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Revista Blanca (1 ene. 1897)

Page 1

LITERATURA

CIENCIAS, ARTES. A

REVISTA BLANCA, >

2

+

a

- PERIODICO

SEMANAL -

Año

1.

15.

“de Enero de 1897.

Námero

1j

S OFICINAS _*Mirasol Núm. 60 MAYAGUEZ P-.E A

5

|


¡ VIERNES

PTO. RICO. Let Beca

o a

A

E

EE


“

a


e ¿O

yA REY ¡STA cr?

[AYAGUEZ, P DICIEMBRE DE 1896.


vá


IAE A

:

co

A

_198

DE PARIS Cronicas

: A Ho.

vuelto el paisaje invernal, el camhelado. El silencio de la noche

es interrumpido por un rumor como

de voces de borrachos:

esdel

Sena

que

crece é inunda la llanura. La helada, suspendida de los ramajes, se ha cristaliza do diamantinamente. [iminutas montañas de nieve se levantan á ambos lados de

la vía ferroviaria y la locomutora rueda entre canales de blanca espuma. Es el mal tiempo para los deshereda-

dos de la suerte; el buen tiempo para los

poderosos de la tierra; la predilecta estación del chic parisien, cuando las francesas demuestran mejor que tuvo razón el filósofo al decir que la coquetería es una virtud de la mujer. *

>

En esta buena estación de hielos que acortan las distancias, se han casado el duque de Orleans y la princesa Dorotea, cuyo canastillo «le boda

era.un

primor de

naparte._... Y en este alborear del helado invizrno, con sus noches de nieves que acortan las distancias, otra

Elvira

de

Borbón se fugó del domicilio paterno amorosá compañía de un hombre que

en no

es joven, porque

princesa. la ya

dobló

el

taormenteso

cabo de los cuarenta; ni atrayente,

purque

es de guapeza vulgar; ni talentudo, porque

su pincel de pintor es

medivcre;

ni

rico,

porque trabajaba para

vivir; ni libre,

por-

que está casado y tiene dos hijos; —y á tal

LA

REVISTA

hombre ha seguido,

BLANCA.

rompiendo

los respetos y conveniericias,

con todos

una princesa

joven y guapa, en toda la primavera, fresca

y brillante, de una vida de reina Y es que las heladitas, las heladitas del aterido invierno,

acórtan,

distancias

.acortan

j

las

,

Como no hay burlas, distancias con el amor; y el

tampoco hay amor, se ha puede

lo

dicho hasta la saciedad, el amor

todo. *

*

x=

Don Cárlos de Borbún. le había llamado para que le retocáse unos frescos del Para frescos, pensapalacio de Loredán.

ría el pintor Folchi, los de esta muchacha. Tiene la frescura del brote de una- rosa, ¡Ah, sil ¡Para cosa fresca, esta muchacha! Y mientras él: pintaba, ella le miraba; y cuando él la miraba, ella le miraba tam-

bién; y mirándose tanto acabaron por gra-. bar sus fisonomías en la retina del corazón. Amáronse locamente en el palacio Lo-

la indumentaria ; y cuenta la crónica mun-

dana que las alhajas y encajes de más viso —uno de: los cuales necesitó cuarenta años de trabajo — pertenecieron á la familia Bo-

para

redán, en las gúndolas

venecianas,

al aire

libre, y también baju la bóveda de la iule-

sia, al pié mismo del confesonario, abandonándose doña Elvira con desfallecimientos y desmayos de plebeya enamorada; y

ahora, cuando la tristeza del invierno amarillea en

las hojas de los árboles, ella tuvo

uiedo de quedarse á solas muros del palacio.

entre

los altos

Si doña Elvira no fuese hija del hom-

bre que pretende, á fuerza de les

torturas,

imponer res

damientos de la ley de.

derecho á censurarla por la

uno de ellos

inquisitoriaá los

man-

Dios, no habría infracción

de

El amor, excusable en todos

EIN

»


a

que los sueños alados que

vida, y las ninfas juguetonas

que

espar-

cían flores y aromas á sus piés.

Cuando

aparecían

resplandores

primeros

por Oriente los

del crepúszulo, la

joven América esperaba á su padre en el jardín de su misteriosa gruta, y el sobera no que la amaba con

entrañable

vista,

ternura,

Sabedor el ofendido padre de la traición de la Noche, y de la desgracia de su

ica

conservar

hija; á la que hubiera querido

castísima y pura; en un arrebato de iracundo furor arrojó á la inocente niña al

de estre-

te, de Sur á Septentrión; aunque nadi> la había visto más que las ondinas juguetonas que envueltas en la espuma de las olas, que rompían en la playa, lograban á veces introducirse en la gruta por los intersticios de las rocas. Atalante el soberbio, el magnífico, . el

poderoso rey de las ondas, oyó á las. ondinas del agua celebrar la prodigiosa. hermosura de América, y desde entonces el príncipe de los mares, presa de mortal

ni dormía

pensando en la ninfa preciosa que ocultaba

su espléndida belleza, en la gruta fantástica del Rey de la luz. Supo la desdeñada Noche la pena de amor que consumía á Atalante.

diosa de las sombras al pensar en la venganza: que .cautelosamente inde lasaguas en el delicio-

so retiro, donde sin penas ni zozobras se deslizaba apacible la vida de la hija del Sol,

Nadie sobrepujaba 4 Atalante en her-

amores.

infortunados

morosa de aquellos

América se extendía de Oriente á Occiden

xs

á quien flor pri-

daba á la vida una ninfa preciosa llamaron Boricua, fruto sagrado,

- La fama de la soberana hermosura de

La maligna tembló de placer y envió un sátiro trodujera al Rey

la hija del Sol

Algún tiempo después

de amor.

ni cazaba, ni comía,

lanzando un

amante

su

de

¡lulcísimo suspiro de amor.

llas, que en vigilar 4 la bellísima hija de aquel príncipe que ya aborrecía, por haberle antes amado sin obtener correspondencia; pues el ingrato huía indiferente, cuando ella desotada corría tras él ébria

melancolía,

cabeza,

doblando su

en los brazos

do su belleza, hasta que al caer la tarde partía, impulsado por su deber, á visitar las regiones lejanas de Asia y Oceanía que le parecían áridas y tristes, porque no les prestaba vida la esplendente hermosura de su hija del alma. En esas horas siempre tan crueles de ausencia, dejábala al cuidado de la Noche, pérfida celestina, que más se ucupaba -en carro:

sintiéndose

desvanecida en fuerza de la emoción, cayó

permanecía estático á su lado contemplan-

dormitar soñolienta en su

y

—E

á su

deslumbrada

quedó

América

arrullaban su

pi

-mosura, y sus «jos de un azul profundo tenían una fuerza de atracción que hacía enloquecer.

:

medio del mar.

Sin consuelo gemía la amada de Ata-

lante por las playas

llamando á:

solitarias

su hija; pero la cruelísima sentencia del ofendido Rey era irrevocable: jamás volve ría á estracharla en su regazo. Atalante recibió en su seno á su hija adorada, é hizo surgir del fondo del mar,

dón-

una isla primorosa, eden encantado,

de las flores exhalan

divina en

su' esencia

todas las épocas, bajo

«el

de soles

manto

: de su cielo incomparable zaba desli se stre En aquel paraiso terre Boride sin penas ni cuidados la infancia cua arrullada constantemente por el amor de su padre.

Quince veces recorrió el Sol su ca mino a través del inmenso espacio sideral, cuando la hija de Atalante convertida en

soberbia matrona, tenía toda la esbeltez de las palmeras que bordean el Culebrinas, la gracia inimitable de las enhiestas moun-

tañas borincanas, y el brillo de las preciosísimas flores que esmaltan el suelo incom-

parable de esta isla gentil. Boricua era la india mundo americano;

y en su alma soñadora,

palpitaba la inteligencia, el arte, lo noble,

lo

digno,

pues

como hermosa. En el reloj

de

bella del

más

los

:

era

lo bello, *

tan

buena.

destinos,

sonó la

débil

bar.ui-

hora sagrada en que la virgen Boricua había de amar; y quisicron los hados, que de las regiones de t)riente apareciese un genio de sorprendente belleza que atraido por la fama de las riquezas de Atalante, llegase

4 sús

do ninios

en

chuelo, en pos «de 1» desconocido, que le atraía con fuerza incontrastable ¡Al ver una esmeralda sembrada de palmeras en medio de los mares, lleno le


199 los casos,

es digno

a A elicidad 1

No,

de

Ll: Eo y:

sincera

dodo e:

compasión

aras = de

en

>

;

|

no es loca doña

hubiera sido asíT, .;,* ¡Cyán bello fuera ls volver al seno de la. madre amada ! El véspero fundirsé'sh la alboráda,

,

es filóso-

la alborada en el sol. su luz primera.

que la felicidad de toda una vida vulgar no.

A

vale lo que la dicha de an momento OEA do á tiempo; y es alma generosa que ha " sacrificado la dosimétrica ventura de la :

A

o

do

.

nso

dirt

sacudida

placer de una-

Eee

de e rtud que

Y caer lo absoluto:en el'reposo,

:

un pre: gado

á otra

señora

había

sido

de

“arriba está la bóveda esplenilente

Hebrard.

dar

un

premio

Este premio, que que] consiste en

de honor

y

en

una

de virtud

una.

suma

le

donde se interna el ideal humano,

á

Firme la planta, rígida la mano, -—. > huy que po la áspera vertiente,

'

medalla a

2 alo

- -

quiniéntos

o

“/

Cuando el cuerpo en la tier se derriínba, ra

“0:

francos, fué adjudicado este año en Meudon

cate el alma en la atmósfera serena...

de ¡Puedé fent la ueno no temida!

da de abnegación abnegación yY sacrificios. sacrificios.- PeroPero er098ies Sola uta ini dl strap, su vida de parar, * por

equivocación”

del

Cartero,”

el

als,

Averiguado y deshe.

o

cho el error, la buena señora Hebrard rescató la medalla; ' pero no el dinero, que "había gastado" ilegremerte la otra! .:.. A A Z , 7 E

mo

ha dicho an” saraxito

flósofox

*'

fortuna ené Eael actual, etua] para com éxito yy fortuna, ne alcanzarSoviédad-phrece

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( I rohibr 0.01 PEPEOCMCCIÓN

—

A Mes

EN LA al

Lan

; qué años negros: eontienevesta'jornada

*. más alláde los treipta;de Espronceda! quizás,

.

y.

3

«4: 5

Cuando este ¡día ante la noche ceda,

q

lr

Sl

su :

como el pájáro; oculto en*ta:«irboleda ! +

o

>

buscando al sol trasde la noche bruna?.... ¡ Ah, si positile fueraal ser humano

volver desde la¡cambre.dela vida

á morir niño en su primera cuna!

|

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formada

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de es-

primorosas de "aroma Pee a ES

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Como - A

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posado

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herella

mirada; pues'jmás había traspuesto los e pa J' : ¿] o d d p 2

:

A

Pe ea

a |

nos 15 encontraba

!

todexJo que desear pudiera'su loca fanta-

sía,-luz, aire, flores, encantos

O:

Ignoraba :

.

+:

Era esté fantástito - albergue escondi-

! umbrales

las ¿ quiéngbaja sin miedo al hondo arcano?

¿ quién no teme al abismo, en la eaida,

E

||

mose sueñode amor.

e

a, otra 'albórada,

:

como fruto de-bendición, la veleidosa Venus, la inconstante diosa de la hermosura : delipiacez. A má

SEE

+

ps

Américayla hermiosísima hija que le dejara,

-

Bo

E

do;€l. retiro. misterioso dóndeel Sol ocultara'á las miradas:de los hombres á la jóven

..::

fija en el precipicio la mirada ...

o que anuncia

>

ie

oy

baraEa

z

puro,

+tapizada de: a flores ] E

Lt

Estoy en piéieh'la cumbre... . Absorta queda

a ¡la fé

.

embriagador;

monos

.

Ala maravillosa gruta

]

CUMBRE .... A 2

ha

a

orbe y estalagmitas ? talactitas

BONAFOQUX. . l

dl

AE

iia A ¡3

SES ES ma o : WNTRE abruptas FE tompientes Abe 5 enclavada en las rocas de'la ribera, hallíbase ' , . " |

sociedad, parece indispensable aestado de la de s y pudoreé . tirar el fardo de losA respetos y pudore: E

e deisNraal

A

7 OS LA. HIJA DE, ATALANTE 2 pe (PARA € E, Revista BLanta) E

.

pesimista,

iadis

| Dei

aa EPA a, A Pit?

en Meudon hay otfa señora Hebrard, petite cocotte de: romipe' y rasga):y á: ella fué a

premio de virtud...

7

¿ debajo la honda vertical pendiente,

la majer más honrada "de cada localidad costumbre

—.-

Dios en Su propia eternidad sombría... EA a Estoy enpié.en la cumbre ... Atrás el- llano,

-

otor-

5

.

Eva en Adán, Adán.en sudilmo origen,

La Academia francesa tiene la hermo-

sa

Md

llegar dia ... g con el postrero$lél primer pri

Quiza recordó también la pensadlorz princesa la amarga ironía de la suerte que - dió por equivocación á una señora Hebrard remio

pag¡Spertaa,

retroceder la humanidad entera... Del Edén al. Nirvana” misterioso; donde las ls to cion.

p

revoluc

|

>

Tornar el tiempo'su veloz carrera,

>.

éxito,

buen

.

¡¡ Si

,

Elvira;

fa que ha pensado, quizá con

N

una:

espacio,

la geritil

fuera que

vera:

hija del

de” e A

mundo,ni que existir

y

armonías, Réy

del

hubi gruta

u

1ese otro

pudieran otros seres

A >

|


209 o

—S la malaria — Y ese es el aire malo, la bres habitantes de po los an ir sp re e qu que nucen hasta

A

ll rubio sol tropiclal, El frondoso cafeta

—

RITORNELLO.

omas, Te dá sus ricos ar es lomas rd ve Y al pié de tus

—

umbrí Camino del bosque Va

al. Se columpia el platan

gala, cantando una za

Cesto de mimbres

ío Y en juvenil desvar

el

eras De naranjos y palm o: ad nt ca en din Bello jar

o 31 surtidor despeñaden el mente, o canta un himn

Te sonte La ealandria y el sin oran, am en te Con sus trinos ran Y tus cielos se leconte . izo hor al lo Con ópa

amor

r ; Me persigue por doquie or Pues mi rostro seduct

siempre renacer

Hace

Delos hombres

a

suelo Las ninfas que da tu nieblas; s ca Se envuelven en blan :

el amor.

ieblas Son sus cabellos, tiu lo; cie del ojos, luz

le, Las zagalas de este val

Y sus

l ver mi talle gentil, le : Énvidian todas mi tal il Y me llaman flor de Abr le. Las zagalas de este val

rielo Hay en su mirar eP irio, del el a st ha amor

Del lirio En sus mejillas el za, Con su pálida triste lleza be n con su

: Recuerda

tirio. Las vírgenes del mar

Al compás de sus cantafés

boradas Son tus suaves al

es, Me adormecen los pastor

es : Luminosas, esplendenttes,

Y con lirios y azahares Simbolizan sus amores

ren El zafiro en los tor scadas. ca las en El cristal

as Las palomas á bandad

Al compás de sus cantares.

rís, Bajan á beber al

tio En el verdoso plan or

mis besos y caricias

De

ad Salta el lindo zamb r flo en r Y liba de flo

No goza el rico doncel

Albas gotas de rocío.

as : Que cifra en mí sus delici

constante! «Qué idilio de amor ! * ¡Qué primavera lujosa

Mi zagal liba la miel De mis besos y caricias.

El Sol que en Oriente

Y la flor de la pradera,

Me dán su lúz y su

asoma

aroma;

.

Brillando en la azul esfera

ma. El Sol que en* Oriente aso

Camino del bosque umbrío Voy de mi rebaño en pos, Y, vagando á mi albedrío,

Ensalzo y bendigo á Dios ío. Camino del bosque umbr - R.R.O. e

cuajado

De rosas y cambusteras:

me iguala Dice: ¿á mí quién se umbrío ? Camino del bosque De los hombres

corona asis de amor, que lda :

Titila la mariposa te, Cual irisado diaman

amante La torcaz arrulla

ros, En los altos cocote

nderos El insecto en los se iente. nac luz la en Se baña biente Y embriagan e! am Los lirios de

tus oteros.

s Los gérmenes maternale

an : En tus entrañas palpit n, ita cip pre Las nubes se es; FTiemblan tus cañaveral les uca tab os Los cerrad

o, Se agitan del aura al bes Del calor en el exceso

did

——

esmoralda ¡Borínquen! bella siona : ri $ el mar celoso ap De nubes una guiruafalda Rendido cae.en tu

DOMINGUEZ.

Jos

a

; b

sli

e casucha de paja, desd que fenecen. é de Jesús

TIERRU ICA.

MI

3


A

A

O

Bo AN

pa ced Son oriundos de españoles, salvo álguno que otro, que desciende de extr?” ¿iy y jero.

EN

,

que vive de su trabajo.

do Bocuriosidad arribó al delicioso retiro

ricua imperaba. Estremecida la india por emoción des seconocida al contemplar la hermosura y oarm “vero continente del Genio, con voz que s, alma niosa, en aquel lenguaje de las

son. laboriosos; pero hay

los afecta de tal mado, que : de ellos son anémicos.

—¿Eres poderoso?

—Tú lo juzgarás. Tengo hidalguía, ro tengo valor, soy de noble estirpe, y quie

y

un miasma que ' una gran parte. Dd

— India borincana, tú tienes la gracia . y tienes la belleza que: te hace soberana

tad.

Us * oscilación... A E El amigo inseparable del microbio es ines amor seré tu esclavo, mi la 'sombra.—Su implacable enemigo es el

—Tú muestres

serás mi dueño; pero no te ingrato, pues mi amor será

la leal-

"Yo finito.

eterno....--

Porque el sol calienta la tierra y la seca, matando así-de calor y de sed á su: o enemigo. Por eso, cuando veo que se' plantan os, 4rbo!es en nuestros patios, plazas y pase las me digw «que están de, enhorabuena

|

—Ven á mis brazos, Boricua adorada,

— ¡Tuya para siempre! Un prolongado ¿beso de: amor” selló

aquel

pacto,

desde

y

entonces

la

bella

Boricua es la amante fidelésima del Gen , español. Elo) de los. siglos que marca lo

les eterno selló con caracteres indestructib to, inmortal y. el amor de la india, infinito,

absoluto; y el del altivo Genio peria,

ardiente, impetuoso,

celosc en demasía,

Desde entonces viven

grando su vida al arte, trabajo y ála

de la Hes-

unidos

en

este

mantienen

húmeda *la. tierra €n : que ' se

ducen alzan; y en ésa tierra húmeda, se. pro fimalé las ” y se' multiplican y sé recrean, mr 4 cas alguillas. +.

consa-

edén

El miasma palúdico tiene—en el or-

y

á las ciencias,al

civilización,

En ] oscilarias. bras a “Porqué ésos árboles, cón-sus Sóm

Aquel que puede vestir bien y dormir” ndido; pero éñi casa abrigada, se'halla defe y duerme en el que “apenas va vestido, de rancho de paja, ese es: su presa y' des

arrebatado,

á pesar de ser Boricua

la misma lealtad.

po

dei

0

sol.

suyo.”

niño el miasma lo hace

E

Y.

acari- - ganismo humano—dos manifestaciones geprivilegiado, iluminado por el Sol, y otra nerales; una aguda, que es la fiebre; ciado por Atalante, y bendecidos por Amé+ pa del crónica, que es la caquema. rica, la madre cariñosa de la esmeralda .“Esta última es la más común en nues Ana ROQUE. EE dl tras gentes del campo. o Dicbre. de ¡896.

Humaca

El

LOS GIBAROS | foo:

es el nombre del indígena de

Puerto-Rico. Hoy se llama'así al campesino pobre

pobre

campesino,

buscando

un

rodea

alivio á los ardores de nuestro

sol,

de [oscilarias que el aire riegds a

por el con-

hojasu casucha de grandes árboles cuyas nes . rascas, dañorígen á infinitas generacio torho.

-

o

|

| |

| Las

microscópiga, un vegetalíllo. imperceptible, un, microbio, En Íin,. denominado oseillariawalarie, porque tiene unos filamentos que presentan, sin cesar, uñ «movimiento. de

¿Los co-

—Aun tengo más, pues tengo

*

Il:sa anemia no es por faltá de alimen-, to: en los países cálidos,, el estómago es. pogo exigente. Esa anemia tiene por causa principal. la sigilosa y persistente acción del mias-. SO ma patúdaco. . . El miasma palúdico .adunda en todo terreng húmedo y,sombrío.-—Es un alga

. de noble y bella faz? o. español Geni el il, gent —Soy, india e en tu vien y que soñó con tu belleza, busca.

—Tambien tengo tesoros. noces tú?

,

A pesar del ardiente clima de la Isla,

... sólo comprenden los que aman, díjole: ardo , gall o ceb man — ¿Quién eres tú,

tu amor.

| |

AAA


204

No sin escrúpulos y va próximos Reyes a casa esta cilaciones tomaron en la honrad resistió Al

determinación.

principio

.

se

peso y mucho Gonzalez y con palabras «le por las medida á

petición

lá

for nulada

s instanmuchachas; y sólo á las reiterada so que cur con cias de éstas y á la ayuda y

ino y le ofreció para aquella vcasión Su vec dió. “compadre, Cleto Perez, se deci Hombre

pero bien buena parte de los concurrentes; sta das las

pronto, convenientemente apo bailamamás, sentadas en sus puestos las” cones y "codoras, desparramados por bal la medor los mozos y en sitio á propósito ersión

malicia

agudo y de refinada

este último, era

ue Goaire de perdonavidas, entró Roq Nodejó de imponer su presencia á mez.z.

el reverso del ,héroe del

diy orquesta, iba á dar principio la Perez, Se Cleto Antes, adelantóse de pié en medio de la sala, donaire y despejo.

con singular

se expresó

en

estas ó

Mientras ést* era un mOzO forniBarrio. rza MUScUdo, de arrogante presencia. fue Perez era lar afamada y valor temerario:

parecidas razones: que Señores: todo el mundo sabe en órd de mi compadre Regino es hombre

astucia Astuto, eso sí más que nadie; y esa

es órden. Si ha hecho esta fiesta encargaha Me cuenta que así- resultará. como la y do de lo que concierne al baile; muchas las sala no es muy grande ni son os por parejas, he dispuesto que bailemo Aloniac Cir turno. Tócale, pues, ahorará jano, Cruz Qui tos so, Pedro Lopez, San ,

pequeño y regordete,

pacífico y comedido.

un paso le había sacado con bien de más de cil. apretado y «le una situación difi Anunciada quedó, desde luego, la fies-

su casa se y de respeto, y todo lo que en peto y con haga tiene que hacerse con res porque

varon invi ta: los muchachos de la casa lle y Mmozas inu taciones verbales á todas las pa-

zos de los contornos

á nombre

de los

dres; y en quince días no se habló

de otra

e Alegrábanse las unas, surprendians

cosa.

los otros, y nO pocos

consideraban

teme-

ez. ridad inconcebible la decisión del Gonzal éste de Todo el día de Reyes la casa canas fué un barullo. Las amigas más cer muse trasladaron allí para ayudar á las proes jeres en li confección de los manjár

o no se pios de esos días; y era ver com y prepadaban ¡punto de reposo friendo quienes rando, quienes el arroz con dulce. s las ricas el apetitoso manjar blanco: ésta COco; almojábanas, aquéllas el arroz con

Ojeda, Quintín

Logroño,

Mateo

Cleto Gonzalez y Monserrate

Una voz, la voz

Alardo

Nuñez.

de Roque

Gomez,

do: —Y intérrumpió la perorata, preguntan : yo ¿cuando bailo? e yo, dijo bail ndo cua — Usted bailará luego, di- sin inmutarse Cleto. Y siguió rigiéndose á los músicos : —Y' ahora,

muchachos,

un

son

bien

caliente.

neHendieron el aire los sonidos sin ado. Ocucesidad de repetirlo el encarg parejas y las alegres el puesto paron r, las otras las unas los dulces en almiba hemos de ser yerídiSi baile. el ó enz com ca— la de a ser tra la á ma sangre los pasteles; mientras cos no todos conservaban la mis en es hon lec s rme eno dos y dis lta vue las sa daban y no faltaba quien áhurtadil a, Arí de— ía hab que con tes fuer las veras, piezas procurara sorprender las e, ent dam ula sim nurre conc la a ro de Roser agasajada y testejad impresivnes qne reflejaba el rost : cia. E la suspirada noche; y no que Gomez. to

Llegó, por fin,

tierra, llebien envolvió con sus sombras la

lansó frente á la puerta de la casa, que resprego como una ascua de oro, la más

«decía cijada trulla que imaginarse pueda.

Acom-

teos pañábala una orquesta brava, y los pun trumeny rasgueos delos bien acordados ins

tento tos, demostraban á maravilla el con aba ore que animaba las ¿almas y que col los rostros. encendiéndolos,

lDespués de'los cantares del aguina en n aro do, entonado por todos, penetr y con su la casa. Detrás delos invitados,

y

ER

a

ien Cesó la música, con harto sentim largo un de s de les bailadores, y despué er hab s ante rato de conversación;-no sin. pro-

las unos y otros consumido parte de to Perez Cle visiones, adelantóse de nuevo bailar. y eligió á otros ocho que habían de

peOtra vez la voz de Roque Gomez, : tó gun pre je, ro ahora temblando de cora : —Y yo ¿cuándo 'bailo? de Pere z, Y la contestación inmediata E tranquilo y sereno: * baile yo. ndo cua ará bail —Usted


_—

A —__

Duerme la choza tranquila

Besuda: por el terral

Y enel tupido gramal El cucubano vacila.

Y cuando inclina la frente .

El Véspero por la tarde

EN

Parece que rojo arde

¡Oh, mi tierra idolatrada,

Que el mar. ciñe en níveo tal:

En llamas el occidente;

En tí el cielo es más azul,

Triste suspira la fuente, to,. Gime entre flores el vien Melodioso es el lamento

La brisa más perfumada !

¡ Tierra de amor, encantada,

Llena de luz y armonía,

Del ave al dar sus querellas,

El alma en tí se extasía Sueña dulce en el hogar, Y se olvida del pesar

Y aparecen las estrellas Coronando el firmamento.

Si brilla en tí la alegría!

la noche sus, blondas

Y tibio aroma se exhala : Tranquilo el río resbala Por las intrincadas frondas, Vienen á rizar sus ondas Las garzas de la laguna,

á la muerte sucumba

Cuando

Y el dolor cierre mis ujos,

Yo quiero que mis despojos Encuentren

El mar Caribe en tus

peñas, *

Que lus sombras alhagúenas

Matando el ave marina

Me ucaricien dela palm:, -Y erraute vague- mi alma Por tus costas borinqueñas.

A los rayos de la luna. —

Piafael corcel del viajero

Y el ave triste gorjea ;.

Cayeta nu

El monte, bálsamo orea; Y ladra el can, lastimero ;

COLL

y TCSTE.

0-09

De la mula del arriero

A

-

GCMEZ.

LA MUERTE DE ROQUE N el barrio no se celebraba hacía buen

ninguna

en tí sn tumba;

Quiero oir como retumba.

Y el cazador en la duna En el rifle se reclina

tiempo

A

——_

Er

— — —_ —

Se oye á lo lejos la esquila ;

Los pétalos se desdoblan, Y tus árboles se doblan De los racimos al peso.

Tiende

_

Todos

fiesta.

propietarios del contorno

los

se eximian

francade facilitar sus casas para bailes y ó de chelas, temerosos de-compromcterse, rlo, proporcionarse, sin comerlo ni bebe

detener un disgusto cada día con aquelcomía se monio, que, al decir de la fama,

pues, los hombres crudos. Todos evitaban, las ánimo y de esto había nacido el, des o familias.

de

Nada justificaba en Roque esto ame Ni demás. justi- “naza contra la alegría de los la con ver que r tene el o. y igid s, infl usto disg ón contrariada ni desprecio pasi do urri conc eran hubi os cia. Mucho men el afán. de hacer el valiente- Los con sus familias á ninguna

diversión,

idénticas Ó parecidas: razones.

con

por

El

barrio

gran

deses-

Solo hombres le sacaban el cuerpo,

Las mujeres, en

que matarlo:

bría habido

porque ha

es que cambio, le echaban más maldicion po hagua fama de al enemigo malo. que sólo podían verse de pasada y á yhur- b'a salido ya del barfio: hasta en el pueblo supuestadillas. se hablala (en ciertas círculos, por tos. - De todo tenía la culpa Roque Gomez zapa de las proezas de aquel Cid sin tr) de plaz: ada sent ahabí ro ade maj E El muy o las cosas no podían seguir así. Per ión, racc dist a habí no y ; guapo y mata siete guno tenía que resolverse á acabar con por inocente y crdenada qne fuera, en que “Al l prestigio; y el vecino Regino Gronél no interviniera para perturbarla, cuando aque baile para los

estaba,

peración

pues,

de

desanimado

las

parejas

no cor cluirla á farclazos.

de enamorados,

Noera

cosa de

¿alez decidió E

]

anunciar :

»

un

+ ye


206

¡Y ella de su conducta ne se apercibe !

Maria canta lánguidamente en las puertas de los cafés, en el zaguán de las casas y en el corro de los que admiran su vocecita de pájaro enamorado. Es una niña de diez primaveras: . Jachetes como brasas, negros los c:«hellos y del color de las angustias sus ojos grandes y soñadores,

su presencia !

Hasta que, al fin, notando como él la mira de un modo descarado é impertinente, le vuelve las espaldas y se retira cerrando las persianas ruidosamente.

Vino del campo, donde impera la

Su rabia el pobre chico no disimnl+,

dre, una

OQ

.

e.

_

y besa con efusión

blanquea en el remanso de esmeralda,

tre las hojas de los naranjos.

Por las faldas de las colinas LabAR

en-

las /ru—

Has de jóvenes alegres que buscan las casas

de.

las jibaritas hermosas y de los estancieros adi-nerados. Ha sido inmejorable la cosecha. Ei enfe colma los-aposentus y los depósitos, el maiz cuelga de los travesaños de las salas y el tabaco perfama los rincones.

del

Bien repletos

pubre y de

mone-

das están los baules y en el vientre de las tinajas espuma el melao que ha de en lulzar los labios de los vagabundos jacarandosos. Estalla el júbilo en el campo, en la soledad

de las selvas y en los pabellones

de follaje.

El

tiple se rie á carcajadas y refunfuña el giticharo. La hija de los bosques, ha colvucado ya una flor en sus cabellos y se ha calzado los zapatitos azules. ¡Mes encantador! Sunrien las florestas porque Navidad tiene dias claros y noches estrella das.

Mes del amor, de la juerga, del olvido. poesía de la naturaleza

fluye blanda y

mente con uu ritmo que adormece.

Mes sin rival 1: Las amapolas tinen

las hierbas

de

La

delivcada-

de

rojo

los valles y s«marillea el fruto

en la hojarasca de los narañijos. *

*

ok

el- lodo

el tor

por

'Trémaula, tiende la mauo al que pasa,

La alegría canta en el tondo E los bosques, en el bohío de la cumbre y en da cabaña que

la del rico.

en

para

la arrastrará

oye, lo mismo al potentado

Mes delicioso en que amarillea el fruto

ua

-la

cabellera y la condenará a eternos dias de ayuno. Y, perseguida de la vision que la ameJrenta, vé en el fun lo de la calle los ojos encendidos de la mujer borracha que la espera para darle tortura ú ofrecerla una escudilla de sopa.

NAVIDAD

en la mora

revuelca

mento, la molerá á palos,

—

Hay prosperidad en la casuchi

holgazana que se

del vicio y que tiene la mano dura

Luis Rodríguez Cabrero. >

de

Cuando Maria canta sus penas, hondas muy hondas, en los párpados de sus ojitos tiemblan las gotas del llanto que amarga sus recuerdos. Piensa gue si los bolsillos de su saya en girones no rebosan de monedas, al «dia siguiente, su ma—

Da tres ó cuatro vueltas, medio atontado, se tira de los pelos, y al fin se larga, furioso, echando chispas, desesperado .... ¡y á los cinco minutos vuelve á la carga!

-—

á

pueblo

_que no saben conmoverse ante la lagrima niño que llora de hambre.

bace sin darse cuenta mil desatinos, y se muerde los labios y gesticula provocando la risa de los vecinos.

—_——-

alegría,

cantar su desgracia á los indiferentes del

que

la mon «da

al que

al menesteroso, que Cte,

Asi, cantaudo y cantado, llega la noche

y

la niña cierra sus ojos en el portal de una casa. Sueña . entonces con golosinas sabrosas,

'ngeles de oro y reyes magos que la regalan zapatitos de charol y trajes de color de cielo.

Al alborear del dia ta sebresaltada. Busca guardara en los bolsillos robado, mientras soñaba sas y angeles de oro.

siguiente, Maria despieren vano las monedas que. .. . Un ladrón se las ha ella con gulosinas sabro- e

Lentamente parte Maria hacia su casa, donde la espera la madre que tiene la mwno fuer-

te para el castigo.

En la calle de la amargura,

consoladora

!

¡niun set

¡ni una palabra

que se sacrifique por la

niña de los ojos negros Alla vá resighada, . á sufrirla pena, por ha-

berse dormido en una noche de navidad, á la hora en que las estrellás vrillan en la bóveda celeste. *k

Entre tanto,

en

el

kk:

bosque,

a

enla

montaña

y en el valle resplandece la alegría y amarillea el fruto en las frondas de los naranjos.

-

José B. Gonzalez.

il

¡Para nada se ocupa de


205 Repiti ósus rasgueos la cuerda,

rom-

Pasó un momento, algunos minutos que- parecieron un siglo; y seguía, el muerto en el suelo y el matador en pié á su lado.

pió el giiiro sus chirridos cadenciosos, y salieron los designados. Todo el múndo veía venir, terrible y amenazadora, la ca-

Pero Roque, que sentía venir la muerte, alzó la mano con que se sujetaba y com-

tástrofe La voz temblorosa de Roque pareció á muchos como el preludio de la furia del huracán;

mas la

primía el vientre,

serenidad y gozo que

expresaba Cleto tranquilizaba á los más. Vuelta al breve descanso; y con él al asalto.de las provisiones y «de las bebidas. Se cernía en la atmósfera la a:egría, se respiraba en el aire; y yu nadie se acor-

daba de Roque Gomez y su indomable energía, ni de su fiereza que pregonaba la fama. Si ya no había desbaratado el baile, es porque tal vez algún freno superior le detenía y sujetaba. Volvió á la palestra Cleto, y' al: hacer

la designación se adelantó pálido Roque y le dijo con los dientes apretados por la ira, las pupilas centellantes y los puños crispados:

Ahora bailo yo también.

—Usted díjole

bailará

cuando

yo

Perez.

E

y

no viéndola

ensan-

grentada, comprendió que había sido objeto. bo de una puñalada, sino de la bur-

la más rufianesca que jamás

de un hombre.

-En efecto,

se

ha

Cleto.

)

hecho

|

Pérez le

había herido cun los dedos gruesos de la: mano, y al dolor, aquel asno vestido de león, se había creide muerto. 5e levantó más que de prisa, y. entre las carcajadas de las muchachas, las cuchu-

fletas de los mozos y los gritos de los -chiquillos, salió disparado como alma que lle:

va el diablo. No hay que ¡decir

que sáquella fué

última proeza de! ¡Roque Gomez. =

la

Carlos CASANOVA.

baile—-

E

— Basta de buria y no lo puedo

Yá. soy un hombre;

tolerar.

— Ya le he dicho que cuando yo baile bailará usted. —Pues si no bailo ahora, se acabó es-

to.

Ál

pronunciar

estas

palabras

más cobardes se salieron al bates, los

se retiraron

á prudente

los otros

Hay quien se está en la calle como un idiota

mirando á los balevnes de su adorada, y, á lo mejor, la chica, si es que lo nota, 6 no quiere asomarse ó está ocupada.

distancia.

Las

en una de las

habi-

Con el cuello estirado, fijo en la acera

tacioñes, y seguían anhelantes la . terrible escena que se ¡ba desarrollando. Ya veían unos y otros apagados los quinqués, volar

paas las horas muertas, sin saber cómo,

mujeres se refugiaron

los garrotes y caer ciegamente sobre cabe-

zas y cuerpos. Frente á frente se habian quedado los

dos contendientes. que había reinado

El

ancho

la alegria,

espacio en vacío

ahora,

esperaba la acometida. Cruzaron breves , y nerviosas palabras entre los dos honmbres:

y de pronto todos vieron como Cle

to Perez echándose mano á la cintura asestó una terrible puñalada en el vientre al corpulento matasiete. Con un grito angustioso, rodó éste por el suelo

Todos,

hombres y mujeres,

conmovidos, quisieron entrar en

pálidus y la sala

y

prestar socorro, si aún era posible, al que yacía tendido en tierra; mas Roque les de: tuvo con un gesto sonriente y un ademán tranquilizador.

y, por más que, impaciente, rabia y espera la chica no se asoma ... ni por asomo.

Si acaso, para alivio de su despecho, sale al balcón un rato su Dulcinea, al verla se da el mozo por satisfecho, y quiere á todo trance que ella le vea.

Pone en blanco los njes y atento sigue

e

todos sus movimientos con la mirada. Tose ligeramente ... ¡nada consigue!

Estornuda y se suena . .. ¡como si nada!

(2

:

Verifica ina serie de evuluciones

Y

.

por la acera de enfrente cun tardo paso

A

>

sin apartar la vista de sus balcones

¡pero la muy indina no le hace caso!

No por eso se marcha ni se cobibe,

l

y la sigue mirando con insistencia

|


208

EL INDIFERENTISHO, TI .---

L Diccionario Enciclopédico editado 0. Barcelona por los Señores MonAAtaner y Simón, define el indiferen-

Fa

AAA

todos los

medios .de que

existencia humana

para

es

acreedorala

obtener

su más

completo desarrollo y bienestar; y que, por tismo de la siguiente manera: . “Estado del el contrario, contínuamente la veamos ánimo que hace ver con indiferencia los amena zada de ser envuelta por las gransucesos, % no adoptar ní combatir doctrina des y sombrías alas de la miseria, orígen alguna.” . principal, cuando no único,

Y la indiferencia, la define así: “Estado del ánimo en que no se siente inclinación ni repug— . “hancia:á un ob-

. nes

—sociales, - ha

negocio

dado por resul-

determinado.” Y nosotros

tado

indiferentismo, s:n quedejemos

la

precipite brazos

ción, es.el cán-

potente grito y

social. Paro así

-á.sangre yfue-

como en el or. mano,

cer los

el

no

el

los

-so-

contra

resultados

tan- ;

eficaces

q ue,

ni puede haber “hoy por hoy

socialistas, ya que aquí, aunque se padece

dicho organisy ese

es-

pecíficoes “La Voluntad.”

los

que entre nosOtros no hay

d e emplearse, Jamás fenecería mo:

-

or-

desastrosos re- sultados del in, diferentismo; ciertamente

aquél existe un

de”

su

puertorri-

queños de

acoi-

específico

para

extenuada

tece lo propio, porque

pan

_ganismo, No nos hemos eludido

es uno de males sin

remedio, en cial

go,

'

cán-

organismo

la

solicitando,con

dor del edificio

hú-

en de

desesperación

extermina-

ganismo

que,

inmensa de la «humanidad se

anterior definicer

el

allende los mares, una parte

creemos que el dé aceptar

económico

a

SS

Sentados los anteriores entraremos en materia. El indiferehtismo

hambre,

;

preliminarés

existe en

todas las

manifestaciones de la vida social del hom-

bre, y él esla causa inmediata de que en

no pocos casos no estén

á nuestro alcance

siem-

pre está tendida la mano de la caridad ha-

cia el indigente; pero justifica nuestras aseveraciones la deplorable situación e

los campesinos, cuyos rostros parecen láminas de papel de cera —¿Y á qué es de-

bido?

No

á otra causa

que

á la indi-

ferencia con que se mira el estudio

de to-

lit

jeto: ó

de las teorías

socialistas en sus distintos aspectos, El mirar con indiferencia las cuestio-


+=

ESTUDIO DEL NATURAL Número

Puse la

mano sobre el sepulcro

donde por siempre yace Danton,

alzo la losa, registro el fondo y de cenizas miro un montón.. Llego á la tumba de Mesalina :

XVI.

¿Quién fué el osado que esculpir pudo sobre la tierra lo secular ?

Todo es escombro que el tiempo barre, fulgor que apaga la eternidad,

Polvo es lo grande,polvo lo indigno,

masa de huesos informe ví,

lo que es tortura,

polvo de forma que antes fué bella, de alegres horas andrajo vil....

y lo que inunda de luz las almas ¡ dulce esperanza ! polvo tambien.

Abro la fosa de Victor Hugo

lo que es placer,

Y así, parece que está en la tumba |

y miro aquello que de él quedó:

la misteriosa nivelación:

angel caido, ruinade un siglo, noche profunda de muerto sol.....

una rasante que iguala el sis

Y es todo polvo, ceniza es todo -lo que en la vida logró existir, lo más inmundo, lo más villano, lo más

sublime, lo más sutil.

Si las grandezas del pensamiento

llegar pudieron cerca de Dios, “polvo de dioses fueron, caidas cuando la muerte las derribó. 1

único sino, común crisol ¡ Oh, tú, inefable creencia hermosa! de este naufragio salva mi fé, ¿ Dónde la linea, dí, que separa luces y sombra, crímen y bien? ? ¡Cuánto en la duda mi pensamiento

perplejo y tímido vaciló ! y cuántas veces pensé indeciso:

¿ Dios será polvo, 6 el polvo es Dios? M. ZENO GANDIA.


2),

1

+)

.

210

LA CARTA No me engañan las cifras.

nos, pero no poco me agradaba andar por - veredas y caminos donde de improviso en-

contraba

Se entrelazan ; se apiñan ; se buscan ;

medio de plátanos, bajo los cuales

Se dan mutuo amparo ;

zaban á crecer,

Mujercillas al fin, se protejen,

empe-”

cafetos.

mo

De escala impalpable Que hasta el cielo subía. en demanda Del dulce mensaje.

mi

descanso,

en

Sus roplas son como quejidos del alma, como lloro sin lágrimas. El zóbaro no

Cariños distantes.

deja nunca de decir sus décimas, y parece así satisfacer úna necesidad del espiritu.

Ven, Mesías de afectos, y:cuéniame. Si, al darteel impulso,

Y diste el arrullo

para

los zibaros sin educación y sin estudios.

Ya está aquí, desplezando su hilera De rasgos que entrañan

>

asiento

-ñu y esa afabilidad propios de los campesiA nos de nuestro país. Nupca faltaba en los bolsillos de mi Yo me enun lápiz y una cartera gabán tretenia en llevar al papel los bellos cantares, que mi memoria podía retener, de aque-

Mi afán los instantes,

lábio,

mejor

cuyos dueños encontraba siempre ese carl-*

Y con ellos formuba peldaños

El rasgo dominante en ellos es el melancólico. Oprimidos desde que nacieron, Hevan á sus coplas cierto ritmo triste. El icé *u ocupación constante, y en-

>

De una voz que decía : «nó tardes... Ni tuerzas el rumba; Que, á través del cristal de la ausencia, Diez siglos de angustia Parece un minuto. »

dulza sus penas y calma sus dolores.

- En las montañas del Tamarindo no había escuelas. ¡Cuando en cada cerro debiera levantarse una!

Rota yá la nevada cubierta,

Mis ojos devoran Contienen las hojas.

y el hambre,

generosa

Mas negra me-acósa ;

amoóldase sus cerebros á las gran-

es ideas y modelase sus almas al bien. _Bl'naipe y los gallos, sus juguetes de la

Y, en escala de instantes, los.cielus

. De nuevo me escuchan . Contando las horas. e y. HA. Negron Sanjurjo.

Y allí habitaban

innumerabes familias sin recibir,el consuelo del libro, sin sentir en sus frentes las claridades del saber. Y los niños crecian, huérfanos-de luz, sin que una mano

Aquel pan de ternura que, en cifras,

PONCE

lozanos

tándome en la hamaca que me dejaban co-

En la nítida, oblonga envoltura, La hilera uniforme De múltiples trazos. aja Y ¡qué largas las horas! Contaba

Un segundo de calma ...,

á veces,

A estas cabañas subía con frecuencia, sen-

desplegando

Resbaló por tus alas un

inseguro albergue

enbierto y limitado de yagua, fabricados «lebajo de cedros corpulentos unos, al lado de Justrosos palmares otros, y los más en

Trazadas

Por débiles manos,

Y van

algún bokío,

.”

infancia,

son

siempre

más

tarde sus in-

a

separables compañeros. ¿

we

-— Muchas

veces, recorriendo cuchillas,

ane ofrecían á la vista paisajes de incomparable magnificencia, oyendo las notas melodiosas que algún jíbaro arrancaba al tepleen la satedad

de la selvas,

contem-

plando, allí, á lo lejos, pintorescas cabañas NE. dejo de recordar unos meses que coquetamente recogidas en la falda de pasé en el campo. Había ido4 fijar verdes colinas, yo, cual nuevo Juan del Ao A mi resideñicia á un barrio que en el “Balto, bassbacan la 3 A i agur medios distrito municipal de*** nombraban Tama- ' e' vida aquel m enfermo que rindo; el barrio más lejano.del pueblo, al no reciba un débil rayo de luz .... que se unía por un camino infernal, que Y pensaba en el bien de todos, en la nu era el peor de los que había por aquefelicidad dela patria. llos lugares.

Vivía yo alli sin amistades, sin veci-

Sabana-Grande.

Augustó

E

MALARET

:


en el oido de gran número de nuestros se-

do lo que pudiera tender al perfeccionamiento moral y material del medio ambien-.

te en que se desarrollan

mejantes;

nuestros herma-'

nos del campo.

'

Pero aunque todos los indiferentismos, perfeccionamiento

son

más

finalmente

no hubiéra-

cuanto vale-

mos en medio de nuestra pequeñez,

deni-

¿El indiferentismo es la inacción y ésta

es la muerte de la inteligencia.

signar como el fundamento, ó mejor, como generador de todos los demás,

gallardamente

mos podido investigar nunca

grantes y en alto grado perjudiciales para la sociedad, existe uno: que podemos de. que de un modo

ostentarían

mismos astros; y,

sin excepción, hacia las cosas que tienden

á nuestro

ni

nuestras calles y plazas potentísimos focos de luz, pretendiendo rivalizar con la de los

en nuestra alma

por ser el

acentuado ejerce po-

derosísima influencia sobre nuestra persces

nuestra perfección y hasta

lidad, y es el indiferentismo hacia la hostia del alma, ó para qué mejor se nos comprenda, hacia todo lo que tiende á la ilustración y por ende á la dignificación de nuestra inteligencia.

“Laissez

ría del hombre, triste náufrago abandona- do en un mar de desventuras y de necesi-

Dar asilo

indiferentismo,

es in-

humar en la cripta subterránea del olvido nuestras aspiraciones, nuestras felicidades, nuestros afectos,

Y, en efecto ¿qué se-

al

el espíritu de o

El indiferentismo nos lleva ála aceptación tácita del funesto principio

sentado

porel célebre economista Doctor Quesnay faire laissez paser,” dejad

hacer,

dejad pasar, ó lo que es lo mismo, arrella-

naosen la gran butaca de la indiferencia

pará esperar que caiga el maná del cielo. impulsos del corazón, permaneciera siempre ¡ Por consiguiente, si anhelamos ostenen pañales y nó aumentase la potencia de tar como radiante aureóla de luz el hunrosus remos pará sacarnos á flote de tan - so título de civilizados, procuremos á todo

dades, si la

inteligencia, directora

de

los

horripilante naufragio ?

Sin la inteligencia ilustrada por medio

ce,

Fevistiéndonos

de

una pederosa

¡de voluntad, rendir ciego € incondi-

de lainvestigación ó del estudio, á buen . menaje á todo lo que tienda de un seguro que todos, Ó la mayor parte de los modo ú otro al perfeccionamiento y digni-

progresos realizados hasta nuestros dias y

de losque podemos enorgullecernos con - razón sobradísima, hubieran permanecido aherrojados en la inexpugnable y enorme caja de hierro del caos y nos veríamos privados de los' medios de comunicarnos facilmente con nuestros hermanos de todo

el universo; hubiéramos estado expuestos á

. que el cielo en sus iras no se hubiese visto - vencido por una débil varilla de hierro;

para

ideas

con-

que las ondas sonoras de nuestras elevadas por

rándonos

de

nuestras

inteligencias,

decla-

enérgicamente verdugos inexo—

rables del indiferentismo;

reclame para

aportar

y cuando se nos

nuestras

luces, por

débiles que éstas sean, al sagrado

recinto

del progreso en cualquiera de sus manifestaciones, no digamos; “después” porque esta palabra puede ser la. causa inmediata

de nuestra deshonra, porque ese '“después,”

ni - en la mayor parte de las ocasiones, no lle-

hubiéramos tenido medios adecuados repercutiesen con rapidez

ficación

ducto del periódico, del folleto 6 del libro

ga nunca y ¡nos precipita paulatinamente en el indiferentismo, -s decir, en el caos!

Mariano RIERA PALMER.

*


a E

ds e

d

LA MUJER Las mujeres son capaces de

todo lo que nosotros hacemos, con la sola diferencia de que son más amables,

Voltaire,

Otroz, con estro fávil y sono Cantaroná la mágica Poesía ro, En líricas estrofas

-

- Y con frases de pórfido y de oro....

Oh, lira del amor! ¡Oh, lira mía! Para cantar ú la mujer, imploro Tus ocultos ráudales de armonía.

Los La fé, mis Entre

tristes desengaños me arrancar que es fuente de ideal ventura, on naves de sueños naufragaron el hirviente abism O y la bravura

Del tormentoso

mar de las pasiomes

Siniestro en su intención, fiero en su hartura. Un refugio á mi. espíritu le que da

Y á mis dolientes ansiasun cons

uelo: ¡ Mientras la brizna amarillenta rued a Brilla la estrella.en el azul del cielo : ¿ Quereis dorar la hilacha del harapo Que envuelve las miserias de la ¿ Quereis guardar, como reliquia vida ? En medio «lel proceso de dolores santa, . Que el org mismo racional quebrant a,


4

”

MADRICAL

CS

O

IS 4

Las

$

den

:

Preguntóme una niña con anhelo,

«Señor ¿qué son amorés?” “Y responder no pude, porque el cielo No pueden conocer los pecadores. Voluble mariposa-

1

Dans Arola LeOsona

-

Inquiere

¿

La niña en sus anhelos parecía; fervorosa,

*

Y al observar que nadie respondía, Sus ansias son excesos,

,

Y, clamando, as ¡ dice ="“Madre' Mía,

¿No sahes tú qué son amores?. -Dime:” De contestar la madre no se exime

Y ¿su hija dice: ** Ap mores son misbcsos.” Mariano

ALERA

PALMER.

de

a pm;

tec


a?

as te es

014

Eres la esposa que acaricia y b3sa

tas, que no cita el doctor Coll y Toste : Antonio Cortón y José Coll y Britapaja.

Y eres la madre que concih2 y cría. Y siendo noble, y bella, y generosa,

En la Colección Poetas Portorriqueños,

¿Quién dirá que naciste condenada a ser una infecunda mariposa En su estrecha crisilida encerrada ? - Rompe la denigrante ligadura Que mancha tu hermósura Y. aún siendu-leve, tu virtud profana : 1¿1tona el himno real de tu victoria

tambien aparecen Britapaja y Cortón.

á Campeche»

La

“Oda

“La.Africana» del

segundo, no merecen el olvido, por más que Cortón haya renunciado á los lauros del poeta y aunque Coll y Britapaja se dedique actualmente

Y conquista las palmas de la gloria

en Barcelona al arte jacarandoso do la Zarzuela. ja

+ Yo quiero que tus. méritos pregone

La estirpe adusta que á tus piés se inclina

olvidados:

Ante el angel de amor que le domina.

reclaman un justiciero resuerdo de la posteridad.

Que merece tu honor de soberana '

Y que baje, á tu vista, la cabeza ; te juzgue

cual eres,

£l laud y Tus labios y tus ojos,

asonantados, que se publicó en La Gaceta ilus-

Magnánima, sublime, resignáda A renunciar á todos los plaveres

trada de Nueva York.

sin odios

Corriendo el año80,

Puética con los Jesuitas,

En el seno de nácar

de agudo

versos de mucha chispa,

de rosas de la negra vida Félix

Ponce.

de la Aurora !

MATOS

nuestras

letras don Jusé R. Rodriguez Mc. Carty.

Al bien y las virtudes sometida Y del hogar excelsa furdadora.....! ¡ Visión

Todos conocen y vene -

ran en Coamo al antiguo cultivador de

Por la ventura de sentirse amada ; Que eres alma

José Ramón Freire y Rivas y Manuel

Dueño Colón.

Un viejo cantor, á quien los versos hoy no le deleitán, tuvo mucho cariño á las Musas ¿n illo tempore y aún le hacen tilin, á pesar de los años, á juzgar por una Carta, en versos

_ Quiero decirle al déspota que infama

Tu virtud, tu bondad y tu belleza, Que eres sangre y calor de cuanto ama Que

y productivo es

En la misma Colección colaboran dos poetas

Como señor que su: altivez depone

-

del primero y

ingenio.

estudiaba

un escolar, poeta

Retórica

y

que hacía

de buena raza y

Los lectores

da « La

De-

mocracia » conocen «de sobra al más inspirado y festivo de nuestros vates y méritos grandes

BERNIER.

tiene Luís Rodriguez Cabrero para el cariño y

CARTA ABIERTA Sr.

D. Mariano Riera Palmer:

Mr buen amigo: » buscando? algo,

Revista BLaNca, que tuviese sabor

para

La

de regiona— lismo, llegó á mis manos el Repertorio hist de Puerto-Rico;: importante publicación, órico que

ve la luz en la Capital de la isla.

E

En el Proemio, que encabeza el io sobre La lira puertorriqueña, dice el estud doctor Coll y Toste: .$Si de nuestros

olvidado en

bardos,

este- ligero prólogo,

quedase

alguno

procurar

e nos sabsanar la falta en el trascurso de la publicación de la obra.» Sin tiempo, humor ni condiciones para hacer un estudio completo de los cultivad ores de la gaya ciencia, que ha pasado por alto el histo—

. riador de nuestra liter.xtura, y. con la esperanza

de verlos figurar en la continuación del maguífiCo

trabajo que ahora empieza, limitase tan mi tárea á recordar sus nombres y á llamar solo la atención sobre sus aptitudes literarias.

Si mal no recterdo, fué en la década del 60

al 70, cuando se publicó en Barcelona £/ Rami ¿+ Ulete, donde eseribían los jóvenes cubanos y

puertorriqueños de. aquella temporada estudian-

til. Al lado de Luaces y Fornaris, hijos de Cuba, _Aparecían, ademis de Corchado, dos comipatrio-

admiración

de

sus

contemporáneos

y

recuerdo de las generaciones venideras.

para

el

Discípulo delos Jesuitas y da mis buenos tiempos, es Manuel Martinez Rosselló, médicd que vive consagrado á la Medicina y á ser el

Poco esMentor de la honrada clase obrera. cribió hasta ahora, en ei rítmico lenguaje de las Musas; pero me parecen títulos bastantes,

para señalarle uy puesto en nuestra “Lírica, un

bonito drema, en verso, que se estren' enn teatrillo de Barcelona y mas tarde se puso en escena en Humacao; su composición festiva: El mejor amigo un duro; la bella traducción

de una poesía catalana de Verdaguer y su nrecioso monólogo Ondas amargas. Víctima de la tisis, como» Morales Ferrer, murió sin ver la realización de sus sueños, otra querido amigo y compañero de estudios: Salvador Brau Zuzuárregui. Su Musa, á ratos alegre como en las poesías: El cuatro, Abusador y

El gran recurso, tórnase seria y reflexiva en su

poema Amor y en la composición

que recitó

en

el Ateneo, a la memoria de Acosta. Y doy fin á este justiciero y cariñoso recuerdo de mis amigos vivos y muertos, citando dos, que aún viven y que hace tiempo dejaron colgada la lira á la puerta d-l hogar. Juan Irizarry e Irizarry, que se estrenó, en Barcelona, con

unos

bonitos

versos á la memoria de Antoñita Espino; y Manel Solis, el poeta de los 4yes, rubio trovador,

que ensalzaba, en sus trovas, la gracia y genti-

lez1 de la mujer trigueña.


3

Darin SRA

CA

E

Ón taladr el dolor vuestra 14z 1

ina y senora Amad á la mujer, re los piés sumisa Ayer, la esclava que ,á su tirano, Se postrába del hombre isa '

triste la sonr - Pálido el rostroel, cu erpo alabastrino Y magullado Por la rugosa mano Y el azote mezquino

|

¡ Era la ruina Del torpe violador - ... ie y de torpeza, un mundo de barbar

De

bondad divina Que desdeñaba su ca belleza! di pú su rajaba

Y ult abismo Era el angel caido en enel galanar su frente á Cuundo empezaba tos del pecado ! Con los hermo0sos mir o paganism Pedazo de oropel del inclemente del vén Entregado al vai del pasado !....

Torbellino de sombrazs ante el oprobio, . Pero se alzó la cru

gamo mundano Y aquello que fué lé grosura, | Y amasijó la seduccióno 3oberano — al influj -Convirtiose máxima severa— ana sti cri la De

delicada rosa, En suave, tierna, gnante y lacio Comoel gusano repu posa

apreada mari Se transforma en dithuroso espacio ! Y cruza lvego el an a la vida En el hogar sonó parncio de gloria nu El instante de pa” : po Y apetecida em ti go lar no va En ia. tor his la de critá Y hasta entonces pros mujer proclama La redención de la ads

o El mundo conmoviden el amor se inflama y dad pie " Que en la te escarnecido. te al Cristo que muer Fren o a. Y entreJa densa bruénm cubría, , ld ba de los sig Que largos de espuma Como visión mirífica grandeza Suma, su do Brilla, ostentan mortal María. La virge madre, la inJá grimas salvada, La mujer, por Sus nsagrada, A más alto destino co de cadenas, Tibre de oprobio, libre de su derecho, n Y en la plena funció margas penas Sofoca al punto susa su ternura

de Con el bla1co cendal Su amoro:o pecho, , en do vi ol en a ech Y e y de amargura. Tantos siglos de ultraj a enseñanza ¡ Elocuente, magnífic porve:ir adscrito, al Que nos presenta, de bonanza Ei éxodo de un mundo a

la esperanz Fundado en la virtudr,y: bendito. ga ho amores del

Y los

Para cantar 4 la mujer,

no basta

hermosa : La frase culta,la canción a casta . Su tersa frente, su sonris de diosa, cos Y sus contornos plásti ión robusía, Exigen himno de expres el mundo Gritos del alma .que repita ciencia augusta Y adoración que en la con r: profundo.

amo —Rinda la ofrenda del

ida esposa, Como ála dulce, bendeciño sa amiga. car y a Como á la buen za viso soñarlaen su grande

Es- pre de vonsuélo : Como arcángel de paz y a nobleza, Alma toda esplendor,as tod nuestro duelo. Que alivia con carici

Es preciso soñarla revestida vencedora: “Con sus galas de reina . ra vida neg Visión de nácar de la ! ra ro Au a del as Bajo el nimbo de ros

rmosura No busquéis en su típica he uina ;

mezq El rasgo ruín de la pasión nura . ter a id nd Y al gozar de su cá

Mesalina ; Olvidad por completo á su inocencia

garse Que es más propio,al juz iandad pagana, liv la Que ayer ianchó conciencia El seno escudriñar de su de Susana. es do en las virtud

Pensan

la espera ! ¡ Hermos” y digno porvenir .: ica Noya solo el amor la dignify austera, le nob Matrona del deber, santifica

que - Ceñir quiere su sién — los laureles COD — , dad bon La divina su viril debate; en a hombre alcanz

Que el dinteles - Y pasa de su templo los en el combate, rar ent 4 e dos ién Dispon continen te! ¡ Ved qué noble y gallardo

de las Arles En los fioridos.campos pejada frente Discurre

ya Con

des

partes Llevan:lo decidida á todas gente. tin con gso vali y especial Su

cienvia Penetra en el santuario de la . a cid ven con so aca Y alh se postra. ia enc eri De que ve le un tesorola exp

la vida. De saber lo que somos en te brega den can la en ¡Y de esa vida rada Al amor y al trabajo Co! sag hogar.se entrega

al A un mismo tiempo que r labo su o Ofrece al mund

sagrada.

ida ! ¡Deidad ror el poeta bendec Sea: a abr pal mi Voz impulsiva reñida - Grito de capitán en la de la idea ! y Batalla del esfuerzo el cielo ¡Alza tu frente, donde puso Radiante luz y bello

colorido !

la ¡Aguila real, levántate del sue nido /” tu es pid cús las y ecvfica en da ayu te vigor te sobra, la virtud : e cat aci de y te sirve el orgulloque vacila y duda, el o, Rueda vencid bate. En las yertas arenas del com para esclava? as ier nac ¿Quién pensó quu cadenas ¿Quién oprimió tu cuello con

. Y avasalló tu corazónde lava,átus penas ién ¿Qu De mirra y azahar? reprcches?..... y Respondió con desdenes alma gigante

¡La barbarie ro más !- ¡Tu umbra nuesiras noches Como el astro que al ante !-

ugn Ésta lejos del cieno rep honor se fía, al qui gen vir la s Ere a

a»

E

Aunque

Es preciso soñarla la rodea Con el resáceo albor que para adorarla Y envuelta en suave tul, nus citerea, No en la forma que á Ve ndadosa, bo Sino como á la madre deb ér obliga, el que a hij la Como á

me se

s superiores La bondad de las alma doblez -anida? sin Que sólo en pechos ! Fué nuestra madre r ¡ Pensad en la muje atesora : es tud vir las Y todas e


216

y sonrisas con ua solo varita mágica?

¿Fantasma

movimiento

de su

gestad de la noche augusta, sellando, de modo solemne, la unión eterna de dos

doliente que abandonaba

el fúnebre reposo, para vagar por el mundo en pos de un ideal desconocido? ¿Risueña ninfa que brotara del lecho

9.9000

¿Augel que descendiera de las divinas

Nó,

no

era

deidad

blanca?

bienhechora,

ni

visión sombría, ni espírita de: bosque, ni fugitiva imágen angélica. Era, simplemente, una mujer enámo-

rada, que aguardaba á su galán lencio de la noche.

en

En el mismo instante desvaneciéronse

A poco osteñtóse Selenia

el si-

dores

to, de apiñadas hojas, que desplegaba con juvenil lozanía sus botones floridos. Escuchábase tan sólo el quejido. de la

1ba

snspiraba

dulcemente entrerdos

.

¡Oh Naturaleza, cuán

Y a

| :

A E

aquel

:

rondadora

momento, en aquel

Veíase 4 Ofelia, pero

Ponce Diciembre 21 de 1896.

poética —

¿dónde

A

A

Y AAA

———Á

Asoma el alba: panorama bello Refléjase gentil en tu pupila;

la silueta e ansiado

agita in A coh- intenso

A

CONTEMPLACION

»*

ón.

ASTOL.

Eugenio

en

Oyóse un silbido agudo. Después, tres-palmadas" destacóse ap:

de un

beso de amor!

Ya viene. :. .aquí está.

Luego, hombre sob;

así te mos-

pléndidas, ante la mágia dulcísima

* *

cuán

traste aquella noche, con tus galas más es-

sitio, y de tales

circunstancias rodeada, parecía la evocación de un misterio. : estaba Hamlet?

que,

resplan-

delicada,

tierna, cuán amable eres, que

níano másun punto luminoso: alli donde se

hallaba lá nocturúa

a

Era una orgía de luz blanca, suave, llena de casta poesíá, y se dlestacaban los dos amantes como en el centro de un nimbo de plata, y envueltos en un cendal de iS rayos de luna.

Densas nubes velaban el azul del cielo, sin que á través del tenebroso manto se filtrase el pálido resplandor de alguna estrella. El paisaje, sumergido en sombras, te-

día

en todo el

de fúlyidos

to en aquel oceano

Detúvose al fin junto á un rosai esbel -

brisa, que

S

esplendor de su hermosura. Izos árboles, las flores, la tierra, el cielo, la tapia del: jardín, la casa medio oculta entre el ramaje, los lejanos perfiles lel horizonte, cuanto se veía en torno y á distancia adquirió nuevo y brillante aspec-

Llegó la hora ela cita Avanzó la bella con paso cauteloso, inquieta, anhelante, trémula ...

arboles.

DA

las tinieblas como á la fuerza de un con= juro y mostró el firmamento su faz radian: te tachonada por puntos de oro.

e

ba

AAA

Vosotras, los que amais, representaos aquel cuadro.

«de nna fuente ó del cáliz de una flor? alturas sobre la veste de una nube

ss

.

de

Sobre tu frente el céfiro deshila

un

En caprichosos -.

ideal de SE

ella, como débil

rizos, tu cabello.

Del astro rubio al

mágico

AS

3

destello

Resplandece tu faz dulce y tranquila; Tu boca me sonrie. ...me aniquila El ansia de besar tu lindo cuello.

soplo de viento y briY al verte en el altar de tu hermosura, fulgor sus pupilas ¿Evoco de tu amor la edad querida,

. Corrió el doncel hacia la plácida figu.

ra de sus amores; estrecháronse las manos de ambos; un abrazo ligó sus cuerpos; las _docas se juntaron, y un beso vibrante, apasionado, ardiente, turbd la callada ma-

"Acariciando la ilusión más pura; Bendigo aquella gloria ya

perdida,

Y sueño que tus besos de ternura Florecen en mi frente enardecida. Federico

MATOS

BERNIER.

E.


H 215

El

AS

ES

Para

Hed

ES:

miendo

límite

poner un

á la admiración

á

de

compatriotas

mis

los cantares de la tierruc», que aparecen

mal

mi

riódicos, libros y folletos de

en pe

ordenada

Si tu alma nunca se conmovió?

Dávila, M. Gonzalez García, Félix María Rivas,

Como á la estatua, te falta vida,

Girgenti,

En tu mirada no hay expresión, Y en tu albo seno no late el fuego

León

Félix Vega Nevares, Bonocio Tió Segarra, A. Martinez, Tomás Carrion, Alfredo

Alvarez Nava y J. D. Arjona. Pulsaron la lira del dolor y del patriotismo,—

ii ABS

Fran-

Irizarry,

1

cisco Rendón y Camacho y Vicente Viña. En “Los Domingos de El Imparcial,» conquístaron y confirmaron su fama de poetas, Leonardo A. Ponce de Leon, Juan P. Terreforte y Arroyo, J. D. Sulsona, Antonio Castro Lopez C. Martinez Roldán.

0 RO O PS

A A

RR PI

PS

En que se abrasa mi corazón.

ante la tumba de Braschi, Eladio Vega, Barto lomé Rodriguez, Ramón Terán, Ultge, Cofresí,

Ulpiano S. Córdova, Francisco

¡ SEMPER!

Que no me quieres en tu carta veo. ¡ Horrible realidad ! Cuando esperaba

Reclaman uña página en la historia de nues-

tra Poesía lírica, Carmen Hernandez, Patria 'Fió, del

Estela Mangual, Josefa Rodriguez

Lograr el bien que ardiente ambicionaba

Valle, el

a

doctor Coll y Teste, el doctor Otero San Antonio, Mariano Abril, Rodulfo Gauthier, Mario Brau, a, Agustín Aponte, José Borrás, Juan Rius River , Perez Juan Martín Piera, Eusebio Alvarez la,

E

Manuel Elzaburu, Luis O' Neill,

Ramón María Torres, Magín

Julio

Raldiris,

“+

¿Por qué, traidora,

Sellaste tu mentida idolatría? : - Tu quebrantas la té que nos unía:

Francisco E. Montañez, Federico Matos Bernier,Juan Pericás, J. Sanchez del Rio, Sergio RamiM” rez de Arellano, Manuel F. Monge, Manuel

DO

al quedase olvidado, «lispuesto estoy á salir fama. y re nomb buen su de sa palenque, en defen Manuel Guzmán Rodríguez.

—

Vicente

$

PES.

. — Que

Praxiteles

de

terso

e

mármol

esculturó (1)

: 3

UN

Elexpresa

mismo

verbo.

la idea

-

de

«esculpir

1en bien

-écrro

e

E

|

E

el fondo :del jardin apaa recióaúreuna a, , casi mbra Jigera, vaporosa

s vestiduras de ia pl am en ta el vu en A colorde nieve ' Tenía

los. ojes

azules,

se mt

helénico perfil y cakellos ¿1nbios

y llabem sobre su cabeza

gismo fué ya Usa- * (1) No. se asusten los puristas: este neolo , hablando de Miguel Angel, dijo:

- Co por Salvany, quién, ”Que pinta, escultura y Canta

(ACUARELA)

|

a

so

Eres más bella que la más bella Venus que el genio griego ideó: : C abello undoso, ojos azules, e

AA

AN

estatua

VIÑA-

CLARODE LUNA

SNA

ACUARELA. Eres

|

Yo no olvido que fuistemi embeleso Y pago con amor tu alevosía.

de mi tierra

Y si alguno de los cantores

-me-juraste un día

No olvidarme jamás, y con un beso

Atiles García,

Velez y José Basora y Mestre.

engañaba

Y tu carta en sus líneás encerraba La sentencia fatal en que aun no ci€o.

Rosendo

Eugenio Bouilla y Juan Arrillaga Roqué. o, Juan Tienen derecho á mención, por últim e

Guillermo

y de nuevo tu misiva leo;

' Pero¡es cierto ! Creí que me

Padil

laga, Valle, Luis Caballer, Enrique Ramirez Arril Rodriguez,

Dudo,

mi deseo.

humo

Vi convertirse en

y Norberto Cordero, Ramón Mendez, Nicolás del

Zacarías

*

Pero ¡ay! qué valen hechizos tantos

: : biblioteca. disse ña ique torr Puer n racio En Za Ilust lio Virgi , March ermo Guill so putaban el aplau

4

AAA

AAA

Labios de rosa-—granada en flor— "Cuello torneado, túrgido seno, Cintura breve, pié seductor.

reco-

trabajo,

mi

A

KA

A

este

4

tendían:

espalda como un baz de doradas espigas. ¿Era acaso una hada de origen'celes

dial, como aquellas qué evocaban

$ $

placeres |


218. -

—-

5

Una hermosa mañana, que recuerdo como vazo ensueño de mi edad primera, me llevaste de lá mano á la morada de un humilde artesano, hablaste con él breves momentos y

sellando mis labios con ardorosos besos me dejaste á su lado. Al alejarte, gruesas lágrimas surcaban tus mejillas. la primera vez que nos separábamos.

FERNANDEZ

arrepentida de tu noble resolución.

El iniedo:se apoderó de mi corazón. -

y el que menos diba en yegua! de M.

¿Qué tba yo á hacer en aquella casi

que me era completamente desconocido?

y junto

á un hombre

Lo ignoraba.

Tu que todo me lo decías, tu que bnscabas en miun consejero de cuatro primaveras, mé habías ocultado tan súbita

JU NCOS.

determinación. ¿Qué se tramaba contra mí?

-*

El hombre aquel en cuyatústica. vivienda me

MUERTE: DEL >>

años de edad;-en su tranquila mirada se veía estereotipada la nobleza de su alía. * Aquel hombre era el Maestro Rafael Cordero. El venerable anciano que desde aquel vénturoso día iba á ser mi maestro, me llamó á4su lado y poniendo sus callosas manos sobre mi rubia eabeza, me dij —Hijo mía; no temas de este polreriidlo; desde hoy seré tu maestro y si eres hueno y áplica:lo, como l»espero, tendré siempre para tí una-cariñosa sonrisa. ¿Mela prometes? —Si señor, respondi con voz compungida. —N5 llores, me dijo, dentro de breves: momentos Verás

¿o

Impura y vieja cárcel de deleznable arcilla, Materia Verminosa, mazmorra sin igual, Dispón ya tus cerrejes al ánima sencilla, Que el fin ha conquistado de'insólito penar. Permite que'sús alas mi

espíritu desplegue

Surcando los espacios en evasión triunfal,

Y con vuelo invisible que se rem mte y llegue A el alta inmensa cuna del lampo sideral.

Materia deleznable, vetústo calabozo,

Franquéame ya el paso, mi dulce hora. sonó : ¡ El angel de la muerte me espera silencios», Y hasta lás alín: Ys cambreshede seguirleenpos > Do

Caduca

espia

FR

e

A

¡ Adíos estrecha cárcel, adios seres queridos! . yor, oh a breve tu siervo te verá! PEA

E

Guayama

a

Ulises OLIVIERI.

1896.

a

os

ys

181

4

a e pena co Ss

yu Ss

7 nos arremolinába-

Co

M1.

i

la causa qué originada

del viejo amigo

á nuestro en.

Una mujer, de respetable Po

a parra Py VOZ no había esc ue el maestro Lejos de aci

que

la hoticia noticia la dentimos.

mos identificado con uquel hombre EdrA hle.

Ai

viejo.-

de velar junto á s

Era el 5 deJulio

e

1868.

a

El día se presentó lluvioso, parecia

taba de asotiatse al dulor que en tan picimentábalos. PRA

La enfermedad del Maestro se

presagiando su próximo fia., = bno] no pasa, decían:

q6

¡có Js momentos

ntes, sintien-

S más inte

dolor que en tan'tristes mementos

expre-

les embargaba, _

Media hora antes«de su muerte, ocurrids' á la cinco de la tarde de aquel memorable dia, amócl Maestro Rafael á todos qué me

cuante sabía, -10 loqueda

encontraba, y extendiendo

hos bendijo

¿ue- un soplo

Sus últimas palabras, sintesis ¿de o

a

acc ute: 4 estudiase mucho,

$

A y. UNOS "Momentos después espiró con uua vela escapularios quele: pandarís las aronjas Carmelitas. -

estas ;

plata 0! cu > cuatro años de edad y tu siempre esque

fuese

vida fueron

>

5

¡ Divis mio, recibeme en tu seño :* e En mi corazónde viño senti que mi midi prirla habia experimeutado una gran desgracia con la muerte del maestro

- Rafael.

Mis lágrimas se confundieron con las -de mi. buena

un Séneca en aitintaga. E Tu cariño te cegaba, Ú tal éstremo, que no te atrevías á mandarme á la escuela recelosa de que el bárbaro del maestro

dre que aHá en el apartado rincón: de nuestro

me

rrieron al entierro del Maestro Rafael, disputándose

castigose.

los

¡Bendita seas,

míal

madre

nervios. *

ex-

igravaba dóe momentos

do agolparse á sus ojós gruesas lágrimas, sión del

había-

de vérle, de estar á su la-

Todos se disputaban. el ¿honor do,

Nos

IE era inagotaE

Ocho días duró la caoracdnt

aquel día

— Hijos mios; á este pobre anciano que. les ha euseñado

MADRE.:.

Esn idea te crispaba

la au-.

E

diciéndonos :

- RECUERDOS DE LA INFANCIA

lel

m

sus demacradas manos sobre nueatras caca

—

al jes

como yn A

sus discípulos entrelos

crio ib

te

“y

santo varón. > Una mañanten que varios

Poco mn mpó daró nuestra justa curiosidad .

La cara luz y el airé me faltan cada vez. Un dulce sueñositnitoqueembarga missentidos, Los hielos de la muerte, la fiebre que se vá !

1e-

con”

— Bendición ¿Maestro Rafael.

A

Enel trante más dulce quecen ini sosiego hallé. ¡Mirad,bijos,conformes;ya, voy languideciendo!

do

decían

¿A

sencia

Cuán engañado vive vi ¿quién cree que 'estoysufriendo

es y

aquella casa

*

Que an hijoy cara

Más si oshedado toda Qué más puedo ofrecer?

hi-

Todos al pisar, los 'dinteles de

infantil alegría:

Descuídala un instante á mi honradez abierta, e

la-

diantes, que se confandían ea harmónico conjunto.

mos á la puerta de la escuela, nos e no:yer en el sitio «le costumbre al Maestro Rafael; nos miramos unos á otros

¡Calmad vilestros fai, mis deudos añijidos! En vano es qué yo viva ¡ 'demada os serviré! Yaséquehe de faltaros, mis huérfanos queridos,

en ue la-

Obedeciendo la órden de mi primer maestro me acomodé en el sitio indicado. Poco después empezarón á llegar loz pequeños estu-

— Dios me IS bendiga, contestados voz dulce aquel

esposa: custodiarán los dos.

»*

ma-

hogar A

mos la eterna ausencia de mi _7iejo amigo

Más de dos mil finas dé jodas 1ás el clases sociales concn-

los que

habian sido sus liscipuloa el hunorde cargar en hombros el cuerna

*

A

llegár muchos niños de tu misma edad, te harás su “amigo y en log ratos de recreo jugarás con ellos. - Ahora siéntate en aquel banco de enfrente.

es ms

prisión mía, descublamo la puerta

Y deja libre-al alma que. suba hasta el Señor;

1

había de-

jado mi santa madre, era un hegro como de sesenta y siete

JUSTO

(Trad; de Rossetti)

Era

Una y mil veces volviste la tara para decirme adios, una

"y mil veces te sentiste

¡Todos diban á di.

la .0la:

10,

Se

si es que no les entristece más aún el recuerdo de las pasadas alegrías, y. no repiten, apenados de vérse á pie, los eonocidos versos del jibaro :

to

'OS

-

del venerable anciáno.

Pedro de ANGELIS ANGULO,

:


217

EAS

=

au

LA NOCHE BUENA PEL J:31”0

- En la primera casa que

mos se daba

(FRAGMENTO.

OMO me entusiasmaban las trullas de Lixarióaa en los primeros años de mi residencia en este pais! . Era yo entonses un arrapiezo de catorce abriles, que no tenía ojos más que para contem-

-Plar la maravillosa variedad y hermesura

de estas campiñas tropicales, ni oidos más que para recrearme en la charla hiperbólica y picaresca de los j¿baros,en su música insinuante y en, la chistosa y disparatada inventiva de su cantar. Habituado al paisaje montañoso y sombrío de la región más septentrional de España, y al carácter tan retraido y metódico de sus moradores, me impresionaban muy vivamente el delicioso panorama de los campos de Puerto Rico y la espontaneidad característica de estos isteños, que conservan

todavía

tumbres pintorescas del

muchas

pueblo

¡Qué noches de Navidad

en su compañía!

cos-

andaluz. he

Desde la víspera

pasado

tenía

ya preparado mí chiringo, caballejo vivaracho, mignon, casi ratonil, pero dotado de

gran resistencia y de

para subir vericuetos y

admirable

agilidad

andar muy

rápi-

damente por cualquier vereda peligrosa - Nada de silla, gualdrapa ni otros arreos monumentales de la equitación. Ajustaba

sobre los.lomos del caballito una rodilla de

haliejo de plátanos,

colocaba encima

aparejo de juncos, fresco y leve,

y

un

sobre

estas dos armaduras un par de banastillas - de mimbre, que rematanen cincho por la

tura al cuerpo banastillas

se

del animal.

sienta-'el

Entre

esas

colgar un pié por cada lado del pescuezo

encontrábaasalto

con

tiple, las vihuelas y los giticharos,

el

especie

de calabazas huecas con rayas en el exterior, por encima de las cuales se pasa una

varilla metálica produciendo un ruido in-

fernal..

Cantábamos

algunas coplas

sivas al arroz con dulce

alu-

, al nacimiento de

Jesús y al baile que se preparaba

Sino

advertíamos en seguida por el movimiento

de los platos ni por el olor á especias, proximidad del obsequio,

añadíamos,

la

co-

mo á modo de indirecta, la siguiente copla: Venga el aguinaldo si nos lo has de dar,

que la noche es coria y hay mucho que andar.

Despues de hacer el consiguiente estrago en el arroz con perico, y de bailar en

danza íntima por espacio

de

una ó dos

horas, nos daban ron á los hombres y mis-

tela 6 agualoja á las mujeres, y nos

díamos para asaltar nuevas casas

aquella

expedita álas

despe-

y

dejar

demas. frullas del

vecindario, que no tardarían en llegar allí en busca de aguinaldo «y baile. Y así se pasaba la Noche-—buena en

los campos de Puerto Rico, noche en que nadie dormía, y al cabo de la cual quedaban cojos los chiringos, roncas las cantado-

ras, trasnochados y

completamente moli-

dos todos los habitantes dea comarca. — X*

*

*x

Hoy he vuelto á la campiña

de una

ausencia

de

dejando , Observa con tristeza

“jinete,

de

veinticinco que

van

despues

años,

y

perdiendo

mucho de su animación y colorido propios

del chirimgo, y en el sobrante del aparejo, aquellas costumbres patriarcales. hacia las ancas, se acomoda además una El jíbaro, tan comunicativo y jaraneJibarita cantadora y bailadora, porque era To en años atrás, se trueca visiblemente de ley que en estas caravanas de Noche . en receloso y tristón. La'propiedad rural

buena se cabalgase - por

Así, en

numeroso

grupo,

partida

doble.

emprendiamos

la marcha degplo el obscurecer,

en

busca

de casas de labriegos acomodados, en don:

se va concentrandoen poder de magnates

que ui siquiera viven en sus fincas, y los pobres campesinos se van reduciendo casi

todos á la mísera condiciónde proletarios. de bailar, cantar y comer. arroz con perico,” Conla pequeña propiedad rústica va de-

manjar indispensable de Noche-buena y sapareciendo el chiringo, que fué por largo Reyes, aderezado con jengibre, leche de * tiempo como el apéndice indispensable del coco, y melaza, amén de' algunos polvos alegre morador de nuestros campos. Ahode canela, clavillos de especia d granos de ra la noche de Navidad suele ser para ellos anis.

tan triste como las demás noches del año,

yt

PTA

ANA

AE

parte inferior, para asegurar bien la mon-

el toque


1!

los

AS,

e

La viejecita de la estación ALO

RDA

BAMOS en el tren;cerca ya de una de sus estaciones, me dijo Muriano: >

—¿Ves aquella viejecit 1? Y me señaló una mujer blanca, de pelo cano, que prrecía aguar lar el tren. Este

jecita, rebujada en su pañolón

se doturvo.

-

—¿Esa?, le dije

aleja también.

-—Justamente;

com

ahora, la

halla-

tas veces pases ea el tren; por la mañana, por la tarde, de noche; en los días

claros y cuaudo llueve á cántaros; horas más calurozas del estío, y

en las en los

desapacibles días en que el viento frio del Norte le azota el rostro; nada,

geará haserla faltar de ese sitio

ni nadie lo-

¿las horas

en que pasa el tren.

—¿ Acaso?

...

Y acompañé

gunta de un signo caracteristico.

la

pre-

--Ya ves; nada paresa anormal en su

aspecto:

3

DS

Y

>

*

ján lonos de la estación, Mariano

rió la siguiente historia: -.

me refi-

viejecitaes viuda de un

hon-

rado ¡udistrial, amuetto 'ha pocos años; tal desgráac

$ una sacudida

superior

á las

faerzas To la mtfeliz. Sus idéas se perturbaron; al principio estuvo ensimismada en su dolor; después empezaron sus

viajes á

la estación, porqué éspera que su -esposo Megará en uno de los trenes.

Es un con-

miento profando; ella ignora en cual

la de llegar, ni siha de seren los que E van 6 en los que vienen de la ciudad; pero

- está cierta de que ha de venir. Con tal seguridad, dice á menudo: —““Es natural que yo vaya á recibir á mi esposoá la. estación; no tengo paciencia

te para esperarle en casa.”

plácido; es

que piensa que su marido na acostumbra-

ba pasar tantos dias fuera de casa, y tama

que le haya ocurrido algo; por fortaua pronto renace la idea fija, y todavia al materse en cama

murmura:

:

—“Es preciso madrugar, no sea que llegue en el primer tren.” —¿Verdad

que es

un

.

desegailibrio

que se manifiesta de una manera hermosa? —Hermosísima, contesté. *

*

Desde que supe esta historia, cala. vez que paso en el tren, atisbo por las

ventanillas para ver á la viejecita; 4 vecas temo no hallarla, porque será señal de que

El tren partió. Mientras íbamos ale-

—lsa

A veces una ligera sombra

*

...pero muy conmovedor.

de lana, se

arubla su semblante, siempre

.

— Asi es; pero tal capricho ... —O bedece ida blontcnte á un des-

equilibrio.

— “¿Llegó? —le suelen preguntar.”. —No, responde. Enelotro vendrá. Y así siempre. A las diez de la noche, cuando la última locomotora se aleja silvando, la vie-

está enferma

d que kh

muerto.

¡Es ya

tan viejecita!

Yo no sé si algún dia se desvarscerá su esperanza. ¿Si fuera posible curarla,

sería un bien?

¡Es uan digna

de respeto,

tiene tal belleza su inocente manía! Por otra parte, p»co tiémpo le queda para esperar; azaso dentro de poco vaya á reunirse con su marido en regiones más puras. Yo; cuando la veo,

siento una

emo-

ción handa; es un efecto que tiene algo le triste, de respetuoso, de dulce, el qua ms produce la buéna viejecita de la estación, inquebrantable en su esperanza nunca satisfecha. Francisco del VALLE

Dicbre. 13 de 1896.

ATILES.

*


219

>

==

AAA

<A

DE PRIMAVERA

CANTO +19

En el álbum de Joaquina Suro ASEO

Que en tu honor arrancase mi

Azucenas

lira,

alma,

Como el prado se llena de-] notas

NN

En tropel las aladas ideas,

Cuando el sol á la tierra ilumina, .

bullían,

> nácar

Y entre nubes de rosa y

.

Esparciendo entre sombras oscuras Regueros de

y mirtos abrían,

Y á tus pies se inclinaban las flores Tembianto de dicha.

Y la página en blanco brillaba Con luz indecisa.

Mariposas del

tu frente, sus cálices blancos

En

Aguardaba tu libro las notas

:

Sus besos le envía;

chispas.

:

Así el cuadro fantástico y bello En tu honor se pobló-de armonías, Y al oirlas, sus trinos las aves

Ahogaron de envidia. - ¡Qué

dulcísimas notas se escuchan!

¡Qué cadencias el alma. electrizan! ¡Cómo llevan sus ritmos al alma Torrentes de vida! A

e.

E

Abrí luego los ojos: tu libro, - Aun

en blanco, esperaba mis Dn

Palpitaba*en el libro tu imagen; CalHaba ts

Y callaba pensando en las notas

RARA

- Que

7. Yo los ojos cerré s breve Y: evocando

d

” i

Y

Como |

j

Ad

mi lira.

: |

á tu paso resuenan y vibran:

Esel himno de amor que á los cielos

instante,

'

Entona la dicha...

tu imagen divina;

i

surge en Oriente la aurora Surgiste

Cuán hermosa!

4 mi vista.

'

La luz de los cielos

ON Inundaba tus negras pupilas,' «Y en tus labios su nido colgaba

La amable sonrisa,

Es el:canto que elevan las gracias; P

a

l

Es del alma la eterna poesía;

Es la caia e :

Que

Eo

PRES

pulsa la lira,

Manuel M. SAMA. *

:


2223

VITOR HUGO ins-

"Tu filosofía, el templo de la crencia donde

piración se reflejan en la conciencia UA humana con espejismo de regia majesta. El lenguaje de tu filosofía penetra en 1 el espiritu como enseñanza de liberta suprema. Ese lenguaje, precursor de s-ductoras “esparanzas, es la oración del alma que

ñanza del presente y la profecía del por: A

amargas

hace un

esplendor du la justicia, que cálago de cada

páginas hermosas,

en cada poema que como

rocío

de

brotó

de perlas

rra de la redención. relimido.

ha

triunfado

con

sabi luría.

tie-

y

hermosa

:

filvsofo

el

hermosa que encaja

perfectamente

ca el ,

Co ligo de las modernas Leyes derecho,

á

—Jdijo creando

del pueblo, hermosa

del

y la soheranía

Este es el honor.

Enjolrás, joven

figura de la democra-

cia, que pre lecía de pié,

glorioso é inspi-

rado, en medio del error de la monarquia, las esperanzas de lo futuro, como Moisés

en el Sinzí enseñan lo el decálogo,

anun-

la inmen-

ciando entre el fuego del cañón

E

enorme,

sa virtualida 1 de la República.

de aquel

«que-la honor que el presente bendice para reci que Poeta posteridad la santifique.

infranqueable. invencible. -Barricada de la justicia construida con los adoquines de “la razón. No hay poder humano que desbaluarte

religión, —dijo

moralista señalando con su dedo- inmortal la frente del Obisp>,-creación magistral y

sagrado de la patria la comunión de sus derechos. Ese santuario, levantulo con la fuer-

truya el más ínfimo componente

La ciencia redime.>

Esta es la

evolución delas ideas; y Culebra en el altar

za de la sobzranía, es la barrera

de la

pertumes que se rompe al contacto

sangre del

la

la' virtud, vasode

Donde hay amor florece

“el

No ha mancha lo el santuario

de su libertad con la preciosa hermano;

A veces en el antro tenebroso, allá en la sombra de lá iznorancia, hace falta la luz.

fantasía

eanoblecido

El pueblo se levanta

alma d=

moral .el

bondad, que el severo castigo del Código

de-

fertiliza la

que

el

la

cristianismo, el consejo sagrado y la santa

“inmortales,

tu

más

Pudy

Juan Valjean.

;

]

en

moral, com> excepción

voluntad de Javert. La hermosa redención en

libro, una sentencia decada

pensamiento. Hay

todo

purulento,

redención posi-

Resplanel número de los arrepentidos. ib!> inflex la dece la magestad Je la L=y en

nlosóncas,

con

cáncer

Tenardier,

ble en el orden

surjela verdal que se fija en la mente, el nuevo dogma, l. razón que domina. Es la nueva doctrina, es la moral cristiana, es el amor que llega al pueblo, es la justicia que sube al infinito. Cuncepción hermosa y grande con toda la belleza d« la verdad,

de las pasiones en

escoria de la sociedad, sin

lde ese relampa3ueo de concepciones

y seatenciosas, profundamente

Ruge al huracán

el alma de

medita.

admirables, dul:es y armónicas,

la ense-

comulga el pueblo, Todo esto es

No hay bala que arranque una

cuaPoema grandioso. Divinidad de y gloria de Testamento dros sublimes el homenage de una

gran nación

que

con

el

vivirás

reconocimiento; del llanto piedra al monumento erigido por el pen- en€ la mente de los siglos y en el gran en toma sador, por el profeta de los siglos, por el inmortalidad; la de libro el: es o ment monu sabio inmortal. Ese holocausto-de mi amor á tu bondad supre

AMí tiene su trono la soberanía; esa soberanía es el patrimo-

derecho. del lo temp

. nio del pueblo, Desde esa fortaleza del Pl desde esa barricada de las léas,

de la ma, una lágrima del humilde obrerola pro-idea, vertida cuando, abstraido en

lo fundidad de tus obras, viene el desarrol te men rte fue á herir desde ese - de un cuadro penoso corazón. las ocultas fibras del Sinaí magestuoso, desciendená la multQue esa lágrima humilde caiga como tud el derecho y la Ley.

Los trunos tiemblan ante

esa

formi-

dable pirámide de doctrinas; los déspotas se humillan, los hipócrit»s arrojan la ca:

perla divina sobre

tu

sepulcro y

la cuna gloriosa de tus Cenizas Pelegrín

LOPEZ

adorne

inmortales, -

VICTORIA.

dE

Los fulgores de tu profética

ses dida?

ho.

reta para mostrar sus rostros sangrientos, demacrados por la perfidia Tus libros son ¡oh sabio! ese baluar— te. Tus pensamientos son la fortaleza.

sublime de la invicta Fran-

E N 1 O

E


2.

A

Í

| ¡Ú

| P

|

opoa |

Y 7

A

-

:

4

EN EL ALBUM

»

AA

de

la señorita

Astol

Adela

—INEDITA— E

==="

Aunque no te he tratado, sé una cosa - Que allá á lo interno reveló la vista: - Sé que eres bella y á la par graciosa; ¿Qué más exije un corazón de artista?

E | |

o

El

Ñ

>————

==

Mas deja sí, que de cantar pesicinda, Y lo que siento, málicioso guarde: ¿Por qué ya Adela que naciste hada. Llegas al mundo, porami mal, tan ante? 1

YA

j -s0 M. MONGE. -

FE,

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1 9 O

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+

pas

CANTOS POPULARES ere

DAA

EL SEIS

EL AGUINALDO Suena en el tiple tu harmonioso acento, Preludia el cuatro tu gorgear ladino,

“Y

el eco

tu

de

peregrino

canto alegre

Y del coro de

voces

Sube vibrante,

cual

Un gemido de extraño

por entre bosques

y cañadas

Y en décimas sonoras, inspiradas, Llora cuitas de lánguidos amores.

doliente trino,

arrobamiento.

a

Y esa música alegre y melodiosa,

Que parece que gime y que gorgea,

ese ritmo de dolor, embriagas;

“Aires

nos legas;

toma de danza. bulliciosa;

Al compás de su ritmo. se cojea,

Y como arrúllo de cadencias vagas, A relatarnos en tus notas llegas La historia azul de las estrellas magas Diciembre

aceradas,

Canta el jíbaro penas olvidadas,

argentino,

Tu santa y dulce tradición

Y allá,

el tiple sus cuerdas

Con acentos de queja, arrobadores,

movimiento,

Cuando á la musa popular te entregas Con

Vibra

Repercuten sus ecos gemidores.

Puebla de notas el confín del viento.

Al compás de tu

Dispuestos á cantar los trovadores;

Y cuando, loco, el entusiasmo acusa, A punto de acabar, se zapatea.

Ferdinand* R. CESTERO.

1896,

Una exposiciónde muñecas ENUN

MUSEO

PEDAGOGICO

París 21 de Noviembre.

IS

més próximo pasado la señorita Koenig inspectora general de ense-. ñanza y conservadora

de los trabajos

de costuras del museo pedagógico,tuvo la felizidea de pedir á todas las escuelasde

niñas, no solamente de Francia sino tam-.

El experimento tuvo el mejor éxito, pues de todas partes de Francia el llamamiento de la señorita Koenig fué atendido.

Vestidas con sus trajes de fiesta; . cuidadosamente empaquetadas en pequeñas cajas cerradas con adornos multicolores, las mu-

o. de Bretabien del extranjero, el envío de muñecas - ñiecas llegaron en buen númer de la Auvernia, s y adornadas por las educandas de ña, de Alsacia, de Bearn, vestida sus escuelas y á la moda de vos paises.

sus

respecti-

de la Lorena, de

Arlés, etc.,

y

unos

días

sin duda por que el viaje es : más despué Et s, E Ho


Mao

olas

tus> < mar.

+ En vano e

Estrellas, rebramando en el cimiento

De la calcárea roca donde á solas —*

pe

Hoy á admirar tu in: ensidad me asiento. Y ó puedo contemplarte á mi albedrío,

¿Dad

Sin temer el vaivén de tu oleaje,

Y remontar el pensamiento mío A compás de 4u estrépito salvaje. Yo puedo recorrer sobre tus ondas

en tanto,

Tú,

escondas

que ser á miánsia inmensa. correrás á la ribera,

Molés alzando de hervidora plata, Sin poder traspasar esa barrera Que reprime tu cólera insensata. No rujas, nó : tu agitación reirena Yono puedo temer.tu ¡mpetu bravo.

——

Pasto tendrá

AM,

be póloá pole la región extensa :

Cuanto en tu seno aterrador

;

El que encerró tus óndas entre arena Me nombró á mí el señor, á ti el esclavo. ::¿Qué osé decir? ...

¡Esclavo!

Puede

el hombre,

í

«lespreciable de la tierra,

Atomo

Comparar la miseria de su nombre Con la grandeza gue ta nombre encierra ¿Quién tu pujanza y tu furor abate?

¿Qué mortal animóso no vacila

?

*

- Al contemplarie airado, si tu embate

“Con ese soplo dé vital perfuma, Si por el'tedio y la impotencia herida, Nuevo Yántalo en ánsias se consume? . ¿ Qué meimporta que allá en extraña zona, pel pensamiento al vigoroso embate,

¡óh mar ! si te-ófendió el agravio :

Yo tu esplendente najestad saludo. Tú eres el nudo estrecho, misterioso, Que enlaza de los mundos

Sublime el Arte su inmortal corona,

la existencia.

amplio curso úfreciendo Seneroso

he

De fa ambición Gel hombre á 11 éXigencia.

e .

sus blasones.

hay esclavos, ni reyes,

ni-f'onteras,

conmeción,

Término,

curso,

un bramido

vozes

E

. — Cual los moluscos que en tus mangles crias, Ha de bullir mi corazón inquieto * .,

“Como bullen

Sin dejar más que un rastro decéniza ? ¿ De qué sirvieran

- >

La ámplia extensión de las etéreás -salas . No pudiera medir en ráudo vuelo? . No, no vengas ¡oh mar!. de mi agonía A encrudecer las negras sensaciones.

o

Déjame del phz, que está mi fantasía i

>...”

«Harta ya de quiméricas ficciones.

mo En

Déjame, pues, que con delicia aspire

Déjame empaz. Al duelo que me eras tus orillas demandé reposo 3

¡ Necio de mí!

El purp ambiente que. tu.playa orea, . Y sin temor ui obstáculos respire, Y libre, un punto, como tú me crea: "Deja que tus rumores áuioido

Tu magestad sublime

Atizó de mi herida el fuegó 'odioso.

Hinchate, pues; elévate iracutido; ae Llega, nuevo vigor tu ímpetu cobre ;:

De bas

Nuevas traigan, en alas de+la brisa, *: De aquel mundo, 4mis ojos esconylido, Do la inercia al pensar no esteriliza. De Aquel mundo do;el hombté en vuelo osado

-

Logró á las nubes árrancar sw aliento, Para enlazar con áñiuro esforzado Todo el orbe en'un- solo pensamiento.

-sus potentes alas

al águila caudal, si atada at suelo, *

Un instante no más de dulce calma

Avida en, tus otillas solícita.

tusoñdas frias ?

Y de mi sér las fibras electriza, .. S:ha de extinguirse sy creadora llama

;

La tempestad horrísena tu aliento, -. ¡ Salve, salve otra vez!, Cansada el alma De la eterna. zozobra en que se agita,

¡OK mar!

¿A qué ese fuego:que la mente inflama

asiento.

puroroso

Ciencia sus preceptós aquilate,

Si adherido á.esta roca. en que vejeto,

Ni erterpecen tu líquida planicie - Alcázares, Mazmorras, ni barreras. Todo en ti es grande, inmenso, prodigioso, Tu

La

a. :

Sobre tu inmensurable superficie No

*

br.

De zona á zova en tu cristal retrat:is La oriflama de iniúmeras naciones , Cuyos estrechos límites desatas, Fundiendo en uno solo

AAN

Lanzarse,intenta á la región vacía Para borrar los límites del cielo... Pero ¿á qué reavivar mi alma transida

Del orgullo á merced ekhalar pudo. Perilóna

Xp

De aquel mundo do el Genio, á su osadía

”

Blasfemia que mi labio

7

Estrecha hallando la extensión del suelo,

be

alcanza, destroza Ly aniquila ?

; Esclavo tú !

o

Cuavto

=="

A - *

Sept

Ániros arrástrame al ono

4

Sen tu líquido salobre; >. * a ¿yo de mi sér que al fio Aséliorrás o que meirrita;* :

“ o enal los abismos que tu encierras, «Grande cómo el impulso que te agita.

ES

_ Salvador BRAU.

sn ot +


$

226 .

“tos soles, se desprenden de dos cerebros borincanos.

los.

privilegia: po

se que alguna cosa es alguien, en fin, todo - "Por haber liegado. tarde á esta redacel porvenir de la mujer está ahí. Así so“ción, nos ha sido forzoso no publicar todas pequeños haciendo y ñando, charlando las composiciones con que se nos. ha honraajuaresy camastillas, cosiendo vestiditos y do, pero como todas ostentan ¡el. sello de, la pequeños corpiños y chambritas, la niña bondad, nos prometemos darlas á conocer la y joven hace se se vuelve Srta, la Srta. en números sucesivos de esta publicación. joven se convierte en mujer. El primer hijo Abrizábamos el propósito de que el pre es la continuación de la última muñeca y sente número fuera compuesto con los tipos desgratan casi una niña sin muñeca es que tenemos encargados al extrangero, pero ciada y tan inconcebible como una mujer ya que no ha podido ser así, por causas age, sin hijos.

nas á nuestra Voluntad. suplicamos á todos nuestros compañeros y lectores nos perdonen cualquier deficiencia que vbserven en él

R. BOUIX.

Traducido para La Revista: BLANCA.

EALEVDIDLDINAO -:—

Con

-——

«q

———

—

Joven de extremada simpatía Le'lísima MARÍA SURKDA.

es la

la desdi-

el sangriento pincel de

cha acaba «| emborronar la humanidad una

página más en el libro de su

muerto el año 1896!

Descanse

historia

¡ Ha

puz,

gn

y

cóm él, los infelices que por, una ú otra cau

sa sucumbieron en el inmenso naufragio social y económico del año que acaba de fene-

cer.

Saludo á4mis _mis lectores feos. bre de La

bellísimas lectoras y ú A todos felicito en nom-

RevisTa

mio,

el

en

BLANCA y

por el próspero arribo4 las márgenes del 97,

4 explorar y

tierra desconocida que vamos

de cuyo senó; solament. Dios sab > lus secretos que oculta. Quiera £lque no se agoy

de

la felicidad para todos, y,especia nente, para

los suseriptóores de La Revista Bianca. Yo me conformo con que estos paguen religiosamente sus suscripciones.

mos las gracias 4 los poetas y escritores de

Puerto-Rico que han correspondido galan-

hiciéramos extraordi-

nario de La Revista BLANCA, el cual presentamos con orgullo 4 nuestros favorecedores y.al paísen general; y conste, que no fundamos aquel orgullo en la exigua parti

cipación que

QuE

en él hemos

tomado, ni en

a otra circuustancia

que ataña á

a humilde personalidad, sino eu qué, ptiza la convergencia

de

nido donde exhibe su hermosura la : llarda portorriqueña.

En atención

Henchida nuestra alma con la más pu— ra y desinteros ida de las satisfacciones, dao les temente al llamamientq1e número este en para enlaborar

El pintoresco pueblo de Utuado es el

lus

esplen-

Frayos de luz que, comude otros

tan»

ga-

«ul crecido número de pá-

ginas que hoy ofrece. La á sus suscriptores,

y

al

Revista esfuerzo

BLaNca

oral

y

material que el preseute número supone, sue plicamos á tolos nos p=rdonen la no publi-

cación de los correspondientes al día 27 del pasado Diciembre y al tres del corriente Enero, creyendo, como. «remos, por otra

parte, que ésas faltas quedan resarcidas con

5 : creces con este número, £propósito: nos parece que con Y última

elición de

Diciembre,

puede

la for-

e tomo de un bonito marse y eusuadernars

La Revisra Biinca con 197 pázinas, dando comienzo el segundo con el presente seda

ten eu aquella las fuentes del placer


y

A

-295

tardío, llegaban sus hermanitas de Espa ña,

de Inglaterra, de Alemania, Japón y aún del Tonquín.

PESE

de Suecia, del No hay. que

decir que la muñeca rusa no fué de las úl-

timas en acudir á la cita. Todás las muñecas que se dignaron aceptar la hospitalidad de la señorita Koenig, están instalad as en una de las salas del -museo pedagógi co calle Gay-Lussac, y esperan la visi ta las pequeñas parisienses, las que frecuent de a-

rán una vez porsemana ósean los jueves de dos á cuatro, todo como las gran des damas y burguesitas, Un reporter parisien pasó á visitar esa

exposición de muñecas, :—Le voy á presentar algunas de mis

invitadas, dijo la señorita Koenig á su visi-

tante,

Y le condujo inmediatamente delante

de una graciosa pequeña Andaluza que portaba la mantilla y vestía el traje nacio« nal: la Srta. Juanita. Conoció ens eguida á Gretchen, á Carmen, á Kate de color pálido, á una orientalde ojos gra ndes y á otras, más, causándole extrañeza que la Srta.

Koenig pudiese retener tantos nombres, —Se

me olvidaba

manifestarle,

dijo son-

AMI io ET

riendo la Srta. Koenig, que casi todas esta s

No lejos y sobre la chimenea

tón de cuadernos y sobre todas un monlas tapas el título era el mismo : Histor ia de mi muñeca. Se sabe dénde nació "Maria, por

quien fué educada, se lee la historia de sus desgracias,

encuentran

las listas de sus defectos

tos más íntimos. Una

pequeñita

se

amiguitas un

|

más

otras tuvo la ocurrencia

sus

y

revelados hasta los pensamien-

literata que las

de

escribir

para

Dos

per-

“Repertorio de comedias

para representar con mi muñeca sonajes solamente:

la muñeca

y

la

niña que es á la vez actriz con dos voces distintas, expectadora y juez. El tema siempre el

mismo : la muñeca no es buena, tiene mal caracter, es perezosa, chacharera y

negligente.

La niñita la regaña,

naza con los castigos maternale s

la ame-

y termi-

na prediciéndole que se quedará soltera. Convencida la muñeca se corr ige y recobra buenos sentimientos, Como se vé no podrá reprocherse

4

estos

ensayos de falta de moralidad. . Jóvenes vinieron con cartas de presenta .. — Puesto que usted se interesa ción. tanto por las muñecas, quizás pedrá ¿ Mi hija, me decía una mamá, se llaqué época se remonta la cre: decirme 4 ción de la ma Juana y quiero bien confiársela porque primera muñeca 9— preguntó el mi madre me ha asegurado que uste reporter á d le la Srta. Koenig. : prodigará tódos sus cuidados ; pero 7 le re— — La muñeca es exidentemente En comiendo scbre todo no llamarla por con tem . otro poránea de la primera cuna dón . nombre sino por el que le he escogido de lloró , pues una niña; y usted no ignurará de lo contrario lo sentiría mucho. que en el Museo Campana y enel Louvre Desde la llegada de*sus hijas á París, pueden verse muñecas greco- romanas en ter muchas mamás me han escrito preg ra— untáncota y algunas hasta articuladas, dome por ellas y algunas se han enoj ¿No se ado nos ha dicho que en Roma las por no contestarles seguido. Hube jóvenes cade saderas suspendían sus muñecas obedecer y asegurar que Margarita en los altomatares de Venus cuando deseab ba su café con leche: todas Jas maña an casars” ? nas, No os figuréis que voy á hacéros que el ajuar de Maria continuaba en lu historia extensa de la muñeca estado; que Luisa no había sido buen buen , pero esa a el muñeca que suele fabricarse en tod dia anterior pero que había prom as paretido cotes en ninguna saben vestirlas rregirse ”;-y así hablando la Srta, y ado rnarKoenig las como en Francia. abrió la:-puerta de la lenceríay allí, h Como conclusión, la Srta Koenig núsculos armarios ó en gavetas de en mimosliliputró un cuadro puesto en la par tienses cómodas estaban dobladas ed y que las ca- contenía esta página de misas de dormir “ de Juana” y Los Mis era ble s ; puestos al ** La muñeca es uno de los más imperioabrigo del polvo los trajes «de baile de una SOS y encantadores instinto de las parisienses más elegantes; y s de la al lado, femenina. Cuidar, adornar, revt in fancia en muntones, con otras

prendasde vestir: $

Eo.

las gruesas medias de lana de la -Bretona y el traje negro de des pequeña can uña pequeña aprendiz de modista de so de la calle de Aboukir.

vestir, enseñar, regañar, dormi


sala es hermana de

nuestro

) y compañero don Euvenio. Assati, redactor de “ la Demo-

e

miel siempre lléna de felinos álosjóvenes esposos.

b= Bnsto es el seudónimo con que ombreun distinguido e:crift dado ála estampa “el elegante

Mtomos Ponceños,” haz de retra-

fblanzas de personas residentes en ha? lol Sur. lia simple lectura del

E R ejemplar que se nos ha remitido, y por el

cual damos las más cumplidas graciasal remitente, justifica hasta la evidencia el

apellido de aquel Fray, porque

2

mas de su talento.

Ese es el camino : al César lo que es del César. ' E

riposa de papel !.... mpalsos de la esperanza elas por el ancho espacio, Sas regiones altas '

A

*

+

PALMER.

Tu seduces, mariposa, por tu espléendi la arrogan sia; que escritos van mil poemas en el cendal. de tus alas. -

de el cielo es más azul,

Todos te quieren y admitan,

p juegan mejor las auras,

eres la ilusión forjada,

y es más bonita la luna,

ya en el ritmo, ya en la idea,

en

le los cármenes flori los -

la predilecta enviada; porque eres pura y hermosa,

unde quiera que pasas:

Mevas dentro del cuerpo s poetas las almas, |

-

e luciendo afanosa

iriposa del olimpo

1 tierra americana! mariposa, sigue ; albóradas;

porque eres altiva y casta,

'*

le la alegría de plózas tus alas.

o joyel de gracias,

el tropo, en la palabra.

De las musas eres tú

“U Vives enamorada; “estela de amor

gue

RIERA

"La Revista Bianca”

Fimás luz el sol derrama!

| de

|

Eh

de

en ella, un elevado tono de imparcialidad. Escritores de la talla de Fray Justo, honran al pais que les viera nacer y á la sociedad donde esgrimen las nobles ar-

Mariano

. A

además

la naturalidad, atildamientoy buen gust con que está escrita la obra, resplandeceo

cual la virgen poesía que solo á lo digno canta:

ya todos te conocemos: te llamas ¡ Revisra BLANCA!

Eres juventud, amor,

x

:

;

idealidad, arrogancia,

talento, ilusión, y vida,

el alma de una esperanza;

eres el divino ensueño

Ade un bello ideal ¡la Patria.!

Rodulfo H. GAUTHIER,


A

pe

E

237

Y comel objeto

de facilitar la encua-

Con el presente número tenemos el gusto de ofrecer á nuestros abonados, lujesamente impresa, la danza “Mis Amores” de Simón Madera, con la cual inauguramos la serie de obsequios que nos propusimos: al emprender nuestia tarea. Yá en núme

dernación, pueden dirigirse ¿la administracción de este periódico los suscriptores que deseen obtenerla por módico precio, y donde se les facilitarán los números que

les falten para

eompletar la colección

de

LA Revista BLANCA,

«Es preciso que

ros anteriores

nos

acestumbremos

dar al César lo que es del César y que donde brille el sol, le descubramos,

á

,

allí

«uunque

le velen las nubes de la modestia : hoy vive entre nosotros un puertorriqueño

de va-

ler, porque es un verdadero artista;

me re-

fiero al profesor de piano y maestro compositor don Federico Ramos: El que desee cerciorarse de mis aseveraciones, tiene un medio facilísimo : llámelo á su

buen seguro, que se quedará una

atmósfera de «rmonía,

sarta de perlas

casa,

y, á

extasiado

en

escuchando

la

y afiligranadas

notas

4 la publicación un niendo alguuas

muy

en

álbum

de sus

breve,

musical

dará

conte-

inspiradas

hemos

ocupado de

la

aludida danza, la cual será del “agrado de nuestras bellísimas suscriptoras, pues á su sencillez, une la delicadeza de uno de

poemas musicales borinqueño.

sus promesas:

de sabor

La Revista

Biiinca cumple

ayer las crónicas de Bona-

foux, hoy la danza

mañana...

esos.

esencialmente

de

Simén

Madera, y,

no sabemos á punto fijo hasta

donde llegarémos mañana, porque conocemos el alcance de nuestro deseo, engen-

drado por las simpatías hacia los favorecedores de esta publicación.

que

produce el piano vbediente 4 los movimientos de las-manos del artista impulsadas por su ecrazón. El señor Ramos,

nos

pro:lne-

ciones, cou letrade escritores bien conocidos

En Casino

la última de

velada

Mayagiez,

que

buen éxito una obra dramática cuencias de un “error,” escrita

tro

apreciado

amigo

celebró

representóse

don

el con

'“* Consepor nues-

José ¡Leandro

Montalvo, de quien ya teníamos 'él gusto

de conocer

otros

trabajos.

La: obra

del

en el país.

Sr. Montalvo fué del agrado del crecido

Recordamos á los poetas y escritores que el día veinte de los corrientes termina

círculo social, como lo

el plazo para recibir á concurso

los traba-

jos para el certámen literario que celebrará el Ayuntamiento de esta ciudad. Se nos asegura que esta fiesta resultará brillantísima y creemos que todos nuestros poetas

concurrirán con sus inspiradas

produccio-

nes para darle mayor realce. No deben olvidar que la fiesta

aludimos es

la

de carácter más

á que

general,

por decirlo así, de las que de idéntica naturaleza se han celebrado en el país: las precedemtés hánse debido al esfuerzo de. importantes centros sociales (cabiéndole la gloria de haberlas iniciado al Cagfño de Mayagiez) y no ha muchos días, 41 de la

ilustrada prensa

de

Ponce;

mientras

que

la que de hoy nos ocupamos, la celebra un pueblo, amante decidido del

la cultura:

progreso y de

Mayagiiez, y en su

tación, su ilustre Ayuntamiento

pues, al

país.

torneo,

barlos

represen-'

Acudid,

y escritores

del

auditorio que llenaba los salones

de aquel

demostró llamando

al palco escénico repetidas veces al autor,

habiendo resultado de un efecto admiralle algunas escenas del 12 y 22 acto, AR

De todo corazón telicitam ¿1 bueno. os

y querido amigo Montalvo por su- triuefo, y que nuestro sincero aplauso lo-tome, no

como- dirigido al perfecto

quien han

coronado ya los

victoria, sino como al feliz

de

un modo

dramaturgo

á

laureles de lá

aficionado que .

tan brillante ha subido de un.

solo salto gran número de

peldaños en la.

escala que suele conducir al fuminoso recinto donde se asientan aqué los.

En la madrugada del dia 25 del mes

próximo pasado,se juraron amor eterno ante ¡os altares de nuestra iglesia, lu agraciade señorita Maria Astol y Bussati y e ven caborrojeño Carlos Toro y Fe

Apadrinaron el enlace don celay y su distinguj

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Revista Blanca (1 ene. 1897) by La Colección Puertorriqueña - Issuu