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RINCONCITOS ASIÁTICOS
Lago Inle, un mundo acuático mágico y onírico Ciertamente Birmania conserva un encanto, un misterio, una alegría de vivir incluso, obsoletos, fuera del tiempo, pero todavía muy impregnados en lo profundo de su vida cotidiana con el recuerdo de una civilización difunta. Pero es un país con unos atractivos turísticos indiscutibles. Y uno de ellos es este maravilloso lago Inle…. Existen pocos países más desconocidos, más cerrados, más misteriosos que Birmania o Myanmar, en el sudeste asiático. Replegada sobre sí misma por gobiernos preocupados por preservar a la población de las influencias extranjeras perniciosas, pero también rodeada de montañas hostiles y bordeadas por una costa inhóspita, Birmania no hace, de hecho, más que proseguir en la actualidad una larga y enraizada tradición de aislamiento. Pero aquí reside, precisamente, su encanto para el visitante. El Lago Inle es uno de los sitios más famosos de Myanmar. Perdido en el Estado de Shan, este fantástico espejo de agua tiene una longitud de 22 kilómetros y en él habitan numerosas especies de aves acuáticas y de peces, y distintos pueblos tribales (más de 200 aldeas) que llevan cientos de años viviendo en el lago, algunas de ellas en auténticos pueblos flotantes. Una de las características más conocidas de los habitantes del lago es su forma de remar: estando de pie encima de la barca y moviendo el remo con la pierna. Merece la pena dedicar exclusivamente algunos días al área del Inle. Situado a 900 metros de altitud y rodeado de verdes montañas, su profundidad oscila entre los 3 y 5 metros. Esta característica determina que su superficie sea un espejo inalterable, de estrafalaria belleza.
Un paseo por el lago entre pueblos flotantes…
Una de las características más conocidas de los habitantes del Lago Inle es su forma de remar: estando de pie encima de la barca y moviendo el remo con la pierna.
El Lago Inle esconde todo lo que un viajero busca. Desde rutas de senderismo, paseos en barca, rutas en bicicleta e incluso viñedos. Este lago sorprende, pero como en el resto Myanmar está cambiando, dando paso a hoteles de lujo en medio del lago y cajeros automáticos en un pueblo tan pintoresco como es Nyaungshwe. Esta localidad es la mejor opción para alojarse ya que es la más dotada de infraestructura, con una gran variedad de hospedajes y restaurantes. Posiblemente es el mejor punto de partida para visitar la zona, eso sí, no destaca por su belleza, pero al menos alberga el puerto, varias stupas, un gran mercado, tiendas de souvenirs, bonitos restaurantes como el famoso "View Point" o el italiano "Star flower", y los alojamientos más baratos de la zona. Nyaungshwe se puede recorrer a pie o en bicicleta. Desde Nyaungshwe se pueden contratar las canoas motorizadas que navegan por el lago. Estas embarcaciones no llevan asientos, pero sus propietarios suelen poner pequeñas sillas plegables que hacen más cómodo el viaje. Sólo así es posible disfrutar de este maravilloso escenario que se irá abriendo ante nuestros ojos y tener contacto con los inthas o "hijos del lago".
Nyaungshwe, el punto de partida a las excursiones.
Agricultoras recogiendo sus cosechas en los jardines flotantes del lago.
Poco se sabe de esta cultura, sin embargo en Birmania gozan de enorme fama por haberse adaptado a su entorno como nadie. Los nativos del lago usan un procedimiento para remar que, hasta la fecha, es exclusivo de su ingenio: de pie en la popa, apoyados sobre una pierna, enrollan la otra extremidad en el remo. Ambos, pierna y remo, describen un amplio semicírculo que los impulsa con enorme facilidad. Junto a su capacidad acrobática para remar, los inthas demuestran también que son los más hábiles (Continúa en pág. 27)
Canoas motorizadas para navegar por el lago Inle.
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Postales de la ciudad de Nyaungshwe.
Mercados flotantes.
(Viene de pág. 26) campesinos acuáticos. Aprovechando la escasa profundidad del lago, se las han ingeniado para crear auténticas islas o jardines flotantes. En lugar de cultivar en la orilla del lago, recolectan jacintos, algas y otras plantas acuáticas en su misma superficie. Luego las anclan al fondo con estacas de bambú, creando fertilísimas y maniobrables parcelas de cultivo vegetal de unos tres metros de anchura por cien metros de largo. Es en esta parte del recorrido donde se atraviesa una multitud puntos de pesca y donde se ve el arte del lago, su forma de pescar, casi acrobática y cuya técnica nació en este lugar tan remoto de Asia. Al lago Inle también se le conoce como el lago de la sonrisa. Y la razón de este calificativo es muy sencilla: sus habitantes son de una hospitalidad que desarma por completo. Si su simpatía y la belleza del lago no fueran suficientes para enamorar al visitante, el toque colorista lo ponen los mercados flotantes que rotan cada cinco días por las aldeas del litoral, por lo tanto lo más práctico para saber en qué lugar toca cada vez es preguntar a los autóctonos. Aquí se puede comprar plata, madera, telas, cuchillos o cualquier cosa importada de chi-
na o hecha a mano en Myanmar. Ywama, en la orilla oeste, es probablemente el mercado más famoso.
Aquí todo se compra y se vende desde las embarcaciones. Los pueblos del sur suelen ser los más habi-
Mujer Jirafa tejiendo en telar. Pintorescos pueblos flotantes.
tados y con los mercados más grandes. En estos mercados, principalmente para locales, es posible comprar tanto comida como ropa, pero últimamente están proliferando pequeños puestos para turistas con la apertura de algún hotel y la llegada frecuente de las barcas desde Nyaungshwe. Si busca tranquilidad
y algo verdaderamente distinto en el lago, debe alojarse en esta zona y disfrutar de los restaurantes flotantes. En alguno de ellos puede encontrar a las mujeres Jirafa del este de Myanmar o norte de Tailandia. (Continúa en pág. 28)
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Paung Daw U, es el monasterio más importante de Inle.
Postal típica de Myanmar o Birmania.
Nga Phe Kyaung, o Monasterio del Gato Saltarín.
Las grutas de Pindaya.
Mujer comerciante en Nyaungshwe.
(Viene de pág. 27) Recomendamos visitar el telar, donde se trabaja con la flor de loto, o la herrería, un lugar con aspecto casi medieval. En el caso de la herrería es algo fascinante como golpean el metal, un oficio tan antiguo y ya extinto en Europa. Después de los mercados vienen los pueblos flotantes, posiblemente lo más bonito de todo el Lago Inle. Multitud de casas sobre el agua, con pasarelas entre ellas. Para ir al colegio o ir de compras hay que subir un bote. No se puede vivir si no se tiene
una barca propia, el principal medio de transporte de todo el lago. Por otro lado, vale la pena acercarse a conocer los monasterios budistas que salpican la región. Hay más de cien, pero no es necesario visitarlos todos, con recorrer dos de ellos es suficiente. El de Nga Phe Kyaung, o Monasterio del Gato Saltarín, es un bello edificio de madera construido sobre pilares. Con un poco de suerte, se tiene la oportunidad de ver la tarea que suele ocupar buena parte del tiempo de los monjes que lo habitan: el entrenamiento de gatos para que salten
a través de pequeños aros. El segundo, Paung Daw U, al sur de Ywama, es el monasterio más importante de Inle. Aquí se rinde culto a cinco pequeñas estatuas de Buda. Las grutas de Pindaya, es otra de las paradas obligadas en Inle. Se llega por carreteras en mal estado, pero vale la pena. Estas grutas son uno de los lugares más sagrados para los birmanos. Abiertas en una pared casi vertical de piedra caliza, en su interior se han ido depositando miles de figuras de Buda a lo largo de los siglos. Se dice que hay más de 8.000 de ellas. Hay que
pagar una entrada y una vez dentro el espectáculo es de los que dejan una huella permanente. Por cierto, conviene llevar una linterna porque
en algunos tramos las grutas están mal iluminadas y se pierden algunos detalles. Desde arriba, además, la vista sobre el lago Inle es muy bella.
por ejemplo, hay que calcular unas ocho horas de recorrido.
petencia entre ellos, por lo que buscando encontrará buenas habitaciones a muy buenos precios. Los alojamientos más selectos, algunos de ellos realmente idílicos, se hallan en el mismo lago en los alrededores de Nyaungshwe. El Inle Princess Resort es el más lujoso que hay en el lago. Se trata de 46 grandes bungalós (27 con vistas al lago y 19 con vistas a un maravilloso jardín) diseñados teniendo en cuenta los detalles más pequeños. Aquí todo es de madera de teka, menos los baños y las duchas al aire libre, que están revestidos de piedra. Almohadas de vivos colores, obras
de arte originales, flores, son algunos de los detalles de las habitaciones del hotel. Menos lujosos pero igualmente lindos son el Golden Island Cottages I, y Golden Island Cottages II. Por un lado el GIC I, ubicado en una zona que permite disfrutar de vistas del lago y de las montañas que lo rodean, en Nampan, son grandes bungalow, todos ellos con extensas terrazas y amplias habitaciones. Su restaurante está especializado en cocina china y shan. El éxito de este hotel hizo que sus responsables se decidieran a construir 20 bungalow más, cerca de la localidad de Thale
U. Las instalaciones del GIC II son más tranquilas, ya que están más cerca de la orilla y quedan más alejadas del ruido de las barcas. Otras buenas opciones son el Myanmar Treasure Resort y el Paradise Inle Resort, ambos cerca de Mine Thauk. En ambos casos se trata de bungalows lujosos flotantes, con amplias terrazas, y con restaurantes especializados en cocina china y shan. En todos los ejemplos citados, un servicio exclusivo de los hoteles se encarga de los traslados de sus huéspedes desde la localidad de Nyaungshwe.
Datos útiles: ¿Cómo llegar?: una vez en Myanmar hay varias alternativas para poder llegar al Lago Inle. Desde Yangón, Mandalay y Bagan, se puede llegar en avión al pequeño aeropuerto de Heho, situado a diez kilómetros de Nyaungshwe, la principal población del lago Inle. Además de concentrar algunos alojamientos y los mejores restaurantes de la zona, es la mejor base de operaciones para recorrer la región. Los más aventureros pueden acercarse en bus por carretera, aunque ello implica un trayecto pesado y largo. Desde Bagan,
¿Cuándo ir?: dicen que el verano y la temporada de lluvias hay que evitarlos, aunque es la mejor época del año para contemplar el Lago Inle mucho más verde, sólo hay que tener cuidado con el barro si quiere hacer trekking. ¿Dónde dormir?: existe una gran oferta de alojamientos en Inle, sobre todo en Nyaungshwe, donde muchas de las pensiones y los hoteles económicos son propiedad de familias locales. Hay una gran com-
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CURIOSIDADES DEL MUNDO
Caño Cristales, un río multicolor Colombia tiene una de las más variadas y ricas geografías en Sudamérica, por eso nuestra cita de hoy es un rincón de este bello país, precisamente en este río, un lugar único y mágico para descubrir…. Al sur de la sierra de la Macarena, ubicada en el departamento del Meta, en el interior de Colombia, serpentea entre las rocas y la selva el río Caño Cristales. Ha sido denominado por los locales el "río más hermoso del mundo" o el "río de los cinco colores" ya que en su fondo se reproducen algas de colores rojo, amarillo, verde y azul, que le dan al agua una apariencia de arcoíris multicolor. Es un río de menor longitud y anchura que no alcanza los 100 Km. de longitud ni sobrepasa los 20 m de ancho. Posee una sucesión de rápidos, cascadas, correones y pocetas cuyas aguas se desprenden de la meseta sur de la serranía de la Macarena, donde se ubica su nacimiento, a espaldas de los más antiguos tepuyes de la Sierra en una zona empinada en la que se encuentran numerosas pinturas rupestres aún inexploradas. Esas aguas cristalinas que permiten ver el fondo y toda la magia que encierra este hermoso torrente, corren hacia el río Guayabero recogiendo a su paso innumerables brazuelos de las sabanas rocosas de la Sierra. El caño desemboca sin sus colo-
res característicos porque éstos se han perdido en la vereda La Cachivera, a la altura del camino real (hoy en día, una carretera) que lo atraviesa. Por ser rocoso el lecho de Caño Cristales, basta una lluvia de moderada intensidad para que su caudal crezca de una manera impresionante y deje aislado al viajero en sus orillas. Sin embargo, el río suele decrecer con la misma rapidez. Durante el verano, las aguas se secan y las plantas rojas tienen entonces su oportunidad para multiplicarse. La mejor época para visitarlo es de junio a noviembre, época de lluvias, porque en la temporada seca, el caudal baja y las algas dependen totalmente de uno abundante para su existencia. Aunque llegar hasta Caño Cristales no es fácil, pues hay que ir primero en avioneta al pueblo vecino (La Macarena, saliendo probablemente desde Villavicencio), luego navegar por un río cercano, el Guayabero, y finalmente caminar ocho kilómetros hasta llegar al ansiado tesoro de la naturaleza. Las rocas de la Macarena alcanzan los 1.200 millones de años de antigüedad y constituyen la pro-
Las plantas rojas se adhieren fuertemente a las rocas en los lugares donde el río tiene más corriente.
Postales del colorido río Caño Cristales.
longación hacia el occidente del llamado Escudo Guyanés de Venezuela, Guayana y Brasil, cuyas rocas son consideradas las más antiguas del planeta. Las rocas de la región pertenecen a la cobertura sedimentaria del Macizo Guayanés. Los pequeños pozos circulares, marmitas de gigante, que caracterizan el lecho río han sido abiertos por minerales de gran dureza. Cuando uno de estos duros fragmentos de mineral cae en alguna de las cavidades existentes, grandes o pequeñas, comienza a girar rozándose con la pared de la cavidad y va aumentando las dimensiones del pozo. El caño Cristales tiene algas y corales. Su color rojo es característico de las plantas endémicas. El bioma representativo de la serranía de La Macarena es de selva húmeda subhidrofítica de los pisos térmicos cálido, templado y
¿Sabías que?: el Río Tinto, un río costero del sur de España, también posee aguas de color rojo, aunque esto se debe a una serie de aspectos químicos que nada tienen que ver con el Caño Cristales. Por esto, la NASA lo escogió como hábitat a estudiar por su posible similitud con el ambiente del planeta Marte.
frío. La sierra es hogar unas 420 especies de aves, diez especies de anfibios, 43 especies de reptiles y ocho de primates. Sin embargo, el río carece por completo de peces debido a su escasez de materiales de arrastre y sedimentación. Otros caños de la Macarena, exhiben también plantas rojas en invierno, como el Caño Siete Machos.
La importancia biológica a nivel mundial de la Macarena se debe a que participa de tres ecosistemas ricos en diversidad de flora y fauna: cordillera de los Andes, Llanos Orientales y selva Amazónica. No se sabe qué actividades se pueden realizar en este tipo de ríos, pero sin dudas es un lugar exótico en Sudamérica que los turistas no pueden dejar pasar por alto.
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LITORAL BRASILEÑO
Ferrugem, la meca de los adolescentes En estos últimos años, el balneario de Garopaba, al sur de Brasil, se convirtió en uno de los lugares preferidos por miles de jóvenes argentinos, uruguayos y paraguayos para pasar las vacaciones de verano. Tranquilidad y vida de playa durante el día, y mucha diversión durante la noche. Un destino ideal para vacacionar entre amigos, famoso también entre los surfistas por sus grandes olas… Hasta hace algunos años Ferrugem no era demasiado conocido, siendo un sitio poco frecuentado por el turismo y donde el contacto con la naturaleza era uno de sus mayores atractivos. Hoy en día ha cambiado bastante y se ha vuelto uno de los destinos de moda entre los jóvenes, un verdadero paraíso costero célebre por sus enérgicas noches. Este rústico balneario de pescadores se sitúa cerca del pueblo de Garopaba, y a escasos 80 kilómetros de la ciudad de Florianópolis, destacándose entre las localidades de Santa Catarina por ese ambiente juvenil incomparable. Sorpresas y misterios nos revelan la historia de Ferrugem, habitado antiguamente por los indios Carijós que dejaron sus vestigios sobre los acantilados de este destino. El "Morro do Indio", que separa las playas de Ferrugem y de la Barra, era un cementerio indígena que conserva más de siete mil años de historia, lo cual da una mística especial al lugar. El nombre de la localidad ("herrumbre", en portugués) proviene del color ocre que adopta el mar en los días de tormenta cuando las aguas revueltas se tiñen con el movimiento de la arena. Es éste uno de los tantos espectáculos naturales a contemplar. No obstante, el clima es en general benigno en esta región, con largas jornadas soleadas para disfrutar de la playa desde la mañana hasta la noche. La abundante vegetación de los morros que la rodean realza la belleza del paisaje, que du-
rante el día se presenta calmo y relajante. Las excelentes olas de algunas zonas son otro gran componente del turismo en Ferrugem, principalmente para los surfistas. Las deslumbrantes playas oceánicas son tan atractivas para los turistas como los numerosos bares, boliches y discotecas que se emplazan a lo largo de la costa. Así vemos cómo la tranquilidad diurna se contrarresta con el gran movimiento nocturno. La completa oferta de alojamiento y servicios disponible hace que viajar a este destino del litoral brasileño sea una aventura totalmente placentera. Durante la temporada de verano, es clásico entre los jóvenes turistas quedarse en los bares de la playa hasta el amanecer, disfrutando de las típicas bebidas y música brasileña. Los picos más altos de afluencia turística son la primera quincena de enero (principalmente año nuevo) y carnaval, sea éste en enero, febrero o marzo. En estos dos períodos, la playa se puebla de multitudes con ánimo de fiesta y como en toda temporada alta, los precios se encarecen, especialmente durante el carnaval.
Deportes extremos… Naturaleza preservada y muy buena onda. Ferrugem es así, exuberante en su riqueza ecológica. Un lugar que vale la pena conocer y nunca más olvidar. Bahía extensa enclavada entre dos morros, la playa de Ferrugem oficia como "capital del surf en Brasil", ya que
Entrada a la playa de Ferrugem.
presenta las condiciones ideales para practicar este deporte. Los morros que protegen la bahía y los vientos provenientes del norte, noreste, sur y sureste, forman olas consistentes, bien formadas y con variedad de tamaños, creando un desafiante escenario para surfistas de todas partes que se acercan hasta aquí entre los meses de enero a marzo para entrenar, competir o simplemente pasar un buen rato a pura adrenalina. En los días más calmos las olas alcanzan alturas de hasta un metro, pero cuando llega buen swell
Ferrugem, la playa preferida de los jóvenes.
y el viento del sudeste acompaña, las olas pueden llegar a pasar los tres metros de altura. Si bien se trata de un "beach break", es decir, las olas rompen sobre un fondo arenoso, en ocasiones se forman bancos de arena poco profundos y es posible entubar. Aquí encontrará tres picos para surfear: el del lado norte es el más concurrido; el centro es el sitio ideal para los menos experimentados; y el pico del extremo sur es más pequeño y menos concurrido que el norte. En cualquiera de los tres picos hallará canales de entrada con fácil acceso a las olas, hay corrientes que se forman cuando el agua retrocede mar adentro que lo llevarán sin ningún esfuerzo hasta las olas. Los días de marea alta, estos canales formados por
las corrientes son los únicos medios para ingresar, así que antes de entrar al mar, lo mejor es observar bien por dónde entran los demás surfistas y seguirlos. Vale aclarar que Ferrugem no es un buen sitio para aprender surf, sino que hay que tener ciertas precauciones. Entre mayo y julio no está permitido surfear en todos los sitios de la bahía porque es época de pesca. Deberá evitar los picos que estén señalizados con carteles y banderas porque allí es donde están puestas las redes. Por un sendero de dos kilómetros que parte de Praia da Barra se llega a Playa do Ouvidor y a Playa Siriú, dos playas aisladas y (Continúa en pág. 31)
El pintoresco pueblito de Garopaba.
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Ferrugem es considerada la capital del surf en el estado de Santa Catarina.
(Viene de pág. 30) de apariencia desértica, coronadas por enormes dunas ideales para el sandboard. Desde lo alto de estos médanos se aprecia un bellísimo paisaje de costas y morros. Si deseas aprovechar estas pendientes para deslizarte, puedes alquilar equipos en el centro de Ferrugem.
Un paseo por los alrededores… La desembocadura de la "Laguna Encantada" y el "Morro del Indio", antiguo cementerio indígena, separan a Ferrugem de la Praia da Barra. Desde allí se obtienen preciosas vistas de la Iglesia Matriz São Joaquim, en Garopaba
bahía, en un entorno que invita al descanso y a la insaciable contemplación del paisaje. Por su mayor serenidad, es una playa de espíritu familiar, y muy atractiva para la pesca. A sólo 12 kilómetros de la playa de Ferrugem, está Praia do Rosa, una bahía vecina que tiene más de dos mil metros de extensión y es considerada una de las más bonitas del mundo. El paisaje de arena clara y aguas transparentes, escenario de prestigiosos eventos de surf, se completa de morros, lagos y senderos que incitan a la aventura. Praia do Rosa tuvo un momento de gran auge en la década del ´90, donde toda esta zona era muy apreciada por la conservación de la naturaleza y
el estrecho contacto con ella. Si está alojado en Ferrugem, debe visitar el pueblo de Garopaba, un importante balneario situado a sólo 5 kilómetros. Hasta que fuera descubierto por los turistas, Garopaba era apenas una villa de pescadores, y sus construcciones más antiguas pueden observarse a lo alto de un morro, donde se ubica la plaza central (sede de una colorida feria artesanal cada tardecita) y la pintoresca iglesia colonial. Desde hace ya algunas décadas, la localidad ha crecido ofreciendo modernos servicios turísticos y convirtiéndose en uno de los grandes resorts de Santa Catarina. La pequeña playa de Barrinha se sitúa al sur de Ferrugem, junto al morro que la separa de Praia da Barra. Los vestigios indígenas de este monte imprimen un valor especial a esta playa, pasaje predilecto de las caminatas por la costa de Ferrugem. A sólo 50 minutos en barco desde la ensenada de Garopaba, se encuentra la pintoresca Isla de Coral, caracterizada por su faro añejo y sus paredones de piedra con muestras de arte rupestre. Un paseo que combina a la perfección el turismo ecológico con el interés cultural. A 15 kilómetros de Ferrugem se sitúa un conjunto de hermosas
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Posadas en Ferrugem.
La playa do Ouvidor está coronada por enormes dunas ideales para el sandboard.
(Continúa en pág. 32) Los numerosos bares, boliches y discotecas de Ferrugem se emplazan a lo largo de la costa.
Playa de Garopaba.
Datos útiles: Cómo llegar?: Ferrugem se encuentra 84 kilómetros al sur de Florianópolis, en el Municipio de Garopaba. Para llegar en automóvil debe tomarse la ruta BR-101 (que conecta los balnearios de Santa Catarina) hasta el kilómetro 284, y luego la SC-434. Para llegar en bus, hay que arribar primero al balneario de Garopaba, a sólo 5 kilómetros de Ferrugem. Hay diferentes paquetes armados en bus a Ferrugem que salen desde Rafaela y zona, con 7 noches de alojamiento. ¿Dónde dormir?: esta zona de
Brasil es especial para pasar unas buenas vacaciones veraniegas, contando con una oferta de alojamiento que va desde hoteles, casas para alquilar, posadas, residencias, hostels, hasta incluso un camping a pocos metros de la barra. Los precios de hospedaje varían de acuerdo a la temporada, elevándose en el mes de enero y en la semana del carnaval. Algunos establecimientos destacados son: Pousada La Ferrugem, Pousada Solar da Anita, Pousada Oceano, Pousada Ferrujao, Complejo Krakatoa, Pousada Don Antonio, entre otras.
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Praia do Rosa.
(Viene de pág. 31) cascadas, las Cachoeiras en portugués, que los adeptos al ecoturismo no pueden dejar de visitar. Los saltos de agua (entre los que se distinguen la Cascada Encantada y la de Macacú) forman piscinas naturales de aguas límpidas, aptas para el esnórquel.
De sabores, diversión y algo más… Conquistada como paraíso de los surfistas, Ferrugem se ha consolidado también como capital del turismo juvenil de Santa Catarina. Si durante el día las playas atraen por su serenidad, la noche en el balneario se viste de fiesta reuniendo a miles de jóvenes en busca de un solo objetivo: divertirse. Al caer el sol, entre las ocho y las diez de la noche, los bares,
pubs y restaurantes (desde puestos de mariscos hasta sencillos carritos) empiezan a colmarse de turistas que animan la calle principal de Ferrugem, la Estrada Geral do Capão. Pero no es hasta pasada la medianoche que empieza la verdadera acción, cuando las cinco cuadras de extensión del centro se transforman en un gran bar y el balneario vibra con una energía desestructurada, al ritmo de la música y de la típica alegría brasileña. En temporada alta, este vibrante panorama se renueva los siete días de la semana. Los grupos de jóvenes van de un local a otro con ganas de conocer gente nueva, bailar o simplemente disfrutar una cerveza o caipirinha, la bebida típica del país, entre amigos. Los bares, pubs y boliches permanecen abiertos hasta la madrugada, incluso algunos están muy bien ubicados sobre la playa para pre-
Paseos por los alrededores de Ferrugem.
senciar el amanecer. Una de las opciones clásicas para disfrutar la noche de Ferrugem es Bali Bar. Fiel a su nombre, la decoración del lugar es de inspiración balinesa, recreando esa atmósfera placentera de las islas asiáticas. Es el bar más antiguo del balneario, con una amplia capacidad y espacios para todos los gustos. Tequila Way es otro de los puntos de encuentro emblemáticos de Ferrugem. También de ambientación rústica, sus palmeras y antorchas confieren la atmósfera perfecta para danzar toda la noche. El reggae y la sam-
ba nunca faltan en la selección de la discoteca. También cargado de buena energía, Makaha abre a las ocho de la noche como pizzería (donde probar una de las mejores pizzas al horno de leña en el balneario) y continúa durante la madrugada como sede de animadas fiestas. En el Bar do Zado no es necesario esperar el anochecer para comenzar a divertirse. Ubicado en el canto norte de la playa de Ferrugem, se trata del bar más frecuentado durante el día, conocido por sus deliciosos "petiscos" que pueden saborearse directamente sobre la arena. Abre todo
el año de domingo a domingo, aunque su principal movimiento se disfruta en los happy hours de la alta temporada. Para conservar la belleza natural de la playa, el bar no abre hasta la madrugada, exceptuando las llamadas "noches de rebelión". Es por ello el lugar perfecto para una entretenida salida previa a los locales nocturnos. La época de carnaval es una fiesta propia de la cultura brasileña, y Ferrugem se transforma con grandes fiestas en la calle y la playa, donde llega una gran cantidad de personas de los sitios cercanos.
Vista panorámica de Garopaba desde la iglesia.