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Columbia
MARZO 2026 B VOLUMEN 106 B NÚMERO 2

Esta pintura del siglo XIX muestra una escena de la parábola del Buen Samaritano (Lc 10,25-37). El mandamiento cristiano de amar al prójimo, especialmente a quienes más necesitan misericordia, es el tema de una entrevista con el Cardenal Konrad Krajewski, quien se desempeña como limosnero papal desde 2013 (ver página 16).
Departamentos
3 Para la mayor gloria de Dios
A través de su humilde obediencia y paternidad espiritual, San José se erige como guardián contra las fuerzas de la oscuridad.
Por Patrick E. Kelly, Caballero Supremo
4 Aprender sobre la fe, vivir la fe
Las quejas habituales fomentan el desánimo y la división, mientras que el espíritu caritativo fortalece la unidad y la paz.
Por el Arzobispo William E. Lori, Capellán Supremo
6 Construyendo la iglesia doméstica
Una nueva serie sobre vida en familia, el liderazgo y la administración financiera
26 Caballeros en acción
23
Por Troy J. McMullen 14 8 16 20
El trabajo de nuestras manos
Una nueva serie de videos Firme en la brecha explora la dignidad del trabajo y su relación fundamental con la fe, la familia y el ocio.
Por George Matysek Jr.
Campeones del amor
Miles de jóvenes asisten al Life Fest antes de la Marcha por la Vida.
Por Cecilia Engbert
ADEMÁS: Porque ‘la vida es un regalo’ – Los Caballeros de Colón marchan en defensa de la vida humana junto a decenas de miles en Washington.
‘Sólo la misericordia puede traer la paz’
Una conversación con el Cardenal Konrad Krajewski, limosnero papal, sobre la misión de la caridad en el corazón de la Iglesia.
¿Por qué los hombres deberían leer gran literatura?
Como las parábolas de Jesús, las obras maestras literarias ofrecen un espejo revelador de la realidad y de nosotros mismos.
Por Joseph Pearce
Un director nato
El genio pastoral del Padre McGivney incluía la dirección de obras de teatro populares para unir la vida parroquial y la social.
Informes de Consejos y Asambleas, que representan los cuatro pilares del modelo del programa Fe en Acción

EN LA PORTADA
Cristo lleva la cruz con la ayuda de Simón de Cirene en una pintura del siglo XVI del artista del Renacimiento italiano Tiziano.
La membresía de Caballeros de Colón está abierta a hombres de 18 años o más, que sean católicos practicantes, es decir, en unión con la Santa Sede. Esto significa que un solicitante o miembro acepta la autoridad del magisterio de la Iglesia Católica en asuntos de fe y moral, aspira a vivir de acuerdo con los preceptos de la Iglesia Católica y se encuentra en comunión con la Iglesia Católica.
kofc.org/unete
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Todos los derecho reservados
Un misterio por vivir
EN LA PRIMAVERA DE 1960, la autora católica Flannery O’Connor recibió una carta de Our Lady of Perpetual Help Free Cancer Home en Atlanta. La hermana superiora le pedía que escribiera una historia sobre una paciente cuyo carácter siempre alegre había dejado una profunda huella en la comunidad. Ingresada a los 3 años con un tumor que desfiguraba en un lado de su rostro, la niña había pasado nueve años con las hermanas antes de sucumbir al cáncer. O’Connor declinó respetuosamente la oferta e instó a las hermanas a escribir en cambio un relato fáctico.
La reconocida autora reflexionó posteriormente sobre este intercambio en un ensayo titulado “Introduction to A Memoir of Mary Ann”. Le impactó especialmente una foto de la niña con su vestido y velo de Primera Comunión, que capturaba su sencillez, inocencia e imperfección. “Una de las tendencias de nuestra época es usar el sufrimiento de los niños para desacreditar la bondad de Dios, y una vez que desacreditas su bondad, te has alejado de Él”, escribió O’Connor. “En esta lástima popular, marcamos nuestra sensibilidad ganada y nuestra pérdida de visión. Si otras épocas sentían menos, veían más, aunque fuera con el ojo ciego, profético y sin sentimentalismos de la aceptación, que, es decir, de la fe”.
O’Connor también denunció “una ternura que, desde hace mucho tiempo, ha sido separada de la persona de Cristo y está envuelta en teoría”. Añadió: “Cuando la ternura se desprende de su fuente, su resultado lógico es el terror. Termina en campos de trabajos forzados y en los humos de las cámaras de gas”. En otro ensayo de la misma colección póstuma (Mystery and Manners, 1969), elogió un punto de vista contrario, basado en las Escrituras, característico del Sur de Estados Unidos: “Una desconfianza hacia lo abstracto, un sentido de dependencia humana de la gracia de
Dios y la conciencia de que el mal no es simplemente un problema por resolver, sino un misterio que hay que soportar”.
Haciendo eco de las ideas de O’Connor, el difunto Monseñor Lorenzo Albacete (1941-2014) afirmó: “El sufrimiento no es un problema por resolver, sino un misterio por vivir”. Es más, es un misterio vivido en comunión con los demás y con Dios. Para Albacete, la única respuesta adecuada al sufrimiento ajeno es “co sufrir” en amor; no compartir el dolor del otro en sí, sino “compartir la pregunta del porqué, ser un compañero y caminar juntos hacia la trascendencia” (Cry of the Heart: On the Meaning of Suffering, 2023).
La Venerable Rose Hawthorne, hija menor del novelista Nathaniel Hawthorne, comprendió el llamado a “sufrir con” (en latín, compassio). Nacida en 1851, contemporánea del Beato Michael McGivney, a los 30 años había perdido a sus padres y a su único hijo. Se unió a la Iglesia Católica una década después, el 19 de marzo de 1891, y se dedicó cada vez más al servicio de Dios y del prójimo. En 1896, fundó un hogar para pacientes con cáncer incurable en Nueva York y, cuatro años más tarde, fundó la comunidad religiosa dominicana que posteriormente contactaría a O’Connor.
En The Life You Save May Be Your Own: An American Pilgrimage (2004), el autor Paul Elie relata la correspondencia y el encuentro de O’Connor con las hermanas. Resume así su conclusión: un llamado a la caridad al pie de la cruz: “En el sufrimiento humano, el creyente ve las bases de nuestra humanidad común, reconociendo que es a través del sufrimiento, sobre todo, que los seres humanos se conmueven al amor mutuo y al amor de Dios, quien mostró su amor por la humanidad al estar dispuesto a sufrir como uno de nosotros”. B
Alton J. Pelowski Editor
PUBLICADOR
Caballeros de Colón
FUNCIONARIOS SUPREMOS
Patrick E. Kelly
Caballero Supremo
Mons. William E. Lori, S.T.D. Capellán Supremo
Arthur L. Peters
Caballero Supremo Adjunto
John A. Marrella
Secretario Supremo
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Tesorero Supremo
Anthony R. Picarello Jr. Abogado Supremo
EDITORIAL
Alton J. Pelowski Editor
Matthew Kirby Director Editorial
Andrew J. Matt Subdirector
Elisha Valladares-Cormier Editor Sénior
Megan Stibley Editora Adjunta
Paul Haring Director de Fotografía
Cecilia Engbert Productora de Contenidos

Beato Michael J. McGivney (1852-90) — Apóstol de los jóvenes, protector de la vida familiar cristiana y fundador de los Caballeros de Colón, intercede por nosotros.
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El terror de los demonios
A través de su humilde obediencia y paternidad espiritual, San José se erige como guardián contra las fuerzas de la oscuridad
Por Patrick E. Kelly, Caballero Supremo
EL 19 DE MARZO celebramos la solemnidad de San José, esposo de María, quien durante muchos siglos ha sido honrado como uno de los santos más grandes y poderosos intercesores de la Iglesia.
A San José se le han otorgado muchos títulos que describen sus virtudes y reflejan las gracias que se buscan a través de su intercesión. Varias letanías le atribuyen más de 30 títulos diferentes. Uno de los más llamativos es Terror de los demonios.
Este formidable título invita a reflexionar sobre lo que hace de San José un protector tan fuerte en la guerra espiritual, y por qué su ayuda es tan necesaria hoy en día.
Los Evangelios nos dicen poco sobre San José. Las Escrituras simplemente lo llaman “un hombre justo” (Mt 1,19), y no se registra ni una sola palabra suya. Sin embargo, sus acciones lo dicen todo y nos ayudan a comprender por qué los demonios le temerían.
José era un hombre profundamente humilde. Nunca buscó su propia voluntad, sino que hizo todos los sacrificios para seguir la voluntad de Dios. Cuando se enteró de que María estaba embarazada, decidió romper su compromiso con ella discretamente para no exponerla a la vergüenza. Pero entonces se le apareció un ángel en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María como esposa, porque lo que ha sido concebido en ella es obra del Espíritu Santo” (Mt 1,19-20).
Este humilde carpintero dejó a un lado su miedo y dio un salto de fe. Sin saber lo que le esperaba, confió plenamente en la providencia de Dios y aceptó la llamada a ser el padre terrenal del Hijo de Dios. El “sí” de San José tuvo enormes consecuencias: protegió a la Sagrada Familia de todo tipo de males y ayudó a criar al Niño Jesús hasta la edad adulta bajo su cuidado y el de Nuestra Señora. En este papel oculto pero esencial, hizo posible el desarrollo de la misión salvadora de Cristo.
San José fue también un hombre de obediencia inquebrantable. Cada vez que
recibía un mensaje del Señor, respondía sin dudar. No discutía ni se demoraba; actuaba inmediatamente para proteger a quienes le habían sido confiados. Cuando se le advirtió que Herodes quería matar al niño, “se levantó, tomó al niño y a su madre durante la noche y se marchó a Egipto” (Mt 2,14).
La humildad y la obediencia de José contrastan radicalmente con el orgullo y la rebelión de Satanás. Esto es lo que lo convierte en un aliado espiritual tan poderoso en la lucha contra el mal.
Un sacerdote afiliado al Centro San Miguel para la Renovación Espiritual (un ministerio católico que atiende a personas que buscan liberarse de la influencia demoniaca) me contó hace poco un testimonio conmovedor. Durante el exorcismo de una mujer que finalmente fue liberada de la posesión, se rezó en voz alta la Letanía de San José. Ante la invocación “San José, Terror de los demonios”, estos reaccionaron con violencia. Después, la mujer explicó que estaba claro que los demonios se habían visto sacudidos por la intercesión del santo y por las oraciones ofrecidas en su nombre. Incluso describió una vívida sensación de la presencia espiritual de San José en la habitación, un momento que dijo que nunca olvidaría.
San Josemaría Escrivá señaló una vez: “El santo más grande de la historia de la Iglesia no es un papa, un cardenal, un obispo, un sacerdote o un fraile. El santo más grande de la historia de la Iglesia es un laico, un esposo, un padre y un trabajador”.
Mientras nos esforzamos por vivir fielmente nuestra vocación y enfrentarnos a las fuerzas del mal en nuestro tiempo (en nuestros hogares, nuestras parroquias y nuestra sociedad), miremos a San José como modelo de auténtica masculinidad: humilde, obediente, valiente. Él es el Terror de los demonios, y su serena fortaleza sigue siendo una fuente perdurable de protección e inspiración para nosotros hoy en día.
¡ Vivat Jesus!

La humildad y la obediencia de José contrastan radicalmente con el orgullo y la rebelión de Satanás. Esto es lo que lo convierte en un aliado espiritual tan poderoso en la lucha contra el mal.
En la lista de quejas
Las quejas habituales fomentan el desánimo y la división, mientras que el espíritu caritativo fortalece la unidad y la paz
Por el Arzobispo William E. Lori, Capellán Supremo
POR LO GENERAL los buenos restaurantes presentan a sus clientes una carta de vinos. Cuanto mejor es el restaurante, más extensa es la carta. Por supuesto, los clientes como yo apenas sabemos qué hacer con una carta así. Me gusta disfrutar de una buena copa de vino, pero no pretendo ser un experto en elegir el vino perfecto para acompañar una comida. Hay otra lista. Es la que llevamos con nosotros en la mente. Es nuestra lista de quejas. Son las cosas que no nos gustan, tanto nuestras quejas antiguas como las que han fermentado más recientemente.
Profundicemos en la comparación entre el vino que bebemos y las quejas que infligimos a los demás. Cuando se utilizan determinados tipos de uvas para elaborar vino y el viticultor lo almacena y envejece adecuadamente, la cosecha resultante es buena. Cuando las uvas son ácidas o tienen algún defecto, o cuando el vino se descorcha demasiado pronto, es probable que no sea apto para el consumo. Quejarse es similar a beber vino malo. Al igual que el desventurado viticultor, es posible que tengamos un buen objetivo en mente. Vemos un problema que hay que resolver o una deficiencia que hay que corregir. El objetivo es bueno, pero ¿qué pasa si las “uvas” son malas? Nuestras quejas, como las uvas malas, pueden provenir de lugares malos de nuestro corazón: impaciencia, descontento, rencor, deseo de dominar. Y, al igual que el viticultor inexperto, guardamos nuestras quejas en el corazón, lo que hace que salga lo peor de cada situación. Es más, a veces no nos tomamos el tiempo para discernir si nuestra queja tiene fundamento. No dejamos que nuestras “quejas” se oxigenen pidiendo la opinión de los demás. En lugar de abordar de manera constructiva una carencia o una necesidad, dejamos que fermente en nosotros y luego infligimos “quejas agrias” a quienes nos rodean.
Ahora, seamos realistas: vivimos en un mundo imperfecto. Luchamos por mejorar
nuestra suerte. Muchas cosas nos irritan. Pero quejarse constantemente es destructivo para nosotros mismos, nuestros seres queridos y nuestros compañeros de trabajo. He aquí por qué.
En primer lugar, quejarse denota una falta de gratitud hacia Dios y hacia los demás. Cuando cada dos palabras es una queja, le estamos diciendo a Dios que nos ha puesto en una situación bastante miserable. También podemos estar diciendo a los demás que no están a la altura.
En segundo lugar, quejarse destruye el espíritu humano. Cuando estamos sometidos a quejas continuas, es fácil que nos desanimemos. Nada está bien. Nada es lo suficientemente bueno. Todo tiene su lado oscuro. La naturaleza humana es desesperanzadora. Quejarse agota nuestro oxígeno espiritual y sofoca nuestra alegría y nuestro entusiasmo. En tercer lugar, quejarse socava las relaciones. Aquellos que se la pasan quejándose a menudo no tienen nada bueno que decir sobre los demás. Crean sospechas. Incitan a quienes los rodean a pensar mal de los demás. Quejarse constantemente, lejos de abrigar los corazones y crear lazos de amistad y fraternidad, genera ira, ansiedad y aislamiento.
Por último, quejarse no es constructivo. No conduce a soluciones.
Así que aquí hay dos reflexiones para nosotros en medio de esta temporada de Cuaresma. En primer lugar, está bien renunciar al vino durante la Cuaresma, pero es mejor renunciar a quejarse. La Cuaresma es el momento perfecto para examinarnos a nosotros mismos. ¿Nos quejamos demasiado?
Segundo, sustituyamos las quejas por el ánimo mutuo, los lazos de caridad, la unidad y la fraternidad.
Entonces, con corazones unidos y agradecidos, podremos beber dignamente el vino nuevo del reino: la sangre de Cristo derramada por nuestra redención. B

Nuestras quejas, como las uvas malas, pueden provenir de lugares malos de nuestro corazón. Y, al igual que el viticultor inexperto, guardamos nuestras quejas en el corazón, lo que hace que salga lo peor de cada situación.
Foto por Paul Haring
Desafío del Capellán Supremo
Reflexión mensual y reto práctico del Capellán Supremo Arzobispo
William E. Lori
“Entonces Tomás, apodado el Mellizo, dijo a los otros discípulos: ‘Vayamos nosotros también a morir con él’”. (Evangelio para el 22 de marzo, Jn 11,16)
¡Mira la valentía de Tomás! Jesús acababa de anunciar su intención de viajar a Judea, donde había escapado de ser lapidado hasta la muerte. Dado el peligro potencial que le esperaba, Tomás parece preparado para el martirio. Más tarde, por supuesto, él y los demás discípulos huirían cuando Jesús fuera arrestado, y Tomás dudaría de los informes sobre la resurrección de Jesús. Como seres humanos débiles, nuestra fuerza y determinación a veces se derrumban y se convierten en debilidad. Que siempre busquemos el valor para seguir a Jesús fielmente, incluso cuando las cosas se pongan difíciles.

Desafío: Este mes, mientras continuamos con la Cuaresma, les desafío a rezar el viacrucis cada semana, en su comunidad parroquial, con su familia o individualmente, con la intención de recibir el valor para sufrir por Cristo. Un buen recurso es el folleto del Servicio de Información Católica El Camino de la Cruz: Meditaciones tradicionales y modernas (kofc.org/shopcis).
Encuentra preguntas de reflexión relacionadas en kofc.org/desafiomensual.
El hombre católico del mes
Beato Qerim Sadiku (1919-1946)
MIENTRAS ESPERABA su juicio en una prisión comunista, Qerim Sadiku les dijo a sus captores: “Soy albanés y católico, y no lo niego”. El esposo y futuro padre de 27 años había sido arrestado por negarse a votar en unas elecciones arregladas.
Nacido de padres católicos devotos en el pueblo étnicamente albanés de Vuthaj, en Montenegro, Sadiku sirvió como teniente de gendarmería antes de abrir una tienda en Shkodër, Albania.
Se casó con Marije Vatë en septiembre de 1944, y la pareja era conocida por su profunda fe. Sadiku asistía a Misa a diario, y él y Marije realizaron la tradicional peregrinación al santuario de San Antonio de Padua en Laç durante 13 martes consecutivos, incluso después de que los partisanos comunistas comenzaran a perseguir a los católicos en noviembre de ese año.
Tras la ejecución de dos sacerdotes en 1945, Sadiku se unió a la Unión Albanesa, un grupo anticomunista dirigido por el seminarista Beato Mark Çuni.
Las elecciones del 2 de diciembre ofrecieron únicamente candidatos comunistas, y se impuso la votación mediante
Calendario litúrgico
4 de marzo San Casimiro
7 de marzo Santas Perpetua y Felicidad, mártires
9 de marzo Santa Francisca Romana, religiosa
17 de marzo San Patricio, obispo
18 de marzo San Cirilo de Jerusalén, obispo y doctor de la Iglesia
19 de marzo San José, Esposo de la Santísima Virgen María
23 de marzo Santo Toribio de Mogrovejo, obispo
25 de marzo Anunciación del Señor
29 de marzo Domingo de Ramos de la Pasión del Señor

amenazas. Sadiku fue arrestado al día siguiente por negarse a votar y por vínculos con la Unión Albanesa.
Marije, que estaba embarazada, lo visitó en prisión. A pesar de las señales de tortura, le dijo: “Soy fuerte”.
En el juicio, Sadiku admitió haberse negado a votar, pero negó las falsas acusaciones de violencia. Fue condenado a muerte por fusilamiento. El 4 de marzo de 1946, Sadiku fue ejecutado junto con un laico, un seminarista y tres sacerdotes.
Sus últimas palabras fueron: “Perdono a todos los que me han hecho daño... incluso a quienes me ejecutarán. ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva Albania!”
Dos meses después, Marije dio a luz a su hijo, Gaspër.
Sadiku estuvo entre los 38 mártires albaneses beatificados en 2016. B
Intenciones del Santo Padre

Oremos para que las naciones procedan a un desarme efectivo, particularmente el desarme nuclear, y los líderes mundiales elijan el camino del diálogo y de la diplomacia en vez de la violencia.
LIDERANDO CON FE
El corazón del liderazgo
Por el Padre James Mallon

Una vez escuché a alguien decir que, si le repites constantemente a la gente que eres el líder, tal vez no lo seas. Esto significa que hay una gran diferencia entre ocupar un puesto de liderazgo y tener las cualidades de carácter de un líder auténtico.
El autor y conferenciante motivacional Ken Blanchard ha destacado que el liderazgo eficaz es influencia, no autoridad. ¿Qué es la influencia? El término proviene del verbo latino influere, que significa “fluir hacia”. Esto evoca un llamado a invertir y volcar nuestros esfuerzos en otra persona. En resumen, significa amar a los demás.
Este tipo de liderazgo no consiste en tener sentimientos cálidos y difusos hacia todo el mundo, sino en desear y trabajar por el bien de los demás. Significa resistir la tentación de utilizar a los demás para mejorar la propia condición, estatus, reputación o incluso para cumplir una noble misión. En última instancia, significa trabajar para ayudar a otra persona a convertirse en lo que Dios quiere que sea.
Este tipo de influencia, el corazón del liderazgo auténtico, es perfectamente ejemplificado por Cristo, quien dijo: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado. No hay mayor amor que este, el de dar la vida por los amigos” (Jn 15, 12-13). B — El Padre James Mallon es párroco Our Lady of Guadalupe en Dartmouth, Nueva Escocia, donde es miembro del Consejo St. Peter 3133. Es autor de Divine Renovation: Bringing Your Parish from Maintenance to Mission (2014) y fundador del Ministerio de Renovación Divina.
MISIÓN DE LA FAMILIA
Aprender a escuchar
A medida que tus hijos se convierten en adultos, aprende a dejarlos ir, o ellos te dejarán a ti
Por Tom Hoopes
CUANDO TUS HIJOS se convierten en adultos, ocurre algo desconcertante: te llevan aparte y te dicen lo que has hecho mal. Y, si todavía tienes hijos en casa, como es nuestro caso, te dicen lo que sigues haciendo mal.
Escuchar lo que tienen que decir ha sido realmente beneficioso, como una endodoncia. También puede ayudarnos a evitar que se convierta en parte de una nueva tendencia nacional: padres cuyos hijos jóvenes adultos deciden no tener ningún contacto con ellos. Aquí hay tres cosas que aprendí.
En primer lugar, los padres cometemos un error crítico cuando consideramos que nuestros hijos son “nuestros”. Tenemos un papel crucial en su vida, pero es temporal. En última instancia, son individuos libres que pertenecen a Dios.
Un estudio de 2015 reveló que la razón principal por la que los hijos adultos se distancian es “el comportamiento tóxico de sus padres o la sensación de no recibir apoyo ni aceptación”. Eso me describe a mí. Escuchar cuán profundamente que mis acciones ofendieron a mis hijos adultos transformó mi comprensión del papel de los padres. No se trata de resolver los problemas de nuestros hijos para que no tengan que sufrir, sino de dejar que nuestros hijos resuelvan sus propios problemas, incluso si eso significa que nosotros tengamos que sufrir.
En segundo lugar, es difícil pasar de 140 km/h a cero en un instante, pero debemos hacerlo. Cuando cumplen 18 años, nuestros hijos pasan de ser nuestra responsabilidad legal a ser legalmente independientes, y ellos lo saben.
Aquí va un consejo: si te piden tu opinión, dales todo lo que tienes; en verdad la quieren. Pero tus hijos adultos

no quieren consejos no solicitados. La nueva regla es que debes tener una relación mutua y respetuosa con ellos, o ninguna.
En tercer lugar, escuchar es la cualidad más importante para los padres, desde el principio. No escuchar es la causa número uno de mortalidad en la relación entre padres e hijos. Pero antes de decidir que estás a salvo, date cuenta de que se trata de una cuestión de calidad, no de cantidad. Según estudios recientes, los padres pasan más tiempo que nunca con sus hijos, pero uno de cada cinco jóvenes adultos dice que no siempre pueden “ser ellos mismos” con sus padres.
Una de las cosas más difíciles de escuchar las críticas de nuestros hijos adultos ha sido darnos cuenta de que no nos están diciendo nada nuevo a mi esposa y a mí. Están repitiendo las mismas cosas que nos han estado diciendo durante años, cosas que éramos demasiado desdeñosos o defensivos para escuchar. Sin embargo, nunca es demasiado tarde para escuchar con amor. B
TOM HOOPES es vicepresidente de Relaciones Universitarias en el Benedictine College de Atchison, Kansas, donde es miembro del Consejo Sacred Heart 723. Él y su esposa, April, tienen nueve hijos.
FINANZAS FAMILIARES
¿Por qué debería considerar una transferencia de mi plan 401(k) al cambiar de
trabajo?
Por Joseph D. Novak
Se espera que casi la mitad de los empleados en Estados Unidos soliciten un nuevo trabajo este año. Sin embargo, quienes tienen éxito pueden cometer el error de olvidarse de los planes de jubilación que tenían con un empleador anterior. Muchos empleados ofrecen planes de jubilación, normalmente un 401(k) o un 403(b), mientras que los empleados públicos pueden tener un plan de ahorro Thrift Savings Plan. La participación en estos planes permite
PARA TU MATRIMONIO
Vayan a José
a los empleados aportar un porcentaje de sus ingresos, mientras que los empleadores pueden ofrecer una contribución equivalente predefinida. Lamentablemente, estas cuentas no le seguirán de manera automática a su nuevo empleo. Tendrá que decidir si “traspasar” los activos del plan de su anterior empleador al plan de su nuevo empleador, si este acepta traspasos, o si los transfiere a una cuenta de inversión personal.
Normalmente, se trataría de una cuenta de jubilación individual (IRA). Las más comunes son las IRA tradicionales y las Roth. Estas cuentas ofrecen ventajas fiscales: las IRA tradicionales le permiten realizar aportaciones antes de impuestos, lo que puede reducir sus ingresos imponibles, pero las distribuciones están sujetas a impuestos. Las IRA Roth se financian con dólares después de impuestos, lo que permite distribuciones libres de impuestos durante la jubilación.
Como esposo y protector de María, San José es un modelo de fortaleza, fidelidad y entrega recíproca
Por Julia y Francis Dezelski
NUESTRAS CUATRO HIJAS podrían reclamar el título de “niñas de papá”, pero la de 15 meses se ha distinguido especialmente por preferir a su padre por encima de cualquier otra persona. Esto nos hace reflexionar sobre qué es lo que lo hace tan diferente. De hecho, ¿qué hace que cualquier niña pequeña quiera tanto a su padre?
El papel de protector y defensor que corresponde a todo esposo y padre puede tener algo que ver con ello. San José demuestra lo que significa proteger y defender. El humilde carpintero de Nazaret, conocido como guardián del Redentor, era también guardián de María.
Antes de que se le confiara al Niño Jesús, se le confió a la madre de Cristo. Se le sometió a la prueba definitiva al descubrir que su prometida esperaba un hijo que no era suyo. Incluso en su confusión, la primera inclinación de José fue proteger el honor de la mujer que amaba de la vergüenza y la deshonra públicas (Mt 1,19).

En cualquiera de los casos, también tiene la opción de trabajar con proveedores que ofrezcan soluciones de inversión que estén alineadas con sus valores católicos.
En Asesores de Activos de Caballeros de Colón, le ayudamos en este proceso y podemos facilitarle la transferencia a una cuenta IRA adecuada. Para comprender mejor sus opciones y tomar una decisión informada, póngase en contacto con su asesor o visite kofc.org/finanzasfamiliares B — Joseph D. Novak es director de Servicios de Asesoría de Inversiones y Apoyo a las Ventas y miembro del Consejo St. Thérèse of Lisieux 8013 en Trumbull, Connecticut.
*Servicios de asesoría en inversiones ofrecidos a través de KoCAA. Invertir implica riesgo de pérdida.

De todos los atributos que José ejemplifica, su discreta dignidad como protector del honor de María también demuestra una cualidad en el matrimonio que a menudo no se menciona. San Juan Pablo II observó: “Dios, al dar a José a la Virgen, no se lo dio solo como compañero de vida, testigo de su virginidad y protector de su honor: también se lo dio a María para que, a través del pacto matrimonial, participara de su sublime grandeza” (Redemptoris custos, 20).
En el matrimonio, la reciprocidad de los dones nos permite proteger y nutrir, proporcionar y recibir. A través de este intercambio mutuo, nuestros hijos llegan a reconocer todo lo que las madres y los padres aportan a la familia, incluso si nuestros bebés siguen mostrando una fuerte preferencia por papá. B
JULIA Y FRANCIS DEZELSKI escriben desde Hyattsville, Maryland. Julia es directora adjunta de Matrimonio y Vida Familiar en la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos. Francis, ingeniero mecánico, es Caballero de Colón desde 2014.

EL TRABAJO de nuestras manos
Una nueva serie de videos Firme en la brecha explora la dignidad del trabajo y su relación fundamental con la fe, la familia y el ocio
Por George Matysek Jr.

Un trabajador de construcción coloca ladrillos. Un maestro corrige exámenes. Un CEO establece metas para la empresa. Desde los campos de maíz hasta los juzgados y las torres corporativas, millones de hombres dedican gran parte de sus vidas al trabajo
En los albores de la creación, Dios estableció un ritmo de trabajo y descanso, marcando ambos como sagrados. El trabajo ordena el día, forma el carácter e invita al hombre a participar en el plan creativo del Señor.
Sin embargo, muchos hombres hoy en día han perdido de vista este propósito más profundo. Con demasiada frecuencia, el trabajo se ha convertido en un ídolo o una carga: un estándar de valor o algo para escapar. La inteligencia artificial ahora amenaza con automatizar el trabajo humano, poniendo en riesgo el valor y la importancia del trabajo. Mientras tanto, cada vez más hombres se sienten incómodos, llenando sus horas libres con navegación interminable en redes sociales, videojuegos u otras formas de escape digital.
Para ayudar a los hombres a afrontar esta crisis, Caballeros de Colón ha producido Firme en la brecha: La Dignidad del Trabajo, una nueva serie de cinco episodios que reivindica una visión claramente católica de la misión del hombre en el mundo. Siguiendo el modelo de la serie original Firme en la brecha, estrenada en 2020, y Firme en la brecha: La Misión de la Familia, que le siguió en 2023, esta nueva entrega examina las ideas erróneas modernas sobre el trabajo, incluyendo la reducción de la identidad a la productividad, la devaluación del trabajo físico y la tentación de la adicción al trabajo. Demuestra que la verdadera plenitud surge cuando el trabajo se integra con la fe, la humildad, el descanso y el ocio.
Cada video, de aproximadamente 12 a 14 minutos de duración, se centra en un aspecto diferente de la experiencia laboral y presenta a expertos en evangelización y catequesis, muchos de ellos Caballeros de Colón. En el núcleo de cada episodio, un hombre católico comparte cómo su fe le ayudó a cimentar su trabajo en su relación con Dios, su familia, sus amigos y el mundo creado.

La serie cuenta con una guía de estudio disponible a través del Servicio de Información Católica de la Orden, lo que la convierte en un recurso ideal para Cor, la iniciativa de discipulado de Caballeros centrada en la oración, la formación y la fraternidad.
“Esta nueva y emocionante serie”, dijo el Caballero Supremo Patrick Kelly, “ayudará a los hombres católicos a comprender la misión de Dios para ellos en la tierra: cómo el trabajo acerca a los hombres a Dios y construye virtud, y cómo el trabajo fortalece la vida familiar y mejora la sociedad”.
Las reflexiones que se presentan a continuación se basan tanto en la serie de vídeos como en entrevistas extensas con los protagonistas.
EPISODIO 1: LA MISIÓN DE DIOS PARA EL HOMBRE
El trabajo de Jesse Straight comienza antes de que muchas personas se despierten.
En la granja Whiffletree, operada por su familia en Warrenton, Virginia, el padre de ocho hijos guía a los pollos hacia pastos frescos, cuida a las gallinas, vigila a los cerdos e instala cercas para animales. Cada año, Straight y su esposa, Liz, crían alrededor de 16,000 aves de corral, cientos de cerdos y varias cabezas de
ganado. También crían 3,000 gallinas ponedoras a la vez.
“Es un trabajo duro, pero en general, es hermoso”, dijo Straight, un converso católico y miembro del Consejo Herman J. Veger 5561 de Warrenton. “En mi mente, el trabajo es colaborar con la creación de Dios para cuidarnos unos a otros y administrar las cosas de este mundo. Quiero que todo lo que hagamos se haga con caridad, desde cómo cuidamos la tierra y los animales hasta cómo trato a los empleados, pasantes, clientes o proveedores”
La agricultura es solo una de muchas formas de trabajo, pero el trabajo manual representa una especie de paradigma, según D.C. Schindler, profesor de metafísica y antropología en el Pontificio Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia en Washington, D.C.
“En el trabajo manual, entramos en contacto directo con la creación, y la transformamos y aumentamos su bondad a través de nuestra intervención manual”, explicó Schindler, miembro del Consejo Potomac 433. “Pero eso se expresa de maneras análogas en muchos otros campos. Por ejemplo, cuando escribes un código informático, estás transformándolo y haciéndolo útil de nuevas maneras”.
El trabajo ha jugado un papel fundamental en la realización humana a lo largo de la historia.
Foto por Slav Zatoka
Derecha: El Diácono Patrick Toole en la sede de la Diócesis de Bridgeport, donde ejerce como canciller. Miembro del Consejo St. Catherine of Siena 5806 de Trumbull, Connecticut, Toole trabajó anteriormente como director global de información para IBM.
• Página opuesta: Luke Bourgault, jefe de batallón de CAL FIRE y miembro del Consejo Santa Lucía 3648 de Atascadero, California, en las afueras de la Estación de Bomberos 98 de Los Robles.
“Dios dio el trabajo al hombre antes de la caída (de Adán y Eva) porque es esencial para nuestra felicidad”, dijo Kent Lasnoski, presidente del San Damiano College for the Trades en Springfield, Illinois, y miembro de Caballeros desde 2017. “Después de la caída, nuestra vocación es intentar reordenar el mundo para que esté en consonancia con la voluntad de Dios”.
Pero Lasnoski advirtió contra la idolatría del trabajo y la trampa de la adicción al trabajo.
“Existe el riesgo de que el hombre encuentre demasiado de su identidad en el trabajo, el cual no es el punto más alto de su vocación”, dijo. “Encontrar nuestra identidad exclusivamente en el trabajo es alterar el orden de los bienes que Dios nos ha dado”.
Jared Zimmerer, director de mercadeo de contenido y profesor adjunto de Great Books en el Benedictine College en Atchison, Kansas, está de acuerdo.
“Vivimos hoy en esta especie de cultura de la constante premura, donde no duermo, solo trabajo”, dijo Zimmerer, miembro del Consejo St. Francis of Assisi 7099 de Grapevine, Texas. Al final, ¿va a importar que seas multimillonario? Probablemente no”.
En última instancia, el trabajo da frutos verdaderos cuando se realiza en relación con Dios.
“Si uno se siente atrapado en un ciclo de estrés y exceso de trabajo, es importante detenerse a ver nuestras vidas desde una perspectiva más amplia”, dijo el Dr. Grazie Pozo Christie, radiólogo católico, escritor y conferencista radicado en Miami. “La medida de nuestro éxito no está en nuestra productividad, sino en cómo permitimos que Dios nos transforme”.
EPISODIO
2: TRABAJO Y SANTIDAD
A David Michael Phelps, presidente de la Harmel Academy of the Trades en Grand Rapids, Michigan, le gusta preguntar a sus estudiantes qué sucede cuando un albañil construye una pared “deficiente”. Inevitablemente, los estudiantes responden que el albañil ha construido una pared deficiente.
“Y yo digo: ‘No, se equivocan’, dijo Phelps, miembro del Consejo Sacred Heart of Jesus 13641 dd Grand Rapids. “‘Construyó un albañil deficiente’”.
La cuestión es que nuestras acciones nos hacen quienes somos. Si bien el trabajo ayuda a ordenar el mundo, también ordena al trabajador.
“El trabajo tiene el carácter de una actividad habitual”, explicó Kent Lasnoski. “Hacemos lo mismo una y otra vez en nuestro trabajo, y así se forman hábitos. Bueno, ¿qué es una virtud sino un buen hábito?”
Añadió: “Si nuestro trabajo es desordenado, si nuestro trabajo no está de acuerdo con el verdadero bien de la humanidad, formará vicios en nosotros”.

Formar la virtud en el ámbito laboral no siempre es fácil, reconoció Mark Matthews, experto en efectos visuales que trabajó para DreamWorks Animation. Al señalar que abundan las tentaciones y los desafíos, algunos hombres hacen del trabajo su identidad, mientras que otros deben lidiar con empleadores deshonestos, instó a los hombres católicos a vivir su fe abiertamente, incluso si los lugares de trabajo desalientan las conversaciones explícitas sobre la fe.
“No menosprecies quién eres; no menosprecies tu fe”, dijo Matthews, quien se unió a Caballeros en 2022. “Si la gente te pregunta: ‘¿Qué hiciste el fin de semana?’, ¿dirías: ‘Ah, fui a un evento’? ¿O dirías: ‘Fui a la iglesia’? Está bien decir: ‘Sí, fui a la iglesia’”.
Para Stephen Minnis, presidente del Benedictine College y miembro del Consejo St. Benedict’s College 4708, vivir los antiguos lemas benedictinos —ora et labora (“ora y trabaja”) y ut in omnibus glorificetur Deus (“que en todas las cosas Dios sea glorificado”)— puede tener un profundo impacto.
“Por ejemplo, antes de dar una charla o entrar en una reunión, o casi cualquier cosa, digo: ‘Ven, Espíritu Santo’, o ‘Dios te salve, María, ruega por mí’, dijo Minnis. “Si crees en ora et labora, entonces tu oración es tu trabajo, y tu trabajo es tu oración: todo lo que haces es para la glorificación de Dios”.
El modelo supremo de esta unidad es el propio Jesús, quien demostró que incluso su trabajo como carpintero era redentor. De esta manera, señaló Phelps, el trabajador por excelencia es Cristo.
“El trabajo humano consiste en restaurar y participar en la restauración de todas las cosas en Jesucristo”, afirmó Phelps. “El héroe es Jesucristo. Él es el trabajador. Nosotros somos sus aprendices”.
EPISODIO 3: VIDA LABORAL Y FAMILIAR
Si bien muchos consideran el trabajo como un esfuerzo personal, la Dra. Grazie Pozo Christie cree que también moldea y apoya a la familia.
“Esto a veces es difícil de recordar en nuestra cultura individualista, que a menudo coloca la ambición personal, especialmente en el ámbito profesional, en el nivel más alto”, dijo. “Apegarnos egoístamente a nuestros propios intereses profesionales puede tener consecuencias terribles para nuestra familia”.
Para Mike Sweeney, ex All-Star de las Grandes Ligas de Béisbol y miembro de Caballeros de Colón desde 2014, las decisiones sobre el trabajo están guiadas por prioridades claras: Dios primero, luego su esposa e hijos, luego su trabajo.
“Cuando está correctamente ordenado, tu trabajo no está en un tira y afloja con tu familia”, dijo Sweeney. “Cuando tu trabajo esté destruyendo a tu familia, presiona el botón de pausa y averigua si eso es lo que estás llamado a hacer”.
Katie Prejean McGrady, una presentadora de radio católica y autora, que también es madre trabajadora, compartió estos sentimientos.
“El trabajo —un empleo— no es solo esa cosa que sucede allá afuera. Una persona integrada reconoce que el trabajo afecta su hogar, y su hogar afecta su trabajo”, explicó McGrady. “Por eso, hay que discernir profundamente: ¿Esto me hace feliz? ¿Esto trae paz? ¿Esto glorifica a Dios? Esas tres cosas deben circular en nuestra mente mientras discernimos el trabajo que estamos haciendo”.
Los niños son claramente afectados por los ritmos del trabajo y los empleos de sus padres y otros miembros de la familia. Naturalmente, primero desarrollan las virtudes del trabajo en casa, explicó Tim Gray, presidente del Augustine Institute de Florissant, Misuri, y miembro de Caballeros desde hace mucho tiempo.
“A través de tareas simples como sacar la basura o cortar el césped, comienzan a comprender la responsabilidad y el sentido de pertenencia”, dijo Gray. “Sea lo que sea que hagan, están aprendiendo que tienen que contribuir y que pueden contribuir; que tienen la oportunidad de ser parte de ese trabajo”.
La vida familiar, añadió Christie, no puede prosperar solo con el esfuerzo individual. “Todos tenemos que prosperar juntos”, dijo.
Las Escrituras ofrecen precisamente ese modelo para una vida integrada. En el Evangelio de Mateo, antes de que San José sea identificado como carpintero, se le describe como un “hombre justo” (1:19), señaló Benjamin Akers, profesor asociado de teología en el Augustine Institute.
“Dios eligió a José para enseñarle a Jesús cómo sería el modelo de un hombre: cómo amar a Dios, cómo amar a María como madre, cómo realizar un buen trabajo diario, cómo orar y cómo vivir la virtud”, dijo. “Y José quiere enseñarnos también a ser hombres justos, para que podamos llevar la dignidad de la persona humana a todas y cada una de las actividades que realizamos”.
EPISODIO 4: EL TRABAJO Y EL MUNDO
Durante 21 días consecutivos el pasado mes de enero, Luke Bourgault, jefe de batallón del Departamento de Silvicultura y Protección contra Incendios de California (CAL FIRE), combatió incendios en medio de vientos de hasta 100 millas por hora, mientras tres grandes incendios destruían decenas de miles de viviendas en todo el condado de Los Ángeles. El trabajo fue implacable y emocionalmente agotador, pero se mantuvo gracias al trabajo en equipo en todos los niveles.
“No puedo hacer mi trabajo sin las docenas de personas que apoyan mi labor: quienes mantienen las luces encendidas en la estación de bomberos y nuestros vehículos de emergencia en funcionamiento”, dijo Bourgault, miembro del Consejo Santa Lucía 3648 de Atascadero, California. “Cada uno de nosotros es una pieza de este rompecabezas, y el objetivo de lo que hacemos aquí
en este mundo es hacer lo que Jesús haría: impactar positivamente a nuestras comunidades, alegrar el día a las personas”.
Esa responsabilidad compartida se extiende mucho más allá de la respuesta de emergencia.
“No hay trabajo demasiado pequeño o insignificante, porque todas las pequeñas cosas suman para hacer grandes cosas”, dijo Tim Gray. “Si no hago bien mi trabajo, soy descuidado y me va mal, eso repercute en los demás, y ese impacto puede crecer como una bola de nieve”.
El peso moral detrás de tal responsabilidad está arraigado en las Escrituras, dijo Jared Zimmerer.
La parábola de los talentos de Cristo muestra que, si bien a las personas se les confían diferentes niveles de habilidades, todos son responsables de cómo las usan.
“Es una pérdida para el mundo cuando alguien no usa sus talentos”, dijo Zimmerer. “Todos estamos llamados a salir y ser la luz de Cristo en el mundo al compartir nuestros talentos”.
Ese llamado también exige estructuras justas para el trabajo mismo. D.C. Schindler enfatizó que los trabajadores merecen buenas condiciones laborales y salarios justos.
“Necesitamos recordar que el trabajo es para el hombre, no el hombre para el trabajo, y eso significa que el trabajo necesita preservar cierta dignidad”, dijo. “La Iglesia solía hablar de un salario familiar, suficiente para mantener a una familia. Creo que esas consideraciones han sido en gran medida olvidadas y necesitan ser recordadas”.
A medida que la inteligencia artificial transforma el lugar de trabajo, salvaguardar esa dignidad se ha vuelto urgente: un tema importante del primer pontificado del Papa León XIV.
“El Papa León quiere que reconozcamos que esto va a presentar nuevos desafíos para la Iglesia”, dijo Schindler. “Nos da esperanza de que la Iglesia nos invite a reflexionar nuevamente sobre la naturaleza del trabajo y a redescubrir su significado y vocación originales de una manera nueva”.
EPISODIO 5: PONER EL TRABAJO EN SU LUGAR
El Diácono Patrick Toole , miembro del Consejo St. Catherine of Siena 5806 de Trumbull, Connecticut, nunca creyó en “guardar” días de vacaciones para un futuro lejano. Incluso cuando era director de información global y gerente general de servicios
“El trabajo humano consiste en restaurar y participar en la restauración de todas las cosas en Jesucristo. El héroe es Jesucristo.
Él es el trabajador. Nosotros somos sus aprendices”.

El Padre Dominic Couturier en Harmel Academy of the Trades en Grand Rapids, Michigan, donde imparte clases de soldadura. También es párroco de Our Lady of Consolation y Capellán del Consejo Bishop Richter 7761 de Rockford.
de apoyo técnico de IBM, se desconectó del trabajo para pasar tiempo con su familia. A los 40 años, también se inscribió a clases de violonchelo, y aunque admitió que no es muy bueno, tocar le tranquiliza y le proporciona una gran alegría”.
El Diácono Toole, ahora canciller y secretario de la curia de la Diócesis de Bridgeport, señala que, en el descanso, como en el trabajo, debemos imitar a Jesús. “La gente acudía constantemente a él, pidiéndole que sanara, que hiciera esto o aquello. ¿Y qué hacía? Se retiraba a rezar. Así que, si nuestro Salvador necesitaba tiempo para descansar, ¿quién soy yo para pensar que tengo una idea mejor?”
Un propósito principal del trabajo es proporcionar tiempo y recursos para el ocio —como el tiempo en familia, el culto y las actividades culturales— sin embargo, a muchos hombres les cuesta hallar.
Andrew Abela, decano fundador de Busch School of Business en The Catholic University of America, afirmó que los hombres a menudo oscilan entre dos extremos: la actividad constante o la pereza, ambas formas de acedia.
“Según San Tomás de Aquino, la acedia es un pecado o un vicio porque está directamente opuesta a la virtud de la caridad”, explicó Abela, miembro del Consejo Padre Pío 10754 de Great Falls, Virginia. “Es básicamente una reluctancia o negación para hacer el bien que Dios nos llama a hacer; en términos más generales, es una falta de voluntad para esforzarnos en hacer las cosas que podríamos o deberíamos estar haciendo”.
La tecnología moderna y la conectividad constante pueden erosionar el descanso genuino, mientras facilitan la acedia.
“La realidad es que ahora no tenemos nuestro propio tiempo”, dijo Michael Hanby, profesor de religión y filosofía de la ciencia
en el Pontificio Instituto Juan Pablo II. “Siempre estamos conectados. Siempre estamos disponibles”.
Hanby, quien es miembro del Consejo St. Jerome 5564 de Hyattsville, Maryland, anima a los hombres a resistir la “atracción gravitacional” de los dispositivos: “Si te encuentras permanentemente distraído, deseando distracción, déjalo, haz otra cosa. Busca formas de estar sin distracciones, aunque sea por unos momentos”.
El Caballero Supremo Patrick Kelly señaló que no es coincidencia que la amistad masculina esté disminuyendo a medida que el verdadero ocio desaparece.
“Los hombres están experimentando aislamiento y soledad en cifras récord”, dijo. “Es importante recordar que fortalecer las amistades y construir un sentido de hermandad requiere dedicar tiempo al ocio”.
Y para los hombres que no saben por dónde comenzar, el Padre Dominic Couturier, instructor de soldadura en la Harmel Academy of the Trades de Grand Rapids, Michigan, señaló la propia necesidad de Cristo de apoyo fraternal.
“Cuando Jesucristo ya no pudo cargar la cruz, Simón de Cirene acudió en su ayuda”, dijo el Padre Couturier, capellán del Consejo Bishop Richter 7761 de Rockford. “Por eso, los hombres también necesitamos la fraternidad y la hermandad para acompañarnos en este camino. No podemos hacerlo solos; tenemos que hacerlo juntos”. B
GEORGE MATYSEK JR. es jefe de redacción de Catholic Review, el medio de comunicación oficial de la Arquidiócesis de Baltimore. Miembro de los Caballeros de Colón desde 2021, reside en Baltimore con su esposa y sus seis hijos.
CAMPEONES DEL AMOR
Miles de jóvenes asisten al Life Fest antes de la Marcha por la Vida
Por Cecilia Engbert
Mientras el noreste de Estados Unidos se preparaba para una poderosa tormenta invernal, decenas de miles de manifestantes pro vida no se dejaron disuadir de viajar a Washington, D.C., para participar en la 53ª Marcha Anual por la Vida el 23 de enero
Antes de congregarse en el National Mall para protestar pacíficamente, más de 2,000 estudiantes de secundaria y universidad se reunieron para Life Fest, una alegre manifestación y celebración provida que tuvo lugar en el Gaylord National Resort & Convention Center de Oxon Hill, Maryland, a las afueras de la capital de Estados Unidos.
El evento, copatrocinado por Caballeros de Colón y las Hermanas de la Vida, contó con actuaciones musicales en vivo, oradores dinámicos, adoración eucarística y una Misa celebrada por el Capellán Supremo Arzobispo William Lori. Los asistentes representaron áreas de Estados Unidos, así como de otros cuatro países.
“Estar aquí en el Life Fest, rodeado de miles de jóvenes que están aquí para celebrar la vida, me llena de esperanza sobre el futuro del movimiento provida y el futuro de nuestro país”, dijo el Caballero Supremo Patrick Kelly. “Life Fest es un evento que moldea la cultura y forma a estos jóvenes de maneras muy importantes para el futuro, y en realidad para el resto de sus vidas”.
Cuando los participantes comenzaron a llegar a las 6 a.m. del viernes, el Padre Isaiah Hofmann, fraile franciscano de la Renovación, y la banda de las Hermanas de la Vida, All the Living, animaron a la multitud con música. La Hermana Mary Hostia Josephine

y la Hermana Cora Caeli de las Hermanas de la Vida actuaron como maestras de ceremonias, compartiendo testimonios de sanación y esperanza basados en las experiencias de su comunidad acompañando a mujeres en crisis.
“Nos estamos preparando para ser testigos increíbles de la vida hoy, y ser provida consiste en construir juntos una cultura de la vida”, dijo la Hermana Cora Caeli a los presentes. “Ser provida significa ver el mundo de una manera totalmente nueva. Se trata de ver que cada vida humana tiene valor y significado”.
Los participantes también escucharon a un grupo de oradores y artistas que incluía a Damascus Worship y Lila Rose, fundadora de Live Action.
“Podemos ser defensores del amor”, dijo Rose. “Cuando salimos a marchar hoy en Washington, D.C., cuando nos mantenemos firmes, valientes y audaces, lo hacemos como católicos. … Salimos a mostrar a la gente el modelo de cómo defender la vida, cómo luchar contra el mal, con amor”.
El evento incluyó oportunidades para la confesión y la veneración de varias reliquias: las de San Juan Pablo II; San Carlo Acutis; Santa Teresa de Calcuta; el Beato Michael McGivney; y la familia mártir Ulma de Polonia. Durante todo el evento, los Caballeros del Cuarto Grado formaron una guardia de honor junto a las reliquias.
Entre quienes ofrecieron un testimonio provida durante el Life Fest se encontraban Daniel y Michelle Schachle, cuyo hijo Michael McGivney Schachle (Mikey), ahora de 10 años, se curó milagrosamente de una enfermedad que ponía en peligro su vida en el útero.

DE IZQ.: Foto por Paul Haring — Foto por Matthew Barrick
De izquierda a derecha: Participantes del Life Fest veneran reliquias del Beato Michael McGivney y la familia Ulma. • La Hermana Zion Joy y la banda de Sisters of Life, All the Living, se presentan durante el Life Fest.
La curación de Mikey, atribuida a la intercesión del Beato Michael McGivney, fue declarada un milagro y condujo a la beatificación del Padre McGivney en 2020.
Para concluir el Life Fest, el Arzobispo Lori celebró la Misa, asistido por más de 60 sacerdotes concelebrantes.
El Obispo Joseph Espaillat, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Nueva York y Caballero desde sus días en el seminario, pronunció la homilía. Enfatizó la necesidad de una ética de vida coherente
que respete la dignidad de toda persona humana, incluyendo a los no nacidos, los ancianos y los marginados. “No podemos quedarnos de brazos cruzados”, dijo el Obispo Espaillat. “Hemos sido designados para ir y ser los testigos modernos que el mundo necesita”. B
CECILIA ENGBERT es productora de contenido del Departamento de Comunicaciones de Caballeros de Colón.
Porque ‘la vida es un regalo’
Los Caballeros de Colón marchan en defensa de la vida humana junto a decenas de miles en Washington
Por Katie Yoder
EL 23 DE ENERO, los Caballeros y sus familias se unieron a decenas de miles de defensores provida de todo Estados Unidos en la 53ª Marcha por la Vida en Washington, D.C. Entre los participantes se encontraban miembros de la junta directiva, encabezada por el Caballero Supremo Patrick Kelly y el Capellán Supremo Arzobispo William Lori de Baltimore.
La marcha anual comenzó en 1974, en respuesta a la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos en 1973, Roe v. Wade, que legalizó el aborto en todo el país. La marcha de 2026, la cuarta celebrada desde que la corte revocó Roe en 2022, enfatizó la dignidad inherente de toda persona humana desde la concepción, con el lema “La vida es un regalo”.
Entre los oradores de la manifestación previa a la marcha en el National Mall se encontraban legisladores, activistas pro vida y líderes religiosos, varios de los cuales marcaron 2026 como el 250 aniversario de la firma de la Declaración de Independencia, que reconoce el derecho a la vida.
Jennie Bradley Lichter, presidenta del Fondo de Educación y Defensa de la Marcha por la Vida, leyó un mensaje de un exmanifestante: el Papa León XIV.
“Les envío un cordial saludo a quienes participan en la Marcha por la Vida 2026”, dijo el Santo Padre en su mensaje. “Defendiendo a [los no nacidos], por favor, sepan que cumplen el mandato del Señor de servirlo en los más pequeños de nuestros hermanos y hermanas (cf. Mt 25,31-46)”.

El Capellán Supremo Arzobispo William Lori junto a un grupo de estudiantes de Chesterton Academy de Annapolis en el National Mall antes de la Marcha por la Vida anual .
La Orden es patrocinador platino de la marcha y la ha apoyado durante más de cinco décadas. Cada año, los Caballeros de Virginia sirven como mariscales, guiando a los participantes a lo largo de la ruta.
Los Caballeros de Colón también respaldan el programa de marchas estatales en crecimiento de la Marcha por la Vida.
“El legado del Beato Michael McGivney continúa guiando la misión provida de Caballeros de Colón”, declaró el Caballero Supremo Kelly en una entrevista. “Nos mantenemos fieles a la visión original de nuestro fundador, que era ayudar a las familias de una manera particular, a las mujeres y a los niños vulnerables”.
Antes de la marcha de este año, la Orden encargó una nueva encuesta nacional a más de 1,400 adultos estadounidenses sobre cuestiones de vida, realizada por Marist Poll del 12 al 13 de enero.
Aunque la mayoría de los encuestados se identificaron como proelección, la encuesta encontró que el 64% de los estadounidenses apoyan establecer límites al aborto. El 63% de los encuestados opinaron que los profesionales de la salud con objeciones religiosas no deberían estar legalmente obligados a realizar abortos, y el 88% concordaron en que las leyes pueden proteger tanto a las madres como a sus hijos no nacidos. B
KATIE YODER es un escritor independiente radicado en el área de Washington, D.C.
Foto por Paul Haring

‘Sólo la misericordia puede traer la paz’
Una conversación con el Cardenal Konrad Krajewski, limosnero papal, sobre la misión de la caridad en el corazón de la Iglesia
a limosna es el ala de la oración”, dijo San Juan Crisóstomo, obispo y doctor de la Iglesia del siglo IV. “Si no le das alas a tu oración, difícilmente volará”. Más de 1,600 años después, en su exhortación apostólica inaugural Dilexi te (Te he amado), el Papa León XIV afirmó que “la limosna sigue siendo… un medio necesario de contacto, encuentro y empatía con los menos afortunados”.
La antigua práctica de dar limosna (ofrecer ayuda material a los necesitados) tiene sus raíces en los Evangelios, y se han realizado actos de caridad en nombre del papa desde los inicios de la Iglesia. En el siglo XIII se estableció un cargo específico en la casa papal para este propósito: el limosnero de Su Santidad. El Cardenal Konrad Krajewski, un sacerdote de la diócesis de Łódź, Polonia, ha servido como ministro papal desde 2013,
tras haber sido maestro de ceremonias del Papa Benedicto XVI y el Papa Juan Pablo II. También ha dirigido el Dicasterio para el Servicio de la Caridad del Vaticano desde su creación en 2022, continuando con las obras de misericordia y recaudando fondos para la ayuda caritativa en nombre del papa.
Tras la invasión rusa a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, el Cardenal Krajewski realizó varios viajes al país devastado por la guerra como representante del Papa Francisco. Acompañado por el clero local, Caballeros de Colón y otros colaboradores, entregó personalmente ambulancias, generadores, equipos de cocina a escala industrial y otra ayuda humanitaria a las comunidades cercanas al frente.
Recientemente habló con Columbia sobre el trabajo del dicasterio en Roma y Ucrania, el papel de la caridad en la vida cristiana, y las perspectivas de paz en Ucrania, Tierra Santa y en todo el mundo. Esta entrevista, que originalmente se realizó en polaco, ha sido editada por motivos de duración y claridad.
COLUMBIA: Ha servido bajo cuatro papas, dos de ellos como limosnero papal. ¿Cómo ha evolucionado el cargo en los últimos años?
CARDENAL KRAJEWSKI: El limosnero es una institución que ha estado presente en la Iglesia desde sus inicios. Durante nuestro primer encuentro, el Papa Francisco me recordó que el primer limosnero era Judas, porque llevaba la bolsa de dinero de los Apóstoles. Todos pensaban que Judas había ido a dar dinero a los pobres después de salir de la Última Cena. Sin embargo, fue a vender al Señor Jesús. El Santo Padre enfatizó: “Recuerden que el dinero se puede usar excelentemente, y ayudar a muchos, pero también puede causar daño, como le hizo daño a Judas”.
El Papa Francisco dijo que yo sería su representante entre los pobres. Por lo tanto, su primera instrucción fue que vendiera mi escritorio y saliera del Vaticano. Debía estar entre los pobres: comer con ellos y, si era necesario, dormir con ellos. ¿Por qué? Para saber qué necesitan realmente, para que las soluciones no surgieran desde detrás de un escritorio, lo cual podría ser muy bueno en teoría, pero no tendría nada que ver con la realidad. Cuando uno ha vivido con ellos, sabe qué necesitan y cómo ayudarlos.
COLUMBIA: ¿Cómo pueden los católicos equilibrar el testimonio evangélico que usted describe con las medidas prácticas necesarias para poner la fe en acción?
CARDENAL KRAJEWSKI: Creo que hay que usar la lógica del Evangelio. Jesús salía por la mañana, ni siquiera sabemos dónde dormía, dónde estaba su casa, y caminaba por las calles, encontrándose con gente.
Ayudaba a quienes encontraba, y lo hacía de inmediato. En el Evangelio, dice: “Baja de allí, porque hoy voy a quedarme en tu casa” (cf. Lc 19,5). Cuando se encontraba con leprosos, los curaba enseguida. Nunca se demoró; nunca dijo: “Por favor, vuelve en dos semanas y hablaremos”.
Creo que la última necesidad en la Iglesia es el dinero, porque si estas son obras de Dios, el dinero se encontrará. No vamos solos. Como católicos, vamos con Jesús; vamos a representarlo. Si seguimos la lógica del Evangelio, nunca faltarán los medios para llevarlo a cabo. Hay que confiar en Dios.

Arriba: El Cardenal Konrad Krajewski saluda a una mujer y a un niño ucranianos durante una visita humanitaria en marzo de 2022. Le acompañan el Arzobispo Mieczysław Mokrzycki de Leópolis y Yuriy Maletskiy, entonces diputado estatal de Ucrania. • Página opuesta: La parábola del buen samaritano está representada en un vitral del Good Samaritan Hospital Medical Center en West Islip, Nueva York.
Si estamos ligados al Evangelio y representamos a Dios a través de nuestra manera de pensar, a través de nuestra manera de actuar y en cómo nos dirigimos a los pobres, entonces todo lo demás simplemente encaja en su lugar.
La vida se compone de pequeños gestos que parecen triviales, pero que devuelven la dignidad y la esperanza. La Madre Teresa decía que cada gota de agua es importante, porque el mar está hecho de gotas. No tenemos que buscar grandes obras de inmediato; debemos empezar por las pequeñas. De estas pequeñas, se realizarán grandes obras.
COLUMBIA: Su lema episcopal es Misericordia. ¿Qué es, en esencia, esta misericordia en la práctica diaria del Dicasterio para el Servicio de la Caridad?
CARDENAL KRAJEWSKI: El segundo nombre de Dios es misericordia, una misericordia que supera la justicia. Esta es nuestra manera de actuar. La misma palabra “misericordia”, que también está vinculada a la limosna, nos dice que Dios no se cansa de nuestros pecados; siempre nos perdona, nos ayuda a levantarnos y nos dice: “Sé hermoso; comienza de nuevo”.
Así como Dios me ama y actúa conmigo, yo también debo actuar con los demás: no perdonando una ni dos veces, ni siete veces, sino setenta y siete veces, sin límite. Esto es misericordia. Y lo mismo aplica a ayudar a los demás: no solo una vez, no como un gesto único, sino cada vez que lo necesiten.
Esto es exactamente lo que hace Caballeros de Colón en Ucrania, la Franja de Gaza y otros rincones del mundo. Imitando a Cristo, los Caballeros se apresuran a ayudar con amor, de maneras que restauran la dignidad de quienes sirven.
Nuestra última colaboración con los Caballeros fue en Zaporizhia, Ucrania, donde los Hermanos Albertinos informaron que el horno que usaban para hornear pan (alrededor de mil panes al día para personas necesitadas) estaba fallando.
Tan pronto como fue posible, compramos un horno nuevo. Y Caballeros de Colón se unió de inmediato al esfuerzo, proporcionando una mezcladora de harina y otros equipos necesarios para hornear pan en grandes cantidades.
Esto es algo hermoso: que nos complementamos en hacer el bien. Lo que hace Caballeros de Colón, junto con varias fundaciones que trabajan en el terreno, es profundamente efectivo y devuelve la esperanza a las personas.
COLUMBIA: ¿Qué nos dice la decisión del dicasterio sobre dónde brindar asistencia sobre su estrategia de caridad? ¿Qué debería guiar nuestro discernimiento sobre dónde se necesita apoyo?
CARDENAL KRAJEWSKI: Jesús envió principalmente a pescadores: personas que tuvieron el coraje de zarpar en busca de peces. Nosotros también, conscientes de las necesidades actuales, debemos salir a buscar oportunidades para ayudar.
El Papa Francisco me dijo una vez, durante un período de clima frío, que cargara un coche con cien sacos de dormir y condujera por Roma para encontrar a las personas que los necesitaban. Eso no fue fácil, porque cuando hace frío y llueve, todos
buscan refugio. A veces hay que entrar en el metro, incluso en las alcantarillas, para encontrar a las personas y ayudarlas. Eso es exactamente lo que hizo Jesús: de la mañana a la noche, salió en busca de personas necesitadas.
Si queremos seguir la lógica del Evangelio, tenemos que salir a buscar a otros. Durante los últimos trece años, mi misión como limosnero ha sido estar cerca de los pobres para saber cómo ayudarlos.
Por ejemplo, las personas sin hogar nunca saldrán de la situación de calle si no tienen documentos, porque nadie les dará trabajo. No pueden regresar a sus países de origen, porque no pueden abordar un avión sin documentos. Ni siquiera pueden comprar un boleto de tren internacional.
Y si alguien necesita anteojos o le faltan dientes, nadie lo contratará. Puede parecer que darle a alguien una barra de pan es suficiente, pero no lo es. Es necesario estar muy cerca de estas personas para poder ayudarlas de manera efectiva.
COLUMBIA: En septiembre, los líderes de Caballeros de Colón se unieron a representantes de la Asociación Católica para el Bienestar del Cercano Oriente, Misión Pontificia (CNEWA) en una visita de solidaridad con los cristianos de Tierra Santa. ¿Tiene esperanzas de que haya paz en Tierra Santa y en Ucrania.
CARDENAL KRAJEWSKI: La paz es ciertamente posible, pero la misericordia es esencial. Si no nos perdonamos, nunca habrá paz.

Foto por Afolabi
Sotunde
Un hombre en Ogoja, Nigeria, recibe una silla de ruedas durante una entrega que se llevó a cabo en febrero de 2025, patrocinada por Caballeros de Colón en colaboración con la Misión Global de Sillas de Ruedas.
La vida se compone de pequeños gestos que parecen triviales, pero que devuelven la dignidad y la esperanza. La Madre
Teresa decía que cada gota de agua es importante, porque el mar está hecho de gotas.
Hay mucho sufrimiento y muerte por todas partes, y naturalmente, esto genera un deseo de venganza. Pero el único camino hacia la sanación es el perdón. Sin él, la paz nunca llegará.
Lo mismo ocurrió después de la Segunda Guerra Mundial. La “Carta de Reconciliación de los obispos polacos a los obispos alemanes” de 1965 declaraba: “Perdonamos y pedimos perdón”. Sin ese paso, jamás habríamos podido vivir con normalidad, porque mantendríamos constantemente el resentimiento.
Según la justicia, tendríamos que pagar con la misma moneda. Pero la misericordia, que es una especie de escándalo, nos llama a perdonar, incluso cuando nuestros hijos han sido asesinados, cuando nos hemos quedado sin hogar, cuando todo lo que teníamos ha sido destruido. Este tipo de perdón es casi imposible.
Sin embargo, si queremos imitar a Dios y vivir como sus hijos, solo la misericordia puede traer la paz. De lo contrario, solo habrá un alto el fuego temporal, y la guerra eventualmente continuará. Sin misericordia, no hay paz.
COLUMBIA: En el contexto de situaciones extremas de persecución religiosa, como la que está teniendo lugar en Nigeria, ¿cómo puede la Iglesia sobrevivir y desarrollarse? ¿Y qué papel juegan en ello la misericordia y el perdón?
CARDENAL KRAJEWSKI: Debemos siempre volver al Evangelio; solo él puede guiarnos. El mal siempre debe ser vencido con el bien.
Observemos el ejemplo del Beato Jerzy Popiełuszko. Nos muestra que incluso en las peores e inhumanas condiciones, es posible alcanzar la santidad. Lo mismo puede decirse de San Maximiliano Kolbe y la familia Ulma. Miles de santos, canonizados y desconocidos, vencieron el mal con el bien.
No hay otra manera. Siempre debemos responder al mal con el bien, nunca con la misma moneda. Este es un principio del Evangelio. Es lo que hizo Jesús. Cuando fue crucificado, en el momento de su mayor sufrimiento, oró: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lc 23,34).
Esta debe ser nuestra actitud. Fue la actitud de San Esteban, el primer mártir de la Iglesia (Hch 7,54-60). Esto es lo que puede salvar al mundo: vencer el mal con el bien.
COLUMBIA: Con noticias de guerra y conflictos bombardeándonos constantemente, ¿cómo pueden las personas que viven seguras superar su indiferencia?
CARDENAL KRAJEWSKI: No podemos acostumbrarnos a la guerra. Por supuesto, en Ucrania, las personas han estado viviendo con la guerra durante cuatro años, y se están insensibilizando al sonido de las sirenas de bombardeo, porque tienen que seguir adelante con la vida.
Pero quienes vivimos en paz, quienes tenemos más de lo que necesitamos, debemos cuidarnos de la indiferencia. Es lo opuesto al amor: no el odio, sino la indiferencia.
El Papa Francisco una vez envió una foto a nuestra oficina. Mostraba a alguien saliendo de la Iglesia de Santa Ana aquí en el Vaticano. Frente a la iglesia estaba sentado un mendigo. La gente que salía, vestida con hermosos abrigos de piel, le daba la espalda mientras pedía ayuda. El Papa dijo: “Esto es lo peor que le puede pasar a un cristiano: ser indiferente”.
También vemos esto en la parábola del Buen Samaritano. Mucha gente pasaba con prisa; no tenían tiempo. Pero uno se dio cuenta de que al ayudar a otro ser humano, se ayudaba a sí mismo.
Dilexi te, un documento iniciado por el Papa Francisco y publicado por el Papa León, habla de la limosna. No es una palabra popular hoy en día, porque dar limosna significa darse a uno mismo. Y tiene que doler. Si no duele, no es limosna. No doy solo lo que me sobra, sino lo que es importante para mí.
COLUMBIA: ¿Qué otras lecciones espirituales y prácticas pueden extraer los Caballeros de Dilexi te y su llamado a amar a los pobres?
CARDENAL KRAJEWSKI: Dilexi te enfatiza que la limosna es el complemento necesario de la oración y el ayuno. ¿Por qué? La oración y el ayuno se relacionan con mi vida interior; su propósito es transformarme. Pero la verdadera prueba de si me han transformado es cómo actúo con los demás.
La Escritura nos dice que, si bien la oración y el ayuno son buenos, la limosna borra los pecados (cf. Tob 12,8-9). Y Dilexi te afirma que nuestra cercanía a Dios se refleja en cómo tratamos a los demás seres humanos, ya sea con indiferencia o compartiendo lo que hemos recibido.
Si sobra comida después de cenar y la regalo para que no se desperdicie, eso es simplemente justicia. Pero si cocino algo específicamente para alguien sabiendo, por ejemplo, que tiene una restricción alimentaria, y preparo un plato solo para él, eso es limosna. Va más allá de la justicia, al igual que la misericordia.
Esto nos recuerda a la viuda pobre del Evangelio, que dio todo lo que tenía (cf. Mc 12,41-44). En realidad, era tan rica como una persona puede serlo, porque confió en Jesús: dio todo lo que tenía.
De la misma manera, sé que siempre que nos dirigimos a Caballeros con una petición, nunca quedará sin respuesta. Esto es importante. Cuando estamos unidos, podemos mover montañas. Nuestra cooperación con Caballeros de Colón nos permite mover montañas, realizar verdaderos milagros. Estos no son nuestros milagros, sino de Dios, y gracias a su bendición, podemos participar en ellos. Por esto, doy gracias a cada Caballero. B

¿Por qué los hombres deberían
LEER GRAN LITERATURA?
Como las parábolas de Jesús, las obras maestras literarias ofrecen un espejo revelador de la realidad y de nosotros mismos
Por Joseph Pearce
¿Deberían los hombres de verdad leer novelas? ¿Deberían leer poesía? ¿Leer buena literatura es un buen uso de nuestro tiempo? Estas son preguntas que merecen buenas respuestas. Sin embargo, empecemos preguntando algunas más: ¿Deberíamos desear los hechos y nada más que los hechos? ¿O deberíamos desear la verdad y nada más que la verdad? ¿Hay diferencia entre hechos y verdad?
El gran escritor católico G.K. Chesterton pensaba así, y así lo dijo. “No poner los hechos en primer lugar”, escribió. “Primero está la verdad”. Lo que Chesterton quiso decir es que algunas cosas son físicas, mientras que otras son metafísicas. Las cosas que podemos tocar y ver se pueden medir. Se pueden pesar en una báscula y cuantificarse. Pero ¿qué pasa con las cosas que no podemos tocar ni ver? ¿Y qué hay de la bondad, la verdad y la belleza? ¿Y el amor? ¿Y de Dios?
Si queremos ver la verdad, y no solo hechos físicos, necesitamos mirar más allá de lo que podemos ver bajo un microscopio o a través de un telescopio. Necesitamos unirnos a la Gran Conversación que ha tenido lugar durante miles de años en las páginas de los Grandes Libros.
“El mundo está cargado de la grandeza de Dios”, escribió el sacerdote y poeta jesuita del siglo XIX Gerard Manley Hopkins.
“Todos estamos en el fango”, escribió el dramaturgo libertino
y luego converso en su lecho de muerte Oscar Wilde, “pero algunos miramos las estrellas”.
Necesitamos aprender a mirar hacia arriba con asombro si queremos contemplar la bondad, la verdad y la belleza de la grandeza de Dios, y no solamente la maldad, las mentiras y la fealdad del fango. La gran literatura nos ayuda a hacerlo.
La gran literatura también nos ayuda a observarnos a nosotros mismos y a nuestros prójimos con mayor claridad. Es el espejo más mágico, místico y milagroso porque no se limita a mostrarnos nuestra superficie física, como lo hace un espejo común. Nos revela lo que sentimos y pensamos... sobre nosotros mismos y sobre los que nos rodean. Nos muestra quiénes somos como personas, no solo como cuerpos físicos. Y nos muestra incluso más que lo que somos: nos muestra lo que deberíamos ser y lo que no deberíamos ser.
Tomemos, por un instante, las historias ficticias contadas por el mismo Jesús. La historia del hijo pródigo es una historia verdadera. Aunque el hijo pródigo sea un personaje ficticio, porque nos muestra a nosotros mismos como pecadores que necesitamos arrepentirnos y buscar el perdón de nuestro Padre. Si Jesús santifica el acto de contar historias a través de las verdades que contienen sus parábolas, también santifica el acto de que nosotros contemos historias. Estamos hechos a su imagen y estamos llamados a ser como Él. Él es un narrador, y estamos destinados a contar historias... y para Foto
por Haywood Magee Getty Images
Página opuesta: J.R.R. Tolkein (1892-1973), profesor de lengua y literatura inglesa y autor de la trilogía de El Señor de los Anillos, en su estudio en Merton College, Oxford, en 1955.
leerlas en busca de las verdades que nos revelan.
Es a la luz de esto que debemos acercarnos a las grandes obras literarias que han transmitido la verdad del Evangelio a lo largo de los siglos desde el tiempo de Cristo. Estas obras abarcan desde los grandes textos de la Edad Media de Dante, Chaucer y otros, hasta Shakespeare y Cervantes en los siglos XVI y XVII, pasando por tiempos recientes con las grandes novelas católicas del siglo pasado, como Kristin Lavransdatter de Sigrid Undset, Diario de un cura rural de Georges Bernanos y Retorno a Brideshead de Evelyn Waugh. Así como la ficción de los escritores católicos estadounidenses Flannery O’Connor y Walker Percy. La lista podría continuar, pero nos centraremos en tres obras en particular.
LA DEBILIDAD DEL GUERRERO
Una de las historias más grandes jamás contadas es el poema épico escrito en inglés antiguo Beowulf, probablemente escrito por un monje benedictino a principios del siglo VIII. Al igual que la parábola del hijo pródigo, Beowulf nos enseña una lección invaluable mostrándonos a nosotros mismos a la luz de nuestra relación con Dios.
Beowulf es el guerrero más poderoso que existe. Ningún simple mortal es físicamente más fuerte. Sin embargo, en la epopeya se enfrenta a monstruos demoníacos. El primero, una criatura maligna llamada Grendel a quien derrota con su propia fuerza. La segunda es la madre de Grendel, aún más feroz que su hijo. Esta vez, Beowulf está armado no solo con su fuerza, sino con la espada más poderosa jamás forjada —una que nunca había fallado en la batalla. Así, el mal demoníaco se enfrenta al hombre más fuernte del mundo, armado con la mejor tecnología que el hombre puede crear.
Mientras Beowulf se enfrenta al monstruoso demonio, descubre que su fuerza es insuficiente y que la espada es incapaz de herir a su infernal enemigo. Él aprende —y nosotros también— que el poder combinado del hombre y la tecnología no es suficiente para derrotar el mal demoníaco. Es entonces, cuando Beowulf está a punto de ser asesinado, cuando aparece una espada milagrosa, con imágenes de las Sagradas Escrituras grabadas en su empuñadura. Con esta espada dada por Dios, que simboliza la gracia divina, Beowulf derrota el poder demoníaco. El significado y la enseñanza son claros: ninguna persona puede derrotar al mal con su propia fuerza y fuerza de voluntad —ni siquiera ayudada de la tecnología más avanzada. La asistencia sobrenatural de la gracia de Dios es esencial.
MIRAR AL PECADO A LOS OJOS
Quizá la mayor obra literaria jamás escrita sea La divina comedia de Dante Alighieri. Escrita a principios del siglo XIV, sirve como memento mori —un recordatorio de la muerte— invita al lector a contemplar las Cuatro Postrimerías: la muerte, el juicio, el cielo y el infierno.
Dante se sitúa dentro de la historia como su protagonista. Esto la convierte en una “confesión” personal, pero también es un relato de
importancia universal. Nos muestra a nosotros mismos. Sostiene un espejo ante la humanidad y, por lo tanto, ante cada persona individual. En este sentido, Dante es una figura representativa de todos. Él es uno de nosotros —nuestro representante.
La historia comienza, de forma significativa, el Jueves Santo, la noche en que Cristo sufrió su agonía en el Huerto de Getsemaní. Dante está atrapado en la Selva Oscura, incapaz de escapar debido a su esclavitud a los hábitos pecaminosos. Por intercesión de la Santísima Virgen, él comienza el viaje —o peregrinación, dirigida por guías— a través del infierno y el purgatorio hacia el paraíso. En la mañana del Viernes Santo, es conducido a las profundidades del infierno, donde observa las horribles consecuencias del pecado sin arrepentimiento. A medida que desciende por los círculos del infierno, donde cada uno de los siete pecados capitales es castigado, Dante adquiere un conocimiento más profundo de lo odioso que es el pecado. Por fin, llega al mismo foso del infierno, en presencia de Satanás mismo, en el centro de la tierra —el punto más “abajo” al que cualquiera puede caer. La imagen evoca la célebre observación de Chesterton de que los ángeles pueden volar porque se toman a sí mismos a la ligera, mientras que el diablo cae por la fuerza de su propia gravedad.
Al tocar fondo, después de mirar cada pecado capital a los ojos y contemplarlo con una desoladora claridad, Dante está listo para ascender al Monte del Purgatorio. Asciende desde el infierno, emergiendo al pie de la montaña la mañana del Domingo de Pascua. Como el mismo Señor, y por su poder, Dante resucita de entre los muertos hacia la tierra de los vivos.
Dante sitúa la puerta de San Pedro en la entrada del Monte del Purgatorio, recordándonos que el purgatorio es el lugar de purificación para quienes ya han sido salvados. Se llega a la puerta subiendo tres escalones, simbolizando las tres etapas del sacramento de la penitencia. El primer escalón es de mármol blanco, pulido hasta tal brillo que Dante ve su propio reflejo —el cual significa la confesión. El segundo es negro y agrietado a lo largo y a lo ancho, formando las grietas la figura de una cruz —lo cual significa contrición. El tercero es rojo como la sangre —lo cual significa la cancelación de la deuda del pecado, redimida por el sacrificio de Cristo.
La
historia del hijo pródigo es una historia verdadera. Aunque el hijo pródigo sea un personaje ficticio, porque nos muestra a nosotros mismos como pecadores que necesitamos arrepentirnos y buscar el perdón de nuestro Padre.
Tras ascender a la cima del Monte Purgatorio, Dante entra en el Paraíso, donde se encuentra con muchos santos antes de la culminante visión beatífica de Dios.
El viaje de Dante es una reflexión mística del camino que cada uno de nosotros está llamado a emprender, recordándonos que el propósito de la vida es la unión con Dios en el cielo. Muestra que la vida es una peregrinación en la que tomamos nuestra cruz para seguir a Cristo. El viaje de Dante es el nuestro. Su asentimiento es el asentimiento que debemos dar. Su ascenso, ayudado por la intercesión de los santos, es el camino al cielo.
UN SOLO PECADO PARA DOMINARLOS A TODOS
Nos sorprendería descubrir que El Señor de los Anillos, una historia sobre elfos, enanos, magos y hobbits, también es una historia sobre Cristo. Sin embargo, su autor, J.R.R. Tolkien, un católico devoto de toda la vida, insistía en que “El Señor de los Anillos es, por supuesto, una obra fundamentalmente religiosa y católica”. ¿Cómo es posible? La clave que devela el misterio es la fecha en que el Anillo Único es destruido. Tolkien fija el 25 de marzo como la fecha de la destrucción del Anillo —la fiesta de la Anunciación y, según la tradición, la fecha histórica de la Crucifixión. Así, une el momento culminante de su historia con el momento culminante de la historia. La fecha de la Encarnación —cuando Dios se hace hombre— y la fecha en que el Dios-Hombre muere en la cruz es la fecha de nuestra redención del pecado. El poder del anillo se destruye en la misma fecha en que se destruye el poder del pecado. El anillo es sinónimo del pecado mismo. Es el “Único Anillo que los gobierna a todos y que los une en la oscuridad”, así como el pecado original es el “Pecado Único” que nos gobierna y nos ata en la oscuridad. Ambos son destruidos en
la misma fecha de importancia divina. Mejor aún: Frodo, el diminuto protagonista, abandona Rivendel en su misión de destruir el anillo el día de Navidad y llega al Monte del Destino (el Gólgota) el Viernes Santo. Su travesía refleja la vida de Cristo desde el nacimiento hasta la muerte. Frodo es el Portador del Anillo —el que carga el peso del pecado sin pecar. El Portador del Anillo es el Portador de la Cruz. En cambio, quien lleva el anillo elige el “auto empoderamiento” que promete el anillo. Ponerse el anillo es un acto pecaminoso. Cuando nos ponemos el anillo, nos excomulgamos del buen mundo que Dios creó, volviéndonos invisibles. Al mismo tiempo, nos volvemos más visibles para Sauron, el Señor Oscuro demoníaco, porque el pecador ha entrado en su reino de sombras. El poder del anillo, como el poder del pecado, es adictivo. Cuanto más lo usamos, más caemos bajo su dominio. Nos convertimos en ruinas miserables, como Gollum, porque el pecado nos “gollumiza”.
No es de extrañar que Tolkien insistiera en que las historias —incluso los cuentos de hadas— nos muestran a nosotros mismos. Al hacerlo, él y otros grandes autores de la civilización cristiana seguían el ejemplo de Jesucristo —el más grande de los narradores— cuya vida, muerte y resurrección constituyen la historia más grande jamás vivida y, en la forma del Evangelio, la historia más grande jamás contada. B
JOSEPH PEARCE es autor de numerosos libros sobre temas literarios católicos, entre ellos Great Books for Good Men: Reflections on Literature and Manhood (Ignatius Press, 2025). Miembro del Consejo Msgr. Andrew K. Gwynn 1668 de Greenville, Carolina del Sur, su página web es jpearce.co.

Una pintura del siglo XV representa al poeta italiano Dante Alighieri sosteniendo La divina comedia mientras señala al infierno, el purgatorio y el paraíso —escenario del viaje de su poema épico.
La commedia illumina Firenze (1465), por Domenico di Michelino (1417-91) Santa Maria del Fiore, Duomo, Florence, Italy / Foto por Immagina Bridgeman Images
Un director NATO
El genio pastoral del Padre McGivney incluía la dirección de obras de teatro populares para unir la vida parroquial y la social.
Por Troy J. McMullen
En marzo de 1885, días antes de que se estrenara en el Teatro de la Ópera de Thomaston, Connecticut, una producción dramática dirigida por el Padre Michael J. McGivney, el nuevo párroco de la ciudad emprendió un viaje de 160 kilómetros hasta la ciudad de Nueva York.
The Connecticut Catholic, la publicación oficial de la Diócesis de Hartford, informó: “El Padre McGivney se encuentra ahora en Nueva York, donde adquirirá el vestuario y todo lo necesario para la producción de la obra de teatro Eileen Oge, que será representada por los miembros de la Sociedad de Doctrina Cristiana de Santo Tomás, en la noche de San Patricio, en el Teatro de la Ópera”. No era la primera vez que el enérgico sacerdote, que había fundado Caballeros de Colón tres años antes, recorría las caóticas y ruidosas calles de Manhattan con una misión artística. En el momento de su traslado de St. Mary’s en New Haven a St. Thomas’, a unos 50 kilómetros al norte, el Padre McGivney ya había producido o dirigido cinco obras de teatro y había hecho al menos otro viaje a la ciudad para alquilar material teatral.

La restauración en curso de la Ópera de Thomaston, construida en 1884, se refleja en esta imagen del techo ricamente pintado, terminada en 2024.
Aunque sus funciones como párroco y fundador de Caballeros son ampliamente conocidas, el gran aprecio y uso que el Beato Michael McGivney hacía de las artes dramáticas para fomentar la amistad y la caridad dan aún más testimonio de su genio pastoral.
“Quería involucrar a su parroquia mediante la puesta en escena de obras de teatro basadas en la fe y eventos comunitarios que conectaran a las personas con la alegría del Evangelio”, explica el Padre Joseph Crowley, párroco de St. Maximilian Kolbe en Thomaston, una parroquia que incluye la iglesia St. Thomas y la iglesia Immaculate Conception en Terryville, ambas anteriormente bajo el cuidado pastoral del Padre McGivney.
Para un visionario como el Padre McGivney, el teatro se convirtió en un puente entre el espacio sagrado de la parroquia y el pulso secular de la calle, un lugar donde la fe se encontraba con la vida de la ciudad. “A través de la música y el teatro, estableció un sentido de compañerismo con su parroquia y la comunidad de la ciudad”, añadió el Padre Crowley, que ejerce de Capellán del Consejo Atlantic 18 de Thomaston. Ese legado continúa en el siglo XXI, ya que los Caballeros locales dan testimonio de la visión del Padre McGivney tanto dentro como fuera del escenario del histórico Teatro de la Ópera de Thomaston, actualmente en restauración.
ENAMORADO DEL TEATRO
EN NEW HAVEN
Es casi seguro que el interés del Padre McGivney por el teatro era anterior a su llegada como vicario parroquial de St. Mary’s en enero de 1878. Teniendo en cuenta lo que se sabe sobre su educación en Waterbury y lo que un amigo del seminario describió como su “gran sentido del humor”, es probable que el joven Michael McGivney disfrutara y participara en producciones teatrales escolares o parroquiales antes de su ordenación el 22 de diciembre de 1877.
La primera prueba documentada de su afinidad por el teatro proviene de Thomas Clark, uno de sus primeros alumnos de la escuela dominical de la iglesia de St. Mary’s.
“Nunca me cansaba de él”, fue citado Clark en Parish Priest, la biografía de 2006 escrita por Douglas Brinkley y Julie M. Fenster. “Su curso de catecismo estaba bien planificado y a menudo recurría a los niños para personificar a los personajes de los Evangelios”.
Más allá de la catequesis, el Padre McGivney se preocupaba especialmente por los adolescentes y los jóvenes trabajadores de

su parroquia, en su mayoría irlandeses, que eran vulnerables al alcoholismo. Una de las primeras organizaciones parroquiales a las que se unió fue la Sociedad Literaria y de Abstinencia Total de los Jóvenes de San José (TAL), un grupo de templanza cuya actividad principal era la representación de obras de teatro.
Aunque la TAL carecía de recursos y de impulso, el Padre McGivney ayudó discretamente a transformarla. Elegido tesorero en junio de 1878, animó y aconsejó a los miembros mientras organizaban recaudaciones de fondos y ensayaban sus líneas, ganando confianza en el proceso.
La primera producción teatral de la TAL, Handy Andy, se estrenó en un teatro profesional el día de San Patricio de 1879. Aunque no dirigió la obra, el Padre McGivney actuó como su productor ejecutivo de facto.
La producción fue un “éxito rotundo”. Las críticas fueron muy favorables y recaudó $300 para St. Mary’s, equivalentes a casi $10,000 en la actualidad. El número de miembros de la TAL pronto superó los 100.
En 1880, el grupo puso en escena una obra más ambiciosa para el día de San Patricio: Pyke O’Callaghan, un drama patriótico irlandés representado en el Gran Teatro de la Ópera de New Haven, que más tarde fue destruido por un incendio en 1915. Dirigida por el Padre McGivney, contó con un amplio reparto, que incluía a mujeres, una decisión audaz en una época en la que los papeles femeninos eran interpretados por hombres. La producción vendió 1800 entradas y recaudó una suma considerable para la parroquia, que estaba muy endeudada.
Tras poner en escena algunos números y espectáculos más breves en 1881, TAL representó Eileen Oge, or Dark’s the Hour Before the Dawn bajo la dirección del Padre McGivney el 17 de marzo de 1882, ante un teatro lleno.
Solo 12 días después, el 29 de marzo, Caballeros de Colón fue oficialmente reconocido por el estado de Connecticut.
La última producción teatral del Padre McGivney en New Haven fue la recién escrita My Geraldine, representada el día de San
Patricio de 1883 con el permiso especial del aclamado dramaturgo Bartley Campbell.
Durante sus casi siete años en la iglesia de St. Mary’s, el Padre McGivney ayudó a transformar una parroquia en dificultades en una exitosa empresa teatral y de recaudación de fondos. A través de producciones a gran escala, proporcionó a los jóvenes trabajadores un sano espacio social que fortaleció la fraternidad y los acercó más profundamente a la vida de la Iglesia.
Como resume Parish Priest: “Era un director nato, y las críticas de los periódicos señalaban una y otra vez que los intérpretes de sus espectáculos superaban todas las limitaciones”.
LLAMADA A ESCENA EN THOMASTON
Cuando el Padre McGivney llegó a Thomaston a mediados de noviembre de 1884 como párroco de St. Thomas, a unos 16 kilómetros al norte de su ciudad natal, Waterbury, descubrió que la Sociedad de Doctrina Cristiana de la parroquia, que contaba con casi 100 miembros, ya se dedicaba al teatro. Pronto se encontró dirigiendo a su elenco en una producción de Eileen Oge en el majestuoso nuevo teatro de la ópera de la ciudad, situado en Main Street.
La “bella y antigua obra irlandesa”, como la describió el Waterbury Daily American en marzo de 1885, incluía música interpretada por una orquesta sinfónica y atrajo a un público que agotó las entradas con actuaciones “divertidas” y una “excelente interpretación”. Un año más tarde, el día de San Patricio de 1886, el Padre McGivney repitió Handy Andy ante otro público que llenó el teatro.
En el otoño de 1887, tras cinco semanas de ensayos con los niños de la escuela dominical, puso en escena un recital de Acción de Gracias en el teatro de la ópera. “No fue un simple recital vespertino”, señaló Parish Priest, “sino un auténtico espectáculo”.
Se reunió un numeroso público y los jóvenes actores lo dieron todo. Acto tras acto, el público respondía con carcajadas y aplausos.
Derecha: Mike Burr (izq.), presidente de la Comisión de la Opera House y ex gran caballero del Consejo Atlantic 18, ofrece un recorrido por la ópera a los hermanos caballeros en febrero. • Página opuesta: Niños de la escuela dominical de St. Thomas en el escenario de la Ópera de Thomaston durante un evento organizado por el Padre Michael McGivney, hacia 1885.
“Michael McGivney, al parecer, tenía al público comiendo de su mano, pero solo porque había conseguido que sus actores se sintieran muy bien consigo mismos”, relata la biografía.
El éxito de estas representaciones reflejaba la comprensión del Padre McGivney de que la música y el teatro podían cautivar tanto a los feligreses como a los no católicos.
Un feligrés de St. Thomas declaró: “Ha sido el mejor amigo de los jóvenes desde que llegó aquí”.
El Teatro de Ópera de Thomaston, construido en 1884 en el corazón de la ciudad obrera a orillas del río Naugatuck, fungía como centro cultural de la comunidad. El Padre McGivney lo consideraba más que un lugar de entretenimiento secular. Lo veía como un escenario para construir comunidad, fortalecer la identidad católica y financiar obras de caridad.
El Padre McGivney fundó el Consejo Atlantic 18 el 8 de abril de 1885 y ejerció como su Capellán, integrando a Caballeros en el tejido de la vida de Thomaston. Con el tiempo, el Consejo organizó regularmente eventos en el teatro, mostrando los principios de caridad y unidad a la comunidad en general.
“En una época anterior a la radio y al cine, el Padre McGivney reconoció que las obras de teatro locales eran la principal fuente de narración de historias”, afirma David Verdosci, artista y miembro del Consejo Atlantic 18.
En 2018, Verdosci codirigió una representación de He Was Our Father, escrita por el Padre Peter John Cameron, dominico, en la que se retrataba al Padre McGivney en el mismo escenario en el que él trabajó para su parroquia.
La obra enfatizaba el cuidado de McGivney por las viudas y los huérfanos, una preocupación que finalmente inspiró a Verdosci a unirse a la Orden.
“Me conmovió en esa representación el cuidado del Padre McGivney por las necesidades cotidianas de las personas y su genuina preocupación por su bienestar espiritual”, señala Verdosci. “Luego, ver esto en acción a través de Caballeros individuales fue la chispa que me llevó a convertirme yo mismo en Caballero”.
“Al poner en escena estas producciones de alta calidad, prácticamente se aseguró de que el círculo social católico fuera el más dinámico de la ciudad”, añade.
UN LEGADO EN EL CENTRO DE ATENCIÓN
El Padre McGivney murió en la rectoría de St. Thomas en 1890 a los 38 años, pero su conexión con la Ópera de Thomaston no terminó con su muerte. En las décadas siguientes, el Consejo local de Caballeros de Colón siguió siendo una piedra angular del sistema de apoyo al teatro.
Durante la Gran Depresión y los años de escasez de mediados del siglo XX, cuando muchos teatros de ópera victorianos de Nueva Inglaterra se demolieron o convirtieron en almacenes, el

Teatro de la Ópera de Thomaston sobrevivió en parte gracias al espíritu comunitario que había fomentado el Padre McGivney.
Caballeros, incluido el Consejo 18, siguió utilizando el espacio para ceremonias de ejemplificación, conciertos y bailes, ceremonias conmemorativas y recaudaciones de fondos benéficas, manteniendo vivo el corazón del edificio. También se asociaron con el teatro para eventos especiales, como proyecciones de documentales sobre la vida del Padre McGivney y representaciones conmemorativas.
El teatro se erige como un monumento vivo a la creencia del Padre McGivney de que la Iglesia debe estar presente allí donde esté el pueblo.
“Se adelantó a su tiempo al reconocer la importancia de la colaboración con los laicos de su parroquia”, afirmó Brian Caulfield, vicepostulador de la causa de canonización del Beato Michael McGivney. “Y el Teatro de la Ópera le brindó una oportunidad increíble para fomentar esa visión”.
Una iniciativa de restauración de varios años, actualmente en curso, ha renovado el vínculo entre Caballeros de Colón y el histórico recinto, señala Mike Burr, concejal de Thomaston. Burr, antiguo Gran Caballero del Consejo 18, es presidente de la Comisión del Teatro de la Ópera, que incluye a varios Caballeros.
“El trabajo en equipo y la coordinación de todos los miembros de este comité han sido simplemente increíbles”, afirma Burr.
Jeff Dunn, director ejecutivo de Landmark Community Theatre, una organización artística sin fines de lucro que gestiona actualmente el Teatro de la Ópera, afirmó que el recinto está indisolublemente ligado al sacerdote que utilizó su escenario para conectar con los habitantes de Thomaston.
A medida que avanza la restauración, se está planeando nombrar parte del teatro en honor al Beato Michael McGivney.
“El edificio es una especie de monumento viviente en su honor”, menciona Dunn. “Queremos demostrar los lazos del Padre McGivney con la ciudad, el Teatro de la Ópera y los beneficios espirituales de las artes escénicas”. B
Nota del editor: Maureen Walther, coautora de The Knights of Columbus: An Illustrated History (2020), colaboró con este artículo.
TROY J. MCMULLEN fue reportero de The Wall Street Journal y actualmente es productor ejecutivo de ABC News en la ciudad de Nueva York.

Miembros de la Asamblea SK John G. Timmermans 2632 en Airdrie, Alberta, con una exhibición conmemorativa después de la Misa Azul de la asamblea en la Iglesia Católica de San Pablo. Representantes de tres agencias locales de primeros auxilios asistieron a la Misa. Los Caballeros del Cuarto Grado organizaron una guardia de honor y reconocieron al antiguo Fiel Navegante Eric Howard, veterano oficial de la Real Policía Montada de Canadá que falleció en 2023.
PUERTAS DE LA IGLESIA RESTAURADAS
Miembros del Consejo Padre J. Fred Reidy, S.J. 1021 de Missoula, Montana, restauraron las puertas de roble macizo de la Iglesia de San Francisco Javier, tras más de 130 años de exposición a la intemperie que las habían deteriorado gravemente. Con $300 en suministros, cubiertos por un miembro del Consejo, 12 Caballeros completaron el proyecto de limpieza, lijado e impermeabilización de las puertas en un período de cuatro semanas.
PASEO
DEL ROSARIO
El Consejo Carrington 4951 de Dakota del Norte organizó una peregrinación en la denominada "ruta del rosario" en la que los participantes se trasladaron en motocicleta a cinco iglesias, rezando y meditando un misterio del rosario en cada parada. También fueron a un hogar de ancianos local, donde visitaron a los residentes durante aproximadamente una hora.
REPARACIONES PARROQUIALES
El Consejo Tillamook 2171 de Oregon donó $10,000 a la Iglesia del Sagrado
Corazón para ayudar a cubrir el costo de un nuevo techo y ventanas para el salón parroquial. Los fondos provinieron de la cena anual de salchichas del Consejo, que se ha celebrado por más de 60 años.
LISTO EN CUALQUIER MOMENTO
Miembros del Consejo St. Oscar Romero 16570 de Eastvale, California, limpiaron la capilla parroquial local después de que una fuga en la tubería del calentador de agua causara una inundación. Seis Caballeros respondieron de inmediato a la llamada de auxilio del Padre Tomás Guillén, párroco de San Óscar Romero y capellán del Consejo, restaurando la capilla en menos de una hora.
INVERTIR EN VOCACIONES
El Consejo Holy Family 10388 de Tulsa, Oklahoma, donó $3,000 a Peter Sartorius, seminarista de la Diócesis de Tulsa y feligrés de la Catedral de la Sagrada Familia, para apoyar su primer año de formación. La donación provino principalmente de un desayuno de panqueques organizado por el Consejo.
REUTILIZACIÓN DE BANCOS
Treinta miembros del Consejo Archbishop Fulton J. Sheen 7502 de Northglenn, Colorado, retiraron y distribuyeron más de 320 bancos y reclinatorios de la Iglesia del Inmaculado Corazón de María, entregándolos a los feligreses para que los usaran en sus hogares o proyectos personales. Los bancos de 60 años estaban siendo reemplazados, y la labor del Consejo ahorró a la parroquia $10,000 en costos de eliminación.

Tony Suppa, artista y miembro del Consejo Father John J. Walsh 7052 de Venecia, Florida, pinta un cuadro de la Sagrada Familia custodiada por San Miguel Arcángel. Encargada por el Consejo 7052, la pintura sirve como recordatorio visual para los Caballeros y sus familias del modelo de amor, sacrificio y unidad de la Sagrada Familia.
Familia

Ed Thompson, del Consejo St. Hubert 11357 en Langley, Washington, empaca papas durante un evento de empaquetado de alimentos en la Iglesia Católica de San Huberto. Caballeros y feligreses empacaron más de 5000 kilos de papas, distribuyendo aproximadamente 1,100 bolsas de 4.5 kilos a organizaciones benéficas en la Isla Whidbey, lo suficiente para alimentar a unas 22,000 personas.
ALEGRE MAÑANA
PARROQUIAL
El Consejo Bayou des Glaises 2972 de Moreauville, Luisiana, organizó un Desayuno con Santa Claus en el gimnasio de la Escuela Católica del Sagrado Corazón para unos 150 feligreses. Los invitados disfrutaron de panqueques, salchichas y una visita con Santa Claus.
ACABA CON EL HAMBRE
Alrededor de 60 Caballeros del Consejo Washington (Iowa) 2008 y del Consejo Father Gaule 4092 de Fairfield se ofrecieron como voluntarios en un evento de empaquetado de alimentos organizado por el Consejo 2008. Trabajando con Take Away Hunger, prepararon más de 15,000 comidas para personas en Haití.
ESPERANZA DE VACACIONES
El Consejo Holy Infant 10794 en Ballwin, Missouri, donó $2,000 al Banco de Alimentos Wenceslaus y cinco jamones a familias necesitadas para Navidad. Además, el Consejo recaudó más de $1,200 para caridad vendiendo jamones, pavos y otros productos en la Iglesia del Santo Niño.
LOS FILETES ESTÁN
POR LAS NUBES
El Consejo St. Ambrose 11801 en Garrettsville, Ohio, recaudó aproximadamente $1,700 a través de su cena anual de filetes en la Iglesia de San Ambrosio. Los fondos recaudados apoyan becas, Abrigos para los Niños, la despensa comunitaria Nelson Garrettsville y otras causas.
MUESTRA DE FE
El Consejo St. Thomas 1347 de Hobart, Indiana, colaboró con el distrito de parques de la ciudad para exhibir un Belén en Festival Park. Dos Caballeros instalaron la exhibición, que estuvo expuesta durante poco más de un mes como parte de la campaña “Mantén a Cristo en la Navidad” del Consejo.
CAMINATAS DE ORACIÓN
El Consejo Pope St. Pius V 14041 en Bartlett, Tennessee, organizó caminatas de oración en once escuelas locales. Durante seis semanas, dos grupos de Caballeros visitaron dos escuelas cada domingo, orando junto a 15 a 20 padres, maestros y estudiantes por su seguridad y bienestar.
ABASTECER EL FUTURO
El Consejo St. Gregory 15425 de Plantation, Florida, donó más de $1,600 para apoyar una campaña de recolección de útiles escolares en la Parroquia San Gregorio Magno. Se llenaron más de 230 mochilas y se distribuyeron a familias de toda el área de Fort Lauderdale.

Miembros del Consejo St. John the Baptist 18537 de Camalig, Luzón Sur, distribuyen cajas de alimentos a niños necesitados. El Consejo organizó estas distribuciones durante tres domingos de diciembre a través del programa Alimentos para Familias, que también incluyó oración, juegos y comidas para 50 niños y sus padres.

Miembros del Consejo Father Edward L. Richardson, S.M.A. 11984 de Chesapeake, Virginia, construyen una rampa en la casa de un feligrés de la Parroquia de San Esteban Mártir, cuya nieta usa silla de ruedas tras sufrir un accidente de motocicleta. Seis Caballeros trabajaron con miembros de una iglesia metodista, quienes suministraron la rampa, completando la instalación en cinco horas.
SERVICIO ENCUBIERTO
Los Caballeros del Consejo Eugene A. Baker Sr. 11215 de Trussville, Alabama, reemplazaron un garaje abierto dañado en la casa de un feligrés durante una jornada de servicio del Consejo. Una empresa constructora local donó más de $1,000 en materiales y casi 20 Caballeros se ofrecieron como voluntarios para completar el proyecto.
CUIDAR LA CREACIÓN DE DIOS
El Consejo Franciscan Martyrs of Georgia 10210 en Hinesville, Georgia, organizó una limpieza a lo largo de East General Stewart Way. El Consejo colabora con el programa Keep Liberty Beautiful para realizar limpiezas trimestrales, retirando basura y escombros voluminosos de las carreteras.
DIFUNDIR ALEGRÍA NAVIDEÑA
Los Caballeros del Consejo Father Harold M. Wren 3963 de Tewksbury, Massachusetts, entregaron calcetines a más de 35 pacientes y bastones de caramelo al personal
del Centro de Atención Pediátrica de Nueva Inglaterra. Un Caballero vestido de Papá Noel posó para fotos, una tradición desde 1962.
LLEVAR ESPERANZA
A UCRANIA
El Consejo Victoria 1256 y el Consejo St. Joseph the Worker 13356 de Victoria, Columbia Británica, recaudaron más de $35,000 dólares canadienses para comprar más de 180 sillas de ruedas a través de la Fundación Canadiense de Sillas de Ruedas. Las sillas de ruedas se entregaron a personas necesitadas en Ucrania.
REGALOS PARA CADA NIÑO
El Consejo Jubilee 3294 de Flemington, Nueva Jersey, organizó su campaña anual de recolección de juguetes navideños en la Parroquia de Santa Magdalena. Más de 140 niños de casi 90 familias recibieron juguetes este año a través de Hope House. El Consejo ha patrocinado el evento durante más de 25 años.
Comunidad

Erick Cruz, seminarista de la Arquidiócesis de San Antonio y ex Gran Caballero del Consejo St. John Paul II 13523, ayuda a un niño a ponerse una chaqueta nueva durante la distribución de Abrigos para los Niños de Caballeros de Colón el Viernes Negro. Este fue uno de los dos eventos organizados por el Consejo de Estado de Texas en la arquidiócesis, y participaron 20 Consejos y se entregaron más de 2000 abrigos.
HONRAR A LOS VETERANOS DE VIETNAM
Más de 30 veteranos de la guerra de Vietnam, incluidos varios Caballeros, y una viuda fueron homenajeados durante una ceremonia organizada por la Asamblea Msgr. Sliney 628 de Laconia, New Hampshire. El evento marcó el 50.º aniversario del fin de la guerra.

Vida
PARA MAMÁS, CON CRISANTEMOS
El Consejo Father M. Joseph McDonnell 11044 en Carmel, Indiana, recaudó $3,500 a través de su Venta Anual de Crisantemos para la Vida en la Parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo. Lo recaudado se destinó a actividades provida y centros locales de apoyo para embarazadas.

Miembros del Consejo
Immaculate Conception 18200 de Jenkintown, Pensilvania, se reúnen alrededor de un estandarte de Nuestra Señora de Guadalupe después de un servicio de oración provida en el jardín mariano de la Parroquia de la Inmaculada Concepción. El Gran Caballero Auxiliar Jerry Frasca (izquierda) sostiene una Rosa de Plata de los Caballeros de Colón, exhibida durante el servicio.

Los Caballeros se unen a miles de manifestantes provida en la Marcha por la Vida de Michigan en Lansing. El Diputado Estatal Barry Borsenik dirigió el Juramento a la Bandera en la manifestación, y los Caballeros ayudaron a guardar el orden durante la marcha.
ACTUALIZACIÓN DE ULTRASONIDO
El Consejo Father Lucien Galtier 4184 de West St. Paul, Minnesota, donó más de $12,000 a Guiding Star Wakota, un centro de recursos para embarazadas. El Consejo Supremo aportó $400 a través de ASAP. El Consejo Father Jeremiah O'Callaghan 3659 de Inver Grove Heights recaudó una cantidad similar para ayudar a reemplazar el ecógrafo del centro, que tiene 12 años.
CALABAZAS DE LA BONDAD
El Consejo Victory 12900 en Columbus, Ohio, recaudó más de $1,000 en su venta anual de calabazas en la Parroquia de Nuestra Señora de la Victoria. Los fondos recaudados apoyaron a la Fundación Heinzerling y al Hogar Misericordia, ambos servicios para personas con discapacidades del desarrollo. Las calabazas no vendidas fueron donadas a la Fundación Brian Muha.
EN KANSANS POR LA VIDA
El Consejo Holy Spirit 16159 de Goddard, Kansas, se asoció con Kansans for Life para organizar una campaña de recolección de biberones en la Iglesia del Espíritu Santo. La campaña de cinco semanas recaudó más de $1,900.
PRIMERA MIRADA A LA
VIDA
El Consejo Estatal del Sur de Luzón organizó 43 eventos de ultrasonido en el último año, ayudando a más de 5,500 mujeres embarazadas a ver al bebé crecer en su vientre.
APOYAR LO LOCAL
Los Consejos en todo West Virginia recaudaron más de $28,000 para hogares de maternidad en todo el estado, incluyendo $7,200 de cuatro Consejos en la zona de Martinsburg para apoyar el Hogar de Maternidad de Mary’s Refuge. Debido a que la donación se realizó a través del programa ASAP (Ayuda y Apoyo Después del Embarazo), el Consejo Supremo aportó $1,800 adicionales.
SERVICIO EN NUESTRAS VENAS
El Consejo Rivière-du-Loup 2402 de Québec se asoció con Héma-Québec para organizar cuatro campañas de donación de sangre en 2024, en las que se recolectaron 900 unidades. En los últimos 50 años, el Consejo ha recolectado aproximadamente 20,000 unidades.
Favor de comunicar las actividades de su Consejo a knightsinaction@kofc.org
Cuba

Caballeros locales, acompañados por el capellán estatal, el Padre Elixander Torres Pérez, despliegan una bandera de Caballeros de Colón en la Parroquia Fray Benito en el poblado de Rafael Freyre de Holguín, Cuba. Los Caballeros entregaron más de 317 kilos de alimentos, medicamentos y artículos de higiene a las familias afectadas por el huracán Melissa.
Erwin Canciller (izquierda) y Sean O'Malley, del Consejo St. Benedict 15052 de Chicago, preparan donas para el Domingo de las Donas en la Parroquia de San Benito. El Consejo organiza el evento varias veces al año, recaudando más de $1,200 para fines benéficos en la reunión más reciente.

Estados Unidos

Caballeros del Consejo Nuestro Señor de Tabasco 13330 de Villahermosa, México Sur, distribuyen alrededor de 120 juguetes a niños de la ciudad durante la celebración del Día de Reyes en la festividad de la Epifanía.
MEDIO: Foto por Karen Callaway

Miembros del Consejo St. Rémi 17671 de Colombes portan el estandarte de su Consejo y una estatua de María mientras encabezan una procesión de unas 200 personas en la festividad de la Inmaculada Concepción. Los Caballeros organizaron varias procesiones en Francia, atrayendo a miles de participantes.

Caballeros del Consejo Blessed Józef Jankowski 15415, de Nakło nad Notecią, y sus esposas se reunieron en la plaza de la ciudad para cantar villancicos tras el Desfile de los Reyes Magos. El Consejo colaboró con tres parroquias de la ciudad para organizar este evento, que atrajo a unas mil personas.

El agente de campo Vincent D’Souza (izquierda) y Rolando Lagmay del Consejo St. Leonard's 11752 de Ottawa, Ontario, clasifican más de 500 pares de anteojos donados por la parroquia de San Leonardo y las escuelas locales. Los anteojos se enviarán a Cordon, Filipinas, la aldea natal de Lagmay, donde un Consejo local de Caballeros y una clínica las distribuirán.

Miembros del Consejo Cebu Metropolitan Cathedral 3106, en la ciudad de Cebú, Visayas, llevan donaciones a la Parroquia de San Isidro Labrador tras el terremoto del 30 de septiembre en el norte de Cebú. El terremoto afectó a casi 750,000 personas, dejando más de 75 muertos y decenas de miles de desplazados. El Consejo 3106 ayudó a distribuir 1,200 paquetes con víveres, kits de higiene, agua y otros artículos a familias necesitadas.
Francia
Canadá
Polonia
Filipinas
También
















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Photo by Matthew Barrick

Caballeros de la Caridad
Todos los días, los Caballeros de Colón tienen la oportunidad de hacer la diferencia, ya sea sirviendo a la comunidad, recaudando fondos para sus parroquias o a través de la oración. Elogiamos a todos y cada uno de los Caballeros por su fortaleza, su compasión y su dedicación a construir un mundo mejor.
Miembros del Consejo 18025 de la Base Conjunta Pearl Harbor-Hickam en Hawái llevan troncos de árboles cortados durante la limpieza reciente del consejo en el Monasterio Carmel de la Santísima Trinidad en Kaneohe. Los Caballeros han realizado trabajos de mantenimiento y jardinería mensualmente, entre otros proyectos en el monasterio desde julio de 2022, y el consejo ha donado más de 7,000 dólares para apoyar a las monjas carmelitas que viven allí.
Envía las fotos de tu consejo para usarlas en la sección Caballeros de Colón en Acción. Puedes enviar las fotos via email a knightsinaction@kofc.org, o por correo a 1 Columbus Plaza, New Haven, CT 06510-3326.

‘No podía librarme de esa suave atracción’.
En la universidad, cada vez más sentía que estaba cumpliendo mecánicamente con los rituales de mi fe católica. Dios parecía estar distante, pero era yo quien me distanciaba de él.
Un momento decisivo llegó durante mis estudios de ingeniería mientras viajaba al extranjero. Me sentí atraído a ir a Misa, y después de recibir la Eucaristía ese día, de repente se me abrieron los ojos a cuánto me amaba el Señor.
Al mismo tiempo, Dios puso en mi corazón el llamado al sacerdocio, y luché con eso en los años siguientes. Si bien tenía todo lo que creía que me haría feliz, no podía librarme de esa suave atracción en mi corazón.
Mi discernimiento fue ayudado por el ejemplo de sacerdotes santos. Vi que la llamada de Jesús a “apacentar mis ovejas” (Jn 21:17) florece a partir de su invitación personal: “¡Sígueme!” (Jn 1:43). Mi “sí” a Jesús creció en confianza una vez que me propuse seguirlo con todo el corazón.
Ahora, cuatro años después de haber sido ordenado sacerdote, me produce una gran alegría invitar a otros al discipulado y alimentarlos a través de su palabra y de los sacramentos.
Padre Michel Quenneville
Arquidiócesis de Kingston
Consejo de San Pablo Apóstol 9652 Kingston, Ontario
Foto por Nadia
Molinari