

JÓVENES QUE CAMINAN CON CRISTO
BAUTIZADOS PARA UNA VIDA NUEVA
CONTENIDO
Queridos amigos y amigas de la Familia Salesiana, en este número del Boletín Salesiano de marzo–abril, reflexionamos sobre el tema: “Bautizados para una vida nueva: Jóvenes que caminan con Cristo”. El Bautismo no es solo un acontecimiento del pasado, sino el inicio de un camino de fe que se renueva cada día. A través de este sacramento recibimos una vida nueva en Cristo, que nos invita a vivir con esperanza, a comprometernos con el bien y a descubrir que Dios camina siempre a nuestro lado. Inspirados en el carisma de Don Bosco, queremos acompañar a los jóvenes para que su fe sea una experiencia viva y concreta. Este boletín recoge testimonios, reflexiones y experiencias que muestran cómo el Bautismo se convierte en una fuerza transformadora capaz de iluminar la vida cotidiana, fortalecer la comunidad y despertar el deseo de seguir a Cristo con generosidad. Que estas páginas nos ayuden a renovar nuestro compromiso de caminar juntos, educando y evangelizando, para que cada joven descubra que en Cristo encuentra el sentido pleno de su vida y la alegría de construir un mundo mejor.
El Boletín Salesiano es la revista oficial de formación, animación y difusión de la Familia Salesiana. Fue fundado por San Juan Bosco en 1877. Actualmente se imprime en 55 ediciones y 25 lenguas diversas y se distribuye en 151 naciones de los 5 continentes.
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CAMINANDO CON CRISTO
ICada año, la Pascua nos coloca frente al misterio central de nuestra fe. Pero este 2026, la Pascua Juvenil nos ha recordado algo decisivo: no somos simples espectadores de los acontecimientos de la salvación; somos protagonistas porque hemos sido bautizados. Y el Bautismo no es un recuerdo infantil ni una fotografía guardada en un álbum familiar. Es una identidad, una misión y un camino. Ser bautizados significa haber sido sumergidos en la muerte y resurrección de Cristo. Significa que nuestra historia quedó injertada en la suya. Desde ese día, no caminamos solos: caminamos con Cristo. El Jueves Santo nos reveló que el Bautismo nos hace hijos en el Hijo. No somos invitados ocasionales a la mesa del Señor; somos familia. La Eucaristía no es un rito externo, sino el alimento propio de quienes han nacido del agua y del Espíritu. Pero esa mesa conduce inevitablemente al servicio. El lavatorio de los pies nos recordó que la identidad bautismal se verifica cuando nos arrodillamos ante el hermano. Un joven bautizado no puede vivir encerrado en sí mismo. Está llamado a “hacerse pan”, a servir con humildad, a amar hasta el extremo.
El Viernes Santo nos confrontó con una verdad más profunda: el agua de nuestro Bautismo brota del costado traspasado de Cristo. La sangre y el agua que manan de la Cruz no son símbolos lejanos; son la fuente viva de nuestra vida nueva. Hemos sido bautizados en su muerte para participar también de su resurrección. Esto significa que nuestras heridas, fracasos, pecados y oscuridades no tienen la última palabra. En la Cruz descubrimos que ser hijos implica dejarse amar hasta el fondo, dejar que Cristo sane aquello que nosotros solos no podemos sanar.
Para muchos jóvenes, la Cruz parece un escándalo o una contradicción. Sin embargo, es precisamente allí donde se revela la dignidad más grande: somos hijos por los que Dios estuvo dispuesto a entregarlo todo. Mirar al Crucificado no es recrearse en el dolor, sino comprender cuánto valemos y cuánto estamos llamados a amar.
El Sábado Santo nos introdujo en el silencio fecundo de la espera. También el joven bautizado atraviesa momentos de oscuridad: dudas, miedos, pérdidas, búsquedas que parecen no tener respuesta. Pero el silencio no es ausencia de Dios; es gestación de vida nueva. Como María Magdalena en el sepulcro, cada uno debe escuchar su nombre pronunciado por el Resucitado. El Bautismo es ese momento en el que Dios nos llamó por nuestro nombre y nos recordó que no somos un número más, sino hijos amados.
Y cuando Cristo nos llama por nuestro nombre, todo cambia. Pasamos del llanto a la misión, del encierro al anuncio, del miedo a la paz. “La paz esté con ustedes” no es solo un saludo pascual; es el envío misionero del bautizado. Hemos recibido la luz para iluminar; hemos sido reconciliados para reconciliar; hemos sido amados para amar.
“Bautizados para una vida nueva” no es un lema decorativo. Es una exigencia. Significa que nuestras redes sociales, nuestras decisiones afectivas, nuestro modo de estudiar, trabajar y relacionarnos deben reflejar que pertenecemos a Cristo. Significa que la santidad no es una opción para unos pocos, sino la vocación normal de todo bautizado.
Hoy más que nunca, la Iglesia necesita jóvenes que caminen con Cristo, conscientes de su identidad y comprometidos con su misión. Jóvenes que no tengan miedo de ensuciarse los pies sirviendo, de atravesar la cruz con esperanza y de esperar en el silencio confiando en la promesa.
Porque un joven que vive su Bautismo es un joven en salida, un joven en misión, un joven que, caminando con Cristo, ya ha comenzado a vivir la vida nueva que no termina.


EDUCAR EN LA MISERICORDIA
ILa parábola del fariseo y del publicano (Lc 18,9-14), para nosotros educadores y evangelizadores, no es simplemente un relato moral sobre la soberbia y la humildad, sino una revelación profunda sobre cómo Dios sale a nuestro encuentro y sobre cómo estamos llamados a transmitir esta experiencia transformadora.
La fe como llamada a una relación de misericordia
Cuando el fariseo sube al templo, lleva consigo una imagen de Dios construida a su propia medida: un Dios que registra méritos y deméritos, que premia a los justos y condena a los pecadores. Su oración es una comparación con los demás: «Te doy gracias porque no soy como los otros hombres». Falta una relación auténtica. Solo hay autocomplacencia.
El publicano, en cambio, entra en el templo consciente de su propia indignidad. Su «Oh Dios, ten piedad de mí, que soy pecador» no es desesperación, sino la apertura valiente a una relación posible precisamente porque está fundada en la misericordia. Él intuye lo que el fariseo ha perdido: Dios no es un juez, sino un Padre que espera el regreso de los hijos lejanos.
Para nosotros, educadores, esta distinción es fundamental. ¿Cuántas veces, inconscientemente, transmitimos una imagen de Dios más parecida a la del fariseo? ¿Un Dios que observa, evalúa, premia o castiga según nuestras prestaciones espirituales? La educación en la fe favorece el encuentro con la misericordia, una experiencia en la que descubrimos que somos amados porque somos hijos amados incluso en nuestra fragilidad. Evangelizar significa introducir a las personas en esta relación misericordiosa, porque Dios no espera nuestra perfección para amarnos, sino que precisamente en nuestra pobreza manifiesta la riqueza de su amor. Esta es la buena noticia que debemos anunciar: una relación que transforma desde dentro.
Una relación que nace de la humildad del corazón La humildad del publicano es la condición que hace posible el encuentro con Dios. Permaneciendo «a distancia» y «sin atreverse siquiera a levantar los ojos al cielo», reconoce la desproporción infinita entre la santidad de Dios y su pro-
pia miseria, pero también confía en que precisamente este Dios santo se inclina hacia quien se reconoce necesitado. En cambio, la oración del fariseo está llena de «yo»: «Yo ayuno», «Yo doy el diezmo». Ha construido su identidad religiosa sobre la afirmación de sí mismo, sobre la comparación con los demás, sobre la demostración de sus obras. Se siente ya lleno, ya llegado, ya justo.
En el ámbito educativo y evangelizador, la humildad del corazón es la capacidad de reconocerse constantemente necesitados de salvación, de no dar nunca por supuesto el propio vínculo con Dios, de mantenerse abiertos al don de su gracia. Es la actitud de quien sabe que la vida cristiana no es una posesión adquirida de una vez para siempre, sino un camino cotidiano en el que uno se deja moldear por la misericordia divina.
Como educadores, estamos llamados a testimoniar primero esta humildad, reconociendo nuestros límites, nuestras fragilidades, nuestra continua necesidad de conversión. Solo así nos volvemos creíbles y creamos espacios en los que también los demás puedan quitarse las máscaras y presentarse ante Dios tal como son.
Ser pecadores amados y perdonados
La conclusión de la parábola es desconcertante: «Este, a diferencia del otro, volvió a su casa justificado». El publicano, que no tenía nada que presentar salvo su propia miseria, lo recibe todo. El fariseo, que tenía mucho que exhibir, permanece en su estéril ilusión.
Dios no justifica a quien se cree justo, sino a quien se reconoce pecador. No llena a quien está lleno, sino a quien está vacío. No se encuentra con quien no siente necesidad, sino con quien implora curación. Es la paradoja evangélica: somos salvados porque, a pesar de nuestro ser pecadores, más grande es la misericordia de Dios.
En la educación religiosa contemporánea, la parábola nos indica que cuando reconocemos el pecado nos abrimos a la gracia que transforma. El pecado no nos aplasta.

Ser pecadores amados y perdonados no es un estado de inferioridad, sino la condición propia del cristiano. Es la identidad que nos permite vivir en libertad, sin fingir ser perfectos, sin esconder nuestras caídas, sin construir fachadas de respetabilidad. Es la conciencia de que el fundamento de nuestra vida no está en lo que hemos hecho, sino en lo que Dios ha hecho y sigue haciendo por nosotros.
Testigos de la misericordia de Dios vivida personalmente
El publicano que vuelve a casa justificado se convierte inevitablemente en un testigo. No puede callar la experiencia de haber sido acogido, perdonado, levantado. Su vida hablará de esa misericordia que lo ha transformado.
Y aquí se juega la verdadera evangelización. No anunciamos teorías abstractas sobre la misericordia de Dios, sino que damos testimonio de una experiencia personal. Hablamos de un perdón que hemos recibido, de un amor que nos ha buscado y encontrado, de una relación que ha dado sentido a nuestra existencia. Para quien trabaja en el ámbito de la educación y la evangelización, esto significa ante todo cultivar la propia vida espiritual como

experiencia viva de esta misericordia. Antes de ser maestros, debemos ser discípulos; antes de enseñar, debemos aprender; antes de dar, debemos recibir. La credibilidad de nuestro anuncio se mide por la verdad de nuestra experiencia.
Además, significa crear contextos educativos en los que las personas puedan vivir esta misma experiencia. No ambientes de juicio, sino de acogida; no lugares donde haya que demostrar méritos, sino espacios donde se pueda reconocer la fragilidad; no estructuras donde se adquieren competencias religiosas, sino comunidades donde se experimenta la ternura de Dios.
La parábola del fariseo y del publicano nos recuerda que la educación en la fe es esencialmente una introducción a una relación: la relación con un Dios que nos ama con amor misericordioso, que siempre nos espera, que siempre nos perdona, que hace de nuestra pobreza el lugar de su encuentro con nosotros.

SUMERGIDOS EN SU MUERTE, VIVOS EN SU RESURRECCIÓN
IEn una cultura que invita a “reinventarse” cada día, la Pascua Juvenil nos propone algo mucho más radical: renacer de verdad. No cambiar de imagen ni actualizar un perfil, sino sumergir la propia vida en Cristo para salir distintos: más vivos, más conscientes y más libres.
En las catequesis de 2018 sobre el Bautismo, el Papa Francisco recordaba que el verbo griego bautizar significa “sumergir” (cf. CIC 1214). El baño con agua es un signo común de purificación y de paso a una condición nueva, pero para el cristiano no es solo un símbolo. Si el cuerpo se sumerge en el agua, es el alma la que se sumerge en Cristo para recibir el perdón y resplandecer con su luz. En virtud del Espíritu Santo, el Bautismo nos introduce en la muerte y resurrección del Señor, ahogando al “hombre viejo”, dominado por el pecado, y dando vida al “hombre nuevo”, recreado en Jesús.
Por eso la Pascua no es una tradición más del calendario; es la memoria viva de lo que somos. San Pablo lo expresa con fuerza: “Fuimos, pues, con Él sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que… así también nosotros vivamos una vida nueva” (Rm 6,3-4). No estamos llamados a sobrevivir espiritualmente, sino a vivir de otra manera.
Ahora bien, la sociedad actual, movida por el éxito a cualquier precio, la competencia despiadada, la rivalidad constante y la lucha de poder, necesita urgentemente hombres y mujeres fundamentados en Dios. Necesita jóvenes que no midan su valor por la comparación, sino por la fidelidad a su conciencia iluminada por el Evangelio. El Bautismo no nos aparta del mundo; nos envía a él como levadura transformadora. Sin embargo, esta convicción no es ingenua. Optar por el bien, la honestidad, la coherencia puede implicar rechazo, indiferencia e incluso oposición. Quien decide el buen hacer termina, muchas veces, siendo incomprendido por los “devotos del mal hacer”. La Pascua nos recuerda que el camino del Resucitado pasa por la cruz: la fidelidad tiene un precio, pero también una fecundidad que el mundo no puede apagar.
Aquí emerge una pregunta decisiva para cada joven: ¿he tomado conciencia de lo que significa estar bautizado? El Papa decía con sencillez pro-



vocadora que todos recordamos la fecha de nuestro nacimiento; pero ¿recordamos la de nuestro Bautismo? No es un dato piadoso. Es el día en que comenzó nuestra vida nueva. Es la raíz de una identidad que no depende del aplauso ni se derrumba con el fracaso.
Además, el Bautismo no nos deja aislados. Al sumergirnos en Cristo, nos hace miembros de su Cuerpo, que es la Iglesia (cf. CIC 1213), y partícipes de su misión en el mundo. Jesús lo explica con claridad: “Yo soy la vid, vosotros los sarmientos… el que permanece en mí da mucho fruto” (Jn 15,5). La misma vida del Espíritu fluye hacia cada bautizado y lo capacita para colaborar, según su vocación, en la transformación de la realidad. Por eso, la Pascua Juvenil no puede reducirse a un encuentro emotivo. Es una llamada
fuerte a la autoconciencia y a la vida interior. ¿Vivo como hombre viejo, arrastrado por la superficialidad y la presión social? ¿O como hombre nuevo, reconciliado, libre y dispuesto a amar incluso cuando no es fácil?
El Bautismo, recibido una sola vez, ilumina toda nuestra existencia y orienta nuestros pasos hacia la Jerusalén del Cielo. Pero esa luz necesita ser redescubierta cada día en el silencio, la oración y la coherencia concreta.
Joven, esta Pascua no te conformes con “sentir algo bonito”. Atrévete a sumergirte en Cristo y a salir decidido a vivir como resucitado. Porque cuando un joven fundamenta su vida en Dios y asume con valentía su compromiso bautismal, puede enfrentar el rechazo sin perder la paz y transformar el mundo sin perder el alma.

escanéame para que
“VOLVER A CREER”
SI NO NACES DE NUEVO, NO PODRÁS VER EL REINO DE DIOS (JN, 3:3)
IEs el título de una canción y es una de las colaboraciones más significativas entre el compositor griego Yanni (Yiannis Chryssomallis) y el cantante mexicano José José, conocido como El Príncipe de la Canción.
La música fue compuesta por Yanni, quien en los años 90 realizó varios proyectos donde integró voces internacionales a sus composiciones instrumentales.
La versión en español fue interpretada por José José, cuya voz romántica y profunda le dio un matiz muy emotivo.
La canción forma parte del álbum Yanni Voices, un proyecto donde Yanni invitó a cantantes de distintos países a poner letra a sus melodías.
“Volver a Creer” es una canción de esperanza, renovación interior, superación después del dolor, fe en el amor y en la vida. La letra habla de levantarse tras una caída emocional, recuperar la confianza y apostar nuevamente por el amor y
escuches la canción
(característica de Yanni), en una interpretación intensa, melancólica y poderosa, crescendo emocional que acompaña el mensaje de renacer.
Así como Jesús nos invita a nacer de nuevo, esta canción continúa esa invitación de Jesús diciéndonos que volvamos a nacer, a crecer, a querer, a creer.
A continuación, las letras de esta hermosa canción:
No hay antes ni después
No hay relojes ni plazos solo hoy
Vivir así sin titubear
Cada instante un encanto especial
Las huellas del tiempo en la piel
Tejiendo historias que nos hacen crecer
El mundo es como es
Lo más hermoso es lo que nunca ves
No es lo que tienes es lo que das
Lo más simple es lo que vale más
El Sol siempre saldrá


10
TIPS INDISPENSABLES
PARA QUE UN JOVEN CAMINE
CON CRISTO
I Caminar con Cristo es una decisión diaria que transforma la vida desde lo más profundo del corazón. En un mundo lleno de distracciones, presiones sociales y cambios constantes, un joven necesita fundamentos sólidos para mantenerse firme en la fe.
Estos diez consejos prácticos pueden ayudarte a crecer espiritualmente y permanecer constante en tu caminar cristiano.
Ten una relación personal con Jesús
El cristianismo es una religión viva; porque es una persona: Jesús. Más que conocer de Cristo, necesitas conocer a Cristo. Esto significa que nuestra fuerza proviene de Él. Habla con Jesús como tu mejor amigo, cuéntale tus luchas y aprende a depender de Él, como guía cada día.
Reza todos los días
La oración es el oxígeno del alma. No tiene que ser complicada ni llena de palabras elegantes; debe ser sincera.
Reserva un tiempo diario para agradecer, pedir dirección y escuchar la voz de Dios. Así desarrollarás sensibilidad espiritual y aprendes a confiar más en el Señor que en tus propias emociones y deseos.
03 04 05
Lee y medita la Biblia
La palabra de Dios es guía y luz en medio de la oscuridad. Léela despacio, meditando y reflexionando lo que Dios quiere decirte al corazón, así fortalecerás la mente, corriges el corazón de sus impulsos y aprendes a tomar decisiones sabias, según el querer de Dios.
Únete a una comunidad de creyentes
Dios nos llama a caminar como comunidad de fe junto a otros, no a hacerlo solos. La Iglesia fortalece y anima. Rodéate de jóvenes que también amen a Jesús y que compartan tus valores. Una comunidad sana te sostendrá en momentos difíciles y celebrará contigo las victorias espirituales.
Cuida tus amistades
Elige personas que te acerquen a Dios. Una buena amistad influye positivamente en tus decisiones y prioridades. Prefiere amigos que respeten tu fe y compartan valores sanos. Decir no también es una forma de madurez emocional y espiritual.
Huye de las tentaciones
El joven enfrenta tentaciones constantes: inmoralidad, adicciones, pornografía, orgullo y distracciones digitales. La mejor estrategia muchas veces es apartarse. Cuando reconoces tus debilidades y decides evitarlas, demuestras madurez.
Sirve a otros
Un joven que sirve a otros, crece en carácter y como persona. Jesús enseñó que el mayor es el que sirve. Participa activamente en tu iglesia, ayuda en tu hogar, en la escuela y sé luz allí donde el Señor te envía. El servir desarrolla humildad, compasión, solidaridad y liderazgo auténtico.
Cuida lo que consumes
Lo que ves, escuchas y sigues en redes sociales moldea tu mente y corazón. Sé selectivo con la música, videos, series y el contenido digital. Pregúntate siempre si aquello que consumes edifica tu espíritu o debilita tu fe. La pureza comienza en los pensamientos.
Ten disciplina espiritual
La vida cristiana requiere constancia. No dependas únicamente de emociones pasajeras. La fe y la madurez espiritual se construyen y desarrollan en el silencio, en la rutina diaria con Dios. La disciplina forma hábitos que sostienen tu fe cuando las circunstancias de la vida cambian. No te desanimes si avanzas lentamente. Celebra las pequeñas victorias. Dios puede usar incluso tus errores para moldear tu carácter y fortalecer tu fe.
Recuerda que eres el más amado por Dios
Eres hijo o hija único (a) de Dios, porque Él no hace cualquier cosa. Tu valor no depende de la opinión de otros, sino del Amor de nuestro Buen Dios hacia ti. Cuando entiendes quién eres para Cristo, comienzas a caminar con seguridad, propósito y esperanza firme.
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Caminar con Cristo siendo joven no significa ser perfecto, sino depender cada día de Él con humildad y perseverancia. Habrá luchas, caídas, dudas y desafíos, pero Dios permanece fiel en ti. Si aplicas estos consejos en tu vida juvenil, no sólo resistirás las presiones del mundo, sino que también influirás positiva y grandemente en otros.
Un joven que decide caminar con Cristo se convierte en luz en medio de la oscuridad y en esperanza para los demás.
Autor
“UNA VOZ, UN ROSTRO”
ASAMBLEA DE COORDINADORES LOCALES DE COMUNICACIÓN
IDel 13 al 15 de febrero de 2026, en Jarabacoa,
República Dominicana, se celebró la Asamblea de Coordinadores de Comunicación de las obras salesianas de la Inspectoría de las Antillas, bajo el lema: “Preservar las voces y los rostros humanos”.
Este encuentro se convirtió en un espacio fraterno y proyectivo donde los participantes profundizaron en los desafíos actuales de la comunicación y en las oportunidades para seguir anunciando el Evangelio con creatividad, profundidad y sentido humano.
La asamblea inició el viernes 13 con un ambiente de acogida y cercanía. Desde el primer momento se respiró espíritu de familia. La dinámica “Una voz, un rostro” permitió a los participantes compartir sus experiencias personales y las motivaciones que los impulsaron a servir en el campo de la comunicación.
Este ejercicio ayudó a recordar que, más allá de estrategias y herramientas, la comunicación salesiana nace del testimonio, de la historia concreta y del rostro de cada educador y comunicador comprometido con la misión.
En esa misma jornada, el P. Pablo Abreu ofreció una iluminación espiritual titulada
“Preservar las voces y los rostros humanos”, invitando a custodiar la comunicación desde la escucha atenta, la empatía y la presencia cercana. En un contexto marcado por la rapidez de las redes sociales y la cultura digital, esta reflexión recordó que el carisma salesiano no puede perder su esencia: comunicar es acompañar, es hacer sentir al otro visto, escuchado y valorado. La noche concluyó con un momento fraterno animado por la obra salesiana de María Auxiliadora, fortaleciendo los lazos de comunión inspectorial.
El sábado 14, en el marco del Día de la Amistad, la jornada comenzó con la oración dirigida por la comunidad de Jarabacoa. Posteriormente, las obras de Villa Juana y Cristo Rey guiaron la reflexión “Comunicadores: Hagan lo que él les diga”, subrayando la identidad vocacional del comunicador salesiano como servidor, acompañante y narrador de esperanza.
Este enfoque mariano recordó que la comunicación no es protagonismo personal, sino servicio humilde que orienta hacia Cristo.
Durante la mañana se desarrollaron tres talleres simultáneos so- bre branding, tipografías corporativas y colores institucionales.


Estos espacios formativos reforzaron criterios comunes para una comunicación inspectorial coherente y actual. La identidad gráfica no es un simple detalle estético; expresa pertenencia, unidad y claridad en el mensaje. En tiempos donde la imagen comunica tanto como la palabra, fortalecer la línea gráfica institucional es también fortalecer la identidad carismática.
En la tarde, los equipos participaron en el laboratorio creativo “Así soñamos la comunicación 2026”, donde cada obra presentó logros, retos y propuestas concretas para mejorar sus procesos comunicativos.
Este ejercicio permitió mirar la realidad con honestidad, valorar lo alcanzado y proyectar nuevas metas con espíritu colaborativo. Más adelante, se abordó la articulación inspectorial frente al Festival de la Canción Mensaje 2026, destacando la importancia de trabajar unidos para que cada iniciativa juvenil tenga mayor alcance e impacto evangelizador. La jornada cerró con la Noche de Amistad Salesiana, animada por IATESA-Mao, entre juegos, música y fraternidad.
El domingo 15 comenzó con la celebración de la Eucaristía, centro y culmen de toda acción pastoral. Y luego, en el plenario final, se acordaron líneas de acción para fortalecer la comunicación en cada obra y a nivel inspectorial. Este momento fue clave para pasar de la reflexión a los compromisos concretos, entendiendo que la comuni-
cación es tarea compartida y corresponsable.
Asimismo, se presentaron proyectos clave del área, como el Boletín Salesiano, la Escuela de Comunicación PLUS, Radio Juventus Don Bosco y la Oficina de Prensa.
Estas iniciativas buscan motivar a los comunicadores a participar activamente y fortalecer el trabajo conjunto desde una mirada integrada y estratégica.
La Asamblea 2026 dejó un mensaje claro: comunicar en clave salesiana es preservar la humanidad en medio de la tecnología, es dar voz a quienes no la tienen y mostrar el rostro alegre de una Iglesia cercana a los jóvenes. Implica también profesionalizar procesos, cuidar la identidad institucional y trabajar en red.
Hoy más que nunca, la comunicación en nuestras obras está llamada a ser puente, casa y escuela de comunión. Preservar las voces y los rostros humanos significa escuchar las historias de nuestros jóvenes, visibilizar el bien que se realiza en cada comunidad educativa y anunciar con esperanza que Cristo sigue caminando con su pueblo.
Que este encuentro no quede solo como un recuerdo, sino que se traduzca en acciones concretas, creatividad renovada y compromiso firme. Porque en la misión salesiana, cada palabra, cada imagen y cada gesto comunicativo puede convertirse en semilla de vida nueva para los jóvenes y para la Iglesia.


ESTADÍSTICAS DE LA CONGREGACIÓN SALESIANA
AL 31 DE DICIEMBRE DE 2025: UN PANORAMA ACTUALIZADO DE LA PRESENCIA EN EL MUNDO
IILaSecretaría General de la Congregación Salesiana, guiada por el padre Guido Garino, ha elaborado los datos estadísticos relativos a la situación de la Congregación al término del año 2025. Las informaciones, fruto de los datos contenidos en los “Flash” proporcionados por los noventa y tres secretarios de las inspectorías y visitadurías salesianas de todo el mundo, recogidos a través del portal portal. sdb.org, ofrecen una fotografía detallada de la presencia salesiana en los ciento treinta y ocho Estados en los que la Familia Salesiana opera.
El personal de la Congregación
Al 31 de diciembre de 2025, los Salesianos de Don Bosco profesos resultan, en conjunto, 13.444, a los que se añaden 114 obispos, para un total de 13.558
Hijos de Don Bosco. La distribución por condición muestra que los presbíteros representan la gran mayoría con 9.116 (67,81%), seguidos por los clérigos (2.654; 19,74%), por los coadjutores (1.276 ; 9,49%), novicios (384; 2,86%) y los diáconos permanentes (14; 0,10%).
Respecto al año anterior, la presencia numérica resulta en ligera disminución (menos 96), debido al excedente de los fallecimientos y de las salidas (233 y 264, respectivamente) respecto a los ingresos (398 novicios y 3 readmisiones). Un dato, ciertamente aún no satisfactorio, pero que habla también de una cierta resiliencia de la Congregación, en el panorama vocacional actual propio de la vida consagrada.
Las vocaciones jóvenes: datos significativos sobre los que reflexionar
Merece una atención particular el dato relativo a las nuevas generaciones. Los 384 novicios presentes al término del 2025 representan el futuro de la Congregación. De los que habían comenzado en el año, solo 18 se han marchado, mientras que 4 novicios del 2024 han obtenido la prolongación del noviciado, con, por tanto, un buen nivel de perseverancia inicial.
La formación inicial comprende, además, 423 prenovi-
cios, 939 posnovicios, 492 tirocinantes, 757 estudiantes de teología y 373 estudiantes universitarios.
En el transcurso del año se registraron: 374 nuevas profesiones, 209 nuevos perpetuos y 151 nuevos sacerdotes: signos tangibles de un camino formativo que sigue dando frutos, a pesar de los desafíos demográficos.
Las Casas Salesianas en el mundo
El número total de las Casas Salesianas asciende a 1850, de las cuales 1598 están erigidas canónicamente con comunidad salesiana residente y 119 no están erigidas canónicamente, pero con presencia salesiana. La normativa sobre la composición de las casas prevé no menos de cuatro hermanos con votos perpetuos para las casas canónicamente abiertas, y no menos de tres para las que no están canónicamente abiertas.
La geografía de la presencia salesiana
La distribución geográfica situa la India en primer lugar con 2.742 profesos, seguida por Italia (1.704), Polonia (755), España (625) y Brasil (566). Estos cinco países representan juntos más del 45% de toda la Congregación.
Precisiones metodológicas e interpretaciones de los números
Los datos de 2025 incluyen también algunas rectificaciones respecto al Flash 2024, debidas a la regularización de situaciones pendientes y a la integración de documentos recibidos durante el año. Los datos completos fueron elaborados y reunidos, dividiéndolos por inspectoría, nación y región salesiana.
“Estas estadísticas no son solo números y cifras impersonales: son indicadores de la vida y del dinamismo todavía actuales que, a 166 años de su fundación, la Congregación sigue experimentando –comentó por su parte el padre Garino –. Estos datos representan y expresan, en la medida en que es posible hacerlo con números, todas las diversas dimensiones en las que la presencia salesiana se ha arraigado en el mundo, haciéndose compañera de camino de innumerables personas y trazando un camino de luz que, gracias a Dios, no da señales de detenerse”.
SALESIANOS COOPERADORES INICIAN CELEBRACIÓN
DEL 150 ANIVERSARIO CON EUCARISTÍA SIMULTÁNEA EN TRES REGIONES DEL PAÍS.
ILa Asociación de Salesianos Cooperadores en la República Dominicana dio inicio este domingo 1 de febrero a las actividades conmemorativas del 150 aniversario de su fundación y presencia en el mundo, con la celebración de una eucaristía especial realizada simultáneamente en el Cibao, Barahona y Santo Domingo.
La iniciativa reunió a los hermanos de cada centro local, fortaleciendo el espíritu de unidad y la identidad común que caracteriza a esta vocación laical dentro de la Familia Salesiana. Las celebraciones, presididas por sacerdotes salesianos, en La Vega, el P. Bienvenido Colón y P. Juan Suriel; en Barahona, el P. Carlos Piantini; en Santo Domingo, el P. José Cuello y el P. Juan Linares, convocaron a numerosos miembros de la asociación, quienes participaron con entusiasmo en este inicio jubilar.
Durante la homilía, se reflexionó sobre las bienaventuranzas como camino de vida, destacando su relación directa con la misión del Salesiano Cooperador, llamada a encarnar la mansedumbre, la capacidad de consolar, la misericordia y la construcción de la paz en medio de las realidades donde sirve.

El mensaje central invitó a los presentes a redescubrir la felicidad cristiana desde la perspectiva evangélica: una alegría que nace del servicio, la entrega diaria y la solidaridad con los más vulnerables. Asimismo, se recordó que las bienaventuranzas no son solo un ideal espiritual, sino una guía concreta para la acción apostólica que los Salesianos Cooperadores realizan en parroquias, centros educativos y espacios comunitarios en todo el país.
Esta eucaristía simultánea marca el inicio de un año jubilar que incluirá encuentros formativos, acciones pastorales, iniciativas solidarias y celebraciones comunitarias. Todas estas actividades buscan fortalecer la identidad vocacional, renovar el compromiso apostólico y visibilizar el aporte que los Salesianos Cooperadores han ofrecido a la sociedad dominicana durante más de un siglo.
Con esta celebración, la Asociación reafirma su misión de acompañar a niños, adolescentes y jóvenes, siguiendo el legado de Don Bosco y promoviendo una espiritualidad alegre, cercana y profundamente enraizada en el Evangelio.


SANTO DOMINGO
BARAHONA
LA VEGA
HAGAN LO QUE ÉL LES DIGA
CREYENTES, LIBRES PARA SERVIR
APROXIMACIONES E IMPLICANCIAS DEL AGUINALDO 2026.
I2026 ¿Un infortunado inicio?
El fin del año 2025 y el arranque del 26, con su carga de noticias de alta tensión emocional, de conflictos y guerras que nos hacen respirar olor a pólvora, como si fuera algo natural, ponen en vilo el sentido de la fraternidad universal.
La sobredosis de miedo sembrada por la violencia de todo género, crean una atmósfera cultural de “ruido” que aturde y asfixia el sentido de la vida.
Iniciamos el año casi en un estado de estrés postraumático (TEPT), con sentimientos de ansiedad y de angustia generalizados. Tenemos la mente tan embotada que nos resulta difícil formular opiniones y estas generan, a su vez, dolorosos abismos de incomprensión y grietas que crean distancias.
Se ha sembrado la sensación de que, se haga lo que se haga, nada va a cambiar…
Una metáfora providencial
La falta del vino en las bodas de Caná puede ser una metáfora muy apropiada para dibujar la realidad que hoy nos desafía. Los jóvenes novios pasan por una situación de la que casi no tienen idea, pero en su mundo estaba por morirse la alegría.
Es quizá una paráfrasis de lo que acontece en especial a los jóvenes de nuestro tiempo, a los que se les limita el acceso a una alegría genuina y se los seduce con engaños para participar en fiestas que dejan la boca amarga.
La aceleración e inmediatez de los tiempos los obliga a proyectar la propia vida sobre espejismos de términos muy breves, sin hacerles probar la energía de una esperanza vivificadora.
Muchos jóvenes, desde muy niños, se han visto privados de los vínculos del amor que dan solidez a su persona y la enriquecen con una experiencia de libertad básica, que les permite lanzarse a la vida con creatividad.
Dando vuelta el Aguinaldo… Podemos decir “desde nuestro corazón oratoriano” que los niños, adolescentes y jóvenes más pobres, abandonados y vulnerables (los predilectos de la misión salesiana) son quienes están en más alto riesgo frente a estas desgracias de nuestro mundo globalizado.
El aguinaldo de este año nos abre una rendija de esperanza y suscita el interés por descubrir, asumir,
y comprometerse con esta realidad. De alguna manera nos cosquillea la curiosidad para despertar en nuestra alma el deseo de saber cómo se discierne y cómo se actúa frente a estos desafíos desmedidos.
Ante un mundo que acorrala a los jóvenes en redes que los oprimen y confunden en sus sentimientos más genuinos, sus búsquedas de sentido y sus sueños de un mundo más humano… el Rector Mayor nos propone fortalecer el dinamismo de la FE para comprometernos más libremente en el servicio de transformación de la realidad.
María la maestra
María nos enseña a ver, a descubrir, a darnos cuenta de lo que pasa. En esas bodas de Caná Juan destaca la presencia de 6 personajes (personales o colectivos). Además de María estaba Jesús y sus discípulos, los sirvientes, el maestresala y el novio. El evangelista observa que sólo María es quien detecta la realidad y quien reacciona ante ella: se acaba el vino…
María es consciente y activa, no vive aturdida, ajena o despreocupada. Es sensible y se interesa, por eso percibe, descubre y actúa. María ve, porque ama. Ve, porque tiene la luz interior que le permite sintonizar con la realidad de quien padece y está pronta para actuar en su favor. Ella “está llena del Espíritu Santo” y esa energía la mueve desde dentro y es la motivación de su mirada. Ella nos enseña que la fe en Jesús parte de la constatación de nuestras fragilidades, de nuestras impotencias y vulnerabilidades, y muy particularmente de las que afectan a los jóvenes.
María la primera creyente
A su vez, Ella percibe que no está en sus manos la solución del problema. Ella es “pequeña”, pero sabe quién puede asumir y transfigurar la realidad. Ella es la primera en creer en su Hijo, en Jesús. Y su confianza de madre le “arranca” (podemos decir), la primera “señal” de Su misión, con la que inicia el anuncio del Reino. Ella sabe-cree que en Jesús está la respuesta.
El aguinaldo de este año nos invita a tomarnos de la mano de María para recorrer con Ella el camino de la fe en Jesús, poniendo en práctica lo que Él nos diga para hacernos más libremente, servidores de los jóvenes.
¡BIENVENIDA A LAS ANTILLAS!
LA VICARIA GENERAL DE LAS FMA, SOR MARÍA DEL ROSARIO GARCÍA RIBAS, VISITA LAS ANTILLAS
ISor María del Rosario García Ribas, a quien cariñosamente llamamos Sor Chari, está visitando la Inspectoría San José de las Hijas de María Auxiliadora en las Antillas desde el 23 de febrero hasta el 4 de mayo del presente año 2026.
¿Quién es la Vicaría General y a qué se dedica?, pues la Vicaría es la primera Colaboradora de la Madre General en el compromiso de animar la vida y la fidelidad dinámica en el Instituto (C. 125). Ella hace las veces de la Madre cuando está ausente y cumple los encargos que la Madre le confía, entre ellos, la actuación de eventuales Visitas Canónicas a las Inspectorías u otras visitas y encuentros solicitados por las Comunidades Inspectoriales.
Conociendo algo de Sor Chari y su vocación salesiana. Sor Chari nació en Sevilla (España). Vive su adolescencia y juventud, primero unida a su colegio, las Escuelas Salesianas María Auxiliadora del barrio de Nervión en Sevilla, y luego como animadora en el Oratorio, participando de lleno en muchas iniciativas pastorales mientras cursaba los estudios de Licenciatura en Historia.
Hace su primera profesión el 5 de agosto de 1986 y desde entonces el Señor le ha regalado la posibilidad de ser una feliz Hija de María Auxiliadora entre los jóvenes y entre las hermanas.
Durante el curso 1993-94, realizó estudios en la Universidad Pontificia Salesiana de Roma, y de 1994 a 2000 desempeñó el servicio de Coordinadora inspectorial de Pastoral Juvenil en su Inspectoría María Auxiliadora, con sede en Sevilla, de la

que fue Inspectora de 2003 a 2009. Fue directora en Jerez y Sevilla, y en los últimos años formó parte de la comunidad de Marbella, donde fue profesora, coordinó la pastoral de los dos colegios salesianos y ejerció como consejera Inspectorial de Formación. Además, integró la comisión “Reflexión Europa–Oriente Medio” del Instituto. En agosto de 2017, con la unificación de las cuatro inspectorías españolas, es nombrada Inspectora de la recién nacida Inspectoría María Auxiliadora de España – SPA, misión que ha desarrollado hasta que, el 6 de octubre de 2021, las Hijas de María Auxiliadora, sus hermanas reunidas en Roma en el Capítulo General XXIV, la eligen Vicaría general del Instituto.
Vive la vida como un regalo, sobre todo la vida cotidiana. Le gusta la palabra “gracias” y cuánto hay detrás de ella. Hoy es todo el Instituto quien le dice GRACIAS por su disponibilidad para este servicio que el Señor le pide y que realiza en libertad, alegría y gran disponibilidad.
Motivo de su visita. Desde los orígenes de nuestra Familia Salesiana, Don Bosco y Madre Mazzarello solían realizar visitas a las comunidades SDB y FMA nacientes. Esta práctica se ha mantenido a lo largo de los años y es ya parte del estilo de animación salesiana. La visita tiene por objeto reforzar el vínculo de la caridad, potenciar el compromiso de fidelidad a las Constituciones y de favorecer el incremento de las obras como respuesta a las exigencias locales en el espíritu de Don Bosco y de Madre Mazzarello”.

Autora Sor Elizabeth Corsino, FMA

BAUTISMO, AUTOCONCIENCIA E
INTERIORIDAD
“HAGAN LO QUE ÉL LES DIGA”:
ESCUCHAR PARA DESCUBRIR QUE
SOMOS HIJOS Y ENVIADOS.
INunca hubo tantas pantallas encendidas ni tantos corazones apagados. Nuestros jóvenes navegan entre miles de mensajes al día, pero tropiezan cuando se enfrentan al silencio de una sola pregunta decisiva: ¿quién soy realmente y qué sentido tiene mi vida? La sobreabundancia de información no ha generado identidad. Y allí, justamente allí, donde la confusión puede convertirse en vacío, resuena con fuerza el Aguinaldo del Rector Mayor “Hagan lo que Él les diga”. No es una consigna piadosa ni una frase decorativa tomada de Caná (Jn 2,5); es una llamada urgente y contracultural: detenerse, escuchar, confiar y obedecer. Es la propuesta audaz de pasar del ruido a la voz, de la dispersión a la identidad.
Ahora bien, si la juventud necesita identidad y esta requiere interioridad, entonces la escucha es el primer paso. Sólo quien escucha descubre que la palabra pronunciada en el Bautismo, “Tú eres mi hijo amado”, no pertenece al pasado, sino que constituye el fundamento del presente y la promesa del futuro. Este proceso -escucha, autoconciencia, obediencia y misión- encuentra en la experiencia de la Pascua Juvenil un espacio privilegiado.
El Bautismo: el origen de una identidad escuchada
En el Jordán, Jesús escucha la voz del Padre: “Tú eres mi Hijo amado” (Mc 1,11). La identidad nace de una palabra escuchada. Jesús no se autodefine; recibe su identidad.
El Bautismo cristiano nos injerta en esa misma experiencia filial. Como subraya el biblista Juan José Bartolomé, el discipulado comienza acogiendo una palabra que redefine la existencia. Sin embargo, muchos jóvenes bautizados no han sido acompañados a redescubrir esa palabra como experiencia personal. Aquí la Pascua Juvenil se convierte en momento clave: al renovar las promesas bautismales no es repetición de fórmulas, sino que reactualiza
su identidad. La Pascua es el gran memorial bautismal de la Iglesia.
Escucha: la primera obediencia del corazón
El Papa Francisco insistía en que vivimos en una sociedad donde se oye mucho, pero se escucha poco. La escucha verdadera implica silencio, apertura y disponibilidad interior.
El Aguinaldo del Rector Mayor de los salesianos, P. Fabio Attard, nos invita a contemplar a María como maestra de escucha. Ella no se coloca en el centro; orienta hacia Cristo: lo que Él les diga”. En esta frase se conden san tres dinamismos formativos: interior, para discernir la voz de Dios en medio del ruido. Confianza, que su palabra conduce a la plenitud. Obediencia, para traducirla en deci siones concretas.
En la experiencia de la Pascua Juve nil, este proceso se hace visible: el Jueves Santo invita a escuchar el mandato del amor; el Viernes Santo confronta con la en trega radical; la Vigilia Pascual abre a la novedad de la vida nueva. No es solo una sucesión de celebraciones, sino un itinerario de transformación interior.
La obediencia, en clave juvenil, no es sumisión, sino respuesta libre y amorosa. Autoconciencia e interiori dad: el espacio donde la Pascua acontece
La juventud es el tiempo del despertar de la autoconciencia. No obstante, sin interioridad, ese despertar queda fragmentado. Pablo d’Ors recuerda que la gran revolución pendiente es la revolución interior. Sin silencio no hay escucha; sin escucha no hay identidad sólida.

La Pascua Juvenil ofrece espacios de interioridad compartida: silencio, adoración, contemplación de la cruz, renovación de la fe. Allí el joven experimenta que la resurrección es una posibilidad existencial: pasar de la superficialidad a la profundidad, del miedo a la confianza, de la dispersión a la unidad interior.
El Bautismo es la semilla; la Pascua es el clima que la hace germinar. En el silencio de la Vigilia, al encender el cirio y se proclama la luz de Cristo, el joven puede redescubrir que su valor no depende de la aprobación externa ni del éxito inmediato, sino de una palabra anterior a todo mérito: eres amado.
Aquí coincide la pedagogía salesiana: crear ambientes donde el joven se sienta amado. Proponer experiencias profundas de oración. Acompañar procesos personales con paciencia. La escucha educa la autoconciencia; la obediencia consolida la identidad; la Pascua renueva la esperanza. De la identidad a la misión: una Pascua que envía

En Caná, los sirvientes escuchan, obedecen y el agua se convierte en vino. De modo análogo, en la Pascua el joven escucha la Palabra, renueva su bautismo y es enviado como testigo.
Después del Jordán, Jesús inicia su misión. Tras la Resurrección, los discípulos son enviados. Así, la Pascua Juvenil no culmina en la emoción espiritual, sino en el compromiso.
Así, el joven bautizado está llamado a pasar: del silencio a la decisión. De la identidad a la entrega. De la celebración a la misión. En la tradición salesiana, este dinamismo se concreta en: Compromiso solidario, liderazgo juvenil responsable, discernimiento vocacional, testimonio alegre en la vida cotidiana.
El sistema preventivo se convierte en la verdadera escuela pascual: Razón, para discernir el camino. Religión, para escuchar la voz de Dios. Amor, para sostener la fidelidad en el servicio.
Propuestas pastorales: una Pascua que continúa todo el año
Para que la experiencia pascual no quede reducida a unos días intensos, es necesario prolongarla en la vida ordinaria de parroquias, escuelas y oratorios.
a) Redescubrir el Bautismo: celebrar anualmente la memoria bautismal y vincularla a la Vigilia Pascual.
b) Educar en la escucha: introducir espacios permanentes de silencio, lectio divina y discernimiento.
c) Aprender la obediencia evangélica: acompa-
ñar procesos de toma de decisiones y proyectos solidarios discernidos en comunidad.
d) Acompañar personalmente: formar educadores y animadores capaces de escuchar y orientar procesos interiores.
De este modo, la Pascua no será solo un evento litúrgico, sino una pedagogía permanente de vida nueva.
En fin, la propuesta es formar y promover jóvenes pascuales, jóvenes transformadores. El joven de hoy no necesita únicamente más estímulos; necesita una voz verdadera que revele su identidad. El Bautismo proclama esa palabra originaria: “Tú eres mi hijo amado”. El Aguinaldo señala el camino para hacerla fecunda: “Hagan lo que Él les diga”. Y la Pascua Juvenil ofrece el espacio donde esa palabra se escucha, asume y celebra.
Si ayudamos a los jóvenes a escuchar en lo profundo, a reconocerse verdaderamente amados y a obedecer con libertad, no estaremos formando únicamente buenos estudiantes ni animadores comprometidos, sino auténticos discípulos pascuales: interiormente libres, espiritualmente lúcidos y misioneramente audaces.
Educar en clave bautismal, mariana y pascual significa acompañar al joven hasta descubrir que su historia no comienza en sus errores ni termina en sus límites, sino que está sostenida por una Voz que lo llama por su nombre y lo envía a transformar el mundo con la alegría del Resucitado.
Por eso, estas líneas no son para ser leídas y archivadas, sino para ser rumiadas y vividas. Como recordaba Karl Rahner, “el cristiano del siglo XXI será místico o no será”: es decir, será alguien que ha experimentado a Dios en lo profundo o su fe se diluirá en la superficie. Joven: si te atreves a escuchar la voz que te llama hijo amado, descubrirás que —como afirmaba Benedicto XVI— “no se comienza a ser cristiano por una decisión ética, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona”. Entonces tu vida dejará de ser ruido y se convertirá en misión.
Y tú, educador, recuerda que —en palabras atribuidas a Romano Guardini— “la fe solo despierta donde alguien la vive con autenticidad”. Si enseñas a escuchar antes que a hacer, si formas la interioridad antes que el rendimiento, no estarás preparando solo estudiantes cristianos competentes, sino discípulos conscientes, libres y valientes. Porque el mundo no se transforma con estrategias brillantes, sino con hombres y mujeres nuevos. Y esos nacen —silenciosos, pero verdaderamente— en la fuente siempre viva de su Bautismo.
BAUTIZADOS PARA UNA VIDA


NUEVA
vida nueva no significa ausencia de difi- es repetir fórmulas, sino reavivar el fuego interior. Es


LA FUNDACIÓN SALESIANA DON BOSCO
DOS DÉCADAS IMPULSANDO EL DESARROLLO DE LA MISIÓN
SALESIANA EN LAS ANTILLAS

II
La Fundación Salesiana Don Bosco (FSDB), Oficina de Planificación y Desarrollo Inspectorial (OPDI) de la Inspectoría Salesiana de Las Antillas, nació en 2004 como Oficina de Desarrollo de Las Antillas (ODAN). Entre 2011 y 2013 vivió un importante proceso de fortalecimiento institucional, apoyado por Vía Don Bosco (Bélgica) y Jóvenes y Desarrollo (España). Como resultado, el 30 de abril de 2013 se constituyó jurídicamente la FSDB, otorgándo una estructura técnica sólida para acompañar la misión salesiana.
La FSDB ha impulsado procesos de planificación estratégica, gestión de calidad y campañas institucionales. Ha gestionado iniciativas como el programa de alimentación del Centro Amigos y Amigas de Domingo Savio (más de 18 años), el Proyecto Madres en seis centros, la producción del documental Canillitas y la readecuación de espacios del Centro Canillitas con Don Bosco. Además, sistematizó la experiencia de 40 años de la Red, fortaleciendo su identidad y sostenibilidad.
La FSDB, a través del Sector Escuelas Salesianas, ha impulsado proyectos para fortalecer la calidad educativa, la gestión pedagógica y la infraestructura escolar, destacándose la creación del Sistema de Gestión de Calidad, el fortalecimiento del equipo técnico y la implementación de energía solar en siete politécnicos para promover la sostenibilidad y reducir costos. Uno de sus aportes más trascendentales fue el acompañamiento técnico a la reforma de la Educación Técnico Profesional (ETP) en República Dominicana. Entre 2010 y 2020 lideró, junto a
las autoridades educativas, el diseño del currículo por competencias, proceso que culminó en la Ordenanza 03-2017, reorganizando el Bachillerato Técnico en 17 familias profesionales y 72 títulos. Esta metodología sirvió como base para el Marco Nacional de Cualificaciones.
La FSDB ha apoyado la mejora de espacios para la educación no formal y el acompañamiento juvenil. Ha coordinado la construcción del Centro Juvenil de La Habana Vieja (Cuba) y sostenido, durante más de 14 años, las Escuelas Sociodeportivas de la Fundación Real Madrid en la Plaza Educativa Don Bosco y el Hogar Escuela.
En el sector de Parroquias Salesianas, el apoyo se ha centrado en donaciones, medicamentos y equipos para dispensarios médicos que sirven a comunidades vulnerables.
La Fundación ha acompañado la elaboración del POI, PEPSI y diversos PEPS locales. Ha impulsado la creación del Centro Salesiano de Formación Medioambiental (ECOBOSCO) y fortalecido la Unidad de Medioambiente. También ha apoyado al Departamento de Comunicación Inspectorial en su modernización tecnológica
Desde su creación en 2004 y su constitución formal en 2013, la Fundación Salesiana Don Bosco continúa siendo un instrumento técnico esencial al servicio de la misión salesiana en Las Antillas. Su trabajo contribuye a fortalecer la presencia salesiana desde una perspectiva de desarrollo humano integral, manteniendo siempre vivo el sueño de Don Bosco de formar buenos cristianos y honrados ciudadanos.
RETIRO CUARESMAL DE LA FAMILIA SALESIANA
UN
LLAMADO A
LA SANTIDAD Y LA MISIÓN
IEl pasado 7 de marzo de 2026, la Familia Salesiana se reunió en dos lugares simultáneos para reflexionar sobre el bautismo y la sinodalidad como camino de santidad y vocación misionera. En la Capital y Barahona, el retiro se llevó a cabo en ITESA, mientras que en el Cibao se realizó en IATESA.
La jornada comenzó con la acogida y bienvenida a cargo de Rafael Ynoa, Coordinador Nacional de los Salesianos Cooperadores en la República Dominicana, quien invitó a todos a prepararse para un día de reflexión y familia. A continuación, el Director de la Obra María Auxiliadora y el Padre Delegado por la Familia Salesiana, Juan Linares, dirigieron palabras de reflexión y aliento.
Las Hermanas Misioneras Parroquiales dirigieron una oración para dar inicio al tema del día. La jornada contó con la presencia de expositores destacados, el salesiano cooperador Rafael Morel y la dama salesiana Juana Silvia Jiménez, quienes compartieron su sabiduría y experiencia en
la Capital y el Cibao, respectivamente.
La Eucaristía fue celebrada por el Padre José Pastor Ramírez, Inspector de la Provincia Antilla, junto a otros hermanos concelebrantes, en un ambiente de gran fervor y espiritualidad.
Durante el retiro, los hermanos recordaron el bautismo como el inicio de la vida bajo la gracia divina y celebraron la fe a través del acto penitencial y la Eucaristía, destacando el amor a la Iglesia misionera.
Es importante destacar que este año, el retiro también quiso reconocer y valorar el camino recorrido junto a los hermanos laicos, quienes desde la logística y la preparación, animaron y dieron vida a los retiros. Su compromiso y dedicación fueron fundamentales para el éxito de esta jornada de reflexión y espiritualidad.
La Familia Salesiana se reunió para renovar su compromiso con la misión y la santidad, inspirados por el lema “Bautismo y Sinodalidad: Camino de Santidad y Vocación Misionera”.



I
Reconocimiento educativo al Politécnico Salesiano Sagrado Corazón de Jesús, MAO: El Ministerio de Educación reconoce “Por su excelente labor en la enseñanza de las Ciencias Sociales, a través de la innovación curricular”. Como familia Salesiana de Mao, renovamos nuestro compromiso de educar con pasión, creatividad y espíritu cristiano, formando buenos cristianos y honrados ciudadanos.
ILa Plaza Educativa inaugura monumento en honor a la Virgen María Auxiliadora: El martes 2 de marzo se celebró en Plaza Educativa Don Bosco inauguró hoy un monumento dedicado a María Auxiliadora, signo visible de la devoción y gratitud de nuestra comunidad educativa. Esta obra fue posible gracias al valioso apoyo de ANES, que se unió a esta iniciativa para honrar a la Madre de los jóvenes y de la Familia Salesiana.


IMons. Osmany Massó Cuesta presidió su primera Eucaristía como obispo en la parroquia María Auxiliadora de Santiago de Cuba, en un ambiente de alegría y acción de gracias junto a fieles, sacerdotes y miembros de la Familia Salesiana. La celebración tuvo lugar pocos días después de su ordenación episcopal y reunió a numerosos feligreses de la comunidad parroquial, que quisieron acompañar al nuevo pastor en este momento significativo de su ministerio. Durante la homilía, invitó a caminar con esperanza, fortaleciendo la fe y el servicio a la Iglesia. La Eucaristía se vivió como un signo de comunión y cercanía pastoral.
Boletín Salesiano Antillas
IRetiro cuaresmal de la Familia Salesiana de Puerto Rico: En el marco de la Cuaresma, tiempo de renovación y camino hacia la Pascua, la Familia Salesiana de Puerto Rico vivió su retiro en el santuario de Schoenstatt, en Cabo Rojo. Fue un encuentro marcado por la oración, la fraternidad y el compromiso, enriquecido con la presencia de las obras Salesianas de Cantera y Calle Lutz, Aibonito, Aguadilla y Orocovi.


IEn la Audiencia General del 18 de marzo, el papa León XIV afirmó que el Bautismo sella la identidad y misión del creyente. Al profundizar en Lumen gentium, destacó que todos los fieles, ungidos por el Espíritu Santo, son consagrados como “casa espiritual y sacerdocio santo”. Esta realidad fundamenta la unidad entre ministros ordenados y laicos dentro del Pueblo de Dios. El Pontífice subrayó que el sacerdocio común se vive especialmente en la participación en la Eucaristía, orientada siempre a la santificación y al compromiso activo en la vida de la Iglesia.
ILos PP. Carlos Colón, Silverio Sánchez, Ricardo Jáquez y Jimmy González están participando del curso de formación en salesianidad en el Centro de Formación Permanente América de Quito, Ecuador. En este camino de formación, para renovar la alegría de seguir a Cristo al estilo de Don Bosco, fortaleciendo la fraternidad y el compromiso con los jóvenes.

DESCALZO AL CALVARIO DEL PATIO
(O LA TERRIBLE DECISIÓN DE HACER UN VIACRUCIS DESCALZO POR LAS CALLES DEL DON BOSCO)
ICorría el año 2017, yo tenía diecisiete años y estudiaba en el Colegio Don Bosco. También participaba activamente en el Centro Juvenil Don Bosco de Santo Domingo. Era una etapa de reencuentro con Dios: después de haber estado un tiempo alejado de la fe, el carisma salesiano me había devuelto la alegría de seguir a Cristo. Había vivido una experiencia de discernimiento vocacional que me ayudó a mirarme desde dentro, y esa Pascua Juvenil se presentó como la oportunidad perfecta para poner mi fe en acción. A los jóvenes nos correspondía organizar y realizar el viacrucis viviente del Viernes Santo. Cuando mencionaron que se necesitaba a alguien que representara a Jesús, algo dentro de mí se movió. Algunos animadores ya bromeaban con que yo sería el próximo Jesús “para ajustar cuentas” con los latigazos, pero lo cierto es que sentí una mezcla de nervios y compromiso. En ese momento también estaba explorando el arte y el teatro, y pensé que tal vez podía unir ambas cosas: fe y expresión. Decidí dar un paso más allá y hacerlo descalzo, como una pequeña penitencia personal, para vivir al menos una mínima parte de lo que Jesús sufrió en su camino al Calvario. No hubo ensayos. Solo ese Viernes Santo me entre garon la túnica y la cruz. La tomé entre mis brazos y sentí su peso, real y simbólico. No era simplemente una dramatización: había algo más profundo en juego. Cuando comenzó el recorrido, las calles se lle naron de silencio y miradas atentas. El calor, el as falto caliente y las piedras se mezclaban con las oraciones. Recuerdo especialmente las estacio nes de las caídas. En cada una debía dejarme caer, y la cruz caía conmigo, aplastándome el cuerpo. El dolor era real. En un momento del trayecto descubrí que había trozos de vidrio en el suelo; no me detuve, tragué saliva y decidí seguir. Pasé por encima de ellos descalzo, y, sorprendentemente, no me corté. A veces pienso que fue una pequeña muestra del cuidado de Dios en medio de la entrega.
Hubo un instante que me marcó para siempre. La cruz comenzaba a dejarme marcas rojas en los hom bros, y una señora que acompañaba el viacrucis se acercó llorando. Sin decir una palabra, tomó un paño y lo colocó entre la cruz y mi piel. Ese gesto de compa sión resumió todo lo que estaba viviendo: la empatía
más pura, la bondad sencilla que brota de un corazón que ama. En ese momento comprendí que no solo estaba actuando, sino viviendo algo profundamente humano y divino a la vez.
A mi alrededor la gente lloraba, algunos guardaban silencio, otros rezaban. Los compañeros que hacían de guardias se esforzaban por mantener el personaje, aunque se les escaparan risas jocosas. Pero para mí todo eso hacía más real la escena: era la mezcla natural entre lo humano y lo sagrado, entre el juego teatral y la fe que se encarna. Ese viaje me hizo reflexionar sobre la toma de conciencia, la vivencia de la empatía con Jesús, aunque sea lo más mínimo; y el despertar de la mirada a lo que más se acerca a la misericordia. Sí sé que como cristianos nos estamos llamados a ser misericordiosos como el Padre, pero sé que humanamente lo más que podemos acercarnos es la genuina empatía, la solidaridad y el amor.
Aquel viacrucis me enseñó que siempre hay lugar para la bondad, el amor y la comprensión en nues-

PATIO
la Cuaresma. Es el tiempo de la espera, del silencio y la preparación. No es que quiera romantizar el sacrificio, sino reconocer que la fe también florece en la prueba. En ese “gris del dolor” se esconde una luz que solo se revela cuando se es fiel en la espera.
Con el paso del tiempo comprendí que mi vivencia cristiana se parece al viaje del héroe del que hablan las historias: un camino lleno de desafíos donde Je sús es mi compañero de viaje, mi meta y mi guía. A ve ces discutimos, otras veces me dejo guiar; y aunque en ocasiones me sienta derrotado, Él siempre apa rece para recordarme que no estoy solo. Esa certeza me ha acompañado también en mi vida artística. Hoy creo que el arte debe servir para provocar, cuestionar y despertar lo mejor del ser humano. Es ahí donde radica la belleza del arte y toda belleza verdadera, siempre acompañada de la verdad y la bondad, lleva hacia al Amigo y deja su huella impregnada. A ti, joven que me lees (y también a ti, joven de corazón), quiero invitarte a mirar el viacrucis con otros ojos. Esto no es un set de zancadillas de penitencia ni mucho menos un rumor de frases acompañadas de cruces hechas en el suelo. Es una experiencia viva para ponerte en los pies de Jesús, del Cirineo, de la Verónica o incluso de Pilatos. Cada uno de nosotros tiene su papel en el
flexiones sobre tus propias decisiones, logres vencer aquello que te haga fallarle a Jesús y celebres aquello que te haga mantiene fiel a Él.


EL PAPA LEÓN XIV
EN LA BASÍLICA DEL SAGRADO CORAZÓN
IIEl
patio de la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús en Roma se llenó de alegría el domingo 22 de febrero de 2026. Alrededor de mil doscientas personas —feligreses, peregrinos, salesianos, Hijas de María Auxiliadora, sacerdotes, seminaristas, familias y muchos jóvenes— se reunieron para recibir al papa León XIV en la parroquia salesiana confiada a los Hijos de Don Bosco.
Poco después de las 8:15 de la mañana, el Santo Padre llegó entre aplausos. Más que una ceremonia formal, fue el encuentro cercano de un pastor con su pueblo. Saludó a numerosas personas, bendijo a los niños y se detuvo con ancianos y enfermos. Algunos fieles le ofrecieron pequeños obsequios preparados con cariño. Una joven pareja pidió su bendición para su próxima boda y el Papa rezó por ellos. Su serenidad, su sonrisa y sus gestos sencillos marcaron el tono profundamente humano de la visita.
La bienvenida oficial fue pronunciada por dos niños del catecismo parroquial, quienes agradecieron al Papa su presencia y aseguraron las oraciones de la comunidad. Recordaron que la visita coincidía con el primer domingo de Cuaresma, tiempo de renovación y conversión.

También destacaron la vitalidad de la parroquia: la catequesis, la pastoral juvenil, las obras de caridad y el compromiso de familias y voluntarios que hacen de la basílica un hogar abierto en un barrio con grandes necesidades humanas.
Cuando el papa León XIV habló, expresó con sencillez: «El domingo es el día de la Resurrección, la alegría de nuestra esperanza». Incluso en Cuaresma, recordó, los cristianos viven con confianza porque el Señor siempre nos recibe.
Refiriéndose al Sagrado Corazón, invitó a redescubrirlo como signo del amor generoso de Cristo. Ante una asamblea de distintas nacionalidades, subrayó también la unidad y la fraternidad que nacen de la misericordia.
Saludó especialmente a los salesianos y a las Hijas de María Auxiliadora, recordando la tradición iniciada por Don Bosco y renovada hoy en el servicio a los jóvenes.
Después de la misa, el Papa se reunió con la comunidad educativo-pastoral y agradeció su dedicación. En un barrio cercano a la estación Termini, la parroquia salesiana continúa siendo un signo de acogida y esperanza en el corazón de Roma.


¡ADOLESCENTES MISIONEROS!
ILa Jornada Misionera Salesiana (JOMIS) de adolescentes, es una experiencia para cultivar el sentido de la vida, como servicio generoso a los demás. El objetivo se hace experiencia, y los adolescentes lo comparten así:
Primero, una experiencia, y no una actividad.
“Participar en esta jornada fue algo muy especial para mí, porque no solo fue una actividad, sino una oportunidad de crecer como persona y en mi fe. Durante la misión, pudimos compartir con otras personas, llevar alegría, acompañar y demostrar valores como el respeto, la solidaridad y el amor al prójimo.
Aprendí que ser misionero no significa solo viajar o ayudar, sino también escuchar, servir con el corazón y dar lo mejor de uno mismo”. Marielis Méndez (Plaza Educativa Don Bosco)
Segundo, un encuentro personal, y no una idea.
“Aprendí que ser misionera no es solo ir a otros lugares, sino llevar a Jesús en el corazón y reflejarlo con alegría. Como nos enseñó Don Bosco, podemos evangelizar jugando, cantando, escuchando y acompañando a los demás con amor. JOMIS me enseñó que la alegría salesiana también es una forma de anunciar a Dios, y que los jóvenes somos capaces de cambiar el mundo cuando nos dejamos guiar por Él”
Shanik Alexandra Mejía (Plaza Educativa Don Bosco)
Tercero, volver a la casa para iniciar a Evangelizar
“Pude aprender conociendo la vida del P. Gumersindo Díaz, que JOMIS no se queda en la actividad, sino que comienza también en mi propia familia y en mi propio barrio”. (Moca Cuarto, pensar la vida como respuesta vocacional
“Vivimos desde animaciones juveniles hasta la propia experiencia de misionar distintas casas, llevando la Palabra de Dios y orando, podemos decir: que familia que reza unida permanece unida. Lo que más me gustó fue misionar, porque es una vocación que sale del alma, es la llama viva que enciende la esperanza”.
Jorlin Ventura (Moca)
Quinto, decir gracias
“Esta experiencia es única, divertida, porque evangelizando pudimos conocer a más personas. Solo me brota decir: gracias” Aaron Cepeda (Moca)
“Compartir con más compañeros siempre se me queda en la mente” Samuel Rosa (Moca)
“Me sentí muy contento de llevar un mensaje de fe a las comunidades, y compartir, ahí gozamos la fe”
Derian (Moca)
Los adolescentes procedentes de las obras salesianas, se proponen responder al mandato de “Ir y anunciar el Evangelio” Mc 16, 15. Después de un JOMIS, los adolescentes constatan que al regresar a la casa “nadie llega igual”. Gracias Señor por los adolescentes misioneros, terreno en donde has regado la semilla.

SALESIANOS PARTICIPAN EN EL 1ER CONGRESO INTERNACIONAL DE
EDUCACIÓN TÉCNICO-
PROFESIONAL
ISanto Domingo, República Dominicana – Con gran entusiasmo y sentido de misión, los Salesianos de Don Bosco participaron en el Primer Congreso Internacional de Educación Técnico-Profesional del MINERD, un evento que marca un hito en el ámbito educativo del país y que reunió a instituciones, autoridades y actores clave del sector.
La apertura del congreso contó con la presencia del Ministro de Educación, Sr. Luis Miguel De Camps, la Viceministra de Educación, encargada de Servicios Técnicos y Pedagógicos, Sra. Ancell Scheker y el Encargado del Departamento de la Modalidad Técnico-Profesional, Cristhiam José Quélix Rodríguez, exalumno salesiano.
La presencia salesiana en este congreso fue especialmente significativa. El Inspector P. José Pastor Ramírez fue invitado como representante de la Congregación y tuvo el honor de dirigir el momento de la oración inicial, gesto que imprimió un tono de espiritualidad y compromiso en la apertura del evento. Su participación reafirmó el papel de los Salesianos en la educación integral, que combina la excelencia académica con la formación en valores humanos y cristianos.
Durante la apertura del congreso, los Salesianos
recibieron un reconocimiento especial por el trabajo realizado en sus centros educativos técnico-profesionales. Este galardón constituye un testimonio del esfuerzo constante en la preparación de estudiantes que no solo adquieren competencias técnicas, sino que también desarrollan sensibilidad social y compromiso con el bien común.
La destacada participación de los estudiantes del Instituto Politécnico Salesiano Padre Bartolomé Vegh, quienes presentaron proyectos innovadores orientados al cuidado del medio ambiente. Sus propuestas demostraron creatividad, responsabilidad ecológica y la capacidad de aplicar conocimientos técnicos en beneficio de la sociedad. Estos jóvenes evidenciaron que la educación salesiana no se limita a la teoría, sino que impulsa la acción transformadora en favor de un futuro sostenible.
El Primer Congreso Internacional de Educación Técnico-Profesional se consolidó como un espacio de reflexión y proyección, donde los Salesianos reafirmaron su compromiso con la juventud y con la misión educativa que les caracteriza. La participación activa de la Congregación y el reconocimiento recibido son un estímulo para continuar fortaleciendo la formación técnico-profesional en el país, siempre bajo el espíritu de Don Bosco.


COPA SALESIANA DE VOLEIBOL 2026
EL DEPORTE NOS UNE
IJarabacoa fue este año el punto de encuentro para la alegría juvenil y el carisma salesiano con la celebración de la Copa Salesiana de Voleibol 2026, un evento deportivo que reunió a diversas casas salesianas del país en un ambiente de sana competencia, fraternidad y formación integral. La edición de este año tuvo un significado especial, pues estuvo dedicada de manera póstuma al P. Ángel Soto, recordado con cariño por su cercanía con los jóvenes y su compromiso con la misión educativa salesiana. Durante varios días, la sede de Jarabacoa acogió a delegaciones del DOSA, Mao, OMA, Hogar Escuela Santo Domingo Savio, Cristo Rey, Villa Juana, Plaza Educativa Don Bosco y Barahona. Cada equipo llegó con entusiasmo, preparado para dar lo mejor en la cancha y para vivir una experiencia de convivencia y
crecimiento que va mucho más allá de lo deportivo. Desde el inicio, el torneo estuvo marcado por un ambiente de respeto, compañerismo y entusiasmo. Asesores, entrenadores, padres y voluntarios acompañaron con alegría cada partido, demostrando que el deporte, en el ambiente de oratorio, es también una escuela de valores. En cada saque, bloqueo y remate se reflejaba no solo el esfuerzo de las atletas, sino también el espíritu de familia que caracteriza a la congregación salesiana. La competencia se desarrolló en tres categorías de la rama femenina: U-12, U-14 y U-16, permitiendo a las atletas participar según su etapa formativa. Los encuentros estuvieron llenos de emoción, con partidos muy disputados que mantuvieron al público atento hasta el último punto.

En la categoría U-12, el primer lugar fue conquistado por el Hogar Escuela Santo Domingo Savio, que mostró disciplina y talento en la cancha. El segundo lugar correspondió a Mao, mientras que Moca obtuvo el tercer lugar.
La categoría U-14 también tuvo como protagonista al Hogar Escuela Santo Domingo Savio, que volvió a subir a lo más alto del podio tras una destacada actuación. El segundo lugar fue para Moca, que demostró gran competitividad a lo largo del torneo, y el tercer lugar lo obtuvo Barahona.
En la categoría U-16, la copa fue para Barahona, equipo que mostró fortaleza y determinación en cada encuentro. El Hogar Escuela Santo Domingo Savio alcanzó el segundo lugar, mientras que Moca completó el podio con el tercer puesto.
Al finalizar la jornada deportiva, y tras sumar los resultados de las diferentes categorías, el Hogar Escuela Santo Domingo Savio se alzó con la Gran Copa Salesiana de Voleibol 2026, reconociéndose, así
como la casa campeona de esta edición.
Más allá de los resultados, la Copa Salesiana dejó una profunda huella en todos los participantes. El torneo fue una oportunidad para fortalecer la amistad entre las diferentes presencias salesianas, fomentar el trabajo en equipo y promover los valores que Don Bosco soñó para sus jóvenes: alegría, respeto, esfuerzo y fraternidad.
La dedicación al P. Ángel Soto dio a esta edición un tono especial de gratitud y memoria. Su vida y su servicio siguen inspirando a nuevas generaciones de jóvenes que, como él soñaba, crecen en ambientes educativos donde el deporte, la fe y la convivencia se unen para formar buenos cristianos y honrados ciudadanos.
Así, entre aplausos, abrazos y sonrisas, concluyó la Copa Salesiana de Voleibol 2026 en Jarabacoa, reafirmando que el deporte sigue uniéndonos y continúa siendo, como soñaba Don Bosco, un camino privilegiado para educar el corazón de los jóvenes.

MONS. MANUEL DE JESÚS RODRÍGUEZ, NUEVO PASTOR
DE PALM BEACH: “ESTAMOS UNIDOS POR LA FE”
ILa Iglesia en Florida vivió un momento significativo con la llegada de un nuevo pastor con corazón salesiano. El obispo dominicano Mons. Manuel de Jesús Rodríguez ha sido ordenado e instalado como sexto obispo de la Diócesis de Palm Beach, marcando el inicio de una nueva etapa pastoral para esta Iglesia local. Su nombramiento fue anunciado el 19 de diciembre por el papa León XIV, y su ordenación e instalación se celebró solemnemente el 24 de febrero en la Catedral San Ignacio de Loyola.
La celebración litúrgica reunió a más de mil personas que llenaron la catedral. Entre los asistentes se encontraban familiares, sacerdotes, fieles de la diócesis, representantes civiles y numerosos invitados procedentes de Moca, su ciudad natal. También participaron feligreses de la diócesis de Brooklyn, donde Mons. Rodríguez había ejercido su ministerio pastoral durante varios años. El arzobispo Thomas Wenski, arzobispo metropolitano de Miami, presidió la ordenación episcopal. Concelebraron, en tre otros, el obispo emérito
y sacerdotes.
En su homilía, el arzobispo Wenski recordó la misión fundamental de un obispo: anunciar el Evangelio, custodiar la fe, promover la unidad y servir con misericordia al pueblo de Dios. Subrayó que el liderazgo en la Iglesia no se comprende según los criterios del mundo, sino como un servicio inspirado en Cristo, el Buen Pastor.
Durante la liturgia, Mons. Rodríguez realizó las promesas propias del ministerio episcopal y, según la tradición de la Iglesia, se postró en el suelo mientras la asamblea invocaba la intercesión de los santos. Posteriormente, los obispos impusieron sus manos sobre él y se realizó la oración de ordenación. El arzobispo Wenski ungió su cabeza con el santo crisma, le entregó el anillo episcopal, la mitra y el báculo, signos visibles de su nueva misión pastoral.
Al dirigirse a los fieles, el nuevo obispo expresó con emoción el sentido de la relación que comienza entre pastor y pueblo: “Ahora es mi vocación y solemne responsabilidad ser para ustedes pastor y custodio de la fe que tenemos en común”. Y añadió: “Estamos en esto juntos. Desde hoy en adelante yo soy su obispo y ustedes son mi pueblo, unidos por la única fe que profesamos como miembros de la familia de invitó a la diócesis a continuar anunciando el Evangelio con renovado fervor. Señaló que la misión de la Iglesia es hacer presente el Reino de Dios en Palm Beach: un Reino “hermoso, floreciente, expansivo, unido y radiante”. También dedicó palabras de cercanía a sacerdotes, diáconos, familias, jóvenes, escuelas y obras de caridad. Con humildad y esperanza, concluyó su mensaje reconociendo que el futuro pertenece a Dios. “No sabemos cómo el Señor desplegará su plan entre nosotros —dijo—. Sin embargo, en su santo nombre, comencemos”. Con estas palabras inicia su servicio pastoral, recordando que la Iglesia camina siempre unida

MONS. OSMANY MASSÓ CUESTA, NUEVO OBISPO
DE BAYAMO-MANZANILLO: “HE VENIDO A SERVIR Y A DAR LA VIDA”
I La Iglesia en Cuba vivió un momento de profunda alegría y esperanza con la ordenación episcopal de Osmany Massó Cuesta, quien ha sido llamado a servir como nuevo obispo de la diócesis de Bayamo-Manzanillo. La celebración tuvo lugar el sábado 14 de marzo en la Catedral de Santiago de Cuba, en una solemne Eucaristía que reunió a obispos, sacerdotes, religiosos y numerosos fieles. El nombramiento episcopal había sido anunciado el pasado 3 de enero por el papa León XIV, quien aceptó la renuncia por motivos de edad del anterior obispo, Álvaro Julio Beyra Luarca, de 80 años. Con esta designación, la Iglesia confía a Mons. Massó la misión de guiar pastoralmente a una comunidad marcada por la fe sencilla y perseverante del pueblo cubano. La ordenación fue presidida por el arzobispo Dionisio García Ibáñez, quien actuó como consagrante principal. Concelebraron to dos los obispos de Cuba, junto al nuncio apostólico Antoine Camilleri, signo de la comunión de la Iglesia universal con la nueva misión pastoral que comienza. Durante la liturgia se vivieron momentos profundamente significativos. Siguiendo la tradición de la Iglesia, el obispo electo se postró ante el altar mientras la asam blea entonaba las Letanías de los Santos, confiando su vida y ministerio a la inter cesión de la Iglesia celestial. Luego tuvo lugar la imposición de manos por parte del arzobispo y de todos los obispos pre sentes, gesto que expresa la continuidad apostólica del ministerio episcopal. Después de la oración de ordenación, Mons. Massó fue ungido con el Santo Crisma y recibió los signos propios de su misión: el libro de los Evangelios, el anillo episcopal, la mitra y el bá culo pastoral. Estos símbolos recuerdan que el obispo está llamado a anunciar la Palabra de Dios, custodiar la fe y guiar al pueblo como pastor según el corazón de Cristo.
El lema episcopal elegido por el nuevo obispo resume el espíritu con el que desea vivir su ministerio: “He venido a servir y a dar la vida”. Inspiradas en las palabras de Jesús, estas palabras reflejan una vocación profundamente marcada por el servicio y la entrega pastoral. Al final de la celebración, Mons. Massó expresó un profundo agradecimiento a su familia, a los sacerdotes y a todas las comunidades donde ha servido durante sus veinte años de ministerio sacerdotal. Con emoción recordó también a los muchos amigos y colaboradores que han acompañado su camino pastoral. En sus palabras finales, el nuevo obispo encomendó especialmente a Dios al pueblo cubano. “Encomendamos a nuestro Señor a nues-

BAUTÍZAME, SEÑOR
JÓVENES ENVIADOS A SERVIR
ILa Pascua Juvenil 2026 nos invita a volver al origen de nuestra identidad cristiana: el Bautismo. Bajo el lema “Bautízame, Señor: jóvenes enviados a servir”, se propone un camino espiritual que ayuda a los jóvenes a redescubrir su vocación como discípulos misioneros.
El Bautismo no es un recuerdo del pasado, sino una realidad viva que transforma la vida. En él, Dios nos llama por nuestro nombre, nos hace hijos suyos y nos confía una misión. Por eso, decir “Bautízame, Señor” es pedir hoy que se renueve en nosotros esa gracia y que podamos vivirla con coherencia.
En el contexto actual, marcado por la prisa y la superficialidad, el Bautismo ofrece una base firme para la vida. Da identidad, sentido y dirección. No se trata de hacer muchas cosas, sino de vivir desde Cristo. Un joven bautizado descubre que su un propósito más profundo.
La Pascua Juvenil es un espacio privilegiado para esta experiencia. A través de la oración, la Palabra, el silencio y la convivencia, los jóvenes reconocen que forman parte del Pueblo de Dios y
añade una dimensión esencial: “jóvenes enviados a servir”. El Bautismo impulsa a salir al encuentro de los demás. El servicio es la expresión concreta de una fe viva. Desde la espiritualidad salesiana, este servicio se vive con alegría, cercanía y compromiso, especialmente hacia los jóvenes más necesitados.
Siguiendo el ejemplo de Don Bosco, los jóvenes están llamados a ser protagonistas: acompañar, escuchar y construir comunidad. El servicio no es solo una acción puntual, sino un estilo de vida que nace del amor de Dios.
Esta Pascua no debe quedarse en un evento, sino generar procesos. Cada joven está invitado a preguntarse: ¿a qué me envía el Señor? ¿Dónde puedo servir?
“Bautízame, Señor” es también una llamada a la conversión. La Pascua nos recuerda que el envío nace de un corazón renovado. Solo quien ha experimentado la misericordia puede ser testigo de espe-

Hoy la Iglesia necesita jóvenes que vivan su Bautismo con autenticidad: siguiendo a Cristo y comprometidos con los demás. Que esta Pascua sea un verdadero re-












