Este número, concebido inicialmente como uno abierto, encontró su hilo común en el tiempo. Los textos exploran cómo la arquitectura, en sus distintas escalas, configura duraciones, repeticiones y diferencias: desde los cuerpos que habitan y celebran hasta las infraestructuras que ordenan y sostienen. Leer este número es también habitar el tiempo, donde los ritmos vuelven visible lo vivido, lo percibido y lo concebido.