Discurso del Dr. Gustavo Jalkh en la ceremonia de posesión de 19 jueces para Manabí
Portoviejo, 15 de octubre de 2014 Muy buenos días con todos y con todas. Realmente siempre es una alegría venir a Manabí, estar aquí en Portoviejo y más aún con estas buenas noticias de la incorporación de nuevos jueces y juezas para la provincia. Y también por supuesto mantener diálogos con varios sectores, porque nos falta mucho por hacer y nuestra forma de trabajo es siempre conversar y construir agendas en común con los usuarios, con los abogados, con los jueces, con las autoridades locales; y eso es lo que venimos a hacer también el día de hoy. Compañeros vocales del Consejo de la Judicatura, abogado Néstor Arbito, abogada Karina Peralta, ingeniero Alejandro Subía, economista Andrea Bravo, Directora General del Consejo de la Judicatura; doctor Gustavo Arboleda, Director Provincial de Manabí del Consejo de la Judicatura; abogado Walter Falconí, Presidente de la Corte Provincial de Justicia de Manabí; doctor Vicente Párraga, Fiscal Provincial de Manabí; doctora Catalina Castro, Defensora Pública de la provincia; abogado Luis Andrade, Presidente del Colegio de Abogados de Manabí; Verónica Rodríguez, asambleísta por Manabí; alcaldes de los diferentes cantones de la provincia gracias por acompañarnos el día de hoy. Jueces y juezas de la Corte Provincial de Justicia, directoras, directores nacionales del Consejo de la Judicatura que nos acompañan el día de hoy, juezas y jueces que hoy día se han posesionado en sus funciones de manera oficial, señoras y señores representantes de los medios de comunicación, ciudadanas y ciudadanos. La justicia es la máxima expresión de la igualdad entre los seres humanos, su desnaturalización la más infame creación de privilegios. Esta es una consigna que nos hemos impuesto en el Consejo de la Judicatura, tener siempre presente este concepto: la igualdad entre todos es justicia. Si no hay igualdad no hay justicia, igualdad ante la ley, igualdad de oportunidades, ausencia absoluta de discriminación. Unos quieren controlar la justicia, justamente para procurarse privilegios, para que desaparezca esa igualdad. Otros trabajamos todos los días, y esa es la meta del Consejo de la Judicatura, para eliminar toda desigualdad, para que todos seamos atendidos con oportunidad, para que todos seamos atendidos con igualdad ante la ley. En el pasado la justicia sufrió mucho de capturas, justamente con el objetivo de favorecer a ciertos grupos. Nosotros trabajamos para liberarla y para que esté al servicio de todos y cada uno de nosotros, porque no debemos permitir que unos controlen la justicia en desmedro de otros, en desmedro del derecho, en desmedro de la verdad. Algunos piensan que ser abogados es ser un lobista que acude al despacho del juez para convencerlo privadamente de algo. Nosotros consideramos que a los jueces, a los representantes del pueblo que administran justicia hay que darles las condiciones de trabajo adecuadas para que puedan servir con oportunidad, y puedan recibir a los abogados y a las partes procesales de manera transparente y pública en audiencias públicas. Esa es la manera de administrar justicia delante del pueblo, con probidad, con conocimientos. Por eso estamos impulsado la oralidad procesal en todas las materias, como ya lo
hemos, de alguna manera, consolidado con mucho éxito en materia penal. Pero debemos llevar esas virtualidades de la oralidad, de la transparencia, en la litigación de manera pública a las demás materias. Privilegio es una palabra reñida con la justicia, es una palabra reñida con la verdad. Discrecionalidades y privilegios están muy lejos de la justicia y están muy cerca de la corrupción. Por eso tenemos que eliminar las desigualdades y por eso tenemos que eliminar los privilegios, para que no se favorezca a unos o a otros, sino que simplemente se privilegie la verdad procesal y se privilegie, por lo tanto, la justicia. Nos falta muchísimo por hacer, somos absolutamente conscientes de esto. Nos satisface mirar el resumen de los logros que hemos visto en este video. Hay avances en infraestructura, muy importantes, hay grandes avances en temas de tecnología y hoy daremos a conocer algunos avances que se darán de manera inmediata. Pero no nos vamos a detener en estos cambios hasta que el último de los habitantes de la República del Ecuador tenga acceso absoluto a todos sus derechos y tenga una tutela judicial efectiva. No nos vamos a detener hasta que todos los proceso judiciales, no una parte de ellos, ni siquiera la mayoría, todos los proceso judiciales sean despachados con oportunidad y con agilidad. Y por eso las políticas de abordaje de la transformación de justicia tienen que ser como lo están siendo ahora, absolutamente integrales. No solamente un aspecto, no solamente la infraestructura, no solamente la tecnología, sino integralmente desde los aspectos procesales, pasando por los aspectos tecnológicos, pero por supuesto también nunca perdiendo de vista los aspectos éticos. Nosotros estamos convencidos que ningún acto de justicia es completamente justo mientras en alguna parte del Ecuador exista una injusticia similar no enmendada. Resulta injusto hacer justicia con alguien sin hacer justicia con todos, porque la justicia es verdad, pero también es igualdad. Buscamos justicia para todos los habitantes de la República del Ecuador. Este día es un día de grandes satisfacciones para nosotros, estamos reunidos en este auditorio, en este clásico auditorio de la Corte Provincial de Justicia de Manabí, para proceder a incorporar a 19 jueces y juezas seleccionados en el concurso de oposición y méritos, con impugnación ciudadana y control social, que concluyó hace pocas semanas. Felicitaciones a todos ustedes, a sus familias. Ese es el resultado de su gran esfuerzo, de su preocupación, de su entrega. Se integran a la Función Judicial con sobra de merecimientos, de ustedes dependerá construir una carrera judicial óptima, que les proporcione vida digna, que les depare satisfacciones profesionales y personales. Que este sea el inicio de una etapa pródiga de bendiciones, que sean muchos años de servicio público. Que aún ante la fatiga su convicción de servicio sirva para sentirse austeramente honrados de representar al pueblo en el ejercicio de la potestad de administrar justicia. El Pleno del Consejo de la Judicatura les augura las satisfacciones propias de quienes obran con sabiduría y rectitud, de quienes hacen lo correcto y por ello son acreedores del reconocimiento de la comunidad, del orgullo de sus hijos, del respeto de sus
colegas, de ser juezas y jueces que saben que administrar justicia, no es tarea fácil pero que solo se lo logra con probidad ética y con profundos conocimientos. El proceso de transformación de la justicia no es una tarea sencilla, es realmente un compromiso con la verdad y concebirla realmente como una práctica diaria. Es tener presente que no se resuelve el destino de expedientes sino de seres humanos que buscan el respeto de sus derechos, de su dignidad humana. El día de hoy posesionamos a 19 jueces y juezas, lo hacemos de manera formal, algunos de ustedes ya se encuentran en funciones desde hace algunos días. Hoy posesionamos 19 jueces que son: uno para Chone, uno para El Carmen, dos para Flavio Alfaro, cinco para Manta, uno para Paján, uno para Pichincha, cuatro para Portoviejo, cuarto para Sucre. Pero también debo manifestarles que el día de hoy, el Pleno del Consejo de la Judicatura tendrá una sesión oficial ordinaria aquí en la ciudad de Portoviejo y procederemos también al nombramiento de cuatro jueces adicionales para la provincia, dos para el cantón El Carmen, uno para Jipijapa y uno para Jama. Así que el día de hoy también incorporaremos en nombramiento a cuatro jueces adicionales. Y así mismo se encuentra listo el nombramiento, hasta finales de este mes de octubre, de tres jueces adicionales, uno para Manta, en la Unidad de Familia, y dos para Bahía de Caráquez, en la Unidad Multicompetente, cuyas infraestructuras ya se encontrarán listas hasta este fin de mes de octubre. Con lo cual hasta el 31 de octubre de este año habremos incorporado 26 jueces adicionales a la Función Judicial de Manabí; y hasta fin de año incorporaremos dos jueces más para Santa Ana, uno para Tosagua, uno para Montecristi y uno para Puerto López. Con lo cual, con estos seis jueces adicionales, hasta finales de este año tendremos 31 adicionales para la provincia de Manabí, lo cual nos va a permitir tener 150 jueces y juezas para la provincia. Con esto cerraremos este año 2014, con lo cual Manabí habrá pasado de una tasa de 6 jueces por cada 100.000 habitantes que tenía hasta hace un año y medio, a una tasa de 10 jueces por cada 100.000 habitantes; ya muy cerca del promedio latinoamericano de 11 jueces por cada 100.000 habitantes. Lo cual quiere decir que no nos vamos a detener ahí. Está en marcha un nuevo proceso de designación de jueces y juezas a nivel nacional. El Ecuador ya tiene 11 jueces por cada 100.000 habitantes, es el promedio latinoamericano, hasta hace pocos años teníamos apenas 5 jueces por cada 100.000 habitantes. Se ha logrado duplicar la cobertura judicial a nivel nacional, ya hemos alcanzado ese promedio latinoamericano de 11 jueces por cada 100.000 habitantes. Manabí cerrará con 10 jueces por cada 100.000 habitantes, una de las provincias que tenía más abandono en cuanto a la cobertura judicial. Pero como les decía hace un instante, no nos detendremos ahí. Con la incorporación de 700 jueces a nivel nacional, Ecuador llegará a tener una tasa de entre 14 y 15 jueces a nivel nacional por cada 100.000 habitantes, muy por encima del promedio latinoamericano. Pero con la diversificación del servicio judicial, con mediación, justicia de paz, también podremos tener una cobertura integral del servicio de justicia. Así que Manabí, en el próximo primer trimestre del año, incorporaremos más jueces y esperamos, por supuesto con aquello, tener ya el promedio latinoamericano para la provincia de Manabí.
Son avances importantísimos que acompañan el tema de tecnología, que acompañan la infraestructura. Pero hay algo tan importante o quizás más que todo aquello que es que esos recursos estén a disposición de los ciudadanos y sean utilizados adecuadamente, las infraestructuras, las tecnologías, con jueces independientes que le deben su cargo simplemente a sus méritos, ese concurso exigente por el cual ustedes atravesaron. Les decía algo muy importante es que las audiencias se realicen. Y este es un tema que yo quería saludar y felicitar a la provincia de Manabí. Manabí tenía a inicios del año pasado, un gran problema de audiencias que fallaban, es decir audiencias que se convocan y que no se realizan. Un 30% de audiencias no se realizaban de las convocatorias, eso es una cifra extremadamente alta, inaceptable, muchos la consideraban incluso normal, tomando en cuenta incluso que otras provincias se encontraban aún peor. Pero que el 30% de las audiencias convocadas no se realicen era una realidad que nosotros no podíamos aceptar. Iniciamos todo un trabajo de conciencia a nivel del funcionario, del abogado, con herramientas tecnológicas, con coordinación de agendas, con disciplina y con el trabajo también de la defensa pública se ha logrado disminuir a nivel nacional ese problema de audiencias fallidas. Manabí era, lamentablemente, al inicio del año pasado, de las peores provincias en cuanto al rendimiento de realización de audiencias, 30%. Hoy debo decirles que Manabí es de las mejores provincias del país, con un 98% de audiencias que se realizan, ya estamos en 2 % de audiencias que no se realizan. Siempre puede ocurrir que por fuerza mayor las audiencias no se hagan, pero debe ser la excepción como lo es ahora, un 2% que no se realizan. Es justamente, una de las provincias que puede demostrar al país que los cambios son posibles que se puede pasar de ese record de 30% apenas 2%. Esto gracias al trabajo de los directores provinciales, de Rafael Saltos que se encuentra haciendo estudios fuera del país y de Gustavo Arboleda que en poco tiempo ha logrado también realizar un gran trabajo dentro de la dirección provincial. Y seguiremos trabajando porque nos falta mucho por hacer, el tiempo actual es de grandes desafíos para la Función Judicial y debemos tener en cuenta algunos aspectos. Primero el afianzamiento de los principios éticos en todos los operadores, incluido a los mismos usuarios y a los abogados para que predomine la verdad, la lealtad procesal que no debe ser un postulado teórico, la atención oportuna de la víctima sin indolencia; tenemos que erradicar la indolencia de cualquier funcionario judicial, la participación leal del abogado sin incidentaciones groseras, el debido proceso significa acercarnos a la verdad no entorpecer el proceso, la decisión del juez debe ser oportuna y debidamente fundamentada. Queremos para los habitantes de nuestro país justicia oportuna diligente, hendida, con la acción de juezas y jueces que hagan gala de su probidad, con fiscales que ejerzan la acción pública dirigiendo eficazmente la investigación pre procesal y procesal penal, con defensores públicos que asesoren con calidad a las personas que por sus condiciones económicas requieren de sus servicios profesionales con abogados en libre ejercicio que litiguen con lealtad procesal.
Segundo, la modernización de los procesos con el uso adecuado de herramientas tecnológicas a los cuales todos los sectores de la justicia estamos abocados en este siglo 21. Debo mencionarles que el casillero electrónico ya está a disposición de los abogados nivel nacional y estamos trabajando conjuntamente con los colegios de abogados y el día de hoy tendremos una reunión con el Colegio de Abogados para impulsar juntos la difusión y utilización de los casilleros electrónicos,que le permitan a los abogados recibir en tiempo real las notificaciones que emanan de cada una de las judicaturas, las cuales además pueden ser consultadas por internet en cualquier parte del mundo. Esta semana, el día de mañana, el Consejo de la Judicatura se va a constituir en entidad certificadora de firma electrónica, con lo cual entregaremos certificaciones de firma electrónica a los jueces, juezas, a los secretarios, a los funcionarios judiciales para que estas notificaciones, que ya el abogado podrá recibir en sus casilleros electrónicos, tengan además plena validez legal, con lo cual en el año 2015 empezaremos con una paulatina eliminación de los casilleros físicos que ya no van a ser necesarios, puesto que los abogados estarán acostumbrados a recibir sus notificaciones en casilleros electrónicos, y además las mismas tendrán plena validez legal, lo cual es la base, el paso fundacional del expediente electrónico que será desarrollado durante el año 2015, con lo cual adicionalmente, los abogados también podrán tener firma electrónica y presentar escritos desde sus despachos profesionales sin la necesidad de acudir siempre hasta la unidad judicial. Todos estos son los servicios en los cuales piensa y trabaja todos los días el Consejo de la Judicatura en función del bien común, en función de una justicia independiente, en función de una justicia efectiva en cuanto a la prestación de servicio. Tercero, la prevención en la litigiosidad, es por esta razón que somos tercos en insistir en la necesidad de desarrollar una cultura de diálogo, una cultura de paz, una cultura de mediación. Necesitamos acompañar a todos estos esfuerzos de inversión pública, de infraestructura, de tecnología, de tener más jueces y juezas, debidamente capacitados con la participación ciudadana en la solución de los problemas. La prevención es fundamental, toda la sociedad debe involucrarse en cuanto al mejor desempeño de la justicia. No debemos todo convertir en un juicio y esperar que todo problema se resuelva a través de una sentencia. Necesitamos como ciudadanos, como abogados modernos o como jueces y juezas, utilizar la conciliación y la mediación como un espacio idóneo para la solución de conflictos. Y solo aquello que la sociedad no ha podido resolver en su propio esfuerzo conciliador, que llegue a manos de un tribunal, de un juez, de una sala de la Corte Provincial para que sea resuelto entregándole la razón a una o a otra parte procesal a la luz de las normas constitucionales y legales. Pero que solo llegue aquello que significa la necesidad de un precedente judicial o la protección de un ciudadano frente a las arbitrariedades o la necesidad de resolver un problema de desequilibrio de poder, pero aquello que los ciudadanos podemos resolver directamente en audiencia de conciliación delante de un juez o en mediación a través de la derivación procesal, que los jueces pueden hacer a los centros de mediación o directamente los abogados acudiendo al mediador podemos hacerlo, para
resolver directamente a través del diálogo una serie de conflictos que bien podemos de buena fe resolver los ciudadanos directamente. Pero por supuesto no se trata de cualquier diálogo, se trata de un diálogo en igualdad de condiciones para que haya justicia y para que el acuerdo sea adecuado, por eso el Consejo de la Judicatura ha formado adecuadamente a sus mediadores. Antes teníamos apenas cinco centros de mediación a nivel nacional, hoy ya tenemos 55 centros a nivel nacional y eso nos va a permitir justamente ofrecer un servicio de calidad para que el diálogo sea efectivo y la prevención pueda ayudar al sistema de justicia a servir de mejor manera a los ciudadanos y ciudadanas. Quiero darles la noticia, también muy grata para el Consejo de la Judicatura, que el día de hoy ha sido designado y nombrado el primer juez de paz de la República del Ecuador. La justicia de paz es una figura que está en la Constitución, está en la ley, y hay modelos a nivel latinoamericano, pero cada país tiene su propia experiencia de cómo desarrollarla. En el Perú hay una gran tradición de la justicia de paz porque nunca la eliminaron, el Ecuador eliminó a principios del siglo 20, finales del siglo 19 la figura del juez de paz. Colombia la reestableció hace poco tiempo con grandes esfuerzos. Ecuador está restableciendo la figura del juez de paz, pero con unas metodologías muy particulares que yo creo que van a ser un modelo a nivel regional y mundial. Se trata de que la propia comunidad designa a su juez de paz, no es ni el Consejo de la Judicatura, ni son elecciones confrontativas y competitivas, sino que la comunidad se reúne en asambleas como éstas, entre las personas que aquí estamos reunidos y por consenso designan a quien va a ser la persona que ejerza la función de juez de paz a la luz de las normas constitucionales, resolviendo conflictos a través de la aplicación de la equidad, el diálogo o de la conciliación. Este proyecto ya es una realidad en nuestro país y estoy seguro que este mecanismo de nombrar a alguien por consenso en asambleas barriales, de juntas parroquiales, es un modelo que va a llamar mucho la atención porque esa es la gran legitimidad del juez de paz, no está elegido por una parte de la comunidad sino por toda la comunidad a través del consenso. Otro elemento de prevención que quiero mencionar el día de hoy, que es muy importante, es la oralidad procesal que mencionaba hace un instante para todas las materias. Ya hemos presentado un nuevo Código General de Procesos a la Asamblea Nacional a principios de este año, la Asamblea le ha dado total prioridad a la tramitación de este proyecto, ya pasó primer debate, en el mes de noviembre deberá ya pasar el segundo debate, e inicios del próximo año deberemos tener un nuevo Código General de Procesos que lleve la oralidad procesal a todas las materias. Decía hace un instante que en materia penal hemos progresado muchísimo: la efectividad, la celeridad, han mejorado ostensiblemente en materia penal a nivel nacional, una de las razones ha sido la oralidad bien aplicada, bien entendida, que se
ha consolidado en los últimos años en materia penal. Debo decirles también que el Tribunal Tercero de Garantías Penales de Manabí es uno de los mejores del país con una tasa de resolución de 1.4 %, esto también es digno de felicitarse hay un gran trabajo a nivel de tribunales penales en esta provincia y han significado, además, el poder luchar efectivamente contra la impunidad y disminuir de manera sensible los niveles de inseguridad en la provincia, más allá de todo lo que falta todavía por hacer, pero esa lucha contra la impunidad justamente es efectiva. Esos beneficios de la oralidad tenemos que llevarlo a todas las materias, porque algunos usuarios del sistema al escuchar me podrán decir, pero esto yo no lo percibo todavía en materia civil y tienen toda la razón. El viejo sistema escrito en materia civil nos produce obstáculos casi insalvables con el diseño procesal existente en la actualidad por más que tengamos nueva infraestructura, incluso más jueces, en materia civil es difícil realmente superar los problemas de dilación y mora procesal, que produce un sistema escrito, viejo, lleno de incidentaciones, que permite que al abogado que no quiere litigar con buena fe, le da herramientas para incidentar a cualquier paso procesal, y por tanto dilatar la llegada de la sentencia. Solo superaremos ese problema, no con más infraestructuras, ni siquiera con más tecnología, ni siquiera con más jueces, necesitamos un nuevo diseño procesal para la materia civil, esa es la solución final a ciertas dilaciones procesales que lamentablemente aún persisten, sobre todo en los juicios ordinarios en materia civil que duran años, que duran tres, cuatro, cinco, siete años un juicio ordinario, con el natural y entendible descontento de la ciudadanía en esas materias donde aún predomina ese viejo sistema escrito. Con el nuevo Código General de Procesos reducimos de 80 tipos procesales a cuatro procesos específicos, entonces con cuatro tipos procesales, con la oralidad efectiva, incluso un juicio ordinario, ya no durará cuatro, cinco, seis, siete años, sino que durará cuatro, cinco, seis, siete meses como máximo, ese es el diseño procesal que le hemos propuesto a la Asamblea Nacional y que se encuentra ya en trámite. Con toda esa visión integral de infraestructuras, más jueces, tecnología y servicios procesales adecuados, mediación, justicia de paz, son los elementos que le están convirtiendo al Ecuador en un referente regional de reforma judicial, más allá incluso de todo lo que nos falta por hacer. En el pasado en los eventos internacionales sobre justicia, el Ecuador iba a escuchar y volver con vergüenza. Hoy por hoy, vamos a exponer y volver con sano orgullo de ecuatorianos, mostrando que en el Ecuador las cosas están cambiando definitivamente en la administración de justicia y eso nos llena realmente de orgullo porque nuestro proceso de transformación de justicia en el Ecuador se ha convertido en un referente de buenas prácticas a nivel regional. Hay quienes aún quieren hacer prevalecer la política en los procesos de transformación de justicia y hablan algunos de falta de independencia de la justicia, nunca hacen referencia a estos concursos por los cuales los nuevos jueces salen producto de sus propios méritos, de eso no dicen absolutamente nada, usan ciertas
muletillas para decir que falta independencia de la justicia en el Ecuador. Olvidan o quieren olvidar que hasta hace poco tiempo el 60% de los jueces del Ecuador eran jueces temporales, de contrato, sin carrera, removibles en cualquier momento. Hoy apenas el 5% de los jueces del Ecuador son temporales, el 95% son jueces de carrera, como quienes han ingresado hoy día, luego de procesos rigurosos de selección. Eso es fortalecer la independencia de la justicia. Y por supuesto como servidores públicos estamos sujetos al escrutinio social, a las quejas, que pueden presentar los ciudadanos, a las dilaciones en el servicio y el ciudadano tiene derecho a que se le responda su queja, por eso se ingresa con méritos, se tiene estabilidad en el servicio, pero estamos sujetos, por supuesto, a evaluación permanente de desempeño porque nos debemos a la ciudadanía, estamos sujetos a un sistema disciplinario como funcionarios públicos porque la ciudadanía tiene derecho a presentar quejas, las partes procesales tienen derecho a presentar quejas, fundadas por supuesto y bajo el debido proceso se determinará si hay un funcionario o un juez que ha incurrido en alguna de las faltas establecidas en el Código Orgánico de la Función Judicial y en la aplicación de la ley. El Consejo no puede no mirar los derechos de la ciudadanía y establecer sanciones si es del caso, pero debo decirles que apenas el 7% de las quejas que se presentan terminan con una sanción, la gran mayoría de las quejas presentadas terminan con la ratificación de inocencia del juez o jueza, del funcionario judicial, eso también revela el cambio en la administración de justicia, pero también es cierto que antes a esas quejas ni siquiera se les daba respuesta, ni trámite. Nosotros damos respuesta a los ciudadanos que se quejan y les decimos no tiene la razón el funcionario ha actuado bien o le decimos en efecto tiene la razón y hay la sanción pertinente, sanciones que son excepcionales y sobre la base de las cuales algunos quiere decir que existe miedo en los abogados o en los jueces, cuando la realidad es otra: hay entusiasmo en el trabajo judicial, hay conciencia de que nos falta mucho para hacer y hay una permanente actitud de diálogo del Consejo de la Judicatura con todos los actores del sistema de justicia para seguir en conjunto mejorando el sistema de justicia, en una actitud permanente de diálogo como ha sido siempre nuestra trayectoria pública y privada para encontrar en conjunto mejores soluciones. Sin el decidido aporte del Gobierno Nacional habría sido imposible imaginar lo que el sistema de justicia ya ha alcanzado y lo que en corto y mediano plazo deberá alcanzar. Y es un acto de justicia ser gratos. La Función Judicial tiene que manifestar su gratitud con el Presidente de la República y el Gobierno Nacional por todo el apoyo histórico que se ha recibido para tener los recursos suficientes para emprender todos los proyectos que hoy día se encuentran en marcha. La historia de la humanidad es parte inherente de la historia de la justicia y la historia de la justicia es parte inherente de la historia de la humanidad. La naturaleza humana es imperfecta por eso no es exacto afirmar que la humanidad mantiene vigente el concepto de justicia, lo que es cierto es que la justicia mantiene vigente el concepto de humanidad. Valores como la justicia rescatan al ser humano de la frivolidad, de la impavidez,del individualismo, y de la desesperanza, nosotros seguiremos trabajando por la dignidad,
por la razón, por la humanidad, por el ejercicio de los derechos de la ciudadanía, por el acceso a la justicia sin ceder ante quienes quieren reconstruir la inequidad y el abuso de los poderosos. Los jueces y juezas del país, los servidores judiciales de toda la República, son el motor de la transformación de la justicia, ustedes también son ciudadanos, trabajen junto a la ciudadanía a la que se pertenecen. Nuestro saludo a Portoviejo en sus 194 años de independencia que se celebrarán este 18 de octubre próximo. Éxitos jueces y juezas de Manabí, confiamos en su sabiduría y manos limpias. ¡Que viva Portoviejo y que viva el Ecuador!