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Boletín Salesiano Antillas mayo-junio 2026

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MADRES

MUJERES QUE EDUCAN, CREEN Y SIRVEN LIBREMENTE

CONTENIDO

En esta edición de mayo-junio 2026 del Boletín Salesiano, dirigimos nuestra mirada agradecida hacia la figura de la madre, don precioso de Dios para la familia, la Iglesia y la sociedad. Celebramos a esas mujeres valientes que, con ternura y fortaleza, siembran cada día valor, esperanza y fe en el corazón de sus hijos y de cuantos encuentran en su camino.

La madre educa mucho más allá de las palabras: enseña con el ejemplo, con la paciencia silenciosa, con el sacrificio escondido y con la constancia de quien nunca se rinde. En cada hogar, escuela o comunidad, su presencia se convierte en escuela de humanidad, donde se aprende a amar, compartir, perdonar y levantarse ante las dificultades.

Inspirados en María Auxiliadora, Madre y Maestra de Don Bosco, reconocemos en todas las madres un reflejo de esa maternidad que acompaña, anima y conduce hacia Cristo. Que esta edición sea homenaje sincero para ellas y ocasión para renovar nuestro compromiso de valorar, acompañar y agradecer a quienes hacen del amor una misión cotidiana.

El Boletín Salesiano es la revista oficial de formación, animación y difusión de la Familia Salesiana. Fue fundado por San Juan Bosco en 1877. Actualmente se imprime en 55 ediciones y 25 lenguas diversas y se distribuye en 151 naciones de los 5 continentes.

Este medio de difusión se sostiene con ayuda de sus lectores y les agradecemos su cooperación para mantener el boletín y las obras salesianas en las Antillas, y por tendernos sus manos en las misiones salesianas en el mundo.

El Boletín Salesiano se distribuye gratuitamente a la Familia Salesiana y a los amigos de Don Bosco.

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30 P. FEDERICO RODRÍGUEZ

Edición Antillas: Año 71, No. 3, Mayo - Junio 2026

Director: P. Pablo Abreu, SDB | Director Ejecutivo: Francisco Alberto Pérez | Editora: Lesly Nuñez | Diseño Editorial: Renelis Abreu Ramírez | Consejo Editorial: Aimeé Rosa, Leslie Tavárez, P. Emilio Torres, SDB, P. Genaro Martínez, SDB, Sor Elizabeth Corsino, FMA, Vanessa Caraballo | Colaboradores de esta edición: P. José Pastor Ramírez, SDB, P. Luis Timossi, SDB. SCFPA, Sor Elizabeth Corsino, FMA, Sor Mirla Castellanos López, FMA, Aimée Rosa, Johancer Pastor Polanco, Colaboración de la Agencia salesiana de noticias (ANS) | Fotografía: Plus Photos, Juan Pablo Santos, L. Alexánder Domínguez, SDB | Distribución: Salesianos Antillas | Impresión: Amigo del Hogar | Sede Legal y Administrativa: Inspectoría Salesiana de Las Antillas, Av. 30 de Marzo #52. Apartado 2569, Santo Domingo, R.D Tel. (809) 688-7746 ext. 236 | Correo electrónico: boletinantillas@gmail.com

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MARÍA, NUESTRA MADRE

IHablar de María como madre no es un recurso devocional superficial; es una afirmación teológica que toca el núcleo de la fe cristiana. En ella, la Iglesia reconoce no solo a la madre de Jesucristo, sino a la mujer que encarna una respuesta plena y consciente al proyecto de Dios. María es madre porque engendra vida, pero sobre todo porque forma, acompaña y sostiene. Y en la tradición salesiana, esta maternidad se expresa con un rostro cercano y activo: María Auxiliadora, presencia que no se limita a inspirar, sino que interviene en la historia concreta de sus hijos.

Anunciación no es un momento aislado, sino una actitud existencial que atraviesa toda su vida. Cree cuando no entiende, cuando las promesas parecen diluirse, cuando el dolor irrumpe con fuerza. Su fe alcanza su punto más alto al pie de la cruz, donde permanece firme incluso cuando todo parece fracaso. En ese momento, María se convierte en icono de la Iglesia creyente: una comunidad que no se rinde ante la oscuridad. Como Auxiliadora, su fe se traduce en intercesión constante, en una cercanía que sostiene la esperanza de quienes luchan, dudan o sufren.

María educa desde la lógica del acompañamiento. No impone, no controla, no sustituye procesos. Educar, en ella, es estar, escuchar, discernir. El Evangelio la muestra guardando y meditando los acontecimientos, leyendo la vida a la luz de Dios. En Caná, su intervención es precisa: percibe la necesidad, orienta hacia su Hijo y luego se retira. Esta pedagogía es profundamente actual: formar sin invadir, orientar sin dominar, confiar en el crecimiento del otro. Como Auxiliadora, María sigue educando hoy, especialmente a los jóvenes, ayudándolos a descubrir su vocación y a asumir con responsabilidad su propia historia. María cree con una fe madura, probada y perseverante. Su “sí” en la

María sirve desde una libertad interior profunda. Su servicio no nace de la obligación ni de la presión cultural, sino de una decisión personal que brota de su relación con Dios. Va con prontitud a ayudar a Isabel, está atenta en Caná, acompaña a la comunidad naciente. Su estilo es discreto, pero eficaz: no busca protagonismo, sino que Cristo sea el centro. Esta dimensión es clave para comprenderla como Auxiliadora: su ayuda no anula la responsabilidad humana, sino que la impulsa. Es una presencia que fortalece, que levanta, que anima a seguir adelante incluso en medio de las dificultades.

María es también espejo de tantas madres y mujeres que, en lo cotidiano, hacen visible el Evangelio. Mujeres que educan con paciencia, que creen cuando todo se tambalea, que sirven sin esperar reconocimiento. En ellas se prolonga el estilo de María: una maternidad que no se reduce a lo biológico, sino que se convierte en misión. Son discípulas del Resucitado porque han aprendido a amar, a sostener y a esperar. En sus gestos sencillos se percibe algo de esa Auxiliadora que acompaña silenciosamente la vida.

Al pie de la cruz, María recibe una nueva misión: ser madre de todos. Esta maternidad es universal y dinámica; no encierra, sino que genera discípulos, impulsa procesos y construye comunidad. Como Auxiliadora, María no solo protege, sino que envía, motivando a vivir una fe comprometida y encarnada. Llamarla “nuestra madre” implica asumir un camino: dejarnos educar por su estilo, aprender a creer con firmeza y servir con libertad. En un mundo que a menudo confunde libertad con autosuficiencia, María revela que la verdadera libertad nace del amor que se entrega. Así, María, es la mujer que, por su íntima unión con Dios, educa en la fe conduciendo a sus hijos hacia Jesucristo, cree con firmeza incluso en la noche de la cruz y sirve con amor libre a sus hijos.

MARÍA, EJEMPLO DE UN CORAZÓN ABIERTO Y DISPONIBLE

HABITADOS POR DIOS, COMO MARÍA, NOS VEMOS A NOSOTROS

MISMOS COMO LLAMADOS Y ENVIADOS

I María se levantó y se puso en camino con prontitud (Lc 1,39). Pocas palabras, y sin embargo llenas de significado. En estos gestos simples y decididos se revela la estructura interior de un corazón que ha dejado que Dios lo habite de verdad. La de María no es una partida cualquiera: es la respuesta de una vida recogida, de un alma que, porque ha aprendido a escuchar y a discernir, llega después a responder. María, tras vivir la experiencia de la Anunciación, no se detiene a elaborar lo que le acaba de suceder. No se encierra en la intimidad de su propia experiencia, extraordinaria y profunda, guardándola para sí. Al contrario, se deja moldear y guiar por la Palabra. Y se pone en movimiento hacia el otro.

El de María es un movimiento espiritual: ha acogido al Verbo, y ahora es el Verbo que habita en ella quien la orienta hacia el prójimo. Quien ama de verdad, como consecuencia de saberse amado por Dios, se olvida de sí mismo y se pone al servicio del prójimo. María nos enseña que la disponibilidad del corazón no es una virtud accesoria, sino el modo en que el amor de Dios toma forma en la vida de quien cree en Él.

Disponibilidad: salir de una visión estrecha

Habitados por Dios, como María, nos vemos a nosotros mismos como llamados y enviados. La acción de María contrasta con una visión de la vida construida sobre un “yo” no disponible, cerrado en sí mismo. Cuando decidimos observar el mundo solo desde un punto de vista limitado, corremos el riesgo de concluir que nuestra opinión contiene toda la verdad. Es la tentación de siempre: reducir la realidad a lo que ya hemos visto, medido o programado. Nuestro modo de pensar y de ver se convierte en la única medida.

María nos muestra que la apertura del corazón es, ante todo, un vaciamiento del propio egoísmo. Cuando uno permanece cerrado, en lugar de dejarse conducir por la caridad, pierde ese movimiento del corazón que recibe el don de Dios para luego acercarse al prójimo. La verdadera disponibilidad del corazón no es una decisión meramente

humana. Es, ante todo, una gracia que hay que invocar, recibir libremente, custodiar y ejercitar cada día. No se va hacia el otro de forma plena, libre y gozosa si no dejamos que Dios viva en nuestro corazón. Que sea Él quien nos haga abiertos, ensanchando nuestra mirada más allá de nuestra pequeña y pobre lógica humana. Vaciarse es la primera forma del En una cultura como la nuestra existe el su til riesgo de la autorreferencialidad: creer que la propia identidad se construye mirándose a uno mismo, como en un espejo cada vez más pequeño. María nos muestra otra manera de mirar la vida: sitúa toda su existencia en la pre sencia de la Palabra en su corazón y, después, en la necesidad de Isabel. Una elección que convierte la necesidad del prójimo en la relación con Dios. Y por eso se pone en camino con prontitud hacia quien lo necesita.

La verdadera disponibi lidad tiene en su raíz el valor de cuestionarse, de renunciar a uno mismo, incluso cuando esto pa rece una pérdida. No se trata de una generosidad exhibida, sino de una li bertad interior que nace de haber descubierto que solo puedo ser yo mismo en tregándome radicalmente al otro. Aquí el corazón abierto y disponible no es un trofeo conquistado, sino abandono en la voluntad del Padre. No un gesto de bondad, sino una obediencia a Dios que habita el corazón María no va a ver a Isabel solo porque humanamente considere que su prima an

CORAZÓN

ciana necesita ayuda. La Visitación no es un simple gesto de bondad: es la presencia del Hijo, que en su seno va configurando

toma forma como un camino hacia el otro.

La visita de María es misión, fruto de la venida del Hijo en ella. Porque cuando Jesús entra verdaderamente en nuestra vida, todo lo que somos y hacemos brota de esa fuente única. Del encuentro

Disponibilidad incondicional: más allá de los

Ante esta elección libre y generosa de María, nuestro deseo de imitarla está marcado por una tentación sutil pero constante: querer ver qué resultados tienen nuestras decisiones. María, que se pone inmediatamente en camino, nos comunica la decisión de un corazón que ya está lleno y no busca seguridades fuera de sí. Porque la medida de la misión y de su éxito está en su viva rela-

María, icono del corazón libre – Palabra,

El cardenal Martini nos ofrece una reflexión breve pero densa y esencial: la Palabra es la semilla, la fe es el seno que acoge, la caridad es el fruto que nace. María es la mujer que ha vivido esta dinámica en plenitud: con humildad acoge la Palabra, con fe se levanta con prontitud, con caridad se entrega. Su “ponerse en camino con rapidez” expresa ese gesto de caridad que refleja un corazón libre y liberador, iluminado por la Palabra que sos-

Un corazón abierto y disponible no es un corazón simplemente bueno en sentido sentimental: es un corazón que ha aprendido a vivir en la tensión entre el anuncio recibido y asumido, y el hermano o la hermana que esperan; entre la gracia interior y el camino que hay que recorrer; entre el misterio de Dios y la concreción de la necesidad humana. María nos enseña que no hay que esperar a haberlo comprendido todo para ponerse en camino.

MUJERES LIBRES

QUE EDUCAN Y TRANSFORMAN

IEn un contexto latinoamericano marcado por desafíos educativos, sociales y culturales, el papel de la mujer educadora adquiere una relevancia decisiva. Más allá de las aulas, su influencia se extiende a la familia, la sociedad y la vida eclesial, configurando una verdadera fuerza transformadora. Hoy, cuando se insiste en la necesidad de una educación más inclusiva y humanizadora, resulta oportuno reconocer el legado y la vigencia de mujeres que han sabido educar, creer y servir en libertad.

A lo largo del siglo XX, diversas figuras femeninas marcaron un punto de inflexión en la pedagogía de la región. Entre ellas, destacan Gabriela Mistral, Olga Cossettini, Ercilia Pepín y Amanda Labarca. Sus aportes no solo redefinieron métodos de enseñanza, sino que también ampliaron el acceso a la educación, especialmente en contextos de exclusión.

En el caso de Gabriela Mistral, su compromiso con la educación pública y rural se tradujo en iniciativas orientadas a la alfabetización de poblaciones vulnerables, particularmente niños y mujeres indígenas. Su enfoque integrador contribuyó a situar la educación como un derecho fundamental.

Por su parte, Olga Cossettini impulsó la denominada “Escuela Serena”, una propuesta pedagógica centrada en la creatividad, la libertad y el vínculo con la naturaleza. Este modelo representó una ruptura con los esquemas tradicionales, al priorizar el desarrollo integral del estudiante.

En República Dominicana, Ercilia Pepín se consolidó como pionera en la educación femenina. Su labor introdujo métodos innovadores de enseñanza y promovió la valoración del magisterio como una profesión clave para el desarrollo nacional.

De igual manera, Amanda Labarca desempeñó un papel fundamental en la reforma de la educación secundaria y en la apertura de oportunidades académicas para las mujeres, favoreciendo su acceso a la educación superior en un contexto históricamente restrictivo.

En conjunto, estas educadoras contribuyeron a rediseñar el sistema educativo latinoamericano, orientándolo hacia una mayor equidad, inclusión y sensibilidad social. Su legado continúa influyendo

en las políticas educativas y en las prácticas pedagógicas contemporáneas.

En la actualidad, este horizonte encuentra una resonancia particular en el aguinaldo 2026 del Rector Mayor, P. Fabio Attard: “Hagan lo que Él les diga”. Esta invitación, de raíz evangélica, interpela directamente a la comunidad educativa a asumir su misión con responsabilidad, discernimiento y coherencia.

y a la aprobación inmediata, surge un desafío claro para las jóvenes de hoy: no conformarse con ser centro de atención, sino convertirse en centro de sentido. Ser mujeres empoderadas y libres no consiste en acumular seguidores, sino en construir una vida con propósito, coherencia y servicio. Por tanto, se les invita a forjar una trayectoria que inspire, a elegir la verdad sobre la apariencia, la profundidad sobre lo superficial y el compromiso sobre la moda pasajera. Solo así podrán transformarse en verdaderos faros orientadores, capaces de iluminar caminos en la familia, la sociedad y la Iglesia, mostrando que la auténtica influencia no se mide por la exposi

En este marco, la mujer educadora aparece como un referente clave. En la familia, fortalece procesos formativos y transmite valores; en la sociedad, impulsa cambios orientados al bien común; y en la Iglesia latinoamericana, aporta una presencia activa, comprometida y esperanzadora.

Finalmente, el desafío actual consiste en consolidar una educación que, inspirada en estos testimonios, promueva la libertad, la justicia social y el desarrollo integral. En este propósito, el papel de las mujeres continúa siendo no solo relevante, sino imprescindible.

Cuando una mujer elige educar en libertad y vivir con propósito, deja de buscar la luz para convertirse, ella misma, en luz que transforma el mundo.

MAGNIFICAT, NO HAY AMOR MÁS GRANDE

MUSICAL 2000 AÑOS DESPUÉS

IEl “Magnificat” es uno de los cantos más profundos y antiguos del cristianismo. Su origen está en el Evangelio de Lucas (Lc 1,46-55), donde la Virgen María proclama este himno de alabanza a Dios.

La versión “Magnificat, 2000 años después” es una adaptación moderna que actualiza ese mensaje al contexto actual, manteniendo su esencia espiritual, pero con un lenguaje cercano a nuestra realidad.

La canción expresa tres grandes ideas:

1. Alabanza a Dios por su acción en la historia

María reconoce que Dios actúa en la vida de las personas, especialmente en lo sencillo y humilde. No es un Dios lejano, sino presente.

2. Inversión de valores (justicia de Dios)

El Magnificat proclama algo revolucionario:

• Dios levanta a los humildes

• Derriba a los poderosos

• Llena de bienes a los pobres

Magnificat

¿No escucháis el llanto de las madres?

Su clamor es tan grande como el mar.

En su seno hay calor: vigor de parto.

Dan a luz a otro hijo: ¡libertad!

¿No escucháis? Su canto es como el viento, que un camino en las olas ha de abrir.

Y a su lado, al lado de los pobres, Dios camina.

Su sitio está aquí.

El levanta del barro al oprimido y al soberbio del trono hace rodar.

¿De qué lado estas tú? No te equivoques.

Con un pie a cada lado Dios no está.

¿No escucháis el llanto de las madres?

Su clamor es tan grande como el mar.

En su seno hay calor: vigor de parto.

Dan a luz a otro hijo: ¡libertad!

¡Dadle vuelta al dolor! Será alegría.

Las promesas de Dios se han de cumplir.

Porque Él puede saciar a los hambrientos y hasta el hijo que ha muerto, revivir.

¿No escucháis? Rumor de caracolas, una voz y otra voz. Ya son clamor.

¡Sí, benditas todas las mujeres, que retáis a la muerte con valor!

¿No escucháis el llanto de las madres?

3. Esperanza activa

En la versión “2000 años después”, este mensaje se conecta con la realidad actual: injusticias sociales, desigualdad, corrupción, mostrando que el mensaje sigue vigente.

No es sólo un canto bonito; es un llamado a transformar el mundo. Invita a los creyentes a ser instrumentos de ese cambio, viviendo con fe, justicia y compromiso.

En el musical “2000 años después”, este cántico actualiza el mensaje del Evangelio a la sociedad moderna, denuncia realidades actuales (pobreza, exclusión, falta de amor) , invita a los jóvenes y creyentes a asumir un rol activo, mantiene el espíritu mariano, pero con un lenguaje más directo y pastoral. Nos recuerda que el mensaje de María no es cosa del pasado, sigue siendo un grito de esperanza hoy. Nos cuestiona: ¿De qué lado estamos? ¿Estamos levantando a otros o ignorando su dolor? ¿Somos parte del cambio que Dios quiere para el mundo?

Su clamor es tan grande como el mar.

En su seno hay calor: vigor de parto.

Dan a luz a otro hijo: ¡libertad!

MARÍA MAESTRA DE LA “ESCUCHA”, DEJAR HACER A DIOS

ILa mirada sobre la realidad no basta

Ver, es el punto de partida. María se dio cuenta de lo que sucedía en las bodas de Caná. Descubre anticipadamente el sufrimiento que está por llegar a la vida de esos jóvenes esposos: no tienen vino. Se les acaba la alegría…

Pero a esta primera lectura atenta, María suma una tensión operativa: busca una respuesta que dé solución al problema. Su mirada no es ingenua ni superficial, sino intencionada. Ella lee la realidad desde la fe en Jesús. Mientras descubre el problema, su alma “llena del Espíritu Santo”, la orienta a presentar la situación a su Hijo. Es a Él a quien plantea el problema y es en Él en quien confía plenamente: hagan lo que él les diga.

La voluntad de Dios emerge de los acontecimientos mismos

El contratiempo descubierto, lo presenta enseguida a su Hijo, proponiéndole a los “servidores” (nunca mejor elegido el título que define lo que somos) hagan lo que él les diga.

Don Fabio, en su reflexión, nos ayuda a descubrir un aspecto significativo del proceso que nos lleva a vivir la voluntad de Dios: “la voluntad de Dios surge de dentro de nuestra colaboración en los acontecimientos que vivimos, en Él y por su causa”. Para esto es imprescindible cultivar y profundizar nuestro vínculo con Jesús, con su persona misma. Él es la fuente de toda inspiración y tarea.

No ser autorreferentes

No es María quien resuelve directamente la situación. Ella no es autorreferencial. Su testimonio nos enseña el camino “justo” para dar respuesta a la realidad. No se pone en el centro, y no quiere que asumamos nosotros un protagonismo inadecuado y afanoso. Nos pide que “escuchemos” : hagan lo que Jesús les diga. Esta es una genialidad, un rasgo típico de su manera “mariana” de ser. Ella es “la voluntad de Dios encarnada”.Su respuesta más radical fue: hágase en mí según tu palabra (Lc 1:38). Es plenamente consciente que “el sujeto” único y protagónico de toda acción salvadora es Dios.

No hacer nada… “escuchar”, para dejar hacer a Dios

María en los evangelios nunca hace nada… Ella siempre “deja hacer”. Reconoce en su cántico ante Isabel: El Señor hizo en mí grandes cosas… (Lc 1,49). Su actitud es tener conciencia y claridad sobre el “sujeto de la acción” … Su reacción es una acción reflejo, donde Dios, pasando por la transparencia de su libertad y la adhesión a su voluntad, puede obrar sin límites.

¿Quién es el verdadero “sujeto” de toda acción educativo-pastoral? ¡No somos nosotros! Es Jesús quien nos comunica la luz y la energía de su Palabra para actuar en su nombre, como servidores del Reino. Por eso hay que aprender a “hacer lo que él nos diga”.

Aquí no funciona el: “acción – reacción” …

María nos enseña a escuchar y hacer lo que Jesús quiere. Este “cambio de sujeto”, del “yo” o del “nosotros”, a “Jesús” como principal referente, implica una transformación de perspectiva para una espiritualidad de la acción.

A una necesidad detectada en la realidad de los jóvenes, no corresponde inmediatamente una acción de parte nuestra, colocándonos como protagonistas. Es necesario pasar por una fase de “escucha” y “docilidad” creyente. Confiamos (creemos) que quien ya resolvió el problema de la historia humana (de toda historia humana) con su muerte y resurrección (su Pascua), es Jesús. Allí está la síntesis de “la Palabra” que debemos escuchar y a la que, como servidores, hemos de prestar atención.

Entonces, a una situación concreta: no tienen vino, corresponde inmediatamente un: escuchen e hagan lo que él les diga.

La “lógica salesiana” de la acción

Esta es la “lógica” salesiana de la pastoral. Esta es la originalidad “mariana” de nuestro carisma que pasa no tanto por “hacer” muchas cosas en bien de la juventud, sino por “dejar hacer” a Dios en nosotros y por medio nuestro. Convertirnos en “signos y portadores” de “su” amor.

Hacernos cargo nosotros, sin tener en cuenta el protagonismo de Dios, es plagiar su obra… es usurpar un lugar indebido. María es en esto, totalmente “transparente”, porque su fe es radical, y plenamente a Jesús.

María, nuestra Madre Auxiliadora, nos enseña a escuchar, a obedecer a Jesús.

Autor
P. Luis Timossi,

ICon profunda alegría y espíritu renovado, las casas salesianas de la República Dominicana vivieron la Pascua Juvenil 2026, una experiencia de fe que reunió a cientos de jóvenes bajo el lema: “Bautízame, Señor. Jóvenes enviados a servir”. Durante los el jueves, viernes y sábado santo, cada obra se convirtió en un verdadero cenáculo juvenil donde la oración, la reflexión y la vida comunitaria marcaron el camino hacia el encuentro con Cristo vivo.

Desde los oratorios y centros juveniles hasta los centros educativos y parroquias, los jóvenes fueron protagonistas de una vivencia intensa, profundamente marcada por el deseo de renovar su bautismo y asumir con mayor compromiso su vocación cristiana. Inspirados por el carisma salesiano, las jornadas se desarrollaron en un ambiente de alegría, cercanía y acompañamiento, donde cada participante pudo sentirse acogido, escuchado y enviado.

El lema de este año no fue sólo una consigna, sino una verdadera experiencia espiritual. “Bautízame, Señor” resonó en los momentos de silencio, en las dinámicas de grupo y, de manera especial, en las celebraciones litúrgicas, invitando a los jóvenes a recordar que el bautismo no es un hecho del pasado, sino una realidad viva que los impulsa a ser testigos del amor de Dios en el mundo. En muchas casas salesianas, los días iniciaban con momentos de oración personal y comunitaria, seguidos de reflexiones guiadas que abordaban temas como la identidad cristiana, el compromiso social y el servicio a los más necesitados. Los jóvenes participaron activamente en talleres, representaciones, viacrucis vivientes y espacios de

diálogo donde pudieron compartir sus inquietudes, sueños y desafíos.

Uno de los momentos más significativos fue la celebración del Triduo Pascual. El Jueves Santo, con el gesto del lavatorio de los pies, los jóvenes comprendieron que el servicio es el corazón del Evangelio. El Viernes Santo, en medio del recogimiento, contemplaron el amor de Cristo que se entrega hasta el extremo. Y en la Vigilia Pascual, la luz del Cirio encendido, iluminó sus vidas, recordándoles que están llamados a ser luz en medio de la sociedad.

La dimensión comunitaria también fue clave en esta experiencia. Jóvenes de diferentes sectores, edades y realidades compartieron como una sola familia, fortaleciendo la identidad de la Comunidad Educativo-Pastoral Salesiana. En cada sonrisa, en cada canto, en cada gesto de fraternidad, se hizo visible la presencia de Dios que camina con su pueblo joven.

Además, muchas comunidades aprovecharon la ocasión para salir al encuentro de los demás. Visitas a hogares, acciones solidarias y pequeños gestos de servicio permitieron a los participantes vivir de manera concreta el envío misionero contenido en el lema. No se trató solo de vivir la Pascua hacia adentro, sino de llevarla hacia afuera, especialmente a quienes más lo necesitan.

Los animadores, catequistas y salesianos acompañantes jugaron un papel fundamental, guiando con cercanía y testimonio este proceso de crecimiento espiritual. Su entrega generosa fue reflejo del estilo educativo de Don Bosco: formar “buenos cristianos y honrados ciudadanos”, capaces de transformar la realidad con esperanza.

Al concluir la Pascua Juvenil 2026, queda en el corazón de cada joven una certeza: han sido renovados y enviados. La experiencia vivida no termina con el último día, sino que se convierte en punto de partida para una vida más comprometida con Cristo y con los demás.

Hoy, más que nunca, los jóvenes salesianos de la República Dominicana se levantan con una misión clara: ser testigos del amor de Dios en sus familias, escuelas y comunidades. Porque quien se deja bautizar por el Señor en lo profundo del corazón, no puede quedarse igual: se convierte en discípulo, en misionero, en servidor.

La Pascua ha pasado, pero la misión continúa. Y en cada joven que dice “sí”, sigue viva la esperanza de un mundo mejor.

ECOBOSCO PARTICIPA EN EXPOSOSTENIBLE 2026

Y FORTALECE SU COMPROMISO CON LA EDUCACIÓN AMBIENTAL.

IEl Centro de Formación Medioambiental Ecobosco participó en el stand de organizaciones no gubernamentales durante la Feria ExpoSostenible 2026, celebrada los días 15 y 16 de abril en los jardines del Hotel Embajador, consolidándose como uno de los principales espacios de articulación en materia de sostenibilidad en la República Dominicana.

ExpoSostenible 2026 es una iniciativa organizada por el Consejo de Desarrollo Económico y Social de Santo Domingo (CODESSD), en articulación con el sector gubernamental y empresarial. Este evento multisectorial reúne durante dos días a líderes institucionales, empresas, emprendedores, academia y organizaciones de la sociedad civil, con el propósito de impulsar soluciones concretas frente a los desafíos ambientales, sociales y económicos del país.

La participación de Ecobosco en este escenario permitió visibilizar su trabajo en la promoción de la sostenibilidad, la formación de jóvenes líderes ambientales y la implementación de prácticas para el cuidado y protección del medioambiente. Su presencia en el stand de ONGs facilitó el intercambio de experiencias con otras organizaciones, así como la sensibilización de visitantes sobre la importancia de la educación ambiental como herramienta de transformación social.

Formar parte de ExpoSostenible representa para Ecobosco una oportunidad estratégica para fortalecer alianzas interinstitucionales, ampliar el alcance de sus programas y posicionarse dentro de una red de actores comprometidos con el desarrollo sostenible del país.

Con esta participación, Ecobosco reafirma su misión de promover la educación ambiental, el liderazgo juvenil y la ética institucional como pilares fundamentales para el desarrollo sostenible de la República Dominicana, aportando activamente a la construcción de una sociedad más consciente, articulada y resiliente.

IV PROMOCIÓN DE COMUNICACIÓN PLUS

73 JÓVENES CULMINAN SU FORMACIÓN CON LOS SALESIANOS

I

La Inspectoría Salesiana de las Antillas celebró la IV Graduación Ordinaria de la Escuela de Comunicación Salesiana PLUS, en la que 73 jóvenes fueron certificados como nuevos comunicadores salesianos, reafirmando el compromiso de la obra salesiana con la formación integral de líderes en el ámbito de la comunicación.

El acto tuvo lugar los días 11 y 12 de abril de 2026 en Pinar Quemado, Jarabacoa, en un ambiente que combinó formación académica, experiencia comunitaria y espiritualidad, elementos distintivos del modelo educativo salesiano.

Con esta cuarta promoción, la Escuela de Comunicación Salesiana PLUS alcanza un total de 299 egresados, consolidándose como una propuesta formativa clave para jóvenes líderes que sirven como comunicadores en escuelas, parroquias y centros juveniles.

Durante el programa, los participantes recibieron formación en áreas como storytelling, comunicación estratégica, branding, ética, narrativa audiovisual y ecosistemas digitales, fortaleciendo sus competencias para comunicar con sentido, responsabilidad y creatividad en el entorno actual.

En su intervención, el delegado inspectorial de Comunicación, P. Juan Pablo Abreu, destacó la misión que ahora asumen los graduandos: “Ustedes

tienen lo que nuestras casas necesitan”.

Por su parte, Rosaura Daniela Guzmán, en representación de los egresados, hizo un llamado a vivir la comunicación como servicio: “Sigamos comunicando con propósito, con ética y con pasión. Sigamos siendo voces que construyen, que unen y que transforman”.

La celebración incluyó una Eucaristía presidida por el Padre Inspector, José Pastor Ramírez, quien exhortó a los jóvenes a profundizar en su vocación comunicativa: “Atrévanse a pasar de lo superficial a lo esencial”.

La Escuela de Comunicación Salesiana PLUS se ha consolidado como un espacio que impulsa una comunicación con identidad, capaz de educar, evangelizar y transformar realidades, en sintonía con el carisma de Don Bosco. Esta nueva promoción representa una generación de comunicadores llamados no solo a informar, sino a construir sentido, comunidad y esperanza, desde una mirada ética y profundamente humana.

Con este paso, la Inspectoría Salesiana de las Antillas reafirma su apuesta por formar comunicadores que, desde su talento, respondan a las necesidades actuales de la Iglesia y la sociedad, asumiendo la comunicación como una verdadera vocación de servicio.

LA REVOLUCIÓN SILENCIOSA DEL HOGAR

MUJERES QUE EDUCAN EL ALMA

ILas grandes transformaciones no empiezan en las calles, sino en el corazón de un hogar donde alguien enseña a vivir por dentro.

En el corazón del Evangelio resuena una invitación que atraviesa los siglos y adquiere hoy una singular vigencia: “Hagan lo que Él les diga”. Es María quien, en las bodas de Caná, orienta discretamente a los servidores hacia Cristo. No impone, no se impone; más bien, suscita una actitud interior: escuchar, discernir y actuar. En ese gesto, profundamente pedagógico, se revela el núcleo de una misión que muchas mujeres continúan realizando silenciosamente en nuestros hogares: formar la interioridad.

En efecto, en un contexto cultural donde predomina lo inmediato, lo superficial y lo efímero, la mujer emerge como guardiana de lo esencial. Su capacidad de acogida, su sensibilidad ante lo humano y su inclinación a custodiar la vida la convierten en una educadora natural de la interioridad. Tal como señala Edith Stein, la vocación femenina posee una dimensión espiritual singular: hacer espacio para que el otro crezca, orientar el alma hacia su plenitud y ayudar a descubrir el sentido profundo de la existencia. Desde esta perspectiva, el hogar se transforma en una verdadera “escuela de vida interior”. Allí, muchas madres enseñan —no tanto con discursos, sino con gestos cotidianos— el valor del silencio, la importancia de la oración y la belleza de una vida con sentido. En Cuba, por ejemplo, no son pocas las madres que, en medio de limitaciones materiales, han sostenido la fe familiar reuniendo a sus hijos en torno a un pequeño altar doméstico, donde el rezo del rosario se convierte en espacio de encuentro, consuelo y esperanza.

En Puerto Rico, se observan testimonios similares: madres que, aun enfrentando el ritmo acelerado de la vida moderna, reservan momentos para el diálogo profundo, la lectura espiritual y la catequesis en el hogar. De este modo, no solo transmiten contenidos religiosos, sino que forman corazones capaces de interiorizar, reflexionar y discernir.

Por su parte, en la República Dominicana, muchas mujeres —particularmente en contextos populares— han hecho del sacrificio cotidiano un verdadero ma-

gisterio de vida interior. Algunas, incluso, han debido asumir solas la crianza de sus hijos, debido al abandono o la migración de sus esposos. Sin embargo, lejos de resignarse, han convertido su hogar en un espacio de resiliencia, fe y formación integral. Este fenómeno puede comprenderse mejor a la luz de aportes de las ciencias sociales. Según Salvador Minuchin, la familia es un sistema dinámico donde los vínculos estructuran la personalidad. En este sentido, la figura materna, especialmente en contextos de familias monoparentales o extendidas —muy frecuentes en el Caribe—, asume un rol central en la organización afectiva y moral del hogar. Asimismo, estudios contemporáneos sobre tipologías familiares en la región, como los de Peter Savel, destacan la diversidad de estructuras familiares y la creciente responsabilidad de la mujer como eje formador. No obstante, más allá de los modelos teóricos, la realidad concreta muestra que estas mujeres no solo sostienen la vida material del hogar, sino que cultivan una “morada del nosotros”, donde se aprende a amar, a perdonar y a esperar. En este proceso, hacen patente lo latente: ayudan a descubrir la presencia de Dios en lo cotidiano, educan en virtudes como la paciencia, la fortaleza y la solidaridad, y transmiten una sabiduría que no se aprende en los libros, sino en la vida vivida.

En este horizonte, las mujeres —y de modo particular las madres— se revelan como auténticas animadoras vocacionales del camino de sus hijos. Con fina intuición y profunda responsabilidad, saben acompañarlos en el discernimiento de su vocación, buscando incluso el apoyo de profesionales que les orienten a elegir con libertad y madurez. No se dejan seducir por criterios meramente económicos ni por promesas de

éxito inmediato; antes bien, educan para escuchar la voz de la interioridad, allí donde el corazón humano descubre su verdad más profunda: haber sido creado para amar y servir.

Por otra parte, su presencia en las parroquias confirma esta vocación. En múltiples comunidades de las Antillas mayores, las mujeres lideran procesos de catequesis, animan grupos de oración y sostienen diversas obras apostólicas. Sin embargo, su aporte más profundo no radica únicamente en la acción visible, sino en su capacidad de generar espacios de interioridad: enseñan a orar, a escuchar la Palabra y a cultivar una fe encarnada en la vida.

Ahora bien, este testimonio plantea un desafío ineludible para las nuevas generaciones. En una cultura que privilegia la apariencia sobre la profundidad, se hace urgente redescubrir el valor de la interioridad como fundamento de una vida auténtica. Las muje-

res de nuestras tierras caribeñas, con su fe sencilla y su fortaleza silenciosa, ofrecen un modelo concreto y alcanzable.

En consecuencia, resulta necesario reconocer, valorar e imitar este legado. No se trata de idealizar, sino de aprender: aprender a hacer del hogar un espacio de crecimiento interior, a educar desde el ejemplo y a vivir con coherencia.

Porque, en definitiva, cuando una mujer transforma su vida interior, transforma también el mundo que la rodea. Y así, casi sin hacer ruido, cumple la consigna que da sentido a toda existencia cristiana: hacer lo que Él nos diga.

Si quieres cambiar el mundo, empieza por el silencio de tu hogar: allí donde una mujer ora, educa y ama con profundidad, nace una generación capaz de vivir con sentido y transformar la historia.

Cambié y Cambió el Mundo

MADRES QUE SOSTIENEN LA VIDA

UNA ESPERANZA QUE SE HACE CAMINO

IAún no amanece y María ya está en pie. En el silencio de su casa, mientras prepara algo de desayuno para sus hijos, eleva una oración sencilla: que no falte el pan, que sus hijos estén bien, que el día alcance.

Como ella, cientos de madres en la República Dominicana, Cuba y Puerto Rico viven cada jornada entre el cansancio y la esperanza. Son mujeres que sostienen la vida en medio de la precariedad; muchas de ellas cargan solas con el peso del hogar, enfrentando desafíos económicos, sociales y familiares.

Es en este contexto donde nace y crece el proyecto “Oportunidades para Madres Cabeza de Familia”, impulsado por la Fundación Salesiana Don Bosco como una respuesta concreta al llamado de estar al lado de los más vulnerables. Esta iniciativa, retomada en 2019, da continuidad a una experiencia previa desarrollada por la Red Muchachos y Muchachas con Don Bosco, con el apoyo de la organización italiana Voluntariado Internacional para el Desarrollo (VIS). En esta nueva etapa, el proyecto no se ha concebido únicamente como una propuesta formativa, sino como una verdadera experiencia de acompañamiento integral.

El objetivo es claro: ayudarles a redescubrir su dignidad, fortalecer su rol dentro de la familia y abrir nuevas oportunidades para mejorar sus condiciones de vida.

Transformar acompañando

El proyecto integra de manera armónica la formación humana, técnica y espiritual. A través de talleres de desarrollo personal, cultura de paz, habilidades parentales y liderazgo, las madres comienzan a sanar heridas, reconstruir su autoestima y fortalecer sus vínculos familiares.

Este camino no se recorre en soledad. El pro yecto cuenta con el valioso apoyo de la organi zación internacional salesiana Don Bosco Jugend hilfe Weltweit (JUWE), cuya colaboración ha sido clave para el desarrollo de esta nueva etapa. En su fase inicial, tam bién contó con el respaldo de la empresa AVON Dominicana. A esto se suma el acompaña miento cercano de las comu nidades salesianas donde se implementa, el apoyo la Red Muchachos y Muchachas con Don Bosco y el seguimiento

técnico de la Fundación Salesiana Don Bosco. Una segunda etapa que multiplica la esperanza

Actualmente, el proyecto entra en una nueva fase, hasta 2028, que amplía su alcance a seis centros de la Red: Canillitas con Don Bosco y Aprendices con Don Bosco, en Santo Domingo; Amigos y Amigas de Domingo Savio, en La Vega; Don Bosco Amigo, en Mao; Mano a Mano con Don Bosco, en Jarabacoa; y Sur Joven, en Barahona.

La meta es acompañar de manera directa a 500 madres y, a través de ellas, impactar indirectamente la vida de más de 1,400 personas.

Cuando una madre cambia, todo cambia

En los barrios donde se desarrolla el proyecto, la pobreza tiene múltiples rostros: desempleo, violencia, inseguridad, exclusión. Pero también existen respuestas.

Cuando una madre recupera su autoestima, mejora sus ingresos y fortalece su rol educativo, algo profundo se transforma en el hogar. Los hijos permanecen en la escuela, disminuyen los riesgos sociales y se fortalece la vida familiar. Poco a poco, la comunidad comienza a cambiar.

Sembradoras de esperanza

Las madres que participan en este proyecto no solo reciben formación; se convierten en líderes, en referentes y en sembradoras de esperanza dentro de sus comunidades. Algunas emprenden pequeños negocios; otras acompañan a nuevas participantes. Muchas redescubren que todavía es posible soñar.

El desafío ahora es continuar el camino, fortalecer los procesos, asegurar la sostenibilidad y abrir nuevas oportunidades. En este propósito, todos podemos aportar. Te invitamos a sumarte a esta

150 AÑOS DE LOS SALESIANOS COOPERADORES

UNA PRESENCIA LAICAL QUE SIGUE

TRANSFORMANDO LA VIDA DE

LOS JÓVENES

ILa Asociación de los Salesianos Cooperadores celebra en 2026 los 150 años de su fundación, reafirmando su identidad como una de las ramas más vivas y dinámicas de la Familia Salesiana fundada por San Juan Bosco. Desde 1876 hasta nuestros días, miles de hombres y mujeres laicos han asumido el compromiso de vivir el espíritu salesiano en medio del mundo, haciendo de su vida cotidiana una misión educativa y evangelizadora al servicio de los jóvenes. Este aniversario encuentra a la Asociación en un momento de renovación y proyección hacia el futuro. Precisamente con este espíritu se celebró el VI Congreso Mundial de los Salesianos Cooperadores, inaugurado el 7 de mayo de 2026 en Sacrofano, Italia, con una eucaristía presidida por el Rector Mayor de los Salesianos, Fabio Attard. El encuentro reunió representantes de diversos países bajo una consigna profundamente significativa: “un camino recorrido, recordar para crecer”.

Desde el inicio del Congreso se respiró un ambiente de fraternidad y sentido de pertenencia. Las banderas de numerosos países, las distintas lenguas y culturas presentes, los abrazos y sonrisas entre participantes hicieron visible la universalidad del sueño de Don Bosco, que hoy continúa vivo en tantos laicos comprometidos con la educación y evangelización de los jóvenes.

En su reflexión inaugural, el padre Attard recordó que los Salesianos Cooperadores nacieron en el corazón mismo del proyecto de Don Bosco. No fueron concebidos simplemente como colaboradores externos, sino como auténticos salesianos laicos llamados a ser “levadura en la Iglesia y en la sociedad”. Desde sus familias, trabajos y ambientes cotidianos, participan plenamente del carisma salesiano, compartiendo la misión de “salvar a los jóvenes”, especialmente a los más pobres y vulnerables.

El Rector Mayor articuló su mensaje en torno a cuatro verbos inspirados en el relato evangélico de las

bodas de Caná: mirar, escuchar, elegir y actuar. Mirar la realidad juvenil con sensibilidad y cercanía; escuchar profundamente a Dios, a los jóvenes y a la Familia Salesiana; elegir las prioridades más urgentes y fecundas; y actuar con humildad, conscientes de que la verdadera transformación de los corazones la realiza Cristo.

Estas actitudes sintetizan el espíritu que durante siglo y medio ha animado a los Salesianos Cooperadores en todo el mundo. Don Bosco comprendió muy pronto que la misión salesiana no podía limitarse únicamente a los religiosos. Necesitaba también de laicos comprometidos capaces de llevar el Evangelio a espacios donde muchas veces la presencia sacerdotal no era posible. Por eso promovió una asociación abierta a hombres y mujeres que quisieran vivir el espíritu salesiano sin abandonar sus responsabilidades familiares y profesionales.

En América Latina y el Caribe, la Asociación ha desempeñado un papel fundamental en el desarrollo de la misión salesiana. En la República Dominicana, los Salesianos Cooperadores han acompañado durante décadas el crecimiento de las obras educativas, parroquiales y juveniles. Su presencia ha sido decisiva en colegios, centros juveniles, oratorios, proyectos sociales y procesos de evangelización. Han servido como catequistas, formadores, animadores pastorales y promotores de iniciativas solidarias dirigidas a niños, adolescentes y jóvenes en situación de vulnerabilidad.

Además, los Cooperadores dominicanos han contribuido a fortalecer la identidad salesiana en las comunidades, promoviendo la participación activa de los laicos en la misión compartida y favoreciendo una mayor integración entre las distintas ramas de la Familia Salesiana. Su compromiso silencioso y constante ha permitido sostener numerosas iniciativas educativas y pastorales que hoy benefician a miles de jóvenes.

En Cuba, la historia de los Salesianos Cooperadores ha estado marcada por la fidelidad y la perseverancia. En medio de contextos complejos para la vida eclesial, muchos laicos mantuvieron vivo el espíritu de Don Bosco desde pequeñas comunidades, espacios de formación y acciones pastorales discretas pero profundamente significativas. Su testimonio permitió conservar la llama salesiana encendida incluso en momentos difíciles, convirtiéndose en signo de esperanza para numerosas familias y jóvenes.

Por su parte, en Puerto Rico, la Asociación ha tenido una importante presencia en la pastoral juvenil, familiar y educativa. Los Salesianos Cooperadores puertorriqueños han impulsado procesos de acompañamiento humano y espiritual, fortaleciendo la formación cristiana de niños y jóvenes y colaborando activamente en escuelas, parroquias y movimientos apostólicos. Su aporte también ha sido relevante en iniciativas sociales y comunitarias orientadas a responder a los desafíos que enfrenta la juventud caribeña.

Durante el Congreso Mundial, una mesa redonda permitió recorrer algunos de los momentos históricos más importantes de la Asociación. Entre ellos destacó la elaboración del Proyecto de Vida Apostólica,

documento que define la identidad, espiritualidad y misión de los Salesianos Cooperadores en el mundo actual. También se recordó el significativo cambio de denominación de “Cooperadores Salesianos” a “Salesianos Cooperadores”, subrayando que sus miembros no son simplemente ayudantes de los salesianos religiosos, sino auténticos salesianos laicos.

Las palabras clave que resonaron a lo largo del encuentro fueron comunión, formación, animación, laicidad y proyecto de vida. Todos estos elementos reflejan el deseo de seguir construyendo una Asociación cercana a los jóvenes, abierta a las nuevas periferias y capaz de responder a los desafíos contemporáneos sin perder la esencia del carisma de Don Bosco.

Celebrar 150 años de los Salesianos Cooperadores es agradecer una historia fecunda de servicio, evangelización y compromiso laical. Pero también es renovar la misión de seguir siendo presencia cercana y transformadora en medio del mundo. Como recordó el padre Attard, la fecundidad no depende del tamaño ni del reconocimiento, sino de la capacidad de ser esa “levadura escondida” que hace crecer la esperanza en el corazón de los jóvenes.

IEl estudiante Alex Gil del Instituto Agronómico y Técnico Salesiano ganó las olimpiadas de matemáticas a nivel nacional: Inició su destacada participación en las olimpiadas internas de nuestra institución, donde obtuvo el primer lugar en su categoría. Posteriormente, triunfó en las olimpiadas distritales, logrando avanzar hasta representar con orgullo a nuestro centro a nivel internacional. Este joven es un verdadero ejemplo de dedicación, esfuerzo y talento. Gracias por representarnos con excelencia y por ser parte de la familia IATESA.

I

PASCUA MISIÓN VOCACIONAL 2026: 30 jóvenes salesianos en una experiencia vocacional para cultivar la fe y el servicio en las Comunidades de Jarabacoa (La Pita; MasiPedro; Paso Bajito; La Jagua; Arroyo Ancho). Llama Señor a los que quieres para que estén contigo y enviarlos

I

El coro infantil junto a Monseñor Osmany.: El coro infantil de la parroquia de María Auxiliadora de Santiago de Cuba, tuvo un encuentro con Monseñor Osmany en nuestra comunidad. Don Bosco decía: “Una casa sin música es como un cuerpo sin alma”.

Boletín Salesiano Antillas

IEl II Encuentro de Fotógrafos Salesianos, Santo Domingo 2026, reunió a jóvenes comunicadores en un recorrido desde el Alcázar de Colón hasta la Catedral Primada de América. Bajo el lema: “Hagan lo que Él les diga: captura lo esencial”, promovió una fotografía auténtica y comprometida con la vida juvenil y la misión salesiana.

IEn la Sede Inspectorial se recibió con alegría la visita de Monseñor Manuel de Jesús Rodríguez y del P. Joan Luis Playa, en un ambiente de cercanía fraterna y comunión eclesial. Este significativo encuentro contó con la presencia del Inspector, P. José Pastor Ramírez, así como del P. Jesús Baltazar y el P. Juan Linares, quienes compartieron un momento de diálogo, acogida y fraternidad salesiana

IEl 8 de mayo de 2026 el papa León XIV celebra el primer aniversario de su elección. A un año de aquella fecha, el pontificado de Robert Prevost se presenta como fuertemente marcado por el tema de la paz, la diplomacia internacional y una misión pastoral orientada a las periferias del mundo. Este primer aniversario están marcados por viajes apostólicos, encuentros diplomáticos, intervenciones públicas y reformas en la Curia romana.

LA ÚNICA CARRERA

SIN BANDERINES EN LA META

IIHablar de maternidad es abrir no solo una, ni dos cajas de pandoras, es un billón y más allá. Para entrar en tema, se trata la única carrera donde no tienes ni competidores directos (excepto los que el medio y tu mente te infundan), ni mucho menos tienes meta clara, o fecha de culminación. La única carrera que no puedes dejar de ejercer; el único matrimonio del que no te puedes divorciar; el trabajo que ni renunciando puedes dejar de cumplir; el don divino que solo Dios ofrece o niega. ¡Eso y más, es maternidad! Dicho esto, hablemos…

No es fortuito que ser madre sea genuinamente un regalo de lo alto creas en quien creas (creas en Dios, los astros, los signos zodiacales, etc). Sin embargo, La maternidad, hoy más que nunca, pese a que nuestras madres digan que en todo tiempo fue retador, hoy día es verdaderamente desafiante, por el simple hecho de que hay un arsenal de elementos externos que interceptan y bombardean el ejercicio, desde especialistas, hasta ignorantes. Contexto que antes, no se tenía. Desde los medios digitales, hasta la falsa crianza, la multiplicidad de opiniones y un millón de expertos que venden luz sin ser distribuidores eléctricos, son solo la mitad de los retos que en pleno siglo XXI, tocan, versus el siglo pasado. Circunstancias externas que en la mayoría de los casos, arrojan más leña al fuego que guía en el camino.

Con todo y todo, y para cerrar las oportunidades de irnos en una, es la maternidad, el amor más acercado al de Dios para con nosotros. Una respuesta más clara, no existe.

Pero…. ¿Te has puesto pensar en la paternidad como contrapeso a la maternidad? ¿Es en la sociedad actual tan importante la maternidad como la paternidad o una se antepone a la otra? ¿Desde hace cuánto se asumió la maternidad como más grande que la paternidad? ¿Es el mismo rol o cada una en su justa dimensión?

Sí, nadie dijo que eran iguales ciertamente, ni los hombres amamantan ni son los que asumen por 9 meses el compromiso biológico-mental-emocional y físico de construir una vida dentro de sí. Pero fuera de ello (que es totalmente designio divino que la mujer tenga esta responsabilidad y el hombre otra, es decir, no es culpa del hombre no embararse)… ¿Qué estamos haciendo para importantizar en su justa medida una maternidad responsable con su respectiva paternidad como complemento?

Madre solo hay una y más cierto no puede ser. Pero ¿y padre? ¡También!, en la misma medida e igual nivel de protagonismo. El punto está en que son roles distintos, cada uno con su peso, cada cual insustituible.

Que este mes de las madres que se avecina, tengamos la dicha de celebrarnos como madres responsables en la justa medida de sobrellevar el rol de la mano con un padre comprometido. Que dejemos de normalizar el hecho de que por ser mayoría inconscientes, los padres siempre servirán menos que las madres. Pues… ¿qué culpa tiene un padre de que de 10, solo él (1) asuma su compromiso paterno? ¡Basta ya! Hay una camada admirable de hombres que lo están haciendo bien en torno a la crianza. Una generación que merece ser valorada, motivada y premiada por asumirlo con gallardía, sin muchos alaracos, pero sí con realismo.

Normalicemos la generación de padres presentes que llevamos años construyendo y hoy por hoy se va viendo. Pues una familia funcional, además de estar unida en completa armonía, también es esa donde los roles se asumen con temple y tino, sin delegar ni postergar, con un día a día latente donde Dios es el centro y la virgencita el resorte.

Merecemos honrar a esas Madres: “Mujeres que educan la vida y la esperanza”, reconociendo que para nosotras ejercer lo que somos desde el sentido humano, también requerimos una contraparte que pueda desarrollarse sin ser cohibido. Porque detrás de una estrella de madre, hay un lucero de padre, en sentido contrario y también viceversa.

LA JMJ DE SEÚL 2027

ANUNCIA LOS CINCO SANTOS PATRONOS

I

San Juan Pablo II, San Andrés Kim Taegon, Santa Francisca Javier Cabrini, Santa Josefina Bakhita y San Carlos Acutis: estos son los modelos de fe a los que los jóvenes pueden recurrir. Los ha elegido el Comité Organizador Local de la próxima Jornada Mundial de la Juventud 2027.

En un comunicado, el COL, Comité Organizador Local de la próxima Jornada Mundial de la Juventud 2027 de Seúl, ha dado a conocer los nombres de los cinco santos patronos de la JMJ, presentándolos como «modelos de fe para los jóvenes y como guía, a través del testimonio de sus vidas y de su espiritualidad».

Se trata de San Juan Pablo II (1920–2005), fundador de la Jornada Mundial de la Juventud, recordado por la atención que prestó a los jóvenes, a la familia y a la dignidad de la vida humana; San Andrés Kim Taegon (1821–1846) y sus compañeros, el primer sacerdote católico coreano, símbolo de fe y valentía, martirizado a temprana edad; Santa Francisca Javier Cabrini (1850–1917), misionera conocida por su cuidado de los migrantes y los pobres; Santa Jusepina Bakhita (1869–1947), una esclava liberada que luego se convirtió en religiosa, testigo de esperanza, libertad y fe transformada a través del sufrimiento; San Carlos Acutis (1991–2006), un joven santo de la era digital cuya vida sigue siendo un modelo de evangelización digital

En oración por los patronos

La elección tiene su origen en un proceso de selección iniciado a finales de 2024 con una encuesta a nivel nacional entre jóvenes, agentes de la pastoral juvenil y formadores, seguida de un examen de los candidatos y de una elección final por parte del COL. Posteriormente, según se lee en un comunicado, un grupo de jóvenes voluntarios se dedicó durante dos

meses a estudiar las vidas y la espiritualidad de los cinco santos patronos. A través del debate y la reflexión compartida, los jóvenes prepararon una oración dedicada y un símbolo representativo para cada santo, tratando de expresar el testimonio distintivo que cada uno de ellos ofrece a los jóvenes de hoy. «Los santos patronos desempeñan un papel fundamental en la preparación de cada Jornada Mundial de la Juventud»: así lo afirma el cardenal Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. Para el cardenal, «invitan a los jóvenes, a los formadores y a los pastores a reflexionar sobre el don de la llamada de Dios, sobre la vocación bautismal, sacerdotal, religiosa y matrimonial, animándonos a responder con generosidad y valentía en el seguimiento de Cristo, que venció al mundo, como recuerda el tema de la próxima JMJ». El deseo del cardenal Farrell es que su testimonio pueda inspirar a los jóvenes, especialmente en contextos marcados por las dificultades y las persecuciones, a ver que «la santidad no es un ideal lejano», sino una llamada a la que responder.

¿Qué santo eres?

El Comité Organizador Local, en la página web oficial de la JMJ Seúl 2027 y en las redes sociales, presenta la vida y la espiritualidad de los santos patronos a través de contenidos y programas adicionales para ayudar a los jóvenes a acercarse más a su testimonio. También hay una función interactiva titulada «¡Descubre a tu santo patrón!», realizada al estilo de los tests de personalidad y los cuestionarios interactivos; la función invita a los usuarios a responder a una serie de preguntas de opción múltiple para descubrir cuál de los cinco santos patronos se acerca más a su personalidad.

80 AÑOS EDUCANDO CON AMOR:

UNA HISTORIA QUE

SIGUE CORRIENDO

IIMoca

es tierra fértil. Fértil en frutos, en cultura, en historia… y también en vocaciones. Hace ya 80 años, las primeras Hijas de María Auxiliadora sembraron aquí algo más que un proyecto educativo: sembraron un estilo de vida, una forma de acompañar, una manera profundamente femenina y evangélica de educar desde el amor.

Aquellas mujeres valientes de la primera hora no solo abrieron aulas; abrieron caminos. Con sencillez, alegría y firmeza, desplegaron el carisma salesiano en medio de un pueblo en crecimiento, formando generaciones enteras bajo la mirada maternal de María Auxiliadora. Su legado no se mide solo en promociones de estudiantes, sino en vidas transformadas, en valores sembrados, en familias fortalecidas. Hoy, 80 años después, esa semilla sigue viva. Las Hijas de María Auxiliadora continúan educando con la misma pasión, pero con el pulso del presente. En un mundo que cambia rápidamente, donde los desafíos educativos son cada vez más complejos, ellas siguen apostando por una educación integral que pone en el centro a la persona, que escucha, que acompaña y que forma para la vida. La tecnología, los nuevos lenguajes y las realidades juveniles actuales no han apagado el carisma; al contrario, lo han impulsado a reinventarse sin perder su esencia.

Porque educar con amor no pasa de moda. Y ese amor se hizo visible, palpable y contagioso el pasado domingo 19 de abril cuando la casa de Moca FMA se vistió de fiesta, sí, una fiesta distinta, dinámica, llena de energía y profundamente familiar. La celebración de los 80 años adquirió una tonalidad y estilo salesiano: en movimiento, comunión y con alegría desbordante.

Así nació “El María Corre”, una carrera conmemorativa inspirada en Lc 39,1 “María salió a prisa a la montaña” logró convocar a más de 700 personas desde las 6:00 de la mañana. A esa hora, cuando el sol apenas comenzaba a asomarse, ya el ambiente estaba cargado de entusiasmo. Niños, jóvenes, adultos, fa-

milias completas… todos llegaron con un mismo propósito: celebrar corriendo, caminando y bailando al ritmo de María.

No se trataba de una competencia deportiva, fue un encuentro de corazones. Algunos corrían con determinación, otros caminaban compartiendo conversaciones y risas, mientras muchos se dejaban llevar por la música y el ambiente festivo. Cada paso era también un gesto de gratitud por estos 80 años de presencia educativa en Moca.

El María corre se convirtió en un verdadero signo de lo que significa la familia salesiana: cercanía y alegría compartida. Padres con sus hijos, exalumnas recordando sus años en la casa, docentes, religiosas, amigos de la obra… todos unidos en una misma experiencia que trascendía lo físico para tocar lo espiritual y comunitario. Hubo momentos de animación, espacios para compartir y, sobre todo, una presencia constante de María Auxiliadora como inspiración y guía.

“El María Corre” no solo celebró el pasado; proyectó el futuro. Mostró que la misión sigue viva, que hay una comunidad comprometida, que las nuevas generaciones también se sienten parte de esta historia y la siguen escribiendo. Fue una prueba de que el carisma salesiano sigue teniendo fuerza, sigue contagiando y llevando a los jóvenes a Dios. Ochenta años después, la pregunta no es qué se ha hecho, sino qué más se puede hacer. Y la respuesta parece clara: seguir educando con amor, seguir caminando junto a los jóvenes, seguir creando espacios donde la fe, la alegría y la esperanza tengan un lugar.

Moca sigue siendo tierra fértil y mientras haya corazones dispuestos a sembrar con amor, la cosecha seguirá dando frutos abundantes. Hoy, como ayer, las Hijas de María Auxiliadora continúan diciendo SI a Dios. Y lo hacen con la certeza de que, cuando se educa desde el amor, cada paso, incluso corriendo, deja huellas que perduran.

SOMOS FAMILIA SALESIANA

UNA MISIÓN, UN CARISMA, UN LEGADO

IEn el contexto del Año del Bautismo y bajo la inspiración de Don Bosco, la Familia Salesiana continúa dando testimonio de un carisma vivo que, guiado por el Espíritu Santo, ha dado origen a múltiples ramas consagradas al servicio de la Iglesia y de los más necesitados. Entre ellas se encuentra el Instituto de las Hijas de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, que celebra 121 años de fundación viviendo y transmitiendo el Carisma Salesiano Victimal.

Este carisma, asumido con alegría y espíritu de ofrenda, invita a abrazar la vida desde la fe, incluso en medio de las dificultades, siendo testimonio permanente de Cristo Redentor. Las religiosas, al consagrarse a Jesús, hacen de su existencia una entrega generosa al servicio de los niños, jóvenes, enfermos y familias, especialmente de aquellos que viven situaciones de vulnerabilidad y sufrimiento.

El 7 de mayo de 1905 nació oficialmente esta Congregación fundada por el Beato P. Luis Variara, salesiano de Don Bosco, quien, inspirado por el Espíritu Santo y el legado salesiano, soñó con una obra capaz de llevar esperanza y dignidad a quienes eran marginados por la sociedad. Su misión inició entre enfermos de lepra e hijos de personas afectadas por esta enfermedad, convirtiéndose en signo concreto de misericordia y amor cristiano. Hoy, 121 años después, las Hijas de los Sagrados Corazones continúan presentes en diversos contextos sociales y culturales, llevando consuelo, esperanza y fe allí donde la pobreza, la exclusión y el dolor amenazan la dignidad humana. Su presencia quiere ser reflejo del amor de Dios y testimonio de una esperanza que no defrauda.

La expansión de la Familia Salesiana en la República Dominicana constituye también motivo de gratitud a Dios por la fidelidad de tantos hombres y mujeres que, acogiendo el llamado vocacional, abrazan con generosidad este carisma desde distintas formas de vida: sacerdotes, religiosas, laicos consagrados y familias.

Don Bosco sigue convocando hoy a caminar en sinodalidad, construyendo juntos un mundo más humano, fraterno, alegre y en paz. Cada congregación aporta sus propios dones y riquezas espirituales, ha-

ciendo de la Iglesia una gran sinfonía donde cada carisma ocupa un lugar importante. Vivir la unidad en medio de las diferencias exige una mirada profundamente humana, capaz de acoger a todos con sus luchas, sueños y esperanzas. Caminar unidos como Familia Salesiana significa hacer realidad el sueño de Don Bosco: formar una familia comprometida con la salvación de las almas y el servicio a la juventud.

Son muchos los retos y proyectos que la Familia Salesiana enfrenta hoy, pero también son grandes las oportunidades para trabajar unidos y generar sinergias en favor de la evangelización y la educación. En este sentido, el P. Joan Luis Playá, SDB, delegado mundial para la Familia Salesiana, recordó recientemente: “Cada uno de vosotros sois desde vuestro carisma esa fuente viva de que Don Bosco sigue actuando y que su espíritu está vivo en medio del mundo”.

Su llamado invita a fortalecer proyectos comunes, crecer juntos en espiritualidad y promover una auténtica cultura vocacional desde la riqueza de los distintos carismas salesianos. Crear vínculos, buscar espacios de encuentro y trabajar juntos se convierte hoy en una necesidad para responder a los desafíos del mundo actual.

En este mes dedicado a María Auxiliadora, las flores y las madres, la Familia Salesiana eleva su acción de gracias a Dios por cada fundador, por cada vocación y por cada persona que sigue haciendo vida el sueño de Don Bosco. Que María Auxiliadora, “la Buena Mamá”, como la llamaba el Beato Luis Variara, continúe guiando a todos hacia su Hijo Jesús.

UN SOLO CORAZÓN, UNA SOLA MISIÓN

ENCUENTRO DE LA FAMILIA SALESIANA

CON SOR MARÍA DEL ROSARIO GARCÍA, FMA

IIEn

un ambiente de alegría y comunión, miembros de la Familia Salesiana de Santo Domingo, se reunieron el sábado 21 de marzo en la Casa Provincial María Auxiliadora, durante la Visita Canónica de Sor María del Rosario García Ribas, Vicaria General de las Hijas de María Auxiliadora (FMA. El encuentro fue un espacio de renovación espiritual y carismática que inició en la tarde con la celebración de la Eucaristía, presidida por el Rvdo. P. Inspector de los Salesianos de Don Bosco en las Antillas José Pastor Ramírez. En su homilía cargada de realismo pastoral, lanzó varios interrogantes que resonaron en el corazón de los asistentes: en nuestra misión hoy, “¿A quién estamos dejando de lado?” y también “¿Somos realmente significativos para los jóvenes hoy?” recordó que la vocación salesiana exige: “ser signos del amor de Dios para los jóvenes”, pues en el carisma salesiano no hay espacio para la indiferencia.

La diversidad que enriquece el tesoro de ser Familia en las Antillas

El encuentro contó con representantes de algunos de casi todos los grupos de la Familia Salesiana en las Antillas: SDB (Salesianos de Don Bosco), SSCC (Salesianos Cooperadores), ADMA (Asociación de Devotos de María Auxiliadora), MPMA (Misioneras Parroquiales de María Auxiliadora), HHSSCC (Hijas de los Sagrados Corazones), DS (Damas Salesianas), y representantes de las Federación de Exalumnos y de Exalumnas salesianos en las Antillas (FANEX y FEDEBOSCO). Cada grupo tuvo la oportunidad de presentar su misión, el número de sus miembros y el tipo de relación y colaboración que mantienen con las FMA.

Sor Chari, agradeció la presencia nutrida y subrayó el empeño de los Consejos Generales SDB y FMA, por afianzar y hacer crecer “el tesoro de ser familia”.

Sor Chari compartió además unas profundas palabras sobre la identidad de FS: “Lo mejor que puede tener una persona dentro de nuestra FS es sentirse encajada allí donde está y desde el color propio del carisma”.

150 años: Un llamado a la Misionariedad

Sor Chari también motivó a los presentes a dar gra-

cias a Dios y a leer los signos de los tiempos están marcando el trienio 2025-2027:

• 2025: 150 años de la primera expedición misionera de los salesianos a América.

• 2026: 150 años de fundación de los Salesianos Cooperadores (SSCC).

• 2027: 150 años de la llegada del primer grupo de FMA a tierras americanas.

Para Sor Chari, estas celebraciones son un llamado urgente a renovar la pasión misionera: “Con la fuerza del carisma hemos de continuar renovando nuestra misión”.

Caminar Juntos hacia una verdadera Cultura Vocacional

También nos lanzó un desafío: “¿Cómo lograrlo?

Su propuesta fue clara: mirar más allá. Y ese “más allá” es fundamental buscarlo JUNTOS como FAMILIA, para renovar la pasión misionera de los orígenes. De esta forma demostraremos a todos de que estamos contentos de “ser lo que somos”... y eso, hermanos es lo que llamamos “cultura vocacional”: cada uno de nosotros somos un tesoro, nuestra vocación salesiana es un tesoro, por que a todos el Señor nos ha dado la gracia de “Mirar la Realidad con los ojos del Sistema Preventivo”.

“¿Habrá algo más grande que el carisma para compartir?”, El carisma es el Don que hacemos a la Iglesia. Esta vivencia no es solo para nosotros, sino para el beneficio de toda la Iglesia.

El recorrido de sor Chari continúa

Sor Chari, a su paso ha tenido y tendrá aún la oportunidad de recorrer todas las obras FMA en las Antillas, y ha podido encontrar y aún continuará encontrándose con los diversos grupos de la Familia Salesiana presentes en los contextos donde también hacen presencia las Hijas de María Auxiliadora.

Gracias sor Chari porque tu paso entre nosotros es el paso de María, que nos confirma en la unidad y la belleza de nuestro carisma.

COPA MADRE MAZZARELLO 2026

I Después de 25 años, la Copa Madre Mazzarello volvió a realizarse, convirtiéndose en una significativa experiencia de encuentro, alegría y fraternidad. Inspirados en el legado de Santa María Domenica Mazzarello, estudiantes de las distintas casas de la Red de Escuelas Salesianas FMA de República Dominicana compartieron jornadas deportivas marcadas por el entusiasmo, el respeto y el espíritu de familia salesiana.

La actividad se llevó a cabo los días 6, 7 y 8 de mayo de 2026 en las instalaciones del Centro Olímpico, DOSA, el Centro Educativo Laura Vicuña y el Club Amigos Leales, en la ciudad de La Vega, espacios que acogieron con entusiasmo cada una de las disciplinas y encuentros programados.

A través de las diferentes competencias deportivas, los participantes demostraron compromiso, trabajo en equipo y sana competencia, viviendo el deporte como una valiosa oportunidad de crecimiento hu-

mano, formativo y espiritual. Cada encuentro estuvo acompañado de la alegría juvenil, la convivencia fraterna y el fortalecimiento de los valores que caracterizan la propuesta educativa salesiana.

Esta iniciativa, retomada por la Pastoral Juvenil y UCONARES después de más de dos décadas, representó también un homenaje a quienes impulsaron las primeras ediciones de esta experiencia deportiva. De manera especial, se reconoció a sor Basilia Ramírez, pionera e impulsora de la primera

Copa Madre Mazzarello, por su visión y entrega en favor de la juventud. Su legado continúa inspirando espacios donde los jóvenes pueden educarse desde los valores, la alegría y el compartir.

La realización de la Copa Madre Mazzarello fue posible gracias al esfuerzo conjunto de las comunidades educativas, equipos organizadores, entrenadores, docentes, personal de apoyo y familias, quienes colaboraron con dedicación antes, durante y después de cada jornada.

Más que una competencia, la Copa se convirtió en una verdadera fiesta juvenil, en la que se fortalecieron valores esenciales como la fraternidad, la solidaridad, la disciplina y el sentido de pertenencia. Con gratitud y esperanza, celebramos este reencuentro deportivo que, después de 25 años, vuelve a dejar huellas positivas en el corazón de nuestros jóvenes y reafirma el compromiso de seguir formando buenos cristianos y honestos ciudadanos.

CONVIVENCIA DE EDUCADORES 2026

“HAGAN

LO QUE ÉL LES DIGA”: UN LLAMADO A LA CONFIANZA Y LA ACCIÓN EDUCATIVA

IIDel

24 al 26 de abril del presente año, en el entorno natural de Pinar Quemado, Jarabacoa, se llevó a cabo el Encuentro de Educadores 2026, que tuvo como lema el Aguinaldo del Rector Mayor: “Hagan lo que Él les diga”. La actividad reunió a aproximadamente 180 educadores provenientes de los 12 Centros Locales que conforman la Red de Muchachos y Muchachas con Don Bosco, en una experiencia que combinó reflexión espiritual, formación y convivencia fraterna.

Inspirado en el pasaje bíblico de las Bodas de Caná, el aguinaldo invita a vivir una actitud de escucha, confianza y acción ante la voz de Dios. En el ámbito educativo, este mensaje motiva a los educadores a convertirse en mediadores de esperanza, guías cercanos y testigos coherentes de valores.

Durante las jornadas, los participantes profundizaron en el significado del lema a través de charlas, dinámicas grupales y espacios de oración. Los temas tratados fueron: La figura de María como intercesora nuestra a través de un taller de Mariología impartido por el director general de MDB y delegado de Pastoral Juvenil el P. Ysidro Ramírez, SDB. El segundo día el P. Ysidro nos presentó el Aguinaldo del Rector Mayor y nos impartió el tema “Las Tinajas Vacías”. El último día el Inspector de las Antillas P. José Pastor Ramírez SDB, nos impartió el tema: “Autoconciencia. Donde cae el personaje y nace la persona”.

El ambiente natural de Jarabacoa favoreció un clima festivo y de fraternidad, permitiendo a los asistentes desconectarse de la rutina para reencontrarse con el sentido profundo de su vocación. La convivencia fortaleció los lazos entre los distintos Centros Locales, promoviendo una visión compartida y un espíritu de colaboración. La noche festiva del sábado realizamos

mática de las Bodas de Caná, donde todo fue ambientado con este tema y todos los participantes fueron vestidos como en aquellos tiempos de Jesús.

Uno de los momentos más significativos del encuentro fue la premiación al educador del año de cada Centro Local, en donde 12 educadores fueron reconocidos por su dedicación y entrega durante el último año. Estos fueron: Yisleidy Pereyra de Niños Chiriperos Con Don Bosco; Ramón Gómez de Aprendices con Don Bosco; Braudilia López de Sur Joven; Adam de la Rosa de Hogar Santo Domingo Savio; Luis Carlos Ramírez de Mano a Mano con Don Bosco; Eusebia Francisco (Monguita) de Canillitas con Don Bosco; Karla Yannil Rodríguez del Hogar de Niñas Doña Chucha; Arlenis Claribel Martínez de Don Bosco Amigo; Adalgisa Gil de Amigos y Amigas de Domingo Savio; Altagracia Celedonio del Hogar Quédate con Nosotros; Eunice Ogando del Hogar Nuestra Señora de la Altagracia y Marcos Rosario del Hogar Casa Pinardi.

Por igual este año fue agregado una nueva premiación para aquellos colaboradores de los Centros Locales con mas de 10 años de servicio y compromiso en sus respectivos Centros Locales: Karen Montás de Canillitas con Don Bosco; Marina Brea, Mariselis Villanueva, Emilio Jiménez, de Aprendices Con Don Bosco; Virginia Leyba, Bernie Bautista, Gloría Paniagua del Hogar Quédate con Nosotros; Reyes Montero y Teofilo Méndez de Niños Chiriperos con Don Bosco; Félix Rosario del Hogar Santo Domingo Savio. De igual modo fue reconocido el P. Javier Odalis Bruno como el director SDB con más tiempo dentro de la red.

Este encuentro no solo representó un espacio de formación, sino también una oportunidad para renovar el compromiso educativo desde una perspectiva integral. Los educadores regresaron a sus comunidades con el desafío de “hacer lo que Él les diga”, convencidos de que la educación es, ante todo, un acto de amor y servicio.

XVI CONGRESO MUNDIAL DE LA OMAEC

“UNIDOS POR LA PAZ”

IDel 30 de abril al 3 de mayo de 2026 se celebró en Santo Domingo, República Dominicana, el XVI Congreso Mundial de la Organización Mundial de Antiguos Alumnos de la Educación Católica (OMAEC), bajo el lema “Unidos por la Paz”. El histórico Convento de los Dominicos acogió este importante encuentro internacional que reunió representantes de diversos países, instituciones educativas católicas y organizaciones de antiguos alumnos en un espacio de reflexión, espiritualidad y compromiso social.

La presidenta del Congreso, María Isabel Pichardo de Valdez, destacó que la paz no puede entenderse únicamente como ausencia de conflictos, sino como una construcción diaria fundamentada en la justicia, el diálogo y la dignidad humana.

La apertura estuvo marcada por la celebración eucarística presidida por el P. José Pastor Ramírez, inspector de las Antillas, acompañado por el Prior José Alberto Hidalgo, el P. Joan Luis Playá, delegado del Rector Mayor para la Familia Salesiana, y el P. Juan Linares, delegado inspectorial para la Familia Salesiana y los exalumnos. Posteriormente, el cóctel de bienvenida en el Museo de la Catedral favoreció el intercambio fraterno entre los participantes.

La primera jornada estuvo centrada en la dimensión espiritual de la paz. El P. José Victoriano Martin, S.J., presentó la reflexión “Gracias por un nuevo día”, invitando a asumir la paz como un camino cotidiano de esperanza y renovación interior.

Uno de los momentos más significativos fue la conferencia de monseñor Héctor Rafael Rodríguez Rodríguez titulada “La paz de Dios no es la paz de este mundo”. Inspirado en el Evangelio de San Juan, explicó que la verdadera paz nace de la reconciliación, la justicia y la transformación interior. Recordó además las palabras de Cristo resucitado: “La paz esté con ustedes”, presentando la paz como una fuerza capaz de sanar heridas y transformar la historia.

También destacó el papel de la educación católica en la formación de ciudadanos comprometidos con la fraternidad y la cultura de paz. En la misma línea, Alfonso Giraldo Saavedra desarrolló la conferencia

“Sin justicia no hay paz”, subrayando la necesidad de promover procesos sociales basados en la reconciliación y el respeto a la dignidad humana.

El segundo día amplió la reflexión hacia los desafíos

contemporáneos. La vicepresidenta dominicana Raquel Peña Rodríguez presentó la conferencia “La paz como motor de desarrollo social”, resaltando la importancia de construir sociedades inclusivas y orientadas al bien común.

Otro tema de gran actualidad fue el impacto de la inteligencia artificial en la vida humana y espiritual. Fabiola Herrera de Valdez desarrolló la conferencia “IA y la fe católica”, promoviendo una reflexión ética sobre la relación entre tecnología y espiritualidad. Por su parte, Eugenio Martín de Palma presentó el tema “La IA nos acerca o nos aleja de la paz”, analizando los riesgos y oportunidades de las nuevas tecnologías para la convivencia humana.

Asimismo, el exalumno salesiano haitiano Jude Elie expuso la conferencia “El antiguo alumno católico como multiplicador de paz”, resaltando el compromiso de los antiguos alumnos en contextos marcados por la pobreza, la exclusión y la violencia social. Entre los momentos institucionales más relevantes destacó la presentación de la futura Confederación Antillana de Antiguos Alumnos de la Educación Católica, iniciativa impulsada por Carlos Reyes, orientada a fortalecer la integración y cooperación regional en el Caribe.

El Congreso concluyó con la presentación del manifiesto “Unidos por la Paz”, mediante el cual los participantes reafirmaron su compromiso de promover la justicia, el diálogo, la reconciliación y la fraternidad desde sus respectivos espacios educativos y sociales.

A lo largo de las conferencias y paneles quedó reafirmada una idea central: la paz no puede quedarse en discursos ni delegarse a otros. Se construye diariamente desde las familias, las escuelas, las comunidades y las instituciones, mediante decisiones concretas inspiradas en el Evangelio y en el respeto a la dignidad humana.

El XVI Congreso Mundial de la OMAEC dejó finalmente una esperanza compartida: que los antiguos alumnos de la educación católica continúen siendo presencia transformadora en el mundo, actuando como verdaderos artesanos de paz, reconciliación y fraternidad.

Autor Carlos Reyes

FEDERICO RODRÍGUEZ, SALESIANO SACERDOTE

UN CORAZÓN SALESIANO AL SERVICIO DE DIOS Y DE LOS JÓVENES

I El P. Federico Rodríguez nació en Madrid, en el seno de una familia numerosa y profundamente unida. Sus padres, Restituyo Rodríguez y Florencia García, sembraron en él sólidos valores humanos y cristianos que marcarían toda su vida. Como primogénito de ocho hermanos, vivió una infancia armoniosa, llena de cercanía familiar y experiencias que fortalecieron su sensibilidad y sentido de responsabilidad.

La muerte de su padre, cuando apenas contaba con 13 años, representó un momento decisivo en su historia personal. En medio de las dificultades económicas que siguieron, encontró en el oratorio salesiano de Atocha un espacio de acogida, alegría y fraternidad. Allí descubrió el carisma de San Juan Bosco y comenzó a gestarse en su corazón la vocación religiosa, atraído por un estilo de vida entregado al servicio de Dios y de los jóvenes.

Su camino vocacional se fue consolidando con claridad a través de la participación en grupos vocacionales y una vivencia profunda del noviciado, marcada por la paz interior y la generosidad. En este proceso fue acompañado por figuras significativas

como el P. Santiago Ibáñez y el maestro de novicios P. Juan Arce. Desde sus primeros años, la devoción a María Auxiliadora se convirtió en un pilar esencial de su espiritualidad.

Realizó el noviciado entre 1954 y 1956 en Mohernando, Guadalajara, España, donde sintió con fuerza el llamado misionero. Posteriormente, completó su posnoviciado entre 1960 y 1963, también en Guadalajara. Su experiencia formativa continuó con el tirocinio en la Escuela Salesiana de Artes y Oficios María Auxiliadora, hoy ITESA, en la República Dominicana, donde comenzó a desarrollar su cercanía con los jóvenes desde el ámbito educativo y técnico.

Emitió su profesión perpetua el 9 de julio de 1966 en Santo Domingo, iniciando así una entrega definitiva al Señor en la vida salesiana. Realizó sus estudios teológicos en Martí-Codolar, Barcelona, entre 1966 y 1970. Fue ordenado diácono el 5 de junio de 1969 en Barcelona y sacerdote el 22 de febrero de 1970 en Salamanca, consagrando plenamente su vida al ministerio sacerdotal.

Su misión en la República Dominicana estuvo marcada por una entrega generosa y multifacética. Desempeñó responsabilidades como encargado de los talleres de Electrónica y Electricidad, director de estudios, administrador y párroco. También dedicó una parte importante de su vida a la formación, acompañando a jóvenes en el prenoviciado y guiándolos en el discernimiento vocacional.

Ejerció como director en comunidades tanto en Puerto Rico como en la República Dominicana. Además, fue responsable del departamento de comunicación social de la inspectoría y secretario inspectorial, siempre caracterizado por un profundo espíritu de servicio, disponibilidad y obediencia. Su capacidad organizativa y su cercanía humana le permitieron ganarse el cariño y respeto de quienes trabajaron junto a él.

En cada comunidad dejó la huella de un

auténtico hijo de Don Bosco: cercano, sencillo y profundamente comprometido con la misión educativa y evangelizadora. Supo integrar la formación humana, espiritual y pastoral, promoviendo ambientes de fraternidad, acompañamiento y crecimiento para los jóvenes y las familias. El P. Federico se distinguió por su afabilidad y capacidad de escucha. Fue un acompañante atento, especialmente de quienes atravesaban momentos de dificultad, ofreciendo orientación con prudencia y sabiduría. Su amor por los jóvenes fue evidente en cada una de sus acciones, así como su pasión por promover las vocaciones salesianas y sacerdotales.

Como sacerdote, vivió con profunda devoción la Eucaristía y se destacó por su dedicación al sacramento de la Reconciliación. Fue un verdadero apóstol del perdón, dedicando largas horas a la confesión y ayudando a jóvenes y adultos a reencontrarse con la misericordia de Dios. Asimismo, valoró profundamente el sacramento del Matrimonio, acompañando a numerosas familias en su camino de fe y santidad.

Su amor por la cultura dominicana fue sincero y comprometido. La promovió, la defendió y la asumió como propia, al punto de decidir que sus restos descansaran en Quisqueya, tierra que hizo suya desde la misión y el cariño. Más que un misionero extranjero, el P. Federico llegó a sentirse plenamente identificado con el pueblo dominicano y sus valores.

En su camino pastoral, también acompañó con celo apostólico la experiencia del Camino Neocatecumenal, integrando este itinerario de fe con su identidad salesiana y ofreciendo su ministerio sacerdotal con generosidad a esta realidad eclesial.

Quienes lo conocieron recuerdan su serenidad, su espíritu de oración y su entrega constante. Nunca buscó protagonismos; prefería el trabajo silencioso y fecundo, convencido de que el verdadero servicio se construye desde la humildad y la cercanía.

El P. Federico Rodríguez será recordado como un sacerdote entregado, un formador cercano y un auténtico salesiano al servicio de Dios y de los jóvenes. Su vida fue testimonio de fidelidad, amor pastoral y dedicación incansable, dejando una huella imborrable en las comunidades donde vivió y en el corazón de todos aquellos que tuvieron la gracia de conocerlo.

HOGAR ESCUELA SANTO DOMINGO SAVIO

CONQUISTA EL MÁXIMO GALARDÓN DEL XVI FESTIVAL NACIONAL DE LA CANCIÓN MENSAJE

ILa alegría juvenil, la creatividad artística y la fe compartida marcaron el desarrollo del XVI Festival Nacional Artístico Juvenil Salesiano de la Canción Mensaje, celebrado en el Salón Kennedy de Sambil, en Santo Domingo, bajo el lema: “Hagan lo que Él les diga: la canción como respuesta a Dios”.

El evento reunió a delegaciones de diversas presencias salesianas del país en una jornada donde la música se convirtió en espacio de evangelización, encuentro y testimonio. A través de composiciones inéditas, montajes escénicos y expresiones artísticas llenas de simbolismo, los jóvenes reafirmaron que el arte sigue siendo un camino privilegiado para comunicar esperanza y anunciar el Evangelio desde el lenguaje de las nuevas generaciones.

El máximo galardón de esta edición fue para la delegación de Hogar Escuela Santo Domingo Savio1 , gracias a una propuesta integral que destacó por su fuerza interpretativa, calidad artística y profundidad del mensaje. La presentación conectó de manera especial con el jurado y el público, transmitiendo con autenticidad el espíritu de las palabras de María en las bodas de Caná: “Hagan lo que Él les diga” (Jn 2,5).

Además del premio principal, el jurado otorgó diversos reconocimientos especiales que evidenciaron el alto nivel de las propuestas presentadas durante el festival.

La obra salesiana de Santo Domingo Savio, Jarabacoa 2 , recibió el premio a Mejor letra mensaje, destacándose por la profundidad espiritual y la capacidad de comunicar un mensaje cercano y esperanzador. Salesianos Santiago 3 fue reconocida con el premio a Mejor música e instrumentación, gracias a la calidad de sus arreglos musicales y armonía instrumental.

El reconocimiento a Mejor desempeño vocal fue otorgado a Sagrado Corazón de Jesús, Mao 4 , valorando la técnica y expresividad de su interpretación. Mientras tanto, la casa salesiana de Cristo Rey, Barahona 5 , recibió el premio a Mejor performance y dominio escénico, sobresaliendo por su presencia y conexión con el público. Además, obtuvo el reconocimiento a Mejor vestuario y caracterización, gracias

a una estética visual coherente con el contenido de su presentación. Y tam bién, recibió el premio a Mejor pro puesta visual y escénica, desta cándose por la creatividad en el uso de recursos escenográficos.

La categoría de Mejor coreo grafía fue para Salesianos María Auxiliadora6 , cuya propuesta corporal enriqueció el mensaje artístico de la canción y obtuvo el reconocimiento a Mejor propuesta audiovisual, integrando de manera innovadora recursos multimedia que fortalecieron la experiencia artística del festival.

De manera especial, el Premio Social Media Carlo Acutis fue otorgado a Salesianos Moca7, reconociendo su creatividad y dinamismo en la promoción digital del evento y la difusión de mensajes positivos en redes sociales.

Más allá de los reconocimientos, el Festival de la Canción Mensaje volvió a confirmar su importancia como espacio de formación integral y evangelización juvenil. Cada presentación reflejó meses de preparación y acompañamiento pastoral, mostrando cómo el arte puede convertirse en una herramienta para educar, inspirar y fortalecer la fe de los jóvenes.

Las canciones abordaron temas como la esperanza, la escucha de Dios, el servicio, la fraternidad y el compromiso cristiano ante los desafíos actuales de la sociedad. Todo ello desde lenguajes cercanos al universo juvenil y en sintonía con el estilo educativo de Don Bosco, donde la alegría y el protagonismo juvenil ocupan un lugar central.

La edición 2026 estuvo dedicada al P. Ángel Soto, SDB, como reconocimiento a su entrega y cercanía con los jóvenes, especialmente en los espacios de animación artística y pastoral.

Con esta nueva edición, el Festival Nacional de la Canción Mensaje reafirma su misión de seguir formando jóvenes capaces de transformar la música en oración, el arte en servicio y la fe en una respuesta concreta a Dios y a las necesidades del mundo de hoy.

HOGAR ESCUELA SANTO DOMINGO SAVIO

GANA XVI FESTIVAL NACIONAL DE LA CANCIÓN MENSAJE

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Boletín Salesiano Antillas mayo-junio 2026 by Salesianos Antillas - Issuu