conarquitectura
97
Chilehaus Caffamacherreihe 8, Hamburgo 1922-24 Zoologico Berlín Lutzowufer 36, Berlín 1928-1929 Iglesia junto Hohenzollerndamm Nassauische Straße 66, Berlín 1930-33 Fotografías: Chilehaus Iglesia junto Hohenzollerndamm Hartmann / Wissenschaftliches Bildarchiv für Architektur Zoologico Berlín conarquitectura ediciones
Fritz Höger Arquitectura alemana entre guerras.
El arquitecto alemán Fritz Höger (12 de junio de 1877- 21 de junio de 1949) realizó a lo largo de su carrera numerosos proyectos en los que el uso del ladrillo era radical. En el tiempo en que el expresionismo utópico declinaba y daba paso al movimiento moderno en Alemania, Höger indagó con las capacidades del ladrillo cerámico macizo (un klinker de Oldenburg de calidad excepcional). El triunfo en esa exploración se concreta en tres obras (Chilehaus 1922-24; Rüstringen 1927-29; Hohenzollerndamm 1930-33) gracias a las que obtuvo la etiqueta de “arquitecto expresionista del ladrillo”. Por lo que apuntan sus discursos y escritos, no renunciaba a ella. Él mismo Höger llegó a reconocer el beneplácito que el carácter monumental de estas obras provocó entre sus clientes (aunque no encajó en el gusto más próximo al marmóreo clasicismo del nazismo). Sin embargo, y aunque no toda su producción arquitectónica de calidad se realizara en ladrillo, Höger veía a estas obras (y a la Chilehaus sobretodo) como las piedras angulares de su carrera. Antecedentes. ¿Es la arquitectura de Fritz Höger expresionista?. En materia de arquitectura, existe la tendencia a
definir el expresionismo como una corriente que investiga en los valores “elocuentes” y la inversión de convenciones, de conformismos y de soportes y equilibrios formales tradicionales. La fórmula “los von Natur”, lejos de la naturaleza, apela al antirrealismo violento (el del Blaue Reiter) surgido de los restos del impresionismo, en un clima social y político de ruptura. El expresionismo designó pues el rechazo de lo útil y el refugio en la utopía, durante los años de decepción, que representa la república de Weimar (que comienza en 1919 tras la primera guerra mundial y se extingue en 1933 dando paso al Tercer Reich). Para ubicarse en este panorama, conviene recordar que la novela de Paul Scheebart, en 1914 “Arquitectura de cristal”, se convierte en el texto fundamental para la poética de la arquitectura expresionista. En esta obra, Scheebart definió las imágenes que estuvieron en la mente de los arquitectos de esta generación: “La superficie de la Tierra cambiaría considerablemente si la arquitectura de ladrillo fuese desplazada de todas partes por la arquitectura de cristal”.