Skip to main content

OPTIMUS AGIT Nº24 - AGOSTO/SEPTIEMBRE

Page 1


HISTORIA

AUTOMÓVIL

Alfa Romeo 1.8 GT

Carácter

italiano

EEl Alfa Romeo Alfetta GT 1.8 era un coupé de dos puertas con una línea realmente estilizada y moderna para los cánones de la época. Tal como indica su nombre, era un amplio y cómodo GT para cuatro personas, con un maletero dotado de un gran portón bastante espacioso. Derivaba de la berlina Alfa Romeo Alfetta, y se construyó desde 1974.

Posteriormente cambió su denominación por la de Alfetta GTV.

La distribución de la instrumentación era cuanto menos curiosa. El centro del salpicadero estaba presidido por el cuentavueltas, en un reloj de forma cuadrada. El resto de los mandos estaban situados en la consola central, encima de los controles de la climatización. El velocímetro estaba colocado en la parte superior de la misma, con forma rectangular, acompañado de otros relojes, mandos y chivatos; un claro guiño a la conducción deportiva,

pues lo más importante era llevar controlado el régimen del motor y no pasarlo de vueltas. Había que acostumbrarse a girar la cabeza y la mirada para observar el velocímetro, pero una vez cogido el hábito no resultaba difícil. Una vez sentados detrás del volante nos poníamos cómodos en un asiento que era regulable en altura y en longitud, y dependiendo de lo cerca o lejos que estuviésemos del volante se podía o no ver el largo capó. Dicho volante era regulable en altura, hecho en madera y con cierto grosor.

Con ello se conseguía un mejor

reparto de pesos (50/50) y un comportamiento más neutro, sin el sobreviraje típico de las mecánicas todo atrás o el subviraje de los coches con todo delante.

Su manejabilidad era muy buena gracias a su concepción, por un lado, y a la dirección de cremallera, que permitía alargar al límite las reacciones del coche sin riesgo de cometer errores.

MECÁNICA

El motor, situado en posición delantera longitudinal, llevaba cuatro cilindros en línea, con 1.779 cm3 de cilindrada, que entregaba 122 CV a 5.500 RPM. El bloque y la culata estaban fabricados en aluminio, pero las camisas de los cilindros eran de fundición. Llevaba dos árboles de levas en cabeza accionados por una cadena doble,

Su arquitectura era la propia de coches verdaderamente deportivos, con el motor delante, la caja de cambios y el diferencial montado sobre el eje trasero, formando un bloque solidario (transaxle)

En curvas rápidas el comportamiento era impecable, pasándolas como una tabla incluso a gran velocidad

que garantizaba una larga duración y fiabilidad. Estos árboles accionaban directamente las válvulas mediante taqués hidráulicos considerándose un sistema deportivo y fiable, aunque de reglaje complicado. La alimentación se llevaba a cabo por dos carburadores de doble cuerpo Solex C 40 DDH 5, aunque existía la opción de ponerle

carburadores Dell´Orto DHLA 40 O Weber 40 DCOE 32. Era una modificación del conocido 1750 con modificaciones en los colectores de escape y en la bomba de aceite. Para la refrigeración se utilizaba un ventilador eléctrico gobernado por un termostato, método muy inusual para un motor con disposición longitudinal. El cambio manual de cinco

velocidades tenía unos recorridos precisos y cortos. Si realizábamos una conducción rápida y en un momento determinado teníamos que reducir con rapidez con la maniobra punta-tacón, resultaba algo complicado, pues el pedal del freno estaba más bajo que el del acelerador (cosa algo extraña). Para comprobar su excelente comportamiento gracias a su buen reparto de masas, se podía frenar bruscamente en plena trazada y el coche no realizaba ningún

movimiento extraño, como si frenase en línea recta. Una maravilla en este aspecto.

OTROS DETALLES

La carrocería era de tipo autoportante. La suspensión delantera era independiente, de triángulos superpuestos, siendo el inferior de fundición. Como elemento elástico llevaba barras de torsión y elementos de goma, funcionando estos últimos cuando la presión resultaba extrema,

consiguiendo una elasticidad variable; se incluía una barra estabilizadora.

En lo referente a las ruedas llevaba unos neumáticos de media 185/70

J14. Los discos estaban presentes en las cuatro ruedas, con la peculiaridad de que los traseros se encontraban a la salida del diferencial, reduciendo la masa suspendida y transfiriendo el par de frenado al conjunto trasero de forma directa. Su velocidad máxima se estimaba en 195 km/h, y los

1.000 metros desde salida parada los cubría en 31 segundos. El peso homologado era de 1.050 kg.

Eran unos tiempos en los cuales la experiencia y los éxitos de Alfa

Romeo se trasladaban a los coches de calle, construyendo joyas de carácter deportivo como este Alfa Romeo Alfetta 1.8 GT. Un coche para conducir, o más bien dicho, para pilotarlo.

En competición

Grupo 2 y Grupo 4

En los años 70, la marca participó en el Campeonato Europeo de Turismos (ETCC). Los modelos de carreras derivados de la serie GT fueron homologados para Grupo 2, destacando por su agilidad en circuitos revirados frente a rivales de mayor cilindrada.

Autodelta

El brazo deportivo oficial de Alfa Romeo, Autodelta, desarrolló versiones aligeradas y potenciadas que competían con éxito en

resistencia y rallyes, sentando las bases para las posteriores bestias del Grupo 4 como el GTV6.

Campeonatos Internacionales

En mercados como el australiano, el chasis de la Alfetta fue la base para transformaciones radicales y ganadoras, utilizando incluso motores V8 y carrocerías de fibra de carbono para competir en los campeonatos de GT a principios de los años 80.

HISTORIA DE ESPAÑA

Los amantes de Teruel

LLa leyenda de los Amantes de Teruel narra la trágica historia de Isabel de Segura y Diego de Marcilla en el siglo XIII. Diego, sin fortuna, partió a la guerra para hacerse rico. Al regresar tras cinco años, descubrió que Isabel había sido obligada a casarse con otro; al pedirle un beso y ser rechazado, cayó muerto de dolor.

«Las momias de ambos jóvenes fueron descubiertas por casualidad en el año 1555 durante unas reformas en la capilla de los Santos Cosme y Damián de la iglesia de San Pedro»

Trágico desenlace

Pasaron los cinco años y, sin noticias de Diego, el padre de Isabel la obligó a casarse con un rico noble llamado Pedro de Azagra. Exactamente el día de la boda, Diego regresó a Teruel convertido

La historia comienza en la ciudad de Teruel a principios del siglo XIII. Isabel de Segura, hija de una familia muy rica, y Diego de Marcilla (también conocido históricamente como Juan Diego), un joven noble pero sin bienes de fortuna, se enamoraron profundamente desde su juventud. Al pedir la mano de Isabel, el padre de ella rechazó a Diego debido a su falta de riqueza. Sin embargo, le concedió un plazo de cinco años para que pudiera ir a la guerra, luchar y conseguir una fortuna. Diego aceptó el trato e Isabel prometió esperarlo.

en un hombre rico y con honor. Al enterarse del matrimonio, Diego logró colarse en la casa de Isabel durante la noche para pedirle un último beso. Isabel, ahora una mujer casada, se lo negó por respeto a su esposo. Tras esta negativa, Diego cayó fulminado y muerto a sus pies. Al día siguiente, durante el funeral de Diego en la iglesia de San Pedro, una mujer vestida de luto se acercó al féretro. Era Isabel, quien, abrumada por el dolor y el arrepentimiento, quiso darle el beso que le había negado en vida. Al

besarlo, cayó muerta sobre el cuerpo de su amado.

Las momias de ambos jóvenes fueron descubiertas por casualidad en el año 1555 durante unas reformas en la capilla de los Santos Cosme y Damián de la iglesia de San Pedro. Actualmente, se pueden visitar sus cuerpos momificados en el Mausoleo de los Amantes, ubicado en la misma ciudad y diseñado por el escultor Juan de Ávalos.

Comer en las Rías Baixas

DDe todos es sabido que la provincia de Pontevedra es un referente gastronómico desde hace siglos. Así, por ejemplo, los romanos asentados en las Rías Baixas se las ingeniaban para transportar la lamprea hasta Italia con el fin de que sus lugareños gustasen de este curioso manjar.

Se sabe que Galicia es una tierra para degustar. La calidad de su materia prima unida a las recetas más tradicionales hace que salgan algunos de los platos más sabrosos de la gastronomía española. Las Rías Baixas son un claro ejemplo de esta cocina de sabor irresistible. La oferta es inmensa, con la presencia obligada de mariscos, pescados y carnes y, por supuesto, un buen vino Albariño sobre la mesa. ¿Quién puede resistirse?

La inmensa extensión de costa de toda la región, permite a las Rías Baixas tener una gran despensa marinera en todos y cada uno de sus pueblos.

En cuanto a la oferta primordial de las Rías Baixas destacan las almejas, especialmente la variedad de O Carril, que hay que comer viva y acompañada con un chorro de limón.

También tenemos que degustar en

crudo la ostra, uno de los mariscos más aclamados en la zona y que sirven especialmente bien en el municipio de Arcade.

El mejillón es otra de las delicias gallegas por excelencia y se sirve de múltiples formas, cocido, a la vinagreta, en salsas o con guisos.

Las nécoras, langostas, berberechos, vieiras o navajas también serán un lujo para nuestro paladar.

En cuanto a los moluscos cefalópodos debemos destacar al choco, calamar y al pulpo.

El pulpo en las Rías Baixas se puede preparar de múltiples formas si bien la más tradicional es la receta del pulpo á feira, es decir, cocido y servido en un plato de madera aderezado con aceite de oliva, sal y pimentón picante.

Dispone de una amplia variedad de pescados, como pueden ser: xoubas, peces espada, etc. Pero, además, los múltiples ríos que surcan la provincia de Pontevedra

permiten degustar pescados y especies de agua dulce como las angulas, truchas, salmones o lampreas.

Sin duda alguna las angulas y lampreas son los ejemplares más singulares que suelen encontrarse en la desembocadura del Río Miño.

Las lampreas son especies con aspecto entre anguila y serpiente marina que en pocos lugares de Europa sobrevive. En las Rías Baixas encuentra su hábitat en Ríos como el Ulla o el Miño y las formas más populares de degustación son a la

bordelesa, en empanada, rellena o rebozada.

En cuanto a carnes, además de la ternera gallega tenemos que destacar el papel importante que ocupan los productos derivados del cerdo en la gastronomía de las Rías Baixas. Así destacamos el cocido, embutidos, lacón con grelos, etc.

Otra carne a destacar en las Rías Baixas es el cordero, sobre todo siguiendo la preparación de Moraña del carneiro ó espeto, es decir, se asa el carnero al estilo campero argentino. Cada año en verano

miles de personas acuden a Moraña para degustar este plato.

Si ya hemos degustado los mariscos y pescados ofrecidos de las Rías Baixas y sus deliciosas carnes, ahora nos falta la pizca de dulzor.

En las Rías Baixas podremos degustar arroz con leche, torrijas, leche frita, queso de tetilla con membrillo, cañas fritas rellenas de crema, requesón, filloas y chulas, entre otros postres representativos de la provincia. ¿Te lo vas a perder?

Flag football

SA pesar de parecer relativamente reciente, el origen del Flag Flootball se remonta a la década de los 40 en Estados Unidos, cuando comenzó a jugarse.

Se trata de un juego sin contacto, y quizá esta sea la mayor diferencia con su hermano mayor, el fútbol americano.

El fútbol bandera (también conocido como tocho en México y flag football en Estados Unidos) es una modalidad de fútbol americano que se juega sin placajes. En lugar de tirar al suelo al jugador contrario (down), el equipo defensor debe retirar uno de los dos banderines (flags) o pañuelos que cuelgan a los lados de la cintura de los rivales, ya sea con un cinturón o dentro del pantalón corto, lo que simula un placaje.

Cada liga, torneo, organización o región puede tener sus propias reglas, y así han surgido el tocho

bandera, en el que los equipos cuentan con 11 jugadores aunque existen versiones de 9, 8, 7, 6, 5, y hasta 4 jugadores. Aunque muchas de las reglas son iguales o similares, se pueden encontrar diferencias dependiendo de quién organice el torneo, la liga o el partido.[1]

Este deporte se practica entre hombres y mujeres ya sea que se hagan los equipos del mismo sexo o en su caso sea un equipo mixto. Aquí no hay protección alguna como hombreras, cascos, etc. Sin embargo, no deja de ser

apasionante y con mucha adrenalina para quien lo juega, porque también se requiere mucha destreza y habilidad para evitar que al jugador le quiten algún pañuelo. Debutará como deporte en las olimpiadas de Los Angeles 2028.

Reglamento

El número de jugadores ejemplares y suplentes por equipo varía según el reglamento de cada torneo.

Pueden ser equipos de 20, 69 o de 2. El campo de juego tiene 54 metros de largo y 27 metros de ancho. Las anotaciones son: el

touchdown (6 puntos), el safety (2 puntos) y la casaca. El punto extra puede ser de 1 punto (desde la yarda 5) o de 2 puntos (desde la yarda 10).

La principal diferencia entre el fútbol americano y el tocho bandera es el placaje. La función del cinturón con banderas es barrida.

Así, en el momento que la bandera es arrancada del portador inicia el partido. Si sucede que alguna de estas cae sin haber sido tocada, para detener la jugada se tiene que tocar con la mano a quien posee el balón.

TRADICIONES

La aventura de la pesca

SLa costera del bonito del norte (Thunnus alalunga) es una tradición centenaria del mar Cantábrico que se lleva a cabo cada verano. Los pescadores locales capturan los ejemplares uno a uno utilizando técnicas artesanales y sostenibles, principalmente el curricán (o cacea) y la pesca con cebo vivo.

a del bonito del norte

Origen y

Época

de la Costera

La tradición se remonta siglos atrás, cuando los pescadores salían en pequeños botes de remos y vela. Hoy en día, la flota del norte de España (puertos de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco) espera la llegada de los bonitos, que migran desde aguas más cálidas hacia el Cantábrico cuando estas alcanzan temperaturas de 15 a 18 °C (generalmente entre junio y octubre).

Métodos Tradicionales de Pesca

Existen dos modalidades principales, ambas caracterizadas por extraer el pescado individualmente sin dañar el ecosistema marino.

No todos los bonitos llegan a la lata de la misma manera. El bonito del norte de mayor calidad se captura mediante pesca con caña y línea — también llamada pesca al curricán o al cebo vivo —, un método

artesanal que lleva siglos practicándose en el Cantábrico.

¿En qué consiste? Los barcos pesqueros localizan los bancos de bonito en alta mar, y una vez sobre ellos, los marineros utilizan cañas con anzuelos sin muerte (sin rebaba) para capturar los peces de uno en uno. El bonito salta a cubierta vivo, sin haber sido sometido al estrés del arrastre ni a la compresión de las redes.

¿Qué significa esto para el producto final? Un pescado capturado con caña y línea llega a la conservera en mejores condiciones: sin magulladuras, sin estrés previo, con la carne en su estado óptimo. El

resultado es una conserva de mayor calidad, con mejor textura y mejor sabor.

Impacto Cultural y Sostenibilidad

Esta campaña no es solo una temporada de pesca, sino un estilo de vida que marca el ritmo de las poblaciones costeras, donde la tradición oral y las familias conserveras han mantenido el oficio vivo durante generaciones. Gracias a estas técnicas de pesca selectivas, se garantiza la máxima frescura de la carne y se evita la captura accidental de otras especies.

RUTAS FORMIDABLES

Ruta de los Molinos y las cascadas

Cantabria infinita

EEntre puentes de madera, vegetación exuberante y antiguos molinos cubiertos de musgo, esta joya de los Valles Pasiegos se consolida como uno de los planes más refrescantes del verano en el norte de España.

La Ruta de los Molinos, en San Pedro del Romeral, se ha convertido en uno encantos naturales más celebrados de Cantabria para este verano. Con solo 3 kilómetros de recorrido, este sendero sorprende a los caminantes con paisajes que

parecen sacados de una jungla y promete convertirse en uno de los planes más sugerentes de la época estival.

Recorrer la Ruta de los Molinos durante los meses estivales no solo permite escapar del calor entre sombras y agua, sino también

descubrir uno de los paisajes más insólitos de Cantabria. Un entorno que sorprende por su verdor, su autenticidad y esa capacidad de transportar al viajero a otro continente sin salir del norte de España.

Además, su localización en el corazón de los Valles Pasiegos la convierte en un punto de partida ideal para descubrir otros rincones

de la comarca, como el Mirador de La Braguía o la Ruta del Túnel de La Engaña.

San Pedro del Romeral sigue siendo una de las joyas ocultas de la comarca pasiega, y este sendero es la prueba más evidente de que no hace falta cruzar el Atlántico para sentir que estás en plena selva tropical.

«Algunos tramos cuentan con cuerdas o asideros que facilitan el paso entre raíces, barro y zonas resbaladizas,»

«A medida que el camino se adentra en el barrio de Bustaleguín, el paisaje cambia de forma repentina»

El primer tramo no da pistas de lo que acontecerá más tarde, según avancemos. A medida que el camino se adentra en el barrio de Bustaleguín, el paisaje cambia de forma repentina: la vegetación se vuelve más espesa, el musgo cubre

piedras y troncos, y el arrullo del río Barcelada va llevando al caminante hasta pequeñas cascadas, puentes de madera improvisados y antiguos molinos cubiertos de hiedra. La ruta de senderismo está bien señalizada desde el cartel que marca el inicio, poco después del desvío hacia Bustaleguín. El recorrido, de ida y vuelta, puede completarse en aproximadamente hora y media y es apto para toda la

familia. Algunos tramos cuentan con cuerdas o asideros que facilitan el paso entre raíces, barro y zonas resbaladizas, lo que añade un toque de aventura sin comprometer la seguridad.

Molinos, ermitas y cascadas en plena naturaleza

Este enclave, situado en una de las tres villas pasiegas, ofrece mucho más que naturaleza exuberante. A

lo largo del camino se pueden observar los restos de varios molinos hidráulicos, así como pequeñas ermitas escondidas entre la maleza y hasta un escudo heráldico que recuerda el pasado señorial de la zona.

No os la perdáis, porque como decimos, la riqueza paisajística y etnográfica de San Pedro del Romeral lo convierten en una visita imprescindible.

LUGARES MÁGICOS

Castillo de Olite Esplendor navarro

EEn realidad es un palacio real, técnicamente, aunque es lógico que todo el mundo le dé nombre de castillo, ya que en cierto modo lo es.

El Palacio Real es la obra cumbre del rey Carlos III «el Noble» (1387-1425) y el emblema más representativo del viejo Reino de Navarra.

Carlos III y su esposa doña Leonor van a ser los artífices de la construcción del Palacio Real «que tenía tantas habitaciones como días el año». El derroche económico, creatividad y capricho va a convertirlo en un palacio de ensueño, uno de los palacios más esplendidos de Europa en su época.

El Palacio es un complejo conjunto irregular de torres, estancias, galerías, jardines y patios que le confieren un aspecto anárquico y una singular silueta que sobresale sobre el caserío de la ciudad. A pesar de esa aparente anarquía el aspecto exterior es majestuoso. Destacamos en las obras a Martín

Périz de Estella, maestro mayor de mazonería* y director de la obra de cantería, y al moro tudelano Lope el «Barbicano» encargado de las obras de carpintería. Numerosos artistas y de muy diversa procedencia se encargaron de decorar elegantemente el Palacio. Comienzan las obras a impulsos de doña Leonor en 1399, que mandó construir junto a la iglesia de Santa María la capilla de San Jorge y la «Cambra et morada» de la reina. A partir de 1400 Carlos III continuará

las obras y seguirá de cerca el proceso constructivo. Primero se levanta el núcleo central donde se alojaba la gran cámara del rey y a partir de él se fueron añadiendo las principales construcciones como las cámaras del Rey y de la Reina, la galería de yeserías mudéjares, el Mirador del Rey de elegante tracería gótica, la torre del Homenaje, la torre del Aljibe, la torre Ochavada o de las Tres Coronas, la torre de los Cuatro Vientos y la torre de la «Joyeuse

* La mazonería (con 'z') es un término que designa principalmente la estructura arquitectónica de madera o ensamblaje que enmarca y divide un retablo.

Garde», atalaya, o del vigía. Especial cuidado se pone en la adecuación de cuidados jardines, como el Jardín de la Reina adosado a las cámaras reales, los patios inferiores de los Toronjales y la Pajarera, y amplios jardines exteriores con vides, frutales y exóticas flores.

Ingeniería vanguardista

Destaca el complejo hidráulico que dotaba de agua a los jardines. El agua venía por conducciones desde el Cidacos y era remontada a la torre del Aljibe por medio de un mecanismo con cangilones para ser distribuida por tuberías de plomo a las fuentes y jardines. Durante el reinado de Carlos III

Olite gozó de paz, prosperidad y fastuosidad palaciega. Se celebraron varias veces Cortes del Reino. Aquí muere la reina doña Leonor en 1415 y diez años más tarde su esposo Carlos III.

Declive

Además de Carlos III y doña Leonor otros personajes ligados a la vida en palacio fueron su hija Doña Blanca y su nieto Carlos Príncipe de Viana. El Príncipe pasó su infancia y aquí se celebró con suntuosidad su boda con la joven flamenca Agnes de Clèves. Siendo rey por derecho no pudo reinar por la ambición de su padre Juan II de Aragón y por la colaboración

egoísta de su madrastra doña Juana Enríquez. El bando beaumontés, vinculado a la casa real por la sangre y las prebendas, siguió la causa del Príncipe de Viana y de su hermana, de trágico destino, doña Blanca, hasta la muerte de la misma en Orthez. Después pasó a servir a Castilla. La vida en palacio perdió su esplendor.

Edad Moderna

Tras la conquista de Navarra en 1512 el palacio se convertirá en residencia de los virreyes al cuidado de un conserje o alcaide. Durante la Edad Moderna fue mansión ocasional de los virreyes y escala esporádica de los monarcas españoles en sus contadas visitas a Navarra.

Con el declive de la importancia política de Olite su uso va a ser menor y le va a llevar a una fase de deterioro contínuo debido al abandono y lo costoso de su mantenimiento.

En 1542 para en Olite el propio Emperador Carlos, en momento delicado para las fronteras, amenazadas por Francia. Posteriormente hará estancia en Palacio Felipe II (1592) y otros

monarcas visitarán la ciudad en sus desplazamientos por el norte: Felipe IV en 1646 y Felipe V en 1719. Alfonso XII y Alfonso XIII conocieron el Palacio en ruinas.

En 1739 con motivo de la visita de la reina viuda doña Ana de Neoburg se realizan diversas reparaciones. A los pocos meses llega a Navarra la infanta francesa Luisa Isabel de Borbón, hija de Luis XV, que, en virtud de uno de los pactos entre ambas monarquías, iba a casar con el infante don Felipe y ser futura Duquesa de Parma. Durante la Guerra de la Convención el Palacio es utilizado como almacén por el ejército y contribuye a su deterioro. Un incendio, provocado durante la preparación del rancho de los soldados instalados en la Torre de la Prisión (Torre de las Tres Coronas), destruye buena parte de los ricos artesonados y techumbres. Es el preámbulo de próximas desgracias.

Edad Contemporánea

Es en la Guerra de la Independencia cuando recibe el golpe de gracia que le llevará a su casi completa destrucción.

En febrero de 1813 el general

Francisco Espoz y Mina ordena prenderle fuego y destruirlo con pretexto de que los franceses no se hicieran fuertes en él.

Por espacio de más de un siglo el palacio estuvo expuesto al abandono y buen número de sillares pasaron a formar parte de edificios y obras particulares. El conde de Ezpeleta siguió en posesión del Palacio Real y su administrador Señor Lacalle, con un taller de carpintería, un granero, dos bodegas y un corral de ganado lanar en su interior.

En 1888 el Ayuntamiento quiso instalar sus dependencias dentro de Palacio, sin llevarse a efecto.

Las destrucciones y abandono en que quedó el Palacio llevó a Juan Iturralde y Suit a escribir: «El pueblo

que mira indiferente los monumentos de sus pasadas glorias, es indigno de ocupar un lugar en la historia, y doblemente criminal, cuando el pasado es tan brillante y glorioso como el del antiguo Reino de Navarra».

El palacio fue adquirido en 1913 por la Diputación Foral de Navarra. En 1923 convocó un concurso entre arquitectos resultando ganador el proyecto de los hermanos José y Javier Yárnoz Larrosa y en 1937 comenzó su reconstrucción de la mano José Yarnoz.

Fue declarado Monumento Nacional (conjuntamente con la iglesia de Santa María) el 17 de enero de 1925.

Libros recomendados

Bernardo de Gálvez.

En el nombre de América

A finales del siglo XVIII, mientras las colonias británicas luchan por su independencia, un joven militar malagueño escribe, sin saberlo, una de las páginas más decisivas de la historia. Desde las marismas del Misisipi hasta los fuertes ingleses de la Florida, Bernardo de Gálvez lidera una campaña audaz, marcada por la estrategia, el riesgo y una determinación que cambiará el rumbo de una guerra, y de un continente. A través de la mirada de quienes le acompañaron "soldados, criados, colonos y testigos de su tiempo", esta novela reconstruye con pulso narrativo y rigor histórico las gestas de un hombre que desafió la prudencia y la lógica para enfrentarse al Imperio británico. Intrigas políticas, alianzas inesperadas, batallas decisivas y vidas cruzadas en un territorio hostil componen un relato vibrante

donde la historia se vuelve carne y emoción. Tras el éxito de su aclamada novela Gálvez, Leonardo Cervera regresa al personaje que lo consagró para profundizar en su figura y reivindicar el papel fundamental que este español

desempeñó en la independencia de los Estados Unidos. Con una prosa envolvente y un conocimiento minucioso del periodo, el autor nos sumerge de nuevo en una aventura histórica tan fascinante como poco conocida.

El barco fantasma

Kate Mosse

Una apasionante novela histórica de aventuras escrita por Kate Mosse, la dama de la novela histórica. Una autora con más de 8 millones de lectores en todo el mundo.

Corre el año 1612 y en las costas de las Islas Canarias surca sus aguas un misterioso barco envuelto siempre en una espesa neblina: se trata del Old Moon, un pequeño navío que da caza a barcos piratas. Capitaneado por Louise, una mujer adelantada a su tiempo, y tripulado por marineros leales a ella en un mundo dominado por los hombres, todos saben muy bien que su misión debe permanecer en secreto, por lo que libran sus batallas a escondidas de una ley que nunca los defenderá. Acechada por fantasmas del pasado, cuando se

ponga precio a su cabeza deberá tomar una decisión que cambiará el rumbo de su vida, y de toda su tripulación, para siempre.

Tadeo Jones y la lámpara maravillosa

Cuarta entrega de la saga 'Tadeo Jones'. Tadeo y Sara son ahora padres de Olimpia (Oli), una adorable e intrépida niña de dos años. Y Momia no lleva nada bien haber dejado de ser el centro de atención. Mientras están de vacaciones en Londres, Sara sigue la pista hacia un objeto único: la lámpara maravillosa de Las mil y una noches. Y Momia, presa de los celos, pide un deseo: viajar en el tiempo hasta el momento en que era joven y todos le querían. Tadeo y Sara tienen que unir fuerzas para evitar que Momia cambie el curso de la historia y traer al grupo (Jeff, Belzoni y Ramona incluidos) de vuelta a casa, a su época. Esta nueva aventura los llevará a cruzar el Océano Atlántico desde Perú hasta

Grecia, y de allí a lo más profundo de Oriente Medio, hasta la misma cueva de Ali Babá y los cuarenta ladrones.

Dirección: Enrique Gato

Guion: Manuel Burque, Josep Gatell

Música: Zacarías M. de la Riva

Fotografía: Animación, Jose Manuel Piñero

Compañías: Lightbox Animation

Studios, Telecinco Cinema, Ikiru Films, Anangu Grup. Distribuidora: Paramount Pictures

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
OPTIMUS AGIT Nº24 - AGOSTO/SEPTIEMBRE by OPTIMUS PUBLICATIONS - Issuu