Vol. 17, 6 de agosto de 2021
RAFA QUINTERO PASA A SEMIFINALES El clavadista está a un paso de su segunda final olímpica y buscar su sueño del podio El clavadista Rafael “Rafa” Quintero balanceará su energía para poder mejorar sus saltos que lo llevaron a clasificar a la semifinal y final del evento de los 10 metros plataforma de los XXXII Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
JA
El deportista natural de Río Grande pasó en la posición 12 de 18 atletas que estarán compitiendo a las 10:00 de la mañana del sábado en Japón/ las 9:00 de la noche del viernes en Puerto Rico en el Tokyo Aquatics Center. Ese mismo día a las 3:00 de la tarde (2:00 a.m. del sábado de Puerto Rico) se estarán definiendo las medallas con los 12 mejores competidores. “En cuanto a energía me sentí brutal. Tenía toda la fuerza que necesitaba. Me sentía bien energético, que eso es bien importante. Un poquito bien energético. Aunque, sean las segundas Olimpiadas los nervios como quiera se sienten ahí, realmente en ese primer clavado”, indicó Quintero en la zona mixta con los medios de comunicación. El clavadista de 27 años está muy consistente de lo que debe mejorar en la semifinal. Entre su análisis está su entrada en los clavados, ya que tuvo dos notas bajas en el primer (48.00) y quinto salto (47.85). “Mañana voy a estar bien enfocado en las entradas. Los fallos que hice hoy son fallos que realmente no estaba haciendo durante toda esta semana. Pero… como me siento súper bien y estoy, quien sabe, un poquito de ansiedad, un poquito de nervios, estoy teniendo salidas mejores que nunca. Por eso es por lo que en las entradas tengo que estar tanteando un poco para ver donde es que tengo que poner los brazos. Eso lo trabajamos mañana antes de la semifinal”, reflexionó el clavadista finalista de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
“Definitivamente en el primer clavado estaba nervioso y salí brutal. En la entrada estoy viendo más o menos cuando estoy del agua, ya era muy tarde. Esta muy alto y usualmente tengo mi rutina en la cabeza. En ese momento en el que iba a hacer lo que usualmente hago estaba muy arriba. Estaba más arriba de lo que estoy usualmente. Moví los brazos un poquito hacia abajo y eso fue lo que causó que me pasara del clavado”, continúo explicando donde encontró su fallo en ese comienzo de competencia.
ASMINE CAMACHO QUINN
Quintero se supo reponer en lo salto del dos al cuatro, obteniendo las siguientes puntuaciones: (2) 56.95, (3) 80.60, (4) 88.55. Fue en la quinta ronda de seis que volvió a bajar la puntuación con un 47.85. A lo que este entendió que “salí súper bien parado. La rotación fue un poco más lenta, porque es un clavado que usualmente me sale bien fácil y trato de no pasarme y es así como lo atoro un poco. Ese fue el problema. Me sentí muy atorado. Cuando lo patee pues siento que tengo que arquearlo un poco más para llegarlo. Pues, ahí lo pasé”. Reconociendo de manera detallada los puntos a mejorar, también pudo sentir su mejoría en el grado de dificultad de su rutina. Este finalizó con un sexto clavado de 85.00 para la sumatoria de 396.90. “Cuando clasifiquemos a la final, esperando que así sea, voy a añadir un clavado de
“Cuando clasifiquemos a la final, esperando que así sea, voy a añadir un clavado de dificultad más alto. En el quinto clavado, ese mismo que hice, lo voy a hacer con las piernas estiradas para pelearnos por las medallas. Por ahora, el grado de dificultad lo dejo como está para estar un poco más seguro en cuanto en las entradas”, expresó con una sonrisa el clavadista. Además de los cambios técnicos que ha realizado Quintero con su entrenador Mark Ruiz, prevalece el de su físico. El doble olímpico trabajo la pérdida de peso para poder ganar agilidad y fuerza en sus saltos. Los mejores tres clavadistas clasificados a la semifinal fueron los chinos Jian Yang (546.90) y Yuan Cao (529.30) y el ruso Aleksandr Bondar (513.85). El medallista de bronce de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el británico Thomas Daley, está en la cuarta posición con 453.70.
MEJORÍA PARA MARIFE EN EL GOLF
El torneo finalizará este sábado en Tokio, Japón La golfista María Fernanda “Merife” Torres subió cinco posiciones en el tercer día de competencia en el torneo de golf de los XXXII Juegos Olímpicos de Tokio 2020. La primera mujer en representar a Puerto Rico en unos Juegos Olímpico inició su recorrido en el hoyo 10 del Kasumigaseki Country Club. Finalizó con un +7 para posicionarse 51
empatada con Mariajo Uribe de Colombia y Diksa Dagar de India. Están liderando el torneo la estadounidense Kelly Korda con -15, la india Aditi Ashok con -12 y empatadas con -10, Lydia Ko de Nueva Zelandia y Hannah Green de Austria. El torneo finalizará este sábado en Japón/ viernes para Puerto Rico.
JASMINE: LA CAMPEONA La medallista olímpica abre su corazón Jasmine Camacho Quinn lleva cuatro días viviendo como campeona olímpica de los 100 metros vallas de los XXXII Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Ha sido una experiencia que le ha cambiado la vida a la que desde niña soñó con hacerle honor a sus raíces puertorriqueñas. Para muchos es una historia que se cuenta con récord olímpico, 12.26 segundos. Otros desean narrarla desde el lado de los 12.37 segundos con la llegada dorada. Sin embargo, es un relato profundo que nace en el vientre de su madre, María Camacho y su familia, que desde que tuvo en sus brazos a su hija le enseñó el amor por su Patria. Un sentimiento que la movió a reconocer el valor de los sacrificios que hace una familia por los suyos, aceptando desde el 2016 vestir los colores de la monoestrellada y llevar en su pecho las diez letras del terruño borincano, Puerto Rico. “Siento que siempre me van a preguntar por esto. No sé qué más decir, porque tenía que explicar. Explicar todo. Yo elegí representar a Puerto Rico. Si hubiera sabido que podía hacer esto en la escuela secundaria lo hubiera hecho. No sabía cómo funcionaba el atletismo, pero una vez que me enteré de que podía, me dije: ‘¿Por qué no representar una parte de mí?’ No es como si hubiera crecido sin saber de mi lado puertorriqueño, ese no fue el caso. Definitivamente lo sabía y mi madre se aseguró de eso, ¡jeje!, pero… como dije: ‘Esta soy yo representando a un país pequeño, que es una parte de mí y no me arrepiento. ¡No me arrepiento para nada!’”, expresó la boricua con un brillo especial en sus ojos. El cuestionamiento de la identidad de un atleta
con vínculos puertorriqueños está latente cada cuatro años. Afloran los pensamientos y la libertad de expresión de sectores con perspectiva ideológicas que impulsan al desaprendizaje y al aprendizaje de definiciones de identidad, que van de la mano de los contextos históricos que se experimentan en la isla. Camacho Quinn ha sido la nueva imagen de este replanteamiento, que se extiende a las artes y los profesionales que buscan enaltecer su origen con destacadas actuaciones en diferentes partes del mundo.
OLÍMPICA
“Sí, no me arrepiento de mi decisión. Esto no es por dinero. Nada de eso. Porque con mi capacidad atlética soy capaz de llegar al equipo de Estados Unidos si quisiera, pero se trata de representar una parte de mí. Ya sabes… mi madre corrió en la pista cuando estaba en la universidad y supongo que es su historia. No me corresponde a mí y no quiero sobrepasar ese límite, pero el hecho de poder representar y ver la sonrisa en la cara de mis padres y de mi madre significa mucho, mi familia, realmente significa mucho”, defendió la plusmarquista olímpica de los 100 metros
vallas. En la ceremonia de la victoria, la campeona olímpica engalanó la vestimenta blanca con líneas azules donde permanecen grabados símbolos taínos. Su cabello estaba deslumbrante. Recogido hacia atrás con una lumbrera roja que asentó a nivel mundial su puertorriqueñidad: la flor de maga. Un detalle pequeño que impactó los grandes corazones del Olimpismo y quebrantó las emociones de ciento de miles de seguidores de los Juegos Olímpicos.
“Sí, en mi mente estaba enfocada en el oro, no me importaba. Hubiera estado bien con cualquiera otra medalla, pero mi meta era el oro. Y ya sabes, pedí eso, busqué esa flor por todas partes, por todas partes, y también tenía estos moños. Moños de Puerto Rico. No los usé porque no quería hacer algo diferente para mi pelo en la primera ronda de las semifinales. No sé es algo mental. Pero sí, cogí mi flor y me la puse en el pelo y vamos, vamos a buscar esa medalla”, contó entre risas la corredora de 24 años. Una avalancha de apoyo Entrenar en silencio en tiempos de redes sociales, es un reto para el deportista que desee mantener protegida su carrera. Son tiempos donde si no estás en redes, no existes. Si no eres famoso, no eres conocido. En tiempos pasados era igual, pero en el formato análogo de comunicación, por ejemplo, espacios en las secciones deportivas en los tres medios tradicionales, radio, prensa y televisión. Ese apoyo principal viene de la familia en las victorias pequeñas, en las derrotas grandes. En los Juegos Olímpicos llega de cantazo en todos los niveles. Camacho Quinn lo ha vivido desde el 2016. Su paso por la pista inició con tropiezos grandes. En los pasados cinco años fue recordada por la “que se cayó” en las Olimpiadas. Hoy, su cuento tiene un nuevo capítulo donde será recordada como la campeona olímpica de Tokio 2020. De esa manera, llega la unión de voces poderosas que reconocen su gesta. “No sé cómo explicar tampoco, la cantidad de amor y el apoyo que he recibido es una locura. He visto un video de un avión viendo mi carrera y creo que en un bar o watch party no sé, lo he visto y fue como, esto es una locura,
esto ha estado pasando. No puedo ver todo lo que pasa, porque todo mi Instagram estaba loco”, cuenta sorprendida la hija de una trujillana. “He visto todo lo que puedo y mi familia me está enviando lo que ven. ¡Estoy como, wow! Me han enviado mensajes Daddy Yankee, Ricky Martin. Como que es una locura. Y ni siquiera lo había visto me lo tuvieron que mostrar porque mi Instagram es una locura ahora mismo pero la cantidad de amor y apoyo que he recibido hasta ahora ha sido increíble”, siguió contando la usuaria de la red Instagram con 188 mil seguidores y su cuenta certificada.
Su pasado y su presente olímpico Fueron tres días de carrera donde se observó la consistencia y el dominio que tendría la puertorriqueña. Los analistas deportivos, entrenadores y personal de apoyo del Comité Olímpico de Puerto Rico estaban con la confianza puesta en Camacho Quinn, como lo han hecho con el resto de la Delegación. Sin embargo, sólo el atleta que está en la competencia es el que realmente tiene la verdadera historia de lo que le ocurre en su ser. Sabe los temores que los persiguen, cada una de las opciones que tiene para salir con la victoria, y lo más difícil escoger la decisión correcta en segundos. La caída en las semifinales de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 dejó estragos emocionales en la corredora. Sabía que tenía el poder de ganar su primera medalla olímpica, pero no lo logró. Se tropezó. Fue así como tuvo que trabajar arduamente con herramientas y especialistas su recuperación para el regreso a la pista. “¡Bueno! Sinceramente, después de las Olimpiadas, básicamente durante todo el año posterior a las Olimpiadas tuve que volver a la universidad y empezar de nuevo. Tuve cuatro semanas de descanso después de entrenar durante todo un año. Estaba como que, estoy cansada física y emocionalmente, ni siquiera quería estar en la escuela, no quería estar allí. No fue un gran año para mí. Luché mucho ese año para 2017”, contó con serenidad. “Obtuve el segundo lugar en los nacionales ese año y yo estaba como que, no puedo literalmente solo pensar en lo que sucedió en 2016. Definitivamente estaba muy disgustada por haber perdido los nacionales en 2017, porque los gané en 2016. Así que sabía que para la temporada 2018 tenía que ponerme las pilas y seguir adelante. Ese año también tuve una temporada increíble”, confesó la egresada de la Universidad de Kentucky. Una carrera de vallas está llena de probabilidades para fallarla. Desde el disparo hasta cruzar las vallas. El tropezarse con una
valla es un riesgo alto en una carrera que cuenta con 10 “obstáculos” que tienen que ser pasados con técnica y a un ritmo sincronizado. El 2 de agosto de 2021, Camacho Quinn se encontró con la valla nueve, que fue rozada por su pierna. Un momento que puso en juego la confianza de la atleta. “Cuando ocurrió, tuve literalmente un flashback mientras estaba en medio de la valla y me dije: ‘No lo sé. Esto no va a pasar. Me aguanté gracias a Dios. Me alegro de haber tenido un avance más grande para poder tener espacio para cometer ese error. Pero… no he hecho eso en todo el año y no me he topado con un obstáculo como ese desde 2016. Así
que honestamente me sorprendió, pero sabía que no debía rendirme, intentar al menos terminar y la última valla que salté. No lo hice bien. Fue como que, tengo el oro, pero cuando crucé la línea de meta estaba molesta y las fotos que se mostraron de mí mirando hacia arriba, fue como ¡ohhhh! Como si realmente me hubiera topado con un obstáculo. Y luego me dije, acabas de ganar una medalla de oro. ¡Qué más da, has hecho lo que tenías que hacer! No ha sido la carrera más bonita, pero has cruzado la meta en primer lugar y has conseguido la medalla de oro, y eso es lo que importa”, recordó la medallista de oro olímpica. Validar las experiencias, victorias y derrotas, y trabajar cada una de ellas es necesario considerarlo en el plan de vida de un deportista. Hacer de las derrotas un impulso para mejorar las futuras metas, y de las victorias un soporte
emocional de inspiración. Sin las caídas, no existen las grandes victorias. “Antes de las semifinales me derrumbé emocionalmente y me puse a llorar. Estaba muy nerviosa, no quería que me pasara lo mismo en semifinales (refiriéndose a Río de Janeiro 2016). No me gustaba la presión que tenía en ese momento, pero sabía lo que tenía que hacer. Salí y corrí duro y conseguí el récord olímpico. Así que estoy muy agradecida por ello”, reflexionó la poseedora del récord olímpico y la primera puertorriqueña de todos los deportes y géneros en lograrlo. La sanación de las pruebas de un deportista no es diferente a la de un profesional de la salud, de un artista o un líder. Esta necesita de risas, de abrazos y de lágrimas. Ser emocional no es malo. Es un reto presentarse a la sociedad en todo el esplendor de la vulnerabilidad. Es
por ello por lo que la campeona olímpica no pudo controlar su lado emotivo al subir al podio olímpico, ser premiada y escuchar el himno de su patria, La Borinqueña. “Intentaba no llorar incluso antes de subir al podio. Estaba aguantando, empecé a hablarme a mí misma: ¡Aguántate! ¡Aguántate! Cuando me llamaron al podio, solo pensaba, estoy aquí arriba. Me vinieron recuerdos y me dije: ‘no estaba aquí hace cinco años. Debería haber estado aquí, pero no estaba aquí hace cinco años. ¡Ahora estoy aquí, estoy en el medio! En cuanto se izaron las banderas, simplemente lloré. Eché la cabeza hacia atrás y me decía: ‘no lo hagas Jas. No lo hagas. No
Jasmine Camacho Quinn y Sara Rosario en un encuentro dorado.
llores. No puedo’. Bajé la cabeza y no pude parar. Me decía: ‘esto es real ahora mismo. Realmente hice esto. Trabajé para esto, pero no sé, ese sentimiento allí, realmente no llegas a sentirlo muchas veces. Eso significó mucho, honestamente”, sostuvo Camacho Quinn. La puertorriqueña está próxima a celebrar sus 25 años el 21 de agosto. Una celebración sin duda que la pasará recibiendo el amor más puro que puede recibir de quienes la han sostenido con todas sus virtudes: su familia.
Deporte Golf
Hora Sábado 7:59 a.m. JPN
Lugar Kasumigaseki Country Club
Evento
Atleta
Individual
Maria Fernanda
4ta ronda
“Marife”
Viernes
Torres
6:59 p.m. PUR Clavados
Sábado 10:00 a.m. JPN
Tokyo Aquatics Center
Semifinal
Tokyo Aquatics Center
Semifinal
Rafael “Rafa” Quintero
Viernes 9:00 p.m. PUR Clavados
Sábado 3:00 p.m. JPN Sábado 2:00 a.m. PUR
Rafael “Rafa” Quintero