Coordinación: Mónica Muñoz Montejano. Coordinación y redacción para este número: Sonia Blanco Esquivias. Organización de Mujeres de la Confederación Intersindical. Diseño y maquetación: Mónica Muñoz Montejano. Área de Comunicación, redes sociales y webs de la Confederación Intersindical. Ilustración de la portada: Larura Romero Pereira.
Edición y Distribución: Confederación Intersindical.
Miembro fundador de la Internacional Educación (I.E.) y afiliado al Comité Sindical Europeo de Educación (CSEE).
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sumario
[3] Manifiesto 8 de marzo. MUJERES QUE MUEVEN EL MUNDO: ACTIVISMO EN ACCIÓN.
Sonia Blanco Esquivias. Org. Mujeres.
[4] Ser Activistas.
M. Victoria Oliver Guasp
[5] Las hermanas Pardo y los secretos de Canfranc.
Área de la Mujer del Sindicato Ferroviario.
[6] Derechos laborales con talla única.
Irati Gaztelurrutia Solabarrieta
[7] Sanidad pública, lucha de clases y salud de la mujer.
Aroha Nicolás García
[8] Drets laborals, salut i feminisme: una lluita inseparable Marga Almajano
[10] Presentaciones del calendario coeducativo.
Área de Comunicación de la CI.
Soy mujer y cambio el mundo.
Noelia Rodríguez Fdez.
[11] PROPUESTAS DIDÁCTICAS PARA EL 8 DE MARZO.
[17] Clubs de lectura feminista: práctica transformadora nos centros educativos.
Mercedes Teijeiro Gato.
[18] Salir de casa por Gaza.
Aina M.Perelló
[20] Cuentos feministas ferroviarios.
Organización de Mujeres del SF.
[22] Empieza el curso y no sabes a quién, pero sabes que va a pasar… Agresiones sexuales a mujeres jóvenes. Lola López-Caniego.
[23] ¿Qué hace a las mujeres poderosas?
Marta Arias Maranchel
8 de Marzo | día internacional de laS mujeres
MUJERES QUE MUEVEN EL MUNDO : ACTIVISMO EN ACCIÓN
¿Qué es el activismo?
Entendido como la defensa que una persona realiza de una determinada causa a la que presta su voz para impulsar un cambio, es hoy, a la vista de los acontecimientos, más necesario que nunca en todas sus facetas: social, política, económica, ambiental y feminista, tanto de manera transversal como específica. Y en ese sentido, las mujeres feministas dirigimos nuestro activismo a cambiar el mundo androcéntrico y el sistema patriarcal que nos niega la igualdad con el machismo en todas sus vertientes y en cada unos de nuestros pasos, que nos cosifica, que nos priva de nuestros derechos, que perpetua la brecha de género, que consiente los feminicidios, la misoginia y la violencia vicaria.
Christine de Pizan en el siglo XV, que se considera la precursora del feminismo occidental, con su obra “Querella de las damas” inició ya un debate en torno a la situación de subordinación de las mujeres que había en la época. Y tras siglos de lucha, nuestros avances se ven amenazados en pleno siglo XXI por la extrema derecha, que nos quiere hacer retroceder al siglo XV sin debatir si las mujeres tenemos derechos o no, simplemente, no los tenemos para ellos. Retroceder en todo lo que han logrado las mujeres estos años significa recluir a la mujer en el espacio privado y volver a doblegarnos a la servidumbre del propio patriarcado.
Ahora más que nunca necesitamos activistas feministas que de manera colectiva hagan uso de la sororidad y de la movilización conjunta contra el “enemigo”, temeroso de que las mujeres ocupen el espacio social, laboral y económico que les ha correspondido por herencia.
En el activismo en general los porcentajes son mayores de mujeres que de hombres. El liderazgo femenino tiene una gran capacidad para combinar lo emocional con lo práctico. Aporta una mirada en lo humano sin dejar de lado la estrategia para conseguir el fin de su activismo. La empatía y la humanidad de las mujeres siempre van encaminadas a un mundo más justo e igualitario. El mundo gira y las mujeres son quienes lo mueven
jeres, más el sexual que el laboral. Las víctimas no lo cuentan por miedo a que no las crean y, en consecuencia, a ser despedidas. Existen protocolos de acoso obligatorios en las empresas y formación para estos casos, pero pocos se activan para la cantidad de víctimas que existen.
La falta de medidas de conciliación efectivas hace que las mujeres que desean ser madres lo vean como un problema para su carrera profesional. En algunos casos, esta situación conlleva a la pérdida de empleo, que cuesta retomar después de ser madre. Las mujeres trabajadoras que optan por ser madres siguen teniendo como su una de sus grandes preocupaciones la de compaginar su vida personal y la laboral. Trabajar a jornada completa, ocuparse de los cuidados y tener tiempo de ocio es muy complicado o imposible en la mayoría de los casos.
La normalización de la violencia sexual en todas las civilizaciones forma parte de las sociedades y constituye un problema estructural. La cultura de la violación hacia mujeres y niñas se ha generalizado en el mundo como algo cotidiano. El acoso diario que sufren las mujeres por parte de hombres en entornos educativos, familiares o espacios públicos continúa al mismo tiempo que se silencia.
Este 8M un año más reivindicamos las injusticias que sufrimos las mujeres:
La paridad entre mujeres y hombres ha evolucionado en los últimos años, pero las mujeres siguen enfrentándose a desafíos en el mercado laboral que les impiden avanzar en su carrera profesional. A pesar de los avances, las mujeres en el mundo laboral siguen viéndose infravaloradas y con falta de confianza en su trabajo.
La brecha salarial es uno de los problemas más importantes a los que se enfrenta la mujer en el marcado laboral. Más de la mitad de las mujeres cobran menos que sus compañeros por el mismo trabajo. Sin olvidar que la vulnerabilidad de las mujeres aumenta todavía más en el caso de las mujeres racializadas, con diversidad funcional o cualquier diferenciación que las aleje de la norma impuesta por el hombre, blanco y heteropatriarcal. Aunque una empleada cumpla satisfactoriamente sus labores en el trabajo y se postule para un ascenso justo, ser mujer sigue siendo un estigma que genera dificultades para desarrollar su crecimiento profesional.
El acoso laboral y sexual en los puestos de trabajo hacia las mujeres es un asunto grave hacia el que sigue existiendo una enorme e insoportable tolerancia. Normalizado por el patriarcado que trabaja con mu-
La violencia se está normalizando entre los jóvenes, así, ellas no se identifican como víctimas. La educación afectivo-sexual temprana debe ser un hecho indiscutible, ya.
El aborto legal y gratuito se enfrenta con grandes obstáculos en nuestro Estado. La inmensa mayoría de los abortos realizados se hacen en la cínicas privadas o concertadas. En algunos territorios apenas se cuentan con abortos realizados en la sanidad pública por objetores de conciencia. Las mujeres de zonas rurales deben desplazarse a grandes distancias para poder realizarlo. Las clínicas sufren un acoso constante de las personas antiabortistas.
Nunca debemos dejar de acordarnos de las grandes olvidadas: mujeres con diversidad funcional, mujeres racializadas y/o migradas. Ellas sufren todos los tipos de violencias citadas pero incrementadas por sus características físicas o personales, son más vulnerables ante los ojos de la sociedad.
Estamos asistiendo a una época en la que confluyen mayor número de conflictos desde 1946, lo que genera mayor número de riesgos y sufrimientos sin precedentes para las mujeres y niñas. A las mujeres se las excluye de las mesas de paz y se las deja desprotegidas mientras las guerras se multiplican. Ellos deciden sus conflictos, sus guerras…sin importarles las muertes que conlleven. A pesar de las pruebas que demuestran que la participación de las mujeres hace que la paz sea más duradera, se les continúa excluyendo de la toma decisiones. “Las mujeres no necesitan más promesas, necesitan: poder, protección y participación igualitaria” Sima Bahous, directora ejecutiva de ONU Mujeres.
Así, un año más este 8M desde la Organización de Mujeres de la Confederación Intersindical denunciamos, como todos los días del año, las desigualdades y abusos que sufrimos las mujeres en el mundo.
¡¡Llamamos a la movilización más que nunca a todas!! ¡¡La extrema derecha avanza!! ¡Nos tendrán en las calles! ¡No pasarán!
SER ACTIVISTAS
Las mujeres referentes que aparecen en este calendario 2026 Tiempo de mujeres, mujeres en el tiempo, se caracterizan por lograr no solo objetivos personales de superación profesional o en determinadas disciplinas o ámbitos, sino porque muchas también lucharon y luchan, conscientemente, por el bien común.
Son mujeres que han impulsado formas de actuar que nos han abierto los ojos respecto a la importancia de determinadas problemáticas, que han impulsado valores que ahora reconocemos y seguimos, que han sido ejemplos de resistencia y enfrentamiento al orden establecido. Ellas han sido la referencia para consolidar nuestro ideario y nuestra forma de rebeldía; el espejo donde podemos ver reflejados nuestros objetivos y formas para lograrlos o que nos han abierto nuevos horizontes. También nos ilusionan y nos dan seguridad para continuar.
ACTIVISMO
Un aluvión de ideas llegan a la mente cuando reflexionamos sobre el hecho en sí del activismo y nos preguntamos por la razón de ser activistas.
Contrastando y comparando los pensamientos con definiciones elaboradas y abiertas al público en general, nos encontramos con definiciones en las que se habla de violencia, como por ejemplo en el diccionario WordReference que define el activismo como una ‘Ideología y comportamiento de los miembros activos de una organización o partido que defiende y emplea la violencia con fines sociales, políticos o económicos’ y por si no quedara lo suficientemente claro lo ejemplifica con la siguiente frase: activismo de una organización terrorista. La definición de la RAE,
aporta tintes negativos al explicar el término, usando vocablos como ‘extremadamente’ y ‘contra la autoridad legítimamente constituida’, cuyas referencias remiten a una acción que de alguna manera sobrepasa los límites admitidos y que se encuentra en el linde de lo legal. Y no deja de tener razón, puesto que frecuentemente es desde ese margen donde se opera para cambiar la legalidad existente por una nueva más justa para la mayoría.
Definición RAE:
De activo e -ismo; cf. al. Aktivismus.
1. m. Tendencia a comportarse de un modo extremadamente dinámico.
2. m. Ejercicio de proselitismo y acción socialde carácter público, frecuentemente contra una autoridad legítimamente constituida.
3.m. Hilo. Doctrina según la cual todos los valores están subordinados a las exigencias de la acción y de su eficacia.
Es en otras definiciones (Wikipedia, Termcat ...) donde se explica de manera más amplia las formas y objetivo y que concuerdan con lo que se entiende de manera más generalizada:
M. Victoria Oliver Guasp Intersindical Dones Castelló
SER
las mismas personas en diferentes acciones concretas: manifestándonos en la calle, haciendo denuncias, o intentando el cambio de leyes. Nos movemos en plataformas diversas en el ámbito local, comarcal, pero también en nacionales e internacionales. Lo hacemos por la defensa del territorio, por la lengua y la cultura, contra el fascismo y el imperialismo que nos sobresalta últimamente, contra las desigualdades, contra las violencias machistas, y también en solidaridad de los pueblos oprimidos más allá de nuestras fronteras.
“Ellas han sido la referencia para consolidar nuestro ideario y nuestra forma de rebeldía; el espejo donde podemos ver reflejados nuestros objetivos y formas para lograrlos ”
‘El activismo es la actividad protagonizada, generalmente, por una minoría social, consciente, que tiene la voluntad de promover, impedir o dirigir un cambio positivo en lo social, político, económico o ambiental’
Sabemos que las personas activistas son/somos minoría social y que a menudo nos encontramos
Si bien es cierto la existencia de un activismo individual (el Boicot a diferentes productos de origen israelí, como indica el grupo BDS, Boicot Desinversiones y Sanciones), el activismo cobra verdadero sentido en la colectividad. Creamos grupos entre aquellas personas con las que nos une el mismo pensamiento y fin. Conformamos asociaciones, establecemos redes de conexión, creamos dinámicas internas de cohesión, funcionamiento y lucha. Grupos, en los que podemos reforzarnos en el ideario, nutrirnos de nuevas experiencias y conocimientos y también donde apoyarnos, en los momentos cuando el activismo más combatiente, recibe el castigo de la fuerza represora.
¿QUÉ SIGNIFICA O QUE IMPLICA SER ACTIVISTA?
Tal como lo entendemos y, que coincide en parte en las definiciones que hemos visto anteriormente, las personas activistas lo hacen
SER ACTIVISTAS
desde el convencimiento ideológico, aportando en gran medida su capacidad de empatía, para a partir de aquí poner sus energías y tiempo en mejorar el mundo.
La empatía, unida al sentimiento de humanidad y el reconocimiento de que hay que apostar por una mejora de la vida, funcionan juntas para conseguir el cambio social. La empatía a solas, por sí misma, sería una aproximación a las demás mucho más simple, y se daría posiblemente más esporádicamente, porque carecería del convencimiento y el ánimo necesario para esa deseada transformación.
La empatía puede ser una cualidad o inclinación humana natural, pero también nace del conocimiento y de la voluntad para llegar al entendimiento con otras personas. La empatía permite el acercamiento y la escucha activa y es especialmente deseable en los momentos en que parece que crecen entre nosotras barreras y obstáculos insalvables. Nos permitiría en ese caso, abandonar nuestra zona de confort para conseguir unirnos en ese frente común deseable.
La empatía puede tener efectos secundarios adversos: tensión, sufrimiento, rabia y a veces impoten-
cemos. Todos ellos, sentimientos que se tienen que superar resilientemente para poder actuar. Pero en el lado positivo somos conscientes de que el sentido de unión con la otra, ensancha nuestros horizontes y sentimientos.
La recompensa de todo activismo no solo está en el logro de lo que se busca sino también en la satisfacción personal de ser fiel a las ideas y de no ser cómplice de actos que nos perjudican a todas.
DE LOS DIFERENTES CAMINOS DEL ACTIVISMO
El activismo puede tomar muchas formas; algunas muy visibles, otras más silenciosas. Yo también diría que a veces los caminos individuales o colectivos, son diferentes, adoptan diferentes actuaciones y espacios donde actuar, pero a menudo, cuando el objetivo común es claro, no se solapan. Todas las acciones unidas contribuyen y suman.
LA FUERZA INTERNA
El conocimiento de la realidad que nos rodea junto con la visión crítica hacia las injusticias, nos mueve a muchas, porque nos sentimos impulsadas por una motivación interna que no nos deja claudicar, a pesar de los inconve-
pológica y biológica puede dar respuesta a ello. La teoría del ‘Apoyo mutuo’, de Prioth Kropotkin, filósofo y naturalista contrario a las teorías del evolucionismo de Darwin. En su libro ‘El apoyo mutuo: un factor de evolución’ publicado en 1902, Kropotkin expresa toda esta teoría con base filosófica y científica. Según Kropotkin, la evolución de las especies, incluyendo el ser humano, se debe al apoyo mutuo. La supervivencia de la especie se debe no a la ley de la competitividad y de la ley del más fuerte, que defiende Darwin en su obra ‘El origen de las especies’, sino al hecho de que en tiempos adversos, nos salva el apoyo y la ayuda de unas hacia las otras, trabajando juntas para resolver problemas, con el objetivo de obtener un beneficio para todas las involucradas. https://www.facebook.com/SpanishRevolution/videos/el-apoyomutuo-como-motor-de-la-evoluc i%C3%B3n/300828671769971/
En estos momentos de competencia feroz, del imperialismo reinante, del antifeminismo que niega las desigualdades de género, del aumento de los discursos de odio y la violencia machista, pienso que seremos capaces de encontrarnos y sobrevivir superando las dificultades, gracias al apoyo mutuo. Solamente así, podremos vencer a la invasión de los bárbaros.
DERECHOS LABORALES CON TALLA ÚNICA
Irati Gaztelurrutia Solabarrieta
Profesional de RRHH especializada en diversidad corporal
El feminismo ha sido históricamente un espacio de ampliación de derechos, capaz de señalar opresiones que la sociedad normaliza y convertirlas en demandas colectivas. Desde esa tradición, este 8M ponemos también sobre la mesa la diversidad corporal: reconocer que la desigualdad también se inscribe en la carne, en las tallas y en las miradas que juzgan antes de escuchar. Nombrar lo invisible es siempre el primer paso para transformarlo.
Una de esas realidades que necesita ser nombrada es la gordofobia laboral. No es una colección de anécdotas desafortunadas ni un problema de sensibilidades individuales. Es una forma de discriminación estructural que atraviesa todas las fases del ciclo laboral: desde la selección hasta la promoción, pasando por la evaluación del desempeño, los salarios y el clima de trabajo.
en miradas que se detienen más de lo necesario y en procesos de selección donde el cuerpo se convierte en criterio de evaluación sin que nadie lo reconozca. Un concepto clave para entender este mecanismo es el de “buena presencia”: aparentemente neutro, funciona como un filtro estético que legitima la exclusión. ¿Qué significa exactamente tener buena presencia? Demasiadas veces, ajustarse a un canon que deja fuera a quienes no encajan.
Para comprender cómo opera la gordofobia es imprescindible adoptar una mirada interseccional. El concepto, desarrollado por Kimberlé Crenshaw, nos recuerda que las opresiones no funcionan de forma aislada: se entrelazan y producen experiencias cualitativamente distintas.
“ la desigualdad también se inscribe en la carne, en las tallas y en las miradas que juzgan antes de escuchar”
Al trabajo no entramos solo con un currículum; entramos con un cuerpo que pesa, ocupa espacio y que es mirado antes de ser escuchado. El cuerpo gordo desafía una norma no escrita que asocia valor, disciplina y credibilidad a determinadas formas corporales.
Esta discriminación rara vez se presenta de forma explícita. Aparece en los márgenes: en comentarios aparentemente inofensivos,
Por eso, los mandatos estéticos no pesan igual sobre todos los cuerpos. Las mujeres han sido históricamente sometidas a exigencias de delgadez, autocontención y presentación normativa que funcionan como criterios de respetabilidad y valor social. Una mujer gorda no enfrenta simplemente la suma de sexismo y gordofobia, sino una forma específica de discriminación donde ambos ejes se refuerzan mutuamente.
La gordofobia se entrelaza también con otros sistemas de desigualdad, produciendo experiencias distintas según la posición que cada persona ocupa. Por eso la mirada interseccional enriquece el análisis: nos permite entender
que no existe una experiencia única de discriminación corporal, y que las respuestas deben atender esa complejidad.
Aunque queda camino por recorrer, hay señales de cambio. Algunas organizaciones han comenzado a incluir la apariencia física en sus protocolos contra el acoso o planes de igualdad, reconociendo que los comentarios sobre el cuerpo constituyen una forma de violencia. Son estas experiencias las que marcan la dirección.
El activismo gordo está ganando visibilidad y generando un debate que hace unos años era impensable. Aunque todavía no se haya traducido en políticas generalizadas, el cambio está en marcha: ocupamos espacio, sin disculpas. Pero para que ese cambio se sostenga, necesitamos herramientas.
En el ámbito laboral, es necesaria formación específica sobre sesgos corporales dirigida tanto a profesionales de Recursos Humanos como al conjunto de las plantillas. No se trata solo de sensibilizar, sino de proporcionar herramientas concretas para identificar prácticas discrimina torias que pasan desapercibidas precisamente porque están normalizadas.
Pero la inter vención no puede limitarse al mun do del trabajo. Los estereotipos sobre el cuerpo se cons truyen desde edades muy tempranas, y por eso trabajar la diver sidad corporal en los centros educativos, con materiales adaptados y profesorado formado, es invertir en preven ción. Lo que se apren de en la infancia con diciona la mirada adulta.
Hasta entonces, quienes habita
mos cuerpos gordos seguimos resistiendo miradas, comentarios y silencios que dicen más que las palabras. Pero resistir también es ocupar espacio, demostrar valía y desafiar con la propia presencia los estereotipos que nos quieren fuera. Esa resistencia cotidiana es política, aunque no siempre se nombre así.
Y desde ahí podemos imaginar algo distinto: ¿cómo serían los espacios de trabajo que respetan todos los cuerpos? Lugares donde los procesos de selección evalúan competencias, no apariencias; donde el mobiliario, los uniformes y los espacios físicos se diseñan pensando en la diversidad real, y donde hablar del cuerpo no genera burla ni incomodidad. Pensar el trabajo desde el cuerpo obliga a cuestionar normas que parecían intocables y a atrevernos a hacer las cosas de otra manera.
El 8 de marzo invita a mirar el trabajo desde los cuerpos que lo hacen posible. Cuerpos distintos entre sí, con ritmos, tamaños y presencias diversas, que sostienen tareas visibles e invisibles a lo largo de la jornada. Pero la gordofobia va más allá del trabajo: está en la consulta médica, en la tienda de ropa, en los asientos del transporte público, en los comentarios “bienintencionados”. Es estructural y cotidiana a la vez. Algo está cambiando. Nombrarla, señalarla y dejar de normalizarla es el primer paso para transformar las condiciones en las que trabajamos y vivimos. Esa es la semilla del cambio.
SANIDAD PÚBLICA, LUCHA DE CLASES Y SALUD DE LA MUJER
Aroha Nicolás García Sector sanitario de la C.I.
En este 8 de marzo, desde el sector de Sanidad de la Confederación Intersindical afirmamos con claridad que los recortes en la sanidad pública son una expresión más de la lucha de clases y del patriarcado capitalista. No son errores de gestión: son decisiones políticas al servicio del capital que se ceban especialmente con la salud y la vida de las mujeres de la clase trabajadora.
El sistema capitalista se sostiene sobre la explotación de nuestros cuerpos y nuestro trabajo. En sanidad, las mujeres somos mano de obra barata, mayoritarias en las categorías más feminizadas y precarizadas, cargando con turnos imposibles, contratos temporales, salarios bajos y una sobreexplotación normalizada. Los recortes no solo vacían hospitales y centros de salud, también vacían nuestros cuerpos de energía, de salud y de futuro.
Como pacientes, las mujeres sufrimos una sanidad pensada desde una lógica masculina, productivista y mercantil. La salud
sexual y reproductiva se recorta, se externaliza o se invisibiliza. Nuestras enfermedades se banalizan, se diagnostican tarde o directamente se ignoran porque no son rentables para el mercado. El capitalismo enferma a las mujeres y luego nos culpa por estar cansadas, ansiosas o rotas.
La falta de recursos públicos empuja de nuevo los cuidados al ámbito privado, es decir, a nuestras espaldas. Cuando el Estado recorta, las mujeres trabajamos gratis: cuidando, sosteniendo y parcheando lo que la sanidad pública ya no cubre. Esta es la verdadera cara del ajuste presupuestario: más explotación y más desigualdad.
En este 8M no hablamos solo de igualdad formal. Hablamos de acabar con un sistema que mercantiliza la salud y desprecia la vida. Defender una sanidad pública, universal y gestionada desde lo público es una lucha feminista y de clase. Sin romper con el capitalismo no habrá sanidad digna, y sin sanidad pública no habrá emancipación para las mujeres trabajadoras.
Frente a los recortes: organización, lucha y sanidad pública.
Drets laborals, salut i feminisme: una lluita inseparable
Marga Almajano INTERSINDICAL SALUT
Cada 8 de març eixim al carrer per recordar que la igualtat no és una consigna ni un gest simbòlic. És una qüestió de drets, de condicions laborals i, sobretot, de salut. Perquè la desigualtat no sols es mesura en salaris: es mesura en cossos que treballen amb dolor, en malalties invisibilitzades i en drets negats durant dècades.
Les dones continuem suportant una bretxa salarial persistent que travessa tota la nostra vida laboral: salaris més baixos, més temporalitat, més parcialitat forçada i pitjors pensions. Però aquesta bretxa no sols empobreix econòmicament: condiciona directament la nostra salut. Cobrar menys significa tindre menys marge per a parar, per a cuidar-se i per a exercir drets sense por.
és el tractament que històricament s’ha donat a la salut menstrual. Durant anys, milions de dones han anat al seu lloc de treball amb menstruacions doloroses i incapacitants, patologies ginecològiques com l’endometriosi, l’adenomiosi o els miomes, suportant dolor intens, sagnats abundants, marejos o fatiga extrema. Tot això normalitzat, minimitzat o directament ignorat.
El missatge ha sigut sempre el mateix: AGUANTA.
El reconeixement del permís per menstruació incapacitant com a causa d’incapacitat temporal ha suposat un avanç històric, però també deixa al descobert fins a quin punt el sistema ha tardat a reconéixer una realitat evident. Aquest permís no és un privilegi ni una concessió: és el reconeixement que no es pot exigir igualtat laboral quan s’obliga a treballar en condicions de dolor incapacitant.
Aquest dret permet que les dones amb menstruacions incapacitants, acreditades per personal mèdic, puguen absentar-se del treball sense penalització laboral ni econòmica, trencant amb la idea que el dolor femení és una cosa que s’ha de suportar en silenci. És un pas important per a introduir, per fi, la perspectiva de gènere en la salut laboral.
“ Cobrar menys significa tindre menys marge per a parar, per a cuidar-se i per a exercir drets sense por.”
Tanmateix, el simple reconeixement legal no és suficient si no va acompanyat d’un canvi profund en la cultura laboral. Moltes dones continuen sense exercir aquest dret per por a l’estigma, a ser assenyalades o a patir conseqüències professionals. I aquesta por no és casual: s’alimenta de la precarietat, de la bretxa salarial i d’entorns laborals que continuen penalitzant qui cuida la seua salut.
parar. Per això la bretxa salarial i la bretxa en salut avancen juntes. Perquè els drets, quan no es garanteixen de manera real i efectiva, es converteixen en paper mullat.
Des del sindicalisme feminista ho diem clar: no hi haurà igualtat real mentre la salut de les dones continue sent secundària en el món laboral. No hi haurà igualtat mentre les patologies feminitzades continuen invisibilitzades. No hi haurà igualtat mentre exercir un dret genere por. I no hi haurà igualtat mentre la bretxa salarial continue marcant qui pot cuidarse i qui no.
Aquest 8 de març no celebrem avanços a mitges. Exigim drets efectius, una sanitat pública forta i una organització del treball que deixe de construir-se sobre el sacrifici silenciós de les dones. Perquè la desigualtat no sols discrimina: emmalalteix, precaritza i empobreix.
I davant d’això, no callarem. Perquè sense drets laborals no hi ha salut. I sense salut, no hi ha igualtat.
Un dels exemples més clars d’aquesta desigualtat estructural
La relació és directa: com més baix és el salari, més por hi ha de
Cada 8 de marzo salimos a la calle para recordar que la igualdad no es una consigna ni un gesto simbólico. Es una cuestión de derechos, de condiciones laborales y, sobre todo, de salud. Porque la desigualdad no solo se mide en salarios: se mide en cuerpos que trabajan con dolor, en enfermedades invisibilizadas y en derechos negados durante décadas.
Las mujeres seguimos soportando una brecha salarial persistente que atraviesa toda nuestra vida laboral: salarios más bajos, mayor temporalidad, más parcialidad forzada y peores pensiones. Pero esa brecha no solo empobrece económicamente: condiciona directamente nuestra salud. Cobrar menos significa tener menos margen para parar, para cuidarse y para ejercer derechos sin miedo.
Marga Almajano INTERSINDICAL SALUT
que no se puede exigir igualdad laboral cuando se obliga a trabajar en condiciones de dolor incapacitante.
“ Cobrar menos significa tener menos margen para parar, para cuidarse y para ejercer derechos sin miedo.”
Este derecho permite que las mujeres con menstruaciones incapacitantes, acreditadas por personal médico, puedan ausentarse del trabajo sin penalización laboral ni económica, rompiendo con la idea de que el dolor femenino es algo que debe soportarse en silencio. Es un paso importante para introducir, por fin, la perspectiva de género en la salud laboral.
Derechos laborales, salud y feminismo: una lucha inseparable
Uno de los ejemplos más claros de esta desigualdad estructural es el tratamiento que históricamente se ha dado a la salud menstrual. Durante años, millones de mujeres han acudido a su puesto de trabajo con menstruaciones dolorosas e incapacitantes, patologías ginecológicas como endometriosis, adenomiosis o miomas, soportando dolor intenso, sangrados abundantes, mareos o fatiga extrema. Todo ello normalizado, minimizado o directamente ignorado.
El mensaje ha sido siempre el mismo: AGUANTA
El reconocimiento del permiso por menstruación incapacitante como causa de incapacidad temporal ha supuesto un avance histórico, pero también deja al descubierto hasta qué punto el sistema ha tardado en reconocer una realidad evidente. Este permiso no es un privilegio ni una concesión: es el reconocimiento de
Sin embargo, el mero reconocimiento legal no es suficiente si no va acompañado de un cambio profundo en la cultura laboral. Muchas mujeres siguen sin ejercer este derecho por miedo al estigma, a ser señaladas o a sufrir consecuencias profesionales. Y ese miedo no es casual: se alimenta de la precariedad, de la brecha salarial y de entornos laborales que siguen penalizando a quien cuida su salud.
en el mundo laboral. No habrá igualdad mientras las patologías feminizadas sigan invisibilizadas. No habrá igualdad mientras ejercer un derecho genere miedo. Y no habrá igualdad mientras la brecha salarial siga marcando quién puede cuidarse y quién no.
“ No habrá igualdad real mientras la salud de las mujeres siga siendo
secundaria en el mundo laboral.”
Este 8 de marzo no celebramos avances a medias. Exigimos derechos efectivos, sanidad pública fuerte y una organización del trabajo que deje de construirse sobre el sacrificio silencioso de las mujeres. Porque la desigualdad no solo discrimina: enferma, precariza y empobrece.
La relación es directa: a menor salario, mayor miedo a parar. Por eso la brecha salarial y la brecha en salud avanzan juntas. Porque los derechos, cuando no se garantizan de forma real y efectiva, se convierten en papel mojado.
Desde el sindicalismo feminista lo decimos claro: no habrá igualdad real mientras la salud de las mujeres siga siendo secundaria
Y frente a eso, no vamos a callar. Porque sin derechos laborales no hay salud. Y sin salud, no hay igualdad.
Propuestas Didácticas - 8 de marzo de 2022 - STEs intersindical
Sonia Blanco, ha realizado el trabajo de coordinación desde la Organización de Mujeres y el diseño y maquetación, así como el diseño editorial en todas las lenguas, ha corrido a cargo de Mónica Muñoz, responsable del Área de Comunicación de la Confederación Intersindical.
En la documentación y elaboración de propuestas didácticas han participado 42 mujeres de nuestra organización. Este calendario se publica en siete lenguas: castellano, catalán para Illes Balears, valenciano, gallego, asturiano, y aragonés, llegando a superar los 67.000 ejemplares.
STEs·INTERSINDICAL Organización de
Elaboración y Coordinación: Organización de Mujeres de STES-i y Confederación Intersindical Área de Publicaciones de la Confederación Intersindical. Han colaborado en la elaboración: Ilustración de la portada: Laura Romero Pereira Diseño y maquetación: Mónica Muñoz Montejano. Área de Publicaciones de la Confederación Intersindical. Edición y Distribución: Confederación Intersindical. C/ Carretas, 14, 7º F, 28012 MADRID. Tel.: 91 523 14 78. Fax: 91 532 22 80. Correos electrónico: o.mujeres@stes.es | comunicacion <?xml version=”1.0” encoding=”UTF-8”?> <svg id=”Object” xmlns=”http://www.w3.org/2000/svg”
Noelia Rodríguez Fdez Intersindical CLM
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Santiago de Compostela
Zaragoza
Melilla
Toledo
Córdoba
Mujeres que mueven el mundo: ACTIVISMO EN ACCIÓN.
A través de esta serie de actividades que planteamos pretendemos que todo el alumnado, desde los más pequeños hasta los mayores, analicen las desigualdades que existen entre hombres y mujeres y que, desde la educación, adquieran un espíritu crítico ante esta desigualdad, así como que la igualdad sea el eje principal en sus relaciones.
Todas las actividades que planteamos son orientadoras. Cada profesor o profesora puede adaptarlas, modificarlas, ampliarlas… en función de sus necesidades.
Justificación
El Feminismo se ha desarrollado y se desarrolla, como un proceso fundamental para la consecución de los valores sociales de igualdad y de libertad en la sociedad, de tal manera que consideramos la importancia de desvelarlo a nuestro alumnado.
El feminismo es la base de un cambio social importante, no sólo para conseguir igualdad laboral o salarial. Desde el feminismo exigimos un cambio de sociedad estructural y desde los cimientos, donde el capitalismo y el neoliberalismo no tengan cabida, una sociedad ecologista, anticapitalista, antipatriarcal, diversa, plural…; en definitiva, una sociedad donde todos y todas seamos libres.
0 - 3 años
Objetivos
1. Fomentar relaciones de equidad entre géneros.
2. Visibilizar la aportación de las mujeres en la sociedad.
3. Utilizar los medios de comunicación como fuente de información.
4. Crear espíritu crítico ante la desigualdad entre hombres y mujeres.
5. Corregir determinados aspectos de la realidad a través de una situación lúdica.
6. Visibilizar la genealogía de los movimientos de mujeres con objetivos feministas.
7. Reconocer la contribución del feminismo al desarrollo de las sociedades democráticas.
8. Visibilizar y valorar la lucha de tantas mujeres en pro de la consecución de nuestros derechos.
9. Potenciar el empoderamiento de las mujeres, dentro y fuera del centro educativo.
10. Sensibilizar al alumnado sobre la importancia del trabajo en equipo.
11. Desvelar los estereotipos culturales-sexistas existentes en las relaciones y tareas familiares.
12. Desarrollar la cultura de la igualdad en las diferentes relaciones humanas, en el centro educativo y fuera de él.
ACTIVIDAD 1:
Actividades
Cuentacuentos coeducativos.
Introducir la lectura en la asamblea de libros con protagonistas diversos y que rompan estereotipos. A continuación proponemos algunos ejemplos:
NIÑAS VALIENTES Y EXPLORADORAS
“RosaCaramelo”(Adela Turin): Margarita, una elefantita que rompe las normas de su manada al no querer ser tratada de forma diferente por ser hembra.
“Yovoyconmigo”(Raquel Díaz Reguera): una niña que descubre que no tiene que cambiar su forma de ser para gustar a los demás.
NIÑOS SENSIBLES Y CUIDADORES
“OliverButtonesunanena”(Tomie dePaola): Oliver ama bailar y leer, aunque se rían de él por no seguir “lo que hacen los chicos”.
“ArturoyClementina”(Adela Turin): Arturo aparece como ejemplo de lo que NO hay que imi tar, mostrando actitudes que limitan la libertad de Clementina.
13. Potenciar la educación emocional como parte importante de la personalidad del/ de la adolescente.
14. Sensibilizar al alumnado sobre la lucha contra las violencias machistas.
15. Conocer los principales micromachismos (violencia simbólica) presentes en nuestra sociedad.
16. Reflexionar sobre el derecho de las mujeres a ser madres.
17. Identificar los elementos de la violencia institucional
18. Reflexionar sobre la forma de las reivindicaciones de las mujeres.
19. Identificar los cambios en las condiciones de vida de las mujeres y el reconocimiento de sus reivindicaciones
20. Reflexionar sobre la igualdad entre hombres y mujeres en las condiciones laborales.
21. Identificar las medidas que contribuyen a paliar la desigualdad en el ámbito laboral. Metodología
El alumnado tendrá un papel activo. A través de la investigación irán descubriendo nuevas situaciones. Se fomentará el trabajo en grupo y el diálogo y el debate para así conseguir un aprendizaje significativo. El papel del profesorado será orientar y guiar al alumnado, así como motivarles.
FAMILIAS
DIVERSAS
“Elgranlibro delasfamilias” (Mary Hoffman): presenta distintos tipos de familias (con dos mamás, dos papás, monoparentales, etc.).
“¿Dequécoloresunbeso?”(Rocío Bonilla): Minimoni es una niña curiosa y creativa que reflexiona sobre emociones y amor sin encasillarse.
ANIMALES CON ROLES NO TRADICIONALES
“Orejasdemariposa”(Luisa Aguilar): Mara aprende a aceptar su diferencia con orgullo.
“Elmer”(David McKee): un elefante de colo-
res que enseña que ser distinto es motivo de celebración.
PERSONAJES INCLUSIVOS EN CAPACIDADES Y CULTURAS
“Lahistoriadelosbonoboscongafas” (Adela Turin): bonitas metáforas sobre igualdad y libertad.
“¿Aquésabelaluna?”(Michael Grejniec): nimales diferentes trabajan juntos para alcanzar un sueño común.
ACTIVIDAD 2:
Actividades de cuidado compartido. Se le facilitará a los y las peques un espacio donde poder jugar con muñecos. Tanto niños como niñas prestarán cuidados siguiendo pequeñas indicaciones de la persona responsable. Dar de comer a un muñeco, peinarlo, ponerlo a dormir… son algunas de las pautas que se pueden dar. Con esta actividad se enseña que el cuidado es responsabilidad de tod@s
ACTIVIDAD 1:
Rosa Parks y la silla de la justicia
Duración: 20-30 min
Objetivo: entender lo que es una injusticia y aprender a decir “esto no está bien”.
Materiales
• 3 sillas
• Carteles: “JUSTO”/ “INJUSTO”
• (Opcional) pegatinas o
3 - 6 años
Actividades
Desarrollo
1. Mini cuento (2 min):
“Rosa Parks fue una mujer valiente que un día dijo NO porque algo era injusto. Ella defendió que todas las personas valen lo mismo.”
2. Juego simbólico (10 min):
Pones 3 sillas y haces situaciones:
“Solo pueden sentarse los niños” (injusto)
“Solo pueden sentarse las niñas” (injusto)
“Nos turnamos y compartimos” (justo)
3. Decisión del grupo (5 min):
El alumnado levanta el cartel y dice una frase:
“¡No es justo!”
“¡Todas y todos podemos!”
¡¡NO ES JUSTO!! ¡¡NO JUSTO!!ES ¡¡TODAS Y TODOS PODEMOS!!
ACTIVIDAD 2:
Wangari Maathai y las manos que cuidan
Duración: 25-35 min
Objetivo: asociar activismo con cuidar la naturaleza y actuar en positivo.
Materiales
• Papel grande para mural (o cartulina)
• Pintura o ceras
• Tijeras(solo5añosocon ayuda)
• Pegamento
• (Opcional) una maceta y semillas
Desarrollo
1. Mini historia (2 min):
“Wangari fue una mujer que plantó muchos árboles para cuidar la Tierra. Ella ayudó al planeta.”
2. Manos activistas (15 min):
Cada niño/a marca su mano (pintura o contorno) y la decora.
En la mano se dibuja:
un árbol o una flor o un sol
3. Mural final (10 min):
Pegáis todas las manos formando un gran árbol o una gran copa.
Título: “Nuestras manos cuidan”
4. Cierre (5 min):
Cada peque pega un gomet en el cartel “JUSTO” y dice algo como: “Yo soy justo/a cuando…”
4. Frase final en asamblea (3 min):
Todos repiten:
“¡Cuidar el planeta es cosa de todas y todos!”
Ilustración: Laura Romero
6 - 9 años
Actividades
ACTIVIDAD 1:
“Mujeres que cambiaron el mundo”
Breve explicación de los conceptos de “Feminismo “ y “Activismo”.
El feminismo es creer que niñas y niños, mujeres y hombres, somos igual de valiosos y debemos tener las mismas oportunidades.
El activismo es cuando una persona hace cosas para ayudar a mejorar el mundo y defender lo que es justo, como cuidar a los demás, pedir respeto o ayudar a que todos tengan los mismos derechos.
ACTIVIDAD 3:
“Mi árbol de paz”
Materiales:
• Papel o cartulina
• Lápices de colores, rotuladores, pegatinas
• Opcional: hojas secas o recortes de papel verde
Instrucciones:
1. Cada niño dibuja o construye su propio árbol de paz.
2. En las ramas escriben o dibujan acciones para cuidar la naturaleza o ayudar a otros.
Plantear preguntas como:
“¿Las niñas y niños pueden hacer las mismas cosas?”(Feminismo)
“¿Conocéis a alguna mujer que haya ayudado a otras personas?”(Activismo)
• Pide que dibujen a una mujer importante en su vida (mamá, abuela, maestra, hermana) que piensen que ayuda a los demás.
• Que escriban una frase sencilla:
“Ella ayuda a los demás ….” o “Ella es valiente porque..”.
ACTIVIDAD 2:
En grupo, comentar:
• “¿Qué fue lo que más te gustó de estas mujeres?”
• “¿Cómo podemos ser justos y respetuosos todos los días?”
Cierra con una idea clave:
Todos y todas podemos ayudar a que el mundo sea un lugar más justo .
“Presentar el cuento: Wangani y los árboles de la paz”
Blog Ruda: Mujeres que alzan la voz – Ruda FM https://rudafmurcia.wordpress. com/2026/01/26/mujeres-que-alzanla-voz/
Ivoox Ruda: Mujeres que alzan la voz - Podcast de Ruda fm - Podcast en iVoox
Actividades
ACTIVIDAD 1:
Se presenta la sesión proyectando las imágenes de: Greta Thunberg, Rigoberta Menchu, Irene Montero, Aminetu Haidar, Malala Yousafzai
- Preguntamos al alumnado si conocen a alguna y que tienen en común
- Hacemos lluvia de ideas
- Trabajamos sobre el activismo y la lucha de estas mujeres.
12 - 15 años
https://www.ivoox.com/mujeres-alzan-voz-audios-mp3_rf_167340820_1. html
Internet Archieve Ruda: https://archive.org/details/mujeresquealzanlavoz_202601
Investigar en grupo sobre las mujeres activistas que aparecen en el podcast. Crear un fanzine sobre su trayectoria de activismo y difundirlo con el resto de compañeros/as del centro.
15 - 18 años
ACTIVIDAD 2:
Dado los tiempos que corren (Invasión de Venezuela y revueltas en Iran, pretensión de Groenlandia por parte de Trump)
Hacer un trabajo en pequeños grupos sobre propuestas de pacificación, acciones a tomar y que harían ellos (medidas a tomar).
Mujeres que mueven el mundo, activismo en acción. (8 marzo)
ACTIVIDAD 3:
Buscar información sobre Concepción Arenal (buscar y visualizar vídeos en youtube), por grupos de 4 hacer murales sobre su obra
En clase debatir sobre las dificultades de las mujeres para formarse. Hemos avanzado desde el s. XIX?
ACTIVIDAD 1:
Mapa del activismo femenino
Fase 1 — Introducción (10 min)
Preguntas guía:
• ¿Qué es el activismo?
• ¿Hace falta ser famosa para ser activista?
• ¿Qué problemas actuales necesitan acción? Explica que trabajarán con mujeres que han generado cambio real.
Fase 2 — Investigación en grupos (30–40 min)
Cada grupo investiga una activista distinta.
Pueden ser:
• Educación
• Ciencia • Periodismo
• Derechos humanos • Medioambiente
• Derechos sociales • Igualdad de género
• Comunidad local
Ficha obligatoria. Deben completar:
• Nombre • País • Causa que defiende
• Problema que enfrentó • Acción que realizó • Obstáculos encontrados • Impacto conseguido • Frase representativa • ¿Por qué “mueve el mundo”?
Fase 3 — Construcción del mapa (20 min)
Colocan sus activistas en:
• Mapa físico con chinchetas
• Mapa digital colaborativo
• Línea del tiempo alternativa
Cierre (debate breve). Preguntas:
• ¿Qué riesgos asumieron?
• ¿Qué tienen en común?
• ¿Qué tipos de activismo aparecen?
Actividades
ACTIVIDAD 2:
¿CÓMO CREAR ESPACIOS EDUCATIVOS FEMINISTAS?
¿Cómo aplicar la ética del cuidado en los centros educativos?
Dar respuesta en pequeños grupos a los siguientes supuestos prácticos:
• SUPUESTO 1: Una compañera se acaba de incorporar al centro educativo y le cuesta integrarse, ya que, además de desconocer el idioma, es algo introvertida. ¿Quién la ayudará?, ¿cuáles son los pasos a seguir?
• SUPUESTO 3: Durante el recreo, las propuestas de juego en el patio giran en torno a fútbol, lo que deja a muchas compañeras y compañeros sin participar. ¿Cómo te gustaría que fuese el recreo escolar?, ¿qué espacios tendrías que tener?, ¿cómo os gustaría moverse en esos espacios?
Poner en común las reflexiones y crear un decálogo sobre la creación de espacios feministas en los centros educativos.
• SUPUESTO 2: En la asamblea diaria del aula, siempre hay un compañero que interrumpe a los demás y quiere hablar todo el rato, teniendo un rol bastante protagonista. ¿cómo podemos mediar en estos casos?, ¿quién va a ser la persona o personas encargadas de decírselo?
Actividades
ACTIVIDAD
3: Campaña de activismo escolar
ACTIVIDAD 2: Microcharlas “Activismo en 3 minutos”
Fase 1 — Explicación del reto (10 min)
Cada estudiante prepara una microcharla de 3 minutos exactos sobre:
• Una mujer activista
• Un movimiento liderado por mujeres
• Una causa social actual
• Activismo juvenil
Estructura obligatoria
Deben responder:
1-Qué problema existe
2-Quién o quiénes actúan
3-Qué acciones realizan
4-Qué impacto tiene
5-Qué queda por hacer
Fase 2 — Preparación (20–30 min)
Pueden usar:
• 1 diapositiva
• 1 imagen
• 1 objeto simbólico
• 1 dato clave
Regla: no leer texto completo
Fase 3 — Presentaciones
Formato:
• Tipo TEDx
• Cronometradas
• Pregunta rápida del público al final
Fase 1 — Punto de partida (15 min)
Pregunta detonadora:
¿Qué desigualdad o problema de género ves en tu entorno cercano?
• Reparto de tareas • Comentarios normalizados • Falta de referentes
Fase 2 — Diseño de campaña (40 min)
Cada grupo diseña una mini campaña real. Formatos posibles:
• Carteles • Reels educativos • Podcast corto
• Exposición visual • Pegatinas con mensajes • Infografías • Performance breve
• Acción simbólica en el centro
Fase 3 — Producción (1 sesión)
Crean el material.
Fase 4 — Presentación pública
Opciones:
• Exposición en pasillos • Proyección • Redes del centro • Jornada 8M
Cierre reflexivoPreguntas:
• ¿Qué campaña podría aplicarse de verdad?
• ¿Qué mensaje genera más impacto?
• ¿Qué acción es más realista?
Personas adultas Actividades
ACTIVIDAD 1:
Estadística y género, ¿qué es el Índice de Igualdad de Género?
Introducción y objetivos: el IIG es una medida diseñada por la UE que aglutina la información recogida en 6 indicadores: trabajo, dinero, conocimiento, tiempo, poder y salud.
El objetivo de esta actividad es reflexionar sobre nuestra situación en particular y en relación con el resto de países de la UE, profundizar en los aspectos a mejorar para acercarnos a la meta de la igualdad y, todo ello, basándonos en información estadística.
Organización de la actividad: se dividirá el grupo-clase en 6 equipos de 2, 3 o 4 personas, en función del número de alumnas/os. Cada equipo buscará la información general y, después, se centrará en uno de los indicadores. Se puede abordar la actividad desde distintas materias y competencias realizando alguna de las partes o todas ellas.
Parte 1: investigad qué es el IIG (indicadores, escala, encuestas…) y qué es el Instituto Europeo por la Igualdad de Género (EIGE). Puede que tengáis que traducir alguna información del inglés. Resumid la información en una breve infografía formato A4.
Parte 2: centraos en el indicador que os haya tocado. Buscad los datos más recientes publicados para él a nivel español y europeo. Elaborad en un mismo folio o cartulina dos diagramas de caja y bigotes en los que comparéis los distintos cuartiles para ese indicador en España y en la UE en general o en el país con mejores resultados.
Parte 3: elaborad una breve presentación con toda la información anterior y vuestra reflexión como equipo. ¿En qué situación estamos? ¿Qué se debe mejorar y cómo se podría hacer? Exponed en unos minutos vuestra presentación al resto de la clase y dejad espacio al debate en gran grupo.
ACTIVIDAD 2: Cinefórum “A tiempo completo”
La actividad consiste en el visionado grupal de la película griega de 2018 “Su trabajo”, disponible en Rtve Play. Esta cinta aborda distintas temáticas sociales: la familia tradicional y el papel de la mujer en la misma, la crisis económica y sus consecuencias a todos los niveles, el entorno laboral y lo que supone para una mujer que hasta entonces se había dedicado a los cuidados, etc.
El debate posterior al visionado se puede estructurar de distintas maneras, por ejemplo, a modo de tertulia. De esta forma, todo el alumnado debe tener anotada, al menos, una escena de la película sobre la que quiera comunicar alguna reflexión al resto. Las intervenciones las estructura el/la docente como moderador/a y se sigue el orden cronológico del film.
Clubs de lectura feminista: práctica transformadora nos centros educativos
Mercedes Teijeiro Gato Asemblea de Mulleres do STEG
Os clubs de lectura feminista ofrecen unha oportunidade pedagóxica para revisar as inercias patriarcais que persisten no sistema educativo. Estes espazos permiten analizar criticamente as representacións de xénero presentes nos textos literarios e comprender como contribúen á construción de imaxinarios que condicionan expectativas, identidades e relacións sociais. A través da lectura compartida, o alumnado toma conciencia do borrado histórico das autoras, da representación limitada das personaxes femininas e das violencias simbólicas que adoitan naturalizarse na cultura escolar. O club convértese, ademais, nun espazo seguro que favorece o diálogo e a expresión libre de expe-
riencias. A integración de dimensións emocionais e biográficas no proceso lector facilita aprendizaxes máis significativas e recoñece que a análise literaria non pode desligarse das vivencias persoais. Este enfoque responde aos principios dos coidados e pon en valor a lectura como ferramenta de benestar, reflexión e fortalecemento individual e colectivo.
Desde unha perspectiva comunitaria, estes clubs contribúen a ampliar o horizonte cultural do centro educativo, incorporando autoras diversas —racializadas, LGTBIQ+ ou procedentes de contextos non occidentais— e promo vendo debates que transcenden a aula. A súa presenza favorece unha cultura escolar máis plural e fomenta a participación activa de alumnado, profesorado e familias. Nun contexto social no que os estereotipos de xénero continúan
condicionando as aspiracións e a autoestima da mocidade, resulta imprescindible dotar ao alumnado de ferramentas para identificar micromachismos, roles impostos e ausencias significativas na produción cultural. Ler desde unha perspectiva feminista permite cuestionar estas dinámicas e revisar criticamente o canon que estrutura os plans de estudo.
A creación dun club de lectura feminista debe entenderse como un compromiso educativo orientado á formación dunha cidadanía crítica e consciente. Estes espazos non só melloran a competencia lectora, senón que promoven acti
Clubs de lectura feminista: práctica transformadora en los centros educativos
Los clubes de lectura feminista ofrecen una oportunidad pedagógica para revisar las inercias patriarcales que persisten en el sistema educativo. Estos espacios permiten analizar críticamente las representaciones de género presentes en los textos literarios y comprender cómo contribuyen a la construcción de imaginarios que condicionan expectativas, identidades y relaciones sociales. A través de la lectura compartida, el alumnado toma conciencia del borrado histórico de las autoras, de la representación limitada de los personajes femeninos y de las violencias simbólicas que suelen naturalizarse en la cultura escolar. El club se convierte, además, en un espacio seguro que favorece el diálogo y la expresión libre de experiencias. La integración de dimensiones emocionales y biográficas en el proceso lector facilita
aprendizajes más significativos y reconoce que el análisis literario no puede desligarse de las vivencias personales. Este enfoque responde a los principios de los cuidados y pone en valor la lectura como herramienta de bienestar, reflexión y fortalecimiento individual y colectivo.
Desde una perspectiva comunitaria, estos clubes contribuyen a ampliar el horizonte cultural del centro educativo, incorporando autoras diversas —racializadas, LGTBIQ+ o procedentes de contextos no occidentales— y promoviendo debates que trascienden el aula. Su presencia favorece una cultura escolar más plural y fomenta la participación activa de alumnado, profesorado y familias.
En un contexto social en el que los estereotipos de género continúan condicionando las aspiraciones y la autoestima de la juventud,
resulta imprescindible dotar al alumnado de herramientas para identificar micromachismos, roles impuestos y ausencias significativas en la producción cultural. Leer desde una perspectiva feminista permite cuestionar estas dinámicas y revisar críticamente el canon que estructura los planes de estudio.
La creación de un club de lectura feminista debe entenderse como un compromiso educativo orientado a la formación de una ciudadanía crítica y consciente. Estos espacios no solo mejoran la competencia lectora, sino que promueven actitudes de igualdad y contribuyen a la transformación de la vida escolar. La lectura se convierte así en un acto político y educativo capaz de impulsar centros más justos, inclusivos y comprometidos con el futuro.
Salir de casa por Gaza
Entrevista a Beatriz Jaime, sindicalista mallorquina: “La acampada de mujeres ha representado un acto de resistencia colectiva”
Aina M.Perelló
Dona STEI Intersindical
Entre el 10 y el 19 de octubre tuvo lugar la iniciativa del feminismo pacifista “Salir de casa por Gaza” en Bruselas para denunciar el genocidio en Palestina. Hemos hablado de ello con Beatriz Jaime, docente desde hace más de 35 años en las Illes Balears, que participó en la iniciativa.
¿Qué te impulsó a participar en esta acampada?
Me ha impulsado la indignación ante la violación constante de los derechos humanos y la necesidad de alzar la voz frente a un genocidio que muchos prefieren no ver. Lo que ocurre en Palestina no es un conflicto lejano: es una tragedia humana en la que, directa o indirectamente, estamos implicados, especialmente a través de las políticas y el silencio cómplice de instituciones como la OTAN y los Gobiernos Europeos .
¿Qué ha significado para ti, personalmente, “salir de casa por Gaza”?
Esta acampada de mujeres ha representado para mí un acto de resistencia colectiva y esperanza. Una voz común que reclama el fin de la violencia y la defensa radical de la vida.
¿Cómo se organiza el día a día de la acampada?
Se empieza el día con una Asamblea de mujeres acampadas e inscritas. Luego durante dos horas se realizan ponencias. Los días que estuve yo fueron: “La defensa de las instituciones y el derecho internacional. La convención para la prevención del genocidio.” a cargo de las magistradas de la Asociación de Mujeres Juezas de España (AMJE) y abogadas participantes en la iniciativa. Otro día: “Taller Mantener la esperanza para resistir.
De 13h a 15h se ofrece la comida en el campamento. De 15h a 20h de la tarde se comparte talleres, ponencias, formaciones, espacio de cohesión. Cada día, por la tarde se hace un taller por las calles de Bruselas para denunciar el genocido en Palestina.
¿Qué tipos de actividades o acciones ha estado haciendo? ¿Ha hablado con alguien del parlamento europeo?
Especialmente estimulantes fueron las conversaciones con representantes de asociaciones de juristas españolas que se posicionaron con respecto a cuestiones del derecho internacional en relación con el genocidio. La ministra española de Trabajo y vicepresidenta del Gobierno Yolanda Díaz, que hace poco se vio afectada personalmente por una prohibición de entrada en Israel, visitó el campamento, al igual que lo hizo virtualmente la relatora especial de las Naciones Unidas Francesca Albanese y también Pedro Arrojo, relator especial de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos al
agua potable y al saneamiento, y asimismo la vicepresidenta de la Comisión Europea Teresa Rivera. Como también Irene Montero y Jaume Asens.
¿Por qué crees que es importante que la Unión Europea tome partido?
El objetivo fue colocar a la política europea ante un espejo para que viera reflejada en él su responsabilidad en el genocidio de Gaza, reivindicar que la revisión del genocidio se haga con justicia. La ayuda humanitaria que llega tras el pacto de alto el fuego no basta. Las palestinas y los palestinos deben participar en todas las negociaciones sobre su futuro.
¿Qué demandas concretas ha realizado en las instituciones europeas?
En primer lugar, que actúe para garantizar la ayuda humanitaria constante y suficiente, gestionada por la ONU, a la población de Gaza siguiendo los principios del Derecho Internacional Humanitario. Que ejerza su influencia por forzar a Israel un alto el fuego permanente y el fin de la ocupación. Y que los rehenes sean devueltos a casa y los presos palestinos liberados. También la suspención del acuerdo de asociación con el Estado de Israel ante la vulneración de la cláusula sobre el respeto a los derechos humanos. Así mismo, que establezca de inmediato un embargo a la compra y venta de armas a Israel.
¿Crees que este tipo de acciones tiene un impacto real?
Sí. La visibilidad que ha pro -
porcionado esta acampada es un recordatorio de que el mundo no olvida que la lucha por la dignidad y la libertad de Palestina continúa.
¿Ha recibido apoyo de otros colectivos o países durante estos días? ¿Cuál ha sido la reacción de la ciudadanía de Bruselas?
La ciudadanía de Bruselas respondió de forma muy positiva. Hubo una gran colaboración entre distintas entidades y organizaciones locales, aportando recursos y conocimiento que enriquecieron el desarrollo de nuestras actividades. Asimismo, la gente mostró mucho interés en lo que hacíamos. Nos sentimos muy acompañadas y apoyadas.
¿Se están creando nuevas alianzas entre grupos feministas o pacifistas internacionales?
Es una acampada organizada por la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la LibertadWILPF y las Mujeres de Negro contra la Guerra -WiB Spain.
¿Cómo se sigue luchando desde casa?
Como docente, creo que es fundamental seguir trabajando desde la educación: promoviendo actividades en las escuelas, generando conciencia entre el alumnado y el profesorado, y compartiendo información y recursos que nos permitan comprender mejor la realidad que se vive día a día. La educación es una herramienta poderosa para construir una ciudadanía crítica y solidaria.
En el ámbito colectivo, es importante mantener el compromiso activo dentro de los sindicatos y organizaciones sociales, impulsando propuestas y acciones que contribuyan a visibilizar las injusticias y a fortalecer los movimientos de apoyo internacional. También resulta esencial participar en manifestaciones, actos públicos y en la red de solidaridad con el pueblo palestino, re -
forzando la cooperación y la voz colectiva frente a las violaciones de derechos humanos.
En definitiva, se trata de seguir transformando la empatía en acción y el compromiso en cambio real, desde lo local hacia lo global
¿Qué le dirías a una persona que quiere implicarse pero no sabe cómo hacerlo?
Le diría que implicarse significa dar un paso al frente. No basta con observar o indignarse:
hay que informarse, formarse y actuar. Después, le animaría a organizarse colectivamente. Buscar espacios como sindicatos, asociaciones o plataformas solidarias que permitan transformar la indignación en fuerza común.
Finalmente, le recordaría que la acción cotidiana también es resistencia: participar en manifestaciones, difundir información e implicarse en la escuela, en el barrio y en el trabajo...
Organización de Mujeres
DEL SINDICATO FERROVIARIO
1. Aquí no había mujeres
Cuando Lidia llegó a mantenimiento, alguien dijo en voz alta lo que casi todos pensaban:
Aquí nunca ha habido mujeres. Ella miró la vía, el hierro, el trabajo pendiente.
No pidió permiso.
Cada mañana recorría los mismos metros que habían pisado generaciones de hombres, convencidos de que ese espacio era suyo por derecho natural.
Le dijeron que era una excepción, una prueba, una rareza.
Pero no estaba allí para representar a nadie.
Estaba allí para trabajar.
Con el tiempo, dejaron de decir “la mujer de mantenimiento”.
Empezaron a decir: “pregúntale a ella”.
Y el ferrocarril, sin saberlo, cambió un poco de forma.
2. No pareces de señalización
No pareces un tío de señalización — le dijeron.
—¿Un tío? —respondió Maite—. Soy una mujer.
—Encima que te llamo tío… —replicaron, como si el masculino otorgara rango.
No parecía fuerte.
Ni técnica.
Ni dura.
Parecía, simplemente, una mujer.
Y eso, allí, era casi una falta. Mientras hablaban por encima de su cabeza, Maite leía el esquema.
Detectaba el fallo antes de que nadie levantara la voz.
Esperaba su turno, aunque nadie se lo concediera.
Aprendió pronto que en aquel mundo había que dominar dos cosas: el oficio y la paciencia de sobrevivir al desprecio cotidiano.
Cuando todo falló y el bloqueo fue inminente, su voz cruzó la sala.
No pidió permiso.
Dio la orden correcta.
El silencio que siguió fue largo.
A veces el feminismo también es esto: hacer que el mundo funcione con las manos invisibles, en un lugar que preferiría que no estuvieras.
3. Maniobras (no apto para señoritas)
Así figuraba el puesto, aunque no lo pusiera en ningún papel.
Desde el primer día la observaron más a Ana que al tren.
Su cuerpo era el problema, no su capacidad.
Cada error mínimo se convertía en juicio.
Cada acierto, en casualidad. Maniobraba vagones mientras escuchaba bromas, dudas y advertencias no solicitadas.
Nunca la ayudaban cuando hacía falta, pero siempre estaban cuando querían corregirla.
Hasta que un día alguien nuevo preguntó quién mandaba allí.
Señalaron a ella.
Y el patio, por fin, tuvo una jefa.
Aunque nadie la hubiera imaginado así.
4. El taller no era para ella
El taller no estaba hecho para su cuerpo.
Ni el lenguaje.
Ni los horarios.
Ni las bromas.
Aprendió a hacerse hueco entre máquinas diseñadas sin pensar en mujeres y normas pensadas por hombres que nunca imaginaron compartir el espacio.
No quería ser “una más”.
Quería ser una trabajadora.
Cuando alguien dijo que las mujeres no duraban en esos puestos, ella ya llevaba años sosteniendo trenes que otros daban por perdidos.
El hierro no distingue géneros.
El machismo sí.
CUENTOSFEMINISTAS
FEMINISTASFERROVIARIOS
5. Doble invisibilidad
Trabaja donde nadie mira. Y además, es mujer. Si el tren sale, nadie pregunta quién lo hizo posible. Si algo falla, siempre hay alguien dispuesto a señalarla. No sale en los carteles. No sube a las cabinas. No da discursos.
Pero sin ella, nada funciona. Ser mujer en el ferrocarril es aprender pronto que no basta con hacer bien tu trabajo: hay que justificar tu presencia cada día.
Y aun así, ella sigue.
Porque sabe que su sola existencia en ese puesto ya es una forma de lucha.
6. Bajo sus manos
Esa mañana, Clara llegó al Centro de Regulación de Circulación. El CRC estaba en penumbra, atravesado por el parpadeo constante de las pantallas y el timbre insistente de los teléfonos. Alzó la vista: apenas tres mujeres entre una marea de hombres. Se sentó y dejó que el ratón recorriera la banda que debía controlar. Señales que se abrían, itinerarios que tomaban forma. El tren-tierra interrumpió el ritmo: una avería, una petición de socorro. En la voz del maquinista, Clara reconoció ese matiz antiguo, la condescendencia disfrazada de
ayuda. Llamó a Gestión de Tráfico. Al otro lado respondió Andrea y el aire pareció aflojarse. Le pidió una marcha de socorro para auxiliar al tren detenido. Andrea tomó nota; también acababa de comenzar su turno. Andrea ordenaba la circulación desde la sombra: creaba marchas, validaba composiciones, desviaba trenes cuando algo se torcía. Decisiones rápidas, exactas, aprendidas tras años de turnos y de incidencias que ya no sorprendían. A veces pasaba inadvertida; otras, tenía que escuchar explicaciones lentas y didácticas de compañeros más jóvenes, como si la experiencia no dejara rastro. Ella no respondía. En las pantallas, los trenes avanzaban con precisión milimétrica. El sistema respiraba bajo sus manos, aunque nadie mirara quién mantenía el pulso.
7. Carriles de libertad
El silbato del tren cortó la madrugada. Ana ya estaba en cabina, manos firmes sobre los mandos, ojos atentos a cada señal, a cada luz que parpadeaba sobre los carriles.
No era la primera mujer que recorría esas vías, pero sí la que había aprendido a escuchar el metal, a entender su respiración y su latido.
A veces sentía miradas que pesaban más que el hierro, evaluaban más su cuerpo que su pericia, más su género que su técnica.
Pero ella no necesitaba aprobación. Solo necesitaba el control, la precisión, el diálogo silencioso entre su cuerpo y la máquina.
El tren avanzaba, y Ana calculaba cada curva, cada pendiente, cada sombra sobre los carriles.
Cada maniobra era un gesto de resistencia, una coreografía que nadie más percibía, pero que sostenía el mundo en movimiento.
Cuando apareció un fallo inesperado en la vía, los pasajeros ni lo notaron.
Los operadores tampoco.
Solo Ana, con su voz firme y serena, indicó la corrección, ajustó la marcha y devolvió el equilibrio.
Al final del trayecto, bajó de la cabina. Nadie la felicitó. Nadie preguntó cómo lo había hecho.
Pero Ana sonrió para sí misma.
Cada viaje era su reivindicación silenciosa:
no hacía falta gritar para demostrar que podía con todo.
Los carriles se extendían ante ella, infinitos, como líneas de un futuro que ella misma trazaba.
Y Ana lo sabía: cada tren que pasaba bajo su mando llevaba un poco de su historia, invisible pero innegable, firme como el acero.
Empieza el curso y no sabes a quién, pero sabes que va a pasar… Agresiones sexuales a mujeres jóvenes.
Lola López-Caniego Profesora Asociada de la UCLM
Según la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer, presentada el pasado diciembre por la ministra de Igualdad y la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, en los últimos cuatro años los mayores niveles de violencia machista por parte de parejas o exparejas se registran en las generaciones más jóvenes. Así lo afirman una de cada tres de 16 y 17 años y el 37% de las que se encuentran en la franja que va de los 18 a los 24, reduciéndose a medida que aumenta la edad. Esta diferencia puede deberse a que los datos recogen lo sucedido en los últimos cuatro años y a partir de los 24 se ha podido dar la circunstancia de que hayan podido salir de la situación de violencia, no tener ya pareja, estar más concienciadas… mientras que a las mujeres por debajo de esa edad, ha podido impactarles de mayor manera la violencia digital, tan normalizada, que incluso cuesta identificarla y más aun denunciarla, sin que alguien apele a tu falta de sentido del humor o cualquier otro argumento que haga parecer que la que está fuera de contexto eres tú. Por ejemplo, los chats formados solo por hombres, que asemejan a esos clubs a los que antaño teníamos explícitamente prohibida la entrada, pues ahora se perpetúan en forma de grupo de WhatsApp en los que nosotras tampoco podemos entrar, ni saber lo que sucede en ellos. Seguro que nos costaría reconocer allí a nuestros compañeros de vida, incluso a algún “aliade”, que luego no lo es tanto.
Pero el asunto del que quería hablarles es el comienzo del curso académico. Ese momento maravilloso en el que conozco a mi alumnado, mayoritariamente formado por mujeres, ya que imparto clases en Grados relacionados con los cuidados y hombres cuidadores, “haberlos aylos”, pero, sin querer volver a entrar en datos estadísticos, la brecha continúa siendo alarmante. Son de primer curso y es un momento mágico porque tienen todo por delante, con los privilegios y oportunidades que ofrece poder asistir a una universidad pública en nuestra época y en este lado del mundo. En ese momento, ligándolo con la asignatura, les señalo un abanico enorme de posibilidades que van a depender de su esfuerzo, porque ya han llegado hasta ahí, pero en algún momento se me traba la voz. Disimulando bebo agua y respiro, y suplico para que la mente no me juegue una mala pasada, porque no sabes a quién, pero sabes que va a pasar. Y las estadísticas lo dicen, pero no dejan de ser números que leemos generalmente en un espacio protegido. Sus testimonios en clase o en la intimidad del despacho son otra cosa. En ese momento incluso rezaría si supiera que iba a servir para algo, pero sé que lo que de verdad sirve son los recursos, las medidas para concienciar sobre la urgente necesidad de eliminar la violencia contra las mujeres y de apoyar a quienes la sufren. Y aquellos que los recortan son también cómplices de su sufrimiento.
Las mujeres jóvenes víctimas de violencia machista son vidas alteradas, truncadas, rotas. ¿Cómo curar sin apoyo esos cuerpos, esas mentes y esos corazones?, ¿cómo conseguir que deje de pasar?
“ Lo que de verdad sirve son los recursos, las medidas para concienciar sobre la urgente necesidad de eliminar la violencia contra las mujeres y de apoyar a quienes la sufren ”
La Macroencuesta desmonta el estereotipo del agresor desconocido en un callejón oscuro y señala que la inmensa mayoría son hombres de su entorno, con los que al menos había tenido una cita, alguien conocido, familiares o amigos. Es terrible ver como ese amor romántico, que nos han metido en vena desde la infancia como única vía de realización amorosa, se hace añicos.
Es necesaria formar una red fuerte de sororidad que nos sostenga, en una sociedad que nos permita denunciar sin estigma y sin miedo. Como recoge la Macroencuesta, la normalización de la violencia, el no reconocerse como víctima, el miedo a no ser creídas o que fue su culpa juega a favor del agresor, en este sistema hostil. A lo que hay que añadir la evidencia de que entre las que han denunciado, la mitad no está satisfecha con el proceso. Y, ¿qué mensaje lanza esto a las mujeres? El que el sistema patriarcal quiere que llegue, este sistema en el que en el que nadie nos leyó el cuento en el que el príncipe violaba a la princesa.
¿QUÉ HACE A LAS MUJERES PODEROSAS?
Marta Arias Maranchel STE-CLM Guadalajara
La Unión, que además de ser un sustantivo femenino, es lo que Sonia, responsable de la Organización de Mujeres de STEs y su compañera Marta de STE-CLM vieron en aquel grupo de mujeres docentes del sindicato Egitim Sen en su III Congreso de Mujeres celebrado en Ankara el pasado mes de diciembre de 2025
“One heart, one soul” llevó a 350 profesoras y maestras delegadas de 81 regiones del país a juntarse para clamar un basta ya de políticas capitalistas, religiosas y sexistas de R. T. Erdoğan que vuelven a relegar a las mujeres en Turquía a un segundo plano para volver a precarizar sus empleos y encerrarlas en casa como cuidadoras de mayores, maridos e hijos.
La falta de libertad de expresión y alejamiento progresivo de Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea en sus políticas civiles, sociales y educativas, desconectan a este país cada vez más del ansiado acercamiento a Europa. Sin embargo, sus mujeres persisten, resisten y lanzan un mensaje de “Trabajo, Paz y Democracia” a su sociedad y al mundo. Las mujeres deseamos siempre una coexistencia en paz y debemos ser las que traigamos luz en la oscuridad en palabras de las delegadas que intervinieron en las ponencias. Siguen sufriendo agresiones, violaciones y asesinatos, en sus lugares de estudio, de trabajo y en la vida social sin que la jurisdicción turca sea capaz
de aplicar eficazmente las leyes que paulatinamente los hombres gobernantes van vaciando de contenido para así desprotegerlas e invisibilizarlas.
Es un recordatorio importante para las mujeres de nuestro Estado que ningún derecho está garantizado si dejamos de defenderlo. Nuestras madres y abuelas abanderaron la misma lucha por la libertad de la mujer, decisión sobre su cuerpo, igualdad laboral, con el mismo empeño de paz y democracia que las compañeras turcas vuelven a hacer ahora. Ellas también creyeron en una evolución paulatina hacia la igualdad real, pero se han encontrado con un gobernante déspota religioso que está revirtiendo lo conseguido, como en muchas otras partes del mundo.
Estemos muy atentas a la lucha de nuestras compañeras iraníes que siguen exponiendo su vida y luchando por recuperar derechos muy básicos para las mujeres en su país.
“Jin, Jiyan, Azadî” que diría una mujer kurda: Mujer, vida, libertad.