LA REVISTA DE ARQUITECTURA, DISEÑO Y DECORACIÓN DE COSAS
HOMENAJE A
ENRIQUE CIRIANI
1936-1925
Los favoritos de Chonon Bensho / El regreso de Dalí / La casa de Nicolás Kecskemethy / La recuperación de las quintas Riva y Heeren / La visita a Lima de Not Vital / Especial Espacios para compartir en proyectos inmobiliarios
MIS FAVORITOS
La Amazonía inspira a la artista shipibokonibo Chonon Bensho.
INTERIORISMO
India Mahdavi transforma su hogar en Arlés en un festín de color y diseño.
ESTILOS
Diseñadores reinventan la cubertería con piezas escultóricas.
ESTILOS OPINIÓN
Descubre cómo la luz puede transformar cualquier espacio.
Sebastián Cillóniz ve al dormitorio como un espacio híbrido, entre la intimidad y la tecnología.
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INTERIORISMO
Nicolás Kecskemethy abre su casa, reflejo de su mirada y su pasión por el arte. 26
TEMA DE PORTADA
Enrique Ciriani presenta una visión íntima de la arquitectura y la docencia.
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ESPECIAL ESTILOS
El valor de los espacios compartidos redefine la vida en edificios y condominios.
El surrealismo regresa al diseño y transforma lo cotidiano en fantasía visual.
ARQUITECTURA
La Quinta Hereen renace e impulsa la revalorización de Barrios Altos.
CREADORES
“Snowball Wall”, de Not Vital, transforma el lanzamiento de bolas de yeso contra un muro en arte poético. 23
OPINIÓN
Isabel Maguiña comparte tips de cómo aprovechar al máximo la terraza.
ARQUITECTURA
Más de veinte interioristas reinventan la Quinta La Riva con un Centro Musical inspirado en Chabuca Granda.
Chonon Bensho
La selva como memoria
PARA LA ARTISTA VISUAL, POETA E INVESTIGADORA SHIPIBO-KONIBO, LA AMAZONÍA BUSCAN DESPERTAR LA CONCIENCIA SOBRE LOS SONIDOS, COLORES Y RITMOS DE LA SELVA, DE MODO QUE CADA RECORRIDO SE CONVIERTE EN UN ENCUENTRO QUE PERDURA EN LA MEMORIA. CHONON EXHIBIÓ SU TRABAJO EN IMPORTANTES ESPACIOS DEL PERÚ, COMO EL MUSEO DE ARTE DE LIMA (MALI) Y EL MUSEO CENTRAL DEL BCRP (MUCEN), ASÍ COMO EN MUSEOS INTERNACIONALES COMO EL MUSÉE DU QUAI BRANLY EN PARÍS, EL INSTITUTE FOR STUDIES ON LATIN AMERICA (ISLAA) EN NUEVA YORK Y EL MUSEU DE ARTE DE SÃO PAULO (MASP).
1. Un edificio: El Museo de Arte Contemporáneo Atchugarry, Uruguay.
4. Un patrón: el diseño del Xao Kené.
2. Un objeto: la cerámica de Agustina Valera.
6. Un libro: “Inin Niwe y el mundo puro de los seres eternos”, de mi esposo Pedro Favaron.
10.
9.
Una época del año: la fiesta de San Juan.
5. Una artista: Elena Valera.
3. Una planta: el tahuari de flor amarilla.
7. Una fruta: taperiba.
8. Una actividad: cultivar y sembrar; bordar junto a mis hermanas.
Un momento del día: la tarde, cuando cantan las aves.
El banquete del diseño
Diseñadores de distintas disciplinas reinventan la cubertería contemporánea con piezas escultóricas y proporciones inesperadas. Entre lo utilitario y lo artístico, estos utensilios sirven arte sobre la mesa.
La cubertería, ese conjunto cotidiano de utensilios destinados al acto más básico, atraviesa una metamorfosis silenciosa. Lejos de limitarse a la función, los nuevos diseñadores del metal convierten el gesto de servir en una declaración estética. Desde piezas que evocan reliquias ancestrales hasta otras con acabados casi arquitectónicos, las colecciones recientes proponen una lectura poética de lo doméstico.
La marca Hors-d'Oeuvre desdibuja los límites entre objeto utilitario y ornamento con su colección Artifact Tea. Sus tenedores en miniatura y cucharas de doble cazoleta parecen salidas de un gabinete de curiosidades: delicadas, casi conceptuales, pero concebidas para el uso diario. Las proporciones exageradas y las líneas tensas buscan provocar, invitando a repensar la ergonomía tradicional.
En Nueva York, la artista joyera Jessi Burch llevó su sensibilidad al territorio del hogar. Inspirada en la Seven Ball Chair de Josef Hoffmann, reinterpretó las esferas flotantes del diseño modernista en mangos metálicos que recorren el utensilio como vértebras brillantes. El resultado: un juego de mesa que se comporta como escultura funcional.
Más racionales, aunque igual de expresivas, son las propuestas de Natalia Criado y Heath Wagoner. Criado diseña sus utensilios Artefacto a partir de una única línea de latón plateado, logrando una continuidad visual que roza lo gráfico. Wagoner, en cambio, prefiere asas abiertas que descansan cómodamente en la mano.
“Imagino estas piezas en una cocina rústica, colgadas en ganchos como pequeñas obras de arte”, comenta el diseñador, cuya colección de plata esterlina para platos de pescado recuerda la ligereza estructural de Alexander Calder.
El escultor estadounidense también inspira al portugués Sebastião Lobo, autor
DERECHA Tenedor y cuchara de servir Artefacto en latón bañado en plata de Natalia Criado. ABAJO Cubertería de té Hors-d’Oeuvre Silver Artifact, disponible en oblist.com. Juego de cubiertos Seven Ball en latón bañado en plata de Jessi Burch.
ARRIBA Cubertería de
Goad y cubiertos Calder
Lobo. IZQUIERDA Cubertería de plata de Heath Wagoner.
de cubiertos de latón en espiral que rinden homenaje a los utensilios que Calder creó para su propia mesa. Cada pieza, forjada a mano, mantiene un equilibrio entre forma, gesto y materia.
En un registro más lúdico, la diseñadora Matilda Goad propone Wave, un juego de contornos ondulantes y acabado lavado a la piedra que introduce movimiento visual sobre el mantel. La casa Maison Balzac, en cambio, recurre al recuerdo con su línea L'Escargot. “Mis mejores amigos eran los caracoles del jardín en el sur de Francia. Era natural invitarlos al mango de nuestros cubiertos”, cuenta su fundadora, Elise Pioch Balzac, quien busca recrear una mesa con aire onírico, cargada de nostalgia y humor. •
Matilda
de Sebastião
POR: MARÍA JESÚS SARCA ANTONIO
Luz ligera: ideas para iluminar con estilo
Un cambio sutil puede renovar toda una habitación. Desde tonos cálidos y texturas naturales hasta formas geométricas o estampados atrevidos, estas ideas demuestran que una lámpara bien elegida puede aportar carácter y alegría a cualquier espacio.
A veces una habitación necesita una renovación total, y otras, basta con un pequeño ajuste bien pensado. Si la idea de llenar tu sala con colores intensos te produce cierto vértigo, empieza por algo más sencillo: una lámpara que se robe las miradas.
“Puede resultar intimidante comprometerse con un color de pintura o un papel mural atrevido, por eso las pantallas de lámpara son una forma más ligera de añadir carácter”, explica la diseñadora de artículos para el hogar Alice Palmer, creadora de las Pantry Lampshades, una colección de lino drapeado que recorre toda la paleta del arcoíris. Ella recomienda tonos cálidos para salas con poca luz natural, y diseños estampados para habitaciones infantiles o baños.
Rowena Morgan-Cox, fundadora de Palefire, confiesa que le tienta “convertir cada lámpara en una pieza protagonista”. Pero para los decoradores más prudentes sugiere jugar con la escala. “Elige una lámpara de tamaño discreto, pero en un color vibrante, para dar un toque divertido”, comenta la diseñadora, refiriéndose a sus lámparas de techo Bell, fabricadas con papel ecológico que aporta una textura especial. “O apuesta por un tamaño grande en un tono neutro, para un efecto más elegante y teatral, como nuestro nuevo colgante Echo”. Las pantallas amplias ayudan a difundir la luz de manera más suave y extensa, y también pueden resaltar techos altos o compensar espacios de poca altura. Otra forma de experimentar con la escala es a través de la forma: los modelos Diana de Broste Copenhagen, con líneas geométricas, lucen especialmente bien sobre mesas de comedor.
En el extremo más audaz del espectro aparecen las opciones multicolores y con estampados, muchas de ellas con diseños pintados a mano. La diseñadora Rosi de Ruig elabora sus pantallas con
5. Lámpara de montaje en superficie de pulpa de papel Bell, de Palefire.
6. Pantalla de papel Circus, de Tess Newall.
EntreNous: el alma limeña reinterpretada por Jessie D’Angelo
Una casa del Centro Histórico revive entre historia, color y emoción bajo la mirada creativa de Jessie D’Angelo Studio y Giralínea.
Los icónicos sofás, legado de Marisa Guiulfo, han sido cuidadosamente retapizados por Giralínea.
1. Pantalla de algodón Improvisation, de Rosi de Ruig. 2. Pantalla de yute Diana, de Broste Copenhagen. 3. Pantalla de algodón Elegant Empire Garden Path, de Molly Mahon. 4. Pantalla pintada a mano, de Álvaro Picardo x Silo Studio.
distintos tipos de papel, mientras que Tess Newall, Silo Studio y Molly Mahon ofrecen lámparas que se complementan con sus colecciones de papeles, ribetes y telas. Al combinar distintos patrones, conviene emparejar los de gran formato con otros más pequeños y mantener una armonía cromática. Como resume Alice Palmer: “Si tienes una tela o un mueble que te inspire, elige un color que quieras resaltar y deja que todo fluya a partir de ahí”. •
En el corazón del Centro Histórico de Lima, una casa revive. Bajo la dirección creativa de Jessie D’Angelo, Casa EntreNous se transforma en el restaurante pop up, La Bonbonniere, que celebra la belleza del tiempo, el poder del color y la elegancia de lo vivido. La intervención, desarrollada por Jessie D’Angelo Studio con el apoyo de Giralínea, forma parte de la muestra DIP Restaura, una iniciativa que impulsa la recuperación del patrimonio a través del diseño.
UN DIÁLOGO ENTRE HISTORIA Y VIDA CONTEMPORÁNEA
La propuesta parte del respeto. “El espacio tenía tanto que decir que solo había que escucharlo”, comenta D’Angelo. Sin alterar la arquitectura original, la diseñadora propuso una intervención mínima y reversible, capaz de realzar la nobleza de los muros, los pisos antiguos y las maderas originales, integrando mobiliario contemporáneo, tapices y luminarias que evocan una atmósfera cálida, alegre y actual.
En el patio principal, el diseño se abre a la luz. Sombrillas a rayas blancas y negras generan un juego visual vibrante sobre el fondo ocre de las fachadas restauradas. El mobiliario metálico de líneas ligeras, las mesas de mármol y las sillas tapizadas en rojo y blanco crean una escena mediterránea y festiva, enmarcada por árboles y plantas que devuelven al patio su vocación social. Es un espacio para detenerse, mirar y conversar.
INTERIORES CON CARÁCTER
En los ambientes interiores, el diseño se mueve entre la herencia colonial y el espíritu bohemio limeño. Los muros tapizados con patrones geométricos verdes aportan estructura y ritmo visual, mientras que las franjas rojas y blancas de los bancos y lámparas imprimen energía y coherencia. Los detalles —una alfombra antigua, un cuadro de tonos ocres, vajillas artesanales y una colección de plantas— completan una atmósfera doméstica, casi cinematográfica. El segundo salón, bañado por la luz natural que entra desde los balcones altos, celebra el encuentro entre lo botánico y lo textil. Helechos suspendidos, flores frescas y cojines estampados conviven con muebles de distintas épocas. Cada elemento parece contar una historia, como si el tiempo no pasara, sino que se mezclara.
DISEÑAR PARA REVIVIR
El proyecto de Jessie D’Angelo va más allá de la decoración: propone una reflexión sobre cómo habitar el pasado desde el presente. Casa EntreNous no se disfraza, se reinterpreta. En su interior conviven la nostalgia y la frescura, la historia y la contemporaneidad, en perfecta armonía.
La intervención logra lo que pocas veces se ve en espacios patrimoniales: mantener la esencia arquitectónica mientras se le devuelve la vida. En cada textura, en cada silla rayada, en cada haz de luz que se filtra entre los helechos, se siente una Lima que respira diseño, historia y emoción. •
@jessiedangelostudio
jessie@jessiedangelostudio.com
ENTRE LA INTIMIDAD Y LA TECNOLOGÍA
Entre pantallas, cuerpos y pausas, el dormitorio se ha convertido en un espacio híbrido donde la intimidad y la exposición conviven. Pensar su arquitectura es pensar cómo vivimos hoy.
CILLÓNIZ
www.cllz.pe @cllz_arquitectura
Arquitecto y profesor. Obtuvo el título de Arquitecto por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y el Master of Advanced Architectural Design por la Universidad de Columbia en Nueva York. En 2016, recibió el Hexágono de Oro como parte del equipo de Plan Selva, y fue curador asociado del pabellón peruano Living Scaffolding en la 19ª Bienal de Arquitectura de Venecia. Actualmente, enseña
Diseño y Teoría en la PUCP y dirige Sebastián Cillóniz Arquitectura, donde explora cómo la vivienda y los espacios cotidianos pueden replantearse desde la reflexión y el proyecto.
dormitorio en Arlés”,
“Hefner pensaba parecido, por eso se mandó a hacer una cama redonda y enorme que giraba y estaba levemente tecnificada para que él pudiera atender sus asuntos editoriales, económicos y placenteros desde el mismo lugar”
“La cama se ha convertido en el epicentro del universo”, escribió Beatriz Colomina hace una década. Su observación suena hoy más literal que nunca.
El dormitorio es, por definición, el refugio de la casa. El espacio que cerramos, el que nos pertenece. Pero esa idea de refugio se ha transformado. Hoy el dormitorio es un territorio en conflicto, entre el silencio y la pantalla, entre el cuerpo y la imagen, entre el descanso y la conexión permanente.
Durante la marcha del 15 de octubre, miles de personas salieron a las calles, y otras tantas, desde sus habitaciones, se sumaron a la conversación colectiva. Vi transmisiones, mensajes y gestos de solidaridad nacidos desde la cama, frente al brillo del teléfono. Aquella escena me hizo pensar que la intimidad ya no marca el límite del espacio público, sino una de sus nuevas fronteras.
En ese mismo lugar se trabaja, se estudia, se escribe, se conversa y, claro, también se desea. El dormitorio contemporáneo reúne funciones que antes estaban separadas: es oficina, aula, vestidor, cine y escenario. La sexualidad, física o virtual, ocurre ahí, cruzando pantallas o volviendo a la cercanía del cuerpo. La cama, antes símbolo de reposo, se convierte en territorio de acción: ahí se produce, se conecta, se piensa y se siente. La intimidad ya no se opone al mundo exterior, lo contiene. Como arquitecto, me interesa observar estos cambios porque transforman lo que entendemos por habitar. No se trata solo de cómo distribuimos los
muebles o los enchufes, sino de cómo imaginamos el lugar del cuerpo, del deseo y del descanso. El dormitorio sigue siendo el núcleo invisible de la vida doméstica. Allí se concentra una de nuestras mayores contradicciones contemporáneas: querer desconectarnos sin dejar de estar conectados, imaginar una arquitectura que permita el silencio, pero también la conversación y, a veces, los gritos de protesta.
Quizás el dormitorio del futuro no deba elegir entre intimidad y exposición, entre descanso y actividad, sino asumir su condición híbrida: espacios que nos protejan sin aislarnos, que acojan el deseo sin volverlo espectáculo, que reconozcan que la vida, la verdadera vida, sucede también ahí.
Dicho esto, como arquitecto me pregunto qué significa diseñar un dormitorio hoy. ¿Puede ese espacio seguir siendo un refugio sin negarse a la vida digital? ¿Podemos imaginar un dormitorio que acoja nuestras contradicciones sin renunciar al descanso o a la pausa? ¿Es posible pensar una arquitectura que no corra detrás de los dispositivos, pero tampoco los ignore?
Con el avance de la tecnología, es claro que el dormitorio ya no puede diseñarse como si nada hubiera cambiado. Pensar cómo vivimos, y cómo queremos vivir, es una tarea que vale la pena hacer acompañado. Esta es una parte importante del trabajo del arquitecto: escuchar, observar, proponer e imaginar espacios que hagan posible la vida que deseamos e imaginamos, y no solo la que soportamos.•
VIVIR FRENTE AL MAR: FRONTERA PRESENTA SU NUEVO PROYECTO EN LIMA SUR
Inmobiliaria Frontera presentó Malecón Costa Sur 658, un edificio boutique frente al mar que redefine la oferta residencial de Chorrillos, hoy considerado el nuevo eje inmobiliario de Lima Sur. El proyecto destaca por el diseño del interiorista Ro de Rivero, ganador de Casacor, y la arquitectura del estudio Nómena, reconocido con más de 25 premios internacionales. Con una rentabilidad potencial de hasta 13% y precios más accesibles que en Barranco, Frontera consolida su presencia en Lima Top y Moderna, ampliando además su proyección internacional con nuevos desarrollos en España.
Marcel Cerdán, Jorge Prias, Francesca Solf y Jacobo Said.
Jacobo Said, Alejandro Málaga y Alexander Cáceres.
Katherine Rafael, Alessandra Currarino, Jorge Prias y Daniela Chang.
Jacobo Said, Lesly Medina, Talia Valdez y Héctor Loli.
Gina Céspedes de Rivero, Vanessa Vega y Doris Pinillos. Jacobo Said, Luciano Gardella y Marcel Cerdán.
Mid Meza
“El
de Vincent van Gogh.
CUANDO LA VIDA OCURRE EN LA TERRAZA
Qué lindo es tener una terraza. Es un lugar entrañable de la casa o de la edificación donde vives. Yo crecí en el Olivar de San Isidro, y tengo grandes recuerdos de los almuerzos en la terraza, mirando al jardín, los olivos cargados de aceitunas, las fiestas. Siempre fue el punto de reunión con los amigos. Cuando tuve mi propia casa, la fui haciendo de a pocos. Primero un cuarto de juegos para mis niñas, pero conforme crecían supe que necesitarían una terraza: ese lugar que conecta el interior con el exterior, un espacio para la contemplación, uno que media entre lo privado y lo público, entre lo íntimo y lo expuesto. Permite ver el mundo desde la seguridad del hogar, pero también facilita un escape al aire libre.
Así que le dije a mi hija mayor: “Ahora les voy a empezar a preparar una terraza”. Ella me contestó tajantemente: “¡Nunca voy a usar una terraza!”. No me dejé desanimar y empecé a prepararla. Es muy chiquita, pero mira al jardín, y ha sido el lugar más entrañable de la adolescencia de mis hijas. Allí se escondían a fumar un cigarrillo con las amigas –lo que en la casa estaba prohibido–, a contarse
secretos, a refugiarse, como saliendo de la casa. Un espacio para la libertad.
La terraza es un lugar de desahogo para una familia: la zona abierta y habitable al aire libre donde se pueden hacer muchas actividades de recreo, parrilla, juegos, o compartir con los animales. Lo ideal es hacer una terraza que se adapte al verano y al invierno, un ambiente donde puedas tomar aperitivos antes de pasar a la mesa o tener una conversación privada.
Por esa razón, los muebles se vuelven más informales, y la decoración, más permisiva que en el interior, pero aun así debe conversar con la casa. Lindas son las terrazas frente al mar; allí cumplen una función aun más importante. En las casas de playa, la vida se desenvuelve en las terrazas, junto a la piscina. Y, por supuesto, una terraza al costado de tu habitación es un lujo.
Para embellecer tu terraza, siempre es ideal optar por utilizar vegetación. Si estás en un departamento y quieres aislarla de la calle, pon una fila de macetas con plantas relativamente altas que te den privacidad, pero que no te impidan la vista. Cuelga plantas en las paredes, utiliza platos de cerámica y muebles de materiales orgánicos. Si estás en la playa, usa elementos del mar: conchas, vegetación resistente a la brisa marina; recuerda: siempre debes mimetizarte con el espacio que te rodea.
También puedes adornar tu terraza con algo que colecciones. He visto lindas terrazas con arte peruano. La mía está adornada con cerámica italiana que imita la naturaleza; la
Entre el jardín y la casa, la terraza se convierte en escenario de encuentros, confidencias y tardes sin prisa.
vengo coleccionando desde hace años y siento que me conecta con el jardín.
Y qué maravilla las grandes ciudades, donde uno puede juntarse en la terraza de un restaurante y ver a la gente pasar, con el espectáculo de la urbe en movimiento, y uno, como observador, mirando todo desde este espacio. Eso no tiene precio: es como asomarse a ver cómo se vive en otros lugares, mientras los demás van apurados y tú estás allí, observando… aprendiendo.•
Una terraza bien pensada conecta el interior con el exterior: un refugio al aire libre donde la vida familiar encuentra su propio ritmo.
Por Gisela Williams Fotos Mark Anthony Fox
La “bella durmiente” de Arlés
Una mirada a la casa de India Mahdavi, quien encontró en Arlés, Francia, un espacio que hoy puede llamar hogar. La icónica interiorista ha dado vida a esta propiedad rodeada de un jardín amurallado y la ha transformado en un deleite saturado de color y diseño.
El hogar solía ser un concepto abstracto para la arquitecta y diseñadora India
Mahdavi. Nacida en Irán, tuvo una infancia nómada y creció en centros académicos –Cambridge, en Massachusetts; Heidelberg, en Alemania, y en el sur de Francia– siguiendo los pasos de su padre iraní, economista y politólogo. Finalmente, la ahora sexagenaria se estableció en París, tuvo a su hijo Miles y creó una pequeña aldea de estudios creativos y galerías en la Rue Las Cases, en el distrito 7.
Aun así, sigue alquilando en la ciudad y continúa viajando. Ha pasado temporadas en Teherán y Egipto, donde desde hace años colabora con un pariente suyo, el ambientalista y empresario Mounir Neamatalla, en su proyecto de hospitalidad en Siwa. “Me siento en casa en todas partes y en ninguna al mismo tiempo”, dice.
Desde 2008, Mahdavi ha trabajado en Arlés, en el sur de Francia, donde ha colaborado con la mecenas y filántropa suiza Maja Hoffmann en proyectos relacionados con Luma, el campus museístico inaugurado hace cuatro años con una torre de acero diseñada por Frank Gehry que
ha transformado la ciudad en un destino cultural dinámico.
En 2009, Mahdavi diseñó la Villa Des Alyscamps, un refugio privado utilizado por el círculo íntimo de curadores de Hoffmann, apodado el “grupo central”. También concibió los interiores del hotel boutique Le Cloître, de estética lúdica, a pocos minutos del anfiteatro romano de Arlés, y recientemente completó un conjunto de residencias para artistas en las cercanías.
Cuando Mahdavi comentó a Hoffmann que pensaba comprar una casa en la zona, su amiga, residente de Arlés de toda la vida, supo de inmediato cuál era el lugar perfecto: una propiedad de dos pisos rodeada por un jardín amurallado que fue del notario de la ciudad. “Era una bella durmiente”, recuerda Mahdavi, de pie en el jardín de la casa que vio por primera vez en 2019. “Había estado vacía por al menos tres años y se sentía triste, pero sabía que podía devolverle la vida”.
El superpoder de diseño de Mahdavi siempre ha sido su uso poco convencional y exuberante del color. Sus banquetas tapizadas en rosa chicle del restaurante Sketch
Mahdavi junto a la piscina, con un par de granadas del jardín de la impresionante residencia que ha diseñado.
Sillas de comedor Cap Martin y mesa Diagonal, ambas de India Mahdavi Editions, en el comedor de la casa de Mahdavi en Arlés. Sobre la mesa, jarrones diseñados por Mahdavi para H&M Home y un cenicero de India Mahdavi Editions.
18 / Interiorismo
de Londres fueron, cuando abrió en 2014, en gran parte responsables de detonar la tendencia del “rosa millennial”, y la diseñadora también está detrás de los interiores de hoteles y residencias memorables, incluidas las habitaciones de la Villa Medici en Roma. De hecho, fue tras una estancia en el hotel Condesa DF en Ciudad de México, otro proyecto impregnado de color por Mahdavi, que Hoffmann decidió buscarla como colaboradora.
Los interiores originales de la casa de Mahdavi en Arlés no eran de su agrado –“eran burgueses, con un cuarto de servicio y mucho papel tapiz cursi”, dice–, pero consideró importante conservar tanto de la decoración original como fuera posible. “Se trata de redefinir la identidad de la casa sin destruirla”, explica sobre su enfoque de diseño. Se centra en restaurar lo que puede salvarse –materiales, superficies y objetos– por respeto a lo que existía antes: “Quiero añadir un capítulo a una historia más grande, en lugar de arrancar todas las páginas”. Mahdavi pasó el primer verano en la casa sin añadirle nada, aparte de algunos muebles, lo que le permitió entender la propiedad: qué conservar, cómo usar los espacios y cómo se movía el sol. Como planeaba pasar tanto tiempo como fuera posible en el jardín, su primera intervención fue crear una terraza con malla que se extendiera desde la sala. En el piso superior, el dormitorio principal se trasladó a una habitación con terraza que ofrece vistas al jardín. “Siempre estoy en busca de la luz”, dice Mahdavi. De igual forma, el color se usa tanto como herramienta decorativa como para invocar un estado de ánimo atmosférico. Esto se percibe desde el momento en que uno entra a la casa de Mahdavi: la luz se filtra a través de un vitral rosado en la puerta principal, inundando el vestíbulo con una luminiscencia de tono rosado. El sentido del juego es palpable: los invitados son recibidos por una jaula sobre un pedestal alto, llena de bloques de colores, destacada por un papel tapiz amarillo brillante con un patrón gráfico y acentuada por un espejo de metro y medio en forma de pavo real. “Jugar con el color es extremadamente importante”, dice
Mahdavi sobre sus elecciones “intuitivas”. “No se trata de que haya un gran color”, afirma. “Se trata de la fuerza de la vibración que se crea cuando uno está al lado del otro”.
ARRIBA La biblioteca, con sillas Ruza de Polina Miliou y mesa de centro vintage de Gianfranco Frattini.
CENTRO Escultura
Oiseaux Malins 5 de Franck Scurti en el vestíbulo de la entrada. ABAJO Cocina con gabinetes de fórmica y una mesa vintage.
A la izquierda de la entrada se encuentra una larga sala de estar. Los brazos de las dos sillas antropomórficas de mimbre Nalgona, del diseñador Chris Wolston, parecen saludar a quienes entran. A lo largo de una pared hay un sofá y un diván tapizados en amarillo diseñados por Mahdavi. Ha colocado de lado dos esculturas pintadas en colores primarios del fallecido artista francés multidisciplinario Guy de Rougemont para convertirlas en mesas de centro.
ARRIBA La terraza con vista a la piscina, con una mesa de comedor diseñada por Mahdavi y Maximilien Pellet, sillas Afro y sillones de ratán Cap Martin de India Mahdavi Edition, mesa auxiliar de Mahdavi para Monoprix y jarrón (sobre la mesa) de Mahdavi para H&M Home.
ABAJO IZQ. Cama de ratán con dosel del dormitorio principal.
ABAJO DER. El baño, con lámpara de techo de Pierre-Marie, bañera de Mahdavi para Bisazza y tocador y espejo de ratán.
por la diseñadora griega Polina Miliou, contrastan con un sofá morado. El dormitorio de Mahdavi también es vibrante, con una cama con dosel de ratán lacada en violeta, en un espacio anclado por una alfombra monumental.
Los tres dormitorios restantes en el último piso son relativamente minimalistas y serenos –no todos pueden soñar en color–. Pero las paredes del baño están decoradas con un papel tapiz gráfico, casi surrealista, diseñado por la propia Mahdavi.
Sobre la chimenea cuelga una acuarela saturada que muestra a una figura retozando entre árboles, obra del artista cubano Armando Mariño. “Parte de lo que formó mi concepto de diseño para esta casa fueron las diferentes nociones de familia”, explica.
“Esta casa fue construida como un hogar familiar, y es un lugar donde recibo a mi propia familia. Pero también tengo amigos que considero familia, y la he decorado con obras de artistas y diseñadores que conozco, admiro y quiero apoyar”.
En el primer piso, la biblioteca y la sala tienen paredes y estanterías pintadas de rojo brillante; dos sillas de papel maché en forma de trono, del mismo color, creadas
Su cocina es un espacio lleno de gabinetes de fórmica multicolor, pero, como contrapunto inesperado en sus diseños, se aprecia allí una línea irregular que zigzaguea por el piso. “Ahí había una pared que terminé derribando. Decidí conservar la cicatriz”, dice. Salimos al amado jardín de Mahdavi, cuyo exuberante paisajismo rinde homenaje a sus numerosos viajes a Irán. Altos cipreses flanquean un sendero largo y angosto que conecta la calle con la casa; árboles de pistacho y granada dan sombra a la piscina, y enredaderas de jacinto (nativas de Persia) crecen sobre una pérgola frente a la casa de la piscina. Es un oasis onírico que parece fuera del tiempo y el espacio. “Estamos en el centro de Arlés, pero podríamos estar en cualquier parte”, sonríe Mahdavi. La casa evoca recuerdos de todos los lugares que son significativos para ella. Finalmente, se siente verdaderamente en casa. •
El arte de habitar: la casa de Nicolás Kecskemethy
Miembro del Consejo Directivo y del Patronato del MALI, así como del CAAC (Comité de Adquisiciones de Arte Contemporáneo), Nicolás Kecskemethy abre las puertas de su casa, un espacio tan personal como su mirada sobre el arte. En cada rincón, la estética y la emoción conviven con naturalidad.
Hay casas que son simples espacios para vivir y hay otras que son, literalmente, extensiones del alma. La de Nicolás Kecskemethy, director financiero del MALI y autocurador, pertenece a este segundo tipo. Subir hasta el cuarto y quinto piso de su edificio –que él mismo construyó junto a su exesposa, Raphaela, y con el apoyo del arquitecto Huehnerwadel– es, de algún modo, ingresar en su mente: ordenada y rigurosa en los detalles, pero siempre dispuesta al juego, al color y al arte. El edificio, de terrazo rosáceo, se distingue entre las estructuras grises de Lima. No es un bloque rectangular ni pretende serlo. “Me gustan las líneas derechas, pero no me gusta lo aburrido”, comenta Kecskemethy mientras abre las puertas de su casa, inundada de luz. En cada piso, un departamento familiar; en los dos superiores, el suyo, abierto al paisaje con una naturalidad casi mediterránea. “No existe, para mi gusto, la desconexión entre el interior y el exterior”, afirma.
1. Entre arte y fuego, la chimenea encarna el espíritu acogedor del hogar.
2. En la sala, las obras dialogan con la luz y la vida cotidiana.
3. Libros, piezas de arte y objetos personales conforman el universo íntimo de su escritorio.
EL COLOR COMO PUNTO DE PARTIDA
Una vez dentro, lo primero que llama la atención es el juego de colores. Ninguna habitación se repite; cada muro tiene su propio tono, y todos dialogan entre sí.
“Habrás notado que no hay cuarto que no tenga una pared pintada de algún color”, dice con una sonrisa. “Todos los colores fueron superbien escogidos por mi exesposa. Fueron probados uno a uno, y eso fue prácticamente el elemento inicial”. El resultado es un espacio cálido y luminoso, donde la armonía no proviene de la uniformidad, sino del equilibrio. Alfombras en cada pasillo, luz natural que rebota sobre las superficies de madera, y una sucesión de obras de arte de artistas como José Carlos Martinat, Alberto Borea, Rhonny Alhalel, Gam Klutier, Carolina Kecskemethy (su hermana), entre otros. Cada pieza tiene un relato o un recuerdo detrás.
EL ESCRITORIO, EL CORAZÓN INTELECTUAL
“Este es mi escritorio”, dice señalando la habitación donde pasa gran parte de su
tiempo, leyendo novelas y teniendo conversaciones teléfónicas en su sillón verde. En las paredes, cuadros, fotografías y esculturas conviven con un cierto orden narrativo. El espacio también revela su pasado como biólogo, una faceta poco conocida. “Me encanta la naturaleza. Por eso tengo este cráneo de tamaño natural en bronce”. El detalle no sorprende: hay una curiosidad científica que dialoga con su faceta de curador y exmartillero de arte del MALI.
EL ARTE COMO LENGUAJE VITAL “Yo no uso mucho la palabra ‘decorar’, porque decorar es adornar algo. Yo lo que intento es colocar la obra y que la obra hable por sí misma”, comenta. Cada pieza ocupa un lugar preciso, con una intención que no busca la simetría, sino el diálogo. “Muchísimas piezas vienen de ferias de arte y otras han sido adquiridas en las subastas del MALI. Para mí, han sido las mejores fuentes que he tenido en mi vida”.
Hay obras de Fernando Bryce, Roberto Huarcaya, Sandra Gamarra,
Mariella Agois, José Tola y otros artistas peruanos contemporáneos a los que admira profundamente.
LA COCINA: ALMA DOMÉSTICA Y SOCIAL
Para Kecskemethy, la cocina es el centro emocional de la casa; un espacio que, como todos los demás, lleva su sello personal. El color turquesa se siente arriesgado y fresco. “Era exactamente lo que yo quería”, cuenta. “Esa cocina la he diseñado yo mismo con un arquitecto. Como también cocino, quería una cocina superfuncional. Tiene siete
4. En la cocina, el color y la funcionalidad dialogan con la calidez del espacio.
5. Las escaleras enlazan niveles y miradas, guiando el ritmo de la casa.
6. Una obra de Raphaela, su exesposa, introduce color, memoria y complicidad.
años y nunca me aburro. Me puedo pasar toda la mañana haciendo té a la inglesa y me siento muy a gusto”.
El MALI Y EL ARTE COMO LEGADO Más allá de su hogar, su compromiso con el arte peruano se materializa en su rol como miembro del Consejo Directivo del Museo de Arte de Lima (MALI). “El museo está en una situación saludable, pero siempre en búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento, y eso es importante”, comenta con orgullo. “Eso nos permite soñar con proyectos de abrir nuevas sedes en provin-
cias o impulsar más programas educativos. Además, contamos con el apoyo de importantes empresas privadas, tanto peruanas como extranjeras”.
Para él, el MALI es mucho más que un museo: es una institución que articula la vida cultural del país. “Cumple un papel primordial. Es la principal institución cultural del Perú, que busca promover el valor cultural, y siempre trabajamos en línea con instituciones como el MAC, el Museo Larco, el ICPNA, entre otras. Queremos que la cultura sea vista como el bien más grande que tenemos”.
EL ARTE DE VIVIR
Al despedirnos, Nicolás vuelve a encender la chimenea. Afuera, la luz dorada del atardecer limeño se posa sobre el terrazo y los muros de color. Como curador, coleccionista, martillero y amante de la vida, Kecskemethy ha logrado algo poco común: que su hogar sea, al mismo tiempo, un refugio, una galería y una celebración del tiempo vivido. Una casa donde cada obra respira, cada color tiene una intención y cada rincón cuenta una historia. •
Not Vital, el arte en acción transforma la acción en arte
El ar tista su zo llega a Lima con “Snowball Wall”, una instalac ón en la que lanzar bo as de yeso contra un muro se convier te en un acto poético. En las escaleras del MALI, Not Vital redefine la escultura desde e movimiento, la mater a y la espontane dad, inv tando a mirar el ar te desde la acción
1. Not Vital, “Mongolian Cow Dung” (Estiércol de vaca mongol), bronce, dimensiones variables.
2. Not Vital en Lima: arte, materia y silencio en equilibrio perfecto.
3. Not Vital, artista suizo que ha hecho del desplazamiento y la transformación su materia prima.
Hay artistas que se niegan a ser definidos, y Not Vital es uno de ellos. Escultor, arquitecto, explorador y creador de hábitats imposibles, el suizo nacido en Sent en 1948 ha pasado su vida moviéndose entre continentes y materiales, entre la nieve y el mármol, entre el juego y la contemplación. Su obra llegó a Lima con una doble presencia: en el Museo de Arte de Lima (MALI) y en Proyectoamil, en Barranco. En el MALI, la escalera principal se transforma con “Snowball Wall”, una instalación que parece simple y salvaje a la vez: Not Vital lanza bolas de yeso contra el muro, como en una guerra de nieve. Cada impacto deja una huella, una cicatriz blanca que atrapa el instante. El yeso –en su punto exacto de hidratación– imita la textura y la suavidad de la nieve, y convierte el muro en testigo de un gesto efímero. No hay nada figurativo ni solemne: solo la acción, la materia y el tiempo.
“Me interesa cuando los materiales cambian de estado”, ha dicho el artista. Esa curiosidad física, casi infantil, es parte de su encanto. En su universo, el arte no se contempla desde lejos, sino que se habita. Por eso, en 2016 compró Schloss Tarasp, un castillo medieval que domina el valle de Engadina, y lo convirtió en una obra viva:
parque de esculturas, espacio para artistas y fundación cultural.
EL VIAJE COMO FORMA DE CREACIÓN Vital ha vivido en casi todas partes –Nueva York, Pekín, Río de Janeiro, Níger– y de cada sitio se ha llevado un modo de mirar. Colabora con artesanos de todos los oficios: forjadores de acero en China, sopladores de vidrio en Murano, plateros tuareg, fabricantes de papel en Bután. Su arte
1. Estudio de Not Vital en Caochangdi, Pekín, China (2008–2021).
2. En Makaranta, su escuela en Níger, Not Vital transforma la arquitectura en emoción: una escultura hecha de voces, viento y vida.3. Not Vital, el artista del espacio y la forma.
“House to Watch the Sunset”, Níger (2005): una de las estructuras-hábitat concebidas por Not Vital para mirar el ocaso sin mayores ornamentos, puro silencio y paisaje.
esa mezcla de culturas y técnicas, pero también una relación profunda con la naturaleza. Algunas de sus construcciones son casas hechas solo para mirar la puesta del sol o capillas en medio de la nada.
“Snowball Wall” forma parte de la exposición “¿Qué hace el viento cuando no sopla?”, organizada por Proyectoamil en Barranco. La pregunta parece escrita para él: Not Vital vive en el movimiento, en la pausa y en la deriva. Su trabajo no busca respuestas, sino experiencias. El artista suizo ha participado en bienales y museos de todo el mundo –desde Venecia hasta Chicago o Helsinki–, y su obra se mueve con la misma libertad que su creador. La curadora Alma Zevi, quien
publicó recientemente un libro exhaustivo sobre su carrera, lo describe como alguien que construye sus propios hábitats para entender el mundo. El volumen recorre más de cuatrocientas cincuenta obras y proyectos arquitectónicos, desde una isla de mármol en la Patagonia hasta una capilla en Filipinas.
EL ARTE COMO IMPULSO
En Lima, Not Vital no presenta un objeto para mirar, sino una acción que nos recuerda que el arte también puede ser un juego, un impulso, una ráfaga. “Snowball Wall” es eso: el rastro de una batalla de nieve en pleno trópico. Y, como toda su obra, una invitación a habitar la belleza sin instrucciones, a mirar el gesto antes que la forma, a entender que en el arte –como en la vida– el instante lo cambia todo. En un mundo donde muchas exposiciones buscan el impacto inmediato, Not Vital propone lo contrario: detenerse. Su obra invita a mirar las marcas, las texturas y los silencios que quedan después de la acción. Cada huella de yeso es una pequeña memoria congelada, una pausa en medio del ruido. Frente al muro del MALI, el visitante no solo observa una instalación, sino que asiste al eco de un movimiento, a la quietud posterior a la tormenta. Y ahí, en ese intervalo entre el gesto y la mirada, es donde ocurre realmente el arte. •
La No seraie, conocida como No sy 2, Marnela-Val ée, Franc a Con unto de trescientas viv endas, 1975-1980 Fue la pr mera gran obra de C r ani, con la que buscó devo ver a dign dad a la v vienda socia med ante a monumenta ización de sus fachadas
Por Laura Gonzales Sánchez / Renzo Espinosa
Enrique Ciriani
El arte de enseñar mientras se construye el mundo
Reflexiones de primera mano que revelan una mirada íntima y honesta sobre la docencia, la profesión y la arquitectura como acto de pensamiento. El arquitecto, maestro incansable, comparte aquí ideas inéditas recogidas en conversaciones personales durante sus visitas a Lima.
El reciente fallecimiento de Enrique Ciriani, arquitecto fundamental de la modernidad peruana y latinoamericana, ha despertado una profunda emoción en el mundo de la arquitectura. Maestro lúcido, provocador y defensor incansable de la vivienda social, Ciriani dejó una huella indeleble tanto en su obra como en las generaciones que formó. Desde CASAS, le rendimos homenaje reuniendo algunos de sus pensamientos más reveladores –sus propias palabras– que, más allá de los análisis críticos o los premios recibidos, revelan la ética, la pasión y la claridad con que entendió el oficio de construir.
El maestro, además de ostentar reconocidos premios internacionales, por su preciada obra arquitectónica, se ganó a pulso el tener académicos –de diferentes latitudes– interesados en estudiar su obra y difundirla a través de someros análisis.
Sin embargo, aun cuando la crítica de arquitectura ofrece y ofrecerá siempre valiosa información, puntos de vista y perspectivas, nada reemplaza a las declaraciones acerca del propio trabajo.
Enrique Ciriani en su taller en París, en diciembre de 2006.
TAN JOVEN Y PROFESOR
“Luego de dar mi vuelta a Europa para conocer lo que había visto solo en libros, me sorprende mayo del 68. Todo cambia, cambia la enseñanza, cambian las facultades de Arquitectura y entro a enseñar. Yo extranjero, yo peruano, ingreso en la meca de la arquitectura. Tenía 28 años. Yo siempre he tenido suerte”.
“En Europa yo tenía un alumno tres años, y en tres años podía decir, con toda seguridad, que lo he formado. Aquí –en Perú– nadie tiene un alumno más de dieciséis semanas. Esa es una idea de la enseñanza democrática, que no caiga en manos de un solo profesor… toda esa filosofía que existe”.
Lo importante para un alumno es “que quien le enseña sepa todo, recién ahí lo reconoce. Que ese profesor lo llame por su nombre; de ese profesor no se va a olvidar nunca. No es que yo traiga un mensaje. No. Es que –dicen– este señor que tiene experiencia se ocupa de mí”.
El maestro Ciriani enseñó en la Escuela Paris -Belleville. En su taller formó a varias generaciones de profesionales franceses, y más adelante, de Italia, Holanda, Canadá, Japón, Corea, Perú, etcétera. Durante algún tiempo se apartó de la docencia, que retomó en Lima en 2009, invitado por el arquitecto Miguel Cruchaga para dictar en la universidad del cual era decano. Esta época duró casi
ARRIBA
Museo arqueológico de Arles, al sur de Francia.
IZQUIERDA Enrique Ciriani admirando la maqueta de Chandigarh, del arquitecto Le Corbusier.
una década, en la que estuvo entre Francia, –donde vivió más de sesenta años– y el Perú. Asimismo, ha sido profesor visitante en varias universidades de renombre internacional.
A MANO ALZADA
“El croquis inicia y crea la historia del proyecto y es todo lo que está dicho ahí. Las fases del croquis permiten confrontar, con
ARRIBA Palacio de Justicia de Pontoise, en Francia.
ABAJO Vista área de la Residencial San Felipe, obra emblemática de la vivienda colectiva en Lima, completada por Enrique Ciriani.
Tema de portada Enrique Ciriani
Enrique Ciriani, junto a su equipo, revisando una maqueta de vivienda colectiva. El trabajo colaborativo fue una constante en su proceso creativo.
el croquis del otro o con una cosa realizada, y ver qué es factible entre esto y lo otro. El croquis, que es el dibujo sintético, o sea, que no tiene objetivos administrativos, tiene objetivos de proyecto. Lo que pasa es que no todo el mundo lo sabe. Ahora, la máquina le quita al arquitecto el deseo de dibujar a mano porque le sale más limpio, porque le parecen mejores dibujos. El hecho de que parezca industrial les parece más importante. A mí me parecen mejores mis dibujos. Yo dibujo todo y después lo paso a mi asistente, que dibuja lo mismo, pero a máquina. Y cuando lo veo, lo ha transformado en plástico; no tiene luz ni textura; no veo todo lo que yo le había puesto”.
SER O NO SER
En la introducción de su libro “Todavía la arquitectura" (Arcadia Mediática, 2014), una publicación que reúne cien de sus dibujos a mano alzada y fue coordinada por su hija Patricia Ciriani –docente universitaria e historiadora del arte y la arquitectura–, el maestro reflexionaba: “No solo los arquitectos debemos satisfacer las exigencias programáticas (dimensiones y proximidades), técnicas (estructuras y fluidos) y sociales (actualidad, comportamiento y modas),
sino que debemos forjarnos una moral y un pensamiento propio, así como adherir a una estética… y que esos retos encuentren su terreno fértil en la inteligencia y sensibilidad de los amigos arquitectos y la enseñanza”. Volviendo a las entrevistas, señalaba: “Yo enseño a mis alumnos a ser arquitectos, a tener una convicción personal sobre lo que hacen, porque el cliente tiene que sentir que el arquitecto sabe muy bien lo que está haciendo, lo que va a hacer. La arquitectura, hay que decirlo, no resuelve problemas; la arquitectura crea exigencias. La diferencia entre arquitectura y construcción es que la arquitectura es una construcción con sentido; ese sentido se lo da el arquitecto, y si uno no sabe dar sentido a una construcción, no es arquitecto”.
ARRIBA Residencial San Felipe (1963), Lima. Proyecto colectivo en el que Ciriani participó antes de viajar a Francia. Un hito en la historia de la vivienda social peruana. DERECHA En Noisy 2, Ciriani demostró que la vivienda social podía ser tan digna y monumental como cualquier palacio moderno.
LA VERTICALIDAD
“Concentrarme en el tema (de la verticalidad) al punto de hacer a un lado evidentes dificultades como el vértigo, la intemperie, los obstáculos estructurales, reglamentarios o de uso, etcétera, que acompañan todo proyecto en altura, es solo posible porque ejerzo este estudio como una búsqueda voluntariamente alejada de mi práctica profesional. Construir en altura es la conquista de nuevos suelos artificiales, vastos espacios públicos y serenos, sostenidos por verticalidades habitadas que “se miran” entre ellas. Es una necesidad impuesta por nuestro modo de vida urbano
Unidad Vecinal Matute (1964), uno de los proyectos más representativos de la vivienda social moderna en Lima.
Tema de portada Enrique Ciriani
que reclama la proximidad de sus usos diferenciados”.
VIVIENDA SOCIAL
En cuanto a este tema, el arquitecto tenía no una máxima, sino muchas. Aquí una contundente: “Lo que hay que evitar cuando se proyecta la vivienda social es pensar ‘barato para los pobres’”.
“Desde la época de Belaunde, en el Perú no hay vivienda social. He hecho la demostración en Francia de que la vivienda social puede ser más interesante que la que no es social. Bueno, una de las razones por las que me fui a Francia habiendo casi recién egresado de la Facultad de Arquitectura –de la Universidad Nacional de Ingeniería (1955-1960)– fue porque no me dejaron hacer…”. Aquí en el Perú, antes de viajar a Francia cuando aún tenía 26 años, Ciriani participó en el diseño de la Ciudad Satélite de Ventanilla (1961), en la segunda etapa de la Unidad Vecinal Matute (1964), en la Residencial San Felipe (1963), etcétera.
ARRIBA
Casa Santillana, Playa La Escondida (1999).
IZQUIERDA
Casa Madonna, Punta Hermosa (2013).
Dibujos a mano alzada de Enrique Ciriani, donde la línea y el color se convierten en pensamiento arquitectónico.
Un recuento detallado de los aspectos técnicos y descriptivos de cada uno de estos proyectos –y muchos más– lo encontramos en el “Atlas de la Vivienda Colectiva en Lima. Arquitectura y Proyecto Urbano”, del arquitecto Sharif S. Kahatt, texto editado por el Fondo de la PUCP. Puntualizaba Ciriani: “Matute es increíble, es casi un prototipo de vivienda social que yo no he podido mejorar. En Matute hay un espacio vacío y un espacio lleno. Aquí el espacio vacío lo ha llenado la gente, pero se ve la estructura. En San Felipe, también, todas las casas que tenían doble altura se han llenado. Esta capacidad de hacer un gran espacio que la gente llena es porque actualmente el confort consiste en tener más superficie, más cuartos, más todo. El confort no es estético”.
Dos de sus trabajos más importantes, en Francia en cuanto a vivienda social fueron el bloque de viviendas La Noiseraie en Marne-laVallée y La Cour d'Angle de St. Denis.
A Ciriani la muerte le llegó a los 88 años haciendo lo que le daba la gana…“De 60 a 90 funcionas mejor y haces lo que te da la gana, porque ya de 30 a 60, en el caso de los arquitectos, has hecho lo que piensas que debes hacer”.•
Tema de portada Enrique Ciriani
“Recuperar la Quinta
Heeren es la posib lidad de rev talizar el centro histórico de L ma, de rev ta izar os Barrios Altos como un nuevo corazón, como un nuevo espacio públ co ” , comenta Lu s Mar tín Bogdanov ch.
Por Daniel Crespo Pizarro
El renacer de la Quinta Hereen
Un proyecto que marca un punto de inflexión en la recuperación del centro histórico de Lima y en la revalorización de los Barrios Altos, impulsado por el trabajo constante de Prolima.
En medio del corazón de los Barrios Altos, una de las zonas más antiguas, criollas y tradicionales de Lima, la Quinta Hereen –ese complejo residencial que alguna vez simbolizó el esplendor de la aristocracia limeña del siglo XIX–, se prepara para renacer. Lo que para muchos era solo una reliquia olvidada, hoy se proyecta como un eje transformador dentro del Plan Maestro que busca revitalizar el Centro Histórico de Lima. Para Luis Martín Bogdanovich, gerente de la Gerencia de Planificación, Gestión y Recuperación del Centro Histórico de Lima - Prolima, el valor de este proyecto va mucho más allá de la restauración de un inmueble. “La Quinta Hereen es, creo yo, la posibilidad de revitalizar el centro histórico de Lima, de revitalizar los Barrios Altos. Me quiero quedar con eso: con la posibilidad que nos ofrece la Quinta Hereen para ›|
revitalizar los Barrios Altos como un nuevo corazón, como un nuevo espacio público”, afirma.
La dimensión del proyecto es ambiciosa, al tratarse de casi cuatro hectáreas, de las cuales más del 50% serán áreas verdes. En una zona donde el cemento predomina y los espacios de esparcimiento escasean, este dato es significativo. “El tener más de 20.000 metros cuadrados de bosque urbano tiene un potencial muy grande”, explica.
UN NUEVO
PUNTO DE PARTIDA
PARA LIMA
La recuperación de la Quinta Hereen es, además, una estrategia urbana que busca descentralizar el acceso al centro histórico. Tradicionalmente, el visitante ingresa por la Plaza de Armas o la Plaza San Martín. Prolima propone una ruta diferente: “El proyecto de la Quinta Hereen, en el fondo, es crear un nuevo polo dentro de la quinta. Es la posibilidad de iniciar la visita al centro histórico ya no desde la Plaza de Armas o la Plaza San Martín, sino desde este lugar”, explica.
El plan contempla la construcción de un estacionamiento subterráneo, que permitirá dejar el vehículo dentro del complejo y recorrer a pie los templos y espacios
recuperados que rodean el barrio. “Poder acceder con carro y, desde ahí, caminar por la Iglesia del Carmen, la del Prado, Santa Clara, Buena Muerte, Plaza Italia, Santa Ana, Descalzas de San José… todo está pensado como parte de un sistema. Nada está aislado”, señala.
EL ENGRANAJE DE UNA CIUDAD QUE SE RECONSTRUYE
El trabajo de Prolima en los últimos años ha sido constante, metódico y de gran alcance.
Los trabajos de restauración de la Quinta Heeren comenzarán en 2027 y se extenderán por unos cinco años. El proyecto contempla la recuperación de sus casonas históricas, amplias áreas verdes y nuevos espacios culturales que devolverán vida al corazón de Barrios Altos.
ARRIBA Tarjeta postal de la Quinta Hereen, de la década de 1900. Aún se venden por internet.
ABAJO En su momento, albergó embajadas de países como Estados Unidos, Francia, Japón e Inglaterra, además de ser punto de encuentro para la élite política y artística.
Considerada una de las primeras urbanizaciones planificadas de Lima, antecedente directo de los condominios modernos, por su organización interna con calles, jardines y residencias privadas.
En poco tiempo, la entidad ha liderado proyectos emblemáticos como la restauración de las iglesias Trinitarias, del Santo Cristo de las Maravillas, Santiago Apóstol del Cercado, Buena Muerte, Santa Clara y El Prado, además de la torre reloj del Parque Universitario y el Panteón de los Próceres, espacio que resguarda los restos de los héroes de la independencia dentro de la antigua iglesia del Real Colegio de San Carlos. Actualmente, se ejecutan o preparan intervenciones en Plaza Italia, San Andrés y Santa Ana, y se avanza con los estudios de preinversión para el Santuario de la Virgen del Carmen y las Mercedarias, ambos ubicados a pocos metros de la Quinta Hereen. “Todo es un sistema –repite–. No es gratuito que hayamos intervenido en esas iglesias ni que estemos por cerrar expedientes técnicos o iniciar nuevos procesos. Todo forma parte de un mismo plan maestro”.
LA REVITALIZACIÓN DE BARRIOS ALTOS
El impacto de este proyecto tiene una dimensión urbana, social y simbólica. La presencia de un bosque urbano y la restauración de edificaciones históricas modificarán la dinámica de los Barrios Altos, una zona relegada en los planes de desarrollo.
Su arquitectura ecléctica, con influencias victorianas y neoclásicas, incorporaba esculturas, pérgolas y jardines al estilo de los parques parisinos del siglo XIX.
Bogdanovich es claro al respecto:
“El beneficio no es solamente para las personas de los Barrios Altos, sino para los once millones de limeños. Porque cuando tú recuperas un centro histórico como el de Lima, el beneficio es para todas las personas de la ciudad”.
Prolima ha entendido que rescatar el patrimonio no es un ejercicio nostálgico, sino una inversión en identidad, convivencia y futuro urbano. La transformación de un espacio tan cargado de historia en un lugar abierto y funcional marca un precedente para las próximas generaciones.
EL PROCESO Y LOS PLAZOS
El proceso de adquisición de la Quinta Hereen se desarrolló conforme a la ley de contrataciones del Estado y fue previsto en el Plan Maestro del Centro Histórico de Lima, aprobado en 2019. “Era importante poder adquirir este predio para cumplir con lo que establece nuestro plan”, señala Bogdanovich. Actualmente, se encuentra en marcha la elaboración del expediente técnico, una fase que demandará cerca de doce meses de trabajo. Según las proyecciones de Prolima, la intervención física podría comenzar a inicios de 2027 y extenderse durante cuatro o cinco años, hasta culminar en 2031.
“La primera fase fue la adquisición del bien. Luego viene la ejecución del expediente técnico en sí mismo. Y, si seguimos las etapas, podríamos empezar la restauración en 2027”, detalla.
NUEVOS USOS Y FUNCIONES
La Quinta Hereen no será únicamente un complejo restaurado, sino un espacio público multifuncional. “La mitad del terreno o más de la mitad será espacio público”, explica Bogdanovich. El resto estará destinado a inmuebles patrimoniales restaurados que tendrán distintos usos: cultural, turístico, comercial y administrativo.
En su época de esplendor, fue punto de encuentro de embajadores, intelectuales y artistas. Se cuenta que allí se celebraban reuniones sociales y tertulias de la aristocracia limeña.
Considerada una de las primeras urbanizaciones planificadas de Lima, antecedente directo de los condominios modernos, por su organización interna con calles, jardines y residencias privadas.
UN
FUTURO QUE SE PROYECTA
La restauración del Santuario de la Virgen del Carmen, prevista entre 2027 y 2029, reforzará este circuito de patrimonio religioso y cultural en el corazón de Barrios Altos. A pocos metros de la Quinta Hereen, este templo se integra naturalmente al recorrido que Prolima ha venido consolidando.
“Primero se tiene que desarrollar el perfil, luego el expediente técnico y finalmente la ejecución de la obra”, explica Bogdanovich sobre el proceso. La secuencia, rigurosa pero efectiva, refleja la metodología de trabajo del equipo.
De igual manera, el proyecto en Las Mercedarias complementará esta red de espacios que conectan lo espiritual con lo urbano, lo histórico con lo contemporáneo.
Y entonces, el sueño de recuperar los Barrios Altos dejará de ser un proyecto en planos para convertirse en una realidad que respira, camina y florece en el corazón de la ciudad.
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Habrá parques, plazas y zonas de circulación peatonal, además de inmuebles patrimoniales restaurados con fines culturales, turísticos, comerciales y administrativos.
Por Mery Jiménez Heredia
Fotos de Víctor Ruiz
Un canto a Lima
La Asociación de Diseñadores de Interiores del Perú ha devuelto el esplendor a esta casona de 1914 en el Centro Histórico de Lima, convirtiéndola en el primer Centro Musical inspirado en Chabuca Granda, donde la memoria y el arte se entrelazan. Mari Cooper y Diego Olivera, presidenta y vicepresidente del DIP, relatan los detalles de esta recuperación.
En el corazón del centro histórico de Lima, una casa vuelve a tener alma. Se trata de Quinta La Riva, una casona que data del año 1914 que hoy ha sido recuperada por la Asociación de Diseñadores de Interiores del Perú (DIP) gracias a un convenio con la Beneficencia de Lima. Con este proyecto, el espacio se convierte en el primer centro musical inspirado en Chabuca Granda.
“Todos los ambientes son una alegoría del mundo de Chabuca, su música, sus conciertos, cómo vivía, las composiciones. Hay una parte que es un museo de los compositores, intérpretes e instrumentos peruanos, para que esto ya quede en el centro musical”, explicó Mari Cooper, presidenta del DIP.
Este ambicioso proyecto requirió la participación de más de veinte profesionales, entre diseñadores de interiores, arquitectos y paisajistas, que por un espacio de dos años trabajaron para devolverle su esplendor de antaño.
La inversión, superior a medio millón de soles, se financió íntegramente con aportes privados, sin costo para la Beneficencia, como parte del convenio suscrito entre ambas instituciones.
“Nosotros somos una asociación sin fines de lucro, y lo que nos mueve es básicamente el aportar un granito de arena desde nosotros como profesionales a nuestro centro histórico, justamente de la mano de Prolima y de la municipalidad”, destacó Diego Olivera,
Quinta La Riva, casona de 1914 ubicada en el Centro Histórico de Lima, fue recuperada por el DIP en convenio con la Beneficencia de Lima. Este proyecto forma parte del Plan Maestro Lima 2030 para revitalizar el centro histórico.
vicepresidente del DIP. “Estamos muy agradecidos con la empresa privada, ya que sin ellos esto no hubiera sido posible; es un trabajo muy arduo, costoso”, agregó Mari Cooper.
Cabe mencionar que la Asociación de Diseñadores de Interiores del Perú será parte del Plan Maestro Lima 2030, que tiene el objetivo de recuperar el centro histórico mediante proyectos culturales y patrimoniales.
EL ARTE DE RECUPERAR
Al recorrer los ambientes recuperados de Quinta La Riva, llama la atención que hay vecinos que habitan su interior; recuerdos de una Lima con raíces coloniales. Sin embargo, al internarse en los pasillos, se aprecia el trabajo del DIP. Cada área ha sido trabajada como un verdadero homenaje íntimo a Chabuca, y traduce su voz, raíz e inspiración.
En algunos, la música flota con naturalidad: guitarras, contraluces y una grabación que parece llegar desde una radio antigua. En otro ambiente, fotografías inéditas y versos manuscritos de “La flor de la canela” dialogan con el rumor de una fuente.
Mari Cooper cuenta con entusiasmo cómo ha intervenido una de las áreas bautizada como “Canela fina”, que evoca el departamento de Chabuca en Miraflores. “La familia me ha dado fotografías inéditas de ella; gracias a eso, traté de emular un poco cómo era ese espacio en 28 de Julio que ella adoraba, y tenía un ventanal hacia un árbol que he simulado en la pared del comedor. Se trataba de honrar su vida. Hemos puesto un carboncillo de Soyer que me ha dado su hija”. Asimismo, agregó: “A ella le gustaba compartir en familia, con sus hijos, se reunía, escribía; su guitarra, la original,
Concebida por Andrés Reickhoff y Adrián Vera, la Suite “Estampa de Suspiros” recrea la esencia poética de Chabuca a través de texturas suaves, tapices florales y una paleta que equilibra tradición y modernidad.
Más de veinte profesionales, entre diseñadores, arquitectos y paisajistas, participaron durante dos años en la restauración del inmueble que homenajea a Chabuca Granda.
está aquí, me la ha dado su hijo, y por eso he recreado un sitio con los versos; incluso está a puño y letra cuando compone “José Antonio” o “La Flor de la Canela”. Entonces, esto es un poco su espacio, contemporáneo, con todas sus cosas […]
VARKOF
Se inspira en Chabuca
ROSEN
Estampa de Suspiros
Rosen vuelve a ser parte de DIP Restaura en la emblemática Quinta La Riva. La Suite Rosen “Estampa de Suspiros” es un espacio diseñado por Andrés Reickhoff y Adrián Vera. En la Casa Rosen encontrarás tres ambientes –sala, terraza y dormitorio– implementados con productos que reflejan la mayor comodidad, diseño y estética de la marca, entre melodía y arte inspirados en la gran Chabuca Granda.
@rosen.com.pe
La propuesta de Varkof celebra la armonía entre tradición y modernidad, entre la calidez artesanal y el confort que ofrece la innovación a través de maderas nobles, tejidos suaves y una iluminación precisa.
Varkof está presente en esta edición de DIP Restaura con la Suite Rosen, un espacio donde la inspiración nace del alma de Chabuca Granda. Su poesía se traduce en texturas que evocan nostalgia y elegancia contemporánea. La suite celebra la armonía entre la tradición y la modernidad, entre la calidez de lo artesanal y la innovación del confort. Cada detalle dialoga con la esencia de Rosen, reflejando su calidad y tecnología. Un refugio íntimo donde la memoria se viste de diseño y la belleza se escucha como una melodía que habita el espacio.
@varkof
Lo importante es sentir la música y que los más jóvenes puedan conocer un poco más quién era Chabuca”.
El recorrido combina lo emocional con lo sensorial. Las luces cálidas, los tonos tierra, los materiales naturales –madera, lino, piedra– crean un clima de sobriedad elegante. La Lima que Chabuca cantó –esa de balcones, plazas y tardes doradas– se vuelve experiencia.
UNA LABOR CON PROPÓSITO
La labor del DIP va más allá de este proyecto, ya que se han involucrado en otros espacios, como la Casa Vilela, que actualmente cede el Patronato de Lima y funcionará como un museo. “Como profesionales, lo que estamos haciendo es aportar a que finalmente se den espacios para todos los peruanos, para que podamos disfrutar Lima como merece”, destacó Diego Olivera.
“Nuestra labor como DIP es convocar a nuestros asociados para pedirles que tomen parte en los locales que
nos cede la Beneficencia y, de acuerdo con lo que nos dice Prolima, hacer este proceso de recuperación de la propiedad. Esta casa la encontramos totalmente deshecha, abandonada; había sido invadida, sin agua, sin luz, sin jardín, totalmente sin pisos. Todavía hay mucho por hacer, pero hemos avanzado bastante”.
Con relación a los retos para la recuperación, Mari Cooper explicó que, en el pasado, la zona intervenida también se encontraba cerrada al público. “En la parte frontal vive gente actualmente, que se le arrienda a la Beneficencia de Lima, y en la parte posterior teníamos que realizar un estudio para saber qué muros o qué estructuras estaban correctas como para poder hacer esta puesta en escena”, señala.
DEVOLVER VIDA A LA CIUDAD
Gran parte de los proyectos de restauración y recuperación que se llevan a cabo en el centro histórico tienen
KARÍM CHAMAN BOUTIQUE
Piezas icónicas que realzan los espacios
Karím Chaman Boutique participa en DIP Restaura 2025 con una curaduría exclusiva de piezas presentes en los ambientes creados por Carla Cánepa, Sandra San Miguel, Varkof y Fernando Ramírez, cuatro talentosos diseñadores que destacan por su creatividad y estilo. Lámparas de Kartell, Frandsen y Losh, objetos decorativos de Jonathan Adler y cojines de Missoni y Margo Selby, junto a otras reconocidas marcas internacionales, aportan identidad y elegancia a cada propuesta. Cada detalle refleja la pasión por el diseño y demuestra cómo los objetos de grandes firmas pueden transformar un espacio con estilo y autenticidad. Karím Chaman Boutique se suma así a este evento que celebra la creatividad y el diseño.
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ABAJO Bajo la dirección creativa de Jessie D'Angelo Studio, Casa Entre Nous renace como un restaurante pop-up que celebra el paso del tiempo.
GIRALÍNEA
Transforma historia en diseño
En el corazón del centro histórico de Lima, una casa revive. Bajo la dirección creativa de Jessie D'Angelo, Casa Entre Nous se transforma en un restaurante pop-up que celebra la belleza del tiempo, el poder del color y la elegancia de lo vivido. La intervención, desarrollada por Jessie D'Angelo Studio con el apoyo de Giralínea, forma parte de la muestra DIP Restaura, una iniciativa que impulsa la recuperación del patrimonio a través del diseño.
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Estilo y calidez en cada ambiente
Cortina Ripple Fold en tela pesada, en Decorbell, con una textura elegante que aporta calidez y un toque de distinción al ambiente. Un complemento perfecto para lograr equilibrio, estilo y confort en tu espacio.
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un objetivo en común: hacer de esta zona un lugar habitable para todos los ciudadanos. “Prolima está haciendo una obra magnífica. Estamos muy agradecidos por todas las donaciones y todo lo que ha conseguido la municipalidad. Nos sentimos felices de poder aportar y hacer algo por el centro de Lima, que es el patrimonio de la humanidad también, y no solo eso, es la Ciudad de los Reyes”, mencionó la presidenta del DIP.
“Finalmente, este es el fin de Prolima, que tal vez de acá a diez o quince años el centro esté recuperado y sea una joyita. Entonces, imagínate cómo no vamos a estar tan orgullosos. Queremos
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Paredes blancas que contrastan con tonos vibrantes, cojines estampados y materiales naturales como madera y piedra, creando una atmósfera viva y sofisticada.
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Arquitectura sensorial
Entre sombras y aromas es un espacio creado por la arquitecta Sandra San Miguel, donde la esencia de Chabuca renace, transformando sus letras en atmósferas que florecen y envuelven. Es una experiencia sensorial en la que el diseño, la música y la memoria se entrelazan para dar vida a un lugar único. Este espacio invita a sentir más que a mirar. La penumbra dialoga con la luz, los aromas despiertan recuerdos y los materiales se funden con la música para crear una atmósfera viva, donde el diseño se convierte en lenguaje del alma. Cada rincón ha sido concebido con especial atención al detalle, destacando materiales como piedra, enchapes de madera, papel tapiz y otros elementos que aportan calidez y carácter.
que todos vengan; sabemos que es complicado, la gente se asusta un poco, pero tenemos que regresar y apoyar nuestras raíces, traer a nuestros hijos, nietos, hacerles tours por Lima, que sepan que esta ciudad no es solo los barrios residenciales, es aquí donde nació, el centro del virreinato es importantísimo que lo recuperemos”, agregó.
Por su parte, Olivera explicó: “Y de hecho hay un montón de empresas que ya están abriendo espacios, restaurantes, sitios gastronómicos, y justamente crear esos espacios hace que la gente tenga intención de venir a Lima y que no sea: ‘Oye, voy a ir a Lima. Piénsalo dos veces’, sino decir: ‘Voy a ir a Lima y allí puedo comer rico, hay sitios lindos donde disfrutar’”.
La apertura al público de Quinta La Riva estuvo marcada por una gala benéfica donde la voz criolla de Chabuca y otros exponentes nacionales resonó con fuerza. Los invitados disfrutaron del recorrido por los ambientes recuperados para mantenerse en la posteridad. Mientras tanto, el DIP ya trabaja en su siguiente intervención: la restauración de la Casa Entre Nous, propiedad contigua a Quinta La Riva, que se convertirá en un restaurante y espacio cultural. •
El valor de los espacios compartidos
Los edificios y condominios del futuro no solo buscan ofrecer comodidad, sino crear experiencias. Espacios que equilibran bienestar, privacidad, conexión y naturaleza para transformar la forma en que vivimos y compartimos el día a día. Así son las nuevas áreas comunes que están marcando tendencia en el mundo.
Vivir en un edificio o condominio ya no se trata solo de compartir pasillos o un ascensor. Hoy, los espacios comunes son una extensión de la casa, escenarios donde se mezclan descanso, productividad, juego y, cada vez más, bienestar. Las inmobiliarias lo saben: el nuevo lujo urbano no está dentro del departamento, sino alrededor de él.
BIENESTAR A UN ASCENSOR DE DISTANCIA
El bienestar físico y mental se volvió una prioridad global. Por eso, los nuevos proyectos integran spas, saunas, zonas de meditación y gimnasios al aire libre. En Santiago de Chile, el proyecto Villagra 161 incorporó máquinas de ejercicio entre jardines, promoviendo movimiento y desconexión sin salir del edificio.
En el extremo del lujo, el Aman New York, dentro del icónico Crown Building de la Quinta Avenida, lleva el bienestar a otro nivel con un spa de tres pisos, piscina climatizada y cabinas privadas. Las terrazas verdes, huertos urbanos o wellness decks también ganan terreno: ya no se trata solo de “hacer ejercicio”, sino también de cuidar el cuerpo y el ánimo desde la arquitectura.
PRIVACIDAD: EL NUEVO LUJO
SILENCIOSO
Cuanto más vivimos en comunidad, más valoramos los espacios que nos permiten estar solos. El Aman New York combina hotel y residencias con accesos y ascensores exclusivos, garantizando discreción total. En Lima y Ciudad de México, los nuevos desarrollos incorporan pods de trabajo, terrazas compartidas por pocas unidades y salas de lectura silenciosas.
VIVIR ENTRE EL MAR, EL DISEÑO Y LA CALMA
KAI San Bartolo emerge como un proyecto boutique que celebra la arquitectura, la naturaleza y el bienestar. Su rooftop es un escenario para los sentidos: piscina infinita con vista al océano, deck solárium, zona de parrillas y fogata, sala de yoga y coworking. En su interior, un jardín central envuelve un lobby de líneas puras que conecta directamente con la playa. Cada detalle refleja una filosofía de vida simple y sofisticada a la vez. Central Inmobiliaria te otorga el equilibrio perfecto entre diseño, mar y rentabilidad.
Esta tendencia no busca aislamiento, sino equilibrio: poder elegir cuándo participar en la comunidad. Los arquitectos responden con proyectos que combinan apertura con refugio: espacios comunes conectados, pero con rincones reservados para la calma.
CONECTAR SIN INVADIR
La pandemia dejó una lección clara: necesitamos comunidad, pero sin saturación. Por eso, resurgen los salones gourmet, zonas de coworking y lavanderías con wifi y áreas de descanso. En Bogotá, Buenos Aires o Lima, las áreas comunes se conciben como espacios “curados”: cada detalle fomenta encuentros espontáneos sin perder comodidad.
El coworking ya no es una oficina fría, sino un lugar con aroma a café y luz cálida donde los vecinos trabajan o conversan. La convivencia se redefine: menos formal, más orgánica.
LA NATURALEZA COMO ESTATUS
En medio del cemento, la naturaleza es símbolo de bienestar. Proyectos como el Bosco Verticale en Milán, o el One Central Park en Sídney, inspiraron una tendencia global hacia los jardines verticales y techos verdes. En Lima, algunos edificios incluyen huertos compartidos donde los vecinos cultivan hierbas o verduras, reconectando con lo natural y la comunidad.
Entre el ejercicio, la relajación y la vida en comunidad, los edificios se convierten en pequeños ecosistemas de bienestar.
Inmobiliaria Frontera presenta Malecón Costa Sur 658, un edificio boutique frente al mar con departamentos tipo lofts, flats y dúplex con distribución eficiente y elegantemente equipados, que transforma la oferta residencial de Chorrillos, uno de los distritos con mayor crecimiento y valorización en Lima Sur. El proyecto combina el diseño exclusivo del interiorista Ro de Rivero, ganador de Casacor, con la arquitectura del estudio Nómena, reconocido con más de 25 premios internacionales. Con más de 15 años de experiencia, Frontera desarrolla proyectos que elevan la calidad de vida.
Departamentos desde 24,90 m² hasta 110,21 m² Fecha de entrega: abril 2027 www.frontera.pe | @frontera_inmobiliaria | info@frontera.pe
La vegetación ya no es decorativa: es parte del diseño. Muros verdes, terrazas que funcionan como microparques y pasillos abiertos que dejan entrar luz y aire fresco redefinen el confort urbano.
EL ALMA DE LOS NUEVOS EDIFICIOS
Las ciudades crecen, los metros cuadrados se encogen y el tiempo libre se vuelve más valioso. En este contexto, las áreas comunes son refugios compartidos: lugares donde convivir se convierte en una experiencia.
Hoy, lo importante no es solo el tamaño del departamento, sino lo que ofrece más allá de sus paredes. Los arquitectos entienden que el valor real está en los espacios que promueven bienestar y conexión. El nuevo edificio ideal no solo tiene piscina o gimnasio: tiene alma. Espacios pensados para distintas rutinas y estilos de vida, donde la comodidad se mezcla con la intimidad, y la comunidad se construye desde el respeto. Porque el futuro de la vida urbana no está en vivir más juntos, sino en vivir mejor juntos. •