Skip to main content

Boletín Histórico de Puerto Rico: Tomo XI, 1924

Page 1

Boletín Histórico DE

PUERTO RICO. PUBLICACION BIMESTRAL 1'UNI)ADOR - I/IRECTOR

Dr. C AY ETANO CO I.I, Y TOSTE twetor en Medicina y Cirujia.—Fundador y primer Director del Hosp. tai de la Monserrate, en Arecibo.—Ex-Medico forense de In Real Audiencia de Puerto Rico.—Historlador de Puerto de la Sociedad de In Historia.—Correspondiente de la Real Acade oda Espanola de la Historia.—Correspondiente de la Academia Nacional de la Historia, de Cuba, de Venezuela y de Colombia.-Vice-Director dc la Academia Antillana de la i.rngaa. --Académico de ndmero de la de Medicina. Ex-Gobernador Regional de Puerto Rico.—Ex-Sub-Secretarlo de Agricut turn, Industria y Comercio.—Ex-Delegudo a la Cfmara Autonomista. --Ex-Secretario de Hacienda.—Ex-Secretario Civil del Gobierno Militar Americano. — Ex-Commissioner of Interior. — Ex-Delegado la mara de Representantes.—Ex-Superintendente de Boy's Chartti school.—Ex-Presidente del Ateneo Pgertorriquetio.—Ex-Preaidente de la Sociedad de Escritores y Artistas.— ('omendador de is Real Orden Americana de Isabel I. Cat6liea.-Cnballero de la Orlen Venew 4na de Bolivar.—Autor de las obras laureadas ColC'n Puerto Rico, Prehistoria de Puerto hico. t.a Instrucción 7"ibltea en Puerto Rico hasta 1898 y del Tratamiento de la Fiebre Amarilla, Repertorio Histórico de Puerto Rico, Reseña del estado social, eeon6mico y politico de la Isla de Pto. Rico al tomar posesión de ella los Estados Untdos y otras obras más.

Rico-President'

TOMO XI SAN

UAN,PUEIt4'U RICO.

1924 !II l'AN'1'ER(), FERNANDE7. k CO.


HISTORIA DR PURRTO RICO, DE LOLL Y TOST/.

HtST)2iA DE PUERT) RíCO. -DUODEC[MA CONFERENCIA.-JUAN PONCE DE LEON SE VA A L A CONQUISTA DE LA FLORIDA.-RECTIFICACIONES HISTORICAS. 1 Por Cayetano Coll y Toste).

Derrotado Ponce de León con el traslado de la ciudad de Caparra. a la Isleta, determinó irse a poblar las tierras por él descubiertas en 1512. Empezó, desde luego, a preparar su viaje, aunque se le habla hecho concesión especial de que podía él, únicamente él, seguir residiendo en Caparra, pero con la ineludible condición de tener que concurrir a la sesiones del Cabildo Municipal por ser Regidor perpétuo. Título que le concedió el Rey Católico en 1514, cuando lo visitó en Burgos y además lo facultó para proveer todo lo que se ofreciese como Capitán General que ei•a de Mar y Tierra, desde 1510. Vió con profundo sentimiento de creador y poblador, que le iban a destruir el solar puertorri~lueño fundado por él con tantos afanes a fines de 1508. Su temperamento de hombre fuerte se sublevó y no quiso poner los pies rn el nuevo burgo, a 1►eir de todas las concesiones que se le hicieron. Era de los hombres que no se tiran al suelo de un empellón. Todos cóntra él y él contra todos. El obispo Manso no informó en el Expediente que formó 11. Rodrigo de Figueroa para justificar si se hacía o no el traslado, porque el Prelado estaba en la Corte. Figueroa inició el Expediente el 13 de Julio de 1519, miércoles en la tarde, en la sala de Cabildo de Caparra, ante el Justicia Mayor "el muy virtuoso señor licenciado Sancho Velázquez". Opinaron en contra de Ponce de León el Justicia Velázquez, el tesorero Haro, el factor Baltasar de Castro, el alcalde Pedro Moreno, el contador Sedeño, el veedor Diego de Arce y los regidores Hernando de Mogollón y Sancho de Arango. También informaron en contra los testigos Pedro de Cárdenas, Juan Cerón, Jerónimo de Merlo, Francisco de Cardona, Diego Arias Dávila, Juan Pérez, Miguel de Aguilar Castillo, Andrés Goy Ramos,

Juan Miopena, Juan de la Feria y Cristóbal Maldonado. Rodrigo de Figueroa, con la comisión regia que tenía, ratificó el acuerdo de los Padres Jerónimos, de trasladar la ciudad a la Isleta. Triste y sombrío fué el momento para el Capitán poblador, sobre cuya cabeza caía ya la nieve de los años. Cuando pensaba descansar sobre sus laureles, alcanzados felizmente en el Higüey v en Boriquén, tenía que aceptar la hora trágica de luchar de nuevo con lo desconocido y preparar la lanza y el espadón. Esta.


111171►RI.\ lIlS L'I:RRTI.► n

~

, DE CI1Li. Y'r08T10.

ha viejo, pero ¿qué importaba? Dios era grande! E iba a poblar Florida y Biminí! El ostentaba con orgullo el titulo de ldelaniado de rstm paises desde 1511; y era preciso tender sobre c'llus la soberaula (le sn espada, en nombre de la Corona de Castilla y de León. El tenía los poderes reales ratificados para poder poblar, cono-,i►lerando que hasta entonces no lo había hecho por estar ocupado en el servicio del Rey. Se le había fijado el término de tres arios, pero había de empezarse a contar desde el dfa que se embarcase para dichas islas. Además, la empresa había de ser a ~u costa. Los habitantes (le aquellos paises hablan de ser requeridos por tics veces a reconocer la fe católica, y si no lo aceptaban (le buena voluntad, quedaba autorizado el Leonés a hacerles la guerra a sangre y fuego, hacerlos esclavos, marcarlos con Merru candente en la frente, y ordenar llevarlos a los mercados de Rto Domingo y San Juan. Prontamente aparejó dos naves a sus espensas y con un centenar de hombres de pelo en pecho, se entregó a su nueva aventura. Indudablemente iba aguijoneado Ponce de León por las noticias, que se recibían en San Juan de los grandes éxitos en el Continente obtenidos por otros conquistadores españoles, especialmente liern5n Cortés en Méjico y Francisco Pizarro en el Peril. El rn b mu Leonés escribía al Emperador, desde Caparra, el IO de Febrero de 1520: `Como quiera que mi usanza é costumbre aya seydo servir en estas partes á la Coiotla Real, por mandato del Rey cathálico y en ac 1'eeentanliento de sus rentas é señoríos, agora aunque con I►obrcza, é querido continuar sirvyendo á vuestra magestad, esnerando mercede:•, curo las espero: entre los quales servycios que i rhí tbeago, de»cobrí a mi costa é mencion la ysla de la florida utr en su cc:mu'ca, que non se mencionan por ser pequeñas l iuilfi'e:, é agora vuelvo :1 poblar, podiendo llevar copia de gentc ron que poderlo facer, para que allf sea alabado el nombre de Christo é vuestra magestad servydo del fruto que aquella tierra ~rodusere: é talub'en enthiendo de descobrir mas la costa de la •licha yrla é saber, si lo es, ó si confina con la thierra donde está d;c•CZo Vlazquez, (1) ó otra alguna persona: partirme hé de aqui I►ara s►guir mi viaxe, de aquí a cinco ó seis dias: de lo que se fic iere, ó se viere en aquellas hartes por donde andoviere, taré vela-ion :1 vuestra magestad á mi vuelta é pediré mercedes, é desde :lgora soplico me las conceda, porque yo no osaría emprender tan gran rosa ni de tanta costa, .ni podría salir con ello si no mediante el favor é mercedes de vuestra cesátea lagestad, é si hasta •:qui e de.jr-do de pedirlas ha sido por ver que vuestra magestad tenia 1►oro reposo é mucho tral:axo, que de verdad lo siento como

1l

niego Velázquez estaba en Cuba.


HISTORIA DE PUERTO RICO, DE COLL Y TOSTE.

3

si por ello pasase. Guarde nuestro Señor su muy real persona con aerescentamiento de larga vida é otros muchos reynos é señorios, como por vuestra magestad es deseado." Quedó encargado de la familia del Adelantado su yerno Garci-Troche, é indudablemente también sus otros dos yernos Gaspar Troche y el licenciado Antonio de la Gama,pues el único hijo que tenia, Luis, era de muy corta edad. Oviedo dice, que en el aderezo de esta armada de; dos navíos, bien pertrechados, "gastó mucho". Y Herrera afirma, que invirtió en ella "mucha parte de su hacienda". Y Juan de Castellanos en su Elegía .nos dice: "Y para los efectos dente cargo, de los bienes ganados gastó largo." Pero el Leonés no debía marchar a tan delicada empresa muy satisfecho del aparejo que llevaba, cuando en su carta al Emperador le manifiesta que la hacía "agora, con pobreza". El 26 de Febrero de 1521 leve anclas. Bran dice en la Colonización de Puerto Rico, pág. 312 que fue el día 21, partiendo de la bahía de la Capital a la Aguada, y de allí enderezó el rumbo en demanda de la Florida. No estamos conforme con el autor en esta apreciación. Primeramente, no fué'el 21 cuando levó anclas, sino el 26; pues, aunque el licenciado Antonio de la Gama le dice al Emperador, en carta de 15 de Febrero de dicho año, que "El adelantado ponce de leon partirá el veynte á poblar la florida é descobrir sus comarcas." Francisco Velázquez, contino de S. M. y hermano del desgraciado Sancho Velázquez, informa al Emperador en carta de 7 de Marzo de 1521: "Ponce de leon salió para biminí é ysla florida el veynte é seys de febrero." La otra divergencia con el ilustre historiador es, -que habiendo aparejado Ponce de León sus dos navíos para esta nueva empresa en la bahía de Puerto Rico, no tenía necesidad de ir a la Aguada para nada, porque allí ce iba para hacer aguada, y ésta 1!t haría indudablemente de aguas del rio de Bayamón o de la del Rio Piedras. Se comprende que en 1512, cuando descubrió esos países, fuera con sus tres carabelas a la Aguada, porque habiendo aderezado sus naos en la rada del rio Guaorabo, antiguo puerto del viejo San Germán, pasaba del oeste de la isla al noroeste, para de allí fijar sus brújulas al norte: pero en la presente ocasión, estando los .navíos al norte de la isla desde luego haría rumbo directo al mismo norte, sin derivar al noroeste; era una demora innecesaria. Además, de su anterior viaje tendría levantado su mapa y derrotero con las alturas tomadas por sus pilotos, entre ellos el célebre Alaminos. Mientras la pequeña armada del Conquistador de Boriquén navega hábilmente dirigida hacia el Continente americano, veamos y estudiemos la clase de indios con quienes iba a medir sus fuerzas Ponce de León, creyéndoselas del mismo débil temple de los indo-antillanos. La península de la Florida estaba ocupada por unos hombres que tenían que luchar diariamente con la faena de loe espe-


4

HISTORIA DE PUESTO RICO, DE COIL Y TOE.

sos bosques de esos territorios, donde abundaba el tigre, el gato silvestre, el búfalo, el ciervo, el corzo, el gamo, la ardilla, la zorra, la venenosa culebra de cascabel (crotalus horridus) de siete y diez pies de largo, cuyo tóxico produce la muerte en breves instantes. A esto hay que agregar los ríos y lagos infectados de caimanes. Cazaban los ciervos y los aligator con gran destreza. Eran excelentes guerreros y sus armas usuales eran arcos y flechas. El arco solía tener dos varas de alto y eran gruesos a proporción; hacíanlo de robles y otras maderas del país, muy fuertes y de mucho peso. Hablando de esos arcos, dice La Florida del Inca: historia del Adelantado Hernando Soto (1640) :. "Son tan recios de enarcar, que ningún español, por mucho que lo porfiaba, podía, llevándo la cuerda, llegar la mano al rostro, y los indios, por el mucho uso y destreza que tienen, llevan la cuerda con grandísima facilidad, hasta ponerla detras de la oreja." Y dice Eugenio Ruidiaz y Caravia en su obra La Florida, tomo lo. pág. XLI, cd. Madrid 1893: La verdad es que hacían tiros realmente espantables y prodigiosos, por lo que refieren las cr6nicas de aquellos sucesos. Aconteció más de una vez que las flechas de los floridanos traspasaban de parte a parte a los caballos; y tampoco las cotas de malla, con sus fuertes coletos de cuero, les ofrecían gran resistencia. Un día quisierM someter los españoles una cota de malla, que había costado 150 ducados, a una prueba, y colocando la armadura sobre un cesto, mandaron a un floridano que disparase contra ella. El salvaje cerró los puños, se retorció y estiró para reunir sus fuerzas, y disparó una flecha con tal violencia, que no solo traspasó la armadura y el cesto sino que aun podía haber matado á un hombre. Entonces los españoles pusieron una segunda cota sobre la primera, el indígena volvió á disparar, y la flecha se clavó sobre ambas armaduras, de modo que la punta olía por un lado y el mango por el otro; desde entonces no fiaron gran cosa los españoles en sus cotas de malla, y las llamaban lienzo de Brabante. En lugar de éstas, hiciéronse gruesas corazas, forradas de fuertes capas de fieltro, puestas unas sobre otras, para resguardar con ellas el pecho y el flanco de los caballos. Hacían las cuerdas para sus arcos de correa de venado por un procedimiento primitivo, pero eficaz. Arrancaban del pellejo, ~!esde la punta de la cola hasta la cabeza, una correa de dos dedos de ancho; después de pelada, la mojaban y' la torcían fuertemente. Hecho esto, ataban un cabo á la rama de un árbol y colgaban del otro un peso de cuatro a cinco arrobas, y así la dejaban hasta que se ponía como una cuerda gruesa de violón: eran fortísimas. Tomaban prudentes precauciones para que, al vibrar, no lastimase el brazo izquierdo." Estos eran los indios Seminolaa, con quienes tenía que pelear Juan Ponce de León y sus cien acompañantes. El valeroso castellano buscó fondeadero apropiado y echó las anclas en un


HISTORIA DE PUERTO RICO, DE COLL Y TOSTR.

5

puerto, que todavía en 1591 en el mapa de la obra Indorum Floridanu Provinciam inhabitantium eicones, de Lemoyne, conserva el recuerdo del intrépido argonauta español, signado con el nombre de Simnus Jouunis Ponce; y los geógrafos posteriores le denominan Bahía de Ponce de León. El audaz explorador no pudo internarse en el país floridano ; solamente pudo desembarcar sis fuerzas y ponerlas en condiciones de rechazar la acometividad de los indígenas. Pronto comprendió el experto caudillo leonés que se las había con gente de empuje y de superior calidad en el combate a la conocida en las antillas. Todo esfuerzo de valor y bravura por derrotar a los Seminoles se estrelló ante la muralla compacta de enemigos, que los arrollaron. Empezó Ponce de León, sereno y práctico, a batirse en hábil retirada, en demanda (le sus embarcaciones. Tenía el escudo traspasado de puntas de siles. que afortunadamente no le alcans.aron el tronco, pero en un muslo le habían clavado una de aquellas mortíferas flechas. Refiere Garcila£o de la Vega, que aquel puñado de valientes peleó con denuedo y bizarría, n.endo destrozados por los indios, aunque vendiendo caras sus vidas, y que solamente siete escaparan, mal heridos, y entre ellos Ponce de León. Replegados a la isla de Cuba "murieron todos a consecuencias de las heridas que llevaban". El cronista Oviedo al escribir sobre tan desgraciado episodio de la conquista, anota: "F, no fué solo él quien perdió la vida y el tiempo é la hacienda en esta demanda: que muchos otros por lo seguir, murieron en el viaje é despues de ser allí llegados, parte á manos de los yndios é parte de enfermedades: é assi acab.mron el adelantado é el adelantamiento." El cronista Herrera refiere el hecho en estos términos: "y llegado á tomar tierra en la Florida, habiendo pasado muchos trabajos en la navegacian, los indios le salieron á resistir, y peleando con él íiorfiadamente, le mataron alguna gente, y herido en un muslo, con la que le quedaba se volvió á Cuba, á donde acabó sus días, y el Rey por contemplation de sus servicios, di6 el adelantamiento y las demas mercedes que tenia a Luis Ponce de León, su hijo." Maltrecho y abrasado por la fiebre traumática del flechazo floridano, llegó Ponce de León a la Habana con los residuos de su derrotada expedición. Para aquel entonces-1521--la Habana era una dependencia de Baracoa, donde residía el gobernador Diego Vebizquez. El Teniente a Guerra Diego de Castañeda no pudo facilitar al Adelantado el hombre de ciencia quirílrgica que requería su malhadada herida. Presa de la septicemia pereció el Conquistador del Boriquéa. Pobres debieron ser las exequias que en aquella época se le hicieron al Adelantado dq la florida y Bimini, en la villa de la


6

HISTORIA DD PUIRTO RICO, DL COIL 7 TOSTD.

Habana; pero, andando el tiempo, el beneficiado de Tunja Juan de Castellanos, en el poema heróleo que le dedicó en sus célebres Elegia8, dió por colocada en el túmulo habanero esta inscripción, sacada de su fantástica y poética imaginación: Mole aub has fortis requiesount 088(2 Ieonis Qui vricit factu8 nomina magna Buda. Que el propio poeta de Alanis traduce en la siguiente cuarteta: Aqueste lugar estrecho Es sepulcro del varón, Que en el nombre fué León Y mucho más en el hecho. Allí estuvieron guardados religiosamente estos restos humanos hasta que en 1559, su ,nieto Juan Troche y Ponce de León los trasladó a esta ciudad, yendo a reposar las cenizas del Conquistador a la capilla mayor de la iglesia de Santo Tomás ed Aquino, mediante adquisición y concesión de los padres Dominicos. Esta capilla quedó constituida en panteón del Adelantado de la Florida y Bimini. Sobre la puerta de la sacristía, empotrado en la mampostería, está cincelado en piedra el Escudo de Armas del egregio caudillo. Los restos mortales dei Explorador, Conquistador y Poblador de la isla de San Juan no se llevaron a la iglesia Catedral, como era natural y lógico tratándose de rendir homenaje al Fundador del Solar Puertorriqueño, porque en 1559 estaba aún sin concluir la fábrica de la Catedral. Al celebrar el Cuarto Centenario de la Colonización cristiana de la isla de Puerto Rico, se cumplió este sagrado deber de todo un pueblo reconocido y enorgullecido de su raza y de su origen. Hasta entonces, estuvieron en panteón de familia, y sobre su sepultura había una losa con esta inscripción: "Aquí yace el muy Ilustre Señor Juan Ponce de León, primero Adelantado de la Florida, primer conquistador y gobernador ele esta isla de San Juan" - En la memoria del licenciado don Diego de Torres Vargas, canónigo, en 1647, se lee además del epitafio citado lo siguiente: "Este entierro y capilla es de sus herederos y el patronazgo tle ella, de Juan Ponce de León, su nieto, y de sus hijos, y de doña Isabel de Loaysa su mujer." (1) 111 Doña Isabel de Loaysa era hija del licenciado Iñigo Cervantes de Loaysa, oidor de la Audiencia de Santo Domingo, que vino a Puerto Rico, como Juez de residencia. en 1545; su hija casó en 1546 con el hijo de Garci-Troche; llevó al matrimonio cuantiosa dote y heredó una gran fortuna. Así pudieron comprar a los frailes Dominicos el patronazgo pargsulsr sobre la capilla mayor de la iglesia de Santo Tomás de Aquino pata hacer de ella panteón de familia. Con una hija de este matrimonio casó el Gobernador capn. Melgarejo; y un hijo de este otro matrimonio, D. Juan Mea rejo y Ponce de León era el oidor mis antiguo de la Audiencia de Santo Domingo. en 31 de julio de 1644.


HIATORIA Dm PUDRTO RICO, DR COIL Y TOSTD.

7

De los restos de la armada de Juan Ponce de León se apoderó en la Habana el Teniente a Guerra Diego de Castañeda, por medio del interventor oficial en bienes de difuntos Juan de Lías, y vendió los dos navíos a una expedición que iba para Méjico a :ivailiar a Hernán Cortés en la conquista del imperio de Mocteauma. De este desaguisado del Alcalde Ordinario Castañeda contra los despojos de la armada de Ponce, tenemos una comprobación en la carta que Hernán Cortés dirigió al Emperador, desde Cuyoacán, a 15 de Mayo de 1522. Dice así el relato: (1) "En esta sawn, ya los que aviamos salido feridos del desbarato estábamos buenos, é á la villarica avía aportado un navío de cuan ponce de leon, que avian desbaratado en la thierra 6 ysla florida: e los de la villa enviáronn:e cierta pólvora é ballestas, de que teniamos muy extrema necesidad." Tuvo que intervenir la Corona para obligar a las autoridades de la Habana a devolver a los herederos del Adelantado de la Florida el valor de los barcos y pertrechos de guerra de que se hbbían incautado. Ponce de León dejaba en Puerto Rico un hogar, cristianamente constituido, lo que no ocurría con frecuencia en aquellos tiempos de libres costumbres. Muchos de los conquistadores dejaron sus familias en España y crearon una nueva, con el serrallo de indias, buenas hembras, de que se rodearon en las indias. Ponce de León desde un principio trasladó a Caparra su faniilia, en 1509. Estaba casado con la hija de un mesonero establecido en Santo Domingo y tenia varios hijos. Suponemos la eflora se llamara doña Inés, porque éste fué el nombre que el Explorador le puso a la madre de Agiieyba=na, el 12 de Agosto de 1503, cuando se hicieron gualtiaos, es decir confederados: cuyo lcto consistía en tomar el uno el nombre del otro. Pero no estamos seguros de tal suposición. Los papeles del célebre caudillo se han perdido y no podemos contar más que con los documentos del Archivo de Indias. Ni siquiera concemos ningán descendiente del nieto del fundador del lar puertorriqueño. la primera hija de Juan Ponce de León, llamada Juana, casó con G}arci-Troche, que vino a Caparra con Juan Cerón en Octubre de 1509. El tuvo que hacerse cargo de representar a su cuflado Luis, hijo de menor edad del Conquistador, como Regidor Perpetuo en el cabildo de San Juan,. Atcayde de la Fuerza, casa donde guardaban las armas, se recogía la hacienda real, se archivabait los papeles públicos y se refugiaban las familias de los (P Por cEdula real, dada en Burgos. a 21 de mayo de 1524, as ordena la Audiencia de Santo Domingo proceda contra Diego de Castaiieda y Juan de Lias. en lo ejecutado con los restos de la armada del Adelantado de la florida y Bimini.


8

HISTORIA DE PUERTO RICO, DE COIL 7 TOSTE..

cristianos en defensa contra los indios. Y los demás cargos oficiales que el Rey concedió a Luis Ponce de León y no podia desempeñar por su minoría de edad. Por medio de Gerónimo Alemán reclamó Troche ante S. M. contra las autoridades de la Habana en el despojo de las carabelas del Conquistador. GarciTroche fué también Contador varias veces. El terminó en 1548 la construcción de Santa Cátalina como castillo o fortaleza. La segunda hija de Ponce de León, llamada Isabel, casó can el licenciado Antonio de la Gama, en 1520. Vino a Puerto Rico el Lic. Ja Gama, nombrado por el Eluperador como Justicia Mayor y Gobernador. Los Oficiales Reales se quejaban al monarca de que todo lo proveía sin consultar con ellos. Esta hija de Ponce de León falleció al poco tiempo de casada y Gama hizo segundas nupcias con la viuda de Miguel Díaz, llamada de Cáceres, mujer muy rica, dominicana. La tercera progenie del Conquistador fué el varón Luis, que a la muerte de su padre en 1521, estaba aún en su menor edad, por lo que su curador Garci-Troche tuvo que representarle en los puestos oficiales de que el Rey le hiciera merced para honrar la memoria del Adelantado. Murió joven, pues vemos a su cuñado en 1546, entregando la Alcaydía de la Fuerza (Santa Catalina) ya concluida a su sucesor, Pedro de Espinosa. Leonor fué la última hija de Ponce de León, la que casó con Antonio ele la Llama Vallejos, que fué Gobernador nombrado por la Corona de 1561 a 1564. Al ir a la Península a dar cuenta de la residencia de su antece$or licenciado Diego de Caraza naufragó la nave en que iba y se ahogó, frente a las costas de Portugal. Respecto a los descendientes de Juan Ponce de León tenemos una duda. El beneficiado de Tunja Juan de Castellanos, en la elegía que dedica al Conquistador de Boriquén, en el canto quinto, estrofa cincuenta, dice: "Gaspar y Garci-Troche, principales En estos regimientos y gobiernos: Hombres en toda cosa tan cabales, Que del dicho Juan Ponce, fueron yernos". Sabemos que Garci-Troche fué yerno del Leonés porque casó con su hija mayor Juana, pero ignoramos en absoluto y no hemos podido encontrar ningún documento justificativo de que lo fuera su hermano Gaspar. Este fué alcalde ordinario de la ciudad en 1531 y alguacil mayor en 1534. Es cuanto sabemos de él. Bran, en su importantísima obra La Colonización de Puerto Rico, no hace hincapié en esta duda y saltó la dificultad. ¿Tendría Ponce de León otra hija o casaría Gaspar con Leonor viuda de Vallejo.? La nebulosidad de los tiempos cae sobre todo esto! Tal vez otro investigador histórico, dando con algún documento justificativo, sea historiógrafo más afortunado que nosotros en


HISTORIA DE PUERTO RICO, DE COLL Y TOSTE.

9

este particular. Desde luego, no hay que dudar que Juan de Castellanos, como cronista, dice la verdad, pues fué contemporáneo. Cu:+ndo se trató de celebrar el Cuarto Centenario de la (JolonizaeirSn Cristiana de Puerto Rico, se discutió mucho la persoualidad de este caudillo castellano y de si era merecedor de tal homenaje. La cuestión se llevó a la Cámara de Delegados, la que designó un Comité compuesto de los señores D. Luis Muñoz Rivera. 1)r. Manuel Zeno Gandia y el speaker Lic. José de Diego, tara que estudiaran el proyecto que nosotros, como descubridores (le la fecha 12 de Agosto de 1905, proponíamos para festejarlo. El asunto, que en un principio creimos pasara sin controversia, rodó sobre mares encrespados de pasiones personales. Mis gratuitos enemigos levantaron oleaje. El señor de Diego me comunic•G personalmente viniendo a mi casa las contrariedades que se presentaban y que temía hubiera un fracaso. Dijele, como hombre de más edad y experiencia: —Amigo mío, lleve la controversia a plena Cámara de Delegados, que surjan allí los que quieran contrariarme, y ahora infórman por mi espalda tratando de sugestionarle, que le aseguro a usted con fe firme, que serán arrollados. La discusión es fuente ele luz. Suprímale al mar el oleaje y se convertirá en un pantano. El valiente speaker llevó la cuestión a discutirse en sesio+ies nocturnas de la Cámara. Todos los señores diputados quisieron oir las conferencias. No se presentó de frente más que un adversario, el señor don Agustín Navarrete. Los embozados se quedaron ocultos en la penumbra, conformándose con aplicarles sus acicates a los hijares del señor Navarrete. Este distinguido escritor comprendi6 después, aunque tardiamente, su gran error! No era de él toda la culpa, aunque bajo su firma se derramó, en el diario La Correspondencia, toda la atrabilis de otros contra el nombre de ,Juan Ponce de León. Algo nuestro en defensa del insigne caudillo leones hemos publicado en el Boletín Histórico de Puerto Rico, (1) Las conferencias que dimos en la Cámara de Delegados en defensa de nuestra tesis están publicadas en el libro del Centenario. Cuando se trasladaron meses después, los restós de Ponce de

(1► Véase tomo tercero pág. 234 Cartas a D. Agustín Navarrete. El señor Navarrete no contestó ninguna de estas cartas. Se concretó a seguir ' crihiendn en las columnas del citado diario, pero sin nombrarnos, ni ha«. r nlu~iin a nuas'res epistolas. que aparerian en otro diario de la ciudad. Si el señor Xavarrete hubiera aceptado un reto y contestado mis Cartas, hoy hubiéramos podido compilarlas (las suyas) en nuestro IOMfIa U6 -

rico y el lector hubiera podido dar su veredicto.


10

ñISTORIA D6 PUgaTO RICO, DE COLL Y TOSTR.

León de la cripta de Santo Tomás de Aquino (San José) en la capilla mayor al mausoleo que se le hizo construir en la Catedral, D. Agustin Navarrete asistió al ceremonial y firmó el acta como testigo. Nosotros no quisimos concurrir; y asi se lo hicimos presente al Presidente del Casino Español señor Alvarez Nava, que nos invitó cordialmente para dicho acto, como historiador. No quisimcs hacer pasar un mal rato al señor Navarrete, que ya no opinaba tan mal del Conquistador del Boriquén como cuando lo denigraba en La Correspondencia, y había cantado ya la palinodia y retractado de todo lo que había escrito contra Juan Ponce de León. REAL CEDULA DE FELIPE II NOMBRANDO GOBERNADOR DE PUERTO RICO A D. FRANCISCO DE SOLIS EN 31 DE DICIEMBRE DE 1568. (Archivo de Indias, Eatas te 47. Cajón 3o. Legajo 57J14) (1) Don phelipe, por la gracia de Dios, rey de Castilla, de leon, de aragon, de las dos cesilias, de Jherusalem, de navarra, de granada, de toledo, de Valencia, de galizia, de mallorca, de Sevilla, de cerdeña, de cordoba, de corcega, de murcia, de jaen, de las algarvés, de algesira, tle gibraltar, de las yslas de canarias, de las yndias yslas e tierra firme del mar oceano, conde de Barcelona, señor de vizcaya é de molina, duque de atenas, conde de Ruysellon, de cerdeña. marques de omitan é de gociano, archiduque de abstria, duque de borgoña é de bra.vante é milano, conde de flandes é de tirol, ete á boa, Francisco de Bolea, salud é gracia: sepades que por algunas cabsan suplideras á nuestro servicio y ezeencion de la nuestra justicia, nuestra—voluntad es de mandar

(1) Con la publicación de este documento, que hemos conseguido en el Archivo de Indias, se aclaran varios puntos de nuestra historia regional. Dice Torres Vargas (B. Tapia, p4g. 467): "Al dicho Francisco Bahamonde Lugo sucedió Francisco de Obando" Error! Solis sucedió a Bahamonde. En la lista de Gobernadores de Iñigo Abad no aparece D. Francisco de Solis. Y en la rectificación de Acosta (p4g. 134) se llega hasta Caraza. en 1555; no pudiendo el erudito investigador seguir adelante. Bran dice en eu Historia de Puerto Rico (pig. 91) que Solis reemplazó a Bahamonde en 1586. En esta fecha hay error de imprenta. Debe decir, que Solis tu6'ombrado en 1565. Con el documento, que damos a conocer, se sabe podtiiva• mente dia, mes y año del nombramiento de D. Francisco Solis como Gobernador de Puerto Rico; y el día, mes y año en que tomó posesión de sn destino.—C. y T.


P. FRANCISCO Ds; BOLIS.

11

a

tomar rresidencia a Francisco bamon de jugo, 1) nuestro governador que a sido de la ysla de san Juan de puerto rrico, é á sus tinientes é oficiales, del tiempo que an husado y ezercido la nuestra justicia en ella, que entretanto que fuese nuestra voluntad, é que otra cosa—mandamos se probeera de persona qual contenga que rresida en la dicha ysla é tenga la gobernacion della, é confiando de boa que soya tal persona que bien é fielmente entendereys en ello é mirareys las cosas del servicio de Dios, nuestro señor, é nuestro, y ezecucion de la nuestra justicia, para el paz é sosiego é poblacion de la dicha ysla é lugares de ella, é probeereys con toda rrectitud é buena conciencia todo lo demas quee por Nos boa fuere mandado, cometido y encargado, é á nuestro servicio contenga; nuestra merced y boluntad es de os lo encomendarlas é cometer é por la presente vos lo encomendamos y cometemos, porque vos mandamos que luego que esta nuestra Carta os fuere mostrada vaya á la dicha ysla de san Juan de puerto rrico, é tomeys en vos las varas de la nuestra justicia é rresidencia á el capitan Francisco bamon de lugo, é sus tinientes é oficiales, é a las otras mas justicias de la dicha ysla, por termino de noventa dial, é cumplays a los que dellos obiere querella sentenciando las cabras conforme a derecho, é a lo que esta mandado por las provisiones é ordenancas que por los Catholicos Reyes nuestros señores, padres é abuelos, que santa gloria ayan, é por Nos an sido dadas para esas partes, la gnal dicha rresidencia mandamos a el dicho francisco bamon de lago é á los dichos sus tenientes é oficiales é otras justicias, que la hagan ante bos, segun de vos, y os den y entreguen luego las varas de nuestra justicia y no husen mas della, y pareecan ante boa personalmente en el lugar donde rresidieredeo, en el qual eaten presentes durante el tiempo de la dicha rresidencia, con las penas contenidas en las leyes é prematicas destos rreynoa, que sobre ello disponen, é boa ynformeys y sepays como e de que manera los susodichos, é cada uno de ellos, han husado los dichos sus oficios, C cumplido y ezecutado la nuestra justicia, especialmente en lo tocante á los pecados publicos, é como an guardado las leyes e ordenancas e ynstruziones de los dichos señorea Reyes Catholicos, é del Emperador, mi señor, é nuestras dadas e hechas para esas partes, é defendido la nuestra justicia, derecho preheminencia e patrimonio rreal, é si en algo los hallaredes culpados por la informacion secreta, dadles traslado della é llamadas é oydas las partes a quien toca, verigneys la verdad y percibiendoles quena

)Alma

(1) Este apellido gsMego lo escriben de varios modos, corrompiendo el vocablo- El genuino es Ssameads Hay dos aldeas ea Galicia, provincia de Lugo con este nombre: una en el término municipal de lEleasj parrosargas, y otra en d término municipal de NnaN: quia de santa esta última, con la aldea Rep, forma le parroquia de seMsgo saaaNaas Generalmente se escribe sa>aamondw—C. y T.


12

D. FRANCISCO DE sOLIS.

no an de ser mas rrecibidos con pruebas sobre ello, é ansi averiguado, hagays sobre ello cumplimiento de justicia, é pasados los dichos noventa dias con toda deligencia, sin lo detener, lo enbieys ante vos, al nuestro consejo de las yndias, para que seamos con brevedad informados del estado de las cosas de aquella ysla, y ansi mismo, hagays informacion como y de que manera el dicho francisco bamon de fugo y los dichos sus tinientes é oficiales, é otras justicias de la dicha ysla, que despees ovieren sido, an husado, é tratado las cosas del servicio de Dios, nuestro señor, especialmente en lo tocante a la conbersion, ynstruccion é buen tratamiento de los naturales de la dicha ysla, é las otras cosas de nuestro servicio, ansi en la execucion de la nuestra justicia como en el buen rrecabo y fidelidad de nuestra hasienda é bien comun de la dicha ysla, é pie las penas que se an condonado á qualesquier consejos é personas particulares pertenescientes a nuestra camara y fisco é las hagais cobrar dellas é de otras qualesquier personas, que a ello fueron obligadas y entregarlas á el nuestro tesorero de la dicha ysla, G a quien su poder oviere, é ansy mismo os ynformeys é sepais como é 'le que manera los regidores, mayordomos, y escrivanos, é otros oficiales de aquellas zibdades, villas, é lugares an husado y exercido los dichos officios, despues que por Nos fueron probeydos dellos, é no an hecho rresidencia, 6 si an ydo y pasado contra las leyes hechas en las cortes de Toledo, ó contra lo que está, ordenado y mandado, como dicho es, é si en algo los hallaredes culpados por la ynformacion secreta, dadles treslado della é recibid sus descargos, é aberiguada la berdad de todo ello hagays é determineys lo que hallaredes por justicia, é enbyareis tambien ante Nos la dicha rresidencia: y es nuestra merced, y mandamos, que esteys y rresidays en la dicha ysla de san juan de puerto rrico quatro años primeros siguientes que corran é se quenten desde el dia que entraredes en ella en adelante é mas el tiempo que .nuestra voluntad fuere, y que durante el dicho tiempo tengais por Nos, y en nuestro nombre, la gobernacion de la dicha ysla, é huseis del dicho eaercicio, é administreys la nuestra justicia, ansi cevil, como criminal, en las cibdades, villas, é lugares, que al presente estan poblados, é se poblaren de aqui adelante en ella, é por nuestros lugares tinientes é oficiales que para ello podays poner, é los quitar, é admover cada vez que quisieredes, é por bien tuvieredes, é hazer é hagays todas las cosas é deligencias que por nuestras probisiones cedulas rreales é ynstrucciones é despachos cometimos y mandamos que hiziese é cumpliese el dicho Francisco bamon de Lugo, conforme fi ellas é por esta nuestra carta é por su treslado, Binado de escrivano publico, mandamos á los conejos, justicias, é Regidores, é cavalleros, escuderos, oficiales, é ombres buenos de las dichas zibdadee villas é lugares de la dicha ysla, é á los nuestros oficiales della, que luego que con ella fueren requeridos, sin otra tardanza alguna, é sin le mas rrequerir para ello con esta nuestra Oarta, ni mandamiento, tomen y reziban de voy el dicho Francisco de Bolis,


U. rRANC18C0 DE $OLIi.

1$

e

é de los dichos nuestros lugares tinientes el juramento é solenidad que en tales cosas se rrequiere é debeys haser, el qual anos hecho, vos ayan é rresiban é tengan por nuestro gobernador de la dicha ysla, por los dicho quatro años, é por el mas tiempo que fuere nuestra voluntad y os dexen libremente a vos y a los dichos nuestros lugares tenientes oyr librar, y conocer de todos los pleytos y cabras ansy ceviles como creminales, que en la dicha ysla obiere, é se ofrescieren é proveer todas las cosas que los governadores dellas podian y debian haber, é tomar é rresibir qualesquier pesquisas é ynformaciones en los casos é derechos premisos, y que entendieredes que á nuestro servicio y eaecucion de la nuestra justicia é buena govrnacion de la dicha ysla convenga, é llebar, é Ilebeys, bos é los de buestros lugar tenientes los derechos á el dicho officio anexos é pertenecientes, que para lo husar y eaercer é cumplir y executar la nuestra justicia todos se conformen con vos, con sus personas é gentes, é bos obedezcan é den, é hagan dar todo el fabor é ayuda que les pidieredes, é menester obieredes, y en todo vos acaten é obedezcan é cumplan vuestros mandamientos, é de los dichos vuestros lugartenientes, é que en ello ni en parte dello enbargo ni contrario alguno, boa no pongan ni consientan poner, que Nos por la presente vos rresibimos, é avemos por rresibido, á el dicho oficio é á el huso y exercicio del, e bos damos poder é facultad para lo husar exercer, caso que por ellos é por algunos dellos á el no seays rresibido ; é otro si, por esta nuestra Corto mandamos á la persona b personas que tubieren y tienen las baras de la nuestra justicia en la dicha ysla, que luego que por bos fueren requeridos bos las den y entreguen, é no husen mas de los dichos officios, con las penas en que caen é yncurren las personas que husan de officios publicos é rreales para que no tienen poder que Nos por la presente, los suspendemos y aveníos por suspendidos de los dichos oficios: ansi mismo bos mandamos que las penas y condenaciones pertenecientes á nuestra camara y oficio, que bos é los dichos vuestros lugar tinientes eondenaredes é aplicaredes á ella, las eaecuteys y hagais eaecutar y dar é entregar á el nuestro tesorero de la dicha ysla: é otro si, es •nuestra merced que si bos el dicho Francisco de Bolla, intendieredes ser cumplidero á nuestro servicio é á la eaecucion de la nuestra justicia, que qualesquier personas que agora están en la dicha ysla, salgan é no entren mas en ella, é se beagan ante Nos á presentar, que bos se lo podays mandar de nuestra parte les hagays salir de ella, conforme á la. prematica que sobre ello habla, dando á la persona, que ansi desterraredes, la cabra porque lo desterrays é se os pareciere que sea secreto, darselaeys cerrada é por otra parte bos Nos embiareys otra tal por manera que seamos ynformados dello, pero debeys de estar advertido, que quando obieredes de desterrar alguno no sea sin muy gran cabra, por lo qual todo que dicho es é cada una cosa é parte dello bos damos poder cumplido con todas sus yncidencias ; dependencias dDn aneaidades é coneaidades, é mandamos que ayays é llebeys


14

L. FRANCISCO Dl YOLA{.

de salario con el dicho oficio en cada un año que lo tubieredes, é Nos otra cosa mandamos, trezientaa é aetenta é cinco mili maravedis, los quales ayays de gozar desde el día que os hicieredes á la bela en el puerto de san locar de barrameda, para seguir buestro viaje en delante todo el tiempo que tubieredes la dicha goberLacion : é mandamos á los nuestros oficiales de la dicha ysla que bos den é paguen los dichos tresientos é setenta é cinco mili maravedis en cada un año de qualquier rrentas é probechos que nos rubieremos en la dicha ysla, tomando testimonio signado de escHvano publico del dia que ansi os obieredes hecho á la vela en el dicho puerto de sanlucar de Barrameda para seguir el dicho buestro viaje é tomen ansi mismo en cada un año buestra carta de pago, con la qual é con el traslado de esta nuestra probision, sinado de e8crivano publico: mandamos que le sea rresibido é notado en quenta, lo que en ello se montase, é que lo asienten en los libros, que bellos tienen, é sobrescrita é librada de ellos este original, tomen a bos el dicho Francisco de Solis; dada en madrid, é postrero de diciembre de mill e quinientos é sesenta é ocho años— Yo el rey: por mandado de su magestad, francisco de heraso, Luis quijada, el doctor lui8 de molina, el doctor aguilera, el licenciado botello maldonado. Registrada, ochoa de luyando, chanziller martin de Ramirez. Sello. (1) En la zibdad de puerto rrico desta ysla de san Juan de las yndias del mar oceano en seys días del mes de otubre de mill é quinientos é sesenta é nueve años estando en cabildo é ayuntamiento segun que lo han de huso é costumbre el Illustrisimo señor espitan Francisco baamon de lugo governador é justicia mayor en esta dicha cibdad é ysla é los muy magníficos señores juan quilarte de salazar alcalde hordinario é aonso perez mantel é francisco alegre é martín asetuno de estrada é hernan perez é juande vargas carpanta é luis perez del Rincon é diego martín marchena Regidores y en presencia de mi el dicho rramirez escrivano publico é de el cabildo parescio presente el Ilustrisimo señor Francisco de Solis é presento la provision Real de su magestad aqui contenida por la cual su magestad le haze merced de la gobernacion de esta ysla é presento la dicha provision Real los dichos señores justicia é regidores la tomaron en sus manos é la besaron é pusieron sobre sus cabezas é diaeron que la obédecian g obedecieron con el acatamiento devido y en quanto al cumplimiento della.

(1) D. Francisco de Solis tomó posesión de su cargo de Gobernador de Puerto Rico el 6 de Octubre de 1369 ante el Cabildo de San Juan campus.to del capitán Francisco Bahamonde de Lugo, gobernador y justicia mayor, y los señores Juan Guilarte de Salazar, alcalde ordinario, Alonso Pérez Martel, Francisco Alegre, Martin Azetuno de Estrada. Hernán Pérez, Juan de Vargas Carpanta, Luis Pérez del Rincon y Diego Martin Marchena regidores y el escribano público y de cabildo Francisco Ramírez.- C. y T.


15 DECLARATORIA DE PUEBLO DEL CASERIO DE HORMIGUERo S, FN 174. (Del Archivo particular de Coll y Toste) CERTIFICO: que en sesion celebrada por el mismo, el dia lo. del mes actual, se trató y acordó el particular que sigue: "En este lugar, santuario de Nuestra Señora de Monserrate de Hormigueros, que hasta hoy ha sido un barrio del Distrito municipal de San German, en la Isla de Puerto-Rico, el dia 1o. de Abril de mil ochocientos setenta y cuatro años; siendo las diez 'le la mañana y estando reunidos en la sala preparada al .efecto, y bajo la Presidencia del Sr. Don Narcisp 011er, los Sres. Don Avelino Rodriguez y Tenzo, Don Lorenzo Serra, Don Manuel Sepúlveda, Don Pedro Serra y Don Segundo Rodriguez Carrant, nombrados por el Excmo. Sr. Gobernador Superior Civil de la Provincia, para constituir Ayuntamiento, segun Decreto de 14 de Marzo próximo pasado, á virtud de acuerdo de la Excma. Diputacion Provincial, fecha 26 de Febrero anterior, creando pueblo en dicho barrio y término municipal independiente con los de Guanajibo, Lavadero y Benavento, por haberlo así solicitado los vecinos de dichos barrios; estando presentes otros varios vecinos notables del lugar, se hizo la publicacion solemne del mencionado Decreto y acuerdo, declarando los expresados Sres. que quedaban constituidos y separados de la administracion del Ayuntamiento de San German, y elegidos para Teniente Alcalde Don Avelino Rodríguez y Tenso, y para Síndico Don Segundo Rodriguez Carrant : el primer acuerdo de la nueva Corporacion, fué elevar la expresion de su reconocimiento á la primera Autoridad de la Isla, Excmo. Sr. Gobernador Superior Civil y Capitan General de la misma D. José Luareano Sanz, que ,con tanto acierto la rije gobierna, así como tambien á la Excma. Diputacion Provincial, por la justicia con que han atendido á las legitimas aspiraciones de esta localidad; manifestadas desde hace muchos años; cgnsignando á la vez en ésta su primera acta, un recuerdo de benevolencia y afecto hacia el Ayuntamiento de la Villa de San German, del cual quedan separados, así como á todos los habitantes de su territorio, con los cuales les anima el deseo de continuar ligados por estrechas relaciones sociales, tratándose siempre como hermanos y estrechando cada vez más los vínculos de una sincera amistad para coadyuvar 4 los fines que se propusieran conseguir de la vida municipal independientes, en cuyo propósito no dudan caerán secundados por la hidalguía de aquellos habitantes, á fin de continuar unidos por la buena voluntad, y poder así labrar la lr'lieidad (1e smhos territorios en gloria y honra de nuestra Madre Patria, la noble y generosa España, á la que tenemos la dicha da pertenecer; acordándose talnbien la publicacion de la presente, en la que se dirije un saludo afectuoso á las demas Autori11 2


1t

FUNDACION DEL PUEBLO DD HORMIGUEROS.

los

lades de la Isla y especialmente á los pueblos limítrofes, para efectos que correspondan; de todo lo cual yó el infrascrito Secretario nombrado para este acto, certifico.Narciso Oiler.— Avelino Rodriguez.—Lorenzo Serra.Pedro Serra.Manuel R. Sepúlveda.—José Segundo Rodriguez (Jarrant.—José E. Colon." Y para su publication en el periódico oficial de la plaza, libro la presente en Hormigueros á cuatro de Abril de mil ochocientos setenta y cuatro.—losé E. Colon.—Vo. Bo., Narciso Oiler. Yó el infrascrito Secretario del Ayuntamiento del, pueblo de Hormigueros CERTIFICO: que en sesian celebrada por esta Corporacion, en lo. del actual, entre otros particulares, se acordó el siguiente: "Acto seguido manifestó la Pre• PRESIDENTE, sidencia el deber imperioso en que se está de dividir el distrito muni1)on Narciso Oller. cipal de Hormigueros, en dos secciones próximamente iguales enTENIENTE ALCALDE, tre si, segun lo preceptuó la Ley municipal vigente, en su art. 80, de D. Avelino Rodriguez. que yó el Secretario hice lectura, por hallarse comprendido en el primer apartado de dicho artículo, el CoxczJALzs, territorio. En consecuencia, la Corporacion despues de detenidas I)on Lorenzo Serra. " Pedro Cerra. discusiones sobre la position de los " M. Sepúlveda. barrios entre si, acordó da division propuesta del distrito municipal, en las dos secciones referidas, una SINDICO, ( cargo del Alcalde con los barrios Don Segundo Rodriguez. de Hormigueros y Guanajibo, y la otra á cargo del Teniente Alcalde con los de Lavadero y Benavento, ajustándose uno y otro encargado para el desempeño de sus funciones á lo que previene el art. 81 de la citada Ley municipal, dándose cuenta inmediatamente á la Excma. i)iputacian y Gobernador Superior Civil, para su conocimiento, en cumplimiento de 'lo dispuesto en el tercer apartado del mencionado art. 80, y haciéndose público para inteligencia general." Y para conocimiento general, se publica en la Gaceta oficial de esta plaza, can cumplimiento de lo acordado. Hormigueros cuatro de Abrid de mil ochocientos setenta y cuatro.—José E. Colón.—Vo. Bo.—El Alcalde, Narciso Oiler.


ROSENDO MATIENZO CINTRON.

17

DISCURSO DEL PATRIOTA ROSENDO MATIENZO CINTRON EN EL TEATRO MUNICIPAL DE AN JUAN, EN FEBRERO DE 1902; Y QUE DIO ORIGEi1 A LA FUNDACION DEL BLOQUE UNIONISTA. (Del Archivo particular de Coll y Toate) Señoras y Señores.—Es admirable la espeetacián pública de nuestro pueblo en estos momentos.—Señores y señoras, que representais aquí toda la isla de Puerto Rico, YO os saludo y felicito calurosamente con todo el fervor de mi alma. Vosotros, cual gota de sangre que circula en el corazón, representais la vida puertorriqueña y ofreceis el más patriótico espectáculo viniendo a escuchar la palabra de un compatriota. Yo soy un puertorriqueño que me debo a vosotros, de igual manera que vosotros y yo nos debemos a la Verdad. En cuanto a las verdades, hay unas que son más interesantes que otras para los pueblos: para Puerto Rico es una gran verdad la americanización. Hay personas que creen que este asunto no debiera tratarse; yo entiendo que ocultarlo es un verdadero crimen. La americanización, en los momentos actuales que atraviesa Puerto Rico, es la civilización norte americana y la civilización norteamericana es la libertad. Puertorriqueños, yo sé que somos débiles y la ley general de los pueblos es la lucha por la existencia. Los débiles están llamados a perecer, de modo irremisible, si ven la fuerza y no se apoderan de ella. Esta verdad es necesario que llegue a todos los oidor para que todos sepan a qué atenerse, para que todos, hasta el más pusilámine, se dispongan a luchar; el combate es la vida. Es preciso, Puerto Rico, que te presentes como luchador, que sepas que de esa lucha depende tu porvenir, que se rasgue este ambiente de angustias y zozobras que te rodea. Es ley general, os repito, que rige a todos los hombres, la lucha por la vida; el que se detiene es el vencido; el que sigue adelante, es el vencedor. Puertorriqueños, nosotros no estamos preparados para la lucha por la vida porque no hemos atendido a la salud física. Nuestro tipo .no es vigoroso, porque está debilitado por la pereza. Tipos enclenques, débiles y raquíticos, si no triunfamos de nosotros mismos, si viendo la fuerza de que hablé antes de ahora nos resistimos a apoderarnos de ella, la absorción nos llevará de un modo imprescindible, a la derrota y a la muerte y la desaparición. Nosotros somos los primeros en reconocer, sin temor a equivocarnos, la deficiencia de las armas con que combatimos en la lucha por la vida. Pueblos más adelantados que nosotros, como el francés, por ej 'Iuplo, sufren hoy todavía las tristes consecuen cias del desastre de 1870. Alemania comprende hoy que el triunfo no se lo dan las ametralladoras; ; si Alemania venció


18

SossNDo MATISNZO CINTl10N.

el

ayer por las armas, está derrotada hoy, o lo estará bien pronto, porque sus hombres no están preparados para la lucha por la existencia. (1) Los pueblos calculadores se matan. Alemania ha tenido que oir de boca de su mismo Emperador que su escuela es infernal: Los hombres no salen de las escuelas preparados para la lucha. El Emperador ha declarado últimamente, que la derrota del Imperio, cuyos destinos rije y la necesidad de que se eduque a los hombres en la lucha por la vida es una necesidad que se hace hoy a111 más imprescindible que nunca. Aquella nación que apenas puede contener tan considerable número de habitantes que, aun encontrando estrecho campo en toda Europa, salen del continen ta, funda hoy colonias en continente americano, y envía los príncipes a las Universidades donde se codean con el más pobre ole los alumnos. Y esa nación tan poderosa, Alemania sabia, Alemania guerrera, Alemania ilustrada, cuna de preclaros filósofos, es la que declara por boca de su Emperador que su escuela es deficiente, por lo que se hace preciso introducir en ella un cambio radical, cada día más necesario, que instruya suficientemente a sus hijos en la lucha por la existencia. Tampoco se encuentran los franceses preparados para lograr dicho fin. El camarón que se duerme se lo lleva la corriente, dice el adagio vulgar, y ello se cumple con los pueblos que se resisten a modificar su modo de ser. Francia, que se olvida de que los pueblos para vivir hoy, en pleno siglo XX, necesitan emplear una política sabia, y Alemania, que no sabe colonizar y civilizar como Inglaterra. Francia y Alemania se duermen, estando lla-

(1) No estemos conformes con esta opinión del insigne orador. El alemán estaba y está preparado para la lucha por la existencia. Ha sucumbido Alemania en esta lucha mundial porque su Emperador aspiraba a la Monarquía Universal, y siempre que una nación ha pretendido el dominio universal de los pueblos ha sido derrotada en su demanda. Sucumbió el imperialismo de Roma, Carlomagno, Carlos V y Napoleón. La ley de la Humanidad es la unidad en la especie y en la fraternidad y la variedad en gas rasas y en los pueblos. El progreso está cimentado en estos principios y el conquistador, como Alejandro Magno, que quiere quebrantarlos fracasa en su aspiración. No pudo Alejandro conseguir que los Persas tomaran los usos y costumbres de los Griego. y su dominio universal terminó en humo y cenizas como acaba de terminar el del emperador de Alemania: pero esto no empece para reconocer que el pueblo alemár está preparado para la lucha por la existencia; en medio del tremendo fracaso de su Jefe politice está en pie sosteniendo sus industrias y su eomercio. Q y T.


RO/~NDO ldaTIgNZO CINTRON.

19

Invadas a sufrir de un modo indiscutible, terribles contrariedades. (1) Yo no os hablo de un problema local sino de un problema 1iumano, universal: Alemania, que ve que su escuela es deficiente, y Francia, que observa que su familia es poca numerosa, presienten ya como Puerto Rico, la llegada de su hora apocalíptica, de qye os hablé en mi última conferencia, y sienten como que su fuerza flaquea y que la tierra las llama. Por aquí pasaron—dirá umsa voz misteriosa—Francia y Alemania, con sus sabios, sus grandes lilókofos, sus ilustres poetas, sus adm irables monumentos. Y pasaron porque no supieron reaccionar, porque no informó su política un sentido amplio, progresivo, regenerador; porque resistiéronse a respirar un ambiente nuevo y vivificante, propio a renovar el viciado y pernicioso; porque su resistencia a ello las llevó a la derrota y a la muerte. ( ) Y si eso ocurre en Francia y Alemania, si esos pueblos tau poderosos tiemblan hoy pensando en lo porvenir ¿qué será de nosotros, pobres pálidos, sin vigor bastante en las células del músculo y en las células del cerebro, qué será de nosotros que peetenecemos a una raza gastada, por lo mucho que ha producido, sin desarrollo suficiente, débiles, con la cabeza abatida y sin Ideales? Los hombres que están mejor preparados para la lucha por la existencia, son los de la raza anglo-sajona. Inglaterra y los Catados Unidos, son los países mejor garantizados, los que tieIien mejor desarrollo en agricultura, industria, arte y comercio, los que tienen más vastos ideales, los que se han abierto horizontes más amplios a la vida moderna. Mirad cuánta extensión de '.a tierra tiene la Gran Bretaña bajo su pabellón, bajo sus leyes; pueblo que es admirador de todo lo grande, que hace que el espíritu moderno cunda por todos los ámbitos del país metropolitano y de todos los que conquista, que respeta profundamente la ley el principio (le autoridad y que instruye al niño para la vida del hombre libre, raza que está dotada mejor que ninguna otra en la actualidad para luchar por la existencia en el siglo XX. El puertorriqueño no está preparado para esa lucha. La mayoría de nuestros habitantes no sabe leer ni escribir, es como

(1) Francia ha sabido reaccionar contra su adversario formidable, Aleina&a; y sosteniendo el principio de la libertad de los pueblos triunfar en 'a lucha por la vida. Contra la libertad es impotente la tiranía: sus triunfos son efimeros, transitorios.-0. y T. (4) No compartimos este pesimismo del orador vehemente. Alemania y Francia serán por muchos siglos dos focos de luz intensísimos para la Humanidad. El pesimismo es la más triste y la más falsa de las doctrinas. Francia y Alemania realizan. por sí mismas, su destino bajo la mano de Dios. Francia y Alemania son necesazias para el progreso de la Rumanidad y para el equilibrio de los pueblos europeos.—C. y T.


20

ROSENDO MATIENZO CINTBON.

el soldado que va a la lucha y se encuentra sin armas. .Nuestro nueblo, para el logro de aquel flu, no tiene condiciones físicas, ni intelectuales, ni morales. intelectualmente hablando, somos analfabéticos. Nuestras deficiencias morales son muy grandes, séase por clima o por temperamento, que todo ello influye. Los pueblos que han sido inn►orales jamás serán grandes, jamás serán poderosos. Es ele todo punto indispensable, como ya dije en mi conferencia anterior, robustecer el cuerpo, extender los músculos flexibles, emplear alguna parte dei día en juegos y ejercicios gimnásticos, vigorizar las lineas, fortalecer el desarrollo, formar hombres fuertes y gallardos, ponernos en condiciones de atletas para resistir la lucha; n►oralizarnos, sobre todo. \o podemos ir a ninguna parte debilitados, empobrecidos. Cuando el hombre es robusto, vigoroso y tiene inteligencia cultivada, puede luchar. Los hombres débiles no han formado nunca pueblos vigorosos, y debemos ser un pueblo vigoroso. Aprended, pues, base ball, foot bull; prescindid, paL-a siempre, del alcohol y de todos los vicios que degradan a los pueblos, para no desmentir ante los que ignoran ,nuestro ilustre abolengo, que descendemos de una raza que ha dado glo

►;osos hombres a la humanidad. Es necesario que desaparezca el concepto insultante y salir ~'.e esta inferioridad que nos abruma y avergüenza, para lo cual es preciso ver por qué están despiertas otras razas. Imitémoslas, pues, lo cual no es dificil para nosotros, principalmente por disposición expontáuea, por la tendencia natural de nuestro carácter, dado a la n►ás rápida asimilación. Sigamos el ejemplo de esas razas, adquiramos la cultura necesaria y suficiente para conseguirlo, hagamos algo má&' que admirar todo lo bueno y todo lo grande que excierran, dejemos aquí todos sus gérmenes de grandeza y prosperidad, iinitemos su ¡lodo de ser y copiemos y hagan►os nuestras sus leyes. Si hay alguien que se oponga a esto, que debe ser nuestra más legítima aspiración, es un i►nbécil. Para subsistir necesitamos nosotros seguir los métodos y ejemplos (le aquellas razas, aunque os aseguro que no vamos a ninguna parte si por patriotismo ruin, por patriotismo mal entendido, creemos que nuestra regeneración esta en imitar todo lo pasado. Es preciso que esto se diga, y yo lo ego de este modo y cara a

cara, a mi querido Puerto Rico. (grandes aplausos). Debe aceptarse la americanización. Aceptar la americanización es aceptar la civilización. Roma fué grande porque to►naba de todos los pueblos lo más grande: de los galos, el escudo; de los españoles, la ancha y tajante espada, semejalíte al machete usado en las guerras de Cuba. Eso hizo el pueblo romano, el más grande de los pueblos de la tierra. Y no solamente imitaron los romanos los usos, costumbres y hábitos de otros pueblos, donde encontraban más perfección, sino que se estableció igual corriente civilizadora entre los persas, los griegos y los egipcios. Asi debemos proceder nosotros, asi debe conducirse Puerto Rico.


21

ROSENDO MATIENZO CINTRON.

camino.

su

que

el

Este pueblo de pálidos, de desorientados, de sonámbulos, si cree que del cielo han de venir a salvarle, se engaña miserablemente. Es de todo punto indispensable que la regeneración salga de nosotros mismos. Si uo hacemos tal evoliieiún seremos anulados en la obra, aniquilados en la empresa. y, lo que es peor, instrumcntos de otra raza. El puertorriqueño, repito, debe, por rigurosa necesidad, desempeñar el primer papel en la americanización. Es preciso poner una barrera de simpatía a esa raza superior, no una barrera de bayonetas ni de antipatías, aunque sí, entendedlo bien, una barrera de dignidad y decoro. (Grandes aplausos). E:1 el concierto de la civilización del Norte debe sonar la voz de Puerto Rico grande, vigorosa, elocuente, firme y segura, ya que Puerto Rico no cslá en el planeta por orden de Washington sino por decreto inea'crutable de Dios. (Grandes aplausos.) No acojais, pues, con antipatía la evolución hacia el Norte, sino con calma, con serenidad absoluta, como el que está satisfecho de haber cumplido con un imperioso deber. Caiga la semiila, donde germinará, en la conciencia del puertorriqueño, sin jactancia, pero también sin humillación. i, Sabéis cuál es el secreto del adelanto y de la grandeza de rsa raza dominadora que se llama anglosajona?—El engrandecimiento individual, el valer cada hombre por sí mismo. Ese es iwo de los ejemplos que debiéramos imitar; esa es una de las fuerzas que pasan por nuestro camino y de la que debemos apoMerarnos, si no queremos ser vencidos, aniquilados en esta lucha u. -enienda. Para conseguir eso ya os he dicho lo que debemos hacer: vivir con orientación, con ideal, cambiar radicalmente nuestro modo (le ser, robustecer el cuerpo, moralizar el espíritu. Los pueblos débiles y retrógados, se estancan; los preparados para lea hucha por la vida, siguen adelante. 1)ebemos, repito, imitar los ejemplos y copiar las leyes de esa raza dominadora: ni los persas, ni los romanos, ni los griegos, ni los egipcios, se creyeron humillados jamás por copiar e imitar, unos de otros, leyes y ejemplos que les llevaron al mayor grado de poderío y grandeza; jamás se creyeron humillados por aceptar la civilización. La civilización está hecha para todos, esfuerzo humano pertenece a todos. Puerto Rico tiene derecho a todas las empresas progresivas. En los confines de Occidente se levanta una ola inmensa, gigante, que amenaza inundarlo todo y que significa libertad y federación. La ola que se levanta formidable, poderosa, es la civilización norteamericana. En los pueblos débiles, están obligados los hombres a amarse unos a otros, con amor irresistible. El odio es la más grande de las debilidades humanas. Puertorriqueños, yo no os podré nunca recomendaros el odio a esa raza dominadora, a los americanos, porque el odio destruye en la entraña lo que anida. Expresé que hacia los confines de Occidente se levanta una pla, amenaza arrollarlo todo, envolverlo todo en


22

R06~ND0 IIATIENZO CINTRON.

Busquemos un puerto para ponernos a cubierto del peligro; imitemos los ejemplos y copiemos las leyes de esa raza superior, que tiene ciudadanos, que la honran y dignifican en todas las zonas, en todos los paises de la tierra; no temamos la civilización norteauierirana, que es el engrandecimiento de los pueblos. Amando la civilización y la virtud, triunfaremos eu el siglo XX: en él dará principio nuestra nueva historia. Los p crtidos políticos de Puerto Rico en este momento his; tórico, ¿qué liacen P. . . ¿cumplen con su deber? Yo entiendo que no! (Grandes aplausos). Los partidos políticos que tenemos, entorpecen este momento santo, no engendran cl afecto ni la unión, aunque si promueven la desunión y el odio. De esta manera seremos irremisiblemente avasallados por la ola, aniquilados por la marea que sube. Así no vamos a ninguna parte, porque los pueblos retrógados tienen el deber de dejar el sitio que ocupan a los pueblos cultos y progresistas. Los partidos políticos miran egoistamente el interés propio, como cualquiera asociación mercantil: es un defecto, grave y fatal, que caracteriza a todos los partidos politicos del mundo. Los partidos políticos son, hoy por hoy en este país, una gran estorbo. El arma que con más preferencia, y, más poderosa, esgrimen los partidos políticos es el insulto al contrario; la fuerza, por ellos empleada, es el odio; .no se mueven, generalmente, por amor a la Patria, sino inducidos por el vil egoismo, por el vil interés personal; esos partidos van a las luchas electorales por el ruin medro de determinados grupos: sólo piensan hacer leyes electoraies para ganar las elecciones, lo que para ellos significa tener seguro el pan para sus adeptos. La opinión pública no está representada hoy en esos Partidos, porque debe ser una sola aspiración común. En todos los l afses no se ha hecho indispensable que haya dos partidos; no se necesitan dos voluntades; en todos los países, más que partirlos, se ha necesitado curte todo oir la opinión pública. Ya lo sabéis; puertorriqueños, es preciso, es de absoluta necesidad que haya opinión pública y nada más que un solo pensamiento en estos momentos trascendentales. La mayor parte de los puertorriqueños, desgraciados! no piensan más que en forjar las cadenas de la otra mitad de la comunidad, aniquilándose unos a otros. Triste división!... No tengo palabras para haceros comprender hasta donde alcanza la perniciosa influencia que ejercen ahora los partidos politicos en nuestro pals. Y no necesito manifestaros, porque lo sabéis todos, que tan perniciosa influencia ejerce el partido republicano como el partido federal. Yo rlo me uní al partido de que hoy formo parte con el fin de continuar sembrando la división entre los puertorriqueños, sino para defender a los puertorrique ños. Hago constar, sin embargo, solamente aquí, que si alguna vez salgo del partido republicano, al que ingresé, repito, con el noble propósito de realizar la unión de todos: si alguna vez salgo


2$

0/INDO HATIIN80 cINTioN.

que

!e las huestes de esa agrupación, en cuyas filas milito, es por comprender que así conviene a mi Patria, es para caer dentro de los puertorriqueños, es para luchar por la unión de todos los puertorriqueños, mi más grande y hermoso ideal. (Estrepitosos aplausos). Es necesario comprender que nuestra aspiración no debe ser más que una: que sea una la voluntad de todo el país. Puerto Rico debe tener una sola voluntad política. Yo observo con tristeza que por encima del amor a la Patria, del amor al pueblo puertorriqueño, hay aquí otros intereses, viles intereses personales. Yo declaro aquí rotundamente que el interés de todo aquel que posponga el amor a la Patria, de todo aquel que tienda a corromper esa sola voluntad que debe ser nuestra única aspiración en Puerto Rico tiene una aspiración personal. ¡ ES UN INTERES MISERABLE! (Nutridos prolongados y enutsiastas aplausos.) Es miserable, vuelvo a repetir, todo aquel que vaya en .contra su pueblo; y todos los que tengan como único ideal, el vil interés personal. (Aplausos). Hay puertorriqueños que dicen, que yo sueño, que yo veo visiones. No se equivocan al consignarlo así. Ciertamente que yo sueño, pero con un ideal hermoso y santo: ¡CON LA DIGNIDAD DE LA PATRIA! ; Bien merece que ese sueño se convierta en realidad! La Patria por encima de todos!... Cuando se sueña tan alto, hay que seguir soñando. Yo sueño con la Patria y pido una realidad, pero que sea una realidad que engradeica pronto y dignifique pronto a Puerto Rico. Los que no solíais así, sois- unos pobres compatriotas, degradados por la servidumbre. Soñemos, pues, con nuestra regeneración, con el desarrollo físico, para que, al contacto de dos razas, una superior y otra inferior, resista la última el empuje de la ola que se levanta hacia el Occidente y que se nos viene encima; soñemos con el desarrollo físico y con el desarrollo intelectual y moral, indispensables para ser prósperos y ricos; soñemos con dirigir y perfeccionar la educación, soñemos con que hemos vigorizado las lineas, dado flexibilidad a los músculos, fortalecido el desarrollo, formado hombres fuertes y gallardos perfectamente dispuestos para emprender la lucha por la existencia; soñemos con que hemos dignificado a la mujer. con que nos hemos dignificado y moralizado nosotros; con que tenemos fe, con que hemos definido el ideal; soñemos, en que, con nuestra regeneración, con nuestra perfectibilidad, con la santidad del hogar y con la gloria de la Patris. (Grandes aplausos). La realidad es el amor. El amor que une a las almas no es un sueño. Sólo el que piensa y medita en el amor de sus semejantes es el que acierta. Si nosotros, como es verdad, hemos he cho una división, y no hemos perdido tiempo para hacerla, no debemos perder tiempo en hacer ahora la unión. La unión será la vida de nuestro pueblo!...


24

B08ENDO MATIENZO CINTBON.

el

se

pa-

Yo pedí a mis amigos con toda el alma, la unión con Joe ortodoxos. Y hoy, si mis amigos los republicanos, me dijeran que sueño, al predicar la unión de todos los puertorriqueños, como lo hago, os juro que me separaría inmediatamente de mi partido. Los sueños son a veces más eficaces que las realidades más ciertas de la vida. Sabed que, si no nos unimos pronto, la muerte es irremediable. Sabed que, si hoy somos dos, mañana seremos algunos más. Es necesario ser nobles y generosos, deponer rencillas, y prepararnos a la lucha por la existencia. Los pueblos de corazón bueno y de levantados ideales son los que podrán seguir en esas luchas, que es la lucha por la vida. Puerto Rico tiene derecho a perpetuarse porque es bendito y noble. Hoy es un grave crimen ser republicano o federal. (Grandes aplausos). Si no sabemos ser puertorriqueños, debemos aprenderlo pronto. (Aplausos) Los programas de ,los partidos republicano y federal son la misma cosa. Les separa el personalismo. Los puertorriqueños deben exigir responsabilidades a esos hombres políticos que siembran el odio y alimentan rencores y agravios entre sus paisanos aumentando los males de la Patria. Tenemos necesidad de ayudar a los norteamericanos, tenemos necesidad de ser sus auxiliares y cooperadores; pero para ello es necesario estar unidos, bien unidos. Ya lo he dicho antes: se puede vivir ahora sin la existencia de esos partidos políticos. Lo que es indispensable es que haya opinión pública, opinión pública bien constituida... Apartemos de una vez de nosotros las miserables cuestiones de personalidad. Puertorriqueños, vosotros estais plenamente autorizados para decir cara a cara y alto el ademán, a esos partidos políticos: "¡Vosotros no tenéis derecho a sembrar odios, a anular la personalidad puertorriqueña, a colocarnos débilmente frente a la ola avasalladora del Norte, slñ fuerzas ni medios ra resistirla; a detener, e.0 fin, el carro de la civilización!" (Grandes aplausos). La unión, la santa unión de todos los puertorriqueños se impone hoy más irresistiblemente que nunca. No tardará mucho sin que se nos pruebe que si no hacemos la unión política pereceremos sin remedio, seremos aniquilados fácilmente. Hoy no necesitan partidos, ni opiniones diversas. Puertorriqueños, oídlo bien, si nosotros no hacemos la unión y permanecemos divididos, distanciados unos de otros, demostraremos plenamente, como ro lo consigné ante partido liberal reformista una vez, que nuestra impotencia es definitiva y absoluta.—He dicho. (1) (1) Este discurso del patriota Rosendo Matienzo Cintrón fué la primera piedra del gran proyecto de •la Unión de Puedo Rico, que cristalizó finalmente en el Programa dei Olimpo. que sostenía como régimen de gobierno actual la auten# snfa, y en el futuro la soberanís bajo un estado federativo de la Unión Americana o como una república antillana bajo el protectorado de los Rztados Unidos.—.C. y!


2b

JOSE JULIAN ACOSTA.

VELADA CELEBRADA EN EL TEATRO DE ARECIBO, EN AUXILIO DEL HOSPITAL DE CARIDAD DE LA MISMA VILLA.-I)ISCURSO DE APERTURA POR D. JOSE JULIAN ACOSTA. (Del Archivo particular de Coll y Toste)

nos

más

Señoras y Caballeros:—El 8 de Marzo celebrábamos con patriótico entusiasmo y entre vítores y aplausos la inauguración de la primera linea del ferrocarril provincial, estimándola como un suceso verdaderamente feliz, para la Isla entera, que tanto amamos, por los inmensos bienes de todo género que está llamada á producir. Veíamos y contemplábamos con los ojos delalma, más penetrantes en su esfera de actividad que los del cuerpo, lo que es realmente el ferrocarril que, dejando tras de sí en onduladas espírales su nebulosa de humo, ha de recorrer- las estensas y fértiles llanuras de la costa: una gran palanca de progreso que, despertando todas las fuerzas vivas del país, sumidas en letargoso abandono, estará al servicio del fecundo principio de asociación y de empresas agrícolas é industriales. Ahora, sin ir lejos y sin que haya hecho esperar mucho tiempo la demostración de tan lisonjero prospecto de bienandanaz, en esta alegre y hermosa noche, y ante lo más distinguido de la sociedad arecibeila, que con puro júbilo acoje en su seno y al que correspondemos agradecidos, se exhibe en brillantes caracteres el testimonio inequívoco, de que la vía férrea, en su más conspicua significación, realiza una gran mejora social; es un abrazo entre la Capital y Arecibo, separadas hasta aquí por las procelosas y temidas ondas del mar del Norte y la dificultad y carestía de las comunicaciones terrestres, cual si no fueran, como son, partes integrantes de la misma familia y no atesorasen empresas llevadas á cabo para rechazar con las armas la odiosa y humillante conquista extranjera. Pero la locomotora y el rails hijos de la ciencia moderna, verdadera hada, y traídos desde España y Francia por genios amigos de Puerto-Rico, venciendo el obstáculo que oponían la distancia y la fuerte corrien te de muchos ríos, han restablecido en buena hora las relaciones naturales de familia, haciendo de ambos centros de trabajo y de cultura, con sus aptitudes especiales de producción, un solo pueblo, con porvenir igual, con iguales nobilísimas aspiraciones en los anchurosos senderos por donde camina la civilización contemporánea. I. Si nó, fijémonos siquiera sea un breve instante, en el altísimo sentimiento que nos congrega en fraternal y apretado has en este sitio, donde se cruzan y agitan corrientes recíprocas .de ates


26

JOSS JULIÁN ♦COSTA.

y simpatía; y reflexionemos también el fin piadoso que nos sirve de guía y que anhelamos traducir cuanto antes en un hecho que, vencedor del tiempo y del olvido, pase de generación en generación, 6 como decía un gran poeta latino, que se trasmita de tinas en otras, como se trasmite el fuego generador é inmanente de la vida. Lo sabemos bien. Mejor dicho, lo sentimos profundamente. Siguiendo impulsos congénitos obedecemos todos sin esfuerzo alguno. al sentimiento más inefable del humano corazón, prez tie .nuestra especie sociable y solidaria en sus destinos, al sentimiento de la caridad, que cuidaron de cultivar, desde los primeros destellos de la sensibilidad y de la razón, nuestras buenas, queridas é inolvidables madres cristianas, enseñándonos la santa limosna. Es en el sagrado altar de la caridad que venimos todos, en esta noche, cada uno según sus facultades á presentar á los desvalidos nuestra cordial ofrenda, como hija del cielo siempre á Dios. Las bellas señoritas que, venciendo su modestia y su natural temor, nos harán gustar, dentro de poco, las dulces emociones propias de los talentos artísticos que las distinguen: los jóvenes que se complacen, entusiasmados, en secundarlas en tan'noble acción: y las señoras y caballeros de esta culta Villa, todos y cada uno, con su piadoso óbolo, prueban de consumo y elocuentemente que el anhelo general es la pronta, la inmediata inauguración del Hospital que se construye. tu

II (tracias á los desvelos de su Director, Doctor Don Cayetano Coll y Toste, bueno y distinguido hijo de Arecibo, el edificio está próximo á su terminación; y cuando se concluya, corresponderá á su gran objeto por su emplazamiento, hacia el lado donde mue re el sol, en la cima de una pequeña calina, frente al océano y un delicioso paisaje; por su muy regular extensión y capacidad eon su capilla adyacente; y por la ordenada distribución de sus oficinas y diversos departamentos. ¿Cómo no pagar en esta solemne ocasión de plácemes y ale grías el justo tributo de gratitud pública, que se debe á las damas de Arecibo, á las señoras de la Junta Directiva que, con un celo v una constancia inquebrantables, y secundando la generosa iniciativa de Don Pedro Alonso, alcalde que fué de esta población, han llevado el costoso edificio, desde sus cimientos hasta el brillante estado en que ahora se ostenta? i Ah! el hermoso corazón de la mujer es el llamado á realizar tan bellas creaciones. III Obra toda ella verdaderamente cristiana! Acoger en asilo higiénico, con los recursos de la noble ciencia de curar y los soll.


NAESACION HISTOBICA.

tÍ

citos cuidados de la caridad, para que recobren la preciosa salud, 6 rindan tranquilos su espíritu al criador, á los infelices, á los desheredados de la fortuna. Porque la soberbia humana, conviene decirlo, no debe nunca echar en el olvido, ante las tristes lecciones de la experiencia y el pavoroso problema de la miseria pública que, bajo el terrífico nombre de cuestión social preocupa á todos los sabios y á los gobiernos de Europa y América, que profetizado está de manera irrevocable, el tendreis Siempre pobres dentro de vosotros y con vosotros; y que en la lucha por la existencia y en medio de los constantes vaivenes de la fortuna todo hombre, cuyo fin es siempre incierto, está expuesto á terminar sus días, pobre y desvalido, al amparo de un asilo de caridad. Justo es recordar en este momento, qu desde los primeros días de la colonización castellana, se atendió, entre nosotros, al establecimiento de hospitales para los pobres; y que Puerto-Rico guarda agradecido los nombres venerables del Iltmo. Obispo, Giménez Pérez, en la Capital, de Don Valentin Tricoche en Ponce y Don Antonio Blanes en Mayagüez. Dichosos todos los que en la tierra, puedan emular tan nobles ejemplos.—HE DICHO.— Arecibo, Marzo 20 de 1891. LA ESCUELA DE LA ALDEA DABAN. NARRACION HISTORICA. (Por Ca,etano Coll y Toste.) Corría el año de 1889, y tul designado en unión del vicario de la Villa y del profesor retirado Ruiz de Sagredo para examinar, como miembros de la Junta de Instrucción local, las escuelas de ciertos barrios. Puestos de acuerdo los miembros de la Comisión, determinamos empezar por las escuelas más distantes del pueblo, porque hacia entonces buen tiempo, y dejar para los días lluviosos las escuelas más cercanas. La escuela de la Aldea Dabán radicaba a más de dos leguas de distancia; y a ella nos dirigimos en una hermosa mañana tropical, mucho antes de que el sol nos ofendiera con sus luminosos rayos y levantando una atmósfera cálida hiciera molesto el viaje. Con algún trabajo llegó la Comisión a la citada aldehuela. Había que subir dos largas cuestas y los caballos de la empresa Huelva no brillaban por su fuerza y agilidad. Por fin divisamos el modesto caserío: una docena de casitas fabricadas expresamente y bien alineadas, con una gran plaza en el centro y la Casa Escuela, de alto, luciendo un gran letrero.


$$

NAEEACION BIBToRICA.

El poblado era de reciente génesis y llevaba por objeto estimular la concentración de los campesinos en determinados caseríos y alejarlos de la vida solitaria de los bosques. Tenía este lugar el defecto de carecer de quebradas o arroyuelos; y por ende, ,no habla agua potable; solamente charcas. El valle era pintoresco. El coche de la Junta examinadora se detuvo frente a la eacuela. El maestro esperaba a la puerta rodeado de un pelotón de niños flacuchos. —Ganemos tiempo, dije al Vicario, en voz baja. Abrevie usted, padre Lladó, cuanto pueda en la Doctrina Cristiana para terminar pronto, pues tendremos que ir a almorzar al Factor. —Señor maestro, dijo el profesor Ruiz de Sagredo, ¿estamos listos para empezar? —Me falta un endeviduo, exclamó el maestro rural con voz desolada y triste. ¿ Si pudieran sus señorías esperar unos menatosí prosiguió con voz desconsolada. Parece que se trataba del mejor alumno del plantel. —Bueno, dijo el Vicario, no tenga usted cuidado, señor maestro. Mientras viene ese otro chico, que digan estos niños el Credo. —Bien, señor Vicario, repuso el rural magi8ter. Y volviéndose a sus alumnos les gritó: En fila, al orden! Los chicuelos se alinearon con precisión disciplinaria, frente a la mesa donde actuaba el tribunal examinador. En un santiamén vociferaron el Credo, no dejando alguna que otra vez de pronunciar ciertas palabras con la entonación del canto llano de la liturgia católica. No bien los muchachos dijeron en discordante grito Amén, los animé yo diciéndoles: —Sobresaliente!..- Pasemos a la Aritmética. —Ay, señor doctor, replicó el maestro aterrado. ¡ Si no ha venlo toavia el endeviduo! —Bien, señor maestro, aalidié Ruiz de Sagredo, interin viene ese alumno, que esos otros niños sumen cantidades. Y se fué a la pizarra y les trazó una cuenta sencilla de sumar. Los educandos despacharon pronto, medio cantando cada vez que sumaban una cantidad. —A ver, tú, chiquitín, lee la suma total exclamé yo impaciente. El chico la leyó correctamente en tono de falsete. —Bravo! Bien! Sobresaliente! Vamos a la clase de Gramática, señor maestro. —Ay, señor doctor. ¡ Si no ha llegado el endeviduo! Me dijo con voz suplicatoria el maestro. —No tema usted, no tema usted, le dijo el Vicario. Todo va bien! En ese instante apareció el niño, que el infeliz dómine rural llamaba un endeviduo. Era un chicuelo flacucho y de ojos bri-


N&RRACION HISTORIC&.

29

el

llantes e inteligentes. Rizo lucir la clase de Gramática y se veía claramente que era el Aquiles de aquel plantel de enseñanza. —Venga el libro de Notas, dije al maestro. Vamos a clasificar los exámeens. Traído el libraco, el Vicario y Ruiz de Sagredo opinaron de conformidad; y escribieron sobresaliente y echaron sus firmas. Y yo exclamé: —Ahora va la mía, como higieniéta y escribí: "Nota bené : El maestro de la Escuela de la Aldea Dabán está enfermo, toda su familia lo mismo, y también todos sus discípulos. La anemia los devora. Están edematosos. No tienen sangre. Esto debido a que beben agua de charcas. O se hace un buen aljibe en la plaza de la aldea o un buen pozo artesiano o se traslada la escuela a mejor sitio, no solo por la higiene sino por caridad.Doctor Coll y Toste." A pesar de esta Nota el Inspector de escuelas señor Bobadilla puso la suya a los tres meses, en estos términos: "La Escuela de la Aldea Dabán en pésimo estado, por desidia del profesor y niños rebeldes. Lo mejor, suprimirla.Bobadilla." El pobre maestro pagó los vidrios rotos del palo que le pegaba el médico higienista al Inspector de Escuelas ignorantón. Al poco tiempo vi al maestro en el pueblo; y vino a mi y me dijo: —Señor doctor, me partió usted por eje con aquella Nota. Se puso furioso el señor Inspector Bobadilla, haciéndome cargos porque se la dejé poner, lo .cual le comprometía como Inspector, y me ha suspendido hasta nueva orden. —Le felicito a usted, amigo. Salga de allí. Donde no hay agua potable la vida humana es imposible. Bebiendo agua de charcas se pierde la salud. El desdichado maestro se me quedó mirando y me replicó enfáticamente: -; Podrá ser! Pero el agua de charca es dulce y me gasta más que la del rio, que es sosal... LOS RESTOS DEL PADRE RUFO. Por Mottos (Ioneálex Garcia. (Del Rocinante, de Caguas). I. nos interesamos por nuestra vida regional, no s610 que A los en su presente, incierto y angustioso, si que también en su pasado de glorias y desdichas, de penas y alegrías; a los que soñamos aún con miles remembranzas de mejores tiempos, en los que el sabor de la tierruca era, a la par que más dulce, más íntimo y sentido; a los que de tal modo pensamos, tiene que sernos de grandísimo interés el acto solemne de que ya dimos cuenta en nuestro


=0

LOS amiTOS DDL PADIS EIIIO.

número anterior y que se llevó a efecto en esta ciudad el jueves, 30 del pasado mes, con motivo de ser trasladados los restos humanos del benefactor Padre Rufo a las criptas de la Catedral de San Juan. Hasta aquí una verdadera historia de lo que fué e hizo este gran hombre, no es labor adecuada para el corto espacio de que dispone esta Revista, al par de que por su interés e importancia ya es conocida la mayor parte de nuestros lectores. Nos concretaremos a decir que el Dr. don Rufo Manuel Fernández Carballido, nació en Santiago de Compostela el 27 de Agosto de 1790; que a los 17 años cursaba ya Leyes, y que por esta época dejó sus estudios para defender la libertad de su patria contra el coloso de aquel siglo, Napoleón Bonaparte. Después de esto se dedicó a la .carrera eclesiástica, llegando a esta isla en 1832, para desempeñar una canongia, obteniendo luego la dignidad de Arcediano. Muy pronto se dió a conocer como excelente maestro y entusiasta propagador de las ciencias naturales, fundando un gabinete de Física y un laboratorio de Química para enseñanza gratuita de la juventud puertorriqueña. Fué el primero en idear la fundación de un colegio, instituto o universidad, donde los jóvenes pudieran completar sus carreras científicas o literarias, llevándose para Europa, con el fin de crear profesores idóneos en el desempeño de las cátedras, a cuatro de sus más aventajados discípulos: Acosta, Baldorioty, Núñez y Micault, muriendo estos dos últimos en Madrid durante una epidemía variolosa. "Su vida en este país de sus idolatrías—dice el Sr. Neumann en sus Benefactores y Hombres Notables de Puerto Rico--fué una labor asidua, permanente, incesante, empleada en la propagación ilel saber y. en el ejercicio de todas las virtudes". Tenía el Padre Rufo un sobrino llamado don Joaquin Marta González y Fernández, hijo de Galicia, que vino a Puerto Rico en 1842, viviendo en Gurabo, dnode fué queridísimo, desempeñando varios cargos públicos, hasta el punto de que por su ilustración y méritos, se le proclamó hijo adoptivo de este pueblo. Murió el Padre Rufo el 8 de agosto de 1855, entre once y doce de la mañana, en una casa que llegó a pertenecer a la familia de don Ramón Ortiz, sirviéndole de capilla ardiente la sala de la casa contigua, fabricada en aquellos días por don Victoriano Facundo y que pasó a ser propiedad de don Mauricio Alvarez. El entierro fué muy concurrido. Sus restos lleváronse en coche, arreglado con gusto y cubierto con paños negros, así como la hermosa pareja que lo tiraba. Llevaban las cintas del féretro don José Julián Acosta, don Ramón Baldorioty de Castro, don Nicoláa Aguayo y don Manuel A. Alonso. Despidió el duelo el coronel del ejército, don Juan Gonzalo Lefort, leyendo don José Julián Acosta una oración fúnebre, que fué muy celebrada, escrita por don Nicolás Aguayo.


LOS RLSTOS DIL PADRI ROTO.

$1

a

r

y

En 1898, dos entusiastas vecinos de esta ciudad y excelentes compatriotas, don Hermógenes Alvarez y don Ramón Batista, celebraron una reunión pública en los bajos de la casa en aquel tiempo propiedad de la Bucesi6n Jordá, con el fin de tratar sobre in erección de un mausoleo en el Cementerio, a la memoria del ilustre patricio, a la vez que de la traslación de sus restos, depositados en el Cementerio Viejo, al referido monumento. Con este motivo se dió cuenta al señor Alcalde Municipal don V. Fernández, quien contestó que no podía acceder a tan simpática y laudable idea, por existir varios casos de viruela en la población y prohibírselo la Junta de Sanidad. El 29 de abril de este mismo año, los expresados Sres. Hermógenes Alvarez y Ramón Batista invitaron a don Francisco Jiménez Prieto, don Juan Vias Ochoteco y don Santiago Franqui, para formar una Comisión que se ocupase de realizar el proyecto, siendo por todos aceptado y quedando constituida la referida Comisión en la forma siguiente: Presidente, don Francisco Jiménez Prieto; Vicepresidente, don Juan Vias Ochoteco; Vocal Tesorero, don Santiago Franqui; Vocal, don Ramón Batista y Secretario don Hermógenes Alvarez. En cumplimiento de un acuerdo tomado por la anterior Junta, los Sres. Hermógenes Alvarez lam6n Batista, se personaron en las respectivas moradas del Sr. don Nicolás Cabezudo y doña Salvadora Cabezudo y Costa de Salas, apoderado el primero de su señora madre doña Josefa Cabezudo y Fernández, viuda de Quiñones, sobrina carnal del Padre Rufo, así como la segunda, solicitando su beneplácito para la erección del mausoleo, en lo cual manifestaron ser de todo punto conformes. Fué acuerdo también de la Comisión antes dicha, obtener una copia de la Partida de sepelio del Dr. Rufo, la que transcrita lmr el Pbro. don José León Aguilar, Cura y Vicario de la Parroquia del Dulce Nombre de Jesús de la Ciudad de Cagnas, es como sigue: Certifico: que en el libro trece de Entierros de este archivo parroquial á mi cargo, al folio cuarenta i siete, se encuentra una partida, que copiada ad pedem literas, dice: "En el pueblo de Caguas, á nueve de Agosto de mil ochocientos cincuenta i cinco, fué sepultado en el cementerio de Nuestra Señora de Monserrate de esta Parroquia, con oficios de entierro doble con Misa, de cuerpo presente, el cadáver del Dr. Rufo Manuel Fernández Carballido, Arcediano de la Catedral de esta Isla, de setenta i tinco años de edad, natural de Santiago de Galicia en España, hijo legitimo del Dr. don Andrés Fernández i de doña Francisca Javiela Carballido. Otorgó testamento judicial en diez de Noviembre del año próximo pasado por ante el Escribano público que fué de este pueblo, D. Ramón Deluque, en el que se dispuso se le hicieran los sufragios á disposición de sus albaceas: legó á las mandas de Jerusalem un real de plata cada una por una gola vez, i los tres pesos á la manda pía religiosa; i nombró por U 3


3$

LOS RESTOS DEL PADER RU1'O.

testamentarios á don Joaquín González i don Manuel Cabezudo, i por contador i partidor general al último. Recibi6 los Santos Sacramentos de Penitencia, Eucaristía i Extremaunción: de que yo, el Cura Rector, doi fé.—Angel Renucci.—Hay una rúbrica. II. En cumplimiento de otro acuerdo tomado por la Comisión de que ya hemos hecho referencia, Comisión que había de entenilerse en los trabajos sobre erección de un mausoleo a la memoria del Padre Rufo, los señores don Ramón Batista y don Hermógeres Alvarez, puestos a la voz con dos caballeros de esta localidad, don Salvador Mad y don Eugenio Jiménez, ambos propietarios y con don Carlos Fagundo, vecino y empleado de la misma, procedieron a interrogarles en el sentido de que si les constaba que la muerte del citado Padre Rufo fué o no ocasionada por el cólera-morbo asiático, a lo que respondieron que les constaba no s:* así, por estar seguros de que dicho sacerdote había recibido los Sacramentos de Penitencia, Eucaristía y Extremaunción, siendo expuesto su cadáver en Capilla ardiente y recibiendo todos los auxilios y honores de que están exentos los coléricos, haciendo constar que la epidemia del cólera se desarrolló en esta población a fines del mes de noviembre del mismo año de su fallecimiento, ocurrido en agosto de 1855. A la anterior declaración había necesidad de añadir un dictamen facultativo, para poder exhumar los restos del ilustre Arcediano y a ello procedieron los distinguidos doctores M. Jiménez Cruz y J. Martí, manifestando que por encontrarse los referidos restos depositados en el Cementerio de Nuestra Señora de Mouserrate, hacia cuarenta años, y toda vez que tanto el panteón donde estos restos se encontraban, como los demás que existían en dicho cementerio estaban, por su abandono, casi totalmente derruidos y por consiguiente en completo estado de venti'ación, no habiéndose percibido que por tal circunstancia, hubieran ocasionado, hasta aquella fecha, perjuicio alguno a la salud pública, que eran de parecer que no existía inconveniente algimo para que se procediera a la referida exhumación, siempre que se desinfectaran por completo aquellos restos en el propio cementerio y que se trasladaran en un cofre cerrado herméticamente. Así las cosas, el día 2 de mayo de 1895, reunida la Comisión en la morada del señor Presidente don Francisco Jiménez Prieto, después de aprobar las gestiones realizadas hasta aquella fecha, :cordóse solicitar del Exmo. Sr. Goberuador General la correspondiente autorización para proceder a la exhumación de los venersndos restos, toda vez que, según moción del Ayuntamiento, en la época a que nos referimos, se trataba de hacer pasar la carretera Central, precisamente por el sitio donde reposaban las cedel virtuoso sacerdote; procediéndose también a remitir igual solicitud al I1tmo. Sr. Obispo, con el fin de que se dignase


aa

LOS BSSTOS DSL IADBB Rufo.

conceder al Sr. Cura y Vicario de esta Ciudad, el competente permiso para, dado caso de efectuarse la traslación de los restos, ae realizase ésta con la mayor solemnidad, a fin de tributar más dignamente a la memoria de aquel insigne varón los honores que por su estado, virtud y saber, legítimamente le correspondían. En 18 de mayo de aquel mismo año, la Comisión anteriormente expresada y que entendía en los trabajos sobre erección de un mausoleo y traslación de los restos del Padre Rufo depositados en el Cementerio Viejo, recibió una comunicación del señor Cura y Vicario de esta Ciudad, transcribiendo el oficio remitido por el Iltmo. Sr. Obispo Diocesano en 12 de aquel mismo mes, aprobando en su visita Pastoral ele Aguadilla, lo solicitado por la referida Comisión, sobre exhumación y traslado de los mencionados restos. En esta misma fecha, la Comisión acordó invitar a formar parte de ella a los Sres. Pbro. don José León Aguilar y Alcalde Municipal don Francisco Méndez, quien delegó en el primer teniente Alcalde don Víctor Fernández, en vista de su imposibilidad por encontrarse enfermo. A los diez y nueve días del mismo mes de mayo, acordóse igualmente, y en virtud de haber sido el Padre Rufo miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, dirigir al señor Presidente de esa Asociación atento oficio y adjunta copia de las diligencias practicadas hasta aquella fecha, en solicitud de su valiosa ayuda, para que utilizando los poderosos medios de propaganda de que disponía en la Isla aquella Sociedad, levantase el espíritu público en favor del proyecto que se perseguía, iniciando suscripciones para aquel fin, hasta que, con la cooperación de sus acuerdos se determinase el plan definitivo que había de llevarse a cabo en la erección del monumento con arreglo a los fondos recolectados. También fué acuerdo de la citada Comisión dirigirse al señor Presidente del Centro Gallego de la Capital, en términos iguales a los expresados anteriormente, teniéndose en cuenta lo que se manifestara en el periódico Galicia por don Pedro de Angelis, al hacer la biografía del Padre Rufo, año de 1892, que dice: "Justo, muy justo nos parece que la Colonia Gallega, residente en esta provincia, secundada por los puertorriqueños, inicie una suscripción, con el fin de hacer algo que recuerde a las generaciones reuiderns; el nombre e' clarecido del sabio y virtuoso sacerdote. Al honrar la memoria del Padre Rufo nos honramos a nosotros mismos. Confiamos en que nuestros paisanos secundarán este pro• yerto, llevándolo a feliz término." Así mismo se acordó dirigir una Circular a la Prensa del país, en general, para que, patrocinando esa misma idea, estableciese la propaganda necesaria al mejor resultado del proyecto de referencia, enviando a la vez, atenta comunicación al Catw de esta Ciudad para que invitase a los de igual naturaleza con quienes mantuviera relaciones en la Provincia, a fin de secundar tan


$4

LOS BASTOS DAL PADBA BUFO.

hermoso proyecto por los medios de propaganda que estimasen más oportunos. En el mismo día se dispuso que, haciéndose necesaria la pronu exhumación de los restos del Padre Rufo, en vista del estado ruinoso del panteón donde se encontraban y para evitar no fuesen profanados, se procediese a realizarla, depositando los refer~dos restos en la Iglesia Parroquial, encargándose el maestro ebanista, don José Boada de la construcción de una caja o cofre donde habían de guardarse, siendo condición de que dicho cofre fuese de cedro barnizado, forrado interiormente de zinc, de una vara de longitud por media de ancho y de la altura que el señor Boada creyera necesaria, ascendiendo su costo a la suma de doce pesos, moneda corriente. IIIEn 3 de junio píe 1493, el señor don José Gordils, secretario de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, dirigió al señor Presidente de la Junta para la erección de un mausoleo a la memoria del Padre Rufo, un luminoso escrito, contestando al que la citada Junta le enviara, donde, después de aceptar la invitación dirigida a aquel Centro para que cooperase al laudable pensamiento de enaltecer la prestigiosa figura del Dr. Rufo, felicita calurosamente a la Comisión constituida en esta ciudad, y de un modo muy expresivo a los generosos iniciadores de tan patriótica idea, don Hermógenes Alvarez y don Ramón Batista, manifestando a la vez, que la Real Sociedad Económica de Amigos del País, coadyuvarla moral y materialmente y con todas sus fuerzas al buen resultado de tan ,noble empresa. En este mismo escrito y a nombre de la citada Sociedad, el señor Gordils expone la idea de que, habiendo sido aquella Capital la re~idenc!a del ilustre Benefactor y el sitio donde desempeiió su honroso cargo público, en la Iglesia Catedral, y donde, coro es consiguiente, tuvo ocasión de alcanzar mayor popularidad, prodigando el bien, día tras día, y poniendo de relieve y a cada paso, dos sentimientos de su corazón y las luces de su inteligencia, que si no seria más apropiado y conducente, para tal pensamiento erigir el mausoleo en el Cementerio dé aquella Capital, teniendo en cuenta que, si bien es verdad que el monumento que se levantase en honor de un benefactor de este país, resultaría siempre oportuno en cualquiera que fuere el pedazo de tierra de la isla din de el recrerdo ce consagrara, también lo es que, para proceder la elección de la localidad que haya de guardar los restos de r na de nuestras glorias provinciales, dcbiérase, a juicio de aquel ('entro, tenerse en cuenta en donde fué que aquella alcanzó mayores merecimientos y se hizo más acreedora a la pública estimación. Reunida la Comisión el día 4 de junio de 1895, con asistencia d~ los Sres. don Nicolás Quiñones Cabezudo y don Luis Sala, citados con antelación, el primero como apoderado de an refiora


LOS RESTOS DAL PADRE RUFO.

35

madre, residente en Barcelona, doña Josefa- Cabezudo y Fernández, viuda de Quiñones, sobrina carnal del mencionado Padre Rufo, y el segundo en representación de su señora esposa, doña Salvadora Cabezudo y Costa, también sobrina, aunque en grado más lejano que aquella:, se procedió a dar cuenta con la comuni. ración del señor secretario de la Real Sociedad I?conómica, expresada anteriormente, siendo parecer unánime de la Junta, de acuerdo con los represntantes de los deudos del Padre Rufo, allí presentes, que si bien por haber fallecido en aquella ciudad el ilustre varón, cuyos restos guardara por espacio de 40 años, abrigando todos vivos deseos de que en ella conservaran y veneraran ostensiblemente, a la altura que sus recursos le permitieran, jua to era que, en bien de tan noble causa se sacrificase todo egoismo en ara de las ventajas que al proyecto, ofrecían los poderosos medios con que contaba aquella Sociedad para obtener resultados el s meritorios y transcendentales, acordándose, por tanto, acceder gustoso a las laudables insinuaciones de la Real Sociedad Económica de Amigos del País. El señor don Nicolás Quiñones Cabezudo hizo constar que :-u señora madre doña Josefa Cabezudo y Fernández, de había recomendado, antes de partir a Barcelona (España), que trasladase al .panteón de su propiedad, en el Cementerio Nuevo, los restos de su señor tío el Dr. Rufo, tan pronto como el Gobierno autorizase la apertura del citado cementerio, y en vista de es+a manifestación fué acuerdo obtener de dicha señora el beneplácito consiguiente, para proceder al traslado de los referidos restos, desde la ciudad de Cáguas a la de San Juan. Con fecha 13 de Julio, el Gob erno General accedió a lo solicitado por la Comisión respecto al traslado de los restos del Padre Rufo a la Ig'esia Parroquial, y el 25 del mistho mes, a las 9 de la mariana, reunidos en las cercanías dcl cementerio de Nuestra Señora de la Monserrate, conocido vulgarmente con el nombre de Cementerio Viejo, para pract'car la exhumación de los restos del que fué arcediano Dr. Rufo Manuel Tc.raáacl Curballi do, los señores Francisco Giménez Prieto, don Santiago Franqui, don Victor Fernández, don Ramón Batista y don Hermógenes Alvarez, miembros de la Comisión, y la señora doña Dolores Torres de Díaz, don Campio Alonso, y el maestro albañil Félix Gelpi testigos presenciales del sepelio del Pudre Rufo, así como la señora doña Fabiana Muñoz, se procedió a derribar la tapia que cerraba la entrada de dicho cementerio. Como a once metros, de esta puerta, rumbo al sur, al lado del panteón de la familia del Coronel don Juan Alonso, existía uno compuesto de cuatro nichos o sean dos a cada lado, que reconoció la señora Fabiana Muñoz como propiedad del que fué su señor abuelo Dr. don Sebastián Giménez, en uno de cuyos nichos le constaba que fué deper:itado el cadáver del referido Padre Rufo, manifestando entóncs »l señor don Campio Alonso, ser el nicho de la derecha de la parte superior.


86

L08 BS9T09 DIL PADRR RUSO.

-

iv

Igual manifestación hicieron la señora doña Dolores Torres Díaz y el maestro de albañilería Félix Gelpi, agregando éste, que por el tiempo de la muerte del Padre Rufo, era aprendiz del albañil que cerró el nicho de referencia, en cuya operación trabajó auxiliando a su maestro en el mismo día del sepelio. Al examinar el nicho se vió que tenía el frente derribado por completo, dejando ver en su interior los restos que se trataban de exhumar, de los que aun se conservaban algunos huesos, que fueron recogidos cuidadosamente y depositados en la caja construida al efecto. En estas circunstancias fueron invitados los señores comerciantes de la lcolidad, don Jaime Isern y don Ignacio Boscana para proceder al reconocimiento de varios fragmentos de tela, botones, borlas y cordones encontrados en el ,nicho de referencia, siendo su opinión la de que los cordones de seda, que formaron en otro tiempo un solo cuerpo, pertenecía a un cíngulo, como se demostraba por una borla de madera tambií n encontrada, de uno le cuyos extremos pendía aún un pedazo del mismo cordón, a cuyo cíngulo correspondía del mismo modo, las otras borlas doradas que también se hallaron. Los botones negros de vidrio labrado los supusieron pertenecientes al hábito con que fué enterrado el Padre Rufo, así como otros botones de hueso pertenecientes, sin duda, al propio hábito. Todo ello fué guardado en una caja pequeña de hojalata, la que se depositó así mismo en la caja principal de los restos, siendo confiada su custodia al señor vocal don Ramón Batista y al secretario don Hermógenes Alvarez, interin se llevase a efecto su traslado a la Iglesia Parroquial. En el mismo día a las 5, p. m. se verificó la traslación de los referidos restos, haciéndose entrega de la caja que los contenía el coadjutor don Agustín Rexach.

Hacían pues, 18 años que se procediera a la ya relatada exhumación de los venerandos restos del Padre Rufo, cuando en el presente y con motivo de irse a celebrar el Centenario de la Fundación de la Diócesis, sabedora la Junta del mismo, que los Tefe ridos restov encontr ibanse depositados en la sacristía de la parroquia de Caguaa, decidió, una vez que se hallaba abierta la cripta de los Obispos de la Iglesia Catedral, y a propuesta del Iltmo. Obispo, dar digna sepultura a aquellos restos mortales. Al efecto, una Comisión compuesta de los señores Lcdo. Juan llernandez López, Rvdos. P. P. Berrios y Ormaeehea. Dr. Cayetn PO Coll y Toste, Lcdo. Manuel Rodríguez Serra y don Vicente I3albás, se trasladó a esta ciudad en la tarde del día 30 de enero de 191 . De la llegada de la Comisión, de su permanencia en esta Ciudad, del solemne acto que tuvo lugar y de su regreso a San Juan


LOS RESTOS DEL PADRE RUTO.

87

los

a

conduciendo los venerados restos del Padre Rufo, da cuenta el Heraldo Español del día 31 de enero en la forma siguiente: "Llegaron los comisionados a Caguas y en la escalinata de la iglesia les esperaban varias otras comisiones, entre ellas, una de los familiares del Padre Rufo, otra de la municipalidad de Caguas con el Alcalde a la cabeza, otra de la municipalidad de Gurabo, otra de la de San Lorenzo, el señor Cura Párroco padre Infanzón y varios elementos populares que se asociaban al homenaje de respeto y veneracióu que iba a rendirse a los restos del ilustre sacerdote. Los restos del Padre Rufo se hallaban depositados en una caja de madera, forrada interiormente de zinc y dentro de la misma una cajita que contenía fragmentos de vestiduras sacerdotales que habían sido recogidas con los restos, cuando éstos fueron trasladados a la sacristía tie la iglesia Parroquial. Reunidos los comisionados en dicha sacristía, se abrió el libro de tlefnneiones del archivo parroquial, y en la partida correspondiente a la tlel Padre Rufo, 'e estampó a indicación del historiador doctor Coll y Toste, una nota abreviada al margen, consignando la entrega de los restos a la comisión de la Junta del Centenario. En la última página de dicho libro; o sea en la parte blanca de la contracubierta, se escribió un acta que fué dictada por nuestro director seíior Balbás, concebida en estos términos: "En .la ciudad de C:iguas, a los treinta días del mes de Enero de mil novecientos trece, los personas que al margen se expresan se reunieron en la Santa Iglesia Parroquial para asistir a la entrega qre debía hacerse en este día y a la hora de las cuatro de la tarde, de los venerándos restos del reverendo Padre Rufo Manuel 1"cr án%'c: Cerball:do, una comisión de la Junta del 4o. Centenario de la fundación de la Diócesis de Puerto Rico, compuesta del Presidente de dicha Junta, D. Juan Hernández López, de los Rvdos. PP. Pedro aliaría Berríoa, Gobernador Eclesiástico, y Carlos de Orrnrrencca. Secretario del Obispado, del Dr. Cayetano Coll y Toste, Presidente del Ateneo Puertorriqueño e Historiador, del Lcdo. Mcnucl I;odrícue. Sorra, miembro de la Sociedad de la Historia, y de don Vicente Ralbás Cupó, individuo de dicha Junta del Centenario y Director del Heraldo Español. Esta entrega se hace con el objeto de depositar dichas reliquias en la cripta de la Santa Iglesia Catedral, donde se hallan los restos de los Obispos. Asist;eron entre otras personas, a este acto de la entrega de los restos del Padre Rufo, sus familiares doña Josefa Cabezudo y Fernfindez, sobrina carnal del finado sacerdote; doña Carmen Quiñones Cabezudo, sobrina segunda; los hermanos de éstas don Miguel y don Ramón, doña Cristina Quiñones, viuda de Laza y su hija Aurora. Ademán asistieron el señor Hermógenes Alvarez, quien identificó los restos, por haber sido uno de los que ayudaron a exhumarlos -('1 Alcalde de la Ciudad don Gervasio García Dfaz, una coniieióii -lel pueblo de Gurabo, compuesta de


88

1.08 BLBTOS DLL PADBL BUFO.

señores don Luis González, don Eustaquio Díaz, don Gustavo Quiñones y don Manuel Cabezudo, deudo del finado; otra comisión del pueblo de San Lorenzo, compuesta de los señores don Joaquín Sara, don José Buzó y don Francisco Méndez; y los señores Rafael Arce, José Julián Alvarez, Carlos Aguayo, Jesús Hernández, José Muñiz, Juan Curbello, José Vázquez, Lino Cotti, Rafael Aldrich, Juan Huertas, José Segundo Latorre, el escritor público dan Matías González García, Director del periódico Rocinante, don José Torres Naranjo, Gonzalo Aguayo Marti, y el Cura. Párroco que suscribe la presente acta, dando fe de la certeza de su contenido, con el Presidente del Centenario de la Diócesis, quien, por virtud de este documento, declara recibidos por él y sus compañeros de comisión los venerandos restos. La firman Juan Hernández López y Aquilino Infanzón, Cura y Vicario." (Copia). Terminada la lectura de esta acta y firmada por los señores 'le la Junta del Centenario y el cura Párroco de Caguas, el Rvdo. Padre Berríos, debidamente revestido cantó un responso, al que asistieron las comisiones. Después de este solemne y severo acto religioso, que fué presenciado con el mayor respeto por el numeroso público que allí había, el señor Presidente de la Junta del Centenario dispuso que los venerandos restos fuesen llevados hasta su automóvil por los deudos presentes del finado, y así se hizo. Estos ocuparon otro automóvil, y con la comisión ele la Junta del Centenario que había ido en otros dos automóviles, se dirigieron a San Juan en el orden siguiente: Automóvil de don Juan Hernández Lopez: éste, el Padre Berríos, y Dr. Coll y Toste, con la caja que contenía los restos. Segundo automóvil: familiares del finado, señora Cabezudo Fernández, Carmen, Miguel y Ramón Quiñones Cabezudo. Tercer automóvil: Pbro. Carlos de Ormaechea, Lcdo. Rodríguez Serra y Vicente Balbás. -A las cinco y media de la tarde llegaba a la Catedral, y los restos eran conducidos por los mismos deudos hasta el Altar de la Providencia, donde fueron depositados. El señor Presidente de la Junta del Centenario entregó al Reverendo Padre Berríos la llave que recibiera del señor Cura Párroco de Caguas, después ríe cerrada por éste la caja de madera y zinc. Más tarde se acordarán las ceremonias conque han de ser conducidos a la Cripta de los Obispos los restos del Padre Rufo. Deseamos anotar un dato curioso e interesante: Entre los restos del Padre Rufo se encontró el siguiente papel, muy carcomido, y' cuyas palabras vamos a tratar de descifrar:' "A loa afanes del Dr. D. Rufo Manuel Fernández Carballido.. "Al contemplar ron religioso respeto las humanas cenizas


HL COMPONT>0 mN 1887.

$Q

del V. Padre Rufo, no puedo menos de rendir tributo de admiración a su talento y virtudes, de enlazar la memoria del desinteresado benefactor de la juventud puertorriqueña. "; Que su nombre sea bendecido siempre por todos los que sientan palpitar en sus pechos los nobles sentimientos de la gratitud y el patriotismo! Caguas, Noviembre (la fecha ha desaparecido) —Eduardo Neumann Gandía.. (Palabras ininteligibles) sus biógrafos. Suponemos que esta espontánea y sincera manifestación del señor Eduardo Neumann Gandía, uno de nuestros historiadores contemporáneos, que reside en San Juan, fué escrita con ocasión del traslado de los restos del Padre Rufo a la sacristía de la Parroquia de Caguas, cuando fueron exhumados del viejo cementerio de hi ciudad, o en presencia de los venerandos restos, al serle mostrados por alguno de los párrocos que allí se sucedieron" (1) DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DEL COMPONTE DE 1887. I Ponce, Imprenta de Manuel López, 1889.—Un folleto en 80. de

26 página& ) PROVINCIA DE PUERTO RICO.-PUEBLO DE JUANA DIAZ.-FIEL RESEÑA QUE HACE DON POLICARPO DE ECHEVARRIA DE LA ACTITUD QUE TOMARA A FINES DEL AÑO 1887, COMO ALCALDE DE ESTE PUEBLO, AUXILIANDO LAS AUTORIDADES, TRIBUNALES, Y AL BEÑEMERITO INSTITUTO DE LA GUARDIA CIVIL. "Mas la patria en el mundo es lo primero: Dfibora por su amor batalla y vence, Un Bruto inmola al biírbaro Tarquino, Y otro asesina á César. Guzman el Bueno al hijo sacrifica, Y el árabe espantoso retrocede; Y por ella clamaba el Espartano: Víctima puedo ser, nias no tirano! Ay de aquel que la vende miserable! Ay de Tarpeya apóstata romano, Que vil la entrega al enemigo bando!

el

1 i N os consta. por haberlo nido de labios del señor Neumann, que viradre Gan lia. su pariente. cuando fué Cura párroco de Caguas, .tando luyo cportunidad de ver dichos restos en la sacristía de aquella iglesia y con permirr del Padre Gandía escribió y depositó en la urna su cariñoso homenaje al protector de Baldorioty y Acosta.—C. y T.


40

EL coMPONTE 1oN

1887.

¡ Ay del que abrió las puertas de Tarifa! ¡ Ay de Epialtes que vende El laurel del honor y la victoria! José Fornária.

si

en

sil

Las más de das veces la maledicencia, la pasion política, que todo lo tergiversa, 6 la mala fe y ruin proceder de algunos, que, por conseguir sus poco individuales fines, no reparan en los medios, y para lograrlos agotan toda clase de calumnias é intrigas, desfigurando los acontecimientos y hechos que se han sucedido, hasta ver coronados sus propósitos, aunque comprendan que ea muy fácil, eon vista solamente de lo mismo que ha servido para su dañada intención, destruir y reducir á la nada ante las personas honradas é imparciales, los depravados propósitos que se propusieran; esas malas pasiones, repito, tergiversando, torciendo la opinión pública, hacen á las veces aparecer como criminal hombre de conciencia más recta y acrisolada. Probar este aserto es lo que me propongo al coordinar este mal escrito folleto, que carecerá, no lo dudo, de toda galana frase, y hasta de aquellos conceptos atildados, que hacen amena y agradable esta clase de publicaciones; por esto suplico indulgencia á mis lectores, y desde luego confieso francamente que carezco de las condiciones necesarias de escritor público, con cuyas :.alas no pretendo adornarme: pero si, á fuer de hombre honrado, con la frente muy erguida y el ánimo sereno, puedo asegurar que cuanto aquí expreso y cito, es la pura verdad de lo ocurrido en los acontecimientos; 6 breve reseña que me propongo hacer de la parte más 6 menos directa que en mi carácter de Alcalde Delegado del Gobierno, en el pueblo de Juana Diaz, provincia de Puerto Rico, me vi precisado á tomar en el exelarecimiento de los hechos ocurridos hacia fines del año 1887. El entónces Gobernador General señor Palacio, los señores -Jueces, Fiscales, Escribanos, Jefes de la Guardia Civil, y cuantas personas, que loor razón de cargo á ellas confiado, conocieron en el procedimiento qué se i.nco6 con motivo de tan lamentables sucesos, existen aún casi todas, unas residentes en esta Antilla, otras la Madre pstria : esas personas son los principales testigos que presento para probar cuanto trato de explicar, sin tesnor alguno de ser desmentido por ninguno de ellos, llámense en política autonomistas, incondicionales 6 indefinidos. Es más: hasta los mismos individuos que fueron detenidos y encarcelados, por resultar contra ellos indicios 6 pruebas de lo siue se trataba de exclarecer, no tengo reparo alguno en citarlos; pues proceden. sea de la clase y condición que fueren con honvadez y moralidad, no podrán menos que reconocer, allá, en su fuero interno, que cuanto me propongo dejar reseñado, por lo que :í mi respecta y por lo que á cada uno de ellos atañe, es sin rodeos ►a más extricta verdad. Esto expuesto, pasaré á llenar mi propósito, que no es otro,


EL COMPONTD DN

1.881.

41

réngas entendido, que procurar hacer que se me juzgue impareialmc;ite, y que se vea, aun por mis propios y gratuitos desafectos, qi mi conducta como Autoridad local en aquéllos angustiosos df; i, no fué otro que lo que debía ser, ajustando, como he sjiistai!o siempre mis actos, al cumplimiento más eztricto de la Ley. Si la actitud que entonces me vi precisado á tomar como Autorida 'l local merecía el castigo que se me impuso por el Excmo. Sr. General Gobernador interino, D. Juan Contreras, desde luego ostoy conforme con haber sido separado del puesto honroso que desempeñaba; quedándome siempre el convencimiento de haber obrado cual correspondía á todo funcionario público que en algo se apre ia. y pudiendo acreditar en todo tiempo haber llenado mis 'lebere y, sobre todo, hónrame mucho tener bien sentado mi in-

cuebr: table amor patrio. En idénticas circunstancias, si desgraciadamente se repitieran, de aquella actitud y de lo que entónces hice, ajustándome á in confianza de mis superiores, no me separarían jamás ni el castigo que se me impuso por cumplir con mi deber, ni la condición b que se me vino á colocar, ni mucho menos las débiles decepciones recibidas', aunque fuese todo del desagrado de algunos, llámense tomó se llamen; porque, mientras tenga mi conciencia tranquila como la tengo, no cesaré de decirme siempre: "shas obrado como dcbfa obrar toda Autoridad fiel, que no deja adormecer, ni 'e ciegan intereses de ningunz clase, ni mucho menos se ha moet acto jamás débil ante ningun enemigo." Para dar principio, pues, It este bosquejo, que, con entera libertad escribo, no para vindicarme de los gratuitos cargos que

iris ►nadquerientes hayan podido hacerme, allá en sus corrillos, l~oi,que el hombre honrado que procede con lealtad está vindicado ante el tribunal augusto de su conciencia; sino para que los hombres y los hechos ocupen su verdadero lugar, y cada cual asuma

;a gloria 6 responsabilidad que le quepa; y los indoctos no se dejen llevar pro vanas apariencias, forzoso es hacer historia. Hagamos historia, y juzgue el País, juzgue la Nación. Policarpo de Echevarría, como puertorriqueño ante todo, y .:onío espafiol sobre todo, ha cumplido con su deber: está tranquilo. En los meses de Mayo fi Julio de 1887 fué asaltada una noc he la cesa-tienda (le don I )auiel Vázquez, en el barrio de Saba11 íí;a. de este término municipal, por varios malhechores, rothiºu'ola, é inmedintamente reduciéndola á cenizas., Vázquez ar ;':acci•$ bajo de un palo, pues habla perdido cuanto tenía. Los t; hrnales instruye'oíí la causa correspondiente. T?ii el mismo harrio fué detenido otra noche y atado en el cai,i„ por tres individuos armados el que fué voluntario de la n►tu:'üia de c~ te pueblo. Cárlos Barrios, hiriéndole aquellos r t%e'rrent('. y dejándole tendido dentro de una cuneta del camino, eretándolr muerto. También se inatrnyó la oportuna averignación por el Juzgado,


48

6L COMPONTS IN

1887.

El vecino D. Pedro Ballester, comerciante en el sitio de Arúz, barrio Capitanejo, de este mismo término, diferentes veces fué provocado en su propio establecimiento por turbas de malhechores, que atentaron contra su vida y pegaron fuego al dicho establecimiento, siiendo, por fortuna, sofocado á tiempo. A fin de no ser víctima de las turbas, tuvo el señor Ballester que cerrar su casa de comercio, y por último, hasta abandonó el país. Por esos mismos meses, y en el propio sitio de Arúz, fué ase3inado el moreno llamado Juan Catorce; y á don Francisco Mage, lo amenazaron con darle muerte é intentaron, así mismo, incendiar su tienda. Otra noche, en el barrio de Rio Cañas, otra partida, también armada, asaltó la casa-tienda de Plácido Acosta, y á tiros hizo saltar por las ventanas á loa dueños, apoderándose de la casa y robando el dinero que en ella había, y cuantos efectos quisieron los malhechores. También se instruyó causa. En el barrio de Capitanejo, de la jurisdicción de Ponce é inmediato á Arúz, en la hacienda Fortuna, asesinaron al Mayordomo P. N. Berreteaga, peninsular; y á D. José Felipe Aponte, comerciante de Arúz, se le presentaron á medio día en punto dos individuos, exigiéndole les entregase cien. pesos y concediéndole un plaso para que hiciese la entrega en determinado lugar. Todo lo relacionado, unido fi las continuas reuniones y cnadrill•is que por diferentes lugares y caminos presenciaban á todas horas del dia y de la noche los vecinos honrados y pacíficos, cuadrillaQ que las componían en su mayor parte hombres de color, armados de machete', lni lea, garrotes, y hasta algunos con armas de fuego, no podían menos que poner en constante alarma y zozobra á los moradores de todos ecos barrios, en términos, que creían muy expuesto y peligroso salir de sus casas, esp&ialmente de tarde o por la noche; y aun en sus propias casas no se consideraban seguros: por lo que, á excitación de algunos señores Concejales del Ayuntamiento, se pidió con insistencia la constitución de tres puestos de la Guardia Civil en los barrios mencionados. A la vez que esto pasaba en Rio-Cañas, Arúz y Capitanejo, en otros barrios de este distrito municipal comenzábase á notar síntomas de desórdenes, y empezábanse á consumar algunos crímenes, causa por la que la alarma cundía y la zozobra era casi general en todos los barrios: así lo afirmaban las denuncias que constantemente se me hacían, tanto por escrito como por confidencias verbales, y solicitaban de mi Autoridad los vecinos, se tomasen medidas salvadoras para restablecer el orden y llevar in tranquilidad a las familias. Así consta en actas del Ayuntamiento. Se decía con insistencia que en determinados lugares, en despoblado, tanto en esta jurisdicción, como en las de Ponce y Santa-Isabel, se venían teniendo de noche reuniones, y hasta se citaban las casas de D. Ulises Palman, de esta jurisdicción, y la


SL COMPONTI IN

1887.

48

los

de D. Pedro Descartes, de Santa-Isabel, como sitios en que se reunían, y que allí se juramentaba, etc. etc. Todas estas noticias, sin añadir ni quitar nada, las ponía, como era de mi deber, en conocimiento de la Autoridad Superior de la Provincia, con el fin de que por ella se dispusiese establecer tres puestos de la Guardia Civil, uno en Hato-Puerco, y los otros dos en Aráz y Collores, con objeto de que pudiendo recorrer los caminos, fuesen la salvaguardia de los vecinos honrados contra las asechanzas de los criimnales, con cuya medida confiaba que todo volvería á su estado normal. El día 11 o 12 de Junio de 1887, si mal no recuerdo, como a las 9 de la mañana, estuvo en mi despacho el que era entánces sargento de la Guardia Civil, señor Patiño, comandante del puesto de esta población, y me llamó la atención acerca de una revelaci6n que decía le había hecho en aquel momento D. Pedro Carreras (peninsular autonomista) y me manifestó que el señor Carreras le había dicho que en la noche anterior se decía había habido una reunión bastante numerosa de autonomistas en la casa de D. Pedro Descartes, de Santa Isabel de Coamo, que á ella habían concurrido gentes de Ponce, de Santa Isabel y de este pueblo, y me relacionó los que habían concurrido de esta población, según le había dicho el citado señor Carreras: que además, ese mismo señor le había manifestado, que algo grave debía haberse tratado en aquella reunión, cuando que siendo él (Carreras) antonomista, no se había contado para nada con su persona. En vista de todo lo cual, y por la referencia que me hacia el referido señor Patiño, consideré importante, y de mi deber participar lo que se decía al Excmo. Sr. Gobernador General, con tanto más i:iotivo, cuanto que el expresado sargento había ya dado parte del hecho, no sólo al señor Gobernador, sino al primer Jefe de su Cuerpo. Pocos momentos después de la conferencia tenida con el sargento Patiño, otro autonomista que se marchaba á Europa, D. Espartano Franceschi, entró en mi despacho; y después de haberme pedido la papeleta para el embarque, me manifest6 ante varios empleados de la Alcaldía lo mismo que pocos momentos antes me había referido el citado sargento señor Patiño, con excepción de relacionarme los nombres de los que de esta localidad se decía habían concurrido á la reunión, pues me dijo que no lo sabía; pero lo demás, todo exactamente igual á lo expuesto á Patiño por Carreras, añadiendo el señor Franceschi que sentía que acontecimientos y desórdenes fuesen tomando incremento, pues él marchaba á Europa, y aquí dejaba sus intereses y su familia: á lo cual contesté "que fuese sin cuidado, que por lu Autoridades se velaría por el respeto de todo"; y otras palabras más que no creo necesario narrar: en todo lo cual convino posteriormente con migo el referido señor Franceschi en un carea que tuvimos ante el Juez señor Garcia Paredes; y no podía haber sido


44

EL COMPONTD

sx 1887.

dø otra manera, dada la verdad de los hechos y nuestro carácter de caballeros. Los partes remitidos al Gobierno por mí y por el sargento Patiíio fueron recibidos, y se nos llamó á conferenciar, y se nos encargó redoblásemos nuestra vigilancia, y que de todo diéramos cuenta sin pérdidii de momento. A los pocos días de esto se dispuso por el señor Gobernador que el puesto de la Guardia Civil yúe aquí existía se reconcentrase en la Ciudad de Ponce, donde re acuarteló todo el Escuadrón, no sé por qué causa. Así las cosas, llegó el 17 de Agosto, y en ese día por la mañana recibo un parte del Alcalde de barrio de Capitanejo, sitio de Arúz, concebido en estos términos: "Sr. Alcalde Municipal—A las 6 de la malliana del dia de hoy se me ha presentado el individuo Rosendo Pabón, vecino y Propietario de este barrio, dándome parte que serían como las 8 y media 6 9 de la .noche salió de la casa-tienda c'-e José Felipe Aponte, donde se encontraba á dicha hora, acompañado de Manuel Morales, que andaba de paseo con él, y que al salir de la casa de Aponte notaron que les seguía detrás una cuadrilla de diez 6 doce hombres armados de machetes; que al llegar frente á las cañas de San Fernando y lugar denominado Las. Palmitas, se les pasaron adelante, y sin preguntarles cosa alguna, hicieron armas contra ellos, habiendo herido á Morales en la frente con machete, y disparándole cuatro 6 cinco tiros de revólver, de los cuales solo le pasaron el sombrero dos balas, y al Rosendo dos golpes de piedra en el hombro izquierdo, de cuyos golpes se encuentra en estado bastante grave. Todo lo que pongo en su superior conocimiento en cumplimiento de mi deber, debiendo manifestarle que ya el señor Juez Municipal tiene conocimiento igual al que remito á U.—Capitanejo 17 Agosto de 1887.—E1 Alcalde de Barrio—Leopoldo Colón.—Este Colón también es autonomista. En vista, pues, del preinserto parte, y teniendo en cuenta los crímenes y fechorías que se venían repitiendo en esta localidad, como consecuencia, segun se decía, de esas reuniones tenebrosas que se venían verificando en determinados sitios y lugares, produciendo el consiguiente pánico y constante alarma en que se me decía se encontraban los propietarios y vecinos pacíficos y honrados, determiné transcribir por telégrafo el mencionado parte al Excmo. Sr. Gobernador General, que se encontraba en Aibonito, y á la vez al Jefe de línea de Ponce, á fin de que se restableciese el puesto de la Guardia Civil en esta población sin pérdida de tiempo, para la persecución de aquella cuadrilla de malhechores: y S. E., con el celo y actividad que le honran mucho, en el acto dispuso directamente el caballero Capitán del Instituto, Sr. Fernández de Castro, que á la sazón estaba en Ponce, que sin pérdida de tiempo se constituyese desde allí al barrio de Capitanejo, lugar de los acontecimientos, y con el número de guardias que creyese conveniente para la persecución de la cuadrilla y ezelarecimlento de los hechos.


SL CO FONTS iN

1887.

Esta resolución Superior la ignoré yo hasta que el día 18 por la mañana se presentaron en esta población algunas parejas de la Guardia Civil conduciendo á seis detenidos del lugar de Aráz, pertenecientes á la partida que la noche anterior había asaltado en dicho barrio á Pabón y Morales; los cuales pareceéstaban convictos y confesos, y quedaron en el Depósito Municipal á disposición del referido Sr. Capitán, quien continu6 la persecución de los restantes complicados. Esos seis individuos, parece que en el mismo lugar donde fueron detenidos, y ante el mencionado Capitán y el Alcalde del Barrio, declararon que ellos pertenecían á Sociedades secretas, que se hablan formado en determinados lugares, citando estos, y que debido á sus compromisos contraidos en dichas sociedades habían salido al camino á apalear y herir á los mencionados individuos Pab6n y Morales. Entiéndase bien que esto aparece declarado en el barrio de Capitanejo, sitio de Arúz, en donde por primera vez tuvo la Guardia Civil conocimiento de la existencia de sociedades secretas; y de las declaraciones que allí tomó ese día y en los 19 y 20 vino después desarrollándose la complicación y denuncias de esas sociedades en distintos barrios de esta jurisdicción municipal y en las de Ponce, &, &. Jamás en ningún acto, diligencia ni operación en que tuvo y se vió precisada á tomar parte la Guardia Civil, tuve que asistir para nada, ni asistí, ni como Autoridad, ni como vecino; pues en primer lugar conocía cual era mi misión en aquellos críticos momentos, y en segundo, tampoco tenía para qué inmiscuirme (ni se me hubiera permitido) en las atribuciones del benemérito Cuerpo, concretándome puramente desde mi casa 6 la Alcaldía á prestar á los Jefes, clases y guardias cuantos auxilios me reclamaron para el más pronto resultado de la persecución y exclarecimiento que hacían, todo en cumplimiento de mi más extricto deber como Autoridad local. El expresado Capitán Sr. Fernández de Castro puso en conocimiento del Exmo. Sr. Gobernador General el resultado de la persecución que había hecho á la cuadrilla, y las declaraciones que se le habían hecho por los complicados en ella; y S. E. dispuso por pronta providencia pasase á este pueblo el Sr. Comandante D. Enrique Vázquez á auxiliar al Jefe de la Guardia Civil, y así se llevó á efecto. Lo que continuó practicándose pór esos seflores Jefes constará en la causa instruida, y no puedo yo entrar A narrar lo que ignoro; pero si no puedo menos que apelar á ellos, a.si como á los señores Oficiales y guardias á sus órdenes, para que digan sin rodeos si en mi presencia tuvo lugar ni uno solo de los actos que ellos llevaran á efecto desde el primer día hasta que terminó su misión en aquellos acontecimientos. Esos Jefes, y el Comandante Capitán D. Francisco Hernández, podrán decir si alguna vez me inmiscuí, 6 asistí á ningún lugar ni sitio en que ellos tuvieron que llenar su cometido 6 intervervinieran, y si tan siquiera les indiqué, ni remotamente, a ini


46

sL COMTON77 IN

1887.

solo individuo que pudiera estar complicado en las sociedades secretas, 6 pudiera tenerse como sospechoso de pertenecer á las que se decía existían: esos señores, cumpliendo como caballeros, podrán decir, lo mismo que los guardias mejor que nadie, cual fué mi actitud en aquellos desagradables acontecimientos; así como los señores Jueces especiales Garcia Paredes y Garcia Lara; los señores Fiscales Montorio, Batista, y los señores Escribanos Colón, Acuña, Curé, Bicard6, y cuantos intervinieron en ese proceso, procediendo como personas dceentes y honradas que son, podrán decir qué intervención, ni qué parte tomé yo en cuántos actos se llevaron á cabo desde el principio al final del procedimiento, y si ni. media palabra presencié siquiera jamás sobre las declaraciones que prestaron los procesados 6 testigos; declaraciones que ignorada por completo; pues estoy seguro que procediendo, como no lo dudo, como procede toda persona imparcial, de conciencia y rectos principios, no podrán menos que corroborar cuanto dejo dicho. Apelo, por último .á los mismos procesados que fueron detenidos y encarcelados en esta localidad: no habrá UNO tan siquiera, que, sin faltar abiertamente á la verdad, diga que me encontraba presente cuando prestaba sus declaraciones ante la Guardia Civil 6 ante los Jueces especiales, asi como en ningún acto de los que con ellos tuvieran lugar desde su detención á la fecha en que se lee puso en libertad. Público es que los bajos de mi casa hahitación los cedí gratuitamente para que sirvieran de Depósito provisional, pues me daba pena estuviesen hacinadas tantas personas en los dos pequeños y mal sanos calabozos de la cárcel municipal. En los bajos de mi casa estuvieron cerca de dos meses unos veintitanto individuos de los complicados; no recuerdo todos los nombres, pero citaré algunos, como fueron D. Juan Pablo y D. Inocencio Ortiz, D. Manuel Ferrer 2o., D. Evaristo Cabrera, D. Julián Figueroa, los hermanos Brea. Clavell (de Ponce), los Sres. Pagan, Francisco Feliciano, Nemesio Rodríguez, Victor Vázgnez, Tomás Rivera, José Sabá, Leandro Colón, D. Trino Mattey, Jovino Vega, Juan Sánchez, José Dominichi, José Domenech, Juan Nieves, &., de.: éstos señoree podrán decir cuál fué mi conducta, y qué comportamiento con ellos emplearon mi esposa, hijos y criados; yo debo silenciarlo. Pero, ellos, ellos, testigos de mayor excepción, que levanten su vos, que hablen, que digan como estuvieron en loa bajos de mi casa, que tuvieron por 'suya en lo que se lo permitía su .estado; que hablen, á su dicho me atengo. Debo citar también á D. Luis Lloreras, al Lcdo. D. Bomán Baidorioty de Castro, á D. Antonio E. Molina y á D. Hermano Diaz Navarro, que podrán Igualmente decir lab deferencias de que fueron objeto por parte mia en los días que aquí estuvieron detenidos, y si presencié una sola de las declaraciones que prestaron, el tomé la parte más aneagnlficante en la causa que se anstrola. Estos caballeros san buenos testigos de todo, lo mismo


SL COMPONTS IN

1867.

47

que el sefior D. Pedro Descartes, eon quien creo tambien me conduje cual correspondía, aunque nada neceait6 de int ni de ningún miembro de mi familia. Todos ellos podrán confesar si en mi estera y en cuanto estuvo de mi parte, contribuí á hacerles más llevaderos los siempre angustiosos momentos de su prisión. Digan, hablen esos señores, si Policarpo de Echevarría fué para todos ellos el verdugo, el tirano, o el amigo y el paisano. Con lo expuesto, creo suficientemente probado que mi actitud como particular y como Autoridad fué todo lo correcta que se debiera, y no creo que exista nadie, sea de la clase que fuere, por elevada 6 humilde que sea su gerarquía, que pueda sostenerme cara á cara, ni en ningún lugar ni tiempo lo. contrario de lo que dejo dicho; y si alguno lo intentase, pruebas tengo en mi poder para acreditar lo contrario. Yo quiero que se`diga que otra conducta pudiera haber observado yo como Autoridad, dados los antecedentes, circunstancias y hechos que dejo expuestos. Y conste, que de muchos de esos mismos encarcelados, que en mi casa estuvieron, tengo esquelas y otros documentos donde me mostraban su agradecimiento, y cinco 6 seis de Ponce, justamente de los barrios del Coto y Machuelo, me dirigieron solicitud firmada pidiéndome ingresar en el patriótico Instituto de Voluntarios, del cual me honro hace 17 años ser capitán en la Compañía de esta localidad. Ese paso fué expontáneo, muy expontáneo, pues ni siquiera partió de mí ninguna indicación. Es mas: dos de esos mismos encarcelados, habiendo sabido un día que yo tenía que pasar á Aybonito, llamado por el Gobernadoo, me manifestaron que deseaban les permitiese á ellos ir conmigo: que querían tener una conferencia reservada con 15. E., á lo cual no creí conveniente acceder, en primer lugar por respeto al Sr. Gobernador, y en segundo, por que esos detenidos no estaban á mi disposición, y yo no podía ni debía influir para acceder á sus, deseos, y así lo hice presente á ellos primero, y luego al Sr. Gobernador. Ahora bien, ponga la mano en su corazón cualquiera que sea, que se hubiese encontrado en idéntico caso que el que suscribe, con repetidos asesinatos, con asaltos en cuadrilla, con denuncias de reuniones sin permiso, con confidencias y denuncias como las de D. Pedro Carreras y D. Espartano Franceschi : ponga su mano, repito, en su conciencia, cualquiera que sea, que en idénticas circunstancias, queriendo proceder fiel y lealmente, como lo exigía el destino de confianza que yo desempeñaba, y diga con franqueza si en igual caso no hubiera procedido de la misma manera, pues cualquiera que as¢ no lo hubiese hecho, hubiera faltado al deber que le imponía el destino que desempeñaba, y, sobre todo, ni hubiera sido buen español, ni buen ciudadano, ni buen puertorriqueño, amante de su patria, ni del suelo en que se meció su cuna, y que con su sangre defendieron por España y para España los Castro, los Díaz, los Correa, algunos de ellos progenitores del que esto se honra en escribir, como se gloría vistiendo el honroso uniforme de Voluntario. i i Y hay miserables que se atreven ii 4


48

EL COMPONTD IN

1887.

el

a

a

a

a

5 calumniarme sin dar la cara frente frente!! ¡¡Y hay quien re diga español, que en la Península naciera, y.... basta. Llegó el mes de Noviembre de 188?, y la llamada Madrid del Excmo. Sr. D. Romualdo Palacio, y habiéndose hecho .cargo del Gobierno interino de la Isla el General 2o. Cabo Excmo. Sr. D. Juan Contreras, fueron puestos en libertad los procesados el 24 de Diciembre. Nada pasó en este pueblo, digno de resef¡arse, y de que tuvieran que ocuparse los Tribunales ni el Gobierno General, por lo que respecta á la jurisdicción á mí confiada: no es de mi incumbencia tampoco reseñar la causa 6 causas dé la llamada á Madrid del Sr. Palacio, pues son del dominio público. A fines del mes de Diciembre recibí un telegrama del Excmo. Sr. General Contreras, Gobernador interino, manifestándome que tuviese un carruage listo para él y un Sr. Ayudante; y aunque nada me decía de la hora, procuré enterarme de la en que aproximadamente estaría en esta jurisdicción, y acompañado de cuatro 6 seis amigos salí á recibir'le, por respeto á su alta graduación y acompañé el carruage, hasta esta población, hospedándose breves momentos en mi humilde casa, en donde tuve el honor de oir tie sus autorizados labios "lo satisfecho que estaba de mi comportamiento"; y, hasta por invitación que le hice, ofreció volver á los tres días, regresando por aquí desde Ponce, donde me dijo se dirigía, y que lo tendría en mi casa á almorzar 6 comer, y que al efecto me telegrafiaría. Le acompañé hasta la guardara. ya de Ponce, siguiendo en mi carruge hasta aquella ciudad, y regresando yo en otro particular á este pueblo. Ignoro lo que pasó en Ponce; pero de allí resolvió S. E. otra cosa, y al día siguiente emprendió su marcha precipitada para Yauco, San Germán y Mayagüez, regresando luego de este último punto en el vapor de guerra, y, permaneciendo breves momentos en el puerto de Ponce, se dirigió á la Capital. Por aquellos tilas, después del regreso de S. E. á la Capital, sucedió que un cabo de ejército, del destacamento que estaba en este pueblo, tuvo una pendencia con un paisano, resultando herido el cabo: al dar por telégrafo cuenta de lo ocurrido, porque así lo creí conveniente, me contestó S. E. que aquel acontecimiento implicaba poco celo de mi parte" (¡¡ !1). No alcancé entonces á comprender ni aún comprendo todavía que celo 6 vigilancia es la que debía tener un Alcalde con respecto á un destacamento del Ejército, que tenía á su frente á un caballero Oficial, ni qué responsabilidad podía mi caberme en ese hecho puramente aiélado é individual. Esto creo sucedió el día 5 6 6 de Enero de 1888. Por la jurisdicción de Ponce, barrios inmediatos á esta, 6 sea Coto-Laurel y Capitanejo, habían ocurridos asaltos, muertes, incendios y robos á mano armada, y la prensa los reseñaba, no se si equivocadamente, 6 por qué causa como acontecidos en este Distrito Municipal. El día 15 de Enero recibí un telegrama en donde Sr. Secretario interino me decía que S. E. deseaba tener una conferen-


SL

coatPorrrs sx 1887.

49

a

encar-

cia conmigo, y que fuese á la Capital enseguida: contesté que teniendo el (lía 16 sesión del Ayuntamiento y reu' 6n de mayores contribuyentes, que requería mi presencia, tan yi nto como dieho acto concluyese saldría ,( ponerme fi las ót+denes de S. E. siempre que él no dispusiese otra cosa. A este telegrama no se me contestó; y dispuesta mi marcha para la madrugada del 16, serían las 7 de la noche, recibí ptro telegrama de S. E. en donde me decía "que suspendiese mi marcha para allá, y que me gaba mucho no ocurriese nada en ente pueblo ni sonase tanto Juana Díaz." Este telegrama (coincidencia .notable) lo recibía en los mismos momentos en que venía un guardia de orden público corrien(lo á avisarme que había un incendio en una casa de la calle de la Esperanza en esta población. Acto seguido acudí al lugar en unión del Juez especial Sr. García Paredes y dos caballeros ofidales de la Guardia Civil y del Ejército que me acompañaban á la mesa. Debido á las disposiciones que se tomaron, y á los esfuerzos, puede decirse, heróicos del pueblo, pudo conseguirse dominar el voraz elemento que al principio se presentaba aterrrador, como si una mano misteriosa le diese impulso; sin embargo, pudo cor:arse á tiempo que no destruyese la calle, y á las 11 de la noche estaba dominado: así lo telegrafié al Sr. Gobernador sin tener respuesta ; y fechada el 17 recibí de él por toda contestación una carta, en la cual me decía, entre otras cosas, que lo que había ocurrido implicaba un exceso de mala fortuna en mi gestión. gubernativa, y que me invitaba á que por telégrafo le presentase mi dimisión; quedando, sin embargo, dispuesto 4 utilizar mis buenos y muchos servicios en ocasión oportuna. (Así consta). A esa carta de S. E. respetuosamente contesté, "que consultado mi conciencia y proceder, me veía obligado á no poderle complacer presentándole la dimisión que me pedía, porque este acto habla de implicar él reconocer yo mismo alguna falta en que hubiese incurrido; y como no era así, pues todos mis actos se habían ajustado siempre al exacto cumplimiento de mis deberes, no podía complacerle, dejándole, sin embargo, en libertad de obrar como fuese de su superior agrado." Antes que el Excmo. Sr. Gobernador Contreras hubiese recibido mi contestación, puedo decir, sin temor de equivocarme, une ya estaba acordada mi cesantía, como puedo probarlo con el oficio que obra en mi poder, fechado el 18 de Enero: es decir, que desde el 29 de Diciembre de 1887 en que el Sr. General Contreras regresara de su viaje á Ponce y Mayagüez, hasta el 16 de Enero de 1888, ó sea en 19 días, cambió por completo toda la confianza que había merecido á S. E. en las dos veces que estuvo de Gobernador interino, y se me desconocieron 40 años de constantes servicios la Provincia, á los pueblos donde he servido, y á la Pa-


eL coMrOw L SN 1887. tris, servicios que nadie puede desconocerme, ni el mismo que decretó mi precipitada cesantía, como precipitado fué su regreso de Pcnce y Mayagfiez.... Misterios son estos y cosas del mundo, que no pueden menos que hacer adquirir mucha experiencia á los que pueden encontrarse en idéntico caso que yo, y sin apasionamiento ni zafia se detenga un momento á reflexionar sobre el premio que tienen i or lo regular los hombres que, como el que esto escribe, han consagrado toda su vida á la obligación contraida, sacrificándole :.a>:ta sus horas (le descanso, por creer siempre que no Ilenaba amo debía los deberes que le impusiera el destino que deeempehaba, y atribulando hasta su propia familia por servir al público. Desde el 18 de Enero de 1888 hasta la fecha, los hechos vaniálieos que han venido teniendo lugar en esta localidad y en la . e Coamo, donde por último se han sentido las consecuencias, puede decirse de un desquiciamiento social que se nota, con especialidad, las más de las veces, contra ciertas y determinadse personas, que pertenecen al partido incondicionalmente español i voluntarios, dicen más que nada, que existió algo y oigo., que debió tener su origen en aquellas sociedades secretas, que se trataron de exclarecer entones, y que últimamente, con asombro general, puede decirse han sido denunciadas muy recientemente por el I)irector del periódico que más se empeñó en aquella época en- negar su &..tenia, y por importantes miembros del partido Autonomista; llegando á declarar el aludido periódico que las sociedades secretas existían 6 existen, atentatorias á la soberanía de España en estos dominios. No es de mi resorte, ni ha sido mi ánimo, probar la existencia 6 no existencia de dichas sociedades: en la conciencia pública está la verdad de los hechos, como de público también se dice que el asesinato recientemente perpetrado en la persona del anciano P. (lerónimo Báez ha derramado un torrente de luz sobre este mismo asunto; pero si necesario fuere para mi aserto y para darme, hoy más que nunca, la razón en mi ~nauera de obrar como Autorjdad, celosa del cumplimiento de sus deberes, yo debo aquí hacer punto final: tienen la palabra los periódicos y publicistas La Revista, El Clamor del País, D. Luis Muñoz Rivera y el mismo Directorio del partido Autonomista; lllos mismos han venido á darme la razón en sus escritos. Yo he concluido.


IL GbMlONTI IN

DOCUMENTO EN 1887.

PARA

LA

1ST.

HISTORIA

51 DEL COMPONTE

APENDICE AL RELATO INCREIBLE QUE DON POLICARPO ECHEVARRIA HA TENIDO LA AUDACIA DE TITULAR FIEL RESEÑA DE LA ACTITUD QUE EL TOMARA A FINES DEL AÑO 1887, EN LOS ESCÁNDALOS, DESVERGUENZAS Y CRIMINES COMETIDOS EN AQUELLA EPOCA DE BALDON Y OPROBIO, SIENDO ALCALDE DELEGADO DE JUANA DIAZ. Por don Pedro Carreras y Rubau. (Ponce.—Tip. de la "Revista de Puerto Rico".—Amor, 2.-1889. Un folleto en 80. de 20 páginaa.l LA ARAUCANA CANTO XXXI. ...

. . . . . . ...

...

...

...

...

...

...

La más féa maldad y condenada Que más afrenta á la bondad divina, Es la traición, sobre amistad forjada Que al cielo, tierra y al infierno indina. Que, aunque el señor de la traición se agrada, Quiere mal al traidor y le abomina: Tal es este nefario maleficio Que indina al que recibe el beneficio. Raras veces vereis que el alevoso En estado seguro permanece, De nadie amado, á todo el mundo odioso, Que el mismo interesado le aborrece; Amigo en todo tiempo sospechoso, Aunque trate verdad no lo parece, Y, al cabo, no se escapa del castigo Que la misma maldad lleva consigo. Alfonso de Ercilla y Zúñiga. POR QUE DE ESTE FOLLETO. Allá por los años mil, había en Bagur, pueblo de la provincia ile Gerona, donde nací y- corrieron los primeros años de mi infancia, un idintc, nb~jeto dr las pnnfa,z de los muchachos del pueblo;


n.

58

CoxroNT1 1x

1587.

:os que, cansados de sus muchas majaderías é impertinencias, le abandonaron al desprecio á que por ellas se hacia acreedor; mas uo conforme dicho sujeto con el silencio de los chicos callejeros, :íIiicos que podían ocuparse de un ente semejante, inventaba nuevas bufonadas para llamar con Alas la atención pública y hacer'e objeto nuevamente de los dicterios que en tales ocasiones y á tales individuos suelen prodigarse. Esto y no otra cosa es lo que pasa en la actualidad con el tristemente célebre don Policarpo Echevarría, individuo al que la mayoría de la prensa de este país y la voz pública han sabido colocar en el lugar que verdaderamente le corresponde, acusándole de irregularizador de caudales públicos y otras acciones impropias de caballeros, de cuyas acusaciones no ha podido jamás vindicarse. Enemigo por principio de que mi nombre aparezca en letras de molde, había, hace mucho tiempo, formado la resolución de no ocuparme de un hombre de tan mezquinos méritos y que tantos perjuicios me ha irrogado como el autor del folleto titulado Reseña que hace don Policarpo. de Echevarría; pero habiendo visto que en el mencionado folleto se me hacen acusaciones enteramente inexactas, véome precisado á abandonar la linea de conducta que me había trazado, para dar un solemne mentís á quien con tan poco respeto á la verdad me lanza acusaciones como las contenidas en el mencionado folleto. FALSEDAD DE ECHEVARRIA. Dice

el señor Echevarría que, en una conferencia que tuvo con el señor Patiño, éste le reveló que había sabido por conducto mio que en casa del señor don Pedro Descartes, de Santa Isabel, 1_ubo una reunión en la que algo grave debía haberse tratado.. Es inexacto; es enteramente falso que tal revelación hiciera yo al señor Patiño, .ni á nadie; y para comprobarlo me remito á la declaración que presté ante el señor Juez Garcia Paredes y Escribano señor San Juan, de la cual supongo bien enterado al señor Echevarría porque él mejor que nadie conoce la causa incoada en la época á que se refiere el referido folleto. También debo suponer, como supongo, por la honradez y caballerosidad que distinguen á mi amigo el comerciante don Espartano Franceschi que son inciertas las acusaciones lanzadas contra dicho señor, quien, por encontrarse ausente en Europa, no puede hoy defenderse; pero que de seguro lo hará cuando regrese y se imponga del tiro á quema-ropa que ha querido descargarle el señor Echevarría, pagando de este modo la generosa acción de haberle levantado del suelo, cuando, á poco de haber cesado en sus funciones de Alcalde, recibió en el atrio de la Iglesia una bofetada que le derribó, dejándole mal parado. i Este es el pago que debe esperarse de hombres que careced de gratitud!


LL COMPONTD FN

1887

53

Se me hace preciso hacer alguna historia para demostrar la inquina que me tiene el tan nombrado don Polo, y por esta causa me veo en la precisión de tocar algunos puntos en justo derecho de defensa. LO QUE ENTIENDE ECHEVARRIA POR ACTOS BENEFICOS.

el

los

si

lo

Por el año de 1875 me encontraba afiliado al cuerpo de Voluntarios de esta población y se acordó una colecta en las plazas y clases ron objeto, según se nos hizo entender, de utilizar que se recaudase en actos benéficos para aliviar cualquier desgracia que pudiese ocurrir á individuos pertenecientes al instituto. Pero he aquí que al célebre Capitán don Polo Echevarría, se !e ocurre un paseo militar á uno de los barrios de esta población denominado Pastillo, acompañándose al efecto de toda su numerosa familia, y, por su sola cuenta y sin explorar la voluntad de los asociados, invierte la cantidad existente en cerveza y otros artículos para obsequiar á los que le acompañaban. Debo hacer constar que en su mayoría todos habíamos pagado el séptimo mes de la cuota que se nos tenia impuesta, excepción del mencionado Capitán que no había aportado ni un céntimo á dichos fondos, segun fuimos enterados por el entónces sargento primero de la compañía don Antonio Fiol. Ese es uno de los actos que pone de relieve la tan decantada honradez y sentimientos patrios del señor Echevarría! Ese es el español inmaculado, prodigador de patentes de españolismo, tanto á insulares como á peninsulares, siempre que éstos se plieguen á servir de instrumento para sus maquiavélicos planes! Ese ea el hombre que se gloría vistiendo el que él llama hoamroso uniforme de Voluntarios! Ese es el ínclito don Polo, ej que, estoy bien seguro de que no fuese por gages como este y otros por estilo, ha tiempo hubiese cesado en su tenaz empeño de querer aparecer como el único bueno, como el más patriota y el más honrado entre todos españoles! LA HONRAI)F.Z Y PROBIDAD DE ECHEVARRIA.

an

La citada malversión de los fondos mencionados fué uno de los móviles que me impulsaron, en unión de otros muchos, í separarme de dicho instituto, lo que me valió el desagrado del Júpiter tonante, que desde entonces no desperdició medios de perseguirme abusando de la autoridad de que estaba investido. Pero entónces varió la decoración, cayendo del pedestal el hombre que se consideraba inexpunáble. y entramos á tomar parte en el Ayuntamiento varios de los que no comulgábamos en


54

IL

oMrohl6 nN 1887.

iglesia y tuvimos necesidad de conocer una vez más la gran honradez y probidad ele dicho señor Echevarría, por el hecho que se le imputó de haberse apoderado de varios postes destinados al telégrafo, que utilizó en la construcción de una cocina; uniéndose :í esto la fabricación de un panteón en el centro 'el cementerio, eon materiales pertenecientes al pueblo y en cuyo panteón colco6 la cruz de piedra que ostentaba en su frontis la Iglesia de esta población. Para ambas fabricaciones utilizó los penados que se hallaban extinguiendo condena en esta cárcel municipal, y por tales conceptos le fué seguida una causa criminal que dió lugar, por ser muy ruidosa, á que el asunto ocupara por mucho tiempo la atención pública. Y ya que de esto uie he ocupado agradecería al señor Echevarria que me dijese si pudo vindicarse de las antedichas acusaciones y cual fué el resultado de la mencionada causa; pues siendo yo en aquella época el (`oneejal que dl cuenta de estos hechos al ayuntamiento, todavía no he podido conocer el resultado que tuvo la mencionada causa. LAMENTOS I)F. El7HEVARRIA Se lamenta don Polo de la triste condición á que se le trino á colocar por haber cumplido con su deber El señor Echevarría creerá que ha cumplido con su deber y lo dirá muy alto: pero es el caso que él entiende el deber de mo'lo muy diferente h como los demás lo entienden, como ha sido siempre su empeño en meterse en libros de caballería y en traer revueltos todos estos pueblos y tener siempre sobrescitadas á las autoridades superiores para que le tuviesen por un gran vigilante de los .enemigos de España. Enemigos que nadie ha visto ni han existido más que en su premeditado plan de hacerse el necesario é indispensable. INVENCII)NP;fi DE E('HEVARRIA El señor Echevarría ha equivocado la carrera, pues en lugar de haber comenzado por salvaguardia municipal hasta llegar á dictador del pueblo de .(nana-Díaz, ha debido meterse á compaginador de comedias de m ígia. en las que nadie le hubiera aventajado para inventar duendes. fantasmas v aparecidos. Dígalo sino la alarma que trató de producir en la opinión pública alta por los años del por siempre memorable general Sanz en este país. tratando de hacer creer á los incautos que exis tía un entierro de armas en I:L isla ('aja de Muerto, sólo por el he ~•ho de haber sabido que en dicha isla se habían practicado varias excavaciones. cuyo objeto no era otro que el de buscar los imagir:arios tesoros qne se dice existen enterrados en nuestras costas


IL COHPONTI IN

1887.

65

é islote: vecinos, que en realidad son una preocupación de nuestros antepasados y gran número de nuestros coetáneos. Si fuera esto solo podría tomarse á risa; pero desgraciadamente 'l único resultado que se obtuvo fué el haber conseguido que el citado Gobernador Sanz irrogando graves perjuicios á don José R. Alomar, le hiciera destruir una casa recreo que en dicha isla tenia y abandonar por completo una numerosa crianza de ganado lanar y cabrio, que allí poseía. ADULACIONES DE ECHEVARRIA ¿No recuerda don Policarpo las arbitrariedades á todas luces con etidas contra el pacifico ciudadano don Melitbn Muñoz, sólo pO1 que se dijo haber oido decir el mencionado señor Muñoz que creía .estaba declarada la cesantía 6 relevo del General Sanz en el mando de esta provincia? ¿No recuerda, repito, que por sólo atraerse 6 granjearse las simpatías de dicho gobernador hizo objeto de todas sus iras al mencionado Muñoz, incoándole una causa criminal 7 remitiéndolo procesado á la cárcel de Ponce donde estuvo una infinidad de tiempo, saliendo, por fin, absuelto por haberse convencido las autoridades de que solamente un exceso de celo y mala voluntad de parte del señor Echevarría contra el señor Muñoz había producido la por demás arbitraria causa? IRRUPCIONE:3 DE ECHEVARRIA ¿Nt) recordará don Policarpo las diferentes excursiones hechas á la costa del pueblo de Santa Isabel, cometiendo con esto el delito de allanamiento, pues por más excitaciones que hiciera al por entóuces alcalde de dicho pueblo don Froilan Santana, éste nunca quiso prestarse 3 secundar sus planea? ECHE\'A1tRIA Bt?S('AN1)O 1:1. VELLOCINO DE ORO. Veon~e precisado á dirijir otras preguntas al señor Echevarría y empiezo con las siguientes: ¿Tendría noticias don Policarpo de quien fué el célebre Qu.i¡ole que allá por los años de 1887, cuando este pueblo gemía bajo el yugo de un segundo Torquemada, sufriendo las horrorosas crueldades de una i'enacida inquisición; tendría noticias, repito, 'le quien r'né ese cal':ibero andante que montado en brioso corcel, ►u::a cu r!slr►'. derribando todo lo que :í su paso encontraba, pipropia dignidad, arrog:indose facultades indebidas, i::caaien.li' estraiiar jurisdicciones y acompañado de cuatro 6 cinco sdlíiteres. sólo por el deseo de coronar su desdichada obra empezada, fué á terminar su expedición á la Hacienda denomi-


56

IL COMPONTI IN

1887.

su

nada Muñiz sita camino de la playa de Ponce, buscando, según dicen las crónicas, un entierro de armas que sólo pudo suponer extraviado cerebro que existía á veinte pasos de distancia del sitio que ocupaba la chimenea? ¿Podría decirme don Policarpo Echevarría, si de ello tuvo conocimiento, cual fué el resultado de dicha expedición y qué fué lo que se encontró en dicho lugar Conteste don Policarpo. ECHEVARRIA A PESCA DE FILIBUSTEROS. Dígame, señor Echevarría: ¿Tuvo usted conocimiento 6 sabe quién fué el inventor de una expedición formada en este pueblo, que se dirigió á las costas de esta jurisdicción, con el objeto de sorprender cargamentos de armas que supieron extraviados caletres habían de desembarcar destinados á los conspiradores juanadinos, y quien fué, entre los que componían la comitiva el que pistola en mano y cual otro Pepino el breve (en cuanto á lo valiente) recorría las orillas del mar cual centinela avanzado y al ver atravesar las olas á un buque que salía del puerto de Ponce cargado de azúcar, con dirección á los Estados Unidos, dió el grito de alarma manifestando á sus compañeros que se aproximaba la presa esperada? V6ime á complacer en recordarle el resultado, que, según la voz pública, obtuvo dicha expedición. El buque siguiendo su rumbo fijo, atravesó tras la isla Caja (le Muerto y continuó su camino dejando con un palmo de narices A los que tantas Ansias tenían de sorprender un contrabando, cuyo hecho dió lugar A que el que hacía de segundo jefe en la expedición tuviese que manifestar A sus coaligados que, habiéndoles divisado la tripulación de dicho buque (era de noche, á nueve millas de distancia) y habiéndo cobrado miedo de ser apresado, había tenido por conveniente ocultarse; con cuya manifestación que fué aceptada por la media docena de expedicionarios, todos quedaron conformes y se retiraron A sus respectivos domicilios. ECHAVARRIA CAZANDO MOCHOS. ¿Estará en autos don Policarpo de quienes fueron los individuos de esta población que allá por el mes de Agosto del 87, por más señas un lunes y día feriado, hicieron una excursión por el barrio de Arús y hacienda Potala, registrando el cuartel de ésta y recojiendo mochos viejos que tendrían de uso para sus faenas domésticas las mujeres de los jornaleros y quitando varios machetes á algunos trabajadores que salían de sus ocupaciones, pues á pesar de ser día de fiesta, se trabajó en las haciendas, portándolo todo á esta población y que supone el que suscribe fueran los mis•


IL

couPorrrs

1N

1887.

6?

oros que vió trasladar de un cuarto de su casa junto á la escalera, por un guardia urbano, á la sala donde estaba constituido el Tribunal que entendía en la causa en esta fecha? Conteste don Policarpo. ESCUELA DE DELATORES. ¿Podría decirme el señor Echevarría por quién fué llamado el vecino don Jovino Torres, y primero aconsejado, y luego amenazado, queriéndole obligar á que delatase como conspiradores á vecinos pacíficos y honrados de esta población? Conteste don Policarpo. ECHEVARRIA CAPATAZ DE SICARIOS. ¿No recuerda. don Policarpo cuando fué detenido el joven, casi niño, don José Zambrana para que declarase en la causa que seguía, y, por haberse negado dicho joven á mentir, le aplicaron los palillos y el mismo don Policarpo que se hallaba presente á ese acto dijo á los guardias que le apretasen pues era de los buenos? Conteste don Policarpo. FABRICA DE PASQUINES. ¿Conocerá por ventura don Policarpo quien fué el autor ó autores de las célebres proclamas que decían fueron halladas en las casas de los dignos vecinos don Francisco Zayas y don Juan P. Ortiz, y que dice la voz pública fueron confeccionadas en esta población por empleados á sus órdenes? Conteste don Policarpo. LOS ESBIRROS DE ECHEVARRIA. ¿No es verdad, don Policarpo, que la mayor parte de las de• nuncias hechas á caballeros de esta población y fuera de ella fueron sostenidas y afirmadas por empleados de su más completa confianza? Conteste don Policarpo. ECHEVARRIA ALCAIDE, CUARTELERO Y ALGUACIL.

veinte

se

¿No es verdad, don Policarpo, que en la época á que vengo hallaba su casa convertida en una verdadera Basrefiriéndome y tantos tilla, siendo á un tiempo prisión provisional de


58

t7L (bMPONTa IN

1887.

praeeaadas, Juagado municipal, cuerpo numeroso de Guardia ci vil, cuartel y depósito de armas y municiones de voluntarios, morada del Juez especial Garcia Paredes y otros jefes, oficinas donde se instruia el proceso mencionado, y vivienda al mismo tiempo de su numerosa familia? Conteste don Policarpo. INSTIGACIONES DE ECHEVARRIA. ¿ Dígame, don Policarpo: ha podido usted vindicarse de las infinitas acusaciones de muchos vecinos que le han delatado públicamente en la prensa como constante instigador que les obligaba á confesar la existencia de sociedades secretas y á delatar á infinidad de caballeros? Conteste don Policarpo. PROVOCACIONES DE ECHEVARRIA. ¿No recuerda, don Policarpo, las provocaciones que hizo al vecino don José Ortiz Rivera, incoándole un sumario y remitiéndolo á la cárcel porque dicho señor se negaba á pagar contribuciones que en ningún concepto debía, como lo comprueba el hecho de haber salido absuelto en dicha causa y pretendiendo fuese conducido á pié á la ciudad de Ponce? Conteste el señor' Echevarría. l)E COMO ECHEVARRIA NO DABA DE BEBER AL SEDIENTO. Dígame, don Polo: ¿ Por qué el pueblo venía sufriendo incesantemente la falta de agua en el acueducto, hasta los casos de que por más de dos meses carecíamos de ella teniendo que hacer gastos extraordinarios para poder proporcionárnosla? Conteste el señor Echevarría. INCENDIOS GOBERNANDO ECHEVARRIA. Dígame, don Policarpo: ¿Por qué en la ,noche que dieron fuego en la calle de la Trinidad, por efecto del cual quedaron reducidas á escombros cuatro casas pertenecientes á varios autonomistas y entre ellas la muy valiosa del por tantos conceptos digno vMno don Acacio Torres, donde se celebraban públicamente ]gis reuniones políticas, por qué, y usted lo sabe perfectamente. no puro extinguirse á an debido tiempo el voraz elemento? Por qué no había ni se encontró agua en la poblaclán? f'~nferte don Policarpo.


1ááÍ.

si

EL COMPONTb $N

8Et3FARRA COMPLICE DE ECUI✓VARRIiá. ¿Cuál fué la casa incendiada en la calle de la Esperanza, según dice usted en su folleto en la noche que recibió usted el telegrama del señor Gobernador general don Juan Contreras en que le encargaba "no ocurriese nada en el pueblo ni sonase tanto Juana Dina"? ¿No seria la casa á que usted se contrae la que habitaba en aquella época el empleado á sus órdenes don Wenceslao Segarra, sita en la calle de la Trinidad? Si mal no recuerdo, es del dominio público que cierta noche se encontraba el mencionado Segarra en el Casino, jugando en unión de varios señores, de los que se despidió á altas horas de la noche, diciendo que se retiraba á dormir; pero volviendo á aparecer como al cuarto de hora, muy alarmado, dando cuenta á los mismos de quienes se había despedido de que le habían incendiado la cocina de su casa; pero que afortunadamente, había llegado á tiempo de poder sofocar el incendio, como así lo había hecho, y, sentándose nuevamente entre los allí congregados, continuó jugando con la mayor tranquilidad, demostrando con dicha aptitud la entera seguridad que tenia de que no se repetirla semejante conato. No sería, repito, esta la casa á que usted se refiere? Actos como este y otros tales y en distintas épocas, durante xu mando, estamos cansados de presenciarlos! PROVECHOSA .DISTITUCION DE ECHEVARRIA. En fin, señor Echevarría, por no hacerme interminable, voy á dirigirle la última pregunta. ¿Sabe usted los motivos porque se acabaron repentinamente en esta localidad los fuegos frecuentes, las asonadas, los robos :* mano armada y otros excesos que tenían atribulado á este vecindario al sustituir á usted en la alcaldía de este pueblo el comandante don Rafael Iturriaga y al ser cambiada parte de la polilla que entonces había? Conteste, si puede, el seflor Echevarría. LO QUE ES EL FOLLETO DE ECHEVARRIA. Como quiera que es mi norte la franqueza, no puedo manes que decirle que su folleto es un cúmulo de falsedades 6 Inexactitudes ; y que usted ha querido tapar con un mal escrito los escáa dalos y las desaaonea que produjo entre estos humildes vecina y loe de loe pueblos cercanos.


ap

ar, coliPolvTE ax 1887.

Hechos que, por ser tan punibles, están palpitando en la conciencia de todos y que obligaron al Excelentísimo señor Gobernador General don Juan Contreras á separarlo, con razón sobrada, por los muchos desatinos de usted, del puesto que ocupaba contra la voluntad de estos pacíficos habitantes. DESFALCO, ADMINISTRANDO ECHEVARRIA. Otro dato que pone de relieve una vez más la gran honradez de que tanto blasona y alardea el señor Echevarría. Al hacer entrega este señor de la recaudación subsidiaria y demás fondos pertenecientes al Estado, (el señor don Francisco Romera bien debe recordarlo) el desfalco que en dichos fondos existía montaba á unos dos mii pesos. Es digna de mención la generosidad de que don Polo fué objeto por parte del caballero señor Romera, al permitirle éste que buscase la suma indicada y la ingresase en dichos fondos (como así lo hizo más tarde) sin que hiciese constar en acto dicho desfalco, como muy bien pudo haberlo hecho, evidenciando y manchando de este modo la reputación del señor Echevarría. EJECUCION CONTRA ECHEVARRIA También debe saber don Policarpo que, cuando él se hallaba pretendiendo en la Península, se constituyó en este pueblo un comisionado de la Diputación provincial con objeto de hacer efectivo, por la vía de apremio, el solvento de una cantidad de la importancia que el mismo don Policarpo, en su calidad de Presidente del Ayuntamiento, había extraido del fondo municipal, para abonarla al tesoro de la Diputación por deuda que tenía contraida esté pueblo con aquel centro y, habiéndose marchado dicho señor sin dejar cubierta esa erogación, se trató de embargarle la casa que posee en este pueblo; lo cual no se realizó por la intervención directa que tomó en el asunto el señor Romera, consiguiendo con su infinencia que don Pascasio Alvarado, cuñado de don Policarpo, hiciese frente al asunto, arreglándose con el ejecutor, para evitar el escándalo que había de producir en la opinión pública un hecho semejante. GRATITUD DE ECHEVARRIA. Este y otros muchos actos de generosidad del señor Romera obtuvieron por parte de Echevarría la compensación de ocuparse con insistencia en llevar al descrédito público la proverbial honradez del hombre que por sus instintos naturales, procuró, por todos los medios á su alcance, evitarle acaso un proceso criminal.


188?.

al

EL COMPONTE EN

ECHEVARRIA METIDO A LITERATO.

a

No parece sino que don Policarpo cansado de escribir artículos nauseabundos en los periódicos incondicionales, dándoles noticias de cosas baladíes y de ninguna importancia y al ver la indiferencia con que se miran tantos disparates, trató de ocuparse de literatura y lanzó la publicidad un folleto tan plagado de inexactitudes y tan falto de verdad que no solamente causa hastío su lectura, sin6 que sirve al mismo tiempo para comprobar que el literato en incubación es incapaz de redactar cuatro líneas sin estampar en ellas otras tantas barbaridades. ¡ Cese, por Dios, el señor Echevarría, en la senda emprendida, pues que la empresa es demasiado árdua para meollos tan pobres como el suyo! DON JUAN PEREZ DE MONTALVAN. Fué tanto el engreimiento que llegó á tomar este personaje que, pareciéndole plebeyo llamarse como se llamaron sus abuelos y su padre y como sus hermanos, de Policarpo Echevarría que era, se puso Policarpo de Echevarría, preposición que pone la sangre azul, según decía la gente de otro tiempo, y que le ha costado oir más de una vez el conocido cantar: "El don Juan tú te lo pones; El Montalvan no lo tienes; Conque, en quitándote el don, Vienes á quedar Juan Peres." DE COMO ECHEVARRIA FUE A LA CORTE Y LO QUE DE ALLI HA TRAIDO. También me atrevería á aconsejarle que cese en su tenaz empello de recobrar el puesto perdido á causa de sus muchos desaciertos, pues al más estúpido no se le esconde que si don Policarpo, en su viaje á la Madre patria, en donde se arrastró por todos los centros oficiales, pordioseando un gran destino, que el decir de sus congéneres no podía ser menos que el de Intendente 6 Admit strador de una de nuestras principales Aduanas, presentando ante los hombres del gobierno como únicos méritos para obtener tan elevado cargo el haber prestado grandes servicios á la patria (á su decir) por espacio de cuarenta años, servicios que á la verdad todos ignoramos, pues, si bien es cierto que estuvo al frente de varias administraciones de esta provincia ya como guardia municipal, ya como secretario y alcalde, no es menos cierto que esos servicios le fueron espléndidamente retribuidos por los pue bloc donde los prestó, especialmente por éste que tuvo que sopor-


SS

ICI. COMPONTS SN

1887.

tar por más de 20 afos su despótico mando, careciendo en absoluto de dotes de gobierno y contabilidad administrativa, como le ha probado últimamente la prensa de este pals, al más estúpido, repito, no se le esconderá que si nada pudo obtener á pesar de su argucia y de las infinitas gestiones que practicó por espacio de ocho meses, ante los representantes de nuestro gobierno, debido es sin duda alguna, primero: porque es para todos un hombre enteramente definido; segundó : por estar nuestro gobierno plenamente convencido de su completa nulidad para administrar buestras leyes, y tercero, por la activisima participación é ingerencia que tuvo en los memorables conipontea, comprometiendo d honor de España. Pedro Carrerax.


HISTORIA DR PUERTO RICO, DR COLL Y TOBTD.

óá

HISTORIA DE PUERTO RICO. 13a. CONFERENCIA. ATAQUES DE LOS PIRATAS FRANCESES A LA ISLA DE PUERTO RICO.-RECTIFICACIONES HISTORICAS. (Por Cayetano Coll y Toste.) En 23 de Julio de 1517 se pregonaba en Andalucía una cédula real del Cardenal Gobernador Ximenez Cisneros, que ordenaba a los Oficiales reales de Sevilla pagaran pasaje y mantenimientos a cuantos labradores con sus mujeres quisieran marchar a las Quatro yslas. Estas cuatro islas eran La Española, San Juan, Cuba+y Jamaica. Quedaron, pues, abandonadas por el gobierno metropolitico las islas menores del archipiélago antillano; y pronto empezaron a ocuparlas aventureros franceses, ingleses, holandeses y dinamarqueses. Los franceses ocuparon a San Cristóbal (hoy St. Sitta) y echados de allí por los ingleses se trasladaron a la de Tortuga, situada a corta distancia de La Española. En esta islilla formaron un gran foco de piratas contra las posesiones españolas. El primer ataque de los aventureros franceses a las costas dé la isla de Puerto Rico fué el 12 de Agosto de 1528. La incipiente urbe de San Germán, que no estaba preparada para la defensa, fué la víctima de esta piratería. En 15 de Junio de 1529 los Oficiales reales de San Juan, el licenciado de la Gama, Ramirez de Vargas y Baltasar de Castro, daban cuenta a S. M. "cómo un corsario francés avia andado por entre estas yslas, é. de lo que avia fecho, en especial de cómo aso16 é quemó la villa de sant yerman, é sinno por el aviso que desta cibdad les dimos, fycieran mucho mas daño, porque tomaron a los vezinos en sus casas pacyficos, sin tener pensamiento que franceses avian de venir á estas hartes" Los Oficiales reales de La Española, Pasamonte y Fernando Caballo, habían dado ya cuenta a S. M.. dé este desastre en á de Noviembre de 1528, con estas palabras: "Una nao francesa, 'nay armada de artylleria é gente, vino a la ysla de Cubagua, con yntencion de robar é destruir, é entubo en ella muchos dias, é al fin los españoles quen ella estaban los burlaron é les tomaron fasta lai3 mercaderias, é gente de la que traya; é la nao se fué de allí á la ysla de sant roan, é quemaron el pueblo de sant yerman, é de allí se vino á la ysla de la mona á esperar la cota que de aquí avia de salir, é la que esperabamos de castilla; aquí se proveyó éfiz6se armada compuesta de una nao gruesa é tres caravelas, é fueron en busca de la nao francesa, é la fallaron, é pelearon con ella, é de los tiros de artylleria de la dicha nao francesa que the '.ia. mucha, é de lo que los franceses nos certyficaron que murieron treynta ombres é mas; é como nuestra armada non thenia p61vora, que ya la avia gastado, porque della é de la artylleria é de armas esta gala está mal proveida, ovieron por bien de se apartar, é cada uno tiró por su cabo. Vino una carta de nuestra arenada con la nueva de las velas todas quemadas; proveyóse lueii s


64

HIstORIA DE PUERTO RICO, DE LOLL T TOSTE.

go, é armaronse dos naos gruesas con la artylleria é rente de las otras naos que aquí estaban en la saona, é se fueron á xuntar con nuestra armada que les esperaba; é de allí fueron en busca de la nao francesa., é supieron que dempues que dellos se partió, estaba en la ysla de sant roan, en el aguado, é dende puerto moo la vieron yr metida en la mar, de manera que non la fallaron; é en este mismo tiempo cuidandolo a vuelta, vino la flota de castilla, que esperabamos, que eran veynte navios, é todos pasaron en salvo sin la topar; de todo lo qual fascemos breve rrelacion a V. M. por el processo que cerca de lo susodicho a pasado.' Más detallista fué el oficial real Blas de Villasante, tesorero de San Juan, que con fecha 26 de Septiembre de 1528 escribía al Emperador: "llia de Santiago apostol (25 de julio) surgió una nao francesa de armada, con una caravela é un patax, sobre el puerto de eubagu¢, comenzaron á combatir el puerto, é por otra parte intentaron echar xente con el artylleria que sacaron de una nao é con socorro de ylidios que ocurrieron de la margarita, cinco leguas ele allí: Vi*iieronse é tomaron puerto en $ant merman, en doze de agosto (de 1528) é quemaron, é robaron el pueblo: saltaron en thierra setenta ombres en ordenanza, con bandera é atambor: robadas é quemadas dos caravelas, que alli avia, se fueron á la ysla mona, doze leguas de alli: en la mona solo aria un español, mayordomo de aquellos yndios." El licenciado Antonio de la Gama, que estaba actuando en la isla como Juez de residencia había dejado su familia en san Germán y cogidola en aquel lugar el ataque de los franceses a la población, le escribe al Emperador, en 15 de junio de 1528, diciéndole: "En la quema de sant merman por franceses fué que Inada mi casa é libros é quanto thenia, que non ovo lugar mas de 3 r mi muger é fi jos oyendo: lo que alié quando de acá llegué". Con trabajo volvieron los vecinos sangermeños a reconstruir la población, cuyas casas eran de madera y paja. En vano pedían auxilio a la Corona para poner en estado de defensa contra caribes y corsarios franceses, el Gobierno de la Corona no se ocupaba más que de los grandes descubrimientos en el Continente americano, sobre todo del Perú y México. Llegó a tal estado la despoblación de la isla, que el gobernador Francisco Manuel de Laudo pregonó grandes castigos a los que 'intentasen marcharse porn el Perú. El grito unánime de la gente por todas partes era Dios me lleve al Perú. Tal era el estado de abatimiento y desolación. Quedóse, pues, San Germán reducido a los pobres esfuerzos que hicieron sus vecinos por levantarlo, con tan mala suerte, que en 1538 aparecieron de nuevo sobre ellos los piratas franceses. Carecían los sangermeños de armas de fuego con que poder hacerles frente. No tenían más que espadas, rodelas y lanzas. Contaban con caballería, y con esta y buenos chuzos y espadas podieron derrotar a los osados invasores. He aquí como los oficia.s reales Baltasar de Castro, Juan de Castellanos y García TroLhe daban cuenta a S. M. en 20 de Junio de 1538: "A lo del cor-


HISTORIA DE PUERTO RICO, DE LOLL Y TOSTD.

65

vario francés dezimos que á media legua de sant merman echó en th_ierra ochenta ombres, de los quales cinquenta eran arcabuceros : de súbito llegaron, quemaron el pueblo é robaron la yglesia é el monasterio. Luego auntos, treynta de á caballo de los nuestros rieron sobre los franceses, á quienes un grande aguacero no dea6 aprovechar la pólvora é arcabuces é ansi fueron desbaratados, muertos quinze, é presos dos ó tres: de españoles solo murió uno: en rescate de los prisioneros restituyeron las campanas é otras cosas tomadas de la yglesia é monasterio: fueronse é non an parecido mas." Los mismos oficiales reales informaban á S. M. al mes sig'~iente del mismo año, que "en 15 de mayo se avistó un corsario, el que persiguió una caravela que iba con familia desta a Sant a erman. La caravela abordó en thierra en la boca de un rio, a doze leguas de aqui : salvóse la gente en un barco é luego uyeron por los montes: los franceses robaron la caravela é siguieron la costa, robando é quemando en las estancias fasta llegar á 8ant merman, que la robaron é quemaron". Esta relación completa la anterior, tle Junio. En vano continuaban los oficiales reales pidiendo a la Corona ayuda para San Germán. Por fin en 7 de Octubre de 1540 bajó una real cédula ordenando se hiciera fortaleza en dicha población y que fuera alcayde de ella Juan de Caslellanos. Los oficiales reales de San Juan contestaron, que enviaran albañiles de Sevilla, que acá, en la Isla, no haba más que

uno: y que con ellos remitieran herramientas y veinte negros; y que entre tanto se haría una- albarrada y mamparo pura montar artillería, la cual debían enviarla también. En 1541 se empezó la fortaleza de San Germán con algunos negros que se compraron y otros que se. alquilaron. Al año siguiente se suspendió la fábrica por orden del Rey, y los vecinos con sus familias atemorizarlos se internaron en las serranías llevándose sus haciendas. En 1548 no quedaban de ellos más que treinta vecinos, los que se agruparon en incipiente aldea a media legua del puerto para evitJr los daños de corsarios por sorpresa. En 27 de Agosto de 1550 el doctor Luir cíe Vallejo, desole San Germán informaba al Rey: "Es l(F~tiiio ver la destrnycion delta ysla por causa de las quemas E vetacionea de franceses é caribes: los pocos vezinos que an quedado, se an retirado á vivir al peor sitio del munds, en unas ciénegas cercadas de montañas ásperas, distante del puerto mas de una legua : .es muy nescesario el favor de V. M. para que non ~e despueble." En 1553 tenían mucho miedo los vecinos de la Capital de que ¡os franceses atacasen la ciudad, falta de municiones y artílleria; v el obispo Bastidas pedía al Emperador se enviase arcillado para la fortaleza de San Juan, pues el enemigo "podria atacarla muy á su salvo." En 15:x4 ss presentó una flota de tres navíos franceses a la entrada dei puerto de la Capital, pero no se atrevió a pasar la

boca del Morro, y siguieron rumbo al oeste hasta caer sobre San


66

HISTORIA DS PIJRRTO RICO, DR COLL Y TOSTTL

Germán. Cristóbal de Salinas, tesorero daba cuenta de estos sucesos al Emperador en los siguientes términos, en 20 de Junio de 1554: "Antes de venir la flota ovo franceses con tres navios á la boca del puerto: luego fueron á sa'n yerman, el domingo de ramos, entraron en thierra mas de una legua, é robaron en un ingenio: dempues de esa flota an venido otros navios franceses é an tomado varias naos: gran bien oviera sido para esta ysla é sancto domingo, que oviera venido el capitan mvndirichaga con los quatro navios que V. M. le mandó truzese de armada para defensa Testas yslas é costa. Y aun, vendría bien, porque allana franceses en la ysla mona, do aderezan, é en la ysla saona, do se aposi tn : an echado fama que quieren tomar esta ysla, é mal se la podremos defender sin artyllena, ni arcabuces, ni armas. Si ay algo en la fortaleza es inutil, nin la fortaleza vale cosa é la sef►orea el pueblo: no es mas que una casa de aposento: el morro e:a un cubo é bestion, é está á la boca del puerto: si estuviera bien ~diflcado podria defender la entrada con seis piezas. %ente de á caballo, con lanza y adarga, avrá aqui, contados, sesenta 6 mas, p ro non ay arcabuceros nin piqueros: venga artyllena é municiones." La costa de la isla estaba completamente desguarnecida indefensa y los corsarios franceses desembarcaban donde querían. En el puerto de Arroyo, que entonces se llamaba puerto de Guayama, un corsario francés capturó en 1541 una carabela que estana cargando sal. El capitán y los marineros se acogieron a tierra y desde un peñón defendieron su barco contra loa agresores á pedradas. Los franceses saquearon la carabela, no pudiendo llevarse la embarcación. La Audiencia de La Española en 4 de Julio de 1541 decía al Emperador: "Lo de la mar es lo que nos da pena, pues por no andar por acá naos de armada nuestra segund repetidas veces emos pedido se envien, quaiquier corsario corre impunemente todos estos mares é puertos. Este mayo pasado vino á la ysla de sant roan un navio de franceses, con treynta é cuico ombres, é robaron allí una caravela luego echó á fondo un navío en la ysla de la ¡nona: saltaron despues en thierra é robaron lo que allaron é tomaron quatro yndios, é de alli se fueron al cabo de la vela, é en porto helo robaron una caravela que traia valor de siete ú ocho mil ducados en perlas." Mientras la isla de Puerto Rico atravesaba una crisis tan espantosa y se despoblaba la colonia bonqueíia rápidamente, el sol ::o se ponía en los dominios del gran Emperador que aspiraba a ,a Monarquía Universal y que no se ocupaba más que de sus oner .sas guerras europeas y en dilapidar los tesoros de oro y plata de Méjico y.Perú en levantar ejércitos poderosos, que llevaran avante su pendón triunfal e impusieran su poderío en Italia, Alemania y Flandes, gravando, al mismo tiempo, con recargados tributos los pueblos de la Peninsula. ¿Qué diferencia de aquel Rey Católico, que quería que la colonización de la isla de &w


HISTORIA DE PUERTO RICO, DE COLL T TO8Tn.

67

ceses".

Juan fuera llevada de su mano y cuidado, y atendía a enviarla socorros y pobladores, dándole al mismo tiempo las mismas franquicias qu. a La Española! ; Qué funesta fué para el progreso i desarrollo ele nuestra antilla la Casa de Austria en el trono de España! En el informe del gobernador Melgarejo a Felipe Segundo, en 1552, se habla ele la villa de auadianijlla "que robaron los franHabla además, de la villa de Ralamanca, la actual San Germán, "quatro leguas de la mar, en donde tambien an llegado franceses é la an robado." Cita Melgarejo a Arecibo, que "en la boca del rio están congregados ciertos vezinos, como hasta diez, xente prove; tienen un tyniente puesto por el governador delta ysla ; alli los roban franceses, que llegan coñ lanchas á la costa. 1)e San Germán dicho Informe dice: "despoblóse por causa de los franceses, que la quemaron dos 6 tres vezes, 6 quatro, fasta que la despoblaron." Todo el siglo XVI estuvo la Isla sufriendo invasiones de caribes y franceses. Al final de dicho siglo, en 1595, atacan los ingleses por primera vez a Puerto Rico, y si no es por una escuadra española que había fondeada en el puerto se apodera Francis J)rake de la Capital. Durante todo ese siglo no se adueñaron los franceses de ella por falta ele nn corsario osado que lo intentara, tal era el estado de abandono y desaliento en que se encontraba Puerto Rico. En el derrotero de las Antillas, que regia entonces no figuraba nuestra isla como punto de escala; de manera que las tictas españolas, que venían a las Indias, hacían escala en Dominica para provisionarse de leña .y agua, y hacían rumba al mediterráneo colombino, o mar Caribe, acercándose a Puerto Rico, por el sur, hasta divisar, a cuatro leguas marítimas de distancia, el cabo bermejo del suroeste, que denominaron cabo rojo. Como la isla de San .Juan no estaba en el derrotero que tenían que llevar las flotas, ni a la venida ni al regreso, en vano clamaban los gobernadores y obispos, pidiendo protección, la Corte no atendía n_ podía atender, a los pedigueños altos empleados de la infeliz ínsula, sino a los ele Méjico y Perú, de donde le enviaban oro, plata y piedras preciosas en abundancia. Al empezar el siglo XVII empeoraron las invasiones piráticas. Reunidos franceses, ingleses y holandeses se habían adueñado de las antillas menores, abandonadas por su pequeñez e imposibilitada la nación de poblarlas. España se desangraba enriando su gente a las antillas mayores y al inmenso continente americano. Entonces fué que tosió cuerpo la Piratería con la federación de los filibusteros (de free•booter, merodeadores) y la de los buea ,cros (de boucan, tasajo), por otro nombre Hermanos de la Costa, azote de las posesiones españolas de América, corleando a mansalva. El gobierno de la Corona dispuso en 1629 combatir la Piratería en el archipiélago antillano, y el 14 de Agosto de dicho año 5*


68

HISTORIA DE PUERTO RICO, DE COIL Y TOSTE.

te-

is-

salió de Cádiz una formidable armada al mando de D. Fadrique de Toledo, marqués de Villanueva de Valdueza y capitán general del escuadrón. Se componía de nueve mil hombres de mar y tierra llevando por Maestre de campo general a D. Antonio de Oquendo y por Almirante a D. Martín de Vallecilla. Constaba la expedición de diez y seis galeones y varias urcas y pataches armados. Al llegar a las Antillas se adelantó con un galeón, una urca y dos pataches el almirante Vallecilla, izó pabellón holandés para despistar a los piratas, y cayó sobre Nieves, en cuyo surgid o descubrió cuatro naos grandes y cinco menores de. corsarios. Se apoderó de la mayor al abordaje y sucesivamente de seis más; pero dos, de menos calado lograron escapar entre unos bajos y llevar aviso a an Cristóbal de la aparición de la escuadra espah ola. El mismo día 17 de Septiembre, se hacía dueño Oquendo, :ior asalto, del fortín (de Nieves), armamento y almacenes, que gin agnarrmar el ataque abandonaron sus setecientos defensores, cayendo Nieves en poder de Oquendo. No quiso D. Fadrique dar h'gar a que se reforzaran los corsarios para hacer resistencia en la otra isla ( San Cristóbal) y así, al día siguiente, 18 de Septiembre, la atacó con todas las fuerzas de que disponía. Defendianla dos excelentes fortalezas, bien artilladas, la de Charles, custodiada por piratas ingleses y la de Richelieu, por franceses. Contaban con unos tres mil aventureros, osados y aguerridos, repartidos en los dos castillos, donde había más de cien cañones, con suficiente pólvora y municiones. Los galeones empezarop a vomitar balas y metralla contra los fuertes para favorecer el desembarco de la tropa que habla de dar el asalto a las fortalezas. El 2K de Septiembre se rindieron las guarniciones de los dos castillos, a discreción, evitando el definitivo asalto y ser pasados a cuchillo. Hablan sido estrechados y reducidos a la impotencia. Sc hicieron (los mil y trescientos prisioneros, ingleses, franceses y flamencos; se coparon ciento setenta y tres piezas de artillería; s, apresaron siete navíos y un buen acopio de armas, pólvora y tabaco. La escuadra española perdió cien hombres. (Tomado de 1 Relación enviada por D. Fadrique al Virrey de Nueva España. Manuscrito de la Biblioteca Nacional de Madrid). En 10 de Abril de 1638, vinieron de España diez galeones al uando (le los generales D. Carlos Ibarra y D. Martin Orbea. Ibarra hizo un desembarco en la isla de la Tortuga, ocupada por piratas filibusteros y los pasó a todos a cuchillo destruyendo aquel nido de corsarios. Ya antes, el 2 de Enero de 1621, atacó esta la D. Martín Vázquez de Montiel, batiendo a sus, defensores en tierra y apodethndose de las tres embarcaciones, que allí encontró, y de todo el fruto de sus latrocinios; y degollando unos tres"lentos piratas. La alianza de Luis XIV con Cronwell (1655) empeoró la situación precaria de las Antillas de continuo atacadas por corsarios enemigos; y perdióse al fin Jamaica. En tiempos de Felipe Segundo y Felipe Tercero surgieron en los mares antillanos


HISTORIA DE PUERTO RICO, DE COIL Y TOSTE.

69

rribles piratas, como Drake, Raleigh, Parker y Morgan que fueron tei ror y espanto de las colonias españolas; pero en el reinado de Felipe IV recrudecióse la Piratería filibustera y la persecución de los galeones que conducían grandes tesoros de las Indias a España. Viendo el gobierno (le los Austrias que los lingotes de oro y los ladrillos de plata se quedaban en el camino en poder de los +nemigos y no llegaban a Sevilla, porque los inteceptaban los Hermanos de la Costa establecidos en las islas antillanas menores, inútilmente castigadas por D. Fadrique de Toledo, principalmente St. Iíitts, (San Cri'tóbal) y la Tortuga, tomó medidas radicales para impedirlo. Don Francisco de Venegas, gobernador de la isla de Cuba, organizó en 161 una armada para defender las Antillas contra lag depredaciones de los corsarios filibusteros. Con tal fin, trajo de España cuatro galeras nuevas y reforzó las tripulaciones con gente escogida del presidio de la Habana, y estableció un derecho en un dos por ciento en la importación para cubrir los gastos de esa armada. Se llamó ese tributo Derecho de Armadilla. Se pagó también en Santo Domingo. La armadilla llegó a coinponerse de cinco navíos. En 15 de Junio de 1611 se le agregaron tres galeras más de guerra, venidas de Cádiz al mando de D. Lovenzo (le Córdova. Con ellas se reorganizó la armadilla, que creó Venegas. Tomó entouees el nombre de Armada de BarloveU`o. La reorganización la hizo el general D. Francisco Diaz Pimienta en Porto Belo. En Abril de 1644 se reforzó este escuanaves n'(s al mando de D. Pedro Vélez de Meh ó:i con •lrano. En .Julio de 16.54 regresó a Cádiz la Armada de Bariorento, al mando de I). Pedro Vélez de Medrano. Quedamos, de nuevo, huérfanos de defensa marítima en las Antillas y al año siguiente de 1655 se apoderó el almirante inglés Penn de la isla de Jamaica, que se perdió para siempre. La osadía de los corsarios en el mar de las Antillas creció de tal. modo que el pirata francés Francisco Girón apresó frente a Cayo Romano dos naos procedentes de Sevilla, a bordo de las cuales venían el gobernador de la Florida D. Pedro de Ibarra y la familia dcl teniente de gobernador de Cuba D. Juan Suárez de Poaya, a quienes el pirata dejó abandonados en un cayo, expuestos durante muchos días a morir de hambre y sed, víctimas de semejante atropello. El otro pirata francés Gilberto Girón secuestró al arzobispo de Cuba fray Juan de las Cabezas Altamirano durante su visita pastoral, haciéndole prisionero en Bayamo, con todo su acompañamiento clerical, y llevándoselos a bordo de su buque que estaba fondeado en la bahía de Manzanillo. Los bayameses organizaron una columna volante y por sorpresa atacaron a los secuestradores piratas, acabando con ellos a machetazos y libertando al arzobispo y sus amigos. Otros dos piratas franceses recorrían estos mares, Legrand y el Olonés. El primero atacó con 300 hombres a Santi Spiritu (Cuba) y la entregó al pillaje y al incencio. El segundo saqueó


TO

HISTORIA DE PUERTO RICO, DE LOLL Y TOSTE.

varias varias veces las costas de Santo Domingo, Cuba, Guatema:a y Venezuela, hasta morir a manos de los indios de Nicaragua. Indudablemente que estos piratas saquearon para aprovisionar:;e de carnes frescas y otras provisiones de boca cuantas veces qui~ieron las estancias indefensas de las costas de Puerto Rico, pues hacían el corso a mansalva; pero ni en los archivos nacionales ni en los insulares hemos encontrado relación alguna referente a ellos ni sus nombres en lo.a ataques (le franceses a nuestra isla. Ni si' quiera tenemos detalles de cómo fué el saqueo e incendio, en 1667 a (iS de santa María de Guadianilla, ni qué pirata francés dirigió y capitaneó semejante tropelía. Si sabemos que en 1667 el goberua lor rle Santiago de Cuba envió en persecución del Olonés un navío eon diez cañones y noventa hombres, con orden de capturar a este pirata y su gente, ahorcarlos a todos menos al Olonés, que -e castigaría en la Habana. El terrible bucanero, enterado de todo, atacó al barco español, lo tomó al abordaje y degollé a toda su tripula^i6n. Tal vez este pirata fué el que saqueó e incendió a Santa Ataría de Guadianilla. (1) La piratería francesa en el mar de las Antillas dio origen a ,posesionarse sus aventureros a fuerza de su tenacidad de unas cuantas de las Antillas menores; además de la mitad de La E8f añola, hacia el oeste, que vino a ser al fin colonia de Francia, reconocida por el Tratado de Ryswyk. (2) También hincaron el •tiente en el continente y constituyeron la Guayana francesa y la Lv.isiave, vendida esta después por Napoleón I a los Estados Unilos. Aquí ya figuran exploradores franceses de talla. La gran nación norteamericana ha sabido hacer de los extensos territorios de la Luisiana unos cuantos Estados federativos de la Unión. hl último suceso importante de los piratas franceses en Puerto Rico fué el naufragio de Ogerón, gobernador de la Tortuga, en las costas del sur de nuestra ysla. En 1673 se organizó una expedición filibustera contra Curazao, isla que estaba ya en poder holandés. Ogerón construyó un navío en el mismo puerto

(1) Este pirata francés, nacido en Sables d' Olon, se llamaba Juan David Nan. Vino a las Antillas en 1653, formó su nido de piratas en la Tortuga. Fué el terror de estos mares. Unido a otro pirata llamado Miguel el Vazoo, saquearon a Santo Domingo, Maracaibo, Puerto Cabello. Guatemala. Por fin en las islas de Bsrú, del golfo de Darien, cayó en poder de los indios, que lo descuartizaron y devoraron. (2) En este pueblo situado a media legua de la Haya (Holanda), en un castillo que estaba a corta distancia de la población se firmó, en 1e7, el Tratado de Paz entre Francia, Inglaterra, España y Holanda. Empezó cl Oongreeo el 9 de Mayo y terminó el 29 de Septiembre de dicho año. EL mes siguiente se firmó la paz con Alemania. Donde estaba el castillo dei Príncipe de Orange, donde se reuniron los firmantes del Tratad se alas ep su lugar un obelisco.


HISTORIA DE PUERTO RICO, DE COIL Z TOSTE.

71

::e la isla de la cual era rey y señor; reunió 500 bucaneros, los pertrechó bien de municiones y se hizo a la vela con el intento de reunirse a una flota francesa que iba contra todas las posesiones de Holanda en las Indias. Encontrándose al sur de Puerto Rico, frente a Q•ueyanilla le cogió un mal tiempo e hizo zozobrar su navío. Como estaban cerca de tierra pudo salvarse Ogerón y su gente en las chalupas. Pero no contaron .con la huéspeda: siem, re habían venido a nuestra isla como piratas saqueadores e incediarios y ahora venían de recalada forzosa como náufragos desgraciados. Al día siguiente del desembarco fueron sorprendidos por los españoles de aquellas cercanías, quienes considerándolos como corsarios invasores, que llevaban el intento de robar gana&10 y saquear las viviendas de los vecinos los atacaron y mataron despiadadamente a la mayor parte de ellos, haciendo algunos prisioneros, entre ellos al jefe principal Ogerón. Este se fingió loco y los ataron a todos, menos a él. Por la noche se fugó hacia la costa acompañado de otro bucanero. Divisaron una .canoa de pescadores, que remaba hacia tierra. Be pusieron en acecho y sorprendieron a un español y a un muchacho. Los mataron y se apoderaron de la embarcación. Hicieron rumbo costeando hábilmente a Cabo Rojo, y de ellí pasaron a la bahía de Ñamaná, en la Española, donde había una partida de bucaneros franceses. Ogerón regresó a la Tortuga, levantó una pequeña flota y marchó en seguida a librar sus compañeros, prisioneros ~. r- Puerto Rico. Entre tanto, en nuestra isla se habían destacado tropas milicianas de a pie y de a caballo por toda la costa. Tan pronto saltó en tierra el audaz pirata con toda su aguerrida gente, fueron sorprendidos por nuestros valientes milicianos que con repetidas cargas de caballería los desbarataron y a los de a pie los machetearon. Algunos franceeses con la fuga pudieron ganar la playa y regresar a seas navíos. Entre ellos Ogerón, que volvió a salvarse hnyendo, v descorazonado y rendido retornó con su derrotada flotilla a la Tortuga. El goberndor de San Juan envió los prisione:os franceses, que tenía en las bóvedas del Morro, a la Habana, donde los pusieron a trabajar en las fortificaciones de aquella Plaza como peones, cargadores de piedra El gobernador de Cuba los remitió a Cádiz. (1) Este era el triste estado de la colonización en Puerto Rico al terminar el siglo %V1~

(1) Piratas de la América y Luz a la defensa de las costas de Indias Occidentales. Traducido del flamenco al español por el Dr. de Buena Maison. 3a. ed. Madrid 1793. Reproducido en el Polstfn 8tetódeo ds Puedo 11s tomo sexta pig. 1 &


PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD.

DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD DE LOS NEGROS EN PUERTO RICO.-ORDEN REAL LOS OFICIALES DE SAN JUAN SOBRE CONTRABANDO DE NEGROS, EN 1779. (Dcl Archivo particular de Coll y Toste) El Rey—Oficiales de mi Real Hacienda de las Cajas de la t'iudad de San Juan de Puerto Rico. En carta de tres de Mayo de mil setecientos setenta y seis dió cuenta con documentos Don Miguel de Muesas, siendo Gobernador de esa Isla, de que de resul1:is de las providencias que tomó para el reintegro de tres mil ochocientos y treinta pesos que contra vos resultaron de alcance n el Inventario, cdrte y tanteo de esas Cajas, efectuado el propio año de que me tenia informado, había sabido el estravío de una c'e las dos mareos de caria bar Negros. que pareció despues de mu^ho tiempo que le ocultasteis su pér r 1 , como tambien vos el (\,ntador el al iso, que os dió el Facto la Compañia del Asiento de Negros, de que Pon Luis de la l'eiia le había querido vender .ilgunos Negros; sin marca y con ella, ignorándose el medio por ~.oncle los adquirió; con cuyo motivo le siguió Causa en que nada pudo averiguar sobre el asunto, y sólo si la ecsistencia de una Negrita k diez años en la casa de una vecina de quien tampoco se pudo indagar cosa alguna; pero que sin embargo, precedido iiictamen de su Asesor, la declaró por de Comiso sin concurreneii vrestu' co'uo conjnece en esta Causa, por estar complicado e- ella, así por que •no avisasteis en tiempo oportuno la pérdida de la enunciada marca extraviada de esas Caja, como ni tampoco de la noticia que el Factor de la Compañía os dió a vos el Cont'dor de la pretendida venta de Negros: de todo lo qual concluyó pidiendo mi Rl. aprobaeion; y visto lo referido en el Consejo de las Indias, con lo que en su inteligencia de lo informado por la Contaduria general especial al Fiscal, y consultandome sobre ello en siete de mayo ultimo: he resuelto aprobar y confirmar la detlaracion del Comiso•de la Negrita, y ordenaros y mandaras (como lo efectuo prosigays y concluyais en consorcio del Gobernador a quienes se previene lo conveniente por Despacho de este dia) las diligencias del avaluo, remate y distribucion de su importe, y que finalizadas las retnitais para determinar lo conveniente; y tambien he resuelto que se hagan nuevos sellos 6 marcas para eariinbar Negros, distintos, 6 con alguna diferencia de los antiguos, a fin de precaver todo fraude, en caso que se hayan contrahecho; pero que esto sea á costa vuestra .en pena dei descuido que aparece de los Autos tuvisteis en su custodia, y de no habér dado cuenta al enunciado Gobernador, cuando advertisteis Su falta; por ser asi Mi voluntad, y que de este Iespaeho se tome la razon an la nominada Contaduría general. Fecho en Aranjuez, á diez y siete de Junio de mil setecientos setenta y nueve.—Yo El Rey. Por mandado del Rey, Nuestro Señor.—Antonio Ventura de Ta-


PARA LA HISTORIA DI LA I4sCLAVITÜD.

73

rauco.—Siguen tres rubricas.—A los Oficiales Reales de Puerto Rico participandoles haberse aprobado el Comiso de una Negrita hecho por Don Miguel de . Muesas, siendo Gobernador de aquella sla, y ordenaudoles concluyan las diligencias del avaluo, remate distribucion de su importe, con lo demas que se espresa. Tomóse Razon en la Contaduría general de las Indias. Madrid veinte y dos de Junio de mil setecientas setenta y nueve.— Por 'iisposicion del Señor Contador general.Pedro de Gallarreta. (`ESE DEL GOBERNADOR DON PEDRO RUIZ DANA EN 1890. (De la Gaceta

Oficial)

el

Por el Ministerio de Ultramar, bajo el número 142 y fecha 17 del mes próximo pasado, se comunica a este Gobierno General 'a Real Orden siguiente: "Excmo. Sr: El Sr. Presidente del Consejo de Ministros m e dice con fecha 10 del actual lo que sigue: Excmo. Sr.: S. M. Rey (Q. D. G.) y en su nombre la Reina Regenta del Reino, se ha servido expedir el Real Decreto siguiente: "En nombre de Mi Augusto Hijo el Rey Don Alfonso XIII y como Reina Regente del Reino, Vengo en admitir la dimisión que fundada en el mal estado de 8u salud, Ate ha presentado el Teniente General Don Pedro Ruiz Dana de los cargos de Gobernador General, Capitán General le la Isla de Puerto Rico, quedando muy satisfecha del celo, int&igencia y lealtad con que lo ha desempeñado. Dado en Palacio, a diez de Marzo del mil ochocientos noventa. María Cristina.—E1 Presidente del Consejo de Ministros, Práxedes Mateo Sagasta. De Real orden lo traslado a V. E. para su conocimiento y efectos consiguientes".—De la propia Real orden, lo transcribo a V. E. para su conocimiento. Lo que de orden de S. E. se publica en la Gaceta Oficial para general conocimiento. Puerto Rico, 9 de Abril de 1890.—E1 Secretario del Gobierno General, Fernando Fragoso. NOMBRAMIENTO DEL GOBERNADOR DON JOSE LASSO Y PEREZ EN 1890. (De la Gaceta Oficial) Por el Ministerio de Ultramar, bajo el número 143 y fecha 17 del mes próximo pasado, ee comunica a este Gobierno General la Real orden siguiente: "Excmo. Sr.:—El Sr. Presidente del Consejo de Ministros, me dice con fecha 10 del actual, lo que sigue: "Excmo. Sr.: (3. M. el Rey (Q. D. G.) y en su nombre la Reina Regenta del Bel-


74

MUERE EL GOBERNADOR GAMIR DE FIEBRE AMARILLA. •

no; Vengo a nombrar Gobernador General, Capitán General de la Isla de Puerto Rico, al Teniente General Don José Lasso y Pérez, que desempeña en la actualidad el cargo de Capitán General 'le Granada. Dado en Palacio a diez de Marzo de mil ochocientos noventa.-3faria Cristii+a.—El Presidente del Conseja de Ministros, Préxedes agasta.—De Real orden lo traslado a V. E. rara su conocimiento y efectos correspondientes."—De la propia Real orden lo trascribo a V. E. para su concimiento." Lo que de orden de S. E. se publica en la Gaceta oficial para general conocimiento. Puerto Rico, 9 (le Abril de 1890.—E1 Secretario del Gobierno General, Fernando Fragoso. MUERE DE FIEBRE AMARILLA EL GOBERNADOR GAMIR, EL 17 DE ENERO DE 1896. (De la Gaceta Oficial) Gobierno General de la Isla de P- c' to Rico.—Tengo el profundo sentimiento de participar a los habitantes de esta Isla el sensible fallecim iento del Excmo. Sr. Gobernador General Don .José Gannir y ,lfaladeñ : y que en cumplimiento a lo mandado en el articulo 11 del Real Decreto de 9 de Junio de 1878, me he hecho cargo del Gobierno de la misma.—Puerto Rico, 17 de Enero de 1896.—Emilio Ma,rch. NOMBRAMIENTO DE D. RAMON DE CASTRO COMO GOBERNADOR CAPITÁN GENERAL E INTENDENTE DE PUERTO RICO, EN 1793. (Del Archivo particular de Coll y Toste)

Rico

Madrid, 28 de Julio de 1793. El Rey se ha servido conferir el empleo de Capitan general é Intendente de esa isla y el govierno militar y politico de su Plaza, vacante por fallecimiento del brigadier D. Enrique Grimarest, al coronel I). Ramon de Castro, governador de las Provincias de Oriente en Nueva Espaiia.—Y de orden de S. M. lo prevengo a V. para su inteligencia y a fin de que por esas Casas Reales se le satisfaga el sueldo de seis mil pesos anuales, asignados a los citados empleos.—Dios guarde á Vm, muchos afíos.—Madrid 28 de Julio de 1793.—Gardoqui.—Sor. Asesor del Gobierno é Intendencia de Puerto Rico. Puerto Rico 18 de Octubre de 1793.—Guárdese, cúmplase y execútese lo que S. M. mandó en la R. O. que precede.—Tomándose ra.zon de ella en la Rl. Contaduria, devolviendo la original para archivarse en Secretarla.—D. Creagh.— (rubricado) .—Tomóse razon en esta Real Contaduría.—Puerto 19 de Octubre de 1793,Andino. (auhricado) .


PUERTORRIQUEÑOS ILUBTRlIN.

75

PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES. EDUARDO NEUMANN GANDIA. (Por Ca,yetano Coll y Toste) (Del "Puerto Rico Ilustrado) I. El misterioso hilo eléctrico, con su terrible laconismo, nos trae de Europa la triste noticia que Neumann, el buen amigo Neumann, ha muerto en Cherburgo, Francia. Sabíamos que iba enfermo del corazón, en demanda de salud a climas extraños; y ahora, ignoramos cómo ha caído el compañero al pisar tierra europea, y al recibir inesperadamente el beso inevitable de la augusta y cruel Pálida... . Bien temprano dió comienzos Neumann, a la lucha ardiente como hombre público, dando a luz en la ciudad de Ponce, su tierra natal, a la revista satírico-política, titulada El Diablillo Rojo, allá por los años de 1878. El apostolado de la Enseñanza fué la carrera predilecta de Neumann, estudiando todos sus cursos, llegando a ser Profesor Superior, competentísimo, y desempeñando la dirección de alguuas escuelas en el país. En 1880 publicó algunos artículos muy interesantes sobre Astronomía y sobre las Escuelas de 4juitos. Dedi'óse después nuestro desgraciado amigo a las investigaciones históricas con decidido entusiasmo y paciencia benedictina, y editó un Estudio histórico sobre el Asedio de los Ingleses :t San Juan de Puerto Rico, ciz 1797. Trabajo que fué laureado por la Sociedad Económica de Amigos del País y que tiene el rubro de Epopeya Gloriosa. Al siguiente año, nos dió a conocer su obra de mayor empeño, titulada Benefactores y Hombres Notables de Puerto Rico. Nos consta, que preparaba el tercer tomo de esta importantísima galería de personas útiles a nuestro país. Continuando por esta dificil senda de disquisiciones históricas, publicó varios folletos sobre Juana Díaz, Coamo, Comerlo, Aguadilla y Ponce. Durante su permanencia en Estados Unidos, en 1910, editó, en Nueva York, sus Impresiones de viaje por Norte América, libro de 800 páginas, con profusión de fotograbados. No es esta la hora de juzgar la fecunda labor científica y literaria de este ilustre puertorriqueño, que en tierra extraña, le ha sorprendido la muerte. Neuman era una voluntad firme, un carácter! La sangre sajona y la latina, que corrían por sus venas templaban sus nervios para el combate de las inteligencias privilegiadas. Colaboraba en la prensa de San Juan y de Ponce


76

PUERTORRIQUEÑOS ILUSTa1S.

con frecuencia y sus artículos eran sensacionales, aunque a veces, parecían como de redacción. Neumann produjo: y fué útil su producción: y no fué en nuestra sociedad, un substratum egolátrico, con personalidad dedicada a destruir y no a crear. Tuvo el culto religioso del trabajo hasta la última hora. El escritor anciano que baja al sepulcro produciendo aún a su avanzada edad, es como el sol en el ocaso, siémpre esplendente y luminoso. El último libro de Neumann es de este mismo año. Para él no bastaba el marchar, sino que quería siempre marchar hacia adelante. Las naturalezas fuertes necesitan de mucho aire, y Neumann sufría y se asfixiaba al contemplar el medio ambiente que lo rodeaba y muchas de las cosas que pasaban en su desgraciado país. Solía la viril protesta en sus labios, ir acompañada del apóstrofe. Y los lanzaba en el ocassio preceps, lo que le restaba amigos. Y en esos inesperados arrebatos, su corazón de patriota, sufría hondamente. Marchaba siempre de pié y de cara al cielo, y no podía presenciar una injusticia sin terciar en favor del débil o del caído. Trabajo le costó, a él y a los amigos que le ayudábamos, para que le dieran un puesto secundario en el Departamento de Sanidad, cuando por sus condiciones intelectuales—poseía cuatro idiomas—virtudes cívicas y profundos concimientos pedagógicos tenía derecho indiscutible para ocupar un puesto superior en el Departanento de Instrucción. ¡Cuán triste ver a los hombres de valía figurar como extranjeros en su patria .. . . . Cuando nosotrós, formando parte de la Junta Superior de Sanidad, trabajábamos por colocarle en aquel Departamento, nos replic6 un día un vocal de dicha Junta, al ver nuestra insistencia: "Pero, doctor, es que nosotros no estamos aquí para dar (le comer a vagos". Tuvimos que reprimir una ola de indignación que nos subió al cerebro, al oir aquella injusta frase; pero pudimos reprimirnos. Una vez colocado Neumann pronto se le aument6 la paga; y después, por su comportamiénto y labor, la Dirección de Sanidad le concedió cuatro meses de licencia para marchar a Europa, con goce completo de sueldo. Como Neumann era un descuidado en el vestir, aquellos que ,,uzgan a los hombres superficialmente se pronunciaban ip8o facto en su contra, sin tratarle. ¡Cuántos que andan por esos mundos de Dios muy bien vestidos y se pasean muy orondos por la vía pública, llevan el cuerpo en automóvil y el alma en carreta! Combatir a un hombre trabajador y estudioso porque está mal vestido, es como despreciar un buen libro porque está desencuadernado : es una soberana estupidez ! .... Los méritos indiscutibles de Eduardo Neumann Qandia exigen un estudio especial y detallado; y oprtunamente lo haremos. Hoy por hoy, dedicamos estas breves notas a su grato recuerdo, bajo la impresión de la triste noticia recibida. Con la muerte


PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES.

77

de Neumann la patria sufre la pérdida de un buen hijo, de mentalidad superior. ¡ Descanse en paz el buen amigo y el íntegro puertorriqueño ! ... . II. Eso decíamos de Eduardo Neumann cuando tuvimos la fatal noticia de su inesperada muerte acaecida en Cherburgo, Francia, el 9 de Septiembre de 1913. (1) Hoy podemos agregar, que cuando eramos Presidente del Ateneo Puertorriqueño tratamos de llevar a los salones de la culta Casa el retrato al óleo del buen criollo, fenecido en tierra extraña y merecedor de que se le rindiera ese homenaje. Lo pedimos a su familia, que radicaba en Ponce, ofrecieron enviármelo y aún lo estamos esperando. Nunca es tarde si la dicha o buena ! . . . . Hoy las obras del discutido escritor se procuran con insistencia y algunas están agotadas. El At'?ieo Puertorriqueño, gracias a las activas gestiones de su culto actual presidente el laureado poeta D. José María Lago tiene casa propia, acabada de construir en Puerta de Tierra. Hora es, pues, que el retrato de Neumann decore algún plafón del nuevo edificio. ¿ Tendremos que mandar a hacer nosotros el retrato del inolvidable historiógrafo, o lo enviará la familia desde Ponce o.la Junta Directiva de nuestra patriótica Institución subHay que hacer jussanará esta falta u olvido involuntario? ticia a muchos hombres de valía que dedicaron las actividades de su vida alprogreso intelectual del País. Las obras publicadas por Neumann exigen de nosotros la Religión de los Recuerdos para con él. III Neumann nació en Ponce el 26 de Abril de 1852. E de los hombres de mediados del siglo pasado. Ejerció el apostp do del Magisterio y publicó trabajos de índole educativa sobre Astronomía y Pedagogía. Después espigó con fruto en el campo de la Historia. Ya hemos citado sus libros sobre este particular. El mérito de nuestro amigo en su labor literaria consistió en la in-

(1) En la última edición de la Antcloiía Pnetloerigw6s (1923) de D. Manuel Fernández Juncos, pág. 283, hay un error grave de imprenta, que debe subsanarse, por tratarse de una obra dedicada s la enseñansa. Pone a Cherburgo en Inglaterra. cuando esta ciudad, fortificada y puerto marítimo está en banda.


78

PIIswrORRIQII

Ños

ILIISTRR$. y

en

sus rectificaciones. vestigación fatigosa del dato histórico De ahí nacen en su intensa página los trabajos sobre los orígenes de Coamo, Comerío, Aguadilla y Ponce. Por eso dice D. Manuel Fernández Juncos en su Antología Puertorriqueña (última edición) refiriéndose a Neumann, que carecía de imaginación creadora; y este juicio crítico del severo biógrafo es exacto. Neumann no ejercitó sus facultades de observación en penetrar en el fondo del alma humana y llevar al papel la expresión del intenso choque de los instintos y pasiones del hombre y la mujer: labor artística del poeta, del novelista, del escultor y de los que buscan la belleza en el Arte, en esta cálida atmósfera de sensaciones. Iv Un día me dijo Neumann en amistoso diálogo en el Ateneo: —Las oficinas de Sanidad donde trabajo están en el Arsenal, y al regresar de la Marina y subir la cuesta de San Justo, después de tomar el intenso sol del muelle de las goletas, me revienta. Ese sol, que yo tanto amo, va a acabar conmigo. —Cómprese un quita sol para mitigar los rayos apolíneos. —No me valdrá! El calor insoportable y el desnivel de la subida a la ciudad trastornan mi corazón y no puedo almorzar. Tengo que hacer un viaje a Europa para restablecerme. —Hace usted bien. No se mate trabajando. Siga el buen consejo del poeta Horacio a Leucone. --No lo recuerdo! En qué oda está? —En la que dice Carpe diem quam minimum credula poatero. (Goza el presente y cuenta lo menos posible con el mañana). —Los romanos eran muy positivistas. Pero, usted no siguió ese consejo del Poeta romano. —Lo hago ahora para animarlo!.... Mi escuela no es el Carpe diem, sino el Piensa en el mañanal... —Las brisas del mar me han sido siempre favorables. Tengo algunos ahorruv en el Banco y me voy a Francia. El amigo se despidió de mí muy fatigoso y taciturno. En su pálido semblante estaba patente el desorden de la válvulas de su corazón. tin ataque de asistolia lo mataría. Cuando iba en busca de la salud y de la vida el ángel de la muerte le sorprendió en el camino. Hoy reposan sus despojos en tierra extrafía! Que el sol de la Francia caliente su tumba, pero que no la cubra el polvo del Olvido'....


PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD.

79

DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DÉ LA ESCLAVITUD DE LOS NEGROS EN PUERTO RICO.-REAL CEDULA DECLARANDO LA CAPITAL ASIENTO DE LA COMPAÑIA DE CARACAS EN 1766. (Del Archivo particular de Coll y Toste) Por quanto habiéndose rematado á favor de la Compañía de Caracas, en 4 de Marzo de 1762, un permiso proveedor de negros, por tiempo de diez altos, á las Provincias de Caracas y Maracaybo, el qual no pudo tener efecto por ciertos motivos que lo embarazaron: y atendiendo á la gran pérdida de gente que ha ocasionado en las mismas Provincias la Epidemia de viruelas que han sufrido, resultando de esta falta el menos cultivo de los campos, de siembras y cosechas de sus frutos; Y enterado asi mismo de la utilidad que tiene á mi Rl. hacienda, y á la causa comun, de aquellos naturales: la proposicion que me ha hecho la propia Compañia de Caracas para la introducion en las referidas Provincias de dos mil negros esclavos: He venido en administrarsela y vajo de las circunstancias y consideraciones, que contienen los articulos siguientes: I o.—Proveherá dos mil negros esclavos para el consumo de las provincias de Caracas y Maracaybo, sin que en los precios de venta pueda ascender de estas cantidades, á saber: 260 pesos, Pieza; á 240 los Mulecones, y á 220 los Mulequines, con prevencion de que á proprcion de lo que Yo bajase de los derechos de entrada, bajará el precio de los negros, dandolos no solo con respecto á dicha baja, sino duplicandola: esto es que si Yo bajare diez pesos en los derechos, los venderá la compañia veinte menos. 2o.—Admitirá en pago de los negros no solo dinero, sino Cambien los frutos de cacao, tabaco y cueros, á precios que anualmente se señalan en la Provincia de Caracas; y aun ademas de estos qedarfi su advitrio en admitir otros de menos consideraeion, pagando el valor corriente del Pais, por no preceder para ellos seflaladamente anual como para los primeros. 3o.—Pagará la compañia á la Rl. hacienda de las mismas Provincias de Caracas y Maracaybo sobre los referidos dos mil negros de su provincia, á razon de cuarenta pesos Pieza; Asi respecto de los que llegan sanos, y adeudan luego, como de los enfermos, a quienes sin adeudar derechos se les conceden quince filias de tiempo para su curacion, entendiendose que si despues de este tiempo viven adeudan como los sanos. 4o.—Si conviniere á la Compaltia conducir desde Caracas á MRrncavbo, los negros .respectivos á corta provision como pide esta provincia, ha de poder hacerlo en bandera Espanola, ya sea propia, 6 fletada, y en tales casos no pagará derechos, haciendo ,onstar dejarlos satisfechos en Caracas, pero si los lleva en dere11 6


V'/

chura desde Puerto Rico deverá adeudarlos bajo de las circunstancias espresadas en el articulo antecedente. 5o.—Los referidos dos mil negros serán e0n4ucido8 hasta la Isla de Puerto Rico, en bandera estrangera y saldran á la misma Isla embarcaciones propias de la Compañia, ú otras, fletadas por ella de bandera Española, que los reciban, y lleven despues directamente á las citadas provincias de Caracas y Maracaybo. 6o.—Como la isla de Puerto Rico 8010 sea una escala 6 caja donde por l08 eatrangero8 contratante deven clasificare la entreja de los negros ci un Apoderado de la Compañia, que allí ha de tener con casa para el recibo, depósito, y despacho de los negros ci 8u precixo destino; es condicion que ni la Compañia, ni su Apoderado, no han de poder vender, comprar, ni contratar en modo alguno con negros, ni en otro genero de comercio que perjudique á la Coinpamda de Barcelona ni Asiento de negros de D. Miguel de Iriarte y sus socios, relativo á la misma Isla, y otros Paises de la America ; para donde está concedido, y en este concepto el Apoderado de la Compaillia obrará ceñido á su comision de recibo, custodia, y espedicion de los negros á su destino peculiar, sin esceder de este objeto. 7o.—Las embarcaciones estrangeras que conduscan negros para esta Compañia hasta Puerto Rico, hecha su entrega, deberán volver sin tardansa y de vatio sin que por ningun caso puedan embarcar frutos algunos ni por parte de la Compañia en pago de ?os negros ni por la de otros particulares. 80.—Los viveres y frutos relativos á la mantencion, y conservacion de los negros que se reconocieren sobrantes á su arrivo á Caracas y Maracibo, han de servir, á este mismo objeto hasta su consumo sin algun adelanto de derechos, ni otra carga ni gravaLien. 9o.—Ultimamente no se ha de imponer derecho ni gavela alguna en la Isla de Puerto Rico por la transitoria, llegada, deposito, y despacho de los negros de esta provision, ni tampoco por la entrada, salida, y corta mansion que allí puedan hacer las embarcaciones, asi estrangeras como las de la Compañia ocupadas en este unto trafico de simple conduccion y reconducion.—Por tanto mando, que todo lo contenido en los articulos y condiciones espresadas tenga cumplido efecto mediante el desvelo y la religiosidad con que la Compañia ofrece cumplir esta obligation: Y que en su consecuencia el Gobernador y oficiales Rs. de la isla de Puerto Rico la observen con la puntualidad y esactitud que conviene á mi servicio, que asi es mi voluntad, y que de esta cédula se tome rason por la contaduría general del consejo de Indias, y en la de real hacienda de las Cajas de Puerto Rico. Dada en San Lorenzo á 31 de Octubre de 1765.—Yo el Rey—D. Jukan de Arriana—S. M. aprueba las condiciones con que la Compañia de Caracas ofrece introducir dos mil negros para surtimiento de aquella provincia, y la de Maracaybo, y lo participa al Oobernador y Oficiales Reales de Puerto Rico para su cumplimiento.


PARA LA HISTORIA Dm LA DSCLAVITUD.

81

Tomose rason en la contaduría general de Indias. Madrid 4 de Noviembre de 1765—Tomas Ortiz de Landarum.—Queda tomada rason de otra igual cedula contenida en las 4 ojas con ella en los asientos que corresponde en los libros de la real contaduia de mi cargo. Puerto Rico 12 de Mayo de 1766 años.—Manuel Ignacio di Areizaga. DEVOLUCION POR ORDEN DEL GOBERNADOR PEZUELA EN 1849 DEL DINERO RECOGIDO EN LA ISLA PARA FUNDAR EL COLEGIO CENTRAL.-ANUNCIO DE LA SOCIEDAD ECONOMICA DE AMIGOS DEL PAIS. (De la Gaceta Oficial)

Rico

"Sociedad Económica de Amigos del Pais".—De acuerdo con E.••ta Corporacion se sirvió disponer el Excmo. Sr. Capitan General, Gefe Superior Político de esta isla, en 19 de Febrero último, que las cantidades existentes en la Caja del proyectado Colegio Central, pasasen en depósito á la de nuestro cargo, á fin de que los sujetos que no hayan percibido las cuotas con que contribuyeran para aquel objeto, se presenten á la mayor brevedad con sus competentes documentos para serles entregadas, en la calle de los Cuarteles, casa No. 16. lo. de Junio de 1849.—E1 Contador, Blas PoPuerto wer.—El Tesorero, Claudio Grandy." NOTICIA DEL PUEBLO DE JUNCOS DADA POR EL SR. CURA PARROCO DE ESTE PUEBLO D. LEANDRO FUENTES EN CARTA DE MAYO DE 1851 A D. JOSE JULIAN DE AGOSTA. (Del Archivo particular de Coll y Toste)

la

"Sobre la relación histórica que Ud. pide de este pueblo de Juncos y su Jurisdiccion, debo decirle que empezó a fundarse desde el arlo de 1792 y. acabó de constituirse en Parroquia sufragallea del Obispado, el de 1797 dia 8 de Septiembre en el cual se trasladó por orden y de conformidad de ambas autoridades civil v militar y eclesiástica, su Divina Magestad y todas las alhajas, antigua de Las Piedras a este lugar de Junlibros y cruces de vos, que antes le pertenecía: se celebró la primera misa y quedó en su ejercicio el Cura, titulándose desde entonces, de Las Piedras trasladado a Juncos, siendo la patrona nuestra señora de la Concepcion. Todo lo demás que Ud. necesite, o quiera saber, po.t á haberlo en la descripcion que hace el señor Don Pedro Tomás de Córdova en el tomo II de su obra, `f Memorias de Puerto Rico", a la página 326; con las solas diferencias que dicho señor dejó en los pueblos colindantes a Trujillo Bajo; suprimió la traslación


82

DATOS SOBRE EL PUEBLO 1E JUNCOS.

y la Archicofradía del Santísimo, que se conserva en un estado i.uy floreciente; tampoco dice nada del pueblo ni de su superficie, la cual es de 140,341 varas de Burgos; ni de la calidad de su tei reno que es arenisco y capa vegetal, siendo su temperatura de las más saludables; ni de las calles que son once: seis de Este a Oeste y cinco de Norte a Sur; ni de su plaza que contiene 164 varas de largo y 25 de ancho; el cementerio dice que era cercado de mala y ahora es de mampostería; entonces no había cuartel separado y ahora lo hay; numera siete quebradas que dan agua al río C, urabo y son treinta; nada dice de sus arroyos y cascadas teniendo 41 que desaguan algunas al río llurabo y otros a las quebra,las; del Valenciano designa tres quebradas y son 19, a las cuales desembocan 21 arroyos y cascadas. La población se ha aumentado con 48 bohíos más que lo que designa el Sr. Córdoba cuando escribió sus memorias y se han fabricado 4 casas, estando en la actualidad construyéndose 3 más. Relación de los casados nacidos y muertos desde 1845 hasta 1850, de blancos, pardos libres y esclavos en el pueblo de Juncos. RESUMEN .ños Casados Nacidos Muertos

1845 35 190 86

1846 23 196 85

1847 16 164 111

1848 30 202 95

1849 20 233 127

1850 52 132 82

Total 176 1117 586

PARTIDA DE BAUTISMO DE D. RAMON POWER, PRIMER DIPUTADO A CORTES POR PUERTO RICO. PRIMER VICE PRESIDENTE DE LAS CORTES DE CADIZ. Yo el infrascrito Cura teniente de la Santa Iglesia Catedral de Puerto Rico por el muy venerable Dean y Cabildo de ella: Certifico que en uno de los libros de mi cargo en que se asientan las partidas de las personas que se bautizan en dicha Santa Iglesia los hijos de padres blancos que proceden de españoles, que comenzó á correr desde el da 7 de Mayo de 1772 años y es corriente al folio 64, se encuentra una del tenor siguiente. En la ciudad de Puerto Rico á los 7 días de Noviembre de 1775 años. Yo el presbítero Don. Pedro Martínez, cura de esta Santa Iglesia Catedral bauticé solemnemente, puse óleo y crisma á Ramón Vicente Francisco, que nació el día 27 del mes de Octubre, hijo legitimo del alférez Real de esta plaza I.)on Joaquín Power y Morgan, Caballero de la distinguida órden española de Cárlos tercero y t1 Doña María Josefa Giralt y Santalla, su legítima esposa, na-rial el pritero de Bilbao y la segunda de la Ciudad de Barcelon, en Cataluña: abuelos paternos Don Juan Bautista Power vezino, de Bilbao en Viscaya, oriundo de la ciudad de Burdeos en el Reino de Francia y Da. Anp María Morgan natural del espresado


EPISTOLARIO DE LUIS MUÑOZ RIVERA.

8:

Bilbao. ns abuelos maternos 1)on José Giralt, capitán del Real cuerpo de Artillería, oriundo (le Cataluña y Doña Lucía Santalla oriunda del Reino de Granada en los Reinos de España: fueron s:a padrinos Don Francisco Beloni, alférez del Real cuerpo de artillería. y 1)oCia Rita Giralt de Sabater á quienes advertí el parente'zco y- 'n, obligaciones del que fueron testigo Don Juan Pizarro y 1)on Raimundo de Torres de que doy fé.LPedro Martíne._.—La cual partida es conforme al original de su contenido que en el citado libro y folio queda, á que me remito y en testiaonio de ella doy la pre:.ente á petición de la parte en Puerto Rico á l'' (le Noviembre de 1778.Juan de la Encarnaoión An(lin o. if'ISTOLARIO 1)E LUIS MUÑOZ RIVERA. - CARTA A LUIS LLORENS TORRES SOBRE POLITICA PUERTO. RRIQUEÑA (De la Revista "Juan Bobo'.) Sr. Lni:; Llorens Torres.—Delegado en la Cámara Popular.— San Juan. Amigo y compañero: Leí su carta. Y.eapondo a ella con gusto, aunque en paridad no lo estimo absolutamente necesario, 'porque n►i conferencias particulares y tete a tete con usted, le rtieron en conjunto y en detalle, todo el volumen de mis opiniones' acerca de su proposición sobre un total retraimiento legislativo. A esta proposición suya me anticipé yo—y a usted le consta—cuando al escribir al señor Larrínaga, ocho días antes de la Asamblea, informírt!dole; según es mi deber, de la marcha política del país, le anunciaba dos fórmulas: la triunfante, que el público conoce, y esta otra que copio ad pedem literae. —"Segunda fórmula: abstenerse la Cámara de presentar proyectos de ley y posponer indefinidamente los proyectos de ley del Consejo, declarando, si es preciso, que adopta esa actitud por considerar que el Acta Foraker es un yugo tiránico impuesto a I'uerto Rico y que la Cámara es un cuerpo decorativo, cuyas leyes ni siquiera se cumplen sino que en la práctica resultan ballías e inútiles." Ya usted vé como yo había previsto ambas soluciones y que ninguna de las dos podía sorprenderme ni disgustarme. Así lo declaré sin distingos ni p nifrasis en el debate, al explicar mi voto adverso a la segunda fórmula, no por diferencias de fondo, sino por razones ,le oportunidad. Yo sostengo que un partido como el nuestro, debe afirmarse sin cesar en la defensa de sus ideales, demostrando su existencia por una acción continua que demuestre su poderosa eficacia. Pero al propio tiempo, opino que un partido como el nuestro no debe arriesgarse a las últimas, supremas soluciones dei patriotismo,


84

EPISTOLARIO DE LUIR MUÑOZ RIVERA.

sin preparar la opinión a recibirlas y secundarlas por una serie de esfuerzos demostrativos de que esas soluciones llegan a convertirse en inevitables caminos para el interés y la dignidad del pueblo. A tal fin se dirige la fórmula que venció por 26 votos contra 9 en la Asamblea. Más aíro, señor Llorens: yo digo que la Junta Central y la Cámara procederían muy de ligero si lanzasen a Puerto Rico hacia una protesta tan grave, sin consultar préviamente, en amplio plebiscito, a los cien mil electores unionistas que nos otorgaron sus sufragios. Y en la triste eventualidad—que acaso ancla próxima—de que una perenne injusticia nos condujese a una estóica resistencia, yo aconsejaría a la Junta Central que a los cien mil electores acudiese, por virtud de un referendum, planteado en términos clarísimos, para que los ciudadanos, directamente, pronunciasen su libre veredicto. Y entonces, llevando trás sí la autoridad y la responsabilidad de la UNION en masa, la Cámara y la Junta Central—de ello estoy bien seguro--cumplirían, a vida o muerte, el mandato de la conciencia colectiva. He anuí las causas en que me fundé al calificar de prematura h proposición de usted que era, por un anticipo epistolar auténtico, tan mía como de usted. Y ahora añado ideas a las ideas. Una abstención parlamentaria traería, como resultante, por parte del Gobierno de Washington, medidas para nosotros gratas o ingratas. Es a saber: o la instalación inmediata del aclf government o la represión inmediata de nuestras actitudes patrióticas. En el primer caso, nn inmenso hosanna resonaría de un extremo a otro de la Isla en 9. sta : en segundo caso, disuelta la Cámara, o se establecerla un régimen de fuerza o se intentaría elegir otra Cámara, de fuerza t inbién, que sancionase el Acta Foraker y asestase a la patria n_uertorriqueña el golpe postrero. Si los hijos de la patria estuvieran unidos espaldas con espaldas—frase del Presidente Rooselvélt—nada,más fácil que imponer el derecho natural, el legítimo derecho que nos asiste. Al régimen de fuerza, sin legislatura, contestaríamos con la renunia de los alcaldes, de los jueces, de los ayuntamientos, de las juntas escolares. Y sería inminente un despotismo, estilo moscovita, al cual no se resolverán nunca los Estados Unidos de América. A la elección de otra Cámara responderíamos con el silencio del pals y el abandono de las urnas. Y el éxito vendría a coronar nuestros magnos sacrificios. ¡Ah! señor Llorens. Usted olvida a los cincuenta mil republicanos, que se dejarían .regalar—recuerde el ejemplo de 1900 S 190 —los 35 representantes, los 66 Ayuntamientos, .las 66 juntas escolare', los jueces, los marshals, etc., etc., y proclamarían la benignidad de las cadenas, la dulzura de is yugos y la nobloza de los látigos que ciñesen, oprimiesen y fiajelasen a su tierra mártir, a su madre esclava y morlbunda.


EPIs1'OLARIO DE LL'IS MUÑOZ RIVARA.

y

Rico"

ce

A ello iremos, señor Llorens. Iremos al hundirse nuestra postrer esperanza. Iremos, resulte lo que resulte, a muerte o a vida, resueltos al dolor y no al vilipendio, prontos a plantear el problema que Rusia liquidó con un fiuis Poloniae, y que no sabernos cómo liquidaría el Congreso de los Estados Unidos. Y, pues usted afirma que en recientes campañas políticas se predicó a las muchedumbres la independencia, yo reproduzco aquí el período final de mi discurso en la Cámara el 30 de Enero ,le 1908. Es éste: "Nuestro deber consiste, en pedir, en reclamar, en exigir que se resuelva el .Status ¿le Puerto Rico, bien con la modalidad de in catado en el conjunto de los otros estados, bien con la modalidad de una franca autonomía en el conjunto de las demás colo:i as americanas. El empeiio será rudo; la reclamación será vibrante y continua. Y "si al fin perdemos la última esperanza", si al fin "agotamos el último recurso" gin que se nos oiga y se renozca nuestro derecho, entonces se alzará sobre nuestras conpediremos ciencias "la base quinta de la Unión ¿le Puerto ta independencia de Puerto Rico. Y se escuchará resonando en ?1 yunque el marrón de nuestras perpetuas energías, golpeando, golpeando hasta romper en pedazos las cadenas de nuestra esc'avitud." En este periodo se condensa mi pensamiento. De este periodo hice pir€tfrasis en mis excursiones a través de las planicies y las montañas. Y ni nni sola palabra salió de mis labios que significare un rumbo distinto. Yo, si mis días se prolongan, y si "la última esper•nza" se pierde, iniciaré y organizaré el partido 'le la Independenc•i'a. ' En tanto que un destello de esperanza luzca en el horizonte, seguiré bajo la bandera tricolor americana pugnando por agrupar a los puertorriqueños en la UNION, y pidiendo, exigiendo, demandando justicia, justicia y justicia. Señor Llorens: así pensaba, así piensa y así pensará su amigo leal, Luis Muñoz Rivera.

(1)

Enero, 25 de 1909.

el

(1) En esta carta ya se vé que Muñoz Rivera orientaba su política hacia la Estadidad, naturalmente dejándole a los radicales de la Cámara el dulce caramelo que tal vez algún día cuando ]legase a la dessspcadóm tirbajarla por la Independencia. Muñoz Rivera desde que escribió su poesía Nula est redemptio, dió a comprender su opinión de que Puerto Rico no 1 día al presente aspirar a la Independencia; pero él supo, como hábil po!hico oportunista, hacer de ese gran ideal al cual deben aspirar todos los pueblos, un banderín de combate y librar con él grandes batallas en la prensa para obtener libertades para su pueblo. De ahí, Pacto con Ságasta y el Pacto con Wilson.—C. y T.


86

DONATIVOS PARA S. M. EN

1780.

i3ANDO DEL GOBERNADOR D. JOSE DUFRESNE PIDIENDO UN DONATIVO PARA S. M. EN 1780. (Del archivo particular de Coll y Toste)

si,

Sello quarto, un quartillo, año de mil setecientos, y setenta y ocho y setenta y nucve.—D. Josef Dufresne, brigadier de los escritos, Director (le ingenieros, secretario de S. M., Governador y Capitan general de esta isla y ciudad d San Juan de Puerto Rico, etc.—Por quanto, en real despacho de 17 de Agosto, de este ño, se previene por S. M. que por los justos motivos que contiene la real cédula, deven los habitantes y naturales, libres, de todas castas, exibir un peso como donativo; y los españoles y distinidos dos pesos, por solo una vez como indica la real cedula, 1'or tanto, mandaba y wandO su Señoria, que en la forma de esI'lo ce nnhligne por Bando dicho real despacho, para que llegue á noticia (le todos, para que tenga dele luego el devido cumplimiento, y con la prontitud que se necesite y encarga el Soberano; manda igualmente su Señoria que en el termino de quince dins primeros á los de esta publication, comprendiéndose los dial háoiles, y de oficina, (leve caía qual yr {t Real Contaduria á traer este donativo, segun su clase, de manera que todo hombre libre, desde diez v seis años arriva deberá traer este donativo á dicha ofizina; los Pardos, Morenos y de la clase de Plebeyos un peso, los españoles, nobles y distinguidos, Americanos, en los que deben comprenderse todos los blancos que no tienen oficios viles, y obstan para empleos de la republics y milicia dos pesos, dandosele a cada uno su recibo de que lo ha satisfecho, quedando su nombre anotado en dicha ofizina de Contaduria por el sugeto que para ello se destine, para que pasados los quince dial prevenidos puedan íos Alcaldes de Barrios por sus respectivos quarteles, y segun sus padrones, y por los que viven dentro de la ciudad y sun arrabales, reconvenir á cada uno de por exijiendo del que no lQ acreditare haver pagado, con la nota, 6 recivo que se indica, el peso 6 dos pesos, segun su clase, y anotándolo assi, en sus listas; traer su quenta de lo recogido á la Contaduria dentro de otros quince dial siguientes, á cuyo fin sé participará en reales oficios, y en el M. I. A. á este con un exemplar de la referida real cedula, para que cada tino en la parte que le toque, cele y procure su más pronto y puntual cumplimiento. Dado en Puerto Rico á diez y ocho de diciembre de mil setecientos ochenta años.—Joscf Dufresnc.Francisco Rafael de Monserrate.—Por mandado de su Señoria, Gregorio de Sandoval, escrivano real, theniente de govierno.—Corresponde con el Bando original de su contenido, publicado en la forma ordinaria, que por ahora existe en la oficina de mi cargo.—Puerto Rico, fecha ut supra.—Eu testimonio de verdad, Gregorio de Sandoval, (rubricado).


CONTRABANDO EN

1768.

87

CONTRABANDO DE HARINAS PROCEDENTES DE FILADELFIA, EN 1768.

(Del Archivo particular de Coll y Toste)

Aranjuez, 22 de Abril de 1768. Con carta de 23 de Diciembre último se han recibido los autos que combrehenden el comiso de 1438 Barriles de harina, que conducian á ese puerto desde Filadelfia la Balandra nombrada la ¡bernia y la fragata la hermosa Susana, consignados á D. Vicente Gabaleta, que hace de Factor principal en esa Isla por la compaí`iia del nuevo asiento de Negros de D. Francisco Aguirre Aristegui, y compañia, Enterado S. M. del ningun fundamento, ni permiso •lue ha mediado para hacer ver como concedida la contrata que en los Autos se expresa, y compñia con I). Arturo Moytan para la venta y remision de los Puertos Ingleses de Filadefia, ó del de Nueva York á esa Isla de las Armas que se mencionan: aprueba el Rey á V. s. y vms. todas las diligencias practicadas con el fin de aclarar el medio, ó pretesto de que se han valido particularmente el Factor de la compañia para subsanarse, y dar por libre todo el espresado cargamento, como tambien el que en vista de ':m razones que re han tenido presentes para declarar este comiso; hayan V. S. y Vms. opinado por el riesgo de ser corruptibles las Arinas, se subasten, y beneficien asegurando su producto en Cajas Reales en cuyo depósito deberá el todo mantenerse hasta posterior deternminacion de S. M.—Igualmente quiere el Rey que quedando resnonrable D. Vicente Zabaleta como Factor de la compañia á las resultas -de las diligencias que faltan por evacuar, se permita á los Ingleses, Dueños de las embarcaciones que condujeron Arinas su libre uso, para poderse restituir con ellas á hs puertos de su destino todo lo que prevengo á Vd. y Vms. de orden de S. M. á fin de que caminen bajo de esta inteligencia, y den cuenta de lo que subcesivamente ocurra en el particular. Dios gde. á Vs. y Vms. ma. as. Aranjuez 22 de Abril de 1768. El Ro. Por D. Juran de Arriaga.—Sr. Gobernador y Ofll. Ro. de Puerto Rico.


88

PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD.

REAL ORDEN PERMITIENDO COMPRAR NEGRAS EN LAS ANTILLAS FRANCESAS Y TRAERLOS A PUERTO RICO. (Del Archivo particular de Coll y Toste) El Pardo 25 de Enero de 1780.

el

el

y

el

Habiendo finalizado la Compañia del Asiento de Negros la ultima prorroga desde fines de Setiembre del año pasado, se ha servido el Rey conceder á su Vasallos de América (exceptuando á los de la comprehension de las Provincias del Rio de la Plata, Chile y Reyno del Perú) el permiso ele proveerse de Negros de las Colonias Francesas durante 1n Guerra actual, con las precisas declaraciones siguientes: Que lo hagan en embarcaciones españolas: Que se pague por la estraccion de Caudales para Comprar los negros el seis por ciento, tanto e' oro como en la plata, y el cinco por los frutos de los Dominio il S. M., exceptuando el Cacao de la Provincia de Caracas, Tabaco de la Isla de Cuba, cuya estraccion no es permitida sino para España: Que se ha de satisfacer t(,mbien seis por ciento del valor de los negros á la entrada de ellos en nuestros Puertos de Am erica, regulandose el del negro, Pieza por el precio corriente, sin que baje del de doscientos pesos, para la exaccion de los dros. y á este respecto de los Mulecones y Muleques : que los introductores de negros, no puedan llevar con ellos harinas, ni generos algunos con pretesto de Rancho ni de Vestuario de los mismos negros, debiendo ir estos cubiertos segun costumbre, y lo que pide la honestidad. Todo lo cual participo á V. S. y Vms. de orden de S. M. á fin de que lo entiendan los Individuos de la Jurisdiccion de su cargo que hayan de comprar negros de las Colonias Francesas durante la actual Guerra, y V. S. y Vms. celen el debido cumplimiento de las condiciones espresadas. Dios guarde á V. S. y Vms. muchos años—El Pardo 25 de Enero de 1780.—José de Galvez.—Señor Gobernador y Oficiales Rs. de Puerto Rico. REAL ORDEN PARA EVITAR EL CONTRABANDO CON MOTIVO DE EFECTUAR EL TRAFICO DE NEGROS. (Del Archivo particular de Coll y Tosto) El Pardo 15 de Enero de 1784. Para evitar del II►odo Posible que las embarcaciones Nacionales que hacen el Tráfico de Negros introduscan contravando y estraigam dinero y frutos sin registro, dispondrá V. S. que á su llegada y en el instante de entrar en el puerto se pongan á sus bordos uña Guardia y algunos Guardas de fidelidad que celen é impidan las clandestinas introducciones y extracciones, sobre en-


PARA LA HISTORIA

DS LA

ISCLAOITuD.

89

ya conducta y desempeño tendrá V. S. toda la atencion y esmero que esijan las circunstancias. De orden del Rey lo participo á V. 8.—Dios guarde á V. S: muchos años.—ElPardo á 15 de Enero de 1784.—José de (Ialves.—Sr. Gobernaor y Oficiales Reales de rc~rto Rico. DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD DE LOS NEGROS EN PUERTO RICO.-REAL ORDEN CONCEDIENDO A UN COMERCIANTE DE NANTES INTRODUCIR EN PUERTO RICO UN CARGAMENTO DE AFRICANOS. (Del Archivo particular de Coll y Toste) El Pardo, Enero 16 de 1784. El Rey se ha servido conceder Permiso a Mr. Lenoamant del Comercio de Nantes, para que su Fragata la Maria Teresa, que va á eepedir á la Costa de Angola, pueda vender su cargazon en esa Isla, bajo las condiciones siguientes: No ha de llevar genero alguno comerciable, pena de comiso, y para evitar fraudes, se hará fondeo y pondrá á su bordo el resguardo correspondiente. Se ecsigirá por su introduccion seis por ciento del valor en que ee vendiere cada Cabeza, y pagado este derecho será libre la venta de toda contribucion.—Podrá estraer el producto en dinero 6 frutos, pagando únicamente el seis por ciento. De orden del Rey lo participo á V. S. para su cumplimiento. Dios guarde á V. S. muchos años. El Pardo á 16 de Enero de 1784.—losé de Galvea. --Señor Gobernador y oficiales reales de Puerto Rico. DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD DE LOS NEGROS EN PUERTO RICO.-REAL ORDEN REGULARIZANDO EL TRAFICO NEGRERO EN 1789. (Del Archivo particular de Coll y Toste) El Rey. Para proporcionar á todos sus amados vasallos, por cuantos medios son imaginables, las grandes utilidades que debe producir el fomento (le la Agricultura, Tube á bien mandar esaminar las varias proposiciones hechas para la introduction de Negros, en las islas de Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico y provincia de Caracas, á fin de acudir á la estrema necesidad con que se hallan de estos brazos, sin los cuales no pueden prosperar, ni crecer, ni producir al Estado las inmensas riquezas, que ofrece su clima; y fertilidad de sus terrenos; y habiendose tratado este gravisimo asunto con la reflesion que merece su importancia: He resuelto, en calidad de por ahora, que se haga este comer-

cio bajo las reglas, y condiciones siguientes: .


9~

PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD.

1.—Todo vasallo, avecindado, ó residente en España, 6 en las Indias, podrá pasar en embarcación propia, ó prestrada, de su cuenta á comprar negros á qualquier parage donde haya mercado, 6 repuesto (le ellos llevando el dinero, y frutos que necesite para su compra, y su introdnccion: en dichas Islas y Provincia de Caracas será libre de todas coi trihuciones : pero con expresa prohihcion, de que los buque: que salgan de dichas colonias para hacer este conwreio retornen sin ningun otro efecto comerciable, quedando por el propio hecho sujeto el mismo buque, y su carga á la pena de confiscacion, y demas impuestas por las Leyes del Reyno á los contrabandistas: bien entendido, que constando por certificacion del Administrador, 6 Ministro de Real Hacienda, donde hayan introducido los negros, se devolverá hasta el importe de los derechos de su valor. 2.—Para los que cr•ieran hacer el citado comercio saliendo de los puertos de esta Peninsula les sirva de estimulo el no llevar sus buques vacies, se les permitir ^"-'ducir carga de frutos, y generos, é ir en derechura á los pare' laude se han de proveer de dichos negros, para despees arrib^ con ellos, y con los generos, y frutos á los puertos por donde. se permite la entrada; 6 yendo con los frutos, y géneros á estos Puertos; salir desde ellos al comercio de negros, y volver al mismo parage de su salida; v si no lo pudieren vender ah, les será libre conducirlos á qualquiera otro de los habilidosos para su introduction. 3.—Se permitirá á los extrangeros por tiempo preciso de dos arios; contados desde la pablicacion en Indias de esta mi Real cédula, conducir negros á los puertos habilitados con la misma cchresa prohih°eion de no llevar en sus buques otro efecto alguno comerciable, bajo las mismas penas que se imponen á los Eepa►►les, y derogo para este solo caso las Leyes de Indias, que prohiben la entrada, y comercio (le los estrángeros en los puertos de agnellos mis dominios; debiendo gozar la misma franquicia de derechos en la introduccion de negros que los Espatioles; pero satisfarán los establecidos por le estracion de plata y frutos, que "etornen, y provengan de sus ventas. 4.—Lo:: E.pai'+olrs y los Estraugeros, que por tiempo de dos años llevaren negros é les expresadas Islas y Provincia de Caracas para traficar con ellas, los podrán vender libremente á los precios que concierten con los compradores, sin que por parte del Ministerio Real, ni Municipal se les ponga tasa alguna; ni en este asunto tendrá ma" intervencion, que la de estar á la mira para .evitar el contravando, y telar que los negros sean de buenas castas y calidades. 5i.--Tampoco se ha de hacer cargo á los Ministros Reales de los negros que arribaren á los puertos habilitados, ni pagarlos al pronto para despees venderlos á quienes los necesiten; sino que han de quedar á cargo, cuenta y riesgo de los que los conduscan, 6 hagan conducir para venderlos cuando puedan, como otro qualquier efecto comerciable.


PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD.

91

6.—Los negros han de ser de buenas castas, la tercera parte á lo mas de hembras, y las otras (los varones; y no se permitirá la entrada, y venta de los que sean inútiles, contagiados, 6 que padescan enfermedades habituales, obligando á los que lleven alguno, 6 algunos de esta clase á que los vuelvan á estraer. 7.—Se gratificará por las Reales Cajas á razon de cuatro pesos por cada negro á los Españoles que los introduscan de buena calidad en los citados puertos de su cuenta en embarcaciones Nacionales, para que sirva de estimulo este comercio, y propor. ione por este medio la abundancia. 8.—Como mi principal objeto para la concesion de libertades, exenciones, y gracias en este comercio se dirige á fomentar la Agricultura, declaro, que por cada negro que no se destinare á ella, y á los trabajos de haciendas, ingenios, y otros usos campestres, sino al servicio doméstico de los habitantes en las ciudades, villas, y Pueblos, se ha (le satisfacer la capitation anual de dos pesos desde el dia de la publicacion de esta mi Real Cédula, para moderar el exceso en esta parte, y concurrir al pago de las gratificaciones, que ha de satisfacer la Real Hacienda con arreglo á lo prevenido en el articulo antecedente. 9.—Los puertos de las Islas, y provincia referidas por donde se ha de verificar la introduccion de negros, serán los siguientes: En la provincia de Calcas, Puerto Cabello; en la Isla Española, Santo Domingo; en la de Puerto Rico, su Puerto; y en la de Cuba; la Habana; quedando solo habilitado el Puerto de Cuba para que puedan hacer por él el referido comercio los Españoles, escluyendo los Extrangeros. 10.—Los b»ques Nacionales que se destinen para este tráfico, deben ser de un tamaño moderado, á fin de que puedan reconocerse eon más facilidad; y los Extrangeros no podrán exceder de 300 toneladas cada una, ni entrar en loa puertos que no están habilitados. Luego que unos, ú otros den fondo, se ha de hacer el arqueo, al que deberá asistir como cabeza principal, un sugeto condecorado de zelo conocido, desinterés, espíritu patriótico é inclinado á proceder con exactitud, y desempeño por si mismo, quedando este nombramiento ú la eleccion de mi Secretario de Estado y del Despacho (le Guerra y Hacienda de Indias, con la misma incumbencia, tendrá el encargo de zelar y esaminar la buena calidad de los Negros que se introduscan: El sugeto que se nombre tendrá cuidado de que se hagan las aguadas, poniendo en un lanchón la piperia vacia, y sobre cubierta las barricas de menestras, y carne, y repuestos de aparejo, y velas, pai-a que se reconosca todo á satisfacion, pues con ningun motivo, ni pretesto se ha de poder conducir en dichos buques otra cosa que los pipotes de aguada, y precisos repuestos para navegar correspondientes á su tamaño, bajo la pena de comiso del buque, y de toda la carga, inclusos los Negros, pero de esta regla se esceptuarán las embarcaciones que salgan de los puertos habilitados de España, las cuales podrán llevar generos, y frutos, segun se


92

PASA LA HISTORIA DE LA ISCLAVITuu.

previene en el Art. 20., y han de ser tratadas como cualquiera otro navio de comercio. 11.—Las embarcaciones estrangeras que vayan con Negros, solo se detendran en los puertas el tiempo preciso para darles salida, pues los compradores deberán efectuar la venta al mismo tiempo que los reciban, y á lo más tarde, á las 24 horas, prohibiendo que pueda internarse en el Pais, ni quedar apoderado que us sea vecino de él, los quales estaran sugetos á todas las provi^encias qde se tomen por el Gobernador, y Gefes de Real Hacienda, para evitar el fraude en las embarcaciones, y para el debido cumplimiento quedara hecho cargo el sugeto que se nombre para .a particular inspeccion de este comercio. 12.—Finalmente siendo mi Real Voluntad procurar á todos mis vasallos las mayores ventajas en este comercio, y aumentar el número de hombres de Agricultura en las colonias de América para la prosperidad de sus habitantes; encargo muy particularmente á los sugetos que han de nombrarse para intervenir en este ramo y á los Gobernadores, é Intendentes, que no solo concurran con las providencias que les dicte su zelo para evitar que el abuso de estas gracias obligue á revocarlas, sino que me espongan, y representen quanto la esperiencia les manifieste ser preciso para lograr el mayor beneficio, y utilidades de mis vasallos, y consiguientemente de la prosperidad, y aumento del comercio.—Y para que tengan el debido cumplimiento las gracias especificadas en los dose artículos anteriores, derogo todas las Leyes, Cédulas, y Reales ordenes que se opongan, ó sean contrarias á ellos, y mando á mi consejo supremo de Indias, Virreyes, Presidentes, Gobernadores, é Intendentes, Justicias, Ministros, de mi Real Hacienda, y á qualquiera Tribunales aquienes corresponda, ó pueda corresponder, que guarden, cumplan, hagan guardar, cumplir y } fectuar quanto en esta mi Real Cédula se previene. Dada en Madrid á 28 de Febrero de 1789.—Yo el Rey.D. Antonio Valdés.—Es copia de la original.—Vaidés. DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD DE LOS NEGROS EN PUERTO RICO.-REAL ORDEN SOBRE REBAJA DE PRECIOS EN LA VENTA DE AFRICANOS. (Del Archivo particular de (Jolly Toste.) la

El Rey.—Mi gobernador y capitan general de Isla y Plaza de San Juan de Puertorrico, y oficiales de mi Real Hacienda de las cajas de ella Por cuanto he venido en admitir á la compaZia del asiento de Negros, á nombre de D. Francisco Aguirre y Don Lorenzo de Arostegni, el allanamiento que ha hecho, y ratificado de bajar Diez pesos por Pieza en esa Isla, y las de Cuba, Santo


$3

PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD.

a

mi

Domingo, Margarita y Trinidad, fuera de los cuarenta pesos, que ad mismo debe bajar del precio establecido en su contrata por lo respectivo á las mencionadas Islas en fuerza de Real decreto esnedido en 16 de octubre del año pasado, con atencion á el mayor alivio y fomento de los naturales de ellas bajo las condiciones siguientes. Que la citada compañia pueda cargar en el puerto de Cadiz en los navios que tienen para el tráfico de su Asiento las arinas estrangeras, que necesite, en el caso de que haya escasez en el Pais y por esta causa, hagan falta, 6 valgan casi por no haberlas; y tambien las carnes saladas, telas, como son Bayetones ordinarias crudos y listados precisos para cubrir la desnudez de los Negros en los mismos términos que se practicó con loa anteriores Asentistas, y bajo la obligation de pagar en los puertos de Indias los derechos establecidos en ellas de los sobrantes que espenda de estos efectos. Que para poner en ejecucion el proyecto que idea la Compañia y he aprobado de fabricar y establecer Factoria en ese puesto con hospitales para los negros, almacenes para resguardo de la carga, ingenios, cultivo de tierras, corte de maderas, y carenas, se la permita embarcar en dicho puerto (le Cadiz sin derechos, los efectos de fierro, clavazon, herrage, erramienta, brea, alquitran, jarcia y lona, que necesite para este importante objeto, debiendo el Presidente de aquella Audiencia de.contratacion proceder en este decreto con precan t ion para que no se abuze escediendo de lo preciso, y la espresada Compañia arreglado á esta misma resolucion, en cuanto á los generos embarcados en los dos primeros Navios que lleguen de la costa de Guinea. Y que consiguiente al capítulo sexto de su asiento, 6 contrata, no deben estar sugetos los navios del trafico de la citada Compañia á las estrechas formalidades, y gravame mes acostglnbrados en los registros de Indias, y si antes pueda usar en este punto de la libertad que por el mismo Capitulo la esta concedida. Por tanto os lo prevengo para que en esta luteligencia cuideis exactamente cada uno en la parte que os toca del puntual cumplimiento, y observancia de esta mi determinacion, que asi ea mi voluntad, y que de esta cedula se tome razon l or la contaduria general del consejo de Indias y en la de mi Real Hacienda de esas Cajas: Dada en San Lorenzo 18 de octubre 1766.—Yo el Rey.D. Julian de Arrizaga.—Tomose razon en la rontaduria general de las Indias Madrid 20 de octubre de 1766.— :Tomas OrU. ' de Landazuri.


94

ASESINATO DE PÉREZ MORIR.

DOCUMENTO PARA LA HISTORIA POLITICA DE PUERTO RICO. SENTENCIA DICTADA POR EL SR. DON FRANCISCO MURUBE.—JUEZ DE la. INSTANCIA DEL DISTRITO DE SAN FRANCISCO EN LA CAUSA CRIMINAL SEGUIDA POR ASESINATO DE D. JOSE PEREZ MORIS; CONDENANDO A FEDERICO BELLON DEVARIE, A LA PENA DE MUERTE; A D. ANTONIO HERRERO A LA DE CA. PENA PERPETUA; A GUMERSINDO BERNARDO REYES A LA DE OCHO AÑOS Y UN DIA DE PRESIDIO MAYOR Y A FACUNDO PEÑA A LA DE SEIS AÑOS Y UN DIA DE PRESIIIO MAYOR.—AÑO DE 1582. (Del Archivo del Gobierno Insula,). En la ciudad de San .Juan Bautista de Puerto Rico a treinta y uno de Julio de mil ochocientos ochenta y dos, el Señor Don Francisco Murube y Galán, juez de primera Instancia del Distrito de San Francisco, de esta ciudad y su partido judicial, por ante mi el infrascrito escribano dijo: que habiendo visto esta causa criminal seguida de oficio, entre partes, de la una el Ministerio Fiscal, y de la otra los Procuradores Don Julián Baldorioty y Don José Manuel Rossy, el primero en representación de los procesados Federico Belión y Devané y don Antonio Herrero y Ramirez, el primero de estos natural de Guayama, vecino de Humacao, de cuarenta y cinco años de edad, soltero, carpintero, y con alguna instrucción; y el segundo natural de Caguas, vecino de Las Piedras, de treinta y siete años de edad, casado, con hijos, de oficio industrial, y con instrucción; y el segundo de aquellos. en nombre de los procesados Gumersindo Reyes, natural de Rio Piedras, de cincuenta y cinco amos de edad, viudo, de oficio herrero, y sin instrucción; y de Facundo Peña, natural y vecino de esta Capital, de cuarenta y cinco años de edad, viudo con hijos .le oficio carpintero y con alguna instrucción; y los cuatro procesados presos; sobre asesinato de Don José Pérez Monis; habiendo sido también indagados Francisco Peña, Enrique González, José Ciriaco Martínez (al Liebre, Nicasio Alvarez, Don José Saldaña y Don Luis Gautier, y lo.—Resultando; que habiéndose tenido noticia por este Juzgado a las diez y minutos de la noche del veintinueve de Septiembre del año último de mil ochocientos ochenta y uno de que Don José Pérez Monis había sido herido gravemente en la puerta del zaguán de su casa, (le la calle de la Tanca No. 9, de esta ciudad, dispuso su traslación al ligar de la ocurrencia y practicar cuantas diligencias fueran necesarias, en averiguación de la persona o personas responmbles del hecho y motivo que lo ocasionaran, lo que se efectuó seguidamente practicándose en el acto la fé de tibores, de la que resultó encontrarse el lesionado tendido en un


ASESINATO DE PEREZ MORIR.

96

catre, notándosele una herida como de pulgada y media de longitud, entre la séptima y octava costilla, plana, del lado izquier•lo, sin que en las demás partes del Cuerpo se encontrara otra herida ni contusión, y verificado el reconocimiento facultativo declararon al día siguiente, treinta de Septiembre los médicos Don Calixto Romero Togores y Don Calixto Romero Cantero, folios 17 al 18 vto, que encontraron a Don José Pérez Monis en el portal de su casa en el suelo, recostado sobre la cadera derecha, y sostenido por su esposa, y que trasladado en un sillón a la sala, colocándolo en un catre vieron que tenía una herida situada en la región pectoral izquierda, y casi perpendicularmente, en el espacio que media entre la costilla séptima y octava, de pulgada y meha de longitud y bordes seminulares paralelos en dirección oblicua a la costilla inmediata y costados, sin dentellones exceptuanio uno de estos que en el borde inferior, dos líneas antes de que su extremo externo se una con el correspondiente del superior, cortaba perpendicularmente la herida externa prolongándose hacia abajo como una línea que fluía sin interrupción sangre venosa por la herida sin que apareciese síntoma que indicase lesión de las arterias intercostales, debiendo estar el lesionado perdiendo sangre interiormente con toda probabilidad; que la herida parecía penetrar hacia el centro del cuerpo en dirección algo oblicua hacia abajo, y sospechaban los declarantes que se encontraba interesada la médula espinal, porque desde que recibió la herida el paciente tenía parálisis de la pierna izquierda; pero que no podían medir la profundidad de la herida por estarles vedado el uso del estilete, sonda peligrosisima en este caso: que el herido no tenía el hipo que es de esperar, cuando se interesa el diafragma; que tampoco esputaba sangre, como de berla suceder si hubiese lesión pulmonar de importancia; que sin PInbargo, el herido, cuya fría piel estaba bañada en sudor y cuyo p111so se hacía apenas perceptible, se iba poniendo lívido y se presentaban los bostezos y la anhelosa respiración propias de las grandes anemias, que tanto los declarantes como los facultativos que asistieron al acto diagnosticaron que Don José Pérez Monis fué herido con un puñal o cuchillo de lámina ancha, de más de una pulgada hacia el cabo, y que la dirección de sus filos, al entrar fué probablemente cambiada en ángulo recto por un brusco movimiento de rotación impreso al instrumento: que este debió haber penetrado en dirección de la linea media hacia abajo y hala atrás, al mismo tiempo, sin herir el corazón, interesando a nnás de la p`el, tejido celular subcutáneo y capas de músculos, el peritóneo y sus vasos, algunos de los intestinos gruesos, y quizás también yendo a clavarse la punta en un cartílago intervertebral seccionando nervios gruesos y aún hiriendo la médula espinal: que la falta de síntomas suministrados por cada una de las vísceras que suponen heridas es tan extraña, que haría creer que estaban intactas si la hemorragia interna del herido no viniese a indicar lo contrario: que el pronóstico es fatal y que si no 11 1


16

ASESINATO DE PARE MORIS.

moría de la hemorragia interna, podía morir de una peritonitis traumática (, de las ulteriores consecuencias de inflamaciones en el trayecto de la herida, agregando finalmente que los síntomas indicaban un desfallecimiento rápido; y teniendo noticia el que provee de la muerte del referido Don José Pérez Monis, mandó que acreditándose en debida forma el fallecimiento, se procediese a la identificación del cadáver, a la práctica de la autopsia por dos facultativos, y a la correspondiente sepultura eclesiástica, habiéndose acreditado defunción por el actuario, la identidad por los testigos 1)on Ignacio Díaz Caneja y Don Francisco Lomba y practicada la autopsia por los facultativos Don Esteban García Cabrera y Don Calixto Romero Cantero fr. 29 vto, con asistencia de Don Demetrio Paniagua fo. 1,014: dijeron estos en treinta del mismo mes que este día, despojado el cadáver de sus vestidos observaron por la conformación general y hábito exterior que dicho individuo presentaba las apariencias de una conslitución.fuerte y podía tener sobre cuarenta y cinco años de edad: que en el lado izquierdo, en la parte de la región costal y al nivel c1e1 octavo espacio intercostal, observaron una herida de dos pulgadas próximamente en su abertura y penetrante en las cavida¿les ; que abierto el torax y abdomen, observaron que la herida haría penetrado entre la séptima y octava costilla lesionando el cartílago de esta última, dirigiéndose de arriba abajo y de fuera adentro en una trayectoria de siete a ocho pulgadas próximamente; que en el trayecto recorrido por el cuerpo vulnerante había atravesado los músculos intercostales del espacio citado, y las inserciones extremas del músculo diafragma y había incindido el peritóneo y se perdía en el espesor del repliegue peritoneal, que constituye al epiplon gastroesplénico, seccionando la arteria esplénica contenida en su espesor por la abertura del peritóneo; que observaron en la cavidad un abundante derrame de sangre fluida mezclada con algunos coágulos; que buscando el origen de este derrame encontraron que dependía de los vasos esplénicos seccionados en el interior del epiplón ya citado; que los órganos contenidos en las diversas cavidades no presentaban alteración alguna; y que de las investigaciones y observaciones precedentes 5e desprendía en primer lugar, que la herida descrita corresponulía a la clasificación legal de mortal por necesidad, y en segundo que la muerte era consecuencia ineludible de la herida que había penetrado en el abdomen y que era debido a la hemorragia que se había verificado en esta cavidad por la abertura de la arteria eslénicia, foja lo. y su dorso-13-27 vto. y 28 al dorso del 30, de yuyos hechos se declaran probados los de que Pérez Monis reeihió una herida mortal por necesidad, y de la que falleció a las po. ras horas de haberle sido inferida, sin que conste que hubiera re cibido nüuguua otra lesión. 2o.—Resultando: que tomada declaración al lesionado Don José Pérez Monis, expuso, que viniendo de su imprenta acompa:~ado de Don Ignacio Díaz Canejas al llegar a las puertas del za


AUBINATO DA PIRSZ MORIR.

97

guán de su casa se sintió herido no habiendo podido ver por quién, suponía lo fuese con un puñal, sin que sospechase de persona alguna, acerca de la cual solo podría dar razón el citado Canejas, quien evacua esta cita declarando que en efecto se hallaba hablando tranquilamente con Pérez Monis minutos antes de las diez de la noche mencionada, en el lugar referido, puesto aquel en el dintel de la puerta arriba y el declarante en la acera de la calle con la espalda vuelta a ella y el costado al lado norte del quicio de la misma, y muy inmediatos ambos y frente a frente vió de improviso, sin haber observado ni sentido antes nada, una mano con puño cerrado que por el costado derecho del que habla, daba en el izquierdo de Don José Pérez Monis, y al retirar la mano el agresor le pareció distinuir que blandía un puñal, pasando todo en tan breves instantes que produjo al dicente la más profunda sorpresa, y ep esto vió a un hombre que huía hacia la puerta de España e ignorante aún del resultado del golpe oyó instantáneaulente el grito herido de Pérez Monis, regresó en su auxilio sin haber llegado a la botica y sin haber podido alcanzar al que corría, declaración que amplió él mismo al folio 1236, expresando pie a la luz del farol de la esquina de las calles de Fortaleza y Tanea, y por haber vuelto la cara el hombre que corría pudo dist~nguir bien su fisonomía y ropas pareciéndole además que llevaba en la mano un puñal; declarando los testigos Don José María Carrero y Don Francisco Lomba que se encontraban en•aquelins momentos en su habitación de la planta baja de la misma casa de Pérez Morís, con salida al portal y a la calle, por un anepecho, por el que saltaron al oir el grito de I)on José Pérez Monis, al ver a este herido y al agresor que huía, emprendieron su persecución cuyos hechos se declaran probados folios 2,2, vto., 1236, 13 vto., y 7o. 3o.—Resultando: que atendidas las señas dadas por Don Ignacio Díaz Canejas relativa al hombre que corría se comunica• o,)r al Gobernador General para que se sirviera ordenar la busca v captura de dicho individuo y por el Juzgado se dió orden verbal al primer Jefe de Policía y Orden Público con el fin de que por medio (le sus subordinados y los que estuviesen a su alcance ~e 1►nocrrrase averiguar quien fuese el autor del delito, se libraron además requisitorias telegráficas para la captura, fr. 4 y lo. vto. y se detuvo a un individuo llamado Enrique González, cuyos heehos se declaran probados. 4o.—Resultando: que el Alcalde de Humacao en lo. de Octrbre puso a disposición de este Juzgado por la ruta a Federico Rcllón Devané, a quien había detenido en aquel pueblo a las de la noche del mismo día el cabo de orden Público Canuto Vargas; fr. 38-234 al 236 vto.; cuyos hechos pe declaran probados. 3o.—Resultando: que por Don Ignacio Diaz Canejas en su citada declaración de fo. 2,2 vto. y 1,236 se manifestó que las secas del hombre que huía le pareció eran, que vestía traje de dril


98

ASESINATO DE PÉREZ MORIS.

que tiraba a blanco sucio, sombrero de panamá viejo, de estatura bastante alta, ancho de hombros y de color mulato: de la prestada por Don Pedro Arbona, folio 12, a quien se presentó el entonces detenido Enrique González para que manifestase si era el individuo que vió correr, que este le parecía más bajo que el que corría y de otro tipo: de la de Don José Maria Carrero folios 13 vto. y 1,233, que el que corría y a que se había contraído era (le menos estatura y más grueso y ancho, aunque en el vestido se le parecía: de la de D. José Balmes y D. Ricardo Rodríguez fo. 15 y su dorso, que el Enrique González que tenia delante era más tito y menos grueso que el que corría: de la de D. Leonardo Planas fo. 20 que el hombre que corría era alto, de la de D. Gil Martínez, que dicho individuo iba vestido de blanco, de estatura alta grueso de espaldas, y que el Enrique González no era el que vió correr, porque éste era más bajo: (le la de D. Serafín María Alonzo fo. 1,214, que por delante de su casa le vió huir seguido de Carrero, silla en mano diciendo: "Cójanlo", y le pareció de color moreno, alto, traje dril desteñido o blanco, sombrero de ala grande, y cree que llevaba zapatillas y la mano derecha debajo del saco hacia el pecho como ocultando algo: de la de D. Eduar(lo Morelia fo. 37 que el que corría era de estatura regular, grue. o, vestido de blanco sucio usado, sombrero de paja y calzado por lo que se practicaron diligencias de reconocimiento del Bellón i>or Antiloquio Gándara fo. 68 vto. exponiendo este que tanto por la estatura como por el chaquetón y por su color le parecía el misIiio que pasó corriendo por la puerta de su almacén en la noche del veintinueve de Septiembre: D. Ricardo Rodriguez fo. 69 que se parecía muchísimo por su estatura, traje, color y mirada al que vió que corría por la calle de San Justo y que llevaba un puüal en la mano, asegurando D. Pedro Arbona, fo. 69 vto, por las razones que expresa que no le quedaba alguna de que Be116n era el mismo que corría la consabida noche, a cuyo tenor declaran también D. Francisco Lomba fo. 70 y 1,231 y D. José Carrero 1233 quienes también afirmaron que en esos momentos no había en la calle del suceso o sea la de la Tanca otra persona que la que corría y la de D. Ignacio Díaz Canejas : Gerónimo Rodríguez fo. 1235 quien ya al 143 vto, había reconocido a Bellón en rueda de presos y D. Ramón Alou fo. 71 vto, dijeron que el Bellón era el mismo individuo que hula con pasos apresurados, agregando el Alou que al llegar a la casa de Salvá arrojó un cuchillo de cabo negro, nuevo, de poco más de una cuarta de largo y una pulgada de ancho que recogió un negrito desconocido: pareciéndole a D. José Balmes fo. 72 ser el Bellón el mismo que pasó corriendo dicha noche por delante de su establecimiento: I). Eduardo Morelia fo. 72 vto., que le parece el mismo que pasó por delante de la puerta de su almacén gritando: Cójanlo, Cójanlo. D. Paulino Esteban fo. 1,211 que el individuo que vió venir a paso ligero por la calle de Tetuán, seguido de D. José Carrero, era de estatura regular, color mulato, más bien tirando a negro, barba algo cre-


99

ASESINATO DE PEREZ MORIR.

a

elda y vestía como de dril crudo y ajadas todas las prendas y sombrero de paja de ala ancha, llevando indudablemente chinelas pnento que no oyó ruido de tacones, quien no le reconoció en rueda de presos al folio 1,218, y 1,219 vto., porque antes de practiearse ese acto Bellón se hizo afeitar y cortar el pelo, de modo que ni el .Juez lo conoció, cuya circunstancia consta por diligencia: de la de ocupación de las ropas que vestía Bellón y del reconocimiento kle ellas hecho por este al fo. 1,221 en que dice ser la misma que vestía desde el veintisiete de Septiembre hasta después de su ingreso en la cárcel de esta Capital: de la de Don Venancio Luiila, fo. 770, que la noche del suceso de autos vió pasar por la puerta de su casa, situada en la esquina de las calles (le Tanca y Fortaleza a un individuo que cree fuese Bellón al cual conocía desde hace tiempo llamándole la atención que en las drstiutas veces que pasaba se fi jaba en el que declara, por lo que a su vez hubo de fi jarse en él, habiéndole después reconocido en la mañana del siguiente día treinta por haberle encontrado en la Marina eon Facundo Peña y otro que iban a pie en dirección a Puerta de Tierra; en cuya mañana consta confesado por el mismo Bellón y corroborado por Facundo Peña, que juntos y en la dirección expresada recorrieron el trayecto conviniendo en la primera parte de esta declaración de D. Venancio Luiña, la del guardia Pedro Salazar fo. 132, que le vió en las inmediaciones de la calle de la Tanca, como se explica observando el plano del folio 1.243 en los nuiinentos próximos anteriores a la comisión del delito: y la de Facundo Peña fo. 65 respecto a que dicha noche llevaba zapatillas y que las ropas que vestía unas eran las mismas y otras se les parecían de cuyos hechos resultan probados los de que Bellón fné visto poco antes de la comisión del delito rondando por las inmediaciones de la casa de D. José Pérez Monis y que el hombre que corría era alto, ancho de espaldas, de color mulato, vestido de color blanco sucio, sombrero de ala ancha, calzado de zapatillas y que portaba un puñal en la mano diciendo unos que les parecía y asegurando otros que era el mismo Federico Bel16n l)evarié yentre estos uno le reconoció en rueda de presos como así mismo que en los momentos inmediatos posteriores a la perpetración del delito no había iii pasaba Otra persona por la calle de la Panca, que la que huía y que en esos instantes y los siguientes fué perseguido el mencionado individuo aumentándose sucesivamente el número de sus perseguidores con las personas que al ruido y voces de los primeros salían de sus establecimientos coincidiendo las señas que dan todos con las del procesado Federico Bellón, que son Tas que constan en su indagatoria al fo. 61 concordantes con las que expresa su cédula personal fo. 60. 6o.—Resultando: que indagado Federico Bellón fe. 61 declaró que el veinte y cuatro de Septiembre salió de Humacao con _lntonio Herrero a caballo, ambos en dirección a Hato Rey a la casa de Qumersindo Reyes a la que llegaron el veinticinco regresando el Herrero el 27 en cuyo día el declarante vino la Capital


10()

ASESINATO DE PÉREZ MORIR.

ele

a casa de Facundo Peña volviendo de nuevo a casa del Reyes el misr,►o dis y regresó a la de Peña el veintiocho a las siete y media de la :raíisna : que con este fué el mismo día a Cangrejos de donde volvieror. a las pocas horas que fueron a visitar a Arnot, en ► uya ca:a durmió el declarante aquella noche y la siguiente, que el veintinueve almorzó en un cafetín con varias personas y se reunió a las seis de la tarde en casa de su sobrina con Facundo Peña para ir a cenar a casa de Escolástico Pérez donde permaneció hasta las siete y media de la noche yéndose a pasear solo h sta las nueve y media por las calles de la Luna, bajada de Santiago, Fortaleza, San .Justo y Tetuán, al taller de Facundo Peña de donde no volvió a salir hasta la mañana del treinta en la que fué son este en el carro a Cangrejos; que tuvo noticias de la muere de Pérez Monis por un muchacho de la casa de Peña y por Enrique (lon.fdez: que habló con el guardia Salazar la noche del veintinueve en la esquina de la Fortaleza y Tanca, negando que en los momentos del asesinato bajase de la plaza de San Francisco por la calle de la Tanca y que al pasar por el número nueve, viese personas paradas en la puerta de la casa de D. Pedro del Valle, negando asi mismo que hubiese dado golpe alguno de puíial y que continuase luego por la misma calle en dirección de la de Tetuán, San Justo y Puerta de este nombre, oyendo las' voces de Cójanlo, Cójanlo, y que continuase sobre la muralla a la puerta de España: que hubiese tenido resentimiento con Pérez Monis; al cual ni aún conocía, ni con ninguna otra persona de quien quisiera vengarse negando también que se le hayan ofrecido seis mil pesos para que le asesinaran expresando que había ciclo penado des veces y que su ocupación era la de carpintero; diciendo al folio 139, ampliando su indagatoria que la noche del treinta la pasó en casa de (lumci-sin►lo Reyes, que en la mañana del primero Octubre salió con este hacia Juncos pasando por la Carolina, que encontró en el camino a D. Agustín Dueño; siendo cierto Cine Herrero al despedirse del que habla el veintisiete de Septiembre sacó media onza de oro, de cuyo cambio le dió una cantidad explicando al folio 177, que esa media onza se la había dado él antes a Herrero: al fo. 657, dice: que el Reyes le acompañó hasta una y media legua más allá de la Carolina y que la media onza 'le oro con que se pagó la ginebra se la dió al declarante la Sociedad de socorros en pago de trabajos, hacia cuatro o cinco meses al fo. 724, que en el camino que recorrió con Reyes dió un peso a Don Francisco Acosta; al fo. 797, que en el camino de la Capital a Cangrejos. el treinta de Septiembre no encontró el coche ni el caballero de que habla Reyes: que el dinero que gastaba procedía de su trabajo, en cuyo concepto recibió del maestro José Luis unos ochenta pesos de 1). Ramón Herrero, cuarenta o cin.-uenta, y de 11. Francisco Virellas unos doscientos cincuenta que le fueron entregados en varias partidas unos cinco o seis meses sntes de venir a la Capital y que al ir con Peña a Cangrejos el 'lía treinta solo llevaba sobre veinte pesos, que cuando vino dp


ASESINATO DE TERSE MORIS.

101

Humacao traía sobre ochenta pesos y reconoció al fo. 1218 las ropas que le fueron ocupadas como las mismas que vistió desde el veinte y siete de Septiembre hasta que ingresó en esta cárcel, de cuyas indagatorias se declaran hechos probados la confesión (le Bellón de que vino de Humacao con Antonio Herrero a Hato Rey, i permaneneia con este hasta el veinte y siete de Septiembre, su estancia en la casa de Reyes en los días inmediatos anteriores al delito y en el posterior, que durmió en ella y en el siguiente, que le acompañó en parte del camino en su regreso a Humacao, sus frecuentes reuniones con Facundo Peña en la Capita, haciendo viajes con el mismo a Cangrejos; el de no haberse *eunido ::ino accidentalmente con otra persona desde el veinte y siete al treinta, el de haber dormido la noche del suceso de autos en el taller del repetido Peña y que le acompañó el dia siguiente hasta Cangrejos en su citado regreso y finalmente que las ropas ocupadas eran las mismas que vestía la noche del veintinueve de Septiempre. 7o.—Resultando : que Gumersindo Reyes en su indagatoria fr. 95-100 y 1.01 vts. expone, que el veinte y cinco de Septiembre entre una y dos de la tarde, se presentó Federico Bellón en su casa acompañado de un blanco, Antonie Herrero, quienes se desmontaron de sus caballos que dejaron a su cuidado, tomaron caf!• y marcharon a Uanturce. regresando luego, pasaron esa noche y la siguiente en su casa y en la mañana del veintisiete, en unión de ellos tomó ginebra en la tienda de D. José Díaz pagando Herrero con media onza de oro, se despidió para Caguas yéndose el declarante con Bellón a su casa de la que luego salió este para Ja Capital sin que le •volviese a ver hasta el primero de Octubre, en cuyo día tomó su caballo para ir a Caguas expresando al folio 127, que de la media onza tomó parte Federico Bellón habiendo extrañado el declarante y su concubina la reserva con que hablaban Bellón y Herrero: fo. 142, que acompañó a Federico Bellón hasta más allá (le la Carolina para enseñarle el camino de las cuchillas que aquel desconocía: conviniendo a folio 142 que este durmió en su casa la noche del treinta: al fo. 664 que se presentó en su casa el treinta de Septiembre y preguntándole el declarante si sabía el asesinato (le D. José Pérez Monis ocurrido la noche anterior en la Capital le contestó que tanto lo sabía cuanto que lo había matado él mismo, e interrogado sobre el mismo, e interrogado sobre el modo y forma contestó: "que lo hizo tan bien hecho ~lne nadie lo vio hacer" y observándole el declarante que por qué no se había disfrazado respondió que porque hubiera sido más escandaloso, agregando el interpelado Bellón que le había corrido y que en el café Turnll no quedó un alma; que enseguida le pidió el caballo que por ser ya de noche no pudo encontrarse hasta el amanecer, como así sucedió, y que invitado por Bellón le acomp'ñó, habiéndose afeitado este, antes de salir hacia la Carolina y que con dinero de- Be116n compró entre otras cosas un par de medias para él mismo, el cual calzaba chinelas; que andando e~


108

ASESINATO DID PÉREZ MORIS.

Pérez

dos

mismo",

camino, más allá de la Carolina el declarante dijo a Bellón que cuando este llegase a Humacao, ya Herrero sabría lo ocurrido, a lo que le contestó afirmativamente, agregando que era un cobarde que le había acompañado con el fin de llevarle y tenerle el caballo en Puerta de Tierra para que pudiera escapar y no lo había cumplido, y como el declarante le dijera que eso no era ser hombre, Bellón le contestó que así era la verdad: que bajo un palo de mangó al hablar de la muerte de Pérez Monis le dijo Bellón, que quien se había portado como un hombre era Facundo Peña: al fo. 732, que Bellón le dijo: "Qué será de Facundo a estas horas en la Capital, el pobre allí solo?", pero que mandaría a Herrero a saber de él y que Herrero haría lo que él quisiera; que en la bifurcación del camino, pasada la hacienda de Don José Saldaña, se separaron, manifestando Bellón, que quería pasar por las Piedras: al fo. 781, que supo por el mismo, que cuando el treinta de Septiembre marchó de la Capital a Cangrejos dijo a Facundo Peña que iba arrancado, y habiéndose encontrado una persona que iba en un coche a la que conocía le hizo una seña, por lo que se paró el coche y envió a Facundo Peña, que volvió con bastante dinero y tanto que al siguiente día regaló Be116n al declarante catorce pesos y observó que aún llevaba mucho dinero, en cuya afirmación con respecto a Bellón se sostuvo,el Reyes no obstante la negativa de aquél en careo fo. 824, diligencia en que se hizo constar que las negativas de Bellón eran desconcertadas demostrando profunda emoción que se revelaba en el hecho de que por algunos minutos se le extinguió la voz y perdió de una manera evidente su habitual serenidad, que había sostenido en todos los actos anteriores, limitándose cuando recobró la voz a balbucear una simple negativa: ratificándose el Reyes al fo. 1.166, vto, y agregando haber oído a Bellón que la Divina Providencia le puso a Morís en disposición de poderle matar: constando así mismo de las declaraciones de Facundo Peña; fo. 829, que el treinta de Septiembre a las cinco y media (le la tarde en la casa de la viuda de Escalera en Cangrejos le dijo Bellón, "estoy triste porque he hecho una c'sa que he sentido mucho pero que no he tenido más remedio que hacerla porque me ha tocado a mi, y si no lo hubiera 'hecho, me lo hubieran hecho a mí", añadiendo: "cuidado que aquí no hay nadie que sepa que yo he asesinado a Pérez Morís, más que tú, porque te lo acabo de decir y si llega a saberse, te suceder:4 a tí lo que asustado con esta manifestación el declarante se separó de Bellón y marchó a la Capital apareciendo al fo. 833, en careo de Facundo Peña con Bellón, que el primero se ratificó y sostuvo lo expuesto, contra este, quien negó haberle confesado ser el matador de Pérez Morís; ratificando también el Peña al folio 1.169 que Bellón le confesó ser autor del delito y añadió en la misma diligencia que aquél usaba botas de búfalo y zapatillas; de cuyos hechos se declaran probadas la confesiva extrajudicial de Federico Bellón ante los citados testigos de ser el autor de la muerte de Don José Morís, la de Reyes


loa

ASESINATO DE PÉREZ MORIS.

ile haber tenido a Bell6n en su casa en los días inmediatos anteriores y de que con conocimiento de que había cometido el asesinato mencionado le dió albergue en la misma el día posterior a !a ejecución, que le acompañó mostrándole el camino que aquel desconocía y que recibió del mismo la remuneración que expresa. 80.—Resultando: de las declaraciones referidas de Bell6n y Herrero fr. 163 y 180 que ambos salieron juntos a caballo de Humacao, el veinticuatro de Septiembre después de rectificar el último en el careo su inquisitiva en que había dicho que salió solo, cuya contradicción explica manifestando que faltó a la verdad solo por el gusto de ver a Federico Bellón al practicar aquella diligencia: que llegaron a Hato Rey a casa de ólumersindo Reyes el veinte y cinco por la noche desde cuyo punto a la Capital hizo Rehén varias excursiones siendo la última la del veinte y ocho 'le Septiembre reuniéndose esos días con Facundo Peña de quien se separó a las siete y media de la noche del veintinueve, expre.ando que siguió paseando solo hasta las nueve y media por las calles de la Luna, bajada de Santiago, Fortaleza, San Justo, Tetuhn y Taller de Peña, habiendo encontrado de nueve y media a diez al guardia►4'edro Salazar en la esquina de las de Fortaleza y Tanca, cuya cita evacuó el Salazar folio 132, diciendo qua a las uueve y tres cuartos de esa noche vió al Bellón dos puertas antes de llegar a la imprenta de Don José Pérez Monis y que, haciendo mucho tiempo que no le veía le preguntó el motivo de su viaje, contestándole que había sido para las fiestas de Cangrejos para ver la familia, desde donde se fué con el declarante hasta la calle de la Tanca yéndose el Salazar para la plaza de Santiago y el Bellón en dirección contí'aria ; y de la citada declaración de Don Venancio Luiña fo. 770, de cuyos hechos se declaran probados los de la salida de Federico Bellón de Humacao acompañado de Herrero la llegada de ambos a la casa de Reyes en Hato Rey y los viajes del Bellón a la Capital en las fechas expresadas como también el de haber estado en los momentos próximos anteriores al hecho de autos, no solo en esta ciudad en las calles más próximas a la del suceso, sino también en esta misma o sea la de la Tanca y en el corto trayecto que en aquellos instantes había de recorrer Don José Pérez Monis según costumbre para ir desde la imprenta a su casa. 9o. Resultando: de la declaración de Don José Janer fo. 317 vto., que Federico Bellón estuvo con Ramón Colón y otros en el Mangó, Juncos y barrio de Gurabo arriba, el primero de Octubre, entre tres y cuatro de la tarde, según D. Primitivo Rocafort, cuya cita al fo. 318 se evacué de conformidad declarando el mencionado Colón 442 y 457 vtos., que se encontró con Bellón a quien abrazó y prenguntándole de donde venia le contestó que de Humacao y como le replicase que para donde iba y le dijese que para Humacao dudando el declarante confesó Bellón que venia de la Capital, el Colón le aconsejó que tuviera cuidado porque se decía que él era el autor del asesinato por lo que le andaban bus-


104

ASESINATO DE PESEZ MO$IS.

_r?ró,

10o.

-Resultando:

canelo le dijo a Bellón "Caá, no, y a más a mí no hay quien me coja", despidiéndose éste acto continuo le aseguró que sería la última vez que se verían, cuya declaración en lo concerniente a que se decía que el Bellón era el asesino, se confirma por la de Don Mauro Cadilla al fo 473 vto. de cuyos hechos se declaran probados la estancia y paso de Bellón por los parages referidos, conversación habida entre este y Ramón Colón, y que en esos momentos ya se decía de público que Bellón era el asesino de Don José Pérez Monis. de las inquisitivas de Federico Bellón que ya se han consignado, que este estuvo en la casa de Gumersindo Reyes, de conformidad con este, la noche del treinta de Septiembre y que en la mañana del siguiente primero de Octubre partieron para Humacao y según el Reyes fué rogado por Bellón para que le enseñase el camino de las cuchillas por querer atrechar para la Carolina, y que accediendo a ello fueron juntos, encontrándose a Ramón Colón que parecía ser muy amigo de Federico Bellón, de quien después se que según Cándido Ruiz expresó fo. 513 vto. vió pasar a 1 una de la tarde del primero de Octubre, estando en un rancho frente a la tienda de Don Elextenio Catalán. por el camino de la Carolina a Juncos, a tres individuos cuyos caballos iban fatigados, y que de aquellos, dos, eran mulatos y el otro trigueño, reconociendo después al Be116n en una de los primeros cuando este fué detenido, afirmando al fo. 726. en rueda (le presos ser Antonio Herrero el trigueño a que se contrajo: que 1)on Sextenio Catalán fo. 550 vto, expresa el día y llora en que vió pasar por delante de su tienda ventorrillo, barrio (le los Cedros, término de la Carolina, tres hombres, a caballo, uno de los cuales era Bellón, extrañándole que siendo antiguos conocido~ pasara sin saludarle y más aún que habiéndole visto se hizo el distraído y espoleó el caballo, volvió la cara y se alejó, sin que conociese a los otros dos y que Bellón vestía como unánimemente declaran todos, que así lo vieron sus vecinos Cán(lidos Ruiz y 1)o►iia Generosa Márquez, citas que se evacuan de conformidad a los fc+lios 52 y 554, aíiadieudo el Catalán que de los otros dos, uno era nnllato como de treinta y nueve años y el otro blanco trigueño, bajo, cara redonda, de unos treinta años, mirada viva y vecino de Humacao, y agrega que Bellón era el n►i.smo que al día siguiente pasó por Juncos conducido por ruta; apareciendo confirmado al fo. 555, por Rusebio de la Cruz el tránsito de los tres a caballo y con la circunstancia de que les vió internarse en los montes en dirección al barrio del Mangó, apartándose para ello del camino real, de cuyos hechos se declaran probados el propósito de Bellón de regresar a Humacao por vía qre no fuese la ordinaria y en el menor tiempo posible, el auxilio prestado para ello por el Reyes, y que a Bellón le acompañaron Herrero y otro a caballo en esa precipitada marcha en la ocasión expresada por trochas y montes apartádose de propósito de la carretéra.


105

ASDSINATO DD PISIz HOBIs.

a

l lo.—Resultando : de las declaraciones prestadas por Don Jacinto Aparicio, Jefe de Orden Público del departamento de Hnuiacao fo. 573, desde el pueblo de Naguabo, que por la voz pública y confidencias secretas sabía que Antonio Herrero el 30 de Septiembre estuvo en Boquerón esperando a Bellón para entregarle el precio del asesinato, que Herrero era inseparable de Bellón (para entregarle) y le facilitaba todos los medios para la comisión del delito y la fuga, cuyos medios provenían de otras personas que no le nombraron y que por orden de las mismas salió Herrero para la Cápital precipitadamente el 3 de Octubre, a fin de que previniese a Bellón que no revelara los nombres de sus favorecedores, constando al declarante y al público que poco antes y después del crimen estuvo en continuas idas y venidas de Humacao a las Piedras, Juncos, y otros pueblos y barrios, ocultándose de que le vieran con quien conferenciaba; y el mismo Aparicio al fo. 1,252 que procedió a la busca y captura de Bellón y Herrero desde el 30 de Septiembre en virtud del telegrama que recibiera para ello y en atención a las confidencias que contra ambos tenía sin que pudiese encontrar a Herrero en los primeros tres días de Octubre, sin duda porque sabiendo que le buscaban procuró uo ser habido, y que solamente le vió el sargento de Or(len Público cuando el dia tres salió de Humacao caballo y a galope para la Capital; obrando al fo. 328 un telegrama comunicado por el jefe de aquella sección, sobre, que Herrero era el encargado de entregar a Bellón el dinero ofrecido por el asesinato apareciendo asi mismo que desde antes del 24 de Septiembre en que salieron juntos de Humacao Bellón y Herrero y desde que se verificó la elección de Don José Pérez Morís para Diputado Provincial se hallaba en los pueblos del Distrito con los deseos y l►ropósitos de darle muerte según lo que exponen Don Arturo Delgado fo. 293, Don José Hernández fo. 295 vto, confirmado por I). Francisco Sánchez fo. 296 vto., Concepción Miranda fo. 297 y Don Celestino Méndez fo. 298 por lo que declara Don Genaro Rovira fo. 299 y 1.03.5 vto, sobre haber dicho Don Federico Sellés que Pérez Monis no se sentaría como Diputado sino a fuerza de sangre, declarando también Don Domingo Munoso fo. 945, conforme con Don Casimiro y Don Cayetano Hernández fr. 946 y 949 y con Don Jesús Avilés fo. 947 vto, y así mismo por Leocadia Hernández fr. 1.031, 290 y 1.070 que oyó a Vitoria Parrilla cocinera de Don Federico Sellés el 30 de Septiembre hablando de la muerte de Pérez Morís, que desde el día anterior le estaban haciendo la cama y que en Humacao se dijo que este cruzaría como diputado, pero que no volvería y que en Hato Grande no le habían asesinado porque no había gente de valer y les daba miedo de ver a un hombre muerto: de la declaración de I). Pedro Manzano fo. 1.042 que el 29 de Septiembre en la botica de Zavala en Humacao, dijo Don Arturo Sánchez en su presencia y' la del boticario que aunque no conocía a Morís era su enemigo por haber hecho mucho daño al pals, y que id a él le hubiera hecho la misma


106

ASESINATO DE PEREZ MORIS.

proposición de matarle que a cierto sujeto de Humacao, por miles de pesos, la aceptaría y aún por menos, agregando el declarante que al saber la muerte de Pérez Monis recordó aquella conversación y la puso en conocimiento del cabo de Orden Público, Don Ramón Gallego: de la de Don Luis Alonzo fo. 444 vto. que públicamente se dijo que Bellón era el asesino, de la de Don Agustín Alonzo fa. 531, de Don Domingo Munoso, fo. 945, confirmada por las de Don Leandro y Don Cayetano Hernández fr. 946 y 949, y por la (le Don .Jesús Avilés fr. 947 siendo todas relativas y congruentes a los mismos rumores; la de Don Serafín del Fan, vecino de las Piedras; al fo. 226, que oyó decir en este pueblo que en la botica de Zavala en Humacao se habían ofrecido seis mil pesos al que matase a Pérez Monis ; del parte del Comandante del puerto de can Lorenzo comunicando haber tenido varias confidencias sobre el proyecto del referido asesinato de conformidad con otros a los folios 80, 82 y 90: de la declaración de Don José Saldaña fo. 444 que sabía por un individuo quo t'ontró en el camino de las Piedras que Antonio Herrero, veci Humacao estaba buscando un asesino que matase a Pérez Monis y que el elegido era Federico Bellón; exponiendo el Tefe de Orden Público fo. 122 que por el Comandante del puesto de Juncos supo el ofrecimiento de seis mil pesos hecho en la botica de Zavala por Antonio Herrero y que Bellón que estaba próximo se le unió y marcharon juntos constando también en las declaraciones del orden público Juan Flaqner fo. 258 vto. y Canuto Vargas al fo. 234 vto, haber oído que ofredan seis mil pesos a Herrero por matar a Pérez Monis cuya proposición no aceptaba por ser padre de familia, y que estando presente Bellón dijo que él lo haría por menos, replicándole entonces Herrero que se fuese con él agregando los declarantes que por saberse que entre aquellos se concertaba la. muerte de Pérez Monis, tan pronto como se tuvo noticias de que este iba a visitar los pueblos del distrito que le nombré Diputado, recibieron orden el Vargas y otros para vigilar a los repetidos Bellón y Herrero, que en el mismo sentido declara el guardia civil Manuel González fo. 280 refiriéndose a Catalina Vega que le n►anifest6 haber oído a Don Braulio .Jiménez, cuando Pérez Monis fué al pueblo que a su regreso a la Capital sería asesinado; habiéndoselo dicho también por la misma, delante (le Doña Tomasa Santana y de sus hijas Doña Teresa y Doña .Joaquina, que no comunicara aquella noticia porque si el Jiménez supiera que ella la había revelado, la mataría, cuyas citas se han evacuado de conformidad a los folios 282 al 284 vto. y al 285 vto, expone la Catalina que habiendo sabido por Doña Teresa la muerte de Pérez Monis la comunicó a I)on Braulio, el cual le dijo que si volvía a oirle hablar de esas cosas la mataría, de cuyos hechos se declaran probados los muy numerosos, graves y congruentes rumores anteriores y simultaneos al asesinato de Pérez Monis, que los mismos rumores contienen declaraciones precisas, designando como partícipes en el proyecto del asesinato a Herrero y a Bellón: al primero induciendo


ASESINATO DE PEREZ MORIS.

107

directamente al segundo a la ejecución por medio de precio y auxilios sin los cuales no se hubiera perpetrado, y a Bellón aceptando la realización material del crimen. 120.—Resultando: de la declaración de Don Ramón Herrero, fr. 1.054, que Bellón le trabajó de carpintero desde mediados de Agosto hasta el 20 de Septiembre últimos, pagándole por semanas a razón de doce reales diarios, cuyo hecho se declara probado. 13o.—Resultando: que el Bellón fué condenado a seis años de presidio por homicidio; y otra vez a seis meses de presión por tentativa de robo, folios 6q7 y 678; cuyos hechos se declaran probados. 14o.—Resultando: de la indagatoria recibida al procesado Antonio Herrero que el veinticuatro de Septiembre último salió solo de su casa de Humacao en un caballo zaino y al llegar cerca de Caguas encontró a Federico Bellón y siguieron juntos llegando a Rio Piedras a las cuatro de la tarde y a Hato Rey a la casa de Gumersindo Reyes a las cinco, donde durmió con Bellón en un mismo catre: que desde entonces se reunió con él varias veces bebiendo juntos y pagando en una de estas ocasiones el que declara con media onza de oro que cambió al efecto, de la que prez-. tú a Bellón cuatro pesos, despidiéndose de este y de Reyes el 27 para volver a Humacao que era amigo intimo de Bellón hasta el punto de que cualquiefl de ellos disponía de lo del otro; al fo. 669, que salió solo nuevamente de Humacao para la Capital el tres de Octubre y al llegar a Rio Piedras dejó el caballo a Don José Sierra, continuando su viaje en el tranvía de las siete y me dia de la noche del cuatro, en cuyo día fué detenido por la Guardia Civil; al fo. 1.2592 que esa salida de Humacao fué a las diez de la mañana con el objeto de comprar ganado que no traía dinero sin haber comprado ninguno en el camino; al' fo. 180 en careo con Bellón defirió a lo dicho por este de que salieron juntos de Humacao el 24 de Septiembre, manifestando que de propósito faltó a la verdad solo por el gusto de ver a Bellón con motivo del careo que por la indicada contradicción había de practicarse; de cuyos hechos se declaran probados por su confesión los de haber salido de Humacao el veinticuatro de Septiembre con Bellón, de quien no se separo hasta el 27: que el tres de Octubre salió nue vamente de Humacao llegando a la Capital el cuatro y que con deliberado propósito de ver a Bellón mintió en su primera indagatoria. 15o.—Resultando: de la declaración de Pedro Pamiel fo. 634 que Antonio Herrero le dejó su caballo en esta Capital a las cinco y media de la tarde del cuatro de Octubre sin que volviese a recogerlo según expresa porque prendieron al Herrero diciendo Bellón al fo. 177 y 657 que la media onza de que habla Herrero era suya, procedentes de sus trabajos de carpintería y que si este la tenía fué porque él se la dió antes; de cuyos hechos se declaran probados la contradicción de Herrero con las declaraciones de Bellón y de Pamiel y en los particulares a que se contraen.


108

ASESINATO DE PÉREZ MOSIS.

se

no

los

16o.—Resultando: al fo. 521 que Cándido Ruiz vió el primero de Octubre a caballo a Herrero con Bellón y otro por el camino de la Carolina a Humacao reconociendo en rueda de presos fo. 726 al Herrero: que al fo. 550 D. Sestenio Catalán el primero de Octubre como a la una de la tarde vió pasar delante de su tienda en el barrio de los Cedros tres hombres a caballo, uno de los cuales era Bellón, no conociendo a los otros dos, pero afirmando que uno era mulato de unos treinta y nueve años y.el otro blanco tri gueño, bajo, cara redonda como de treinta años, de mirada viva, y que creía fuese vecino de Humacao, al cual en rueda de presos, fo. 729, designó en Herrero; presenciando lo mismo sus vecinos Cándido Ruiz y Doña Generosa Márquez, quienes evacuan las citas de conformidad fr. 552 y 555, habiendo igualmente reconocido en rueda de presos dicho Ruiz en Herrero al blanco que vió pasar; de. cuyos hechos se declaran probados que Antonio Herrero el primero de Octubre pasó por el barrio de los Cedros en unión de dos mulatos, uno de los cuales era Bellón, yendo los tres a caballo cuando el Bellón regresaba para Humacao. 17o.—Resultando: que de las declaraciones fr. 234 vto. 581, 280, 282 al 285 vto. 290, 1.042, 1.132, 573 y 1,252 que públicamente y en confidencia se decía que ofrecieron a Herrero seis mil pesos por matar a Don José Pérez Monis, tan pronto como se supo que este iba a visitar los pueblos del Distrito, por los que salió Diputado, se mandó a los agentes de Orden Público que vigilaran a Bellón y Herrero; que el 30 de Septiembre estuvo en Boquerin con objeto de esperar a Bellón y entrgarle en ese punto el precio del asesinato; que Herrero era inseparable de Bellón, el que le daba dinero y facilitaba todos los medios para la comisión del delito y su fuga: que sabiendo Herrero que le buscaban para prenderle desde el primero de Octubre, trataba de ocultarse y que solamente le vió e lsargento de Orden Público la noche del tres en que salió de Humacao a escape en un caballo hacia la Capital, de cuyos hechos se declaran probados en expresados conceptos las circunstancias y la calidad de la participación que Herrero tuvo en el delito. 180.—Resultando (que) al fo. 693 por Don Jaime Ors, que hallándose en la playa de Humacao la noche del 30 de Septiembre vió pasar tres individuos a caballo a quienes oyó decir: "por aquí tenemos que embarcar", sin poder precisar si dijeron lo tene mos que embarcar o tenemos que embarcar, y que por la oscuridad de la noche y lo ligero que marchaban oyó más ni pudo conocerles, sabiendo que el primero de Octubre el bote "Ramoncito" con el criollo González que se hallaba despachado para salir a Vieques no lo hizo hasta el día cuatro, porque el ayudante de marina le había recogido los papeles, cuya cita se•evacuó de conformidad, agregando el González al fo. 694 vto. que tenía cargado su bote para salir aquella misma noche, pero que habiendo encontrado a Don Miguel Sampayo, de Vieques, le dijo que queesperaba al día siguiente, en lo que convino, ría irse con él, si


ASESINATO DE PEREZ MORIS.

109

recibiendo después una carta del 8ampayo con la misma pretensión y oferta de abonarles sus estadías si le aguardaba hasta por la tarde del día siguiente, y llegada la noche sin que pareciera, se retiró a su casa, enterándose en la mañana del tres que Samíiayo se había embarcado eu el vapor la noche anterior en Naguabo para la Capital, por lo que fué a la Capitanía del puerto a recoger sus papeles y supo por el ayudante de marina que tenía orden de no despacharle; lo que confirma al fo. 697 el Capitán del puerto, quien agrega que habiendo recibido órdenes judiciales para impedir la salida de un mulato, y sabiendo que el bote "Ramoneito" saldría por la noche, lo impidió previniendo que saliera de día dando previo aviso para su reconocimiento y al fo. 90, que según informe del alcalde de Fajardo como a las dos y media de la madrugada había sido visto un bote tripulado por tres negros tortoleños que se embarcaban, quienes llamados por dos parejas de la Guardia Civil no hicieron caso, marchándose mar adentro, no obstante dos disparos que le hicieron; de cuyos hechos se declara probado la estancia en la playa de personas y botes o embarcaciones que se hicieron sospechosas en fechas inmediatas a la Comisión del delito y regreso del Bellón a Humacao, a quien en la parte niás próxima al, dicho pueblo, acompañó Herrero, de signado de público como indultor directo de la ejecución del asesinato, según otras constancias de autos de que se ha hecho mérito. 19o.—Resultando: (le las inquisitivas de Facundo Peña to. 65 y 648 que Bellón estuvo en su casa desde el 27 al 30 de Septiembre, en cuyo último día fueron juntos a Cangrejos habiendo estado unido. el 29 a las once de la mañana y a las cuatro de la tarde en el taller del declarante, cenando juntos a las seis y separánclo~e a las siete y media de la noche del citado 29, a cuya hora Bellón se fué sólo en dirección del Castillo de San Cristóbal, creyendo que luego iría a dormir al Taller, sin que hubiese convenido en lo que habían de hacer al otro día en que lo encontró a las siete e la mañana en la puerta del mismo Taller: al folio 818 que se despidió de Bellón a las cinco de la tarde del treinta en la casa de la viuda (le Escalera en Cangrejos, notando que estaba violento y suspirante y que procuraba ocultar la causa de su agitación al fo. 829 que venciendo el miedo que Bellón le inspiraba lo llamó aparte junto a un palo de mangó bajo el que le confesó éste que había matado a Don José Pérez Monis, por lo cual asustado el declarante se despidió y se vino a la Capital, agregando que los conciliábulos de Bellón cree que fueran de noche, puesto que pasaba el día durmiendo, en cuyas declaraciones se ratificó en su careo con aquel, al folio 833 diciendo además que al confesarle el Bellón el asesinato le amenazó de matarle si hablaba, y que Si él no podía otro le mataría, apareciendo así mismo que durante la prisión de dicho Peña le fueron ocupados varios papeles que enviaba abu familia dentro del pan sobrante de la comida que ésta le mandaba, los cuales obran testimoniados


110

ASESINATO DE PEBEz MOBIs.

a los folios 388, 412, 543, 757, 810 y sus inmediatos, diciendo en ellos entre otras cosas que le estaban indagando la procedencia del dinero que tuviese, encargando a Aureliano y José que dijesen que desde que cayó preso ellos le mantenían: participando que le traían apurado porque querían que él supiese a lo que vino Bellón, encargando no hiciesen más que lo que él les dijera; que el pan que le enviasen fuera en cuartitas abiertas, no habiendo podido hacer nada en la de aquel día ni en la del anterior porque tenía miedo, recomendándole mandaran un muchacho de juicio que no echase a perder la cosa; encargaba a Aureliano dijese a Nina que le' encomendase al Santo de su devoción y que le dijera que si le preguntaban si Federico llevó dinero, que contestara que no, que tuviese mucho cuidado con Pancho porque éste con su ron había descompuestó todo lo declarado y así mismo que viese a Nina y le dijese irían a preguntarle si Federico almorzó en su casa a lo que debía contestar afirmativamente, encargando también a Aureliano que no dejase de ver al Cubano porque le llamarían y era de interés que estuviesen de acuerdo sin discrepar un punto por ser lo más esencial de la cosa y le participaba que el fiscal había ido al pueblo de Bellón a buscar datos para condenarle, entendiendo que lo hacía porque con las pruebas habidas hasta entonces no podrían condenarle, según su opinión; ptevenía que Hipólita se ratificase en que por ella supo según él había declarado la muerte de Pérez Morís, apareciendo así mismo de los citados papeles el encargado de ocultar pagos de deudas propias hechos en aquellos días, y que de los que no pudieran ocultarse dijeran que los habían satisfecho empeñando algunas prendas y al efecto daba las instrucciones de cuyos hechos se declaran probados los de que el procesado Facundo Peña acompañó a Bellón casi constantemente desde los días anteriores hasta el posterior al de la con►isión del delito, con la particularidad de haber estado con él hasta dos o tres horas antes de la perpetración del mismo, que tuvo a disposición de Bellón su taller, que ha procurado demostrar que aquel no traía dinero; que su familia negase la procedencia del metálico, con que habían pagado gastos y deudas propias, que le albergó en su taller, en el que durmió la noche del suceso de autos y que le acompañó al día siguiente en su fuga con cónocimiento de la perpetración por este del delito de que se trata. 20.—Resultando: de las inquisitivas prestadas por G}umertliúdo Reyes fo. 95 vto. que vió a Bellón el 26 de Septiembre por haber llegádo a su casa entre ocho y nueve de la noche sin que le dijera el motivo de su viaje, parchándose luego ignorando adonde, que no le vió el 27, que en su casa en aquellos días no estuvo tampoco otra persona extraña expresando después que fué el día 20 a la nna de la tarde cuando Bellón fué a su casa acompañado de un blanco, que se fueron luego estos a Santurce, dejando a su cuidado los caballos, que regresaron a las nueve de la noche del miisino día 25, durmiendo en su casa, que marchándose el decla-


ASESINATO DE PEREZ MORIR.

1 ll

su

rante a trabajo al día siguiente y dejándolos en ella; al regreso por la tarde supo que aquellos habían ido a Santurce de donde, volvieron por la noche, que también pasaron en la misma; que en la mañana del 27 reunido con ambos tomó ginebra que pagó el blanco, cambiando para ello media onza de oro, despidiéndose entonces este para Caguas y el dicente se volvió con Bellón a su casa de Hato Rey y más tarde el último se fué a la Capital, de donde no regresó hasta el primero de Octubre a las seis de la maíana t a cuya hora tomando Bellón su caballo, se marchó en direccion a Caguas, que así Bellón como el blanco le dijeron que habían venido a las fiestas de Cangrejos: que hacía ocho o diez arios que no veía a Bellón, que el blanco llamado Antonio fué el único que pagó alguna cosa en forma de gratificación por el gasto que hicieron al folio 100 vto, que no vió que Bellón trajese arma ni supo que este ni el Antonio tuvieron enemistad con nadie, que supo la muerte (le Pérez Monis por Don José Monclova, habiendo conocido a Bellón cuando estuvo con él en presidio al fo. 101 vto, que los repetidos Herrero y Bellón acstumbraban a hablar en secreto junto a un palo de mangó cercano de la casa del declarante y que creía que el apellido del Don Antonio era el de Herrero: al fo. 142, que acompañó a Bellón el primero de Octubre para mostrarle el camino de las Cuchillas que aquel desconocía; y al folio 142 vto. en careo con Bellón rectificó diciendo que este durmió en su casa la noche del 30 de Septiembre: al folio 664, que en esa noche pregunto a Bellón si sabia del asesinato de Pérez Monis contestándole que canto lo sabía como que él mismo era el autor y que le habían corrido y que en el Café de Turull no había quedado un alma, que Bellón le pidió el caballo y como no se encontrara se acostaron hasta la mañana siguiente en que habiéndole hallado se marcharon juntos en dirección a Humacao: al folio 730 que al pasar por el barrio de los Cedros no se les unió ni acompañó ninguna otra persona, cuya negativa está contradicha por los testigos Don Celestino Catalán y Cándido Ruiz, quienes en rueda de presos reconocieron a Herrero. y a Gumersindo Reyes como los que acompañaban a Bellón el lo. de Octubre por el barrio citado; y al folio 824 dice el mismo Reyes que Bellón en el citado día 30 le regaló catorce pesos; de cuyos hechos se declaran probados los de que Gumersindo Reyes albergó en su casa a Bellón y Herrero todo el tiempo que estuvieron en el barrio de Hato Rey, sin que fuera obstáculo para ello la forma reservada en que para el mismo vivían, el de que también albergó a Bellón después de haberle confesado que fué el matador de Pérez Monis, el de que previo ese conocimiento recibió remuneración del mismo y el de haberle facilitado la fuga acompañándole hasta después de incorporarse con Herrero que les aguardaba en el camino que habían de llevar. 21.—Resultando: que el procesado Gumersindo Reyes lo ha sido dos veces y condenado con anterioridad por el delito de hurto fr. 638 al 641, cuyo hecho se declara probado. Ii 8


22.—Resultando: que el Promotor Fiscal al fr. 1280 evacuando el trámite de su cargo solicitó que se condenase a Federico Bellón Devané como autor del asesinato con las circunstancias agravantes 16a., .18a., 19 y 22 del Art. 10 del Código Penal y sin ninguna atenuante a la pena de muerte en la forma prescrita en los artículos 100 al 102 y para caso de indulto la de inhabilitación absoluta perpetua"y sujección a la vigilancia de la Autoridad si en el indulto no seremitieran estas penas y en la 8a. parte de las costas a Antonio Herrero y Ramírez como cómplices y sin cirdnnstanciás apreciables a doce años y un día de cadena temporal, interdicción Civil durante la condena, inhabilitación absoluta, perpetúa y sujección a la vigilancia de la autoridad por toda la vida y en otra 8a: parte de costas; a Facundo Peña y Gumersindo Reyes, como encubridores, el primero sin circunstancias y el segundo con la agravante sin atenuantes en seis años y un día de presidio mayor, inhabilitación absoluta temporal en toda su extensión y sujección a la vigilancia de la Autoridad, por otro tanto más de tiempo al de su condena principal, que se contará desde el cumplimiento de la misma y otra 8a. parte de costas: a Gumersindo Reyes a ocho años y un día de presidio mayor y las accesorias del Peña, y otra 8a. parte de costas, condenándose a los cuatro a que mancomunada y solidariamente paguen a los herederos de Doii José Pérez Monis la cantidad de cuatro mil pesos: que se absuelva a Francisco Peña, Nicasio Alvarez, y José Martinez Delgado por no haberse probado su participación en el delito, con tres 8os. de costas (le oficio y que se sobresea definitivamente respecto a. Enrique González con pronunciamientos favorables coil las ;restantes octavas partes cle oficio, y que luego que recayere ejecutoria en la causa se saque testimonio de las declaraciones pertinentes de Félix Gonzi'clez Geigel, Saturnina Cepeda, María Benedicta Flores y Paulo Repullo para proceder criminalmente contra ellos a lo que hubiese lugar habiéndose por conforme en el primer otro si con las declaraciones de los testigos del sumario, y por renunciad~is las ratificaciones y la prueba, y por el segundo otro si solicitó la escarcelación del referido procesado Francisco Peña. 23.—Resultando: que por auto del día 7 del mes de marzo último se dió por evacuada la acusación Fiscal mandándose dar traslado (le ella a los procesados Federico Bellón, Antonio Herrero, Gumersindo Reyes y Facundo Peña, teniéndose por hechas la manifestación y renuncias consignadas y se sobreselló libremente la causa con respecto a Francisco Peña, Enrique González, Nicasio Alvarez (a) Liebre, Don José Sáldaña y Don Luis Gautier con seis octavas partes de costas de oficio y que se pusiera inmediatamente en libertad al procesado Francisco Peña para lo que se librase la oportuna orden al Alcaide de la Cárcel proveyéndose así al segundo otro si, orden que se libró en el mismo día. 24.—Resultando: que los procesados Facundo Peña y Gumersindo Reyes pretendieron ampliar sus declaraciones y de con-

y-


ASESINATO DE PÉREZ MORIS.

11$

v

muy

formidad con el Promotor Fiscal se accedió a ello en providencia de diez del mismo mes fo. 1.212 y recibida la del Peña fo. 1.214 expresó que lo declarado en su última respecto a que Federico Bellón le confesaba ser el autor de la muerte de Pérez Morís no era la verdad y que si así lo dijo fué porque el Señor Juez que conoció primeramente de la causa le ofreció si así lo decía sacarle de la bartolina y darle la libertad, y que la segunda vez que vino a la cárcel el Señor Magistrado que conoció de la causa intentó hacerle ésta manifestación pero que no la hizo por haberle llamado entonces el Alcaide al cuarto de la cobacha del llavero, donde le dijo "cuidado que tienes buenas recomendaciones afírmate siempre en la declaración que has dado que Federico fué el que mató a Pérez. Monis, no tengas cuidado que así saldrás bien, tú y .Gumersindo", ampliando este la suya al folio 1214 vto, se ratificó en lo que tenia declarado hasta en primer careó con lo demás que si había declarado falsamente fué porque el Juez que conoció primeramente de la causa le ofreció ponerle en libertad siempre que dijera que Bellón había sido el matador de Pérez Monis y que en otro caso le pondrían un par de grillos de veintidos libras y To mandarla al subterráneo del Morro, habiendo obrado así porque hacia cuarenta y cinco días que se hallaba incomunicado y también porque desde el pueblo de Rio Piedras le venía haciendo ofertas Don Juan Ubarri para que declarase contra Bellón, habiéndole ofrecido Don Pablo Ubarri en una entrevista en la sala de Jústicia de la cárcel todo su apoyo si se sostenía en el careo que tendría con Bellón; habiéndole dicho el Sota-Alcaide cuando vió que el que habla no declaraba más que lo que sabia, que a ellos todos se les debía poner en guillotina porque .no decían que Bell6n era el que mató a Pérez Monis y que por no haber contestado al Fiscal Pallás la mujer -del declarante lo que aquel quería, la condenaron a cuarenta y ocho horas de encierro. 25.—Resultando: que evacuadas las defensas de Federico Bellón y Antonio Herrero bajo una misma representación y la de Gumersindo Reyes y Facundo Peña bajo otra distinta, en cuyos respectivos escritos solicitaron dichos cuatro procesados la absolución y promovieron la prueba que tuvieron a bien y recibida la causa a prueba por todo el término de la Ley, con inclusión de las prórrogas se practicó la declarada pertinente. 26.—Resultando: que de la prueba practicada a instancia de Federico Bellón y Antonio Herrero aparece que se ratificaron ros testigos que a petición de los mismos fueron citados, con excepción de una que no ha comparecido: que en la diligencia de talla se consigna que Bellón tiene un metro y setenta y ocho centimetros, y el Enrique González uno y setenta: que interrogados José Eloy, Juan Peña, Vicente Martínez, Francisco Sosa y Don Asunción Ramos dijeron que les constaba la dificultad de Bellón para correr y andar (le prisa y la del brazo derecho que en ocasiones no podia mover libremente ni aun para escribir, agregando Don Adrian Duffaut que por tal motivo no se podía dedicar en


114

ASESINATO DE PEREZ MORIS.

la

algunos casos a sus ocupaciones habituales; declarando Don Ramón Martínez de conformidad con este; y Don Alfredo Jaret afirma que dió remedios a Bellón con motivo del dolor del brazo de que no pudo valerse en el mes de Septiembre; mas a pesar de esto, los cuatro facultativos que han reconocido a Bellón, de los cuales dos fueron nombrados por éste aseguraron que el Bellón podía correr y ver como otro cualquiera y mover el brazo derecho hasta el punto de haber podido causar la herida descrita en la autopsia del cadáver de Pérez Monis: que también se consigna negativamente por Don Fernando Ormachea, Don Luis Silva y Don Quintín Aponte el hecho de que vieron a Don Jerónimo Rodríguez con el Fiscal Pallás y Soto-Alcaide Acevedo en la bartoliiia de -Bellón un día por la mañana; y contestadas las preguntas acerca de si en la tarde del mismo día volviera el Rodríguez con un Teniente de la guardia civil y un tal Aquenza conocido por Antonio Pineda a presencia de los que el Sota-Alcaide abrió la bartolina de Bellón y el Rodríguez contempló a este desde la baranda de la galería afirmando el particular, José Castro, Félix Muñoz y I )on Fernando Ormacliea y negándolo José Santos, Esteban Pizarro y I)on Quintín Aponte, expresando Eduardo Viñas que el hecho de la tarde se.verificó pasando a Bellón dos o tres veces por la galería; evacuándose promovida para acreditar que cuando Don Gerónimo Rodríguez fué a reconocer a Bellón en rueda de presos como al que se contrajo en su declaración, señaló primero a otro y que por haber dicho el Sota-Alcaide que no era ese, sacó entonces a Bellón, lo afirmaron los mencionados Procesados Pizarro y Castro y declaró el Muñoz que él fumaba en la rueda al lado de Bellón y que el Rodríguez sin moverse del sitio en que estaba frente a la misma le señaló con el dedo y que por haber entendido el Sota-Alcaide, que el indicado por Rodríguez fuera el mismo Muñoz, hubo de decir "ese no" y entonces el Rodríguez sacó de la mano al Bellón: que la casa de Don Sestenio Catalán está más cerca de la Capital que la de Don Francisco Gómez: que el barbero (le Humacao José Rosa que lo era de Bellón, declara haberle afeitado cuando salió de aquel pueblo y que Marcelino Colón que lo es en Rio Piedras, también lo afeit6 un sábado de fin de Septiembre en ocasión de acompañarle Reyes, diciendo el primero, que Bellón se afeitaba semanalmente y el segundo que tenía barba como de una semana; que el carpintero Ergad convino en que indicó a Bellón que el camino para Humacao por la Carolina era más corto que por la carretera de Caguas: que Don Cándido Martínez despachó medicinas para Herrero del treinta de Septiembre al dos de Octubre recetadas por Don Pablo Font, cuya cita también este evacua de conformidad; y que los procesados Gumersindo Reyes y Facundo Peña solicitaron sus respectivas excarcelaciones en veinte y seis de Noviembre último. 27.—Resultando: que de la prueba practicada a instancia de los otros procesados Facundo Peña y Gumersiindo Reyes, además de las que señalaron de la ya pedida por los otros aparece


ASESINATO DE PÉREZ MORIS.

115

u

que Bellón negó la certeza ele lo expuesto, por Reyes sobre haberle dicho une le inquietaba la suerte de Facundo Peña y que Leoncio Cordero, .losé Castro y Pascasio González declaran que durante la inroinunicación ele los procesados Facundo Peña y Guinersirdo Reyes estuvo a verlos Don Pablo Ubarri, asegurando Francisco Pavis que esa persona fué Don Francisco Bastón y se evacuaron desfavorables las citas de los mismos procesados hechas con aquel propósito en el particular afirmado por los primeros según resulta de las declaraciones de Santiago Cruz, Jesús Martinez, Don Qnintín Aponte, Don Rafael Margar y Don Joa(Pith Rodríguez. f--Resnitando : que señalado el día veinte y siete de los corrientes para la vista pública de esta causa ye llevó a efecto en les estr:alos de e;te j,azgado con as stencia del Ministerio Público, Abogado y Procurador de los procésalos Bellón y Herrero, los que reprodujeron sus respectivos escritos de acusación y defensa. lo.—Considerando: que la lesión inferida a Don José Pérez Monis, según las diligencias de reconocimiento y autopsia, ocasionó necesariamente su muerte y que por las circunstancias de la ocasión elegida para cansarla estando la víctima desprevenida ( inerme, se ve y demuestra que su autor empleó medios y formas e tendía n directa y especialmente a ejecutarla con seguridad y sin rie•'go para su persona procedente de la defensa que pudiese bocoy el agrrd:do Pérez Mor s, y por tanto que en la ejecución del delito ha concurrido la circunstancia de alevosía, que es la primera dr las compre idblas en el artículo 414 del código penal que define el asesinato, por lo que no es menester designar otra alguna de las enumeradas en el mismo articulo no obstante que también concurren cn el hecho justiciable, como son las de haberse ejecutado con premeditación conocida y por medio de precio o promesa remuneratoria. 20.—Considerando: que de dicho asesinato es autor por pruebas de indicios graves y concluyentes el procesado Federico Bellón Devané, como resulta del hecho probado ele la confesión estro-judicial prestada por este ante Facundo Peña y (lumersindo Reyes, con detalles que no podían ser conocidos de estos a. no habérselos revelado aquel, los de no ser visto eu el momento de la perpetración y de habérsele perseguido del modo que efectivamente se le persiguió, de la situa¿ón en que encontró a la víctima para llevar a cabo su obra, la conaunicncóu que también les hiciera de la parte que en el delito tuvo Herrero, y otros particulares que se encuentran confirmados en la causa; en cuyos dichos se han venido sosteniendo Peña y Reyes durante su inconiunicación y en perfecto acuerdo, sin que obste a ello la retractación de los mismos ocurrida estando ya Bonn nicados y después de haber pedido condena para ellos el Promotor Fiscal, sin que ese testimonio valga menos por el heche de estar procesados, por cuanto sus afirmaciones contra Bellón no tendían a descartarles de la responsabilidad que les cu-


116

ASESINATO DE PÉREZ MORIS.

que

el

piese o su participación en el mismo delito; sin que tampoco resulte de la prueba practicada alguna otra en apoyo de los motivos que les impulsaran a declarar en el sentido que lo hicieren contra Bellón, máxime cuando se afirmaron en aquellas primeras declaraciones, con entereza, las ratificaron con energía sin retirar ni una palabra y las sostuvieron valientemente en careos con Be116n, el cuál en uno de éstos actos como se consignó en la diligencia del mismo, vaciló, perdió su constante serenidad y hasta enmudeció, limitándose cuando pudo recobrar la voz a balbucear una simple negativa; siendo otro indicio de igual naturaleza que el anterior o sea grave y concluyente el de que el autor de la muerte de Don José Pérez Monis, después de la lesión que le infiriera emprendió la fuga y fué perseguido primero por Canejas, seguidamente por Carrero y Lomba y después por otras muchas personas sin interrupción alguna hasta el momento de llegar a la bajada de la Puerta de San Justo eu que le perdieron de vista, sin que en ese trayecto hubiese otras personas que la del Bellón que huía y las de sus perseguidores, conviniendo todos éstos en que aquel vestía las mismas ropas que el ha confesado que llevaba puestas en la expresada noche, refiriéndose igualmente todos a señas que convienen con los del dicho procesado asegurando unos que se parecía y afirmaudo otros que era el mismo a que se contrajeron sin que obste a ello el que algunos en escaso número respecto á la totalidad dijeran que les pareció de menos estatura que Enrique González puesto que en las demás señas convienen con aquellas y que cuando lea fueron presentados el González y el Bellón ninguno se fi jó en el primero, ni dijo siquiera que se parecía al hombre que vieron correr, y muchos designaron al segundo, a Bellón, como el mh'mo individuo a que se refirieron en sus declaraciones, y hasta por uno de esos testigos fué reconocido y sacado en rueda de presos, sin que el resultado de la talla practicada en la prueba dada la escasa diferencia de altura entre González y Bellón pueda debilitar la que resulta de que ambos eran altos, siendo además casi imposible apreciar con exactitud la diferencia de altura en el acto de correr entre dos personas cuyas estaturas solo se diferencian en ocho centímetros y aún cuando por otra parte ese signo no es el más preciso para la identificación máxime cuando por los demás ésta se ha verificado; no quitando tampoco valor alguno al reconocimiento en rueda de presos hecho por Pon Gerónimo Rodríguez las pruebas practicadas tendente a demostrar que viese a Bellón antes de aquel acto y que designase a otro primero que a éste, puesto que las declaraciones relativas al primer extremo se contradicen en cuanto al modo, forma y lugar en que declaran que tuvo efecto ese reconocimiento previo, mientras que en lo que respecta al otro extremo aparece que el Rodríguez no sacó antes y por la mano de la rueda a Félix Muñoz por cuanto éste que formaba en la misma junto a Bellón, dice que la designación primera la hizo el Rodriguez indicando con dedo sin moverse del lugar que ocupaba frente a la rueda y


ASESINATO DE PEREZ MORIS.

117

sin duda esa fué la causa del error, del Sota-Alcaide; indicios ambos que no dejan lugar a la duda de la criminalidad del procesado como autor del delito de que se trata segun las reglas de la critica racional aunque no existiesen otros, como los de que el Bollón fué visto momentos antes de la perpetración del delito en paraje:: muy próximos al en que aquel se ejecutara por dos testigos de su conocimiento, comprobados en autos a quienes pareció sospechosa ,u presencia y en particular a uno de ellos la actitud que presentaba a manera del que acecha o aguarda: que el referido procesado conviene en éste particular y en que las horas más inmediatas al hecho de autos paseó solo por la ciudad y calles más próximas a la del suceso, sin que d explicación aceptable de su estado en esos sitios, apartáudosg para ello de su amigo Facundo Pcña, de quien era inseparable; su viaje de Humacao a Hato Rey y la capital sin objeto probado, puesto que no tenía más familia que visitar en esos puntos que una sobrina ala que solo vió una vez y una hermana respecto a la que ha intentado probar que vivía en la casa del Peña y cuya prueba le ha sido contra-producente, sin acreditar tampoco que para su expedición contara con recursos propios suficientes a sufragar los gastos de la misma sin continuar viajes de Hato Rey a la capital y de esta a dicho punto desde su salida de Humaèao, con excepción del día del suceso de autos que no salió de la capital, sin que aparezca siquiera que tuviese ocupación ni motivo que justificara su pertuanencia en éstos puntos ni el objeto de tantas idas y venidas y la den►ora en regresar a Humacao, una vez pasadas las fiestas de Cangrejos a las cuales no ha probado que asistiera; su vuelta a Cangrejos e, treinta de Septiembre no usando del tranvía de que se valió en todos sus anteriores viajes, de lo que se desprende su propósito de huir del contacto e inspección del público; la llegada a Hato Rey con propósito deliberado de tomar su caballo para seguir a Humacao aquella misma noche lo que aplazó hasta el4amauecer del día siguiente primero de Octubre, por no haber a manos el caballo entonces, el continuar su fuga por fuera de caminos llevando de guía al Reyes como práctico y conocedor de aquellos terrenos ya siguiendo por trochas, ya atravesando montes y sembrados, hasta encontrar a Herrero, que sabiendo llevaría a Bellón ese derrotero le esperaba en el mismo, razón más por la que es el designado unánimemente como el autor principal del asesinato, y en conclusión, los rumores múltiples, congruentes y graves de que se hizo mérito que precisan, designan y determinan con fuerza racional, lógica, inflexible, fatal e irrecusable a Federico Bellón como la persona elegida para clavar el puñal asesino, coin que la prueba practicada le sea favorable respecto a que no pudiera correr, ver, ni mover el brazo derecho, puesto que si bien los testigos citados declararon de conformidad algunos han llevado sus afirmaciones hasta el punto de que por imposibilidad del brazo no trabajó en el mes de Septiembre, lo que resulta en oposición con lo declarado por un testigo que le ocupó desde Agosto


118

ASESINATO DR PIDREZ MORIs.

los

hasta el 20 de Septiembre, y que los cuatro facultativos que le reconocieron, de los cuales dos fueron nombrados por el mismo llellón, unánimemente han declarado que éste podía correr y ver como ce^lquiera y mover el brazo para causar una herida como la descrita en la autopsia del difunto Pérez Monis. 3o.—Considerando: que contra el referido Bellón, así porque no conocía a su víctima, como por no existir precedentes de ofensa alguna, no puede suponerse que la agresión o delito se efectuara obedeciendo al deseo (le satisfacer una venganza, preciso es reconocer afín prescindiendo de los insistentes y graves rumores que obró por los estímulos poderosos de remuneración pecuniaria, con cuyo aserto concuerdan las tendencias del procesado a hacer constar que cuando salió de Humacao traía bastante dinero, lo une mí►s t:►rde contradijo virtualmente al expresar que ese dinero procedía de trabajos hechos eu meses anteriores en cuyas mismas épocas ya lejanas le fueron pagados por las personas a quienes trabajó cuyos hechos se han probado: apareciendo también la contradicción en nne incurre el procesado al afirmar que salió de llumacao con diez y seis pesos, cuando sin contar con los gastos que. hiciera durante sus continuos viajes y estancias en la capital y mencionados pueblos, dió-catorce pesos a Reyes y a otras personas en una sola mañana, como también por la insistencia con que su encubridor Facundo Peña recomendaba a sus parientes y amigos en los papeles que se le ocuparon, encaminados a preparar declaraciones y evacuaciones de citas, que se negase que Bellón había traído dinero y que se hubiesen pagado en aquellos días deudas propias, existiendo también el racional convencimiento de que Bellón emprendió su viaje con cantidad de dinero que ha procurado ocultar, y que al influjo de ese móvil cometió el delito y por tanto la existencia contra el mismo de la circunstancia cnalificativa agravante de remuneración o precio, la que una vez ya admitida la de alevosía para calificación del delito, hay que considerarla como agravante genérica, sin que por más que. la premeditación conocida esté probada, pueda tenerse en cuenta como agravante por ser inherente a la necesaria ejecución del delito, obedeciendo a la excitación pecuniaria. 4o.--Considerando: que también contra el mismo Bellón existe por haber sido condenado por homicidio, la circunstancia genérica de reincidencia en delito penado por el Código en el mismo título que el asesinato, y que además fué castigado con pena menor a las de aquellos por delito de robo cuya condena no puede compntarse.con la de homicidio para los efectos determinados ,en la circunstancia 1Sa. dei artículo 10 del Código Penal por ha• serse aceptado ya la del homicidio como la genérica agravante j9a. del citado artículo, concurriendo también la de nocturnidad por aparecer elegida como medio de facilitar la perpetración del delito, sin que obre a su favor alguna atenuante. 50--Considerando: que graves y congruentes rumores sin contradicción, designan a Herrero como la persona que bny-


A!lDSINATo

am r~ans

MosIs.

119

caba a otra para la ejecución del asesinato y que fué elegido Bellón, conviniendo con él en que la perpetración seria remunerada : que hablando Herrero de su salida de Humacao negó que fuese con Bellón, conviniendo después con éste en que salieron juntos, la llegada de ambos a Hato Rey, sin objeto probado, las conferencias reservadas mientras estuvieron en dicho pueblo hasta el regreso del Herrero a Humacao; la reunión de ambos el primero de Octubre en el camino de trochas y travesías que seguía Bellón en su fuga después de la ejecución del delito; la salida del mismo Herrero para ésta capital con el decidido propósito de avistarse con Bellón que, se hallaba preso e incomunicado; el haber mentido a sabiendas en su primera declaración, segun ha confesado, solo por el gusto de ver a Bellón en el acto del careo; la comunidad de intereses entre ambos confesada por Bellón y confirmada con el hecho de que al cambiar una media onza de oro, cada cual tomó la mitad y los dos se decían dueños de ella, sin que entre los mismos hubiera empresa o negocio lícito conocido, la confesión que Facundo Peña y Glumersindo Reyes dicen les hiciera Bellón de la participación del Herrero en el asesinato, hechos que dada la cohesión que tienen con los de Bellón en el mismo delito, se deben calificar de graves en su mayor parte, armónicos entre si y concluyentes por tanto de que el procesado He rrero indujo directameñte a Bellón a la ejecución del asesinato por actos, sin los cuales éste no se hubiera perpetrado y como quiera que para castigar como autor de un delito a detrminada persona, es menester que en ella concurran las bases de la imputabilidad reconocidas y consignadas en los Códigos Penales desde que éstos adquirieron ,el carácter científico y filosófico, a cuya categoría pertenece el que nos rige, y cuyas bases de imputabilidad son la inteligencia o sea la facultad de comprender y discernir el conocimiento, o sea el acto de funcionar aquella en un propósito determinado, la intención o sea el acto de (funcionar) querer llevar a cabo el propósito concebido, la voluntad, o seala resolución de ejecutarlo, y fi nalmente, la libertad o sea el haber podido dejar de hacer aquello que se hizo llevando a la práctica la manifestación (le esos actos internos; todo lo cual o sea la generación del delito se ha verificado en Antonio Herrero como se demuestra así por la inducción como por la deducción y así mismo por la nn;ltiplicida.d de sus actos en el fuero externo, esa serie de hechos probados dirigidos unos a la preparación y encaminados otros a la ejecución del asesinato de Pérez Morís, siendo algunos de éstos mismos actos tan directos como importantes y eficaces que sin ellos el delito no se hubiera cometido como se demuestra por las circunstancias y hechos probados de no conocer Bellón a Pérez Morís, de no ser su enemigo, de haber sido buscado por Herrero, traído por éste, acompañado por él en su fuga después de consumado el delito, y facilitándole los medios pecuniarios para costearse desde su salida de Humacao el veinte y cuatro de Septiembre hasta su ynelta en primero de Octubre, y con tal abundancia


12O

ASESINATO DE PEREZ MORIS.

se

n

n^•i`t

que pudo a su vez dar dinero a sus encubridores Facundo Peña y Gumersindo Reyes como se ha demostrado, sin que de la prueba practicada se desprenda que el mencionado Herrero estuviese imposibilitado de salir de su casa el treinta de Septiembre ni el primero de Octubre, resultando por el contrario como se ha probado que el treinta de Septiembre salió de Humacao para esperar a Bellón y que el primero de Octubre también salió a esperarlo y le encontró y acompañó: no constando contra el mismo Herrero la concurrencia de circunstancia alguna que sea de apreciarse. o.—Considerando: que Facundo Peña acompañó a Bellón constantemente durante su permanencia en la capital hasta dos horas antes de que se perpetrara el crimen, que le albergó en su taller y que según se desprende de la prueba practicada, la hermana de Bellón en esta capital no vivía en la casa del Peña, siendo en su virtud inadmisible el objeto que Bellón dijo haberle traído a ésta ciudad sin intentar siquiera la prueba de otro que fuese aceptable, resultando de todo ello que debía conocer el verdadero motivo de la estancia de Belló la capital, que como queda probado no fué otro que el de ? i comisión del asesinato, y lo evidencia nrny especialmente el haberle albergado en su taller la noche del suceso momentos después de ejecutado el crimen; acompañándole en su fuga, lo cual, aun en el supuesto de que Bellón no le remunerase por esos servicios, cuya suposición es admisible, dado el interés (le Peña en hacer ver que Bellón no traía dinero cuando estuvo en su casa, siempre resultarla su participación como encubridor en 'el delito, por ser éste el de asesinato y encontrare por ello dentro de las prescripciones de la circunstancia segunda del número tercero del artículo 14 del Código Penal, sin que contra el Peña pueda apreciarse circunstancia alguna, apareciendo así mismo demostrado el conocimiento del delito anterior a los referidos hechos por la confesión del Peña en la parte nlás útil del sumario, cuando encontraba preso e incomunicado, sin que dada la insistencia de sus afirmaciones en tal época, pueda tener valor 'alguno la retractación en el plenario ni resultado favorable la prueba practicada respecto a las conferencias de que en la misma retractación se habla. 7o.—Considerando, respecto a Gumersindo Reyes que son de apreciarse los hechos de haber albergado a los procesados Bellón y Herrero, presenciando sus conversaciones, reservadas y actitud sospechosa habiendo continuado prestando el mismo albergue a Bellón aun después del regreso de Herrero, el haberse encargado de los caballos de ambos, y que con conocimiento del delito le albergó de nuevo, consintiéndole pernoctar en su casa y al día siguiente después de recibir dinero de Bellón le acompañó facilitándole la fuga y guiándole por caminos que aquel desconocía hasta dejarlo con Antonio Herrero que le esperaba en aquella dirección, cuyos hechos prueban también la comunicación entre los tres procesados Peña, Bellón y Herrero debiendo declarar en su virtud que Gumersindo Reyes se encuentra comprendido en


121

ASESINATO DE PEREZ MORIS.

al

la

la circunstancia del número 3o. del artículo 14 del Código Penal y por tanto su participación como encubridor del delito, sin que obste a ello la retractación de sus declaraciones contra Bellón por cuanto no ha probado las inducciones a que las atribuye; siendo apreciables contra el mismo la circunstancia 18a. del artículo 10 del repetido Código por haber sido penado anteriormente en dos ocasiones distintas por el delito de hurto y castigado con menos pena de la qué corresponde al asesinato; sin concurrencia de ninguna otra apreciable. Vistos los artículos lo. circunstancias 4a. 16, .18 y 19 del 10, 11, 12, 14, 16, 24, 26, 27, 50, 52, 53, 56, 62, 67 número 30. del 74 reglas la., 3a. y 6a. del 80, 89, 95, 97, 100, 119, 121, 122 y 414 en sus circunstancias la. del Código Penal y reglas 51 y 52 para su aplicación. S. S. por ante mí, dijo, que debía declarar y declaraba 1o. que el delito por el que se ha procedido en presente causa es el del asesinato; 2o. que son autores del mismo por prueba de indicios graves y concluyentes los procesados Federico Bellón Devané y Antonio Herrero Ramírez, existiendo contra el primero las circunstancias agravantes genéricas de haber cometido el delito mediante precio, de nocturnidad y reincidencia sin alguna otra apreciable, sin que respecto del segundo concurra alguna; encubridores del mismo delito los procesados Facundo Peña y Gumersindo Reyes sin circunstancia alguna respecto al primero de éstos y concurriendo contra el último la agravante genérica de reincidencia sin alguna otra que sea de apreciarse; Tercero: que el dicho Bellón ha incurido en la pena de cadena temporal en su grado máximo a la de muerte aplicable en el grado máximo y en su. caso en las accesorias correspondientés: que Herrero ha incurrido en la pena (le cadena temporal en su grado medio y correspondieiltea accesorias: que Facundo Peña y Gumersindo Reyes han incurrido en la pena de presidio correccional en su grado máximo a presidio mayor en su grado medio aplicable al primero de estos en su grado medio y al segundo en su máximo y ambos en las accesorias correspondientes siendo a cargo de dichos cuatro procesados el pago de las costas causadas desde el auto del 7 de Marzo último y la 4a. parte de las anteriores al mispno por iguales porciones; y Cuarto que los mismos procesados han incurrido también en la obligación de indemnizar los perjuicios causados; y en su consecuencia que debía condenar y condenaba procesado Federico Bellón Devané a la pena de muerte y caso de que ésta no llegare a ejecutarse por haber sido indultado el reo, a la de inhabilitación absoluta, perpetua y sujección del mismo a la vigilancia de la Autoridad por el tiempo de su vida si no se remitiesen especialmente en el indulto dichas penas accesorias; a Antonio Herrero y Ramírez a la pena de cadena perpetua, a las accesorias de interdicción civil y sujección a la vigilancia de la Autoridad durante su vida; a Facundo. Peña a la pena de seis años y un dia de presidio mayor, inhabilitación absoluta temporal en


12i'

ASESINATO DE PEREZ MORIS.

toda su extensión y sujección a la vigilancia de la Autoridad por igual tiempo al de la condena principal, que empezará a contarse desde rl cumplimiento de la misma ; v a Gumersindo Bernardo Reyes a ocho años y un día de presidio mayor, inhabilitación absoluta temporal en toda su extensión y sujección a la vigilancia de la Autoridad1 por igual. tiempo, al de la condena principal que empezará a contarse desde el cumplimiento de la misma; a dichos cuatro procesados que indemnicen a los herederos del difunto D. José Pérez Morís en la canti+lad de seis mil pesos, de los cuales satisfarán cuatro mil por iguales partes Bellón y Herrero, y dos mil Peña y Reyes eii igual proporción y todos solidaria y subsi-diariamente y con sujecció a lo dispuesto en el articulo 125 del Código Penal. Considerando esta sentencia con la Exma. Real Audiencia Territorial y el auto de siete de Marzo último por el que se sobreselló libremente en ésta causa con respecto a Francisco Peña, Enrique Gonzélez, .José Ciriaco Marts" -~. Nicasio Alvarez (a) Liebre, Don José Saldaña y Don Lu'_ " .utier con apelación o sin ella, declarando a cargo de los rept ios Bellón, Herrero, Facundo Peña y Gumersindo Reyes las cuotas causadas desde el auto precitado y la cuarta parte de las anteriores al mismo por iguales porciones y el resto de oficio; y elevóse a la Superioridad esta causa con los incidentes de embargo y prisión con atento oficio al Ilmo. Señor Presidente. A í lo pronunció, mandó y firmó dicho Señor Juez por ante nii que doy fé.—Frvneiaco Murube.—Es copia fiel.—Esteban Caldrrónn. (1)

(1) De esta sentencia del juez de la. instancia apelaron los procuradores de Bel'ón y Herrero a la Real audiencia. Llevó la defensa de Bellón el licenciado Manuel García Salgado y con una brillante oración forense lo ?ibró de la pena de muera. siendo condenado el asesino de Pérez Mons a cadena perpetua eh el presidio de Ceuta. José Pérez Monis fué un periodista españ&, que nació en Asturias (Cabrio) el 23 de Enero de 1840. De edad da 14 años paeó a Cuba a prestar servicios en Telégrafos. Obtuvo el cargo de Director de telégrafos en Puerto Rico. Y aquí se metió de lleno en la política en tiempos del gobernador Sanz. Llegó a ser el brazo derecho de la CamariV.a incondicionalmente española. Entonces le pusieron sus arriros at frente del Bo!etfn Mercantil que se editaba en el país desde 1839 y tenía mucha circulación. Desarrolló una política Colonial reaccionaria: su pluma cortaba como una daga florentina: se la metía a los liberales hasta el gollete: hería a diestrq y siniestro: y se hizo el pararrayos del odio crío-


183

ASESINATO DID PRREZ MORIR.

los

llo. La Razón, vocero que veía la luz pública en Mayagüez, le contestaba con igual acrimonia y la política de principios se dejaba a un lado para atacarse personalmente. Sanz suprimió todos los periódicos, dejando en pie únicamente el Boletín MereaatiL Pérez Monis prosperó en su tienda de efectos de escritorio y libros y litografía, como mercadante que gozaba de todo el favor oficial. Ido el gobernador Sanz y venido el gobernador Laportilla, levantó este régulo la mano y dejó surgir de nuevo la prensa criolla. Entonces, empezó de nuevo el combate entre Pérez Mons y sus adversarios. Le pusieron el apodo de Tachuela y Fernández Juncos, su coterráneo, le hacía fuego desde El Buscapié con certera puntería. La Abeja, de Humacao, publicó un artículo titulado Ecce homo, de Emeterio Colón, que sonó mucho en aquellos días. Electo Pérez Monis diputado provincial por Juncos, parece que fué preciso ejercer alguna violencia y dar algún pucherazo para sacarle avante en aquel Distrito. Pérez Morís fué luego a pasearse en carretela descubierta por aquellos sitios, y entonces, cristalizó el plan de quitarlo de enmedio violentamente. Bellón nunca descubrió quienes fueran sus cómplices. No los conocía, ni sus nombres. Ni siquiera conocía a Pérez Mons. Fué el brazo escogido para asesinarlo. Herrero fué el intemediario. El juez de la causa perdió la pista buscando los cómplices en San Juan, y los cómplices estaban fuera de Sah Juan. La política enrredó el proceso, pues hasta el diputado a Cortes por Puerto Rico Alcalá del Olmo afirmaba rotundamente en el parlamento español, que a Pérez Mons lo habían asesinado loa liberales de San Juan. Don Manuel Fernández Juncos, honrado y noble periodista asturiano, que dirigía El Buscapié, tuvo que esconderse para evitar que lo sacrificaran en represalias de la muerte del director del Bei.Un. A tal estado de descarrilamiento habían llegado la política apasionada en esta antilla en tan calamitosos tiempos. Pérez Monis escribió la Historia de la Insurrección de Lares, (1872) con saña y acentuado pártidarismo: y esta obra ya predispuso el país en su contra. Dió a luz parte de las Memorias del coronel Sevillá, que vino a Puerto Rico con tropas de Venezuela después de la batalla de Carabobo. Como trabajo de fantasía produjo dos obritas: El Tesoro de Piratas y Virginia Prata. En la desgraciada muerte de D. José Pérez Morís acaeció un hecho insólito, del cual sacó gran partido el abogado defensor de Bellón. El amigo íntimo de Pérez Monis era D. Ignacio Díaz Caneja, redactor principal del Boletín Mercantil; el señor Díaz Caneja estaba con Pérez Mons cuando el asesino le dió la puñalada; al ser interrogado Pérez Morís, ya moribundo, por el juez instructor de la causa, dijo el falleeiente agreguido estas palabras, que constan en el proceso "acerca de la cual (persona que lo hirió) sólo podría dar razón ell citado Caneja"; y a los pocos días se corrió por la Capital la noticia de que la viuda de Pérez Monis llevaba amores con Díaz Caneja. Pronto los enemigos de Pérez Morís y Díaz Caneja le achacaron a éste la muerte de su compañero; y con la velocidad del rayo corrió el notición por toda la Isla. Los jueces de la Real Audiencia cayeron en confusión y el abogado defensor de Bellón, sacando provecho del aforismo Cui prodaat, (a quien conviene la muerte del interfecto) hizo una oración forense que emocionó al público. Confirmado el hecho, real y positivo, de los amores de doña Adela Lynn, viuda de Pérez Monis con don Ignacio Diaz Caneja, el tribunal supremo se mostró compasivo con Bebida


124

ASESINATO DE PEBEZ 11IOBI8.

y lo libró de ser muerto en garrote viL El matrimonio del señor Díaz Caneja con la señora de Lynn echó un denso velo de olvido sobre este ruidoso proceso, que por el carácter politico que tuvo desde un principio nos hemos visto precisado a remover sus cenizas. Todavía, no hace muchos días tuve que convencer a un contertulio nuestra que me sostenía que Diaz Caneja había, sido el matador de Pérez Mons y que lo sabía de buena anta. Pues, pásele usted la pluma. que está usted completamente equivocado. El asesino de Pérez Mons fué Bellón. Y contribuyó a su muerte su carácter intransigente, porque todas las intransigencias son malditas. Así como le tolerancia tiende a desarrollar entre los hombres la paz y la concordia, la intransigencia aviva las pasiones y los conduce a actos de extrema violencia. Pérez Morís sucumbió víctima de su exajerado patriotismo. Y otro hecho curiosísimo en esta contienda colonial, que. revela la potenticidad de la raza hispana, mientras Pérez Monis era conservador y enemigo de las libertades en esta Antilla, su compatriota Fernández Juncos, defendía con todo el vigor de su pluma la libertad, militando en el campo criollo. Ambos fueron hidalgos y nobles al esgrimir sus tizonas. Los dos fueron héroes en estas luchas civiles. Los dos son dignos de nuestro respeto y admiración. Hay algo impalpable y transparente, como misterio de fatalidad, en la vida de algunos hombres! .. .—Dr. Coll y Toots.

NARRACION HISTORICA. LA RAJA DE LEÑA ENSANGRENTADA. Por Cayetano Coll y Toste. I Juez, escribano y médico titular marchamos precipitadamente para el campo de Arecibo, seguidos del comandante de un puesto de la Guardia Civil. Se habían cometido dos muertes violehtas en el barrio de la Calichosa; y era urgente la presencia de la Justicia en aquel sitio. II Llegamos a un ventorro. Junto a su puerta d entrada habían dos cadáveres en dos charcos de sangre. Eran dos jóvenes. Cada uno empuñaba aún en su mano rígida un afilado machete perrillo. Yo hice reconocimiento legal de los dos cadáveres y el juez dispuso fueran trasladados al cementerio de la villa para practicarles la autopsia de reglamento. Ambos tenían el cráneo roto; y había manado abundante sangre de las extensas y sinosas heridas que presentaban los dos muertos en la frente.


NessecioN

121í

HISTOSIcs.

III

un

Pasamos al cuartelillo de la Guardia Civil, que distaba un cuarto de legua del lugar del trágico suceso. Había allí detenido un joven barbilampiño, como de 18 años de edad, agarrotadas sus muñecas con esposas. Estaba sentado en banquillo de madera, profundamente abatido. Parecía un sonámbulo, con la vista fija en el suelo. Era el presunto criminal. Interrogado por el juez se puso en pie y contestó lo siguiente: —Yo llevaba amores con Pita, hermana de los muertos. Estos se oponían a nuestros quereres. Me amenazaron varias veces con matarme. Yo no hacía caso de sus amenazas, porque Tita me quería mucho. Esta mañana, estando en el ventorrillo de ño Torrado, llegó el hijo de Candelaria, un vecino, a decirme que los hermanos de Tita, con machetes bien amolados, me buscaban para hacer de mi pasteles. Yo no hice caso a aquel muchacho: pero, al poco rato vino, azorado, gritándome: —Tonín, ahí vienen! Ahí vienen! Escóndete!.. . . Ño Torrado me dijo: —Cierra pronto el ventorrillo, que voy a coger mi caballo rucio para salvarte. —Yo cerré una de las puertas; pero, al ir a trancar la otra, llegaba al batey Diego, el hermano menor de Pita, y me gritó: —Echate afuera, sinvergüenza, que voy a hacerte picadillo... —Yo volví la vista en torno, buscando con qué defenderme, y tomé para mi guarda una raja de leiia del montón. No bien la había empuñado, ponía Diego el pie sobre el escalón de piedra del ventorrillo y la mano izquierda en el quicio de la puerta para saltar dentro. Yo me vi perdido, y cogiendo la raja de leña con las dos manos le di violentamente en la frente y lo achoqué. Tras él vino Manolo, el hermano mayor de Pita, y tuvo que hacer igual movimiento para trepar dentro del ventorrillo, y yo le acerté a dar a mansalva lo mismo que a su hermano Diego." Y Tonín Alvarez, intensamente pálido y sudoroso se pasó la maño derecha—ya quitadas las esposas de orden del juez—por la frente, se echó el pelo hacia atrás y se quedó con la vista fija en su interlocutor, después de haber prestado su ingepua declaración. El juez interrogó de nuevo. —Tú trataste de huir? —No señor!... —¿Por qué no huiste, después de haber ocasionado dos muertes? —Porque esperaba a ño Torrado, para que me llevara al .cuartel de la. Guardia Civil y explicar al Sargento lo que había pasado. —¡, Y el señor Torrado vino?


126

NARRACION HIBTOBICA.

—Sí señor. Pero al ver lo sucedido, dispuso que yo me quedara en el ventorrillo, mientras él mandaba un peón a escape a avisar a la Guardia Civil. —¿Tú tuviste intención de matar a esos dos hombres? —No señor; yo traté de achocarlos, para que no me mataran. IV El reo fué conducido a la cárcel de Arecibo. El proceso dur6 poco; y Tonín Alvarez fué absuelto. Yo conservé por mucho tiempo aquella raja de leña ensangrentada en un rincón de mi despacho. A los que me preguntaban por su historia, después de referida, les decía: —Esta raja de leña hizo un héroe por fuerza. Lo que prueba que las circunstancias hacen a los hombres. Si no hubiera existido la Revolución Francesa no hubieran surgido Dantón, Marat y Robespierre ; y sin las tragedias sangrientas de estos hombres, y los que les siguieron después, no hubiera aparecido en escena Napoleón primero. Indudablemente, que siempre las circunstancias trazan las lineas del rumbo que han de tomar los hombres!...


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

127

ORIGEN ETNOLOGICO DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO Y MESTIZAJE DE LAS RAZAS BLANCA, INDIA Y NEGRA. (Por el Dr. Cayetano Coil y Taste.) I San JuaL, marzo 24 de 1924. Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste, Santurce. Estimado y respetable amigo :—Como habrá usted visto por nuestro periódico, se ha tratado extensamente la cuestión traída sobre el tapete por el doctor May, del Colegio de Agricultura de Mayagilez, sobre el origen del jíbaro de Puerto Rico. Se han deslindado dos tendencias: una, la de los que sostienen con Mr. May, que el jíbaro es producto del cruzamiento de las tres razas, blanca, india y negra. De este parecer es el señor Martínez Acosta. La otra opinión, sostenida por Morales Cabrera y Abril, es, que el verdadero jíbaro es de pura sangre hispana. Como es usted una autoridad reconocida en estas cuestiones de historia regional, y es de tan vital interés para nuestra ciencia histórica, en nombre de La Correspondencia y en el de nuestro común amigo el señor Morales Cabrera, le pedimos nos dé su opinión sobre tan importante tema, por lo que le quedaremos sumamente agradecidos. En espera de sus sabias enseñanzas y valiosa opinión, quedo de usted con afecto cordial.—losé Labrador, General Manager de La Correspondencia de Puerto Rico. Villa Los Pinos, marzo 23 de 1924. Sr. don José Labrador, San Juan. Mi distinguido amigo :—Paso gustoso a satisfacer su carta consulta. Los orígenes etnológicos del campesino puertorriqueño son muy fáciles de determinar; pero, para llevar al lector el convencimiento, hay que proceder por etapas históricas e ir compulsando documentos, que nadie pueda rechazar. Teniendo fuetites históricas propias, no hay necesidad de abrevar en aguas sospechosas de autores extranjeros. La historia es al pueblo lo que la facultad del recuerdo al individuo ,ha dicho un gran pensador, es el lazo de unidad y continieidad entre nuestro modo de ser de ayer y nuestro modo de ser de hoy. 11 9


128

ORIGEN UEL CAMPESINO I)E PUERTO RICO.

El 12 de agosto de 1508 puso Juan Ponce de León el pié en tierra de Bor iquen. Le acompañaban 50 hombres, de los cuales unos quedaron a bordo del barco, al mando del lugar-teniente Juan Gil Calderón, y otros saltaron en tierra. Todos ellos españoles con unos indios quisqueyanos como gulas. Escogido sitio para levantar un pueblo de cristianos marchó el Leonés a Santo Domingo, a dar cuenta de la exploración de la selvática isla y cerrar con Ovando las segundas capitulaciones, para iniciar la colonización de la isla de San Juan. Estas se firmaron el 2 de mayo de 1509 (Bol. Hist. tomo I, pág. 129). Pudo Ponce llevar su familia en un caravelón de su propiedad, que tenía en Santo Domingo. Fray Nicolás de Ovando, gobernador de La Española, dispuso que llevara su mujer y sus hijos y también las familias de Pedro Carpintero y Diego Gómez, quienes estaban acá. Estos son los tres primeros hogares cristianos que s~e constituyeron en la villa de Caparra, según pruebas fehacientes de documentos irrefutables que tengo en fui poder. Como estor hogares se formarían otros. Todos de elemento puro castellano, procedentes de las dos Castillas. Al constituir Municipio en 1509 Juan Ponce de León nombró alcalde mayor a Juafn Gil Calderón y alguacil mayor a D. Luis de Añasco, secretario (entonces se llamaban escribanos públicos de Gobierno) a Martín de Medran; tesorero a Francisco de Cardona (apellido que perdura aún en la Isla por Aguadilla y Ponce), contador a Francisco de Lizaur; y vocales, a Francisco de Barrionuevo, Diego de Salazar, Pedro López de Angulo y Martín de Guiluz. En octubre del mismo año de 1509, llegaron a Caparra los tenientes del almirante D. Diego, los hermanos Juan y Martín Cerón, el bachiller Diego Morales, García Troche (que luego fué yerno de Ponce de León), Alonso de Cea, Marcos de Ardón, escribano Fernán Sánchez y otros más. Luego arribaron Miguel Díaz, que habla sido escudero de D. Bartolomé Colón, y descubridor de las minas de oro del Cibao, que iba a ocupar el Alguacilazgo, sustituyendo a Martin Cerón. Vino también D. Crisbal de Sotomayor, con cédula especial del monarca para que se le diera el mejor cacique en encomienda y 300 indios. Y con el hijo de la Condesa de Camiña, unos cuantos jóvenes hidalgos, amigos de él, que sucumbieron en el alzamiento indígena de 1511. Repartió Ponce de León solares y tierras, y vendió en pública subasta algunos predios de terrenos, ya en cultivo por los boriqueño8, cuyos plantíos llamaban conucos. Los adquirieron Sotomayor, Francisco Robledo, Juan de Castellano, Francisco Sánchez de Aguilar, Alonso de Cuéllar, Pedro Alonso, Cristóbal Maldonado, Gonzalo Tranzo, Co8me de Grado, Pedro Ortiz, Marcos Dardón., García Troche, Alonso de LV iebla, Juan de la Feria, Juan Pérez de la Palma y Antonio Sedeño. Estos son los primeros colonos agricultores de Puerto Rico. ( Bol. fist. tomo 9, pág. 99) . Todos castellanos. El primer repartimiento de indios del Boriquén lo llevó a


ORIGEN DEL CAMPESINO LE PUERTO RICO.

129

efecto el teniente de Gobernador Juan Cerón y no pudo repartir más que 5,500 indígenas, de los cuales 5,000 eran varones y 500 hembras. (Bol. Hist. tomo lo. pág. 75. Informe de Sta. Clara). Este reparto trajo la rebeldía de los naturales del país, la guerra y el sometimiento del vencido; e hizo el Leonés el segundo reparto de indígenas por orden del rey. Figuran en él, nuevos colonos a los ya citados Baltasar de Castro, (1) García de Villadiego, Francisco de Quindós, Pedro Mexía, Hernando de Lepe (2), Diego Ra 0208, (3) Francisco Mayoga, Gaspar Troche, Pedro Mata, Juas Espinosa, Miguel de Toro, Amador de Lares y Victor Guliarte. Conquistadores castellanos, que auxiliaron a Ponce de León, con otros soldados venidos de La Española.. Después .empezaron a tomar asiento pobladores con cédulas reales. en 1510. El Rey Católico quería poblar la Isla de San Juan de su propia mano, como le decía a Juan Ponce de León en carta particular y darle todas las franquicias que tenía La Española Decíale : "Yo thengo mucha voluntad que los desa Isla de sant roan sean ennoblecidos e acrecentados e assi me place".—(Bol. list. tomo 2, pág. 65). Dióse vecindad a los nuevos pobladores, protegidos del Monarca: el médico Gaspar de Villalobos y su familia, Alonso de Herrera, Arias Cabezas, Sebastián de Villalobos, Esteban Sánchez, Diego de Arce, Martín de Isasaga, Pedro Mogollón, Juan de Portugalete, Francisco Fernández, Rodrigo Pardo, Juan de Morales, Antonio de Orozco, Alonso Díaz y Juan de Mondeago, castellanas puros, anotados en la Casa de la Contratación de Sevilla. Téngase presente que para esa época no podía venir a las Indias más que gente procedente de Castilla la Vieja y Castilla la Nueva. Todos estos colonizadores se internaban por las serranías de la Isla y levantaban sus hogares y fomentaban sus estancias, ayudados naturalmente por sus respectivas encomiendas de indios, que fluctuaban de 50 a 200, según las categorías del sujeto poblador y la especialidad de su cédula real registrada. En 1511, ingresó otra tanda de colonizadores con protección también real: Juan Michel, Dieg,, ¿'e Salcedo, Miguel de Gorraez, .4ntonio de Riv+adeneyrn, Gradan Cansino, Domingo de Aliaga, Orduño de Pedía, Luis de Apuego (camarero de la Reina) Pedro Campano, Juan de Espinosa, Praneísco Cereceda, Sebastián de la Gama, (hijo del doctor La Gama), Diego Rodríguez Comitre, Martin Pinzón, Juan Saavedra, Pedro de la Ysla y Francisco de Morales. ( Bol. list. tomo 9, pág. 343.)

(1) El Rey le concedió Escudo de Armas en 16 de agosto de 1341. ( Bol. Mist. tomo 1, pág. 202). (2) El Rey le concedió . Escudo de Armas, en 16 de junio de 1535. (Bol. Mist, tomo 1. pág. 199) • (3) El Rey le concedió Escudo de Armas, en 21 de septiembre de 1546. (Bo). Mist. tomo 1, pág. 201).


130

ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

c

En el mismo año de 1511 decía el Rey: "les Mando que thengan ynteligencia en las montaña# de G-uipuzcoa, que ay mucha tente, e poco apareao para vivir, para que procuren que vaya tente de trabaao de las dichas thierras a esa parte. Bien será que vosotros lo soliciteys continuamente para ello". De modo que empezaron a venir colonos blancos eu#kar0s desde principio de la colonización de la Isla. (Bol. fist. tomo 2, pág. 64). En 1512 daba permiso el Rey Católico a Hernando de Peralta para que pudiese traer a San Juan dos esclavas blancas, suyas, cristianas, para el servicio de su mujer y casa. (Bol. fist. tomo 10, pág. 26). Es natural suponer que muchos de esos pobladores venidos a la Isla, y que traían cédula real de colonización trajeron consigo sus mujeres e hijos. Era gente escogida por el Monarca para poblar, como se hizo en Andalucía cuando se arrancó del poder morisco la antigua Bética romana. Con estos colonos se fundaron tres pueblos de cristianos— uno al norte: Caparra; otro al sur: Santa María de Guadianilia; y otro al oeste: San Germán. La Isla la dividió el Leonés en dos granules departamentos: Partido de Puerto Pico, que iba por el norte hasta el río de Camiuy y por el sur hasta el río Xacaguas; y Partido de San Germán., a que correspondía el resto del territorio. Los colonos se dedicaron a la ganadería y a levantar potreros, que proporcionaron luego los magníficos caballos que sirvieron a Hernán Cortés y a Francisco Pizarro para la conquista de Méjico y Perú. I comienza entre el castellano poblador y su mesnada indígena el cruzamiento de las dos razas. El indio fué consignado a trabajar en las minas y la india a las casas a fabricar el pan casabi, que era toda una panadería, y a prestar los servicios domésticos. El español, que no pudo traer su mujer de Castilla o Andalucía, se acomodó con la hija del país. Algunos se casaron On indias, pues como anota en su historia el cronista Las Casas las había de tan maravillosa belleza, tan gentiles y gallardas, coito qualquiera venida de Sevilla. El mestizaje se inició en el mismo año en que dió principio la colonización, o sea en 1509. Según las leyes de la Antropología una nueva generación, comprende el espacio de treinta años, que se considera como la duración media de cada generación en la raza humana. Un siglo comprende por término medio tres generaciones. De modo que en 1539 ya había en el país mestizos con el 50 por ciento de sangre blanca y 50 por ciento de sangre india. En 1569 sólo tenían ya el 25 por ciento de elemento indígena, pues el cruzamiento seguía llevándose a efecto con los nuevos colonos que llegaban, y se acogían a las estancias de sus paisanos o se les daban solares y tierras baldías. Estos nuevos terratenientes, no sólo eran los llegados de Sevilla, anotados en la Casa de Contratación, sino los soldados veteranos de la guarnición de San Felipe del Morro que al cumplir el plazo de su servicio mili-


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO HICO.

131

tar, sino se reenganchaban, se dedicaban al campo, a fomentar la agricultura. Añádase a este aporte de sangre castellana, los marineros y soldados que se fugaban de las armadas que tocaban en los Pozos de la Aguada, para aprovisionarse de leña, agua y carne fresca. Los galeones hacían parada de tres y cuatro días, a veces una semana, y los fugitivos los aprovechaban para• internarse por las sierras y esconderse. Después se acogían a las estancias de sus compatriotas, que los recibían con agrado y les daban participación en sus trabajos y en su hogares. De la flota de D. Luis de Córdoba, en 1772, se quedaron en la isla, prófugos, mil españoles; y otros tantos, en 1776, de la que comandaba D. Antonio de Ulloa. Y dice Iñigo Abad, "Lo más adInirable es la buena acogida que encuentran estos prófugos en los isleños. Los ocultan en los montes hasta que se ausenta la flota: los recogen en sus casas, los alimentan con largueza, y les dan sus hijas por esposas." Siguiendo las leyes antropológicas del mestizaje, a las 10 generaciones contando, pues, de 1509 a 1779—no quedaron más que vestigios de sangre indígena. Sin embargo, las reales cédulas protectoras del Indio y del Mestizo, para los asuntos contenciosos consideraban al hijo de mestizo e india como blanco; aunque el orgullo europeo los tachaba todavía de mestizos. Eran blancos con la gota d^ sangre india, que en dos generaciones más o sea en 1839 desaparece por completo. Así, pues, el campesino de las sierras de Puerto Rico, es castellano puro, por la Ley eugenésica de Broca, conservando aún hasta el modo de hablar de los compañeros (le Juan I'once de León o sea el idioma del siglo XVI, tal como lo hallamos en las obras de Cervantes, Quevedo, Lope de Vega y demás clásicos. Todavía se les oye decir, liba, agora, asma, dotor, gíiebo, abuja, velorio, mesmo, truje, naide, vide, gúmito, ñudo, sernos, siga, concencia, etc. (Bol. fist. tomo 8, pág. 43). Refiriéndose Ciro Bayo (El peregrino entretenido, pág. 42) a ese modo de hablar todavía en los campos de Castilla, dice: "Hablaban un castellano rico. como el oro y sonoro como la plata. .. Esta antiguodad concilia majestad al lenguaje y uno como religioso respeto, porque así llablablan nuestros abuelos." De todos los pueblos de la América Hispana, el campesino de tierra adentro de Puerto Rico, el hijo de la montaña, es el descendiente más genuino español de la Madre Patria en este hemisferio. En los demás pueblos del Conti9ente americano y hasta en los mismos de Cuba y Santo Domingo ha pasado sobre ellos el huracán de la guerra llevándose entre sus despojos el idioma del siglo XVI y lo mejor de la raza. En las serranías puertorriqueñas todo esto está incólume. Según se iba desarrollando el mestizaje del castellano y la raza indígena en las estancias de los llanos y montes de 'la Cordillera Central, se verificaba el cruce de blancos y negras en la Capital, pueblos de la costa e ingenios azucareros. Tema que de-


13.2

ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

le

sus

le

senvolveremos cuando concluyamos con el abolengo neto del campesino de las sierras. Y cerramos este artículo manifestando, que el vocablo jíbaro, empleado en Puerto Rico para designar al hombre del campo no tiene el mismo valor histórico y etnológico que la palabra jíbaro, usada en Méjico y Perú; y del cual tratan, hasta las Leyes de Indias. Recuerdo que siendo yo estudiante de Medicina en Barcelona, en 1873, me convidó una familia catalana adinerada a comer nísperos en su finca del inmediato campo. ¡ Cuál no sería mi sorpresa al llevarme a la boca una fruta áspera y ligeramente dulzaina, completamente diferente a los n.íaperos de Puerto Rico v Curazao...! Como pasa con las plantas y. frutas en diversas partes, ocurre también con el valor de algunas palabras!.. . Los autores que hañ estudiado los cruzamientos de las tres razas, blanca, india y negra, en Méjico y Perú, entre los vocablos abigarrados que usan para designar el fruto de estos mestizajes, a inhs de albarazado, lobo, cambujo, cuiabaiyo, n.o te entiendo, salto atrás, etc., tiene el de jíbaro. Y a este mestizo le asignan caprichosamente 0.43 de blanco, 0.13 de negro y 0.8 de indio. (Ea.. pasa, Diccionario Enciclopédico, t. 34-pág. 1094. Soberano disparate, aun en el mismo Méjico! Y las 0.36 ayas partes, qúe faltan al 64% para dar el cómputo exacto del mestizaje de 100 partes como unidad, ;,de qué lo ponen? Se le pondrían de sangre de caballo o de mulo. Para completar tan desr,ihellada repartición, Virey, (otro clasificador disparatero sobre este tema) dice que el jíbaro (de Méjico) procede de .;ambo y grifo, y que tiene 0.5 (le negro, 0.1 de indio y el resto 0.94 de español. Todo esto es guiándose por unos cuadros al óleo hechos por uii pintor mejicano y que se conservan en un museo de Paris. No queremos extendernos en tales clasificaciones por considerarlas hechas al capricho y agenas por completo a la ciencia antropológica. Conste, pues, que no es lo mismo el jíbaro de Puerto Rico que el jíbaro de Méjico y Perú-. Llamar a nuestros ,campesinos de tierra adentro jíbaros, es apodo aplicado a ellos, de mediados el siglo XIX, cuando el gobernador D. Juan de la Pezuela, en 1850, implantó las libretas de jornaleros, y los campesinos agregados en las estancias, y sin tierras propias, querían seguir viviendo en sus bohíos, ocultos en las serranías, como nido de ruisfflores, alejados por c•cnnl►leto de los centros urbanos y con los usaos V l:ostuliIIHCS dc' autepasaclos r no acogerse al poblado. l:ntonce se !!aunó i•n tuno ofensivo jíba►•os, como si dijeran alzados. insociables. opuestos a vivir en poblaciones. En Cuba se llama perros jíbaros a los canes alzados que viven en ,el monte. Con el tiempo los habitantes de la Capital, lanzaron con énfasis, a todos los residenteA vn los campos, el injurioso vocablo.


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

138

y- a vez les' contestaban los ofendidos con llamar a los de "la 'u:': l los di 1 em» iruo, porque las calles de San Juan estaban empedradas con cantos rodados del río (chinos). II Después que Juan Ponce de León estableció en villa de Caparra el Cabildo, (1509), organizó el Regimiento de San Juan de :" cuu iudos .os castellanos de que pudo disponer. 'Venido el alzamiento de los indígenas (1511), pidió refuerzos a Santo Domingo, que se los envió, y pudo organizar 4 compaüías de soldados de 100 plazas cada una. Nombró por capitanes de ellas a D. Luis de Afasco, D. Miguel de Toro, D. Diego de Salazar y I D. Iiuis de 4imansa. Combatida la rebeldía y sometido el indio horignense todos esos castellanos tomaron tierras, en pago de sus servicio y se dedicaron a la cría de ganados, internándose por las serranías. A los conquistadores se les adjudicaron zonas de terreno en grandes porciones. que luego dió lugar entre ellos a rencillas y pleitos al fi jar los límites de las guardarrayas de sus predios; teniendo que acudir a la Real Audiencia y Chancillería de Santo Domingo para zanjar esos litigios y hasta apelar al Consejo de las Indias en la Corte. En 23 de febrero de 1512 el Rey ordenó a los oficiales de la Casa de la Contratación de Sevilla, que se trajeran a San Juan "esclavas blancas cristianas", para precipitar la colonización de la "1s. l•cro cl elan del monarca fracasó porque los pobladores castellanos preferían las indias para mujeres, por muchas raza nr ( F:ul. Ili.t. t. 2 pág. 111). Las familias de agricultores que trajo el padre Bartolomé de las Casas para poblar en la costa de Paria (Venezuela) tuvieron rus qucnrse y at: o ao:larse cn 1'n:•rtdRieo, porque toda aquella región de Costa Firme estaba alzada en guerra contra los españoles por haber decretado el Rey la caza del hombre rojo para venderlo por esclavo en los mercados de Santo Domingo y Puerto Ri;•u. Tudo esto peonía en 1521 y nuestro contador Antonio edeño tuvo mucha culpa en aquella rebelión. En 1530 estaba toda la isla en un estado acentuadisimo de pobre;.a, por no tener sus habitantes nada que exportar sino core.;nbrc (eneros secos) y ser dilicilísimo conducirlos a la Capital, ~í•Iico puerto ofci:Il, teniendo que acudir al contrabando con holandeses o ingleses para no morirse de necesidad. Además, las contínues piral crías <1e los corsarios franceses les•obl;gaba a huir de las costas e internarse cada vez más en las montaíías de la; Cordillera Central. El informe del gobernador Melgarejo al rey Felipe Segundo (1582) determina solamente dos poblaciones en la isla: una, al norte, la Capital que se le llamaba ya &zn Juan de Puerto Rico.; y otra al oeste Lri villa de San Germán, habiendo desaparees (la Ñautn María de (h'adian 11n. arrasada por los piratas france.


134

ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

lis,

ses. Había establecidas 20 familias castellanas en las riberas del río Coamo, y 10 familias, muy pobres, en la desembocadura del río Abacoa, de Arecibo. Los demás españoles vivían muy metidos eu sus estancias, tierra adentro, haciendo vida patriarcal. "Con cinco días de trabajo tiene una familia plátanos para todo el alío. Con esto, la leche de vacas, algún casabe, boniatos y frutas silvestres, están contentísimos. Para camas usan de unas hamacas, que hacen de la corteza de un árbol, que llaman majogua. Para proveerse del poco vestuario que necesitan, truecan con los eatrangeros, vacas, palo de mora, caballos, mulas, tabaco, gengibre... y reciben listados, bretañas, pañuelos, holanes, y otros géneros." (Bol. tomo 8, pág. 109). del del Morro, según cumplían los solguarnición La castillo dados, pedían al Gobernador tierras baldías y se iban a vivir a los campos, imitando a los ya instalados en ellos. Esto era de continuo. La tropa fué aumentando con el tiempo, en relación con las necesidades de defensa de las fortalezas que se iban levantando. Se formaron cuerpos veteranos de Infantería, Caballería, Artillería e Ingeniería. Al terminar sus plazos, algunos se reenganchaban, pero la mayoría se casaba y acomodaba en el país. Muchos gobernadores y oficiales de Real Hacienda aquí levantaron sus hogares. Pedro Moreno, que fué teniente de gobernador por D. Diego Colón (1521 y 1524) se quedó a vivir en San Juan y levantó familia. Del gobernador D. Diego de Coraza descienden los Carazos de Guaynabo. Del gobernador D. Franoisco de Solis, fundador del actual San Germán, los Solís de Río Piedras. Los Mejíaa del oeste, del gobernador Mejía, que falleció en San Germán (1574). Los Agüero, de Río Piedras, del gobernador D. Geróninw de Agüero g Campuzano. Los descendientes del gobernador Céspedes están regados por la isla. El gobernador D. Diego Menéndez de Valdés rigió los destinos del país once años, y al cumplir su cargo, levantó hogar y finca en Manatí, allá por los años de 1593. Le llaman equivocadamente algunos Meléndez, pero el apellido es Menéndez. El gobernador D. Pedro Suárez aquí se quedó y sus descendientes los Suárez, en San Juan y otros pueblos se afincaron. Lo mismo la progenie del Capitán general D. Alonso de Mercado (1600). Y así sucesivamente los descendientes de los Gobernadores Bolaños, Pérez de Guzmán, Arteaga, Robladillo, Franco (1698), Robles, Gutiérrez, Arroyo y Guerrero (1703), Granados, Rivera, Bravo (1753), Ramírez (1757), Calderón, Vergara, Benavides y otros. Con los oficiales reales de Hacienda ocurría lo mismo. Aquí se quedaron a vivir los altos empleados civiles Guerra, Alvarez Brito, Fernández de Silva, Canino, Gutiérrez de Arroyo, Montañés, Olivares, Herrera, Areizaga, Cuadrado, Ramírez de Arellano, Bonilla, Acosta, Allende, Tapia, Méndez, Garrota. Cazuela, D4nila, Arizmendi, Power, Pizarro, Urrutia, Paniagua, Cestero, 011er, Diez, Zengotita, Otero, Sandoval, Sánchez, Fuentes, Dapena, Hernais, Belvia, Pimentel, Torralba, Rius, Antique, de la Rota, Co..


ORIGEN DEI. CAMPESINO DE PUERTO RICO.

185

llar, Sepúlveda, Cara baña, Guillernreti, Santaella, Santiago, Caro, Ortiz de /',árate, Rodrigo, Garriga, Mateu, Escalona, Cepero, Goyena, Velilla, Serra, Patiño, Uzeda, Chico, Jiménez, Durán, Piñeyro, Anaya, Pastrana, Arnau, Montilla, Núñez, Naranjo, Lázaro, Benítez, Soto, Ata thos, Blanco, Aguayo, Santana, Gil Lamadrid, Atilea, Baez, Carrión, Granela, etc., etc., etc. Vamos a ocuparnos del movimiento de tropa en San Juan durante el siglo XVIII, por ser lo mejor documentado que tenemos del Ejército. En 1739 había en la Capital dos compañías veteranas y una de artillería, con una fuerza total de 360 hombres. En 1741 se creó por real cédula de 28 de febrero, un batallón veterano, compuesto de 4 compañías de 84 plazas, cada una, y una de artillería. En 1761, el 24 de febrero, llegaron de la Península, dos compañías de los regimientos de Aragón y España. En 1766 vino el regimiento de León y una compañía de arti.11eros. Se incorporaron al Batallón Fijo de la plaza. En 1768, en Marzo llegó el regimiento de Toledo. En 1770 entró en la guarnición el regimiento de Vitoria. En 1774 engrosó la masa militar, y cubrió los huecos cumplidos, el regimiento de la Corona. En 1776 entraron en los castillos seis compa►ifas del iegimiento de Bruselas. En 1780 llegaron a la Capital 500 veteranos que enviaba el ministro Galvez a reforzar la guarnición por temor a la guerra con los ingleses. Eii 1783 se pasó revista a la tropa y había 892 infantes de Vitoria, 778 de Bruselas, 74 artilleros, y 10 minadores De los hijos del país 1985 soldados milicianos de Infantería, 299 de Caballería, 100 morenos de Cangrejos, y 50 agregados al Estado Mayor. En 1784 llegó el regimiento de Nápoles. En 1787 dispu io el Rey se aumentara el Regimiento Fixo de' Puerto Rico con parte del de Nápoles. En 1790 vino el regimiento de Cantabria con 1366 veteranos. En 1792, por real orden de 28 de agosto, se mandó que pasase a esta isla el Batallón Fijo de Santo Domingo, y que se incorporase al Fijo de esta plaza. No queremos anotar el movimiento de tropa del siglo XIX. Calcúlese con el trasiego habido en los siglos XVII y XVIII, para considerar la gran cantidad de peninsulares, de origen militar, que no regresaban a España y buscaban acomodo entre nosotros. Todos los cumplidos de esos batallones, inclusos, los oficiales, se quedaban en el país y se dedicaban a la agricultura o al comerdo. Apellidos de oficiales, que recordamos al correr del lápiz sobre el papel, son Avilés, Oñativia, Núñez, de Torres, Andino, Dávila, Vélez, Quijano, Peñalosa, Salinas, Lugo, Sotomayor, Xiorro, Valdelomar, de la Cruz, Villalón, Asenjo, Gandía, Balseyro, Zeno, Casalduc, Martorell, Alonso, Milán, Esteves, Corujo, Cintrón, O'Daly, Masanet, Archilla, Caparrós, Méndez, Baerga, Gautier, Gallai-do, Novoa, Vassallo, Laguna, Vizcarrondo, etc., etc., etc. Del arsenal de Marina pondré un solo ejemplo. El comandante de Marina D. Tomás Caamaño vino a ocupar esa dependenda del Estado a mediados del siglo XIX. Traía a su esposa Da. Juana López de Pelaez y tus hijos pequeños. El mayor llamado


136

ORIGEN DEL CAMPESINO DH PUERTO RICO.

por

como su padre, casó con Da. Juana Federico, y se afincó en el barrio de Dominguito, (le Arecibo. De ahí salen todos los Caamatin de esa región. Otra hija llamada Brígida, casó con el administrador de la Aduana de Arecibo, D. Felipe Arnau, y de esa pareja procedían Da. Adelinda, que casó con D. Alejandro Turull, que vivió toda su vida en esta ciudad y fué Cónsul de Santo Domingo. Da. Bligida, que casó con el Juez mayor de Arecibo licenciado D. José Cuchí de Reus, (Cataluña), que vienen a ser abuelos de mis hijos. Da. Isaura, que casó con el profesor Manuel Ruiz Gandía, y fué madre del Dr. Ruiz Arnau, fundador de la Academia de Medicina de Puerto Rico. Y Da. Juana, que casó con D. Juan Sánchez, y levantó familia en el barrio El Pajuil, de Hatillo. Ahora vienen las emigraciones peninsulares. La inmigración de sangre euskara empieza en la isla desde que el Rey ordenó en 1511, traer gente de Guipuzcoa, como hemos anotado ya en el artículo anterior. De modo que desde los principios de la colonización de la isla pudieron venir guipuzcoanos a Puerto Rico. Es decir, raza pura vasca, los verdaderos iberos, primeros pobladores de la Península. Franquicia que no tenían otras comarcas de España. Después acentuó la inmigración de sangre euska•ra la Real Compañía guipuzcoana, (1765). Citaremos unos cuantos apellidos eukaros regados en el país: Echeherría. Berrios, lrizarri, Ochoa, Elizondo, Arrazaín, Chabarri, Ormaechea. Aramburo. Berrizbeitía. Echeandía, Goeuaga. Hernaiz, Arzuaga, Esquiaga, Gastambide, Arrigoitia, Umpierre, Larrinaga, Urrutia, Guardiola, Sárraga, Arrechea, Igaravidez, Ec heveste, Iriarte, Uriarte, Aguerrevere, Goitía, Goicouria. Goicoechea, Barasoaín, Ibarra, Urquizu, Larrauri, Arriaga, Ortiz, sgastibelza, Oyarzabal, Mendizabal, Egozcue, Ulanga, Vauga, Mujica. Saez. Gamboa, Echenique, Igartúa, Orbeta, etc., etc. I.os eúskaros preferían la agricultura al comercio. Conocimos muchos mayordomos vizcainos de haciendas azucareras. En 1765 autorizó la Corona a los catalanes para comerciar con las Antillas. Y antes, en 1760 había permitido la fundación de la Real Cosupafiía de Barcelona. De esas épocas data la inmigraci6n en la Isla (le los catalanes, pueblo de origen ibero-griegoromano-árabe-francés. Pronto se apoderaron de todo el comercio de Puerto Rico. Así vemos los apellidos provenzales esparcidos las poblaciones. Citaremos algunos, según vayan viniendo a nuestra mente: Castell, Masdeu, Gimbernat, Martorell, Palau, Amigó, Juliá, Terrefort, Benet, Malaret, Tió, Borrás, Coll, Pí, Puig, Fall, Ced6, Camprubí, Dalmau, Amell, Canals, Catalá, Baralt, Maimí, Pasarell, Llovet, Gras, Aguilú, Carbó, Comas, Vendrell, Cornet, Perdió, Carbonell, Fort, Brau, Llorens, Rexach, Morell, Pujals, Roig, Marxuch, Guillot, Daussá, Font, Arrufat, Prats, Roúteu, Valldejuly, Tous, Casabó, Gordils, aicornell, Tunlll, Astol, Gatell, Solá, Plá, Grau, Calaf, Torregrosa, Clivillés,


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

137

Fulladosa, Bou, Rosell, Bayonet, Puigdollers, Masbernat, Audinot, Lladó, Domenech, Barceló, Cuchi, Giné, Jové, Rabell, Portell, Brusi, Pons, Pon, etc., etc., etc. , Los mallorquines no pudieron venir a las Antillas hasta 1777, en que les fué permitido por una real orden especial. (Bol. Hist. tomo 8, pág. 48). Después, a fines del siglo XIX vinieron a granel, metiéndose por Arecibo, Utuado y Lares. Ya en 1775 se había promulgado el real decreto para el comercio libre de España con las islas de Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico, Margarita, Trinidad y provincias de Luciana, Yucatán y Santa Marta. Por real cédula dejaron Sevilla y Cádiz de tener el monopolio cornercial con las Indias; y se habilitaron (por el art. `l0) los puertos de Sevilla y Cádiz por lo que tocaba a Andalucía; los de Alicante y Cartagena por lo que importaba a Valencia y Murcia; el de Málaga, por lo que convenía a Granada; el de Barcelona por lo que interesaba a Cataluña y Aragón; el de Santander por lo que correspondía a Castilla: el de Coruña por lo que hacia a Galicia; y el de Gijón por lo que fuera útil a Asturias Esta nueva gracia de Carlos Tercero completaba la de Mr real cfdnla de 1765, que dió nacimiento a las compañías navieras gnipuzcoaua y catalana. Quedaba abierta la emigración a Puerto Rico de toda la Península española. Como la Corona de Aragón no tomó parte en la aventura del Descubrimiento, ni ayudó a la Conquista, los aragoneses y catalanes no fueron admitidos a poblar las Indias Occidentales, ni al tráfico con el Nuevo Mundo, hasta que les otorgó esta codiciada merced el emperador Carlos V.—(Los restos de Colón.—Informe de la Real Acad. de la istoria Md. 1879, pág. 137). Y entonces vinieron gallegos y asturianos en abundancia, dedicándose principalmente al comercio. Y portugueses como Tab:rre Toste, Pereyr-a, Saldaña, Barbosa, Silva, etc. Y todos esos peninsulares se aclimataron perfectamente en Puerto Rico, porque couro dice Bertillón "los iberos (españoles y portugueses) y los judíos son los pueblos de mejores aptitudes para adaptarse a los medios nuevos y principalmente para ocupar las zonas torridas, tan funestas a otros pueblos .europeos." 1Dict. (les' sciences antl:ropologigue. Artículo, aclimate►► ent). Añadase a esa afluencia de sangre española, la emigración de Santo Domingo en 1797, con motivo de tener que entregar aquella isla a Francia para cumplimentar el Tratado de Basilea. Entonces vinieron las familias Geraldino, Pichardo, Mella, Rosselló, Ortea y otras: Y en 1816 los emigrados españoles de Luisiana. Unas 80 familias. Tras esta importación surgió la inesperada de Venezuela, huyendo las familias españolas y canarias del terrible Decreto a ifiterte de Simón Bolívar. Terminaba el Decreto con estas terribles frases: Españoles y Canarios: contad con la muerte, aun siendo indiferentes. Americanos: contad con la vida, aun cuando sean culpables. Cuartel general de Trujillo, 15 de Junio de 1813. fkndn Bnikar. Recordamos en nuestro pueblo, procedentes de


138

ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUESTO RICO.

este origen las familias de Mendoza, Tejada, Britapaja, Salicrup, Armentero, Alfonso, Quero, y en la Capital Padial, Elzaburu, Martorell, O'Neill, Ahoy, Sevilla, Martínez de Aparicio, etc. En el segundo tercio del siglo XIX (1814) importó el intendente D. Alejandro Ramírez muchas familias de Canarias que las acomodó por Vega Alta y los dos Trujillos. (Bol. Hist. tomo 7, pfig. 53). T en el último tercio del siglo XIX inmigraron muchos canarios, que se internaron en los campos de Arecibo, Hatillo y Camuy. Cuando vino la real orden, llamada Cédula de Gracias, de 10 de agosto de 1815, tuvieron entrada en la Isla los extranjeros. De ahí surgen los apellidos de von Bretton, Storer, Látimer, Bitton, Skerret, Wolkers, Steinachert, Rickechoff, Plée, Micault, Lafontaine, Hecht, Chavert, Marién, Convertier, I)aubón, Furiati, Lassalle, Pagani, Bussó, Veve, Leder, Loubriel, Lacroix, Bernier, Neumann, Degetau, Ricel, Mariani, Stahl, Franceschi, Fantauzzi, Antongiorgi, Henna, Wats, Mattei, Beauchamp, Burset, Lavergne, Kearnrey, Geigel, Olivieri, Giorgetti, Pieretti, Denton, Wallington, Giganti, Catinchi, Massari, Charriez, Blassini, Emmanue?i, Palmieri, Totti, Bird, etc. Se podía hacer una acotación general de apellidos extranjeros en la Isla interesantísima. Así se podría hacer también de los apellidos castellanos, cúskaros, catalanes, gallegos y asturianos; y de los que vienen del árabe (pasando por Andalucía), como Mediana (puerta), Abad (padre), Alcalá (castillo), Alcalde (juez), Alcarraz (jarro), Camuñas (semilla), Celia (posadero), Adzuar (azuloso), etc. Durante los cuatro siglos, que llevamos de vida, ha estado viniendo sangre blanca a la Isla. El mestizaje con la raza india desapareció por absorción en la blanca. Ahora estamos en pleno período de cruzamiento con la raza negra. Empezaron a venir negros a Puerto Rico en 1510 y se prohibi6 la importación y tráfico negrero por real orden de 19 de diciembre de 1871. I] desarrollo de este mestizaje será el objeto del siguiente artículo. III Los primeros negros que vinieron a la isla de Puerto Rico, fueron traídos por el maestro fundidor Micer Ger6n, natural de Bruselas, en virtud de cédula real del monarca de 10 de abril de 1510. Eran dos esclavos negros para ayudar en la Casa de funiiición (le Caparra. Estos dos africanos fueron traídos directamente de España a San Juan- y adquiridos en el mercado de Sevilla. El Rey por real cédula de 16 de Setiembre de 1501, dada en (ira-. da, había permitido llevar a La Española "esclavos negros, u otros esclavos, que ayan nascido en poder de chhrystianos, nuestros subditos e naturales". En 12 de Setiembre de 1502 se le concede a Juan Sánchez y a Alonso Bravo llevar a Indias "esclavas de Castilla, libre de derechos".


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

139

En 1506 se ordenó "no se consintiese pasear a la española ningún esclavo negro levantisco nin criado con morisco". Es un error craso de los señores que hicieron el Censo de Puerto Rico, de 1899. Informe, (Washington 1900, pág. 30), dedr hablando de la población negra: "Es probable que un cierto número de esclavos africanos, fueron .con los españoles, en los primeros tiempos de la conquista, de Santo Domingo a Puerto Rico, porque en la primera de estas islas se había introducido algunos anos antes la esclavitud." Pues no hubo tal probabilidad. En 14 de febrero de 1510, le escribía el monarca a los oficiales de la Casa de la Contratación de Sevilla: "En lo de esclavos y plata labrada, ya por otra mi carta avreys visto, que vos embié a mandar, que embiasedes cinquenta esclavos, para lo de las minas: aquellos se embien luego: e demas dellos otros cinquenta para vender, porque mi voluntad es, que se embien en nuestro nombre fasta en número de doscientos esclavos : é que vayan poco a poco: é lo más presto que ser pueda". En 1512 el católico soberano permitía al contador Antonio Sedeño, de San Juan, traer de Sevilla "dos esclavos negros; jurando el oficial real, que eran para su servicio particular". En 22 de julio de 1513 daba permiso la Corona, de introducir negros en la isla de San Juan, mediante el pago de dos ducados por cada licencia. Estos esclavos se seguía trayéndolos del mercado africano de Sevilla. En 4 de abril de 1514 decía el Rey al tesorero Pasamonte:. "se proveerán esclavas negras, que casándose con los esclavos que ay den éstos menos sospecha de alzamiento: e esclavos yrán los menos que pudieren, como desis". Después el rey Fernando hizo muchas concesiones personales. El cardenal %iménez de Cisneros, después de muerto el católico monarca, suspendió los envíos de negros de Sevilla a las Indias. El brazo rojo iba desapareciendo y todos los colonos, inclusos las órdenes religiosas, pedían a grito, el brazo negro. Los padres Gerónimos, en su informe de 22 de julio de 1517, le dicen al Cardenal Cisneros: "Ay la tercera necesidad, como ya bien a la larga thenemos escrito, de que vuestra señoría reverendísima mande dar lycencia general a estas yslas, é en especial a la de san a•oant, para que puedan traer a ellas "negros bozales"; porque por ysperiencia se ve el gran provecho dello : ansi para ayudar a estos yndios, como para ayuda de lose castellanos. Soplicamos a V. S. B. thenga por bien concederlo: é luego, porque esta tente nos mata sobre ello, é vemos que thienen rrazon". (Bol. Hist. tomo 3, pág. 328) . Todos los pobladores pedían el brazo negro porque un negro hacía el trabajo de cuatro indios. El Gobierno consultó a fray Bartolomé de las Casas, que estaba en Madrid para ese tiempo, haciendo gestiones a favor de los indígenas. Creyó el bondadoso fraile que les hacía un bien a los indios informando al Gobierno


140

ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

se

Central, que dejara llevar negros a las, Indias; pensó infantilmente, que aliviaría a los encomendados, que iban de capa caída, desapareciendo a centenares. Aconsejó pnmero, que a cada poblador le dejara traer dos negros y dos negras, para su servicio. Después, requerida de nuevo su opinión manifestó: "Ytem, que qualquiera que ficiere ingenio para facer azúcar, que Vuestra Alteza le mande ayudar con algunos dineros, porque son muy costosos; e les falta merced a los que los ficieren, que puedan llebar, é tener, beinte negros y negras, porque con ellos tendrán otros treynta chhrystianos que an menester por fuerza; é ansi estaran los negros seguros: desta maña se farán muchos ingenios, porque es la mexor thierra del mundo para azúcar; é ansi tendrá Vuestra Alteza marabillosas rentas, é antes de tres años". Al bondadoso fraile dominico le echan encima el sambenito de la trata y de la esclavitud de loa negros en América, cuando eso fué un mal de la época, trasportado de España a las Indias. "En 1475, el número de negros y mulatos esclavos y libertos existentes en Sevilla era tan crecido, que hubo de nombrárseles por los Reyes Católicos un juez o mayoral de su misma raza, para entender en todos sus debates, pleitos y casamientos". (Brau. Hist. de Puerto Rico, pág. 57) . El 10 de agosto de 1518 daba el Monarca cédula real de merced a D. Jorge de Portugal para pasar a estas islas de las Antillas 400 esclavos negros, libre de derechos. Suazo, en 22 de enero de 1518, había informado al Emperador la conveniencia de dar "lycencia general para traer negros". Ya en 18 de enero del mismo año aconsejaban los frailes Gerónimos a Carlos V el establecimiento de la trata. Hé aquí textualmente sus palabras: "Que Vuestra Alteza nos mande enviar facultad para que desde esta ysla se arme embarcacion para yr por ellos a las yslas de Cabo Verde é thierra de Guinea é que esto se pueda facer por otra qualquier persona, desde esos reynos, para los traer acá." ( Bol. Hist., tomo 3, pág. 277) . Cincuenta años antes del Descubrimiento de América estaba establecida la trata por los portugueses en Lisboa y Sevilla. Un navegante aventurero portugués, Antonio Gonzáles, dobló el Cabo Boja.dor, en 1492, y llegó a Guinea, hizo en su expedición muchos prisioneros negros y los vendió como esclavos en Portugal. Este es el principio del tráfico del ébano negro, como le llaman los cronistas de aquella época. La primera gran concesión de comerciar con carne negra, la hizo el emperador Carlos V a uno de aquellos flamencos, que llegaron a Madrid a la sombra del joven monarca, con ánimo de medrar. y enriquecerse en poco tiempo. El Emperador concedió en 10 de agosto de 1513, en Zaragoza, a Lorenzo (iarrebod, gobernador de Bressa, el privilegio de introducir en La Española, Puerto Rico, Cuba y Jamaica cuatro mil negros, libre de derechos. El flamenco vendió su franquicia por 25 mil ducados a loa genoveses, que a su vez vendían cédulas a particulares. Y así empezó a im-


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

141

plantarse el tráfico negrero en las Indias, que vino a sutituir a los odiados repartimientos de los indígenas, "palabra tan tristemente célebre y funesta para los africanos, como la de encomienda para los indios". Frase de nuestro ilustre abolicionista D. José Julián Acosta en su discurso pronunciado en 5 de febrero de 1872, con motivo de una conferencia antiesclavista. Los genoveses empezaron pues, el comercio de carne negra. No podemos precisar, por carencia de datos oficiales, el número de africanos, de esos cuatro mil, que vinieron a regar con el sudor de su frente los fértiles campos de Puerto Rico. Sólo podemos apuntar, que los colonos se quejaban al Rey porque los genoveses habían subido el precio de cada pieza a 80 y 90 pesos. Cuando antes se cómpraban en Sevilla a 50 pesos los negros y 40 las negra?. (Bol. list. t. 9, paginas 288 y 301). Estos negros tenían que ser bozales (de Guinea), o comprados en Sevilla o Lisboa, de los importados en la Península por los portugueses, pues estaba prohibido traer esclavos berberiscos o de casta de moros o judíos, llamados negros ladinos; que se podían adquirir fácilmente en las islas del Mediterráneo, como Cerdeña, Mallorca, Menorca; y en otros lugares de Levante. Los importadores negreros tenían que anotar su cargamento de ébano negro en Sevilla en la casa de la Contratación. Los barcos sólo podían conducir de 50 á 200; y eso con grandes precauciones, para evitar alzamientos a bordo. Después, se mejoraron las condiciones de las goletas y pailebots y se pudieron cargar 400 piezas. Luego, en las fragatas y bergantines se traían hasta 550 africanos. En la travesía se perdía generalmente la quinta parte del cargamento. Volvió el Emperador a hacer en 1528 otra gran concesión: esta vez fue a la compañia alemana de los Welser, para transportar a las Indias otros cuatro mil negros. Tampoco podemos de terminar qué cantidad de estos infelices se vendieron en Puerto Rico. Pocos de esos ocho mil africanos vendrían a nuestra isla, pues los oficiales reales de San Juan se quejaban de falta de negros. Tenemos un Censo de Almas de 1530, y éste arroja de población: 369 blancos, 473 indios libres, 675 indios esclavos y 1523 negros africanos. Hay que tener en cuenta que esos 369 blancos eran cabezas de familias; de modo que no se cuentan sus esposas e hijos. Pero para nuestro estudio tenemos, que ya en 1530 había en la isla de Puerto Rico 1523 africanos. Elemento bastaºte de "sangre conga" para el mestizaje ele blancos y negras en la Capital, villa de San Germán, riberas de Coamo, %acaguas, Arecibo y haciendas azucareras que eran siete. En 1520 ya se sacaba el oro de las minas con esclavos negros, porque el brazo rojo se habla agotado. (Bol. fist. tomo 4, pág. 22.) En 1560 se empezaron a marcar los negros con hierro candente. (Bol. fist. tomo 3, pág. 329). Este hierro se llamaba carimbo y se inventó el verbo carimbar para expresar el acto de mar-


142

ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUESTO RICO.

carlos por el oficial de Real Hacienda. Se suprimió el carimbo por real orden de 4 de Noviembre de 1784. Melgarejo se queja en 1582 de la falta de negros en las haciendas. Habla ya once fundos, "que si tuviera cada yngenio cien negros tendría S. M. mucha re;ita". Los encargados de venderlos en América pasaban de largo y se encarecieron los esclavos africanos, "porque los que los pasan a estas partes, llévenlos a thierra firme é nueva españa : é si S. M. fiziese merced de mandar traer a esta ysla "mil negros", é venderlos a los vezinos, en muy breve tiempo se pagarían é los vecinos quedarían ricos é las reales rentas se aumentarían en gran manera".

(Bol. Hist. tomo 1,

pág. 35). Tenemos, pues, que a fines del siglo XVI, teníamos en Puerto Rico alrededor de dos mil africanos, enclavados principalmente en la Capital, villas y trapiches melaeros. En 1594 decía el Arzobispo de Santo Domingo, fray Nicolás de Ramos, al Rey: "Syendo obispo de Puerto Rico descubrí una gran compañia de negros bruios, que trataban. con el demonio". ( Bol. Hist. tomo 3, pág. 48) . Hacemos esta cita para probar que ya a fines del siglo XVI abundaban los negros en la Capital. En 1580 se habían derogado las concesiones para los asientos de negros, pues las Compañías habían adquirido tal preponderancia, que constituían un peligro para el Gobierno, atreviéndose una vez a matar al gobernador de Santo Domingo y apoderarse del fuerte. Quince años después las restableció Felipe Segundo dando privilegio a Gómez Angel durante los años de 1595 a 1600 por úna fuerte cantidad de dinero que destinó a terminar la célebre escuadra Invencible. Al empezar el siglo XVII se hizo la concesión del tráfico negrero al portugués Juan Rodríguez Cautinho, gobernador de Angola, por 162 mil ducados de canon, por introducir en América anualmente 4,250 africanos. Siendo gobernador de Puerto Rico D. Felipe de Beaumont y Navarra (de 1613 a 1621) entraron en el puerto de San Juan once buques cargados de africanos. Eran unos 200 e.~clavos procedentes de islas Canarias, Lisboa y Sevilla. En 1615 se otorgó el asiento a otro portugués, llamado Antonio Fernández Delvás, por 120 mil ducados, por ocho años. En 1623 pasó el contrato a Manuel Rodríguez de Lamego, bajo iguales condiciones. En 1631 a Cristóbal Méndez de Sosa y Melchor Gómez Angel, pagando 95 mil ducados. Y se interrumpieron las concesiones durante treinta años. En 1662 obtuvo asiento de negros Domingo Fullo y Ambrosio Lomelin, por nueve años, por traer a América 24,500. africanos, pagando 2,100,000 piastras. (•) En 1644 informaba el obispo fray Damián López de Haro a Juan de la Calle, en la Corte, "que la vezindad del logar (la Capital) no llega a 200 vezinos, pero ay quien diga, que de solo muge(*) Piastra. Voz italiana equivalente a "lámina de metal, placa". Mo nada de plata, que valía en España de 5 a 6 pesetas.


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

143

res é negras é mulatas ay quatro mil: é estas tan encerradas que aun no salen a missa. Los soldados son 300, aunque siempre faltan plazas". (Bol. Hit. tomo 4, pág. 83). Al final del siglo XVII los negros africanos disminuyeron en la Isla. El Censo de Almas de 1673 solo anota 667; en cambio indica 304 pardos libres y 820 blancos. Se ve claramente que el descubrimiento y conquista de Méjico y Perú había paralizado por completo el movimiento colonizador de nuestra ínsula, llevándola a la desolación y ruina. Eran también las consecuencias de la guerra de Sucesión al terminar en Lspaiia el reinado de 'la Casa de Austria. En 1671 fueron asentistas Antonio Garcia y Sebastián de Silicas, por cinco años, por traer a las posesiones españolas 20 mil africanos, pagando de canon 450 mil piastras. Eu 1677 aconsejaba el marqués de Varinas, que la plaza fuerte de Puerto Rico era inexpugnable con sus buenos artilleros y ejercitando a los mulatos en el uso del cañón. (Bol. Hist. tomo 3, pág. 318). I entramos en el siglo XVIII. Eu 28 de agosto de 1701 se hizo concesión de asiento de negros a los franceses. Y en 1713, por el tratado de Utrecht, celebrado antes en Madrid el 16 de Marzo de 1713, pasó el monopolio a los ingleses, permitiéndoles conducir a América 144 mil africanos en 30 años. Fernando VI, en 1748, rescindió la franquicia, y aunque habían transcurrido cinco años más de lo concedido por el tratado de Utrecht, hubo necesidad de indemnizar a las compañías británicas negreras con cien mil libras esterlinas. Hay que tener en cuenta que este asiento (On 1O5 ingleses fiié interrumpido varias veces a causa de las guerras habidas entre las dos naciones. ( Saco) . La mayor parte de estos negros fueron a parar al Continente y a Cuba. Según loa datos reunidos por D. Francisco de Arango, de 1524 a 1763 se introdujeron en Cuba 60 mil africanos. Eu 1741 ocurrió un hecho en San Juan de haber violado un soldado de color ¡urdo, la .hija de un oficial, descubierto el e o porque la dama salió en cinta, el capitán Urquizu, padre de la violada, montó en santa indig.ulciún y le cortó las orejas al soldado, tomándose la justicia por su mano. Fué procesado y lo mismo cpatro oficiales que se pusieron de su parte, y el Rey aprobó él proceiauiieuto. (Bol. Hist, tomo 4, pág. 153). En 1747 se celebraron fiestas públicas en la Capital por la subida al trono de España de Fernando VI. Hubo diez días de regocijos y el quinto correspondió a los Pardos de la ciudad el festejarlo. La nvulatería de San Juan se puso en acción, improvisaron un teatro y pusieron en escena una comedia titulada "El vilk--no del 1►anubio y el buen juez no tiene patria". El gobernador y sus acompañantes fueron muy obsequiados por lo» ¡'ardo., con dulces y bebidas. Terminada la función los cómicos y una nutrida concurrencia de la clase de color, destacándose doncellas panda. ricamente vestidas, acompañaron al go11 10


uut asN DS1. CAMPESINO DR PUERTO RICO.

144

bernador D. Juan José Colomo y su familia a Santa Catalina. Regalaron al Sr. Colomo un hermoso retrato de su "vera efigie" con éstos versos: "En bronce el mundo escriva, Viva El que es dueño de la Ley El Rey: Y en España está reynando Fernando: Que por nombre se le ha puesto Sexto: Y, concluyendo con esto, Los Pardos de esta ciudad, Dicen con toda lealtad Viva el Rey Fernando Sexto."

la

Le tocó al huésped de Santa Catalina hacer los honores de la casa y obsequió a su vez a los Pardos y sus familias con dulces y licores. Dice más el cronista: "se cantó y bailó hasta las cuatro (le la mañana". (Bol. Hist. tomo 5, pág. 173). Ahí tienen Uds. las mulatas bailando en Santa Catalina en 1747. Cosa que algún escritor trasnochado e ignorante, se lo criticó al gobernador D. Miguel de la Torre, por haberlo permitido en 1825!... En 1867, cuando estuvo desterrarlo en Puerto Rico el poeta español Manuel del Palacio, uno de sus mejores pasatiempos fué pasar las primeras horas de la noche en casa del maestro arquitecto Pagani, hombre de color que vivía en. la calle de O'Donnell, que mejor se entretenía el rato: el maestro de obras suma"en ba hasta cuatro hijas, como cuatro tizones, pero admirablemente educadas, pues lo mismo hablaban el alemán que el francés, igual tocaban el piano que el violín y el arpa, y tan pronto se hacían aplaudir cantando trozos de Itossini o de Verdi como destrozaban los corazones bailando aquellos tanguitos que con tanta gracia improvisaba Tabares". (Revista Castellana, año IV, núm. 27, pág. 169 ,. Y no iba solo a estas visitas el desterrado vate madrileño; le •solían acompañar el Dr. Mariano Gómez, médico del hospital militar, D. Elicio Berriz, comandante de Artillería y el marqués de Camposanto, magistrado de la Audiencia. Estos altos empleados les gustaba visitar la mulatanla de San Juan. Continuemos anotando los asientos de negros hasta que se suprimió el tráfico negrero por real orden de 19 de diciembre de 417. ( Bol. list. torno 4, página 90). En 1682 se le concedió "asiento de negros" a Juan Borrozao del Pago y Nicolás Pomo de Cádiz, por cinco años y pago de 1.250.000 piastras. En 1687 al holandés Baltasar Csimes y D. Bernardo Francisco de Guzmán, residente en Venezuela, también por cinco años, por la suma de 2.125.000 escudos de plata.


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

146

De 1696 a 1701 fué contratado el asiento por la compañía portuguesa de Guinea, la cual se obligó a suministrar "diez mil toneladas de carne negra". Francia lo tuvo de 1702 a 1712 e Inglaterra de 1713 a 1743 que se declaró la guerra entre las dos naciones. En Puerto Rico las compañías guipuzcoana, catalana y la de Caracas fueron las que más africanos introdujeron en el país, pues tenían obligación de tener un representante y almacenes de depósito en San Juan. La "Real Compañia de Barcelona de Santa Maria de Monserrat", introdujo en cinco años los siguientes cargamentos de africanos bozales de Guinea: 1766 1767 1768 1769 1770

220 2 574 3 734 2 101 821 Total

9 450

No hemos podido adquirir la relación de los introducidos por las compañías Guipuzcoana y la de Caracas. Debe estar en el Archivo de Indias, en Sevilla. Pero creemos que, poco más o menos, sería igual a la barcelonesa. En 1760 se firmó un contrato con D. Miguel de Iriarte para la introducción en las posesiones españolas de 15 mil africanos. En 167 por real cédula de 31 de octubre, se permitió a la Compañía de Caracas almacenar en San Juan dos mil africanos, para llevarlos luego en bandera española a la provincia de Maracaibo en Venezuela. De estos esclavos se vendían en San Juan partidas para fuera del país; pero después de haber pagado al Fisco el impuesto oficial por la marca del carimbo. (•) Las compañías negreras tenían que pagar a las Realev Caías al respecto de 40 pesos pbr pieza. Después por la real orden de 20 de marzo de 1774, confirmada por otra de 22 de agosto del mismo año, se rebajó a 10 pesos. Además de esto, el Fisco tenía otra entrada per los negros metidos de contrabando y deeomisadoa. Se cobraba el 33 y un tercio de pesos por cada pieza, por. ilícita introducción; y se declaraba por decomiso, conforme a la real cédula de 11 de julio de 1758. Cuando se dió permiso para traer negros de las colonias extranjeras, se avaluaban cada pieza en 150 pesos, de todas las edades y tamañas, y se cobraba el seis por ciento, según lo prevenido en la real cédula de 4 de noviembre de 1784. (•) Se empegó a usar la marca candente en 1660; y se supremió por real orden de 4 de noviembre de 1784.


146

ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

Después, se declaró libre la introducción en la isla, de carne africana, por real cédula de 28 de febrero de 1789. Nuestro Censo de Esclavos es el siguiente: 1765: (D. Alejandro O'Reilly) 5.037. 1776: (Manuscrito de Iñigo Abad) 6.487. 1778: (Hist. de Iñigo Abad) 6.530. 1794: ( Informe Abolicionista) 17.500. 1800: (Gobr. R. de Castro) 13.333. 1813: (Gobr. S. Meléndez) 17.536. 1820: (Gobr. Arostegui) 21.730. 1824: (Pedro T. de Cordova) 22.725. 1827: Pedro T. de Córdova) 28.418. 1828: ( Pedro T. de C6rdova) 33.836. 1S3t: (Pedro T. de Cúrdova) 34.681. (•) 1833: (Pedro T. de Córdova) 37.403. 1834: (Pedro T. de Córdova) 41.818. ('•) 1846: (Comisión Central de Estadistica) 51,265. 1851 (D. Pascual Madoz) 50.000. 1855 (Gobierno Insular) 46.918. 1860 (D. Paulino García) 41.736. 1872 (Gaceta Oficial) 31.635. 1873: (Bol. list. tomo 4 pág. 95) 29.229. Se ve por este Censo, que empezaban a disminuir los negros esclavos y a aumentar desde luego los negros libres, los mulatos y los cuarterones (grifos). Es curioso saber el número de negros esclavos que se necesitaba para un trapiche de bueyes. Había que comprar 21 africanos y adquirir de 40 a 60 yuntas de bueyes. Los esclavos se repartían del siguiente modo: 4 para conducir la caña al batey de la hacienda; 2 para subirla al trapiche; 1 para meter la caña entre las masas; 2 para cargar el bagazo al rancho; 4 para las pailas donde se cocía el melado; 3 para llevar combustible a las hornillas: 3 para meter el azúcar de las artezas en los bocoyes; y 2 negritos para arriar los bueyes del trapiche. Que el .mestizaje iba en aumento lo tenemos comparando el censo de almas de 1777 y el 1787; es decir, diez años después: Años Pardos libres Mulatos esclavos

1777

1787

24.164 3.343

34.867 4.657

Vamos a ver ahora como los soldados de la guarnición con-

(') En 1832 había en la isla 300 haciendas azucareras, servidas por esclavos; y 1,277 plantíos de caña de azúcar con "trapiche de madera", cul. tivados casi todos por hombres libres. (Flinter). (••) Ya había en este año 101275 pardos libres y 25.124 negros lib .s.


147

ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

yo

lada,

tribuíaa► al mestizaje. Oigamos al Comisario Regio D. Alejandro O'Reilly, en carta al marqués de Grimaldi, en 1756: Lo:: soldados del Batallón Fia•o de Puerto Rico estaban quasi todos casados, con muchos hijo:?, y sin más auxilio que su presbítero: vivían separados en chozas propias o alquiladas." Para poder comprender esto, que dice el Informador, tenemos que retlotaer la Capital a aquellos tiempos pasados. No existía el cuartel de Ballajá; en su lugar había una gran hoya que se llenó con basura la mitad. Todavía existe la otra mitad de la hondonada, ietr::s del actual edificio. Tampoco existía el Manicomio, ni la barriada de casas de material, que están a la bajada del cementerio. Todo ese espacio, frente al campo del Morro lo ocupaba un extenso caserío de casuchas, cubiertas de paja o yagua, como totinvía existen en nuestros campos y llamamos bojíos, como las denominaban los indígenas. Ese poblejo de aduares miserables estaba ocupado por gente pobre de la ciudad. Abundaban en él regar.: y nn:latag y se le llamaba Culo Prieto. Parecido caserío había frente al castillo de San Cristóbal, por donde hoy se extienden lag calles de Norzagaray y O'Oonnell. (A esta calle últimamente se le ha puesto el nombre de nuestro ilustre abolicionista D. José Julián Acsota.) Este otro villaje tenía un nombre tan sucio como el anterior, que por la veracidad de la historia, nos vemos obligados a consig::ar. Se le llamaba Hoyo Vicioso. En esas pobres viviendas, de uno -y otro caserío, se acogían las familias de los soldados de la guarnición. Continúemos oyendo de nuevo al Comisario Regio: "Las dos compañías y los dos piquetes, que a principios de la última guerra se enviaron a Puerto Rico para refuerzo de su guarnición siguieron el n►al ejemplo. Esta última tropa quedó acuertepero cada soldado se arranchó con una negra o mulata, que llamaba su casera: a ésta entregaba cada uno los quatro pesos mensuales que recibía de Tesorería para su subsistencia: de este dinero comía el soldado, la casera y los hijos, si los tenía." O'Reilly formó en los campos un empadronamiento de todos los hombres blancos útiles para el servicio militar, de quince años en adelante; y constituyó 18 compañías de Infantería de cien hombra. ea►li una y ó de Caballería ele a sesenta jinetes. Todos sa a'.istaton vohu►taiiamente en las llilic as Disciplinadas para servir al Rey. Y dice el Comisario Regio: "Estos hombres son robustos, de aventajada estatura, bien dispuestos, amantes del Rey, haya coy de una ingenua naturalidad que en parte alguna nocido." Les nombró oficiales veteranos para la instrucción y de(Signó Comandante general de esta fuerza a D. Antonio de Vizcarrondo, que había organizado ya las Milicias en Cuba, y que se quedó a vivir en Puerto Rico, levantando hogar y dejando una numerosa descendencia. El gobernador D. Miguel de la Torre aumentó esta fuerza, r+ubien M las Milicias a dos Regimientos, uno le Infantería


148

OR10E\ DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

fos,

con tres batallones compuestos de 24 compañías de 150 hombres cada una; y el oh o de Caballería compuesto de ( O plazas. Generalmente ipgresaban en este cuerpo los hijos de los estancieros ricos porque disponían de magníficos caballos. Los huecos en las Milicias Disciplinadas se cubrían por sorgo y se sacaban los hombres de las Milicias Urbanas, perfect.uuiente organizadas en toda la Isla y que ascendían a 25 mil plazas, "siendo capaz el país de un alistamiento mayor", decía D. Pedro Tomás de C6rdova, secretario de Gobierno, al Rey en 1818. (Bol. Hist. tomo 4, p;íg. ISO). Todas estas compañas eran de gente blanca. (Bol. fist. tomo 4, pág. 140). El reglamento de las Milicias exigía el expediente de limpieza de sangre, teniendo que acreditar el sujeto cinco generaciones de ascendientes blancos. En 1838 decía al Gobierno D. Pedro Tomás de Córdova : "Si se atiende al carácter de los naturales, en quienes resplandece la honradez, el valor y la hospitalidad; si se advierte que las propiedades no están expuestas a la rapiña; que los caminantes nunca fueron asaltados en los caminos; que se puede atravesar toda la isla con seguridad de no ser molestado; que la estadística criminal es admirable por el corto número de delitos que presenta; y que en todos se advierte una conformidad fraternal y un deseo de adquirir honestamente, vendrá a deducirse cuánto es digno de envidia el vecino de aquella dichosa isla." 1 Memoria escrita en Madrid, en 1838, pág. 271) . En el Bolet{n llfercan.til, de 2 de noviembre de 1853 dice D. José Julián Acosta : "Recorriendo los campos de la antigua Boriquén encuentra el viajero esparcida por sus lindos valles y por sus pintorescas colinas, una población que si bien algo alterada, presenta no obstante en su fisonomía los caracteres distintivos de la familia española. En esa población observa el viajero con placer la hospitalidad, el desprendimiento y los sentimientos caballerosos que fueron siempre patrimonio de las razas latinas. Al apreciar estas brillantes cualidades, lamentará a la vez la falta de previsi6n con que el j{bero disipa el fruto de su sudor; el ardor inquieto con que busca de barrio en barrio y de pueblo en pueblo pasatiempos y diversiones, y la completa ausencia que se nota en su miserable bohío de todos aquellos objetos de comodidad que el gran progreso de la industria moderna ha puesto al alcance de las clases más pobres, y que allá en las naciones cultas de Europa son compañeros fieles del hogar." Hé ahi el. apelativo jibaro, aplicado en 1868 a nuestros blancos de las serranías. Si O'Reilly en 1756, ni Iñigo abad en 1778, ni D. Pedro Tomás de C6rdova en 1830 a 38, han hecho uso de él. Y eso que O'Reilly nos habla de pardo. y morenos librea, comprendiendo en los pardos los mulatos y griy en morenos libres a los negros. Y Abad nos habla de mulatos libres, negros libres y negros esclavos; y a los blancos pobres les llama agregados con los blancos pudientes. Abundando en las mismas ideas del historiógrafo Aeoeta y


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

149

la nuestras, un escritor español, Ciro Bayo, que ha recorrido toda la América Hispana dice lo siguiente: "En su mayoría ( los lugareños de Castilla) parecen hidalgos venidos a menos. Debe ser herencia de raza, porque tengo entendido que igual acontece en la plebe criolla. El gaucho argentino, el huaso chileno, el cholo peruano, el llanero de Venezuela y Colombia, el lépero de México, el guajiro cubano, el jíbaro puertorriqueño, asombran por su prosopopeya; por su intuición artística, orgánica y espiritual. Los rasgos faciales, el temperamento de la raza hispana persisten al través de los siglos y de las mezclas étnicas. El tipo nacional se conserva incólume, lo uiis'nio eii la ciudad, que en el campo, en el rudo trabajo, que en la molicie." (1) CENSO DEL MESTIZAJE EN TODA LA ISLA EN 1828. (Mulatos y Grifos.) Adjuntas Aguada Aguadilla Añasco Arecibo Aybonito Barranquitas Barros Bayamón Cabo-Rojo Caguas Cayey Camny Cangrejos Capital ( San Juan) Cidra Ciales Coamo Corozal Fajardo Guayama Guaynabo Gurabo Hato-Grande Humacao Hatillo Yauco

399 404 683 L885 3.256 420 339 115 1.890 3.091 2.362 679 56 27 2.011 530 95 1.449 564 1.354 1.736 1.240 1.323 1.459 1.695 86 6.789

(1) CIRO BAYO.—EI peregrino entretenido: Viaje romancesco. Madnd. 1910, pig. 211


1511

ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

429 Juana Díaz 1.544 Juncos 1.133 Loiza 338 Luquillo 3.089 Mayagüez 612 Manatí 387 Morovis 583 Maunabo 287 Moca 891 Naguabo 542 Naranjito 1.727 Patillas 4.955 Peíiuelas 710 Pepino (San Sebastián) 644 Piedras 5.362 Ponce 105 Quebradillas 669 Rinc6n 872 Río Piedras Sabana del Palmer (Comerlo) 189 2.607 Sabana Grande San Germán 9.710 Toa Alta 2.096 1.273 Toa Baja 987 Trujillo Alto 512 Trujillo Bajo 446 Vega Alta 275 Vega Baja 124 Isabela 1.009 Yabucoa 1.531 Utuado Total

81.575

La raza blanca seguía superando con 133.100 habitantes. A los cuales hay que sumar la mayor parte de los Agregados en las Estancias, que ascendían eu dicho Censo a 38.397. Negros había 17.470. Y esclavos (negros y mulatos) 31.874. Indudablemente, el Mestizaje tenía que seguir dando la victoria a la raza blanca, como lo probaremos en nuestro artículo final, donde hagamos las re1iexiones autropo'ógieas sobre los cruzamientos ( JI to+1os lr~s paises, demostrando que no existen ya razas puras. Respecto a mestizaje ya nos dice O'Reilly, en 1765, que "aloe blancos ninguna repugnancia hallan en estar mezclados con loe psrdor;." ( Dot. 13i,d. tonto :►, pótg. 2'4)1. En tiempos del gobernador I). Juan de la Pezuela (1850) se fundaron las Comandancias militares en las siete cabeceras de departamentos, en que estaba dividida la isla; y se enviaron a Arecibo, Aguadilla, Mayagüez, Ponce, Guayama y Humacao dos compañías de tropas veteranas a cada una.


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUESTO RICO.

El resto quedaba en la Capital cabecera del primer departamento. Esta medida gubernamental aumentó el mestizaje en los pueblos citados. Era el procedimiento de colonización de los Romanos por medio de guarniciones de sus legionarios. Nosotros alcanzamos las dos compañías de tropa veterana destacadas en Arecibo, nuestro pueblo. El soldado que cumplía generalmente se quedaba a vivir en la población y muchos oficiales, si no venían casados de otras cabeceras de departamento se casaban allí; pues tenía la ventaja la oficialidad, en caso de retiro, de cobrar por las cajas de Ultramar, que representaba una gabela del doble más la mitad. Recordamos oficiales casados en nuestro pueblo a Sosa, Urréjola y Arespacochaga. Después de 1873, que la República Española dió la libertad a los esclavos, los negros de los ingenios se regaron por la isla, dándole preferencia para fijar sus chozas en los barrios contiguos :i las haciendas azucareras. Entonces; el braco blanco de la :;erranía acudió en mayor escala a tomar parte en las faginas de los ingenios; y de esa fecha para acá se acentuó el mestizaje en los caseríos contiguos a los fundos azucareros. Hasta esa fecha se puede considerar al hombre de las montañas de tierra adentro como un descendiente genuino del castellano, en su mestizaje con la raza india; aunque una golondrina no hace verano, ni un caso aislado de la mezcla de las tres razas afecte a la regla general que hemos establecido. En la Capital había én 1828, blancos 4.147, sin contar la guarnición; pardos 2.041; negros libres 473; esclavos 738. El mestizaje puede estudiarse bien en toda la Isla, observando el Censo de Almas de 1828. Hay que tener en cuenta que en los Censos de almas, que se Intel in :uitiguuiii nte en la casilla de Agregados entraban blancos, mulatos y negros, bien deslindados. Por ejemplo, el Censo de 1820 determina claramente, Agregados blancos 11.221; agregados mulatos 13,921; agregados negros 6,418. Se acusa a los españoles como muy inclinados al cruzamiento con la raza negra; pero, según lo que nosotros hemos podido observar personalmente también a los ingleses, holandeses, italianos, franceses y alemanes les ha gustado saborear la fruta del cerrado africano. Conocimos en Arecibo a un galeno inglés, fino B que vivió toda y caballeroso, llamado Dr. J... V su vida en los amantes brazos de una dama holandesa de color pardo; otros inteligentes mecánicos ingleses en feliz aposentamiento con virtuosas mujeres de faz acanalada; un judío alemán , en grato arrullo con su morena adinerado, llamado Mr. L >:ulalnitha, cuino Salomún que tenía í00 reinas y 700 concubivas, y prefería su prieta egipciaca, etc., etc. De modo que en el mestizaje en nuestra isla con la raza africana han entrado todos los pueblos de Europa. Estudiando el Censo de Almas del siglo XIX podemos darnos cuenta exacta de los progresos del cruce de blancos y negros en el pala.


132

ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

CENSO DE ALMAS DEL SIGLO %I% Fechas 1800 1812 18? 1827 1832 1836 1846 1851 1855 ( •) 1860 1872 1877 1887 1897 (" ) 1899

Bianoos 78281 85.662 102.432 150.311 162.310 188.869 258.674 300.000 300200 300.406 350.000 411.712 471.933 573.187 589.426

Negros

Mulatos

13.333 17.536 21.730 28.418 34.681 35.000 49.265 50.000 46.918 41.736 40.000 39.781 36.985 35.824 54.465

55.164 63.083 86269 95.430 100.430 133217 135.230 140.000 160.000 282.775 250.000 240.701 246.647 239.808 304.352

Aunque las estadísticas dejan siempre mucho que desear por los errores de los copistas, es innegable que la raza negra pierde terreno, que lo gana la raza blanca por la absorción. Hay quien calcula que la raza negra pierde un tres por ciento anualmente. Ya no hay inmigración africana; en cambio la hay europea continuamente. Según los censos de 1900 y 1920 la población blanca ha aumentado en un 18 por ciento y la de color ha disminuido en un 10 por ciento. Es el fenómeno sociológico de la absorción por ley antropológica. O. Ya no existen razas puras en el planeta, sobre todo en Euro pa y América; todas están mezcladas. Y esto ha sido un gran beneficio para ellas En el cruzamiento de los tipos selecdonados está el mejoramiento de las especies. El estancamiento en los pueblos trae la degeneración y la muerte. Los pueblos necesitan del mestizaje para evolucionar y avanzar en las vías del progreso. Ha lichao Ch. Letourneau: "a coup sur, toutes les races humaines sont métisses". (1)

(') El descenso en los negros fué debido a los estragos que hizo en ellos el cólera morbo los años 1856, 57 y 58. ("1 El aumento de los negros ha sido debido a la inmigración negra de la Isla procedente de St Thomas y otras islas de Barlovento, después del cambio de nacionalidad. (1) bictionaire Antropologique, Paris.


ORIGIN DILL CAM PISINO DI PUERTO RICO.

1:i3

Y dice Krause (1) : "Los pueblos de la Europa proceden de diferentes razas madres cruzadas entre si por varios entronque&' y en distintas épocas y que hoy continúan crnzándoee sin cesar." El pueblo griego fué grande porque era una mezcla de pelasgoa, aqueos, jonios, tracios, eodios, orientales y esclavos. Y ese pueblo de mestizos, dice André Lefévre, "lis pouseant la sciencés cut l'art a un apogée dont 1'echat nona n►ereveille encore et 'lout la lulniére eclairera jusqu 'au fond des siécles". (2) El pueblo romano fué poderoso porque estaba compuesto de todas las razas italiotas de aquella península, que ocupaban en el Mediterráneo y el Adriático, desde los etruscos y alculos hasta loa ligures y rabinos. Y véase, como el mestizaje, en esos dos pueblos ha producido caracteres de índole diversa, porque como dice muy bien el mismo etnólogo André Lefévre: "Le fond du Romain eat la commandement et 1'obeiseance, le fond du Gres e.;t 1'iadiscipline et la liberté: 1' une a crée le gouvernment, la formule, la force; 1' autre leas arts, les industries, les sciences, le mouvement." (3) Vaya usted a decirle. a un inglés ineducado, que es un mestizo. Tal vez os responda con un puñetazo, creyendo que lo injuriais. Y, no embargante, los ingleses son mestizos, dolicecéfalos y braquicéfalos prehistóricos (Deniker), cruzamientos de celtas, pictos, escotos, sajones, anglos, daneses, escandinavos y normandos. De toda esta mezcla, en el transcurso de los siglos, surgen dos tipos actuales: "Le premier, qui eat repandu dans les centréei ocupées par les congnérants germains, et scandinaves, se caractétize par la dolichocéphalle, la taille elevéc, la peau blanche, le.; cheveaus y les yeua clairs. Le second type, qui a' eat conservé dans les endroits habité par lea descendants des Celtes, se distingue par la brachi céphalie, la petite talle et les cheveauz et lea yeua foneés.—(Deniker). (4) Si paula de Inglaterra a Alemania os encontrais con el mestizaje de razas y pueblos. Julio César llamaba Germanos a los pueblos del otro lado del Rhin. Luego, fueron denominados Cimbrios y Teutones. 8e pusieron en contacto son- los Galos, los hombres del lado izquierdo del gran río, y sufrieron la influencia del genio céltico. Del norte de Alemania salen des pués las tribus bárbaras de los Ruavoa, y confederados formando una multitud de pueblos, que Tácito (Germania) loa describe detalladamente; y de cuyos nombres enrevesados entresacamos los Friaonea, los Anglos, los Ramonea, los Lombardos, los Go-

(1) de Sans (Z) (3) (4

0. Ohr. íf'. Eran s.—Ideal de la Humanidad para la vida. Trad. del Río. Madrid. 1871, pig. 144. Dictionaire Antropologique. Pat. Op. cit. Diet. Anthropologique. Pat.


1M

ORIGEN DEL CAMPESINO DR PUERTO RICO.

dog, los Escandinavos y los Teutones. Con el trasiego de los siglos, se han delineado el tipo austriaco, el prusiano, el bávaro, el alemán del norte, el del mediodía y el del sur. Pues vaya usted a decirle a un alemán, que Bismark, el gran Bismark, el "Canciller de Hierro del Imperio Germánico", no es un prusiano puro sino un mestizo oriundo de la Antigua Marca de la Baja Sajonia, y por tanto, prusiano-brandebnrgués (teutón-eslavo). Los eslavos constituyen ciertamente de todas las razas indo-euroFas, que invadieron a Europa, la que tiene más unidad y que los cruzamientos la han alterado menos. (M. W. Edwards). Forman la base del pueblo ruso. Si pasamos a investigar la mezcla etnológica de los franceses, tropezamos con los celtas, galos, ligures, iberos, francos y normandos, mezclados con la raza prehistórica de Cro-Magnon, hasta constituir con el pasar de los tiempos los tipos actuales bien delineados. En España ocurre lo mismo: iberos, celtas, colonias griegas, fenicias y cartaginesas en las costas, romanos hasta la médula, godos superficialmente, a pesar de constituir mouarquí~c, uevos por Galicia y vándalos por Andalucía, moros con sus célebres califatos, y judíos en abundancia. Se encuentran los Alanos (cosacos del Don) en España, hacia el año 419, en compañía de los Sucvos y los Vándalas. (A. Varembey). Todo ello en el transcurso de los siglos ha originado la fortaleza etnológica del pueblo español, con educación greco-latino-árabe y poderosa unidad católica. La nación japonesa tiene multiplicidad de origen etnológico v se traduce a la realidad por los diferentes tipos que se obserti-: entre sus representantes. Los autores Doenitz, Mohnike, SicI,&d. Magé y Metchnikoff están de acuerdo para reconocer en los japoneses tres o cuatro tipos. ( Deniker) . Muchos miles de años de una civilización homogénea han pasarlo sobre la China, haciendo un solo pueblo de sus diversas razas. Y, sin embargo, todavía se encuentra el chino muy moreno de Fo-Kien y el chino blanco mate, apenas teñido de amarillo pálido, de Pe-Pekinois. (Zaborozki). (1) El mestizaje es la prueba más evidente de que la especie hnrr.ana ::o c:; iuiuutable como se creía antiguamente. El unest'zo tiende en su desarrollo a acercarse con frecuencia al ascendiente más fuerte de los dos que le han engendrado. La victoria corresponde a la raza superior. Los prejuicios de raza han llegado a ser muy grandes.: sabido es el odio de los rusos a los jr.dfos y el de los norteamericanos a los negros. : v osotros tenemos dos ejemplos en nuestra cartera de s4wrrsirs, de este estado de ánimo de los hijos de Norte América. Eramos Secretario Civil con el gobernador americano. gene-

111 Dict. Antropologique, París.


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

155

ral George V. Davis. Se iba a implantar en la isla el gobierno civil con el Bill Foraker. Prescribía esta ley cinco nativos en el Consejo Ejecutivo. Y el gobernador me dijo un día: —Mañana me trae usted cinco candidatos, de hijos del país, para esos puestos. —Mi general, permítame usted, que le haga una indicación. —Hágala usted, desde luego. —El gobierno militar se marcha, nace un nuevo orden de cosas. Bueno es que usted pida a cada uno de los partidos militantes un par de candidatos y el quinto, como neutral, lo elija usted, si es que existen hombres neutrales. No nos echemos sobre nuestros hombros esa responsabilidad. —Tiene usted mucha razón! Pida usted a cada partido político dos candidatos, y yo designaré el quinto. Así lo hicimos. El partido Federal nos envió los nombres del licenciado D. José de Diego y D. Manuel Camuñas. Y el partido Republicano los del Lcdo. D. Rosendo Matienzo Cintrón y Dr. D. José Celso Barbosa. Los llevé a Santa Catalina, y al día siguiente, después de despachar los asuntos de la Secretaría Civil, me dijo el Gobernador, (que siempre estudiaba detenidamente cualquier asunto) —He tomado las informaciones necesarias respecto a los cuatro candidatos, que 'usted me trajo ayer, y vamos a discutirlos uno a uno. —Como usted guste, mi general. Y el. Gobernador cogió del pupitre de su escritorio un papel y leyó: José de Diego, abogado, poeta, orador de mucha imaginación: hace lo que le manda Luis Muñoz Rivera. ¿Qué dice usted? —Está bien.. . —Pues, aceptado. Y siguió leyendo: Manuel Camuflas, no ha estado en ninguna universidad, hombre honrado y trabajador; hace lo que le mande Luis Muñoz Rivera. ¿Qué dice usted? —Tengo que hacerle una observación. El señor Manuel Camu~ias, aunque no se ha sentado en los bancos de una universidad, es un hombre muy instruido. —Pues, aceptado. Y prosigui6 la lectura: Rosendo Matienzo Cintrón, abogado, orador, filósofo espiritista: hace su propia voluntad. ¿Qué dice usted? —Está bien... —Pues, aceptado. Y volvió a leer: José C. Barbosa, un negro astuto. ¿Qué dice usted? —Mi general, el Dr. José C. Barbosa estudió en la universidad de Michigan, siguió la carrera de Medicina y Cirujia; es un hombre instruido y honrado, y muy apreciado dentro de su parti do, a la vez que respetado por sus adversarios y considerado entre nosotros.


1s~

ORIGIN DnI. CAMPIBINO DE PUERTO RICO.

—Podrá ser todo lo que usted quiera; pero yo no designo un negro para formar parte del Consejo Ejecutivo. En mi país los negros son buenos para limpiar los fondos de los barcos de guerra, porque hace mucho calor en tales sitios y para cuidar las mulas porque parece son de idéntica familia. —Mi general, eso es el prejuicio de raza, que ustedes tienen a consecuencia de la sangre derramada en la guerra de Secesión. Nó se deje usted influir, mi general, por tan triste idea. Usted que posee tan buen criterio y tan buen golpe de vista. Además, nosotros aquí no tenemos esas preocupaciones, afortunadamente!. . . —Tráigame usted mañana otro candidato; y, que sea blanco!... Salí del palacio de Santa Catalina bajo tan mala impresión, llegué a mi casa (Fortaleza, 16), y mandé a buscar al licenciado D. Manuel F. Bossy, presidente del Comité Territorial Republicano. A las pocas horas subía mis escaleras, acompañado del Dr. Barbosa. Y les dije: —Me alegro que hayan venido los dos. —¿Qué ocurre?, me manifestó Rossy. —Que el Gobernador rechaza la candidatura del Dr. Garbosa. —¿Por qué causa? —Por ser de color. ¡ Prejuicio de la razal... —Ponga usted a Manolo, en mi lugar, objetó Barbosa, sonriente. —De ningún modo. Yo defenderé su nombre hasta convencer al general Davis de su error lamentable. El Gobernador es un hombre de sano criterio y recto juicio y no dudo que triulifaré. Al día siguiente, después de despachar los asuntos de la Secretaría Civil, me dijo el Commandisig: —Verdaderamente la noche es buena consejera; y eso que dice usted, que todo asunto arduo debe ser consultado con la almohada, es un gran pensamiento! Ejerce mucha presión en nos otros el prejuicio contra los negros por la desgraciada guerra del Sur. Yo me marcho y si ustedes quieren tener un negro en el Consejo Ejecutivo, ténganlo. Aceptado también el Dr. Barbosa. —Mi general, el futuro probará que usted ha actuado con completa justicia. Han pasado 25 años, y el tiempo ha justificado que el Dr. Garbosa fué un elemento muy útil en el Consejo Ejecutivo y el miembro más adicto a la Americanización de la isla, con que podía contar el Gobierno de Washington. El segundo caso fué de otra índole. Eramos Director de Beneficencia. Se iba a cubrir una plaza de profesor. El Director general Mr. Orterhouse, nos trajo tres peticiones, y al dárnoalas

nos dijo:

—Son tres solicitudes, .pero de dos no haga usted caso, porque son dos maestras negros. Vea a ver si el tercero sirve.


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUI98TO RICO.

157

Ido Orterhouse, abrimos los pliegos: los rechazados, por ser de color, eran el profesor competentísimo, Pedro C. Timothée, y del otro, no recordamos ahora su nombre. Comisionamos al profesor Acín para que viera y tratara al tercero, el profesor Ramos, que fué el que ocupó el puesto. No citamos en vano estos dos hechos históricos. Deseamos que los americanos, que conviven con nosotros, dejen en la boca del Morro antes de entrar en la isla, ese desgraciado prejuicio de raza. Y que los puertorriqueños de las nuevas generaciones no abreven en aguas tan dañinas. Actualmente estamos en el pleno cruzamiento de la raza blanca y la negra. Necesitamos cinco o diez siglos para llegar a ser un pueblo homogéneo, como lo son al presente los de Europa a pesar de tantas mezclas. Cuando llegue ese día, como pueblo viril e inteligente, no tendremos que envidiar nada a ningún otro pueblo del planeta, porque seremos tan-tán, como tan-tán !. . . Se nos hará la objeción banal de que la raza negra es una raza Inferior. Y hasta se nos citará el refrán, de que "Dios creó a los blancos y a los negros, pero que el Diablo a los mulatos". No piensa así el etnólogo Gobineau, que .considera a menudo en los mulatos "un espíritu excepcionalmente superior en inteligencia y nobleza de sentimientos". Explicándolo el autor por la paternidad aristocrática del padre blanco. Los vencedores siempre desprecian a los vencidos y más si los sujetan a servidumbre. Los godos prohibieron a su gente casarse con españolas. (Lafuente, Rist. de España, tomo 2. pág. 40). Impuso la ley el rey godo Eurico y la rompió el rey godo Leovigildo, pasando por encima de la legislación, y casándose con una española. Y el amor mató el estúpido mandato!. . . Y los normandos, cuando conquistaron las islas británicas, el mayor insulto que creían que se les infería era que los confundieran con los hijos del país El conquistador replicaba en seguida: "Me tomáis por inglés?" (Macaulay, Rist. de Inglaterra, tomo 1, pág. 24. Ed. española de Madrid, 1882). Un príncipe normando, llamado Beaucler, quiso amortiguar ese casó con una hija del país, y dice Macaulay (Ob. odio y cit. pág 21: "su enlace fué juzgado por los nobles como lo sería en nuestros tiempos, en Virginia, Estados Unidos, el matrimonio de un hacendado europeo con una cuarterona." Es innegable que todas las civilizaciones tienen carácter de combinación mestiza de elementos culturales de diverso origen y han sido precedidos en mayor o menor proporción, del mestizaje de la sangre. Se citan como razas mestizas prósperas las engendradas por marineros ingleses y mujeres de Tahití; duplicándose la población en 25 años y triplicándose en 33. (Letourneau). Dict. Anthropologique, Paris. El medio ambiente no deja de influir también en el transformismo biológico de los tipos mestizos. Próspero Lucas (La Re-


158

ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

rencia natural) cita una familia de mulatos, nacidos en Europa, tanto niás claros los hijos cuanto más tiempo llevaban en ella los padres. Ribot (La herencia psicológica), opina, que el hijo mestizo hereda de ambos progenitores, que ninguno de ellos tiene una acción exclusiva, pero que uno de los dos tiene siempre una acción preponderante. Goethe se parecía físicamente a su padre y psicologicamente a su madre. Francis Dei ay ha dicho: "Cuando se cruzan dos especies o dos rasas, la raza ó la especie más enérgica pre:lolnin.: sicrnpr~ en los descendientes". Por eso creemos que el mestizaje entre blancor y negros en nuestra isla tenderá a darle la victoria al elemento blanco. Los negros han prestado un gran beneticlo al desarrollo y aumento de nuestros habitantes y por consiguiente a la civilización y progreso de Puerto Rico, pero están llamados a desaparecer de nuestro suelo por la ley antropológica de la absorción. En cambio los negros de Jamaica aumentan proporcionalmente en ocho mil personas anuales; y de allí emigran a la América Central, desde Yucatán hasta Darien. (1) Todavía, después de cuatro siglos, se encuentran en nuestros pueblos del interior algunos tipos de hombres y mujeres reveladores de la sangre indígena, 1►or no haber continuado el riguroso mestizaje y haber cantado entre ellos mismos, (lespués de uno o dos cruzamientos con la raza blanca o con la raza negra. Pues bien, dentro de cinco o diez siglos pasará lo mismo en los pueblos de la costa con la mulatería y no se encontrará un tipo genuinamente negro en toda la isla. Y para querer reconocer en una persona si tiene sangre negra en sus venas habrá necesidad de recurrir al microscopio y reconocer el corte de su cabellos, a ver si es elíptico. (Toh:nard), pues el color muy trigueño es insuúciente, supuesto que a nuestra isla ha venido mucha raza de la cuenca del Mediterráneo. Dice el etnólogo Weisgerber: "En Europe los types bruna sont fort nombreaux les plus remarquables sont le circasslen, le pélasgien ou albanais, le ligure, le basque, etc.. puis en coutournant la Mediteranée, le berber et la sen ite, qni se •atthchent aux types européens trés certáinement. Parmi les types européens bruna, le mieux caracterisé an physique et dans l'histoire est le type eeltique." La degeneración en las casas reinantes de Europa y en parte de su encopetada aristocracia procede precisamente de la falta de •cruzamiento con otras familias. Fenómeno social perfectamente estudiado y comprobado por el Dr. V. Galipe ("Los estigmas de la degeneración en las familias soberanas", 1993). El Dr. Niebuhr ha dicho: "Las aristocracias, reducidas a reclutarse en su propio seno, se extinguen, pasando casi siempre por la de(1) J. Novleow.—El porvenir de la raza blanca. Madrid, Trad. del ru• soy pág. 147.


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

159

generación, la locura, la demencia y la imbecilidad". (Cita del Dr. Noirot, Calipedia). Y de igual parecer es el Dr. August Brachet, en su "Patología mental de los reyes de Francia", París, 1903. Queda probado hasta la saciedad, cómo se ha desenvuelto en nuestra isla el cruce de la raza blanca y la india en las serranías de las montañas de la Cordillera Central, al par que se efectuaba el cruzamiento entre la raza blanca y la negra en los pueblos de la costa e ingenios azucareros. Lo que necesitamos ahora, es dar tiempo al tiempo. Lamark ha dicho: "Le temps n' est ríen et n'est jamais une difflculté; la nature 1'a á sa disposition; c'est un moyon a bont de tout". Dentro de algunos siglos este conglomerado de personas se convertirá en una sub-raza tropical homogéneal.. . Pero, todo esto tiene que ir desenvolviéndose en el tfenlpo y en la historia regional poco a poco; y sin Wolencias, porque como dice muy bien nuestro ilustre obispo Balbuena, en su célebre poema heróieo : El Bernardo: Y las cosas violentas, cuesta arriba, ¡ Su misma pesadumbre las derriba! NARRACION HISTORICA (Por Cayetano Coll y Toste.) Siendo D. José Severo Quiñones, secretario del Despacho de Agricultura, Industria y Comercio, en tiempos de la Autonomía Española y yo Sub-secretario, me dijo un día: —Doctor, usted que es amigo de investigaciones, ¿podría explicar la causa de que el jíbaro sea arisco? —Desde luego, amigo mío. Fíjese usted, que tomando las causales ab initio, entre nuestros campesinos subsiste aún en algunos barrios la malhadada costumbre de robarse la novia; y, por ende, no hay que negar que algunos de nuestros labriegos son engendrados con susto. Dato que, en el orden biológico, no podríamos precisar bien si influye 6 no luego en las condiciones morales de la criatura; pero que no por eso dejamos de anotar el hecho para los que quieran entrar en el estudio psicofísico del problema. Las leyes de la herencia son innegables, así como las de tiempo y lugar. No á todos nuestros jíbaros, por fortuna, podríamos considerarles bajo el punto de vista indicado; pues podemo3 partir del hecho de que la mayoría es fruto de un contrato bi-Iaterial cristiano, y, por lo tanto, de cepa legítima. Como la pobreza domiña en la choza jíbara, mientras el padre se va al corte de cañas, 6 á la heredad principal del barrio á ganarse el cuotidiano sustento, la madre coje la piragua y se encamina al río 6 á la quebrada á lavar la ropa de la familia, 6 se engolfa en 11 11


160

NAgSACION HIBTOSICA.

pies

al

loe quehaceres de la cocina. En el entretanto, el nene cuelga de un coi de emajagua, si no rueda por el entarimado de tablas die palma de yagua, y si berrea se le pone en la boca un chupón de trapo viejo lavado y empapado en agua de melao 6 azúcar prieta. El chiquitín se calla, chupa y rechupa, y no saca nada. Primer jalón en la serie de sus desengaños. Así; y con guarapos de esta y la otra yerba, algunas dosis de semencontra y aceite de castor para sacarle las lombrices; poco pecho materno, porque la madre, 6 tiene que trabajar mucho, 6 enfermó, 6 volci6 á salir pronto en cinta, y la leche, dicen, es mala de la mujer preñó y á la criatura embucha, queda el jibarito destetado. Entra ahora á comer alguna que otra dita de arroz parco, unas cuantas cargas de batata salchochadas con cáscaras en negro caldero, montado sobre tres grandes piedras. Con desayuno de guineos 6 mangos, varios puntapiés, muchas sacaduras de niguas y no pocos pescozones, despunta á la luz de la razón nues tro campesino, alto, enteco, pero listo y avispao. Echémosle de siete á ocho años de edad. Con los cuidados que hemos anotado, natural es haya crecido delicado de salud. Tiene regular osamenta y menguado empaque carnoso para mostrar su espíritu. Ha asimilado poco jugo nutridor, pero ha crecí do derechito como vara de pomarosa, y tiene para todo el ojo avizor, indicando ya al rapazuelo listo, como resultado del trato áspero recibido. Alborea en él la perspicacia al entrar en la lucha por la existencia; pero desconoce aún la astucia y'la mañeria. Al primer mandado, á que se le envía al ventorrillo lo engaflan; y, 6 le dan la compra falta de peso, 6 de la peor calidad, á pesar de todas las leyes dictadas para que las pulperías no tengan pesas de pié quebrado. Si el rapaz se antoja en penetrar en ageno platanal, es fácil se corte los pisar sobre vidrios rotos, puestos de intento en el portillo de la maya para castigar á los nocturnos merodeadores de frutos del cerca ageno; 6 le azuzan el can de la estancia, si se metió en el boscaje en busca de brusca para el fogón. Si alquilado, le destinan á la ayuda del ordeñador en la vaquería del propietario contiguo, suele la cornupeta arrimarle algunas coces antes que él aprenda á trabar bien una vaca de las patas traseras. Y, de más está decir, que le den leche de las vaconas que ordeña; no prueba ni pisca, á no ser el chorro que dirije a hurtadillas á su boca, salvando el atisbo del vigilante de la vaquería. Si pasa á los convoyes de carga como auxiliar de carretero, algunas garrochazos ha de recibir antes de ganarse su real diario, mucho fango tiene que lapachar, y, sobre todo, aprender á andar en gradillas, que no es cualquier cosa y casi es un arte. Si se le encarga de la cuarta de la yunta, 6 se le hace ayudante de arado, no deja el infeliz muchacho de recibir también alguna que otra cornada, 6 clavarse y dañificarse con espinos, clavelillos y pringamozas. Si marcha al pueblo, va expuesto á resbalar en la cueet' , 6e


161

NARBACION SI$TOBICA.

la

pies

al vadear la quebrada 6 el río, á estropearse los descalzos que el viandante le eche encima la caballería, ó á que el mulo del arriero lo pise; á que lo muerda el perro del ingenio, 6 á que un cochero le arrime un latigazo. Para hacer frente á tantas desdichas el infeliz lleva en la mano una simple vara 6 un cieniguillo. chusLlega al poblado: y el pillete le arroja un pedruzco, ma le grita, el guardia lo detiene y lo husmea; de la Iglesia lo echa el sacristán porque 1, vé enlodado, ó porque lanzó una escupitina atabacada al suelo. Si se escurre y penetra en una gallera, la fisonomía de nuestro jibarito se alegra y vuelve á respirar á pleno pulmón. Allí ve el gallo peleador del compae de su padre. Ayuda á sujetar el gallo mientras le aguzan los espolones. Lleva _con el cuerpo el compás de los vaivenes de la riña y vocinglero .chilla á favor del champión de su barrio. Observa atento como el coleador empuja su gallo al del contrario, después del careo: como le empapa la cabeza con saliva de tabaco: como le muerde la rabadilla: como le estira las patas para darle elasticidad. Ladino, no se pierde ni un detalle; y puede ser, que vea de los primeros la canillera botánica 6 el puñalón de muerte, y sea también de los primeros en lanzar el grito de victoria. Ya es adulto. Si va al corte de caña la gramínea le hiere, 6 se pica con su mismo machete. Si es cogedor de café la humedad del cafetal lo pasma. Si siembra tabaco á medias la lambedora, 6 la changa, se come parte del tabacal, 6 no hay precio para la hoja. Si prueba fortuna á los nai¢es le juegan con pega, 6 con baraja de reloj. Si antes se metía en las cuevas, como espiritista, lo apuntaba el comisario por sospechoso'y euemigo del Gobierno. Si se ponía en cuclillas á la orilla del mar, á ver ir y venir las olas, la Guardia Civil le pedía la cédula personal y lo registraba, creyendo que estaba en asecho de una expedición filibustera. Le cuentan que sus padres reyeaban y comían almojébanas, pero él está escamado y no quiere moverte de su comarca. Una vez lo amarraron, porque decían, que era seco, otras porque decían, que era de la Torre del Viejo; y otras, porque aseguraban que estaba juramentado. El lo sabe todo y jura y perjura que no sabe nada. La justicia rendida, como herrero cansado de golpear en el yunque, lo echa de la cárcel. El vuelve á su barrio, taciturno y e.cperimcntao. Está curan de espanto. Lo mismo le dá que el turbión descargue y lo empape, que caiga un rayo y lo parta. He ahí, amigo, Don Pepe, las causales de que nuestro campesino sea arisco; y tenga usted en cuenta muchas otras cuncausus, que se han quedado en el tintero. ¡Quiera Dios que los nuevos tiempos traigan nueva mies para alimentar nuestra gente de campo, y que el medio ambiente moral, cabiando por completo, prepare otro pan para su espíritu!... En la evolución está la vida y en la renovación de las células el triunfo de los seres de la creación!...


162

COMPAÑIA DE BARCELONA EN

1767.

REAL ORDEN DANDO FRANQUICIAS A LA REAL COMPAÑIA DE BARCELONA, EN 1767. (Del Archivo particular de Coll y Toste.)

ms.

Los Directores de la Real Compañía de Barcelona han hecho presente al Rey hallarse los Factores que tienen en esas Islas, con muchos géneros, fruto y harinas, detenidas, por la ninguna salida y demasiada abundancia de ellos; Solicitando con este motivo, el tener pronto á hacerse a la vela el Paquebot San Estevan, y facultad, para que quedándose los mencionados Factores con cuanto necesiten de lo que han cargado en este Paquebot para esos destinos, puedan remitir a Cumaná, en embarcaciones menores, lo restante de su carga, y los rezagos de lo existente que consideren inútil en esas Islas: en su consecuencia prevengo a V. S. y Vms. de Orden de S. M. permitan que los mencionados Factores de la Compañía Catalana envien en embarcaciones mernres a Cumaná, el .sobrante que no necesiten para el consumo de a Isla, bien entendido, que estos puntos y géneros sobrantes t;,xrs de hacer constar son de los eonducidos.de los puertos de Barcelona y Cádiz, bajó partida de Registro, y no de otros Reynos. as. Madrid 24 de Febrero de 1767.— f:'•os gde. a V. S. y Vmc. El Bo. Sr. Dn. Julian de Arriaga.—Sehores Gobr. y Oficiales Real:"s de Puerto Rico. EPISTOLARIO DE MUÑOZ RIVERA.-CARTA AL DOCTOR COLL Y TOSTE SOBRE POLITICA PUERTORRIQUEÑA. House

of

Representatives U. S.

Washington, D. C., Septiembre 30, 1913. Mi querido Doctor :—Su carta del 22 es la de un hombre de ciencia y de experiencia. No la discuto, sino que la aplaudo, porque refleja, casi enteramente, mis propias ideas en este período que usted, con mucha razón, y con ojo clínico seguro, diagnostica grave. Más grave no lo hubo en nuestra política, y, sobre todo, en nuestra UNIoN, desde 1904. Cualquier camino que emprendamos será un via crucis. Y si al fin acierta el país y adopta un rumbo cierto y logra disipar tantas nieblas, probará de una vez que, como algunas especies en la naturaleza, posée un instinto sagaz que le permite orientarse en la noche profunda. Yo así lo espero. Dice usted bien: necesitamos de una manera imperiosa la totalidad del poder legislativo y la preponderancia en el poder ejecutivo. Esto último resultará en extremo difícil, dentro de las tradiciones y las instituciones americanas. Aquí no concibe nadie una maquinaria administrativa que no se funde en el sistema representativo y en el mutuo jaque de los poderes públicos. Pedir


CARTA DI

Muñoz

RIVIsA.

163

un gabinete semejante al del Canadá ó al que nos concedió España en 1897, equivaldría á perder tiempo y malgastar fuerzas. Y ¿de qué modo aplicaremos las leyes por nosotros mismos si el nombramiento de Gobernador corresponde á la Casa Blanca y el de los demás funcionarios al Gobernador? He pensado en ese problema días y noches, semanas y meses, y no me ocurre ningún recurso práctico para que Puerto Rico se gobierne sin tutores. Aún en el caso de que el Gobernador designe á los miembros del Gabinete con la aprobación del Senado; aún en la eventualidad de que un precepto constitucional exija la residencia previa en la isla, no faltará un número de continentales, un stock de oarpet-baggers que monopolice el Gabinete y que extienda luego su influjo á las oficinas, á los servicios, copando el presupuesto, violando las leyes, continuando la explotación y aumentando el disgusto que los puertorriqueños sentimos ante el despojo. No aguarde usted, doctor, que consienta el Congreso una cláusula en cuya virtud los ciudadanos puedan representar á los distritos donde nacieron ó donde poséen propiedades: habrá una condición única: la de la residencia. Así se usa en Estados Unidos y así, quepa ó no quepa, la impondrán á nuestros electores. Y nuestros hombres de mayor altura se quedarán fuera de las Cámaras y el nivel intelectual de ambos cuerpos legislativos bajará de un modo lamentable. No retardé mi viaje por temor á los conflictos: al contrario; en los conflictos quisiera estar junto á ustedes. Lo retardé por las tarifas, que aún no aprobó el Congreso. Sería mal visto que yo me ausentara dos meses sin conocer la resolución definitiva. Pronto nos veremos y hablaremos. Pienso encontrarme en San Juan hacia mediados de Octubre. Le anticipo mis saludos cariñosos y soy siempre su amigo que le estima de veras, L. Muñoz. Doctor C. Coll y Toste, Santurce, San Juan, Puerto Rico. PARTIDA DE BAUTISMO DEL HISTORIÓGRAFO DON EDUARDO NEUMANN GANDIA.

isla

quia

Juan Florencio García y García. Sacerdote de la Congregación de la Misión de San Vicente de Paul; Vicario Foráneo, Cura Párroco de la Iglesia de Nuestra Seílora de Guadalupe de esta ciudad de Ponce, Puerto Rico, Cura encargado de la Iglesia de Ntra. Señora del Carmen de la Playa de Ponce; Doctor en Filosofía y Sagrada Teología, CERTIFICO: que en el libro 3 de Bautizos de la Parrode la ,Guadalupe de PONCE al Folio 181 v. No. 716 aparece una partida que copiada literalmente dice así: En la Parroquia de Ponce, de Pto. Rico, a doce de Junio de mil ochocientos


164

avereNiia.A.

cincuenta y dos, el Presbítero Don Agustin de Calanda, Cura teniente de ella, bautizó solemnemente a EDUARDO JOSÉ, que nació el veinte y seis de Abril último, hijo legítimo de D. Guillermo Neumman y Doña Maria Josefa Gandia.: abuelos paternos: D. Enrique y Doña Maria Josefa Greregnee: maternos: D. Fernando y Doña Maria del Carmen Geraldino : fueron sus padrinos el Dr. I). Pedro Armstrong y Doña Carmen Toro, a quienes advirtió el parentesto espiritual 3 sus obligaciones de que yo el infrascrito Cura rector doy fé. "firmados" José Balbino David. P. A. Dr. T. Borrot. Es copia fiel del original a que me remito y a petición del Dr. Cayetano Coll y Toste, Historiador Oficial de Puerto Rico, expido la presente copia firmada y sellada con el sello de esta. Parroquia y Vicaría, en Ponce, á 10 de Enero de 1924. Rev. J. F. Garcia. C. M. Hay un sello que dice, Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, Ponce, Puerto Rico. ORIGENES Y DATOS SOBRE GUAYANILLA (Por Cayetano Coll y Toste.) I Cámara de Representantes de Puerto Rico, Guayanilla, enero 29, 1924. Dr. Cayetano ('oil y Toste,—Historiador de Puerto Rico,— San Juan. Mi ilust: amigo:—Con propósitos de educación pública, me permito solicitar (le Ud. tenga la bondad de facilitarme todos los datos posibles sobre la historia dcl origen y fundación del Pueblo de Guayanilla.. Gracias por su amabilidad. Consérvese bien, y disponga de su amigo y admirador,—Joaquín D. Yordán—(firmado). II

en

Villa Los Pinos, febrero 20 de 1924. Sr. don Joaquín D. Yorlan,—Representante a la Cámara,-Guayanilla. Estimado señor: Gustoso voy a satisfacer su carta consulta: 1.—Muchos escritores nuestros .confunden el actual pueblo de Guayanilla, que es de ayer, con el incipiente burgo que fundó Don Miguel de Toro, por disposición de Juan Ponce de León,


aysiurrLLL.

185

1511, después del levantamiento de los indígenas en febrero de ese año. Para continuar la colonización, iniciada por el Leonés en 1508 en Caparra, envió éste al capitán Poblador Toro al sur y levantó el pueblo de Santa María de Guadianilla, que destruyeron los corsarios franceses, probablemente el titulado El Olonés. Al otro Teniente, Don Luis de Añasco, lo envió al oeste, donde se levanta hoy la ciudad con el ilustre nombre de ese caudillo. Y él, Ponce de León, continuó al norte en Villa de Caparra. 2.—En 1570 ordenó la Audiencia de Santo Domingo, que se fundara una nueva población a las márgenes del Guasa jibe, con los restos de San Germán, de la desembocadura del río de Añásco, y los despojos de Santa María de Guadianilla : fundación, que vino a llevar a efecto el gobernador Don Francisco de Solis en 1573, poniéndole el nombre ele Nueva Salamanca, cuyo apelativa no perduró; y los vecinos le pusieron San Germán, el Nuevo. 3.—Andando los tiempos se fundó Yauco; y uno de sus barrios fué Gua yanilla, donde había una aldehuela de pescadores y criadores de ganado. El caserío fué ganando en importancia, lle gó a aldea., y un vecino religioso y pío, llamado Narciso Valdés, regaló 200 pesos para levantar una Ermita, (cuyo nombre no he podido conseguir, a pesar de las gestiones que he hecho), que sirviera de Ayuda de la Parroquia de Yaúco. 4.—La declaratoria de Pueblo por orden del gobernador Don Miguel de la Torre, fué el 27 de Febrero de 1833. En los Archivos de dicho pueblo debe estar el acta de la toma de posesión y los nombres de las personas que tomaron parte en la fundación. 5.—En el año de 1834 concedió permiso el Gobernador para levantar la iglesia por suscripción. También se echaron dos subsidios en el vecindario con tal fin. Se comenzaron los trabajos el 13 de Marzo de 1838 y se terminó el templo en 1840. Se gastaron en dicha obra 7,718 pesos. El solar donde está la iglesia hubo que comprarlo y costó 600 pesos. Se abrió al culto católico en 1841. El primer Cura párroco fué electo por el vecindario, usando ese privilegio que concedía la Ley de Indias: se llamaba el Padre Miguel Arjona. La parroquia quedó bajo la advocación de la Purísima Concepción. Se puso como sufragánea de la Vicaría de San Germán. 6.—Para el gobierno civil se nombró un teniente a Guerra, por el Gobernador, y después, con arreglo al decreto de 27 de Fe• barro de 1845, se nombró también un Sargento Mayor de Urbanos. En todo lo civil, militar, marina y real hacienda se puso bajo la dependencia de Ponce. 7.—Se le adjudicaron diez y seis barrios, a saber: el del Pueblo, Maga, Plantaje, Indios, Boca, Playa, Jagua-Baja, Jagua-Alta, Quebrada, Llano, Conejo, Macaná, Barrero, Quebrada Honda, Sierra Baja y Pasto. En el barrio de Jagua se hizo la Ermita, de que hemos hablado más arriba, de madera cobijada de tejas de barro en un lugar muy pintoresco. Debe haber aún ancianos


166

QUAYANILI.A.

en dicho barrio, que recuerden por tradición el nombre de la Ermita. 8.—El pueblo está situado a un tercio de legua de la costa. En 1846 no tenía más que una calle con 40 casas; por los campos existían como 300, contando con los bohíos. Por su territorio corren los ríos Guayanilla y Yauco. 9.—En el puerto había una batería llamada de San Fernando, con tres piezas de artillería, para defensa de las embarcaciones contra piratas. Se levantó en 1811. Después fué cuartel de veteranos; y últimamente Puesto de la Guardia Civil. 10.—En 1827, siendo aldea, fué muy castigada por una epidemia de Fiebre Amarilla. 11.—Ha sufridos dos incendios: uno en 1838 y el otro en 1839. 12.—La Casa del Rey fué construida en 1852. La hizo Juan Bautista Lacroix por la cantidad de 2,696 pesos, que pagó el vecindario. En 1876 el Estado se incautó de ella, porque sí, siendo del pueblo. 13.—Por real orden de 10 de Febrero de 1871 se habilitó para el comercio general el puerto de Guayanilla, creándose una aduana. ( Véase. Bol. fist. de P. Rico, t. 9, pág. 374) . 14.—Cuando el .cambio -de Nacionalidad en 1898, tenía 8,648 habitantes: de los cuales eran Americanos, 1; Ingleses, 1; Canarios, 1; Venezolanos, 1; Cubanos, 3; Dinamarqueses, 3; Africanos, 4; Franceses, 46; Peninsulares, 48; y Puertorriqueños, 8,540. 15.—Escuelas públicas había en pueblo y campos, cinco. SaMan leer y escribir el 11.11 por ciento. 16.—Había cinco ingenios de cañas con 579 cuerdas en cultivo; en café 2,098; en cultivo de tabaco 111; dedicadas a frutos menores 2,945; en pastos 18,023; en montes y malezas 7,662; en otros cultivos 107. Total 31,525. 17.—En riqueza pecuaria tenía 5,352 cabezas de ganado: vacuno, 3,365; caballar, 978; porcuno, 634; mular, 36; cabrío, 331; asnal, 6; y lanar, 2. -18.-En la riqueza urbana contaba 367 casas de vivienda; almacenes, 1~; establecimientos de azúcar, 5; de café, 15; en otras aplicaciones, 47; bohíos, 171; edificios de mampostería, 13; de piedra y altos de madera, 12; de madera solamente, 581. 19.—En industria y comercio tenía almacenistas, 2; abaste cedores de carnes frescas, 1; barberías, 2; carros, 34; coches, 1; fondas, 1; farmacias, 1; médico-cirujanos, 1; panaderías, 2; pulperías, 14; sombrererías, 1; mercerías, 3; y ventorrillos, 21.

20.—Su último presupuesto municipal espaflol de 1897-98 ascendía a 25,262 pesos. 21.—En las elecciones municipales que se llevaron a efecto en tiempos del Gobierno Militar americano el 30 de Diciembre de 1899, de acuerdo con la Orden General No. 160, resultaron electos: Para el Municipio, Alcalde, Eustoquio Torres y Torres; juez municipal, Enrique Rodríguez; suplente de juez municipal, Blas Rodriguez Figueroa.-Junta escolar: Ulises Olivieri, Benig+io


avAZAxua.A.

167

Dávila, Iaaáas Rodríguez, Nicolás Romulo Yordán, Antonio Manuel Lugo.—Consejeros: Pablo Franceschini, Gustavo Yordán, José Benito Rodríguez, Francisco Vázquez, Bimerio Francesckini, Agustín Pietri, Felipe Pubell, Agustín Arzola, Domingo Torres Figueroa, Ramón López Ortiz, Ramón Vázquez Rodríguez, y Domingo Rodríguez. 22.—En el Censo de Almas de 1910 tenia Guayanilla 10,354 habitantes en su jurisdicción y en el pueblo 1,141. Y en el Cómputo de 1920 ascendió a 12,083 habitantes en los campos y 1,434 en el pueblo. 23.—Tiene la gloria Guayanilla de haber tenido por 50 años de Cura Párroco al sabio sacerdote puertoriqueño Padre Nazario, autor de estudios históricos sobre el Descubrimiento de la Isla por Colón en su segundo viaje y punto donde desembarcó; opinando el ilustre varón, que fué en el puerto de Guayanilla donde hizo escala y no en Aguada. Con tal motivo dió a luz un libro titulado, Guayanilks y la Historia de Puerto Rico, Ponce, 1893. Un folleto en 80. menor, de 181 páginas. Queda V. complacido, señor Yordán. Atentamente. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico. INFORME DEL SECRETARIO CIVIL CAYETANO COLL Y TOSTE PARA QUE EL GOBIERNO INSULAR SE INCAUTE DE LOS EDIFICIOS DE LA DIPUTACION PROVINCIAL Y LOS DESTINE A SERVICIOS UTILES AL PAIS. (Military Government

of

Porto Rico.)

Visto el informe de la Junta Judicial y el voto personal de su Presidente, Licenciado D. Hilario Cuevillas, y visto también el informe del Solicitador General, el Secretario Civil opina lo siguiente: lo.—Ninguno de los edificios pertenecientes á la extinguida Diputación Provincial, ó sean, el Palacio de la Diputación, el Hospital de Caridad, el Asilo de Dementes, Las Escuelas Pías y su Capilla anexa y el Colegio de las Madres fué adquirido con dinero de los Ayuntamientos. Los tres primeros edificios, 6 sean, el Palacio de la Diputación, el Hospital de Caridad y el Asilo de Dementes fueron cedidos por el Gobierno á la Diputación Provincial en 1871 y los Ayuntamientos de la isla no intervinieron en la cesión ni tenían para qué intervenir, porque ellos no contribuyeron con sus dineros á la fabricación de esos edificios. Los dos últimos, 6 sean las Escuelas Pías y su anexa Capilla y el Colegio de las Madres los construyó la Diputación Provincial con el producto de la renta de lotería; y tampoco contribuyeron ioa Ayuntamiento 6 la obra.


168

DIPUTAC~ON PROVINCIAL.

El art. 78 de la Ley Provincial por la que se regia la Diputación Provincial cuando construyó las Escuelas Pías para Colegio de Jesuitas y el Colegio de las Madres, de Santurce, dice, que la Diputación no recurrirá á los Ayuntamientos nada más que en el último caso de que no cuente con recursos para sufragar sus gastos La Diputación Provincial de conformidad con ese artículo, estableció la Lotería, que llegó á producirle más de 250,000 pesos (Presupuesto de 1894-95 y 95-96) al aüo; y de esos fondos echaba mano aquella Corporación para pagar las obras de los edificios de Santurce, á medida que iban adelantando. Las contribuciones que la Diputación Provincial imponía á los Ayuntamientos para otros fines, se cobraban muy de tarde en tarde y á veces no se cobraban y en las listas de actas de las sesiones aparecen muchos acuerdos perdonando á muchos pueblos las contribuciones vencidas. Ayuntamientos como los de Aguada y Añasco, entre otros, después de deber muchos miles de pesos por contribuciones atrasadas obtenían el perdón y la Diputación Provincial tenía que pagar su personal de empleados con los pocos ingresos tributicios de otros pueblos. Los Ayuntamientos que contaban con fondos para pagar á la Diputación se valían de un recurso legal para no pagar y no aparecer que se les perdonaban las deudas, y ese recurso consistía en pedir á la Diputación subvenciones para caminos vecinales ó para obras de caridad imaginarias; la Diputación decretaba la ayuda y el pago á Tesorería, y entonces los Ayuntamientos pedían que ue les descontase la subvención de las cóntribuciones. Por esta razón la Diputación Provincial nunca contó con las contribuciones de los Ayuntamientos para nada. Cuando se suprimió la Diputación Provincial, en Diciembre 2 de 1898, los Ayuntamientos de la Isla quedaron debiéndole 59,609.34 dollars. 2o.—Los Ayuntamientos no tienen derecho á deducir ninguna reclamación en el caso de que el Tesoro Insular se haga cargo de los edificios de la-Diputación Provincial. Como tres de los cinco edificios de la Dputación fueron cedidos á ésta por el Gobierno y los otros dos se fabricaron con fondos del producto de la Lotería, los Ayuntamientos no tienen ningún derecho sobre esos edificios. El hecho de haber venido pagando los Ayuntamientos, aunque muy irregularmente, contribución á la Diputación ha inducido al error de que los edificios pertenecen á loe Ayuntamientos. Pero el error no ha sido sustentado más que por el Presidente de la Junta Judicial, Lic. Hilario Cuevillas, quien, en su informe, equivocado desde el principo al fin, no cita para nada los productos de la Lotería ni hace mención de ias actas de la Diputación para demostrar lo desatendido que se hallaba por los Ayuntamientos el deber de pagar sus respectivas contribuciones. Lo poco que los Ayuntamientos han pagado á la Diputación ha sido devuelto por to misma Diputación, sub ere-


OARTA DBL OBISPO CARRION.

169

cionando a los Ayuntamientos para su obras de carácter municipal: caminos, obras de beneficencia, instrucción, etc. 3o.—Los Ayuntamientos de la Isla tienen el deber de atender al ramo de beneficencia, por exigirlo la Ley Municipal; pues si el Tesoro Insular se hace cargo de los edificios que han sido propiedad exclusiva de la Diputación y establece en sus edificios Asilos de Beneficencia y admite asilados procedentes de cualquier pueblo de la isla, los Ayuntamientos en vez de tener derecho á reclamar, como equivocadamente informa el Presdente de la Junta Judicial, serán deudores al Tesoro Insular, quien por nin gfin concepto debe condonarles los 59,609.34 dollars, que quedaron á deber á la Diputación al cesar dicho organismo insular en sus funciones. La solución de hacerse cargo el Tesoro Insular (conveniente es no confundirlo con el Tesoro Federal de ¡os Estados Unidos) de los edificios de la suprimida Diputación Provincial, después de pagar las deudas de ésta, y establecer Asilos de Benefiencia é Instrucción en algunos de ellos, es una resolución muy popular y que tendrá el aplauso de la Isla entera. El Secretario que suscribe es, pues, de la opinión de la mayorfa de la Junta Judicial: discrepando únicamente de que en vez de dársele á los pueblos cinco años para pagar sus deudas á la Diputación Provincial se les conceda pagarlas por décimas partes á contar desde el año fiscal de 1900 á 1901. Además, somete á vuestra aprobación se remitan, de nuevo, estos papeles á la Junta Judicial, por si gusta su digno Presidente Lic. Salario Cuevillas, en vista de las razones expuestas, rectificar su opinión: máxime cuando en su Nota final opina dicho señor, que el Tesoro Insular se incaute de los 4 palacios y precisamente estos edificios son ¡os que verdaderamente constituyen el activo de la suprimida Diputación; pues las demás deudas no son las que promueven esta operación. San Juan, Diciembre 9 de 1899. Cayetano Colt y Toste, Secretaro Civil. CARTA DEL OBISPO FRAY BENIGNO CARRIÓN,DE MALAOA, DANDO CUENTA DE HABER SIDO NOMBRADO OBISPO DE PUERTO RICO CONTRA SUVOLUNTAD (Die la revista católica La Verdad.) La carta del esclarecido prelado Carrión que hoy publicamos es la primera que escribió a esta Isla, luego de aceptar el obis pedo. Conserva su original, del que la hemos copiado, el reverendo padre Mangual. Esta carta fué dirigida por el autor a su sobrino carnal Don Pedro Nieva, que en aquel entonces regresaba de Alemania y Francia para Puerto Rico. Rosario y Carmen de


170

CARTA DEL OBISPO CABBION.

a'que

alienta;

quienes habla en la presente el obispo, eran hermanas suyas, azafatas de la Reina Isabel. Mr. Lefebre, a quien asegura haber enviado una estampa de la Virgen de Monserrat era el ayo de los hijos de Don Pedro Nieva, que los acompañaba en Francia donde estaban estudiando. Vean ahora nuestros lectores la interesante epístola del gran prelado. Madrid 3 de Agosto de 1857. Querido Pedro: Tengo la tuya del 27 último y creo habrás regresado de tu viaje de Alemania. Quiera Dios continues mejor de tu penoso padecimiento que tanto nos disgusta a todos: no duelo que debes hacer un particular estudio de cuanto te daña, sea lo que fuere, y anteponer a todo tu salud. Quedo enterado de que me compraste el reloj, y que lo recibiré por Barcelona, no dudo que será bueno, y no me parece caro. Al disgusto de tu malestar he unido la desgracia de la pobrecita Concha Cardona. Creo me oirías varias veces que la que ría entre todas sus hermanas por simpatía, o porque tus hermanas la querían mucho, y claro es que a proporción de mi cariño ea mi pena al saber su desgracia. ¡Qué dolor de niña! mejor le sería no existir. Al decirte que hoy soy obispo de Puerto Rico, no sé de qué modo referirte el desenlace de este negociado; no es asunto de una carta por lo extenso y sólo puedo hacerte un breve resumen. Llamado por la Reina, recibido con el mayor cariño y sentado a'su lado me expuso las razones que tenía para que se verificase el nombramiento del año 54. A los poderosos motivos que S. M. alegaba para conseguir mi asentimiento opuse yo los muy fuertes que me asisten para sostenerme negativo. En medio de la conversación se presentó el Rey y se puso de parte de la Reina, apoyando éus razones y dándoles mayor valor. Entonces me afligí hasta correrme las lágrimas, porque ya no encontraba razones que alegar en mi favor. Señora—le dije--Solo Dios conoce la violencia que sufre mi corazón al ver que no puedo complacer a V. M. que es una Señora y mi Reina y bienhechora: yo daría por V. M. una cosa que me costara la vida, pero no puedo en conciencia resolverme a ser obispo. Entonces el Rey se compadeció de mí y tomándome una mano, dijo a la Reina.—Mujer no te aflijas; si no quiere, qué hemos de hacer?—Así terminó la sesión. Aquella noche vino el general Narvaez a ver a la Reina, y hallándola triste le preguntó y la Reina respondió:—¿Qué he de tener? Tú me aconsejas que los destinos se den a los que no quieren; pues he aquí que hace años que ando tras un clérigo, porque es bueno y de los que no quieren, y hace años que no quiere y no quiere, y no quiere, y así estamos, y mira tú, que para Puerto Rico era pintado, ,según me dicen todos, y esto me tiene disgusta dq. 1'ues, Señora, #o le hablare mañana y veremos. Cuento he dicho me lo refirió el mismo Narvaes al día si por aviso dula Reina a Rosario pasé a verlo. An-


CASTA DEL OBISPO CASSION.

171

tee y al paso hablé con el señor Claret, y yo no sabía que él era uno de los principales que estaban metidos en la danza. Me dijo con los ojos en el suelo y apretándose las manos que era preciso, que Dios y Su Majestad y Puerto Rico me pedían un sacrificio, etc., etc. Con este marco pasé a casa del general, me recibió a una hora en que no ve a nadie, se la echó de misionero y me hizo ver (después de haberme oído) que mis dificultades eran insubsistentes y que por toda razón divina y humana y por Dios y por los hombres debía complacer al cielo y a la tierra, etc., etc., porque no acabaría, si hubiera de hablar por extenso. Ultimo resultado: desde allí fuí a Palacio para decirle a S. M. que estaba a sus órdenes, y no puedes figurarte las demostraciones de alegría con que manifestó su satisfacción. Me besó la mano, me dijo que esperaba este favor de la Virgen porque era sábado y víspera del Jubileo de los Angeles, que le quitaba un peso de encima, que quería ser mi madrina, que me había de consagrar en su Capilla de Palacio, que no pensara en los gastos y que se haría cuanto yo quisiera. Te aseguro que yo estaba lleno de confusión al ver tanta bondad. Después llamó al Rey y se lo dijo, y éste contándolo a los que le rodeaban les decía :--estoy de enhorabuena. No tengo tiempo ni papel para mas, y te escribo a la carrera ~a ,casa de Rosario, la que y tus primas te saludan afectuosamente. Cómprame y llévame a Puerto Rico un buen surtido de erucecitas y medallas milagrosas de plata, de todas clases, como las que yo tomé. Desde Barcelona remití a Mr. Lefebre la estampa de Monserrate. Carmen está encargada de enviarte el retrato de S. M. a quien ella lo ha pedido para que no cueste 25 pesos; pero S. M. le dice que espere a un día en que esté vestida de gala, para que salga con toda propiedad de bandas, cruces, etc. Saluda a Antonia, Rafael, etc. Tuyo Benigno. (1) M

(1) Para esta época cortaba el bacalao en palacio la eaaarnta e1 isal, que se reunía en el cuarto del Rey, capitaneada por el padre Claret. Este sanedrín se le imponía a Narvaes, jefe del Gobierno, que no tenía mía remedio que acceder a ella de lo contrario, le metían la daga. El Rey visitada diariamente a bor PatrogtnIo la madre priora de un convento de monjas franciscas, y la astuta abadesa dalas el L a la murga de la camarilla de Palacio. La Reina Isabel tenía infantil confiansa en los consejos de Sor Patrocinio, que usaba guantes blancos porque Dios le había

concedido en les palmas de las manos y en el'oostsdo las miuras llagas que a San Francisco de Aeis.--A: 7


172

NOMBa INDIO Dl LA ISLA Dl OUADALUPL

RECTIFICACION HISTORICA. - NOMBRE LLANO DE LA ISLA DE GUADALUPE.

INDO-ANTI-

(Por Cayetano Coil y Toate:) I Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste.— Santurce, Enero 26-1924. Respetable caballero: Permítame molestar a usted para suplicarle que se sirva ilustrarme sobre el verdadero nombre indio de la isla francesa Guadalupe, donde yo nací. D. Salvador Brau (q. e. p. d.) me dijo una vez que el nombre indio de la Guadalupe era Cibuqueri, y hasta me dió su significado, que es, Tierra de hombrea valientes. Un escritor, el señor Oruno Lara, acaba de publicar una obra histórica sobre la Guadalupe, y en su libro dice: "Esta isla, que los indios llamaban Caloucaéra, que los Europeos transformaron en Kurekéra, fué denominada después Guadalupe. En vista de esta discrepancia entre D. Salvador Bran y el señor Lara, vengo a suplicar a usted, que tenga la bondad de decirme cuál de los doe nombres indios de la Guadalupe es el auténtico. Con mi más alta consideración quedo su muy atento y S. S. CHARLES VERB, ( firmado) . Charles Vére—P. O. Box 216. San Juan, Puerto Rico. II Villa Los Pinos, Santurce, Enero 30 de 1924. Sr. D. Charles Vére.r—Capital. Distinguido señor: Paso gustoso a satisfacer su carta consulta. Los cronistas de Indias, al recoger los vocablos indígenas, los sometían a su fonética y pronunciación, y de ahí surgen los errores graves que hemos encontrado los que venimos, después de ellos, a ocuparnos de las palabras del lenguaje indo-antillano. Sobre los restos del idioma de los pueblos que ocupaban las islas del archipiélago antillano se ha escrito poco. Le recomiendo vea y coteje lo que digo sobre ese particular en mi obra Prehistoria de Puerto Rico. El cronista Oviedo (T. 1'. pág. 34. Ed. 1861) en su monumental obra Historia de ias Indias, llama equivocadamente a la isla de Santa Cruz Libuqueyra. Después, en el mismo tomo primero, pág. 67, la denomina Cibuqueyra. Esta vez, en lugar de una L pone una C. Probablemente sea error de imprenta o de copla-


NOMBRA INDIO DE LA ISLA DR GUADALUPD.

178

ta. Sería interesante examinar el manuscrito original. Pero, en lo que se equivoca rotundamente este escritor es en aplicar el vocablo indígena a Santa Cruz cuando corresponde a la Guadalupe. Pedro Mártir de Anglería, que es uno de los cronistas de Indias más veraces en su narraciones, y que escribía en latín, por lo común al anotar nombres indígenas equivoca letras y sílabas. Cuán útil seria ver sus papeles originales! Los copistas deben tener mucha culpa en estos errores. En su Década 1° libro 20, llama a la Guadalupe Carucueria. La C. intermedia lleva cedilla, de modo que suena como Q. La u, que le sigue, es muda, Así se puede expresar mejor poniendo una K. Diría entonces Carukeria. Poniendo la I después de la E y antes de la R. para corre gir la metátesis del Corresponsal del Papa junto a los Reyes Católicos, daría Carukeira. Vea usted, como en el mismo Pedro Mártir nos vamos acercando, rectificándolo, al verdadero vocablo. Anglería no cae en el error de Oviedo de aplicar la palabra dicha a Santa Cruz. Hablando de esta isla, en su Década 1° libro 2, capitulo 3, dice: "El descubrió otra ( isla) mayor que todas las demás (se refiere a las Barlovento), la cual llamada Ayay por los indígenas, quisieron ellos apellidarla con el nombre de Santa Cruz. Diego Alvarez Chanca, físico de la armada de Colón, en su segundo viaje, en carta interesantísima dirigida al Cabildo de Sevilla. ( Véase, Boletín Histórico de Puerto Rico, tomo 4° pág. 104) llama a Guadalupe Turuqucira y a Santa Cruz Ayay.—Alvarez Chanca pone una T. al principio del vocablo, donde Mártir colé una C. No existe la radical Turu en ninguna de las palabras que conservamos del lenguaje indo-antillano. Los autores extranjeros, en general, escriben Karukera. Tampoco tenemos la radical Karu en los restos del idioma indígena. Nosotros, en un libro que publicamos en 1893, titulado Colón en Puerto Rico, en una nota de la página 40, hacíamos un estudio linguistico del nombre indígena de Guadalupe. Opinamos que Sibuqueyra era el vocablo más afine con las etimologías indoantillanas. En todo el areripiélago antillano había un lenguaje común, aparte del regional de cada isla. Anterior a la invasión colombina todas estas islas estaban ocupadas por el pueblo Aruaca, procedente del continente meridional. Y cuando ino Col6n y descubrió estas ínsulas, el pueblo Caribe, procedente también de Costa-Firme, había desplazado a los vecinos Aruacas de las islas de Barlovento y su conquista empezaba a realizarse al este de Boriquen (Puerto Rico), cuya zona estaba en continua invasión caribeña. Luciano de Rosny, antiguo Presidente de la Sociedad Americana, de París, en su obra póstuma Las Antilles. (París. 1886, pág. 231), dice: "Christople Colomb décoyrit l'éle de Carueueira ou Karukera... lila nomina Guadalupe." En la nota, de que hablamos más arriba, descomponemos el vocablo Sibuqueyra, con arreglo a las radicales indígenas que


174

NOMBSL INDIO DL LA ISLA DL GUADALUPE.

e,

ic

poseemos, del siguiente modo: Sibu-que-i-ra. Sibu, por Siba, tierra: i por ni, agua; y ra, corrupción de ri, piedra; que o valiente. Es deer, piedra, tierra y agua del valiente. En el vocabulario francés-aruaca del doctor P. Sagot, antiguo cirujano de la marina nacional francesa y profesor después de historia natural en la Escuela Normal de Cluny, está comprobado que los indios aruacas llamaban a la piedra, siba. Y en el vocabulario francés-galibi, del mismo autor, los caribes la denominaban tobú. De lo cual deducimos que cuando los continentales caribes conquistaron la isla de Guadalupe ya estaba señalada por los autóctonos aruacas con el nombre de Sibuqueyra.—Ee bueno anotar que los españoles llamaron a los indios valientes caribes, y los franceses, que vinieron después, caraibes, y ellos se denominaban calina, de cuyo vocablo surgió luego galibi.—El boriqueño les llamaba caribo.—En el vocabulario aruaca-alemén de los hermanos misioneros Herhutes de Zittan, también encontramos el vocablo siba aplicado a la piedra. El doctor Diego Alvarez Chanca, en su citada carta al Cabildo de Sevilla, dice que el cacique haytiano Guacamars (debe decir Guacanagarí) llamaba a la piedra Ciba (debe decir Siba). Véase Boletín Histórico de Puerto Rico, tomo cuarto, página 118. Bueno es hacer constar que dos lenguas indígenas se hallaban en la Guadalupe. Los hombres hablaban el caribe y las mujeres el aruaca. Este fenómeno linguístico dependía de que los Oaribes cuando la conquistaron habían dado muerte a los aborígines y conservado las mujeres para hacer de ellas sus mujeres y esclavas. (J. Ballet, Les' Caraibes, Congrés des Américanistes. Nancy, 1875.) El Diccionario Enciclopédico de Simón y Montaner, editado en Barcelona, en el tomo X, pág. 629, comete dos errores: el uno, decir, que fué descubierta por Colón el día de Nuestra Señora de Guadalupe, y el otro, que los indios la llamaba Quiraquira. Pué descubierta el 4 de noviembre, día de San Carlos Borromeo. La veneración de la Virgen de la Guadalupe es el 12 de Diciembre. La imaginación, que es la loca de la casa, es la que hace estas interpretaciones filológicas, a las cuales no se le puede dar mucho valor. Contando con el poli-sintetismo de los indios, que hacían grandes contracciones o encapsulaciones en los vocablos podemos sacar esta otra interpretación, tal vez más lógica: Sibu-ke-y-ra. De Siba, piedra; ice, tierra; y por ti, altos; ra, por yara, sitio. Es decir. Sitio alto de tierra y piedra. Lo cual en buen romance castellano equivale a Peñón. Terminaré este informe, diciéndole que el pío Almirante, D. Cristóbal Colón, por recuerdo y ruego de los Monjes de Santa Marra de la Guadalupe, en Eatramadura, le puso a la isla donde vió usted la luz primera, ese nombre español. El nombre de Guadalupe viene de una palabra árabe (Juada, que significa Rio; y una palabra latina lupus, lobo. El Río del


JOBII.ACION DE l[Ai4BT8O1l.

175

Lobo. El monasterio de los frailes Gerónimos tomó el nombre del río. Y el monasterio se levantó allí por haber encontrado un pastor la imágen de la Virgen Maria en tiempos de Alfonso %I. Queda usted complacido, señor de Vére. Atentamente, Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico. CONSULTA SOBRE FONDOS DE JUBILACION DE MAESTROS. I Villalba, marzo 1, 1924. Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico, San Juan. Señor:—Por ser un asunto que me interesa y me afecta hondamente, desearía merecer de su bondad y atención me informe, como Historiador de Puerto Rico, si es que lo sabe, donde están depositados unos fondos que nos fueron descontados a los profesores de instrucción pública, allá por los años del 1893 o 1894 hasta el cambio de dominación en el 1898; y "los cuales tenían por objeto crear un Monte Pío o fondo de jubilación para los profesores en aquella época" También deseara saber algo de las disposiciones de la ley, creando aquel fondo; y de lo que se piensa hacer con esC dinero. Rogándole me perdone las molestias que pueda causarle con este asunto y anticipándole las gracias por la atención que usted me dispense, quedo de usted, Muy atentamente, Rosaura Arroyo Vda. de Santiago. II Villa Los Pinos, marzo 5 de 1924. Sra. Doña Rosaura Arroyo, viuda de Santiago—Villalba.— Muy Sta. iría: contesto gustoso su carta consulta: 1•-- El Magisterio peninsular gozaba de jubilación desde el P de enero de 1888 2°—El diputado por Ponce, don Juan Francisco Gascón, secundado por don Antonio Marra trabajaron por traer a las' Antillas españolas lo que ya regía en la Península sobre jubilación de Maestros. El ministro de Ultramar don Manuel Becerra, fundador de las Escuelas Normales de Ultramar, inscribió el Decreto de 1" de Febrero de 1894. Por real orden de 7 de Mano de ese año se remitió a Cuba y a Pto. Rico dicho Decreto, concedien11 12


176

JUBIL,sCION Da MAESTROS.

do Derechos Pasivos a los maestros. Se publicó en la Gaceta oficial con el Cúmplase el 26 de Marzo de 1894.—Puede V. leer el Decreto en la pág. 747 de la obra de Macho Moreno.—No se lo copio aquí porque es largo. En la pág. 755 está el Reglamento para efectuar la ejecución de la real orden. En la pág. 775 está la Instruoción. por la que se descontaba al maestro en Puerto Rico el tres por ciento del sueldo para formar el Fondo de jubilación de Maestros. 3o—En tiempos del gobernador Dabán empezaron los Descuentos con arreglo a la Circular de 28 de Junio del 1894. 4o—El 27 de Julio de 1898 el Ministro de Ultramar pasó al gobernador Macias una real orden, disponiendo "que las juntas provinciales remitan CON URGENCIA al Presidente de la Junta Central de derechos pasivos del Magisterio de 1• Enseñanza de las islas de Cuba y Puerto Rico, los Fondos, pertenecientes a ésta, resultado de la recaudación de las juntas provinciales." 5o—Disponía dicha real orden, que CASO de que no fuera posible el inmediato envío, que adoptase el Gobernador cuantas medidas fueren necesarias para PONER A SALVO DICHOS FONDOS, a fin de que en su día, pudiera dárseles la distribución correspondiente, "pues tienen una existencia independiente y pertenecen a la ENTII)AD ASOCIADA." 6v—El gobernador Macías ordenó el cumplimiento de todo eso el 13 de Septiembre de 1898. Y mandó al secretario de Fomento Dr. Salvador Carbonell le entregara los fondos de referencia, que ahora no recuerdo a cuánto ascendían, para llevárselos a Madrid a la Junta Central del ramo. Puede verse en las Gacetas de 1898. 7Q—Me pregunta V. ahora (Marzo 1• de 1924) lo que se piensa hacer con ese dinero. Me parece que ha llovido mucho de Octubre de 1893, en que Macias se llevó esos cuartos para Madrid, a la fecha presente, y que ha tenido V. un triste despertar. Infiesta, Montenegro, Macho Moreno, Pérez Allú y demás profesores que regresaron a la Península con derechos a la jubilación, según decreto de Macias de 30 de Septiembre de 1898, publicado en la Gaceta Oficial, podrían contestar a V. (si viven) que se han hecho esos fondos, a los cuáles contribuyó V. y demás maestros puertorrgiueños con un tres por ciento de sus sueldos. Me permito aconsejarle, que no gaste sellos de correo para indagar este asunto en Madrid, pues es poner centavos buenos sobre ochavos que se fueron por esos mares a fuera para nunca más volver. 8°—El general Macias cuando regresó a España, entregó a su gobierno noventa y un mil pesos; y el brigadier de Marina, señor Vallarino, cuarenta y seis mil, como sobrantes; dciendo en la Gaceta Oficial de Puerto Rico, el día 12 de Octubre de 1898 "que hasta el 17 del mismo mes quedarían satisfechas las atenciones de la Colonia". Lo cual era un error craso, pues en cinco días era imposible que quedaran cubiertas todas las deudas de .a


SUPRESION DEFINITIVA DH LAS LIBRETAS.

In

Isla. Posteriormente (no recuerdo el año) fundóse en Madrid, en virtud de una real orden, una junta para atender a las reclamaciones ultramarinas, de índole económica. Fijaba un plazo, de unos cuantos años (creo que diez), en que cerraba sus operaciones. Sin otro particular, quedo de V. atentamente, Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico. CIRCULAR DEL GOBERNADOR PRIMO DE RIVERA, EN 1873, SUPRIMIENDO POR COMPLETO EL USO DE LAS LIBRETAS DE JORNALEROS, ASI COMO SE DEROGAN CUANTAS DISPOSICIONES SE ROCEN CON ELLAS. (De la Gaceta Oficial.) Gobier~w Civil.—Enterado de que en algunos pueblos de la Isla, aún existen vigentes las Libretas de Jornaleros establecidas por el'art. 3° del Reglamento de 11 de Junio de 1819; cuya inconveniencia hace esté en desuso en la mayor parte de las localidades; pues la existencia de esos documentos, á más de su inutilidad para el objeto á que fueron creados, no es otra cosa que una medida preventiva, que deprime á esa clase de la sociedad, á quien se debe la consideración posible, oponiéndose además abiertamente á los derechos concedidos á lag otras clases, máxime cuando se presta al abuso de confianza que se da á 'los propietarios en perjuicio de los expresados jornaleros; he tenido por conveniente derogar el art. 3° del Reglamento citado y sus concordantes, así como cuantas disposiciones se refieran á las Libretas, que quedan desde luego suprimidas, y declarar á la clase de jornaleros sujeta á las leyes generales del país. Dios guarde a U. muchos años.

PuertA~tico 13 de Julio de 1873.PRIMO DE RIVl'RA —Sres. Corregidores y Alcaldes de esta Isla.

PROCLAMA DEL GOBERNADOR PAVIA SOBRE LOS SUCESOS REVOLUCIONARIOS DE LARES, EN 1868.-A LOS HABITANTES DE LA PROVINCIA DE PUERTO RICO. Desde el momento que tomé el mando de esta Antilla, me ocupé constantemente en cumplir las órdenes de S. M. la Reina (Q. D. G.), dirigidas a aliviar las cala.midádes, que efectos naturales habían acumulado sobre esta parte de la Monarquía. Bien lo habéis visto: día y noche me dediqué a remediar vuestros males, a IIevaros el consuelo a todas las comarcas y a reanimar el espirita que estaba agobiado por las múltiples contrariedades que habíais sufrido incluso la sequía que en los últimos meses se ha experimentado. Cuando tocábais el término de todas ellas, que-


i7$

LA INSÜRRECCION DE LARES IN

1868.

pe-

riendo aprovechar esta situación especial y transitoria, repentinamente y sin premeditación anticipada, un corto número de industriales quebrados, de agricultores arruinados por sus vicios y vida liviana y licenciosa, en unión de algunos venezolanos y dominicanos que gozaban de generosa hospitalidad entre vosotros, todos habitantes de aquellos alrededores, se congregaron en la noche del 23 del pasado en el pueblo de Lares, situado en medio del núcleo de las montafias del centro de la parte occidental de esta provincia, arrastrando a unos cuantos jornaleros, la mayor parte por terror. Después de algunas horas de dominar la localidad y de haber dado el grito de rebelión, se entregaron al robo y al saqueo: el comerciante, el industrial y el hacendado pacífico fueron víctimas de la maldad de unos pocos que, mal armados y siguiendo el instinto de la depravación y de la perversidad, cometieron todo género de crímenes, incluso el asesinato. A la aproximación de la primera fuerza militar, abandonaron a Lares todos los que allí se hablan reunido, volviendo a sus casas los que habían sido llevados violentamente, y huyendo a ocultar su crimen en las escabrosidades de las sierras circunvecinas, esa porción de individuos, hez y escoria inmunda del pueblo puertorriquefio. Errantes y perseguidos constantemente por la valiente fuerza militar, tanto veterana como de milicias, en unión de todos los vecinos honrados de aquella comarca, han sido cogidos sucesivamente todos, incluso el venezolano Rojas, que parecia eer el cabeza principal y que creyó salvarse en la oscuridad del monte, del pico más elevado de la isla. Los aprenhendidos con las armas en la mano, haciendo resistencia a la fuerza armada, serán juzgados por las leyes militares; los demás han sido entregadoá a la Justicia Real ordinaria, y todos recibirán el severo castigo que las leyes imponen a los perturbadores y agitadores de rebelión. Queda terminado de una manera rápida lo ocurrido en Lares, cuyo hecho pasajero deseo se olvide, que yo os aseguro no quedará uno sin sufrir las consecuencias de su intentona criminal. Muchos motivos tenía para conocer vuestra lealtad hacia S. M. la Reina (Q. D. G.) , vuestro respeto a las leyes y vuestro amor a .las instituciones que rigen en perfecta paz y tranquilidad esta parte preciosa de España; pero las pruebas y demostraciones públicas que en estos últimos días habéis dado de vuestra acrisolada lealtad, de vuestra decisión por la conservación del orden público, se han elevado mucho más de lo que yo imaginar podía. De un confin a otro de la provincia no se ha oido más que un solo eco de indignación y de repulsión .contra esos miserables de Lares, que rechazáis con todo vuestro corazón, como indignos de haber nacido en este pueblo de leales, por convicción y por interés. Acojo este momento para daros las gracias más cumplidas por la cooperación personal y pecuniaria que todos los pueblos y todas las clases de la sociedad me habéis ofrecido oR esta ocasión, y que no he aceptado porque fué suficiente una


LA uvsUsaarcioN as L. ae ax 1868.

179

queña parte de los medios de que disponía para hundir en su propio cráter a ese reducido número de miserables reunidos en Lares, y que intentaron perturbar vuestro ordinario sosiego. Aprovecharé también esta ocasión para ofrecer nuevamente a los piés del Trono vuestra inquebrantable lealtad, incrustada en vuestro sér por la tradición de los siglos. Entre tanto vivid pactficos, gozad de tranquilidad, entregados al trabajo, que es la base de las felicidades, la fuente de mayor riqueza y que es el sello de la moralidad de los pueblos, y contad con que vela por el mantenimiento de estos preciosos beneficios. Vuestro Capitán General y Gobernador Superior Civil,

J. Paula. Puerto Rico, 8 de octubre de 1868. NARRACION HISTORICA. UN PROTECTOR DE INDIOS DE CUMANÁ (VENEZUELA) CONDENADO AL PRESIDIO DE PUERTO RICO. (Por Cayetano Coll y Toste.) I D. Manuel González, gobernador de la provitsda de Cumaná, en carta de 5 de Enero de 1781, comunicaba al Rey, "que por sentencia de su antecesor contra D. Pedro González de Flores, pro~:uctor general de indios de ella, en la causa criminal á que dieron motivo sus excesos, le avia condenado á cinco años de destierro en la isla de Puerto rrico, con privation del empleo". El nuevo Las Casas fué arrestado y sepultado en la cárcel eon un. par de grillos, por el gobernador Du-Bouchat, que sustituyó al Gonzalez, y enviado bajo partida de registro al presidio de Puerto Rico. II El Flores había enviado al Rey varias quejas, en el deseco• peño de su cargo, y contaba con el apoyo de los Frailes Capuchi-

nos, que eran los misioneros cristianos de aquella provincia. El astuto gobernador para poderlo inhabilitar le habla formado causa reservada por amancebamiento con una mujer casada: y formada :la urdimbre criminal, la arañi. atrapó.la.indefensa mosca, y acabó con ella. El Flo ez vino a parar a San Juun de Puerto Rico, con mala nota de recomendación. El gobernador de P4erto Rico, coronel D. José Dufresne, que acababa de fundar la alaéstranza de 4rtilleria, destinó al in venido reo venezolano, con chamarreta presidiaria y grillete al

pie, a trabajar en las obras públicas,. "sin distinción alguna. entre los demás forzados de todas clases". AM .reza un documento oficial de aquella época. Y añade el so[poaftor: "De resultas de la


180

NABSACION BISTOBICA.

Las

el

causa que le avia fulminado el governador Du-Bouchet con el inventado pretexto de trato ilícito con Da. Joaquina de Gorostiza, mujer cansada y de honesta vida, sin que oviese bastado para que governador de aquella ysla le aliviase en tan penoso trabajo, la intercesion de algunas perssonas caritativas, que tenían encargo de Cumaná de intervenir por Florez por aver sido calumniado'. Al nuevo Casas no le quedó otro remedio que fugarse de la carcelería con la ayuda de amigos y acogerse a la Audiencia de Santo Domingo en demanda de justicia. III Oído el reo, la Audiencia falló, que Florez tuviera la ciudad Primada y sus alrededores por cárcel, durante el tiempo que durase el proceso y esperase el fallo del alto Tribunal. En 19 de abril de 1782, bajó una real cédula a Santo Domingo, ordenando a aquella audiencia: "procedays, sin demora, al cumplimiento ele quanto por la citada real cedula fué servido preven iros para la averiguacion de las quexas deste interesado sobre los agravios que representó padecían los yndios de su proteceioii: e que con la misma brevedad evaqüeys la causa criminal pendiente en esa Audiencia contra él, determinándola, conforme á derecho, é dandome quenta, por mano de un secretario, de sus resultas". Al mismo tiempo disponía el Rey, que le devolvieran su espada con empuñadura de plata, con la cual se había quedado Dufresne, así como lo demás que había dejado en Puerto Rico, y termina la real cedula diciendo "por ser assi mi voluntad". IV

al

la

servicio,

convenir

por

mejor

Dijimos, que los frailes Capuchinos se habían puesto del lado de Florez. Y estos misioneros informaron al Rey "que los Corregidores y capitanes pagaban sus jornales a los yndios en retazos de lienzos, de inferior calidad, é á tan excesivos precios que no hallaban quien se los comprase: que el governador no acta nada: que los yndios nunca veían un medio real en sus manos". La Audiencia designó al oidor D. Luis de Chaves para fallar esta causa. Chaves pasó a Cumaná a estudiar el proceso. A los 20 meses de estar Florez en Santo Domingo con la ciudad por cárcel se fugó para España, a pedir justicia en el Consejo de las Indias. El Rey le indulté de la fuga del Presidio de San Juan y de la huida de Santo I)omingo, y dispuso, que la Audiencia fallase el litigio regresando el Florez a La Española. He aquí un Protector de los indios sudando sangre cual otro Bartolomé de Las Casas. En qué paró el proceso? No lo he podido averiguar!... Pero indudablemente, provincia de Cuno volvió a desempeñar su cargo en maná el buen Florez!.. .


181 PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES. EL PADRE NAZARIO. (Por Cayetano Coll y To8te.) ,I Le conocí personalmente, allá por el año de 1894; viviendo yo en San Juan, calle de Tetuán, 9, altos, me avisaron que en la sala estaba sentado un sacerdote, que venía a visitarme. Salí en seguida; y me recibió amablemente con esta frase: —¿Me conoce usted?... —; No tengo ese gusto!... —Soy el padre Nazario. —Deseos grandes tenia de conocerle personalmente; pero como vive usted en el campo no me era fácil. —Vengo espresamente a darle a usted las gracias por lo cortés y comedido que ha estado, al combatir mis ideas en su recen te obra Colón en Puerto Rico. —He sido justo con usted, aunque mis opiniones fueran contrarias. —Otros han sido descorteses y mezquinos. Yo opino que Colón tocó en Guayanilla en su segundo viaje, y doy mis razonamientos. Sama es de parecer que fué en Mayagüez. Y Brau, Montojo y usted en Aguada. No hay por qué hacer la cuestión personal, pierde mucho en ello la ética, la lógica y la ciencia. —Le diré, querido Pater. Mi opinión es que Colón situó st's naves en el •últinu ángulo occidental, como afirma Pedro Mártir de Anglería, cronista de los Reyes y muy amigo de los pilotos, como él mismo lo indica. Entonces,.- no existía ni Aguada, ni Aguadilla, ni Rincón Indudablemente esa frase comprende toda la gran bahía que se extiende desde Punta de San Francisco al Cabo de Borinquén. De seguro, que él no se internó en la bahía, las lanchas sí, a hacer aguada y aprovisionarse de leña La pérdida de la Santa María en el primer viaje, le tenia muy escamado con los escollos, bajos y restingas. Su hijo Fernando, en la Historia del Almirante describe el lugar muy poéticamente y con precisión. —Dejemos esta discusión y la de la Cruz en el río Culebrinas, donde nunca estuvo el gran Almirante y sus compañeros: eso fué un capricho del brigadier Montojo y nada más; y vamos a otra cosa. Además de mi actitud de agradecimiento para con usted por su fino trato en su libro, he leido en él como entra usted en el estudio filológico del lenguaje indo-antillano, estudio nuevo e interesantísimo. Yo tengo en Ouayanilla un tesoro en piedras indígenas; pero, con franqueza le digo, doctor, que no sé clasificarlas. ¿Quiere usted venirse a pasar una semana o un mes conmigo en (Iuayanilla? Tengo buena casa y buena mesa que ofrecerle, f no se quejará usted de mi trato.


1$S

IL PADBD NAIAIIO.

me

en

—; Ah! ¡querido Pater ! Estoy en el ejercicio en esta ciudad de mi profesión médica, que me embarga todo el tiempo! La competencia es muy fuerte aquí en San Juan, y si me separo de mi clientela, aunque no fuera más que por una semana, después tendría que empezar a arar de nuevo. Envíeme en confianza sus piedras indias, una a una, con algún amigo, y yo se las devolveré clasificadas, con sumo gusto. En una tarjeta le pondré si es de asperón, pedernal, mármol, etc. Si es piedra caribe o boriqueña o de Centro-América, que alguna tengo yo de esa procedencia. Si ídolo o no. Para qué las usaban los indígenas. —; Conforme! ; Conforme!... No lo hizo. El padre Nazario no quería separarse de su tesoro. Cuando vinieron los Amercianos en 1898 las echó en el aljibe de su casa, según me lo dijo después el mismo en el palacio episcopal. Ese mismo día, por orden del obispo Jones, un bondadoso clérigo me acompañó al Seminario, edificio inmediato, donde estaban en cajones amontonadas las piedras indias del padre Nazario. Invité al señor Obispo para fundar con ellas y las mías, y alas que pudiéramos luego adquirir el Museo católico de Etnología Puertorriqueña; que en las galerías de su palacio que son bien extensas pondrlatos las vitrinas, y que no dudaba tendríamos amigos que nos ayudarían en esa empresa y que la Iglesia Católica se llevaría la gloria de esa fundación científica en la Isla. En eso entró en el salón el padre Berrios, y el señor Obispo requirió su parecer. —Mucho trabajo, y ¿para qué? Todo esto es gentilicio; y de lo que debemos ocuparnos es de nuestras ovejas, que nos las están robando los protestantes! Ese museo, que lo funde el doctor en el Ateneo. . . —Bueno, querido padre Berríos, no siga; está usted en su cuerdas.. . Le contestó el señor Obispo. En eso entró en la sala el padre Nazario. Traía una sonrisa plácida en su venerable rostro. Me dió la mano y se sentó. Ha. b16 muy poco y con trabajo. Su palabra era premiosa. Se levantó y se fué. hie extrañó su actitud cuando antes era franco y comunicativo y le pregunté al señor Obispo, qué le pasaba al padre Nazario. —¡ Está ido!. . . Todo el día está rezando. Come poco. No habla. Duerme mucho... --; Está perdido! i Qué lástima! Era un hombre de valer. Le traté poco, pero, la visita que me hizo en 1894, tuve oportunidad de echarle la sonda y aquilatar la profundidad de sus conocimientos. Hablamos mucho del Seminario Colegio, cuando estaba bajo la dirección de los Padres Jesuitas. Para esa época él había concluido sus estudios en el Seminario, que entonces se llamaba Conciliar; ya era sacerdote bajo la protección del obispo Carrión. interrogó el señor —¿Y usted estuJó con los Jesuitas? Obispo.


Naziio.

las

IL rADII

—Si, Ilustrísima; en ese edificio, debido a las bondades del obispo Gutiérrez de Coos, ha existido el mejor plantel de Enseñanza de Puerto Rico. —¿Quién fué su primer Rector? —Antes de venir los Hijos de San Ignacio, lo fué un fraile franciscano, hijo del país, fray Angel de la Concepción Vázquez, un gran educador. —Y el primer rector jesuita, ¿puede usted decirme cómo se llamaba? —Sí señor. El reverendo padre José María Lluch, catalán. .. —¿Le conoció usted? —Sí señor. Fué el rector de mi tiempo. El vice-rector se llamaba el padre Picazo. Mis catedráticos fueron los padres Cabrera, Ovieta, Berasategui, Caroccini y el capellán de Artillería, padre Catalán, Profesores competentísimos... —¿Por qué se fueron los Jesuitas de Puerto Rico? —Es largo de contar. Algún día se lo referiré con interesantes detalles. Salí del palacio episcopal entristecido con la dolorosa imagen del padre Nazario idiotizado. Aquel potente cerebro, que produjo en 1893 el interesantísimo libro Guayanllla y la historio. de Puerto Rico, con ráfagas de luz intensa de sabia investigación de sesudo historiógrafo, estaba reblandecido, y conducía rápidamente al varón eminente a rendir su obligado tributo a la madre tierra. II

.

Sojo..

El jueves 5 de Septiembre de 1919, a las dos de la tarde, en una de la habitaciones del Obispado, apagaba su existencia terrenal, el virtuoso sacerdote reverendo padre José María Nazario y Cancel. El cultísimo clérigo había nacido en Sabana Grande el 8 de Septiembre de 1838. Vivió 81 años: y los mejores de su vida los pasó enterrado en un pueblecito de la costa sur de la isla, de dicado a sus estudios históricos y a su apostólica misión. Había estudiado en el Seminario Conciliar, donde obtuvo en 1861 el titulo de Bachiller en Filosofía. En el mismo Seminario estudió la Teología dogmática, siendo paje del señor obispo fray Benigno Carrión de Málaga, que en 3 de Diciembre de 1865, le ordenó de sacerdote. También estuvo algún tiempo en la Universidad de Salamanca. Por más de 46 años desempeñó el curato de la parroquia de Guayanilla. Estuvo algún tiempo en Juana Díaz, y en 1899 en la Vicaría de Arecibo. Volvióse a Guayanilla, donde estaban sus querencias, y en 1912 abandonó su querida parroquia para venir a terminar sus días a la sombra del robusto árbol del Obispado. En un cuarto del palacio episcopal, frío y triste, y cabe aquel féretro, que guardaba tan nobles restos rezaba arrodillada una dama, sobrina del atleta intelectual desaparecido, doña Ermeli'nda Nazario de


184

DL PADSD NALA8I0.

A la mañana siguiente su féretro fué llevado a Catedral, donde se dijo una misa por su eterno descanso, concurriendo muchos sacerdotes y publico selecto. Y desde la cátedra del Espíritu Santo, pronunció una oración Bossueista el ilustrado fraile capuchino padre Castillo, quien con frases elocuentes enalteció los méritos del finado: humilde pastor de almas, evangélico apóstol y sabio investigador histórico, a lo padre Mariana. III Varones de tal temple diamantino no deben ser olvidados. No necesitamos que pase el tiempo para juzgarlo, ni que surja la distancia, como pide Emerson, para contemplar las montañas y los hombres. Tenemos que defender a nuestros ilustres muertos a capa y espada, como caballeros orgullosos de su abolengo ancestral. Un torbellino de polvo rastrero, empujado por fatídica tromba, trata de cubrir los epitafios de sus sepulcros. Los plafones de la nueva casa del Ateneo reclaman con muda protesta el retrato al oleo del sabio sacerdote, que vivió como la humilde violeta oculta entre las breñas y saturando el ambiente de sus exquisitos aromas. El cura de aldea que sabe cumplir compasivo con su apostolado es una de las figuras más simpáticas del Cristianismo; y el padre Nazario, que tenia el sentido divino de la piedad y la caridad con su altruista corazón, se elevaba sobre la condición humana de sus parroquianos. La caridad evangélica y da sabia búsqueda científica embargaron su existencia. Así supo enriquecer la bibliografía puertorriqueña con un libro interesantísimo, fruto de su bien cultivada inteligencia. Títulos dan los monarcas y las universidades, pero los de mayor ennoblecimiento y valía son los que dan los libros. Que nuestras voces reclamando justicia y homenaje para la memoria del padre Nazario no se das lleve el ventarrón indiferente y turbonado que sacude nuestras frondas. No olvideis los fustigantes versos de José de Diego, en 1895, sobre la tumba del patriota Mario Braschi : La patria que a sus hijos abandona, Ni hijo, ni amor, ni libertad espere!...


saxAN♦ as sosToe.

186

SEMANA CONMEMORATIVA DE HOSTOS.-EL PUEBLO DE PUERTO RICO.-OFICINA DEL SECRETARIO EJECUTIVO. San Juan, P. R., 14 de marzo de 1924. Boletín Administrativo No. 255.—Proclama del Gobernador de Puerto Rico.— Por cuanto, se ha formado una organización en esta Isla para perpetuar la memoria y la labor en vida de uno de sus más ilustres hijos, Eugenio Marta de Hostos, cuya fama de maestro, escritor, filósofo y patriota ha sido universalmente reconocida; Por cuanto, dicha organización ha designado la semana que comienza en marzo 23 y termina en marzo 29, 1924, para ejercicios especiales in memoriam, y con el propósito de solicitar y recibir contribuciones para la construcción de un monumento a su memoria; y Por cuanto, un pueblo se honra a sí mismo cuando hace honor a sus grandes hombres; Por tanto, Yo, Horace M. Towner Gobernador de Puerto Rico, por la presente proclamo la semana de marzo 23-29, Semana Conmemorativa de Hostos, y urgo al pueblo de Puerto Rico a que coopere con la organización antes mencionada para que se consiga la observancia del propósito de esta proclama,`haciendo de marzo 23, un Domingo Conmemorativo de Hostos, y observándolo tanto cuanto sea posible en las iglesias; que las varias organizaciones seglares, y especialmente las escuelas, preparen ejercicios conmemorativos, y que las contribuciones se dén en tal cantidad y de tal modo que estén en consonancia con los medios y deseos del pueblo. En testimonio de lo cual, he firmado esta proclama y hecho estampar en ella el Gran Sello de Puerto Rico, en la ciudad de San Juan, hoy, catorce de marzo de mil novecientos veinticuatro. H. M. Towner, Gobernador. Promulgada, de acuerdo con la ley, en 14 de marzo de 1924. E. J. Saldaña, Secretario Ejecutivo de Puerto Rico.


186

FRANQUICIAS ♦

9♦N aDRM♦N.

REAL CEDULA CONCEDIENDO A LOS VECINOS DEL PARTIDO DE SAN GERMAN, FRANQUICIAS EN LAS PRESAS QUE HICIERAN A LOS ENEMIGOS DE LA CORONA.—AÑO DE 1660.

-Don

EL REY—Consejo, Justicia e Regimiento de la Villa de San German de la ysla de Puerto Rico, atendiendo a lo que el licenciado Don Pedro de Toledo Venegas, Oidor de mi Real Audiencia de la ciudad de Santo Domingo, que está en esta ysla, entendiendo en negocios de mi servicio, me ha informado del valor, con que los vecinos de esa Villa, dbfienden mi costa, he tenido por bien de hacerles merced del quinto, e lo demas que me tocare, de las presas que hicieren, sin que mi gobernador e capitan general e oficiales de mi hacienda de esa ysla, se entrometan en su repartimiento, sino que a los del mismo pueblo toque el hacerlo, como mas particularmente se contiene en despacho, de fecha de esta, dirijido al Presidente de mi Audiencia Real de la ciudad de Santo Domingo,de que he mandado dares esta noticia para que lo tengais entendido, pidan su cumplimiento: fecha en Madrid a veinte de Setiembre de mil seiscientos e sesenta—Yo el Rey—Por mandado del Rey nuestro Señor—Juan de Subica—Tomóse raAlfonso Menendez de Valzon en la contaduría de mi cargo dés—Y luego se hallan otras dos rúbricas—Al Consejo, Justicia e Regimiento de la Villa de San German, 4e la ysla de Puerto Rico, avisándola como S. M. concede a sus vecinos el quinto e lo demas que le tocare, de las presas que hicieren para que lo partan entre si.

REAL CEDL`LA CONCEDIENDO A LOS VECINOS DE SAN GERMAN 500 PESOS PARA AYUDA DE LA FABRICA DE LA IGLESIA. Madrid 12 de Octubre de 1688.

Puerto

a

cayo

a

El ('!apitan Don .Francisco Calderon de la Barca, Contador Real Hacienda de esta Ciudad e Isla de Puerto Rico, Cer1a de tifico, que en el libro donde se toma razon de Reales Cédulas de esta Real Contaduría, forjas diez y ocho; está tomada la razon de una, cuyo tenor es el siguiente: EL REY—Conde de Galbe, Pariente, Gentil hombre de mi Cámara, Virrey, Gobernador. i Capitan General de la provincia de nueva España e Presidente de mi Audiencia Real de Mexico e a cargo fuere su gobierno, en nombre la persona o personas, del Consejo Justicia e Regimiento. de la Villa de San German, de Rico se me ha representado, la jurisdiction de la ysla de


lsr

FRANQUICIAS A SAN GI RMA.

fe la primera (1) que se fundó en aquella Isla, e que en todas las ocasiones que se han ofrecido de mi servicio o de embarcaciones de piratas, han salido sus vecinos a defenderla; suplicándome entre otras cosas les conceda, una limosna para reparar las Ruinas, que padece la Iglesia Parroquial de aquella Villa, i el Convento de Santo Domingo, por lo deterioradas que se hallan estas fábricas, con los temporales y continuos terremotos. I habiense visto en mi Consejo Real de las yndias, con lo que en esa razon informaron el governador e obispo de Puerto Rico, en cartas de ocho de Mayo de seiscientos ochenta y tres e de veinte e tres de Agosto de seiscientos e ochenta e seis, de lo que sobre todo pidió mi Fiscal, consultandome sobre ello, he resuelto hacerles mandar, como por la presente lo hago, de que se acuda con quinientos pesos, de ayuda de costa por una vez, para la fabrica de la dicha Villa de San German; i que esta cantidad vaya aumentada en el Situado de la Isla de Puerto Rico, que se paga en mi Caja Real de esa Ciudad de México, señaladamente para esa obra; en cuya conformidad os mando déis la orden que convenga a los oficiales de mi Real Hacienda de ella para que en el primer situado, que remitieren a la dicha ysla de Puerto Rico, envien asimismo aumentado a él de cualesquier manera y fondos de Hacienda que hubiere, e entrare en mi Caja Real de su cargo, estos quinientos pesos, de ayuda de costa i limosna, por una vez solamente para que se empleen é inviertan en la fábrica de la Iglesia Parroquial de la dicha villa de San German, que es para el efecto que la concedo, e no para otro fin alguno, que con esta mi cedula y la orden que diereis para su cumplimiento, e carta de pago del Concejo Justicia é Regimiento de la dicha Villa, o de quien su poder hubiere o tubiere, mando se reciban y pasen en cuenta estos quinientos pesos, por una vez solamente, a mis oficinas Reales de esa ciudad de Mexico, sin otro recaudo alguno, que así es mi voluntad, i de la presente tomarán la razon mis contadores de cuentas que residen en mi Consejo de las yndias e los que la tienen de mi Real Hacienda en esta Corte. Fecha en Madrid a doce de Octubre de mil seiscientos ochenta e ocho—Yo, el Rey—Por mandado del Rey nuestro Seflor— Don Antonio Ortiz de Otalora--y al pié de dicha Real Cedula hay cuatro señales de rúbrica que parecen ser de los Sres. del Real Consejo Supremo de Indias.—Tomó razon D. Juan Remús de Lázaro—Tomó la razon Don Juan de Bocas—Tomaron la razon de la Real Cedula de S. M. cuenta en la foja antes de esta, mi Contaduría de Cuentas que residen en el Supremo Consejo de las Indias—Don Luis de Astorga—Don Antonio de Salazar.

la

(1) Fué sepunds: primero fué Capsers en 1508: luego tsa Oaests, en 1512.—C. y T.


188

CARTA D!L ORISPO á$AY FRANCISCO DR PADILI.A.

CARTA DEL OBISPADO FRAY FRANCISCO DE PADILLA A LOS VECINOS DE SAN GERMAN, EN 1691.

el

Hijos mios muy amados: a la Justicia e Regimiento de la Villa de San Germán, é a los demas vezinos de ella: Salud e gracia apostólica: Yo por la obligacion de mi oficio Pastoral, di cuenta al Rey, nuestro Señor ( Dios le guarde) en carta de trece de Octubre del año pasado de mil seiscientos ochenta y ocho, de como por haber demolido la Iglesia de esa Villa, a causa de la ruina que amenazaba por su mucha antigüedad, se fabricó en su lugar otra con más aseo y pulidez, quedando mayor y más hermosa que la antigua. I ponderé mucho a S. M. como testigo de vista, el zelo y fidelidad con que todos acudieron a esta santa fábrica, desde que se dió principio al corte de las maderas, hasta su última perfeccion, porque me pareció Justicia e razon el hacerlo así, para que estuviese en su Real noticia, la Cristiandad e devoclon de tan leales vasallos, que lo saben servir con sus armas, en defensa de la tierra, como en tan repetidas e valerosas acciones lo tienen executoriado ; no obraron con menos ardor en la ereccion del santo templo de Dios—I entendido todo por S. M. me manda ahora, por su Real Cédula fecha en el Buen Retiro, a doce de Julio de mil seiscientos noventa, con singular cariño, y aprecio diga a ustedes en su Real nombre (como lo hago) cuando agradecido queda al zelo e religiosa piedad con que ustedes se emplearon en tan devota e santa obra, punto a mi ver tan digno en ustedes de nueva gratitud, que quedan mas empeñados en el Amor é Lealtad que deben a tan santo Rey, como Dios nos ha dado, así por el fervor con que cada uno lo sabe servir, como por la obligacion en que pone la tan loable fidelidad de sus antepasados; I no duden de mi amor, estaré siempre con la misma vigilancia, para representar cuanto pueda conducir al mayor honor é lustre de ustedes é que serán tan consiguientes dos favores de S. M. que no solo habrá en ellos materia para quedar premiados, sino también muy gozosos de haberlo servido, i en mayores ansias de la conservacion é aumento de sus Dominios, como yo lo fío i espero de tan leales vasallos, i que me harán agasajo de que el contenido de esta se haga saber á todos los vezinos notorios, porque así se cumpla más puntualmente la Real voluntad de S. M.- Ouárde Dios á ustedes en su divino amor como le pido. Puerto Rico i Mayo 28 de mil seiscientos noventa i uno—De ustedes siervo i capellan que B. S. M.Fray Francisco, Obispo de Puerto Rico. (1)

(1) Fray Francisco de Padilla, de la orden de la .Merced, era hijo del Perú. Tomó posesión del obispado de Puerto Rico en 1684 y lo dejó en 1615, para ir a desempeñar el obispado de Santa Cruz de la Sierra en el Perú.—O. y T.


CASTA DSL alT S09RS SAN GIBMAN.

189

REAL CEDULA PARA QUE BE LES HAGA JUSTICIA A LOB VECINOS DE BAN GERMAN.

e-

pe

Madrid de 28 de Enero de 1705. Ei. Rsy—Presidente i Oidores de mi Audiencia Real, que reside en la ciudad de Santo Domingo de la ysla Española. Habiendose recibido en mi Consejo de las Indias, el testimonio de los autos que a él enviasteis en carta de veinte i seis de Febrero de mil setecentos i tres de los rregulares procedimientos hechos i ejecutados por el maestro de Campo Don Gabriel Gutierrez de Riva, ya difunto, siendo Governador i Capitan General de la Isla de San Juan de Puerto Rico, contra el Cabildo, Justicia i Regimiento i demás vecinos i moradores de la Villa de San German, sobre la cobranza de la multa de dos mil i quinientos pesos, que les mand6 que cubriesen prorateada entre todos los vezinos, sin excluir las mujeres, con el motivo de haberse apresado en aquella costa una Balandra Olandesa, i en ella una portion de achiote i doce cueros que la gente de mar dijo haber comprado a diferentes sujetos que no conocían, acumulandoles comercio prohibido con estranjeros pasando a su exaccion no haberse justificado ni oidoles en justicia a las inobedencias calificadas que el Governador ha tenido a las provisiones despachadas en esta razon por esa mi Audiencia y desacatos obrados contra ella i de las providencias que habiades tomado para su reparo, i comparecido la Justicia, Regimiento y demás vezinos de la villa de San German, i en especial el capitan Sebastian González de Mirabal, pretendiendo fuese servido mandar, guardar, cumplir y executar lo determinado por esa mi Audiencia, declarando en caso necesario por nulos i atentados los autos hechos contra ellos, por el Governador Don Gabriel Gutierrez de Riva, i que fuesen sueltos libremente i se les restituyesen 'sus biens, i que de los que estaban embargados del dicho Governador se les pagaran i satisfaciesen todos los daños, costas, gastos, pérdidas i menoscabos que justificasen haber resultado contra sus personas, bienes y familias, dando comision para elló al Governador actual de la Isla. Lo qual visto por mi Consejo en justicia, con lo que digo y respondió mi Fiscal, por auto que proveyeron en doce de Diciembre del año próximo pasado de mil setecientos i cuatro, aprobaron los hechos, por esa mi Audiencia contra los irregulares procedimientos executados por el sobredicho Don Gabriel Gutierrez de Rica i de su orden contra la Justicia, Regimiento i vecinos de la referida Villa de San German, i el Alferez Mayor de ella Sebastian Gonzalez de Mirabal, por si i como marido de Doña Maria Begarra, i a nombre de su hijo Manuel Francisco de Mirabal, Cierigo, en la rason de la multa de los dos mil i quinientos pesos, i demás cosas de que se quexaron en esa mi Audiencia, devolviendo los autos a ella, pasando a dar otras providencias. Y para su execución i cumplimiento fué acordado librar esta mi Cedula é yo he tenido por bien de os devolver, encomendar i cometer, como por la


190

CAJA DEL REY SOBRE SAN GERMAN.

sente aprobando, como apruebo, los autos hechos por esa mi Audiencia en razon de lo referido os los devuelvo para que los prosigais oyendo en ellos a las partes en justicia, obrando conforme a derecho, sin permitir dilaciones, ni que ninguna de ellas resulte agravio, molestia ni vejacion de que tengan justo motivo para volverse a quejar sobre ello. Y manda al Governador i Capitan General, que es o fuese de la Isla de Puerto Rico, que no impida ni embarase con ninguna causa, pretexto ni motivo a la Villa, i vezinos particulares de San German, para que por la Villa, o cada uno de por si, acudan a pedir Justicia a esta mi Audiencia, i a proseguir el juicio referido, con apercibimiento que lo contraro haciendo se procederá contra él a todo lo que hubiere lugar; i en caso de embarazarselo a la Villa i vezinos particulares, se darán las ordenes i providencias convenientes, i necesarias para mi Audiencia a fin de que el Governador se contenga i no los prive ni estorbe de sus defensas, i acudir a ella a que se les oiga, i haga justicia, a lo qual asimismo mando las obedezca y dé entero cumplimiento Y quiero, i es mi voluntad, que a la referida Villa de San German, Cabildo, Justicia i Regimiento de ella, i a cada uno de sus vezinos particulares se les- guarden y hagan guardar todos los privilegios, exepciones, preeminencias y libertades que les están concedidas por mis Reales Cédulas, o de los Reyes mis predecesores i provisiones de esa mi Hacinda que estuviesen en observancia i no fueren contra mi Real Audiencia: i mando no se las puedan vulnerar, alterar ni quitar el Governador, que es o fuese de la Isla, ni otra ninguna Justicia, Audiencia ni Tribunal, i que las cumplan en todo como en ellas se contiene. I en caso de contravencion, que esa mi Audiencia se las haga guardar i cumplir, sin permitir cosa en contrario, dando para ello las órdenes i despachos que fueren convenientes y necesarios: todo lo qual mando se guarde, cumpla i execute, que asi conviene a mi servicio, por estar resuelto y determinado en justicia por los de mi Consejo i ser mi voluntad.—Fecha en Madrid a veinte i ocho de Enero de mil setecientos cinco aíios— Yo el Rey--Por mandado del Rey nuestro Señor—Don Manuel de Aperrequi—Y luego al pié se hallan cuatro rúbricas, señal de firmas—A da Audiencia de Santo Domingo para que oiga en justicia.a la Villa i vezinos de San Germen, de la lsla de Puerto Rico, en el negocio i causa que arriba se expresa, obrando conforme a derecho, sin que se lo pueda embarazar el Governador i que les haga guardar los privilegios i exemciones concedidas que estuviesen ea observada y no fueren contra la Real Hacienda como se manda. Tomóse razon de esta Real .cédula en los libros de la Real Contaduría de mi cargo. Puerto Rico i Setiembre nueve de mil setecientos i cinco agoe.Dos Geroaimo Narro.


HISTORIA D6 PUDRTO IICO, DD COLL T

ToaTla.

191

HISTORIA DE PUERTO RICO. 14a. CONFERENCIA.-PRIMER ATAQUE DE LOS INGLESES A LA ISLA DE PUERTO RICO.-RECTIFICACIONES HISTÓRICAS. (Por Cayetano CoU y Toate.)

la

EII los últimos veinte años del reinado de Felipe II su política fué desastrosa. No quiso seguir la disciplina pacifista de Ruy Gomez y se entregó a las maquinaciones de dos ministros violentos, el portugués Moura y el vasco Idiáquiz. Estos dos audaces dirigieron la nave española de 1578 a 1598, en que falleció el temible monarca, el Justiciero para unos, y el Demonio del Mediodía para otros. Se empeñó la nación en guerras por todás partes: guerra en Portugal, rebelión de los moriscos, (1) disturbios de los Comuneros, desconfianzas contra el bastardo D. Juan de Austria, asesinato de Escobedo, suplicio de D. Juan (le Lanuza, declaración de guerra a Inglaterra por ayudar a los flamencos rebelarlos, la Armada Invencible (1588), la unión con la Liga católica (le los (Fui sas en Francia contra Enrique IV, y campañas de Italia. Con la pérdida de la Invencible quedó España descubierta en sus costas, y sus posesiones ultramarinas indefensas. EntonCoruña, de donde fué rechazado por ces, Francis Drake, atacó el esfuerzo del marqués de Cerralbo y el heroismo de María Pita; sorprendió a Lisboa, que resistió, bien defendida por el conde de Fuentes, aunque sin poder evitar que el inglés incendiara cien buques fondeados en el Tajo. En 1595 se hizo Drake a la vela para las Indias Occidentales. Ya no era este audaz marino, el pobre muchacho nacido en la cala de un buque y protegido por SU Pariente John Ilawkins, otro lobo de mar: ya se había hecho célebre atacando las posesiones españolas del continente americano: había dado la vuelta al i:nlndo en el único barco de su expedición, que le había quedado, el Golden -Kind, de 100 toneladas, abandonado de parté de su gente, fondeando en Plymouth (3 de noviembre de 1540) con inmens:►s riquezas valuadas en 900 mil libras esterlinas: la reina Isabel le había nombrado Caballero; y en la flota reunida por Inglaterra para oponerla a la Armada Invencible, Drake desempeñaba el cargo de Vice-almirante al frente de una división. Este es el marino inglés, a quien nuestros cronicones llaman Fran.eisco Dra que. y que con 26 navíos y 2,.500 hombres (le de: sembarco salió de Plymouth Sound, y se vino contra Puerto Rico. Primero atacó las Canarias, en 27 de Septiembre, de donde fué rechazado: y de sopetón t!ayó sobre el archipiélago antillano.

peg.

(1) A estos los sublevó un Edicto de Felipe I!. prohibiéndoles "'a posesión de libres arábigos, el uso de su lengua, de sus nombres, de traje propio, incluso os velos en las mujeres, supresión de los baños, de las cerca duras de las puertas, casarse entre ellos, y viajar sin licencia".—(Og ssc-20.) Historia de España, tomo XIC. 11 13


192

HISTORIA DE PUESTO RICO, DE COLL Y TOSTE.

su

En Marzo de ese mismo año habla salido de la Habana para España el general Sancho Pardo y Osorio con la capitana de la flota de Tierra-Firme de cargo, perteneciente a la armada de I). Francisco Coloma, y sorprendiéndole una tormenta. a la desembocadura del canal de las Bahamas, la imposibilitó de seguir viaje, y de acuerdo con los pilotos y el parecer del veedor D. Martín Romero de Caamaño, que venia custodiando dos millones en oro y plata de S. M. y de particulares, tuvo que hacer rumbo a la isla de Puerto Rico, y de arribada forzosa anclar en su cala, el 9 de Abril del citado año. Se desembarcó el tesoro y se puso en la fortaleza. Se dió cuenta al Rey de lo ocurrido. Al mismo tiempo avisaba el Gobierno central al insular que en Inglaterra se aprestaba una gruesa armada para venir a tomar en el invierno esta isla, que estuvieran apercibidos. El gobernador D. Pedro Suárez (1) citó a junta al capitán de la Infantería de la Plaza I). Francisco Gon►ez Cid para tomar providencias, y también consultó con el general Sancho Pardo. Este fué de opinión, que se deselnbarcara la artillería de su barco y se plantara en las Caletas para defender aquellos indefensos lugares. La ciudad no tenla entonces murallas y en las tres caletas estaba todo el movimiento comercial de ala ciudad, porque allí estaba concentrada la población. Los barcos fondeaban en la rala detrás de Santa Catalina. El 13 de Noviembre llegó a San Juan D. Pedro Tello de Guzmán con cinco fragatas, para que el general Sancho Pardo Osorio embarcase en ellas los dineros de S. M. y marchara en seguida para España. Las noticias que dió el almirante Tello al general Pardo no fueron muy satisfactorias: pues, navegando ya en aguas antillanas habla encontrado frente a la isla Guadalupe dos navíos ingleses, que D. Gonzalo Mendez había rendido y echado a pique uno, (2) haciéndole 25 prisioneros; y que siguiendo él al otro descubrió nueve velas de una armada inglesa; que los prisioneros habían declarado la existencia de una escuadra de la reina de Inglaterra en la isla de Guadalupe, a la banda del sur; que eran 25 navíos, de ellos 6 galeones de 600 toneladas, con tres mil infantes y 1,500 marineros, Que en virtud de estos datos resolviese el general lo que tuviera por más conveniente. Pardo Osorio hizo una junta de autoridades: a la cual asis-

(11. El coronel Pedro Suárez, gobernador y capitán general de la Isla era natural de Piedrahita en Castilla. Su título es de 11 de Marzo de 1593. Terminó su cargo en 1596. Pero el segundo asedió de los ingleses le cogió todavía en Puerto Rico, siendo gobernador Mosquera. El Rey lo premió por su defensa contra Drake con el gobierno de Cumaná, donde estuvo más de 18 años. (2) El The Fraacia, según la obra British Bahías by Lead and ósa, by james Grank.)


HISTORIA DE PUERTO RICO, DD COLL T TOSTE.

1p$

los

tieron el gobernador Pedro Suárez, el obispo Calderón, (1) los capitanes de las fragatas, Marco Antonio Becerra, jefe de las compañías de arcabuceros, el veedor Romero de Caamaño, el contador de las fragatas Juan de la Vera, y toda la Oficialidad de la Plaza. Se tomó el acuerdo de prepararse para recibir al enemigo. Se acordó cerrar el puerto, echando a pique en su entrada además de la capitana de D. Pedro Tello la nao de Pedro Milanés. Se pusieron las cinco fragatas proas al mar para resistir la entrada, caso que el enemigo forzara el fondeadero, metiéndose de golpe. Se dió aviso a Santo Domingo y que de allí noticiaran a Cartagena y Santa Marta. Se pasó revista a la fuerza disponible y contóse con 1,500 personas: 700 de pelea y 800 de los barcos de guerra, contando el presidio y forasteros. Además, 50 de a caballo con lanza y adarga. Se repartió la fuerza del siguiente modo: en la cresta de la caleta del Morrillo se situó al capitán Pedro de Guía, del hábito (le Santiago y el capitán Domingo de Insaurraga con 150 soldados; en la cuesta del Escambrón el capitán Alonso de Vargas, con cien veteranos; en el puente de San Antonio y en la punta del Boquerón, donde después se levantó el castillejo de San Gerónimo, se situó el Alferez Real Pedro Vázquez con 150 infantes, bien municionados; se envió a defender la boca del río de Bayamón al capitán Ortega con cincuenta tiradores; en las fragatas de D. P. Tello 300 soldados. Toda la demás gente en el 'castillo del Morro y en la Plaza de Armas, que custodiaba el capitán Marco Antonio Becerra, listo para cualquier evento. Los cincuenta de a caballo a las órdepuntos donde más necenes de D. Pedro Suárez, para acudir a sidad hubiera (le socorro. La artillería se repartió: en el Morro, 27 piézas de bronce muy buenas; en la plataforma de dicho castillo cinco gruesos cañones; en la lomita de Santa Elena cuatro piezas; en la caleta de los frailes, junto a la fortaleza, tres culelirinas ; en la cuesta de la caleta de Santa Catalina cinco cañonea; y en el Tejar (donde hoy está el Arsenal) nueve pedreros. Se enviaron a lob que vigilaban la boca del río de Bayamón dos buenas piezas. En el puente de San Antonio, y en un navío que se ancló, junto a él, se distribuyeron seis cañones. En la punta del Boquerón se emplazaron cuatro culebrinas, y dos en la caleta del Escambrón, y en la caleta del Morrillo tres cañones. Fueron 70 piezas de artillería muy bien repartidas, pues se ignoraba por qué punto de la ciudad atacaría el enemigo. El general Sancho Pardo notició al gobernador de la Habana de lo que pasaba y le pedía diera aviso a México al general Pero Melendez que estaba en Veracruz con su flota. (1) El obispo Antonio Calderón sucedió a Ramos en íM3 Mata US? Era natural de Baeza, en la provincia de Jaen. Fué Arcódiano en Bo(OM, de donde pasó a Puterto Rico.


194

HISTORIA DE PUERTO RICO, DE COLL Y TOTE.

El 22 de Noviembre, al romper el alba, destacábase en el horizonte marítimo de la Capital la armada enemiga, compuesta de 23 velas, bien visibles y otras accesorias de pequeño porte. (1) Iba delante una carabela latina practicando el sondaje. A una lancha que echaba la sonda frente al Boquerón le largaron los nuestros un cañonazo y se retiró precipitadamente. Fondeó toda la escuadra frente a la caleta del Cabrón. La artillería del Morrillo y la de la caleta del Cabrón empezó a hacer fuego contra el enemigo, y algunas balas hicieron blanco, obligando al inglés a abandonar aquel fondeadero. Al irse a sentar a. cenar 1)rake con Sir Nicholas Clifford y los capitanes Browne y Strafford una bala de cañón disparada del Morro entró en la capitana destrozando el taburete en que estaba sentado el almirante Drake precisaniente en el momento en que bebía un jarro de cerveza, y matando a John Haukins. Toda la noche estuvo la escuadra al pairo voltejeando mientras la carabela latina buscaba otro paraje donde echar el ancla con más seguridad; poniéndose finalmente al socaire de isla de Cabras, donde no la alcanzaba la artillería de tierra. En la ruciada que se hizo contra el enemigo en el anterior surgidero se le mató a John Haukius, el viejo lobo de mar, que nuestros cronistas llaman Juan Aquines : célebre corsario, pariente, protector y maestro de Drake. Llegada la noche del 23, aprovechando la obscuridad, el inglés aderezó 25 lanchas, llevando cada una de ellas 50 soldados, bien armados. Sir Thomas Baskerville dirigía el ataque. Se colaron por la boca del puerto debajo de los fuegos del Morro. Empezó a funcionar en las tinieblas la artillería, la arcabucería, la mor quetería y la pedrería. Las lanchas enemigas se dirigieron rápidamente a pegar fuego a las fragatas' españolas como se hizo contra la Invencible en el puerto de Calais. Se les recibió a tiro limpio de mosquete, y se pudieron apagar todos los objetos incendiarios que arrojaron dos enemigos contra las naves la Santa Isa:áel, la Fernanda y la Santa Clara; pero no se pudo impedir que tomara cuerpo el incendio de la fragata Magdalena, de la que era capitán l)omingo de Insaurraga, que pudo salvarse a nado, perdiendo 1'2 soldados quemados y otros tantos muertos por los mosquetes enemigos. Insaurraga fué recogido por la fragata Isabel, donde mandaba el capitán Juan Flores de Rabanal, en sustitución del capitán Pedro de Guía, que prestaba servicios en tierra. El incendio de la Magdalena llenó de vivos resplandores todo el fondeadero ahuyentando las tinieblas y fué altamente be-

(1) Los navíos de guerra que en 1595 comandaba Drake se llamaban Defiance, The Elizabeth, Bonadventure, The Gardlande, The Hoope, The Adventure, y The Forefighter. No hemos podido obtener los nombres de los restantes. Venía con Drake también el almirante Sir Thomas Baskerville.


HISTORIA DE PUERTO RICO, DE COLL Y TOSTE.

195

el

más

neficioso para los nuestros que pudieron afinar la puntería de sus cañones y arcabuces contra las lanchas enemigas. La gritería y el troua de las armas de fuego duró más de una hora. La metralla de los pedreros hizo mucho daño al enemigo, que pronto perdió diez lanchas. El inglés comprendió el estado desventajoso en que se batía y retiró el resto de sus esquifes. En este encarnizado combate tuvo muchas bajas, tal vez más de trescientas; y por nuestra parte más de cuarenta entre muertos y quemados. También tuvimos bastantes heridos de mosquetería. El triunfo de la noche fué de la batería de Santa Elena por ser la más próxima a las lanchas inglesas. El día 24 lo utilizó D. Pedro Suarez en reforzar los puestos ale las caletas, calculando que el enemigo volvería por la noche :i atacar por esos sitios. Se puso artillería en el Tejar (hoy hrtería de Santo Toribio), donde vigilaba el Gobernador y el ca:)itSII Marco Antonio Becerra. El capitán Guía pasó del Morrillo con cincuenta arcabuceros a reforzar la caleta de Santa Catalina, y el veedor Martín Romero de Caamaño con treinta artilleros enipl:v aron dos gruesos cañones en la caleta de los Frailes, junto a la fortaleza. Los vecinos levantaron trincheras y barricadas en las calles que desembocaban en 'Iras caletas. Se iba a defender el terreno palmo a palmo al enemigo. Hermosos tiempos de coraje e hidalguía de la raza! El inglés levó anclas y estaba barloventeando, como si tratara de reterse en el puerto de rondón. Todavía había canal suficiente para efectuarlo. La defensa acordó cerrar por completo la cr.la pira lo cual se echaron a fondo del canal, en dichos lugares, un navío de D. Pedro Sedeño, cargado de mercancías, que no hubo tiempo de sacarlas, otra nao de D. Juan Díaz de Santana y la fragata i ejrd<t con casi todo su artillado. Drake fondeó sus naves en el mismo surgidero de. la noche anterior. Durante la noche no hubo novedad. D. Pedro Tello hizo retirar las tres fragatas que quedaban bahía adentro para evitar que el enemigo tratase de nuevo de incendiarlas por sorpresa. El día 25 por la mañana empezó el enemigo a explorar con ;;us lanchas las costas del Boquerón, pero de tierra se les hizo un nutrido fuego que las obligó a replegarse donde estaba la armada fondeada antes. Este día, como a las dos de la tarde, asomó par barlovento la carabela que había enviado hacía ocho días Boquerón .se le tiró un D. Tello a buscar al enemigo. Desde cañonazo de aviso para que no hiciera rumbo al puerto que estaba cerrado. El enemigo, tan pronto la descubrió, despachó ligeros esquijes en su persecusión. El capitán Francisco González, que la piloteaba, conociendo el peligro que corría, embarrancó la carabela en la playa de Cangrejos, donde acudió nuestra caballería a protegerla y proteger el desembarco de la gente. Se le sacó un rumbo de un costado de la quilla para que el enemigo no pudiera llevársela. Viendo Drake que todo le salía mal en el asedio, aprovechó la noche para izar velas y .con el terral lar.


IN

HISTORIA DE PUERTO RICO, DE COLL Y TOSTE.

pulso

eon

ta

garse mar afuera y hacia occidente. A la mañana, el horizonte marítimo estaba despejado y el enemigo desaparecido. Como era domingo hubo Te Deum en Catedral, por tan feliz resultado. El lunes 27 de Noviembre vino un aviso de la Ribera del Arecibo, incipiente burgo, a quince leguas de la Capital, diciendo "que la armada inglesa avia pasado por allí, en camino adelante." El cabildo de San Germán dió aviso a.l Gobernador que el escuadrón del inglés estaba fondeado en los Pozos del Aguada. Drake estaba profundamente dolorido con la muerte de su viejo amigo Haukins, su pariente y maestro. El mismo estaba delicado de salud. La bahía entre Punta de Borinquén y Caf o de San Francisco era punto delicioso para restablecerse y para reponer su maltrecha escuadra: mar tranquilo, pesca abundante, agua potabi de manantiales, un trapiche azucarero en las inmediaciones, ganadería de cerda y lana a discresión para hacer carnaje y buen tasajo. Echó en tierra cinco compañías de piqueros y mosqueteros, levantó campamento, construyó cuatro lanchas, que necesitaba, y se abasteció de todo. El cabildo de San Germán, que hacía poco tiempo (1573) que había empezado a poblar en las lomas de Santa Marta, a orillas del Guanajibo, no tenía fuerzas suficientes para atacar al invasor descarado. Pidió auxilio a San Juan. En la Capital no se creyó prudente enviarlos, debilitando las defensas de la ciudad. Se contestó al cabildo de San Germán, que se mantuvieran a la defensiva y atalayando día y noche, y dando parte diariamente de lo que ocurriera. Se juzgó m:ís sabio atenerse al refrán que dice: A enemigo que huye, puente de plata. En el entre tanto, se estaba arma al brazo en todo el país. No se recibió socorro de ninguna parte, por lo que los puertorriqueños en este terrible lance tuvieron que atenerse a sus propias fuerza. Todas las demás posesiones españolas de América estaban también necesitadas de fuerzas veteranas y pertrechos de guerra. El rey Felipe II estaba muy comprometido con sus guerras europeas. El (lía 9 de Diciembre avisó el cabildo de San Germán, "que la armada enemiga había enfilado el canal de la Mona la vuelta al sur". A los dos días de este satisfactorio parte, llegó a la Capital el contramaestre de la fragata Magdalena, la incendiada, Lope Sanchez y cuatro marineros, que habían sido hechos prisioneros por los ingleses en el momento de arrojarse al agua para salvar sus vidas. Habían sido puestos en libertad por Drake antes de abandonar la bahía de la Aguada con una misiva para el gobernador de la Plaza. I.a cardecía lo siguiente: "Al coronel gobernador de Puerto Rico Pedro %uarez : entendiendo ser vuestra señoria cavallero principal e soldado, escrivo esta breve, dando á enthender como siempre, en todas ocasiones que se me an ofrecido con la nacion espáñola, la e tratado mancha onrra y clemencia, dando libertad á sus personas, Po £ pocas mas 6 muchas: ansi que al tiempo que mi zente


HISTORIA DE PUERTO RICO, DE COIL Y TOSTE.

197

fuego á las fragatas, se salvaron ciertos españoles en la furia del fuego, no faciéndoles agravio despues de vencidos, sino muy buena guerra. Por ellos e sabido como la capitana de D. Pedro Tello urendió un navichuelo de nuestra armada adonde avia veynte y cinco iugleses ó iaas, aviendo con ellos buen tratamiento y guerra lin(pi.(, quedo en el propio ser que solía, mas aviendo otra cosca, orzosalneiite faré lo que jamas. en mi cupo; mas como ay en esa dudad soldados y cavalleros no dudo del buen suceso de nuestra xcnte d: adole'. libertad por virtud de buena guerra, la qual espero y ansiaré lo propio, en todo quedo al servicio de vuestra señoría, alvo la causa aue ay de por medio. De la capitana del la Sacra Magesiad de la h(rylta de Inglaterra, mi señora, á 28 de Noviembre de 1590, estila de Inglaterra.Francis Drake." Despejada la situación y explorado el camino del norte por c'l capitán Juan Flores de Rabanal con un patax, se reembarcó la plata y oro (le! Rey y particulares en las fragatas, en las cuales se recogió también la artillería y gente de los dos navíos perdido, y el 20 de Diciembre, con buen tiempo, se hizo rumbo al norte en demanda del derrotero hacia España. Se salvaron los (los millones de la Corona gracias a haber en el puerto fondeadas cinco fragatas de guerra al mando de I). Pedro Tello de Guzmán, se utilizó la gran pericia militar del general Sancho Pardo y Osorio, unida a la de D. Pedro Tollo y u valiente oficialidad, y la (le! veedor Caamaño. Se pudo contar ron 1.i artillería (le seis magnificas naos y su adiestrado personal. No hibiendo tenido esta formidable ayuda el gobernador Suarez el valiente Drake se hubiera apoderado de la desmantelada ciudad, como lo veriticó fóclimente tres años después Jorge Clifford, ronde (le Cumberland. De Puerto Rico hizo Drake rumbo a Santa Marta y Nombre da Dios, en Tie(ra F i! nie, cuyas ciudades saqueó e incendió. Luego se dirigió con su e`c(~adra a Porto Bello, en cuya bahía fondeo; y, apurado de 1 i fli,entería crónica, que venía padeciendo, agrav6xe sii enfermedad, y falleció en 14 de Enero de 1596. (1) Su cad1ver timé depositado en el fondo de aquella bahía española con dos gruesas balas de cañón, de peso, para que las corrientes submarinas no arrastrasen el ataud. Fué Drake el más terrible mote de las ';ore .iones espliiolas en las Indias. Fué un intrépi~'.o marino. Cuando la reina Isabel le armó Caballero tomó por escudo (le armas un globó terráqueo con esta divisa: Tu primus circumdcdisti me. (Tú el primero que me circunvalaste). Error craso! En lugar de primus debió haber puesto secundus. El primero fué el español Sebastián de Elcano, de la expedición de Magallanes.

(1) Había nacido en Favistock (Devonshire) el año de 1545..


198

HISTORIA DE PUERTO RICO, DR COIL

t

TOSTE.

Escribiendo sobre este ataque a ala Capital Iñigo Abad comete el error de anotar que Drake "forzó el puerto de la ciudad de Puerto Rico con una numerosa flota, quemó las embarcaciones que se hallaban en él y saqueó la ciudad; y siguió su viaje dej indola destruida". En tan pocas palabras no pueden cometerse mayores equivocaciones. \i 1)rake forzó el puerto con su escuadra, ni quemó las naves del surgidero sino unja, ni saqueó la Capital, ni la dejó destruida. El almirante inglés Francis Drake abandonó su emprea con.¡,letamente derrotado por la guarnición de San Juan y su hcróieo veeindario ; y la gran ayuda de las fragatas de guerra de 1). i'oúru Tello de Guzmúu y la de su oficialidad y marinería. Es seiu;ible que figure en uno de nuestros libros más intere~ante:$ cíe historia patria, como una desgracia y ultraje lo que f::í una victoria esclarecida contra dos de los mejores marinos i'~olcscs de aquella época Drake y John Haukins! Al saberse en España lo expuesto que había estado esta colonia en caer en poder de los ingleses dispuso el Gobierno auxiliar las defensas de la isla, y en Mayo de 1596 libró un crédito de 3 millones de maravedises contra la Casa de Contratación de Sevilla para enviar cuanto antes cañones, pólvora, mosquetes, picas y pertrechos de artillería a la plaza fuerte de la isla de Puerto Hico. Y en .Junio del mismo año vino el capitán Antonio de 1losquera a sustituir al gobernador Pedro Suarez. Traía 200 soldados de Infantería para reforzar la guarnición. Se avisó a la Tesorería de México para que dispusiera seis millones de maraveclise, a fin (le hacer más obras de defensa en las fortalezas de Puerto Rico, y que se compraran 200 negros para dicho servicio. A los 134 soldados y 14 artilleros de la guarnición agregó Mosquera los 200 que traía. Lo dem~ís se quedó en aguas de cerraja, ;;Ues pronhuuente volvió el inglés contra Puerto Rico en busca de la revancha. La derrota sufrida por Drake y Haukins causó hon4a impresión y deseos de venganza en la reina Isabel de Inglaterra. Con su reducida guarnición y el valiente paisaneja tuvo Mosquera que hacer fr;ute a los ingleses, bien comandados y mejor aprovisionados que se le echó encima en 1598. Faltó entonces,el apoyo de lss fragatas de D. Pedro Tello de Guzmán y su brillante oic alida i con sus bien servidas culebrinas. Y sucedió lo que pasa siempre, que el débil tuvo que sucumbir fatalmente ante el poderoso!...


CARTA DEL OBISPO DI PUIRTO RICO ♦ S. M. EN

1579.

199

CARTA DEL OBISPO FRAY DIEGO DE SALAMANCA, AGUSTINO, EN 1579. (Archivo General de IndAaa, Sevilla. 54-3--23.) Catolka Real Magestad En el año pasado escrebi a vuestra magestad largo dando auiso de todo lo que entonze me parecio necesario o conueniente al seruicio de vuestra magestad y al descargo de la Real conciencia y de la mia porque entiendo que yo y los obispos destas partes cumplimos con muchas obligaciones de nuestros oficios con esta diligencia de auisar a vuestra magestad de las necesidades que por aca pasan y suplicarle las provea por si porque nuestra pobreza y la poca aucthoridad que a causa della tenemos con el pueblo y falta de ministros ydoneos que por esto mismo padecemos y el poco valor con que los ministros de vuestra magestad nos v.cuden nos quitan el poder y por el consiguiente la obligacion do hazer lo que entendbemos ser nezesario y asi aora torno humilmente a suplicar a vuestra magestad sea seruido de mandar se aduierta lo que tengo escrito y aora escribo. yo e bisitado por mi persona toda esta ysla porque aunque cuasi toda ella es despoblada estan tan derramados los moradores della que es necesario andarla toda y esto fuera de ser gran trabajo por ser fraguosa, es vno de los mayores ynconuenientes que yo se entender de aca para el buen guobierno spiritual y temporal della y aun de otra qualquier parte porque de no estar reducidos y ayuntados en forma de pueblo los vezinos se sigue no poaierse apronechar quando para el seruicio de vuestra magestad es nezesario y no poderlos castigar de muchas ynsolencias qi.,e hazen y malas costumbres que tienen porque debe de hauer muchos otnbres, así españoles como mesticos, negros horros, yndios y mulatos, y otros que hazen auitacion en los campos apartados unos de otros por distancia de mas de dos y tres leguas los mas cercanos: estos ni sirven a dios nuestro señor ni a vuestra ,uagestad ni saben que cosas es misa ni sermon en todo el año ni se confiesan quando deben ni guardan quaresma ni los dias prohibidos de no comer carne, yo he querido poner mano en esto y co~c^~é 1 recoger algunos veamos en una parte desta yslla, que es el baile de cºgamo, donde está parte del ganado bacuno della por la l)o:1dad de la tierra donde se da muy abundantemente todo lo que siembra y si hubiese trigo y otras semillas se darla de que tengo hecha esperiencia y les fundé ygleela, y di traza de pueblo, y puse ministro clerigo y con las Razones que les di predicándoles muchas veces les parezió bien y muy nezesario para su bien temporal y espiritual, y no ba adelante porque como digo es necesario poder de vuestra magestad que los apremie y se mande al gouernador con fuerza que aya efecto y lo mismo digo de otro


$00

CASTA DEL OBISPO DE PL'DRTO RICO A S. M. EN

1579.

el

pueblo que llaman guadiunilla, con nombre de la nueva salamanca, que a muchos años se mudó de vn puerto de mar, que se dize zan•t jerman, por los daños que de franceses Recebian los vezinos y tampoco ha anido efceto por no yutentarse deberas de los que se han seguido y siguen grabes daños que han echo franceses y ynclioa caribes, y aun cerca fiesta ciudad no a seys meses que entraron en vn yligenio de azocar y Robaron lo que abia y llebaron beynte y seis esclabos negros y otra gente que su dueño quedó al espital: y todo biene de no auer pueblos Recogidos y en partes que bean benir los enemigos para Resistirlos y si vuestra magestad no es seruido que ésto se Remedie sera cosa facil acabarse presto y hablo como testigo de vista que no e dejado casi Rincon que no e bisto. ( Al margen se lee) : densse las cedulas ordinarias para que gouernador los redusga a poblasiones (rubricado). ea esta tierra hallé vira costumbre muy contraria a buena ehristiandad, mayormente donde ay gente nueva, que es comer carne en quaresma y dios prohibidos, sin necesidad que excuse de culpa, sino solo por negligencia y permision que ha auiclo en lo pasado, y aunque ce a Remediado gran parte no ha sido todo por'tee sustenta mucho el calor de la ysla española, que está aqui cerca, donde se come carne en gnaresma con poco mas Recato y poco luan color de necesidad, que en yngalaterra tambien esta es de las cosas que piden fuerza de vuestra magestad para Re. u ediar-.e de beras y i1i1 todo porque yo no lo puedo acabar a causa de la fuerza que haze en contrario el coiiseiltiiniento tacito de la ciudad de santo domingo y la licencia expresa de la auctoridad arzobispal de allí con que los de, ta ysla se excusan y auparan. la causa mas eficaz del menoscabo y desmedro fiesta ysla es falta Oc esclabos con que se beneficien los azucares y se saque el oro como solia que era en tanta abundancia que balian los quintos a vuestra magestad mas de beinte y cinco mil ducados, como parece por los libros de quentas, y esto no a cesado por auerse acabado el oro sino por no aber esclabos con que sacarlo y si se trajesen cantidad dellos para este effecto seria mucho el probecho que se seguiría a la hazicuda Real y esta pobre ysla recobraría con verdad el título Oe puerto Rico, que le dieron en su principio y one agora tiene en solo nombre y con mandarlos traer y darlo:. leo. el costo ga:laria mucho la ha&ienda Real y seria muy notorio el gran yilteres que dello se sacaría. tambien escrebi a vuestra magestad dando abiso de vna cosa que codal dia boy cognociendo ser mas necesaria al bien delta ysla, y asi la torno a suplicar de nuebo con particular ynstancia, y es que los gouern adores que vuestra magestad aquí ynbiare sean letrados o se le.z monde tengan tenientes que lo sean, porque en tierra donde no ay ningún letrado ni lo a auido de muchos años a esta parte es grande yuconuiniente que gouierne vn caballero mozo sin letras ni experiencia, pues el que aquí biene a gouernar no lo ha hécho en otra parte: esto mismo pide a vuestra magestad


CARTA DEL OBISPO DS PUESTO RICO A S. M. Ex

1679.

201

los

no

muchos años atras esta tierra y a ello ymbió hombre propio que lo procurase a essa corte, y al fin padeze sin remedio especial de año y medio a esta parte que yo a que estoy en ella que continuamente a estado el gouernador enfermo y compelido de extrema nezesidad se fué a santo domingo a curar mas a dos o tres meses y dejó por tiniente a un caballero. aleayde de la fortaleza de esta c•inda, que se dite Juan ponte de leon (1) hombre esperiencia y letras humanas que a hecho tanto bien en este poco tiempo que pareze a tornado y Resucitado en muchas cosas la ysla, porque es persona (le valor y prudencia para qualquier gouierno, aunque fuese .'le mas ymportancia que este, y siendo tales los gouernadores andaría todo acertado y descargarian mucho la conciencia Real: vuestra magestad mande se ponga el Remedio que mas conbenga para que esta pobre ysla se remedie porque esta muy caida v tiene mas necesidad deste Remedio y los demas que digo de esclabos y otras cosas que sabré encarezer. la pobreza desta yglesia es tan grande que sin duda moberia a compasion a vuestra magestad y a quien la viese, tan de cerca como yo, aunque de diez años a esta parte vuestra magestad le a hecho merced de tres mil ducados librados en bienes de difuntos ynciertos y no le ayudan porque los jueces oficiales de la casa de la contratación de seuilla no le an dado ni vn marauedi, diziendo que no los ay: suplico a vuestra magestad por Reberencia de dios, sea cernido de hazerle alguna merced, con efecto a mandar le aya en lo que vuestra magestad le a hecho que bastaria para Renararlaa nora y si se dilata bastara despues mucha mas cantidad para hazerla de nuebo, demas que no ay frontil ni casulla ni alba ni mantel para cubrir el altar que no esté echo pedazos, ni libro rlet Recado nuebo para el coro, ni altar, ni organo, ni cosa, plc pueda suplir la falta de prebendados y clérigos, ni los mismos alcanzan vn bribiario, pues con dos o tres Rezan los mas, pues misales ni aqui ni en los pueblos fuera de aquí tienen libro en que dezir misa, ni los pueden aner, que con toda la pobreza de los clérigos de la ysla, que es mucha, los comprarian, si se hallasen a bender, pero como este Rincon está tan olbidado y los mer"aderei no hallan ganancia ni acuden sino dos o tres, que benden como quieren y mas que en la yeta española, digo las cosas que bienen de españa, que las de azucar y cueros balen mucho menos, y asi estún pobres los vezinos y lo estarán cada! dia mas, por el inucha nihido que pareze ay desta ysla tan ynportante para el ' eruicio de vuestra magestad y guarda de todas las yndias, que :=i l-► e dic ; no quiera se apoderasen franceses vna vez seria muy ilificultaoso sacarlos, y no auiendo gente ni trato es cosa clara que se acabara muy presto, porque no es poderosa la justicia para detener que no salgan que quisieren biéndose tan pobres todos

(P Juan Troche y Ponce de León, nieto del Conquistador, hijo de Garda Troche y rola hija del Leonés-0. T.


2p$

CARTA DEL OBISPO DE PUERTO RICO A S. M. EN 15%9.

en comun. (Al margen se lee) : que hagan diligencias sobre la cobranza destoa seys mil ducados yenbie testimonio della (rubricado) . aduierto a vuestra magestad que es tan estrema la pobreza que digo fiesta yglesia que ni lo que le biene de Renta a la fabrica ni los nobeneos de qu vuestra magestad le haze merced llegan m dozintos y setenta ducados, y estos no bastan para comprar vino, harina y cera para dezir misa y aceite para la. lampara del santissimo sacramento, denlas que gastan en dar de comer y bestir a los negros que vuestra magestad hizo merced para la fabrica, lue los beynte deltas están biejos, que no pueden servir y es mas l gasto que el provecho y esto poco que tiene se a gastado y gasta con tanta quenta y Razon que con auer yo tomado las quentas ¶lespues que bine a esta ysla muy estrechamente de algunos años a tras no hallo que se pueda ahorrar vn Real para vn cingulo sino antes de las pocas limosnas que la pobreza de los vezii:os hazen se Remedian algunas necesidades: suplico a vuestra magestad que pues con tanta grandeza en toda españa y las yndias es faborecido el culto diuino y tan aucmeni c do por maco (le vuestra magestad sea seruido de mandar, qne esta ygle~ia tan antigua en las yndias, y las primicias dellas, y tan nezesario al descargo de la conciencia Real sea ayudada antes que del todo se acabe, que despues no se Remediara con mucho lo que nora tanpoco haria que levantase cabeza y si entendiese que ymbir testimonios a vuestra magestad de la catrema nezesidad que padeze, aprobecharia mas que dezirlo yo como testigo de bista y a quien toca y enterneze tanto como a mi fuera muy facil ymbiar mucho papel escripto, que cansaria a vuestra magestad y a su Real consejo, pero ansi por esto como por no gastar quiuze o beynte ducados no me atrebo sino a das entrañas piado•as de vuestra Inageitad, que soy cierto se me dará credito en lo que digo, siendo enemigo de eucarezer mucho las cosas y mucho menos a Iui Rey y señor ni a su Real consejo, pero la fuervi que me haze berla perdida y cayda desta pobre yglesia, en todo me obliga, a ser ymportuno y mas largo de lo que quisiera, pero entiendo quel Real consejo no dejará de enternezerse y pedir a vuestra magestad vna larga merced con efecto, que cumpliéndose la hecha de los tres mil ducados se Remediara de suerte que en alguno' ; , os no fuese vuestra magestad ymportunado. también tiene esta yglesia gran falta de ministros que la sirvan porque de cinco canonigos que la erection dize, tiene vuestra magestad probeydos quatro y destos ay sotos dos que el vno es ynabil del todo por ser biejo, y por muchas faltas que tiene yndignas de nombrarse delante el acatamiento Real, los dos están ausentes el s-no e-I nveba españa, donde es natural que se llama alonso de abila, el otro en la yslki española, sirviendo de capellan a la audiencia Real, que se llama xóbal de sanabria, que a mas de cinco ailos que está ausente y aunque an sido llamados diferentes bezes no bienen a Resedir ni ay esperanza de que ber-


CARTA DEL OBISPO DE PUESTO RICO ♦ O. M. EN

151 .

208

nan : seria cosa justa y conbeniente a esta yglesia que se les bacasen lay canongias, y ellas con otra que está baca demas de tres años a esta parte se proueyesen en quien las siruiese, y siendo vuestra magestad seruido me parece que serian bien proueidas, la del canonigo pedro de mata difunto en diego polo, Rasionero desta yglesia que la ha seruido y sirue loablemente y tiene partes para ello y tiene ymbiada su probanza con mi aprobacion para que se bea en consejo Real, y bacándose las otras dos canongias, que los dichos ausentes tienen ocupadas sin probecho, seria bien probeyda la vna en gaspar de santolalda, clerigo, presbitero, y natural nacido en esta ysla de padres españoles, que siruieron siempre en cargos que tubieron en esta ciudad a vuestra magestad y su agüelo se a116 en la conquista desta ysla, y él es de buena bida, fama y costumbres, en quien seguramente puede vuestra ni:igestad probeer esta merced: la otra se podria probeer en (Zionso de contreras, clerigo, muy antiguo, y benemérito, que al presente Reside por bicario en la ysla margarita, y a muchos años sirue nlli a vuestra magestad, y estará muy bien qualquier merced que se le haga—probeyendose al Razionero dego polo la canongia, y no auien(lo lugar de bacarse las dos que digo, se podra probeer 1_a Itazion de Diego polo al sobredicho gaspar de santolalla, y r.o se le probeyendo por hazerle merced de vna de las canongias se podra probeer la Razion en alnnso esteban franco, clerigo, presbitero, en quien cabrá qualquier merced, que vuestra magestad le haga, porque es many abil y suficiente, y auerse criado y hordenado en esta ysla, y tener a él y al padre gaspar de santolalla por mis criados y saber dellos mucha virtud que no e sabido de otros.

pa-

el

los officiales de la Real hazienda de vuestra magestad que Residen en esta ciudad me piden ciertos dereeleos de algunas togas que bendi, de mi pontifical y mueble de casa para pagar las deudas con que llegue y Reparar algo de las muchas perdidas que tube en mi biaje, como constara a vuestra magestad por ynforinaciones : tambien Inc piden derechos de algunas cosas que aqui se hendieron en almoueda, de bestidos y aderezos de ciertos criados míos, que murieron en llegando a esta tierra, sin auer cuido en ello mercaduria ni otra cosa de que se ayan de llebar derechos: demas que todo se gastó en sus entierros y misas por sus almas por auer quedado a mi disposicion : suplico a vuestra magestad sea sernido de mandarles no me pidan los dichos derechos, pues ni tengo de qué, ni vbo ganancia de mercaderes ni yo tube otra hazienda de que pagar las grandes perdidas que tube: tambien me piden el dinero de la. erpcdicion de mis bulas y de los quatrocientoº ducados que se mc dieron en seuilla para abiarme: enplico a vuestra magestad sea seruido de mandarles, no me los pidan por algunos quatro o cinco años, pues mi pobreza dirá quan poco Remedio tengo de pagarles, sino es dejando salarlo que vuestra magestad es seruido de darme, que sin él no es posible poder sar, pues no me alcanza a todo el año sin adeudarme en mas can-


SOi

CARTA DBL OBISPO DB PuBBTo aICo A

s.

M.

tox 1579.

tidad para pasar sin gasto ninguno: demasiado, pues, es notorio la moderacion que en todo tengo. yo embié el año pasado a bisitar tla ysla margarita y prouincia de cumaná, que vuestra magestad me tiene encomendada y a ello fue el presentado fray francisco de Figueroa, frayle de mi borden y mi compañero, y mi probisor, y lo hizo tan acertadamente y con tanta satisfaction de todos, segun los testimonios qué de allá an benido, que entiendo quede. algo Reformada aquella tierra, y puesta en buena horden para algunos dias, y creo hago servicio a vuestra magestad en darlo a cognozer por persona en quien concurre letras, Religion, prudenzia y nobleza para que vuestra magestad se pueda servir dél con mucha seguridad de su Real conciencia, en qualquier yglesia de por aca y si vuestra magestad fuese seruido de concederme la merced que tengo suplicada de darme licencia, que me buelba a mi celda de buena gana Renunciaria para que se le hiziese esta merced al dicho compañero y estaria muy seguro dejando en mi lugar quien cumpliese con las obligaciones deste officio con gran celo que en él cognozco al servicio 8e dios nuestro señor y de vuestra magestad: tambien digo, que atento que es muy peligrosa nabegacion la desta ysla a la margarita por los cosarios franceses y yndios caribes que no podrá ser de ordinario bien bisitada aquella ysla, pues el obispo desta guando mucho podrá yr en persona vela vez en la vida por los muchos peligros y costa y por esta y otras muchas cosas entiendo seria cosa conuenientissima y acertada que vuestra magestad hiziese nueva erection de obispo de lo qual resultarian muchos bienes y el principal sera la conuersion de los yndios de tierra firme, que está aMi junto, porque para esto no es de algun effecto el monesterio, que con licencia y costa de vuestra magestad se pretende fundar alli de la borden del señor santo domingo, a titulo de la conversion de los yndios aruacas, que están mas de cien leguas distantes y donde no a llegado frayle ni se a puesto en camino, aunque dos o tres de la misma orden cori siniestras Relaciones se an encargado del Inisn►o negocio y gastado, a titulo de muchos millares de ducados de la hazienda de vuestra magestad, sin auerse seguido dello ningun buen effecto de los que se pretendian ni auer ellos cumplido con lo que a vuestra magestad y a su real consejo prometieron, cómo tau poco cumplirán los de aora, porque se están solos dos frailes, que el vno es lego y el otro no tiene letras, en vna casa particular, sin forma de conbento, comiendose mil ducados que de vuestra magestad alcanzaron, y tienen cobrados la mayor parte: esto e dicho por descargo de mi conciencia y porque siento mucho se gaste la hazienda Real sin Eructo y no porque me pesaria de ver en este obispado muchos ministros que me ayudasen si ellos fuesen de los que halen al caso para ayudar, porque avn el monesterio que aqui en esta ciudad ay, de la misma horden, no nos haze al caso, porque no eon la gente que es necesaria, ya qué no eon letrados para que puedan ayudar a la necesidad que tengo de clerigos tales, que lee eonben-


CARTA DEL OBISPO DO PUERTO RICO ♦ 8. M. EN 1679.

206

gan : dios sea seruido de dar a vuestra magestad ojos tan largos que todo lo bea y probea con aquel celo christianissimo y eatholico que siempre tuvo, teniendo en su Real consejo tales personas, como ?ieue, que con el cuydado debido lo miran, y a esta causa entiendo descargo con dezir lo que se me mandó que siempre abisase de lo que biese conbenir y en dios y en mi conciencia que no alío ser demasiado en cosa alguna, sino que digo lo cierto de todo lo que siento eonueir al seruicio de dios nuestro señor y al de vuestra magestad, cuya Catolica Real persona de vuestra magestad guarde largos tiempos con el aumento de estados que para el ciclo conuieuen deáta ysla de sant juan de puerto Rico 6 de abril de 1579 años. Catolica Real Magestad besa las Reales manos de vuestra magestad su menor vasallo y capellan.Fray Diego, Episcopus Sancti Joannis (1). (Al dorso se lee) : A la Catholica Real mag. del Rey phelippe nro. señor en su consexo de yndias. Puerto Rico, C de abril del año de N. S. de 1579. NOMBRAMIENTO DE DELEGADO RF~GIONAL JUAN A FAVOR DE DON CAYETANO COIL EN 1897.-GOBIERNO GENERAL DE LA PUERTO RICO, SECRETARIA, NEGOCIADO

DE SAN Y TOSTE, ISLA DE 1 NUME-

RO 387. El Exmo. Sr. Gobernador General se ha servido expedir con esta fecha el decreto siguiente: "Vacante la plaza de I)elegado Regional de San Juan por pase a otro destino de Don Narciso Soler, que la desempeñaba; con arreglo a lo prevenido en el articulo 77 del Decreto Ley de 13 de Octubre de 1890; y en uso de las facultades que me confiere el inciso 44 del Real I)ecreto de 31 de Diciembre de 1896, Vengo en nombrar con el caracter de interino Delegado Regional de San Juan a Don Cayyetano Coll y Toste."—Lo que de órden de

S. E. traslado a VS para su conocimiento y efectos consiguientes.—Dios guarde a VS muchos años.—Puerto Rico 17 de Noviembre de 1897. Señor Don Cayetano Coi y Toste, Delegado Regional de San Juan.

(1) Fray Diego de Salamanca, agustino, tomó posesión de su obispado el 17 de agosto de 1577. En Julio de 1579 obtuvo del Re la declaratoria de Pueblo para Coamo, bajo el nombre de Mn Bbss de mwoas. Renunció la mitra en 1587, volviéndose a España.—Q y T.


806

YUDRTORRIQUmÑO$ ILUSTRES.

PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES. DR. SALVADOR CARBONELL. (Por Cayetano Coll y Toste.) I Le conocía de nombre como una de las fuertes columnas del Partido Liberal Reformista en Mayagüez, la democrática ciudad del oeste. Personalmente estreché su mano cuando vino a San Juan, al subir al Poder el partido Sagastino en España, y por ende, su apéndice el Partido Liberal en Puerto Rico. Ya se habían implantado en el país las reformas de Cánovas del Castillo, llamadas las Reformas de Abarzuza, que precedieron en unos meses la venida de la Carta Autonómica. Este prócer fué electo para miembro del Consejo de Administración y Secretario del Despacho de Fomento cuando fué un hecho la implantación de la Autonomía. Tenia títulos sobrados para ello pues había sido nombrado Vice-presidente del- Partido Autonomista, fundado en Ponce en 1887, derrotando a Blanco y a Vargas. Venia a la Capital el Dr. Carbonell precedido de una gran reputación por su cultura intelectual y por haber figurado mucho en política, desde los tiempos del inolvidable Dr. Betances, irreductible revolucionario. La nieve de los años coronaba ya su artística cabeza: era alto y grueso: busto escultural: usaba bigote y perilla a lo Napoleón III, como que se educó en Paris, donde siguió la. .carrera de Medicina y Cirugía: gozaba de una sólida reputación como facultativo, hábil en el manejo del bisturí. De tez blanca, paliducha: conservaba aún el vigor de la juventud en el brillo de sus ojos pardos, y en cierto sello de nobleza y dignidad, que lo hacía simpático. Tenía ya más de cincuenta años. II Cuando me hice cargo de la Secretaria de Hacienda, siendo aún gobernador militar americano el general John R. Brooke, tuve oportunidad de tratar íntimamente al Dr. Carbonell en las sesiones del Consejo de Secretarios, que celebramos en las oficinas del Partido, contiguas a la casa vivienda de Muñoc Rivera. El Dr.~Carbonell tenía un criterio sano y despejado, pero era la primera vez que se veía al frente de una administración. Como buen cirujano le gustaba cortar por lo sano. El primer caso de miembro gangrenado en su Departamento quiso amputarlo de seguida a cercén. Y planteó la cuestión en el consejo particular de Secretarios. —Compañero, le dije, me va usted a permitir una observa-


PUIiaTOaaIQUlOÑOtf ILUaTaI/.

ción. El plan de la institución de Obras de Puerto la ideó, planeó y fundó P. Federico Asenjo, el ciudadano modelo por su honradez y laboriosidad, y mientras él estuvo al frente de esa empresa hubo orden y buena administración. Las filtraciones que usted nota ahora por los informes que ha tenido, obedecen a dos o tres malos empleados. Use cocaína y saque esos raigones dañados; y todo seguirá bien. —Yo llevo el asunto al Commanding, inmediatamente, pues hay que proceder con energía y no quiero responsabilidades. —Si usted lleva el asunto al gobernador Henry, le auguro desde ahora que suprimirá las Obras del Puerto. Dicho y he^ho: y así sucedió: y la ciudad de San Juan tuvo un retardo bien largo para que se volviera s- dragar en su bahia. III El segundo tropezón del querido compañero en el Gobierno fué con los padres Escolapios del Instituto de Santurce. La Diputación Provincial en tiempos de D. Manuel Egozcue había puesto el Instituto bajo la dirección educacional de dicha orden de Regulares. Además, estaban subvencionados con seis mil pesos anuales, más las buenas entradas de los jóvenes educandos. Venido el cambio de nacionalidad, y suprimida la Diputación provincial re quedaron los Padres Escolapios sin su buena sinecura. Por otra parte, con la guerra e invasión de la Isla, el colegio no tenía alumnos. Dos o tres veces estuvo su Rector donde mi, que era como Secretario de Hacienda el Liquidador de la Diputación Provincial, a recabar sus haberes decaidos. Yo le hice presente, que carecía por el momento de fondos: y que ellos tenían derecho a su pensión únicamente hasta el 18 de Octubre, que se izó la bandera americana en Santa Catalina. El Dr. Carbonell. bajo cuya férula estaba esta institución educae oual como Secretario de Fomento, se empeñó en que íos Escolapios le entregaran el edificio. Ellos esperaban sus dineros para embarcarse para España. El asunto lo llevó el de Fomento al Consejo $e Secretarios. —Compañero, no apure usted a los padres Escolapios, que están a la lana de Valencia y yo no he podido pagarles sus meses devengados; y esperan ese dinero para repatriarse. --Yo no tengo que ver eon eso! Necesito el edificio que ocupan, para fundar un Instituto, a estilo del de Paris, que pondré bajo :la dirección de mi sobrino el Dr. Rosell, educado en Francia. --Compañero, by and by, como diceb los americanos. Primero, no arrrm.puje a los fracasados padres Escolapios; luego, no piense usted en fundar en Puerto Rico instituciones escolares a la francesa: fi jse que la nueva nacionalidad es americana, de modo que las innovaciones tienen que tener esa orientación, sino quiere usted fracasar. Idos los Regulares puede usted fundar en ese edificio una Universidad Libre, donde se enseise de todo. 11 14


20$

PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES.

u

Las universidades mexicanas son espléndidas y tienen mucho de las alemanas. —No quiero nada alemán!. . . —Bien! yo sé que el Dr. Rosell es un sabio educador y su señora una gran profesora, pero si no toma usted mi, indicaciones, todo se le volverá caldo y espinas. Y asi fué: expulsó violentamente a los Escolapios del Instituto: hocé con el gobernador Henry por este asunto: y tuvo que someterse a una orden del Commanding y volver a entregar a los Padres Regulares el edificio: total, un estupendo fracaso. En eso vino a :la Isla monseñor La Chapelle, delegado apostólico, muy recomendado por el gobierno de Washington, pués lo necesitaban para arreglar luego a los frailes de Filipinas. —Compañero, no uie quiere usted oir! Tira usted del bisturi prontamente, sin esperar siquiera los beneficios del éter o del cloroformo. —No me gustan los pasteles ni las hallacas. Corto siempre por lo sano y salga el sol por Antequera. —Ya lo veo; pero el enfermo se le muere, aunque la operación está muy bien hecha. IV

yo

ml

Cuando el gabinete de Secretarios visitó a monseñor La Chapelle en el palacio del Obispado, le dió la mano monseñor a todos, menos al Dr. Carbonell. Lo notó Muñoz Rivera y me dijo, cuando subíanios al coche. —¿Ha visto usted el desaire del Delegado apostólico a Carbonell? —No hay tal desaire, le repliqué: es que el compañero está de desgracias: son las malas pulgas de los Escolapios, que lo habrán indispuesto con el l)elegado apostólico: usted, Muñoz, le besó la mano a Monseñor, luego se la besó Juan Hernández López, y cuando me la extendió a la crucé con la mía y no le besé el anillo, y Carbonell pagó los vidrios rotos, por mí. Le digo a usted, que Carbonell está de malas!. . . —Y ¿por qué no le besó usted la mano al Delegado I.a Chapelle, cuando la visita nuestra era oficial? —Por una razón muy sencilla: porque yo soy Secretario de Hacienda ancric ano : y en los Estados Unidos estít separada la Iglesia del Estado. —Tiene usted razón ! . . . V El Dr. Carbonell en su Departamento trabajó infatigablemente, impulsando todos los ramos de sus diversas direcciones. Era muy laborioso. En instrucción pública hizo grandes esfuerzos para su nueva olgaui .ación. Y eii este ramo tuvo su tercer tropezón, que le costó la caída como Secretai-io tie Fomento.


I'UDRTORBI6►UOÑOS ILUSTROS.

209

Un día entré en el despacho del gobernador Henry mientras el Dr. Carbonell despachaba sus negocios con el Commanding. Era mi hora y la estadía del' de Fomento se prolongaba. Al penetrar yo en el recinto, se volvió a mi el Gobernador y exclamó: —Well come! Venga usted acá! traígame mañana un informe reservado, de esta profesora. Y me entregó un papel. Lo leí: y el general me interrogó: —La conoce usted? —No señor! —Cómo! me interpeló el compañero, no conoce usted a doña E. ? —No señor! Yo soy de Arecibo, del campo, no de la ciudad.. . -Bien, bien! Mañana me trae usted un record, volvió a indicarme el Gobernador. VI Cuando terminé de despachar con el Commanding mis asuntos financieros como Secretario de Hacienda y regresé a la Intendencia, donde tenía mi oficina, la primera persona que hallé en ella fné al Dr. Carbonell. —Cómo es posible que usted no conozca a doña E.. .? ¡Si todo el mundo la conoce en esta ciudad! interpelóme incomodado. —Calma, compañero! Guarde el bisturí, que ya le ha pro porcionado algunos disgustos en su departamento; y coja el tubo de vaselina; y adapte la fórmula de by and by; de lo contrario, no gana usted para sinsabores. —No me gustan los pasteles, ni las hallacas!... —Ya me lo ha dicho"usted dos veces,, olvidándose, que este es el país del mofongo y del sancocho; y nadie sabe lo que hay en la olla mas que la cuchara. Está usted? En fin, voy a abrir vn expediente de investigación para cumplir con el encargo del (`onimanding, y la primera declaración será la de usted. —Yo se la enviaré ya escrital. .. VII Al día siguiente me reclamó el Gobernador el consabido record de dóña E... —No lo he concluido aún! -Pues traigámelo mañana. Yo no había hecho ningún expediente. Al recordármelo mi intérprete, cuando íbamos para Santa Catalina al otro día, le dije: —No se nieta usted a reñir, amigo mío, con gente que se vispor la cabeza y se desnuda por los pies. Ya fracasó el Dr. Carbunell con los Escolapios, ahora fracasará con esta profesora. No es clarividente!. . . Es un rectilínea'. Le falta adaptación al momento histórico. Encarna el verbo del pasado, la protesta; e ignora el sentir de su época, el transigir.


210

PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES.

Subimos a Santa Catalina. Despaché mis negocios de Hacienda. Terminado, se levantó cl Gobernador y sacó de una gaveta de su escritorio un documento. Me lo entregó, diciéndome: —Vea a ver si esa firma es auténtica de mister Carbonell y me lo trae mañana. Yo cogí el papel, v sin leerlo, inc lo metí en el bolsillo y salí de gobernación. Llegué a la Intendencia desdoblé el pliego: era un To whom it may con.ceric: en él certificaba el Dr. Carbonen: ~{ue Da. E. .. (la de autos) era una magnifica profesora, cumplidora de sus deberes, gran educacionista y de conducta intachable, etc., etc. Llamé por teléfono a mi amigo, suplicándole viniera cuanto antes a mi despacho, para un asunto que le interesaba. Llegó el compañero y de dije: —Tengo encargo del general Henry de investigar si esta firma e.itanipada por usted, es auténtica. —Es mía! me contestó tranquilamente el compañero. —Cómo lo podría yo justificar a los ojos del Commanding? —Muy fácilmente! Volviendo yo a ponerla, por duplicado a presencia de usted. Déme acá el documento. Cedí mi sillón al amigó, se caló las gafas y rubricó de nuevo el Tu whom it may eoncern. Y me lo entregó. Yo escribí de bajo: "Certifico, que en mi presencia el Dr. D. Salvador Carbonell ha duplicado su firma." —Gracias, compañero, tengo que llevar mañana este documento al general Henry que me lo entregó. --Es una to,iterfa del Gobernador! Para quitarme esa mujer de encima la echo para la Habana. Ya se despidió de mí muy agradecida. He hecho una obra de caridad... y no me pesal...

VIII .Entregué el documento al Comanding. Y largó un par de Ood.. . mías grandes que el cimborrio de la Catedral. Quise disculpar a mi amigo, diciéndole al Gobernador que aquel acto realizado por el de Fomento era una obra de caridad. Y me largó otro par de ternos, agregando: --Conque era ►ncla esa mujer para profesora (le los niños puertorriquefios, y se la va a enviar como buena para educar a loe niños cubanos. . . Vaya una caridad!. . . Dígale usted al Secretario de Fomento, que me mande la renuncia de su cargo, y que no tiene que venir por acá para nada. Bajé entristecido de la Fortaleza. Qué mala caída tenía mi amigo! Tardiamente había querido perdonar y caro le costaba. Descartes dice, que la caridad cubre con un velo los defectos de loa hombres, pero el Gobernador no quiso echar el velo. Llaméle y dijele: —Prepárese para recibir una mala noticial...


Pl'ERTORRIQTTEÑ0S ILUSTRES.

811

—Yo siempre estoy preparado para lái malas nuevas!. . . Suéltela ! . . . ---Al Coni;r.a;cding, que le euvíe inmediatamente la renuncia de Secretario de Fomento. 41e uieg:o! (lasas tenía yo de dejar esto! No sirvo para estos tu nrco.? Y me voy a ejercer mi carrera y a manejar mi Sti..i-I a Santo Domingo. He a.;ni explicado el por qué cuando Muñoz Rivera, Hernández López y yo re~unuciamos nuestros puestos ante el gobernador Henry no aparece la firma del Dr. Salvador Carbonell: había renunciado (lías antes. I% El 1) Carbonell se marchó a Santo Doni~ngo y levantó clientela eu S.inti:rgo de los+ Caballeros, donde se estableció y casó por cuarta vez. La p;-iiuera esposa tué Rita Nadal, de Mayagüez, la segun' a Pepiiia Gautier Benítez, hermana del cé'ebre poeta, la tercera, Simona mama, viuda de un espaffol y la cuarta Florita Mics:s, (le Santo I)omino. Esta le acompailó a España. La última vez que le vía fné en Arecibo, de pago para Ponce, b da e iba a cerrar ;;n Clínica Operatoria y marcharse para Aniaficia. Estreché su noble mano por última vez. Posteriormente srpe que había rendido la fatigosa jornada de su vida en l p.~Iia, en un pueblo de Andalucía. 3 abía nacido en Cabo Rojo, el 29 de Septiembre de 1841 y bajaba al sepulcro bien entrado el siglo XX. c.e sabe don+le nacemos, y dónde se meció nuestra cuna, pero ignoramos donde vamos a liar el petate para el otro mundo. Hay hombres que sirven para muchas cosas, otros no: al Dr. Carbonell le gustaba mucho la política, como educado en París, pero ignoraba la Ciencia Política y el hábito de las transacciones, por lo cual no era &Astieo en el desempeño (le su cargo; ignoraba el trilkdo camino de la administración. Era un carácter, bueno para el combate y el triunfo, pero ignaro para sacar partido de la victoria, ni encauzar los acontecimientos. Las cenizas del insigne varón caborrojeño, deben traerse a la Patr'a cuando se funde un Panteón de Puertorrigzlrños Iluatree. Esta gloria debe llevársela el obispo católico destinando los paredones de Santo Tomás de Aquino (hoy San José), el edificio más antiguo de la Capital (1523) a ser cual la Abadía de Westminter, en Londres, la guardadora de las cenizas de insignes hombres públicos.

Fl ?)r. Carbonell estaba condecorado con la gran cruz de Isabel la Católica. Nunca fué conspirador contra Espana, y ejem-


=14

PUDRTORRIQUDA'O8 ILUSTRi$.

pre fué perseguido como tal por los esbirros del Gobierno. Verdad era que para los Incondicionales todo liberal y autonomista era un anti español. Carbonell era un rebelde, y nada más. Cuando Betances lo invitó a conspirar contra España, respondióle: No pico! Por eso, el revolucionario infatigable, desde Paris, le decía a 29 de Julio de 1877 en carta a D. Julián E. Blanco: "Carbonell es también de los que no sirven". (1) Cuando le Dr. Henn% le convidaba a conspirar en 1896, por conducto de Alfredo Aguayo, agente especial, contestó: No pico! Y no le valieron su negativas y protestas, ni la gran cruz de Isabel la Católica, para que el Gobierno español lo -zambullera en una de las bóvedas del Morro por conspirador en 1887 y como uno de los fundadores en Mayagüez de la sociedad secreta La Torre dei Viejo. Cuando le traté en 1897 y le interrogué si él fué de los juramentados, me dijo: —El que andaba en esos líos en Mayagüez era Palmer: Yo he sido preso injustamente. A mi los españoles no me hubieran fusilado porque siempre llevaba encima veneno suficiente para quitarme la vida. . . %I M refiere en carta particular mi distinguido amigo y compañero Dr. Manuel Guzmán Rodriguez, que cuando hacia él campaña a favor de Antonio Cortón, en su periódico El Laboratorio, en Añasco, pidió colaboración al Dr. Carbonell en defensa de Cortón, del cual era muy amigo, y le contestó, que apenas tenía tiempo de defenderse de sus enemigos profesionales, pero que encargaría a Carlos Casonavas lo hiciera: y le di6 a Casanovas cinco pesos; y éste e~cribi6 un famoso artículo. El Dr. Guzmán Rodríguez lo acompañé al tren, en viaje ya para España. En la estación del ferrocarril le di6 un sincope y el compañero tuvo oportunidad de socorrerle. Ya estaba sufriendo anemia cerebral. Viaje inútil! El compatriota bajó rápidamente la rampa que le conducía a liquidar cuentas de su permanencia en este valle de lágrimas. El retrato del Dr. Salvador Carbonell es digno de figurar en la galería de varones ilustres del Ateneo Puertorriqueño.

(1) BMsaess, por Luis Bonaf ou:. Barcelona 1901. en 8• pg. 580. vEase ~. ao.


SOBRE EL COLEGIO DE CARPEGNA.

813

INFORME PRESENTADO A LA CLASE DE EDUCACIÓN DE LA REAL SOCIEDAD ECONÓMICA SOBRE EL ESTABLECIMIENTO DE UN PLAN EDUCATIVO FUNDADO POR U. RAMÓN CARPEGNA EN SAN JUAN DE PUERTO RICO. (1) En ..^.0 de Enero próximo pasado (1834) se sirvió el amigo D. Manuel riz►nendi (2) dirigir un oficio a esta Real Sociedad Económica, atompaüando varios impresos relativos al establecimiento de edutacióu fundado por el teniente Coronel D. Ramón Carpp.:c. en S;►u Juan de Puerto Rico, patria de uno y otro, (3) a efecto de que la Sociedad le auxiliase con sus luces para mejor desempeño de tan importante como espinoso ministerio, sometiendo a ella con modesta sinceridad y franqueza cuantas ideas y doctrinas encierran aquellos interesantes papeles. La Sociedad, como era regular, pidió informes a su clase de educaci6n y la clase de educación nos honra sobremanera, pi~liéndolo a nuestros cortos alcances, primero que pasar el suyo a la matriz. Para corresponder dignamente a tal confianza sería necesario escribir un volúmen entero, siendo muchas y vitales las cuestiones que se tocan en los escritos fiel ilustrado Sr. Carpegna. Afortunadamente la circunstancia de enderezarse el presente informe a una persona en quien se aunan tantas y tan singulares prendas para la enseñanza, como encontramos en el digno director del establecimiento de Puerto-Rico, nos exime de tan grave i crea. Con efecto, señores, profunda instrucción en la materia, vastas miras de mejoramiento en favor de su suelo nativo, encendidas por el mfss ardiente patriotismo, entusiasmo por la profesión, ideas exactas y elevadas de la dignidad y dificultades del ministerio, íntimo conocimiento del terreno para mejor remover los estorbos locales (de 105 cuales algunos ^somnn y se traslucen por eimtme su misma modestia y miramiento) y lo que vale más que todo, una mano maestra y ejercitada que se descubre de luego, 1ún cuando no nos señalara después para más autorizar su palabra, la célebre escuela donde se había formado; tales son los caracteres que distinguen no solamente todos esos escritos, sino hasta cierto punto a su autor mismo, desde la primera página hasta la última. ¿Y cómo podríamos nosotros, tan aficionados a estas materias, a la educación, base única de nuestra reforma (1) Este informe fué redactado por el Sr. Dn. José de la Luz y Caballero, sabio filósofo y maestro nacido en la Habana el 27 de Julio de 1800 y muerto en dicha capital el 22 de junio de 1862.—Nota dal Dr. Francisco (}. dal Valle, de is Habana. (2) Socio de número de la Sociedad Económica de Amigos del País, de la Habana.—N. de T. O. dal V. (3) Ei coronel Carpigna, que fué secretario de Gobierno en la Isla. ere peninsular.—C. y T.


>n4

sOBai DL COLEOIO Dm CAaPDONA.

ya

social, cómo podríamos menos de haber simpatizado con un hombre de aquellos que son raros no sólo en Puerto-Rico, o en Cuba, sino en Londres o Paris, máxime cuando sus ideas sobre el asunto cuadran de tal manera con las nuestras, que sin mediar especie alguna de prévia comunicación, muy a menudo las hemos expresado con las mismas voces? Estos sentimientos especiales de simpatía, así como los que abrigamos en obsequio de loa hombres en general para propagar la semilla de la educación por todos los ángulos del mundo, nos estimulan a proponer al Sr. D. Ramón Carpegna a nombre de la sección y nuestro, una correspondencia epistolar sobre estas materias, contraída sucesiva y separadamente a aquellos puntos que él se sirva expresar. De esta manera corresponderemos mejor a sus deseos sin hacer interminable el presente escrito. Muévenos a ello muy particularmente la íntima convicción en que estamos de que el Sr. Carpegna no pertenece al número de aquellos remedadores de modestia, que buscan en el dictamen de las corporaciones más que un exámen, un encomio de sus ideas. Las del Sr. Carpegna tan lejos de perder ganarían sobradamente con la discusión; nosotros, sin antes embargo, no entraremos de lleno en el asunto, como manifestamos; pero sí diremos lo bastante para justificar nuestro aserto, siguiendo el propio orden de los cuadernos, y ofreciendo una que otra observación que si pareciera alguna vez diferir de las ideas del autor, se penetrará sin embargo que son consecuencias forzosas de sus mismos sanos principios. Arriésgase tanto menos en proponer, cuanto que nos dirigimos a un hombre experimentado en la materia, y en el lugar, que a fuer de tal sabrá siempre mejor que los que nos 1►allamos distantes el cómo y cuándo deban plantearse los métodos, y aun de qué modo a1lontarse las indicaciones. Así, pues, el carácter del presente escrito no es dictar la ley, ni enmendar la plana; en ninguna circunstancia nos atreverémos a tanto sobre materia tan susceptible de modificaciones, que solo se prueban en el crisol de la experiencia, y aun. ésto por hábiles ensayadores; mucho menos cuando nos dirigimos a una persona de quien podríamos recibir lecciones en vez de darlas. En una palabra, trátase de promover un comercio de ideas en el que cada parte ofrecerá en cambio su contingente; y hé aquí el mejor medio de favorecer la cansa de la educación en ambos paises, y acaso el motivo de que vaya desapareciendo ese aislamiento en que más que el Océano nos constituyó a PuertoRico y a Cuba la incomunicación casi absoluta en que hemos vivido los hijos de una madre común, derramados por el mismo archipiélago. Y pues nos dirigimos a la -Sección, y la Sección a Carpegna, seremos lo más breve posible, que tanto basta a los inteligentes. Seis son entre cuadernos y papeles los éecritos del Sr. Carpegna, que han sido presentados a la Real Sociedad por conducto del amigo Arizmendi, los mismos que ha pasado a nuestras manos la clase de Educación El primero es el prospecto del estable


8OBRR CL COI.AOIO DL CARPDONA.

215

los

le

orare.

cimiento con el bosquejo de su plan de estudios, publicado a fines de 18. ' : el segundo contiene su reglamento provisional: el tercero bsjo el modesto titulo de Apertura, ofrece como los ante iores, datos preciosos sobre las principales cuestiones de educióm y método, impreso en Abril de 1833: el cuarto es un oficio ircumatanciado que merece el nombre de informe acerca del establecimiento y su marcha, dirigido por el Sr. Carpegna a aquella Real Sociedad Económica, con el objeto de implorar así las inces de dicha corporación, como la de todas las personas que gua. tasen honrarle con sus consejos en la grande obra de la educación pública. Contiene también este papel la contestación de la Sociedad (fecha 15 de Enero de 1834) : quinto, circular impresa para servir de introducción a los cuadernos anteriores, excitando al público en favor de la más santa de las causas: sexto, finalriente otra circular proponiendo el sistema de notas de aplicación y comportamiento a que acompaña una minuta de ellas, y aprovechando la coyuntura como de costumbre en el Director, p^ia volver a llamar la atención pública sobre su interesante plantel (1834). El plan de nne:itro discurso será trazado por el mismo orden de estos impresos. Dude las primeras líneas de la introducción del prospecto e descubre al hombre de ciencia y de conciencia. Ertractaremos :lgi:nas de sus propias palabras, porque ellas mejor que las cstr:is, darún una idea inequívoca de los conocimientos del :'utor, ¡calzados con su modesto ropaje. "Seré breve, (dice cona los principios que ha de tener por norte en su em-resa), porque dirigiéndome a un público ilustrado, no me pro¡=oago desenvolver conceptos para instruir, sino únicamente in. iear':,gneaos que sobre materia tan abstracta han podido auger:rmc mis meditaciones, con el objeto de que me juzgue y para ti; cC en su consecuencia ine dispense aquel grado de confianza a que puede ser acreedor en su buen juicio, y que si se midiera por nil voluntad ele merecerla, seria sin límites". Aquí está el hombre penrndcr que, sin desdeilar las ajenas observaciones, des('alisal principalmente en las propias; y aquí también el hombre conciencia literaria y moral que tanta aprecia la discusión ..rao solicite la confianza. Este solo rasgo bastaría para clasic ar a Carpegni entre las personas nada vulgares. Bien se pueic a^l.ue r ei'ún volnnt^rios nos detendríamos sobre cada part:cular de estos. impresos; pero quedando un vastísimo campo 'o liaremos tan sólo en ciertos puntos, tocando apéuae los demás y dejando algunos enteramente intactos. A la pagina OJ ofrece el autor nociones muy exactas sobre la capacidad de los i.iñO3, y teniendo esta edad preciosa "por mucho más perspicaz, observadora y apta de lo que se imaginan los que superficialmente la miran". caracteriza y nunca le per• Empero, con la sensatez que mite exagerar sus opiniones, no pretende por eso confundir


216

SOBRE EL COLEGIO DE CARPEONA.

atributos de la puericia con los que sucesivamente son propios del estendimiento más nutrido y fortificado de la juventud. Su sistema, pues, cimentándose en estas bases, resulta ser esencialmente intelectual y antimecánico : de forma que el método explicativo es una consecuencia forzosa de él. Esta sería, sin duda, ocasión oportuna de satisfacer los deseos de conocerlo, que mani.tiesta en otra parte el Sr. Carpegna; pero como no hay una sola de sus doctrinas que no sea una alegación en abono de tan precioso método, dejaremos el punto para tratarlo de una vez cuando llegue esa otra oportunidad. Traza el autor brevemente al fin de la página 10, los requisitos que deben distinguir el estudio de la Historia para que no se reduzca a la mera y ostentosa rememoración de acontecimientos aislados, sin sor atados por la deducción, ni aprovechados por la doctrina. La importancia de la materia disculpará algunas sencillas indicaciones que nos proponemos hacer sobre la ense ñanza de la Historia. Para mejor fundarlas nos servirán de base las mismas expreeiones del Sr. Carpegna. "Ambos estudios, dice, (se contrae al de la Geografía y al de la Historia) son enfadosos y pesados cuando se reducen únicamente a recargar la memoria con noticias p~iramente cronológicas o aisladas, en que el entendimiento no toma parte alguna; mas desde que el profesor sabe hacer participe a aquel (le los preciosos documentos de que semejante estudio es sn ceptihlc, principalmente el de la Historia, la memoria no trabaja ^i l'e a, sirve de auxilio a la reflexión, que contribuye por su parte a grabar en a,iucll los hechos y acontecimientos importantes sobre que se complace en meditar, y de estas reciprocas comunicaciones y de las deducciones y consecuencias que se eslabonan. resultan Maceres puros,. ideas exactas, virtudes y beneficios a que ha de mirar siempre el profesor en su enseñanza, y al paso que logra el objeto de hacer .instruida y estudiosa la juventud, la aparte (le la arrogante pedantería, señal cierta unas veces ele ignorancia vergonzosa, y otras de superficiales luces, incapaces de alumbrai; los recónditos laberintos en que debe penetrar el entendimiento humano, si quiere conocer las cosas y preveer para lo futuro, uno de los objetos primordiales de la historia.. ." Por consiguiente:Primero. Es un estudio que debe dejarse para lo úiltiino:Segundo. Que su época se acelerará tanto más, cuanto más se promueva el sistema de la aplicación, cosa que ya tocó tamblén el autor con su propia experiencia, y que tanto por esta razón como porque sus palabras encierran la más enérgica apología en favor del método explicativo, se nos agradecerá dejarle hablar a él mismo. No hubiera dicho más ni el propio Mr. Wood (3 :... "a cuyas razones de retardo (aluden

(3) Wbod, de Edimburgo, fundador de sistema explicativa a quien visitó Las en 1830—N. de P. a. del V.


817

SOBRE EL COLEGIO DE CAaPEGNA.

a

a ;los motivos de no haber establecido las cátedras de Geografía e Historia que prometiera en el prospecto; así se explica en el papel núm. .1)" pudiera añadir ahora otras muy sólidas sobre la conveniencia de éste (el retardo), deducidos del poco desenvolvimiento que he encontrado en los jóvenes que se han presentado en la escuela de primeras letras, con edad propia y suficiente, los cilios para el estudio de las ciencias, y los otros, aunque más tiernos, ya en la edad en que algo hubieran debido germinar en ellos ciertas semillas (a habérselas sembrado). siendo sobre todo muy notable su atraso (en la facultad de poder ccmprender aquello mismo que icen) por su propio ejercicio en darle sentido, observando la puntuación. A mi escaso juicio parece como imposible el que jóvenes tan mal preparados puedan hacer progresos en ninguna clase de instrucción, pues que toda ha de beberse en los libros, y mal se puede comprender el sentido del autor cuando no se sabe leer lo que ha: escrito". ¿Puede haber otro medio de curar el mal que el método de la explicación? Pero sigamos con nuestras consecuencias.—Tercero. No como quiera debe ser la Historia un estudio para entendimientos ya muy desarrollados, sino muy instruidos con la experiencia del mundo moral .y del mundo físico. Personas hay, por otra parte, de una erudición respetable, y que, sin embargo, no pueden juzgar la probablididad de ciertos hechos, teniendo a veces por creibles a los imposibles, y por inciertos a los verdaderos, todo ello por careceP del legítimo criterio o piedra de toque en que deben probarse. No diremos los lectores, pero aún ,los historiadores antiguos y modernos nos ofrecen ejemplos a porfía en abono de esta observación.—Cuarto. La escena sobre que versa la Historia es principalmente la moral. y política, y por lo mismo más. ajena dé la primera edad, así por faltarle el criterio para juzgar, como por que los fenómenos que más interesan al niño, son los puramente naturales; ni puede per de otra manera, porque en ese mundo es el primero en que vive. Así es que, para inculcarle ciertas verdades morales y abstractas, no habrá medio más seguro que apelar a los efectos ;:aturales, haciéndole remontar gradualmente por la cadena de la inducción hasta llegar a- resultados inesperados, y de que jamás se habría penetrado por otros caminos. Esto sería, a nuestro entender, empezar por el principio.—Quinto. Si el estudio de la Historia ha de ir encaminado a lo que debe ser, esto es, desmenuzsr p o r.nr parte 'os hechos subiendo basta sus causas, y por otra a inspirarnos ideas verdaderas de virtud y de gloria, vemos aumentarse lns dificultades para la tierna edad, así en el espíritu como en la forma con que están redactados los libros que sirven de texto en la materia. Suelen .presentarse a la juventud como ejemplos de heroicidad, acciones que son bárbaras a los ojos de la razón y de la filosofía,'o por lo menos incompatibles con la moral de los pueblos modernos; y se ofrecen canonizados como dechados de virtud aquellos mismos rasgos condenados por los principios sublimes de nuestra Religión. Y en qué piélago in-


218

SOBA! 6L COLEGIO D6 CARPRGNA.

kondable no nos iuternailames de tocar siquiera 103 infinitos medios de pintar lo., hechos que están a disposición del historiador rara cohonestar sus intenciones? ¿Y h imparcialidad? Caano máe se acercan los hombres a los hechos, más los desfiguran, y cuanto más se alejan de ellos, tanto más se dificulta el aclararlo:'. : Triste condición de la hmaruidad : ¿ Y el valor para decir siempre la verda'l ? r+i t;c ahora, para citar un ejemplo de nuestros días, entre tantos y tantos escritores de los hechos de Napoleón Bonaparte, no ha habido más que uno que haya trazado su vida sin arrodillcr•se :ante el pedestal de ese gran ídolo. Esto en cuanto al espíritu: vengamos ahora a la forma de los texto. No cabe duda que deben ser abreviados, pero ¿cómo es posible :tbreriar ciertos acontecimientos que son por su naturale.,a muy comprehensivos y complicados? Así que en esta parte, por n:bil que sea el escritor, nunca parará de cierto punto. Ni, eón ) hari de poderse comprehender las relaciones y las causas in entrar en v: rios pormenores? ¿Qué es el estudio de la histoia sin semejantes pormenores? Una remenrbraci6n indigesta ;'.e noticias, pues entonces que no re estudie hasta no llegar a la r rl +d e ipetente y tener los conocimiento prévios: que lb ciencia utili;.cd ne cifran, no en el cuanto sino en el per quí de las cosas. Olmos clabrar mucho los compendios de historia formados or l~'; lix Bodin, y a nosotros, presciadiendo del estilo, no roa parecen propios ni para 1ndire de materias. En efecto ¿qué idea e puede formar d.' riinister?o 'le Mr. Pitt, célebre por veinte y tres t fos d2 Onracibn y célebre por la abundancia e importancia de los ncjllt~eimientor, ni aun bajo la pluma más rápida y enérgica, en una docena :le rengl0n^ I que le cons tgra el abreviador Bodin? ¿Y esto se llama instruir? A nadie. Esto no sirve ni para ni::os ni para viejos. ¿Y qué diremos de la historia de grane:a (inclusa la revolución) encerrada por el mismo en un cuadernillo de papel? Cayó, pues, en Scila por huir de Caribdis. En todas materias es empresa escribir un sumario; pero empresa f:rtlua, si r:e trat': de historia. Ea menester llevar por delante :-omo brújula pa:a no estrellarse en uno u otro escollo, el brevia este laüocp; obscuros fio. Diráse que todos los textos han de ser cortos para ser buenos, pues el profesor deberá llenar los vacíos con su explicación. Eatíc muy bien en cuanto a no desenvolver las cosas lrtn:ente ni escribir las reflexiones que los hechos puedan sugerir; pero ésto nunca eximirá de que los textos sean un índice bien informado, comprehensivo de lo esencial. De otro modo la explicación cae en vago, se pierde la semilla, y a veces hasta el hilo, que ea mucho peor. Pero ¿qué tienen que ver los nulos con el ministerio de Mr. Pitt, ni con los trastornos de la revolución francesa? ¿Y no son estos acaecimientos tal vez los más impor tantea e instructivos que ofrecen los anales modernos? He aquí, pues, una confirmación de lo que arriba dejamos asentado. La parte más interesante de la historia está fuera del resorte de la puericia. La legítima provincia de esta edad se baila en aquel


SOBRE EL COLEGIO DE CABPEONA.

219

otro ramo de la misma que llaman biografía.—Sexto. Los lances de la vida de los hombres grandes están muy al alcance de los nii os, y son muy apropósito para inspirarles sentimientos de honor, humanidad y patriotismo. . Ni podía entrar en nuestro plan eh'rinir absolutamente a la historia de la educación de la ni~'.ez, cu^ ~.do la misma naturaleza, cuyas indicaciones nunca deben desatenderse, noSias está marcando como un medio eficacisimo de instrucción, v st.o e; ahínco con que las más tiernas criaturas beben toda eapecie de narraciones. También es sumamente interesante para la patria infundir a sus hijos con la leche, un :amor cntu:;i rata por ella, no habiendo más propio de conseguir tan precioso fin como el de familiarizar a los niños con ciertos :ecoer•dos de la historia peculiar de su pueblo nativo, porque estas impresiones se graban indelebles hasta la muerte-, para que .sirva romo de núcleo a la de su nación, y después de las demás del mundo, según sa grado de importancia respectiva. Así debe(t ser igualmente en el estudio de la Greggrafía, colocándose el ahmino en su ald.ti, digúnioslo así. como en -un centro a quien deberá referir los puntos más notables que se hallen en la periferia. Este también sera el medio de dar desde el principio cierta realidad al estudio de la Historia y de su auxiliar la Geografía. Ved aquí lo qre nosotros llar riamos situarse verdaderamente en un terreno firme para marchar seguro.—Sétimo. Mas adoptando la biografía y la historia primitiva de nuestra Nación, como pasto propio de la inteligencia infantil, no se crea que tampoco Perniitirianws indistintamente poner todos los rasgos de la vida de los homhre' en las manos tiernas de la niñez. No se vaya a pensar, sin embarro, que exchririamos siempre -las acciones viciosas o reprehensibles. Al contrario, de algunas de estas suele sacarse un útil escarmiento, y Por lo mismo deben referirse aun a la vida de los hombres vftfuoQo~. porque aprendan a ver el lado flaco de la humanidad run en sus miembros más privilegiados. Nos contraemos a especies que nunca deben contarse en los libros destinados a la edad primera, y en ellas incluimos hasta muchos pasajes de las sagradas letras; sin embargo de ser nosotros da sentir como lo es el señor Carpegna, que el estudio de la religión deba hacerse en un orden histórico, porque así se hará mas sólidamente y por un método mas agradable para los niños, y por consiguiente más seguro. Demás de ésto, aquel estilo sencillo y sublime de las sagradas letras tiene un encanto especial para la primera edad, como. que imita mejor que ningún otro la naturaleza del diálogo y la razón pronos de la puericia, y se adapta admirablemente a su bisoña inteligencia. Es muy grande el partido que se saca de estas historias bíblicas, reproducidas con las mismas palabras originales o casi al pié de la letra copiadas, para inculcarles los principios de la moral que miran entonces con tanta mayor veneración, cuanto tienen ellos aquel modo solemne y sencillo de explicarse, como peculiar a la grandeza de la Divinidad. Decimos, pues, que si en general todo el su-


220

SOBRE EL COLEGIO DE CARPEGVA.

m:inux

valen

a

y

la adolescencia ha de ser escogido mento destinado a la niñez y entresacado para que sea niejor digerido y asimilado, respecto de la Historia deberá hilarse aún más delgado, para que no lleve partículas que una vez digeridas emponzoñen, y así convirtamos lastimosamente la triaca en veneno. Bajo este punto de vista, y mirando la Historia únicamente por el lado que puede utilizar a la primera edad, es decir, la moral, podríamos afirmar, sin escárndalo, que la ficción saca grandes ventajas a la realidad, y tanto más cuanto que el novelista, convirtiéndose en pintor de las costumbres domésticas, recinto que nunca atraviesa el historiador, puede influir más directamente en promover la virtud, cucando los males peculiares que aquejan a cada nación. ¡Cuánto no debe el corazón de la puericia a los sencillos al par que lindos cuentos trazados para su capacidad por el pincel delicado y sensible de Miss Edgworth ! Tanto mejor si el fundamento de la ficción descansa a veces en la realidad. Y aquí no podemos menos de aplaudir la profunda filantropía de un Gualterio Scott, que palpando la decisión del siglo, y principalmente del sexo bello por las novelas, supo aprovechar esta afición en obsequio de las costumbres. A pocos moralistas les serán ellas más deudoras que al inmortal pintor escocés. ¡ Qué más! Ningún apologista de la revelación hace sentir de un modo más vivo, ni más frecuente, ni más adecuado a la condición actual de los espíritus, la necesidad de la religión que ese pensador novelista Manzoni, cuyas palabras son todas de oro en sus Esposos Promctidos. Después de lo expuesto no se imputará nuestra postergación del estudio de la Historia propiamente tal, a que abriguemos ideas desfavorables sobre la capacidad de los niños. Hay al contrario: la razón, de acuerdo con una larga experiencia, nos persuade que las tiernas criatur illas suben a una altura sorprendente cuanto se les lleva por los debidos escalone ; pero es menester convenir en que para llegar a la Historia es forzoso pasar por el último de los escalones. Mas harto nos hemos detenido sobre este importante capítulo, a pesar de l:t extremada concisión con que le hemos tratado. EJ tiempo y las materias que restan nos obligan a marchar más presto todavía. llcspnés de hablar del estudio de la Historia concluye el autor su prospecto, liatent.izanalo tan breve como sólidamente, la necesidad de los buenos modales en un sistema de educación. En esta parte, o hay mucho que decir, o todo está dicho con sentar prwecpta quau experimente, que si in nmuibuy Jere en ningún ramo como en este vale mita el ejemplo que las reglas. Aquí importa. sobre todo, el estudio del corazón y el de la sociedad, porque de ese modo únicamente se dará a la edad, al sexo, al saber, a la virtud, al superior, en una palabra, a cada clase y cada individuo, la parte de atención que a cada cual le pertenece. He aquí en sustancia los princ'p o &l Sr. Carpegna, que están identificados eon los nuestros. Punto es este más importante de lo que parece, no precisamente bajo el aspecto de las ventajas de


821

SOBRE EL COLEGIO DE CARI'EGNA.

:sz

m

la urbanidad, que saltan a la vista de todos, sino por evitar el sesgo torcido que puede y suele dársele, haciendo a lo accesorio ocupar el puesto de lo principal. El institutor de la niñez debe tirai una raya divisoria entre la atenta cortesanía y la servil complacencia, y establecer un vínculo de armonía entre el hombre interior y el exterior para no sacar de su pupilo un títere simulador del bien, como el educando de Chesterfield, por dar demasiada importancia a las ceremonias y exterioridades con mengua de la moralidad. Así se ve también con dolor en algunas obras de educación, por otra parte muy recomendables, aún más motejados los malos modales que las malas acciones. Tal es la tendencia de la mayor parte de las historietas que contienen. Estemos siempre alerta. Lo primero es lo primero. Bueno es, por cierto, el pulimento para dar realce al diamante; pero priméro es que éste sea de buena calidad para que deba dársele: entonces diremos con los italh nos: "cuenin más solidez, tanta más lucidez". Trátae de formar hombres cultos y limados; pero al cabo hombrea sinceros, In.í5 bien que histriones y solapados. Estas dicaciones puedei también eonsiderarse como precisos corolarios de los 8:1 llos l►IiI:C p_os del institutor puertorriqueilo; pero pasemos ya a d^r cuenta de su plan de estudios, con que cierra el primer cuad2rl►o. El establecimiento se compone de una escuela primaria y de una cátedra de Matemáticas, Geografía e Historia. En la p iu.era euseiia a leer, escribir y.coutar, doctrina cristiana y grimática castellana, inclusa la practica de la ortografía. Henos espe- ilieado estos ramos, así porque hay escuelas de prime ras letras que abrazan mi►s o menos, como porque en ello se manifiesta que el Sr. Carpegna ha sabido elegir los más necesarios a la condición actual del país, si hemos tie juzgar según los datos que nos hall Proporcionado personas muy bien informadas y forzosamente bien intencionadas. Pero donde más reluce este tino del Sr. Carpegna, de escoger lo que reclama la instrucción y lo que reclama el estado del país, es en la distribución que hace de las horas (le estudio. En vano serían los planes más adecuados de enseil►auza, si se abandonasen a discreción de los alumnos todavía bisoños, como debe suceder principalmente a los de Puerto-Kieo. las horas destinadas al estudio privado. Enhorabuena que así se haga respecto de algunos ratos con jóvenes ya veteranos en estas tareas; pero aún en paises donde los niños estén más habituados a estudiar siempre, será el medio más eficaz de asegurarse sus progresos, el disponer •las cosas de modo que lo hagan en ciertos momentos, en presencia de sus vigilantes o maestros. En los mejores establecimientos de la Habana está también adoptado este saludable sistema con el éxito más lisonjero. Babemos también por experiencia, y es otra ventaja inapreciable, que los niños sienten más estímulo por instruirse hallando a mano quien pueda sacarlos de las dudas con que tropiecen, o aclararles las ideas que no tengan la luz suficiente para seguir adelante en sus trabajos. Bien que aún en esto debe gua?-


922

SOBRE EL COLEGIO DE CARPEGNA.

la

a

dar un justo medio el prudente director, fin de evitar que los alumnos caigan en el extremo opuesto de no poder dar un paso sin auxilio extraño. No podemos menos de aprobar cuanto sobre la lectura en alta voz dice nuestro autor, cuyo método es el mismo adoptado por uno de los miembros de la comisión en el establecimiento que circunspección con que deben introducirdirige. Y respecto a se las reformas, nunca alabarémos bastantemente los principios que proclama en las palabras que siguen: "Más adelante será, sin duda, conveniente el adoptar otra organización, distribución y mecanismo (aludo a su instituto) del tiempo y método que dejo prescrito; mas la prudencia dicta el obrar con cautela y pulso et, las innovaciones que, siendo precipitadas, comprometen los resultados si aquellas no han sido paulatinas, sucesivas, confrontadas y discernidas, con presencia de los casos, circunstancias y particularidades que tanto influyen en el éxito de las novedades". Ved aquí bien claro, señores, por qué dijo la comisión que con hombres de este temple nunca se arriesga en proponer; como que su prudencia y experiencia son un crisol en donde siempre queda separado el oro bueno de la escoria. Por lo que hace a familiarizar a los alumnos con el estilo epistolar, como insinúa el Sr. Carpegna al principio de la pbgina 15, excusara la comisión recomendar aquí la importancia de este ramo, contentándose con reproducir lo que sobre las clases de composición, como consecuencia del sistema explicativo, manifestó uno de sus individuos (4) desde la pítglna 2s hasta la 35 del "Informe presentado a la Real Junta de Fomento sobre la traslación y reforma de la escuela náutica". Mas a fin de no trasuntar ahora, como por ventilarse en dicho papel varias cuestiones sobre educación, acompañamos un ejemplar para el uso del Sr. Carpegna. Las tres fojas que allí se consagran a la materia, bastan y aún sobran para una mente tan ejercitada y una maestriz tan acreditada como las del Sr. Carpegna. Pasa después a especificar los textos de que se valdrá en la enseñanza, y aunque no todos sean conocidos a la comisión, si ha de juzgar por los que conoce y sobre todo por la suma confianza que le inspiran las luces del I)irector, considera que todos han de ser los mejores, o cuando no, los menos malas. Porque es de advertir, que ni abundan en nuestro idioma los buenos libros de de asignatura para ciertos ramos, y que los más acreditados no siempre se adaptan a las circunstancias peculiares de los educandos, o a. las miras especiales que pueda o deba llevar, el institutor. Pul buen tratado de geometría, por ejemplo, aunque formado con sumo orden y claridad, propio para la marcha de un curso general de matemáticas no será apropósito para vulgarizar

(4) losé de la Luz y Caballero, autor del presente infornne-Nota de P. Q. dal Val1ls.


908SE EL COLEGIO DE CABPEQNA.

223

la

las nociones geométricas en todas las clases de la sociedad, y particularmente entre los artesanos y labradores. La comisión no puede menos de recomendar con viveza a loe institutores la atenta lectura de toda la página 16, en donde se recopilan las ventajas de hacer estudiar a los alumnos en el establecimiento, asa como las que dimanan de la distribución de tiempo adoptado por nuestro Director. Pero lo que no sólo recomendará, sino que aplaudirá la comisión, es la determinación manifestada por el señor Carpegna, al principio de la página subsecuente de no usar especie alguna de castigo en el establecimiento, reservándose el Director la facultad, caso de resultar incorregible por cualquiera estilo el educando, de devolverle a su padre sin estar comprometido a expresar las causales que para ello tenga. Este es un golpe verdaderamente maestro, justo en la esencia, y tanto más, cuanto que vá fundado en la recíproca. Sin embargo de todo ¡ cuán poco se reconoce en la práctica la justicia de tal procedimiento! Puede un padre, con motivo o sin él, o como mejor cumpla a sus intereses, remover • a su hijo del establecimiento de quien era quizás el ornato y sin que nadie le pregunte el por qué, ni tenga derecho para preguntársele ni reclamarle; ¿y no podrá el honrado maestro que no advierte progresos en el discípulo, a pesar de sus esfuerzos, desengañar al padre? ¿No deberá en conciencia participárselo? ¿y cuando vea amenazada la moralidad de sus demás alumnos, con el contagio del mal ejemplo, qué deberá hacer con este miembro podrido que amaga de gangrena y corrupción al tierno semillero del cuerpo social? ¿qué hará, señores, qué deberá hacer un hombre de bien? Empero, en tales casos se invocan los sagrados nombres, educación y patria para atar las manos, y callar voz al acongojado maestro, que lucha y grita para deshacerse y cortar la cizaña que le niquila su preciosa cosecha. Norabuena que el cultivador moral no se arredre a la primera aspereza o espina que le.-: ofrezca la tierna planta encomendada a su cuidado, abandonando desesperadmente su cultivo; muy al contrario, ese es cabalmente el mejor campo donde dar prueba de su pericia, debiendo ser un eficaz cooperador del padre, en remover obstáculos y proporcionar el debido riego; pero cuando llega el extremo de ,lo incorregible, en lo incorregible, en lo perjudicial y contagioso (y los buenos maestros sólo cuando lo tocan claman por un remedio extraordinario) ¿por qué se ha de querer comprometer a unos hombres tan beneméritos con la consideración de que por su desaliento y dejación van a contribuir a la ruina de.aquel tierno vástago? Verdad es que quod medicamenta non sanant ferruco sanat, pero también es inconcuso, que una casa de educación no debe ser una casa de corrección, ni mucho ménos un presidio. No hay duda que es muy duro, particularmente para nuestras costumbres vanidosas, tan dispuestas a trocar los frenos; no hay duda que es violento para un padre, tener que pasar por la amargura de ver echado del colegio al hijo de su corazón, mázame cuando semejante remedio 11 15


224

SOBRE EL COLEGIO DE CARPEGNA.

se tiene en cierto modo, sino como infamante, al menos como vergonzoso. ¡ Tal es el imperio de la opinión! En tal estado no queda más recurso al honrado maestro que rogar e insistir con el padre, guardando sobre ello el mayor sigilo a fin de que el alumno parezca removido por el padre, y no echado por el institutor. ¡ Qué sacrificios no deberán hacerse, y en esta carrera de sacrificios, por extirpar la mala semilla! Afortunadamente en el terreno que principia a laborar el señor Carpegna, a. fuer de más virginal aún en medio de las malezas, y otros estorbos consiguientes que dificultarán el cultivo, como acaso no ofrece ciertamente preocupaciones, o malas yerbas que combatir, deberá ser más a propsóito para sembrar buenas costumbres y buenos reglamentos desde el principio, si una mano enérgica como la de nuestro Director, se mantiene fi rme al timón del arado para habituar al pueblo a cuanto bueno y útil se establezca en su pro. Así es dable verificarlo en un terreno, donde si bien puede tener algunos émulos, como los tienen cuantos se distinguen, de seguro, no cuentan verdaderos rivales en su profesión. Decimos ésto, porque aunque a nadie cedenios en reconocer los saludables efectos de la competencia en cualquier ramo, sin embargo, bien se echa de ver, y la experiencia lo confirma, que la rivalidad entre loa establecimientos suele acarrear algunas funestas consecuencias, pues nunca faltan h om bres débiles que, por grangearse clientela y parcialidad, se abaten hasta temporizar y amoldarse a las preocupaciones más repugnantes, a despecho de su propia conciencia y en menoscabo de la educación general. Así se evitará igualmente que el maestro que tenga que exigir la remoción de un indócil discípulo, no sea el blanco de la detractac•ión de un padre que se considera agraviado por aquella misma acción que es la más segura garantía de la bondad y honradez del profesor. ; Qué deuda tau inmensa contrae I'uerto-Rico con su institutor P. Ramón Carpegna al introducir estas novedades'. Deuda que, si bien es imposible pagar debidamente, no tardará la presente generación en pregonar todo su tamaño. No es menor prenda de la inteligencia del señor Carpegna en la materia su método de enseñar las Matemáticas (que describe sumariamente al medio de la página 17), generalizando las ideas y haciendo que las lecciones sean otros tantos ejercicios de lógica, a fin de que los alumnos puedan valerse por si mismos en sus ulteriores progresos. Hé aquí la verdadera piedra de toque de los métodos: facilitar la adquisición para lo presente y aumentar o recobrar el caudal para lo futuro, y sin ageno apoyo; pero ésto no puede alcanzarse sin entrarse en el por qué de las cosas, sin abandonar el empirismo, y en una palabra, sin que los métodos sean esencialmente intelectuales: y ésto, es precisamente lo que caracteriza cuantos salen de la pluma del señor Carpegna. Bus ideas sobre tan importante particular, cuadran de tal modo con las expuestas en el citado Informe, desde la página 43 a la 45


SOBRE EL COLEGIO DE CARPEGNA.

225

inclusive, que juzgamos ocioso invertir en ello el tiempo que nos insta para otros pormenores. Entre ellos es de suma entidad el de la enseñanza de la Geografía y Matemáticas, para que se le escape el señor Carpegna la tiitilidad de todos aquellos adminículos que contribuyen a sensibilizar, por decirlo así, el estudio de tales ramos. Respecto a la Geografía en especial, supuesto que el método general de nuestro Director descansa siempre en el razonamiento, y que por otra parte, nadie más persuadido que él de la imperiosidad del sistema de inspección para la enseñanza de este ramo, la comisión se atrevería a ofrecer a su consideración el tratado de Geografía escrito en inglés por el americano M. Voodbridge, en cuya bora, combinando el principio de inspección con el de la clasificación, ha levantado la Geografía descriptiva a la esfera de las ciencias, llenando un verdadero vacío en nuestros métodos, y aún realizando el deseo sentido y umanifestado por muchos hábiles institutores. Nosotros pudiéramos espaciarnos disertando sobre las ventajas de este método, especificando en comprobación las de esos mapas, planos y estados clasificados de montañas, ríos, elebaciones, etc., de todo el Globo en general, y en particular de los varios paises, cuya sóla inspección enseña más Geografía que las obras más magistrales; pero esta vez también nos relevan de esta tarea las páginas del repetido Informe (véanse la 75 y la 76), en donde se ha expuesto concisa, pero claramente, el principio en que descansa el precioso libro de Voodbridge. Y aquí termina el primer cuaderno de nuestro Director; pero antes de pasar al segundo nos será lícito apuntar dos observaciones que nos sugiere el que tenemos a la vista. Sea la primera, que no se descubre en el institutor de Puerto Rico, ni remotamente, el ánimo de lucrar con su empresa, aunque nada sea más justo que el que se recompensen sobradamente las faenas del hombre laborioso, sobre todo en el mús difícil y escabroso de cuantos ministerios existen en la sociedad humana. Así lo comprueban no sólo las módicas cuotas que exigen, tanto por la enseñanza primaria, como por la clase de Matemáticas, Geografía e Historia, sino el mismo arreglo que ha de gobernar estos recursos. No se ve en Carpegna el ahinco de abarcar para no cumplir, como cuando grita la voz del interés; sino antes el empello de reducirse para quedar bien, como cuando oye el alma el apreciable acento de la moderación y de la probidad. Carpegna no admite más que cincuenta alumnos para las mencionadas clases, no obstante su pericia y aptitud para manejar mm número mayor, por ser él solo quien ha de llevar la enseñanza; y no admite ni uno más siquiera una vez principiado el curso por no perjudicar a la mayoría, teniendo entónces que dividir la clase en secciones, como suele practicarse con menoscaho de su marcha; si bien esta regla tiene sus excepciones favorables en algunos ramos y circunstancias peculiares, señaladamente en la instrucción primaria. No es otra cosa el método lancasteriano que un excelente sistema de secciones. Enhorabuena que


226

SOBRE EL COLEGIO DE CABPEGNA.

el Director puertorriqueño pueda reportar con el tiempo algunas ventajas pecuniarias de resultas de su establecimiento; pero no fué sin duda la especulación el móvil que presidió a su hidalga empresa. ¡Ojalá que llovieran los dones de la fortuna sobre cuantos acometen con verdadera vocación la más patriótica de las tareas! Y no tan sólo por cuanto merecen ser compensadas sus fatigas, sino muy especialmente para servir de incentivo a otros operarios idóneos, que contra su propia inclinación tienen que seguir otro rumbo para subvenir a sus necesidades; y lo que es más sagrado para el hombre de bien, a las de su cara familia. La segunda observación es contraída a aquel espíritu de exámen que caracteriza a nuestro autor, a aquel amor por la discusión en el cual se cifra el verdadero amor a la profesión y que campea sobre todo en el papel que acabamos de recorrer. Mas como este espíritu no es privativo de alguno de los consabidos impresos, sino que se trasluce en todos ellos como norte seguro, pasemos sin más preámbulo a dar razón del marcado coa el número segundo, que comprende el reglamento provisional de la institución donde no dejar•énros de encontrarnos con él aun bajo el sencillo ropaje de la forma reglamentaria. Este sencillo papel es tlno de los que más honran a nuestro infatigable y atinado Carpegna. Brevedad, claridad, •rigoroso deslinde de facultades y deberes mútuos, y congruencia con el objeto; de aquí las dotes indispensables que deben distinguir a este linaje de ordenanzas. El reglamento en cuestión es breve porque en solos vintiun artículos muy concisos abraza, no sólo cuanto concierne a la escuela primaria, sino lo relativo a la cátedra de matemáticas, geografía e historia; es claro, no hay un sólo período ni expresión que pueda ofrecer la más leve duda sobre la inteligencia que quiso darle su autor; es r•igoroso en demarcar los de*echos y deberes respectivos, así con los de dentro como con los de fuera; todo él nos ofrece una prueba continua de ello, y más que todo la franqueza enérgica, pero respetuosa, con que se expresa el institutor siempre que se dirige a los padres de sus alumnos; y finalmente, para persuadirse de su conformidad con el fin propuesto, léase desde la primera línea hasta la última, y se palpará el acierto y eficacia de sus medidas. Todas ellas tienen el carácter de provisionales, como desde la portada lo declara el autor con la circunspección que le caracteriza, dejando al tiempo y al ejercicio le "aleccionen sobre los inconvenientes o las ventajas son sus propias palabras) que en la práctica puedan tener otras adiciones que aunque al presente reputa como importantes, juzga también que deben meditarse y confrontarse, pasando primero por el único crisol capaz de probarla, que es el de la observación y la experiencia". Este y otros principios luminosos proclamados por el autor, así en la introducción como en la conclusión. y aún en algunos artículos, forman en nuestro concepto el mejor ornato del preson-1 te escrito. Efectivamente; entre otros axiomas reconoce la r,rii


227

soBBD IL COLbdIO DE CAaPTd(iNA.

nf►o

los

imposibilidad y aun la inutilidad de reglamentarlo todo; cuyo empeño en algunos casos degenera en una efectiva manía, quedando al tino y prudencia de los padres y del Director, el arreglar ciertas minuciosidades, imposibles dé prever en ningún género de reglamento, y máxime en materia de educación, siendo constante que cada muchacho debe manejarse de un modo distinto. Un código harto minucioso pone al maestro en la alternativa o de cometer injusticias, o de granjearse descontentos. Semejante ordenanza, debe tener más bien a veces, y deben abrazarse todos los casos ytodas las personas, más en lo preventivono cabe esa uniformidad, a causa de la capacidad y demás circunstancias individuales de cada alumno. Fuera de que, el reglamento más debe existir en el corazón que en-el papel, con respecto a los Directores: cuando tal sucede, todo se compone y sigue su marcha acostumbrada; y cuando no, son vanas e ilusorias todas las medidas imaginables. Y dando cuenta de estas como advertencias preliminares al reglamento, no puede menos la comisión ele celebrar la sagacidad del señor Carpegna, en advertir rápidamente al público, que no atribuye el rigor ele sus prevenciones a un fondo de desconfianza, de que le hace distar mucho el conocimiento que tiene de la ilustración y suavidad de costumbres de la población respetable a quien se dirige, sino al orden mismo de la materia, que así lo reclama imperiosamente. Fácil es proponer, dificil elegir, y árduo el asegurar. Carpegna sabe escoger, y sabe demostrar que lo escogido es lo más adecuado para afianzar el éxito: así el próbido labrador, no contento con sembrar exquisita semilla en un pingüe terreno, se afana en resguardar su planta de los embates exteriores de la intemperie, para no malograr su costoso fruto. Todos los artículos hasta el 18 contienen utilísimas prevenciones que a los ojos superficiales aparecerán excusadas prolijidades; pero en las que los perspicaces y ejercitados, verán no sólo vinculados la urbanidad y el orden sino también los medios de evitar en gran parte acudir a las penas para sostener el resumen establecido. 1 Tan cierto es, que hasta del arreglo material de obtiene un prodigioso resultado moral y con tal seguridad como los movimientos causados por un mecanismo especial! Pero basta por ahora, que muy luego se ofrecerá la más oportuna ocasión de tocar toda la importancia de este punto. Mas, ántes de llegar a ella, que será en el artículo 19, nos parece recomendar de paso la doctrina que se proclama en el 18 sobre no fijar edades para la admisión de discípulos, debiendo ésto quedar a la discusión dé los padres y del Director. Muy bien está que en un establecimiento secundario o normal se fije cierta edad para la admisión, como que se requieren del alumno conocicuales no ha de poder mientos prévios, al menos los primarios, recibir allí, por cuya razón, aun entonces podrá infringirse semejante ley si le adornan estos requisitos esenciales: pero en una las primeescuela primaria. donde se han de comunicar al


!8a

SOBRE EL COLEGIO DE CARPEGNA.

ras nociones, se aplica completamente el principio de que la edad "no es pauta infalible del estado de las facultades del alma", como tan atinadamente dice el señor Carpegna. "Son demasiado preciosos .los primeros días de la vida", sobre todo en climas de tal precocidad como el de las Antillas, para poderlos desperdiciar, debiendo ántes bien aprovecharlos (se entiende con la correspondiente moderación) en impresiones fundamentales por más imperfectas que parezcan. Padres e institutores, si queréis retener y cosechar en la adolescencia, grabad y sembrar en la infancia, so pena de no lograrlo después, ni tan ventajosamente, ni en tanto grado. Los alumnos tardíos son el descrédito de los maestros y el desconsuelo de los padres. Así lo dicta la razón y lo acredita la experiencia. De buena gana nos detendríamos acerca de un particular que tanto lo merece; pero siendo materia que también se ilustra en el ya citado informe, sería ridícula pretensión el llevar gotas de agua a un fértil manantial. Y con esto vengamos, que ya nos llama, al artículo lA del reglamento, el más dilatado de todos, a fuer de más importante, pues versa nada menos que sobre el capitulo de las penas. Que el escolar juicioso y aplicado sea acreedor a una recompensa física o moral, mientras que el indócil y perezoso lo sea a un castigo de una u otra especie, nada parece más conforme a los principios eternos de justicia ni al orden que reclama indefectiblemente la existencia de toda comunidad ¿pero cómo se ha de corregir? ¿qué penas habrán de llevarse la preferencia? Hé aquí en lo que no andan acordes los pareceres; y en lo que puede decirse sin hipérbole tot capita quot sententiae. Sin embargo, estas opiniones encontradas pueden reducirse a tres principales.— Primera: la de los que abogan por la total supresión de los medios físicos coercitivos, atendiéndose tau sólo a los resortes morales y medios preventivos.—Segunda: la de los que opinan por las privaciones y aun algunas penas físicas, sin propasarse, empero, hasta las corporis aflictivas, por juzgar insuficientes los recursos morales.—Tercera: finalmente la de aquellos que aún mirando a los azotes como un mal efectivo, claman por ellos como un mal necesario, o como un elemento indispensable para mantener el orden en las escuelas. Adviértase que cuando hablamos de los partidarios de esta opinión, no nos concretamos a aquellos que lo sean por rutina, por ignorancia o por rigidez, sino que nos referimos a hombres de suma instrucción, larga práctica, sentado juicio y profunda filantropía; que algunos apoyos de este jaez numera todavía entre sus secuaces una bandera que cada día va quedando más desierta. La materia es de suyo espinosa, y esta circunstancia no hace más que aumentar las espinas, y por consiguiente la desconfianza, con que ya sin eso íbamos ofreciendo a la Sección y al Sr. Carpegna los frutos de nuestra propia observación y experiencia acerca del punto más delicado que presenta el anchuroso campo de la educación en todo su ámbito; pero supla la abundancia de


SOBRE EL COLEGIO DE cARPBGNA.

º89

•

Los

celo a la falta de inteligencia, y rectifíquese lo que hemos visto por otros ojos más perspicaces que los nuestros: al cabo nosotros no hacemos más que ofrecer el contingente de nuestra experiencia; pero también engaña esta guía, que no todos los que pueden mirar saben ver. ¡ Venturosos nosotros y recompensados con usura, si logramos siquiera que nuestras observaciones den motivo a exteriores consideraciones .de parte de los expeeulativos, y ocasión a tentativas por parte de los prácticos más acreditados: ni nosotros aspiramos a más siempre que tomamos la pluma en tales materias, ni en ello nos separamos un ápice de uno de los objetos principales del presente escrito, que es promover el libre comercio (le ideas entre los cultivadores del ramo. El primer lugar advertirémos que aquellas tres opiniones no son tan opuestas entre si como aparece a primera vista, sin que al firmar ésto, haya en nuestro aserto ni vislumbre de paradoja. En efecto, puede aplicarse no sin alguna propiedad, en el caso presente, aquel adagio vulgar de que "cada uno habla de la féria según le ha ido en ella". partidarios de cada una de dichas opiniones tienen razón a su modo según la clase de establecimientos, según el sistema adoptado en ellos, y según el estado del país que haya sido teatro de sus experiencias. Así es que en Inglaterra, a pesar• (le la filantropía característica de sus moradores, hay muchos defensores de las penas corporales, inclusa la de azotes, y esto en nuestro concepto a causa de haber nacido allí y haberse defundido más que en ninguna parte el sistema lancasteriano, invención admirable, don precioso por otro lado para vulgarizar ciertos corlociwientos aun en lis clases inferiores y menesterosas; ¿quién ro advierte que así por esta causa,, por tener y confiar la enseñanza a los ,,ruolaitores que son otros muchachos como sus condiscípulos-alumnos, es necesario emplear más rigor y firmeza por parte del alumno principal, para contener y hacer respetar la autoridad de :;us pequcilos subalternos? También es obvia la otra causa, pues en la clase de los menestrales, careciendo los padres de tiempo y (le aptitud para domesticar, permítasenos la expresión, y adoctrinar a sus hijos, se llegan a reunir en escuelas que cuentan los discípulos por centenares algunas criaturas tan traviesas e indomables, que no es posible mantenerlas a raya sino con el temor de la pena. No es extraño, pues, que los ingleses, espectadores de estos ensayos tan en punto . mayor, sean y con razón, partidarios de las penas corporis aflicticas. Pues quítese del medio un sistema que exige el castigo para su marcha, exclamarán los compasivos (y cuidado que nosotros blasonamos de serlo.) Entónces privaremos al pueblo de la luz de la instrucción, y lo que es más, cerraremos las puertas a su mejoramiento: fuera de que no es culpa sólo del sistema, pues cualquiera que sea el método adoptado, el solo no podrá impedir que en la clase ínfima existan muchachos mal criados y maldi tos, que puedan contagiar toda una escuela, y que sin duda se contienen y enmiendan ctfn el saludable temor de la pena. Pero


Sí30

a0B61 1L 001.1010 D& CAaP1()NA.

digamos al célebre Wood, nombre grato a la humanidad, maestro por inclinación y filantropía, varón animado de la verdadera y santa vocación de enseñar; oigámosle nada menos que refiriendo el ensayo hecho en la propia escuela de su inspección y dirección en la cuna de su sistema explicativo. "A la verdad", dice, "también en nuestra escuela se tentó por algún tiempo la abolición de la pena corporal. Al entrar un maestro nuevo a ejercer su cargo, manifestó el envanecimiento en que estaba de que podría quitarse enteramente la pena de azotes (en Inglaterra se dan en la mano o en la espalda, y no en partes tan vergonzosas como se practicaba entre nosotros), advirtiendo que aunque él hasta entónces había estado acostumbrado a otro arreglo, por haber sido ayudante de su padre, que era del antiguo cuño, estaba ahora muy resuelto a hacer la prueba. Figúrese el lector con cuánto regocijo no oiríamos esta revelación todos nosotros (los individuos de la comisión inspectora) que estábamos más deseosos que nadie de hacer el ensayo, y persuadidos de que ninguna mejor ocasión podía ofrecerse para el caso que aquella en que el mismo promovedor de tan apetecida reforma, se brindaba a plantificarla y que tan natural como justamente se honraría con su ejecución. En consecuencia se hizo la prueba, y desde luego aparecieron síntomas de insubordinación en la escuela. Empezaron los monitores a perder su imperio, y los muchachos que estaban propensos a ser flojos, no solamente lo fueron; sino que echaron a perder a otros. Vimos, pues, que no se tardaría mucho en recurrir al antiguo sistema; pero hacíamos cuanto estaba de nuestra parte por alejar la crísis, y procurábamos evitar con sumo esmero cuanto pudiese perjudicar en lo más leve el buen éxito del experimento que traíamos entre manos. Entre tanto tuvimos que salir al campo, y a nuestro regreso nos informó el maestro que los niños habían llegado a ponerse inaguantables. Entónces por la primera vez in einuamos la necesidad de mostrar por lo ménos algún instrumento de corrección; pero nos contestó que en nuestra ausencia, aunque-mal de su grado, se había visto compelido, no solamente a mostrarlo, sino también a usarlo. Sabemos de seguro que el mismo resultado han tenido otras tentativas semejantes practicadas con las mayores veras". Acaso se dirá que el mal éxito de tales ensayos debe atribuirse a los resabios del anterior sistema bajo del cual hayan estado los educandos, y que silos muchachos fue ran debidamente preparados desde un principio, sería absolutamente innecesario todo castigo; pero los que así discurren, no reparan que las mismas palabras de su argumento llevan consigo la solución. Demos de barato que en una escuela lancasten ana primaria, reine desde un principio el más adecuado de todos los sistemas posibles ¿no habrá siempre resabios que extirpar desde la entrada de los muchachos, resabios que traerán de fuera, provenientes de la mala o ninguna preparación que dará $ 1u1 hijos la iliterata ínfima clase? Y ¿quiénes son los que com-


SOBRE EL COLEGIO DH CAEPm(iNA.

881

ponen las escuelas primarias gratuitas? Los hijos de aquella muchedumbre. Concluyamos, pues, por más que lo repugne nuestra índole y nuestro sentimiento, que respecto a las escuelas populares, no pueden abolirse totalmente las penas oorporis aflictivas sin comprometer su marcha y desvirtuarlas en su raíz. Ahora bien, ¿en qué casos deberá emplearse esta especie de penas? ¿No habrá de ser con suma economía y restricciones, no recurriendo a ella sino en los lances extremos y como un remedio de apelación? Así es cabalmente como opinan todos los hombres juiciosos que la reclaman para tales casos. Ese mismo Wood que tiene la humanidad tan pintada en el rostro, como grabada en el corazón, ese mismo Wood que reclama para algunas faltas gravísimas el castigo corporal, es el primer partidario de las medidas preventivas y ofrece documentos admirables que practicados por manos hábiles no sólo prevendrán aquel extremo, sino aun la aplicación de otras penas, en establecimientos de otra especie. Así que, esta cuestión de las medidas preventivas versa no ya sobre el castigo corporal, sino sobre toda especie de penas, y por lo mismo la dejaremos para la conclusión de este punto. Ni tememos que sea sospechosa la voz de la Comisión en el particular al declarar (y harto lo sabe el público, la Sección y la Sociedad) que aquel de los individuós que la componen, consagrado a la en~.eñanza, jamás, jamás ha tenido que apelar a otros medios para conducir a sus alumnos que a los de la reflexión sobre la falta cometida, v cuando más al de las privaciones, de acuerdo con sus mismos padres o encargados: de suerte que si hablara la comisión por su prol,ia experiencia individual, proclamaría mt s bien con alguno la inutilidad del castigo corporal. Este dato, a título de ser una prueba de hecho, hace excusado cuaquiera otro medio de sincerarse que pudiera ofrecer la comisión. Permítasele sin embargo trasuntar las palabras que en oración análoga escribió el mencionado individuo y corren estampadas en el tan citado informe (a la página 143) por que ellas pueden considerarse como una profesión de la fe penal... Sin respeto no hay atención, sin atención no hay orden y sin orden no hay enseñanza para un gran número. El carácter del profe sor es problema tan dificil como esencial: trátase de conciliar nada menos que la habilidad de infundir amor a las ciencias con -r' -»e» ^I c» !cn debido sin apelar a medios coercitivos y violentos. flay personas que nacieron para cautivar los ánimos: aonrs cuya sola presencia en la clase es la prenda más 1►'.v segura del orden, mientras otras tienen que pasar por la amargura de no establecer esta condición indispensable por más que se afanen para conseguirlo. La dulzura unida con la constancia y la justicia, es siempre medio más seguro de alcanzar este objeto que no el rigor excesivo, o acompañado de la inconstancia y la desigualdad en .el manejo de los alumnos. No habrá juez, ni legislador en lo humano a quien con más propiedad que al prole-


282

SOBRE EL COLEGIO DE CARPEGNA.

sor pueda inculcarse el principio de que más vale evitar que tener que corregir. El maestro que apela a cada instante al recurso de las penas por más suaves que puedan ser, nos ofrece, sin advertirlo, los comprobantes menos equívocos de su ineptitud para el ministerio. ¡El mismo se cava poco a poco el abismo en que ha de hundirse irremisiblemente!. . . ¡No quiera Dios que ni por un momento se conceptúen apologistas de la férula y del agote aquellos mismos hombres que precisamente más han combatido en nuestro suelo por extirpar tan bárbara como inútil tiranía con la palabra y el ejemplo! ¡No permita. Dios que tan funesta doctrina se divulgara en un país donde merced a los constantes y filantrópicos esfuerzos de esta misma clase de Educación y a la general docilidad de los mismos maestros (honor que participan de justicia), casi puede decirse ha abolido el castigo corporal en nuestras escuelas primarias! Nada más ajeno de la Comisión, ni más repugnante a sus principios; principios que a caso profesaría aun cuando no fueran los dominantes en el siglo décimonono. Su ánimo ha sido únicamente manifestar que por lo menos en el estado actual de la sociedad y en las escuelas primarias populares, seliialadamente en las muy concurridas por los motivos especificados, era conveniente y casi necesario no dar por abolida aquella pena, sino conservarla, aunque no existiera de hecho más que en la opinión de los alumnos, recurriendo a ella sólo en un lance extremo, y aun entónces mismo usándola con mano muy avara bajo un millón de cortapisas, y exigiéndose por decontado la responsabilidad a los maestros por la autoridad competente: así obrará esta pena como un freno saludable que evitará las faltas en vez de castigarlas; no de otra manera que influye el saludable terror inspirado por la de muerte en los ánimos de la muchedumbre, aún cuando rara vez se aplique, como sucede en los paises que gozan de una buena legislación: pero que se hiciera la declaratoria explícita de la abolición de la pena de muerte aún con el carácter cle reemplazarla por las más enérgicas y eficaces, y desde luego, a lo ménos en la mayor parte de los pueblos, se amenazaría por sus cimientos la fábrica de la sociedad. La Comisión ha conocido sobrado número de muchachos y en establecimientos muy bien constituidos, que sólo son insolentes por la seguridad en mie están de que no se les puede imponer la pena corporal. Sucede en esta edad poco más o menos como en todas las otras: la naturaleza siempre es naturaleza. Aquel mismo objeto en que se cifra todo el gusto de un nulo, causa disgusto a otro, y para alguno es indiferente; esto acontece con las penas. Criaturas hay que se sonrojan y entristecen sólo de figurarse que han desagradado a su preceptor, inundándose en lágrimas si éste les nlz la voz: otros hay para quiénes obra eficazmente el resorte de las privaciones físicas o morales, y algunas pocas desgraciadas vara quienes son gastados y flojos todos esos muelles-tail eficaces. ¡Tan palpable es la dificultad de legislar en materia de educación, y sobre todo en materia de penas para


SOBRE EL COLEGIO DE CARPEGNA.

283

la educación! Lo que pasa en nuestro propio suelo es un comprobante muy precioso para ilustrar la necesidad de aquella pena en ciertos casos. Efectivamente, señores en la escuela gratuita de Belén, donde por ser mayor la concurrencia que en todas las otras de esta especie, necesariamente afluyen más niños resabiados o incultos, se hace indispensable a las veces llamarlos al orden y al respeto por medios más enérgicos que los que se emplean hoy en los demás establecimientos de su clase. Y no lo dice la comisión por menoscabar en lo más leve el relevante mérito que con la práctica ha contraido el digno religioso que la regenta. Muy al contrario, aprovecha esta oportunidad. para tributarle el lauro que se merece de justicia; por haber logrado a fuerza de celo, eficacia, sacrificio de su tiempo y de su bolsa, humanidad, dulzura, lenidad, en una palabra, a influjo de una verdadera vocación para este santo ministerio (circunstancias que corroboran singularmente la doctrina que recomendamos) no sólo restringir considerablemente las pecas aflictivas„ sino hacer la instrucción en esa clase menesterosa, verdadero nervio de las naciones, haciéndose él mismo el más dulce y más amable de los padres con aquellos sus hijos espirituales. Bien podría repetir con aquella humildad y sencilez que derrama de su semblante aquellas divinas palabras del maestro sublime del cristianismo: "Smite parbulos ad me venire". Por aquí vendrémos en conocimiento de que el carácter del preceptor es uno de los medios que más contribuyen a evitar la necesidad de las penas; a cuya precisa consecución coadyuvará muy principal y ventajoniente la adopción del método explicativo. Efectivamente. :-eíiores, el gran scrreto para prevenir consiste en entretener, y nada entretieni, ui cautiva, ni entusiasma en mayor grado las tiernas almas de las criaturas que el sabroso pasto de la explicación. Pero si por esta parte reprobamos una declaratoria explícita de la abolición de la pena corporal, por otra no condenamos menos que se recomendara su utilidad en la práctica por una corporación encargada de la vigilancia del más precioso de los depósitos. Babemos por experiencia con cuánta facilidad se traspasan los limites de la moderación, y cuántas veces sirve de pretexto para cosas mayoreo una misma condescendencia del superior, aun en obsequio de lo más justo. Así que sienta muy bien .l carí.ct de la Sección de Educación, predicar a los preceptores los principios de moderación, ejercer la más escrupulosa vigilancia, y sobrc todo ilustrar la opinión para que los maestros se persuadan más y más de la eficacia de las medidas preventivas; y he aquí él medio infalible de abolir de veras las más aflictivas. De esta manera, vendrá a hacer la clase en el régimen de las escuelas, moderando la demasía de los institutores, el mismo luteresante papel que desempeña la oposición en los gobiernos representativos, refrenando la tendencia del ministerio. Así se guarda el justo medio. Mas, si por desgracia se hace preciso acudir a re-


234

SOBRE EL COLEGIO DE CARPEGNA.

a

medios extraordinarios que nunca dependan de los maestros mismos, mucho menos de sus subalternos, ahí están para eso los padres o en su defecto y aun mejor las diputaciones inspectoras. De este modo se arreglan tales negocios como deben serlo por su naturaleza, económica y extrajudicialmente, dando a cada uno lo que es suyo; en sima, ejerciendo la virtud de la prudencia, la cual no es más que otro nombre para decir justicia. La vigilancia dentro y fuera es el mejor conjuro para evitar tropiezos y compromisos. Vigilen loa maestros a sus subalternos y la Sección a los maestros; pero vigilese con el ánimo de cooperar más que con el de censurar, más con el de apagar que con el de encender la desconfianza entre vigilantes y vigilados o de inocular la negra envidia en lugar de la noble emulación entre unos y otros establecimientos. Calle el amor propio y triunfe la voz de la patria, y entónces y sólo entónces podremos decir que habremos hecho todos, vigilantes y vigilados, verdaderos sacrificios por la causa de la educación. Estas consideraciones nos llevan como por la mano al capítulo de los medios preventivo;; pero antes de llegar a él es necesario deducir otras dos consecuencias de lo que dejarnos sentado para de todo hacer la aplicación a lo prevenido en el articulo 19 del Sr. Carpegna, que dió margen a esta especie de discusión.— Primera: En un colegio, como que regularmente consta de menor número y siempre de material mejor preparado que el de las escuelas primarias gratuitas, puede prescindirse de la pena corporig aflictiva; mas no es posible dispensar las privaciones impuestas por el director, supuesto que se hace necesario conservar rigorosamente la disciplina y suplir hasta cierto punto la autoridad de los padres, que se hallan ausentes.—Segunda: Pero en un establecimiento puramente secundario de jóvenes ya más formados en conocimientos, edad y moralidad, o bien en una escuela primaria de empresa particular, con tal que sea meramente de externos, puede dispensarse toda especie de penas, sin apelar más resortes que los del honor, y en último trance a la despedida. —Y ved aquí conciliados los tres opuestos dictámenes sobre lo material. Los prácticos que adquirieron su experiencia en las grandes escuelas populares, están todavía por la necesidad de la pena corporal: los que la ganaron en los colegios mixtos no pueden prescindir de las privaciones para el sostenimiento de la disciplina, y los que la grangearon en las instituciones secundarias o en .las puramente externas, verán que la máquina puede moverte sin necesidad de medios coercitivos de ninguna especie. En este ocasión hemos sentido experimentalmente la exactitud de aquella expresión del ilustre Cousin, que de muy buen grado llevaríamos por lema ins que profesamos e:cámen y por lo mismo tolerancia: La Filosofía nada admite ñi desecha rotundamente, sino que oye y explica todo. Con razón, pues, proclamó el Sr. Carpegna en el. artículo 19 que en su establecimiento no se usarla ninguna clase de castigo :—Primero, por ser una escuela de


SOBRE EL COLEGIO DE CARPEONA.

236

meros externos; segundo, por tener un reglamento conciso, claro y adecuado; tercero, por depender de pocas manos su administración y estar confiada sobre todda las suyas tan hábiles como enérgicas. Porque desengañémonos, caeterie paribus, y aun con otras desventaja, la escuela la hace el maestro. Fuera de que el institutor de Puerto-Rico con su acostumbrado pulso se reserva el derecho de exigir la separación de los alumnos incurables, después de agotados los recursos de reprensiones en la escuela y cooperación de los padres. Pero dejémosle hablar en la materia con sus mismas palabras que trasuntamos con más gusto. Cuanto nos servirán de hilo y •base para lo que hemos prometido exponer acerca de los recursos preventivos. 'Los castigos de la escuela adolecen comunmente de ineficaces los unos, de excesivamente severos los otros, y muchos serán propios únicamente a corromper los corazones y rebajar los resortes nobles y pundonorosos que importa templar meditada y justamente. Los padres con más individual conocimiento, con más continuo y consiguiente proyecto, con más prestigio y recursos, pueden adoptar castigos convenientes, si fuesen necesarios. "No es de esperarse, sin embargo, continúa muy atinadamente, que en las clases sean todos irreprensibles: serán pues, reprendidos los discípulos que dieren lugar a ello, y con la energía que se requiera. Servirán de base a la reprensión la rememoración de los deberes de respeto, amor y gratitud hacia sus padres, 1a leyes del pundonor, las de la particular conveniencia, las reflexiones adecuadas a las capacidades; presentándolo todo con la fuerza capaz de obrar activamente sobre el ánimo y el corazón de los discípulos." Ved aquí un código abreviado de •legislación preventiva. Así a nosotros no nos queda añadir sino los fundamentos de esos mismos datos, consignando brevemente en su exposición el resultado de nuestra experiencia. En el supuesto de que siempre ha de onedar un campo abierto a la prudencia y tino del institutor con el arreglo a las circunstancias especiales de cada alumno, ofrecemos en general las reflexiones siguientes: 1° Muchos de los medios eficaces de evitar las faltas quedan ya especificados en el discurso de la discusión. 24 Las penas para ser eficaces deben ser raras; ningún castigo repetido surte su efecto. 8e habitúa el niño aun a los más duros tratamientos, se familiariza al fin con lo que debía ser un saludable espantajo. Hay casos en que es necesario dejar de imponer la pena mejor indicada a trueque de no desvirtuar su influencia. 39 La sentencia ni debe pronunciarse en el momento del delito, ni imponerse por los subalternos. Así se logra la imparcialidad y que haya una especie de autoridad templada que modere los excesos propios y los agenos. 49 Para las privaciones no hay mejor regla que la de hacer pagar al muchacho por donde mismo peca: al glotón privarle de


236

SOBRE EL COLEGIO DE CARPEONA.

vez

alguna parte de la comida: al mentiroso no creerle nunca hasta después de comprobado el hecho. 5° Días en esto puede haber un extremo, pues si al muy pundonoroso se le vá a castigar con alguna pena infamante todo se ha perdido. En ningún caso deben adoptarse semejantes penas. Reos de esa humanidad se hacen los maestros que lejos de conservar y aumentar el patrimonio precioso de honor que les está confiado le vulneran y extinguen despiadadamente familiarizando a sus alumnos con la vergüenza y con la infamia. Vale mucho más en todo caso inspirarles un noble orgullo que no una rastrera humillación. Hombres y no máquinas es lo que les pide la religión y la patria. 6 4 Ya hablamos en otra parte de este informe de la justicia de la pena de remoción, y de su eficacia, que puede ser mucho mayor auxiliándola con la publicidad de la escuela; pues entónces llena mejor que ninguna otra la condición del escarmiento, produciendo en toda ella una impresión profunda y perdurable. Y hablándose de este particular, permítasenos tocar una especie que no puede menos de ceder en beneficio de la educación: héla aquí. Los directores y maestros tolerarían menos la indolencia y la nulidad si no mediara el interés: emplearían mucho más el recurso de remover a los alumnos incurables, si no temieran perjudicaí•se: si fuera posible no debieran intervenir las relaciones de interés entre maestros ydiscípulos; lo que se lograría proviniendo del estado alguna parte de los emolumentos del profesor como se ve en los mejores colegios de Alemania y se advierte en muchos de nuestros seminarios. El interés es un óbice continuo a la independencia que debe animar al maestro para el mejor desempeño por el excesivo influjo que da a los padres sobre ellos. Donde media el interés entre maestros y alumnos, se experimenta la dulzura de tan gratos vínculos. Lástima es que el asunto no nos permita tratar este particular sino con la rapidez de un mero incidente. 7° Nunca recomeudarémos bastante el sistema de las notas de aplicación y conducta dirigidas a los padres, adoptadas por el Sr. Carpegna, y que también usamos por acá. Esta medida reune a un tiempo la triple ventaja de ser un estímulo, un galardón y un preventivo. Su eficacia está harto acreditada por la experiencia. 8° Pero el medio que más cumple para atajar las faltas y para reprimirlas, una vez cometidas, es el tratar a los alumnos como seres racionales e inteligentes. Los niños si no se manejan por los mismos idénticos medios que los hombres, se conducen sin embargo por caminos muy análogos. La diferencia es más acidental que real. Siempre se gobierna a todos los alumnos por el ministerio de la palabra. Cada nos hace la experiencia estar más contentos de este sistema. ; Cuántas veces sólo de afear una falta en presencia de los niños, hemos logrado que nunca la cometan! sobre todo no debe perderse jamás la coyuntura


SOBRE EL COLEGIO DE CARPEGNA.

287

favorable que los mismos sucesos presentan para inculcarles la obediencia y los inconvenientes de cada infracción especial. Un maestro debe ser un predicador perpétuo, y debe serlo en toda la extensión de la palabra, pues ninguno necesita estar dotado de más ferviente caridad que la suya. Cuando se ha cometido la falta, nuestro modo de proceder es hacerles sentir con viveza toda la gravedad del caso, para que ellos mismos por sus pasos contados vengan a. ser sus propios jueces. Entonces miran la pena como un remedio necesario así respecto de ellos como de la vindicta de su público, y consideran al preceptor .como un mero ejecutor de la justicia que se ve compelido a exigir. ¡Cuántas veces la imposición de una pena ha contribuido a estrechar para siempre los lazos que unen al maestro con el discípulo; cuántas veces el mismo penitenciado con lágrimas de ternura y compunción (y las nuestras corren por las mejillas con tales recuerdos) en los ojos no sólo aprobaban nuestra conducta sino todavía la hallaban suave en comparación de la falta! Desengañémonos, señores, el ministerio de la en ;e11anza es un ministerio de amor. F nosotros no podíamos cerrar mejor este capítulo todavía incompletísimo, 'i pesar de su aparente proligidad, que recomendando a los maestros, que la bondad y la dulzura les alcanzarán lo que nunca podrán ni la severidad ni el desdén o en el estilo matemático del Dr. Bell, el máximun de aprovechamiento está en razón inversa del mínimun de corrección. "También les quisiéramos encarecer que llevasen a la justicia por base de todas sus operaciones. No es propio de la humana naturaleza tener un mismo amor al aplicado que al desaplicado, al inocente que al culpable. Así se violaría la ley de la caridad bien ordenada, y así se quebrantaría esa misma justicia que recomendamos. Lo que hemos querido dar a entender es que en delinquiendo sean iguales ante la ley el aplicado y el indócil. Imparcialidad más dificil de conseguir de lo que parece a. primera vista. Cuanto hemos dicho sobre la materia puede concretarse en el siguieñte aforismo. "Si quieres gobernar a los otros aprende a gobernarte a ti mismo". Tiempo es ya de volver los ojos sobre las páginas de la apertura. Quisiéramos detenerles cual merecen tanto éste como los restantes cuadernos de nuestro autor, siempre interesante, siempre compensador. Pero si pronta ha sido antes nuestra vista, ahora tiene que ser rapidísima porque estrecha el tiempo en tales términos cuanto que mañana mismo ha de presentarse este informe: no hay lugar, pues, ni para ver nuestro manuscrito. Así que la clase y el Sr. Carpegna llenarán los vacíos en las ideas y corregirán las lineas en el estilo de que forzosamente han de adolecer unos renglones trazados con extrema festinación. Es verdaderamente sensible, no poder seguir a nuestro Director paso a paso y mandar al papel las observaciones que nos sugiere la lectura de las suyas. En tal conflicto, no nos queda más recurso que recomendar vivamente a la Clase, no así como quiera la lectura, sino hasta la reimpresión en los periódicos de unos


288

SOBRE EL COLEGIO DE CARPEONA.

papeles tan interesantes para la causa de la educación. A tres pueden reducirse los puntos que se tocan en la apertura. Primero: Importancia de la disposición material de una escuela, . así en cuanto al edificio como en la distribución y pormenores. Entre los infinitos bienes que redundan de un buen arreglo material, ocupa un lugar muy distinguido el de prevenir el uso de las penas. Para evitar charlas y riñas, importa mucho que cada discípulo tenga su puesto, sus lápices, sus plumas, que nadie se las toque; para cada cosa su sitio, y en su sitio cada cosa. Personas hay que en la edad madura echan menos la falta de este hábito preciso, que fácilmente hubieran contraído en la puericia. ¿Quién no ve cuánto influye la disposición del edificio para facilitar o dificultar la vigilancia? Hasta su situación puede influir en que se trabaje más o menos, sobre todo en un clima tropical; pues de estar una escuela expuesta o no expuesta a la brisa, v. g., hay la misma diferencia que de gozar una temperatura deliciosa, o estar ardiendo de calor con sumo detrimento de las tareas intelectuales. Baste decir, en conclusión, que las deliberaciones de un congreso dependen sobremanera de la disposición acústica y arquitectónica del local; así es, que .laarquitectura debe ser un arte completamente subordinado a los respectivos objetos a que se consagren los edificios. El segundo punto es demostrar la ne cesidad dé los colegios para que florezca la educación, y si Quintiliano manifestó victoriamente la superioridad de los estudios públicos sobre los privados, Carpegna, con no menos maestría y madurez, convence de la necesidad de esos institutos permanentes y aislados para lograr una completa educación, si bien lo considera como un recurso entre lo menos malo. Pero qué arreglo e institución existe en lo político o en lo moral que no sea un minimé de malis t Con esta parte de su papel nos ofrece Carpegna a rada paso, muy expresivas muestras de su aptitud para el ministerio en aquella inagotable sensibilidad y ternura que caracterizan su hidalgo corazón. ; Qué no enseñe jamás el profano que no se enternezca enseñando! A pesar de la premura que nos acosa, permítasenos copiar casi a la ventura algunos rasgos que pintarán al natural el corazón del patriota puertorriqueño, y mucho mejor que nuestros pálidos extractos. "Yo soy padre y desde que lo fuí, me consagré lo más que me fné posible a la educación de mis hijos he meditado incesantemente sobre esta materia y no he perdonado diligencia alguna de cuantas han estado a mi alcance para instruirme (es una sed en que siempre arde nuestro Carpegna) y fijar mis ideas tocante a ella, pues que tan se interesa en ello el cumplimiento de los deberes que me impone mi religión, mi propia felicidad, la humana sociedad y el impulso de mi morosisimo corazón..." Aquí no es menester comentario... Y en otro lugar... "llora un padre (alude a los inconvenientes de los Colegios que acaba de recapitular), con su hijo asido por la mano, la triste posición que la rodea, y según la cual no puede evitar las consecuencias de las fuertísimas impresiones


9088E EL COLEGIO DE CABPEONA.

239

producidas por los ejemplos perniciosos. . , que contaminan su corazón, desarreglan sus ideas, pervierten sus inclinaciones. Repito que no me son desconocidos los peligros que también rodean a la juventud reunida bajo un mismo techo; mas tal es la humana condición, que en la mayor parte de sus situaciones no puede resolverse por una apreciación absoluta de sus bienes, sino por la comparación de una menor suma de males." Estas consideracianes (que nos es harto doloroso no recapitulas siquiera) sirven como de preámbulo al tercer punto que encierra la Apertura, que es la importante propuesta al público puertorriqueño, de un colegio o casa de pupilos, pidiendo el autor tiempo y meditación para fundarlo, y elo alcanzándosenos más que para desearle el mejor éxito, así en obsequio del noble fundador como de aquella preciosa juventud de compatriotas. Eu el oficio marcado número 4, el Sr. Carpegna en su fervoroso ahinco por ilustrarse, pide luces a la Sociedad Patriótica de Puerto-Rico, así como a todos los inteligentes y aficionados en materia de educación; encarece la dificultad de dirigir la juventud, describiendo las dotes del maestro, y da, en fin, al público de aquella Isla, entre otras relevantes garantías, la inapreciable de ser padre y de ser él mismo el preceptor de sus hijos. En segunda traza un cuadro fiel y circunstanciado del estado de su establecimiento, indicando la imposibilidad en que se ha hallado de plantificar las enseñanzas prometidas de Historia y Geografía, a causa de la poca o ninguna preparación de los educandos para comprender lo que leen. Pero ya aludimos en su oportunidad al correctivo más eficaz para este mal, que es el "sistema explicativo", y ahora que el autor manifiesta el deseo de conocerlo, es lle gada la de satisfacérselo brevemente. Punto es este, que aún trazado en brevedad exijiria por sí sólo una memoria para presentarlo con la debida perspicuidad; pero el artículo comunicado inserto en el Diario de esta ciudad de 6 Noviembre de 1832 (5) (que acompañamos), escrito por un individuo de la Comisión, exime a ésta de tan larga aunque grata faena. Por esta razón se haca forzoso leer el artículo antes de pasar a lo que sigue. Será necesario únicamente para lograr la plantificación del sistema, dar un par de muestras que sirvan como una especie de pauta para hacer las preguntas a los alumnos de la primera clase, o sea la principiante, y a los de otra más adelantada. La primera se sacará del librillo primero, y. la segunda del segundo que sirven de texto ( •) . Es claro que como no hay nada mecánico en (5) Dicho artículo trata del método explicativo, y es el quinto de la polémica que sostuvo Luz y Caballero sobre el método de enseñanza en el colegio de Oarraguu, del cual era director—N. de F. O. dd V. (') Estos libros forman una série de lecciones graduadas. creciendo la dificultad, variedad y magnitud de ellas progresivamente. Como los niños llegan a comprender con tanta facilidad en virtud del sistema, es necesario prepararles tres o cuatro volúmenes para no fastidiarlos repitiendo demasiado la misma lectura. 11 16


140

SOBRE EL COLEGIO DE CARPEGNA.

al

el sistema explicativo, las preguntas pueden ser diferentes y hasta variar al infinito: así que si se ponen éstas, tan solo es con el objeto de hacer ver como se practican. Cuatro son los objetos principales que se propone este método racional: primero, hacer más fácil y agradable la adquisición de la lectura que es un arte mecánico hasta cierto punto: segundo, sacar partido de la doctrina que contenga cada pasaje que se lea; tercero, dar al discípulo un caudal de voces y facilidad de explicarse por medio de un análisis minucioso de cada pasaje: y cuarto, sobre todo acostumbrarle a ejercitar el raciocinio sobre cuantos objetos se le presenten: bajo este punto de vista, el método intuitivo de Pestalo:zi es una ramificación del mismo sistema explicativo, siendo así que se reduce a clasificar las ideas que nos vienen de los objetos directamente a los ojos, y no por el intermedio de los libros. Con estos preliminares pasemos ya a dar las muestras del plan interrogatorio. Del articulo Dio.4, del primer libro, extractamos el pasaje siguiente para poner luego a continuación las preguntas. "Dios manda al sol y le manda ponerse: él da la lluvia y el rocío para mojar el suelo y a su arbitrio se pone seco: de él nos viene el calor yel frío: él envía la nieve y el hielo y el granizo, y a su voz se derriten y desaparecen. Ora manda a los árboles que se vistan de hojas, y luego manda. a las hojas que se marchiten y que el árbol quede desnudo. El es quien manda soplar el viento y él es quien le manda callar. El es quien le pone limites al mar, diciéndole: "Hasta aquí no más llegarás". Acerca de cuyo pasaje pueden dirigirse al educando las siguientes u otras Sol? (") ¿qué signianálogas preguntas: ¿Quién manda salir fica nacer el Sol? ¿dónde nace? ¿cuándo nace? ¿qué ocasiona su nacimiento y quién le manda ponerse? ¿qué quiere decir ponerse? ¿cuándo y dónde se pone? ¿qué ocasiona el ponerse? ¿qué quiere decir rocío? ¿y terreno? ¿qué bien resulta de que se empape el suelo? ¿cuándo se viste el árbol de hojas? ¿qué es marchitarse y quedar desnudo? ¿cuándo sucede esto? ¿qué son la nieve, el hielo y al granizo? ¿cuál es su causa? ¿quién manda el frío? ,,qué los hace derretir? ¿quién envía el calor? ¿qué quiere decir callar el viento? (Aquí debemos advertir de paso, que 1Qs ñiños llegan a entender ysaborear el lenguaje figurado mucho más temprano de lo que pudiera imaginarse; tan cierto es que el lenguaje figurado es el más natural al hombre). Concluido el pasaje puede preguntarse al niño ¿quién hace todas esas cosas sobre las cuales ha estado leyendo? ¿y qué piensa de quien puede hacer to'las esas cosas y que es tan sabio y bueno que las hace? Ninguna de las preguntas, empero, puede dirigirse en una forma dada, sino (•) Por supuesto, que no hay que entrar en discusiones astronómicas: para eso llegará su tiempo. El medio más seguro de malograr el fruto es anticiparse demasiado. Además, basta que el niño a veces dé a entender que alcanza el sentido. aunque sea con un gesto,


ROER& El. COLRGlO DF CARP[ONA.

241

que han de variar conforme a la naturaleza de las respuestas recibidas. En nada brilla tanto la pericia del institutor como en saber adoptar las preguntas a las respuestas y a las varias capacidades. El mejor interrogador será aquel que haga subir más hábilmente a los alumnos por los escalones analíticos: hay niños con quienes se pueden saltar muchos de ellos; pero otros que no marcharán como se dispense uno siquiera. Infiérese también, que cuanto más pensador sea el maestro, tanto mayor será el campo que hará recorrer a sus discípulos. Abramos por cualquier parte el segundo librito para ofrecer la segunda muestra. Excusado parece advertir que cuanto más adelantada esté la clase, más delicadas y variadas serán las preguntas como .lo permitirá también el texto que ha de emplearse. Adviértase asimismo que por muy claro y perceptible que sea el estilo de estos libritos, y por mucho que se alumbre a los niños, de intento quedan sin desenvolverse varias especies, a fin de hacerles discurrir y dar más pábulo a la explicación, suministrándoles de esta manera porción de noticias diversas con ocasión de las que se tocan: esto es lo que llaman los ingleses instrucción colateral e indirecta. "Cuántas lecciones útiles nos ofrecen la historia de tan interesantes animalitos! No hay duda que Dios quiere que aprendamos nuestros deberes por el ejemplo que nos dan los mismos brutos. Sin salir de las costumbres de la abeja, con ella nos enseña a ser industriosos, activos y trabajadores, a vivir en la mayor estrechez y armonía con nuestros semejantes: a ser obedientes y subordinados a nuestros padres y superiores, viéndose hasta treinta mil abejas sujetas al mando de una sola madre sin que ocurra el luenor tropiezo ni diferencia, logrando así trabajar más en ménos tiempo. Esto también debe enseñarnos que nos acostumbremos al orden y que evitemos la confusión para sacar el mejor partido de nuestros afanes: vergüenza daría que doscientos muchachos, que es un número miserable en comparación de treinta mil abejas, no pudieran estarse quietos, ocupados en sus tareas por algunas horas. Pues bien: a veces en las escuelas mal arregladas, no digo a doscientos, pero ni a una clase de doce se le puede. hacer atender y aprovechar. Reparad por otro lado que las abejas no están condenadas a trabajar de mala gana, sino que lo hacen con sumo placer, en términos de entristecerse y morir si las arrancan de su colmena. Así debéis hacer vosotros en vuestra colmena que es el colegio. Debéis trabajar como ellas con gusto y alegría, como que el trabajo no es una penitencia que se os impone, sino el regalo más precioso que se os puede hacer. Algún día os será más dulce su fruto que la sabrosa miel de estos animalitos. Y qué lecciones más tiernas de compasión y humanidad que las que nos ofrece la abeja asistenta socorriendo a su compañerita que yace indispuesta o desvalida en su celdilla? i No ea esto decirnos a las claras: aprended a ser hermanos y


242

SOBRE EL COLEGIO DE CABPEONA.

el

compasivos con vuestro prójimos desamparados? ¡Hombres todos, trataos como hermanos, como hijos de un mismo padre! "Finalmente, amiguitos míos, en esa breve y corta noticia de las abejas de nuestra tierra, os quiero inculcar cuán ridículo es el empeño de algunos en sostener que todo lo de su país es lo mejor que hay en el Mundo. Así lo hacen, persuadidos que de esta manera dan más pruebas de amor a su suelo; pero no hay que confundir lo que debemos a nuestro país con lo que debemos a la justicia. ¿No sería una mentira y además una ridiculez, pretonder que las abejas que aquí teníamos eran mejores que las que nos trajeron de fuera? Nadie es más amigo que yo de ensalzar las ventajas de mi país natal; pero ésto nunca lo hagamos con perjuicio tle la justicia. Los que se enfrascan en que lo suyo es lo mejor, cierran los oidor a cuanto bueno les proponen de fuera, y así privan a la misma patria de los mayores beneficios. Harto nos ha favorecido la Providencia con nuestro bello clima, ricos productos, fáciles disposiciones; mas no por eso podía olvidarse de otros paises. Aprovechemos, pues, lo bueno que nos ofrezcan de cualquier parte que sea: tengamos siempre nuestros oidor abiertos a la razón, y eutónces serémos más patriotas, siendo más justos". Olvidósenos apuntar que una vez leido el pasaje, no sólo en las clases adelantadas, sino aún en las muy principiantes, se les pide a los niños recapitular la sentencia de lo que han leido, a cada cual en su propio lenguaje; ejercicio que practican aun las más tiernas criaturas con sumo placer y que se facilita sobremanera, sirviendo de texto aquellas historias bíblicas a que aludimos en otro lugar, por ir"como llevada su memoria por el hilo (le la narración. El público no ha podido presenciar estos interesantes ejercicios de• la infancia sin la más viva emoción de un enternecimiento que le transportaba a un porvenir muy lisonje(o para su patria. Pero sigamos con nuestra descripción del método. Después se les pide que describan el aspecto de una colmena, el modo de trabajar de las abejas, los peligros a que están expuestas: que digan si hay otros animales que trabajan así congregados: que expongan los motivos del orden y concierto que reina en estos admirables insectos, con otras mil preguntas por el estilo de las anteriores. Mas como el pasaje que se lee en la escuela, no es meramente con el fin de comunicarles la doctrina que contiene por interesante que sea en sí misma, sino también, como se hará con todos los demás rasgos que lean, para familiarizarlos con su idioma nativo, a f1ii de que sea un vehículo para la difusión de gran fin del sistema) y un camlos conocimientos (y aquí está po de exámen acerca de lo anteriormente aprendido: será conveniente hacerles contestar algunas preguntas por el orden de las siguientes o a lo menos aquellas en que no esté ya enterado el discípulo, o las que permita el tiempo destinado a estos ejercicios: ¿Qué quiere decir industrioso? ¿Qué significa esa terminación


SOBRE EL COLEGIO DE CARPEGNA.

2.43

in-

oro agregada a su raiz? ¿Y qué significa la palabra radical industria ? ¿Se derivan algunas otras voces de ella? ¿Cuántos sentidos se le dan a esta palabra?—Ejemplos.—Seflalar la diferencia entre colmena, panal, enjambre, etc., y con este motivo tocan prácticamente que no existen en rigor sinónimos, y adquieren mucha precisión de lenguaje. Otro medio de lograrlo mejor es cuando se presentan varios adjetivos cuya significación al principio les parece idéntica, como v. g., infeliz, desgraciado, desventurado, malhadado; aquí se les hace ver que hay casos en que podrán emplearse indistintamente, y casos en que no: se les hará notar la distinta procedencia de cada, una de estas palabras; el valor de las partículas de composición, como in, des, etc., se les pedirán voces aní!logas, como infame, ingrato, injusto, desafortunado, deshojado, etc.; se les hará ver que otro valor tiene la partícula in aquí mismo, o cuando ocurra una palabra como inscribir, etc. ; en sur. a, ta+la:: las partículas de composición, como re, pro, pre, per, etc., en sus lugares y con sus ejemplos. Ocioso parece repetir que a estos exámenes se les dará más o menos ensanche según el grado y estado de su clase. Ella misma irá avisando al preceptor acerca de la oportunidad. Sigamos el terrogatorio:—¿Qué significa patriota? ¿Y compatriota y patricio? ;.Qué será lo contrario de patriota? (Es muy útil este ejercicio; y así conviene también preguntarles sobre una frase entera, cuál es exactamente la contraria: otras veces se les hace apurar el catálogo de palabras relativas a la misma idea, o d€ gas casi sinónimas. La analogía o el contraste les fijan con su claridad la acepción de las voces; (pero de este particular trata el artículo del Diario de G de Noviembre de 1832, ya citado). ¿Cuáles son las diversas significaciones de la voz naturaleza?—Ejemplos:—¿En qué sentido se toma en el caso presente?—Por lo dicho ya se deja entender cuánto pueden aplicarse las preguntas a los que ya cursan la gramática. Veamos ahora por otro lado. Dicen ustedes que las abejas no vinieron aquí de la Florida; pues bien, ¿dónde está. la Florida?, muy cerca o muy lejos de .Cuba? ¿Y qué ea, isla, peninsula, etc? Y por este orden le van tocando cuartas teclas son imaginables, saliendo a plaza alternativamente la Geografía, la Historia, la Gramática, los usos domésticos, los campestres, el espectáculo de la Naturaleza, los talleres de la industria, y los más preciosos documentos de moralidad. Acaso se dirá que con semejantes interrogaciones, no se forman geógrafos, ni historiadores, ni gramáticos, ni artesanos; y así es la verdad hasta cierto punto; pero no es eso de lo que se trata. La gran ventaja ds acostumbrar al entendimiento a que nada pase sin exámen. ¿Y no es ésta la mejor preparación para toda clase de estudios? Concluyamos, pues, que en la explicación está el germen de la reforma general: todo con la explicación y nada sin ella. Mucho más deberíamos extendernos sobre el particular, si se tratara de dar instrucciones para la generalidad de los maestros;


944

SOBRE EL COLEGIO DE CARPEGNA.

pero lo dicho basta para enterar al señor Carpegna, no sólo de la marcha, sino también del espíritu del sistema, esperando con entera confianza que, en tan expertas manos, no podrá menos de perfeccionarse este preciosísimo instrumento, de cuya entrega nos ha cabido la ventura de ser órganos aunque demasiado imperfectos. Nos atrevemos a felicitar de antemano, primero a la juventud puertorriqueña, y de resultas a la juventud habanera. Y terminadas aquí nuestras reflexiones, por la angustia del tiempo más que nor nuestra pronis voluntad ('1, séanos licito cerrar el discurso. rogando a la Sección se digne hacerlo a la Sociedad, para que ésta declare cuán gratas v apreciables le han sido las faenas del señor Ii Ramón Carneer.n, sirviéndose incorporarle en su seno en calidad de corresponsal, (6) como un pequeño tributo a su distinguido celo, inteligencia y laboriosidad en la santa cansa de la instrucción púhlfcn; de aquel ramo cuya presidencia prefirió el más venerable de los modernos esnafloles (•1 •a la de constitución que le señalaban sus compañeros, por el Intimo sertimiento que siempre estuvo grabado en su espíritu de que 1sl buena instrucción pública era el primer manantial de la felicidad de las naciones v que de él sólo se derivan todas las demás fuentes de nrosperidad, sobre cuya preferencia y primacía escriben y disputan tanto los modernos economistas. Que conozca el institutor de Puerto-Rico que la Sociedad Económica de la Habana le ha conocido y entendido: que acaso es éste uno de los galardones a que más aspira el infatigable Carpegna, quedando a los comisionados la satisfacción de haber sido el vehic»lo de tan provechosa comunicación. SI, señores Presidente y Vocales, los directores de la educación son los héroes más meritorios ante los ojos de la patria y de la humanidad, porque después de haber hecho en vida mayores sacrificios que todos los otros patriotas en una empresa de más trabajo y lucimiento, dejan a su muerte, no ya sucesores de gloria, humo y vanidades que consume la mano del tiempo, sino derramados por todas partes, herederos de virtud, (1 Tan cierto es ésto, que ni una palabra hemos dicho del sistema lancasteriano, a pesar de lo que el autor se ocupa de él; ni tampoco del resorte de la emulación, entre los medios preventivos, a pesar de diferir nuestras ideas en esta parte de las generalmente recibidas. Pero en la correspondencia que proponemos con el señor Carpegna se proporcionará oportunidad. (6) La Sociedad Económica de la Habana, en su junta ordinaria de junio 23 de 1835, acordó nombrar al Sr. Carpegna, socio corresponsal en Puerto Rico.—N. di T. O. dal V. 1') Jovellanos.


SOBRE LA PENA DE MUERTE.

845

de conocimientos, de realidades, única herencia que triunfa de la huella del tiempo. ¿Y quién podrá llamarse inmortal con más derecho que los dispensadores de tanto y tan rico tesoro. . .? Habana 11 de Junio de 1835 (7). CARTA DEL SECRETARIO 'DE LA CÁMARA DE REPRESENTANTES AL DR. COLL Y TOSTE SOBRE LA PENA DE MUERTE.-CÁMAIiA DE REPRESENTANTES DE PUERTO RICO. San Juan, abril 3, 1924. Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico. Mi distinguido amigo:— Me refiero a su apreciable carta de fecha de ayer, y tengo el gusto de informarle lo siguiente: El proyecto de ley "para abolir la pena de muerte en Puerto Rico", fu(' presentado por el Representante senor Miguel GuerraMondragón y se le dió primera lectura el día 16 de agosto de 1917. El Gobernador lo firmó el día 30 de noviembre del mismo año y, de acuerdo con lo que dispone la Sección 6 de dicho proyecto, empezaba a regir a los noventa días después de su aprobación. No fué necesaria nueva legislación para poner en vigor nuevamente la pena de muerte, porque la Sección 6 de la Ley "para abolir la pena de muerte en Puerto Rico", dice así: "Sección G.—Esta Ley regirá noventa días después de su aprobación y estará en vigor hasta el 30 de abril de 1921 y, al para tal fecha la. Asamblea Legislativa no hubiera resuelto otra cosa, esta Ley quedará derogada, y los artículos enmendados por ella vigentes en su forma anterior. La presente Ley tendrá efecto retroactivo aplicable a los reos condenados a muerte y cuya pena no hubiere sido ejecutada." alguna otra cosa puedo 'serle útil, ordene a su afmo. en Si amigo que lo distingue, Francisco L. Amado, Secretario de la Cámara de Representantes. (7) El precedente informe se imprimió por primera vez en la Revista de L Habana, La Habana. 1854, t. II: y en 1879 lo reprodujo la Revista de Cuba, La Habar1, t. V. ps. 201, 210 y 34, 365. de donde ha sido tomado ahora.—N. de t. U. del V.—En el acto de la sesión de la Real Sociedad Zoonómico de Amigos del País, de Puerto Rico, de 27 de noviembre de 1844, se dió al Reglamento provisional y presupuesto aproximado relativo a un Proyecto de Colegio, presentado por el teniente coronel D. Ramón Carpegna, conde de Carpegna. Lo enviaba el Gobernador. Pasó a la Comisión Curadora e informe. Esta informó `en la sesión de 9 de Julio de 1845 favorablemente.—Collt y Toste.


846

CARTA DE DON RAFAEL M. DA LABRA.

CARTA DE D. RAFAEL MARIA DE LABRA AL DOCTOR COLL Y TOSTE, EN LA QUE LE HABLA DE JOSÉ DE DIEGO Y 1)F. CAY. COLL Y CUCHI.-ATENEO.-SECCIÓN DE CIENCIAS HISTÓRICAS.-PRESIDENCIA.— PRADO, No. 21.—MADRID.

Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste, Puertq Rico. Amigo mio : con mucho gusto contesto su carifiosa carta del 2 de Mayo. Le devuelvo el saludo y le reitero las gracias por el envio constante de su Boletín Histórico, de creciente interés y que yo leo con verdadera devoción. Agradezco también el ofrecimiento que me hace de esta obra y de las columnas del Boletín. No puedo proporcionarle los teagramas de 1871. No los tengo. Creo recordar que los firmaban Baldorioty y otras personas influyentes de Cabo Rojo. Pero no puedo asegurar nada. Ha'pasado tanto tiempo y he tratado a tantas personas en el curso de cerca de 54 anos! Conservo muchas cartas de Puerto Rico, pero las tengo en mi colección de autógrafos, de mi quinta en Oviedo. Pienso estar allá en Julio. Veremos que puedo enriarle. Con motivo de la visita de José de niego se habla aquí mucho de Puerto Rico. Yo recuerdo a Coll Cuehi bastante v aludo a su discurso en Cádiz, de 1912. Diego ha tenido también un éxito. Pronto recibirá Ud. un tomo dedicado a mi Discurso de 1871 y a sus consecuencias hasta 1894. Se habla en él bastante de esa hermosa y querida Isla, para mí inagotable en bondades y de recuerdos imperecederos. Créanmelo. Y por hoy, nada más. Mi despacho tiene a Ud. en la lista de predilectos. Por tanto, ea posible que le fatigue con envíos quizás ociosos. Perdone por la intención. A todos, recuerdos. Suyo afmo: 29—Mayo-1916.

Rafael Ma. de Labra.


EL PIRATA ROBERTO COFRESI.

847

INFORMACIÓN RESPECTO AL PIRATA ROBERTO COFRESI. I Santurce, febrero 2 de 1924. Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste, Ban Juan. Distinguido señor:— Siendo la sobrina del pirata Cofresí, le ruego tenga la bondad de darme algunos datos acerca de su vida. Espero de su bondad este favor, y aprovecho la oportunidad para ofrecerle mi admiracin y respeto. Atentamente, Rosita Silva de Quiñones. (firmado). Hipódromo St. 27. Santurce. II Villa Los Pinos, 162, Santurce, 2-5-24. Señorita: paso gustoso a complacerla.—Roberto Cofresí nació en Cabo Rojo, y era hijo legítimo de Francisco Cofresí y Ma ría Germana Ramíres de Arellano. Estuvo casado con Juaaa Cicitof. Ignoro si tuvieron hijos. Esto es fácil de averiguar ca el niisnw pueblo de Cabo flojo. Se dedicó a la Piratería con otros jóvenes como él, de la piel del Diablo. Las depredaciones que ejercían estos piratas en aguas del .:ltlúuiico intercolonial y en el Mar Caribe tenían en continua alarma al comercio de todas estas islas del archipiélago antillano. El gobierno de los Estados Unidos tomó cartas en tan enojoso asunto y dictó la orden de combatir con energía a los piratas de las Antillas. El gobernador I)on Miguel de la Torre tomó también rigurosas medidas en la Isla para perseguir a los piratas. Y en marzo ue 1S25 c_;jeron en manos de las autoridades estos desgraciados foragidos. Roberto Cofresí ignoraba la tempestad que se iba a desencadenar contra él y sus intrépidos compañeros. Reposaba de sus raterías marítimas frente a Boca del Infierno, en la costa de Guayama. La velera balandra Ana, de que se había apoderado, había sido construida en Fajardo y pertenecía a un tal Toribio Centeno. Avisado el Comandante militar del Departamento del Sur, D. Tomás de Renovales, de que la goleta de Cofresí estaba fon-


248

EL PIRATA ROBERTO COFRE$I.

la

lo

costas

le

pudo

Pepe

a

deada en Boca dcl Infierno, se puso de acuerdo con el Alcalde de Ponce, capitán D. José de Torres, y con el Capitán de una goleta de guerra americana que se encontraba en el puerto de aquella ciudad; tripularon la balandra San José y las Animas, de la propiedad de Don Juan Bautista Piereti, quien se dispuso a dirigir la expedición contra el célebre pirata caborrojeño. Embarcaron en la balandra el capitán americano Garret S. Péndegrast, el segundo George A. Magrades, el tercero Francis Storer, el cirujano Samuel Bidde y 23 marineros armados. Se puso en la balandra un cañón de a 6, e izaron velas en busca del enemigo. Piereti iba al timón como conocedor de aquellos lugares marítimos llenos de bajos y restingas. El día 5 de marzo, a la una de la tarde divisó Cofres! el barco que iba en su persecusión ; creyó que sería una buena presa y se le echó encima. A tiro de pistola descargó la San José contra la Ana la metralla de su cañón y los 23 fusiles de su marinería. Cofres! contestó intrépidamente por tres veces a sus contrarios. Cuando juzgó la superioridad del enemigo viró de bordo su goleta y se dirigió a tierra; y varó su barco en el playín más cercano. El combate había durado 45 minutos y la Ana fué apresada por la San José. Los piratas derrotados ganaron la costa bajo el fuego continuo que les hacían sus perseguidores. Se calculó que Cofres! había perdido la tercera parte de su gente juzgar por los cadáveres que se encontraron sobre la cubierta de su encallado buque. Se apresaron 6 fusiles, un cañón de a 6, algunas provisiones y papeles en inglés y en español. Cofres! ganó afortunadamente la playa costera eon algunos amigos, salvados del combate. En tierra le esperaba la perseeusión del capitán Don Manuel Mareano, ayudante de la Comandancia Militar del Sur, quien lo apresó con dos malhechores más, después de hacer inútil resistencia. Los presos fueron ll^vados a Guayama; y según informes ele D. Francisco Brenes al Gobernador, se cogió a Cofres! lleno (le heridas, y otro pirata cayó al suelo de un trabucazo. El parte oficial termina diciendo "al Cofresi se le han curado todas las heridas, que según el pronóstico del facultativo D. Francisco Roso no morirá pronto de ella". Y más adelante añade al enviar 5 reos a San Juan: "Cofres! tal vez no se podrá remitir tan pronto por el mal estado en que se halla, si acaso no muere". La guarida natural de Cofres! era la isla de la Mona, donde en 1824 había sido ya sorprendido y despojado de la embarcación que ter.fa, habiéndole muerto en rudo encuentro un gompañero Cartagena. llamado el Portugués y otro amigo de nombre huir rpresaron cuatro piratas. El terrible paladín Se de Santo Domingo. en un bote, que le quedaba, hacia las. apresaron y condenaLas autoridades dominicanas, avisadas, carcelería dominicana se fugó ron a seis años de presidio. De Cofres con un compañero atrevido; llamado Portalatin, compró


249

EL PIRATA ROBERTO COFR18I.

no

un bote en Macoríx e hizo rumbo a Puerto Rico, desembarcando en puerto de la Lima (Naguabo) a Portalatin y siguiendo él para la isla de Vieques. En la antigua Bi.eque hizo leva de bandidos y reunió 14 hombres arrojados y valientes de pelo en pecho. Regresó al puerto de Lima, robando de paso en Humacao un cañoncito de un buque en construcción. Tenía entonces a sus órdenes 15 piratas. En su declaración ante el fiscal de S. M. confesó Cofres! ha ber apresado en Vieques una balandra francesa y una goleta danesa, en St. Thomas un guairo, un bergantín y una goleta de Santo Domingo, un balandro cargado de ganado en Boca del Infierno, otro guairo en Patillas, a cuyo capitán le quitó 800 pesos en dinero y una goleta americana en Punta de Piñones, (frente a Laguna de Piñones, Río Piedras), despojándola de su cargamento, que valía ocho mil pesos. Cofres!, (le 26 años de edad, y diez compañeros de Piratería fueron fusilados en el Campo del Morro el 27 de marzo de 1825, quedando satisfecha la vindicta pública, como rezan los viejos papeles de antaño. (1) Los diez desgraciados compañeros del Pirata, eran: 1.—Manuel Aponte (a) Monteverde, de 25 años, natural de .' fiasco. 2.—Vicente del Valle Carvajal, vecino de Santo Domingo, de 33 años de edad. 4.—Antonio Delgado, de 27 años, vecino de Humacao. 5.—Victoriano Saldaña, de 28 años, natural de Juncos. 6:—Agustín de Soto, de 28 años, vecino de San Germán. 7.—Carlos Diaz, de 30 años, de la isla Trinidad. 8.—Carlos Torres, de _'2 años, hijo de Fajardo. 9.—Juan Manuel Fuentes, de 23 años, nacido en la Habana. 10.—José Rodríguez, (le 25 años, natural de Buenos Aires. De uno de los episodios de la goleta Ana, de Cofresí, he compuesto una de mis Leyendas Puertorriqueñas, que acaba de editar la revista "Puerto Rico Ilustrado". Está en la página 121 de mi libro. Según un manuscrito, que tengo en mi poder, Cofresí murió de 23 años de edad; y según un documento oficial de 1825, fué fusilado de 26 años. He pedido la Partida de bautismo del Pirala he recibido; ta al Ñr. Cura Párroco de Cabo Rojo, pero aún única manera cierta de aclarar esta duda sobre los años que contaba el célebre corsario a la hora de su muerte. (1) El Sr. Brau en su 8isteria de Puerto Rico, New York, 1904, pág. 259, pone la fecha del fusilamiento de Cofresí, equivocadamente, el 29 de Marzo, cuando fué el 27.-0. y T. nidad


250

EL PIRATA ROBERTO COFRESI.

Cofresí, nacido en la pequeña antilla, fué pirata y murió pirata: siempre fuera de la ley. Si hubiera nacido en Inglaterra, dado su valor intrépido para grandes hechos de armas, de corsario, como Francis Drake, bajo la protección oficial, hubiera llegado a almirante indudablemente. Quedo de Ud. cordialmente, Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico. PARTIDA DE DEFUNCIÓN DE D. ANTONIO DE LOS REYES CORREA. TENIENTE A GUERRA DE ARECIBO Y DEFENSOR DEL PUEBLO CONTRA LA INVASION INGLESA, EN 1702. Yo el Pbro. José C. Delgado, Cura Regente de esta Parroquia de Arecibo y su Jurisdicción certifico: Que en el libro (1Q) primero de defunciones de este archivo Parroquial a mi cargo, al. folio 174, sin número marginal, se halla la siguiente partida. "San Felipe del Arecibo y .Junio diez de mil setecientos cin• quenta y ocho anos; Yo Juan Morales del Rio, Cura por el Real patronato, de este pueblo, di repultnra eelesiastiea al Ca pitan Don Antonio de Los Reyes Correr, natural de este Pueblo, viudo de Doiia Estefania Colon, y C:hvallero de la Real Efigie por su Mage~'tad (Dios ic gr(le) : recivió los Santos Sacramentos de Confesion, Coinunion y Extremauncion, hizo testamento; dejó diez y ocho n-~isas rezadas con las tres del alma, dejó ciento y cinquenta pesos de Capellanía a favor de la Cofradía del S. Sino. Sacramento; también mandó se impusiesen cien pesos a favor del Altar de San Antonio de Padua; y a su sobripo Don Joseph Correa se le diecen trescientos peros; Item: dejó la mitad de los reales que tuviese existentes pertencientes a la Plaza de que el Rey N. S., le hizo gracia; para que se reparta entre los pobres; y el remaniente del quinto 1►ara que se distribuya en misas por su alma y la de sus padres: dejó por sus alvaceas al Presvitero Don Fhelipe Correa; al Capitan Don Francisco Correa y a Dofia María del Rosario Correa, sus hijos; se le hizo el entierro doble, con tres posas; doy fé;"Juan Morales del Río, Pbro"—Y para que conste y a petición de Don Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico; expido la presente, en Arecibo a 19 de Julio de 1924. J. C. Delgado, Pbro., Cura Regente. Hay un sello que dice: Parroquia de San Felipe, Arecibo, Puerto Rico.


SOBRR Le CRUZ DIL CULEBRINAs.

251

PARTIDA DE BAUTISMO DEL PATRIOTA DOCTOR SALVADOR CARBONELL.-PARROQUIA DE SAN MIGUEL ARCANGEL, CABO ROJO, PTO. RICO, APARTADO 31. Yo Fr. Felipe Villahoz Sanz, del Orden de San Agustín, Cura Ecónomo de la Parroquia de San Miguel Arcaugel de Cabo Rojo, Diócesis de Puerto Rico. Certifico: que en el Libro quince (15) de Bautismos, al folio doscnentos seis (208) vuelto, que se guarda en este Archivo Parroquh~l de mi cargo se encuentra una partida que copiada al pié ele la letra dice así: "Eu el afilo del Señor de mil ochocientos cuarenta y uno, día "":ete del mes de Noviembre, Yo el infrascrito Cura Rector de "esta Santa Iglesia Parroquial del Arcangel San Miguel del Pue"blo de Cabo Rojo. Bauticé solemnemente ungiéndole con los Santos Oleos de catecúu►enos y Crisma, según rúbricas y ceremonias ".lel Ritual Romano, a un niño que nació el .día veinti y nueve "del mes de Septiembre próximo pasado, al cual puse el nombre "ile Juan Salvador, hijo legítimo de Don Ramon Carbonell y de "I)oña Lorenza del Toro. Fueron padrinos Don Juan José Car•'tagena y Doña Josefa Mangual, vec'tno de Mayagüez, a quien "adbertí el parentesco espiritual y demás obligaciones contraídas "de que doy fé.—Br. Antonio Vélez." Apetición (le! Dr. D. Cayetano Col! y Toste, Historiador Oficial de Puerto Rico, libro la presente que firmo y sello con el de esta Parroquia en Cabo Rojo a trece de julio de mil novecientos veinticuatro. Fr. Felipe Villahoz, O.S.A. Fr. Felipe Villahoz (rubricado). Hay un sello que dice Parroquia de San Miguel de Cabo Rojo, en Puerto Rico.

RECTIFICACIÓN HISTORICA EL EMPLAZAMIENTO DE LA CRUZ DEL CULEBRINAS. (Por Cayetano Coll y Toste.) I Rincón, agosto 6 de 1924. Hon. doctor Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico, San Juan. Señor:—He leído en el periódico "La Correspondencia de Puerto Rico" No. 20,514 de fecha 2 de agosto en curso un articulo del Doctor Victor Coll y Cuchi, referente al desembarco de Co-


252

SOBRE LA CRUZ DEL CULEBRINAS.

7ón en esta isla, y asegurando que éste fué en la Ensenada de Rincón y no en el rio Culebrinas de Aguada. Como en estos momentos se está tratando de erigir un monumento a la memoria del Insigne Almirante y considerando de suma importancia que el país entero conozca la verdad del sitio del desembarco, suplico a Ud. que como Historiador de Puerto Rico, me suministre cualquier información que me permita presentar este asunto a la consideración de los interesados en el proyecto siempre que el pueblo que represento haya sido el que le cupiere tan alto honor de haber recibido en sus playas por primera vez al Gran Descubridor.—Con gracias anticipadas por la información que pueda darme rn el asunto, queda,—muy afectuosamente,—Alfredo Raf uci, Alcalde. II Santurce, agosto ?, de 1924. Sr. D. Alfredo Rafuci—Alcalde de Rincón,—Muy Sr. mio paso gustoso a satisfacer su carta consulta, procurando ceñirme a la brevedad en mis asertos: 1--En 1893, cuando se determinó un sitio al oeste de la Isla, para levantar un monumento a Colón y sus acompaúantes, yo no tomé parte en la Comisión. Tampoco fui miembro del Cuerpo Director de aquel gran festival. Acababa de fijar mi residencia, en diciembre de 1891, en la Capital, y me dedicaba exclusivamente al ejercicio de la profesión médica y a visitar el Ateneo Puertorriqueño. 2—Con motivo del punto de desembarco del gran Almirante se levantó en la prensa una gran polvareda. El padre Nazario y Zeno Gandía y Navarrete opinaban que en Guayanilla. Sama y otros, en Mayagüez. Y Montojo, brigadier de Marina, y Br, i, en Aguada. 3—Yo visitaba con frecuencia la redacción de LA CORRESPONDENCIA cuyos directores López y Ortea, eran muy amigos míos. Un día encontré allí a Don Salvador Brau y me invitó a que terciara en la polémica histórica.—Le complací y escribí dos o tres artículos en dicho Diario. En eso apareció el libro del padre Nazario, y yo entonces escribí mi libro "Colón en Puerto Rico", que terminó el debate; y la Junta Calificadora del Centenario lo premió con medalla de oro. Puede usted ver el veredicto del Jurado en la obra de infiesta, phg. 81. La obra de Infiesta se titula LA ExposicióN nE PUERTO Rico (1493-1833). 4—Cuando se despidió de mí el brigadier Montojo para re gresar a la Peninsula, le dije: Brigadier, ustedes en lo del Culebrinas se corrieron un níquel... ¿Cómo?—me preguntó. Me levantó, traje un libro y le dije, lea,—"por la otra costa (oeste) sale otro río a la mar que se dize Culebrina, questhá a la punta de la Aguada, no tiene cosa memorable"... (Informe de Juan Troche y Ponce de León y el bachiller Santa Clara al rey Felipe Segundo, por encargo del gobernador Juan Melgarejo, en 1582) .


SOBRE LA CRUZ DEL CULEBRINAS.

853

el

Ya ve usted, brigadier, lo que dice el nieto del Conquistador, que el Culebrinas no tiene nada memorable.. . Y hablemos de otras cosas. 5—Cuando las 17 naves del Descubridor fondearon en el "último !ángulo occidental", como apunta cuerdamente el cronista Pedro Mártir de Angleria, echaron las anclas bien lejos de la playa por temor a bajos y restingas. Siempre iba delante de la armada un esquife practicando el sondaje. Y Juan de la Cosa, el célebre piloto, levantaba la Carte de marear, que terminó en 1500, que también ha levantado su polvareda. 6.—La gran bahía, que comúnmente llamamos de la Aguada, comprende desde Punta de San Francisco (el antiguo Atalaya) hasta Punta de Borinquén. Cuando de las lanchas de Colón saltaron marinos en tierra a aprovisionarse de agua y leña, recorrieron la playa hasta dar con agua dulce. Entonces se descubrieron unas quebradas que fueron bautizadas Lob Pozos de la Aguada. Del acto de tomar anua o hacer aguada, surgió nombre del primer caserío español en aquellos contornos, (descartando a SoToMAYoIc, quemado poc los indígenas en 1511); después vino Aguadilla (diminutivo de Agua.da), y por último Rincón. 7—Como es natural, por orden cronológico, se dice: "Colón desembarcó en Aguada".—Luego viene Stahl y afirma: "Colón desembarcó en Aguadilla", y por último Basilio Vélez: "Colón desembarcó en Rincón".—Y todos, y ninguno, tiene razón.---Colón fondeó su escuadra en el último ángulo occidental. 8—¿ Se trata hoy de confirmar testarudamente un error, o de rectificarlo?—Pues levántese el monumento en Los Pozos de la Aguada, frente al último ángulo occidental, procurando escoger sitio adecuado para que las naves, lo puedan ver bien, si se trata de rectificar: si quieren confirmar el error déjenlo en el Culebrinas... Esta es mi humilde opinión, señor Alcalde; y queda usted complacido.—Suyo atentamente,—Dr. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico. ENTREGA EL MANDO DE GOBERNADOR EL GENERAL BALDRICH Y TOMA DE POSESION DEL GENERAL GO MEZ PU LIDO.-CAPITANIA GENERAL DE LA ISLA DE PUERTO RICO.-ORT?FN GENERAL DL DIA 13 DE SEPTIEMBRE DE 1871 EN SAN JUAN DE PUERTO RICO. (De la Gaceta Ofictiat) Habiendo desembarcado en esta plaza el Excmo. Sr. Brigadier Dn. Joaquín Enrile nombrado 2° Cabo Gobernador Militar de esta plaza, he resuelto se encargue inmediatamente de su destino.BALDRICH.


254

CUANDO CESÓ EL GOBERNADOR BALDRICS.

Adición a la órden general del día 13 de Septiembre de 1871 en Puerto Rico. Sección 1• Por Real Decreto de S. M. el Rey (Q. D. C.) fecha 19 de Agosto próximo pasado ha sido nombrado Capitán General y Gobernador Superior Civil de la isla el Excmo. Sr. Teniente General Dn. Ramón Gómez Pulido. Al separarme de todas las tropas e institutos militares, que componen este ejército, no puedo menos de dejar consignado lo satisfecho que he que dado del comportamiento que durante mi mando observado, rivalizando todos en la práctica de las virtudes militares. No dudo que mi digno sucesor nada tendrá que echar de menos por la sucesión de vuestra conducta y así lo deseo y se despide cariñosamente de todos. Vuestro General—Baldrich.— (Es copia). El Coronel Jefe de E. M. Manuel Cortés. Con fecha 13 de Septiembre el General Baldrich, publica en la'Gaceta la proclama siguiente: HABITANTES DE ESTA PROVINCIA:

la

Llegado el momento ele separarme de vosotros, cumplo con un deber político al anunciaros que en el día de hoy he entregado con las formalidades más solemnes el Gobierno Superior Civil de esta fiel Antilla a mi digno sucesor el Excmo. Sr. 1)on Ramón Gómez Pulido, Teniente General de los Ejércitos de Nación; nombrado por . M. para dirigir vuestros destinos, persona cuya ilustración, celo y patriotisnio son prendas seguras para alcanzar vuestro reposo y porvenir. HABITANTES DE ESTA PROVINCIA: Nombrado por S. M. el Rey (Q. I). G.) Capitán General y Gobernador Superior Civil de esta Isla, he tenido hoy la alta honra de recibir ambos mandos de ►ni digno antecesor el bravo y benemérito General D. Gabriel Baldrich. Por encargo del Monarca y su Gobierno y por mis propias convicciones vengo resuelto a armonizar el verdadero y sano espíritu liberal de esta época con la exacta y equitativa aplicación de la Ley en todos los ramos. Mi enseña es justicia y moralidad, apoyo a la razón, castigo a los infractores de la Ley y llevando siempre adelante y muy alto el pendón de Castilla, sin tregua para sus enemigos, cobijar bajo él y amparar a todo buen ciudadano sin distinción de gerarqulas y atento solo a la justicia. Para el cumplimiento de todo me prometo la ayuda de todos los buenos ciudadanos que pueblan esta Isla, a quienes cordialmente saluda el Gobernador Superior Civil.Ramón Gómez Pulido.


Ua1ORW baL CAHPstlINO bE PUSaTO a1CY1.

255

HISTORIA DE PUERTO RICO.-APÉNDICE AL ESTUDIO SOBRE EL ORIGEN ETNOLÓGICO DEL CAMPESINO 1)E PUERTO RICO Y CRUZAMIENTO DE LAS RAZAS BLANCA, 1NI)IA Y NEGRA. (Por Cayetano Coll y Torte.) I Dijimos al terminar aquel estudio que el crusamiento de la razas blanca y negra estaba en pleno apogeo y que terminarla con el triunfo dennitivo de la raza blanca por ley antropológica. Entonces publicamos el Censo del mestizaje en 1828. Hoy vamos a dar a conocer el del alío 1899. Censo del mestizaje en toda la isla entre blancos y negro. en 1899. I Mulatos y Grifos) Adjuntas Agnada Aguadilla Aguas Buenas Arecibo Añasco Arroyo Aybonito Barceloneta Barranquitas Barros Bayamón Cabo Rojo Cagnas Cayey Camuy Carolina Capital ( San Juan. Cidra Cíales Coamo Comerlo Corozal Dorado Fajardo Guayama Guayanilla Gurabo 11 11

3.930 1.161 3.161 4.550 9.216 2.032 2.765 2.422 3.762 2.065 3.303 8.109 2.791 9.676 4.430 0.667 4.465 11.529 0.386 3.852 7.300 2.915 3.797 2.082 5.200 5.257 6.240 4.790

Loira 4.021 Lajas 1.888 Lae Marías 2.041 Markao 2.197 Mayagüez 9.933 Ciudad de Mayagñes . 4.711 Manatí 5.078 Morovis 1.913 Maunabo 3.404 Moca 0.798 Naguabo 3.363 Naranjito 1.507 Patillas 5.277 Peñuelas 4.768 Piedras 4.100 Ponce 18.374 Ciudad de Ponce 9.942 Quebradillas 0.629 Rincón 1.481 Rio Piedras 5.728 Sabana Grande 6.908 Salinas 2.782 San Oermán 10.715 Santa Isabel 2.673 San Lorenzo 7.742 San Sebastián 2.116 Toa Alta 2.462 Toa Baja 2.149 Trujillo Alto 2.279


256

ORIQEN DRL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

Hato o Rio Grande .... Humacao Hatillo Hormigueros Isabela Juana Díaz Juncos Lares

6.395 6.623 1.564 1.092 1.498 8.296 2.259 1.179

Yabucoa Yauco Utuado Vega Alta Vega Baja Viequez Total

8.24! 12.796 6.250 3.376 3.230 2.923 304.352

Quedaban ese año 59.390 negros, por 578.009 blancos, 75 chinos y 11.417 extranjeros, formando la población total de 953.243 habitantes. Los blancos estaban en la proporción de 61.8. Algunos estados de la Unión Americana están por debajo de este cómputo. En 1890 había en Estados Unidos siete estados que tenian una proporción menor de blancos con relación a los hombree de color que Puerto Rico. Helos aquí: Carolina del Sur Mississipi Luisiana Georgia

40.1 42.3 49.9 53.3

Alabama Florida Virginia Puerto Rico

66.1 57.5 61.6 61.8

En 1910 la proporción de los blancos, con referencia a la totalidad del censo de almas ascendió a 65.5 por ciento. El de loa mulatos y grifos, que en 1899, era de 31.9 bajó a 30 por ciento; y la de los negros, que en 1895, era de .6.2 descendió a 4.5 por ciento. Lo cual prueba nuestra tesis, que la victoria del cruzamiento de razas en Puerto Rico se desarrolla a favor de los blancos. El Censo de Almas de 1910 dió un total de población de 1.118.012 habitantes; de los cuales eran blancos, 732,555; negros, 50,245; mulatos y grifos, 335,192; chinos, 12; japoneses, 8. Los extranjeros, que en 1899, eran 11,417, descendieron en 1910 a 9,764: de modo que decrece la inmigración extranjera. El Censo de Almas de 1920 da un total de población de 1.299.809 habitantes; de los cuales son blancos, 948,709; negros, 49,246; mulatos y grifos, 301,816; chinos, 32; japoneses, 4; fiipinos, 1; hindu,1. La proporción de los blancos, con referencia a la totalidad del censo ascendió a 73 por ciento; la de los negros bajó a 3.8; la de los mulatos y grifos, bajó a 23.2. Lo cual explica claramente que la raza negra va desapareciendo en la Isla, absorbida por el mestizaje; y que los mulatos son absorbidos por los grifos (cuarterones), y éstos, a su vez, por los blancos. Continúa, pues, librándose la batalla a favor del elemento blanco, que es la tesis que hemos sustentado desde un principio. El pueblo de Puerto Rico etnológiramente está en periodo constiuyente, a pesar de tener cuatro siglos de vida. Puede exclamar con Saint Simon : "L'age d'or du genre humain n'est point


ORIGE\ DEL l & 1PESINO DE PUERTO RICO.

1.57

derriére nous, it eat an devant; it eat dans la perfection de 1'ordre social; nos péres ne font point vu, nos enfants y arriveront un jour: c'est á nous de leur en fraver la route." 11 Ahora bien, el mestizaje del blanco y el negro, en Puerto Rico, va dando un tipo étnico, que no es inferior al blanco, su progenitor y que muchas veces intelectualmente le supera. Siempre que no haya taras por parte del elemento blanco, como la sífilis, la tuberculosis, el alcoholismo, o cualquiera otra laceria constitucional, que dé origen a la degeneración de la especie, ni tampoco exista en el elemento negro tales enfermedades el producto de tal ayuntamiento carnal será entonces bueno etnológicamente. Dice el Dr. Charles Letournean : "Au point de vue sociologique, le type le plus inferieur, en general, est le type négre. .Tamais le noir" abandouné a lui méme, sans mélange aver des races superieures, n' a pu créer, de civilisation élevée. Sous ce rapport, 1' homme jaune, le Mongol, est de beamcoup superieur." (1) Cuando los españoleo descubrieron las Indias Occidentales encontraron dos grandes :civilizaciones, la Azteca de los Mexicanos y la Inca de los Peruanos: estas civilizaciones eran similares a la de los antiguos Asirios. En Africa no ha habido nada de eso. Tribus salvajes y nada más. 1 las que se pusieron en contacto con los arios y los semitas, se transformaron en seguida. En cambio, cuando los africanos han sido trasportados a Europa y a América y se han puesto en contacto con los blancos, aún cantando entre ellos mismos, han mejorado y avanzado física y moralmente, ayudados por el medio ambiente. Nos dice M. de Reiset : "L'afrieain arrive aux Antilles aver tous sea caractéres de négre. L'enfant créole de négre et de négresse pure reproduit ces caractéres, mail attenués. La face en particulier perd le caractére (le musseau. Les cheveux et la couleur persistent; inn is sous tons les autres rápports la négre créole se rapproche de flag en plus du Blanc. (2) Mr. Eliseo Reclus, se expresa de la manera siguiente en la Revue des Deua-Jiondes: "Vous ne voulous pas toucher a la question brúlante de l'esclavage; vous constanterons seulement un fait certain, le progrés constant des négres dans l'echelle social. déme sous le raport physique, jis tendent sans cease á se rapprocher de leurs maitres. Les négres des Etats-Unir u'ont plus le neme type que les négres d'Afrique. Leur peau eat rare went d' un Moir velouté, bien que presque tour leurs ancétres aient été achatés sur la cóte de Guinea; lis n' oft pas les pommettes su(1) Dr. Charles Letourneau —La sociolog'ie d'aprés l'ethnographie.— París, 1880. pég. 4. (2' áuilstins di is ó0d54 stbmolo~uigw.—Citado por Quatrefages.


258

ORIUEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

ties.

muleque

ssi saillantes, les lésres aussi epaisses, la nez aussi épaté, la laine aussi crepue, la physionomie aussi bestiale, l'angle facial aussi aigu que leurs fiwres de l'ancien monde. Dana l'espace de cent cinquante ana, jis out, sons le rapport de 1'apparence extérienre, iranchi un bon quart de la distance qui les séparait des blanc. (1) A lo cual podemos aliiadir lo dicho por los americanos Nott y Gliddon (2), de que el negro criollo norteamericano ha ganado física e intelectualmente. Hecho que atribuye Quatrefagues a las influencias de nuevas condiciones de existencia, lo que dará lugar a "une race négre américaine dérivée de la race négre africaine. (3) El negro, en nuestra sociedad, aporta en el mestizaje el terreno, pero un terreno buey. En las razas negras tenemos tres grandes ramas: los negros océanicos, que comprenden los tasmanianos, los australianos y los papúas; los negroides, que abarcan los negros de la India, los adamanitas, los negritos y los hotentotes; y los africanos, que se dividen en inferiores y superiores: y entre estos últimos están los mandingas, los nubios y los abisinios. Los negros africanos mandingas fueron importados en mayor cantidad a nuestra isla, traidos de .Guinea, por via de las islas de Cabo Verde. También Congos y Negros de Darfur. Lo mejor de la Alta Guinea. A los negritos de siete a diez altos les llamaban los negreros importadores y a los mocetones de mayor edad mulecoLos negros mandingas son "altos, robustos, de color negro pardo, frente escapada, aunque bien desarrollada, nariz ancha, labios gruesos, gran distancia de la nariz a la boca, y el cabello muy lanoso." (4) Los negros Congos son "altos, de color obscuro, labios gruesos, nariz aplastada, cráneo alto y saliente por detrás, y, pómulos abultados." Los de Angola son "de carácter dulce, inteligentes y muy aptos .para la instrucción." (5) También vinieron algunos Cafres, que son inferiores a loa de Quina, su indice cefálico es ?2.5, un poco más débil que en los negros guineenses ; y además, muy acentuado en ellos el mal olor acre que exhalan de sus glándulas sudoríparas. Sobre este terreno humano empezó el mestizaje del blanco europeo peninsular con la raza negra africana. El resultado ha

.

rs-

(1) Le lfieskdpi st ese bordes: b Delta et la Naev.Ue- Orlfaua— Revue des Deux—Mondec—livraison de ler, asút, 1859. (2) Types of Manldnd, Negro type. (3) Quatrefades—IInité del 'eepeee humaine, Paris, 1881, pág. 222. (4) Cuando yo era pequeño oí muchas veces decir a comadres y compadres cuando reñían "yo no tenga dings, ni mandinga", para significar que no tenían sangre de sfricano en sus venas. drid(5) Aranzadi y Hoyos Sanz. Lecciones de Autropologla, tomo 2',


OfIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

259

sido sorprendente; la mulata y la cuarterona son más fecundas que la blanca pura. No ha acontecido lo mismo con el cruce del blanco sajón en el continente americano. ~iott, citado por el Dr. Paul Topinard (L'Anthropologie. 4' ed. París 1834, pág. 3S7) dice: "Aprés avoir comparé les métis de la Caroline, de la Louisiana et de la Florida, leur reconnait una différance de fécondité dans ces differents pays et conclut que la race anglo-sazone donne, asee les Négres, des hybrides stériles á la premiére ou á la seconde génération, tandis que la race brune d'Europe engendre des mulátres mieux constitués et décidément féconde entre eux." Y a;iade el sabio profesor de la escuela de Antropología, de Z'arís, que las otwervacioije: de Long en la Jamaica y los hechos constatados en Cuba y Puerto Rico, confirman esta interpretación. Por el contrario, otros escritores, no de tanta nota como los citados, opinan desfavorablemente a la fecundidad de los Negros con los Europeos, cualquiera que ellos sean. Y el profesor Topinard termina diciendo: "la question n'eat pas resolue". ¡ Vaya si está resueltal... El sabio maestro publicó su interesantísimo libro de Antropología en 1884, es decir hace 40 años; y tie entonces para acá ha llovido un poco más en el campo de estos estudios liara poder dar un fallo definitivo. Nosotros tenemos a la hora en que escribimos estas linean 73 años y 8 meses de vida y experiencia personal en nuestra sociedad, y por tanto podemos aducir pruebas irrefutables a favor de la tesis que sustentamos. En Puerto Rico la .criolla blanca es más fecunda que la mujer europea; y la mulata y la cuarterona más fecundas que lala criolla. En nuestra casa solariega de Arecibo, teníamos esclavos, y hubo una mestiza lavandera que tuvo 24 hijos todos criados y robustos. Hemos conocido muchos matrimonios de mestizos entre si de numerosa prole. Dijimos más arriba que el producto del cruce de blanco y negro no perdía en potencia físicas e intelectuales, a no ser que hubiera taras en los padres. Y algo más dijimos: que a veces el mulato era superior en inteligencia a su progenitor. Vamos a probar esta afirmación con casos concretos. En Arecibo, en 1832 había un señor llamado D. Vicente Harin. Tuvo un hijo en su esclava Rosa, y al bautizarle no tuvo el valor moral de declararlo hijo suyo. Lo comprendemos. Estaba dicho señor bajo la presión del prejuicio de razas. El hijo se llamó, andando los tiempos, Ramón Marín, y fué poeta, escritor, periodista, profesor de instrucción pública, político eximio, director de muchedumbres y un gran patriota. . Fué, por lo tanto, muy superior a su progenitor. Y, sin embargo, la partida de bautismo, que tenemos a la vista, ca desesperante. Dice el representante del Redentor en la tierra: "bautizé solemnemente y puse óleo y crisma y el nombre de Josc Ramón, á un niño de catorce días de naci-


860

ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

le

el

do en el pueblo, hijo de Rosa, esclava de D. Vicente Marín, y deacto". Padre cruel y sociedad estúpidal... clarado libre en 1). Vicente Marín, todo un caballero italiano, no tuvo el valor moral de decir: 'Lo reconozco por mi hijo y doy también la libertad a su madre." Todo lo cual pudo haberlo hecho antes del bautizo ante un escribano público en un acta notarial. I. debía la rehabilitación social a la mujer que le había dado su amor y sus caricias, y haber librado al hijo de sus entrañas de 14 días de esclavitud. Errores de los tiempos del coloniaje vil! Culpa del prejuicio de razas!. . . No conocimos a D. Vicente Marín; pero si a Rosa, noble y virtuosa matrona, madre amantísima de otros tenidos de D. Vicente. Y que no era falta de cariño lo prueba que fueron padrinos del infantico D. José Antonio Marín y I)oíla Catalina Marín, sobrinos del progenitor del bautizado. Tampoco fué Ramón Marín un mestizo estéril: tuvo numerosa prole. En 18_22 daba a luz un niño en el pueblecito de Guaynabo, una doncella, llamada María Baldorioty; se bautizó la criatura en la parroquia corno hijo natural: padre desconocido. . El cura le puso el nombre de Ranaán. A los 14 años de este suceso se presentó en la iglesia de San Pedro Mártir de ruaynabo un señor, llamado 1). Juan de Castro, y reconoció al hijo de María Baldorioty como suyo. El párroco puso una nota marginal en la partida de bautismo de Román, haciendo constar el reconocimiento. k 1) ¿Qué había pasado para que a tan larga fecha este D. Juan Tenorio viniera a subsanar su culpa en parte? Pues sencillamente que el galán vivía en Cabo Rojo, era procurador, y se enteró por el Boletín Mercantil, de los exámenes pasados en la escuela de la Capital que dirigía bondadosamente el Padre Rufo, y que Román Baldorioty se había llevado el premio de Caligrafía por su magnífica letra iuglesa. .Juzgó el D. Juan lo conveniente que le sería llevarse a su lado el mozo, ya de 14 años, para utilizarlo como pendolista diestro. Y ni tardo ni perezoso se puso en viaje y prohijó el muchacho sin contar con la huéspeda. Marín vivía en la Marina y allá se fué el de Castro a participar a la violada doncella lo que había hecho en Gunynabo y a llevarse el chico para Cabo Rojo para hacer de él un hombre de provecho. La ofendida madre contestóle, que no haría más que lo que el Padre Rufo dispusiera, y que contestaría al siguiente día. El sabio educador, enterado del caso, dijole a la buena madre : -María, ese hombre viene hoy por tu hijo, a los 14 años de ausencia, para explotarlo como escribiente en su oficio de procurador. Ese hombre no supo, a su debido tiempo honrarte a tí y ni siquiera a tu hijo. Pues bien, no le darás el muchacho, yo lo tomo bajo mi protección: seguirá llamándose Román Baldorioty, 111 Véase en el >Mlolía E1stérios de Pusrto Ries, tomo cuarto. pig. 73 la partida bautismal íntegra.


ORIGEN DEL CAMPESINO DE PUERTO RICO.

261

y para que el público sepa quién es su padre y que tú no has sido una mujer mala sino engañada, le agregarás al final de Castro. Y el D. Juan Tenorio, desfraudadas sus esperanzas retornó a Caho Rojo con las orejas agachadas. Este mestizo, fué superior a su progenitor por mil conceptos: fué catedrático de ciencias físicas y matemáticas, escritor, periodista, político eminente, diputado a Cortes, traductor de Alfleri e ídolo de su pueblo por patriota incorruptible, que jamás tranzó con el tirano... Mr. de Quatrefages cita un caso interesantísimo de un mestizo superior a su progenie, ocurrido en la Isla de Francia. El caso le fué facilitado por Mr. Catoire de Bioncourt, antiguo administrador de aquella isla, quien se lo refirió al autor. El mestizo se llamaba Lislet G}eoffroy, ingeniero, hijo de una negra y de un francés perteneciente a la primera clase de aquella sociedad. Por el color, los rasgos, la cabellera y hasta el olor característico, el ingeniero mostraba la raza materna; pero su inteligencia y sus sentimientos eran todos europeos, hasta vencer entre aquella gente el prejuicio de la razas y ser admitido en la sociedad de los blancos. Lislet-Geoffroy a su muerte era Correspondiente del Instituto de Francia. Conocido es el caso del gran novelista Alejandro Dumas, superior también a su progenitor. El general Dumas era mulato, nacido en Haiti, hijo de un rico colono francés, el marqués de la Paillerie, y de una negra. Se distinguió por su gran fuerza muscular. Era un valiente. Hizo las campañas de Italia y Egipto con Napoleón. Murió en la pobreza, sostenido por la pensión militar que recibía. Su hijo Alejandro se formó el mismo, salió del pueblecito miserable donde falleció su padre y se instaló en París. Ascendió a la cumbre social rompiendo vallas y fué poeta, dramaturgo, novelista fecundísimo, que popularizó la historia de Francia en sus novelas interesantísimas, que hoy los Cines reproducen, y bajó a la tumba casi millonario y con una popularidad universal. Para qué más ejemplos? Como los de Baldorioty y Marín deben haber ocurrido mil en la pobre insula, que bajo la densa niebla del coloniaje corruptor se cometían tantos abusos con las doncellas indefensas. Los que lean estas líneas y mediten e indaguen podrán averiguar y confirmar en sus pueblos, hechos por el estilo de los citados, demostraciones patentes de la superioridad intelectual del mestizo sobre su progenitor blanco. El cruce de estas dos razas está produciendo una sub-raza antillana, contando con la Influencia de la zona tropical, porque como dice Mr de Quatrefages, la raza ea ante todo un producto del medio. La nuestra será por lo menos, de iguales condiciones étnicas y psicológicas a la del mediodía europeo. Nuestro primer revolucionario fué un mestizo, Betances; nuestro primer paladín de la Autonomía antillana, un mestizo, Baldorioty ; nuestro primer. pintor, un mestizo, Campeche; nuestro primer maestro de escuela elemental, un mestizo, Rafael Con-


ORIGEN DEL CAMI'ESINO DE PUERTO RICO.

262

dero; nuestro primer músico, un mestizo, Tabarez; y otros tan buenos como él, Heraclio Ramos y Morell Campos; nuestro pri• mer autor de ópera, un mestizo, el maestro Felipe Gutiérrez, au• tor de la ópera Guarionc.r; nuestro primer marino, un mestizo, Víctor Rojas; nuestro primer arquitecto, un mestizo. Pagani; nuestro mejor médico de mediados del siglo XIX, un mestizo, Jiménez; y uno de los mejores cirujanos del final de dicho siglo, un mestizo, Tizol... Y médicos, farmacéticos, arquitectos, poetas, escritores. periodistas, profesores y artistas se encuentran hoy, a granel. Si el profesor Topinard resucitara y visitara nuestra sociedad puertorriqueña podría en su Revista de Antropología escribir que la cuestión de la fecundidad del mestizaje de blancos y negros en Puerto Rico está resuelta a favor de la raza blanca con brillantes resultados, con una sub-raza de color trigueño, comq la de los pueblos que ocupan la cuenca del Mediterráneo europeo, y con los anhelos modernos de estudiar y trabajar, conservando a la par las tradiciones y costumbres fundamentales de nuestro pueblo como la hospitalidad, la hidalguía, la religiosidad, la hombría, de bien y el culto al valor.

RECTIFICACIÓN HISTÓRICA

el

SOBRE MORSE Y l.A INVENCIÓN I)E SU TELÉGRAFO. Villa I.os Pinos, agosto 17, 1924. .?r. Director de EL MITNI)O, San Juan. Distinguido amigo: Acabo de leer en periódico de su digna dirección, número correspondiente a hoy domingo el siguiente párrafo, que paso a transcribir:

el

"Puerto Rico tiene la gloria de contar en su historia que célebre autor del alfabeto eléctrico universalmente seeptado y en uso, fué huésped de esta isla y llevó a efecto en ella las primeras pruebas de su invento." Entraña ese párrafo una pida histórica, muy propalada en nuestro país, y que precisa rectificar para que la verdad sobre ese asunto resplandezca en toda su integridad. Morse vino a Puerto Rico en diciembre de 1858. Y lo que hizo en el pueblo de Arroyo, donde tenia familia, fué implantar en la finca de sus allegados un telégrafo, que los pusiera en comu nicación con el almacén del pueblo. De modo que ae puede afirmar que Mr. Morse fué el que implantó ere Puerto Rico el primer


263

RECTIFICACIÓN HISTÓRICA.

sully.

Baa-

telégrafo, aunque fuera de carácter particular. El oficial es de septiembre de 1869, de la Capital a Arecibo. Ta el telégrafo de Morse estaba inventado, con muchos años de anterioridad a su venida a Puerto Rico y ser nuestro huésped. ¿Quiere uated que le dé pruebas? Fe las daré irrefutables. El sabio norteamericano sacó patente de su prodigioso invento en 1837. No contando con fondos suficientes para plantear por su cuenta su maravilloso descubrimiento, pidió auxilio al Gobierno, y el Congreso Americano votó en 1843 la suma de tres mil dólares para que el profeta revelador, que hacía hablar al alambre, tendiera una línea desde Baltimore a la ciudad capitolina. Llevóla a efecto el afortunado inventor, y el primer mensaje que se pasó desde el capitolio de Washington a la preferida timore, fué el siguiente: "¿Qué nos ha enviado Dios?" Eso ocurría el 24 de mayo de 1841. Morse concibió su gran pensamiento haciendo un viaje de Europa a América, a bordo de un barco llamado Entonces, contemplando la inmensidad del o^éalio, y una formidable nube gris, color de plata oxidada, que descargaba rayos en el horizonte, se acordó cómo su compatriota Franklin le robó el rayo a las nubes e inventó el pararrayos. La chispa azul del genio creador se forjó en su mente y concibió el proyecto de hacer hablar al alambre mediante la electricidad. Y, cual Ser Omnipotente, dijo: húgase la luz y- la luz fué!... 1)e mo'io, se►lol- Director, que Mr. Morse °•no llevó a efecto en esta Isla las primeras pruebas de :'u invento", como indica el articulista, que ii ctifieamos, sino que ya para 1858, estaba hecho el descubrimiento (1831). sacada patente de él, y protegido por el ('ongresó Americano (1843) y establecida la primera línea en el (`on tinente (1844) . Ile Ud. atentamente, Dr. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico.

la

Nota dei Repórter de "ffi lIuado":—Pasamos el aviso histórico del Dr. Coil y Toste al Sr. Córdova. Director de la "Revista de Obras Públicas", del Departamento del Interior, que fué la fuente en donde abrevó nuestro reporter, ya que el Historiador de Puerto Rico se muestra grandemente inteverdad histórica en lo que atañe a ese capítulo teresado en diafanizar legráfico. Además. los reporters suelen ser como San Andrés... que sólo creía lo que veían sus ojos, por lo que no vamos a insistir en fechas y acontecimientos que tan de lejos nos pasaron. Dejamos, pues, el entuerto para que lo desfagan los reñores antes mencionados. que ellos como más viejos en edad y gobierno han de estar preparados más que uno para salir con bien de tales empeños. Amén...


264

CARTA DE D. JOSE P. MORALES EN

1874.

CARTA POLÍTICA DÉ D. JOSÉ PABLO MORALES A D. ROMAN BALDORIOTY DE CASTRO. (Del Archivo

partioular

de Coll y Toste)

por

Toa-alta y Abril 24 de 1874. Sr. D. Román Baldorioty de Castro, Ponce. Querido amigo:—gustoso correspondí a su invitación ofreciéndole colaborar en su periódico El Derecho; pero nunca nunca me figuré ocupar en él un puesto tan honroso como el que Ud. por su bondad me asigna: gracias, amigo mío. Me queda un escrúpulo. 1. Estamos acordes en la cuestión de conducta? Quizás yo no he sido bastante explícito en mis cartas, escribo como siempre apremiado, y también por esta causa haya quizás equivocádome al consignar mis pensamientos en el papel. Admito como buenos todos los principios que Ud. fija en el Prospecto del periódico, y no tengo inconveniente en trabajar con los hombres que los profesan públicamente. Pero respecto al artículo ¿Nos le ponemos. - -? y su adición Nos le pusimos, debo de cirle categóricamente que no me pongo el gorro, si por esta frase se entiende unirnos íntimamente con la fracción individualista del partido republicano federal de la Peninsula. Mientras los derechos de mi provincia natal estén cohibidos, no quiero figurar en ninguno de los partidos militantes en la Península, no quiero ser otra cosa que liberal reformista. Mi pensamiento todo entero, está en el artículo Nuestro Consejo de El Progreso y en el titulado La Situación de L España Radical: nada más, nada menos. Pónganse V. V. el gorro si creen que ha llegado el momento del triunfo o si ha de darles fuerzas para la lucha, que yo en la inedia República dentro de la cual vive hoy Puerto Rico, seguiré con mi cabeza envuelta en el característico pafiuelo del jíbaro (prenda que no desdice de mi origen) en aefial de humillación y (le duelo por nuestros derechos hollados y desconocidos. ¿, Puedo con estas condiciones ocupar el puesto que su benevolencia me designa? Creo que sí; pero para ser leal es preciso que sepa V. basta donde llega, bajo el peso de las omnímodas, mi federalismo. Por defender este no romperé lanzas contra ninguno de mis correligionarios reformistas, ni juzgo que cuestiones de esta naturaleza deba dividirse todavía nuestro partido. Todas las cuestiones son secundarias para mi ante el gran problema de la abolición que acaba de resloverse y ante la ominosa Real orden de 1825. No me diga V. que esta es mezquina política de campanario. El orden natural de las afecciones es: mi casa, mi calle, mi pueblo, mi provincia, mi pátria; el qué sienta o aparenta sentir de otro modo, o se engaña o quiere engañar. Por si V. lo creyere conveniente, queda autorizado para darle publicidad a esta carta. Soy como siempre su afmo, amigo y correligionario que lo aprecia y B. S. M. José Pablo Morales,


HISTORIA DR PUERTO RICO DR COLL Y TOSTE.

265

HISTORIA DE PUERTO RICO. 15a. CONFERENCIA.— SEGUNDO ATAQUE DE LOS INGLESES A LA ISLA EN EL SIGLO XVI.-RECTIFICACIONES HISTÓRICAS. (Por Cayetano Coll y Toste.) Sabedora la reina Isabel de Inglaterra de las sensibles pérdidas de Francis Drake y John Hawkins, y de la derrota sufrida por su armada frente a las murallas de Puerto Rico, ordenó colérica a su favorito gentil-hombre Jorge Clifford, conde de Cumberland, que se había distinguido brillantemente en la fragata de guerra Elizabeth Bonaventura contra la Armada Invencible, preparase un escuadrón de 20 velas y tomara la isla de Puerto Rico. El audaz marino, ni tardo ni perezoso, reunió una escuadra poderosa de 20 navíos y bien abastecida de municiones de guerra y bastimentos de boca con 4 mil hombres de desembarco (1) se hizo a la vela del puerto de Plymouth. Antes de describir las peripecias de este segundo asedio a San Juan, hagamos una rectificación histórica. El cronista de la Catedral Torres Vargas fija el año de 1598. (2) Iñigo Abad anoth bien "tres años después". D. José J. Acorta, en sus notas a la obra histórica del fraile dominico, apunta 1597. Dice el erudito anotador: "No a los tres, como dice fray Iñigo, sino a los dos años (agosto (le 1597) atacó la ciudad el conde Jorge Cumberland". Ignoramos en qué se fundó nuestro historiógrafo sesudo para caer en este error. D. Pedro Tomás de Córdova en sus Memorias (tonto IiI, pág. 18) también comete la equivocación de afirmar que "en 1595 fué saqueada la ciudad por el pirata inglés Drake". No hubo tal ºaqueo. Respecto al Conde de Cumberland fija la fecha de su venida en 1598. Tal vez indujo a Acosta al error el que Torres Vargas dice del gobernador Mosquera que "á pocos días de su govierno" tomó la ciudad Cumberland, añadiendo que su entrada en ella "fué a primeros de Agosto".. Aunque el título de Mosquera era de 20 de Junio de 1596, no se embarcó para Puerto Rico hasta el 18 de Diciembre. Brau, (Historia de Puerto Rico, pág. 108) cae en el mismo error de Acosta, afirmando que el 15 de Junio de 1597 apareció la armada de Clifford por frente de Loiza.. (1) Algunos historiógrafos indican que no desembarcó en Puerto Rico más que mil combatientes; pero esto fué los primeros días y con ellos atacó el Puente de los Soldados. Pero luego, viendo el infructuoso asalto a dicho puente. desembarcó más soldados de sus naves por el Leambróa; y pusieron a los españoles entre dos fuegos. Ante esta fuerza superior se replegaron los nuestros. Cuando fondeó la escuadra en la bahía aterró toda su gente y la acuerteló en la ciudad en las casas abandonadas por los vecinos. La escuadra inglesa traía 4 mil hombres de desembarco según los documentos ingleses. (2) Biblioteca de Tapia, pág. 491.


266

HISTORIA DE PUERTO RICO DE CULL Y TOSTE.

of

Nosotros, mejor documentados que nuestros ilustres predecesores en este asunto, pues contamos con la Memoria del capellán del Conde de Cumberland (Boletín Histórico de Puerto Rico, tomo 5, pág. 40) ; con las notas tomadas de la obra British..Baitles by Land end Sea, de James Grant. (Boletín Histórico de Puerto Rico, tomo 2, pág. 150) .y con la obra del Dr. J. Campbell Lives the british admirals, containing a neto and accurate naval history. London, 1783, vol. 1, pág. 380. Vamos con tan buenas fuentes, a fijar definitiva u;ente las fechas verdaderas de este memorable asedio a la ciudad de San Juan. Formidable era la flota de George Clifford, famoso Conde de Cumberland. Incluyendo el navío llamado The Old Frigate, y dos barcazas para desembarcar tropas, el escuadr61r se componía de veinte velas. La nave capitana The &&urce of Malice era comandada por el mismo Cumberland como almirante. El navío Merchat-Royal por el vice-almirante sir John Barkley, que a la vez desempeñaba el cargo de teniente general. Acompañaban a Clifford y Barkley una noble partida ele caballeros y capitanes diestros en el manejo de las armas. El 23 de Mayo llegó al archipiélago antillano con toda felicidad la armada inglesa sin ningún contratiempo en el camino. Tocó en Dominica e islas Virgenes, donde revistó su gente y les anunció que el objeto de aquella expedición era el ataque y captura de la isla de Puerto Rico, donde tres años antes había fracasado el almirante Drake. Los vitorea de los expedicionarios apagaron la voz del orador guerrero. El 5 de Junio se avistó la ,costa norte de Puerto Rico. Los capitanes Lankton y Knotsford, expertos en estos mares, por haber sido pilotos con John Hawkins en la anterior expedición de 1595, iban delante en una ligera embarcación, interin la flota quedaba capeando en espera de la exploración del deseado fondeadero. Cayó la noche y hubo que esperar a la mañana del 6 para echar las anclas en la ensenada de Cangrejos, después de haber pido reconocida, personalmente, por el mismo Conde de Cumberland. Desembarcaron con facilidad mil hombres y dió comienzos la exploración cuidadosa de aquella zona virgen, desde la cual se divisaba el castillo del Morro yel caserío de la ciudad en la Isleta. A los pocos pasos se toparon con un destacamento de caballería de siete jinetes, que patrullaban, y, cruzados algunos tiros, se in;orporaron a 'la columna volante de veinte, que se alejaron al galope. .Los nuestros vigilaban ya los movimientos del enemigo, sin poder disponer de artillería de campaña ni suficiente tiradores para entorpecer el desembarco. Siguió avanzando cautelosamente Cumberland con su gente y pudieron apresar un negro. El africano sirvió de guía y los condujo hacia la punta del Boquerón, del lado este, que hoy se. llama El Condado. Juzgó el inglés necesario preparar botes para cruzar aquel brazo .de mar, pero notó que había un baluarte con cines► piezas de bronce, que lo defendía. Tódavía no se había levantado


HISTORIA DE PUERTO RICO DE COIL Y TOSTE.

887

los

la

el castillejo de San Ger6nimo, que construvóse posteriormente. Entre tanto la noche se venia encima a más andar y fué preciso y prudente suspender toda operación. A la mañana siguiente se aprovechó el mismo africano del día anterior para que guiara por el mismo sitio o camino que habla desaparecido la columna volanf' española que vigilaba en aquellos contornos. Atravesando la selva enmarañada de la costa cangrejera y con gran cautela salieron por fin al camino que conducía al puente de San Antonio, entonces llamadoPuente de los soldados por haber allí un retén de veteranos perennemente defendiendo aquella entrada a la ciudad. Iba delante el regimiento de John Berkley y detrás el de Clifford. A la puesta del sol llegaron a la cabeza del puente. El puente era de madera, estrecho, con una fuerte puerta al occidente, cerrada, con postigo. La vía estaba cortada con dos zanjas. Al otro lado se distinguía la casa del puesto de guardia y un pelotón de soldados españoles. Cogido otro negro, informó a Cumberland, que podrían vadear a pie aquel brazo de agua en la baja marea, que permanecía muy bajo el paso durante dos horas todas las mañanas. El enemigo aprovechó la información y preparó el ataque para el siguiente día. Habían desembarcado por Cangrejos doce compañías de 80 hombres, .con su oficialidad. Un total de mil combatientes ingle ses. En tierra estaban, además del Conde de Cumberland y de sir Barkley, los capitanes Power, teniente coronel del regimiento de Clifford, el capitán Andrew, comandante de la compañia de Expósitos, y otros esforzados milites. Al romper el alba se puso en movimiento el ejército inglés, dividido en dos cuerpos de 500 infantes, uno comandado por sir John Barkley y el otro por el propio Conde de Cumberland. Inició éste el ataque, cubiertos con sus armaduras él y su gente. Los españoles pronto los recibieron con fuego de mosquete y arcabuz. Luego tronó el cañón contra el audaz invasor. A las dos horas de infructuosas tentativas contra el puente y su portalón el ene migo estaba rechazado. La potente y recia puerta fué atacada a hachazos, pero volando los españoles el puente, los ingleses cayeron al agua. Clifford estuvo a punto de ahogarse por lo pesado de su armadura. Trabajo costó a los suyos sacarlo a la orilla. Se puso bastante malo pues había tragado mucha agua salada. Hubo necesidad, de conducirlo fuera del alcance de las balas españolas. Entonces empezó el segundo ataque dirigido por sir John Barkley. Volvieron los ingleses a tratar de forzar la entrada derribando el portalón al impulso de fuertes maderos, y dándole formidables hachazos. Al mismo tiempo trataban otros sitiadores de trepar por las troneras de la batería. Los piqueros españoles los rechazaban a lanzadas .p metralla de los cañones abría brecha en sus filas. Cerca del puente tenían españoles


268

HISTORIA DI PÜICRTO RICO DI LOLL 1 TORTE.

la

los

una buena pieza de artillería, de gran tiro, tan bien emplazada, que hacia destrozos en las compactas filas dei enemigo. "Nos hizo mucho daño". Anota el capellán cronista del Conde de Cumberland. Berkley al fin fué rechazado al igual que Clifford, a pesar de haber clavado varias veces su hacha en el portalón y sacado grandes astillas de ella. Empezó a subir la marea y hubo necesidad de retirarse, con pérdida de 50 hombres, entre ellos los tenientes Chalminley y Belings. Se suspendieron las operaciones por aquel lado y se enterraron. dos muertos para que no se desanimaran los vivos. Clifford pasó a bordo de su capitana para rectificar el plan de ataque. En el puente hablan sido derrotados con pérdida de mucha gente. Repuestos los ánimos, ordenó al día siguiente Cumberland que se desembarcaran tropas al otro lado del puente para poner al español entre dos fuegos. Se acercó un navío frente al Eacambrón con peligro de encallar, y empezó a echar en tierra tropa de refresco en sus botes. Iban comandados por los capitanes Coach y Druel. Aterraron en seguida doscientas picas, tomaron posiciones e hicieron frente a cincuenta mosqueteros españoles que los atacaron. Siguió desembarcando Clifford más tropa y el pelotón nuestro que los atacó tuvo que replegarse ante fuerzas superiores. Entonces, los defensores del puente tuvieron que abandonar aquel sitio cogidos entre dos fuegos por los sitiadores que aumentaban cada vez más. Al llegar a este punto de la narración tengo que rectificar al historiógrafo Brau (Hist. de Puerto Rico, pág. 109) que dice: "A este tiempo llegaba Mosquera con parte (le la infantería, pero ni siquiera pudo tomar posiciones, pues casi todos los soldados volvieron la espalda al enemigo, sepultándose en el monte". Dispénseme el inolvidable amigo Brau, que tomaría este equivocado informe de Mosquera en sus disculpas al Rey o de cualquier otro. No pasó así. Qué mucho tiempo tardó el gobernador Mosquera en acudir donde se batía el cobre de lo lindo. Bien pudo haber acudido con su gente del Morro al Puente de loa Soldados dos días antes donde españoles del retén y el paisanaje se batían contro Clifford y Barkley derrotándolos valerosamente, a pesar de disponer de más de mil asaltantes. Allí se batían criollos de empuje .como Gaspar Troche de Guzmán y Bernabé de Serralta, que tuvo que retirarse herido. Oigamos ahora al capellán cronista de Clifford: "Nuestros soldados desembarcaron felizmente un poco distante (leí fuerte rojo, donde los españoles estaban preparados para recibirnos; pelearon gallardamente por un corto espacio de tiempo, pero encontrándose en menor cantidad que los nuestros, hicieron una brillante retirada hasta llegas al bosque, donde hicieron su primer alto". Ese fuerte rojo era la caseta de madera pintada de rojo a cabeza del puente donde después se levantó de maposterla el fortín de San Antonio, que ya no existe,


HISTORIA DE PUERTO RICO DR LOLL Y TOSTE.

269

(1) pero que nosotros alcanzamos, y que tan brillante defensa hizo contra Abercromby en 1795. Y continúa en el uso de la pluma el capellán inglés: "Nuestros hombres marcharon directamente hacia el fuerte, el cual encontraron abandonado, y allí pasaron la noche. Cuando los botes regresaron donde su Señoría, la luna estaba tan brillante y la marea tan baja que no había esperanza de cruzar el brazo de mar hasta el próximo flujo de las aguas. En' el fuerte no había luz. Su Señoría dijo a sir John Barkley que había tomado el fuerte para abandonarlo en seguida. Algunos hombres pasaban del fuerte a las fragatas. Su Señoría acompañó a sir John Barkley hasta la bóveda, por no tener mayor seguridad. El capitán Rubesby, que fué a explorar los alrededores, dijo que el enemigo había desaparecido." A la mañana siguiente marchó el inglés contra la ciudad. Rompían la marcha las tropas de los capitanes Coach, y Onell. Ahora se caminaba sobré terreno firme rodeado de cerrado boscaje. Era lo que hoy se llama Segunda línea de Puerta de Tierra que está completamente urbanizada. Ocurría esto el Jueves S de Junio. A ambos lados del arenal estaba la selva virgen, impenetraba. ¿Porqué no se emboscó en esas maniguas el gobernador Mosquera con su infantería a causar bajas seguras en el enemigo? El conocimiento del terreno le era propicio. Juzgó más conveniente y seguro encerrarse prontamente en el Morro y dejar el casco de la ciudad al enemigo. Oigamos al capellán narrador: "Desde el fuerte rojo al pueblo hay milla y media, pero siendo el camino tan propio para emboscadas, y para la manera imprevista de atacar de dos irlande ses, no sentimos ni siquiera ladrar un perro, (2) de manera que con un gran sigilo llegamos al caserío, encontrándolo desprovisto de gente que pudiera hacernos resistencia. Fuera de los ancianos, mujeres yheridos, el resto había abandonado la población y refugiádose como última esperanza en uno de los fuertes del litoral llamado El Morro. Tomada la población empezó Cumberland a providenciar los modos de tomar las fortalezas. Se pusieron guardias por todas partes y se acuarteló la tropa cómodamente en las casas abandonadas por el vecindario. Se nombró un preboste y se empezó a hacer prisioneros en los españoles rezagados. Clifford envió un parlamentario al gobernador Mosquera, acompañado de un tamborilero, para notificarle la - ntrega del fuerte a la Reina de Inglaterra. I.a repuesta del Gobernador fué negativa. Acordó entonces Cumberland tomar el Morro acorralando la guarnición por hambre y así evitar pérdidas de vidas en su tropa, resentida con los dos asaltos al Puente de loa Soldados. (1) Se suprimió cuando el derribo de las murallas en 1616. (2) Lo que prueba que el pánico del gobernador de encerrarse en el castillo del Morro, se comunicó a todo el vecindario de la ciudad, dejando indefensos los sitios más estratégicos de la lu sts


270

HISTORIA DR PURRTO RICO DR CULL Y TOSTZ.

Situ6 una batería frente al castillo y les cortó todas los caminos por donde pudieran ser socorridos con bastimentos; principalmente situando embarcaciones armadas por la línea del mar y frente a la desembocadura del río de Bayamón. Al mismo tiempo para intimidar a los sitiados empezó a levantar plataformas y algunos gaviones para por dos partes distintas batir bien los paradones fronteros de la fortaleza. También emplazó baterías con dos culebrinas, dos semi-culebrinas y otras cuatro piezas más de artillería. Este artillado era de la misma ciudad, y refiere el capellán narrador que "entre ellos había una con la que los españoles habían herido poco antes a sir Nicholás Clifford." El sábado 17 de Junio estaba todo listo para comenzar el ataque al Morro, pero Cumberland lo defirió para 'el lunes 19. Todo este día tronó el cañón y la mosquetería. El 20 vino a tierra un trozo de paredón y se inició una brecha..:.Avanzaron los ingleses para forzar la puerta grande de la fortaleza. Al mediodía los españoles enviaron a Clifford un parlamentario, con un tambor batiente; pidiendo una conferencia. Clifford ordenó que dos capitanes ingleses parlamentasen con dos capitanes españoles. La entrevista tuvo efecto en un lugar apartado y seguro para entrambas partes. Los sitiados pidieron salir del castillo del Morro con banderas desplegadas, mechas en los fusiles y cargados, y abandonar definitivamente la plaza, dejándoles hasta el Puente de los Soldados y tomar tierra adentro el rumbo que quisieran. Además, devolverles sus prisioneros, sin rescate alguno, y sus esclavos. El Conde de Cumberland no aceptó estas proposiciones de los españoles. Y dictó otras combinaciones de capitulación. Son las siguientes: Serían respetadas las vidas de los sitiados; el Gobernador ytoda la oficialidad podrían salir del castillo armados: la tropa sin armas de fuego, con sus espadas y dagas: permanecerían en la .ciudad en calidad de prisioneros bajo su palabra de honor, para ser trasladados a otra posesión española, dentro de breves días: uno de los oficiales españoles, escogido por Clifford, le acompañaría a Inglaterra para ser presentado a la Reina, como testigo fiel de lo ocurrido: al mes sería devuelto a España, sin tener que pagar rescate. El Conde esperaría la contestación a las cláusulas de su exigencia hasta el siguiente día por la mañana. El miércoles 21 de Junio se entregó a los ingleses el castillo de San Felipe del Morro, y las autoridades vencidas se trasladaron a Santa Catalina. El 22 entró toda la flota inglesa en la bahía. El viernes 7 de Julio se embarcaron en dos naves el Gobernador y demás empleados de Real Hacienda y Gobierno por orden de Clifford con rumbo a Cartagena de Indias. El 8 de Julio parlamentó la gente de la Isla, trayendo bandera blanca dos negros; portaban una carta de Serralta, antiguo comandante, que herido de mosquete en el Puente de loa Soldados, se había retirado e internado en el país. Pedía al Jefe inglés permiso y garantía para él y sus amigos poder viajar sin peligro de ser atacado por las tropas vence-


H18TORIA DR PI*RRTO RICO DR COLL Y TOeTR.

S71

doras. Clifford concedió salvoconducto a Serralta 7 demb españoles para poder venir a la Capital, y si querían podían embarcarse en el navío que iba a conducir al gobernador Mosquera y demás empleados a Cartagena de Indias. El Conde de Cumberland había designado ya el personal que tenia que quedarse en la nueva colonia inglesa. En eso se desarro116 una terrible epidemia de disenteria, que lo mismo atacaba a los españoles como a los ingleses. Pereció de ella el valiente Serralta ya curado de su herida. En los primeros dies de Julio habían sucumbido de la funesta plaga 200 ingleses y había el doble en cama sin esperanzas de recobrar la salud perdida. Los barcos se quedaron sin tripulación la mayor parte. En primeros de Agosto habían llegado las bajas de ingleses a cuatrocientos fallecidos, y otros tantos convalecientes, que no pudieron ir por sns pies a bordo. Considerando la isla de Puerto Rico muy mal sana, determinaron los enemigos abandonarla. En esos días apresaron un barco de la Margarita con mil ducados en perlas, que tocó en San Juan en ruta para España, ignorando que la Capital y su puerto estaban en poder de los ingleses. Un grupo de españoles y el Provisor (1) entre ellos se habían concentrado en Loiza, desde donde emprendieron negociaciones (-On Clifford. Pedro Suárez, el ea-gobernador escribió al Provisor por conducto de un tal Vicente López. Presentóse también al Conde un tal D. Manuel Cordero y un tal D. Pedro de Pantoja, ricos propietarios que ofrecieron al vencedor unos cuantos quintales de gengibre. En eso se fugó de la prisión el ex-gobernador D. Pedro Suárez. Clifford cayó en desconfianza y montó en cólera, considerando que habría. alguna celada y conspiración para venir de la Isla Grande fuerzas superiores, de a pie y de a caballo, a atacarle cuando su gente estaba tan decaida y disgustada con la epidemia. Apresuró desde luego su regreso a Inglaterra llevándose 80 piezas de artillería, las campanas de la Catedral, vasos sagrados, alhajas y el órgano, alguna azúcar, muchos cueros y algún gengibre. Dejó al frente de su gente a sir John Barkley que había sido atacado de la peste reinante yestaba ya en franca convalencia como otros oficiales. Se llevó consigo los buques The Soasan, Royal Defensa, The Trigate, The Reout, The EUzabeth, The G-udana, más dos navíos que copó en la bahía, uno francés y el otro español. Quedóse sir John Barkley con el resto de la armada, The Aseentin, The Gallion, The Alcedo, The Consent, The Pegano, The Centurion, The Antonie y dos flibotes. Clifford se hito a la vela el 14 de Agosto. Sir John Barkley siguió capeando la situación dificil en que me encontraba, entreteniendo las negociaciones con el grupo de es1 i l El Obispado estaba en aids Vassals. El obispo Calderón estuvo hasta 159? y Vazques vino en 1800. 11 18


272

HISTORIA DE PUERTO RICO DA COLL Y TOSTE.

pañoles de Loiza porque la epidemia seguía haciendo bajas en sus huestes, y el 23 de Noviembre, día de San Clemente, abandonó la ciudad, según el cronista Torres Vargas. 155 días estuvo flotando la bandera del leopardo inglés en el castillo del Morro. Una epidemia había librado al cordero de San Juan Bautista de las garras del unicornio británico. Para los creyentes en milagros y prodigios sobrenaturales, había sucedido con nosotros algo parecido a lo de la Doncella de Orleans, en Francia. El cronista y capellán de Clifford, ferviente creyente, dice: "Dios no quiso que la isla fuera de los ingleses". Si la hoja del árbol no se mueve sin la voluntad de Dios, como afirma el profeta; la Providencia nos libró de caer en la canasta de John Bull. Felipe II, que nos había abandonado tan tristemente, fallecía entre tanto (1598) en su palacio del Escorial, atosigado de crueles dolores por múltiples enfermedades.

ESTADO QUE MANIFIESTA EL DESPACHO DE LA REAL AUDIENCIA DE PUERTO RICO EN TODO EL ARO DE 1837. (De la Gaceta de Gobierno, Feb. V de 1838.) Peticiones de todas clasps

1389

Expedientes Civiles. Indiferentes De Acuerdo De competencia Recursos de fuerza y protección

267 140 10 8 Total

Expedientes criminales

425 256

Pleitos Civiles. En artículo Interdictos Ordinarios Ejecutivos

52 6 22 10 Total

90


RI:AI. AC'llI1C\CIA I)R P['CRTI)_RICU.

Pleitox Criminales y Juzgados a que pertenecen. A la Real audiencia Capital Aguada Arecibo Caguas Coamo Humacao San Germán

3 60 35 30 12 31 49 29 Total

249

Delitos. Muerte Heridas y rifa Expendio de moneda falsa Falsificación de documentos Falsificación de documentos Incesto rapto y estupro Prostitución Incendio, Perjurio Robo y hurto Desobediencia y resistencia a la Justicia Fuga de la cárcel Armas prohibidas Injurias y malos tratamientos Asonada Abuso de autoridad Vagancia embriaguez y otros excesos Total

12 52 1 6 6 6 8 2 4 72 7 16 15 10 2 7 30 249

Penas y Reos. Ultimo suplicio Presidio, en calidad de retención en el de esta Capital Sin esta calidad En la Habana En el correccional de la Puntilla Obras públicas En la cárcel Destierro Privación de oficio Penas pecuniarias Compurgados

3 2 59 6 20 39 21 8 2 62 55


274

REAL AUDIENCIA DE PUERTO RICO.

66 60 28

Sobreseimiento Absueltos Prófugos Total

406

Oausas pendientes en poder drl Relator desde 20 de Noviembre último. Civiles Criminales Mandada pasar al Sr. Fiscal de S. M. después de la vista general de 23 de Diciembre Idem a los Procuradores de los reos Total

6 34 1 3 43

om

ite

y

Pus,

NOTA.—En los delitos no se comprenden los suicidios ni muertes casuales, que componen el número de 22, y en que se ha sobreseido. D. EI'ebio Núñez, Escribano interino de Cámara, eer eo: que V Nt&. do preeedente est6 sacado Scmente del libro diario y asiento que se fevan en la Zscdbanfa de Cámara. En ff de lo cual doy la presente quo Sano su la muy noble y muy leal dudad de San Juan Bantlat de Rico a die: de Enero de mil ochocientos treinta y ocho.—IU$UZd ffi6BEB. SUPLICATORIO DE LAS VECINOS SAN GERMAN A LA REINA ISABEL II PIDIÉNDOLE, EN 1859, LE RESTITUYAN SUS PRIVILEGIOS Y AYUNTAMIENTO. (Del Archivo , del Departamento del Interior.) El Ayuntamiento de San Germán, según consta en ua escrito del Sindico don José Maria del Toro, con fecha 24 de marzo de 1859, fué extinguido al instituirse por el Superior Gobierno el sistema de la Carrera Civil, aprobado por S. M., y fué reemplasado por la Junta Municipal. Ea abril del mismo año reunidos los vecinos confirieron un poder absoluto ante el Alcalde Coregidor del Partido, actuando como Cartulario y con asistencia de testigos, a los vecinos don José Maria Quiñones, Vicente Maria Quiñones y Juan Anglada para que a nombre y representación de loe comparecientes y del público en general acudieran por conducto del Superior Gobierno de esta Provincia, cómo mejor conviniere y fuera procedente, ante S. M. la Reina, N. Señora doña Isabel 2a. solicitando de su munificencia soberana se le restituya a esta Villa en el goce de los p. i-


SAN GERMAN EN

1859.

275

vilegios, gracias y mercedes con que en su origen la distinguieron loa Sres. Reyes antepasados, poniéndola de nuevo en posesión del Ayuntamiento que la regia en la parte municipal desde sus primitivos tiempos hasta el 8 de marzo de 1850 en que fué suprimido al establecerse el sistema actual de Corregimientos. Los Sres. José María Quiñones, Vicente Maria Quiñones y Juan Anglada han llevado a cabo su cometido, terminando sus actuaciones con el envio a Madrid del siguiente escrito: Sra: Don José María Quiñones, don Vicente Maria Quiñones y don Juan Anglada, hacendados los dos primeroe y el otro perteneciente a la clase del comercio de la Villa de San German en vuestra siempre Isla de Puerto Rico, tanto en su nombre propio como en representacion de otros hacendados, propietarios ycomerciantes de la misma Villa, contenidos en la adjunta carta de poder No. 1, que otorgado con la correspondiente venia tambien bajo el No. 2, se acredita, con la debida sumision y respeto a Los Reales Pies de Vuestra Majestad exponen: Que casi al tiempo de enarbolarse en estas Playas recientemente descubiertas el pendon glorioso de Castilla, erigíase yá en la parte occidental de la nueva colonia dicha población de san German, Villa Coét~nea casi y émula de la de Caparra, primer asiento de los pacificadores, algunos años antes (le transferirse y levantarse la Capital con la presente derominacion, al más salubre y conveniente punto de la Isle;.i que ocupa en la actualidad. Los oficiales reales estaban residiendo alternativamente en ambas poblaciones, donde tenían tambien sus casas, y con mfis especialidad durante las fundiciones del oro; habiendo en las que por primera vez se efectuaron en esta Villa en los años de 1513, 1514 y 1515, correspondido a B. M. por el quinto neto y el diezmo del de nacimiento, unos 16,500 pesos. En el propio año últimamente citado por Real Cédula de 4 de febrero, fueron nombrados los Reñidores perpétuoa de la misma Villa; cuyo concejo y jurisdiccion ordinaria en lo civil y criminal, se extendía y comprendió por muchos años la mitad de la Isla, con inclusion de las Riveras de San Felipe del Arecibo (1) y la del pueblo de Ponce; y esa mismo demarcacion de la mitad occidental de la Isla, ha comprendido también este Curato y Vicaría respecto al percibo de primicias, hasta que ha sido recientemente planteado el arreglo del Culto y Clero por Real Cédula de V. M. Invadidla por Caribes, saqueada por los piratas que con tanta frecuencia infestaban esta costa, en todas ocasiones se mostraron con el mayor valor y lealtad sus habi• (1) Error. La rit ra del Arecibo correspondía al Partido de Puerto B1ao. Al lado oeste del río de Camuy empezaba la jurisdicción del Partido de $aa Grmin.-0. ,y T.


~76

SAN GERMAN EN 1859.

tantea, sin desmentir, a pesar de su corto número, y de carecer de medios de defensa, aquellas recomendables virtudes traidas o heredadas de sus mayores. Algunos datos consignados en las historias y antiguas Crónicas de Indias, y sobre todo las Reales Mercedes y otras patentes demostraciones soberanas, que van transcritas en el atestado adjunto con el No. 3, son el más vivo e irecusable testimonio de tan beneméritos como esforzados servicios, reconocidos por la bondad de loa Augustos Monarcas Vuestros Progenitores. Continuando siempre en las propias muestras de adhesion y lealtad hacia la metrópoli, y en defensa de un Gobierno de quien recibiera las más caras instituciones y se reconocieran deudorep de su bienestar, contribuyeron con los mayores esfuerzos a sostener su sagrada causa en los Sitios de Holandeses e Ingleses; persiguiendo y acabando de exterminar a los primeros, conforme se manifiesta en una de las. mismas Reales Cédulas, y contribuyendo además de su gente, en el Sitio de Ingleses, con 2,000 pesos y 300 cabezas de ganado. Y esos nobles sentimientos, traidos desde su origen y demostrados en tantas ocasiones, se reconocen aun al presente como arraigados en este extenso vecindario. Pues, teniendo que cubrir en el último sorteo de reemplazos efectuado en noviembre del año anterior 127 bajas que existían en las dos compañías de milicias de esta Villa, se presentaron a llenarlas 120 voluntarios, por cuyo motivo sólo para las 7 bajas restantes tuvo que verificarse el sorteo: siendo semejante expoiitaneidad tanto más digna de atencion, en cuanto poco antes del indicado reemplazo hablase formado la Compañia de Caballería de dicha Milicia, correspondiente a la misma Villa, y mandada establecer nuevamente despues de algunos aloe de haber sido suprimida, en cuya formacion no había dejado ya de presentarse Cambien cierto número de individuos para servir voluntariamente aquellas plazas. Cuando por considerable mengua de su población y de los conductores de su riqueza se encuentran desgraciadamente las Poblaciones en manifiesta decadencia; cuando sus tradiciones y recuerdos históricos, que revelaran un estado de mucha mayor importancia, hayan llegado a tal desequilibrio con la situación presente, que no exista realidad y sólo la gloriosa página de aquellos recuerdos, en hora buena vayan decayendo tales pueblos en consideracion y prestijio, cediendo su lugar a otros, que aunque más nuevos y de origen menos brillantes hayan tenido la dicha de reunir para su desarrollo más ventajosas circunstancias. Pero, Vuestra Villa de San German, Señora, bien lejos de encontrarse en aquel estado de inanlelon y decrepitud. en el orden moral como en el físico está exenta


SAN GERMAN EN

1859.

277

de tal ruina, y por fortuna puede asegurarse, que desde la época de su fundación, se ha visto en mejor estado de prosperidad y adelanto como al presente se encuentra. La considerable extensión y el numeroso vecindario que esta jurisdiccion conhiene, son más que duplicados comparativamente con los dé cualquiera otra poblacion de la Isla; pues, ocupando este territorio poco más o menos unas 30 leguas de superficie, se extiende hasta las apartadas jurisdicciones del Pepino, Lares y Utuado, comprendiendo 28 barrios forenses sumamente populosos, con 7 pequeñas aldeas o caseríos y 3 ayudas de parroquia y una poblacion de 50,000 almas. En este numeroso vecindario y extension territorial no deja de corresponder tambien y de guardar proporcion la riqueza del mismo vecindario, calculada en el día en unos 3 millones de pesos, y distribuida en 40 haciendas de cañas, muchas de café, plátanos y otros ramos de agricultura, en la crianza de ganados, edificios urbanos, comercio y varias otras especulaciones e industrias, por todo lo cual está anualmente contribuyendo con más de sesenta mil pesos en los ramos de subsidios, ,derecho de tierra, gastos municipales, prestacion de caminos y demás cargas. No siendo tampoco de menor importancia la parte material de la poblacion, compuesta de unas 700 casas regularmente ordenadas, muchas de ellas de mampostería y algunas de primer orden; casa consistorial de moderna y elegante construccion, con establecimiento de- cárcel y reloj público; Iglesia principal de capacidad y bonita apariencia; cuartel de Milicias, tambien muy capaz y acabado de construir; hospital de caridad, Teatro, Cementerio, Convento que fué de PP. Dominicos, y otra Iglesia con la advocacion de San Sebastian; conjunto de circunstancias no muy frecuentes en estos paises Ultramarinos; y que unido a su situacion topográfica a más de 30 leguas de la Capital y al sur de la Isla y teniendo por dicha parte por límites el mar, con el famoso puerto de Gluánica y el otro de la Parguera, constituyen con razon esta Villa en un punto de importancia. Por tales consideraciones, con el mayor rendimiento SUPLICAN a V. M. los exponentes, tanto en su propio nombre como en el de los demas incluidos en el poder, que en vez de estar representados en la Administracion Municipal por una simple Junta de Visita, nivelados con otras poblaciones de segundo y último orden de la Isla, se digne Vuestra Real Clemencia concederles merced de Ayuntamiento, de que gozan las Villas de Ponce y Mayagfiez ; gracia que se prometen alcanzar los ocurrentes del bondadoso ánimo de V. M., cuya vida conserve el Altísimo


278

SAN GERMAN mN

1859.

dilatados años para la prosperidad de la Xacion puesta a su cuidado. San German 25 de abril de 1859. SEÑORA. A. L. R. P. de V. M. (Firmados) .luan Anglada, José Marra Quuñones y Viren te .liaría Quiñonca.

sus

lo

En apoyo de la anterior petición se acompañaron los siguientes documentos: Real Cédula de 25 de junio de 1626 dando gracias a los vecinos de San Germán por haber rechazado a los Holandeses en su ataque a aquella Villa. Real Cédula de 20 de setiembre de 166() cediendo el Rey a los vecinos de San Germán el quinto o lo demás que le tocare de las presas que hicieren para que lo partieran entre si. Real Cédula de 15 de junio de 1680, al Gobernador y oficiales reales de Puerto Rico sobre la satisfacción de 24,380 reales a los vecinos de San Germán. Real Cédula de 2 de octubre de 1688 haciendo merced a San Germán de la cantidad de 500 pesos para que se emplearan en la fábrica de la Iglesia Parroquial. Una carta dcl Obispo que contiene un voto de gracias por mandato de S. M. el Rey a los vecinos rle San Germán por fidelidad y amor a fi. M., de fecha mayo 28 de 1691. Real ('édnla de 2 (le octubre de 1688 al Gobernador de Puerto Rico sobre que debía ejecutar con los oficios de Alférez Mayor y otros (le Ayuntamiento que estal,an vacíos en la Villa de San Germán. Real Cédula de _►;► de junio de 1692 que contiene la merced de 300 pCSoc para el Convento de Santo l)omiugo. 1 otras varias en favor de la Villa v vecinos. Real Cédula de 28 de enero 1705 a la Real Audiencia de Santo Doniiugo para que oyese en justicia a la Villa y vecinos de San Germán con motivo de una multa de 2,500 pesos impuesta por el Gobernador a los vecinos y que había de ser repartida a prorrateo entre los mismos, sin excluir a las mujeres. Real Cédula de 15 de febrero de 1705 concediendo a la Villa de San Germán el privilegio de que sólo pudiese ir a cortejar al Gobernador de Puerto Rico un Regidor o el Procurador General. Petición intimando al Gobernador de Puerto Rico del acatamiento de los privilegios de la villa de San Germán. Esta petición fué firmada por el Procurador General de la Villa de San Germán don Luis Colín de Torres con fecha 12 de junio de 1706. Escrito y Diligencias acerca de la solemnidad de sacar el Real Estandarte. Fecha 11 agosto 1809. Los anteriores documentos fueron autorizados por los Sres. .losé R. Nazario y .losé T). Quiñones y Ramos, encargados de la


SAN GSRMAN zN

1859.

279

Escribanía de don Tomás Ramírez de Arellano, en Ban Germán, y aparecen certificados por los Escribanos de la Villa de Mayagüez don Rafael Bello, Luis Capó y Eugenio de Morto. En el mismo expediente se encuentra un estado comprensivo del censo de almas de San Germán por el cual se vé que la población de aquella Villa en el aüo 1859 era de 50,885 habitantes. No dice el expediente cuál fué el resultado de la petición presentada por los vec►nos de San Germán y firmada por los Sres. Juan Anglada, José Ifa. Quiñones y Vicente Ma. Quiñones.

CARTA POLÍTICA DE HOBTOS A OI.OZAGA EN 1868. (De EL MUNDO, de San Juan.) Barcelona, febrero 29, 1868. Ecmo. Sr. D. Balnstiano de Olázaga, París. Muy Sr. mío, digno de todo mi respeto :—Si yo, que nunca lisonjeo, el justisimo dictado que rechaza su modestia, al leer su carta del IS de febrero, hubiera exclamado: "Pues tenía razón! es el jefe intelc+toral del partido li.►crol". Pero no lisonjeo porque no miento sino medito, v sabía absolutamente que decía la verdad. Confirmada su carta. y esto es decir a Ud. con qué profundo placer la leí. con qué viva contrariedad he dejado, por mis ocupaciones, de contestar a ella. Al hacerlo, reciba Ud. las manifestaciones del agradecimiento que merecen sus consejos, su franqueza, su ingenuidad y sus observaciones. Las tendré siempre tan presentes que ya las tenía presentes antes de hacer, y al hacer, lo mismo a que las refiere Ud. No sería Ud. lo que es, estadista de sólida razón, movido por ella, dirigiéndose a la realidad de ella en la vida política, si aceptara incondicionalmente para España el sufragio universal. No me maravilla, pues, que sólo como poder constituyente lo acepte su perspicacia :—y precisamente por haber pensado "en el resultado que probablemente puede dar según la fuerza relativa de los partidos".—precisamente por haber atribuido a Ud. la atrevida evolución que el progresista, por medio de El Universal ha hecho, —precisamente por dudar de la eficacia, aquí, del sufragio universal como poder auxiliar de la soberanía del pueblo—es por lo que lo he limitado, aceptándolo y reclamándolo "como medio eficaz de educación política" Hay en esto una contradicción, y lejos de esconderla, la proclamo. Confesar la contradicción, es verla: verla, es dominarla.


280

CARTA DE HOSTOS A OLOZAGA EN

1868.

la

Si es cierto que la fuerza relativa de los partidos (yo diría la inercia intelectual) expone, con el sufragio universal los triunfos de la libertad, no es menos cierto que el sufragio universal es un aguijón para la pasividad de los pueblos acostumbrados a esperarlo todo del absolutismo. Menesteroso, antes que todo, de acdói►, de movimiento, de lucha, de iniciativa individual, de vida propia, el pueblo español no sabrá, no querría aunque supiera, dirigir la fuerza qne se le entrega en contra de los mismos que la ponen en sus manos; guiado por los tradicionalistas, caerla inmediatamente en la perturbación de que hace tantos afios está huyendo, y o los rechazaría, o volvería a su quietud primera; aquí están combatidos los peligros del sufragio universal, como expresión de la soberanía del pueblo. (fríelo, por el contrario, la propaganda inteligente de la prensa; exúltese su dignidad; enséñele a practicar asiduamente sus derechos; aplíquese a su vida de relación, a sus necesidades, a su acción privada, a la industria, al comercio, al tejido social, y el sufragio de todos, la intervenciónde todos en la gestión política, educará rápidamente este país. Inteligencia, inteligencia es lo que falta. Triunfe la libertad; sea inteligente su iniciación, y este pobre caquéctico ocupará en la armonía europea el puesto que su carácter y su situación geográfica (expansión hacia Occidente, torpe y brutalmente dirigida) están hace tres siglos perdidas. En mi intención, pues, el sufragio universal no es un arma puesta en manos de los enemigos de él, sino un remedio violento, destinado a poner al enfermo en movimiento. Es completamente cierto, y nosotros estamos experimentándolo, todo cuanto dice Ud. sobre los peligros, de la reaparición de los diarios liberales; y hondamente previsor el temor que tenía Ud. de divisiones intestinas y de torpe oposición a los conservadores. Al llegar aquí, llega para mí repetición del vivísimo placer intelectual que me trajo su importante carta. He estado, desde que en 1865 tomé ml humilde parte en la vida pública, diciendo fue la actual revolución que se elabora tendrá por primer efecto la creación de un partido conservador, de un verdadero partido conservador, hijo de la libertad, para conservar la libertad conc uistada. En vano lo había dicho: o no lo entendían o afectaban no entenderlo: ciegoa de buena fe, me creían ciego, y jóvenes, hombres experimentados, eminencias consagradas e inteligencias oscurecidas, todos habían o convenido friamente, o desacordado con vehemencia. Es Ud., y también lo esperaba, el primero que eatiaua en su honda significación mi pensamiento. Por eso, antes de empezar a desarrollarlo (y hasta ahora, El Progreso está sondeando) debo buscar su aprobación a lo que intento. Ea esto: demostrar que los partidos obedecen, conscia o ineonsciamente,


CARTA DE HoBTOs A oLOZAGA zN 1868.

981

a la lógica de los hechos; que se está en un momento de renovación; que si esto se realiza y de ello salen un partido liberal libre de toda antigüedad tradicionalista, y un partido conservador, independiente del torpe miedo a la libertad que hasta hoy ha tenido; que si este partido se forma por iniciativa del liberal, y con elementos liberales, no será temiblQ a la libertad, lo favorecerá, lo hará radical en el país; y que finalmente, si esto se hace con valor, sin las oscuridades de conducta con que ha empezado a hacerse (rechazando por enérgica a la juventud, entregándose por completo a los ya confesos de falacia) la revolución, la verdadera revolución, la que puede enlazarse con la que conmueve sordamentea Europa, triunfará en España. El pensamiento en mi, señor, es viejo; pero el sentimiento es joven: por eso hablo con tanto abandono. Ud. sabe lo que signifi~a el consorcio de esta juventud y esta vejez. Puesto que tan propicio está Ud., sírvase Ud. dirigir a nuez` tro estimado corresponsal, voluntad bien dispuesta, pero inexperiencia manifiesta. Y a ml que, por cansado de los menguados de inteligencia y de corazón, tan vivamente anhelo la correspondencia con la inteligencia segura de st misma y el sentimiento enérgico del bien, no me olvide, y ayúdeme Ud. con sus consejos sabios. Afín en esta época, podría hacer algo; pero luchando con mezquindades de toda especie, con reservas insensatas, con prevenciones de ciegos, concluiría por cansarme. Al hablar de las contrariedades que encontramos, no es posible omitir dos que, por poco que me preocupen, puedan ser capitales. Una de ellas se refiere a nuestra declaración de principios que lTd. se habrá dignado ver en el programa de El Progreso. Declaramos en él que queremos GOBIERNO y ASAMBLEAS coloniales para Cuba y Puerto Rico. La mala fe, secundada por el patriotismo ciego, ha dicho que queríamos la Independencia de las Islas, es decir, lo contrario de lo que dice la declaración. Deseo saber si Ud., como yo, opina que las Antillas no pueden seguir regidas como Jo están; si opina Ud., como yo, que el régimen actual nos lleva inevitablemente a la Anexión; si Ud., como yo, desea la pronta independencia de Cuba y Puerto Rico; pero de tal modo, que independencia no sea rompimiento de relaciones, sino creación de las que no existen hoy; de las relaciones del afecto y del interés material, moral y etnológico. La otra contrariedad es la que se refiere a las torpes acechanzas que aquí se nos han puesto por las empresas de periódicos, incluso él para quien Ud. me rece mienda benevolencia y disposiciones favorables. Sobre esto, dos palabras. No haré nada en pro ni en contra. Yo abandono los torpes a su torpeza.


I82

CARTA DE HOSTOS A OLOZAGA F\ 1868.

Perdóneme Lid. la eternidad de la carta, y asegúrese el verdadero respeto y la activa estimación con que soy de usted atto. .c, s. q. b. s. m. Eugenio Marín de Aostos.

(1)

(1) Salustiano de Olozaga fué un político y publiscista español eminente. Figuró en tiempos de Fernando VII. Encarcelado en 1831. •Fugóse a Francia. Regresó a España en 1335. Fué diputado por Madrid y Logroño. Orador elocuente y enérgico. Fué embajador en París en 1840. Fué Presidente del Congreso en 1843. Subió al Poder en Noviembre de ese año. Forzó a la Reina Isabel II de 14 años a firmar la disolución de las Cortes, por lo cual fué acusado en pleno parlamento por Gonzalez Bravo, encausado y desterrado. Perteneció al Partido Progresista. En 1861 pronunció un violento discurso contra la Reina Isabel y tuvo que expatriarse a Paris donde permaneció en constante comunicación con los elementos revolucionarios de 1868. Regresó a Madrid al triunfar la Revolución de Septiembre de Prim, Serrana y Topete. Fué nombrado Embajador de España en París por el Gobierno Provisioral. Siguió la política reaccionaria de D. Juan Prím.en el Poder y apoyó al Duque de Aosta para ser electo Rey de España. Formó parte de su gobierno. Cuando se dividieron los Amadefstas, y unos se fueron con el Duque de la Torre y otros con Ruiz Zorrilla y Amadeo renunció al Trono de San Fernando, Olózaga fué electo por el Rey para que escribiera el documento dirigido a las Cortes y firmado por el caído monarca haciendo su renuncia. Es un documento histórico de mucho mérito. Se leyó en el Parlamento español y fué designado, por unanimidad de votos, D. Emilio Castelar, el gran orador para contestarlo. También es un documento de mucho mérito el del eminente tribuno democrático. Pidió su retiro de Embajador de París ( por tercera vez) en el verano de 1873, muriendo poco después. Su cadáver fué trasladado a Madrid y expuesto en el salón de Conferencias del Congreso. Se enterró en el cementerio de San Nicolás. Pertenecía a la Real Academia Española de la Lengua, en la que ingresó en 1871. Su discurso de recepción versa sobre la Lengua Castellana. Le contestó el gran Hartzenbusch. Fué el primer orador de su tiempo, a quien. eclipsóCastelar. Olózaga tenía sobre las Antillas españolas la misma opinión política de sus contemporáneos, excepto un Pi y Margall y otros por el estilo. Los hombres de la Revolución le jugaron la cabeza a los Antillanos. Vino a dar la libertad de los Esclavos la República. Para tales políticos hablar de Libertad en las Antillas de Cuba y Puerto Rijo era hablar de Independencia. Por eso, Cánovas del Castillo traicionó e hizo quedar mal a Martínez Campos cuando pactó la paz del Zan. 16n con los cubanos. Cuando Sagasta se presentó a la Reina Regente en 1897 y le dijo, que había que dar a Cuba y Puerto Rico la £utonon~Le, la Reina impresionada le contestó: "Pero no me han dicho ustedes siempre que la Autonomía era la perdición de las Antillas?" Y Sagasta le replica: Más perdidas de lo que están no lo pueden estar, Señora". Perdidos en los campos de Cuba el último hombre y la última peseta, como aconsejaba Cánovas del Castillo y el mismo Castelar, el hábil político D. Práxedes quiso jugarla última carta; pero ay! fué demasiado tarde! Ya la suerte esestiba echada y el Destino había fallado en contra de España.--C, y T.


PURRTORRIQURÑiOa ILUaTR18.

º$º

PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES JOSE SEVERO QUIÑONES Por Cayetano Coll y Toste. I. Cuando yo me vine a vivir a la Capital en Diciembre de 1891, noté la necesidad que había en la Audiencia de fundar la plaza de Médico Forense; y empecé a trabajar con los diputados a Cortes en ese sentido. Por fin obtuve la creación de la plaza y en 14 de Agosto de 1893, de real orden fui nombrado Médico Forense de la Real Audiencia Territorial de Puerto Rico—Entonces fué que conocí y traté al licenciado D. José severo Quiñones. En el viejo caserón de los Padres Dominicos, donde estaba instalaida la Audiencia, había un salón biblioteca de los Abogados, y allí solía yo refugiarme a esperar mi turno para comparecer en estrado. Siempre venía un alguacil a avisar a uno que había sido llamado por el Presidente de Sala. Entre tanto, cogía un libro de los anaqueles y mataba el tiempo. Otras veces, se dialogaban con •uneabogado que también esperaba su turno. Varias charlas amenas sostuve con D. Pepe Quiñones, peleona simpática y atrayente: contextura de viejo hidalgo castellano: trigueño color: grandes patillas andaluzas: mirada franca y altiva : sonrisa cortés y modales finos. Un día, hablando conmigo del caso que iba a defender en Sala, penetró en el salón D. Francisco de P. Acuña, nos saludó caballerosamente, y pasó de largo a ponerse su toga y birrete, a prisa, pues había sido llamado. Al pasar de nuevo frente a nosotros, se paró y dijo a Quiñones: —Compañero, tengo que enviarle un pico, que le debo, le corre prisa? Se lo enviaré hoy. Y se fué. D. Pepe no pegó la hebra en la charla anterior; se quedó mirando fijamente a Acuña que se alejaba por el corredor, y una vez perdido de vista, me volvió a mí, y me dijo con ingenuidad: —Cuando yo vine de España era el abogado mimado de loe españoles. No podía atender a la hermosa clientela que reuní en mi bufete. Vino la política en 1871 y me metí de lleno en la candente lucha: tuve infinidad de disgustos: y los españoles conservadores, fieramente le volvieron la espalda a mi bufete. Este... —Quién es éste? Hombre, el compañero que acaba de pasar por aquí. —Ah! Don Francisco de P .. . —81. Acababa de llegar de San Germán o Mayagües, no se metía en política, frecuentaba Catedral, y, como es buen aboga-


284

rt EaTORRlQi'A)~oS 7i.T'RTRES.

do, toda mi clientela fué a caer a su despacho. Hoy, él está rico y yo pobre. —Tal vez sea, que él ha sabido economizar sus ganancias y us• Y que haya sido activo en su bufete v usted remolón. Yo no. ted recuerdo ahora, en unas fiestas de gallos en Camuy, haberle visto a usted cruzando dinero fuerte a favor de un gallito del doctor Lamela, llamado El Víbora. —Estaba usted allí? —Como que el gallo contrario era de un hermano mío y se llamaba El Cigarrillo. —Lo recuerdo bien! Todo blanco. Muy paradito. Lerdo en los tiros volados. Pronto se tiñó de sangre: entonces yo aposté cien pesos contra él. Estaba a mi lado el licenciado Juan Ramón Ramos, de Manatí, y me dijo :—no juegue contra ese gallo que es un asesino.. . —Cuando se teñía de sangre su pluma, era la hora de apostar a él. El Goleador llevaba una pluma del gallito en la boca, y cuando la arrojaba era la señal de jugar a favor del Cigarrillo. El gallito enarcaba el cuello, lo estiraba y doblaba el pico, y se iba recto hacia el contrario. Era segura la muerte del adversario. No daba más que una picada. —Cómo se llamaba? —El Cigarrillo. —Y qué se ha hecho de ese gallo? —Nunca se perdió. Tuerto y viejo lo dedicó mi hermano a dar buenos hijos. No sé más! No me gustaba la gallera. Iba a ella por seguir a los amigos. —A mí me gustan con delirio; y sigo jugándolos en la Carolina. —Pues esa debe ser una de las causas de no tener usted dinero: pues la gallera es un vicio detestable... —Qué quiere usted, hay que matar el tiempo y buscar distracciones al espíritu. II. En eso el alguacil le avisó que había llegado su causa. Púsose la toga y el birrete y se fué para la Sala. Yo le seguí y me metí en un cuartito, que estaba seto por medio detrás de donde se sentaba el Tribunal. Encontré allí al licenciado Figueras, que era Oficial primero. Yo podía entrar en aquel local reservado para el Presidente de Sala, por ser Médico forense y muy amigo de D. Vicente Fernández Vázquez, el Presidente; era también médico particular de él y su señora. Empezó el juicio. Se trataba de un incendio en despoblado. El fiscal acusó. El Presidente dió, la palabra al abogado defensor. La defensa fué una oración forense en toda regla. D. Pepe estaba en su cuerda. Seis párrafos dichos con entonación ciceroniana: persuasivos: el acusado era inocente, por cuanto había pegado fuego a un bohío que él mismo había hecho, lo quemaba


FUF.RTORRIQL'EYOS ILU8TRI0S.

286

.

.

.

sin perjuicio de tercero, para hacer otro muevo y mejor: quiso impresionar a su mujer y nada miss: no ha habido idesgracias personales: ni intención maligna en el hecho: la Guardia Civil al instruir este proceso no ha sabido calificarlo; en este terreno tales guardias son unos ignorantes y no se les puede exigir ciencia jurídica al cuerpo de orden público llamado Guardia Civil, no se ha instituido para estos fines y lucen lo que pueden; pidió el sobreseimiento de la causa con las costas ide oficio. El Presidente interrogó al acusado: —Usted pegó fuego al bohío? —Sí, señor. —Y, por qué? —Yo había dicho a mi mujer que cuando venia de la tala quería encontrarla en casa, para que me diera café caliente. Ella se iba a charlar al vecindario. Aquel día tenia yo mucha sed y no había ni agua en la casa. Para castigar a mi mujer y dominarla, pensé quemar el rancho y hacer luego otro mejor. Saqué' todo fuera. Como las yaguas del techo y costado eran muy viejas ardió en seguida. Mi mujer vino corriendo muy asustada: se puso a llorar y yo a reir. Ahí tienes por andar fuera charlando.. . —Y su mujer es buena? Es su esposa?, interrumpióle el Presidente. —Somos casados por la Iglesia, porque yo soy cristiano. Mi mujer es un ángel de buena: cuando me vió riendo, ella también soltó la risa, al ver que nada se perdía, y que yo lo había salvado todo; me puse a clavar nuevos estacones y a la caída de la tarde llegó una pareja de la Guardia Civil: me hizo unan cuantas preguntas y me trincó con una cuerda y me llevó preso al pueblo a pie, ni siquiera me dejaron montar una bestia, que los vecinos habían traído, para evitarme el viaje a rastras. —Quién había presente cuando usted pegó fuego al rancho? volvió a interrogar el Presidente. —Naide, señor! Yo solo! —Pobrecito!, murmuró por lo bajo el Presidente, que Figueras y yo lo oimos bien. —Se fastidió!, me dijo Figueras al oido. Ha podido negar, y ha declarado con honradez y sinceridad. No vale aquí nada de eso; y cuando el Presidente dice, por lo bajo, Pobrecito, es que lo va a rajar. Efectivamente, le echó frescamente cinco años de presidio, por incendio en despoblado. I). Pepe salió de larAudieºcia bufando y tirándose de las patillas. ,Al tropezar conmigo me dijo: —Qué le parece? Esto es inicuo! —Todo lo he presenciado desde el cuartito reservado de D. Vicente. Estaba allí Figueras. Amigo mío, nuestro pobre jíbaro, tan sincero y veraz, que pudo haber negado y declarar el hecho casual por no haber testigos, ha pagado los vidrios rotos de lo que está haciendo Maceo en Cuba, que lleva el incendio de oriente a occidente envuelto en los pliegues de la desesperación. D. Vicente actúa por orden superior.


!86

PUtRTORRIQL's1o8 ILUBTRZS.

—Ah! tiene usted razón! Pero, qué triste concepto de la justicial. ..

no

No volví a ver a D. Pepe Quiñones hasta la implantación de la Autonomía. Subimos al Poder y se le dió la Cartera de Agricultura, Industria y Comercio. —Acepto, siempre y cuando el Dr. Coll y Toste se haga cargo de todo, pues yo no entiendo nada de eso .. . Acepté la Subsecretaria y lo hice todo. Tuve buenos empleados a mi disposición. El primer oficial era Fortunato Vizcarrondo, activo y cumplidor. Ocupamos la casa número 4 altos, de la calle de la Fortaleza. Al cuarto día de haber ocupaklo nuestros puestos, me dijo D. Pepe: —Tiene usted que ir a Santa Catalina a leerle al gobernador Macias los acuerdos tomados en la Secretaria. —Qué ha pasado? —Ayer me dijo el general: Quiñones, yo tengo mucha conme. lee los acuerdos y firmo en barfian`za en usted; pero usted becho. Yo respondile: Lo mismo hago yo con el Subsecretario, que es quien los hace. Pues dígale a Call y Toste, me respondió, que venga 'él a leérmelos. —D. Pepe, no puedo complacerle. El primer .día que fui a su despacho a leerle un aouerdo, usted me preguntó donde tenía que firmar, porque estaba dictando la defensa de un pleito a su escribiente y no quería perder tiempo. Luego, por otras causas tampoco me dejaba leerle los acuerdos tomados. Yo debo leérselos a usted y usted al Gobernador. —No se pierde nada, amigo mío, todo eso me es empalagoso y yo no entiendo nada de agricultura, industria y comercio. Que vaya Fortunato a recoger la firma del Gobernador, si usted no quiere ir. IV. —Le traigo una mala noticia! me dijo otro día D. Pepe. —Qué pasa? —Cuba le ha cerrado la entrada a la hoja de tabaco kle Puerto Rico. He acordado con Macias hacer un uplicatorio a la Reina Regente para que intervenga.Redacte el cablegrama. —Nada de eso, D. Pepe, eso es un disparate... —Y qué hacemos? —Nada más claro! Lo violento engendra lo violento! Golpe por golpe! Pongamos una fuerte contribución a la entrada en Puerto Rico del tabaco cubano elaborado. —Y vamos a fumar pitillos de los sobdados y jumamos de los jíbaros? No juegue! No hay nada que iguale a un cigarrillo habanero y a una breva cubana .. . Pésnl p(anl amigo mio. Tan buenas son nuestras vegas cosco las de Vuelta Abajo. Ahora mismo haré un decreto que


rUSRTORRIQII Iti~ oí3 I LU8TRY1S.

UT

usted firmará y enviará a Fortunato a Santa Catalina a recoger la firma de Macias, permitiendo en el país toda fábrica de cigarrillos y tabacos elaborados con nuestra hoja de nicociana sin pago de contribución por cinco años. Y le cerramos la puerta al tabaco pulido de la isla hermana con un fuerte impuesto aduanero. Y triunfará usted!... Y dicho y hecho. Y de ahí proceden nuestras fábricas de cigarrillos y de tabacos. Cuando vino el cambio de nacionalidad ya elaborábamos el tabaco nuestro en competencia con el de Cuba. V. Muñoz Rivera tenía empeño que cuando viniesen los aluericanos a San Juan le encontraran a él de Premier en el Gabinete autonómico. Habíamos ganado las elecciones, pero Macias se resistía a abrir las Cámaras. El jefe kiel Gabinete lo era D. Francisco Mariano Quiñones. Muñoz me dijo un día: —No puedo conseguir que Macias abra las Cámaras, y quiero que cuando vengan los Americanos a San Juan me encuentren de Jefe del Gabinete. Quiñones, por defender a su pariente D. Francisco, también se opone. Vea a ver si lo convence .usted. —Y, qué plan tiene usted para el nuevo gabinete? —Quiero separar Justicia de Gobernación y darle esa carWra a HErnández López. Pero para crear una nueva Secretaria tengo que suprimir la de Agricultura, Industrias y Comercio, cuyos ramos agrego a la +de Fomento. IJsted irá a la Secretaría de

Hacienda y a la de Fomento Carbonell. —Me gusta la combinación por cuanto asciendo. hoy mismo el asunto con Quiñones.

Trataré

VI. —D. Pepe, porqué se opone usted a la apertura de la Cámara? —Porque Francisco y yo quedamos en la calle con el plan de Muñoz. —Yo creo que no! D. ¡'ancho puede ser nombrado por D. Luis, que es Secretario de (iobernación y seguirá siéndolo, Alcalde de San Germán; y usted pasará a Presidente de la Audiencia —Pero Muñoz no me ha dicho nada de eso. . . —Pero, se lo digo yo, autorizado por él. —En ese caso. conforme!. . . Y así pasó, con un pequeño incidente. Tuve yo que ceder mi Secretaria de Hacienda a 1). Juliáu F. Blanco, por cuestión p lítica. Benítez, de Viequez, se la .pidió a Muñoz, bajo la base 'de paaarae D. Julián con armas y bagajes. . . Muñoz iUI1)u~io como única exigencia, que no harta 1). Julián nombramientos que un fueran de acuerdo con él. Tomó posesión D. Julián del cargo ) aeostnmbrado siempre a hacer su santa voluntad, por su carácter recio e independiente de siempre, el primer nombramiento que 11 19


288

PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES.

hizo fué el del licenciado Morera de Subsecretario, sin la venia previa de Muñoz; y así otros, rompiendo al mes sus relaciones. Yo ful a ocupar mi Secretaria de Hacienda.

Cuando las célebres elecciones pulidas (le 1872: tiempos agrias y de pasiones políticas desenfrenadas: toeóle a D. Pepe Quiñones presidir unas elecciones en la Casa Consistorial de San Juan. El atrabiliario Gobernador había prohibido que los empleados votasen, a fin de favorecer a los Conservadores. Le dijeron al gobernante, que D. Pepe Géigel y otros empleados puertorriqueños de la Intendencia iban a votar a pesar de su prohibición... Montó en cólera el tozudo procónsul y allú se fué, en su oportunidad, a impedirlo con su presencia en los comicios. La sala del Consistorio estaba llena de puertas al balcón. Llegó el Gobernador y se asomó a la entrada principal del salón donde se estaba votando. Iba seguido de sus ayudantes. Le hicieron hueco. No podía entrar en la sala: lo prohibía la ley: a no ser requerilda la fuerza por la Presidencia. Llegó el turno de votar a D. Pepe Géigel, se levantó de su silla y entregó su papeleta a Quiñones. El Presidente la echó en la urna y dijo en alta voz con rctintin que lo oyera el General: —D. José Géigel votó!... El Gobernador dió media vuelta, y bajando las escaleras del Municipio, acompañado de un prócer incondicional, dijole emocionado: —Este hombre es un carácter: procurad atraedlo a vuestro Partildo. Los Incondicionales en lugar de seguir el sabio consejo del general le negaron a Quiñones la sal y el agua. Y como el Nmercio de la Capital era todo de españoles incondicionales, el bufete profesional de Quiñones .sufrió un gran quebranto, en beneficio de Cuevillas y Acuña alejados de la política candente. VIII. D. José Severo Quiñones y Caro, nació en san Juan el 8 de Noviembre de 1839. (1) Se gradu6 Ide Bachiller en FilosoJia en el Seminario Conciliar de la calle del Cristo, antes de que ese centro docente se pusiera bajo la dirección de los Padres Jesuitas. Ingresó en él en 1550 y terminó sus estudios en 1864. Pasó a la universidad de Sevilla a estudiar Derecho: en aquellas aulas cursó los dos primeros años ide la carrera; y fuése a la de .Ma(1) Era hijo de D. José Gabriel Quiñones y Vizcarrondo y de Da. Ceíarima Caro y Roig de Lluis: su padre era dueño del predio azucarero Inpeis Viajo, en la jurisdicción de la Carolina, y pasó toda su vida dedicado a las labores de su hacienda: murió en 1881 y en 1863 su esposa.


f`CBRTURRIQC6ÑOti fi.UsTRz's.

i!$'

drid en 1857, donde obtuvo el título de Licenciado en Derecho civil y canónico en 1860. Al año siguiente regresó a la tierra natal y en 1862 empezó a ejercer la profesión. Fué Consejero de Administración de real nombramiento. De 1871 a 73 Vice-Presidente de la Diputación Provincial. En 1897 Jefe de la sección de Administración civil ide Puerto Rico, e Intendente. En 1898 Secretario del Despacho de Agricultura, Industria y Comercio. Luego Delegado a la Cámara de Representantes. Con el cambio de nacionalidad fué designado por J. R. Brooke, primer gobernador militar americano, para Presidente de la Audiencia Territorial. Al implantarse en 1900 el Gobierno Civil en la Isla, el gobernador G. W. Davis, que organizaba la implantación del nuevo régimen civil, lo recomendó para Presidente del Tribunal Supremo. De Washington indicaban un ameni cano. El gobernador me consultó el caso, pues todavía era Secretario Civil, y le dije: —Echar a Quiñones a la zanja y poner un abogado americano en su lugar causaría muy mal efecto en el país. El se ha portado muy bien en su cargo, es persona querida, y usted debe echar su cuarto a espadas por él. —Así lo haré!. . . Y así fué. Si entonces nombra MacKinley un continental, se hubiera seguido luego la rutina, y ni D. Conrado Hernández hubiera +sustituido a Quiñones, ni D. Emilio del Toro estaría ahora en su sillón presidencial. En tan tranquilo y elevado puesto le sorprendió la Intrusa el 6 de Marzo de 1909. Después, en .1914, Mayo 19, se trasladaron aus despojos mortales a la Capilla Franciscana de la Orden Tercera. IY. La política lo arruinó en sus primeros tiempos y la política lo encumbró en sus postrimerías. Tan abatido estaba por haberse metido en política, que cuando vino el cablegrama de Madrid de haber subido Sagasta al Poder y habernos reunido en la casa de Muñoz Rivera la Junta directiva del Partido Liberal, y algunos amigos adictos, a celebrar el triunfo de nuestros correligionarios de España, le invitamos a tomar una copa de cerveza. Se destapó el espumoso licor, y cuando regresó el mensajero con su negativa, tuvimos que tomar la cerveza sin espuma, por haber estado pacientemente esperando al ilustre criollo. No embargante, cuando después subimos al Poder el primerrecuerdo de todos fué hacer justicia a la víctima del coloniaje vil. Sirva esto de enseñanza a los que se acobardan en la lucha por la patria irredenta! Es preciso no desmayar nunca! Los derechos de un pueblo jamas caducan! Tarde o temprano Júpiter lanza la chispa eléctrica, y el pueblo oprimido surge a h vida de la Libertad y la Justicial. . .


$90

EL GOBERNADOR MARIN, EN

1896.

ALOCUCION DEL GOBERNADOR D. SABAS MARIN A LOS HABITANTES DE PUERTO RICO AL TOMAR POSESION DE SU ALTO CARGO, EN 1896. (De la Gaceta Oficial) HABITANTES DE LA ISLA DE PUERTO RICO:

se

Al hacerme cargo del importante puesto, que me ha sido confiado por S. M. y su Gobierno, cumplo con el grato deber de saludaron, aunque amargado por la pena que me cansa sustituir a mi inolvidable antecesor, cuyo recuerdo no dudo será imperecedero para vosotros. Cumpliendo los deseos y las instrucciones de S. M. y del Gobierno, y los míos propios he de consagrarme con todas mis fuerzas, y hasta donde mi inteligencia alcance, al sostenimiento de la paz moral y material que por ventura vuestra disfrutais, como base principal de todo progreso; y a mejorar en cuanto sea dable, lo que relaciona con los intereses morales y materiales de esta Provincia, el cumplimiento de las leyes, el respeto a los legítimos derechos y la justicia para todos. Para lograr éstos fines, y corresponder a la confianza que en mi se deposita, cuento fundadamente con la cooperación de los funcionarios todos, y la cultura, sensatez y buen espíritu de sus habitantes, que se complace en reconocer, vuestro Gobernador General. BABAS MARIN. SOLDADOS, MARINOS Y VOLUNTARIOS:

es-

Al tomar posesión de la Capitanía General de esta Isla, dirigiros por primera vez mi voz, debo eapresaros la confianza que tengo en vosotros para el sostenimiento del orden y la integridad de la Patria, silo que no es de temer, peligrasen; y que sabriais sostener el honor de nuestras armas a la altura que lo mantienen nuestros compañeros de la Isla hermana. Por fortuna la paz que reina en esta Provincia, no hace necesarios vuestros esfuerzos, pero cuento con vuestro entusiasmo, para que esteis dispuestos a acudir donde fuere necesario, y sigais siendo modelos de subordinación, instruccivn y disciplina,, base principal de los Cuerpos armados ycontinuar mereciendo la timación y cariño de vuestros Jefes y la de vuestro Capitán General BABAS MARIN. Puerto-Rico, 15 de Febrero de 1896.


EL APELLIDO

cucuf.

231

QUIEN TRAJO A PUERTO RICO EL APELLIDO CUCHI.RELACIGN DE LOS MÉRITOS, EJERCICIOS LITERARIOS, GRADOS Y PITULOS DEL LICENCIADO D. JOSÉ CUCHI Y ESPINGS, ABOGADO DE LOS REALES CONSEJOS. (Del Archivo particular de Coll y Toste) Consta en un documento impreso en España en 1833, y existente en el Ministerio. de Gracia y Justicia que Cuchí era natural de la villa de Reus: hijo de legitimo matrimonio de D. José Cuchí y Carreras y de Da. Josefa Espinós y Borrás: y de edad de veinte y nueve años cumplidos. "En el real seminario de la .ciudad de Tarragona estudió matemáticas, lógica, metafísica y filosofía moral, en los cursos de mil ochocientos veinte á veinte y dos, habiendo defendido un acto de conclusiones menores. En las universidades de Barcelona, Valencia y Granada ganó ocho años de leyes y uno de sagrados cánones, habiendo sacado en todos la primera censura, y particularmente en el quinto; la especial de aprovechamiento singular. En veinte y uno de Enero de mil ochocientos veinte y sei; hizo oposición á una prebenda familiar del mayor y Real Colegio de Santa Cruz de la té y Santa Catalina Mártir de la ciudad de Granada: y habiendo merecido se le aprobasen sus actos por unanimidad, la obtuvo en competencia de otros co-opositores, desempeñando con esmerado celo y probidad nada comun todos los cargos anejos á ella, y cuantas comisiones del mayor interes se le han confiado: correspondiendo siempre de una manera muy satisfactoria al aprecio con que le distingue dicho Mayor y Real Colegio. En veinte de Junio de mil cohocientos veinte y siete se opuso en la referida universidad de Granada, al grado de Bachiller en derecho civil que se adjudica gratis todos los años, con arreglo al plan de estudios vigente, al estudiante rico ó pobre mas sobresaliente en doctrina y conducta, cuyos actos le fueron aprobados neminc diserepantc: y declarado acreedor á la gracia que pretendía, le fué conferido el mencionado grado por sobresaliente, cuya recomendable y encarecida nota está inserta en su respectivo título. En el claustro celebrado en veinte y uno de Octubre de mil ochocientos veinte y ocho, fué nombrado Sustituto del primer año de Instituciones civiles, cuya cátedra desempeñó por espacio de (los tercios consecutivos de curso académico de veinte y ocho k veinte y nueve.


892

EL APEI.LID(1 CUCHI.

.

.

En otro reunido el veinte y- tres de Octubre de mil ochocientos veinte y nueve, se le nombró asimismo para la cátedra de quinto año, Digesto-romano-hispano: la que sirvió todo el primer tercio del escolar de veinte y nueve á treinta. En veinte y nueve de Julio último se recibió de Abogado en los Reales Consejos. y se le expidió titulo de tal en primero del siguiente Agosto. Por Real orden de veinte y nueve de Setiembre del mismo año, se le nombró para auxiliar los trabajos de la Secretaria de la Junta instalaba pea la formación del proyecto de Código criminal. Ultimamente consta que por su religiosidad, sanas ideas, honradez, y asidua aplicación, ha merecido el mejor y mas distinguido concepto tanto de la Ilustre Corporación á que pertenece, momo de las personas mas juiciosas y timoratas. Así resulta de los documentos que ha exhibido, y se le han devuelto." "Es copia de la original que existe en esta Secretaria de Gracia y Justicia, y del Estado de Castilla de la Cámara-Madrid, diez de Diciembre de mil ochocientos treinta y tree." Fué nombrado Alcalde Mayor de la Villa de Arecibo, para sustituir á D. Antonio calvez, que fué el primero que desempeñó este cargo judicial, en aquella población creado por real cédula de 19 de Julio de 1831. Cuchi :o ocupó diez años. Luego ejerció en la misma Villa de Arecibo la carrera de Abogado hasta 1870, que se trasladó a San Juan y de la Capital se fué á Barcelona donde falleció en 1874. Estuvo casado con Da. Brigida Arnau y Caamaño, hija de Arecibo, de la cual tuvo seis hijos: Enriqueta, (1) José, (2) Adela, (3) Isabel, (4) Brigida (5) y Felipe (6). Adela casó con el Dr. Cay. Coil y Toste, de donde salen los Coll Cuehf.

allla

(1) Enriqueta casó con el ingeniero puertorriqueño Enrique Berrocal y vive hoy viuda en Barcelona. (2) José, es el pintor Caohy, que vive en Barcelona. (3i Adela, casada con el Dr. Coll y Toste vive en Santurce, en Los Pinos: de cuyo matrimonio proceden el Lcdo. José, el Lcdo. Cayetano, el Dr. Victor y el ingeniero Franlc y dos hijas Luisa y Enrigveta. (4) Isabel vive soltera en Madrid. (5► Brigida murió joven en San Juan. (6) Felipe, fué abogado como su padre, desempeñó varios cargos públicos en la Judicatura y falleció en Nueva York.


Fi'NDACIÓN DE MAYAGÜEZ.

293

FUNDACIÓN DE MAYAGÜEZ Y DATOS REFERENTES A ESTA CIUDAD, POR EL DR. CAYETANO COLL Y TOSTE, HISTORIADOR DE PUERTO RICO. San Juan, marzo 25 de 1924. Sr. Dr. don Cayetano Coll y Tóste, Historiador de Puerto Rico. Santurce. Mi estimado dan Cayetano : Estamos preparando una edición sabatina en El Imparcial, dedicada a la culta ciudad de Mayagüez, cuya publicación será posiblemente en los primeros días del entrante mes de abril. Con el fin de dar a nuestros lectores un informe exacto del origen histórico de Mayagüez ,ruego a usted me haga el favor de ilustrarme sobre este interesante punto, de la manera misma que lo hizo usted, cuando publicamos la página dedicada a la bella ciudad arecibeiia. Esperando ser complacido por su bondadosa atención, me es grato reiterarme a sus órdenes, suyo amigo y admirador, Arturo Nicoiou Jiménez. Villa Los Pinos, Marzo 28 de 1924. Sr. Don--Arturo Nicolau Jiménez, San Juan. Mi distinguido amigo: Voy a procurar complacerle en su petición: 1• En tiempos del gobernador Don Esteban Bravo, en 19 de julio de 1760, presentó al Gobierno Insular Don Faustino Martinez de Mathos, por si y a nombre de la mayor parte de los habitantes asentados en las riberas del río Mayagüez, (no Yagüez como anotan algunos pseudohistoriógrafos) una solicitud para que fuera declarada Pueblo aquella aldea o lugar, dándole el nombre de Nuestra Señora de la Candelaria; y que se llevara a efecto con arreglo a las Leyes de Indias y al permiso que tenía del Rey el citado Martinez de Mathos, agregando a• su jurisdicción una parte del vecindario de Añasco. El gobernador Bravo de Rivero dispuso que el peticionario se presentase en la villa de San Germán, que compareciera a la presencia del alcalde de primer voto don José Nazarió, para que se otorgara la Escritura de Fundación de un nuevo Pueblo, con arreglo a lo que prescriben las Leyes de Indias, dando las fianzas correspondientes y fijando dos años para cumplimentar dicha escritura. En 20 de agosto del mismo año, los vecinos Don Juan de Aponte y Don Juan de Silva corn.


S94

Ft NDACIóN DE MAYAVT;EZ.

que

parecieron ante el airalde de San Germán y cedieron sin interés algunos el terreno que se necesitara de sus estancias para la fundación del Pueblo. El 21 de agosto se eligió el sitio para construir la iglesia parroquial, comprometiéndose los vecinos a costear la fábrica de dicho templo, escogiéndose para su emplazamiento 40 varas de longitud por 10 de latitud. iuterin r;e levantaba la iglesia de piedra y- cantería, se hizo una Ermita de madera en terrenos de 1)on Esteban Irizarry, para los auxilios espirituales necesarios y todo lo referente al culto católico. 2' Se le fijó a Mayagücz de jurisdicción, de norte a :'nr cuatro leguas, y de este a oeste dos. Colinda por el norte con Añasco, por el sum- con Cabo Rojo, pot• el este con San Germán y San Sebastian y por el oeste con el mar ( canal de la Mona). Se dividen sus campos en los barrios Salud, Rio, Candelaria, Marina Melidim►al, Marina Setent nona I, Quemados, Sabanetas (donde nació I). Pedro G. <<vyco en una estancia de su padre)—Algarroho, Rio Cañas, rnanajibo, Sahalns, Río Hondo, Montoso, Miradero y Rosario. 3' Pasan por el territorio de Mayagüez los ríos Cañas, que es afluente del Guaorabo, (le Añasco, eu la parte del barrio Sabanetas, y nace en las montami;ls del norte de dicha jurisdicción. El río Casey, que tiene el mismo origen y aporta sus aguas también al de Añasco. I)e igual nodo los ríos _arenas, ilayagüeeillo y la (imwgaba. El de ifuyayiirc, que sale al puerto. El río sondo, afluente del Guanajiho. L:►s quebrarlas se llaman Caño Grande, Leguisanu, h'ut•ni:►s. K:mrreto, Naranjos, Oro y- Grande. 4• La iglesia parroquial de mamposterfa se concluyó en 1780. Don Pedro TomAs de Córdova (lice equivocadamente en 1680.—Supongo error de imprenta. Está bajo la advocación de Nuestra Señora de la ('an+ielaria. En 1430 se puso en planta la construcción de nueva iglesia. ( nu 58 varas de longitud y 28 de ancho, con tres naves y ueho altares y se concluyó en 1836. 3° En 1328 tenía Mavagüez 18,'367 habitantes, clasificados: r•n 7.758 blancos, acomodados; 3,130 agregados, 410 negros libres, .t,089 mulatos y 3,860 negros esclavos. En dicho año tenía 62 trapichea melaeros, de madera, con 1,387 cuerdas de caña en cultivo. 21 trapiches de hierro, 26 molinos de café; 20 alambiques. Y mucha ganadería. v frutos menores y hortalizas. 6• La ensenada de Mayagüez está limitada al norte por la disPunta del Algarrobo, y al sur por la Punta de Guanajibo, ta cuatro nmillas de la otra punta. En el puerto antiguamente hizo construir el gobernador don Miguel de la Torre una batería para defenderlos de los corsarios colombinos. 7' El nombre de Mayagüez procede del lenguaje indo-antillano. Significa lugar grande de aguas. De Mayagüey, surgió Mayagüex, Mavagnés y por último Mayagüez. Sus poetas la han tramado La ultauu dcl Oeste. En su plaza principal se levanta una estatua de Cristóbal Colón, porque ésta ciudad le disputa a Aguada y a Aguadilla el Desembarco del gran Almirante en sus eostat cuando descuhrió esta isla.


FUNDACIÓN DE MAYAGÜEZ.

895

en

8° En 29 de Diciembre de 1835 obtuvo el título de Villa, con derecho a constituir Ayuntamiento. 9' En 1841 sufrió un terible incendio que destruyó la mayor parte del caserío, quedando útiles solamente 40 casas Toda la isla acudió con sus donativos en auxilio del desgraciado vecindario que se quedó sin hogares. El gobernador Méndez de Vigo se portó con hidalguía y caballerosidad poniéndose al frente de la reconstrucción de Mayagüez. 10' En 1865 se construyó el Hospital de San Antonio, a expensas del acaudalado vecino don Antonio Blanes. 11' En 10 de Julio de 1877 se le concedió a la villa, que lo era desde 1836, el título de CIUDAD. 12' En 1895 se construyó por suscripción popular un Asilo de Pobres. 13' Cuando el cambio de nacionalidad, en 1898, tenía Mayagüez 35,132 habitantes constituidos así: 1 belga; 1 suizo; 1 haitiano; 2 filipinos; 2 mejicanos; 2 portugueses; 3 africanos; 9 alemanes; 13 americanos; 18 ingleses; 3`3 venezolanos; 31 holandeses; 36 dinamarqueses; 46 italianos; 56 canarios; 70 dominicanos; 74 franceses; 80 cubanos; 96 árabes; 96 mallorquines; 1,586 Peninsulares; y 32,885 puertorriqueños. 14' Escuelas públicas en pueblo y barrios, tenía Mayagüez, en 1898 treinta y tres. Sabían leer y escribir el 22 por ciento. 15' Tenía siete ingenios azucareros en explotación con 1,171 cultivo. Y de cafetales 6,050 cuerdas. En cuerdas de caña pastos 21,76. Las demás, hasta 33,707 en cultivos de tabaco, y otros frutos; montes y malezas. Contaba con 7,218 cabezas de ganado. 16' La riqueza urbana contaba con 405 casas de mampostería; 2,867 de madera y 1.,2 de mampostería y madre; Bohíos tenía 235. 17' Eu industria y comercio tenía 5 almacenistas de víverei; 5 deg éneros; y 5 de calzados; 1 almacenista de maderas; 5 abastecedores de carnes; 1.3 abogados; 3 dentistas; 6 médicos; 4 farmacéuticos; 14 barberos; 2 donfas ; 0 panaderías; 3 taonas de lustrar café; 5 imprentas; 2 notarías; 72 pulperías; 2 periódicos políticos; 19 tiendas de diversos efectos; 3 zapaterías y 54 ventorrillos. 18' Su presupuesto municipal de 1898 a 99 ascendió a 179,300 pesos 11 centavos. 19' Es patria Mayagüez, de muchos puertorriqueños ilustres, y de la eminente poetisa Alejandrina Benítez, madre del dulce cantor patrio José Gautier Benítez. El valiente guerrillero cubano Juan Rius Rivera vió en ella la luz primera, en 1848; héroe de las dos guerras separatistas de Cuba, la del 68 y la del 95. En Mayagüez nació el erudito estadista Federico Asenjo en 1839; el batallador periodista José R. Freyre, director de la Razón, en 1837; el poeta satírico José Ma. Monge, que firmaba con el seudónimo Justo Derecho, en 1840; el atildado poeta Manuel Maria Sama, en 1850; el eximio jurisconsulto Salvador Mestre y Mo-


296

FUNDACIÓN DE MAYAGi'EZ.

ra, en 1852; el astuto politico don Pedro Gerónimo Goyco en 1808; el malogrado vate Rafael S. Monagas, en 1891 y últimamente el ilustre literato Mariano Riera Palmer, y algunos otros que se me han quedado en el tintero por olvido involuntario. Y queda usted complacido, señor Nicolau Jiménez. Cordialmente, Canyetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico. NARRACIÓN HISTÓRICA. TERRIBLE CHOQUE 1)E UNA CARABELA CON UNA BALLENA. (Por Cayetano Coll y Toste.) I El 4 de Mayo de 1548 partían del puerto de San Juan con rumbo a. España tres carabelas latinas: la capitana, la Saneti FCpiritus, al mando del maestre Mateo Fernandez; la. Sanct Johan, que dirigía el maestre Amador (Ion~alez; y otra nave, cuyo nombre ignoramos y el de su piloto. A los trece días de navegación la Sanct Johan, que por más velera iba delante, "vido por su proa passar de luengo dos ballenas muy grandes, que se sumieron é no las vido mas".—Esto le contempló el piloto, marino portugués, llamado Manuel Baez. A las pocas horas dió la carabela "tan recio encuentro en una de las ballenas", que se detuvo la nave y empezó a zozobrar, haciendo agua. Incontinente, los marineros corrieron a dar la bomba "é salía el agua mezclada con sangre de ballena". Entonces, el maestre, como hombre diestro, se bajó por la proa del barco para explorar el daño ocasionado a su buque "é vido que entraba la mar en el navio como por una puerta grande por mitad de la quilla de la caravela, que estaba toda abierta por de baxo". Y el barco se hundió rapidamente. II

"los

De la Sanct Johan., acudieron aprisa a socorrer a los náufragos que nadaban cogidos a objetos que flotaban del buque hundido. Algunos marinos, buenos nadadores, se echaron al agua a prestar auxilio a sus compañeros de viaje, vistos en tan horrible aprieto. Echóse el batel al mar y entró a dirigirlo el piloto Mateo Pernandez, salvando de una muerte segura 28 náufragos, mas dellos naturales de la ysla de Sanct Johan".


NARRACIÓN HISTÓRICA.

297

III Encontróse en apurado lance el arcediano de la Catedral de Puerto Rico, presbítero D. Pedro Gonzalez Prieto, y el canónigo D. Juan Gallegos, de la misma iglesia. Además de los reverendos padres, salvaron la pelleja Francisco Caro, mercader, Alvar Diez, también comerciante, y vecino de la isla de Palma, Ga8par Acevedo, Diego Alemán y Diego de Mazaramboz, naturales de Puerto Rico. Los maestres del navío Mateo Fernandez y Lope Rodríguez mas doce marineros se acogieron a nado a las naves compañera» de viaje. Este es el único caso que conocemos del naufragio de un barco, que al cruzar el Atlántico, choca con una ballena. Y termina el cronista de Indias esta narración con esta Silo. sofica exclamación :"Oh desastre é peligros de la vida humana, que como se consultan con los pecadores, ami se ofrecen á quanto puede subzeder, como ciegos, ciegos é mal considerados. ¡ Quanto, más seguro es el azadon y sus sudores?"

DATOS SOBRE LA ANTIGUA CASA DE BENIFICENCIA, HOY MANICOMIO. (Del Archivo particular de Coll y Toste) El Asilo de Beneficencia empezó á construirse en el mes de Mayo de 1811. siendo Capitán General de la Isla, Don Santiago Méndez de Vigo, cuya obra fué dirigida gratuitamente por el Coronel de Ingenieros Don Santiago Cortijo; y se terminó en Marro de 1847, siendo Gobernador General el Conde de Mirasol, importando, la suma de X178,913.25 centavos. El Manicomio empezó á construirse en el año de 1862. Este edificio pasó a la Diputación Provincial en el año de 1871. Las obras de ampliación del Asilo de Beneficencia empezaron el dia 12 de Marzo de 1896 y terminaron el 2 de Marzo de 1897. Se acordó poner en la lápida la siguiente inscripción: "Comenzaron las obras de este asilo en 1841, siendo Gobernador y Capitán General el Excmo. Sor D. Santiago Mendez de Vigo; se terminaron en 1847, bajo el Gobierno del eminente General Excmo. Sor Conde de Mirasol. En 1897 y con la dirección del Vice Presidente de la Comisión Provincial Excmo. Señor Don Manuel Egozcue se construyó la planta alta del edificio, apadrinando la bendición del local, hecha por el Iltmo. Sor D. Fray Toribio Minguella, loa Exemos. Sres. D. Sábas Marin, Gobernador General de esta Provincia y su distinguida esposa Doña Matilde de León de Marín."


298

i.:\ FUENTE DE AGUILAR, DE SANTIIRCE.

REAL CI DULA I)EL REY FELIPE SEGUNDO EN 1551, PARA LLEVAR EL AGUA DE LA FUENTE DE AGUILAR A LA CIUDAD DE SAN JUAN. (Del archivo de Indias. Est. 47, cajón 3. Leg. 57-14.)

la

años

El Rey: Por quinto Alonso Perez Dfartel, en nombre de la ysla de San Juan, me a fecho rrelacion que en la cibdad de puertorrieo de la dicha ysla, se a cobrado, de algunos años a esta parte, uno por ciento de las mercaderías, que allá re llevan, para el Edificio de la. Fortaleza de clieha cibdad, y que por Vos a sido mandado que no se lleven mas la dicha areria, y que lo que della se avia cobrado subió hasta quinientos y cinquenta (550) pesos de oro, poco mas ú menos, y que la dicha cibdad tiene neecesidad de traher a ella la. Fuente de Aguilar, porque tiene muy gran falta de agua, y que al traer el agua de la dicha Fuente costava muchos dineros, é que la dicha cibdad no tiene Propios para gastar, lo que es nescesario en ello, é me soplicó en el dicho nombre, que pues tanto beneficio se segnfa a aquel pueblo de traller la dicha Fuente, le hiciese merced de lo que ansi e avis cobrado de la dicha avería, para que se ga'tase en traher la dicha Fuente, y lo que mas fuese menester pare ello, diesemos licencia para que se echase por sisa o rrepartimicnto entre los vezinos y estantes en la dicha cibdad, o eoñno l' mi merced friese, é yo acatando lo susodicho y quanto Iloblccimiento seria de la dicha cibdad traerse á ella la dicha Fuente, por la presente tenemos por bien, y mandamos, que lo que hubiese sobrado de la dicha everia, hasta en cantidad de quyvientos é cinquenta (550) pesos, mas o menos, se gaste en hazer traher á la cibdad el agua de la Fuente: é mandamos á las personas en cuyo poder estubiere depositado lo susodicho que lo dé y entregue al Conseso. Xustycia é Regidores de la cibdad para que se gaste en lo que dicho es, que con su carta de pago y el traslado, signado delta my Cédula, lo doy por bien dado, y si para traher la Fuente non ba:;tasen loe dichos quynientos é cinquenta (550) pesos, lo que mas fuere menester damos licencia é facultad á la cibdad para que puedan echar la mitad de lo que ansi faltare peor sisa, en vino é aceyte é otras cosas que les paresciere, con que no sea en carne, y la otra mitad lo echen por rrepartymiento entre los vezinos y moradores de la cibdad, de qualquier estado que sean, pues de derecho están obligados á contribuir en ello por el beneficio que reciben, y en la orden del rrepartymiento se guarde lo que el derecho permite: la qual dicha sisa y rrepartymiento dure por tiempo ele seys años, y no mas; y mandamos al Conseso, Justycia é Regidores de la dicha cibdad, que de dos en dos embien al Conseso de las Indias razon de lo que a montado dicha sisa é érrepartymiento, y en que se a gostado, y en que esta-


299

LL FUENTE DE AUUILAR, DE BANTURCE.

do está la obra de la Fuente.—Fecha en la villa de valladolid á treynta dias del mes de junio de mill é quynientos é cinquenta y un años.—Yo, la Reyna.—Por mandado de su Magestad, SU Alteza: en su nombre, Juan de Sdrnwno. (1) OTRA REAL CEDULA DEL REY FELIPE SEGUNDO SOBRE LA FUENTE DE AGUILAR, EN 1568. (Del Archivo de Indias.Eat. 47—cajón 3.—Legajo 57-14.) El Rey.—A nuestro governador de la ysla de san juan de puertorrico.—Juan de la Peña, en nombre desa y-sla, vezino y abitante en ella, me ha echo rrelación, que por el año de mill quynientos cincuenta y uno uvilnos mandado dar Cedula nuestra para que del averío del uno por ciento que se cobraba de las mercaderfas que se llevaban á esa ysla, para ayuda en la obra y Edificio de la Fortaleza, della se diesen para ayudar é traher una Fuente á esa cibdad de puertorrico quynientos é cinquenta pesos de oro, é se entregasen á la Justicia é Regimiento desa cibdad: para lo que más fuese necesario aviamos dado licencia é permision para que la mitad dello se echase por sisa en el vino é el aceyte é otras cosas, y que la otra mitad fuese por rrepartymiento entre los vezinos y moradores desa cibdad, por término de seys años, y que acaso, por estar la Fuente de la otra parte de un brazo de mar, y averse de azer, como se hizo una puente, que toma de una parte á otra, por donde la agua avia de venir y los dichos quynientos, y cinquenta pesos, que para ello aviamos

a

(1) El Cabildo acordó componer primero los puentes, que estaban en muy mal estado e impedían llevar el agua de la Dente de Aguilar la Capital, "de donde esta cibdad se sustenta".—Acordó también el Consejo Municipal echarle síes a los cueros y al azúcar, que se sacara para fuera de la isla. Le pusieron a cada cuero y a cada arroba de azúcar la tributación de " :eys granos de mala moneda", que correspondía a cinco maravedises y medio de buena moneda. Se calculó que en uh año esta síes daría 1.5Q0 pesos de mala moneda: Nombraron para dirigir las obras al vecino Alano Moreno de Santana, "persona de mucho cuydado é deligencia é fidelidad". según reza el cronicón, con cincuenta pesos de sueldo mensual. Hubo necesidad de subir la sisa de cueros y azúcar a medio real de plata de la mala moneda, que equivalía a cinco quartos medio. (menos de cinco centavos) Además, se puso la contribución del uno por ciento de avaluo de todas las mercancías que entraran en la ciudad. Y se nombró a Juan Guflarte de Salazar para esta cobranza. Todo fué aprobado. Formaban el Cabildo Francisco Bahamonde de Lugo, gobernador; Sancho de Arcos y Juan Gsdlarte de Saiasar, alcalde ordinarios; y Juan Ponce de León, Martín Aceituno de letrada, Fernán Perez, Manuel de Thanes y Diego de Qíiellardaea, regidores. Y Rodrigo Ramírez escribano público y de cabildo. En 1550 el caserío de la Capital era muy reducido, las casas de madera techadas de paja, casi 'todas terreras, algunas de altos, cubiertas de tejas de Castilla. No habla aljibes. Traían el agua del río de Bayamón en lanchas y los aguadores la llevaban a domicilio en barrilitos de 50 cuartillos. Estas lanchas atracaban en la dársena de la Puerta de San Juan. En las cacas pudientes usaban tinajeros con piedras de destilar de Canarias.— Gof y Toca.


300

LA FUE'.Ts: DE AGUILAR, DE SANTURCE.

e

mandado dar, non averse pagado, y ser la obra tan costosa: en los seys años de licencia non avía cobradose la cantidad que era necesaria para acabar de traher la Fuente, como dice me constaba, por cierta información recaudo de que ante Nos, en el nuestro Conseao de las Indias, hizo presentation suplicandome que para que oviese complido efeto la traida de la Fuente, de que tanta necesidad avia en esa cibdad, fuesemos servido de prorrogar é alargar por otros seys años mas la licencia y permision de que se pudiese echar sisa 6 como la mi merced fuese, é porque yo quiero ser informado del estado en que está la traida de la Fuente á esa cibdad de puertorrico, y de lo que en ello se haze, y quanta cantidad será necesaria para acabarse de traher, y de donde se podrá sacar y proveer lo que para ello fuese necesario, para que sea con menor perxuicio é inconveniente que la impusición de la dicha sisa, é sin daíio de nuestra hacienda, vos mando que embyeis ante Nos, al Conseso, rrelacion particular dello, de lo que mas os pareciese que en lo susodicho debemos ser informados, juntamente con vuestro parecer, para que visto todo, proveamos lo que mas convenga.—Fecho en Madrid á diez y nueve de diciembre de mill é quynientos e sesenta e ocho años.—Yo, cl Rey.—Por mandado de su Magestad, Francisco de Eraso (1). BANDO DEL GOBERNADOR FRANCISCO BAHAMONDE DE LUGO, PROHIBIENDO SALIR DE LA ISLA DE SAN JUAN SIN SU PERMISO, EN 1569. (Deb Archivo de Indica. Est. 47, cajón 3. Lag. 57-14.) Este es un traslado bien é fielmente sacado de un Bando é Pregon, que el ilustre señor capitan Francisco Bamon de Lugo, governador é justicia mayor en esta cibdad é ysla hizo apregonar ante mi Rodrigo Ramírez, escribano público delta cibdad: su tenor ea éste que se sigue: Manda el muy magnífico señor capitan Francisco Bamon de Lugo, governador e justycia mayor en esta cibdad é ysla por su Magestad rreal, que ninguna persona, de ningun estado ny condi(1) Este real mandato de la Corona mató los buenos auspicios de la anterior real cédula de 1551.—E1 Cabildo de San Juan había llegado a construir el puente, que luego se llamó 1sl Puente de los Soldados y hoy se denomina 161 Puente de San Antonio. Este trabajo preliminar era necesario para emprender el conducir las aguas de la Puente de Aguilar a la ciudad distante una legua de' aquel sitio. El Cabildo necesitaba para construir nuestro primer acueducto prorrogar la contribución impuesta únicamente por seis años. La Corona negó la prórroga y el proyecto se quedó en agua de cerrajas. La espantosa centralización, a mil y quinientas leguas, de querer manejar la administración de estos paises, como si los españoles que estaban acá fueran unos estúpidos y solamente sabios y entendidos los de Madrid, daba lugar a que una vez sc diera en la cabeza dei clavo v diez en la herradura. Y lo peor que esto subsistió en el gobierno español hasta la liquidación total de Cuba, Puerto Rico y Filipinas.—Ooll y Teste.


BANDO DEL GOBERNADOR BAHAMONDE, EN

1569.

301

clon que sea, sea osada de hurtar ny tomar barco suyo ny ageno, para irse ny ausentarse del puerto delta cibdad, ny de otro qualquiera desta yola, sin espresa licencia del dicho señor governador, é fee de los ofyciales de su magestad de como no debe nada á la rreal hacienda, é ny de dia ny de noche haga la fuga é ausencia, so pena ultra, ya de los Bandos apregonadas é publicadas, de la vida si es ombre de baxa suerte, é si de mas calidad pena de dozientos azotes é la tercera parte de sus bienes para la cámara de su magestad, lo qual su merced manda que hagan é complan por ser cossa que conviene al servicio de su magestad é á la custodia y guardia desta ysla, conforme á sus rreales mandatos é cedulas é provisiones, é ninguna vaya contra lo susodicho so pena de traición é alevosia contra su rey y señor; quien, sea seglar, quien sea eclesiástico, los susodichos en la fuga si tropiezan con los guardias que su merced tiene puestas en los puertos y costas, é otros logares diputados donde de ordinario y estraordinario su merced suele y acostumbra mandar poner las dichas guardias, les protesta todo el daño que les viniere, 6 venir pudiere, é que los dichos guardias y centinelas, como á tales rrebeldes é traydores los puedan matar si se les de fendieren, é manda su merced el señor governador, que este Bando sea apregonado publicamente porque venga a noticia de todos é ninguno pueda pretender ignorancia, é ansi lo mandó é firmó de su nombre Francisco Bamon de Lugo. En puertorrico diez y siete del mes de julio deste año de mill quynientos sesenta años y nueve. Ante my Rodrigo Ramire:, escribano público é del cabildo delta cibdad. E por voz de Gerónimo Barrero, pregonero, estando en la plaza pública desta cibdad se apregonó el Bando, en altas voces, siendo testigos Diego Maldonado, escribano, e Hernan Nuñez Carrasco é Francisco Martin Rucho é otros muchos vezinos. (1)

(1) Este Bando de Bahamonde de Lugo, en 1569, prueba el estado decadente y espantosamente crítico que atravesaba la colonización española en esta Isla, después del descubrimiento y conquista de México y el Perú. No se explotaban los placeres auríferos: el brazo fiadlo había desaparecido, el brazo africano no estaba al alcance del empobrecido poblador. La caña se empezaba a explotar en trapiches melaeros y el corambre (cueros secos) no se podía exportar más que por el puerto de la Capital, único abierto al comercio: y éste obligatorio con Sevilla solamente. El contrabando con holandeses e ingleses, salvó la Isla -de una ruina total; y así lo informaron a la Corona posteriormente comisarios regios competentes como D. Alejandro O'Reilly e historiadores como fray Iñigo Abbad.—Ooll y Toste.


302

CARTA DR D. FRANCISCO C. AMADi0:

CARTA DEL SECRETARIO DE LA CÁMARA AL HISTORIADOR DE PUERTO RICO.

aAiñARA DI RZPRZaZNTA1~TZ8 Ds PQZBTO R1C0• aeetete►rfa.

Junio 24, 1981. Señor:--En la sesión celebrada en el día de ayer por la Cámara de Representantes !de Puerto Rico, correspondiente a la Primera Legislatura de la Décima Asamblea Legislativa, el Hon. Representante sefior Félix Santoni, presentó, y la Cámara aprobó, la siguiente MOCION "Para una petición que creo que la Cámara no tendrá inconveniente en aceptar. Anoche se aprobó aquí, .por unanimidad, la Ley aboliendo para siempre la pena de muerte. Yo, si la Cámara no tiene inconveniente, suplicaría que por el Secretario se dirigiera una comunicación al Historiador de Puerto Rico, Honorable Cayetano Coll y Toste, informándole que la Asamblea Legislativa ha abolido para siempre la pena de muerte. Ese es un acto trascendental y glorioso. Aquella frase "no cortad cabezas, iluminadlas", ha tenido aquí una sublime consagración. Yo creo que ha sido un acto de resonancia espiritual; podríamos decir entonces y podemos decir ahora: Gloria a Dios y Paz y Progreso para todos." Y en cumplimiento del acuerdo de la Cámara de Representantes, tengo el honor de transcribir a usted dicho moción para su conocimiento y demás efectos.—Muy atentamente, (firmado) FRANCISCO C. AMADEO.—Secretario de la Cámara de Representantes. (1) Hon. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico, San Juan, Puerto Rico. (1) Desgraciadamente, cuando hubo que rstifiearse el proyecto de Ley de Guerra Mondragón para quedar abolida para siempre la Pens di Muerta

ningún diputado volvió a levantar la voz en ese sentido y la Ley quedó

abolida por sí misma, según uno de sus artículos. La pena de muerte debe ser sustituida por la esstración, de este modo de un toro bravo se hace un buey humilde. Además, se evita la herencia criminal. Ni el prohibir el uso de armas de fuego ni el patíbu:o evitarán los crímenes. Las escuela y el espíritu religioso, modificando el ser moral, transformará al hombre ma-

lo en buenos. Ese es el camino! —C. y T.


1NFOfME DEL Da. LOLL Y TORTE.

803

PARTIDA DE BAUTISMO DEL INSIGNE COMPOSITOR MUSICAL, CELEBRE PIANISTA TAVABEZ. (Pr0p0r0ffm04a por Pedro de Angelis.) En el folio 253 del libro 25 de Bautismos de la Parroquia de Santa María de los Remedios de San Juan Bautista de Puerto Rico se encuentra la siguiente partida: "En la muy noble y muy leal ciudad de San Juan Bautista de Puerto Rico día primero del mes de Enero del año mil ochocientos cuarenta y tres, yo el Pbro. D. Francisco de Borja Romero, teniente Cura de esta Santa Iglesia Catedral, bauticé solemnemente, puse óleo y chrisma á Gregorio Manuel, que nació el día veinte y ocho de Noviembre último: hijo legítimo de Manuel Alejandro Tavarez y de Dominga Ropero, vecinos de esta Capital: fueron padrinos Juan González y Martina Belez, á quienes advertí el parentesco espiritual y sus obligaciones: siendo testigos Manuel y Blas López: de que doy fée.Francisco de Borja Romero.

INFORME DEL DOCTOR COLL Y TOSTE SOBRE HORMIGUEROS Y SAN GERMAN.

San Juan, Sept. 10, 1924. Mr. Cayetano Coll y Toste, Historian of Porto Rico, San Juan, P. B. Dear Sir: Will you please furnish me with the dates the churches all Hormigueros and San German were constructed. The church all San German in which I ani interested is in ruin and no longer used. Very truly yours, C. W. SIEGMUND. P.O. Box 125.

11 20


INFORME DEL DR. LOLL Y TOSTL

304

II Mr. C. W. Siegmund. Señor: Paso gusto a satisfacer su carta consulta. lo.—La ermita de Nuestra Señora de Monserrate de Hormigueros se fund6 como capilla particular por un devoto de dicha imagen, llamado Geraldo González. Esta fundación se remonta a 1630 o 40. En 1699 tomó incremento el culto a la Reina de los Angeles en esta ermita y de varias partes de la Isla iban en peregrinación a ella. Fué declarada Ayuda de Parroquia en 1792. Todo lo referente al MoIlasterio de Hormigueros lo he publicado en el Boletín Hiat6rico de Puerto Rico, tomo primero de la página 223 a la 231: que puede usted consultar si desea obtener más datos. 2o.—El actual San Germán data de 1573. En 12 de Marzo de 1570 la Audiencia .le Santo Domingo ordenó que Santa María de Guadianilla se mudase tierra adentro, porque había sido atacada y saqueada por corsarios franceses. El decreto no se cumplió en el acto. En 1573 el gobernador Don Francisco de Soils fi1nd6 en las lomas de San. ta Marta, junto al río Guanajibo, una población que bautizó con el nombre de Nueva villa de Salamanca, y dispuso se trasladaran a ella los restos del antiguo San Germán de la desembocadura del río Guaorabo (hoy río de Añasco), y lo que quedaba de Santa María de Guadianilla. A pesar del nombre impuesto por el sala nzanquino, o mejor dicho salmantino gobernador, el vulgo lo llamó San Germán, cl Nuevo, y luego andando los tiempos, Villa de San Germán. La primera iglesia fué un ranchó de tablas techado de paja. La segunda de tapiería, cal y canto. En 1688 daba cuenta el Obispo fray Francisco de Padilla al Rey, que se acababa de demoler la iglesia de la Villa de San Germán "a causa de la ruina que amenazaba por su mucha antigüedad", y que se fabricaba otra en su lugar "con más aseo y pulidez, quedando mayor y mía hermosa que la antigua". Véase para más detalles el Boletín Ifiatúrico de Puerto Rico, tomo once páginas 186 a 188. De modo que la tercera iglesia parroquial de San Germán arranca de 1688. Posteriormente se le han hecho algunas reparaciones; principalmente en tiempos del general Latorre; pero su fundación, a la cual contribuyó la Corona con 500 pesos, data de 1688. Queda usted complacido, Mr. C. W. Siegmund. Atentamente, Dr. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico.


$05

DISCIESO DEL OOBZRNADOR D. JUAN PRIM.

DISCURSO QUE EL DIA 3 DE ENERO DE 1848, EN LA SOLEMNE APERTURA DE LA REAL AUDIENCIA DE PUERTO RICO, DIJO SU PRESIDENTE EL EXCMO. SEÑOR DON JUAN PRIM, CONDE DE REUS, GOBERNADOR Y CAPITÁN GENERAL DE LA MISMA ISLA. Señores.

lo

Fue

Colocado al frente de esta Real Audiencia por la voluntad de S. M. la Reina Nuestra Señora (Q. D. G.), tengo que llenar en este día un deber que la ley me impone, haciendo una breve reseña del estado de la administración de justicia en el país, como también de tos trabajos judiciales ejecutados por este Tribunal durante el año que acaba de finalizar. Obligacion tanto mas grata para mi, cuanto que me presenta la ocasion de elojiar el celo de los dignos Majistrados que le componen, como asimismo de sus auxiliares y subalternos. La justicia, Señores, como todos sabemos, es la primera necesidad de los pueblos, y la base por consiguiente en que deben apoyarse los gobiernos que quieran hacerse merecedores de este nombre Sin ella la sociedad no ofreceria garantías á las personas ni 5 sus propiedades, y necesariamente vendría á convertirse en una verdadera anarquía.. Conocedores nuestros sabios y piadosos Monarcas de esta gran verdad, y de los males que de su inejecucion podrian orijinarse, procuraron siempre que la justicia resplandeciese en todos sus códigos, aun en los mas antiguos; pero mas especialmente, si cabe decirse en el ordenado para estos dominios, que en todos tiempos será reputado como un monumento de humanidad, de sabiduría y de prudencia. Empero el infatigable celo por la buena administracion de justicia en esta preciosa Antilla se deja conocer con solo observar la especial solicitud con que el Gobierno de S. M. ha procurado siempre acomodarse á las necesidades de su habitantes. Miéntras sus intereses fueron escasos y sus relaciones tambien limitadas, juzgó que con sola la institucion de los Alcaldes ordinarios podria dispensarseles la justicia que demandasen, con la apelacion en su caso á la Audiencia de Santo Domingo, y mas tarde á la de Puerto-príncipe. Pero aumentada posteriormente su riqueza y poblacion, ya no era oportuno fiar aquellos á hombres faltos de ciencia, y sin el auxinelio muchas veces de personas que pudiesen ilustrarlos. cesaria por tanto la creacion de esta Real Audiencia y de, los Alcaldes Mayores letrados que hoy existen; institucion que contribuyó mucho á la buena y cumplida administracion de justicia. De ella data la reforma de muchos abusos, hijos las mas veces de la ignorancia; y aun cuando tal vez no se haya conseguido estirparlos del todo, me prometo de la vijilancia y actividad de este Tribunal, de los Alcaldes Mayores y demas auxiliares que pugnarán con el ahinco que hasta aqui por obtener este fin. Ha contribuido tambielt no poco á tan importante objeto la útil cuanto


306

DISCURSO DEL 008YRNADOR D. JOAN PRIM.

permitan las circunstancias particulares del pais. Conozco sin embargo que aun no se ha hecho todo lo necesario, y que en la maquina judicial falta alguna rueda indispensable para que marche con toda la celeridad que es de apetecer. Tal es la creacion de Promotores-Fiscales; sobre cuya necesidad, ya se ha dicho en igual ocasion, se habla representado fi S. M. Otra medida igualmente urjente, y que reclama el bien público y particular, es la ereccion de Escribanías en los puntos donde sean precisas; cuyo antiguo espediente será por lo mismo uno de los primeros que se promuevan por este Real Acuerdo. No se echará tampoco en olvido el arreglo de los oficios de hipotecas, como cosa en extremo interesante para la seguridad de los derechos de los particulares; ni asimismo el de aranceles, á fin de que la fortuna de los litigantes no se consuma en su mayor parte al deducir sus lejitimos derechos, al paso que tengan su justa y debida retribución los funcionarios que por su trabajo devenguen honorarios Solícito el ánimo de S. M. en continuar procurando el bien dei estos naturales, tiene dispuesto con objeto de moralizar la accion de la justicia, que los Alcaldes Mayores hayan de estar dotados con un sueldo fijo abonado por el Tesoro; sin perjuicio que yo le proponga como me tiene prevenidq, el medio mas adecuado para subvenir á estos gastos con el menor gravamen posible de los administrados; así como también un proyecto sobre la division judicial que esté mas en armonía con las necesidades de la Isla. Este espediente obra ya en poder del Real Acuerdo, donde espero se despachará con el pulso y detenimiento que de suyo requiere. Pasando ahora fi ocuparme de los trabajos estadístico-judiciales, es preciso convenir en que la action de la justicia ejerce cada día mayor influjo sobre este pais, consiguiendo su principal objeto que es moralizarle. Baste para convencerse de esta verdad tender la vista sobre los que vol; fi enumerar; pues que por ellos se verá que así los pleitos como las causas han disminuido bastante en el aiio próximo pasado. Asciende el número de los primeros en dicho año, fuera de las providencias de sustanciacion á 100, á saber: 32 fallados en artículo: 62 en definitiva en segunda instancia, y 6 en tercera 6 revista. Quedaron pendientes en 24 de Diciembre 18 en esta forma: 14 en poder de los Procuradores, 1 en el Relator y 3 en la Escribanía. Resulta pues, que siendo 143 los fallados en el año de 46, y 100 los vistos en el siguiente de 47, hay- la disminución de 43 litijios. Ya se ha manifestado antes de ahora que la índole pacifica de estos moradores por una parte, y por otra la acumulacion de la riqueza territorial en pocas manos no dá ocasion fi que aquellos se aumenten. En la marcha de estos negocios ha habido la regularidad apetecida, procurando por su parte los Jueces ajustarse á la ley, no habiéndose procedido mas que en un solo caso por abuso en su ministerio, ni trabándose tampoco entre ellos mas que una competencia. Ascienden las causas falladas definitivamente en el que Snaliz6 á 506: de ellas 494 contra reos presentes, y las restantes contra ausentes; habiéndolo sido en sobreseimientos 293; en segu+-


DISCURSO DEL GOBERNADOR D. JUAN PRIM.

307

da instancia 206; y en tercera 7. Quedaron pendientes 28; de las que 2 se hallan en poder del Relator para la vista, 9 en el de los Procuradores, y 17 en la Escribanía, corriendo el término de la súplica en unas, y esperando otras el cumplimiento de varios despachos, no habiendo quedado ninguna por consiguiente en poder del Sr. Fiscal. Comparado el número de causas seguidas en el próximo pasado con el de 46, no puede ponerse en duda que la moral pública ha mejorado, pues los crímenes igualmente que los criminales han disminuido, los primeros en una vijésima parte aproximadamente, y los segundos en una quinta en la misma forma. 634 fueron los crímenes por que se procedió en el referido de 46, siéndolo solo 517 en el siguiente. El número de los criminales ascendia en el primero .i 743, no habiendo pasado en el segundo de 581. Y aun cuando á .estós se agreguen 17 fueron comprendidos en el indulto, si deducimos, como es justo, 78 causas formadas por muertes y heridas casuales que aparecen entre las sobreseidas, sin contar otras muy leves, hallaremos que aun se puede rebajar en mucho mas el cálculo que he formado. La disuninuucion no solo se observa en en el número, sino también en su calidad, si así puedo espresarme. A excepcion del grave delito de homicidio, en que' por desgracia se cuenta un caso mas que en el anterior, en todos los otros ha disminuido notablemente, como fie advierte, comparando las listas ó estados de los dos referidos afios; con especialidad en los que se cometen con mayo: frecuencia, cuales son los de golpes y heridas, hurtos y robos, de incontinencia y suicidio. 141 hubo de la primera clase en el de 46, y 116 en el de 47: de hurto 196 y al presente 160: de incontinencia 32 cuando en el dia solo 20: suicidios 41 siendo hoy 32. Entre los de incendio, Cambien disminuidos, ninguno se cuenta que haya sido voluntario. Delitos hay por cierto muy perjudiciales ( la sociedad que no aparecen en el estado del último afilo: como son el de juegos prohibidos, quiebras fraudulentas, concubinato etc., si bien ahora hay que enumerar uno de blasfemia, dos de estelibnato y algun otro de no tanta monta. Entre las penas tampoco se vé impuesta la de muerte; habiendo cabido la satisfacción á este Tribunal de haber aplicado el indulto otorgado por S. M. con motivo de su Réjio enlace, á 152 reos, en su mayor parte rematados yalgunos prófugos. De lo espuesto resulta que, sin embargo del gran aumento de poblacion que de pocos años acá experimenta la Isla, su cuadro estadístico-criminal hace honor ciertamente al buen carácter de sus naturales, no acer~;índose ni al dos por cada millar, á pesar de los elementos heterojépeos de que se compone, y demas causas fisicas y morales que para ello influyen, y que no alcanza á remediar la accion de la justicia. Que el despacho de los negocios criminales ha sido rápido y cual las leyes recomiendan, no necesito expresarlo; pues la represion de los delitos-lo esplica con mas elocuencia. No obstante repetiré que á la constante innpeccion de la Audiencia ayudada de su celoso Fiscal, y 4 la vijilancia de los Jueces Letrados y an-


DISCURSO DEI, GOBERNADOR D. .TURN PRIM.

a

toridades locales, en la parte que les concierne, se debe su pronto y .rápido curso. En cuanto lo gubernativo judicial diré que 104 fueron los expedientes despachados por este Real Acuerdo: entre ellos 20 votos consultivos, pertenecientes algunos á los asuntos que dejo expresados: habiendo jurado sus plazas el Rejente y dos Majistrados, cuatro Jueces de primera instancia y once subalternos. ('oucluida ya la tarea á que me he visto obligado, aun cuando haya. de parecer enojosa por su minuciosidad, solo me resta celebrar de nuevo la esmerada solicitud con que el Tribunal ha sabido corresponder A la mision con que S. M. le ha honrado, igualmente que repetir el placer que esperimento al saber la eficacia, con que los Jueces de partido, Justicias pedáneas, Colejios de Abogados, Relator, Escribano de Cámara y numerarios, y dem As subalternos han cooperado á la buena y recta administracion de Justicia. Cumplamos todos fielmente con el juramento que hemos prestado en este mismo lugar, y la dicha de estos habitantes será sin duda completa; quienes viendo aseguradas así sus personas como sus propiedades, no podrán ménos de tributárnos bendiciones sin cuento, cabiéndonos ademas la gran satisfaccion de hacernos acreedores á la benevolencia de S. M. Nuestra Augusta Soberana por haber desempeiiado con celo y patriotismo el encargo que nos ha encomendado.—He dicho. DESPACHO De

loR

Negocios Civiles. sala Unioa. Total.

Pleitos despachados en última instancia, en todo año de 1847 100 100 Idem en poder del Relator para la vista 1 1 Idem pendientes de sustanciación 17 17 Totales

118 118

DESPACHO De las Causas Crimuwies. Causas falladas y ejecutoriadas en todo el año con reos presentes 494 494 Idem falladas en reos ausentes 12 12 Idem en poder del Relator para vista 2 2 Idem pendientes de sustanciaclon 20 16 Totales

534 584


309

DISCURSO DEL GOBERNADOR D. JUAN PRIM.

Espedientes despachados por el Real Acuerdo Totales Número de Majistrados que haiL jurado Idem de Jueces de 1• instancia Idem de subalternos que han tomado posesion Idem de Escribanos que han jurado Totales

164 164 3 4 9 2 18

RELACION Mas detallada del despacho de la Real Audiencia en el año de 1817 Peticiones de todas clases Providencias de sustanciacion en lo .criminal y civil

2,030 3,670

Espcdientes gubernativos concluidos. De acuerdo De aprobacion de poderes ultramarinos De competencia entre los Juzgados subalternos Totales

164 16 1 181

PLEITOS FALLADOS Y Juzgados a que pertneeoen. Del Del Del Del Del Del Del Del Del Del Del

Tribunal, y Juzgado de Comercio de Gobierno de Bienes de difuntos Juzgado de la Capital de Aguadilla de Arecibo de Cáguas de Humacao de Mayagüez de Ponce de San German

7 1 3 37 7 4 8 4 14 9 6 Totales

En articulo En definitiva En 3 instancia 6 revista

32 62 6

Igual

100 100


E10

DISCURSO DPi. OORERNADOR D. JUAN PRIM.

CAUSAS DETERMINADAS Y partidos a que pertenecen. A la Real Audiencia en 1• instancia Al de la Capital Al de :~guadilla Al de Arecibo Al de Cáguas Al de Humacao Al de Mayagñes Al de Ponce Al dei San German

1. 141 39 53 25 62 28 83 74 506

En sobreseimiento En 2• instancia En 3• instancia

293 206 I Igual 7 I

506

DELFOS O HECHOS Sobre que se he procedido. Blasfemia Asesinatos homicidios Suicidios Conato de idem Idem de infanticidio Esposion y abandono de una niña recien nacida Muertes casuales Idem repentinas Hallazgo de restos humanos Riña y heridas Golpes y malos tratamientos Idem y heridas casuales Injurias Hurtos v robos Sospechas de idem Hurtos con escalamiento Hurtos con escalamiento Estafas Estelionato Incendios Faltas de respeto 4 la autoridad Resiateneia á la misma

1 2 3 32 10 1. 1 58 6 6 96 20 14 4 160 9 9 2 2 2 12 6 3


DISCURSO DEI. GOBERNADOR D. JUAN PRIM.

s

Faltas cometidas por los Alcaldes de barrio en el desem peño de sus oficios Abusos en el ministerio judicial Fuga de presos y presidiarios Recepcion de reos prófugos Falsificacion de documentos Incestos Conato de idem Raptos Estupros simples Idem con prole Idem con violencia Idem inmaturo con fuerza Conato de estupro Idem de violencia á una j6ven Portacion de armas Disparo de un tiro dentro de poblado Embriaguez y escándalo Averiguacion si eran 6 no bautizados varios esclavos de dos haciendas Mal trato á esclavos Seduccion á los mismos para roban á su dueiio Averiguacion de las personas que se introducian en las vacas que se mataban para el abasto público de nn pueblo Idem sobra la aplicacion de medicinas á un enfermo por un curandero Total

3l1 2 1 14 3 8 2 1 7 2 3 2 2 1 1 9 1 1 2 3 1 1 1 517

REOS Y PENAS. Presidio en el de la plaza con calidad de retention Idem en el de idem sin dicha calidad Idem en el correccional de la Puntilla Obras públicas Reclusion en la Casa de Beneficencia Azotados Destierro de un pueblo á otro de la Isla Prision en la Real Cárcel Penas pecuniarias Compurgados con la prision sufrida Absueltos de la instancia Idem libremente Sobreseimientos Total

5 48 93 5 5 4 2 39 88 25 19 2 299 584


3l

DISCURSO DEL GOBERNADOR D. JUAN PRIM.

CAUSAS VISTAS EN ARTICULO De indulto y partidos a que pertenecen. Al Al Al Al Al Al Al Al

10 8 8 66 13 3 17 16

de Aguadilla de Arecibo de Cáguas de la Capital de Humacao de Mayagües de Ponce de San German Total

Principiadas en 1846 En 1847 De reos que estaban prófugos De idem rematados

140 RO 17 6 R8

Igual Reos indultados

140 152

NEGOCIOS PENDIENTES En 24 de Diciembre último. De Acuerdo Pleitos Causa.

4 18 28 Total

En el Relator 7 En nustanciacion y en poder de los Procuradores 28 1 En la Escribanía para dar Igual cuenta el primer dia ha. bil 15 En poder del Sr. Fiscal no quedó causa ni espediente al• guno en 24 de Diciembre último.

50

60

JUNTA SUPERIOR CONTENCIOSA. Negocios determinados en 2' instancia

d


ala

DISCURSO DEL GOBERNADOR D. JUAN PRIM. JUNTA SUPERIOR DE COMPETENCIAS. ... ..

5

Informes al Supremo Tribunal de Justicia Eaortos cumplidos procedentes de otras Audiencias....

1 4

Resueltas en todo el año

DON Pto BUELGA, Escribano por S. M. de Cámara de esta Real Audiencia y Secretario de su Acuerdo, certifico: que el precedente estado es conforme con las constancias que obran en el despacho diario que lleva esta Escribanía.Puerto-Rico 3 de Enero de 1848.Pio Bu uta. aa COPIA. Buelta. LISTA DE LOS ABOGADOS DEL ILUSTRE COLEGIO DE PUERTO RICO, PARA EL AÑO DE 1,875. (González, Impresor de la Real Audiencia. Fortaleza 15. Puerto Rico, 1875.) ESTE ILUSTRE COLEGIO se oreó en 27 de Julio de 1,840, en virtud d la Real Orden de 20 de Mago de 1.838, se rife por los estatutos que circularon con la misma fecha; y comprende todos los Abogados que residen en la Isla. JUNTA DE GOBIERNO En el adío de 1,875. Decano Diputado 1' Diputado 2' Tesorero Contador Secretario

D. D. D. D. D.

Manuel Valdés Linares. José S. Quiñones. Pablo Saes. Lino Dámaso Saldaña. Francisco de Paula Acuña.

DIPUTADOS de los Partidos Judiciales de la Isla. Ponce Mayagees Arecibo Humacao San German Guayama

D. Dimas de Ramery. D. Domingo Bello 7 Espinosa. D. Luis de Ealo. D. Antonio Soler. D. Sebastian Rodrigues. D. Ignacio R. Lafuente.


814

ABOCADOS EN

1875.

COLEGIALES RESIDENTES De todos los Partidos, con erpresion de la fecha de incorporacion. CAPITAL. Que ejercen 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11

la profesion.

D. Gabriel Jimenez y Ramirez D. Manuel Valdés Linares D. Pablo Baez D. José Severo Quiñones D. Francisco de Paula Acuña D. Juan Morera Martinez D. José A. Canals D. José R. Becerra D. Manuel Alcalá del Olmo D. José Benedicto y Géigel D. Manuel Elzaburu

6 de Febrero 30 de Julio 4 de Febrero 16 de Enero 1° de Marzo 30 de ctubre 10 de Diciembre 22 de Enero 1° de Agosto 23 de Enero 25 de Abril

de 1 ,844. de 1,844. de 1,854. de ,1862. de 1,862. de 1,863. de 1,8t"í.3. de 1,$68. .de 1,868. de 1,873. de 1,874.

Que no la ejercen. 12 13 14 15 16 17 18 19 20

D. Bartolomé Janer D. Pedro Gutierrez del Arropo D. José Lúcas Pasalagua D. Manuel Gomez de Agüero D. Lino Dámaso Saldaña D. Eduardo Rodeyro D. Pedro Diz Romero D. Cipriano Robles D. Juan Gonzalez y Font

7 de Agosto 8 de Octubre 2 de Setiembre 7 de Diciembre 24 de Diciembre 11 de Diciembre 15 de Marzo 10 de Setiembre 11 de Agosto

de 1,844. de 1,844. de 1,846. de 1,849. de 1,849. de 1,862. de 1,866. de 1,869. de 1,873.

PONCE.

Que ejercen la 21 22 23 24 25 26

D. José Ramon Vendrell D. José Joaquín de Vargas D. Dimas de Ramery D. Diego de la Tejera Piloña D. Francisco Arce y Romero D. Manuel Becerra

profesion. 29 de Abril 18 de Julio 16 de Febrero 18 de Noviembre 18 de Enero 22 de Enero

de 1,846. de 1,853. de 1,861. de 1,864. de 1,865. de 1,868.


AaoosD08 aN

1875.

315

MAYAGÜEZ. Que 27 28 29 30 31 32 33 34 35

D. D. D. D. D. D. D. D. D.

ejercen la profesion.

Francisco de P. Vazquez Domingo Bello Francisco Prado Ramon Nadal y Cuevas José Cartagena Tomas Raya Augusto Perea Salvador Mestro y Mora Juan I. de Leon

21 de Julio 25 de Febrero 18 de Enero 15 de Enero 28 de Mayo 17 de Febrero 19 de Noviembre 16 de Febrero 16 de Octubre

de 1,843. de 1,849. de 1,861. de 1,863. de 1,864. de 1,871. de 1,872. de 1,874. de 1,874.

AGUADILLA.

Que no la ejerce. 36 D. Demetrio Rodriguez

15 de Diciembre

de 1,866.

ARECIBO.

Que ejercen la profeeion. 87 38 39 40

D. Antonio R. Alvarez y Tiran 18 de Enero D. Luis Ealo y Dominguez 2 de Setiembre D. José M• Neve 10 de Enero D. Félix Rufo Echevarría 11 de Agosto

de 1,865. de 1,865. de 1,872. de 1,873.

HUMACAO.

Que ejercen la profesion. 41 42 43 44 45

D. Antonio Soler y Bou D. Matias Gil de Rubio D. Leandro Aponte D. Josai Agustin de la Torre D. José Morera y Ortiz

4 de Diciembre 21 de Setiembre 14 de Mayo 13 de Setiembre 8 de Mayo

de 1,856. de 1,858. de 1,869. de 1,870. de 1,871.

Que no la ejerce. 46 D. Balvador Fulladoea

6 de Julio

de 1,867.


316

AsoaAnos

sN

1875.

SAN GERMAN.

Que

ejercen la profesion.

27 de Julio 47 D. Sebastian Rodriguez 311 de Agosto 48 D. José de Jesus Font 49 D. José D. Quiñonez y Ramos. 18 de Junio

de 1,840. de 1,860. de 1,873.

Que no la ejerce. 50 D. José Conrado Hernandez.. 10 de Mayo

de 1,874.

GUAYAMA.

Que ejercen la prof esion. 51 52 53 54

D. D. D. D.

José Garcia Castañon Joaquin A. Villodas Miguel Zavaleta Ignacio R. Latuente

28 de Abril 23 de Febrero 211 de Agosto 22 de Enero

de 1.845. de 1,849. de 1.867. de 1.868.

Puerto-Rico 1' de Enero de 1,875. Francisco

de Paula Acuña, Secretario.

Portero del Colegio, U. Francisco Noriano. NOTA 1'—Los Colégiales deben participar al Decano el cambio de domicilio 6 ausencia de esta Ciudad, y 4 los Diputados en los respectivos partidos. quiénes lo comunicarán al Decano. 2'—Todas las demás comunicaciones y documentos se dirigirán 4 la Secretaría del Colegio.


INSTRUCCIÓN PUBLICA.

317

INFORME DEL DR. COLL Y TOSTE, HISTORIADOR DE PUERTO RICO, SOBRE INSTRUCCION PUBLICA. -I— San Juan, 18 de Sept. de 1924. Sr. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico, Santurce. Distinguido señor: "La Revista Escolar de Puerto Rico", que tengo el honor de dirigir, desea obtener de usted una lista de los diez hombres que se han distinguido en la historia de Puerto Rico de una manera más conspicua, por sus servicios a la causa de la instrucción del país. Deseamos también los nombres de diez ilustres maestros, ya muertos, y cuya memoria perdure, no por sus actividades políticas o literarias, sino exclusivamente, o por lo menos principalmente, por su trabajo como educadores. Si es posible, deseariamos que la lista traiga los nombres en orden de mérito en opinión de usted. Además, deseamos los datos biográficos más pertinentes acerca del primero en la lista. Es la intención de "La Revista" el publicar la fotografía y un estudio biográfico de cada uno en las sucesivas ediciones. Si usted pudiera indicarnos también dónde podríamos conseguir las fotografías de los relacionados en su lista, sería un favor más que tendría que agradecerle esta dirección. De usted muy atentamente, Por "La Revista Escolar de Puerto Rico" PEDRO A. CEBOLLERO, Director. —II— Villa Los Pinos, Sept. 19, 1924. Sr. D. Pedro A. Cebollero. Director de La Revista Escolar de Puerto Rico: Distinguido señor: Voy a satisfacer gustoso los dos puntos esenciales que comprende su atenta carta: 1°—Los diez hombres, que se han distinguido en la historia de Puerto Rico de una manera más conspicua por sus servicios a la causa de la instrucción pública del país. 2°—Los nombres de los diez ilustres maestros, ya muertos, cuya memoria perdura por sus trabajos educadores. Los diez primeros sujetos protectores de la instrucción pública en Puerto Rico han sido: 1°—Fray Jorge Cambero, puertorrlqueño, prior del Convento de Dominicos, que en 1645, siendo nombrado Provincial de la Orden de Santo Domingo, una vea al frente del Convento, instituyó en él Casa de Estudios de Artes y Gramática latina y castellana, no sólo para los novicios, sino


318

INSTRUCCIÓN PUBLICA.

también para los vecinos de la ciudad que quisieran ebLudiarlas. 2°—El gobernador D. Miguel de Muesas, que en 1770, dispuso en su Directorio general, que los Tenientes a Guerra procurasen en todos los pueblos fundar una escuela y que a ella fueran niños de todas las familias de la población. También pidió al Rey, que en el Convento de Dominicos se fundase una universidad. 3°—D. Miguel %iorro, puertorriqueño, que en 1801 .hizo testamento de tres casas en la Capital, cuyas rentas se habían de destinar a la instrucción pública y con ellas se pudo edificar definitivamente el gran edificio escolar de la calle del Cristo, donde se educaron varones ilustres del país. 4°—El obispo peruano Gutiérrez de Coos, que en 1832, con las rentas de las casas de %iorro, y otros fondos instituyó el Seminario, dedicándolo a la clerecía y a jóvenes seglares. 5°—D. Francisco Tadeo de Rivero, puertorriqueño, que en 1822, hizo un Reglamento, aprobado por el Ayuntamiento de San Juan para organizar las escuelas. 6°—D. Ramón Carpegna, conde de Carpegna, peninsular, ex-secretario de Gobierno, que fundó en 1834 un Colegio en la Capital, que mereció los aplausos del célebre cubano D. José de la Luz Caballero y la aprobación de la Real Sociedad Económica de Amigos del País. 7º—El padre Rufo Fernández, gallego ilustre, prebendado de la Catedral, instituidor del Gabinete de Física y Química en el Seminario, que luego regaló a la Sociedad Económica, y protector de Román Baldorioty de Castro y José Julián Acosta, cuando estudiantes. 8°—D. Fernando Roig, catalán, fundador de un gran colegio en Humacao que dió muy buenos discípulos. 9º—El obispo Benigno Carrión de Málaga, creador del Colegio de Párvulos, con fondos propios, en la calle de Norzagaray, que aún perdura. 10º—D. Manuel Egozcue, fundador en 1895 de la Escuela de Artes y Oficios, en Beneficencia, que se quemó en 1899. Los diez insignes maestros educadores, que han sobresalido en el país, son: 1º—Fray Angel de la Concepción Vázquez, (17901841), regular de la orden franciscana, hijo del país, primer rector del Seminario Conciliar. 2°—El maestro Rafael Cordero, 1790-1868), de gloriosa memoria; cuya biografía es muy conocida. 3º—D. José Julián Acosta, (1825-1891), rector del Instituto de Segunda Enseñanza y catedrático de Agricultura. 3°—D. Román Baldorioty de Castro, (1822-1889), catedrático de Pilotaje en San Juan y profesor del Colegio Central de Ponce. 6º—D. Manuel Cuevas Bacener, (1822-1897), profesor de Instrucción Superior en San Juan, autor de una gramática castellana premiada en el concurso de 1893, que estaba pensionado por el Ayuntamiento por Bus buenos servicios en instrucción pública. 5º—D. Ratón Marín, (1832-1902), fundador del Colegio de Yabucoa y profesor en Ponce. 6°—D. Hemeterio Colón Wirren, (1839.1889), institutor del Colegio Central de Ponce y autor de varios libros de enseñanza. 7°—D. Manuel Ruiz Gandía, (1837-1890), profesor de instrucción en Arecibo y Ponce y autor de varios libros escolares. 81—P. Rafael Janer, (1852-1907), fundador del Colegio- de Maricao y del Colegio de Baltimore. 9º—D. Domingo M.


INSTRUCCIÓN PUBLICA.

319

Quija11o, (1835-1885), profesor de instrucción en Añasco y Humacao. 10^—D. Adrián Martínez G}andía, (1842-1895), cuya biografía está en el Boletín. Histórico de Puerto Rico. El urden, que he seguido, es el cronológico. Los méritos de estos senores son relativos a la época en que brillaron. Comparar varones ilustres para ver cuál fué superior al otro, es una labor muy difícil, propia de un Plutarco en Vidas Paraklas. Cada cual tiene su faceta luminosa. La mayor parte de las biografías de estos maestros las he publicado ya en el Boletín Histórico. Puede usted guiarse por los índices de los once tomos que llevo editados. ('ottio me pide usted hombres ya muertos, y me ciñe al número diez, se me ha quedado en el tintero el Padre Mariano Vidal, que fundó un gran colegio en Arecibo, y 1). Enrique Huyke, padre del actual Comisionado de Instrucción, que levantó otro de valía en Arroyo. Y como profesores, vivitos y coleando todavía, no puedo silenciar al venerable patricio don Eladio J. Vega, fundador de un gran Colegio en Aguadilla, y don Felipe Janer, catedrático de la Universidad, que tuvo otro en San Juan. Y cierro este informe con broche de oro, citándole como protector de la instrucción en Puerto Rico a don Manuel Fernández Juncos, con médula asturiana y sangre y nervios criollos, que ha publicado varios libros de ensenanza de mucho mérito. Atentamente, CATETAJ O COL!, Y TO:S'TJ , Historiador de Puerto Rico. (1)

(1)—Posteriormente, brillaron en los tampos de la dominación española otros profesores puertorriqueños de valimiento, como Isidoro Colón y Colón, Pedro C. Timothée, que ha dejado la Pedagogía por la Juris• prudencia, como Eliseo Font y. Gui,lot la dejó por la Medicina; el profesor U'ises Ginorio, de Arecibo. D. Pepe Díaz, D. Miguel Gorbea, D. Antonio Caimarc~, José Janer, los hermanos Rubio, Ezequiel Martínez Quintero, y Pedro Moció ?ainet, que continúa aún con la fagina educacionista en San Junn. con un magnífico plantel de en' ►ñanza.—CoU y Toste. 11 21


H20

C.\TknRAM EN MAN J1'AN

ESTABLECIMIENTO DE CÁTEDRAS DE MEDICINA, CIRUJIA Y FARMACIA EN ESTA ISLA. - ACTA DEL AYUNTAMIENTO EN 1820. (Del Archivo Jluniriphi.)

se

En la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de San Juan Bautista de Puerto Rico á los diez v seis días del mes de Octubre de mil ochocientos veinte años, para celebrar Cabildo Ordinario como es uso y costumbre, concurrieron h esta Consistorial los Sres. expresan, y, entre otros, se acordó, el parque fi continuación ticular, qué, copiando fi la letra, dice así: El Señor Jefe Superior Político, con oficio de doce de loa corrientes, trasladó á este Ayuntamiento la Real Orden de treinta de Junio último que le fué comunicada por el Excmo. Señor Secretario de Estado y del Despacho de la Gobernación de Ultramar y trata de las solicitudes que hizo á S. M. el Doctor Du. .José Espaillat, sobre que se le concedan los honores expresados en ellas, y que, en vista ele los adelantamientos que habla logrado con su enseñanza en la Cátedra de su Facultad, que estableció en este Hospital, propuso varias medidas para proveer a la Isla de Profesores instruidos, siendo una de éllas, el establecimiento de una Sociedad Médica, en cuya virtud S. M. ha resuelto que el citado cFtor .Jefe uperior Político e►► unión de le R.rcnea. Diputación Provincial y este Ayuntamiento se dediquen con empeño á meditar y proponcr el medio de establecer un Protomedicato Provisional con facultades únicamente gubernativas, que cuide de lo respectivo á las facultades de 3edicina, Cirujía y Farmacia de esta Isla, oyendo sobre ello al ►nisn►o &,r. l:spa4llat, teuienda plexeute las ►nedidns q►re pro/►ul►e para que en el Ifos pilal huyo •vien►p*e Cátedra de .11ediciaa y Cirnjía, y arbitrando recursos para sostener-has; cuya Real Orden transcribe S. Sa. para que con arreglo :1 lo prevenido en ella. dedique este Ayuntamiento y proponga el me:lio de estal,lecerse el Protomedicato Provisional en los términos más eonforme.l y análogos ú los intereses de S. M. y beneficio de esta Isla. Y, se acordó, haber por recibido dicho Oficio, quedando este Ayuntamiento enterado de él y de la Real Orden que contiene y comunica á S. Sa. poe•la c•ópia de esta acta y para procederse a cuanto en la Real Orden se contiene, es precisó oir al Doctor Espaillat acerca del establecimiento del Protonledicato I'rovisioual, teniendo también á la vista las n►edidas que haya propuesto para que permanezca siempre la Cátedra tie Medicina v Cirujia en el Hospital, y con estas noticias la Corporación podrá desde llego acordar lo que eorresponda.yi:arro — Tadeo de Rirero—Algorre — Otalora1'elilla — Delgado — f4algado — Geige► — Arroyo — Tomdis Efcalona, Secretario del Aynntamiento:


HISTORIA Da PURRTO RICO, DI COIL T TOaTs.

a:i

HISTORIA DE PUERTO RICO. CONFERENCIA 16a.—JUICIO DE RESIDENCIA AL GOBERNADOR JUAN PONCE DE LEON EN 1512, POR EL LICENCIADO SANCHO VELAZQUEZ, DE ORDEN DEL REY.-RECTIFICACIONES HISTORICAS. (Por Cayetano Coll y Toste.) La costumbre de formar Juicio de Residencia a los altos empleados pasó de spafía a América. El Bey Cat6lico ordenó a D. Diego Colón que se lo instruyera a D. Nicolás de Ovando, que le precedió en el gobierno de La Española. En Puerto Rico el Rey dispuso que el fiscal de la Audiencia y Chancillería de Santo Domingo, Sancho Velásque, al pasar por San Xoan, le tomara la residencia al Conquistador del Boriquén. He aquí la carta del Rey a su comisionado: "Lycenciado Sancho Velásquez, nuestro procurador fiscal de las yndias, con la presente vos ymbio una micedula, para que thomeys quenta a Xoan Ponce de Leon, de la granzeria que por Nos a thenido en ~a ysla de Sant Xoan, conforme á un asiento que con él thomó el comendador mayor Dalcantara, ya defunto, nuestro governador de las dichas yndias: que ansi mesmo vos ymbio apuntado para vuestra ynformacion ; por ende Yo vos Mando, que con muncha delyzencia é buen recabdo entendaye luego en thomar la dicha quenta, é porque como por el asiento veys, el dicho Xoan Ponce non podia partir la compañia de nuestra granzeria é la suya, fasta que Nos lo mandasemos, é diz que dempues que la apartó truyo en su fazienda munchos yndios, é en la nuestra muy pocos, é parésce que por la dicha cabsa nos pertenesce la mitad de todo el oro que sacó dempues que apart6 su granaeria de la nuestra, como antes que la apartase; pues para ello non thobo mandamiento nuestro.—Abeys de mirar el descargo que desto thiene, é que conforme a zusticia le carguen lo que fuese obligado, poniendo en todo aquel buen recabdo é delyzencia que de vos confio, é facernos caber lo que ficieredes.—De Burgos a veinte é tres del mes de febrero de mill é quynientos é doce años—Yo el Rey.—Por mandado de Su Alteza, Lope Conchiilo." El Rey entregó a Sancho Velazquez una copia de la capitulación habida entre Ovando y Ponce en Santo Domingo, en la villa de la Concepción el lo. de Mayo de 1509. (1) Este asiento Está en los libros de la Casa de la Contratación de Sevilla con fecha 3 de Marzo de 1512, hecha por laasaga y López de Rioalde. Velázquez tomó las cuentas a Ponce de León y le formuló un alcance por valor de 1352 pesos (mili é trescientos é cinquessta e (1) Esta Capitulación está publicada en el Pasa Hlstbdes dr lour. liso, tomo primero, pág. 124.


$8

HISTORIA DR PÚDRTO RICO, D1 COLL 7 TOSTR.

le

se

dos pesos) los que el Conquistador pagó en barras de oro, a la hora de la sentencia: dinero que fué entregado al tesorero Francisco de Cardona con la anotación del contador García Troche y ante el escribano público del Proceso Martin de Medran. La residencia la inició Velazquez el 5 de Octubre de 1512, ante el Alcalde Mayor Xoan Ceron y el tesorero Francisco de Cardona y en presencia del escribano Martin de Medrano, presentando la carta, que ya hemos dado á conocer y la real cédula, que trascribimos a continuación: El Reys—Lycenciado Sancho Velazquez, nuestro procurador fiscal de las yndias; ya sabeys como por mi mandado llevays este encargo de thomar resydencia á nuestro capitan de la ysla de Sant Xoan, é porquel dicho Xoan Ponce, ansi mismo a thenido cargo de cierta granxeria en nuestro nombre, segund que con él lo asentó el comendador mayor Delcantara, nuestro governador que fué de las yndias, ya defunto, é como vereys por el tratado del asiento que con la presente os ymbio, es mi voluntad que se le thome quenta dello, é confiando de vos que la thomareys con la fidelidad é buen recabdo que á nuestra servycio comple, vos la quiero encomendar é cometer, é por la. presente vos la encomiendo é cometo, porque vos Mando que luego le thomeis é rrecibays quenta al dicho Ponce de Leon, de lo que á seydo á su cargo, é fuese obligado por virtud de dicho asiento que con él thom6 el comendador mayor, faciendole cargo de todo lo que conforme al dicho asiento le debiere cargar, é recibiéndole en su quenta su descargo, é lo que paresciere que quedó debiendo, é fuera alcanzado, cobreys dl, é de sus bienes, é lo entregueys á Miguel de Pasamonte, nuestro tesorero xeneral de las yndias, 6 á la persona que thobiese su poder en la ysla de Sant Xoan, que por esta mi carta Mando al dicho Xoan Ponce, que vos dé la dicha quenta, segund é como es obligado, é a Nos la abia de dar, é acuda con lo que á mi le fuese alcanzado al dicho Miguel de Pasamonte, nuestro tesorero, 6 á quien su poder obiese, ; dando vos la quenta en la forma susodicha, é pagando el dicho alcance, dalle carta (le finiquito, firmada de vuestro nombre, é signada de escribano público, é incorporada en él esta mi carta, el qual Mando que le valga, é sea tan firme é bastante para él é sus herederos b subsesores, para siempre xamás, bien ansi é á tan complimiento, como si oviese dado la dicha quenta á los nuestros contadores é mayores de quentas, y ellos le diesen el dicho finiquito, é si para el complimiento de lo susodicho, é cada cosa, é parte dello, menester ovieredes favor é ayuda, por esta mi carta Mando al Alcalde é Alguacil Mayor de la ysla de Sant Xoan, é a los ministros oficiaies, é otros qualesquier xueces é xusticias que son, 6 fuesen, de las yndias, que vos la den é fagan dar, segund que lo ovieredes menester, é so la pena, 6 penas, que le pusieredes ó mmndaredes poner de mi parte, las quales Yo, por la presente, las pongo é doy por puestas, é Mando que sean executadas en su persona é bienes, que para todo lo que dicho es, é cada cosa, é parte della, é para lo á ella anexo é concerniente en qualquier manera, vos doy


HISTORIA DE YUHHTO HICO, DI COL

Y TORTS.

$$$

poder complido por esta mi carta con todas sus yncidencias é dopendencias.—Fecha en Burgos á veinte y tres dias del mes de febrero de mill e quynientos é doce años. Yo el Rey.—Por mandado de Su Alteza, Lope Conchillo.—E en las espaldas de la cedula está una señal, é escripto lo siguiente: esta comisión desta otra parte conthenida, se asent6 en los libros de la Casa de la Contratacion de Sevilla, en tres de marzo de mill é quynientos é doce años. Ochoa de Isasaga.—Xoan Lopez de Rwaldo. Entonces prestó declaración Juan Ponce de León y dijo: "que! año de ocho (1508), que fué el primer año que vino a esta ysla, comenzó á coser oro, é cosió fasta el primero dia del mes tie mayo de quinientos é nueve años (1509), ochuscientos é treinta é soya pesos, é quatro tomines de oro (836 p. 4t.), los quales digo, que llevó á la ysla española, á la fundición que se lizo en la villa de la conception: los quales despues de fundido é sacar los derechos del fundidor é Quinto del Rey, quedaron para Su Alteza además, dos tercias, conforme á una capitulacion que diz con él capituló el comendador mayor Dalcántara, que fué la primera que fizo, la qua! se a de leer por questá en poder del contador de Su Alteza, que reside en la ysla española. (1) Hizo Velázquez que el tesorero Cardona y el contador Garci-Troche presentaran sus libros, de los cuales se desprende "quen once de abril de mill é quynientos e diez años (1510) Martin Alonso é Garci-Hernandez, mineros de Xoan Ponce de Leon, manifestaron aber cogido por Su Alteza é por el, dicho Xoan Pon,+ de Leon, quatro mill é trescientos noventa é tres pesos é tres tomines de oro (4.393 p. 3 t.), que se ymbiaron á la ysla española al señor Almirante (2) é á los ofyciales de Su Alteza, para que allá lo fundiesen é tomasen la parte que a Su Alteza pertenescia." También aparece en los libros de Cardona y Garci-Troche que en noviembre 2 del mismo año "Valfarias, Garci-Hernandez, Alonso Gallego é Gonzalo Nuñez, mineros de Xoan Ponce de Leon, manifestaron con guramento aber cogido por Su Alteza é por Xoan Ponce de Leon mill é seyscientos é noventa pesos é quatro tomines de oro (1.690 p. 4 t), los quales, dempues de fundidos é sacados los derechos de fundidor y el Quinto, que a Su Alteza pertenescía, quedaron en mill é duscientos é setenta é tres petos é quatro tomines é tres granos de oro (1.273 p. 4 t. 3 gr), de lo qual pertenesci6 á Su Alteza la mitad, por razon de una capitulación é asiento que! dicho comendador mayor de Alcántara capituló con él, que es seyscientos é treinta é seys pesos é seys tomines é un grano de oro (636 p. 6 t. 1 gr.), de lo qual se hizo cargo á Francisco de Cardona, recebtor por Miguel de Pasamonte, thesorero general" (1) Está publicada en el 8oütfu Histórico de Puerto Siso, tomo primero. pág. 118. (2) D. Diego Colón, el hijo del Descubridor, que había sustituid, a Ovando en el gobierno de la Española.


i!4

HISTORIA Ds PURRTO RICO, DL COI.L ? TOSTR.

por

Apareció también en los libros de Cardona y Oarci-Troche, que en 3 de marzo de 1511 se hizo otra saca y fundición de oro los mineros Luis de Valés y Juan Oonzalez, por orden de Ponce de León, ascendiendo á doscientos noventa y seya pesos y cuatro tomines de oro (296 p. 4 t.), después de fundidos y sacados los derechos del fundidor y el Quinto para Su Alteza. El señor Velázquez dispuso que el Conquistador diera cuenta de los conucos que había vendido en pública subasta para iniciar la constitución del poblado de Villa de Caparra. Ponce de León, con santa paciencia, declaró uno por uno los predios vendidos para echar los cimientos de la urbe y las personas que los adquirieron: habiendo ascendido todo a 8.525 pesos, 4 tomines, 11 granos de oro; y que las haciendas y granjerías del Rey, durante estuvieron á su cargo, produjeron 1.686 pesos y 7 tomines de oro. Lo cual podía comprobarse perfectamente con los libros del tesorero y contador. Se le formuló el cargo al Conquistador de dos partidas de fundición, una de 739 pesos, 2 tomines, y otra de 2571 pesos 4 tomines, de los cuales no rendía cuenta. Contestó el Leonés, esas partidas correspondían al mes de Noviembre, cuando las haciendas y granjerías de Su Alteza estaban ya entregadas, por orden del mismo Rey, a Juan Cerón y Miguel Diaz, habiendo finiquitado el asiento de él con la Corona. Velázquez le rearguyó que el Conquistador "non pudo facer dicho apartamiento, pues thenia compañero, sin su consentymiento" lo que no le relevaba del pago; y agregó el fallo. 'Por tanto, digo al dicho Roan Ponce de Leon que pague luego yncontinente, sin poner á ello dylacion, ni impedimento, nin embargo alguno, nllll é trescientos é cinquenta é dos pesos, é dos tomines é seys granos de oro (1.352 p. 2 t. 6 gr.), del alcance que se le fino, de la mitad del oro quera obligado á dar a Su Alteza, dendel dia que se desistió de la dicha compañia fasta que entregó toda la grane• ría que á su cargq era, en los ofyciales de Su Alteza, é ansi lo pronuncio é mando por esta mi sentencia definitiva pro tribunali zedendo.—El licenciado Velazquez." Fué dada esta sentencia en 6 de Octubre de 1512. Presentes el tesorero Francisco de Cardona, el contador Oarci-Troche, el bachiller Pero Oazquez, Antonio Sedeño y el escribano público Martin de Medran. El Conquistador se dió por agraviado y apeló de la sentencia de Velázquez para ante Sus Altezas, p rotestó dentro del término de la ley de hacer dicha apelación en forma. Testigos, los mismos —Velázquez ratificó la sentencia, no embargante la apelación. Y Ponce pagó. En 6 de Ocutbre de 1512 presentó el Conquistador la apelación en forma para ante los monarcas y su Consejo de Indias, siendo testigos, %erónimo de Merlo y Alonso de Ces.. El tesorero Cardona dió al Leonés recibo del ingreso en Cajas Reales de la cantidad de 1.352 pesos, 2 tomines y 6 granos de oro.


315

HISTORIA DI PUIRTO RICO, DID COLL Y TOSTA.

En 5 de Enero de 1520 el Conquistador puso pleito al licenciado Sancho Velazquea ante el juez de residencia Antonio de la Gama, gobernador y justicia mayor, y los escribanos públicos Xoan Pérez y Xoan de Soria. Y seguido el litis en toda regla, de la Gama fallé contra el licenciado Velazquez. He aquí su sentencia: "Fallo, que debo condenar, é condeno, al dicho licenciado Sancho Velazquez, en los mill é trescientos é cinquenta é dos pesos, é dos tomines é seys granos de oro (1352 p. 2. t. 6 gr.), que paresce aber fecha pagar demasiado, al Adelantado, en la quenta que le thomó, los quales le dé é pague en nueve dias primeros siguientes, é rrecibo de su derecho á salvo al dicho licenciado, para que pueda pedir los dichos pesos de oro, que ansi lizo pagar, á quien los mandó entregar, ó á quién .que le conviene; é por cabQas que á ello me mueven non fago condenacion de costas, salve que cada una de las partes pague las que fizo. E por esta mi sentencia definitiva, xuzgando ansi, lo pronuncio y mando en estos escriptos é por ellos. El licenciado la Gama." Velázquez apeló para ante Sus Altezas y el Consejo de Indias y pidió testimonio.—E1 juez negó la apelación primero y luego la concedió.—Testigos, Cardona é Xer6nimo de Merlo (alcalde), é Martin Hernandez é Sebastian Alonso de Niebla é Xoan de Leon éGarcía. El Conquistador estuvo en España en 1514, visitó al Rey Católico en Burgos, que le concedió grandes honores, y pudo ante el Consejo de Indias activar entonces su apelación de 1512 contra Velázquez. No lo hizo como hábil politico y lo dejó para tiempos mejores. Ocho años después planteó su pleito en San Juan ante el juez competente y lo ganó. El fallo del justicia mayor Antonio de la Gama prueba que el pesquisidor Velázquez se excedió contra el Leonés. La misma apelación de Velázquez ante el Consejo de Indias es bien floja. La vamos a reproducir integra para que el lector juzgue por si.—Hela aquí:

la

'Muy Altos é muy Poderosos Señores.—El licenciado Sancho Velázquez, beso las rreales manos, é digo: que como por este proceso paresce puede aber ocho años que, por mandado del Rey Catholico, questá en gloria, padre é abuelo de Vuestra Alteza, yo thomé las quentas á Xoan Ponce de Leon. del tiempo que thobo la compaña con las faciendas é granxerias que Su Alteza, questá en gloria, trae en la ysla de Sant loan, é con terceros conthadores le alcancé por mill é trescientos pesos de oro, los quales entregué conforme al poder que para lo susodicho traía, á Francisco de Cardona, theniente de thesorero de Su Alteza, que á sazon en la dicha ysla era, é se convirtieron en pro é utilidad de Su Alteza, pues dellos está fecho cargo al dicho tesorero, é agora loan Ponce de Leon me demanda los dichos mill é trescientos é cin quenta pesos, en la residencia que por mandado de Vuestra Alteza me thomó el licenciado Antonio de fa Gama: é con embargan.


=!6

HISTORIA DD PUERTO RICO, DD COIL Y TOOTH.

te, que alegué, entre otras cosas, qué! non me podia thomar residencia desto, que pasó ocho años á, sinon de las cosas que oviere fecho en el tiempo que thobe cargo de la Xusticia de la dicha gala, conforme á su poder que allí de Vuestra Alteza llevé, é que aquello fué averiguacion de quentas, dada é thomada por conthadores de consentimiento de partes, é que si demandé pagan el dicho alcance, fué conforme al poder que para tomarla tenia, é todo lo demas contenido en los apuntamientos de la Ynstrucoion, que para ello llevé, é que quando inxustamente paresciere alcanzado, lo mandase devolver al tesorero de Vuestra Alteza, á que se abia entregado, pues yo dellos non saqué provecho para mí: el dicho xuez de residencia Antonio de la Gama, me condenó en ellos, reservando mi derecho a salvo contra el tesorero, é porque por susodicho que yo fize en acrecentamiento de su facienda, sin aher interés alguno, non seria xusto que yo fuese molestado, n!n fatigado, en pleitos, nin en gastos: pido é soplico á Vuestra Alteza mande ver el Proceso, é si paresciere que la quenta é alcance está xustamente por mi thomada, la mande pasar por tal, é si paresciere quel dicho xuez de residencia Antonio de la Gama, xuzg6 bien, le mande Vuestra Alteza devolver a Xoan Ponce de Leon sus dineros, sin dar logar á facerme á mi debdor de lo que ni debo, ni en contra de mi se Paga deligencia alguna, ni yo ser pedido ni molestado por Xoan Ponce sobrello : é en ello rrecibiré señalada merced. Ansi presentado el dicho escripto de petición, segund dicho es, luego el señor licenciado Antonio de la Gama, xuez susodicho, dixo: que la rescibia é rescibió, tanto quinto puede é de derecho á logar, é non en mas, nin allende; testigos: Xoan Ceron é el bachiller Pero Gaquei ; Xoan de ,Soria, escribano público." Ponce de León presentó un escrito al Juez, por conducto de Pedro Sedeño, su poderdante, pidiendo que Velázquez depositara la dicha cantidad en las Cajas Reales "conforme a la ley real á capitulo de corregidores que dello abla". Y sino lo hiciere que le negara la apelación. Hasta a~lui llega el documento que trata tan interesante ple!to. Ignoramos si se le devolvió a Ponce de León sus dineros, o a sus herederos„ o si el Consejo de Indias aprobó lo hecho por Velazquez y desaprobó la sentencia del juez Antonio de la Gama. Este es el primer juicio de residencia de Gobernadores, que se hizo en Puerto Rico, en 1512, en la siguiente Conferencia nos ocuparemos del que formuló D. Francisco de Soils a su antecesor D. Francisco de Bahamonde y Lugo, en 1569, con la que se puede calcular que en aquellos tiempos se hilaba bastante delgado en estos asuntos. y que la Corona procuraba tener en jaque a los gobernadores de las provincias, azuzándolos unos contra otros para sacar a flote el derecho del Rey y evitar que tan altos empleados se extralimitacen en rus funciones, quedándole a loa pueblos una oportunidad para pedir justicia y reparación de agravios en los juicios de residencia.


rnDaxIco

asasTAII.

897

PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES. FEDERICO DEGETAU. (Por Cayetano Coll y Toate.) Le conocí primero de referencia por sus libros publicados durante su estadía en Madrid. Después por su polémica violenta con su compatriota Antonio Cortón, quien lo trató despiadadamente en su libro Pandemonium y en el periódico ponceño de Cepeda. Luego tuve la satisfacción de estrechar su mano en el Ateneo Puertorriqueño y departir largamente con él. Era amigo de dar latas y recibirlas. Le gustaban las sabrosas pláticas. Sus prendas personales eran distinguidas, buena contextura orgánica, color pálido, cerrado de barba negra rizada, cabellos largos, cuyos mechones sombreaban en desorden la alta y despejada frente. Ojos negros y brillantes. Era un guapo tipo hispano-americano, nacido en la Perla del Sur en Dicimebre del 1866. Amigo de recoger voluntades y conservarlas.. Viajó mucho por Europa y América, pero concluyó por tornar a la patria y dar descanso a su espíritu. El hombre, dice Lamartine, aunque sea un ser nómada, tiene sin embargo como el árbol, raices invisibles en el corazón y en la memoria, que le retienen en su cuna, o le hacen volver a ella. II Nuestra primera charla versó sobre Pedagogía a la cual era aficionado. Había escrito algunos folletos sobre el método alemán de Froebei. El Kiudergasten, que hoy es tan común en nues= tros centros de Ensselianza, no estaba planteado en el país. El obispo Carrión, en su Asilo de Párvulos de la calle de San Sebastián, había planteado en él algo parecido al método germánico de primera enseñanza. III En otra entrevista me refirió los apuros que pasó en 1887 en Madrid cuando el célebre Componte, y los derroches de luminosa elocueucia que tuvo que emplear para convencer al Ministro de Ultramar, ayudado del inolvidable D. Rafael María de Labra, de que en Puerto Rico no existían las tales conspiraciones contra España, que acusaban los cablegri#nas del gobernador Palacio, que todo era cuestión política, y .de que haber alguna conjura no eran los procedimientos del tormento de los palillos, aplicados por la Guardia Civil los más adecuados y justos para obtener la verdad. Que las Cortes de Cádiz habían suprimido el tormento a los reos. I que respondía con su cabeza de la lealtad y honorabilidad de D. Román Baldorioty de Castro. Su interven.


$18

P7DDaICO DT4(i1TAII.

ri6n tesonera ayudó mucho a salvar a los políticos detenidos en las bóvedas del Morro. IV Cuando Muñoz Rivera, Rosendo Matienzo Cintrón y José Gómez Brioso estuvieron en Madrid comisionados por el Partido Autonomista para recabar cerca del Gobierno Central una fórmula política, que impidiera a los mas exaltados radicales puertorriqueños unirse a la guerra separatista de Cuba, Degetau, que estaba en Madrid, prestó su valioso concurso a la patriótico Comisión, y su pluma y su verbo estuvieron a su servicio con incansable laboriosidad. V Una noche que tomó parte en una velada del Ateneo, pude comprender que Degetau era una alma escogida, de los devotos fervientes del Arte y la Belleza. Los conceptos que emitió fueron expontáneos y recogió nutridos aplausos. Nos habló del Ateneo de Madrid y su desenvolvimiento histórico; y cantó un himno a la potenticidad de la raza, que habitando una gran peninsula con límites trazados por la naturaleza, pudo dominar el mundo porque imperaba sobre dos grandes mares, el Mediterráneo y el Atlántico. VI

es

Cuando Degetau regresó a la patria se afilió al partido Autonomista Puro u Ortodoxo, que capitaneaba Barbosa. Parece que Sagasta le era antipático, y además no creía en sus ofrecimientos. Consideró sus ofrecimientos una tirada del astuto político español a los liberales de Puerto Rico; y su argumento aquilea era que Sagasta había enviado a esta antilla como gobernadores a los atrabilarios y déspotas generales Sanz y Palacio. Ello fué, que cayó Cánovas del poder, subió Sagasta y cumplió sus ofertas a Muñoz Rivera y Matienzo Cintrón. Subimos al poder en nuestra ínsula, después de cincuenta años de estar monopalizándola los Incondicionales: partido, que haciendo hincapié en un patriotismo excesivo, temía toda clase de reformas en los restos coloniales del imperio español, y se aferraba ciegamente a la tabla de la retranca y del non possumus. Pero el machete cubano y la audacia de Maceo llevando la ruina, la desolación y el incendio de oriente a occidente en la ial; de Cuba, precipitaban los acontecimientos. Hubo necesidad de conceder precipitadamente a las antillas la Autonomía. Tardía resolución! Tal vez en 1837 o en 1878 cuando el Pacto del Zanjón de Martínez Campos, hubiera sido un remedio eficaz para matar la guerra civil. Al estado a que habían llegado las cosas en la isla hermana con las crueldades de Weyler, era imposible Le +mas briaaé; de Sully Prad borne: si baso estaba roto, ye! agua


)'DDDaICO D1O'TAII.

399

filtraba por todas partes. En el ambiente de Cuba no había más que odio a muerte: fruto podrido de las guerras civiles!... VII Con la implantación en el país de la Autonomia Degetau fué electo Diputado a Cortes. Nada pudo hacer por su tierra querida en el Parlamento español en aquellos momentos de tanta incertidumbre política. Vino la intervención americana y la guerra con los Estados Unidos de Norte América, y el 18 de Octubre de 1898 se izaba la bandera de las franjas y las estrellas en Santa Catalina. VIII El gabinete del Partido Liberal no pudo entenderse con el segundo gobernador americano general Guy W. Henry. Este querfa constituir el gabinete a estado americano, sin premier, y cada departamento con su autonomía. Muñoz Rivera se resistía a tal reforma porque dejaba él de ser Presidente del gabinete. Adei nás, el único Secretario de Despacho que despachaba en la Fortaleza sus asuntos en inglés era yo, los demás continuaban haciéndolo en español y en las oficinas de Santa Catalina dormían sus asuntos el sueño de los justos. En un sofá de Palacio estaban amontonados sus expedientes. Hubo el choque inevitable; y presentamos las renuncias de nuestros puestos. Fueron aceptadas. Y ordenó el Commanding entregar a los aaistone. VIII A la mañana siguiente recibí yo una carta del Gobernador que me decía: "Honorable Cayetano Coll y Toste. `Quiere usted seguir desempeñando la cartera de Hacienda, habiendo un radical en otra cartera? Conteste en seguida." Yo llevé la carta a Muñoz Rivera, que ocupaba la esquina del edificio de la Intendencia y yo el opuesto lado. Hubo reunión de jefed liberales inmediatamente, y después de dispursear largo y tendido, estuvieron todos conformes en que aceptare, pues en la crisis de Ministros sólo había perdido el Partido una cartera. —Y si me pide a mi los otros candidatos, qué le presento? Manifesté yo. —Llévele usted los nombres de Acuña, Díaz Navarro, Palmer, de Diego... —Y, si me pide el ortodoxo?, agregué de nuevo. --Que se lo pida a los Puros? Contest6 Muñoz Rivera, mal humorado.. —Pero, si le da la real gana de pedirmelo a mi... No le vc dar una mala contestación...


a3U

FEDERICO DEOETAU.

—Dele el nombre de Degetau, a quien Fernández Juncos, lama el Doctor Angélico, y que será el que menos daño nos haga. Ig

z

Como es natural, para tomar estos acuerdos se perdió el día. Los latinos somos muy amigos de discursear. De noche no iba a subir a Santa Catalina; lo dejé para la aiguient mañana. Al día siguiente, a las nueve en punto, subí a la Fortaleza. Me acompañaba el doctor Romero, que era mi intérprete. Dominaba el idioma de Milton y era un fiel amigo, aunque algo tímido frente al Commanding. Le rogué se ajustara extrictamente a mis respuestas. Llegamos, nos anunciamos, entramos. El general Henry me recibió de pie y con cara fosca; sin darnos el good morning, me disparó esta flecha: —Se hace usted de desear mucho. —Mi general, hay cosas tan difíciles en la vida, que hay que consultarlas con la almohada antes de dormir y resolverlas al siguiente día. —Buena idea; pero ¿acepta usted o no acepta? Me contestó, con cara aún fosca. —Necesito saber quiénes van a ser mis compañeros de Gabinete para orientarme. —Tenga usted papel y lápiz: siéntese en aquella mesita y escríbalos, en lo que yo concluyo esta carta, que no puedo dejar para•luego porque el vapor se va. Me acomodé con Romero junto a una mesita, cerca de un balcón, que mira a la Boca del Morro, y le dije al amigo: —Qué tal, si me embarco sin galletas!... Y puse en el papel los nombres de Acuña y Díaz Navarro. Los dos primeros que Muñoz Rivera me indicó. Al poco rato se acercó el Gobernador. Le dl el papel. Lo leyó. Y dijo en seguida con cara risueña: —Aquí falta uno. —Es el ortodoxo o autonomista puro, que usted llama en su carta el radical. Debe usted pedírselo a su Partido. —No, no!_ Póngalo usted! Escójalo usted, que sea amigo suyo. pero que sea del otro Partido militante. Quiero repartir el poder entre todos ustedes para gobernar en paz. Entonces pu Hq en la esquela el nombre de Federico Degetaµ v González. —Avísele usted a todos ellos para que vengan a jurar sus cargos.

ra-

Degetau tomó posesión del puesto de Secretario de Fomento, que lo había desempeñado el doctor Salvador Carbonell quien lo tuvo que renunciar antes que renunciara el Gabinete, por sones que en otra oportunidad relataré.


FEDERICO DE(iTAII.

.381

Al mes de estar desempeñando Degetau la Secretaria de Fomento, por coñsejo de D. Cruz Castro, político vehemente, dejó cesantes de un plumazo a todos los liberales que había en su Departamento. Eran unos cincuenta empleados, que echó al zanjón sin consideraciones de ninguna clase. Se fueron todos en pelotón a presentarse al Gobernador. El general estaba fumando su pipa y los recibió de mal humor: montó en cólera y los mandó donde mi. Yo los recibí cortesmente y les dije, que esos eran los gajes de la política: que donde las dan las toman: y que hablarla con el Cotn.►nanding sobre el particular. Al día siguieute, después de despachar mis asuntos de Hacienda, me dijo Henry: —i, No ha notado usted lo pálido que está mister Degetau? \o le prueba el trabajo que le hemos echado encima. —,Qué me quiere usted decir con eso? mi general. —Yo le pedí a usted un hombre de paz y usted me ha traido un hombre de guerra. Si esos individuos eran enemigos de Mr. Degetau, por qm no los mató uno a uno, sin escándalo; y no hacer una hecatombe, que lo desacredita, a él aquí, y a mi en Washington? Búsqueme otro hombre!... —Mi general ,yo respondo de mi, pero no de los demás. El sellar Degetau es una persona bondadosa, incapaz de hacer daño a na c. .Jnsti(iero. .. —Peor que peor, porque se deja entonces manejar por malos consejeros. Le falta carácter, pues! Tráigame otro hombre!... I)eñetau tenía. manantiales de agua viva para hacer el bien: su ánfora era inagotable: le gustaba imitar a la Samaritana: y no embargante, tuvo malos consejeros que le hicieron pecar de partidarista e intransigente. Cuando él era todo bondad y cultural. .. Le di inmediatamente al Gobernador, y por mi cuenta, el nombre del Dr. Francisco del Valle Atiles. RI El lo. de Mayo de 1000 se implantó en la Isla el gobierno civil americano. Los ortodoxos evolucionaron y constituyeron el Partido Republicano Puertorriqueño, y Degetau fué su candidato para Comisionado residente en Washington. Y fué a representarnos ante el Congreso americano durante cuatro años. Su intensa labor en defensa de nuestros derechos politicos está impresa en los papeles del Congreso. El derrotero que se trazó nuestro amigo fué la ciudadanía americana para los puertorriqueños y la Estadidad como solución definitiva de nuestro status politico. Y acometía este empeño luciendo una gran faja de seda negra, de torero espafiol, y sacudiendo su melena zorrillesca y acariciando su hermosa barba berberisca. Asi me lo encontré yo en Washington cuando visité aquella ciudad en 1903. Aunque su mente se sajo-


888

ransaIco naaa'rsU.

se

nizaba, su personalidad hispano-americana se acentuaba sin darcuenta de ello en sentido racial. Bus desvelos políticos y diplomáticos no podían vencer el atavismo ancestral!... XII

ña,

Vuelto a la patria se• recluyó en un pueblecito de la montaen Aybonito, y se dedicó a fomentar una gran finca de café. No por eso estaba su espíritu en la inacción. Porque todo ingenio superior tiende a subir y moverse en bien de la humanidad. El Gobierno insular le nombró miembro de la Junta de Síndicos de la Universidad de Puerto Rico. Empezó a trabajar por que la Univcrºidad Pan Americana se estableciera en Puerto Rico y regaló para ella, en su testamento, su galería de cuadros al oleo adquiridos en Europa personalmente y otras cosas más. Al mismo tiempo trabajó porque en la Universidad de Puerto Rico, establecida en Río Piedras, en una de sus avenidas se levantara el busto de D. Román Baldoriofy de Castro, de quien fué devoto discípulo. Cuando venía de vez en cuando por San Juan, se hacia acompañar de dos corpulentos lebreles, mansos como corderos, que llamaban la atención pública. Resabios inevitables de su romanticismo madrileño. XIII Volvimos a nuestras amenas charlas del Ateneo, del cual era yo entonces Presidente. Le gustaba mucho oir y referir cuentos de color de rosa, algo picantes. Se reía con una ingenuidad infantil. Una vez le hacia yo un cuento de una tal Rosa Mística. En mitad de la anécdota y antes de llegar al momento más interesante de la narración llegó el carrito" eléctrico de Santurce. Eran las 11 y media, y yo quise aprovecharlo. Degetau se vino detrás de mí al trole, para que le terminara el cuento. El público del carrito no se daba cuenta porque mi amigo se reía con tanta alegría. XIV

lo

quedó

Una noche consultóme en el Ateneo sobre un fuerte dolor, perenne, en una ingle. Lo examiné. Tenía una hernia incipiente. Aconsejéle tomar el vapor francés y marcharse a París, y procurar al Pr. Lucas Champoniére, hábil operador de hernias, quien le haría la cura radical sin peligro alguno y con anestesia local. No tomó mis consejos. Y, más tarde se operó en Puerto Rico. La operación estuvo brillantemente llevada a efecto. Pero... sobre la mesa operatoria, por el ehoo de la malDegetan se dita anestesia clorofórmica. Tal vez hubiera durado treinta años más si sigue mi consejo. Magüer... las Parcas obedientes a las fatalidades del Destino cortaron el hilo de su vida! Murió de de Enero de 1914. 46 años!... Aa nké! Anoaké!... Era el


raDrsico

DsaaTAII.

S3E

Su pérdida inesperada fué muy sentida. Ponce, el pueblo de su natalicio, le ha dedicado una plaza; el Departamento de Instrucción un edificio escuela; y el Ateneo decora uno de sus plafones con su retrato en la galería de varones insignes. Nosotros le recordamos siempre con cariño como una inteligencia bien cultivada y un corazón de oro. NARRACION HISTORICA. EL FUEGO ENTRE LOS INDIOS, Y EL ALUMBRADO PUBLICO EN PUERTO RICO. (Por Cayetano Coil y Toate.) I Peñuelas, 3 de febrero de 1924. Dr. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico, San Juan. Distinguido señor:— Como habrá usted observado, existe hoy la tendencia en la Escuela Moderna, de tratar de relacionar las ideas que se presenten al alumno con algo concreto, de fácil comprensión y que al mismo tiempo le despierte interés. Para que este interés se forme, necesario es que en la lección dada, entren elementos que el alumno crea tener el deber de conocer, ya porque pertenezcan a su época, ya a su país o pueblo, etc. En el Séptimo Orado, a mi cargo, pronto hemos de tratar sobre la HISTORIA DEL ALUMBRADO. He encontrado bastantes datos sobre el particular, pero creo que la lección se haría más interesante si usted se dignase ilustrarnos en cuanto al modo de hacer fuego los indios antillanos, en especial, los BORI®UEÑOS, clase de alumbrado que ellos usaban, y también cómo se las entendían nuestros primeros colonizadores para producir fuego, de cómo lo mantenían, y la clase de alumbrado para las casas y calles en aquella época. Ruégole me perdone la molestia que le, causo. Respetuosamente, José P. RODBIGURS. Profesor de Castellano, en 7o. Orado.


iS4

NARRACIÓN I4I8TÓaICL

II Villa Los Pinos, Santurce, feb. 8, 1924. Sr. Don José V. Rodríguez, Profesor.—Peñuelas.

a-

Sefior maestro :—voy a contestar su consulta, teniendo en cuenta la bondad de "El Mundo" para publicar esta relación de cosas viejas, que no tienen hoy más interés que el de la curiosidad. El descubrimiento del fuego y su uso en el hogar ha sido uno de los pasos de avance de la humanidad. Antes de la invención de sacar chispas de un trozo de cuarzo y de las pajuelas de azufre, parece inverosímil creer las grandes dificultades del hombre antiguo, de todos los países, para procurarse la lumbre. De estos contratiempos se originé en algunos pueblos primitivos el dedicar ciertas personas a conservar el fuego; después se castigó con extremado rigor a sus guardadores, si dejaban que se apagara. Tal ha debido ser el origen de las VESTALES, que trajo la santidad y culto del fuego. El BORIQUEÑO, en la época colombina, y lo mismo los demás indios de las Antillas, contaban ya. con este progreso humano. Lo obtenían por el frotamiento sostenido de maderas apropiadas; sobre la juntura de dos troncos, muy secos, pareados y atados con un fuerte BEJUCO, hacían girar perpendicularmente un recio palo, de punta, dándole el movimiento de vaivén, que se suele imprimir al molinillo de madera de una chocolatera. ¡ Con qué regocijo vería el indígena brotar el ansiado guatú (el fuego) y con qué solicitud procuraría conservarlo! ( Véase Coll y Toste. Prehistoria de Puerto Rico, página 99, para más detalles.-San Juan, 1907). Los colonizadores, para producir el fuego, seguían la costumbre de España. Tenían el YESQUERO, que ea una pieza ingeniosa, compuesta de un trozo de PEDERNAL del ESLABON (piecesita de hierro acerado), y de la YESCA, materia muy seca y preparada de suerte que cualquiera chispa de fuego prenda en ella. Luego vinieron las PAJUELAS, que eran unas pajas de centeno o tiras de algodón cubiertas de azufre, que arrimadas a una brasa ardían con llama. Esto servía para llevar el fuego de una parte a otra. Después se trajeron las CERILLAS, velitas de cera, muy delgadas y largas, enrolladas sobre si. Y por fin, los FOSFOROS : trozos de madera o cartón con un poco de fósforo en un extremo, y un cuerpo oxidante, y con el frote sobre un cuerpo pero producen luz. El farmacéutivo D. Justo Rjalmarson, sueco establecido en Arecibo, introdujo en la Isla, procedente de Noruega y con patente, en el último tercio del siglo %I%, los fósforos de palitos impregnados de CLORATO DE POTASA y otras sustancias inflamables, y suprimiendo el hediendo metaloide FOSFORO. En las casas se conservaba el fuego dejando en el FOOON algunos carbones prendidos cubiertos con ceniza, que duraban toda la noche y a la mañana siguiente se avivaba de nuevo con


NARRACIÓN SISTÓBICA.

$$y

I3RUSCA o carbón vegetal. El alumbrado en las casas se hada utilizando el ACEITE DE OLIVAS en los velones, que luego se llamaron QUINQUES, (de su inventor francés Mr. Quinquet, primer fabricante de esta clase de lámparas). Por la noche, para conservar claridad en los dormitorios se solía poner un vaso de cristal, medio de agua, con dos dedos de aceite de olivas, sobre el cual flotaba encendida una piltrafa de algodón, que luego fué sustituida por una pequeflita rondana de carbón u hojadelata con una diminuta velilla en el centro. Vinieron luego del extranjero pequeños aparatos de porcelana, que sostenían unas tazitas o recipientes para agua, en la parte superior y la lamparilla debajo; de modo que se tenía en el aposento agua tibia toda la noche. Por fin, fué sustituido todo esto por unos vasitos de vidrio, que contenían un trozo de vela de esperma, calculado ya para que durara toda la noche. Recuerdo perfectamente el alumbrado de mi casa solariega en Arecibo, cuando tenía yo 10 años, y colocaba una tía mía el velón en el centro de la gran mesa redonda de caoba, que había en el medio de la sala, y a cuya plácida luz estudiaba mis lecciones y calcaba dibujos de letras de la MODA ELEGANTE, de Madrid. El depósito del quinqué se llenaba diariamente con un cuartillo de ACEITE DE OLIVAS; después se sustituyó en 1865 con igual cantidad de PETROLEO. Antes del aceite de piedra se usaron mucho las velas de cera, sebo y esperma en PALMATORIAS, (1) CANDELEROS, (2) CANDELABROS, (3) LINTERNAS, (4) FANALES, (5) y las inolvidables GUARDABRISAS, que las había de diferentes clases y tamaños. Había también el candil, palabra tomada del árabe y que significa lamparilla. Utensilo para alumbrar, compuesto de dos vasos de hierro o de hoja de lata, cada cual con un pico y.que encajan uno en otro; en el anterior se pone el aceite y latorcida o mecha, y al exterior tiene una carilla con garfio para colgarlo. En las iglesias, teatros y grandes salones solían haber colgados unos aparatos de cristal, llama(1) Palmatonia. Especie de tubo bajo, como de tres a cuatro pulgadas, donde se colocaba la vela, sostenida sobre un platillo; las había de cristal y de porcelana y de metal. (2) Candelero. Un tubo largo de 5 a 8 pulgadas para colocar la vela, sostenido por un pie proporcionado: los había de plata, cobre y otros metales. También se llama Bujía. (3) Candelabro. Utensilio a modo de candelero de dos y tres brazos. (4) Untaras. Farol de mano, con una sola cara de vidrio y un asa en la opuesta, para la mano. (5) !anal. Voz tomada del árabe, que significa brinar. Campana de cristal, abierta por arriba para que el aire alimente la vela prendida. Eran colgantes. (8) Guardabrisa. Grandes tubos de cristal, de media vara de altos. abiertos por arriba y por abajo, después los hubo con artísticos pies y para dos y tres brazos. El objeto era impedir que la brisa o viento apagase las velas encendidas que llevaban en us centro. 11 22


386

hesaActóN stsTósic.L.

dos arañas, con muchos brazos, que sostenían multitud de velas de esperma o de cera. El alumbrado de las calles de la capital se hacía en el siglo XVIII con aceite de olivas y algunos faroles con velas. Se estableció el alumbrado público de las calles el 22 de Enero de 1820. Los faroles con depósitos de aceite de oliva pendían de cuerdas atravesadas en las calles, de una casa a la otra del frente. Se puso de arbitrio municipal para sostenerlo el tributo de un maravedi por cada libra de pan. El año de 1830 produjo esta contribución 19.014 pesos, 3 reales y 19 maravedises. Después, se sustituyó el aceite de olivas por petróleo. La plaza principal se alumbraba con unos grandes depósitos en pilastras, llamados reverberos. Yo alcancé en mi pueblo un gran farol a la puerta de la CASA DE REY (donde hoy está el edificio Oliver), en los bajos, donde hacía la guardia un centinela de la Compañía de tropa destacada en la cabecera del 2do. Departamento, que lo era Arecibo. No había reloj público, y el centinela, que se paseaba a lo largo del frente de la CASA DE REY cuando daba en el cuartelillo interior la hora en un reloj de pared iba él solícito a la esquina del callejón que da al Teatro y tirada de una larga cuerda de diez o doce varas, y una gran campana situada en un largo estante de ortegón con caperuza de tejas de barro, anunciaba al vecindario la hora Esto se hacía hasta las diez de la noche solamente, pues a esa hora, según el BANDO DE POLICIA Y BUEN GOBIERNO DE PEZUELA, todo vecino tenía que retirarse a su casa y no podía ya salir a la calle. A las 9 y media se repartían los serenos por el pueblo ccn sus chuzos, farolitos y capotones, color de tabaco, a vigilar y cuidar las calles y cantar las horas; ayudaban a los vecinos a ir a las boticas, a buscar el médico o la comadrona. Al que la ronda o patrulla de milicianos topaba en la calle que estaban como boca de lobo, lo llevaba preso al Cuartelillo, sino iba con el sereno. El alumbrado en la Capital pasó por varios contratiempos. Hay un dato histórico, digno de anotarse: en 1831, se presentó al Gobernador Latorre un extranjero llamado D. Guillermo Belaud, manifestando poseía un SECRETO para alumbrado con gas, extraído del RON I)E CAÑA y sin sebo, sin olor, ni resultado de mal alguno, y sumamente económico. Se nombró una Comisión informante. No puedo publicar el interesante INFORME por ser largo. Baste decir, que lo consideraron superior al gasómetro, que produce el gas hidrógeno, tan usado en Europa y América. Se le compró el SECRETO al Sr. Belaud EN SEIS MIL PESOS FUERTES. Cerrado el contrato, y recibido el dinero, el Sr. Contratista dió el siguiente documento :—"SECRETO DEL ALUMBRADO CON EL ALCOHOL.—El alcohol debe ser de 14 grados, igual a la prueba de la bombita de cristal, que he entregado al Excmo. Sr. Gobernador.--A 10 partes de alcohol se le echa una de espíritu de trementina o aguarrás, se remueve y deja asentar por 24 horas. El aguarrás, se neutraliza con el alcohol en la cantidad precisa, y el que sobra queda en el fondo y se combinará


NAsaM I6r RISTÓIICA.

gil

rehundo más alcohol; pero no siendo necesario más alcohol, que el que este espirltu recoge, está próximamente graduado en una décima parte.—La luz que produce esta combinación es clara, y sin olor, ni humo. En lámparas y quinqués, por medio de un pabilo de algodón, se mantiene siempre igual y se consume todo el liquido en su duración.—Graduando un bocoy de ron en 26 pesos, puede obtenerse el refino y compuesto a 6 reales el ga16n y aún más barato; lo que hace que la luz sea más económica que la cera, el aceite, la esperma y el sebo; más clara, aseada y sin mal resultado.—Todo consiste en la fuerza del alcohol, en el grado de la bolita y en que el espíritu de trementina sea fresco. Respondo de la exactitud de este SECRETO, que he vendido en 6 mil pesos al Gobierno de Puerto Rico, en 14 de octubre de 1831.—GUILLERMO BELAUD." Después de esto, vino el Gasómetro de hidrógeno de una Compañía Inglesa en 1853. Bastante apestoso. Publicaré oportunamente la Contrata en el BOLETIN HISTORICO DE PUERTO RICO. Y últimamente Valdés, Sifre y Cueto, en 1890, con el Invento de Edison batieron el record por completo. (1) Queda usted, a grandes rasgos, complacido, señor Profesor.— Atentamente, Cayetano COLL Y TORTE, Historiador de Puerto Rico.

(1) El 14 de Marzo de 1890 vino una real orden de España regulando las Compañías de almabesde alktrieo. D. Melquiades Cueto en Enero de 1893 pidió al Gobierno Insular autorización para establecer en la Capital el alumbrado eléctric.. Pasó la solicitud a informe del Ayuntamiento: el Concejo Municipal informó favorableihente. El 31 de Mayo de 1893 protestó la Compañía del Gas, por medio de su representante Mr. Scott, porque la compañía Luz 10fete4ea establecía fooós en lugares de la ciudad que no tenía derecho alumbrar.


338

CARTA DE LOS FRAILES DOMINICOS.

CARTA QUE ESCRIBIERON LOS REVERENIIOS PADRES DE LA ORDEN DE SANTO DOMINGO, QUE RESIDEN EN LA ESPAÑOLA A MONSIEUR DE XEVRES, CONTRA LAS ENCOMIENDAS, EN 1516, Y CONTRA OTROS ABUSOS DE LOS CRISTIANOS. (Biblioteca de la Real Academia de la Historia.—Colección de Muñoz-Indice 1492.1516.—Tomo ?5.—A. 102.—Folios 402 a 418 vuelto.)

e

Mn! y lustre é mui magnifico señor :—Pues abemos rezibido tan alta merced de Dios, nuestro señor, en abernos traydo al mui Católico Rei é seuor nuestro, á estos reynos é sefiorios, por la tenida del qual tenemos gran confianza que todas las cosas serán puestas en estilo xusto é conforme fi la boluntad de nuestro señor Dios: por tanto, nosotros queremos hazerle algún serbizio, en lo á nosotros posible, tocante á nuestro estado, é hazerle saber el estado de aquestas partes quanto á lo espiritual, de donde se puede inferir, el (laño que ha benido quanto á lo temporal: é esto haremos, porque tenemos mucha esperanza é confianza, no solamente de constancia xusta reta de su Alteza, empero de las costancias de los que le an de aconsexar, porque por nuebas tenemos ser personas que por ningun interes temporal, ni por amistad, ni por otra alguna pasion querrán posponer el bien de sus ánimas, entre los quales á vuestra mui ilustre Señoría, como á persona principal entre todas ellas, emos querido enderezar esta Carta, en la qual está el si y el no de todo el bien de estos reynos é señorios de su Alteza, por tanto, á vuestra mui ilustre Seuoria encargamos la conzienzi,a, por la pasion que el Hijo de Dios por nosotros padezió; que se acuerde del dia estrecho del juicio final, en el qual todos abemos de pareszer para dar quenta del mal que hezimos, é del bien que dexamos de hazer: é por bentura es herdad que nosotros ansi lo queremos, que el remedio de tantas miserables ánimas, que por culpa de los consexeros pasados an ido al infierno é agora siempre ban, euros estado esperando ser remediados por las personas que son vuestra mui ilustre Sefioria con esos otros señores. En esto non gastamos mas tiempo, porque cremeos hallar las boluntades mui aparexadas á todo lo que de parte de Dios ]es dixéremos. A nuestras personas queremos, que vuestra mui ilustre Señoria, dé el crédito que ve que. es rrazon, teniendo por zierto de nosotros que benimos á estas partes no mas que por allar á. Jesus crucificado, con deseo de partizipar alguna cosa de su pasion, é ansi es que si diziendo ó afirmando lo que diremos, no fuese berdad, en grave pecado mortal incurririamos, que seria levantar testimonio á nuestros cristianos, de los quales todo el sustentamiento corporal rezibimos, i esto hariamos sin esperar ganancia algu-


('ARTA DE LOS FRAILES DOMINICOS.

339

a

na, que pensar se pueda por ello; lo qual por ninguna bia se debe creer de nosotros, que escribimos sólo aquello que sabemos ser berdad, lo de bista por bista, é lo de oido por oido, dando las personas de quien lo oimos. Abrá Inui ilustre Señoria, 25 años, poco mas 6 menos, que el Rei D. Herºando, que nuestro Señor tenga en gloria, enbió á descubrit, estas tierras, é llegados á esta ysla los que ansi enbi6, de 2 á 3 carabelas que trugeron, no les quedó sino una que estobiese buena para poder tornar á España, por lo qual fué neszesario degar aquí parte de la gente, que fueron 40 hombres, en una como fortaleza de madera, los quales, biendo la mansedumbre de los yndios no curaron en guardar la fortaleza, que les quedó á cargo asta que bolbiesen de Castilla, mas antes se- dieron á andar por la tierra, no %untos, sino de 2 en 2, é de 3 en 3, é tales obras hizieron los naturales yndios, quellos los mataron á todos. 40, é aunque ninguno dellos quedó para tomar rrazon cómo los avian muerto, creese que por delitos que los cristianos hizieron, los mataron los yndios, porque es una regla esta Inui probada en estas tierras, que todas las veces que los cristianos an llegado á las tierras de los yndios, ántes que de los cristianos toviesen notizia, los trataban los yndios como á ángeles, dándoles quanto les demandaban é quanto ellos tenían; de hecho los yndios pensaban que eran ángeles benidos del cielo, é que las velas de las naos eran las alas con que avian bagado, é los cristianos, por el contrario. adonde quiera que an llegado, en pago de los beneficios rezibidos, los tomaban sus cosas é mugeres é hijas para torpes usos, por lo qual se cree que lo mesmo querrían hazer los dichos 40 que en la tierra quedaron, é pensando ser ricos del oro que los- yndios tenian ántes que los cristianos binieran-de Castilla, se derramaron por toda la ysla de 2 en 2, é de 3 en 3. La segunda bez binieron á poblar 1,100 hombres: estos fueron rezebidos de los yndios como ángeles, como dicho. tengo, dándoles á los cristianos quanto les demandaban é sirbiondoles á toda su voluntad: esta berdad es tan notoria á qua ntos acá binieron, que ninguno aliamos que della aya discrepado, aunque mas malizioso sea; é esto haze mucho al caso para ber la poca culpa, que los yndios an tenido en su destruyeion, é la mucha causa, immo (1) total, que los cristianos an dado. Siendo los cristianos desta manera tratados por los yndios, entran ellos por sus tierras ansi como lobos rabiosos entre los corderos mansos, é como eran gentes los que de Castilla binieron á este hecho no temerosos de Dios, mas mucho ganosos é ansiosos por dinero, é llenos de otras muchas sualas pasiones, comenzaron á destruyr en las tierras por tales y tantas maneras que no dezimos, pluma por lengua non basta á las contar, de tal modo que de la gente que se pudo contar, que fué un quento é cien mill personas, todos son destruydos é disi(1) Esta es una palabra latina usada por Cicerón, considerada como adverbio. y equivalente en español a anta, antas bi n.—C. y T.


340

CARTA DE LOS FRAILSS DOMINICOS.

e

pados, que non ay oi doze mill ánimas con chiquillos é grandes, biejos é mozos, sanos é enfermos; que faesen tantas estas ánimas, supimoslo del Adelantado D. Bartolomé, hermano del Almirante Viejo, que Dios haia, que! mesmo las cont6 por mandado del AF mirante, quando una hez los quisieron poner atributar, como abazo se dirá, é yendo un religioso de acá á la Corte á zertifiear sobre el mesmo caso al cristianisimo Rei D. Hernando, que nuestro Señor tenga en su gloria, diziendo una hez ante el señor obispo de Burgos que los yndios que en esta ysla se avian aliado eran un quento é cien mill ánimas, é que agora non quedaban sino obra de quarenta mill; él duo, que creia non ser tantas; empero, que bien sabia que serian seycientos mill; agora fuesen esso, agora fuesen dos quentos, como otros muchos an afirmado de los que al prinzipio binieron, dixeron que estaba esta ysla toda tan poblada como la tierra de Sevilla. Vea vuestra mui Sefioria, si no los oviemos muerto, aunque non sacara cada un año sino un castellano, que lo pudiera sacar en quatro dial, para su Alteza, quántos mill castellanos de renta tubiera destas partes que non fiene, é si se mostraran á gustar las cosas de Castilla, si trabaxaran allende de esto de sacar el oro ns compraban, pues el oro nunca falta, é si, falta la gente paro lo sacar, é si estobiera mexor poblada la tierra, que non hecha desierto como agora está, que anda uno por ella 60 leguas é no topa una persona á qúien pueda saludar. Las causas que al prinzipio ubo, mui ilustre señor, para matar tanta numerosidad de gentes, fueron estas: la una, creer to dos los que acá pasearon, que por ser estas gentes sin fee podían indiferentemente matarlos, captibarlos, tomarles sus tierras, posesiones é señores é cosas, é dello ninguna conzienzia se hazia; otra, ser ellos gentes tan mansas é pazificas, é sin armas; con estas se xunt6 ser los que acá pasearon, 6 la mayor parte dellos, el escoria de España, gente codiziosa é rrobadosa. Las maneras que de matarlos tobieron fueron las siguientes: en el prinzipio, como dicho es, los yndios rezibieron a los cristianos con mucho amor, dándoles todo lo que tenían é buenamente podian; pero ellos, no contentos desto, metiéronse entre ellos rrobándolos é desposeyéndolos de quanto tenian, tomándoles sus propias mugeres é hijas, é matando de ellos quantos querían, non para más que para probar sus espadas; é aqui es bien que vuestra mni ilustre Sefioria sepa algunos casos en particular, de muchos é infinitos que se podrían contar: acaeszi6 que trayendo ciertos castellanos 13 6 14 yndios consigo, no sé que enojo lea izo uno de loe yndios, por lo qual determinaron de lo ahorcar, é aquel ahorcado mandaron á otro que quitase aquel del lazo questaba hecho en la soga se colgase él, é hizolo, é ansi al terzero, etc : finalmente, por esta forma loe ahorcaron h todos los 13: esto lo oyeron dos religiosos de Santo Domingo, contado por uno de los mesmos que fué en ello, y lo contaba alabándose dello; de lo qual, ilustre Señor, saqué la gran malizia de los cristianos é la gran simplizidad de los yndios. Ytem : yendo ciertos cristianos bieron una yndia que tenía un niño en los brazos que criaba, é porque un


CARTA DE LOS FRAILES DOMINICOS.

841

r

;

perro, que ellos llevaban consigo avia hambre, tomaron el niiio vivo de los brazos de la madre y echáronlo al perro, é este lo despedazó en presencia de la madre; destas cosas, no diez ni veinte acaeszieron, pero mui muchas que contar no se podrían; dizen que este que al presente gobernaba (l) no podía remediar estos males, porque se le abian alzado la mitad de los caed°llanos con un capitan llamado Roldan; viendose los yndios por estos modos afligidos, quisieronlos echar de la ysla, é tomaron por medio no sembrar para comer, porque faltando los mantenimientos ellos tubiesen por bien de yr o los castellanos gastaron las labranzas que ellos tenían para si, comiendo é destruyendo, de forma que les fué forzado á los yndios morir de hambre, de la qual murieron tantos, que non abia quien andobiese por los campos del hedor; fué otra. manera, que como en esta tierra non abia bestias, ni otro animal ninguno que fuese mayor que un conexo, usaron los castellanos de los yndios en lugar de bestias para pasar sus cargas de unas partes á otras de sus mantenimientos, é llebándolos cargados 60 y 70 leguas; la carga que cada uno llevaba era de 2 arrobas, é como no llevaban ropa estos tristes hombres, sino sobre sus desnudos pellejos, haziánseles mataduras como á bestias en las espaldas; é el establo que de noche les daban los requeros (2) que traían, era el campo sal sereno; el mantenimiento era algunos gusanos é raizajos que ellos se buscaban, porque si de la carga que llevaban ovieran de comer, en 60 leguas se las comieran; llegados al cabo de la jornada tornábanlos á enbiar á sus tierras sin manteniento alguno, é de ciento que abian ido cargados non tornaban vivos diez é'porque acaeszia alguna hez que llevando un cristiano 20 ó 30 yndios cargados, é atraillados de los pescuezos, unos de otros, alguno roja la trailla, é dexaba la carga é huja, inbentaron los cristianos llebar consigo un perro alano, é porque non se despease el perro, llebábanlo dos yndios fi questaa, en una deseas camas que llaman jamaca, é en yendo el yndio acometianle con el perro, el qual ántes que llegasen á él ya lo aoja destripado; é esto lo hazian los cristianos para que ninguno osase huir, é para semejantes efetos eran tenido los perros en más estima que no los yndios. E entre otras casos, que acerca de estas cargas passaron muchos, fué uno digno de ser llorado: un mal abenturado cristiano llevaba una vez tres yndias cargadas, é se cansó una dellas, é el cristianq de despecho porque aria cansado dióle de cuchilladas é matóla, é entonce repartió su carga fi las otras dos; se .cansó la segunda, hizo h, mesuro, é por consiguiente la tercera; finalmente fi todas tres las mató: de aqui puede, vuestra mui ilustre Señoria notar en qué estima se tiene matar 1, ni 10, ni mil destos yndios.—Otro caso: teniendo el Comendador Ma(1) Se refiere a Diego; hermano del Almirante D. Crsitóbal.—C, y T. (2) Por recueros, arrieros de recua.—C. yT.


342

CARTA DE LOS FRAILES DOMINICOS.

su

fue

yor un hombre loro (1) por cozinero, tenia para que llebasen las ollas é sartenes é aparatos de cozi.na 20 ó 30 yndios, en lugar de mulos, é si con alguno se enojaba el dicho negro 6 loro echaba mano de un puñal que tenia é cortábale la cabeza: C si le dezian por qué lo hazia, dezia él que non le avia dado sino una bofctadilla; é quedó el refrán en la ysla Dios te guarde de la bojetadidla de fulano loro. No sabemos cómo se llamaba.—Otra manera de los matar, Inui ilustre Señor, era que algunas beces querian los cristianos para si haziendas, y entonce prendian It los caziques, porque á sido gente que tenia mucho amor á sus señores é eranles niui leales, (le tal manera que por tenerlos seguros que non se fuesen bastaba tenerles preso, á su señor, é servianse dellos, sin los mantener; é ansi llevados é traidos murieron muchos. A (le saber vuestra mui ilustre Señoria, que en esta tierra á abido 2 guerras, en la qua! murieron cruelmente muchos yndios é se captivaron muchos como esclavos: la una se llamó del Higiicy, é la otra de Jaragua. La del Higüey (leste modo: acaeszió que los cristianos querian labrar é labraban una fortaleza aqui en este pueblo de Saneto Domingo, que es el prenzipal delta ysla, para lo qua! abian menester ca:abi, que es el pan desta, é á 40 leguas de aqui, 6 30, eu la punta fiesta ysla, la primera tierra que se vé biniendo de Castilla, está un pueblo, que se llama Higüey, en el qua! estaba un cazique, harto prenzipal, que tenia muchas labranzas de pan; enbiáronle á dezir que probeyese de pan para labrar ésta fortaleza é respondió que le plazia; é ansi enbiaron un eapitan por la mar con una carabela, llamado el Salamanca; é los yndios por mandado de su cazique se la cargaron de pan oa:abi con mucho plazer, artas bezes; acaeszió que este Salamanca, por mostrar su crueldad, llebó consigo en un viaje un perro de los que arriba (lixe que tenian enseñados á desbarrigar yndios, é saliendo :á la playa sacó consigo el perro ; é andaba el cazique con su gente por la playa, C Salamanca azuzóles el perro; é por desgracia fné á topar con el mesmo cazique, el qual, ántes que el perro lo soltase quedó desbarrigado, de forma que non vivió mas que tres dial; biendo los yndios su cazique tan utal tratado; atiende (2 1 (le las otras inxurias que comunmente rezibian, que eran tomarles sus naugeres é hijas, é cosas dixeron al Salamanca, que se fuese, que no les plazia su compañia, é que non bolbiese él ni otro cristiano a tierra, é ansi se alzaron: llaman los cristianos estar alzados los yndios quando no podían andar seguramente entre ellos, aziéndolea las inxustyeian é agravios que solían: en este medio tiempo passó por alli otro capitau en una carabela, é sabiendo que los yndios estaban de tal manera. quiso entrar en la tierra con otros 3 cristianos, confiando de la simplizidad (le los yndins: ii los gnales tos y-ndins mataron é a (1! Loro equivale a mulato.—C. y T. (2) Del latin alto, hacia otra parte, ipds. de ahí. adverbio anticuado. por alisada. geuh'alente a adem4a—C. y T.


CARTA DE LOS FRAILES DOMINICOS.

343

otros 3 que tambien allarron en tierra en una ysleta que llaman la Saona; pues juzgue vuestra mui ylustre Señoria si estos yndios tobieron causa xusta de azer lo que hizieron, tomándoles sus mugeres é hijas, é cosas, matándoles cruelmente á su Señor; de todo ello non aliando quien les iziese justizia en la tierra; en el tiempo delta guerra, é de la otra, era gobernador el Comendador Mayor; é ansi veró, Señor, de cuya parte fué la guerra xusta, ansí que se movieron á les hazer guerra á todos los yndios de aquella parte; los yndios non tenian armas, ni maña, sino desnudos en carne; fueron tantas las crueldades que pasearon, que sólo el dia del juizio se podrán conozer; tomar de noche en un bojio, que es una casa de paxa, 500 ó mil dellos, é guardar las puertas, é entrarles luego con el dia á cuchilladas, é como estaban desnudos los acuchilaban á todos; á los que topaban por los caminos, les cortaban las manos; azian parrillas de madera é quemánbanlos vivos, é porque non dieran gritos metianles palos en la boca; enbolbianlos en paxa é ponianles luego fuego para ver cómo iban ardiendo; mandábanlos despeñar de altas peñas é ellos de miedo que havian de los cristianos lo azian; ahorcaron una bez de la cumbre de un bojio 17 caziques xuntos. El Comendador mayor (1) enbiábalos á llamar á la cibdad sobre seguro é mandábalos luego á despeñar á la mar en una costa que es aqui mui tiraba: estas crueldades mui ilustre Señor, é otros mil que contar non se pueden fueron hechas con estas triste: gentes: todas estas cosas sobredichas, é otras que luego diremos, guando ablemos de la otra guerra deXaragua; supimos por relazion de uno que entre los primeros cristianos benidos á esta tierra con el Almirante Viejo; quando bino á poblar, el qual se metió á fraile en esta casa de Sancto Domingo, é añadia diziendo : "esto qué digo es de vista, que yo mesnio me alié en ello; empero, si toniais á otro que es de mi tiempo, os dirá otras tantas cosas distintas de las miar, que yo no os digo todo lo que alcanzo, pero presuponed que destas gentes non aziamos más caso que de los perros, ni les sabiamos llamar de otro nombre"; entre otras crueldades, dixo una digna de ser mui estimada, é f.ué, que quando llebaban de aquellas gentes captivas algunas mugeres paridas, por solo que llóraban los niños los tomaban por las piernas é los aporreaban en las peñas ó los arrojaban en los montes para que allí se muriesen; é entre otros acaeszió, que una bez, cerca de un rrio tomó un mal hombre castellano un niño de los brazos de su madre por la pierna é echóla en el rrio, é alli mostró Dios un milagro, que se andubo el niño por cerca de media hora como corcho sobre el agua, que no se undió, en tal manera, que biendo el milagro entraron otros hombree por él en el agua, é dieronlo á la madre; esto no bastando á quebrantar la malizia de los desventurados cristianos. (1) El Comendador Mayor de Alcántara era el gobernador de la Española fray Nicolás de Ovando que sustituyó al barrabasado Bobadilla, que envió preso y con grillos al gran Almirante D. Cristóbal a Ecpañ►a.—C. y T.


344

CARTA DE LOS FRAILES DOMINICOS.

tornó el niño á llorar, é tom610 aquel otro por las piernas é aporreólo en una peña. Fueron tantas las crueldades que non lleban parte ni quento, ni se pueden acabar sin mui grande proligidad, por tanto, despedidos desta guerra, benimos á la otra que se llama de Xaragua : acaeszió eso mismo, mui ilustre Señor, en esta yola en tiempo del Almirante Viejo, que estaba aquí uno con él, que se llamaba Francisco Roldan, el qual por no estar sujeto al Almirante. 6 por mandar él su parte en la ysla, alzóse con parte de la gente que el Almirante Viejo tenia, é como esta ysla es mui grande, que tiene de largo 200 leguas, estando el Almirante con la gente hazia lo parte de levante en esta ysla, fuese el á la parte de poniente, que se dize la provincia de Xaragua, é aun que en aquellas partes desta yola non al agora, empero los yndios tenian aquella por la mas principal parte de la ysla, donde abia muchos é grandes caziques, mucho de comer, muchas mugeres fermosas, etc.; que eran todas cosas que aquellos fugitivos abian de menester para tender sus belay por los vizios, é todos los que acá, que en la parte do estaba el Almirante Viejo azian algunos insultos, se acogian con el otro alzado, é como no castigaba los vizios, mas bien los favorecia porque se le allegase gente, cada uno azia entre los yndios lo que le pareszia é plazia, principalmente en tomarles sue háziendas, mugeres é hijas, de forma que los yndios muchas vezes, si pudieran, los mataran por las inxnrias que dellcs rezibian, sino que non osaban por el miedo que les abian; acaeszió que el Almirante Viejo, por los daños que estos en la tierra azian, tobo por bien de reconziliar con él é ansi lo izo; benido pues el Franclsco Roldán con toda ea gente de aquellas partes, é xuntándose todos con el Almirante, quedaron con él, é allá 4 6 5 cristianos, que non quisieron venir porque tenían allá mucho aparexo para sus vizios; á los quales ellos se daban, ni mas ni menos que antes, guando allá estaba el Francisco Roldán, por lo qual los yndios los mataron; vistas estas, é semexantes obras que los de nuestra nazion azian, puede vuestra mui ilustre Señoria, pensar si los yndios con razon é xustycia se'debieron apartar de los cristianos é alzarse é resistirles, pues el derecho natural á ello les obligaba, prinzipalmente que en ningun tiempo dexaron de tratar los cristianos á los yndios sino peor que brutos animales; é por tanto dezian los yndios entre si, que si allá tomaban al Comendador Mayor, que era aquí Gobernador, que lo abian de matar, etc ; sabiendo esto el Comendador Mayor, váse allá, n6n con pensamiento de los amansar, que mui fazilmente pudiera, sino con gana que tenia de los destruy, é llebó consigo toda la gente que pudo, que fueron hasta 60 de á caballo é muchos peones, que era gente no sólo para amansarlos sino para tomar 3 yelas como esta guando estaba en su prosperidad, segnnd es la mansédumbre de la gente,. C mandó llamar á todos los caziques de aquella comarca á la provincia de Xaragua, donde estaba una gran señora llamada Anacaona, á la qual todos azian acatamiento, é llamados sobre seguro, ellos todos binieron panifica é seguramente, 4 mn.


345

CARTA DE LOS FRAILES DOMINICOS.

oro

que

su

e

cha multitud dellos, porque son gentes que se creen de ligero, é facilmente los engañan, é traxeron muchos presentes al Comendador Mayor, que se llama V'iculás de Obaudo, é él mandó entrar todos los principales en un bujio, él Inetióse con ellos, é aun llebaba puesto un guanín en los pechos, ►nui grande, que es una joya de oro que los yndios tienen acá por mui preciada cosa, deziendo que la tibia de dar á la Anacaona, é quando los tubo dentro, salióse dexándolos á todos dentro, é tomaron la puerta la gente del Comendador Mayor, que para esto estaba aparexada, porque non uyeran, é mandó atar a los 60 caziques á otros tantos palos del bajío donde se los tenia enzerrados, entre los quales abia alguno que non llegaba á la edad de 10 años, é mandó pegar fuego al bajío, é quemólos tódos1dentro, é mandó azer una horca é oreó á aquella gran señora que se llamaba Anacaona, e los demás Inandólos dar por eéciavos. De aqui puede vuestra mui ilustre Señoria, juzgar de parte de quien fué la guerra xusta, é segund los grandes estragos que este Comendador Mayor izo en estas gentes, intento no era sino apocarlos de tal manera que podieran los cristianos ténerlos tan subyugados é tan sujetos, que non podiesen alzar sus pensamientos mas de á morir trabaxando en servizio de los. cristianos, é pudiera un solo cristiano mandar 50 y 100 yndios, sin temor alguno, como de hecho despues se siguió. Los que fueron causa de estas muertes todas, que hemos diCIIO, mui ilustre Señor, fueron prinzipalmente 2 gobernadores, que despues del Almirante Viejo, binieron á esta ysla; el uno de ellos se llamaba Bobadilla, é este estubo poco tiempo; el otro fué c I Comendador Mayor que arriba tenemos dicho, que se llamaba NieulAs de Obando, en el tiempo del qua! acaeszieron quasi todos los estragos sobre dichos yndios; é si en, el tiempo del Almirante Viejo algunos daños acaeszieron, mas fué por no tener la gente cristiana quien los mandara quanto fuera razon; lo uno por ser la tierra mui grande é los cristianos andaban derramados por toda ella, non se podia bien abocar á sus males; lo segundo, porque como dicho euros, gran parte de los cristianos se rebelaron con aquel Francisco Roldan; empero, segund que todos los que en aquel tiempo le conoszieron gobernar la tierra, dizen dél que tenia amor á los yndios comb á propios hijos, é que tocarle en ellos para los mal tratar, era tocarle á él en los ojos, é ansi sin rigor ni fuerza, alguna los animaba, é animó á que biniesen pagando algun tributo á sn Rei é Nuestro, el qual pagaron por artos años cada qual de los caziques señores de la tierra, segund que en las. partes do moraban se podian aliar bienes con que al Rei podiesen serbir, los que con algodon daban algodon, é otros oro, que en sus propias tierras cogian; e.anei de todas las otras cosas, segund dicho es; por manera que non eran compelidos á salir de sus tierras, como despues de la ida ¿esté Gobernador se siguió, é asta agora dura, que los acogen á todos los logares donde el nase, fuera de sus tierras, é mui amarganménte an-echo mui triste iít de sus vidas é animas.


34e

CARTA DE LOS FRAILES DOMINICOS.

e

Despues de todas estas cosas, mui ilustre Señor, vino el número de los yndios á apocarse de tal manera, que ya los cristianos pensaron que bien é seguramente los podian repartir entre si para se serbir dellos, como de hecho lo izieron ; é este Repartimiento, mui ilustre Señor, se comenzó por esta manera: que el Comendador Mayor sobre .dicho, con todo el otro pueblo cristiano que acá estaba, izieron una Infarmacion á la mui Católica Reina, de gran memoria, doña Isabel, que nuestro Señor tenga en su gloria, diziéndole que por ninguna manera estos yndios podian ser cristianos ni benir al conozimiento de nuestra santa Fée Católica., sino benian á poder de los cristianos, é ansi conbersando con ellos verian las cosas de nuestra Fée é tomarianlas; este fué el color que los cristianos tobieron para se serbir de los yndios; en la verdad, n►ui ilustre Señor, non era lo que ellos dezian, segund el efeto que despues se siguió, que fué echarles las animas á los infiernos, porque ansi an muerto, sin conozimiento alguno de Fée, que los cristianos les dizen, é los cuerpos al muladar; sino en breve tiempo enchirse de oro sus bolsas é boluntades, para tornar ellos ricos á Castilla é dexar la tierra destruyda é disipada, como de hecho a quedado; la mui Católica Reina respondió que le parezia bien que las yndios biniesen á la compañia de los cristianos por esta manera, que mirasen los eaziques é señores que en la tierra abia, é bista la gente que cada qua! dellos tenia, que le determinasen un cierto número (le hombres para que fuesen compelidos á benir a trabaxar con los cristianos, é conbersar con ellos, por intento que arriba abemos dicho, conbiene á saber, que rezibiesen la Fée, empero, que se les guardase toda manera de libertad, pagandoles su jornal ó salario, á cada qual, segund la calidad del trabaxo, de la tierra; é al presente aquellos cansados 6 fatigados, que se fuesen donde su señor, é binieten otros, de forma que siempre oviese yndios envueltos con los cristianos, é ansi podríun todos ellos andando el tiempo, venir en conoszimiento de nuestra sancta Fée Católica. En esta cédula, mui ilustre Señor, non l)enia determinado el salario que á cada uno se debia de dar por su trabaxo, ni tampoco el número de la gente que á cada señor se le debia de determinar para que biniese al serbizio compafíia de los cristianos, salvo que estas 2 cosas se dexaban á discrezion é determivazion de los que acá estaban, é gobernaban, é ellos, los cristianos, dezimos, no teniendo por fin lo que su petizion mostraba, que era la conversion desta gente, sino henchir su insaciable apetito de oro, determinaron aquellas 2 cosas, por esta niaiiera, que siendo el trabaxo de las minas el mayor de los trahaxos del mundo, é ganando un peon castellano acá tres reales por cada un dia, determinaron dar á ellos por su salario de cada un dia tres blancas, que au•i á tanto no sale, porque les daban por todo un año medio castellano de cacona, que acá llaman, que hale acá 228 reales; finalmente, al cabo de tenerlos molidos del trabaxo, é muerto un terzio dellos cada año; dábanles al cabo del año una camisa, á otro una caparuza, á otro un peine, á otro


CARTA DE LOS FRAILES DOMINICOS.

347

e

un cinto que llevaba ceñido sobre el pelleja desnudo, á otro un espejo; cada goal segund que demandaba que le comprasen con aquella poca moneda que por su serbizio les daban; tenianlos siempre en demora en el serbizio del oro, trabaxándolos tan reeiamente, é dándoles tau flacos mantenimientos, que de cada 100 que les (lahan para su serbizio, acaezia no volver 60, segund que eran mexor 4 peor tratados, é finalmente, el que Inexor los trataba abia de azor menos por cada un año, el menos el quarto 6 el quinto dellos, é acaeszió muchas veces que la mitad, é alguna bez de :100 que á uno dieron no le quedaron mas de 30, que embiaban a sus caziques 6 á sus yuca ycques, que ansi llaman á sus pueblos; la coman maña que nell se tenia para hazer esta embiada á sus yuca yequcs, era para engordarlos y que holbiesen á los tres meses gordos al trabaxo; non los pocos que embiaban, sino para reclamar el número que fi cada uno de los cristianos era determinado, segund su estado, mas 6 menos, que le daban en suRepartí miento, que ansf se nombraba; é ponemos un exemplo desta manera : que si á uno daban 200 yndios en su Repartimiento, é biniendo á sIl sierbi zio mataba de hambre `é ásperos trabaxos los 50, bolbian €t su tierra 150, pero quando los abian de holber al trabaxo, abian de ser '00, suplidos los 50 de la gente del cazique; é por esta manera bino it tanto la disminuzion de los caziques, que ya non benian ni bienes al trabaxo solos los hombres sino hombres é nuigeres, chicos é grandes, en tanto que ningun amo queda en mi tierra que pueda lehantar un terron del suelo, que non benga á serhir al cristiano: ya que la gente se iba apocando, é la codizia cresziendo; biniendo nueva gente de Castilla, inbentaron otra manera de pedir yndios: si á uno eran encomendados 200 yndios en un cazique, e á otro 100 en aquel mesmo, é á otro 50 en el mesmo, que benian á ser 350, pedian que les diesen la demasía destos :1s0, é si alaban 15 6 20 de mas, sacabánnelos todos para serbizio de aquel cristiano que podia las demasias, deforma que se quedaba el cazique como choza sola sin melonar. Ordenaron eso mesmo, que las mugeres preñadas é paridas, hasta los 2 años non biniesen á trabaxar, é ansi dexábanlas, á las paridas é preñadas, é viexos, enfermos, é niños en sus tierras; finalmente, todos los que allá quedaban eran inútiles para trabaxo alguno; mas ántes era menester que de los trabaxos de sus maridos 6 parientes fuesen sustentados, é los cristianos dezian que los dexaban so color de piedad, pero la verdad era que dellos non se podria aher serbizio ninguno, sino costa: ansi acaeszia 'pie quedando en el pueblo de un cazique 20 6 30 niños de dos años ahaxo, 6 de tres, 6 de quatro, vea vuestra mui ilustre Selloria cómo 6 quién los abia de mantener; ansi de hecho acaeszia todas las hezes, que gnando holbian los yndios á sus tierras á des cansar, aliaban todos los niños muertos; é si alguna madre, por piedad de su hijo, lo llebaba consigo al trabaxo para allá cuidar dél. el minero 6 estanziero que tenia cuidado de los mandar en la mina, daba tan dura vida á la madre porque non trabaxaba tanto quarto á Cl plazia, que la madre era eonpelida á dexar me-


848

CARTA DE LOS FRAILES DOMINICOS.

Hr su hijo de hambre non podiendo sufrir las ásperas crueldades que en ella eran exerzitadas porque cuidaba de su hijo; en estos casos acaeszieron, mal ilustre Señor, cosas tan ásperas que non puedeñ ser oídas (le personas d sentimientos fieles, que con pazienzia las puedan soportar: allí hieran estar los niños al calor inaoportabie del sol, que en esta tierra es mas fuerte que en otra, atados al pié con una cuerda á una piedra ó mata, como si fuera perrillo, porque non se le perdiesen á la madre, la boca llena de tierra y todo el cuerpo enpoirado como si fuera gusano de lbs que Qe crian en la tierra: acaeszió muchas bezes, que biniendo la madre á dar de mamar á su hijo, henia el minero ó estanziero, que se dite al que tiene cuidado de las minas é de las haziendas, é tomaba á la yndia el niño de los brazos, como quien se guelga con él. é arrojábalo por detrás á algunas peñas donde se despedazase, e bolbia renio la cabeza á her al niño, diziendo se juyó; non tenian en mucho si alguna preñada traían al trabaxo, ántes que se pregonase, que no hinieren á darle puntillazos para azerla mober la criatura: estas v otras muchas cosas ae azian contra los niños, por donde ningun aumento abia en las gentes, sino siempre en disminuzion ; por forma, que corno las madres non, podian engendrar ni criar hijos, sin que por ello padesziesen intolerables trabaxos é crueldades, eran compelidas á non se empreñar, é si estaban preñadas á mober, é si parran á matár el hijo por no dexarlo en tan áspero sacrifizio é ea.ntiberio como ellas estaban; p finalmente, porque hijos non podían tener, les .an lebantado la columnia que ellas tenian la culpa de non multiplicar, que como bestias mataban á sus hijos, lo qual es imponible que de ninguna gente se+ diga, ni se puede dezir de ninguna bestia fiera, tigre 6 serpiente, que todo animal cria su hijo; pero ellas, como dicho es, no nodiendo sufrir las crueldades de los castellanos, qnerian estar libre para Qerhir á los cristianos segund sus apetitos. Quanto á los mantenimientos, que á esta gente se les daba, mui ilustre Señor, era ea:abí, que es un pan que acá se aze de raises de yerbn ~. (11 como de asserraduras de palo, que ansi las rallan para azer el par.: de las qusles se aze un pan como tabla, seco, el anal no tiene sabor, ni sustancia; (2) este era su mantemiento, moxado en una agua en que echaban á cozer gnatro 6 cinco granos, tan grandes como bellotas de ají, en una caldera, y llaman esa cocción aqua de a( la final agúa toma el sabor de pimienta picante, y allí moxan aquel pan, no todo lo que quieren, (11 Esta mata se llamaba yocdbfa, que daba un tubérculo yuca. Hay yuca brava y yuca date.. De la yuca brava sacaban los indios el casaba. Era un tuberculo venenoso. pero 1i : indígenas sabían extraerle el jugo tóxico, del cual hacían un vinagre. Véase nuestra obra Prsblatceia de P arto meo —o. y T.

(2) Era alimenticio porque éra farinaceo. Todo el siglo XVI y XVII no se comió otro pan en Puerto Rico que casaba. Algunos barriles de ha-

nna de trigo que venían de Sevilla los consumís el Gobernador, el Obispo y les Oácii ea Reales. La trepa comía easab y batatas y plátanos-0. y Y.


CARTA DE LOS FRAILES DOMINICOS.

e

em

sino cada uno su racion, la qual se comia toda aunta por la mañana, porque en todo el dia hasta la noche non se sentaba á comer, ni reposo alguno tenian hasta que en la noche benian, é les daban entonce otro pedazo de aquel pan, que dicho abemos; la cama que aliaban aparesada era, para la mayor parte, el suelo, á la redonda de un hueco que azian, medio enbueltos en la ceniza, como los gatos se suelen poner en el invierno á la redonda del fuego, sin ninguna ropa, sino solo sus pellejos, sobre los quales rezibian las humedades é fríos de la noche, é el intolerable calor del dia al sol, andando cavando en las minas é haziendas de los cristianos, pocos dellos eran los que tenian jainacas, que son como unas mantas colgadas en el aire, donde se echaban en la meytad y con la otra meytad se envolvian; é los que estas tenian 6 eran caziques 6 mui allegados (1) á ellos, é toda la otra gente, ansi hombres como mugeres, por el suelo de la manera suco dicha dormían. Abia algunos cristianos que non teniendo cazaba para dar á sus yndios, cogian otras raizes, llamadas guayaron, que son unas raizes montesinas, las quales ralladas para se azer pan que se pueda comer sin que mate, es menester que primero se pudra y se hinche de gusanos, é entonce se puede comer sin que mate; otra cosa alguna, mantenian sus yndios por é deste pan, aorrar de la costa que en el cazabi podían tener: finalmente, mui ilustre Señor, ninguna estima se tenia deltas gentes, mas que de mulos, non propios, sino alquilados, é ansi se traia por coman ablar : "yo tengo yndios para tres años, é yo para quatro, é yo para dos, é yo para solo uno, é estos acabados sino me dieren mas, iréme á Castilla", é con mui poca berguenza, é menos temor de Dios, despues de aber muerto cien 6 duscientos, 6 los que les dieron en Repartimiento, benian á pedir mas, como si de derecho se les debiera dar, diziendo que abían echo serbizios al Reí mm grandes en esta ysla. De aqueste matar cada uno á sus yndios, bino una manera de buscar nuevos Repartimientos, diziendo : "El Repartimiento uue fulano izo fué inausto por tal 6 qual razon é el tal non lo pudo azer, por tanto venga otro sujeto que mas austamente entienda en el azor el Repartimiento, non dese á tantos agrabiados"; y á la verdad, mui ilustre Señor, non era esta la causa, sino que aquellos prinzipales, á los Que les abian dado grandes Repartimientos de yndios, como á loa que rezidian en Castilla, é á fautores suyos que acá tenían puesto, se les abian muerto en las minas la mayor parte de los yndios que les abian dado, é non tenían otro mexor color para adquirir otros que pedir nuevo Repartamiento; to mando entonce todos los yndios á monton, é ya ellos estaban informados quales eran buenos yndios é quales malos, conbiene á saber, mas probechosos 6 menos probechosos; é non eran malos 6 buenos, sino bien tratados 6 mal alimentados é desollados é (1) Estos eran los lugartenientes de los caciques, llamados aifapss.— O.yT.


350

CARTA DE LOS FRAILES D03I1NICOS.

e

chupada la sangre por otros, de forma que aquí s•. at►a una grande ocasion para que ninguno oviese gana de tratar bien á sus yndios, sabiendo que se los abian de quitar pronto para darlos á fulano 6 fulana, que eran los principales; é quando este nuevo Repartimiento venia, ordenado siempre, se los quitaban á los pobres vezinos, casados con mugeres de la tierra, que tenian cada uno 10 6 12 yndios, con los quales pensaban vivir toda su vida, tratándolos arto mexor, que los grandes señores trataban á los suyos; de manera que venian ansi todos los yndios á caer é acabar en manos de los grandes, despojndose la tierra de aquellos menudos trabaxadot-es, que en verdad la poblaban, y no en manos de los que residen en Castilla, 6 en manos de los que acá tienen 200 yndios, para andar ellos vestidos de seda y asta los zapatos, y asta el aparexo de sus mulas; la qua! seda, pensamos, que si la exprimieran, sangre de yndios manaria, porque todos los gastos y luxos superfluos, que acá aren, todos salen de estos miserables yndios, de sus entrañas ; é para esto inbentaron los Repartimientos, é non lo que ellos fingian de rebeliones inxustas. Los Repartim'ientos, mui ilustre Señor, que á cada qua! daban, tratábalos de aquesta manera: si á uno daban 200 yndios, ponla 100 en las minas, repartidos en tres 6 quatro mineros, cada uno con su quadrilla, los otros cien los ponían en la estanzia, unos para guardar ganados, otros para trabaxar la tierra; de esta manera divididos; con cada quadrilla ponia un cristiano; á los que andaban en las minas Bábale al cristiano cierta parte del oro, el diezmo 6 el octavo, segund que con él se concertara; estos yndios y los de las estanzias é ganados eran cruelmente tratados de aquellos mineros é estanzieros é ganaderos; que ninguno de los hombres del mundo que en duro captiverio estubiese, se podia igualar á la miseria é desventura de aquellos desbenturados yndios; estos mineros non rabian llamar á los yndios por otro nombre que el de perros, cruelmente los azotaban; dábanles palos con las barras de hierro que alli tenían para sacar el oro; cada minero se tenia por uso de echarse indiferentemente con qualquiera de aquellas yndias que tenia á sus órdenes si le plazia, ora fuese casada, ora moza, quedándose él con ella en la choza ó rancho, embiaba al triste de su marido á sacar oro de las minas; y en la noche quando bolbia con el oro, le daba de palos é azotes porque non traía mucho, é le ataba pies é manos como á perro, é lo echaba debazo de la jamaca y él enzima con su mueer; estas inxustycias crueldades é abominaciones, con otras muchas que dezir, non se podrian sin usar de mui grai prolegidad, se tenian con aquestos pobres yndios; é áun dezian que les dexaban sus caziques é señores por non usar de inxustycia con ellos; pero la verdad era, para tenerlos á todos cogidos, como afectos á sus caziques, como aren los carniceros con el manso cordero, é tan bien para que les dieren quenta de los yndios; quando iban á recogerlos algunos cristianos, que llaman Recogedores é non se los daba pronto el cazique lo amarraban á un palo é le daban tantos azotes que lo dexaban por muerto; estos Recogedores eran gentes viles; á veces


CARTA DE LOS FRAILES DOMINICOS.

351

e

el

loa cristianos poniau por minero á un esclavo negro, el qual lo mesmos azia con las yndias que si fuera blanco, con tan poca cortesia é acatamiento. Un religioso de la Casa de Santo Domingo, oyó dezir á un ofzial de su Alteza, como si contara una cosa sencilla, que tenia un negro minero, qual se lo echaba á todas las yndias, é las trataba de tal manera, que la que eran muchachas de poca édad las azia viejas, é una yndia le rogó un dia á este dicho ofizial de su Alteza, que non la pusiese con fulano, minero negro, que en dos años la abia echo de muchacha en vieja; queriendo ya concluir, mui ilustre Señor, la habla, aunque non emos dicho las cosas todas en esta ysla acaeszidas; dezimos, que con estas é otras semeaantes, que en La Española an passado,• se a reducido el número de quento é Ciell mill yndios, á ocho ó diez mill dellos en toda la ysla; los quales mas formas tienen de muertos pintados que de hombres vivos. Viendo los cristianos, que ya el número de los yndios que en esta ysla abia se acababa, queriendo remediar á sus desordenados apetitos é rabiosa únsia que por el oro tenian, veyendo que sin gente non lo podian aber, determinaron de los traer de las otras yslas comarcanas, é fué pedido al Rei mui Católico D. Herrando, que nuestro Señor tenga en gloria, la lizenzia para los traer, so la color piadosa que biniendo á esta ysla podrian ser cristiano tratando con ellos. E su Alteza, con este título se la otorgó; por lo qual an despoblado mas de qnarenta yslas, que llaman de los Lucayos, é otras tres yslas, que llaman de los Gigantes, en las quales unas é otras bien abia de pobladores mas de 50 á 60 mili yndios; todos ellos los an sacado de sus tierras para los traer á esta; é aunque sea la verdad, segund dizen, que en la Española non an metido mas de 20 mili,. (1) empero los estragos que allá se an echo de hambre y guerra, que tenga entendido vuestra mui ilustre Señoria, que an perecido 50 á 60 mill; de todos esos quedaron 800; acaesziú que mirando los religiosos de Santo Domingo en un -monasterio en un pueblo fiesta ysla, llamado Santiago, cerca dellos vivía un armador, que ansí llaman á los que andan de azer armadas, para los traer, é las que de las armadas benian les estaban contando lo que allá abia acaeszido, y era que abian recogido tres mill yndios á una pequeña ysla, é abian puesto entre ellos siete cristianos que los guardasen, quitándoles las canoas, que son unos troncos largos cavados en que ellos suelen navegar é huir; allí los tenian como en corral para de alli traerlos á la Española; no les embiaron de comer, ni abia de donde lo oviese, é se murieron de hambre los tres mill, tres ó quatro de los cristianos que los guardaban; los yndios que sacaban de sus tierras se les morían de hambre por el camino, tantos que podrían serbir de rastro los muertos; ante los dichos frailes acaeszió un fe(i) También podían traerlos a vender a la isla de San Juan según la licencia.-0. y T. 11 23


352

CARTA DE LOS FRAILES DOMINICOS.

e

cho, que diremos í► vuestra mui ilustre Sefioria; llegados á un puerto delta ysla, el qual llaman Puerto de Plata, mas de 600 yndios en una carabela, estobieron en el puerto dos días sin desembarcarse é morieron dellos 600, é echában los en la mar é arrozábalos el agua á la orilla como maderos, é rogándoles dos frailes de Santo Domingo que alli estaban, que siquiera los enterrasen en la arena, non quisieron, sino como á perros los dezaban á la orilla de la mar para que se los comiesen los peces y los perros; sacando de la otra carabela tantos mas 6 menos en el mesmo puerto los llevaron ú Santiago, que está leguas de alli, tierra adentro, desando el camino lleno de cuerpos muertos, sin quererlos enterrar; llegaron á Santiago, los que llegaron, mas muertos que vivos; viendo los dichos frailes de Santo Domingo que de todo aquel número de yndios no podrian escapar 20, como de hecho fué seguro, pidieron á los armadores que les diesen los niños solamente para bautizarlos, é que despues iziesen dellos lo que les plugiese, pero ellos non quisieron, diziendo, que podria ser que se les perdiese alguno; é ansi pereszieron todos, ánimas y cuerpos; de aquí puede conoszer vuestra mui iustre Señoría, si el titulo con que los pidieron al mui Católico D. Hernando, que en gloria sea, era para azerlos cristianos, non ay tal, era para enchir su apetito de oro; é lo que á los yndios dezian en sus yslas para que biniesen de buena gana, que los traian para azerlos cristianos; .con estas crueldades que los frailes de Santo Domingo vimos é oimos, é con otras muchas de las quales non nos an dado parte, aunque por otra va las abemos mui bien sabido, an destruydo é disipado quantas yslas arriba disimos é muerto gran número de yndios, é mas trayéndolos á esta ysla como á la carnicería; é esto es un gran mal é una carcoma ó polila, que en las gentes de todas estas partes ú entrado, que ya muertos todos los yndios que en esta ysla estaban, é los otros que de las otras yslas se an traido, é otros muchos de tierra-firme, tienen una gran ansia de traer yndios ú ella, que de otra cosa non se abla, ni se entiende, que de traerlos de las otras .tierras, é son las prinzipales merzedas que de su Alteza desean rezibir é piden la lizenzia. Una de las mayores persecusiones que nuestra santa Fée Católica a tenido, después que nuestro Redentor Jesucristo la fundó, esta, que yendo los frailes delante, como á acaeszido, á predicarles la Fée á los yndios de la ysla de Cuba, sin aber otros cristianos con los yndios más que los frailes, rezicibiendo ellos la Fée mui de buena gana, é teniéndolos ya amansados é bautizados, fueron los cristianos allá á poblar, é los primeros que mataron en el sacar de su oro fueron aquellos; de donde naszió la opinion entre ellos que los frailes iban primero para amansaras é los cristianos luego para tomarlos é matarlos, é que las cruces que les enseñaban ú azer los frailes en la frente y en el pecho, significaba los cordeles que tibian de echar á las gargantas para llevarselos á sacar el oro, que es el dios de los cristianos, é ansi lo dezian los yndios, que aquel era su dios, por eso lo querían tanto; é acaeszió que un cazique mandó llamar toda su gente, é les mandó ;ne


CARTA D! LOS PRAILls DOILINIC09.

~¡¡

cada qual traziese el oro que tenia é zuntblo todo é dlxoles : "Mirad, amigos, este ea el dios de los cristianos, por tanto bailemos un poco antes el e despues entrad en el medio de aquel mar é echadlo; é ansi, desque sepan que no les tenemos su dios, dezarnos an"; lo mesmo fizieron en la parte de tierra-firme, que llaman Las Perlas, que antes que allí fuesen frailes non perseguían tanto á los yndios quanto loe persignen agora que ay frailes allí predicándoles la Fee; agora an procurado traerlos de allá 6 rogándoles 6 hurtandolos 6 comprándolos de los otros, diziendo, que sou esclavos; 6 por otras exquisitas maneras que ellos se saben 6 el diablo les enseña; todo lo que arriba emos dicho a sido quanto á la muerte é destruycion de los cuerpos destos yndios, porque de la muerte de sus ánimas bien creemos que, aunque fueran bautizados todos 6 la mayor parte de los adultos, fueron parte al infierno, porque ningun cuydado traian los cristianos de enseñarles cosa alguna nuestra Fée, ni azerles ministrar ninguna sacramento, sino se an serbido dellos como de brutos animales, dándoles oy una muger, mañana quitándosela aquella, é dándole otra, conformando las obras con sus deseos, que era de sacar oro, 6 non de al; (1) an dicho de ellos que non son ábiles para el matrimonio, ni para rezibir la Fée, las quales son cosas mui graves e regias; todo esto dizen los cristianos para que se piense que los yndios non tienen abilidad para cosa alguna sino para sacar oro, en lo qual les an enseñado los cristianos tantas sutilezas; cierto, hombres que an sabido aprender aquello, pudieran ser mercaderes sutiles si en ello ubieran puesto su diligenzia como la an puesto en sacar oro. El motivo que an tenido para dezir que las yndias non eran ábiles para el matrimonio fué é es, que queriendo algunos de los. castellanos casar con algunas yndias, por non se las dar por mugeres los señores dellas, lebantaron en general que todas ellas non eran ábilea para el matrimonio e á acaeszido al Obispo de la Vega, ,que allá en España está, casar quando acá estaba á una yndia con un castellano, é solamente porque non demandó lizenzia á la %ustycia para lo azer, le dieron al marido cien azotes públicamente, e por el mermo caso ella despues se maté. Vea mui ilustre Señoria, si fué buena esta austycia, mandándolos casar su Obispo propio; é la razon que allegaron porque lo avian azotado era, porque dezian que el Comendador mayor sobre dicho, estando por governador en esta ysla, non abiendo acá Obispo ni otra persona que gobernase la Iglesia, mas que curas alquilados por los meemos castellanos, 6 que el Reí pagaba, mandé pregonar que ningun cristiano se casase con yndia so pena de cien azotes, sin su Usensin; pero ya que el Obispo estaba en la tierra e los mandaba denunciar por amanaebados en la Iglesia, vea ilustre Señor, qué rasen ovo para afrentar á aquel hombre por aberse casado con aquella yndia, el qual era hombre que.mni bien la podia mante(1) Al (del latin slid por aliad) pronombre doe—La d~místO. y T

Anticna-


CARTA Di IA3 Fa.►ILES DOMINICOS.

$.54

e

e

e

e

e

e

e

e

ner é enseñar de las cosas de la fée, mezor que aquel que la tenia en su serbizio, é aunque de semezantee casos non contamos mas, otros muchos acaeszieron, que por non ser prolejos los dezamos. Las sepulturas que asta agora poco tiempo á les an dado era, atarles pies C• manos é meterles un palo por entre los brazos é las piernas, como Ileban Ii los cristianos muertos á los hombros de dos yndios, arrotábanlos al muladar, que abia hombres que tenian tantos huesos en su muladar de aquestos yndios como suele aber en un cementerio de las iglesias de Castilla. Bien pensamos, mui ilustre Señor, que dente especial caso acaeszido en esta ysla, especial menzion, é espantable, se a de azer el dia del Juizio, pues tan enorme tan inaudito es, que non se lee otro en el mundo semezante á él, ni lo ovo; tanbien pensamos qué espiritual corona de gloria tendrá vuestra mui ilustre Señoria, si por sus manos consezo se remedia; é tambien pensamos que, si podiéndolo remediar lo disimula, especial quenta le dará á Dios, lo qual por ninguna manera creemos que dezará de remediar, teniendo dél mui gran confianza, que es amigo de Dios C bolberá por sus cosas é las levantará estando tan caidas, porque Dios nuestro Seíior le levanta el ánima en gran grado de Gloria, amen.—De la cibdad de Sancto Domingo de la ysla Espaúola, á quatro de junio. Todas las cosas dichas, mui ilustre Señor, otras muchas que se podrian dezir, que por evitar mayor prolizidad non se ponen aqui, sabe mui bien Bartolomé de las Casas, clérigo que allá está, el qual es persona de berdad é virtud especial siervo é amigo de Dios, zeloso de su lei, el qual encomendamos mui afectuosamente á vuestra Señoria, soplicando le dé crédito mucho, por que es persona que lo mereze, al qual ninguna otra cosa mueve en los negozios de los yndios sino deseo del complimiento del serbizio de Dios é de su Alteza. I)e vuestra mui ilustre Ser►oria, continuos capellanes: F: Thomás _4nxanuR, provintiae S. Crucis provincialis inmeritus.— Fr. •Lateranus de Beavit pave.—Fr. de Valloniis, fizcus Gm. des, velotzl (asi).Fr. John de Tavira.Fr. Dominicus Velázquez.— Fr. Domingo de Betan:os.—Fr. Tho. de Berlanga, suprir.—Fr. Ant. Montesino.Fr. Paulo de Truzillo.Fr. Tho. Ortiz.—Fr. Pet. de Cordova, vice-provinciales.Fr. Laurentinus, de Retes.— Fr. Tho. de .Sancto Jacobo.Fr. Petrus del.. . adel... (falta un vocablo). Están estas firmas en tres columnas: la segunda empieza con Fr. Tavira; y la tercera con Fr. Cordova.—D. Juan Bautista Mufioz, sacó copia de esta carta. Esta copia para el Boletín Histórico la hemos sacado de la obra de D. Antonio Maria Fabié, de la Academia de la Historia, tit*l`ada Vida y Escritos de Don Fray Bartolomé de las Casas, obispo de Chiapa. . Tomo segundo, páginas 19 á 42.—Madrid.— Imp. de Miguel Ginesta.-1879.


xsczowotL.

5:;5

NECROLOGLA. ALEJANDRO SALICRUP COLON. (Por Cayetano Coil y Toste.) I Acabo de leer en el diario El Regionalista, de Arecibo, estas concisas palabras en el Registro civil de defunciones: De enteritis : Alejandro Salicrup Colón. ¡Cuántos recuerdos se agruparon a mi mente al leer esos cortos renglones ! .. . Sobre la tumba del viejo amigo luchador no diviso siquiera una breve necrología, despidiendo al que trajo la primera imprenta a la culta Villa, pues aunque su hermano Luis, el dentista, fué el fundador, Alejandro fué por muchos años el sostenedor de ella. Allí se imprimió el primer libro que apareció en el pueblo, compilado por mi, y donde colaboraron, bajo el epígrafe de Notas Perdidas (1879) : Padilla, Benigno Balseiro, del Valle, Zeno Gandía, Rendón, Machiavelo y otros cultivadores de la gaya ciencia. ¡ Cuán pocos conservarán en la Villa del Capitán Correa ese librito! Yo presté el mío y lo perdí ! .. . En esa misma imprenta fundó Salierup y dirigió por algún tiempo un periódico titulado La Enciclopedia, que algunos disgustos le ocasionó, entre ellos un par de desafíos, de los cuales yo le pude sacar avante con alguna estrategia Alejandro Salicrup no era un hombre de armas tomar; era un pacífico ciudadano: mujeriego más que don Juwn Tenorio: amigo de serenatas y. componedor de danzas en su juventud. Compuso una titulada: Bina te, Pepe!-Mamá, yo no me hinco! que estuvo mucho tiempo en boga ¡ Cuál seria su disgustazo al verse metido en un duelo! Uno de su amigos, D. Gregorio Ledesma, jefe de la casa comercial de Ledesma y Cia., tenía entre ceja y ceja a Mister Nones, jefe de otra casa comercial, que jir6 en la población bajo la razón social de Fernández y Cia., y después Nones y Co. por haber obtenido el título de Marqués de las Ciaras D. Fernando Fernández, y no vestir bien con la nueva realeza adquirida vender bacalao, tocineta y jamones de Chicago, aunque fuera al por mayor. Ledesma, que también se había calzado el título nobiliario de Marqués de Arecibo (no sé con qué derecho) y a quien nosotros llamabamos siempre cariñosamente D. Gregorio, por ser él en su trato personal muy democrático, solté en La Enciclopedia una gacetilla, que le llegó a la médula de los huesos a Mister Nones. Al almacén de Fernández y Co. iba todas las mañanas un Comandante militar recién llegado a la población, (no recuerdo ahora su nombre) y el agraviado comerciante se le quej6 amargamente de que siendo un extranjero (era de St. Thomas) en la lo-


356

NscaoLooíA

calidad lo atacaran tan rudamente cuando él ena un ciudadano correcto con todo el mundo. El Comandante replicóle diciendo: —Deme usted acá ese periódico y deje de mi cuenta arreglar este asunto. Mister Nones le entregó el número de La Enciclopedia, y el soberbio hijo de Marte, que acostumbraba por las tardes ir a enjabonar al almacén de Ledesma y Co., llamó a D. Gregorio y le preguntó si conocía él a un tal Alejandro palicrup. El castila (1) le preguntó para qué lo quería y el militarote le replicó: —Le voy e obligar a dar a mister Nones una satisfacción en la misma Enciclopedia, y en el mismo sitio donde salió el suelto ofensivo a mi amigo. Estos cagatintas son inaguantables! —Yo lo llamaré aquí. Es la una de la tarde, venga Ud. a las cuatro o a la cinco para presentáraelo. —Conforme.. . 11 L. Gregorio mandó al sirviente Juan Pablo a buscar en seguida a 8alicrup, donde quiera que estuviese. Llegado Alejandro y enterado de todo, le contestó: —Ese suelto es de usted! Yo no tengo que dar satisfacciones a nadie! Y me voy que tengo mucho que hacer en la imprenta. D. Gregorio me mandó a buscar, como compadre que era yo de Salicrup, para ver cómo se podría arreglar el asunto, ala quedar mal el periodista ni el periódico. ¿Qué dice Alejandro le pregunté: —Pues que no viene a la cita de esta tarde con el Comandante; y que no lo metan en duelo porque no lo acepta y sólo se bate con un plato de arroz con habichuelas... —Bien! yo vendré a las cuatro y trataré de sacar avante la caballerosidad de mi compadre. Vendré con una condición de parte de usted, y es que me deje dirigir la tramoya y usted me secunda en todo. —Convenido ! .. . III El Comandante militar fué cumplido en su cita. A las cuatro de la tarde entraba en el almacén. D. Gregorio le manifestó, que Salicrup me había designado para representarle en la entrevista. —Mejor que mejor! Me era muy duro tenerme que entender directamente con un periodista. Generalmente son altaneras y hay que pegarles fuerte para hacerles entrar en casón. Al poco rato llegué yo, pues Juan Pablo me había ido a buscar. Hubo la presentaci6n de rigor, cortés. El Comandante me expuso el caso y pidió una satisfacción en toda regla. Yo le contesté, que Salicrup no estaba dispuesto a dar satisfacción alguna; (1) D. Gregorio Ledeam era tajo de la Rioja. 8n el Lbro *sul, que tantos lunares tiene, lo hacen aparecer como hijo dei psis.


NzcsoLooiA.

867

y por tanto, procediéramos a levantar el acta de desafio. Hablamos subido al comedor particular de D. Gregorio, en los altos de la casa (donde está hoy Las Baleares, hotel). Yo tomé papel y pluma y extendí los preliminares de toda acta, de duelo, y volviéndome al Comandante dijele : —Ni Nones ni Salicrup conocen el manejo de la espada o el sable. Por tanto, se batirán con armas de fuego. Aquí nadie tiene pistolas de desafio. ¿Las tiene usted? Comandante. —No! Se suplirán con revolvieres, cargados con una sola cápsula. —Dicte usted las reglas. —A treinta pasos, dos tiros simultáneos; luego, a veinte: después, a, diez y a cinco, hasta que uno de los dos quede fuera de combate. —Muy bien! Comandante. Ahora yo levantaré tres actas: una, para usted; otras para D. Gregorio; y otra, para mi. Mientras las hago, vaya usted a ver a su amigo, y póngale en autos. El Comandante apuró una copa de Jerez, prendió un tabaco y se fué, ofreciendo volver en seguida. Iv Ido el militar fantasmón, come nifíos crudos, dije a mi compañero, el Marqués: —Ahora, yo me voy a Camuy, que tengo que ver allí una enfermita. Cuando venga el Comandante, lo entretiene y le dice, que a la noche en el Casino le daré la copia del acta que le pertenece. Me metí en mi faetón e hice rumbo al oeste. A la hora retornó el milite, agitadiPimo, y dijo a D. Gregorio, incomodado: —Mi hombre no quiere batirse! Se puso como una fiera cuan'lo le dije que tenía desafio para las cinco de la mañana en la Poa de los Coléricos. Me exijió le llevara en seguida el acta para verla y combatirla. ¿Dónde está el Doctor? —Se fué para el campo de prisa. No viene hasta las diez de la noche. —Caracoles! Y ¿qué le digo yo ahora a este tío que no quiere batirse? —Que haga de tripas corazón... V avisado el Juez Garcia Puellee, puso preso a mister Nones en su cama, bajo palabra de honor de no batirse. Salierup no quiso dar su palabra: y el juez dispuso encarcelarlo. Intetvino D. Gregorio y lo fi6. Y mi compadre pagó como un valiente!. ..


858

xscsor.oafA. VI

En el otro duelo figuré yo en contra de mi desgraciado compadre, sin poderlo remediar. Atacó La Enciclopedia al licenciado D. José Agustín de la Torre, notario público de la Villa. Este señor, que en su mocedad la llamaban el Licenciado Tormenta, se acordó de sus tiempos de pugilato. Veló a Salicrup y, en callejón sin salida, le dió unos cuantos mojicones. En la Capital vivía el Dr. Luis Salicrup, dentista, hombre de armas tomar, y al saberlo .corrió a Arecibo y le largó al Licenciado un cartel de desafío, diciéndole al truchiman boxeador, que abusaba de Alejandro por ser hombre débil, y que él llegaba de San Juan a ocupar el puesto de su hermano enfermo... Me mandó a buscar Latorre, que era muy amigo mío, y me suplicó que me entrevistara con el dentista a ver su actitud. Yo vi a Luis, y me manifestó venía a batirse por su hermano y estaba esperando los padrinos del Licenciado: que Latorre escogiera las armas, sitio y hora. Entonces, al llevar las nuevas al Notaiio, yo aproveché de paso al Dr. Francisco Pérez Freites, amigo también de Latorre, y entramos en el despacho del Licenciado para tomar un acuerdo. —Que hay? Fué la salutación de mi hombre. —Que tiene usted que batirse mañana por la mañana. Luis Salicrup le da a escoger armas, sitio y hora. —Pues yo no me bato, a nadal .. Con armas de fuego, como boy tan grueso, a mi adversario le es fácil el blanco. Al sable o espada no sé ni piscal... De modo que sólo puedo batirme al puño. —Pero, Licenciado, esta es una cuestión de caballeros, no de rufianes, para resolverla a puñetazos... —Lo dicho, dicho! contestó el Notario. —Me voy de aquí, me dijo Pancho Pérez, avergonzado, y se fué. Yo me quedé. —Yo puedo darle a usted algunas lecciones al sable, antes del duelo; y le enseñaré el sablazo de Martorell, rompiendo la linea.. —Mejor es que vea al Dentista y le eche agua fría... VII

a

Paseándome en la plaza con Luis, que estaba aún violento, le manifesté la conveniencia de no llevar a efecto ningún duelo, pues el Notario era un terrible duelista, y manejaba la perfección todas armas; tampoco convenía levantar acta alguna. —Y, porqué? --Conviene que tu hermano y Latorre sean amigos. A él le pesa la agresión que ha hecho a Alejandro. Lo empujaron. Déjame a mi el asunto, que el licenciado dará una satisfección a tu hermano, y yo los arreglo: vete tú para Ban Juan y no te pisocapes más


xncaor.00L.

8.r,>a

Antes del año Latorre y Salicrup tiraban de la oreja a Jorge en el tapete verde. No eran amigos: pero eran enemigos íntimos!... Quién le hubiera dicho a Latorre con su gigantesca estatura y robusto organismo que Salicrup, hombre débil y flacucho le había de sobrevivir un cuarto de siglo!... Los misterios del Destino'.... Y quién me hubiera dicho a ml, que iba a tener que escribir esta Xarración histórica, sobre la tumba del viejo amigo, a quien el periódico de su pueblo no le ha dedicado úna sola línea de despedida para la tierra de los calvos siendo Salucrup el fundador de la imprenta en la Villa del Capitán Correa y el director del primer vocero público que allí vió la luz públical... VIII Cuando yo subí al Gobierno como Secretario de Hacienda, coloqué a Alejandro Salicrup en la Aduana de Arecibo. Allí presto muy buenos servicios hasta que se retiró jubilado, cobrando una pensión vitalicia. Desde el cambio de nacionalidad no se metió más en política local ni general, y se retiró a la vida privada. La única afición que conservó, como viejo verde, fué olfatear las buenas hembras per), de raza le viene al galgo el ser rabilargo: don Luis su padrq y su tío D. Fernando, también eran de Caballeríal...

l)ISCURSO QUE EL DIA 2 DE ENERO DE 1849 EN LA SOLEMN'F, APERTURA DE LA REAL AUbIENCIA DE PUERTO RICO. DIJO SU PRESIDENTE EL ENCELENTISIMO SEÑOR TENIENTE GENERAL DON JUAN DE LA PEZUELA. GOBERNADOR Y CAPITÁN GENERAL DE LA MISMA. (Del Archivo particular de (Jolt y Toste.)

los

al

mis

Grande es.. Señores, la satisfacción que me cabe al verme en este día solemne al frente de una Corporación, tan majestuosa, abriendo aquí por vez décima séptima las puertas del Sanatorio de las leyes. ; Lisonjera prerrogativa reservada hoi a mni pocos primeros años de nosotros, y mas lisonjera para mi, que en dedicado a la carrera del foro, contraje el hábito de respetar y considerar una de las mas ilustres profesiones con que se honra la humanidad ilustrada! Si, grande es, Señores, vuestra misión sobre la tierra, grande ea el honor que resalta sobre vuestras togas respetables; pero grandes y difíciles tambien son las obligaciones que sobre vos *ros pesan; y despues de los que abruman altar, no coministros eooeagradois con su pasada carga a


860

DISCURSO DRL GOBERNADOR PDZUDLA.

nozco otras mas duras e inflexibles que las que apartan de toda humana debilidad a los que se consagran al culto de la justicia, divinidad también entre los hombres. En buen hora se lisonjeen los que se encierran en el estrecho límite de la vida privada, de ser completamente honrados y aun virtuosos porque están exentos de vicio; y deteniéndose en la primera parte de la sabiduría, imajinan cumplir toda justicia por que evitan toda iniquidad. Contentos con su inocencia, ocultos en el seno de una apacible obscuridad, allá se gocen en su secreto asilo con el testimonio de su conciencia pura. Desconocidos a sus conciudadanos y sin amor de conocerlos tampoco: nacidos para si mismos, mas bien que para su patria, se ignora su nacimiento y su muerte, y toda la historia de su vida se reduee a decir que vivieron; que pasaron por encima de la tierra, como pasa la sierpe por encima de la yerba, como la nave por encima de los mares, sin dejar rastro alguno. Dios no permita que el hombre público se contente wn esta virtud estéril. El Majistrado nada tiene que no pertenezca á su patria. El Majistrado, como os lo dice en sus inmortales escritos el rival del gran Bacon, el mas virtuoso de los Concilleree de Francia, no pretenda gozar sol., todo el fruto de sus trabajos, avaro de un bien que no se le ha dado sino para espacirlo. No se contente con venir todos los dial, mas por costumbre que por inclinación, al Templo de las leyes, ni crea haber cumplido todas sus obligaciones, aun cuando pueda envanecérse de haber salido de él con toda su inocencia. Sepan todos los ministros inferiores de la justicia que d Majistrado tiene los ojos siempre abiertos sobre su conducta: que no contento con reformar las sentencias de los Tribunales aibalternos, se dedica aun mas a reformar a los que los pronuncian. Armese valeroso contra la sorda p escondida malicia de aluel doloro artificio que se propone disponer del tiempo de los juicios, adelantándolos o atrasándolos, oprimiendo la causa justa, haciéndola desfallecer, y sacando algunas veces victoriosa, la pala por la fatal dilación de una obstinada resistencia. Apliquese; pues, a cortar esta hidra de procedimientos q•Ie renace todos los dias ; y despues de haber ejercido su justicia s)bre los litigantes, ejérzala aun mas sobre aquellos defensores iiteresados, que los oprimen muchas veces bajo el pretesto de deten derlos ; y de quienes la peligrosa industria, mas bien que la profesión procura desquitarse de la disminución de los negocios dando a un fondo estéril una desdichada fecundidad. i Que asunto mas digno, pues, de la atención y vijilancia del Majistrado. y sobre todo en estos paises tan apartados de la Metrópoli, donde el natural y extranjero miden por la acertada y expedita justicia que se les hace, la altura del Monarca en cuyo nombre se ejerce y lo perjudicial o conveniente de venir a cobijar sus intereses bajo la sombra de su réjio manto! Lleno el hombre público de un celo siempre nuevo de sstender sn culto, no se le vea, mae sensible a ene propios intorsp


DISCURSO DEL (#OBBRNADOa rDf.IIBLA.

361

que a los de la justicia. Aunque llegue a ser arbrito soberano de la vida yde la muerte, no por ello la dilatada costumbre disminuya jamás la impresion que una facultad tan terrible debe hacer en su espíritu; no se acerque a ejercerla sino temblando, conservando esta saeta timidez hasta el último de sus dias. Ni prevenido tampoco en demasía contra el exceso de un rigor inhumano, deje arrastrarse de una compasion mal entendida, mas cruel que las mas crudas penas muchas veces. Depositario de la salud del pueblo, vea siempre delante de sus ojos la patria asombrada de la impunidad de los delitos, pedirle cuenta de la sangre de tantos inocentes a quienes habrá sido fatal la conservacion de un solo culpable. Por fortuna, Señores, es acaso este suelo uno de los que meuos ejemplos ofrecen de la perversidad humana llevada a esos estremos deplorables; pero al mismo tiempo pocos se encuentran donde los vicios y la inmoralidad de las costumbres presenten mas número de aquellos, que sin rayar en la línea de los crímenes, son gin embargo el azote de una sociedad que se arrastra torpe y perezosamente, sin más estímulo que el de los apetitos carnales con una jeneración vagabunda, sin relijión, sin fé, sin pensamiento. Veluti peeora, qual natura prona at que oentri obedientia finait. (1) Quién de nosotros, Señores, no ha visto por su oficio público muchas y repugnantes escenas de este doloroso cuadro? Vosotros habréis oido con cinismo desvergonzado, y despreciando los mas triviales principios del honor, desmentir contratos y promesas de los que pendían la ruina para otros del honor o de la fortuna, porque mañosamente habían introducido en ellos artificios para eludirlos ante las severas exijencias del procedimiento. Vosotros habréis visto como yo, presentarse alguna vez la jóven en el verdor de la mas lozana juventud, no a demandar la reparacion de su honra perdida, sino el mercado de la misma por un poco de oro; y al describiros los vergonzosos accidentes de su flaqueza, ni siquiera ha pasado por su frente la tinta de la vergñenba, que a los 18 afios de la vida asoma ordinariamente en otros paises hasta por la d culpas mas inocentes. ;Oh, qué de irrelijio(1) Perece mentira que el gobernador Pesuela, hijo del Perú, considerado como hombre ilustrado en su tiempo, fustigue tan cruelmente al pueblo puertorriqueño, que en 1&49. Epoca de su gobernación, gemía bajo la opresión del Coloniaje vil. Aquella sociedad del 49, que tan duramente él critica era reflejo exacto de la sociedad española de aque'.los tiempos. Acababa de pasar el corrompido reinarlo del cornudo Carlos IV, y del fmpádlco Fernando VII. Espartero había tenido que quitarle la Regencia a la reina madre Cristina porque habla salido preñada del guardia de Corp. llamado Muñoz. En fin, lea el lector loa Zpdso'lioa Aaaioaalaa de Pérez Galdós. especialmente los tomos correspondientes a la Cuarta y Quinta Serie y podrá ver que la sociedad de Puerto Rico en 1849 era fiel reflejo de

la Metrópoli..--øa41 y Tests.


868

DISCURSO DEL GOBERNADOR PIZUII.A.

v

sos pensamientos y acciones! qué de inmoralidad por todas partes ! Qué de baja y grosera adulación a vuestro oído! qué de injusta y traidora murmuración a vuestra espalda! ¡ Con qué escándalo personas que se tienen por honradas encubren y doran las culpas de los demás, pretendiendo en su insensata propensión por el vicio, que reciban y alternen con los delitos los mismos que tienen por las leyes el deber de perseguirlas y castigarlos. O castigados al fin por una mano blanda y paternal, se agrupan á murmurar del castigo; y hai hombre que excita al delincuente para que resista á una pena que, en sus extravagantes opiniones particulares, imajina de traslimitado poder aunque la juzga con todo en su interior de sobra merecida. ; Cómo si no debiera la sociedad virtuosa bendecir la mano que le salva, cualquiera que esta sea! ¡ Cómo si fuese comparable aquella supuesta falta en el que ejerce el gobierno arrastrado por los saludables y nobles sentimientos de amor á la justicia, con la grave punible y odiosa de estimular las pasiones del adúltero y llevar la sociedad culpable a la desobediencia, a la impunidad, a la rebelión y a la anarquía. Hé aquí Señores, tambien un vasto campo, á donde explayarse puede vuestro celo por el bien público: A reprimir y a contener tales excesos debemos sobre todo dedicar nuestras fuerzas: Sea la primer arma nuestro ejemplo, y el rigor de nuestros actos contenga la profusión de esos delitos. Sea este Tribunal tan respetable el que dé á los demás Jueces que deben formarse sobre su modelo, el útil y necesario ejemplo de un rigor provechoso; y secundado por un Fiscal tan puro y laborioso como idóneo; y a los tribunales inferiores el mismo aliento (le que está animado, vuelva a inflamar su celo adormecido, y esparza en todos los miembros del cuerpo de la justicia aquel fuego siempre. vivo y aquel calor siempre eficaz que sostiene sana y pura la sociedad, y derramando por sus venas la prosperidad y la vida, la levanta como á .la antigua Grecia, á ese grado de animación esplendente que glorificando algunas veces jeneraciones enteras, es la honra de la humanidad y la veneración de los siglos.—He dicho. Puerto Rico 2 de Enero de 1849.—El Teniente jeneral, Presidente de la Real Audiencia. luan de la Pezuela.


ÚLTIMO GOBERNADOR ESPAÑOL Da PUERTO saco.

368

INFORME DEL DR. COLL Y TONE, HISTORIADOR DE PUERTO RICO, SOBRE UNA DUDA QUE LE ESTABLE. CE EL CAPITAN DON ANGEL RIVERO, RESPECTO A LOS U LTIMOS D EA8 DE DOMIN ACION DE ESPADA EN LA ISLA. (De "Ji Imparcial", del 1'. de Octubre de 1924.) I Septiembre 26 de 1924. Hon. Historiador de Puerto Rico, Dr. Cayetano Coll y Toste, San Juan. Amigo mío muy admirado:

v

Hace algún tiempo que me escarabajea por los rincones del cerebro una tenaz idea originada por dudas que me asaltan, sobre la más o menos certeza de un punto histórico; y, como en tales asuntos, es usted la única é indiscutible autoridad cuyos fallos llevan colgando un doble sello: el de su propia suficiencia, por todos proclamada, y otro el de su cargo oficial que es consecnenca lógica de la primera, a usted acudo en busca del apropiado remedio. Mi caso es como sigue: En el Archivo Militar que se custodia en el Alcázar de Segovia, y en loc armarios marcados "reservado y secreto", y, en su lelego No. 5. examinado por mi, en octubre de 1922, en virtud de permiso de Real Orden que me otorgó S. M. Alfonso XIII, figuran dos telegramas originales. y además cinco copias impresas de los mismos, que, a la letra dicen: "—General segundo. Cabo, General Ortega, a ministro Guerra. Madrid, octubre 16, 1898. "Zarpado Covadonga con general Macias y fuerzas que tiene V. E. conocimiento, quedo encargado Mando. También zarpó Cristina con 350 cumplidos y con jefes presos Soto, San Martin y Oses, que serán entrera1ios Gobernador Militar Cádiz." "El 18, en que por falta de buques, el general Brooke. ha accedido a que acuartele en el arsenal la fuerza remanente, será entregada la Plaza a americanos, habiendo delegado capitán Artillerta Angel Rivero. Comprenderá V. E. lo critico de mi situación y la urgencia que tengo de embarcar a todo trance los 1,700 hombres familias le militares que quedan."

Rivero.

•'Ministro Guerra a Capitán General Puerto Rico. 17 Octubre 1898. 34, su delegación capitán No. apruebo Recibido telegrama Comprendo su situación. Vapor Buenos Ares, Angel llegará P?a hacia el 21, para completar repatriación."


364

ÚLTIMO OORSRNADOR ABPAÑOL

DR

PUIRTO RICO.

El mismo día 16 de octubre de 1898, a medio día, acompañé al General Ortega al Palacio de Santa Catalina, donde estaba actuando la Comisión Conjunta, para la evacuación de la isla, con arreglo al artículo 4o. del Prot"colo firmado en Washington el 12 de agosto dei mismo año,.por M. Cambon y el Hon. W. R. Day. Componfase esta comisión de los señores que siguen: Comisión española, General Ortega, presidente, y vocales el general de Mariña. D. Eugenio Vallarino y el A~iditor de Tlivisión D. José Sánchez del Aguila, actuando como secretario el comandante de Ingenieros D. Rafael Rávena. La comisión americana estaba formada del presidente, Mayór General John R. Brooke, Contralmirante W. S. 9chely, Brigadier General W. Gordon y secretario el teniente coronel Edward Hunter, abogado del ejército. Actuaban de intérpretes, el doctor Manuel del Valle Atiles, por los Estados Unidos y D. Manuel Paniagua, intérprete oficial de lenguas, por España. rui presentado al general Brooke, por el mismo Ortega, como su sustituto oficial, para todo lo referente al mando español: después de las congratulaciones de rúbrica, sazonadas con un Fligh ball, marea WhiRk1. se nos unió el teniente coronel de Artillería James Rockwell. comisionado americano, para entenderse conmigo en todo lo referente a la entrega de la` Plaza, etc. Desde aquella hora, hasta la misma del 18 de octubre de 1898, o sea 'un lapso de tiempo de 48 horas, me consideré Gobernador General interino de Puerto Rico, aunque la isla estaba, para aque-

lla fecha, limitada a las isletas primera y segunda, o sea hasta el puente de Martín Peña; y, con tal carácter, asistí—único ofi'ial español—al acto de la toma de posesión. El R. D. de 3 de noviembre de 1859, que define las funciones de los Capitanes generales de España en Ultramar, establece que el mando nunca quedará vacante, y que el propietario, en casos de cmer„gencia, designará su sucesor. En casos de muerte, como ocnrr'ó cuando la de los generales Marqués de la Vega Inclán, Gamir y González Muñoz, el mando, lrtomátleamente. pasó al Segnndo Cabo. A Ortega, enfermo, más del espíritu que del cuerpo, érale muy doloroso entregar una plaza, de la que era gobernador militar, a un general que no la había rendido por la fuerza de las armsR, y sí por un convenio diplomático. Y, por esto, en uso de ns atribuciones, me nombró sustituto, recluyéndose hasta el momento de su embarque en el Montevideo, en el Arsenal. (1) Puedo considerarme como el último Gobernador interino de la isla de Puerto Rico, por la Corona de España? Esta es mi pregunta, y unida a ella van las alegaciones que creo pertinentes. Si usted, que es el único Tribunal de la Rota, en funciones, falla a mi favor, sírvase corregir la lista de gobernadores, en es(1) Deeds el 16. el Arsenal fuf declarsdo Tarlfsdo idpald.


ÚLTIMO OOBT~RN ADOR £$PAÑOL Da PUBRTO

RICO.

865

ta forma; Manuel Macias y Casado, Ricardo Ortega y Diez, Angel Rivero Méndez. No importa que yo fuese un simple capitán; y capitán y no más fué Ponce de León el conquistador y primero en el mando en nuestra tierra. Si usted me niega el placet archivaré el asunto sin protesta. No persigo otro fin que el de legar a las generaciones futuras el dato de que yo, un puertorriqueño, fui el último Gobernador de mi tierra, durante la soberanía española y tuve el honor de que España confiara en mi lealtad y suficiencia. Con gracias infinitas por la atención que me otorgue, quedó su admirador y devoto amigo, Angel Rivero Méndez. II Sr. D. Angel Rivero Méndez,

Santurce, Sept. 26 de 1924.

San Juan. Querido amigo: paso gustoso a satisfacer su carta consulta.— Usted ha sido Capitán General y Gobernador de la isla de Puerto Rico, interino, desde el mediodía del 16 de octubre de 1898 hasta el mediodía del 18 del propio mes y año, según las Leyes vigentes en Ultramar. Allá van las pruebas. Según el real decreto de 2 de noviembre de 1834, fijando el órden de sucesión en, el mando, en caso vacante, en Puerto Rico, se dispuso, que a los Capitanes Generales Gobernadores sustituyeran los 2os. Cabos; a éstos el Sub-inspector de las tropas veteranas y de las Milicias: a falta de este jefe recaería el mando militar y político en el jefe de más graduación que se hallase con destino activo, siendo por lo menos Coronel. No habiendo ningún coronel efectivo, pasaría el mando supremo, sin desmembración alguna al Regente de la Audiencia. (No dice Presidente, porque en 1834 la Presidencia de la Audiencia la tenía el Capitán General), a falta de Regente, al Oidor Decano, y siguiendo por rigurosa antiguedad el mismo orden, hasta llegar a los últimos Ministros. Concluida esta clase voluveria el mando supremo a los militares los cuales sucederían en él con arreglo a Ordenanza. Sabido es que Zorilla, presidente de la Audiencia g todos los Oidores - uibarcaron para España, antes que el general Macias, que les otorgó el permiso de anticipo de embarque, 22 de septiembre 1898, y consta en la Gaceta Oficial. El real decreto de 2 de noviembre de.1834 está confirmado por la real orden de 27 de agosto de 1869; en cuya real cédula hay la curiosidad de que se excluye a los Marinos para desempeñar este cargo, aunque fuera accidental o interinamente.


364

ÚLTIMO OOBEKV 41)OE ESF4OL DL I ZHTO RICO.

Usted tiene más en su favor: el que el señor Ministro de la Guerra, en cablegrama puesto al General Ortega en 17 de octubre de 1898, aprueba la delegación del gobierno supremo en Ud. para ultimar la entrega de la plaza. Aprobación que no era necesaria, porque la Ley está bien clara y terminante; pero que viene a robustecer más mi apreciación: y por otra parte da una muestra esplendente de la confianza del Gobierno Central en la capacidad profesional y ciudadana lealtad del Capitán Rivero. Me congratulo, como puertorriqueño, de que usted reviva esta cuestión, probatoria del valor moral e hidalguía de la raza en los hijos de este país, tan calumniados injustamente. Usted no necesita recompensas de ninguna clase. Tiene la satisfacción de su conciencia, pero si fuera yo el Gobierno Español le adjudicaría a usted la Cruz del Mérito Militar por sus buenos servicios prestados al terminar la soberanía española en Puerto Rico; y la Cruz de la Orden americana de Isabel la Católica, de la cual yo tengo el alto honor de ser Comendador, por la publicación de Nu interesantísimo libro sobre la guerra hispanoamericana, en 1898. Pero la verdad histórica debe resplandecer y hacerle justicia meritoria. Usted habrá visto que en el Boletín Histórico vengo publicando la Historia de Puerto por medio de Conferencias. Si el Dispensador de vidas y haciendas me deja llegar al final de mi labor, yo sabré hacerle justicia al Capitán Rivero. Suyo atentamente, Cayetano Coll y Toste. El móvil que guía a nuestro notabilisimo colaborador don Angel Rivero, a esclarecer con luces que vienen de muy alto, una página triste y al mismo tiempo hermosa de la Historia de Puerto Rico y de la Historia de España, no puede ser ni más alto ni más noble. Quiere don Angel Rivero recabar; no para él sino para su pueblo, un honor que se basa en un acto de justicia, y que es un argumento más en el poderoso alegato que Puerto Rico puede hacer en vindicación de sus derechos. El último Gobernador de Puerto Rico, por la Colonia de España, fué un puertorriqueño: Don Angel Rivero. El llevó a cabo con hidalguía que siempre resplandeció en todo acto del castellano de San Cristóbal, la entrega de la plaza—de la plaza que- no fué'reñdida—al vencedor. Y no arrió banderas, sino que todas ellas iban ya camino de España, cuidadosamente guardadas en un cofre, cuando en los edificios de San Juan se izó el pabellón de la poderosa república triunfante. Don Angel Rivero fué, pues, el último Gobernador por la Corona de España en Puerto Rico. Pero esta afirmación que está plenamente documentada, necesitaba una sanción 'oficial, para disipar toda duda, y de ahí la consulta hecha por el ilustre escritos` militar al sabio historiador de Puerto Rico, Dr. Coll y Toste,


ÚLTIMO OORRRN&DOR RSP1J OL Da PUERTO RICO.

387

y de ahí la respuesta de éste, contenida en esa carta hermosísima que inserta hoy "El Imparcial". La indiscutible autoridad del eminente historiógrafo, ha fallado con plena información y con la documentación más irrebatible, lo que se proponía demostrar nuestro querido colaborador: Puerto Rico tiene un título más, un alto título más, a la consideración y al respeto de la nueva soberanía, y ese título conquitado por un ilustre puertorriqueño, fué otorgado con magnánima justicia por la nación insigne que así afirmaba de una manera definitiva en Puerto Rico, la dulce, la inquebrantable, la eterna soberanía de la mutua compenetración y del recíproco amor. (La Redacción.) GOBIERNO DE PUERTO RICO, EN 1832. (Del Archivo particular de Coll y Toste).

Monge.

Gobernador Capitán general y Presidente de la Audiencia, D. Miguel de la Torre. Obispo, Dr. D. Pedro Gutierrez de Cos. Intendente, D. Mariano bixto. Secretario del Gobierno general, D. Pedro Tomás de Córdoba. Comandante de Marina, D. Francisco de Paula Topete. Facultativos médicos de la Junta Superior de Sanidad, Dr. D. José Espaillat, Lic. D. Emigdio Antique y Lic. D. José Can. toro. Médico Director del Hospital Militar, Dr. D. Francisco Oiler. Real Sociedad Económica de Amigos del País, Director, el oidor honorario Dr. D. Francisco Marcos Santaella. Vice-Director, Lic. D. Benigno Orbegoso. Presidente de Estudios, el Marqués de Piedrabuena. Secretario lo.—El capitán retirado D. Francisco Vassallo. Ayuntamiento de la Capital.—Alcalde lo.—El capitán retirado D: Francisco Vassallo. Alcalde 20.—D. José Martinez Diez. Alcalde de la Santa Hermandad del Este, D. Juan de Mata Alcalde de la Santa Hermandad del Oeste, D. Juan Zoilo Hernández. Síndico Procurador general, D. José María Porrata. Vocales de la Junta Municipal, los Regidores, Alguacil Mayor D. Manuel Hernaiz, D. Ramón Salgado, Fiel Contraste, D. Antonio Jiménez. Alarife de Carpintería,Manuel Figueroa. Alarife de Albañilería, Juan Nepomuceno Reinaldo. Alcaldes. de Barrio.—De San Francisco, D. Benigno Lepero. —De San Juan, D. Rafael Carrera.—De Santo Domingo, D. Andrés Girona.—De Santa Bárbara, D. Esteban Garcia. 11 24


3(ió

GOBIERNO DE PUERTO RICO, )N

1882

Alferez Real, D. Manuel Sanjuat. Alcalde provincial.-Dr. D. Francisco Marcos Santaella. Fiel Ejecutor.D. José María Torres Vallejo. Secretario del Cabildo, Pedro Rafael de Escalona. Regente de la Audiencia.D. Francisco de Paula Vilcltea. Oidor decano.—D. Juan Ramón de Osés. Oidor.D. Jaime Salas. Fiscal de S. M.D. Antonio de Benavides. Villa de Arecibo.—Alcalde de elección lo.—El teniente coronel graduado de Milicias D. Felipe Valencia. Alcalde 2o.D. José María Fernández. Alcalde de la Santa Hermandad del Este, D. José Lorenzo Manzano. Alcalde (le la Santa Hermandad del Oeste, D. Antonio Comulada. Síndico.D. Juan Manuel Valdés. Vocales de la Junta municipal, loa Regidores D. Francisco Irizarri, y D. José Antonio de Castro. Fiel Contraste.Patricio Calcaño. Alarife de Carpintería.—Ambrosio Mercado. Alarife de Albafiileria.Pedro Corazón. Villa de la Aguada.—Alcalde lo. El Ayudante 2o. D. José Martínez Sánchez. Alcalde de la Santa Hermandad del Pepino, D. José de Soto.

Alcalde de la Santa Hermandad de Rincón, D. Carlos Muñoz. Vocales de la Junta Municipal, los Regidores, D. Diego de la Vega y D. Pedro Ferrery. Fiel Contraste, D. Rafael Rodriguez. Alarife de Carpintería, D .Manuel Belarde. Alarife de Albañileria.—D. Antonio González. Villa de San Germán.—Alcalde lo.D. José Monserrate Ramírez de Arellano. Alcalde 2o.D. Sebastián Rodriguez. Alcalde de la Santa Hermandad del Norte.D. Simón María

Oramos. Alcalde de la Santa Hermandad del Sur.D. José Antonio Ruiz. Vocales de la Junta Municipal, los Regidores, D. Ramón Quii~ones y D. Juan Antonio Alvarez. Sindico.D. José Antonio Ruiz. Fiel Contraste.D. Faustino Urbaneja.—Ideen, D. Simón Masas. Alarife de Carpintería.D. Alonso Ramírez de Arellano. Alarife de Albañilería.D. Juan Pucis.


Oo81@aN0 DT PCDRTO alCO, Zlr

1832.

RRA

Villa de Coamo.—Alcalde lo., D. José Colón. Alcalde 2o.D. Pablo de Ribera. Alcalde de la Santa Hermandad del Eeste.D. Carlos Mi. randa. Alcalde de la Santa Hermandad del Oeste.D. Marcelino de Torres. Vocales de la Junta Municipal, los Regidores, D. Juan Nepomuceno Pérez y D. Juan Marta de Santiago. Síndico.D. Gerónimo de Ribera. Fiel Contraste.—Manuel Martínez. Alarife de Carpintería.—José María Román. Alarife de Albañilerla.—Santiago Barranco. TENIENTES A GUERRA. Adjuntas.D. Juan Bosch. Aguadilla.—Teniente coronel, D. Antonio Caparrós. Aiiaseo.D. Ramón López. Aybonito.D. José María Colón. Barranquitas.D. Tomás Escalera. Barros.—D. Juan Ribera y Santiago. Bayamón.—Teniente coronel D. Joaquín Goyena. Cabs Rojo.—Ten. coronel D. Juan Nepomuceno Echezurria. Caguas.D. Lino María Valdejuli. Cayey.D. Tomás Pacanins. Camuy.D. Joaquín Arimón. Cangrejos.D. Francisco Enciso. Cidra.—Teniente D. Luis Muñoz Iglesia. (1) Corozal.D. Antonio Rodríguez. Ciales.D. Manuel Antonio Cardona. Fajardo.D: Jacinto Disdier. Guayama.—Coronel D. Julián Villodas. Guaynabo.—Teniente D. Andrés Vega. Gurabo.D. Carlos Fagundo. Hato Grande.—D .José de la Rosa Carmona. Humacao.D. José Rafael Gómez. Hatillo.D. Manuel Muñoz. Isabela.—Capitán Miguel López. Juana Diaz.D. Antonio Alberto. Juncos.D. Francisco Pagán. Lares.D. Juan Francisco Sotomayor. Loiza.—Capitán D. Antonio Cordero. Luquillo.—D. José Franco. Mayaguez.—Teniente coronel D. José Maria Escames. Manatí.-D. Rodulfo Gautier. (1) Abuelo de D. Luis Muñoz Rivera-0. y T.


870

QOBIEitNO DE PUERTO RICO, tON

1832.

Morovis.—I). José Huertas. Maunabo.—D. Francisco Garcia. Moca.—Capitán D. Jaime Ced6. Naranjito.D. BrauUo Morales. Naguabo.D. Baltasar de Ribera. Patillas.—D. Juan Guiller nety. Pefuelas.D. Manuel Franco. Pepino.D. Leonardo Pérez. Piedras.D. Nicolás Figueroa. Ponce.—Comisario Ordenador, D. Esteban (Jambreleng. Quebradillas.D. Clemente Britapaja. Rincón.D. Antonio Vega. Rio Piedras.—D. José Joaquín Solos. Sabana del Palmar.—D. Esteban Ribera. Sabana Grande.D. Pedro Austa. Trujillo Alto.—D. Manuel de Ribera. Trujillo Bajo.D. Gaspar Andino. Toa Alta.D. Inocencia Oballe. Toa Baja.D. Francisco (Krona. Vega Alta.D. Evaristo Otero. Vega Baja.D. José Antonio Gragirena. Tltuado.—D. Pedro Manuel Suero. Yabucoa.D. José María Rodriguez Cintr6n. Yauco.D. Nicolás Nogués. EL GOBERNADOR D. SEGUNDO DE LA PORTILLA, EN 1876 PONE EN VIGOR EL BANDO CONTRA LA VAGAN. CIA DEL GENERAL sANZ. ¡De la Gaceta Oficial) Gobierno General.—Dictando disposiciones para poner en práctica y aplicar' con cl mayor rigor el BANDo sobre vacos, de 15 de Abril de 1874, hoy vigente. D. Segundo de la Portilla y (Uutierrez, condecorado con las Grandes Cruces de San Hermenegildo, del Mérito militar roja y de Isabel la Católica, Caballero don veces de la de San Fernando de primera clase y con otras varias por acciones de guerra, Teniente General de los Ejércitos nacionales, Gobernador Capitan general de la Isla (le Puerto-Rico. Presidente de la Excma. Diputación provincial de la misma, del Ayuntamiento de la capital, Subdelegado de Correos, Vice-Real patrono de Indias en esta Antilla, Director é Inspector de todas las armas f institutos militaren, etc., etc. Entre los varios males que más han afectado y conmovido siempre á la sociedad, figura Casi en primer término el de la vagancia.


BAICllI) 1.'O\TRA [AB VAOOS.

371

es

e

Probado se halla hasta la evidencia que el origen de la mayoría de los crímenes que se expian diariamente en las cárceles, presidios y hasta por desgracia en los patíbulos, es la vagancia. El vago, dadas las primeras imperiosas necesidades de su vida, ha de buscar los medios indispensables para satisfacerlas. Cuáles sean estos en el vago por habito y por toda su profesión, lógicamente los comprende un criterio sano por poco razonador que sea. Con el agio inmoral, con el hurto, con la estafa y con la asidua concurrencia á los juegos prohibidos llena sus primeras aspiraciones como principio de gradation en su vida criminal. Más ádelante, encenagado y pervertido su corazón por las mayores necesidades que los vicios le han creado, no se detiene en su carrera ni aparta su vida del insondable abismo, hácia el que se precipita ciegamente, y cuyas consecuencias podria evitar con facilidad si se detuviera á examinar el fin que indudablemente ha de teker de seguir por tan pernicioso camino. El que comenzó por ser vago en este segundo período no halla ya inconveniente en recurrir al robo en mayor escala, al asesinato, á la destruccion de la propiedad y al ataque á todo cuanto más sagrado existe en la sociedad humana. En cambio el hombre honrado, laborioso, amante de su familia y de todos sus semejantes, procura llenar aquellas mismas necesidades por los medios lícitos yhonestos que le son asequibles y que las leyes y la sociedad han puesto á su alcance. Este, si con los productos de su trabajo personal no puede atender á las más sagradas obligaciones que le imponen el mundo religioso y social, para llenarlas jamás desciende á manchar su nombre con el delito ni se hace acreedor á que la vindicta pública imprima sobre su frente el infamante estigma de réprobo y de criminal. Busca médios más decorosos para vivir y para ahorrar un porvenir con que pueda hacer frente á la imposibilidad de trabajar en que le colocan los últiwos nüus de su vida, se afana y se aplica por .conseguirlo, y por último, alcanza lo que en la vida es más noble, más elevado, más santo; la tranquilidad de su conciencia, el bienestar dentro de la esfera de sus modestas pretensiones y el reconocimiento y aprecio de la sociedad en general. Expuestas las prudentes consideraciones que en estos momentos creo muy necesarias, atendiendo á que las disposiciones oficiales de carácter judicial y gubernativo han marcado siempre la más eficaz y absoluta preferencia en perseguir y castigar la vagancia, sea cual fuere la forma con que se presente y la hipócrita máscara corr que se cubra; y resuelto, como estoy, á que en la siempre culta Isla de Puerto-Rico no exista vago de género alguno y sí á que sus habitantes adquieran el convencimiento de fuente de verdadera produccion y rique el trabajo legítimo queza y prueba inequívoca de moralidad y de respeto á las leyes y á la sociedad,


372

BANDO CONTRA LOSS VAGOS.

Ordeno y mando: Articulo lo. A contar desde la fecha de la publicación de este decreto en la Gaceta oficial se procederá por todos los Mealdes-Delegados de esta isla á poner en práctica y á aplicar con el mayor rigor el Bando sobre vagos de 15 de Abril de 1874, hoy vigente. Articulo 2o. Inmediatamente despues de aprehendido un vago que se halle comprendido en el art. Go. de dicho Bando y puesto á disposicion de la Autoridad local, esta mandará instruir, en el tiempo más breve que sea posible, el oportuno expediente gubernativo, el cual, con inclusion de la hoja histórico-penal del vago, serúi remitido á este Gobierno general para la resolución que proceda. Puerto-Rico 17 de Abril de 1876.—Segundo de la Portilla. (1) PARTIDA 1)E I ►EFUNCION DEL PATRICIO EDUCADOR U. FRANCISCO TAI)EO DE RIVERO. abril

El día diez y siete de de mil ochocientos cincuenta y ocho, fué sepultado en el cementerio de Santa Maria Magdalena de Pazzis in littere, de esta muy noble y muy leal ciudad de San .Juan Bautista de Puerto Rico, el cadáver de D. Francisco Tadeo de Rivero, natural de la ciudad, hijo legitimo de D. Eugenio de Rivero y de Da. Inés Madera, de setenta y seis años de edad; de estado casado con Da. Marcela López Cepero ; no testó por no tener bienes; recibió los saaitos sacramentos; de que doy fee.— José Patricio Estaraclte. NOMBRAMIENTO DF.I. DR. COLL Y TOSTE DE SECRETARIO DE HACIENDA, El\iT 1898. (De la Gaceta Oficial.) CUARTEL GENERAL.—DEBPARTAMENTO 1)E PUERTO RICO Hago saber: Que por virtud de la autoridad que le ha sido conferida como Comandante Militar del Departamento de Puerto-Rico, el Mayor General en Jefe, nombra por el presente á Don Cayetano Colt y Toste, Secretario de Hacienda. (1) Y a este gobernador general se le llamaba Bálsamo Tranquilo, porque venía a la pequeña antilla a suavizar las asperezas del gobierno del atrabiliario general D. José Laureano Sanz, de triste recordación para los pobres maestros de escuela atropellados por sus ideas regionalistas y despo seidos de sus títulos profesionales por acusárseles injustamente de antiss pañoles.—C. y T.


PIDIENDO FRdNQUICIA8.

373

Af. V. Sheridan, Brigadier General U. S. V., Jefe de Eistado Mayor. Cuartel General del Departamento de Puerto-Rico Noviembre 15 de 1898. EXPOSICION DE LOS HACENDADOS DE CAÑA, POR CONDUCTA DEL GOBERNADOR, EN 1876, PIDIENDO FRANQUICIA PARA EL AZUCAR QUE SE ENVIA A LA PENINSULA. (Dei Archivo particular de Coll y Toste. )

-Rico

Excmo. Sr.: El Gobernador general de la Isla de Puerto-Rico, en comunicacion fecha 12 de Ocutbre último, me dice lo siguiente: "Excmo. Sr.: Las contrariedades por que viene pasando esta provincia desde hace algunos años, han producido al fin la consecuencia de que la sea difícil soportar actualmente el grave peso de un contratiempo más. En el instante mismo de ser indispensable que los agricultores, sometidos á crueles descalabros, reparasen en tanto las anteriores pérdidas; en el instante mismo de parecer creíble que así lo realizaran con el fruto abundante que prometiall sus campos, favorecidos esta vez por continuadas lluvias; y en el instante, en fin, de reanimarse todos con esa perspectiva de una cosecha espléndida, se desprendió del cielo la tempestad violenta que, al azotar la tierra barriendo sus arbustos, desvaneció tambien las bellas esperanzas, trocándolas de paso en realidad impía. El huracan del 13 de Setiembre, (1876) más impetuoso y prolongado que el de San Narciso en el 67, dejó triste y eterna memoria de su 1►aso Ejercitando su funesto poder en los siete departamento de la Isla, gravó profundamente en todos ellos la huella del estrago. Este acontecimiento, que desde luego empeora los males del pasado, hace sentir con dureza extremada su influencia en el presente, y hará sin duda más deplorable efecto en un porvenir próximo si la imparcialidad y la cordura no ejercitan cuanto ntes los medios de impedirlo. Reconociendo el empello con que V. E. alcance los grados de prosperidad á que quiere que Puerto parece llamado por las condiciones privilegiadas de su suelo, y convencido de que cumplo con un deber sagrado al procurarlo por mi parte así, acudo á la Superioridad de V. E. solicitando respetuosamente la medida que con más eficacia garantice aquel fin. Por si fuese oportuno, y aun con peligro de parecer pesado, rer.efilUé las vi' isit::des que más directamente han producido la postración en que el país se encuentra; pues la evidencia del mal y cl r onocintieuto de las .causas que lo produjeron, indican casi siempre el medio seguro de curarlo.


374

PIDIENDO FRANQUICIAS.

los

Las haciendas de caña que tenia esta provincia eran en su mayor parte predios de extension limitadísima, que por lo mismo habían de rendir tambien productos limitados. Los agricultores conocian ciertamente las ventajas de los aparatos inventados para exprimir con gran potencia el jugo de la caña, y sabian, sin duda, que tales medios de fabricacion aumentaban la cantidad y mejoraban considerablemente la calidad del azúcar; pero siendo, como eran ,enormemente costosos aquellos aparatos, y no produciendo ninguna de las fincas los recursos precisos para adqui• rirlos, ni aun la caña necesaria para entretenerlos, ,persistieron los hacendados en el uso de los antiguos trenes, sin embargo de ofrecer estos un resultado práctico tan notoriamente desventajoso. La insuficiente potencia ele las máquinas que constituyen estos trenes deja de exprimir gran cantidad de jugo que desde luego queda desperdiciado. Por otra parte, siendo tambien de inferior calidad el azúcar elaborado así, se toca la imposibilidad de exponerlo al consumo en el mercado público, miéntras no lo purifiquen las fábricas de refino. Tales eran imperfectos medios de fabricación que aquí existían miéntras se generalizaban en Cuba y en los demás países de abundante produccion y fuertes capitales, aquellos otros magníficos inventos aplicados á la expresada industria con nombre de Centrales. La agricultura sacarina luchaba, pues, en esta isla con las indicadas desventajas y dificultades, sólo remediables en fuerza de prosperidad, cuando vino á sorprenderla en su sistema de trabajo una trasformacion esencialísima. La esclavitud, incompatible con la civilizacion y sentimientos que hacen honor al siglo, desapareció repentinamente como lo aconsejaban la conciencia y la razon; pues este gran desagravio debido á la hollada dignidad del hombre, no podia retardarse por la mezquina consideration de los perjuicios que habia de producir el cumplimiento de la ley. Pero es lo cierto que una tan rápida y completa modificacion social tampoco podia consumarse sin afectar sensiblemente á la riqueza del país, la cual, como se ve, seguía marchando por el plano inclinado de la decadencia. Aunque la esclavitud no era el únictl y exclusivo elemento de trabajo que se empleaba en las fincas azucareras, puede, sin embargo, decirse que ella constituia el nervio principal de la produccion ; pues el hacendado, aplicando la actividad de aus siervos á las labores de la plantacion en los múltiples conceptos que exige ese cultivo durante todo el año, sólo contaba con el jornalero campesino en el momento preciso de cortar la caña con objeto de que los esclavos se dedicasen entónces á la tarea de molerla. Ese bracero gibare que vive en la montaña y allí se ocupa de los frutos menores, cuidando al mismo tiempo del tabaco y café, únicamente desciende á la llanura cuando llega la época de la cosecha ó sea de Enero á Mayo; y aun entónces es corto el número de los que descienden, pues los que habitan en el interior de la isla se alejan con repugnancia de sus localidades.


PIDIENDO FRANQUICIAS.

8Th

• Si el propietario hubiera recibido inmediatamente después de promulgada la ley abolicionista la indemnizacion que en ella se le declaró, tal vez' habria podido remediar las consecuencias del mal que se le hizo al privarle del elemento que aseguraba su produccion. Aquella suma, impulsada por el espíritu de empresa, habria bastado para la introduccion de máquinas centrales perfeccionadas como las que existen en las costas andaluzas; y en tal caso, los productos nacarinos de Puerto-Rico resultarian obtenidos con economía de brazos, con aumento de cantidad y mejora de calidad. Estas ventajas habrian puesto á la provincia ultramarina en situation líe conformarse con el injusto privilegio concedido á las de Andalucía; y digo injusto, porque, al ser todas hijas de la misma madre, debieran merecer en la Metrópoli la misma solicitud y cariñoso interés. Pero nada de todo aquello que debió realizarse se vió aquí realizado. Por razones que V. E. conoce y que son harto púbPcas tuvo que demorarse la indemnizacion á los ex-dueños de esclavos, llamados á percibir desde 1o. del corriente sólo los intereses devengados por aquel capital. Los agricultores, inspirándose en sentimientos de humanidad y de justicia, recibieron sin exhalar una queja el rudo golpe que la abolicion descargaba sobre su propiedad. Esta noble conducta fué por cierto mal recompensada, pues la contracion que la ley les ofrecía como sistema de transiciou y lenitivo de aquel daño vino á ser pronto completamente ineficaz para el objeto que el legislador se propuso. El momento de plantearse la ley era sin duda el oportuno para normalizar el trabajo del liberto, para hacerle contraer costumbres laboriosas y para crearle afecciones legítimas; pero léjos de obedecerse entóncea al consejo de la prudencia, lejos de hacer lo que exigian la prevision política y social, se procuró que prevaleciera el puritanismo de los principios aunque así se engendraran males para el futuro. Predominando tal criterio en el Gobierno de la isla, se hizo pronto posible que los antiguos esiclavos vagasen de unas en otras fincas y de estas en aquellas localidades impulsados por el natural atan de saborear goces mayores en su nueva condicion social. Esta movilidad febril que pudo y debió evitarse con prudencia, vino á crear otro conflicto más para la agricultura; pues el hacendado dejó ya de contar con el concurso de aquel bracero conocido y seguro que ántes había sido salvadora esperanza de la production. Mucho se ha trabajado para encauzar despues ese desbordamiento, y mucho se ha conseguido, pero así y todo, el mal estaba hecho y sus consecuencias eran difícilmente remediables. Después de estas vicisitudes, que naturalmente produjeron la pérdida del crédito, vino á caer sobre Puerto-Rico la terrible calamidad de una sequía general y obstinada, mucho más deplorable en la costa Sur de la isla, donde la production ofrece siempre superiores ventajas por su calidad y cantidad. Los agricultores, abrumados ysin esperanza de reconstituir sus abrasadas flneak, desprovistos de mi fondo 4. re erva que aupliMe á los re.


376

PIDInNDO F'BANQIIICIAB.

la

la

cursos del ahuyentado crédito, cesaron de pedir á la tierra lo que tierra les negaba sin embargo de ser ella normalmente pródiga. Los pocos hacendados que pudieron sostenerse aun, hicieron frente á tanto contratiempo con valeroso teson, reduciendo, sin embargo, el cultivo de la caña en la gran proporcion que reclamaban sus agotados medios.. Loa desastrosos efectos de esta nueva plaga se hicieron sentir pronto en las Arcas del Real Tesoro, cuyas rentas é ingresos por importation y exportacion decrecieran necesariamente al decrecer tambien el producto y consumo de la isla. Entre tanto, los Estados-Unidos de la América del Norte, que ningun interés tienen en que se desarrolle gran prosperidad para estas provincias españolas, y que tal vez podrian tener alguno en que progresen ménos; los Estados-Unidos, que tantas veces y de tan varios modos han reflejado sus simpatías en favor insurrection que impone sacrificios A. la riqueza de la gran de Antilla yal Erario de la Nacion que la civilizó; los Estados-Unidos, que aspiran á reconstituir las fincas azucareras del Sur de su territorio asoladas por una guerra, y que al efecto dificultan el concurso á sus mercados de ese producto extranjero, aumentaron los derechos de importacion á los azúcares de Puerto-Rico y los aumentaron á mansalva, dado el hecho de no tener el fruto de esta provincia otro mercado que el de aquellas plazas norteamericanas, por los fuertes derechos que ha de pagar si huyendo de semejante tiranía concurre á los mercados de la Metrópoli. De lo expuesto se infiere que el productor de azúcar no encuentra recompensados sus afanes con el precio que ese artículo alcanza, y que unida esta dificultad á las muchas otras anteriormente señaladas, es inevitable el abandono del cultivo de la caña, y en tal caso, es del mismo modo ineludible la ruina de la provincia. Puerto-Rico tiene que lamentar hoy otra desgracia todavía más grave que las anteriores. El huracan de San Felipe ha destruido en su carrera muchas fábricas de las haciendas, ha tronchado gran parte de la caña y producido serio quebranto en los elementos de vitalidad de esta provincia. Es cierto que el luterés particular reparará pronto mucho de lo destruido por tan fatal fenómeno, y que el esfuerzo de la caridad acudirá en auxilio de los pequeño propietarios más necesitados; pero estos medios comprende bien V. E. que son ineficaces si á la vez no se abren al porvenir de Puerto-Rico más anchos horizontes y no se hace brillar en ellos algun destello de esperanza que reanime las fuerzas del ya rendido agricultor. Cuando Puerto-Rico se servia de esclavos para fabricar azúcar, era disculpable que Málaga y Granada, precisadas á trabajar con brazos libres, buscasen la ventaja de un sistema proteccionista que las pusiera en condiciones de fomentar su industria. Bin embargo, preciso es confesar que dicha proteccion, perjudicial para los intereses de ebta Antilla, ha sido y sigue siendo de mayor utilidad al azúcar de remolacha francés que á las mismos


PIDIENDO FfANQVICIAS.

377

productores andaluces en cuyo exclusivo favor se estableció; pues siendo insuficiente la produccion sacarina de Andalucía para el abasto de la Metrópoli, esta tuvo que aceptar, y consumir el jugo de la remolacha extranjera en vez del de la caña, que no por ser antillana deja de ser española. Pero las circunstancias han cambiado completamente desde entónces en lo relativo á esta provincia; pues hoy produce azúcar pagando jornales in s caros que en Andalucía con trenes más imperfectos y con el gravámen de un impuesto en la exportación del fruto. Estas condicione_, ri : cte desventajosas, hacen (le todo punto insostenible un privilegio cada dia más intolerable y odioso por ser cada dia más injusto. Si las provincias andaluzas lo meditasen, comprenderían que Puerto•Rico no puede perjudicarlas concurriendo con sus azúcares á los mercados peninsulares: pues los precios del fruto, gravados con el mayor coste de production, con los derechos de exportacion, con los vetos v con las grandes mermas, impedirán siempre toda rivalidad. Ellas tendrán asegurada la fácil venta de su cosecha por sólo la posibilidad de vender con provecho vendiendo más barato. Y si á tal considera^ion de interés agregan los propietarios andaluces otras de patriotismo, más altas y poderosas nre aquella, no cabe dudar que cederán en una resistencia favorable al producto extranjero con perjuicio grave de esta provincia, que léjos de solicitar un privilegio, sólo pretende ser mirada como española. Tiempo es ya de dar satisfaccion á tan legítima demanda; razones de inmensa trascendencia política y aun eronómica perfertamente ronocidas de V. E. y del Gobierno de S. M. (Q. D. G.),_ aconsejan cl inmediato, el instantáneo planteamiento de la franquicia para la ímportaneion en la Península de los azúcares mascabados de Puerto-Rico, llevando á cabo la reforma arancelaria que las Córtes autorizaron en virtud de una enmienda patrocinada por el Gobierno mismo al discutirse la ley de presupuestos. Es preciso que los habitantes de este suelo, agoviados bajo el peso de tantas calamidades, vean llegar de la Metrópoli el remedio de los males que lloran. Conviene mucho al interés nacional que el Gobierno (le S. M. procure consolarlos con la fundada esperanza de un porvenir más lisongero; pues de otro modo pudieran persuadirse de que están olvidados y comprender acaso que nada deben esperar de la Nacion magnánima por cuya honra jamás omitieron sacrificio alguno. Hacer la justicia y el bien en Puerto-Rico, es enaltecer en América el prestigio y autoridad de Espaíla : es fortificar los vínculos materiales y estrechar los políticos y morales que dehr" nriatir entre la Península y sus colonias: «s herir morlalmon*.e nl filibu~terjsmn one combate la integridad de la p!itria en las maniguas de la vecina Antilla; es, en fin, demostrar á los pueblos el interés que tiene en ser leales. Tos dignos lYputados de esta provincia, que tan fervorosamente han abogado por la concesion de la franquicia, buscaban así el medio más fácil y directo de remediar cuanto ntes la an-


378

PIDIENDO FRANQUICIAS.

gustiosa situación de Puerto-Rico; y si esa situacion, ya muy critica entónces, reclamaba que con urgencia se dictase la indicada medida, hoy que el mal ha crecido parece ocioso encarecer la absoluta necesidad de que se dicte. La crisis ha llegado á su mayor altura; pues el café que en años anteriores compensó en gran parte las pérdidas del azúcar, ha padecido, y aun desaparecido en muchos puntos no sólo el fruto sino tambien el arbusto arrebatado por el huracan ; y no puede esperarse aquella compensacion. ¿Dejarían de aplaudir esta justísima medida las provincias peninsulares productoras de harina, cuando saben que Puerto-Rico se la compra pagando por cada barril 17 pesos, en vez de sólo 7 que le costaria la del Norte de América, si entrara romo aquella sin devengar derechos? ¿Y las demás provincias de la Metrópoli, cuyas producciones encuentran en estos puertos tan señalada proteccion, dejarian de considerar legitima la reciprocidad que se pretende? No parece posible que incurran ellas en el error de considerar bueno ese procedimiento, especialmente al ver que su observancia produce la ruina de esta Antilla. Por último, Excmo. Sr., si los ingresos del Tesoro se remitieron á influjo de las perturbaciones que ha sufrido aquí la pro• duccion, h'gico es entender que continúen en baja; y urge por lo mismo atajar desde luego ese conflicto que avanzará de una manera rápida. El mayor precio que logrará el azúcar con la apertura de los mercados peninsulares será el recurso salvador de esta situación comprometida, pues los agricultores quedarán entónces libres de las onerosas imposiciones con que son maltratados en los Estados-Unidos. Tal es, Excmo. Sr., el concepto que me merece la actualidad de la provincia, y que someto con respetuosa consideracion al reflexivo estudio de V. E. y del Gobierno de S. M. el Rey (Q. D. G.) para los fines que sean más procedentes. Al recto juicio de V. E. no puede ocultarse que la angustiosa situacion de la pequena Antilla reclama imperiosamente medidas extraordinarias, cuyo aplazamiento seria de funestas consecuencias para aquella provincia española y acaso de justificadas censuras para la Metrópoli. Innecesario es que este Departamento entre nuevamente en detalles sobre una cuestion que desde hace tantos años viene debatiéndose, supuesto que en el Ministerio de su digno cargo se hallan todos los antecedentes y constan las poderosas razones que existen para acordar la franquicia de que se trata, y que ahora con elocuentes y sentidas frases gestiona en la preinserta comunicacioli la autoridad superio de la isla. No es ni puede ser inconveniente para acordarla, el que la ley de presupuestos de 21 de Julio i ltimo, en su artículo 2o. adciional, reconociendo en principio la equidad de esta medida ordene no obstante llevarla á cabo bajo ciertos procedimientos, y se necesite para ello la in-


I'II)IENfO FRANQUICIAS.

379

se

v

formation á que alude la Real órden de 5 de Setiembre próximo pasado. T no es ni puede ser inconveniente, pues si en épocas normales fuera siempre justo igualar por lo ménos las condiciones de los adúcares de Puerto-Rico y los de la Península, para hacer á aquellos posible su competencia con estos, en las críticas circunstancias en que la isla se encuentra, destruidas sus cosechas, aniquilada la agricultura y cerrados los que ántes eran sus naturales mercados en el Norte (le América, es ya urgentemente indispensable acudir con poderoso auxilio á remediar en lo posible tan funestos accidentó, y d^h^^ dl Gobierno es el no aplicarlo. Si antes el precepto legislativo que consigna la referida ley de presupuestos, en circunstancias diferente, el Poder Ejecutivo no se creyera autorizado para acudir á las Cortes en demanda de la justa coneesion que se pide, todo escrúpulo debe cesar ante la idea de que la suprema necesidad de la vida mercantil y económica de Puerto-Rico así lo reclama, y todavía con mayor motivo lo exigen elevadas consideraciones morales y políticas que no se ocultan al ilustrado criterio de V. E. Aparte, pues, de que la informacion dispuesta por ese Ministerio, segun la Real Orden de 5 de Setiembre, se lleve á efecto: sin perjuicio tarnbien 'de lo preceptuado en el referido articulo 2o. adicional (informacion que en su dia evidenciará seguramente el monopolio que á costa de la provincia española trasatlántica han disfrutado los cosecheros de azúcar en la Península), entiende el Ministro que suscribe, que este asunto es superior á determinados intereses de localidad, que está fuera de los relativamente estrechos límites de las Tarifas aduaneras, y sólo cabe apreciarlo dentro de las ,más altas esferas de la Administracion pública, puesto que abraza un importantísimo y trascendental punto de política colonial. En la presente situacion de la isla, y para remediar las desdichas de nuestros hermanos en aquella provincia, podía tenerse presente lo que la legislation de la Península determina en lo relativo á la contribucion de inmuebles, cultivo y ganadería, que acude con generosa y equitativa solicitud á remediar los males que cansan en los pueblos los pedriscos, las inundaciones ú otras calamidades extraordinarias, por las cuales ocurran pérdidas en las cosechas ó ganados, perdonando una parte de la cuota 6 cupo correspondiente: y cuando los efectos de la calamidad merecen mayor consideracion, propone el Gobierno á las Cortes el medio de reparacion que cree justo. Los circunstancias son perfectamente análogas, pudiera V. E., de acuerdo con el Consejo de Ministros, formular el oportuno provecto de ley á fin de que se sirvan acordar, por nn periodo prudencial, la absoluta exencion de derechos arancelarios á los azúcares de Puerto-Rico; sin perjuicio de que, cuanto flutes sea posible, se fijen en los términos acordados por las Cortes del Reino los derechos arancelarios de aquella mercancía, ó declare la absoluta y definitiva franquicia, que reiteradamente tiene solicitada este Ministerio, fundándose


330

PIDIENDO FRANQUICIAS.

en el evidente derecho que para obtenerla asiste á los habitantes de aquella provincia española. Y puede servir como precedente de analogía con respecto á la suspenseion de los efectos d'1 art. 2o. adicional de la actual ley de presupuestos, el que la de 17 de Julio último declaró leyes del Reino todos los decretos que tenian carácter legislativo, expedidos desde el 20 de Setiembre de 1.873 hasta la constitutiou de las actuales Córtes, y uno de esos decretos es el de 17 d Junio de 1875, suspendiendo la aplieacimn de la base 5a. del apéndice letra C de la ley de presupuestos de lo. de Julio de 1869, por la cual dehian reducirse gradualmente desde lo. de Julio de 1875 los derechos extraordinarios de Aduanas hasta llegar al máximum del tipo de los fiscales. De órden de S. M. el Rey (Q. D. G.) lo comunico á V. E. para los efectos que estime oportunos: y espera confiadamente el Ministro que suscribe que V. E. se servirá atender esta especialísima reeonwndacion, reiterándole al propio tiempo lo manifestado por este Departamento al de su digno cargo, sobre tan importante asunto en lo. de Diciembre de 1867; 12. 18 y 26 de Junio y 26 de Octubre de 1875, y 31 de Mayo, 3 de Junio y 29 de Julio últimos. Dios guarde á V. E. muchos años. Madrid 23 de Noviembre de 1876.—Cristóbal Martín de Herrera.—Sr. Ministro de Hacienda. (1)

(1) Este doc::mento revela el estado precario de la agricultura en Puerto Rico después del huracán del 18 de Septiembre de 1876. Todos loa prodectos d la Peninsula españo'a entraban libre de derechos en nuestra antilla v ln nuestros al buscar el mercado de la Metrópoli sufrían entorpe. cimientos y tributos onerosos. Desastrosa administiución que .terminó con la catástrofe de 1898.---C• y T.


IN DICE PLginas Historia de Puerto Rico.—Duodécima Conferencia.—Juan Ponce de León se va a la conquista ri l Florida.—Rectificaciones históricas, pág. 1—Real cédula de Felipe II, nombrando go hernador de Puerto Rico a Don Francisco de Solís en 31 de Diciembre de 1568 Declaratoria de Pueblo del caserío de Hormigueros, en 1874 Discurso del patriota Rosendo Matienzo Cintrón en el teatro municipal de San Juan, en febrero de 1902, y que dió origen a la fundación del bloque unionista Velada celebrada en el teatro de Arecibo, en auxilio del hospital de caridad de la misma Villa.—Discurso de apertura por D. José Julián Acosta Narración histórica.—La escuela de la aldea Dabán, por Cay. Coll y Toste Los restos del Padre Rufo, por Matías González García Componte en 1887.—Reseña de D. Policarpo Echevarría Apéndice al relato de D. Policarpo Echevarría por Pedro Carreras y Rubán Historia de Puerto Rico de Coll y Toste.-13a. Conferencia.—Ataques de los piratas franceses a la Isla.—Rectificaciones históricas Real Orden a los Oficiales de San Juan sobre contrabando de Negros en 1779 Cese del gobernador D. Pedro Ruiz Dana en 1890 Nombramiento del gobernador D. José Lasso y Pérez en 1890 Muere de fiebre amarilla el gobernador D. José Gamir y Maladeña Nombramiento de D. Ramón de Castro como gobernador capitán general e intendente de Puerto Rico en 1773 Puertorriqueños Ilustres—Eduardo Neumann Gandía, por Cayetano Coll y Toste Real Cédula declarando la Capital asiento de la Compañía de Caracas en 1766 Devolución por orden del gobernador Pezuela en 1849 del dinero recogido en la Isla para fundar el Colegio Central Noticia del pueblo de Juncos dada por el Cura Párroco, en 1851 a D. José Julián Acosta

10 15

17

27 29 39 51 63 72 73 73 14 74 7: 79 81 81


382

INDIO=. PL1lnas

Epistolario de Luis Muñoz Rivera—Carta política a Luis Llorens Torres Bando del gobernador D. José Dufresme pidiendo un donativo para S. M. en 1780 Contrabando de harinas procedentes de Filadelfia en 1768 Real orden permitiendo comprar negros en las antillas francesas y traerlos a Puerto Rico en 1780 Real orden para evitar el contrabando con motivo de efectuar el tráfico de negros en 1784 Real orden concediendo a un comerciante de Nantes introducir en Puerto Rico un cargamento de negros africanos Real orden, regularizando el tráfico negro en 1787 Real orden sobre rebaja de precios en la venta de africanos Sentencia dictada por el juez Murube en la causa seguida por asesinato a_ Pérez Monis Narración histórica—La raja de leña ensangrentada, por Cayetano Coll y Toste Origen etnológico del campesino de Puerto Rico y mestizaje de la raza blanca, india y negra por el Dr. Cayetano Coll y Toste Narración histórica—Porqué el jíbaro es arisco? Por Cayetano Coll y Toste Real orden dando franquicias a la Real Compañía de Barcelona, en 1767 Epitolario de Luis Muñoz Rivera—Carta al Dr. Coll y Toste sobre política puertorriqueña Partida de bautismo del historiógrafo D. Eduardo Neumann y Gandía Origenes y datos sobre Guayanilla, por Cayetano Coll y Toste Informe del Secretario Civil Cayetanno Coll Toste para que el Gobierno Insular se incaute de los edificios de la Diputación Provincial y los destine a servicios útiles al país Carta del obispo fray Benigno Carrión, de Málaga .dando cuenta de haber sido nombrado Obispo de Puerto Rico contra su voluntad Rectificación histórica—Nombre indo-antillano de la isla de Guadalupe. Por Cayetano Coll y Toste Consulta sobre fondos de jubilaciones de maestros y contestaciones del Dr. Coll y Toste Cuenta del gobernador Primo de Rivera en 1873 suprimiendo por completo el uso de las libretas de jornaleros, así como se derogan cuantas disposiciones se rocen con ellas Proclama del gobernador Pavia sobre los sucesos revolucionarios de Lares en 1868 Narración histórica—Un protector de indios de Cumaná (Venezuela) condenado al presidio de Puerto Rico Puertorriqueños Ilustres—El padre Nazario, por Cayetano Coll y Toste Semana conmemorativa de Hostos--Circular del gobernador Towner

86 87 88 88 49 89 92 94 124 127 159 162 162 163 164

167 169 172 175

177 177 179 181 185


383

INDICN.

Pfgiau Real cédula concediendo a los vecinos del Partido de San Germán, franquicias en las presas que hicieran a los enemigos de la Co rona en 1660 Real cédula concediendo á los vécinos de San Germán 500 pesos para ayuda de la fábrica de la iglesia parroquial Carta del obispo fray Francisco de Padilla a los vecinos de San Germán en 1691 Real cédula para que se les haga justicia a los vecinos de San Germán. en 1765 Historia de Puerto Rico de Coll y Toste-14a. Conferencia. Primer ataque de los ingleses a la Isla.—Rectificaciones por Cayetano Coll y Toste Carta del obispe fray Diego de Salamanca. agustino, al Rey en 1579 Nombramiento de Delegado Regional de San Juan a favor de D. Cayetano Coll y Toste en 1897 • Puertorriqueños Ilustres—Dr. Salvador Carbonell, por Cayetano Coll Toste Informe presentado a la clase de Educación de la Real Sociedad Económica de Amigos del País sobre el estab'ecimiento de un plan educativo fundada por D. Ramón Carpegna en San Juen de PuertoRico ,por D. José de la Luz Caballero Carta del Secretario de la Cámara de Representantes al Dr- Coll y Toste sobre la Pena de Muerte Carta de D. Rafael María de Labra al Dr. Coll y Toste en la que le habla de José de Diego y Cay Coll Cuchí Información del Dr. Coll y Toste respecto al Pirata Cofresí Partida de defunción de D. Antonio de los Reyes Correa, teniente a Guerra de Arecibo y defensor del pueblo contra la invasión inglesa en 1702 Partida de bautismo del patriota Dr. Salvador Carbonell Rectificación histórica—El emplazamiento dé la Cruz del Culebrina, por Cayetano Coll y Tosté Entrega el mando el gobernador general Baldrich y toma de posesión del gobernador Gómez Pulido Historia de Puerto Rico—Apéndice al estudio sobre el origen étnico del campesino de Puerto Rico y cruzamiento de las razas blanca. india y negra, por Cayetano Coll y Toste Rectificación histórica.—Sobre Morse y la invención de su telégrafo Carta política de D. José Pablo Morales a I). Román 13aldorioty de Castro Historia de Puerto Rico.-15a. Conferencia—Segundo ataque de los ingleses a la Isla en el siglo XVI.—Rectificaciones históricas por Cayetano Coll y Toste Estado del despacho de la Real Audiencia de Puerto Rico en 1837 Suplicatorio de los vecinos de San German a la Reina Isabel II en 1859

185 186 18f1 18£

191 199 205 206

215 245 246 247

250 251 251 253

255 262

215 272 274


384

I!I D I O 18 . 1*4inas

Carta política de Hostos a D. Salustiano de Ologaza en 1868 Puertorriqueños Ilustres.—José Severo Quiñones por Cayetano Coll y Toste Toma de posesión del cargo de Gobernador de Puerto Rico por Sabas Mann Quien trajo a Puerto Rico el apellido Cuchi Fundación de Mayagüez Narración Histórica—Terrible choque de una carabela con una ballena en 1548 Datos sobre el Manicomio Real cédula de Felipe II en 1551 para levar el agua de la fuente Aguilar a la Capital Otra real orden de Felipe II sobre la fuente Aguilar, en 1568 Bando de Bahamonde de Lugo en 1569 prohibiendo emigrar de la Isla Carta del secretario de la Cámara al Dr. Coll y Toste Partida de bautismo del insigne compositor musical Tavarez Informe del Dr. Coll y Toste sobre Hormigueros y San Germán Discurso del gobernador D. Juan Prim como presidente de la Audiencia Lista de Abogados en 1875 Informe del Dr. Coll y Toste sobre Instrucción Pública Establecimiento de cátedras de Medicina en la Capital en 1820 Historia de Puerto Rico.—Conferencia 16a—Por C. Coll y Toste Puertorriqueños Ilustres—Degetau Alumbrado público Carta de los frailes Dominicos Alejandro Salicrup Discurso del Gobernador Pezuela Ultimo gobernador español en Puerto Rico Gobierno de Puerto Rico eq 1832 Bando contra los Vagos Partida de Defunción de Tadeo de Rivero Nombramiento del Dr. Coll y Toste de Secretario de Hacienda Exposición al Gobierno pidiendo franquicias para el azúcar de Puerto Rico en la Península

FIN DEL TOMO XI

279 283 290 291 293 20! 297 298 299 300 302 303 303 305 313 317 320 321 327 333 338 355 3~9 363 367 370 372 372 373


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Boletín Histórico de Puerto Rico: Tomo XI, 1924 by La Colección Puertorriqueña - Issuu