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La deserción de estudiantes de la UPR, Recintos de Río Piedras y de Mayagüez (1966)

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CONSEJO SUPERIOR DE ENSEÑANZA DE PUERTO RICO

Angel G. Quintero Alfaro, Presidente Manuel García Cabrera, Vicepresidente Roberto Busó Roberto de Jesús Toro José Trías Monge Adolf A. Berle, Jr. Ismael Rodríguez Bou, Secretario Permanente Jaime Benítez, Rector

PUBLICACIONES PEDAGOGICAS SERIE II

MCMLXVI

NUMERO XXXI


TRABAJOS DE INVESTIGACION AUSPICIADOS por el

CONSEJO SUPERIOR DE ENSEÑANZA bajo la dirección de ISMAEL RODRIGUEZ BOU Secretario Permanente

LA DESERCION DE ESTUDIANTES EN LA

UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO, RECINTOS DE RIO PIEDRAS Y DE MAYAGÜEZ

Universidad de Puerto Ricó

Río Piedras, Puerto Rico


p Copyright, 1966 by the Superior Educational Council of Puerto Rico Derechos reservados

Depósito Legal: B. 33.440-1966

Printed in Spain

Impreso en España

Imprime: M. PAREJA - Montaña, 16 - Barcelona


}

TRABAJOS DE INVESTIGACION AUSPICIADOS POR EL CONSEJO SUPERIOR DE ENSEÑANZA bajo la dirección de

ISMAEL RODRIGUEZ BOU Secretario Permanente y la colaboración de

Ishver S. Bangdiwala Joaquín Sánchez Juana A. Méndez Carmen Teresa Toro Wilma Chávez de Carrasquillo Carmen Evelyn Asencio José Lugo Arroyo José Ruiz Vega Decanato de Estudiantes

Universidad de Puerto Rico Río Piedras, P. R.


INDICE Página

Prefacio

...

1

I

Introducción y fondo histórico

II

El problema

12

III

Resultados de algunos de los estudios que se han efectuado sobre este problema en los Estados Unidos

16

IV

V

VI

..

Los objetivos del estudio; procedimientos y métodos ... ... .. ... , ... de investigación utilizados A. Objetivos del estudio ... ... ... ... ... ... ... B. Procedimientos y métodos de investigación utilizados ... 1. Cuestionarios y entrevistas ... ... ... ... 2. Población y muestras ... ... ... ... ... ... 3. La muestra ... ... ... ... ... ... ... ... ... a. Recinto de Río Piedras ... ... ... ... ... b. Recinto de. Mayagüez ... ... ... ... ... ... C. Alcances y limitaciones del estudio ... d. Procedimiento utilizado en el análisis e. Nota aclaratoria . ... ... ... ... ... ... ... Bajas totales — resumen de los hallazgos y conclusiones A. Recinto de Río Piedras .... ... ... ... ... ... ... B. Recinto de Mayagüez ... ... ... ... ... ... ... C. Contraste de las características generales de las bajas totales en ambos recintos ... ... ... i. Tipos de estudiantes que abandonan los estadios universitarios ... ... ... ... ... ... ... 2. Año de estudios en que la deserción es más alta. ... ... ... ... ... ... ... ... •.. 3. Magnitud de la deserción por facultades y currículos ... ... ... ... ... ... ... ... ... 4. Factores que contribuyen a la deserción ... Bajas parciales —resumen de los hallazgos y conclusiones .... ... ... ... ... ... A. Recinto de Río Piedras ... ... ... ... ... ... ...

7

20 20 21 21 23 23 23 25 26 27 27 28 28 47 65 66 75 76 76 78 78


Página

VII

99

B. Recinto de Mayagüez C. Contraste de las características generales de las bajas parciales en ambos recintos ... ... ... ... 1. Tipos de estudiantes que abandonan algunos .. ... cursos 2. Año de estudios en que la deserción es más alta ... ... ... ... ... ... ... . . ... ... ... 3. Magnitud de la deserción por facultades y currículos ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... 4. Factores que contribuyen a la deserción ... ... D. Información suministrada por los profesores de las bajas parciales en ambos recintos ... 1. Introducción ... ... ... ... ... ... ... 2. Recinto de Río Piedras 3. Recinto de Mayagüez ... 4. Resumen comparativo

130 130 130 138 147

Recomendaciones

153

Bibliografía

119 119 127 128 129

155

INDICE DE TABLAS Tabla núm.

1

2 3 4 5

Página

Tasas de retención de estudiantes matriculados en el nivel pregraduado (I a IV año) de las instituciones universitarias acreditadas en Puerto Rico de acuerdo con su clasificación por año de estudio que cursaban en los años escolares 1954-55 a 1959-60 ... ... ... ...

15

Recinto de Río Piedras — Razones para las bajas de los estudiantes ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

133

Recinto de Mayagüez —Razones para las bajas de los estudiantes. ... • ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

143

Razones para darse de baja en el curso en el semestre (de acuerdo con los ,profesores) ... ... ... ... ... ...

150

Causas que de acuerdo con la opinión de los profesores obligan a los estudiantes a darse de baja en algunos 152

~


PREFACIO En estudios anteriores .de la Oficina de Investigaciones Pedagógicas del Consejo Superior de Enseñanza, se recomendó que se examinaran cuidadosamente las causas de la deserción estudiantil en el nivel universitario, la frecuencia con que tal deserción se manifestaba, y los efectos de la misma tanto en el estudiante, como en los padres y en la institución. Esta recomendación se hizo a base de los hallazgos de algunos estudios que demostraban que los colegios investigados en el recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico tardaban casi cuatro años y medio en graduar a sus alumnos. Se sabe que la permanencia de los estudiantes en la Universidad por más tiempo del prescrito sobrecarga la institución en forma tal que impide que otros estudiantes logren la oportunidad de ingreso. Esto es así porque la capacidad física de la institución es limitada. Anualmente queda fuera de las aulas un crecido número de estudiantes que llenan todos los requisitos de ingreso y no pueden ser admitidos a causa de esta limitación en las facilidades de acomodo. Tanto en Puerto Rico como en los Estados Unidos los. estudiantes que abandonan las aulas universitarias antes de terminar su carrera han constituido uno de los problemas permanentes con que se han confrontado las instituciones educativas de nivel universitario desde hace muchos años. Los estudiantes que abandonan las aulas universitarias en los Estados Unidos logran encontrar trabajo, aunque con creciente dificultad. En Puerto Rico las oportunidades de empleo son mucho más escasas. Se reconoce que, en términos económicos, la deserción de estudiantes universitarios representa un renglón de costo muy importante. Y no puede 1 1.

L. D.


negarse que el fracaso en completar sus estudios por parta de un número considerable de los estudiantes que entran a la Universidad plantea problemas importantes para las instituciones educativas, para la sociedad y para el individuo, quien presumiblemente deja de cosechar los beneficios completos de su inversión. El problema de la deserción universitaria cobra inusitada importancia frente a las crecientes presiones de matrícula a que están sometidas hoy las instituciones de nivel universitario en Puerto Rico y a la demanda creciente de personal técnico que tenga preparación universitaria. Por esto la Oficina de Investigaciones Pedagógicas del Consejo Superior de Enseñanza, con la efectiva colaboración y el apoyo del Decanato de Estudiantes del recinto de Río Piedras y del Decanato de Estudiantes del recinto de Mayagüez, ambas partes integrantes de la Universidad de Puerto Rico, ha llevado a taba este estudio cuyo propósito es investigar los factores que contribuyen a la deserción estudiantil en la Universidad de Puerto Rico. El grupo de entrevistadores que tuvo a cargo entrevistar a los estudiantes que se dieron de baja se componía de algunos funcionarios del Decanato de Estudiantes de los recintos de Río Piedras y de Mayagüez, un grupo de profesores de los Departamentos de Humanidades, Inglés y Ciencias Sociales del recinto de Mayagüez y varios miembros del personal técnico de la Oficina de Investigaciones Pedagógicas del Consejo Superior de Enseñanza. Las entrevistas se llevaron a cabo en las oficinas del Decanato de Estudiantes, tanto en Río Piedras como en Mayagüez. Las personas que entrevistaron a los estudiantes que se dieron de baja, y que no pertenecen al personal técnico del Consejo Superior de Enseñanza, fueron: las señoras Ana Córdova, Haydée Roque, Fredeswinda de Jesús, María Teresa Lugo, lisa Morales de Otero, Mary Cuin, Milagros Gutiérrez, Carmen M. Horacio, Blanca N. Pagán, María E. Dávila Zuazaga y los señores Fiomestano Córdova y Carlos A. Toro, del Decanato de Estudiantes de Río Piedras las señoras Adela J. Vilanova y Carmen Vélez y los señores Alfonso Fernández, Félix A. Lugo, José Ríos Pabón, Marcos Díaz Irizarry, George Deabill y Pedro Rosas Tirado, del Decanato de Estudiantes de Mayagüez, y las profesoras Angelita Quiñones, 2


Lucila Zapata, Rafaela F. de Karlson, Antonia Francis y el profesor Mo_~serrate Acosta Ayala, del recinto de Mayagüez. Otros colaboradores de este estudio fueron el Decano de Estudiantes de Río Piedras, señor Pedro José Rivera, y el señor José Ruiz Vega, la señorita Belén Sandín y la señora Aurora Guerrero, del Decanato de Estudiantes de Río Piedras; los señores José I. Soto y López Galarza de la Oficina de Registraduría de Mayagüez; y los señores Rafael Guzmán Ufret y José H. Rodríguez, del Decanato de Estudiantes de Mayagüez. Agradecemos, además, la valiosa cooperación que recibimos en todo momento de la División de Tabulación y la Oficina del Registrador del recinto de Río Piedras. Realizar un estudio de esta naturaleza requiere la colaboración de un número considerable de personas capacitadas en diversas tareas técnicas. El plan de estudio y el diseño de los cuestionarios se deben a la labor del Dr. Ishver S. Bangdiwala, del señor José Ruiz Vega y de la Srta. Juana Méndez. La muestra fue diseñada por el Dr. Bangdiwala, el señor José Ruiz Vega y el señor José Lugo Arroyo. El personal técnico del Consejo Superior de Enseñanza que tomó parte en el trabajo de entrevistas fue el siguiente: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7.

8. 9. 10. 11.

Sr. Antonio Alejandro Félix Sra. Ligia Colón de del Valle Sr. José R. Cruz Sra. Francisca Chardón de Ferrer Sra. Manuelita Gorbea Sra. Delia E. Lorenzo de Lugo Sr. José Lugo Arroyo (a cargo de coordinación de entrevistas en el Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas) Sr. Armando Muñiz Santi Sra. Aida Iris Pagan de Cortés Sr. José Luis Soto Padín Srta. Carmen Teresa Toro.

La Srta. Carmen Teresa Toro, la Sra. Wilma Chávez de Carrasquillo y la Srta. Carmen Evelyn Asencio tuvieron a su cargo la codificación, análisis y redacción del informe. El profesor 3


Joaquín Sánchez coordinó esta labor y redactó una parte considerable de los análisis. El señor Rafael Rivera Guzmán realizó la tabulación de los datos. Tanto el Dr. Ishver S. Bangdiwala como el profesor Joaquín Sánchez Guzmán dieron dirección a este estudio y supervisaron las personas que en él trabajaron. Finalmente el Dr. David Cruz López, Catedrático y Director del Departamento de Lenguas y Literatura de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Puerto Rico, revisó la redacción del manuscrito. A la Sra. Haydée Ceballos se debe la esmerada labor mecanográfica. Para todas estas personas dejamos constancia de nuestro reconocimiento de su minuciosa y eficaz labor. Satisface dirigir y coordinar el trabajo de un grupo de personas que en todo momento laboró con entusiasmo y dedicación. Esperamos que el esfuerzo y la dedicación con que todas estas personas cooperaron al éxito de este estudio quede recompensado por la aportación que representen los hallazgos para el esclarecimiento del problema que aquí se analiza. I.R.B.


LA DESERCION DE ESTUDIANTES EN LA UNI= VERSIDAD DE PUERTO RICO, RECINTOS DE RIO PIEDRAS Y DE MAYAGÜEZ


I. Introducción y fondo histórico

4

El propósito de este estudio es investigar los factores qué contril,uyen a las bajas totales y parciales entre los estudiantes universitarios. Es decir, investigar por qué los estudiantes dejan todas los cursos en que se matriculan y abandonan la Universidad en forma temporera o permanente (bajas totales) o por qué dejan uno o más cursos de los que están tomando, pero continúan con el resto de su programa de estudios (bajas parciales). Estas prácticas crean dificultades de diversa índole a los propios estudiantes y a sus familiares,. a la Universidad y a la sociedad en general, puesto que envuélven inversiones económicas que no rinden a cabalidad. los beneficios que de ellas se esperaba. Por otro lado, representan aspiraciones truncas que afectan la vida emocional de los estudiantes y sus familiares. Otro resultado indeseable que acarrean las bajas totales o parciales en el nivel universitario es que los estudiantes no se gradúan en el tiempo estipulado para sus carreras. Así en el Estudio sobre varios aspectos del aprovechamiento académico en la Universidad de' Puerto Rico (1939-1947), publicado en el 1948, se encontró que entre los graduados del recinto de Río Piedras «cerca de una quinta parte de los bachilleres (19 por ciento) tardaron más de cinco años en graduarse. Solamente un 28 por ciento de los graduados acabaron sus carreras en el tiempo regular de ocho semestres, o menos; 948. de los 1,310 (un 72 por ciento) se tomaron más del tiempo que se les exigía».1 1. Ismael Rodríguez Bou, Estudio sobre varios aspectos del aprovechamiento acadé.. mico en la Universidad de Puerto Rico (1939-1947), Consejo Superior de Enseñanza, Publicaciones Pedagógicas, Serie III, 1948, Numero IV, p. 7.

7

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la

Ya en el año 1947, en el Estudio de los índices académicos de escuela superior como criterio de admisión a la Universidad la Oficina de Investigaciones Pedagógicas del Consejo Superior de Enseñanza hacía el siguiente señalamiento referente deserción de estudiantes universitarios: al problema de «Con un buen programa de orientación seguramente muchos de los estudiantes que actualmente abandonan las aulas universitarias antes de acabar sus estudios, permanecerían hasta terminarlos. Desde el punto de vista económico también conviene retener a los estudiantes universitarios hasta que terminen 'sus estudios. Los gastos per capita en el nivel--universitario son más altos que en los demás niveles escolares., Además, las bajas en la Universidad ocurren entre personas de un alto grado de preparación y capacidad para aprender. Este hecho presenta un problema de suma importancia, puesto que el país necesita gente hábil y bien adiestrada en diferentes campos profesionales para ayudar a resolver nuestros problemas sociales y económicos.»'

Igualmente en el Estudio sobre varios aspectos del aprovechamiento académico en la Universidad de Puerto Rico (1939-1947), publicado en 'el 1948, se indicaba que «el número de alumnos que desertan de los distintos colegios de la Universidad es muy alto. Aunque aún no tenemos los datos definitivos para asegurar exactamente cuál es, podemos adelantar que excede a un 50 por ciento de la matrícula en algunos colegios. Esto constituye una pérdida de dinero y esfuerzo de parte de la Universidad, de los padres y de los estudiantes. Hay que tener en cuenta que el alumnado universitario es una selección de todos los estudiantes que asisten a nuestras escuelas superiores»? Y se añadía «que no estamos utilizando a capacidad nuestros más valiosos recursos humanos» 3 y «recomendamos que se examinen cuidadosamente las causas de deserción y la frecuencia con que tal deserción se manifiesta» 4 Se dijo entonces: «...es de esperarse que los graduados 1. Ismael Rodriguez .Bou, Estudio de los índices académicos de escuela superior como criterio de admisión a la Universidad, Consejo Superior de Enseñanza, Publicaciones Pedagógicas, Serie III, 1947, Número I, p. 90. 2. . Estudio sobre varios aspectos del aprovechamiento académico en la Universidad de Puerto Rico (1939-1947), Consejo Superior de Enseñanza, Publicaciones Pedagógicas, Serie III, 1948, Número IV, p. 44. '3. Ibid., p. 45. 4. Ibid., p. 46.

8


de nuestra Universidad sean hombres y mujeres del más alto' calibre, capaces de enfrentarse con éxito a los problemas deesta edad moderña, y que los limitados recursos de la Universidad se utilicen para adiestrar a aquellos que más probabilidades tienen de éxito —éxito en el sentido de lograr la mayor contribución a la convivencia humana».' Otra de las conclusiones de este estudio sobre la situación en los colegios del recinto de Río Piedras fue la siguiente: «Todos los colegios investigados tardan casi cuatro años y medio en graduar a sus alumnos. La permanencia de los estudiantes en la Universidad por más tiempo del prescrito sobrecarga la institución en forma tal que impide .que otros estudiantes logren la oportunidad de ingreso. La capacidad física de la institución es limitada. Anualmente quedan fuera de las aulas une número de estudiantes que llenan todos los requisitos de ingreso y no pueden ser atimitidos a causa de esta limitación en las facilidades de acomodo.»2

De esta serie de estudios forma parte también el estudia Evaluación de algunos aspectos del aprovechamiento académico de los alumnos graduados de la Facultad de Leyes de la Universidad de Puerto Rico (1939-1948), el cual se publicó en 1949. En este estudio se señaló lo siguiente: «Hemos estudiado también las bajas en las asignaturas en los años 1938-39 al 1942-43. La suma de las matrículas en las diferentes clases fue de 7,468, de las que 162 fueron bajas. Algunas de ellas fueron de estudiantes llamados al servicio militar. El por ciento de bajas (2 por ciento) está muy por debajo de lo acostumbrado en otras clases que casi nunca es menor del diez por ciento. Igualmente las bajas de los dos cursos 1943-44 y 1947-48 fueron 57 de una matrícula de 1,450. El por ciento (4 por ciento) indica un aumento sobre el de años anteriores,_ pero todavía es pequeño. En ninguno de los dos períodos se nota relación alguna entre las calificaciones que da un profesor y las bajas que se dan en sus asignaturas.»3

En el Capítulo 21 del Estudió del sistema educativo de Puerto Rico, cuyo título es Las instituciones de nivel universitario en Puerto Rico, se analizó en forma somera por no 1. Ismael Rodríguez Bou, Estudio sobre varios aspectos del aprovechamiento académico en la Universidad de Puerto Rico (1939-1947), Consejo Superior de Enseñanza, Püblicaciones Pedagógicas, Serie II, 1948, Número IV, p.47, 2. Ibid., p.. 44. 3. Ismael Rodríguez Bou, Evaluación de algunos aspectos del aprovechamiento académico de los alumnos graduados de la Facultad de Leyes de la Universidad de Puerto Rico (1939-48), Consejo Superior de Enseñanza, Publicaciones Pedagógicas, Serie III, MCMXLIX, Número V, p. 26.

9


contarse con suficiente información, la cuestión de retener (que es el reverso de la deserción) los estudiantes en las instituciones universitarias durante los años 195455 a 1958-591 Sobre este particular se dijo lo siguiente: «A base de los pocos datos que fue posible reunir, se puede inferir que las tasas de retención del primero al segundo año y del tercero al cuarto año, en todas las instituciones universitarias de Puerto Rico, son excelentes. Las tasas de retención del segundo al tercer año parecen ser muy bajas. Pero esto podría atribuirse en gran medida al hecho de que un gran número de los estudiantes universitarios en Puerto Rico están matriculados en programas de estudios terminales de dos años. También se puede atribuir a la atracción que ejercen sobre los estudiantes universitarios las oportunidades de empleo que ofrece nuestro medio a las personas que tienen .alguna preparación de nivel universitario, así como a la situación económica de una gran parte de estos estudiantes. En este último caso los estudiantes se ven forzados a dejar las aulas universitarias antes de terminarj su carrera y, en el otro caso, la atracción• de las oportunidades de empleo los tienta a dejar su carrera a medio terminar.»z

la

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En octubre de 1962 el Colegio de Pedagogía de la Universidad de Puerto Rico dio cuenta de los resultados de un estudio exploratorio que llevó a cabo el Dr. Roberto Morán, Catedrático Auxiliar de Pedagogía, para descubrir las razones que dieron los estudiantes de dicho colegio que se dieron de baja en algún curso. Este estudio se basó en el análisis de la información obtenida por los Consejeros del Colegio de Pedagogía en la entrevista que sostienen con los estudiantes cuando éstos se van a dar de baja en alguna asignatura.3 Para este estudio «se seleccionó al azar de entre los 589 estudiantes que dejaron cursos durante el primer semestre de 1961, una muestra representativa de cien estudiantes». En el estudio las razones que expusieron los estudiantes para darse de baja en uno o más cursos se agruparon en tres (objeciones al profesor), clasificaciones, a saber: (1) (razones personales del estudiante), y (3) (2) (problemas relacionados con el programa de estudios). Bajo

lo

1. Cámara de Representantes de Puerto Rico, Comisión de Instrucción, «Las instituciones de nivel universitario en Puerto Rico,,, Estudio del sistema educativo de Puerto Rico, Vol. II, p. 2,091-2,137. 2. Ibid., p. 2,133. 3. Roberto Morán, A Preliminary Study of the Causes of Dropouts at the College of Education. Colegio de Pedagogía, Universidad de Puerto Rico. Monografías de Investigación. Número 4, octubre de 1962. 12 p.


profesor.

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se incluyeron razones relacionadas con el profesor en lo que atañe a su personalidad, método de enseñanza y el idioma o libros de texto utilizados en el curso; bajo incluyeron aquellas causas que el investigador presumió estaban directamente influidas por el estudiante y por lo tanto podían ser controladas por él. —éstas incluyeron calificaciones, número excesivo de horas-crédito en el programa de estudio, problemas personales relacionados con su familia, problemas económicos y de salud, distancia recorrida desde su casa a la Universidad y las horas de trabajo en pugna con las horas .de clase; bajo se incluyeron aquellas razones que podían atribuirse a la organización, reglas y reglamentos de la Universidad, tales como cursos ya aprobados con otra nomenclatura, falta de requisitos, si el curso era innecesario, si había conflicto en las horas cuando sé ofrecen los cursos y la distancia entre los varios edificios donde se ofrecen los cursos. De las razones expuestas por los estudiantes para darse de baja el 80 por ciento cayeron en la clasificación el 12 por ciento en la clasificación y el 8 por ciento en la de Los resultados revelaron que la causa principal para darse de baja en los cursos fue las calificaciones —33 por ciento de los estudiantes indicaron que se daban de baja en los cursos porque entendían que no estaban .haciendo buen trabajo en los cursos y no ofrecieron ninguna otra explicación. Según el estudio en este grupo había muchos estudiantes que disfrutaban de beca. La segunda causa en importancia fue «horas de trabajo en pugna con las del curso» —17 por ciento de los estudiantes dieron esta razón. La tercera causa en importancia fúé que «llevaba demasiados créditos» —13 por ciento de los estudiantes dieron esta razón. El diez por ciento de los estudiantes indicaron problemas de salud como razón para darse de baja y el 7 por ciento el método de enseñanza utilizado por el profesor en el curso. Concluye el Dr. Morán que los «resultados del estudio indican definitivamente que se puede lograr una reducción considerable en el número de estudiantes que se dan de baja en los cursos mediante un programa bien planeado en completa cooperación con el Colegio de Pedagogía». 11


II. El problema El problema de la deserción de estudiantes del nivel universitario puede justipreciarse en parte si se analizan los datos referentes a los estudiantes que después de iniciar el programa de estudios para el año lectivo se dan de baja en algunos o en todos los cursos de estudio en que se matricularon. En .la Universidad de Puerto Rico esta estadística es fácil de comprobar si se cuenta con una distribución de las calificaciones otorgadas a los estudiantes que se matricularon en los cursos que ofrecen las facultades de cada recinto universitario. Ello es así porque a los estudiantes que se dan de baja oficialmente antes de terminar los cursos en que se matriculan en cada semestre se les otorga la calificación de «W». Los datos disponibles demuestran que en el año escolar '1955-56 el número de estudiantes que recibió calificación de W (la cual se utiliza en el caso de los estudiantes que se dan de baja oficialmente de cursos en que se han matriculado). representó el 9.0 por ciento del total de calificaciones otorgadas por la Universidad en los dos semestres de ese año académico. En el recinto de Río Piedras el por ciento fue de 8.3, en el de Mayagüez de 12.8 y en los centros extramuros fue de 6.6 Entre las calificaciones otorgadas en el primer semestre del 1955-56 el por ciento de bajas (W's) fue de 9.9 y entre las calificaciones otorgadas en el segundo semestre el por ciento fue de 8.4. En el primer semestre las bajas comprendieron el 9.1 de las calificaciones otorgadas en el recinto de Río Piedras, el 14.0 por ciento de las otorgadas en el recinto de Mayagüez y el 8.6 por ciento de las otorgadas en los centros extramuros. En el segundo semestre estos mismos por cientos fueron de 8.2, 11.0 y 4.3, respectivamente, en cada uno de los recintos y los centros extramuros. En un año se registró una proporción mayor de bajas en el primer semestre que en el segundo semestre, tanto cuando se consideran globalmente como cuando se consideran, por recintos o por céntros extramuros. El recinto de Mayagüez tuvo el por ciento más alto de bajas durante los dos semestres, le siguió el recinto de Río Piedras, también en ambos semestres, y el por ciento más bajo en ambos semestres se registró en los centros extramuros. 12


los

En el primer semestre del año académico 1959-60 entre las 56,631 calificaciones otorgadas por las facultades del recinto universitario de Río Piedras el 9.8 por ciento correspondió á la calificación de «W», o sea, de baja oficial antes de terminar el curso. Igualmente entre las 8,157 calificaciones otorgadas por el Programa de Extensión el 14.2 por ciento correspondió a la calificación de baja oficial (W) antes de terminar el curso. En este semestre las bajas oficiales de este tipo en la Facultad de Ciencias Naturales ascendieron al 25.7 por ciento del total de calificaciones otorgadas por esa facultad; en la Facultad de Administración Comercial ascendieron al 14.8 por ciento del total de calificaciones otorgadas; en la de Ciencias Sociales al 12.3 por ciento y en la de Humanidades al 9.6 por ciento. . En el primer semestre del año académico 1961-62 entre las 58,741 calificaciones otorgadas por las facultades del recinto universitario de Río Piedras el 83 por ciento correspondió a la calificación de «W», o sea, de baja oficiál antes de terminar el curso. En los Programas de Extensión de 9,849 calificaciones otorgadas el 12.6 por ciento correspondió a este tipo de calificación. En este semestre las bajas oficiales en la Facultad de Ciencias Naturales correspondieron al 16.1 por .ciento de las calificaciones otorgadas por dicha facultad, en la Facultad de Administración Comercial al 10.1 por ciento, en la de Humanidades al 10.0 por ciento y en la de Ciencias Sociales al 7.9 por ciento. Otra estadística que sirve de ayuda para precisar esta situación la constituye el número de estudiantes universitarios que se dan dé baja en todos los cursos de estudios en que se matriculan en cada semestre. En el recinto de Río .Piedras de la Universidad de Puerto Rico.el número de estudiantes que se dio de baja en todos cursos en .que se habían matriculado en el primer semestre del año académico ascendió a 498 en el 1960-61, a 576 en el 1961-62 y a 641 en el 1962-63. Estas cifras de bajas totales representaron 4.65, 4.89 y 5.17 por ciento, respectivamente, de la matrícu-¡ ¡ la total que se registró durante esos años en dicho recinto. En el recinto de Mayagüez el número de estudiantes que se dio de baja en todos los 'cursos en que se habían matriculado en el i>> primer semestre del año académico 1962-63 ascendió a 191. Esta última cifra representó el 5.34 por ciento de la matrícula total que se registró en el recinto de Mayagüez en el año 1962-63. 13


En el Programa de Extensión del recinto universitario de Río Piedras la situación sobre este particular fue la siguiente: en el año académico 1960-61 un total de 468 estudiantes se dieron de baja en todos los cursos en que .se habían matriculado en el primer semestre de ese año. En el primer semestre del año escolar 1961-62 la cifra de estudiantes que tomó esta decisión aumentó a 570 y en el primer semestre del año escolar 1962-63 la cifra fue de 544 estudiantes. En términos de por ciento los estudiantes ,que se dieron de baja en todos los cursos en que se habían matriculado representaron el 10.34, 10.62 y 10.59 por ciento, respectivamente, de la matrícula total de estudiantes del Programa de Extensión en cada uno de esos años. La proporción mayor de los estudiantes que se da de baja en el Programa de Extensión, en contraste con la que se da de baja en el programa diurno del recinto universitario de Río Piedras y del recinto de Mayagüez, puede atribuirse al hecho de que gran parte de los estudiantes del Programa de Extensión cursan programas de estudios de una o dos asignaturas únicamente, lo que implica que al darse de baja estos estudiantes en uno o dos cursos, automáticamente se convierten en una baja total. Otro índice de la magnitud del problema de la deserción estudiantil en el nivel educativo universitario lo constituye el número de estudiantes que después de cada semestre o año académico no regresa a la universidad al semestre o año académico siguiente, según sea el caso. No se cuenta con estadísticas destalladas sobre cómo esta situación afecta a cada recinto de la Universidad de Puerto Rico. Sin embargo, las estadísticas que las instituciones de nivel universitario suministran anualmente al Consejo Superior de Enseñanza demuestran que de acuerdo con la clasificación por año de estudio que cursaban los estudiantes, la «pérdida neta» de estudiantes de primer año en todas las instituciones de nivel universitario de Puerto Rico fluctuó entre el 9 y el 17 por ciento en los años escolares 1955 a 1960. En los años escolares 1956 a 1960 la «pérdida neta» de estudiantes de segundo año fluctuó entre el 42 y el 47 por ciento y la de estudiantes de tercer año fluctuó entre el 4 y el 12 por ciento. La Tabla Núm. 1 recoge los datos disponibles sobre esta situación. 14


TABLA NÚM. 1. Tasas de retención de estudiantes matriculados en el nivel pregraduado (I a IV año) de las Instituciones universitarias acreditadas en Puerto Rico de acuerdo con su clasificación por año de estudio que cursaban en tes años escolares 1954-55. a 1959-60

Año escolar (primer semestre)

1954=55 1955-56 1956-57 1957-58 1958-59 1959-60

Matrícula por año de clasificación y tasa de retención de año a año (en por ciento)

I

Retención (I a II año)

II

Retención (II a III año)

III

Retención (III a IV año)

IV

4,862 5,202 5,610 6,210 6,054 5,873

— 90.93 88.45 85.76 83.37 87.58

a 4,421 4,601 4,811 5,177 5,302

— 57.44 55.38 52.90 55.50

a 2,135 2,54,4 2,548 2,545 2,873

— 95.74 88.29 91.01 93.87

a 1,632 2,044 2,246 2,319 2,384

a. No había infórmación disponible. NOTA: Las cifras de matrícula por año de clasificación no incluyen la matrícula de I y II año del Puerto Rico Júnior College porque esta institución no fue acreditada hasta el año 1956-57.


a

La «pérdida neta» real entre estudiantes de segundo año tiene que ser mucho menos que la que resulta de estos datos ya que en ella se incluyen los estudiantes de segundo año que cursaban programas de estudios de dos años de duración y •que, por lo tanto, normalmente no tienen que regresar a cursar el tercer año. Por otro Lado, la pérdida total real de un año a otro tiene que ser mayor ,que la que indican estas cifras porque eñ ellas se incluyen a los estudiantes que después de haber estado fuera de las universidades puertorriqueñas por un tiempo vuelven a matricularse e igualmente incluyen a los estudiantes que se transfieren de instituciones universitarias en los Estados Unidos a las de Puerto Rico. Es por ello que la pérdida que indican las cifras de la tabla anterior se la ha denominado- como «pérdida neta». III. Resultados de algunos de los estudios que se han efectuado sobre este problema en los Estados Unidos En los Estados Unidos los estudiantes que abandonan las aulas universitarias antes de terminar su carrera ha sido uno de los problemas permanentes con que se han confrontada las instituciones educativas de nivel universitario desde hace muchos años. Ya en el 1938 J. H. McNeely 1 publicó un estudio sobre los estudiantes que abandonan la universidad antes de graduarse, en el que indicaba que en las instituciones educativas públicas de nivel universitario de cada millar (1,000) de estudiantes que entraron a estas instituciones, solamente quinientos trece (513) se graduaron. En otras palabras, que el 48.7 por ciento de los estudiantes (487 de cada 1,000) abandonó las instituciones universitarias representadas en el estudio antes de completar los requisitos de graduación. En otro estudio publicado en el 1957 la Oficina de Educación de los Estados Unidos 2 analizó los casos de unos 13,700 estudiantes que iniciaron sus carreras universitarias en .el 1. J. H. McNeély, College Student Mortality. Washington, D. C., U. S., Office of Education, Bulletin No. 11, 1938. 2. Robert E. Iffert, Retention and Withdrawal of College Students, Washington, D. C., U. S. Government Printing Office, 1957'. 177 p.

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r

otoño de 1950. Los objetivos de este estudio fueron encontrar respuestas para tres preguntas 1 a saber: (1) ¿Cuál es la tasa de deserción estudiantil de acuerdo con el tipo de institución universitaria, el nivel económicó de la familia, la motivación del estudilante, el aprovechamiento académico, la cantidad de ayuda que el mismo estudiante se provee, la participación en actividades extracurriculares y el lugar de residencia del. estudiante? (2) ¿Qué razones dan los estudiantes para transferirse a otras instituciones universitarias y para descontinuar asistiendo a la universidad? (3) ¿Qué implicaciones tienen las características de los estudiantes y su movilidad para las instituciones educativas de nivel universitario en lo que atañe a funciones tales como .reclutamiento, selección, adlmisión, orientación, instrucción, ayuda. de becas y otras funciones? Según este estudio, la deserción de estudiantes de nivel universitario representa el desperdicio más alarmante de los más valiosos recursos humanos de los Estados Unidos. Eventualmente cerca de mi 60 ppçento dé lós estudiantes ueentran lasinstítü clones educativas e mve universitario se gradúandaim~cue de es os menos e 40 por ciento se gradúan sin nin á irte' rrupción ene tIemeo etipúládó en a institución donde se iniciaron oongmaTmente. El por ciento que se transfieren ló`Tiacetrprixrclpalmen debido a insatisfacción general, cambio de interés curricular, deseo de estar más cerca del hogar y la necesidad de asistir a una institución universitaria menos costosa. La mayor parte del 10 por ciento que se gradúan retardadamente lo componen estudiantes que tomaron tiempo para el servicio militar, estudiantes que estaban matriculados en programas de estudio que requerían más de cuatro años ay estudiantes que habían cambiado su status a «tiempo_parcial». Los varones catalogaron el cumplir con la obligación de servicio militar, problemas financieros personales y falta de interés en los estudios como las razones más importantes para abandonar la universidad. Las mujeres indicaron el matrimonió, el tomar un empleo de tiempo completo y los problemas financieros personales, como las razones más importantes para abandonar el colegio? 1. Robert E. _Iffcrt, op. cit., p., 1. 2. Ibid., p. 99.

17 2.

LO.


El Journal of Educational Research de enero de 1956 da cuenta de un estudio de Charles L. Koelsche 1 sobre el problema de la deserción de estudiantes en la Universidad de .Indiana. En ese estudio Koelsche analizó un grupo de estudiantes que pertenecían a la clase que se inició en septiembre de 1948 y que se graduaría en junio de 1952. El objetivo primordial del estudio era determinar las características de aquellos estudiantes que se matricularon como estudiantes de primer año, pero que se dieron de baja antes de completar los requisitos de graduación. Según los hallazgos del estudio, de los 2,091 estudiantes que se matricularon en el primer año en la Universidad de Indiana en .septiembre de 1948, unos 1,173 (56.2 por ciento del total de 2,091) se dieron de baja de la Universidad antes de completar sus cuatro años de estudio. Sin embargo, de estas 1,173 bajas, solamente 835 (39.9 por ciento del grupo original de 2,091 estudiantes) se dieron de baja de la Universidad definitivamente para no continuar su carrera universitaria. En otras palabras, de cada 100 estudiantes que entraron a primer año en 1948, unos 40 abandonaron la Universidad y no continuaron estudios en otras instituciones de nivel universitario. Las bajas de la Universidad de Indiana parecen haberse debido al resultado de una combinación de situaciones que ,incluía la falta de fondos, el bajo aprovechamiento académico, las perspectivas de casamiento, la mala salud y la pérdida de interés como los factores que más contribuyen a ello. El bajo aprovechamiento no depende enteramente de falta de habilidad de parte del estudiante. Es el resultado de muchos factores ,que convergen y ejercen una influencia determinada sobre el individuo. Los records universitarios demostraron que muchos de los estudiantes que se dieron de baja pudieron haberle sacado provecho a la instrucción de nivel universitario. En The School Review, publicación trimestral del Departamento de Pedagogía de la Universidad de Chicago, edición del otoño de 1963, David Nasatir 2 informa que de 2,782 estudiantes que entraron al recinto de Berkeley de la Universidad 1. Charles L. Koelsche, «A Study of the Student Drop-Out Problem at Indiana University,» Journal of Educational Research 49:357-364, January, 1956. 2. David Nasatir, «A Contextural Analysis of Academic Failure,» The School Review+ 71:290-298, Autumn 1963.

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un-

de California en el otoño de 1959 ya en la primavera de 1961 (dos años académicos más tarde), novecientos cuarenta (940) de estos estudiantes habían abandonado la Universidad. Seiscientos treinta y seis (636) de las 940 bajas (o sea, el 23, por ciento de los 2,782 estudiantes que se iniciaron en 1959) correspondían a estudiantes que fueron suspendidos porque habían fracasado en su trabajo académico. Sobre las implicaciones de los fracasos y la deserción, Nasatir 1 comenta que al aumentar las solicitudes de admisión a instituciones de nivel superior cuyas facilidades son limitadas, ha habido que seleccionar, generalmente mediante exámenes, los candidatos que más probabilidades tengan de terminar una carrera. Muchas veces se les brinda la oportunidad de estudiar a personas que no derivan ningún provecho de la enseñanza y se les niega a otros que tal vez hubiesen podido aprovechar mejor los limitados recursos de las instituciones. En esa misma edición de The School Reviéw, James D. Cowhig'z enfoca el problema de .la deserción en el nivel universitario como una de las ineficiencias a que está sujeto el sistema educativo en este nivel y la cataloga como_ «quizás la más obvia de estas ineficiencias».. Reconoce que en términos económicos la deserción de estudiantes universitarios representa un renglón de costo muy importante, puesto que se están gastando recursos escasos en un número considerable de personas quienes no completan su educación. Reconoce también que no puede negarse que el fracaso en completar sus estudios por parte de un número considerable de los estudiantes que entran a la universidad plantea problemas portantes para las instituciones educativas, para la sociedad, y para el individuo, quien supuestamente deja de cosechar los beneficios completos de su inversión. El mencionado estudio cubrió los casos de 1,162,000 personas de 16 a 24 años de edad, quienes habían asistido a la Universidad, pero no habían terminado sus estudios. Al resumir las respuestas a la 1. David Nasatir, op. cit., p. 290. 2. James D. Cowhig, «Why Do They Leave College,» The School Review 71:330-336, Autumn 1963.

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pregunta que solicitaba la razón principal para haber abandonado la universidad, se encontró que los varones citaron más frecuentemente la falta de recursos económicos como la razón principal, mientras ,que las mujeres citaron el matrimonio. Aproximadamente la misma proporción de hombres (21.5 por ciento) que de mujeres (2Ó.5 por ciento) informaron el haber tomado un empleo como .la razón principal para abandonar sus estudios universitarios. La pérdida de interés también fue citada por más o menos una proporción igual de hombres (15.4 por ciento) que de mujeres (14.6 por ciento) como la razón principal para abandonar sus estudios. Según Cowhig el considerar la deserción de estudiantes del nivel universitario como un problema pasa por alto el hecho de que el individuo puede beneficiarse considerablemente de su experiencia universitaria. Por lo menos, a base de esta experiencia puede decidir aquellas cosas que no desea hacer. Apunta, a su vez, que a medida que las instituciones de nivel universitario se ven sometidas a las presiones crecientés de matrícula, no hay duda de que los problemas de selección y de deserción serán más serios. IV. Los objetivos del estudio; procedimientos y métodos de investigación utilizados A. Objetivos del estudio Este proyecto representa la segunda fase del estudio sobre deserción escolar iniciado en el año escolar 1957-58. En ese año el Consejo Superior de Enseñanza inició la primera fase del estudio cuyos resultados aparecen en la publicación La deserción escolar en Puerto Rico (1964). La primera fase del estudio trata de los factores que contribuyen a la deserción escolar en los niveles elemental y secundario de las es cuelas públicas de Puerto Rico. Los objetivos de esta segunda fase del estudio son los siguientes: 1. Determinar qué tipo de estudiante abandona los estudios universitarios 20


la

2. Determinar en qué año de estudios es más alta la deserción 3. Determinar la magnitud de la deserción en las distin tas facultades y currículos 4. Investigar cuáles son los factores que contribuyen a deserción 5. Estudiar la magnitud de la deserción universitaria semestral y anualmente 6. Recomendar las medidas pertinentes para evitar o reducir la deserción en este nivel del sistema educativo puertorriqueño los

El estudio de la deserción de estudiantes universitarios en el recinto de Río Piedras cubre el año escolar 1962-63 y el de los del recinto de Mayagüez cubre el año escolar 19631964. En futuros estudios se espera incluir los demás centros universitarios de la Isla. B. Procedimientos y métodos de investigación utilizados 1. Cuestionarios y entrevistas Para llevar a cabo el estudio se diseñó un cuestionario para recopilar la información básica referente a los estudiantes que se dieron de baja. La información se obtuvo mediante entrevistas personales con los estudiantes que se dieron de baja. El grupo de entrevistadores estuvo compuesto por varios miembros del personal técnico de la Oficina de Investigaciones Pedagógicas del Consejo Superior de Enseñanza, algunos funcionarios del Decanato de Estudiantes de los recintos de Río Piedras y de Mayagüez, y un grupo de profesores de los Departamentos de Humanidades, Inglés y Ciencias Sociales del recinto de Mayagüez. Las entrevistas se llevaron a cabo en las oficinas del Decanato de Estudiantes, tanto en Río Piedras como en Mayagüez. El cuestionario incluyó preguntas relacionadas con cierta información personal acerca del. estudiante, la condición socioeconómica de la familia, .los gastos de estudio, la carga académica del estudiante, las razones para darse de baja, los hábitos y facilidades de estudio, la salud, 21


el aspecto social, las actividades y los planes y aspiraciones futuras del estudiante y otros datos pertinentes para el estudio. Conjuntamente con este cuestionario se preparó una Guía para los entrevistadores, en la que se especificaba el propósito y los alcances del estudio, se definían los términos pertinentes al estudio y se daban instrucciones sobre cómo iniciar la entrevista, el tipo de preguntas que contenía el cuestionario y la forma de anotar las respuestas de los estudiantes. También se incluyeron explicaciones para algunas de las preguntas del cuestionario. El personal que participó en calidad de entrevistadores recibió, además, instrucciones verbales en reuniones organizadas con el propósito de lograr la mayor uniformidad y exactitud posible en la información que resultara de las entrevistas. Las bajas totales fueron entrevistadas al momento de tramitarse la baja. Las bajas parciales se citaron a entrevista mediante cartas, y telegramas enviados a los estudiantes y firmados por los Decanos de Estudiantes de Río Piedras y Mayagüez. Además de la información obtenida en la entrevista con los estudiantes se utilizó el récord oficial del estudiante para obtener otros datos que eran necesarios para el estudio. Este récord lo suplieron las Oficinas de Registraduría de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras y Mayagüez. De .este récord se analizaron datos como los siguientes: la escuela superior de donde procedía cada estudiante al ingresar a la Universidad de Puerto Rico, el índice académico en los estudios de escuela superior, el número de créditos que había registrado y aprobado el estudiante hasta el momento de producirse la baja y el índice académico del estudiañte en la Universidad hasta el momento de producirse la baja. También se preparó una planilla para los profesores de los estudiantes que se dieron .de baja parcialmente. Esta planilla se diseñó para conseguir 'información de los prófesores sobre los motivos o factores que ellos creían contribuyeron a la baja del estudiante y su opinión en lo que respecta a las causas o factores que obligan a los estudiantes universitariós a darse de baja en los cursos .de estudio. Este cuestionario se suministró a los profesores para que lo cumplimentaran ellos mismos. En el recinto de Río Piedras se les suministró el 22


cuestionario únicamente a los profesores de estudiantes que fueron bajas parciales en el primer semestre del año del estudió (1962-63) mientras que en el recinto de Mayagüez se les. suministró a los profesores de estudiantes que fueron bajas parciales del primer y segundo semestres del año del estudio (1963-ó4). 2. Población y muestras

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a-

Para los fines del estudio se decidió analizar .los dos tipos de bajas que se registran en la Universidad de Puerto Rico, a saber: las bajas totales y las bajas parciales. En el estudio se consideran. como. bajas totales las de aquellos estudiantes que se dan de baja en todas las asignaturas en que se han matriculada en el semestre, y abandonan la Universidad durante ese semestre; como bajas parciales se consideran las',de aquellos estudiantes que se dan de baja en una o más de las asignaturas en que se matriculan en el semestre, pero que siguen asistiendo a la Universidad para cumplir con lo que les queda de su programa de estudios. El estudio cubre únicamente los estudiantes regulares de nivel no graduado. La Universidad de Puerto Rico clasifica como estudiantes regulares a todos aquellos que llevan un programa de estudios de doce créditos o más por semestre. En el estudio se consideraron como estudiantes regulares los que en el semestre en que se dan de baja llevan el número de créditos que necesitan para graduarse aun cuando estos créditos sumen menos de doce. Se excluyó del estudio a estudiantes extranjeros, a los estudiantes que habiendo obtenido un do de bachiller toman cursos de nivel no graduado, y a los estudiantes matriculados, en los Programas de Extensión y de Extramuros. 3. La muestra a. Recinto de Río Piedras En el estudio de las bajas totales en el recinto de Río Piedras se consideró' como población a aquellos estudiantes que 23


pasaban por la Oficina de Servicios Sociales del Decanato' de Estudiantes con el propósito de darse de baja, procedimiento que normalmente debe seguirse en el trámite de una bajá total. Quedaron fuera del estudio los casos excepcionales constituidos por estudiantes que envían a otra persona a fiarlos de baja, los estudiantes referidos directamente al Registrador para que los dé de baja por recomendación del Centro de Servicios Médicos, los estudiantes que tramitan la baja mediante una carta enviada directamente al Registrador y los estudiantes que se presentan muy tarde durante el último día para darse de baja y tienen que ir directamente a la Oficina del Registrador. En el primer semestre el número de estudiantes que pasó por la Oficina de Servicios Sociales del Decanato de Estudiantes para darse de baja en todos los cursos de estudio en que se habían registrado ascendió a 214 estudiantes y de éstos se entrevistaron 199. Los otros no se entrevistaron porque nueve de ellos eran estudiantes graduados, dos pertenecían al Colegio Regional de Humacao, dos no se dieron de baja finalmente y dos eran extranjeros. En el segundo semestre el número de estudiantes ascendió a 1&3. De este grupo, trece no cualificaban como miembros de la población total del estudio (once eran estudiantes graduados, uno era estudiante de preingeniería y el otro era un estudiante sin clasificación específica). De los 170 restantes se entrevistó una muestra representativa de 48 estudiantes estratificada por sexo y obtenida por muestreo aleatorio sistemático. En el estudio de las bajas parciales en el recinto de Río Piedras se consideró como población del estudio a los estudiantes que se dieron de baja en uno o más cursos hasta el 20 de octubre de 1962, en el primer semestre, y hasta el 20 de marzo de 1963 en el segundo semestre. Estas fechas eran las oficiales señaladas como límites para los estudiantes poder darse de baja parcialmente sin sanciones académicas. Ya hemos informado que los estudiantes de bajas parciales fueron invitados a -servir de sujetos en el estudio mediante cita por carta o telegrama firmados por el Decano de Estudiantes del recinto de Río Piedras.. De las bajas parciales del primer semestre se seleccionó por muestreo aleatorio sistemático una muestra estratificada 24


i

poz\facultad y sexo equivalente al cinco por ciento de los estudiantes de nivel no graduado que dejaron uno o más cursos en ese semestre. La muestra se compuso de 161 casos. Dieciocho (18) de estos casos no acudieron a la entrevista y de los 143 restantes se eliminaron siete casos porque tres de ellos se dierón de baja en todos los cursos que llevaban, dos eran estudiañtes extranjeros y los otros dos no eran estudiantes regulares. Los 136 casos que quedaron representan el 84.5 por cientó de la muestra original de 161 casos. De las bajas del segundo semestre se seleccionó también una muestra aplicando el mismo procedimiento que se utilizó en el caso de las bajas del primer semestre. La muestra estuvo constituida por 203 casos. Veintitrés (23) de estos casos no acudieron a la entrevista, tres no pertenecían a la población del estudio y trece se dieron de baja en todos los cursos que llevaban en ese semestre. De los 164 casos restantes hubo que eliminar nueve porque tampoco resultaron ser estudiantes de los que se incluían en el estudio. Los 155 casos que quedaron representan el 76.4 por ciento de la muestra original de 203 casos. b. Recinto de Mayagüez En el estudio de las bajas totales en el recinto de Mayagüez se consideró como población a los estudiantes regulares que se dieron de baja en todas las asignaturas en que se matricularon en el semestre. Se excluyeron los estudiantes extranjeros que no fueran cubanos o dominicanos. Las bajas totales en el primer semestre ascendieron a 94 estudiantes regulares, de los cuales se logró entrevistar a 79 (84.0 por ciento). En el segundo semestre ascendieron a 41 estudiantes de los cuales se logró entrevistar a 35 (85.4 por ciento). No fue posible entrevistar a todos los estudiantes porque algunos no se presentaron personalmente a tramitar las bajas. En el estudio de las bajas parciales .en el recinto de Mayagüez se consideró como población a los estudiantes regulares que se dieron de baja en uno o más cursos hasta el 1.° de noviembre de 1963, en el primer semestre y hasta el 3 de abril de 1964 en el segundo semestre. Estas fechas eran las oficiales señaladas como límites para los estudiantes poder darse de ~

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baja parcialmente sin sufrir sanciones académicas. Aquí también se excluyeron los estudiantes regulares extranjeros. que no fueran cubanos o dominicanos. De las bajas parciales registradas en cada semestre se seleccionó por muestreo aleatorio sistemático una muestra de la población estratificada por facultad y sexo. La muestra del primer semestre a§cendió a 147 estudiantes, de los cuales fueron entrevistados 128 (87.1 por ciento), en el segundo semestre la muestra ascendió a 104 estudiantes de los cuales se logró entrevistar a 89 (85.6 por ciento). Estos estudiantes fueron también invitados a servir como sujetos en el estudio mediante cita por carta o telegrama firmados por el Decano de Estudiantes del recinto de Mayagüez. En el recinto de Mayagüez se entrevistó a un grupo de 16 estudiantes regulares extranjeros (que excluía cubanos y dominicanos), quienes se dieron de baja parcialmente en el segundo semestre. El propósito fue obtener alguna información relacionada con los motivos para las bajas y con los problemas ,que afectan el desenvolvimiento de la vida estudiantil de los extranjeros en este recinto. c. Alcances y limitaciones del estudio Este estudio se diseñó y se llevó a cabo para aquilatar la magnitud y las ramificaciones del problema de la deserción estudiantil en el nivel universitario del sistema educativo puertorriqueño, permitiéndonos así diseñar y llevar a cabo luego un estudio abarcador del problema en todos los centros universitarios del .país. Al evaluar o utilizar los resultados del estudio debe tenerse presente que en él se analizan únicamente los estudiantes clasificados como regulares en programas de estudio de nivel no graduado en los recintos de Río Piedras y Mayagüez. El estudio no cubrió el análisis de la deserción de aquellos estudiantes que terminan el semestre o el .año de estudio, pero no regresan a estudiar en el semestre próximo o el año próximo, según sea el caso. Antes .de iniciar el análisis de la información que se recopiló, se hizo una evaluación de los resultados obtenidos en .cada pregunta. Este análisis reveló que en algunos casos los 26


estudiantes no parecían tener conocimiento sobre la materia que se les preguntaba y sus respuestas eran vagas o ambiguas. Cuando se dieron estas situaciones la información no se analizó porque no pareció válida. Por otro lado, los datos obtenidos en algunas preguntas no se analizaron porque resultaron muy variados, aunque la información está tabulada. También quedaron pendientes de tabulación y análisis todos los datos relacionados con planes y aspiraciones de los estudiantes. Casi todas las preguntas sobre este particular son del tipo «abierto» y las respuestas resultaron tan variadas que requieren más tiempo para el análisis del que se planeó para el estudio. Por eso -fue necesario posponer para más adelante el análisis de todos estos datos. No fue posible„ claro está, anticipar estos problemas. A base de esta experiencia estamos en condiciones de hacer los ajustes y correcciones necesarios, tanto en el cuestionario en sí como en la metodología y el manejo de los datos, antes de iniciar el estudio más abarcador de este problema, por lo cual se proyecta incluir todas las instituciones de nivel universitario de Puerto Rico. d. Procedimiento utilizado en el análisis Para la información de la planilla de los estudiantes y la del récord oficial del estudiante se preparó un plan de codificación que hizo factible el traslado de los datos a tarjetas IBM y la clasificación y tabulación de éstos a máquina. No fue posible diseñar un plan de codificación para algunas preguntas de la planilla de los estudiantes debido. a la complejidad o a la gran variedad de las contestaciones obtenidas. En estos casos el análisis de los datos se hizo directamente de la planilla. La información que se obtuvo de la planilla de los profesores la analizaron los investigadores directamente de la planilla, según esquemas de clasificación predeterminados. e. Nota aclaratoria Este estudio abarcó el análisis del problema de las bajas totales y las bajas parciales en el recinto universitario de Río Piedras en el primer y segundo semestres del año 1962-63 e 27


igualmente se hizo para las bajas totales y parciales del recinto universitario de Mayagüez en el primer y segundo semestres de 1963-64. Puede notarse la gran cantidad de material que se recopiló si se toma en consideración que en cada recinto se analizó la situación de cuatro grupos de estudiantes, o sea, de ocho grupos en total. Dado lo voluminoso que resultó el análisis detallado de la situación de estos ocho grupos de estudiantes que se dieron de baja parcial o totalmente hemos optado por publicar primeramente los capítulos introductorios que tratan sobre el problema, el procedimiento y la metodología utilizados y los objetivos del estudio, así como un resumen de los hallazgos y conclusiones. El análisis detallado de la situación de los ocho grupos de estudiantes que se incluyeron en el estudio ya se ha terminado y está disponible en las oficinas del Consejo de Educación Superior para quienes interesen más datos sobre los hallazgos, técnicas, procedimientos y alcances de la investigación. De igual manera está disponible para quienes interesen más detalles sobre este trabajo una gran cantidad de tabulaciones de las- diferentes variables que se consideraron, así como la información en los cuestionarios que no se analizó por las razones que se explican en otras partes de esta publicación. También se informa aquí una parte de la información obtenida de la planilla que se diseñó para conseguir la opinión de los profesores sobre las causas que —según ellos— obligan a los estudiantes universitarios a darse .de baja en los cursos en que se matriculan.

V. Bajas totales — resumen de los hallazgos y conclusiones A. Recinto de Río Piedras 1. En el año académico 1962-63 los 199 estudiantes regulares del primer semestre que se dieron de baja en todos los cursos que llevaban representaron el 2.1 por ciento de la matrícula de estudiantes regulares de dicho semestre y los 170 estudiantes regulares del segundo semestre que se dieron de baja en todos los cursos que llevaban representaron el 1..9 por 28


ciento de la matrícula de estudiantes regulares de este semestre. Estas cifras demuestran que en lo que atañe a la matrícula de estudiantes regulares en el recinto de Río Piedras, las bajas totales no representan un problema de gran magnitud. 2. En el primer semestre la facultad de Administración Comercial tuvo la proporción más alta de bajas totales entre la matrícula de estudiantes regulares (3.3 por ciento) y a ésta le siguió la facultad de Ciencias Naturales con un 3.0 por ciento. En el segundo semestre la proporción más alta de bajas totales entre la matrícula de estudiantes regulares le correspondió a las facultades de Administración Comercial y de Ciencias Naturales (cada una con un 2.7 por ciento). Esto significa que proporcionalmente ocurrieron más bajas totales en la matrícula de estudiantes regulares de estas dos facultades que en la matrícula de estudiantes regulares de las otras facultades de este recinto, tanto en el primer semestre como en el segundo. En el primer semestre la facultad de Estudios Generales tuvo la proporción menor de bajas totales en la matrícula de estudiantes regulares (1.4 por ciento) y en el segundo semestre esta misma proporción le correspondió a la facultad de Pedagogía (0.7 por ciento). 3. En lo que concierne a los currículos que seguían los estudiantes que fueron casos de bajas totales se encontró que entre las bajas de la facultad de Ciencias Naturales la proporción más alta en ambos semestres (38.5 por ciento y 33.3 por ciento, respectivamente) seguían el currículo de Biología; entre las bajas de la facultad de Ciencias Sociales la proporción más alta en el primer semestre (33.3 por ciento) seguían el currículo de Psicología; entre las bajas de la facultad de Comercio la proporción más alta en ambos semestres (3.1.3 por ciento y 37.5 por ciento, respectivamente) seguían el currículo General; y entre las bajas de la facultad de Pedagogía las proporciones más altas en el primer semestre (16.7 por ciento en cada uno) seguían los currículos de Español y Educación Elemental. 4. En el primer semestre el por ciento más alto de estudiantes que se dieron de baja totalmente correspondió al 29


tercer año (2.7 por ciento de la matrícula regular de tercer año) y el por ciento más bajo correspondió al primer año (1.7 por ciento). En el segundo semestre el por ciento más alto de bajas totales correspondió al segundo y al tercer año (2.1 por ciento de la matrícula regular correspondiente de cada año) y el por ciento más bajo correspondió al cuarto año (1.5 por ciento). De acuerdo con estos datos, en este recinto, proporcionalmente más estudiantes regulares de tercer año que de ningún otro año se dieron de baja totalmente en sus cursos en ambos semestres. 5. En ambos semestres el por ciento de varones que se dio de baja en todos los cursos que llevaban fue mayor que el por ciento de hembras que hizo lo mismo (2.7 por ciento de la matrícula regular de varones en comparación con el 1.6 por ciento de la matrícula regular de hembras en el primer semestre y 2.7 por ciento de varones y 1.1 por ciento de hembras, respectivamente, en el segundo semestre). Es decir, que, proporcionalmente, muchos más estudiantes varones que hembras se dieron de baja en todos los cursos que llevaban en ambos semestres en este recinto. 6. Las edades del 66.3 por ciento de las bajas totales del primer semestre y las del 79.2 por ciento de las del segundo semestre fluctuaban entre 19 y 22 años. La mediana de las edades de los casos de bajas totales en el primer semestre fue de 19.7 años y la de las bajas totales en el segundo semestre fue de 20.0 años. 7. El 88.9 por ciento de los estudiantes que se dieron de baja en el primer semestre y el 91.7 por ciento de los del segundo semestre eran solteros; el 11.1 por ciento de los del primer semestre y el 6.2 por ciento de los del segundo semestre, respectivamente, eran casados; el 1.0 por ciento de los del primer semestre y el 2.1 por ciento de .los del segundo semestre eran divorciados. 8. De las bajas totales del primer semestre el 76.4 por ciento eran estudiantes que vivían en su hogar mientras estudiaban y el 22.6 vivían fuera de su hogar. De las del segundo 30


semestre, el 68.8 por ciento vivían en su hogar mientras estudiaban y el 31.2 por ciento vivían fuera de él. 9. La proporción mayor de los estudiantes que se dieron de baja en ambos semestres (61.8 por ciento y 64.6 por ciento, en el primer y segundo semestres, respectivamente) residían permanentemente en la zona metropolitana (Bayamón, Carolina, Cataño, Guaynabo, San Juan y Trujillo Alto). 10. El encargado del estudiante era el padre en el 623 por ciento de los casos de bajas totales del primer semestre y en el 66.7 por ciento de los del segundo semestre; la madre en el 19.1 ,por ciento de los del primer semestre y en el 14.6 por ciento de los del segundo semestre; el estudiante mismo en el 10.6 por ciento de los casos del primer semestre y en el 8.3 por ciento de los del segundo; y otras personas en el '8.0 por ciento de los casos del primer semestre y en el 10.5 por ciento de los del segundo semestre. 11. Tanto en el primer .semestre como en el segundo la mediana de escolaridad que habían alcanzado los encargados de los estudiantes fue muy superior a la mediana de escola-ridad lograda por los habitantes de 25 años o más de Puerto Rico en 1960. La mediana de escolaridad de los encargados en el primer semestre fue de 11.6 años y la de los encargados en el segundo semestre de 12.1 años. Según el Censo de 1960 'la mediana de escolaridad de los habitantes de 25 años o más de Puerto Rico en dicho año fue de 4.5 años. 12. En los casos del primer semestre para los cuales se obtuvo información sobre la ocupación del encargado del estudiante se encontró que el 70.9 por ciento tenía ocupaciones. que se clasificaban en los cinco grupos ocupacionales siguientes: Profesionales, técnicos y trabajadores análogos, Agricultores y administradores de fincas, Oficiales y propietarios, Of i-cinistas y Vendedores. Él 80.0 por ciento de los casos de encargados del segundo semestre para los cuales se obtuvo está información teñía ocupaciones que se 'clasificaban en estas mismas cinco categorías ocupacionales. 31


13. El ingreso mensual de 117 casos de encargados de los estudiantes dados de baja en el primer semestre fluctuaba entre $40 y $2,000 y el de 27 casos del segundo semestre fluctuaba entre $70 y $1,500. La mediana de los ingresos mensuales del grupo de encargados del primer semestre fue de $195 y la del grupo del segundo semestre fue de $196. 14. En 120 casos (60.3 por ciento) de las bajas totales del primer semestre el padre y la madre convivían con el estudiante, en 41 casos (20.6 por ciento) la madre convivía pero el padre no, en 4 casos (2.0 por ciento) el padre convivía pero la madre no, y en 34 casos (17.1 por ciento) ni el padre ni la madre convivían con el estudiante. En 29 casos (60.4 por ciento) de las bajas del segundo semestre, el padre y la madre convivían con el estudiante, en 8 casos (16.7 por ciento) la madre convivía pero el padre no, en 3 casos (6.3 por ciento) el padre convivía pero la madre no, y en 8 casos (16.7 por ciento) ni el padre ni la madre convivían con el estudiante. 15. En 197 casos del primer semestre el número de personas que componían la familia del estudiante variaba desde 1 a 15 personas y en los 48 casos del segundo semestre variaba desde 1 a 13 personas. En el grupo de estudiantes dados de baja en el primer semestre el número promedio de personas por familia era 4.75 y en el del segundo semestre 4.40. El número promedio de personas por familia de los estudiantes dados de baja en el primer semestre era igual al promedio de personas por hogar censal en Puerto Rico en 1960, que según el Censo de dicho año era de 4.8 personas. El promedio del segundo semestre era igual al promedio de personas por hogar censal en la zona urbana en 1960, que fue de 4.4 personas, según el referido Censo de 1960. 16. La mediana de escolaridad alcanzada por 113 padres de estudiantes dados de baja en el primer semestre fue 10.1 años de escuela terminados y la de 31 padres de estudiantes dados de baja en el segundo semestre, de 11.6 años. Ello implica que, en general, el nivel de escolaridad de estos dos grupos de padres es muy superior al nivel de escolaridad 32


alcanzado en 1960 por la población masculina de 25 años o más de Puerto Rico para la cual, según el Censo de 1960, la médiana de los años de escuela terminados era de sólo 4.8 años. 17. En los 91 casos del primer semestre para los cuales se obtuvo información sobre la ocupación del padre del estudiante el 73.6 por ciento tenía ocupaciones que se clasificaban en los cinco grupos ocupacionales siguientes: Profesionales y técnicos, Agricultores y administradores de fincas, Administradores, oficiales y propietarios, Oficinistas y Vendedores. El 80.8 por ciento de los 26 casos de padres de estudiantes dados de baja en el segundo semestre para los cuales se obtuvo esta información tenían ocupaciones que se clasificaban en estas mismas cinco categorías ocupacionales.

a

18. El ingreso mensual de 79 padres de estudiantes dados de baja en el primer semestre fluctuaba entre $40 y $2,000 y el de 22 padres del grupo del segundo semestre, desde $70 hasta $1,500. La mediana de ingresos de los padres del grupo de estudiantes del primer semestre fue de $243 y la del segundo semestre de $233. El 55.7 por ciento de los padres estudiantes del primer semestre y el 68.2 por ciento de los del segundo semestre tenían ingresos mensuales menores de $300.

ós.

o_

19. La mediana de escolaridad alcanzada por 143 madres de estudiantes dados de baja en el primer semestre fue de 9.1 años de escuela terminados y la de 33 madres de estudiantes dados de baja en el segundo semestre fue de 11.5 años. De estos datos se deduce que, en general, el nivel de escolaridad de los dos grupos de madres es muy superior al nivel de escolaridad alcanzado en 1960 por la Jl2blación femenina de 25 años máás de Puext,o .3ieo-'rpárálá cual; según M1e Gens de 1960, la terminados era de só `T4 0 3 20. De las 161 madres que convivían con sus hijos estu= diantes en el grupo del primer semestre 103 eran amas de casa, en 46 de los casos restantes se supo la ocupación y en los otros 12 no. De las 37 madres que convivían con sus hijos estudiantes dados de baja en el segundo semestre, 23 eran amas de casa; 33 3.

L. D.


I

en once de los casos restantes se supo la ocupación y en los tres casos restantes no se supo. De las.4ó madres de estudiantes dados de baja el primer semestre de quienes se supo la ocupación, el 21.7 por ciento se clasificaban en el grupo ocupacional de Profesionales y técnicos, el 26.1 por ciento en el de Oficinistas, el 23.9 por ciento en el de Operarios y trabajadores análogos y el remanente en otros grupos ocupacionales. Las ocupaciones de las once madres correspondientes al segundo semestre pertenccían a los grupos ocupacionales de Profesionales y técnicos (8 casos), Oficinistas (1 caso), Artesanos y capataces (1 caso) y Vendedores (1 caso). 21. De las anteriormente citadas 161. madres de estudiantes dados de baja en el primer semestre, 101 no tenían ningún ingreso, en 43 de los casos restantes se obtuvo información sobre el ingreso de la madre y en los 17 casos restantes no se obtuvo dicha información. Igualmente, de las 37 madres del segundo semestre, 26 no tenían ningún ingreso, en seis• de los casos restantes se obtuvo información del ingreso y en los otros cinco casos no se obtuvo dicha información. El ingreso mensual de las 43 madres arriba aludidas fluctuaba entre $27 y $800 y la mediana de estos ingresos fue de $191 mensuales. Los' seis casos del segundo semestre tenían ingresos que fluctuaban entre $140 y $400 mensuales. 22. El promedio ponderado de los gastos de hospedaje de 45 estudiantes dados de baja en el primer semestre fue de $230 por semestre y el de 13 del segundo semestre de $210 por semestre. Los gastos de hospedaje del grupo del primer semestre fluctuaban entre $120 y $450 por semestre y los del grupo del segundo semestre fluctuaban entre $90 y $270. El promedio de gastos semestrales en hospedaje de ambos grupos está bastante cerca de los $225 por semestre que informa la Oficina del Decano de Estudiantes del recinto de Río Piedras como el costo promedio de hospedaje para un estudiante en este recinto. 23. Veintiocho de los 45 estudiantes del primer semestre que pagaban hospedaje (62.2 por ciento) y once de los 13 del 34


segundo semestre (84.6 por ciento) dependían total o parcialmente de becas o asistencia económica para sufragar esos gastos y la matrícula. De los que no pagaban hospedaje (152 del primer semestre y 35 del segundo semestre), el 13.8 por ciento del primer semestre y el 17.1 por ciento del segundo semestre dependían total o parcialmente de becas o asistencia económica para sufragar sus gastos de matrícula. Considerados ambos gastos conjuntamente en el total de las bajas de ambos semestres el 24.9 por ciento de los del primer semestre y el 35.4 por ciento de los del segundo semestre dependían total o parcialmente de becas o asistencia económica para sufragar sus gastos de matrícula y hospedaje o de matrícula solamente. 24. El promedio ponderado de los gastos semestrales de libros y materiales de 187 casos de las bajas del primer semestre ascendió a $35.19 y el de 45 casos de las bajas del segundo semestre a $35.42. El promedio de gastos en ambos semestres fue más alto que la cantidad de $30.00 por semestre que informa la Oficina del Decano de Estudiantes del recinto de Río Piedras como el gasto promedio en libros y materiales de un estudiante en este recinto. Los estudiantes dados de baja en la facultad de Ciencias Naturales tuvieron en ambos semestres el promedio más alto de gastos en libros y materiales ($45.80 y $49.00, respectivamente), en tanto que las de la facultad de Estudios Generales tuvieron el costo promedio inferior en ambos semestres ($28.40 y $31.20, respectivamente). 25. El 54.8 por ciento de las bajas del primer semestre y el 45.8 por ciento de las del segundo semestre fueron de estudiantes que se trasladaban a la Universidad en vehículos públicos. El gasto semanal promedio en que incurrieron estos estudiantes fue de $1.89 los del primer semestre y de $1.98 los del segundo semestre. El 24.1 por ciento de las bajas del primer semestre y el 22.9 por ciento de las del segundo fueron de estudiantes que se trasladaban a la Universidad a pie; el 18.6 por ciento de las del primer semestre y el 25.0 por ciento de las del segundo iban en automóvil propio, de la familia o privado (sin pagar por ello) y de los casos restantes de ambos semestres no se obtuvo esta información. 35


26. El 30.7 por ciento de los estudiantes dados de baja durante el primer semestre y el 31.3 por ciento de los del segundo semestre informaron que tenían problemas económicos que les afectaban en sus estudios. En el primer semestre había una proporción casi igual de varones (31.0 por ciento) que de hembras (30.1 por ciento) que estaban en esta situación. En el segundo semestre la proporción de hembras que estaban en esta situación fue mayor (37.5 por ciento) que la proporción de varones (28.1 por ciento) que tenía este tipo de problema. En el primer semestre la proporción más alta de estudiantes dados de baja que tenían ese tipo de problema se registró en la facultad de Pedagogía (el 47.2 por ciento) y la proporción más baja en la misma situación en la facultad de Administración Comercial (el 22.4 por ciento). En el segundo semestre la proporción más alta de estos casos se registró en la facultad de Estudios Generales (el 46.7 por ciento) y la proporción más baja en la de Ciencias Naturales (16.7 por ciento). 27. El 20.6 por ciento de los estudiantes dados de baja el primer semestre y el 16.7 por ciento de los dados de baja el segundo semestre llevaban programas de estudios de 19 ó más créditos. Si se toma en consideración que en el primer semestre solamente. el 3.5 por ciento de esos estudiantes y en el segundo semestre solamente el 6.3 por.ciento habían acumulado índices académicos de 3.00 (calificación de B) o más hasta el momento en que se dieron de baja, puede llegarse a la conclusión de que, en general, a los estudiantes que se dieron de baja no se les debió permitir una carga académica en exceso de los 18 créditos. 28. En ambos semestres la proporción mayor de los estudiantes que se dieron de baja (89.0 por ciento y 94.2 por ciento del total de bajas en el primer y segundo semestres, respectivamente) había aprobado en la Universidad de Puerto Rico los créditos que le daban derecho a la clasificación por año de estudio que ostentaban en el semestre en que se dieron de baja:1 Sin embargo, el 22.6 por ciento de los estudiantes 1. El número de créditos aprobados requeridos por la Universidad de Puerto Rico para la clasificación por año de estudio es como sigue: primer año: de 0 a 24 créditos; segundo año: de 25 a 60 créditos; tercer año: de 61 a 90 créditos; cuarto año: 91 ó más créditos.

36


~z 7 d"7•/ dados de baja el' primer semestre y el 4.2 por ciento de' los del segundo semestre no habían aprobado ningún crédito en la Universidad, lo cual revela que eran estudiantes matriculados por primera vez en la Universidad y que se dieron de baja inmediatamente, o que si habían asistido antes a esta institución, tampoco lograron aprobar ningún crédito. 29. El índice académico promedio acumulado por 153 casos de las alas e primer semestre en fa Uñirèiiida e• ~PtiItRico,^ astael momento en que se ie"ron de baja, fuel 2.13. Diez de estos casos (6.5 por ciento) tenían índices inferiores al mínimo requerido para permanecer en la Universidad en el año de-clasificación que ostentaban al momento de darse de baja, tres eran estudiantes de primer año a los cuales no se les aplica el requisito de índice hasta que no entran a cursar el segundo año y 140 (915 por ciento) tenían el índice académico requerido por la Universidad. Entre estos últimos 140 casos había 52 (37.1 por ciento) que tenían índices • académicos menores de 2.00, pero iguales o superiores a los mínimos requeridos para el año de clasificación que tenían y los restantes 88 (62.9 por ciento) casos tenían índices iguales o superiores a 2.00 (índice mínimo' requerido para poder optar á un grado de bachiller en la Universidad). El índice académico promedio que hábían acumulado 46 casos del segundo semestre en la Universidad hasta que se dieron de bajá fue de 1.89 (índice inferior al mínimo requerido para el grado de bachiller). Seis 'de estos casos (13.0 por ciento) tenían índices inferiores al mínimo requerido para permanecer en la Universidad en el año de clasificación que' ostentaban al darse de baja, trece eran estudiantes de primer año, a los cuales no se les aplica el requisito de índice hasta que no entran a cursar el segundo año, y 27 (58.7 por ciento) tenían el índice académico que requería la Universidad. Entre estos últimos 27 casos había 12 (44.4 por ciento) .que tenían índices menores de 2.00, pero iguales o superiores a los mínimos requeridos para .el año de clasificación que tenían, y los 15 restantes (55.6 por ciento) tenían índices de 2.00 ó más. En general, los índices académicos del grupo de bajas del segundo semestre fueron inferiores a los del grupo que se dio de baja en el primer semestre. 37


30. El índice académico promedio según la edad del estudiante en las bajas del primer semestre fluctuó entre para las de 17 años y 2.69 para las de 35 años o más. Entre las bajas del segundo semestre esta uctuación e entre 1.55 para las de 18 años y 2.36 para las de 23-24 años. 31. Entre las bajas del primer semestre, los estudiantes que habían ingresado a la Universidad procedentes de una escuela superior pública (9.1 estudiantes) tuvieron un índice académico promedio de 2.13; los que provenían de escuelas superiores privadas acreditadas (38 casos) tuvieron un índice promedio de 2.11 j los que provenían de escuelas superiores de fuera de Puerto Rico (3 casos) tuvieron un índice de promedio de 1.92,; los que provenían de cursos de escuela superior, de extensión o exámenes libres. (8 casos) tuvieron un índice promedio de 2.31; y los que se trasladaron de otras uni= versidades (13 casos) tuvieron un índice promedio de 2.1.1. Los índices académicos promedio de los estudiantes dados de baja el segundo semestre que provenían de estas mismas instituciones cuando entraron a la Universidad fueron los siguientes: los de escuelas superiores públicas (29 casos), 2.00; los de- escuelas privadas acreditadas (12 casos), 1.78; y los que se trasladaron de otras universidades (5 casos), 1.60. En ambos semestres las bajas que provenían de escuelas superiores públicas tenían un índice académico promedio más alto que el que tenían las bajas que provenían de escuelas superiores privadas acreditadas. 32. El 10.0 por ciento de los estudiantes dados de baja el primer semestre y el 25.0 por ciento de los del segundo semestre se habían dado de baja en otras ocasiones en todos los cursos que llevaban. En ambos semestres el índice académico promedio acumulado por los estudiantes que se habían dado de baja en otras ocasiones fue más bajo que el acumulado por los estudiantes que se dieron de baja por primera vez (primer semestre 1.87, en contraste con 2.16; segundo semestre 1.76, en contraste con 1.94).. 33. Las razones que adujeron los estudiantes para darse de baja se analizaron y se agruparon en siete clasificaciones 38


mismo,

generales, a saber: (1) deficiencia académica, (2) problemas con los estudios, (3) problemas de salud, (4) problemas económicós, (5') ausencia de Puerto Rico, (6) otros problemas del estudiante, (7) ingreso a las fuerzas armadas. La clasificación «deficiencia académica» recoge razones como las siguientes: deficiencia 'académica sin ninguna otra explicación, malas calificaciones, índice académico bajo, temor a bajar el promedio o a perder la beca y programa recargado que daba por resultado el que obtuviera malas notas. Bajo la clasificación «problemas con los estudios» se agruparon varias explicaciones dadas por los estudiantes, como las siguientes: falta de interés en los estudios; falta de orientación, atrasos_en los-cursosdebido a ausencias u otras razones, é élúc rsób con él curso problemas con el texto utilizado problemas con el idioma en que se desarrolla el curso 3-dil1eulLadpaTTöiientrar en los estudios. ds salo`d» se re erequellos casos en que el óblémas «P estudiante se dio de baja por haber sufrido algún accidente que no le permitiera continuar sus estudios, desajustes emocionales que no le permitieron continuar y órdenes médicas para que se diera de baja en los estudios... En «problemas económicos» se incluyen razones tales como problemas económicos sin otra explicación, conflictos entre el horario de estudio y el de trabajo, abandona los estudios porque encontró una oportunidad de trabajar y problemas económicos en el hogar. La clasificación «ausencia de Puerto Rico» recoge los casos de estudiantes que se ausentaron para estudiar fuera de Puerto Rico o que tuvieron que ausentarse de Puerto Rico por otras razones. «Otros problemas del estudiante» recoge razones tales como casos de maternidad, cambio de residencia, disgusto del estudiante por la actitud de los padres, problemas internos de la familia, problemas matrimoniales, vivienda a considerable distancia de la Universidad, inadaptabilidad y problemas sin especificar la índole de los mismos. «Ingreso a las fuerzas armadas» incluye los casos de estudiantes que se dieron de baja para ingresar voluntaria o com pulsoriamente a las fuerzas armadas. 39


Las 234 razones que dieron pos estudiantes del primer semestre para darse de baja se distribuyeron como se indica a continuación entre las siete clasificaciones que se utilizaron en este estudio para agrupar dichas razones: Problemas de salud (52 razones), 22.2 por ciento; Problemas económicos (51), 21.8 por cieno; Deficiencia académica (50), 21.4 por ciento; Problemas con los estudios (34), 14.5 por ciento; Otros problemas del estudiante (24), 10.3 por ciento; Ausencia de Puerto Rico (20), 8.6 por ciento; Ingreso en las fuerzas armadas (3), 1.3 por ;ciento. Al considerar conjuntamente las razones clasificadas bajo «deficiencia académica» y bajo «problemas con los estudios» las razones relacionadas directamente con los programas de estudio fueron las causas que los estudiantes de este semestre adujeron con más frecuencia como el motivo para darse de baja. Proporcionalmente dos veces más estudiantes varones que hembras adujeron a razones que se clasificaron bajo «deficiencia académica» como uno de los motivos para darse de baja (27.4 por ciento en contraste con 13.4 por ciento);. más hembras que varones adujeron razones clasificadas bajo «problemas de salud» como uno de los motivos para darse de baja (25.8 por ciento en contraste con 19.7 por ciento); y más varones que hembras adujeron razones clasificadas bajo «problemas económicos» como uno de los motivos para darse de baja (24.8 por ciento en contraste con 17.5 por ciento). Las 58 razones aducidas por los estudiantes del segundo semestre como causas para darse de baja se distribuyeron entré las clasificaciones utilizadas para agruparlas como sigue: Otros problemas del estudiante (13 razones), 22.4 por ciento; Deficiencia académica (12), 20.7 por ciento; Problemas económicos (11), 19.0 por ciento; Problemas de salud (10),. 17.2 por ciento; Problemas con los estudios (6), 10.3 por ciento; Ausencia de Puerto Rico (6), 10.3 por ciento. También en este semestre las razones relacionadas directamente con el programa de estudios (deficiencia académica y problemas con los estudios) fueron las causas que los estudiantes adujeron con más frecuencia como uno de los motivos para darse de baja. Proporcionalmente dos veces más estudiantes varones que hembras adujeron razones clasificadas bajo «deficiencia académica» como uno de los motivos para darse de baja (25.0 por ciento en contraste con 11.1 por ciento). El 15.0 por ciento 40


de las razones aducidas por los varones correspondían a «problemas con los estudios», de las estudiantes, ninguna adujo razones de esta índole para darse de baja; una proporción mayor de las razones aducidas por las hembras que de las aducidas por los varones tenían que ver con «problemas de salud» (22.2 por ciento en contraste con 15.0 por ciento); una proporción mayor de las razones aducidas por los varones que de las aducidas por las hembras tenía que ver con «problemas económicos» (20.0 por ciento en contraste con 16.7 por ciento). Razones clasificadas bajo «otros problemas del, estudiante» fueron aducidas más de dos veces por las hembras que por los varones como motivo para darse de baja. (38.9 por ciento en contraste con 15.0 por ciento). En ambos semestres los varones adujeron dos veces más frecuentemente que las hembras razones clasificadas bajo «deficiencia académica» como uno de los motivos para darse de baja; las hembras adujeron más frecuentemente que los varones razones relativas a «problemas de salud» para darse de baja y los varones, más frecuentemente que las mujeres, adujeron razones relacionadas con «problemas económicos». Las. mujeres adujeron 2.5 veces más frecuentemente que los hombres razones que tenían que ver con «otros problemas del estudiante» como uno de los motivos para darse de baja. 34. El 60.3 por ciento de los estudiantes dados de baja el primer semestre y el 64.6 por ciento de los del segundo semestre informaron que no. tenían profesor consejero o que desconocían que tuvieran uno. De los;, 72 estudiantes dados de baja el primer semestre: que tenían profesor consejero, el 58.3 por ciento informó que éste no le ayudaba a seleccionar los cursos y el 72.2 por ciento informó que tampoco le ayudaba en sus otros problemas_ De los. 15 dados de baja en el .segundo semestre que tenían profesor consejero, el 66.7 por ciento informó que éste no le ayudaba a seleccionar los cursos .y el 73.3 por ciento informó que. tampoco le ayudaba en sus otros problemas. Solamente 29 de los 72 estudiantes dados de baja el primer semestre que tenían profesor consejero y dos de. los 15 del segundo semestre que también ló tenían, consultaron a su profesor consejero sobre el asunto de darse de baja. 41


35. El 23.1 por ciento (46 de 199) de los estudiantes dados de baja el primer semestre y el 29.2 por ciento (14 de 48) de los del segundo semestre habían recibido ayuda u orientación de otras personas de la Universidad. Por otro lado, el 43.7 por ciento de los casos de ambos semestres habían recibido ayuda u orientación de personas de fuera de la Universidad. 36. En el primer semestre, 49 de los 191 casos de baja (el 25.7 por ciento) informaron que entendían muy bien todo lo que el maestro explicaba en todos los cursos que abandonaron; 28 (el 14.7 por ciento) informaron que tenían problemas (salían con dudas del salón, entendfr n muy poco o estaban completamente perdidos) en entender lo que el maestro explicaba en todos los cursos en que se dieron de baja y ,los restantes 114 (el 59.7 por ciento) informaron que tenían problemas en entender lo que el maestro explicaba en cuatro o menos de los cursos en que se dieron de baja. Sobre este particular la situación de 46 de los casos del segundo semestre fue la siguiente: 22 (47.8 por ciento) entendían muy bien todo lo que el maestro explicaba en todos los cursos en que se dieron de baja; 8 (17.4 por ciento) tenían problemas en entender lo que el maestro explicaba en todos los cursos en que se dieron de baja; y 16 (34.8 por ciento) tenían problemas en entender lo que el maestro explicaba en cuatro o menos de los cursos en que se dieron de baja. 37. Entre las bajas del primer semestre había una pro: porción mayor de varones que de hembras (27.7 por ciento en contraste con 22.8 por ciento) que informaron que entendían muy bien todo lo que el maestro explicaba en todos los cursos que abandonaron. Por consiguiente, había una proporción mayor de hembras que de varones (67.2 por ciento en contraste con 62.3 por ciento) qué informaron que tenían problemas en entender lo que el maestro explicaba en todos los cursos en que se dieron de baja, o en por lo menos uno de dichos. cursos. Entre las bajas del segundo semestre había rna proporción mayor de hembras que de varones (50.0 por ciento en contraste con 46.9 por ciento) que informaron que entendían muy bien todo lo que el maestro explicaba en todos los cursos y por consiguiente, había una proporción mayor de varones que 42


de hembras (53.1 por ciento en contraste con 50.0 por ciento) que informó que tenían problemas en entender lo que el maestro explicaba en todos los cursos en que se dieron de baja, o en por lo menos uno de ellos. 38. Tanto en el primer semestre como en el segundo la mayor parte de los estudiantes que se dieron de baja no preparaban ningún plan para distribuir el tiempo que dedicaban a estudiar entre todas las asignaturas que llevaban (el 64.8 por ciento de los que se dieron de baja el primer semestre y el 85.4 por ciento de los del segundo semestre).. En ambos semestres los casos de bajas que preparaban un plan para distribuir su tiempo de estudio dedicaban, en promedio, más horas semanales a estudiar que las que dedicaban los que no preparaban un plan para distribuir el tiem po de estudio (primer semestre — promedio de 21.5 horas y 13.9 horas, unos y otros; y segundo semestre — promedio de 15.7 horas y 11.3 horas, unos y otros). También en ambos semestres el índice académico promedio de los que preparaban un plan para distribuir el tiempo de estudio fue más alto que el de los que no preparaban ese plan (primer semestre, índice promedio de 2.20 y 2.11, unos y otros; segundo semestre, índice promedio de 2.02 y 1.87, unos y otros).

a

y

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39. Los estudiantes dados de baja el primer semestre dedicaban al estudio uñ promedio de 16.5 horas a la semana y los del segundo un promedio de 12.0 horas semanales. En el primer semestre los casos de bajas de la facultad de Ciencias Naturales tuvieron el promedio más alto de horas semanales dedicadas al estudio (18.8 horas) y en el segundo semestre lo tuvieron los casos de la facultad de Ciencias Sociales (15.0 horas). Entre los alumnos dados de baja el mer semestre, los de primer año dedicaban el promedio más alto de horas semanales al estudio (18.6 horas) y entre los del segundo semestre, los de tercer año (15.7 horas). El promedio más bajo de horas semanales dedicadas al estudio correspondió a los estudiantes de tercer año (16.1 horas) en el prilos de primer año (8.7 horas) en el segunmer semestre do semestre. 43


Entre los casos de bajas de ambos semestres, las hembras dedicaban en promedio más horas al estudio que los varones (en el primer semestre 18.3 horas, en contraste con 15.3 horas, respectivamente, y en el segundo semestre 14.5 horas en contraste con 10.9 horas, respectivamente). 40. Solamente el 39.7 por ciento de las bajas del primer semestre y el 43.7 por ciento de .las del segundo semestre contaban con todas las facilidades de estudio referentes a. habitación o salón de biblioteca privado, escritorio, textos y luz apropiada para estudiar. Por otro lado, el 6.5 por ciento de los casos de bajas del primer semestre y el 8.3 por ciento de las del segundo semestre no contaban con ninguna de ellas. Tampoco el 13.1 por ciento de los casos del primer semestre y el 20.8 por ciento de los del segundo contaban con, todos los libros de texto requeridos en sus estudios. los

41. Él 88..4 por ciento de casos de bajas del primer semestre y el 91.7 por ciento de los del segundo leían por lo menos un periódico (de uno a 4 los del primer semestre y de uno a 3 los del segundo). El 69.8 por ciento de los casos de bajas del primer semestre y el 75.0 por ciento de los del segundo semestre leían revistas. El 7.0 por ciento de los estudiantes dados de baja el primer semestre y el 6.3 por ciento de los del segundo semestre no leían ni periódicos ni revistas. 42. El 50.7 por ciento de los casos de bajas del primer semestre y el 54.2 por ciento de los del segundo semestre informaron que tenían alguna dificultad en entender lo que leían en inglés. En ambos semestres una proporción mayor de hembras que de varones informó que tenía alguna dificultad en entender lo que leían en inglés (54.2 por ciento de las hembras y 48.3 por ciento de los varones en el primer semestre y 62.4 por ciento de las hembras y 50.0 por ciento de los varones en el segundo semestre). 43. El 27.6 por ciento de los estudiantes dados de baja el primer semestre y el 31.2 por ciento de los del segundo semestre informó que tenían alguna dificultad en entender lo que leían en español. Entre los alumnos dados de baja el 44


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primer semestre una proporción mayor de hembras que de varones (32.5 por ciento en contraste con 24.1 por ciento) informó que tenía alguna dificultad en entender lo que leían en español. Entre los del segundo semestre la situación fue a la inversa — una proporción mayor de varones que de hembras informó estar en esta misma situación (34.4 por ciento en contraste con 25.0 por ciento). 44. El 44.7 por ciento de los casos de bajas del primer semestre y el 45.8 por ciento de los del segundo semestre tenían problemas de salud que les afectaban en los estudios. En ambos semestres había una proporción mucho mayor de hembras que de varones que tenían problemas de salud que les afectaban en sus estudios (en el primer semestre el 57.8 por ciento dé las hembras y el 35.3 por ciento de los varones y en el :segundo semestre el 62.5 por ciento y el 37.5' por ciento). En el primer semestre, en las facultades de Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Pedagogía y Estudios Generales, uno de cada dos estudiantes que se dieron de baja tenía problemas de salud que les afectaban en sus estudios. En el segundo semestre, en las facultades de Ciencias Naturales y Pedagogía, dos de cada tres estudiantes que se dieron de baja estaban en esta misma situación. En ambos semestres, los estudiantes que tenían problemas de salud que les afectaban en sus estudios tuvieron un índice académico promedio más alto que los que no tenían este tipo de problema (en el primer semestre el índice promedio era 2.21 para los que tenían problemas y de 2.07 para los que no tenían, y en el segundo semestre, 1.91 y 1.88 unos y otros, respectivamente). En ambos semestres uno de cada dos estudiantes que tenían problemas de salud que les afectaban en sus estudios se habían tratado con médicos de la Universidad y cerca de tres de cada cuatro se habían tratado con médicos particulares. El hecho de que un mayor número de los estudiantes utilizó los servicios de médicos particulares que de médicos de la Universidad para tratar sus problemas de salud puede ser un indicio de que quizás algunos estudiantes desconocen, aun cuando pagan por ello, los servicios médicos que les provee 45


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la Universidad, o están insatisfechos con los mismos o se les hace difícil conseguirlos. 45. El 9.0 por ciento de los casos de bajas del primer semestre y el 8.3 por ciento de los del segundo tenían limitaciones físicas. Entre los del primer semestre había una proporción mayor de hembras que de varones (13.3 por ciento en contraste con 6.0 por ciento) que tenían limitaciones físicas, mientras .que entre los del segundo semestre había una proporción mayor de varones que de hembras que tenían estas limitaciones (9.4 por ciento en contraste con 6.2 por ciento). En este estudio se consideró como limitación física cualquier defecto físico no corregido que impidiese o limitase al estudiante ejercitarse físicamente. 46. El 41.2 por ciento de los estudiantes dados de baja el primer semestre y el 43.7 por ciento de los del segundo semestre pertenecían a alguna organización de dentro o fuera del recinto universitario. La proporción mayor de este grupo en cada semestre pertenecía a una sola organización (74.1 por ciento de los del primer semestre y 66.7 por ciento de los del segundo). En ambos semestres una proporción mayor de los varones que se dieron de baja que de las hembras pertenecían a organizaciones (47.4 pdr ciento de los varones y 31.3 por ciento de las hembras en el primer semestre _y 53.1 por ciento y 25.0 por ciento 'de unos y otros, en el segundo semestre). Tanto en el primer semestre como en el segundo el índice académico promedio de los casos de bajas" que pertenecían a organizaciones fue inferior al de los que no pertenecían a ninguna organización (índice de 2.03 y 2.21 en uno y otro caso en el primer semestre y de 1.79 y 1.99, respectivamente, en el segundo semestre). 47. Los estudiantes que se dieron de baja dedicaban su tiempo libre principalmente a la lectura y a estar con amigos en tertulia. Esto fue así, tanto en los casos del primer semestre como en el de los del segundo semestre. El promedio más alto de horas semanales que dedicaban estos estudiantes a distintas actividades fue en ambos semestres el estar con amigos en tertulia (10.7 horas en el primer semestre 46


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y 12.9 horas en el segundo). En ambos semestres el promedio semanal de tiempo libre dedicado a actividades religiosas fue el más bajo (1.9 horas en el primer semestre y 2.7 horas en el segundo). En ambos semestres los varones dedicaban su tiempo libre más frecuentemente a leer y a estar con amigos en tertulia, en tanto que las mujeres lo. dedicaban a leer y a actividades religiosas. En ambos semestres los estudiantes de Indice académico más alto (3.00 más) tenían un número promedio de actividades en su tiempo libre menor que el de los estudiantes que tenían índices académicos más bajos (2.99 6 menos). B. Recinto de Mayagüez 1. En el año académico 1963-64 los 79 estudiantes regulares del primer semestre que dejaron todos los cursos que llevaban representaban el 2.8 por ciento de la matrícula de estudiantes regulares. En el segundo semestre los 35 estudiantes regulares que dejaron todos sus cursos representaban el 1.4 por ciento de la .matrícula regular del segundo semestre. De acuerdo coa estos datos, en lo que se refiere a la matrícula de estudiantes regulares en el recinto de Mayagüez, las bajas totales no representan un problema de .grandes proporciones. 2. Considerando la proporción de bajas en. relación con la matrícula, por facultades, en el primer semestre la proporción más alta (3.3 por ciento) correspondió a la facultad de Ingeniería, mientras que en el segundo semestre correspondió a la facultad de Artes y Ciencias (1.7 por ciento). La proporción de bajas en estas dos facultades fue menor en el segundo semestre que en el primero (Ingeniería, 1.2 por ciento en el segundo semestre y 3.3 por ciento en el primer semestre; Artes y Ciencias, 1.7 por ciento y 2.1 por ciento en el segundo y primer semestres, respectivamente). En el primer semestre la proporción más baja (0.7 por ciento) correspondió a la facultad de Agricultura; en el segundo semestre correspondió a la facultad de Ingeniería (1.2 por, ciento). 47


3. En lo ,que se refiere á los currículos que seguían los estudiantes, el currículo Prógrama general de la facultad de Ingeniería tuvo la mayor proporción de bajas en ambos semestres (73.0 por ciento en el primer semestre y 85.7 por ciento en el segundo, del total de bajas de la facultad en cada semestre). En la facultad de Artes y Ciencias la mayor proporción de bajas .correspondió al currículo Básico de Artes y Ciencias en el primer semestre (33.3 por ciento) y en el segundo semestre al currículo Básico de Ciencias (16.7 por ciento). el

4. Tanto en el primer semestre como en segundo el por ciento más alto de estudiantes dados de baja total correspondió a los de primer año (4.4 y 1.8 por ciento, respectivamente de la matrícula regular por año de clasificación de cada semestre). Los por cientos más bajos de estudiantes que abandonaron cursos en ambos semestres correspondieron a los de quinto año (0.8 por ciento de la matrícula de quinto año en el primer semestre y 0.7 por ciento de la matrícula de quinto año en el segundo semestre). 5. En el primer semestre el por ciento de varones que se dieron de baja en todos los cursos que llevaban fue mayor que el por ciento de hembras que se dieron de baja (3.2 por ciento de la matrícula regular de varones en comparación con 1.1 por ciento de la matrícula regular de hembras). En el segundo semestre la situación fue a la inversa, proporcionalmente más hembras (1.6 por ciento de la matrícula regular de hembras) que varones (1.3 por ciento de la matrícula regular de varones) se dieron de baja. 6. Las edades de los estudiantes de baja total del primer semestre fluctuaban entre los 17 y los 29 años. Las de los estudiantes del segundo semestre fluctuaban entre 17 y 34 años. La mediana de edad fue prácticamente la misma para' los casos de bajas de ambos semestres: 19.5 en el primer semestre y 19.6 en el segundo semestre. 7. Las bajas del primer semestre constaban de 88.6 por ciento de estudiantes solteros, 10.1 por ciento de estudiantes 48


casados y 1.3 por ciento de estudiantes divorciados. Las del segundo semestre constaban de 91.4 por ciento de estudiantes solteros y un 8.6 por ciento de estudiantes casados. 8. Aproximadamente tres cuartas partes de los estudiantes que se dieron de baja en ambos semestres (74.7 por ciento y 77.1 por ciento en el primero y segundo semestres, respectivamente) vivían fuera de sus casas mientras estudiaban y tenían residencia permanente en distintos pueblos de la Isla que quedan fuera de la región de Mayagüez (según lo define la Junta de Planificación, que incluye los municipios de Mayagüezi, Añasco, Hormigueros, Cabo Rojo, Sabana Grande, San Germán, Maricao, Lajas, Aguadilla, Moca, Rincón y San Sebastián). 9. La persona encargada del estudiante era el padre en el 64.6 por ciento de los casos de bajas totales del primer semestre y en el 743 por ciento de los del segundo semestre; la madre en el 24.1 por ciento de los casos de bajas del primer semestre y en el 11.4 por ciento de los del segundo semestre. El estudiante era su propio encargado en el 63 por ciento de los casos. del primer semestre y en el 8.6 por ciento de los del segundo, y otras personas en el 2.5 por ciento de los casos del primer semestre y en el 2.9 por ciento de los del. segundo semestre. 10. El grupo de encargados del primer semestre de quienes se obtuvo información sobre los años de escolaridad terminados y el grupo del segundo semestre de quienes se obtuvo esa información tenían una escolaridad mediana de 8.1 años y 12.1 años, respectivamente. Esta era muy superior á. la -escolaridad mediana de la población de Puerto Rico de 25 años .o más en 1960 (4.5 años de escuela terminados). 11. En los casos del primer semestre de los cuales se obtuvieron datos (53) acerca, de la ocupación' del encargado del estudiante el 64.1 por ciento tenía ocupaciones que se clasificaban en los cuatro grupos ocupacionales siguientes Profesionales, técnicos y trabajadores análogos; Oficinistas y trabajadores análogos; Vendedores; Artesanos, capataces 49 4. L. n.


y trabajadores análogos. El 74.1 por ciento del grupo de encargados del segundo semestre para quienes se obtuvo la información pertinente (27) tenía ocupaciones que se clasificaban en .los tres grupos ocupacionales que siguen: Prof esionales, técnicos y trabajadores análogos; Vendedores; Artesanos, capataces y trabajadores análogos. 12. El ingreso mensual de 54 casos de encargados del estudiante del primer semestre fluctuaba entre $40 y $1,700 y el de 22 casos del segundo semestre fluctuaba entre $60 y $1,200. La mediana de los ingresos mensuales del grupo de encargados del primer semestre fue de $180 y la del grupo del segundo semestre fue de $240. 13. Entre las bajas totales del primer semestre en 47 casos (59.5 por ciento) el padre y la madre convivían con el estudiante; en 18 casos (22.8 por ciento) la madre convivía, pero el padre no; en tres casos (3.8 por ciento) el padre convivía, pero la madre no y en once casos (13.9 por ciento) ni el padre ni la madre convivían con el estudiante. Entre las bajas del segundo semestre, en 27 casos (77.1 por ciento) el padre y la madre convivían con el estudiante; en tres casos (8.6 por ciento) la madre convivía, pero el padre no; en dos casos (5.7 por ciento) el padre convivía, pero la madre no y en tres casos (8.6 por ciento) ni el padre ni la madre convivían con el estudiante. 14. El número de personas que componían la familia del estudiante en los 79 casos de bajas parciales del primer semestre fluctuaba entre 2 y 12 personas y en los 35 casos del' segundo semestre fluctuaba entre 2 y 20 personas. El número promedio de personas por familia fue de 5.22 entre los casos del primer semestre y 6.14 personas entre el grupo del segundo semestre. Estos promedios fueron más altos que el promedio de personas por hogar censal en Puerto Rico, el cual, de acuerdo con el Censo de 1960, era de 4.8 personas. Eh promedio de personas por familia entre las bajas del primer' semestre era igual al promedio de personas por hogar censal en la zona rural. de Puerto Rico en el 1960, que fue de 5.2 personas. 50


15. La mediana de escolaridad alcanzada por 48 padres de los estudiantes dados de baja en el primer semestre fue de 8.7 años terminados y la de 27 padres de bajas del segundo semestre, de 10.9 años. Las medianas de escolaridad alcanzadas por estos dos grupos de padres de quienes se obtuvo información son muy superiores a la mediana de escolaridad de 4.8 años que, según el Censo de 1960, habían alcanzado los habitantes varones de Puerto Rico de 25 años o más. 16. Tanto en los 42 casos del primer semestre como en los 27 del segundo semestre de los cuales se obtuvo información acerca de la ocupación del padre, fue en el grupo ocupacional de Vendedores que se registró el mayor número de casos (13 en cada semestre, equivalentes al 31.0 por ciento de los casos del primer semestre y al 48.1 por ciento de los del segundo semestre). El 78.6 por ciento de los casos del primer semestre y el 100.0 por ciento de los del segundo, tenían ocupaciones' que se clasificaban en los seis grupos ocúpacionales siguientes: Profesionales y técnicos, Agricultores y administradores de fincas, Administradores, oficiales y propietarios, Oficinistas, Vendedores y Artesanos, capataces y trabajadores análogos. 17. La mediana de ingresos de los padres de los cuales se Obtuvo esta información (38 del primer semestre y 29 ,del segundo semestre) fue de $199.50 y $334.50 en el primer y segundo semestres, respectivamente. Los ingresos mensuales del grupo del primer semestre fluctuaban entre $40 y $1,700 y los del grupo del segundo semestre entre $100 y $2,000. El 71.1 por ciento de los padres en el primer semestre y el 47.6 por ciento de los padres en el segundo semestre tenían ingresos mensuales de menos de $300. 18. La mediana de escolaridad alcanzada por 63 madres de los casos de bajas del primer semestre fue de 7.1 años y la de 28 madres de los casos de bajas del segundo semestre de 11.3 años. Las medianas de escolaridad de estos dos grupos de madres eran muy superiores a la mediana de escolaridad de 4.3 años que, según el .Censo de 1960, había alcanzado la población femenina de 25 años o más que residía en Puerto Rico. 51


19. Tanto en el primer semestre como en el segundo la mayor parte de las madres que convivían con sus hijos estudiantes eran amas de casa (58.5 por ciento y 70.0 por ciento de los casos del primer y segundo semestres, respectivamente). De los 65 casos del primer semestre en que la madre convivía con el estudiante 38 eran amas de casa, una estaba retirada de su empleo, en 24 casos se supo la ocupación y en dos casos no se supo. De los 30 casos del segundo semestre en que la madre convivía con el estudiante, 21 de ellas eran amas de casa, en ocho casos se supo la ocupación y en uno no se supo. De las 24 madres de estudiantes dados de baja el primer semestre de quienes se supo la ocupación, el 33.3 por ciento se clasificaban en el grupo ocupacional de Profesionales y técnicos, el 25.0 por ciento tenían ocupaciones que se clasificaban en el grupo ocupacional de Operarios y trabajadores análogos, el 12.5 por ciento tenían ocupaciones que se clasificaban en el grupo ocupacional de Oficinistas y trabajadores análogos y el remanente tenía ocupaciones que se clasificaban en otros grupos ocupacionales. Las ocupaciones de las ocho madres correspondientes al segundo semestre pertenecían a los grupos ocupacionales Profesionales y técnicos (5 casos), Oficinistas (2 casos) y Operarios (un caso). 20. De las 65 madres correspondientes al primer semestre que convivían con sus hijos estudiantes, 36 no tenían ningún ingreso, 24 tenían ingresos mensuales que fluctuaban entre $30 y $1,000 y en 5 casos no se obtuvo iiiformación sobre este particular. Igualmente de las 30 madres que correspondían al segundo semestre, que convivían con el estudiante, 22 no tenían ningún ingreso, 7 tenían ingresos que fluctuaban desde $200 hasta $450 al mes; en un caso no se obtuvo información sobre el ingreso. La mediana de ingreso mensual de los 24 casos del primer semestre fue de $161.30 y la de los siete casos del segundo semestre fue de $240. 21.. El promedio ponderado de gastos semestrales incurridos por concepto de hospedaje por 57 de los casos de bajas en el primer semestre fue $249 y el de 23 de los del segundo semestre fue $254 semestrales. Los gastos de hospedaje 52


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del grupo del primer semestre fluctuaban entre $100 (dos casos) y $350 (un caso). Los gastos de hospedaje de los 23 estudiantes del segundo semestre variaban entre $105 (un caso) y $400 (un caso). El promedio de gasto semestral en hospedaje de ambos grupos fue más bajo que la cantidad semestral de $315 que cobra el Colegio en los dormitorios de varones. Igualmente resulta muy por debajo de los $450 por semestre que informa la .Oficiná del Decano de Estudiantes del r` ecinto de Mayagüez como el costo promedio de hosped.aje y manutención para un estudiante en este recinto. 22. Treinta de los 57 estudiantes del primer semestre que 'pagaban hospedaje (52.6 por ciento) y ocho de los 24 del segundo semestre (33.3 por ciento) dependían parcial o totalmente de becas o de alguna otra ayuda directa para sufragar sus gastos de matrícula y hospedaje. De los estudiantes que no incurrían en gastos de hospedaje o no lo informaron (22 en el primer semestre y 11 en el segundo), seis de los del primer semestre y uno de los del segundo dependían en alguna forma de becas para costear sus gastos de matrícula. Considerando conjuntamente los gastos de hospedaje y matrícula, o de matrícula solamente, de todos los casos de ambos semestres, 35 de los 79 casos del primer semestre (44.3 por ciento) y 9 de los 35 del segundo semestre (25.7 por ciento) dependían en forma total o parcial de becas u otros tipos de asistencia económica para sufragar dichos gastos. 23. El promedio ponderado de gastos semestrales en libros y materiales fue de $38.76 para 75 casos de las bajas del primer semestre y $35.88 para 34 casos de las bajas del segundo semestre. El promedio de gastos en ambos semestres no llegó ni a la mitad de la cantidad de $80 por semestre que informa la Oficina del Decano de Estudiantes del recinto de Mayagüez como el gasto promedio en libros y otros materiales de un estudiante en este recinto. En el primer semestre el promedio más alto de gastos en libros y materiales correspondió a la facultad de Ingeniería (59 casos, $39.69); en el segundo semestre el promedio más alto de gastos correspondió a la facultad de Artes y Ciencias (11 casos, $40.09). 53


En ambos semestres el promedio más bajo de gastos en libros y materiales correspondió a la facultad de Agricultura, primer semestre: un caso, $29.00; segundo semestre: 2 casos, $27.50. 24. En el primer semestre más de tres cuartas partes (77.2 por ciento) de los estudiantes se trasladaban al Colegio a pie; el 6.3 por ciento de los estudiantes utilizaban vehículos de su propiedad; 1.3 por ciento hacían uso de automóvil privado o de la familia y el 15.2 por ciento se trasladaban en vehículos en los cuales tenían que pagar por la transportación. Del grupo de estudiantes del segundo semestre un poco más de la mitad (51.4 por ciento) se trasladaban al Colegio a pie; 11.4 por ciento tenían automóviles propios, el 8.6 por ciento utilizaban automóviles privados o de la familia y el 28.6 por ciento se trasladaban en vehículos en los cuales tenían que pagar por la transportación. El gasto semanal promedio de los estudiantes que incurrían en gastos de transportación fue $3.98 de los 12 del primer semestre y $2.93 de los 10 del segundo semestre. 25. El 36.7 por ciento de los estudiantes que se dieron de baja en el primer semestre y el 22.9 por ciento de los del segundo semestre informaron que tenían problemas económicos que les afectaban en los estudios. Todos los estudiantes (29) del primer semestre que informaron tener problemas económicos que afectaban sus estudios eran varones. Entre los ocho del segundo semestre que estaban en esta misma situación había seis varones y dos hembras. Esto reveló que entre las bajas del segundo semestre había una proporción mayor de hembras que de varones que tenían problemas económicos (28.6 por ciento hembras contra 21.4 por ciento de varones). En ambos semestres el número y la proporción mayor de estudiantes .que tenían problemas económicos pertenecían a la facultad de Ingeniería (24 de 63 bajas del primer semestre y ocho de 21 bajas del segundo). El por ciento es el mismo en ambos semestres: 38.1. En el primer semestre ocurrieron 15 bajas totales en la facultad de Artes y Ciencias; de éstas, cinco estudiantes (33.3 por ciento) tenían problemas económicos. En la facultad de Agricultura sólo hubo un estudiante 54


dado de baja y éste no tenía problemas económicos. En el segundo semestre ninguno de los casos de baja total de las facultades de Artes y Ciencias y de Agricultura tenía problemas económicos. pri-

26. Entre los estudiantes que se dieron de baja en el mer semestre cerca del 14 por ciento (13.9) llevaban una carga académica de 19 créditos o más, en tanto que entre los que se dieron de baja en el segundo semestre solamente cerca del 9 por ciento '(8.6) estaba en esta misma situación. Considerando que en el primer semestre solamente el 2.5 por ciento y en el segundo el 1.3 por ciento de los estudiantes dados de baja habían acumulado índices académicos de 3.00 o más hasta el semestre dé baja, puede señalarse que, en general, los estudiantes que se dieron de baja no ameritaban el que se les permitiese una carga académica en exceso de 18 créditos.

pri-

27. La mayor proporción (50, o sea, el 63.3 por ciento de 79 casos) de los estudiantes que se dieron de baja en el mer semestre no habían aprobado en el Colegio los créditos requeridos para el año de clasificación que ostentaban al darse de baja. Tréinta y seis (72.0 por ciento) de esos 50 casos (31 del primer año y cinco del segundo año) no habían aprobado crédito alguno en el Colegio, 'lo cual indica que éstos eran estudiantes que se matricularon por primera vez en el Colegio y que se dieron de baja inmediatamente o que si habían asistido antes a esta institución no lograron aprobar crédito alguno entonces. En el segundo semestre la situación es a la inversa: la mayor proporción (27, o sea el 77.1 por ciento de 35 casos) de los estudiantes que se dieron de baja habían aprobado en el Colegio. los créditos requeridos para el año de clasificación que ostentaban al darse de baja. 28. De los 79 estudiantes que se dieron de baja totalmente en el primer semestre, 36 (45.6 por ciento) no habían aprobado crédito alguno en el Colegio de Mayagüez, por lo cual no se le pudo computar índice académico y en un caso no se obtuvo información. El índice promedio de los 42 casos 55


restantes fue 2.03. De estos 42 casos, seis (7.6 por cientó de los 79) tenían índices inferiores al mínimo requerido para permanecer en el Colegio y 36 (45.6 por ciento de las 79 bajas) tenían índices académicos iguales o superiores al mínimo requerido para permanecer .en el Colegio en el año de clasificación que ostentaban al momento en que se dieron 'de baja. De los 35 estudiantes que se dieron de baja totalmente en el segundo semestre había dos que no aprobaron crédito alguno en el Colegio. Ambos eran estudiantes de primer año. El índice promedio para los 33 restantes fue 1.77 (inferior a. 2.00, que es el mínimo requerido para optar a un grado de bachiller en el Colegio). Exceptuando los estudiantes de primer año, para quienes no se requiere un índice mínimo durante el año, 9 de los 35 estudiantes (25.7 por ciento) tenían índices inferiores al mínimo requerido para el año de clasificación que cursaban. En términos generales, los índices académicos acumulados por los estudiantes que se dieron de baja en el segundo semestre fueron más bajos que los índices de los estudiantes del primer semestre. 29. El índice académico promedio según la edad de .los estudiantes que se dieron de baja en el primer semestre fluctuó entre 1.64 del grupo de 23 a 24 años (dos estudiantes) y 2.30 de los siete estudiantes de 21 años. Entre las bajas del segundo semestre la fluctuación fue entre 1.45 de los siete casos de 18 años y 2.24 de los dos casos de 23 a 24 años. 30. En el primer semestre los 23 estudiantes que habían ingresado en el Colegio directamente de una escuela superior pública tuvieron un índice académico promedio de 1.80; los seis que provenían de escuelas privadas acreditadas tuvieron un índice promedio de 1.88; los cinco que se trasladaron de otras universidades tuvieron índices promedio de 1.95; un estudiante admitido mediante el sistema de exámenes, 1.81; de siete estudiantes no se obtuvo información sobre la escuela de procedencia. En el segundo semestre los índices promedio de las bajas que procedían de esas mismas instituciones fueron los siguientes: los de escuelas superiores públicas (20 estudiantes), 1.78; los de escuelas privadas acreditadas (9 estudiantes), 1.75; los que se trasladaron de otras universidades 56


(2 estudiantes), 1.26. En el primer semestre los casos de bajas que -provenían de ótras universidades tenían el índice académico promedio más alto, mientras que en el segundo semestre el índice promedio más alto fue el de los .que procedían de escuelas superiores públicas. 31. El 10.1 por ciento de los estudiantes dados de baja durante el primer semestre y el 143 por ciento de los del segundo semestre se habían dado de baja anteriormente en todos los cursos que llevaban. En ambos semestres el índice académico promedio acumulado por los estudiantes que se habían dado de baja en otras ocasiones fue más bajo que el acumulado por los estudiantes que se dieron de baja por primera vez (primer semestre, 1.79 en contraste con 2.07; segundo semestre, 1.57 en contraste con 1.74). 32. Las razones ofrecidas por los estudiantes del recinto de Mayagüez para darse de baja totalmente se analizaron y se agruparon en las mismas siete clasificaciones generales en que se agruparon las razones de los estudiantes que se dieron de baja en el recinto de Río Piedras. Estas clasificaciones fueron Deficiencia académica, Problemas con los estudios, Problemas de, salud, Problemas económicos, Ausencia de Puerto Rico, Otros problemas del estudiante e Ingreso en las Fuerzas Armadas. La descripción de las razones que se incluyen en cada una de estas clasificaciones se encuentra en la parte correspondiente de este estudio en que se informa sobre las razones que ofrecieron los estudiantes que se dieron de baja en el recinto de Río Piedras. Las 125 razones para darse de baja ofrecidas por los 79 estudiantes del primer semestre se distribuyen como se indica a continuación en las siete clasificaciones generales: Deficiencia académica .(35), 28.0 por ciento; Problemas con los estudios (25), 20.0 por ciento; Problemas económicos (24), 19.2 por ciento; Problemas de salud (23), 18.4 por ciento; Otros problemas del estudiante (14), 11.2 por ciento; Ausencia de Puerto Rico. (3), 2.4 por ciento; Ingreso en las Fuerzas Armadas (1.), 0.8 por ciento. Considerando .conjuntamente las razones clasificadas como Deficiencia académica y Problemas con los" estudios se observa que las razones que se relacionan directamente con los programas de estudio son las causas 57


que los estudiantes de este semestre señalaron con más frecuencia como motivos para darse de baja (48.0 por ciento de 125 razones). Las 125 razones para darse de baja provienen de 74 varones, quienes señalaron 118 razones, y de cinco hembras, que señalaron siete. En el recinto de Mayagüez las comparaciones a base de sexo en lo que concierne las razones para darse de baja no son muy confiables debido. a que el número de varones excede por mucho al de las hembras, tanto en la matrícula regular del Colegio como entre los estudiantes que se dieron de baja. No obstante, puede señalarse que en el primer semestre entre las hembras ,que se dieron de baja la mayor proporción (71.4 por ciento) adujo problemas de salud como motivo para su baja. Solamente el 15.3 por ciento de los varones adujeron tal razón. En este mismo semestre el por ciento más alto de varones (29.7 por ciento) adujo razones de deficiencia académica. Ninguna de las hembras adujo tal razón. De los 35 estudiantes que se dieron de baja en el segundo semestre, dos no proporcionaron información acerca de las razones que tuvieron para darse de baja. Las 44 razones para darse de baja que adujeron los otros .33 estudiantes se distribuyen a continuación según las clasificaciones generales Problemas con los estudios (12), 27.3 por ciento; Deficiencia académica (11), 25.0 por ciento; Problemas de salud (11), 25.0 por ciento; Problemas económicos (5), 11.4 por ciento; Otros problemas del estudiante (4), 9.1 por ciento; Ingreso en las ,Fuerzas Armadas (1), 23 por ciento. Al igual que en el primer semestre, si se consideran conjuntamente las razones clasificadas bajo Problemas con los estudios y Deficiencia académica, el 52.3 por ciento de las razones aducidas por los estudiantes para darse de baja caen en esta nueva clasificación. Ello implica que también entre este grupo los problemas que tienen relación con ,el programa de estudios son los de mayor seriedad como factores que motivaron a estos estudiantes a dejar sus estudios. Las 44 razones para darse de baja que informaron estos 33 estudiantes las adujeron 27 varones (34 razones) y seis hembras (10 razones). 58


En este semestre entre las estudiantes que se dieron de baja la mayor proporción (40 por .ciento) adujo problemas de salud como motivo para su baja. Esta proporción es dos veces la de los varones (20.6 por ciento) que adujeron esta misma razón. En este semestre el por ciento más alto (32.4 por ciento) de los varones adujo la deficiencia académica como el motivo principal de su baja. En ambos semestres el mayor número de los varones adujeron la deficiencia académica como el motivo para darse de baja; ninguna de las hembras adujo tal razón. Las hembras adujeron más frecuentemente que los varones la razón de problemas de salud. En el primer semestre una gran proporción de los varones adujeron la razón de problemas económicos, mientras que ninguna de las hembras hizo ló mismo; en el segundo semestre lea situación es a la inversa: casi tres veces más hembras que varones adujeron la razón de problemas económicos. En ambos semestres tres veces más hembras que varones mencionaron razones que tenían que ver con otros problemas del estudiante como uno de los motivos para darse de baja. 33. En cinco de los 79 casos del primer semestre y en 16 de los 35 del segundo •no se obtuvo información referente a la labor del consejero. De las 74 bajas del primer semestre acerca de las cuales se obtuvo información, más de tres cuartas partes (57 de 74, 77.0 por ciento) expresaron que éste le ayudaba a seleccionar los cursos de estudio y más de la mitad (5.1.4 por ciento) señalaron: que el consejero también les ayudaba a resolver otros problemas. Dieciocho de los 19 estudiantes del segundo semestre de los cuales se obtuvo información, informaron que los consejeros les ayudaban a seleccionar los cursos; el 63.2 por ciento (12 estudiantes de 19) manifestó ,que el consejero les ayudaba en sus otros problemas. Sesenta y seis de. los 74 estudiantes del primer semestre que informaron y 16 de los 19 del segundo semestre dijeron que habían consultado al consejero antes de darse de baja. 34. El 39.2 por ciento de los casos de bajas del primer semestre y el 31.6 por ciento de los del segundo semestre 59


habían recibido ayuda u orientación de otras personas en el Colegio. El 48.6 por ciento (36 de 74) de las bajas del primer semestre y el 42.1 por ciento (8 casos de 19) de los del segundo semestre señalaron que habían recibido orientación de otras personas de fuera del Colegio. 35. En el primer semestre de un grupo de 76 estudiantes dados de baja (el 13.2 por ciento) informaron que entendían muy bien todo lo que el maestro explicaba en todos los cursos que descontinuaron; 9 (el 11.8 por ciento) informaron que tenían problemas en entender lo que el maestro explicaba (salían con dudas del salón) en todos los cursos que descontinuaron y las restantes 57 bajas (el 75.0 por ciento) informaron que tenían problemas en entender lo que el maestro explicaba (salían con dudas del salón, entendían muy poco o estaban completamente perdidos) en cuatro o menos de los cursos que descontinuaron. En este mismo particular, la si= tuación de las 35 bajas del segundo semestre fue la siguiente: ocho (el 22.9 por ciento) entendían muy bien todo lo que el maestro explicaba en todos los cursos en .que se dieron de baja; tres (el 8.6 por ciento) salían con dudas del salón en todos los cursos en que se dieron de baja y 24 (el 68.5 por ciento) tenían problemas en entender lo que el maestro explicaba en cuatro o menos de los referidos cursos. Entre las bajas del primer semestre había una proporción mayor de hembras que de varones (20.0 por ciento en contraste con 12.7 por ciento) que informaron que entendían muy bien todo lo que el maestro explicaba en todos los cursos que descontinuaron. Por consiguiente, una proporción mayor de varones que de hembras (87.3 por ciento en contraste con 80.0 por ciento) tenían problemas en entender lo que el maestro explicaba en todos los cursos que descontinuaron o en por lo menos uno de ellos. En el segundo semestre una proporción mayor de varones que de hembras (25.0 por ciento en contraste con 14.3 por ciento) informaron que entendía muy bien todo lo que el maestro explicaba en todos los cursos en que se dieron de baja.. Una proporción mayor de hembras que de varones (85.7 por ciento en contraste con 75.0 por ciento) tenían dificultades en entender lo que el maestro explicaba en todos los 60


cursos en que se dieron de baja o en por lo menos uno de ellos. 36. En ambos semestres la mayor parte de los estudiantes que se dieron de baja (el 67.1 por ciento de los del primer semestre y el 77.1 por ciento de los del segundo semestre) informaron que no preparaban un plan para distribuir el tiempo entre todas las asignaturas en que se habían matriculado. En ambos semestres los estudiantes que preparaban un plan de estudio dedicaban en promedio un mayor número de horas semanales a estudiar que los que no preparaban plan alguno (27.5 horas contra 19.9 horas en el primer semestre y 20.7 horas contra 15.9 horas en el segundo semestre, en uno y otro caso). El análisis por índice académico reveló que en el primer semestre 28 de los 53 estudiantes que no preparaban un plan y 14 de los 26 .que lo preparaban tenían el mismo índice promedio (2.03). En el segundo semestre el índice académico promedio de 24 de los 25 estudiantes que no preparaban un plan fue mayor (1-80) que el de los ocho estudiantes que lo preparaban. Estos acumularon un índice promedio de 1.68. 37. El promedio de horas semanales dedicadas a estudiar fue más alto en el caso de los estudiantes del primer semestre (22.4 horas) que entre el grupo de estudiantes del segundo semestre (17.1 horas). En el primer semestre el promedio más alto de horas semanales dedicadas al estudio (23.8 horas) correspondió al grupo de estudiantes dados de baja de la facultad de Artes y Ciencias y en el segundo semestre al grupo de bajas de la facultad de Ingeniería (18.0 horas). De los casos de bajas del primer semestre, los de quinto año dedicaban el promedio más alto de horas semanales al estudio (26.0 horas) y de las del segundo semestre los de segundo año (19.1 horas). El promedio más bajo de horas semanales dedicadas al estu&o correspondió a las bajas de tercer año (19.0 horas) .en el primer semestre y a las de cuarto año (143 horas) en el segundo semestre. En el primer semestre las hembras dedicaban, en promedio, más horas al .estudio que los varones (24.0 horas en contraste con 223 horas). En el segundo semestre los 61


varones dedicaban, en promedio, más horas al estudio que las hembras (17.6 horas en contraste con 14.8 horas). 38. En el primer semestre una cuarta parte de los estudiantes poseían todas las facilidades de estudio, biblioteca o salón privado, escritorio, libros de texto y luz apropiada para estudiar, mientras que en el segundo semestre tres quintas partes de los estudiantes tenían todas estas facilidades. El 10.1 por ciento de los estudiantes del primer semestre y el 5.7 por ciento de los del segundo semestre no contaban con todos los libros de texto requeridos en sus estudios. 39. El 79.7 por ciento de los casos de bajas del primer semestre y el 88.6 por ciento de los del segundo semestre leían por lo menos un periódico (de uno a cuatro los del primer semestre y de uno a dos los del segundo semestre). El 70.9 por ciento de los casos de bajas del primer semestre y el 62.9 por ciento de los del segundo leían revistas. El 12.7 por ciento de los casos de bajas del primer semestre y el 5.7 por ciento de los del segundo semestre no leían ni periódicos ni revistas. 40. De los estudiantes dados de baja el primer semestre la proporción mayor (53.1 por ciento) informó que tenían alguna dificultad en entender lo que leían en inglés mientras que de los del segundo semestre la mayor proporción (60.0 por ciento) informó que no tenían dificultad en entender lo que leían en inglés. En el primer semestre la proporción de varones que informó tener alguna dificultad en entender lo que leían en inglés (52.7 por ciento) fue menor que la proporción de hembras que informó lo mismo (60.0 por ciento). En el segundo semestre la situación fue a la inversa: sólo 28.6 por ciento de • las hembras informó tener alguna dificultad en entender lo que leía en inglés, en contraste con 42.8 por ciento de los varones que informó lo mismo. 41. Como era de esperarse, ya que el español es el idioma vernáculo, la proporción mayor de los estudiantes de ambos semestres dijeron que no tenían dificultad alguna en 62


entender lo que leían en español (82.3 por ciento y 88.6 por ciento del primer y segundo semestres, respectivamente). No obstante, se observó qué .el 17.6 por ciento de las bajas del primer semestre y el 11.4 por ciento de las del segundo semestre tenían alguna dificultad en entender lo que leían en español. En el primer semestre la proporción de varones que tenía alguna dificultad en entender lo que leían en español (17.6 por ciento) fue menor que la proporción de hembras que: informó lo mismo (20.0 por ciento). En el segundo semestre la situación es a la inversa: 14.3 por ciento de los varones; contra ninguna de las hembras. 42. El 392 por ciento de los alumnos dados de baja el primer semestre y el 45.7 por ciento de los del segundo semestre informaron que tenían problemas de salud que les afectaban en los estudios. No obstante, al comparar estos datos con las razones que informaron los estudiantes para. darse de baja, se observó que solamente el 21.5 por ciento y el 25.7 por ciento de los estudiantes del primer y segundo semestres, respectivamente, adujeron problemas de salud como una de las causas para darse de baja. En ambos semestres la proporción de hembras que tenían problemas de salud que les afectaban en sus estudios era más de dos veces que la de varones que estaban en la misma condición (80.0 por ciento contra 36.5 por ciento en el primer semestre y 85.7 por ciento contra 35.7 por ciento en el segundo semestre, respectivamente). En ambos semestres la facultad de Artes y Ciencias tuvo la mayor proporción de bajas con problemas de salud que' afectaban sus estudios (46.7 por ciento el primer semestre y 58.3 por ciento el segundo semestre). En ambos semestres los casos de bajas que tenían problemas de salud que afectaban sus estudios tuvieron un índice académico promedio más alto que los que no tenían ese tipo de problema (el primer semestre, 2.07 los que tenían problemas y 2.00 los que no los tenían; el segundo semestre 1.76 y 1.67, respectivamente). El 71.0 por ciento de los 31 estudiantes del primer semestre que tenían problemas de salud y el 75.0 por ciento de los 63~


16 del segundo semestre que estaban en la misma situación :se habían tratado con médicos de la Universidad. El 58.1 por ciento de los 31 del primer semestre y el 75.0 por ciento de los 16 del segundo semestre manifestaron haberse tratado con médicos particulares. 43. El 7.6 por ciento de los estudiantes dados de baja el primer semestre y el 11.4 por ciento de los dados de baja el segundo semestre tenían limitaciones físicas. En ambos semestres había una proporción mayor de hembras que de varones que tenían limitaciones físicas. Una del total de cinco hembras y cinco del total de 74 varones (20.0 por ciento y '6.8 por ciento, respectivamente) en el primer semestre y una del total de siete hembras y tres del total de 28 varones (14.3 por ciento y 10.7 por ciento, respectivamente) en el segundo semestre, tenían tales limitaciones. Ya se informó que en este estudio se consideró como limitación cualquier defecto físico que impidiese o limitase al estudiante ejercitarse físicamente. 44. El 45.6 por ciento de los estudiantes del grupo del primer semestre manifestaron pertenecer a una o más organizaciones, mientras que más de la mitad de los, estudiantes informaron que no pertenecían a ninguna organización. En el segundo semestre la situación fue a la inversa: más de la mitad de los estudiantes (54.3 por ciento) eran miembros de organizaciones, mientras que el 45.7 por ciento no pertenecían a ninguna. En el primer semestre la proporción mayor de los varones (58.1 por ciento) no pertenecían a organización alguna, mientras que en el segundo semestre la proporción mayor —cerca de tres quintas partes— pertenecíán a una o más organizaciones. En el primer semestre las cinco hembras que se dieron de baja pertenecían a alguna organización. Sólo dos de las siete que se dieron de baja en el segundo semestre pertenecían a alguna organización. Tanto en el primer semestre como en el segundo los estudiantes dados de baja que no eran miembros de ninguna organización tuvieron un índice académico promedio inferior al de los casos de bajas que. pertenecían a alguna organización. '64.


(primer semestre 1.91 en contraste con 2.07 y segundo semestre 1.87 en contraste con 2.11).

o

45. Tanto en el primer semestre como en el .segundo el número mayor de los estudiantes dedicaba parte de su tiempo libre a estar de tertulia con los amigos y a leer. De los varones que se dieron de baja en el primer semestre el mayor número dedicaba una parte de su tiempo libre a la tertulia o a la lectura. De los varones del grupo del segundo semestre el mayor número también dedicaba parte de su tiempo libre a estar con amigos en tertulia y luego les seguían los que dedicaban su. tiempo a la lectura y al cine. En el caso de las hembras del grupo del primer semestre, el mayor número dedicaba su tiempo libre a lecturas y otras actividades; del grupo del segundo semestre el mayor número dedicaba una parte de su tiempo a meditar y luego le seguían las que empleaban su tiempo en lecturas, en prácticas de la religión e ir al cine. En ambos semestres los estudiantes invertían el promedio mayor de horas a la semana (10.9 en el primer semestre y 12.3 horas en el segundo semestre) a estar con sus amigos eh tertulia y el promedio menor (1.5 horas en el primer semestre y 1.7 horas en el segundo) a actividades religiosas. En ambos semestres los estudiantes de índice académico de 3.00 ó más tenían un número promedio de actividades en su tiempo libre mayor que el de los estudiantes de índice promedio más bajo (2.99 menos). C. Contraste de las características generales de las bajas totales en ambos recintos Hasta este punto los hallazgos que se describen en las partes anteriores mantienen en forma separada las características y datos referentes a los estudiantes dados de baja en. los recintos de Río Piedras y Mayagüez. Esta parte .del estudio tiene como propósito comparar los estudiantes dados de baja en ambos recintos, es decir, en qué características coinciden o difieren. La comparación se hace tomando como puntos de referencia los objetivos del estudio. 65 5.

L. D.


1. Tipos de estudiantes que abandonan los estudios universitarios Sexo. Se observó que, tanto en el recinto de Río Piedras como en el. de Mayagüez, y en ambos semestres, la proporción de varones que se da de baja es mayor que la proporción de hembras que se da de baja. Esto se puede apreciar de las comparaciones porcentuales que se presentan a continuación. Proporción de bajas, por sexo, de la matrícula regular Río Piedras Sexo Varones Hembras

Máyagüez

Primer semestre

Segundo semestre

Primer semestre

Segundo semestre

2.7 1.6

2.7 1.1

32 1.1

1.6 1.3

De lo anterior se puede notar que en el recinto de Río Piedras el por ciento de deserción entre los varones se mantuvo constante. Por otro lado, en el recinto de Mayagüez del primer semestre al segundo el por ciento de deserción de los varones se redujo a la mitad. Se observa, además, que en el primer semestre la proporción de varones que se dio de baja en el recinto de Mayagüez fue mayor que la proporción de varones que se dio de baja en el recinto de Río Piedras. En el segundo semestre la situación fue a la inversa. La proporción de hembras que se dio de baja en el primer semestre es mayor en el recinto de Río Piedras que en el de Mayagüez; en el segundo semestre la situación es a la inversa. Edad. La edad mediana de los estudiantes dados de baja en ambos semestres en el recinto de Río Piedras fue más alta que la de los estudiantes correspondientes del recinto de Mayagüez (primer semestre, Río Piedras 19.7 años y Mayagüez 19.5 años; segundo semestre, Río Piedras 20.0 años y Mayagüez 19,6 años). Tanto en el recinto de Río Piedras como en el de Mayagüez la edad mediana .es .mayor en el segundo semestre, como era de esperarse. E6


En el primer semestre el 62.5 y el 58.2 por ciento de las bajas de Río Piedras y Mayagüez, respectivamente, tenían edades que fluctuaban entre 19 y 22 años. En el segundo semestre el 65.8 y el 54.3 por ciento de las bajas de Río Piedras y Mayagüez, respectivamente, se concentraron entre estas mismas edades. Estado civil. En ambos semestres aproximadamente nueve de cada diez estudiantes que se dieron de baja, tanto en Río Piedras .como en Mayagüez, eran solteros. Proporcionalmente había tantos estudiantes solteros en Mayagüez como en Río Piedras: primer semestre 88.6 y 88.9 por ciento, respectivamente; segundo semestre 91.4 y 91.7 por ciento, respectivamente. Residencia de los estudiantes mientras estudiaban. En el recinto de Río Piedras la mayoría de los estudiantes que se dieron de baja (el 76.4 por ciento y 68.8 por ciento en él primer y segundo semestres, respectivamente) vivían en sus casas mientras estudiaban. En el recinto de Mayagüez por el contrario la proporción menor de bajas (24.0 por ciento del grupo del primer semestre y 22.9 por ciento del grupo del segundo semestre) residían en sus casas mientras estudiaban. El hecho de que una proporción mayor de los estudiantes de Mayagüez vivían fuera de sus casas mientras estudiaban puede explicarse en parte por la razón de que los programas de estudio que se ofrecen en este recinto, tales como los de Ingeniería y Agronomía, no se ofrecen en ninguna otra institución universitaria de Puerto Rico. Es así que los estudiantes de este recinto que provienen de pueblos distantes tienen que vivir fuera de su casa mientras estudian. Promedio de personas por familia. El promedio de personas por familia fue más alto en los estudiantes que se dieron de baja en el recinto de Mayagüez (5.2 personas en el primer semestre y 6.1 personas en el segundo semestre) que entre los estudiantes que se dieron de baja en el recinto de Río Piedras (4.8 personas en el primer semestre y 4.4 en el segundo semestre). 67


El promedio de personas por familia entre los grupos de estudiantes dados de baja en Mayagüez es más alto que el promedio de personas por hogar censal en Puerto Rico,, que según el Censo de 1960 era 4.8 personas. Se observa, sin embargo, que el promedio de personas por familia en los estudiantes de Río Piedras se asemejan bastante a éste. Dependen de becas o asistencia económica. En el primer semestre en el recinto de .Río Piedras el 24.9 por ciento de los estudiantes que abandonaron sus .estudios y el 35.4 por ciento del grupo del segundo semestre dependían en forma total o parcial de becas o ayuda económica para sufragar sus gastos de matrícula o de matrícula y hospedaje. De los estudiantes que se dieron de baja en el recinto de Mayagüez el 44.3 y el 25.7 por ciento del primer y segundo semestres, respectivamente, se hallaban en igual situación. Gastos de hospedaje. Tanto en el primer semestre como en el segundo el promedio ponderado de los gastos semestrales de hospedaje de las bajas de estudiantes de Río Piedras fue inferior al de Mayagüez (primer semestre, Río Piedras $230 y Mayagüez $249; segundo semestre, Río Piedras $210 y Mayagüez $254). En el caso de los estudiantes de Río Piedras el promedio semestral de gastos de hospedaje de ambos grupos está bastante cerca de los $225 semestrales que informa la Oficina del Decano de Estudiantes del recinto de Río Piedras como el costo promedio de hospedaje para un estudiante de este recinto. Por el contrario, en el caso de ambos grupos de bajas del recinto de Mayagüez los promedios de gastos semestrales en hospedaje son más bajos que la cantidad semestral de $450 que informa la Oficina del Decano de Estudiantes de dicho recinto como, el estimado de gastos de hospedaje y manutención para un estudiante. Gastos de libros y materiales. En ambos semestres el promedio ponderado de gastos de libros y materiales fue similar para los estudiantes de ambos recintos (Río Piedras, $35.1.9 y $35.42 en el primer y segundo semestres, respectivamente; Mayagüez, $38.76 y $35.88 en cada semestre). En el recinto de 68


Río Piedras el promedio de gastos en ambos semestres resultó más alto que la cantidad de $30 por semestre que informa la Oficina del Decano de Estudiantes de este recinto como eI gasto promedio para libros y materiales. En el recinto de Mayagüez, por el contrario, el promedio de gastos de libros y materiales, en ambos semestres, no llegó ni a la mitad de la cantidad de $80 por semestre que informa la Oficina del Decano de Estudiantes de ese recinto como el gasto promedio en libros y'materiales para un estudiante de ese recinto. Medios de transportación diaria. Los datos relacionados con los medios de transportación diaria de los estudiantes revelaron que en el primer semestre más de la mitad (54.8 por ciento) de los estudiantes dados de baja en el recinto de Río Piedras hacían uso de vehículos públicos en los cuales tenían que pagar por la transportación. El por ciento para el grupo de estudiantes dados de baja en el recinto de Mayagüez fue aproximadamente la tercera parte (15.2 por ciento). En el segundo semestre se observa una situación similar, el 45.8 por ciento de los estudiantes dados de baja en Río Piedras se trasladaban en vehículos públicos en los que tenían que pagar, mientras que el 28.6 por ciento de los .grupos de estudiantes dados de bada en Mayagüez se hallaban en igual situación. El promedio de gastos semanales de transportación es mayor para los estudiantes que se dieron de baja en Mayagüez ($3.98 en el primer semestre y $2.93 en el segundo). El promedio para el grupo de estudiantes de Río .Piedras fue $1.89 en el primer semestre y $1.98 en el segundo semestre. Esta diferencia puede ser un reflejo de las distancias que tienen que recorrer unos y otros estudiantes para asistir a clases diariamente. Problemas económicos que le afectan en los estudios. En el recinto de Río Piedras el 30.7 por ciento y el 31.3 por ciento del grupo de bajas del primer y segundo semestres, respectivamente, indicaron problemas económicos que les afectaban en sus estudios. Del grupo de bajas del recinto de Mayagüez el 36.7 por ciento del primer semestre y el 22.9 por ciento del segundo semestre señalaron problemas de esta índole. En ambos recintos y en ambos semestres hubo más 69


varones que hembras que dijeron tener problemas económicos que los afectaban en sus estudios. Programas de estudio de más de 18 créditos. En el recinto de Río Piedras la proporción de estudiantes que se dieron de baja en ambos semestres y .que llevaban una carga académica de 19 ó más créditos (20.6 por ciento del grupo del primer semestre y 16.7 por ciento del grupo del segundo semestre) fue mayor 'que la proporción de estudiantes del recinto de Mayagüez que, se hallaban en igual situación (13.9 por ciento del primer semestre y 8.6 por ciento en el segundo semestre). Estos datos indican que muchos de los estudiantes que se dieron de baja seguían programas de estudio recargados. Ello se hace más .patente al considerar los índices promedios acumulados por estos estudiantes, los cuales resultaron no ser superiores a la calificación de «C». El índice académico promedio. Tanto en el primer semestre como en el segundo los estudiantes del recinto de Río Piedras que se dieron de baja tenían índices académicos promedio un poco más altos (2.13 índice del grupo del primer semestre y 1.89 índice del grupo del segundo semestre) que los estudiantes del recinto de Mayagüez (2.03 índice del grupo del primer semestre y 1.77 índice del grupo del segundo semestre). Esto indica que la mayor parte de las bajas eran estudiantes cuyo aprovechamiento estaba más o menos al nivel del promedio. Estudiantes que habían abandonado totalmente sus estudios en ocasiones anteriores. En el primer semestre una proporción igual (10 por ciento) de los estudiantes que se dieron de baja en ambos recintos manifestaron haber abandonado totalmente sus estudios en una ocasión anterior. En el segundo semestre el 25 por ciento del grupo de bajas del recinto de Río Piedras señaló lo mismo, en tanto que el 14.3 por ciento de los estudiantes que se dieron de baja en el Colegio expresaron haberse dado de baja totalmente en alguna ocasión anterior. Esta situación refleja que hay un gran número de reincidentes entre los estudiantes que se dan de baja. En ambos recintos y en ambos semestres el índice académico 70


promedio de los que se dan de baja totalmente y que habían abandonado totalmente sus estudios en otras ocasiones fue más bajo que el de los que nunca habían abandonado sus estudios. Plan de estudio de los estudiantes. En ambos recintos y en ambos semestres la mayor parte de los estudiantes señalaron que no preparaban plan de estudio alguno (Río Piedras, primer semestre, 64.8 por ciento, segundo semestre, 85.4,; Mayagüez, primer semestre, 67.1 por ciento, segundo semestre, 77.1 por ciento). Puede ,que esto sea un reflejo de falta de orientación en cuanto a la importancia de organizar el tiem po que se le ha de dedicar al estudio. En ambos recintos y en ambos semestres los estudiantes que preparaban un plan de estudio dedicaban al estudio el promedio mayor de horas semanales. En ambos semestres los casos de bajas totales del recinto de Río Piedras ,que preparaban un plan de estudio tuvieron índices más altos que los que no preparaban plan alguno. En el recinto de Mayagüez la situación fue a la inversa para los casos de baja del segundo semestre, mientras que en el primer semestre el índice fue igual para los que preparaban un plan de estudio y para los que no lo preparaban. Horas semanales dedicadas al estudio. Tanto en el primer semestre como en el segundo los estudiantes del recinto de Mayagüez que se dieron de baja dedicaban en promedio. (primer semestre 22.4 horas semanales; segundo. semestre 17.1 horas semanales) más horas a estudiar semanalmente que los estudiantes de las bajas del recinto de Río Piedras (primer semestre 165 horas semanales; segundo semestre 12.0 horas semanales). Estos promedios parecerían ser bajos para estudiantes regulares cuya carga académica es de 12 horas créditos o más. En el primer semestre el promedio más alto de horas semanales dedicadas al estudio correspondió a los estudiantes de quinto año dados de baja en el recinto de Mayagüez y a las del primer año en el recinto de Río Piedras; en el segundo semestre correspondió a los estudiantes de tercer año en Río Piedras y a los de segundo año en Mayagüez. En tres. delos cuatro grupos (con excepción del grupo del segundo 71


semestre en Mayagüez) las hembras dedicaban un promedio mayor de horas semanales al estudio que los varones.. Dificultad en entender lo que leían en inglés. En ambos semestres más de la mitad de los estudiantes del grupo de bajas del recinto de Río Piedras (50.7 por ciento .del primer semestre y 54.2 por ciento del segundo semestre) indicaron tener alguna dificultad en entender lo que leían en inglés. Del grupo de bajas del recinto de Mayagüez el 53.1. por ciento del primer semestre y el 40.0 por ciento del. segundo semestre señaló lo mismo. En ambos semestres en el recinto de Río Piedras y en el primer semestre en el recinto de Mayagüez más hembras que varones informaron tener dificultad en entender lo que leían en inglés. Si se considera —según se encontró en este estudio— que la mayor parte de los textos que se utilizan en los cursos están escritos en inglés, puede ponderarse lo que ello implica para estos estudiantes. Dificultad en entender lo que leían en español. En ambos semestres la proporción de estudiantes que se dieron de baja en el recinto de Río Piedras (27.6 por ciento en el primer semestre y 31.2 por ciento en el segundo) y que expresó tener algún tipo de dificúltad en entender lo que .leían en español fue mayor que la proporción de estudiantes del recinto de Mayagüez que señaló lo mismo (17.6 por ciento del grupo del primer semestre y 11.4 por ciento del grupo del segundo semestre). Estas son proporciones considerables si se tiene en cuenta que el español es la lengua vernácula de estos estudiantes. En ambos recintos en el primer semestre la proporción de hembras que informaron tener alguna dificultad para entender lo que leían en español fue mayor que la proporción de varones que se encontraban en la misma situación; en el segundo semestre la situación fue a la inversa. Problemas de salud que afectan los estudios. En el primer semestre la proporción de estudiantes del recinto de Río Piedras que indicó tener problemas de salud que le afectaban en sus estudios (44.7 por ciento) fue mayor que la proporción correspondiente (39.2 por ciento) de estudiantes del recinto de Mayagüez que expresó lo mismo. Sin embargo, en el 72


segundo semestre la proporción de estudiantes de ambos recintos que indicó tener problemas de salud fue igual (45.8 por ciento en el recinto de Río Piedras y 45.7 por ciento en el recinto de Mayagüez). En ambos recintos hubo más hembras. que tenían problemas de salud que varones en igual situación_ En ambos semestres y en ambos recintos el índice académico promedio de los casos de bajas que tenían problemas de salud fué más alto que el índice de las que no tenían problemas. De los estudiantes que dijeron tener problemas de salud en el recinto de Río Piedras, en ambos semestres, uno de cada dos se había tratado con médicos de la Universidad;. mientras que en el recinto de Mayagüez el 71.0 por ciento y el 75.0 por ciento del primer y segundo semestres, respectivamente, .que dijeron tener problemas de salud manifestaron haberse tratado con médicos de la Universidad. Limitaciones físicas. La proporción de bajas en el recinto de Río Piedras que indicó tener limitaciones físicas fue 9.0 por ciento en el primer semestre y 8.3 por ciento en el segundo semestre. En el recinto de Mayagüez el 7.6 por ciento de los estudiantes dados de baja del primer semestre y el 11.4 por ciento de los del segundo semestre tenían limitaciones físicas. Afiliación a organizaciones. En el recinto de Río Piedras en ambos semestres se encontró que la proporción mayor de los estudiantes que se dieron de baja no pertenecían a organización alguna; por otro lado, el 41.2 y el 43.7 por ciento de los grupos del primer y segundo semestres, respectivamente,. eran miembros de alguna organización. En el recinto de Mayagüez en el primer semestre se observó una situación similar a la de Río Piedras; es decir, la mayor parte de los estudiantes no pertenecían a organizaciones,. mientras que el 45.6 por ciento eran miembros de una o más_ Por el contrario, en el segundo semestre la situación es a la inversa: más de la mitad (54.3 por ciento) de los estudiantes que se dieron de baja pertenecían a alguna organización. En tres de los cuatro grupos (con excepción del grupo del primer semestre en Mayagüez) una proporción más alta de varones. que de hembras pertenecía a alguna organización. 73


por

Orientación y ayuda con que cuenta el estudiante. En el recinto de Mayagüez existe un servicio organizado de orientación para los estudiantes. Desde que éstos se inician en sus estudios se les asigna un consejero que los ha de orientar durante el transcurso de su vida universitaria. Una de las labores de dicho consejero es orientar a los estudiantes cuando éstos decidan darse de baja, total o parcialmente, en los cursos que llevan. En el recinto de Río Piedras se observa una situación diferente: existe una Oficina de Servicios de Orientación, pero a los estudiantes no se les asigna un consejero al iniciar su carrera universitaria. Se presume que los estudiantes seleccionarán el profesor o consejero a su conveniencia. En el primer semestre en Río Piedras un, poco más de la tercera parte (36.2 por ciento) de los casos de bajas indicaron tener un profesor consejero y de éstos, menos de la mitad dijeron que los consejeros les ayudaban a seleccionar los cursos (o sea, del total de casos, 15.1 por ciento) y el 14.6 por ciento del total indicó haber consultado al consejero sobre el asunto de darse de baja. En el segundo semestre tres de cada diez (31.2 por ciento) de los estudiantes que se dieron de baja manifestaron tener un profesor consejero, y de éstos una tercera parte (10.4 por ciento del total de bajas) señalaron que el consejero les ayudaba a seleccionar los cursos, mientras que solamente el 4.2 por ciento del total de los casos de bajas expresaron haber consultado con el consejero acerca de darse de baja en los cursos. En el primer semestre en Mayagüez el ciento de los estudiantes que se dieron de baja de72.2 clararon que los consejeros les ayudaban a seleccionar los cursos y una proporción mayor (el 835 por ciento) informó haber consultado con el consejero antes de clarse de baja. En el segundo semestre de los 35 estudiantes que se dieron de baja en todos los cursos solamente 19 dieron la información que se solicitaba acerca de la ayuda y orientación que recibían de sus consejeros. Dieciocho estudiantes (el 51.4 por ciento del total de 35 casos) informaron que sus consejeros les ayudaban a seleccionar los cursos y 16 (el 45.7 por ciento de los 35 casos) informaron haber consultado al consejero antes de darse de baja. 74


Es obvio que el sistema de orientación en el recinto- de Río Piedras es muy deficiente en lo que atañe a la atención que presta a los estudiantes y aun en el recinto de Mayagüez este servicio puede mejorarse hasta lograr que el ciento por ciento de .los estudiantes hagan uso de él. 2. Año de estudios en que la deserción es más alta En el primer semestre en el recinto de .Río Piedras la proporción mayor de bajas ocurrió en el tercer año; en el recinto de Mayagüez la proporción mayor de bajas ocurrió entre los estudiantes de primer año. En el segundo semestre se nota una situación similar; no obstante, en el recinto de Río Piedras el primer puesto en el número de bajas lo comparten el segundo y el tercer años. A continuación sé compara la distribución porcentual de las bajas, por año de clasificación de la matrícula regular, en cada semestre y en cada recinto. Primer semestre

Segundo semestre

Año de clasificación

Río Piedras

Mayagüez

Río Piedras

Mayagüez

I II III IV V

1.7 2.1 2.7 1.9 -

4.4 3.3 15 3.1 0.8 •

1.6 2.1 2.1 15 -

1.8 1.4 1.3 0.9 0.7

En la relación que antecede se puede observar que en el primer semestre la magnitud de las bajas por año de clasificación fue mayor en todos los años, con excepción del tercero, en el recinto de Mayagüez que en el recinto de Río Piedras. En él segundo semestre se nota una reducción mayor en las proporciones de bajas por año de clasificación entre los estudiantes de Mayagüez que entre los de Río Piedras. Contrario al primer semestre, en el segundo semestre la proporción de bajas entre los estudiantes de segundo, tercero y cuarto años del recinto de Río Piedras es mayor que la proporción correspondiente a los mismos años en el recinto de Mayagüez. 75


Al contrastar la situación de las bajas totales en los recintos de Río Piedras y Mayagüez se pueden hacer las observaciones siguientes: Las bajas totales entre la matrícula de estudiantes regulares de ambos recintos no representan un problema de grandes proporciones. En Río Piedras representaron el 2.1 por ciento de la matrícula de estudiantes regulares en el primer semestre del año del estudio y en Mayagüez el 2.8 por ciento. En el segundo semestre Río Piedras tuvo el 1.9 por ciento de bajas y Mayagüez el 1.4 por ciento. En ambos semestres la proporción de bajas en el recinto de Río Piedras fue más alto que en el recinto de Mayagüez. 3. Magnitud de la deserción por facultades y currículos

pri-

En Río Piedras, proporcionalmente, ocurrieron más bajas totales en ambos semestres en la matrícula de estudiantes regulares de las facultades de Administración Comercial y de Ciencias Naturales, respectivamente, que en la matrícula de las otras facultades. En Mayagüez la proporción más alta de bajas totales la tuvo la facultad de Ingeniería en el mer semestre y la de Artes y Ciencias en él segundo semestre. En el recinto de Río Piedras los currículos que mayor proporción de bajas tuvieron fueron el de Biología de la facultad de Ciencias Naturales, en ambos semestres; el General de la facultad de Administración Comercial, en ambos semestres; los de Español y Educación Elemental de la facultad de Pedagogía, en el primer semestre; y el de Psicología de la facultad de Ciencias Sociales, en el primer semestre. En el recinto de Mayagüez los currículos de Programa General, Básico de Artes y Ciencias (en el, primer semestre), Básico de Ciencias (en el segundo semestre) correspondientes a la facultad de Ingeniería y a la de Artes y Ciencias, respectivamente, tuvieron las proporciones mayores de bajas. 4. Factores que contribuyen a la deserción Los factores que contribuyen a la deserción universitaria pueden deducirse de las razones que adujeron los estudiantes 76


~ s

\ i

como motivo para darse de baja. En la relación que sigue se comparan, en términos porcentuales, las razones que expresaron los estudiantes de cada recinto como causa para dejar los cursos.

Razones para darse de baja

Deficiencia académica Problemas con estudios Problemas económicos Problemas de salud Otros problemas del estudiante Ausencia de Puerto Rico Ingreso Fuerzas Armadas

Primer semestre

Segundo semestre

Recinto

Recinto

Río Piedras Río Piedras Mayagüez Mayagüez por ciento a por ciento a por ciento a por ciento a base de 234 base de 125 base de 58 base dé 44 razones razones razones razones

21.4 145 21.8 22.2

28.0 20.0 192 18.4

20.7 103 19.0 17.2

25.0 273 11.4 25.0

10.3 8.6 1.3

112 2.4 :8

22.4 103 —

9.1 — 23

De la relación anterior se observa lo siguiente': En el primer semestre, mientras en el recinto de Río Piedras el rango número uno entre las razones lo ocupa Problemas de salud, en el recinto de Mayagüez ese rango lo ocupa Deficiencia académica. La segunda razón en -orden de frecuencia en el recinto de Río Piedrás corresponde a Problemas económicos; sin embargo, en el recinto de Mayagüez ese rango corresponde a Problemas con los estudios. La razón Deficiencia académica aparece en tercer puesto en el recinto de Río Piedras; este mismo puesto lo ocupa la razón Problemas económicos en el recinto de Mayagüez. No obstante estas diferencias entre las razones aducidas en ambos recintos, tanto en Río Piedras como en Mayagüez, si se consideran en conjunto las razones agrupadas bajo Deficiencia' académica y Problemas con los estudios, se observa que las razones que se relacionan directamente con los programas de, estudio fueron las causas que los estudiantes mencionaron con más frecuencia como motivos para darse de baja (35.9 por ciento en Río Piedras y 48.0 por ciento en Mayagüez). 77


En el segundo semestre en el recinto de Río Piedras la razón más frecuente para las bajas cae bajo Otros problemas del estudiante, mientras que en el recinto de Mayagüez este lugar correspondió a la razón de Problemas con los estudios. La segunda razón en orden de .frecuencia en el recinto de Río Piedras fue Deficiencia académica y a ésta le siguió Problemas económicos. En el recinto de Mayagüez el segundo puesto lo compartieron las razones Deficiencia académica y Problemas de salud, con una proporción igual. Al igual que en el primer semestre, en ambos recintos, si se agrupan las razones Deficiencia académica y Problemas con los estudios, la proporción mayor de razones cae bajo la nueva categoría de Problemas con los estudios (31.0 por ciento en Río Piedras y 52.3 por ciento en Mayagüez). VI. Bajas parciales — resumen de los hallazgos y conclusiones A. Recinto de Río Piedras 1. En el año académico 1962-63 los estudiantes del primer semestre que llevaban un programa regular (12 créditos o más) y que dejaron uno o más de los cursos en que se habían matriculado (3,058 — población de bajas) representaban el 31.8 por ciento de la matrícula de estudiantes regulares de ese semestre. En el segundo semestre los estudiantes de matrícula regular que dejaron cursos (3,319 — población de bajas) representaban el 36.5 por ciento de la matrícula de estudiantes regulares de ese semestre. Estos datos revelan que en el recinto de Río Piedras, en ambos semestres, aproximadamente uno de cada tres estudiantes que llevaban programas de 12 créditos o más dejó por lo menos un curso. Esto podría ser ,indicio de que los estudiantes toman una carga académica mayor de la que pueden llevar para luego verse obligados a dejar algunos cursos. 2. Al establecer la proporción de bajas con la matrícula regular en cada facultad se observó que en el primer 78


semestre las facultades de Farmacia y de Ciencias Naturales obtuvieron las proporciones más altas de bajas parciales (51.9 por ciento y 48.8 por ciento, respectivamente). En el segundo semestre la facultad de Humanidades obtuvo la proporción de bajas parciales más alta (52.6 por ciento) en relación con la matrícula regular por facultad; luego le siguió la facultad de Administración Comercial con 45.9 por ciento. Tanto en el primer como en el segundo semestre la facultad que tuvo la proporción menor de bajas fue Estudios Generales (15.9 por ciento en el primero y 29.9 por ciento en el segundo). Sin embargo se nota que en el segundo semestre la proporción fue casi el doble de la proporción del primer semestre. Esto puede atribuirse a que los estudiantes de primer año tienen hasta el segundo semestre para dejar cursos de año. a

3. En lo ,que concierne los currículos que seguían las bajas parciales se encontró que entre las bajas de la facultad de Ciencias Naturales la proporción más alta (35.7 por ciento) en el primer semestre era de estudiantes que seguían el currículo de Química, mientras que en el segundo semestre tal posición la ocupaban las bajas entre los estudiantes que seguían el currículo de Biología, con 41..7 por ciento. Entre las bajas de la facultad de Ciencias Sociales la proporción más alta en ambos semestres (35.7 y 30.8 en el primer y segundo semestres, respectivamente) seguían el currículo de Sociología-Antropología. Entre las bajas de la facultad de Comercio la proporción más alta en ambos semestres (29.7 y 31.6 por ciento, respectivamente) seguían el currículo General. En el primer semestre la proporción más alta (19.4 por ciento) entre las bajas de la facultad de Pedagogía era de estudiantes que seguían el currículo conducente a una concentración en inglés; en el segundo semestre se observa la misma situación para las bajas de estudiantes que seguían el currículo de español (13.5 por ciento). 4. Al comparar los estimados de población de bajas en cada año de clasificación, con la matrícula regular correspondiente, se observó que en el primer semestre el tercer año ocupó el rango número uno en proporción de bajas (48.2 por ciento) y luego le siguió el cuarto año (47.0 por ciento). El 79


por ciento más bajo correspondió a los estudiantes de primer año (13.3 por ciento). En el segundo semestre la proporción más alta de bajas en relación con la matrícula, por año de clasificación, le correspondió al cuarto año (58.4 por ciento) y luego le siguió el tercer año (41.6 por ciento). El por ciento más bajo correspondió a los estudiantes de primer año (27.0 por ciento). Puede inferirse que tanto en el primer semestre como en el segundo ocurren, proporcionalmente, más bajas parciales de estudiantes de tercer y cuarto años que de cual=quier otro año. 5. Tanto en el primer semestre como en el segundo se encontró que los varones tenían una proporción mayor de bajas (37.1 por ciento en el primero y 42.3 por ciento en el segundo) en relación con su matrícula que las hembras (27.5 y 31.4 por ciento en el primer y segundo semestres, respectivamente). De lo anterior se puede inferir que en el año 19621963 proporcionalmente más varones que hembras se dieron de baja en los cursos que seguían. 6. La mediana de edad fue prácticamente igual en las bajas de ambos semestres, 19.7 en el primer semestre y 19.9 en el segundo. Las edades del 62.5. por ciento y del 65.8 por ciento de las muestras de bajas del primer y segundo semestres, respectivamente, fluctuaban entre los 19 y los 22 años. 7. El 90.0 por ciento de la muestra de bajas parciales del primer semestre y el 91.0 por ciento de la muestra del segundo semestre eran solteros; .el 8.1 y el 8.4 por ciento del primer y segundo semestres, respectivamente, eran casados; el 2.2 por ciento del primer semestre eran viudos; el 0.70 del uno por ciento del primero y 0.60 del uno. por ciento del segundo semestre eran divorciados.

por

8. El 63.2 por ciento (86 estudiantes) del grupo de bajas parciales del primer semestre residían en sus hogares mientras estudiaban y el 36.8 por ciento (50 estudiantes) vivían fuera de sus hogares mientras estudiaban. De los del segundo semestre, el 69.7 por ciento (108 estudiantes) vivían en sus hogares mientras estudiaban y el 29.7 ciento (46 estudiantes) 80

I


vivían fuera de sus hogares mientras estudiaban. Del total de casos había 54.4 por ciento (74 estudiantes) y 54.2 por ciento (84 estudiantes) de los estudiantes del primer y segundo semestres, respectivamente, que vivían permanentemente en la zona metropolitana. 9. El padre era el encargado del estudiante en las dos terceras partes (89 casos) de la muestra de bajas del primer semestre y en el 70.3 por ciento (109 casos) de los del segundo semestre. La madre era la encargada en el 15.4 y en el 14.2 por ciento del primer y segundo semestres, respectivamente. El estudiante era su propio encargado en el 5.9 por ciento de los casos del primer semestre y en el 3.9 por ciento del segundo semestre. Otras personas eran las encargadas en el 13.2 por ciento y en el 11.6 por ciento de los casos del primer y segundo semestres, respectivamente. 10. La escolaridad mediana lograda por los encargados —9.1 y 10.8 en el primer y segundo semestres, respectivamente— resultó ser más del doble de la escolaridad mediana de personas de 25 años o más en Puerto Rico, que según el Censo de 1960 era de 4.5 años de escuela. 11. De los casos del primer semestre para los cuales se obtuvo información (102 casos) sobre la ocupación del encargado del estudiante, el mayor .número de casos (23) se concentra en el grupo ocupacional de Artesanos, capataces' y trabajadores .de ocupaciones análogas (22.5 por ciento) y luego le sigue el grupo de los Profesionales, técnicos y trabajadores de ocupaciones análogas (17.6 por ciento). A diferencia del primer semestre, en los casos para los cuales había información completa (110) en el segundo .semestre el mayor número de encargados pertenecían al grupo ocupacional de Prof esionales, técnicos y trabajadores de ocupaciones análogas (25 casos -- 22.7 por ciento). A éste le seguía en orden de frecuencia el grupo de Vendedores (24 casos — 21.8 por ciento). 12. La mediana de ingréso mensual de los encargados fue de $187 en los casos del primer semestre y de $193 en los del segundo semestre. ' 81 6. L. D.


5

13. En el grupo de bajas del primer semestre, en 87 casos (64 por ciento) el estudiante vivía en el hogar con ambos padres, en cuatro casos vivía con el padre, pero no con la madre; y en 23 casos (16.9 por ciento) vivía en el hogar con la madre, y el padre no era parte de la familia. Había tres casos en que la familia la constituían únicamente el estudiante y la madre. En el segundo semestre en 103 casos (66.5 por ciento), tanto el padre como la madre eran parte integrante de lo que se considera como núcleo familiar. De los otros 52 casos, en ocho (5.2 por ciento del total) el padre formaba parte de la familia, pero no así la madre, en 24 casos (15.5 por ciento) la situación fue a la inversa; en los 20 casos restantes el estu1;ante no vivía ni con el padre ni con la madre. 14. El promedio de personas por familia fue 5.5 en el grupo de estudiantes del primer semestre y 5.2 personas en el grupo del segundo semestre. Estos promedios resultan mayores que el promedio de personas por hogar censal en Puerto Rico, que de acuerdo con el Censo de 1960 era 4.8 personas. Sin embargo, se asemejan bastante al promedio de personas por hogar censal en la zona rural, que según el Censo de 1960 era de 5.2 personas. La composición de la familia de los 136 casos del. primer semestre variaba desde uno hasta catorce miembros. El grupo de 155 bajas del segundo semestre eran miembros de familias que fluctuaban entre 2.y 16 personas. 15. La mediana de escolaridad alcanzada por 85 padres de los estudiantes que constituían las bajas del primer semestre y 107 de las del segundo semestre, de los cuales se obtuvo la información pertinente (8.4 años para los del primer semestre y 9.0 años para los del segundo semestre), resultó ser más o menos igual a la que se obtuvo de los padres de los estudiantes de primer año del recinto de Río Piedras en el año escolar 1960-61 en el estudio que se llevó a cabo para determinar las características socioeconómicas de los estudiantes que ingresaron en el nivel universitario en Puerto Rico en ese año. De acuerdo con dicho estudio la mediana de escolaridad de los padres de los estudiantes de primer año 82


del recinto de Río Piedras el año 1960-61 fue de 8.5 años. El nivel de escolaridad de estos dos grupos de padres es muy superior al nivel de escolaridad alcanzado en 1960 por la población masculina de 25 años o más de Puerto Rico para la cual .la mediana de escolaridad era de sólo 4.8 años según eI Censo de 1960. 16. En 77 casos del primer semestre, para los cuales se obtuvo información acerca de la ocupación del padre, se encontró que los tres grupos ocupacionales que tenían la mayor representación (48-62.3 por ciento) fueron los de Artesanos, Vendedores y Profesionales, técnicos y 'trabajadores de ocupaciones análogas, en ese orden. El 54 por ciento (47 casos) de los 87 padres del segundo semestre de quienes se obtuvo información sobre la ocupación, se clasificaron en los siguientes grupos ocupacionales: Vendedores, Artesanos y Prof esionales, técnicos y trabajadores de ocupaciones análogas, en ese orden. 17. La mediana de ingresos mensuales del grupo de padres de los cuales se obtuvo la información pertinente (63 casos del primer semestre y 72 casos del segundo) fue de $237 y $256 en el primer y segundo semestres, respectivamente. Los ingresos de los padres de los estudiantes del primer semestre fluctuaban entre $41 y $1,500 mensuales y los de los padres de estudiantes del segundosemestre fluctuaban entre $50 y $1,400 mensuales. El 27.0 por ciento y el 59.7 por ciento de los padres de los estudiantes del primer y segundo semestres, respectivamente, percibían ingresos inferiores a $300 mensuales. 18. La mediana de escolaridad de los dos grupos de madres de las cuales se obtuvo información, 99 del primer semestre y 119 del segundo (8.7 años de las del primer semestre y 11.2 años de las del segundo semestre) resultó más alta que la que se obtuvo de las madres de los estudiantes de primer año del recinto de Río Piedras en el año escolar 1960-61, en el estudio llevado a cabo para determinar las características socioeconómicas de los estudiantes que ingresaron en el nivel universitario en Puerto Rico en dicho año.. Según dicho 83


estudio la mediana de escolaridad de las madres de los estudiantes de primer año del recinto .de Río Piedras en el año 1960-61 fue de 8.2 años. El nivel. 'de escolaridad logrado por los dos grupos de madres es muy superior al nivel de escolaridad alcanzado en 1960 por la población femenina de 25 años o más de Puerto Rico para la cual la mediana de escolaridad era de sólo 4.3 años según el Censo de 1960. 19. De los 110 casos del primer semestre en que la madre convivía con el estudiante, en 72 casos (65.5 por ciento) se informó que éstas eran amas de casa, es decir, no desempeñaban ocupación fuera del hogar. La misma situación se observó en 83 (65.9 por ciento) de los 126 casos del segundo semestre en que la madre constituía parte del núcleo familiar del estudiante. En cuatro de los 38 casos restantes 'del primer semestre y en siete de los 43 del segundo no se obtuvo información específica referente a la ocupación. 20. En los 34 casos del primer semestre y en los 36 del segundo de los cuales se obtuvo información acerca de la ocupación de la madre los tres grupos ocupacionales que tenían la mayor proporción de casos fueron Profesionales, técnicos y trabajadores de ocupaciones análogas, Oficinistas y trabajadores de ocupaciones análogas, y Operarios y trabajadores de ocupaciones análogas (79.5 por ciento de 34 en el primer semestre y 72.3 por ciento en el segundo semestre). De las ocupaciones de los 34 casos del primer semestre el 20.6 por ciento pertenecía a la clasificación ocupacional Profesionales y técnicos, el 26.5 a la de Oficinistas, el 32.4 a la de Operarios y el remanente a otros grupos ocupacionales. En el segundo semestre, de 36 casos el 41.7 por ciento pertenecía a la clasificación Profesionales y técnicos, el 16.7 por ciento a la de Oficinista, el. 13.9 por ciento a la de Operarios y el remanente a otros grupos ocupacionales. 21. La mediana de ingresos del grupo dé madres de la cual se obtuvo alguna información fue de $180 en 30 casos del primer semestre y de $215 en los 30 del segundo semestre. Los ingresos mensuales de las 30 madres del primer 84


semestre fluctuaban entre $10 y $400 (un caso). En los 30 casos del segundo semestre el ingreso mensual de la madre fluctuaba entre $40 y $500 (un caso). 22. El promedio ponderado de gastos semestrales incurridos en hospedaje por 47 estudiantes del primer semestre fue de $219. Los 45 estudiantes del segundo semestre alcanzaron un promedio de $228 en gastos de hospedaje por semestre. Los gastos de hospedaje de los grupos de ambos semestres fluctuaban entre $50 y $400. El promedio semestral de gastos .de hospedaje para ambos grupos se acerca bastante a los $225 por semestre que informa la Oficina del Decano de Estudiantes del recinto de Río Piedras como el costo promedio de hospedaje para un estudiante en este recinto. 23. Treinta y cuatro de los 48 estudiantes que tenían gastos de matrícula y hospedaje en el primer semestre (70.8 por ciento) y 28 de los 47 del segundo semestre (59.6 por ciento) dependían total o parcialmente de becas o asistencia eco= nómica para sufragar dichos gastos. De los casos de bajas que no pagaban hospedaje (88 del primer semestre y 108 del segundo semestre), 12 (él 13.6 por ciento) de las del primer semestre y 19 (17.6 por ciento) de las del segundo semestre dependían total o parcialmente de becas o asistencia económica para sufragar sus gastos de matrícula. Al considerar ambos gastos conjuntamente, en el total de las bajas de ambos semestres, se halló que en el primer semestre 46 de los 136 estudiantes que dejaron cursos (el 33.9 por ciento) y en el segundo semestre 47 de los 155 (el 30.3 por ciento) disfrutaban de becas o ayuda económica dé la Universidad como uno de sus recursos para sufragar los gastos de matrícula o de matrícula y hospedaje.

los

24. El promedio ponderado de gastos semestrales en libros y materiales en que incurrieron los estudiantes fue de $36.92 para los estudiantes del primer semestre y $35.53 para del segundo semestre. Ambos promedios resultaron más altos que el promedió de gastos semestrales ($30.00) que se informa como parte del presupuesto de un estudiante en el Boletín informativo del Decanato de Estudiantes del recinto de Río Piedras. 85


En el primer semestre el promedio de gastos más alto, $48.36, lo tuvieron 14 estudiantes de la facultad de Ciencias Naturales. En el segundo semestre el promedio más alto, $40.74, lo tuvieron 19 estudiantes de la facultad de Humanidades. En el primer semestre el promedio más bajo, $30.50 correspondió a 12 estudiantes que pertenecían a la facultad de Humanidades. En el segundo semestre el promedio más bajo, $36.49, correspondió a 37 estudiantes de la facultad de Administración Comercial. Treinta y dos estudiantes de la facultad de Pedagogía tuvieron un promedio similar — $36.63. 25. La información relacionada con el medio de transportación que utilizaban los estudiantes para trasladarse a la Universidad reveló lo siguiente: En el primer semestre cerca de dos quintas partes (38.2 por ciento) de los estudiantes se trasladaban a pie; el 12.4 por ciento se trasladaba en automóvil propio, privado o de la familia; el 47.1 por ciento (64 estudiantes) hacían uso de vehículos públicos en los cuales tenían que pagar por la transportación; el 2.2 por ciento no informaron. Del grupo de estudiantes del segundo semestre, la proporción mayor (30.3 por ciento) se trasladaban a pie; el 16.8 por ciento (26 estudiantes) se trasladaban en automóvil propio, de la familia o privado; cerca de la mitad (75 estudiantes) hacían uso de vehículos en los cuales tenían que pagar por la transportación y siete estudiantes no dieron información sobre su medio de transportación. 26. De los estudiantes que informaron gastos de transportación los del ,primer semestre tenían un promedio ' de gastos semanales de $2.25 y los del segundo semestre un promedio de $2.36. 27. Aproximadamente el 40.0 por ciento de los estudiantes del primer semestre y el 25.0 de los del segundo dijeron tener problemas económicos que les afectaban en sus estudios. En el primer semestre la proporción de varones que tenían problemas económicos que les afectaban en los estudios (46 por ciento) fue mayor que la proporción de hembras que estaban en la misma situación (31 por ciento). En el segundo 86


~

semestre la proporción de varones y hembras que informaron problemas económicos fue prácticamente igual (26.6 por ciento y 25.0 por ciento) en uno y otro caso. Numéricamente, la mayor parte de los estudiantes que tenían problemas económicos se concentraron en el segundo y tercer años en ambos semestres. Sin embargo, proporcionalmente a la muestra por año de clasificación, la proporción mayor de estudiantes que dijeron tener problemas económicos que le afectaban en los estudios se encontraba entre los estudiantes de primer año (46.7 por ciento) y de segundo año (46.0 por ciento) entre las bajas del primer semestre y entre los estudiantes de tercer año (33.3 por ciento) y de segundo año (29.1 por ciento) entre las del seguñdo semestre. En ambos semestres el número mayor de estudiantes que informaron problemas económicos que afectaban sus estudios pertenecían a la facultad de Pedagogía (21 de 53 estudiantes en el primer semestre y 16 de 40 en el segundo semestre). ;En el primer semestre el número menor de casos de bajas que tenían problemas económicos pertenecían a la facultad de Farmacia. (2 de 53 estudiantes). En el segundo semestre se observó lo mismo en relación con las bajas de las facultades de Farmacia y de Ciencias Sociales (2 de 40 estudiantes en cada caso). 28. Matriculados en programas de 19 créditos o más había más del 25 por ciento de los estudiantes del primer semestre y cerca .del 33 por ciento de los del segundo semestre. Considerando que sólo el 9.6 por ciento de los estudiantes del primer semestre y el 4.5 por ciento de los del segundo semestre habían acumulado un índice académico de 3.00 (calificación de B) o más hasta el momento de darse de baja, puede llegarse a la conclusión de que la gran mayoría de los estudiantes a quienes se les autorizó una carga académica semestral de más de 18 créditos no habían demostrado aprovechamiento suficiente para ello. 29. En ambos semestres la proporción mayor de los estudiantes que se dieron de baja (89.0 por ciento y 942 por ciento del total de bajas en el primer y segundo semestres, respectivamente) había aprobado en la Universidad de Puerto 87


Rico los créditos que le daban derecho a la clasificación por año de estudio que ostentaban en el semestre en que se dieron de baja. 30. En 136 casos de bajas parciales en el primer semestre el índice promedio que habían acumulado en la Universidad de Puerto Rico hasta el momento de la baja fue de 2.24. Ocho (5.9 por ciento) de estos estudiantes tenían índices inferiores al mínimo requerido para permanecer en la Universidad en el año de clasificación que ostentaban en el momento de la baja, 113 (83.1 por ciento) tenían el índice académico que les requería la Universidad y 15 (11.0 por ciento) eran estudiantes de primer año a los cuales no se les aplica el requisito de índice hasta no iniciar los estudios del segundo año. De los 113 estudiantes, 25 (22.1 por ciento) tenían índices académicos menores de 2.00, pero iguales o superiores a los mínimos requeridos para el año de clasificación que ostentaban, los restantes 88 (77.9 por ciento) tenían índices iguales o superiores a 2.00. El índice académico promedio acumulado en la Universidad de Puerto Rico por 155 estudiantes que fueron bajas parciales en el segundo semestre fue de 2.21. Treinta y uno (20.0 por ciento) de los 155 estudiantes eran estudiantes de primer año a los cuales no se les aplica el requisito de índice hasta no entrar a cursar el segundo año, 5 (3.2 por ciento) tenían índices inferiores al mínimo requerido para permanecer en la Universidad en el año de clasificación que ostentaban en el momento de la baja y 119 (76.8 por ciento) tenían el índice académico requerido. De estos 119 estudiantes 34 (28.6 por ciento) tenían índices académicos menores de 2.00, pero iguales o superiores a los mínimos requeridos para el año en que estaban clasificados; los restantes 85 (71.4 por ciento) tenían índices iguales o superiores a 2.00. En general, los índices académicos de las bajas parciales del segundo semestre resultaron inferiores a los de las bajas parciales del primer semestre. 31. Al comparar los estudiantes de ambos semestres según el índice académico acumulado por año de clasificación se obtuvo lo siguiente: los estudiantes de primer año acumularon 88


un índice promedio más alto en el segundo semestre, 1.99, que en el primero, 1.85. Una situación similar se observó en los estudiantes de segundo año — 2.19 en los del primer semestre y 2.21 en los del segundo. En el tercero y cuarto año la situación es a la inversa: los índices promedio obtenidos por los estudiantes del primer semestre son más altos que los obtenidos por los del segundo semestre; en tercer año, primer semestre, 2.22; segundo semestre, 2.17; cuarto año primer semestre, 254; segundo semestre, 2.48. En resumen, los 136 estudiantes del primer semestre tenían un índice promedio de 2.24. Los 155 estudiantes del segundo semestre tenían un índice académico promedio de 2.21.

el

32. La distribución de los índices académicos promedio de acuerdo con la edad que tenían los estudiantes en el semestre en que se dieron de baja reveló lo- siguiente: en el primer semestre el índice promedio más bajo (1.79) pertenecía al grupo de estudiantes de menor edad (17 años) mientras índice promedio más alto (2.92) pertenecía al grupo que de estudiantes de más edad (35 años o más). En .el segundo semestre el índice promedio más bajo (1.25) correspondió a un estudiante de 42 años y el índice más alto (2.45) Io acumuló el grupo de estudiantes entre 25 y 29 años.

el

33. Entre las bajas del primer semestre, aquellos estudiantes que habían .ingresado a la Universidad directamente de una escuela superior pública (97) tuvieron un índice académico promedio de 2.22; los que provenían de escuelas superiores privadas acreditadas (15) tuvieron un índice promedio de 2.57; los que obtuvieron diploma de escuela superior mediante el sistema de exámenes libres (4) acumularon un índice promedio de 2.78; los que se trasladaron de otras, universidades en Puerto Rico (18) tuvieron un índice promedio de 1.93; y un estudiante que procedía de una universidad de fuera de Puerto Rico tuvo un índice de 2.24. Los índices académicos promedio dé las bajas parciales del segundo semestre fueron los siguientes: los de escuelas superiores públicas (109), 2.19; los de escuelas superiores privadas acreditadas (21), 2.48,; los que procedían de otras instituciones universitarias en Puerto Rico (15), 1.85; los de 89


exámenes libres (2), 2.62; los de escuelas superiores de fuera de Puerto Rico (7), 2.43; y un estudiante procedente de una universidad en el exterior 2.79. 34. En ambos semestres se observó que más del diez por ciento de los estudiantes (11.8 por ciento en el primer semestre y 16.8 por ciento en el segundo semestre) expresaron que anteriormente a su baja parcial habían abandonado totalmente sus estudios universitarios. Tanto en el primer semestre como en el segundo la razón de problemas económicos fue la más frecuente para que los estudiantes se dieran de baja en otras ocasiones. En el primer semestre el índice académico promedio acumulado por los estudiantes que habían abandonado totalmente sus estudios anteriormente era más alto (2.31) que el índice de los estudiantes que nunca habían abandonado sus estudios (2.23). En el segundo semestre la situación fue a la inversa: los estudiantes que nunca habían dejado sus estudios acumularon un índice promedio de 2.24, mientras que los que habían dejado sus estudios anteriormente acumularon un índice promedio de 2.08. 35. Las razones que dieron los estudiantes como motivo para sus bajas parciales se clasificaron en las siguientes categorías generales: (1) problemas académicos, (2) problemas con el profesor, (3) problemas del estudiante y (4) proble. mas administrativos. Las razones que se incluyen en cada una de estas categorías se enumeran a continuación: Problemas' académicos — Esta clasificación está dividida en dos subcategorías, que a su vez contienen distintas razones expresadas por los estudiantes, a saber: a. Problemas con el mismo curso en que se dio de baja Bajo esta subcategoría se incluyen razones tales como las siguientes: malas calificaciones, falta de interés en el curso (por ser éste 90


electivo o simplemente porque el curso no le gustaba}, o era muy fuerte y le tomaba mucho tiempo, el horario del curso era inconveniente, no entendía la materia por ser su preparación inadecuada, tuvo una serie de atrasos en la clase, había mucha distancia entre los edificios para los cambios de clase, tenía dificultad con el idioma en que se enseñaba el curso o en el que se daban los exámenes. b. Problemas con otros cursos Esta subcategoría incluye aquellas causas que los estudiantes declararon que tenían relación no con el curso que dejaron, sino con otros cursos en que estaban matriculados. Las razones fueron las siguientes: les asignaban mucho material de estudio en otros cursos, llevaban un programa muy recargado, les tomaba mucho tiempo el laboratorio o la práctica docente. En ésta categoría se. agruProblemas con el profesor paron las razones para las bajas, que según los estudiantes tenían que ver con el profesor, tales como problemas con su método de enseñanza, con el idioma que él usaba, y problemas personales con el profesor (no les gustaba, los ponía nerviosos, le gustaba ridiculizar a los estudiantes). Problemas del estudiante — De acuerdo con las razones que expresaron los estudiantes, en esta categoría se clasificaron los siguientes problemas: económicos, personales, de salud, de familia, de falta de responsabilidad por parte del estudiante, de distancias que debían caminar de la casa a la universidad, de actividades extracurriculares, y conflicto entre el horario de estudio y el de trabajo. Problemas administrativos'— Se incluyeron en esta categoría los siguientes problemas a los que los estudiantes atribuyeron sus bajas: falta de orientación 91


(tomó el curso por equivocación, creyendo que era un requisito; había aprobado el mismo curso con otra numeración; le hicieron darse de baja por no tener el requisito que se exigía para el curso); hubo cambios en el horario de clases; tenía conflictos con el horario (por ejemplo, dos cursos a la misma hora); el enfoque del curso no coincidía con la descripción del mismo y había profesores enseñando el curso conjuntamente. Los 136 estudiantes que se dieron de baja parcialmente en el primer semestre informaron 220 razones diferentes como causa de sus bajas. A continuación se distribuyen las razones dadas por los estudiantes según las categorías establecidas: Problemas académicos: (a) problemas con el mismo curso que dejó (143 razones), 65 por ciento; (b) problemas con otros cursos (16 razones), 7.3 por ciento; Problemas con el profesor (42 razones), 19.1 por ciento; Problemas personales del estudiante (10 razones), 4.5 por ciento; y Problemas administrativos (9 razones), 4.1 por ciento. Estas 220 razones las dieron 69 varones, quienes informaron '117 razones, y 67 hembras, ,quienes señalaron 103 razones. La razón de problemas académicos con el mismo curso que dejó tuvo una incidencia de 66.7 por ciento (78 de 117) en el caso de .los varones y 63.1' por ciento (65 de 103) en el caso de las hembras. No obstante, esta razón la informó una proporción aproximadamente igual de varones (52 de 69) que de hembras (52 de 67). Ciento cincuenta y cuatro de los 155 estudiantes del segundo semestre dieron 233 razones diferentes como causa para darse de baja. Estas se distribuyeron en la forma que sigue: Problemas académicos: (a) problemas con el mismo curso que dejó (150 razones), 64.4 por ciento; (b) problemas con otros cursos (15 razones), 6.4 por ciento; Problemas con el profesor (36 razones), 15.4 por ciento; Problemas personales del estudiante (23 razones), 9.9 por ciento; Problemas administrativos (9 razones), 3.9 por ciento. Estas razones las ofrecieron 79 varones, quienes presentaron 114 razones, y 75. hembras, quienes adujeron 119 para darse de baja. La razón de problemas académicos con el mismo curso que dejó tuvo la frecuencia más alta entre todas las razones, 63.2 por ciento 92


(72 de 114) en el caso de los varones y 65.5 por ciento (78 de 119) en el caso de las hembras. La proporción de hembras (63 de 75), 84 por ciento, que informó esta razón es mayor que la proporción de varones (62 de 79), 785 por ciento. En ambos semestres, tanto los varones como las hembras, adujeron los problemas académicos con el mismo curso que habían dejado como la razón más frecuente y de más peso para darse de baja en los cursos. Le siguieron, en orden de importancia en ambos semestres y entre ambos sexos, los problemas con el profesor. 36. Cerca del 70 por ciento de los estudiantes del primer semestre y más de la mitad (51.6 por ciento) de los del segundo semestre manifestaron no tener un profesor consejero, o desconocer si lo tenían o no. De los 41 estudiantes (302 por ciento de 136) del primer semestre que dijeron tener un profesor consejero 27 (65.9 por ciento) señalaron que éste les ayudaba en la .selección de los cursos y un por ciento igual expresó que el consejero no les ayudaba en sus otros problemas. De las 76 bajas (49.0 por ciento de 155) del segundo semestre que habían tenido un profesor consejero, el 46 por ciento informaron que éste les ayudaba en la selección de los cursos y 40.0 por ciento señalaron que recibían ayuda del consejero en sus otros problemas. Once estudiantes del primer semestre y 20 del segundo consultaron con el profesor consejero el asunto de darse de baja. El 39.7 por ciento y el 40.0 por ciento de las bajas del primer y segundo semestres, respectivamente, habían recibido ayuda u orientación de otras personas en la Universidad. Por otro lado, el 42.6 por ciento del grupo del primer semestre y el 43.2 por ciento del grupo del segundo se orientaban con personas de fuera de la Universidad, que podrían ser sus propios familiares o amigos. 37. Tanto en el primer semestre como en el segundo en la mayor parte de los cursos en que los estudiantes se dieron de baja (en el 61.0 por ciento de 164 casos en el primer semestre y en el 53.1 por .ciento de los 207 casos en el segundo semestre) éstos informaron que tenían algún tipo de dificultad 93


en entender lo que el maestro explicaba en dichos cursos. Esto es, salían con dudas del salón de clases, entendían muy poco o estaban completamente perdidos. Estos datos confirman la información suministrada por los estudiantes acerca de las causas de sus bajas. El 65.0 por ciento de las razones para las bajas parciales del primer semestre y el 64.4 por ciento del segundo semestre fueron causadas por problemas académicos en los mismos cursos en que se dieron de baja. En ambos semestres los varones tenían menos difilcutad que las hembras en entender lo que el maestro explicaba en los cursos en que se dieron de baja. 38. Tanto en el primer semestre como en el segundo la mayor parte de los estudiantes que se dieron de baja en algún curso no preparaban ningún plan para distribuir el tiempo de estudio entre todas sus asignaturas (el 71.3 por ciento de las bajas parciales del primer semestre y el 71.6 por ciento de las del segundo). En ambos semestres los estudiante3 que indicaron seguir algún plan de estudio tenían un promedio de horas semanales de estudio más alto que el de los estudiantes que no tenían plan alguno (primer semestre, un promedio de 17.7 y de 15.7 horas semanales, unos y otros; segundo semestre, un promedio de 19.3 y de 14.1 horas semanales, unos y otros). El análisis por índice académico promedio de los estudiantes reveló que en ambos semestres el índice académico promedio de los estudiantes que seguían algún plan de estudio era más alto que el índice de aquellos que no preparaban plan de estudio (2.81 contra 2.26 en el primer semestre; 2.37 contra 2.24 en el segundo semestre). 39. El promedio de horas semanales dedicadas a estudiar fue 16.3 en los casos de bajas del primer semestre y 15.6 en las del segundo semestre. En el primer semestre los estudiantes matriculados en la facultad. de Humanidades obtuvieron el promedio más alto de horas dedicadas al estudio (23.1 horas semanales). En -el segundo semestre el promedio más alto de horas semanales dedicadas al estudio fue 20.4 horas y correspondió a los estudiantes de Ciencias Naturales. Tanto en el primer semestre como en el 94

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segundo la facultad de Ciencias Sociales tuvo el promedio de horas semanales de estudio más bajo — 12.8 y 12.6, respectivamente. Según el año que cursaban los estudiantes, los pro medios semanales más altos de horas que dedicaban a estudiar correspondieron en el primer semestre a los estudiantes de: tercer año (17.7 horas semanales) y en el segundo semestre a los estudiantes de primer año (17.5 horas semanales). En el. primer semestre el promedio más bajo de horas semanales dedicadas al estudio (15.3 horas) correspondió a las bajas de primer año; en el segundo semestre el promedio más bajo(12.9 horas) correspondió a las bajas de cuarto año. En ambos semestres las hembras dedicaban en promedio un poco más de tiempo a los estudios que los varones (16.7 contra 15.9 en el primer semestre y 15.8 contra 15.4 horas en el segundo). 40. Al. considerar conjuntamente las facilidades de estudio (biblioteca o salón privado, escritorio, textos y luz apropiada para estudiar) de los estudiantes se halló que cerca de una cuarta parte (23.5 por ciento) de los estudiantes del primer semestre y una tercera parte (32.9 por ciento) de los del segundo las tenían todas. Por el contrario, el 11.0 y el 9.0 porciento de los estudiantes del primer y segundo semestres, respectivamente, carecían de todas estas facilidades. El 22.1 porciento de los estudiantes del primer semestre y el 14.2 por ciento de los del segundo semestre no tenían los libros de texto. necesarios para sus estudios. Este factor podría tener relación con haberse dado de baja en los cursos, ya que si los estu diantes no tenían los textos les resultaba difícil prepararse debidamente para los cursos. 41. Tanto en el primer semestre como en el segundo la. mayor parte de los estudiantes leían por Io menos un peri&. dico (96.3 por ciento ,en el primer semestre y 91.6 por ciento en el segundo semestre).. La proporción de estudiantes de ambos semestres que informó leer revistas fue de 853 por ciento en el primer semestre y de 80.6 por ciento en el segundo. Esta proporción es menor que la de los que leían periódicos. Cuatro estudiantes (2.9 por ciento del total de bajas parciales) del primer 95,


semestre y siete (4.5 por ciento) del segundo semestre dijeron que no leían ni periódicos ni revistas. 42. El estudio reveló que tanto en el primer .semestre como en el segundo la proporción mayor de estudiantes (61.1 por ciento en el primer semestre y 54.2 por ciento en el segundo) expresó tener alguna dificultad en entender lo que leían en inglés. En ambos semestres la proporción de hembras que informó tener algún tipo de dificultad en entender lo que leían en inglés fue mucho mayor que la proporción de varones que informó lo mismo — 68.7 por ciento contra 56.6 por ciento en el primer semestre y 61.8 por ciento contra 46.8 por ciento en el segundo semestre. La comparación del índice académico promedio de los estudiantes con el grado de dificultad en entender lo que leían en inglés demostró que en ambos semestres había una tendencia ascendente en los índices según disminuía el grado de dificultad. 43. Se observó que aproximadamente una quinta parte de los estudiantes en ambos semestres (20.6 por ciento en el primer semestre y 21.3 por ciento en el segundo semestre) infórmaron tener alguna dificultad en entender lo que leían en español. En el primer semestre la proporción de hembras (25.4 por ciento) que tenían dificultad en entender lo que leían en español fue mucho mayor que la proporción de varones (16.0 por ciento) .que estaban en la misma situación. En el segundo semestre la situación es a la inversa: el 22.8 por ciento de los varones y el 19.7 por ciento de las hembras tenían dificultad para entender lo que leían en español. Los. estudiantes que informaron no tener dificultad para entender lo que leían en español lograron los índices promedios más altos en ambos semestres (2.26 los del primer semestre y .2.25 los del segundo). 44. El 30.1 por ciento de los estudiantes del primer semestre y el 25.8 por ciento de los estudiantes en el segundo semestre dijeron tener problemas de salud que les afectaban en los estudios. Sin embargo, al contrastar estos datos con S6


las razones que dieron los estudiantes para darse de baja se encontró que sólo el 1.5 por ciento de los estudiantes del primer semestre y el 4.5 por ciento. de los estudiantes del segundo semestre adujeron problemas de salud como una de las causas para darse de baja. En ambos semestres la proporción de hembras entre los estudiantes que tenían problemas de salud que les afectaban en los estudios era más alta que la proporción de varones (58.5 por ciento contra 41.5 por ciento en el primer semestre y 60.0 por ciento contra 40 por ciento en el segundo). En el primer semestre en las facultades de Ciencias..Naturales, de Ciencias Sociales y de Administración Comercial uno de cada tres estudiantes que se .dieron de baja tenían problemas de salud que les afectaban en sus estudios, y en el segundo semestre una de cada 4 bajas en las facultades de Ciencias Sociales, Administración Comercial y Pedagogía estaban en la misma situación. En el primer semestre el índice académico promedio (2.33) de los estudiantes que dijeron tener problemas de salud era superior al de los que no tenían problemas de salud (2.20). En el segundo semestre la situación es a la inversa: el índice promedio de los que no tenían problemas de salud era 2.24 mientras el de los estudiantes que tenían problemas de salud era 2.13. De los 41 estudiantes del primer semestre cuyos problemas de salud afectaban sus estudios, el 63.4 por ciento indicó que había tratado sus problemas con médicos de la Universidad y el 56.1 por ciento indicó haberlos tratado con médicos particulares. De los 40 estudiantes del segundo semestre el 40 por ciento indicó haber tratado sus problemas de salud con médicos de la Universidad y el 65 por ciento con médicos particulares. 45. De los 136 estudiantes del primer semestre 15 (11.03 por ciento) indicaron tener alguna limitación física. El 13 por ciento de los 69 varones y el 9 por ciento de las 67 hembras tenían alguna limitación física. En este estudio se consideró como limitación física algún defecto físico existente no corregido que impidiese o limitase al estudiante ejercitarse físicamente. 97 7.

L. D.


De los 155 estudiantes del segundo semestre diez (6.45 por ciento) indicaron tener limitaciones físicas. El 6.3 por ciento de los 79 varones y el 6.6 por ciento de las 76 hembras tenían alguna limitación física. Entre las limitaciones físicas que informaron tener los estudiantes que se dieron de baja se encuentran defectos de la vista, del corazón o de los oídos, hernias, deformidades físicas y epilepsia. 46. Al considerar la vida social del estudiante se encontró que tanto en el primer semestre como en el segundo cerca de dos quintas partes de los estudiantes (57 de 136 .en el primer semestre y 64 de 155 en el segundo) eran miembros de alguna organización. De manera que la proporción mayor (más del 58 por ciento) de los estudiantes que se dieron de baja en cada semestre no pertenecían a organización alguna. De los que pertenecían a organizaciones la mayor proporción pertenecía a una sola organización (el 61.4 en el primer semestre y el 81.2 por ciento en el segundo). En ambos semestres había proporcionalmente más varones que hembras que eran miembros de una o más organizaciones (aproximadamente la mitad de los varones contra una tercera parte de las hembras). En cada semestre los estudiantes que pertenecían a organizaciones acumularon índices promedios más altos que los que no pertenecían (2.27 contra 2.21 en el primer semestre y 2.35 contra 2.11 en el segundo semestre). 47. Tanto en el primer semestre como en el segundo se observó que la proporción mayor de los estudiantes empleaban su tiempo libre en leer y estar con amigos en tertulias. Debe señalarse que en ambos semestres la proporción mayor tanto de varones como de hembras se dedicaban a leer. Entre las mujeres el tiempo dedicado a la religión ocupaba el segundo lugar, mientras que entre los varones lo ocupaba el estar con amigos en tertulias. El promedio más alto de horas semanales (13.2) en el primer semestre lo empleaban los estudiantes en actividades clasificadas como «otras». En el segundo semestre el promedio más alto de horas semanales (9.7) lo dedicaban los estudiantes a estar con amigos en 98


tertulias. Por otro lado, él promedio más bajo de horas semanales lo dedicaban los estudiantes (hembras y varones) a la religión. Este promedio fue de 2.1 horas para los estudiantes de ambos semestres. En ambos -semestres los varones dedicaban su tiempo libre más frecuentemente a leer y a estar con amigos en tertulias, mientras que las mujeres lo dedicaban a lecturas y a actividades religiosas. En ninguno de los dos semestres se observó relación entre el índice académico del estudiante y el número de actividades a las cuales se dedicaban. B. Recinto de Mayagüez 1. En el año académico 1963-64 los estudiantes regulares del primer semestre que se dieron de baja en uno o más de los cursos en que estaban matriculados (1,469 población) representaron el 52.8 por ciento de la matrícula regular de ese semestre. Los estudiantes de matrícula regular del segundo semestre que se dieron de baja en uno o más de los cursos que llevaban (1,036 — población) representaron el 39.5 por ciento de la matrícula de estudiantes regulares de este semestre. Estas cifras revelan la magnitud del problema de las bajas parciales. Obsérvese que en el primer semestre uno de cada dos estudiantes matriculados se dio de baja en por lo menos un curso. En el segundo semestre esa cifra se redujo; no obstante, aproximadamente dos de cada cinco estudiantes abandonaron alguno de los cursos. 2. En el primer semestre la facultad de Artes y Ciencias tuvo la proporción más alta (56.5 por ciento) de bajas parciales en la matrícula de estudiantes regulares por facultad; a ésta le siguió la facultad de Ingeniería (51.6 por ciento). En el segundo semestre por el contrario, la proporción más alta de bajas en relación con la matrícula regular pertenecía a la facultad de Ingeniería (40.1 por ciento) y a ésta le siguió Artes y Ciencias (38.6 por ciento). Tanto en el primer semestre como en el segundo la facultad de Agricultura tuvo la proporción menor de bajas 99


parciales en relación con su matrícula, no obstante, en el primer semestre era más de la mitad (50.7 pbr ciento) y en el segundo semestre fue 35.9 por ciento. 3. En lo que concierne a los currículos ,que seguían las bajas parciales se encontró que entre las bajas de la facultad de Ingeniería la proporción más alta en ambos semestres (67.5 y 70.5, respectivamente) seguían el currículo General; entre las bajas de la facultad de Artes y Ciencias la proporción más alta en ambos semestres (31.6 y 33.3 por ciento, respectivamente) seguían .el currículo de Ciencias Sociales, y en la fa= cultad de Agricultura todas las bajas parciales del primer semestre seguían el currículo General (Ciencias agrícolas), mientras que las del segundo semestre seguían, en proporciones iguales (50 por ciento en cada caso), el currículo .General y el de Educación Agrícola. 4. En el primer semestre la mayor proporción de bajas fue de estudiantes de primer año (68.4 por ciento de la matrícula regular de primer año) y la proporción más baja fue de estudiantes de quinto año (36.7 por ciento de la matrícula regular de quinto año). En el segundo semestre el por ciento mayor de bajas, en relación con la matrícula por año, correspondió al segundo año (51.0 por ciento de la matrícula regular de segundo año) y la proporción menor ocurrió entre la matrícula regular de quinto año (22.8 por ciento). En general, el por ciento de bajas parciales por año de clasificación fue mayor en el primer semestre que en el segundo. 5. En el primer semestre proporcionalmente ocurrieron más bajas parciales entre las hembras (55.8 por ciento de la matrícula regular de hembras) que entre los varones (52.3 'por ciento de la matrícula regular de varones). En el segundo semestre, por el contrario, se observó que proporcionalmente hubo más bajas entre los varones (40.5 por ciento de la matrícula regular de varones) que entre las hembras (34.8 por ciento de la matrícula regular de hembras). 100


6. Las edades del 55.5 por ciento y del 68.5 por ciento de los estudiantes que fueron casos de bajas parciales en el primer y segundo semestres, respectivamente, fluctuaban entre 19 y 22 años. La edad mediana de los casós del primer semestre fue de 19.4 años y de los casos del segundo semestre fue de 20.0 años. 7.. El 96.1 por ciento de las bajas parciales del primer semestre y el 93.3 por ciento de las del segundo semestre eran solteros; el 2.3 y el 6.7 por ciento del primer y segundo semestres, respectivamente, eran casados; y el 1.6 por ciento del primer semestre eran divorciados. 8. Del grupo de bajas parciales del primer semestre el 24.2 por ciento vivían en su hogar mientras estudiaban y el 75.8 por ciento vivían fuera de él. De los del segundo semestre eI 31.5 vivían en su hogar mientras estudiaban y el 68.5 por ciento vivían fuera de él. De los estudiantes que informaron que vivían fuera de su hogar mientras estudiaban, el 30.0 por ciento de los del primer semestre y el 37.7 por ciento de los del segundo residían permanentemente en la zona metropolitana. El hecho de que un porcentaje mucho mayor de los estudiantes que se dieron de baja en Mayagüez que de los de Río Piedras viviera fuera de su hogar mientras estudiaban puede atribuirse, en gran medida, a que la mayor parte de- los programas de estudio del recinto de Mayagüez (ejemplo, Agronomía e Ingeniería) no se ofrecen en ningún otro centro universitario de Puerto Rico. el

padre era el encargado de 9. En el 78.9 de los casos los estudiantes dados de baja parcialmente en el primer semestre y en el 79.8 por ciento de los casos del segundo semestre; la madre era la encargada en el 10.9 y 12.4 por ciento de los casos del primer y segundo semestres, respectivamente. En el 4.7 por ciento de los casos del primer semestre y en el 5.6 por ciento del segundo era el estudiante mismo. Otras personas eran las encargadas en el 5.5 y en el 2.2 por ciento de las bajas del primer y segundo semestres, respectivamente. 10. La mediana de años de escolaridad de ambos grupos de encargados (9.1 años en el primer semestre y 11.0 años en 101


el segundo semestre) .resultó ser muy superior a la mediana de 4.5 años de escolaridad que, según el Censo de 1960, tenía la población de Puerto Rico de 25 años o más. 11. En los casos del primer semestre para los cuales se obtuvo información (99) acerca del trabajo ,que realizaban las personas encargadas del estudiante se encontró que el 50.5 por ciento trabajaba en ocupaciones que pertenecían a los siguientes grupos: Artesanos, capataces y trabajadores análogos; Vendedores; Profesionales, técnicos y trabajadores análogos. El 50.8 por ciento de los encargados del segundo semestre acerca de los cuales se obtuvo información (65) referente a la ocupación caían en las siguientes clasificaciones ocupacionales: Vendedores; Profesionales, técnicos y trabajadores análogos; Oficinistas y trabajadores análogos. 12. El ingreso mensual de 71 personas que eran encargadas de estudiantes en el primer semestre fluctuaba entre $40 y $1,200 y el de 51 casos del segundo semestre fluctuaba entre $30 y $2,000. La mediana de ingresos mensuales fue de $190.50 para el grupo del primer semestre y de $197.39 para el grupo del segundo semestre. 13. Entre las bajas parciales del primer semestre en 92 casos (71.9 por ciento) tanto el padre como la madre formaban parte del núcleo familiar del estudiante; en 14 casos (10.9 por ciento) la madre convivía con el estudiante pero el padre no; en 9 casos el padre convivía con el estudiante pero la madre no; y en 13 casos (10.1 por ciento) ni el padre ni la madre convivían con el estudiante. En el segundo semestre en 65 casos (73.0 por ciento) ambos padres convivían con el estudiante; en 11 casos (12.4 por ciento) la madre estaba presente pero el padre no; en 5 casos (5.6 por ciento) el padre estaba presente pero la madre no y en 8 casos (9.0 por ciento) ninguno de los dos padres convivía con el estudiante. 14. Entre los 128 casos del primer semestre el número de personas que formaban la familia del estudiante fluctuaba entre uno y 14 personas y en los 89 casos del segundo semestre variaba entre una y diez personas. El número promedio 102


de personas por familia en el caso de los estudiantes que se dieron de baja en el primer semestre (5.02 personas) fue más alto que el promedio de personas por hogar censal en Puerto Rico el cual, según el Censo de 1960, era de 4.8 personas y se acerca bastante al promedio de personas por hogar censal en la zona rural de Puerto Rico en el 1960 que fue de 5.2 personas. El número promedio de personas por familia en el caso de los estudiantes que se dieron de baja en el segundo semestre (4.63) fue menor que el promedio general de 4.8 personas por hogar censal en Puerto Rico en 1960, pero fue un poco más alto que el promedio de 4.4 personas por hogar censal en la zona urbana de Puerto Rico, en el 1960. 15. La mediana de escolaridad lograda por 94 padres del grupo del primer semestre fue 9.0 años y la de 65 padres de estudiantes que se dieron de baja en el segundo semestre fue 11.0 años. Ambas medianas eran muy superiores a la mediana de escolaridad de 4.8 años que según el Censo de 1960 habían alcanzado los habitantes varones de 25 años o más en Puerto Rico. 16. En los 89 casos del primer semestre para los cuales se obtuvo información sobre la ocupación del padre se encontró que los grupos ocupacionales con la mayor representación (55.1 por ciento) fueron los de Artesanos, capataces y trabajadores análogos, Vendedores, y Profesionales, técnicos y trabajadores análogos, en ese orden. El 68.4 por ciento de los 57 padres de estudiantes del segundo semestre para quienes se obtuvo información acerca de la ocupación se clasificaron en los siguientes grupos ocupacionales: Vendedores, Profesionales, técnicos y trabajadores análogos, Artesanos, capataces y trabajadores análogos, y Oficinistas y trabajadores análogos. 17. El ingreso mensual de 59 padres de los estudiantes •que se dieron de baja en el primer semestre fluctuaba entre $50 y $1,200 y el de 43 padres de estudiantes del segundo semestre variaba entre $30 y $2,000. La mediana de los ingresos del grupo de padres de estudiantes del primer semestre fue de $227.5'0 y la del grupo del segundo semestre fue de $222.50. 103


El 67.8 por ciento del primer grupo de padres y el 58.1 por ciento del segundo tenían ingresos mensuales menores de $300. 18. La mediana de años de escolaridad de 100 madres de estudiantes dados de baja en el primer semestre fue de 8.03 y la de 73 madres de estudiantes dados de baja en el segunda semestre fue de 9.4. Estos datos revelan que las medianas de escolaridad alcan7adas por el grupo de madres de estudiantes de cada semestre fueron muy superiores a la mediana de escolaridad de 4.3 años que según el Censo de 1960 había alcanzado la población femenina de 25 años o más residentes en Puerto Rico en 1960. 19. La información que se obtuvo acerca de la ocupación de las 106 madres que convivían con los estudiantes que se dieron de baja en el primer semestre reveló que 70 eran amas de casa; en 30 casos se supo la ocupación específica; de los seis casos restantes, dos madres eran profesionales jubiladas, de las otras cuatro no se pudo obtener información sobre el particular. De los 76 casos del segundo semestre en que la madre formaba parte de la familia, 59 eran amas de casa y las otras 17 trabajaban en ocupaciones específicas. En los 30 casos del primer semestre y los 17 del segundo para los cuales se obtuvo información acerca de la ocupación de la madre, los tres grupos ocupacionales que tuvieron la mayor frecuencia fueron: Operarios y trabajadores análogos, Of icinistas y trabajadores análogos, Profesionales, técnicos y trabajadores análogos, en ese orden. 20. De las 106 madres de estudiantes del primer semestre ya mencionadas 68 no recibían ningún ingreso, en 22 casos se obtuvo información acerca del ingreso que recibían y en 16 casos no se obtuvo esa información. En el segundo semestre de los 76 casos en que la madre formaba parte de la familia, 59 de ellas no percibían ingreso, acerca de cuatro no había información sobre el particular y de los 13 casos restantes se obtuvo la información sobre ingreso. El ingreso mensual de las 22 madres de estudiantes del primer semestre fluctuaba entre $20 y $250 y la mediana de ingresos fue de $149.50. Los trece casos del segundo semestre 104


tenían ingresos mensuales que fluctuaban entre $60 y $300; la mediana de ingresos fue de $178. 21. El promedio ponderado de los gastos en hospedaje incurildos por 93 estudiantes del primer semestre fue de $244 por semestre y eI promedio de gastos de 61 de los estudiantes del segundo semestre fue de $233 por semestre. Los gastos semestrales .de hospedaje del grupo del primer semestre fluctuaban entre $68 y $428 y los mismos gastos del grupo del segundo semestre fluctuaban entre $80 y $380 mensuales. El promedio de gastos semestrales en hospedaje de ambos grupos es más bajo que la cantidad semestral de $315 que cobra el Colegio en los dormitorios de varones y muy inferior a los $450 que informa la Oficina del Decano de Estudiantes del Colegio como el costo promedio semestral de hospedaje y manutención para un estudiante en este recinto. 22. Cincuenta de los 97 casos .del primer semestre (51.5 por ciento) y 25 de los 61 del segundo semestre (41.0 por ciento) que incurrían en gastos de hospedaje dependían en forma total o parcial de algún tipo de beca para sufragar los gastos de hospedaje y matrícula. De los estudiantes dados de baja que no tenían gastos de hospedaje, 31 del primer semestre y 28 del segundo, el 41.9 y el 39.3 por ciento de estos grupos, respectivamente, también dependían en forma total o parcial de algún tipo de beca para sufragar los gastos de matrícula. Considerando ambos gastos conjuntamente para el total de bajas parciales de ambos semestres, el 49.2 por ciento de los casos (63 de 128) del primer semestre y el 40.4 por ciento de los casos (36 de 89) del segundo semestre dependían total o parcialmente de becas para 'el pago de sus gastos de hospedaje y matrícula o de matrícula solamente. Es interesante y significativo que tantos estudiantes becados se den de baja. ¿Es la cantidad de dinero de la beca suficiente para los gastos indispensables del estudiante? ¿Hay supervisión adecuada de los becarios? 23. El promedio ponderado de gastos semestrales en librós y materiales de 127 de los estudiantes dados de baja el primer semestre ascendió a $39.02 y el de los 89 casos del 105


segundo semestre fue $33.90. Tanto en el primer semestre como en el segundo los estudiantes dados de baja en la facultad de Ingeniería tuvieron el promedio más alto de gastos en libros y materiales — $42.01 y $35.16, respectivamente. Los estudiantes que se dieron de baja en algunas asignaturas en la facultad de Artes y Ciencias en el primer semestre y los que se dieron de baja en la facultad de Agricultura en el segundo semestre tuvieron el promedio más bajo de gastos en libros y materiales ($33.24 y $30.00, respectivamente). El promedio de los gastos en libros y materiales en ambos semestres fue muy inferior a los $80 que informa la Oficina del Decano de Estudiantes como el gasto promedio en libros y materiales para un estudiante en este recinto. 24. Aproximadamente siete de cada diez de los estudiantes de cada semestre (72.6 por ciento y 69.7 por ciento del primer y segundo semestres, respectivamente, se trasladaban •a pie al Colegio. El 14.1 por ciento y el 17.9 por ciento de los estudiantes en cada semestre hacían uso de transporta•ción pública por la cual tenían que pagar. El gasto semanal promedio en .que incurrieron los estudiantes fue de $3.48 en el primer semestre y $4.67 en el segundo semestre. El 11.7 por ciento de los estudiantes que se dieron de baja en el primer semestre y el 12.4 por ciento de los del segundo semestre se trasladaban al Colegio en automóvil propio, de la familia o privado. 25. El 23.4 por ciento y el 21.3 por ciento de las bajas del primer y segundo semestres, respectivamente, señalaron tener problemas económicos que les afectaban en los estudios. Entre los estudiantes varones que se dieron de baja en ambos semestres la proporción de los que tenían problemas económicos (26.7 y 23.0 por ciento en el primer y segundo semestres, respectivamente) que afectaban sus estudios fue mayor que la proporción de estudiantes hembras que se dieron de baja que estaban en .la misma situación. — dos casos •(8.7 por ciento) en el primer semestre y dos casos (13.3 pór ciento) en el segundo semestre. Tanto en el primer semestre como en el segundo el número mayor (83 de 128 y 61 de 89, respectivamente) de estudiantes que tenían problemas 106


económicos ;que les afectaban en los estudios pertenecían a la facultad de Ingeniería; el número menor (4 de 7 y 1 de 19 en el primer y segundo semestres, respectivamente) pertenecía a la facultad de Agricultura. Sin embargo, en la distribución de la muestra por facultades la proporción mayor de estudiantes que tenían problemas económicos cursaban estudios en la facultad de Agricultura (4 de 7 del primer semestre, o sea el 57.1 por ciento, y uno de 4 en el segundo, el 25.0 por ciento). La proporción menor de estudiantes que tenían problemas económicos cursaban, en ambos semestres, estudios en la facultad de Artes y Ciencias (15.8 y 16.7 por ciento, respectivamente). 26. El 27.4 por ciento de las bajas del primer semestre y el 24.7 por ciento de las del segundo semestre correspondían a estudiantes que llevaban programas académicos de 19 o más créditos. Sin embargo, al considerar el índice académico acumulado por los estudiantes de la muestra se encontró que en el primer semestre solamente el 7.0 por ciento de los casos (9 estudiantes), y en el segundo semestre ninguno tenían un índice académico acumulado de 3.00 ó más hasta el semestre de baja. Esto revela que la mayoría de los estudiantes .a quienes se, les permitió una carga académica de 19 ó más créditos 'no habían demostrado el aprovechamiento necesario para ello. 27. En ambos semestres la proporción mayor de los estudiantes que se dieron de baja (82.0 por ciento y 86.5 por ciento del total de bajas en el primer y segundo semestres, respectivamente) había aprobado en el Colegio los créditos que le daban derecho a la clasificación por año de estudio que ostentaban en el semestre en que se dieron de baja. Solamente uno de los estudiantes de la muestra del primer semestre no había logrado aprobar crédito alguno en el Colegio hasta el momento de la baja . 28. El índice promedio acumulado en la Universidad. .por 127 de los estudiantes que se dieron de baja en uno o. más cursos en el primer semestre fue 1.98 hasta el semestre en que se dieron de baja. De éstos, seis (4.7 por ciento de los 107


128) tenían índices inferiores al mínimo requerido para permanecer en el Colegio y 122 (95.3 por ciento) tenían índices académicos iguales o superiores al mínimo requerido para permanecer en el Colegio en el año de clasificación que ostentaban en el semestre en que se dieron de baja en algunos de los cursos que llevaban. De estos últimos 122 casos había 52 (40.6 por ciento del total de 128 casos) que tenían índices menores de 2.00, pero iguales o superiores a los mínimos establecidos para el año de clasificación que ostentaban y los 70 restantes (57.4 por ciento del total de 128) tenían índices iguales o superiores a 2.00. El grupo de 89 estudiantes que se dieron de baja parcialmente en el segundo semestre tenía un índice promedio de 1.97. Entre estos casos había seis estudiantes (6.7 por ciento del total de 89) que tenían clasificación de primer año, a los cuales no se les aplica el requisito de un índice mínimo hasta que no pasan a cursar el segundo año y otros seis estudiantes que tenían índices académicos inferiores al mínimo requerido para permanecer en el Colegio. De los 77 estudiantes que restaban (86.5 por ciento del total de 89) que tenían índices académicos iguales o superiores al mínimo requerido para permanecer en el Colegio en el año de clasificación que ostentaban en el momento de darse de baja, había 26 estudiantes (29.2 por ciento de los 89 casos) que tenían índices menores de 2.00, pero iguales o superiores al mínimo requerido para el año en que estaban clasificados y 51 estudiantes- (57.3 por ciento del total de 89) que tenían índices iguales o superiores a 2.00. 29. El índice académico promedio según la edad de los estudiantes que dejaron cursos fluctuó entre 1.54 para las bajas de 17 años y 2.18 para un estudiante de 37 años. Entre las bajas del segundo semestre esta fluctuación fue entre 1.56 (cinco bajas entre 25 y 29 años) y 2.49 (un estudiante. de 16 años). 30. Entre las bajas del primer semestre los estudiantes que habían ingresado al Colegio directamente de una escuela superior pública (91 estudiantes) tuvieron un índice académico promedio de 1.95; los que procedían de escuelas superiores privadas (16 estudiantes) tuvieron un índice promedio de 108


2.01; los admitidos luego de haber asistido a otra institución acreditada de nivel universitario (8 estudiantes) tenían un índice promedio de 1.73. Los índices promedios para 83 de los casos del segundo semestre según la institución de procedencia fueron los siguientes: escuelas superiores públicas (58 estudiantes), 1.99; escuelas superiores privadas de Puerto Rico (14 estudiantes), 1.91; instituciones acreditadas de nivel universitario (11 estudiantes), 1.60. Nótese que en ambos semestres los estudiantes que provenían de otra institución universitaria cuando ingresaron a la Universidad de Puerto Rico tuvieron los índices académicos más bajos. 31. El 9.4 por ciento de las bajas del primer semestre y el 7.9 por ciento de las del segundo semestre informaron haberse dado de baja totalmente en sus estudios universitarios en otras ocasiones. En el primer semestre el índice acadérnico promedio fue un poco más alto en el caso de los estudiantes que habían .dejado sus estudios anteriormente que en el caso de los que no-los habían abandonado (2.02 en contraste con 1.97); en el segundo semestre no hubo prácticamente diferencia entre los índices promedios de ambos grupos (1.98 y 1.97 en uno y otro caso).

nna

32. Las razones aducidas por los estudiantes que se dieron de baja parcialmente en el recinto de Mayagüez se analizaron y clasificaron en cuatro categorías generales, a saber: (1) problemas académicos, (2) problemas con el profesor, (3) problemas del estudiante,. (4) problemas administrativos. Las razones incluidas en cada de estas categorías se detallan a continuación: Problemas académicos — Esta categoría se subdivide en dos partes que a su vez incluyen diferentes razones expresadas por los estudiantes: a. Problemas con el mismo curso en que se dio de baja 109


Esta subcategoría incluye razones tales como las siguientes: notas deficientes, temor a bajar el promedio, temor a perder la beca, falta de interés en el curso, ya por ser éste electivo o porque simplemente no le gustaba, el curso exigía mucho trabajo (material fuerte), el horario no era conveniente, no entendía la materia, tenía preparación inadecuada para el curso, estaba atrasado en la clase, dificultad con el idioma en que se enseñaba el curso o en que se hacían los exámenes. b. Problemas con otros cursos Esta subcategoría contiene aquellas causas o motivos de los estudiantes relacionados no con el curso que dejaron, sino con otros cursos en los cuales estaban matriculados. Estas razones son las siguientes: el estudiante tenía que estudiar mucho material en otros cursos, tenía un programa muy recargado, esto es, llevaba muchos créditos. Problemas con el profesor — Se agrupan en esta categoría las razones para las bajas que, de acuerdo con lo que informaron los estudiantes, tenían relación con el profesor, tales cómo su método de enseñanza, el idioma, cualidades personales del profesor que le causaban insatisfacción: le ponía nervioso, le gustaba ridiculizar, era poco estimulante, no informaba al estudiante sobre la calidad del trabajo realizado. Problemas del estudiante — Según las razones que presentaron los estudiantes en esta categoría se incluyen los siguientes aspectos: problemas económicos, problemas personales, problemas de salud, problemas familiares, falta de responsabilidad, mucha distancia de la casa ál Colegio, conflicto entre el horario de trabajo y el de estudio. 110


o

ri

Problemas administrativos — Contiene esta categoría. los siguientes problemas a que los estudiantes adju dicaron sus bajas: falta de orientación (tomó un curso equivocado por creer que era requisito, tenía el curso aprobado con otra numeración, lo hicieron darse de baja por no tener los requisitos necesarios para tomar el curso, cambio de currículo o de facultad), cambios en el horario de clase, conflicto en el hora(con otras clases), el enfoque del curso no coincidía con la descripción, solicitó un curso y le dieron otro más difícil, cambio de libros de texto duranté el semestre o mientras duraba el curso. Los 128 estudiantes que se entrevistaron el primer semestre adujeron 219 razones diferentes para darse de baja en los cursos. A continuación se indica la distribución de esas razones, de acuerdo a las categorías establecidas: Problemas: académicos: (a) problemas académicos con el mismo curso (146 razones), 66.7 por ciento; (b) problemas académicos con otros cursos (10 razones), 4.6 por ciento; Problemas con el profesor (28 razones), 12.8 por ciento; Problemas del estudiante (18 razones), 8.2 por ciento; Problemas administrativos (17 razones), 7.8 por ciento. Estas razones fueron informadas por 105 varones, quienes adujeron un total de 184 razones, y por 23 hembras, quienes adujeron un total de 35 razones. La razón de .problemas académicos con el mismo curso en que se dio de baja tuvo una incidencia de 65.2 por ciento (120 de 184) en el caso de los varones, mientras que en el de las hembras la incidencia fue mayor, 74.3 por ciento (26 de 35). Sin embargo, esta razón fue dada por una proporción menor de hembras (18 de 23), 78.3 por ciento, que de varones (86 de 105), 81.9 por ciento. Los 89 estudiantes del segundo semestre señalaron un total de 15'2 razones como motivo para darse de baja. Estas razones se distribuyen -en la forma que sigue según las categorías establecidas: Problemas académicos: (a) problemas: con el mismo curso (111 razones), 73 por ciento; (b) problemas con otros cursos (6 razones), 3.9 por ciento; Problemascon el profesor (12 razones), 7.9 por ciento; Problemas del estudiante (8 razones), 5.3 por ciento; Problemas administrativos: 111


(15 razones), 9.9 por ciento. Estas razones las informaron 74 estudiantes varones, quienes adujeron un total de 122 razones, y 15 hembras, quienes señalaron un total de 30 razones. Tanto en el caso de los varones como en el de las hembras, la razón de problemas académicos con el mismo curso en que se dieron de baja obtuvo la frecuencia más alta; 77.0 por ciento (94 de 122) en el caso de los varones y 56.7 por ciento (17 de 30) en el caso de las hembras. La proporción de varones (87.8 por ciento 65 de 74) que informó esta razón fue mayor que la proporción de hembras (80.0 por ciento — 12 de 15). En el primer semestre las hembras adujeron más frecuentemente los problemas académicos como una de las razones para darse de baja que varones, mientras que en el segundo semestre la situación fue a la inversa. Sin embargo, en ambos semestres, tanto en el caso de los varones como en el de las hembras los problemas académicos fueron las razones más poderosas para que los estudiantes abandonaran los cursos. 33. De las 124 bajas (96.9 por ciento del total) que consultaron con su consejero en el primer semestre, el 70.2 por ciento informó que el consejero les ayudaba a seleccionar los cursos; el 29.8 por ciento informó que el consejero no les ayudaba. De los 89 estudiantes dados de baja el segundo semestre, el 78.7 por ciento informó que el consejero les ayudaba a seleccionar los cursos y el 21.3 por ciento informó que no recibía tal ayuda. Ochenta y seis estudiantes del primer semestre y 66 en el segundo consultaron con el consejero acerca de sus otros problemas. En el primer caso, 46 recibieron ayuda y 40 no la recibieron. En el segundo caso 42 estudiantes recibieron ayuda del consejero y 24 no recibieron su ayuda. El 67.7 por ciento del total de 128 bajas del primer semestre y el 74.2 por ciento del total de 89 bajas del segundo semestre informaron haber recibido ayuda del consejero antes de tramitar la baja. El 11.3 por ciento de los estudiantes dados de baja el primer semestre y el 10.1 por ciento de los del segundo semestre 112


informaron que no habían recibido ayuda del consejero al darse de baja. El 21.0 por ciento de los estudiantes dados de baja en el primer semestre y el 14.6 por ciento de los del segundo semestre informaron que no habían consultado con el consejero acerca de darse de baja. El 26.6 por ciento de las bajas del primer semestre y el 34.8 por ciento de las del segundo semestre eran de estudiantes que habían recibido ayuda u orientación de otras personas en el Colegio. Los restantes no habían recibido tal ayuda. El 42 por ciento de las bajas del primer semestre y el 47.2 por ciento de las del segundo semestre fueron de estudiantes que .recibieron ayuda u orientación para sus problemas de personas de fuera del Colegio. El 58.1 por ciento de los estudiantes dados de baja el primer semestre y el 51.7 por ciento de los del segundo semestre no recibieron ayuda u. orientación de personas de fuera del Colegio. 34. En el primer semestre 119 estudiantes que se dieron de baja informaron cómo entendían lo que el maestro explicaba en el salón de clases en 137 cursos en que se dieron de baja y en el segundo semestre 69 estudiantes que habían dejado 79 cursos informaron sobre este particular. De acuerdo con la información obtenida, en el 70 por ciento de los cursos que abandonaron en el primer semestre y en el 62 por ciento de los que abandonaron en el segundo semestre, los estudiantes tenían algún grado de dificultad (esto es, salían con dudas del salón, entendían muy poco o estaban completamente perdidos) en entender lo que el maestro explicaba en dichos cursos. 35. En el primer semestre las hembras, en contraste con los varones, entendían todo muy bien en una mayor proporción de los cursos que abandonaron. Las hembras entendían todo muy bien en el 34.8 por ciento de los cursos en que se dieron de baja, mientras que los varones entendían muy bien en sólo el 21.1 por ciento de .esos cursos. Las hembras tenían dificultad en entender lo que el maestro explicaba en el 65.2 por ciento de los cursos que. abandonaron y los `varones estaban en la misma situación en el 71.1 por ciento. 113'


En el segundo semestre la situación era a la inversa. Los varones entendían todo muy bien en el 30.3 por ciento de los cursos en que se dieron de baja y las hembras estaban en igual situación en el 15.4 por ciento de los cursos. Los varones tenían problemas en el 57.6 por ciento de los cursos que descontinuaron 'y las hembras estaban en la misma situación en el 84.6 por ciento de los cursos. 36. El 72.7 por ciento de las bajas del primer semestre y el 70.8 por ciento de las del segundo semestre eran de estudiantes que no preparaban plan de estudio para distribuir el tiempo entre sus asignaturas. El 27.3 por ciento de las bajas del primer semestre y el 28.1 por ciento de las del segundo semestre preparaban un plan de estudio. En el primer semestre 91 de 93 estudiantes que no preparaban tal plan dedicaban al estudio un promedio de 22.5 horas semanales. En el segundo semestre 61 de los 63 estudiantes que se encontraban en la misma situación dedicaban al estudio un promedio de 18.2 horas a la semana. Los estudiantes que tenían un plan de estudio en el primer semestre dedicaban al estudio un promedio de 27.3 horas a la semana. Los estudiantes que preparaban un plan en el segundo semestre dedicaban al estudio un promedio de 23.6 horas a la semana. En el primer semestre los estudiantes que preparaban un plan de estudio tenían índices académicos promedios inferiores a los que no lo preparaban: 1.86 en contraste con 2.03. En el segundo semestre los promedios fueron prácticamente iguales.: 1.97 y 1.98. 37. El promedio de horas semanales dedicadas al estudio por parte de 127 de los 128 estudiantes del primer semestre fue 23.8 horas y el de 86 de los 89 casos del segundo semestre fue de 19.9 horas. En el primer semestre los estudiantes (7) de la facultad de Agricultura obtuvieron el promedio más alto de horas dedicadas al estudio (25.3 horas semanales) y en el segundo semestre el promedio más_ alto correspondió a los estudiantes (58) de la facultad de Ingeniería (20.4 horas semanales). De las bajas del primer semestre los estudiantes de tercer año dedicaban el promedio más alto de horas semanales 114


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al estudio (25.5 horas), y de las dl segundo semestre, los de cuarto año (21.5 horas). Los promedios más bajos de horas semanales dedicadas a estudiar correspondieron, en ambos semestres, a los estudiantes de quinto año: primer semestre 21.6 horas; segundo semestre, 14.2 horas. En el primer semestre los 104 varones dedicaban un promedio de 24.0 horas semanales al estudio y las 23 hembras dedicaban un promedio de 23.0 horas semanales. En el segundo semestre de los estudiantes acerca de los cuales se obtuvo información, 71 varones dedicaban un promedio de 20.1 horas y las 15 hembras dedicaban un promedio de 18.9 horas semanales al estudio. De lo anterior se deduce que en ambos semestres las hembras parecían dedicarle al estudio un poco menos tiempo que los varones. 38. Tomadas en conjunto todas las facilidades de estudio, que incluyen biblioteca o salón privado, escritorio, libros de texto y luz ,apropiada para estudiar, cerca de una tercera parte de los estudiantes de ambos semestres (31.1 por ciento y 37.1. por ciento del primer y segundo semestres, respectivamente) contaban con todas ellas. El 6.2 por ciento de los estudiantes que se dieron de baja el primer semestre y el 7.9 por ciento de los del segundo semestre informaron que no tenían los libros de texto necesarios para estudiar. En el caso de estos estudiantes dicha razón pudiera tener relación directa con la decisión de dejar los cursos, ya que si los estudiantes no contaban con los textos no podían prepararse adecuadamente para sus clases y esto podría llevarlos a obtener calificaciones deficientes que los forzaran a dejar cursos. 39. El 89.8 y el 85.4 por ciento de los estudiantes dados de baja el primer y segundo semestres, respectivamente, leían por lo menos un periódico (entre uno y cuatro). El 79.7 por ciento de los estudiantes del primer semestre y el 78.7 por ciento de los del segundo leían revistas. Solamente el 4.7 por ciento de los estudiantes del primer semestre y el 5.6 por ciento de los estudiantes del segundo semestre informaron que no leían ni periódicos ni. revistas. 40. Entre los estudiantes dados de baja el primer semestre la mayor proporción (52.2 por ciento) informó que tenía 115


alguna dificultad en entender lo que leían en inglés, mientras que entre los del segundo semestre la mayor proporción (55.0 por ciento) informó que no tenían dificultad en entender lo que leían en inglés -- el 45.0 por ciento tenía alguna dificultad. En ambos semestres la proporción de hembras que informó tener algún tipo de dificultad en entender lo que leían en inglés fue mayor que la proporción de varones que informó lo mismo — en el primer semestre, el 56.5 por ciento de las hembras y el 51.4 por ciento de los varones; en el segundo semestre, el 53.3 por ciento de las hembras y el 43.3 por ciento de varones. 41. El 10.9 por ciento de los estudiantes dados de baja el primer semestre y el 13.5 por ciento de los del segundo semestre señalaron tener alguna dificultad en entender lo que leían en español. En el primer semestre el 13.3 por ciento de .los varones informaron que tenían alguna dificultad en entender lo que leían en español, en tanto que ninguna de las estudiantes hembras informó estar en esta situación. En el segundo semestre una proporción más o menos igual de varones (13.5 por ciento) ,que de hembras (13.7 por ciento) informó que tenía alguna. dificultad en entender lo que leían en español. 42. El 25.0 por ciento de los estudiantes dados de baja el primer semestre y el 25.8 por ciento de los del segundo semestre señalaron tener problemas de salud que les afectaban en los estudios. Tanto en el primer semestre como en el segundo había una proporción. mayor de hembras que de varones que tenían problemas de salud que les afectaban en los estudios (primer semestre: 34.8 por ciento, 8 de 23 hembras, en contrasté. con 22.9 por ciento de varones, 24 de 105; segundo semestre: 46.7 por ciento, 7 .de 15 hembras, y el 21.6 por ciento, 16 de 74 varones). En ambos semestres correspondió al número de bajas de la facultad de Agricultura la mayor proporción de estudiantes que tenían problemas de salud (42.9 por ciento, 3 de. 7 casos, en el primer semestre y 50 por ciento, 2 de 4, en el segundo semestre); a esta facultad le siguió la de Artes y Ciencias: 34.2 por ciento y 29.2 por ciento de las bajas del primer y segundo semestres, respectivamente. 116


Tanto en el primer semestre como en el segundo el índice académico promedio de los que tenían problemas de salud que les afectaban en los estudios fue más bajo que el índice académico de los que no tenían este tipo de problema (primer semestre: 1.93 índice académico promedio de los que tenían problemas y 2.00 índice de los que no tenían; segundo semestre: 1.86 índice de los que tenían problemas y 2.01 índice de los que no tenían problema alguno). 43. De los estudiantes de ambos semestres que dijeron tener problemas de salud el 40.6 por ciento de los del primero y el 34.8 por ciento de los del segundo semestre trataban su problema con algún médico. de la Universidad. En ambos semestres más de la mitad de los estudiantes que tenían problemas de salud se habían tratado con médicos particulares. Los estudiantes que informaron haber tratado su problema con algún médico particular podían haberse tratado también con los médicos de la Universidad. No obstante, el hecho que una proporción mayor hiciera uso de servicios médicos particulares que de los servicios médicos del Colegio podría revelar que algunos estudiantes o desconocen los servicios médicos .que provee el Colegio o están insatisfechos con los mismos, o se les haga difícil conseguirlos. 44. El 5.4 por ciento de los estudiantes del primer semestre y el 6.7 por ciento de Tos del segundo semestre señalaron tener limitaciones físicas. En este estudio se consideraron como limitaciones físicas aquellos defectos físicos que no están corregidos y como consecuencia .impiden o limitan al estudiante ejercitarse físicamente. Los casos del primer semestre se distribuían por sexo de la siguiente manera: Ocho varones (7.6 por ciento del total de 105 varones) y una hembra (4.3 por ciento del total. de 23 hembras). De los del segundo semestre cinco eran varones (6.8 por ciento del total de 74 varones) y una era hembra (6.7 por ciento del total de 15 hembras. Entre las limitaciones físicas que informaron tener estos estudiantes se encontraron defectos de la vista y del corazón, hernia, asma, «sinusitis» crónica y gaguera. 45. El 48.4 por ciento de las bajas del primer semestre y el 472 por ciento de las del segundo semestre correspondían 117


a estudiantes que pertenecían a una o más organizaciones de dentro o fuera del recinto universitario. En ambos semestres

la mayor proporción de los estudiantes pertenecían a una sola organización. En ambos semestres una proporción mayor de varones que de hembras pertenecían a alguna organización: 50.5 por ciento de los varones en contraste con 39.1 por ciento de las hembras en el primer semestre y 50.0 por ciento de varones en contraste con 33.3 por ciento de las hembras en el segundo semestre. En el primer semestre la mayor proporción (66.7 por ciento) de los estudiantes que pertenecían a organizaciones estaban clasificados en cuarto año. En el segundo semestre la mayor proporción (58.8 por ciento) de esos estudiantes estaban clasificados en tercer año. En el primer semestre los estudiantes que pertenecían a distintas organizaciones tenían un índice promedio superior a los que no pertenecían a organizaciones (2.11 en contraste con 1.87). En el segundo semestre la situación es a la inversa: el índice promedio de los que no pertenecían a organizaciones fue 1.99, mientras que el de los que pertenecían a organizaciones fue 1.95. En ambos semestres una proporción de los estudiantes que no tenían problemas económicos mayor que la de los que tenían problemas pertenecían a organizaciones. 46. El tiempo libre de los estudiantes dados de baja en ambos semestres se empleaba principalmente en leer y en estar con amigos en tertulias. Se encontró que en el primer semestre el promedio más alto de horas semanales (7.9 horas) lo dedicaban los estudiantes a estar con amigos en tertulias, mientras que en el segundo semestre se observaba lo mismo en relación con las actividades en la clasificación «otras actividades» (que incluye ver televisión, oír música y trabajar). El promedio de horas dedicado a «otras actividades» es tan alto en el segundo semestre en contraste con el primero (13.3 contra 5.1 horas en el primer semestre) debido a la presencia de dos estudiantes que dedicaban un promedio de 32.5 horas a la semana a trabajar. Aparte de esto, en el segundo semestre también se dedicaba un promedio de 7.9 horas a la semana a estar con amigos en tertulia. En ambos semestres el promedio semanal de tiempo libre ~ 118


dedicado a actividades religiosas fue el más bajo (1.7 horas en el primer semestre y 1.6 horas en el segundo). En ambos semestres las lecturas ocupaban el primer lugar entre las actividades a que se dedican los varones y la religión entre las actividades a que se dedican las hembras. En ambos semestres se observa la tendencia a aumentar el número promedio de actividades a que se dedicaban los estudiantes a medida que aumentaba su'íñdice académico. C. Contraste de las características generales de 'las bajas parciales en ambos recintos Esta. parte del estudio tiene como propósito comparar los estudiantes dados de baja parcialmente en ambos recintos para ver en qué características coinciden o difieren. La comparación se hace tomando como puntos de referencia los .objetivos del estudio. 1. Tipos de estudiantes que abandonan algunos cursos Sexo. En términos generales, proporcionalmente más varones que hembras se dieron de baja parcialmente en los recintos .de Río Piedras y Mayagüez, excepto en el caso de las bajas del primer semestre en Mayagüez. La siguiente relación demuestra que la proporción de bajas en los estudiantes de ambos sexos en el segundo semestre es superior a la proporción de bajas en el primer semestre en el recinto de Río Piedras; en el recinto de Mayagüez la situación es a la inversa. Bajas por sexo

Sexo

Varones. . ,. . Hembras .

Primer semestre

Segundo semestre

Rio Piedras

Mayagüez

Rio Piedras

Mayagüez

37.1 27.5

52.3 55.8

42.3 31.4

40.5 34.8 119


En el primer semestre las proporciones de hembras' y de varones que se dieron de baja en Mayagüez son mayores que las proporciones correspondientes en el recinto de Río Piedras. En el segundo semestre la proporción de hembras que se dieron de baja en Mayagüez supera a la proporción correspondiente en el recinto de Río Piedras. En los varones la situación es a la inversa.

el

Edad. La mediana de edad fue prácticamente igual en las bajas parciales del recinto de Río Piedras en los dos semestres (19.7 y 19.9 años, respectivamente) y en las del segundo semestre en el recinto de Mayagüez, cuya edad mediana era de 20.0 años. La edad mediana del grupo del primer semestre en Mayagüez fue de 19.4 .años. Tanto en el recinto de Río Piedras como en el de Mayagüez la edad mediana es mayor en el segundo semestre, lo que era de esperarse. En el primer semestre 62.5 por ciento y el 55.5 por ciento de las bajas de Río Piedras y Mayagüez, respectivamente, tenían edades que fluctuaban entre 19 y 22 años. En el segundo semestre el 65.8 por ciento de las bajas de Río Piedras y el 68.5 por ciento de las bajas de Mayagüez se encontraban entre estas mismas edades. Estado civil. El por ciento mayor de los estudiantes de bajas parciales en ambos semestres y en ambos recintos eran solteros; el por ciento menor de los estudiantes eran divorciados. Proporcionalmente había más estudiantes solteros en Mayagüez que en Río Piedras primer semestre 96.1 y 90.0 por ciento; segundo semestre 93.3 y 91.0 por ciento. Residencia de los estudiantes mientras estudiaban. En ambos semestres la proporción mayor de los casos de bajas parciales en el recinto de Río Piedras (63.2 y 691 por ciento, respectivamente) vivían en su casa mientras estudiaban; en las bajas del recinto de Mayagüez el mayor número (75.8 y 68.5 por ciento, respectivamente) residían fuera de. su hogar. Ya se ha indicado que esta situación puede ser un reflejo del hecho de que en Mayagüez hay programas de estudio que no se hallan en ningún otro centro universitario en Puerto Rico y que los estudiantes de los pueblos más lejanos que acuden 120


a este recinto tienen necesariamente que residir fuera de sus hogares mientras asisten a esta institución. Promedio de personas por familia. En ambos recintos, el promedio de personas por familia es en ambos semestres (con la excepción del segundo semestre en Mayagüez) similar al promedio de personas por hogar censal en la zona rural de Puerto Rico que, de acuerdo con el Censo de 1960, era de 5.2 personas. El promedio de personas por familia del grupo del segundo semestre en Mayagüez se asemeja más al promedio de personas por hogar censal en la zona urbana de Puerto Rico, que en el 1960 era de 4.4 personas. Promedio de personas por familia Recinto Río Piedras Mayagüez

Primer semestre

Segundo semestre

5.5 5.0

5.2 4.6

En ambos semestres el promedio de personas por familia es mayor en el recinto de Río Piedras que en el de Mayagüez. En ambos recintos el promedio de personas por familia es mayor en el grupo del primer semestre que en el grupo del segundo semestre. Dependen de becas o asistencia económica. Considerando en conjunto los gastos de matrícula y hospedaje en ambos semestres, había en el recinto de Río Piedras menos estudiantes que dependían total o parcialmente de becas o asistencia económica para sufragar esos gastos que en el recinto de Mayagüez (Río Piedras, 33.9 y 30.3 por ciento y Mayagüez, 49.2 y 40.4 por ciento en el primer y segundo semestres, respectivamente). Gastos de' hospedaje. En ambos semestres el promedio de gastos semestrales de hospedaje de los estudiantes que se dieron de baja en Mayagüez ($244 y $233, respectivamente) 121


resultó superior al de los- estudiantes dados de baja en Río Piedras ($219 y $228, respectivamente). En Mayagüez el promedio de gastos semestrales por conceptos de hospedaje de ambos grupos es muy inferior a los $450 que informa la Oficina del Decano de Estudiantes como el costo promedio semestral de hospedaje y manutención para un estudiante en este recinto. Las cifras equivalentes en el recinto de Río Piedras se acercan bastante a los $225 por semestre que informa la Oficina del Decano de Estudiantes como el costo promedio de hospedaje para un estudiante en este recinto.

muy

Gastos de libros y materiales. El promedio de gastos semestrales de libros y materiales para los casos de baja del recinto de Río Piedras fue de $36.92 en el primer semestre y de $35.53 en el segundo semestre. Ambos promedios resultan más altos que los $30 que informa el Decanato de Estudiantes como el gasto semestral promedio para un estudiante en este recinto. Por el contrario, en el recinto de Mayagüez los promedios de ambos semestres ($39.02 y $33.90 en el primer inferiores y segundo semestres, respectivamente) fueron a los $80 que informa la Oficina del Decano de Estudiantes como el gasto semestral promedio en libros y materiales para un estudiante en este recinto. Medios de transportación diaria. La mayor proporción, de los casos de bajas parciales en el recinto de Río Piedras (47.1 en el primer semestre y 48.3 por ciento en el segundo) se trasladaban a la Universidad en vehículos públicos en los cuales tenían que pagar por la transportación, mientras que en el recinto de Mayagüez la mayor proporción de los estudiantes (72.6 en el primer semestre y 69.7 por ciento en el segundo) se trasladaban a pie. No obstante, el promedio semanal de gastos de transportación para los estudiantes del recinto de Mayagüez ($3.48 en el primer semestre y $4.67 en el segundó) resultó muy superior al gasto semanal en transportación ($3.25 y $2.36 semestrales, respectivamente) de los estudiantes. del recinto de Río Piedras. En la. parte de bajas totales se explicó la posibilidad del porqué de esta diferencia. 122


Problemas económicos que afectan los estudios. La proporción de bajas parciales que tenían problemas económicos que les afectaban en sus estudios resultó ser, en ambos semestres, mayor en el recinto de Río Piedras ,que en el de Mayagüez (primer semestre, 39.0 en Río Piedras en contraste con 23.4 por ciento en Mayagüez; segundo semestre, 25.8 en contraste con 21.3 por ciento en Río Piedras y Mayagüez, respectivamente). En ambos semestres los varones que tenían problemas económicos predominaron sobre las hembras en igual situación entre las bajas parciales de ambos recintos. Programas de estudio de mas de 18 créditos. En ambos semestres aproximadamente una cuarta parte de los casos de bajas parciales en el recinto de Mayagüez llevaban una carga académica de 19 ó más créditos. Una tercera parte de los casos de bajas parciales del primer semestre y una cuarta parte de los del segundo semestre en Río Piedras llevaban una carga académica de 19 ó más créditos. Tanto en Río Piedras como en Mayagüez la gran mayoría de estos estudiantes no habían demostrado el aprovechamiento necesario para llevar tal carga académica. El índice académico promedio. En ambos semestres el índice académico promedio acumulado por las bajas parciales del recinto de Río Piedras (2.24 y 2.21, respectivamente) resultó ser superior al índice promedio de las bajas parciales del recinto de Mayagüez (1.98 y 1.97, respectivamente). En ambos semestres la mayor proporción de los estudiantes que se dieron dé baja en ambos recintos tenían índices promedios iguales o superiores a 2.00. Proporcionalmente, había en ambos semestres más bajas con índices promedio iguales o superiores a 2.00 en Río Piedras que en Mayagüez y más bajas con índices menores de 2.00, pero iguales o superiores al mínimo requerido por alío de clasificación en Mayagüez que en Río Piedras. Estudiantes que habían abandonado totalmente sus estudios en ocasiones anteriores. Uña mayor proporción de las bajas parciales de ambos semestres en Río Piedras (11.8 en el primer semestre y 16.8 por ciento en el segundo) que de 123


las bajas de ambos semestres en Mayagüez (9.4 y 7.9 por ciento, respectivamente) manifestaron haber abandonado totalmente sus estudios en ocasiones anteriores. En ambos recintos el índice académico promedio de las bajas parciales del primer semestre que habían abandonado totalmente sus estudios en otras ocasiones fue superior al índice de los estudiantes que nunca habían abandonado sus estudios. En el segundo semestre la situación es a la inversa en el recinto de Río Piedras, mientras que en el recinto de Mayagüez no hubo diferencia en los índices promedio de ambos grupos. Plan de estudio de los estudiantes. En ambos semestres la proporción mayor de los casos de bajas parciales en. los recintos de Río Piedras y Mayagüez (71.3 y 71.6 por ciento, respectivamente en el primer semestre, y 72.7 y 70.8 por ciento en el segundo) informaron que no preparaban plan de estudio alguno para distribuir el tiempo entre todas sus asignaturas. En ambos recintos los estudiantes que preparaban un plan de estudio dedicaban al estudio el promedio mayor de horas semanales. En el recinto de Río Piedras los estudiantes que preparaban un plan de estudio tuvieron, en ambos semestres, índices superiores a los que no preparaban plan alguno; en el recinto de Mayagüez la situación era a la inversa. Horas semanales dedicadas al estudio. En ambos semestres los casos de bajas parciales del recinto de. Mayagüez dedicaban un promedio más alto de horas semanales al estudio (23.8 en el primer semestre y 19.9 horas en el segundo) que el que dedicaban los del recinto de Río Piedras (16.3 y 15.6 horas, respectivamente). En el primer semestre el promedio más alto de horas semanales dedicadas al estudio correspondió a los estudiantes de tercer año en ambos recintos; en el segundo semestre correspondió a los estudiantes de primer año en Río Piedras y a los de cuarto año en Mayagüez. En el recinto de Río Piedras las hembras dedicaban en promedio un poco más de tiempo al estudio que los varones; en Mayagüez la situación era a la inversa. En general, estos promedias reflejan que el tiempo ,que los estudiantes dedican al estudio 124


no es suficiente, si se considera que son estudiantes regulares cuya carga académica es de 12 créditos o más. Dificultad en entender lo que leían en inglés. Tanto en el primer semestre como en. el segundo la proporción mayor de las bajas parciales de Río Piedras .(61.1 y 54.2 por ciento, respectivamente)' dijeron. tener alguna dificultad en entender lo que leían en inglés. En el recinto de Mayagüez se observa la misma situación en las bajas del primer semestre: el 52.2 por ciento de los casos informaron tener alguna dificultad, mientras que en el segundo semestre sólo el 45.0 por ciento tenían problemas con el inglés. En ambos recintos y en ambos semestres más hembras que varones tenían dificultad en entender lo que leían en inglés. Estos datos son muy relevantes si se tiene en cuenta que tanto en Río Piedras como en Mayagüez. la mayor proporción de los textos que se utilizan en los cursos están escritos en inglés. Dificultad en entender lo que leían en español. Aproximadamente una quinta parte de las bajas de ambos semestres en Río Piedras (20.6 en el primero y 21.3 por ciento en el segundo) y aproximadamente una décima parte de las bajas. de ambos semestres en Mayagüez (10.9 en el primero y 13.5 por ciento en el segundo) manifestaron tener alguna dificultad en entender lo que leían en español. En el grupo de bajas del primer semestre en Río Piedras más hembras que varones indicaron tener dificultades con el español; en el segundo semestre en Río Piedras y en el primer semestre en Mayagüez la situación era a la inversa. En el recinto de Mayagüez un número igual de hembras que de varones del grupo del segundo semestre tenían alguna dificultad en entender lo que leían en español. Esta situación debe preocupar a los dirigentes y profesores del nivel universitario porque refleja que un alto porcentaje de nuestros estudiantes tiene dificultad en entender lo que leen en su lengua vernácula. Problemas de salud que afectan los estudios. Una cuarta parte (25.8 por ciento) aproximadamente, de las bajas del segundo semestre en Río Piedras y de las de ambos semestres en Mayagüez (25.0 y 25.8 ,por ciento, respectivamente) 125


tenían problemas de salud que les afectaban en sus estudios. En ambos recintos predominaban las hembras que tenían problemas de salud sobre los varones en igual situación. En tres de los cuatro grupos de bajas parciales (con excepción del grupo del primer semestre en Río Piedras) el índice académico promedio de los estudiantes dados de baja que no tenían problemas de salud fue superior al de los que tenían tales problemas. De los casos del recinto de Río Piedras que dijeron tener problemas de salud el 63.4 por ciento en el primer semestre y el 47.5 por ciento en el segundo semestre habían tratado su problema con médicos de dicho recinto. En el recinto de Mayagüez el 40.6 por ciento y el 34.8 por ciento de los casos que tenían problemas de salud en el primer y segundo semestres, respectivamente, se habían tratado con médicos de la Universidad. Limitaciones físicas. En el recinto de Río Piedras el 11.0 y el 6.5 por ciento de las bajas del primer y segundo semestres, respectivamente, indicaron tener algunas limitaciones fisicas. El 5.4 y el 6.7 por ciento de las bajas del primer y segundo semestres, respectivamente, en el recinto de Mayagüez indicaron encontrarse en la misma situación. Afiliación a organizaciones. El 40.0 por ciento de las bajas de ambos semestres en el recinto de Río Piedras eran de estudiantes que pertenecían a organizaciones de dentro o fuera del recinto universitario. El 48.4 por ciento de las bajas del primer semestre y el 47.2 por ciento de las bajas del segundo semestre en Mayagüez se encontraban en situación similar. En ambos semestres y en ambos recintos una proporción más alta de varones que de hembras pertenecían a alguna organización. Orientación y ayuda con que cuenta el estudiante. En el recinto de Mayagüez existe un servicio organizado de orientación para los estudiantes. Desde el momento en que inicia su vida universitaria, a cada estudiante se le asigna un consejero al cual debe recurrir para que le ayude a resolver sus problemas académicos y de otra índole. El 96.9 por ciento de los casos de bajas del primer semestre (124 de 128) y todos los del segundo semestre (89) indicaron haber consultado a 126


el

su consejero. La gran mayoría (71.2 por ciento en el primer semestre y 78.7 en el segundo semestre) informaron que el consejero les ayudaba a seleccionar los cursos y el 67.7 por ciento del total de estudiantes dados de baja en el primer semestre y el 74.2 por ciento del total en el segundo semestre informaron haber recibido ayuda del consejero al tramitar la baja. En el recinto de Río Piedras la situación es completamente distinta. Allí no existe un servicio organizado de orientación para los estudiantes y, por lo tanto, el estudiante que así lo desee, puede seleccionar su propio consejero. Por esto,. solamente el 30.2 por ciento (41 de 136) de las bajas del primer semestre y el 49.0 por ciento (76 de 155) de las bajas del segundo semestre informaron tener un profesor consejero. Del total de alumnos dados de baja el 19.9 por ciento del primer semestre y el 29.7 por ciento del segundo semestre informaron que el consejero les ayudaba a seleccionar los pricursos y sólo el 8.1 por ciento y el 12.9 por ciento en mer y segundo semestres, respectivamente, habían consultado al consejero sobre el asunto de darse de baja. 2. Año de estudios en que la deserción es más alta En el primer semestre la proporción más alta de bajaspor año de clasificación en el recinto de Río Piedras correspondió al tercer año (48.2 por ciento de la matrícula regular); en el segundo semestre correspondió al cuarto año (58.4 por ciento de la matrícula regular). Las proporciones más altas de bajas por año de clasificación en el recinto de Mayagüez correspondieron, en el primer semestre, al primer año (68.4) y en el segundo semestre al segundo año (51.0). A continuación se presenta la distribución porcentual de las bajas por año de clasificación en los recintos de Mayagüez y Río Piedras: Año de clasificación I II III IV V

Primer semestre Río Piedras Mayagüez 13.3 68.4 30.5 56.0 482 502 47.0 39.4 36.7

_ Segundo semestre Río Piedras Mayagüez 27.0 48.5 33.2 51.0 41.6 31.2 58.4 32.6 22.8 127'


La proporción de bajas por año de clasificación en Mayagüez es más alta en ambos semestres y en todos los años de estudio que las proporcoines equivalentes en Río Piedras, con la excepción del cuarto año en el primer semestre y del tercer y cuarto años en el segundo semestre. Las proporciones de bajas por año de clasificación que aparecen en la tabla acusan una tendencia ascendente en el recinto de Río Piedras y descendente en el recinto de Mayagüez. 3. Magnitud de la deserción por facultades y currículos Al contrastar la proporción de bajas con la matrícula regular en cada facultad se observó que en el primer semestre en Río Piedras la mayor proporción de bajas (51.9 por ciento) correspondió a la facultad de Farmacia, mientras que en el segundo semestre correspondió a la facultad de Humanidades (52.6 por ciento). En Mayagüez la facultad de Artes y Ciencias tuvo la mayor proporción de bajas (56.5 por ciento) en el primer semestre, mientras que en el segundo semestre la proporción más alta (40.1 por ciento) correspondió a la facultad de Ingeniería. En Río Piedras, los currículos de Química y de Biología obtuvieron la mayor proporción de bajas en la facultad de Ciencias Naturales en el primer y segundo semestres, respectivamente; el currículo de Sociología-Antropología tuvo en ambos semestres la mayor proporción en la facultad de Ciencias Sociales; las bajas del currículo General fueron las más numerosas en ambos semestres en la facultad de Comercio; las bajas del currículo de inglés en el primer semestre y las de español en el segundo fueron las más numerosas en la facultad de Pedagogía. En el recinto de Mayagüez la baja en los casos de estudiantes que seguían el currículo General en la facultad de Ingeniería y el de .Ciencias Sociales en la .facultad de Artes y Ciencias fueron, en ambos semestres, las más numerosas. Todos los estudiantes que- se dieron de baja en el primer semestre en la facultad de Agricultura seguían el currículo General, mientras que en el segundo semestre las bajas se dividieron por igual entre el currículo General y el currículo de Educación Agrícola. 128


4. Factores que contribuyen a la deserción Los factores que contribuyen a la deserción en el. nivel universitario pueden deducirse, en parte, de las razones que dieron los estudiantes como motivos para las bajas. A continuación se presenta una comparación porcentual de las razones que expresaron los estudiantes que se dieron de baja parcialmente en los recintos de Río Piedras y Mayagüez como causa para las bajas.

Primer, semestre Razones para darse de baja

Problemas académicos a. Con el mismo curso en que se dio de baja b. Con otros cursos Problemas con el profesor Problemas del estudiante Problemas administrativos

Segundo semestre

Río Piedras Mayagüez Río Piedras Mayagüez por ciento a por ciento a por ciento a por ciento a base de 220 base de 219 base dé 233 base de 15V razones razones razones razones

65.0 7.3 19.1 4.5 4.1

66.7 4.6 12.8 •82 7.8

73.0 3.9 7.9 5.3 9.9

64.4 6.4 15.4 9.9 3.9

las

En ambos recintos y en ambos semestres la razón más poderosa es la de Problemas académicos con el mismo curso en que se dieron de baja los estudiantes. En tres de los cuatro grupos de estudiantes de bajas parciales (con excepción del grupo del segundo .semestre en Mayagüez) la razón de Problemas con el profesor ocupa él segundo lugar entre razones aducidas por los estudiantes. En el grupo restante, el segundo lugar lo ocupa la razón de Problemas administrativos. Tanto en el primer semestre como en el segundo la razón de menor peso entre las bajas del recinto de Río Piedras fue la de Problemas administrativos; en el recinto de. Mayagüez se observa la misma situación en lo que atañe a Problemas académicos con otros cursos.

129 9. L. D.


D. Información, suministrada por .los profesores de las bajas parciales en ambos recintos 1. Introducción En esta parte del estudio se da cuenta de alguna de la información suministrada por los profesores que tenían a su cargo los cursos en que los estudiantes se dieron de baja. Esta información se obtuvo de la planilla que cumplimentaron los profesores, en la cual se les solicitaba información sobre el estudiante y los cursos en que éste se dio de baja, así como de los motivos o causas que ellos creían contribuyeron a que el estudiante se diera de baja en dichos cursos. La información se recopiló únicamente en el caso de las bajas parciales. En el recinto de Río Piedras la información se refiere solamente a la muestra de bajas parciales del primer semestre, ya que en el segundo semestre no se distribuyó esta planilla entre los profesores. En el recinto de Mayagüez se obtuvo información de las bajas parciales de ambos semestres. Aquí se analiza la información recopilada en torno a cuatro de las preguntas que contenía la planilla sometida a los profesores. Estas preguntas tenían que ver con el idioma en que se enseñaba el curso en que el estudiante se dio de baja, el idioma en que estaba escrito el texto que se usaba en el curso, las razones que según el profesor obligaron al estudiante a darse de baja en el -curso y la opinión del profesor sobre cuáles son las causas que, en general, obligan a los estudiantes universitarios a darse de baja en esos cursos. 2. Recinto de Rio Piedras Sobre las bajas parciales del primer semestre en el recinto de Río Piedras se recibieron 166 planillas cumplimentadas por 128 profesores. En estas planillas había información sobre 137 cursos. a. Idioma en que se enseñaban los cursos. Los datos obtenidos en relación con el idioma en que se enseñaban los cursos demuestran que de los 137 cursos para los cuáles se obtuvo información 86, que equivalen al 62.8 por ciento, se enseñaban en español; 21, es decir, 15.3 por ciento, en inglés 130


(de estos 21 cursos 15 eran de inglés); en 11 cursos (8.0 por ciento) se utilizaban ambos idiomas (inglés y español); en cinco casos en que los cursos se enseñan en idiomas extranjeros en ocasiones se utiliza el español o el inglés para ciertas explicaciones; en 14 cursos (10.2 por ciento) los profesores no informaron el idioma en que enseñaban la clase. b. Idioma en que está escrito el texto del curso. Cerca de tres quintas partes de los cursos (81 de los 137) usaban textos escritos en inglés. Solamente en 20 cursos (equivalentes a 14.6 por ciento) los textos estaban escritos en español. Había 12 cursos que utilizaban textos escritos en inglés y en español. En cinco cursos los textos estaban escritos en otros idiomas. En los 19 casos restantes, en tres cursos los profesores no usaban texto y en los otros 16 casos los profesores no dieron información. El propósito de estas preguntas era relacionar la información suministrada por los profesores con las razones de las bajas indicadas por los estudiantes. Sin embargo, de las 220 razones que dieron los estudiantes del primer semestre como motivo para sus bajas, solamente siete se referían a dificultad con el idioma (tres con el idioma del profesor y cuatro con el idioma del curso). c. Razones que los profesores dan para la baja parcial de los estudiantes. Uno de los propósitos que se perseguían al requerir de los profesores información sobre los motivos que tuvo cada estudiante en particular para darse de baja era contrastar estos datos con las razones dadas por los propios estudiantes para ver en qué aspectos coincidían y en qué aspectos' diferían. A continuación se presenta una comparación entre las razones que 49 profesores opinaron eran los motivos para los estudiantes darse de baja en 61 cursos y las razones que adujeron los 57 estudiantes que se dieron de baja en esos 61 cursos. Tanto profesores como estudiantes podían dar más de una razón para la baja, por eso aparecen más razones que cursos en que los estudiantes se dieron de baja. 131


Rio Piedras — Primer semestre Estudiantes

Profesores Razones para darse de baja

Problemas académicos a. Problemas con el curso en que se dio de baja b. Problemas c o n otros cursos Problemas con el profesor Problemas personales del estudiante Problemas administrativos Otros TOTAL

Frecuencia

Por ciento

Frecuencia

Por ciento

59

81.9

53

62.4

4 —

5.6 —

.9 19

10.6 22.4

3

4.2

4

4.7

4 2

5.6 2.8

— —

— —

72

100.0

85

100.0

La razón para las bajas que con mayor frecuencia mencionaron estos grupos de informantes fue problemas del estudiante con el mismo curso en que se dio de baja. Del total de 85 razones que dieron los estudiantes, 53 se agruparon bajo esta categoría general, lo cual representa el 62 por ciento. Asimismo del total de 72 razónes que dieron los profesores, 59 (82 por ciento) pertenecían a esta misma clasificación. Como se ve, una proporción más alta de profesores que de alumnos dio como motivo para la baja los problemas del estudiante con el mismo curso en que se dio de baja. Ni un solo maestro de este grupo dio la contestación Problemas con el profesor como razón para que los alumnos se dieran de baja, en tanto que esta razón fue mencionada 19 veces por los estudiantes (esto equivale al 22.4 por ciento de las razones que dieron los estudiantes para darse de baja). En la Tabla Núm. 2 se presenta en forma más detallada las razones que tanto profesores como estudiantes dieron como causantes de las bajas parciales en los 61 cursos a que se refiere el análisis anterior. d. Causas que obligan a los estudiantes a dejar cursos. La planilla de los profesores incluía dos preguntas relacionadas con las razones ,que pudieran tener los estudiantes para darse de baja en los cursos. La primera es la que se analizó en los 132


TABLA NÚM. 2 Recinto de Río Piedras — Razones para las bajas de los estudiantes Razones ofrecidas por Razones para darse de baja en el curso

Problemas académicos Problemas con el curso en que se dio de baja Malas calificaciones Falta de interés en el curso Mucho trabajo en el curso Horario inconveniente No entendía (estaba perdido) Base deficiente Atrasos en la clase Dificultad con el idioma Problemas con otros cursos Mucho material de estudio o programa recargado Toma mucho tiempo laboratorio

Estudiantes

Profesores

Frecuencia

Por ciento

Frecuencia

Por ciento

21 9 7 4 4 4 3 1

24.7 10.6 8.2 4.7 4.7 4.7 3.5 12

29. 12 4 1 — 11 1 1

40.3 16.7 5.6 1.4 — 15.3 1.4 1.4'

7 2

8.2 2.4

4 —

5.6 (Continúa)


TALA ÑúM. 2 (font.) Recinto de Río Piedras — Razones para las bajas de los estudiantes Problemas con el profesor Dificultad con el método de enseñanza Dificultad con el idioma Dificultades personales Sin especificar Problemas personales del estudiante Económicos De salud Conflicto con horario de trabajo Falta de responsabilidad Otros problemas personales similares Problemas administrativos Falta de orientación Sin especificar Otras Malos hábitos de estudio TOTAL

12 1 5 1

14.1 12 5.9 12

— 1 1 1 1

— 12 12 12 12

1

1.4

— 1 1

1.4 1.4

— —

— —

3 1

4.2 1.4

—

—

2

2.7

85

100.0

72

100.0


párrafos inmediatos anteriores y que tenía que ver con las razones que, según el profesor, tuvo el estudiante para no continuañ los cursos específicos en que se dio de baja en cada semestre del año de estudio. La otra pregunta solicitaba la opinión.~del profesor según sus observaciones personales y experiencia docente sobre cuáles son las causas que obligan a los estudiantes universitarios en general a abandonar los cursos. Esta\última pregunta incluía alternativas de causas específicas agrupadas en tres categorías generales, denominadas como Causas relacionadas con el estudiante misma, Causas relacionadas con la enseñanza y Causas relacionadas con el sistema y los procedimientos administrativos. De los 128. profesores que cumplimentaron la planilla del profesor en el primer semestré del año .1962-63, solamente 108 contestaron esta pregunta. Las respuestas obtenidas para cada una de las tres clasificaciones generales de las causas para que los estudiantes en general abandonen los cursos se reseñan a continuación: (1) Causas relacionadas con el estudiante. Las causas para que los estudiantes se den de baja en los cursos, que los profesores atribuyen al estudiante mismo, se. presentan en la relación que sigue:

CAUSA

Frecuencia

Por ciento a base de 108 profesores

Base deficiente para el curso Temor a bajar el índice académico . Excesiva carga académica del estudiante Deficiencia académica Problemas emocionales Exceso de actividades extracurriculares Problemas económicos Problemas de salud Problemas con amigos, novios, etc. No estudian suficiente Malos hábitos de estudio Falta de interés Otras

84 68 60 57 42 36 30 25 13 13 8 4 5

77.8 63.0 55.6 52.8 38.9 33.3 27.8 232 12.0 12.0 7.4 3.7 4.6

Total

445 135


L

las

Como se puede ver, más de tres cuartas partes de los profesores (84) atribuyen las{bajas al hecho de que los estudiantes tienen una base deficiente para los cursos. Les seguían las razones de temor del estudiante a bajar su índice académico (68 profesores), excesiva carga académica del estudiante (60 profesores), deficiencia académica (57 profesores). Cerca de dos quintas partes (42 profesores) informó que las bajas podrían deberse a problemas emocionales, y más de uná tercera parte (36 profesores) declaró que éstas podrían tener como posible causa el exceso de actividades extracurricúlares. Según el juicio emitido por cinco profesores, otras causas relabajas, incionadas con el estudiante, que pueden motivar cluyen las siguientes: falta de vocación del estudiante para lo que estudia, número exagerado de ausencias por distintos motivos, temor a algunos cursos — aun antes de haber comenzado, no les gustan los maestros estrictos. (2) Causas relacionadas con la enseñanza. En la categoría de causas relacionadas con la enseñanza el 33.0 por ciento de los profesores señaló el número excesivo de estudiantes en las clases como una de las razones para las bajas. (Véase la siguiente relación.)

CAUSA Número excesivo de estudiantes en la clase Falta de familiaridad del estudiante con el método de enseñanza del profesor Problemas personales con los profesores Otras causas relacionadas con la enseñanza TOTAL

Frecuencia

Por ciento a base de 108 profesores

36

33.3

21 12

19A 11.1

4

3.7

73

La falta de familiaridad del estudiante con el método de enseñanza fue mencionada por 21 profesores (19.4 por ciento del total) como posible razón para que los estudiantes dejen 1s cursos. Un 11.1 por ciento de los profesores opinó que las bajas pueden deberse a problemas personales de los estudiantes 136


con filos profesores. Entre otras causas a las cuales algunos: profesores creen que pueden deberse las bajas se encuentran las siguientes:' el hecho de que en varios cursos los textos sean en inglés, lo cual acarrea dificultades a los estudiantes; las: asignaciones demasiado extensas en algunos cursos, y las pocas relaciones personales que hay entre profesores y estudiantes. (3) Causas relacionadas con el sistema y los procedimientos administrativos. Entre las razones de la categoría causas relacionadas con el sistema y los procedimientos administrativos, la más frecuente fue la de falta de orientación general a los estudiantes. Esta causa fue mencionada por más: de la mitad de los profesores, como se puede ver en la relación siguiente:

Frecuencia

Por ciento a base de profesores

Falta de, orientación general Facilidades para darse de baja sin que haya que pagar por ello Falta de exámenes de aptitud Sistema de devolución de parte del pago de matrícula Otras

55

50.9

37 23

34.3 21.3

5 9

4.6 6.0

Total

ioa

CAUSA

129

Más de una tercera parte de los maestros declaró que las facilidades para darse de baja sin que haya que pagar por ello es probablemente una de las causas. Otra de las razones, según la opinión del 21 por ciento de los profesores, es que no. se administran exámenes de aptitud. .Cinco profesores (4.6 por ciento) creen que una de las razones para las bajas es el sistema de devolución de parte del pago de matrícula cuando el estudiante se da de baja de los cursos antes de determinada fecha. Otros nueve profesores atribuyen las bajas a causas tales como: bajo costo de la matrícula, la «política de promoción en masa del Departamento de Instrucción» (con lo que probablemente querrán decir que el estudiante trae una 137


preparación general deficiente), escasez de textos y libros de referencia para los estudiantes, diferencias significativas en los requisitos, métodos y exigencias de los diversos cursós y .la facilidad con que se pueden aprobar otros, facilidades de ingreso, estudiantes con índices de escuela superior altos, pero sin conocimientos básicos, y otras deficiencias administrativas en general. En resumen, de acuerdo con este grupo de profesores del recinto de Río Piedras, entre las causas generales más importantes para que los estudiantes se den de baja en los cursos de estudio en que se matriculan están la base deficiente ,que tienen los estudiantes para los cursos en que se dan de baja, el temor a reducir el índice académico, la excesiva carga académica del estudiante, su deficiencia académica general y su falta de orientación general para ingresar a la Universidad. 'Todas estas razones fueron aducidas por más de la mitad de los 108 profesores que suministraron información sobre este particular relacionada con los estudiantes que constituyeron bajas parciales en el recinto de Río Piedras durante el primer semestre del año 1962-63. 3. Recinto de Mayagüez A cada profesor de los cursos en que los estudiantes entrevistados se dieron de baja parcialmente en el primer y el segundo semestre del año 1963-64 en el recinto de Mayagüez se les envió una planilla en la que se les solicitaba información acerca de los estudiantes y los cursos en que éstos se dieron de baja, así como la opinión que los profesores tenían {le las causas que, según sus propias experiencias, motivan a los estudiantes a abandonar los cursos. En esta parte del estudio se analizan las mismas cuatro preguntas de dicha planilla que se analizaron en el caso de las bajas parciales del primer semestre del año 1962-63 del recinto de Río Piedras. Estas son las pregunte que tenían que ver con el idioma en que se enseñaba el curso en que el estudiante se dio de baja, el idioma en que estaba escrito el texto que se utilizaba en el curso, las razones que, según el profesor, obligaron al estudiante a darse de baja en el curso y la opinión del profesor acerca de .las causas que, en general, obligan a 138


los estudiantes universitarios a abandonar cursos en los que se han matriculado. En el primer semestre se sometieron 160 planillas a un total de 97 profesores. De éstas, se recibieron 125 completas en todos sus detalles, por parte de 75 profesores. Dieciséis profesores devolvieron 23 planillas incompletas, de las cuales no se pudo obtener la información pertinente para las cuatro preguntas ;que aquí se analizan. En el segundo semestre se enviaron 117 planillas correspondientes a 75 profesores. De estas planillas, 67 estaban completas, y las remitieron 45 profesores. A continuación aparece la información que, se obtuvo para las cuatro preguntas de referencia de parte de los dos grupos de profesores que tenían a cargo los cursos en que los estudiantes se dieron de baja en ambos semestres. a. Idioma en que se' enseñan los cursos. En el primer semestre se obtuvo información acerca del idioma que se utiliza como vehículo de enseñanza en 129 cursos en los que los estudiantes se dieron de baja. Esta información reveló que 105 de estos cursos (el 81.4 .por ciento) se enseñaban en español, 19 cursos (14.7 por ciento) se enseñaban en inglés y 5 (3.9 por ciento) en francés, ya que eran cursos de francés. En el segundo semestre se obtuvo información acerca del idioma que se usa como vehículo de enseñanza en 65 cursos en los que los estudiantes se dieron de baja. De acuerdo con esta información, 56 de estos cursos (el 86.2 por ciento) se enseñaba en español, 8 cursos (12.3 por ciento) en inglés y un curso (1.5 por ciento) en ambos idiomas, inglés y español. b. Idioma .en que está escrito el texto del curso. En el primer semestre en aproximadamente dos terceras partes de los cursos (83, o sea el 64.3 por ciento) los textos que se utilizaban estaban escritos en inglés. En 41 cursos (31.8 por ciento) el texto estaba escrito en español y en 5 cursos (3.9 por ciento) en francés. En el segundo semestre en aproximadamente cuatro quintas partes de los cursos (54 de 65, o sea el 83.1 por ciento) los textos que se utilizaban estaban escritos en inglés. Solamente en siete cursos, equivalente a 10.8 por ciento, los textos 139


estaban escritos en español. Había tres cursos (el 4.6 por ciento) que usaban textos escritos en inglés y en español. En un curso (1.5 por ciento) el profesor no usaba texto. En ambos semestres contrasta el hecho de que mientras más del 80 por ciento de los cursos para los cuales se obtuvo información se enseñaban en español solamente en el 31.8 por ciento de los cursos del primer semestre y en el 15.4 por ciento de los del segundo semestre se usaban textos escritos en español. En el primer semestre se usaban textos escritos en inglés en el 64.3 por ciento de los cursos; en el segundo semestre, en el 87.7 por ciento. c. Razones que los profesores dan para la baja parcial de los estudiantes. En la planilla sometida a los profesores había una pregunta que solicitaba las razones que, según ellos, podían haber obligado al estudiante a darse de baja en el curso. Se obtuvo información completa para esta pregunta de parte de 48 profesores en el primer semestre y de 25 profesores en. el segundo semestre. En el primer semestre los 48 profesores dieron las razones que, según ellos, tuvieron 65 estudiantes para darse de baja en 68 cursos. En el segundo semestre los 25 profesores dieron las razones que tuvieron 32 estudiantes para darse de baja en 35 cursos. En la relación que aparece en la página 141 se, comparan las razones que dieron .los profesores de ambos semestres para que los estudiantes se dieran de baja en dichos cursos con las razones que dieron los estudiantes para dejar los mismos cursos. En ambos semestres las razones para darse de baja que indicaron con mayor frecuencia tanto profesores como estudiantes fueron las que tenían que ver con problemas del estudiante con el curso en que se dio de baja. En el primer semestre el 773 por ciento de las razones expuestas por los profesores para que los estudiantes se dieran de baja en los cursos y el 68.3 por ciento de las razones para darse de baja expuestas por los estudiantes correspondieron a esta clasifi cación. En el segundo semestre los correspondientes por cientos fueron 75.6 y 84.6, respectivamente. En ambos semestres, dentro de esta categoría general, la razón específica para las 140

~_~~


Segundo semestre

Primer Semestre

Razones para darse de bajá

RAZONES OFRECIDAS POR Profesores Estudiantes

Profesores

Estudiantes

Frecuencia

Por ciento

Frecuencia

Por ciento

Frecuencia

Por ciento

Frecuencia

Por ciento

68

77.3

69

68.3

31

75.6

44

84.6

6 — 8 1 5

6.8 — 9.1 1.1 5.7

11 11 8 1 1

10.9 10.9 7.9 1.0 1.0

5 — 4 — 1

12.2 — 9.8 -2.4

1 3 3 1 —

1.9 5.8 5.8 1.9 —

88

100.0

101

100.0

41

100.0

52

100.0

Problemas académicos a. Problemas con el ,curso en que se dio de baja. b. Problemas con otros cursos. Problemas con el profesor Problemas con el estudiante Problemas administrativo_ s Otros TOTAL


bajas que se expuso con mayor frecuencia, tanto por estudiantes como por profesores, fue la de que el estudiante tenía calificaciones deficientes en el curso en que se dio de baja. En el primer semestre los estudiantes adujeron más frecuentemente (10.9 por ciento) los problemas con otros cursos de estudio como razones para darse de baja que la que lo hicieron los profesores (6.8 por ciento). En el segundo semestre estos mismos por cientos fueron 1.9 en el caso de las razones aducidas por los estudiantes y 12.2 en el caso de las aducidas por los maestros. En ambos semestres la proporción de razones que expusieron los profesores como causas para las bajas debidas a los propios estudiantes (9.1 por ciento en el primer semestre y 9.8 por ciento en el segundo) fue mayor ,que la proporción que adujeron los estudiantes como razones inherentes a ellos (7.9 por ciento en el primer semestre y 5.8 por ciento en el segundo). En ninguno de los dos semestres los profesores indicaron razones relacionadas con problemas con• el profesor como causas para que los estudiantes abandonaran los cursos. Sin embargo, el 10.9 por ciento de las razones que adujeron los estudiantes en el primer semestre correspondió a los problemas con los profesores. En el segundo semestre 'fue el 5.8 por ciento. En la Tabla Núm. 3 que sigue se presentan en forma más detallada las razones que tanto profesores como estudiantes expusieron como causantes de las bajas parciales en los 68 cursos del primer semestre y en los 35 cursos del segundo semestre a los cuales se refiere el análisis anterior. d. Causas que obligan a los estudiantes a dejar cursos. La pregunta que solicitaba la opinión del profesor de acuerdo con sus observaciones y experiencia acerca de cuáles son las causas que obligan a los estudiantes universitarios a dejar cursos de estudio una vez que se han matriculado en ellos, fue contestada por 72 profesores en el primer semestre y por 43 profesores en el segundo semestre. Se recordará que esta pregunta incluía alternativas de causas específicas agrupadas en tres categorías generales, denominadas como causas relacionadas con el estudiante mismo, causas relacionadas con la 142


TABLA NUM. 3 Recinto de Mayagüez - Razones para las bajas de los estudiantes Segundo semestre

Primer Semestre Razones para darse de baja en los cursos

Estudiantes

Frecuencia

Por ciento

Frecuencia

Por ciento

Frecuencia

Por ciento

Frecuencia

Por ciento

27 12 5 1

30.7 13.6 5.7 1.1

32 5 6 3

31.7 5.0 5.9 3.0

14 2 6 -

34.1 4.9 14.6 -

28 2 3 1

53.8 3.8 5.8 1.9

2 19 -

2.3 21.6 -

8 6 1 1

7.9 5.9 1.0 1.0

-

4

9.8 -

5 3 1 1

9.6 5.8 1.9 1.9

1

1.1

3

3.0

5

12.2

1

1.i

4

3.9

-

a

Problemas académicos Problemas con el curso en que se dio de baja Calificaciones de pobre calidad Falta de interés en el curso Mucho trabajo en el curso Horario inconveniente Dificultad en entender la materia. Base deficiente Atrasos en la clase Dificultad con el idioma bajar el promedio Temor o a perder la beca Otros problemas con el curso (varios)

RAZONES OFRECIDAS POR Estudiantes Profesores

Profesores

-

-

(Continúa)


TABLA NÚM. 3 (Cont.) Recinto de Mayagüez — Razones para las bajas de los estudiantes Problemas con otros cursos Mucho material o programa recargado Promedio bajo Problemas con el profesor Dificultad con método de enseñanza Personales El profesor no informó cómo iba en el curso Problemas personales del estudiante Problemas ecónomicos Problemas de salud Falta de responsabilidad Actividades extracurriculares Otros (personales; familiares) Problemas administrativos Falta de orientación a los estudiantes Cambio de textos Otras No asistía a clases No consultó con el profesor Malos hábitos de estudio TOTAL

6 —

6.8 —

7 4

6.9 3.9

2 3

4.9 7.3

1

1.9

— —

— —

6 4

5.9 3.9

— —

— —

3 —

5.8 —

—

—

1

1.0

—

--

—

---

1 3 3 1 —

1.1 3.4 3.4 1.1 —

2 3 1 — 2

2.0 3.0 1.0 — 2.0

— 1 — 3

— 2.4 — — 7.3

.- 2 — — 1

3.8 — — 1.9

1 —

1.1 -

— 1

— L0

— —

— —

— 1

.— 1.9

3 1 1

3.4 1.1 L1

1 — —

1.0 — —

1 — —

2.4 — —

— — —

— — —

88

100.0

101

100.0

41

100.0

52

100.0


enseñanza y causas relacionadas con el sistema y los procedimientos administrativos. Las respuestas obtenidas de los profesores del primer semestre y de los del segundo semestre en cada una de estas tres clasificaciones generales se resefian a continuación. (1) Causas relacionadas con el estudiante. Las causas para que los estudiantes se den de baja que los profesores atribuyen al estudiante mismo se presentan en la relación que sigue. Se incluyen las causas mencionadas por los 72 profesores del primer semestre y los 43 del segundo semestre, quienes suplieron información sobre este particular. Primer semestre Segundo semestre Causas relacionadas con el estudiante mismo

Fre- Por cien- Fre- Por ciento cuen- to a ba- cuen- a base de cia se de 72 cia 43 profeprofesosores -.res-.

Base deficiente para el curso Excesiva carga académica Temor a bajar el índice académico Deficiencia académica Problemas emocionales Exceso de actividades extracurriculares Problemas económicos Problemas de salud Problemas con amigos, novios, etc. Otras causas (varias)

63 45

87.5 62.5

36 25

83.7 58.1

42 42 36

58.3 58.3 50.0

22 24 16

51.2 55.8 372

26 23 21

36.1 31.9 292

18 13 13

41.9 30.2 302

14 29

19.4 40.3

5 14

11.6 32.6

De acuerdo con estos dos grupos de profesores las cuatro causas más importantes por las cuales los estudiantes se dan de baja dentro de esta clasificación general son: la deficiente preparación del estudiante para tomar el curso, la excesiva carga académica que llevan algunos, el temor a bajar el índice académico y la deficiencia académica en el curso (o sea que no le iba bien en el curso). Tanto entre el grupo dé profesores del primer semestre como entre el del segundo semestre más de la mitad de los profesores que opinaron sobre este particular mencionaron estas cuatro razones. 145' 10. L. D.


(2) Causas relacionadas con la enseñanza. Dentro de esta clasificación general de causas por las que los estudiantes se dan de baja en los cursos, los profesores del primer semestre indicaron la falta de familiaridad del estudiante con el método de enseñanza del profesor como la causa más frecuente. Los profesores del segundo semestre, por su parte, indicaron el número excesivo de estudiantes en la clase como la causa más frecuente. En la relación que sigue se presentan en detalles las causas específicas que en este sentido mencionaron los profesores del primer semestre y los del segundo semestre.

Causas relacionadas con la enseñanza

Falta de familiaridad del estudiante con el método de enseñanza del profesor Número excesivo de estudiantes en la clase Problemas personales con los profesores Otras causas (varias)

Primer semestre

Segundo semestre

Fre- Por ciento a cuen- base de 72 profesores cia

Fre- Por cieñto cuera a base de cia 43 profesores

21

29.2

9

20.9

20

27.8

13

30.2

2 5

2.8 6.9

5 10

11.6 23.3'

Es de notarse que, en general, en opinión de estos profesores, las causas relacionadas con la enseñanza no tienen tanta importancia para que los estudiantes abandonen los cursos como la que tienen las causas relacionadas con el estudiante mismo. (3) Causas relacionadas con el sistema y los procedimientos administrativos. Entre las causas específicas para que los estudiantes abandonen los cursos, indicadas por profesores dentro de esta clasificación general, las dos que se mencionaron con más frecuencia son la falta de orientación general del estudiante y la facilidad que tienen los estudiantes para darse de baja en los cursos sin recibir sanciones económicas por ello. La primera de estas causas fue mencionada por más 146


de la mitad de los profesores de ambos semestres y la segunda por la tercera parte de los profesores de ambos semestres. La relación que sigue presenta las causas específicas para que los estudiantes se den de baja en los cursos incluidos en esta clasificación general, de acuerdo con la frecuencia con que fueron mencionadas por ambos grupos de profesores.

Causas relacionadas con el sistema y los procedimien tos administrativos Falta de orientación general Facilidad para darse de baja sin penalidad económica Falta de examen de aptitud Sistema de devolución de' parte del pago de la matricula Otras causas varias

Primer semestre

Segundo semestre

Fre- Por ciento a cuen- base de 72 cia profesores

Fre- Por ciento cuen- a base decia 43 profesores

38

52.8

22

512

24 12

33.3 16.7

14 6

32.6 14.0

3 3

4.2 4.2

2 4

4.7 9.3.

A base de la frecuencia con que fueron mencionadas por estos dos grupos de profesores, las causas relacionadas con el sistema y los procedimientos administrativos tienen más importancia como factores causantes de estas bajas que las causas relacionadas con la enseñanza, pero tienen menos importancia que las causas relacionadas con el estudiante mismo. 4. Resumen comparativo a. Idioma en que se enseñan los cursos e idioma en que está escrito el texto. En el recinto •de Río Piedras más o menos el 63 por ciento de los cursos para los cuales se obtuvo información se enseñaban en español. En el recinto de Mayagüez esta misma era la situación en más del 80 por ciento de los cursos para los cuales se obtuvo información. Sin embargo, en el recinto de Río Piedras solamente en el 24.8 por ciento de los cursos se usaban textos escritos en español; en el recinto de Mayagüez la situación era idéntica en el 31.8 por ciento de los cursos en el primer semestre y en el 15.4 por ciento de los cursos en el segundo semestre. En el recinto de 147


Río Piedras, en el 68.0 por ciento de los cursos, se usaban textos escritos en inglés; en el recinto de Mayagüez eso mismo sucedía en el 64.3 por ciento de los cursos en el primer semestre y en el 87.7 por ciento de los cursos del segundo semestre. No hay duda de la desventaja que representa para los estudiantes el tener que utilizar en la mayor parte de los cursos textos escritos en inglés cuando ésta no es su lengua vernácula. Esta situación se refleja en su aprovechamiento en los cursos que toman.

el

b. Razoñes que los profesores dan para .la baja parcial de los estudiantes. En ambos semestres, las razones para darse de baja que indicaron con mayor frecuencia, tanto profesores como estudiantes, fueron los problemas con el mismo curso en ,que el estudiante se dio de baja. En el recinto de Río Piedras el 62.4 por ciento de las razones aducidas por los estudiantes para darse de baja y el 82.1 por ciento de las expresadas por los profesores a .ese mismo respecto, pertenecían a esta clasificación. En el recinto de Mayagüez los por cientos en el primer semestre fueron 68.3 en el caso de los estudiantes y 77.3 en de los profesores. Por otro lado, en el segundo semestre los por cientos correspondientes fueron 84.6 en el caso de los estudiantes y 75.6 por ciento en el de los profesores. De lo expuesto anteriormente se ve que en ambos recintos en el primer semestre las razones de los profesores que atribuyen las. bajas de los estudiantes a problemas con el mismo curso constituyen una proporción mayor que la de las razones de los estudiantes sobre ese mismo particular. Por el contrario, en el segundo semestre, en el recinto de Mayagüez, los estudiantes dijeron tener problemas con el curso en que se dieron de baja en una proporción mayor de la que indicaron los profesores. Dentro de esta clasificación problemas con el curso en que se dio de baja— la razón más frecuente indicada tanto por profesores como por estudiantes, fue la de las bajas calificaciones. En él recinto de Río Piedras ésta fue mencionada por una proporción mayor de profesores que de estudiantes (40.3 por ciento vs. 24.7 por ciento). En el recinto .de Mayagüez, en ambos semestres, la situación es a la inversa: los estudiantes señalarón las malas calificaciones en una proporción mayor 148


que los profesores (primer semestre, 31.7 vs. 30.7 por ciento; segundo semestre, 53.8 vs. 34.1 por ciento). Se observó, además, en ambos semestres, que una propor.bión mayor de las razones de los profesores que las de los estudiantes tenían que ver con la base deficiente de éstos para que se. dieran de baja en el curso. En el recinto de Río Piedras la proporción fue de 15.3 por ciento de las razones de los profesores contra 4.7 por ciento de las razones de los estudiantes. En el recinto de Mayagüez, en el primer semestre, de 21.6 por ciento por parte de los profesores contra 5.9 por ciento por parte de los estudiantes, y en el segundo semestre, el 9.8 por ciento de las razones de los profesores contra el 5.8 por ciento de las razones de los estudiantes. Debe señalarse, además, que en ninguno de los dos recintos los profesores indicaron razones de problemas con el profesor como posible causa para que los estudiantes se dieran de baja en los cursos. Por el contrario, el 22.4 por ciento de las razones de los estudiantes del primer .semestre del recinto de Río Piedras y el 10.9 y 5.8. por ciento de las razones de los estudiantes del primer y segundo semestres del recinto de Mayagüez pertenecían a esta categoría. En la Tabla Núm. 4 se comparan .las razones que dieron los estudiantes para darse de baja ,en los cursos con las razones que indicaron los profesores. c. Causas que obligan a los estudiantes a dejar cursos. Las opiniones emitidas por los profesores de ambos recintos en relación con las causas que obligan a los estudiantes en general a dejar cursos se contrastan en términos porcentuales en la Tabla Núm. 5. Puede notarse ,que tanto en el recinto de Río Piedras como en el de Mayagüez los profesores coinciden en que las causas que obligan a los estudiantes a dejar cursos se relacionan principalmente con el estudiante mismo. Se observa, además, que dentro de esta clasificación más de la mitad de los profesores de ambos recintos indicaron como los cuatro factores más importantes de las bajas la base deficiente para el curso,. el temor a bajar el índice académico, la excesiva carga académica del estudiante y la deficiencia académica del estudiante en los cursos que llevaba. Según el juicio de los profesores 149


TABLA NtSM. 4 Razones para darse de baja en el curso en el semestre (de acuerdo con los profesores) RIO PIEDRAS Primer semestre Razones para darse de baja en el curso

Problemas académicos Problemas con el curso en que se dio de baja 1. Malas calificaciones 2. Falta de interés en el curso 3. Mucho trabajo en el curso 4. Horario inconveniente 5. No entendía, estaba perdido 6. Base deficiente 7. Atrasos en la clase 8.. Dificultad con el idioma 9. Temor a bajar el promedio o perder la beca 10. Otros problemas

MAYAGt7EZ Primer semestre

Segundo semestre

Por ciento a base de Por ciento a base de 85 razones 72 razones 101 razones 88 razones 52 razones 41 razones de pro. de pro- de estude estude prode es1ufesores chantes fesores diantes fesores diantes

(62.4) 24.7 10.6 8.2 4.7 4.7 4.7 3.5 1.2 —

(82.1) 40.3 16.7 5.6 1.4 — 15.3 1.4 1.4 —

(68.3) 31.7 5.0 5.9 3.0 7.9 5.9 lA 1.0 3.0

(77.3) 30.7 13.6 5.7 1.1 2.3 21.6 — — 1.1

—_

—

3.9

1.1

(84.6) 53.8 3.8 5.8 1.9 9.6 5.8 1.9 1.9 —

(75.6) 34.1 4.9 14.6 9.8 12:2


TOTAL

(10.6)

(5.6)

(10.9)

(6.8)

(1.9)

(12.2)

82

5.6

6.9

6.8

—

4.9

2.4 — (22.4)

— — —

— 3.9 (10.9)

— — —

— 1.9 (5.8)

— 7.3 —

14.1 12 5.9 12

— — — —

5.9 — 3.9 —

— — — —

5.8 — — —

— — —

— (4.7) 1.2

— (4.2) 1.4 —

1.0 (7.9) 2.0 3.0

— (9.1) 1.1 3.4

— (5.8) — 3.8

(9.8) — 2.4

1.2 12

1.4

1.0

3.4

— —

— —

1.2

1.4

2.0

—

1.9

7.3

—

— (5.5) 4.1 1.4 — (2.8) 2.8 — —

— (1.0) — — 1.0 (1.0) — 1.0 —

1.1 (1.1) 1.1 — — (5.7) 1.1 3.4 1.1

— (1.9) = — 1.9 — — — —

— — — — (2.4) — 2.4 —

— — — — — — — —

100.0

100.0

r

Problemas con otros cursos 1. Mucho material de estudio o programa recargado 2. Toma mucho tiempo el la boratorio 3. Promedio bajo Problemas con el profesor 1. Dificultad con el método de ensefianza 2. Idioma 3. Personales 4. Sin especificar 5. Profesor no informó status en el curso Problemas del estudiante 1. Económicos 2. De salud 3. Conflicto co n horario de trabajo 4. Falta de responsabilidad 5. Otros problemas (personales, familiares) 6. Actividades extracurriculares Problemas administrativos 1. Falta de orientación 2. Sin especificar 3. Cambio de texto Otras 1. Malos hábitos de estudio 2: No asistía a clases 3. Ño consultó con el profesor

100.0


TABLA NUM. 5 Causas que de acuerdo con la opinión de los profesores obligan a los estudiantes a darse de baja en algunos cursos Río Piedras Causas

Causas relacionadas con el estudiante mismo 1. Base deficiente para el curso 2. Temor a bajar el índice académico 3. Excesiva carga académica 4. Deficiencia académica 5. Problemas emocionales 6. Exceso de actividades extracurriculares 7. Problemas económicos 8. Problemas dé salud 9. Problemas con amigos, novios, etc. 10. No estudian lo suficiente 11. Malos hábitos de estudio 12. Falta de interés 13. Otras causas Causas relacionadas con la enseñanza 1. Número excesivo de estudiantes en la clase 2. Falta de familiaridad del estudiante con el método de enseñanza del profesor 3. Problemas personales con los profesores 4. Otras causas Causas relacionadas con el sistema y los procedimientos administrativos. 1. Falta de orientación general 2. Facilidades para darse de baja sin que tengan que pagar por ello 3. Falta de exámenes de aptitud 4. Sistema de devolución de parte del pago de matrícula 5. Otras

Mayagüez

Primer semestre Primer semestre Segundo semestre Por ciento a Por ciento a Por ciento a base de 108 base de 72 base de 43 profesores profesores profesores

77.8 63.0 55.6 52.8 38.9 33.3 27.8 232 12.0 12.0 7.4 3.7 4.6

87.5 58.3 62.5 58.3 50.0 36.1 31.9 292 19.4 40.3

83.7 51.2 58.1 55.8 372 41.9 302 30:2 11.6 32.6

333

27.8

30.2

19.4 11.1 3.7

29.2 2.8 6.9

20.9 11.6 23.3

50.9

52.8

512

34.3 213

33.3 16.7

32.6 14.0

4.6 6.0

4.2 4.2

4.7 9.3


de ambos recintos a las causas• relacionadas con el estudiante le siguen las relacionadas. con el sistema y los procedimientos administrativos. Dentro de esta categoría más del 50 por .ciento de los profesores de ambos recintos señalaron la falta de orientación general como la causa de mayor importancia para que los estudiantes se den de baja en las asignaturas. En términos generales, puede decirse que los profesores. de ambos recintos coinciden en las causas principales que según ellos fuerzan a los estudiantes a darse de baja en los cursos. VII. Recomendaciones 1. Que se amplie el estudio para cubrir todas las instituciones de nivel universitario. 2. Que se incluya en el estudio a los estudiantes que se' dan de baja al finalizar cada semestre y en el verano. Así se puede evaluar por completo la magnitud del problema de la deserción. en

3. Que se organice el programa de orientación el recinto de Río Piedras de tal manera que cada estudiante conozca a su consejero y lo consulte en relación con sus problemas, ya sean éstos de índole académico o personal. 4. Que se prueben los resultados que podría tener una limitación del número de créditos en que cada estudiante puede matricularse, de acuerdo con el índice académico que haya acumulado en cada semestre. 5. Que se instituya una mejor supervisión y orientación de los estudiantés que reciben becas, asistencia económica, préstamos y otras ayudas en lo, que se refiere a darse de baja parcial o totalmente en las asignaturas en que se han matriculado. 6. Que se reduzca el número de estudiantes a cargo de cada profesor a no más de 25 por clase. Así el profesor estaría 153


ciar

en condiciones de conocer mejor a sus estudiantes y proveerles ayuda especial a aquellos que lo requieran, o atención individual a los casos extremos. 7. Que se trate de entender los motivos del estudiante que se da de baja y compararlos con los de los estudiantes que permanecen en clase. 8. Que se estudie el impacto de las presiones ambientales de naturaleza formal tales como los requisitos académicos de la institución. 9. Que se establezcan cursos para mejorar la habilidad y comprensión en lectura, tanto en inglés como en español, para los estudiantes que lo necesitan. 10. Que se establezcan en las escuelas superiores programas de orientación y conseguir que los estudiantes obtengan la información necesaria sobre diversas ocupaciones y oportunidades de estudio antes de entrar a la Universidad. 11. Que se establezcan más colegios regionales en áreas 'geográficas estratégicas que permitan a los individuos de la región el ampliar su educación sin necesidad de cambiar de ambiente. 12. Que se revisen las cantidades que se asignan para becas y ayuda económica al estudiante para determinar si éstas cubren las necesidades económicas de los estudiantes que disfrutan de estos beneficios. 13. Que se reexaminen los distintos currículos, su filosofía y contenido. 14. Que se fortalezca no meramente el contenido de los cursos, sino también que se preste atención a la metodología y técnica de la enseñanza a fin de lograr un mejoramiento en la calidad de la enseñanza conducente a disminuir la deser •ción. 454


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158


Este libro acabóse de imprimir el día 30 de octubre de 1966 en los Talleres Gráficos de MANUEL PAREJA

Barcelona (España)


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