Confianza y Transparencia
Quizás has escuchado que cuando ocupás realizar una tarea como enviar una base con información de clientes, colaboradores o, bien, si participás en una actividad o proceso recolectando información con datos personales, un requisito indispensable es tener el CONSENTIMIENTO INFORMADO.
Dejanos explicarte que no siempre debe ser así. El mundo de la privacidad y protección de datos personales se rige por principios. Cada entidad responsable de hacer un uso o tratamiento de datos personales, está en la obligación de hacerlo leal, lícita y transparente. Las bases legitimadoras permiten a los responsables justificar cómo y por qué hacen un uso o tratamiento de los datos personales. Por ejemplo, acá enumeramos 3 de ellas:
1. Para el cumplimiento de una obligación legal: Esto quiere decir que hay una orden dentro del marco jurídico que establece la entrega de dichos datos. Por ejemplo, información de carácter tributaria.
2. Relación contractual: Para efectos de proporcionar un servicio, hay una razón contractual que permite justificadamente el uso o tratamiento de datos personales.