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Sociedad de Crédito Mercantil: Refutación de la memoria presentada por la directiva a ... (1886)

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de 29 de Enero de 1886.

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A ta Directiva :·

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Dejadme hablar, aunque peque de impertinente, q~e más hablasteis vosotros, pecando más .que yo . Yo no salgo de mi estupor al leer vuestra MEMORIA, y, cuá to más la miro, más se me escapa el motivo por que . . se la· crito. M raz6n titubea entre la t'nvidia menos disimulada y el son bulismo más peregrino. Opto por lo primero, que la obra producto de lo se .. gundo o es contestable. Si ¡1 e equivocase, habré dado una contestaci6.n .inne-' • 1 cesaria. · · En el comienzo de mi MEMORIA; de a cual.no habéi podido efu tar una sola palabra, porque dejáis en pié cuánto en el a he c;iicho, declaré sinceramente que no trataba de inculpa ' á nadie las falt~ asombrosas q ~e se han come.t i.do en e1 ·Crédito Mercantil, y, sin embargo; vosotros me devolvisteis la cortesía, acusándome de transgresor y de · no sé qué más. No me acusasteis de heresiarca, porque os falt6 el ánimo. 1Gracias. No ',olvidaré que me habéis llamado celoso en el eaclarecimiento del estado del Crédito Mercantil>· mas esto es un

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elogio ·á regaftadiente~, el ·cual os devuelvo íntegro. Lo que me mortifica de vosotros es el elogio. Yo no niego que fuí infractor y todo lo demás que vosotros decís. Tengo bastante nobleza para confesarlo, y, porque soy así, cuando yerro, rectifico. , A cambio de esta franqueza; debéis convenir conmigo en que vosotros fuísteis eso y mucho más, antes que ·yo, con la diferencia de que vosotros faltasteis para, menosca- . bar los intereses de la Sociedad, y yo falté para defen· derlos . . ~ -· . Si yo pretendiera ser tan sabio como vosotros, á pesar de que habéis suscrito una MEMORIA que no supisteis escribir ni_redactar, sobre todo uno, el Sr. Silva, que ha puesto en movimiento á literatos y á juristas para decir in!! actitudes que asombran y vulgaridades que hastían, s.egún he de probar; si yo, repito, pretendiera ser tan sabio como vosotrqs, escribiría este pensamiento: Cuand se falta ' una ley humana, para hacer bien, se cumple una ley div1 a. " . Hechas estas aclaraciones, más necesarias que discretas, personalizaré este escrito, como vosotros hicisteis, y daré princip al señalamiento de las desdichas de vuestra· , 1

MEMORIA.

El 'Sr. jarazo apenas asistió, durante mi Administración, á la Sociedad, por lo cual nunca me encontré enfrente de él, moralmente hablando. Es muy conservador, en el sentido natural de la palabra, y en achaques bancarios no ve lejos. El Sr. Rivera concurrí:i asíduamente, y cuando los dos solos interveníamos en un asunto, no había diferencias. Si carece, como yo, de rudimentos de banca, no le falta juicio recto y desapasionado. . El Sr. Cerra hacía lo mismo que el Sr. Rivera, y en asuntos que dependieran de él y de mí no surgían desavenencias. En cosas de banca puede darle la mano al señor Carazo.

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1 Sr. Silva también concurría; pero jamás estuvimos e acuerdo. Nuestras diferencias trascendían á la Directiva, y, a Ií acrecentadas, partían d.el seno de la Sociedad. Le aqruma el peso de sus pretensioñes, y, .... francame te, sabe poco. . . o, además de lo que dijerais vosotros, sé menos que ntnguno. ·sólo sé que no pretendo ser sabio y que no me engalano con escritos que no soy capaz de hacer.

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He venido adonde deseaba, y Dios me dé ·ánimo para llegar adonde quiero, que ánimo, y mu ho, se necesita para ocuparse uno en $:Íertas cosas. lt hec o de q ~~ vosotros , os privarais de escribír algunas!frases, como algunas que yo use, significa que no sois tan francotes como yo. · Hablad claro, cual hablé yo, y decid á qué establecimieltjtos perjudica la existencia del C1,édito Mc1~cant~l. ' Si, como decís, los negoc;ios de la Sociedad se reducen á pr6rrogas, harto justificados quedan mis juicios. · Que vosotros levantéis, ó no, bandera de liquidación, s co~ que no me incu1nbe, porque ya no soy accionista. : $' demasiado que los problemas dificiles reclaman much bestudio,. soQr~ todcr cuando habéis de resolverlos vosotr s. _ . , . ._ ·

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III.

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Traed ·á la vista el acta de la sesi6n celebrada por la Directiva el 23 de Enero de 188-4 y veréis que entonces, siendo yo Consejero, se mandó hacer el libro de Inventario~. 1 encargada de dispoper el cumplimiento de e~o era uno de los firmantes de vuestra MEMORIA. ¿Por qué este se~or no cumplió, y alardea ahora de acordar lo que estab_a ·acordado? ¿Es así c6mo se dice la verdad? E libro de vencimientos estaba hecho cual\slg ~osotros

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( 6 ) acordasteis que se formase; y en cuanto al registro de deu- , dores, peor es meneallo, porque un libro en que constan a_Igunos ~e aquéllos y ·otros que no lo son, n ·un libro, sino un libraco. Por eso yo no hago cas.o de él. Que nombrai;ais Secretario, proporcionando economía· á la Sociedad, es cosa que no tiene r~z6n, ni fundamento, ni exactitud. Antes desempeñaba un empleado ~e ,los que hay hoy la Secretaría, y las consulta:; que se dir1gian al abogado defensor de la Sociedad no costaban el ' su~ldo que el s:.cretari~ tiene. Por consiguiente, no digáis que lo habets nombrado, haciendo economías. En el telegrama que dirigí á Madrid, acerca de las li- . bras CQnsabidas, no intervinisteis vosotros. Y0 solo le · : ·. hice, según ate~tiguan documentos. •

IV. •

ctuales circunstancias, no me he considerado j~m . apod: . do de vosotros, aunque vosotros me confirierais el p0der. Yo entré en el Crédüo Mercantil á despecho vu stro, y á gu~to . de la Junta general ante la cual d~bisteis dimitir en pleno, según es prácti~a parlamentaria. P r consiguiente, yo me he considerado poder· habiente de la Junta general. · ¿ He faltado, y no me anulasteis el poder conferido ? Luego vosotros faltasteis también. Es extraño que n1e preguntarais qué diferencias motiva~on mi anuncio sobre el pago de cluqites intervenidos, en virtud de que firmasteis un inventario en que esas diferencias se advertían. Por eso no os contesté. La bondad de ese anuncio la demostraré ahora En atención á él: se redujo á 33 el número de mandatos pagar, Y esta circunstancia permitió practicar en Enero último una revisi6n, de la cual resultó que de ese número se ·habían ado ya, antes de 30 de ] unio último, once che-

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( 7 ) ques por 15,471 p os y 08 centavos. La cuenta, pues, de diferencias qu,da reducida, por ahora, ~ $4,642-61. He prohibido la intervenci6n de clteques que no se ,. ~obran. ~n el ac o de la presentación, por evitar lo que debierais ~aber. Cuando lo aprendáis, ya me exoneraréis de la desapro_bact"ón. Esto, si queréis; si nó, allá vosotros. . No he reqactado el reglamento interior, por dos mo. . tivos. rimero, porque urgía más esclarecer el estado de la Socieclad, para lo cual m~ faltó tiempo; .Y segundo, porque sabír, ó p~esumía, que vosotros no lo aprobaríais. · He dejado de cumplir algunos acuerdos vuestros. Es cierto. ¿ Y qué ? Yo no cumplo lo que echaza la razón 1 \ ¡ Qde yo os dije que los empleados sólo dejaron de cumpJi su deber cuando · obedecieron á la Presidencia! ¡ Bah ~ Por algo lo dije yo. Preguntadle á la Junta ge.neral si cumplió bien el empleado que autorizó la extracción de l?s mil seiscientos pesos consabidos, sin decirme 1 nada, y si hizo o mismo el que.. los pagó, callán'dose tam·bién. P es era e] Presidente el que andaba .en esos ma~ nejas. Si ~ sotroJ dedujisteis ·de mis acto~ el hecho de que á mí se m puede aplicar aquella frase vulgar de El Estado soy yo, ~ ded uJe de los vuestros la consecuencia de que se . e, enos vulgar, y os podría adjudicar aquella otr también rance a: Todo se ka perdido.... ,·· · .

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Es cierto que yo ofrecí entregaros el balance el. 14 de . . Diciemqr9 pr6x1mo pasado, y la MEMORIA el 20 del mismo. Pero no ha sido posible hacer el primero hasta el 14, y, aun.· así, lo recibísteis en tt'e11ipo legal. No os di ' la segunda, p9rque no quise proporcionaros el disgu to de - .

otra desaprobación igual á la que recayó en el b

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Según decís, no hallasteis conforme dicho balanée·, porque aparecen en el activo cantidades pasivas. Si es así ¿ por qué figuran, de igual modo, esas mismas partidas en el balance que habéis hecho ? ¡ Cómo s~ · agarrota la lógica !

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VI.

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( g ) . abonatle las que se encuentren, que algunas se han encolltrado ya? ¿Por qué habéis llev~do la cuenta de_Sellos para tltulos á la de·-castiJ de Instalact"ón, si· ésta la pasasteis á Gastos gene~a/es f Explicad .todo eso, como he hecho. yo en mi balance. ¡Qué habéis de explicar! Lo más raro, lo más sorpi:~ndente y especial viene ahora. Vo$o~ros reducís los beneficios de 1885 á 58,352 pesos y 86 Cfntavos, de los cuales aplicáis 39, 100 al primer semestre, y 19,252 al $egundo. De esto se de~úce que á mi Adntinfstraci6n corresponde~ de la última su a t I ,228. Siendo estlo así ¿por qué me concedéis el 4 or ciento sobte 2 J,2~5 ? No es esto aún lo' an6malo., ¿ C6rw> decís en vue d balance que el IO por ciento 'ue se llevaron otros rqantlatari.os alcanza á 4,5 58, si vosotros mismos habéis ac<;>rdFido q~e .,se entregaran 6,099, según recibos que hay en la Sociedad? Repito que no acabo de salir de mi estupor, y, porque estd sucede, tengo que agarrar bien la .pluma, la cuar s~ me" escapa de las mañbs.

Vosotros mismos afirmais que vuestro balance no es la expresi6n del estado de la Sociedad, y esto me reléva de deciros que ese balance no sirve para nada. La sustitució1' que pretendéis hacer de la cuenta de Sa11ea1ni"ento de Capital por la de L ·iqut"dación de capital retenilt,Q es el más monstruoso érror que conozco en·cbn- . , tabilidad. Si en el a~tivo, y fundados en mi balance, hacéis figur~r a ~partida titulada Efectos del capitaJ.. ,.etentºdo, ¿ c6mo s pli ue llevarais á e~e activo otra partida compuesta gastos con el título de Liquidación de capital reteni"do .'! Ya pie descifraréis este jeroglífico. ¿Por qué de la cuenta de . Comisionado á Madrid lleváis una suma gastos generales · y otra á la liquidaci6n mentada?· · . . ¿ C6mo ddcís que dejáis subsistente la de Tesoro p1íVI1. /J/ico, si yo la veo en Ja citada liquidación? .¿ Por qué pasáis á gastos generales los gastos /udtct"aks ..., . i Que yo he aprobado balances y MtMORtAS anteqµe se formaron en todo el tiempo que la Sociedad lle-;a riores, cuando fuí Consejero ! ¡ Recóndit 1wticia; gran de existencia ? kallazgo, dii't10 de la in-pestigación cientijica de la Junta ¿ Por qué hacéis lo mismo con los de instalaczºón, · Directiva / También dos de vosot~os, ·que fuísteis comcuando todo el mundo sabe que deben cercenarse anualpañeros míos dé Consejo, los aprobasteis, como aprobamente por déciinas partes ? • dos fueron por la ·mayoría de {os accionistas en las Juntas ¿Cómo decís que queda intacta la cuenta de Di/eren .. generales. ¿Y por ·qué? Porque no sabíamos lo que cia en cuenta de depósüos, si eso_es una suma que se refiere se hac{a. Yo no me dediqué nunca á comprobar la verá una falta, y no una cuenta? dad de lo que se me dijera, porque, guiado por mis sen· 4 Por' qué lleváis á la liquidaci6n (¡maldita liquida,. . . thnicntos, pensé que todo .estaba bien . ción 1) la cuenta de diferencias, si debe estar sola para,

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nombraseis empl~dos que no fueron propuestos por mí?; Si confesáis que habéis desaprobado la manera cómo ¿es legal el de que u o de vosotros aparé~ca, direc.t a é inse d~~uso de los 1,600 pesos de que hablé, ¿por ~ué' directaeiente, en el regisiro de créditos, con la suma de 1,;,extrana1s el ofició que os hizo parodiar, por modo exventa .y cinco 1nil dt1rros .'; ¿ es legal el de que acordarais la temporáneo, á Luís XIV ? extracci6n de 1,60 . pesos, sin esperár la sanción de la Jun1 Conque reclamáis que diga por qué en 20 de Febreta general?; ¿es legal el de prohibir la publicación de los ro de I 88 5 estaban los libros en 3 1 de Diciembre anterior ! estados d~ la Sociedad ? ; ¿ es legal el de· conceder sobre i Bah ! i Cómo se co~oce que vosotros no os fijasteis en acciones máS crédito que el que.¡parcan los Estatutos? lo que firmar.ais ! e! No comprend~is que enton.ces, estaba Que responda la ley. Citad ahora artículos, con el así la contabilidad, pendiente de la aprobación del balance v~rtigo con que ya lo habéis h.echo: general reglame~tario, como está en los momentos actuaEs cierto que yo fuí Consejero del Crédito Mercantil les ? Y, aunque así no fuera, ¿ era yo, por acaso, . el que estaba llamado en primer término á corregir la falta ? No. ' . desde 4 de Julio de 1883 hasta 20 de Febrero de 1885. Pero no lo es, según vosotros aseveráis, que desef peñase Lo era el Director, que la Junta Directiva de entonces constantemente mi cometido, porque estuve au~ente de no estaba constituida como la de ahora. esta isla, desde Abril á Noviembre de 1884. ¿ Por qué no ¡ ~onque el esparcimiento de los documentos consishabéis manif~stado esto? e Es así c6mo se dice l~•vertía en que és,to~ estaban cosidos á expediente!jJ Y los dad? que faltan, e! donde ~stán ? Ya s~ que se me contestará Por otra parte, cuando, como Consejero que era, me con una c racción de hombros . . , dispuse á correr el velo de la Sociedad, hubo Junta general de accionistas, la.• cual eligió, eliminándome á mí, la f RESUMEN. Directiva á que vosotros pertenec~is. Recuerdo á prop6i ' • • D. . , qué nó . s1•to de esto, que' cierto 1rector, interrogado por formaba yo parte de esa birectiva, dijo en tono misterio- . Os he. rep~ cado capítulo por capítulo, y, en mi deso: ése no conviene. ¡Tenía razón ! seo de ser cortF con vosotros, como lo soy con todo el Y, después de todo, ¿ no e!:i Consejero perpétuo uno mundo, también contestaré á vuestro resumen. de vosotvos, desde Abril de 1879, y otro desde Abril de e! ~ué os proponéis al manifestar, citando artículos y 1882 ? ¿1Por qué 'n o habéis dicho .esto. én vuestra .MEMOmas ·aitículos de los Estatutos, que la Administraci6n está RIA? ¿ ror ,qué en tanto tiempo no hicisteis lo que se subord!nada. ~ la Dirección ? Y o no me lo explico, pordebía hacer ? ¡ No entendíais ! que ~v1denc1a1s con ello vuestra insuficiencia, manifestanAl afirmar q·ue mi MEMORIA y balance son incorrecdo que yo os aherrojara á mi voluntad y á mi capricho. tos, ¿en qué os fundáis? Porque yo no he visto que reLa ley no dice que yo sea el ·primer empleado del futéis nada de ellos. Ap6crifos é incorrectos son los vues· Crédito Mercantil. Soy el gerente, nombrado por'.la Jun-... tros. Vuestra MEMORIA un 'dócumento personalísimo, ta general, ·pese á quien pese. que nada <¡lice sobre el estado de la Sociedad. Si yo he conculcado preceptos, como afirmáis, ha si·. Ya dije que el 23 de Enero de 1884 orden6 la Dj. ··: do para coptra~restar los perjuicios que vues.t ras jlegalida· rectiva á que yo pertenecía que· se ~formase el lipro de In· · des producirían á la Soc;iedad. ~Es legal ·c:1 hecho de q~

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ventanos, lo cual no se cumplió. Por ~onsiguiente, huelga la exhumación del informe con que quiso engalanarse el Sr. Silva, el cual informe hizo; eñ su mayor: part'e, el Sr. D. Federico Aguayo, persona avisadísima en estas cosas. . No es exacto que voso.tros modificarais 'los nuevos estados semanales, ni que aplazarais su publicación porque se aproximase el balance-general. Recordad que el dos ' de Enero últim~, según certificación que recibí del Sr. Secretario, hab~is acordado lo siguiente: "En vista de que el estado del activo y pasivo que somete la Administración ( luego no falto siempre ) á la aprobación de la Junta, resulta demasiado minucioso, lo cual produciría 1tn att1nento de gasto en su publicación, y teniendo en cuenta que Jo Bancos y Socz'cdadcs de crédito se li11z-itan, scg1tn práctica corriente, á hacer rcs1í11ie1tes análogos á que Izasta a/tora se Izan vcniao publicando, que se sigan lzacz'cndo los estados s tanates en la fonna que lzasta aquí. " 'I Aun H más: el 13 del mismo mes habéis dicho lo que sigue en el J3:. ctín JVl ercautil: " Los Directores que suscriben, en uso del derecho que á la Directiva atribuye el número 9 del art. 32 de los Estatutos, y que consagra el 55 del Regla en to, discutieron una reforma propuesta por el señor Admi istrador, para los términos de los estados semanales de esta Sociedad, y acordaron no aceptar esa reforma. La prá.Ctica de los Bancos respetable fué una de las causas que aconse)aro~ ese acuerdo. " ¿ Cómo, después de haber acordado y publicado eso, manife~t~is en la MEMOR que vosotros modificasteis el estado en cuestión ? ¿ Es así cómo se dice la verdad ? ¡ Ah! Si la envidia fu era una virtnd, seríais san tos. . Es cierto, cómo dije ya, que aprobé el balance de 1884; pero no se me dijo, y á mí no me era posible verlo, que en tal 6 cual cuenta hubiera cinco mil libras en la forma que s~ . conoce. Y, en último caso, porque yo aproba· \

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( 13 ) " A. ra aquello, ¿ contraje el ·deber de aprobar siempre ? Quédese eso para voso~!~ . Yo no he censurado á nadie que contribuyera á acrecentar· lo! ~nefié¡os · de la Sociedad. Si alguna censura se me e~ca ara, habr sido para los q u'e deben y no pagan á la Institución. Los desafueros que, según vosotros, he cometido, consistirán en'ª defen$a que hice de los intereses del establecimiento, pf¡otestando de ciertos acuerdos. .

He llegado al final, y llegué vertiginosamente, en mi afán de descansar y de solazarme en el término de uestra MEMOI}IA. ) . ¿ D6ndle están los errores que he secundado yo?; ¿ d6nde las lfaltas propias que no he · confesado?; ¿dónde la consi~ aciones á que he faltado? Bien claro se ve ue preten~éis sacudir vuestros desaciertos, arrojándolos irreflexivalente ~obre .,el que puede r~chazar_los con altivez. ¿ Por ué decís que yo anhelo 1mprov1sarme reputación? . ¡ Q é errados estáis! Yo no quiero m_ás reputación que rp.i ~onciencia tranquila, ni más satisfacción que . la que produce el deber cumplido. V uest o documento ' no es la voz de! sentimiento ofendido, porque yo no ultrajo ; . . no es el clamoreo de la dignidad lastimada, porqme yo no injurio; no es el discurso de la razón maltratáda, porque yo . no deliro, no es la~ ­ fensa de la verdad, porque yo no falto á ella. Es el grito de la cnvi ,a, porque ~e aplaudió mi MEMORIA; es la. ~­ 1 presi 'n de 11a ira, porque supe llegar adonde . ho supisteis vosotros; es el arrebato de· la desesperación, porque dije lo qu vosotros no sois capaces de decir· es el efecto del despecho, porque de~hice la mal ita tradición del Crédito Mercantil. ¡\ .. · ,. . . .. Termiharé, confesando que habe1s tenido una hab1hdad: la de infundir todo eso en los autores de la MEMO-

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( 14 ) RIA, que son vuestros andador~s,

Por· lo demás, exclamaré, compendiándolo todo: ¡No hay redención! ¡ Nulla

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Sociedad de Crédito Mercantil: Refutación de la memoria presentada por la directiva a ... (1886) by La Colección Puertorriqueña - Issuu