EXCESO DE COP1. PARA DONAR CPR UPR R
TEMAS SOBRE ECONOMIA DE PUERTO RICO
Serie de Temas Relacionaods:
Número 5
INFLACION Y DESEMPLEO: INAPLICABILIDAD DE LA CURVA PHILLIPS A LA ECONOMIA DE PUERTO RICO
Miguel A. Ramírez Pérez Catedrático, U.P.L. Migdalia Rivera Avilés Economista
UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO MCULTAb DE CIENCIAS SOCIALES DEP*RTAMENTO DE ECONOMIA RIO PIEDRAS, PUERTO RICO
~
EXCESO DE COPIA PARA DONAR CPR UPR RP
UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO Facultad de Ciencias Sociales Departamento de Economía tío Piedras, Puerto Rico
INFLACION Y DESEi4PLEO: INAPLICABILIDAD DE LA CURVA PHILLIPS A LA ECONOi'iIA DE PUERTO RICO
uiguel A. Ramírez Pérez Y Higdalia Rivera Avilés
TEilAS SOBRE ECONOHIA DE PUERTO RICO
Serie de Temas Relacionados
Número 5
T:idad de Investigaciones Económícas
Angel L. Ruiz Director
Miguel A. Ramírez Pérez Coordinador de Publicaciones Ad Honoren
Diciembre 1977
AL CONCLUIn. ESTAS PUBLICACIONES
de 1977,
concluye
Con esta publícación, que es una de diez que salen con fecha de diciembre asta humilde aportación para.estimular la investigación econó-
mica que iniciamos hace poco más de dos años.
Es una conclusión muy temprana
por, y en contribuciones para, nuestras publicaciones. .Sólo
la
al juzgarse por nuestras proyecciones y por el momentum desarrollado en la demanda convicción de
estar realizando una labor necesaria había evitado una conclusión más temprana. Pero llega el momento en que surten su impacto negativo el capricho y la arbitrariedad en decisiones administrativas de la alta jerarquía de este Recinto Universitario--de cuyas decisionés no podemos enjuiciar motivacioñes ni propósitos--y la convicción del deber extraordinario en nuestra labor tiene que ceder ante la cuestión de principios. Al momento de concluir procede hacer reconocimiento a quienes han colaborado en nuestros esfuerzos.
En términos generales, reconocemos la colaboración
de los directores de unidades que nos permitieron acceso al equipo, facilidades y personal.
Sobresalen el Centro de Investigaciones Sociales, el extinto Centro
de Investigaciones Pedagógicas, el Instituto de Caribe y el Instituto de Relaciones del Trabajo, la Oficina de Planíficación y Desarrollo de este Recinto y los Centros de Oficinistas del Colegio de Ciencias Sociales, de Planifícación y de la Escuela de Administración Pública.
de la Escuela
En particular, reco-
nocemos la gran labor de nuestra secretaria, Iilagros Pagan de Medina
y el
extraordinario y multifacétíco trabajo de Diego Martínez Luján y Rafael Collazo Fred, quienes en un momento u otro contaron con la ayuda de un grupo nutrido de estudiantes del Programa de Estudio y Trabajo.
Entre éstos y otros colaboradores
--mayormente personal secretarial-- están Aida Luz ]ulero, Ivonne de Jesús Algarín, Carmen Ana Domínguez, Rita Fontánez, Carmen I. Delgado Castrillo
y
2 Rosa A. Alvarado Vázquez; Eduardo Colunge Guerrero, Tlyrna Serrano Casanovas, Mavirdia Vélez Vélez, Luz rlagali Orellana Reyes, Daniel Peralta Rivera, Eduardo Pacheco Alejandro, José L. Ruiz Febres, Livia Curet, Tliriam Candelaria Ramos, ligdalia Rivera Avilés y Pedro I. Torres Amador.
Un reconocimiento especial
procede para Rafael Rivera Rosa, ilustrador de la.Revista de Ciencias Sociales. •También reconocemos el enorme estímulo que siempre dieron a estas publicaciones el doctor Angel Luis Ruiz, Director de la Unidad de Investigaciones Económicas, la doctora Irma G. Tirado de Alonso, ex-directora de nuestro Departamento de Economía, y otros compañeros claustrales.
Por últirao, reconocemos el entu-
siasmo y esfuerzos de cada uno de los autores--profesores, conferenciantes, servidores públicos, estudiantes graduados--que aportaron sus trabajos para publicación.
U.A.R.P. Diciembre 1977
NuTA
Este ensayo es la proyección de una charla sobre la curva Phillips que dictó la señorita Migdalia Rivera Avilés a dos secciones del curso introductorio de economía en nuestro Departamento en el verano de 1976. Para entonces Uigadalia era estudiante del Programa Graduado de Economía. Al presente se desempeña como Economista III en la Oficina de Asesoramiento Económico del Presidente del Senado de Puerto Rico. Se aprovecha la oportunidad para reconocer la aportación de iavirdia Vélez Vélez, de la Escuela Graduada de Planificación de este Recinto, quien preparó las gráficas que acompañan el ensayo.
UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO Facultad de Ciencias Sociales Departamento de Economía Rio Piedras, Puerto Rico
INFLACION Y DESEMPLEO: INAPLICABILIDAD DE LA CURVA PHILLIPS A LA ECONOMIA DE PUERTO RICO
y
Uiguel A. Ramirez Pérez
Hi3dalia Rivera Avilés
A pesar de una corriente de oposición en torno a la validez empírica de la llamada curva Phillips, todavía es frecuente que se le asocie con los problemas simultáneos de recesión e inflación en las economías de mercado.
La
formulación teórica de este problema dual es, a la luz de la curva Phillips,
tarse su comprobación empírica
en
relativamente sencilla y de fácil manipulación estadística.
Pero, al inten-
tiempo y espacio, la teoría no siempre queda
demostrada por las relaciones esperadas entre las dos variables fundamentales en el análisis:
las tasas anuales de desempleo y de cambios en el nivel de
precios. La experiencia económica de Gran Bretaña, Estados Unidos y otros paises con sistemas predominantemente capitalistas han dado base, por lo menos hasta los primeros alios de la presente década, a la credibilidad de la Curva Phillips como herramienta analítica y de poder predictivo.
Para otros paises con sis-
temas económicos comparables la curva ha fracasado en cumplir su cometido. Ese es el caso de la economía de Puerto Rico, cuyo comportamiento a lo largo del problema de recesión e inflación no puede ni remotamente explicarla la curva Phillips.
2 I.
INTRODUCCION
Hasta el año 1958 se hablabla de la relación que se da entre el nivel de inflación y el nivel de desempleo en una economía.
Fue en ese año que
esta relación se analizó empíricamente. A. W. Phillips, un economista inglés, profesor de la Escuela de Economía de Londres, realizó un estudio en el cual relacionaba el desempleo y el aumento en salarios.
Phillips presentó sus
hallazgos en una curva en la cual presentaba la relación (desempleo y aumento en salarios) con datos de Inglaterra para los años 1861 a 1957, un período de 96 aros. El profesor Phillips concluyó que cuando la demanda por mano de obra es alta y hay poco desempleo, los empresarios empujarán la tasa de salarios hacia arriba.
Cada firma e industria estará continuamente dispuesta a
ofrecer un poco rnás sobre las tasasde salarios prevalecientes, para así atraer la mano de obra de otras firmas e industrias.
En otras palabras, Phillips
encontró que existe una relación inversa entre el desempleo y el aumento en salarios:
si aumenta el desempleo, los salarios disminuirán y viceversa.
II.
TRUEQUE ENTRE INFLACION Y DESEMPLEO
Estas relaciones, ilustradas gráficamente, originan la llamada curva Phillips.
Una curva Phillips hipotética sigue el patrón que ilustra la
Gráfica 1 en la página siguiente.
La curva representa un trueque o tttrade-off~t
entre el nivel de desempleo y el nivel de inflación para la economía.
Si la
economía se mueve hacia el empleo pleno--es decir, en dirección hacia la reducción del desempleo--entonces el nivel de precios aumentará.
Si se per-
sigue una disminución relativa en los precios entonces tendrá que soportarse un aumento relativo en el nivel de desempleo. Resulta obvio que, según expuesto, este trueque representa un dilema para quienes toman las decisiones de qué política seguir.
El dilema consiste
en que no se puede lograr un nivel de precios bajos y a la vez un nivel alto
3 Gráfica 1 CURVA PHILLIPS
Tasa anual de inflación
4
2
6
10
$
Tasa anual de desempleo
de empleo, o sea, un nivel bajo de desempleo.
Una política que persiga
disminuir el desempleo traerá consigo un aumento de precios (inflación). Por otro lado, una polític, que persiga disminuir la inflación traerá consigo un aumento en desempleo. A la luz de la teoría convencional, aquélla que aún no incorpora las implicaciones de las imperfecciones del mercado, la relación inversa entre desempleo y aumento en salarios puede explicarse por dos argumentos principales. zada.
El primero es el comportamiento de la mano de obra organi-
Cuando hay poco desempleo la mano de obra se torna más agresiva y
presiona para mayores aumentos en salarios.
Cuando hay mucho desempleo
la mano de obra se torna menos demandante.
Además, cuando hay poco des-
empleo ordinariamente se da mucha demanda por bienes y servicios y es época de abundantes ganancias.
Los empresarios escogerán conceder las
"excesivas" demandas por aumentos en salarios antes que enfrentar la posibilidad de una huelga.
Con la huelga se perdería producción, de la
que se deriva la ganancia.
Cuando se da la situación de alto desempleo
4 y baja ganancia los empresarios tendrán mucho menos que ceder y por lo tanto presentarán considerable resistencia aún a demandas moderadas de aumentos en salarios. La segunda explicación de esta relación se basa en la demanda excesiva de mano de obra.
Cuando hay mucha mano de obra desempleada los empresarios
no tendrán que competir por emplearla y por lo tanto los salarios que les pagarán serán bajos.
Cuando hay poco desempleo, los empresarios tendrán que
competir por el uso de este factor de producción y los salarios aumentarán. Debido a que los aumentos
en salarios están relacionados directamente
con aumentos en precios las curvas de Phillips comúnmente se dibujan para ilustrar la relación entre el nivel de desempleo y el nivel de inflación. Esta situación puede explicarse debido a que cuando los costos por salarios aumentan, los productores tiene que aumentar los precios de los productos. Consecuentemente, altas tasas de inflación son generalmente asociadas con bajas tasas de desempleo.
Lo contrario ocurre cuando el desempleo es alto.
Cuando
hay mucho desempleo la mano de obra es incapaz de conseguir aumentos substanciales en salarios, los costos de producción no aumentan significativamente y los precios de los productos permanecerán relativamente estables.
III.
LIIíITES DE LA POLITICA PUBLICA ANTE LA CURVA PHILLIPS
Siguiendo el patrón de los paises con economías de mercado en las últimas décadas, confrontar el dilema entre inflación y desempleo implica descansar en la política fiscal y/o monetaria para buscar la estabilidad del sistema económico a niveles deseables de empleo, producción y precios. un gobierno puede afectar
Teóricamente,
la dirección en que se mueven, o que se desearía
se muevan, los niveles de precios y empleo.
Siempre se optaría por decisiones
y cursos de acción en la política fiscal (con. relación a las recaudaciones, deuda pública y gastos del gobierno) y en la política monetaria (con respecto a la oferta de dinero) que cnntrarresta tendencias indeseables en los precios
5 'y el desempleo.
En'1a préctica las herramientas de que puede valerse un
Sobierno resultan relativamente inefectivas para lidiar con el trueque entre inflación y desempleo dada la complejidad del problema.
-
Se seL:alan tres posibles razones para explicar la inefectividad de las políticas fiscales y monetarias. En primer lugar, la premisa en las ci:ales se basan las presentes políticas fiscales y monetarias asumen un sistema econáraico fúndamentalmente competitivo en que la causa fundamental para la inflación es la demanda excesiva. crean presiones inflacionárias.
Sin embargo, existen otros factores que
Por un lado está el poder monopolístico
en ciertas industrias, cue pueden aumentar los precios sinque se dé demanda Por otro lado está el poder de las uniones obreras.
Estas púeden
hacer que aumenten los salarios aun cuando la economía se ;enfrente a
peri6dícas en
el
desempleo sustancial.
un
excesiva.
Corlo consecuencia, cuando se dan disminuciones
nivel de demanda agregada los precios no tenderán a disiai-
nuir sino cue aumentarán.
Así, las políticas monetarias y fiscales tendrán
poca influencia en el nivel de precios debido a que importantes segmentos de la economía aparentemente tienen el poder suficiente para derrumbar estas medidas. La se unda razón tiene que ver con das consecuencias que las políticas que se toman a nivel nacional..tienen sobre el comercio internacional del país. liuy a menudo hay conflicto entre las medidas internas que se toman para lograr una estabilidad en los precios y disminución del desempleo y los objetivos de la balanza de pagos.
Los problemas de la balanza de pagos aparentan
restringir, al menos teóricamente, las opciones fiscales y monetarias disponibles.
Por ejemplo, si en un. País X aumenta el déficit en la balanza de pagos
cuando las tasas de interés son relativamente bajas entonces los empresarios (sean del Pais X o extranjeros) harán préstamos domésticamente que fluirán al exterior en forma de inversión.
Una forma de controlar esto es aumentando
b la tasa de interés domésticamente.
Si la tasa de interés aumenta lo suficiente
esto hará que los extranjeros transfieran sus fondos del exterior al País X. Sin embargo, en el plano doméstico el aumento en la tasa de interés eventualmente aliiaentará una tendencia inflacionaria. La tercera explicación para la inefectividad de las políticas fiscales y monetarias es el cambio que se da tanto en la composición de la fuerza obrera como en la natw:aleza de la demanda por la mano de obra.
Tras la Segunda
Cuerra ziundial ha aumentado la demanda por una mano de obra mejor entrenada y con mayor grado de educación formal.
Al mismo tiempo ha ingresado a la
fuerza trabajadora una proporción alta de personas que no cumplen estos requisitos.
En efecto, ha habido altos porcentajes con muy pobre o ninguna
educación tormal y/o entrenamiento. jóvenes y mujeres.
Ello incluye cantidades crecientes de
La situación se complica al considerarse el gran número
de trabajadores para quienes el avance tecnológico ha hecho obsoletas sus destrezas. Las personas diestras y educadas mantienen altos niveles de empleo aun en épocas de recesión.
Se ven poco afectados por las medidas contraccionarias
que persiguen disminuir la inflación restringiendo los aumentos en salarios. La mano de obra no diestra y pobremente educada encuentra difícil emplearse aun entiempos prósperos debido a la poca demanda por ella.
Como resultado,
en una recesión los intentos para reducir la tasa de desempleo global expandiendo la demanda agregada tiende a ser inútil.
Las personas diestras gozan
de altos niveles de empleo aun cuando se dé el problema de desempleo.
iíás
aún, los aumentos en la demanda agregada no necesariamente crean el tipo de empleo para lo cual la mano c'e obra está preparada.
De hec_io, puede aumentar
la demanda agregada, mejorar el mercado de empleo especializado y dejar en crisis el mercado de trabajo no diestro. porcentaje de desempleo laboral.
Esto equivale a mantener un alto
7' IV.
LA CURVA PHILLIPS Y EL CASO DE. ESTADÓS UNIDOS
El análisis hasta aquí es aplicable á una economía coma la norteamericana.
Por lo menos en lo que concierne a los últimos años de' la
década del 1950 y la década de 1960, la curva describe con bastante fidelidad el.trueque entre inflación y desempleo en esa economía.. Esto se ilustra en la Gráfica 2.
Ese período resultó ser uno de relativa
Gráfica 2 CURVA PHILLIPS PARA ESTADOS UNIDOS EN PERIODOS SELECTOS
A'Inu,I rate O{ in 1r?tic'n
32 United States
•
"4
'7 3
'60
O
70 '68 • '67
~
—3 28
~ _ ~65
• '55
3.5
•. 5N
'hrl
'!6
~3
'71
.~.,
4.2
'ó4, • • `✓ , ~ S9 54 ó
4.4
5.6
:~ó7
6.3
7.0
Unemployment rate
Fuente:
Weidenaar y Weiler (1976, p. 371).
moderación en los cambios.en.precios.
Era de esperarse que una modesta
tendencia inflacionaria aumentara la demanda agregada y por lo tanto el desempleo se redujera.
Sin embargo, esta relativa moderación en,la
tendencia de los precios desapareció a partir de los últimos años de la década de 1960 y la curva Phillips perdió su utilidad como instrumento analítico y de pred1cc1ón del trueque entre inflación y desempleo.
8 De la Gráfica 2 se infiere la probabilidad de que la década del 1970 pueda caracterizarse por una curva Phillips desplazada hacia arriba y hacia la derecha.
Esto implica un nuevo trueque mediante el cual un mismo nivel de des-
empleo en la curva original puede alcanzarse y mantenerse a un más alto nivel de precios que anteriormente.
Expresado en forma inversa, alcanzar y mantener
un nivel de precios anterior representa el confzon~ar un nivel de desempleo mayor que antes.
La utilidad de la nueva curva Phillips, de mostrarse su
validez para el resto de la década, radicará en la aceptación y manejo de esta nueva realidad:
la inflación aceptable para la estabilidad de la economía
tiene que redefinirse a niveles más altos en_ la tasa anual de cambios en precios que lo ideal en tiempos pasados. La literatura relevante aduce diversas razones para explicar el desplazamiento de la curva Phillips cara la economía norteamericana.
Estas cubren desde
los cambios estructurales en la economía y el mercado laboral hasta las imperfecciones de los mercados y las expectativas de personas y empresas en períodos de tendencia inflacionaria:
Nada de esto procede discutirse en el
alcance limitado de este ensayo pero muchas de las variables más relevantes serán mencionadas más adelante al plantearse posibles interrogantes en torno
a los niveles de precios y desempleo en Puerto Rico.
V
INFLACION X DESEMPLEO EN PUERTO RICO
A partir de 1950 el nivel de desempleo de la fuerza trabajadora en Puerto
Rico ha-oscilado entre un mínimo anual de 10.2 por ciento en 1969 y un máximo de 19.3 por ciento en 1976, el año más reciente registrado en nuestras referencias. (Véase Apéndice A.)
La oscilación anual en el nivel general de precios
durante el mismo período cubrió desde fracciones mínimas del uno por ciento de reducción :en precios en 1955 y 1959 hasta un 11.4 por ciento .de aumento en 1975, todo esto considerado
en base al nivel general de precios de 1954
9 y sin tomaren considéración:limitacioncs.metodológicas en.la medición y aplicabilidad por período de los cambios en precios registrados.
En.sin-
tesis, el elemento básico de, caubio estuvo presente con.respecto a inflación y desempleo en Puerto Rico desde 1950. El patrn de la relací,6n anual ::ntre ínflación y desempleo para los 27 años citados se resume en las gráficas 3.y 4.
En ninguna de estas gráficas
se observa un patrón que sugiera la presencia del trueque clásico ilustrado por la curva Phillips.
La Gr~ifíca 3, que cubre todo el período, arroja .una
dispersión de la que sólo puede concluirse que so han dado altas y bajas tasas anuales de inflación, irrespectivamenté de que. las tasas de desempleo hayan sido altas o bajas.
Obsérvese, por ejemplo, que la tasa de alrededor .
de 12 por ciento en desempleo ha coincidido con tasas desde menos de un dos por ciento hasta cerca de un 12 por ciento para por:lo~menos nueve años. Similarmente, cada una de las tasas anuales entre uno y dneo por ciento de inflación se da individualmente con tasas de desempleo queifluctúan entre 10 y 16 por ciento.
En síntesis, no hay trueque entre inflación y desempléo
para el período entre 1950 y, 1976. Un desglose de las relaciones de inflación-desempleo para tres subperíodos tampoco arroja evidencia de trueque en este problema dual. Según la Gráfica 4, para la que se seleccionaron arbitrariamente las décadas del 1950 y 1960 y la década terminando e. 1976 como loa tres subperíodos a examinarse, cada subperíodo muestra la misma ausencia de una curva Phillips que lo mostrado
por la dispersión dci total de años en la Gráfica 3.
En
síntesis, la relación entre inflación y desempleo en Puerto Rico no se puede explicar en base al planteamiento teórico de trueque según la curva Phillips. ¿Qué puede explicar, entonces, el patrón inflacionario y de desempleo en Puerto Rico?
Algunas hipótesis están implícitas en las páginas anteriores.
Otras son derívables de las peculiaridades de la economía puertorriqueña.
10 Gráfica 3 RELACION PORCENTUAL ENTRE INFLACION Y DESEMPLEO EN PUERTO RICO: 1950-1976 t
1
i
~
~
a 74
• 75 ►76
10 ~
84
°52
•67 ~ 58 a70 • .73
4-
71
V
69
r51
'72 S 54
,'60 ► 68 57 ,'61 64sr 66 s62 a 65 s 56 63
2 ~
2
`53
59
10
i 12
,50
r 14
16
18
Tasa anual de desempleo (%)
20
1967-1976 Gráfica 4 ~
14 RELACION PORCENTUAL ENTRE INFLACION Y DESEMPLEO POR PERIODOS SELECCIONADOS: PUERTO RICO, 1950-1976
-4
12 '75
°74
S
76
10 1950-1959
8
8
-4
6 • 67
•58
4
., 70• •73 • ~
71 e 72 •
68
2 ~
0 10
12
14
1 16
~.
I
t
12
14
Tasas anuales de desempleo
1 16
1
18
20
12 En esa luz aquí se plantea como interroganteslo que se sugiere podrían resultar explicaciones al. problema expuesto. La discusión que sigue debe tomarse, por lo tanto, como indicación de áreas de investigación que requiere explorarse para entender el alcancé de las posibles explicaciones de la inflación y el nuestra economía.
en
desempleo
'De inmediato hay tres posibles explicaciones aplicables al caso de Puerto Rico que se deducen de las objeciones antes discutidas sobre la validez analítica y predictiva de la curva Phillips a economías de mercado al presente. En primer lugar, hay que tomar en consideración el poder económico de fuerzas
niveles de precios y/o empleo más allá de
la demanda--interna y/o externa--por O importados.
lo
afectan
los
institucionales en Puerto LUco que, desde dentro o desde fuera del país, que pudiera afectar
los bienes y servicios producidos aquí
Particularmente, procede establecer hasta qué punto el 'patrón
inflacionario y de desempleo está afectado por un elemento monopolístico por él lado de la oferta, es decir, por productores y vendedores y por' el
Puerto
Rico,
sector
laboral.
Dada la estructura
y funcionamiento de la economía de
es de especular cuánto de los aumentos en precios del mercado,
incluyendo la mano de obra, son impuestos por el poder unilateral de los oferentes. Una segunda posible explicación, relacionada con la anterior y la siguiente, es el carácter tan abierto de nuestra economía.
En'esto no sólo
entran las transacciones comerciales, financieras y transacciones complementarias sino también el impacto local de decisiones y operaciones fiscales y monetarias en los Estados Unidos. Las primeras transacciones, que entran mayormente bajo consideraciones de balanza de pagos, incluyen la parte de los cambios en los precios de bienes y servicios importados de Puerto Rico.
También incluyen el impacto que pueda tener sobre el empleo local
las fluctuaciones en demanda agregada principalmente en Estados Unidos y,
dentro de ese mercado, los renglones de sus importaciones que constituyen exportaciones de Puerto 1:ico.
Por otro lado, lo que constituyan medidas
para estabilizar la economía, digamos los niveles de precios y empleo, en aquel país han de tener su impacto en la econoruia local.
Estas posibilida-
des pueden implicar contradicciones entre los objetivos y consecuencias de las medidas estabilizadoras en su aplicación a Estados Unidos y los objetivos y consecuencias con respecto a la economía de Puerto Rico.
desempleo
'oii
La tercera posibilidad que puede explicar mayormente el problema del Puerto Rico, y de éste las altas tasas en que se ha mantenido
aun en los mejores tiempos, radica tanto en los cambios estructurales de la fuerza trabajadora como en la naturaleza de la demanda por los recursos humanos.
Los cambios radicales en la estructura de la economía, particular-
mente cuando le acompañan grandes cambios tecnológicos, implican cambios en la composición de la fuerza trabajadora.
Esto a su vez determina la
demanda por trabajo en términos de educación formal y entrenamiento.
Uás
aún, esta demanda también está afectada por la íncorporación al mercado laboral de mujeres y jóvenes.
En esto queda sobreentendida la importancia
de los cambios poblacionales (tasas de natalidad, mortalidad y movimientos migratorios netos) y del estado emocional de quienes no forman parte de la fuerza trabajadora porque han desistido de buscar trabajo que no les está accesible.
En fin, todas esta 'variables en interacción,y en sus relaciones
con las posibles explicaciones anteriores, pueden arrojar luz sobre el aspecto' de inflación en el prob'l'ema dual bajo consíderación. A estas tres posibles' explicaciones cabe añadir otras variables que pueden guardar relación con el problema de inflación y desempleo según las particularidades de la economía de Puerto Rico.
Primero, siguiendo la
implicación de un comentario anterior, cabría estimar el grado en que los índices de precios pueden haber sobrestimado el alcance real de la tendencia
14
infLácionaria en lo que respecta a cambios en la calidad del couaumd'y cambios en lá canástá'de consumó dala población general." Aumentos en precios por magók1 calidad--proposición de muy difícil verificación empírica a nivel agregado--no serían atribuible
inflación. Por otro lado, los índices pudieran
estar reflejando aa:.:eutos imprecisos si se hubiera da4o un efecto de sustitución'lfacia bicues y servicios de uenóres preciós--cosa que no reflejaría un íbdice de precios obsoleto.
r,n segundo lunar, y tambi& en'reláción con la inflación, procede examióar si existe una tendencia a acumularse inventarias en anticipación de aúiaéntós en precios y, por lo tanto, una ,évasión del pago dé precios mars altos en el futuro. real sobre
Da existir tal tendencia habría que ponderar su impacto
los niveles de p
cios locales--evnsid.arando la at
impsrtaeeia
de las mpresas exportadoras. Pudiera darse el'caso de que, según ocurre cuando se genera' in alza en lbs precios de los ináumos de produccióú en Puerto Rico, el grüeso del impacto real do- aust tos en los precios lo reciba el comprador del exterior vía nuestras exportaciones. Un tercer área examinable, esta vez en reiacibn con la estrüctura del mercado laboral y su posible impacto sobre el desempleo, lo proveen los cambios en criterios y edades para la salida formal del mercado de 'trabajo. dquí entran el efecto del retiro temprano voluntario y los retiros por incapacidad, ambos según programas en desarrollo que flexibilizan estos retiros ~ a niveles progresivos de seguridad económica. ..El último área adiciotfal es el alcance de hegislación orientáda a enfrentar problemas de inflación y desempleo. Como ejemplos de esta legislación están las cedidas--a nivel federal y/o estatal--para garantizar salarios mínimos y/o niveles mínimos de ingreso familiar.
Entran tambifin
medidas para persuadir u obligar a los oferentes de bienes y servicios, incluyendo el factor trabajo, a restringir los aumentos en precios. Otras
15 son medidas para garantizar, a los grupos más adversamente afectados por la inflación y el desempleo, oportunidades adicionales de educación formal y entrenamiento, relocalización física en programas de vivienda y proyectos para implear grupos particulares de desempleados. Hasta quí estas posibles explicaciones, más otras que .pudieran considerarse, apuntan hacia la amplitud del campo a explorar.
Se infiere, además,
una complejidad que trasciende el alcance simple de la curva Phillips si se parte de la hipótesis de que hay ausencia de un trueque entre inflación y desempleo en la econouía de Puerto Rico.
Resulta obvio entonces que una o más explica-
ciones de lá inestabilidad en los niveles de precios y empleo aquí quedan fuera de la teoría y la comprobación empíricas de la curva Phillips.
•
VI.
CONCLUSION
De toda la exposición anterior puede concluirse que cualquier política pública o programas de acción para combatirlos problemas de inflación y/o desempleo en Puerto Rico deben obedecer a un conocimiento de las fuerzas que operan para producir y mantener estos problemas.
Las explicaciones
convencionales asociadas con la curva Phillips deben descartarse por completo.
Procede, por lo tanto, investigar en otras direcciones.
Las variables
que se han sugerido en las últimas páginas pueden ser un punto de partida.
13IL'LIOGRAFIA ,iINITiA Albrecht, William P., Economics, Englewood Cliffs, N.J.:
Prentice-Hall, 1974.
Junta de Planificación de Puerto Rico, Informe .económico al Gobernador, varios años. Weidenaar, Dennis J. y Emanuel T. Weiler, Economics: An Introduction to the World Around You, Reading, Mass: Addison-Wesley, 1976.
Publicaciones de la Unidad de Investigaciones Económicas
TII•iAS SOBRE ECONOIIA DE PUERTO RICO Serie de Conferencias y Foros Núm. 1.
José A. lierrero, La eccnoiaía de Puerto Rico: noviembre 1975.
;1úm. 2:
Jaime A. Santiago, Impacto de la recesión en Puerto Rico, febrero 1976.
Núm. 3:
Jaime A. Santiago, Objectives and Strategy for Economic Development: Challenge, julio 1976.
Núm. 4:
Jaime A. Santiago, Conferencia sobre economía y población, septiembre 1976.
Núm. 5:
2ubén A. Vilches, Current Labor Force Perspectives & Problems in Puerto Rico, octubre 1976.
Núm. 6:
Jaime A. Santiago; La sítuación presupuestaria de 1976 y 1977 y sus efectos sobre la economía, diciembre 1976.
Núm. 7:
Elías R. Asón, Comentarios sobre las recomendaciones del uso de los fondos de las corporaciones 936, mayo 1977.
Núm. 8:
Irma G. Tirado de Alor.ao, Equity and Efficiency Considerations ConcernHigher Education in Puerto Rico, diciembre 1977. ing
El presente crítico,
Serie de Ensayos y Monografías Núm. l:
Alejandro Asmar, Análisis breve del Informe Tobin, junio 1976.
Núm. 2:
Samuel Torres Roman, La problemática económica de Puerto Rico, diciembre 1976.
Núm. 3:
Angel L. Ruíz, Enfoque de insumo-producto para determinar una política de sustitución de importaciones en Puerto Rico, mayo 1977.
Núm. 4:
Angel A. Rivera, Modelo de costo-beneficio para la evaluación de proyectos que sustituyan importaciones, junio 1977.
Núm. 5:
Angel L. Ruíz, Un análisis de la productividad en la industria de centrales y refinerías en Puerto Rico, diciembre 1977.
Serie de Temas Relacionados Núm. 1:
Walter Bruckman, Diseño y método de investigación en la ciencia económica, mayo 1977.
Núm. 2:
Stephen J. Hiemstra, Perspectives on Food Program Evaluation and Research, mayo 1977.
Núm. 3:
Angel L. Ruíz, Las conferencias cimeras de Rambouillet y Puerto Rico, mayo 1977.
Núm. 4:
Jaime A. Santiago, El presupuesto ejecutivo: octubre.1977.
Núm. 5
tiiguel A. Ramírez Pérez y Midalia Rivera.Avilés, Recesión e inflación: Inaplicabilidad de la Curva Phillips a la economía de Puerto Rico, diciembre 1977.
Reto al poder ejecútivo,
TEMAS DIVERSOS DE ECONOMIA Núm. 1:
Fuat y Suphan Andic, Public Finance, Development, and the Third World, diciembre 1976.
Núm. 2:
Paul U. Strassman, Housing Priorities in Developing Countries: Planníng Model, enero 1977.
Núm. 3:
William J. Baumol, Quasi Optimality. Price System, marzo 1977.
Núm, 4:
Angel L. Ruíz, La recuperación económica norteamericana y perspectivas para 1977, junio 197'.
Núnr. 5:
J. Vanek, Seifmanagement, Workers` Hanagement and Labor Management in Theory and Practice: A Comparative Study, julio 1977.
Núm. 6:
J. Vanek, The Absurdity of the Rich Hen's Trade Doctrine and Insti-.. tutions for the Present Day World Economy and an Attempt to Reformulate, agosto 1977.
Núm... .;
K el Molbik, The International üonetary System and the New International Order, noviembre 1977.
Ntim. 8:
J. R. Bosworth y T. V. Somersall, The Analysis of Taxable Capacity of LDC's, noviembre 1977.
1úm. 9:
Ramón J. Cao García, Equilibrio y análisis económico, noviembre 1977.
Núm.l0:
Suphan Andic, Industrialization and Economic.Integration: of Latin: tunerican Perforraancey diciembre 1977.
Núm.11:
Víctor A. Sepúlveda Rodríguez, Nunca veremos la mano invisible: proceso de difusión de capital, diciembre 1977,
A
The Príce We Must Pay for a
(Continúa...)
An Evaluatior.
El
Núm. 12:
Evelyn Ramos de Jesús, Apuntes sobre desarrollo económico: ciembre 1977.
I, di-
Núm. 13:
Evelyn Ramos de Jesús, Apuntes sobre desarrollo económico: diciembre 1977.
II,
SEPARATAS Núm. 1: Richard A. Posner, The Economic Approach to Law, 1976. Richard A. Musgrave, ET., OT., and S.B.T., 1976.
Núm.
2:
Núm.
3: Fuat . Andic y Arthur Mann, Secular Tendencies in the Inequality of Earnings in Puerto Rico, febrero 1977.
Núm.
4:
Arthur J. i~ann, Public Expenditure Patterns in the Dominican Republic and Puerto lico, 1930-1970, septiembre 1977.
Núm. 5:
Arthur J. iiann, The Fiscal System and Income Distribution: The Case of Puerto %ico, septiembre 1977.
Núm. 6:
Arthur J. iíann y Donald Perlis, Utility Functions, Public Goods2 and Income Distribution, septiembre 1977.
Núm.
7:
Suphan Andic y Parimal Choudhury, Direct Subsidies and Income Redistribution: The Food Stamp Program in Puerto Rico, octubre 1977.
Núm.
8.
Fuat i.. Andic, Poverty and Tax Incidence in ?lest Malaysia, diciembre 1977.
RESEÑAS Núm. 1:
Núm.
Elena I. Diaz, Economic Theory and the Developing Countries - por Ajit K. Dasgupta, diciembre 1977.
2: iiiriam Borrero, Economic Theory and the Developing Countries - por Ajit K. Dasgupta, diciembre 1977.