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La cultura política puertorriqueña (1972)

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Qt9L~OTECA DEt. CENTRO D INVESTIGAC!OtiEB SOClA.L U~iiVE►?S!L~AC? CJ5 PUERTO R!

EXCESO DE COPIA PARA DONAR CPR UPR RP

eáuartlo seda Bonilla

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CENTRO DE INVESTIGACIONES SOCIALES, U.P.R.


EDUARDO SEDA BONILLA

IA CULTURA POLITICA EN PUERTO RICO

Informe Preliminar Presentado ante la Comisión de Derechos Civiles de Puerto Rico Septiembre 1971

EXCESO DE COPIA PARA DONAR CPR UPR RP

CENTRO DE I WEsTx ACIONES SOCIALES tiNZVi± !DAD DE PUERTO RICO ABRIL 1972


INDICE

Página Nota de agradecimiento

i, iii iii

Capitulo I

1

Plan de investigación 1. El método comparativo 2. El concepto de cultura 3. Qué es ese "algo" que se aprende 4. La cultura cívica 5. Técnicas de investigación en los dos estudios 6. Una innovaci6n en el estudio de relaciones raciales 7. Una innovación conceptual: el poder como agente acondicionante del comportamiento

1

7 9 12 21 25 28

29

Capítulo II

31

Capitulo III

36

En qué medida conocen los puertorriqueños sus derechos civiles

36

1. El derecho a la educación 2. Interpretación

71 8o

a. Las funciones socializantes del poder Capítulo IV El prejuicio racial 1. El prejuicio racial en Puerto Rico 2. El estudio de campo 3. Factores que afectan el prejuicio racial-

99 103 103 138 143

163


NOTA DE AGRADECIMIENTO

El autor desea expresar su deuda de gratitud a las siguientes personas que de algún modo han aportado su contribución a esta obra. En primer lugar, se inició la formulación de este trabajo bajo los generosos auspicios de la Ford Foundation que aportó el grant 67-70 para los efectos de este estudio. El Dr. Pedro Muñoz Amato, entonces Decano de Estudios de la Universidad de Puerto Rico, condujo el tramite que resultó en la asignación de los fondos para el proyecto. Al Dr. Rafael de Jesús, Director del Centro de Investigaciones Sociales de la Universidad de Puerto Rico, quien hizo posible mi regreso a Puerto Rico para llevar a cabo este estudio, también deseo expresar mi deuda de gratitud. Al Lcdo. Jorge Segarra, Secretario Ejecutivo de la Comisión de Derechos Civiles, quien en los momentos de mayor presión política para impedir que se condujera nuestro estudio, nos brindó su respaldo moral, así como al Lcdo. José Nilo Dávila Lanause quien ocupa en el presente la Secretaria Ejecutiva de esta comisión. El Lcdo. Dávila Lanause ha ejercido sus buenos oficios para conseguir acelerar la tabulación de los datos de nuestro estudio en el City University of New York. Queremos igualmente expresar nuestra deuda de gratitud al Dr. Robert Cross y a la Sra. Jacqueline Wexler, Presidente del Colegio Hunter en el City University of New York. Así también deseamos expresar nuestra deuda de gratitud a la Prof. Caroline Wardle, al Prof. Abbott Fleur, y a la Dra. Mary P. Dolciani, Directora del Departamento de Matemática, por su interés auténtico en la tabulación de los datos de este estudio. El profesor Miguel Valencia de la Universidad de Puerto Rico formuló y diseñó la estrategia de muestreo tanto en este estudio como en el estudio anterior.

Me atan anexos de

i

amistad y de gratitud hacia este distinguido colega. Es preciso expresar


nuestra deuda de gratitud al grupo de estudiantes univesitarios que se dispersaron por campos y poblaciones de Puerto Rico con el propósito de entrevistar a las personas seleccionadas en la muestra elaborada por el Prof. Valencia; a José Arturo Sánchez, director del equipo de campo; a Venancio Medina, Rafael Rodríguez, Luis Pacheco, Jesús Rafael Cátala, Luis Rodríguez Santiago, Juan Sáez Burgos, Manuel González Dieppa, Juan Antonio Laboy, Bethzaida López Cruz, Aida Bravo, Guillermo Quiñones Samot, Eneida Vázquez, Héctor R. Santos Rivera, Miguel A. Ibáñez, Sixta M. Concepción, María Rosado Matos, Rosario Morcillo, Anabella Díaz Texidor, María S. Ortiz, Edith I. Velázquez Guzmán, Juan A. Fernández Vélez, Judith Baralt, José Luis Monroy, Aida Bravo, Juan Antonio Hernández, Cándida de Jesús, Marta Iris Aponte, Marisol Matos Freire, Elizabeth Velázquez, William Vázquez, María Socorro Martínez, Frank López, Víctor Centeno, Lydia Martínez, Ivonne Chávez. A la División de Educación de la Comunidad, que nos abrió sin reservas sus archivos de fotos representativas de la población puertorriqueña, queremos expresar nuestro agradecimiento. También a la Sra. Magali Rojas, quien tuvo a su cargo todo el trabajo secretarial en los comienzos de este estudio.

La Sra. Isabel Cintrón de

González ha transcrito pacientemente los manuscritos del informe final, una tarea que merece nuestra mayor gratitud por ser nuestra caligrafía casi indescifrable para la mayor parte de la gente. A la Sra. Cintrón de González le debemos la transcripción del informe final del estudio. A mi esposa Lois F. de Seda, debo no sólo la colaboración más estrecha, efectiva y generosa en todas las tareas de este estudio, sino también en su codificación, tabulación

transcripción. ii

Su constante certeza en


las posibilidades de este estudio fueron siempre un aliento y un estimulo para continuarlo hasta su terminación. Al concurso de todas estas personas se debe sin duda los méritos de este trabajo. Solamente el autor es responsable por los errores y limitaciones del mismo.

Eduardo Seda Hunter Coll'.ge, N.Y. Octubre, 1971

iii


CAPITULO

I

Plan de la investigación

El término "ciencia" se asocia generalmente con los artefactos mecánicos que utilizan los científicos de la naturaleza en sus actividades de investigación. Pensamos que un científico es una persona que trabaja en un laboratorio equipado de acuerdo con una complicada y "aséptica" tecnología; armado de computadores, microscopios, retortas, telescopios, contadores Géiger, terLnómetros, balanzas, ciclotrones, etc., y cuyos conocimien-

tos se expresan en el lenguaje de las matemáticas y de la notación científica. No obstante,pertenece al universo del conocimiento científico toda proposición o formulación que exprese dentro de limites confiables de probabilidad, alguna relación conceptualmente precisa

lógicamente válida de

algún aspecto de las relaciones entre los componentes de la "realidad" verificables a través de métodos y técnicas clara y explícitamente definidas, para que puedan ser sometidas a verificación por todo el que lo desee y pueda hacerlo. Muchas personas excluyen del campo científico las disciplinas que estudian la realidad social, cultural y sicológica, y los argumentos que apoyan esa actitud no carecen de fundamento. se puede argüir que las disciplinas sociales no se han separado de la madre filosofía en lo que concierne a la metodología. Una gran cantidad de ideas en ciencias sociales, al igual que en filosofía, descansan sobre bases de racionalidad lógica, pero no precisan los aspectos de la realidad en que se podrían verificar Trf'lta Tl+.E,

~l~rra' 3.nn?cs

e-, ierlrentales o clínicas.

La investigación cienti-

fica tiene como objetivo identificar indicadores fenomenológicos o aspectos de la realidad

pz

e.r dentro de limites de confiabilidad


- 2 •-

determinables, las relaciones funcionales o causales entre las "variables" señaladas por los indicadores en cuestión. El método experimental ha dado resultados poco menos que maravillosos en aquellas disciplinas en donde la realidad que se estudia es de carácter concreto y las relaciones entre los diversos componentes de ella son de carácter necesario.

Los resultados

asombrosos de este método en las ciencias naturales entusiasman a algunas personas.de tal foriiia, que llegan a pensar que la finalidad de la ciencia es el método experimental en sí y que aquellas disciplinas en donde el medio instrumental del experimento no es aplicable, no son verdaderamente científicas. Parte de la dificultad reside en el hecho de que la realidad social es de naturaleza intersubjetiva mientras que la realidad que estudian los científicos de la naturaleza es extensa, concreta y objetiva.

La naturaleza

objetiva que estudian los físicos puede descuartizarse en operaciones experimentales, cosa que no es factible para los estudiosos de la realidad intersubjetiva de la cultura, la sociedad y la personalidad, que por carecer de concreción y contextura física se le describe como de naturaleza "espiritual". Es claro que la experimentación "aséptica" de laboratorio no está al alcance del científico social.

La naturaleza objetiva no res-

ponde a la situación de laboratorio, excepto en el nivel sub-atómico, mientras que la "naturaleza espiritual" del hombre responde a las condiciones mismas de laboratorio.

La influencia de la situación experimental

constituye un estimulo cuyo valor es dificil separar del valor del "estimulo". En otras palabras, los resultados de los estudios en las ciencias c1. 1. evia1xn ; miAnh

t1n enfetos a factores imponderables que requieren


el uso de métodos de probabilidad. En el plano de la cultura, la sociedad y la personalidad, el valor de las cosas es predecible solamente en el nivel de lo intersubjetivo.

Solamente desde un plano existencial en el

cual el investigador se hace parte integrante del "experimento" se puede comenzar a entender la investigación social.l Las limitaciones que impone la indeterminación afectan a las ciencias sociales más radicalmente que a las ciencias físicas.

La realidad inter-

subjetiva que investigan las ciencias sociales no es de contextura concreta, y las relaciones entre sus diversos aspectos están siempre sujetas a la imprevisibilidad de la voluntad y de la auto-conciencia de los seres humanos.

Los objetos de referencia de la teoría en ciencias sociales son

de carácter sensible, y es imposible separar mecánicamente sus componentes y combinarlos experimentalmente en condiciones de laboratorio.

La separa-

ción in concreto de las variables no es factible en el estadio de la conducta humana, por lo que nos vemos precisados a "controlar" y especificar el efecto de estas variables mediante métodos comparativos.

Las variables

de la experiencia humana, tales como los valores, las actitudes, la percepción, el conocimiento, el aprendizaje, los hábitos, las ideas, las creencias, los sentimientos, las esperanzas y las frustraciones, existen en el plano inter-subjetivo y pueden ser sometidos a estudio solamente mediante métodos comparativos. El método comparativo es para el científico social la más cercana equivalencia del método experimental de los científicos de la naturaleza.

1 Véase "El Método de Participación y Observación" en: Eduardo Seda Bonilla, Aspects of Puerto Rican Culture.


Donde el método experimental diseca y separa materialmente los ingredientes que desea controlar y los que desea someter a interacción experimental, el método comparativo identifica conceptualmente los ingredientes de una situación, sin alterarlos en lo más mínimo, para comparar su funcionamiento en distintas situaciones reales. El método experimental combina ingredientes; el método comparativo abstrae mediante formulaciones hipotético-deductivas2 en las cuales se identifican los indicadores comparables de fenómenos intersubjetivos. i n

1 ni.es

e

ec.i

ficoa

Desde el plano de la hipótesis, se infieren

que sirven para verificar mediante un cálculo de

probabi.lic3ades predictivas. El método de las ciencias sociales es fundamentalmente hipotético-deductivo.

La especificación conceptual de indicadores se realiza mediante

un proceso de discriminación de ciertos aspectos manifiestos de la conducta humana, en relación comparativa con otros, por ejemplo, la asociación o acondicionamiento mediante repetición de señales o estímulos contiguos en la teoría de aprendizaje conductista, la especificación de indicadores sociales

culturales que coinciden en determinadas situaciones...

anomia, inseguridad, etc. Las limitaciones metodológicas con que se enfrentan las ciencias sociales no son insuperables, ya que, mediante el proceso de identificación conceptual de variables y la verificación sistemática de las relaciones entre sus indicadores en diversas condiciones, se pueden precisar progresivamente y medir en su valor predictivo las relaciones entre diversas variables del universo social.

2 Véase "E1 Método Hipotético Deductivo", Revista de Ciencias Sociales,

1967.

--


-5 Otro de los argumentos que se utilizan para poner en duda el estado científico del conocimiento en las ciencias sociales es el de la falta de un lenguaje exacto y preciso para la formulación, comunicación y manejo de las ideas. El lenguaje de las matemáticas y la notación científica no han sido adoptados en las ciencias sociales, y por otra parte la arabiguedad del lenguaje común muy frecuentemente obstaculiza la formulación precisa de teorías.

La falta de un lenguaje exacto en las ciencias sociales per-

mite que se sostengan posiciones dogmáticas, presuntamente legitimadas por crltex•3ns extracientíficos. Así sucede que a menudo se juzgan los méritos de una teoría por las sutilezas estilísticas del autor y no por su contenido substantivo.

También es incompatible con los principios que carac-

terizan el pensamiento científico, el aceptar teorías por razón de la seguridad, prestigio, y rango profesional garantizado por la estructura de poder a los "seguidores", o el rechazarlas por consideraciónes igualmente extracientíficas, como la prescripción política.

Todo esto puede

ocurrir en disciplinas que no han logrado alcanzar aquel nivel de precisión conceptual y de elaboración metodológica que permita la fácil identificación de lo esrúreo. El descubrimiento de relaciones conceptualmente precisas, lógicamente válidas y estadísticamente confiables entre acontecimientos o aspectos de la realidad (leyes científicas) tiene que enfrentarse con otras limitaciones que no afectan del mismo modo a los científicos de la naturaleza. En primer lugar, las ciencias sociales tienen que desenvolverse en circunstancias económicas poco propicias.

Veamos lo que al respecto nos

dice George S. Counts en su obra Education and American Civilization: "El científico, el ingeniero y el técnico de laboratorio son alentados para que rompan los lazos atávicos del


pasado y descubran nuevos rumbos en el conocimiento a través de las prácticas de experimentación más osadas. Durante la guerra pasada, en un sólo proyecto de investigación, en el que participaron los científicos más destacados de dos continentes, fueron invertidos dos mil millones de dólares. Como resultado de este estudio, se descubrió la bomba atómica, que precipitó al mundo moderno en una era para la cual aún no estaba preparado. En este mismo momento, las industrias, el gobierno las universidades están colaborando en proyectos de investigación en física, química y biología, que sobrepasan en magnitud a todos los precedentes conocidos en la historia de la investigación." "Mientras tanto, el respaldo económico para la investigación en ciencias sociales es extremadamente mezquino. En estas disciplinas, el investigador se ve obligado a trabajar y ganarse la vida en otras actividades, para poder dedicar su tiempo libre a la investigación. Cuando se asignan fondos a la investigación social, se llega al extremo de cohibir la libertad del investigador para resolver el problema se desalienta todo franco planteamiento propuesto de cuestiones y todo esfuerzo de pensamiento valiente y original. Cualquier planteamiento radical, sea cual fuere la correcció~i 1= validez de su elaboración, se considera peligroso y anti-americano." Con respecto a otras limitaciones con que se enfrenta el investigador en las ciencias sociales, Robert K. Merton comenta: "Es cierto lo que ha dicho Carl Becker, que toda persona quisiera ser su propio historiador, pero que son pocos los que ejercitan esta franquicia, dada la necesidad de información requerida para formar opiniones históricas. Cuando se trata de la sociología, todo el mundo se considera un experto, capacitado para verter los más complejos juicios sobre el funcionamiento de la sociedad." "La suerte del investigador social está afectada por esta situación, ya que si el investigador sistemático llegara a confirmar lo que todo el mundo acepta como cierto, se le acusaría de descubrir el Mediterráneo y se le consideraría como un necio aburrido. Si descu-bre que lo que la gente toma como cierto es falso, se le considera un hereje que no respeta los valores del grupo. Si descubriera como verdad algo que se supone sea mentira, el investigador debe prepararse a que 1e


- 7 tomen por un charlatán que pretende hacer creer a la gente lo que todo el mundo sabe que es falso.3

1.

El método ccmjarativo Dos cosas llamarían nuestra atención si comparamos las respuestas a

nuestras preguntas que ofrecen las personas de distintas culturas.

Nota-

ríamos la semejanza manifestada por personas que pertenecen a la misma cultura, en primer lugar; y en segundo lugar, advertiríamos marcadas diferencias en las respuestas de las personas pertenecientes a los distintos grupos culturales.

Si preguntásemos a un puertorriqueño:

tu madre?", su respuesta sefialaría hacia su progenitora.

"¿Quién es

Si hiciéramos

la misma pregunta a un tobriander, su respuesta indicaría un número de personas que nosotros consideraríamos con identidad social de tías maternas, etc.

La misma discrepancia se notaría si preguntáramos a personas

de estas dos culturas:

",Quién es tu padre?", o:

o ",Quién es tu abuelo?".

"¿Quién es tu hermano?",

Los omaha nos sorprenderían identificando como

abuelos a personas que nosotros, sin la más leve duda, identificaríamos como nietos.

Los Aruntas de Australia nos acabarían de confundir llamando

esposa a las hermanas de su esposa, y como si esto fuera poco, nuestro anfitrión esquimal consideraría como grave ofensa el que nos negáramos a dormir con su esposa durante el tiempo que fuéramos su huésped.

Si pre-

guntáramos por el significado de la lluvia, el viento, la noche, el sol, la tierra, la vegetación, la vida, la muerte, y muchas otras cosas, encontraríamos que las respuestas de nuestro Juan del Pueblo difieren

3 Robert K. Merton, Leonard Broom, Leonard S. Cotrell, Jr., Sociology Today. New York: Basic Book Service, 1959, p. XV.


-8 marcadamente de las respuestas de los Juanes de otros pueblos.

Juan del

Pueblo zuni, nos diría que la lluvia es la respuesta de los dioses a las ceremonias de los sacerdotes

le parecería prosaica e ilógica nuestra

explicación de la lluvia en términos de vapor de agua, condensación y precipitación. El horticultor dobuano atareado en llevar a cabo ceremonias que invitan a nacer los espíritus de los ñames, se sentiría contrarudo por nuestra ignorancia al suponer que la agricultura es un proceso natural.

Los tupinamba, que prohiben a las mujeres acercarse a los sem-

brados durante el perinclo menstrual., se horrorizarían de nuestro Pensar y sentir prosaico ^obre esta cuestión. p

"Pamplinas", diría el campesino

,. )& r1.gUeño, "todo es cuestión de sembrar en luna menguante". La comparación de estos modos peculiares que tiene cada sociedad de

entender, clasificar, categorizar y evaluar las cosas ha servido de base para el desarrollo de una de las abstracciones conceptuales más fructíferas en las ciencias sociales:

el concepto de cultura.

El término "cultura", no obstante, contiene en nuestro lenguaje una gama de significados, y, por tal razón, la utilización de este término en un trabajo de carácter sistemático impone la necesidad de definir su significado con la mayor precisión posible. Este término goza de una gran popularidad en Puerto Rico y se emplea con una diversidad de significados.

Bajo el titulo de "Cartelera Cultural" se anuncian diariamente en

un programa de televisión actividades relacionadas con las bellas artes y las belles lettres.

Diariamente aparecen en los periódicos noticias rela-

cionadas con actividades de esa misma naturaleza, llevadas a cabo por el Ateneo y otras organizaciones de carácter "cultural". El significado del término en estos contextos informativos se refiere obviamente a hechos de


carácter artístico (literatura, pintura, escultura, música y teatro). Tampoco seria extraño que en alguna ocasión hubiésemos escuchado a la vecina emplear el término "cultura" con referencia a un vendedor que al despedirse le hizo una reverencia 1' le besó la mano. "Qué culto:

:Qué

delicado:" repite la buena señora, impresionada por los buenos modales del vendedor. Es bastante probable que hayamos visto o escuchado también el término en contextos informativos en donde sería lógico suponerle otros significados. En artículos de periódicos se debate con bastante frecuencia la idea de que ciertos cambios en la soberanía política de Puerto Rico arruinarían la "identidad cultural" puertorriqueña, mientras que otros cambios producirían una afirmación de esa identidad. El significado del término en estos contextos se aproxima al concepto de cultura utilizado en Ciencias Sociales.

2.

El concepto de cultura El concepto de cultura fue propuesto originariamente por el antropó•-

logo inglés Edward B. Tylor, en el año 1863, con referencia al complejo total de hábitos, costumbres, arte, religión, lenguaje, y todas las destrezas y habilidades que adquiere el ser humano, como miembro de una sociedad, por medio del aprendizaje. En esta definición se precisa el marco conceptual de una teoría que ha servido de instrumento y ha dado impulso a una cantidad considerable de investigaciones.

Los resultados acumulativos de investigaciones siste-

máticas sobre las implicaciones de esta teoría han servido de andamiaje al desarrollo de la antropología. El estudio de casos de personas que por alguna razón crecieron ajenas al contacto cultural, demuestra que al


-

lo

-

nacer el ser humano trae ya en su constitución neurofisiológica capacidades de aprendizaje que sobrepasan por mucho a las de cualquier otro organismo en la naturaleza.

No obstante, por grandes que sean estas poten-

cialidades, solamente pueden ser realizadas en el contexto de una cultura que habilita al individuo para el manejo conceptual de la realidad mediante el lenguaje y enriquece su intelecto con la sabiduría achulada en ese "recipiente" que es la cultura misma. En su obra, Sociedad, Cultura y Personalidad, Pitirim Sorokin ha dicho: "Si cualquiera de nosotros fuera aislado de la sociedad desde su nacimiento, ¿cuánto podría descubrir por si mismo de nuestra cultura? El lenguaje más elemental, las reglas más simples de suma y resta, las nociones elementales de física y biología, la invención de herramientas simples, como la palanca, la rueda, el arco y la flecha, el encendido y uso del fuego; estas tareas elementales que aprende fácilmente un nifio de siete años, excederían la capacidad del 99 por 100 de nosotros, aún cuando viviéramos un centenar de años y tuviéramos el cerebro de Isaac Newton. Muchas generaciones en constantes relaciones reciprocas han sido necesarias en el pasado para hacer estos descubrimientos e inven• clones. En condiciones de completo aislamiento del mundo socio-cultural, serían necesarios siglos y milenios, antes de que los individuos aislados pudieran lograrlo, si es que ello es posible. La experiencia individual es muy limitada. Aislados de los demás, nos veríamos privados de la experiencia infinitamente rica acumulada por millares de generaciones. Por consiguiente, nuestro espíritu se hallaría condenado a permanecer en el nivel más rudimentario. Aún la mentalidad desarrollada de un individuo comienza a deteriorarse si se halla desconectado durante mucho tiempo de toda interacción con el hombre y su contorno. "La Ciencia, la Filosofía, la Religión, la Etica, la Tecnología, las Bellas Artes y las estructuras sociales han sido creadas y enriquecidas por las actividades reciprocas de innumerables generaciones humanas. Cierto incremento especifico de lo superorgánico puede surgir de la interacción entre el innovador y la cultura preexistente, pero esta acumulación previa ha sido a su vez producto de la interacción entre los seres humanos. En


este sentido, la cultura superorg~nica puede ser considerada como producto directo o indirecto de la interacción humana." El caso de Helen Keller y los de niños abandonados que se criaron al amparo de fieras, son prueba elocuente de la imposibilidad de que una persona desarrolle potencialidades creadoras sin aprendizaje cultural. Los estudios de niños transplantados en sus primeros años de vida de una cultura a otra, demuestran el error de los que creen ser como son a causa de la herencia biológica. padres japoneses

r

Un niño norteamericano adoptado por

criado en aquella cultura crece y se desarrolla como

cualquier otro niño en esa cultura y llega a ser un adulto que se expresa y se comporta en el estilo peculiar de la cultura en que se crió y no en la de los padres que lo engendraron. Klyde Kluckhohn, en su obra Mirror of Man, le imprime dramatismo a este hecho, al describir el caso de Joseph RZinehart: "Hace unos años conocí en Nueva York a un joven que no hablaba ni una palabra de inglés y estaba evidentemente asombrado de las costumbres norteamericanas. Por su "raza" era tan norteamericano como otro cual=quiera de los Estados Unidos, pues sus progenitores habían ido desde Indiana a China como misioneros. Habiéndose quedado huérfano en la infancia, fue educado por una familia china en una aldea lejana. Todos los que le conocían le encontraban más chino que norteamericano. El hecho de tener los ojos azules y el cabello rubio, impresionaba menos que su manera china de andar, los movimientos chinos de sus brazos y sus manos, la expresión china de su semblante y las modalidades chinas de su pensamiento. La herencia biológica era norteamericana, pero la instrucción cultural había sido china. Volvió a China." Si las potencialidades creadoras de un ser Humano no alcanzan el más ninimo nF el de desarrollo sin oportunidades de aprendizaje cultural, y sí es en la cultura donde el ser humano Encuentra los ingredientes básicos


12

de su formación humana, entonces deberíamos encontrar en la cultura muchos defectos y virtudes, aciertos y fallas que caracterizan a los miembros de una sociedad. El concepto de cultura significa algo que adquiere el ser humano mediante diversas formas de aprendizaje, (acondicionamiento y enculturación simbólica) de cuya posesión depende; a.

su formación misma como ser humano,

b.

el encauzamiento de sus potencialidades creadoras,

e.

la comunicación o interacción predecible, ordenada, armónica y complementaria de la de otros con seres humanos,

d.

3.

su tránsito de calco cultural a criatura en constante proyecto.

Qué es ese "algo" que se aprende En el plano más general, el ser humano toma de la conciencia colec-

tiva el saber sobre qué es y qué significa lo que es. En el plano del acondicionamiento, el ser humano puede aprender a distinguir o discriminar la presencia de ciertos indicadores fenorenológicos de la realidad y a asignarle valor o significado. En cuanto a la capacidad para distinguir indicadores sensoriales de la realidad, el ser humano no le lleva ventaja a otros animales. De hecho, ciertos animales poseen capacidades sensoriales superiores a las del hombre, y pueden distinguir estímulos auditivos, olfativos o táctiles insondables para el hombre.

No es,

pues, en la capacidad sensorial en lo que el ser humano supera al animal. El animal aprende solamente por experiencia propia, y sólo aprende a asociar con indicadores sensoriales la simple anticipación de cumplimiento o

frustración de sus necesidades biológicas. El "learning by doing" de


- 13 Dewey se aplica literalmente al aprendizaje animal. El animal posee un sólo esquema de conocimiento que categoriza la realidad en función de su capacidad para satisfacer o frustrar directamente las necesidades metabólicas. En lo que el hombre supera a todos los animales es en su capacidad de representar simbólicamente la realidad, en la capacidad para abstraer en vez de identificar indicadores sensoriales y adscribirle significados complejos y, por último, en la capacidad de representar esos indicadores en formas linguísticas y comunicar estos significados en y a eneiariones en J.a sedimentación de los conocimientos así

representadas y su utilizaeifin conocimientos.

crmn

través de las

andamiaje para la conquista de nuevos

La capacidad de abstraer med.i.ante representación simbó-

lica de la realidad habilita al ser humano para separarse de la realidad y establecer el tránsito entre objeto y sujeto y para retener los conocimientos y transmitirlos de generación en generación y de un lugar a otro. También le permite la manipulación racional de la realidad mediante esa abstracción simbólica. En cuanto a la capacidad de conceptualizar sistemáticamente la "realidad", existen en las culturas esquemas que conciben lo que es en términos de valor convencional, moral, religioso, jurídico, estético, práctico y científico. En esta capacidad simbólica reside la capacidad de conceptualizar, es decir, la separación entre objeto y sujeto. En el área de esa separación se produce el milagro de la libertad, autoconciencia y libre albedrío.

La vida de cada individuo es un proyecto que trasciende el

calco original de la cultura de donde adquiere su individualidad. El ba.]ance total de esos proyectos - es decir

la suma de aportaciones


-

positivas y la resta de explicaciones negativas o neutras, representa el porvenir de la colectividad, nación o patria. Si regresamos a las páginas donde describimos la naturaleza intersubjetiva del fenómeno social, notaremos que el estudio de la cultura es, pues, el estudio de la macroepistemologia de una colectividad. El estudio de la cultura es estudio del conocimiento intersubjetivo en si mismo, y en sus funciones sociales sean ésta la conciencia o falta de identidad, la solidaridad o falta de ésta, los resultados prácticos respecto al control de la realidad, etc. El concepto de cultura utilizado en este estudio designa el conjunto total de indicadores fenomenolóicos que los miembros de una colectividad aprenden a discriminar y a entender desde perspectivas cognoscitivas valorativas de carácter ético, estético, religioso, jurídico, convencional, práctico y científico. En ausencia de este substracto cultural, aun la comunicación en el grado más elemental resultaría imposible.

Para

que pueda haber comunicación significativa, es preciso que el que recibe el mensaje haya pasado por una experiencia de aprendizaje que lo capacite para discriminar las modalidades de criterio que sirven de señales en el mensaje

para entender en éstas el mismo significado que les adscribe el

que lo envía.

Si no compartieran mutuamente este entendimiento, no habría

la menor posibilidad de comunicación.

Notamos de inmediato que el len-

guaje vernacular no es otra cosa que un sistema de sonidos que funcionan e( fl o Mrriholos vocales, en cuyas formas las personas han aprendido a reconocer significarlos que corresponden a los asumidos por las otras personas. El aprendizaje del lenguaje, según hemos apuntado anteriormente, constituye un ingrediente básico en la realización de potencialidades humanas.


- 15 -

El lenguaje es uno de los instrumentos de mayor importancia en el intercambio y transmisión de ideas necesarias para el desarrollo del ser humano y para su participación efectiva en el proceso social. De igual manera, ciertas manifestaciones discernibles de la realidad cosmológica adquieren identidad en la conciencia de una sociedad, desde el momento en que las personas aprenden a discriminarlas, a identificarlas y a adscribirles algún significado legítimo. En la cultura azteca de Méjico, se concebía al sol como Dios-rey del universo y se le ofrendaban sacriflni.os h»manns, yte, de acuerdo con los supuestos adscritos a la identidad del sol en esa cultura, le rejuvenecían y hacían posible Gu regreso el próximo día.

Los mayas de Yucatán concebían la lluvia como manifesta-

ciones de la voluntad de ciertas criaturas sobrenaturales conocidas con el nombre de Cliaacs, y los pueblos de Nuevo Méjico actualizan en ceremonias anuales el entendimiento de la lluvia como una concesión que hacen a sus plegarias ciertas entidades sobrenaturales.

Los dobuanos, según

Reo Fortune, consideran cosa imposible la cosecha de productos agrícolas sin la intervención de prácticas mágicas. En el mismo esquema de interpretación religiosa, se codificaron en Grecia y en todas las culturas que la precedieron en el Cercano Oriente, el sol, la tierra y muchos otros elementos del cosmos. Es precisamente en la cultura griega donde comienzan a despuntar los criterios de legalidad científica que han de caracterizar la codificación del Universo físico de nuestros días. El significado legal adscrito a los fenómenos cosmológicos en una cultura,

Ya anteriormente hemos mencionado los convencionalismos, la moral, la ley, la religión, lo práctico, lo estético y lo científico como las formas de legitimación cultural.


se transmite a través de las generaciones mediante aprendizaje, y se actualiza como un supuesto en el manejo de los fenómenos en cuestión. Así como la codificación cultural discrimina ciertos aspectos de la naturaleza y les adscribe significados que constituyen la visión del cosmos de los miembros de una sociedad, del mismo modo selecciona atributos discernibles de individuos y les adscribe sig*a..ficados que funcionan como credenciales de identidad de los individuos implicadas en toda t,L Tl j'~tn tA(-

.'Sn

intei•jersonal en la estructura social.

En la estructura, social se integxan comportamientos de las personas en un orden que se caracteriza por la reciprocidad complementaria y la previsibilidad de las reacciones de los miembros que lo constituyen. El grado de reciprocidad complementaria y de previsibilidad del comportamiento depende del grado de "internalización" de la cultura por parte de los participantes en el sistema. El aprendizaje cultural los habilita para discernir los atributos relevantes a transacciones interpersonales y estas credenciales funcionan como credenciales de identidad interpersonal. A la vez que comprometen a las personas a comportarse de una manera definida por la cultura, las características físicas del sexo y la edad, la fortaleza física, consanguinidad, apariencia física, destrezas y habilidades adquiridas, el lugar de nacimiento, y aún la posesión de ciertos objetos, constituyen credenciales de identidad interpersonal. En toda situación interperso-nal, el individuo tiende a asumir la identidad que de acuerdo con la codificación cultural le corresponde. En toda interacción social los participantes están comprometidos a acatar las normas, derechos y deberes adscritos a la identidad de cada


- 17 uno, y en el grado en que se logre esta conformidad con los principios, se organiza la interacción sobre bases confiables, predecibles y seguras. Los ejemplos ilustrativos de este proceso los podemos tomar de cualquiera de las relaciones en que participamos diariamente.

Nos topamos con un

amigo, reconocemos su presencia y le comunicamos el reconocimiento y buena voluntad que sentimos hacia él, mediante las señales apropiadas a la situación. El "vocabulario" de gestos indicativos de saludo puede variar de una cultura a otra. En una sociedad se comunicaría el mensaje sacándole la lengua; en otras podría representarse y comunicarse el compromiso de amistad mediante señales tales como un beso en la mejilla, un abrazo y otros tantos gestos. Entramos a un salón de clase con identidad social de maestros, y sin detenernos a pensar por qué, comenzamos a actualizar la conducta que consideramos apropiada para la situación en cuestión. Como miembros de una familia, una comunidad social o política, una organización burocrática, o cualquier otra asociación humana, actualizamos en nuestra conducta los compromisos adscritos a la identidad o "posición" social que desempeñamos en aquéllas.

La estabilidad, el orden y la previ-

sibilidad en la interacción social dependen en gran medida de nuestra capacidad para desempeñar los compromisos legítimos adscritos a la identidad que asumimos en toda situación interpersonal.

Si nuestra conducta

resultara incompatible con las normas y expectaciones "legítimas" adscritas a nuestra identidad social, provocaríamos reacciones de incomprensi6n, hostilidad, desconfianza o temor entre los que conciben tal conducta como infracción a las normas del grupo, u ofensa a la dignidad de la identidad propia.

Observamos en una comunidad que Juan Pérez se dirige a su hijo

de siete años, diciéndole;

"Nene, vete a casa del compai Guillo y dile


- 18 que me preste un serrucho, que voy a arreglar la verja.

Los pollos se

están pasando a la tala del vecino y le est~.n daña.-do la cosecha de maíz." Minutos más tarde regresa el niño con el serrucho; la verja se construye, y todas las personas envueltas en el proceso de interacción social se sienten complacidas y satisfechas. Si por el contrario, el niño o el padre entendieron que Juan Pérez no tiene derecho e solicitar de ellos el servicio en cuestión, y no correspondieran a su demanda, el proceso de interacción social y el sentido de identidad que se afinca en éste sufrirían un serio revés. Juan Pérez no construiría la verja y todos se sentirían enojados y ofendidos. Las expectativas de conducta adscritas a identidades sociales codificadas en la sociedad en que vivimos llegan a veces a convertirse en "segunda naturaleza" de las personas y, así, se actualizan sin el más mínimo sentido critico.

De hecho, en el arado en que la actuación inter-

personal de los individuos corresponde a los compromisos de su identidad interpersonal, en ese mismo grado se estabiliza el proceso interactivo, dentro del marco de reciprocidad complementaria que caracteriza a todo orden social,

Previsibilidad, complementariedad y reciprocidad son condi-

ciones indispensables para el orden social. Con relación a esta regularidad con que las personas se conforman

a los compromisos de su identidad social, Ralph Linton propuso el concepto de estructura social compuesta de unidades, que llamó status o posiciones sociales que se interrelacionan mediarte expec~ativas de conducta reciproca. La interacción social es, de acuerdo con esta teoría, la actualización de roles o papeles sociales definidos por la cultura en cuanto a expectativas de conducta. El modelo teórico de Linton ha sido


- 19 de suma utilidad, a pesar de la innecesaria rigidez que se introduce en el concepto de estructura social cuando se pretende operar con él en la esfera de las expectativas de conducta. El concepto de actualización de supuestos adscritos a la identidad interpersonal tiene mayor flexibilidad y facilita un enlace con otras nociones como la de aprendizaje, percepción y personalidad. Podríamos resumir los ingredientes conceptuales contenidos en el t?ruLis~> 'cnitm'&' de la siguiente manera: 1.

La cultura es el cuerpo total de conocimientos que a través de las generaciones va acumulando una sociedad.

2.

A diferencia de lo que ocurre en el aprendizaje animal, el individuo humano no tiene que repetir las experiencias que otros han tenido que realizar para aprender. El cuerpo simbólico de la cultura hace posible que se represente la experiencia sin que sea necesario repetirla para aprenderla.

3.

La representación simbólica del conocimiento envuelve la representación de algún aspecto o atributo d. la realidad y la adscripción al mismo de su significado social.

4.

La codificación envuelve, en orden lógico: primero, la separación o discriminación de algún aspecto de la realidad; segundo, la asociación de éste con algún contenido significativo; tercero, la justificación o legitimación de ese significado y su incorporación al esquema en el cual tiene relevancia legítima a base de criterios convencionales, morales, religiosos, estéticos, pragmáticos, legales o científicos.

5•

Toda sociedad discrimina ciertos atributos que constituyen las credenciales de identidad de las personas, y toda relación interpersonal deriva su estructura del significado adscrito a esas credenciales.

6.

Tomamos conciencia de nuestra propia identidad y de la identidad de otras personas, en la medida en que aprendemos a compartir el significado que la cultura adscribe a los criterios de reciprocidad interpersonal complementaria.


-20-

En el grado en que el significado adscrito a credenciales de identidad interpersonal se comparte en común por los participantes en una relación, en ese mismo grado se entienden y se reciprocan los reclamos cometidos. En el grado en que no se comparte, en ese mismo grado sobrevienen malentendidos tropiezos en las relaciones. r

7.

Respecto a la conducta del individuo en la comunidad política, podemos inferir lógicamente que la orientación de esa conducta dependerá de lo que cada individuo aprenda a concebir como legítimas prerrogativas, derechos y obligaciones de su posición dentro del orden político. Si la codificación cultural que las personas adquieren mediante el aprendizaje en la convivencia social fuera de carácter autocrático y autoritario, seria lógico esperar que la conducta de las personas se orientara por supuestos de carácter autocrático y autoritario. Serían compatibles con estos supuestos la aceptación no crítica de cualquier acción o decisión que emanara de personas investidas de autoridad, independientemente de lo arbitrario, opresivo o brutal .de esas decisiones. En el grado en que el pueblo se concibiera a sí mismo como huérfano de derechos y libertades políticas, en ese mismo grado se sentiría comprometido a acatar cualquier decisión del gobernante. En la medida en que el pueblo concibiera como prerrogativa legitima del gobernante el derecho a mandar a su arbitrio, en esa misma medida se sentiría comprometido a colaborar con sus decisiones, cualesquiera que fuesen. En el caso de Puerto Rico, la organización jurídica del Estado ha sido transformada en años recientes, con el propósito de afianzar un orden de convivencia democrática, en que cada individuo se siente asistido de derechos inalienables, y comprometido a participar activa y críticamente en el proceso político. Dentro de este nuevo orden jurídico, la existencia misma del Estado, y sus prerrogativas de coerción,


- 21 . emanan del consentimiento popular. "Entendemos por un sistema democrático de gobierno, uno en que la voluntad del pueblo es la fuente del poder público, el orden político está subordinado a los derechos del hombre y en el cual se garantiza la libre participación del ciudadano en las discusiones colectivas."

Consentir en este sentido no es acatar

pasivamente. Para que el consentimiento que legitima la autoridad política no se convierta en hueca retórica, es preciso cumplir con dos requisitos fundamentales: a)

En primer lugar, el pueblo debe contar con medios efectivos de expresar e instrumentar su voluntad.

b)

En segundo lugar, cada individuo debe ser firmemente consciente de su dignidad inviolable y de los compromisos que la identidad de hombre libre lleva consigo, para que su participación en el proceso político sea auténtica y efectiva.

En cuanto al primer requisito, la letra de la constitución puertorriqueña lo proclama como principio fundamental, y las estructuras institucionales del Estado lo interpretan en sus ejecutorias. El presente estudio aspira a diagnosticar el grado de conocimiento que el pueblo puertorriqueño tiene de los derechos civiles, el grado en que las personas en Puerto Rico asumen una identidad afincada en conceptos favorables o nocivos para el desenvolvimiento de una comunidad genuinamente democrática.

l+.

La cultura cívica El modelo cultural ha sido empleado con efectividad en el análisis

de diversos aspectos de la fenomenología social y psicológica. En los últimos veinte años ha sido empleado con igual efectividad en el análisis


- 22 -

les,

de procesos políticos anteriormente reducidos a aspectos constitucionajurídicos y regimentarios.5 Aplicado a fen6menos políticos, el

modelo cultural capta el ámbito de los conceptos intersubjetivos de la colectividad respecto a quiénes son los que mandan y cuál es el alcance y la legitimidad del régimen de mando. De acuerdo con una tipología de regímenes políticos muy conocida, la incumbencia de los que mandan puede ser vitalicia-irrevocable o restringida por requerimientos de prórroga de franquicia temporera revocable.

La franquicia de la incumbencia de

los personajes del drama político puede ser determinada a base de criterios socialmente sancionados, sean éstos la herencia dinástica,6 el respaldo electoral de una clase o de todo el electorado, o puede imponerse mediante el soborno, el terror y la violencia. El alcance del poder

5 "The focus tended to be on institutions, primarily governmental ones and their legal norms, rules and regulations, or on political ideas and ideologies, rather than performance, interaction and behavior. The older terms - state, government, nation - are limited by legal and institutional meanings. In studying and political system, therefore, we need to know its underlying propensities as well as its actual performance over a given period of time. We refer to these propensities .... as the political culture." Almond and Powell, Comparative Politics, New York, Little Brown, 1963,

p• 23• 6 Los griegos diferenciaron tres tipos fundamentales con sub-categorias que resultan exhaustivas de todas las posibilidades de gobierno, aún en nuestros días. Estas son: 1.

gobierno de uno

a. monárquico b. autocrático

2.

gobierno de unos pocos

a. b.

3.

gobierno democrático

a. directo b. representativo

aristocrático oligárquico

Véase Thomas L. Thorston, The Logic of Democracy, New York, Holt Rhinehart & Winston, 1962, p. 6.


- 2j puede ser discrecional, absoluto o limitado por un régimen constitucional y jurídico. Quizá todo régimen contiene todos estos componentes en alguna medida.?

Cualquiera que sea la estructura del poder político, tendrá en

sus manos la capacidad de regimentar, es decir, poder para poner en vigencia los procesos de respaldo, premio o castigo, acondicionantes de la conciencia colectiva y de los comportamientos que devienen de esa conciencia. En otras palabras, la estructura del poder tiene la capacidad de premiar, enaltecer y alentar las modalidades de comportamiento complementario al orden establecido así como la capacidad para prohibir, perseguir, castigar o ignorar los comportamientos de personas disidentes o desafectas al régimen vigente. En el grado en que las personas van internalizando una conciencia colectiva complementaria a las exigencias8 estructurales del régimen, se ven socializando en la cultura cívica que resulta más afín a esas exigencias estructurales del régimen.

Impuesto por la fuerza, el terror y la

brutalidad o impuesto por el consentimiento expreso de la colectividad, todo régimen necesita contar con un mínimo de aceptación por parte de los gobernados, para poder mantener su vigencia. Quizá hay algo de

7 we can probably conclude with G.C. Field, that in terms of the simple Greek definition every state is a mixture in varying degreees of monarchy, oligarchy and democracy. Thomas Thorson, op. cit., p. 7.

8 El régimen de policía nocturno del laissez faire conlleva la exigencia estructural de que las personas sean motivadas (acondicionadas) para participar como empresarios individuales en un mercado libre de interferencias. Este régimen político es afín a las exigencias estructurales del capitalismo y coadyuva en la norma de manos afuera, cada cual por su cuenta.


- 24 -

cierto en el decir de que el pueblo tiene el gobierno que merece.

No

obstante, la técnica de consentimiento está polarizada en puntos de extrema diferencia, como cuando se compara la aquiescencia.impuesta por un régimen de brutalidad y de violencia con la delegación electoral de un régimen donde se garantizan los derechos civiles del pueblo, se enaltece la dignidad del ser humano y la responsabilidad cívica del pueblo. En términos generales, podemos decir que el régimen autocrático envilece la conciencia colectiva, mientras que el régimen de libertad enaltece los valores humanos.

La cultura cívica afín al régimen democrá-

tico, es decir, el consenso intersubjetivo que deviene del acondicionamiento impuesto por el régimen, se asienta sobre la conciencia de la colectividad enalteciendo valores de solidaridad o integridad.

Por lo

contrario, el régimen autocrático impone la sumisión, la dependencia, el fraude oportunista, la obsecuencia ante quien tiene el poder, y como repercusión psico-dinámica, el odio en forma de endoviolencia, autodenigración y destructividad. En el régimen democrático, el pueblo es la fuente del poder político y toda autoridad emana de su consentimiento.

La delegación de auto-

ridad en los representantes de la mayoría electoral está limitada por los derechos civiles que retiene la sociedad y que garantizan a todas las personas, inclusive a los que pertenecen a grupos de opinión disidente o minoritaria, el derecho de expresión y de comunicación a los fines de recabar el respaldo electoral necesario para convertirse en mayoría. Al decir que los derechos civiles en el régimen democrático son retenidos por la sociedad, estamos diciendo que estos derechos deben pertenecer al ámbito de la conciencia cívica que deviene de una cultura democrática.

Sin una conciencia del deber de enaltecer y.hacer respetar


- ~5 _ los derechos propios y los del prójimo es imposible darle vigencia a un régimen en donde el poder del estado emana del consentimiento efectivo de los gobernados. El consentimiento implica un acto deliberado y voluntario.

Sin conciencia de sus derechos,el ciudadano concibe al

gobierno como una entidad con poderes ilimitados y, por lo tanto, el proceso electoral carece de todo sentido auténtico, convirtiéndose el proceso de delegación electoral en una farándula demagógica.

Sin una

cono1Pnr+3Q clara del derecho de las personas a expresarse lTremente y de la obligación de cada cual a contribuir al diálogo colectivo, se restringe la posibilidad, de que el electorado pueda escoger entre todas las alternativas concebibles en un momento dado. En el grado en que se restringen las alternativas, se reduce la autenticidad del proceso de delegación electoral y con ella, la experiencia ennoblecedora de la democracia.

5.

Técnicas de investigación en los dos estudios a) Tiempo, (antes) T1 En el verano de 1958, el Centro de Investigaciones Sociales de la

Universidad de puerto Rico me encomendó la tarea de organizar y dirigir un estudio de carácter científico, con el objeto de contestar las interrogantes arriba mencionadas. El Centro de Investigaciones Sociales aportaba de esta manera su colaboración al Comité de Asesoramiento y Rstudios del Comité sobre Derechos Civiles. El primer paso en el plan de nuestra investigación consistió en seleccionar una muestra representativa de toda la población de más de veinte años de edad en Puerto Rico, tarea que como especialista en el campo de las estadísticas realizó el


- 26 Sr. Miguel A. Valencia.9 El propósito perseguido al seleccionar una muestra sistemática es el de garantizar la representatividad del universo poblacional del estudio y fijar con algún grado de exactitud los limites de confiabilidad de cualquier generalización que se haga a base de los datos del estudio. El universo de la muestra incluie todas las viviendas enumeradas en la muestra del Departamento del Trabajo de Puerto Rico, en la cual se divide la Isla en segmentos que dan a todas las viviendas de Puerto Rico la misma posibilidad de ser seleccionadas.

Tomando un nivel más bajo de

confiabilidad que el de la muestra del Departamento del Trabajo, se seleccionó una sub-muestra de 83 segmentos,10 en la cual todas las viviendas de Puerto Rico tenían igual probabilidad de selección.

Para cada uno

de los segmentos se preparó una lista de personas de más de veinte años de edad, mediante un proceso de enumeración de cada vivienda en el siguiente orden:

primero,el jefe de la familia; segundo,la esposa del

jefe; tercero, los hijos, en orden de edad; y finalmente, los parientes y otras personas que residiesen en la vivienda, en orden de grado de parentesco y de edad.

Una vez enumerada la vivienda, se procedió a una

selección sistemática de personas para ser entrevistadas, con una tasa de muestreo de uno cada tres. El total de personas seleccionadas en los

83 segmentos fue de 655, de las cuales fueron entrevistadas 6L+8. Siete personas se negaron a ser entrevistadas.

9 Véase Apéndice A, Procedimiento de Muestreo. 10 Véase

la lista de segmentos en el Apéndice B.

•


-27 -

Además de la muestra de la población total, se obtuvo urna segunda muestra de 270 maestros de Puerto Rico.

De un total de 13,500 maestros

en las nóminas del Departamento de Instrucción, seleccionamos uno de cada 50, dándole a cada persona de la lista una probabilidad de 150 de ser entrevistada. El segundo paso consistió en la confección de un instrumento eficaz para la recopilación de hechos válidos y relevantes para el problema de estudio. En consulta con varios miembros del Comité de Asesoramiento sobre Derechos Civiles, y después de unos cuantos ensayos y revisiones en un estudio piloto, concluimos la tarea de formular un repertorio de preguntas1-1 encaminadas a obtener, mediante entrevistas personales, la información más exacta, confiable, válida y precisa posible, dentro de los recursos con que contábamos. Como tercer paso del proyecto, seleccionamos un grupo de personas con algún grado de preparación universitaria en ciencias sociales y comenzamos un programa intensivo de entrenamiento en las tareas del entrevistador. Una vez terminado el entrenamiento, comenzamos la fase decisiva de entrevistar a todas las personas seleccionadas en la muestra. Concluida esta operación, sometimos las entrevistas al proceso de codificación previa a la tabulación mecánica en el Centro de Cómputos de la Universidad. ID) Tiempo2 (Segundo Estudio) T2 En el 1967, cuando ocupaba una cátedra en Antropología en la New York University, fui invitado por el doctor Rafael de Jesús Toro,

11 Véase Apéndice D, Cuestionario.


-28 -

Director del Centro de Investigaciones Sociales de la Universidad de Puerto Rico, para que regresara a Puerto Rico a conducir un estudio de seguimiento para replicar el estudio de antes o de tiempo 1 del 1957, con uno de tiempo 2 con el propósito de comparar los cambios ocurridos en el intervalo. El modelo técnico de 1957 fue repetido casi en su totalidad, excepto en algunos casos en que sin sacrificar la comparabilidad de los datos, hemos perfeccionado el diseño.

Por ejemplo, la mues-

tra de 1957 es de 925 casos; la de 1967 es de 2,800 casos. En el estudio de una comunidad de la reforma agraria, L hemos inventado una solución al proMewa, dP J,a, anotación (scoring) de alternativas responsivas a múltiples. Así, pues, hemos convertido las alternativas responsivas a una pregunta en columnas (con la anotación alternativa de mencionadas 1 sí, 2 no). Esto facilita al mismo tiempo incluir y anotar sin problemas un número mayor de alternativas que las 12 que permite el sistema convencional de anotación.

ó.

Una innovación en el estudio de relaciones raciales a)

Técnica para Evaluar el Discrimen al Nivel Cognoscitivo

En lo que respecta al estudio de relaciones raciales, hemos confeccionado una técnica para el estudio de la discriminación y categorización que a nuestro juicio supera la validez del estudio anterior.

Compi-

lamos un número considerable de fotografías, las cuales presentamos a nuestros estudiantes al mismo tiempo que los instruíamos de la siguiente

12

Véase Interacción Social y Personalidad en una Comunidad Puertorriqueña, Rio Piedras, Ed. Ponce de León, 1963 y 1969.


- 29 -

manera:

"Por favor, coloca estas fotografías en grupos (o paquetes) de

tal manera que los que pertenecen a la misma raza queden juntos en un paquete y los que pertenecen a razas distintas queden separados o en paquetes distintos."

A base de este pre-test hemos separado las 14 foto-

grafías con mayor visibilidad racial. Estas fotografías fueron presentadas a todas las personas entrevistadas en la muestra con instrucciones idénticas a las que ya mencionamos en el pre-test.

Solamente como prefa-

cio de esta fase del esUidi.o, gi.zeremos adelantar que en el aspecto cognoseitivo de cuántas categorías de raza existen en Puerto Rico y de quiénes pe1-reIi

ert A ella., par cE exj.stir consenso social en Puerto Rico.

Luego hicimos una prueba con las mismas fotografías con estudiantes universitarios en nuestras clases en Hunter College del City University de Nueva York y no parece existir consenso alguno respecto a la identidad racial de las fotografías. Esto confirma la tesis de que en la cultura de Estados Unidos los rasgos somáticos son más acriteriales.

7.

Una innovación conceptual: comportamiento

el poder corno agente acondicionante del

Como respuesta lógica al discrimen politico contra nuestro estudio en el Centro de Investigaciones Sociales de la Universidad, hemos incorporado al mismo una estrategia adicional de observación y participación que nos facilita añadir a nuestro estudio casos concretos de comportamlen-tos anti-democráticos llevados a cabo por personas que se han aprendido muy bien la retórica democrática y por creer que se puede engañar "a todo el mundo todo el tiempo" con retórica liberal, actúan en violación flagrante de los principios consagrados por ellos solamente en la retórica, y negados en los actos. Esta curiosa disociación entre la expresión


- 30 verbal y el comportamiento real nos ha llevado a repensar nuestra teoría y formular una dimensión nueva en la frontera de los estudios del comportamiento humano.

Proponemos como hipótesis en este estudio que el poder

es un agente socializante o acondicionante de la personalidad y del comportamiento fuera del ámbito de la legitimidad de la cultura. Esta función socializante produce su propia legitimidad a base de controlar los medios efectivos de diseminación de ideas, así como los medios para sobornar o intimidar a los representantes del pueblo.

La conformidad de

los comportamientos sociales con las expectativas respaldadas por el poder produce eventual desociación, "hipocresía social" y anomía.

La

toma de conciencia de este factor del poder, resulta en una ampliación del alcance conceptual del estudio de seguimiento. Nuestros entrevistadores en el campo se vieron afectados directamente por distorsiones perceptuales y tergiversaciones producidas por la prensa respecto a la identidad de los universitarios y los derechos civiles en las representaciones colectivas de nuestro pueblo.

Como

resultado de esa perversión, nuestros entrevistadores se sentían acosados a veces por la policía que respondía al clima de sospecha creado alrededor del titulo "Derechos Civiles", haciendo averiguaciones en los hogares donde íbamos a entrevistar.

Solamente el tacto y el buen ánimo

de nuestros entrevistadores pudo sobreponerse a esta barrera levantada ante uneshro estudio por una prensa que deforma más que informa a nuestro pueblo.


CAPITULO II

Los hechos que presentamos en las siguientes páginas intentan integrar y comparar los datos de dos estudios realizados en dos momentos históricos separados por un intervalo de diez años. El primer estudio fue efectuado en 1957 Y tuvo el propósito de diagnosticar el nivel de cultura cívica de nuestro pueblo. El segundo, conducido en 1967, intenta evaluar los cambios que han ocurrido en la misma durante diez años de campañas educativas conducidas por el gobierno y por agencias privadas. Los resultados de nuestro primer estudio fueron incorporados al Informe al Honorable Gobernador de Puerto Rico de la Comisión de Derechos Civiles, con crédito al Centro de Investigaciones Sociales, privándome a mí del derecho de autor.

Nuestro estudio fue publicado subsiguientemente

por la Editorial de la Universidad de Puerto Ricó y fue honrado con un premio del Instituto de Literatura Puertorriqueña en 1963. Los datos de mi estudio en 1957 reflejaban una situación alarmante de ignorancia en nuestro pueblo respecto a cuáles son los comportamientos. los valores y las actitudes necesarios para que los derechos civiles adquieran vigencia en nuestra manera de vivir y pensar.

Por democracia

se entiende una forma de gobierno, cuya autoridad emana del consentí-miento de los gobernados.

La noción de consentimiento en el sistema de

democracia representativa implica que los gobernados participan conscientemente en un proceso de delegación de autoridad en el cual se eligen representantes del pueblo para llevar a cabo una encomienda o programa

1 Los Derechos Civiles en la Cultura Puertorriqueña, Rio Piedras, Editorial Universitaria, 1963.


-32 ..

de gobierno. Esta selección entre progratm s de gobierno que hace el electorado debe hacerse en condiciones de libertad. De no ser libre de presiones coercitivas o de soborno, el proceso de elección resulta fraudulento, un mero alarde sin verdadera substancia democrática. Sin libertad para expresar y comunicar al electorado sus propuestas y programas, sin la libertad para escuchar y evaluar el alcance de los programas de alternativas de gobierno que proponen los grupos políticos, cualquier forma de coerción que inhiba la presentación de las propuestas

programas de algún grupo político ante el pueblo, que a su

vez inhiba a éste de escuchar y evaluar esas propuestas, resultaría en detrimento del proceso democrático. Es decir, reduciría el alcance de la libre selección entre alternativas propuestas, y por la misma razón la efectividad y vigencia del proceso de delegación de la autoridad que emana necesariamente del pueblo.

La libre selección entre alternativas

o creación de nuevas alternativas requiere entonces vigencia efectiva de todos loc derechos civiles según están garantizados en la constitución y las leyes, así como una conciencia cívica que respete y acate los derechos civiles. Los derechos civiles incorporan todo el poder que retiene la sociedad y que ningún gobernante puede abrogarse sin destruir el proceso democrático mismo. En otras palabras, el poder total en la sociedad es

los

la suma del poder que se delega mediante procedimientos democráticos a gobernantes y el poder que retiene la sociedad y que están incorpora-

dos en los derechos civiles. El poder de la sociedad puede ser apropiado ilícitamente por grupos oligárquicos que al controlar los medios de comunicación, los medios de producción y por ende los modos de subsistencia


- 33 del pueblo, lo enajenan de las posibilidades efectivas de la vivencia ennoblecedora de la democracia.

Hacen ya alrededor de dos siglos que

Alexander Hamilton captó y auguró el peligro que corre el sistema político democrático ante el poder corrupto de las oligarquías;

"aquél que

controla los medios de subsistencia del pueblo, puede controlar su 2 conciencia". La conciencia de los hechos revelados en nuestro primer estudio movilizó a ciertos sectores de opinión liberal que mediante campañas educativas en la radio, en la televisión y aún en el sistema educativo intentaron llevar un mensaje de democracia a nuestro pueblo. autocrítica de

Hubo campañas de

agencias de nuestro gobierno con el propósito de reducir

el paternalismo prebendario que refuerza hábitos de dependencia y sometimiento al poder. Los hallazgos de nuestro estudio indicaban un enorme vacío en el ámbito social de la democracia puertorriqueña.

Hubo un número considera-

ble de actividades encaminadas a subsanar ese déficit cultural en programas de televisión, cursos universitarios, artículos periodísticos, campañas educativas de instituciones cívicas y religiosas. El hecho de que el vacío o déficit cultural respecto al sentido de la vida democrática continúa, no es un indice de fracaso de esas campañas.

Muchas, claro

está, fueron muy tímidas, carentes de entusiasmo y convicción, y a veces viciados por la propaganda anti-comunista. En los últimos años se desató una campaña abierta en la prensa y en los medios de comunicación

2 "In the general course of human nature, a power over a man's subsistence amounts to a power over his will." (The Federalist, No. 79.)


- 34 en masa en contra de la Comisión de Derechos Civiles y los principios que ésta representa, achacándole el defender a los "subversivos" (independentistas, a las prostitutas, los adictos a drogas y a los criminales). La efectividad de esa campaña de difamación de las instituciones democráticas responde a la inseguridad que se vive hoy día en Puerto Rico, debido, no ya al vacío en el ámbito de la cultura cívica, sino a un vacío o déficit cultural en el ámbito de la comunidad y la familia. Lo que descubrimos en nuestro primer estudio indica que nuestro pueblo ignora los fundamentos del proceso democrático, y por lo tanto, se inhibe en el uso efectivo de los derechos que le garantizan la constitución y las leyes, al mismo tiempo que carece del entendimiento necesario para una tolerancia efectiva de puntos de vista disidentes. Están prestos a interferir con el ejercicio pleno y efectivo de las libertades civiles de los grupos de opinión política estigmatizados por los que ostentan el poder económico. En otras palabras, el proceso de elección entre programas políticos no es un proceso libre, ya que sectores numerosos de nuestra población están en disposición de impedirle el disfrute de la libertad de expresión, de organización y de concurrencia al diálogo colectivo, a ciertos grupos de opinión estigmatizados por la estructura de poder. En nuestro estudio de seguimiento hemos descubierto que la intolerancia social, es decir, los comportamientos interpersonales que inhiben la concurrencia a la "polis" (o ámbito del diálogo colectivo) a. los grupos dP

iinihn djsidente en Puerto Rico, no ocurre en un vacío.

La estruc-

tura de poder controla los medios efectivos de comunicación masiva, prensa, radio, telev3siñn, y utiliza estos medios para fomentar la


- 35 ..

subversión del proceso democrático, reforzando la predisposición autoritaria que prevalece en nuestra cultura política. Existe una ólite de poder. Por élite de poder queremos decir un grupo

minoritario con carácter olir;árquico que controla los medios de

expresión y comunicación social necesarios para la creación de consenso. Mediante las instrumentalidades de persecución, soborno e intimidación logran convencer al pueblo y a sus representantes que sus propósitos y los intereses de la élite de poder coinciden y así sus definiciones de realidad se convierten en las definiciones respaldadas por el consenso, aun cuando éstas iepiesentan violaeinnPs flagrantes de los principios institucionalizados en la constitución y las leyes.

La élite de poder

que domina los medios de indoctrinación y acondicionamiento social en todos los niveles, inclusive en parte los medios de educación, publicación de libros, prensa, radio y televisión, tiene la capacidad de respaldar, es decir, premiar a los que se comportan de acuerdo al deseo de la élite de poder y de castigar, es decir, privar de oportunidades y estigmatizar, a los que ellos definen como "subversivos". Al tomar conciencia de este hecho, fuimos muy pronto colocados a la defensiva mediante toda suerte de confrontaciones absurdas e interferencias maliciosas que tenían el propósito de obstaculizar el desenvolvimiento efectivo de rn_ties h o Pst„d•io por parte de la administración de la Universidad de Puerto Rico.


CA PITUL0

III

En qué medida conocen los puertorriqueños sus derechos civiles

Como medida inicial de acercamiento al consenso intersubjetivo referente a la conciencia democrática del puertorriqueuio, preguntamos a nuestros informantes seleccionados en una muestra representativa de la población puertorriqueña "1,Podria mencionar todos los derechos civiles que usted conoce?" Las respuestas a esta pregunta en los dos estudios indican un alto nivel de ignorancia sobre el significado de los derechos civiles que protegen a todas las personas en Puerto Rico, según la Constitución y las leyes.

CLL~IDRO

1

Número de Derechos Conocidos Número de Derechos

157 que conoce

47.2

1967 que conoce

ninguno 1 - 2 3 - 5

28.3 20.0

1+2.3 24.9 22.3

6 - 8 9 -12

3.2 0.9

7.2 1.7

13 f

0.1

1.6

Si observamos los derechos civiles que la gente menciona al ser interrogado al respecto en el estudio de 1967, encontramos que la libertad de palabra tiene mayor visibilidad en nuestra sociedad que ningún "derecho". El 35.84% de la población mencionó la libertad de palabra en respuesta a la pregunta arriba mencionada. El segundo lugar le corresponde a la libertad del voto mencionado por el 32.22% de


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1..1~r~, '

- 37

la muestra de la población. En tercer lugar le toca a la libertad de culto, con un 23,31% de la población que la reconoce. Aunque la libertad de prensa fue mencionada por un 13.42%, es de interés notar que solamente un 11•.04% de esta proporción de 13.42% ha tratado alguna vez de publicar algún comentario en un periódico. Es igualmente significativo al respecto que solamente 30% de estas contribuciones fueron publicadas por los periódicos. tn<3 iio prenra n cia.

c Ase7»

La marginalidad del pueblo respecto a la libermexife marginaJ.i.dad que resulta de ignoran-

Los dueños de periódicos, es decir, las grandes empresas que con-

trolan la prensa, han despojado al pueblo de ese derecho y lo han usurpado convirtiéndolo en privilegio de ellos para defender sus intereses particulares.

De esa manera, marginan a nuestro pueblo de participa-

ción efectiva en el acontecer político.

Como cuestión de hecho, a

medida que se cierra el marco estrecho de intereses de los grupos que controlan la prensa, más opresivo se hace este despojo, resultado del cual periodistas de integridad e idoneidad incuestionable, como Nilita Vientós de Gastón, Luis Antonio Miranda y César Andreu Iglesias son echados de sus posiciones de esas empresas de monopolio periodístico. Es obvio que el principio de libertad de prensa, como se interpreta por los dueños de periódicos, es idéntico al obsoleto principio de libre empresa.

Con el crecimiento de los emporios capitalistas, la

libre empresa constituye hoy día una retórica vacía de contenido substancial.

Los individuos particulares han sido despojados de una oportuni-

dad efectiva de la libre concurrencia para competir en un mercado de empresas internacionales gigantescas, digamos General Motors, Standard Oil, Ford, DuPont, etc., cuyos presupuestos son mayores que los de


38 -

BIBLIOTECA OEL CENTRO

INVESTIGAGIONE3 SOCIAI-~ RICA UN~VER5IDAD DE PUERTO

p8

cualquier país del tercer Mundo. De la misma manera, con la desaparición del capitalismo liberal y su substitución por el capitalismo monopolista, los individuos particulares han sido despojados de oportunidad efectiva para concurrir libremente en un mercado de información que fue libre en el periodo del capitalismo liberal, pero ahora es controlado por agencias internacionales gigantescas como Prensa Asociada y Prensa Unida Internacional.

Hablar de libertad de prensa en un contexto en

que las empresas monopolistas controlan la distribución de información es contribuir al engaño, a la marginación conceptual

la enajenación

<1 1. pueblo. La razón por la cual la prensa no le publica sus comunicaciones es, de acuerdo con nuestros informantes, que la libertad de prensa se reduce a libertad de las grandes empresas para publicar lo que les da la gana. Esta conclusión no la perciben como violación del principio de libertad de prensa, ya que en primer lugar desconocen el sentido interpersonal en que los derechos adquieren vigencia, al mismo tiempo que subyace implícitamente en su mente la presunción que define la propiedad como parte del "ser" o "individualidad" con lo cual se puede hacer "lo que le da la gana". Todos los demás derechos civiles resultan ignorados por la inmensa mayoría de la población. Esto quiere decir que la cifra de 57.07% que ha mencionado uno o más derechos civiles en la entrevista, resulta muy poco reveladora del verdadero estado de ignorancia de nuestra población respecto a los derechos civiles.

La mayor parte de esa cifra de 57.07%

se nutre del conocimiento de cuatro renglones ignorándose por un 900 o más porciento, el resto de los derechos civiles.

Cabe desde luego


- 39 la posibilidad, de que los derechos civiles mencionados hayan sido tomados en retrospectiva por el entrevistador después que la entrevista ha sido contaminada con la mención de los mismos en otros contextos.

CUADRO

2

Visibilidad relativa de los derechos civiles en la cultura puertorriqueña*~

% que desconocen

57.97 63.78 67.72 76.63 82.1+l 86.37 90.56 91.57 93.23 95.02 95.31 95.68 96.0+ 96.51 96.73 96.73 96.83 97.09 97.39 97•x+5

97.)6 97.60 97.76 97.86 97.86 97.86 97.92 98.02

*

Derechos civiles en la Constitución Ninguna Libertad de palabra Derecho al voto Libertad de religión Libertad de expresión Libertad de prensa Libertad de pensamiento Derecho de educación Derecho de tener asistencia legal Derecho de obtener trabajo Libertad de asociación Libertad de conciencia Igualdad ante la ley Derecho de recibir educación gratuita Libertad de discrimen por ideas políticas Libertad, de reunión pacifica Derecho al voto igual Libertad de discri.men racial Derecho a escoger ocupación Derecho de huelga (trabajadores de empresas privadas y de agencias gubernamentales que funcionen como empresas o negocios privados) Derecho al voto secreto Libertad de organización Jornada máxima de ocho horas Debido procedimiento de Ley Presunción de inocencia Juicio por jurado en casos de delitos graves Derecho de protección de vida familiar Libertad contra la autoincriminación

En 1957 no se hizo esta pregunta en el estudio.


-40-

CUADRO 2 (Continuación) % que desconocen

Derechos civiles en la Constitución

98.02 98.07 98.07 98.12 98.12 98.13 98.17

Derecho a protección de honra Derecho a libertad bajo fianza Derecho a juicio rápido Libertad a reunirse en asamblea pacifica Protección social en enfermedad Derecho a la protección de la vida privada Libertad contra arrestos o detenciones

98.17 98.23 98.28 98.38 98.11-9 98.54 98.69 98.80

Protección social en el desempleo Protección de dignidad inviolable Libertad contra acusación ilegal Libertad de discrimen por nacimiento Derecho de tener nivC1 adecuado de vida Libertad de discrimen por ideas religiosas Derecho de hacer actividad concertada Libertad de discrimen por origen o condición social Protección social en vejez Compensación de una y media vez por horas extras Derecho de recibir igual paga por trabajo igual Derecho de organización colectiva (trabajadores de empresas privadas y de agencias gubernamentales que funcionen como empresas o negocios privados) Derecho de recibir salario mínimo razonable Juicio rápido dentro de 6 meses después del arresto Derecho de negociación colectiva (trabajadores de empresas privadas y de agencias gubernamentales que funcionen como empresas o negocios privados) Libertad contra registros y allanamientos irrazonables protección social en incapacidad física Protección contra riesgos en trabajo Derecho de recibir cuidados especiales en embarazo Derecho de protección de reputación Libertad de discrimen por sexo Libertad contra intercepción de comunicaciones telefónicas Derecho de recibir cuidados especiales en época de lactancia.

ilegales

98.80 98.95 98.95 98.95

98.96 99.06 99.06.

99.06 99.1E

99.17 99.37 99.53 99.53 99.58 99.73


La existencia de un régimen político con carácter democrático exige de la población un nivel conceptual efectivo para la formulación del conocimiento y de la problemática para el diálogo a las propuestas de soluciones alternativas.

También exige un alto nivel de tolerancia

para el diálogo productivo y enriquecedor de las opiniones y para el intercambio de puntos de vista disidentes.

Para que el proceso de dele-

gación de autoridad sea auténtico, el pueblo tiene que saber, para empezar, que el poder reside en sí mismo. Sin un concepto de soberanía popular, todo lo demás se cae por su propio peso en el sistema democrático.

Por ejemplo, los Derechos Civiles estipulan el alcance y la

duración del ejercicio de autoridad para los incumbentes en las posiclones del gobierno.

Sin ese conocimiento el proceso de delegación

carece de sentido auténtico. En otras palabras, si el pueblo carece del sentido de su propia soberanía, las funciones legitimas adscritas a los incumbentes en posiciones de la organización política se convierten entonces en una gracia, una concesión, un "favorcito", otra prebenda que los gobernantes acceden a conceder. nantes y gobernados se invierte

La relación entre gober-

los gobernantes se convierten en

"los que mandan", y el pueblo es "el que obedece", y no a la inversa, como supone el principio de delegación.

La vigencia de los derechos

civiles se sostiene a base de la conciencia y el respeto del pueblo a los derechos civiles. El pueblo no significa una abstracción, sino una comunidad de personas con una conciencia de identidad y de los compromisos que esa identidad conlleva.

La vigencia de los derechos

civiles depende del respaldo en el plano legal y en el plano de la c.rnlrj,cru- rt c~rnttni.lal'ta.

Fn otras

palabras,

el gobierno y la comunidad


tienen que facilitar los medios efectivos de comunicación y de expresión de puntos de vista disidentes ysi es posible, estimular la expresión de estos puntos de vista disidentes.

Lejos de ser un hereje, el

disidente aporta nuevos puntos de vista que deben ser estimulados para que el pueblo tenga la oportunidad efectiva a escuchar todas las alternativas posibles y para seleccionar entre ellas. En el grado en que las alternativas son suprimidas por las leyes o por la comunidad, en ese mismo grado se suprime el acceso del pueblo a nuevas ideas.

La

cuestión que aparece como paradoja e n este plano es si la comunidad tiene derecho a despojarse a sí misma de su soberanía.

Creo que la

opinión general en todos los círculos internacionales es que la soberanía popular es irrenunciable aun cuando sea usurpada.

Sin respaldo

legal y en el consenso intersubjetivo de la cultura, las garantías para la expresión de puntos de vista disidentes no pueden realizarse. Sin respaldo del régimen y de la sociedad, el intercambio necesario para un efectivo proceso de delegación es imposible. En el grado en que existen grupos oligárquicos en la comunidad con control efectivo de los medios de comunicación, en ese mismo grado es preciso controlar la tendencia de esos grupos a monopolizar la formación de opiniones para salvaguardar sus propios intereses imponiéndole trabas

obstáculos a la expresión de opiniones disidentes. En el

grado en que la comunidad se aparta de la experiencia ennoblecedora de la democracia, en ese mismo grado el proceso de consentimiento se convierte en mero ritual vacío de contenido substantivo. Nuestro pueblo ha sido despojado del derecho al libre acceso a los medios de comunicación (prensa, radio, T.V.).

Ha sido despojado de


- 43 ese modo del derecho a la expresión de puntos de vista disidentes

de

las oportunidades de los grupos disidentes para que participen activamente en el diálogo colectivo. Una estructura de poder oligárquico infringe el derecho de los grupos disidentes mediante la represión y el discrimen por ideas políticas, tanto de un gobierno representado por personas que desconocen o pervierten los derechos civiles, como de una comunidad que ignora los derechos civiles

el fundamento donde

éstos se apoyan. La presencia de grupos oligárquicos que impiden la libre expresión de ideas en Puerto Rico hace difícil la tarea de crear una conciencia democrática en el pueblo.

La conciencia de vida democrática se sintetiza

en la expresión, "Pto estoy de acuerdo con su punto de vista, pero daría mi vida para defender su derecho a expresarlo."

Esto implica un con-

senso intersubjetivo que protege la libre expresión, no una entelequia de libertad negativa de "manos afuera" en todos los niveles habidos o por haber. En el caso de Puerto Rico, hay grupos oligárquicos que controlan los medios de comunicación y hay representantes del gobierno en constante alerta para impedir el libre entrejuego de ideas y la libre expresión de puntos de vista disidentes.

No puede sorprender entonces

que el pueblo esté enajenado de la conciencia democrática. La mayoría de nuestra gente se concibe a si misma huérfana de derechos, y al gobierno como una entidad con autoridad sin limites. Se origina esta distorsión perceptiva en la ignorancia generalizada del principio de delgaciónl de autoridad por parte de los gobernados.

1 Véase E. Seda Bonilla, Los. Derechos Civiles en la Cultura Puertorriqueña, Edit. U.P.R., 1963. A pesar de los méritos de ese estudio,


Sectores numerosos de nuestra población conciben al individuo como un ser indefenso y dependiente de esa autoridad ilimitada de que están investidos los funcionarios del Estado.

Como consecuencia de esta

estructuración se produce una dinámica en que las personas renuncian e ignoran o reniegan de sus derechos para rendir su identidad de hombres libres ante el poder absoluto de un gobierno que suponen investido de poderes omnímodos. Aun en los sectores donde la gente dice conocer uno que otro derecho, no conectan estos a la finalidad de la delegación electoral. Por ejemplo, no se ve la libertad de palabra, de prensa, de asociación pacífica, etc., como instrumentalidad del libre intercambio de puntos de vista para el enriquecimiento e información de la opinión del elector, ni la relación entre libre diseminación de propuestos para que en efecto haya posibilidades de selección entre las mismas. Los siguientes datos ilustran el estado de confusión y miopía que sufre nuestro pueblo en su percepción de la relación entre las personas del pueblo y entre el pueblo y su gobierno. El

de las personas de

Puerto Rico dicen que no harían nada si la policía arrestara a un grupo de personas por regar hojas sueltas en las que se critican las ideas religiosas propias.

Otro 1)4% estaría a favor de que fueran arrestados

por la policía, y solamente un 16% de las personas se opondrían a tal arresto.

La proporción complaciente del desacato de la democracia

consagrado por un premio, con que tuvo a bien honrarme el Instituto de Literatura Puertorriqueña, el libro ha recibido poca o ninguna publicidad de parte del Editorial de la Universidad de Puerto Rico que lo publicó en 1963.


- 45 aumenta a 76.3% si la policía cometiera un arresto ilegal contra personas que distribuyen hojas sueltas en contra do las ideas y preferencias políticas del entrevistado, y sigue aumentando en el caso de arresto de personas que distribuyen hojas sueltas en favor dil comunismo y el nacionalismo. El nivel de apatía cívica aumenta cuando los grupos violados en sus derechos de expresión pertenecen a la categoría "subversiva"; es decir, a grupos estigmatizados por los medios de comunicación masiva, cine, T.V., prensa y radio. Si un grupo que favorece la socialización de los bienes de producción fuera ilegalmente arrestado por la policía por regar hojas sueltas, el 73.64% de la muestra permanecería apática,. El 3.81% expresaría públicamente su respaldo ante este arresto ilegal. El resto no sabe o no responde a la pregunta. Si el arresto ilegal fuera por regar hojas sueltas en favor del nacionalismo, la proporción apática aumenta a un 74.40%, si el arresto ilegal hipotético se cometiera contra los miembros del M.P.T., un

72.05% de la muestra expresa la consabida actitud apática. Un 10.69% dice que no sabe de estas cosas y solamente el 4% se expresaría en contra del arresto ilegal. Con respecto al derecho de expresión de los comunistas, un 53.71% de la muestra dice que deben ser privados de ese derecho. Un 9.03% dice que los echaría a la fuerza de su pueblo o barrio, mientras que un 27.98% expresa su respaldo al derecho de expresión de los comunistas. El 29.74% de la muestra opina en favor de que se despida de su empleo a un maestro nacionalista y el 45.27% estaría a favor de eliminar de


todas las bibliotecas un libro escrito por un nacionalista. Ante la hipótesis de que los comunistas fueran ilegaLiente arrestados por regar hojas sueltas, un 69.98% asumiría la consabida apatía política.

No obstante, el 23.01% de la muestra respaldaría la acción

ilegal de la policía. El 3.11% no contesta y el resto expresaría desaprobación ante esta violación de los derechos civiles de los comunistas. Desde luego, que todavía alguien podría considerar congruente esta actitud pasiva con la lealtad a principios religiosos y políticos. Es obvio, pues, que lejos de representar una afirmación de los principios democráticos, esta actitud represiva contra la libertad política de grupos que sustentan opiniones disidentes o políticamente radicales también conocida como "vigilancia activa contra los que quieren subvertir la ley y el orden", representa una predisposición anti-democrática.

Las personas que bajo pretexto de "salvaguardar" las

instituciones democráticas encarcelarían y privarían de sus derechos políticos a los grupos de opinión "subversiva", se tornan muy serviles y dóciles si esas instituciones fueran amenazadas por el poder constituido del Estado. A pesar de que el 84.93% de la muestra favorece a los populares en el uso de su derecho a regar hojas sueltas en favor de su partido, solamente 7.49% de la muestra expresaría desaprobación ante el arresto ilegal perpetrado por la policía contra los populares. El 55.ó8%o dice que no haría nada, el 24.87;0 se reservaría su opinión critica de la policía. El 2.17% respondió que no se mete en esos asuntos y el 8.47¡ no sabe o no contesta la pregunta. quizá, al igual que el personaje Balbino Pasamonte de La Resaca de Enrique Laguerre, estos llamados vigilantes de la "ley y el orden"


poseen cierto tropismo que les hace girar hacia el poder, no importa de dónde venga, quién lo sustente, y si es legítimo o usurpado. En términos más precisos, nuestro pueblo padece de una forma de miopía que le impide percibir la diferencia esencial para su vida de pueblo entre autoridad y poder. Esta miopía se traduce en un estado de temor en lo que concierne a la libertad.

La libertad se percibe, al igual que al

poder, desde una perspectiva Hobsiana, como ausencia de impedimentos y de principios de responsabilidad y moral social.

Sin responsabilidad,

sin principios de moral social, es imposible distinguir entre autoridad legítima y responsable en contraste con el poder que es ilegítimo y socialmente irresponsable.

Sin principios de moral pública, la

libertad no es libertad sino libertinaje, no es afirmación positiva de la identidad dentro de un marco interpersonal, sino confusión, "jueyera" enajenante que desemboca en la desesperación y en el deseo de imponer su contrapartida, el poder irrestringido y absoluto.2 A base de estos dos estudios se podría describir la organización política del Estado Libre Asociado como un ente de doble personalidad.

zan al ciudadano

el

Por un lado tenemos un cuerpo de normas constitucionales que garantiderecho de expresarse libremente en el proceso

político, de organizarse cívicamente, libre de coacción y soborno. De la misma manera, todas las personas que tienen ideas y propuestas en cuanto a cómo conducir los asuntos públicos, tienen derecho a y la

2 "First of a political system characterized by a value system is not allowing the peaceful play of power, democracy becomes chaotic. This has been the problem faced by many Latin American states." L. H. Lippset, Political Man, New York, Doubleday, 19 , p. 27.


-

obligación de expresarse en el diálogo colectivo.

Puesto en práctica

el derecho de todos los grupos a ser escuchados, se debería lograr un pueblo informado, capaz de hacer con "conocimiento de causa" y responsabilidad cívica, efectivo uso de su libertad para omitir un veredicto representativo de su voluntad en el proceso de la delegación electoral. Frente a esta estructura constitucional de alto calibre democrático, nos encontramos con un pueblo que en su mayoría desconoce el esquema de convivencia democrática y los requerimientos de tolerancia activa, para el diálogo con sentido crítico y respeto por los derechos ajenos. El próximo cuadro resume las tendencias de enajenación democrática que prevalece en la cultura de nuestro pueblo.

CUADRO

3

Resumen de Actitudes Ante los Derechos Civiles en la Cultura Puertorriqueña Conducta que asumiría la Población en Supuestas Situaciones

Proporción de la Población

1957

1967

Negaría permiso para repartir hojas sueltas a un grupo político contrario...

50.7

1+0

Negaría permiso para repartir hojas sueltas favorables al Partido Popular...

5.9

6

Negaría permiso a un grupo para repartir hojas sueltas a favor del comunismo

71.7

67

Negaría permiso a los comunistas para pronunciar un discurso

64.1-

78

Negaría permiso a un grupo opuesto en religión para pronunciar un discurso....


.. CUADRO

-

3 (Continuación)

Conducta que asumiría la Población en Supuestas Situaciones

Proporción de la Población

1957

1967

62.6

59

comunista

40.7

28.9

Echaría de su empleo a un maestro ateo

75.8

61.7

Echaría de su empleo a un maestro que favorece la nacionalización de las industrias

18

17

Eliminaría de todas las bibliotecas un libro a favor de la nacionalización de las industrias

28

41

Eliminaría de todas las bibliotecas un libro escrito por un ateo

72.2

63

Eliminaría de todas las bibliotecas un libro contrario a la religión propia

1+9.3

~+5

No pudo mencionar ni uno solo de los derechos civiles

47.2

42.3

Indiferente ante el arresto ilegal de personas que distribuyen hojas sueltas a favor del Partido Popular

66.3

64.5

No haría nada si averigua que el alcalde roba los fondos públicos

37.1

41.8

Nunca ha tratado de ejercitar la libertad de prensa

97.2

95.85

No haría nada ante el arresto ilegal de personas contrarias en religión por repartir hojas sueltas

81.9

84

83.6

93.9

Negaría permiso para pronunciar un discurso en el vecindario a un

ateo Echaría de su empleo a un dependiente

No haría nada ante el arresto ilegal de comunistas por repartir hojas

sueltas


-50 -.

CUADRO

3 (Continuación)

Conducta que asumiría la Población en Supuestas Situaciones

Proporción de la Población

1957

1967

Indiferente ante el arresto ilegal de nacionalistas por repartir hojas sueltas

86.8

89

Negarla permiso a los nacionalistas para pronunciar discursos

60.9

Echaría de su empleo a un dependiente que favorece la nacionalización de las industrias

11

Echaría de su empleo a maestros comunistas

58.7

Meterla a la cárcel a todos los comunistas

32.5

Eliminarla de todas las bibliotecas un libro escrito por un comunista

64.5

No haría nada si los que riegan hojas sueltas en contra de sus preferencias politices fuesen arrestados ilegalmente

76.3

67.40

En nuestro estudio de 1957 empleamos la escala F de autoritarismo diseñado por el grupo que estudio del Autoritarian Personality en California y obtuvimos indicadores que revelan un alto nivel de autoritarismo en nuestra sociedad. En el estudio de seguimiento, estos niveles se mantienen tan altos como antes. Incluimos dos preguntas que captan la predisposición de las personas a restringir la libertad propia y la de los demás.

Una proporción

de un 90% de la muestra respondió en forma que hacia evidente su menos precio por la libertad. Esta tendencia a menospreciar la libertad propia y la de los demás, no es completamente ajena a lo que Erich Fromm ha


- 51 llamado "Miedo a la Libertad".

Un 73% respondió en la dirección estereo-

pática. Un 84% acepta como cierta la aseveración de que "para que no pierda el respeto, al niño nunca se le debe permitir que le discuta a los padres". El 73.1% demuestra tendencias a un conformismo extremo al concordar con la opinión de que "si un niño fuera diferente en algo a los demás, debe hacerse cambiar para que sea igual a los demás".

CUADRO

4

Indicadores de Predisposiciones Autoritarias

Afirmaciones Propuestas

Proporción que está de acuerdo

----- -._ 1967

Para que no pierda el respeto al niño nunca se le debe permitir que le discuta a los padres

84.1

78.45

Si un niño fuera diferente a los demás, sus padres deben hacer:Lo cambiar para que sea igual que los demás

73.1

56.65

Para poder ser líder uno no puede permitirle a los demás que estén en desacuerdo con uno

90.0

60.35

Sólo existen dos clases de personas: las fuertes las débiles

73.1

61.54

Para evitar problemas, uno debe casarse con alguien de su misma raza

*

53.16

En la Universidad no se debe permitir ninguna actividad política a los estudiantes

*

67.71

Toda persona debe tener fe en alguna fuerza sobrenatural, cuyos designios son incuestionables, y de cuya fe se obtiene el sentido de ser

*

90.57

;r

1957 y


- 52 _ CUADRO

I+ (Continuación)

Afirmaciones Propuestas

Proporción que está de acuerdo1967

1957 La obediencia y el respeto a la autoridad son las virtudes primeras que el padre debe inculcar en sus hijos

*

92.56

La mujer en su casa y con las piernas quebradas

*

73.01+

No hay nada más despreciable que el hijo que no siente amor, gratitud y respeto eterno por sus padres

*

85.63

Si la gente considera mal lo que uno hace uno no debe hacerlo aunque sea lo correcto

*

57.02

Las personas normales y decentes nunca tienen malos deseos contra amigos o familiares

*

77.1+0

Aunque aparenta otra cosa, el interés del hombre en la mujer es sólo uno

*

50.77

Es notable el hecho de la reducción considerable en los niveles de autoritarismo captados a base de los indicadores empleados, aunque los niveles indican todavía una proporción considerable de respuestas autoritarias. Los resultados de nuestro estudio demuestran que la imagen que tiene nuestra población de las instituciones políticas existentes no es la que corresponde a un pueblo gobernado a través de instituciones de alto sentido democrático.

Unas dos terceras partes de la muestra representa-

*

tiva de nuestra población sostuvo en 1957 que no todos los partidos

No empleado en el estudio de 1957.


- 53 políticos de Puerto Rico disfrutan de iguales oportunidades para hacer llegar sus ideas y programas al electorado.

La proporción en 1967 es

de 53.88%. Un 83% de la muestra opina en 1957 que el partido de la mayo ría en Puerto Rico disfruta de ventajas económicas, así como de otras que el control de la maquinaria administrativa le proporciona.

CUADRO

5

Distribución de respuestas que atribuyen ventajas al partido en el poder para hacer llegar sus ideas y propuestas al electorado

_1957 Ventajas económicas Inercia de la reputación Control de la maquinaria administrativa Poder para hacer favores Control de oportunidades de empleo Otras razones Total de casos

19.6 19.4

36.01

12.2

15.55 32.51

3.6 2.2

27.8 437

15.90 572

La alta proporción de razones irrelevantes es indicio claro de la falta de criterios adecuados en grandes sectores de la población para enjuiciar el sistema político.

La proporción de los que mencionan razo-

nes válidas, tales como el abuso del poder administrativo y la corrupción de los principios de contratación de empleos, no es muy elevada. No obstante, preguntamos concretamente si el elector en Puerto Rico está sujeto a coacciones en el ejercicio de su derecho al voto. Un

75% de la muestra en 1957 opina que no existe coacción alguna y que los electores votan en Puerto Rico de acuerdo con los dictados de su conclenela. El 26.3% de la muestra afirma conocer casos de compraventa de votos en el período electoral. El 41%o de estos casos informados datan de antes


-. 54 -_ de 1940, y el 23.2% corresponden al período posterior a esa fecha.

CUADRO

6

D_ i_stri_buc_ión_ de respuestas de un 2ó1e de lª muestra que afirma conocer casos de corrupción electoral

1957

1967

Afirma conocer casos de compraventa de votos ocurridos antes de 191.0

1+1.0

46.79

Afirma conocer casos de compraventa ocurridos después de 1940

23.2

9.29

Recientemente

43.91

Otros

36.8

En cuanto a la organización de nuevos partidos políticos,

los infor-

mantes seleccionados en nuestro estudio opinan, en una proporción de 25%, que el gobierno obstaculizaría su inscripción.

Un 500 opina que el

gobierno apoyaría la inscripción de un partido nuevo, y el 25% opina que permanecería neutral.

En estos datos podemos empezar a advertir el

hecho de que la población tiende a identificar al gobierno con el partido político en el poder.

Tal identificación confusa surgió en un sinnúmero

de casos a través de todas las entrevistas.

Cuando preguntamos si el

gobierno de Puerto Rico, en verdad, respeta y protege los derechos del individuo, el

88% de la muestra respondió afirmativamente. Esta res-

puesta parece estar determinada por la identificación del gobierno con el Partido Popular Democrático y con el gobernador, a quien la inmensa mayoría de la población consultada concibe como un activo defensor de los derechos civiles.

Inferimos esta conclusión del hecho de que un

45% de la muestra contradice su opinión sobre la liberalidad del gobierno, cuando afirma que los policías y las cortes incurren en frecuentes


-55 violaciones de los derechos civiles mediante arrestos y allanamientos ilegales. El 70.5% de la muestra también opina que la policía arrestaría a un grupo de personas por distribuir hojas sueltas a favor del Partido Nacionalista. El 66.5% cree que la policía procedería de igual forma contra un grupo de personas por repartir hojas sueltas en favor del Partido Comunista.

Ya hemos mencionado, además, el hecho de que un

68.8% de la muestra opina que existen prácticas discriminatorias en la selección y promoción de empleados en las agencias gubernamentales.

Un

40.1% de los maestros afirmaron a nuestros entrevistadores que el principio de selección y promoción a base de méritos se viola frecuentemente por los funcionarios del Departamento de Instrucción Pública.

CUADRO

7

Distribución de respuestas de un 4O% de los maestros que afirman que el princ_'p.o d promoción y contratación a base de m' :td.tos sufre violaciones Violaciones del principio dcl mérito

39.2 33,6 7.6 7.1

"Palas"3 y padrinos políticos Influe,icia de la amis ad Consideraciones sociales Consideraciones políticas Consideraciones religiosas

1.5

Total de casos

175

Una mayoría de los maestros informó que en el pasado los nombramientos en el magisterio tenían que recibir el endoso político de los caciques locales e insulares.

Las personas que pertenecían a partidos

políticos de la oposición, en aquellos tiempos, eran perseguidas, y en

3 "Pala", en el lenguaje popular de Puerto Rico, significa "recomendación", es decir, protección o apoyo de personajes inrluyentes.


- 56 algunos casos expulsadas de su empleo. En la actualidad, según la opinión de un 96.7% de los maestros, no existe discriminación por ideas políticas; solamente un 3.2%, sostiene que la hay.

Una cuarta

parte de ellos afirma que en el presente el partido en el poder influye en lo que se enseña y en cómo se enseñan ciertas materias relacionadas con la política. El 39.9% de los maestros dice que hay temas que no pueden discutirse en clase, y serialan como ejemplo el de las relaciones políticas entre Puerto Rico y Estados Unidos. Un 58.6% afirma que cualquier tema de importancia educativa puede ser discutido en clase. El l.~-% de ellos se nagó a contestar a esta pregunta. Según la estimación de nuestro público, el ciudadano corriente, la policía y los tribunales de justicia son culpables de violar los derechos civiles en una proporción bastante alta. En la imagen social del policía y de los tribunales de justicia, se destaca sobre todo el aspecto punitivo y represivo de sus funciones, mientras que otros aspectos de éstas quedan casi totalmente ignorados.

CUADRO

8

,Quiénes violan los derechos en Puerto Rico? ,-r de la muestra La gente misma Las cortes de justicia y la policía Los ricos tus politicos

38.2 18.0 7.2 5.1

Cuando preguntamos quiénes en Puerto Rico defienden activamente los derechos que garantiza la Constitución, encontramos que la policía viene a ocupar el quinto lugar entre las agencias mencionadas como defensoras de los derechos civiles. Es de interés el hecho de que el


- 77 gobernador de Puerto Rico, Hon. Luis Muñoz Marin,1 recibe de nuestra población un reconocimiento marcadamente mayor que el que reciben las instituciones religiosas, en lo que concierne al respeto por los derechos humanos.

CUADRO

9

.Quiénes defienden siempre en Puerto Rico los derechos civiles?

62% X19%

El gobernador Las iglesias La Legislatura Las cortes de justicia La policía Los alcaláos Los asamblei.stas Los periódicos Los políticos Los propietarios Los ciudadanos

ZF10 38.5% 32%

29% 29% 26% 23% 20% 15%

No vamos a juzgar, fundándonos en otros datos de nuestro estudio, la validez de la opinión representada en la muestra acerca del grado de respeto que por los derechos civiles tienen los diversos estamentos e instituciones de Puerto Rico.

No obstante, creemos que el grado que

se asignan a sí mismos podría elevarse un poco más.

La opinión general

de la muestra sostiene que en el presente existe mayor respeto por la libertad individual que diez afzos atrás. El 79.6% de ella así lo hizo constar en la entrevista, mientras que el 12% afirmó que hoy existe el mismo grado de respeto a la libertad que diez años atrás, y el 2.6% opinó, por el contrario, que hace diez azios el respeto a la

Este estudio fue realizado antes de las elecciones de 1968 cuando resultó electo el sefior Luis A. Ferré.


-58 libertad individual se encontraba en mejor estado que en la actualidad. Según 23.1% de nuestros informantes, el mayor grado de respeto a las libertades del individuo en el presente se debe a los esfuerzos del gobierno. El 111.9% atribuye el cambio a un mayor nivel de educación en el pueblo, mientras que el 13.9% opina que se debe al "progreso". El 12.8% no supo a qué atribuir el cambio. El resto de la muestra que afirma que en el presente existe mayor reseto por la libertad del individuo, mencionó como causas a la Comisión de Derechos Civiles, al partido en el poder, a la voluntad del pueblo, y otras semejantes. Seria absurdo suponer, desde luego, que una persona que carece de la capacidad para reconocer sus propios derechos, pueda reconocer los derechos ajenos.

No obstante, los derechos ajenos constituyen en

muchas situaciones responsabilidades propias. El desconocimiento que existe en sectores numerosos de nuestra población de que el derecho ajeno constituye un compromiso de responsabilidades propias, en determinadas situaciones da lugar a actitudes generalizadas, de irresponsabilidad cívica, "mangoneo", complacencia y dependencia de personas y no de principios. Cuando es total la ignorancia del derecho, todo lo que se recibe constituye dádivas del que condesciende a dar de lo que tiene por virtud de su magnanimidad; o, por el contrario constituye depredación de uno que por medio de la astucia o de la fuerza bruta despoja a otro de lo suyo.

De estas dos alternativas, la de carácter paternalista,

más que la de carácter violento, caracteriza la orientación de los sectores de nuestra población ajenos a la conciencia de la libertad y del derecho.

No obstante, y pese a la aparente pasividad del comportamiento


-59 "aplatanado", el hecho real es que ese estilo de adaptación engendra, por razones de índole sicodínómica, una gran cantidad de odio en las personas.

La incertidumbre que produce el depender de la buena volun-

tad de otra persona, la necesidad de congraciarse y sentirse comprometido en una relación en donde se participa como agente pasivo y dependiente, y el mismo hecho de sentirse impotente y falto de libertad, generan en el individuo fuertes reservas de hostilidad, que quizás no alcanzaran el plano de la expresión manifiesta por temor al desamparo. El odio es el sedimento desobjetivizado o "ciego" de experiencias acumulativas de resentimiento. Una sociedad en donde existen sectores numerosos de la población dominados por el sentimiento de la dependencia, tiene que contener por necesidad un alto potencial de odio, manifestable en suicidio, violencia interpersonal de carácter físico (peleas y homicidio) o simbólico (chisme, brujería, etc.).

Sería lógico esperar que

las personas que viven en un sistema social de esta clase, estuvieran más que dispuestas a re-estructurar sus relaciones a base de otros supuestos, cuando la ocasión se presentara. En este caso particular, la adquisición de supuestos culturales diferentes por aprendizaje, tropieza con obstáculos un tanto difíciles de superar. El carácter inconsciente del odio alimenta actitudes estereotipadas de dependencia, pasividad, sumisión, desesperanza y fatalismo, que resultan incompatibles con la aceptación del supuesto de la dignidad inviolable de cada persona y de las garantías instrumentales para el desarrollo de una identidad

5 Véase K. Wolf, Growing Up and its Price in Three Puerto Rico Communities, para una descripción sistemática de este problema en Puerto Rico.


-60 -

personal libre en una estructura de vida democrática.

La libertad

constituye una grave amenaza al equilibrio rígido y precario del carácter autoritarista.

La difusión de ideas que promuevan la conciencia de

la libertad y de la responsabilidad personal, encontraría barreras insospechadas en la impotencia anímica, la rigidez de carácter, la desconfianza y la aversión al sentido de la libertad rnisma,

propias de

dicho carácter autoritarista. En el estado vigente de los derechos civiles en nuestra cultura, sería lógico suponer que un funcionario que fundara su conducta sobre principios claramente orientados hacia criterios legítimamente democráticos, se enfrentaría con un vatio social en grandes sectores de la población que entienden su relación con la Administración en forma muy distinta.

¿Quiénes Conocen Mejor Los Derechos Civiles? Ya en las páginas anteriores hemos enunciado nuestra hipótesis que explica la ignorancia que prevalece en nuestro pueblo respecto a los procesos de convivencia democrática. De acuerdo con esa hipótesis, entre las necesidades, deseos y aspiraciones humanas de nuestro pueblo y la satisfacción de esas necesidades, deseos y aspiraciones humanas, hay un grupo que controla los medios para la gratificación de las mismas. El grupo en cuestión controla el acceso a las fuentes de empleo y a los mercados de productos, sean estos de carácter agrícola, artesanía, arte, de carácter intelectual o profesional. Estos grupos pervierten el orden democrático al emplear criterios políticos que redundan en privación y discrimen contra las personas que sustentan opiniones disidentes al régimen colonizarte establecido.


- 61 No obstante, dada la existencia de un régimen que exista supuestamente en el plano legal y que se fundamente en el principio de soberanía popular y el respeto a los derechos civiles, entonces es natural que exista un conflicto entre los grupos oligárquicos y el régimen político. El conflicto no se resuelve, pero si se evita, mediante la técnica de hacerse de la vista larga o eclecticismo pasivo.°

Los repre-

sentantes del gobierno se dejan sobornar y corromper en el ejercicio de sus funciones públicas por los grupos que detentan el poder oligárquico y controlan al electorado mediante el control de los órganos de formar opiniones.

Mediante esos órganos de formar opiniones, los grupos oligár-

quicos tienen poder para crear ídolos de matinée en el terreno político. Vivimos en un mundo de figuras fugaces construidas por los medios de propaganda, héroes de pantalla a quienes un pueblo ávido de reflejarse en alguna figura que encarne ideales humanos se aferra por un instante para luego caer de nuevo en cuenta del engaño. Estos medios de propaganda tienen el poder para crear la imagen de villano alrededor de las personas representativas de posiciones políticas disidentes. Esas imágenes represivas estigmatizantes y oprobiosas, alrededor de las personas que les son contrarias en opiniones políticas no logran tampoco perpetuarse en el tiempo como es el caso de don Pedro Albizu Campos.

Los

grupos oligárquicos permiten el ejercicio de la democracia en ciertas esferas restringidas, una concesión a los principios democráticos

6 Hemos discutido el contraste entre eclecticismo pasivo y eclecticismo critico en, 'Ti Sistema Hipotético-Deductivo", Revista de Ciencias Sociales. TambiGn en _Réquiem por una Cultura, "La Jucyera",-Editorial Edil, 1969.


- 62 -

guiados por el buen deseo de curarse en salud. En el trámite ecléctico pasivo la educación aparece como un rayito de luz y de esperanza en el horizonte democrático.

Los procesos de la

e vida democrática en Puerto Rico tienen sostén y respaldo en el sistema educativo de acuerdo con los resultados de nuestros dos estudios.

La

educación tiende a producir diferencias marcadas en la conciencia de nuestro pueblo sobre la libertad del hombre en la estructura de convivencia política. El proceso democrático lo hemos definido en varios contextos, como aquél mediante el cual el pueblo ejercita conscientemente el compromiso de seleccionar, (no necesariamente elegir) y delegar autoridad restringida a un grupo que le representa en sus funciones de transar conflictos de jurisdicción y poder. En respuesta a la pregunta, "¿Cree usted que los partidos políticos y grupos políticos tienen igual oportunidad de ser escuchados por el pueblo?", un 1+6% de los informantes sin educación, comparado con el 61.1;b de las personas con educación universitaria dicen que no hay igualdad de oportunidades. El 15% del grupo totalmente privado de educación escolar comparado con el 1% de los universitarios respondieron no saber la respuesta a esa pregunta.

r

Con respecto a si son o no iguales las oportunidades de todos los grupos políticos a organizarse, a expresarse y a dejarse escuchar en el diálogo electoral, encontramos que las personas que pertenecen a distintas categorías de escolaridad, tienen una percepción distinta de esa situación. A mayor educación, mayor la proporción que percibe la obstrucción del proceso democrático por grupos oligárquicos. A menor educación, mayor la proporción que responde "no saber".


- 63 CUADRO 10 ;.Cuáles son los partidos o grupos que tienen mayor oportunidad de hacerse escuchar por el pueblo? Tienen mayor oportunidad

0

Cateoria de escolaridad 8-12 1- 3 -. 7

_ Colegio

Populares Ricos Los que están en el poder No saben

63.80 2.85

63.33 2.77

65.56 2.93

62.68 7.58

51.89 111..55

10.47 22.85

17.22 16.66

17.21 111..28

23.32 6.41

32.27 1.26

Total de casos

105

180

273

343 ~

158

Al confrontarnos con este cuadro, nos damos de frente con todos los factores sutiles que llevan a la enajenación de nuestro pueblo y lo privan de la experiencia democrática. En este cuadro las personas menos educadas perciben al Partido Popular como el grupo que controla el poder.

Los grupos educados hacen una distinción, quizá anticipán-

dose al hecho de que ya en el periodo en que se lleva a cabo este estudio el poder efectivo no residía en ese partido.

La complejidad

de esta situación se deduce del próximo cuadro, donde las personas menos educadas son, paradójicamente, los que con más frecuencia mencionan la influencia del poder económico en la disolución del proceso electoral. CUADRO 11 ¡,A qué se debe la ventaja? Razones

Escolaridad

4.7

_g-

_

Colegio

81.81% 78.57%

61.40%

69.36%

68.25%

18.18% 21.42%, 22 42

38.59% 57

30.63% 111

31.74% 63

0 Influencia económica Por ocupar puestos

1 - 3

políticos y de servi-

cio público de impor taneia Total de casos


-64 Con respecto a la libertad del voto, cerca del 30% de la muestra señala los siguientes factores como corruptores de ese proceso:

CUADRO 12 Factores _que corrompen la libertad_ del voto por educación ~~ Factor atribuido

g_ 11.11 33.33

1- 3

--w

Escolaridad 4 __ 7

v

7.01

8.57

22.80 19.29

19.04 2666

8-12 _

colegio

21.07 28.92

24.54 35.45

18.62

17.27

Influencia familiar Prebendas y Sobornos Miedo perder puesto Miedo perder ascenso Ganar puesto Conveniencia

3.0

3.50

3.80

1.47

4.54

11.11 29.62

28.07 19.29

20.00 21.90

13.72 16.17

3.63 14.54

Total de casos

27

57

105

204

110

11.11

El efecto deniocratizante de la educación se deja notar en el respeto a las opiniones de los entrevistados agrupados en categorías de educación. El derecho a expresarse libremente de un grupo que sustenta opiniones religiosas contrarias a las de los informantes es respaldado de la siguiente manera por los grupos educacionales. CUADRO 13 Opinión sobre derecho de expresión de un grupo que critica severamente la religión propia Escolaridad

Derecho a regar hojas sueltas

-L

0 ~jo

tó

31.36 68.63

A favor

22.69

29.23

En contra

77.30

70.76

Total de casos

163

260

8-12

Colegio ~o

42.50 57.49

73.27 26.72

567

232

Si el grupo opuesto en ideas y creencias religiosas fuera ilegalmente detenido por la policía, encontramos otra vez la influencia democratizante de la educación.


- 65 CUADRO 11+ ué haría si el grupo que riega hojas sueltas_ en contra de su religión fuera arrestado ilegalmente? Actitud que asumiría

Escolaridad

0

1- 3

~- 7

8-12

Colegio

_ Total de casos

Nada Estaría en contra del

10.00

16.54

29.55

33.53

10.35

1130

arresto

4.39

12.08

18.13

39.01

26.37

364

23.77

16.77

23.77

28.67

6.99

143

A favor del

arresto

En igual forma vemos la influencia de la educación en el siguiente cuadro: CUADRO 15 Si alguien propusiere que un libro en contra ~de la rel1Y i ón do use'. sea- e7_~miiiado de todas las b bliotoc s, ¿cómo votaría usted? Cómo votaría

0

_ 1-

3

4-

7

8~-12

A favor

82.75

73.98

74.63

69.23

En contra

17.24

26.01

25.36

30.76

Total de casos

145

246

406

91

El 61.07% de la muestra de nuestra población (1070 de 1752) opinan que el sistema educativo debe despedir a los maestros ateos, un consenso hostil al principio constitucional de libertad de conciencia y el de separación de la iglesia y el estado.

Cuando comparamos los grupos por

nivel educativo encontramos una relación directa entre la posición


- 66 antidemocrática y la falta de escolaridad. CUADRO 16 w

¿Puede un maestro estar en contra de las religiones? Opinión

0

1- 3

Escolaridad 4- 7

8-32

Colegio

`4 SI

62.50

52.96

44.61

33.67

10.50

No

37.50

47.03

55.38

66.32

89.49

Total de casos

160

270

446

579

238

CUADRO 17 un grupo que sustenta opiniones políticas contrarias a las suyas qu:Ls±ora eomencar una carrraña de rF= mor hojas sueltas en contra de las opin3..ones políticas de usted, estaría a favor o en co_r..tra de que le negaran el p'`rmiso pira regarla?"Opinión

0

1- 3

Escolar5 dad. t+ - 7

8-12

9

°p

°k

Colegio

A favor....

47.33

48.88

58.66

73.69

91.17

En contra..

52.66

51.11

+1.33

26.30

8.82

270

433

631

Total de casos.... 169

238

La influencia de la educación en los casos en que la persona tiene que cornprorneterse con »na, acción positiva en respaldo de los derechos

civiles parece vacilar frente al poder coactivo de la fuerza policiaca. Ante un arresto ilegal, se produce una relación inversa entre educación y liberalismo. En otras palabras, si una persona que se expresa en contra de las ideas políticas de los entrevistados fuera ilegalmente detenido, el 68.7 de la muestra simpleme;ite no haría nada. El 220


-67 expresaría su desaprobación, mientras que el 6% se alegraría del arresto. La influencia liberalizante de la educación se deja notar cuando preguntamos qué posición tomarla la persona respecto al arresto ilegal de personas que expresan opiniones políticas contrarias a los del informante.

CUADRO 18 Actitud ante arresto ilegal de personas que critican crcenci.as políticas de los ejtrevistados

1- 3

Escolaridad 4- 7

8-12

Colegio

76.47

79.16

83.45

72.90

58.82

Favor policía

14.53

8.33

6.38

5.63

2.71

Favor arrestados

8.72

12.50

10.16

21.45

38.46

264

403

550

221

Qué haría

0

Nada

Total de casos

170

Ya antes hemos notado que una mayoría absoluta favorece el derecho de un grupo para hacer campaña a favor del Partido Popular mediante hojas sueltas.

Cuando se plantea en la entrevista una situación en que

se viola el derecho de las personas que hacen campaña de esta manera a favor del Partido Popular, la actitud apática se deja notar y al igual que en todos los casos anteriores, la educación sigue ejerciendo una influencia liberal.


-68 CUADRO 19 Si las personas que reparten hojas sueltas a_ favor del Partido Popular fueran arrestadas, ¿qué haría? Escolaridad Actitud

Nada

3

8-12

Colegio

_~. 0 cr ¡o

1 ¡o

i /0

69.82

64.31

70.21

64.17

51.89

28.99

32.34

24.78

32.42

44.72

1.18

3.34 269

5.00 460

3.39 589

3.37

p

Muestra

desaprobación En favor de

policía Total de casos

169

237

Cuando se trata del derecho a expresarse libremente de los grupos políticos estigmatizados por el cine, la radio, la televisión y la prensa, el nivel de tolerancia aun entre los grupos educados se reduce.

CUADRO 20 ¿Estaría a favor o en contra de que se le permitiera regar hojas suol.ts a un grupo de opinión socialista,

nC~4ionali.sta o CCun;.c•~~7

Escolaridad

Comunista Socialista P?acior '1i^ta A favor : En contra : A favor: En contra : A favor : En contra

0

6.79%

9.81%

6.44,E

11.53%

5.26%

9.21%

1- 3

13.58%

17.57%

9.49iá

19.96%

8.90%

17.29%

4 - 7

24.37%

27.27%

17.79%

30.79%

19.23%

2 9.37%

8 - 12

31.16%

37.33%

37.28%

32.29%

37.85%

35.31%

Colegio

24.07%

8.00%

28.98%

5.41%

28.74%

8.80%

Total de

casos

677

825

590

997

494

977

Al tomar los datos anteriores como indice del estado de los derechos civiles en nuestra cultura, podemos inferir que el grupo más alto de estigmatización política en nuestra cultura recae sobre los comunistas,


-69 seguido por los socialistas, los nacionalistas y el M.P.I. Una tendencia similar se deja notar en la próxima tabla.

No obstante, aquí nos

topamos con una función cognoscitiva que deviene de la ignorancia de los derechos civiles. Dada esta función, las personas ignoran la diferencia entre el ejercicio del poder y el de la autoridad.

Cualquier

ejercicio de poder, en otras palabras, adquiere ante nuestro pueblo legitimidad; o dicho de otra manera, el ejercicio de toda autoridad carece de verdadero respaldo social.

CUADRO 21 Proporción que responde que no haría nada si las personas quc nacen t.so de su dcrerho de expresión fueran i.legalmen~e detenidos por la policía Escolaridad

Popular

SocLalists,

Nacional;.sta

M.P.I._

Comunista

0

10.18

9.81

9.18

9.52

9.21

1- 3

15.58

16.64

15.14

16.17

15.48

I. - 7

29.09

28.78

27.80

27.39

27.72

8- 12

34•05

34•25

35.35

35.60

35.98

Colegio

11.08

10.49

11.50

11.30

11.59

Total de casos

1110

1334

1338

1292

1259

Hoy día en Estados Unidos escuchamos en todas partes el debate serio y comprometido de un pueblo con conciencia de sus derechos sobre la legitimidad de la acción bélica que ese país lleva a cabo contra el pueblo de Viet Nam. En Puerto Rico es muy dificil siquiera conversar sobre el tema.

Psicológicamente podríamos explicar esto en términos


- 70 del concepto psico-analítico de 1dentificac16n con el agresor.

Cuando

una persona se siente incapaz de enfrentarse a un agresor, especialmente en su temprana niñez, la internaliza como parte de su ser, y luego funciona como una caricatura exagerada. Esto se nota en la exageración que hace de la femineidad el homosexual, o la caricatura que hace el puertorriqueño americanizado de la identidad del pueblo norteamericano. Hoy día una proporción significativa del pueblo americano se rebela en contra de la invasi6n de la privacidad por la F.B.I.

Cuando pregunta-

mos a la muestra representativa de nuestro pueblo si es una buena idea que las personas informen a la F.B.I. sobre actividades políticas de sus vecinos, encontramos que 63.63% (961+ de 1515) favorecen esta idea. Al igual que en todos los casos antes mencionados, la educación tiene un efecto contrario al autoritarismo mayoritario.

CUADRO 22 ;,Diría usted que es buena o mala la idea de que las personas informen al F.B.I. sobre las actividades políticas de sus vecinos? Escolaridad 0

1- 3

11.-f

8-12

Colegio

Buena

67.66

70.58

72.87

62.30

1+3.06

Mala

32.33

29.1+1

27.12

37.69

56.93

221

376

520

Actitud

Total de casos.. 133

209

La falta de conciencia sobre el significado de los derechos civiles en nuestro pueblo se refleja en la respuesta a la pregunta "¿Sabe usted de algún caso de violación de los Derechos Civiles?" El 96.06% de la muestra ignora la existencia de tales casos. El restante 3.91% informa


~ 71 ~ lo siguiente;

CUADRO 23 casos de violación de los Derechos Civiles informados

(un 3.91+% de la muestra) ~ Casos Discrimen por ideas políticas Soborno político o electoral Brutalidad policiaca Discrimen racial Corrupción en las cortes de justicia

1.

°o

Total Casos

1.36

26 21+ 12 10 7

.83 .62 .52 .36

El derecho a la educación La Constitución de Puerto Rico establece como principio el derecho

de todo individuo a disfrutar sin discriminación alguna de las oportunidades educativas existentes. La sección 5 de la Carta de Derechos declara, en efecto, que; "Toda persona tiene derecho a una educación que propenda al pleno desarrollo de su personalidad y al fortalecimiento del respeto de los derechos del hombre y las libertades fundamentales." La dedicación de nuestro gobierno a la realización de este principio se puede juzgar por el hecho de que alrededor de una cuarta parte del presupuesto insular se dedica a la educación pública.

No obstante,

según el Informe del Comité de Libertades Civiles, hay 150,000 niños de edad escolar en Puerto Rico que no asisten a la escuelá,7 r el 1+9.1% de los escolares asiste a clase solamente medio día, debido a lá escasez de maestros y edificios.

7 "Informe al Honorable Gobernador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico", (San Juan;

agosto de 1959), pág. 1)-+, mimeografiado.


-72 .. Según los resultados de nuestra encuesta, un U% de las personas seleccionadas en la muestra representativa de la población no tuvo oportunidad de ir nunca a la escuela. El 30% informó haber cursado estudios entre primero y cuarto grado, y el 17% dijo haber alcanzado algún grado entre el quinto y el séptimo.

Cerca de una cuarta parte

de la muestra declaró haber alcanzado algún grado de escuela superior, y solamente el 7% logró alcanzar algún grado universitario.

La razón

principal para no continuar los estudios es la falta de recursos

económicos. CUADRO 21. Razones para no continuar asistiendo a la escuela

1957 ~ Falta de recursos económicos La escuela estaba muy distante Tuvo que hacerse cargo de la familia No le gustaba estudiar No tenia buenas notas No informa Total de casos

1 .05 12 10 7 1 25.6

61.i.8

La gran mayoría de la muestra entrevistada dijo que le hubiese gustado llegar a un nivel más alto de educación que el que tiene (exactamente el 92.2%), mientras que sólo un 6.9% se considera satisfecho con el grado de educación que adquirió. El valor que atribuyen a la educación las personas consultadas en nuestro estudio es considerable. Un 90.7% de los maestros (frente al 60.)+¡, de la muestra general) aspira a una educación de tipo universitario para sus hijos.

La proporción de

la muestra general que mencionó un oficio como aspiración educativa para


_ 73 _. sus hijos flze de ..1%, junto a sólo el 0.7fo de los maestros. El 20.8% de la muestra general expresó como aspiración educativa para sus hijos la graduación en la escuela superior.

La proporción de los maestros

con esa misma aspiración se reduce a sólo el 0.3%.

No hay duda de que

nuestra población tratará de aprovechar todas las oportunidades que se le brinden para realizar sus aspiraciones con respecto a la educación de sus hijos y que el principio establecido por la Constitución garantizando el derecho a la educación sólo se verá afectado por limitaciones materiales. Es de interés el hecho de que proporciones considerables de las personas entrevistadas se sienten optimistas sobre las posibilidades de realizar esas aspiraciones. El 92.5% de los maestros y el 72.7% de las personas de la muestra general de la población creen que lograrán realizar los proyectos de educación que para sus hijos concibieron.

La inmensa mayoría del grupo de 20.8% de la muestra general,

que no espera satisfacer sus aspiraciones de educación para los hijos, se funda en la opinión de que sus condiciones económicas se lo impedirán. El grupo que mantiene una actitud optimista en relación con la educación de sus hijos, espera ver logradas sus esperanzas por las siguientes razones:

CUADRO 25 Razones que fundamentan una actitud optimista sobre la educación de los hijos

Razones Fe en Dios Cuenta con suficientes recursos económicos Esperanzas de becas Confían en la inteligencia del hijo Otras razones

% Muestra General

j

Maestros

4ó

20.1

23

3ó.1t

12

9.6

1i+.! 21.3

19.5

9.6


Un 53.6% de las personas seleccionadas en la muestra de este estudio dijeron que tenían hijos en la escuela. La mayor parte de estos niños, el 78.4%, están matriculados en escuelas públicas. CUADRO 26 Distribución de niños matricrulados en escucc?as públicas raly n~uc^tra u y privadas la de los maestros

1967

1957 General

de Maestros

°fo

En la escuela pública

82

60

83.84

En la escuela privada

18

40

16.15

462

179

972

Están Matriculados

Total

% Muestra

% Muestra

Se puede observar en este cuadro que los maestros de escuelas públicas envían sus hijos a la escuela privada en una proporción mayor que la de las personas de la muestra general de la población. Proporciones bastante considerables de la población preferirían enviar sus hijos a las escuelas privadas en vez de a las públicas. Un 70.6% de la muestra general expresó esta preferencia, junto a un

35.9% de los maestros. CUt DR0 27 Distribución de preferencias escolares

1917 Preferencia Escuela privada Escuela pública No tiene preferencias No informa Total de casos

% Muestra Gcn~xal

d de Maestros

70.6

35.9 56.0

14º~ 28

2.4

12

29.1 .0 2.1 522

164

1967

65.75 31.83 .7


-75 Las razones con que justificaron la preferencia por la escuela privada son las siguientes:

CUADRO 28 Razones para preferir escuela privada

1957 % Muestra % Muestra de Mat $cros General La enseñanza es mejor Les dedican atención individual a los alumnos Hay mayor respeto Enseñan moral y religión Se rozan con muchachos de buena posición social Les proporcionan transporte Otras razones Total de casos

1967

36.8

18.9

688

31.71

3.5 18.4 13.5

15.6 19.5

103 628 448

5.20 31.71 22.62

4.1

9.4

71

3.58

3.5 18.3

3.3 20.1

16 86

.80 4.34

622

179

12.2

La razón principal que tienen nuestros informantes para no enviar sus hijos a la escuela privada es el alto costo de la educación en esas escuelas. Un 36% de los maestros y el 57% de la muestra general dan esa sola razón para preferir la escuela pública. CUADRO 29 Razones para no enviar los hijos a escuelas privadas

/o

1957

La escuela privada es muy costosa Discriminan contra los estudiantes pobres Maestros y estudiantes son vanidosos Discriminan contra las personas de color Enseñan religión Total de casos

Muestra General

% Muestra de Maestros

1967

°fo

57.0

36.0

(260)

69.89

10.0

24.0

( 38)

10.21

2_0.5

8.0

( 23)

6.18

0.0

9.9 14.0 50

( 38) L 132L 372

10.21 3.49

4.5 88


76 Es curioso notar que un 9.9% de los maestros afirman que existe prejuicio racial en las escuelas privadas. Es de interés el dato por qué una proporción de 63.6% de la muestra general de la población expresó la opinión de que las escuelas privadas no debían aceptar alumnos de color.

La proporción de maestros que expresan la misma

opinión segregacionista es solamente del 0.7%. El dato tiene interés, además, por el hecho de que la Comisión de Derechos Civiles menciona en su informe al gobernador que en algunas escuelas privadas han tenido lugar prácticas segregacionistas.

Debe ser motivo de alarma y acicate

para la acción preventiva y correctiva el que una proporción tan alta de nuestra población parezca haber copiado de los Estados del Sur de los Estados Unidos tales ideas de segregación racial en las escuelas. Es un hecho bastante conocido que las escuelas privadas en Puerto Rico son en su mayoría manejadas por personal docente y administrativo norteamericano y que las clases en esas escuelas se dan en idioma inglés. Recién ganada la lucha por conseguir que se nos devolviera el derecho a usar nuestra lengua como vehículo de enseganza en las escuelas, se entroniza un sistema de escuelas privadas que derrota los propósitos del logro alcanzado.

Podríamos inferir de los datos presentados que el

aumento de ingreso per cápita que se espera tenga lugar en el futuro en Puerto Rico, producirá aumentos considerables en la matrícula de las escuelas privadas. El 29.7% que hoy se ve impedido por razones económicas de enviar sus hijos a escuelas privadas, podría engrosar la matrícula de esas escuelas en una situación económica más próspera. Una apreciación a primera vista de los hechos sugiere como explicación de la preferencia por la escuela privada un deseo de exclusivismo vanidoso, como se manifiesta en que el 63.6% de la muestra desease


importar nociones segregacionistas para implantarlas en la escuela privada. La educación pública en Puerto Rico necesita mejorar sus condiciones materiales (edificios, etc.) y la preparación del personal docente, si ha de cumplir adecuadamente la misión que le confía nuestra sociedad. A pesar de que la mayoría de los maestros consultados en nuestro estudio prefieren la educación que se ofrece en las escuelas públicas, muchos de ellos se quejan de la estrechez de los locales que hace necesaria la implantación del sistema de medio día de clase.

Se quejan, además, de

la falta de cooperación de los padres con la escuela pública, y opinan que dicha cooperación es mayor en la escuela privada.

Se quejan, en

fin, de que la escuela privada escoge los mejores estudiantes, mientras que la escuela pública tiene que aceptar a los estudiantes que aquélla desecha. De los resultados de este estudio es posible inferir que la escuela pública en Puerto Rico no se ha librado por completo de la influencia partidista.

Solamente un 62.7% de la muestra de maestros afirmó categó-

ricamente que los líderes políticos municipales no tienen injerencia alguna en los nombramientos de maestros.

Un 23.2% afirmó que su

influencia se deja notar en contadas ocasiones, mientras que el 11+% sostuvo que la injerencia es frecuente.

La proporción de los que acu-

san a los políticos locales de interferir en asuntos de nombramientos aumentó a 1+11.8% cuando referimos la pregunta a otros municipios.

Sólo

un 11.5% de los maestros opina que los nombramientos en el magisterio se hacen ateniéndose exclusivamente a los méritos del candidato.

Una pro--

porción del 65;ó de la muestra cree que actúan consideraciones ajenas


-78 al mérito del candidato, tales como las "palas" políticas, las amistades, etc. El juicio de la mayoría de los maestros sobre el periódico "Semana" es que éste no posee un alto nivel educativo. El 77% de la muestra le juzga aceptable, mientras que un 11.9%, lo considera completamente inaceptable. Un 33.6¡0 opinó que este periódico tenía tendencias políticas partidistas. El 60.5% negó que ese periódico tuviese tales tendencias y el 5.70 no expresó su opinión. En cuanto a la Asociación de Maestros de Puerto Rico, un 290 de los maestros cree que la mayoría de sus miembros entiende los procedimientos de fiscalización de las transacciones, mientras que un 56% opina que solamente una minoría los entiende y los practica, y el 9.9% , dice que tales procedimientos ni son entendidos ni practicados por los miembros de la Asociación.

Un 50.30 de los maestros afirma que las

decisiones principales de la Asociación de Paestros se toman sin la aprobación democrática de la mayoría de los miembros. El 1+1.2%0 afirma que todas las decisiones se discuten y se decid~.n por el voto de la mayoría. El 8.2, no contestó la pregunta. El 52.90 de los maestros sostiene que existe completa libertad para criticar a los miembros de la directiva central de la Asociación, mientras que el 370%0 niega que exista tal libertad. El 9.8% no supo contestar esta pregunta. La influencia de la educación parece tener un carácter inconsistente, es decir, afecta en dirección liberal algunas áreas del comportamiento político, mientras que afecta en dirección opuesta otros aspectos. Con respecto a la libertad de culto de un maestro, la influencia es de carácter antiliberal y no vamos a intentar explicar esta paradoja,


excepto quizá comentar otra vez que la educación redunda en mejores oportunidades de empleo y altos ingresos.

CUADRO 30 Relación entre educación e ingreso Educación Menos de ~ 3,000

Ninguna

87.00

1 -- 3 ~+ - 7 8 -12 Colegio

7474 61..38 39.20 5.76

Ingreso en dólares $6,001 a $8,001 a$12,000 $3,000 12,000 o más a 6,000 ,COO

11.86 22.1.8 28.77 40.69 30.86

Total de casos

1.12

0

0

177

1.36 1+.14 12.35

1.36 1.86 5.43 21.81

.34 .82 2.30 18.93

293 483 607 243

22.63

Los grupos de bajos ingresos tienden a abstenerse de participar activamente en la iglesia católica, donde se sienten fuera de lugar frente a las señoras de la burguesía que aprovechan su visita a la iglesia para lucir su ostentación.

Las personas de las clases humildes par-

ticipan generalmente en cultos religiosos con los de su propia clase en formas más expresivas y a veces exhuberantes.

Los rituales del culto

Pentecostal y del Espiritista funcionan como catarsis de problemas emocionales.8 Nótese que 71% de los Fentecostales, comparados con el 60%

de los Adventistas, el 75% de los miembros del culto Mita y el 50%

de los Católicos, informan ingresos anuales de menos de $3,000. En ningnín caso la muestra de Fentecostales, Adventistas, Mitas, y Espiritistas sobrepasa la categoría de $3,000 a $6,000.

8 Véase Eduardo Seda, "Spiritualism and Psychodrama," American Anthropologist, Vol. , 1968.


-80-

2.

Interpretación Si nuestro pueblo percibe todos los actos de poder como legítimos,

eso implica que desconoce la diferencia entre poder legitimo (autoridad) y poder ilegítimo. El poder, en otras palabras, se legitima por sí mismo a base de la fuerza o la amenaza de fuerza. La autoridad moral no puede existir dentro de esta manera de pensar.

La autoridad se legitima,

al igual que el poder, por la fuerza, no por el contenido de moral social en que se fundamenta.

Desde luego, así es imposible crear el

juego limpio (fair play) que caracteriza a los ingleses.

Si esto es

así, sería recomendable que el tratado de Eugenio Maria de Hostos sobre Moral Social fuera lectura obligada en nuestro sistema educativo.

Los

conceptos más enaltecidos de la libertad y la dignidad humana en la historia, como el de Patrick E_onry, "Dadme la libertad o dadme la muerte", o el de la de Juana de Ibarbourou, La Pasionaria, "Es mejor morir de pie que vivir de rodillas", carecen de significado vital desde la perspectiva de la mente colonizada sintetizada en los datos anteriores. Si pudiéramos traducir los cuadros estadísticos anteriores a una imagen representativa del tejido de relaciones interpersonales, tendríamos el cuadro de una multitud que resiste pasivamente u obstaculiza toda exposición de ideas que no concuerdan con las que ellos sustentan. Digo resistencia pasiva, porque muchos se alegrarían de que las voces ti

diferentes fueran acalladas, pero no entrarían en el terreno de la discusión franca, ni ejercerían su derecho a disentir.

Partiendo de

las convicciones que comparten grandes sectores de nuestra población sería difícil lograr un intercambio activo de puntos de vista en donde la


- 81 -

aportación de cada grupo de opinión se acepta o se rechaza a base de un criterio definido explícitamente. Esta cultura enajenada de principios democráticos tiene su origen en una tradición desprovista de esos principios, de opresión y explotación, primero

por el régimen colonizante de España, después, por el

régimen colonial impuesto por los Estados Unidos, y por último por los grupos nativos coaligados con los opresores ex-ter -tos, es decir, opresores internos que monopolizan las fuentes de información accesible a nuestro pueblo, y le privan de la experiencia ennoblecedora y descolonizante de la democracia, mediante violaciones de los derechos fundamentales, especialmente los derechos políticos.

Los colonizadores inter-

nos coaligados con los colonizadores externos, controlan las fuentes de empleo, los medios de ganarse la vida, y los medios de formar conciencia colectiva. Entre las urgeñcias necesarias para la subsistencia misma, y para la formación humana del puertorriqueño, y los medios para la satisfacción de esas urgencias, esté. colocado el grupo de colonizantes internos coaligados a colonizamos externos que usan esos medios para recompensar a los que rindan su dignidad humana y sus derechos al régimen prebendario. Estos grupos oligárquicos tienen poder para oprimir, relegar al anonimato y si necesario privar de fuentes de empleo a los que no estén dispuestos a rendir la dignidad fundada en la conciencia del hombre libro. Si es cierto que grandes sectores de nuestra población comparten ciertas concepciones que los hacen políticamente pasivos, estereopá-ticos y miedosos de la libertad, esto plantea una escabrosa cuestión de rezago o de hipocresía institucionalizada que es preciso esclarecer.


- 82 -

Es posible alegar que el residuo de la cultura cívica en la conciencia del pueblo se perpetúa mediante refuerzo mutuo en los procesos inter•personales, y de esta manera se mantiene aún después de la caída del régimen autoritario. Los que respaldan la explicación histórica, es decir, la del rezago cultural, pueden aducir en defensa de esa posición la brutalidad del régimen colonial español en Puerto Rico, que durante cuatro siglos intentó despojar al pueblo puertorriqueño de los más elementales principios de dignidad humana.

Podrían aducir asimismo en respaldo de esa

posición la exterminación genocida de la población taína que habitaba pacíficamente esta isla antes de la invasión Ibérica y la esclavitud impuesta sobre una población secuestrada del continente africano. Podrían hablar de los esbirros que ocuparon la gobernación de la Isla, con la fantasía de poderes omnímodos, que sólo servían para inflar su soberbia sin limites. Podrían mencionar al gobernador Salvador Meléndez Bruna que a principios del siglo 19 destituyó de sus cargos a los consejales sin previo aviso, decretó el arresto y destitución del alcalde de Aguada, que con implacable celo estaba gestionando colocar bajo el brazo de la justicia al subdelegado de rentas del Puerto de Aguadilla, que era un protegido del gobernador y pretendió acusar a Ramón Power, electo diputado a las Cortes de Cádiz por el pueblo puertorriqueño y al primer obispo nativo, Alejo A rizmendi.

l0 Podrían mencionar a Miguel de la Torre

9 Véase a Lidio Cruz Monclova, Historia de Puerto Rico, Rio Piedras, Universidad de Puerto Rico, 1965. 10 Ibid., p. 48.


- 83 -y su régimen desmoralizador que llegó a conocerse por el de los tres B (Baile, Botella y Baraja). A Juan de Pezuelall y su infame sistema de libretas, mediante el cual se despojaba de los más elementales derechos al jornalero puertorriqueño. Y el escarnio del componte instituido por Romualdo Palacios que dejó cicatrices horrendas en la carne viva de sus víctimas y en la conciencia colectiva de nuestro pueblo. Podrían hacernos recordar los procedimientos sadistas empleados por los esbirros de Palacios, que Antonio S. Peireira12 ha descrito con justa indignación en su obra El Año Terrible del 87. `En los cuarte es, inocentes y sospechosos eran som^tidos a suplicios brutales, amarrados, con esposas, les aplicaban el tormento de _los pali•llos para obligarles a confesar infamantes mantiras.... hubo mutij.iciones, hu cs rotos, sablazos, testículos retorcidos, asesinatos, cono el de Juana Díaz, el dei director d'1 d=•í rio El Gato Flaco de Hznacao, que murió azogado en la excreta de una, letrina y el del Cabo panbrosio de Yauco, que fuc colgado por las par Les pudendas." Esta fue la época en que la guardia civil, en sus correrías por los campos de Puerto Rico, se divertía torpemente sembrando el terror entre nuestros campesinos.

Nos dice Fedreira que "frecuentemente la

guardia civil, tan elogiada por Díaz Ganga, solfa tropezar por carreteras y caminos con inocentes jíbaros que ignoraban por completo el asunto (de la persecución de los simpatizadores de la sociedad Torre del

11 Ibid.,

P. 377•

12 Antonio S.

Fedreira, El Año Terrible del 87, San Juan, B.A.P., 191+8.


-84 Viejo, llamaos "Secos"). Sometidos a un infructuoso interrogatorio les hacían contestar al fin de cualquier modo la inevitable pregunta "¿Eres Seco o Mojado?"; "Seco"

contestaba el campesino aterrorizado.

- Pues pa' que te mojes - y le soltaban unas robustas bofetadas que más que el rostro le injuriaban el alma. En cambio, si el inocente "conspirador" en vez de "Seco" contestaba "Mojado". - Pues pa' que te seques - y el resultado era el mismo.

La huella

dejada por la guardia civil en la conciencia de nuestro puedo es indeleble. Aún hoy día nuestros campesinos hablan con voz entrecortada cuando se refieren a los atropellos cometidos por la guardia civil empecinados en sembrar el pánico para cosechar un rencor imborrable. No obstante, si es cierto que tcdo régimen tiene la capacidad de acondicionar la sociedad mediante el uso del poder, en:tences es imposible evitar el interrogante de por qué el régimen supuestamente democrático en Puerto Rico no ha logrado transmitir una conciencia democrática al pueblo puertorriqueuo después de haber estado lo menos 28 años en vigencia. Hemos puesto el límite de 28 años dando por sentado que con anterioridad al 1940 el régimen colonial impuesto por los Estados Unidos desde 1898 había causado un retroceso en el desarrollo político de Puerto Rico iniciado con la Carta Autonómica, en donde se establecían algunos principios de soberanía nacional.

La intervención norteamericana

destruyó esas posibilidades y creó lo que algunos historiadores han llamado el trauma histórico, dcl cual no empieza a recobrarse nuestro país hasta pasados los primeros 30 años del coloniaje más abyecto. La condición democrática en la forma, pero colonial en el contenido que prevalece en Puerto Rico, durante los primeros años de la intervención


-85norteamericara fueron descritos por Muñoz Marín en las siguientes palabras: "Pero, aunque una comunidad puede ser gobernada por unos pocos hombres dispuestos a regirla do manera agradable para el poder verdadenm,el prurito democrático demanda alguna. ar de sustento mayoritario. Así que se ercontrt una mayoría,. P tr t ser miembro de esta mayoría cólo había que autot:3.ta~arse americano ardiente en ms]. inglés o aúm e l ¿sparol. Si uno era miembro de la meyor ~a, pod1. aspirar a ser barrendero o inspector do saiiiciad, o podía recomendar a un compinche pobre para cualquiera de los dos puestos. De ese periodo de nuestra historia es posible tomar como punto de referencia para una visión muy general la destrucción dcl campesinado, de cuyas tierras fueron despojados gradualmente por cuatro grandes lti. corporaciones norteamericanas que llegaron a acaparar el 60% de las tierras de labranto en Puerto Rico. Esa es una época en que Puerto Rico constituye un "white ma& s bureen" para los norteamericanos que vienen a vivir en sus bungalows antisépticos, coscados por alambrados, proteg;dos por perros alemanes pastores. Es la época do programas de salud pública para erradicar la uncinariasis, la malaria, el

13 Nota ➢ene - El subrayado es para salvar el inuendo de la expresión en inglés. "Although a community can be ruled by a few men willtng to rule it in a nice way, soeie kind of supporting majority is demanded by the democratic yen. So a majority was found. To be a mtnber of this majority all you had to do was to proclaim yourself an ardent american in bad English or in no English at all. If you were a member of the majority you could become a streetcleaner or a health inspector, or you could recommend some poor henchmen for either jogs." Luis Muñoz María, "The Sad Case of Puerto Rico" American Mercury, Vol. XVI, ;;ió2, Feb. 1929, pp. 136-141. 14

Véase Diffie and Diffie, Porto Rico, A Broken Pledge, New York, The Vanguard Press, 1931.


-86 analfabetismo que nos legara España como herencia colonial. Es la época del "baile de los millones" de los años veinte y del hambre del 30. Es la época de la masacre de Ponce y del comienzo de los mantengos que en manos de Muñoz Marín sirvieron para destacar su imagen pública

para implantar el régimen prebéndario que habría de

continuar hasta nuestros días. Con el advenimiento al poder del Partido Popular se abre una fase de nuestra historia que se inicia con un entusiasmo y dedicación que en otros lugares se conoce como "euforia revolucionaria".

Según las

muy inspiradas palabras de Muñoz Marín en su discurso del 6 de noviembre de 191+0, "el sol que se alzaba sobre nuestras colinas había derretido las cadenas del colonialismo y la miseria". Era un pueblo en marcha hacia el porvenir, y la conquista de la independencia estaba "a la vuelta de la esquina".

La reacción del poder de la metrópoli se

dejó sentir muy pronto y la conquista de la independencia pasó a la categoría de los temas tabú.

Los colonizados, fascinados por las pala-

bras que no entienden, pero que tienen el respaldo del poder, repitió por todos los años subsiguientes un abracadabra en la lengua del colonizador, "la independencia no está en issue". Al cabo de unos años, los ahorros de nuestro pueblo, que habían sido invertidos en empresas socialistas, se convirtieron en despojo para empresarios capitalistas que habrían de eonoertirse en millonarios.

Las empresas creadas por

el estado para la reivindicación del pueblo fueron convirtiéndose paulatinamente en empresas de corrupción prebendaria que, en vez de liberar y ennoblecer al pueblo, lo envilecía haciéndole improductivo, dependiente y oportunista. El virus del populismo había contaminado el cuerpo político para conducirnos al caudillismo prebendario


-87 desenfrenado. El caudillismo prebendario suplía así el factor complementario a un pueblo colonizado. Mientras tanto, el 80% del valor de las empresas pasó a manos de norteamericanos, y los técnicos de la metrópoli vinieron a ocupar los puestos de mando en la estructura dcl poder.

La prensa, la radio y la

televisión pasaron a manos norteamericanas, mediante compra directa o mediante el soborno de la compra de anuncios. Al mismo tiempo, el mercado de productos puertorriqueños pasó casi en su totalidad a mercados de Estados Unidos y los ingresos se originaron casi en su totalidad de fuentes norteamericanas:

emigrantes tuerto-

rriqueños que enviaban ayudas a sus parientes en Puerto Rico, propinas de turistas americanos de paseo en la Isla para mozos obsecuentes y choferes truculentos.

Puerto Rico fue incluido en los programas de

estado providencia norteamericano; Headstart, Plan Johnson, así como había sido incluido en otra época en la PRERA, en mantengas, en fondos pareados para las carreteras necesarias para un alto consumo de automóviles, gastos en educación, salud, etc. Si sumamos a todos estos contornos socializantes en los medios de producción, el control de los medios de comunicación masiva, y el control directo de múltiples aspectos del poder político, podemos formar una idea aproximada del potencial del poder norteamericano generado sobre la sociedad puertorriqueña. Los dueños de bienes de producción en nuestra sociedad directa o indirecta llegaron a controlar las fuentes de empleo, los medios de subsistencia del pueblo, y los medios para gratificar las frivolidades que les dicta la propaganda comercial más efectiva que conoce la historia. Poniendo en juego estos factores, no fue difícil la promoción de


- 88 imágenes favorables, el control de la buena voluntad (good grill) y el pensamiento mismo. Al mismo tiempo se inició uno de los transplantes de población más eficaces que registra la historia.

Desde 19-+5 a 1,60 fueron transporta-

das de Puerto Rico a Estados Unidos unas 800,000 personas a vivir en condiciones de prejuicio y denigración personal.

Una población de

30,000 almas es transplantada anualmente de Puerto Rico a los Estados Unidos y allí son colocados como parias excedentes del mercado de mano r rle Obra en

condiciones de explotación inicua y deshumanización.

La estructura del poder económico en manos norteamericanas, coincide con la estructura del poder político retenido también por la metrópoli.

De acuerdo con el Lcdo. Noel Colón Martínez existen varias juris-

dicciones en donde el poder de nuestro gobierno no emana del consentimiento de los puertorriqueños y si del congreso de Estados Unidos:

el

control sobre aranceles, sobre navegación, sobre aviación, sobre los tratados, sobre la moneda, sobre los bancos, sobre la expropiación forzosa, sobre naturalización, sobre emigración, inmigración, sobre los puertos, sobre franquicias para operar emisoras de radio, televisión, sobre la justicia, salarios mínimos. Estas, según el Lcdo. Colón Martínez, "son áreas vedadas antes de la Ley 600 aprobada el 3 de julio de 1950 y son áreas vedadas después del pomposo trámite del Plebiscito

16

celebrado en julio de 1967.

15 El profesor José A. Herrero del Departamento de Economía ha expresado irónicamente la relación que existe erre emigración y las "tasas de desarrollo": "si se elimina la mitad de la población, se duplica el ingreso per cápita". lo Ncel Colón Martínez, "Los Partidos Políticos en Puerto Rico", conferencia dictada el 3 de junio de 1968 en el Ateneo Puertorriqueño.


- 89 Al mismo tiempo, las garantías consagradas en la Constitución del Estado Libre Asociado para proteger al puertorriqueño contra el discrimen por ideas políticas son violadas con el menor pretexto por la policía. Una de las tácticas más insidiosas empleada con el propósito de presionar a los independentistas es el de enviar agentes del PBI o de la CIC a las empresas norteamericanas donde éstos y sus familiares, por necesidad, tienen que trabajar

allí en las oficinas de los jefes los

someten a un interro.atorio que tiene el propósito de intimidar y de crearles dificultades con sus compañeros de trabajo que temen por la seguridad de sus empleos. Déjese usted "fichar", es decir, haga que lo inscriban en la lista negra de los independentistas, lista que según el Comité de Derechos Civilesl7 a veces incluía nombres de personas que habían dejado de serlo desde 1936, y verá usted cómo la pYensa jamás le publicará un artículo, excepto para denigrarlo o estiivatizarlo.

Déjese fichar y

vera cómo el Instituto de Literatura y el Instituto de Cultura que publican libros con fondos del pueblo de Puerto Rico para diseminarse entre los intelectuales puertorriqueños, jamás 1e enviarán una copia de sus publicaciones.

Déjese fichar y verá usted qué dificil es que

Jos editoriales le publiquen un libro o que le den promoción a un libro suyo publicado antes de ser "fichado".

Déjese usted fichar en la lista

negra y verá cómo le niegan un empleo de maestro rural en su pueblo aún cuando fuera graduado con honores de la Universidad de puerto Rico.

17 "Informe del Comité del Gobernador para el estudio de los Derechos Civiles." San Juan: Colegio de Abogados, 1959.


-90 -

Déjese fichar usted y verá qué escasos son los empleos en donde pueda usted servir honradamente a su pueblo en el uso de su talento.

Pregunte

usted a Venancio Medina cuánto tiempo ha estado buscando trabajo, y cuántas insinuaciones de que "tienes que quedarte callao", le han hecho como pre-condición de empleo. Pregunte usted al Lcdo. Garrastegui, qué razón le dio el Rector Abraham Díaz González para negarle un contrato de instructor en la Universidad después que el Ccmité de Nombramientos del Departamento de Ciencias Sociales había recomendado su nombramiento.

Pregunte usted a

Manuel de J. González qué razón tuvo el señor Luis Nieves Falcón, Director del Centro de Investigaciones Sociales, para negarle un empleo de entrevistador en un estudio precisamente sobre Derechos Civiles que yo dirigí en 1967. Y ahora que el Partido Popular, que jamás soñó con la derrota, fue derrotado, pregúntele al juez Juan Lorenzo Rodríguez de Arecibo, cuántas personas han sido despedidas de sus cargos por razones políticas. Hoy día los populares están saboreando el acíbar de su propia medicina, ellos que tuvieron el poder para crear una conciencia democrática en Puerto Rico se convirtieron en traficantes del soborno político provecheros del discrimen por ideas y obstruccionistas del libro intercambio de ideas.

Con el cambio de mayordomía nos

topamos con viejos populares que se sienten que tienen que rendir su dignidad de hombres libres en una sociedad supuestamente liberal, para salvaguardar "las habichuelas de los hijos". Por mandato de ley, el Instituto de Literatura Puertorriqueña viene obligado a comprar cierto número de copias de las obras publicadas en Puerto Rico.

Por un año he tratado de hacer que se cumpla con


- 91 este mandato de ley; sin que ni siquiera se dignen a contestar mis mensajes, respecto a mi obra Interacción Social y Parsonalidad.

Obras como

la de Morris Seigel, sobre Lajas, jamás pudieron ser publicadas.

Al

principio se le negó ese derecho alegando que debía cambiar el nombre de la comunidad. El manuscrito, después de la muerte de Seigel, quedó en el Centro de Investigaciones Sociales de la Universidad, en peligro de extraviarse para siempre. Deje que lo fichen a usted en la lista negra de los intelectuales independentistas y verá usted cómo le privan del derecho de autor, acreditando sus obras a la institución donde usted trabajaba cuando las escribió.

Déjese usted fichar y sus ideas aparecen como cita de los que han

sido sus discípulos o los que lo han imitado o plagiado consciente o inconscientemente.

Pero sabiéndose como se sabe que el castigo o refuerzo

18 adolece de la efectividad que tiene el premio en la implanta negativo ción de hábitos, y teniendo el poder como tiene una maquinaria prebendaría de insuperable efectividad, puede darse el lujo de "cultivar" una imagen liberal. La superestructura de soborno prebendario tiene en Puerto Rico raíces en una infra estructura de carácter estado benefactor con sede en la metrópoli. Así fuimos remodelando la relación con la metrópoli en

18 Thorndikets original position was to the effect that learning is a reversible process, reward strengthening and punishment weakening it. However, as a result of a long series of experiments on verbal learning in human subjets carried out later in his professional life, Thorndike (1931, 1932) came to the conclusion that his original position had been in error and that while reward does indeed facilitate learning, punishment does not weaken it." (O. Hobart Mower, Learning Theory and Behavior, John Wiley, 1910, p. 22).


un modelo neo-colonial mediante el cual el colonizado debía hacerse acreedor a los múltiples dispendios del estado providencia de la metrópoli en préstamos, regalías, subsidios por cuotas, mantengas, etc. En el presente, muchas agencias de nuestro gobierno llegan a colocar expertos que se encaman de vigilar todos los programas de "gastos" federales para que ni un sólo dólar se pierda de los fondos destinados a rehabilitar la demanda en una economía neo-capitalista en que como segmento neo-colonial hemos sido entregados. En la borrachera con los millones de dólares que recibimos en créditos para consumo ostentoso de una economía de desperdicio, hemos alcanzado un punto de enajenación tal que nuestro pueblo desahorra y se le multiplican los intereses sobre los préstamos a niveles exorbitantes.l9 Esta influencia del poder norteamericano en Puerto Rico se pone de manifiesto en forma de soborno que se entrega a personas predispuestas a identificarse con el "agresor" o a comportarse de manera afín a las exigencias estructurales del régixen.

Las peripecias de los

19 Hoy día más de 60% de la inversión total en la Isla es de capital

?r

extranjero. En términos relat_vos, el ahorro local es cada día menor y de ahí que cada dia se depende m4s del capital extranjero. Nuestra gente desahorra. En otras palabras, la gente de Puerto Rico consume más de lo que produce. El aumento extraordinario de capital importado ha resultado en un aumento vertiginoso de nuestra deuda pública. Entre 1950 y 1965 la deuda externa del sector gubernalental aumentó de 8 millones a 952 millones. Durante este período los intereses pagados sobre la deuda aumentaron 13 veces los pagados sobre la deuda al descubierto más intereses aumentaron 31 veces. Lo grave de nuestra deuda externa es que la salida de capital utilizado para amortizar la parte de la deuda al descubierto y para pagar interés sobre la deuda está aumentando aceleradamente y a un ritmo mayor que la entrada. Dr. José L Vázquez Calzada, El Desbalance entre Recursos y Población en Puerto Rico, San Juan, 1966.


- 93 puertorriquegos para hacerse acreedores a los bienes repartidos a granel por la estructura del poder en forma prebendaria constituye un perfecto ejemplo para una obra de realismo kafki.ano.

Los que no

están dispuestos a jugar el juego de manera que produzca el efecto deseado por los dueños de las empresas capitalistas20 y de los colonos

algunos casos expuestos a la calumnia

r

quedarán en algunos casos fuera de juego, margirado o ignorado o en a la injuria.

Un poeta que ha dedicado su vida a la lucha por la independencia ha descrito la condición bochornosa del soborno colectivo en Puerto Rico en la imagen plástica de las espaldas glaciales: "e he topado con tantas espaldas que ya he olvidado el rostro de la gente. En el teatro, en la calle, en todas partes mc tropiezo con hieras de espaldas como si por una extraua casualidad la gente siempre estuviera interesada en mirar lo que ocurre en el lado opuesto de donde camino."21 Una descripción fiel de la trama manipulativa en que se han envuelto las personas del drama intelectual puertorriqueño, esterilizando a poetas, músicos y educadores, podría muy fácilmente ganar un premio en el teatro

20 ¿No está comprobado que muchas de las "revoluciones" en nuestra América, han sido secretamente promovidas, financiadas y aprovechadas por agentes capitalistas extranjeros? ¿No esta igualmente comprobado que muchas de esas revoluciones no tenían otro propósito que el de apoderarse del gobierno pera así poder transigir con carteles financieros que han ayudado a estadistas ilustres a amasar gruesas fortunas a cambio de la esclavitud de la nación? ¿No es un hecho que la guerra del Chaco que desangró a Bolivia y al Paraguay fue decidida por intereses petroleros extranjeros? Alberto Zum Falda, "La. Tragedia del Indio" en Cuadernos Americanos, 19Lf3, citado por Salvador de lradariaga, Latin America, N.Y., F., Praeger, 1962. 21 Información confidencial del profesor José María Bulnes, quien en el presente está preparando un manuscrito al respecto.


de lo absurdo. Absurdo, futilidad, frivolidad y en última instancia estupor, embrutecimiento de la sensibilidad, oportunismo, deshumanización y cinismo son las condiciones que la estructura del poder impone al régimen social y político del Puerto Rico contemp-Dróneo. La despersonalización y el cinismo alcanzan tales proporciones que tenemos personas en puestos de poder que hablan como si sustentaran ideologías contrarias al régimen del poder mientras actúan en forma contraria al sentido de lo que dicen. Este tipo de enajenación es ciertamente intrigante en el doble sentido de la palabra. Se hacen acreedores a las prebendas. con actos en que se contrapone al régimen de contratación a base de méritos y del principio constitucional contra el discrimen por razones de origen social, creencias políticas y religiosas, etc. Esto aún en la Universidad y precisa22 mente en un proyecto sobre derechos civiles. En el contorno interpersonal prebendario se impone el poder en

22 El autor se refiere al caso del señor Rafael Rodríguez que fue destituido de su puesto de investigador auxiliar en el proyecto sobre derechos civiles del Ce!rtro de In-,estigaciones Sociales de la Universidad de Puerto Rico. La policía le atropelló y le denunció cuando desempeñaba las funciones de su puesto como observador participe en un motín de estudiantes el 17 de septiembre de 1967. Sin respetar la norma contitucional de que el acusado es inocente hasta que se pruebe su culpabilidad, las autoridados universitarias lo expulsaron de su cargo. Subsigientomente, fw declarado inocent por un tribunal de justicia. También se refiere al señor Manuel de J. González, a quien se le negó un contrato de trabajo en ese estudio, a pesar do tener un :indice académico excelente y un intenso interés en la investigación. La razón para negarle esta oportunidad al señor González fue la de profesar ideales independentistas, otra flagrante violación al principio de contratación a base de méritos y de la explícita prohibición constitucional contra el discrimen por ideas políticas.


- j primera persona aquí y ahora incondicionalmente.

En otras

palabras, el poder no responde a principios sino al capricho personal. Se recompensa al que obedece y se compromete con el que manda, y no con los principios institucionales.23 A propósito se violan esos principios para acondicionar al sub alterno a responder solamente al que . manda, ajeno a los principios institucionales.

La resultante ontologi-

zación tiene como resultado el alto grado de inestabilidad de esas relaciones.

Nadie puede por mucho tiempo estar para otro "aquí ;y

ahora" incondicionalmente sin sentirse horriblemente violado.2

Así,

tenemos que el sicofanta alza cola o "yes man" se muda de dueño tan pronto consigue un mejor postor y siempre está atento al más mínimo cambio en el balance de la estructura del poder. Le la misma manera en que las lealtades y los agregados que de ellos resultan ocurren en primera persona, los conflictos son en primera persona y tiene un alto voltaje emocional.

Las personas en

posiciones de poder desarrollan razgos de personalidad prima dona sensitivos al más leve asomo de "deslealtad".

Los que mandan en

estos contornos personalistas desarrollan razgos de personalidad super-sensibles, narcisistas y ególatras, y en mandar y "cultivar" la

23 Véase para un recuento de datos concretos: E. Seda Bonilla, "El personalismo como modelo político" en T. Mathevs The Caaribbean in Transition, San Juan, U.P.R., 1965. También a M. Bamberger,"Política de barrio ca Caracas", Aportes :''-11, enero, 1969. 24 La personalidad masoquista podría disfrutar, es decir, erotizar el sufrimiento, como lo hace e_]. homosexual. Quizá es a esta erotización a lo que se refiere el escritor René Marqués en su ensayo, "El puertorriqueño dócil."


"imagen personal" se les va todo el quehacer.

Los principios de res-

ponsabilidad social e histórico quedan así relegados a un plano de segunda categoría.

Pero ya hemos dicho que este tipo de relaciones

tiene un alto grado de inestabilidad, cosa que hace que haya un constante fluir de nuevos "príncipes consortes" en substitución de los que "caen en desgracia". En la Universidad es posible predecir quién ha caído en desgracia y quién substituirá al "caído", a base de lo que se conoce como el "caludómetro".

Se refiere a pesonas que han refinado al grado máximo

el "olfato político" para anticiparse a los cambios en el poder de la oligarquía prebendaria, y se desviven por ir a saludar a los potenciales destinatarios a puestos de poder. Dentro de ese contorno, las relaciones entre personas constituyen un medio que se manipula de acuerdo con las ventajas en el juego de poder.

Las relaciones adquieren, según antició Marx en otra época,

las características de mercancía. El régimen personalista que emerge como resultado de una estructura prebendaria impone el soborno en refuerzo de unos contornos interpersonales acolchonados por la confianza.

Mediante soborno prebendario

se reclutan seguidores que se acogen a los beneficios prebendarios a r mbio de la obsecuencia y la adulación a individuos y no a principios. La lealtad dentro del contorno de confianza es a la persona en el sentido individual de la palabra y no en el sentido genérico de la persona humana, y en contraposición a normas que deben regir en los contornos institucionales. En el contorno personalista, los recursos asignados para los propósitosnanifiestos de las agencias son desviados hacia funciones


- 97 prebendarias encaminadas a ganar adeptos y a fomentar la imagen política de los oligarcas. Al ignorar los propósitos sociales de las agencias y destinar los fondos públicos para propósitos de patronazgo prebendario, se despilfarran los recursos económicos de la sociedad. En mi libro Interacción Social

Personalidad, he di^cutido

cómo el personalismo nrebenda-

rio fue socabando los fundamentos reivindicadores de la reforma agraria hasta destruirla. En este contorno social, las relaciones auténticas están siempre amenazadas por la sospecha que infunde el oportunismo prebendario prevaleciente. En otras palabras, el patrón de personalismo prebendario tiende a influir negativamente las relaciones de respeto y consideración a la dignidad de la persona. De la misma manera en que los agregados humanos se forman a base de lealtades personales, los conflictos se deslindan como si fueran deslealtades en el terreno personal.

De esta manera, los agregados

están en constante peligro de romperse por cuestiones de celos, de envidia

de competencia. Esta inestabilidad es más visible en los

agregados donde los dirigentes no cuentan con otra forma de premiar que no sea el "carisma". Al no contar con bienes para confirmar, el "carisma" m

1nr f; prel;endas produce un nivel óptimo de inestabilidad

y deGorden.

Todos se sienten capaces de asumir el liderato y eventual-

mente lo intentan mediante pronunciamientos en que enarbolan su propia bandera y ponen su "carisma" en función prebendaria. El resultado es un constante fraccionamiento, una suspicacia crónica producida por la inconfiabilidad de las personas y las


instituciones y en última instancia una condición perenne de desorden y desesperanza. Las tendencias ontoginantes que conducen a la desesperación y al desorden, las compartimos en común con España y con los pueblos hispanoamericanos. En una novela del colombiano Gabriel García Márquez

se

caracteriza la desesperanza, la futilidad y la destructividad que acompaña a la hipertrofia individualista en el microcosmos de "Macondo" en una imagen de "casa de locos". El mismo libertador Simón Bolívar pudo sentir la desesperanza de esta casa de locos cuando dijo: "Los Latinoamericanos somos ingobernables. Los que le han servido a la revolución han arado en el mar. En América Latina los tratados son papeles, las constituciones libros, las elecciones cobates, la libertad anarquía y la vida un tormento. De Méjico nos decía el amigo Mario Monteforte Toledo que:. "las izquierdas son caníbales". En Puerto Rico, los movimientos * independentistas son igualmente "caníbales" e incesantemente se dividen y redividen por celos y rencillas rersonales.

~5 Gabriel García Márquez, Cien Años de Soledad, Editorial Sudamericana, (Buenos Aires, 1968). 26 J. L. Langras y G. Massa, Historia de la Civilización Latinoamericana, Las Américas, (New York, 1965), p. 116. * La Dra. Abigail Díaz Vda. de Concepción, me ha señalado que en el prólogo de su novela Niebla, Don Miguel de Unamuno se refiere a este problema como cainismo "el más terrible tumor comunal de nuestra Casta E spafiola" .


-99 a) Las funciones socializantes del poder Se define el poder coro la capacidad para hacer que suceda algo o "producir un resultado intencionado".y7 El atributo de intencionalidad presupone conciencia de lo que se desea hacer.

Los resultados no

anticipados que se originan ajenos al ejercicio de la voluntad del que los produce no constituyen, por lo tanto, actos de poder.

Los resulta-

dos que se desean producir, cuando del fenómeno social se trata, es el de evitar ciertos comportamientos y el de fomentar otros. El mecanismo socializante del poder en el plano de lo social reside en el manejo de premios y de castigos para fomentar ciertos comportamientos afines a la estructura del poder y desalentar otros. Generalmente, la potencia influyente deviene del control de bienes económicos -- de los medios para producirlos; del prestigio o de la fuerza bruta que se maneja en función de premio y castigo en el sistema social. Es curioso que este asrecto de la socialización del individuo haya sido casi totalmente ignorado en las ciencias sociales contemporáneas. Esto se debe quizá a que el anlisis del poder constituye siempre una indiscreción. Los científicos sociales tienden a conceder atención e≥elusiva al análisis de la socialización de la persona humana a base del modelo psico-dinámico o del modelo cultural, ignorando, salvo contadas excepclones, la función socializarte del poder económico y del poder político.28

27

Bertrand Russell, Power, Barnes & Noble, Inc., (New York, 1962).

28 La sociología política, la sociología "industrial" y del trabajo parecerían ser las disciplinas llamadas a analizar estas influencias socializantes del sistema social, pero si examinamos la literatura en


- loo Ya hemos dicho que la efectividad del poder proviene de su capacidad para estimular y premiar ciertos comportamientos y para castigar e inhibir otros y así gradualmente ir acondicionando a los miembros de la sociedad, hasta el punto en que se automatizan los comportamientos en contornos interpersonales donde el premio y el castigo devienen de lo que Henry Stack Sullivan llamó validació.a consensual. A ese nivel se internalizan ccmo consenso intersubjetivo y se convierte en parte del yo personal. Al adquirir la legitimidad que los convierte en obligación social respaldada ror el consenso de los miembros de la 29 sociedad, pasan a la categoría de patrones culturales. Los que controlan las estructuras de poder económico en el mundo capitalista contemporáneo han descubierto que la seguridad de su supervivencia depende del control que puedan ejercer sobre la cultura.

La

conciencia colectiva que deviene de la cultura determina y legitima los comportamientos colectivos. Estos comportamientos son objeto de sumo interés para los que mandan. Para los efectos, han obtenido los servicios técnicos de

esos campos podríamos concluir que están más interesados en salvaguardar y esconder la estructura dal poder mientras se dedican a analizar las fallas en el ajuste de los socializados a estas estructuras de poder. Esto es aparenten;ente muy claro en el llamado Departamento de Relaciones del Trabajo de la Universidad de Puerto Rico. ~9 La diferencia entre lo social y lo cultural se pone en claro relieve en esta cuestión. Ciertos comportamientos pueden tener una alta incidencia social aunque carezcan de la definición simbólica que los acredita y legitima como patrones culturales. Ciertas definiciones culturales pueden perder su capacidad socializante, y subsistir como rezagos culturales. La cultura es un contorno simbólico en el cual se enmarca una buena parte del todo de la socialización del ser humano.


101 psicólogos, sociólogos y antropólogos para desarrollar las técnicas más audaces para el diagnóstico y el control de la "opin16n pública", a través de los medios de comunicación y propaganda de masas. Al controlar las fuentes de información de masas mediante la apropiación directa de los medios de propaganda y de comunicación (radio, televisi6n y prensa) o mediante el soborno ejercido sobre estas empresas a través 30 de la compra de anuncios, controlan la voluntad popular. Vance Packard, 32 William H. Whyte,31 Jules Henry, y C. Wright Mills,33entre otros, han descrito con intenso dramatismo el proceso mediante el cual se moldea "la opinión pública" y se inculcan hábitos de pensamiento como el de obsolencia artificial, el consumo para ganar "prestigio", etc. El acondicionamiento colonialista del pueblo puertorriqueño no cesó con la substitución del poder colonial español por el de Estados Unidos. Los representantes del régimen neo•color±1al en Puerto Rico, responden a las exigencias de ini

estructura del poder que no reside en el pueblo

de Puerto Rico, sino en el Congreso y en las empresas financieras y comerciales de Estados Unidos. El poder de acondicionar los comportamientos, y a largo plano la cultura del pueblo de Puerto Rico, fue entregado a las empresas comerciales y financieras extranjeras y al

Vance Packard, The Hidden Persuaders, Pocket Books, Inc., (New York,

1957) •

~.-------

_ - -_----

31 William H. Whyte, Jr., The Organization Man, Doubleday & Co., Inc., (New York, 1957). 32 Jules Henry, Culture Against Man, Random House, (New York, 1965).

33 C. Wright Mills, La Elite del Poder, Fondo de Cultura Económica, (México, 1957)•


- 102 -•

gobierno de la metrópoli. El poder neo-colonial en Puerto Rico se ha aliado con el poder tradicional para reforzar las formas tradicionales del personalismo bajo el pretexto de defender el individualismo hispánico. El individualismo hispánico es una planta en un suelo infraestructural impropicio y se convierte así en tamiz para la enajenación. Es individualismo que nos hace ver gigantes donde hay sólo molinos de viento y princesas donde sólo hay mozas de hotel "digan lo que digan" y porque "nos da la gana". Hemos perdido el sentido de consenso a través del cual nos acercábamos, nos percatábamos, y nos relacionábamos ordenadamente los unos con los otros.

La categoría de acción que emerge como un monstruo escondido

en toda confrontación interpersonal en Puerto Rico de hoy día es el poder. Nos estamos acercando a la existencia ,ere -conceptual y la realidad se revierte a su estado prístino, al caos primordial de dimensiones caleidoscópicas. En el naufragio toma prioridad la consigna de "sálvese el que pueda". El yo primero, yo segundo y yo siempre, es un espejismo. Yo lo soy solamente en confrontación complementaria con el semejante. Hemos perdido mucho en la dimensión que crea los nexos de complementan dad, y ante el abismo de la desolación del ser ontologizado, nos aferramos al último asidero, el poder al desnudo, el fraude y la violencia. Quizá estos sean tiempos revolucionarios donde las categorías primordiales del hombre (poder al desnudo, magia y animismo) predominan sobre categorías culturales que han caducado en su función histórica. El peligro que se cierne sobre la humanidad es el empleo sin restriccicnes del poder que el hombre ha logrado conjugar en la bomba atómica. El uso del poder atómico ha estado restringido por el peligro de retaliación y no por escrúpulos morales o humanos.

Hoy, como Antonio Machado, muchos nos

preguntamos "a dónde el camino irá".


CAPITULA IV E1 prejuicio racial Al analizar la estructura social subyacente a las relaciones entre personas adscriptas a identidades raciales en América Latina, los soci6logos y antropólogos norteam rictinos tienden a super:mponer la óptica r

construida a base del criterio social de in

adcsc~ndeneia, para con-

cluir que en América Latina el prejuicio racial no es verdadero prejuicio racial. Subyacente eu. esta manera de pensar queda latente el racismo americano basado en la presunción de que; a) las categor.;as de raza norteamericana son "verdaderas", es decir, "genotípicas". b) el prejuicio verdadero es "racial", es decir, biológicamente determinado. Este racismo en el nombre de la ciencia igmora que tanto las categorras de raza como los valores jerárquicos adscritos a las mismas son construcciones sociales, respaldadas por consenso social transmitidos mediante enculturaci6n y aprendizaje, reforzada por una estructura de poder que se beneficya de la explotación eccr.,5mica que el discrinien "racial" justifica. Esto es tan cierto en Estados Unidos como en América Latina. Fumándose sobre premisas cognoscitivas etnocéntricas y racistas, la literatura sociológica sobre relaciones raciales en América Latina concluye reiteradamente quo no existe ese problema en esta zona privilegiada dcl mundo. Así pues, pronto nos tropezaremos con autores como Beate Sala, quien corn mejor intención que sentido critico nos dice que;

1 Beate Saltz, "Indianismo", Soc!al Research, Vol. U, Nov., 1944, pp. 441-469.


- lo4 "En teoría se le puede definir al indio por la raza, identificandolo así sobre la base de criterios biológicos. Esta manera de identificar concuerda con las costumbres populares y científicas en Norte América, en especial en lo que concierne al negro. Pero no sucede así en los países indo-americanos, que no practicaron nunca la discriminación ni la segregación fundándose en el color. Adc:i&s, los observadores norteamericanos y los estudiosos y bun~cratas sudamericanos coinciden en que el critucio racial para ident.zficar al indio es ta_i irreal como indeseable para ].os fines de anóitsis y política social. Al formular la cuesta b.i del indio en términos raciales se introduce un prejuicio racial ajeno a la tradición sudamericana." Cuando nos percatamos de la condición ignominiosa en que viven los grupos indígenas de Argentina y los países andinos, así como los negros, los mestizos, zambos y mulatos de Venezuela, Colombia y Brazil, nos dicen esos escritores que no es el prejuicio racial la razón por la cual se les denigra, sino por "prejuicios sociales". ¿Pero qué es el prejuicio racial sino un prejuicio social? ¿Es que existen prejuicios innatos y no adquiridos a través del aprendizaje?

¿Existe en

algún lugar del mundo un prejuicio "racial" cuyas categorías no sean para empezar clasificaciones sin validez científica alguna, que no sean respaldadas por consenso social e inculcadas mediante procesos de enculturación?

¿Acaso es innato el prejuicio racial, es decir, la

actitud de desprecio hacia los semejantes, que nuestra sociedad encasilla en categorías "raciales"? Todos los estudios indican que el prejuicio, así como las categorías discriminativas no son innatos, y si existen es porque han sido Inculcados. El sentido común de su cultura que adviene a la conciencia del norteamericano presume que existen "diferencias" obvias entre negros, mongoles y caucasoides. Lo que no adviene a esa conciencia es


que solamente los gemelos idénticos carecen de diferencias y que para establecer la categoría negra, caucasoid.e o cualquier otra, es preciso seleccionar a base de algún criterio.

No existe criterio de selección

alguno que se sostenga ante las pruebas de validez y confiabilidad de la ciencia. Un criterio válido seria uno que discrimine rasgos genéticamente determinados -- por ejemplo:

tipos sanguíneos.

Los tipos sanguí-

neos, como se sabe, están presentes en todas las poblaciones humanas y por lo tanto carecen de confiabilidad como criterio clasificatorio.

Lo

que no se dice es que tan pronto una sociedad incorpora una categoría "racial" en su estructura social, el proceso de profecía autorrealizable la convierte en realidad, por falaz que pueda ser, por ejemplo la llamada raza judía en la Alemania Nazi, la raza puertorriqueña en New York, y los mejicanos en el suroeste de Estados Unidos. Una vez consagrado en la estructura social, el proceso de opresión, colonización, explotación y etnocidio, tornan su curso natural para confirmar la definición racial. Ni las categorías ni el odio "racial" son innatos, por cruento que pueda haber sido digamos, el odio de la llamada raza "aria" contra los miembros de la supuesta raza2judía en la Alemania Nazi. A este respecto ha escrito Brewton Berry:3

2 Se utilizó el criterio de infra-descendencia, es decir, si un antepasado perteneciera a esa religión, como determinante de identidad "racial" judía.

3 B. Berry, Ethnic Relations, Boston, Houghton & Mifflin Co., 1967.


- 106 -

"Hablando estrictamente, las razas son categorías zoológicas y no tenemos relaciones sociales entre categorías zoológicas. Pero si tenemos relaciones entre gente diferenciada por señales de ascendencia racial — gente que han sido expuestas a una toma de conciencia de esas señales que afectan sus propios conceptos de si misma y su status en la sociedad." Un profesor de Ciencias Políticas de Northwestern University, George Blankstein,

ilustra en una publicación reciente el racismo en

nombre de la ciencia de los científicos sociales norteamericanos. "No puede insistirse demasiado en que estos términos, blanco, mestizo, indio, cholo, se refieren a grupos definidos fundamentalmente en términos sociales y culturales y no en términos biológicos, a pesar de que frecuentemente se emplea impropiamente la palabra raza." Se descubre el racismo del señor George Blankstein cuando examinamos el contenido lógico de su argumento.

Según, él, las categorías raciales

de América Latina carecen de validez biológica y por eso no deben llamarse "razas".

Lo que nos dice el señor Blankstein es que tampoco

deberían llamarse raza los norteamericanos por carecer igualmente de validez biológica. El racismo y el etnocentrismo implícito en su pensamiento queda al descubierto cuando nos enteramos que, segán el autor de marras, el término raza se emplea correctamente en Estados Unidos porque allí no carece de validez biológica. En su obra, History of Latin America, Hubert Herri.ng,5 describe diz que con "discreción" el fenómeno de la presunta no validez biológica de

George Blankstein, "Latin America" en The Politics of Developing Areas, ed. Almond and Colesman, Princeton, Princeton University Press, 1960,

p. 467. 5 Hubert Herring, A History of Latin America, New York, Alfred A. Knopf, 1960, p• •


- 107 las categorías raciales de Latino América: "¿Cuánta sangre africana corre por las venas de los mexicanos, peruanos, brasileños y cubanos? La búsqueda de una respuesta es difícil. Ningún censo latinoamericano ha aplicado el criterio de. raza con el (sic) rigor de los tabuladores norteamericanos, y las cifras revelan poco en cuanto a divisiones por razas. Ha habido muchas conjeturas sobre cuántos latinoamericanos deben clasificarse como negros, pero no son mucho más que con-• jeturas en el aire. Además de las otras dificultades, está la cuestión intrigante, de qué porcentaje de sangre africana ha de tei1 r un hombre para considerársele negro: una gota, la mitad o cuánto más, los criterios al respecto varían diametralmente de norte a sur del continente. Pero si podemos decir que "una gota de sangre negra convierte en negro a una persona" escribe Rayford W. Logan, "y ellos los latinoamericanos dicen que una gota de sangre blanca convierte en blanco a las personas", debemos mantener un silencio discreto." John Gillin habla de una "América mestiza" en donde: "El número de personas blancas racialmente puras sin mezcla del factor indio u otro ingrediente de color, es muy insignificante. Con excepción de algunos círculos y familias, la posesión de antepasados blancos puros carece de significado e importancia social. Pare todos los efectos prácticos podemos considerar que la composición racial se divide en indios, mestizos y negros. ¿Será posible que estos señores no sepan que el término "Pure White" no representa ninguna entidad o Qualidad que no sea una mera fantasía llevada al plano del mito racial?

Ralph Linton7 ha acopiado pruebas

incontrovertibles respecto al mito de las razas puras.

6 John Gil_Lin, "Mestizo América" in: Most of the World, ed. Ralph Linton, New York, Columbia University Press, 19.9, p. 160, 7 Ralph Linton, Study of Man, New York, Appleton Century, 1936, P• 35•


"Resulta algo ridículo que sean habitantes de Europa los principales expositores de la s.uperióridad de las razas puras, siendo ésta una de las regiones más híbridas del mundo. Es dificil que pueda existir en la actualidad un solo europeo que no tenga por lo menos un antepasado híbrido. La inmensa mayoría de los europeos son producto de una larguísima serie de cruzamientos. Las diversas tribus han recorrido en todo sentido el suelo de ese contiuente, aun antes de la aurora de la historia, y los antecesores de muchos de los grupos que forman la población actual no fueron de raza pura. Los hunos, tribu de mongoles procedentes del lejano Este Asiático, llegaron en sus correrías casi a las costas atlánticas y, después de derrotados, se dispersaron, diluyéndose entre la población europea. Otros pueblos asiáticos, como los bávaros y los magiares, se asentaron en extensas zonas del Este de Europa, donde se cruzaron con los antiguos pobladores hasta que finalmente desaparecieron como tipo físico distinto. Los esclavos negros fueron introducidos en Europa por los romanos, y en 4poca posterior, los mahometanos que vivieron en España y Sicilia tenían en sus venas más de una pizca de sangre negra. Finalmente, han exIstIdo en Europa varias razas blancas desde antes de haber finalizado la edad de la piedra tallada." El que quiere convencerse de la falacia que constituye el concepto de raza pura que lea el exhaustivo examen de toda la evidencia antropológica presentado ante la UNESCO por el más destacado antropólogo físico de los Estados Unidos, Harry Shapiro,8 respecto a la promiscuidad con que se cruzaban los diversos grupos raciales en los orígenes de la civilización del Cercano Oriente. Es precisamente por esta razón de la universalidad de la mezcla racial que la antropología física ha empezado a descartar como inaplicable y nocivo el concepto de razas humanas. Ese

8 Harry L. Shapiro, "The Jewish People: Biological History," en The Race Question in Modern Science: New York, Columbia University Press,

1961.


- 109 concepto tiene validez en otras especies, pero en lo que respecta a la humana, carece de validez y confiabilidad y sirve para sostener creencias falaces que tanto daño han hecho a la humanidad a través de la historia. Frank B. Livingston9argumenta que el concepto de razas es aplicable a otras especies, pero en lo que concierne a los seres humanos, consti10 tuye una falacia. Un peligroso mito, diría Ashley Montagu, quien ha dicho a propósito de la falta de validez biológica del concepto de raza, no en América Latina, sino en todas partes: "Todo el mundo, salvo algunas personas, da por sentado que los c.:itificos han identificado correctamente los "hechos concretos" determinantes de la raza. Los hombres de ciencia no hacen mucho por desalentar esta opinión. Como señaló Huyben, los genetistas creen que los antropólogos han decidido qué es unza raza. Los etnólogos suponen que su clasificación incluye principios probados ciertos por la genética. En realidad, no hay más base para todo esto que la determinada por los prejuicios de estas ideas." El criterio somático de raza no debe ser confundido como hace Sidney Mintz,ll con el criterio biológico del genotipo. Al equiparar el criterio de raza norteamericano con el criterio genotípico se le da

9 F. Livingstone, "On the Non•E::istence of Human Races," Current Anthropology, 1962, p. 279, reprinted in Peter Hammonds, Physical Anthropology and Archeology, New York, MacMillan, 1965.

10 Ashley Montagu, Man's Most Dangerous Myth: The Fallacy of Race, New York, The World Publishing Co., 1961+. 11 Sidney Mintz, "An Essay in the Definition of a National Culture" en Informe a la Comisión de Status Politico de Puerto Rico, 1965, pp• 339-


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un espaldarazo al racismo americano en el nombre de la ciencia. El genotipo humano contiene tal multiplicidad de caracteres y la mescolanza genética ha sido tan generalizada que resulta imposible hablar de tipos genéticos puros, excepto para algunas características de individuos particulares. "Cuánta sangre africana corre por las venas" de las poblaciones latinoamericanas, que pregunta Hubert Herring en estilo metafórico, y diz que con discreción, ha sido contestada categóricamente con respecto a la población norteamericana.

Robert P. Stuckert~

en su obra African Ancestry of Vlhite Americans, calcula que en 1960 aproximadamente el 23% de las personas clasificadas como blancas en los Estados Unidos, tenían en su herencia biológica ascendencia negra y por lo tanto, eran negros que pasan por blancos, de acuerdo a las normas de esa sociedad.

John Burmal3 calcula que unos 2,500 "negrros" norteamerica-

nos cruzan las fronteras raciales anualmente para convertirse en blancos. En otras palabras, el hecho de que en Estados Unidos se le niegue legitimidady reconocimiento al fenómeno de mezcla racial no quiere decir que no ocurra. Esta situación de entrecruce racial en los Estados Unidos ha sido descrito por John Burma en las siguientes palabras: "Como hay aproximadamente 2,750,000 familias negras que ofrecerían una cifra estimada poco más o menos

12

Robert Stuckert, "Race Mixture: The African Ancestry of White Americans" en Physical Anthropology and Archeology, ed. Peter Hammond, New York, MacMillan Co., 1964, pp. 192-197.

13 John H. Burma, "The Measurement of Negro Passing," American Journal of Sociology,1952, pp. 1922. St. Clair Drake y Horace Cayton estimaron la incidencia de "passing" en Estados Unidos en 1900 entre 25,000 y 300,000. Black Metropolis, p. 159.


de 110,000 personas legalmente negras que pasan permamentemente por blancas, y como este grupo abarca un periodo, de edad de unos años, podría considerarse que de 2,500 a 2,750 personas cambian anualmente su clasificación racial de negra a blanca." Tanto en Estados Unidos como en América Latina, el fenómeno racial emerge de normas culturales que designan qué atributos son credenciales de identidad racial en la estructura social, y qué expectativas van adscritas a estas identidades. Esto quiere decir que accuello ce los norteamericanos adquieren de la estructura social de su país como definición de "raza", no es estructuralmente isomórfico y por lo tanto no es sinónimo de lo que los latinoamericanos adquirimos de nuestra estructura social y designamos con ese mismo nombre.

Las presunciones para establecer los

criterios que determinan la identidad racial, así como también las expectativas de comportamiento adscritas a estas ídeiftidades, son tan disimiles entre estas dos culturas que los encuentros entre personas de ambas culturas producen incertidumbre, roce y discenso. Tratándose de culturas con premisas tan dispares, no entendemos por qué se pretende ignorar el principio elemental del relativismo cultural para caer en un etnocentrismo rampante. Quizás la respuesta está en la seguridad que tienen los norteamericanos en su poder para "definirnos". Las categorías sobre las cuales los norteamericanos construyen su percepción del fenómeno racial son las que han internalizado como

l~+ Ponencia presentada ante la XXII reunión anual del Society for Applied Anthropology, marzo 22-26, 196)+, Revista Mundo Nuevo, Buenos Aires, Núm. 31, enero, 1969.


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"cosa natural" en su cultura. Desde esas premisas, si una persona "tiene" en su ascendencia directa antepasados no blancos, la mítica "gota de sangre" que la persona hereda de ese antepasado constituye el elemento determinante de su identidad racial "no blanca". De acuerdo con ese criterio, "Una gota de sangre negra", es decir, cualquier grado de mezcla con la población negra, es suficiente para que una persona sea considerada negra, sin importar la apariencia física que pueda tener.

Consecuencia lógica de esta manera de concep-

tualizar es que existen solamente dos categorías raciales, la "blanca" y la "no blanca".

Se es blanco, si se puede reclamar una ascendencia

blanca "pura", sin mezcla alguna. Si no se puede reclamar una ascendencia blanca "pura", entonces se es "no blanco", no importa que sus razgos somáticos sean del tipo que nosotros en América Latina aprendemos a identificar como credenciales incuestionables de identidad blanca, digamos, ojos azules, cabello rubio, tez clara, nariz y labios "finos", etc.15

En policulas como "p_trcy"~Te View from Pompeys Head",

en obras como tBlack Like Me"g el protagonista somáticamente blanco se hace pasar por negro y es aceptado como tal. St. Clair Drake y Horace Cayton1O han comentado sobre las dificultades de identificación en Estados Unidos, en lo que respecta a casos

15piri Thomas pone en boca de uno de los personajes de su obra, Down Those Mean Streets, la definición de infradescen.ciencia que rige en la estructura social de E.U. "A black man is so important that a drop of Negro blood can make a black man out of a pink ass hole blue eyed white man." (op. cit., p. 122) 16

Black Metropolis, New York, Harcourt Brace & Co., 191 5, p• 159•


- 113 de personas con identidad racial no identificable por sus rasgos somáticos. Dicen ellos: "The racial identification of such marginal persons is sociological rather than biological and what really determines their "race" is how much the public knows about their ancestry." Horace Cayton y St. Clair Drake comentan sobre la hilaridad que produce en situaciones festivas la broma de personas blancas que asumen una identidad de negros y la de personas negras que asumen una identidad de blancos. "Although persons particularly sensitized to racial differences may be a bit more astute in identifying racial characteristics, a point is reached where it is impossible, with even the most refim.d anthropological measurement to distinguIsh Negroes from Whites. Milted parties have been held in the Negro community where white girls have passed for Negro and Negro girls for white to the utter confusion of guests." La acriterialidad de los rasgos somaticos para la identificación racial de las personas en la estructura socIal norteamericana ha sido comentado por el antropólogo Lloyd Warner17 en las siguientes palabras: "Si el término raza representara algo que tuviese existencia real, debía referirse al hecho de que las personas de raza negra engendran hijos negros al cruzarse con sus propios congéiseres. Muchos negros de Old City no pueden engendrar hijos realmente negros, por mucho que lo iate:nten. Eso se debe simplemente a que por cualquier prueba física que el antropólogo administra a tales negros sociales, éstos resultan ser biológicamonte blancos y al cruzarse con su propia clase sólo pueden tener hijos blancos."

~7 Lloyd Warner,"introduction", en Davis, Allison, Gardner and Gardner, Deep South, Chicago, l9 -l.


-

Las categorías raciales vigentes en la estructura social norteamericana son al,igual que en América Latina, categorías culturales, inculcadas y respaldadas como cualquier otra por consenso y poder. Su función es la de limitar el número de personas que tienen acceso a los bienes de la sociedad, sean éstos el poder, el prestigio, o la propiedad. El norteamericano aprende a asumir como credencial 18 de Columbia University social de "raza" lo que el Dr. Marvin Harris ha designado como el criterio de descendencia.

Describe él este

mito social norteamericano de esta manera; "La regla de infra-descendencia es una inven.cibn que hemos hecho en los Estados Unidos para impedir que los hechos biológicos nublen nuestras fantasías racistas colectivas. Con ella hemos llegado al extremo de crear negros al estilo de Alic~.a en_. el País de las M'ravillas, de los que la gente dice; "Por cierto que no parece negro." Tomen el caso de Harry S. Murphy, el joven que anunció hace poco q, e él y no James Meredith había sido el pr tener negro en ser admitido a la Universidad de Mississippi," En marcado contraste con el criterio norteamericano de infradescendencia para concebir la identidad racial, los latinoamericanos emplean criterios somáticos, con la consecuente proliferación de categorías raciales que eso implica. El hecho de que solamente los gemelos idénticos poseen rasgos somáticos idénticos implica selección de rasgos somáticos que al ser combinados producen una multiplicidad de categorías raciales.

La selección se fundamenta en criterios

que definen ciertos rasgos somáticos tales como la textura del cabello,

18

Marvin Harris, Patterns of Race in the Americas, New York, 1969, p'. 56.


-1 5 la forma de los labios y la nariz, el color de la piel, etc., como indicadores de identidad racial.

De esta manera emergen en las

estructuras sociales latinoamericanas una multitud de categorías raciales entre el negro y el blanco, entre el negro y el indio, y entre el blanco y el negro. El continuum de gradaciones entre el blanco y el negro y entre el blanco y el indio ha sido descrito por Harry Hutchinson,l9 quien ha llegado a contar hasta 19 categorías raciales en Brasil. Estas son: caboclo preto preto retinto preto de qualidad ccTra ( cabrocha cabo verde escuro mestizo mulato

mulato claro pardo sar. a.ra bra:nco de terra moreno

more o de cabelo ruin morjex10 de cabelo fino moreno Branco braco albo, louro, etc.

Desde el punto de vista norteamericano, esta proliferación de categorías resulta incomprensible, absurda y falaz.

Para ellos

resulta un ejercicio en futilidad las distinciones sutiles que producen múltiples categorías. De acuerdo con Hutchinson, la habilidad discriminativa de los brasileños del Reconcavo resulta casi obsesiva. "Mentalmente siempre se tiene en cuenta la diferencia entre Negros y Blancos. Al clasificar las personas, todo el mundo sabe quién es "puro" y quién no. Los bahianos de Reconcavo consideran que se puede distinguir ir_stant~neamente la diferencia entre un blanco "puro" y uno que no lo es;

19 Harry T. Hutchinson, "Race Relations in a Rural Community of the Reconcavo" in Race and Class in Rural Brazil, ed. Charles Wagley.


- 116 int 10-blanco, negro-blanco, negro-indio; pero van más lejos aún. Clasifican y describen prolijamente a todo el mundo, tomando como criterio la pie;L, el color y las facciones, y usa sus clasificaciones de tipos raciales en su conversación cotidiana." Del México colonial, Stokes2p enumera las siguientes categorías o castas. Español con indio mestizo con español castiza con español español con negro español con mulata español con mor:.sca español con albina indio con torna atrás lobo con india sambayo con india cambujo con mulata albarazado con coyote barzino con indio chamico con mestiza coyote mestizo con mulata

mestizo castizo español mulata morisco albino torna atrás lobo sambayo cambujo alvarazado barzina chamiso coyote mestizo ahí te estás

La Dra. María Teresa Babin cita una clasificación utilizada en la estructura social puertorriqueña en siglos pasados, muy similar a la clasificación de las "castas" mexicanas:21 española con indio sale mestizo mestizo con española sale castizo castizo con española sale español español con negra sale mulato mulato con española sale morisco morisco con española sale salta atrás salta atrás con indio sale chino chino con mulata sale lobo lobo con mulata sale jíbaro jíbaro con india sale albarazado albarazado con negra sale cambujo cambujo con india sale sambaigo sambaigo con mulato sale calpdn mulato calpán mulato con sambaigo sale tente en el aire tente en el aire con mulata sale no te entiendo no te entiendo con india sale ahí estás

20 William S. Stokes, Latin American Politics, New York, Thomas Crowell,

1964, p. 5. 21 Cita de José Pablo Morales: "El Jíbaro", Almanaque de Aguinaldo, 1876 en Maria T. Babín, Panorama de la Cultura Puertorriqueña, New York, Las Américas Publishing Corp., 1958.


- 117 El patrón Latino Americano de relaciones raciales queda igualmente representado en la estructura social de Haiti en donde Mareau de 22 Saint Mery ha identificado las siguientes categorías raciales. mulatre quarteron metisse mamelouque sang ii 1e marabout qu~.rc ron grifa quarteron quarteron mulatre mulatre mu jatre mulatre grffe sacatra sacatra

Blanc con negre blanc con mulatre blanc con quarteron b3c nc eon metisse blanc con mame1o'que Blanc con sang me Le blanc con ma-rabo.tit negre con mulatre blanc con gr!ffo s blanc con sacatra negre con sang mele negre con quarteron negre con mamelouque negre con met~.sse negre con marabou negre con grifone negre con sacatra

La nomenclatura racial que aparece en la literatura andina es tan variada como en el resto de América Latina. En la literatura nos tropezamos con tales términos como: longo zambo cholo

ruga rosca chagra

indio mestizo blanco

Una segunda consecuencia de la aplicación de criterios somáticos se advierte ya en las clasificaciones anteriores, es decir, una persona puede tener en su genealogía, la llamada "gota de sangre" no blanca, pero si sus rasgos somáticos coinciden con las especificaciones de la norma,23 su identidad será de blanco. Véase en las clasificaciones

22 Citada por: Anselme Remy, "Race Relation in the Caribbean," New York University, Department of Anthropology, M.A. Thesis, 1966. ~3 La norma varía de un país o región a otra.


- 118 -

mencionadas que los hijos de castizo y española se consideraban españoles. En Brasil se conocen las personas con antepasados negros que han pasado la linea de color, "brancos de terra", en Haití se les da el nombre de "petit blanc"; en Puerto Rico, el término "blanco con raja" describe el mismo fenómeno. Este contraste entre las culturas latinoamericanas y la norteamericana parece producir una reacción de horror criptomelénico entre los norteamericanos que han estudiado la estructura social subyacente a las relaciones raciales en América Latina. Se refugian en una concepción etnocéntrica y ciertamente contaminada por una actitud racista que presupone que las categorías de raza en Estados Unidos son "bio16gicas", en contraste con las categorías latinoamericanas que ellos consideran "sociales" o "fenotípicas". Implican de esta manera que: a) La infra-descendencia es un criterio de raza biológico; (una falacia etnocéntrica y racista). b) Que la infra--descendencia en verdad se observa al pie de la letra para mantener la pureza de la categoría de raza blanca; (una falacia racista, ya que una considerable porción de la población blanca en Estados Unidos han "pasado" ellos o sus antepasados). (Véase Robert Stuckert, "The African Ancestry of White Americans" en Peter Hammonds, 1964) donde se calcula que un 23% de la población blanca Americana tiene ascendencia negra.) c) Que las identidades raciales en América Latina son ficticias siendo las de Estados Unidos "reales", ignorando la función de la profecía autorealizable. Las categorías de raza norteamericanas son tan sociales o "ficticias" como las de cualquier otro lugar. d) Que los latinoamericanos somos realmente mestizos, es decir, "no blancos"; si tenemos prejuicio contra otras personas "no blancas", eso no seria prejuicio "racial" sino "social". Esto


- 119 -

asume una supuesta pureza racial de la población americana que no se sostiene a la luz de todos los hechos históricos. Al mismo tiempo, presupo:ae que el prejuicio racial es innato y biológicamente determinado y para ccmpletar atribuye validez biológica a las categorías norteamericanas. A pesar de que los norteamericanos adquieren de su cultura la presuncién de que los blancos lo son 100%, esto no pasa de ser un mito social que, como cualquier otro mito, constituye una falacia que los llamados científicos sociales norteamericanos no deberían continuar diseminando. Desde luego que las pingües ganancias que advienen a los capitalistas norteamericanos a fuerza de pagar bajos salarios a los colonos internos o en las colonias de ultramar, y por venderle a precios del imperio constituyen incentivos de valor incuestionable para los que quieran justificar esta situación inicua en nombre de la ciencia. No existe antipatía, ni siquiera conciencia de diferencia entre las personas que la sociedad clasifica en categorías raciales distintas. Todos los estudios hechos hasta el presente indican que tanto las categorías como el valor adscrito a categorías raciales son el producto de procesos de aprendizaje a veces muy sutiles en la enculturación, y otras veces muy estridentes en forma de indoctrinación. No es innato ni el odio ni su proyección hacia categorías raciales. Todo parece indicar que cuando las personas de categorías raciales distintas llegan a ponerse en contacto, tienden a mezclarse.

No hay

ninguna repulsión biológicamente determinada entre los grupos humanos, y si la hay es preciso encontrar su génesis en la estructura social.


-120 -

ya hemos dicho que desde el marco de referencia cultural norteamericano, deitidad racial. En

la apariencia física no constituye un criterio de

la estructura social norteamericana una persona podría tener todos los rasgos que nosotros en América Latina aprendemos a base del criterio somático a asociar con la condición blanca:

digamos, ojos azules,

cabello rubio, piel blanca, y ser considerado negro, a base del criterio social de infra-deseendenc:'a que prevalece en la estructura social de Estados Unidos. En la literatura norteamericana se presenta este problema en términos de la trama en que se desenvuelven personas que poseen los rasgos somáticos de la población blanca, pero que han vivido su vida como negros hasta que por algún azar "pasan" la linea invisible que separa la casta negra de la blanca.

Temen entonces ser

descubiertos en lo que en aquella sociedad, se considera un horrible fraude y verse obligados a regresar a su identidad de negros. El dramatismo de obras como The V1.ew From Pcmpey's Head, Piny,

Imitation of Li"e,

Lost Boundories,

etc , no resultan inteligibles en

América Latina debido a que allí el problema de identidad racial del protagonista no es palpable.

Se experimenta entonces, temo drama, el

211. reniego que hace el protagonista de su familia y amigos y no el

21+ En su obra Dorm Those Mean Streets, Pini Thomas describe con profundo dramatismo, el rompim ento die los nexos de familia y de amistad perpetrado por personas que intentan pasar la línea aue divide la sociedad blanca y la de los negros. Fii esa obra se describe el problema del hijo de piel oscura que no puede ni quiere traspasar el umbral hacia la sociedad blanca en Estados Unidos. Su angustia se refleja en las siguientes palabras: "I looked at Pappa. 'Cause Fappa', I said, 'him (el hermano blanco con quien acaba de pelear), you and James think you are white and I am the only one that's found out I'm not.' (El padre contesta), 'I ain't got one colored friend, at least not one American Negro friend. Only dark ones I got are Puerto Ricans or Cubans."


- 121 -

problema racial.

De hecho lo que se conoce con el nombre de "passing"

en la sociedad de Estados Unidos, carece de sentido en Ami`--rica Latina, excepto en el sentido en que una persona pueda alterar sus rasgos somá5 ticos, mediante cirugía plástica de la nariz, ocultando el pelo,~ protegiéndose del sol, para no "ct tirse" la piel. Una importante consecuencia de la multiplicidad latinoamericana de categorías raciales, que contrasta con el sistema norteamericano de dos clases, es que la distancia social entre personas de categorías raciales contiguas no es tan aguda como la distancia entre personas de categorías raciales extremas. En otras palabras, la distancia entre puntos polares pudiera considerarse como una suma de las distancias entre las categorías contiguas.

Si medimos la distancia social entre

grifos y mulatos, entre negros y grifos, entre blancos y blancos con raja, encontraremos que es marcadamente menor a la que existe entre los grupos polares en el continuo; es decyr, entre blancos y negros. Como ccnsecuencia de la "tolerancia" entre categorías contiguas, se produce una marcada tendencia hacia los cruzamientos raciales entre personas pertenecientes a categorías contiguas en dirección hacia tipos físicos con mayor aceptabilidad en la sociedad.

2

Dada la existencia de

El drama de F. A rrivi, Sirena, describe la vida torturada de una sefora negra que utiliza este meca.ni.Gmo para ocultar su identidad racial ente el pretendiente norteamericano de su hija. La exclamación de este personaje, "no hay cosa peor que una negra tener hijos blancos" sólo ti;ue sentido en el contorno de nuestra cultura. En la cultura americana caxeceri.a de sentido puesto que si la madre, la abuela o la bisabuela es negra, por "blanco" que sea la persona, su irontídad social sigue siendo negro, a menos que no haga un acto de desaparición completa para aparecer con otra identidad en un lugar donde se desconozca por completo su "identidad" negra.


- 122 -

prejuicio racial, la presión hipogémica que de esto resulta tiende en la dirección del "blanqueamiento". T. Lynn Smith ha observado este 26 proceso de "movilidad" hacia las categorías de población "más blanca" y les ha dado el nombre de blanqueamiento (bleaching). 27 arguye que este proceso de blanqueamiento es El Dr. Hoeting peculiar a la América Ibérica debido a la "similitud somática" que existe entre el mulato y el presunto (sic) "europeo no occidental" habitante de la península Ibórica. "The continued absorption of light mulattoes produces a relative increase of the number of white (and a gr.ahaal decrease of "pur&" negroes). These processes account for a "uhitaning out" of the population (though the whites do become darker in time). The Iberian scr, tic norm is "darker" than the West European., the somatic distance between. the Iberian somatic rorm image and the light mulatto is smaller than that bettoen ?Test European and the light mulatto." De acuerdo con I. Da Costa Pinto28 la composición racial del Brasil ha ido cambiando de tal manera que la proporción de 38.11% de población blanca en 1872 ha ido incrementándose para alcanzar una proporción de 63.53% en el 19)+0.

26 El término "más blanco" carecería totalmente de sentido en la cultura norteamericana. ~7 H. Hoeting, "Race and Colonial Psychology", Journal of Economic History, (Dic:, 1961), p. 64.0. 28 L. Da Costa Pinto, 0 Negro No Río de Janeiro, Sao Paulo, Biblioteca Pedagógica Brasilera, 1952.

~


-123 -

CUADRO

31

Distribución de grupos raciales en el Brasil

1877

189Q

19#O

1950*

43.91

63.53 2..L 33 14.65

61.7 27.1 11.0

f

Blanco Intermedio Negro

38.11 42 I1 19.74

41.40 14.63

Los datos presentados por Angel Rosenblat señalan el mismo proceso de blanqueamiento en Venezuela: CUADRO

32

Distribución racial en Venezuela

Blancos Pardos

Negros Indios Total

Siglo 17

Siglo 18

Siglo 19

.6 1.6 1.6 96.1

8.1 8.1 8.1 756

20 45.3 16.7 17.8

312,000

370,000

897,000

Con respecto a la Argentina, el proceso de "blanqueamiento" ha sido combinado con una política migratoria racista, que ha provisto incentivos a una cuantiosísima población de origen europeo, mientras que le impone restricciones a la inmigración de otras poblaciones. En el presente, el racimo argentino se expresa en la actitud de ignorar categóricamente a los ciudadanos indígenas que habitan en condiciones inicuas en las provincias y en Villas Miserias.

*

La

Para las décadas de 1940 a 1950 hemos tomado los datos que ofrece T. Lynn Smith, Brazil, Peo - le and Institutions, _ Paton Rouge, La., 1963,

p• 70.


- 121 29 no es sociología americana ha diseminado el mito de que Argentina América Latina porque es blanca ciento por ciento y los argentinos lo han adoptado como pantalla. Argentina es en el presente un país en donde la población negra ha desaparecido en su totalidad.

La pobla-

ción indígena ha sido diluida marcadamente, aunque existen aún poblaciones que han quedado arraigadas en la tradición indígena. No obstante, de acuerdo con Ralph Beals,30 la composición racial de Argentina en el siglo pasado demuestra un proceso d.e blanqueamiento muy pronunciado. CUADRO

33

Composic!ón racial de Argentina 1700

Blanco Mestizo Indio Negro Mulato Total -

.50 8.33 88.33 1.16

1852

1.869

i.25

2.71

58.!+7

19.x+1 72.93

18o0

1.66

2.77 833

69.50 12. 1.85 13.58

600,000

720,000

810,000

29,].6

.16 .83 6.65 1,80,000

29 Los comentarios de Merle King son relevantes: "Reflecting a racist emphasis, William Little Schur7, wo years before the coup d'etat that brought Peron's group to power in Argentina wrote: 'Conditions in Argentina are unusually favorable to the development of political democracy. It is peopled by a predominantly white race. It is freed from the dead weight of a heavy Indian population, the two mercurial influences of the negro and the d'sturbing lcav2n of mixed peoples who move in an uncertain world bet';een the status of the pure bloods.'H (William Little Sch.urz, "Latin America, A Descriptive Survey" as quoted by Merle King, Latin America, Reform or Revolution, New York, Pawcet, 1963, p• 78.

30 Ralph Beals, "Indian, Mestizo, White Relations in Spanish America" en Andrew Lind, Race Relation in World Perspective, Honolulu, U. of Hawaii Press, 1955, p• i+15•


-125 Con relación a la composición racial de Puerto Rico, Juan Rodriguez Cruz3ofrece los siguientes datos: CUADRO

34

Relación de razas en P,aerto Rico en los años c'~:z,ales Año

NPgt'a - ~ —

B'.~'1ca -- -~

1763 1(911. ......,.. 1802 ......~..

12~70 33,00 53)40 52S3 . n.. ~.,. 5'1..70 . . . . ~ . . . 50.30 .....~..

82,50 66.o0

23s'~f: ~

7 ~ C5 ~L , i

1812 1820

1527 1830 1834 . , . . . n.. . 1.35o ......... 1899 1910 1920 1930

181r6

1 (~;iO •...•s..• 1950 .........

4`7~C7 11-2.30 49.70 50.20 43~80 ..nc.... 52.63 47.37 48. 76 51.2)1. . . ~ . . . 51.52 48,43 60.00 40.00 34.50 ........ 65.50 2700 73.00 , 25,r0 .,, 7- 30 .n♦`e..•

23.00 .,,,

77.00

Datos que gerera1irn_ta pasan desapercibidos a la atención de los sociólogos cuando asumen qua los blancos norteamericaos lo son 100% sugieren que el proceso de blanqueamiento parece ser tan pronunciado en algunos estados de la Unión como lo son en Amm`rica Latina. La conclusión del historiador puertorriqueño don Tcmás Blanco, respecto a que, "tanto hoy como ayer Puerto Rico es tan blanco o tan negro como varios estados de la Unión Americana", se puede hacer extensivo también al "blanqueamiento".

31 Juan Rodriguez Cruz, "Las Relaciones Raciales en Puerto Rico" en Revista de Ciencias Sociales, Rio Piedras, Universidad de Puerto Rico.


- 126 CUADRO

3532

Proporción de la población negra en varios Estados según se reduce der.• décadas

Mississippi South Carolina Georgia Alabama Louisiana Puerto Rico Virginia

1910

1920

_1930

1940

X50

160

56.2 55.2 45.1 42.5 43.1 34.5 32.6

52.2 51.11. 4_t.,7 38.4 3,9 27..0 2;.9

50,2 45.6 368 35,7 36.9 25.7 26.8

49.3 42.9 3L( 3)+.7 36.0

45.4 3i9 30.9 32.1 33.0 20,4 22.2

42.3 34.3 28.6 30.1 32.1

23.4

24.7

20.8

Otras de las diferencias entre la estructura social de Estados Unidos y las de los paises de América Latina reside en el hecho de que los norteamericanos toman como factor socialmente significativo la nacionalidad de los antepasados.

As', distinguen a las personas como

"italianos", "polacos","irlandeses", "francesea","escoceses", "mejicanos", "yankees", etc.

Las culturas latinoamericanas no realizan tal

discriminación, de modo que una, persona que lleva el apellido O'Neill, Bruckn, Santini, Wiscovich, o Ramírez ro es nada más que puertorriqueño, si nació en Puert Rico. En los Estados Unidos, estas personas serian "irlandeses", "alemanes", "corsos", "eslavos", "españoles", etc., siempre, "naturalmente", qae alguna "gota de sangre" negra o mongoloide no invalide esa identidád social.

La cmisión de estas credencia-

les de oriundez europea en la cultura puertorriqueña es otro de los indices que toman los norteamericanos como evidencia de que nadie o muy pocas personas tienen derecho a reclamar una identidad social de

32 Tomás Blanco, El Prejuicio Rac'.al en Puerto Rico, San Juan, 1942.

33 Ibis., pág. 50•


- 127 -

blanco en Puerto Rico. El Dr. Tomás Blanco planteó esta cuestión con palabras duras: "Pero así como nuestro pueblo no logrará nunca entender bien el alcttnce del prejuicio racial en los Estados Unidos, el norteamericano vulgar o irreflexivo no puede o no quiere llegar a comprender el grado de civilizada convive ocia racial bucce.r explique eut-rc: nosotros existe, y trata caciones al fenómorio de la manore ni35 fácil y simplista. Por lo ge ral, la exp.itczcL`a consiste en declarar que todos (o casi todos) los puertorriqueños somos negro.. Se ha lleg xl_o hasta insinuar veladamente que, n cabe dudar de la pureza de sangre & los criollos de padre y madre peninsulares, porqu, el hecho de ser engenürados en el pis no garantiza la certeza de la, patcrnid.ac? española. A tan absurdas y extraas elucubraciones pueden llegar el proi,cio racial, la incomprensión forastera y la humana estupidez combinados." Confrontados con hechos que indican una aceptación tácita del "blanqueamiento" en América Latina, así cono el hecho de que se reconozcan categorías intermedias entre r gro, indio y blanco, los norteamericanos concluyen que la población de América Latina es mestiza, y si existe el prejuicio entre perso.as no blancas, eso no es prejuicio racial sino "social".

Los aspectos visibles del fencmeno lo interpre-

tan como de carácter social, es decir, no "realmente" como prejuicio racial de orden "biológico".

La explicación de los aspectos visibles

del prejuicio en América Latina desde un supuesto carácter social emana de supuestos cognoscitivos prejuiciados y etnocéntricos. ¿Qué otra cosa podría ser el prejuicio sino un componente de la estructura social?

¿Será una, repulsión innata? ¿0 será algo aprendido?

W. I. Thomas ha formulado un teorema que dice que aquéllo que se asume como verdad en la estructura social se convierte en verdad en sus consecuencias, mediante la operación que Merton llamó la profecía


- 128 autorrealizable.

La "verdad" que las creencias racistas imponen en

la vida de millones de seres humanos tanto en los Estados Unidos como en la América Latina es una de explotación y humillación. Si el negro en Brasil, como ha dicho Gilberto Freyre,' esta mís cerca del cielo que en otras partos, entonces en verdad vivimos en un mundo de rapiiza, odio y explotación incalific^ble . Veamos algunos datos elocuentes que nos presenta el profesor Costa Pinto35 en su obra, 0 Negro No Río de Ja+i.airo.

La tasa de mor-

tandad de los negros del Brasil era dos veces más alta que la de los blancos.

La de los mestizos era aún más alta de acuerdo con este

autor. Según el estudio del Dr. Costa Pinto, el 95.75¡o de los dueüos de empresa en el Brasil eran blancos, mientras que la proporción de personas de la raza negra en ese renglón era de solamente )4-.25%.

El

29% de la población de Río de Janeiro ha sido clasificada como de la raza negra. El 7% de la población de esa ciudad viven en fabelas (arrabales).

El 71% de las persoia,s que viven en fabelas pertenecen

a la categoría de población negra. De la misma manera, Arthur R~mosjO ha descrito los horrores de la esclavitud negra en Brasil, las masacres que cometieron los blancos en quilombos tales como el de Palmares. W

3

Gilberto Freyre, The Masters and the Slaves, New York, 195)+.

35 Costa Pinto, CD. cit.,

p.

6.

36 Arthur Ramos, The Negro in Brazil, Washington, The Associated Publishers, 1939.

a


- 129 -

Recientes estudios de Emilio Willems37 describen cómo se publican avisos de trabajo en los periódicos brasilefios en los cuales se excluyen absolutamente a las personas "de color".

La expresión "por

causas de apariencia" que se utiliza para negarle empleo a las personas de la raza negra y mulata en Brasil se ha convertido, según Willems, un una pesadilla para las personas afectadas por este discrimen racial.

La segregación de facto existe coz marcada frecuencia

en Sao Paulo según Willems.

También menciona ese autor el uso de

prácticas de segregación en las barberías y en otros lugares públicos del Brasil.

La exclusión a veces no requiere imposición manifiesta,

pues las personas afectadas por esta situación se inhiben de acercarse a estos lugares segregados "por tenor a ser rechazados". El presidente de un club social le informa a Willems que los miembros no ven con buenos ojos la ac?;risión de personas "de color" en los bailes porque los padres de familia tomarían esto como una ofensa a su dignidad y al prestigIo dol club.

Vaya con la tan decan-

tada "democracia racial del Brasil".

38

Un observador del fenómeno racial Brasileño, O. Nogueira,

des-

cribe la distorsión que el sociólogo norteamericano introduce en el estudio de relaciones raciales en el Brasil en las siguientes palabras:

37 Emilio Willems, "Race Attitudes in Brazil" in Readings in Latin America. Social Organization & Tustitutions, ed. O.Ieo:and Charles Looiil.iS, Area P,'=search Center, Dept. of Soc Lology & Anthropology, Michigan State Co:Liege Press, 1953, pp. 2lO-224 .

38 0. Nogueira, "Skin Color and Social Class" in Plantation Systems of the lew World, Washington, D. C., Pan American Union, 1959, p• 139•


-130 -

"Generally speaking if one should examine the existing literature on the Brazilza;i race situation prodviced by scholars or by Brazilian or North American observers, one would notice that the Brazilian writers ..., have a tendency to deny or underestimate the prejudice that exists in Brazil, wh:Lle north Amclicaiis have difficulty in observing it in the way it exists in Brazil." Octavio Ianni en su obra, Rasas e Casos Socials no Brasil,39 expresa un punto de vista igualmente critico cuando arguye que los mitos dominantes de una sociedad son siempre los que convienen al mantenimiento de la estructura de poder vigente y los estudios de relaciones raciales en Brasil están plagados de mitos tales como el de la democracia racial, así como la idealización del indio, etc. Recientemente, en una conversación privada el padre Francisco Lague Pezoa relataba cómo sus abuelos llevaron a cabo la caza de indios como si fueran animales salvajes en el norte de Brasil. Gonzalo Aguirre Beltrán, de Méjico, confesó que una situación similar ocurrió en el norte de Méjico, y es la razón que explica la prevalencia de tipos "güeros" en esa región. 40 Un estudio realizado por Paulo de Carvalho Neto en el Uruguay arroja información muy similar para la ya descrita en el Brasil. De Argentina se ha escrito poco sobre ese problema, pues allá se han acogido al "salvoconducto" de autores americanos que como táctica divisiva clasifican a los argentinos blancos ciento por ciento.

39

La

OE. cit., Rio de Janeiro, Editora CivilizaGao Braziliera, 1966,

p• 7• 11•OPaulo de Carvalho Neto, "Investigaciones Sociológicas AfroUruguayas" en Anales, marxo, 1963, Quito, 1956-57, p• 37-39•


- 131 -

exterminación por fiat verbal de la población "no blanca" de Argentina no conflije con las prácticas de exterminación genocida descrita por el padre Gusinde 11 en Patagonia y por autores contemporáneos como David Vlñas.)2 En su obra, La Patagonia Trágica, 3 José María gorrero describe las masacres, la caza de seres humanos como fieras y el genocido cometido por estancieros tan recientemente como 1920 contra las pobl.aci.ones aborígcn s. "Sed de oro" debó tener quien co-.~c;.bió como única soidelón para fomentar la c a del de ganado lanar la m'.tanza de los in'los Tierra del FueZo y de Santa Cruz.... En las prox:'m.d?d;s del río S ta Cruz y explotando un cstancia de su propit-dad, estancia que pesa mayor sar. cas:ao se denomina "El Tehuelchc", vive un inglés vio jo, w y viejo ya, cuyo nombre no tengo escrúpulo alguno en decirla, porquo €l mmo, con la mayor naturalidad y como "chist-:" especial refiere en algunas ocasione^s, princtpalu?nte cuando está "tomedo" . b c' hechos de que me hago eco: se llsma "Mister Bond". Mister Bond cuenta, en ocasiones con orgullo y siempre coli.O "chiste" este:'{N.1, que F1 personzlmar:e fue "cazador de i:.:jdios" y que por "méritos" propios ascendió a capitán de una cuadrilla de cazadores. Que al princlpio les pagaban a Cl y a sus comparleros de "faena" una libra e ster1ina por cada "par de orejas" de indio que ertr~ t aba.n. Que como entre los cazadores había algunos demasiado bli:ndos de corazón, que a veces se cor.foyrban con cortar las orejas a sus víctimas sin matarlas, y 4

1

M. Gusinde, Die Feuerland 11, Die yamana, Modling bel "len, 1937.

42 David Viñas, Los Dueños de la Tierra, Buenos Aires, Editorial Universitaria, 1958. 14.3 Op. cit., Buenos Aires, Editorial Americana, 1967, pp. 32-53.


- 132 como los "patrones" se apercibieran de la trampa por haber visto algunos indios desorejados, se cambió el sistema y desde entonces no se pagaba la "libra esterlina", sino a cambio de la cabeza, los testículos, los senos o algún otro órgano vital de eso que constituía la "gran caza" de la Patagonia. Esto lo cuenta mister Bond en ocasiones como un chiste y siempre con la mayor naturalidad; y cuenta que en Territorio de Ssita Cruz muchos y en el de Tierra de Fuego hay tcdav "mister Bond", algunos de los ciarles han llegado a sor nada menos que socios del "Jocrey Club" de Buenos Aires. En cierta ocasión y en un puro de Tierra del Fuego, que se de:omina "Spring Hill", quedó varada la arrastró o una ba.l .ena. No se sabe si la si fue llevada de propósito. Lo c1ero del caso es que fue vista primcro por los perseguidores de ir..dios y manipulara por ellos con toda cyase de venenos. Descubierta la ballena por varias tribus de on_as, y golosos como son éstos d.^.la grasa del cetáceo, se dieron el gran ban~ete y allí quedó el tendal de muertes, como si se hi;biera librado una gran batalla; so calculan e lui~s quinientos o mws, fue un día de "caza máxima" En otra oportun-edad y ts'nb ión e . Tierra del Fuego, en el paraje denominado "I'urta María", una cuadrilla de cazadores, compuesta de tres austríacos y un italLzio, sorpren3ió a une, fa.ailia ona; eran vei.atieinco personas, e_,trc hombres, mujeres, y niños, que al ver a sus perscguJJores y presuntos verdugos huyeron, pidiendo refugiarse en una anfractuociIad del terrc.co, quo parecía un reducto inexpugnable. Desde allí y a golpes de flecha,

"Este mister Bond hizo asesines en un solo día durante las "masacres" del año 1921, acusé.ndolos de bandoleros, a 17 honrados trabajadores de campo, a algunos de los cuales adeudaba fuertes sumas en cocepto de salarios por trabajos, que habían verificado en su estancia; fue una macabra "liquidación de cuentas" como tantas otras que idónticmente se produjeron y que se detallaran en la segunda parte de esta obra titulada Orgía de Sangre. (Que no llegó a publicarse. N. del Editor.) Este mismo "primer poblador" se encuentra actualmente envuelto en un proceso por he.ber muerto envenenados en su estancia el capataz de los peones en los primeros meses del año 1925, ignorándose las causas del envenenamiento."


- 133 -

s

•arma débil y casi inútil ante las carabinas de precisión que sus perseguidores esgrimían, se defendieron por espacio de vinticuatro hoyas hasta que éstos se retiraron, desapareciendo. Era una estratagema de guerra. Acosados por el hambre y empujados por la sed, salieron de su refugio los pobres indios y gan&c.oles los otros sorpresi,ra.n'~nte la re~.agua^dia, empezaron a cazarlos "a ojeo" no t nn Li ~z:do su bestial labor hasta dar fin de casi todos ellos. Por lo demás, estas atrocidades d,e cometían con tan cínico desparpajo, que esos mismos abnegados misioneros salesianos; cuya obscura y maravillosa obra d:' civilizaci&i no r;cabará nunca de admirar y agradecer la Humanidad, pud:L~ ron sorprea3ur a una "cuadrilla" de cazadores de indios, tal vez la misma a que se refiero el cp:tsodio anterior, retratarla, con una cámara fotográfica en actitud de acucho y caza y con el cadaver de un indio al Uno de los cazadores, que cobraban la "libra esterlina," consabida por cada cab- za de indio que presentaban; uno de los sccuacs y cómplices del famoso "Chanco Colorado" tuvo la vLsión remota de una mayor ganancia q.te la "libra esterlina" y después de math rar y ult`.mar hasta el más insignificante detalle dol diabólico proyecto, que so le había ocurrido, lo llevó a la prf ctica con todo éxito. Valiéndose de las marías rris inverosimlles, luego de días y noches continuados de paciente acecho, consiguió astutame tc auo rarse de una familia compJ.eta de "onzas" vivos, compuesta de once personas, entre honbres, mnjeres y niños. Secundado por algunos compañeros tan desalmados como él, y puesto de acuerdo con el patrón de un buque ballenero franc's, obligó a los pobres e infelices ovas rediantc la viole:lcia y el terror con las armas en la mino, a embarcarse en la "ballenera", que de ir cdiato levó anclas y puso rumbo a Francia, en cuyas costas desembarcó su rara y exótica carga, no san que en la travesía hubieran arrojado a las prof.uididades del mar los cadáveres de dos de los desdichados "fueguinos" qw muriaron ... o los mataron por haber intentado rehe arse; no se sabe ni nunca tampoco se cabrá la Verdad. Una vez en Francia, y conducidas a París, donde se celebraba la Exposición Universal del año 1889, las víctimas propiciatorias do la concupiscencia repugnante y de la incontenible cedida de aquel malvado, fueron introducidas en una jaula de hierro rodeada de una gran carpa, sobre la que flameaban banderas y gallardetes conjuntamente con


- 131+ letreros alusivos, que excitaban la curiosidad del público y atraían innumerables expectadores, que pagaban cinco a diez sous por contemplar aquel grupo de "caníbales". (Así se les anunciaba)." En los países andinos, el cuadro que surge de obras como Huasipungo de Jorge Icaza, El Mundo es An^hoy Ajeno de Ciro Alegría, refleja un estado de explotación inmisericorde y de iniquidad sin paralelo en la historia. Mario C. Vázquez

ha descrito un cuadro de relaciones raciales

en el Perú que más bien parece representar el patrón que prevalece en el sur de Estados Unidos. El Dr. Vázquez cae en la falacia norteamericana de que el prejuicio racial en Perú es social, implicando que en Estados Unidos no es igualmente social. Aparte de esta pequeria concesión a la estructura del poder, el cuadro que nos preserta el Dr. Mario C. Vázquez es ciertamente desolador: "se puede adelantar en base a utas observaciones que tanto en Macara como en el resto de la región andina existen dos grupos de castas sociales definidas; los campesinos denorninados "indios" o "m digenas" y los m~ stizo-cr.io7.los. E1. uno, a pesar de constituir la mayoría, está obligado a actuar y es considerado como minoritario, y el otro, que es el grupo dominante, los mantiene en estado de marginalidad y de subordinación hacia él .... La actitud hostil de los mestizos hacia los indios no se limita sólo a la agresión verbal, sino que tamb~Gn llega hasta la discriminación, es decir, ponen en práctica sus prejuicios tratando a los indios como a seres inferiores y peligrosos, negándoles el ejercicio de sus derechos de d udadania; se les obliga a que actúen de una manera servil

5

Mario C. Vázquez, en Imani, Vol. 111, ; 1, 1968.


- 135 cuando estón ante la presencia de mestizos, por ejemplo, se les ubica en la parte posterior de los templos durante las c'orcmonias religiosas, se les mantiene de pie y son postergados durante sus gestiones en las oficinas publicas; se les ubica en los sitios más incómodos en los vehículos de transporte aunjie ellos paguen la misma tarifa que los mestizos; no son atendidos en los restaurantes ni alojados en los hoteles. Cuado los indios son alojados por sus ccmpadr'ss; pacirinos, o amigos n Lizos, esos los t ztan como a sus sirvientes (también i~idios); los alimentan con las sobras de sus comdas, los hacen dormir juro a los animales dc:u sticos y les regalan ropa vieja. En caiibio, cuando el mestizo llega a la casa de un ir_3io es agasajado con comidas preparadas especialmente y les proporcionan la mejor habitación y cama para do_•mir. Estos hechos cot:Liianos pueden ser co~:istatados no sólo er Marcara sino también en toda la zona andina de An.cash. La actitud y la conducta de superioridad de los mestizos son reforzadas por d'~.spos tivos legales y orgsaismos estatales, que consideran a los indios como si fueran meuores de edad con necesidad de ser tutelados y orier..tados hacia un determinado destino." ~+ó han Sobre Guatemala, tanto Morris Siegel como Melvin Tumin descrito la estructuración de un sistema cerrado de categorías basadas en supuestos racistas. Dice Tumin en esa obra que: "At least as far as the present attitudes in San Luis are concerned, no Indian can hope to be fully accepted in Ladino Society, no matter how wealthy, well d:.messed, literate, well educated or professionally employed he may be.... No Ladino for instance, how humble or denigrated his position, is ever considered by the other Ladinos socially equal to or below any Indian. But conversely no Indian is ever considered by Ladinos the social equal or

O Melvin M. Tumin, Caste in a Peasant Society, New Jersey, Princeton University Press, 1952; pp. 125, 209, ~162, respectivamente.


superior of any Ladino, no matter how many of the criteria of distinction he may possess. Tumin comaara los ladinos con la aristocracia del sur de Estados Unidos que añora una época anterior en que su poder era incuestionado. Haití es posiblemente el caso crucial de comprobación de nuestra teoría pues el prejuicio racial allí al igual que en el caso de prejuicio contra los judíos en Alemania Nazi, so sostiene sobre un en terio discriminativo que no es aparente en otros lugares. El doctor Remie Bastien 7 ha planteado la cuestión de prejuicio racial en Haití en las siguientes palabras: "Generalmerto conocida como la República Negra, ya que un 95% de la población pertenrce a la categoría negra, Haití debería estar exenta de problemas rac_?.ales. Los tiene muy profundos. Desde los tiempos coloniales una minor"í compuesta de mulatos ha estado en o ztontac:ión antagonista con la mayoría de la población que es negra." México es posiblemente la excepción, dado el hecho de que el orgullo nacional está cimentado en la raíz indígena de la cultura. Es México el único país de América en donde la historia no comienza con el "descubrimiento".

México pudo haber sido la excepción dado el hecho

de su histórico antagonismo contra los vecinos del norte que tienen el poder para definirlo como nación india. Ante esta definición los Mejicanos han tomado orgullo en las grandes civilizaciones que ocupaban el territorio Mexicano antes de la llegada de los europeos.

7

No

R. Bastien, "The Role of the Intellectual in Haitian Plural Society" en Annals of the New York Academy of Science, Vol. 83, y' 5, New York, 19óo.


- 137 obstante el orgullo cimentado en la extraordinaria riqueza cultural y el esplendor de los templos y palacios y monumentos Aztecas y Mayas, el ideal indigenista no ha alcanzado el plano de la realización política excepto en la pintura y la literatura. En un articulo reciente, Julio Béjar Nazario 8 acopia datos y describe las condiciones del indio en Méjico en forma muy disímil al estereotipo.

De acuerdo con

Béjar Nazario, en Chiapas los indios se tiran a la calle para darle paso a los ladinos en las aceras.

Cuando un ladino habla a un indio,

este último debe quitarse el sombrero e inclinar la cabeza.

Los ladi-

nos dicen que los indios son "estúpidos", que carecen de razón y el indio que no acepte esa imagen lo consideran alzado. En algunas iglesias de Chiapas se tiende una soga para separar los sectores segregados; uno para los indios y otro para los l^dinos. segregación racial aun en los cementerios.

Se practica la

Las sirv.entas indias son

a menudo objeto de violación de los señoritos ladinos y si la doncella sale encinta se le considera afortunada porque "mejora la raza". Béjar Nazario menciona además la "causa de apariencia" observada por Emilio Z'lillems en Brasil y que se hace constar en los anuncios de empleó.

Buena apariencia significa allí aproximación a la norma

europea. Allí, al igual que en Puerto Rico, la persona rubia "está hecha". 9

Cualquier semejanza a la norma somática indígena constituye

48 "Prejuicio y Discriminación Racial en Méjico", Revista Mexicana de 2, 1969, pp. x+28-x+39• Sociología, XXXI, 9 Modismo usado en Puerto Rico, y que significa tener suerte, haber conseguido el objeto o la oportunidad deseados, etc. (N. del E.)


- 138 por 10 contrario, una desventaja que a veces se expresa en el comentario estigmatizante "Fulana parece una criaditatt.

En los últimos años

los actores del cine mexicano con rasgos indígenas como Pedro Armendáriz han desaparecido para dar paso a tipos miméticos del rock and roll norteamericano. 1.

El prejuicio racial en yerto Rico Cuando examinamos la literatura referente a relaciones raciales

en Puerto Rico, encontramos expresiones que se acogen al mito de la democracia racial que supuestamente rige en Amhrica .Latina. Garver y Pincher en su libro Puerto Rico:

Unsolved Problem sos-

tiene que el grado de mezcla racial entre nosotros es de tal magnitud que es imposible separar las personas en categorías raciales.

0 Como

caso ilustrativo tomemos los dos actores puertorriqueños más sobresalientes en el cine americano.

Garver y Pincher no podrían distinguir

índices de identidad racial distinta entre Juano Harnández, el principal actor de "Intruder in the Dusk" y José Ferrer, el protagonista de "Cyrano de Bergerac". Earl Parker Hanson5l en su representación de Puerto Rico como una tierra maravillosa, describe una muy misteriosa especie de discriminación racial en Puerto Rico.

Según él, una gota de sangre blanca en

Puerto Rico es suficiente para que una persona tenga la identidad racial de blanco.

La invención de la llamada sangre blanca sería

50 E. S. Garver y E. B. Fincher, Puerto Rico:

Unsolved Problem, Elgin,

l9.5. 51 Earl Parker Hanson, Puerto Rico, Land of Wonders, Near York, Knopf, 1960.


- 139 suficiente para inmortalizar a Hanson.

Como si el mito de la sangre

no fuera ya suficiente, nos dice este autor que la diferencia de status entre blanco y negro en Puerto Rico es ínfima. El reverendo Joseph Fitzratrick52 de la Universidad de Fordham, cree que hay un cierto grado de conciencia de identidad racial en Puerto Rico, cero rara él la discriminación racial existe únicamente entre pequeños grupos de la clase media y alta.

Las características

raciales, según ese autor, varían desde completamente caucasoide a completamente negroide, y salvo peque~1os grupos de las clases media y alta, cualquier congregación de gente puertorriqueña representaría una suma de mezcla racial característica de la sociedad. Esto nos recuerda la percepción norteamericanizada de los marinos brasileños de Gilberto Freyre, que Octavio Ianni ha desenmascarado en su obra Racas e Classes Sociais no Brasil.53 • 'E dos problemas brasileiros, nenhum que me inquietasse tanto como o da misci_gcnacao. Vi una vez, depois de mais dc tres anos macicos de ausencia de Brasil, uni bando de marinheiros nacionais - mulatos e cafuzos -descendo nao mc lembro se do Sao Paulo ou do Minas pela ncve mole de Brooklyn. Deramme a impressao de caricaturas de homers'. Vendo-se no esrelho da Europa o dos Estados Unidos da America de Nortc o pensando corn categorias das ciencias socias formuladas na Europa o nos Estados Unidos, o cientista social brasileñro nem siempre ficave imane aos valores e p-roblematica europeus e norte-

52

Fitzpatrick, Joseph, "Symposium on Race Relations", Ponce, Universidad Católica, 1960

53 Ianni, Río de Janeiro, 1966, pp. 7 - 8.


americanos. Particularmente porque a incorporacao do pensamento cientifico pela sociedade brasileira era um processo que se encortrava apenas en seus primorr'.ios. A pobreza das tradicoes do pensamento autonomo no pais facilitava, e ainda facilita, a transposicao ingenua de problematicas de permeio coin sistemas conceptuais. Em outros termos, os estudos sobre mesticagem estavam diretamente vinculados ao complexo de inferioridade difuso na cultura r_ac!ona. ., constituido no longo periodo de encravizacao de indios e negros e de total ou ampla dependencia externa." Robert Anderson, en su obra sobre los partidos políticos, tomó como base una supuesta homogeneidad racial producto de la mezcla en Puerto Rico y así confirma el racismo norteamericano que presupone que ellos mismos no son igualmente un producto híbrido al igual que todas las poblaciones humanas. I Por otra parte, Sidney Mintz5 ~ considera que el criterio racial en la estructura social de Puerto Rico no se puede distinguir del criterio de clase social. De acuerdo con el Dr. Mintz: "Se ha dicho frecuentement qre la raza en Puerto Rico sclametc ru:sre docir clase social. Es evidente que tal i_ rao .ón es cierta en muchos casos; el color cae]. i adividuo puedo variar de acuerdo con los combios aue sufra en su status socio--económico. La historia p-culi.ar de Puerto Rico no permitió que el color fuera un signo de deg.'adación como ha sucedido trágicamente en los Estados Unidos." En un articulo reciente, el Dr. Mintz55 reitera el decantado mito norteamericano de la democracia racial en Puerto Rico, sacando

5~' Sidney Mintz in Julian H. Steward, The People of .Puerto Rico, Urbana, 1954.

55 Sidney Mintz, "An Essay in the definition of a National Culture", Informe a la Comisión de Status Politico de Puerto Rico, 1965, pp. 339-1i-3..


-141-

a relucir el mito de que existe una raza biológica en Estados Unidos y una de carácter social en Puerto Rico.

Segiin este articulo, el

problema de las relaciones raciales en Puerto Rico todavía no ha sido estudiado no obstante sus reiterados elogios al .;.:risularismo de Pedreira,5o una obra obsoleta donde se hace la explicación más candorosamente racista que se conozca de la soc}edad puertorriqueña, e ignorando, laG investigaciones recientes del coma

de Derechos Civiles

en los cuales colaboré, así como otras obras aquí citadas.57 Un informe del periódico El Mundo, dedicado a una reunión de la Sociedad Interamericana de .Prensa celebrada en 1969 en Puerto Rico, nos informa categóricamente que en Puerto Rico no existe prejuicio racial, difundiendo así el mito de la democracia racial en Puerto Rico. Los investigadores pucrtorriquerios han confrontado el problema del racismo en Puerto Rico desde la perspectiva de nuestra propia cultura, a menos que la transculturación les haya producido la ceguera disnómica que acepta la definición del problema en términos norte nericanos.

Los autores puortorriqueños coinciden en que la

negación del prejuicio on Puerto Rico constituye una mentira monstruosa detrás de la cual se esconde una situación de infamia y

56 Antonio S. Pedreira, Insularismo, San Juan, BAP, 1942. 57 E. Seda, "The Normative Patterns of the Puerto Rican Family", Revista de Ciencias Sociales_, 1959; "Social Structuic and Race Relations', Social Forces, Vol. 4, i 2, 1961; Los Derechos Civiles en la Cultura Puertorriqueña, Rao Piedras, Editorial Universitaria, 1963, premiada en 1963 por el Instituto de Literatura Puertorriqueña; "El Prejuicio Racial en América", Revista Mundo Nuevo, Buenos Aires,

1968.


- l2

-

explotación tan real como la que existe en cualquier otro país de América Latina. José Colombán Rosario y Justina Carrión58 hacen severas criticas respecto a la hipocresía social con que se encubre este problema en Puerto Rico. Alegan ellos que el problema ha sido escondido en un lugar obscuro y anti-higiénico, que se oculta ante la vista pública, donde los rayos del sol tropical pudieran ejercer su obra de saneamiento. 59 Maxine Gordon dice: "Sin embargo, afirmamos que ningún puertorriqueño ig:o:cca su situación en la socieda3 de Puerto Rico en lo que respecta al color de su piel. El colo no as la única c^racteristica física que deteimiina su discriminación. Muchos puertorricueños tcnin quo sus compatriotas vean en ellos rasgos racis,lcs que la gente asocia mentalmente con los negros. El status de casta entre blancos y neg:os en Pu':rto Rico se basa en cri -t.erlos idénticos a los c~ tados por Dollard respecto a los negros y blancos en Estados Unidos." Morris Siegelo0 escribe en el mismo sentido: "Consideran feas las características físicas atribuidas popularme,it2 a los negros, como la piel obscu,:a, los labios gruesos, la nariz ancha y el pelo crespo. Al respecto citan con frecuencia unos versos; Al negro lo hizo Dios para componer un grupo, pero como salieron tan brutos al Diablo se los entregó. "

58 José Colom'c n Rosario y Justina Carrión, E1 Negro, San Juan, 1951. 59 Maxine Gordon, "Cultural Aspects of Puerto Rico's Race Problem", American Sociological Review, Vol. 15, , 3, 1950. 6o Morris Siegel, "Race Attitudes in Puerto Rico" (manuscript). también José C. Rosario y Justina Carrión, op. cit.

Véase


-1)3-

2.

El estudio de campo En estudios que hemos llevado a cabo mediante entrevistas en

una muestra representativa de la población puertorriqueña en el

1957 y 1967, hemos encontrado evidencia concluyente en el sentido de que el prejuicio racial constituye un serio problema social en Puerto Rico. Para empezar, si fuera cierta la aseveración de que no existe discriminación racial en Puerto Rico, entonces lo lógico seria que los puertorriqueños no reconocieran ni reclamaran identidad social a base de consideraciones raciales.

Para someter a prueba esta

hipótesis en nuestro estudio de seguimiento realizado en 1967, diseñamos un test para medir si existe discriminación en la dimensión perceptiva y si la discriminación tiene respaldo consensual.

Mostramos

a las personas entrevistadas en nuestro estudio un juego de lL+ tarjetas con fotografías de personas representativas de todos los posibles tipos socialmente difcrenciables en Puerto Rico.

Dimos instrucciones

al entrevistado para que agrupara las fotos de tal manera que aquellas que pertenecieran a personas de la misma raza quedaran juntas en el mismo paquete, y las que pertenecieran a personas de distintas razas quedaran en paquetes separados.

Las limitaciones de este test fueron

prontamente señaladas por los mismos informantes.

Por ejemplo,

algunos retratos eran de personas que tenían sombrero y esto estorbaba al entrevistado, puesto que el "tipo" de pelo representa un indicador relevante para la clasificación.

Otros nos llamaron la

atención sobre el hecho de que estábamos usando retratos en blanco y negro, cuando pudimos haber usado retratos en colores. Estas


- 14t~ limitaciones son, desde luego, el resultado de la premura con que

61

tuvimos que trabajar.

Una de las dificultades mayores del test

fue el tener que conducirlo de noche en el campo y en casuchas de arrabal, a veces en situaciones de poca iluminación. A pesar de todas estas limitaciones y vicisitudes, cons1dcramos que los resultados indican un alto nivel de consenso con respecto al contenido de las categorías raciales de la estructura social puertorriqueña. En el cuadro siguiente se hace notar sin dificultad que la magnitud del consenso perceptivo sobrepasa por mucho las deviaciones discensuales en las categorías blanco y negro. En las categorías interme dias empieza a aparecer un problema que discutiremos más adelante. CUADRO 36 Dimensión del conseti.so `L discenso perceptivo respec. ~o a categorías raciales % Intermedio

Retrato

% Blanco

% Negro

1 2

9825 97.23 96.55 9)•92 94.78 9).20 93.68 7.86 7.94 7.35 7.56

1.47

.27

1.35 1.83

1.1+1 1.61

2.28

2.79

3 4 5 6

7 8 9 10 11 12

13 14

10.76

20.58 33.27

2 C29 1.81

3.24 88.97 88.68

2.92

3.97 3.07 3.16 3.37 4.22

88.23 59.76 43.83 29.56

4.19 29.46 35.57 37.16

Total Casos

1832 1773 1797 1753 1744 1761

1758 1832 1838 1821 1811

1690 1647 1593

61

Agradecemos a la División de Educación de la Comunidad del Departamento de Instrucción el habernos permitido copiar retratos de una hermosa colección que ellos han ido haciendo con la ayuda de fot6rafos

profesionales como Edwin Roskam, así como Jack e Irene Delano.


- 1~+5 Se destaca en el cuadro anterior una tendencia hacia un alto nivel de consenso en la agregación-segregación perceptiva de personas de categoría blanca (1 - 7) o negra (8 - 11). En lo que respecta a las fotografías de personas de categoría intermedia (12 - li+) se nota un alto grado de "ruIdo" o discenso, y el comienzo de una tendencia a colocarlas en la categoría negra. Esto representa un aspecto de la transculturación del puercorriqueño, que lo lleva a aceptar el patrón cultura]. norteamericano de dos categorías. A nuestro juicio ésta es una tendencia peligrosa que aumentará mucho los niveles de endo-violencia en Puerto Rico. Esta tendencia hacia la bipolarizacién perceptual entra en conflicto con nuestro patrón cultural, constituido por un continuo fluido de categorías. Al romperse el consenso del nivel percepti--o se produce un estado de confusión que en el nivel de las relaciones interpersona.les debe producir la inseguridad que Renzo Sereeo llamó "capto-melanismo".* Las fotos de tipos intermedios produjeron una dispersión de respuestas que apunta Necia la ambigu~dad que pred'lce la su.perimposición en nuestra cultura del sistema de dos categorías raciales basado en infra-descerde:icia característica de Estados Unidos y la Alemania Nazi. El proceso ole tra~iscuJturación empieza a reflejarse en el contenido inconsciente del prejuicio tradicional puertorr_i_quedo, transformándolo de un sistema de múltiples categorías a uno de dos categorías, a base del criterio norteamericano de infra-descendencia. Conjuntamente, las clasificaciones intermedias entran en un proceso

*

El autor define más ampliamente este concepto en la página 181. (Nota del Editor)


- 146 de dicotomización o ceguera perceptual. Así tenemos que en los retratos 12, 13, y 14, la dispersión de respuestas apunta hacia un área que comienza a adquirir características de anomla. Preguntamos a nuestros informantes representativos de toda la población puertorriqueña: ",Cuántas razas existen en Puerto Rico?" La respuesta a esta pregunta señala hacia la tendencia que ya hemos notado respecto a la agregación de los t:?pos en dos categorías. La mayor proporción de informantes se concer~cra entre los que clasifican en término de dos razas:

blanca y negra.

Lo sigue en orden

descendente el grupo que clasifica en los términos tradicionales de tres categorías. Aparecen en estos datos dos desviaciones; una que adscribe un criterio racial a la identidad nacional y otra que elimina las categorías intermedias. Ambas tender..cias se pueden atribuir a la influencia de la transculturación del puertorriqueño en la cultura americana. La dicotomización perceptual tiene mayor aceptabilidad entre

los blancos (57.9910) -- 653 de 1,126) y los negros (59.25% — 80 de 135). Entre las categorías intermedias, 28.91% (80 de 277) coinciden en la dicotomización.

Por lo contrario, en la división tripartita,

la proporción de personas de categoría intermedia predomina en 50.40% que está por encima de la proporción de informantes negros (24.80%) y de los blancos (27.211.%). CUADRO 37 ;Cuántas razas existen en Puerto Rico? %

q

responde

88. .o 84.41 1464 22.88

Razas mencionadas B:ancz Negz Litariuedia Triguería


-11~7Es preciso notar que en el período de adiestramiento de nuestros entrevistadores les instruimos para que evitaran el uso de la categoría "trigueña" por ser un eufemismo impreciso. "Trigueño" denota el tipo físico mediterráneo de tez morena. En Puerto Rico se emplea como eufemismo para todas las variedades "de color". El eufemismo se emplea para evitar "contacto directo" con_ un objeto contaminado 62 en un contexto animista:

por ejemplo, las funciones fisiológicas

del organismo o los órganos sexuales. "Moreno" ahora es eufemismo para negro, era que la palabra "negro" ha sido saturada de un contenido de emanaciones tabíi.

La razón para que los entrevistadores se hayan

refugiado en el eufemismo "trigue_ño" (22.86%) reside en el hecho de que esta cuestión racial produce unas ronchas emocionales muy fuertes en nuestra población, y para evitar un nivel de desconcierto que lmpfrliera continuar la entrevista, fue necesario evitar las palabras negro y mulato, con caminadas de animismo, y aceptar el eufemismo sin hacer el "probing" necesario para precisarlo. La hipocresía social institucionalizada requiere el uso de eufemismos para circunvenir el enfrentamiento con realidades sociales discordantes.

La cuestión racial no es asunto que se trate sin

cortapisas en la conversación convencional en Puerto Rico, y se soslayan las cuestiones más espinosas del asunto mediante subterfugios, eufemismos, circunlocuciones y todo un repertorio de evasiones para impedir la conciencia del prejuicio.

62

El pensamiento animista confunde los objetos de referencia de las palabras con las palabras en sí.


-148 Durante el período de adiestramiento, nuestros entrevistadores fueron sometidos a exámenes de percepción en los cuatas se encontró un nivel de consenso casi perfecto con respecto a la identidad racial de las fotos empleadas en el test. Adcná.s, fueron sensitivizados respecto al análisis de componentes o irdicadores de identidad en la estructura social.

De acuerdo con nuestros entrevistadores,

la estructura de posic_ones sociales leóitiniiadas sobre la base de criterios raciales en Puerto Rico, contiene tres categorías fundanentales constituidas por las siguientes proporciones de la población. CUADRO 38 Distribución che posiciones raciales en la estructura social en Puerto Rico

Blanco Intermedio Negro No sabe

1957 _

1967 `i

73.1

72.E l l' 32

19.2

7.5 0

^07 ár.70

En términos de indicadores de identidad racial en nuestra cultura, la proporción de población blanca va en descenso; es decir, el proceso de blanqueamiento se ha revertido. Esto podría ser el resultado de una inmigración masiva de población negra de otras colonias y semi-colonias norteamericanas en el Caribe, o a una emigración masiva de la población blanca puertorriqu'ña hacia Estados Unidos. Es más probable aún que sea el resultado del ya mencionado proceso de superimposición del sistema norteamericano en función de transculturación. Al superimponer el criterio de la "gota de sangre" sobre el de apariencia somática, el campo de la percepción queda


- 3)1.9 controlado por la óptica que cataloga a toda la poblaci6n nuestra como mestiza y nos coloca en la categoría negra. Se legitima esa

•63

percepción en la expresión "el que no tiene dinga tiene mandinga"

Una vez terminada la operación mediante la cual el informante agrupa las fotografías a base de criterios "raciales", continuamos la entrevista a base de una serie de pregunt?.s de carácter sociogramático. "iA cuál de estos grupos pertenece la gente más amable?" es la primera pregunta. El 57.70% de la muestra responde señalando al grupo de los blancos. El 18.37% señala los negros; el 12% no sabe o no informa. El resto (12.18%) señala a las categorías intermedias. En respuesta a preguntas similares, las proporciones se mantienen más o menos constantes. Se refleja un valor adseriptivo que las diferentes categorías raciales reciben en el alto consenso con respecto a belleza o fealdad de las personas pertenecientes a distintas categorías raciales. El 70% de los informantes adjudican máxima belleza a las personas de categoría racial blanca. Esto compara con .78% de la muestra que adjudica prioridad estética a los negros y 3.0~.% a los intermedios. Un 7.80% se refugia en el eufemismo de "trigueño". Revertimos el orden y preguntamos quiénes son los más feos. Las personas más feas, según 6!-.6l% de los informantes, pertenecen a la categoría negra, comparada ésta con 1.61% que identifica a los blancos con fealdad

63

Si el refrán se refiere a una supuesta "impureza racial" del

puer orriqueño, eso es autudenigraci6n, puesto que el sayo le cae a todas las poblaciones del mundo. Si se refiero a "maldad" (mandinga es eufemismo para el "diablo") entonces es c:ie.rto también para todo el mundo si la teoría psico-analítica fuera válida.


- 110 -

y 1.20% a los grifos y mulatos. Cuando preguntamos quiénes son los más inteligentes, encontramos que la mayor parte de los informantes opinan que todos los seres humanos tenemos potencialidades iguales.

Los mismo sucede en la

respuesta a la pregunta, ".Cuáles son los menos inteligentes?" CUADRO 39

'5 Cuáles son los menos inteligentes?" % de la Muestra

19.77 18.06 2.8!+ 59.31

Grupo señalado "Los blancos" "Los negros" "Los grifos, mulatos, etc." "Somos iguales"

1583

Total de casos

En lo que respecta a inteligencia,o1 el consenso que prevalece en nuestro pueblo es fundamentalmente igualitaria -- si algo favorece a la población negra.

De un total de 1,663, 6O.67io afirman que no hay

diferencia en inteligencia entre los grupos raciales:

es decir,

somos iguales. Favorecen a los blancos un 17.070; un 20.80% a los negros, y un 1.41-b% a los grupos intermedios. Esta distribución responde en parte a chauvinismo racista de los grupos raciales.

Los

blancos seleccionan a los negros en un 20.69% pero los negros se seleccionan a si mismos en un 2..75% como los más inteligentes.

6i

Dado el alto nivel de consenso respecto a la concepción estigmatizada del negro en la cultura puertorriqueña, cabe preguntarse si "inteligencia" tiene valor positivo en nuestra cultura. Cabe la posibilidad que hayan interpretado esta palabra en el sentido de "listo", "sagaz", "ladino" que se usa en la definición estigmatizada del negro y el grifo.


- 151 -

CUADRO 40 ¿Cuál es más inteligente?

Blanca

Blanco Negro Intermedio Somos iguales

18.70 20.69 .74 59.85

Total de casos

1,203

Raza Observada Negra Intermedia

9.90 24.75 3.1 61.88

15.11 18.21 3.10 63.56

202

258

Con respecto a la bondad, las opiniones, al igual que las anteriores, dan preferencia a la opinión igualitaria (67.73%) comparado con 21.56% que opina a favor de los blancos y 10.69% que lo hace a favor de los negros. Cuando preguntamos quiénes son los más respetables, honorables e "importantes", se deja notar un sesgo de prejuicio contra la población negra. Veamos las siguientes cifras: CUADRO 41 Quiéres son los más importantes, respetables y honor bles?" ~º Blancos Negros Intermedios Somos iguales

30.81 4.09 1.57 63.41

Total de casos ... 1,707 Señalan como los menos importantes, respetables y honorables 1.oci sj tientec: CUADRO 42 Cuáles son los menos importantes, re petabLas y honorables?" ~ Blancos Negros Intermedios Somos iguales Total casos

5.06 28.43 1.95 64.55 1039-~


- 152

En los resultados de nuestro estudio de 1957 encontramos que ni una sola persona de las cetegorias "no-blancas" dijo pertenecer a la clase social alta, mientras que la proporción de personas no blanca que se identifican como clase social baja sobrepasan las expectatí-vas estadísticas. CUADRO 43 Relación entre posición social e icl_e_nt'.dad racial en la estructura social puertorriqueña

Clase Alta

/

/ loo

\~ lo N

Clase Media

Clase Baja /

/

78.3 ~.

6

15.7

9

o8.7 22 Intermedia Blanca

Negra

213

31!+ Total de

casos65

La discriminación racial, como se sabe, funciona como una barrera que impide el disfrute de oportunidac?.~s educativas y de ocupaciones a las personas contra quieres se discrimina. Es un hecho bien conocido, que la atribución de inferioridad social tiende a funcionar como una "profecía autorrealizable". En los Estados Unidos se ha demostrado que la supuesta inferioridad intelectual que se atribuye a la población no blanca afecta a la apropiación de fondos públicos para la educación y las oportunidades de empleo de ese grupo. Al

65 96 personas seleccionadas en la muestra se negaron o no supieron responder a las preguntas que utilizamos como Indices de posición social.


- 153 limitar los fondos y facilidades escolares destinados a la población negra, se produce una situación que aparece como "evidencia" del supuesto falaz. El estudio de Otto Klineberg ha probado el hecho de que, en igualdad de oportunidades, la población negra alcanza niveles intelectuales iguales a los de la población blanca.6° En Puerto Rico las oportunidades de educación están obviamente condicionadas por procesos racistas que limitan las oportunidades con mayor frecuencia a los no blancos que a los blancos. El término "colonización" describe a cabalidad esta situación de privación racista. CUADRO 11 . Nivel educativo de los &?versos grupos socio-raciales

Educación Escolar

Blanco

196' , 756 11+.39 25.23 36.3.

Universidad

11.1 28.3 16.7 27.3 8.l+

Total de casos ....

x+83

1931

.9E`i

Intermedio 1957 1967 $

3,957

Grupos Socio-Raciales Nero

Ninguna

1 - 4 5 - 7 8 - 12

15.86 1,08+

8.0

15,07

li6.o

17.116

12.0 28.0 2.0

26,98

50

126

35.71 Z!-.76

13.00 31.7 12.0 31.0 L+.8

25.00 20.0

123

11.0

30.0 22.50 2.5

La Constitución de Puerto Rico establece el principio de igualdad de oportunidades educativas para todos los puertorriqueños.

Los

estudios del Comité sobre Derechos Civiles demuestran, sin embargo, la existencia de prácticas de discriminación racial en algunas

66 Véase la obra de Otto Klineberg, Negro _Intelligence and Selective Migrations, New York, Columbia University Press, 1935.


escuelas privadas —

cosa que no se advirtió, en cambio, en la escuela

pública. La proporción de familias blancas que envía sus hijos a la escuela privada es mayor que la proporción de familias negras que los envía allí. CUADRO 45 Hijos on Escuel_a_ Fri ~.ida

Identificación Racial dl Infoman

_PiiLl:i..^.:~

Blanca Negro Inter ed-la Somos iguales

73.98 93.10 89.93 86.32

21.01 6.89 ío.06 13.17

Nótese en la tabla anterior qua el 6,890 de las personas que se identifican a sí mismas como negros comparado con el 10.06% de los que se identifican como intermedios y el 21.01

de los blancos envían

sus hijos a la escuela privada. Si recordamos que numéricamente la población blanca sobrepo,sa en proporción de 70% sobre la no-blanca, entonces queda clara que la cifra refleja un estado de discrimen de facto. Este cuadro nos recuerda una anécdota que hemos escuchado en repetidas ocasiones respecto al tipo de "integración" racial que en Estados Unidos llaman "token". En el sistema escolar de la Cuba batistiana, segíin la anécdota en cuestión, prevalecía el mito de que no había prejuicio racial y para demostrarlo ante las cámaras de T.V. y la prensa, en todas las paradas aparecía un estudiante negro cargando la bandera nacional. Era el único negro en la parada y en la escuela. El "tokenismo" —

vino así a ser conocido como "Negrito de

la Merced". Se podría argiiir que el predominio numérico de la población blanca en las escuelas privadas podría ser el resultado de la


-155 aplicación de criterios de segregación económica sol mente. Esto se conoce como segregación de facto, pues hace posible la segregación a base de raza sin necesidad de hacer explícita la norma.

Los niveles

de ingreso de las familias que envían sus hijos a la escuela privada son más altos que los de las familias que envían sus hijos a la escuela pública.

La relación es a la inversa respecto a las familias

que envían sus hijos a la escuela públ3.'a. CUADRO 1Ib Proporción de familias que env'sn sus hijos a la esct'o).a privada mor cal :r o_'ias d ingreso com~wraca coil 7.os que Jos env_an a la e.,cuola pública

Menos de $3,000 $3,001

-

$6,000 .........

$6,000 - $8,0oo ......... $8,001 - $12,000 ..... a ... $12,001 o más

Total de Casos

Pública

Privada

%o

¡ó

95,71

4.28

490

16.60

271

32,95 55.55 75.75

88 54 33

83.39 67.o'i-

4': ~~E'} 24.2

Las escuelas privadas, en su mayoría son escuelas religiosas, y la enseñanza en esas escuelas se imparte en lengua inglesa, en violación de las disposiciones administrativas respaldadas por los más elementales principios pcdagógicos del Departamento de Instrucción Pública que requiere el español como vehicu_o de enseñanza y de la urger..cia que tenemos los puertorriqueños de subsanar la brecha que ha abierto en nuestra conciencia colectiva el proceso de transculturación.

La americanización, para el puertorriqueño tanto como para el

mejicano, el negro y el indio, es altamente perjudicial a la salud mental y social del pueblo. Esto ha quedado demostrado en los últimos


- 156 años cuando en el propio Estados Unidos los negros, los indios, los chicanos y los puertorriqueños han comenzado proceso de aculturación inversa para librarse de la auto-denigración, la estigmatización y la endo-violencia que les invade el alma cuando internalizan la cultura americana, una cultura que nos coloca en una categoría social excluida de la categoría blanca. Esto produce un efecto de disociación perceptiva entre los puertorriqueños, algunos de los cuales, para salvaguardar la identidad de blancos, reniegan de la puertorrique-flidad haciéndose pasar (passing) por blanco de origen europeo "puro".o7 Preguntamos a las personas que no envían sus hijos a la escuela privada, las razones para esa decisión y encontramos que, igual que en 1957, la primera razón que nos ofrecían es la del alto costo de la misma. En el estudio de 1967, con respecto al ingreso anual de las familias, encontramos los efectos de la colonización interna del negro en el hecho de que el 60.28;0 de este grupo comparado con el

47.63, del grupo blanco informa tener ingresos anuales menores de $3,000.

Cerca del 4.i-2/o de los entrevistados blancos comparados con

el 1.86; de los negros informan ingresos superiores a $12,000 anuales. En el estudio de 1957, alrededor del 10¡'0 de la muestra de maestros mencionó el prejuicio racial como razón para no enviar sus hijos a la escuela privada;

en el 1967, la proporción que menciona la

67 Véase; Eduardo Seda, "Bilingüismoy Estudios Etnicos para el Pluralismo Cultural" en Anuario Indigenista, A éjIco, U:ram, 1969. También "Memorias dol 39 Congreso Internacional de Americanistas", 1969 en Kappan, 1971.


_ 157

misma razón es de 10.21%. CUADRO 47 M

Razones para no enviar los hijos a escuelas privadas % Muestra Geroral (l9()

% Muestra de Mn<~ , -::ros _ (i~` 7)

% Muestra Ge~cral (1967)

57.0

36.0

69.89

10.0

24.0

10.21

20.5

8.0

6.18

0 4.5

9.9 14.0

10.21 3.49

88

50

372

La escuela privaa es muy costosa Discrimen contra los estudiantes pobres Maestros y estudiantes son vanidosos Discrimen contra las personas de color Enseñan religión Total de casos

Es probable que algunos de los padres que escogen la escuela privada para los hijos lo hagan a base de buenas intenciones.

No

obstante, encontramos que una marcada proporción de los padres que envían sus hijos a la escuela privada clasifican a las personas de categoría racial blanca en cl nivel mKs alto de belleza. CUtiDRo 48 sobre Opinión belleza relativa a razas comparado con decis1on de w v . r los hijos a Selecciona a "raza" mKs bo.&:La Blanco Negro .•..o....e.o intermedio Somos iguales Total de casos

Prives~a %

Pública %

69,i7 .14 29.3

60.16 •09 .69 38.16

901

430

.5J

68 Si es muy costosa, es obvio que emplean criterios que impiden el ingreso de estudiantes pobres, por lo tanto las categorías una y dos podrían verse como una sola.


- 158 CUADRO L+8 (Ccrrt. ) Selecciona a "raza" más fea

Privada %

Pública %

1.68 70.56 1.1.6 26.58

1.33 62.22 .88

9)+8

x+50

Blanco Negro Intermedio Somos iguales Total de casos

5.5

Esto sugiere la presencia de un indice de mayor prejuicio racial entre los padres que envían sus hijos a la escuela privada. Si este indice fuera a tomarse como válido, entonces deberíamos concluir que una de las razones pasa enviar los hijos a la escuela privada es un exclusivismo que funciona contra los niños negros para impedirle que se relacionen con niños blancos en relación de condiscípulos y compañeros. Las personas que envlarían sus hijos a la escuela privada en vez de la pública también tienden a señalar a la poblaci6n blanca como la más "respetable". CUADRO !+9 Personas más respetables pertenecen a "raza"

Enviarían Hijos a Escuela Pública Privada ~f

Blanca Negra

32.86 4.46

Somos iguales

0 62.67

26.71 2.28 0 71.00

919

!+38

Total de casos

No obstante, la proporción de personas de filiación racial negra e intermedia que ha disfrutado de la oportunidad de educación universitaria, es demasiado baja en comparación con los otros grupos raciales. Esa diferencia no puede deberse a la casualidad, aunque


- 159 no constituya necesariamente evidencia de discriminación racial. El factor racial podría estar afectado por limitaciones económicas que constituirían el factor determinante de que en el estudio de 1967 solamente un 1.76% de la población negra y un 2.50% de la población de posición racial intermedia, comparado cor_ un 15.86% de la población blanca, haya tenido acceso a estudios universitarios. Es posible imaginar el grado en cjuc las consideraciones raciales determinan la id2nt•idad de las personas en Puerto Rico, cuando

notamos que en la muestra de 1957, 63.6¡ de la población no blanca y el 10.33, en 1967 se abstendría de ir a un baile en donde la mayoría de las parejas fueran blancas, por temor al rechazo social. CUADRO 50 Respuesta de la población no blanca a la pregunta: "Si usted fu~ra a un l)o,lle: en donde la m^.,jo. .{a

de las pú..ro, s blaüc:.s, T ~ ;.cómo se sc'l~tiria?" ~~—

--

Respuesta

1957

1967

%

Incómodo, mal

63.6

10.33

Bien Indiferente No informa

23.6 10.0 2.7

56.72 2.93 0

Total de casos

110

1,361

La respuesta a esta pregunta es un índice incuestionable de que la población no--blanca en Puerto Rico percibe la existencia de barreras sociales que le impiden desenvolverse libremente entre personas que no comparten su identidad racial. Una proporción considerable de las personas no blancas representadas en nuestros dos estudios cree que no sería bien recibida en la situación social antes mencionada de un baile de "sociedad"


-160 exclusivista.

Tampoco serian bien recibidas, según la opinión de un

numero considerable de personas, como residentes en un vecindario donde la mayoría de las personas son blancas. CUADRO 51 Respuestas indicadoras de conciencia de segregación racial en la población no-blanca

,Cómo sería recibido?

En un baile de personas blancas 1957 1968

En un vecindario de residentes blancos

1957

1967 48.88 31.61 2.58 7.58

,o

No seria bien recibido Seria bien recibido No informa No sabe Total de casos

49.5 24.7 19.2

31.06 53.21 4.25

38.0 41.9 3.8

6.4

11.50

16.1

109

109

Esta anticipación de un rechazo parece exagerada si consideramos que un 70.3%J de la muestra de informantes blancos en 1957 expresó no tener nada que objetar a que una familia no blanca se mudara a su vecindario. El fundamento de la sospecha de los informantes no blancos se descubre en el hecho de que solamente el 36.3%J de los informantes no blancos en 1957 creen que otros residentes acogerían sin prejuicio a una familia no blanca en su vecindario. En el estudio de 1967, la proporción que dice no tener objeciones a tener un vecino no blanco se reduce a 44.69%, mientras que los que abiertamente se

oponen se mantiene en 4.240. CUADRO 52 Indice de segregación residencial de la población no-blanca. Respuesta a la pregunta: ";Estaría a favor o en contra de que se mudara a este vecindario una familia no-blanca?" _

Respuesta

Ellos mismos

1957 ~J

A favor

70.3

En contra

6.0

Indiferente

23.5

No info a Total de casos

1967 0+

rJ

44.69 4.2~+ 34.36 .46

56~

Otros vecinos_

1957 ~J 36.3 14.1 13.0

5~~•5

1967 (4 45.31 12.91

32.60 9.25


- 161 -

El efecto de la colonización interna de los grupos no blancos se deja sentir en lo que se refiere a conocimientos sobre derechos civiles. Un 2.07% de los blancos comparada con el 10.14% de los intermedios y el 5.26% de los negros no pudieron mencionar ni uno solo de los derechos civiles. CUADRO 53 Derechos Civiles mcncio~ados por grupos rania?es

Número de Derechos Civiles

0 1 3 6 9

-

2 5 8 12

12 o más

Total de casos

Blancos

G•ruros Raciales i'-gros Intermedios

2.07 60.13 25.13 7.88 233

5.26 69.92 19.54 3.75 .75

10.14 59.42 10.14 14.49 2.89

2 42

.75

2.89

1,154

133

69

En lo que respecta al consenso normativo respecto a la relativa belleza de las personas pertenecientes a categorías raciales, no parece haber discrepancia entre los negros y los blancos. En otras palabras, el proceso de colonizaci6u i~iterna del negro en nuestra cultura ha alcanzado tal nivel que a muchas personas les resulta extraño el que se plantee esto como problema. CUADRO 54 (da retratos escogidos por '!,En cual de estos gi ~+ el inforn te ) est :a las personas má,s boni as?"

Identidad racial de informante Blanca Negra Iritorrniedia Somos iguales To4,al de casos

Categoría. Racial Ne.gro S Blancos MC~.s i~on:itos H6 as feos Más bonitos Más feos 70,89

.56

1.60

26.94 1,247

1.71 71.10

1.24 25.93 1,248

44.44 L.51

1.00 48.00

51.01

50.50

198

200

303

.50


- 162 Los datos del estudio de 1967 reflejan una concepción estigmatizada del negro que parece permear la percepción que prevalece hacia ellos y aún en ellos mismos. Se refleja esa percepción estigmatizada no sólo en el rechazo que de ellos aprenden a hacer las personas blancas, sino también en el concepto de ellos como poco atractivos Se refleja también la imagen estigmati-

que hemos presentado antes.

zada en la internalización que los propios noros hacen de las formas disnómicas de formular su identidad en una estructura social colonial en donde ellos ocupan la posición de coloniales internos.o9 Esto produce un trance disfórico en cuanto al acercamiento erótico. Para el blanco, este trance implica envilecerse, "ensuciar la sangre", "dañar la raza".

Para el negro, visto desde la concepción colonizada,

el trance erótico se vive como resentimiento que se desquita en función de "limpiar", "blanquear", "mejorar la sangre". La interpretación a base del concepto do colonización implica aceptación por parte de las persou~.s sometidas a estignatización y privación de oportunidades iguales.

Las oportunidades de educación

están obviamente condicionadas por procesos racistas que limitan las oportunidades con mayor frecuencia a los no blancos que a los blancos. CUALi;O 55

Identidad racial

0

Blanco Nogro

57.34 13..28

Inc Amodio Somos iguales

6.99 22.37

1

Educación Obtenida 3 . - 7 8 -• 12

65.54 9.24 4x20 21.00

Colegio

70.35 8.54

77.25 8.82

78.53 2.73

3.51 17.58

2.74 11.17

4.10 1!+.61

Total de casos

69 Para una discusión del colonialismo interno en América Latina véase a P..~yolfo Stavenhegan, "Seis Tesis Erróneas sobre América Latina".


En cuanto a oportunidades de empleo, la Comisión de Derechos Civiles informa que hay una ausencia casi total de personal no blanco en empleos de blancos y en muchas tiendas de ropa del A rea Metropolitana.

La visibilidad del discr3.men en las prácticas de discriminación

racial en la selección de empleados en Puerto Rico se encubre bajo múltiples mecanismos de escape.

Como cuestión de hecho, existe sola-

mente una vaga conciencya del problema quo se conjuga en la expresión de "buena presencia".

La mayoría de la muestra representativa de la

población en 1957 opina que existen prácticas discriminatorias basadas en otros criterios que el racial.

Solamente un 7.7% del total men-

cionó la discriminación racial en respuesta a estas preguntas de la entrevista. El 68 de la muestra afirma que no todas las personas en Puerto Rico tienen igual oportunidad para conseguir empleos en el gobierno.

La proporción que opina lo mismo con relación a la indus-

tria privada es de 65.30. Un análisis de los criterios en que se fundamentan estas respuestas demuestra un alto grado de ignorancia o confusión con respecto a los supuestos cu'turales que estructuran las relaciones obrero-patronales. Un i+4% de la muestra concybe erróneamente como discriminación la sc_lccción y promoción de personal fundada sobre normas de mórito de las personas, como por ejemplo el grado de educacI.ón.

3.

Factores que afectan el prejuicio racial un factor que afecta la dirección acorde al prejuicio racial en

Puerto Rico, según los resultados de este estudio, es la posición o ras^;o en la jerarquía social. En 1957, las personas que se consideran


-164 como pertenecientes a la clase social alta se opondrían un6n3.mrmente al matrimonio de una hija suya con una persona de color.

La propor-

ción entre personas que se consideran como clase media es de 77.9%, y en la clase social baja se reduce a CUADRO 56 Relación entre identificación de cl se y actitud hacia el matrimonio de una hija con una persona no- -blanca Sezlt.iria?" Indiferente Desaprot,aria % 1957 % 15`7 "~, COIrio Se

Clase Social

Aprobaría % 1957

Alta

0

x.00

Media Baja

12.5 31.6

77.9 44.5

Totales

0

9

9.4 23.7

159 240

x2 - - 23.138 La influencia de la posición social en las actitudes raciales se manifiesta igualmente en la contestación a la pregunta: "¿Si usted fuera a un baile en donde laniayoria de las personas fuera no blanca,

cómo se sentirla?" En 1957, el 22.2% de la clase alta, el

48.2% de la clase media y el 61.4% de la clase baja, dice que se sentiría bien.

CUADRO 57 Distribución por clase social de las actitudes hacia la participación en un baile de personas no--blancas "¿Cómo se sentirla usted en un baile en donde la mayoría de las perscnas Lucran de color?" Indiferente Bien Mal Clase Social % 1~57 % 1957 :L'57 A Lta

22.2

33.3

1 4

Baja

118.2 61.4

19.6 16.5

32.0 21.9

;,gis yersonas de clase social alea dicen que no se sentirían b '~i '=:n un 'baile de personas no blancas, en una proporción dos veces


- 165 mayor que las de la clase social baja. Otro de los factores determinantes de actitudes hacia los derechos de las minorías raciales en Puerto Rico es la educación. En otra parte de nuestro estudio hamos advertido que la educación afecta en gran medida al conocimiento de los derechos humanos y ejerce una influencia marcada en actitudes acordes con los prIncipios de la convivencia democrática. La educación es tamD:.En un factor determinante de rango social, y esto, como ya hemos visto, ejerce una influencia contraria a los principios de la convive!scia democrática en lo que respecta a la discr{u.minación racial.

Una correlación de las respues-

tas relacionadas con el prejuicio racial y la de educación, demuestra la existencia de tendencias conflictivas que se manifiestan en una reducción de la influencia liberal de la edue..ación. se deja sentir uia influcnci' democracizante de la educación en la distribución de las respuestas aja pregunta del estudio de 1967, sobre cuáles de los grupos raciales son mó,s respetables. CUADRO 58 Grupos más Respetables

0

5'

1

-

Educación. Escolar 7 8 - 12 3 ti -/

Colegio

/o

%

%

37.1;5 2.°To 0 59.811.

31.36 1E..77 . 1.5 63.1.0

27.1E6 3.69 .5 68'2E8

21.30 2.60 .43 7565

259

1140

568

230

5

•

,

BLanco 33.33 Neg~o 3,20 l r. tc.rmedio .611. Somos Iguales 60.25 Total de

casos

156

No obstan~e, al igual que en el estudio anterior, es precisamente el grupo que posee ed:a^acién universitaria E.1 qL.e demuestra más alto índice de prejuicio racial cuando está en juego el matrimonio


- 166 de una hija con una persona no blanca. Se oponiricn a la uni6n matrimonial en cuestión el 18% de las personas sin educación escolar, el 23.7% de las personas con educación entre primer y tercer grado, el 18% con educación de ¿ a 7, el 22% del grupo de educación entre 8 y 12, y el 27% de las que poseen educación universitaria. Un hecho que demuestra que existen prácticas de segregación residencial en el Area Metropolitana ha sido revelado por un estudio sobre urbanismo que dirige el doctor Caplow on el Centro de Investigaciones Sociales. Se descubre en ese estudio que la distribución de residentes "no blancos" en ciertas áreas no puede obedecer a la casualidad. CUADRO 59 Distribución de residentes por raza en sectores scicc .,os dc's Area Clase

Media alta Alta Baja

Area,

Blanco

Morro Las M~ rias Monacillo Uxoano

9T+ 96 T+0

No-blanco

6 ~+ 60

Otro hecho revelado por la Ccmisión de Derechos Civiles en 1957 es que varias fraternidades universitarIas, clubs, asociaciones exclusivas y casinos practican abiertamente la discriminación contra candidatos "no-blancos". Esta cuestión fue planteada como violación de los reglamentos universitarios en el período que siguiera la publicación del Informe al Gobernador sobre los Derechos Civiles. Las fraternidades prefirieron perder su acreditación dentro del campus, convirtiéndose en organizacicues ajenas a la Universidad antes que cambiar sus reglamentos.

Nuestros informantes "no-blancos"


- 167 manifestaron su opinión acerca de las posibilidades que ellos ven de ser aceptados como miembros de una asociación de personas blancas: un 35% estimó que su candidatura seria rechazada. Esta estimación parece exagerada si la comparamos con el testimonio del 86.5% en

1957 y el 70.95% en 1967 de los informantes b?anos, que contestaron que votarían en favor de un candidato "no blanco". Que no es exageración, sin embargo, queda demostrado por el hecho de que solamente un 53.l+% en 1957 y un 31.9't.% en 1967 de los informantes blancos cree que otros miembros de la sociedad votarían a favor de un candidato "no blanco". CUADRO 60 Actitudes hacia la segregación racial Fllos mismos

Otros miembros

j_951

1967

_1957

1967

86.5

70.95 8.90 18.92 1J9

53.1+ 13.6 2 19.2

3L911. 263611.

A favor En contra No informa No sabe Total de casos

6,2

7.1 0

301.

la

%

Cómo Votarl.an

15.91 25.55

3011.

Podríamos interpretar la discrepancia entre lo que los declarantes dicen que harían y lo que suponen que harían otros, como simple ignorancia.

Foro también seria posible interpretarlo como una mani-

festación de hipocresía social.

Cuando informan sobre sus propias

actitudes, asumen matices liberales que armonizan con los principios de ética cristiana y moral pública prevalecieses.

Cuando informan

sobre otras personas, no se sienten obligados por esos principios. Esta hipótesis parece confirmarse en el estudio de 1967, cuando la proporción que favorece la segregación aumentó en un cien por ciento.


• ~ • '

-168En cuanto al matrimonio entre personas de distinto origen racial, en 1957 el 14.1% de la muestra dice que la mayoría de las personas de su pueblo o barrio la censuraría. El 36.3% estima que la reacción de la gente seria favorable, mientras que el 13% afirma que seria indiferente.

El 26.3% de la mues-~-ra se negó a responder

a esta pregunta. En 1957, un 21.1% de la muestra de la población "no blanca" manifestó que se opondrían al matrimonio de su hija con una persona blanca por temor al mal trato y al aban~'ono. En el estudio de 1967, solamente el .6% de los negros, el .814% de los mulatos y el .407% de las personas clasificadas en la categoría "grifo" rechazarían la posibilidad de que su hija se casara con una persona blanca.

En 1957, un 55.4% de los informantes blancos contestó que se opondría al matrimonio de una hija suya con una persona "no blanca", aduciendo razones que reflejan la significación que atribuyen a las credenciales sociales de la posición social "no blanca". Dicen que les "dañaría la raza", que les "perjudicaría" con las amistades y que los nietos sufririan las desventajas de una posición social inferior. CUADRO 61 Si su higa estuviese_ enamorada y decidida a caarse con persona cl c:)lor n'-:gco... Córo se sentiría 195' 196 En favor En contra Indiferente No sabe

24.2 55.4 16.2 3.6

Total de casos 540

13.28 38.66 26.62 21..42

Cómo actuaría

1967 26.2 33.7 38.3 1.3 540

18.72 21.47 32.33 12.35


BIBLIOTECA DEL CENTRO De INVESTIGACIONE., SOCIAL UNIVERSIDAD D6 PUERTO RICO

-169 -

En lo que respecta a la dimensión comparativa opinamos que casi todos los datos indican una tendencia hacia la transculturación, es decir, hacia una concepción polarizada de la identidad racial, y hacia las consecuencias de amblgüedad perceptiva y anomía.

Por

ejemplo, en este último cuadro es notable el cambio hacia la posición indefinida de "indiferente". La respuesta pude significar una afirmación positiva de indiferencia, es decir, una concepción a la altura de los principios democráticos de la dignidad inherente a todos los seres humanos, o podría significar una condición de apatía y de negación del conflicto, dada la ambigüedad de su definición. Con respecto a la pregunta sobre admisión de un candidato no blanco en una organización, encontramos que la educación ejerce una influencia descolonizante. CLIP.DRO 62 Relación entre educación y actitud sobre LdILidc

Como

0

-

0

1

de Ur. C

3

d LcThto

nJ~ll~ »lr co

PSCOUARIDAD 7 -

8

-

1?

Colegio

Votaría 1 57 1 67

1957

1967

1957

1067

1057

1967

A favor 93.3 1+4.0

*

5)+.8

*

53.06

91.0

57.86

91.1

57.03

*

1+5.19

*

_ )+6.93

8.9

)+2.13

8.8

42.96

294

89

356

En

contra

6.6 56.0

1957

1967

Total

Casos *

30

100

177

135

34

En 1957, los resultados fueron tabulados como sigue: de un total de 115 casos de educación escolar de 1 - 7 grado, 94.7%o fueron a favor y 5.2% en contra. La influencia descolonizadora de la educación no es tan notable cuando preguntamos si una persona identificada en la categoría no blanca intenta participar en los bailes segregados de nuestros centros "exclusivos" de "alta sociedad".


-170 -

CUADRO 63 E scolar3_dad 0 Í

1- 3 %

4- 7

8- 12

%

%

Colegio %

Mal Indiferente

32.29 65.21 2.48

33.1+6 66.l2 .40

37.87 58.42 3.69

37.31 5863 4..04

32.16 57.28 10.5

Total casos

161

218

433

511.4

199

Cómo seria Recibida

Bien

Cabe desde luego la posibilidad de que el proceso educativo resulte en una toma de conciencia de la realidad de la colonización interna necesaria en una estructura social en que existe como complemento directo el privilegio de ciertos grupos. De hecho la respuesta de la población negra e intermedia inc1uith en nuestro estudio no se aparta marcadamente de la de los blancos con respecto a la posibilidad de ser aceptado en un baile de blancos de personas de posición social no blanca. CUADRO 61+ Cómo recibirían a una persona negra en un baile de "soc3.edad"

Bien Mal

Bi rca

31+.69 65.30

Total de casos 1,127

Negra 7

Intermedio

11-8.10 i.89

40.17 59.74

185

117

lo

De todos modos, la percepción de la situación racial en 1967 de un 70.82% es que las personas blancas tampoco serian bien recibidas en un baile auspiciado por una organ-izac±6n segregada a base de ser no blanca, como por ejemplo los llamados casinos de segunda o centros de artesanos.


- 171 CUADRO 65 (1957) ;,Cómo se sentiría usted en un baile en donde la mayoría de las personas fueran no bla'icas? Educación

Bien

Indiferente

Mal

Total de casos

Ningwv

60 54.4 59.7 41.6

13.3 19 18.7 29.1

26.6 26.4 2J.o5 29.1

60 231 144 48

1 - 7 8 - 12 Colegio

CUADRO 66 En un baile auspieiado por una asociación no blanca ui b7_inco seria recibido Educación

Bien

Mal

Total de casos

Ninguna 1 - 3 4 - 7 8 - 12

47.41 53.46 57.01 59.38 68.50

52.58 46.53 42.98 40.61 31.49

116 202 335 421 181

Colegio

La diferencia en la distribución de opiniones de acuerdo con el grado de educación escolar sigue siendo marcada.

La hipótesis

que atribuye una influencia descolonIzante a la educación flaquea bajo el peso de la data que sugiere, al igual que en nuestro primer estudio de 1957, que la educación está correlacionada con altos ingresos y los altos ingresos a su vez con alta incidencia de prejuicio.

La influencia liberalizante de la educación queda así

neutralizada por la influencia anti-liberal de la posición en la jerarquía social. En respuesta a la pregunta sobre una posible unión conyugal entre blancos y negros encontramos el siguiente resultado:


-172 CUADRO 67

(1967) Actitud hacia un matrimonio interracial

ESCOLARIDAD

8-12

4-7

0

Colegio ~o

9.92 90.07

1o.47 89.52

9.43 90.56

5.72 91l.27

25.42

131

210

339

384

59

A favor En contra Total de casos

74.57

Cuando se trata del matrimonio de una hija con una persona noblanca, al igual que en el estudio de 1957, se agudiza el componente de las actitudes. CUADRO 68 ";.Cómo se sentiría usted si una hija suya estuviera decidida a casarse con una persona no-blanca?"

Actitud

0

1957

1

-

ESCOLARIDAD 7

1967

1957

3 1967

1957

?967

%

%

%

%

%

12

~

-

1957

1967

_ Colegio 1 957 1967

%

Bien Mal

21 47.3

29.88 70.11

* *

22.66 77.33

* *

31.07 20.1 68.92 67.1

23.37 76.62

17 76.5

23.43 76.56

Indiferente

31.5

0

*

0

*

0

0

6.3

0

Total de casos

57

87

150

251

76.5

134

308

47

128

* En 1957, los resultados fueron tabulados como sigue; de un total de 233 casos de educación escolar de 1 - 7 grado, 29.1% contestaron que se sentirían bien, 52.3% que se sentirían mal, y 18.4% que se sentirían indiferentes. No hay duda de que en la estructura social puertorriqueña las posiciones sociales que se asignan a las persons "no blancas" resultan en detrimento del disfrute de la libertad y de la dignidad que todo ser humano tiene derecho de acuerdo con los postulados de la


-173 Constitución del "Estado Libre Asociado".7o Cuando la influencia del rango social opera independientemente de la educación, el nivel de actitudes segregacionistas sobrepasa todos los límites anteriores. Esto lo podemos advertir en las respuestas de los terrateniei±os y empresarios que disfrutan de una posición de alto rango social, pero qua no poseen un alto nivel educativo. En 1957 encontramos en ese grupo una proporción del 36% que declara que no le agradaría ir a un 'calle donde hubiese una mayoría de personas no blancas. Es de interés notar que en 1967 la proporción de personas más prejuiciadas se da en la cetegoría de los agricultores. El 56.75% de los agricultores comparado con el 1+2.05% de las amas de casa, y alrededor de un 35% de los otros grupos ocupacionales rechazarían una persona no blanca si alguien lo propusiera como candidato a miembro de una organización. En 1967 la tendencia de los agricultores hacia proporciones más altas de prejuicio racial se deja notar en la preguaca sobre indicadores de segregación residencial.

7~"La dignidad del ser humano es inviolable, no podrá establecerse discrimen alguno por motivo de raza, sexo, nacimiento, origen o condición social, ni ideas políticas o religiosas." (Sec. 11, Carta Derechos).


- 174. CUADRO 69

"Estaria usted a favor o en contra de que una persona no blanca se mudara al barrio donde usted vive?"

Opinión Obreros

Técr cos

OCUPACION D~ze3o Profes. Pip.

Agr3.cu1.

Ama de casa ~%v

A favor

81.63

87.82

86,11

80.0

50.0

72.72

En contra

13.36

12,17

13.88

200

50.0

27.27

147

156

36

55

18

396

Total

Nuestro estudio de 1967 parece reflejar diferencias en actitud en los distintos grupos ocupacionales con referencia al matrimonio interracial. CUADRO 70

Ocupación

Obrero Técnico Profesional Empresario Agricultor

Ama de casa

Actitudes A favor En contra la °b

13.46 7.84 8.o9 4.75

Total de casos

86.53 92.15

156 204

10.34

91.30 95.23 89.65

46 63 29

5.67

94.32

476

Cuando el supuesto matrimonio Interracial es con una hija de nuestros informantes, encontramos en el estudio de 1967 que, igual que en el estudio de 1957, la opinión de los agricultores se caracteriz6 por una proporción más alta de oposición, comparados con los otros grupos ocupacionales. El grupo obrero refleja el más bajo índice de prejuicio.

V


-175 CUADRO 71 "~, Cómo se sentIraía sobre matrimonio de su hija con una persona no-blanca?"

Bien

Ocupación

1957

lo Obrero Tócnico

Profesional

1967

1957

1967

19;7

lo

lo

Io

1967

1957

1967

Io

lo

lo

~

41.0 52 78

63.30

17.0

129

109

7152 67.56

13,13 7.3

67 41

13 20

37 43

151 37 57 23 370

38.0

36.69

25 12

28.47 32.43

19 19

13.04

19.29

Empresario

Agricultor Ama de casa

Total de casos

Indiferente

Mal

22.16

80.70

65 57

86.95 77.83

De acuerdo con los datos del estudio de 1967, el ingreso de la familia está directamente afectado por la condición colonizada de los grupos a base de criterios "raciales". CUADRO 72 Ingreso Anual y Raza de la Persona - - -- ____-- Ingreso f nual en Dólares Identidad racial

s

Menos de 3,000 lo

3,001 a 6,,000 lo

6,001 a 8,000 lo

8,001 a 12,000 l

Más de 12,000

Total de casos

lo

Blanca

47.63

31.06

10.38

6.48

4.42

1310

Negra Grifo Mulato Blanco con

60.28

25.23

8.41

4.20

1.86

214

60.36

3153

4.50

2,70

.90

50.00

35.00

10.00

5.00

0

111

Raja

59.50

32.23

4.95

2.47

.82

121

20

La religión no parece afectar mucho a las actitudes hacia los derechos de las minorías raciales, aunque los protestantes sobrepasan por un pequeño margen a los católicos en casi todos los indices de liberalismo. En 1957, un 68.6% de los católicos, comparado con el 76.9%0 de los protestantes, dijo estar a favor de que una familia de color se mudara a su vecindario. Un 24%0 de los católicos y un 29%


- 176 de los protestantes no se opondrían por consideraciones raciales al matrimonio de una hija con una persona de color. Como secuala ideológica del proceso de colonización, interpretamos el hecho de que cerca del 5% de los negros en 1967, el 16% de los intermedios comparado con el 1% de los blancos pertenecen al culto de los oprimidos.

No obstante, el 86%o de los blancos, comparado con

el 84% de los negros y el 8c% de los irtermedios, dicen pertenecer a la iglesia católica. En resumen, podemos decir que las características raciales tienen un valor de credencial de identidad en la estructura social puertorriqueña. Que en la estimación de dicho valor influye la posición o rango social:

las personas de alto rango social discriminan

más enérgicamente contra la población de color. El grado de educación es un criterio de rango social y las personas que por este concepto disfrutan de una posición social elevada sufren un conflicto de valores en lo que respecta al prejuicio racial.

La educación

ejerce una influencia favorable en la aceptación de los principios de convivencia democrática, pero la posición social influye en las actitudes segregacionistas y exclusivistas. Estas dos tendencias se neutralizan o se traducen en un alto grado de indecisión para expresar opiniones positivas o negativas con respecto a la discriminación racial. El racismo puertorriqueño alcanza proporciones de tal magnitud que simplemente nos resulta absurdo el que se le trate de negar "tapando el cielo con la mano".

La evidencia es incontrovertible.


177 No entiendo de dónde se saca Sidney Mintz7l que la raza en Puerto Rico cambia con la posición de las personas en la jerarquía de clases. Quizás Mintz asume desde la perspectiva racista norteamericana que los puertorriqueños, al ignorar la raza de los antepasados, es decir el criterio norteamericano de infra-descendencia, aceptan la categoría no blanca que implica la igr_oranc~a de ese criterio en la cultura norteamericana. Eso no pasa de ser una proyección etnocéntrica desde el racismo norteamericano, porque no es ésa la percepción que tenemos los puertorriqueños de nosotros mismos a base de un racismo distinto al norteamericano. Yo no estoy aplaudiendo ni a uno ni a otro racismo; estoy tratando de desenmascararlos.

Veamos ejemplos. El racismo puertorri-

queño alcanza expresión verbal en anécdotas con las cuales se intenta degradar la personalidad de figuras distinguidas como la del senador que nunca pudo alcanzar la posición de prominencia a que aspiraba debido a su color. En el propósito de menospreciar su figura política, sus adversarios contaban la supuesta anécdota de que una vez el senador en cuestión iba en su hermosa limosina y el chofer tuvo que parar en una estación de gasolina. El empleado que los atendió se fijó en el pasajero que iba en el asiento de atrás y le comentó por lo bajo:

"Negrito qué buen pon conseguiste".

Igual insidia contaban que una vez el senador estuvo a punto de tener un accidente automovilístico y el chofer miró para atrás

71 nforme a la Comisión de Status, l9ó4.

Con


- 178 comentó:

"Senador, usted está pálido."

"Llame los fotógrafos, pronto"

fue la supuesta contestación. También se contaba que dicho senador, acompañado de un colega blanco, estuvo de viaje en París y como ninguno sabía francés, señalaron sus testículos para indicar que querían huevos en el desayuno. Al senador blanco le trajeron huevos fritos y al senador no blanco ciruelas en almíbar.

Se contaba ccmo algo que en verdad ocurrió que dicho senador

un día estaba paseándose frente a los que venían en busca de oportunidades de trabajo en la oficina de Puerto Rico en Nueva York.

Vestido

con gran pulcritud, deambulaba de un extremo a otro del salón.

Una

señora se levantó airada y comentó que se iba por no ver pasar más por frente de ella a "ese negro parejero". Cuando un gobernador de la Isla contrajo nupcias con la muy hermosa hija del senador, se comentaba con hilaridad insidiosa y que el gobernador tenía "un negro por venir".

La campaña electoral de

1968 estuvo altaiyerte teñida de racismo cuando se descualificaba a un candidato a la gobernación a base de una supuesta condición de negro que le estorbaría negociar de igual a igual con los congresistas racistas del imperio. Resulta algo dificil de creer que los puertorriqueños todavía no nos demos cuenta de que los norteamericanos usan la palabra blanco y puertorriqueño como términos mutuamente excluyentes.

Aún más difícil

de creer es que hemos empezado a aceptar el criterio norteamericano de raza, a juzgar por el hecho de que tanto la esposa del ex-gobernador como el candidato a la gobernación son personas con rasgos somáticos perfectamente caucasoides. Es un hecho que en Puerto Rico se toma


-179 como insolencia, "changuería, parejería", el que »na persona de identidad social "no blanca" se vista elegantemente.

Esto se señala bu:loááa-

mente con el epíteto racista "mosca en vaso de leche". Si ura persona no blanca reclama sus derechos, se señala con l mote burlón de "grifo parejero".

Las expresiones peyorativas impreg_;adas de desprecio hacia

la condición humana de las personas "no blancas" forman un capitulo abultado en el repertorio de nu3stro folklore racista. Así, tenemos expresiones hirientes a la dignidad humana del negro, como lo de que "cuando el negro no mete la pata a la Entrada, la mete a la salida"; "El negro es negro y el ve.itiocho colorado"; "El n_ngro siempre derrama el caldo"; "E1 negro es cosa mala"; "Mis negro que la noche"; "Negro como el culo de la Hoya". El repertorio de coplas populares es igualmente extenso. Así tenemos la que ya hemos mencionado citando a Morris Seigel. Hay otras, como por ejemplo; Me puse a lavar a un negro a ver G"':t co Lor cogía, y mi -ntras más lo lavaba más riagro se me ponía. Un negro como un caldero una polla sr robó, y como nadie lo vio se la condujo e el seno. Ese negro no era bu^no cuando la polla rcbó. Al pasar po-' una rejolla 1e armaron una tramolla, y le dJ eror ua p scozón. Se le rev€n:tó el botón y se le salió la polla. Cuando un n^gro está comiendo con un blanco en compaña o el blanco l:' debe al negro o es del nebro la comida.


- 180 -

Quién en Puerto Rico no ha escuchado el mito del negro encebado que corre desnudo, resbaladizo e invisible en las noches obscuras en busca de mujeres blancas con el propósito de violarlas. Es la misma proyección que hacen los norteamericanos del sur de Estados Unidos, cuando desplazan sus propios impulsos fálicos, y se los atribuyen a una población oprimida, y así en parte justifican la opresión. Aún en la música popular "matan al negrito bembón", y lo justifican "por ser tan bembón".

Nos dirá Sidney Mintz que la palabra

"negrito" se usa como un "término de carro".

También la palabra

"puta" se usa como término de cariño con referencia a niñas "monas". No quiere decir eso que "puta" deje de ser un término de oprobio, mucho más oprobioso que "mona". La hipocresía social ha llegado a ahogar en una conspiración de silencio las posibilidades de discusión razonada, franca, y saludable del problema del racismo en Puerto Rico, pretendiéndose al mismo tiempo conjurar el maleficio con las técnicas exorcistas de las relaclones públicas. El dogma apuntado por Maxine Gordon72 "aquí no hay problemas raciales", ha venido a convertirse en doctrina pregonada a los cuatro vientos por los que quieren presentar a Puerto Rico como modelo de sociedad democrática. que una meta de tal altura.

No hay nada que sea más encomiable

Nada más destructivo para la realización

de esa meta que adoptar la actitud infantil que supone que todo lo que hace falta para alcanzar una meta es "la buena intención de desearla",

72 Maxine Gordon, op. cit.


- 181 -

y que todo lo que hace falta para desarraigar los males que no se desean es imitar la táctica del avestruz. Lejos de haberse resuelto el problema racial puertorriqueño, empieza a adquirir ahora nuevas dimensiones, giros y complicaciones que requieren aclaración antes de intentar el diagnóstico indispensable para su eficaz tratamiento.

Una de las ccmplicaciones imprevistas

del problema es la que Renzo Sereno73 captó y diagnosticó como "criptomelanismo".

Criptomelanismo es, según Renzo Sereno, un vago y obscuro

sentimiento de inseguridad que padecen algunos puertorriqueños con respecto a su identidad racial. Su característica principal es un constante y extraño temor ante la perspectiva de que alguien dude de la "pureza de su sangre", es decir, de su condición social de blancos, entendida a la manera norteamericana.

Nos dice Renzo Sereno, sin

querer, que los puertorriqueños han empezado a internalizar un concepto de racismo basado en el criterio racial norteamericano de infradescendencia, con su corolario tan desacreditado por Adolfo Hitler y sus secuaces, que atribuye superioridad a las supuestas "razas puras" e inferioridad a las supuestas razas "impuras". Los puertorriqueños afectados por la contaminación patológica descrita por Sereno se miran a si mismos, a la luz del concepto norteamericano de raza, sin poner en cuestión la validez o aplicabilidad de ese concepto a una sociedad organizada bajo supuestos culturales distintos. El concepto "razas puras" no es válido porque no existen

73 Renzo Sereno, "Criptomelanismo, a Study of Color Relation and Personal Insecurity in Puerto Rico" en Psychiatry, 1947, págs. 261-269.


- 182 razas puras, ni en Puerto Rico, ni en Estados Unidos, ni en Europa, ni en Africa, ni en ningún lugar del mundo. Si ridícula resulta la idea de razas puras aplicada a las poblaclones europeas, cuando se aplica a poblaciores del Nuevo Mundo resulta absurda y trágica, porque sirve de premisa a la autodenlgración implicada en el cr~ptomelanismo.

Se importa a escondLdas la

noción de razas puras en todos los estr

os de relaciones raciales

que parten de la idea de que la población puertorriqueña es una población racialmente mixta, para concluir que se concibe a sí misma con identidad social negra y que por esto no puede haber discriminación ni prejuicio racial en Puerto Rico. Las diversas sociedades humanas se distinguen entre sí por más o menos profundas diferencias en cuanto a los supuestos culturales en que se afinca la identidad social de sus components, y en la estructura de relaciones interperscncles en que dicha identidad se tradtce.

La sociedad puertolricjr~Sa al igual que otras sociedades

latino-americanas, se diferencia de la sociedad norteamericana en cuanto a los criterios en que fur:damer_ta la condición "racial" de las personas y, desde luego, en la estructura de relaciones interpersonales que del "sentido" de tal condición se derivan.

Contrasta con el

criterio "infra-genealógico", que determina la identidad racial de las personas en Estados Unidos, el criterio latinoamericano de la apariencia física. ¿Cual de estos dos criterios culturales se aproxima más al criterio científico antropológico de raza?

Ambos cometen el inhumano

error de adscribir superioridad intelectual, moral o social, a unas


- 183 categorías raciales sobre otras.

Los hechos antropológicos dan

amplio apoyo al concepto de la unidad fundamental de los seres humanos, formulada por Bastian a fines del siglo pftsado. Otto Klineberg7 ha demostrado mediante los procesos más rigurosos de investigación científica, que la llanada "ifer3.oridad" intelcct al de la población negra en los Estarlos Unidos está lejos de ser un fenómeno de carécter racial o innato, siendo más bien el resultado de la opresión en que se desenvuelve esa población, especiaimerte en la parte sur de ese país. En cuanto a las categorías sociales establecidas sobre la base de criterios "raciales", las culturas latincarericranao se aprox!i an más al criterio genético, al tomar la apariencia física y no infragenealogía, como determinante. Existe una real disparidad entre lo que se dice en Puerto Rico respecto a la cuestión racial y lo que se hace. El mito de la democracia racial en Puerto Rico sirve de pantalla a los que desean perpetuar la dominación colonial del puertorriqueño a base de una justificación racista, que nos coloca en un plano de inferioridad social frente al "blanco" norteamericano que nos ve a la luz del concepto de "Zlhite Man's Burden".

Es preciso tomar conciencia de ambos hechos, es decir; 1) del hecho de que nuestro prejuicio racial tiene

7 Otto Klineberg, "The Influence of the Northern Environment on the Intelligence Test Scores of Negroes", en Paul Lazarsfeld, The I,an~uage of Social Researchi Illinois, The Free Press, 1955•


- 18l una función de colonialismo interno que es preciso erradicar de nuestro suelo. 2) que el mito de democracia racial conlleva una aceptación del racismo norteamericano que tiene funciones de ligitimar el colonialismo externo, es decir, proclamar nuestra "inferioridad" frente al nortea-

mericano "b' aneo" . Es preciso destruir el mito de la democracia racial para que surja a la realidad la condición absurda de nuestro prejuicio racial, y lo podamos confrontar en plena luz del d!a con la esperanza de que en el futuro, en vez de mito surgirá una estructura social auténticamente democrática y no sólo de nombre. Si en verdad en Puerto Rico no existiera el virus del prejuicio racial y los puertorrigaerios aceptáramos sin horror criptomelánico, confusión u hostilida , la c3.efinicióii racial que los norteamericanos nos asignan, entonces en vez de plantear esto como problemGtico lo acogeríamos con beneplác!to.

Pero, ¿de qué nos vale ignorar los hechos

que indican que el prejuicio racial va en aumento como respuesta a la inseguridad criptomelánica que le produce al puertorriqueño mirarse con la óptica del dominador externo? Según comentarios del Dr. Eric VTilliems~5e1 prejuicio racial en puerto Rico está en proceso de intensificación, precisamente como reacción defensiva ante el grupo norteamericano de referencia.

Los datos

de este estudio confirman claramente la hipótesis del Dr. Eric Williams.

75 Eric Williams, "Race Relations in Puerto Rico and the Virgin Islands". Foreign Affairs, Vol. 23, January, 1945.


- 185 La intensificación del prejuicio racial en Puerto Rico en los últimos años se debe, según el Dr. Williams, a la importación de capital

7 norteamericano.

Renzo Sereno ° señala en su artículo la reticencia

con que los puertorriqueños presentan sus amigos negros a los norteamericanos. El Comité de Derechos Civiles77 informa sobre la ausencia casi total de personas "no biancas" en agencias y negocios que atienden a clientes norteamericanos. Un estudio realizado por el autor en Nueva York78 revela que ante una situación que confiere al puertorriqueño una identidad social negra, algunos puertorriqueños blancos emplazan a renegar de su identidad nacional para salvaguardar su identidad "racial".

Otros aceptan

la identidad que se les atribuye, afirmando su adhesión a un movimiento de nacionalismo cultural que tiene matices similares al indigenismo mejicano. Ante una situación análoga, muchos mejicanos proclaman con orgullo un ficticio o real enbrcnque racial indio.

En

Puerto Rico notamos en novelas como Usmail, de Fedro Juan Soto, y en la obra literaria de Palés Matos, tendencias análogas al indigenismo mejicano.

75 Renzo Sereno, op. cit. 77 Comité del Gobernador para el Estudio de los Derechos Civiles en Puerto Rico, Informe al Honorable Gobernador, San Juan, 1959• 78 E. Seda Bonilla, "The Normative Patterns of the Puerto Rican Family in Various Situa:tioaial Contexts", Ph.D. Dissertation, Columbia university, 1957.

79 Las poblaciones indias del Nuevo Mundo pertenecen al grupo racial mongoloide.


-18

-

Por otro lado,tenemos que la confrontación del puertorriqueño con la imagen de negro que le confiere la óptica cultural ro_~teamericana, produce uno de los fenómenos más anómalos de la sociedad puertorriqueña:

el negro anexionista. Es un hecho real que el primer partido

anexionista fue fundado y dirigido por una persona clasifícala como negra en la estructura de categorías raciales de Puerto Rico. Una buena porción del electcrado que respalda a los partidos anexionistas pertenece a la misma categoría. Descartando la explicación racista de este fenómeno que a menudo se escucha, buscamos y encontramos en la teoría de grupos de referencia la explicación más adecuada de esta anomalía social.

La hipótesis que mejor explica, a nuestro juicio,

esta situación es muy sencilla:

la confrontación del puertorriqueño

con una ide.ltidad racial de negro antagolriza menos a los negros que a los otros grupos.8o

La confrontación, al mismo tiempo, iguala, es

decir elimina, las diferencias raciales; y esto, visto desde una perspectiva de grupo de referencia, se exp?rimcnta como redención del yugo racista que tradicionalmente los blancos puertorriqueños han impuesto a los negros. Una situación ilustrativa de la presente circunstancia ha sido descrita por Robert Manners81 respecto a los soldados puertorriqueños

Nos ha facilitado la explicación de esta idea a nuestros estudiantes la siguiente anaThr~ia: "Un patrón puel•torr!q,teño paga salarios bajos a empleados que nacieron de día y salarios almos a los que nacieron de noche, Viene uu n'evo patrón y asume que todos son iguales y decide pagar el mismo salario a todos por igual: los empleados que nacieron de día experimentarían esto como liberación." 81 Robert Manners, "Tabara", Ph.D. Dissertation, Columbia University, 1951, pág. 221. Véase acs.^rids, a Tomás Blanco, op. cit., en donde se plantea el mismo problema.


- 187 -

reclutados para servir en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en la segunda guerra mundial. "Se les atribuyó un "status" distinto de "Puerto Ricans". Los blancos resXstieron esta clasificación global que los o'juiparaba con la posición de p iertorric~zei:o,3 nogros, ya que ellos advertiar. la stigr ;~.c°ón que se practicaba contra loe negros no,, a-'americanos. Era evider~ce que se les trataba como a iuFeriores y que so les había aoignado la posición ( oco•racial) qun a los plertorriqueños negres, de quienes no se d'Lfor"nciabaro Esto. experiencia produjo un resc_ntimiento, que en la actuali~. d ce airige contra el gobierno cyue fue responsable de estas humillaciones ." Los hechos referidos por Manners levantan más interrogantes que los que contestan. Sería lógico preguntar cómo afecta esta definición norteamericana las relaciones entre los soldados puertorriqueños blancos y los soldados negros. Siendo los negros puertorriqueños el "eslabón" más débil en la cadena, es posible conjeturar que por ahí y no por el resent_.~ie: o a los americanos se descargar. la agresión. Con respecto a los puertorriqueños de posición rac;al intermedia, Langston Hughes82 ha descrito con gran sentido de humor la reacción defensiva de éstos ante la óptica norteamericana que los coloca como a todoc los puestorriqueflos en la posición de negros. Dije: ¿Puertorriqueño? ;,Es usted puertorriqueño? Dijo: Si — ¿Usted tamri6n? Dije: Yo no. No soy irás que un norteaiuer3.cano puro. Dije: Usted es igual que yo, ¿no? ¿QuiG,i es más oscuro, usted o yo?

Langston Hughes, "Jessie Simple" as quoted by Frank Bonilla, "The Puerto Rican Youth in New York: The Search for a Culture", New York University, 2nd Puerto Rican Youth Conference, March 19, 1960.


-188 Usted es más oscuro. Admito que llevo ventaja a casi todo el mundo, pero, viejito, no olvide que usted si es puertorriqueño, también es negro. Dijo: En mi pals, no Dije: En mi país si. Aquí en los Estados Unidos usted, yo, todos los que no somos blancos somos negros. Dijo: No er~tienc'o, no lo enti ndo. Dijo: Dije:

Existe una multiplicidad de rcverberaciols, males funcionales para la convivencia en Puerto Rico, re

ajo de dos formas de prejuicio

racial super-impuestas una sobre otra.

Sln!do formas mutuamente

exeluyentes en selTbido lógico, tienden a producir un desdoblamiento de la personalidad que unas veces funciona con un conjunto perceptivo (gestalt) y organizativo sin que exista comunicación entre éste y el "otro" que se pone en función ocasionalxrcnte . figura de doble conformación.

f

Es como quien mira una

Una vez lo ve como dos caras,

J

otra como una vasija, sin que pueda lograr integrar ambas percepciones. La solución está en entender ambas percepciones como ideologías que pretenden justificar las relaciones de dominación y explotación vigentes.

Nuestro racismo se originó en función de justificar rela-

ciones de dominación y explotación en una economía esclavista y luego sirvió para justificar la enajenación del producto del trabajo de grandes sectores de nuestra población que sirvieron de bestias de carga para mantenerle el ocio y el lujo a nuestros señoritos blanquitos de la aristocracia y las burguesías criollas. Luego, con la suplantación del régimen colonial español, se nos impone una óptica norteamericana que pretende subyugar la nación puertorriqueña a base de una concepción de raza que nos coloca en posición de "white man's burden".


- 189 El problema del prejuicio racial en Puerto Rico trasciende,pues, los limites de lo estrictamente social y cultural para constituir primordialmente un problema de carácter político. En Puerto Rico hoy día se mantienen en vigencia modalidades

de acción social basadas

en fundamentos culturales insidiosamente racistas.

No obstante, se

han elaborado una serie de mecanismos sicoló(cos cuasi-histSricos que impiden la percepción consciente del fenómeno. Este conflicto entre acción y retórica hipócrita constituye un área de enajenación en nuestra sociedad.

Otro aspecto patológico del problema lo consti-

tuye la confrontación directa con los fundamentos culturales norteamericanos y la percepción del puertorriqueño como un ser humano que desconoce el racismo y se acepta a sí mismo con identidad no-blanca. Esto es un área psicológicamente explosiva y en todas las ocasiones en que la hemos planteado páblicamonte, hemos notado un alza en los niveles emotivos de la audiencia que se disipa tan pronto alguien afirma categóricamente quo aquí no hay prejuicio racial porque el que no tiene dinga tiene mandinga. Cuando esta aseveración se haga en primera persona, habremos resuelto el problema del racismo puertorriqueño, quizás para entrar de lleno en el racismo norteamericano.


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4


- 192 -

SELECCION DE LA MUESTRA DE HABITANTES PARA EL ESTUDIO DE LAS LIBERTADES CIVILES EN PUERTO RICO Miguel A. Valencia, Consultor en Estadísticas Vázquez & Aponte,Research Associates Una de las fases del "Estudio de las Libertades Civiles en Puerto Rico", consiste en una encuesta entre los habitantes de más de 20 años de edad. Para seleccionar una muestra representativa de esos habitantes se usó una submuestra de la muestra por áreas que organiza el Departamento del Trabajo del Estado Libre Asociado de Puerto Rico para estudiar el grupo trabajador y para otros finesl Esta muestra por áreas comprende alrededor de 13,000 viviendas, seleccionadas por conglomerados de 20 en las áreas rurales.

La

selección de los conglomerados se hace dentro de 48 grupos o estratos, en los que el Departamento del Trabajo clasificó los distritos de enumeración usados en el Censo de Población de 1950. Los 48 estratos se obtuvieron como sigue: 1.

Se agruparon todos los municipios en tres regiones: costanera,`central este y central oeste.

2.

Dentro de las regiones centrales se ordenaron los municipios de acuerdo con el porcentaje de la población que residía en la zona urbana, y luego se agruparon en estratos de poblacicn aproximadamente igual.

3.

Dentro de la región costanera también se ordenaron los municipios segón. el grado de urbanización, pero luego fueron clasificados de acuerda con la actividad industrial más importante.

Aplicación del riuestreo para el estudio del grupo trabajador y 1. otros estudios en Puerto Rico, A. C. Irizarry---3400b (IASC) --2/18/55--700.


- 193 4.

Dentro de cada uno de los 24 grupos de municipios que resultaron de las divisiones 1, 2, y 3, se clasificaron los distritos de enumeración en urbanos y rurales. gl distritos de enumeración en la zona rural fueron clasificados cono urbanos, ya que la proporción del nómero de viviendas con respecto al de fincas era relativamente grande en esos distritos.

Luego se seleccionó dentro de cada estrato una muestra de distritos de enumeración, de manera que la probabilidad de selección de un distrito fuese proporcional al número de conglomerados que contenía el distrito. Finalmente dentro de los distritos de enumeración seleccionados se obtuvo una nuestra de conglomerados de tal manera que toda vivienda en Puerto Rico tuviese la misma probabilidad (1/35) de caer en la muestra. Con el fin de rotar anualmente la muestra de viviendas, el Departamento del Trabajo sustituye 'cada tres meses una cuarta parte de los conglomerados seleccionados. Las urbanizaciones, así como los caseríos póblicos.ctnptrutdos después de levantado el Censo de Población de 1950 son agrupados en un estrato especial que se muestrea del mismo modo que las viviendas existentes cuando se formó el censo. Para seleccionar la muestra de individuos en la cual se basó la encuesta sobre derechos civiles utilizamos parte de la muestra que se usó por última vez en julio de 1957 y parte de la muestra descartada por el Departamento del Trabajo en abril de 1956.

Usan-

do esta combinación de muestras se aceleró el trabajo de campo, pues se pudo comenzar en seguida la enumeración en el Area Metropolitana de San Juan y en otros pueblos cercanos, ya que el Centro de Investigaciones Sociales poseía copias de las descripciones de los conglomerados seleccionados en esas áreas. Debemos indicar que la muestra de abril de 1956 estaba e la


misma fecha que la muestra de julio de 1957, pues la primera fue usada en el Proyecto de Psiquiatría Social. Como las muestras descartadas trimestralmente por el Departamento del Trabajo constan de unos 240 conglomerados, que contienen aproximadamente 3,000 viviendas, decidimos seleccionar una tercera parte, o sea, alrededor de 80 conglomerádos. Asi obtendríamos una muestra de 1,000 individuos, si cada vivienda aportaba una persona por termino medio.

-

Súpóniendo un promedio dé tres personas de más d '20 años por vivienda, había que usar una,- asa de submuestréo de 1/3 dentro de las viviendas de la muestra. Con el fin de que todos los individuos tuvieseriTgüal probabilidad _ de ser incluidos en la muestra, se preparo para cada coñgló

ralló

seleccionado una lista de personas de más de 20 años de edad, en el siguiente orden:

Jefe de familia; cónyuge; parientes en orden de

relación con el jefe de la familia y en orden de edad dentro de la misma relación; otras personas residentes en la vivienda, en orden de edad. Ase el último paso en la selección de habitantes consistió en seleccionar una muestra sistematice de personas aplicando una tasa de muestreo de 1/3 a las listas de personas preparadas para los 82 conglomerados que componían la muestra. Deseo hacer costar nuestro agradecimiento al personal del 4Depár~améñtó. dái Trabajo por h; waliosa cooperáción que nos briñdáróri.


-195 APÉNDICE B LISTA DE SEGMENTOS EN LOS CUALES SE SELECCIONABA LA MUESZRA DE PERSONAS DE VAS DE 20 AÑOS

Ciudad o pueblo

Muestra

1. Fajardo

L•2

66-13

Eo-0

2. Humacao

L-2

68-5

Ho-1

U

3. Las Piedras

L-2

70-13

Fo-0

R

4. Maunabo

L-2

61-1

Io-1

U

5. Cidra

L-2

58-25

Co-2

R

6. Juncos

~-~

69-2

Do-1

U

7. Caguas

K-1.

56-4

Mo-0

U

8•

K-L

56-25

Jo-0

U

L-2

5'Z-7

EO-0

U

10. Barranquitas 1-2

55-2

Co-2

U

11. Guayama

L2

60-5

Ao-0

U

12.

L_2

60-6

FO-0

U

13. Salinas

L-

63-9

Co-3

U

14. Coamo

L-2

45-5

Io-3

U

15. Villalba

L-2

51-],4

0 o-1

R

16. Ponce

L-2

49-19

B2-o

U

"

9 • Caye y

Distrito de

Zona urbana

17.

„

14-2

49-40

A4-2

U

18.

"

L-2

49-63

Fo-0

U

19.

"

L-2

49-89

Do-0

U

20.

"

L-2

49-118

Ko-0

U

21.

u

K-1

49-503

Go-0

U

22. Gua,yanilla

L-2

36-11

Do-2

R

Núm. de

,

~:


-196 AFENDICE

Continuación

Zona urbana o.rural

Distrito enumeración,

9egciento

L-2

44-.4.

Go-0

U

... L-2

44-9

Eo-O

R

L-2

18-2

No-.1

i1 . .

L-2

18-18

27. Yauco

L-2

43-9

Ao-i..

28. San Gerr~ún

L•-2

42-5

Ko-3

29. Lacas

L-2

38-i).

Do-0.

R

30. Cabo Rojo

L-2

34-10

An-2.

R

-31.MayaQüez ... L-2

39-8

Fo-0

... L-2

39-47

Ao-3

.....

L-2 ~._... L-2.. .

39-63 . . _._... 39-74

',.~:~ K-1~

39-500 .

Ol-0

U

L-2

33-23

Do-i

B

- - -3' .µAgci~dil'1á . : I -2

22-12

IoTQ

U

.. L-2

22-37

L-2

26-7

T10-2

L-2

24-3

C2-0

41.

L-2

25-5.

42. Arecibo

L-2

it

.... .

Ciudad o pueblo

Muestra

23.Adjuntas ... 24.

"

25. Utt2ado 11

26.

-32.

-~~ . .

33.. . a. .34_

. . ... ..

It..

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~ ~~

36.'S.Sebástián

''Is~ibelá . ..

40. Camúy .. ~

B

43. 44.

I1

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U

U

Co-0 .. a

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Bo-1

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12-9

Mo-O

U

L-2

12-22

D1-O

U

.L-2

12-74

Ao-1

13-4

Do-0

45-:rL:~c.alorreta . L-2 .

N6n. de -eritrev.istas

^...

U

.

•


- 197 APENDICE B

Continuación

Ciudad o pueblo

-

Muestra

• Distrito enumeración

Zona urbana... Segnento

L-2

16-19

Co-O

R

L-2

20-7

lo-0

R

L-2

17-2

Ao-0

49. Naranlíto

L-2

6-9

Io-1

R

50. -Toa Ba'a

K-1

LO-7

Ko-2

U

51. Bayamón

... K-1

1-25

Go-0 _

B

52.

... K-1

1-1 .

Do-0

U

53. Cataño

K-1

3-13

Xo-0

U

54.

"

K-1

3-6

Fo-1

U

55. Guaynabo

K-1 -

5-12

Bo-1

56. Carolina

K-1

2-22

Do-0.

R

57. Carolina

K-1 -

2-26.

Ao-1

U

- K-1

71-10

Bo-1

R

59':'"Río Piedras .K-1

7-2

Qo-1

.K-1

7-11

Jo-O

U

.K-1 .

7-57

Co-O

U

.K-1

7-73

Eo-O

U

,7-82

To-2

U

--"~+6. Manatí 47. Vega Baja - 48: Morovis

"

58. Loíza

61.

~,

62.

JI

..

63.

ti

.K-1

64:

~~ . .

.K-1

7-111

Ho-0

U

.K-1

7-135

Ao-0

U

65.

"

..

66.Sari Juan

... K-1-

.8-10

Jo-1

67.

ti

..-. K-1

8-22

B3-2

68.

►i

8-42

B4-1

8-60

Fo-2

69.

... K-1

Nún. de 8nti

U

U

vtátF


- 198 APEND ICE

C

PROYECTO DERECHOS CIVILES Por:

Rafael Rodríguez

Después de un día de entrevistas en la zona metropolitana de San Juan, regresé al Centro de Investigaciones Sociales de la Universidad de Puerto Rico, para recibir instrucciones del Director del proyecto, Dr. Eduardo Seda.

Me encomendó la tarea de continuar el trabajo que él

mismo había estado realizando parte de la tarde, es decir, observadorpartícipe en los incidentes que estaban teniendo lugar entre la policía y el estudiantado universitario frente a la Avenida Ponce de León.

El

propósito era el de ver en acción aspectos relacionados con el nivel de entendimiento y valoración puesto en práctica en esta confrontación, tanto por estudiantes como por policías. Llegué al lugar de la confrontación entre estudiantes y policías a eso de las 4:00 de la tarde. 400 estudiantes.

Había una aglomeración de alrededor de

Les dirigía la palabra Florencio Merced, empleando

un megáfono para este propósito.

Les exhortaba a marchar hasta el cuartel

de la policía para demostrar su solidaridad con dos compañeros detenidos por la policía. León.

Comenzó la marcha ordenadamente por la Avenida Ponce de

Caminaban tomados de la mano formando una cadena.

ciones patrióticas y gritaban epítetos:

Entonaban can-

"Jíbaros Sí, Yankis No", "Policía

Colonial, que se vayan a Viet Nan", "Jiva el poder estudiantil", fueron los más frecuentes.

Marché entre el grupo de estudiantes hasta el cuartel.


- 199 Una vez aquí, el presidente de la FUPI intentaba dirigirse a la multitud estudiantil sin lograrlo hacer efectivamente.

Un grupo de estudiantes de

los que estaban a mi alydedor se sentaron en la calle que queda frente al cuartel deteniéndose por unos instantes el tránsito, mientras una guagua

mano, frente al cuartel, de los cuales 20 choque.

o menos eran de

la

Más de 50 policías estaban apostados, rotén en más

pública intentaba pasar.

fuerza de

Varias personas vestidas de civil en la multitud fueron identifi-

cados por los estudiantes como agentes encubiertos y paseaban entré la multitud que lanzaba gritos y epítetos alusivos a la Policía y al poder estudiantíl. Observé que los sargentos observaban con más frecuencia a un teniénte a

apostado a la derecha del cuartel, a unos pasos de mí, que

los estudiantes;

y los policías observaban más que a los estudiantes a los sargentos.

Sds-

peché que algo había de ocurrir y abandonando un momento mis funciones de

calle.

Fue muy tarde.

y

alejasen de' la

se

investigador pedía a los estudiantes que se separasen

Toda la policía de choque, al unísono, roten en mano,

se lanzó sobre los estudiantes sentados.

Intenté moverme hasta el otro

cabeza y luego del tercero fui perdiendo conciencia sobre

lo

extremo de la carretera, pero fue inútil; sentí varios golpes fuertes en la que acontecía

a mi alrededor hasta sentirme caer ausente en medio de la calle. No supe que tiempo transcurrió desde el momento én que dejé de sentir los gritos de los estudiantes y los quejidos de sus compañerós hasta el momento en que volvía a sentir el roten de la fuerza de choque, esta vez sobre mis piernas, mi espalda y en fin sobre mi cuerpo caído en medio de la calle. Varios policías me tomaron por la chaqueta y la correa, piernas y manos y me llevaron hasta el interior del cuartel, mientras uno de los policías repetía


incensantemente:

"este maricón

se

- 200 está haciendo, déjenme que lo arreglo",

y sentí varias veces su rotén sobre mis piernas.

Uno. de sus compañeros

"Está bien, pero está bueno ya, no tienes por qué

pegarle rn és, suéltalo".

'

el

Fui lanzado en

piso

policías le interrumpió:

del cuartel.

Observé con horror cómo cinco

agentes vestidos de civil arremetían a solpes de mano y de rotén a los detenidos que traía la fuerza de choque. Llegaron dos estudiantes sangrando profusamente por la cabeza. estaturá

Uno de los agentes de civil, grueso,.da.mediana

trgueño, les repartió varios golpes en la cara y en el.abd©nen

hasta llénarse las manos de sangre.

Interrumpió su acometida para secarse

las manos. Me levantaron del suelo.

Un puntapié unido a un empujón lograron

introducirme en la celda ya debidamente habitada.

Luego de que los dos

compañeros heridos recibieron su porción de golpes fueron introducidos con manifiesta brutalidad en la misma celda.

No logré con ello detenerle la sangre.

la policía intentaba introducir sus'rotenes

Mientras tanto

entre las rejas intentando

por

uno de los heridos.

Ofrecí mi camisa y mi pañuelo a

alcanzar a varios estudiantes que les gritaban:

"macanas valientes, frente

a libros indefensos". Uno de los detenidos, con las manos en la reja y a quien yo había visto minutos antes ser abofeteado por la policía se quejaba:

"Carajo miren

lo que han hecho, yo soy Hernández de Inteligencia y miren lo que han hecho". El oficial de civil, trigueño grueso y de mediana estatura que antes había hecho gala de su fuerza física entre otros estudiantes con dos heridos de gravedad, se acercó, llamó al teniente y le explicó que el detenido era de inteligencia, que lo habían enviado a observar de entre la multitud y que por tanto había sido injustamente detenido.

Fue sacado de.la cárcel unos


- 201 minutos después en unión a otro de los detenidos quién alegó ser amigo del agente encarcelado. Uno de los detenidos, sin poder noverse por sus piernas se arrastró hasta la bacineta rudimentaria de la celda tratando de evitar los escupitazos de los agentes que hubiesen querido que sus rotenes fuesen tan largos como el ancho de la celda. Otro detenido se quejaba y pedía a la policía que le encontrasen sus espejuelos sin los cuales le era imposible la visión.

"Que carajo vas a

preocuparte por eso ahora canto é coño", le contestó el oficial retirándose. Uno de los más próximos a mí se acercó hasta uno de los agentes informándole que él estaba buscando su carro robado, que había sido empujado por los estudiantes y detenido injustamente por la policía. fue el paradero de éste.

No supe cuál

Salí antes que él.

De los ocho detenidos, dos eran agentes de la policía, tres no tenían nada que ver directamente con los actos del día, y los otros tres estaban directamente relacionados. Llegaron luego varios abogados.

Reconocí a Juan Mari Brás y a Norman

Pietri; los otros dos no recuerdo haberles visto.

Hicieron algunas gestiones

con los oficiales y lograron sacar a los heridos para el hospital.

Supe

después que uno de ellos había ingresado por su gravedad en el hospital Universitario. Los demás permanecimos varios minutos en la celda hasta que un teniente señaló al azar a un sargento para que nos reportase a San Juan.

Salimos un

estudiante y yo vigilados por el sargento y tres policías hasta una de las unidades móviles estacionadas frente al cuartel.

La Srta. Ana Borinquen,

ropas llenas, de sangre me abrazó como

si

antigua compañera, estaba ápostada frente a la unidad móvil.

Al ver mis

quisiera borrarme las manchas rojas


- 202 con sus lágrimas.

Uno de los policías me sacudió por los hombros y con

ademán n s cal..iado me señaló el automóvil.

Nos sentamos, el estudiante

y yo, en medio de los policías y nos diriríios a San Juan. EL trajecto hasta San Juan fue toda una prueba de resistencia psicologic4, Se vanagloriaban incesantemente de los nu~erosos macanazos lonrados por cada

+ i;o,

con excepción del Sarge►io que había llegado tarde,

y calmadamente se limitaba a conducir la unidad móvil entre alc' nos comentarios sin mayor relevancia.

"Ustedes quería . bu alú, bu alú les dimos".

Corrían las locas a montones, decía otro. quieres verlo con coraje, vela:

Mira, ahí está un arau.

Tu

Oye mariquita, ¿tú también quieres tu

nasetita?" El homosexual sonrió tocándose con disimulo el trasero, mientras los agentes reíais alborotadamente y llenaban el automóvil con una atmósfera de vul-aridad hiriente.

"Con esos no tenemos que usar la macana, basta con

la maseta para un buen popetaso. semanas". rrumpe:

Si cae aquí va a tener comida para varias

El a -ente que va a mí derecha en el asiento delantero le inte-

"Siempre que me cojas el mío prestado, con el tuyo no le haces na".

Interrumpe otro agente diciendo: apunté corso cuatro".

"Ustedes se creen son más Buenos, y yo me

"Yo no esperé, dice otro, a cambiar.ie de ropa, cogí

la macana y a despachar pendejos se ha dicho.

Me apunté cono cinco incluyendo

un fotógrafo, aunque me dieron un cantazo en el cabeche; no esperé a que el teniente Guerra diera bien la orden y ya tenía uno en el piso:'.

El sargento

interrumpe y con su natural calma dice:

"Yo llegué tarde".

que iba en el asiento trasero le indica:

"Ustedes tienen que ver que noso-

tros no tenemos armas y ustedes sí.

El estudiante

Así es fácil, a mi me dejaron indefenso

en. camino de la celda y me botaron el reloj y los espejuelos

"Pues, dice

uno de. los ac'entes continuos, qué carajo estabas haciendo allí.

Si no te

hubieras metío no te hubiera pasao".

Miré hacia atrás con lentitud y observé


- 203 en los ojos del a^;ente las intenciones 'da contestar rudamente las palabras que adivinaba en el estudiante.

No había dicho una sola palabra, pero in-

terrumpí evitando la articulación del pensamiento del estudiante, casi ordenándole que callase:

"Todo lo relativo a lo sucedido lo discutiremos

después.

Sólo esas fueron «zis palabras, lo suficiente para

Nada ahora".

frustrar las intenciones del a-ente, quien colérico gritó: ya, carajo, que aquí no vanos a permitir discusiones.

"Vanos a callarnos

Ya están jodíos".

Parte del tiempo lo utilizaron en discutir quién había de formular la denuncia.

Nunca había:observado tal absurdo.

Sólo el sargento cálló.

Los otros tres.querían formularla denuncia. "Qué le vamos a poner", preguntó uno. "Acometimiento y a•resión grave" dice otro'. se sintió mareado y.pidió que se detuviesen. vomitar, las impurezas del día.

El estudiante

Salió'del auto y comenzó a

Los golpes en el pecho, la'cabeza y el ab-

dómen y la espalda comenzaron sus efectos.

Continuamos.

alteración a la paz", dice otro, "Yo me encar,r. n.

"Es mejor poñerle

Todos habían sidb'éscoridos

al azar para llevarnos a la corte de San Juan, en la.Parada 8, y'srn'embargo, ya tenían determinado, sin prueba alguna, la denuncia a formular". " "Yo digo que les vi tirando piedras y botellas y eso basta".

Claro, fueron escogidos

al azar, no tenían: pruebas, había que encontrarlas.

Observé con detenimiento

a través. del cristal, al oficial que hizo el último comentario.

Pensé en las

ocasiones en que .en Puerto Rico suponerlos que la cor,dicíón opresiva en que vive la

ec.te 'de color ne ro, los hace «uás hu<<~aos, no es cierto ea este caso.

Quise dirigirme .a él, pero volví la cabeza y continué mira~ido al fre<<té, '

pensativo. Pesáb.atnos por Santurce.

El estudiante había

omitado' ya otra veza

Se notaba •pálido y un tanto nervioso. Er la acera izquierda: de la Avenida Ponce .de, Leó:i hablo apostado un; policía.

'El avente le •'ritó' desde el auto:


- 204 No sabes lo que te perdiste".

Y cont'i'nu"amos.

Eu nuestro silencio inmutable habían chocado las provocaciones de

agentes.

los

"Vete pa la Universidad.

El resto del trayecto fe tranquilo. Llegamos.

Los abocados esperaban.

Nos recibieron.

carne con el Centro de Investi' aciones Sociales. diez centavos.

Traté de co:iur,i-

El Sargento rme ofreció los

Fue imposible; eran casi las seis.

Los a«entes consultaban

entre sí y consultaban con otros agentes mientras uno de ellos, el agente acariciaban en sus :.manos el papel de denuncia. Espera nos casi una hora mientras cambiábamos impresiones entre nosotros y otros estudiantes detenidos.

Aprovechamos para memorizar bien los

nombres y núcieros de placa de los a~entes que tantas confesiones interesantes

Fuimos llevados ante el juez.

El a ente presentó su queja:

a este sef'ior y éste lanzando botellás y piedras".

"Yo

vi

me regalaron durante el trayecto.

Al dársele oportunidad

'a los abo--ados, Norman Pietri pidió la desestimación de los careros puesto que la denuncia no explicaba a quién se le había alterado la paz. juez decidió causa probable y salimos.

y un asairo se ofreció

a

dieron cita para la corte.

Afuera, en una ventanilla, nos

Sentí ir,ter,so dolor en la cabeza y en el cuerpo

llevarme al dispensario en Río Piedras.

Llegué al disper,sarío. cionauier,to.

Varias unidades móviles estaban e,: el esta-

Penetré hasta la sala de espera.

Varios policías estaban

apostados en la puerta de entrada y en los pasillos. su reloj y a regañadientes, llenó los papeles. el doctor.

El

Una secretaria, mirando

Media hora después me atendió

Luego de variós encefalo-ramas, me recetó unas pastillas y me

indicó que de sentir dolores de cabeza, vómito y otros síntomas de derrame interno, volviese al dispensario.

U,as micas fueron a buscarme al dispen-

sario y ,ae. llevaron algunas cosas para comer. hogares.

Les pedí que volviesen a sus


-2D5Volví a la Pdncé de León.

Una larga columna de policías apostada''

desde "La Torre" hasta el portón .que da al museo de la. Universidad, disparaba hasta el interior de la Universidad.

Me sentí mareado y fui hasta mi hospe-

daje donde varios de mis ami'os y. a~ii;as me esperaban. . .Descansé algón tienpo,.mientras escuchaba de vez en cuando los disparos de. la policía desde ni hospedaje en el apartamiento 3: del edificio 991 de la calle Humacao y las noticias radiales que se sucedían con regularidad.

Eran casi las doce de la noche y me quedé dormido.

Me levanté a la 1:00 A.M. ~_uardia.

Me dirimí a la Universidad burlando la

Lle~pé hasta la Torre de la Universidad.

Un grupo de estudiantes,

cnás o menos 75, esperaba. el retira total de las fuerzas de .la policía para

retirarse.

El Decano de Estudiantes, Samuel Polanco, había hecho las oes -

tiones logrando el retiro de g-~an parte de las tropas policíacas.

Permanecí

como hora y redja conversando con los estudiantes y administradores. ya muy pocos policías 'en las, calles Amal.ia Marín y Avenida Gándara.

Quedaban Di por

terminados, loa acontecimientos del día. Uno de los estudiantes me contó cómo el Sr. Santo Domingo, estadista, venía en Volkswagen desde el: edificio de Administración: Pública y al pasar frente al edificio de Ciencias "?^`u,alec, dos balas perforaron el cristal delantero dgl auto, teniendo el conductor que.l.anzarse al. suelo y apagar las luces.. Luego tuvo que dar un .rodeo por el edifiéLo.'de'Ciencias Sociales y al pasar por la carretera frente que comunica.a la Ponce..de León,

se detuvo frente a un policía.

"Mire l

que me han hecho sin yo hacer nada",

le dice.. .El policía avanzó hacía él diciéndole: por man~*anzón". D

"Debieron haberte matado

"Pero mire, si yo hasta soy estadista", repone el estudiante.

o un fuer e golpe de macana sobre el auto:

estudiante ; es lo que .t•ú eres.... te dé lo que te faltó".

"Tu aquí t~o ére

estadista.

Y es. más; :vete ahora mismo antes de qúe

El estudiante se retiró.

. . •.,~. .


2U:

D'in~1tnente me dirigí al hospedaje. Eran ya casi las dos de la madrugada. Incluyo a continuación los apellidos y números de Placa de los agentes que nos transportaron hasta San Juan: 6931

Rivera Rosado Martínez

-

6722 6225


- 207 AFENDiCE

Estudios sobre Opiniones y Actitudes del Pueblo sobre los Der4 chos Civiles

7.

Región

8.

Clave Rural Urbano

9.

Sexo

10.

Edad

11. ¿Dónde nació usted? (Municipio y lugar exacto) 12.

¿Vivió sienpre en el mismo lugar?

13.

¿Se mudó del campo al pueblo?

1!+.

¿Se mudó del pueblo a la ciudad?

15. ¿Se mudó de la ciudad a New York y regresó al punto de partida? 16.

¿Habla otra mudanza.?

17. ¿Hasta qué grado ec.tuvo usted en la escuela? 18.

¿Le gustaba a u; ~.ad la escu~la?

19. ¿Si le gustaba, por qu¢ la dejó? 20. ¿Quiere decirme cuantas personas viven aquí? 21.

Clave de ingreso de la familia (por deducción de la ocupación).

22.

Clave coinposieión de la vivienda.

23_

clave estado civil de Ego (la persona seleccionada para ser entrevistada).

21+.

Clave posición de Ego en la familia.

25.

Clave escolaridad del cónyuge de Ego.

26. Ocupación de Ego 27.

Ocupación de cónyuge de Ego.

28. ¿A qué religión pertenece (iglesia o templo)?


- 20c 29. ¿Cada cuanto tiempo va usted a los servicios relig:tiosos de su iglesia? 30. ¿Su cama. es de propiedad o alquilada? ti Escala autoritaria usted nos diera su opinión En este estudio nos interesaría mucho ,q e sobre diversos tópicos, por j€mplo: ¿Quier decirme si esta de acuerdo, o en desacu2rGo? 31.

Para que ro pierdo, el respeto, al nito nunca se le debe permitir que le á:t scuta a los padres s.

32. Si un niño fuera d'_ferente a los otros en cualquier cosa, sus padres deben hacerlo cambiar pasa que sea como los demás.

33• Para poder ser el líder una persona no puede permitir desacuerdos en el grupo que dirig•~ .

3!+. Una de las fallas de la de oc.racia es que las personas sin et:cacióii ti~r::n derecho al veto.

35. La mayoría de las i, =rsorza,s pobres lo son poresue son vagas. 36. Uno debe casarse c:'n 1ncliv!duos de la misma raza de uno para evitarse probs~-meas. 37. En los negocios es necesario hacer trampas para poder triunfar.

38. En las Universidades de tcdo Puerto Rico deben prohibir todas las actividades polideas.

39• Toda persona debe tener una profvnc?a fe en alguna fuerza sobreratvral superior a si mIsmr cuyos des3bnios nunca cuestiona, que le da sentido de pertenencia. h'_

n,iu~il:e aparente otea cosa, el interés del hombre en la mujer es sólo uro.

41. La obediencia y el respeto por la autoridad son las virtudes que el iLilo debe apronder por encima de todo.

42. Una persona sana, normal y decente, jamás llegaría a abrigar malos pensamientos hacia un amigo intimo o un familiar.

43. Aunque lo que está haciendo sea correcto (bueno), si las demás personas lo consideran_ como conducta indeseable (malo) uno debe de evitar hacerlo en público.


f

~

~09 1111. "La mujor en su casa y con las piernas quebradas" (Lo correcto y natural es quo la mejor tenga meros liberthd quo el hombre.)

li.5. No hay nada mµs despreciable que el hijo que no siente amor, gratitud y respeto por sus padres e'cPrnamalte.

46. Hay sólo dos clases de personas, las fuertes y las débiles. 47. Para poder tener Éxito en la vida es necesario aduar (darle coba) a los que esií;i on el podor.

11.8. En este estudio nos gusi;ürl.a medir hasta n„é punto (cuánto) se conocen en Puerto rico los derech - o c `vilcs o derechos de importancia básica qu tienen las persora s en Puerto Rico, bajo las disposiciones co.nstitucioales y _.=gis leyes. Queremos saber cuáles conoce usted,, es docir, todas las que puede mencionar ahora.

49. ¿Con qué frecuon.ia lee usted el periódico? 50. ¿Cuá?es periódicos lee? 51. ¿Ha enviado usted algún comentario, queja o articulo a algún periódico? 52.

¿Le publicaron su comunicacióa?

53• ¿Si no le p'ibl~.caron, qué razones cree usted que hubo para que no se lo pupii:ara:c?

54. ¿Ha tratado usted de publicar en alzm2 estación de r adío alguna queja o comentarlo?

55. ¿Consiguió la oportunidad? 56. ¿Si no lo consiguió, qué razones cree usted que hubo? 51. ¿D~r~a usted gur los r.eribtlicos en Puerto Rico infaman al público con exr-.ctl.tud y veracidad, o quo por el contrario les pea ?.ód icos en Puerto Rico no informan con exactitud y veracidad? 58.

¿,Son todos les periódicos iguales en esto?

59• ¿Cu.les son mejores? 60. ¿Cuáles son las cosas que más le gustan (interesan) a usted cuando lee el periódico (qué asuntos prefiere)?

61. ¿Cuáles son las cosas que más le gustan (interesan) a usted cuando escucha la radio o T. V. (qué programas prefiere)?


21J 62. ¿Tiene usted hijos en la escuela? 63.

¿Están en la escuela pública o en la privada?

64. (Si tiene hijos en escuela pública) ¿Si usted pudiera mandar sus hijos a una escuela pr:Cvada, cree que los mandaría allí o que los dejarla doro e , ván? 65.

(Si contesta "tos erivl.aria a escuela: privarla" o si los tiene en escuela tr. vadz) ¿Qué razo.r s tiene o te:xlr;.a usted para enviar sus hijos a escuelas privadas? Razón para eaGiar los hijos a escuela privada.

66.

(Si contesta "ro los enviarla a escuela privada" ) ¿Qué razones tendría ustd para no enviar a sus h~.jo: a escuela privada?

67. ¿Hasta qua grado le gustaría a usted que llsgaran sus hijos en la escuela? 68. ¿Cree que podrá rcal1.zar (lograr) su esperanza o que no podrá lograr su esperanza d:: ver a sus hijos llegar al grado mencionado? 69.

(Si dice que no podó) ¿Qué le lace pensar clue no podrá lograr la esperanza de ver a sus hijos llegar al grado mencionado?

70.

(Para personas blancas solamente) ¿Est€r usted a favor o en contra de q_re se ai,.nitan pe o?ns de raza negra, mulata o de color en las escuelas privadas?

71. En Paerto Rico, a_'.gu.as de las nuevas fábricas están empleando yes que crr'o tF!Crtz algunas mujeres. ¿Sabe uG'!Fd si el g que protederechos ¿Conoce usted los protejan estas emplearlas? gen a las mujeres e'i sus empleos? 72. ¿Sabe usted cuáles son? (especifique) 73•

711..

Tomándolo todo en consideraclón y sin intención de ofender a naa;e, ¿cutrtas razas z a usted que hay en Puerto Rico contai.: o solamente a ics lit ortorriquefios y excluyendo a los extranjeros y exilados? ¿Cuáles so:1?

75. Raza del entrevistado (por observación). 76. Ahora me gustarla que usted eche una mirada a estos retratos y que les vaya colocando de tal manera que los que pertenecen a la misma raza quedcu juntos en el mismo paquete (grupo), y los que pertenecen a razas distintas aparezcan en paquetes (grupos) separados (distintas). (Cuando el informante forme grupos, pregunte el nombre de la raza de cada grupo).

~


- 211

77. ¿En cuál de estos grupos diría usted están representadas las personas más bonitas? 78. ¿En cuál de estos grupos diría usted están representadas las personas ni .s feas? 79. ¿En cual de estos grupos están representadas las persones más inteligentes? 80.

¿En cuál de estos grupos están representadas las personas menos inteligentes?

81. ¿En cuál de estos grupos están representadas las personas más tratables? (honorab:Les, importantes) 82. ¿En cuál de estos grupos están representadas las personas menos ti'atab l e s ? 83. ¿En cuál de estos grupos están representadas las personas más respetables? 8~+. ¿A cuál de estos grupos pertenecen los menos respetables? 85.

¿A cuál de estos grupos le gustaría a usted que excluyeran de su vecindario?

86. ¿A cuál de estos grupos le gustaría que excluyeran de los bailes a que usted y su familia as1st=n? 87. ¿A cuál de estos grupos diría usted que pertenece usted? 88. Si alguien propusiera que ura persona ¿e este grupo (scñaJ_e el grupo ide ht.rZ.cado como negro y/o intermedio) fusra aceptado en una sociedad en donde la msyor parte de los miembros fueran blancos ( sers.le el grupo identificado como blanco), ¿cree usted que cons:.gair~a sor aceptado corno miem_ibro o qúe le d~zian' bola negra (seria rechazado? 89. ¿Cómo votaría usted en ese caso? 40. Si alguien propusiera a una persona de la raza negra como mie.nbrO de ima soc tedad o agrupaciones a que usted y su familia pertenecieran, ¿votaría usted a favor o en comitra de que se la admita a esta persona como miembro en la sociedad? (Esta pregunta es para personas blancas solamente). 91. (Para personas blancas solamente) ¿Cómo cree usted que votarán los otros miembros de la sociedad o asociación? 92. (Para tcdos) ¿Cree usted que una persona de la raza negra seria bien recibida en un baile en donde la mayoría de las parejas fueran blancas?


2..12

'

93• (Para personas blancas solamente) ¿Si usted fuera a un baile donde la mayoría de los asistcrtes fueran de la raza negra, cree usted sería bien recibido o mal recibido?

94. (Para todos) ¿Si una persona de la raza negra fuera a mudarse a un vecindario en donde la mayor parte de la gente son blancos, cree usted que sería bien recibido o mal recibido?

95• (Para todos) ¿C6:no verían el que una familia de color se mudara a este vecindario las otras fcuil: a.s que viven p ac i? (Probe: en ger.eral, ¿comentarían a favor o en contra de esto?)

96. (Para personas blancas solamente) ¿Si una familia de la raza negra f'jcra a mudarse al lado de donde vive con su fa}nilia, le parecería mal, bien o indiferente que se mudaran? 97. (Para personas blancas solamente, si dice que se sentiría mal) ¿Haría usted algo para evitar que se mudaran?

98. ¿Qué haría? (especifique) 99. (Para todos) ¿Si en este pueblo (o barrio) se casara ura persona de la raza negra con una persona de la raza blanca, qué diría la gente? 100. (Para todos) ¿Si una muchacha de la raza negra estuviese enzmoraaa y decidida a casarse con un hombre blanco, cÓmo se sentirían los padre do

ella? 101. (Para personas blancas solamente) ¿S L una ..i.;a ds usted estuviera er_^morada y decidida a casarse con un hombre de la raza negra, cómo cree que se sentiría usted? 102. ¿C6mc cree q,te actuaría usted? l~ Y . ( i contesta que se opondría) ¿Qut haría para oponerse? l0~.. ¿Pertenece usted o es miembro de alguna de las siguientes agrupacioras o sociedades? 105. Hablando en general, ¿cuáles son las cosas de nuestro país que son motivo de orgullo para usted? 106. Mucha gente habla de las obligaciones que tiene la gente para su país. En su opinión, cuáles son las obligaciones que un hombre (una persona) debe a su parís?


213 Algunas personas dicen que la política y el gobierno son tan complicados que uno no puede realnonte saber lo que está pasando. En general, ¿está usted de acuerdo o en desacuerdo con esta opinión? (Si cree que es cierta o falsa esta opinión)

108.

Muchas veces surgen controversias públicas que son compl?.cadas y difíciles de entender. L agínese que surge una controversia que puede afectar su for a de vida, como por ejemplo - una ley concerniente a .los i'npuostos (contribuciones) o ua crisis interna que pueda llevarnos a uia guerra - pero usted no comprende a cabalidad lo que pasa. ¿Qué haría usted para enterarse un poco más de lo que pasa? (Si da una contestación, ¿no haría nada más?)

109.

Muchas personas qua húmos entrevistado en este estudio han dicho que ellos tienen problemas para comprerer los asuntos políticos y gubernamentales. ¿Cuál de las razones de esta lista explica mejor por qué sucede esto?

110.

Si usted hiciere un esfuerzo para que alguna decisión administrativa, ley, condición gubernamental, política cambiara, ¿cree usted posible que tendría éxito?

111.

Supongamos que una persona está tratando de influenciar una decisión gubernamental. Aquí tiene una lista de cosas que podría hacer: ¿cuál de estos métodos cree usted seria el más efectivo?

112.

¿Diría usted quo las actividades del gobierno tienden a mejorar las condiciones de este país, o a dallar (fastidiar, estropear) las cosas?

113.

¿Cuántos partidos políticos hay en Pt'erto Rico?

114.

Algunas veces o.toros que algunas personas o grupos tienen mucha influencia en el gobierno y por esta razón se perjudica el interés de la rrayorla del pueblo. ¿Diría usted que existen o no existen estos grupos o personas qi'e tienon influencias en el gobierno y afectan el interés de la majroría? (Si contesta que existen: Pregunte: ¿cuáles conoce usted?)

n.s.

107.

;.fl-Tría »sted que todas las personas en Puerto Rico tienen igual oportuni.dsd para co.ns2guir empleos y ascensos, o que existen prácticas que favorecen a unas personas más que a otras?

lló.

¿A quiénes se favorece? (¿A cuáles grupos les dan preferencia?)

117.

¿Diría usted que esto ocurre en los empleos del gobierno o que en los empleos del gobierno no ocurre esto?

118.

¿Diría usted que esto ocurre en los empleos de empresas privadas o que en los empleos de empresas privadas no ocurre esto?

119.

(Si contesta que hay discrimen) ¿En dónde se nota más el discrimen, en el gobierno o en las empresas privadas?


- 2l:-

120, Sin intención de ofender a nadie y toreándolo todo en consideración, ¿cuántas clases sociales o categorías de rango social diría usted que hay en Puerto Rico? 121. (Si contesta que hay clases) Otra vez, sin intención do ofender a nadie y tomándolo todo en consideración, ¿cuáles diría usted son esas categorías de rango o clases sociales en Puerto Rico? 122. ¿A cuál de las clases que ha mencionado antes diría usted que pertenece? 123. ¿Cuál es su op'nión sobre las huelgas de trabajadores? 124..

¿Pertenece usted a alguna unión de trabajadores?

125. (Para miembros de uniones solamente) Supongamos que usted considera necesario cambiar el presidente de su unión, ¿qué haría? 126.

¿Se inscribió usted como votante en las últimas elecciones?

127. (Si contesta no) ¿Por qué no se inscribió? 128. ¿Voté usted en las pasadas elecciones? 129. (Si contesta no) ¿Qué razones hubo para que usted no votara? 130. ¿Diría usted que en Puerto Rico todos los partidos políticos tienen igual oportunidad de hacer llevar su compaña al electorado o que unos partidos tienenm<s ventajas que otros para hacer llegar su campaña al electorado? 131. (Si contesta desigual) ¿Cuáles tienen más ventajas? 132. (Si contesta desigual a la pregunta ¿Cuáles tienen menos ventajas? 73

l30)

A qué se debe esa desventaja?

134. ¿Puede una persona en Puerto Rico votar por el partido que le diere su conciencia o diría usted que hay cosas que impiden que una persona pueda votar por el partido que le dicte su conciencia?

135. (Si contesta que el voto no es completamente libre, pregunte) ¿Qué razones hay para que el voto no sea completamente libre?

136. Supongamos que en este vecindario (barrio o pueblo) un grupo empieza una campaña de repartir hojas sueltas en las que se


- 215 critica la religión de usted, ¿estaría usted a favor o en contra que le dieran permiso para regar las hojas sueltas?

13?. M

¿Qué haría usted si un grupo de personas comenzara una campaña de regar hojas sueltas en las que se critica sus ideas y creencias religiosas? (Libertad de religión - tolerancia)

138. Supongamos que los que riegan las hojas sueltas on contra de sus ideas y cr^e cias re11giosas son arreste doa por la policía, ¿qué haría usted en este caso? (Clave: Si fueran arrestados, ¿qué haría?) 139. Si una persona que critica severamente las ideas y creencias religiosas de usted quisiera 'hablar' o hacer un discurso en su pueblo, ¿estaría usted a favor o en contra de que se le dejara hablar? 140. Si esa persona hubiese publicado un libro y un grupo de personas en su comunidad (pueblo o barrio) propone que eliminen ese libro de todas la bibliotecas, ¿estaría usted en favor o en contra de que se elimine ese libro de todas la bibliotecas? 11+1. Si esa persona trabajara con el gobierno, ¿estaría usted a favor o en contra de que lo botaran (por esa y ninguna otra razón)? 142. Supongamos que un grupo empi.~za una campaña de regar hojas sueltas en este vecindario criticando severanenta las ideas y preferencias políticas de ust^d o del partido a que usted pertenece. ¿Lstarír. usted en favor o en contra de que se le dieran permiso para regar las hojas szoltas? 143. Supongamos que los que riegan las hojas en contra de su partido fueran arrestados por la policía. ¿Qué haría usted en ese caso?

144.

4

Si un grupo de personas comenzara una campaña en este vecindario de regar hojas sueltas a favor del Partido Popular, ¿estaría usted a favor o en contra de que se les diera permiso para regar hojas sueltas?

145• ¿En qué clase de cosas creen los Populares? (Probe: ¿nada más?) Ri las personas que riegan hojas sueltas a favor del Partido Popular fueran arrestadas, ¿qué haría usted en ese caso? 147. Si un grupo de personas que está a favor de que el gobierno sea dueño de todas las empresas quisiera empezar una campaña de regar hojas sueltas en su vecindario, ¿estaría usted a favor o en contra de que le dieran permiso para regar las hojas sueltas?


148. Si un grupo de personas empezara una campaña de regar hojas sueltas a favor de que el gobierno sea e:!. dueño e sodas Jas empresas (industrias y negocios), ¿qué haría usted en ese caso? 149. Si los que riegan hojas sueltas predicando que el gobierno sea duerlo de las empresas fueran arrestados por la policía, ¿qué haría usted? 150. Si un maestro de escuela estuviera a favor de que el gobierno sea dueño de todas las empresas, ¿deben botarlo por eso? 151. ¿Deben meter a la crcel a una persona que predica a favor de que el gobierno sea dtioño de todas las empresas? 152.

Si las personas do este vecindario comenzaran una campaña para eliminar d todas las bibliotecas un libro escrito por una persona que esté a favor do que el gobierno sea el dueño de todas las empresas, ¿estaría a favor o en contra de que se elimiriara el libro de todas las bibliotecas?

153.

Supongamos que un_ grupo comenzara una campaña, de regar hojas s7~eltas a favor del n~ciora1isino. ¿Estaría usted a favor o en contra de que se le diera permiso para regar hojas sueltas?

154. Supongamos ahora que un grupo empieza una, campaña de regar hojas sueltas pcedicündo el nacionalismo: ¿Cuá:1 cree usted seria la reacción en ese caso de la gente de este pueblo (barrio)? 155.

Supongamos que un grupo empieza una campaña de regar hojas sueltas predicando el nacion_al~wino: ¿Cuál cree usted sería la reacción

156. ¿En qué clase de cosas creen los nacionalistas? (Probe: ¿nada más?) 157. Si los que riegan las hojas sueltas predicando el nacionalismo fueran arrestados por la policía, ¿qué haría usted en ese caso? 158. Si esta persona que está, a favor del nacion~.lismo fuera maestro de escuela, ¿deben botarlo por eso, por esta razón y ninguna otra? 159. Si una persona que está, a favor del nacionalismo fuera dependiente de una tienda, deben botarlo por esta razón y ninguna otra?

JJO. Si alguna gente de su pueblo (barrio o vecindario) sugiere que un libro que esta persona escribió a favor del racionalismo fuese eliminado de todas las bibliotecas, ¿favorecería usted esta medida o estaría en contra?


217 ~ 161. Si una persona que está en contra de todas las religiones quisiera hacer un discurso en su pueblo (barrio o vecindario), ;¿estaría usted a favor o en contra de que se 1'a dejara hablar? 162. Si el grupo de personas que riegan las hojas sueltas en contra de todas las religiones fuera arrestado por la policía, ¿ qué haría usted en este caso? 163. Una person que está en contra de todas Jas religiones, ¿debe ser despedida si fuera maestro?

161i.. Si un grupo de personas en su pueblo (barrio o vecindario) propone que un libro en contra de Las igc^ias y religiones escrito por esta misma persona, ft:ere F (mjn~c10 de todas las bibliotecas, ¿favorecería usted esta medida o estarla en contra? 165. ¿Deben meter a la cárcel a las personas que están en contra de todas las iglesias y religiones? 166. Si un grupo de personas viniera por aquí a regar hojas sueltas a favor del M.P.I., ¿qué haría usted en ese caso? 167.

Si el grupo de persons que riegan hojas sueltas a favor del M.P.I. fueran arrestados, ¿qué haría usted en este caso?

168. ¿En qué clase de cosas creen los miembros del M.P.I. (Probe; nada más)? 169. Si en el vecina:ario (o barrio) en que usted vive, un grupo empezara ura campaña de hablar prJdican'lo el comunismo, ¿cuál de las siguiCntes actitudes tornaría ustd? 170. Si un grupo de personas viniera por aquí a regar hojas sueltas a favor del, partido comunista, ¿qué cree usted que haría en este caso la policía? 171.

Si un grupo de personas viniera por aquí a regar hojas sueltas a favor del partido comunista, ¿qué cree usted que haría en este caso el gJoierno?

172. Si un grupo de personas viniera por aquí a regar hojas sueltas a favor dei partido ceiaunista, ¿qué cree usted que haría en eúte caso este vecindario? 173. Si un grupo de personas viniera por aquí a regar hojas sueltas a favor del partido comunista, ¿qué haría usted en este caso?

17!-. Si el grupo de personas que riega las hojas sueltas a favor del partido comunista fuera arrestado, ¿qué haría usted en este caso?


~ 213 175. Si usted averigua que un amigo suyo es ccmunista, ¿seguiría siendo amigo de él o romperla la amistad? 176. ¿Cuántos comunistas cree usted que existen actualmente en Puerto Rico? Solamente Jeme su estimado. 177. ¿En qué clase de cosas creen los comunistas? (Probe: 178.

nada más)?

Si una persona estuviera en contra üe todas las iglesias y religiones, por estoy per nada más, ¿pensarla usted q:~e es comunista?

179. Si una persona favoreciera que el gobierno fuera dueño de todas las empresas, sólo por esto y nada mas, ¿diría usted que es comunista? 180. Ahora supongamos que una persona es miembro del partido comunista. Si esa persona fuera dependiente en una tienda, ¿deben botarlo por esta razón y ninguna otra? 181. ¿Diría usted que es mala idea, buena idea, que los vecinos informen al F.B.I. o Seguridad Interna si tienen sospechas de que algún vecino o relacionado es ccmunis a o independentista? 182. (Si cree que es mala idea, pregunte;) ¿Qué peligro ve en esto? 183. Supongamos que un policía lo arresta a usted por un delito que usted ha cometido, ¿qué derechos le asisten a usted?

18i+. ¿Sabe usted de alón caso en aue una persona ha sido comprada, sobornada, coaccionada o impedida de votar de acuerdo con su propia conciencia? 185. ¿Ocurrió eso recientemente o mucho tiempo atrás? 186.

¿Quiere e: lyc~zri:ic más o menos cómo fue que sucedió ese caso?

187. ¿Qué significa para usted el Estado Libre Asociado? 188. ¿Qué significa para usted la estadidad? 189. ¿Qué significa para usted la independencia? 190. Si los derechos civiles que le protegen a usted fuesen violados, ¿qué haría usted en ese caso? 141. Supongamos que usted averigua que el alcalde de este municipio está robando dinero a través de la subasta de medicinas o las nóminas de trabajo. ¿Cree usted que dejaría las cosas como están o que haría algo?


21

192. (Si contesta 'haría algo', pregunte:) ¿Qué haría?

193.

¿Cómo se combaten las violaciones de Derechos Civiles?

19!+.

¿Sabe usted de algún caso de violación de derechos civiles quo quisiera informarme?

195.

Valor estimado de la casa (por observación).

196. Material de construcción.

197.

Número de habitaciones.

198. (Por observación) Anote aquí las siguientes comodidades en el hogar.

199.

Indique aquí sus observaciones sobre el sujeto con relación a inteligencia.

200. Indique aquí sus observaciones sobre el sujeto con relación a factores de personalidad (seguridad personal). 201. Indique aquí sus observaciones sobre el sujeto con relación a confiabilidad de las respuestas. 202. ¿Cree usted que la persona se sintió amenazada en la entrevista o con miedo?


NEGRO 88.68 BLANCO 7.94

INT. 3.37 TOTAL 1838


r

•

BLANCO 94.78 NEGRO 2.24 INT. 2.92

TOTAL 1744


BLANCA 97.23 NEGRA 1.35 INT. 1.41 TOTAL 1773


BLANCA 94.2

NEGRA 1.81

INT. 3.97 TOTAL 1761


NEGRO 56.76

BLANCO 10.76

INT, 29..46

TOTAL 1690


'I

~

NEGRO 88.97

BLANCO

7.36

INT, 3.16

TOTAL 1836


NEGRA 43.83

BLANCA 20.58

INT. 35. 57

TOTAL

1647


BLANCA 93.68 NEGRA 3.24 INT. 3.07

TOTAL 1758


BLANCA 96. 55

negra 1.83

INT. 1.61

TOTAL

1797


NEGRO 88.23

BLANCO 7.56 INT. 4.19

TOTAL 1811


BLANCO 94.92 NEGRO 2.28 INT. 2.79

TOTAL 1753


BLANCO 33.27

NEGRO 29.56 INT.

37.16

TOTAL 1593


BLANCA 98.23 NEGRA 1.47 INT. .27

TOTAL

1832


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