88
Raptando arquitectura
Templo de Minerva Medica. Le antichità Romane. Tomo I, tav. XVI. Giovanni Battista Piranesi, 1756
Raptando arquitectura gastada por el tiempo Rogelio Ruiz Fernández
Podemos pensar que las eflorescencias son un problema, que los chorretones de humedad una desgracia y también los líquenes y plantas que anidan en las llagas y las palomas que crecen en los mechinales. O podemos pensar que son en realidad la vida, la otra vida que habita las construcciones que nosotros llenamos. Podemos pensar también que la irregularidad de los ladrillos hechos a mano, que la variedad de color de las cerámicas que cubren mucha arquitectura de Aalto, o su falta de planeidad son un defecto, como también los materiales gastados o pensar quizá que son una virtud. Todas estas cosas, y las zapatillas viejas que quieren que tires, y los tejanos que lloras porque son tan tuyos, tan tú mismo, y no te entran ya… todas estas cosas te las da el tiempo. También el tiempo te da las arrugas ganadas a pulso con cientos de miles de sonrisas. El Aggiornamento consiste en borrar el estilo del pasado y añadir sobre el edificio el lenguaje contemporáneo (Alberti en Rimini, Palladio en la Basílica de Vicenza…) pero aquí hablaremos de lo contrario: utilizar elementos del pasado para buscar antigüedad en lo que no la tiene o para enlazarnos con un edificio anterior. Las iglesias visigodas que expolian material de ruinas romanas gastadas, no era sólo para ahorrar en su factura sino para adquirir, para envestirse de la antigüedad y prestigio de la primera. La catedral de Siracusa esta hecha sobre el templo de Atenea y por tanto, mata la cultura pagana con la nueva (en verdad está dejándola vivir). Las capillas rurales son a veces más jóvenes que el tejo que las acompaña y que marcaba el lugar de ritos más antiguos…
Alois Riegl (nota 1) cuando magistralmente nos desmenuza los valores que encontramos en los monumentos, describe como uno de los más importantes, -comenta además que es un valor entendido por todo el mundo- el “valor de antigüedad”. Esa pátina, desgaste que se aprecia como un cariño hacia el paso de los años, es valorado también en culturas como la japonesa, dónde da gusto ver esos escalones de los templos gastados por el centro y ver en textos ese aprecio por lo que no brilla. MATERIALES “El tiempo gran escultor” es un artículo de Marguerite Yourcenar (nota 2), donde también nos habla de la escultura que, cuando acaba de ser terminada, empieza un camino en busca de nuevo de la condición de roca primigenia. Sin embargo nos tememos que esta calidez que vemos consensuada en la piedra gastada no siempre se comparte como veneración en otros materiales. Sobre el hierro oxidado, Saint Exupéry (nota 3) nos dice lo siguiente: “Después de 6000 años, las piedras de un templo siguen conservando el calor del hombre; pero un poco de herrumbre, una noche de lluvia, y ese paisaje de estación aparece ante mí totalmente gastado.” No obstante, no sabemos dónde situar el inicio de la fiebre del cortén, quizá en el “BancoBao” de Saénz de Oiza, pero su utilización en ámbitos patrimoniales fue una fiebre que todos padecimos y que recorrió un montón de
Nota 1 ALOIS RIEGL, El culto moderno a los monumentos, Ed Antonio Machado 1987 Nota 2 El día en que una estatua está terminada, su vida, en cierto sentido, empieza. Se ha salvado la primera etapa que, mediante los cuidados del escultor, la ha llevado desde el bloque hasta la forma humana, una segunda etapa, en el transcurso de los siglos, a través de alternativas de adoración, de admiración, de amor, de desprecio o de indiferencia, por grados sucesivos de erosión y desgaste, la irá devolviendo poco a poco al estado de mineral informe al que la había sustraído su escultor. YOURCENAR, MARGUERITE, El tiempo, gran escultor, 1983 Santillana, Madrid 1999.