2

531 Ibídem,

f. 79v 2 • 532 Ibídem, f . 80. Véase el cuadro 42. 533 Véase el cuadro núm. 42.

534 A.H.P .H., Fondos de la Universidad, Libro de la Cofradía ... . lib. 283, ff. 84-84v 2 • 535 Ibídem, Cuentas de 1809-10 a 1818-19. ff. 77v 2 -88v 9 .

180


Años

1818-19 ****TOTAL

Recibo

L.

s.

62

3

634 17

Superávit

Gasto

d.

L.

s.

d.

L.

s.

95 15 11 746 11

5

Déficit

d.

L.

s.

d.

33 12 11

20

5

132

6

* En el ejercicio de 1809-10, le descontaban en el acta al superávit 11 L. 8 s. 9 quedando, por lo tanto, en 3 L. 1 s. 11 d. ** En las cuentas de 1810-11, se observa un pequeño error; en el déficit aparecen L. 15 s., en lugar de 36 L. 13 s. *** En las cuentas de 1811-12 no figura ninguna cantidad; en las de 1812-13 y en de 1813-14, se notifican las cantidades expuestas, sin más datos . **** Las cantidades expresadas en el total nos proporcionan una idea de la crisis esta década.

d ., 36 las de

13.13. Cuentas de la Cofradía de 1819-20 a 1828-29 En el presente decenio, la hacienda de la Cofradía fue estabilizándose, pero los acontecimientos políticos, la inestabilidad, influían aún en el medio universitario. Así, los dos primeros levantamientos de cuentas se saldaban con balances positivos; no así los siguientes, de 1821-22 y 1822-23, que registraban pérdidas536 . Estas se compensaban con dinero dellevantamiento de cuentas de la Tesorería537 , con lo que se producía una inversión de los papeles (ahora la ayuda la recibía la Cofradía). Con el Plan de 1824 se iniciaban revisiones en las tasas, que habían permanecido inalterables desde el curso 1769-70, dedicadas a sufragar los gastos de la Cofradía. Los aranceles de los grados mayores se fijaban en cien reales 538 . Las cuentas de 1824-1825 consiguieron para el apartado del superávit una cantidad de 1.274 reales, con 6 maravedíes, montante que pasaba a la Tesorería, haciéndose cargo del mismo el contador, don Alejandro Lartiga539 . Este era el último levantamiento o revisión de cuentas de la Cofradía, pues con la puesta en vigor del Plan de 1824 el 18 de noviembre del citado año quedaba reformado todo el esquema de las cuentas de la Uni536 Ibídem, ff. 92-93. Véase el cuadro núm. 43 . 537 Ibídem, f. 92vo y ss. 538 Ibídem, f. 95vo. 539 Ibídem, f. 96vo.

181


versidad -unificándolas bajo el mandato de la Junta de Hacienda, como ya sabemos-o Habiendo comenzado el citado ejercicio, bajo el rectorado de D. Mariano Ciria y Beteta, todavía se desarrollaron en la forma acostumbrada 540 . Las contabilidades de 1825-26, 1826-27 y 1827-28 no se registraron, pues, de forma independiente, sino que fueron absorbidas en las cuentas de la Tesorería, las cuales, a su vez, pertenecían a las Cuentas Generales 541 , extremo que ya quedó indicado en las cuentas de la Tesorería al hacer referencia a estos años. La llegada al Rectorado del maestrescuela-cancelario Andriani -el rector era el presidente de la Junta de Hacienda-, el 28 de julio de 1828 542 , supuso un cambio de criterio (<<de lo conveniente que era llevar cuenta separada del Ramo de Cofradía»543). Así, con un criterio similar al de la Tesorería, se sentaban los ingresos -cargo- y los gastos -data- de la Cofradía, los cuales eran supervisados por el contador, comisionado por la «Ilustre Junta de Hacienda544 . Cuadro 43 CUENTAS DE LA COFRADIA DE 1819-20 A 1828-29 545

Años

Recibo R.

1819-20 1820-21 1821-22 1822-23 1823-24 1824-25

1.602 2.284 957 96 1.522 2.330

ffi.

6 12 26 28 14 22

Superávit

Gasto R.

ffi.

R.

ffi.

1.194 2.171 1.635 338 968 1.056

14 4 21 16 2 16

407 113

26 8

554 1.274

Déficit

R.

ffi.

677 241

29 22

12 6

540 Ibídem. 541 Véanse las notas 414 y 415. No se pasaron cuentas de la Cofradía en los ejercicios de 1825-26, 1826-27 Y 1827-28 (quedaban refundidas con las de la Tesorería) hasta el cambio de criterio del Rectorado en 1828 -cuentas de 1828-29-. 542 A.H .P.H., Fondos de la Universidad, Libro de la Cofradía ... , lib. 283, f. 96v 2 . 543 Ibídem. 544 Ibídem, f. 97. Desde la aplicación del Plan de 1824 sólo se registraban ingresos de los grados mayores . 545 Ibídem, Libro de la Cofradía ... , cuentas de 1819-20 a 1828-29, lib. 283, ff. 89-97.

182


Años

Recibo

R. 1825-26* 1826-27 1827-28 1828-29 TOTAL

ffi .

* *

2.200

Superávit

Gasto

R.

971

ffi .

R.

26

1.228

Déficit

ffi.

R.

ffi.

8

**

* Las contabilidades de 1825-26, 1826-27 Y de 1827-28 quedaban refundidas con las de la Tesorería546 . ** La carencia de composición de las citadas contabilidades imposibilita la realización de las cuentas del presente decenio.

13.14. Cuentas de la Cofradía de 1829-30 a 1832-33 En este decenio contamos con cuatro ejercicios, pues sólo disponernos de las cuentas hasta 1832-33. Las circunstancias se tomaban sombrías para la hacienda de la Cofradía; en efecto, la crisis económica que padecía la Universidad de Huesca afectaba a la institución caritativa, ya que las tasas, estipuladas para los grados mayores en cien reales -desde el Plan de 1824, según veíamos en la década precedente; pero, por otro lado, se dejaban exentos los grados de bachiller-, en el curso de 1829-30, por un acuerdo del Claustro, «se mandó entrasen solo 40 rs. vn. á fabor de la Cofradía en los Licenciamientos y otros 40 rs. en los Doctorados»547. Otras prioridades iban vaciando las posibilidades económicas de la hacienda piadosa. Los ingresos de las matriculaciones, que tradicionalmente se dedicaban a Nuestra Señora de la Piedad, según detenrunaban los Estatutos, ahora se reservaban a las Cuentas Generales como partida de cierta entidad. Las medidas, aunque tímidas, vislumbraban el camino hacia la autofinanciación de las Universidades, a base de los ingresos del estudiantado, matrículas, cursos y exámenes de grado, por lo menos en un tanto por ciento elevado. Los ingresos fueron deteriorándose de manera creciente, situándose el recibo en 1832-33 en 658 reales y 26 maravedíes548 . Las salidas del gasto o 546 Véase la nota 541. 547 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Libro de la Cofradía ... , lib. 283, f. 97v 2 • 548 Ibídem, f . 99.

183


data se elevaron a 1.109 reales y 6 maravedíes549 , cantidad que, si bien moderada, provocó un déficit de 450 reales y 14 maravedíes 55o • El ocaso de las cuentas de la Cofradía se preveía irreversible ante la incapacidad para generar sus propios recursos y, sobre todo, ante las medidas emanadas de la normativa de 1824, que se completarán y tendrán su desarrollo final con la centralización de los fondos de los establecimientos públicos. La contabilidad de la Cofradía dejaba de registrarse en 1833. El resumen de la hacienda de la Cofradía, en las décadas que van de 1700 a 1819 -no están incluidas las décadas de los años veinte y treinta por hallarse incompletas-, aparece reflejado en el cuadro núm. 45. El decenio con resultados más altos para el recibo o cargo fue el de 1749-50 a 1758-59, registrándose también en éste los balances más saneados del superávit: respectivamente, el 14,29 % Y el 19,87 %551. Por contra, las décadas con saldos más bajos fueron las de 1720-29 y 1730-39, con el 20,02 % para la primera y el 19,72 % para la segunda552 • Como en lo referente a las Rentas Supresas y a la Tesorería, el seguimiento del recibo aparece en el gráfico núm. 3, en que pueden apreciarse las fluctuaciones en los ingresos de la hacienda de la Cofradía. Cuadro 44 CUENTAS DE LA COFRADIA DE 1829-30 A 1832-33 553 Años

Recibo R.

1829-30 1830-31 1831-32 1832-33

1.968 1.087 999 658

Superávit

Gasto

m. 8 28 26

R. 1.161 flJ7 661 1.109

m. 8 6 2 6

R.

m.

807 479 338

28 26

Déficit R.

m.

450

14

La infonnación de las cuentas de la Cofradía se extiende hasta 1833.

549 Ibídem. 550 Ibídem. 551 Véase el cuadro núm. 45 . 552 Ibídem. 553 A.H.P.H., Fondos de la Universidad, Libro de la Cofradía ... , cuentas de 1829-30 a 1832-33, lib. 283, ff. 97v 2 -99.

184


Cuadro 45

LA CONTABILIDAD DE LA COFRADrA DESDE 1700 A 1

Décadas

Gasto

Recibo

L.

s.

d.

%

L.

1700-09 1710-19 1720-29 1730-39 1740-49 1750-59 1760-69 1770-79 1780-89 1790-99 1800-09 1810-19

877 2.470 3.041 2.026 1.295 3.517 1.886 1.927 1.080 2.908 2.935 634

4 11 19 14 2 11 17 1 3 1 17 17

1 10 7 12 14 8 14

3 .56 10.04 12.36 8.23 5.26 14.29 7.66 7.83 4.39 11.82 11.93 2.58

241 963 2.527 1.045 691 1.067 853 1.280 1.020 1.744 1.091 746

TOTAL

24.602

2

5

3 15 1

s.

d.

1 3 11 19 3 5 2 4 8 2 11 7 11 8 19 12 4 4 2 6 11 5

13.272 16

2

Super

% 1.81 7.25 19.04 7.87 5.20 8.03 6.43 9.64 7.69 13 .14 8.22 5.62

L. 646 1.507 713 1.178 613 2.450 1.033 762 234 1.322 1.844 20 12.328

s.

d

16 7 1 17 5 1 9 6 1 13 1 8 16 1 14 11 5 3

..... 3;

554 Hemos utilizado las mismas fuentes que para la elaboración de los cuadros, por décadas, d


14. A MODO DE EPILOGO

Una de las principales conclusiones que pueden extraerse del presente trabajo es el paralelismo existente entre la situación, de prosperidad o de decadencia, de las rentas y la propia marcha de la Sertoriana. La Universidad de Huesca contó con recursos económicos importantes entre el último tercio del siglo XVIII y comienzos del XIX (1768-1808). Propiciados por las Rentas Supresas, éstas venían impulsadas al alza por el aumento de los precios; como consecuencia de ello los arrendamientos de las Supresas movieron cantidades elevadas de dinero, al mismo tiempo que aseguraban los ingresos. Los acontecimientos de 1808-1814 quebraron esta racha, comenzando un proceso irreversible de depresión, tanto en los ingresos como en las reservas del arca, que discurrió prácticamente al unísono de la decadencia de la Universidad (de su autonomía, del cierre de la Facultad de Medicina, etc.). El gran fallo de la altoaragonesa estribó en no aprovechar la coyuntura favorable del último tercio del siglo XVIII, principalmente; en no apoyarse en sus resortes financieros para acometer reformas en la Universidad, tendentes a su modernización -especialmente en los estudios de Medicina, Cirugía y Farmacia (no es ninguna casualidad que la Facultad de Medicina fuese la primera que se obligó a cerrar)-. Todo ello era factible en un contexto muy favorable, al sincronizar con las reformas emprendidas por la di187


nas tía borbónica, de acuerdo con la mentalidad ilustrada que impregnaba los ambientes intelectuales. Desaprovechada la ocasión, las circunstancias se tomaron paulatinamente más negativas, más refractarias a la continuidad de la Universidad. El desenlace se presentaría sin paliativos; no hubo posibilidades de revocación de la orden de cierre. Por otro lado, las reservas del arca del archivo colaboraron con otras instituciones oscenses, e incluso estatales, ayudándolas en sus apuros económicos -Ayuntamiento, Cabildo, Ejército, etc.-. La capacidad del arca para conceder préstamos es un exponente más del florecimiento económico de que disfrutaba el medio universitario, pero, también, de la falta de visión de los estamentos universitarios para canalizar las reservas financieras hacia metas de progreso y reformas en el propio seno de la Universidad. La década de los años treinta y los comienzos de la de los cuarenta (del siglo XIX) fueron testigos de la lenta agonía de la Sertoriana. Desprovista de sus Rentas Supresas, columna vertebral sobre la que había descansado la hacienda universitaria, los déficit en las contabilidades se convirtieron en crónicos. La solución manejada por la Administración pasaba por la autofinanciación, principalmente, tomando como base el pago de matrículas, grados, etc.; es decir, que recayese en el alumnado el peso de la hacienda universitaria, sistema acorde con las tesis burguesas de que estudiase el que pudiera costearse los estudios. En la Universidad de Huesca, esta normativa no beneficiaba sus expectativas de pervivencia, pues el cierre de la Facultad de Medicina, el refundido de la de Cánones en la de Leyes y la posibilidad de estudiar Filosofía o Artes en la Enseñanza Secundaria recortaron de manera importante el número de alumnos. Así pues, las posibilidades por esta vía eran limitadas, cerrándose para la oscense la trayectoria universitaria si no se producía un giro de ciento ochenta grados en las intenciones de la Administración central. Al no invertirse las tendencias, el panorama se presentaba cada vez más sombrío; su fin estaba próximo.

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El no aprovechar las oportunidades y la falta de previsión son fallos imputables a la propia Universidad, que, unidos a los procesos de uniformidad y centralización que los poderes públicos desplegaron -potenciación de grandes universidades, traslado de la de Alcalá a Madrid, de la de Cervera a Barcelona y presente la de Zaragoza en el ámbito aragonés-, fueron factores determinantes en el cierre de la Universidad de Huesca. Con ello se ponía fin a una trayectoria docente de casi quinientos años de labor fructífera.

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Excma. Diputaciรณn Provincial HUESCA


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24. Introducción a las rentas de la Universidad de Huesca by Diputación Provincial de Huesca - Issuu