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Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña

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Número 99 -

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Número 99 1992 San Juan, Puerto Rico

JUNTA DE DIRECTORES INSTITUTO DE CULTURA PUERTORRIQUEÑA

Dr. Francisco O'Neill Susoni, Presidente Dr. Ismael Rodríguez Bou Sra. Carmen Solá de Pereira Sr. Manuel Méndez Ballester Arq. Virgilio Monsanto

Sr. Rafael David Valentín Sr. Enrique Laguerre Sr. Juan Albors Sr. Howie de Jesús Schuck

Ledo. Agustín Eehevarria Director Ejecutivo delICP Alberto Arroyo Gómez Director del Programa de Publicaciones y Grabaciones Vilma Bayrón Brunet Ayudante del Director Iris Violeta Nogueras Sheila E. Díaz Cruz Secretarias Diseño de la portada I1eana Sánc:hez Muhlac:h Tipografía Carmen L. Hiraldo • Iris N. Angula Plúguez Corrección Nitza Marrero Martínez

Programa de Publicaciones y Grabadones P. O. Box 4184 San Juan, Puerto Rico 00902-4184 La publicación de un artlculo, comentario, cuento o reseña no significa que ellnslituto de Cultura Puertorriqueña se solidariza con los puntos de vista expuestos por el autor.

Impreso en República Dominicana Prlnted in Dominican Republic Impresión: Editora Corripio C. por A.

e1992

Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña


SUMARIO Luis Muñoz Rivera Dr. Francisco O'Neill Susoni 5 En apoyo del español 11 Ledo. Agustín Echevarría Rosalía en Juan Ramón 13 Angel Aguirre Poesía y poética en Puerto Rico José Emilio González 19 Laguerre y Tomás Blanco José Ferrer Canales 24 Releyendo a José Luis González: desdoblamiento e integ,ración en su narrativa 30 Hortensia R. Morell Romance del Río Grande de Loíza José Balseiro 36 Elegía a un amigo poeta 37 Jorge M. Ruscalleda Bercedoniz Mitología Jorge M. Ruscalleda Bercedoniz 38 Escila y Caribdis Jorge M. Ruscalleda Bercedoniz 39 Paloma sabanera Isabel Freire de Matos 40 San Juan heroico en tres siglos 41 Arturo Ramos Llompart Los cuentos infantiles de Rosario Ferré, o La fantasía emancipadora Margarita Femández Olmos 42 La magia lírica en la literatura infantil de Ester Feliciano Mendoza Isabel Freire de Matos 49 Un nuevo libro de poesía para niños: Ritmos de tierra y mar de Isabel Freire de Matos José Emilio González 53 Estrenando togas: la profesionalización de la mujer en Puerto Rico, 1900-1930 María de F. Barceló Miller 58 Máximo Gómez: las guerras libertadoras de Cuba y su solidaridad con la independencia de Puerto Rico José Francisco Orlando 71 Las Antillas (1866-1867): una revista puertorriqueña en España 84 Tomás Sarramía 3


Luis Muñoz Rivera* DR. FRANCISCO O'NEILL SUSONI** Muy buenos días, compatriotas queridos: Las tres razas que en nuestras entrañas se anidan, hoy se encuentran aquí reunidas afirmando la filiación que hace de todos hijos de Borinquen. Esta mañana, llegué temprano, y mientras viajaba hacia este noble pueblo y sacrosanto recinto, vino a mi memoria, en palab'ras e imágenes, la descripción que Nemesio Canales hace del funeral del hombrepatria, don Luis Muñoz Rivera. l/Y después... después el sol, el día otra vez, y con el día el latido, el fragor, el jadeo de la vida. Y un cementerio diminuto, vecino de la aldea, se va llenando de enlutado e inquietante e inmenso gentío. Yun ataúd que llega... y muchas flores... Yuna voz de angustia que pronuncia un nombre y grita un adiós desolado... Y una explosión ronca de un dolor profundo que sigue a esta voz... Y una arruga en la tierra, y una cruz y una lápida. Transcurrieron los minutos. Va pasando la vida. El gentío se disipa. La tumba está desierta. Ya el ungido, ya el milagroso jíbaro que bordó con su vida la rara leyenda tan bella y tan triste, se ha quedado solo, sólo con la muerte. Yera otra vez la visión de un camino, de una aldea y unos montes en la tarde. Aquí está el cementerio rústico y humilde. Sopla una brisa fría. Hay un pavor de silencio y de olvido supremo... Pero una sombra de montaña va avanzando y anegando la tumba del ungido de una penumbra vaga, suave, dulce. Tan dulce y tan dulce, que parece que mima y que canta y que llora, como un luto de hermana, o de novia, o de madre..."} La montaña es parte del entorno que la naturaleza "Discurso pronunciado con motivo de la conmemori'lción del natalicio del prócer Luis Mui'loz Rivera en Barranquitas, Puerto Rico, el 17 de julio de 1990. "Presidente de la Junta de Directores del Instituto de CultUri'l Puertorriqueña. 1. NemesioCanales, Hacia un lejano 50/, Ant%g(a nul!Vll de Nelllcsjo Canalts IV, Ed. Servando Montaña, p. 114.

ofrece a los pueblos para que sobrevivan, y a los muertos ofrece la compañía de lo mejor de la patria. Hoy el pueblo que sobrevive viene a la montaña en busca de algo más que sobrevivir. Viene ante la tumba que simboliza lo muerto para encontrar la vida que como antorcha de corredor se pasa de mano a mano, de generación a generación, para de ese modo afirmar la identidad de los pueblos. Hoy nos presentamos, con actitud humilde y profunda reverencia que nos regala la fe, ante el mausoleo que guarda los restos mortales del hombre que en vida fue conciencia viva de la patria puertorriqueña, insertándose en los problemas morales y sociales, económicos y políticos, luchando por sus soluciones, don Luis Muñoz Rivera; el hombre que ansiaba despertar la conciencia del puertorriqueño para que se aprestase a defender su dignidad de pueblo, para que se desarrollase en las ideas republicanas y democráticas de gobierno, ideas afines a los movimientos humanistas de la época y a la moral del más alto desarrollo cristiano, ideas que inspiraban a defender la patria sin el derramamiento de una sola gota de sangre. El sabía que esa doctrina era afín a la trayectoria histórica de la patria. Puerto Rico había conseguido la libertad para sus esclavos por la fuerza de la palabra, por la fuerza de la razón y de la persuasión sin que el machete o el rifle resonara en los campos. Este hombre intuía en la intimidad de su conciencia que la autonomía, el gobierno propio, la libertad y la justicia podían conseguirse a través de la lucha de hombres ilustrados, de pensamientos viriles capaces de defender la roca inmóvil que en las aguas del Caribe ofrece su regazo al pueblo puertorriqueño. No en balde se ganó el reconocimiento de hombre-patria. Hoy nos acercamos a este sepulcro en actitud de religiosidad ingenua, sin más pretensiones que el recoger en esta visita alIar del ungido, su mística, su fe, su combatividad siempre viril para dirigir la patria y defender su cultura, lengua e identidad puertorriqueña. La patria no se defiende insertándola

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en otra sin atacar los problemas económicos, políticos, sociales y morales internamente y buscarle soluciones también internas. Eso no es luchar por la patria, es luchar por una alternativa que nos permita desentendernos de los problemas de la patria chica para que la patria grande los confronte y resuelva. Pero deseamos oír lo que tú, Muñoz Rivera, tienes que decimos ante este dilema. Guardemos silencio en espera de su respuesta. "El derecho nuestro coincide con el deber de los Estados Unidos. Por Guánica y por Ponce entraron [las tropas americanas}sin resistencia. Los hijos de la isla vieron en cada general un redentor y en cada oficial un cooperador. No fue nuestra tierra para nosotros tierra de conquista. No aguarda de vosotros' dádivas ni privilegios: aguarda el bienestar y la paz, que no han de fundarse en el prestigio de la fuerza, sino en el influjo del amor y de la fraternidad. Y no exigiréis que se os ame y que se confraternice con vosotros, mientras no deis a la isla que ocupasteis lo que es suyo por obra de Dios y la naturaleza." "La Revolución americana fue una lección para Inglaterra. Le enseñó que no pueden conservarse colonias de otro modo que concediéndoles amplia personalidad para que vivan satisfechas. Inglaterra aprendió la lección y siendo una monarquía aristocrática y tradicionalista, dio a los canadienses... el Self Government [el gobierno propio}. Los Estados Unidos, que son una República Democrática, olvidan la lección.... "2 "EI pueblo americano ignora lo que ocurre en Puerto Rico. Sabe, eso sí, que aquel territorio importa 9.4 billones y exporta 14.2 billones."3 Interrumpo para comentar que los datos que nos informa son de ahora, pero su mensaje sigue siendo para siempre. 4 Que "cientos de servidores públicos a través de la Administración de Fomento Económico, de industrias puertorriqueñas, del Banco Gubernamental de Fomento y de Turismo, crean miles de empleos a través de la apertura de fábricas locales y del exterior." "Que nos hemos convertido en el país de mayor progreso económico del Caribe y hemos alcanzado niveles de modernización y excelencia envidiada por muchos países. No solamente somos conocidos mundialmente por la calidad de nuestro café y de nuestras piñas, sino que somos famosos por los

marcapasos que aquí fabrican nuestros obreros y técnicos considerados los mejores del mundo. "Nos hemos convertido en la capital de la industria farmacéutica."s "Y no sabe [el pueblo americano], sigue diciendo el patricio, que a los que cumplen en una isla de 3,600 millas cuadradas tal prodigio de actividad y de fecundidad... se les coloca a un nivel inferior a los pobladores de Liberia, que pueden gobernarse por sí mismos.. :'6 Y, resumiendo, nos dice ahora con voz enérgica: "Puerto Rico para los puertorriqueños; es decir, la bandera de los Estados Unidos en las almenas de El Morro y San Cristóbal; la nacionalidad americana en pie sin que nadie la discuta ni la desacate; pero en el poder ejecutivo, en el poder legislativo, en el poder judicial, en los centros de administración los insulares y no los continentales. Buen ejemplo nos da una monarquía en Canadá y Australia, donde la administración está en manos de canadienses y australianos."7 La intimidad del momento nos permite comentar: Es posible convencer a los americanos del norte de nuestro valor y méritos para que se nos conceda el gobierno propio, la autonomía que salva nuestra lengua, cultura e identidad; pero preocupa que muchos jóvenes no se involucren en la cosa política, O lo que es peor en las cosas patrias. ¿Qué hacer? Como el ungido fue maestro de la poesía ideológica empeñada y comprometida en la forja de un pueblo que se resiste a su llamado, como parece resistirse hoy un sector a nuestra angustia, escuchemos en lira su respuesta que comienza estableciendo puente de conexión con nuestros tiempos: ¿ Veis ese mancebo de barba rizada que en el baile, en el juego, en la org{a sus fuerzas malgasta? Es un hombre de grandes alielltos, que goza, que viaja que el inglés masculla y el francés ma!trata. Ha nacido en Borinquen, la bella: ¿Suponéis que por ella se afana? ¿Que si alguien la insulta enciende su rostro la IJirviente oleada

s. 2. Luis Muñoz Rivera. Campañas polfllcas.- Vol. 2. Editarla 1Puerto Rico, 1925, p. 244. 3. Ibid, p. 245. 4. Junta de Planificación, 1989.

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F, O'Neill Susoni,

Estampas de Puerto Rico.

6. Luis Muñoz Rivera, Campañas polfticas, VoJ.lI. Editorial Puerto

Rico, 1925, p. 245. 7. LuisMuñoz Rivera, Campañas políticas. Vol. 2. Editorial Puerto Rico, 1925, p. 3:5.


que responde al dotor del ultraje? ¡Mentira! ¡Patraña! Nunca supo sentir esas cosas: con otras le basta. El lo dice -la vida es muy breve: yo sé aprovecharla. Nunca hice política. Eso... no da nada. ¿Por qué nos quejamos? La cosa es bien clara. Con patriotas como este patriota se salva la patria. s

Ahora quizás, recordando que él también fue joven, recordando su niñez y mocedad y la educación que le llegó a través de aquella escuela que trasmite más fácilmente los valores de la patria por estar quizás más cerca de lo sencillo, de lo genuino, de lo que es: la familia, para luego partir hacia la educación sofisticada de la escuela; ahora parece decimos: "En Barranquitas, mi pueblo nativo, residí siempre sin intervalos, hasta ellO de junio de 1890, cuando me trasladé a Ponce para fundar La Democracia. Soy hijo de la montaña, sin otras facultades que mi buena voluntad y mi ardiente patriotismo. Trece años contaba cuando llegó a este suelo el General Sanz. Y, desde entonces, somos liberales y hemos estado dispuestos aiuchar brazo a brazo, sin miedo y sin tacha, por,los derechos y libertades de este sagrado terruñóidolatrado en que nacimos. Nuestro anhelo es servir a nuestra tierra cueste lo que cueste".9 Por eso nos recomienda "abrir cada día una escuela, y, garantizar y respetar a los maestros: He ahí la única senda para regenerar a nuestro pueblo, derrotar la ignorancia: Asegurar un porvenir lisonjero a las generaciones que han de sucedemos."10 \ Pero la escuela que propone Muñoz Rivera no es la clase de educación que convierte a la escuela en fábrica de diplomas que facilita la adquisición del poder económico o del político con\el propósito de servirle a sí mismo. No. El precisa claramente los objetivos de la educación: , "Los jóvenes se educan para servir a la tierra en que nacen y a la humanidad a la que pertenecen."l1 8. Luis Muñoz Rivera, Obr/ls complet/ls, poesla, I.c.P., 1960, p. 33. 9. Lidio Cruz Monclova, Luis Mufloz Rivu/l: Los primeros 10 mios de su vida polfticn, I.C.P., 1959, p. 13.. 10. Luis Muñoz Rivera, Obrns Complel/ls, (1889-1890), I.C.P., 1964, p.25. 11. Ibid.

Para él la región, lo nacional, es precursor de lo universal o ecuménico. Partiendo de lo regional expresa: "Y llego a tratar de un problema que no lo es para Puerto Rico, desde el punto de vista de mis electores, porque está resuelto en el Acta Foraker, que reconoce a los habitantes de Puerto Rico la ciudadanía puertorriqueña. Esa es la que nos satisface, la que deseamos prolongary mantener; la ciudadanía natural nuestra, que no se funda en arbitrariedades jurídicas, sino en el hecho de que nacimos en una isla, y amamos a esa isla sobre todas las cosas, y no cambiaríamos nuestra patria por otra patria, así fuese tan grande y tan libre como los Estados Unidos. Si Puerto Rico desapareciera en una catástrofe geológica y sobreviviesen mil, diez mil puertorriqueños, y se les diese a escoger entre todas las ciudades del orbe, escogerían sin vacilarla ciudadanía americana. Pero en tanto que Puerto Rico, pobre y esclava cual es, y aun siendo más pobre y más esclava, exista en un repliegue del océano, los puertorriqueños optarán siempre por la ciudadanía puertorriqueña."12 12. Luis Muño~ Rivera,Cnmpilllns polfticns, Vol.lI, Ed. Puerto Rico, 1925, p. 348. 7


y como para resumir el tema de la escuela nos dice: "Que las escuelas arrojen a las calles una muchedumbre de combatientes; que los jóvenes ocupen su sitio, no el de las ridículas impaciencias, sino el de las viriles soluciones calmosas e indomables; que el pensamiento sea un anticipo de la acción y la acción un anticipo de la victoria."13 y para hacerse más claro nos dice: Asf en mis sueños de ambici6n precaria, quise en mi patria contemplar un dfa, no la turba rebelde y tumultUllria Que en algarada inútil se e:dravfa, sino el pueblo viril, heroico y fuerte que sin vanos alardes desafla el golpe injusto de contraria suerte, y mostrar puede al invasor triunfante

su desprecio sublime de la muerte.l 4

Meditemos un tanto en la educación patria. La que está llamada a hacer saltar las tres razas desde lo interior de nuestro ser para a gritos afirmar nuestra identidad puertorriqueña. La reforma educativa. ¿Cuenta con nuestro pasado arahuaco, resalta de la isla nena al gran cacique Casimar y de la isla grande a nuestro Agüeybana con la misma fuerza que, por ejemplo, México resalta a su último emperador azteca Cuahutemok? ¿Nos permite reconocer el rico trasfondo cultural que se pierde en la antigüedad africana y que recibieron de legado los negros que del Africa nos llegaron? ¿Esta reforma educativa pone punto final a la fábrica de diplomas y hace al estudiante sediento de justicia, como en el pasado lo hacía sediento por adquirir cosas? ¿Nos acerca la nueva reforma educativa a la que el patriota le propone a los del país? "Los puertorriqueños no deben esperar nada de nadie; deben esperarlo todo de su empuje y de su esfuerzo."IS Concluida la reforma educativa en lo que a forma se refiere, debe apuntar sus miras hacia lo que Muñoz Rivera propone cuando el contenido y la esencia de la educación se revise. Ella hará la diferencia entre un educando americano y uno puertorriqueño. Ambos tendrán cultura universal, pero también sabrán lo que los diferencia y loshace auténticamente norteños o puertorriqueños.

Aprovechemos ahora y planteémosleel problema del idioma. Digámosle que en nuestros días cara a un plebiscito, se le ha pedido a las comisiones que atienden lo relacionado al status, que en la fórmula de la estadidad se defina si el español ha de seguir siendo nuestro idioma oficial. Que el senador Bennett ]ohnston responde que no es posible presentar e incluir esa petición en la propuesta de estadidad porque la misma no pasaría las escalinatas del Congreso. Que aún así, los defensores de la estadidad insisten en que se incluya porque, de lo contrario, les ocasionaría gran daño electoral; pero el senador ]ohnston les aclara que no debe plantearse la situación del idioma a los norteamericanos para que estos no estén conscientes de las diferencias. Nos preocupa, maestro, el destino de nuestra lengua, el destino de nuestra cultura. "EI despotismo que pesa sobre Puerto Rico se manifiesta de diversos modos: pero ninguno más horrible que la imposición temeraria del inglés, de la lengua inglesa en los asuntos oficiales. No se recuerda, no se quiere recordar que entre los tres millones quinientos mil habitantes [Aquí los datos nos lo ofrece el presente] tres millones hablan el español y no hablarán nunca otro idioma, y que el derecho de usarlo arranca de un hecho; en país español nacieron, crecieron, se educaron; vida española les tocó vivir y no es justo, no es legítimo que, al perder su nacionalidad por las leyes de la conquista, pierdan también la posibilidad de concertar y resolver sus negocios entre sí... y no por medio de intérpretes y traductores, casi nunca fieles al texto escrito o a la frase pronunciada..." "Estamos oyendo la contestación y es esta: A nadie se exige que hable inglés. El comercio trafica en castellano, los tribunales actúan en castellano, los hombres cambian en castellano sus ideas, sin que se les cohíba" .16 Bien; ... EI pueblo, el verdadero pueblo, que trabaja y produce, que engendra las riquezas de que se derivan el bienestar y la holgura, ese pueblo no es oído en el palacio de sus gobernadores, que se limitan a informarse de los problemas palpitantes con el eterno grupo de los que a duras penas logran expresar su pensamiento en el rítmico lenguaje de Mr. Hunty Mr. Allen"17, lenguaje quenada tiene que ver con el nuestro... "Todos los yugos nos parecen odiosos: El yugo del idioma nos parece intolerable."18

13.

(bid, p. 255. 14. Luis Muño;l: Rivera, "Nulln Est Redemptio", Obm~ Complelns, Poes(as, Lep., 1960, pp. 137·138. 15. Luis Muñoz Rivera, Obms Completas (1889-1890), I.c.P.. 1960,

p.26.

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16. LuisMuñoz Rivera, Cn"'l'nllns polf/icns, Vol. 11, Editorial Puerto Rico, 1925, p. 31. 17. Ibid, p. 32. 18. (bid, p. 33.


[La estadidad no llegará mientras] "conserve nuestro pueblo su alma y use su idioma. Y el alma latina y el idioma castellano durarán mientras duren las aguas del Caribe y las rocas de El Yunque."19 Para Muñoz Rivera el alma de un pueblo es su cultura. Sin haber leido los hallazgos del destacado antrop610go: "Es más fácil mudar de piel que mudar de cultura. El lenguaje es un tercio de aquello que no se puede cambiar en una cultura." y nos habla ahora Muñoz Rivera sobre cultura y civilizaci6n: "La civilizaci6n empez6 su obra en Puerto Rico antes que en los Estados Unidos. Nuestra vida cuenta más de cuatro centurias; procedemos de una raza de exploradores y pioneros que en todas partes grabaron la huella de sus plantas heroicas; de sur a norte y de occidente a oriente; en nuestra misma naci6n [los Estados Unidos] se escuchan los nombres latinos de las ciudades y de los territorios. Florida, Montana, California, Nevada, Colorado, Arizona, son voces que dejaron aquí [allí] nuestros abuelos: Tampa, San Agustín, El Paso, San Francisco, Pueblo, San Antonio conservan la fe de bautismo de los tiempos coloniales; antes de William Penn, abría surcos en América la doctrina de Cristo el Padre Las Casas. Y, sin embargo se nos acusa de que no merecemos la franca y completa autonomía que vosotros disfrutáis... "20 El patriota se sentía orgulloso de provenir de la isla borincana poseedora de una historia vieja y noble. "Este país se form6 porque había voluntad de formar un pueblo y perpetuarlo. Teníamos la voluntad de forjar un país a pesar del aislamiento que sufríamos por no llegar barcos a nuestras costas, de la pobreza, de los innumerables ataques de caribes, de piratas y corsarios... y del azote despiadado de los huracanes. Este país se form6 contra viento y marea por un afán de voluntad y coraje. Tanto es así, que la ciudad de San Germán fue destruida siete veces y siete veces se volvió a construir desde su fundaci6n inicial en 1506."21 "Cuando [los americanos] pelearon la guerra civil que culmin6 con la liberaci6n del esclavo, los grandes terratenientes de Puerto Rico/ muchos de ellos a su vez diputados en las Cortes españolas, pidieron y consiguieron la abolici6n de la esclavitud, con indem19. Carta de MuñozRiv::ra al director del Heraldo Español, 2 abril de 1914, 1.11 Democracia, 13 de abril de 1914. 20. Luis Muñoz Rivera, Olmpañas pal(ljeas, Vol. 11, Editorial Puerto Rico, 1925, p. 240. 21. Francisco O'Neill, Ponencia sometida ante Comisión del Status, San Juan, P.R.

nizaci6n O sin ella, sin el derramamiento de una gota de sangre siendo esta una de las páginas más nobles de nuestra historia: ejemplo de una cultura madura y cristiana que arranc6 admiraci6n en las Cortes españolas y orgullo en nuestro pueblo."22 Por eso nos dice ahora el ungido con voz que anuncia al visionario que hay en él: "Es la autonomía plena, la autonomía americana que reclamamos y esperamos; son la libertad y la igualdad que nos corresponden y nadie debe rehusar ni restringir; es un resumen, más que un título de ciudadaníasin trascendencia, la ciudadanía real, efectiva, la que nos dio España y la que no van a negamos o arrebatamos los Estados Unidos. Los hombres nacidos en la isla que conspiren para disminuir la personalidad isleña,... levantando una oligarquía perniciosa donde conviene que se levante una autonomía generosa; esos hombres, no s610 son malos puertorriqueños, sino que son y serán siempre malos americanos. Malos americanos, porque engendran en el pueblo la desconfianza y el desamor hacia los Estados Unidos, que, en épocas anteriores a la ocupaci6n militar, tuvieron en Puerto Rico respeto profundo y ardiente simpatía, y que aún los tienen;... "Americanos siempre. Siervos de los americanos, jamás".23 Más adelante afirma: "Caminamos por la prudencia y la templanza, hada la autonomía; caminamos -es el único camin~ por la autonomía a la soberanía nacional... No respondo de la victoria, respondo, sí, de que lucharé por la victoria, de que agotaré cuanto hay en mí de inteligencia, de actividad, de entusiasmo y de energía."24 y su espíritu combativo, valiente y viril con voz ronca, fuerte, y sentenciosa declara: No cneré; mas si caigo, entre el estruendo rodaré bendiciendo la causa en que fund( mi vida entera; vuelta siempre la faz a mi pasado, y, comobllen soldado, envuelto en un jirón de mi bandera. 25

Es curioso. Me parece advertir un sollozo. Tal vez es la voz del patriota envuelto por la emoci6n. La emoci6n de saberse incorp6reo y como tal reconocerse impotente para esgrimir la pluma y luchar por el presente. 22. !bid. 23. Luis Muñoz Rivera, op. cit., p. 95. 24. !bid, p. 303. 25. Luis Muñoz Rivera, Obl'l35 Completas Poesía, l.c.P., 1960, p. 178.

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A su hijo Luis, cuando pequeño, escribe unas líneas que hoy dirige a nosotros: "Cuando llegues a la edad del pensamiento y de la acción, lee estas páginas borrascosas y recuerda que tu padre pasó por la vida trabajando, luchando. Alcanzarás tiempos mejores. Trabaja, lucha."26 Como hijos de la patria recogemos hoyla antorcha de relevo generacional y aceptamos, sí, la antorcha que incita al reto de trabajar y lucharpor todo aquello que nos define como pueblo. Su incitación se hace ahora más seductora.

26. Ibid, p. 71.

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Para ser digno y libre la quién esperas? Lo serás, si es que quieres, CUIlndo quieras. 27 Maestro de nuestro pueblo, de aquí en adelante no estarás solo junto a la sombra de la montaña"que te canta, que te mima y que llora como un luto de hermana o de novia o de madre". Te acompañará también el pensamiento y el sentir del pueblo de hoy que te ama, que te admira y que te reconoce como amigo, como hermano, como puertorriqueño. Descansa en paz.

27. Ibid, p. 111.


En apoyo del español LCDO. AGUSTIN ECHEVARRIA*

En días recientes, un perspicaz conocedor de nuestra historia calificaba el momento actual que vive Puerto Rico como "un momento de claridades". En estos momentos cruciales, una institución como el Instituto de Cultura Puertorriqueña, cuyo propósito fundamental estriba en conservar y enriquecer los valores culturales patrios, tiene necesariamente que dejar constancia clara de la posición que asume frente a proyectos o decisiones de vital trascendencia cultural. Por tal motivo, el Instituto de Cultura Puertorriqueña ha decidido expresar su total apoyo al Proyecto de la Cámara 417 que declara y establece que el español será el idioma oficial de Puerto Rico. Conviene, en primer término, conocer el texto de la medida legislativa y señalar que el Proyecto pretend~ conseguir tres objetivos: 1. Declarar y establecer que el español "será el idioma oficial de Puerto Rico a ser usado en todos los departamentos, subdivisiones políticas, agencias, oficinas y dependenciasgubernamentales de las Ramas Ejecutivas, Legislativa y Judicial del Estado Libre Asociado de Puerto Rico". 2. Ordenar a tales organismos "promulgar toda aquella reglamentación que estimen necesaria y conveniente, así como proveer aquellas facilidades, recursos y personal que fueren necesarios para dar fiel cumplimiento a las disposiciones de esta Ley... Disponiéndose que cuando fuese necesario se harán traducciones escritas e interpretaciones orales, de y al idioma inglés, de modo que las partes interesadas puedan comprender cualquier procedimiento o comunicación en ambos idiomas, conforme a la reglamentación previamente aludida que se adopte". 3. Derogar la Ley de 21 de febrero de 1902, conocida como "Ley de los Idiomas Oficiales", que estableció el inglés y el español como los idiomas oficiales de Puerto Rico.

"Director Ejecutivo del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

Favorecemos la aprobación de este Proyecto debido a que, finalmente, atempera nuestro ordenamiento jurídico a la realidad cultural y lingüística del Pueblo de Puerto Rico. La Sociología del Derecho nos demuestra la importancia que tiene para la legitimidad de los sistemas jurídicos y constitucionales el hecho de que el ordenamiento legal esté de acuerdo con las realidades sociales y culturales de la sociedad a la cual se pretende servir. En nuestro caso, el sistema puertorriqueño de leyes se aplica a una sociedad cuya lengua materna es el español. Ella es el vehículo de comunicación usado diariamente en nuestra vida privada y pública, la que utilizamos en nuestro territorio isleño y fuera de éste, en el extranjero, cuando nos topamos con cualquier hispanohablante sea o no puertorriqueño. Es, pues, indudable que la lengua española es el instrumento de socialización y de integración cultural para los naturales de este país. El idioma vernáculo es para todo pueblo expresión de su mundo ideológico y afectivo y Puerto Rico no es una excepción. Cierto es que llegó a nosotros en las voces de los conquistadores españoles, pero muy pronto el castellano dejó de ser una lengua extranjera. Desde el momento en que comenzamos a adaptarla a nuestra peculiar realidad, desde el momento en que nuestro ser y sentir colectivos quedaron retratados en ella, desde entonces tenemos sobre el español derecho de propiedad. Nuestro español, aunque es el mismo, no es idéntico al de España, México o la Argentina. Nosotros hablamos en español puertorriqueño, que no es otra cosa que hablar con señas de identidad, hablar con la firme convicción de que somos nosotros y no los otros. Feliz convicción que nos permite una decidida presencia en el mundo como nación -la nación puertorriqueña. A través de ese español es que podemos valorar y conservar el pasado, diagnosticar el presente y soñar y elaborar nuestro proyecto de pueblo de cara al futuro. Si el español se sustituyera por otra lengua, nuestro ser colectivo correría gran riesgo de desaparecer. 11


Si el español quedara arrinconado a un uso puramente doméstico -como ha ocurrido en muchas partes del oeste de los Estados Unidos de Américay se sustituyera por otra lengua en el mundo del gobierno y de los negocios, nuestro ser puertorriqueño comenzaría a desintegrarse en la medida en que la lengua dejase de ser instrumento cohesivo del pueblo. Es de capital importancia que todo país tenga una política lingüística definida de manera clara y he aquí ol:ro argumento fundamental para favorecer la aprobación del Proyecto de la Cámara 417. Esta política no puede estar dirigida más que en una dirección, si queremos mantener la identidad nacional y cultural: prestigiar, apreciar y desarrollar el cultivo de la lengua vernácula. La Sociología del Lenguaje y la Psicolingüística modernas han demosI:rado la esl:recha relación que existe enl:re el prestigio y la estima que los hablantes atribuyen a las lenguas y al futuro de éstas. Una lengua se empobrece e incluso desaparece cuando sus hablantes pierden el sentido de orsull0 y subestiman el valor que pueda tener su uso; cuando consideran que ol:ra lengua, y no la suya, es la que constituye el vehículo de desarrollo social, político y económico del pueblo y del propio hablante. La dimensión sociológica y psicológica de un asunto como éste merece nuestra más seria y responsable consideración. Si el Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico estableciese el español como idioma oficial para las Ramas Ejecutivas y Legislativa (recordemos que desde 1965 en Pueblo vs. Tribunal, 92 O.P.R. 596, la Rama Judicial determinó que los procedimientos judiciales en nuesl:ros tribunales debían seguirse en español) estaría elaborando una nueva política pública encaminada a robustecer la lengua materna. Este es, decididamente, un fin público noble y patriótico que todos debemos apoyar. La persistencia y el prestigio del español serán respaldados por una política pública clara y sin ambages. Un tercer argumento que se puede esgrimir en defensa del Proyecto es que beneficia a todos y no

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perjudica a nadie. Beneficia a todos porque, al robustecer nuestro vernáculo, al promover el orgullo de todos por nuestra lengua materna estamos respaldando ese cauce de expresión que representa la manifestación más profunda e inmediata de la vida espiritual de este pueblo, la expresión más adecuada de su propio carácter, el exponente más fiel de la sicología colectiva. Pero, además, estamos impulsando una lengua que nos une histórica y espiritualmente a una de las culturas más importantes del mundo: la cultura hispánica; una lengua que ha dejado de ser un idioma agrario, para convertirse en vehículo de expresión dinámico, urbano y moderno, muy capaz de responder a las necesidades más exigentes de países industrializados. No perjudica a nadie, porque tal y como determinó el Tribunal Supremo en Pueblo vs. Tribunal, 92 O.P.R. 596 (1965) el Proyecto de Ley dispone que se tomarán medidas para proporcionar traducciones escritas e interpretaciones orales a los que no conozcan suficientemente nuestro idioma. Por último, y por todas estas razones, no sólo apoyarnos la aprobación de este Proyecto, sino que, además, nos permitimos recomendar que se evalúe la posibilidad de proponer a nuestro pueblo una enmienda a la Constitución del Estado Libre Asociado para que se declare el español lengua oficial de País. Estamos seguros de que los puertorriqueños, como lo hicieron cuando José de Diego defendió nuestro idioma desde la Cámara de Delegados y como 10 han hecho siempre que ha sido necesario, respaldarán la enmienda constitucional. Esta medida se podría incluir junto con las enmiendas a nuestra Constitución que se presentarán a los electores con motivo del referendo sobre los Fondos Permanentes para el Desarrollo de la Educación y la Infra-estructura. Respaldamos confiados este Proyecto, porque nos sobran pruebas de que, cuando a este Pueblo se le toca el alma, afloran en él la solidaridad, la cordura y la responsabilidad propias de un pueblo sabio e inteligente.


Rosalía en Juan Ram.ón ANGEL AGUIRRE

Con frecuencia, al considerar la posible influencia que haya podido ejercer un escritor sobre otro se debe proceder con toda la cautela que exige una aseveración de tal género. A veces, entusiasmados por el interés de nuestra pesquisa y el deseo de probar una hipótesis, creemos percibir relaciones e influencias y con toda audacia y temeridad intentamos establecerlas traídas porlos pelos o forzando los textos para adoptarlos a nuestras piruetas de análisis e interpretación. No es éste el caso de la influencia de Rosalía de Castro en la poesía de Juan Ramón Jiménez. El propio Juan Ramón, allegamos la autobiografía poética más cabal que concret6jamás poeta alguno, señaló en varias ocasiones los nombres de los escritores que habían influido primordialmente en su obra literaria. Juan Guerrero Ruiz recoge su libro Juan Ramón de viva voz una conversaci6n con el poeta andaluz en la que éste le habl6 de los poetas que habían influido en su obra, citando entre otros a Lamartine, Hugo, Verlaine, Daría y Rosalía. l El profesor Ram6n Piñero ha tenido la amabilidad de señalamos referencias críticas sobre Rosalía en una conferencia pronunciada por Juan Ram6n en la Universidad de Puerto Rico el 23 de abril de 1954 titulada El Romance, rEo de la lengua española, publicada en 1959: Los poetas del litoral de España, dialectales o no, tienen la inquietud propia de las cosas, que no llega a los de la meseta. Y naturalmente, como son más marineros, se renuevan más, como el mar. Un poeta de la meseta no habria podido escribir el májico romance del Conde Amaldos... ¿Y quién no ve el misterio y el encanto de este romance en los poetas litorales? Ved y oíd a Rosalía de Castro, la desdicha en vida y muerte, y una de las voces poéticas más intensas y más finas de España, una de las más penetrantes. Sin duda, el dialecto en que están escritas sus "Hojas nuevas", sus flores, sus 1. Juan Guerrero Ruiz, luan Ramón de viva voz (Madrid: lnsula. 1961) 51.

palomas, ha dificultado el mejor conocimiento de su obra, ponderada, sin embargo, por la mejor critica contemporánea y por los mejores poetas de hoy mismo. En nada es menor que el grande Enrique Heine, cuyo sentimentalismo y cuya ironfa se mezclan en ella hasta la permanencia sin cambio. Esta mujer arrinconada, enferma de cáncer toda su vida, no reconocida al nacer por sus padres, presa en tiempo y lugar, muerta en el mismo hospital en donde nació, y deseosa al morir de que se quemara toda su obra, vivirá, sin ayuda de nadie, tanto como viva lo mejor español y es del grupo jenial a que pertenecen Gil Vicente, Juan de Yepes y Gustavo Adolfo Bécquer, cuya fragancia de poesía del campo se mueve sobre toda Espana con frescura de rosa de zarza: Cando penso que te fuche, negra sombra que m'asombras... Manuel Curros Enríquez y otros gallegos la secundan, aunque con menos superioridad. 2

En 1958 Ricardo Gull6n recogió en su libro Conversaciones con Juan Ramón Jiménez palabras claves del andaluz universal donde éste no sólo admitía la influencia de Rosalía en él y en otros poetas como Antonio Machado y Miguel de Unamuno, sino que la llamaba precursora de los poetas modernistas españoles: Entre los precursores es preciso apuntar a los poetas que llamo "del litoral": Rosalía de Castro, Verdaguer, Curros Enriquez, Vicente Medina... Los exámetros de Rosalía, en sus versos castellanos, son muy parecidos a los de Rubén. También están en ellos los temassociales,emigración, pobreza expresados de manera lírica. ...Los jóvenes de entonces aceptaban al mismo tiempo a Darío y a Unamuno. Eso se ve en Antonio Machado, cuya obra supone ambas influencias... Yo estaba en Bécquer y Rosalía. ...y de ninguna manera se puede olvidar a Manuel 2. Juan Ramón Jiménez. El Romance, ,(o de la lengua española Publicaciones de la Sala Zenobia-Juan Ramón de la Universi. dad de Puerto Rico, 1959) 38-39. (México~

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Paso, pues su libro Nieblas es el eslabón intermedio entre nosotros y los poetas a quienes llamo precursores: Rosalía y Bécquer. El poema "Duerme, habrá un mañana" Idellibro Poesías de Unamuno], es un problema modernista. Enese librohay reminiscencias becquerianas y de Rosalía. 3

Juan Ram6n, quien según Waldo Fran!< poseía "quizás la inteligencia poética más profunda de Europa" y cuya crítica, en palabras de Luis Cernuda, "tiene a veces tal justeza que ningún otro crítico de su tiempo le alcanza"4, sabía reconocer la genialidad de escritores clásicos ya establecidos [de San Juan de la Cruz solía decir que nunca cansa ni se hace viejo] aligual queel talentodej6venes poetashispanoamericanos [como Luis Palés Matos, José Lezama Lima, José María Lima, Jorge Luis Morales y Anagilda Garrastegui], fue uno de los primeros en apreciar la obra poética de Rosalía y Bécquercomo la cumbre de la producci6n lírica de la segunda mitad del siglo XIX español. Crítico de intuici6n agudísima, Juan Ram6n menciona repetidas veces la grandeza poética de San Juan de la Cruz y de Bécquer, y, al hablar de influencias, añade siempre a la lista el nombre de Rosalía. En opini6n de Ricardo Gu1l6n es a Juan Ramón a quien se debe en parte el retomo a Bécquer, la reinvindicación de los puros líricos que fueron Bécquer y Rosalía, algo oscurecidos, un tiempo, por la espléndida ola rubeniana. La veta intimista, nostálgica y triste de los dos precursores reaparece en Juan Ramón, uno de cuyos libros lleva título que define con exactitud los versos de Rosalía: Poemas mágicos y dolientes. ¿Es posible sintetizar con expresión más exacta lo que quisieron ser y son los de la poetisa? 5

Quizá fue Enrique Díez-Canedo el primero en señalar a Rosalía como precursora del movimiento modernista finisecular en España en una introducción escrita en 1908 titulada "Una precursora" e incluida en la edición argentina del libro En las orillas del Sar. Díez-Canedo considera a Rosalía precursora del Modernismo "en lo que éste tuvo de más revolucionario en las formas ret6ricas y por los versos alejandrinos en su libro en castellano así como por las múltiples combinaciones de versos de dieciséis y dieciocho sUabas que aparecen en él. "6 3. Ricardo GuIJón, Conversaciones con Juan Ramón fiménez (Madrid: Ediciones Taurus, 1958) 51-SS. 4. Angel del Río, Estudios sobre literatura contemporánea española (Madrid: Gredas, 1966) 127. 5. Ricardo Gullón, "Rosalía," 1nsula 85 (1953): 11. 6. Enrique Drez-Canedo, "Una precursora", En las orillas del Sar (Buenos Aires: Colección Doma. 1941) 10.

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José María de Cossío explica que Rosalía "empleó muchas veces ritmos infrecuentes, combinó metros que habitualmente no solían verse juntos, utiliz6 versos apenas usados (el de dieciocho sílabas formadas por dos hemistiquios de a nueve, sirviendo en casos uno de ellos como pie poético quebrado) e intentó voluntariamente quitarle rigidez al verso, desencartonarlo y flexibilizarlo. "7 Luis Cemuda señala que "durante una época cuando dichas innovadones eran raras, Rosalía de Castro usa versos de catorce sílabas, de dieciséis, de diecinueve:'8 Luis Felipe Vivanco asegura que la restauradón de la poesía española empieza y casi acaba en el siglo XIX, con los dos grandes líricos de la asonancia: Bécquer y Rosalía ... en ellos, además. la asonancia se inventa sus nuevos ritmos -sobre todo en la galaica Rosalía -y hasta sus estrofas o estrofillas propias, quedando vinculada a la más pura intimidad de la voz del poeta... Intimidad que van a mantener milagrosamente intacta dentro del modernismo las voces poéticas de los hermanos Machado y del primer Juan Ramón. En Arias tristes Juan Ramón se nos revela como un gran poeta y lírico puro de la asonancia:,9

En el panorama general de las letras españolas la obra de Rosalía de Castro parece consolidada, según Victoriano García Martí, como precursora concretamente de nuevas formas en la poesía y su éxito de innovadora en la métrica de la lírica de su tiempo se debe a su sentido musical. 10 En opini6n de Federico Saínz de Robles, Rosalía merece figurar como precursora del movimiento de renovaci6n métrica en la poesía castellana pues, además de escribir en gallego y castellano poesías delicadas, elegíacas, soñadoras, henchidas de suavidad y de dulzura y del sentimiento íntimo tan propio de su raza, no se sujetó a métrica alguna y sólo obedeci6 a la cadencia. Según este crítico, Rosalía, "de su pasión por la naturaleza y del perenne estado meláncolico de su alma, fundidos, logró un lirismo incopiable, de inefable sugestión en versos sinceros del alma cuajados de penas vividas:'l1 7. losé María de Cosslo, ..Rosalla de Castro," Historia general de las literaturas IJispdnic:as, 6 tomos. (Barcelona: Vergara, 1969) S: 30-31. 8. Luis Cemuda, Estudios sobre poes(a española c:ontemporrfnea (Ma· drid: Ediciones Guadarrama, 1957) 68. 9. Luis Felipe Vivanco, ln/roducc:ióna la poesfaespañolacontemponfnea (Madrid: Ediciones Guadarrama, 1957) 43-44. 10. Victoriano Garda MarH, "RosaJra de Castro o el dolor de vivir," Obras completas de RosaJr¡¡ de Castro (Madrid: Aguilar, 1966)

38. 11 . Federico Carlos Safnz de Robles, His/oria y antologÚl de la poeSÚl española (Madrid: AguiJar, 1955) 174·75; 1139.


La influencia de Rosalía enJuan Ramón es evidente. Basta mencionar los diecinueve poemas asonantados de la primera parte del libro Melancolfa, la supervivencia de la poesía popular tradicional en sus numerosos romances, los versos delicados y elegíacos del libro Elegfas (sobre todo los poemas U, XI YXV de "Elegías intermedias"), la suavidad, la dulzura y la tristeza andaluza de los poemas en prosa de Platero y yo, libro que lleva por subtítulo "Elegía andaluza", la visión campestre de Pastorales, los muchos poemas breves-con versos cortos de EstCo, poemas que son como canciones, como un canto a media voz de una alma esperanzada. Ya en Almas de violeta se intuye la presencia de Rosalía en los poemas titulados "Negra", "Cantares" y "Elegíaca". El siguiente poema, "¡Silencio!", fue inspirado por el poema "Dulce Sono" de Follas Novas y está dedicado a José H. Pinzón:

¡Campanas, ¡no cantéis! ¡que váis a despertarlo! Murió riendo el niño; murió el niño soñDndo con vfrgenes y lirios y celestiales cánticos... Cuando nació la aurora, los ángeles azules lo llevaron... ¡Que no despierte el niño..•! su madre está llorando y sus ardientes lágrimas podrian apenarlo... ¡Que no despierte el niño hasta que llegue a los palacios blancos...! ¡Silencio!; que no vea las cosas de aquf abajo; que vuele entre sus vfrgenes, sus lirios y sus cánticos...; y al despertar riendo en ese cielo mágico, en ese claro cielo que, niños, nos forjamos, ¡que n6, que n6 se acuerde de que en el mundo estuvo desterrado! Campanas, ¡no cantéis! ¡que váis a despertarlo! que el niño va durmiendo, que el niño va soñando... ¡Callad; y no cantéis hasta que llegue a los palacios blancos•..!12 12. Juan RamónJiménez, PrimeroJlibrosdepoesfa (Madrid: AguiJar,

1959) 1530-31.

Además, notamos en Juan Ramón una pasión similar, aunque más panteísta, a la de Rosalía por la Naturaleza, al punto de querer identificarse con ella, sembrando su corazón el surco de tierra arada como sucede en el soneto titulado "Octubre". El agua y el mar, tan predominantes en la obra lírica de Rosalía, le darán a Juan Ramón, junto con el amor real recién hallado, el ritmo, la cadencia, para un nuevo verso libreque se aleja de los moldes rígidos y convencionales presentes en muchos de sus primeros libros de poesía. Se trata del admirable y decisivo libro Diario

de un poeta recién casado. La musa de Rosalía se llama melancolía y esa melancolía, tan perennemente suya, está presente no sólo en el libro MelancoU:: de Juan Ramón sino en granparte de su obra poética. La patria chica, Galicia, su gente, sus paisajes y costumbres inspiran, nutren y alientan los poemas y la prosa de Rosalía, quien, según Iris Zavala, "aparece como poeta en diálogo íntimo con la naturaleza y el paisaje gallego."13 Saínz de Robles explica que en toda la obra de Juan Ramón está filtrada y pantetísima -tono, refinamiento y manera-la influencia de su tierra de Andalucía la Baja, que siendo explosiva de luminosidad, penetrante de sensualidad, efervescente de ingenio, es, sin embargo íntima y melancólica de musicalidad, personalísima y recóndita de gracia pura."14

Al leer Arias tristes, libro triste y bello como un otoño y restaurador de la lírica tradicional interrumpida, en virtud de vaguedad becqueriana y su carga de cantos populares, Rubén Darío notó esa "suavidad melancólica" de Juan Ramón, que era "reserva y sinceridad a un tiempo, producto del anhelo de imposibles de un espíritu fino como el diamante y deliciosamente sensitivo, de un lírico que permanece no sólo español, sino andaluz, andaluz de la triste Andalucía."15 Podríamos utilizar las mismas palabras de Darío para describir el alma y los versos de Rosalía. Bastaría cambiar el gentilicio andaluz por el gallego. Tanto los temas centrales de la poesía de Rosalía (los atardeceres, los otoños, los cementerios, el paso destructor del tiempo, la nostalgia, la denuncia social concretizada en las figuras de los huérfanos y los 13. Iris M. Zavala, "Romanticismo y Realismo," Historia y crftiCll de lllliterllturll espllñola (Barcelona: Editorial Critica, 1982) 5: 246. 14 . Salnz de Robles, 206; 1294. 15 . Emilíano Oíez·Echarri y José María Roca Franquesa, HisloriR de la literotura española e hispanoameriCllnll (Madrid: AguiJar. 1950) 1293. 15


mendigos miserables) como el grado de intimidad con el verso que nace de un temperamento melancólico están presentes también en los primeros libros de poesía de Juan Ramón. En una nota autógrafa e inédita que se conserva en la Sala Zenobia-Juan Ramón Jiménez de la Biblioteca José M. Lázaro de la Universidad de Puerto Rico y que forma parte de una serie (¿proyecto de libro7) titulada "Fuentes de mi estructura", Juan Ramón escribió el nombre de Rosalía de Castro y anotó los nombres de los poemas en que habia bebido su inspiración poética. "Dulce sono" aparece junto a "Campanas, ¡no cantéis!", "Mayo longo" alIado de "El alegre mes de mayo" y "Cando penso" va seguido de "Me voy a mi mismo", "Estoy solo paseando" y el romance inédito "Sombras". Finaliza la nota con la mención de la influencia de la traducción "Sombra negra que me asombras" y"A la Habana". Todos los poemas pertenecen al libro Follas Novas y en el ejemplar de la Obra poética de Rosalía que Juan Ramón probablemente usaba para preparar y dictar sus cursos sobre literatura española y Modernismo, el poeta andaluz marcó a lápiz los poemas"Cando penso que te fuche", "Mayo longo", "Dulce sono" y la parte quinta del poema "¡Pra A Habana!". Tal parece que Juan Ramón pensaba señalar la influencia de esos poemas en un proyecto de libro, "Verso escojido", que formaría parle de un proyecto aún más ambicioso que llevaría por título "Vida", proyectos que nunca logró realizar. Aunque Juan Ramón no citó directamente en sus poemas a Rosalía ni dedicó partes de sus libros a su nombre como hizo con otros escritores, en diciembre de 1939 publicó un artículo titulado "Rosalía" en la revista Galicia de Buenos Aires. Sospechamos que ese es el mismo retrato lírico o por lo menos el embrión del retrato lírico que incluyó en el libro abierto Españoles de tres mundos de 1942 con el título "Rosalía de Castro", ejemplo de prosa admirable donde Juan Ramón realiza la identificación entre la mujer Rosalía y la tierra de Galicia, haciendo tierra gallega a la mujer misma, loca de saudades. Al final de su retrato lírico, Juan Ramón identifica a Rosalía con la mujer gallega, la de antes o la de entonces, la muerta o la viva, llorando con ellas, como ellas en una eterna tarde gallega de difuntos: 16 ROSALIA DE CASTRO (1885)

(Campanas de Bastabales, cuando vos oyo tocar morrome de saudades). Pobreza y soledad. Ansia, congoja, asfixia de tanta soledad y pobreza circundantes. Una boca grande, una simpatía fea, lloran, desesperan, sollozan. Rosalía de Castro, lírica gallega trájica, desesperó, 1l0r6,sollozó siempre, negra de ropa y pena, olvidada de cuerpo, dorada de alma en su pozo propio. ¡Desconsolación de hennosa alma acorralada, aislada, enterrada en vida! La rodean rebaños humanos que son como rebaños no humanos: el mismo cabizbajo pensar, idéntico olor imperdible, igual mansedumbre y sensualidad resignada. y Rosalía de Castro no se cuida, no puede cuidarse. Anda loca con su ritmo interior, fusi6n de lluvia llanto, de campana corazón. Toda Galicia es un mojado manicomio, donde se tiene encerrada ella misma. Galicia, cárcel de ventanas en condenación de agua, niebla, llanto, por las que Rosalía ve solo fondos cálidos de su alma. Niebla en Galicia. Una niebla que flota, redondo algodón, nata salada, cercadora parafina, sobre las rías; que sitia los muros, que se arrolla en las playas, que todo lo hace oscuro entre ella, blancuzca, desentendida. Entran ciegamente los barcos, no entran. Se pierde el hombre escaso en la opaca totalidad melancólica. Lejos, cerca, su casa, su campo, en la costa desierta, acortadas, las distancias patrias, Rosalía de Castro de vueltas largas y lentas, raudas y cortas, alrededor de las cuatro rocas negras, las cuatro paredes calatlas. La rodean cerca, lejos, en cada casa sola, roca sola, tumbas jemelas, llenas o vacía, de una eterna tarde gallega de difuntos, otras pobres Rosalías, más viejas o más jóvenes, "viudas de vivos y muertos, que nadie consolará".1 7

No sabemos qué opinaba Juan Ramón de Cantares gallegos o de En las orillas del Sar, uno de los libros más

Llueve en toda Galicia. Suelo y cielo están fundidos, el corazón de cuatro cavidades por su fibra

bellos de la poesía española. Quizá se conserva se

16. Ricardo Gull6n, "Estudio preliminar," Espllñoles de tres ",un~

17. Juan Ram6n Jiménez, Españoles de tres mundos (Madrid: Aguilar, 1969) 89-90.

dos (Madrid: AguiJar, 1969) 26-27.

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interior,por la lluvia. Toda Galicia es el ámbito de un grande, sordo corazón. Las aldeas, iguales iglesias negras, más negras, negrísimas, de un negroprimordial sacado por la lluvia, huelen a establo mojado humano. Resalía de Castro piensa, de luto en la puerta de su casa, su campo, casa cubo con maíz, uva, h6rreo medio, agua corriente cercana. Ve llover en lo verde blanco, en la tierra líquida, en el agua terrosa; pasar, entre agua yagua, la vaca constante, el albino adolescente descolorido, el saludador astroso, el peregrino lanudo, el cura mugriento, la niña pecosa débil, el pequeño carro lamentoso. Suenan bajas, ahogada en aire agua, las campanas de Bastabales:


conservan ejemplares de esos libros en la Casa Zenobia-Juan Ramón Jiménez de Moguer. Sin lugar a dudas, Juan Ramón debe haber admirado la continuidad de la poesía popular tradicional en los versos de los Cantares gallegos por su abundancia de diminutivos reminiscente de los zéjeles de Abencuzmán y de la poesía arábigoandaluza, porel entronque con la lírica popular de los mozárabes, antecedentes remotfsimos de loscantares galaico-portugueses"de amigo" y por sus puntos de contacto con la lírica de los trovadores provenzales. El poeta cuarto de Cantares gallegos es un alba galaico (recuérdese el "Cantan os galos pra odia; / érguete meu ben, e vaite" ... vaite de onda min, meiguiño, antes que o sol se levante"... -Xa cantan os paxariños. Erguete, meuben, que é tarde" ... mais fuxe... que o sol dourado / por riba dos montes saie") que combina características típicas de este tipo de poema amoroso provenzal con el desnudo erotismo oriental de las jarchas primitivas y de las cancioncillas de amigo mozárabes. ("¿Cómo me hei de ir, queridiña; / ¿cómo he hei de ir e deixarte?/ ... ¿Cómo he hei de ir si te quera? ... ¿Cómo que de ti me parte, / si mais que a mel eres dulce, e mais que as froles soave? ...) Juan Ramón compuso un poema a la manera de Rosalía. Debe ser una composición juvenil en la cual Juan Ramón sigue muy de cerca el estilo, el léxico y algunos temas de Rosalía que encontraron mejor expresión en algunos poemas de Antonio Machado. El poema, inédito, se titula "Como una abeja bendita" y lleva por subtítulo entre paréntesis la frase ("Con Rosalía de Castro"): Cuando yo penaba tanto por todo y nada, y sentfa [ten fa] como un capullo, mi alma en el zarzal de la vida, mi pena, s610 mi pena fue mi verdadera amiga. Yo no tenfa esperanzas, de qué yo no 10 sabfa, volaron mis ilusiones como oscuras golondrinas, llevándose no sé adonde mis tempranas alegrfas. Como un náufrago maldito [en mi] ¡mar de sangre en que me hundfa! [Yo me] [el] lleg6 un momento más malo cuando aborrecí la mfa. Entonces tú apareciste como una abeja bendita; yo te sentfa labrar

en mis entrañas partidas; Crel que estabas labrando yel en tus primeros dlas, y era miel lo que labrabas, miel de sangre dulce y rica. Yo te dije "lAbra pena; labra la miel preferida; pena, luna de mi alba, pena, corona de espinas que abren rosas peifumadas en sus puntas renegridas." Pena, tabla salvadora de la espuma de mi vida. Fin

Rosalía es una escritora de palabras sencillas, la iniciadora de la poesía ,gallega moderna. El mejor ejemplo del agraciado popularismo de Rosalía es su libro Cantares gallegos. Juan Ramón, autor del aforismo "Escribo como mi madre hablaba", había expresado el siguiente juicio: "Quien escribe como habla irá más lejos en lo porvenir que quien escribe como se escribe", que parece confirmar la intención poética de Rosalía en el prólogo a los Cantares gallegos: No habiendo aprendido en otra escuela que en la de nuestros pobres aldeanos, sólo guiada por aquellos cantares, aquellas palabras cariñosas y aquellos giros nunca olvidados, que tan dulcemente resonaron en mis oídos desde la cuna, y que fueron recogidos por mi corazón como herencia propia, atrevíme a escribir estos Cantares. l8

Como Antonio Machado, Rosalía creía en el pueblo como escuela de enseñanza y al aprender de la sabiduría popular renovó la tradición lírica gallega, tradición más antigua que la de Castilla y de un lirismo y una musicalidad más refinados. A su vez, Juan Ramón encontró en el Romancero el río de la lengua española y al renovar la antigua tradición popular del romance preparó el camino para los magistrales romances de Antonio Machado y Federico García Larca. Rosalía fue una de las más delicadas, de las más intensas, de las más originales poetas que ha producido España. Por su parte, Juan Ramón, en la dirección de la poesía pura, es uno de los más grandes poetas de nuestros tiempos, el que con más tesón ha 18. Cemuda,61.

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buscado la poesía sustantiva y esencial. Cuanto puede haber de poesía en el Universo, en el tiempo y el espacio ha sido captadocerteramenteporsuimaginaci6n, una de las más profundas de todas las épocas. Ese mismo poeta supo reconocer el gran valor y la autenticidad lírica de otro espíritu solitario -tan afín al suyo en tantos aspectos-, el de Rosalla, poeta lírica por excelencia, una de las voces poéticas más puras del siglo XIX por la intensidad y sinceridad de su expresi6n poética. Es lamentable que el destino y la muerte no hayan permitido a Juan Ram6n realizar el

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homenaje que planeaba dedicar a Rosalla con su poesía. No obstante, siempre cont6 con ella, siempre reconoci6 su influencia, y al igual que Antonio Machado y Federico García Larca, andaluces como él, también fue cautivado por la cadencia melodiosa y nostálgica de la bellísima lengua gallega, por la emotividad afectiva de sus sonidos y de sus diminutos, por su eficaz concisión lírica, por ese mundo rico de ensueño y sensaciones, de lirismo ideal y quimérico que late hermosamente en todo espíritu genuinamente gallego.


Poesía y poética en Puerto Rico* JOSÉ EMILIO GONzALEZ

La poesía puertorriqueña se desarrolla históricamente en dos perspectivas: l. la poesía popular, que evoluciona del siglo dieciséis al veinte en un ambiente campesino y agrario, y 2. la poesía que hace poco tiempo llamábamos 11 culta", creada por poetas refinados, con educación literaria. La poesía puertorriqueña naci6 con los primeros criollos, probablemente hacia la segunda y tercera década del siglo dieciséis. Esas creaciones iniciales no dejaron huellas sensibles. Sólo podemos decir que son los brotes germinales de nuestra poesía popular, cuya complicada arboladura ocupa un espacio de siglos. Pese a los estudios de investigadores del calibre de María Cadilla de Martínez y Marcelino Canino, es mucho, muchísimo lo que queda por excavar en los muladares de la historia, adonde arrojaron restos de aquella poesía la indiferencia y hasta la hostilidad de tantos puertorriqueños. Aunque sé algo sobre nuestra poesía popular, por haberla estudiado (y experimentado en carne viva durante mi infancia y mi adolescencia), ésta no será el tema de mi disquisición por considerar que no estoy preparado para hablar de ella con suficiente autoridad) Me limitaré, por lo tanto, a hacer algunas observaciones sobre la poesía "culta", o sea escrita por autores sofisticados. Aella me refiero, cuando utilizo en lo que sigue, el nombre genérico de "poesía". Puerto Rico es tierra de poetas. Debemos pensar que siempre los ha habido, aunque muchas de esas voces se acallaron en la oscuridad de los tiempos irrecuperables ya para nosotros. Quizás algún día debamos erigir un Monumento al Poeta Desconoci-

·Palabras lerdas en un foro, sobre una Antologfll poétial puertorriqueña, como parte de la "fiesta de la Poes!a Puertorriqueña" que tuvo lugar el 28 de mayo de 1987, en el Teatro del Patio del Instituto de Cultura Puertorriqueña, en San Juan, Puerto Rico. 1. Estas Irneasyaescritas, me entero de que parte de la "Fiesta de la Poes!a" incluirá una conferencia sobre la "Presencia de lo Popular en la Poes!a puertorriqueña",

do. Quizás tal proliferación quiera decir que el puertorriqueño es esencialmente un ser poético. Actualmente yo calculo que en nuestra isla co-existen unos cuatrocientos poetas, de todas las edades. Este hecho me parece muy significativo, sobre todo en 1987 -fines de siglo- pues nos permite afirmar que mientras tengamos tantos y tan buenos poetas, la cultura puertorriqueña no podrá ser destruida. Es bien conocido el hecho de que nuestra poesía se ha vertido en moldes históricamente dados, entre ellos, naturalmente, la bellísima lengua española, con su rico vocalismo y sus sonoras inflexiones, y la abundante vena de la creación versística: mester de clerecía, romances, coplas, mester de juglaría, lírica galaico-portuguesa, y tan tas cosas más que nos llegaron de la creatividad de los pueblos ibéricos. No olvidemos que la lengua y la literatura de España disfrutaron de inmenso prestigio en los siglos dieciséis y diecisiete. Hubiera sido afortunado que el lenguaje taíno fuera el primer molde donde se cuajara nuestra poesía. No puedo calcular las consecuencias que tal hecho hubiera tenido para nuestra creaci6n verbal. En el hablar puertorriqueño, el taíno dejó algunas huellas y probablemente también en nuestra poesía. Ciertamente, nuestros vates criollistas, modernistas y de vanguardia trataron de hacer justicia a ese componente indígena. Pero esto no obvia para que nos sintamos orgullosos de viajar en la gran corriente de la creatividad hispánica no s610 por la enorme riqueza de sus contenidos sino por la vastedad de su ambición planetaria. Española es la lengua a cuyos pechos nos criamos y debemos amarla porque ella entr6 en el caudal de la sangre y del espíritu a formar parte de la sustancia de nuestro ser. Por decisión íntima del pueblo puertorriqueño, decisión confirmada por casi cinco siglos, hablamos, vivimos, soñamos y creamos en español. Ahí siente el puertorriqueño su íntima armonía, su vocación más auténtica. Aquellos que quieren canjear nuestra lengua nacional por otra,

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puede ser que les suceda y algo parecido de lo que le pasó al individuo que cambió chinas por botellas. El componente africano de nuestra cultura es importantísimo. Todo sugiere que con las investigaciones que se han hecho y que se siguen haciendo la trascendencia de tal componente va a realzarse. Los hombres y mujeres que nos llegaron forzadamente de Africa, procedían de diversas etnias y culturas. Se vieron obligados a aclimatarse y adaptarse a un medio muy distinto al suyo original. A pesar de las tremendas adversidades que tuvieron que sufrir, no me cabe duda alguna de que hicieron valiosas aportaciones a nuestra poesía y a nuestra música popular. Pero este terreno necesita todavía mucho cultivo. A lo largo de las centurias, nuestra poesía ha seguido los patrones de las literaturas latinoamericanas, con sus dependencias de Europa -neoclasicismo, romanticismo, modernismo, vanguardia, etc. Y dentro de lo europeo, han prevalecido los modelos de las grandes potencias literarias: España, Italia, Francia, Inglaterra y Alemania. Así tenía que ser por las circunstancias en que hemos vivido desde que llegaron al Nuevo Mundo los primeros españo, les. Notas insurgentes comienzan a esbozarse por lo menos desde el romanticismo. 2 Recordemos, por ejemplo, a Esteban Echevarría, en la Argentina ("La Cautiva", "El Matadero") y a Manuel A. Alonso ("El Salvaje") y a Santiago Vidarte ("Insomnio"), en Puerto Rico. El Modernismo, a pesar de sus innegables elementos europeos, ha sido proclamado, con justicia, la Declaración de Independencia Cultural de América. La poesía popular, por un lado espontánea, y por el otro, tradicional, no se plantea el problema de la originalidad, como aspiración suprema en el proceso creador. Es el movimiento romántico europeo el que concede primacía a tal aspiración, opuesto a las metas del neoclasicismo. El postulado de originalidad llega con el romanticismo a América, y, por ende, a Puerto Rico. Esta exigencia ya se traslucía en la poesía de Alejandrina Benítez ("La Cabaña Afortunada", "Los Mosquitos Y los Sapos") y de Santiago Vidarte. Naturalmente que sigue siendo un ideal en todos los poetas románticos. Al mismo tiempo, el romanticismo, con su culto de la Naturaleza, con su exaltación de los valores de la vida rural, del espíritu de pueblo ("Volkgeist"), 2. YaÚnanle5. Véase "Alocución a laPoes[a" y la silva americana

"u Agricultura de la Zona T6rrida" del venezolano André:; Bello y "La Cruz del Morro" de la puertorriqueña María Bibiana Benflez.

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con la primada que concede al valor de la Libertad, de los derechos de las naciones a su autodeterminación, abre la brecha al interés en las culturas populares. Uno de los resultantes será la aparición del llamado costumbrismo o criollismo. La poesía y artes populares son para el poeta formas originales -raras, únicas- de expresión colectiva, genuina, frente a los artificios, la pompa y la hipocresía de las producciones neoclasicistas. Es preciso tomar en cuenta la situación en que se encontraban nuestros primeros poetas románticos. El ambiente de nuestro país se hallaba dominado culturalmente por España, con su culto a los clásicos del Siglo de Oro y algo también del humanismo renacentista, en las familias ilustradas. Algunos de esos poetas eran hijos de españoles. En aquella atmósfera de atraso y retraso intelectual, nuestros jóvenes vates buscan resquicios de liberación. Las murallas que circunvalaban a la ciudad capital, como señala años después Alejandro Tapia y Rivera, eran símbolo de los obstáculos ingentes que el gobierno colonial oponía a la expansión del espíritu borinqueño. El romanticismo le sirvió a nuestros primeros poetas para abrir las primeras brechas en aquellos baluartes de opresión y ahogo. El ideal de originalidad implicaba una separación, un primer paso hacia lo propio. Nuestros líricos se esforzarán por lograr esa originalidad, inicialmente a través de unas exploraciones de su propia vida interior. Pero no se independizarán completamente de sus modelos europeos. Algunos descubrieron que lo lírico no era el campo de mejores perspectivas para ellos, y derivaron hacia lo satírico, lo cómico, y la crítica social. Baste mencionar los nombres de Manuel A. Alonso, Ramón Méndez Quiñones y José Gualberto Padilla ("El Caribe"). Ya estos poetas se plantaron en forma consciente el problema de la creación de una poesía puertorriqueña original, no-europea, por lo menos en su esencia. Quien haya prestado cuidadosa atención al desenvolvimiento de la obra de José Gautier Benítez, el más grande de nuestros líricos del siglo pasado, podría cerciorarse que su trayectoria es más o menos la que he bosquejado en los párrafos anteriores. Sabemos que Gautier tuvo una muerte prematura, así que eso convierte en mera especulación mi creencia de que él, de haberle sido posible culminar su obra, hubiera desembocado en algo muy parecido a la "poesía nacional" que muchos años después José de Diego propuso en el prólogo a Cantos de Rebeldfa.


De manera que, para resumir lo dicho hasta este momento, contamos con dos polos para la visi6n de una poesía puertorriqueña. Primero, el ideal romántico de originalidad, que se aplica tanto en lo individual como en lo colectivo. Esos poetas de la primera mitad del siglo pasado son los primeros en tratar de desestabilizar el régimen de estancamiento cultural que sufríamos. Segundo, el criollismo como una manifestación de la cultura popular, interpretada por los poetas románticos. Este empeño podría describirse como el intento de perfilar en la poesía una personalidad puertorriqueña. Con Gautier pasamos del romanticismo en su momento más creador a los nuevos impulsos que nos llegan de Europa. Ráfagas del Parnaso Contemporáneo y del Simbolismo nos llegarán en alas de la poesía de José de Jesús Domínguez, Manuel de Elzaburu, José Gualberto Padilla y Luis Muñoz Rivera, por no mencionar a los poetas modernistas. Estos y otros movimientos como reacción en contra del romanticismo decadente son perfectamente comprensibles. Lo aprendido en Europa por el autor de Las Hurfes Blancas (Domínguez) y por el traductor de poemas de Théophile Gautier (Elzaburu) nos ayudan a salir del tedio de los epígonos románticos. No debemos menospreciar las repercusiones de tales movimientoseuropeosen nuestros medios artísticos/ porque -aunque parezca parad6jico- trajeron aires nuevos, rachas de libertad, enfoques originales/ y son los precursores de las nuevas lenguas poéticas del siglo veinte. Fue una afortunada fecundaci6n de nuestra poesía. Pero no podíamos quedamos ahí. Hubiera sido sencillamente imbécilproducir unanidada de parnasianistas, simbolistas y poetas malditos a docena por peso. Los imitadores"crasos siempre han existido; eso ya no tiene remedio. Lo importante es qué es lo que se hace con lo que se recibe. ¿Hasta qué punto y de qué modo el hecho de que fuéramos una colonia de España pudo afectar la perspectiva existencial de los poetas puertorriqueños? Este problema es casi imposible de resolver en cada caso individual. Pero si consideramos que la mayor parte de nuestros autores vivían bajo la represi6n de la censura oficial, sujetos a los caprichos de los capitanes generales y de sus obsecuentes subordinados/ podemos comprender que el escritor incurriera en actitudes de evasi6n ante los problemas poüticos y económicos del país, y a fomentar enfoques puramente esteticistas y formales. Recordemos que el Parnaso Contemporáneo es en Francia la obra de poetas desilusionados con el movimiento román-

tico/ tan afín a la ideología democrática y liberal, después de los fracasos de 1848. De esa reacción emana, por lo menos hasta cierto punto, la teoría del arte por el arte y la de la poesía pura. Nuestros poetas post-románticos sin duda se esforzaban por descubrir nuevos rumbos. La lírica sentimental ya no les satisfacía, aunque pudiera servir -en el peor de los casos- de refugio para no tener que enfrentar directamente la horrible situaci6n del país. Unos tenían que seguir enarbolando los ideales de liberalismo, democracia, independencia y soberanía, porque el colonialismo español nos había congelado en formas de tiranía completamente obsoletas. De ahí que el romanticismo evolucionara hacia la poesía civilista de Luis Muñoz Rivera, Manuel Corchado, Salvador Brau, Lola Rodríguez de Ti6 y José de Diego. La dictadura de Napole6n III en Francia jug6 un papel análogo al régimen reaccionario español en Puerto Rico. Víctor Hugo y Lamartine se convirtieron en los grandes voceros del nuevo civilismo román-tico. Sirvieron también de modelo a los puertorriqueños. Esa poesía de militancia y de combate habrá de florecer y frutecer en la gesta de nuestro gran Pachín Marin (Francisco Gonzalo), el primer poeta guerrillero que produce nuestra patria. Con ellos, los puertorriqueños aprendimos que la poesía es hervor de lucha. Los otros, los que no siguieron esa trayectoria, necesitan también ser interpretados. Aspiran a nuevas modulaciones estéticas. Sus guías por esos parajes son los franceses: Baudelaire, Théophile Gautier, Leconteae Lisle, Francois Coppée,Sul1y Frudhomme, Catulle Mendés ef al. Objetivismo y cientificismo, como podemos ver en el Canto a Puerto Rico, de José Gualberto Padilla. Deseo de conocer a la patria, no solamente de cantarla, sensualidad imaginística en Las Huríes Blancas, de José de Jesús Domínguez. Símbolos enigmáticos, sueños herméticos, sentido del misterio metafísico. Sutileza de matices y conciencia de la forma en las traducciones de Elzaburu. Creación de la prosa poética. La poesía no es para ellos una estructura estática, una filigrana cristalizada. Es una actividad, una práctica, algo que'se hace. Arte y artificio. Por su herencia parnasiana y simbolista, el poeta quiere una perfección plástica, de técnica y diseño. Se añade al repertorio de la visualidad puertorriqueña una nueva figura, el artista, en la concentraci6n de su oficio. Pero al puertorriqueño le gusta más la exploraci6n, probar ésto y aquello. Por eso, cada poema, cada obra que cuaja el artista, es definitiva y provisional. Cumbre de esfuerzo, conquista, y/ simultáneamente esta-

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ción de paso en el camino de una nueva tarea, proceso sin fin. La libertad no se quiere dejar encarcelar entre murallas, aunque sean de castillos de cristal. Esa poesía de los años sesenta, setenta y ochenta del siglo pasado anuncia ya el modernismo o es un modernismo germinal. El de Rubén Daría, el de Leopoldo Lugones, el de José Asunción, Silva, el de Julio Herrera y Reissing, el de Julián del Casal, el de José María. Nos sobrecoge en medio del traumatismo de la invasión y ocupación de nuestro territorio nacional por las fuerzas militares de los Estados Unidos. El tremendo impacto del imperialismo norteamericano afectará también al resto de la América Nuestra pero no en la misma medida que Puerto Rico. La nave de nuestro destino histórico de pueblo quedó al garete, como lo declarara Antonio S. Pedreira. Los poetas de las dos primeras décadas del siglo corriente fueron modernistas y no lo fueron. Así lo ha sugerido, con razón, Enrique A. Laguerre. Basta estudiar vertical y horizontalmente la obra de Luis Lloréns Torres, Antonio Pérez Pierret, Jesús María Lago, José de Jesús Esteves, José P.H. Hernández, Evaristo Rivera Chevremont y Luis Palés Matos. Enormes variantes entre ellos, conforme a las buenas tradiciones puertorriqueñas. No es refutable el que imitaron a grandes modernistas hispanoamericanos. Era casi inevitable que lo hicieran. Es natural que unos fueran más modernistas que otros. Yo lo he dicho en otras partes: esas dos primeras décadas de este siglo fue la época de más intensa creación poética. De las entrañas del modernismo nos llegan los más grandes poetas de la actual centuria. Con el modernismo, y muchas veces en contra, se inaugura un proceso nuevo, que ha durado toda la centuria y quena da señales de terihinar. Me refiero a la teoría de la poesía que algunos llaman "poética" o, si se quiere, la teoría de la literatura. Hubo, desde luego, atisbos precursores en el siglo diecinueve, pero fue Luis Lloréns Torres, quien dio formalmente comienzo a esta actividad, con su Poética del Porvenir. No vaya entrar aquí en el análisis y discusión de sus doctrinas de pancalismo y de panedismo, por falta de tiempo. Algo he dicho sobre ello en otros lugares. Casi simultáneamente con Lloréns Torres, José de Diego pregona la necesidad de crear una "poesía nacional". De Diego se había formado en el crepúsculo del romanticismo, había conocido las nuevas tendencias francesas, y, ahora, el modernismo. Quizás haya sido José de Diego el primero que intuyó la

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exigencia de una poética puertorriqueña. Tal vez él creía que habíamos inventado lo propio, pero ahora era preciso darle forma, estructurarlo y darle remate. Esto es conjetural, lo admito, pero nadie me negaría que es coherente con el pensamiento de José de Diego. Acaso se halla en el fondo de la idea, que está tan de moda en Puerto Rico, del poeta nacional. ¿Qué es el poeta nacional? Es una pregunta que merece ser examinada por todos nosotros. Regresemos al modernismo y a Lloréns. Este fue un poeta "pluralista" como suele decirse hoy. Tañó todas las cuerdas, desde el venerable romanticismo hasta el más experimentalista de los ensayos de Vanguardia. En este sentido, se me parece a Picasso. Es un espíritu proteico, para él la poesía es transformación constante. Hay ciertas cosas fijas en la poesía de Lloréns: su modernismo, su nuevo criollismo, pero él no se dejó encantar por cada una de ellas. El modernismo tuvo su poética y su poesía. No me atrevo a decir que los puertorriqueños, con la excepción de Lloréns Torres, tuvieramas una poética latente o consciente. Quizás ante ese vacío -si es que existió- Evaristo Rivera Chevremont quiso regresar a las fuentes clásicas para tratar de dar fundamento a su hacer poético. Lo que carecterizó a Vanguardia, en la Epoca de los Ismos fue su rebeldía, que a veces lindaba en la estridencia, su tajante postura anti-poesía, anti-novela, anti-teatro, anti-cultura, en suma anti-pasatismo. Hablarle de una poética a un futurista o a un dadaísta era algo así como mentar la soga en casa del ahorcado. Desde luego, en el mundo hispanoparlante, no faltaron los doctrinarios de Vanguardia, especialmente el famoso Guillermo de Torre, con su libro Literaturas Europeas de Vanguardia, que en Puerto Rico fue algo así como la biblia de los atrevidos insurrectos. Los jóvenes poetas a fines de la década del diez y durante el veinte hablaron mal a troche y moche de los que tuvieron la desdicha de precederles en el tiempo. Pero a la hora de los manteles largos y de los puntos sobre las íes crearon poco. Su gran contribución fue replantear la necesidad de una reevaluación de lo realizado hasta aquellas fechas en la poesía puertorriqueña, generaron la discusión de ideas, y nos obligaron a repensar nuestra situación. Esto, amén a las innovaciones técnicas que a través de ellos introdujeron en nuestro hacer poético y que se quedaron aquí para siempre. Luis Palés Matos es nuestro gran poeta de Vanguardia, aunque es preciso llamar la atención al


hecho de que toda la primera fase de su poetizar es modernista. Las trazas del modernismo nunca desaparecen de su obra. Por otra parte, el diepalismo, heredero de Dadá, puede discernirse que resalta en "Orquestación Diepálica" y se hace sentir en TuntlÍn

de Pasa y Grijerfa. Pero ¿tuvo una poética Luis Palés Matos? Creo que sí la tuvo y se puede descubrir si se investiga minuciosamente el conjunto de su obra. El, desde luego, como es bien sabido, emitió ideas sobre la poesía, y se adelantó a la famosa teoría de la "negritud". Palés Matos, fiel al espíritu de Vanguardia, quiso revitalizar nuestra poesía con nuevos Va~ lores. Desde estos puntos de vista, me parece que "Ñáñigo al Cielo" es un acontecimiento en la historia de nuestra cultura. Mientras tanto, no se dejaron impresionar por los escarceos vanguardistas poetas tan buenos como Clara Lair y José Antonio Dávila. Esos que algunos llaman "post-modernistas". Además, precisa mencionar a Lola Rodríguez de Tió, que repudió tanto a los franceses como a los angloamericanos. Estos poetas se dedicaron a su oficios sin asumir poses revolucionarias, quizás pensando que la poesía como tal, cuando verdaderamente existe, es y~ un hecho revolucionario. Hay tal vez una po~tica en cada uno de ellos con notas comunes de serenidad, de contemplación, de amor a Puerto Rico, de angustia existencial. El sentimiento no está excluido pero tampoco la impresión y la imagen como puntos de apoyo de la creación. Juan Antonio Correljer, que se forma en la Epoca de los !smos, pero que también conlleva filiaciones modernistas. Juan Antonio, como José Gautier Benítez, trovador de la montaña, hace de su poesía una poética de la Patria. Pensador, Juan Antonio, no formula una teoría de la poesía, sino que expresa ideas de la función de la poesía en la hora que le toca vivir. Los poetas del neocriollismo, por ejemplo, Juan Antonio, Francisco Manrique Cabrera, Samuel Lugo, Francisco Matos Paoli, Luis Hernández Aquino, pintan nuevos cuadros y estampas de la tierra y del hombre puertorriqueño,a través de lanueva sensibilidad de Vanguardia. En ciertas ocasiones hacen manifestaciones sobre la poesía, pero no llegan a formular una poética. Lo mismo ocurre con los poetas del neorromanti-

cismo intimista de la década del treinta hasta comienzos de la Segunda Guerra Mundial. Se vuelven hacia la interioridad de sus vidas individuales, polarizados hacia la contemplación e interpretación de sus temples anímicos, utilizando como puntos de partida la impresión y las emociones. Lo lírico en ellos pasa a un primer plano. Sus recursos de construcción del verso y del poema suelen proceder de Vanguardia. Pienso en poetas como Camen Alicia Cadilla, Carmelina Vizcarrondo, Samuel Lugo y Luis Hernández Aquino. Por cuanto estos poetas suelen estar más interesados en la experiencia inmediata de sus sentires y en el análisis de sus vivencias, no se muestran inquietos por los aspectos teóricos. Con el neorromanticismo y el trascendentalismo -de Félix Franco Oppenheimer, Eugenio Rentas Lucas, Jorge Luis Morales y Francisco Lluch Morallegamos a los límites de esta jornada: la Segunda Guerra Mundial. El trascendentalismo se parece al expresionismo alemán en su rechazo de la deshumanización de la vida y el materialismo impuesto por el capitalismo industrial y no me cabe duda de queestuvo influido por el movimiento existencialista de Sartre, Camus y Gabriel Marcel. Es también afín con el neorromanticismo puertorriqueño. Pero difiere en algunos aspectos, como no insistir tanto en las técnicas de vanguardia, como cierta tendencia a lo filosófico, a lo metafísico y también a lo religioso. Aquella preocupación de Max Scheler con el problema de El Puesto del Hombre en el Casmo, me parece que seproyecta en el Trascendentalismo. ElTrascendentalismo es ya una evolución significativa. ¿Pero hay una poética derivable de su obra? Sería fascinante estudiar meticulosamente esta cuestión. Para terminar. No creo que esta exploración inicial de una posiblepoética puertorriqueña haya dado resultados muy positivos. Quizás ello se deba al método utilizado por este servidor demasiado ensayístico, y a las obvias limitaciones de quien lo maneja. Por otro lado, sólo he podido considerar los primeros cien años de nuestro quehacer poético. Un estudio minucioso, metódico y sistemático podría dar mejores resultados. Habría que extenderlo para abarcar también la obra de los poetas del período 1950~1970.

Hay algo en lo que creo firmemente y es que la exploración debe continuar. Quizás un día Dios me conceda el privilegio de poder ayudar.

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Laguerre y Tom.ás Blanco* Jos~ FERRER CANALES

Con frecuencia rondan mi mente conceptos, ideas de dos maestros del ensayo. El sabio dominicano Pedro Henríquez Ureña afirma en páginas inmortales de LA Utopfa de América: El hombre universal con que soñamos, a que aspira nuestra América, no será descastado: sabrá gustar de todo, apreciar todos los matices pero será de su tierra; su tierra y no la ajena, le dará el gusto intenso de los sabores nativos...; la universalidad no es el descastamiento.

y el ensayista hispánico, O. Miguel de Unamuno, expresa: Soy uno de los tantos españoles que al coger una obra americana, queremos que nos traiga soplo de la vida, de la tierra y de la gente en que brotó; intensa y verdadera poesía y no literatura envuelta en tiquismiquis decadentistas y en exóticas flores detrapo ; de cada pafs me interesan los que más del pafs son, cuanto más de su tiempo y de su pafs es uno, más es de los tiempos y de los países todos. Estos maestros dan en la clave de la universalidad. Al escritor "su tierra le dará el gusto intenso de los sabores nativos", dice Henríquez Ureña, "nuestro Sócrates" como lo llama Alfonso Reyes. Y el Rector de Salamanca pide "el soplo de la vida, de la tierra y la gente con que brotó". En los escritores nacionales Enrique A. Laguerre y Tomás Blanco alcanzan plenitud las aspiracionses de los citados humanistas: su puertorriqueñidad es de tan hondas dimensiones que alcanzan universalidad.

·Presentación de la tesis doctoral de la proresom Maria del Carmen Monserrat Gámiz, "La personalidad del puertorriqueño y los aspectos educativos en la noveUslica contemporánea: Los vates de Tomás Blanco y Los limas benévolos de Enrique A. Laguerre" Fue publicada por el Institull) de Cultura Puertorriqueña. La primera parte, sobre Los vates, apareció en 1986; la segunda. sobre Los IlIllOS benévolas, en 1987.

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y ahora la Profesora María del Carmen Monserrat Gámiz nos ofrenda su análisis, una bella exégesis de dos creaciones puertorriqueñas y universales Los amos benévolos de Enrique A. Laguerre y Los vates de Tomás Blanco. La Profesora Monserrat convive con nosotros, en Puerto Rico, desde hace veinte años, desde 1968. Nació en Zaragoza y recibió su Doctorado en Filosofía y Letras en la Universidad Complutense en 1980. Ha publicado artículos en El Mundo, las revistas Cupey y Vanguardia. Prepara una antología de ensayos folklóricos que llevará el título 73 autores hablan

de Puerto Rico. y ha enseñado en la Universidad del Sagrado Corazón, en la Católica, Interamericana y actualmente en la Universidad Metropolitana, en Río Piedras, donde realiza una intensa obra de difusión cultural. Seamos justos. Seamos honrados. La Profesora Monserrat ha recibido un alto grado acádemico de la Universidad de Madrid. Pero ella ha presentado dos tesis. Porque cada uno de los estudios, el consagrado a Los amos benévolos, y el dedicado a Los vates, es una brillante y profunda memoria doctoral. Las tangencias que hay entre las dos obras y los autores llevan a la investigadora a unificarlas y a derivar conclusiones parecidas o contrastantes. La obra de la Dra. Monserrat no es solo análisis racional, crítico y revelación de fina sensibilidad estética. Es, sobre todo, un "monumento de amor" a valores puertorriqueños, revelados, concretizados en figuras y en ideas que aparecen en las dos novelas, una, la de Tomás Blanco, con acento en la estética, y la otra, la de Enrique A. Laguerre, con acento en lo histórico-social. Elogio esta obra y la presento a la juventud de mi patria como una obra modélica, como obra paradigmática, ejemplar, desde el punto de vista de su estructura, de su arquitectura, de la erudición que implica, del esmero con que ha sido redactada. Yuna obra como ésta no se puede improvisar. Hay detrás


de ella toda una vida de estudio, de meditaciones profundas y hay un vivir desde la perspectiva de la fe cristiana. Esta es obra maestra en su género y fruto maduro, cuajado, sazonado... El estudio de Los amos benévolos, se abre con una semblanza del novelista Laguerre. Subraya los vínculos de éste con don Antonio S. Pedreira, quien le dio "el espaldarazo a su vocación de escritor", con Margot Arce de Vázquez, la maestra de "fina y aguda percepción artística" y con Concha Meléndez, quien lo incitó, confiesa el novelista, a "explorar, la tierra finne de (su) propia identidad e integridad" Yo sumaría otro nombre, el de la educadora doña Carmen Gómez Tejera, y comprendería las preocupaciones pedagógicas de Laguerre. Junto a sus estudios universitarios (en 1941 se recibe de Maestro en Artes en la Universidad de Puerto Rico), Laguerre comienza su creación literaria. Sobre La llamarada, de 1925, escribirá María Teresa Babín que "ésta incorpora un estudio y técnica de carácter americanista". En la Universidad de Columbia, donde gozó de la más alta estimación intelectual de los profesores don Tomás Navarro Tomás, don Federico de Onís, Andrés Iduarte y Germán Arciniegas, llegó Laguerre hasta la aprobación de su examen doctoral. Pero no presentó su tesis por negarse a escribirla en inglés, según se exigía entonces, por razones políticas. La Dra. Monserrat exalta al educador, al escritor, al puertorriqueño, al hombre Enrique A. Laguerre. Numerosos son los honores que ha recibido éste -Doctorados Honoris Causa, premios. Ha sido Codirector de un proyecto educativo de la UNESCO en Pázcuaro, México, y Presidente de la Junta de Directores del Instituto de Cultura Puertorriqueña. Laguerre es verdaderamente fecundo. La investigadora anota más de 1400 obras de este autor: prosa poética, cuentos, artículos -los Puntos de partida, Hojas libres- y las novelas que el Dr. Zayas Micheli denominó del "ciclo nacional", iniciadas con La llamarada (1935), y las del"ciclo universal", comenzadas con La ceiba en el tiesto (1956). La Dra. Monserrat recoge el testimonio de Francisco Manrique Cabrera en el sentido de que la actuación de Laguerre "ha sido renovadora y ha plasmado páginas de gran relieve artístico". También aplaude ella al novelista consagrado a la defensa de la "más humana y cálida convivencia". "Cultura, nos enseñó el Profesor Laguerre, es convivencia". La investigadora hará un análisis funcional de la narración, deteniéndose ante los diversos planos de

la novela; comentará sobre los personajes y su función, nos ofrecerá y anotará juicios de Laguerre sobre la personalidad y la cultura puertorriqueñas, la sociedad tecnológica; aludirá a apuntes bíblicos y a perspectivas pedagógicas. Enriqueceese estudio con ilustraciones, con apéndices y con una bibliografía exhaustiva. Entre lo mucho que atrae mi atención en esta exégesis, están los comentarios sobre los subtítulos simbólicos de esta novela: a saber, Un cirio para

alumbrar el dÚl, El camino de las hormigas y Requiem por un prócer. También, el hecho de que Laguerre expresó su preferencia por una novelística no puramente imaginativa y falsa sino por una novelística humanizante yporelarte, entreotros, deCervantes, deDostoievsky, de Kafka, Camus y Arthur Miller. Los amos benévolos tiene una estructura tripartita que, juzga la Dra. Monserrat, puede estar inspirada en Rayuela deCortázar. "Ellector-inscribe Laguerre -, puede comenzar la lectura con cualquiera de las dos primeras partes. Se leerá la tercera cuando se hayan leído las dos primeras." A propósito del plano político, dirá la investigadora: Puerto Rico no goza de completa soberanía porque está entregado a manos de unos amos aunque benévolos. Miguel S. Valencia representa el prototipo de uno de tantos inconscientes líderes asimilados al sistema que traicionan la patria porque se traicionan a sí mismos al carecer de integridad moral.

Sobre el plano cultural, apunta que el autor despliega un amplio dominio (de éste) con nombres de héroes, políticos, artistas, escritores, situaciones históricas. y ésta es una novela escrita por un educador que habla a sus compatriotas y confiesa que él debe "responder a su vocación lanzándose" - cito - "a procurar la levadura de la historia puertorriqueña en la concreción de las hazañas sociales". A propósito del plano narrativo, la analista reconstruye la vida de Miguel J. Valencia, el "procer", entre comillas, abogado de compañías azucareras, miembro de la Legislatura y, se afirma, l/generoso esclavizador de oprimidos". En cuanto al plano sociológico, Laguerre consigna el momento en que nace el "rápido progreso industrial-económico". En la n~vela aparecen ideas que hemos leído en las Hojas Libres, muchas "acentuandoel tema de la digni-

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dad humana", otras de "la tecnología sin alma", otras sobre la destrucción de la belleza de la naturaleza. Hay alusiones a la historia contemporánea; a la masacre de Ponce, a Blanton Winship; el personaje Valencia se refiere a los dos Luises - Muñoz y Ferré - en cuyos gobiernos -cito- "conservó imperturbable su poder". Yhay otras alusiones como Charles Chaplin, el actorJosé Ferrer, John Wayne, Cervantes ya figuras históricas de relieve universal como el Mahatma Gandhi, el Maestro D. Eugenio María de Hostos y el Patriarca Dr. Ramón Emeterio Betances. Para la Profesora Monserrat, Laguerre es un conocedor de la Biblia con atracción hacia la belleza del Antiguo Testamento, a pesar de que está más cerca de las esencias del Nuevo Testamento. No hay, dirá concretamente, en Los amos benévolos "una fe cristiana expücita, pero la cosmovisi6n del autor puede situarse en la base humana sobre la que se asienta el pensamiento bíblico-eristiano". "La obra -afirma -ilumina los senderos hacia el Dios de Libertad". Sobre la perpectiva pedag6gica, a través de la narración, deja entre otras, estas orientaciones de Laguerre: Primera, "elestímulo como fuente de motivación", segunda, "el valor de los hábitos de trabajo", y tercera, "la imagen del desarrollo integral de la personalidad humana"- aspiraciones de Maestros de la jerarquía de Eugenio María de Hostos y Francisco Giner de los Ríos. Creo muy valioso este resumen de la posición crítica de Laguerre frente al tema el choque de culturas. Dirá: De la actitud colonial de Inglatera, Holanda, Francia, o los Estados Unidos, las páginas de la historia ofrecen el dato objetivo; todas estas naciones colonizan desde fuera, sinpreocupaciones de intercambio con el país conquistado. A pesar de las fallas e injusticiasde la colonizaciónespañola,el intercambio cultural y biológico se produce en las tierras conquistadas. Puerto Rico y su cultura son efectos del triple filón con predominio de elemento hispánico.

Al justipreciarel valorpoético de la novela, la Dra. Monserrat adelanta este motivo comentario: El genuino sentimiento Urico que estremece a Laguerre en contacto con su tierra, encuentra cauces renovadores que parecen trascender lo corpóreo en el intento de evocar mundos contiguos a la experiencia suprasensible.

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Hay páginas en que se intuye la presencia del misterio. Ocon este acento artístico ensaya otra explicación: Un oreante efluvio de poesía traspasa el aire todo en Los amos benévolos. Su autor ha sabido presentar ciertos contenidos que en lo imaginario-ficticio se toman experiencia estética. Un mundo maravilloso destaca sobremanera en Un cirio para alum-

brarel dfa.

Tenemos presente que el crítico Ernesto Sábato ha sostenido que"el gran drama de la literatura no es ya la aventura del hombre lanzado a la conquista del mundo externo, sino la aventura del hombre que explora los abismos y cuevas de su propia. alma". Parecido sentido tienen para mí aquellas palabras de nuestro Maestro Hostos en el prólogo al Hamlet; expresa allf el profundo pensador puertorriqueño que "el espectáculo más digno que puede ofrecerse a la conciencia humana", - dice -, es "el cataclismo de un alma, una lucha interior, un alma en crisis". Poreso escribe Hostos: "Vamos a asistir a una revolución. Hamlet es una revolución." ¿Por qué evoco estos conceptos ahora? Es que las palabras de Sábato preceden al contraste que observa la Dra. Monserrat entre las personalidades de Miguel S. Valencia y la de su segundo hijo, Germán Valencia. Miguel es el "prócer" entrecomillado, que"olvida la armonia integral", que busca el poder, la utilidad, el provecho; busca el dinero. Abogado, formado en el socialismo revolucionario, finaliza en el bando opuesto. Germán, médico, es la integridad; su meta, la sociedad igualitaria. Hombre compasivo, no comulga con el pensamiento de su padre. Está por "un sistema donde no haya amos sino hombres libres". Germán"dejará las ideologías y escoge la praxis como camino de felicidad a su país". El propósito de la novela Los amos benévolos es humanizar al hombre - mensaje de la investigadora - y "el personaje que encarna los valores del autor es el héroe Germán Valencia". Escuchemos otra vez a la Profesora Monserrat: "La novela Los amos benévolos es fruto de una tenaz perseverancia cuajada de amor apasionado con la que Laguerre ha explorado la tierra firme de su propia integridad e identidad." En el estudio sobre Los vates me impresionó el dibujo de la personalidad de Tomás Blanco: su infancia, sus estudios en Georgetown, Washington, donde se recibe de Doctor en Medicina; sus viajes -


España, Suiza, Francia, Italia y La Habana donde leerá la conferencia El prejuicio racial en Puerto Rico. Enumera y comenta otras obras del autor: ensayos, cuentos, poesía, Los cinco sentidos, Los aguinaldos del Infante, Cuentos sin ton ni son yel Prontuario histórico (1935), "intento de síntesis de la formación de nuestro pueblo", (escribe Blanco), y digo yo, complemento y comentario a lnsularismo (1934) de Antonio S. Pedreira, esfuerzo éste por definirelalma nacional con sus defectos y con sus virtudes. Creo necesario leerjunto a ensayos el de Manuel Maldonado-Denis,

Visión y revisión de Insularismo. Tiene presente la autora, la amistad de Blanco con Palés Matos; le alaba la maestría en el relato, la fusión de lo oculto, lo popular, lo folklórico yel criollismo. Alude a su vinculación al Ateneo Puertorriqueño y recoge testimonios sobre Blanco, de D. Tomás Navarro Tomás, Samuel Gilí Gaya, y doña Margot Arce, para ubicar al ensayista y creador. Comentó ésta: Los pensadores de la generación del '30 se confrontan con los problemas de la postguerra de 191418, Ycon las agresiones del expansionismo políticoeconómico de los Estados Unidos hasta el Caribe y el continente sudamericano. La situación colonial de Puerto Rico agrava (el caso). Se siente la necesidad de conjurar el peligrocobrando conciencia de la propia identidad, de la tradición viva y de aquellos valores que pueden fortalecerla y darle sentido. Dentro de este contexto escribe Tomás Blanco su obra.

Aparecen en el libro estas felices noticias patrióticas: Tomás Blanco fue el Primer Presidente del Comité para la Defensa de las Libertades Civiles en Puerto Rico, condenó la masacre de Ponce y se negó a comparecer ante la primera comisión del status porque juzgaba que la libertad y el derecho a la soberanía de un pueblo no se discuten y menos ante un tribunal de extranjeros, representantes del poder colonial.

Aquí se describe a Tomás Blanco como"científico y poeta", como "humanista clásico y amante del folclore, como aristócrata elitista y compañero de bachatas populares". Amó la música clásica y la pintura, lo ilustra la amistad con Pablo Casals y Cristóbal Ruiz. Admiró el arte de Quevedo, Cervantes, de Valle Inclán y de Edgar Allan Poe. y ¿por qué el título Los vates? La investigadora afirma que "a las personas del círculo de Muñoz Marfn - entre los cuales estaban Tomás Blanco y

Palés Matos - se les llamaba los VATES. A Muñoz, "El Gran VATE", a las mujeres VATISAS. y dirá Blanco: De significar poetas..., vates se extendió hasta incluir en general a escritores y artistas. Luego fue adquiriendo más y más amplio sentido, abarcando no sólo a cultivadores de las artes creadoras sino también a los de las interpretativas. Por fin bastó ser amigo asiduo de los vates para contaminarse de vaticidad.

No vamos a anotar las impresiones a cada página. Pero sí quiero repetir cómo admiro la erudición, cómo admiro el arte de la profesora, su dominio de múltiples lenguas -griego, latín, francés, inglés, italiano- además de vernáculo que enseña y su capacidad para traducir. Fue grato verla descubriendo las fuentes de los epígrafes, de las palabras mayores citadas por Tomás Blanco al frente de Los vates, palabras de Edg(Jr Allan Poe, de Valle Indán y de George Santayana. Establece como fuentes para Poe, el final del relato Mystery of Marie Roget y para Valle Inclán, Luces de Bohemia, en uno de los Esperpentos. Y sin precisar, el texto de Santayana, lo juzga representativo de pensamiento filosófico del pensador hispánico y profesor de la Universidad de Harvard. El estudio está ilustrado con diagramas, y dibujos, mediante los cuales, la expositora va sintetizando progresivamente sus explicaciones -honda huella de la educadora. Sigo el índice: hay "análisis funcional de la narración, comentarios sobre el pórtico, la estructura del contenido, es decir, lo que llama plano externo y planosinternos: narrativo, sicológico,filosófico, literario-llngüístico, pedagógico, puertorriqueño y poético". Amantes de nuestra patria, leemos con satisfacción allí donde la profesora está ante el plano puertorriqueño de la obra: "la trama ligada a Puerto Rico", los personajes con rasgos puertorriqueños, alusiones alchoque de las culturas puertorriqueña ynorteamericana. Ya lo advirtió Laguerre al decir: "hay suficiente sustancia y espíritu puertorriqueños como para que sepamos que (Tomás Blanco) no es de los que huyen e ignoran nuestras circunstancias de pueblo". El escenario es San Juan y vivimos la trama desarrollada un 24 de junio fiesta de San Juan Bautista. Para mí tiene extraordinario interés no sólo que la Ora. Monserrat exponga que Tomás Blanco recrea con precisión una tradición de genuina raíz isleña,

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de la nación norteamericana. Juzga con razón la Dra. Monserrat: "está situación trae un descalabro en la conciencia histórica del puertorriqueño". Estoy citando con satisfacción porque participo del mismo criterio sobre este tema histórico: "En el tercer lustro del Siglo XX se inicia la reacción consciente para conservar los rasgos de la propia identidad". La comentarista confiere gran importancia a la década del 20 ("generación del modernismo literario") y a la obra de la generación del 30 (con que el pueblo se reencuentra y define). Laguerre y Blanco participan de este esfuerzo. Luego hay referencia a la herencia biológica de nuestro pueblo: indígena, africana e hispana con predominio de ésta. En la descripción de la fuente que corre por la Ve que nuestros perfiles son "semejantes a los de verde y arómatica naturaleza, sorteando los obstáotros pueblos hispánicos". culos de un esbozo de generalife tropical, palpita el Ycon humildad y sabiduría apunta: "Preponemos mismo sentido poético que circula por los versos de -con el valor de apuntes subjetivos-, algunas las Eglogas de Garcilaso, o las liras del Cántico Espiconclusiones personales..., basadas en una conviritual de San ¡uande la Cruz, o las de Fray Luis de León vencia prolongada entre los puertorriqueños". A la Vida Retirada. -"El proceso de asimilación ha sido diferente en calidad y cantidad- según los diversos estratos A otro tema: En la novela aparece Xavier Algora y en la pers- subculturales". - "El ritmo de aculturación está relacionado con pectiva que aquí se nos ofrece "es el personaje de el proceso de modernización, el área geográfica y la mayor significación..., protagoniza la problemática clase social". sociológica predominante en la novela y expresa - "EI bilingüismo no es real en Puerto Rico a pesar aspectos literarios filosóficos, patrióticos del contede los esfuerzos oficiales; Puerto Rico no es un país nido; se complementa a través de Sergio Ledesma, bilingue". personaje... proyectado desde su misma interioriDel estudio comparativo derivamos entre otras, dad; si el personaje Algara situado en el mundo real estas ideas: Laguerre nace en 1906 en la zona rural; actúa (en) función de tesis, Ledesma desde el mundo Tomás Blanco, en 1896, en la capital, y muere en 1975, soñado se le opone como antítesis". cuando Laguerre está escribiendo Los amos benévolos. Ya en páginas anteriores se nos había expuesto Tomás Blanco pudo ser "puro hombre de letras". que "en la noche Ledesma sufre una confrontación Laguerre (paramí, de mucho mayor mérito) es "homde elementos antitéticos: el mundo real y el mundo bre de letras" sin dejar el esfuerzo, la lucha. Blanco es ideal se enfrentan en su conciencia, y de ellos surgirá "teórico,estético, intuitivo, contemplativo". Laguerre la decisión final la antítesis.". transforma la praxis -habla la Doctora MonserratLas conclusiones sobre el estudio de Los vates de en la creación estética. Blanco es escritor de minorías Tomás Blanco y Los amos benévolos de Laguerre apacultas. Laguerre, el novelista más asequible al puerecen al final de la tesis. Valioso ensayo per se, blo. Ambos, ensayistas de primer orden. aborda el tema de "la personalidad de los pueblos" También se subraya en esta tesis que Los vates y recoge testimonios, entre otros, de Gustavo Le ~on, (1949) es la única novela de Tomás Blanco; Los amos Darwin, Spencer, Buckle, Domingo Faustino Sarbenévolos (1976), la décima de Laguerre. Los vates, según su autor, es "un'embeleco fanmiento, que contrasta con el pensamiento-de-E.º-dó!.... de Ricardo Rojas, de Alfonso Reyes, de Pedro tástico con sentido'final ultraestético, novela de un solo personaje real y un pequeño grupo de ficticios". Henríquez Ureña. Los amos benévolos, con seis personajes y una imaLa Profesora se acerca a aspectos de nuestra historia y expone estos juicios: "el proceso concientizagen audiovisual, es una novela de corte realista. La dor de la identidad puertorriqueña se trunca por el estructura de ambas obras es tripartita y en ambas se afirma la existencia de una personalidad puertorricambio de dominio político". Puerto Rico pasa de nuevo - tras efímero ensayo autónomo - a manos queña.

sino que personalmente, como consta en una nota al calce, ella haya ido a Boca de Cangrejos, con una amiga, a comprobar si en realidad existe "el elemento típico, la pelea del pez espada y la ballena al amanecer del día 24 de junio". Otras opiniones de la Profesora vienen a justificar el juicio de Manrique Cabrera en el sentido de que "Tomás Blanco como artista tiende a salvar nuestro valioso acento cultural exprimiéndole jugos de entraña universal". y el juicio sobre Blanco-poeta está dado con estas palabras reveladoras de la conciencia artística, de las reflexiones de la Dra. Monserrat. Yo adivino el acento de su voz en la cátedra; dirá ella:

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En las dos están presentes: la tierra, la flora, la fauna nuestras. La Dra. Monserrat siente que en las dos novelas "resuena la sinfonía requintada del coquí". Yen ambas aparecen el mestizajebiológico y el cultural. Entiende que Blanco no se enfrenta al problema socio-político de su patria como Laguerre. Hacia el final desuobra la Ora. Monserrat expresa que tal vez nWlca, ni Blanco ni Laguerre pensaron en el valor pedagógico de sus novelas. Pero, insiste con razón, dan a sus creaciones calidad educativa y se igualan en el mensaje humanista que es "dar conciencia al hombre del sentido de su existencia". Después de referirse a contenidos pedagógicos per se en las novelas (WlO esencia es "la educación debe de estar dirigida a la perfección de hombre integral") y a contenidos per acddens (como una apertura hacia la estética en Los vates), petf:ibe sembradas al viento en las dos novelas las sémillas de la libertad, de la justicia, de la solidaridad, de la autenticidad, la esperanza y la afirmación de las crencias en la patria, en la familia y en Dios. Hermana de la caridad, de la cultura, Doctora en Filosofía y Letras, es decir humana, humanitarista y humanista, la educadora MarCa del Carmen Monserrat Gámiz al dar el último toque a este monumento, así nos incita: "Hermanos puertorriqueños,

profundicen en los valores perennes de su cultura con esperanza...; la vida si se nutre del agua del espíritu,Ono muere". Aquí percibo Wleco del Salmo Primero, versículo tercero de David. El varón justo es aquí el auténtico puertorriqueño. Canta el salmista: Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en 8U tiempo, y su hoja no cae, y todo 10 que hace prosperará. Compatriotas: No he venido a Ponce a resumirles los contenidos de una obra maestra. No he venido, realmente, a juzgar la investigación y la creación de la ilustre educadora, Dra. Monserrat. L;: valoración la harán distinguidos críticos literarios. Yo he venido a expresar públicamente mi gratitud por lo que he llamado un monumento de amor. Yhe venido a invitarlos a realizar el viaje estético, intelectual y patriótico que es la peregrinación por las ru tas de esta obra que corresponde a la incitación del Apóstol Martí, al autoconocimiento, al estudio de nuestra Grecia, de Nuestra América, de nuestra América, de nuestra patria, obra que consagra a su autora, no sólo en los más altos planos intelectuales sino en el orbe afectivo, en el corazón del pueblo puertorriqueño.

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Releyendo a José Luis González: desdoblamiento e integración en su narrativa HORTENSIA

R. MORELL*

Para el 1954, ante la publicación de un libro de cuentos exentos de temas puertorriqueños, una crítica alarmista y aprensiva anuncia el desarraigo del escritorJosé LuisGonzález y casi proclama su acta de defunción literaria. Al rebatir hoy ese análisis y profecía felizmente errados, González pone en tela de juicio el provincialismo estancado, responsable de la actitud critica que él califica de "viejo prejuicio nacionalista, que consiste en creer que la identidad nacional de un escritor radica exclusivamente en la identidad geográfica de sus temas."} Afirma, al contrario, que el nacionalismo radica más bien en la unidad de una cosmovición creadora que confiere cohesión a una obra: "Esa conciencia ingenua pasa por alto el hecho de que las raíces nacionales de un escritor no están necesaria ni esencialmente en los personajes o en los ambiente de sus obras, sino en su persona misma, en su particular visión de la realidad, cualquier realidad" (Exilio, p. 112). Sociólogo de la literatura, González atiende a la calidad artística de su obra dentro de una perspectiva generacional. Se reconoce iniciador en Puerto Rico de la Generación del 50 -autores nacidos en la década del 20 que publican sus libros durante la década del 50-, a quienes corresponde el inicio de una etapa renovadora: la superación en la isla del "retoricismo farragoso" y el "jibarismo pintoresco y anecdótico" que la preceden. Consciente de su labor, reconoce y advierte contra los peligros de la vacuidad inherente a la meta del deslumbramiento fácil del lector y la critica: "Experimentar, sí, claro. ¿No ha sido acaso nuestra generación la más experimentadora en la historia de la literatura puertorriqueña? Pero experimentar con un fin que va más allá del experimento mismo."2 °Department of Spanish and Portuguese, Temple University. Philadelphia, Pennsylvania. 1. José Luis González, "EI escritoren el exilio", en El ¡HIlsduuatro pisos (Río Piedras: Huracán, 1980), p. 112. En adelante, doy la paginadón en el texto. 2. Carta ae José Luis González a Pedro Juan Soto, 16 de abril de 19n, en "José Luis González, ese desconoddo," prologo de Pedro

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Entiendo que la perspectiva unificadora a que alude González al definir el nacionalismo literario, igual que su actitud responsable ante el experimento, se ejemplifican óptimamente dentro de su propia obra. A fines de ilustrarlo, me propongo el examen de tres de los relatos reunidos en su colección Mambrú sefue ala guerra: "Paisa", "EI arbusto en llamas" y "La tercera llamada",3Juntos en este libro, veinte y veintidós años, respectivamente, separan la primera publicación de "Paisa" (1950) Ylas de "La tercera llamada" (1970) y "EI arbusto en llamas" (1972).4 No obstante la distancia temporal, se advierte una comunidad de estructuras significativas que permite descubrir, a la luz de los relatos más recientes, aspectos pasados por alto en la lectura del más antiguo, "Paisa." Aunados prestan testimonio de una misma actitud creadora de parte de José Luis González, autor preocupado por contextos problemáticos individuales, trascendentes, no obstante, en su universalidad. Disímiles en personajes, ambiente, atmósfera y circunstancias, los relatos se acercan desde el punto de vista de su composición de acuerdo con estructuras de desdoblamiento literario. "El arbusto en llamas" se entrega como narración donde personajes polarmente opuestos se alternan en una misma situación vital, disyunta en el tiempo y el espacio, mas simultánea en el texto, de forma que la relación victimario/víctima se invierte de una a otra instancia y se logra la identificación en el momento crucial de la muerte. Quiere decir, que la emboscada y aniquilación del racista sureño Lee Maloy durante la guerra de Corea (instancia presente) se descubre en el contrapunto como iróncio vuelco al revés, como Juan SolO a José Luis González, Veinte cuenlos y Paisa (Río Piedras: Cultural, 1973), p. 20. 3. José Luis González, Mambrú se fue a la guerra (y otros relatos) (México: Joaqurn Mortiz, 19n). Todas mis referencias parten de esta edición; daré la paginación en el texto. Para fadlidad tipográfica, no reproduzco lassangrfas del pasado intercalado al citar de "EI arbusto en llamas" y "Paisa". 4 . Véase Isabel Ruscelleda Bercedóniz, "Bibliografía de José Luis González," Te:do Critico, 12 (1979), 115-27.


viaje al otro lado del espejo, de 10 acontecido paralelamente años antes cuando Lee participa en el linchamiento de un negro en su estado natal. En "La tercera llamada", en cambio, el desdoblamiento se inscribe dentro de los límites de 10 fantástico. Aquí la presencia juvenil del protagonista irrumpe en la monotonía de su edad madura para hacerse uno con él. Literalmente, recupera su juventud perdida y se libra de una vida hueca, aunque económicamente exitosa, reorientando sus metas existenciales. En su cuarentena, Lester Brown abandona su prestigioso empleo, exclusivo vecindario e histérica mujer, en unas vacaciones de recuperación de los años extraviados desde su veintena, a partir de ella. Y en "Paisa", el desdoblamiento se efectúa en la disgregación de la personalidad del protagonista de acuerdo con las instancias del tríptico freudiano del yo, el superyó y el ello, a las que corresponde las figuras de Andrés, Perucho y el otro en el presente narrativo. Este presente comprende las cuatro horas de espera de Andrés Morales, joven puertorriqueño emigrado a Nueva York, para perpetrar su primer asalto. En la anticipacion del atraco, el relato intercala una serie cronológica de retrospecciones que ilustran el desmembramiento de su familia y el proceso disasociativo de Andrés en el conflicto axiológico que enfrenta ante la desintegración familiar. La técnica que yuxtapone en "El arbusto en llamas" las realidades paralelas del combate en Corea y el linchamiento en Mississippi opera en forma singularmente económica para comunicar el tema del relato: la universal justicia distributiva. Tal economfa se apoya en la contraposición dramática de los hechos, sin intervenciones editoriales del narrador. La angustiante espera del soldado norteamericano emboscado se interrumpe narrativamente cuando desfallece de agotamiento. Su sueño crepuscular sirve de resorte hacia una regresión temporal donde se le contempla en un sádico regodeo desde la anticipación del asalto de la cárcel donde se encuentra el negro hasta el final linchamiento del preso. Al replegarse otra vez el relato al presente, éste se cumple como perfecta inversión punitiva del pasado retrotraído. De acuerdo a la perfecta simetría entre las dos muertes, las víctimas se identifican y se cumple la justicia. A estos fines sirven el paralelismo y la repetición, la premonición y prolepsis, así como la ironía. SComo ejemplo de paralelismo cabe señalar

el miedo intenso que sufren las víctimas. En la primera de las instancias se lee que "En los primeros instantes de lucidez que el terror le permitió, Lee Maloy pensó" (p.157), que en el traslado al pasado se observa en el negro como"el terror que 10 poseía en aquellos momentos le había vuelto la tez oscura de un ceniciento enfermizo" (p. 165);justo en el momento de iluminación anterior a la muerte, a Maloy, "Un escalofrío de terror le recorrió todo el cuerpo" (p. 173). Las escenas finales de cada secuencia también se construyen paralelamente. Me permito citar extensamente para destacar las equivalencias. Primero se describe el linchamiento del negro, quemado y acribillado:

5. Raymond L Williams se refiere a la proJepse en cita de Cerard Cenette como "todas evocaciones a un acontecimiento posterior al punto de la historia donde uno se encuentra," y citando a Tzvetan Todorov como "la intriga de la predestinación". También alude

WilIiams a la "retórica del advertimiento participante". Véase "El tiempo en la novela: observaciones en tomo al tiempo en la novela colombiana contemporánea", Explicaci6n de tuJos literarios, XI-2, 1982-3. 13-4.

En medio del chisporroteo y la humareda que empezaron a producirse, los cuatro hombres escucharon e] grito angustioso del negro... súbitamente una serie de gritos entrecortados salió de entre los arbustos... vieron desde afuera e] oscuro bulto erguirse envuelto en llamas entre la maleza...disparó una, dos, tres veces, mientra e] último grito crecía hasta un aullido agudo y luego se apagaba en un gemido sordo y el bulto oscurose desplomaba ]evantanda en su caída una nube de chispas y humo denso (p.170)

La muerte se recrea en la descripción de la del soldado Maloy: La intensa marejada de fuego que arropó instantáneamente la vegetación los deslumbró por un brevísimo momento...cuando Lee Maloy se irguió súbitamente entre las llamas con un largo alarido espeluznante, el fusil coreano de las advertencias hizo fuego una vez más. Entonces el grito se quebró en un corto aullido y la antorcha humana se desplomó pesadamente sobre ]a maleza achicharrada. Una nube de chispas y humo denso se levantó de] suelo y flotó unos minutos en el aire (p.173).

Anticipando ambas muertes, se lee también el eslabón premonitorio de la naturaleza: Una luz rojiza de crepúsculo temprano se filtraba desde fuera a través de la fronda tupida, creando en tomo al hombre [Lee] un resplandor como de incendio lejano. De pronto toda la vegetación pareció hecha de cobre bruñido y sobre e] tope de ]05 arbus-

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tos comenzó a producirse un complicado juego de luces cambiantes (p.160).

Los tiempos se comunican así mediante la imagen visual misma. Tras esa naturaleza acogedora se asoma la desgracia: "Y todo aquello fue obrando sobre los sentidos del hombre como un aliviadora sensaci6n de descanso, relajando su tensi6n y sosegándolo casi traicioneramente" (p. 160). Así también lo anuncia la prolepsis durante la emboscada: "Los proyectiles encargados de marcarle direcci6n a su huida hacia los arbustos entre los cuales al fin se arroj6 de cabeza, con las manos por delante para protegerse el rostro. De aquello vino a darse cuenta mucho después...comprendi6 que el enemigo sabía perfectamente donde se encontraba" (p.158). Finalmente, conviene señalar c6mo la ironía articula también las instancias temporales contrapuestas hacia la expresi6n del tema de la justicia. En la instancia regresiva se lincha el negro por la supuesta violación de una mujer blanca. Mas la verdad del caso es que Lee es el único que ha intentado violar a esa mujer, por demás promiscua: "Nancy Collins se había acostado con medio pueblo, eso no era secreto de nadie. Con medio pueblo pero no con Lee Maloy...Trat6 de derribarla y ella se resisti6 como un demonio hasta hacerlocaercon una zancadilla, echando a correr en seguida" (p.165). Si el negro recibe intensamente el castigo merecido por Lee, el universo vuelve al balance equitativo con su fin a manos de los coreanos. El desdoblamiento de "La tercera llamada", dentro de las categoría de lo fantástico funciona en la presencia contrastiva de lo ordinario y loextraordinario. 6 El título alude al reencuentro, el reconocimiento y la final reintegraci6n del protagonista del relato con su doble juvenil que lo visita. Lester Brown, exitoso administrador de empresas, propietario de un hogar (sin jardín) en un prestigioso suburbio, encama el ideal del American Dream, ejemplifica el mito del hombre fruto de sus propios esfuerzos. No obstante su desahogada posici6n, su hogar es sólo fachada carente de calor y afectos humanos. Sus relaciones familiares se limitan al diálogo rutinario con su esposa e inexistente con su hijo. En su cuarentena, cuando su vida se ahoga en el automatismo, lo

6. Véase Edelweis Serra, Tipo1ogÚl dtl CUt7lto lituario (Madrid: Aupra, 1978). Serra se1Iala, entre distintas categorías fantásticas," "presencia contrastiva de 10 ordinario/extraordinario"; conviven ambos órdenes y esta convivencia se presenta -tAicita o expUcitamente- como problemática para sus protagonistas," p.l07.

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extraño rompe la frágil armonía del matrimonio en la presencia ins6lita de un joven desconocido en su vecindario: "Es extraño...Es de veras extraño" (p.135). La "primera llamada" consiste del encuentro y saludo recíproco del joven y Lester mediante sus miradas, un saludo "imperceptible del todo, en realidad, para cualquiera que no fuese el hombre que tenía frente a sí" (p. 139). Lo espontáneo del gesto contrasta con la asfixiante rutina del hogar, donde la mujer se comunica "en franco tono declamatorio" (p.135) y "recita" sus parlamentos (p.136), y donde Lester mismo se cosifica en "sus piernas estiradas e imñ6vi1es", su "voz neutra, casi indiferente" y su boca que "s610 insinuaba la penosa incapacidad de producir una sonrisa" (p. 135). En correlaci6n directa con el llamado surge el deseo de Lester "debí haber pedido unas vacaciones" (p. 138). -La situación se problematiza cuando entra la vacilación porla discrepancia de la pareja en cuanto a los hechos: su mujer Martha niega la realidad del encuentro para confusión, desconcierto y perplejidad del ejecutivo? La "segunda llamada" -"el desconocido se volvi6 hacia él como si sólo hubiese estado esperando su aparici6n" (p.143)- implica la etapa del reconocimiento. Se produce mediante el objeto delencendedor con que Lester le da fuego al joven: es idéntico a otro que éste extraviara, y comparte su mismo origen (regalo de cumpleaños) y emblema (las iniciales L.B.). Como antes, se repite el correlato de las vacaciones: "Al día siguiente, tan pronto lleg6 a la oficina, dictó y envió a la gerencia la solicitud de vacaciones por dos semanas" (p.148). Nuevamente hay vacilaci6n por causa del desacuerdo matrimonial con respecto al encuentro. Distinto al primer estremecimiento, Lester ahora se ve "súbitamente poseído por una inesperada, imperturbable serenidad" (p.l48). La "tercera llamada" es la entrega de la clave, el enigma que guarda la revelaci6n: el joven de veintitrés años le explica al protagonista su propia historia de desengaño del sueño de convertirse en administrador de empresas al vislumbrar el futuro de ese sueño. La visi6n es veinte años posterior a sus veintidós años, quiere decir que coincide con el presente de Lester: "[la trampa] la descubrí a tiempo en los 7. Consúltese Tzvetan Todorov, Introducci6n 11111 litm"um ftmtdsliCl!, traducción de Silvia Delpy (Buenos Aires: Tiempo Contemporáneo, 1972). Según esta teorla, lo fantAistico exige el cumplimiento de varias condiciones: "En primer lugar, es necesario que el texto obligue al lector a considerar el mundo de los personajes como un mundo de personas reales, y a vacilar entre W\a explicación natural y una explicación sobrenatural de los acontecimientos evocados. Luego, esta vacilación puede ser sentida por un personaje", pp. 43-4.


ojos de los que ya estaban dentro. Los vi cómo iban a ser veinte años después...Ahí y entonces decidí que prefería vivir" (p.152). Realmente se ha mirado en el espejo de Lester para decidir, y entonces le entrega a su doble la clave al enigma temporal que Lester enfrenta y ha de descifrar: "Siemprese sabe a tiempo, si se sabe...Los años...Algunos se pierden, otros sólo se extravían" (p.152). Como siempre, la escena provoca la consiguiente discrepancia con su esposa, y el correlato de las vacaciones. Aquí se evidencia que el personaje ha descifrado el enigma del tiempo: "Lester regresó a la sala, portando la pequeña maleta de lona que había comprado para las vacaciones del año anterior" (pp. 155-6). La relación se cierra cuando se cumplen las vacaciones al recuperarse los años de la juventud extraviada con la que Lester ahora se reintegra. 8 Cuando sale a la calle, se le ve reemplazado por su yo alterno: "sosteniendo la pequeña maleta de lona con la diestra, el joven levantó la otra mano con un movimiento rápido, casi jubiloso ademán dirigido a la ventana. Después se dio vuelta y echó a andar con paso decidido por la calle transversal" (p.l56). _ La completa unión se ha logrado. Contrario a los otros dos.relatos, "Paisa" no entrega la identificación del protagonista y su contrafigura, ni su reintegrarse a su otredad juvenil extraviada. Presenta, en cambio, el proceso que comprende la formación del personaje, y paralelamente el que cumplesu disasociaci6n en las figuras correlativas, opuestas polarmente, de su moral (Perucho) y su instinto (el otro).9 Para ello, intercala una serie ordenada de retrospecciones en el presente sucesivo, retazos del pasado donde se descubre el camino recorrido por Andrés Morales desde su entrada al mundo de los valores adultos en su barriada rural de Puerto Rico, hasta la encrucijada de su destino presente en Nueva York. Ahora, distanciado de su propio superyó moral personificado en Perucho, espera 8. Al hablar del correlato o correlación de las vacaciones, me refiero a lo que define Tzvetan Todorov como "El sentido (o la función) de un elemento de la obra es su posibilidad de entrar en correlación con otros elementos de esta obra y con la obra en su totalidad." "Las categorías del relato literario", en Antflisis estructural del relato, traducción de Beatriz Dorriots, (Buenos Aires: Tiempo Contemporáneo, 1972), p.155. 9. Estos dobles de Andrés corresponden a correlatos objetivos de las instancias psiquicas del personaje. Al estudiar el expresionismo alemán, Walter Sokel explica la técnica del correlato objetivo como instrumento mediante el cual el escritor transforma tales elementos creatfos como el tiempo, el espacio y los caracteres en imágenes que objetil'izan los contenidos de la psiquis inaccesibles a la conciencia. Véase Walter Sokel, TIte Writer in Ex/remis. Expressionism in Twentielll CenturyGerman Liltrll/ure (Stanford: Stanrord University Press,1959), pp. 33 Ysiguientes.

su primer atraco aliado, o mejor, sometido, a su ello instintivo que es el otro. En este sentido, la voz "paisa" alude no sólo a las acepciones familiares de paisano, compatriota, sino al hecho de que las figuras de Andrés, Perucho y el otro, forman parte de una misma entidad psicológica, equivalentes a las del tríptico freudiano del yo, el superyó y el ello. 10 El desgarramiento interno de Andrés Morales nace según caducan los valores asimilados en el seno de su familia rural conforme ésta se transplanta, por imperativos económicos, al medio urbano de San Juan, y termina desmembrada. Culmina el proceso en el desconcierto que experimenta en Nueva York, imperio de sus contravalores.ll La primera experiencia retrotraída a los nueve años de edad se elabora en un clásico ritual del pasaje, una secuencia iniciática: para llevarle el almuerzo a su padre, trabajador de la zafra, Andrés tiene que cruzar la quebrada que defiende Bacho, el peleón del barrio. Andrés primero no presenta pelea y recibe una golpiza. Sobre esta humillación, padece la de ser abofeteado por su padre. El niño agrede entonces al peleón con su machete y logra cruzar el río, literalmente trasponer el umbral de la adolescencia. Se contempla torturado por el descubrimiento de su propia capacidad para la violencia.l 2 Alcanza la paz interna únicamente cuando se puede autojustificar: "Está bien que haya peleado sólo para 10. Véase Jean Le Galliot, Psyc/.analyse et langages litt~rairts (París: Editions Femand Nathan, 1977). Le Galliot resume suscintamente los tópicos freudianos del ello, el yo, y el supery6. El ello (el otro en "País") es energfa pura: "Le ~a constitue la source énergétique, le réservoir pulsionnell premier, un chOlOS mouvent et instable qui échappe 11 toute définition sciénlifique rigureuse. Forme originelJe et infantile de l'appareil psychique, il est le si'ege des pulsions innées et desdésirsrefoulés,etsesitueil la lisiéredu psychiqueetdusomatique." El yo establece el balance entre el ello y el mundo exterior: "Le Moi, instance défensive et protectrice de la personnalité, se situe au point de confluence du ~a psychosomatique et de la realité exterieure...il doit done amortir, adapter, et eHectuer en quelque sorte la liaison entre le r;a et le monde exlerieur." Y el superyó: "On peut définir comme une sorle d'instance morale interiorisée dont le role est assimilable iI celui d'un juge ou d' un censeur a l' égard du MoLle Surmoi représente done en quelque sorte I'idéologie familiale, avec ses constraintes, ses censures et ses interdits," pp. 111-2. 11. Véase el análisis de las interrelaciones y sociales en la formación y el desarrollo infantil que documenta Erik H. Erikson en CJlildllood and Society (New York: Norton, 1963 ed.). 12. Mordecai Marcus estudia las posibilidades del relato de iniciaci6n en "Whal 15 an Initiation Story?": "An initiation story may be said to show its young protagonist experiencing a significant change of knowledge about the world or about himself, or a change or character, or or both, and this change must point or lead him towards an adult world. It may not contain some form of ritual, but it should give some evidence that the change ís at least likely to have some permanet effects." En Charles E. May, ed,. Slrort Story Theorits (Columbus: Ohio University Press, 1976),p.l92.

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defenderme. Por gusto lo hacen los animales, no los hombres" (p.l80). La armonía alcanzada en el mundo rural se altera según cambia el orden económico. En el segundo momento o retroactivo: "La caña estaba hacía tiempo como Dios: en todas partes. Pero la gente cada día era más, y fuera del cañaveral no había dónde ganarse la vida" (p.181). Cuando ya los valores peligran, se produce la diáspora hacia la urbe: "Y cierto día, un padre y un hijo emplearon los machetes para decidir a cuál de los dos le tocaba un par de horas en el corte. Ese fue precisamente el día que Melesio Morales tomó la decisión: -Nos vamoh a tener que dir pal pueblo" (p.181). Este transplante por quebrantar el pasado y anular el futuro de la familia y sus valores: "En el arrabal, se dio cuenta la jíbara, la mujer había llegado a ser sólo una cosa, una triste cosa por la que nadie podía sentir devoción ni respeto...ella, raíz del árbol familiar, asistía a cada instante a la muerte de todas la raíces" (p.18S). En el tercer momento intercalado se presencia la temida ruptura de la familia con la muerte del padre. En Andrés se opera una muerte paralela: "el dolor fue tan grande que no le cupo dentro ni le arrancó lamentos, ni lágrimas, ni nada. Como si él también hubiera muerto" (p.188). Quiérese decir, que la formación del muchacho sufre un corte tajante, subrayado por la subsiguiente separación física del medio isleño. Aniquilada la unidad de la familia, al niño "le tocó un destino extraordinario" (p.188), el de asimilarse a la familia de su padrino en Nueva York. Allí, en la cuarta retrospección, Andrés se encamina otra vez en pasajes iniciáticos, mas es en una vía que desanda sus previas experiencias de formación: ahora imperan los contravalores de los aprendidos en la pelea con Bacho. En la escuela, frente a peleones semejantes, ha de observar la conducta de su guía negro: "no les hagas caso...no le vayas con quejas a nadie...Y no se te ocurra pelear con ellos sólo porque te provoquen" (p.192). Nueva York le agrede con la violencia animal que le turbara en sí mismo a los nueve años. La sufre en la violencia racial contra un niño indefenso de cinco años, descubierto por su padre en un recipiente de basura: "Estaba muerto, la cabecita brutalmente machacada y semihundida en la basura" (p.19S). Así, la confusión de un Andrés desempleado y desesperado en la retroacción final no sorprende. En una cantina del Barrio se encuentra con Perucho y el otro, encarnaciones respectivas de valores morales ideales y contravalores instintivos. 13 13. Perucho esaqui también el "yo ideal. sub instancia delsupery6:

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La presencia física misma de Perucho,su "vozarrón acostumbrado a vencer el estruendo callejero", su "dentadura impresionante", "su voz sosegada y firme" (pp. 198,199), apoya su recta moral en sus opciones de acción: -"Yo sé que hay quien piensa...que hacerse maleante es una manera de defenderse. Yo no. Yo propongo la lucha consciente y organizada de todos. Esos son los dos caminos. No hay otro" (p.l99). Paralelamente, la animalidad del tentador: "El otro, con su andar de mono grande, moviendo apenas los brazos demasiado largos para el cuerpo bajo y ancho y poderoso" (p.174), "Andrés sintió cómo le crecía por dentro aquella sensación de asco inevitable cada vez que miraba detenidamente al otro" (p.18D) captada en el presente sucesivo- corresponde al instinto desenfrenado de su machismo cÚlico, "Yo lo que digo es que yo los tengo en su sitio" (p. 199), Ya su carencia de compromisos salvo con el dinero: "¡No chico, déjate de boberlas y convéncete de que en este país lo único que cuenta es lo que uno lleva en el bolsillo!" (p.20D). De ahí que la intensa ansiedad de Andrés a partir del encuentro en que se enfrenta la pura moral de combate de Perucho y la violencia bruta del otro se sufre en concordancia con las que experimenta el yo en lidia con el superyó y el ello: Sentimientos encontrados poseyeron a Andrés desde esa tarde. Por un lado, le inspiraba simpatía y respeto aquella autoridad sencilla, compañera. que había en las palabras de Perucho, su fe profunda y simple en la gente por el mero hecho de ser gente. Porotro lado, en cambio, el machismo cínico del otro tenía el efecto de apabullarle irreparablemente su voluntad (p.201).

Acosado y confundido, Andrés cede a su instinto ya la tentación de hacerse maleante. Irónicamente, el atraco se perpetra contra una bodega hispana, y Andrés resulta viciosamente acribillado por la policía. Aquí se subraya el paralelismo entre esta última y aquella primera prueba con Bacho al contrastarse las escenas de sus desenlaces: antes "se dejó ir de espaldas sobre la hojarasca espesa y crujidora y dejó que le inundara las pupilas el torrente de luz azul que se desempeñaba desde el cielo espacioso y altísimo" (p.180); ahora "Cuando lo voltearon para hacerle el registro de los bolsillos, lo dejaron un rato largo con ·Sous·instance parliculiere du Surmoi. I'idéal du Moi résulte de la convergencedu nacissisme(idéalisalion du Moi}et des identifications aux parents. á leurs subsliluts et aux idéaux collectifs. En lan qu'instance différenciée. ¡'IdEal du Moi constitue un modEle auquel le sujet cherche á se con(ormer·... según Le Galliot. p.13.


la muerta mirada fija en el pedazo de cielo extraño, sucio de nubarrones oscuros que se tragaban las últimasestrel1asfrias" (p. 205). Frente a la naturaleza acogedora del hombre en suseno materno se levanta la urbe artificial que aborta criaturas. Entiendo que en la identidad de los contrarios de

"El arbusto en llamas", la reintegración con los valores auténticos extraviados de "La tercera llamada", y las confrontaciones axiológicas disgregadoras de "Paisa" se lee una misma actitud creadora del artista consciente y comprometido que es José Luis González.

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Romance del Río Grande de Loíza JOSÉ BALSEIRO

Río Grande, flecha limpia que disparan nuestros valles, ¡cuántos suspiros te llevas desde tus maduros cauces!

Ya ti te cantó mujer de acento sensual y grave que te miró como a hijo y te arrulló como a amante.

Tienes blanduras de agua que canta el amor sin sangre, y el cañaveral se endulza cuando se indina a besarte.

Julia se llamó, ¿te acuerdas? y más que de Burgos, sabes que debemos evocarla por Julia de Río Grande.

Ya sé que te echaste novia de verde y lozana talle, vestida toda de luces de la mañana a la tarde:

i Eso es nacer con suerte esperándote a la calle: reflejar cielos sin sombras, tener mujer que te ame,

la vega de voz florida que aunque tu amor me negares va diciendo que eres suya y que el vestido le alzaste.

jugar con plantas y besos como un señor sin afanes y traerte sobre el pecho latiéndote las imágenes!

A lo lejos Caguas vive sin poeta que le cante: porque si cuenta contigo no necesita de nadie.

Acordeón cantarina cuando al Atlántico sales, mientras mi tierra te mima eres de amor, Río Grande.

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Elegía a un am.igo poeta* JORGE

MARíA RUSCALLEDA BERCEDONIZ Desde mis dos piernas de siempre camino hacia

la muerte. "Infinito", Luis Cartañá

Ahora ya estás con quienes te comprenden -juris doctor de la pena-, en el secreto de tu propio olvido. Te fuiste del rincón emocionado, de la resina del cariño que nunca descubriste, porque enjuventud de dioses tan humanos se te fueron durmiendo el dienteperro, España, el vino, la música y las islas. Toda la maravilla del silencio se te encendió con la palabra suspendida. y lo mejor quedó en el mar de tu misterio y en las canciones de los espejismos. Lo demás es la música que vuela por la voz en la epidermis de tu imagen hasta la sangre de la roca, y asiste a la erupción tallada de la flor en manos de la clorofila. Tienes, al fin, el carbón y las cenizas de tus versos en los ecos de las luces

·Primer Premio de Poesra en el Noveno Certamen Literario del Instituto Comercial de Puerlo Rico Junior College de Mayagüez. Puerlo Rico. 1° de diciembre de 1989.

que apagaron los océanos oscuros en los milenios del espacio abierto. Ya para nadie es un secreto que estás mejor, poeta, en los caminos sin regresos, entre las soledades de los aires, que te escriben con polvo de luceros, y te borran las lluvias de las tardes, para alzarte de nuevo con la espuma del rocío en los amaneceres. Es mejor para ti que ni la brisa te mencione. Es mejor que en el ala de la sombra te sepulte el sonido de la yerba, a que sientas la lengua de la envidia. Es mejor para ti no saber que el desamor, desde su almendra de odio, es el recuerdo de la hipocresía. Amigo, para quererte ya no hay tiempo. La mentira es la lumbre y la semilla, aunque estás en el útero aún más fértil de la vagina original de luna y tierra. No importa que sigas sin saberlo, porque nada te obligue a revelarlo, estás mejor hundido en el vacío, que viviendo en memoria de reptiles. 37


Mitología JORGE MARíA RUSCALLEDA BERCEDONIZ

En tus primeros años de vida tuve miedo, porque en el corazón de los secretos se me fueron marcando los latidos que dieron vida a tu esqueleto. Desde el silencio te llamé, y cuando fuiste fábula sin razón del pensamiento, te comencé a llevar por los espejos de las fuentes congeladas en la oscuridad del universo. Con lágrimas frías de lucero, en el cielo sin límites que borra mi pisada en la memoria de la abierta pradera del deseo, se me hicieron sonidos las palabras en el bosque estelar de la distancia, donde acunaban las savias de tus senos.

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En la hojarasca del temblor del tiempo, en la explosión de los desiertos, vienes a la textualidad de los misterios, en el diálogo de sombras que se juzgan desde la destrucción de los recuerdos.

y así me olvidas y me asumes, como el cierzo que pasa sin sonido sobre la herida del ramaje tierno, y se queda en las venas desangradas, como se aferra la esperanza amiga de los hombres perdidos, que amaron en la soledad la sangre de sus nietos.


Escila y Caribdis JORGE MARíA RUSCALLEDA BERCEDONIZ

¡Si supieras el nombre que me diste en la piel de tu secreto! Era decir amanecer, sol de maíz, tierra olorosa de trinos en los ramajes. Entonces, en la semilla de tu cuerpo, reventaban los pequeños zumbadores de tus senos. Y, en la pulpa de algodón de tus caderas, soñaba mi futuro clandestino con el rostro imposible de tu huella... Pero, ahora, tiempo, viejo esqueleto de luz, que navega con la brújula de los misterios, por conocer tu sombra me he perdido

en la noche sin luna del espejo. Lo que me fue cedido en la esperanza se me volvió quejido pecho adentro. Y, en ese atardecer enlutecido, todo el diamante de la sal que asombra, arribó, con los ojos ahogados en tu cielo. Sólo me queda en el itinerario del recuerdo, la vela hinchada del deseo que se escapa con tus manos de nubes, por esa geografía que atraviesa el golfo de los huesos, en el velero que zozobra, ya sin travesía, entre los océanos del silencio.

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Palolllita Sabanera ISABEL FREIRE DE MATOS

Palomita sabanera, flor del aire campesino, ¡cómo se ofrendan los astros para alumbrar tu camino! ¿Por qué posas en la loma temblorosa de rocío? ¿Por qué levantas tu pulso sobre la canción del río? Eres tierna palomita, símbolo de mi niñez. En las montañas de Cidra aprendí a volar también. Pueblo pequeño, armonioso, abierto en finas corolas de nardos y siemprevivas, de tabaco y pomarrosas. Sus montes siempre copiosos de nieblas y ruiseñores, llevan la huella taína en el mamey y el achiote. ¡Ay le lo le! ellecherito abre la puerta del alba

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y echa al pueblo su sonrisa como vuelo de calandria.

Las espigas de maíz se asoman a las laderas, abrazadas al vaivén de la brisa mañanera. ¡Qué ligerita la niña echando el maíz al viento Para elevar la pelusa como enjambre de recuerdos! -¡San Lorenzo... amarra el perro y suelta el viento ... !

y tú, amada palomita, con tu sutil levedad, asciendes de onda en onda en gozo de libertad. Eres una estrella oculta en el cielo de mi alma, palomita sabanera de mi tierra borincana.


San Juan heroico en tres siglos ARTURO RAMOS LLOMPART

El Siglo XVI Canto I Tras la gran epopeya colombina nueva tierra se ofrece exuberante que alarbe en su grandeza lo ilumina.

...Discurre lento el material progreso, aire fresco, quietud y Fe acendrada de un pueblo fiel y en Jesucristo inmerso.

Islas son que ese trópico foguea y en arco verde en redondel encierran al mar Caribe que en espuma ondea.

Junto a la mar que por el norte al viento su canción de agua y sal furiosa ruge se levantan los muros de un convento.

Aire y sol sobre fronda pintoresca, playas de gris arena y leve oleaje que al trópico en su ardor baña y refresca.

Los monjes dominicos, con paciencia, esperan del Pontífice Clemente el breve que traerá verdad y ciencia.

Brecha de mar que el trópico le traza hacia el centro del mundo americano que entre océanos inmensos se desplaza.

Será el principio en este nuevo mundo de un centro dedicado a los estudios del humano saber en lo profundo.

y en ese arco, entre la espuma y brisa, se yergue altiva al mar y al cielo dócil Boriquén bajo el sol que lo matiza.

y así la universidad por vez primera

se establece en San Juan y el Continente, honor que a la ciudad correspondiera.

Isla de rico mar y fértil suelo que canción a la paz con brisa y flora eleva con un himno al alto cielo.

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Los cuentos infantiles de Rosario Ferré, o La fantasía elTIancipadora MARGARITE FERNÁNDEZ OLMOS El género infantil en Puerto Rico, particularmente el cuento, está ganando popularidad entre nuestros artistas por su potencial como creación artística y como medio de expresar preocupaciones sociales hacia un público mayor. Esta percepción ha inspirado un número de obras interesantes, entre ellas, tres colecciones de cuentos de la reconocida escritora Rosario Ferré: El medio pollito (1976), Los el/ell/os de Jllan Bobo (1981), y lA mona que le pisaron la cola (1981). A diferencia del cuento infantil tradicional en la isla que se basa casi exclusivamente en el folklore o la tradición localista para sus temas, las obras de Ferré incorporan una extensa amalgama de influencias que varían desde la antigua fábula oriental, la picaresca española y los cuentos de hadas europeos hasta las leyendas indígenas y la literatura oral puertorriqueña. El hecho de añadirle a sus cuentos preocupaciones "adultas" -políticas y culturales- resulta en obras que no son sólo para niños, sino que, contrario a la opinión de algunos, consideramos lectura imprescindible para los jóvenes puertorriqueños. Se ha observado ya la afinidad de Ferré con el cuento de hadas, especialmente en su primer cuento "La muñeca menor" y en los títulos de otros ("La bella durmiente", por ejemplo.)l En un ensayo en que Ferré describe su desarrollo artístico, la autora comenta que "La muñeca menor" nació tanto de su deseo de ser escritora como de sus preocupaciones feministas y sociales. Dos mujeres dominaban su pensamiento a la hora de escribir sus primeras pala. bras de ficción: Simone de Beauvoir y Virginia Woolf, sus "evangelistas de cabecera". Dice Ferré: Simone opinaba que las mujeres insistían con demasiada frecuencia en aquellos temas considerados tradicionalmente femeninos, como por ejemplo la preocupación con el amor, o la denuncia de una

1. Ver, por ejemplo, mi ensayo UFrom a Woman's Perspedive: Thl! Short Slories oE Rosario Ferré and Ana Lydia Vega," 78-79.

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educación y de unas costumbres que habían limitado irreparablementesu existencia [...]Virginia Woolf, por otro lado vivía obsesionada por una necesidad de objetividad y de distancia que, en su opinión, se habían dado muy pocas veces en la escritura de las mujeres. [...] Para Virginia, evidentemente, la literatura femenina no debería de ser jamás destructiva o irilcunda, sino tan armoniosa y traslúcida como la suya propia. ("La cocina" 140-41) Tomando en cuenta estos criterios, Ferré descubre la anécdota que serviría para su primer cuento durante una visita familiar. Allí escucha la triste historia de una pariente lejana que fue maltratada por su esposo y obligada a vivir con sus familiares. La mujer confeccionaba muñecas rellenas de miel para las niñas de la casa y fue explotada descaradamente por un joven médico de quien se había enamorado. Este le robó el dinero que le quedaba al tratar falsamente una dolencia en su pierna. En el cuento de Ferré la pariente se'tra,nsforma en una tía que crea muñecas rellenas de miel para sus sobrinas, y el amor traicionado con un joven médico lo sufre su sobrina menor. El desenlace de la obra refleja el talento creativo de Ferré para la literatura fantástica. Una sola cosa perturbaba la felicidad del médico, Notaba que mientras él se iba poniendo viejo, la menor guardaba la misma piel aporcelanada y dura que tenía cuando la iba a visitar a la casa del cañaveral. Una noche decidió entrar en su habitación para observarla durmiendo. Notó que su pecho no se movía. Colocó delicadamente el estetoscopio sobre su corazón y oyó un lejano rumor de agua. Entonces la muñeca levantó los párpados y por las cuencas vacías de los ojos comenzaron a salir las antenas furibundas de las chágaras. (Papeles de Palldora 15) Ferré luego dice, sin embargo, que al incluir en el cuento una represalia vengativa contra el agresor, había traicionado los principios de sus mentoras feministas y confiesa: Había traicionado a Simone, escribiendo una vez


más sobre la realidad interior de la mujer, y habia traicionado a Virginia, dejándome llevar por la ira, por la cólera que me produjo aquella historia. [...] Hoy sé por experiencia que de nada vale escribir proponiéndose de antemano construir realidades exteriores, tratar sobre temas universales y objetivos, si uno no construye primero su realidad interior; de nada vale intentar escribir en un estilo neutro, armonioso, distante, si uno no tiene primero el valor de destruir su realidad interior. Al escribir sobre sus personajes, un escritor escribe siempre sobre sí mismo, o sobre posibles vertientes de sí mismo, ya que, como a todo ser humano, ninguna virtud o pecado le es ajeno. (144)

El ensayo arriba mencionado surge diez años después de la publicación de "La muñeca menor". Susheroínas posteriores, descendientes, según Ferré, de las del primercuento, seríanmenos auto-destructivas, más "valerosas y más libres, más energéticas y positivas, quizá porque nacieron de las cenizas de la Muñeca Menor" (145). Esta valoración se aplica también a las heroínas de sus cuentos infantiles, particularmente en los dos que discutiremos aquí, "Arroz con Leche," Y "Pico Rico Mandorico," ambos basados en rimas infantiles. En ellos las protagonistas son de una variedad que podemos calificar de"constructiva" en contraste con las observaciones de Jean Franco en el artículo "Self-DetructiveHeroines" ("Las heroínas autodestructivas") donde analiza los personajes femeninos de escritoras notables de América Latina, entre ellas a Rosario Ferré. Franco ha notado que sus personajes femeninos, [E]stán todavía acosados por el eros negativo de la muerte y la destrucción que desgarra la vida política latinoamericana y que tiene sus raíces en el machismo [...] Al liberarse del lugar fijo al que la mujer latinoamericana ha sido condenada, [las protagonistas] se encuentran desempeñando un papel sadomasoquista en el cual su originalidad sólo puede tomar la forma de la abyección o la muerte. Son heroínas auto-destructivas, pero sus actuaciones fracasadas no deben impedimos imaginar una sociedad en que se les daría su lugar (115)2 A pesar de que muchos de los personajes en la colección Papeles de Pandora podrían identificarse así, los cuentos infantiles de Ferré se apartan bastante de esemodo. Esto puedeentendersecomoconsecuencia de la evolución personal de la artista, pero también 2. Todas las traducciones, a meno:; que seindique lo contrario, son mfas.

puede ser reflejo de sus ideas sobre el poder de la literatura en los lectores jóvenes. Aparentemente escritos para un público lector juvenil (la autora los ha clasificado de esa manera e incluyen ilustraciones que captan la imaginación de los niños) sus cuentos infantiles apuntan hacia la meta feminista de eliminar la inclinación androcéntrlca y, con frecuencia, la imagen negativa de la mujer en los cuentos de hadas tradicionales. Esto último se aprecia en el cuento"Arroz con Leche" basado en la rima popular: "Arroz con Leche se quiere casar con una viudita de la capital; que sepa tejer, que sepa bordar, que ponga la aguja en su propio lugar." La sugerencia del amor y la muerte (la viudita) en la rima se convierte en el breve cuento de Ferré en la historia de "Arroz con Leche" un joven "muy rubio, muy blanco, muy fino, pero también era muy rico", el terrateniente quien más parece evitar el matrimonio para perseguirlo ya que le postula a cada candlciata adivinanzas imposibles de resolver. Un día el protagonista se encuentra con una niña quien resulta ser aun más astuta que él al devolverle a sus enigmas otras más difíciles. Atraído por su inteligencia y su actitud desafiante, él la manda a buscar. La niña "que sabía coser muy bien" entonces decide hacerse un traje extraño "un vestido azul, de la seda más fina que halló, un vestido de muchos azules que cambiaba de tono al pasar". Si pasaba en un día daro se confundía con el aire Si pasaba en un día de lluvia se salpicaba de gris (El medio pollito 28) El vestido la cubre de pie a cabeza; esconde la fonna de su cuerpo y tiene sólo una apertura por donde sacar un brazo para recibir los besos de Arroz con Leche. En un banquete esa noche, una vez más la pone a prueba. Esta vez ella sólo le tiene que pedir un manjar imposible y todas las tierras de Arroz con Leche serán suyas. Caballero de los ojos negros Sírvame un pedazo de hielo asado y su esposa fiel yo seré. (29) Por más que lo intenta naturalmente es imposible, y se lleva a cabo la boda. La niña es tan elusiva durante la ceremonia como en la noche de bodas durante la cual planifica una compleja artimaña. Quitándose el vestido, le cierra todos los"orificios", lo llena de miel y luego se esconde. Al entrar Arroz con Leche y besar tiernamente el brazo que sale del

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vestido, descubre horrorizado que se despega del traje y se mantiene suspendido en el aire. Entonces decidió no dilatarse más en llevar a cabo lo que tenía pensado y sacando un puñal que llevaba escondido, se lo enterró a la niña a la altura del pecho. En la oscuridad la miel se derramó por el suelo, salpicándole algunas gotas en los labios. Entonces se lamentó llorando:

los escenarios macabros y el lenguaje en "Pico Rico Mandorico", tanto como su simbolismo complejo y erótico, requieren un lector más sofisticado del que normalmente se encuentra entre los niños.3 Aunque sin duda los adultos disfrutan y aprecian estos cuentos, consideramos que su valor para los jóvenes no debe descartarse. Pocos son los expertos en la psicología infantil que han podido determinar exactamente cómo o qué interpretan los niños en los cuenAy señorita de los muchos azules tos, y las escenas macabras y el simbolismo complejo jamás te hubiera matado siempre han sido elementos típicos de la literatura de saber que eras tan dulce infantil, como se podrá comprobar al leerse las versiones originales de leyendas folklóricas y cuentos Al otro día encontraron el cuerpo de Arroz con de hadas. Tampoco son las preocupaciones sociales Leche tendido en la cama, con una larga aguja de y políticas motivos nuevos en la literatura infantil; de coser enterrada alIado izquierdo del pecho. Cuando _ hecho, la mayoría de los cuentos clásicos europeos la niña, ya entonces viuda, regresaba a su ciudad fueron proyecciones culturales de autores que aprenatal, todos los habitantes del pueblo le cantaban al ciaban su tremendo potencial para la socialización. pasar: Como bien ha notado ]ack Zipes: Arroz con Leche se quiso casar Con una viudita de la capital Que supo tejer, que supo bordar Que puso la aguja en su propio lugar.(29-30) Comentando sobre el simbolismo sexual en el cuento (la daga y la sexualidad reprimida de los orificios cosidos) el crítico Efraín Barradas también ha notado su valor como parábola de la liberación femenina ya que hace énfasis sobre la naturaleza rebelde de la protagonista, quien no sólo adopta una posición activa, contraria a la pasividad requerida de ella, sino que usa el rol tradicional que la sociedad le había asignado como mujer -mantener el orden ("que ponga la aguja en su propio lugar"), lo que también conlleva una aceptación de un rol sexual- para liberarse: "su propio lugar se convierte en el pecho del protagonista y no en el alfilero ausente que representaría el orden doméstico tradicional que la aprisiona."(7) Barradas opina, sin embargo, que la obra es realmente un cuento modernista y no infantil ya que su mensaje político y social se dirige a los adultos. Hablando de los cuentos infantiles de Ferré en general, postula que a pesar del empleo de la técnica y los motivos de los cuentos de hadas, los relatos son en realidad el intento de un adulto de percibirel mundo a través de los ojos del niño y verlo fuera de la lógica establecida. Otros parecen estar de acuerdo con esta opinión. Luz María Umpierre-Herrera, por ejemplo, cree que

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La literatura infantil no es literatura por ni en nombre de los niños. Nunca lo fue y nunca lo será. La literatura infantil es un código escrito por adultos para la información e intemalización de los niños de lo que primero debe ser aprobado por adultos. Es la proyección personal -participación literal en un discurso institucionalizado para la juventud- y el intento del autor de contemplar al niño y asegurar el proceso de la civilización. Es una acción social o simbólica del autor con la intención de influenciar y posiblemente controlar el destino futuro de la cultura. ("Second Thoughts"19)

En Puerto Rico el valor didáctico de la literatura infantil debe considerarse dentro del contexto de la realidad política de la isla: la literatura para niños como también toda la literatura debe examinarse desde la perspectiva de la defensa de la identidad nacional frente a la dominación extranjera. Al pasar la isla de la dominación española a la norteamericana en 1898, los textos escolares norteamericanos tuvieron que traducirse y adaptarse al niño puertorriqueño (situación que aún persiste), y fuera de estos textos el poco materíal que existía para niños fue proporcionado por los "folk.loristas". Estos dedicados patriotas recogían oral local (mucha de la cual se basa en la tradición española de otros países hispáni3. Curiosamenle, los cdUcos del género infantil pa recen eslar en desacuerdo sobre cómo calegorizar las obras infantiles de Ferré. Flor Piñero de Rivera, por ejemplo, no ha incluido la obra de la aulora en su bibliograna de Utera/ura infanlil puertorriqueña. Sin embargo, Isabel Schon describe Los cuentos de Juan Bobo como un libro encantador para niños desde el sexto grado hasta la escuela secundaria.


cos) como modo de inspirar a la juventud con la cultura autóctona y con personajes y experiencias con los cuales podrían mejor identificarse. 4 El problema que Ariel Dorfman estudia en Patos, elefantes y /,éroes: la infancia como subdesarrollo, es decir, la dominación cultural de los Estados Unidos y Europa en el Tercer Mundo vía la cultura popular infantil, se siente intensamente en Puerto Rico. Los cuentos de Ferré, sin embargo, van más allá de una simple defensa de la tradición localista. Se atreven a cuestionar lo arbitrario e injusto de la cultura local y adquieren el equilibrio delicado que se requiere de un artista en la posición difícil de tener que defender una sociedad de la agresión externa mientras, a la vez, pide un cambio en las relaciones sociales internas, lo que implica más que un simple intercambio de poder. Sus cuentos guardan mucha relación con los que se comenzaron a producir en Europa a fines de los años 60 en que autores progresistas aspiraban contrabalancear los mensajes autoritarios y sexistas de los cuentos tradicionales con otros más emancipadores y liberadores. La descripción de Jack Zipes de estos cuentos podría también aplicarse a los de Ferré que también se proponen "perturbar y sacudir al lector para que pierda su actitud complaciente ante el status quo de la sociedad y se imagine las maneras en que pueda realizar su individualidad dentro de un contexto colectivo y democrático [...] [L]o que distingue al escritor contemporáneo de cuentos emancipadores es su perspectiva estridente, antisexista y antiautoritaria" ("The Potential" 316). Así, pues, los cuentos de Ferré se apartan radicalmente de la literatura infantil producida con anterioridad en la isla, particularmente en la aplicación (des]encantadora de la fantasía: lejos de los encantos mágicos de los cuentos tradicionales a los cuales el lector se había acostumbrado, la fantasía en los cuentos de Ferré -los brazos suspendidos en el aire y frutas prohibidas que convierten a las personas en "trabajarcólicos" alienados- inquieta y provoca a sus lectores. La capacidad "subversiva" de los cuentos fantásticos para presentar una alternativa al orden establecido se explota al máximo en los cuentos ferrerianos, para la consternación, o el deleite, de sus lectores. Los cuentos pueden leerse, daro está, desde varias perspectivas. La crítica de Ferré de la burguesía puertorriqueña -una clase que conoce personalmente como miembro de una de las familias más

4. Ver, por ejemplo, Carmen Bravo-Villas.,nle, pp. 75·82.

prominentes de la isla-se encuentran en la mayoría de sus obras y los cuentos infantiles no se apartan de esa tendencia. Una lectura intertextual también revelaría la repetición de ciertos símbolos a través de muchas de sus obras: instrumentos femeninos -la aguja y la tijera, por ejemplo, que se convierten en armas poderosas para sus heroínas- y la dulce miel que rellena las cavidades de la muñeca menor y el vestido de boda en "Arroz con Leche". La miel en estos cuentos se utiliza no sólo para representar la "dulzura" normalmente atribuida al carácter femenino sino también para simbolizar la fruta bíblica prohibida. Claude Lévi-Strauss ha observado, por ejemplo, la relación existente entre la miel y la menstruación femenina: Las dos son substancias transformadas que resul~ tan de una especie de infracuisine, vegetal en el primer caso [...] animal en el segundo [...] [H]emos visto que, en la mentalidad primitiva, la búsqueda de la miel representa un tipo de regreso a la Naturaleza bajo la forma de la atracción erótica que, transpuesto del registro sexual al del sentido del gusto, debilitaría los mismos cimientos de la Cultura si a ella se entrega uno demasiado. (Cott 466)

La cita mencionada, tomada de la introducción de Jonathan Cott a la famosa obra Goblin Market (1862) de Christina Rosetti, se aplica igualmente a "Pico Rico Mandorico", la versión narrativa puertorriqueña del poema victoriano. Lo que nos fascina de la recreación que hace Ferré del relato fantástico! moralista de Rosetti es cómo lo varía del original, transformado no sólo el contexto cultural sino también las dimensiones morales y filosóficas. El argumento del poema de Rosetti (el de las dos hermanas Laura y Lizzie tentadas por la melosa fruta mortífera de los hombres-duendes) se repite en el relato de Ferré. La alegoría cristiana de la tentación, la caída y la salvación por medio del sacrificio y el poder redentor del amor hacia el prójimo, la interpretación que por regla general se le atribuye a Goblin Mnrket, naturalmente ha tenido resonancia en "Pico Rico Mandorico." Y Luz María UmpierreHerrera (99) ha observado interesantes paralelos entre el cuento puertorriqueño y la novela Cien a1'i05 de soledad de Gabriel Garda Márquez. 5 Para nuestros propósitos aquí, sin embargo, una comparación 5 + Paril olril perspeclivil sobre el cuenlo "Pico Rico Mandorico" ver mi artículo, "Luis Rilfilel Sánchl!z and Rosario Ferré: Secual PoJilics ilnd Conlemporilry Puerto Rican Narralive" en Hispan;a 1 (Mi'lrch 1987~ 40-46.

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entre el cuento y la fantasía victoriana que lo inspiró puede ofrecemos una mejor comprensión de su ideología antiautoritaria y la forma en que los cambios de Ferré lo han transformado en una parábola del poder femenino. "Pico Rico Mandorico" es sobre dos hermanas, Alicia y Elisa, quienes, como Laura y Lizzie, son muy similares. Abandonadas por su padre, viven solas después de la muerte de su madre quien, siguiendo el motivo de muchos cuentos similares, les pide: "obrar siempre de acuerdo, y yo les prometo que jamás les sucederá una desgracia." Como el poema de Rosetti y muchos cuentos de hadas del género clasificado de "fraternales" por Bruno Bettelheim en TIte Uses 01 Enchantment, el relato expresa la necesidad de la integración interior. 6 Las connotaciones eróticas de la fruta prohibida de los hombres/d uendes y la escena de la "violación" en que se le obliga a una de las hermanas a probar del fruto sensual también se encuentra en "Pico Rico Mandorico". Las diferencias entre poema y relato, sin embargo, son más reveladoras. En el cuento de Ferré las experiencias son colectivas. La canción hipnótica de los hombres-d uendes en el poema de Rosetti sólo es oído por las damas. Una vez hayan probado de su tentadora fruta, las víctimas languidecen, dejan de ser productivas y mueren. Transgredir las limitaciones socialmente aceptadas para una mujer significa, entonces, el castigo eterno. En la versión puertorriqueña, sin embargo, un caballero, típico símbolo del poder latinoamericano, es quien ofrece la fruta, y todos, sin excepción de sexo, caen bajo su control. Encontrábase una tarde las hermanas sentadas a la puerta de la casa a la hora de más bochorno, tejiendo y bordando puntillas para los rebozos de las sábanas, cuando vieron acercarse por la calzada a un caballero vestido todo de paño negro, que montaba un hermoso caballo zaino. Traía el zaíno los cascos muy afilados y a la vez un paso muy suave y ligero, como suelen tener las monturas de paso fino, y levantaba los menudillos del piso con tanta precisión ya un compás tan exacto, que dejaba tras sí una larga hilera de heridas simétricas abiertas sobre el camino. (La mona 9-10)

6. De particular interés es su caprtulo "Tale of Two Brothers" En estos cuentos [... 1el hermano que se queda en el hogar y el hermano aventurero se mantienen en contacto a través de la magia. Cuando el hermano aventurero perece porque se permite vivir de acuerdo ji sus deseos o pNque ignora Jos peligros, su hermano sale a rescatarlo. triunfa, y desde ese momento los dos viven felizmente rel! nidos" (91 ).

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La nociva fruta tiene el efecto contrario al de Goblin Market: aquellos que lo prueban sienten el deseo irresistible de trabajar y pierden la habilidad de soñar y dormir. La crítica socio-política de las relaciones entre terratenientes y campesinos en la sociedad latinoamericana se aprecia en pasajes como el siguiente: Casi no cruzaban los macizos portones de hierro del patio, porque les resultaba doloroso ver el desaliento en que vivían sumidos la mayor parte de los habitantes del pueblo. Cabizbajos y taciturnos, sin preguntarse trabajaban de sol a sol en las fincas del hacendado de pueblo, propietario de casi todas las tierras de la comarca. Al anochecer se acostaban y cerraban los ojos puntualmente, pero de tanto lapachar en los mostos hediondos de las mieles que se veían obligados a espumar día a día sobre la superficie borbollan te de las pailas; de tanto talar surcos y abrir zanjas de regadío por entre los callejones humeantes de las cañas; de tanto sembrar, cosechar y regar aquellas interminables llanuras de carrizales rascosos que serpeteaban sobre sus espaldas sus mil látigos verdes, habían perdido por completo la facultad de conciliar el sueño. (7-8)

Para los de la época victoriana, una vida de orden doméstico, diligencia y trabajo productivo representaba la mad urez y el bienestar; en la versión contemporánea de Ferré, la muerte del espíritu consiste en el trabajo enajenante para que los demás puedan acumular. La relación amo/esclavo es menos sexual que económica, y evitar la dominación puede lograrse a través de la intuición "femenina" y los juegos imaginativos: "Para evitar que les sucediese lo mismo al resto de los habitantes del pueblo, [...]se cuidaban de alternar siempre sus labores domésticas con juegos inverosímiles en los que ejercitaban la imaginación". Uno de estos juegos -"recitarse una a la otra el abecedario al derecho y al revés, logrando sorprendentes combinaciones de palabras que luego escribían en su cuadernillo de tapas de marmolina negra, resueltas a enviárselo algún día a los miembros de la Academia de la Lengua como acta de defunción"puede entenderse como su desafío contra la autoridad patriarcal y sus árbitros de la cultura "aceptable" a través del control de la lengua. Pero también podría considerarse una referencia al cuento mismo que, basándose en la tradición literaria femenina, representa hasta cierto punto un rechazo de la autoridad patriarcalliteruria. La idea del desafío y del poder femenino se enfatiza aún más en la escena de la "violación" de Alicia por el caballero. Sospechando que él es, de hecho, el


terrateniente y la causa del sufrimiento de su hermana, Alicia sale valientemente a buscarlo para salvara Elisa. Cuando él le obliga a probar de la fruta (en otra escena que no aparece en la versión original) ella le corta su enorme nariz con las tijeras que lleva suspendidas de su cintura "como una estrella amolada". El desenlace feliz de Goblin Market en que las hennanas se casan y repiten el cuento a sus hijos, se elimina en el cuento de Ferré. (Para algunos críticos, es una resolución poca convincente: según Jeannie Watson "Christina Rosetti no quiere dejarnos cómodos [...] Goblin Market es un poema sumamente subversivo que, a la vez que reconoce la "prudencia de la virtud necesaria", la rechaza, insistiendo más bien en el derecho a la costosa fruta de los duendes" [64]). Ferré ha aprovechado los elementos "subversivos" del poema y ampliado sus dimensiones: el amor de las mujeres es un poderredentorquesimbólicamente castra el poder opresivo del terrateniente, desenmascara a un enemigo común, y permite a la entidad colectiva desechar su pasividad masoquista y compartir la fruta legítima de sus labores. Interesantemente, tanto en "Arroz con Leche" como en "Pico Rico Mandorico" hay un momento crítico cuando las protagonistas experimentan la atracción seductiva que ejerce la figura autoritaria y luego, tristemente, comprenden la necesidad de rechazarla.. La niña hubiera preferido el amor de Arroz con Leche en vez de sus tierras y le da la oportunidad de cumplir la promesa del amor; reconoce, sin embargo, el peligro de la confianza y la vulnerabilidad total. También Alicia se siente inicialmente atraída por el caballero cuando al buscarlo lo encuentra durmiendo tranquilamente. Sólo entonces se acuerda de que sus poderes mortales les niegan a los demás el derecho de hacer lo mismo y, con rabia justificada,[ejerce su represalia contra el enemigo. Pero contrario a los principios de las feministas de Beauvoir y Woolf quienes aspiraban a que las mujeres asumieran las cualidades "masculinas" para luego trascenderlas,las protagonistasde Ferré rechazan la autoridad sin primero adoptar lo que Max Horkheimerdescribe como los preceptos patriarcales de "la dominación, el control y la organización" (citado en Benjamín 39). Reflejan "una imagen feminista de la rebelión l...] que surge del reconocimiento de intereses mutuos y la actividad de nutrir y sostener [...)" [E]l feminismo contemporáneo ha articulado una imagen de la rebelión basada en la identificación con

los demás y la conciencia del sufrimiento y la opresión personal. La comprensión que se adquiere al reconocer 105 sentimientos propios y las aspiraciones frustradas implica, últimamente, una visión diferente de la naturaleza humana y con ello el proceso civilizador. (Benjamin 56-57)

y para las lectoras de los cuentos de Ferré -las jóvenes y las ya no tan jóvenes-existe la satisfacción de saber que no hay que andar muy lejos para encontrar los medios de obtener la liberación: han estado allí siempre en nuestros implementos consagrados, y nuestras "sorprendentes combinaciones de palabras" que también son poderosos instrumentos de cambio. Obras citadas Barradas, Efraín. "De otra manera de hablar de aquí y ahora sin así decirlo." Claridad (En Rojo) San Juan 4-10 de mayo de 1979: 6-7. Benjamin, Jessica. "Authority and the Fami1y Revisited: or, A World Without Fathers?" New Gennan Critique 13 (Winter 1978): 35-57. Bettelheim, Bruno. The Uses of Enchantment: The Meaning and lmportance ofFairy Tales. New York: Knopf, 1976. Bravo-Villasante, Carmen. Historia y antología de la literatura iberoamericana. Tomon. Madrid: Doncel, 1966. Cott,Jonathan. Beyond the Looking Glass: Extraordinary Works of Fairy Tale and Fantasy. New York: Stonehill,1973. Dorfman, Ariel. Patos, elefantes y héroes: la infancia como subdesarrollo. Buenos Aires: Ed. de la Flor, 1985. , Fernández Olmos, Margarite. "From a Woman's Perspective: The Short Stories of Rosario Ferré and Ana Lydia Vega." Contemporary Women Authors of Latin America. Eds. Doris Meyer y Margarite FernándezOlmos. Brooklyn: Brooklyn College Press, 1983. Ferré, Rosario. "EI cuento de hadas." Sin Nombre 11.4 Gulio-septiembre 1980): 36-40 - - - . El medio pollito. Puerto Rico: Ed. Huracán, 1976. - - - . "Las cocina de la escritura." La sartén por el

mango: encuentrode escritoras latinoamericanas. Eds. Patricia Elena González y Eliana Ortega. Puerto Rico: Ed. Huracán, 1984. - - - . Los cuentos de Juan Bobo. Puerto Rico: Ed. Huracán, 1981.

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abren un mundo de bellas realidades que le ayudan a entender la fantasía de la vida. Esta exuberante finca fue para sus hijos una escuela abierta y fecunda llena de claridades para sus mentes en formación. De regreso a la ciudad, ya culminada como madre, Ester se vincula definitivamente a la Universidad de Puerto Rico, primero comoestudiante postgraduada y luego como maestra de la Facultad de Estudios Generales. La Editorial Universitaria se ha dado a la tarea de publicarsu obra en hermosas ediciones para regocijo de nuestros niftos y de los niftos de otra tierras que las reciben como tesoros de luz. Ester, estimulada por esta serie de publicaciones, se mantiene en continuo proceso de creación. Además de poesía, ha escrito obras de crítica literaria, artículos de orientación cívica y pedagógica, y estampas costumbristas donde se afirman los valores de la tierra puertorriqueña.

La literatura infantil de Ester Feliciano Mendoza Nuestra literatura infantil tiene en Ester Feliciano Mendoza la autora más prolífica, la de mayor autenticidad y la que ha logrado una genuina asimilación de la condición infantil. Sus obras, primorosamente editadas, son nuestra mejor contribución a la literatura infantil universal y como aparecen sorpresivamente, los niños están siempre de plácemes: Nanas (1945), Arco iris (1951), Coquí (1956), Voz de la tierra mía (1956), Nanas de la Navidad (1959), Nanas de la adolescencia (1963), Cajita de música (1968), Sinfonía de Puerto Rico (1968), Nanas (1970), Ala y trino (1980), Ronda del mar (1981), Ilán-ilán (1985), Romancero de la conquista (1986) e lslamar (1988). Además, hay otra en proceso de publicación: Al son de las hojas. La poesia de Ester se distingue, ante todo, por su acento lírico, por su acendrada ternura y dimensión cantarina. Se respira en ella el ambiente de isla tropical ya que usa constantemente los atributos de la naturaleza -la fauna, la flora, el mar y la montañacon sus formas, colores, sonidos y movilidad. Su valor plástico y agilidad rítmica trasmiten al niño el gozo del color, de la música y de la lengua, que también se nutre del folklore con sus estribillos y combinaciones onomatopéyicas. Es poesía moderna, muy lejos de la didáctica de épocas pasadas. Se inspira en la poesía contemporánea de Rafael Alberti y Federico García Lorca y mantiene siempre su dignidad artística. Sin embargo, es poesía edificante, formativa, desde el punto de vista estético y humano.

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Su sencillez lírica tiene un gran valor comunicativo. Todo se adapta a la sensibilidad del nifto: las tiernas metáforas y símiles basados en la realidad que lo circunda, lo enfático del ritmo, el sentido admirativo de todo lo creado, la métrica de arte menor (versos octosílabos o menores), las personificaciones humorísticas, el dinámico optimismo y el sentido de afirmación del ser infantil. El libro Nanas (1945) fue publicado por la Junta Editora de la Universidad de Puerto Rico con prólogo de Margot Arce de Vázquez, que considera los poemas como "una delicada trasmutación artística de nuestros cantares de nanas". Tres de las nanas tiene música de nuestro genial compositor Rafael Hernández (Domingo de San Garabito, Graníto de arena y Clavelillo) y dos de la autora (San Seren( y Juaniquilo

desmota). Es en el cuento maternal de la nana que Ester Felidano Mendoza desborda su ternura y depurado lirismo. Usa sutiles recursos literarios que apelan al candor del niño. La autora crea, como en toda su poesía infantil, una especie de mito de fantasía para el niño. Toma raíz en el folklore -San Serenín, Mnña-

na de San Juan, Mambrú, El ralón Don Pérez, Mnrtfn Pirulero, Aserrín aserrán, La viudita del rey, Hilo verde, etc.- y alza su ternura en vuelo lírico para arrullar al niño. La na turaleza toda se pone al servicio de la madrepoeta para crear "racimos de estrellas", "semillitas de luz", "pollitos vestidos de oro", "soldado de espumillas", "mañanitas de agua y azucarillos", "pajaritos de luz y de seda", y para sentir en sus brazos el gozo de árboles nuevos. También logra graciosas personificacionesque avivan la imaginación del nifto. El verso es breve, musical, alado, suave y dulce como el regazo maternal. La nana, cimera concepción de esta autora, reaparece en Nanas de la Navidad, Nanas de la adolescencia y Nanas. Evoluciona con la intención de sosegar y encauzar los impulsos del adolescente, que a su vez, quiere definirse y emanciparse. Aunque agradece la nana amorosa, el joven no se deja arrullar con ritmo infantilizador. La autora busca nuevos recursos en las propias características del adolescente: "Mares, colinas y cielos se va" cuajando en mi niña." "La vida prendió en su falda amapolas encendidas."

"¡Ay niiia m{a, te me guarde la vida de astros fugaces."


El segundo tomo de Nanas (1970) es un primoroso libro a nivel de las más exquisitas publicaciones de la literatura infantil universal. Su valor artístico es supremo y tiene una vibrante frescura espiritual. La autora funde el folklore al límpido acento maternal en un ritmo lúdico que encanta al niño. Con las prim:eras Nanas (1945) de Ester Feliciano Mendoza nuestros niños más pequeños del Colegio de Hostos se sentían muy motivados para dormir sus siestas. Preferían la intervención musical de la nana para entrar sigilosamente en las dulces regiones del sueño. Las Nanas posteriores de 1970, de cuidada factura artística, apelaban a la jubilosa sensibilidad del niño que prefería transformarlas en su imaginación para hacerlas ejemplo cordial de realidad. Las cantaban, las decían a coro y las dramatizaban con su propia fantasía. Arco iris, CoquE, Ronda del mar e lIón ilán, son libros que contienen poesía de igual calidad estética que las nanas. En Ronda del mar la autora recopila los poemas dedicados al mar que rodea la Isla. Predomina la exquisita musicalidad, los ritmos/ los movimientos enlazados a las olas danzarinas y a la espuma que se desliza como fino encaje orlado de estrellas. Es poesía de verso breve, ágil, rítmico y sonoro. Va refrendada continuamente por apóstrofes y estribillos. Le dan fuerza dramática los diálogos afectuosos entre madre e hijo y las personificaciones. La integración de color y música da mayor relieve a la obra que es una de las preferidas entre los niños. El poemario llán ¡Ión, publicado en 1985, es su obra didáctica por excelencia. En una ocasión la autora viajó en misión magisterial por los pueblos centrales de la Isla. Dice Ester que estos poemas fueron brotando como las flores del campo, como las estrellas del atardecer, junto a los niños: A, E,I, O, U/ Mundo breve,

Nochede brujas/Mibola es redonda, Colores, Blancanieves, etc. Un dato interesante es cómo Esterseha volcado en el estudio científico de nuestra fauna y flora para nutrir la curiosidad cognoscitiva del niño. Para escribir Ala y trino, editado por la Editorial Universitaria, usó como fuentes las obras de Stuart T. Danforth y Virgilio Biaggi sobre los pájaros de la Isla. El libro Ala y trino, ilustrado por Félix Rodríguez Báez, consiste de veinte poemas sobre pájaros de Puerto Rico con sus respectivos dibujos y las ilustraciones para colorearlos. Tiene además, un glosario y el diagrama de un ave que muestra las partes del cuerpo. El libro es una obra de arte, un clásico de nuestra literatura infantil.

Es cierto que Víctor Lowenfeld y otros autores rechazan los libros para colorear porque además de impedir al niño resolver creadoramente sus propias relaciones, le desarrollan dependencia artística. Es decir, al ofrecerle patrones, estamos condicionando su creatividad. Pero hay un aspecto importante en este caso. Le estamos poniendo en sus manos un libro de los pájaros de su fauna, que son una atracción para el niño, considerando que la Isla es una pajarera abierta al mar. Esperamos que el pequeño lector, al colorear los pájaros de este beno libro, se sienta coautor del mismo. Un detane importante que debe corregirse en la próxima edición de Ala y trino es el tipo de letra. El estilo gótico en caligrafía no es legible para el niño y no le permite captar el mensaje poético con facilidad. En el Romancero de la conquista la poetisa sigue el estilo de los viejos romances españoles con su tono juglaresco. Desde el punto de vista estilístico es una recreación histórica que hace posible la transformación del pasado en presente. En el escenario isleño de la colonización, la autora presenta dramáticamente las hazañas que destacan los valores de nuestras figuras históricas, incluyendo taínos y españoles. El libro, propio para los jóvenesdel nivel intermedio, es una gran contribución a nuestra literatura infantil. Los cuentos de Ester Feliciano Mendoza, //ofrenda amorosa" para nuestros niños, han sido cuidadosamente elaborados en su fluidez expresiva y en su contenido conceptual, tanto científico como histórico. La autora pule y transfigura la realidad con un estilo sencillo, altamente poético. En Arco iris incluye cinco cuentos inspirados en las experiencias de sus hijos: Cumpleaños,¡uaniquiloMelcocha, La tortuguita colorada, Arco iris y El volantfn de Papote. Son cuentos diáfanos como lluvia vestida de sol, salpicados de tiernas imágenes basadas todas en la inmediatez del niño. Son dramáticos por la abundancia de admiraciones y preguntas que llevan al niño de uno a otro gozo. Se prestan para el primer nivel rítmico y sensorial, cuando el niño vive sorprendido ante las maravillas que descubre al conocer el mundo. En Coquí, libro gemelo de Arco iris por su contenido de poesía y cuento, la autora sigue el mismo patrón en Mayito/ LA muñeca de trapo, El caballito de la macllina, etc., con sus tramas sencillas, su gran figura poética y un profundo respeto a los sentimientos del niño. En estos cuentos también predomina el elemento familiar envuelto siempre en la fantasía lúdica que emerge de la realidad del niño. En Cajita de música Ester recoge un manojo de cuentos inspirados en nuestra fauna isleña. Fue

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escrito en el barrio Jagüeyes de Aguas Buenas donde la familia Acevedo vivió durante varios años compartiendo con la naturaleza y los campesinos del lugar. Las personificaciones y el animismo, el elemento folklórico, los detalles de la naturaleza y a veces el tono fabulesco, son recursos que usa la autora siempre salvando la intención positiva sin moralejas y usando la poesía y la ternura para enaltecer la vida. Estos cuentos tienen un doble encanto porque además del aire poético que permea en ellos, como en toda la obra de Ester, tienen el clima tradicional y legendario que la autora toma del cuento folklórico, la décima que intercala como refuerzo a nuestra identidad y las costumbres populares como la Noche de San Juan y la Fiesta de Santiago en Loíza Aldea. Voz de la tierra mía, editado por la Biblioteca de Autores Puertorriqueños, es una colección de estampas costumbristas que siguen el mismo estilo diáfano y poético de Ester, utilizando el paisaje, la historia y la leyenda para exaltar la Isla a fina categoría estética. Tiene un gran valor pictórico y musical. La autora se muestra fiel a su puertorriqueñidad y realza los valores de nuestra gente humilde. Sinfollía de Puerto Rico, ilustrado por el pintor mayor Rubén Moreira y prologado por la Dra. Concha Meléndez, es un libro de afirmación puertorriqueña que contiene mitos y leyendas sobre la fauna y flora del país. Es sabido que la leyenda abunda en nuestra literatura infantil: Cayetano Coll y Toste, María Cadilla de Martínez, Blanca Pérez de Bueso, Carmen Muñiz de Barbosa, Pura Belpré, Walter Murray, Marcelino Canino, Carmen Chiesa, etc. Pero son pocos los autores que cultivan el tema mitológico: Beatriz Lasalle, Amelia Agostini de Del Río, Sadí Orsini Luiggi, etc. El libro de Ester es único en su género. Nació de la preocupación de la autora "ante el desconocimiento que de nuestra fauna y flora tenemos". Ella ha logrado crear unos mitos autóctonos (indios y a veces

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españoles) con su original metamorfosis, basándose en las crónicas y la historia de Puerto Rico: Salvador Brau, Alejandro Tapia y Rivera, y Agustín Stahl. Ester relaciona la temática con los movimientos musicales: allegro-árboles y pájaros, andante-la hamaca y los instrumentos musicales, minueto -árboles y flores, y presto-el hombre. Comienza la autora a crear sus mitos con unas indiecitas que salen a tomar lecciones de doctrina cristiana y deciden ir en busca de su buen dios Yuquiyú. Este las transforma en rolitas para que recobren su libertad y ellas, fieles a su raza indígena, vuelven como pájaros a trabajar en el conuco. La obra termina con la fusión de las tres razas -india, negra y española- para forjar al hombre borincano "amador de la paz honda y de los vuelos cortos... , con las manos abiertas en dádiva eterna de amor y hospitalidad", Con esta moderna mitología cerramos el ciclo de la magia lírica en la literatura infantil de Ester Feliciano Mendoza. Por sus méritos ha sido premiada por el Ateneo Puertorriqueño, el Club Cívico de Damas, la Unión de Mujeres Americanas, el Instituto de Cultura Puertorriqueña, la Asociación Internacional de Literatura Infantil y Juvenil y el Instituto de Literatura Puertorriqueña. Mientras rendía una labor literaria tan fructífera, Ester Feliciano Mendoza comenzó a decaer en su salud debido a una afección cardíaca. Su energía maternal y su sentido cantarina de la vida la mantenían productiva, pero indefectiblemente llegó al final. Murió el 30 de diciembre de 1987, a los setenta años. Legó un cúmulo de obras bellamente editadas, llenas de ternura, de música, de colory fantasía lírica. Todas reflejan su amor a los niños y a su patria. A través de estas obras, Ester Feliciano Mendoza tendrá vigencia por siempre.


Un nuevo libro de poesía para niños: Ritmos de tierra y mar de Isabel Freire de Matos JOSÉ EMILIO GONZÁLEZ Isabel Freire de Matos es una de esas mujeres puertorriqueñas extraordinarias del siglo veinte. Esta gentil, noble e inteligentísima dama, a quien tengo el honor de conocer desde hace unos cincuenta años, no ha recibido el reconocimiento que merece su obra poética y su labor como educadora. ¿A qué se ha debido ésto? En el aspecto de su poesía, ese eclipse parcial se debe a que ha sido la compañera y esposa de toda la vida de nuestro gran poeta nacional Francisco Matos Paoli, con una devoción y un espíritu de sacrificio insuperables. La extensa fama que justamente se ha ganado su esposo, que ha sido y sigue siendo candidato al Premio Nóbel, naturalmente ha atraído más la atención. Otros problemas relacionados con la obra poética de mi querida amiga Isabelita Freire son, por ejemplo, las dificultades de publicar en Puerto Rico cuando uno no está favorecido por los intereses del dinero o de la política. Sin embargo, cualquiera que conozca de estos asuntos sabe que Isabelita Freire es una de las más importantes poetisas para niños, no diría yo de Puerto Rico, sino de todas las Antillas. Desde el punto de vista de su obra como educadora, doña Isabel Freire de Matos, precisamente por ser realizante de una auténtica pedagogía, de sentido hostosiano, fundadora del Colegio Eugenio María de Hostos, ha sido mirada con indiferencia y hasta con animadversión por la caterva de falsos educadores que agobian a nuestro país y atormentan a nuestros niños con sus mediocrísimos proyectos, muchos de ellos copiados del extranjero. Isabelita Freire es luz de vanguardia de la educación puertorriqueña, y algún día, un Puerto Rico liberado le rendirá los honores que la justicia le asigna. Mucho más podría decir sobre estas cosas, pero hoy mi misión es hablar del libro más reciente de Isabelita dedicado como la mayor parte de su poesía a los niños. Me refiero a Ritmos de tierra y mar, bellamente editado por el Instituto de Cultura Puertorriqueña (San Juan, Puerto Rico, 1988). Forma parte de la colección de libros para niños del l.c.P. Es

oportuno señalar que antes de salir el libro, circuló un disco con versiones musicalizadas de varios poemas de este volumen, y con el mismo título. De modo que muchos párvulos han tenido ya la oportunidad de disfrutar de algunas de estas canciones. El libro que nos interesa hoyes rico en ilustraciones y dibujos de Poli Marichal, incluso una atractiva portada en colores: verde, amarillo, azul y blanco. Paisajes de mar y tierra con un sol que sonríe paternalmente y una luna que lo vela de lejos. Arriba, pájaros, y abajo peces, debatiéndose en medio de las olas, y una barca solitaria, a la deriva, sin su pescador. Por la tierra andan palmeras, casas y cosas. El título del libro, Ritmos de tierra y mar, resume en sus tres notas, la arquitectura esencial del mundo poético que nos ofrenda Isabel Freire de Matos. Los ritmos reflejan el espíritu musical. La tierra y el mar dan sustancia, expansión y límite a ese mundo. Tal vez sería más exacto decir "tierra, mar y cielo", porque lo de "cielo" queda implícito suspendido entre tierra y mar. Mucho más allá del título del libro, podrán ustedes leer el poema "Tierra, mar y aire", que pudo haber inspirado el título (ver págs. 81-85. Desde este punto en adelante, todas las referencias a páginas se darán exlusivamente con números). Preside toda esta creación impresa un corto pero revelador "Mensaje al Niño". Isabelita ha plasmado en sucintas palabras su intención fundamental. Solo vaya citar las primera líneas de este "Mensaje": "Hacer poesía para ti, querido niño, es recrear tus ilusiones, alcanzar la cumbre de tus sueños. Niño y poesía se funden en el milagro de la belleza. Ambos tienen vuelo y ritmo, pasmo mágico ante las maravillas que descubren." Cuando leemos el libro desde la página 3 hasta la 143, o cuando recorremos de cabo a rabo el texto de versos y poemas, nos vamos dando cuenta de que hay un desarrollo -probablemente pensado-

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desde la relativa sencillez de las primeras composiciones hasta la complejidad de las últimas. Implícito está que el libro ha sido organizado siguiendo la sucesi6n de las edades del niño. Claro es que ese desenvolvimiento no está tan nítidamente marcado, pero, a mi juicio, existe. Aunque sería muy interesante, es imposible analizar, en este corto trabajo, los setenta y pico de poemas que integran Ritmos de tierra y mar. Mi prop6sito es dar una idea, la más amplia posible, del contenido, y de como está estructurado el conjunto. En el p6rtico encontramos una palabra, grabada, como en signos de bronce: "Borinque". Y debajo de ella, cuatro versos octosilábicos, con rima final asonantada. Se trata de Borinquen, nombre indígena de nuestro país, y nombre poético también. Ya esto nos da el tono que va a imperar. Es una señal de aviso. Por ahí vamos, por Borinquen. Luego encontraremos un poema que se llama "Ninfas de Borinquen" (107-108). "Borinquen es... "-dice el poema inicial- "una islita". Advertimos enseguida que hay una funci6n identificativa, vinculada con el ser: "Borinquen es..." Al niño se le está informando de este nombre y de este ser. Que es una "islita" un breve cuerpo de tierra, rodeado de mar. En los poemas de "Tierra, mar y aire" se amplifica el tema de la isla. De Borinquen se dice que "Es tierra isleña/de buena gente/que vive y sueña." (82). En la composici6n titulada "Isla", que está hacia el final del libro (133) se nos brindan más componentes mostrativos. Por ejemplo, en la penúltima estrofa se señala que en nuestra tierra: "Sube el árbol la montaña,/ canta el río hacia lamar,/ allá vigila el pitirre/ y en la boya el alcatraz." Después tenemos un símil, en el segundo verso. La islita de Borinquen "parece un caracol". El caracol es una manifestación de la vida, algo que atrae profundamente a lsabelita Freire. En este libro aparecen muchísimas formas animadas: insectos, himen6pteros, pájaros, caballos, peces. Con "caracol", el niño deviene consciente de la relación de similaridad entre las cosas. Después tenemos el tercer verso: "por encima es una rosa", con lo que se regresa a la menci6n del ser, y continua "por dentro una canción". Las flores desempeñan papeles importantes en los poemas de este libro. Véase, por ejemplo, "El girasol" (42-43), "Flor de Maga" (56), "Flores del Cafeto" (61). La rosa puede funcionar también como un símbolo de la belleza y como un símbolo de la vida. "Y por dentro una canción", el último verso nos impulsa a pensar que "Borinquen" es un nombre eufónico, musical, y

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que la canción es esencial a nuestro país. El conjunto genera en el niño una buena disposición a leer los poemas que siguen en el libro. Seguimos con formas vivas. He aquí las "Mariposas" (4) "Bailarinas de la brisa", las llama Isabelita Freire. Estas bailarinas gitanas, "tocan, tocan por el aire/sus castañuelas sedosas." Puesto que las castañuelas son escandalosas, resulta un poco difícil concebir a las silentes mariposas de la brisa como haciendo tales ruidos. De ahí que la autora apague el efecto f6nico con el adjetivo "sedosas". Estas bailarinas del aire, en sus graciosos movimientos, sugieren un ballet. Otra forma viviente: "El Pollito" (5). Esteconocido habitante del corral o del batey es dibujado en cuatro estrofitas hexasilábicas, con rima de romance. El se identifica con el nombre rimbombante de "Pico de Oro", como si fuera un gran orador del siglo diecinueve. Los personajes son humanizaciones, "mamá gallina" y "papá gallo". En este poema aparece otro recurso importante en la poesía de Isabelita: la utilizaci6n de la onomatopeya, no solo para imitar sonidos sino para reforzar ritmos. La vida sigue repercutiendo en "Mi tambor", escenario ejecutado en dos partes. (6). En la primera, el tempo musical es "Lento". En la segunda, "Presto". El actor es un rico que nos habla de su tambor. Este tambor "tiene un indio/por dentro" que se sale a gritar, cuando lo tocan. Inmediatamente pensamos en los tambores de nuestros taínos. El ritmo se acelera en la segunda estrofa, y toda la acción termina con los fuertes palillos retumbando sobre las metaf6ricas lunas de cuero. Con el poema "Mi tambor", Isabelita ya nos hace sentir la presencia del juguete, que desempeña papel muy importante en la vida del niño. (Véanse también "Mi habichuela saltarina", "EI payaso", "Mi trompo".) Los peces que saludamos en la portada reaparecen en el texto. Aquí tenemos al "Pez Dorado". En cuatro escasas líneas, Freire traza un croquis de movimiento, quizás muy esquemático, y cierra con un símil un poco sofisticado: "Parece un cometa/en acuoso cielo." Más rico en contenido es el cuadro de "La Reinita", (8) donde la poetisa hace un despliegue de su exquisito arte de descripci6n "La Reinita" es el primero de los pajáros en el desfile de las aves. El primer movimiento es una octavilla tetrasilábica que empieza con tres notas de color -negra, blanca y amarillasuite que precede a los puntos verbales en desarrollo _"va saltado, va volando"-con el goce de lo que se vive en plenitud.


En el segundo movimiento, con solo siete versitos, se proyecta una serie de actos del avecilla, que éll mismo tiempo sirve para llamar la atención sobre li1s félSCS más significa tivas de un desarrollo: "Bcbe agua, pica azúcar,/y se limpia/así el piquito". Es una especie de arabesco, que en su rema te logra en trega rnos la visión completa de la reinita. Casi pareja con "La reinita" está liLa Abeja" (9) Este insecto himenóptero empieza por identificarse, (urna lo hace "El pollito". Sus alas son sedosas, igual que las de las mariposas. El niño aprende sobre el hacer vital de la abeja, en los versos de "voy de ronda cn ronda / por rocío y miel". También el niño entra en contacto con las matemáticas en aquellas palabras: "Cantemos pajaritos/ 1,2 Y3... Vengan abejitas/ 4,

5 Y6." Con el poema "Migato" (13-14) nos internamos en la serie de imágenes de animales más grandes. Más adelante leeremos sobre "Mi caballo" (57), y "El caballito Tabor" (65). Al felino doméstico se le visualiza en variadas perspectivas. En la primera estrofa, el gato es como un bailarín que se baña y se peina, con mucho postín. Alusiones a actitudes y movimientos, sirven como en "La reinita", pa ra urd ir la imagén gráfica del gato. Esto se ve muy bien en la segunda estrofa: "Se levanta

en arco, me roza la piel. Yvielle

mimoso, 511

leche

a beber." El hexasílabo se divide en hemistiquios trisilábicos que, al acortar el verso contribuyen a hacer más nítido el perfil del movimiento. Este recurso técnico es empleado en la tercera y cuarta estrofas. Una sucesión de instantáneas se desenrosca como en una película. lsabelita Freire utiliza esta táctica también en el poema "La semilla", para hacer consciente al niño de los procesos vitales del nacimiento y el crecimiento. El poema es una micro-celebración de la vida. En "Nana" (18) podemos apreciar la tierna delicadeza de una mujer tan maternal como lo es Isabelita. "Mi habichuela saltarina" (10-21) se parece un poco a "La reinita" y a "La abeja". El misterio de la habichuela brincadora fascina al infante. ¿Cómo es posible que haga saltos tan prodigiosos sin no tiene piernas? ¿Cómo es posible que cruce por el aire sin

ver? Son cinco estrofas tetrasilábicas como cinco brinquitos. El enigmél de la relación entre Ser y Nombre aquí se hace sentir, al igual que en "EI pollito". El niño admiTéldor de la habichuelita resuelve llamarla maravilla. A todo esto, la autora aprovecha para introducir en el poema un contaje de números, muy útil para quien lucha con los misterios de la aritmética. Ese animus didáctico puede discernirse también en la composición titulada "Las vocales" (22-23). A cada una de las vocales se le asigna un dístico rimado. Cada vocal es pintada en términos de acción. Los dísticos están enlazados para facilitar el juego de las vocales. En la línea de "El pollito" se halla el poema "Mi conejo" (24-25). Al lector se le ofrece la oportunidad de ver al conejito como un objeto de contemplación. Pero las visiones no son tan dinámicas como en "La reinita" o "Mi gato". Más bien son estáticas. Por ejemplo:

"Sus ojitos rosados Iill temas,

COIllO

alullIbrall por los prados

flores y yerbas. " A nuestra poeta le gustan las figuras de movimientos fuertes y súbitos. Por ejemplo, aquí tenemos al fantasmita cuco llamado "Pellín" (26). "Es un fantasma I ágil Y menudito", dice la autora. Y lo pone enseguida a brincar como la habichuelita maravilla. Es un fantasma maromero: "Se mece en las estrellas/ y canta en alta mar./Salta de nube en nube/ y duerme en un dedal" (26). Es un fantasma medio piloto, puesto que tiene un cucubano por avión. Yo creo que Pellín es uno de los personajes más interesantes creados por Isabelita, y ésta debe desarrollarlo. "Diez indiecitos taínos" (29-31) es una nueva versión de la muy conocida canción para dormir al bebé donde se parte del diez y se va restando uno en cada estrofa. Esta canción es bastante complicada en cualquiera de sus versiones. Es magnífica para que el infante vaya aprendiendo a restar. (Nadie se ha inventado una como ésta para que vaya aprendiendo a sumar.) La ventaja de "Diez indiecitos taínos" es que se trata de un instrumento excelente para que el niño conozca componentes de la cultura indígena borinqueña. El interés en las partes del cuerpo humano se había proyectado, pero sin mucha fuerza, en los poemas "Nana", "Mi habichuela saltarina" y"Pellín".

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Ahora, va a hacer sentirsu peso en "Los dos deditos" (34-35). Es un poema de tipo romance. Principia con un contraste entre el dedo Meñique y el dedo Pulgar, el flaco y el gordo. Personificados de esta manera, los dos se van al campo, donde ocurre un episodio de conflicto. Pero los hermanos se reconcilian pronto. A! final, "el dedo Meñique/y el dedo Pulgar/bailaron gozosos/bajo el flamboyán". Creo que es un delicioso cuentecillo para los niños, con indiscutible valor pedagógico. Embebecidos por la escena ideal de los dos hermanos-dedos, nos sorprende de pronto un enorme animal del bosque, "La jirafa". (36) Preciso es confesar que habíamos echado de menos a los elefantes. Hasta la fecha no he visto ni a un solo león. Esto es lógico, puesto que estamos en Puerto Rico, en Borinquen. De modo que inesperadamente nos hemos ido para el extranjero. Ahí está la jirafa, a quien Isabelita muy acertadamente llama "el escobillón del bosque". Quizás, después de todo, la estamos mirando como parte de la feria de un circo. Lo del circo es lo que me sugiere también el poema "El payaso", (37) otra figura humana como Pellín, el fantasmita cuco, o el indio de "Mi tambor". Isabelita logra buenos efectos de caricaturización: "Carota de luna/ ojitos de estrellas,/boca de melón". Y también muy aptas onomatopeyas: "¡Turum-tum-tum!/ ¡Torum-tom-tom!" En "La lluvia" (39) el fenómeno meteorológico, tan frecuente en Puerto Rico, es personificado, y con un excelente concierto de nombres y verbos, la poetisa da a los niños una fiesta de metáforas. "El bomberito" (40-41) nos presenta a un tipo social, a través del juego de un niño: Pepito. Es un poemita con valores dramáticos y didácticos. Con "El girasol", regresamos a las flores (42). La visión del girasol es dinámica, con énfasis en los verbos enpresente: "flota", "danza", "recoge", "gira". En "Los colores" (44-46) cada color es identificado en una estrofa de cuatro versos heptasilábicos en rima asonantada. Creo que los niños de temprana edad tendrán algunas dificultades para comprender ciertos cuadros. Se trata de una apoteosis cromática. Hay dos composiciones donde el niñito expresa su amor a la madre, y que son muy de Isabelita. Parecen pinceladas de acuarela (47-49). Me gusta mucho "Las máscaras de Loíza Aldea" (49-50). Es también muy dramatizable como "Los colores" además de la presentación de escenas animadas y con cualidades plásticas, se ponen de relieve tipos característicosde las fiestas de Lorza: el caballero, el vejigante, los viejos y las locas. Además, se

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oyen canciones que suelen resonar por esas callejuelas amadas de orillas del Río Grande. Felicito a Isabelita por este maravilloso cuadro. "Mi trompo" (51) es otro poema alusivo a un objeto del mundo de los juguetes, como "Mi tambor". Es una serie de dísticos pareados. Cada uno a su vez nos da una perspectiva intensa del trompo. Una de las más impresionantes es la hipérbole de "el zumbido sube y sube/hasta chocar con las nubes". Mientras que la de "En los ojos de los niños /los colores se han dormido" anuda un justo remate a la fiesta del trompo bailarín. Muchos de estospoemas son cuentos versificados. El titulado "Cuento" (5~-53), podría llamarse "El puente del Condado". Yo lo había leído antes. Es una de las mejores realizaciones de la señora Freire. "Mi casa" inevitablemente me recuerda el famoso poema de Lola Rodríguez de Tió "Mi Casita". Son cuatro delgadas estrofas. (54-55). Uno las llega a amar por 10 que dicen en sus suaves ritmos, por lo que dejan de decir, pero ¡que dicen tanto! Solamente daré un ejemplo de estas hermosuras: "¡Cómo beben los pájaros la luz de la mañana, mientras el hombre labra la tierra desde el alba!"

Es el sueño del puertorriqueño, del hogar enclavado en la tierra, como un destino bíblico. "Flor de Maga", canción a la "indiecita de mi tierra". (56) La he oído varias veces en los labios elementales de los niños. Materiales de la naturaleza y de la cultura indígena sirven para construir este encantador paisaje sonoro. Hay dos caballos que corren ad infinitum por las praderas de este libro. El uno es el "caballito zaino" de "Mi caballo" (57-58). Caba-llo de carne y hueso. El otro es de la machina, que llaman "El caballito Tabor". (65-66). Tabor, aunque galope por los campos de la machina, también está vivo, pero en la poesía. La niña que lo jinetea, le llama "mi caballo/verde-mar/de ojos daros/como el sol". El caballito zaino -<:olor oscuro- se parece a un chongo boricua que "cruza la llanura/vibrante de sol". Oímos sus pasos en acompasado ritmo: "¡Pacatás, pacatás!" repitiéndose por los empedrados senderos del monte. Formas vivas eternas de nuestra inmortal Borinquen.


No me propongo aquí agotar, ni remotamente, las riquezas de este libro de Isabelita Freire de Matos, cumbre desu creación para niños. Mesentiríasatisfecho si tan siquiera lograra impresionar al lector con la necesidad de leer y cultivar la compañía de estos poemas. Me voy a restringir ahora a hacer algunas observaciones adicionales, sobre todo en tomo aquellos poemas que son de mi ineludible preferencia. Los motivos de trabajo relumbran por piezas como "La tierra" (59), "Las reinitas" (60) y "Aventuras de una hormiga" (68). Este último es un cuento donde se despliega la importancia de la división del trabajo como actividad social. Es un retablo ilustrador. Me parece que es uno de los más efectivos y bien organizados de Isabelita. (Ver páginas 69-71)"Mi muñeca de trapo" (74) es como una contrapartida a"La flor de maga". Nuestra herencia africana repica sus tambores por todos los rincones de esta "canción para bomba". También muy teatralizables son los "Limerics" sobre la hormiga, la cotorra, el escarabajo, el gigante, la rosa, el gusano, el elefante, la puerca, la rana, el monito, el perro y el zurdo. Estos pequeños cuadros caricaturescos componen una especie de zoológico cómico para que los niños aprendan sobre los anima-

les y al mismo tiempo se rían bastante. Una visita a los Iimeries es tan interesante como una a la feria del circo. ¡Y hay tantas cosas más! Mencionemos "Las ninfas de Borinquen", el"Negocio redondo de Cosme" son su ratoncito que entra y sale por todas partes, la palomita sabanera de Cidra, la niña española que pedía una peseta en Segovia, y el niño dominicano vendiendo maní por cinco cheles el paquete. Pues Borinquen no es sólo el reducto geográfico de la islita, sino el espíritu del puertorriqueño proyectándose por todo el universo. Yo creo que éste es uno de los mejores libros que se han escrito para niños en Puerto Rico. En él, Isabelita armoniza con sabios acordes el plano estético y el plano pedagógico. En él la maestra poetiza y el poeta enseña. Lo natural y lo cultural se ensamblan. El pasado y el presente vibran enlazados. Es una cantera de valores lingüísticos. Por él los niños se sienten y se forman como puertorriqueños. Ritmos de tierra y mar es un libro que debe circular por todas las escuelas, tanto las públicas como las privadas, de nuestro país. Es un libro que debe llegar a lasmanos de todos nuestros niños. Creo que Isabelita Freire de Matos ha legado con Ritmos de tierra y mar un monumento de valor permanente a las generaciones del futuro. Por ello, la felicito de todo corazón.

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Estrenando togas: la profesionalización de la mujer en Puerto Rico 1900-1930 I

MARíA DE

F.

BARCELÓ MILLER

Introducción La historiografía sobre la incorporación de la mujer puertorriqueña al trabajo asalariado en la primera mitad del siglo XX es extensa. Muy conocidos son los valiosos estudios que sobre el tema han hecho Marcia Rivera, Lydia Milagros González, Isabel Picó, Norma Valle Ferrer y María del Carmen Baerga, entre otras. Sus investigaciones se han centrado en la problemática de la mujer proletaria. En buena medida esto se explica por el hecho de que a principios de siglo la obrera constituía el 97.8%1 de la población femenina trabajadora, que sufrió los estragos del desarrollo capitalista en Puerto Rico, durante las décadas iniciales de la dominación norteamericana en la Isla. 2 Sin embargo, no todas las mujeres se proletarizaron. Un pequeño grupo, por su posición social, no tuvo que curtir sus manos en el despalillado de las hojas de tabaco, ni convertir sus casas en talleres de la deshumanizante industria de la aguja. A partir del '98, un sector de las mujeres, vinculadas en su mayoría a la élite propietaria, profesional e intelectual del país, comienza a incursionar en el campo profesional, que tradicionalmente había sido acaparado por varones. Estas féminas no tenían una necesidad extrema de trabajar para satisfacer sus necesidades económicas.3 Más bien aprovecharon las oportunidades de educación y trabajo que el nuevo régimen le ofrecía ya fuera para ampliar sus conocimientos, su ámbito de acci6n o desempeñar funciones de

1. Department of Commerce, Bureau of the Census. FOI/I'h'('//t1, Censl/s oj lile United Slntes Tllk,'" j" liI,' Ycnr 1920. Washington. Government Printing OUice, 1923, Vol. IV, PopuJation 1920. Occupations - Porto Rico, Table 26. "Persons Occupied, 10 Years of Age and Over, by General DivisiOn5 of Occupiltions: 1920 and 1910, p, 1286. 2. Loc. cit. 3. Arlene J. D/az Caballero. "las tmbajadoras asalariadi'\s en Santurce, 1910". Anales de la lllllesljgaóón Hislórica, Nuevi'\ Serie. Vol. 1, 1988, p. 99.

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mayor relevancia e importancia en el servicio público. 4 Este ensayo pretende continuar la discusión5 sobre cómo los cambios que se operaron en la Isla, sobre todo en la esfera educativa, a raíz de la dominación norteamericana, unidos al movimiento feminista que desde finales del siglo XIX se estaba gestando en la Isla,6 proporcionaron nuevos horizontes a las mujeres que deseaban alcanzar una educación profesional. Se analizarán las nuevas oportunidades de estudio que tiene la mujer isleña, el proceso de profesionalización femenino, es decir, cómo se gesta la primera generación de mujeres profesionales en Puerto Rico y los escollos que encuentran en el desempeño de su carrera. También se tratará de determinar hasta qué grado la profesionalizaci6n de la mujer en Puerto Rico alter6 significativamente la imagen y la misión que se les asignaba a las féminas en la sociedad. O si, por el contrario, el ingreso de las mujeres a carreras hasta ese momento dominadas por los varones fue canalizado y justificado como una extensión a la vida pública de los roles tradicionalmente asignados a la mujer -esposa, madre, guardiana de la salud y la moralidad, propagadora de virtudes y la responsable de preservar las buenas costumbres, tradiciones y valores de la sociedad-o Las profesionales durante el período que comprende este estudio no pueden considerarse como representativas de la fuerza laboral femenina en

~. W.. se ].. enlrc\'isli'\ a la Dr,'. Josefina Villi'\rañe en el video documen',,! Ll)~ /¡~clHl~ d~m"ll1clcl(l~; participaciólI de /11 /I/lIjer etl 1115 prof~sj¡Jtl"~ de /" MII/.i. Producción del Proyecto de Estudios de la Mujer. Colegio Uni\'ersitMio de Caycy, 1989. 5. Loc. di. 6. Véase, María de F. Barceló Miller, Las limas so¡'ria~: sllfrngistas y "'/I/I"'rllllóslns ~I/ el [>"~rlll Rie,' de In d~cnlia de /9/0. Avance de In\'esligilción núm. 7, CElNAC, Uni\'crsidild del Si\grado Comz6n, 1990. En la primera pilrte de ese ensi'\Yo se discute bre\'emente los orígenes de I('IS mO\'jmicntos surri'\gista y feminista en Puerlo Rico que diltiln de Ii'\ segundi'\ mitólc! de lóI décmia de 1890.


Puerto Rico, ya que apenas constituían el 2.2%7 de las mujeres trabajadoras. Sin embargo, su ingreso al campo de las profesiones hace de este grupo un buen indicador del progreso de la mujer en la sociedad. Las profesiones estaban dominadas por varones y eran el mejor vehículo para aspirar a cargos u ocupaciones de mayor relevancia. Los profesionales, por definición, son expertos que le rinden a la sociedad los beneficios de su educación, autoridad y servicios, a cambio de una remuneración económica decorosa, reconocimiento público y prestigio.8 Desde esta perspectiva, la incorporación de las mujeres al campo profesional es significativo, puesto que le p resenta la oportunidad de participar, aunque no libre de obstáculos y prejuicios, en las esferas de la discusión y el debate público, educativo, científico, social y político. Limitaremos este estudio a cinco profesiones: medicina, enfermería, farmacia, leyes y magisterio. Esta selección no ha sido al azar. Para los años que comprende esta investigación -1900-1930- es en estas profesiones donde se observa un mayor incremento de féminas. 9 No pretendemos agotar el tema y mucho menos decir la última palabra. Al contrario, de esta investigación han surgido más preguntas que respuestas concretas. Si este ensayo estimula la discusión y el diálogo, habrá cumplido su encomienda.

La edllcación de la mujer en Puerto Rico, 1800-1930: IIna s(ntesis

Para poder calibrar en su justa medida el esfuerzo que la mujer puertorriqueña tuvo que realizar para lograr acceso a la educación superior y universitaria es imprescindible conocer las limitadas oportunidades educativas que el decadente y coactivo colonialismo español le proporcionaba.10 La educación de la mujer en el Puerto Rico del siglo XIX presenta un cuadro deprimente y desolador. U 7. Supra. nota 2. 8. Véase, Patricia M. Hummer. TIre Deende 01 Ehlsive Pronrise. Prolcssionnl Women in tlle Un íted Stntts,I920-1930. Ann Arbor,Michigan. UMI Research Press, 1976, pp. 29-56; Nancy F. Coll. TIre Grollndigs 01 Modem Feminism. New Ha"en, Yille University Press, 1987, pp. 215239. 9. Véase Tablas. 10. Véase video documental Los !lec/lOS desconocidos: participación de la mujer en las profesiones de In snlud. 11. Pilra un recuento más detallado sobre el panorama educativo general en Puerto Rico durante el régimen espai'lo\ y bajo la dominación norteamericana véase, Fernilndo Picó, s.j.• Educación y sociedad en el Puerto Rico del siglo XIX. CEREP, CUildernos, Herramientas y

Las primeras gestiones oficiales que se realizan en Puerto Rico en pro de la educación de la mujer datan de 1799. En ese año, el Ayuntamiento de San Juan nombró a cuatro profesoras de Primeras Letras para que le enseñaran a las niñas de la Capital: lectura, escritura, doctrina cristiana y labores manuales. 12 Pero este primer esfuerzo pronto se vio frustado, ya que, en 1804, ante la escasez de fondos del Ayuntamiento, las maestras descontinuaron sus clases por falta de pago. 13 Transcurrieron casi 50 años antes de que las autoridades coloniales volvieran a impulsar la educación de la mujer. 14 A mediados de siglo las influencias del positivismo y del krausismo -que tanto auge tuvieron en la metrópoli-15 hicieron eco en la pequeña colonia antillana. A partir de la década de 1860 se observa un mayor interés en pro de la educación de la mujer, tanto de parte del gobierno colonial, como de algunos intelectuales y pensadores liberales criollos. Entre ellos se destacan Salvador Brau, 16 Gabriel Ferrer,

Documentos 2, 1983; Antonio Cuesta Mendoza, Historia de la eduCllción en el Puerlo Rico colonial, 1821 -]898. Ciudad Trujillo, República Dominicana, Editores Imprenta Arte y Cine, 1948; Juan José Osuna, A Hislory 01 Educalion in Putrto Rico . Rlo Piedras, Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 1949;Cayetano ColI y Toste, HistorÍ/l de la Instrucción Pública en Puerlo Rico Ilasta el Olla 1898. Bilbao, Editorial Vasco-Americana, S.A., 1970. En esta ponencia nos limitamos a analizar el pilnorama educativo de la mujer. Sin embargo, no podemos obviar que las oportunidades educativas para los varones tampoco eran 6ptimas. Escaseaban maestros y planteles de enseñanza, el número de escuelas nunca estuvo a la par con la creciente poblaci6n en edad escolar y el gobierno colonial, en diversos momentos del siglo XIX, se opuso tenazmente al establecimiento de una universidad en Puerto Rico. No obstante, los varones ten!an una gran ventaja sobre las mujeres en lo que a educación superior y universitaria se refiere. Se daba por hecho aceptad o que éstos, contrario a las féminas, sI deblan cursar estudios superiores. De ahf, que gran parte de los profesionales criollos en la pasada centuria se trasladaran al extranjero para alcanzar un titulo profesional. 12. Coll y Toste, op.cil u p.163. 13. Yamila Azize, Ul mujer en la luclll!. Río Piedras, Editorial Cultural, 1985, p. 16. 14. Loe. cit.

15. Véase, Pierre Vilar, Historia de Espaila. Barcelona, Editorial Crrtica, 1986, pp.112-113; Rosa M. Capel MarUnez, "La apertura del horizonte cultural femenino: Fernando de Castro y 105 Congresos Pedagógicos del siglo XIX". En, Mujery sociedaden Espaila (]700-1975). Madrid, Ministerio de Culturil, Instituto de la Mujer, 1986, pp.113145. 16. La preocupaci6n de Brau en lo relativo a la educaci6n de la mujer ilustra muy bien su mentalidad de profesional liberal vinculado a la clase propietaria, que ve en el mejoramiento cultural de la mujer un veh!culo para acabar con muchos males sociales, entre ellos, los excesos religiosos, la superstici6n y el concubinato. Además ve la educaci6n femenina en su funci6n social, como una ampliaci6n de la maternidad, al servicio de la patria. Mujeres educadas criarán los futuros ciudadanos útiles a la sociedad. Véase, MarIa de Fálima Barcel6 MilIer, "La mujeren la literatura histórica puertorriqueña: de Brau a la generaci6n del 40", Revista del Instituto de Cultura Puertorri· que/la, año XXVI, núm. 97, 1987, pp. 12-18.

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Alejandro Tapia y Eugenio María de Hostos.17 Sin embargo, este respaldo tampoco iba dirigido a rescatar a la mujer de la subordinación en que se encontraba respecto al hombre. No se aspiraba a convertirlas en literatas o artistas sino en madres, pues persistía la creencia que su lugar no era el foro público, sino el hogar. La educación femenina debía dirigirse principalmente a hacerlas buenas educadoras de los hijos ya permitirles influir en la sociedad a través de la religión, las costumbres y la urbanidad. lB Por eso, los programas de enseñanza para las escuelas de niñas que comienzan a impulsarse, enfatizan la lectura, la escritura, la doctrina cristiana y las labores manuales. La fundación, en la década de 1880, de la Asociación de Damas para la Instrucción de la Mujer, es un buen ejemplo de la iniciativa femenina en pro de la instrucción de la mujer. No obstante, este esfuerzo se limitó a estimular el ingreso de las féminas a la carrera magisterial, profesión tradicionalmente asociada al llamado 'sexo débil' y la única en que se concebía podía desempeñarse, pues era co~iderada como una extensión de la maternidad. 19 Las oportunidades de estudios superiores o universitarios para la mujer puertorriqueña durante la pasadacenturia eran mínimas, pomo decir, inexistentes. Las que deseaban un grado universitario -algo casi inconcebible y para algunos inaceptable- teman que trasladarse a la República Dominicana, Cuba o Europa.20 La primera puertorriqueña que obtuvo un Doctorado en Filosofía y Letras fue Patria Tió de Sánchez Fuentes, hija de Lola Rodríguez de Tió. Patria se graduó de La Universidad de La Haba-

17. Las reflexiones de Hostos en tomo a la educación de la mujer también están en función de la esposa y de la madre. Su pensamiento se enmarca dentro de las corrientes positivistas y krausistas de la época. Por lo tanto en él entrarfan otra clase de consideraciones que ameritan un estudioindependiente. Véase, Eugenio Maria de Hostos, "La educación científica de la mujer". P6gírulS ~cogidlls. José D. Forgionez (ed.). Buenos Aires, Estrada y CIa. 1952, pp. 81-94. 18. Capel Martinez, op. cit., pp.113-145. 19. SUprtl, nota 16. El articulo 2del Reglamento de la Asociaci6n de Damas para la Instrucción de la Mujer establecla que el propósito de la misma era: "Proporcionar a las hijas de familias pobres o medianamenteacomodadas, que tengan vocaci6n para la enseñanza, el medio de adquirir la educación e instrucción profesional y el Utulo para dirigir una escuela pública o privada que se exige por la legislaci6n vigente en la materia." "Reglamento de la Asociaci6n de Damas para la Instrucción de la Mujer", Art. 2, pp. ~. Archivo Geneml de Puerto Rico, Fondo Municipal de !sabela, Serie: Asuntos Varios, Caja 147, Exp.2418. 20. Angeles Almenas Velasco, "La participación de la mujer puertorriqueM en la Educación Superior de la Isla: reconstruCCj,~,\ hist6rica". Homines, Tomo Extraordinario, núm. 4,1987, p. 210.

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na con los más altos honores. 21 Patria Tió, pionera de la profesionalizaci6n fe· menina en Puerto Rico, es también la primera que exhorta, enérgicamente, a sus congéneres para que "ilustren su inteligencia" y se incorporen al mundo de las profesiones. Advierte que la tarea es difícil y que los opositores al progreso de las féminas no permanecerán callados. Pero el triunfo de las mujeres está garantizado si se logra la unión de todas para vencer los obstáculos y las viejas tradiciones que se interponen en los avances de la mujer:

Soy un nuevo soldado del progreso que está dispuesto para la batalla, teniendo por coraza una conciencia ilustrada y por armas la libertad y el derecho ... ¡La mujer triunfará! A todas las que me escuchan las invito a formar en nuestras filas. No oígais a los que dicen que el hogar se acabará al igualarse la mujer al hombre intelectualmente. No: el hogar se mejorará, ganará. Algunos os pondrán como argumento que la mujer desde el instante que sigue una carrera como la de abogado o médico tendrá que abandonar el hogar para seguir a ella. Contestadle que no todas han de seguir tales carr~ ras ... hay ancho campo para que la mujer emplee sus facultades intelectuales, sin apartarse del hogar: ahí teneís la telegrafía, la farmacia, la teneduría de li· bros, la enfermería, las escuelas normales ... Lo esencial es que la inteligencia no permanezca sin cultivo y que la conciencia se despierte.22 A pesar del llamado que hace Patria Tió a la mujer puertorriqueña para que ingrese al campo de las profesiones, eran remotas las posibilidades que ésta tenía para lograrlo. La única profesión que podía alcanzar en la Isla era la de maestra normal. Y, en 1892, cuando el Instituto de Enseñanza Superior, del Ateneo Puertorriqueño, establece una Escuela de Parteras, las féminas que deseaban dedicarse a este oficio contaron con este centro para su formación y entrenamiento. Según Juan José Osuna el curso de partera que se impartía en el Instituto era valioso y práctico. En 1895, se graduaron 12 estudiantes. 23 A partir del '98 el panorama educativo en Puerto Rico se transforma. El gobierno norteamericano introduce cambios fundamentales en el sistema de Instrucci6n Pública tales como, aumentar el número

21. Angela Negron Muñoz, Mujeres de Puerto Rico. San Juan, Imprenta Venezuela, 1935, p. 138. 22. Patria Ti6, "Discurso pronunciado el 15 de mayo de 1892 en San Germán". Publicado en, lA I1ustraci6n Puertorriquella.SanJuan de Puerto Rico, 25 de mayo de 1892, p.2 23. Video documental Los hechos d~conocidos.


de escuelas y maestros, la adopción del inglés como idioma oficial para la enseñanza, el establecimiento de escuelas mixtas o coeducacionales y la reorganización y fortalecimiento del Programa de Economía Doméstica.24 Si bien es cierto, como señala Yamila Azize, que estas medidas no fueron bien acogidas por la mayoría de los puertorriqueños y que el programa de Economía Doméstica, con su énfasis en los cursos de costura, sienta las bases para la futura explotación de la industria de la aguja,25 también es correcto pensar que las nuevas directrices educativas familiarizan a la mujer, sobre todo a la vinculada a la élite criolla, con el sistema educativo norteamericano, que le ofrece otras orientaciones y alternativas para ampliar sus horizontes. La proximidad geográfica con la nueva metrópoli le permite desplazarse con mayor facilidad y la obligatoriedad del inglés en las aulas le proporciona las destrezas en el idioma. 26 Si a esto le sumamos el acceso que la mujer norteamericana había logrado desde mediados del siglo XIX a la educación universitaria,27 que superaba por mucho al obtenido por las españolas,28 no debe sorprender que la mujer puertorriqueña que aspirara a obtener una educación universitaria, mirara a los Estados Unidos como el país idóneo para alcanzar sus objetivos. La recién creada Universidad de Puerto Rico (1903) se encontraba en su fase organizativa. El primer departamento que se estableció fue la Escuela Norma1. 29 Los otros se fueron creando paulatinamente: Agricultura (1904), Artes Liberales (1910), Farmacia

24. Véase, JuanJosé Osuna, op. cit., y Aida Negron de Montilla, La IImeriamiuci6n de Puerto Rico y el Sistemll de Instrucci6n PübliCII (19001930). Río Piedras, Editorial Universitaria, 1977. 25. Az.ize, op. cit., p. 32.

26. Según Marcia Rivera el grueso de las escuelas estaba ubicado en las zonas urbanas del país y servia casi exclusivamente a los sectores más acomodados_ De otra parte, el Pensionado del Colegio del Sagrado Corazón, que se nutria de las jóvenes de la alta sociedad, también se vio sujeto a la obligatoriedad del uso del inglés como vehiculo de enseñanza. Esto hace pensar que fue entre la clase acomodada donde primeramente se hizo sentir el impacto del nuevo idioma. Marcia Rivera, "El proceso educativo en Puerto Rico y la reprodUCción de la subordinación femenina". En, Yamila Azize, ed., La mujer en Puerto Rico (Ensayos de Investigación). Río Piedras, Ediciones Huracán, 1981, p. 122; Haydée Vecchini Ortlz, rscj, "Filosofia educativa de tres 6rdenes religiosas", Ponencia presentada en el Segundo Encuentro de Historiadores de )a Iglesia. abril de 1986 (inédita). 21. Gerda Lemer, TIre Woman in AmeriClln History. Menlo Park, California, Addison~Wesley Publishing Company,1911, pp. 11()"117. 28. Capel MartInez, op. cit., pp. 144-145. 29. La antigua Escuela Normal de Río Piedras pasó a ser un Departamento de la Universidad. Negron de Montilla, op,cit.. p. 85.

(1913) Y Leyes (1913).30 Es decir, en sus inicios la U.P.R tan sólo le ofrecía a las mujeres la carrera del magisterio. Las que deseaban incursionar en otros campos necesariamente tenían que marchar al extranjero.3I Y así lo hicieron.32 El hecho de que un sector de las mujeres marchara a los Estados Unidos a estudiar otras profesiones sugiere que en algunas de ellas existía la inquietud de ampliar su horizonte educativo y su dintorno de acción, para desempeñar funciones de mayor relieve e importancia en el servicio público. Este fue el caso de las primeras doctoras en medicina de Puerto Rico.

lAs profesionales de la salud:

doctoras, enfermeras yfarmacéuticas La primera generación de puertorriqueñas doctoras en medicina recibió su educación profesional en los Estados Unidos. 33 Todas e11ca¿: provenían de familias acomodadas económicamente.34 Esto facilitó el financiamiento de sus estudios pues, a comienzos de siglo, las becas y ayudas económicas no abundaban y, por lo general, los fondos disponibles se distribuían entre los varones. Existía, aún en los Estados Unidos, la firme convicción de que las féminas que iniciaban la carrera médica, no la finalizarían porque se casarían antes de concluir sus estudios y si lograban el título, luego, al casarse, no ejercerían la profesión.35 Las primeras cuatro doctoras puertorriqueñas estudiaron en el Women's Medical College, en Baltimore. Estas son, la Dra. Anita Janer, la Dra. Palmira Gatell, la Dra. Dolores M. Piñeiro, y la Dra. Josefina Villafañe.36 Esta marcada preferencia hacia 30. Osuna, op. cit., pp. 249-253. 31. Entrevista con la Leda. Carmen Cumont en el video documental Los h«hos desconocidos. 32. Véase Marfa de F. Barceló Miller, "El impacto de la norteamericanización sobre la mujer de la clase propietaria y profesional de Puerto Rico,191()..191S", (inédito), pp. 5-10. 33. Debe recordarse que la Escuela de Medicina Tropical fue formalmente establecida en 1926. Osuna, op. dt., p. 533. Anterior a esa fecha, los varones y las mujeres que deseaban estudiar esta carrera tenian que recurrir al extranjero.Los estudianles puertorriqueños prefirieron las universidades norteamericanas. Esto se comprueba al ver el gran número de asociaciones de estudiantes graduados de universidades norleñas que se fundan bajo el auspicio de la Asociaci6n Médica de Puerto Rico. Véase. BoletEn de la Asociaci6n Midica de Puerto Rico para los años de 1908 a 1931. 34. Supra, nota 32. 35. Hummer. op. cit., pp. 62-63. 36. Vale aclarar que la Dra. Villafañe cursó sus primeros tres años en Baltimore, pero luego, debido a la muerle de Rafael Janer. su mentor, se traslad6 al "Women's Medical College" en Filadelfia. Puerto Rico Ilustrado, año D, núm. 12, 16 de julio de 1911. Sobre esle

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esta institución se explica porque, en 1901, el Dr. Rafael Janer estableció en Baltimore la Academia Puerto Rico, facilitando, de este modo, la gestión boricua en la costa este de los Estados Unidos.37 De las doce doctoras que hemos identificado en el transcurso de esta investigación, 5 se especializaron en ginecología y enfermadades de la mujer, 3 en cirugía dental, 3 en medicina y cirugía y una en siquiatría.38 Aunque el ingreso de las mujeres a la profesión médica numéricamente no es elevado [ver Tabla 1] no por eso deja de ser significativo. Su labor no pasó desapercibida y pronto se dejó sentir. Así encontramos a la Dra. Josefina Villafañe trabajando incansablemente en la lucha contra la tuberculosis, que como se sabe, era una de las principales causas de muerte en el Puerto Rico de ese entonces. Fue Presidenta y fundadora de la Liga Anti-tuberculosa de Puerto Rico. Además, fue la primera mujer que trabajó en una clínica prenatal. Como si fuera poco fue fundadora de la Cruz Azul de Puerto Rico.39 Por su parte, la Dra. Blanca Oimas fue nombrada dentista de las escuelas públicas de San Juan.40 La Dra. 0010-

mismo asunto Salvador Arana Soto señalillo siguiente: "Pero la Dra. Villafilñe no pudo terminar sus estudios en Billtimore. El "Women's Medical College", por no llenar los requisitos impuestos por la Asociilción Médica Americana, que por entonces trataba de poner orden en la enseñanza de la medicina, tuvo que cerrar sus puertas, y la futura doctor.l se trasladó a FiladeJ(¡a." Salvador Amnil Soto, CaltÍlogo de Médicos de PI/erlo Rico de siglos pasados. San Juan, Puerto Rico, 1966, p. 483. El comentllrio que hace Aranil Soto sobre los nuevos requisitos impuestos por la Asociación Médica Americana se refiere a la investigación a las escuelas de medicinil que esa organizilción ordenó, al objeto de conocerel estado y la calidad de la enseñilnz.'l de las distintas universidades del pals. El resultado de la pesquisa fue el "Medical Education in the United Stiltes and Canada", mejor conocido como el Flexner Report (1910), por ser el distinguido educador Abraham F1exner, quien ejecutó el estudio_ los hallazgos de Flexner fueron sorprendentes, porque evidenciilron el deterioro de la enseñilnza médica en el pafs. Ante esto liI Asociación Médica Americilna comenzó a exigir reformas curriculares a las escuelas de medicina, a elevar la calidild docente y a aumenlar los requisitos de admisión. Muchas escuelas tuvieron, temporeramente, que cerrar sus puertas para reorganizar sus currículos. Hummer, op.cil., pp.29-42. 37. Video documental. Los llec110s desconocido; Arana Soto, op. cil., p.482. 38. Puerto Rico Iluslrado, año n, núm. 72, julio 16 de 1911; Puerto Rico l/uslrado, año viii, núm. 390, 18 de agoslo de 1917; Puerlo Rico I/IIs/rado, año xviii, núm. 919,15 de octubre de 1927; PI/erlo Rico Iluslrado, año ix, núm. 436, 6 de julio de 1918; Puerto Rico l/ustrado, año xxii, núm. 1099, 28 de marzo de 1931; Puerlo Rico lIustndo, año xii, núm. 593, 9 de julio de 1921; Puerlo Rico lluslrado, año iii, núm. 141,9 de noviembre de 1912; Pucrlo Rico Ilustrado, año xx, núm. 986, 26de enero de 1929; Puerlo Rico l/uslrado, año xiv, núm. 704, 25deagoslode 1923; Puerlo Rico l/uslrado, año xix, núm. 981, 22 de noviembre de 1928; Arana SolO, op. cil., pp. 481-483. 39. Video documental Los lIecllOs desconocidos; Arana Soto, op. di , p.482;Juan B. Huyke, "Triunfadores,Josefina VillafañedeMartínez~. El MIli/do, año x, 28 de abril de 1929, p.4. 40. Puerto Rico Ilustrado, año xii, núm. 60, 27 dI! octubre de 1921.

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res M Piñeiro, en 1924, se desempeñó como médico auxiliar del Hospital de Mntcrnidad y Niños de San Juan, cargo al cual renunció, en 1925, pam dedicarse a ser el médico examinador de los niños de las escuelas públicas de la ciudad capital.41 Gran fama y prestigio alcanzó la Dra. Marta Robert de Romeu, Directora del Hospital de Maternidad y Niños de San Juan cuando, en 1926, practicó una operación de cesárea post-ltIorlem, logrando salvar a la criatura.42 Como se habrá podido observar, casi todas se destacan en el campo de la ginecología y la pediatría, especialidades vinculadas a los roles convencionalmente asignados a la mujer, la maternidad y el cuidado infantil. A pesar del destacado papel que las primeras doctoras puertorriqueñas desempeñaron para beneficio de la salud y bienestar de la comunidad y del gran despliegue publicitario, en la prensa, sobre sus logros, su incorporación, como mujeres, al campo de la medicina no se vio libre de los prejuicios existentes hacia las féminas. Aunque desde la década de 1910 encontramos que se les permite ingresarcomo miembros activos de la Asociación Médica de Puerto Rico, fundada en 1902,43 no ocuparon, durante t:l período que comprende este estudio, ninguna posición de importancia en la Junta Directiva, ni en la Junta de Consejo de esa organización.44 Es decir, no se les permite desempeñarse como líderes dentro de su profesión, ni participar en las esferas donde se toman las decisiones y se dictan las directrices de ese cuerpo de profesionales. Hasta el momento no hemos encontrado evidencia documental de que las doctoras formaran su propia organización, como sucedió en los Estados Unidos. Igualmente desconocemos si mantenían algún vínculo o relación profesional con la Medical Women's National Association, en los Estados Unidos. Sería interesante saber, y ya está en agenda para una próxima investigación, cómo la pobre participación de la mujer en los organismos directivos de la Asociación Médica de Puerto Rico repercutió sobre las posturas que esta organización asumió frente a los grandes "issues" de la década del treinta que afectaban directamente a la mujer, tales como el neo*maitusianismo y los métodos anticonceptivos.

41. Angela Ncgrón Muñoz, "Nuestras mujeres", Puerlo Rico l/ustrado, año xix, núm.981, 22 de diciembre dI! 1928. 42.La DemlXrncía, año xxxix, miércoles 14 de mnrzo de 1928, p. 4. 43. Salvador Arana Solo, Los desafíos y los médicos puerlorriquerlos y otros arliculos afilies. s.'ln Juan de PUl!rto Rico, 1969, pp. 119-121. 4-t. Véase Boletín de la Asociación MMíca de Puerto Rico, 1906-1932.


Una profesión que experimentó un vigoroso desarrollo a comienzos del presente siglo fue la enfermería. [Ver Tabla I1J De hecho, fue la tercera ocupación femenina de más alto crecimiento entre 1900 y 1930. 45 Varios factores contribuyeron a este auge. Entre ellos se destacan, el aumen to en las oportunidades ed ucativas de la mujer, un mayor desarrollo de las ciencias de la salud y la apremiante necesidad de la profesionalización de los servicios médico-hospitalarios.46 Entre 1903 y 1908 se establecen tres escuelas de enfermería en la Isla. La primera fue la Escuela de Enfermería del Hospital de Mujeres y Niños (1903), la segunda la Escuela del Hospital Presbiteriano (1904) y, en 1908, la Escuela Insular de Enfermeras, fundada con fondos gubemamentales.47 En febrero de 1916 un grupo de enfermeras graduadas se reunió al objeto de fundar una asociación. La misma se llamó Association of Registered Nurses of Porto Rico. Esta fue la primera organización científica de profesionales constituida por mujeres en Puerto Rico. 48 El propósito de esta agrupación era lograr legislación para mejorar la profesión de la enfermería y los servicios de salud en general. Los miembros de la asociación fueron muy diligentes y, en 1917, solicitaron a la legislatura insular el reconocimiento de la profesión de enfermería. Para los honorables legisladores del país, con su característico machismo ronijarabesco , esta petición fue considerada como otra de las divertidas pretensiones de las feministas puertorriqueñas. 49 Vale recordar que para estas fechas la lucha sufragista se fortalecía ante la negativa de la legislatura a concederle el voto a la mujer. Pero los mayores opositores al reconocimiento de la profesión de la enfermería provenía de la clase médica. Estos consideraban a las enfermeras como mujeres incapacitadas para intervenir en los asuntos de la salud. Como si fuera poco, insistían que 105 exámenes de reválida de las enfermeras continuaran siendo administrados por la Junta Examinadora de Médicos. 50 En la Décimocuarta Asamblea Anual de la Asociación de Enfermeras Graduadas de Puerto Rico, efectuada en Caguas en enero de 1929, la enfermera Rosa González,51 en un interesante discurso habló sobre la 45. Video documental, Los /recltos desconocidos. 46. Loe. cil. 47. Loe. cil. 48. Puerlo Rico l/llslrado, año vii, núm. 314, 4 de marzo de 1916. 49. Video documental Los 1Iecllos desconocidos. 50. Loc. cil.

51. Rosa González fue una enfermera que hacia 1929 publicó un libro titulado Los Ircc/los desconocidos. En el mismo denunciaba la

necesidad de realizar una campaña a fin de conseguir que se aprobara una legislación para crear una Junta Examinadora de Enfermeras. 52 Finalmente, en mayo de 1930, la legislatura aprobó el proyecto que estableció la Junta Examinadora de Enfermeras. 53 De este modo, la primera organización de mujeres profesionales obtuvo una gran victoria. Mediante la denuncia, la unión y la lucha solidaria las enfermeras, como grupo de mujeres profesionales, levantaron conciencia ante la sociedad de la urgencia, no sólo de mejorar sus condiciones de trabajo, sino de aunar esfuerzos para rendir los óptimos servicios de salud que la ciudadanía necesitaba. Otra profesión relacionada a la salud, en la que las mujeres a comienzos de siglo incursionaron fue la de farmacia. Hasta donde hemos podido indagar la primera farmacéutica puertorriqueña fue Carmen Benítez, natural de Fajardo, quien obtuvo su grado de Doctora en Farmacia bl ~a Universidad de Maryland, en el año 1910.54 Anterior al '98 esta profesión era exclusiva de varones. En 1841 se constituyólegalmente la Real Subdelegación de Farmacia. El trabajo de este cuerpo se limitaba a administrarle los exámenes de reválida a los candidatos a farmacéuticos. Estos candidatos, por lo general, eran autodidactas o aprendían la profesión trabajando como dependientes en una droguería. Cuando consideraban que estaban preparados para tomar el examen se presentaban a la subdelegación. Con el cambio de dominación colonial, los nuevos amos consideraron que esta práctica atentaba contra los mejores intereses de la salud pública. El gobierno militar norteño, tan temprano como el1 de diciembre de 1898, ordenó la clausura de este cuerpo.54a No fue hasta 1913 que la recién creada Universidad de Puerto Rico inauguró su Colegio de Farmacia. Por eso no debe sorprender que la primera farmacéutica de Puerto Rico tuviera que trasladarse hasta los Estados Unidos para alcanzar su título universitario. Suponemos que muchos varones hicieron lo mismo. 55

crítica situación en que se encontraban los servicios de salud en la Isla y las paupérrimas condiciones de trabajo de las enrermeras. Esta publicación levantó conciencia ante la sociedad de la urgencia de mejorar los servicios de salud en Puerto Rico. Véase video documental Los hechos desconocidos. 52. El MilI/do, año xi, miércoles 23 de enero de 1929, p. 3. 53. Video documental Los/rec/ros desconocidos. 54. Pllerlo Rico l/lIs/rodo, año 1, núm. 16,19 de junio de 1910 54a. Osuna, op. cil., p. 113 55. Ver las crónicas sociales del Pllerlo Rico lIuslrndo entre 1910 y 1920. En ellas se reseñan los logros de los estudiantes puerlorriqueños en el extranjero. Abundan las noliciils sobre los graduados de medicina y farmacia en las universidades norteamericanas.

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La Tabla III ilustra la incorporación de las mujeres a la profesión farmacéutica. Dos aspectos de estas estadísticas ameritan un comentario. En primer lugar/ en el elevado número de varones farmacéuticos que el censo de 1920 registra podrían estar incluidos los que practicaban esta profesión anterior al '98, sumados a los que recientemente se habían graduado de la Universidad de Puerto Rico u otras universidades en el extranjero. Entre 1913/ fecha en que se inaugura el Colegio de Farmacia de la U.P.R./ y 1920/ año en que por primera vez en el censo se especifica el número de farmacéuticos, 20 estudiantes varones recibieron los diplomas que les permitirían ejercer la profesión. 56 En segundo lugar, la apertura del Colegio de Farmacia de la U.P.R. favoreció a la mujer. El censo de 1920 indica que para esa fecha 15 féminas se desempeñaban como farmacéuticas. Entre 1913 y 1920,14 mujeres obtuvieron sus diplomas en farmacia de la Universidad de Puerto Rico. 57 Si a estas 14 le añadimos a Carmen Benítez, que había estudiado en los Estados Unidos, la cifra del censo cuadra perfectamente. Para 1930 el número de mujeres farmacéuticas casi se triplica -de 15 a 43-. Lo interesante de esto es que, mientras el censo del '30 indica que 43 féminas se dedican a la farmacia, la U.P.R./ entre 1920 y 1930 graduó 57 farmacéuticas. 58 ¿Por qué este aumento en el número de farmacéuticas recién graduadas no se refleja en el censo? La explicación podría encontrars~ en casos como los de Joaquina Argueso, quien se doctoró en química y farmacia en los Estados Unidos pero, por su "envidiable posición económica" no ejerció su profesión.59 El caso de Isabel Arbona es similar. Una vez concluyó sus estudios, trabajó una temporada pero al poco tiempo contrajo nupcias con el acaudalado cafetalero cialeño Emilio Reynés y se dedicó por completo a las labores familiares. 60 Estos dos ejemplos, y muchos más que podríamos mencionar, son en extremo interesantes, porque evidencian que no todas las mujeres que estudiaban una profesión iban a ejercerla. Esto nos lleva a sugerir que las mujeres que estudiaban una

56. "Register of Graduates of the Río Piedras Department, 1903-

1923". ArclritlO Central de la Universidad de Puerlo Rico, Fondo: Ejercicios de Graduación, Caja 13-1. 57. Loc. cit. 58. "Programa de Ejercicios de Graduación de la Universidad de Puerto Rico, 1920·1930". Arc1livo Central de la Universidad de Puerto Rico, Fondo: Ejercicios de Graduación, Caja13·1. 59. Puerto Rico Ilustrado, año xiii, núm. 642, 17 de junio de 1922. 60. Entrevista grabada con la Sra. Isabel Arbona Vda. de Reynés. Arecibo, Puerto Rico, julio 198B.

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profesión no pueden verse como un bloque homogéneo. Unas, tal vez "ilustraban su inteligencia" para, como aconsejaba Brau en las postrimerías de la pasada centuria, desempeñarse mejor en sus funciones de esposa y madre, mientras otras sí tenían un verdadero interés de incorporarse al servicio público y destacarse en sus respectivos campos.61 El ingreso de la mujer a la carrera de farmacia fue 'magistralmente' canalizado por los varones que dominaban esa profesión. En el 1910 se fundó la Asociación de Farmacéuticos de Puerto Rico. 62 En la primera Asamblea General de ese cuerpo, el 3 de septiembre de ese mismo año, las más lisonjeras frases se le dedicaron a Carmen Benítez "...que daba la

simpática Ilota de la presencia al acto de una mujer y tan culta ". fue saludada a su llegada con un aplauso. La valiosa cooperación de la mujer profesional en esta asamblea es lIna pr1leba de 10 qlle vale la mujer pllertorriqlleija Oo.

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Esta machista y azucarada bienvenida no pasó de ser eso, una bienvenida. Al momento de seleccionar la Directiva de la recién creada organización profesional, la joven farmacéutica tuvo que conformarse con ser una simple voca1. 64 Durante el período que cubre esta investigación la participación femenina en la Asociación de Farmacéuticos fue modesta. Los principales cargos directivos fueron acaparados por los varones y, solamente en algunas ocasiones a la mujer se le permitió desempeñarse como miembros de la Junta Examinadora de Farmacéuticos. 65

Togas qlle enjugan lágrimas: las abogadas La abogacía era otra profesión dominada por varones en Puerto Rico (al igual que en otras partes del mundo).66 Durante la pasada centuria las oportunidades de estudiar derecho en la Isla eran pocas. Hacia 1840 una Real Orden de la Corona Española dispuso la creación de Cátedras de Derecho en San Juan. Estas se impartieron por algún tiempo y gracias a ello algunos estudiantes recibieron su título sin 61. Véase JiU K. Conway, "Pcrspectives on the History of Woman Education in Ihc Unitcd Sta tes". Hl~loryofEducatiollQuarterly,Spring 1974,vol. xiv, no.1. 62. Anuario de la AsoClacl1,Í" de Farmacéuticos de Puerlo Rico. San Juan, Imprenta LJabrés Ramírez, 1913, p. 9 63. Ibid., pp.9.11. 64. Ibid., p. 10. 65. Véase, Salvador Arana Solo, Caldlogode Farmacéuticos de Puerto Rico (desde 1512-1925). San Juan, 1966. 66. Vé.1SC Hummcr,op. dI; Karen Berger Morel1o, TIle Invisible Bar. Tire Womml Lnnl1Jer ill America: 1638 lo tlle Preserrl. Boslon, Beacon Press, 1986.


tener que abandonar la Isla. También se crearon, en intervalos de tiempo estudios de Notariado.67 Sin embargo, una buena parte de los abogados puertorriqueños del siglo pasado recibieron su educación profesional en el extranjero, principalmente en España. Los orígenes del Colegio de Abogados de Puerto Rico también se remontan a mediados del siglo XIX. Se fundó en 1840 cumpliendo el Real Decreto deiS de marzo de 1838 y la Real Orden 31 de diciembre de 1839, que dispusieron su creación. Vale adarar que para ejercer la pro(esión de abogado bajo el régimen español la colegiación era compulsoria.68 Con el cambio de dominación colonial, a partir de 1898 el panorama de la profesión de derecho se transforma. Una de las primeras acciones que ejecuta el Gobierno Militar fue suprimir la colegiación compulsoria en la Isla y, en 19I1, la Asociación de Abogados de Puerto Rico se incorporó como una organización de carácter privado, a base de asociación voluntaria. 69 En cuanto a los estudios de derecho, el nuevo gobierno metropolitano, como parte de sus proyectos de mejorar y modernizar la ed ucación a todos los niveles en el país, impulsó la fundación del Colegio de Derecho en La Universidad de Puerto Rico, en 1913.70 La apertura de la escuela de Derecho de la U.PoR. permitió que algunas mujeres puertorriqueñas comenzaran a estudiar esa carrera en su propio país. La primera puertorriqueña que obtuvo el título de abogadoenestecentrodocente fue Herminia Tormes, en 1917.71 Aunque, desde 1915, Clarissa Pritchard de López Acosta se desempeñaba como abogada en la Corte de Distrito de los Estados Unidos en Puerto Rico. Sin embargo, la Leda. Pritchard había cursado su carrera en la Universidad de Albany.72 La Tabla IV ilustra la incorporación de la mujer a la carrera de Derecho. En términos numéricos el ingreso de las féminas a esta profesión está muy lejos de ser impactante. De hecho, entre 1920 y 1930, la Escuela de Leyes de la U.P.R. tan sólo otorgó el grado de Bachiller en Leyes a 7 féminas, frente a los 149que recibieron los varones.73 67. Cuesta Mendoza. 01'. cil., pp.170·1n. 68. Nilda M. NavarroCabrer, "La colegiación compulsoria de los abogados en Puerto Rico". Rcvisla Jurídica de In Ulliversili'lli de PI/alo Rico. vol. LIJ. núm. 3. 1983. pp.549-SS0. 69. lbid., p. 5SO. 70. Osuna. al" cll" p. 253. 71. Pucrlo Rico lIt1slrado, nño \Oii, núm 382,23 de junio de 1917. n. Pllcrlo Rico IIllslrado. año vi, núm. 301, -t de dicicmbrc d~' 1915. 73. "Programa de Ejercicios dI! la Un¡\'l~rsidild de Puerto R¡((l, 1900-1920". Archivo Cm/ral d... /..¡¡ lÍllll'l'I"slIiad 1/... Pila/o /~ILlI. FOl1do·

Ejercicios de Graduación, caja 13·1.

Resulta en extremo interesante observar cómo se justificaba la incorporación de las féminas al universo de las leyes y de las cortes. En un artículo del Puerto Rico Ilustrado, en su edición del 25 de diciembre de 1910, se señala lo siguiente: Se ha dicho de las médicas o doctoras que son indispensables para ciertos casos, en que la mano de la mujer. más suave que la del hombre, más maternal, más acariciadora, es por sí misma un bálsamo. De las abogadas podría decirse 10 mismo. En el uni\'erso doloroso del palacio de Justicia, donde se representa el último acto de todos los dramas, en donde las más formidables tragedias alternan con las más ligeras farsas; donde todos los misterios se confunden en un caos de angustias ... ¡Cuantas veces la acusada, ruborizándose ante los interrogatorios bruscos de un abogado, calla por pudor los detalles que mejor servirían a su causa! o" ¡Sólo una madre puede comprenderme! son los gritos de toda una clase de infelices. La milno de una mujeres indispensable en lugares donde hay lágrimas que enjugar, heridils que vendar, dolores que calmar.74

Esta cita es en extremo reveladora porque descu· bre sin ambages que la profesionalización de la mu· jer, en este caso la Licenciada en Derecho, no altera significativamente la imagen y la misión que se le asignaba a la mujer en la sociedad. Su incorporación al campo de las leyes es canalizado y justificado como un" extensión a In vida pública de las característkas tradicionalmente asuciadas con las féminas: ternur", comprensión y el inseparable sentimiento matern,,!. Es importante destacar que muchas mujeres se hacían eco de estos argumentos para canalizar, no tan sólo su incorporación a las profesiones, sino además, para justificar su ingreso a la política y a las esferas del poder político, sobre todo la legislatura. Las siguientes palabras de Ana Roqué de Duprey hablan por sí solnso Porque la mujeres madre en todos los momentos de su vida. Y cuando va a las Cámaras a legislar. va cumpliendo su deber divino de madre, del modo más excelso, del modo más eficaz aún, que cuando alimenta, cuida y educa a su hijo en el hogar. Pues entonces su actuación es más amplia; trabaja por todos los hijos de la sociedad, cuya madre le dieron su voto y la nombraron su representante en la magna

7-t.' LllllllJL'r "bllg.,do PlIl'I"ll' UIL{II/II:'lmdo, año 1. nllm. -t3, 25 de 1910. n

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dl~iembrc de

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asamblea del gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.75

Esta cita impone una reflexión. Argumentos de esta naturaleza pueden interpretarse de dos formas. Primero, pueden ser una estrategia para aminorar los ataques de que son objeto las profesionales, las feministas y las sufragistas por estar incursionando en campos hasta ese momento monopolizados por varones y estar reclamando igualdad de derechos y mayor participación en la actividad pública y política. Son innumerables los artículos y las caricaturas satirizantes que aparecen en algunos periódicos y revistas de la época ridiculizando y menospreciando a las mujeres que defendían la incorporación de las féminas al quehacer público y político de Puerto Ríco.76

En segundo lugar, para los años que comprende este estudio la profesionalización de la mujer es un proceso incipiente. Esta primera generación de féminas profesionales todavía no contaba con la fuerza necesaria para cortar drásticamente una mentalidad y un sistema de valores, características y roles milenarios que imponen y 'justifican' la subordinación de la mujer al hombre y restringen su ámbito de acción al hogar y al salón de clases. El naciente sector de las mujeres profesionales no posee aún un lenguaje y un discurso articulado en torno a sus metas y aspiraciones que se contraranga con fuerza a la imagen y funciones delineadas y articuladas por los varones. La limitada incorporación de la mujer al campo del derecho no impidió que algunas de ellas se destacaran. El mejor ejemplo lo constituye Nilita Vientós Gastan. Desde que se graduó de Leyes en la Universidad de Puerto Rico, en 1926,77 siempre se distinguió como una gran polemizadora. 78 Fue la primera mujer abogada del Departamento de Justicia y como Procuradora Auxiliar General ganó el importante caso enel que el Tribunal Supremo determinó que la lengua de Puerto Rico es el españoJ.79 75. Ana Roqué de Duprey, "Fu Iguración", Heril/do dl!ln Ml/J~" año 11, núm. 25, octubre de 1919. 76. Véase, por ejemplo. El Diluvio para los años 1916-1919,1927· 1932. 77. ·Programa de Ejercicios de Graduación de la Unh'ersidad de Puerto Rico. 1926-. Arc1litlO C~lItra/ de la Universidad de Puerto Rico, Fondo: Ejercicios de Graduación, Caja 13-1. 78. Marcia Rivera, "Las mujeres y el contexto social de los años cuarenta". Homines. Revista de Ciellúlls So.c:illles. Tomo Extraordinario, núm. 4,1987, p. 189. 79. Véase Alfonso L. García Martíne2, "L1S fuentes jurldica'sen la reconstrucción de la historia lingüística de Puerlo Rico il partir de 1898". Rf!Vi~/lt d~ Histeria, año I. núm. l,enero.junio 1985, p.l21; Nilita Vitmtós Gilstón, E/ tlllllldo de /11 i/l/IIIIÓIl. Editorial Cultural, 1984.

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Sin embargo, durante d período que comprende esta investigación, Nilita no fue la regla, sino la excepción. En una profesión acaparada por varones, con un Colegio de Abogados controlado y dirigido por varones,BO la vehemente voz de Nilita, siempre estuvo al servicio de la patria, la justicia y la cultura puertorriqueña. Como muy bien señala Marcia Rivera, la titánica labor que Nilita desplegó no sólo en el campo del derecho sino además en el quehacer cultural ".,. la /tacen acreedora de dos calificativos '.. Nilita, elite político, como pocos en nuestra !listoria,

Nilita,jemillista rndical",81 "Maestras... ¡Patriotas!" 82 El magisterio fue la profesión que incoporó el mayor número de mujeres entre 1900 y 1930. (Ver tabla V). VilrioS dementas ayudan a explicar esta situación. En primer lugar, la nueva administración norteamericana en su empeño de reformar y modernizar la sociedad, aumentó el número de escuelas elementales y secundarias en la isla y fomentó e impulsó la creación de la Universidad de Puerto Rico. 83 Esto, entre otras cosas, se tradujo en una mayor demanda de personas capacitadas para desempeñarse como maestros. Entre 1904 y 1930, el 88.3% de los graduados de educación de la Universidad de Puerto Rico fueron mujeres. 54 Esta cifra confirma el señalamiento que hace Marcia Rivera de que durante las tres primeras décadas de la dominación norteamericana en la isla el magisterio puertorriqueño se feminizó. 85 La 80. Fue en las postrimerí,,~ de la décilda de 1980 que por primera vez una mujer presidió El Colegio de Abogados. Esta fue. Nora Rodríguez, 81. Marcia Ri\'era, "Las mujeres en el contexto social de los anos cUMenl"", p. 189. 82. El título de esta pMle del ensayo lo tomamos de un artículo publicado por Romualdo Re.ll en el Prwr/o Rico l/lIs/rado el31 de julio de 1910. 83. Almenas VcJasco, nIJ. dt., p. 211. Sobre este particular Marcia Rivera señal i\ CJ lIe un grupo de líderes en el campo de la educación en Puerto Rico aprO\'echó la coyuntura del '98 para requerir del nuevo régimen quesecrearan másescuelas normalesal objeto de profesionali2<lr el magisterio, escuelas para adultos y una universidad. Esta autora sugiere que futuras investigaciones deben estudiar a fondo",.. en qué grado la ampliación del sistemil educativo bajo los norteamericanos respondió alas presiones ejercidas por los puertorriqueños," Marcia Rivera, "El proceso educativo en Puerto Rico y la reproducción de la subordinación femenin;¡", p. 125. 84. Estadística obtenida del estudio del "Register or Graduates of lhe Río Piedras Dl!partment, 1903·1923" y de los programas de los "Ejercicios de Graduación de la Universidad de Puerlo Rico, 19231930", Arcilit'O CCll/m/ dc /a Ulliz'crFi,lad de P'/t'rlo Rko, Fondo: Ejercidos de Graduación, Caja 13-1. B5, Marcia Rh era. "El proceso educativo en Puerto Rico y la


feminización del magisterio, lejos de colocar a estas profesionales en una posición ventajosa para resctltar a la mujer del plano de subordinación en que se encontraba en relación al hombre, tendió a perpetuar esta subordinación y los roles tradicionalmente asignados a las féminas, madre y esposa entregada por completo al cuidado del hogar y la crianza de los niños.86 Varios elementos contribuyeron a cristalizar esta perpetuación. En primer lugar, la centralización del sistema educativo impuesta por el gobierno norteamericano en la isla concentró gran parte de sus esfuerzos, además de la enseñanza del inglés, en los programas de economía doméstica, con especial énfasis en la cocina y en la costura. Esto, en buena medida, institucionalizó formal y sistemáticamente el entrenamiento tradicional que se le había dado a la mujer en Puerto Rico. 87 De otra parte, en el centralizado organigrama del sistema de instrucción armado por el gobierno norteamericano en la isla, a la mujer se le vedó el acceso a los altos puestos directivos, a pesar de que ésta conformaba alrededor del 70% de los maestros del sistema público. 88 En otras palabras, la maestra puertorriqueña se encontró atrapada dentro de una estructura en la cual las directrices provenídn de la nueva metrópoli del norte y en la que su participación se limitaba a la enseñanza de los currículos impuestos, pues, ni siquiera tenía acceso a

reproducci6n de la subordinación femenina", pp. 132-133. U¡¡ma 'mucho la atenci6n el hec!.'o de que para 1899 el número de maestroS varones duplicaba al de las mujeres. A partir de 1910 el i'iúltlero de maestras aumenta dramáticamente, a un ritmo mucho másaceie'i='alto que el de los hombres. El mismo comportamiento se observa para 1920 y 1930. (Ver Tabla V). La 'deserción' masculina de la profesión magisterial, en parte, se podrfa explícar por 105 variados programas de eduración que ofrece la recién creada Universidad de Puerlo Rico que ampliaban las opciones y oportunidades de entrenamiento profesional que los varones criollos hasta ese momento no tenlan en la isla. Además son carreras tradicionalmente asociadas al sexo masculino. Estos programas fueron Agricultura (1904), Farmacia (1913), Leyes (1913) y la Escuela de Medicina Tropical (1926). 86. Resulta interesante observar que esta misma situación 101 experimenta 101 mujernorteameric¡¡na. Los estudios de]i11 K. Conway y Roberta Wein demuestran que el m¡¡yor acceso que las féminas estadounidenses tuvieron a 101 educación superior y su profesionaliz.1ci6n no fueron factores determinantes ni decisivos en lil transformación o, si se quiere, liberación de la mujer de sus roles tradicionales. Véase JiIl K. Conway, "Perspectives OLl the History of Woman Education in the United States". His/oryojEduca/ioll Qunrterly, Spring 1974, vol. XIV, 1'10.1; JilI K- Conway, "Women Reformers and AmericanCullure, 1870-1930" .IollrnalojSocial His/ory, Winter 1971~72, vol. V; Robertil Wein,"Women's Colleges and Domesticity, 18751981". History ojEducation Quarterly, Spring 1974, vol. XIV, 1'10.1. 87. Azize, ÚI mujer eIt la luclta, p. 32. 8B. Marcia Rivera, " El proceso educativo en Puerto Rico y la reproducción de la subordinación femenina", p. 133.

las esferas directivas locales del sistema de instrucción. 89 Más interesante aún es comprobar que la negativa de aceptar la participación femenina en los organismos directivos del sistema de instrucción provenía también del sector masculino criollo. La polémica que desató, en 1927, el nombramiento de Raquel Escabí como Directora Escolar del pueblo de Cabo Rojo es prueba de ello. Fue la primera mujer en Puerto Rico designada para ocupar ese cargo.90 Sin embargo, su nombramiento fue impugnado por el señor F. Verges Pacheco, del pueblo de Guayama, argumentando que legalmente una mujer no podía desempeñarse en ese puesto, porque uno de los requisitos para ser Director Escolar era estar capacitado para ser elector y las féminas no llenaban ese requisito. Para ese entonces, a las mujeres todavía no se les había otorgado el derecho al votO. 91 89. Otro filctor que deberla tomarse en consideración para futuras investigaciones es, como sugiere Marcia Rivera (lbid.,p.l27), la base clasista del magisterio puertorriqueña. En una identificación muy preliminar que hemos hecho de las maestras que se graduaron de la Universidad de Puerto Rico entre 1904 y 1923 Yque desempeñaron sus fundones milgisteri¡¡les en los pueblos de Caguas y Camuy, encono tramos que en su inmensól mayoríil pertenecfan al sector propietario y profesional de esos pueblos.(Entrevista con la Sra. Gloria Vicens \'da. de Matilnzo, Caguas, Pucrto Rico, enero 1990; Entrevista con la Sra. Mary Ruth Millerde Barceló, Arecibo, Puerto Rico, noviembre de 1989). Sería en extremo interesilnte indagar en qué medida la extracción sociill de lils maestras puertorriqueñas contribuyó a perpetuar la subordinación femenina y los roles tradicionalmente asignados a la mujer. El ejemplo de la Dra. Adela Gerardino Neumann es formidablemente sugestivo. Perleneclente a una de las más distinguidas y acomodadas familias de la ciudad de Ponce, en 1935 obtuvo su Doctorado en Literatura en la Sorbona. Al regresar a Puerto Rico, Emilio S. Belaval le hace una entrevista para la revista Plltrto Riro l/Ils/rado. Entre los muchos tópicos que abordan no podla faltar el del feminismo. A continuación reproducimos esta parte de la entrevista por entender que hilbla porsl sola: "-¿Qué cree usted del feminismo contemporáneo, doctora?- Creo en un sentido tradicional de la mujer, en un feminismo femenino, de una mujer dependiendo del hombre:' Bclaval ilprovecha el comentario para criticar el movimiento feminista puertorriqueño y defender los roles tradicionalmente asignados a la mujer: "Tomen notillils orinamadas mecanógrafas de nuestra lierra. Adela Gerardino, ponceña, mujer intelectual. peregri. na de lil tumba de Alfredo Musset, doctora que le ha acariciado las greñas verdes a liI princes., Malena, cree en la vieja fórmula del amor. A leer versos de Gilutier Benltez, amigas, y a d'"e¡ar-qui~ ~ esa muñeca de ojos voraces que se Ililma doña Juanita Crawford-:-De lo contrario, en esta tierra el matrimonio no pasará de ser una institución para fomentar el turismo." Emilio S. Belaval, "Valores de la juventud puertorriqueña. Con la Doctora Adela Gerardino". Puerto Rico l/ustmdo, año XXVI, núm. 1325, 27 de julio de 1935. 90. "Por primera vezen la histori¡¡ de nuestro pueblo, es nombrada una mujer pilril Directoril Escolar". ÚI Democracia, año XXXVIII, jueves 6 de octubre de 1927, p. 13. 91. -El Sr. Verges Pacheco abunda en su criterio de que legalmente una mujer no puede ser Dtor. Escolilr". ÚI Democrncia, año XXXVIII, lunes 17 de octubre de 1927, p. 3. Al momento de redactar este ensayo no hemos enconlmdo más noticias relativas a este pleito, por lo que desconocemos si la Srta. Escabf fue destituida de su cargo.

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En este 'magistral' discrimen contra las maestras, un sector de la almidonada intelectualidad masculina hizo gala de todos sus prejuicios en contra de la mujer. El 'maestro' Antonio S. Pedreira es el más elocuente portavoz de este grupo. Considera que la mujer debe desempeñarse como maestra únicamente en los grados primarios. La educación secundaria tiene ciertas exigencias y requisitos que sólo los hombres son capaces de cumplir: La mujer, por temperamento, es más blanda y menos agresiva que el hombre y no ha podido todavía independizarse de la frivolidad. Vive entre apariencias y temores y en general se conforma con arañar las cosas sin penetrar en su meollo ... Por poca cosa se enternece y tiene su sistema nervioso a flor de piel ... Hay en las mujeres un pozo de actitudes hogareñas, tiernas e instintivamente maternales que les autoriza al acaparamiento parcial de los puestos en la escuela primaria. Hay en los hombres una manera peculiar de enfrentarse a la vida, de chocar con ella, de situarse frente a las cosas, que influye indistintamente en el carácter en formación del educando. Sin exclusivismos ni suplantaciones estériles esta actitud masculina debiera tenerse en cuenta en la educación secundaria. 92

En este particular aspecto Pedreira adopta una postura tan retrógrada que se aleja de Brau y de Hostos. Estos siempre defendieron el magisterio como la más noble de las profesiones femeninas. Ahora Pedreira le limita el ámbito de acción a la escuela elemental. Quizás esto obedezca a un cierto temor a que la competencia pudiera extenderse has ta el ámbito universitario. Además expone sus reservas ante la amplitud de la participación de la mujer en la sociedad. Cree que sin recortarle los derechos que ya ha alcanzado, el hogar es su centro de acción: A

La amplitud del dintorno no puede excluir el hogar que es el centro del sistema planetario de la femineidad. Las exigencias de la vida pública no deben malograr a la ama de casa ni rebajar a un segundo término la atención que en todo momento se debe a la economía doméstica ... Para que triunfe el pregón de consuma lo que su tierra produce, bs mujeres debieran preocuparse por formar las verdaderas amas de casa que aquí necesitamos.93 92. An.onio S. Pedreira. ¡II$I/Iomlllo. Río Piedras. Editorial Edil. 1973. pp. 94·95. 93.1bid., pp. 95·96. Es importanteseñalar que algunas jóvencs,quc en la década de 1930 daban sus primeros pasos en el mundo d... la~ letras. compartían esta pos'ura ron Pedreira. Haydl'c Ramirl!l. de

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Como vemos, Pedreira defiende los roles tradicionalmente asignados a la mujer: la esposa y la madre entregada al cuidado del hogar ya la crianza de los niños. Y esa fue la misión que se le encomendó a las maestras puertorriqueñas: perpetuar esos roles. Maestras ... patriotas, son las que guían aquella infancia por un sendero de luz en armonía con el alma luminosa de estos tiempos, maestras ... patriotas, son las que enseñan a esas niñas el culto del trabajo femenino para el mejor cumplimiento de la maternidad futura. 94 De esta forma la feminización del magisterio puertorriqueño fue canalizada para continuar la reproducción de la subordinación femenina. En décadas posteriores a las que cubre este estudio con la introducción en el sistema escolar de la Federación de Futuras Amas de Casa de América (F.A.C.A.) este proceso alcanzó su punto más alto. Basta recordar el himno de esa organización que a tantas adolescentes obligaron a cantar. (Yo, por supuesto, permanecía muda y, tal vez, por eso recuerdo con una buena dosis de rebeldía algunos fragmentos de su texto.) Las amas de casa buen ejemplo deben dar de paciencia y laboriosidad ... buen ejemplo quiero ser y ser fiel a mi deber con la patria y con la sociedad ... trabajar con afán esa debe ser toda mi ilusión...

Posdata Al concluir esta primera fase de la investigación estamos conscientes de que todavía quedan innumerables aspectos que tratar. A manera de una agenda muy preliminar para la continuación de este estudio proponemos los siguientes temas. En primer lugar, es imperativo indagar el curso que siguió la profesionalización de la mujer en Puerto Rico durante los años treinta y cuarenta para determinar si ésta experimentó algún cambio significativo en comparación con las décadas que cubre este ensayo. Entre 1900 y 1930 la profesionalización de la mujer, como hemos visto, en buena medida fue justificada y canaArellano. por ...j mplo. discutiendo las transformaciones queexperimentaba la muj ren la sociedad.exhor.aba a las puertorriqueñas a no dejarse s...ducirpor los extremos. Veía en la educación el instrumento mi1s .,dec\lado para prepar.1T a la mujer ..... para el matrimonio. para la m.l....rnidad y polC., la sociedad." Haydeé Ramírez de Arellano. "L., mujer pucr.orriqucña y la educación". IlIdice. San Juan de Puer'o Rico, año 11, nLlm, 13. 13 de abril de 1930, p. 204. 9·t Romualdo Re,,!. .. ~"a ...stró\s .... P.,triotas" Pucrlo Ri(ó lIu!trado. año l. n(lm :!Z. 31 de julio de 1910.


lizada como una extensión a la vida pública de los roles tradicionalmente asignados a las féminas. La evidencia documental manejada hast.a el momento me lleva a sugerir que en las décadas posteriores esta orientación continúa. Y más interesante aún es observar la publicidad que, a partir de 1929, comienza a recibir el Programa de Economía Doméstica de la U.P.R.: "Grandes oportunidades se les ofrecen a las jóve-

nes graduadas de Economía Doméstica. Las graduandas de esta asignatura en la Universidad de Puerto Rico desempeiian cargos importantes en distintas ocupacíones."95 En segundo lugar, sería en extremo interesante estudiar la incorporación de las mujeres a las ocupaciones relacionadas al comercio y a la administración de empresas. De los datos obtenidos hasta el momento se desprende que para los años treinta la mayoría del estudiantado del Colegio de Administración Comercial de la U.P.R. eran varones. También encontramos que para esas fechas comienzan a tomar auge instituciones privadas como el Underwood Pitman Collegey el Colegio Royal Gregg, con énfasis en los cursos de mecanografía y taquigrafía. La mayoría de los estudiantes de estos colegios eran mujeres.96 Lo que indica una marcada diferencia en la incorporación de los hombres y las féminas al campo de los negocios. Mientras que los primeros obtenían una preparación para desempeñarse como ejecutivos en el área del comercio y las empresas,97 las segundas se preparaban para ocupar cargos clericales de segunda y tercera categoría. Por último, en esta pequeña, apresurada y preliminar agenda de trabajo, no podemos olvidarnos de las doctoras, farmacéuticas, enfermeras, abogadas, ingenieros y otras profesiones en las que la mujer continuó su ingreso. Es importante conocer qué papel se les asignó a éstas dentro de los proyectos modernistas que el gobierno populista de los años cuarenta y cincuenta gestaba.

95. El Imparcial, año xii, viernes 1 de febrero de 1929, p. 3. Véase, además, "La Asociación de Econom[a Doméstica Americana ha iniciado una campaña a beneficio de las clases de Econom[a Domés· tica en Puerto Rico." E/Imparcial, año xií,Iunes21 de enero de 1929, p. 4.

96. "Underwood Pitman College. Resultados prácticos. Relación parcial de nuestros graduados y de las oficinas donde trabajan". El Mlmdo, año xi, jueves 29 de agosto de 1929, p.3; "Colegio Royal Gregg", El Mundo, año xi, sábado 17 de agosto de 1929, p. 3. 97. "El Colegio de Administración Comercial de la U.P.R. Ventajas y oportunidades que ofrecen los cursos," lA Democracia, año xxxviii, martes 13 de septiembre de 1927, p. 4.

TABLAI INCORPORACION DE LA MUJER A LA PROFESION MEDICA MUJERES HOMBRES

1899 O 219

1910 5 198

1920 14 429

1930 13 414

Fuentes: War Department, Office of Director Census of Porto Rico, Report Oll the CellSI/S of Porto Rico, 1899. Washington, Government Printing Office, 1900; Department of Commerce, Bureau of the Census, Thirteellth CCIlSUS ofthe United States Takm in tlle Yenr 1910, Volume IV, Population, Occupation Statistics. Washington, Government Printing Office, 1914; Department ofCommerce, BI/renl/ oftheCellslIs,

FOl/rteelltll CenslIs oftlle Ullited Sta tes Tnkell in the Yenr 1920, Volume IV, Population, Occupations. Washington, Government Printing Office, 1923; U.S. Department of Commerce, Bureau of the Census, Fifteelltlr CellslIs of the Ullited States: 193D, Occupation Statistics, Puerto Rico. Washington, Government Printing OUice, 1932.

TABLA II INCREMENTO FEMENINO EN LA PROFE5ION DE ENFERMERIA, 1899-1930 MUJERES HOMBRES

1899

1910

1920

1930

64 63

189

362 31

921 55

63

Fuentes: War Department, OHice of Director Census of Porto Rico, Report 011 tIre Cellsl/s of Porto Rico, 1899. Washington, Government Printing OHice, 1900; Department of Commerce, Bureau oí the Census, Thirteelltl, CellslIs of fhe Ullited Stntes Takell ill the Year 1910, Volume IV, Population, Occupation Statistics. Washington, Government Printing Office, 1914; Department of Commerce, Bureall of tire CCIISIIS, Fourteentll CellslIs of the UllitedStatesTakell in the Year1920, Volume IV, Population, Occupations. Washington, Government Printing Office, 1923; V.5. Department ofCommerce, Bureau oftheCensus, FHteenth Census of the United States: 1930, Occupation Statistics, Puerto Rico. Washington, Government Printing Office, 1932.

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TABLA III INCORPORACION DE LA MUJER A LA PROFESION DE FARMACIA,1899·1930 1899 ..

1910 ..

1920

? ?

? ?

15

43

377

476

MUJERES HO~mRES

1930

Fuentes: War Department, Office of Director Census of Porto Rico, Report 011 tl,c Cellsl/s 01 Porto Rico, 1899. Washington, Govemment Printing Office, 1900; Department of Commerce, Bureau of the Census, T/lirteent" CCIISI/S 01 tllc Ultited States Tnkell in t/le Yenr 1910, Volume IV, Population, Occupation Statistics. Washington, Government Printing Office, 1914; Department of Commerce, BI/rcal/ ollhe CeIlSI/S, FOllrleenlll CcnslIs (JIlhe Un ited States Takclt in tllC Yenr 1920, Volume IV, Population, Occupations. Washington, Govemment Printing Office, 1923; U.5. DepartmentofCommerce, Bureau of the Census, Fiftcentll Census 01 thc United States: 1930, Occllpatio/l Statistics, Puerto Rico. Wns/lillgtoll, Govemment Printing Office, 1932. • En los censos de estos años lil profesión de farmilcéulico que· daba incluida en el apartado de vendedores al delal y nose especiric.l, dentro de la cifra lotal de los detallistas, quiénes se dedícilban a la venta y preparación de medicamentos.

INCORPORACION DE LA MUJER A LA ABOGACIA,1899-1930 MUJERES HOMBRES

1899 O

1910 O

1920 2

206

294

388

1930 7 547

Fuentes: War Department, Office of Director Census of Porto Rico, Report on tite Celtsl/s 01 Porto Rico, 1899. Washington, Govemment Printing Office, 1900; Department of Commerce, Bureau of the Census, TI,irteelttlt Censl/S 01 tlle United Stntes Tnken ill the Yenr 1910, Volume IV, Population, Occupation Statistics. Washington, Government Printing Office, 1914; Department of Commerce, Bureall 01 tlle Census, Fourteenth CenslIs 01 tite Ullited States Tnken in tlle Year 1920, Volume IV, Population, Occupations. Washington, Govemment Printing Office, 1923; U.S. DepartmentofCommerce, Bureau oftheCensus, Fiftecllth Censlls 01 the United States: 1930, Occupation Statistics, Puerto Rico. Washington, Govemment Printing Office, 1932.

70

INCORPORACION DE LA MUJER AL MAGISTERIO, 1899-1930 1899 M J -RES HOMBRES

246 563

1910 1,172 1,067

1920

2,636 1,106

1930 4,254 1,447

Fuentes: War Department, Office of Director Census of Porto Rico, Report 011 the CellslIs 01 Porto Rico, 1899, Washington, Government Printing Office, 1900; Department of Commerce, Bureau of the Census, Tllirtcelltll Cellslls 01 tl,e Ullitcd Statcs Takcll ;', the Yenr 1910, Voiume IV, Population, Occupation Statistics. Washington, Government Printing Office, 1914; Department ofCommerce, BI/rcau 01

tlle CellslIs, Foltrtecllt/r CClIslIsoltlre Ullitcd Stntcs Takell ill tite Ycnr 1920, Volume IV, Population, Occupations. Washington, Government Printing Office, 1923: U.S. Department of Commerce, Bureau of theCensus, Fifteclltlr Cellslls oltllC Ullitt!d Stntcs: 1930, Occupation Satistics, Puerto Rico. Washington, Government Printing Office, 1932.

TABLA IV

-

TABLA V


Máxim.o Gótnez: Las guerras libertadoras de Cuba y su solidaridad con la independencia de Puerto Rico JOSÉ FRANCISCO ORLANDO Sucño con una ley, que con muy insignificantes restricciones declarase (lo mismo con Puerto Rico cuando sea libre)que el dominicano fucse cubano en Cuba y viceversa. Máximo Gómez Nadie es capaz de apreciar el trabajo y la fatiga que cuesta enseñar a los hombres a ser libres. Máximo Gómez

Cuando el 5 de enero de 1892, José Martí fundó el Partido Revolucionario Cubano como principal vehículo para realizar, mediante la lucha revolucionaria armada, la independencia absoluta de Cuba, se disponía además, desde la primera cláusula de su plataforma, que se habría de "fomentar y auxili"r" también la "independencia de Puerto Rico") El 24 de febrero de 1895, con el Grito de Baire, se inició la Tercera Guerra de Independencia de Cuba (1895-1898)/ organizada, orientada y dirigida por José Martí. Este, la víspera de su caída en el combate de Dos Ríos adujo, en carta inconclusa a su amigo mexicano Manuel Mercado, otra razón singularmente poderosa para emprenderla...: "de impedir a tiempo, con la independencia de Cuba, que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan con ésta fuerza más, sobre nuestras tierras de América"... "Cuanto hice hasta hoy y haré es eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ella fin."2 No fue esa la primera vez que José Martí mostró su preocupación ante los planes agresivos y expansionistas que los Estados Unidos trazaban en perspectiva con relación a las Antillas. Anteriormente había afirmado: "EI fiel de América está en las Antillas, que serán, si esclavas, mero pontón de la guerra de una república imperial contra el mundo celoso y superior que se prepara para negarle el poder"... "si libres, serán en el continente, la garantía del equilibrio, la de la independencia para la América española",3 1. Roa, Raúl: Aventuras, venturas y desvelltuTlls de uu mambí ell la lu,lIa por la Independencia de Cuba, Editorial Siglo Veintiuno,s.a., México, D.F. 1970, p. 140 2. Ro.1, ob. tilo p. 171 3 . Roa, ob. cit. p. 164

Codiciad" por Jefferson desde finales del siglo XV IIJ Yposteriormen te por Monroe yQuincy Adams por razones estratégicas y geopolíticas, los Estados Unidos decidieron desde un principio que era mas propicio para sus intereses mantener a Cuba bajo la hegemonía hispana mientras España estuviera en condiciones de retenerla. Por eso elaboraron, desde 1823, respecto de dicha isla, la llamada política de la "fruta madura". Esta consistía en esperar pacientemente a que Españ" no estuviera en condiciones de seguir manteniendo a Cuba bajo su dominio. Cuando eso sucediera, el entonces Secretario de Estado y creador de dicha estrategia John Quincy Adams, pronosticó que Cuba, cual "fruta madura" caería, "por las leyes de gravedad política" en las manos de Estados Unidos pam ser primeramente colonizada y posteriormente anexada. 4 Para la última Guerra de Independencia, José Martí nombró, previa consulta con la emigración cubana, al Mayor General Máximo Gómez comandante en jefe del Ejército Libertador, a quien lo único que pudo ofrecerle en esos momentos por "recompensa" fue "el placer del sacrificio y la ingratitud probable de los hombres".5 Como Lugarteniente y segundo al mando militar designó al Mayor General Antonio Maceo. La razón que movió a Martí a elegir a Máximo Gómez para tan cimero cargo se debió, aparte de su irreprochable abnegación patriótica, a que este general había sido, por mucho, la figura militar de más relieve en la primera guerra de independencia cubana (1868-1878) conocida como la Guerra Grande o Guerra de los Diez Años. Entre sus innumerables hazañas militares, durante esa primera guerra, 4. Foner. Phillip S. lA guerra lIisPIII/o-,ubnna-a1l/ericalla y ti naci· miento del imperialismo norteamericano. Vol. 1, Gráfica Alber, Madrid, 1975, p. 260 5. ROiJ, ob. cit. p. 155

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Este grabado es la primera imagen qlle existe de Máximo GÓmez. Posiblemente file tomado de IIna fotogrnfía reali· zuda en La Habana, en 1867. figura el haber salido victorioso en las más importantes batallas de dicho conflicto. Entre ellas sobresalieron cuatro que tuvieron lugar en las dilatadas llanuras de Camagüey: La Sacra, donde con sólo 300 jinetes derrotó, en forma decisiva, a una columna española compuesta de las tres armas (infantería, caballería y artillería) de 1,500 hombres comandada por el general Báscones;6 la de Palo Seco, donde también, con sólo 300 efectivos, aniquiló una columna española de 600 soldados comandada por el Teniente Coronel Vilches, a la cual le ocasionó 507 muertos, entre ellos al propio Vilches;7 la de El Naranjo, donde con 500 hombres derrotó espectacularmente, otra columna española de 3,000 efectivos comandada por los generales Armiñán y Báscones;8 y finalmente, la de Las Guasimas, donde con 1,300 combatientes, derrotó y puso en fuga, después de cinco días de combate, a dos columnas españolas de las tres armas que totalizaban 4,700 hombres, comandadas también por los generales 6. Buznego Rodrlguez. Enrique, PedrosoXiqués, Gustavo, Zullleta Zulueta, Rolando: Mayor Gell~rnl MáxilJlo GÓml.'l Báe::; SIIS l:am/'l11ias III/litares, VoJ.11868-1878 y Vol. 11 1895-1898. Centro de E~tlldios de Hístoria Mililar. Editorial Política. La Hab.ma, 1986. Vol. 1p. 101-102 7. Buznego, et/al ob. dI. Vol.) p.IOS-107 8. Buznego, et/al ob. cil, Vol. l p.l10-112 9. Buznego, et/al ob. cit. Vol. l p. 114·116

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Armiñán y Báscones. 9 En esa batalla, considerada como la mayor derrota sufrida por el ejército español en un solo encuentro durante sus guerras coloniales en las Antillas, los españoles sufrieron la cantidad de 1,037 bajas entre muertos y heridos. lO Otra hazaña militar excepcional que realizó durante esa guerra fue su irrupción en la provincia de Las Villas el6 de enero de 1875. En esa ocasión, con sólo 1,164 efectivos cruzó la hasta entonces considerada infranqueable Trocha de Júcaro a Morón, guarnecida por más de 10,000 soldados enemigos: Luego de efectuado el cruce, en los siguientes 46 días, sus fuerzas tomaron por asalto 17 fuertes y poblaciones fortificadas, al mismo tiempo que redujeron a cenizas 83 ingenios azucareros. Durante ese mismo lapso de tiempo, incorporó a sus filas 1,400 hombres, se apoderó de 1,112 fusiles, 150,000 tiros, 1,300 monturas y 2,000 caballos. Y todo ello pese a los 22 batallones y varias escuadras queel Capitán General Gutiérrez de la Concha acumuló sobre él a las 48 horas de Gómez haber cruzado la Trocha. tt En materia de estrategia, fue Máximo Gómez quien introdujo, desde los inicios de esa primera guerra, la modalidad de las mortíferas cargas al machete, las cuales si no aniquilaban por completo al enemigo, lo dejaban severamente maltrecho y fuera de combate. En infinidad de ocasiones el enemigo fue súbitamente presa del terror de sólo oír al corneta mambí ejecutar las notas del temible Toque de Degüello. 12 Finalmente, durante esa primera guerra, formó a su alrededor, a lasque en el futuro serían la legión de los grandes generales y combatientes cubanos, entre ellos a los hermanos Antonio y José Maceo, Calixto García, Serafín Sánchez, Guillermo Moneada, Flor Crombet, Francisco Barrero, José González, Silverio Prado y "muchos más a quienes, maestro con el ejemplo, infundió su disciplina de hierro".13 10. Souza, Benigno. MlÍxl/1w GÓl1w:, El G~nerafísimD, Editoriill Trópico, Lo, l-Iab¡ma, 1936, p. 81-8:! ·Durante las guerras de liberación de CUbil, liI construcción de trochas y líneas militares ocup,1ron un lugar important!! en JiI estr.ltegi.l espaiiol., tendiente a impedir la extensión de la guerra de unas reglones " otr.1S. La Trocha de JÜCilrO a Morón eril un sistemil defensh o estructurado en tres escóllones que tenlil entre olros objetivos, Impedir el pilSO de I"s fuerzas cubanas de Oriente a Occidente. Lo1 Trocha alc.1nzo1ba73 kms. de longitud; contaba con 60 fuertes que se comunicaban entre si por Oled io de señales y estaban prot!!gidos por unalíne.l dceslac"das y numerososobSliÍculos. Cada fuerte tenia C.'p.,cidad en sus ranchos p.1ra 200 hombres. LiI línea poseía vilrios blocaos. adcm,ís de pozos), 01.111.15 de alambre de púas entre la \ egetación. así como Ires hospitales. (En Busnego, ob. cit. p. 149-150) 11. 50m~a, ob. cil. p. 93·95 12. Souza. ob. cit. p. 45-46 13. Sauz.,. ob. cil. p. 50


Mas si sus proezas en la Guerra de los Diez Años fueron a todas luces extraordinarias, las de la Tercera Guerra de Independencia (1895-1898) sobrepasaron con creces las de antaño, y las noticias de sus nuevas hazañas militares trascendieron el ámbito caribeño y americano, teniendo eco y resonancia a escala internacional.14 El acontecimiento más trascendental de esa guerra 10 constituyó la espectacular invasión a las provinciasoccidentales.• Dicha acción, concebida por Gómez desde la primera guerra, fue propiamente iniciada el 30 de noviembre de 1895 desde la jurisdicción de Lázaro López en la provincia de Camagüey.15 Antes de dar la orden de marchar hacia Occidente, el general Máximo Gómez arengó, en explanada abierta, a la gran Columna libertadora con las siguientes palabras:

Soldados: ]a guerra empieza ahora. La guerra dura y despiadada. Los pusilánimes tendrán que renunciar a ella; sólo los fuertes y los intrépidos podrán soportarla... En esas filas que veo tan nutridas, la muerte abrirá grandes claros. No os esperan recompensas, sino sufrimientos y trabajos. E] enemigo es fuerte y tenaz. El día que no haya combate, será un día perdido o mal empleado. E] triunfo sólo podrá obtenerse con el derramamiento de mucha sangre. ¡Soldados! no os espante la destrucción del país; no os espante la muerte en el campo de batalla. Espantaos, sí, ante la idea horrible del porvenir de Cuba si por nuestra debilidad España llegara a vencer en esta contienda. Los manes de tantas víctimas inmoladas por la tiranía os exhortan a que luchéis con decisión y vigor, para que la rapidez del triunfo no dé ocasión a levantar nuestros cadalsos... Poco se ha hecho hasta ahora; poco hemos andado; no estamos aún en Las Villas donde nos esperan grandes peleas... España ha mandado para combatimos al más entendido de sus Generales. ¿Y bien?, con eso demuestra nuestra pujanza, porque empieza por donde acabó la otra vez. Yo le aseguro a Martínez Campos un fracaso cabal que ya empezó para él en la sabana de Peralejo, pronóstico que habrá de cuma

14. Buznego, et/al ob. cito Vol. 11 p.43 • Se lIam61a "invasi6n" al plan estratégico que desde la primera guerra de independencia (1868-1878) concibi6 el general Máximo Gómez para extender la guerra de liberación a todo el territorio cubano. El mismo consistía en organizar, con efectivos de las provincias orientales. una fuerte columna que invadiera las provincias de Matanzas, La Habana y Pinar del Río, en las cuales radicaban las más importantes inversiones y riquezas del emporiocolonial español en Cuba, especialmente en la rama azucarera. Por diversas razones de índole interna ocurridas en el campo revolucionario cubano, la guerra nunca pudo ser extendida a esas últimas provincias durante el primer conflicto de los diez años. 15. Souza, ob. dt. p. 194-195

plirse al llegar los invasores a las puertas de La Habana, con la bandera victoriosa, entre el humo rojizo de] incendio y el estrépito de la fusilería. ¡Soldados! llegaremos hasta los últimos confines de Ocddente; hasta donde haya tierra española: ¡allí se dará el Ayacucho Cubano!16 La columna Invasora, aunque luego en el transcurso de la marcha duplicó sus efectivos, al iniciar el avance apenas sumaba 3,000 hombres. Mientras tanto, el ejército colonial español, dirigido por el más capacitado de sus militares, el General Arsenio Martínez Campos, constaba de más de 80,000 soldados, apoyados por otras 40,000 tropas de voluntarios españoles y cubanos adictos a España. 17 Sin embargo, a pesar de tan fantástica desproporción de fuerzas, la columna libertadora cubana, comandada por Gómez y Maceo, después de invadir Las Villas devastando su riqueza azucarera e infraestructura económica, hizo su entrada en la provincia de Matanzas luego de haber batido audazmente al ejército español en las batallas de Iguará, Casa de Tejas, Boca del Toro, Manacal, Siguanea, Mal Tiempo, La Colmena y Coliseo. Luego realizó, entre el 24 y el 28 de diciembre, una genial contramarcha estratégica hasta las cercanías de Cienfuegos. La contramarcha estratégica, seguida de la de la batalla de Calimete, aseguraron el triunfo definitivo de la columna Invasora, entrando ésta victoriosa en la provincia de La Habana el día de Año Nuevo de 1896. 18 El gran biógrafo del Generalísimo, Benigno Souza, testigo de esa gran marcha invasora, nos relata, que al Máximo Gómez finalizar su dramática arenga en el potrero de Lázaro López: Aquellos hombres, campesinos en su mayoría, blancos y negros, con Maceo y Serafín Sánchez a su frente, electrizados por la mardal promesa, frenéticos victorearon asu antiguo campeón, y, deslumbrados, ciegos, se lanzaron tras él a la épica aventura, arrastrados todos por su intenso magnetismo, fiados en]a leyenda de su acierto, jamás ininterrumpida, y seguros, como estaban ellos, de que él los llevaría hasta la remota Habana, sin tropiezo alguno, pese a Martinez Campos y sus ochenta mil soldados.19

y más adelante añade: Espectacular fue la entrada de los insurrectos en 16. 17. 18. 19.

Buznego, et/al ob_ cit. Vol. JI. p. 43 SoUZi'l, ob. dI. p. 196 Buznego, et/al ob. cil. Vol. 11 p. 47·76 Souza, ob. dt. p. 197

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las casi vírgenes provincias occidentales; tal parecía como si de ellas hubiera desaparecido el nombre de España enesos terribles días, en que fueronconvertidas las dos provincias (Matanzas y La Habana) en dos colosales hogueras. La columna de Gómez y Maceo, elevada en los fantásticos partes españoles a doce mil hombresy compuesta, en realidad, de cinco a seis mil jinetes, cuanto más, y de unos quinientos infantes, desarrollaba, como una sierpe mortal, sus espirales de fuego por las dos provincias acabando a su paso, materialmente con todo. Hasta el sol aparecía en esas jornadas como eclipsado, velada su faz por la negra humareda queatizabanlos mambises y que corría de Este a Oeste y de mar a mar, mientras sobre la ciudad de La Habana caía, continua, la lluvia de pavesas desus campos de caña ardiendo. 2O

Posteriormente, Máximo G6mez se qued6 maniobrando en la provincia de La Habana contra ocho columnas españolas que totalizaban más de diez mil efectivos21 mientrassuLugartenienteAntonioMaceo prosiguió la Invasi6n por la provincia de Pinar del Río hasta completar la misma con la captura del poblado de Mantua, situado en el extremo más occidental de la Isla de Cuba.22 En el ámbito internacional, esta campaña fue ampliamente comentada y enjuiciada por periodistas, políticos, militares y especialistas extranjeros. El corresponsal Silvestre Scovel, del New York Herald quien acompañ6la columna invasora, escribi6 en la edici6n del 22 de diciembre de 1895: Gómez, de hecho ha tenninado su jornada con suma considerable gloria... Cuando esta marcha de Gómez se describa, el mundo militar la admitirá como una de las más atrevidas de que se tiene noticia en los designios de forzas líneas enemigas.23

El periódico The Sun del 14 de enero de 1896, informaba sobre el mismo asunto: La habilidad de la estrategia del jefe revolucionario jamás ha sido sobrepujada en ninguna guerra... Se acerca más a los prodigios de la leyenda que a los anales auténticos de nuestro tiempo, y Gómez ha desplegado en toda esa campaña, admirable genio militar. 24

El General Sickles, veterano combatiente de la 20. Souza, ob. cito p. 204 21 . Buznego, et/al oh. cito Vol. n p. 73-76 22. Buznego, et/al oo. cito Vol. 11 p. 78 23. Souza, ob. cit. p. 212-214 24. Souza, ob. dt. p. 214

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guerra de secesi6n de Estados Unidos, en un artículo de crítica militar, afirm6: La marcha de Gómez de Oriente a Occidente es tan notable, desde el punto de vista militar como la de Sherman...25

El Times de Londres a la vez informó: La campaña de los españoles puede darse por fracasada, desde el momento que, siendo el número de cuatro soldados por cada insurgente, no ha podido evitar el éxito de los rebeldes, mandados por Gómez y Maceo... quienes... han cruzado en todas direcciones la isla, sin haber experimentado una derrota... 26

El periodista español Gonzalo Reparáz, del Heraldo de Mildrid, al referirse a la Invasión, comentó: Por desgracia, entre los anuncios de Gómez y los del Gobierno, ha habido esta diferencia: que aquellos se han verificado puntualmente, y éstos de ninguna manera. Sería por 10 tanto, necedad insigne disimular que la victoria estratégica es suya hasta ahora. 27

El analista militar norteamericano Clarence King calific6 la Invasi6n como "el plan más audaz del Siglo XIX". 28 Finalmente, un artículo de la Revista Militar de Bélgica transcrito para el peri6dico Cuba Libre publicado el 23 de enero de 1897, manifiesta: El general domínico-cubano, en su marcha triunfal del Oriente al Centro, y de allí a Occidente, ha trastornado de manera absolutamente radical y completa el orden natural de la guerra moderna. Lo que ese general cubano ha realizado con su ejército es tanto más original porque emplea todas las maniobras que desarrollaria un ejército bien disciplinado, pero con más buena suerte y táctica de lo que lo harían los mejores generales europeos. 29•

En los 76 días en que se complet6 la Invasión, los 25. Souza, ob. cit. p. 214 26. Souza, ob. cil. p. 214-215 27. Souza, ob. cito p. 215 28. Buznego, el/al ob. cil. Vol.lI p.BO 29. Bosch, Juan: El Napoleón de las Guerrillas, Editora Alfa y Omega, Santo Domingo, R.O. 1986, contraportada • Hay que lomar en consideración que quien asl se expresaba era también un general europeo.


combatientes revolucionarios cubanos recorrieron 1,777 kilómetros, sostuvieron 'l:l combates, ocuparon 22 poblaciones y capturaron 2,036 fusiles, 77,000 municiones y 3,000 caballos.30 Sin embargo, las pérdidas económicas que la Invasión le ocasionó a la economía colonialfueron mucho más severas que las militares, ya que la producción de 1,004,264 toneladas de azúcar cosechadas en la zafra de 1894-1895, se redujo a sólo 225,221 toneladas en la zafra de 18951896, Ya 212,051 en la siguiente, mientras que de los 1,151 ingenios azucareros que en Cuba existían en el año 1877, sólo quedaron 207 en 1898, la inmensa mayoría de ellos destruidos durante la Invasión.3I A grandes rasgos, esas fueron, en forma muy suscinta, algunas de las principales hazañas militares del Generalísimo Máximo Gómez a lo largo de las dos guerras de independencia cubanas durante un lapso de tiempo correspondiente a casi 14 años de lucha: Luego de la Invasión insurgente a las provincias occidentales, el gobierno español, en un desesperado intento por no perder su lucrativa colonia, sustituyó al General Martínez Campos por el general Valeriano Weyler, dotándolo de tan abundantes refuerzos militares, que en pocos meses aumentó el total de soldados españoles en Cuba, a la astronómica cifra de 226,000, sin contar las varias decenas de miles de voluntarios peninsulares y de guerrilleros colaboracionistas cubanos.32 Sin embargo, tamaño esfuerzo, a la postre resultó en vano. Su propósito de

30, Buznego, et/al ob. cil. Vol. n p. 85 31. Buznego, et/al ab. cil. Vol. 11 p. 81 • En las dos guerras de Independencia de Cuba, el general Máximo Gómez, al igual que el General Antonio Maceo, participó directamenle en centenares de acciones militares de toda (ndole, donde audazmenle prodigósu vida. En la campaña de la Invasión le mataron cinco caballos y fue herido en una ocasión. Dos de esos cabaUos los perdió en la batalla de Mal Tiempo, donde además una bala le perforó el ala del sombrero a la altura de la frente. En otra ocasión, el Jefe de su Estado Mayor, general Bemabé Boza, anoló en su diario que "G6mez, al frente de su escolta, como si fuera un sargento, tomó por asalto el primer fuerte de Pelayo, penetrando a cabaUo por entre sus palizadas", a 10 que añadió: "Nodebo ni puedocensurarel valor, pero me parece que la alta y delicada misión del General en Jefe le prolúbe lerminantemente los actos temerarios. Y hoy el nuestro ha cargado a caballo, y con un puñado de hombres sobre cinco fuertes españoles llenos de enemigos. ¿Los tomó? ¿Sl...? Pues ¡Viva Cuba!" (En Souza, op. cit. p. 193) Finalmente, cuando faltaban ya muy pocos meses para concluirla guerra,desdeSanto Domingo, su primo FranciscoGregario BllIini le escribió rogándole que no arriesgara más en forma tan temeraria su vida; G6mez como única respuesta le manifestó: "Quisiera seguir tus consejos de 'no prodigar mi caballo de batalla' pero a veces no se puede evitar y no queda más remedio que salirle al encuentro a la muerte", (En Rodrfguez Demorizi: ob. cit. p. 432) 32. Souza, ob. cit. p. 223-224

aislar el ejército libertador cubano del resto de la población fracasó, no empece a la implacable crueldad que desencadenó sobre el campesinado cubano, al cual reconcentró forzosamente en lugares totalmente inadecuados e insalubres, lo que provocó, según las propias fuentes españolas, la muerte de más de 200,000 de ellos sólo hasta 1897.33 En el aspecto militar, su fracaso resultó también notorio a pesar de sus violentas campañas, primero contra Maceo en la provincia de Pinar del Río y luego, contra Máximo Gómez en la provincia de Las Villas. Sus alardes publicitarios en el sentido de haber pacificado completamente las cuatro provincias occidentales de Cuba resultó ser el fiasco desinformativo más notorio de entonces. Finalmente, el primer ministro español, Práxedes Mateo Sagasta (quien al inicio de la guerra había manifestado que, en su empeño por mantener a Cuba sojuzgada colonialmente, España estaba dispuesta a "gastar la última peseta y dar la última gota de sangre de sus hijoS"...)34lo destituyó fulminantemente el9 de octubre de 1897 ante su evidente fracaso, tanto militar como político y nombró en su lugar al general Ramón Blanco. 35 Con la designación del general Blanco, la metrópoli intentó además frenar el movimiento insurreccional cubano al encomendar a éste implantar, aunque muy tardíamente, el régimen autonómico, propósito que fracasó de manera absolutamente rotunda. 36 Por razones de diversa índole, tanto la historiografía norteamericana como española han sostenido en forma casi unánime la tesis de que, al momen to de producirse la guerra Hispanoamericana, los insurgentes cubanos se encontraban militaonente en estado de suma precariedad; y que de no haber intervenido militarmente Estados Unidos en ese momento, habrían sido de seguro aniquilados por las fuerzas españolas. Mas la abundante documentación oficial que existe, tanto en los archivos cubanos como en los norteamericanos y españoles, evidencian una realidad muy distinta. Como mentís a tan infundadas como interesadas aseveraciones, vale señalar que el1 de marzo de 1898, el general Máximo Gómez, en carta dirigida al coronel Ernesto Font Sterling, le manifestó, después de la última fallida

33. Foner. ob. dI. Vol. 1p. 161 34. Serrano, Carlos: Final dtllmpujo. Espllila, 1895·1898, Siglo XXI de España, 5.a. Madrid, 1984, p. 19 35. Buznego, et/al, ob. cil. Vol. 11 p. 166 36. Foner, ab. dI. Vol. 1 p. 182, p. 185

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Foto tomada en 1897 en el potrero de lA Demajagua alfinalizar su prodigiosa campaña de LA Re~ forma,dondeencondiciones sumamente difíciles, batió decisivamente al general ___ Valeriana Weyler. ofensiva que el general Ramón Blanco había lanzado muy recientemente contra sus fuerzas en Las Villas, lo siguiente: "El enemigo está aplastado y en completa retirada y las veces que ha tenido oportunidad de hacer algo, no ha hecho nada."37 Coincidentemente, ese mismo primero de marzo de 1898en que Gómez emitiera semejante juicio, el Departamento de Estado de Estados Unidos le enviaba a su embajador en España, Stewart L. Woodford, un informe confidencial donde se valoraba la verdadera situación militar de los españoles en Cuba en ese momento. Dicho informe entre otras cosas resaltaba: Primero: Que "los ejércitos españoles no han tenido ningún éxitosobre los cubanos en dos meses". Segundo: Que la campaña del general Blanco contra el generalMáximoGómez ha "fracasado absolutamente". Tercero: Que "los cubanos continúan dominando la mitad oriental de la Isla y sus columnas están operando en las provincias occidentales sin que los españoles puedan detenerlas". Cuarto: "Que la autonomía era un completo fracaso" y que lila situación social y económica del 37. Foner, ob. cit. Vol. 1 p. 184

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país es peor que nunca".38 Es de suma importancia señalar, que estos juicios, tanto los de Gómez, como los del Departamento de Estado norteamericano, se emiten a escasos 56 días antes de la declaración de guerra entre Estados Unidos y España acaecida el 25 de abril de 1898. En España, el periódico El Heraldo de Madrid, del17 de noviembre de 1897 (a sólo 38 días de haber sido depuesto Weyler) informaba: Ahora es evidente que no existe cosa tal como pacificación en ninguna de las provincias de la isla y también que si el general Weyler y su política hubieran continuado en Cuba, habríamos perdido nuestra colonia.39

Simultáneamente el venerable y eminente estadista Francisco Pi y Margall manifestaba en el Nuevo

Régimen: Gómez ha paseado incólume sus banderas desde el extremo Oriente de la Isla hasta el extremo de Occidente, por entre nuestras fortalezas y columnas, y aún las mantiene al1f enhiestas. 40 38. Foner,ob. cit. Vol. I p. 184-185


Cabe entonces preguntarse el porqué, a pesar de la abundante evidencia que afirma lo contrario, de la cual sólo hemos citado una ínfima parte, la historiografía norteamericana, aún en época tan reciente como 1963, sea capaz de afirmar que: Es una exageración hablar de los desórdenes que estallaronen Cuba en 1895 como una Revolución...." y que "Máximo Gómez fue incapaz de mantener un gobierno o, incluso tener un ejército en el campo de batalla. Uohn D. Hicks, et/al, TheAmerican Nation, 411 edition, Boston, 1963, p. 276)41·

Inferimos que tal desinformación en gran medida se debe al intento de encubrir, aún en el día de hoy, los verdaderos motivos que en su tiempo el gobierno norteamericano tuvo para intervenir en dicho conflicto, cuando los insurgentes cubanos ya estaban a muy pocos meses de lograr la victoria militar. Al intervenir en aquella ocasión, el gobierno de Estados Unidos públicamente esgrimió para ello, razones y motivos fundamentalmente de índole humanitarios, así como para salvaguardar sus intereses, la vida de sus naturales y por el controvertible asunto del Maine. Pero la verdadera razón, según los pos39. Foner, ob. cit. Vol.l p. 176 40. Souza, ob. al. p. 218 41. Foner, ob. cit. Vol. 1 p. 8 • La gran mayoña de la historiogra Ha norteamericana, sin ningún tipo de auténtica evidencia continúa aseverando, que la estrategia rebelde cubana, desde un principio estaba basada en la teoría de que el tiempo trabajaría a favor de la Revoluci6n al involucrar a los Estados Unidos en la guerra y ganarla lIS! para los cubanos. Ver a DAVIS F. HEALY: The Uniled Slales in Cuba, 1898-1902, Madison, Wisconsin, 1963; y a H. WAYNE MORGAN:America's Road lo Empire: The Wllr wilh Spain and Overseas E;rpansion, New York, 1965. Otra evidencia que ejemplifica aún más la postura que la historiografia norteamericana ha mantenido tradicionalmente con el prop6sito de desdeñar y desinformar respecto a la real envergadura de IlIS guerras de independencia cubanas se manifiesta cuando incluso, entre otras inexactitudes hist6ricas, afirma que "...hacia el fmal del ano 1896, el ejército español comandado por Weyler habla arrinconado a los revolucionarios cubanos en el extremo fmal de la parte Este deCuba". Ver GEORG C. KOHN: Diclionary ofWllrs, Anchor Press, New York, 1986. p. 129. La falsedad de tal afirmación puede corroborarse consultando la propia obra de Weyler Mi mando en Cuba, 5 vols. , Madrid, 1910-11. Afmales de 1896, Weyler, según él mismo consigna en la antes mencionada publicación, se encontraba al frente de 25 mil efectivos en la Provincia de Pinar del Rlo (la cual precisamente se encuentra en el extremo Oeste de la Isla de Cuba) tra landa de destruir las fuerzas del general Antonio Maceo, propósito, que a pesar de la muerte fortuita de éste último, jamás logr6 realizar. El fracaso tolal de la gesti6n militar de Weyler en la guerra de 1895-1898 en Cuba lo corroboro su inmediato sucesor, el general Ramón Blanco cuando al rendirle al Primer Ministro Sagasta el informe de la situación prevaleciente al él hacerse cargo de la Capitanla de dicha Isla en octubre de 1897, le manifestó, que respecto al ejército, éste se encontraba"...agotado y anémico, poblando hospitales, sin fuerzas para combatir ni apenas para sostener sus armas..." Ver GAROA DEL PINO, CSAR:

teriores acontecimientos demostraron y confirmaron, fue el evitar que los cubanos alcanzaran su independencia por sus propios esfuerzos y sacrificios, para entonces, al no poder ya Washington en aquella coyuntura histórica, poner en práctica su vieja teoría de la "fruta madura", constituirse por la fuerza en factor preponderante que a su vez decretara y limitara los parámetros de la futura soberanía cubana. Tal propósito aconteció cuando al final impusieron a Cuba, contra su voluntad, la célebre enmienda Platt, lo que constituyó la primera manifestación concreta de una acción típicamente neocolonialista realizada en nuestra América. 42 Si existían algunas dudas respecto a lo anterior, las mismas fueron totalmente disipadas por el presidente Teodoro Roosevelt, cuando, al imponerle a Cuba el primer tratado de reciprocidad comercial a fines de 1902, manifestó que: En la enmienda Platt hemos establecido la base, de una manera definitiva, por lo que en 10 sucesivo Cuba tiene que mantener con nosotros relaciones políticas mucho más estrechas que con ninguna otra nación." "Cuba, en esencia, ha entrado a formar parte de nuestro sistema político internacional.

y para remachar de la manera más categórica: Insisto en aconsejar el planteamiento de la reciprocidad con Cuba, no s6lo por favolecer eficazmente nuestros intereses, dominar el mercadocubanoe imponernuestra supremacía en todas las tierras y mares tropicales que se hallan al sur de nosotros... 43 Respecto de la historiografía española, más o menossucede lo mismo, aunque por distintas motivaciones. Todavía a la altura de 1983, el asunto de las guerras de liberación cubanas se despacha (con sus naturales excepciones) con juicios tan erróneos e insubstanciales como el que sigue: Weyler desarrollaba la táctica de la guerra colonial moderna" pero los "Estados Unidos aprovecharon la guerra para desacreditar la presencia española y fomentar la ayuda a los cubanos. (Martínez Cuadrado, Miguel. La burguesía conservadora FrllCllslt de l/na Estrategia, articulo. Bohemia, 9 de febrero de 1990, La Habana, Cuba, p. 72. Otro repetidor de la versión triunfalista de Weyleren Cuba lo es WAlTER MIlllS: TlIe Marlial Spiril, New Yor, 1931. 42 . Roa, ob. cil. p. 238 43. Roa, ob. dI. p. 263

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1874-1931, Alianza Editorial, S' edición, Madrid, 19S3, p. 372)-

La razón para que semejantes anacronismos históricos se continuen repitiendo en España todavía, tiene que ver en buena parte, con las peculiaridades de la idiosincracia que siempre ha caracterizado las esferas de las altas clases sociales europeas proclives al pasado Imperial. De ahí, que aún hoy, estén renuentes a aceptar que el másnurneroso y poderoso ejército español y europeo de todos los tiempos que cruzara el Atlántico, pudiera, bajo ningún concepto o circunstancia, ser decisivamente derrotado poilo que ellos catalogaban hordas de negros, mulatos, incendiarios,ladrones, filibusteros, violadores yaventureros sanguinarios;44 pues salvo muy escasas y honorabilísimas excepciones (Pi y Margall, Unamuno, Azorín, Nicolás Estevanéz, Joaqum Costa) ése era el concepto que le merecían a las elites sociales, militares y gobernantes de España, las huestes insurgentes cubanas comandadas por Máximo Gómez y Antonio Maceo"· Consecuentemente, al no querer las clases gobernantes españolas aparecer ante el mundo haciendo ningún trato de independencia con los cubanos en armas; tal prejuicio y soberbia política prácticamente los llevó a determinar en forma fatalista que acaso era preferible arriesgarse a perderlo todo (Puerto Rico, Filipinas, Guam) involucrándose en una guerra suicida con Estados Unidos, que a soportar el "deshonor y la deshonra" de tener que aparecer ante la comunidad internacional otorgándole la indepen-

·A la altura de 1982, en España se continuan publicando textos que entre otras cosas afirman que Estados Unidos "apoyaban abiertamente a los rebeldes"; y que a la altura de 1896, la rebelión se extend(a "a más de la mitad del territorio cubano con el apoyo del contrabando de armas que los barcos norteamericanos realizaban de modo escandaloso". Nueva Enciclopedia Universal, S.A. de Ediciones, Barcelona, España, Tomo #7, p. 2657.198z' El hecho histórico de que el gobierno de Estados Unidos jamás le reconoció el estadode beligerancia 11 los insurrectos cubanos durante las dos grandes guerras de independencia; y de que en innumerables ocasiones le confISCó barcos y alijos de armas, da un rotundo mentfs a esa aseveración. En febrero de 1895, los norteamericanos decomi· saron en el puerto de Femadina, en La Florida, los tres barcos que José Mart( habla arrendado para trasladar a Cuba 300 insurgentes y un alijo de armas valorado en más de $60,000. Ese dinero lo había reunido MarU con mucho sacrificio durante un término de tres años, y fue mayormente donado por los tabaqueros cubanos de Tampa y Cayo Hueso. 44. Ver Foner, Serrano y Sauz¡¡, ob. cit. ·'En uno de los puntos en que el gobierno de Estados Unidos y la monarqura d~ España coincidieron plenamente fue en atribuirle a las guerras de liberación cubanas motivaciones raciales. Richard B.

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dencia a Cuba, ganada ésta última por la fuerza de sus patriotas en armas. 45lt Respecto de las informaciones que, en vísperas de la guerra con Estados Unidos, circulaban en España, es menester señalar que al Weyler ser destituido de su puesto, su reemplazante, el general Ramón Blanco, le informó a Sagasta que al asumir su cargo en octubre de 1897, encontró que "...de 192,000 tropas regulares recibidas por el general Weyler, sólo quedaban 84,000 aptas para el combate"46- El resto había sido muerto o repatriados por heridas o por inútiles a causa de enfermedades. Blanco informó, además, í, ... que la administración se hallaba en el último grado de perturbación y desorden; el ejército, agotado y anémico, poblando hospitales, sin fuerzas para combatir ni apenas para sostener sus armas..."47 De las agrupaciones políticas de España, sólo la facción de los republicanos federalistas asumió una postura crítica y balanceada ante el desarrollo de la guerra de Cuba por su independencia. De ahí, que al Pi y Margall valorar las posiciones tomadas por el liderato político, tanto de los Carlistas, como de los conservadores de Cánovas, los liberales de Sagasta y

Olney, Secretario de Estado durante la administración del presidente Cleveland (1888-1896) manifestó que Cuba estaría mejor gobernada bajo la soberan(a española debido al peligro real de un levantamiento social en caso de que España se retirara o fuera derrotada: ..."una vez España se retire de la isla, el único vinculo entre las diferentes facciones de 105 insurrectos desapareceda; que una guerra de razas se precipitada y seria mucho mas sanguinaria..." Yque, incluso, si fuera a haber una paz temporal, sólo podr(a ser..."dividiendo la isla en una república blanca y otra negra..." Más aún asl, "~ enemistad" serIa de tal naturaleza... "que no se descansada nunca hasta que una hubiera destruido la otra". (Foreign Relations, 1897, pgs. 452-458). En Foner, ob. cil. p. 249. Por su parte, Dupuy de Lome, embajador de España en Washington, en carta al propio Olney fechada ellO de enero de 1896, donde argumenta encontra del reconocimiento (por parte de Estados Unidos) del estado de beligerancia a los insurrectos cubanos, le manifiesta, entre otras cosas, que España representa la "civilización" en Cuba, mientras 105 rebeldes estan a favor de la igualdad de los negros y de su preponderancia en la Isla: "En esla revolución, el elemenlo negro (sic) ha sido la parle más imporlanle. No sólo los principales

lideres son de color, sino también al menos ocho décimos de sus partidarios. La población negra de la isla es mds de un lercio de los 1,600,000 cubanos, pero sonfuerles y numerosos en la parte oriental y el resullado de la guerra, si la isla puede declararse independienle, sertf una secesión del elemenlo negro, con el resullado de una república 11egra en esa parte de la isla... La principal caracter(slica de la revoluci6n es la de una guerra mcial". (Archivo de Dlney, Biblioteca del Congreso) En Foner, ob. cil. p. 250 45. Serrano, ob. cit. p.41-47 "Tan temeraria e irreflexivamente el Estado Español comprometió, tanto sus recursos materiales como su prestigio polltico en la guerra de 1895·1898 contra los independentistas cubanos, que sus más altos representantes llegaron a convencerse que el admitir la derrota en dicho conflicto equivaldrla a provocar (entre otros males) la calda de la monarqula. Ver Serrano, oo. cit. p. 45-46 46. Foner, ob. cito Vol. I p. 183


los propios republicanos de Salmerón, quienes, por puro oportunismo antimonárquico, asumieron re:;pecto de Cuba, una posición tan retrógada o peor que la de Cánovas y hasta del mismo Weyler,48 los enjuiciara del siguiente modo en el Nuevo Régimen del 25 de mayo de 1895: Es ceguedad grande la de nuestros hombres de Estado. Nada prevén, nada previenen. No escarmientan ni en cabeza propia. Nada les dice ni aún la pérdida de nuestras mejores colonias de América en el presente siglo. De aquel general naufragio no nos quedan sino las de Cuba y Puerto Rico, y nada les dicen tampoco las frecuentes insurrecciones de Cuba. ¿Son verdaderos hombres de Estado? No; no son sino una calamidad para la Nación que dirigen. Toda, toda la sangre vertida hoy en Cuba cae sobre la cabeza de esos gobemantes.49

La Guerra Hispanoamericana, la cual la historiografía cubana, desde el año 1945, por muy válidas razones determinó mejor llamarla Guerra Hispano/ Cubana/Norteamericana50, fue sumamente breve ya que sólo duró desde el 25 de abril hasta el 12 de agosto de 1898. Casi desde sus inicios, España perdió su obsoleta flota naval: una parte destruida en Cavite, Filipinas y la otra frente a Santiago de Cuba. El día 10 de junio, las tropas norteamericanas oportunamente protegidas por unidades del ejército libertador cubano que comandaba el Coronel Enrique Thomas, desembarcaron por la región de Daiquirí en la provincia de Oriente, Cuba. 51 El día 16 de julio, con el apoyo y ayuda efectiva de unidades cubanas al mando del general Calixto García, capitulaba la ciudad de Santiago de Cuba.52 El 25 de julio los norteamericanos desembarcaron por la región de Guánica en Puerto Rico y el12 de agosto España capituló y pidió la paz. Mediante el tratado de paz que se firmó en París el 10 de diciembre de ese mismo año, Estados Unidos se apropió de las islas de Puerto Rico y Guam, mientras España perdió su soberanía sobre Cuba y las Islas Filipinas. Todo esto se efectuó sin contar con la voluntad y participación de los pueblos que habitaban esos territorios. Finalmente, como acto de

•Al momento de desembarcar las tropas norteamericanas en Cuba en junio de 1898, esa cantidad se habra reducido a s610 60,000 soldados aptos para la guerra. (En Souza, ob. dI. p. 286·287) 47. Gacda del Pino, Cés.u. Fracaso de una cslrlllegía, artículo. Bohemia, 9 de febrero de 1990, La Habana, Cuba. p. 72 48. Serrano, ob. cito p. 79·89 49. Serrano. ob. cito p. 202 50. Foner, ob. cit. Vol.) p. 188-189 51 Buznego, et/al, ob. cit. Vol. n, p. 264 52. Buznego, et/al. ob. cit. Vol. 11 p. 265

consolación, Estados Unidos indemnizó con 20 millones de dólares a España. Con la intervención de Estados Unidos en el conflicto que el Ejército Libertador de Cuba sostenía victoriosamente contra la metrópoli española, elliderato cubano, una vez erradicada España de Cuba, se topó con la dura realidad de ver a su país bajo la férula de un nuevo gobierno militar, esta vez norteamericano. Para mayor infortunio, durante los tres años y medio que duró la última lucha armada contra el colonialismo español, (salvoMáximo Gómez y el general Calixto Garda) la parte cubana perdió, en el campo de batalla, a sus más valiosos yesclarecidos dirigentes, encabezados por el propio MarU, caído apenas cinco días antes de cumplirse el tercer mes de iniciada la guerra. Otra excepcional figura que también cayó en la lucha lo fue el lugarteniente General Antonio Maceo, quien además de sus extraordinarias dotes militares, poseía un avanzado pensamiento político social de c:::teantiimperialista. Irónicamente, este máximo héroe de las armas cubanas, veterano de centenares de fuertes encuentros y de decenas de violentas batallas, murió en una escaramuza de menor importancia mientras se trasladaba desde la provincia de Pinar del Río hasta la de Las Villas para conferenciar con el general Máximo GÓmez. Como testimonio de su arrojo en el combate, al momento de morir, el general Antonio Maceo presentaba en su cuerpo las cicatrices de 24 heridas de armas de fuego y arma blanca, recibidas tras trece años de incesante batallar por la libertad de Cuba: Resultó, además, sumamente funesto y perjudicial que a la muerte de Martí ocupara el cargo de Delegado del Partido Revolucionario Cubano, el Sr. Tomás Estrada Palma, quien al sustituirlo, se adueñó también de la dirección política de la Guerra de Liberación de Cuba. Aunque Estrada Palma había ostentado durante la primera Guerra de Independencia el cargo de Presidente de la República en Armas, transcurrido ese evento, se trasladó a Estados Unidos donde se hizo ciudadano norteamericano y residió indefinidamente en ese país. Persona en

• Otro~ paladines caídos en el campo de batalla lo fueron, el general José Maceo, hermano mayor de Antonio, apodado por sus soldados "El Le6n" y por Máximo G6mez "El Héroe Negro"; los generales Serafín Sánchez, Juan Bruno Zayas, Flor Crombet e innumerablesofidales más. Para mayocadversidad,el general Calixto Garda, nombrado Lugarteniente General a la muerte de Antonio Maceo, y el único de los grandes generales cubanos que sobrevivió junto a G6mez, falleció en 1898 de bronconeumonía en Washington mientras formaba parte de unil comisión destinada a apremiar al Presidente McKinll!Y P:lril que éste acelerara el otorgamiento de la independencia iI Cubil_

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lo político de tendencias anexionistas e ideas rasantemente conservadoras, en 1898, disolvió en forma inconsulta, el Partido Revolucionario Cubano y abandonó la posición antiimperialista, americanista y universal preconizada por su fundador y guía José Martí. De igual modo, Estrada Palma desechó el compromiso contraído de fomentar y auxiliar la independencia de Puerto Rico. 53 Mas adelante, Tomás Estrada Palma, junto al Se-cretario de Estado norteamericano Elihu Root será responsable también de la paternidad de la enmienda Platt,S4 y, asimismo, de haberpromovido y provo-cado, desde la presidencia de Cuba en 1906, la primera intervenci6n norteamericana al amparo de dicha enmienda. 55 En 1899, Eugenio María de Hostos se encontraba en Puerto Rico involucrado en un febril esfuerzo tratando de evitar, ante todos los foros, que nuestra Isla pasara a ser definitivamente una nueva colonia, esta vez, de los Estados Unidos. Por esa razón, se trasladó a Washington y el 20 de enero de 1899 se entrevista con el presidente McI<inley para tratar de evitar que tal suceso se perpetuara. Al día siguiente de su entrevista con McI<inley, Hostos le escribió una carta al general Máximo G6mez, de la cual se tiene evidencia por las referencias que éste hace de ella en su respuesta deiS de febrero. Por la contestación que Gómez dió a la carta de Hostos, claramente se deduce que la misiva de éste último tuvo por objeto solicitar del Generalísimo su auxilio y solidaridad en la campaña que sostenía para evitar que Puerto Rico fuera sometido a un nuevo coloniaje.56 La respuesta de Máximo Gómez no se hizo esperar, y apareci6 en la prensa habanera de esos días: Remedios, 5 de febrero de 1899 Señor Eugenio Hostos Puerto Rico Estimado amigo: Tengo recibida su muy atenta carta de fecha 21 de enero próximo pasado. Ya tenía noticias de que usted se movía enérgicamente en el sentido de salvar la angustiosa situación de Puerto Rico que, por artes diplomáticas, pasaba de colonia española a tierra conquistada por los americanos. La tristeza suya, que es la de su patria, ha sido también dolor para nosotros: los antillanos somos doblemente hermanos, y el amor a la tierra nativa 53. Roa, ob. cit., p. 171 54. Roa, ob. cit. p. 236 55. Roa, ob. cit. p. 304 56. Roíg de Leuchsenríng, Emilio: Hos/os y Cuba, Municipio de La Habana, Cuba, 1936, p. 116

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alcanza por igual a las tres islas enclavadas en el cruce de dos mares y llamadas a un gran porvenir si sus hijos sabemos inspiramos en toda justicia y rectitud. Cuente usted, amigo mío con todo mi apoyo para la obra antillana, estoy a su lado. No escatimaré mi esfuerzo decidido a la libertad de un pueblo hermano, cuenten ustedes con mi espada puesta al servicio del derecho y a la defensa de las causas justas y santas. Siempre de usted buen amigo Máximo Gómez57

Esta carta se divulgó rápidamente por Estados Unidos, y tal parece que su contenido sorprendió y alarmó de tal manera a ciertos círculos que incluso llegaron a pensar que tal lenguaje no podía ser auténtico del general G6mez. A esos efectos, el diario neoyorkino New York ¡oumal, encargó a su co-rresponsal en La Habana, Sr. Ricardo de la Torriente, a que inquiriera directamente ante el propio G6mez la legitimidad de dicha misiva, y éste le envi6 la siguiente carta: Cárdenas, 18 de febrero 1899 Señor Agente General del New York Joumal Habana Muy señor mío: en contestación a sus dos telegramas inquiriendo a nombre del diario americano Journal si es auténtica o no la carta que dirigida al señor Eugenio María de Hostos, publican losperiódicos, debo decir a usted que sí. Es mía la carta, y en ella asiento una vez más mi doctrina política de toda la vida: la libertad y la independencia absoluta de los pueblos. He ofrecido a Puerto Rico, la isla hermana, mi espada moral. Aquella es tierra preparada para el derecho y es, y debe ser, para nosotros antillanos, un gran dolor ver que mueren las esperanzas de hacer de ésta, que es una de las tres Grandes Antillas, la República que unida a la cubana y la Dominicana fuese legítimo timbre de orgullo para nuestras razas, realizándose así, y por modo completo, la aspiración constante de todos los corazones honrados y levantados. Jamás podré aceptar el tutelaje impuesto por nadie a los pueblos. Creo haber dejado satisfechos los deseos del gran diario americano, que siempre fue nuestro mejor amigo, y con toda consideración me suscribo de usted atentamente. Máximo Gómez58

57. Roig de L. ob. cil. p. 117 58. Roig de L. ob. cit. p. 117·118


Foto tomada en La Habana después de finalizada la filtima Guerra de [l/dependencia.

Estas dos cartas poco conocidas del General Máximo Gómez, constituyen la plena confirmación de su pensamiento y principios totalmente fieles a la ideología martiana respecto del destino político de Puerto Rico, cuya independencia, el Partido Revolucionario Cubano se había comprometido a "fomentar y auxiliar" desde el mismo momento de su fundación. Al finalizar la guerra de liberación cubana, Máximo Gómez fue la única gran figura de proyección martiana que no pereció en el campo de batalla, pero por ser de origen dominicano, no quiso figurar en

ningún puesto directivo político de los nuevos organismos que se crearon una vez expulsado el poder de España. El historiador cubano Emilio Roig de Leuchsenrig apunta que esas cartas de Máximo Gómez fueron las "únicas muestras de adhesión y simpatía" que recibió Hostos de Cuba en los momentos en que nuestro país atravesaba por tan difícil y penosa coyuntura. 59

59. Roíg de L. ob. ell. p. 118

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Las Antillas (1866-1867): una revista puertorriqueña en España * TOMÁS SARRAMfA EllO de diciembre de 1866 sale a la luz en Barcelona el primer número de Las Autíllas. La fundación de esta revista fue el fruto de la idea de dos puertorriqueños, don Manuel Corchado Juarbe y don José CoIl y Britapaja, que residían en la capital catalana. Estos dos personajes, directores y colaboradores de ÚlsAutil/as, son dos figuras patrias de indiscutible valía. Sus datos biográficos -pormenorizados en la abundante información que, a propósito de las letras puertorriqueñas, se encuentra fácilmen te accesible1muestran un singular paralelismo en el que, a pesar de sus distintos caracteres, las diferencias eran menores que las coincidencias. Nacen en Puerto Rico en el mismo año, con tan sólo tres meses de diferencia. Estudian en España la misma carrera y en la misma ciudad, en la que encontraron el ambiente propicio para desarrollar sus polifacéticas inquietudes. Ambos cultivaron la poesía, el ensayo, el género dramático y llegaron a destacarse en el periodismo. Desde muy jóvenes militaron activamente en el Partido Unión Liberal y eran fervientes admiradores del republicanismo español. Siguieron de cerca las fuertes corrientes del federalismo peninsular, cuyo ideal les llevó a creer en el asimilismo que establecería la

·EI autor agradece al Instituto de Cultura Puertorriqueña la ayuda recibida para poder llevar a cabo el rescate y recopilación de esta revista. Dicha labor fue el fruto de una ardua tarea investigaliva en distintas bibliotecas y hemerotL'Cas espa ñolas. además de diversos contactos con bibliógrafos y coleccionistas privados en las ciudildes catalanas de Barcelona, Lérida y Gerona. 1. Sobre José ColI y Britapaja. véase: José Limón de Arce. Poelas arecibellos. Arecibo. P.R. (1926). 107-112; Antonio S. Pedreira. El periodislI/o en Puerlo Rico. Rio Piedras: Edil (1969),355-356; Cesáreo Rosa-Nieves. Agllinaldo /frica de la poes(o p"crtorriquella. Tomo 1.\San Juan. P.R..l. 195; Antonia Sáez. Elleatro en Puerto Rico. San Juan. P.R. (1950),123-124. Sobre Manuel CorchadoJuarbe. véase: Eugenio Astol. "Hombres del pasado" en El libro de Puerlo Rico. San Juan. P.R. (1923). 998; Sc,lvador Brau. "Manuel Corchado y Juarbe. Honremos su memoria" en Ecos dc1a balalla. San Juan. P.R. (1886), 158; Cayetano ColI y Toste.

"Puerlorriquei'lCls ilustres. Manuel Corchado", Boletfn Histórico de Puerlo Rico, VII (1920),65-68; Manuel Femández Juncos. Semblam:ns puerlorriquellas. San Juan. P.R. (1888). 203 Yotros.

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eliminación de las leyes especiales para el gobierno de las Provincias de Ultramar y, por tanto, la igualdad jurídica plena en Puerto Rico y el resto de las regiones españolas. Tanto Corchado como Col! se integran plenamente al conjunto de expresión política y literaria peninsular. Recordemos que el primero llegó a postularse para diputado a Cortes, en las elecciones de 1869, por el distrito de Gracia de la ciudad Condal. Dos años más tarde sentaría plaza como diputado, por el distrito de Mayagüez, en las Cortes Españolas, en donde dejó oír su verbo brillante en favor de las reformas políticas para las Antillas, junto a Rafael María de Labra. Y el segundo ha sido catalogado como el introductor en España del "vaudeville" francés. Autor dramático de un buen número de obras y el más afortunado de los autores que se dedicaron a las del género lírico-cómico. Algunas de sus zarzuelas y revistas, para las que compuso la música, llegaron a alcanzar centenares de representaciones en España e Hispanoamérica. En el momento en que se gesta la creación de Las Antillas -bajo el gobierno autoritario y reaccionario de Narváez- el ambiente español de ese período mostraba las mismas características de inestabilidad social y política que se presentaba desde el primer tercio del siglo XIX. En Cataluña, la aparición de Las Antillas coincide con el apogeo de los poetas floralistas y la acentuación de un extendido sentimiento regionalista, curiosamente matizado por elementos conservadores y folklóricos, que acabó saltando al escenario político cuando las circunstancias se mostraron propicias. Desde su inicio, la revista se enfrenta ante una fuerte competencia en el terreno periodístico debido a la considerable cantidad de publicaciones similares que llegaron a circular en la misma década 2. En este 2.

lJ¡ A~ejn

(Revislil Cicntlfica y Literaria Ilustrada), Acracia

(Rc\'ista Sociológica), El CharlaltÍll (Seminario restivo. polltico y literario), 1.0 Cay Saber (pcriOdich Iiterari quim:enal), 1J¡ Monlo/la de


sentido, las publicaciones barcelonesas, en su mayoría modestas en tiraje y duración, contribuyeron eficazmente tanto al ritmo de la expansión económica, social y cultural, como a la madurez de los movimientos políticos y literarios de la región. La revista -de entrega quincenal~ en cuadernos de 32 páginas con numeración corrida- tuvo como editor a D. José Arrufat Torrens, con oficinas de redacción y administración instaladas en el número 12 de la céntrica Rambla de Estudios de Barcelona, mientras que la impresión se llevó a cabo en el taller de Jaime Jepús, situado en el número 14 de la calle Petrixol de dicha ciudad4• En el "Prospecto" que encabeza el primer número de la publicación, sus fundadores subrayan claramente sus propósitos que estaban dirigidos con exclusividad al "porvenir de las Antillas", bajo la bandera del "progreso y reconciliación". Esta última aspiración, de cooperar desde la metrópoli a superar los malos entendidos existentes entre España e Hispanoamérica, contaba con el precedente de varios periódicos y revistas publicadas en Madrid que se proyectaban con una orientación hispanoamericanistas. Recordemos que los españoles de 1825 fueron testigos -en sólo quince años- del desmoronamiento de un imperio, veinte veces mayor que la misma España, que fue sostenido y defendido por tres siglos; lo que produjo una brecha de discordia y desconfianza al principio, y alejamiento e indiferencia después, entre la penínsulay sus antiguas posesiones. Este impacto negativo en la psicología española llegó al extremo que si se toma la prensa como índice de opinión pública, se ha constatado que "en la Mont5DTtZt, LA Pubi11sl, El Prol«lor tk 1sl lnfancill (Revista Mensual Ilustrada...), Revisla dI! Agricullum pnfetica, EconomÚl ruml, Horlicul'um lJ JardinDÍII, Reoislll tk CRtaluñll_(Periódico quince.nal de Historia, Literatura, Ciencias, Artes, Intereses morales y materiales, Industria y Comercio), Un tros de ptlptr, Lo Xangul y otras. 3. Se publicaba los dras 10 y 2S de cada mes. Cada cuaderno se presentaba forrado con un lino papel azul turquesa en cuya cubierta quedaba impresa, además del trlulo y subtrtulo de la revista, el número, fecha, sumario y dirección administrativa. La cubierta posterior se utilizaba con fines publicitarios de la misma revista y de dos empresas comerciales (la confitería y colmado "La Criolla" y la linea trasatlántica de vapores-correo "A. López y Cra.", que parUa quincenalmente desde CAdiz con destino a La Habana y escalas en Sta. Cruz de Tenerile yen San Juan de Puerto Rico). 4. A partir del cuarto nlimero la redacci6n se traslad6 al segundo piso del nlimero Zde la Plaza del Rey; la administración se ubicó en el tercer pisodel nÚlnero6de la caUe de A1varez y la Impresi6nestuvo a cargo de Ramfrez y Cta., con talleres en el número 4 del Pasaje de Escudillers.

5. LA Reuistll Espafloltl tk ambos Mundos (1853), LA AmiriaJ (1859) Y la &r1isla Hisp/lno-AmerialtUI (1962), entre otras de menor aceptación y tirada.

segunda mitad del siglo XIX lo que menos interesaba al español eran los países hispánicos de allende del mar"6, con la excepción de los últimos reductos ultramarinos. Las Antillas subtitulada Revista Hispano-Americana, Política, Cient(fica, Literaria y Comercial, se proyecta como un arquetipo de publicación cosmopolita7• Desde sus inicios, lleva impresa una consigna de libertad intelectual, al admitir "todas las manifestaciones de la opinión"8, con lo que consigue alcanzar ciertos límites prácticos que se ponen de manifiesto de la pluma de los propios fundadores, al asegurar que "ninguna agrupación o partido nos contará en sus filas sin que por esto renunciemos a buscar en todos ellos lo bueno que pueda ofrecemos para nuestro propósito"9. Si se recorre el catálogo de la revista, se advierte que entre su colaboradores aparecen, con mayor o menor asiduidad, recias figuras puertorriqueñas del ayer: Hostos, Colt Tapia y Rivera, José de Jesús Domínguez, Corchado y otros, que se conjugan con Giner de los Ríos, Feliú Codina, Pons y Orellana, máximos representantes -respectivamente- de la filosofía, periodismo, jurisprudencia y economía, en la España de aquel momento. Habida cuenta de este mosaico de convivencia, cabe consignar a Las Antillas algunos temas de amplio interés cuya importancia y consecuencia pertenecen ya a la historia. Con la entrega del número 21 de la revista, ellO de octubre de 1867, se efectúa un cambio en el organismo directivo debido al cese de Colly Corchado. El primero se dedica por entero a la lucha política y el segundo regresa a Puerto Rico a ejercer su profesión de abogado. Le sustituyen Matías Ramos y José Feliú Codina, personajes muy conocidos -especialmente el segundo10- en el mundo político y cultural de Cataluña. Al parecer el número 22, correspondiente al 25 de 6. Fogelquist, Donald F. Esptlñoles tk Amlrial y americanos tk

Espllñll. Madrid: Gredos (1968), 19. 7. Con un Cormalo(91/4-x 131/4")y presentaci6nmuysimilares a la Rtvista_Hispano-Amtrícanll que se publicaba en Madrid, en la misma época. 8. LAs Antillas, Núm. 1 (1866), 1. 9. Ibid.2 10. José Feliú y Codina (1847-1987), dramaturgo, novelista y periodista catalán, form6 parte de la pléyade de escritores satíricopoUticos que, antes y después de la Revolución de Septiembre, prodigaron en Barcelona la nota periodlstica satfrie&burlesca con tendencias a ridiculizar lo arcaico en todos los aspectos de la vida social. Dirigi6 los seminarios LA PubillR (1867) y Lo Nund (1877). Fundó el diario LA JorruulD y fue redactor de LA Rer1oluci6n, LA Dtmoeraria, El)mparcúd y LA IbIlrúJ de Madrid, dudad en la que se dedicó de lleno a la producci6n teatral y en la que mostr6 sus excepcionales cualidades de dramaturgo.

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octubre de 1867, se publica una "Advertencia" en la queaprecia, en la entrelínea, las dificultades econ6micas que atravesaba la empresa. Muy sutilmente, la redacción urgía a los lectores y suscriptores a "la mayor exactitud en las libranzas" con el fin de poder "regularizar los registros" de la empresall . Finalmente, antes de cumplir un año de publicación, lAs Antillas desaparece definitivamente.

11. El precio de lAs Antillas variaba según el tipo y lugar de entrega. En Barcelona y provincia: Directamente, 20 reales por tri· mestre, 36 por semestre y 70 por año. Por comisionado, 24, 44 Y80 respectivamente. En Cuba y Puerto Rico: 70 centavos al mes, 2 pesos por trimestre, 4 pesos por semestre y 7 por año. En las Filipinas Y dem4s paises: 60 reales por trimestre, 110 reales por semestre y 200 poral\o.

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La revista, aunque impresa enBarcelona,presenta un peculiar sello antillano, tanto por el carácter de sus colaboraciones como por el origen e interés de sus firmas. En resumen, su contenido constituye un formidable documento de interés hist6rico-eultural, ya la vez un testimonio de una actitud fehaciente del ingeniopuertorriqueñoproyectado más allá de nuestro reducido marco geográfico.


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Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña by La Colección Puertorriqueña - Issuu