Revista independiente de surf y similares en el Atlántico Nº18 - 2026 - Frontera Norte España
"La vida es mejor en chancl".
LA PLAYA Nº18
2026
La Playa es una revista de surf, bodyboard y paddle surf en el Atlántico.
DIRECTOR
Javi Armisen produccioneslaperlanegra@gmail.com
SUBDIRECTOR Alberto Calvo Trelles bertocaltre@gmail.com
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EDITA
Relatos de surf
Porque el mar se lo pidió
Clara llevaba meses viviendo como si caminara bajo el agua. Todo le costaba un esfuerzo absurdo: levantarse de la cama, ducharse, responder mensajes, fingir que estaba bien delante de su madre. Había días en los que conseguía llegar al supermercado y otros en los que el sonido de una cucharilla golpeando una taza le parecía suficiente para romperla por dentro.
Tenía veintisiete años y una tristeza vieja instalada en el pecho.
Cuando era pequeña, el mar le daba miedo. Creció en una ciudad costera donde todos parecían felices entre sal y arena, pero ella prefería mirar el océano desde lejos. Le inquietaba aquella inmensidad cambiante, la forma en que algo tan hermoso podía
Nes Imra
tragarse barcos enteros.
Ahora, sin embargo, caminaba hasta la playa cada tarde. No porque le gustara, sino porque el médico le había recomendado salir de casa y moverse un poco. “Aunque solo sea mirar el horizonte”, le había dicho.
Así que Clara se sentaba en una roca oscura al final de la playa y observaba las olas romper una y otra vez, como si el mundo insistiera en empezar de nuevo cada pocos segundos. Y una tarde de noviembre apareció él.
Estaba de pie junto al agua con una tabla de surf vieja bajo el brazo. Llevaba un neopreno gastado y el pelo gris pegado a la frente por la humedad. Tendría unos sesenta años, quizá más,
pero había algo extraño en su forma de moverse: parecía ligero, como si el viento no terminara de tocarlo.
Clara apenas le prestó atención hasta que el hombre se acercó y se sentó a su lado sin pedir permiso.
—Miras el mar como si te hubiera hecho daño —dijo.
Ella frunció el ceño.
—No me gustan las conversaciones con desconocidos.
—Entonces has elegido mala playa.
Clara estuvo a punto de levantarse, pero no tenía fuerzas ni para discutir.
El hombre observó el horizonte unos segundos.
—¿Sabes surfear?
Ella soltó una risa seca.
—¿Te parezco una persona que surfea?
—No. Pero sí alguien que lo necesita.
Clara negó con la cabeza. Aquello sonaba ridículo.
—Estoy deprimida, no aburrida.
El hombre la miró de reojo.
—A veces es casi lo mismo.
Durante unos segundos ella sintió ganas de gritarle. ¿Qué iba
a saber aquel tipo sobre la depresión? ¿Sobre despertarse deseando no existir? ¿Sobre la culpa de preocupar a los demás constantemente?
Pero el enfado se agotó antes de nacer.
—No tengo dinero para clases —murmuró.
—Yo no cobro.
—¿Y por qué ibas a enseñarme?
El hombre sonrió.
—Porque el mar me lo pidió.
Clara decidió que estaba loco. Sin embargo, volvió al día siguiente.
Y al otro. Y al otro.
Nunca preguntó su nombre. Tampoco él se lo dijo.
Las primeras clases fueron un desastre. Clara tragó agua salada, cayó de la tabla decenas de veces y terminó llena de golpes. Pero había algo extraño en aquel agotamiento físico: durante unos minutos después de salir del agua, su cabeza se quedaba en silencio.
No desaparecía la tristeza.
Solo dejaba de gritar.
—El problema —le decía el hombre mientras caminaban por la orilla— es que quieres controlar las olas.
—Claro que quiero controlarlas. Si no, me tiran.
—Las olas siempre te van a tirar. La cuestión es aprender a levantarte antes de que llegue la siguiente.
A veces hablaba así, como un profesor raro o un poeta cansado. Otras veces permanecía completamente callado durante horas.
Clara comenzó a esperar aquellas tardes con ansiedad.
Seguía teniendo malos días. Seguía llorando en casa y despertándose con el pecho vacío. Pero ahora existía una pequeña grieta en la oscuridad: el instante exacto en que sus pies tocaban la arena húmeda y veía al hombre esperando junto al mar.
Una tarde especialmente fría, después de una sesión agotadora, Clara explotó.
—No funciona —dijo dejando caer la tabla—. Todo esto no funciona.
El hombre la observó sin moverse.
—¿Qué es “esto”?
—Surfear. Respirar. Intentarlo. Estoy cansada.
El viento levantó espuma blanca entre las rocas.
—¿Quieres saber algo sobre las olas? —preguntó él.
Clara no respondió.
—Nunca dejan de romperse. Jamás. Y aun así el mar no se destruye.
Ella sintió un nudo en la garganta.
—No soy el mar.
—No. Eres algo más frágil. Por eso tienes que aprender a cuidarte mejor.
Clara bajó la mirada.
—Antes tenía planes —susurró—. Quería viajar, escribir, enamorarme… Ahora hay días en
los que ni siquiera quiero levantarme.
El hombre tardó en responder.
—La tristeza profunda convence a la gente de que el futuro ha desaparecido. Pero solo lo esconde.
—¿Y tú cómo lo sabes?
Por primera vez, él pareció verdaderamente triste.
—Porque he visto a muchas personas perderse antes de encontrarse.
Aquella noche Clara durmió cinco horas seguidas por primera vez en meses.
Poco a poco empezó a cambiar. Volvió a responder mensajes.
Aceptó tomar café con una amiga. Retomó un cuaderno olvidado donde escribía historias cortas.
Incluso volvió a reírse alguna vez.
No era una recuperación limpia ni perfecta. Había recaídas, mañanas oscuras y ataques de ansiedad. Pero ahora entendía algo importante: sanar no signifi-
caba convertirse en otra persona, sino aprender a vivir sin odiarse constantemente.
Y siempre estaba el mar.
Un domingo de invierno las olas eran enormes. El cielo tenía un color gris metálico y la playa estaba casi vacía.
—Hoy no deberíamos entrar —dijo Clara.
—Hoy sí —respondió el hombre.
Ella lo miró con nerviosismo.
—Voy a matarme.
—No.
Caminaron hacia el agua.
El mar golpeaba con fuerza brutal. Clara sintió miedo inmediatamente, pero también una extraña energía recorriéndole el cuerpo.
Entraron.
La primera ola la derribó. La segunda también. La tercera la arrastró varios metros bajo el agua y el pánico explotó en su pecho. Perdió la orientación y tragó agua salada mientras intentaba subir desesperadamente.
Entonces sintió una mano sujetándole el brazo.
El hombre.
La ayudó a salir a la superficie.
—Mírame —ordenó.
Clara respiraba con dificultad.
—No puedo.
—Sí puedes.
Otra ola venía hacia ellos.
—Escúchame bien. El miedo siempre parece infinito cuando estás dentro de él.
La ola chocó contra ambos.
Y algo ocurrió.
Por un instante imposible, Clara vio al hombre rodeado de luz bajo el agua oscura. No era un reflejo. No era el sol. Era una claridad cálida naciendo de su propia piel.
Ella abrió los ojos con asombro.
Y entonces la ola pasó.
Consiguieron volver a la orilla.
Clara cayó de rodillas sobre la arena, tosiendo.
—¿Has visto eso? —preguntó jadeando.
Pero el hombre no respondió. Porque no estaba. La playa estaba vacía.
Clara se levantó confundida, mirando alrededor. No había huellas, ni tabla, ni rastro alguno de él.
Solo el mar.
Durante días volvió a buscarlo sin éxito.
Preguntó a pescadores, surfistas, camareros del paseo marítimo. Nadie sabía quién era.
Una anciana que vendía conchas en un puesto cerca de la playa escuchó la descripción y frunció el ceño.
—Hace muchos años —dijo— un surfista murió salvando a un chico durante una tormenta.
Dicen que a veces aparece por aquí.
Clara sintió un escalofrío.
—¿Cómo se llamaba?
La mujer negó lentamente con la cabeza.
—No lo recuerdo.
Aquella noche Clara caminó sola hasta la orilla. El viento era suave y el mar respiraba tranquilo bajo la luna.
Se quedó mirando las olas mucho tiempo.
Entonces comprendió algo.
Quizá nunca sabría quién había sido aquel hombre.
Quizá estaba loco.
Quizá había imaginado parte de todo.
Pero también entendió que algunas personas llegan a tu vida solo para empujarte de nuevo hacia la luz.
Clara respiró profundamente. Por primera vez en mucho tiempo, el futuro no le pareció un lugar vacío.
Entró en el agua con la tabla bajo el brazo.
Y mientras avanzaba hacia las olas, creyó escuchar una voz conocida mezclada con el viento.
—Muy bien.Ya sabes levantarte sola.
Federaciones
Amateur Primavera Surf Siroko
El pasado 17 de mayo, volvió la Liga Amateur a la playa de Playa de San Lorenzo dentro del evento celebrado durante el fin de semana de Primavera Surf Siroko.
Esta liga forma parte del programa Asturias Surfea, donde las escuelas oficiales, junto al equipo responsable, trabajan para que los jóvenes puedan aprender y disfrutar de la base del surf, tanto enfocada a la competición como al freesurfing.
Un espacio donde compartir olas, experiencias y aprendizaje junto a amigos, familiares y entrenadores, dentro de un campeonato que reúne también categorías de nivel regional y nacional.
Primera etapa del Circuito Vasco de Surf 2026 en Donostia
Con una participación masculina récord, la prueba de la Euskal
Herriko Surf Federazioa / Federazión Vizcaina de Surf se disputó en la playa de La Zurriola con olas de un metro el primer día y de medio el segundo.
Entre los chicos, quien se hizo con la victoria fue precisamente el ganador de la edición anterior de 2025 y campeón del circuito en 2024, Mikel Bizkarguenaga.
La categoría femenina, con mucho menos participación, la ganó Ibone Gomez, surfista goofy de Sopela de 19 años que llegaba a Donosti tras haber finalizado tercera en el Pro Junior de Casablanca unos días antes y había sido también tercera en la Zurriola en 2025.
Kassia Meador Figuras del Surf
Mientras la mayoría de los adolescentes se dedicaban a las típicas travesuras de la adolescencia, la pionera del longboard, Kassia Meador, se levantaba al amanecer con su padre para surfear algunas de las olas más impresionantes
del mundo en Malibú, California. Cuando su padre no estaba disponible, ella se aventuraba sola, tomando el autobús desde su casa en el Valle y pasando todo el día en la playa para perfeccionar su destreza sobre las olas.
Redacción La Playa
«Incluso apareció como doble de Lindsay Lohan surfeando en el cortometraje “First Point” del artista Richard Phillips»
Con apenas quince años, llamó la atención del aclamado diseñador de tablas Donald Takayama y del excampeón de surf Jeff Hakman. Ellos le presentaron a su primer patrocinador, ROXY, y el mundo del longboarding cambió para siempre. Hoy, a sus 44 años, es una de las surfistas más icónicas y entusiastas, inspirando a toda una generación de surfistas con estilo. Su destreza y elegancia le han valido apodos como la "Reina del Noseriding", la
"Princesa del Estilo" y, según Anthony Kiedis de los Red Hot Chili Peppers, "Ginger Rogers sobre una tabla de surf". En 2011, ocupó el segundo puesto en el circuito femenino de longboard de la WSL; el New York Times la coronó como la "reina del noseriding". A lo largo de sus 17 años de carrera como atleta patrocinada de competición, Kassia participó activamente en el diseño de productos para sus patrocinadores, incluyendo una línea de trajes de neopreno para Roxy y una línea de relojes para Swatch.
Marca propia
En 2013, Kassia dejó el surf patrocinado y fundó su propia empresa,
KASSIA+SURF, con el objetivo de crear productos de la más alta calidad para la comunidad femenina del surf. Desde su lanzamiento en 2015, KASSIA+SURF se ha centrado en la creación de trajes de neopreno, ropa de surf, equipamiento y accesorios que mejoran la funcionalidad del surf femenino y amplían la variedad estética del mercado. KASSIA+SURF representa la libertad, el empoderamiento y la «Meador también ha incursionado con éxito en el mundo artístico, pasando del surf a la fotografía, el diseño y la colaboración con numerosos creativos»
inspiración, y ofrece una calidad superior mediante una producción ecológica; un estilo vanguardista con un toque clásico.
Meador también ha incursionado con éxito en el mundo artístico, pasando del surf a la fotografía, el diseño y la colaboración con numerosos
creativos. Incluso apareció como doble de Lindsay Lohan surfeando en el cortometraje “First Point” del artista Richard Phillips.
La típica chica californiana, habla con frecuencia de buenas vibras y su vocabulario está repleto de palabras como "genial" y "guay".
Social surf
¿Qué tipo de surfista eres?
Aunque básicamente sí que existe un estereotipo de surfista, que a todos nos viene a la mente, en clave de humor podemos hacer referencia a algunos tipos de individuos que podemos encontrarnos en nuestas playas. Veamos.
El Principiante
Le reconocerás por que lleva un corchopan recién estrenado o quizás una tabla corta de pro que ha comprado en la surfshop porque le parecía
chula. Siempre sonriente, incluso bajo el revolcón, que es su habitat natural, disfruta como loco y tiene una tendencia marcada a invadir sin darse cuenta los picos y a remar todas las olas sin saber de preferencias.
El Posturista
Por su aspecto es el super surfista. Llega a la playa con
todo el equipo a la ultima, tabla flamante y cara, ropa de marca surfera hasta la interior, pelo rubio oxigenado, accesorios surferos todos (reloj, gorra, funda, gafas de sol, skate, gopro, dron…). Su obsesión es parecer surfista al 100% fuera del agua y ganarse una reputación luciéndose y no surfeando. Su maniobra preferida: sacar sus tablas en el parking para enseñarlas y postear la foto en las redes sociales.
El Pro
Lo suyo es la competición, el surf profesional. Se mide con los demás hasta en sesiones de freesurf. Su aéreo debe ser mas alto, su giro mas potente.
Quiere llegar alto a ser el mejor de su spot.. A surfear le llama entrenar, repite las maniobras una y otra vez obsesivamente hasta que le salen, busca patrocinadores. Olvidó hace tiempo que el surf es para divertirse y, si no le sale la maniobra, se enfada.
El Veterano
Gurú del surf y viejo cascarrabias, el veterano se da en modelo sonriente de amplia barriga, camisa hawaiana, bermudas enormes y chanclas, sosteniendo su eterna cerveza. Tipo barba canosa, que lo sabe todo tres veces, mirada de mala ostia, remada segura y gesto serio que da hasta algo de miedo en el agua. Sea como sea, el Veterano tiene muchas anécdotas que contar (algunas hasta son verdad) y su experiencia siempre es un grado a favor para tenerlo cerca en una sesión difícil. Su maniobra favorita: El tubo, esquivar principiantes y hablar de aquellos tiempos cuando el spot estaba casi vacío.
El Nostálgico
Este simpático adorador de la iglesia de Rob Machado es inconfundible. Aspecto siempre
relajado, barba y melena cuidadosamente descuidadas, furgoneta bohemia posiblemente acompañada de perro, ukelele y un movil 4G para postearse posando en Instagram. Muy a menudo va descalzo y está habitualmente bronceado. Sus tablas suelen ser como él mismo, “distintas“: fishes, asimétricas, single fin o muchas veces longboards. Es difícil de creer cuando te enteras que aún vive con sus padres. Su maniobra preferida: Intentar el Hang Ten en todas las olas y caerse (con estilo).
El Tamañero
El Big Wave Rider, siempre en busca de adrenalina y olas mas grandes. Todas las sesiones normales del spot le parecen demasiado pequeñas. Sus tablas son enormes guns o diminutas y con cinchas para el Tow In. El tamañero del barrio se mete poco al agua y cuando
lo hace es difícil de reconocer, sale muy pequeñito en las fotos. Entrena apnea hasta en la ducha y suele estar algo sordo por las caídas brutales.
Cuando le enseñas tu foto de surf preferida, siempre comenta que: “Ya, pero no estaba tan grande, ¿verdad?”. Su maniobra favorita es bajar olazas cerronas y ser engullido por la espuma.
El Buitre
Este espécimen de surfista es común en cualquier spot del mundo. Rema todas las olas aunque ya vayas en ella, y no se inmuta. Aquejado normalmente de ceguera y sordera, no conoce el significado de palabras como “respeto”, “preferencias” o “¡voy!”. Siempre tiene una explicación a mano: “No te he visto” “No te he oído” “La he pillado porque creía que no la pasabas” o “Era mía, estaba
más atrás.” Su maniobra preferida: El culebreo o snaking para robar olas haciéndose el loco.
El Brasas
El surfing es contacto con el mar y su energía, calma e intensidad, una experiencia… Que incluye los gritos, risotadas y charlas imparables del surfista locuaz del spot.
Acostumbra a llegar y soltar un tímido: “Qué bueno está, eh?” y de ahí es un no parar. Habla alto para que le escuchen desde lejos, te comenta la jugada, cuenta chistes malos, grita preguntando que hora es si se le acaban los temas. No calla ni debajo del agua. Deja pasar series por seguir hablando o es comido por las olas en medio de su ultima anécdota. Su maniobra
preferida: Salir del agua cuando no queda nadie a quien dar la chapa.
Técnica
Grip o parafina
El grip o la parafina es un accesorio con el que debe contar toda tabla de surf pues es el que posibilita que el surfista se mantenga fijo sobre la tabla.
Es un complemento elaborado en goma espuma, que debe ir sujeta en la cola de la tabla de surf; su función es evitar que el pie que se coloca detrás se resbale y deslice.
Redacción LaPlaya
Hoy día, prácticamente todas las tablas de surf cuentan con este implemento para facilitar las maniobras y conservar la correcta posición del pie trasero en la tabla de surf. Cada vez son más los profesionales del surf que se decantan por el uso de los grips en sus tablas en lugar de aplicar parafina.
Ventajas del uso del Grip
–Nunca más tendremos que impregnar de parafina la tabla, ya que es un sustitutivo de esta.
Aun así, la parafina ha sido (y seguirá siendo siempre) uno de los materiales de surf básicos para los amantes de este deporte. ¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes de cada uno de estos elementos?
–El mantenimiento es muy sencillo y, si eres principiante, te puede venir de perlas para aprender a posicionar tu pie
una vez en pie.
–El taco del grip posee una zona elevada que evita que nuestro pie de atrás vaya demasiado atrás. Sin embargo, muchos surfistas profesionales impregnan el grip de parafina para aumentar aún más la adherencia.
Desventajas del uso del Grip
–Son sustancialmente más caros que la parafina.
–En ocasiones, cuando se colocan los pads delanteros pueden causar rozaduras en la posición de remo.
–Una vez colocados, si no nos va bien dentro del agua, nos habremos gastado en torno a 30€ para algo que ya no vamos a utilizar.
Ventajas del uso de la parafina
–Debido a la variedad y desa-
rrollo de las marcas podemos encontrar diversidad de tipos, y cada una nos irá bien según la situación en la que salimos a coger olas.
–Resultan fáciles de encontrar y la gran ventaja es que, si una no nos resulta práctica o efectiva, su coste es reducido y siempre podemos cambiar de marca o de tipo de parafina.
Desventajas del uso de la parafina
–Debemos cuidar mucho nuestra tabla y limpiarla a menudo, porque debe aplicarse sobre el deck completamente limpio.
–No se debe aplicar la parafina sobre restos de parafina anterior, ya que perderíamos adherencia.
–Además, algunos surfistas tienen la opinión de que ensucian mucho la tabla a nivel estético.
Surfistas anónimos
Tom Ezquerro
Antonio Ezquerro, Tom, tiene 24 años y estudia Ciencias Biológicas en la Universidad de Oviedo.
Vive en la capial del principado y surfea donde puede, aunque habitualmente lo hace en playas asturianas del centro.
¿Cómo van los estudios?
Voy con retraso porque también trabajo como profesor de pádel en una urbanización. Pero este año termino por fin.
¿Cuánto llevas haciendo surf? Relativamente poco. Fui un día con un amigo que es un adicto a las olas y aquel mismo día fui capaz de ponerme de pie en la tabla. A partir de ahí...
¿Dónde surfeas más?
Me gusta cambiar de playa cuando puedo, pero casi siempre surfeo Salinas, Xagó o San Lorenzo.
Pepe Valdesoto
¿Vas solo?
Muchas veces sí. Me gusta ir a mi aire, pero otras veces nos juntamos unos cuantos.
¿Tienes novia?
Pues ahora mismo no. La verdad es que la útima me dejó hace un par de meses.
Además de hacer surf, ¿qué más te gusta?
Juego mucho al padel y al fútbol. También me gusta el senderismo.
¿Qué comida prefieres?
Soy fan de los platos de cuchara aunque sea pleno verano. También me gusta mucho el pescado y el marisco.
Piensa en tu canción y película favoritas.
Buff . Canción favorita... Tal vez
Sweet child o mine de Guns
N’Roses. Y película... Me quedo con Malditos bastardos, de Ta-
rantino. Adoro a Tarantino.
¿Y un libro?
Miki Dora. Todo por un puñado de olas de David Rensin. Es la que más me ha impactado de lo último que he leído, aunque también me gustó mucho Escalera 10 de Javier Armisen.
Tu color favorito...
El azul del mar cuando está tranquilo. Me alucina ese color... Bueno, esa variación del azul.
¿Dónde te gustaría irte de vacaciones si no importara el dinero?
A Hawai, sin duda, recorriendo las míticas islas de olas que no creo que me atreviera a surfear. La costa norte de Oahu y los muros gigantes de aguas abiertas en Maui... Pipeline, Waimea, y todos esos mitos del surf mundial e histórico.
BAKIO Lugares de Surf
Enclavado en la costa de Bizkaia y abrazado por el Golfo de Vizcaya, Bakio se despliega como un destino donde el paisaje costero y las montañas se entrelazan en una armonía perfecta. Aunque es célebre por sus playas que atraen a surfistas de todo el mundo, esta pequeña localidad guarda historias y rincones que invitan a detenerse y explorarlo con una mirada más atenta.
Aquí, el vino de txakoli brota
de las vides que miran al Atlántico, y la tradición vasca se percibe en cada esquina, desde sus antiguas casas solariegas hasta la imponente silueta de San Juan de Gaztelugatxe, una joya patrimonial que bien merece una excursión. Bakio no es solo un lugar para visitar; es una experiencia sensorial donde el viajero siente el pulso de la cultura y la naturaleza vasca en cada rincón.
Playa de Bakio
Si hay algo que caracteriza a Bakio, es su playa. Con más de un kilómetro de arena dorada, la Playa de Bakio es una de las más extensas de la costa vizcaína y un auténtico paraíso para los surfistas. Gracias a su oleaje constante y sus buenas condiciones climáticas durante la mayor parte del año, esta playa ha sido un punto de referencia para los amantes del surf, tanto principiantes como expertos.
En efecto, la playa de Bakio es conocida por ser una de las playas más consistentes para surfear en la costa Vasca. Por lo general, las olas tienen buena calidad pero como todas playas de arena dependen bastante del estado de los fondos. Puede romper una buena izquierda al final de la playa y una derecha rápida con buenos tubos. Es una de las mejores opciones para surfear en
verano, ya que es una playa bien expuesta y no hace falta mucho mar para tener olas. Normalmente los locales de Mundaka surfean en esta playa cuando hay muy poco mar, suele haber mucha gente y hay que pelear bastante las olas.
Más que surf
Además del surf, la Playa de Bakio es ideal para familias y aquellos que simplemente de-
sean disfrutar de un día relajante al sol. El paseo marítimo, lleno de bares y restaurantes, es el lugar perfecto para pasear mientras disfrutas de las vistas al mar. Durante los meses de verano, la playa se llena de vida con eventos y actividades para todos los gustos, desde clases de surf hasta yoga al aire libre. Y recordemos que Bakio no solo es sinónimo de playa. Su entorno natural, rodeado de
montañas y acantilados, ofrece numerosas rutas de senderismo que permiten disfrutar de las mejores vistas del mar Cantábrico. Caminos que serpentean entre viñedos y bosques te llevarán a descubrir rincones ocultos y miradores desde los que contemplar la inmensidad del océano.
Gastronomía
La gastronomía es otro de los grandes atractivos de Bakio. Como en toda la costa vasca, aquí los productos del mar son
los grandes protagonistas de la mesa. Los restaurantes locales ofrecen una amplia variedad de platos a base de pescado fresco, como el besugo a la parrilla o el marmitako, un guiso de bonito con patatas que es uno de los platos más emblemáticos de la cocina marinera vasca.
San Juan de Gaztelugatxe
Uno de los mayores atractivos de Bakio, como ya hemos mencionado, es su cercanía a
lugares tan emblemáticos como San Juan de Gaztelugatxe. A tan solo 6 kilómetros del pueblo, esta impresionante ermita enclavada en lo alto de un islote rocoso es uno de los sitios más visitados de la costa vasca.
Gaztelugache está unido al continente por un puente de dos arcos. Sobre la isla hay una ermita dedicada a San Juan que data del siglo X, aunque algunos descubrimientos datan del siglo IX.
Bodyboard
Las mejores playas cantábricas para corcheros
Javi Armisen
En principio, las mejores playas para la práctica del bodyboard son aquellas que ofrecen olas huecas, orilleras potentes y rampas para maniobras.
Asturias
Los enclaves más destacados incluyenRodiles (Villaviciosa), San Lorenzo (Gijón), Salinas (Castrillón), Andrín (Llanes) y Xagó (Gozón).
Playa de Rodiles
(Villaviciosa)
El entorno: Una de las olas más míticas del Cantábrico.
La ola: Derecha larga y potente que rompe en la desembocadura de la ría.
Excelente para bodyboarders experimentados, ya que forma tubos muy rápidos.
Precaución: Fuerte corriente en la zona de la ría.
Playa de San Lorenzo (Gijón)
El entorno: Playa urbana de más de kilómetro y medio de longitud.
La ola: Dispone de varios picos repartidos por todo el arenal, ideales tanto para derechas como para izquierdas. Los días de marea baja o media, se forman rampas muy divertidas. El detalle: Las zonas cercanas a las escaleras 9 y 10 son el
punto de encuentro local y cuentan con gran tradición.
Playa de Salinas (Castrillón)
El entorno: Extenso arenal de arena blanca muy popular y expuesto al oleaje.
La ola: Muy consistente durante casi todo el año. Funciona muy bien en todas las mareas y ofrece múltiples picos. Es ideal para bodyboarders de todos los niveles.
Playa de Andrín (Llanes)
El entorno: Entorno semiurbano rodeado de acantilados en la zona oriental.
La ola: Una de las joyas preferidas para el bodyboard. Gracias a su especial fondo de arena, forma olas en cuña (tipo cuña ) muy potentes y huecas, perfectas para trucos y aéreos.
Playa de Xagó (Gozón)
El entorno: Playa abierta y salvaje rodeada de grandes dunas.
La ola: Muy potente y divertida, especialmente con viento del sur o sureste y marejadas del noroeste. Ofrece picos variables a lo largo de toda la playa que permiten coger tanto izquierdas como derechas.
Playa de Santa Marina (Ribadesella)
El entorno: Playa urbana de fuerte tradición surfera.
La ola: En la zona más cercana
al paseo marítimo y al monte Somosaguas, se forma una izquierda de gran calidad que funciona muy bien para el bodyboard.
Cantabria
Las mejores playas de Cantabria para bodyboarddestacan por su consistencia y la formación de excelentes olas de orilla (shorebreak) o picos rápidos.
Playa de Somo (Ribamontán al Mar):
Es la meca del surf. Su inmenso arenal ofrece múltiples picos.
Es ideal para todo tipo de niveles, especialmente para maniobras rápidas y secciones largas.
Playa de Berria (Santoña):
Situada entre dos montes, genera olas muy consistentes. Es famosa por su gran longitud, lo que permite encontrar buenos tubos y rampas excelentes para despegar.
Playas de Canallave y Valdearenas (Liencres):
Ubicadas en el Parque Natural de las Dunas de Liencres, son de las más constantes de la región. Ofrecen olas potentes que hacen las delicias de los bodyboarders más experimentados.
Playa de Los Locos (Suances):
Un arenal encajado entre acantilados muy frecuentado por locales. Sus olas rápidas, fuertes y muchas huecas son perfectas para ciclistas de nivel medio y avanzado.
Playa de Langre (Ribamontán al Mar):
Rodeada de impresionantes acantilados, sus rompientes ofrecen tubos y paredes rápidas muy buscadas por los amantes de este deporte.
Vizcaya
Las mejores playas de Vizcaya para bodyboarddestacan por sus rompientes de calidad constante y olas divertidas., ideales tanto para maniobras rápidas como para tubos. La elección depende de tu nivel:
Sopelana (Arrietara y Atxabiribil):
El epicentro del bodyboard vizcaíno. Ofrece múltiples picos de beach break (derechas e izquierdas) muy potentes y divertidos, perfectos para cualquier nivel, con un gran ambiente y muchas escuelas.
La
Salvaje (Azkorri):
Situada entre Sopelana y Getxo. Es una playa de entorno espectacular rodeada de acantilados. Sus picos de
Shorebreak y olas en el centro de la orilla son legendarios entre los bodyboarders locales para ripar olas intensas.
Playa de La Arena
(Muskiz): Muy constante durante todo el año. Cuenta con olas muy enérgicas y orilleras que se forman dependiendo de los bancos de arena, siendo muy versátil para días de olas pequeñas y grandes.
Playa de Bakio (Bakio):
Excelente para bodyboarders de nivel intermedio o iniciación. Ofrece olas fáciles y largas, especialmente en la zona central, con un entorno muy cómodo y accesible desde el pueblo.
La Central (Lemoiz):
Una joya exclusiva para expertos en bodyboarders . Genera una ola de izquierdas muy técnica que rompe sobre una losa de roca y forma tubos perfectos. Requiere nivel avanzado y precaución.
Guipúzcoa
Playa de la Zurriola (San Sebastián)
Picos principales: Destaca la zona de Monpas (al este, junto a las rocas), que genera la ola más fuerte, orillera y con
secciones tuberas muy deseadas por los jinetes experimentados. El centro ofrece picos variables y la zona del Kursaal olas más increíbles.
Nivel: Desde iniciación hasta profesional, dependiendo del sector y del tamaño del mar.
Playa de Itzurun (Zumaia)
Famosa internacionalmente por sus espectaculares acantilados de flysch , es uno de los puntos calientes para el bodyboard más técnico.
Tipo de ola: Destaca por su famosa ola orillera ( shorebreak ) , que rebota fuertemente contra el muro de arena o las rocas, creando rampas perfectas, potentes y huecas en Plemar.
Nivel: Medio-Alto. La fuerza con la que rompe cerca de la orilla exige buena lectura de olas y habilidad para evitar impactos.
Playa de Zarautz (Zarautz)
Nivel: Ideal para todos los niveles, especialmente idóneo si estás aprendiendo o perfeccionando tus primeras maniobras antes de pasar a olas más agresivas.
Playa Santiago de Deba (Deba)
Una playa con mucha personalidad que cuenta con una de las olas más potentes de la costa vasca cuando entra el mar de fondo adecuado.
Tipo de ola: Su fondo combina arena y zonas de roca. Genera picos de gran fuerza y volumen de agua, lo que garantiza sesiones muy intensas para tablas cortas y bodyboards.
Nivel: Medio a Experto. Las corrientes y el fondo mixto requieren experiencia.
Literatura surfera
Javi Armisen
«La historia del surf en Espana:
De Magallanes a los anos 80» de Daniel Esparza
Esta es la fascinante historia de una actividad milenaria surgida en la Polinesia y de cómo se expandió por el planeta hasta llegar a España; la historia de cómo varios grupos de jóvenes distribuidos por la costa española de forma espontánea y sin tener conocimiento unos de otros, inventaron el surf; de cómo se fabricaron sus tablas; de cómo influyeron los extranjeros; de cómo se organizaron en clubes; los primeros campeonatos; la primera industria; cómo la prensa y sociedad del momento recibió la llegada de esa exótica actividad de la que
nadie sabía su nombre.Dentro de los estudios de historia social del deporte, se trata de una investigación original y relevante, al tratarse del primer
libro centrado en profundidad en una historia del surf que no sea la hawaiana. Con respecto a la historia del deporte en España, se trata del primer libro que se centra en la génesis del surf en dicho país, estudiando en profundidad cada uno de los núcleos geográficos donde
El autor
Daniel Esparza es un gran aficionado surf. Profesor de la Universidad de Olomouc, Licenciado en Geografía e Historia, Máster en Turismo y Doctor en Ciencias Políticas. Es editor del área de historia, cultura y política del deporte en la Revista Internacional de Ciencias del Deporte (Ricyde).
Con respecto a la historia del surf, es el fundador, investigador principal y coordinador de Olo Surf History (olosurfhistory.com), la única web en el mundo dedicada exclusivamente a la producción investigadora sobre la historia del surf. Ha publicado dos monografías que reconstruyen los comienzos del surf: La Historia del Surf en España: De Magallanes a los años 80; y Málaga Surf: Historia del Surf y Bodyboard (1970-2000). Y más de una decena de artículos acadé-
surge, para luego explicarlo en su conjunto. Posteriormente, se compara el caso español, con el de otros países: como EEUU, Perú, Australia, Reino Unido, Francia y Portugal. Un estudio comparativo entre países hasta ahora inédito en el mundo académico.
mico-científicos, y de divulgación histórica.
El libro, La Historia del Surf en España, inspiró el guión del documental La Primera Ola, donde además colaboró como asesor histórico. Fue galardonado con la Mención Especial por Unanimidad en el III Premio de Periodismo Ciudad de Málaga, por un reportaje de investigación sobre los orígenes del surf en el Mediterráneo.
Cine de surf
“Common Language”
El nuevo cortometraje de Seea que celebra la cultura del longboard
Javi Armisen
La marca californiana Seea acaba de presentar “Common Language”, un film dedicado al universo del longboarding y a la conexión humana que nace alrededor del mar. El cortometraje, publicado en You-
Tube bajo el título “Common Language — a film dedicated to the language of longboarding”, propone una mirada íntima y estética sobre una disciplina que trasciende el surf para convertirse en una forma de comunicación y comunidad.
A través de imágenes rodadas con un tono contemplativo y
una fotografía muy cuidada, la película explora cómo el longboard crea vínculos entre surfistas de diferentes generaciones, estilos y procedencias. La producción mantiene la línea narrativa que Seea viene desarrollando en sus proyectos audiovisuales, centrados en el surf femenino, la cultura oceánica y la expresión personal.
El film pone el foco en la fluidez del movimiento, la relación con el entorno y el componente emocional del longboarding, alejándose del enfoque
competitivo para reivindicar el surf como lenguaje universal.
La propuesta recuerda a otros documentales recientes sobre la cultura longboard que han buscado mostrar el lado más artístico y humano de esta disciplina.
Con esta nueva pieza audiovisual, Seea reafirma su apuesta por contar historias ligadas al océano desde una perspectiva creativa y cinematográfica, consolidándose como una de las marcas más activas en la producción de contenidos vinculados al surf lifestyle.