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Chacota 08-08-11

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En 1947, precisamente el año que Maranello comenzó a producir en serie, Evita Perón se encontraba en Italia, ocasión que algún pillo aprovechó para hacer este burdo montaje fotográfico y adjudicarle la compra de la unidad que aparece en la imagen. Como que había necesidad de inventar cosas en esa época.

Será por nuestro fuerte ascendiente italiano, porque Juan Manuel Fangio ganó su cuarto título mundial montado en una, porque algún vivillo hizo un famoso montaje fotográfico con Evita Perón o porque la hija de Cannigia solo acepta novios que vengan con una como dote, lo cierto es que -hace más de sesenta años- existe una relación pasional, casi carnal, entre los argentinos y la Ferrari. Mientras se corrió F1 en Buenos Aires, el Cavallino Rampante fue local; sobre todo cuando Lole Reutemann era piloto de la escudería, antes de dedicarse a sus actuales lentitudes. Después de los ochentas, Ferrari pasó del terreno estrictamente deportivo al del glamour urbano, como una obra de arte móvil o un símbolo de status fálico, a la que algunos le sumaron su sello personal: Maradona, Menem, Messi, entre pocos. De los 670.000 autos patentados en la Argentina en 2010, sólo cinco fueron Ferrari. Estas naves solo llegan mediante pedidos y pueden demorar de tres meses a un año, con precios que oscilan entre los 200.000 y el medio millón de dólares. Se estima que hay menos de un centenar en el país, sin contar la de Schoklender, quien quiso iniciar el programa "Ferrari para todos", brillante idea que frustraron los intolerantes de siempre.

Otro coleccionista anónimo hizo honor a la pasión argentina por Ferrari, al adquirir en una subasta internacional esta 275GB/6C Alloy Berlinetta, hecha en aluminio, de color plata, motor V12 y 300 caballos. Pagó por ella 1.086.230 dólares. Dicen que la tuneó verde flúor con paragolpes de mionca, retrovisores con flecos y bocina de “Bombón asesino”, aunque la versión no fue confirmada.

Wanda Nara logró que su esposo gastara todo lo que gana en el Catania en esta Ferrari, de la que se enteró el país. Impiadosa como siempre, otra botinera: Mariana Nannis de Caniggia, dijo que su colega era una parda que circulaba en Ferrari con zapatillas. Ofendida, Wanda contestó haciéndose regalar -esta vez- un Lamborghini. Estiman que Maxi López deberá jugar al fútbol hasta el año 2086 para cubrir las cuotas.

Encima que hay pocas en el país, a este sacrílego se le incendió su Ferrari 355GTB y no tuvo mejor idea que entrar a una estación de servicio para buscar ayuda. Casi hace volar un barrio entero. Por bolú, la aseguradora le repuso un Fiat 1, usado.

Ni los pibes se salvan de la pasión: Kevin Felippo, de 10 años, oriundo de Belgrano, fue seleccionado por la escudería Maranello para ser formado en Europa como futuro conductor de Fórmula 1. Los cazatalentos de Ferrari lo ficharon como a Messi y se lo llevaron a la academia. Otro que va a ganar cosas con camiseta ajena. Mientras, tendrán que inventarle algo para que alcance los pedales.

La Ferrari de Diego. Dicen que tenía una F40 negra en Italia, pero esta es la F355 Spider roja que trajo a la argentina, por un corto tiempo, allá por 1996, cuando Cóppola todavía se encargaba de hacerle el service. Terminó rematada en más de un millón de dólares. El que pagó eso debe tener domicilio en el Borda.

Menem no quería largar la Ferrari 348TB que en 1991 le había obsequiado un empresario italiano y llegó a manejar hasta Pinamar, sin pagar los peajes, a un promedio de casi 200 km/h. Los imperativos políticos hicieron que la subastara, presuntamente, junto con las pieles de María Julia.

Cuando su adicción a la Playstation se lo permite, Messi suele manejar su F430 Spider color plata de 216.000 euros. Como solo la usa para ir a entrenar, lleva recorridos 47 kilómetros en los últimos dos años. Fuentes confiables observaron la formación de telarañas entre las 4ª, 5ª y 6ª velocidad.

Vecinos de uno de los barrios de “Sueños compartidos” admiran la Ferrari de 240.000 dólares de Schoklender, en un momento que éste se bajó a comprar chipá cuerito y un jugo Cabalgata. Recuerde las placas: FXK 097, para pasarle el trapito si la ve dando vueltas por su vecindario. Dicen que el dueño da unas propinas increíbles.

ChaCota obtuvo esta instantánea exclusiva de la Ferrari 666AL PLAX de Sandra Mendoza, estacionada en la esquina de Casa de Gobierno. Nótese que el vehículo no tiene la tarjeta de estacionamiento. No existe copia de la foto. Tampoco existen el fotógrafo ni la esquina. Esta imagen se autodestruirá cuando Ud. use esta página para iniciar el fuego del próximo asadito.


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