Skip to main content

Boletín Histórico de Puerto Rico: Tomo V, 1918

Page 1

Boletín Histórico DE

PUERTO RICO. PUI3LICACION BIMESTRAL b'CNI)31)OR - DIRECTOR

Dr. C:AY'ETANO OOI.I. Y 'I,OS'I'E Doctor en Medicina y Clrujin.—Fundador y prhuer Director del Hospital de la Monserrate, en Arecibo.—Ex-Médico forense de la Real Audiencia de Puerto hico.—Historiador de Puerto Itico.— Presidente de la Sociedad de la Iistoria.--Correspondleate de la Real Academia Española de la Historia.—Correspondiente tle la Academia Nacional de la Historia, de Cuba, y de la de Veuezuela:— Vice-Director ele la Academia Antilbutn de la Lengua. --Académico de número de la de Medicina. Ex-Gobernador Regional de Puerto 14 leo. —Ex-Sub-Secretario de Agricultura, Industria y Comercio;—Ex-Delegado a la Cámara Autonomista. —Ex-Secretario de '3acienda.—Ex-Seeretario Civil del Gobierno Militar Americano. — Ex-Commissioner of Interior. — Ex-Delegado a la Cámara de Representantes.—Ex-Superinteudente de Boy's Char•ity BchooL—Ex-Presidente del Ateneo Puertorrigneño.—Ex-Presidente de la Sociedád de Escritores y Artistas.— Comendador de la Real Ordcu Americana de Isabel la Católica.-Caballero de la Orden. Vet:o,a;aua de Ilolivar.—Autor de las obras laureadas Coi. an Puerto Rico. Prehistoria de Puerto Rico, La Instrucción Pública en Puerto Rico hasta 1893 y del Tratamiento de la Fiebre Amarilla, Repertorio Histórico de Puerto Rico, Itecelia del estado social, económico y político ¿le la Isla de Pto. Rico al tomar posesión ele ella los Estados Unidos y otras obras más. Published and distributed under permit (No. 103) nuthorizod by the Act of October 6, 1917, oit file at the Post Office of San Juan, Porto Hico. By order of the President. A. 8. BURLE$O.N, I'ostmnster Ge,trrnl. Entered aq second etasa matter December 8, 1811, at Poet Oaice at Man .Juan, Puerto meo, under the act of March S, 1878.

TOMO V. SAN JUAN, PUERTO RICO.

1918 TIP. CANTERO, RERNANDEZ k CO-


PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES

ACOSTA POR C AYETANO Cou Y TOSTE El licenciado don José Julián de Acosta y Calbo nació en San Juan, el año de 1825.—Estudió en el Seminario Conciliar, que fundara el obispo Gutierrez de Cos y concluidos sus estudios partió para Europa en 1846: Terminó su carrera en Madrid con el grado de Licenciado en ciencias físico-matemáticas. En 1853 regresó a su país con un caudal de conocimientos obtenidos en Madrid, París, Londres y Berlín. Dedicóse don José Julian a la enseñanza, la que ejercía con amor y entusiasmo, especialmente en su cátedra de Agricultura en la Escuela de Comercio, Agricultura y Náutica (1851) fundada por la Junta de Fomento. Tenía también preferentes afanes por el estudio de la Historia y consagróle sus vigilias, anotando cuidadosamente la obra de fray Iñigo Abad y Lassiera sobre Puerto Rico; cuyas notas per se constituyen una labor importantísima, que le valieron el título de Socio Correspondiente de la Real Academia de la Historia: distinción honrosísima que le fué conferida en 1867; y único para aquella fecha que ostentara en Puerto Rico ese galardón. Se destaca Acosta en la vida pública al ser nombrado por la Municipalidad de San Juan miembro de la Junta de Información sobre reformas para las antillas, en 1866. Junta solicitada por 1). Antonio Cánovas del Castillo como Ministro de Ultramar. La capital designó a nuestro biografiado, el Municipio de Arecibo a don Manuel de Jesús Zeno y Correa, el de Mayagüez a don Segundo Ruiz Belvis y el de San Germán a don Francisco Mariano Quiñones. NO estando de acuerdo en la primera sesión tenida los informadores de Cuba y Puerto Rico, el Ministro dispuso que dieran sus informes por separado. Entonces, unidos Acosta, Ruiz Belvis y Quiñones, de quienes disentía Zeno Correa, presentaron al Gobierno de Madrid, el 10 de Abril de 1867, aquel célebre documento en que se pedía para la pequeña Antilla la abolición inmediata de la esclavitud con indemnización o sin ella.


4

1'IJERTORRIQUEÑOS ILUSTRES. la

Al colocarse Acosta del lado de la Moral y de Justicia, en defensa del siervo oprimido, tomó puesto con sus nobles compañeros en la legión de los inmortales; pero en su contra lanzó el averno reaccionario las sierpes de la calumnia. Desde luego, nuestro ilustre abolicionista fué tachado de Sospechoso, y no impunemente se llevaba a cuestas este sambenito por estas tierras. Con motivo del movimiento revolucionario de Lares, del cual era violento agitador Betances, fué detenido 1). Pepe y clausurado cu la cárcel de Arecibo, donde fueron concentrados todos los presos de aquella rebelión separatista. Siendo inocente salió de allí amnistiado. . . y gracias. Fundó entonces clon José Julián, en la Capital, un periódico político, titulado El Progreso, en unión de Blauco. Morales, Aguayo y Abad, defendiendo en él el Credo Asimilista, y formando al mismo tiempo en las primeras filas del Partido Liberal Reformista. Tuvo necesidad ya para esa época de defenderse en la prensa de la tacha de filibustero, porque el gobernador l rlwgüe, en 1S62. había dado cuenta a Madrid, que en la botica del licenciado Babel se había constituido un Club Separatista y que los cabecillas eran Acosta y Baldorioty por sus ideas antiespa iiolas. La denuncia prendió; y en 18(9 formícronle a don José Julián un expediente reservado (a sus espaldas) y le privaron de su catedra de Agricultura eon perjuicio de una generación de educandos, y de los derechos adquiridos en ella por el profesor con calificación en tau inicuo documento oficial de que era un Separatista. Llegado el periodo electoral de 1871, el departamento ele an Geru;án holn•ó al ilustre patricio con su representación, eligiéndole su 1)iputado a Cortes. Tuvo por lema Acosta ante el parlamento español la libertad del esclavo y la libertad del ciu'iadauo; pero aquellos n►owentos históricos del Congreso fueron _,resa de terribles controversias político-sociales sobre la Internacional, que empezaba a conmover a Europa eon sus ideas socialistas. Vuelto a la patria, en 187, dedicóse de Muevo don José Julián a enaltecer en El Progreso la idea política de la Asimilación, como régimen para esta .listilla, y la gran m eesidad de la descentralización administrativa de Puerto Rico; siendo, en 1873, electo Presidente del Partido Liberal Reformista. Acosta era un buen liberal, de ideas avanzadas, pero sin exageración alguna. Conocía el campo donde operaba, y, sin dejar jamás de predicar la necesidad de la política para redimir el país, era nlás retranca que acicate dentro de su Partido.—Como Ja tendencia de algunos elementos nuestros, sobre todo los burgueses, desconocedores de que la administración es una rama de la política, ha sido siempre pedir una buena administración para el país y nada, absolutamente nada de política, por no convenir a nuestra sociedad, oigamos al ilustre puertorriqueño discurrir sobre este particular:


PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES.

J

"No escasean las personas, para quienes, de muy buena fe, los partidos políticos son meramente ficticios y representan exclusivamente un mal, que conviene prevenir y atajar por todos los medios. No extrañamos este modo de discurrir en los que han permanecido alejados de estas cuestiones. Los que así piensan ignoran, que los partidos políticos son un producto espontáneo de las sociedades humanas, organismos necesarios para un pueblo, desde el momento en que se decide a disfrutar de los beneficios de la libertad política y de la comunicación amistosa con los pueblos civilizados. Para las sociedades no existen más que dos caminos, dos sistemas: o el régimen del silencio, con todos sus dolores, o el de la libre emisión del pensamiento con toda su virilidad." Al caer la Repiíblica eu España con el golpe de Estado de Pavía, se inició la reacción conservadora en Puerto Rico. El sable del general Sanz, venido a regir los destinos de nuestro país, por segunda vez, echó por tierra parte de las libertades adquiridas; y los años de 187-I al 7ri fueron de silencio y paz varsoviana. Acosta perdió su c:ítedrn de (leografía e Historia en el Instituto Provincial, por sus avanzadas ideas liberales, y también se le despojó de la l)ireecióu de dicha casa docente, siendo sustituido por el coronel Potous ; y todo esto lo hacia un gobernante que hacia gala en Madrid de ser mílite liberal. Vinieron las elecciones de 1879 y el distrito de Quebradillas eligió a don José Julián su Diputado a Cortes; y allá fué el noble criollo a luchar en el parlamento español nuevamente por las reforn►as ultran►arinns.—En 1882 retornó a las nativas playas y el gobernador Despn jol le nombró 1 ►ireetor y catedrí tico del Instituto Provincial. El daño que había hecho un gobernante atrabiliario como Sanz lo subsanaba un gobernante de más talento y mejor orientación como 1)espujol.—En esa época, el gobierno de Madrid honró a nuestro compatriota con la gran Cruz de Isabel la Católica, por sus reconocidos méritos.—Fué Director del Instituto hasta 1884, que renunció, para ocupar la cátedra de Agricultura, que tuvo hasta su u►uerte. Al evolucionar el Partido Liberal Reformista en 1887 y crearse el Partido Autonomista, don José Julián no quiso aceptar las nuevas ideas y se retiró a la vida privada como hombre político. Su obra estaba terminada: y a huevas ideas correspondían hombres nuevos; pero siempre se le conservó como Néstor puertorriqueño. Y todavía, en 1890, desempeñó la cátedra de Historia Universal en la Institución de Enseñanza Superior del Ateneo puertorriqueño. El 26 de Agosto de 1891 rindió la jornada de la vida. La pérdida del prócer abolicionista fué muy sentida. Su retrato decora el salón principal del Ateneo. Y la memoria del ilustre patricio es venerada por todos los puertorriqueños.


6 DESCUBRIMIENTO DE LA FLORIDA, POR JUAN PONCE DE LEÓN (1)c la obra • La Florida," su conquista y colonización por Pedro

11c►►énde de Avilés, por Eugenio Ruidiaz y Caravia. Tomo I, pág. LVlll).

la

El autor toma de Garcilaso de la Vega, en su Historia del Adelantado Hernando de Soto, las circunstancias como tuvo efecto aquel suceso: "El primer español que descubrió la Florida fué Juan Ponce de León, caballero natural del Reino de León, hombre noble, el cual, habiendo sido Gobernador (le la isla de San Juan de Puerto Rico, como entonces no entendiesen los españoles sino en descubrir huevas tierras, armó dos carabelas y fué en demanda de una isla que llamaban Bi►ni'i, y según otros Bugoca, donde los indios fabulosamente decían habla una fuente que remozaba a los viejos; en demanda de la cual anduvo muchos días perdido sin la hallar. Al cabo de ellos, con tormenta, dió en la costa al Septentriou (le la isla de Cuba; la cual costa, por ser de Pascua de Resurreccion cuando la vió, la llamó Florida, y fué el año de mil y quinientos y trece (1), que, según los compatriotas, se celebró aquel año a los veintisiete de Marzo."—Parece, atenién. donos a lo que el mismo historiador Garcilaso de la Vega refiere, que Ponce de León hubo de contentarse con ver que aquello era tierra, y sin averiguar, ni aún procurarlo, si se trataba de tierra firme ó de la isla, tornó á España decidido á solicitar la conquista y el gobierno de aquel pals. Otorgáronselo los Reyes Católicos, y allá volvió dos años despues, en 1515, (2) con tres navios. Otros colocan este suceso en el año 1522 (3) ; pero el inca Garcilaso, siguiendo en esto a Lope de Gomara, lo refiere al 1515, fecha que, en efecto, parece más probable (4). Sea la que fuere, es lo cierto que los indios salieron al encuentro á los españoles, pelearon contra ellos valerosamente, hasta que los desbarataron y mataron á casi todos: sólo escaparon con vida siete (y entre ellos Ponce de Leoh), que se retiraron á isla de Cuba, donde murieron todos á consecuencia de las heridas que llevaban. Garcilaso de la Vega, después de referir aquel desastre, escribe muy oportunamente: "Este fin desdichado tuvo la jornada de Juan Ponce de Leon, primer descubridor de la Florida; y parece que dejó su desdicha en herencia a los que despues acá le han sucedido en la misma demanda."

r

is

(1) Error. No fué el aSo de 1513, sino el 11 de Abril de 1512.—C. y. T. (2) Error. Fue en 22 de Febrero de 1521.—C. y T. (3) Error. Fue en la fecha anterior citada.—C. y T. (4) Error. Y esta obra, en doe tomos, del señor Ruidiaz y Caravia, publicada en Madrid en la Imp. Fund. y Fab. de tintas de loe Hijos de J. A. Garcia, calle de Campomany, ndm. 6. MDCCC%CIII. ha sido premiada por la Real Academia de la Historia.—Bien pudo el señor Ruidiaz tomar la fecha de 1512 para el Descubrimiento de la Florida de obra de D. Cahrlel ie (`(irdenas Cano.—C. y T.


7 REAL ORDEN CONCEDIENDO EL TRATAMIENTO DE EXCELENCIA AL AYUNTAMIENTO DE LA CAPITAL DE PUERTO RICO. Palacio, 30 de Mayo de 1815. al

Ayuntamiento de la muy noble EL REY.--Queriendo dar y muy leal ciudad de San Juan Bautista de Puerto Rico, un testimonio público del aprecio que me ha merecido su constante fidelidad y los penosos esfuerzos que ha hecho en union con los habitantes de toda la Isla, para sostener la integridad de mis dominios y conseguir la libertad de mi Real persona, he venido en concederle el tratamiento de Excelencia en cuerpo. Tendrase entendido en el Consejo de Indias para su cumplimiento.—En Palacio, á 30 de Mayo de 1815.—A1 señor Presidente del Consejo de Indias. RECTIFICACIONES HISTÓRICAS. LAS PICTOGRAFIAS DE PUERTO RICO POR CAYFTANO COLL Y TOSTE. El profesor Walter Fewkes hace referencia en su trabajo (Prehistoric Porto Rican Pictographs. Lancaster, Pa. 1903,) á la visita de Mr. Pinart á las grutas de Puerto Rico. Nosotros acompaliamos al Dr. Pinart en sus investigaciones á -las cuevas del Islote y Miraflores de Arecibo. I'etroglyphes et Antiquités des Grandes et I'etites Antilles. I'arfs, 1890.) La cueva del Islote radica en el barrio que lleva ese nombre en la división municipal de dicha población. • Está á la orilla del mar;. en ruinas, por haberse establecido allí la industria de hacer piedras de destilar agua; los filtros más comunes en el país. Cuando lo visitamos, la cantera estaba muy abandonada. Están los restos de esta cueva antes de llegar á una finca que fué de mi suegro don José Cuchí, que pasó luego á don Ramón Mathos, y hoy no sé de quién és. Todos los trabajos del cincel indígena, que vimos en esta cueva, los consideramos como de ornamentación religiosa de gruta. La cueva de Miradores se encuentra dentro de la finca de nuestro amigo don Enrique Denton. No se le debe llamar El Consejo, porque en Arecibo hay otra cueva, en el camino que conduce á Utuado, que tiene desde tiempo inmemorial ese nombre. La aldehuela que está en el barrio de Arenalejos, antes de ascender á Miraflores, no se llama Byadera sino Bajadero. El profesor Fewkes habla sobre esta cueva por las notas que le suministró Misa A. B. Gould, según él mismo anota en la pág. 451. Hay que rectificar algo. No podemos darle visos de verdad, con carácter de tradición, á lo que el jíbaro acompañante de la señorita Gould


$

l :c'r

ICACIONss HISTÓRICAS.

a

la dijera. Estos peones que ricen hoy en Miraflores, son descendientes de españoles, que hace poco tiempo, en el primer tercio del siglo XIX, entraron a explotar ese barrio. No han estado en (mil a• to sus antepasados con los in►Iígeuas ele esa cueca ni los (il s((•ndientes de aquellos con los de éstos. No hay tradición allí, por lo tanto, sobre este particular. Esta cueca, oculta entre los breñales se ha descubierto muy posteriormente. `e puede citar como tradición lo que le pasó á Schomburk, cuando de 1;I5 :í 49 visitó las rocas pictggrhficas del Orinoco, del Rupuuurí y del Esequibo. El sabio alemán pretendió que los indios arrancar iII par,r él de una roca de las orillas del Esequibo, cerca de la cascada de Warupata, un fragmento petroglífico; los indios se llenaron de espanto ahte semejante proposición y por ningún dinero ni promesa, quisieron complacer. á Schomburk: tal era el religioso respeto entre éllos, trasmitido de generación en generaeión, referente á aquellos grabados. Esto es tradición, pero rto lo que los jíbaros de Miradores pudieran contarle a Miss tbould. t'recmos que las pielografias de las cuecas de Miraflores son Ian(biéu de carácter religioso como las del Islote, pero predoiuinando c•u sentido decorali o. I;l profesar Fewkrs se inclina á creer que los trabajos de orinira ntaeióu religiosa de las cavernas de nuestra isla han sido ((bro artística de indígenas eurparentados con los Caribes de las i las de Parlovrnto. Vamos :i dar una luz sobre este punto. Es innegable que al arribo de Cristóbal Colón á las Indias Occidentales (los pueblos distintos se disputaban la hegemonía sobre el Archipiélago antillano: pero dos pueblos que á la par que enemigos eran procedentes de un mismo tronco genealógico. La marcha colonizadora de los pueblos se relaciona con el cur so de las aguas: de urodo que de las márgenes del Amazonas, del Orinoco c del Misisipl tenían que haber arrancado grandes emi1,raeiones hacia otros puntos. Ya los sacerdotes de las orillas del Indo, los magos de las riberas del Tigris, los profetas del .lordún. los sacrificadores del Nilo y los ribereños del I)anubio y del Rhin nos testifican luminosamente cómo los pueblos avanzan por las márgenes de los ríos y se dilatan por las costas marítimas. Es muy lógico presumir que el habitante primitivo de las Antillas procedía del inmediato Continente americano. La emigración las islas del Archipiélago partió indudablemente de la América Meridional, salvando los indios las distancias mediante sus hermosas almadías, que podían llevar de 50 á 100 personas. A la llegada de los Españoles, comandados por el gran Ligur, dos grandes nacionalidades se disputaban el imperio de estas islas. El pueblo indo•antillano, que podemos llamar autóctono, vivía tranquilo, adueñado de la mayor parte del Archipiélago, perdida la memoria de su origen continental y conservando en sus nebulosas tradiciones que sus antepasados habían nacido de una cueva, como aparece en la leyenda referida al padre gerónimo fray Bomán Pane por los indios del cacicazgo de óuclrionev, en Haytí. En cambio, las tribus caribeñas que se habían adneiiado de 1sR


RECTIFICACIONES HISTÓRICAS.

9

islas de Barlovento, se acordaban perfectamente que descendían de los Galibis de la América meridional. El padre Raymond Breton, en su Dictionnoire caraibe, página 229 dice: "Los caribes manilestan, c¡ne ellos vinieron del Continente para conquistar las islas." V Rocheforf (Hist. nat. des Antilles. Rotterdam 16~c≥. pág. 349) dice, "que los caribes ole las Antillas se acuerdan descender de los Galibis; tienen la pronunciación más dulce que los caribe~ del continente; pero, d.'sde luego, no difieren más que en el dialecto." Al poner el Almirante el pié en Gua.hananí, la lucha de estos dos pueblos continuaba a muerte, siendo los campos situados al Este de Boriquén, la marca invasora de los conquistadoreé caribes, aunque aún no habían podido apoderarse del territorio boriquense. Los caribes, más audaces y más guerreros que los autóctonos antillanos, se habían adueñado entre otras islas de Sibuqueira I (Guadalupe) yAy-Ay (Santa Cruz) y desde esos baluartes organizaban sus piraterías á la pacífica Boriquén, acantonándose en las islillas del Este de esta isla, principalmente en Bieque (Viequez). El triunfo de los invasores hubiera sido seguro andando los tiempos, si no se interpola el hecho del Descubrimiento. Los conquistadores españoles pudieron ya observar patentemente lo diversidad antitética en las aptitudes guerreras de ambos pueblos. Los Yuca yos de las Bahamas recibieron á Colón y á sus acompañantes como gente venida del Turey, del cielo. Y ya se le quejaron de los atropellos de los Caribes. El Almirante en su diario de navegación anota con fecha Jueves 11 de Octubre de 149`3, hablando de Guanahani: "...yo vide algunos que tenían señales de feridas en sus cuerpos, y les hice señas qué era aquello, y ellos me arrostraron cómo venían allí gentes de otras islas, que estaban cerca y lea querían tomar, y se defendían." Frente á Cuba, después de haber tratado á los eomayiieyanos, escribe Colón en su libro de bitácora: "Entendí también, que lejos de allí tauthién había hombres qne comían hombres." Frente á la isla Tortuga escribe en el citado libro:... "traen á razón que ellos son trabajados de gente astuta, porque todas estas islas viven COn gran miedo de los de Caul ba." En Hayti ya le informan que se llamaban Caribes, y así lo puso en su libro de navegación. En el segundo viaje ya fué recibido Colón con aspereza por los indígenas antillanos de Barlovento porque precisamente fué á recalar primero á las islas donde moraban los Caribes. El documento más interesante que poseemos del segundo viaje del Descubridor es la carta que el físico Diego Alvarez Chanca escribió al Cabildo de Sevilla, dando una relación de la segunda gloriosa empresa del Ligur. Tan pronto como llegaron á Guadalupe envió Colón un Capitán a tierra para explorar la isla. No hubieron á nadie, pero la gente regresó á bordo, trayendo, según dice Chanca, "algodón, papagayos y cuatro ó cinco huesos de brazos y piernas de hombres." En todas las casas que rebuscaron encontraron huellas de antropofagia. Más adelante Chanca da la noticia de que veinte mujeres cautivas de Boriquén y tres mu-


10

RECTIFICACIONES HISTÓRICAS.

la

chachos eunucos se vinieron a bordo huyendo de la cautividad de los Caribes. En Santa Cruz recogieron también prisioneros boriqueilos y fueron recibidos á flechazos por los naturales. Una canoa con cuatro hombres y dos mujeres hizo frente á una embarcación española con 2> hombres armados é hirieron con sus flechas á dos soldados. La barca española envistió a la canoa india y volcó; y aún dentro del agua siguieron los Ayayanoa (los de Santa Cruz) defendiéndose y armando sus arcos y disparando sus flechas. El cronista Pedro nl.írtir de Angleria (Década la. lib, lo. cap. III) dice: "Lo mismo los varones, que las mujeres de las islas, cuando adviertes► que vienen los Caribes no encuentran mas salvación que la fuga. Aunque usan saetas de cañas, muy agudas saben sin embargo, que les aprovecha muy poco para reprimir la violencia y furor de los caribes, pues confiesan todos los indígenas, que en la lucha diez caribes vencerían fácilmente á ciento cle ellos." Por las notas tomadas v la tradición conservada en Las Casas, Oviedo, Gomara y dcnllls cronistas se ve evidentemente que se trataba de dos pueblos que se habían declarado una guerra á muerte; y sin embargo, según los datos etnológicos y filológicos eran dos pueblos hermanos; su génesis estaba en el Continente sub americano; y en su emigración á las islas conservaban aún en su religión y en sus pictografías marcadisimas huellas de su común origen. Esto es lo que indujo al profesor Fewkes á creer que los trabajos de ornamentación religiosa de las cavernas de Boriquén eran hechas por los Caribes. Pasemos á las pruebas filológicas y etnológicas. Vamos á probar, con el auxilio de la Filología, que el pueblo boriquense tenía común origen continental con el pueblo caribe de las islas de Barlovento; á pesar de ser dos pueblos que se odiaban á muerte; y cuya odiosidad y estado de perpetua guerra trajeron á las islas del Archipiélago antillano desde el inmediato continente meridional, donde sus antepasados vivieron de igual modo. Haremos nuestras investigaciones ahondando en las obscuras profundidades de la historia de cada uno de ellos. Hagamos el estudio á posteriori. Vamos de lo conocido á lo desconocido. Los boriquenses llamaban á sus dioses penates zeinf : igual denominación le aplicaban los caribes antillanos. El padre Raynlond Breton ( ob. cit. ) escribe chemij: pero esa ch debe pronunciarse como z ó e. La j final es la consecuencia del vocablo en fermentación fonética: hoy mismo oimos decir Madri, Madrid, Madriz, y es corrupción del latino Madritum, á su vez de Matritum, la Mantua Carpetanorum. De modo que los dos pueblos para significar sus dioses tutelares conservaban aún la misma pa' labra traida indudablemente del continente. Los boriquenses llamaban á sus médico-augures, Bohiquea: los caribes lo mismo. Los cronistas escriben Boyez. Pero es el mismo vocablo sin duda alguna ya corrompido. Bo-y-es equivale perfectamente á Bo-hi-ques. El tiempo transcurrido desde la separación de estas tribus, venidas de la América meridional, iba


RECTIFICACIONES HISTÓRICAS.

11

imprimiendo el transformismo fonético en la morfología de las palabras: tanto es así como que tuvieron lenguas completamente diferentes, y en el mismo continente infinidad de dialectos. Los caribes llamaban it su dios protector, según el padre R. Breton Ichriri; según el padre Labat Akambú; y según los escritores modernos Champlain, Laborde y Souvestre ,Gucuo. Creemos que los tres vocablos son originalidad del primitivo guaraní Yuká, al igual que el haytiano Yuka-jú, el boriquense Yukiyu. Analicemos el del padre Breton, Icheiri: Y-chei-ri, Y-quei-ri. Y-ki-ri, Ynki-ru, Ydki-yu. Ya hemos visto en artículos anteriores como Yukiyn, dios de Boriquén, ce deriva de Yukajú dios de Haytí. (1) Veamos el vocablo del padre Labat, Akambú. A-kab-bú, Ya-kani-jú, Yukajú, el dios de Haytí. Descompongamos á Lucuo ó Luquo. Lu-qu-o, Yu-ku-o, Yu-ki-ú, Yu-qui-o, Yukiyu, el dios de Boriquén. Ya hemos indicado en otra parte como del Dyaus. Luz celestial de los indo-europeos, surgió el .:eus de los griegas, el Deus de los latinos, el Dio de los italianos, el Dieu de los franceses y el Dios de los españoles. Y también como del Gutha de los Teutones, ha venido el Guth de los godos; el Gad de los daneses y suecos; el Gott (le los germanos, y el God de los sajones é ingleses.. Al espíritu maléfico le llamaban los boriquenses Jiorakán, y lo mismo los caribes. Y en el continente americano hallamos que los Chaywas venezolanos le llamaban Yorokuian; los Tamanacos, Yolokia~no; los Cuntanagotos, Yborokiamo; los Galibis, Yurukán; y los Rucuyanos de la Guayana, Yoloc. A los fantasmas maléticos les llamaban unos y otros, maboyes; á sus embarcaciones, canoas, al manihoc, yuca; al pan, casabí; á la cama colgante, jamaca; á la luna, nonum; al sol, giiey; al rio, tuna; al cántaro de barra, canon; al padre, baba; y á la madre bibí. Estas voces no podemos decir que las tomaron los unos de los otros en su trato, comercio ó guerras continuas, pues son palabras fundamentales v necesarias á toda tribu. Creemos que el conservarlas, en uno y otro dialecto, revelan que unos y otros pueblos las han traido de muy lejos, tomadas de una fuente común. Y esta ha debido ser antes de sus respectivas emigraciones del continente inmediato sud-Americano, donde aún sé conservan muchas de ellas y las recogen en sus vocabularios los viajeros modernos, mas ó menos desfigurada por la acción del tiempo. Cuando se separaron esas tribus primitivas opinamos nosotros que aún eran nómades en Tierra-firme. Yhering, en su Prehistoria de los indo-europeos, nos asegura, siguiendo á Schleicherr (Jahrbucher fur Nationalokonomie, I. p. 404 de Hildebrand,) que el pueblo Ario, en la época en que el pueblo hijo se le separaba, había vivido por lo menos diez mil años. Y que en ese tiempo había llevado una vida vegetativa en un ínfimo grado de cultura y (11 Pease Prehistoria de Puerto Rico, por Coll' Toste.


12

RECTIFICACIONES HISTÓRICAS.

la

las

al-

a

civilización, sin conocer la agricultura, ni los metales, usando hachas de piedra y lanzas de madera. Igual debió ocurrir con el pueblo Guaraní en la América meridiona,], cn s; prim itivos tic-lapos, dando origen a innumerables tribus, que se ib.ui extendiendo por los valles y las riberas de los ríos, para no entenderse luego y hacerse cruda guerra de exterinitio. Por eso, al asentarse las tribus que cruzaron el mar empezó en ellas la necesidad de nuevos vo -ablos para aplicarlos las cosas nuevas, y entonces el eu;•ibc h rular llamó á su casa Tubana y el aruaco insular, que había oc•+:podo con anterioridad todo el archipiélago antillnuo ]e llamó Ilf jío, y cuando hubo que agrandarla, el aruaco llamó barbacoa fa la ampliación del rancho y el caribe ajupá. 1:u cambio, vemos que h sus embarcaciones continuaron llamhndo]as canoas, unos y canoas los otros; y al mar bugua los de Bori quén y Balara los de las islas de Barlovento. El enlace de estos dos pueblos es innegable. Y si hay semejanza en sus pictografías, no procede de que los caribes insulares hayan venido á ornaulentar las grutas de Boriquén, tan abundantes en el interior de la Isla y de tan difícil acceso, ni que los horiquenses fneraui un puebl, caribe en absoluto, sino en que estas tribus ó clans, antes de ab:uulonar la América meridional en sus distintas épocas, conocían ya cada una de ellas el arte de grabar la roca. Los petroglifos venezolanos del lago Zacarigua y de las cuencas del Orinoco, Casiquiare, Negro (Guaynía), Atabapo y Ezequibo prueban nti aserto. Allí esté revelado el arte pictográfico de los indígenas, que mas tarde sus hijos habían de venir It ornamentar las cavernas antillanas. En esas Inism as regiones han luchado al muerte los dos pueblos cuyos descendientes continuaron después en las islas e inhatiéndose euearniradun►ente. A la época del descubrimiento aparecen esos dos pueblos ocupando el Aruaca las grandes Antillas, las Bahamas, Cubagua y Trinidad, pero olvidado de su legendario origen continental, y el otro, el Caribe, situado en las islas de Barlovento; pero eran dos pueblos hermanos, cuyo entroncamiento hay que buscarlo más arriba; y creemos nosotros que en el Guaraní, pueblo indio, que ocupó gran parte del Brasil, y fundiéndose con el Tupí, como en Espaila los Celtas se fundieron con ios Iberos y formaron los Celtíberos, y se extendieron por las míirgeres del Orinoco y del Amazonas. La fonética del lenguaje trpi-guaraní es muy rica en vocales y pobre en consonantes. A los que hayan estudiado los restos del lenguaje indo-antillano de Cuba, santo Domingo y Puerto Rico tiene que llamarles mucho la atención, por la semejanza con los nuestros, los nombres de Sisiquisique, Yaramí, Yaritagua, Uraquique, Guataparo, Maya, Guarico y Camatagua, y otros, para designar sitios venezolanos donde se encuentran pictografías bastante parecidas de nuestras cavernas. gunas de ellas á Allí como aquí se encuentran círculos perfectamente trazados, líneas, caritas y rudimentarias imágenes del sol y de luna.


13 La Filología, pues, comprueba que el pueblo indo-antillano boriquense era hermano del pueblo indo-antillano sibuqueriano: que aquel perteneció á las tribus indias aruacas, que ocuparon primeramente todo el Archipiélago, en tiempos muy remotos, hasta perder entre ellos la memoria de su emigración á las islas. Pueblo Aruaca, que fué perdiendo terreno en las islas, al igual que en el Continente meridional ante el empuje del pueblo Caribe, más audaz y más guerrero. Que el pueblo Caribe insular conservaba la memoria de su emigración porque había sido de fecha más reciente con relación á la otra de los Aracuanos. Estos, habiéndose apoderado de todas las islas, habíali empezado á formar dialectos—lengua de Hayti, de Macorís, de Cuba, de Jamaica, del Boriquén,—aunque conservándose aún la general que facilitaba el trato y comercio entre ellos. Había una lengua general en todas las islas del Archipiélago antillano, excepción hecha de las que ocupaban los Caribes. Las tribus caribeñas de la América meridional, triunfantes en Costa firme, donde habían desalojado á los Aruacas, de muchos territorios de las orillas (le! Orinoco, de parte del valle de Aragua y de las márgenes del Guanipa, se habían ido acercando á las costas y apoderándose de algunos sitios del golfo de Paria, habían lanzado sus canoas triunfadoras á la conquista de las islas. Todavía en 1520 los Aruacas ocupaban los territorios venezolanos de Paracuya, Aruaca, Uniraku, Parianá, Cariaco, Cumaná, Maracapana, las márgenes del Unani y otros muchos sitios. Tenemos una prueba que las islas ocupadas por los caribes, en la época del Descubrimiento, estuvieron como las demás del Archipiélago habitadas por los Aruacas. Refiere el padre Raymond Breton, en su Diccionario caribe-francés, contado á él por jefes indios de la isla 1)ominicana "que lora de la conauéte des iles, le chéf caraibe abait exterminé tons les naturels du pays á la réserve des seules femnies quit out toujours gardé quelque chose de leur langue." Colón tomó en Gnanahani varios aborígenes y los retuvo á bordo para que les sirvieran de intérpretes. Estos se entendieron perfectamente con los naturales de la segunda, tercera y cuarta isla donde iba arribando. En Cuba, el políglota Luís de Torres, en unión de Rodrigo de Jerez, llevaron una embajada al Cacique del Camaguey, y creyéndose que habían llegado al reino del gran Kan (Japón) le hablaron primero en hebreo, después en caldeo y por ultimo en árabe, teniendo que apelar al intérprete traido de San Salvador, para que los asombrados aiboneyes les entendieran. Por fin, pasan á Hayti, donde entran en fácil y amistosa correspondencia con los aborígenes, anotando el Almirante en su libro de bitácora con fecha Diciembre 22—"tienen alguna diversidad de vocablos en nombres de cosas." Ya había anotado antes con fecha Lunes 12 de Noviembre: "y también estas mujeres mucho enseñarían á los nuestros su lengua, la cual es toda una en todas las islas de India y todos se entienden y todas las andan en sus a:madías." Esta impresión del primer viaje lo sintetis6 Colón en la carta escrita desde Lisboa. en Marzo de 1493, dirigida RECTIFICACIONES HISTóRICAS•


14

HSCTIFICAC'IONE$ IiI$TÚRICA9.

á los Reyes Católicos diciéndoles: 'SEn todas estas islas non vide mucha diversidad en la fechura de la gente, nin en las costumbres, nin en la lengua, salvo que todos se entienden, que es cosa singular." No existe nada en la naturaleza que tenga más vida que las palabras, y para llegar á poseer tal vitalidad ha debido el lenguaje estar en un estado de fluctuación ó indecisión hasta llegar á constituir un verdadero organismo. Hoy podemos admirar la diversidad que existe en el modo de expresarse por medio de las palabras, entre unos y otros pueblos, pero con un detenido examen se puede señalar los jalones de una marcha evolutiva llegando hasta encontrar las tres grandes divisiones del lenguaje: monosilabisino, aglutinación y flexión. El lenguaje indo-antillano estaba en el período de aglutinación. Había atravesado el monosilabismo, ó primer medio que los hombres han tenido para comunicarse sus afectos, sus necesidades y sus ideas, prescindiendo cle la mímica y de la onomatopeya. En las investigaciones del lenguaje indo-antillano, todo es tinieblas; no nos queda un dialecto siquiera, que pueda servir de apoyo para rectificar nuestros estudios; únicamente palabras sueltas, ya designando un árbol, una comarca h un río, ya el nombre de un cacique, ya alguna que otra palabra recogida por los cronistas de la época de la colonización. Estas palabras, que quedan al azar en la roca, en el arbusto y en el cronicón son aún verdaderas margaritas. Las hemos re cogido, con asiduidad, no para reconstruir un lenguaje, lo cual es imposible, sino para nuestros estudios filológicos comparativos, y pala averiguar sus rices, sus temas y desinencias, para fijar sus etimologías. El estudio de los elementos de un vocablo es el estudio de la formación de la palabra. Con la anotación de estas palabras hemos formado nuestro vocabulario español boriquense, que hoy viene á ayudarnos á probar el enlace genealógico del pueblo caribeño insular con el nuestro de Boriquén, para dar clara luz sobre la ornamentación religiosa de nuestras cavernas. Tanto el caribe insular como el galibi continental, como el ar co y los demás dialectos congéneres, son lenguas que pertenecen á una misma capa lenguistica. Según la gráfica expresión de Lucien Adam son como los fósiles que se encuentran en las capas terrestres vecinas y contemporáneas. Hemos hecho hincapié en este punto, porque no ha faltado escritor que haya querido hacer aparecer al pueblo de Boriquén como un pueblo caribe en absoluto, rompiendo con la tradición conservada en los cronistas; y con el cúmulo de datos del Archivo de Indias, que prueban el poderío de los Aruacas; todavía en la época del descubrimiento. Ellos llamaban guatiaos (amigos) á los cristianos, siempre los recibieron bien á la inversa de los caribes, y se prestaban fácilmente á la anexión española, conferándose después con los invasores europeos para combatir á sus enemigos, los terribles Caribes.


RECTIFICACIONES UIST6aICAS.

15

Vamos á publicar nuestro Vocabulario espaúol boriquense comparado con el Caribe insular y continental, el Galibi, el Aruaco, el Rucuyano de la Guayana, el Guaraní, el Koggaba, el Chibcha, el Maya, el Nahuatl, el Quiché y el Dakota. Es decir, comparar los restos del lenguaje de Boriquén con el Caribe de Guadalupe y Dominica y con idiomas del Continente meridional y septentrional. Los vocablos que poseemos es el resultado de un detenido estudio de los cronistas Las Casas, Mártir de Angleria, Oviedo, Pane, Fernando Colón y los Documentos inéditos del Archivo de Indias. Y, sobre todo, el eco fiel de la tradición conservada en algunos lugares de la Isla, en árboles, frutos, frutas y en los utensilios que eran del uso de los indios de Boriquén. La Filología nos ha ayudado, pues, a probar que el pueblo indígena de Boriquén era un pueblo distinto del Caribe de las islas de Barlovento; y que los boriquenses pudieron muy bien ornamentar religiosamente las cavernas de este isla, sin el concurso de los caribeños, de quienes erap mortales enemigos; y por otra parte pudieron coincidir sus gustos artísticos del grabado de rocas, por el entroneamiento genealógico de ambos pueblos en el Aruaca y Caribe del continente meridional y de estos en el Guaraní. Tanto el cotejo de los Cronistas, como la Filología, nos han ayudado á probar, que en la época del Descubrimiento el Archipiélago antillano estaba ocupado por dos pueblos distintos: el Aruaca y el Caribe, que se odiaban á muerte, á pesar de su entroncamiento genealógico con el Guarani, del inmediato Continente Meridional. Estamos analizando el trabajo del Profesor J. Walter Fewkes, de Smithsonian Institution, titulado Prehistoric Porto Rican Pictographs (1903). Y como este sabio autor duda en atribuir á los indios boriquenses el trabajo prehistórico de nuestras cavernas, hemos hecho una gran digresión, para que los Cronistas y especialmente la Filología, nos ayudaran en la comprobación de nuestro aserto. Es decir, que no era la influencia caribeña la que daba semejanza en los trabajos de ornamentación de grutas, entre los indios de Boriquén y los Caribes de Barlovento, sino que esos pueblos, venidos al Archipiélago antillano, en distintos periodos de tiempo, traían ya del Continente, en la época de su emigración, el arte industrial del grabado de roca. La venida de los Aruacas era tan anterior á los de los Caribes, que estos guardaban aún en la memoria el recuerdo de su venida de Tierra firme. y aquellos la habían perdido. Los Caribes de las islas Barlovento, cuando acampaban en las costas de Boriquén, venían con la idea de la piratería y el despojo de los boriquenses, como primer fin, y cumplido el asalto á las rancherías de nuestros indios retornaban con el botin de guerra á sus acantonamientos de Guadalupe [Sibuqueira] y Santa Cruz [Ay-ay]. La misma isla de Vieques [Bieque] estaba ya despoblada de Aruacas, cuando el arribo de los españoles á las Indias Occidentales, debido á las feroces acometidas de los Caribes, que


16

RECTIFICACIONR9 HISTÓRICAS.

por

la habían despoblado. En cambio, la isla de la Mona continuaba aún muy habitada de Aruacas, con grandes cultivos de yuca, que subsistieron hasta despues de la conquista y población de San Juan por Juan Ponce de León [1508 y 1512]. Solían los Caribes detenerse á veces, en las cosl:as de BaHquén á construir canoas ó á repararlas; pero siempre con el ojo avisor y preparados á rechazar á los boriquenses que los vigilaban. La permanencia de los Caribes en la isla era, pues, muy corta. Eu esas épocas podrían utilizar alguna cueva costanera para campamento accidental; pero las cuevas del centro de la isla de tan difícil acceso á ellas, es indudable que no fueran visitadas por ellos, en sus pirál leas correrías. Estamos conforme con el profesor Fenkes, que las cavernas de esta isla fueron destinadas unas para ceremonias religiosas y otras para depósito de cadáveres. Pero, nosotros creemos que la cueva de Mirafiores, de la finca rústica de 3k. 1)enton, no fué des\osotros opinamos, que esa tinada para ninguno de estos uso.. gruta sirvió de cantera á los indígenas para la fabricación de monolitos y otros objetos de piedra. Ya hemos dicho que nosotros acompailamos al doctor Pivart, de Paris, en la investigación de esta gruta, hace ya muchos aiTa. Entonces, la subida á la caverna era sumamente dificultosa por tener que atravesar un trozo de bosque virgen. Hoy es huís fácil por haber hecho su propietario Mr. I)enton uu caminito que le facilita la explotación del guano, depositado en ella los murciélagos. Hace tres días volvimos a visitar esta caverna, por no estar conforme con lo que expresa el doctor Fenkes, en la página 451 y 452 de su interesante trabajo, sobre esta gruta, ateniéndose á las notas facilitadas por Miss A. B. Gould. Esta cueva de Miraflores, que ya liemos dicho mal llamada El Consejo por haber otra en Arecibo con este nombre en el camino que conduce á Utuado, debe llamarse el Taller. La bautizamos así, por que indudablemente ha sido una cantera explotada por los indígenas, para fabricar sus pilares pétreos y sus lfticas carátulas y Zemíes. Examinada la caverna, lo primero que llama la atención del investigador es un stone pillar ó monolito, á medio concluir. El artista llegó á cincelar los ojos y la boca, y después empezó á formar el pilar y á separarlo de la roca. En el lado izquierdo de su labor alcanza hasta unos 40 centímetros, formando la columna: en el lado derecho hasta unos 25 centirnos. Las cuencas ele los ojos están trabajadas ligeramente oblicuas: pero con una oblicuidad dirigida de abajo y fuera hacia arriba, que si se prolongaran los ángulos internos de estas cuencas irían á eucontrarse en el centro de la frente. Oblicuidad completamente diferente á la 8g. 45 de la colección Latimer del Museo Smithsonian de Washington, que guarda relación con una carátula de piedra de nuestra colección y con otra cara grabada en la citada caverna. Este monolito, á medio concluir, está en la arcada principal de la grn


! UOCLAMA DEL GOBERNADOR D. ROMUALDO PALACIOS.

17

ta que mira al Este, lado derecho. En este mismo sitio están casi todos los trabajos. La segunda figura de importancia es una cara con los ojos oblicuos, á estilo mogol, pero muy acentuada la oblicuidad. Están delineados los ojos, la nariz y la boca: y empezado á fijar el óvalo de la cara. En este estado el trabajo fué suspendido por el artista. A poca distancia hay otra cara tambien muy interesante. Los ojos circulares y paralelos: las cejas unidas: la boca pequen: el limite del rostro en forma triangular con la frente baja y el mentón pronunciado. Tenemos en nuestra colección un ejemplar parecidísimo, que nos induce á creer que el de la cueva El Taller, estaba en vial de fabricación. Más abajo, en la misma roca y en varios puntos, hay gravados ojos y bocas, pero sin óvalos: trabapos incipientes en período de iniciación. En el camino que conduce á la gruta tambien hay una carita comenzada. Esta era, pues, una cantera en explotación y no un templo. Es el primero de que se da cuenta hallado en nuestra isla. Razón tenía Ratzel (Las Razas humanas) para afirmar que "las antiguas esculturas de piedras de Puerto Rico demuestran una habilidad especial en el labrado de la piedra que no encontramos en ningun otro punto de las Indias Occidentales". Como que el labrar la piedra constituía una industria entre los indios de Boriquén.

DOCUMENTO PARA LA HISTORIA POLITICA DE PUERTO RICO. PROCLAMA DEL GOBERNADOR DON ROMUALDO PALACIOS AL PALS, DANDO A CONOCER LA CARTA DEL JEFE DE LA GUARDIA CIVIL SOBRE LA SOCIEDAD SECRETA LOS SECOS. (De la Gaceta Oficial). Gobierno General de la Isla de Puerto Rico.—Con fecha 30 del mes próximq pasado me dirige el Teniente Coronel ler. Jefe (le la Comandancia de la Guardia civil la comunicación que sigue: "Guardia civil.—ler. Jefe.—Comandancia de Puerto Rico.—Exeelentisimo Sr.—El Capitán del 20 Escuadrón de esta Comandancia en escrito fecha 27 del actual me dice lo siguiente:—"Según confidencias reservadas que venía recibiendo de toda clase de delitos y atentados cometidos y proyectados en demarcación de este Escuadrón, coincidiendo las últimas recibidas con un telegrama de S. E. en el que ordenaba la salida de fuerza montada á la persecución y captura de una cuadrilla de hombres armados aparecida en el barrio de Capitanejo en la misma tarde del 19; emprendí la marcha con toda la fuerza disponible para dar una batida 52


18

r'ROCLAMA DEL GOBERNADOR D. ROMUALDO PALACIOS.

a

ea el barrio de Capitanejo y la de Bucaná, Valle, Azú, Sabaneta, Sábana llana, Aumelas, Rio cañas arriba, Rio cañas abajo, Tijeras. y la 4? demarcación y Juana Díaz, dejando al Teniente I►on Guillermo Castaño, que no pudo montar por hallarse enfermo ole una afección catarral, encargado del despacho del Escuadrón con los desmontados y algunos caballos enfermos, pues el resto de la fuerza disponible se hallaba de servicio en Juana Díaz.—liva vez en la hacienda Fortuna de esta jurisdicción dispuse uu descanso para reponer el ganado fatigado por los malos cambios y esperar así la noche, como más conveniente para mi plan ideado, dedicándome en el entretanto á adquirir informes de entero crédito, que me dieron por resultado el averiguar la existencia en la 4 Tierra de los vecinos sospechosos por sus pésimos antecedentes Cristiano Aponte y Cleto 4[angnat á cuya captura procedí inmediatamente y en persona, no sin grandes '' José Escudero Rey y dos esfuerzos, acompañado d:•1 Sarr •nto "' Guardias, regresando con ellos á las once de la noche á la har•ienda ¡Fortuna, debiendo significar :í V. S. que tanto estas detenciones como las demás verificadas en esta operación de tan provechoso resultado, han sido verificadas sin salirse para nada del Reglau:ento y acompañados de los respectivos Comisarios de barrios.-1ncoinunicados desde luego é interrogados por separado, pudo conseguirse varias contradicciones del Cleto Mangual, quien concluyó por denunciar la existencia de una vasta asociación secreta denominada "Los secos", cuyos siniestros fines tienen por objeto el exterminio de los Peninsulares y la proclamación de su independencia con la República Puerto-Riqueña, señalando como representante en su barrio al Celestino Aponte en cuya casa sc' reunion los juramentados.—Sometidos á un careo pudo conseguirse también una aurplia confesión de este último y los nombres ole iutinito número de comprometidos, á cuya cabeza se hallan personas de posición en esta Ciudad, descubriéndose á la vez los que en cuadrilla habíau atentado la noche anterior contra varios vecinos de Azú y Capitanejo.—Sin pérdida de tieiupo }• tomándola como base de operaciones, dispuse salir con la fuerza fraccionada en pequeños grupos procurar la captura de los principales, incou►uuicándolos conforme llegaban, en evitación de confabulaciones, procediendo á la vez á la formación de un expediente legalizando las declaraciones, con testimonio de vecinos pací(iens y honrados y consiguiendo por este medio poder conducir al medio día del 20 á la Cárcel de Juana Díaz como m::s próxima, convictos y confesos siete principales comprometielos en la sociedad secreta a la vez que componentes todos ellos de la criminal cuadrilla ya m encionada, así como un número considerable de comprometidos en la la que con los apresados en los dos días siguientes ascendieron próximamente a 50, no pudiéndole precisar, pues ordenado por S. E. que otro Jefe continuara el expediente informativo preliminar de las actuaciones que se hubieran de seguir en la tarde del 20, hice entrega de las actuaciones y detenidos al Comandante del Batallón de Valladolid Don Enrique Vázquez, así como también bastante


PROCLAMA DEL GOBERNADOR D. ROMUALDO PALACIOS.

19

los

número de armas blancas y de fuego, municiones y un documento escrito en jíbaro que nó fué posible descifrar; teniendo que ausentarme de nuevo para continuar la persecución de otros delitos y ramificaciones por los que han sido detenidos hasta la fecha y ordenado por autos oficiales su prisión hasta 90 individuos; habiéndose presentado el juez designado para incoar el proceso Don José García de Lara, quien se hizo cargo de ella—Cumple a mí deber manifestar á V. S. que en este penoso servicio de tantos días de incesante trabajo, sin momento de reposo, la escasa fuerza á mis órdenes ha trabajado como no podía esperarse menos de soldados veteranos avezados al peligro y la fatiga; por lo que en un cariñoso telegrama de S. E. han recibido una felicitación por el éxit ' obtenido, causándome verdadero orgullo el mandar• los; distiguiéndose entre ellos de una manera notable, por lo que me permito recomendarlos á V. S. el Sargento 2° José Escudero Rey, que enfermo con fiebre no quiso abandonar ni un solo momento su puesto, multiplicándose y secundando con verdadero acierto cuantas órdenes se le comunicaban por mi, y más tarde Jueces de la causa, así como la restante fuerza á mis por órdenes.—Las operaciones continúan sin descanso máxime con los dos hechos recientes de un incendio y un robo á mano armada de que ya tuve el honor de dar cuenta á V. S. por telégrafo. Es cuanto tengo el honor de relatar á V. S. en cumplimiento de mi deber, considerando conveniente significarle la conveniencia de aumentar durante la persecución de estas operaciones con tres ó cuatro hombres más montados la fuerza de esta Sección, pues la del primer Escuadrón que aquí se halla no se puede distraer en servicio alguno por hallarse exclusivamente á las órdenes de S. S. el Comandante Militar del Departamento." Tengo el honor de trascribirlo á la respetable Autoridad de V. E. para su superior y debido conocimiento.—Dios guarde á V. E. muchos años.— Puerto Rico 30 de Agosto de 1887.—Excmo. Sr.: El ler. Jefe, Francisco Muñoz Rcynoso.—Excelentísimo Sr. Gobernador de esta isla." Los sucesos del parte que antecede no son razón bastante á perturbar mi animo, aun cuando sienta hondamente ver la senda por la cual quiere empujarse á los sencillos habitantes de los campos de esta Provincia. Contando, como cuento, con el noble y levantado espíritu de la inmensa mayoría del País, espero muy fundadamente, que la dañada perversión de tales propagandas se estrellará ante la cordura y proverbial sensatez de estos españoles insulares.—Partiendo de esta convencida opinión mía, he desdeñado usar otros procedimientos que la Ley pone en mi mano, creyendo que para destruir á semejantes criminales es y será siempre bastante el cuerpo benemérito de la Guardia Civil.—Lo que si es preciso e indispensable ya, es que la dirección que en estos momentos se dá al pensamiento politico de determinadas publicaciones no se haga de suerte tal, que venga á servir como de escudo y refugio de lo que no puede ni debe ser amparado; poniendo, al parecer un decidido empeño en confundir cosas por nadie confundidas; precisamente, cuando, por virtud de las de-


ESTATUTOS DE LA CASA DE CARIDAD DE S. ILDEFONSO. 20 nupcias hechas y los delitos indicados, podia entenderse justificada la necesidad de suspender el ordenado movimiento de las libertades públicas, erigiendo la dictadura militar. Me he detenido, sin embargo, por que no entiendo que por las estrecheces de los sectarios, hayan de perderse en un instante, las conquistas de la libertad y del derecho. Enfrente de éstos, he visto, con verdadero asombro, el empleo de un lenguaje violento, desconocedor (le la cultura, en el cual se destaca con relieve durísimo el dicterio, o desviado de la corrección y la prudencia, ir á desbocarse en la injuria y la calumnia. La propagación de una doctrina política busca, tanto la persuasión, como la nobleza del concepto, y no es con la falsedad de las noticias, portadoras de perturbación en la vida pública y privada, como se fomentan los ideales, ni arraiga su prestigio en las conciencias. Mientras ejerza el mando Superior de esta Provincia no consentiré en mauera alguna que la paz se turbe, medre el delito, se tu.rza la verdad, ni se ampare al criminal. Dentro del natural imperio de las Leyes, quedarán constantemente garantidos todos los derechos; pero así también y á un tiempo mismo, cumplidos todos los deberes. Éste es el mio, y en él hallarán constantemente apoyo las gentes ansiosas de seguridad y bienestar. —Aybonito, 5 de Setiembre de 1887.PALACIO.

ESTATUTOS DE LA CASA DE CARIDAD Y OFICIOS I)E S. ILDEFONSO.-A.I'ROBADOS I'OR S. M. EN 28 DE LABRE. DE 1860. (Del Archivo particular de (YoU y Toste.) "Ministerio de la Guerra y de Ultramar.—Ultramar.—Núm. 255.—Excmo. Sr.—Visto el expediente instruido con motivo de la carta fecha 19 (le Mayo del año próximo pasado de 1859 en que V. E. recomienda una exposicion de varias Señoras de esa Capital solicitando permiso para establecer en ella una casa de caridad, denominada de San Ildefonso con objeto de atender h la educecion de loa niños pobres, y de conformidad con lo consultado por el consejo (le Estado en pleno, S. M. se ha dignado conceder su Real permiso para el establecimiento de la referida casa que deberá regirse por el Reglamento que adjunto remito á V. E. De Real órden lo digo á V. E. pera su conocimiento y efectos correspondientes.-1)ios guarde á V. E. muchos años. Madrid 28 de Noviembre de 1860.-O'Donnell.—Sr. Gobernador Capitan General de Puerto Rico." "Y el reglamento que se cita dice así :" Ministerio de la Guerra y de Ultramar.—Ultrarnnar.—Reglamento de la casa de Caridad de San Ildefonso.—Articulo lo Para inmortalizar la memoria del feliz natalicio de S. A. el Principe de Asturias D. Alfonso, se establecerá una casa de Caridad para


ESTATUTOS DE LA CASA DE CARIDAD DE S. ILDEFONSO.

21

pc

enseñar los rudimentos de la religion, leer, escribir, y las cuatro primeras reglas de la Aritmética y un oficio á todos los niños pobres de ambos sexos y clases con la convenieute separaciou.-Art. 2° Esta casa se fundarte bajo el patrocinio de la Santísima Virgen de Belen y de S. Ildcfono Arzobispos de Toledo, en memoria de tan ilustre unto y cuyo nombre lleva el Augusto Príncipe de Asturias, y tomará titulo de casa de Caridad y oficios de S. Ildefonso.—Art. i 9 El (iobernador Superior Civil cmi su calidad de Vice Real Patrono, será Vice•l'rotcctor del Establecin►iento.—Artículo 4° Cuidarán de la Casa y s►ts adelantos una asociacion de Señoras de dentro de la Capital, auxiliadas por las asociaciones que residan en las provincias que tou►ar:u► el nombre de Damas de San Ildefonso.—Artículo 5° Para ser dama de San Ildefonso, bastará que las Señoras que deseen serlo suscriban sus nombres en el catálogo de la asociaciou y estén dispuestas á egercer en beneficio dedos niños pobres, sea con servicios '.m►ales ó pecuniarios, bien entendido, que estos nunca serán obligatorios.— Articulo G° La referida casa será regida por una .lnnta Directiva compuesta de una Presidenta; una Viec-1'residcnta. ocho vocales de los cuales dos serán individuos dcl Cabildo de la Catedral, una Contadora, Tesorera, y primera y segunda Secretarias.—Ar1 leudo 7° La Junta Iirectiva será elegida por la general fundadora, y su renovacion se hará por la primera á medida que vaquen los cargos.—Artículo 8° Las Señoras damas de San Ildefonso además de procurar la enseñanza principalmente religiosa de los uiños pobres procurarán igualmente para sí y para los demás la frecuencia de los Santos Sacramentos de 1►eniteneia y counuiiou, y tendrán algunos egercicios religiosos tales como asistirá la novena y dia de la Santísima Virgen de Belén y dia de San Ildefonso, y algunos días de retiro espiritual.—Artieulo 9° Para el sostenimiento de esta institucion de Beneficencia se cuenta con los servicios personales y pecuniarios de todas las almas caritativas, los que serán siempre y ep todos los casos cspontáueos y sin que traigan consigo obligacion de ninguna especie.—Art. 10. Se abrirá una suscricion mensual que no podrá exceder m❑mica de un peso.—Artículo 11. Esta snscricion se hará estensiva á todos los pueblos de la Isla, así como se harán esteusivos á los i:►ismos, los beneficios del estableeimiento.—Articulo 1.'.—Cuando para tratar de asuntos de su instituto la Junta Directiva crea conveniente la reunion en la Capital de la general, lo acordarán asi poniéndolo en conocimiento del Vice-Real Patrono que la presidirá, ó delegará en quien haga sus veces.—Articulo 13.—Esta asociacion dará principio á sus trabajos tan luego como cuente con recursos suficientes utilizando estos hasta donde alcancen.—Ar''aulo 14.— Las Señoras Damas de San Ildefonso 1►rocnrarán poner en conocimiento de la Junta Directiva las circunstancias de todos los niños que sean acreedores á gozar los beneficios de la asociacion; con este fin y para promover las suscriciones y recojer sus productos, se crearán en los pueblos de la Isla comisiones de Señoras Damas auxiliadas por personas de reconocida piedad.—Artfcnlo 15.—Todo los fondos que se recauden serán inspeccionados por la


22

REAL ORDEN PROHIBIENDO FABRICAR AGUARDIENTE.

Presidenta, tomará razon de ellos la contadora y se depositarán en la Tesorería, siendo auxiliadas en estas operaciones por los individuos del Cabildo, de que habla el articulo sexto.—Artículo 16 .—No se hará ningun gasto sin acuerdo de la .Junta Directiva, cuyo libramiento se hará por la Presidenta con intervention de la Contadora.—Artículo 17.—Periódicamente se dará cuenta al público de los ingresos de la S .ciedad para satisfaccion de los bienhechores de la misma, haciéndose r.~encion de los servicios especiales que cada uno preste y de los adelantos que vaya haciendo este instituto de Caridad.—Articulo 18.—Cuan'lo los recursos de la asociacion lo permitan se proporcionarán vestuarios y alimentos á aquellos niños que carecen de lo uno y de lo otro, á fin de que por este motivo no dejen de concurrir á recibir la enseñanza que se les presta en la casa.—Madrid 28 de Noviembre de 18G0.— Aprobado por S. M.—O'Donnell. (1)

REAL ORI)EN PROHIBIENDO LA FABRICACIÓN DE AGUARI)IENTE DE CAÑA, SU VENTA Y USO; Y LA DE SUS COMPONENTES. (Copia facilitada por D. Pedro de Angelis). Et REY :—Por quanto el Rey, mi padre y señor, que sancta gloria haya, siempre dedicado con su real justificazion y fervoroso zelo. al mero* reximen y govierno de los Revnos de yndias; y teniendo consideration á las imponderables damnos que se signen en la provincia de la Niieba España de la fábrica y vso del aguardiente de raño, con notable perxuicio de la salud de los naturales é havitantes Bellas; del gremio de cosecheros de Andalucia para la ruina total que estos experimentan con la pérdida de sus lexitimos aguardientes; de los dueños de nabios, por el poco b nin gun embarco, que hacen de estos licores recelosos de la dificil salida que tienen dellos en aquellas provincias; y de la Real Hacienda por decadencia de los derechos que dexa de percibir; se sirbio de mandar expedir dos cedulas generales, la una en treinta de setiembre del año de mili setecientos y catorce (1714) que comprenhendia tambien á las provincias del Peru, y la otra en quince de Junio del año de mill setecientos y veinte (1720) dirigida al Virrey y demas Ministros de las nunciadas provincias de la Nueba España, para que no permitiesen en ellas la fábrica y venta del aguardiente de caña, las cuales resoluciones y providencias, dictadas del paternal amor con que siempre miró el bien (1) se formó un Reglamento interior para el gobierno de esta Casa de Caridad, redactado por una Comisión nombrada con tal fin y fué aprobado en Junta Directiva y publicado en 15 de Noviembre de. 1881 por la Secretaria Harriet Brewetez de Vizcarrondo.—Esta Casa de Caridad continda con vida propia y eetA situada en la calle de San Sebastl*n esquina a San Justo, bajo la direecióp de las Hermanas d. la Caridad.—O. y T.


REAL ORDEN PROHIBIENDO FABRICAR AGUARDIENTE.

23

y comodidad de sus vassallos aun no han tenido efecto alguno, sin duda por el descuido ó malicia de los Ministros inferiores en su observancia y cumplimiento, pues aunque parece se han dado las órdenes combenientes para el esterminio de estas fábricas por los Virreyes Marques de Casa Fuerte, Arzobispo de Mexico, Duque de la Conquista y Conde de Fuenclara, haciendo publicar é fixar Bandos con graves penas en todas aquellas provincias y concurriendo tambien por su parte con censuras los Prelados Diocesanos dellas, por la prohivicion de este licor, no se ha verificado el remedio, por lo qual y deseando S. M. ataxar y cortar la raiz de los males, inconvenientes é damnos que resulten de la tolerancia en la fabrica, venta é vso del tal aguardiente de caña, y de los delnas licores que dél y de otras especies dañosas se componen, todas muy nocivas á la salud pública. tuvo asimismo por convincente el mandar expedir en trece de diciembre del año de mill setientos y quarenta y quatro (1744) otra Real Cedula, cuyo tenor es el que sigue:—EL REY, Conde de Fuenclara, Prio, mi Virrey, Governador y Capitan General de las provincias de Ni:eba España y Presidente de mi Real Audiencia de Mexico : Avieudome representado los dueños de nabios, del comercio de Cádiz y navegacion á las yndias, que sin embargo, de las reiteradas ordenes que se han expedido y censuras publicadas en ese Reyno contra los fabricantes y consumidores dei aguardiente de caña y otras especies dañosas á la salud publica de esos naturales, de que ha fallecido vn gran numero, y en perxuicio de mis Reales Rayeres y comercio general de los aguardientes que se llevan de estos reynos ; no se ha podido conseguir la extincion de los contra hechos, por el descuido de los Ministros encargados para evitarlas; y que antes bien se aumenta cada día más -la fábrica y consumo dellos, experimentándose en la corta venta de los lexitimos, de que resultarán grabes perxuicios á los dueños de viñas de estos reynos, á los derechos, de su saca y á los dueños de los nabios, que siendo vno de los mas principales ramos de su comercio, no podrán, por faltarle su fletamento mantener sus nabios ni crearse mayor numero de marineros, solicitando en esta consideracion me digne tomar la resolution que evite tantos daños, y atendiendo aque se observen y cumplan, como es debido, las determinaciones que en tan importante asumpto hubiese dado por cedulas y Reales ordenes; he resuelto que consecuente á ellas, y á lo nocivo que es a la salud publica el que se continue en las provincias de ese Reyno é yslas de Barlovento el vso del aguardiente de caña, y especies dañosas, deys las mas vivas, eficaces providencias á evitar la fabrica y consumo dellas, cometiendo su practica por lo que mira á ese reyno á D. Joseph Velazquez, por la esperiencia y zelo con que se emplea en la persecucion de delinquentes en varios crímenes, dándole para ello la .instruccion correspondiente y facultad de que lo observe con inhibicion de qualquier Justicia y tribunales, para el logro del mas prompto castigo de los fabricantes del aguardiente de caña y demas especies dañosas á esoá naturales.—Fecha en Buen Retiro á trece de Diciembre de mill setecientos y quarenta y quatro.—Yo si, 8st.


24

REAL ORDEN PROHIBIENDO FABRICAR AGUARDIENTE.

eonoedi6

le

—D. Zenon de omodevilla.—Hallbudome ahora informado de que por lo que toca a la última providencia dada en la pre-inserta Real cédula no se ha verificado su practica, á causa de ser moralmente imposible que el referido D. Joseph Velazquez Lorea pueda atender á esta comision del exterminio de las fabricas del aguardiente de caña y.á la principal que tiene h su cargo de perseguir y castigar á los ladrones; como tambien de lo que ultimamente me ha presentado el Consulado y comercio de Cadiz, proponiendo el remedio de que se aumentasen quatro rreaies de plata á los derechos que se cobran en el Puerto de la Veracruz de cada barril de aguardiente de los que embarcasen en estos reynos, para pagar los salarios al Ministro que se encargue del exterminio de las fabricas de estos licores por no poderse costear su importe de quenta de mi Real Hacienda, y en inteligencia de lo que sobre este asumpto me hizo presente el Consejo de las Yndias•en consulta de catorce de Abril deste niio: y siendo nai Real animo, é intention, que no se grave de modo alguno á mis vassallos destos reynos ni á los de las espresadas provincias de la Nueba España en mas derechos que los que se hallan establecido; y queriendo yo, que la deternainacion tomada sobre el particular de la total prohibition del aguardiente de caña, por las citadas Reales cédulas de treinta de Setiembre del afio de mill setecientos y catorce (1714) y la de quince deJunio de mill setecientos y veinte (1720) y por la unica pre-inserta, tengan el mas exacto cumplido efecto; he resuelto no solamente renovar y confirmar las órdenes coutenidas en las Ineuciouadas Reales cédulas, por considerarlas de la mayor importancia y consequencia para el bien comun de mis vassallos, sino tambien que mi Virrey de las provincias de la Nueba Espaiia, las Audiencias, Gobernadores, Corregidores, Alcaldes Mayores y demás Jueces y Justicias dellas, zelen, cuydeu y dispongan su mas cabal y exacto cumplimiento, y castiguen cada uno en el distrito que les corresponde á todos los fabricantes del aguardiente de caña, imponiéndoles las multas y penas corporales que tengan por convenientes; con la precisa advertencia de que se les hará muy grave, y especial cargo, en sus residencias de qualquiera emisión malicia, descuido, o falta de cumplimiento que permitan tener 6 tengan en este tan importante asumpto. Por tanto, por la presente mi Real cédula, ordeno y mando nuebamente a mi Virrey de las provincias de la Nueba Espafia, á los Presidentes, Audiencias, Governadores, Corregidores, Alcaldes Mayores y demás Jueces y Justicias dellas y de las Islas de Barlovento; ruego y encargo á los muy Reverendos Arzobispos y Reverendos Obispos de las Iglesias Metropolitanas y cathedrales de aquellas provincias, que luego que la reciban den, y hagan dar, promptamente y sin retardation ni demora alguna, entero y cabal cumplimiento á lo dispuesto en las expresadas Reales cédulas de treinta de Setiembre del aíio de mill setecientos y catorce (1714) y de quince de Junio de mill setecientos y veinte (1720) y en la pre-inserta de trece de Diciembre del año de mill setecientos y quarenta y quatro (1744), á excepcion de la facultad que en la última á D0n 3oeeph Velazquez Lorca,


BANDO DEL GOBERNADOR D. JOSÍ7 COLOMO

25

para exceutarlo en la Nueba Esl►aiiia, con iuhibicion de todos los tribunales, la qua! facultad y comision derogo y anulo por averse encontrado dificultades insuper;►bles en su practica, dexando su execncion y cumplimiento al cargo de ►uis anunciados Reales Ministros, h cada uno ea su jaVsdieciou y distrito, los que con motivo ni pretexto alguno qua l luiera que sea, no dexen de executarlo inmcdiatapiente. sin interpretacion ni réplica, dando y haciendo dar, cada uno en la parte une respectivame'►te le tocare las providencias roas estrecha., eficaces y conibenieutes, á fin de que inviolablemente y con la mayor exactitud se guarde y conserve esta mi Real resolucion, de forma que se logre, y consiga, el total exterminio y extiucion de las fábricas y el vso del aguardiente de caña y de los demas licores que dél y de otras especies nocivas se hacen y venden, con notable perxuicio de la salud publica y de mis Reales intereses, y del recibo delta mi Real Cédula y de la cxecucion y resulta de lo mandado en ella me darán quenta, unos y otros, en todas las ocasiones quese ofrezcan.—Dada en el Buen Retiro al seis de Agosto del año de mill setecientos y quarenta y siete.—Yo EL REY.—Por mandado del Rey, nuestro señor.D. Fernando Trivino.—Señor Oovernador de Puerto Rico.

BANDO DEL GOBERNADOR D. JOfi1; COLOMO PROHIBIENDO LA FABRICACIÓN DE AGUAT►DIENTE DE CAÑA, SU VENTA Y USO EN LA ISLA DE PUERTO RICO. Don Joseph Colomo, Brigadier de los Reales Exercitos de. S. M. Su Governador y Captitau► General de esta ciudad é islas, etc. —Por cuanto me hallo con Real !'érh►la de S. M. lque I►ios guarde) su fecha en el Buen Retiro, a veynte y seis de Agosto del año pasado de mill setecientos quarenta y siete, para que por ninguu pretexto consienta ni permita en esta ciudad y su ysla las fábricas y vso clel aymwrdicnte de el ,iirr y de otros licores que de otras especies nocivas se hacen y veudeu por resultar en notable perxuicio, no tan solamente ele la salud publica, de los comercios de Cadiz, sino tan►bien de los Reales interés, por cuyo motivo S. M. ha expedido varias cédulas para esta prohibicion, y no habiendo tenido efecto se sirvió remitir esta, para que en todo y por todo lo haga cumplir y guardar, en cuyo obedecimiento y para que tenga efecto la citada prohibicion, Ordeno y mando á todos los vecinos estantes y havitantes en esta dicha ciudad é ysla, de qualquier calidad y condicion que sean que por manera • alguna desde oy dia en adelante, fabriquen, usen, ni vendan dicho aguardiente de caña, mistelas, ni otros licores que de ellos se hacen; so pena de perder los instrumentos de su fabrica, vasijas y todo lo que en ella se encontrare; y ademas de esto si fuese persona de calidad se le sacarán doscientos pesos de multa, por la primera ves, y por la segunda se ezecutará la misma pena,


ZÓ

PARTE DE UNA CARTA DE LOS OFICIALES REALES.

y será desterrado de esta ysla por cinco años á uno de los presidios de esta América; si tuviere empleo militar incurrirá en la misma pena, y será depuesto de su empleo; si fuere soldado por la primera vez sufrirá la misma pena, y ocho carreras de baquetas con trescientos hombres y por la segunda será condenado á continuar el servicio á racion y sin sueldo; y si fuere plebeyo la misma pena de perder los instrumentos, bebidas y dinero, y se le darán doscientos azotes por las calles publicas, y por la segunda además de esta pena será desterrado á un presidio á servir por cinco años en las Reales fabricas á racion y sin sueldo, Y para que llegue á noticia de todos mando que se les publique por las partes acostumbradas á son de caxas y voz de pregonero; y que fecho se saquen los testimonios que fueren bastantes y se remitan á los Thenientes a Guerra y Justicias de esta ysla, para que cada uno lo haga publicar en los Pueblos de su comun en la conformidad dicha arriba, y executado, con la diligencia de su publicacion los debolberán á este Tribunal para su inteligencia.-1)ada en Puerto Rico á nueve de Abril de mill setecientos quar mta y nueve años.D. Juan Joseph Colomo. —Por mandado de su señoría.Francisco Antonio de Molina, Secretario de Govierno y Hacienda.—Yncontinenti yo el Secretario hize publicar, y publiqué el Bando de arriba en la forma en él prevenida, siendo testigos el Ayudante D. Francisco María, y los Sargentos Juan Antonio Balboa y Ambrosio Martin, de que doy fee.—Molina, Secretario.—Puerto Rico y Abril 9 de 1749.

PARTE DE UNA CARTA. DE LOS OFICIALES REALES EN LO QUE SE REFIERE A PUERTO RICO. (Archivo de Indias.Yatron,ato.Est. 2.—Caj. 1.—Leg. 3.) Santo Domingo, Noviembre 2 de 1528. Sacra Cesárea Catholica Maxestad.—En las naos de Xeronimo Rodriguez e Francisco Lopez e Domingo de Ygarrola, donde fueron los padres frey Tomas de Berlanga e frey Antonio Montecinos de la orden de Sancto Domingo, fyscimos relation a Vuestra Maxestad de lo que fasta entonces se abia ofrescido Una nao francesa muy armada de artyferia e xente vino a la Isla de Cuba gua, con yntención de robar e destruir, e entubo en ella muchos días, e al fin los españoles quen ella estaban los burlaron e les tomaron fasta las mercaderias e xente de la que traya; e la nao se fué de allí a la isla de &uwt loan, e quemaron el puepueblo de Sanct Xerman, e de allí se vino a la Isla de la Mona a esperar la flota que de aquí abia de salir e la que esperabamos de Castilla; aquí se proveyó e fizose Armada de una nao gruesa e tres caravelas, e fueron en busca de la nao francesa e la fallaron e pelearon con ella e de los tiros de artylleria de la dicha nao fran-


PARTE DE UNA CARTA DE LOS OFICIALES REALES.

27

cesa que tenia muncha, e de los franceses nos cetyficaron que murieron treinta ombres e mas; e como nuestra Armada non tenía pólvora, que ya la abia gastado porque della e de artyllería de armas esta Isla está mal proveida, obieron po bien de se apartar e cada uno tiró por su cabo. Vino una carta de nuestra Armada con la nueva de las velas todas quemadas; provey6se luego e armaronse dos naos gruesas con la artyJería e xente de las otras naos que aquí estaban en la Saona, e se fueron a xuntar con nuestra Armada que las esperaba, e de allí fueron en busca de la nao francesa e supieron que denipues que dellos se partió, estobo en la lela de Sanct loan en el aguado, e dende Puerto Rico la vieron yr metida en la mar, de manera que non la fallaron; e en este mesmo tiempo cuidandolo a vuelta, vino la flota de Castilla que esperabamos, que eran veinte navíos, e todos pasaron en salvo sin la topar; de todo lo qual fascemos breve relacion a Vuestra Maxestad por el prosceso que cerca de lo suso dicho a pasado. Lopez Sanchez, vizcaino, maestre, lleva mill e setecientos sesenta e seis (1766) pesos e quatro (4) escudos de oro que 1oq Oficiales de la dicha Isla de Sanct loan ymbiaron para que de aquí se ymbiase a Vuestra Maxestad. Bartolomé Perez lleva mill setencientos e seis (1706) pesos e quatro (4) escudos, e seis (6) granos doro que los dichos oficiales de la la la de Sanct loan ymbiaron; e duscientos e sesenta e nueve (269) pesos a complymiento de tres mill e ochocientos e dos (3802) pesos e seis (6) granos doro que dichos Oficiales ymbiaron; se sacaron para pagar el averia de dos por ciento que montó el oro e perlas que a Vuestra Maxestad llevan en esta flota para los gastos que se fysci eron en el Armada que se fiszo contra la nao francesa. Ansi mesmo se ymbia a Vuestra Maxestad trescientos e setenta e cinco (375) marcos e seis (6) onzas e quatro (4) ochavos de perlas comunes que los Oficiales de Vuestra Maxestad de la Isla de Sanct loan ymbiaron: llévalos Andrés Suarez, maestre, que lleva ciento e cinquenta (150) marcos; e Alonso de Flores, maestre, lleva cinco (5) marcos; e Hernandez Blas, maestre, se senta (60) marcos; e Xoan Xil, maestre, sesenta y cinco (65) marcos e seis (6) onzas e quatro (4) ochavos, que .son todos los dichos trescientos e setenta e cinco (375) marcos e seis .(6) onzas e quatro (4) ochavos de las dichas perlas comunes. Assí mesmo van ciento e sesenta e ocho (168) marcos de pesos, que los dichos Oficiales ymbiaron de la Isla de Sanct loan, de los cuales lleva Ferúándo Blas, maestrr,, ochenta (80) marcos; e Xoan Xesus, maestre, lleva ochenta e ocho (88) marcos. E mas, van diez e seis (16) marcos e seis (6) onzas e dos (2) ochavos e quatro (4) escudos e nueve (9) granos de alxofar que los .dichos Ofycialee ymbiaron de la lata de Sena loan, los quales lleva Xoan Xinoves, maestre. E mas, van diez (10) marcos e siete (7) onzas e dos (2) ochavos e dos (2) escudos de perlas de pedrería que los dichos Ofy-


28

CARTA QUE DIRIJE A 8. M. EL OBISPO DE LA ESPAÑOLA.

dales ymbiaron de la Isla de Sanct loan, los quales lleva el dicho Xoan Xinoves. E mas, van tres (3) marcos e tres (3) escudos de perlas Ave María, e tres (3) marcos e quatro ochavos e un (1) escudo e una (1) onza de perlas de todas suertes escoxidas; e mas, ochenta e gnatro (84) perlas de quenta redonda, que pesan una (1) onza e cinco (5) ochavo.; e dos (2) escudos, las quales dichas perlas todas las ymbiaron lo:: Ofyciales (le Vuetra Maxestad de la Isla de .ranet loan e la; lleva Hernand Blas, maestre. De vuestra Sacra Cesares Catholica Maxestad, umildísimos siervos e vasallos que Sns Reales pies e manos besan.Pasamonte. —Fernando Caballo. (1) PARTE DE LA CARTA QUE DIRIJE A S. M. EL OBISPO ELECTO I'ARA LA ESPAÑOLA Y PRESIDENTE DE SU AU1)IENCIA, AVISANDO SU LLEGADA A PUERTO RICO 1 A SANTO DOMINGO. (Archivo de Indias.—Patronato.—Est. 2.—Caj. 1.—Leg. 3.) Santo Domingo, Marzo 1 del 1529. Sacra Catholicn. Cesárea Maxestad.—A siete de Octubre sali del puerto de Santt Lucar de Sevilla e vine a la Isla de Santt loon., como Vuestra Maxestad me lo mandó, e estobe en ella tresee dial; vi como en la cibdad abfa ciento e veinte casas de piedra, e lar mfls de tablas e paxa; la Iglesia se acabó de cubrir estando yo alli, e es snfyciente para otros doscientos vescinos; fáscese un monasterio de .Canto Domingo, e están en él, más de veinte e cinco relyxiosos; esto el pueblo xnnto al puerto, e desillado (2) del agua que beben de una legua (3) pequeña, aunque otra agua que non es tal, se falla en pozos del pueblo; la yerba e todos los mantenymientos traen con barcos, porque la Isla do la cibdad estA, non ay labranzas, sinon algunas guertas que se comienza a fnseer, e ansí viven con mancho gasto e trabaxo. Qu:mdo llegué abfa poco que los de la nao francesa abían quemado a unrt Xerman (4) e vynieronme a tablar los más de los vescinos delta Pilla, e todos los de la Isla estaban con mucho temor, creyendo que ya los franceses abían venido a estas partes, verníail otras veces e los podían robar, e con este temor abían comprado cierta artylleria, e dixetonme que abían soplicado a (1) Este fiancl Xer►ndn que quemd la nao francesa ea San German el Viejo, de la desembocadura del rio de Añasco. E1 ataque fad el 12 de Agosto de 1528: -C. y T. (2) Desillado por desprovíeto.—C. y T. (8) Laguna.—C. y T. (4) Este es San German, el Viejo, el de it desembocadura del rib de Añaeoo.--C. y T.


CARTA QUE DIRIJD A S. M. DL OBISPO DE LA ESPAÑOLA.

29

e

Vuestra Maxestad mandase fascer en el puerto un baluarte do esto biese el artyllería e munyciones, e quysieron que viese los logares do se podría fascer, e de tres legares do se podría fascer, e de tres logares que me mostraron, parescia a los más, e ansi me paresció a mí, ser el mejor do diste la Caleta de los frayles; si se obiere de fascer, entonces se mirará con más madureza; procuraré saber cómo se podría fascer sin muncha costa, e neugund medio me parescio bien; e porquel Fator me dixo que los abia dicho en el Consexo non los escrebió a Vuestra Maxestad. El puerto tiene muncha reqüesta, e como es servido, non creo yo que corsario de tres naos osaría entrar nin de más, abiendo munycion para el artyllería. (1<) Vi en dicha Isla muncha dyferencia entre los Ofyciales de Vuestra Maxestad, e procuré ynformnr al Thesorero e Fator, e non pode; estas dyferencias de Ofyciales son dapfíosas a la poblacion destas partes, porque como son personas favorecidas, todos se xuntan con ellos e ansi su pasion apasiona a todos. Muchos vecinos de dicha Isla tienen cédulas de Vuestra Maxestad para que abiendo de encomendarse yndios, se les encomendase; non entendí sinon en saber quantos yndios abia, e quien los tenia; .e como aya sabido los que ay en esta Isla e quien los tiene, faré relacion de todos a Vuestra Maxestad con lo quen ellos se proveyere. Tiene Vuestra Maxestad en dicha Isla cierta fascienda de conuco e ganado (2) e en ella ciertos yndios, la qual se dió a Diego Muriel por ciertos pesos que se obligó a dar cada año; fuí ynformado que tomó esta fascienda en más de lo xusto, por estarse, como abia estado, amancebado con la cacica doña María, de edad de diez e ocho años, e por la quitar al Thesorero a quien él non quiere bien; e como lo sope, depositéla con la suegra e muxer del Fator Baltasar de Castro; visto por el Muriel vinomela a pedir por muxer, con que Vuestra Maxestad le mandase encomendar los yndios, que serán treinta, e que la fascienda se vendiese- como se contiene en una escriptura que con esta ymbió a Vuestra Maxestad, parescióme de la ynformacion que obe, que non conviene a la Real conciencia de Vuestra Maxestad .tener yndios nin dalles a quien diese intereses por ellos, nin queste es artículo de Vuestra Maxestad, porque son tratados como quien no tiene dueño; e ansi todos los ombres baldios, e los que an sido estancieros e otros de más calidad an tenido a esta cacica. Vuestra Maxastad mande los que más fuera servido, e entre tanto estará do la posé. Pasados los tresce dias, inc parti para Sancto Domingo, e luego entendí en ordenar la Abdvencia, para quen ella obiese el despacho e costumbres quen las Chancyllerias de esos Reynos, e en que thobiese aquella abtoridad que se requiere para xuzgado, tan lexanos a la persona Real de Vuestra Mazestad; e fisze los aranceles por do los derechos se an de .11evar, los qualea se ymbian (i) Requ est., es decir, lntlmaelón, defensa.—C. J T. (2) La granjería del Toa, que la landó Juan Palee de León para la Corona.—C. g T.


80

SOBRE LA ISLA DE LA MONA.

para que Vuestra Maxestad los mande ver e provea lo que fuere servido. En lo tocante a los yndios, yo entiendo en saber quantos ay e como son tratados; los quen esta cibdad están encomendados van los Domingos dende la septuaxésimo al Monasterio de Sanctj Domingo, a las dos de la tarde; e los Viernes van solas las museres e non los yndios; los que están fuera de la cibdad non puelen ser ansí doctrinados, e es gran dificultad proveer el cómo se conservarán. Si alguno obiese de encomendar será a quien fuere casado e viviese bien, porque aberse dado a solteros, se a seguido dapño e cabra de desmynucion Sancto Domingo primero de Marzo de mill e quinientos e veinte e nueve arios.—Sacra Catholica Cesárea Maxestad, uiuilde servidor que los Reales pies y manos de V. M. besa.--El Electo de La Española, D. Sebastian Ramirez.

REAL CEDULA PARA QUE AL ADELANTADO D. BARTOLOMÉ COLÓN SE LE CONSERVE LA ISLA DE LA MONA, QUE DON DIEGO COLÓN LE DIÓ POR REPARTIMIENTO. (Del Archivo del Duque de Veraguas.) Derrama Castañas, 10 de Julio de 1611. EL REY.—D. Diego Colón, nuestro Almirante, visorrey e gobernador de la Isla Española, a de las otras Islas e tierra-firme que el almirante, vuestro padre, descobrió e por su yndustria fueron descobiertas, e nuestros Ofyciales que residís en la dicha Isla Española: Por otra mi carta, que va en este despacho, envio a mandar a vos el dicho almirante, que fagais entregar a Miguel de Pasamonte, nuestro thesorero general en esas partes, la Isla de la Mona; y porque dempues de escrito aquello, yo he sabido que el Adelantado de esas Indias tiene la dicha Isla de la Mona, que vos el dicho almirante le disteis en repartimiento, porque Yo le tengo por muy buen servidor e por bien que él thenga la dicha Isla e los Indios que en ella hay como fasta aqui, demas de los doscientos Indios que por otra mi cédula le he fecho a merced: Por ende, Yo vos Mando que en aquello non fagais novedad alguna fasta que Yo vos envíe a mandar lo que fagais sobre ello.—Fecha en Derrama Castañas, diez de Julio de mill e quynientos e once saos.—Yo, el Rey.—Por mandado de Su Alteza, Lope Concleillus. —Está firmada y rubricada.


31 TOMA DE POSESION Y APERTURA DE LA DIPUTACION PROVINCIAL DE PUERTO RICO, CREADA EN 1871. (De la Gaceta Oficial.) Diputaeion Provincial.—&cion de Apertura.—En la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de San Juan Bautista de Puerto-Rico, el día primero de Abril de mil ochocientos setenta y uno, reunidos en el Salon de Sesiones dei Excmo. Ayuntamiento á las doce menos cuarto los Diputados Provinciales D. Nicolás Aguayo, Licenciado D. José Severo Quiñones, I). Manuel Andino y Pacheco, Doctor D. Pedro Gerónimo Goleo y Sabanetas, Doctor D. Francisco <Jorge Hernandez, Doctor D. Gabriel Pilar Cabrera, Lcdo. D. José García Maitin, Lcdo. D. Juan Morera Martínez, D. José Pablo Morales, D. Leonardo Igaravides, Licenciado D. Pablo Saez, D. Julian Blanco, Doctor D. José G. Padilla, Doctor D. Ramon Nadal, D. Isidoro Cintron, D. José de Celis Aguilera, D. José Marcial.Quiñones, Licenciado D. José Vargas, D. Eduardo Quiñones, D. Joaquin Power, D. Pablo Rodríguez, D. Félix S. Alfonzo y el Doctor D. Salvador Carbonell, por acuerdo unánime de todos se nombró una Comision compuesta de los señores Diputados D. Ramon Nadal y Cuevas, D. Leonardo Igaravides, D. José Marcial Quiñones y D. Pablo Saez, la que se dirijió al Palacio del Excmo. Sr. Gobernador Superior, Presidente de la Diputacion Provincial, con el objeto de acompañarle hasta el Salon de Sesiones. Pocos momentos despues entraba S. E. en el Salon acompañado de la Comision y de los demás señores Diputados que salieron á recibirle, y luego que el Excmo. Sr. Presidente y los señores Diputados tomaron asiento en sus respectivos puestos, haciéndolo tanibien los asistentes á dicho acto, S. E. de pié, leyó el siguiente discurso. SEÑORES DIPUTADOS: Señalada honra es para mí presidir la primera Corporacions que por su instituto y por el espíritu de la Ley á que debe su organization, está llamada á trasformar por las nociones de lo bueno y (le lo bello y por el sentimiento de lo justo la fisonomia de esta Provincia, protegiendo la actividad industrial y los esfuerzos colectivos de los pueblos, encaminados siempre al bien de la Provincia y al explendor y gloria de la Nacion, que cuenta entre sus mejores epopeyas el descubrimiento y pacificacion del Nuevo Mundo. Grande es vuestra mision en los destinos futuros de esta Provincia; carga pesada que gravita sobre vuestros hombros, si por una parte habeis de corresponder á la confianza que el pals ha depositado en vosotros y temeis, como hombres de rectitud pura, el juicio que han de formar de vuestras obras la posteridad y la historia. Inatruccion Pública. Beneficencia. Administracion local.


$$

TOMA DE POszsiúx T APERTURA DE I.A DIPUTACION.

Hacienda y Contabilidad. Asuntos eclesiástEcos y judiciales.

los

Hé aquí los asuntos vastísimos que la Ley pone en vuestras manos, campo dilatado en que habrán de ejercitarse vuestra competencia y patriotismo, para r•ecojer en no lejano dia el fruto ciudadanos de la gratitud pública, la mejor• recompensa de honrados, el premio inestimable de los hombres que ponen al servicio de su pais su actividad é inteligencia con la abnegacion y desinterés (le los buenos patricios, agenos de toda vanidad que empequeñece hasta las acciones heróicas. La Instruccion pública, Sres. Diputados, el ramo reas importante de la Adnlinistracion, es la fuente (le todo progreso. En vano la sabiduría de los legisladores busca el perfeccionamiento de la sociedad, si los hombres que la componen, destituidos de toda enseñanza elemental, esa fecunda savia, que modifica los instintos y reprime los impulsos de la edad primera, no se preparan ,para doblar sus rodillas en los templos del saber humano. Notadlo bien: la cultura, los progresos materiales y los adelantos científicos de los pueblos, han de medirse siempre por la extension y naturaleza de las enseñanzas. A la instruccion popular obligatoria y gratuita propagada por esfuerzos colectivos se debe la existencia de ese prodigio, que en el lenguaje de la filosofía, de la política y de la administration pública, se llama civilizacion. Sin instruccion prudentemente comunicada, el progreso de los pueblos es una quimera en el órden moral. Conocidas vuestras atribuciones y la extension de vuestra competencia, el pais á quien representais ha de ser el juez severo, pero justo, de vuestros actos, y la nueva generacion execrará mañana el pensamiento de toda reforma, si la Provincia no obtiene resultados proporcionados á la grandeza de los sacrificios. Para que la enseñanza corresponda á su inmediato fin, que no es otro, que el de educar al hombre para el ejercicio del bien, es indispensable que el magisterio público sea un sacerdocio, y el sacerdocio supone una serie de constantes sacrificios. No es capaz de sacrificio el maestro que se distingue por sus pasiones violentas y que considera como un oficio mecánico la comunicacion de la enseñanza, desposeido de aquel sublime precepto que llevó á los labios del autor del cristianismo estas palabras: "DEsAD Qua LOS NIÑOS SE ACERQUEN A ML"

No es capaz de sacrificio el maestro que emplea sus títulos y talentos, para cosas agenas de la enseñanza y convierte el lugar modesto de una escuela en tribuna de propaganda política, para arruinar todo el Orden moral en el corazon de la juventud. No es capaz de sacrificio el maestro que desconociendo los adelantos que la pedagogia ha hecho en los tiempos modernos, sacrifica la razon y la inteligencia á una vulgar rutina y con perfecta ignorancia de los sistemas nuevos, arranca al amor y al egoismo de las familias las mas gratas esperanzas. Solo el padre de familia puede conocer y lamentar los perjuicios que causan á la sociedad y al hogar doméstico el punible


TOMA DE POSESIÓN Y APERTURA DE LA DIPUTACION.

33

abandono y la vulgar rutina, cuando estos vicios y defectos se reflejan en la enseñanza pública. Fuera de la inmoralidad que encierra el hecho de que los pueblos sacrifican infructuosamente durante muchos años grandes caudales, no olvideis aquella sentencia de un notabilísimo escritor español: Las naciones y los pueblos, gastarán en metralla lo que ahorren en educacion. Si esta Corporacion fuese llamada por su instituto y por legal precepto á juzgar de cosas é instituciones políticas; si la primera Autoridad pudiera en esta solemnidad extenderse en otras consideraciones de un órden mas elevado, os diría que sin una instruecion popular bien comunicada, sin una enseñanza Nacional fundada en el movimiento científico y literario de España, la patria gloriosa de todos nosotros, no es posible que halla progreso en la acepcion legal y política de esta palabra. Si buscamos como una demostracion el lenguaje de los guarismos, vemos con dolor que segun los últimos trabajos estadísticos resulta que en el mes de Diciembre de mil ochocientos setenta, la poblacion total de la Isla, se componía de seiscientos mil doscientos treinta y tres habitantes, de los cuales solo sabian leer y escirbir setenta mil trescientos sesenta y cinco entre varones y hembras. Dedúcese pues, que hay en esta Provincia una masa de poblacion de quinientos treinta y nueve mil ochocientos sesenta y ocho habitantes, á la cual no han llegado los beneficios de la enseñanza elemental, hecho positivo y lamentable que nada pierde de su gravedad, aun teniendo en cuenta la circunstancia de que hay un número de veinte y seis mil trescientos sesenta y un habitantes que solo saben leer. Ya conoceis el estado ele la enseñanza pública en cuanto á los gaurismos. Ahora bien ¿es posible, es prudente, es justo que los pueblos continuen consignando en sus presupuestos cantidades considerables que, en conjunto, representan la suma de seiscientas cuarenta mil quinientas noventa pesetas, para obtener estos resultados? Este estado de cosas no pueden consentirlo ni el Gobierno, al cual corresponde la inspection general de la enseñanza pública, ni la Diputacion Provincial que tiene la alta Inision de propagar la enseñanza entre todas las clases de la sociedad. lié aquí uno de los más poderosos fundamentos de vuestras reformas. El estado poco lisongero, por cierto, de la enseñanza pública seria un motivo mas que suficiente, para modificar de un modo esencial el órden de cosas existente, si no hubiese otras razones potisimas tambien que aconsejan caminar con pié seguro y firme por la senda de la reforma. Alguna vez sentireis que desfallece vuestro ánimo ante la magnitud de los asuntos que han de ser objeto de vuestras discusiones públicas y de nuestras resoluciones. Pero la Provincia Cuyos intereses vais á fomentar, la Provincia que ha depositado en vosotros su confianza, os inspirará té en los dias del desaliento. 53


34

TOMA DE POSESIÓN Y APERTURA DE LA DIPUTACION.

Uaia corporacion que tiene por principal objeto desenvolver la naturaleza moral del ind .viduo por medio de la instruccion popular, y la mision de utilizar los recursos colectivos de los pueblos, ora para proporcionar albergue y sustento cotidiano al pobre y al desvalido, ora para fomentar la riqueza pública, facilitando las comunicaciones y estrechando las distancias, una corporacion á la cual la Ley confía cuanto hay de mas importante en las. esferas del Gobierno, la Administracion local; bien puede decirse que está llamada á cambiar la faz de esta Provincia en un plazo no prolongado. A vuestra ilustracion no puede ocultarse que la redaccion de un presupuesto traduce perfectamente el grado de progreso y adelanto de un país, como la cuenta y razon de los gastos y de los ingresos revelan la moralidad de los encargados de administrar los intereses públicos. Los pueblos no miden la grandeza de los sacrificios, sino en relacion de los beneficios que han de obtenerse; por los resultados prácticos que habrán de percibirse y por las ventajas positivas que han de redundar en provecho de cada localidad en particular y de la Provincia en general. Si lo que no es de esperar, estos sacrificios fuesen estériles, llevariais al país al cuas temible excepticismo que, para el individuo, como para la colectividad no representa mas que la muerte de toda esperanza consoladora. Los poderes supremos de la Nacion, al dar al pais la justa participacion é intervencion en los negocios públicos, desean que la Provincia de Puerto Rico ejercite con perfecta calma los derechos que consagra el sistema representativo. ¡ Pluguiera al cielo que este ensayo político cuyo prólogo estudiará el pais en esta solemnidad, permita al Gobierno de S. M. apreciar las ventajas del nuevo órden de cosas que tiene por fundamento una ley, y como sólidas garantías de estabilidad, vuestra cordura, vuestra ilustracion y patriotismo! No me es licito dudar de vuestra formal correspondencia al Gobierno Supremo. No abrigo la menor desconfianza de que todos vosotros estais identificados con el pensamiento que presidió á la creacion del órden de cosas existentes. Empero permitidme que os dé un consejo, consejo que me inspiran la nieve de los años que cubre mi cabeza, la experiencia que tengo de las cosas públicas y la consideration de que no veo en este pueblo mas que una bella Provincia de nuestra Pátria la Nacion española. No sacrifiqueis á un ciego y apasionado individualismo los principios que han de ser la regla de vuestra conducta. Los hombres pasan, las instituciones quedan. Para nada aprovecha una vana popularidad adquirida por un espíritu sistemático de disidencia y oposicion, si al fin ha de sobreponerse á toda exigencia desmedida el cumplimiento de la Ley que á todos obliga. Como prenda segura de acierto en los asuntos complejos y vastos confiados á vuestra competencia, yo os recomiendo la mayor tranquilidad en vuestras discusiones.


TOMA DE POSESIÓN Y APERTURA DI LA DIPUTACION.

35

Dejad el pujilato de la inteligencia para las Academias de ciencias políticas. El país necesita mas de ventajas prácticas que de teorías halagadoras y de discusiones estériles, y procurad en todo inspiraros en el pensamiento del Gobierno, que ha llamado á este, como á todos los demás pueblos de la monarquía, á la participacion de la vida nacional. HE DICHO. Leído el discurso, el Excmo. Señor Gobernador superior Civil proclamó la apertura de la Diputacion en esta forma: EN NOMBRE DE S. M. EL REY QUEDA INSTALADA LA DIPUTACION PROVINCIAL DE PUERTO RICO. Seguidamente invitó á desempeñar las funciones de Secretario de edad para proceder á la eleccion de secretario interino, al mas jóven de los Señores Diputados y por aclamacion para entrambos cargos, fué designado el que suscribe. Acto continuo ordenó que el Secretario interino diera lectura del art. 34 del Decreto para el Gobierno y Administracion de la Provincia que dice así. "Artículo 34. En la primera sesion que se celebre despues de unas elecciones ordinarias se procederá al nombramiento del Vicepresidente, de los cinco Comisarios ejecutores, y de los cinco supernumerarios, cesando los que hasta entonces hubiesen desempeñado tales cargos, á no ser reelegidos por la Diputacion." Leido dicho artículo dijo el Excmo. Señor Presidente: Se procede á la eleccion de Vice-presidente, y verificada resulta que tomaron parte los veinte y cuatro Señores Diputados concurrentes, habiendo obtenido votos. D. José Severo Quiñones, veinte y dos D. Pedro O. Goico, uno

22 1

El Excmo. Señor Presidente proclamó Vice•Presidente de la Diputacion á Don José Severo Quiñones, y dispuso se procediera á la eleccion de cinco Comisarios ejecutores, como así se efectuó: habiendo obtenido votos para dichos cargos por el órden que se expresan los Señores Diputados que siguen. Para Comisario 1' D. Nicolás Aguayo, vente y dos Para id. id. D. Gabriel Pilar Cabrera, dos

22 2

Para id. 39 D. José Garcia Maitin, veinte y dos Para id. Id. D. Leonardo Igaravidez, uno

22 1

Para id. 49 D. Julián E. Blanco, veinte y dos Para id id. D. José de Celia Aguilera, uno

22 1

Para id. bo D. Pablo Saez, veinte y uno Para id id. D. Félix S. Alfonso, uno Para id. Id. D. Juan Morera Martínez, uno

21 1 1


3(3

TOMA DE POSESIÓN Y APERTURA DE LA DIPUTACION.

El Excmo. Señor Presidente proclamó Comisario primero á I). Nicolás Aguayo, segundo á D. Francisco Jorge Hernandez, tercero á 1). José Garcia Maitin, cuarto á 1). Julián E. Blanco y quinto á I). Pablo Saez, y dijo "$e procede d la eleccion de cinco Comisarios ejecutores suplentes: Como así se verificó, resultando electos los Señores Diputados que siguen: Para Comisario suplente 1~, D. Manuel Andino, veinte y dos 22 votos 1 Para idem id. D. Félix S. Alfonso, un voto 1 Para idem 2, D. Francisco J. Hernández, un voto Para ideen 3Q, D. José Pablo Morales, veinte y dos votos Para idem id. D. Pablo Rodriguez, un voto

22 1

Para idem 4o D. Leonardo Igaravidez, veinte y dos votos Para idem id. D. Pablo Rodriguez, nn voto

22 1

Para idem 5, D. Juan Morera Martínez, veinte y un votos Para idem id I). Pablo Saez, un voto Para idem id. D. Salvador Carbonell, un voto

21 1 1

El Excmo. Sr. Presidente proclamó como Comisarios ejecutores suplentes, primero á D. Manuel Andino, segundo á D. Gabriel Pilar Cabrera, tercero á 1). José 1'ablo Morales, cuarto á D. Leonardo Igaravi(les y quinto á I). Juan Morera Martinez. En este estado. pidió la palabra el Sr. Vice-presidente D. José Severo Quiñones y dijo: EXCMO. SR. Y SRES. DIPUTADOS: Elejiclo Vice-presidente de esta Diputation Provincial, por una parte mi gratitud por la insigne honra que acabáis de dispensarme, y por otra la inmensa satisfaccion de que me siento poseido en este instante, como creo lo estareis todos vosotros, me obligan a dirigiros dos palabras. Lejos de mi la vana presuncion de contestar al discurso de S. E. con otro discurso; que ni sé hacerlos. ni tendría valor ni colorido alguno después del que con tanto placer hemos nido de los labios de S. E. Voy pues, It dirigiros solo dos palabras, encaminadas, primero, significaron mi profundo agradecimiento por el dificil y delicado cargo que me habeis confiado y que yo espero que en los dies dificiles me ayudareis á sobrellevar con dignidad, prestándome el concurso de vuestras luces y de vuestro puro y desinteresado patriotismo. Dos palabras tambien para felicitar al país en nombre del progreso y de la libertad, y para dar la más cordial enhorabuena a nuestro dignisimo y querido Presidente, por la gran parte de gloria que le cabe en la solemnidad de este dia. El die de hoy, Señores Diputados, es un verdadero día de fiesta para la Isla de Puerto Rico. Al fin, despues de tantos años, de tantos reveses, de tan varios y encontrados sucesos, la Isla de


37 Puerto-Rico, usando ele la grtfiea expresion de S. E., va 4 ejercitar uno (ie los derechos ❑tas intl ortatates que c•oueede fa .s el gobierno representativo, el de intervenir de una mnnt•r:i 1nniedlai:i y directa en las gestiones de sus propios intereses. 11 f¡n, res, gracias it Dios y it la justicia y bon•l ;d de nuestra cansa, l.i isla de Puerto-Rico ca trabajar propias naa ' ,s, ponien do it su servicio la actividad l• inteligencia de sus hijos, en 1:. graudc obra de su porvenir y de sn suerte fttltija. ¡uniera el ('lelo que nuestros esfuerzos no se'tn estériles, y que los ccam)s coronados por el éxito que todos apetecernos! La gloria del pensamiento corresponde indnd:rblenaente (ti Gobierno Supremo de la Nacion, y por ello le enviamos: nuestros plficemcs fa ¿pie se ha hecho acreedor it nat^str:t gratitud y it nner:tras simpatías. Pero It V. E. cabe la gloria de haberlo planteado interpretando fielmente el pensamiento del (7obieruo, siendo el primero en cumplir y respetar la Ley y en dejar t la Isla crt plena sufragios. El y absoluta libertad de emitir liberrimantente país os felicita por ello y la 1)ipr.tacion I'rovitceial os dit por mi conducto este público testimonio de sil gratitud, para que os sirva de satisfaccion en medio de los crudas desengaños. de las tristes decepciones, de los amargos sinsabores, que quizfts habréis experimentado durante el período, que aura nos parece corto de vuestro gobierno en esta isla. La vida (le los gobernantes, Excmo. Sr., es un sendero cubierto de abrojos y ele espinas; pero no os importe. Al ciudadano honrado le basta por toda recompensa una conciencia pura, y en Puerto-Rico hay seiseientos m il corazones que proclaman vuestra honradez, vuestra lealtad y vuestro acrisolado patriotismo. Por lo lemas, Excmo. Sr., V. E. ha descrito tan a(lmirablemente la elevada mision (le la I)iputacion Provincial, que yo no tendré la osadía de pretender imitaros. Lo que si puedo aseguraron es, que todos y cada uno de nosotros conoce perfectamente sus deberes y que nos preparamos fi cumplirlos llenos .del mas vivo entusiasmo y animado del mas paro y levantado patriotismo. Todos y cada uno de nosotros estancos dispuestos it sacrificar en aras de nuestro país, nuestras fortunas, nuestro porvenir, nuestros intereses, nuestros hogares y hasta nuestra vida si fuese necesario. Solo un temor nos arredra: que nuestros sacrificios, que nuestros constantes desvelos por la grande obra de la regeneration de nuestra Provincia, resulten infructuosos por falta de recursos materiales para llevarlos á feliz término. Los pueblos de la Isla, Excmo. Sr., tienen sus ojos fijos en nosotros: en nosotros cifran las mas alhagfieñas esperanzas para el porvenir. Ellos nos demandan escuelas para propagar la instruccion, y llevar al seno de nuestra sociedad la luz que ha de estirpar el cáncer de la ignorancia y del oscurantismo. V. E. lo ha dicho y los pueblos lo comprenden perfectamente, que el es posible sin una enseñanza popular bien propagada progreso instruccion hace conocer á y mejor dirigida, porque pue. los

la

si

no

sus

eoa

al

sus

iio•

TOMA DE POSESIÓN Y APERTURA DE LA DIPUTACION.


$$

TOMA DE POSESIÓN Y APERTURA DE LA DIPUTACION.

blos sus derechos, tambien les enseña sus deberes y los prepara para la vida pública. Pues bien, Excmo. Señor: los pueblos nos piden buenas escuelas, buenos maestros: los pueblos nos piden institutos, universidad, museos, academias: los pueblos nos piden puentes, caminns, canales, telégrafos, establecimientos públicos de caridad y de beneficencia; todas esas mejoras en flu, que V. E. ha descrito tau admirablemente, y que señalan el grado de riqueza y cultura y civilization de un pueblo. Pero para ,todo esto, Excmo. Señor, se necesitan recursos materiales, muchos recursos, y es preciso convenir en que la Provincia de Puerto-Rico no los tiene. Iloy nace la Diputacion Provincial á la vida pública, y nace pobre y desnuda; sin hogar donde albergarse, ni sillas siquiera donde sentarse para celebrar tranquilamente sus sesiones. O la Ley está obscuramente redactada, 6 todos los recursos de la Diputacion Provincial quedan reducidos á las rentas 6 productos de los bienes de la propiedad particular de la Provincia, y estos en Puerto Rico son ningunos 6 tan pocos, que ni siquiera vale la pena de enumerarse. Quédale pues á la Diputacion Provincial como iínico recurso para emprender su grande obra, la derrama sobre los pueblos de la Isla de las cantidades necesarias para cubrir presupuestos, y á la clara inteligencia de V. E. no se oculta cuan impolítico sería que la Diputacion Provincial comenzara sus tareas sangrando al pueblo con un presupuesto cuantioso, cuando tan abrumado está por el peso de sus contribuciones. La Iiputacion Provincial, Excmo. Señor, desmayaría de su entusiasmo si tuviera que comenzar su obra de economías y de regeneracion de una manera que tan gravemente habría de comprometer ante el país su autoridad y su prestigio. Con esto no hago mas que apuntar por hoy una idea. La Diputacion se ocupará en su día de esa cuestion, que es una de las mas graves é iniportantes que pueden ofrecérsele, y propondrá á V. E. lo que considere mas conveniente para salvar una dificultad que tanto afecta al porvenir de la Isla. Por de pronto, la Diputacion espera que el Gobierno la ayudará con sus recursos materiales. El Estado es el padre de la Provincia; y así como un buen padre ayuda al hijo que ha cnm• plido su mayor edad y piensa establecerse, así el Estado debe tender una mamo protectora á su hija la Provincia cuando es pobre y la pone en estado. Mas no es solo el auxilio de sus recursos materiales lo que espera la Diputacion Provincial del Gobierno. Tambien espera, y con su patriótica conducta no duda conseguirlo, que el Gobierno prestará su cooperacion y el concurso de su influencia moral, sin la cual no es posible que la Diputacion realice la elevada mision que está llamada á cumplir en el porvenir de esta Antilla. SIn el apoyo moral, sin la autoridad y el prestigio que habría de prestar á la Diputacion Provincial la protection del Gobierno, todos nuestros sacrificios serían estériles, y no podríamos realizar el pensamiento de la Ley que como V. E. ha dicho no es otro que el de fomentar loe intereses moral y materiales del país, pa-


TOMA DE POSESIÓN Y APERTURA DE LA DIPUTACION.

39

ra honra y provecho propio, y para honra y gloria de la gran Nacion Española. Concluyo, Excuso. Sr., dirigiendo á V. E. una súplica con la la que estoy firmemente persuadido de que interpreto fielmente los sentimientos de mis dignos compañeros. Ruego á V. E. encarecidamente, que al dar cuenta al Gobierno (le S. M. el Rey de la instalacion de la Diputacion Provincial en esta Isla, le envie V. E. un vóto de gracias en testimonio de la gratitud del país por las reformas iniciadas en nuestro estado social, económico y político. Decid Señor, al Gobierno de S. M., que la Isla de Puerto Rico, no tiene mas que una sola aspiracion : la cfe sentarse en el gran banquete Nacional al lado de sus hermanas las demás Provincias españolas: que queremos ser ciudadanos españoles y usar de los mismos derechos de que gozan los altivos Aragoneses, los fieros Catalanes, como todos los demás pueblos que cobija la gloriosa bandera de Castilla: que como buenos españoles participemos de las penas y ele las alegrías de nuestra Madre patria y nos condolemos profundamente de esa lucha fratricida que amenaza desgarrar las entrañas de nuestra Madre comun, y matar los gérmenes ele poderío y de grandeza que encierra en su noble seno, la gran Nacion Española. Decidle por último, Excmo. Sr., que las mil quinientas leguas de distancia que nos separan, no son bastantes á entibiar nuestro amor y nuestras simpatías por la cuna que vió nacer á nuestros ilustres progenitores; y que en prueba de nuestra leal adhesion, elevamos al cielo nuestros mas fervientes votos por la grandeza y prosperidad de España, por las glorias nacionales, por la consolidacion de la libertad y del órden y por el afianzamiento sobre sólidas é imperecederas bases ele la grande obra de la revolucion de Setiembre. Libertad, órden, progreso, moralidad y justicia. Estas solm, Excmo. Sr., mis aspiraciones, esas son las aspi raciones de la Diputacion Provincial y las aspiraciones del país. HE DICHO. Terminado el discurso del Sr. Vice-Presidente, el Excmo. Sr. Gobernador Presidente contestó dándole las gracias con vivísimas frases, añadiendo que mientras él dirijiera las nave del Gobierno de esta Isla, aquí no se haría otra cosa que dar exacto cumplimiento á las Leyes que emanaran del Gobierno Supremo de la Nacion. Que si algun dia viniesen leyes y disposiciones contrarias al engrandecimiento de este país, con toda sinceridad y franqueza manifestaría á S. M. el Rey Amadeo I, que PuertoRico había ejercitado con perfecta calma los derechos que consagra la representacion popular, y terminó diciendo que esta provincia será siempre española y mientras se halle á su frente, no se pondrá obstáculo alguno á las leyes y disposiciones que procedan de los poderes soberanos de la Nacion, ciñéndose á cumplir extrictamente esas disposiciones, ni mas ni ménos. El mismo Excmo. Sr. Presidente, concluida su peroration, manifestó que con motivo de las fiestas de la Semana mayor que


4v

LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERL 1ND. ,jueves

principiaban al din siguiente, quedaban suspendidas las sesiones trece del corriente, con lo que de la l)iputncinn hasta el terminó el acto que firman cl Excmo. Sr. Presidente, los Seilores Diputados presentes conmigo el Secretario de que certifico:— Gabriel Boldrich.—José S. Quiñoieez.—Nicolás Aguayo.—Manuel Andino.—T'dro Gerónimo Goico g Sabanetas.—Francisco J. Hernóndc_.—Gal:riel P. Cabreru.—José García .1aitin.José Pablo Mora 1(5.—Leonardo Igaravides.—Pablo S(1('.—Julian. E. Blanco. —José G. Padilla.Ramon ítYadal.—Isidoro Cintron.—José de Celis Aquilcra.—.losé Dfarcial Qviñoncz.—José 1'argas.Eduardo Quiñonez.Joaquin Poicer.—Pablo Rodriguex.Félic S. Alfonso.—Salvador Carboncll.—,Juan Morera Martinez, Secretario. Y para insertar en el Periódico oficial de esta Provincia, libro la presente visada por el Excmo Sr. Presidente, en PuertoRico á 3 de Abril de 1871.—Juan Morera Martine:, Diputado Secretario.—V° B°, BALDHICII. LA TOMA DE LA CAPITAL POR CT?MBERLAND. EXTRACTO DEL INFORME DEL CONDE DE CUMBERLAND. (Del Purchas His Pilgrfrnc&Edición de 1.625, vol. 4, págs. 1150 -1196. )

el

Esto resuelto, embarqué rni gente en seguida, después de haberle pasado revista: y di orden de levar anclas. Teniendo todas las cosas bien dispuestas, y deseando ímicamente estar seguro de un sitio apropiado y cómodo para desembarcar, mis contramaestros y capitanes de navío indicaban se fuera bordeando las islas Vírgenes, como lo hizo sir Francis Drake cuando estuvo por aquí. Y yo encontrando este camino mfts cierto y seguro me decidí por esta ruta, deseando ser el primero en apoderarme de Puerto Rico, aunque fuese el segundo en costear las Vírgenes. Y el quinto din por la mariana mandé a llamar al Capitán Lanckton y a Knotsford que era jefe de un galeón, muy experto en estos mares, y habla sido piloto con John Hawkins en la expedición en que falleció, y les envié en una embarcación delante de la escuadra a escoger sitio para desembarcar, antes que llegara la noche, y yo quedé con la flota a la capa, hasta que llegada la noche hice desplegar velas y reunirnos a ellos en un sitio escondido en la ronda nocturna. Pero ellos encontraban el sitio malo, porque el lugar que ellos querían descubrir estaba más adelante de aquel en que se encontraban entonces, y que era preciso aprovechar la noche para llegar a él y para amedrentas con nuestra llegada, virar a sotavento y esperar y no hacer nada más. Por cuyo motivo, me mantuve al viento capeando hasta llegar la mariana, y estando cerca de la costa me pareció ver un magnífico desembarcadero, pero los que estuvieron con sir Francia Drake me dijeron que era imposible surgir allí por ser viento contrario. Entonces, tomé mi bote y llevé conmigo a sir


LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

41

(sin

John Berkicy, re remó hacia all y lo encontramos no solamente a propósito, sino a nuestros propios ojos una hermosa bahia arenosa, qm' se extendía a lo h:go de la costa hasta venir a ser pegaeño cerca de la población. Contento y satisfecho con esta ojeada regresé a bordo y di orden a todos los Comandantes presentes de desembarcar por allí. Sin embargo, algunos de ellos hicieron muchas objeciones contra el desembarco en aquel sitio. Primeramente, qa'c habría que caminar mucho por tierra. Ademís, que ninguno conocía el camino. Y últimamente, si el pueblo estaba en una isla, como habían oído referir con frecuencia, nos verianios forzados a regresar a bordo, no habiendo encontrado camino para penetrar en él. Caballeros, les dije, una buena voluntad hace largas caminatas fácilmente. Yo he estado enfermo, y todavía no estoy fuerte; ustedes no irán más allá ni más aprisa de donde yo vaya primero; no necesitamos guías, pues son mejores nuestros ojos; el pueblo está del lado del mar y bajando nosotros del mar no veremos otra cosa sino hermosas bahías arenosas y el camino que a ellas conduce, así más cerca podremos desembarcar seguros en cualquiera parte de sotavento, tal que nos lleve por la mano como hasta aquí lo hemos hecho y hallaremos una buena vía por donde entrar en la población. Pero siendo todo incierto, yo pienso tomar este, porque yo creo seguramente que Dios nos dirige en este descubrimiento, porque estoy seguro es el mejor de todos los que me han indicado. Y para vuestro último argumento, ele que si e. una isla no podremos entrar en ella, con razón es de poca monta, porque ustedes ven que nuestros botes pueden conducirnos a ella y cuando vayamos pasaremos por cualquier agua por profunda que sea: y en los sitios bajos los cruzaremos nosotros mismos. Así, pues, satisfechas completamente todas vuestras objeciones. permitidme no hablar más. Que vuestros hombres ocupen los botes y colocaos en el orden que os lie indicado. Yo iré delante en mi bote y cuando ustedes vean que desplego al viento el pabellón nacional haced aprisa lo mismo y tomad tierra. Esto realizado con corazón y valor, os aseguro que al apoderarnos de la virgen PuertoRico estamos en posesión de la llave de todas las Indias. Y aunque allí no existan ahora muchos millones como cuando una gran fuerza nuestra atacó la ciudad, sin embargo, yo os aseguro que es un pueblo rico. El año pasado tuvo diez y- ocho barcos cargando geugibre y azúcar. Yo os aseguro que esa isla tiene minas de oro; y aunque estas sean motivo bastante para atraeros al combate, empero yo no os lo he dicho todo. Siendo ustedes soldados y con el valor de soldados querrán, no lo dudo, obtener allí un gran provecho. Es la opinión de hombres experimentados dispuestos a llevar adelante esta empresa por poderosa que sea la resistencia. Pronto, con justa causa, estaremos orgullosos de haber tomado la ciudad. Y, creedme, que la tomaremos, ahora que vemos donde podremos desembarcar quietamente, pues los soldados indígenas viven al placer y no defenderán sus líneas; porque si ellos viven dos o tres en la isla adquieren con la labor trabajo algunos por parte de ellos) todo lo de su>S esclavos


42

LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

al

quieren. Así, pues harán una gran demostración y habrá un combate sangriento; pero terminará pidiéndome la paz. Esto dicho, los Capitanes fueron por sus hombres, comunicándoles mi resolución. Y tan pronto viéronme bogar hacia la playa todos me siguieron como había ordenado. De este modo desembarcamos el dia seis en el más hermoso de los sitios, sin mojarse nuestro material ni haber visto ningún enemigo. Con estas ventajas, todas nuestras tropas fueron pi stas en buen orden, constituyendo una gran fuerza, desapareciendo la pequeña resistenscia que hubo principio contra este plan. El sitio escogido estaba a algunas leguas de la población, hacia la cual marchamos con todo el gran calor del día, por un camino arenoso, siempre a nuestra vista el caserío que se destacaba en lo alto de una colina, cada vez más próximo. Habiendo caminado unas tres leguas, divisamos seis o siete hombres a caballo, que patrullaban y que se incorporaron a diez y seis o veinte, alejándose todos al galope. Al poco rato de caminar encontramos un negro, que nos ofreció voluntariamente sus servicios, que yo acepté gozoso, pues Ine aseguró que me conduciría a la población; pero ni habla español ni lo entiende. Fuimos conducidos por él a la entrada del mar, que circunvala la isla donde está el pueblo, que yo calculé tomarlo con los botes. Nos detuvo un baluarte del lado de la isla, cerrando la entrada cinco piezas de bronce. La entrada sería de unas sesenta yardas y un poco adentro de ellas estaba completamente obstruida con estacas amontonadas. Siendo así, no nos era posible apoderarnos del pueblo en tanto aquel sitio estuviese en poder del enemigo. Entonces, saqué en conclusión el razonamiento, de que estaba seguro había otro buen camino por donde habían desaparecido aquellos ginetes, que poco antes habiamos visto; y ordené que el mudo guía, que no enten diamos, nos llevase por donde los hombres a caballo habían huido. Cuando me apercibí que el negro me había entendido le seguí a través de una selva enmarañada, que peor no la había visto en mi vida, y a la larga vine a caer a retaguardia de toda mi tropa. Y visto que se hacia tarde me repugnó esperar más tiempo y puse en marcha el regimiento de John Barkley y dl orden al mío para que viniera en pos de él no habiendo sitio ni tiempo para mudar de lugar. No habiamos ido muy lejos cuando encontramos el camino que siguió la caballería que habíamos visto antes, y siguiendo por él, llegada la puesta del sol, alcanzamos un estrecho puente, con una fuerte puerta, cerrada, con postigo, además dos cortaduras en la vía, y más allá, del otro lado, una casa con ordenanza y cinco españoles que la defendían. Cuando yo y sir John Barkley hubimos reconocido el sitio, supimos por otro negro, que con nosotros venía, que había poca agua en aquel brazo de mar y que podiamos vadearlo a pie. Y nos dijo que permanecía el vado bajo durante dos horas todas las mañanas, entonces retornathos a una pequeña planicie; por la cual habiamos pasado antes, y donde descansaba nuestra gente y el otro guía, porque juzgué mejor prepararla para entrar en combate a la maSana siguiente.


LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

43

CAPITULO III. Una I?elaci'.0 del viaje a Puerto Rico, escrito por cl reverendo doctor Layfield, el señor Capellán de la e.rpedieión. Muy abreviada.

no

Llegada a las islas Virgen es.—El jueves pudo su Señoría hacer rumbo hacia las Vírgenes, el sábado por la ivaiiiana estaba a la vista de ellas v al medio día echó el ancla. Su Señoría desembarea uno v mil hombre.—E1 día de Pentecostés por la mañana, temprano, porque había un lugar a propósito para aterrar, nuestras fuerzas desembarcaron y fueron a la playa, y allí su Señoría les pasó una completa revista. La gente estaba contenta, aunque habían pasado sus trabajos. Serían al rededor de mil hombres. El discurso que pronunció su Señoría está en la anterior relación del Conde de Cunibcrland, y por tanto se omite, aquí.— Habiendo sido las Compañías adiestradas y organizadas para el combate, los Capitanes ordenaron a los tambores tocar llamada, y las tropas fueron conducidas a uti sitio a propósito de donde todos pudieran oir bien a su Señoría, quien se hallaba al lado de una roca y luego se subió a rara gran piedra, cuyo tamaño añadido a su natural estatura le ponía a un nivel superior sobre las Compañías. Entonces les pronunció un interesante discurso. Véase antes los nom bres de los capitanes y comandantes aquí omitidos.—Reembarcada la gente, y con un día de navegación hacia Puerto Rico, empezó su Señoría a desi ner lo. Oficiales que cmponían de ochenhabían de mandar las Compañías. Estas ta hombres. Y si alguna estaba incompleta había gente excedente para completarla. Por todos eran doce compañías. Había una buena cantidad de gentiles hombres, que seguí:ui los colores de su Señoría, comandados por el Capitán Bromley. La compañía de sir John Berkley también era de ochenta soldados. El ejército que iba a combatir llegaba, pues, a unos mil hombres. sin contar los Oficiales excedentes. Antes de embarcar la gente, despues de la comida, se discutió si se hacía el viaje a tr,wés de las islas Vírgenes o por los Pasajes. Había soldados y marineros que habían pertenecido a la expedition de Francia l)rake. Fué reconocido el camino por las islas Vírgenes como el mAs corto, pero tuubién no podíamos negar que era .e1 rrráis peligroso. por ser muy estrecho, como de la anchura del Támesis en Londres. Sin tener la seguridad de un viento favorable permanente. El camino a través de los Pasajes fué reconocido como el más largo, pero no peligroso. De modo que no teniendo grao prisa lo mejor era tomar el de los Pasajes, por ser el más seguro. Entonces, dijo su Señoría: "Prefiero ser el primero que tome a Puerto Rico y luego el se• gundo que haya pasado por las Vírgenes. Descripción de las islas Vírgenes.—Las Vírgenes son unas islas deshabitadas; algunos creen que carecen de agua, otros que es esa la Bausa y que hay allí abundancia de ese líquido. El suelo es estéril y escarpado, algo parecido al de las islas Bnr.


44

LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

lings, pero mucho más arenoso y cálido. Entre estas islas esparcidas hay una llamada Ts?a de Pájaros por la abundante de aves marinas en aquel lugar. (1) Inereible abundancia de ace8.—Tan abundante es de aves aquella isla que jamas podría la sociedad L'nglish Donccoate agotarlas y cualquiera podría simplemente cogerlas y llenar canastos de ellas. E: a misma tarde izamos las anclas y atrave:aiuos los Pasajes al caer la noche. E.rplorucihn de surgidero ,J urden de descmburenr.—En la tarde dcl Lunes estábamos ya bastante cerca de Puerto Rir•n, y :n►estro deseo c:Y s llegar en la ►!!adrugada del siguiente día, sin ser descubiertos. Pum' esto, los escncli s y exploradores fuerosm enviados a buscar un desen►b;ucade:-o y después que lo em•ontraran que retornaran a bordo. cría la inedia noche. El mayor cuidado de :a! :+cito;íºI en ac1Ucllos días había sido luu•er llegar a tierra su gente so no y salva ; pues no c'•udaba hallar un buen canino cn tierra hacia la poi aci(in una vez que desen!barc•aro si impedisr_ento. En tal virtud, ordenó que sir John Berkley le acompa►lara, tomó uu bote y con Berkley y un patrón se fué en I us: a i?, en des : irarcadero. Después de nn corto tiempo volvió al barco, tan mojado, que tuvo que mudarse de sopa; no obstante dió orcica persoualwcssle de qne todos los i':; ti tanes enib rcaran sus 5O1(10do5 en los botes y tomaran tierra', izando sus hauderas. Desembarco en Puerto Rico el G de .1ussio.—El Marte G de Junio, a las ocho de la noche, el Regimiento de su Señoría y grao parte del ele sir .John Berkley, fueron desembarcados. Formarían por todo cerca de mil hourI e,.. Tan pronto se dió la ord:•n, empezamos la marcha, unirndosenos la ('ompaiTht ele Expósitos. dirigida por el Capitán Andrea, c•umaudaute de la l2owpailía privada de su Seil!orío, que habían sido tamhiéu puesta en batalla por el Capitáus Power, tcuiente coronel del Regimiento ele su he florín. Marelnábaiuos por la orilla del mar, unas veces en tierra firme y otras en arena hrámeda; l►e'o de todas maneras fué una urarclsa corta, cerca de tres leguas, hasta que topamos con un negro, que esperabanms fuera nuestro guía, lo quo él aceptó. Pero no habla bien ni el inglés ni el espaüol y adennás estaba muy asustado. Así es que por un largo espacio de tiempo nos guió por un camino extraviado, pues íbamos a través de rocas y colinas, (tile era imposil)le casnivat• por ellas. Por fin, de c►stee las colinas donde estabamos divisamos la isla donde está, el pueblo, y un brazo de mar, de la anchura de un tiro de casón. En el otro lado había un fortín con cinco grandes piezas de artillería y algunos, aunque no muchos, mosqueteros, los que la tarde anterior habían descubierto nuestra Armada y en la niaiiaua, en que desembarcautos, algunos soldados de caballería nos habían descubierto, y vinieron a explorarnos a ver cuantos eramos. •linos y otros ideamos poner cierto número de mosqueteros en las rocas de modo (1) Son 40 islfllas, que Colón descubrió en su 2q viaje: las llamó las Once mil virgenea. Pertenecen a Inglaterra Tortola, Anegada, Vtrgen Oorda, etc.-C. v T.


LA TOMA DE LA CAPITAL POS CUMBERLAND.

45

que pudieran batirse con el fuerte. Esta idea la creimos realizable, y luego se llevó a cabo, pero fué rechazada porque no habiamos recibido dairo alguno del fuerte y todavía no sabíamos cómo seguir adelante, pues la manera de cruzar aquel brazo de mar nos era desconocido y nuestros botes aun no habían encontrado un desembarcadero cerca del fuerte. Y mientras estábamos cerca de la bahía, que era llana y de poco fondo, agotando nuestra imaginación para ver qué camino tomaríamos para llegar al pueblo, recibimos uno o dos balazos, de gran calibre, aunque sin dallo alguno, del otro fuerte situado en la parte más estrecha del mismo brazo de mar, siendo este el único pasaje que se usaba para ir de la isla donde nosotros estabaros a la otra donde se hallaba el pueblo. Aegroa extraviados.—Estando el negro más tranquilo y aguzando el poco ingenio que tenía, al fin con mucho trabajo, nos hizo entender que había otro camino, pues en el que estábamos no era el paso directo; y haciéndole amenazas y promesas si nos llevaba por mejor vía hacia el pueblo, empezó a guiar de nuevo y nosotros a seguirle, pensando en la victoria aunque con los cuerpos cansadísimos, pues habíamos estado marchando desde la mafiana hasta muy cerca del obscurecer, y sin embargo, no pareciamos estar cansados. Mala marcha.—I'or fin, a través de senderos vírgenes, y otra, veces ni por veredas, saltando entre hoyos hechos en la maleza, capaces de detener a la persona más, audaz, el negro nos llevó a un camino bastante arenoso. Pero con todo, después de tan enrevesada marcha, estabamos muy lejos de acercarnos al fuerte por donde debíamos pasar, así es que algunos de nuestros leaders. después de tan larga y penosa cominata empezaron a desmayar. de manera que se alió orden de que parase la vanguardia, hasta que I)ios quisiera d^ nn modo o de otro ayudarnos a seguir nuestra marcha. Daba risa ver los caballos tan cansados, sin sillas ni bridas, antes pareciendo los mejores caballos de Inglaterra. Por último, salimos triunfante de aquel camino y nos vimos muy cerca del tan anhelado puente, pero era ya tan tarde que juzgamos imposible pasarlo aquella noche, estando, como creiamos nosotros, fortificado en nuestra contra. Solamente las Comp rfilas tenían orden de sostener una guardia, hasta que su Señoría en persona con sir John Berkley fuesen, lo más silenciosamente posible, a explorar aquel sitio. Encontraron que era estrecho y que tenía un camino largo que venía a salir a un puente, el cual ponía en comunicación una isla con la otra. Puente y barricada.—Se vió que el puente había sido volado y que al otro lado había una fuerte barricada, un poco más allá del fuerte. No pudimos saber cuántos hombres la defendían. Reconocimos que era imposible vadear aquel trozo de mar si no estaba la marea muy baja. Honorable ambición de sir John Berkiey.—Nos sentamos y recostamos en una gran duna, y con agua fresca que el primer negro y luego otro encontramos, nos pudimos refrescar. Algunos tenían un poco de pan. Su Señoría no escaseó su provisión ; .


46

LA TOMA DE LA CAPITAL POR CVMBERLAND.

su alojamiento esa noche fué su rodela; yo me acosté a su cabece ra y creo que esa noche ha sido la mejor que he dormido. A la madrugada, dos horas antes de amanecer, la alarma fué dada silenciosamente, oyéndola nosotros en seguida, pues dormían con un ojo alerta. Las Compañías fueron ordenadas inmediatamente, olvidando cada hombre el cansancio del día anterior, tan grande era la disciplina. Entre su Señoría y sir John Berkley hubo un pequeño altercado respecto a quien le tocaba dirigir el ejército ese día. Sir John Berkley quedó conforme en que lo dirigiera su Señoría. El ejército fué dividido en dos Regimientos. Su Señoría tomó el mando para estar mái ceica cuando se diese la orden de pelear. Púsose en marcha el Regimiento que comandaba su Señoría siguiéndole el de sir John Berkley. Todos llevaban armadura. El aspecto que presentaba el asalto que se iba a dar no era muy satisfactorio. Combate entre ingleses y españoles.—El centinela español pronto descubrió la marcha de nuestra Compañía y dió la voz de alarma. Empezamos el ataque bastante bien y quien hubiera visto hubiera aplaudido. Dos horas duró el asalto y Nuestros enemigos no estuvieron ociosos; y aunque no descansamos un solo instante, no nos fué posible atravesar la puerta del puente. La bóveda de la puerta estaba tan fuertemente construida que no nos fué posible derribarla y entonces determinamos vadear el trozo de mar, para poder seguir adelante Peligro accidental de su Señoría.—En esto, su Seiioria, por culpa de haberse caído el soldado que iba delante llevándole la rodela, tropezó y cayó al agua, casi con peligro le ahoga-'se; pues su armadura era tan pesada y le oprimía tant ;, que el Sargento Mayor que por casualidad le seguía pasó mucha trabajo para sacarlo del mar. Cuando lo sacó había tragado tanta abaa salada, que se puso malo; y sin llevarlo muy lejos hubo necesidad de acostarlo encima del puente, hasta que habiéndose recobrado un poco le llevaron a un sitio de mayor seguridad, donde las balas dábanle amenazadora serenata, pero sin alcanzarlo. Habieud) llevado a su Señoría a este pequeño sitio, del cual no era posible cambiarle hasta que cesara la batalla, sir John Berkley tomó el mando de su Regimiento, el cual se componía de cerca de tres mil hombres. Los proyectiles ingleses no cesaban de batir a los españoles, quienes no disponían de tantos brazos como nosotros. Pero, así y todo no se quedaban atrás en devolvernos estos mensajeros de muerte. Además de seis piezas de gran calibre que disparaban sobre la bóveda del puente tenían algunos mosqueteros. También cerca de la puerta había una pieza de artillería de gran tiro, que nos hizo mucho daño, más que ninguna de las otras, causándonos varias bajas en la Compañia. Valientes asaltos a la puerta.—Por fin nuestros soldados llegaron frente a la puerta del puente, y con fuertes maderos, a falta de mejores instrumentos, empezaron a combatirla a fin de derribarla. En las baterías y troneras fueron rechazados nuestros soldados por las picas de los españoles; y habiendo roto las pro-


LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

47

pias, con las manos desnudas se empeñaron en apoderarse de las de sus enemigos y en romperlas. Valor de sir John Berkley.—Imposible se hacia franquear la entrada. Entonces sir John Berkley, intentando descubrir un paso por cualquiera de los lados de la puerta, empezó a nadar a la descubierta, avanzando tanto que si las fuerzas le hubieran abandonado, seguramente se hubiera ahogado. Algunos de los soldados que llegaron hasta la puerta, empezaron a pedir picas a sus respectivas Compañías. Estas peticiones fué como una orden, y prontamente recibieron las picas. Su Señoría en peligro.—En este estado las cosas, la Compa fía de su Señoría llegó hasta la bóveda y también su Señoría que se recostó, aún enfermo, en un sitio no mellos peligroso que donde se combatía. Estaba como a la entrada de una brecha que se va a tomar por asalto. Obstaculizado por la marea.—Sin darse cuenta, la marea empezó a subir, con tanta fuerza, que llegando al principio a nuestros pies al poco rato nos llegaba a la cintura. En esto empezó a amanecer. Algunos creyeron que la venida del dia era una ventaja, cuando no fué más que un perjuicio, porque el enemigo fijó mejor su puntería y tuvimos más muertos. Los españoles recorrían la bóveda y nos atacaron con mayor rudeza obligándonos a retroceder. Ni Dios ni nosotros queríamos derramar más sangre; de modo que las Compañías se retiraron al lugar donde habíamos pasado la noche. Los cirujanos curaron los heridos, que no eran muchos. Los muertos se enterraron. Entre todos lle gaban a cincuenta bajas. Ningún Comandante fué muerto o herido. Solamente dos Tenientes: el teniente Cholmley, que había servido valientemente en el asalto y el teniente Belings. Las pérdidas del enemigos fueron parecidas, excepto en los asaltos que tuvieron algunas más bajas. Descansada la tropa, regresamos a la playa, donde su Señoría había ordenado desembarcaran algunos víveres. Su Señoría pasa a bordo. — Su regreso y segunda entra gema. — Buen resultado de la trama. — Barco perdido. — Después que su Señoría dió un poco de descanso a los solda dos, fuése a bordo, tan gravemente enfermo que todos temíamos por su vida, con el propósito de descansar aquella noche, pero su mente estaba tan trabajada, que le fué imposible el reposo, volviéndose otra vez a tierra a poner en eje cución un plan que traía y que había meditado largamente. Era, desembarcar tropa en el otro fuerte. Para efectuar este plan, dió orden a uno de los barcos que marchara directo hacia la playa, aunque, como después se probó, con peligro aparente de naufragar. Pero la orden había que cumplirla, costase lo que costase. Por otra parte, había entre las rocas y al otro lado del fuerte ( aquel que habíamos visto en un principio, a través del brazo de mar, donde no pudimos llegar) cerca de cincuenta mos queteros, colocados muy bien para batirnos cuando recibieran orden. Mientras tanto se embarcaron en los botes los Capitanes Coach y Druel con doscientas picas, dirigiéndose al terreno al


48

LA TOMA DB LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

ro,

otro lado del fuerte, entre éste y la población; y haciéndose un desembarco, esperar el resto de las fuerzas que tenían que desembarcar, silo creían necesario, y sino marchar rápidamente y atacar el fuerte por un lado, mientras nuestros soldados lo asaltaban por el otro. Este plan obtuvo el gran resultado, pues en menos de una hora, desde que fué emprendido, unas veces los barcos y otras los mosqueteros, habían batido el fuerte de tal modo, que nuestros botes llegaron a tierra con toda comodidad. En corto tiempo el enemigo abandonó la defensa de aquel sitio, sin pérdida entonces de nuestra parte de consideración. Unicamente, un muerto, tres heridos y un barco que se fué contra las rocas y naufragó. La orden de su Señoría era un sitio en regla, contando con las fuerzas de que disponía. Loa botes se replegaron en un buen lugar de la isla principal y desembarcaron los soldados entre el puente y el fuerte rojo, vulgarmente llamado Mata-Diablo. El fuerte rujo, llamado Mata-Diablo.—Españoles derrotados. —Los ingleses toman el fuerte.—Otro fuerte abandonado.—Nuestros soldados desembarcaron felizmente un poco distante del fuerte rojo, donde los españoles estaban preparados para recibirnos; pelearon gallardamente por un corto espacio de tiempo, pero encontrándose en menor cantidad que los nuestros, hicieron una brillante retirada, hasta llegar al bosque, donde hicieron su primer alto . Nuestros hombres marcharon directamente hacia el fuerte, el cual encontraron abandonado, y allí pasaron la noche. Cuando los botes regresaron donde su Señoría, la luna estaba tan brillante y la marea tan baja que no había esperanza de cruzar el brazo de mar hasta el próximo flujo de las aguas. En el fuerte ►io había luz. Su Señoría dijo a sir John Berkley que había tomado el fuerte para abandonarlo. Algunos hon►bres pasaban del fuerte a la fragata. Su Señoría acompañó a sir John Berkley hasta la bóveda, por no tener mayor seguridad, y el capitán Rubesby, que fué a explorar los alrededores, dijo que el enemigo había desaparecido. Entrada en la isla menor g marcha hacia el pueblo.El casedesprovisto de gente que pudiera llevar armas, fué tornado por los ingleses.—A todo esto se había hecho ya bastante y nuestros soldados necesitaron algún descanso; de modo que las Compafifas fueron llevadas al sitio donde habían acampado la noche anterior, y después de una frugal comida fueron llevadas a cierto punto, donde encontrándose con el Capitán Coach y el Capitán Orrell empezaron a marchar directamente hacia el pueblo. Ahora a nuestra gente le importaba poco lo que pudiera suceder, encontrándose caminando sanos y salvos en la isla menor. Era de noche cuando se emprendió la marcha y al romper el día llegamos al pueblo . Era el Jueves, 8 de Junio. El camino estaba muy selvoso a anibos lados, tuvimos que ir in filas. Desde el fuerte al pueblo hay milla y media, pero siendo el camino tan propio para emboscados, y para la manera imprevista de atacar de los irlandeses, no sentimos ni siquiera ladrar un perro, de manera que con un gran sigilo llegamos al caserío, encontrándolo desprovisto de gente que pudiera hacernos resistencia. Fuera de los ancia


I.A TUMA UK LA CAPITAL I'OK l'UMBSRL4YD.

49

nos, mujeres y heridos el resto había abandonado la población, y refugiado como última esperanza en uno de los fuertes del litoral llamado el Morro. El fuerte EL MORO sitiado y tomado.--Descripción del pueblo.—Las minas.Propósitos de mantener el sitio, alterado por a muerte y enfermedades de muchos.—Petición de entrega del fuerte.—Bravata del yobcrnador.Precauciones toradas para saivar la vida de los soldados.—Sir Nicolás Clifford.—Se pusieron guardias por todas partes. Las Compañías fueron acuarteladas. Y los españoles, rezagados, que se hacían prisioneros, entregados a: :'reboste. Entonces su Señoría envió un tamborilero a notittc:ar al fuerte que debían entregarlo para la Reina de Inglaterra, l i que había rnviado a su Señoría que lo tomase.—La respuesta cl~ ; (gobernador fué qu el Rey de España le había ordenado guarll:irlo y que mientras viviera no entregaría el fuerte.—Después de esta notificación, su Señoría empezó cuidadosamente a preparar sus soldados para atacar el castillo, de manera que hubiese la menor cantidad posible de pérdidas. Su Menoría sabía que tendría que dejar allí una buena guarnición y a la vez quedar bien escoltado para cuando se retirase. Por tanto, su propósito era tomar el fuerte sin batirse, solamente forzar a los españoles a rendirse tics pués de un largo sitio.—La idea de su Señoría era doIuin:irlos por hambre, como al fin sucedió; no obstante hizo instalar una batería frente al Castillo, pur si los víveres de los sitiados duraban algo InCts de lo que él se esperaba. Al mismo tiempo dió orden de cortar todos los caminos por donde pudieran conseguir bwtiinentos, mandando botes que p<i•Inanecieran en vigilancia constante entre el fuerte y la isla principal. También se levantaron plataformas y algunos gaviones para por dos partes distintas batir bien los. paredones del castillo. Con tal fin se llevaron dos culebrinas, dos selhi-culebrines y otras cuatro piezas más de artillería pzl:1 formar baterías, entre ellas había una que ha• l►ía herido a sir Nicholas ('aiford poco antes.—E1 Sábado, diez y sia t de .Jimio, estaba todo listo para dar comienzo al ataque. Pe ro, uo queriendo su Señoría empezar en tal día el asalto,,por set día de reposo, se dejó la batida para el Lunes. Justicia de su Reñoría.Soldado desarmado por descortesía y mal trato a una neujer.—Íglesias y mujeres puestas en seguridad.—.goldado castigado.—Comenzado el Lunes el ataque, el ruido que prorincía el combate no era tan grande que no dejara oir la voz de la Justicia. Siempre los soldados se desmandan en casos semejantes y cometen ultrajes y afrentas. Así pasó con los nuestros. Sn Señoría desarnió públicaménte a uno de sus mejores hombres por haber despojado violentamente de sus joyas a una mujer. Pero como esto no fué suficiente ejemplo para el resto de las compañías y su Señoría estabá deseoso ele imponer justicia, ordenó se formara una Corte marcial con la autoridad de todos los Comandantes. Fueron condenados dos soldados a muerte por ofender mujeres y despojar las casas de religión e iglesias. Un soldado que había tratado «'u violencias a la esposa de un español, aunque habla dado grandes pruebas de valor en los combates 54


5O

LA TOMA LE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

y su Señoría lo estimaba mucho, no hubo misericordia para él, y convicto de su crimen, fué ahorcado en la plaza de mercado. Unos cuantos españoles presenciaron la ejecución. El otro reo era un muchacho marino, oficial del Vice-almirante, que había robado unas cuantas cosas de la iglesia, sin orden para ello. P'ué llevado tres veces ante el patíbulo y al fin su Señoría le otorgó el perdón. Estos castigos restablecieron la disciplina militar por completo. Ataque.—Lluvias.—Conferencia.—Condiciones. — Cuando el Lunes empezó la batería a tronar fuerte, los gaviones batían un terraplén que los españoles habían levantado en defensa del pueblo. La gente que defendía el terraplén fué obligada a abandonarlo a la caida de la tarde. El murallón empezó a bambolearse y al obscurecer la batería había abierto brecha. Los españoles abandonaron la muralla, y en todo el tiempo que estuvo funcionando la artillería se vieron n►uv pocos soldados entre el mar y el fuerte, en grupos. Por la tarde se vió que los cañoneros habían gastado todos los proyectiles de culebrina, de modo que fué preciso terminar el día con las piezas menores. Al llegar la mañana no estábamos mejor aprovisionados; pero habíamos notado que el teraplén estaba batido suficientemente, y que con la lluvia próxima, que en dicho país en ese tiempo del año ni es abundante ni escasa, acabaría de derribarlo y caer, por completo, siendo el suelo muy arenoso. Así, pues, los cañoneros recibieron orden, esa mañana, de batir otro punto más cerca todavía del mar. La puerta .fué forzada y la brecha bien formad►►, bien grande, que sin peligro podíamos acercarnos a ella, pero su Señoría quería economizar la vida de sus soldados. Al medio día los españoles enviaron un tamborilero demandando una conferencia. Su Señoría dispuso que dos capitanes españoles parlamentasen con dos capitanes ingleses. P'ué aceptado. 1 se juntaron en un sitio lo mas apartado posible, donde ninguna de las partes podía descubrir las fuerzas de su contrario. Las demandas fueron redactadas en español y escritas en papel. Los españoles pidieron abandonar la plaza con banderas desplegadas, las n►echas en los fusiles y cargados; dejarles llegar a la punta del puente para irse donde quisieran. Además, devueltos todos los prisioneros sin rescate, así como devueltos los negros y esclavos pertenecientes a los prisioneros. Su Señoría rehusú en absoluto semejante concierto; y h-s comunicó que no encontrando ningún placer eu derramar sangre cristiana, él les propondía unos artículos; y si ellos lo encontrs►ban de su agrado, quedaba todo concluido. Los artículos eran los siguientes, entregados por la propia mano de su Señoría a la del Gobernador. Artículos ofrecidos.--La proposición de su Señoría al (lobesnador fué la siguiente: Estoy dispuesto a respetar la vida de usted y las de toda su gente. Usted con sus capitanes y oficiales pueden salir del castillo armados, el resto de los soldados solamente con las espadas y dagas. Permanecerán aquí conmigo hasta que yo pueda darles pasaje para fuera de la Isla, que será probablemente dentro de treinta días. Cualquiera de ustedes, el que yo quiera escoger, irá conmigo a Inglaterra, pero no permanecerá


LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

51

allá más de un mes, pues habiéndose cumplido el objeto del viaje será enviado sano y salvo a España, sin pagar rescate. Se dudaba si había alguien en el fuerte que hablase inglés; de modo que algunos deseaban que los artículos les fueran traducidos al español; pero su Señoría lo rehusó e indicó que los españoles procurasen traducirlo. T como se hacía tarde se les concedió un nuevo plazo hasta las ocho de la mañana del siguiente día para que pudiesen pensar lo que iban a contestar. Se acordó por ambas parles que ninguno intentaría variar las cosas del orden en que se encontraban. A la siguiente mañana, más bien antes que des pu& de la hora estipulada, fueron a donde su Señoría, además de los dos primeros Capitanes, el gobernador actual y el que lo había sido antes, y trajeron con ellos un inglés, que había ocupado un buen lugar en el servicio de su Señoría y que los españoles habían hecho prisionero mientras examinaba una pieza de artillería de gran calibre que había cerca del Fuerte.—Los españoles pedían (como el capitán Lansois y el sargento mayor antes) una audiencia privada de su Señoría, quien sin grandes dificultades se las concedió, para tratar de los artículos propuestos. Los españoles pedían se les dejasen dos banderas, dando ellos promesa en recompensa de que no harían daño alguno en el Fuerte al dejarlo. Entrega del castillo del Aforro, con 400 soldados, a los ingleses.—Ese día el Gobernador y su escolta comieron con su Señoría, y después de comida el uobernador fué y sacó del Fuerte sus Conn pañias (entre todos los fuertes eran cerca de 400 hombres) y en trrgó las llares del castillo a su Señoría ue inmediatameut(. tin jo sus banderas y estandartes y los de sir .John Berkley y los colo có en los topes del Fuerte. Los españoles sin ser saqueados so trasladaron a otro castillo llamado La Fortaleza, situado en el pueblo. El Morro fué tomado el Miércoles veinte y uno de Junia Al día siguiente, Jueves, se ordenó que la flota entrara en la bahía El Morro es hacia et pues hasta entonces había estado fuera. litoral muy poderoso. Está fortificado con buena artillería y es suficiente para destruir el mayor enemigo in►aginable. Es absa lutamente imposible a los buques penetrar en la bahía contra 1~ voluntad del Fuerte, pues sería hundido en el instante que ló intentara. La navegación fuera de la bahía es muy peligrosa, segfn pudimos observar por la pérdida de muchas anclas y cables, Tuvimos algunos barcos en peligro de naufragio y perdióse uno. El Fuerte por la parte de tierra no es tan poderoso como por ls parte del mar; pero está bien preparado para sostener un largo sitio. Descripción de la ciudad de San Juan de Puerto Rico.—Aire fresco.—Grandes rocíos.—E.rtensión.—Iglesia Catedral. — Ventanas sin cristales.Paertas.—Ei coro en la parte baja de la. igleaia.—Capillas.—La población tiene muchas calles.—Las casas fabricadas a la usanza española, de dos pisos solamente, pero muy sólidos, las habitaciones grandes y buenas, con grandes puertas en lugar de ventanas, para que entre el aire fácilmente, cuya brisa es perenne. A las ocho de la mañana se levanta ordina-


Jt

LA TOMA Lñi LA CAPITAL YWc I:USIBhBLAD.

riameille una fresca brisu (como ellos le llaman) y sopla hasta las cuatro o cinco de la tarde, de modo que las casas en todo este tiempo permanecen muy frescas. De las tres a las seis de la tarde hay mas calor y es necesario vestirse con ropa ligera. De esa hora a la media noche aumenta el estado caluroso de la atmósfera, y dicen, que es peligroso permanecer al sereno, porque hace mucho daño, y verdaderamente, los soldados que durante la noche tenían que quedarse fuera al relente, cuando se despertaban encontraban sus ropas mojadas.—El tamaño de la población en circuito no es tan grande como el de Oxford, pero mucho más grande que todo Portsmouth, dentro de las fortificaciones, y a la vista mucho más hermoso. En todo este espacio hay muy poco terreno, pues han estado fabricando sin cesar en estos tres últimos años. La iglesia catedral es tan buena como cualquiera de las catedrales de Inglaterra y tal vez más perfecta y más hermosa: tiene columnas proporcionadas formando dos naves laterales y la nave principal llegar hasta el altar mayor. Es más obscura que las iglesias comunes en las provincias inglesas, pues tiene pocas ventanas, muy estrechas y sin vidrieras, como están todas las ventanas de la población. La mayor cantidad de luz se recibe por las puertas, dando la puerta principal hacia el mar, desde ella se distinguen los barcos entrando y saliendo en la hermosa bahía. Las otras dos puertas, están al lado de la principal. Hay otra lateral que conduce a la casa de los Obispos, y otra que lleva al coro. Difiere el coro y su distribución de la moda inglesa. La silla del Obispo está levantada tres pies sobre las demas y hecha a propósito. A cada lado se ven asientos para seis prebendados y sitios para cantantes y coristas. Tiene un hermoso órgano. A cada lado de la puerta del coro un pobre confesionario, sobre el órgano está levantado el púlpito, bastante bueno, y en lugar apropiado. A cada lado de las puertas laterales hay una pileta de agua bendita para los que entran en el templo. En el rincón suroeste, cerca de la puerta principal hay una hermosa pila bautismal, muy bien trabajada y adornada. Esta iglesia está consagrada a San Juan Bautista como toda la isla. Adeinfis de la in►ágen de San Juan liay otras cuantas, cn particular urnas, habiendo prohibido su Señoría a los soldados despojarlas. Hay en la ciudad tambk;i unas cuantas capillas pequeñas consagradas a Santa Ana, Sani:i Bárbara y otras santas. El Castillo.—Además del fuerte que atacamos al principio y que nos detuvo unos días, el cual está algo separado del pueblo, hay al Oeste, del lado Sudoeste de la población un fuerte castillo, fabricado de piedra, cuadrado, que comunmente llaman Palacio dei Rey, antes la Fortaleza, y donde encontramos una gran pro visión de. municiones. Entre este castillo y el Morro hay otro lugar Fortificado, también de piedra de sillería y almenado, a lo largo de la orilla del mar, desde donde se puede batir la bahía. De manera que considerando todas estas cosas fué la poderosa mano del Señor la que con la pérdida de dos hombres solamente, heridos de una pieza de artillería, se nos entregó una fortaleza de tanto poder a tan pequeña tropa: afín más si se considera que


LA TOMA Dia LA CAPITAL POR CUMBLBLAND.

~$

nosotros no llegamos de improviso a aquel sitio, pues los españoles tenían aviso anticipado, lo menos hacía un mes; y del lado dcl mar por donde suelen atracar los botes de la bahía habían abierto una gran zanja para impedir nuestro desembarco por ese lado, pero Dios nos procuró otro camino mejor. Monasterios.—Existe también un monasterio hermoso situado al norte del poblado, un poco distante del caserío. Está fabricado de ladrillos en un espacio cuadrado. Tiene iglesia y salón todas las celdas necesarias para el prior y la comunidad de frailes. Parece que no está terminado aún, pares tiene un claustro sin techar. Los frailes habían huido todos, excepto uno, que noti dijo en latin muy interrumpido que ellos eran Dominiearutn. ordin.is predicatorum r►~endiecrntum. La situación de este edificio es espléndida, deliciosa, sobre una colina desde donde se divisa el mar por tres partes. El terreno arenoso y ligero parecido a los campos de arroz de Inglaterra. La atmósfera caliente, más eficaz en la acción que en la percepción. Tienen librería, con bai llantes cubiertas los libros, pero allí se apolillan y pierden: llores o frutas abrillantadas en Inglaterra, pero aquí pierden su cu bierta y los confites ingleses se liquidan. Este sitio es muy saludable. Aquí se habla mucho de la muerte, cauro si hubiera algún sitio en el mundo libre de este mandato de 11ios. Pero ui:r informaron, que en diez y siete meses no habían muerto más que dos frailes, de muy avanzada edad. Los que vimos de 80 y 90 años de edad estaban muy fuertes de cuerpo. Bosque de árboles desconocidos.—Lo restante de esta pequeña isla (al menos media legua de largo) es bosque en su mayor parte. Es de lamentar su falta ale cultivo e industria. Todos los árboles son vigorosamente verdes y ninguno sin alguna fruta, pero tau extrañas que confundirían a los profesores de Botánica en Inglaterra. Entre esos boscajes los caballos y los bueyes se crían gordos y corpulentos, si se les da descanso. Hay también algunos sembrados, en cercados cerrados cuidadoamente, abonados :►I estilo de nuestros plantíos de lúpulos. En las colinas predónaivan los árboles frutales. Los limones, las limas y las naranjas, que hemos visto, se encuentran ordinariamente donde la mano del hombre no las ha sembrado. Dentro y al rededor de la población hay una gran cantidad de palmas de coco, las que además de su excelente fruto dan un aspecto poético y delicioso al paisaje. No hay en esta pequeña isla ningún rio o manantial renombrado; pero detrás de la punta de la isla contigua hay una excelente fuente de agua muy fresca, elegantemente fabricada con piedra cuadrada. Las casas del pueblo tienen aljibe; en algunas hay dos. El agua I1UHCO falta, porque llueve a menudo y abundante en este pals. Y silos hombres no se perdieran ellos mismos con tanta facilidad y riqueza no habría más cosas que desear. Los principales productos de esta isla son gengibre, azúcar y cueros. Además de las minas de oro ignoradas y descuidadas. 1►e dan algunas razones por qué el Rey no ha querido seguir trabajándolas, aún sabiendo que son buenas minas.


54

LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

Por qué las minas están descuidadas.—La primera razón es la mucL1 cantidad de oro, pues dicen que al encontr :.r tan1,: el 1)escubridor lo indispuso uu poco para buscar compañeros y sabiendoque este sitio era el 11 u s cercano a las indias para sus compañeros de quienes él temía que con el tieu:po fueran partícipes e11 su nego cio, él mismo no iría a tenderles seux•jante i onsneio para incitarlos a permanece•r en la isla, donde a la vez que 111:bierau entrado, ellos no solamente afilarían sus dedos y p:1 arí:ul sus soldados en el presente con su propio tesoro, sino que harÍan +le aquí un sitio de refresco en la larga jornada a las otras islas y al ('ontiueute de las Indias, que so11 los rdaderos cofres de dunile el Rey se provee para las guerras. 1 contestaban que el trabajo en las minas había cesado antes de que el Rey tuviera cansas. para temer invasiones inglesas o francesas, no habiendo entonces guerra entre él y ellas. Quedaron satisfechos con la respuesta d.:•; por un espaiíol a su eii~ría.—Segundo, decían que cl I►ey hal;ía dejado de trabajar en esto porque él obtenía 110 solamente de astas sino de las las otras minas también ; pues el Rev veía que todos los hombres, según amaban la riqueza, procurab:u► obtenerla a fácil costa. ] si con menos labor obtenian el mismo resultado, ninguno suf:•iría un trabajo innecesario, lie lo que generalulente el descanso es más fácil y directo a este particular. Que si en un viaje más corto y en menos tiempo sus vasallos cstuviesen seguros de hacerse dueños de tanto oro, como si tardara❑ 11!ós en ir y nn puediseu retornar 111115 cargados; encontrando muy pocos que Iiajerau oro dei I'erú, o de otras partes más interua las de las Indias, pudiéndolo conseguir en la luitad de la travesía y en la Cuila+l del tiempo. Ademas, ni lag grandes tierras de los españoles 11i la indigencia de los hombres sarrirún el procedimiento de los trabajos de un gol• pe. flay entre los españoles que Dios ha entregado en manos de su Señoría el famoso Lansois, del (lile ya se ha hablado antes. Con qué cálculo lo tienen los españoles se pucdi colegir fácilmente, por lo mucho que lo buscan en tiempos de gran necesidad. Se cuenta, que una vez él solamente contuvo a su gente a ;loe ito se rindieran, y después afirma que cuando se rindieron fumé sin su consentimiento. El sintió la pérdida de los españoles de todo corazón. Parece en verdad que es sabio y discreto entre el común de los soldados. Se le había oído decir v lo afirma uno de sus soldados que no existe una Mina tan rica en todos los dominios reales de Occidente como la de Puerto Rico. Otros, cuyos padres estaban empleados en los trabajos informan lo que saben por tradición de sus antepasados. Pero lo que hace el caso es la preparación que el Rey esta haciendo ahora para la revivificación de los trabajos en Puerto Rico, trayendo doscientos negros para trabajar y mandando para ese objeto una gran provisión de artillería y espadas, traídas de su almacén, y para que otro uso se necesitan es inaccesible.—Mucho tiempo se empleó arreglando su Señoría el modo de enviar los españoles a Cartagena, pues ya estaba resuelto mandarlos allá, por ser un sitio a sotavento lejos de Puerto Rico, desde donde fuera dificil dar noticias a Espeüa para que enviaran


LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

55

fuerzas. También para In•ocurarse víveres de aquel sitio y para reparar los barcos que habían de ir primero para Inglaterra. Descubimiento de ana flota.—El jueves, siendo día de San Fedro, se descubrió por la n►ai►aua una línea de barcos, que al en trar en la bahía, se encontraron ('oil grao asombro que la isla se había vuelto inglesa. Los españoles habían Ii►anifestado unos días antes, que estaban esperando un barco que había (le traer de la Habana la paga de los soldados que había quedado atrasada. Esto nos tuvo por un tiempo en suspensión (le ánimo y duda, . i sería verdad o no, antes bien porque parecía ser del modo que ellos indicaban; pero calmos en la trampa y vimos que había un ratón donde buscabamos una montaña. Un barco de negros.—El cargamento del buque era u►► mon tón de pobres negros, desnudos, traidos de Angola para ser guardados aquí. Aún así era un bonito barco y (le su flete se podía hacer buen uso. I'ocos días después, otro barco iba a ser tonuulo casi (le la misma n►anera apercibiéndose de nuestra flota cu la bahía, que no se esperaba, viró de bordo, dejó el am arradero y aunque enviamos en su persecucóla el Affcetion, pudo escapar. Embarque de los españoles.—El viernes, siendo el siete (le Julio, todas las cosas estaban preparailas para el viaje de los españoles a Cartagena y fueron embarcados en una carabela, más otro barco; nuestros barcos fuera de la bahía vigilaban para que no pudieran escapar. La carabela se fué contra la playa pero pudo salvarse. En estos dos barcos iban los españoles de clase baja. En otros dos barcos iban el gobernador y algunos otros españoles, que por su rango merecían respeto. Estos llevaban permiso (le volver a España directamente desde Inglaterra. El siguiente día, 8 de julio, fueron donde su Señoría dos negros (le la isla principal con una bandera de parlamento; llevaban una carta de un tal Serralta, antiguo comandante en dicha isla, quien con motivo de una herida recibida en el primer ataque al puente, habiase retirado e internado en el país. El objeto de la petición era, que estando en gran miseria y secuestro por temor a los ingleses, que diariamente iban de un lado a otro del país, él deseaba que su Señoría le garantizase paso libre a él y a sus amigos para poder viajar sin peligro. A lo que su Señoría ordenó contestarle: Que él se negaba a conceder su petición, pero que si Serralta o alguno de sus compatriotas querían venir a San Juan, dentro de ocho días, por virtud de la solicitud presentada serían protegidos y no cogidos prisioneros, ni heridos por los soldados ingleses; y esto deseaba su Señoría que el Comandante lo diera a conocer a aquellos que estaban cerca de él, que estos a su vez lo nótificaran a toda la isla. Y aun más prometió su Señoría a todos los que vinieran, y fué que si deseaban embarcar con el gobernador para irse a Cartagena con el resto de españoles, podían hacerlo. La intención de su Señoría era no alejarse de su tierra natal para tomar o dañar cualquier lugar en este otro mundo y luego regresar a su tierra, sino que había determinado, con la gracia de Dios, guardar a Puerto Rico, si al Señor le placía dejarlo en sus manos. Este era el plan que pen-


56

LA TOMA DR LA CAPITAL POS CUMBRRLAND.

naba seguir, costara lo que costase, porque esta isla era la verdadera llave para las Indias Oecideutales, y donde se vigila y guarda todo el oro y 1►lata de América. Su Señoría sabía que Santo Domingo podía ser tomado con mucha menos pérdida y traer por el presente mucha más ganancia; en consideración a esto y al deseo de que sus aventureros salieran gananciosos se inclinaba algunas veces su Señoría a tomar esa ruta, pero finalmente resolvió quedarse en Puerto Rico y pero;nnecer en él. Propósito de permanecer en Puerto hico y defender el lugar. —Como esta debia ser la determinación de su Señoría antes de pensarlo, con más razón lo sería despn(~s de lr.:!u rl►► pensado; y no solamente la opinión (le él sino también dv todo hombre de valer y de espíritu, que supo los designios de su Señoría. Algunos no creían que en otras partes estuviesen mejor para determinar pasar de largo, cuando ya se habían designado personas para quedarse. Pero I)ios lo había dispuesto de otra manera; pues en el tiempo que su Señoría pern►aneció en Puerto Rico muchos de sus hombres cayeron enfermos. Al principio muchos fallecieron. Los españoles, lo mismo que los ingleses, se enfermaban y morían de esa misma enfermedad, que lo mismo que en Serralta se vi6 en muchos otros. Algunos sospechaban que los trabajos materiales habían provocado la enfermedad y todos parecían estar de acuerdo. Invierno (así llamado por la abundancia de lluvia) en Julio zJ Agosto.—La enfermcdad.-En -Tulio y Agosto se sufre un invierno, así llamado por las grandes lluvias que hay en esos meses. Los cuerpos trabajados por el calor del sol, siempre recibiéndolo, y también con los fuertes ejercicios, los poros están constantemente abiertos, dando lugar a que se exhale el calor interno, y uecesariameute esas lluvias son peligrosas. La enfermedad era una diarrea, que a los pocos días se convertía en un flujo de sangre; algunas veces, al principio acompañado de una fuerte calentura intermitente, pero que siempre acababa en una extrema debilidad y falta de ánimo; de manera que unos dos (lías antes de la muerte los brazos y piernas del enfermo se ponían extraordinariamente fríos. Esto era tenido por un signo de próximo fallecimiento. Había veces que el enfermo hacia sesenta, ochenta y cien evacuaciones en un solo día. El cuerpo caía en una profunda IaIIguidez y extrema debilidad. Se necesitaban dos hombres comunmente para atender a un paciente. Esto fué, más que el número de fallecidos, lo que hizo a su Señoría pensar en abandonar esta isla. Pues, aunque hacia primeros de Julio no había arriba de doscientos muertos, había el doble de este número enfermos y sin esperanzas de que recobraran la salud. Los barcos se habían quedado casi sin tripulación, pues cuando desembarcamos habiamos cerca de mil hombres, de los que la mayor parte estaban muertos o inútiles para el servicio. Cuatrocientos ingleses muertos de la enfermedad en Puerto Rico.—Había sobre cuatrocientos muertos, según informes oficiales, cuando su Señoría abandonó a Puerto Rico, y otros tantos muy enfermos. quo no ludieron ir per sus pies e bordo. después


I.A TOMA DE LA CAPIT. U POR CUMnzRLAND.

57

de la ida de su Señoría se hizo público su orden de preparar las embarcaciones para abandonar el sitio. El viernes, siete de Julio, se descubrió una flota, que al a.:ercarse vimos era nuestra, adquirida por la fuerza. Cuando v'aimos de las Canarias deseamos una fragata y una de las negras pivazas, que, habían sido mandadas con el Capitán Stiugsby cu el Convenio, y habiéndonos abandonado, se habían ido po► otro camino, pero nadie sabía donde, hasta que llegó esta flota que nos dijo la ruta qae hablan tomado. `u cargamento consistía solo de carneros y gallinas, pasando de isla en isla, perdida la orientación de nuestra flota, buscándonos de arriba para abajo• sin resultado. El Capitán Harper, que mandaba la fragata se vió obligado a romper su carta sin saber si su Señoría le había ordenado seguirle y la dirección que le daba.. Conforme a esto dijeron que primero salieron para la Margarita donde no encontraron a su Señoría ni tuvieron noticia de su flota : entonces salieron para Puerto Rico, de acuerdo con la dirección que habían recibido. Pero, por cansa de la violencia de las c•o~rientes; que no conocían bien, fueron llevados al S. de Puerto Rico, de manera que fueron a Santo Domingo antes de venir acá. Allí tuvieron noticia que sud Señoría estaba en Puerto Rico, habiendo tomado el pueblo pero que el Fuerte se sostenía aún. Navegando entonces con la mayor prisa posible, llegaron cerca de los Pasajes, arribando aquí lsor fin. La negra pinaza fué echada a pique.--Los hombres de esta embarcación eran los mismos ele la negra pinaza, que habiendo empezado a hacer agua y no pudieiulo resistir estos mares, la habían hundido, y se fueron a otro barco, que siendo más lijero que la fragata, se le habia adelantado en unos días, pues ellos nos dijeron que estarían allí dentro de unos días, y así fué, llegando el próximo martes, habiendo perdido uno de su Compañía; el resto muy fuertes y sanos. Les perlas encontradas fueron valoradas en c:il ducados.— El miércoles, 19 de Julio, llegó a esta bahía una carabela; resultó ser de la Margarita, cargada ele pasajeros que iban para España. También se recogieron a bordo mercaderías y perlas por valor de mil ducados. Los hombres no eran I!ntehos y parecía que no se habían equipado suficientemente para cubrir las necesidades de la travesia hasta España. Por el interrogatorio que sc les hizo y a franca confesión, su Señoría supo que no t_•nía u noticias de ninguna flota inglesa por Occidente. La rica eria de perlas del Rey en la Margarita.—Para mayor seguridad la custodia de perlas del Rey estaba todavía en la Margarita, sin más guardia que la ordinaria. La vieja guardia se compone de treinta soldados, y no habla habido refuerzos. Bolo habían recibido orden del Rey, sabiendo que la cría de perlas era muy rica; que no le enviasen ningún tesoro sin fuerza aseguradora y envió algunas galeras para salvaguardia de la misma. La cría no se había removido hacía algunos años, así que por fuerza debía ser muy rica, en un lugar donde tan bien se crian. Su Señoría trató de ir allá con tres barcos, pero estando de la Margarita al B. O. por el S. de Puerto Rico. y los


5$

LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

vientos en ese tiempo del año van del S. O. al E. y vice versa, fueron forzados a retroceder, frustadas sus esperanzas. CAPITULO IV. Propósito de regresar.—Tratado con los españoles.Partida de su Señoría.Descripción de la isla.—Las bestias, frutas, plantas, etc., etc. Después que su Señoría reconoció que no era del agrado de Dios, que los ingleses siguieran en posesión de este lugar, hizo algunas ofertas al Teniente y otros prominentes que estaban en la isla principal, para tomar rescate de la isleta que ocupabamos y del pueblo. Con este objeto utilizó a un tal Antonio Robles licenciado en física, que había sido cogido en el barco de Angola, del cual he hablado antes. Este Robles es un hombre a quien un poco de instrucción y mucha experiencia añadidas a su natural ingenio, le han hecho muy perspicaz y astuto. Al principio se resistió a entregar su barco, pero luego hizo lo que los demás. Por causa de este accidente el viejo gobernador y el resto de los españoles fueron privados de la libertad de que gozaban y aprisionados en el Fuerte. Cuando su Señoría regresó a la bahía, el Gobernador Pedro Suarez le ofreció, si quería, a un tal Vicente López que estaba preso con él, para que lo mandase donde el Teniente a negociar el rescate de las propiedades. El gobernador estaba seguro de que volvería. Su Señoría rehusó escribir a unos hombres que no merecían su cortesía, de la que tanto habían abusado. Dijo su Señoría: sí, escriba usted; vea la probabilidad de que todo esto se lleve a cabo; y usted, de su parte, procure los medios de persuadirles de que es para el bien de ellos. Bajo su palabra y seguridad estoy conforme con que vaya el mencionado Lopez. Lopez enviado con cartas.—De manera que el martes 1º de Agosto, se mandó a Lopez con una carta para el Obispo y otra para el Teniente; ambas de Pedro Suarez. El jueves, al tercer día, regresó Lopez, y trajo a su Señoría una carta a la vista del Licenciado eu física Antonio Robles, pero en realidad una respuesta del Teniente Pedro García, y el resto y demás, en cuyas manos había caido el gobierno de alejar al presente gobernador Antonio 1losquera. En esta carta ademas de muchas frívolas excusas por su traicionera infracción de la promesa (la conveniencia había sido en apariencia la causa, que el mismo escribía por el resto) hicieron oferta, de que si le agradaba a su Excelencia, fijar y mandarle una suma determinada, que él debía aceptar, ellos fiaban en su habilidad, de acuerdo le aseguraban a su Señoría, que dentro de siete días se le mandaría, para que él la recibiera en la Punta, donde él sostenía continua guardia. Concluyendo, que con estas cartas lo que los españoles deseaban era ganar tiempo. Su Señoría determinó no contestarlas y con mucha lijereza prapararse él y la flota para partir, lo cual era deseado por muchos, pues era muy claro, que no era del agrado


LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

59

del Señor que esta isla fuera habitada por ingleses. Todas las pielr , curtidas y el gengibre y el azúcar, que estaban ya prepararlos o se pudieron recoger. fué inmediatamente embarcado, lo mismo toda la munición que se encontró eu la población. Ochenta piezas de artillería recogidas en Puerto Rico.—Toda la artillería que había en la isleta, que alcanzaba en todos los fuertes a ochenta piezas de tiro, las mejores que yo lne visto, fueron embarcadas. Cuando los españoles vieron que su Señoría había resuelto no enviarles más cartas acerca de la negociación del rescate de la ciudad, volvieron a escribirle otra vez. Su Señoría nunca pensó en clestru.r el caserío o hacerlo imposible para habitarlo. Pero tomó las mayores precauciones en ocultarlo al enemigo, estando ahora tau débiles nuestras fuerzas. De manera que su Señoría admitió sus ofertas y (le tal manera accedio a sus deseos, que algunos en el nombre de todos, podían, con el pase de su Señoría, venir a la ciudad a entenderse con él. Vinieron dos, Manuel Cordero y IDon Pedro de Pantoja, los que, sin el consentimiento del Obispo, dijeron ellos, ofrecían quinientos quintales de gengibre, y a su regreso dentro de tres o cuatro días, pensaban podrían (lar tres veces fria cantidad. La flota no estaba todavía lo sificienten►eute preparada y Sir John Berkley, aúli no estaba repuesto cle la enfermedad reinante que le atacó, y cuando lo estuviera marcharía a bordo a ponerlo todo en orden de guerra y su Señoría quedaría eu tierra para arreglar lo del rescate. A los españoles se les (lió licencia para regresar a Loiza, donde sus amigos, el sabado 13 de Agosto, con promesa de estar otra vez con nosotros el martes próximo; pero antes del día marcado su Señoría dióse a la vela, aunque tuvo que regresar muy- de prisa por accidente que ocurrió. El viejo señor Pedro Suárez tenía una fisonomía que prometía un alma honrada, por causa de su edad y pocas fuerzas, escasamente se dejaba ver, cuando antes se le veía con frecuencia. Este hombre viejo y enfermo, encontró una manera de escaparse, la noche del domingo, después que nuestros hombres habían partido para Loiza, no sin estar de acuerdo ciertamente con sus compatriotas y con el secreto de su guardián. La fuga (le este sujeto, claro está, nos disgustó, pues era traición y confirió más a su Señoría en -n opinión, ya tenida, de que los españoles que trataban con nosotros no iban de buena fe, siéndonos traicioneros. De manera que i i udo que su estadía no era necesaria, pues sabía que Sir John era suficiente para hacer frente a cualquier cosa que sucediera, ordenó enseguida que su barco levase anclas, llevándose de los barcos el ,Gruson y de los menores el Royal Defense, la Fragata, el & ou1, el Elizabeth, la Guiana, y dos más pequeños que fueron encontrados en la bahía, uno francés, y el otro una fragata española, que habían sido aparejados, cuando nosotros estábamos en alta mar. Barcos que sc dejaron eon £Cir Job n.—De modo que su Señoría dejó con Sir John la fuerza de la armada, esto es, el Ascention, el Gallion, el Alcedo, el Consent, el Pegasne, el Centurión, dos fuertes filibotes y el Antonie. La verdadera razón porque su Se• ría quería partir rápidamente era sin duda la impaciencia que


BO

LA TOMA DR LA CAPITAL POR CUMBEBLAND.

n

isla

los

tenía de llegar cuanto antes a las Islas. Pues él había organizado el viaje (le manera tal que todavía le quedase un hilo para hacer después un lazo. Causa de la rápida partida del Conde.—Su Señoría había tenido noticias que la ilota de México que saldría .este año, estaba muy cerca de su partida. Tenía muy buenos informes que la flota saldría en la primera luna del mes de Septiempre, que vendría a ser el 27 de nuestro Agosto, y su deseo era estar en las Islas antes que ellos, que cal; alaba estuviesen a la altura de las Bermudas. A este tiempo pensaba su Señoría salir de la bahía. Además de esto su Señoría tenía razón al procurar encontrarse con una carraca si a mediados de Se ,tiembre estaba en las islas. Pues, aunque ellos no salieran de límites de sus propiedades, haciendo el viaje en las Indias Orientales, ordinariamente tenian mejor paso y estarían de vuelta por Agosto, si alguno de ellos, que este año iban algunos de Lisboa, lo llev-abai► otra vez. Septiembre es el mes en que los esperaban en las Azores. Y por el próximo encontronazo con su Señoría de manera que todos los barcos regresarían juntos, su Señoría les dejó su dirección, que le fné dada a todos los barcos bajo su mando. Ustedes deben dirigirse a la parte S.O. de Flores, sino inc encuentran en esa ruta, entre diez y catorce leguas de Fas ul, al O.S.O. Si ahí no me encuentran atraviesan Fayal y el Pico, y búsquenme en el camino de Oratiosa. Si no inc encuentran en ninguno de estos sitios, estad seguros de que he partido para Inglaterra. En este tiempo, Sir John dió la orden de dejar la isla intacta, excepto el castillo del Morro que debía ser destruido por la parte de tierra. En estos términos dejamos a Puerto Rico y nos dirigimos derechamente a las islas como nos permitió el viento, que allí sopla continuamente del E. Así y todo nos fué tan favorable, que aún soplando al E.S.O. tomamos el curso al N.N.E. dejando a nuestros barcos virar a sotavento, y si podíamos sostenernos en ese camino, teníamos de hacer frente a la infame isla de Bermuda, notada por las desastrosas e increíbles tempestades de temidos rayos y truenos. El Conde partió de Puerto Rico cl 4 de Agosto.—Era el sexto día de nuestra partida de Puerto Rico, sábado, diez y nueve de Agosto, cuando escribí esta nota, estando a grao distancia de la altura de Bermuda, que está a 33 grados.—ahora nos encontramos en el camino de Puerto Rico a la isla de Azores, que encontramos un largo paraje, y no muy frecuentado por gran concurrencia de pasajeros, me hace esperar un sitio magnífico para de cir algo más de la naturaleza, cualidad y grandeza de la principal de San Juan de Puerto Rico, para pagar una especie de promesa que había hecho antes. Los medios que yo deseaba y esperaba para facilitar la paga de mi deuda, nunca los llegué a encontrar con conveniencia. Pues yo siempre me quedé esperando la entrada de su Señoría en la isla principal. Pues si él, yo no tenía grandes deseos de ir, y además muy pronto me hubieran echado de menos, pues a su Honor le placía mucho usarme en el despacho de todos los negocios que habían de ser hechos bajo su testimonio dirección. De manera que diré aquí que debo con-


LA TOMA

as

LA CAPITAL POR CUMBBBLAND.

(íl

el

tentarme con informar lo que ya otros han informado; y no les diré nada que yo mismo no crea.que hay razones para decirlo. De la naturaleza, cualidad y tamaño de la isla principal de Puerto Rico.—El plano y figura de la isla es un cuadrado, altera parte longins, el largo excede el ancho cerca de la proporción de siete a cuatro, pues me han dicho que tiene 36 leguas de largo por veinte de ancho. Las montañas corren de E a O. y en la extremidad oeste los ángulos sobresalen tanto, que hacen una hermosa bahía entre ellos, pero no muy lucrativa, pues un gran río, que alegremente se desbordaría en la bahía, está obstruido con arena, que el mar ha acumulado en la boca; el río es navegable hasta un buen trecho en la isla y podría perder su nombre para llamarse mar, pero han tirado unas cuantas piedras que lo hacen muy llano e inútil para recibir veleros de carga. Hay también unos cuantos riachuelos que desembarcan en la misma bahía y que los viajeros usan para tomar agua fresca, como hizo Sir Francis Droke en uno de ellos, cuando fiié vencido en la ciudad de Puerto Rico, y al que puso desde entonces y en público Nombre de Dios. Por esta parte de la Isla, comunmente llamada Aguada, en inglés Abrevadero, el mayor comandante y de posesiones más grandes es, o hasta ahora ha sido, un tal Chereno, cuyas propiedades en espacio y circuito forman cerca de diez leguas. La extremidad oriental se conoce por el nombre de la Cabeza de San Juan, en inglés Saint John's Head, la ciudad de Puerto Rico es su brazo derecho, y el lado derecho es como el ,país de Coamo, donde se fué Obispo a nuestra venida, y responsable del lado izquierdo, que es peor para trabajo, y a los pies está el abrevadero de la Aguada. Los ríos más fan►osos de esta isla son el Toa y el Bayamón, mas que nada éste porque desemboca en la bahía de Puerto Rico, donde está la ciudad. El río Toa.—El río Toa es mucho más grande y desciende por el O. de la ciudad. Este rio nace en una montaña que se llama Ouaiamo (1) que está por el lado sur de la isla principal; algunas quince o diez y seis leguas de la Capital, al este; de Ouaimo sale al norte en un arroyo, hasta que llega a otra montaña llamada Cauvas, y aunque por este camino recibe muchos riachuelos, todavía no se sabe si pierde o retiene su nombre, pues a esta altura no se sabe ciertamente que nombre tiene, según dicen ellos, pues aquí se parte en dos grandes arroyos que corren, uno al N. hacia Luisa (2), un pueblo no muy grande, pero algo fortificado, situado al E., a seis leguas de Puerto Rico. Si el pueblo toma su nombre de este brazo de rio es lo que no se sabe. Pero lo que se sabe es que ambos tienen el mismo nombre. El otro arroyo, (1) Error. El Toa nace en el cerro Peiado, en las sierras de Cam, y sigue por Aybonito, Cidra, Comerlo, Naranjito, Toa-Alta, Toa-Baja y Dorado a desembocar en el mar por el sitio llamado Boca habana.—C. y T. (2) Error. H rio de Loira nace en Cerro Gordo de San Lorenzo y pasa por Juncos, Caguas, Guraho, Trujillo Alto, Trujillo Bajo, Carolina, Rio Grande y Loisa, desembocando en el mar del norte--C. y T.


62

LA TOMA DE LA CAPITAL NOR ('('MSERLANI).

despues que esta separado de Luisa, corre hacia el N. N. O., donde es llamado Toa, y desemboca en la bahía de Puerto Rico. (3) Río Bayamón.—El Bayamón nace en la división de Toa y Luisa, y se extiende hacia el N. pero tambien tiene un curso hacia el E. hasta que se mezcla con agua salada al S. O. de Puerto Rico. La isla esta regada por muchos otros ríos, riachuelos y manantiales, sin número o nombres, pero aquellos que tienen nombre lo toman de las villas y pueblos por donde pasan, pues la mayor parte corren hacia el N. Pues, ademas de Guiamo (4), el río San Germán, que tambien se llama Salamanca y Guadianilla, esta hacia el extremo oeste de la isla cerca de Cabo Rojo, todos los demás de nombre corren a Sotavento de la isla y desembocan en el mar del norte. Como primeros y cerca de la ciudad de Puerto Rico, hacia el noroeste, el río y el pueblo de Sibuco, cerca de el Guiamo, después Areciho, entre el cual y la Aguada hay otro, cuyo nombre no pude aprender. La Aguada del que hablé antes, y que da nombre a la parte oeste de la isla, donde Sir Francis Drake, como dije, se refrescó, sigue a la bahía cegada, mencionada antes, en la cual hacia la punta noroeste está el Guaurabo, que la violencia del mar lo ha hecho inútil para navegación, de una manera que el paso a Santo Domingo y a las otras partes de las Indias Occidentales es ordinariamente de la Aguada, si alguno de la parte occidental de esta isla tiene negocios en esa ruta. Aunque he oido decir que San Germán o Salamanca es una bahía y un pueblo cerca del mar, también me han dicho muchos lo contrario, que me hace dudar de la primera información; y aunque un español de mucho entendimiento me dió la última noticia, tampoco le doy gran crédito. Oro encontrado en los ríos de San Juan de Puerto Rico.— Ahora bien, en cada uno de estos ríos que be nombrado se encontraba comunmente oro, antes de los combates. Y estoy seguro de que es verdad, que cuando los españoles notaron la manera como su Señoría abandonó la ciudad de Puerto Rico, y que no se iba sin el propósito de volver, uno de ellos le dijo a su Honor, en términos llanos, que no introduciría su azadín en ninguno de estos ríos y en muchos otros de la isla sin encontrar oro. Todo esto ciertamente es verdad y yo mismo he visto la prueba de que habiéndole traido a su Señoría un poco de arena de estos ríos, que parecía magnífica cuando se analizó, lavando solamente la arena y el cascajo, ae encontraron pedazos de muy buen oro y estos proporcionalmente en gran cantidad. Ya que nos ocupamos otra vez de esta materia, voy a dar a conocer un argumento fuerte de por qué las riquezas de las minas de Puerto Rico pueden ser estimadas. Un tal Juancho de Luyando, jefe de las minas en esta isla, que vive en el Guadianilla, cerca de San Germán, o por lo menos tiene allí sus trabajos, encontró una barra o masa (3) Error. El río de Roo-P4edras, es el otro río que desemboca en la babía de San Juan.—C. y T. (4) El Ouamant.—C. y T.

que nace en la comarca de Coamo y desemboca en el mar al sur y


LA TOMA DE LA CAPITAL POR (:l:,IiBERLAND•

63

de oro tan puro, que no necesitaba ninguna prueba, y habiendo sido mandada al Rey se encontró que valía tres mil quinientos ducados; y diferentes veces él encontró tales láminas de ese metal, que solamente con partirlas y pulirlas, se hizo fuentes de oro para comer la carne en ellas. Este hombre se juzgaba de no tener sabiduría y cuidado, pues ciertamente se dice, que muchas veces encontrando a sus esclavos que venían del campo a su casa en Puerto Rico con abundancia de oro, él no hubiera conocido que eran de él, si ellos mismos no se hubieran nombrado; y así y todo, éste hombre murió tan poderosamente rico que legó a cada uno de sus tres hijos cien mil ducados, tanto que el mas joven de ellos que estaba en España despachando unos asuntos que su padre había dejado sin arreglar, lo consideraban allí en tan buen estado, que un marqués lo creyó suficiente para darle su hija en matrimonio. Pero ved como nada dura en este mundo cuando Dios con su preservativa gracia no quiere tener todas las cosas juntas, pues a esta fecha escasamente queda algo de todas sus riquezas y su señora bien pobre aunque gran señora, no pudiendo ponerse en proporción con la pequeñez de su fortuna, por la autoridad se separó de él, y habiendo entrado de religiosa, está actualmente en un convento en Santo Domingo. El terreno.—Siempre me ha gustado curiosear a los mejores observadores, y apto para juzgar a los hombres que en alguna ocasión han viajado por el interior de la isla. Todos de acuerdo me han dicho, que los caminos estaban muy enlodados o mejor dicho sucios, siendo de tierra vegetal, antes que de cascajo o arena; hay un proverbio en Inglaterra que dice, que el campo es mejor para el caballo mientras más molesto para el jinete. Segundo, la grama y herbaje, que por donde quiera son soberbias y altivas, aunque algo gruesas, que indican lozanía y fuerza de fertilidad en el terreno, y que necesitan solamente multitud de bocas para acabar con tanta ostentación, para traerla a esa elegancia de cultivo que tanto alabamos en Inglaterra, qúe se puede hacer mucho mas probable por lo que en tercer lugar reportan ellos de su experiencia, que el terreno es un negro lodo fortalecido a unos dos pies por una capa de barro colorado, que es una de las guías infalibles por la que nuestros herbívoros ingleses conocen sus pastos y sitios de combate. Monte Luquillo.—La isla entera está graciosa y agradablemente dividida en montes y valles. Entre los montes hay uno sobre todos llamado el Luquillo en donde se dice que hay la mayor cantidad y riqueza de minas. Y ninguno de los ríos que he oído mencionar tiene su nacimiento en él, quizás sea esa la razón por qué en todos los montes es él el menos gastado. Pues ellos dicen que en los otros montes se encuentran venas, de cuya pobreza nadie necesita discutir. Este monte, que ellos llaman Luquillo, está situado al E. de Luisa. Los valles son muy selvosos, pero en muchos sitios entrelazados con grandes llanos y espaciosos prados. Los bosques no son solamente de madera inferior, como la mayor parte de la isla menor, sino de árboles de buena madera y de hermosa altura, apropósito para la fabricación de


64

LA TOMA DE LA CAri'fAL 1'Oa CUMBERLAND.

la

barcos o cualquiera parte de ellos. Y no he hablado de un barco, que encontramos aquí, una embarcación con carga de cien, el gran Bugonia, de mil toneladas, que habiendo perdido los mástiles en el mar, los tenía hechos de maderas de esta isla. El mástil principal de dos árboles solamente, y estando preparado para marchar para Espaúa, estaba ya muy cerca el momento de partir cuando Sir Francis I)rake y Sir John Hankins llegaron con el honorable intento de apoderarse de la isla y de un tesoro de cuatro millones que habían traído de la Habana. Dicho barco era el almirante de la flota, que este año había ido a Tierra Firme y habiéndolo cogido una tormenla y habiendo perdido los mástiles había venido a esta isla a recobrarse con mucho trabajo y aquí fijé otra vez arreglado. Pero el Queen's Navy, advertido de este accidente, vino en tan oportuna ocasión que los españoles tuvieron que hundir la nave y con tanta prisa que los pasajeros no tuvieron tiempo de tomar sus ropas y el cargamento y los víveres y todo se perdió. Algunas de las costillas de esta gran bestia se encontraron aquí, pero el tuétano y el valor de ella se había ido; pues traía consigo cuatro millones de tesoro. Y la destrucción de las fragatas que Sir Francis Drake mandó quemar en esta bahía fué apropósito. Mientras Sir Francis estaba haciendo agnado en Guadalupe, algunos barcos de su flota descubrieron el paso de estas fragatas por Dominica; tan buenas noticias, como verdaderamente eran, aseguró a Sir Francis, como públicamente dijo a la flota, que el tesoro no había salido aún de San Juan de Puerto Rico, y él mismo se aseguraba que estos barcos habían ido a tomarlo_. Los valles.—El ganado crece salva je.—Los valles y prados de la isla principal están dotados coi► gran variedad de frutas, pues además de las grandes porciones de terrenos donde el ganado pare con tan ilimitada licencia que salvaje crece. La llanura que han escogido para hacer su estancia e ingenios está ricamente cubierta con gengibre y caiia de azúcar. Los ingenios están comunniente, cerca de algún río o de terreno pantanoso, pues en sitios de esta clase la caña de azúcar prospera mas. Y además se usa iu.cho del agua para los molinos y otros trabajos, aunque comnumente los molinos trabajan con la fuerza de hombres y caballos, a mi entender, como los de Inglaterra, y si yo mismo los hubiera visto podría ser más extenso y describirlos con mas precisión. Los que los han visto pueden hablar de ellos con mas exactitud y elogiarlos. Estancias de gengibre.—Las estancias están situadas más al interior y a conveniente distancia de algún río para el mejor trasporte del gengibre a Puerto Rico, de donde dan salida a sus productos para otros paises. Yo creo que una de las causas de que unos prefieran el cultivo del gengibre al de la casa de azúcar, es porque las fincas de gengibre no necesitan tanto escoger el terreno, de manera que los pobres pueden tenerlas fácilmente y no necesitan grandes recursos para principiar dicho cultivo. Aquí, en general, los principales productos son el azúcar y el gengibre.


LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

los

65 Un hombre que tiene dure mil eubexas de ganado, que sos mayores que los de Inglaterra.—Un tercer producto de esta isla, además del gengibre y del azúcar, son loa cueros, de los que ya iice mención. i)e estos, sin contradicción, hay mucha abundancia. Me informó un español, que el vecino Chereno, cuya finca está Iliuy cerca de la Aguada, al lado opuesto a Cabo Rojo, se dice que tiene unas doce m il cabezas de ganado. De esto podemos deducir lo abundante que es cn ganado esta isla, cuando en el oeste, en el último extremo, que se considera de losa peores lugares para la cría, comparado con el este de la isla, hay tanta abundancia. Una vez, lo cuenta todo el mundo y se cree, que por causa de la mucha abundancia de ganado, era permitido conforme a la ley, el que un hombre matase cmuitos necesitase para su uso, si era tan honrado que traía los eneros a los amos. Estas pieles producen enormes somas de dinero, teniendo eu cuenta que sus novillos son más grandes que los que se crían en Inglaterra. Loa bueyes prosperan más que ruballos.—Las vacas que yo he visto aquí pueden ser comparadas eou el ganado inglés por su cabeza y cuerpo. No sé por qué estas bestias tienen parecido especial con las de las partes suroeste del mundo. No he visto ningún caballo más hermoso ni mús alto que los que ordinariamente se ven en Inglaterra. Son bien formados y abundan, pero me parece que les faltan muchas cosas que poseen nuestros ligeros caballos ingleses. Todos son muy trotones. No me acuerdo haber visto más que un andador y muy pocas jacas que caminan de lado. Pero si hubiera mejores 'criadores, habría mayor incremento en la produción; así y tssslo son bastante buenos para caballos de al• quiler que es al uso que re les destina. Cabras,11orus y l.'otorrns.-1 le ovejas y cabras no puedo decir que haya abundsu►cia ; y de los dos, hay menos ovejas que cabras. He visto y gustado de muchas cabras, pero según mi memoria no me acuerdo haber visto una oveja, aunque me han informado que en la isla hay rebaños; y este informe l►rocede de personas que lo han visto. La escacez de ovejas no puede atribuirse a la naturaleza del terreno, cómo siendo impropio para criar estos, animales, más bien se debe a una clase de perros salvajes, que habitan en los bosques y andan en grandes jaurías. Esto sucede porque dichos perros encuentran en' el bosque alimento bastante y prefieren esa vida salvaje a la doméstica con mucha más ganancia para ellos. Estos perros comen también cangrejos, cuyo alimento también los hombrea aprecian mucho. Los bosques están llenos de estos cangrejos, cuyo tamaño es mayor que los que yo he visto en Inglaterra. No hablo de ellos por lo que me hayan informado, sino por mi propia experiencia. He visto grandes cantidades de estos cangrejos en esta isla y en Dominica. Los más blancos, pues hay unos negros, Inuy feos, los han comido nuestros hombres con gusto y sin sufrir daño alguno de lo que se quejaban otros. Cuando nuestra primera venida a Puerto Rico, los perros de la ciudad aullaban todas las noches y por el día se les veía ir en grupos por loe bosques a lo largo de la costa. Esto lo creímos al principio como una sensible lamentación por la ausencia de 55


66

LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

es-

sus amos, que los habían abandonado; pero después ya se acostumbran a nuestra presencia, q. al principio les era extraña, y dejaron de ladrar, aunque continuaron su paseo diario a los bosques, en grupos. Por fin nos enteramos que estos viajes eran para cazar cangrejos, (le los que encontraban gran abundancia ell los manglares. Este es el alimento principal de los perros de Puerto Rico y cuando encuentran ovejas las atacan haciendo grandes dailos en ellas, lo cual sería fácil de evitar si los españoles quisieran molestarse un poco matando estos perros. Las cabras viven más seguras porque les gusta las escabrosidades de las rocas y las cimas de las colinas, de modo que casi siempre están fuera del alcance de estos perros hambrientos, que merodean por las costas en busca de cangrejos. Además de las cabras y las ovejas hay gran abundancia de cerdos, que en estas islas, al oeste y noroeste, producen el más gustoso tocino. No me acuerdo haber visto en esta isla liebres ni conejos; pero sé que hay buena provisión de excelentes aves caseras, como gallos, gallinas y capones, algunos pavos y guineas, palomas en maravillosa cantidad, no en palomares como las tenemos nosotros, sino criadas y viviendo en los árboles. Además de otros sitios, hay dos o tres islotes inmediatos a Puerto Rico, cerca de la boca del Toa, donde un bote puede ir en una tarde o en una mañana, y cazar nueve, diez o una docena de docenas. La más importante de las tres islitas es una llanada, según he oido decir, la isla del Gobernador. No he marcado la provisión de aves de esta pequeña isla porque no he oido decir nada de ella a los que han estado en la isla principal. Loros y cotorras hay aquí como cuervos y cornejas en Inglaterra. Las veo ordinarianleute volar en apretados grupos, y excepto que son extraordinariamente habladoras, no son muy estimadas aquí como parece serlo. Frutas.—Ananas.--Mameyes.—Guayabas. — Actualumente las frutas del país son abundantes en número y tamaño. Las patatas son extraordinarias. Las ananas en tamañd son como las piñas, y de este parecido creo que éstas toman su nombre, pero ni al tocarlas ni ell el gusto tienen parecido, pues lo que encierra en las ananas no es duro sino blando, que puede estrujarlas en sus manos, y son tan inclinadas a ablandarse que no se pueden guardar por mucho tiempo, mientras que la piña es de una resistencia excelente y duradera. El sabor de esta fruta es delicioso y en seguida produce una gran saciedad. No se pueden gustar en el paladar, yo creo, mejor que fresas maduras y crema, aún más si ya un hombre ha comido lo suficiente para tener su estómago lleno, entonces se parecen mucho a las ananas; yo he visto algunas de un cuarto de yarda de largo, por lo menos, y de -un ancho proporcionado para parecerse a una piña, crece sobre una planta como la alcachofa. Los mameyes.—Los mameyes son del color de una manzana de rosa bien obscura y del tamaño de una manzana bien grande, siendo la cabeza tan gruesa o más que la de un sauce, que siendo fácilmente sacada descubre una amarilla pero sabrosa carne, algo parecida a la raiz de una zanahoria, pero mucho mejor. Entre


LA TOMA DA LA CAPITAL POR CUDI$ERLA\D.

B~!

ta carne hay dos o tres, ásperas y desiguales pepitas, y que, como recuerdo, tienen granos adentro. Guayabas.—Sus guayabas son unas frutas menores, del grande de un melocotón, y no hay diferentes, no tau súlidas como son los mameyes y las manzanas, pero llenas de unas pepitas muy pequeñitas como las de una uva espina, no tan verdes, pero incli nándose a un color sanguíneo. El sabor de esta fruta es, me parece, igual al de una gran ciruela blanca madura; esta fruta es, cosa en que ningún hombre pensaría, un remedio contra la disenteria, lo mismo que las papayas, una fruta parecida a la manzana de sabor acuoso. Ellos tienen ciruelas blancas y negras, de pepita mucho, más grande y menos carne que las de Inglaterra, y éstas también detienen la disentería o flujo. Y lo mismo pasa con las uvas silvestres, una fruta que crece en racimos; por solamente, creo que se parecen a las uvas, son redondas y del grande de una bala de mosquete y tienen muy poca carne para el tamaño, pues su hueso, si eso que no es muy duro puede llamarse hueso, es excedentemente grande para la proporción de la fruta, tanto que la carne parece ser la cabeza de la pepita. Vna pepita la llamo yo aunque uno puede ponerla junto con su dedo, pero tiene un grano amargo dentro de ella, y lo que por fuera la cubre es carne de un delicioso, sabroso gusto. Plátano&—Sus plátanos son unas frutas que crecen en un arbusto, entre planta y árbol, pero es comunmente llamado un árbol; de la estatura de un hombre y el tronco tan grueso como uno de sus muslos; la fruta en sí es del tamaño y forma de un cuerno de cabra; crece y se pone amarilla y dulce, madurándose lo mismo en el árbol que guardándola; y entonces se puede coiner lo mismo cruda que asada, es una buena carne, viniendo a tener casi el sabor de una buena manzana, o una fruta que se ha guardado hasta que se pasa de madura, excepto que todavía encuentro un gusto a raiz en ella, está envuelta en una corteza fina, que a la vez que ha sido partida de arriba abajo con un cuchillo fácilmente devuelve cuanto contiene. Coco8.—Los cocoteros agradan a la vista tanto como sus nueces agradan al paladar. El tronco al principio es débil, no pasa de la mitad de un hombre, de altura; luego va creciendo proporcionalmente hasta la altura de 30 o 40 pies, sin un renuevo o rama; después brotan todas a la vez cada una de las cuales parece una pluma de avestruz, las hojas crecen juntas con tanto arte que cada una de ellas parece un esparganio o una hoja de lirio silvestre. Debajo de estas ramas que son la cabeza del árbol, crecen los cocos, unos cuarenta en cada árbol, al rededor del- tronco, casi yarda más abajo de donde arrancan las ramas. Estas palmeras son una verdadera gracia para la ciudad de Puerto Rico y muchas de ellas se encontraron en la ciudad; aquellos que conozcan este árbol pueden concebir su perecido con las demás palmeras, pues en la forma no se diferencian mucho. La datilera, cuando es joven, y aún de muchos años, da un fruto que sabe a nuez, aunque algo amarga; cuando es de más edad, dicen, que produce una fruta, el dátil, una de las mejores a mi juicio. Nunca vi fruta


g$

LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

muy

alguna en las palmeras que percibía, de manera que esto lo digo de lo que otros me han informado. Otras frutas.—Además de estas frutas, la isla produce higos, granarlas, cerezas, calabazas muy hermosas, como yo mismo las vi, pero no er; de creer lo que algunos hombres, de buen crédito, . me han informado, que sus calabazas son tau grandes que con tres o cuatro de ellas se puede cargar un caballo. Limones no vi muchos aunque dicen que abundan; las limas son abuu<lantfsimas; y las naranjas, creo que son las de mejor gusto y las más hermosas del mundo; pues tanto las iaranjas dulces como las agrias están llenas de nn delicado y sabroso jugo. Adeu►ás son las mejores que he visto en colores y tamaño. Pimienta.—Tienen pimienta. Es una pequeña semilla de color entre blanco y amarillo, encerrada en un saquito que algunas veces es redondo coreo una bola, otras (le un largo agudo como una fruta que nosotros cogemos en nuestros jardines de Inglaterra y que comemos corno ensalada con carnero. Esta pimienta es mucho más caliente y fuerte que la pimienta que nosotros usamos en nuestro país. Estas 'rutas y muchas otras crecen en árboles, y es común a todas las frutas de la isla que al mismo tiempo da el árbol capullos, frutas verdes y frutas maduras. Casi todas son alimenticias. Pa)a de casabe.—Ahora si alguna persona cree que encontramos carne en abundancia y que deseábamos pan y bebidas, con una sola palabra le contestaremos: aquí el industrial y trabajador no la necesita. I'rin►ero, que el casabe, especialmente nuevo y cuidadosamente preparado, es un buen pan. Se conserva tan bien que los barcos que van a España van cargados de casabe, debido a que les gusta a los pasajeros. Se fabrica de la raiz de una mata, parecida al tallo del hisopo crecido, o a un sauce joven; pero las hojas no sorr tan anchas sino mucho n►5s delgadas en las ramas de la mata del casabe. Esta rhiz es muy jugosa, y el líquido que tiene debe ser cuidadosamente extraído antes de que la parte seca esté lista para hacer el pan. Si la raiz se come con el jugo, o se toma el líquido solo, ocasiona una hinchazón dolorosa en el vientre, a la que sigue casi siempre la muerte. Por cuyo motivo los españoles consideran esta raiz como venenosa. Aún así nuestros hombres, me han dicho, encontrando algunas raíces de estas, sin prensar, y equivocándolas con patatas, pues se confunden en la forma, las han comido sin sentir después ninguna indisposición mortal. Y un cuerpo cuyo temperamento natural es apto para resistir la crudeza y poder indigesto de esta raiz, no hay peligro felizmente presente, pues los españoles Ine han dicho que de este jugo hervido se hace una rica bebida, así como una cerveza floja. El pan de casabe es de un blanco aceptable, no se amasa en panes sino en tortas de un espesor regular, aunque comunmente delgado, y las acomodan tuca encima de otra. (1) (1) hay yuca brava (Jafropha enanihoc) y yuca dulce (Janipha caman limp) : aquella es venenosa su jugo, ésta no. De aquella es que se hace el casabe.—C. y,T.


LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBERLAND.

69

-llar.—Ademús del casabe mentan con el maiz, del cual se hace un pan muy fino, que usan mucho. Hay dos clases de maiz, el mús pegneño no se difereueia► ra ncho del arroz: en prol►oreión, tan►año y gusto : ( ste nunca le v í en plantación o credo, pero lo he visto en la fuente, y al principio lo tomé por arroz, exceptuando que yo inc creí que estaba un poco inflado. Los que lo comían decían que sabía a arroz. La otra clase la he visto ea plantíos y es la misa►;► o se parece mucho al grano que nosotros llamamos trigo ; crece con uu tallo nudoso como uu:► caña con grandes hojas esparcidas; crece hasta la altura de braza y media por lo menos, y en la misma punta brota la mazorca. iI rro:.Además del n►aiz y el casabe, crece en gran abuudanria el arroz, que irá a hacer competencia al t rigo. ['ero para se,nhrarlo sin contradicción, aunque el maiz sube rúpidan►ente la experiencia ha resuelto e1 lu•oblema. Pees el mismo nn►lato Chereno, que ya he n►enciouado, obtuvo el experimento, y sembró trigo que cosechó eim reproducción. ['ero, como era trabajoso seguir la labranza de este fruto y el casabe y el maiz llenaban el servicio, los esp:nioles desistieron de sil •<ien►brtl. Unic•a►nente este vecino Chereuo u►edio siguió con el trabajo de esta agricultura. Bebidas.—Los españoles hacen aquí uso del agua como en España, siendo su principal bebida. Eu un clima tan caluroso bien pueden los ingleses tan►biéu acost►nubrarse a ella. Además tienen el guarapo hecho de nielado, que es el jugo de la caña hecho sirop, y le agregan algunas especies. La otra bebida, usada por los principales sujetos, es nua llamada cerveza floja, que es una mezcla hecha con especias fuertes. Y por- si estas fraea~an tienen abundancia de vinos, aunque traídos de otros países, uo porque cn esta isla no crezcan viñas, pues yo las he visto aquí, en Puerto Rico, crecer muy florecientes. Pero he oído decir, que el Rey no permite que siembren y cuiden viñas, como cuestión política ele Esta►lo.—Debo hacer aquí y hago punto final acerca de las frutas de esta isla, enes creo que con lo dicho es suliciente para con►prender que en esta isla se Imede vivir bien y feliz. Pero hay una hierba (le la que no me olvidaré jamí►s. (1) Es una planta despreciable, que se arrastra y que no crece más de un puño de altura. Tiene lila propiedad que me confunde y que quizás parezca extraño al método de los filósofos, que han negarlo toda parte de sensación a una planta. Aún así esta verdaderameiite parece que siente; pues si uno coloca sus dedos o un palo sobre las bojar de ella, no solamente la parte que se ha tocado sino las que están cerca (le ella, se contraen en sí misma y se cierra, y como si estuviera al presente muerta y marchita; y no solo las hojas sino también las ramas, tocándolas, desdeñosamente se recogen ellas mismas, como si se separaran por descuido, más bien que tocadas, y en ese estado, hojas y ramas, permanecen un buen tiempo, antes de volver a su primitivo estado de verdor y florecimiento. Aseguran que todo el rato que (1)

El morfvfvf.—C. y T.


70

LA TOMA DE LA CAPITAL POR CUMBRRLAND.

nu

el que las tocó pase a su lado no se abrirá, haciéndolo después de su partida. Esto yo no lo he observado personalmente; y si ts que sensación lo que dicha planta experimenta. fuera asi es l)e dónde ese enojo procede? De lo primero yo mismo he sido testigo, para nti de gran maravilla. Crece esta planta en muchos sitios de la isla. Su Se►toria dispuso que algunas de esas plantas fueran puestas en vasijas cou tierra, y todavía viven, pero el tiempo que duren lo ignorvuos. Canela y algunos otras especies me fueron dadas como produeto del pals, pero creo que a lo más son rarezas, por lo que no las pongo en mis notas. Ahora vamos a ocuparnos de los pasos que dimos en las islas Azores. (1) De 1'urchos ltis Pilgrior.e.—Londres, 1625, 4 parte páginas 1159 - 1174.

(1) Esta interesantísima narración ha sido traducida del inglés anti guo al espafiol por mi nieta señorita Margarita Cuehi y 0011.—Se pueden rectificar con este documento varios errores de la $ietoria de Puerto Rico. por Brau, pAg. 10$. \o fué el 15 de Junio de 1597. que se avistó ta escuadra de Cumberlaud sino el 7 de Junio de 1598.—E1 puente de San Antonio no •fué defendido contra TOO hombres sino contra 3 mí1.—Los ingleses en ese ataque no tuvierou 15 bajas sino 50.—E1 informe del gobernador Mosquera de que casi todos loe soldados volvieron la espalda al enemigo, es falso.-Segiín este documento se batieron gallardamente y se replegaron ante fuerzas muy superiores.—La epidemia que mató 400 soldados ingleses e inutilizó otros tantos fué la disentería.—C. T T.


71 PUETORRIQUEAOS ILUSTRES DR. AGUSTIN STAHL POR EL DR. CAYETANO COLL Y TOSTE.

(Elogio pronunciado en la Academia Insular de Medicina la noche del 29 de Noviembre de 1917.) Señores académicos: ¿Quién de ustedes no conoció y trató al sabio doctor Stahl? Nació este prominente puertorriqueño para ser catedrático de una Universidad y desgraciadamente nuestro Instituto de 2 Enseñanza en 1871 le cerró sus puertas ab ¿rato porque era liberal y lo despojó de su cátedra de Historia Natural, ganada por Oposición. El 1)r. Stahl era una inteligencia superior y no conforme con el estudio de la Botánica tropical y el ejercicio de su profesión, se dedicaba con una paciencia benedictim' a disecar p;►jaros, coleccionar objetos arqueológicos y crear un museo. Mantenía correspondencia con sabios alemanes y centros científicos y les facilitaba objetos indios y plantas y aves raras de nuestra zona. En vaco trató que su rica colección tuviera carácter oficial. i Inútil empeño! Rendido en esta brega, por hostilidad del medio ambiente, tuvo que cederla a una sociedad científica de Nueva York. De más está decir, que en cuanto a museos, continuamos en el mismo estado que en la época de la dominación española. Viéndose el Dr. Stahl batido en el terreno de la práctica, se conformó con acudir al libro, a la obra didáctica, y publicó en 1882 un Catálogo del Gabinete Zoológico establecido -por él en Bayamón, precedida dicha obra de una clasificación sistemática de los animales que coresponden a esta fauna. Basta librar una rápida ojeada a este libro para considerar todo lo que el Dr. Stahl valía como profesor. No es un catálogo de objetos aglomerados en aparadores: es la relación científica de un -iluseo de Historia Natural que se componía de 2,300 especies clasificadas. ~n la Advertencia de esta obra anota el autor: "No puede ocultarse a nadie que medite un poco acerca del valor y las circunstancias inherentes a tamaña empresa, las aspiraciones de un orden irás elevado que tras ellas se reservan, y que ha sido el ideal en que su autor ha tenido y tendrá fi ja su vista: quizás una quimera, una halagueña esperanza, una vana ilusión, pero posible de realizar, por más dificil que parezca la ejecución. Los hombres, lo mismo que los pueblos, deben extender sus miradas al porvenir hacia el cual caminan conducidos por la luz de la civilización o impelidos por la fuerza de las circunstancias." En vano clamó el 1)r. Stahl para que su pequeño museo obra de la paciente labor de un solo hombre, tuviera la isrotección de las corporaciones oficiales, de los centros científicos y de los amantes del progreso, a fin de que se convirtiese en un )fueeo Provincial. Tiempo f erdido! Triunf6 al fin el mimen cm'lnnial. frío, indiferente y cruel para con el sabio amigo.


79

PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES.

v

clic,

No obstante, ju8tuna et te►caeetn, el Dr. Stahl no se desanimó en su obra educadora, y emprendió de lleno el estudio antropológico y arqueológico del hombre primitivo en esta isla. El fruto de esta ardua labor la a conocer al público en 1889 en su bello e interesantisimo libro titulado Loa indios borinqueños. Obra de tanta médula cono la anterior, obra de sabio investigador. Entonces fué, en 188!1, que conocimos al ilustre puertorriqueño, del cual nos ocupamos en estos momentos. Estábamos sentados en la botica de don M:n►uel Pérez Freites, en Arecibo, dialogando con aquel inolvidable buen amigo, cuando entró en el establecimiento un señor de barba rubia y ojos azules, porte elegante y aspecto dulce, seguido de un gañán que llevaba eu sus brazos una porción de libros. —¿Es esta la farmacia del licenciado Pérez Freites?—preguntcí. —Servidor de usted, contestó nuestro amigo. —Pues aquí tiene usted ►ai obra Loa indios borinqueños, que conocerá usted por lo que hun dicho los periódicos de ella. Este es el ejemplar destinado a usted. Pérez Freites tomó el libro que le presentaba el Dr., lo convidó a sentarse y le interrogó: —¿Qué tengo que dar a usted? —Dos pesos. Y ¿podría usted decirme donde vive el Dr. Coll y Toste, que estoy recomendado a él por don Manuel Fernández Juncos, director de la Recinto Puertorriqueiia? —Acaba de entrar al gabinete inmediato a formular una receta. Salí al poco rato y estreché por primera vez la mano del sabio etnólogo, que ya conocía de nombre por sus artículos sobre los indo-antillanos y sus investigaciones en la enfermedad de la caña de azúcar. El I)r. Stahl tenia que ir personalmente en penosa peregrinación por toda la isla para que la edición de su brillante obra no fuera un fracaso. Triste verdad, pero hay que decirla: en Puerto Rico el libro tiene que ir á buscar al lector! Y no es que el país y las autoridades no conocieran la valía del eximio profesor. La prueba de ello es, que cuando se notó en 1878, en el departamento ele Mayagüez la enfermedad de la caña de azúcar, una de las personas electas por el Gobierno para estudiarla y combatirla fué el Dr. Stahl. La labor infatigable del sabio naturalista sobre este particular está condensada en dos lle►norias que dió a la publicidad. Una en 1878 en un voIúmen en -1n menor de 1.10 páginas; y la otra en 1880 en un volúmen en 8? de 18 páginas. En ellas se esclarece la cuestión de los caculos y de los gusanos blancos como causantes de dicha enfermedad. (1)

(1) Informe sobre la enfermedad de lr► eruta de azdear, 1878.—La enfermedad de la calla de azdear en Puerto Ideo, 1$80.—C. T T.


PtIIRTORRIQUIÑOs ILUITRIs.

7s

A pesar de que el Dr. Stahl no abandonaba el ejercicio de su carrera médica, tenía no obstante, especial delectación por los estudios botánicos. Así que publicó sobre la Flora Puertorriqueña seis folletos. Estudio árido, de sabio, y que la vulgaridad no supo comprender, por lo que no pudo continuar editando sus panfletos por falta de recursos económicos. (1)

yo

Sobre uno de estos folletos vamos a dar a ustedes una anécdota muy interesante, aunque muy dolorosa. Visitaba nuestra casa por primera vez una señorita americana muy ilustrada. Traía para nosotros cartas de recomendación del General Davis y del l)r. Ashford. Venía de Washington. Se llamaba Miss Gould. Traía el encargo de escribir la Bibliografía de Puerto Rico para el Ateneo de Boston. La recibimos cortésmente, le abrimos nuestros anaqueles y le presentamos un man uscrito. —Aquí tiene usted lo que desea, la dijimos. —Y ¿por qué no publica usted esto? —Porque editar una obra en nuestro país es obra de romanos ; y otra mayor buscar quienes la lean. —¿Me permite usted copiar este manuscrito? —Con mucho gusto, señorita. Puede usted venir a mi casa todos los días y copiar lo que guste. Todas las mañanas pasaba Miss Gould una hora en mi Biblioteca dedicada a esta labor. Tomaba notas y trabajaba reglamentariamente. Solía pedirme explicación sobre algunos puntos obscuros de mi manuscrito. Un día me dijo: —¿Podría yo conseguir estos estudios del Dr. Stahl sobre la Flora Puertorriqueña —Creo que sí. Le daré una tarjeta de recomendación para el sabio amigo que vive en un pueblo inmediato. A los pocos días se me presentó Miss Gould estupefacta y me dijo: —Visité al doctor Stahl en Bayamón. Me recibió afectuosamente y me manifestó que no conservaba ninguno de esos folletos que yo deseaba. Le dije: Y ¿por qué no hace usted una segunda edición? Me miró muy sorprendido, abrió los ojos y se echó a reir. Le dije: ¿Por qué se ríe usted? Y me preguntó: ¿Lleva usted mucha prisa? \o, le repliqué. Pues entonces oiga: —Cuando publiqué el panfleto que creía más interesante de mis tres folletos, juzgué conveniente para ayudarme al pago de la imprenta y a las subsiguientes publicaciones, colocar algunos de ellos entre mis amigos. Se trataba de una pequeña cantidad. A los pocos días ví por casualidad en la cocina de mi casa una libra de granos y otra (le azúcar envueltas en hojas

(1) Estudios sobre la Flora de Puerto Rico.—Literatura, 1888.— Las Talaml floras, 1884—Las Leguminosas. 1886.—Las Calicdfloras, 1888. —Las Rnbiaceas y 8inantéreas, 1887.—Lae Gasbopétalos, 1888.--C. y T.


74

PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES.

me

y

de mi folleto Las Talamtfloras. Primero me indigné, después me eché a reir. Por último el cajón que guardaba estos folletos, que nadie solicitaba porque no iba yo personalmente a meterlos por las narices se llenó de cucarachas y ordené entonces, a estilo de Omar con la biblioteca de Alejandría, aunque en más pequeña escala, que se quemara el maldito cajón en mitad del patio de mi casa. Y el doctor, después de haberme hecho esta confidencia, se echó de nnwo a reir. Semejantes contrariedades no amilanaban el ánimo varonil del sabio amigo. El amor a la ciencia era en él un acicate muy punzante que no le dejaba descansar, y sus nervios no se regulaban sino teniendo entre manos alguna obra de empeño, o algún tablero de ajedrez en cuyo juego era muy entendido. Así le vemos publicar en 1888 un estudio sobre la enfermedad de Federico III, emperador (le Alemania, donde nos muestra el lastre científico que poseía en el divino arte de curar; otro, Primera• Ovariotomía practicada en Puerto Rico, en 1890; otro, La fecundidad de la mujer en Puerto Rico, en 1892; y otro, en 1895, interesantísimo, sobre Dcmograf la : una estadística de mortalidad y nacimientos en Bayamón y pueblos limítrofes. En este trabajo revela el autor su alta capacidad médica como higienista. En los últimos años de su vida dedicó el Dr. Stahl algunos ratos de ocio a los trabajos históricos regionales y dió a luz dos folletos; uno sobre la Fundación de Bayamón otro sobre La fundación de Aguadilla, (1910). Por fin, achacoso por los años, y pensionado .por el Gobierno Insular, se retiró a la lumbre íntima de su casa, envuelto en su clámide de sabio, a esperar tranquilo y satisfecho de haber cumplido con su deber, la inevitable visita de la buena amiga la Pálida Segadora. El hombre que estas energías demostró era procedente de una semilla germánica echada a fructificar en los campos aguadillanos. Es muy curiosa la partida de bautismo del Dr. Stahl y por eso la vamos a publicar integra. Hela aquí: "Yo, el presbítero don fray Juan de Gorostiza, de la Orden de San Agustín, vicaría de Aguadilla :—Certifico: Que en el libro 12 de Bautismos de este archivo parroquial, folio 38, número 200, se encuentra una partida del tenor siguiente:—En esta parroquia de San Carlos de la Aguadilla, a tres de marzo de mil ochocientos cuarenta y cinco: Yo, el presbítero don Baltazar Ballesté, Cura Ecónomo de ella, bautizé solemnemente sub conditionc, ungiéndole con los Santos Oleos de catecúmenos y Crisma, según las rúbricas del Ritual Romano a un niño (le edad de tres años, que pertenecía a la Secta Luterana y se le puso por nombre Agustín, hijo legítimo de Enrrique Estad y de Maria Estan, difunta; fueron sus padrinos Volkers, a quien advertí el parentesco espiritual y sus obligaciones; de que doy fé: Velker, vale.—Baltazar Ballesté—Hay una rúbrica —Es copia fiel remito: y a petición del doctor y exacta del original a que


PL'ERTORRIQUE.\'OS ILT'STRES.

75

Cayetano Coll y Toste, historiador de Puerto Rico, expido la presente, firmada y sellada, en Aguadilla, a veintiuno de novienibre de mil novecientos diecisiete.—Fr. Juan de Gorosti.za.— Hay una rúbrica y un sello parrognial." Interesante es esta partida de bautismo, que uo marca la fecha del natalicio de nuestro amigo, que tuvo lugar el 21 de Enero de 1842. En cambio nos da otros datos. El Padre Ballesté escribió Estad por htahl y listan, por .turnni : padre alemán y madre liolaudesa. A los tres años de edad, que fué cuando se bautizó pasando del Luteranismo al Catolieismo, i-a había perdido los cuidados de la buena mujer que le había dado el ser y que le habla protegido en su infancia. El niño creció sin las caricias maternales, pero el padre cuidó ele (1 esmeradaniente, dentro de los cortos recursos de su modesta posición, y a los once años le llevó a Alemania para que continuase los estudios de la segunda enseñanza. En la escuela de Aguadilla obtuvo los conocimientos de las primeras letras. Entre la multitud de niños de aquella escuelita tuvo por compañeros de banco a nuestros inolvidables patricios de la Isabela, don Manuel y don Martín Corchado. Ya en suelo alemán, estudió el aprovechado niño con grandes adelantos en los colegios de Wisburgo y Praga, en esos poderosos centros de enseñanza, donde el Rector de la Universidad al con►enzar los cursos estrecha la mano de todos sus alumnos, sean nativos o extranjeros, para demostrarles que para la Ciencia no hay fronteras, y que 1►or enciuui de las nacionalidades los hombres pueden tratarse y fraternizar para bien de la humanidad. En 18(4, de edad de _"2 años se graduó el joven Stalll en Praga y retornó a su patria, ejerciendo la carrera de Médico-Cirujano en San .Juan, Manatí, Yabucoa y Bayamón, donde fi jó definitivamente su residencia hasta su falleeimieuto, acaecido el 12 de julio de 1917. Hemos tenido la honra, por encargo de esta ilustre Academia; de hacer el elogio de nuestro querido compañero, merecedor de este póstumo tributo de admiración. Hombre integro, honor y prez de nuestra institución! Somos de parecer que su retrato decore el salón de nuestra Casa. Y debemos esperar, que la patria agradecida grabe su nombre en mármol y bronce para presentar a las generaciones que nos sucedan el modelo de un puertorriqueño ilustre, virtuoso, trabajador y sabio.He dicho.


76 DOCUMENTOS REFERENTES A SANTA ROSA DE LIMA Y CREENCIA DE HABER NACIDO EN SAN GERMAN. (Del Archivo de Coll y Toste).

el

ILMO. Y M. V. S. DEAN Y CABILDo :—Lic. Don Juan Mauricio Ramos de Gracia, natural de la Villa de San German en esta Isla, Abogadp de la Real Audiencia (Id l Distrito, Teniente á Guerra, Juer Pulítico y ulydelegado de Heal Hacienda en el Partido de Cabo Huso, onite V. S. I. M. Ve. en la forma que mas haya lugar por dro. me lrrc eilto y digo: Que residiendo yo en la Ciudad de Santo Domingo, donde hice mi carrera Literaria, y continuaba en la Abogacía, fué instruido bien 1►or menor con noticia positiva que en el archivo de V. S. I. M. V. se conservaba en un Libro antiguo de las Actas que se habían celebrado en el siglo diez y siete, la de haberse acordado por V. S. I. M. Ve. que se celebrarse misa cantada con sermon en accion de gracias de haberse declarado por Su Santidad mediante Bula la Beatificacion de la Madre Rosa de Santa María (hoy Santa Rosa de Lima) cuya noticia había comunicado de oficio el Rmo. Padre Ministro General del Sagrado orden de R. R. P. P. Predicadores, del cual era Hija de Abito la Santa enviando V. S. I. M. Ve. la Bula de Su Santidad y el Retrato (le la dicha Beata Rosa de Santa María, y que se expresa en la Carta de Roma, que aquella era nacida en Lima, Reyno del Perú, mas sus Padres de la Villa de San Germen en esta Isla. En efecto es constante Tradicion allí (1) en mi Patria, y se conserva la nlemoria del sitio donde vivió el afortunado Gaspar de las Flores. Con s11 madre viuda doña Isabel de Flores y Peña: Hay tambieu monumentos positivos que lo acreditan como la.antigua Imagen de la Santa, con altar propio que se venera de tiempo imeuiorial en el Convento de Porta Coeli, de Nuestro Padre Santo Domingo, donde cele hace fiesta anual, que cuando tuve uso de razon hallé practicándose por la casa de mi Abuela Paterna :—Y por los insinuados fundamentos, estimulados, y ponderados cristianamente por el Iwo. y Rmo. Señor Don Fr. Manuel Gimenez Perez, defeliz memoria, Dignísimo Señor Obispo de esta Diócesis, hallándose en aquella Villa, en su Santa Pastoral Visita, mi Padre impetró Licencia y fundó Cofradia en aquella Parroquia entrando de hermanos fundadores las personas principales y de Gofrados generalmente (le todo el Pueblo. Ha havido, Y y M. V. S. alguna equivocation en alguno. escritores acerca de la Patria de la Gloriosa Santa Rosa de Lima y de sus padres; pero á la mia la antiquísima Villa de San Ger man pertenece sin duda esa dicha, y la gloria de haber sido patrio suelo del Devoto Gaspar de Flores, padre de la Santa. No puede darse comprobante mas auténtico, ni 'específico que la misma acta Capitular de V. S. I. M. Ve. ya citada que impetró (1)

San Germán.—C. y T.


DOCUMENTOS REFERENTES A SANTA.ROSA DE LIMA.

77

su

la carta de oficio del Rmo. Ministro General del Sagrado orden de Predicadores, á la cual se refiere, y me hallo impuesto que dicha Acta trae esa fecha Viernes diez y nueve de Julio del año mil seicientos sesenta y nueve, y que se encuentra colocada en el respectivo libro de acuerdos de esa época al folio 82. Cada qua!, Iltmo. y M. V. S., anhela por euzalsar su Patria y tiene contraida obligacion por el suelo que le prestó para nacimiento, de hacerla honor y procurar su mayor lustre y engrandecimiento: mi pequeñez no puede ofrecer á la amada Madre Patria, mejor ni mas digno obsequio, atendido lo grande del Beneficio por lo que es en si mismo, no por el que lo ofrece. Con estas miras filiales y sentimientos políticos y cristianos, me presentó á V. S. I. M. V. suplicando rendidamente se digne mandar que el presente padre Secretario me compulse á continuacion de este pedimento, y su Decreto, Testimonio feaciente en pública forma de la citada acta Capitular antigua á que me refiero, registrando al efecto los respectivos libros antiguos, y que se me entregue ese documento como tambien, que se me permita sacar una copia del enunciado Retrato de la Santa, que se halla en la Sacristía de esta Santa Iglesia Catedral segun tradicion de los antiguos es el mismo que se remitió á V. S. I. M. V. con la Bula de la Beatificacion, segun queda referido, prometiendo yo devorverlo para que se coloque otra vez en su lugar, concluida quesea la copia. Por tanto A V. S. I. M. V. Suplico se sirva hacerme por presentado y decretar, mandando hacer, conforme pido, merced con justicia que espero de V. S. I. M. V.— Juan Mauricio Ramos de Gracia, Puerto Rico, Mayo 9 (le 1806.

ataºtino.:,

DECRETO.—Como lo pide, según lo acordado en acta de este día. Así lo proveyó, mandó y rubrica el Iltmo. y M. V. S. Dean y Cabildo de esta Santa Iglesia Catedral de que doy fé.—Hay cuatro —rubricas—Ante mi: Pablo R. Secretario del Cabildo.—Hay una rubrica.— ACTA CArITULAR.—Hoy viernes, nueve de Mayo de mil ochocientos seis años, los señores del Iltmo. y Muy Venerables Señorea Dean y Cabildo de esta Santa Iglesia Catedral, de la Muy Nóble y Muy Leal Ciudad de San Juan Bautista de Puerto Rico, á saber, los Señores Chantre Don Esteban Gonzales, Canónigos Doctores: don Sebastian Josef Conde y don Juan Encarnacion Andino; y Racionero don Joaquín Valentin Urguizu, juntos y congregados en esta Sala Capitular como lo han de uso y costumbre, el expresado señor Chantre, Presidente del acto, habiéndose leido primero la representacion que hace a este Iltmo. Cuerpo el Licenciado Don Juan Mauricio Ramos de Gracia, sobre que se de testimonio de la acta celebrada en diez y nueve de Julio de mil seiscientos setenta y nueve, para mandar celebrar la Fiesta de la Glorio8a Santa Rosa de Lima, recientemente Beatificada, junto con el Retrato de dicha Santa, que fué dirijido especialmente á este cabildo por el Reverendísimo General del Orden de Santo Domingo Fray Juan Bautista de Arasin, por


78

DOCUMENTOS REFERENTES A SANTA ROSA DE LIMA.

haber sido sus padres naturales de la Villa de San German en esta Isla; como tambien pide dicho Licenciado se le confie el Retrato de la Santa, que aun se conserva en la Sacristia de esta Santa Iglesia Catedral, y que segun tradition antigua es el mismo que se remitió con la Bula á este Iltmo. Cabildo para sacar copia de él por un Pintor; propuso h los Señores presentes todo lo referido; por lo que todos unánimes y conformes acordaron, y mandaron, que se le dé el testimonio que pide, y tambieu se le confie el Retrato, para el efecto que solicita, dándosele Orden al Padre Sacristan, á fin de que se lo entregue, dejando recibo, y a cuyo acto avisado, avisará el preseute Secretario; y que con las mismas probabilidades se vuelva, mediante el aprecio, y veneracion con que sienipre se ha visto, quedando copia de esta solicitud, y entregándose al dicho Dou .Juan Mauricio Ramos de Gracia tambien testimonio de esta acta, en la parte que le toca. —Con lo que se concluyó este acuerdo, á que no asistieron los Señores Deau I)on Juan Lorenzo de Mathos, y Arcediano Don Josef de Rivera por enfermos, y el Racionero Licenciado don Nicolas Alonzo de Andrade, por ausente en España; y los presentes firmaron de que doy fé.—González.—Doctoº- Conde.— Doctor Andino Urguiz►c.—Ante mí: Pablo Martinez, Secretario de Cabildo. Concuerda con el original de su contenido que queda en el Libro correspondiente en el archivo de esta Secretaria de mi cargo, á que me remito, con el que fielmente corregí el presente, que para el efecto que se expresa, firmo en Puerto Rico a los catorce (le Mayo (le mil ochocientos seis años.Pablo Martínez, Secretario de Cabildo.—Hay una rúbrica. En virtud de lo mandado por el Iltmo. y M. V. Sor. Dean y Cabildo de esta Saiita Iglesia Catedral en el Decreto, y acta que. anteceden (le nueve del corriente, compulso testimonio de la celebrada en diez y nueve de Julio de m il seiscientos sesenta y nueve, que original se halla á la vuelta del folio 82 y correspondiente del libro de actos Capitulares, que empezó en el año de 1652 y terminó en el (le 1.700: cuyo tenor á la letra es el que sigue: ACTA CA£ITÜLAR.—En viernes, que se contaron diez y nueve días del mes de Julio de mil seiscientos sesenta y nueve años el Señor Bachiller Don Diego de Torres y Vargas Dean, y los señores Don Alvaro Flores (le Caldevilla Arcediano, Don Francisco Moreno de Rincon Chantre; Luis Muriel y Castro, Cristoval de Pastrana Canónigo, Don Diego de Bolaños Racionero, se juntaron á Cabildo como lo acostumbran, y estando todos juntos en este Cabildo, el Señor Dean Bachiller Don Diego de Torres y Vargas propuso, se dijese una Misa cantada con toda solemnidad y con sermon en accion de gracias de haber declarado Su Santidad por su buen proceder, la Beatificacion de la Madre Rosa de Santa Maria Religiosa del orden de Santo Domingo, nacida en Lima en el Reino del Perú, habiendo sido sus Padres natunralea de la Villa de San German, en esta Isla, sobre lo cual escribió á dichov señores Dean y Cabildo el Padre Fray Juan Bautista de Araziz


79 Maestro General de Predicadores, remitiendo la Bula de Su Santidad y el Retrato de dicha Santa, y habiendo los dichos señores conferido sobre este punto, se acordó que se celebre la dicha Fiesta el dia veinte y seis de Agosto, en que su Santidad señala se reze ú la dicha Madre Rosa, y para ello convide Predicador— y con esto se acabó este Obit.—Lo que firmaron, de que doy fé.— Baehiller D. Diego de Torres y Vargas.—Francisco Moreno de Rincon.—Lxcís Muriel y Castro.D. Diego de BolañoR.—Ante mi: Pedro Ramos de Leon, Secretario y Notario. Es conforme al original, que queda en el citado Libro, en el archivo de esta Secretaria a mi cargo, a que me remito, y en fe de ello lo firmo en Puerto Rico á los diez siete de Mayo de mil ochocientos seis años.Pablo R. Martínez, Secretario de Cabildo. —Hay una rúbrica. Notificado y entregado á la parte, doy fé.—Martínez.—Hay una rúbrica. Es copiado del documento que obra en este Archivo parroquial.—Sacada a petición del Dr. Cayetano Coll y Toste, historiador de Puerto Rico.—Rincón, Marzo 6 de 1918..—Jaime Bennassar.—Hay una rúbrica. DOCUMENTOS REFERENTES A SANTA ROSA DE LIMA.


80 REAL ORDEN EN QUE SE PROHIBE LEVANTAR OTROS PLANOS DE LAS FORTIFICACIONES QUE LAS QUE SE ENCAMINASEN A LA SECRETARIA DE INDIAS. (Del Archivo particular de Coll y Toste.) Aranjuez 17 de Mayo de 1747. Hallandose enterado el Rey (le que por los ingenieros, sus ayudantes, 6 delineantes, se levantan algunos planos de las fortificaciones, terrenos, ó costas de los garages de sus destinos, y siendo de gravissimos perjuicios que estos papeles puedan padecer algun extravío, y de perniciossas consecuencias si por algun accidente cayessen en manos de Extrangeros, manda S. M. que V. en el distrito de su jurisdicion, cele, y no permita que por persona alguna se formen en lo successivo, procediendo al castigo de la que contravenga a ello; pues todos los que sea precisso egecutar para que vengan a esta Secretaria del Despacho de Indias, de mi cargo, deverán hacerse con la intervención de V. y por su mano, y no otra alguna, encaminarse a ella, recogiéndose en la de esta Governacion los originales, para que permanezcan archivados y sacar las copias que fuere precisso: —V. lo hará entender assi á todos los que la considere precisso para que por ignorancia no dege de tener effecto esta importante providencia, y dará quenta de quanto sobre ella practicare, y ocurra en lo successivo, para que se tenga puntual noticia de que inbiolablemente se observa lo que ba mandado.—Dios guarde a V. ma, as.—Aranjuez 17 de Mayo de 1747.--Marque8 de la En8enada.—Hay una rúbrica.—Sor. Governador de Puerto-Rico.— Puerto-Rico 6 de Febrero año de 17411.—Tómese razon en los Libros de esta Contaduría para que en ellos conste lo resuelto por S. M. en la real orden auterior.Colomo.—Tomóse razon de esta real orden en los libros de mi cargo.—Puerto-Rico y Marzo 16 de 1749.—Manuel Ignacio de Arey:aga.—Hay una rúbrica.

REAL ORDEN PARA RECOGER EN ESTA ISLA LOS DESERTORES DE LA ESCUADRA DEL CARGO DE DON ANDRES REGGIO. (Del Archivo particular de Coll y Toste.) Madrid 16 de Octubre de 1747. D. Andres Reggio, comandante general de la Esquadra, que se halla en el puerto de la Havana, ha representado la grande desertion de tropa y marinería que se ha padecido en ella, y que toda esta gente se halla esparcida en aquella isla, la' de Santo


CANOES DE PRISIONEROS INGLESES.

$1

Domingo, y essa de Puerto Rico. Y hecho cargo el Rey del atrasso, que puede experimentarse en su Real servicio por esta falta, me manda S. M. hacer a V. S. el mas estrecho encargo para que dé en su jurisdicion las mas eficaces providencias a fin de que se recojan todos los dewrtorc. que se encuentren de la prevenida Esquadra y se dirijan a ella sin perdida de ocasion. — 1)ios guarde a V. S. uts. as. — Madrid, 15 de Octubre de 1747.—Marquca de la Ensenada.—Hay una rúbrica.—Sr. Don Juan Joseph Colomo.

REAL ORDEN, PARA QUE EN EL I'uTERTO DE SANTIAGO DE CURA Y NO EN OTRO SE IIICIESEN LOS CANOES 1)E PRISIONEROS INGLESES. Madrid 111 de Agosto de 1747.

s

,.

Haviendo pasado desde Jamayeu la balandra inglesa nombrada Speedweli, con bandera de Paz al puerto de Campeche, á conducir 53 prisioneros espailoles, llevando á su burdo diferentes mercaderías con el fin de introducirlas en aquel puerto, dispuso el Gobernador de él fuese al de Veracruz :t verificar el cange de los referidos prisioneros, respecto de ser los de ellos Religiosos misioneros coa destino á las Islas 1'hilipinas. Executólo el inglés, y se declaró por el Gobernador y Oficiales Reales de Veracruz haver cuido en comiso los generos que llevaba; pero atendiendo el Virrey de Nueva España á la cortedad de el importe de ellos, y perxuieio que podrian originar de no restituirselos, previno se dejase á los ingleses el uso de ellos, y que saliesen del puerto de Veracruz, advirtiéndoles no debían venir á él con el citado motivo, si no es al de Santiago de Cuba.—Enterado el Rey de este succeso, mirando á precaver qualquiera fraude, b dolo que pueda causarse á la sombra del cange permitido por convenio entre esta Corona y la de Inglaterra, ha revuelto que en solo el puerto de Cuba se admitan las embarcaciones que con motivo de Cange de Prisionero fueren It practicarle con los despachos legítimos del Gobernador de Jatnayca ó de las demás Colonias inglesas; y lo participo á V. S. de orden ele S. M. para que si aconteciese el que llegare alguno ele los referidos navies á los puertos de la jurisdiccion ele esse Gobierno, prevenga V. S. desde luego no se admitan en ellos, y que se les haga saber inmediatamente deben ir al de Santiago de Cuba para evaquar su comision de cange de prisioneros.—Dios guarde á V. S. ma. as. —Madrid 10 de Agosto de 1747.—J!arques de la Ensenada.— Hay una rúbrica.—Sr. D. Juan Colomo.

56


82 REAL ORDEN AVISANDO LA SUSPENSION DE HOSTILIDADES CON LOS INGLESES, FIRMADA EN AQUISGRAM.

(Del Archivo particular de Coll y To8te.) Madrid 30 de Julio de 1748.

a

El Rey ha accedido á los preliminares de Paz, que el día 30 de Abril de este año se firmaron en Aquisgram entre las Potencias de Francia, Inglaterra y Holanda.—Por uno de sus artículos se ha estipulado la suspension de hostilidades entre las Potencias beligerantes.—Esta hú de comenzar despues de los doce días prescriptos en la suspension, en el Canal de Inglaterra, y en el Mai del Norte: dentro de seis semanas desde el Canal, el Mar Británico y el Occeano Septemptrional hasta el Cavo de San Vicente: igualmente seis semanas desde este Cavo y á la otra parte de aquel hasta la Linea, sea en el Occeano, 6 en el Mediterraneo, y finalmente seis meses á la otra parte de allá de la Linea, y en todas las partes del Mundo sin excepcion alguna: corriendo estos términos desde el día 28 de Junio antecedentes, en que se firmó la accesion por el Plenipotenciario de esta Corte. —Doy V. S. esta noticia de orden de S. M. a fin de que la haga notoria al público y de las providencias convenientes en todo el distrito de su jurisdiccion para que cesen las hostilidades por mar y tierra contra los súbditos de la Gran Bretaña, desde el día prefinido por la convention, y se retiren desde él todos los convenios, que estén empleados en ellas.—Dios guarde á V. S. m. as. como etc.—Madrid 30 de Julio de 1748.El Marque8 de la Ensenada.—Hay una rúbrica.—Sor. Don Juan Colomo.—Puerto Rico, Marzo 16 de 1749.—Tómese razon en la Contaduría de esta Real Orden para que conste en ella lo resuelto por S. M.Colomo. Tomóse razon de esta Real Orden de S. M. en los libros de la Real Contaduría de mi cargo.—Puerto Rico y Marzo 16 de 1749. —Manuel Ignacio Areyxaga.—Hay una rúbrica.


83 CARTA DE JUAN PONCE DE LEON SOBRE PUNTOS TOCANTES A BARTOLOMÉ BAYON, PEDRO MENENDEZ, OLIVERA, GUILLERMO DE MAGUIPER, FRANCISCO BAAMON I)E DE LUGO Y LICENCIADO CARASSA.

(Archivo de Indias.—Estante 53.—Cajón 6.—Legajo 5.—Libro 1.)

Puerto-Rico 20 de febrero de 1566. S. C. R. mtg.—Por la que á V. M. escribí, por el mes de julio del año pasado tie 65, di quenta en breve de como avia entrado en este puerto un nabio de ingleses lucteranos y por Capitau dél un portugués llamado bartolome Bayou, natural de la ysla de la tercera que es en los Azores, y de como los bienes que trujeron estavan condenados, y aplicados á la ('ala Real yo puse la diligencia posible en que se vendiesen lo mas aprovechadamente que pude, y ansi dello sehizo setenta y ocho mill y seiscientos y beinte pesos de la moneda corriente desta ysla ; los ingleses fueron presos por el Juez eclesiástico, y aun antes que lo fuesen, á harto pessar mio, pasearon y vieron de propósito el asiento desta ciudad, de que plega á Dios no redunde daño a esta república: y al tiempo que vino pedro menendez para la florida los llevó consigo eeel>to á bartolomé Bayon y á otro portuguez llamado olivera que eon él vino, y al principal de los ingleses llamado guillermo de maguipez, y por éste ynbiaron (le Santo Domingo el Obispo de esta ysla y con provision del Audiencia real, los dos portugueses quedaron haziendo probanza, acerca de su benida, y publicaban querian yr á V. M. á pedir les hiciese merced de lo procedido, de los negros y nabio por mejor disimular el trato que trayau, y sabido que sobre la mona y saona, yslas que están entre esta e ysla española, andaban franceses, acordaron tomar un barco, con favor de otros portugueses y ayuda de algunos negros, que llevaban consigo, é yrse á juntar con los corsarios con grandes amenazas, que entre ellos, á este pueblo hazian, lo qual fué descubierto por un religioso al nuebo governador el capitan Francisco Bamonde de lugo, que se lo dixo un portugues su huesped del Bayon, y á la sazon el governador estava mal dispuesto, y me encomendó el remedio, tube modo como la noche de la partida frieron presos, y tomada la bela y aparejos que teuian, y por el motin y delicto puestos en la fortaleza, y con ayuda de unos marineros, se salieron rompiendo una reja della, y paresce que tuvieron atrebimiento, visto el regalo que por el governador se les hazia, lo qual era por disimulacion que con ellos quería tener, tomaron un barco dexaudo escripta una carta al governador y á la salida del puerto rompió en ellos la mar de suerte que los aosobró y ellos escaparon á nado y metidos por el monte


$4

CARTA DE JUAN TROCHE Y PONCE DE LEÓN.

se fueron a una ribera, dome están unos yngenios, y ay barcos en que se pudieran yr, si se les diera tiempo, y hallando á la mañana el barco perdido y la ropa que llevaban á la costa, se creyó eran ahogados, e yo temeroso que sí obiesen escapado, podrían segun sus malos propósitos yrse á juntar con franceses de que bend ría daño á esta ysla, fuy allá con gente, prometí libertad por mandado del governador al esclavo que los descubriese y dende á seis días fueron hallados y presos, y por el governador tomadas sus confisiones y por ellas como V. M. mandará ver dignos de muerte, porque el Bayon no puede entrar en castilla ni portugal y por esta cansa vibia entre luteranos en yngalaterra andando por su eapitan y piloto en sus navios y armadas, á dicho que sabe el altura del este ueste y que V. M. tenia noticia de su persona, por parte enbajador que esta en portngal con otras burlerías que conpuso en su confesion para escapar con la vida, presos están en la fortaleza con todo recado, paresceme que los remite el governador á V. M. plega á Dios que de esta remisiou no benga daño, y que él no baya á poder de V. M. porque este hombre es muy bilicoso y demasiado abil en la mar, y rebelado contra su Rey robándole sus vasallos, y segun dicen los que le conosceu no es esta la primera, crea V. M. que si el se escapa, que haga notables daños con favor de Ingalaterra en estas partes, porque tiene abilidad y osadía para ello; V. M. sea servido de mandar se tenga gran cuenta con este hombre, porque conviene á los vasallos de V. M. de estas partes, y no pienso que en dar aviso tiesto, hago pequeño servicio á V. M. I)e lo procedido deste navio se pagan los gastos que el Licenciado carassa, governador que fué de V. M. hizo para el despacho del nabio y jente que fué á la florida que no fué loco como V. M. iaadaruí ber, porque en verdad que si esto no fuera que ya en esta ysla no avia ni de que poder pagar el salario de solo governador, porque como es en buena moneda ó su ynteres, sube mucho, y como por mandado de V. M. bolbimos lo que se tomó á pedro Rs. no obiera moneda en la Caxa Real, de suerte que fuera necesario bender los enpleos de cueros y azucares, que para V. M. tenemos hecho. Beso humilldemente los pies de V. M. por la merced que se me haze de darme licencia para yr en España por tres años y que dexe persona que sérba los oficios de alcayde y contador en que á V. M. sirbo, la qual he tenido por muy grande, porque al presente bivo desgustozo en esta ysla, y ninguno en estas partes bolberá por la hazienda de V. M. que no le den muy grandes desgustos; yo quedo fletado é yré por fin de mayo, llevaré las quentas de la Ilazienda Real y daré quenta á V. M. del estado en que quedaren los negocios de su Real hazienda desta ysla. El governador Francisco Bamonde de lugo a tratado mal mi persona, y cierto, no conforme á lo que mereecen los servicios de mis padres y abuelos y myos fechos á V. M.; le caido en desgracia; ame (ido forzado a prestar mi yda : un consuelo tengo, y es que no a sido por deméritos myos y esto es notorio.


CARTA DE JUAN TROCHE Y PONCE DE LEÓN.

$5

a

En uno de dos navyos, que al presente parten de esta Ciudad, llevan h V. M. una poca corsa (le cueros y azucares: no e podido mas, Dios lo sabe; dellos se da aviso los oficiales de V. M. de Sevilla: y en el nabio en que yo fuere yrfi buena cantidad. Esta fortaleza de V. M. tiene necesidad de polbora y de dos artilleros. Porque un maestre Joan que lo era ya e dado aviso ft V. M. que es muerto : y asi mismo (le ballestas y arcabuzes, porque los que avia se au podrido y envejecido: y por mandado del lizenciado earassa (le un medio sacre de bronze harto bueno para el nabio de la florida, con el qual se quedó Pedro menendez: suplico b V. M. nos mande probeer (le otra pieza, que sea mayor, porque tenemos (]ella necesidad, que estamos en frontera, que si fraureses viene►i a la florida, como se esperan y allí hallan resistencia an de acudir ú este puerto, como coma principal en estas partes, e importante, para el mal proposito que traen: y de los mysmos frauu•eses de la florida hemos sabido q e era su designio, fortificado el fuerte de la florida heuir ;i tomar esta ciudad, y hacerse fuertes en ella. 1►nblicando la lih( rl:ul de los esclavos, y ('on esta hoz, yo eertiIke .I V. M. que avia gr:u► Irabajo en defenderla POP(IUe mal se pudieran resistir henen►igos por la mar y por la tierra. Al tiempo que por esta ysla pasó pedro Menendez me dexó su poder para recibir lo que le viniese despaila, y hazerle vender ciertas comas que aqui dexó para que de lo procedido hiziese aviar y encaminar sus nativos, que por aquí pasasen, y le provevese de euuvaIlos y mantenimientos y otras cosas necesaria para la pohlacion (le la florida, y fué azertado, porque luego llegó un su (`:(pitan con cinco navyos que heran los de asturias y venian destrozados y con ningun mantenimiento y despues an beuido otros dos (le la florida y se les á proveydo (le lo necesario: yo acepté el poder bien inportunado y solo porque me dixo que servia en ello h V. M. y uo por otro respecto ninguno; y con aditamento que lo escribiese á V. L. para que aviendolo por bien y teniendoce dello por servido lo haré y si no, no, dexóme un pliego de cartas que con esta inbio, V. M. sea servido (le me mandar lo que en este casco haga nuestro señor guarde la S. C. R. persona de V. M. con aumento de inns Reynos y seillorias como los humilldes vasallos de V. M. deseamos: de puerto Rico fi XX de hebrero de 1566 años.—S. C. R. mgt.—bessa los Reales pies de V. M. su h►unillde vasallo.—Juan Ponce de Leon.—Rubricaclo. (1)

(1) 'Este Juan Ponce de Ls6n es Juan Troehe y Pones de Lean, nieto del Conquistador e hijo de Careta Troehe —C. y T.


86 TOMA DE POSESION DE LA VILLA DE LA AGUADA. (Actas del Ayuntamiento. Libr. I. Archivo de la Villa,)

el

y

Peroraeion hecha por el Comisionado en la apertura de la Villa de la Ayuada.—Veneru►n nu trí omnia bona pariter curn illa. Del libro de la, Sabiduría, cap. 7, vera. 1L—YLc.USTRE AYrxmAMiEr :o: tengo el honor de haver executado la Real Oiden de catorce de Enero de mil setencientos setenta y ocho, y V. S. el de ver a San Francisco de la Aguada en la posesion de Villa en este dia.—Las ventajas que ofrece a vuestro continente esta gracia singular es una prueba nada equivoca de la predileecion que obtiene V. S. en el concepto del Soberano, S. M. el señor D. Carlos tercero (que está en la Gloria I h cuya Real noticia se elevaron los distinguidos servicios hechos en todos los naturales en defensa de la Corona, tuvo a bien de animar su lealtad, dispensándoles la merced que acaban de recibir.—V nuestro famoso Gobernador y Capi tán General D. Ramón de Castro Gutierrez, á quien tengo el honor de representar, ha removido los obstáculos que entorpecían el efecto de la Real liberalidad y presenta hoy a la Aguada como un pais afortunado que sacude el fanatismo, la preocupación y la barbarie para sustituir la cultura, el régimen, la politica buen gusto.—Su Señoría se decidiú y debió declarse en favor de estos habitantes desde que probó palpablemente la intrepidez, valentía, animosidad y coraje con que sacrificaron ellos sus vidas, sus fuerzas, sus familias y caudales en defensa del Rey, nuestro señor, en la próxima guerra de la Gran Bretaña; el zelo y bizarria con que sostuvo la Aguadilla el fuerte ataque presentado por una escuadra inglesa que intentaban desembarcar é incendiarla el día veinte y seis de Diciembre del noventa y siete, y atrajo sobre estos vecinos h Real dignacion y es la que seguramente les ha acelerado este instante dichoso, principio y primera base de la comun ulterior felicidad.—Si, señores, se trata ya del procomunal de la Villa y de otros caballeros honrados; soy el instrumento destinado por el Rey para la consumación de esta grande obra.—Vosotros. conic► los Senadores de Roma escogidos por Rómulo desde su fundacion para gobernarla con su concejo, recibistéis en este día una Comision en un todo muy semejante, sois como en ella los Padres de la Patria, 6 coluna de esta Villa, y debeis corresponder al honor de vuestra mision sino quereis constituiros reos de la mas negra ingratitud de execrable felonia.—V. S. ilustre Cabildo, representa todo el pueblo; en V. S. como cabeza suya reside toda su autoridad; V. S. elegirá magistrados que exereitarán el mero mutuo imperio y presidirán sus asambleas; V. S. nomb:•ar,i procuradores generales que asistan en ella v contradigan lo vial acordado; j- las Ordenanza que dictare V. S. rara el beneficio eni n u ser:íu respetadas come leyes, despues de la eonfirmacion soberana v en el interin se ratifican.—A proportion de esta excelente dignidad, son las obligaceiones que estrechan á V. S. á manejar dignamente cada uno de V. S. su deber, dejando de srr suyo para entregarse


TOMA DE POSESIÓN DE LA VILLA DE LA AGUADA.

$7

todo entero á su Patria.—V. S. no ha de tratar desde este dia negocio que no sea público y en el que no vindique la comunidad todo el interés.—La Religion, el dogma y las buenas costumbres ha de constituir la idea única principal de este ('oncejo. La agri cultura, el comercio, las artes, formarán el foco donde se reunan los rayos de luz pura que despida la hoguera del fervor consistorial. La salud pública, la eleccion de buenos Jueces y la educacion de la juventud caracterizarán á V. S. en verdaderamente justo, racional y político, sin rebaja.—La sabiduría dice el Sabio es mas noble que todas las otras cosas del mundo. Ella conoce el principal medio sin la conmutacion de los tiempos y las permutas de sus vicisitudes: observa el curso de los años y las disposiciones de las estrellas: la naturaleza de los animales: la ira de las fieras: la fuerza de los vientos: los pensamientos de los hombres: la diferencia de las plantas y la. virtud de sus raices. Es un vapor de la virtud de Dios, una emanacion sincera de la claridad del Omnipotente, en candor de la luz eterna, espejo sin mancha de la divina Majestad é imagen fiel de la bondad interminable. Es mas hermosa que el sol y que las estrellas, tiene mejor lugar que la luz, no la comprende la noche y la rechaza las flechas de la malicia.—Con razon, ilustre ayuntamiento, me escuso de analizar los varios ramos que exijen vuestra atencion y os impelen á trabajar en el beneficio comun. Yo me contento con exhortaros á que promovais la educacion y este es el principal encargo, que he recibido del que me envia. La multitud de sabios es la salud de la tierra. El amor a la sabuduría debe ser inseparable del que go. bierna. Ella es la seguridad y el apoyo de los imperios. Produce la sobriedad, la prudencia, la justicia y todas las virtudes. En una palabra el hombre que posee la sabiduría sabe las cosas pasadas y discurre de lo de las del porvenir, penetra la falacia de los sofismas y le ocurren las soluciones de sus argumentos, concibe las monstruosidades mucho -antes que sucendan, á tedo acude, de todo lo precabe y nada es capaz de sorprenderle.—'•ea, pues, V. S. contenido bajo de un solo punto cuanto puede ser de importancia á la comunidad. Promueva V. S. la educacion de la juventud. Aquí está el tesoro escondido, la piedra filosofal y la mina de todo lo bueno. Las leyes que recomiendan la enseñanza y atencion de los niños á los padres, los abuelos, los parientes y los magistrados en sus casos respectivos dan bien á conocer que la educacion es él alma. vida y movimiento de la sociedad y que el desórden y el deshonor sempiterno son las mas tristes, pero ne cesarias consecuencias del desprecio de la educacion. Los soberanos aunque reinan por Dios y por sus segundos o lugar-tenientes, como dice Tertuliano, deben por lo mismo ser cuidadosamente atendidos y educados, porque la buena crianza dá paso franco á la sabiduría: ésta á los Reyes y á los Imperios y Viene á ser el constitutivo de su felicidad verdadera. La mala educacion por el con• trario, trae la pobreza y la ignorancia, y si hubiera de detenerme, refiriendo las catástrofes lamentables que ha abortado en el mun do ese monstruo infernal ese abandono, arrancaría desde luego de vuestros ojos y de vuestro corazon un torrente de lágrimas que


88

TOMA DE POSESIÓN DE LA PILLA DE LA AGUADA.

acabaría y convertiría en silencio y en luto una festividad que interesa nuestro alborozo, nuestro júbilo y todo nuestro regocijo. Yo no debo en este día amedrentar con representaciones lúgubres. Los bienes que os he demostrado como partes felices de la buena educacion seriin por sí solos muy suficientes para que V. S. sacrifique toda su autoridad, toda su fortuna y aun las vidas de V. S., todas, si fuere necesario para el establecimiento de escuelas piadosas, que alejando de este Ilistrito la ignorancia y la incivilizacion introduzca la sabiduría que inspira el temor de Dios, la felicidad al Rey, el amor It la Patria, el respeto ú los padres, la obediencia ú los magistrados y por decirlo de una vez que trae consigo todos los bienes.-Dr. Aniceto Ruír y Peña.—Antonio García Cazuela, escribano Real y público. (1)

lo

(1) El documento no tiene fecha, pero siendo en época del gobernador Don Ramón de Castro y posterior al sitio de los Ingleses a san Juan, corresponde a 1798. De modo que la gracia concedida a la Aguada en 1778 por el Rey. vino a cumplimentarse a loe 20 años. No me extraña: a Areeibo se le confió igual gracia en la misma Real Cedula y vino a tomar posesión de sus derechos el 20 de Diciembre de 1802, siendo el Comisionado el Dr. Jacinto Santana y Diaz, abogado.—Eserlbí al alcalde de Aguada para obtener la fecha precisa de este precíuw, dishuucnto y me contestó siguiente: Municipio de Aguada.--Oñeiva riel Alcalde. — Marzo 5 de 1018.—Dr. Cayetano Coll y Toste. santure'..—M1 querido señor: uestro buen archivo quedó destruido la noche dcl 38 de Enero de 1913, por causa de un incendio ocurrido en eEte pueblo en dicho día. Por esta razón no puedo remitirle bien a pesar mio, los datos que solicita en an atenta carta de 27 de Febrero—Atentamente. T. Rodillo. Alcalde. —C. y T.


89 REAL CEDULA COMUNICADA AL EXMO. SR. CAPITAN GENERAL DE ESTA ISLA Y l'UBLICAl)A POR BANDO EN ESTA PLAZA, REPONIENDO LOS TENIENTES A GUERRA Y SUPRIMIENDO LOS ALCALI)ES ORDINARIOS. (Copia faeililuda por D. Pedro de Elzaburu,l Puerto Rico, 10 de Marzo de 1$7.

los

os

sus

EL Rzv.—Gobernador Capitaii General de la Isla de I'nerto Rico. Con carta de diez de julio de mil ochocientos veinte y cinco, número cincuenta, iue remitisteis testimonio de un especliente que habiais abierto en veinte y tres ele Diciembre de veinte y tres para tratar de acuerdo con el Intendente de la necesidad y conveniencia de que mi jurisdiccion ordinaria se ejerza en esa Isla como antes de la Real Cédula de seis ele Junio de ochocientos diez y seis, por lo cual se mandó cesasen en funciones los Tenientes a Guerra, que elegía ese Gobierno esclusivau►ente, y que por el mismo y la Intendencia se nombrasen Alcaldes Ordinarioa en todos los que se llaman pueblos ó lugares de espafioles del modo que en la misma se prescribió, sin perjuicio de que se instruyesen espedientes para la ereccion de ViUa. J/ AlTnntainientos, seguu► le fuesen permitiendo las cir eunstanrias de las poblaciones con sugecion en todo a las leyes y órdenes de la'materia. Calificados en dicho espediente los graves dai y atrasos que can sobo a mis pueblos el, ejercicio de semejante jurisdiccion de los nuevos Alcaldes Ordinarios, tanto por informes y dictámenes conlestes de los tres Asesores del Gobierno, Intendencia y Marina, el Fiscal de Justicia y Real Hacienda, como del Avuutamiento de esa Capital, y los de las cuatro villas de la Isla Can German, Aguada, Arecibo y Coamo, y sobre todo dcl Intendente, me manifestasteis que para que no se detuviese la Isla en sus progresos, ni continuase por más tiempo el perjuicio que sufria el público en la aclministracion de justicia, era de urgente necesidad el reducir la jurisdiccion ordinaria a los Tribunales de Gobierno, Intendencia y Alcaldias Ordinarias de las Villas segun se hallaba a la citada fecha de seis de Junio de mil ochocientos diez y seis, que dando los Alcaldes que se nombraban en los pueblo: con la jurisdiccion pedanea preventiva, y sujetos en la ordinaria a los de las respectivas villas y al Gobierno en sus casos, segun la ordenanza de inteudentes y leyes de Indias: y creiais que esta alteracion fuese uno de ncedios de asegurar no solo la prosperidad de la n,isrua isla, sino que serviría de mucho en su tranquilidad. Examinado este aauuto de orden mia con sus antecedentes "m mi Consejo Supremo de las indias, y nido mi Fiscal, me hizo presente su dictamen en consulta de once de Diciembre último; y conformándome con él he venido en resolver que sin embargo de lo dispuesto en la primera parte de la espresada Real Cédula de seis de •Iunio de ochociento;.


90

BANDO REPONIENDO LOS TENIENTES A G1:ERIU.

diez y seis acerca del ejercicio de la jurisdieci+ni ordi' aria ea todos los que se llaman pueblos o lugares de españoles se repongan las cosas al ser y estado que tenias antes de su ecpedi -ion, guardándose lo prescrito sabiamente poi las leyes de Indias en el particular. I conforme a lo prevenido en la segunda parte de la raisnca Real Cédula, os reencargo que de acuerdo con la Inten-

-Por

dencia instruvais los oportunos espedientes para la erection de Z'íllw: y Ayuutainientos, segun lo vayan permitiendo las circunstancias de las poblaciones con sujecion en todo a las leyes y órdenes de la materia, remitiendo cada uno coil vuestro informe segun se hallen en estado de resolucion por mano del iufraserito mi Secretario; que asi es mi voluntad.—Fecha en el fardo, a diez de Marzo de mil ochocientos veinte v siete.—YO EL REY. mandado del Rey nuestro Señor.—i1restre ('ollar.—Se halián tres rúblicas. Al Gobernador Capitan General de Puerto Rico para que cl ejercicio (le la jurisdiccion Real ordinaria en los pnel,los de españoles de la Isla se repongan al ser y estado que tenia en mil ochocientos diez y seis, y se promueva la erection de Pillas y Ayunla mientos en la forma que se espera. Corregida.

JOAQUÍN MARÍA SANROMA, ESCRITOR I'ROI'AGANDIS. TA Y DIPUTADO A CORTES POR PUERTO RICO. (1) ( Pon

RAS AEL

MARÍA DE LABRA.)

SEÑORAS Y SEÑORES: Necesito de vuestra benevolencia por breves momentos. No vengo á hacer un discurso necrológico. Ni ésta es la oportunidad, ni yo cuento con medios bastantes para estudiar la vasta, complicada y admirable obra de Joaquín. María .~a.nromá, en el orden político y científico de la España contemporánea. Los discursos que acabáis de oir, y que contienen meras indicaciones respecto de mucha y buena parte de esa obra, me dispensan toda demostración respecto de In gravedad y transcendencia de los empeños en que agotó su vida la ilustre persona en cuyo honor y memoria aquí piadosamente nos reunimos. Bien podría decir que vengo hoy al Ateneo á realizar, con particular gusto y mucho honor para mí, lo que se llama comunmente un acto

(1) Este discurso fud pronunciado en el gran Salón de Actos del Ateneo Científico Literario de Madrid, la noche del 23 de Abril de 1896, en la cual se celebró una velada en honor de Sanroiuá, que acababa de morir. Presidid la sesión el Presidente de aquella ilustre Sala D. Segiamundo Moret, y pronunciaron discursos en memoria del finado los senoree D. Giibriel Rodríguez, D. Gumersindo de Azcárate, D. Laurean Figuerola, D. José de Echegaray, D. Manuel Pedregal y el autor de la oración que va arriba. . Despude se baa publicado todos eses discursos en un volumen é eaya eabeza figura el retrato de Sanromá.


JOAQUIN MAGIA 6AN80ML

91

;

pa

de presencia, ostentando una doble representación que da cierto valor á lo que significa muy poco si se redujera á mi humildísima gestión personal. Porque así, por lo que hasta ahora se ha dicho respecto a los empeños de Sanromá en el orden de la abolición de la esclavitud, de la reforma colonial y de la representación parlamentaria antillana, como por la notoria participación que yo he tenido en todas esas empresas dentro de los últimos treinta años seguramente habréis deducido que fui un compañero del inolvida ble finado. En tal concepto, en representación de los antiguos abolicionistas y de los diputados de la pequeña Antilla, vengo á este sitio á tributar el homenaje de mi particularísima consideración á la memoria del que en vida estimamos todos una de nuestras primeras é indiscutibles personalidades. La vida parlamentaria de Sanromá se desenvuelve sobre su representación de diputado reformista de Puerto Rico, en el agitadísimo periodo de 1870 á 1873. Sus más espléndidos triunfos oratorios, como propagandista, quizá, son los que consiguió desde 1865 á 1873 en los grandes meeting$ abolicionistas de Madrid, eu los cuales intervino como uno de los fundadores y de los constantes directores de la Sociedad Abolicionista Española. Por tanto, el nombre de Sanromá está íntimamente unido á la reforma colonial contemporánea que el ilustre finado comprendió en todo su alcance, désde una superior altura, con un desinterés y un entusiasmo admirables, sirviendo á la patria española tanto con el valor indiscutible de sus grandes esfuerzos intelectuales, cuanto con el ejemplo fortificante del peninular generoso, que sin compromiso personal, ni estímulo extraño, ni esperanza de premio, en momentos por todo extremo dfíciles y que ahora difícilmente se comprenden, cuando la calumnia centelleaba y la pasión lo invadía todo, no titubeó en poner su gran palabra y su poderoso esfuerzo, con perseverancia y sistema (que es como estos empeños resultan eficaces), al servicio de la redención moral y política de nuestras Antillas. No ha llegado todavía la hora de formar el juicio definitivo sobre el carácter, la misión y la obra de la representación parlamentaria de la pequeña Antilla en aquel extraordinario período. Pero como un dato para ese juicio, yo (que he pertenecido á todos los grupos parlamentarios que han representado á Cuba y á Puer to Rico, desde que la Revolución de Septiembre rompió el paréntesis de olvido é injusticia que se inició en 18361, puedo permitirme la afirmación de que la diputación portorriqueña del período aludido, sólo es comparable á la primera diputación americana de 1812, como iniciativa y como sentido trascendental en el orden general de la política española. Con efecto, entre la diputación americana del año 12 y la del año 20, hay varias diferencias de fácil registro y no dificil explicación. Los diputados de la última fecha se ocuparon preferentemente de la reforma local, y por esta preferencia, su principal obra en la proposición de los cuarenta y cinco diputados ra constituir, bajo el principio de la Autonomía Coioniai, las tres grandes colonias de Nueva España. Colombia y el Pérú. Frente


9$

JOAQUIN MARIA 9ANROML

á este sentido que alguien pudiera tachar de partic•ularista, está el que acusa la activa intervención que en los debates constitucionales y en la política general de las Cortes gaditanas tuvieron los diputados de América, y entre ellos el elocuentísimo I)r. Mejía, uno de los grandes maestros de la oratoria española contemporánea. Pues de la propia suerte, la diputación portorriqueña del último peri(sh) revolucionario actuó de manera que el problema colonial vino II identificarse con el general político de España, y la acc im •!e a ;:aeih4s diputados llegó, en determinados n►on►entos, por lo enl?c~iea, lo insistente y disciplinada, á influir de un modo decisivo caz la n,::-r; ha de las cosas peninsulares. y muy al contrario de eonu► hablan influido, inmediatamente antes, en la política conservadora, los elementos forjados por las instituciones antiguas ultramarinas, y que en la l'euíusula representaban. com forme á su origen y su educación, un sentido de ol►osieión resuelta al avance de las doctrinas liberales. Por esto se explica, en primer termino, que la diputación liheral portorriqueña, siendo en el fondo autonomista, no levantara entonces la bandera de la autonomía, ui se ocupara especialmente del problema del gobierno interior de la colonia. Su criterio "ca la absoluta igualdad política y civil de los españoles de aquende y allende, y sobre esta base destacaba, como absorvente, la abolición inmediata y simultánea de la esclavitud. 1)espués venía la reforma electoral con sentido igualitario. Y todo bajo un espíritu radicalmente democrática Por este lado les aspiraciones de aquella diputación se ror►fundian admirablemente coil todo el espíritu da la Revolución de Septiempre. Luchaba, empero, con el hecho terrible y la influencia desastrosa de la insurrección de Cuba, utilizada hasta lo inverosímil por los enemigos de toda clase de reforma colonial; es decir, de una verdadera reforma sin carácter burocrático ni reservas contradictorias, ni alardes de protectoraclo ó de patronato ofensivo para el español antillano. Verdad que para luchar contra estas y aun mayores prevenciones, Puerto Rico tenia de su parte circunstancias excepcionales. Tenía la dulzura y tranquilidad proverbial de sus habitantes; lo escaso de los negros esclavos; el número muy reducido de peninsulares, demostrativo de que la faierza del imperio de España en aquel país estaba en todos sus habitantes, y la tradición gloriosa de la misma Isla en las campañas de los siglos xvr y xvrr contra los filibusteros de la Tortuga y los soldados y los barcos de Holanda, Francia é Inglaterra, rechazados por el empuje patriótico de los portorriqueños, que llegaron á salir de su Isla persiguiendo á sus contrarios por el mar de las Antillas. .demás, tenía el hecho fique nunca se debiera olvidar, que se ha repetido después. y de que no pocos políticos han prescindido muy recientemente de haber servido aquella isla de terreno de arlimatadón para las reformas más provechosaa en el orden de la colonización moderna. Me refiero principalmente á las reformas económicas y aun políticas que se implantaron en


93

JOAQUIN MARIA sANROM.i..

l

la pequeña Autilla, por el celo del diputado Power (1) y el intendente Ramirez, (2) desde 1812 á 1817, y cuyos maravillosos resultados sirvieron para que en lo substancial fueran llevadas con éxito, todavía superior, fi Cuba, desde 1818 á 1821. 1)e todo esto resulta, que aún sin contar con las dificultades propias y características del período de .1868 á 1873, la empresa de los diputados portorriqueños no era fúdi. Pedía. ur lo menos, tanta energía como tacto y una orientación ]olio(-, positiva en relación con las exigencias de aquel medio peninsular y en vista de los errores y exageraciones en que habían incurrido los diputados americanos doce-añistas. Felizmente, el pueblo portorriqueño, de un gran instinto político y de una disciplina admirable, facilitó la empresa eligiendo sus diputados indistintamente entre criollos y peninsulares, todos los cuales aceptaron el compromiso, dedicándose á su desempeño con preferencia á todas las demás empresas de su vida. El resultado fué tan satisfactorio, que yo creo que no pueda ponerse por cima de él ningún otro éxito de la política contemporánea. Con relación á I'uerto Rico, debe citarse la abolición de la esclavitud inmediata y simultánea, la reforma municipal y provincial que se planteó en 1872 y rigió hasta el 74, y, por último, la promulgación del titulo primero de la Constitución de 1869, sin salvedades ni reservas de ningún género. En cuanto al influjo dé aquellos diputados en la marcha general de la política española, recuérdese la influencia que tuvo en ésta el proyecto de abolición de la esclavitud de 1872, contra la cual se concertaron, con mayor 6 menor voluntad, todos las elementos conservadores y reaccionarios de aquella época, según lo patentiza un notable Manifiesto (ahora nunca recordado l que lleva la fecha de Enero de 1873 y sirvió de programa á la famosa Liga ultramarina. Después vino la participación que aquellos diput::(los tomaron en favor de la República, en el voto del 11 de Febrero. Y por último está-el papel superior que ellos desempei:aron en el grupo de los conciliadores de la Asamblea nacional en un período agitadísimo y crítico cuyos detalles son todavía perfectamente ignorados. No es del caso discutir si acertaron ó no en esa campaña. Pero lo que nunca se podrá negar es que aquellos hombres demostraron una gran energía y un gran civismo, y que sabiendo lo que querían, lograron todo lo que se habían propuesto. Y no admito que se me argumente discutiendo la mayor ó menor duración de lo que ellos conquistaron. Esto me llevaría á otro debate. Yero así y todo, debo observar, primeramente, que la abolición de la esclavitud no solo fué un hecho definitivo en la historia de Puerto Rico sino que su ejemplo sirvió poderosamente para una reforma análoga en Cuba, así como para desvanecer no (1) Nuestro diputado en las Cortes de C1dls y su primer vicepresidente.—C. y T. (2) Don Alejandro Ramirea, el primer Intendente de Puerto Rion, cuando se separó este ramo de Gfobernadbn.—C. y T.


94

JOAQVIN MARIA BANROMÁ.

más

á

pocas prevenciones que contra el Gobierno español y su política colonial tenían por aquel entonces algunos Gobiernos de Europa y de América. Bien lo patentizan los despachos de nuestros Ministros de Estado de 1872 y 1874. La reforma municipal y provincial y la extensión del sufragio en Puerto Rico fueron datos que utilizó (al parecer con éxito decisivo) el Sr. General Martinez Campos, para llevar a los insurrectos cubanos á la Paz del Zanjón. F tengo por cierto que en aquella feliz experiencia y en la no menos recomendable de la vida interior de nuestras Provincias Vascongadas, se habrán de encontrar las últimas determinantes de la reforma definitiva del actual régimen político y económico de las dos Antillas españolas. Pero en último caso, yo opondría á cual quier observación recelosa, la historia de todas las reformas políticas en todas partes y señaladamente en España, donde nadie ha podido rebajar el mérito de las Cortes de Cadiz porque el régimen constitucional por ellas proclamado cayera en 1814 y volviera a hundirse en 1824, después del tormentoso período de 1820 á 1823, para triunfar definitivamente los 22 años de haberse iniciado por los inmortales doceañistas. El recuerdo me parece tanto oportuno cuanto que por lo que en estos últimos días hemos oído, así en el Congreso como en el Senado, parece que quienes acertaron sobre nuestro problema colonial fueron los q. en 1870 sostenían y recomendaban las reformas y las soluciones que ahora ya patrocina todo el mundo, y señaladamente los mismos que las combatieron á sangre y fuego, con rectitud y patriotismo que no quiero negar, hace veinticinco años. Insisto, piles, en que bajo este punto de vista, los diputados portorriqueños del período á que me refiero, no sólo no han sido superados por nadie, sino que tienen en la historia de España y del extranjero muy pocos competidores. Puedo bien celebrarlo sin reserva alguna, porque los más han muerto, y los que viven tienen alcanzados en otros órdenes de empeños una fama tal, que el mérito que ahora les reconozco no puede darles mayor relieve. I si bien es cierto que yo pertenci a aquella diputación, no lo es rueluM, que, aparte mi pequeñez personal, entonces todavía más considerable que ahora, el principal mérito de aquel grupo consistió en que nada de lo que hizo pudo decirse jamás que era efecto de una inspiración particular. En ese grupo figuró en primera línea Joaquín María Sanromá, que á él llegó con un gran nombre en la tribuna, en la cátedra y en la prensa. Su elección fué libérrima y espontánea de parte de los reformistas portorriqueños, que sólo le conocía por su devoción probada á la causa de la reforma. Fué una elección eminente y absolutamente política, como todas las análogas de aquella tierra, en aquella época. Es otro hecho que conviene registrar; quizá en él descanse una buena parte de la importancia excepcional que tuvo aquel grupo parlamentario. A tal honor correspondió perfectamente Sanromá. Es muy difícil que desde fuera se comprendan los trabajos, los compromisos y los deberes que entraña la representación parlamentaria para aquellos que consideran la política como un em-


JOAQUIN MARIA SANROMÁ.

Jg

a

un

peño serio, y van al Congreso ó al Senado, por vocación ó por efecto de circunstancias más ó menos previstas y más 6 menos libremente aceptadas, pero que de todos modos determinan una obligación garautiada por la conciencia y el honor. Contribuye a los errores que generalmente se padecen respecto de este punto, la relativa desconsideración en que ha caído, de poco acá, en casi toda Europa y muy señaladamente en Espafia, el régimen parlamentario: desconsideración á que han contribuido no puco los abusos de los gobiernos, las flaquezas de diputados y senadores y el deplorable cambio operado en la redacción y confección de los periódicos. Preocupados de lo novelesco y lo dramático, bajo el imperio de la impresión y rectificando de modo apenas comprensible el papel que la prensa desempeñó en el gran periodo de la instrucción del régimen constitucional y de la propaganda democrática, nuestros diarios consagran toda su atención á la noticia momentánea y de cierto relieve, dejando reducida la campaña parlamentaria al escasisimo círculo de los cien diputados 6 senadores que ordinariamente ocupan los escaños en los Palacios de la representación nacional. La indiferencia ha llegado en estos últimos días al punto de que, discutiéndose (ahora quizá como nunca), los gastos generales del Estado, los periódicos, y señaladamente los de gran dreulaeiún, se limitan á decir tan sólo los nombres de los diputados que hablan e►► pro 6 en contra de las secciones y los artículos del presupue>•tu. Contribuye esto, también, la circunstancia de que la mayor parte de las cuestiones políticas, se resuelven fuera del salón de sesiones, que por tanto queda reservado para la solemne y de cierto carítcter teatral, de donde resulta una grao reserva respecto de la eficacia de los debates parlamentarios, en los cuales se comprometen m uch os hombres de buena fe, sin contar con que la últinla palabra la diríiu en los pasillos 6 en los gabinetes de la Presidencia y de los ministros los grandes facedores de componendas y fórnuilas, que luego se presentan al país, desorientado y sorprendido, con el rubro consagrado de grandes y patrióticas transacciones. De todo esto buena culpa toca á los gobiernos, preocupados principalmente de salir del paso y cada vez más decididos á utilizar todos los recursos de la famosa influencia moral en los comicios electorales, para asegurarse en el Parlamento, no sólo una inmensa e incondicional mayoría, si que un un grupo de oposicionistas circunspectos y agradecidos. Inútil dicutir el éxito de este empeño, mientras el Congreso y el Senado sean los únicos conr petentes para el exámen de las actas de diputados y senadores, y para autorizar las causas criminales, que de oficio 6 á instancia de parte, se incoan contra los representantes del país en los tribunales de Justicia. . Por lo mismo, ya todo el mundo sabe que sólo los ministros inocentes dan grandes batallas contra proposiciones de cierta importancia: porque lo más práctico es que éstas pasen á las secciones donde se nombran comisiones que no se reunen nunca, ó que nunca dictaminan, por que jamás estiman per


yg

JOAQUlh MARIA SANROML

fectamente estudiado el asunto. Así, el Parlamento se rerl•uce á un mero aparato, y la generalidad de los aficionados se inclina a pensar que es el gran escenario de los desahogos retóricos. \o desconozco que sirve bastante a esta desconsideración, lo que diputados y senadores usan y abusan de la palabra en discursos intern►inobles. rectificaciones inmensas y alusiones iuve rosímiles, sin reparar que en los debates politicos lo únito que interesa es la opl►►ióu del grupo, sieu►lo verdaderamente iusignifi.cante el dictámem individual, así como en los debates técnicos no hay paciencia mi atención para un discurso que exceda de una hora. Y no digo cada de las dificultades que para las discusiones serias y eficaces supone el excesivo h muero de diputados y senadores (¡sobre cuatrocientos , que oi►li; a á los oradores á tomar casi constantemente el tono tribunicio. Consecuencia de todo ello es, eu un o_vlen superior, la opinión, ya bastante generalizada y sosh vida por otras razones, de que el Parlamento es sólo trio de las varias formas (le la acción po lítica comtemporámea, y que no puede esperar mucho el que se limite á mover la opinión pública y la voluntad de los (iobiermos sólo dentro del Congreso y del Senado. Pero después resultan una gran merma del antiguo prestigio de que disfrutó el Parlamento español, y una gran facilidad para que la generalidad de las gentes crea que el empeño parlamentario es cosa sencillisima, ó que diputados y senadores no son otra cosa que unas figuras más ó menos decorativas en vista del esplendor de la goberuaeión del Estado y el l,rovecho de um millar de 1►ersonas de diferentes partidos. La verdad es que la institución parlamentaria responde 't otros fines y supone otras con(liciones. I)e todos modos, y a despecho de todos los al,nsos, lit tribuna parlamentarias es, y será por mucho tiempo, la primera tril►una de España. Tengo por cierto que en plazo próximo, y por la exigencia del público, se rectificará la opo.:ición que hoy exi -te entre el Parlamento y la prensa periódica. Eu todo ea o, yo puedo señalar muchos ejemplos de diputados y senadores que l.O?, cut►tldPI1 con sus deberes con la misma fe y la misma escrupulosidad que detnostraron los parlamentarios de 1886 y 1869. Todo esto lo consigno, no sólo para que se rectifiquen los supuestos equivocados á que antes he aludido y se comprendan bien las positivas dificultades con que tropieza el concienzudo desempeño de la representación en Cortes, acreedora á una atención exquisita ( pues que en el orden de los principios el régimen representativo y parlamentario, es, hoy por hoy, una de las principales garantías de la libertad civil y política del mundo) ; sino también para prevenir el juicio de los que, estimando la empresa de hace quince ó veinte años con el criterio ahora imperante, pudieran mirar con relativa indiferencia la obra de Sanromá, en las Cortes del 70 al 73. Porque entonces, no fueron posibles las intermitencias, las distracciones y los desmayos. Ni el empeño se redujo á pronunciar algunos discursos, ó á hacer algunas preguntas en sesión pública,


SOAQOIÑ

Msats SAN30ML

97

la

la

y de suerte que las gentes tuvieran siempre en la memoria el nombre del diputado. La campaña era constante dentro y fuera del Parlamento, y lo mismo para el diputado de oposición que para el diputado ministerial, en términos apenas sospechables en este último periodo de anemia, indisciplina y pesimismo. Además, Sanromá fué un diputado colonial, y esta última circunstancia hizo especialmente difícil su patriótica tarea. Punto este que me preocupa cada vez más; porque, á parte representación direcde considerar, en términos generales, que ta en las Cortes es una nota característica de la colonización española, y que entraña consecuencias políticas y sociales de tanta originalidad como superior importancia, advierto que, últimamente ha cundido, más de lo verosímil, algunos errores, tanto respecto de la eficacia de aquel procedimiento en los días actuales, cuanto de las condiciones adecuadas 6 indispensables para la vida de aquella representación. Pero no necesito advertir que este no es tema apropiado á la solemnidad de esta noche. Bástame señalarlo para insistir en que la representación parlamentaria ultramarina pide mayor devoción, más asiduidad y mayor trabajo que la representación del resto de la Peninsula. No se puede desconocer que la de acá tiene cerca, al lado, la masa electoral, el concurso alentador de los correligionarios, la opinión pública directamente excitada é ilustrada por el clamor de los intereses. El diputado colonial ha de contar, sobre todo, con sus propios y exclusivos medios, porque hasta estímulo, la adhesión 6 el aplauso (cuando vienen) llegan por el correo, al mes 6 mes y medio de haberse determinado en Madrid la necesidad. I)e otra parte hay que contar con la aversión que las asambleas de carácter general tienen á los problemas locales, y el interés que los enemigos de las reformas ultramarinas poiien en reducir el carácter de éstas a una'cuestión más ó menos menuda, a lo sumo administrativa, y, si es posible, de campanario. De aquí la dificultad de ciertos debates; contando siempre con que en el Par lamento no se habla siempre cuando se quiere, y que la oportunidad es la primera condición del éxito oratorio; y prescindiendo de los obstáculos extraordinarios, y ahora ya apenas presumibles, que determinaba la confusión del interés efímero y discutido deplorable administración española de los gobernantes, y de en nuestras Antillas con la causa de la Patria, comprometida al mismo .tiempo y de otro modo, hace veinticinco años, por efecto de la insurrección cubana. No quiero entrar en más honduras para abonar mi tesis de que los diputados antillanos necesitan un mayor esfuerzo y una mayor solicitud que los del resto de la Nación, por lo menos en tanto llegue la hora de la consagración de la Autonomía Colonial, que ha de arrancar de nuestro Parlamento la inteligencia siempre problemática de los negocios exclusivamente insulares. Por eso no es posible la intermitencia en la acción de esos diputados, ni es dable su aislamiento en la política española, cuanto más en el seno de las Cortes, si es que se trata de otra cosa que de una mera y más 6 menor brillante, pero efímera, propaganda. 57


J$

JOAQUIN MARIA sANROML

o

De aquí la necesidad de un gran prestigio, de una gran altura de miras, de un gran amor á las ideas y de una gran consideración á las conveniencias y á las prácticas parlamentarias, para aprovechar las oportunidades sin comprometerse en protestas y alborotos más ó menos justificados, pero que á la postre sirven sólo á los que, careciendo de razón la buscan en los incidentes de la disputa y del escándalo, y sin caer en el equívoco de la indolencia ó la debilidad que los adversarios estiman como un dejo del colouiado ó del vasallaje. 1 el empeño es de excepcional relieve si se tiene en cuenta, de u.na parte, la escasísima fuerza de la colonia antillana de la Península, hoy poco numerosa y poco aficionada á la política (al revés de lo que acontece en Inglaterra con la colonia irlandesa), y que, por tanto, su concurso para mover aquí la opinión no puede ser muy eficaz; y por otra parte, que la falta de relaciones políticas de los círculos, los partidos y los personajes insulares con los análogos de la Metrópoli hace casi imposible el aprovechamiento de los medios de éstos para suplir la notoria deficiencia de aquéllos en el escenario peninsular. Por esto, yo creo, y no me canso (le decir, que la representación parlamentaria es, hoy por hoy, no diré el único, pero evidentemente el más positivo medio de la campaña ultramarina aquende el Atlantico. Sí, el medio más positivo, siempre que el parlamentario colonial sepa y pueda sustraerse á dos verdaderos peligros. El primero consiste en inclinarse á la opinión de los parlamentarios anticuados que suponen concentrada toda la vida política del país en los Palacios de los Congresos y que por tanto, basta con asistir á las sesiones de Cortes y pronunciar en estas discursos de mayor menor efecto, según las aptitudes particulares y las circunstancias del momento. Como antes he indicado, cada vez se acentúa más la vida política extraparlamentaria y por tanto, los diputados de las colonias deben considerarse principalmente como el núcleo potísimo y prestigioso de una gran campaña, dentro y fuera del Parlan►ento, para la conquista de la opinión públi :a que ha de ser su verdadera fuerza. El otro peligro consiste en intentar en la Península, en la Metrópoli, campañas políticas sólo con las ideas y los gustos y los procedimientos de Ultramar. Es decir, poner aquí los problemas absolutaniente lo mismo que se plantean en las Antillas. Los escenarios son muy diferentes: hasta el lenguaje es diverso. Los primeros efectos de este error son aislar completamente á los voceros de las Colonias privándoles de los medios que proporcionail los varios incidentes de la política y aun el trato con los demás 1)ipntados y Senadores: dar á los problemas ultramarinos un tinte exclusivo que los pone fuera del interés común; sustituir la representación parlamentaria por la Agencia Colonial de Inglaterra ó de llolanda ; y en flu, reducir el público al pequeño círculo (le los paisanos, comensales ó contertulios de esos diputados. Por aquí cayeron casi todos los de las Colonias francesas hasta hace poco tiempo. Por el mismo error se han inutilizado los diputados vascos de España.


99 Para toda la obra que comento, tenía Sanromá condiciones relevantes. Su vehemente palabra y sus hábitos de vigoroso polemista, su firme voluntad y su espíritu altivo eran casi de necesidad en aquel período en que la patriotería quería imponer silencios con gritos y amenazas verdaderamente intolerables. Además, nuestro celebrado amigo era una positiva autoridad en nuestras academias y nuestros círculos intelectuales. Disfrutaba de una posición desahogada, que hacía ridícula las consabidas calumnias sobre la eficacia del oro filibustero; contaba con la. adhesión entusista de sus discípulos de la Escuela de Comercio y con relaciones valiosas en la escena política española: era un catalán de todos conocido por su patriotismo y su identificación absoluta con los intereses de la Península, y nadie le colocó jamás en el grupo de los teóricos 6 de los ilusos. Sobre este punto puedo repetir que los refromistas de Puerto Rico procedieron siempre con exquisito tacto, buscando sus defensores en el círculo de peninsulares de representación, medios, autoridad y ánimos. No entró esto por poco en el éxito de la campaña de aquella época y en el influjo que los portorriqueños lograron en la política nacional antes de 1874. El Diario de Sesiones de 1872, contiene dos discursos por todo extremo notables de Joaquín María Sanromá: el pronunciado en 6 de Junio sobre el Presupuesto general del Estado, 6, por mejor decir, sobre la Deuda flotante; y el dicho en favor de la abolición de la esclavitud en Puerto Rico, contendiendo ahora con D. Alejandro Pidal y antes con el ministro de Hacienda, Sr. Elduayen. Pero además hay que registrar otros discursos sobre las actas de Vinaroz y San Germán, que en realidad fueron detenidos estudios sobre la situación política y las condiciones electorales del reino de Valencia y de la isla de Puerto Rico, en aquel laboriosísimo período de la Revolución. Por aquel entonces también Sanromá presentó tres proposiciones de ley muy razonadas y de extraordinaria importancia. La una lleva la fecha de 16 de Mayo de 1872, y tiene por objeto el nombramiento de una comisión parlamentaria que continuase la información acordada por las Cortes Constituyentes sobre el estado moral é intelectual y material de las clases trabajadoras, así agrícolas como industriales. La otra proposición es de 27 de Mayo de 1872 y tiene por objeto la reforma y reorganización general de la Hacienda pública de la isla de Puerto Rico sobre la base de la supresión de los derechos de exportación y del derecho diferencial de bandera, la reducción en un 33 por 100 de los gastos de guerra y administracion general, la aplicación de las .Ordenanzas de Aduanas de la Península de 1870, la reforma librecambista de los aranceles portorriqueños y la declaración de cabotaje del comercio entre la Península y la pequeña Antilla. La tercera proposición ( también precedida de muy bien pensada exposición de motivos, y que tiene la misma fecha) es en favor de la abolición, inmediata y con indemnización, de la esclavitud en Puerto Rico. Nada de esto se llegó á discutir, por circunstancias extrañas á la voluntad del proponente, aoAQt7IN MARIA $ANBOML


loo

aoAQvix T4ARIA sANBOML

co-

hasta que, por efecto de la crisis de Diciembre, el ministerio presidido por el Sr. Ruiz Zorrilla llevó al Congreso el proyecto de ley de abolición de la esclavitud, fecha 23 de Diciembre de 1872, cuyos principales preceptos fueron al fin votados por aclamación en 22 de Marzo de 1873 y con cuyo motivo Sanromá pronunció el discurso á que me he referido antes. Evidentemente, la mayor solicitud de 8anromá en su larga y brillante serie de esfuerzos en pró de la reforma colonial fué dedicada al problema de la esclavitud. 8e explica por muchos motivos. Porque esas cuestión era la cuestión madre en nuestras Antillas, y aun hoy mismo, después de abolido el patronato en 1886, sus lejanas consecuencias constituyen una de las dificultades más serias, ó por lo menos uno de los puntos más interesante de la economía social antillana. Bien lo demuestran, sin irás lejos, de un lado, la agitación producida en Cuba hace pocos meses con motivo de los decretos de aquel Gobierno general en favor de la equiparación de negros y blancos en el orden político y administrativo, y de otra parte, las reservas que se oponen al establecimiento del sufragio universal en ambas Antillas, cuya cultura no es por concepto alguno inferior al de las regiones peninsulares, pero donde se señala como obstáculo, la existencia de un número considerable de hombres de color, que hace ocho 6 diez años vivían en la servidumbre. Primeramente, el problema de la esclavitud era una cuestión de suprema justicia y de interés genéricamente humano. 8u relieve por este concepto era superior y extraordinario. Luego, por efecto de las circunstancias, la necesidad de la abolición importaba al honor de la Metrópoli española, por que, última mente, y después de las reclamaciones que los elementos antillanos hicieron (sobre todo en el seno de la famosa Junta de información, que celebró sus sesiones en Madrid, hacia 1866) 'parecía que la resistencia á la abolición estaba en nuestro Gob' orno, que había prescindido torpemente por espacio de más de medio siglo de la tendencia abolicionista iniciada en las Cortes de Cádiz por las famosas proposiciones de Alcocer y de Argüelles. Mas, aparte de todo esto, que se imponía de un golpe y á primera vista, máxime en el periodo de protestas y expansiones de la Revo'ución de 1868; aparte de esto, existían motivos especiales para determinar la atención de los hombres pensadores y estudiosos que conocieran la situación interior política y económica de nuestras Antillas, y para concretar sobre este punto la mayor parte de las observaciones y las demandas. Porque siendo notoria la deplorable situación política de aquellos paises, no es menos positivo que la mayor garantía de esa situación era la esclavitud de los negros; por aquello que el gran Lincoln decía, con referencia á un estado de cosas al parecer menos tirante que el de Cuba y Puerto Rico en la época á que me contraigo: "El pueblo no puede ser mitad libre, mitad esclavo." Además, hay que tener en cuenta que todo el orden económico antillano descansaba en el monopolio de la producción


101

JOAQUIN MARIA SANROMA.

palenques,

lonial, y en la relativa baratura de ésta por la relativa abundancia de obreros, merced á la trata, sostenida á despecho de las leyes, los tratados y los cruceros ingleses. En tal concepto, no era difícil prever la tremenda crisis que agoviaría á nuestras Antillas, llevándolas quizá á la situación de Santo Domingo, sí, distraídos los gobiernos y los elementos sociales y productores de aquellos países, se echaban encina, sin aviso ni preparación, la declaración de libertad de los negros (impuesta ya por la voz del mundo después de la guerra de separación de los Estados tJnidos), y la competencia de un gran número de comarcas adecuadas para la 1►roducción del azúcar, el café y el tabaco, de que antes proveían á los mercados modernos, casi exclusivamente, algunas comarcas privilegiadas de América v Asia. En el problema de la esclavitud, pues, estaba la raíz de toda la cuestión antillana. Pero con todo esto, hay que advertir que la opinión pública andaba en la Península muy distraída respecto del particular. No hace muchos meses lo he explicado desde esta tribuna, al inaugurar la serie de Conferencias que sobre el problema colonial del día dieron en el Ateneo algunos señores diputados de ('nba. i)esde 1830 fi 1860, aquí casi nadie se ocupó de la situación de nuestras Antillas, cuya aparente prosperidad se exageraba, cuya satisfacción y fidelidad eran un supuesto obligado de todos los documentos oficiales, y respecto de las que no se entreveía otro peligro que el de la abolición de la esclavitud; la cual, según voz de los pocos que presumían de competentes y aquí se hacían oir con una arrogancia apenas imaginable, había arruinado t las Antillas francesas é inglesas y sido la única causa ele la catástrofe de Santo Domingo. • ¡Había que admirar, seíiores, la osadía con que se propagaba que los esclavos ele las Antillas espa.iiolas vivían contentos y felices, y que los reglamentos esclavistas del 40 al ►0, después de rechazada la progresiva ordenanza de 1789, eran un prodigio de previsión ni de los y espíritu cristiano! Nadie hablaba de. los bocabajos, ni del grillete, ni de la espantosa mortalidad anual de los esclavos... En esta situación, apareció en Madrid hacia 1863, un hombre de mucho talento, extraordinaria iniciativa y pasmosa actividad, que se llamaba Julio Vizcarrondo. Era hijo de Puerto Rico, y se había educado en los Estados Unidos. En este país había casado con una inteligente y nobilísima dama, cuyo nombre quiero aquí citar, por lo mismo que son muy pocas las personas que conocen la brillante parte que aquella ilustre mujer tomó en toda la campaña abolicionista, secundando con tanta modestia como entusiasmo los trabajos de su esposo: me refiero á Enriqueta Brewster. Pues bien; por la solicitud de Viren rrondo se rompió la asombrosa indiferencia en que aquí se vivía respecto del problema social antillano, denunciado únicamente por el programa político del famoso periódico democrático ¡Al Disensión, donde ya en 1857 se consignaba, como artículos de la doctrina deuio-


102

aoAQvix MARIA ssNROMA, la

crática, la representación en Cortes de Cuba y Puerto Rico y abolición de la esclavitud. Gracias á esos trabajos del entusiasta hijo de Puerto Rico, pudo, el 2 de Abril de 1865, constituirse la Sociedad Abolicionista Española. Entre sus fundadores, aparece Sanromá al lado de Asquerino, Bona, Gabriel Rodríguez, Echegaray, Francisco Orgaz, Beraza, Castelar, 1). Laureano Figuerola, y otros que ahora á mi memoria se escapan; la mayor parte ya muertos. \o es tampoco del momento hacer la historia de aquella brillantisima Sociedad, que ha vivido hasta que en 1886 fué abolido el Patronato, forma hipócrita con que se quiso mantener la servidumbre, aun después de las leyes abolicionistas de 1873 y 1881. Tentador es el recuerdo (le los grandes meetings, celebrados en 1865, 66, 69, 70 y 73, en los teatros de Variedades, la Zarzuela, Lope de Rueda, Príncipe, la Alhambra y el Real de Madrid; del esplendoroso certamen poético de. Junio de 1866, en que se llevó el diploma de honor la inolvidable doña Concepción Arenal; de la briosa campaña de El Abolicionista, órgano de la Sociedad, desesperación del Esclavismo, y que llegó á entrar en casi todos los pueblos de mediana importancia de nuestra Península; del valioso concurso que á la idea redentora prestaron todos los periódicos democráticos, y señaladamente La Discusión, La Democracia y La Propaganda, dirigida esta última por el malograrlo escritor José Luís Ginor; de los grandes meetings de Valladolid; Sevilla, Cartagena, Zaragoza y Barcelona; de las luchas de la Sociedad con la poderosa Liga contra las reformas ultramarinas, en cuya directiva formaban la mayor parte de los hombres que ahora patrocinan aquellas mismas reformas, y, en fin, de las peripecias y vicisitudes de aquella Asociación, suprimida en 1866, reorganizara en 1868, suspensa en 1875, y rehecha con nuevos bríos hacia 1879. Pero si no puedo ni debo hablar de ésto, sin excusar la modesta participación que yo tuve e,' casi todos esos empeños, me ha de ser lícito, por consideraciones de estricta justicia y para que la nueva generación pueda apreciar bien uno de los más valiosos ejemplos de la propaganda política contemporánea, señalar alguno de los méritos de aquella laboriosa empresa, cuyos servidores fueron en su casi totalidad peninsulares residentes en Europa, relativamente desinteresados en el problema ultramarino, pero atentos á inexcusables deberes de patriotismo y de conciencia. No he de hablar del brío y de la extensión de aquella campaña, que se organizó y sostuvo de un modo tal, que casi me atrevo á decir que ha superado á todo lo análogo realizado en la España contemporánea. \o me he de ocupar de la resonancia extraordinaria que tuvieron sus principales esfuerzos en aquel período centelleador de la Revolución de Septiembre, y en aquella época en que, para atajar los progresos de la idea abolicionista, se invocaba las complicaciones de la guerra de Cuba y se nos calumniaba de todas las maneras in►agivables, engañando á los peninsulares residentes en las Antillas y suponiéndonos cómpli-


JOAQUIN MARIA BANROMÁ.

103

ces estúpidos de las intrigas extranjeras y traidores vendidos al dinero de los protestantes, los cuákeros ó los propagandistas, cuando no los gobiernos de Inglaterra y los Estados Unidos. La vulgaridad y la calumnia son adversarios que necesariamente han (le encontrar en su camino y han encontrado siempre todos cuantos pretenden influir en las sociedades con ideas nuevas, saturadas de razón y de justicia. ¡Y gracias cuando 1 esos enemigos no se junta también la envidia! Lo que yo deseo señalar al►ora, pensando en la eficacia del ejemplo, es, en primer lugar, que la Sociedad Abolicionista mantuvo con firmeza insuperable, desde el primero al último (lía, su carácter absolutamente humanitario y su sentido eminentemente patriótico. Fué siempre aquella Sociedad perfectamente extraña, como decían sus Estatutos "á todo exclusivismo de escuela, toda exigencia de iglesia y todo compromiso de partido"; y eso que sus adversarios y las circunstancias hicieren► lo posible para que la empresa abolicionista perdiera su carácter desinteresado. Quizá no haya entrado por poco este desinterés, cuidadosamente mantenida, en el éxito del empeño. Tal vez por no haber observado esta conducta hayan sido tau escasos los resultados de la Sociedad antiesclavista, que bajo los auspicios del Cardenal Lavigerie, se ha intentado después constituir en España, en vista de la redención de los esclavos de Africa. En segundo lugar, necesito decir que nuestra Sociedad Abolicionista no se redujo á unos cuantos actos solemnes y á en►peños intermitentes de carácter más ó menos aparatoso y efectista. Sus directores hicieron, como debían, un objeto especial y aun preferente de su vida, en aquel periodo, la triple obra de ensanchar el círculo de los asociados, ilustrar y determinar la opinión pública y apremiar á los gobiernos, siguiendo al detalle y al minuto el desarrollo del problema esclavista, no fácil de dominar por la distancia que nos separa (le las Antillas y por el Estado político excepcional (le estas últimas comarcas. Para este trabajo sirvieron mucho las sucursales abolicionistas establecidas en Cuba después del 70, y la adhesión verdaderamente admirable de los abolicionistas portorriqueños, que primero, con sus donativos á la Sociedad y después, con su decisión uobilisima, hicieron fácil el éxito de la ley emancipadora de ne de Marzo de 1873. Es esta una nota de que no pueden prescindir aquellos que intenten alguna propaganda seria en nuestra Patria. So►► muchos los que dicen que aquí no hay opinión pública. Yo creo absolutamente lo contrario. Lo que falta es conocimiento exacto de las exigencias de una propaganda. Esta es una falta que se relaciona grandemente con el grave error de la mayoría de nuestros partidos políticos, que á toda hora confunden la agitación con la organización, preocupándose exclusivamente de la primera; y eso cle un modo circunstancial e intermitente. La tercer nota que se saca del estudio de la Sociedad Abolicionista, es relativa á In perfecta orientación y acentuada tinalidad de aquella Asociación. Porque es muy común que los más


10¢

JOAQUIN MARIA sANBoMÁ.

lo

lo

entusiastas defensores de la Patria se rindan 6 distraigan después de las primeras victorias. Y no es menos frecuente que los intereses vencidos, aparentando cierta sumisión á la ola triunfante y avasalladora, busquen en los detalles la ocasión para mixtificaciones que paralicen, cuando no desvirtúen, el efecto del triunfo alcanzado por los adversarios. Además, es b?en conocida la fórmula de los letrados experimentados, que quizá se preocupan más de los incidentes y dificultades de la ejecución de un fallo favorable, que de obtener una sentencia propicia. La importancia (le esta consideración se evidencia con la historia de nuestra Sociedad Abolicionista. Quizá asombraría la exposición que yo hiciera de las dificultades que encontramos en 1879 para reorganizarla Asociación, por cuanto muchos creían sinceramente que el problema social ultramarino estaba virtualmente resuelto por la ley de Marzo del 73, respecto de Puerto Rico, y por uno de los artículos del Pacto del Zanjón. Antes necesitamos esfuerzos extraordinarios para continuar la campaña, á pesar de la ley preparatoria para la abolición de 1870. Y necesitamos trabajar lo indecible para convencer á las gentes de que después de la ley abolicionista de 1881, subsistía la esclavitud en Cuba, por cuanto subsistían el cepo y el grillete y el trabajo obligatorio de los patrocinados. Si nuestra Sociedad hubiera cedido en cualquiera de estos puntos, rindiéndose á la opinión que con facilidad se distrae con aparentes triunfos, es muy probable que todavía, con la fórmula de la ley de vagos 6 de los cóntratos obligatorios (le trabajo ó de la importación de asiáticos y africanos en masa y e►► determinadas condiciones de explotación, todavía, la servidumbre continuara en Cuba. Por último, debo señalar el hecho verdaderamente extraordinario de que á la Sociedad Abolicionista Española le haya sido dada la inmensa satisfacción de ver realizadas la mayor parte de sus aspiraciones con el aditamento de que sus propios adversarios, no sólo reconozcan el hecho de la bondad de realizado, sino que hasta se permitan la pretensión de darse por sus cooperadores, contando con nuestra magnanimidad y con el desconocimieºto natural de las nuevas generaciones, para las cuales lo sucedido aquí en 187, casi es tan extraño como que pasó á fines del siglo XVIII. Este éxito extraordinario debe alentar á todos los propagandistas, rectificando la terrible generalidad de la leyenda mosáica, que condena á todos los iniciadores y directores á no pisar, ni siquiera ver, la tierra prometida. No quiero decir con esto que yo entienda que la obra abolicionista se halla totalmente realizada en Puerto Rico, y sobre todo en Cuba. Aquella obra suponía primeramente la abolición de las leyes y las prácticas esclavistas. Después, cl reconocimiento de la plenitud de los derechos civiles y politicos al negro, Jiberto 6 libre. Por último, la educación del liberto y en general de la raza de color, la cual, contra todas las prevenciones y todos los prejuicios, es y tiene que ser un factor importantísimo del pueblo cubano. De todo esto, lo más grave y lo que realmente


106 se llevó toda la atención de la Sociedad Abolicionista fué lo primero. Y para esto eran de superior eficacia los esfuerzos de los peninsulares que constituían la casi totalidad de los miembros de la Sociedad emancipadora. Lo demás, ya entraba en el orden político ultramarino, y lo último dependía ó había de depender, principalmente, de los habitantes de nuestras Antillas; de los blancos y de los negros ya capacitados para ciertas empresas por las reformas políticas ultramarinas hechas de 1880 á esta parte. Más aún. Para este último empeño, nuestra antigua Sociedad Abolicionista tenía muy escasos medios. Seguramente ninguno de aquellos que habrían asegurado, desde el principio, la eficacia de sus esfuerzos. Era muy dificil recabar el entusiasmo de las personas que aquí viven, para obras que principalmente interesan á los habitantes de nuestras Antillas y cuya iniciativa no se ve con claridad, pero que es necesario provocar, haciéndoles entender que no deben confiar totalmente en la buena disposición de los demás. Yo sé bien que es dificil convencer de esto á muchos amigos de Ultramar, que fían demasiado en el celo y el deber de nuestros gobiernos y en la lógica de nuestros partidos, y que hasta llegan á exigir á las comarcas peninsulares una atención para los problemas antillanos, que no se tiene ni puede tener en Cuba y Puerto Rico para los problemas de Cat: laña 6 Castilla. Pero este defecto se corregirá bastante dentro (i l nuevo orden político que ahora se va á inaugurar. En tanto, es necesario no excusar la realidad. Yo hubiera deseado mucho que esa Sociedad Abolicionista Española, que presidí en su último periodo, todavía viviese y trabajara en pro de la educación del liberto antillano. Es notorio que particularmente no abandono el negocio. Pero he tenido que reconocer la casi imposibilidad de que nuestra Asociación emancipadora continuase actuando después de la abolición del Patronato. Por fortuna, la raza de color de nuestras Antillas ha superado todo cuanto los optimistas podían esperar, en hora de la abolición de la esclavitud. Hoy mismo sorprenden los esfuerzos y los éxitos de aquella raza ya libre, para completar su educación política y social. Yo desde aquí la envio mi cariñosa felicitación, al propio tiempo que excito á• que continúen cooperando á esta obra civilizadora, á los dignos miembros de la Agencia 6 sucursal abolicionista de la Habana y al grupo importantísimo de hombres blancos que con sus prestigios y sus recomendaciones vienen allí contribuyendo á la instauración y consolidación de un orden moral y político que parte del supuesto, ya indiscutible en todos los pueblos cultos, de la solidaridad social. Pero es claro que esta obra no sería hoy posible sin los trabajos de aquella Sociedad Abolicionista Española que encontró al negro en Cuba, allá en el ingenio, el barracón 6 el palenque: y aquí, en los escenarios de nuestros teatros, bailando grotescamente el tango y compartiendo con nuestro hambriento maestro de escuela, el tristísimo privilegio (le provocar las ruidosas carcajadas de nuestro público indiferente 6 desorientado, la

JOApü2N MAGIA BANBOML


106

JOAQUIN MARIA SANROML

De esa Sociedad, como he dicho, Sanromá fué uno de los fundadores: llegó á presidirla, aunque por muy poco tiempo, hacia 1879, sucediendo á Olózaga, al marqués de Albaida y al venerable D. Fernando de Castro. Pero sobre todo fué uno de sus primeros oradores, llegando á excepcional altura, principalmente en las Conferencias abolicionistas (le 1872, del_ teatro de Lope de Pineda (antiguo .Circo de Paul) y en los teatros de la Zarzuela y la Alhambra, durante el periodo revolucionario. Además, no puede excnsan•se sobre este particular la influencia extraordinaria de las elocuentes lecciones que Sanromá daba en la Escuela de Comercio de Madrid sobre la historia del comercio en Europa y América,—la importancia moral, política, económica y social del descubrimiento de América,—el viejo régimen colonial, y eu fin, la implantación y la abolición de la esclavitud en el mar de las Antillas, en el Brasil y en la República Norteamericana. Por todo lo que aquí he dicho, comprenderéis, Señoras y Señores, la exactitud de mi afirmación respecto de la parte importantísima que en el empeño de la reforma colonial cupo á Sanromá, si no como gobernante, al menos como propagandista y como político y diputado; y de aquí deduciréis también la razón que me asistía para aventurar la especie de que quizá en esto consistía el mayor mérito del ilustre finado como orador y como propagandista. De todas suertes, resulta que Sanromá fué uno de los hombres de fe más viva y probada, de más calor propagandista y de más positiva influencia en la España de la segunda mitad del siglo XIX. Esta última consideración me lleva á señalar otra nota que tengo por característica de la sociedad contemporánea, en la cual felizmente no es la acción del gobernante, la acción del que posee el poder, la única que determina el progreso político y social. En los siglos anteriores, esto último era lo corriente, y el propagandista tenia que resignarse á la labor obscura, al efecto lejano nunca por él visto, á la confusión de la utopia y de la solución positiva y verdaderamente gubernamental. Por esto la historia reduce todos sus aplausos al rey, al privado, al conquistador. Los tiempos han variado, consagrando por única soberanía la de la opinión pública, y con ella el poder incontrastable de la propaganda honrada, consciente y perseverante. Por eso puede decirse que hombres como Sanromá, no sólo desearon y recomendaron, sino que influyeron y gobernaron como ministros predilectos de aquella verdadera soberana. Y con esto concluyo. Mas permitidme que al tiempo de dar el último adios al concienzudo profesor, al propagandista infatigable y al compañero querido, salude en él á aquellos otros queridísimos compañeros ya muertos, que juntaron sus esfuerzos á los de Sanromá, así en el seno de la Diputación reformista de Puerto Rico, como en la Sociedad Abolicionista Española. Han desaparecido casi todos los miembros de aquel grupo celoso, activo, disciplinado, infatigable y entusiasta, que con tanta energía como fortuna reprodujo, ampliándolas y concer-


JOAQVIN MARIA sANROML

107

tándolas con las conquistas de la Revolución democrática de 1868, en las agitadas y esplendorosas Cortes del 69 al 75, las nobles protestas y las viriles y patrióticas reclamaciones de aquellos Comisionados de Puerto Rico, en la Junta de información para las reformas ultramarinas de 1865, que, prescindiendo del programa circunspecto y de las preguntas meticulosas del Gobierno doctrinario, se adelantaron á reclamar, como supuesto necesario de toda reforma co'onial y condición inexcusable de la vida digna, tranquila y progresiva de los blancos de la pequeña Antilla, la abolición inmediata y simultánea, con indemnización ó sin ella, de la esclavitud de los negros. Me complace sobre modo el recordar en todas las solemnidades de cierto carácter á que concurro, la serie nunca interrumpida de esfuerzos y reclamaciones de Puerto Rico y sus representaciones, desde los momentos mismos en que se inicia la Revolución Española dentro del siglo que corre: reclamaciones y esfuerzos saturados del espíritu contemporáneo que frecuentemente se anticipan á las previsiones de los políticos de la Metrópoli, y que mantienen en otra forma el espíritu de la unidad nacional y el sentimiento poderoso de devoción y lealtad que aquella pequeña isla demostró repetidas veces en tiempos anteriores, luchando por su propio esfuerzo contra los filibusteros, los franceses, los ingleses y los holandeses, y resistiendo después el huracán separatista, que abatió nuestra bandera en las dilatadas regiones de la América continental. Y lo recuerdo, tanto por rendir el tributo de justicia que aquel país se merece, como para señalar el contraste que ofrecen las virtudes y las aspiraciones de aquellos insulares, con la desatención y hasta el olvido con que ahora mismo se responde por parte de nuestro Gobierno á pretensiones que descansan en el principio de absoluta igualdad política y legal de todos los españoles. Baldorioty, Padial, García Maitin, Acosta, Corchado, Ayuso, Vizcarrondo, Celia Aguilera... todos son personalidades que ya están completamente dentro de la jurisdicción de la historia, y cuyos trabajos y cuyos méritos podrán señalarse siempre, ora como un ejemplo á los patriotas y á los verdaderos hombres políticos; ora como materia de consulta y motivo de orientación a los futuros diputados de nuestras Antillas, para quienes, hoy más que nunca, después de las varias reformas políticas y administrativas de 1870 á esta parte, dada la situación de nuestras Filipinas y nuestras posesiones de Africa, y en vista de los nuevos rumbos . del Derecho Internacional y el desarrollo de los empeños colonizadores contemporáneos, será racionalmente imposible reducir su misión á una empresa de carácter puramente local, con un sentido de particularismo inconciliable con las exigencias de la democracia moderna y la evolución: transformación y consolidaciólm de las grandes nacionalidades de nuestro siglo. Harto comprendo que no es esta la oportunidad de insistir en la consideración que acabo de hacer: mas permitidme que de paso la subraye enérgicamente, rectificando el concepto, bien


108

JOAQUIN MARIA sANROMÁ.

v

a

modesto y rayano en lo mezquino, de los que piensan que la esfera de acción de los diputados y senadores de nuestras Colonias, se reduce cada vez mas y su representación se achica en el seno de las Cortes Españolas. Nunca he vacilado respecto de este particular, aun en aquella época en que lo acentuado de la excepción ultramarina comprometía mfis A los representantes de las Antillas á dedicarse muy especialmente al Problema Colonial. Pero aun entonces y sobre todo desnn(s de las reformas de sentido liberal y tendencia igualitaria que se han promulgado á partir de 1880, yo he creído, y ahora creo, que esos diputados y esos senadores más que á otrú alguno, corresponde la inteligencia y discusión de los problemas más generales de la patria española. Por ejemplo, el problema de la descentralización, el de la transformación de la vida política y administrativa filipina, el del desarrollo de nuestra marina, el de nuestra intimidad efectiva y transcendental con Portugal y las Repúblicas sud americanas, el de nuestra dilatación por Marruecos, el de nuestras relaciones internacionales en Europa, América y Asia y otros análogos que cada día se van imponiendo más a nuestro espíritu, á medida que se van resolviendo nuestras dificultades interiores y se afirma la personalidad española, dentro de los nuevos tiempos y del espíritu de la Revolución conteneporanea, en el mundo culto y progresivo. Muéveme fi pensar ésto la eousi(leración de la clase de estudios y de cuestiones A quo se ven obligados preferentemente los diputados senadores antillanos por la índole particular de los negocios ultramarinos v nor lo rayón y el alcance de las relaciones morales y mercantiles de n castras Antillas con el extranjero, en cuyo mereado se coloca mayor parte de la producción colonial. Por otro lado, no se puede prescindir ni del lugar que el Derecho Colonial ocupa en el cuadro del Derecho Público, ni de la representación que, en el mundo americano, da á España la posesión de Cuba y Puerto Rico, identificadas con la existencia europea por la consagración de las libertades necesarias y la presencia de sus diputados en el Parlamento Español, y saturadas del espíritu de América por su vecindad y sus constantes y directas relaciones con las repfihlicas del nuevo Continente. Por manera, que lejos de que las reformas y aun la proclamación de la Autonomía Colonial en nuestras Antillas, hayan de reducir la competencia de los diputados de aquellos lejanos paises, en la vida parlamentaria nacional; á mi juicio la fortifican, acentúan y extienden. Y cuéntese que no quiero sacar partido del. imponente movimiento que se produce en estos instantes allende el Canal de la Mancha y por cuya virtud se transformará, en plazo no lejano, el régimen Colonial británico. Me refiero á aquella tendencia á rectificar la exageración autonomista del Canadá, la Australia y el Cabo y á' modificar el concepto del derecho imperial de la Metrópoli inglesa, para venir A constituir una gran nación formada por Inglaterra y sus Colonias, con una representación parlameutaria y un gobierno superior en relación con las últimas


aoepvnv

MAGIA SANROMA.

108

aspiraciones del Derecho Internacioñal. Para una empresa análoga en España no es floja ventaja el hecho de la representación que por las declaraciones de las inmortales Cortes de Cádiz, tienen asegurada en nuestras Cortes, nuestras Colonias y en la actualidad las islas de Cuba y Puerto Rico. También ha desaparecido la mayoría de los fundadores de la Sociedad Abolicionista Española y sus principales agentes y sostenedores en las provincias de la Península y allá en Cuba y Puerto Rico, donde los Gloico, los Quiñones, los Carbonell, los Cortina y un pequeño grupo de animosos jóvenes, secundaron con verdadera fruición y ánimo irresistible nuestros esfuerzos, ora inspeccionando los contratos de trabajo y la situación excional y casi momentánea que determinó la aplicación de la ley abolicionista del 73 á Puerto Rico, ora vigilando la rectificación de los censos de esclavos de Cuba, desde 1880 al 85. Muy pocos quedan de este otro reducido grupo ultramarino; pero en ellos seguramente ha de influir la memoria de los trabajos hechos, de los grandes prestigios, de la perseverancia y de los éxitos de los que ya han muerto, y cuyos sacrificios, muy superiores á lo que generalmente se cree y puede pensarse fuera del tiempo y del medio imponente 6 desalentador en que aquellos hombres se movieron, dan cierto carácter sagrado á la empresa de la redención del esclavo antillano, que comenzó por la destrucción de los infames Códigos Negros, y que todavía hoy palpita en la exigencia de una gran obra social de cultura que rehabilite definitivamente, en bien de todos y honor de España, para la tranquilidad de nuestras Antillas, y en obsequio del progreso del mundo y del derecho universal, á la raza de color de Puerto Rico y Cuba. Y ya termino, rogándoos me dispenséis que haya puesto en relación la memoria del ilustre Sanromá con empresas que en este momento preocupan á todos, y respecto de las cuales, ahora como nunca, es necesario buscar luces, consejos, orientación. Al principio os anuncié que no pretendía hacer una necrología. Mi idea era algo más modesta, por una parte: por otra, algo de mayor transcendencia. Por que pensando todo lo dicho y recordando de qué suerte Sanromá intervino en las grandes obras que he referido; cómo se relacionó con sus demás compañeros; cómo compartió las aspiraciones más acentuadas de los portorriqueños, desamparados pero inquebrantables en sus protestas y demandas; y cómo se desprendió de toda clase de prejuicios y todo género de compromisos locales para inspirarse sólo en los principios de eterna justicia y en la totalidad de los intereses de la madre España, que vive del esplendor de todas y cada una de sus regiones, y para la cual, como dijeron los inmortales de Cádiz, nuestras colonias no son ni pueden ser meras factorías ni lugares condenados á perdurable explotación y servidumbre; pensando todo esto—digo,—puedo y debo reconocer en el profesor de la Escuela de Comercio, en el exdipntado del 72, en el escritor fecundo, elegante y castizo, en el campeón del librecambio y el gran orador abolicionista, una personalidad perfectamente aca-


110

3OAQUIN MAtuA SAxxoML.

sada y uno de aquellos hombres á quienes el crítico Emerson ha llamado hombrea representativos. Su memoria siempre quedaría como un consuelo para el espíritu entristecido y agobiado, en estos azarosos tiempos de incertidumbre, componendas, indisciplina y anemia. Mas, por otros motivos y para aquellos á quienes todavía no ha rendido el pesimismo, que entienden que el deber no se reduce al lamento y que tienen clara conciencia de sus compromisos de patriotas y su personalidad como hombres de historia, convicciones y principios.,. , esa figura debe ser señalada principalmente como un estimulo y un ejemplo.He dicho. (1)

(1) Este hermosísimo Elogio de Sanromá por el virtuoso e incansable defensor del Derecho Colonial Antíllan u. Rafael Maria de Labra, fué publicado en Madrid, en 1896, en un folleto, en 8', de 38 páginas en el establecimiento tipográfico de Alfredo Alonso.—Calle de Barbieri (antes Soldado) 8.—Este discurso de Labra contiene mucha historia regional puertorriquela.—C. y T.


111 RECTIFICACIONES HISTÓRICAS. ORIGENES Y DATOS SOBRE EL VIEJO Y EL NUEVO SAN GERMAN. POR CAYETANO COLL Y TOSTE. Villa Los Pinos, Agosto 18 de 1915. Sor. I). Benito Forés Morazo.—San Germán. Muy Señor mío: paso a satisfacer su carta consulta: 1.—Cuando en 28 de Noviembre de 1511 entregó Juan Ponce de León, por segunda vez, el gobierno de la isla de San Juan a Juan Cerón, cumpliendo fielmente lo que el Rey le ordenaba en carta de 30 de Marzo del mismo año, se dispuso el Teniente del Visorrey Don Diego Colón a fundar un burgo de cristianos en el oeste de Boriquén, llamándole San Germán, como lo había dispuesto el hijo del gran Almirante. D. Cristóbal Colón era muy devoto de este santo y además la segunda esposa del Rey Católico se llamaba Germana. Dos razones poderosas para dar preferencia en aquellos momentos a este nombre de pila, de origen francés, sobre cualquiera otro de procedencia española. 2.—Este San Germán se fundó en la desembocadura del río Guaorabo, cerca de la estancia de D. Luís de Añasco, uno de los tenientes del Conquistador. Cerón dispuso que lo fundara D. Miguel de Toro, otro de los tenientes de Ponce de Leon. Puede calcularse la fundación en Diciembre de 1511, dada la clase de construcciones de aquella época, bohíos y ranchones, y el interés de Cerón de llevarle la contra en todo al primer Gobernador. 3.—El 12 de Agosto de 1528 los corsarios franceses con una pequeña armada, compuesta de una nave, una carabela y un patas, atacaron a San Germán lo saquearon y quemaron, llevándose dos carabelas que había en el puerto. Y pasando de allí, a la Mona a descansar de su piratería y velar otras presas. Era Teniente de Gobernador por el Almirante D. Diego, el licenciado D. Antonio de la Gama. 4.—En Mayo de 1538 volvieron los corsarios franceses a robar e incendiar la población de San Germán, por segunda vez.— No había Gobernador.—El último nombrado por el Visorrey Colón, desde Santo Domingo, fiié Vasco de Tiedra y duró hasta 1536. De modo que gobernaban la isla los Alcaldes Ordinarios elegidos por los Regidores perpetuos. 5.—En 1540 se empezó a construir un fortín para defender el puerto del Guaorabo; pero en 1546 se suspendieron los trabajos. Con tal motivo los pobladores de San Germán empezaron a internarse en la sierra. volvieron los corsarios franceses a atacar a 6.—En 1554 Can Germán, por tercera vez. Fué un Domingo de Ramos. Pu dieron saquear un ingenio azuacarero. Era Gobernador el Dr. Luis Vallejo. 7.—Las depredaciones de caribes y corsarios franceses en las


114

RIOCTIFICACION5S HISTÓRICAS.

costas de la isla, trajeron la huida de los pobladores a las ciénegas y los montes; así que los vecinos de San Germán, aunque se guían utilizando el puerto del Guaorabo, vivían tierra adentro. 8.—Por fin la Audiencia de Santo Domingo dispuso en 12 de Mayo de 1570, a súplica de los sangermeños y vecinos de Santa Maria de Guadianilla, que se fundara una población, tierra adentro, con los restos de San Germán y los de Santa María de Guadianilla, destruidas ambas poblaciones por los enemigos. Y que este nuevo burgo se llamara Nueva Villa de Salamanca. El vecindario dió. en llamarlo San Germán el Nuevo. Y el tiempo se encargó de trastrocarlo en La Villa de San Germán. Era Gobernador D. Francisco de Bolis. 9.—Nunca ha existido San Germán en la costa sur de la isla. Cae en error fray Iñigo Abbad en todo lo que dice sobre los orígenes de San Germán. Y lo mismo D. Salvador Brau cuando dió por negar la existencia de San Germán, al oeste, en la desembocadura del río de Añasco. Tesis errónea, sostenida con tesón en la obra Puerto Rico y su Historia (1) y eá su Conferencia dada en el Ateneo, en 1896. (2) 10.—Estos son los orígenes del pueblo fundado por Miguel de Toro y Juan Cerón en 1511 de orden de D. Diego; ordenado trasladar en 1570 por la Audiencia de Santo Domingo a petición del vecino Simón de Olivar a representación de los vecinos internados, y levantado en las lomas de Santa Marta, junto al Guanajibo. Lo que se llevó a cabo en 1573. 11.—Fray Iñigo comete el error de consignar, que D. Cristóbal de Sotomayor fundó a San Germán en Guánica en 1510, y que luego lo trasladó a la Aguada. Lo que hizo el hijo de la Condesa de Camiña (no Caminan, como escriben algunos) fué tomar su encomienda de 300 indios, con su cacique Guaybana, e irse a vivir a la ranchería de este régulo indo-antillano, y amancebarse con su hermana. Después fundó un poblado al noroeste de la isla, junto a la ranchería del cacique Aymamón, y le dió por nombre su apellido Sotomayor, y le entregó el gobierno del incipiente caserío al Capitán Salazar. En la sublevación indígena, de Febrero de 1511, fué destruido Sotomayor por el cacique Guarionew y su mesnada. No hay, pues, que confundir este pueblo, que destruyó la guerra, fundado por orden de Ponce de León, con el San Germán de Diciembre de 1511, levantado por indicación del Visorrey D. Diego. También es otro error de Abbad suponer que D. Miguel de Toro fundó el actual San Germán. Lo que fundó el primer capitán de Ponce de León al sur fué a Santa María de Guadianilla, y ésto después del alzamiento de los indios, que mataron a D. Cristóbal de Sotomayor. El Poblador se quedó en Caparra para dominar el norte y el este de la isla, Toro fué al sur, Añasco al oeste y Salazar al noroeste. El 23 de Febrero de 1512 (1) Puerto Rico y su Historia por D. Salvador Bran.—Valencia 1894. (2) Puerto Rico en Sevilla.—Conferencla publica en el Ateneo Puertorriqueño por D. Salvador Brau.—Puerto Bino 1866.-1 folleto en S' y31 p~~


118 el Rey aprobaba la fundación del pueblo hecho por Juan Cerón y disponía al mismo tiempo, que se le pusiera el nombre que habla indicado el Visorrey D. 1)iego Colón, gobernador de La Ispañola. 12.—.En 1651, según informe del gobernador 1). 1)iego de Aguilera y Gamboa, San Germán se componía de 30 casas de paja, sin haber levantado aún iglesia decente. 13.—En 1776 cuando la visitó fray litigo la describe así: "Tiene una gran plaza cuadrada y dos calles, que se extienden hasta el convento de Santo Domingo, que está en el extremo de la loma. La iglesia parroquial es muy pequeña y en nada corresponde al lustre y antigüedad de la Villa. Frente de la parroquia hay una buena ermita dedicada a Nuestra Señora de la Concepción. En la calle que va al convento de Santo Domingo hay un hospitalillo, muy reducido, y tan pobre que rara vez mantiene algún enfermo. El convento de Santo Domingo, situado sobre un precipicio, es poco más que una casa particular. Nada tiene de re con►endable su fábrica y en él habitan tres religiosos, que ayudan a la administración del pasto espiritual al párroco de la Villa, que es Vicario eclesiástico con jurisdicción en todo su distrito hasta los ríos Jacaguas y Camuy, igualmente 411e la del Cabildo secular, que es el segundo de la isla. El sitio en que está la Villa es una loma larga y desigual. Hay 41.1 casas, las demás que ascienden a 1166 con 7,958 almas, están derramadas por todo el territorio, qua es extenso, aunque no igualmente bueno. El rio Guanajibo corre junto a la Villa. Los hacendados tienen sus casas en sus respectivas posesiones :estas, en su mayor parte, las destinan a la cría de ganados, que por la abundancia y buena calidad de los pastos se multiplican pasmosamente. Con todo, hay planteles de café, algodón y caña, que muelen en los trapiches para hacer melado, aguardiente y alguna azúcar. Cosechan igualmente todo género de legunmbres, y plátanos y demás frutos comunes de la isla, Cu. yos sobrantes pasan al Cuarteo, retornando en cambio ropas y otros efectos. En esta Villa se mantienen algunas de las familias más antiguas y distinguidas de toda la isla. De los indios naturales hay formada una numerosa compañia, bien que son ya pocos los que no están mezclados con otras castas. Hay dos compañías de Milicias Disciplinadas, la una de Infantería y la otra de Caballería. En las ocasiones que los enemigos de la Corona han llegado a sus costas los han resistido con valor. Ultimamente, el año de 1743 desembarcaron los ingleses en el puerto de Guánica, y sin más murallas que las de sus pechos les hicieron una constante oposición hasta precisarlos a reembarcar, tomándole un paquebot. El Rey, cerciorado del denuedo con que se hablan de fendido, por Real Cédula de 28 de Enero de 1748 asignó sueldo a las viudas de los que habían muerto, premiando a todos los que se habían distinguido por su valor." 14.—San Germán está levantado al suroeste de la isla y colinda al norte su jurisdicción con Hormigueros, al sur con Lajas, al este con Sabana Grande y al oeste con Cabo Rojo.—Su jurisdicción está dividida en los siguientes barrios independientes de la ciudad; Rosario Bajo, Rosario Peñón, Rosario Alto, Hoconuco sa $~CTIr1CACIONas iISTÓRICAS.


114

ItECTIFICACION5SI BISTÓBICAS.

Bajo, Guamá, Minillas, Retiro, Ancones, Sabána Enea, Cotin, Düey Alto, Düey Bajo, Maresúa, Tuna y Sabana Grande Abajo. 15.—Las aguas corrientes son: el río Guanajibo, que nace en la sierra de Cain y deseu►boca en el iaar 1►or la jurisdicción de Mayagüez. También le llaman I1 (grande. Le tributan ríos, riacuelos y quebradas: entre ellos los rius Cain, Rusario, Estero (a quien engruesa El 1)üey), Chiquito y Cupeyes. Las quebradas en toda la jurisdicción son muchas. 16.—En el Censo Electoral de 1812 tenía San Germán 551 padres de familia, 559 madres de fan►ilia, 1,166 hijos y 1168 hijas; que ascendieron en 1818 respectivamente eu 808-828-1,8472.095.—E1 año de 1824 tenía 28.948 habitantes, que a los cuatro años subieron a 32.424.—En el año 1846 eran 44.402 habitantes.— El año 1874 (21 de Mayo) perdió el barrio de Hormigueros, que se constituyó en 1►ueblo.—En 1883, se desprendió Lajas, arrastrando los barrios de Santa Rosa, Lajas arriba, Plata, Costa, Parguera, Sabana Yeguas, Palnu►rejo, Llanos, París y Candelaria.— En 1897 tenía 20.655 habitantes de los cuales 1 era africano, 1 alemán, 1 holandés, 1 danés, 2 ingleses, 4 italianos, 6 mallorquines, 6 canarios, 7 cubanos, 21 franceses, 208 1►euinsulares y el resto puertorriqueños. 17.—En 1897 la riqueza agrícola estaba valorada en 1.132.764.00 pesos.-1.305 fincas rústicas con 33.680 cuerdas de tierra en explotación y 14 ingenios azucareros.—La riqueza pecuaria estaba tasada en 145.510.00 pesos con 6.875 cabezas de ganado.-La riqueza urbana, con un total de 1.550 edificios en 501.892.95 pesos.—Había declaradas dos minas de fosfatos calizos: la mina El Rosario de D. Alfredo Collado y la Braceros del mismo dueño. En riqueza industrial y comercial tenía 10 almacenistas, 7 abogados, 5 barberos, 19 confiteros, 2 farmacias, 3 médico-cirujanos, 6 panaderías, 2 pulperías, 5 posadas, 2 imprentas, 2 sasterías, 1 tienda mixta, 9 mercerías, 24 ventorrillos, 1 zapatería.—El presuesto municipal ascendió a 52.348 pesos. 18.—San Germán fué declarada ciudad por Real 1)ecreto de 15 de Junio de 1877. 19.—En 1897 tenía una escuela elemental de la. clase para niños con 65 alumnos, su profesor D. Rafael García Cabrera. Otra escuela elemental de la. clase, con 29 alumnos, su profesor D. Ramón Cordero. Una escuela elemental de 2a. clase con 37 alumnos, su profesor D. Manuel Rosa. Una escuela elemental de la. clase, con 124 alumnas, su profesora Da. Carmen Borrás. Una escuela elemental de 2 clase, con 49 alumnos, su profesora Da. Zoraida Quiñones.—Eii el barrio Rosario una escuela auxiliar, con 25 alumnos, su profesor D. Miguel Cintrón; y una auxiliar para niños, con 25 alumnos, su profesor D. Bignel Cintrón ; y una auxiliar para nulas, con 33 alumnas, su profesora Da. Rosaura Arroyo.—En el barrio sabana Enea una escuela rural, con 29 alumnos, su profesor D. José R. Betancourt.—En el barrio MOtillau una escuela rural con 16 alumnos, su profesor D. José E. Gua-


115 el ciani.—En barrio Cain, una escuela rural, con 22 alumnos, su profesor D. Nicolas Fernandez. Quedo de V. atento amigo y S. S. kICTIFtCACIONES StsTóRtcAt

Cayetano Coll y Tostc, historiador de Puerto Rico.

REAL Cl DULA DE LA AUDIENCIA DE SANTO DOMINGO DISPONIENDO SEA TRASLADADA TIERRA ADENTRO LA VILLA DE SANTA MARIA DE GUADIANILLA. (Archivo de Indias.) Santo Domingo, Marzo 12 de 1570. EL Rzy.—A vos el Concejo y vezinos de la Villa de Santa María del pueblo de Guadianilla, salud y grazia.—Sepades que Simon de Olivar en vuestro nombre nos hizo relazion por una petizion que en la ntra. Corte y Chancillería Real, que reside en la ciudad de Santo Domingo de la isla Española ante el nuestro Presidente y Oidores presentó, diziendo que por los muchos robos y continuas invasiones de franceses luteranos é indios caribes, que habiades padezido y cada (ha padezeis, destruyéndoos las haziendas, forzándoos las mujeres, aviades dado todos juntos voto y parezer, para evitar las dichas molestias, seria muy útil y provechoso que ese dicho pueblo de Santa María de Guadianilla se mudase la tierra adentro por su seguridad como todo parezía por los votos y autos que sobre esto habian pasado y que ante nos hazían presentazion, y porque para lo hazer y poner en eaecuzion teniades nezesidad de nuestro decreto y aprobazion, nos pidió y suplicó proveyésemos lo susodicho y mandásemos dar nuestra Carta de Provision por la qual os dieramos lizencia para mudar y pasar el dicho pueblo a la tierra adentro, adonde vos pareciera que estuviéredes seguros de los dichos inconvenientes 6 como la nuestra mercer fuese, lo que visto por los nuestros Presidente y Oidores, juntamente con los dichos autos y votos y cierta informacion que por nuestro mandado se dió, que debiamos mandar dar esta nuestra Carta para vos en la dicha razon, y nos tuvismolo por bien; por lo qual os mandamos lizensia y facultad y consentimos y habernos por bien que quiteis y mudeis el dicho pueblo de la parte y lugar adonde ahora está y lo fundéis y pongais en la parte y lugar que quisiéredes la tierra adentro, no siendo lugar marítimo, lo qual hagais con acuerdo y parezer de nuestro gobernador de esa isla, dejando lugar comun y conveniente para hacer la iglesia, casa de cabildo y carnicería, y lo qua! pudiereis hazer y cumplir sin para ello incurrir en pena alguna.—Y nonfagades ende al, so pena de la


116

LOS DIPUTADOS REFORMISTAS Dti PIJ1RTO RICO.

nuestra merced y de mil pesos de oro para la nuestra cámara-Dada en la ciudad de Santo Domingo en 12 de Mayo de 1570.— Yo, Diego de Medina, secretario de cámara lo fize escribir con acuerdo de su Presidente y Oidores.—Licenciado Graceda.Doctor Cdeeres.—Licenciado Santiago de Vera.—Registrada.—Para Simon de Olivar.—Por el Canciller, Licenciado Serrano. (1)

LOS DIPUTADOS REFORMISTAS DE PUERTO RICO. De La América, del 28 de Mayo de 1873). Por poco que el lector se cuide de los asuntos políticos, y mucho mas si ha pasado la vista por las columnas de los periódicos madrilefios en estos últimos meses, habrá observado la insistencia con que han sido discutidos la actitud, los esfuerzos y los propósitos de algunos hombres á quienes, con fundamento ó sin él, se atribuye una intervention activa en los gravísimos sucesos que lían ocurrido recientemente en España. Han censurado unos la exuberancia de su iniciativa, calificándola en ocasiones de audaz; han hablado otros de la firmeza de sus propósitos, y tle la perseverancia de sus esfuerzos; admíranse estos de la invencible unidad que han mantenido en época como la nuestra de tantas diferencias y tantas dificultades; aquellos ponderan su habilidad para plantear las cuestiones, su rapidez para aprovechar las oportunidades y su perspicacia para prevenir ó utilizar los conflictos; piensan unos que en sus manos han tenido la soludon del problema quizá más grave y pavoroso de la política espailola, y otros llegan á decir que han sido árbitros de la suerte de toda la vida política de nuestra patria; y, en fin, mientras los primeros se entienden hasta suponerles en intimas relaciones con los hombres de la primera importancia del extranjero. los otros aseguran que, á su actitud en la última Asamblea Nacional se deberá el triunfo de la República Federal en Espacia. De aquí que las censuras corran pareja con las alabanzas; pero es lo cierto que todos á una convienen en que esos hombree están dotados de relevantes prendas de talento, de Instrucelon, de elocuencia y (le carácter; que su importancia es positiva, y (1) Con este Decreto de la Real Audiencia de Santo Domingo S1mdn de Olivar. de acuerdo con el Gobernador Don Francisco de Solis, fundó en las lomns de unta Marta, junto al rto Guanajibo, la nueva población, trasladando a ella la población de Guadianl la, (situada al sur de la isla) y la población de San Aerinan, (situada al oeste). Dichas poblaciones trabajadas user corsarios franceses y depredaciones de los caribes estaban destrozadas. Así uaeló Nueva Villa de Salamanca, que los vednos llamaban fitnt O:vunia el Nuet o y el tiempo se encargó de bautizar La TUI de San Gcrmuu.—El decreto de 1570 tuvo la Audiencia que repetirlo ea 27 de Enero de 1573, porque el Gobernador habla suspendido su ejecución a petición•de otros vecinos de Guadian111a.—O. y T.


LOS DIPUTADOS REFORMISTAS DE PUERTO RICO.

117

los

notable el papel que han desempeñado en la historia parlamentaria de estos últimos tiempos. Por esto nosotros, prescindiendo ahora de las críticas, sin decidirnos tampoco por la causa que representan, y aceptando únicamente el hecho como un fenómeno digno (le especial mención y de estudio, vamos á dedicar estos renglones á exponer algunas brevísimas noticias respecto de aquellas personas, cuya valía está demostrada, aunque no fuera más, ciertamente, que por la pertinencia y el vigor con que sus adversarios los combaten. Estos hombres son los Diputados de Puerto Rico. Dicho esto convendrá advertir al lector de algunos antecedentes necesarios para la inteligencia del papel que los citados Representantes desempeñan. Puerto Rico es una de las dos islas que á España quedan de su vasto dominio de las Américas, y la menor del grupo de las cuatro antillas mayores: Cuba, Santo Domingo y Jamaica. Tuvo primitivamente el nombre de Boriquén, y cuenta en el número de sus glorias la de nunca haber hollado su tierra el extranjero; la de haberse gobernado por sí sola, pero dependiente de España, durante más de medio siglo; la de haber reclamado y obtenido, en los antiguos (lías de la emancipation del continente americano, el no separarse de la Metrópoli, y, en fin, la de haber pedido sus Comisionados al Gobierno de España, en 1866, que, antes que toda reforma para los blancos, se hiciera la abolition de la esclavitud de los negros. Hasta 1837 Puerto Rico sufría en su organizacion interior, salvo en lo relativo al régimen de la esclavitud, las mismas alternativas que la Península, si bien el Absolutismo no revistió en aquella isla el sangriento carácter que en la Madre Patria; pero, desde dicho año, no admitidos en el Congreso los representantes de las provincias de Ultramar, quedó sometida, hasta 1868, al gobierno de la Corona y a Bandos de los Capitanes Generales. Es frecuente confundir á Puerto Rico con Cuba, sin más razon, sin duda, que el pertenecer aquellas islas al Archipiélago de las Antillas; pero, el estudio de la economía de ambos no puede menos de evidenciar que las diferencias son tales, que, en ocasiones, vayan en el antagonismo. En Cuba, por ejemplo, la esclavitud tiene una importancia capital; . en Puerto Rico ha sido una escepcion. Cuba sostiene casi todas sus relaciones con los Estados Unidos, Puerto Rico con las demás Antillas y con la América latina continental. Y como pudieran presentarse cien contrastes que, más ó menos, se relacionan con la vida interior de sus respectivos territorios. La revolucion (le 1868 abrió las puertas de las Cortes Españolas á los representantes de Puerto Rico y desde entonces no han faltado á una sola legislatura, si bien y cierto que su importancia no ha tomado relieve hasta esta segunda época. No se crea, sin embargo, que todos los Diputados por aquella isla han sido hijos del país, criollos como de ordinario se les llama: en


118

LOS DIPUTADOS REFORMISTAS DE PUERTO RICO.

este particular el error es frecuente, como el suponer que todos pertenecen al Partido avanzado. Verdad es que, cuasi en su totalidad, han sido reformistas, y hoy mismo lo son en mayor ó n►enor „arado; pero cierto es tambien que n►ús de una mitad son del país, al lado de varios peninsulares, allí elegidos por la notoriedad de su valer ó la especialidad de sus demostrados servicios. Con►pónese la 1)ipntacion de quince individuos; pero de ellos sólo han n►arehado unidos los más resueltos en pro de este lema escrito e►► su bandera: "Refor►na colonial sobre hi base de los derechos naturales del hombre. — Abolition de la escluvitud eon indemnizacion y sin organi:aeion del traba jo.—('onapleta y absoluta descentralizacion a din in istrativa." 1las, ú pesar del sentido democrático de la Revolucion de IS(iS, las reforu►as introduci.las en la pequeña Autilla distaban ca ucho de este programa. ('on n►otivo ó sin él (que esto no nos eou►pcte discutir ahora) los gobiernos de la Metrópoli habían hecho política conservadora, apoyándose, con escepcion del último Ministerio radical, en los elen►eutos y el partido conservador de la Isla. La activa propaganda de los adversarios de la Reforma Colonial tenía, por tanto, n►al dispuesto el terreno para la euipresa de los Diputados que la defendían; y la acusacion tie que, sin quererlo, trabajaban por la cansa del Separatismo, vergonzante en Puerto Rico y casi vencido en Cuba, les cerraba el camino, constituyendo una de las prin►eras dificultades que aquellos necesitaban vencer. Por último, no entraba por poco en el número de los obstáculos la con►plicacion y gravedad de la política interior (le España, la ci►al siempre estorbaría al Gobierno para estudiar con caln►a y resolver con juicio cuestiones poco conocidas, nníxin►e cuando se daba á estas mayor gravedad que á las relativas :í la Peninsula, é indudablemente amenazaban producir una grao perturbación en la suerte de la Metrópoli. La situacion, pues, era áspera; se requerían especialísimas condiciones, y en verdad que estas han concurrido sobradamente en Don Rafael María de Labra, Don Joaquín Maria Sanromá, Don Luís Padial, Don José Alvarez Peralta, Don José Facundo Cintrón, Don Manuel García Maitin, Don Anibal Alvarez Osorio, Don José Ayuso, I)on Félix Borrell y Don Arturo Soria, de los cuales cinco proceden de In Península, cuatro de Puerto Rico y uno de Ceba. El que nrís frecuentemente ha llevado la voz de la 1)ipntaeion en los momentos críticos, y de hecho, cuando menos, tiene el carácter de Leader del grupo es uno de sus más jóvenes miembros LIBRA, que este es su nombre, no cuenta aún 33 años. Nacido en Cuba, é hijo de padres peninsulares, vino con ellos á Europa á los 10 años de edad. En la universidad de Madrid hizo sus estudios con gran aprovechamiento, dándose desde muy temprano á conocer ventajosamente eu los centros científicos, como el Ate-


LOS DIPUTADOS REFORMISTAS DR PUERTO RICO.

119

los

neo y la Academia de Jurisprudcucia. Hijo único, fuéle dado recibir una educa(ión tan c•o11►pleta como esmerada, pues al par que cultivaba las eiencias eh los libros y en el aula, no. desatendió el estudio de las lenguas v la música. y el ejercicio ►le la esgrima, en la que nr►►y esl►ccialniente sobresale. Pronto se dió tambien á conocer ch el foro, con éxito y gran aprovechamiento de sus intereses. ('Ohio directo:• de varias revistas, entre otras la Hispauo-iituericnno y l:l Cw'reo de lLvpuña, y como colaborador de los principales periódicos deniocrf►tn•os; demostró su notable competencia sobre los .santos de ¡TI tramar en la cátedra del Ateneo desde la que explicó en 18711 un notabilísimo curso de 'i.Ien a.s ('nlolliules; luego eh las oposiciones á la cáPolítica tedra de Ili::torin de les posesiolles ingl!'Sus y holu,ulesas de Asia y Occeauía, a lnel vais eO a¡lo creaula en la ITniversidad de Madrid; y en fin, eh los debates POF él sostenidos eh el Congreso de los Diputados, (-nVa5 l) ertaS se le abrierOr► en 1571, precedido ya de justa y u►erecida fanr:► de Orador elocr►entísihiO, le han dado la consideracion, que midie le dispu ta en la España Conten►poránea, del prin►ero de nuestros colonisla►s. Sus muchos escritos en favor de la l.efornla le 1 111ra►nlau, y nlús que nada, su incesante esfuerzo cono Viee-;'residente de la 'ol'iedud Abolicionista Española, de la que ha venido siendo el a►lmn► y el mfis activo propagandista, le han i reado nnn►erosos y fuertes enemigos entre los mantenedores del stotu quo: circunstancia que ha influido, no poco, para qne aun hoy se tenga, por muchos, un concepto por todo extremo equivocado del joven 11eader de la Diputacion puertorrique►ia. Pero en honor de la verdad, es fuerza convenir que illtin►os célebres debates sobre la lev de Abolicion para la Antilla menor y las negociaciones con los conservadores á que aquellos dieron lugar, han desvanecido muchos de los erróneos juicios que (-O11tra Labra se han foru►uludo. Firme y tenaz siempre en sus propósitos, ha sabido, sill embargo, elegir el momento oportuno para los principios para► el mejor éxito de sus empresas. Amante de la pureza del sistema para lanientario, se ha colocado, eo11stanten►cnte, desde que entró en la vida pública, en frente de las mixtificaciones y componendas. 1 en efecto, su primer disenrso en e 1 Congreso fué la señal del fuego contra el Ministerio de co11eiliacion de 1871 ; cuando en el Partido Radical, en que militaba, predominó la idea de la c•oalicion electoral, con republicanos y carlistas, en contra de los conservadores de Revolucion de 1868. Se 01)1150 Labra resueltamente á ella, previendo sus consecuencias, en uu todo realizadas. Por último, después de la renuncia de I). Amadeo de Saboya fué partidario decidido, en el instante, de hh ministerio de republicanos de la víspera, ►l'11dose c•o11 este motivo, la forntaeion en la última Asamblea del grupo llamado de los conciliadores, cuya representation ha venido ejerciendo el I>iputado por Puerto Rico en el seno de aquella célebre comision permanente que tantas alarmas y peligros creó fi la situac•ion republicana de Febrero. De esta suerte, colocado ya Labra en el número de nuestros primeros oradores por su palabra abundante y facilísima, su vasta instruction, su


120

LOS DIPUTADOS REFORMISTAS DE PUERTO RICO.

talento y su rica fantasía, considérasele tambien, en el día, un político previsor, hábil é influyente. Otro orador notabilísimo cuenta la 1)iputacion de la pequeña Antilla en SANRo11Á, uno de los economistas Inús distinguidos de nuestro país. Pertenece dignamente al la pléyade de los Pastor, los Moret y los Gabriel Rodríguez. Catalaín de nacimiento, de una laboriosidad poco coman, y de envidiables dotes de talento, ha permanecido extraño al movimiento político (le nuestra patria hasta hace pocos años, en que apareció dentro de las tilas más avanzadas, y aceptando una direccion acentuadamente individualista. Antes de esta época habia obtenido ya por oposicion varias cátedras para venir á desen►peilar, l►or último, la de Historia general de Comercio, en la Escuela especial de Madrid. En el desempeño de esta puso de manifiesto sus vastos y serios estudios sobre asuntos coloniales; y su competencia sobre estas materias, le ha valido sin duda la representacion de Puerto Rico. Pero sus mejores y más brillantes triunfos los ha conquistado Sanromá en el Ateneo, en la t-oeiedad libre de Economía Política, en los mitins libre-cambistas de la Bolsa y eu los de la Sociedad Abolicionista Española, de la cual ha sido tambien uno de los primeros y más decididos sostenedores. La palabra de Sanromá es elegante, atildada, quizá demasiado cáustica y agresiva para las lides parlamelitarias, por lo que frecuentemente se en►peña en batallas que siempre son muy re►lidas, l►nes no se precia de complaciente y mirado con el adversario. En cambio, es quizás el primero de nuestros oradores para las reuniones populares: el efecto de su palabra en ellas sorprende y maravilla. 1'ero mas tal vez que como orador, siendo como es Sanromá notabilísimo, vale como escritor público. Alejado de la Prensa diaria, ha. colaborado, sin embargo, en casi todas las revistas políticas y científicas más reputadas que han existido en España en estos últimos tiempos. Su notable instruccion y riu competencia, tambien incontestable, en las cuestiones económicas, le abrieron, con la Revolucion de 1868, las puertas de la Subsecretaria del Ministerio de Hacienda, de donde pasó al respetable cargo de Consejero de Estado, que hoy desempeña. I'ADIAL, hijo de 1'►►erto Rico, pertenece á una de las familias más conocidas de la Isla, y ha sido educado en el Colegio militar de Toledo. Apenas concluida su carrera, pasó á su provincia, desde donde partió para las dos campañas de Méjico y Santo Domingo. Pero la vehemencia de su carácter, ó quizás los trabajos de sus enemigos, le forzaron a regresar a la Península, cuando en esta comenzaba la conspiracion que dió por resultado el levantamiento militar de Villarejo de Salvanés. en 1863. ('omprometido con el general Prim, tócole en suerte hacer el movim iento con Gonzalez y Campos de Avila, y fracasado este tuvo que huir a Portugal con algunas compsñlas, constantemente hostigado por las tropas del Gobierno. Dos años duró la Pr.~igracion, á cuyo término volvió para encargarse del mando del kmtallón de Cazadores de Madrid, mereciendo la absoluta confianza del Marqués de los


LOS DIPUTADOS REFORMISTAS DE PUERTO RICO.

121

Castillejos. Siendo Coronel, la pequeña Antilla le nombró su representante en las Constituyentes de 1869; y desde entonces no ha dejado su puesto en el Congreso, obteniendo el año anterior el empleo de Brigadier, y uno de los cargos de niás ceniianra de la administracion militar, compatible con el de Diputado. lJltimnamen ha sido destinado por el Gobierno de la República á las órdenes del general en jefe que opera contra las hueles cr:rlistas de Cataluña. Conocido por la fogosidad de su carácter, ha representado constantemente, á lo menos en la vida pública ele la Diputacion puertorriqueña, el elemento más ardiente. Bien al contrario de 1'adial, el doctor AI,CAnnZ PERALTA representa, entre sus compañeros, el matiz más conciliador, á timme le lleva, sin duda, una larga experiencia de la vida. Táchanle sus amigos de poco político, por exceso de contemplaciones; y es probable que no se equivoquen,pero nadie podrá negar áAlvarez Peralta falta de talento é instruccion. Nacido en Puerto Rico, vino many joven a Madrid, donde, con el ilustre Baralt, fundó el Periódico El $irlo, uno de los más antiguos adalides de la idea democrática. En 1854 fué Alvarez Peralta con roma mision diplomática al Nuevo Mundo, y allí permaneció hasta 1868, siendo uno de los autores de la anexion de la antigua Española (Santo 1)omingoj. En todo este tiempo se dedicó a los estudios naturales y de liloso:ía, obteniendo el título de Doctor en Medicina. Ultiaunaente ha sido nombrado para representante de E::paíia en Buenos Aires. El licenciado CINTRÚN, aunque el más joven de los Diputados puertorriqueños, pues que apenas habrá cmapli(io 28 años, distínguese por la exquisita escrupmmlosklad de su trato, y por la re• solucion con que afronta las dificultades que le suscita su empresa. Hijo de una de las familias anís u-kas d.•1 país, ha hecho sus estudios en la Universidad de Sevilla, siendo representante de su provincia en tres legislaturas, y secretario ele la Comision encargada de redactar el proyecto de ley para la ebolicion de la esclavitud en la pequeña Antilla. Otro hijo cuenta esta Isla en su Diputacion, que hace honor al país, por el celo, por la actividad y par los infinitos recursos de que dispone para la vida social, (}A'-cíA MATTIN es un antiguo alumno de la Escuela de Caminos, Canales v Puertos, hacendado de Puerto Rico, y, á pesar de enta circ. n -tancia, partidario de la abolicion de la esclavitud. Fué Consejero de Administracion de aquella Isla, en cuyo puesto se captó la estimacion de las principales autoridades. ALVAREE Osovo, médico de la Universidad de Sevilla, viajero universal por espacio de seis años, y hombre verdaderamente de mundo, entró en la vida política en 1869, fundando un periódico que tuvo gran aceptación por lo bien escrito y lo acentuado de su signification política, y que tituló I,as Cortes. Unido al Partido radical ocupó un puesto elevado en el Ministerio de Ultramar; después fué nombrado Gobernador de Bilbao, y, últimamente, Director general de Estadística. Agric•altura, Industria y Comercio, por lo que tuvo que dejar la gerencia de otro nuevo perió-


lit

LOS DIPUTADOS REFORMISTAS DE PUERTO RICO.

dico que había fundado, seis meses antes, con el título de La Nueva España.

los

Atuso es un hombre de gran pasion política, afiliado de muy temprano en el Partido progresista de la 1'enínsula y coil el cual ha corrido todas las vicisitudes de estos últimos años. Amigo muy íntimo de Rui . Zorrilla, fué encargado por éste á principios de 1S;" de la Secretaría dcl Gobierno Superior Civil de 1'uerto Rico. La condncta► de Ayuso eu este puesto, celebrada por los reformistas, hasta el punto de haberle favorecido con la representacion en Cortes en la primer vacante que ocurrió clespues de las últimas elecciones generales, es todavía objeto de las censuras rnás terribles por parte de conservadores, quienes puede decirse que sobre él han condensado todas sus iras. Resultado de esto fué la traslacion de Ayuso á la Peninsula, á los ocho meses de haber ido á 1'uerto Rico. El doctor BORRELL es un antiguo y conocido demócrata, dueño de uno de los primeros establecimientos farmacéuticos de Espa►ia. En aquel concepto fué concejal y teniente alcalde de Madrid, clespues de la Revolucion de 1868, y antes había tomado una parte activa en las luchas políticas contra la Unión Liberal. Por (ultimo, i). ARTI- RO Sor.¡. ha sido, como Ayuso, Secretario del Gobierno Superior Civil de Puerto Rico, despues de haber ocupado otros puestos administrativos y políticos en la Península, en los que alcanzó ni:>recida .reputation, sobre todo por la energía de su earócter, b en probada siendo Secretario del Gobierno Civil de Orense, al ;►fromtau• las diticultades que le suscitara la insrrreccion repnl,lica na de 1869. Estaba afiliado en el Partido radical v ha corrido cm u todo su suerte como uno de sus más leales soldados. Tal es la Diputación radical puertorriqueña de las últimas Cortes. Como se vé, en ella existen todos los matices y una notable variedad de aptitudes. T)os condiciones, sin embargo, pueden se¡ialarse como comunes: el talento y la resolucion. Si a esto se junta, como snecede, una admirable disciplina, se comprenderá perfectamente cómo pudo exclamar en plena Cámara el jefe del' grupo alfonsino: "Señores, diez hombres unidos nos tienen do' minados y tienen en su ¡nana la suerte de toda España." I)e todos ¡nacos, es preciso convenir en que el éxito de la 1)iputacion radical puertorriqueña en su campaña ha &do positivo y hasta poco imaginable. l'or esto, sin duda, se ha estimado y agradecido más en Puerto Rico, donde la inesperada nueva de la aholicion de la servidumbre de los negros fué saludada con entusiastas demostraciones de júbilo nacional, rindiendo el merecido tributo al esfuerzo y celo de sus Representantes en la última Asamblea.


123 DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA POLITICA DE PUERTO RICO. Circular del Gobernador March.essi ordenando la captura de Ruiz Belvis y Betunees. (De la Gaceta del Gobierno.) Puerto Rico 11 de Julio de 1867. Gobierno Superior Civil de la isla de Puerto Rico.—Secretaria oficial.—Habieudo desaparecido de Mayagüez D. Segundo Ruiz Belvis, licenciado en Jurisprudencia, y D. Hemeterio Betances, doctor en Medicina, los cuales debían ser remitidos á la disposición del Gobierno de S. M. he dispuesto que se proceda por las Autoridades locales á practicar las más activas diligencias para descubrir su paradero, y descubrirlo que sea los envien á este Superior Gobierno, sin la menor demora.—I digo á V. S. para su conocimiento y demás efectos.—Dios guarde á V S. muchos anos.—Puerto Rico 11 de Julio de 1867.—Marches8i.—Sres. Corregidores y Alcaldes de la Isla. (1)

CARTA 1)E LA JUNTA DIRECTIVA DE LA

SOCIEDAI) ABOLICIONISTA ESPAÑOLA AL EXCMO. SR. 1). JUAN B. TOPETE. (Del Archivo particular de Coll y Toste.) Madrid 20 de Enero de 1872. Muy selor nuestro: Próxima la hora de que las Córtes reanuden sus sesiones y en su seno se ventile preferentemente la cuestion de Cuba y Puerto Rico, la Junta directiva de la Sociedad Abolicionista Española faltaría á su deber si no dirigiese á V. E. estas líneas, solicitando su ilustrada atencion para las ligerisimas observaciones que se va á permitir en pró de la causa de los negros. Evidente es la importancia que en los próximos debates han de tener la actitud y los consejos del ministro de Ultramar y (1) El gobernador Marchessi, con motivo de haberse insurreccionado en la tarde del 7 de Junio de 1867 varios artilleros por cuestiona militare, se le dió color político al asunto, y desterr6 a Goleo, Betunees, Vicente Maria Quiñones, Cells Aguilera, Goenaga, Romero. Lacroix, Blanco y Ruiz Belvis. Se ordenó que pasaran a España a disposición del Gobierno Central. Ruiz Belvis y Betanees prefirieron por su cuenta marchar al extranjero, lo que di6 origen a la Circular que publicamos.—C, y T.


124

CARTA AL EXCMO. SR. D. JUAN B. TOPETE.

no menos incontestables que V. E., por sus antecedentes y su carácter, reune circunstancias las mas á propósito para que la Sociedad Abolicionista se pronieta hallar benévola acogida en la digna persona que actualmente dirige nuestra política colonial. Las observaciones que los firmantes se proponen hacer, tienen por objeto cal)ital el exacto cumplimiento y el pleno desarrollo de la Ley preparatoria para la Abolicion de la esclavitud de 4 de Jr.l?o d2 1~?70. A V. E. cupo la honra ele ser presidente de la comision que entendió en el sello de las Constituyentes en el proyecto de aquella ley que condenó en principio la servidumbre y suprimió de un golpe el castigo de azotes y la separación de familias esclavas. Natural es, pues, que la Socieda.d Abolicionista crea que nadie mas interesado que V. E. en que la ley de Julio no sea una vana palabra, indigna de aquella España con honra que en la Constitución de 1869 proclamó los Derechos Naturales del Hombre. Como V. E. sabe muy bien, la ley de Julio era pura y simplemente preparatoria para la Abolicion de la esclavitud; y si se tiene en cuenta—ya que nuestras Antillas estaban y están preparadas para la emancipacion de los negros, mucho mejor, inconr parablemente mejor — que las Antillas inglesas y francesas en 1833 y 1848, ya que la opinión de la Península apoyada por el voto de la Europa civilizada y las gestiones de algunos gabinetes extranjeros, exijia imperiosaniente la adopcion de una medida pronta y definitiva respecto de lo eme la Junta revolucionaria de Madrid no hahia timbrado en cali(~car de crimen y afrenta, fácil es comprender que aoiiella ley entrañaba la necesidad de su inmediato y cabal cumpli:ni"nto. Todavía, si hubiera dudas respecto de este partienlar les lesvaneceria completamente la lectura del Diario de Seºiones del 17 de .Tulio de 1870, en la parte relativa fi la discusion de la enmienda formulada por el Sr. Cánovas del Castillo, y que constituyó el art. 21 de la ley, que á la letra dice así: "El gobierno presentará á las Córtes cuando en ellas hayan sido admitidos los diputados de Cuba, el proyecto de ley de emancipacion de los que queden en servidumbre despues del planteamiento de esta ley." En el Diario citado aparece que la Comision de que era V. E. digno presidente re`istia el admitir esta enmienda. El malogrado señor Villalobos teriuinantemen~e dijo: "La proposicion del Sr. Cánovas dice: Cuando vengan los diputados de Cuba.—Y. si tar dan un año en venir, ¿van á quedar las Córtes sin poder legislar durante todo este tiempo indeterminado? Esto ho es posible." Y el señor ministro de Ultramar (Moret y Prendergast) observaba: "Los antecedentes de la cuestion son estos. El ministro de Ultramar ha dicho á la Cámara que habia tomado sus medidas para que se hicieran las elecciones en Cuba, y hoy puede repetir, que si po sobrevienen circunstancias imprevistas, estas elecciones se harán. Partirnos, pr,es, del supuesto de que en la prórima le gislatura estarán, aquí los diputados por Cnba." En cuya vista la Comision aceptó la enmienda. En este supuesto, la ley de 1870 tenia y no podia menos de


125 tener el carácter de argente, debiendo estar cumplida cuando menos al abrirse la legislatura en que habla ele discutirse y votarse la ley definitiva. Por tanto, si el art. 20 hablaba de un Reglameato especial para la ejecucion de la ley, claro era que este Reglamento debia someterse ú las condiciones de la ley para la cual se daba. Y bien, Excmo. Sr.: hoy hace año y medio muy cumplido que la ley preparatoria salió en la Gaceta de Madrid, y mas de un año que apareció despues de vergonzosas resistencias y rieii inexplicables mutilaciones en los periódicos oficiales de nuestras Antillas. Hasta hoy han pasado la segunda legislatura de las Constituyentes y la definitiva se ha dado, ni hay señales de que se piense presentar en la próxima legislatura proyecto alguno, á lo menos, que abarque á entrambas Antillas. Pero ¡qué mucho, si ni siquiera se cumple en sus preceptos positivos y perentorios la ley de 1870! V. E. sabrá seguramente cómo el señor capital► general de Cuba decretó la suspension de los artículos 29, 49 y 16 de la ley; esto es, los relativos á los esclavos nacidos desde el 17 de Setiempre hasta 4 de Julio, los esclavos mayores de sesenta años, y el impuesto sobre los siervos de once á sesenta años, para hacer frente á las indemnizaciones de que habla la ley. Faltaba el reglamento de que trata el art. 20. Pues bien; en la sesion de 21 de Octubre del año de 1871, el entonces ministro de Ultramar, contestando á la pregunta del diputado Sr. Labra, declaró que "desde el 10 de Enero de aquel aliio, en que se remitieron al Consejo de Estado los reglamentos de la ley de abolicion, para que informase acerca de ellos," nada mas se habla hecho. ¿Pensaba V. E., al redactar el articulo 20, que este había de reducir al es tado actual á la Ley preparatoria. Pero hay más; existen en la ley otros dos artículos de innegable importancia. El uno (el 59) que dice: "Todos los esclavos que por cualquier causa pertenezcan al Estado son declarados libres." El otro (el 19) que dice: "Serán considerados libres todos los que no aparezcan incritos en el censo formmldo en la isla de Puerto Rico en 31 Diciembre de 1869, y en que deberá quedar terminado en Cuba el 31 de Diciembre de 1570." Y bien; ¿cómo el Estado posee en la actualidad los miles de esclavos confiscados (no discutimos ahora la medida) á los Aldama, los Mendoza, los Figueredo, los Castillo, y en fin, la mayor parte de los propietarios de ingenios de la grande Antilla? ¿Así se cumple el art. fiº de la ley preparatoria, máxime despues que esos propietarios han declarado libres á sus siervos? Por otra parte, verdad es que en Puerto Rico se han burlado hasta cierto punto los deseos de los legisladores de 1870, permitiendo que después de hecha la ley se rectificase el censo de 1869, fi cuyas resultas han ingresado en el número de los menores de sesenta años (que continúan siendo esclavos) negros que aparecian antes para ciertas cargas provinviales como sexagenarios, y que por tanto debieran ser declarados libres. Pero en Cuba— donde las cosas se cortan mas por lo sano—segun nuestras noticias, no se ha hecho el censo de 1870, sin el cual será muy dificil el

CARTA AL BZCMO. SR. D. JUAN B. TOFETZ.


126

CARTA AL SXCMO. $R. D. JUAN

B. TOPA.

lo

dar un solo paso. Tales son nuestros informes, que pudieran ser equivocados, y ojalá lo fuesen. V. E. comprenderá muy bien las contrariedades con que la Sociedad Abolicionista tiene que luchar para adquirir noticias respecto de lo que pasa en la grande Antilla. Con lo dicho basta para que V. E. aprecie la justicia de nuestras reclamaciones. La Ley preparatoria de 1870 no se cumple. La Sociedad Abolicionista no se causará de repetirlo, y hoy se permite pedir apoyo para obtener su debido cumplimiento, no ya solo al ministro de Ultramar, si que tanibien, y antes que todo, al hombre honrado que la sostuvo en el seno de las Cortés Constituyentes. Tras esto no insistiremos en presentar nuevas razones en pró de la necesidad, primero de que el reglamento tantas veces aludido vaya inmediatamente á Cuba—por mas que no creamos necesaria semejante disposicion para que entren en pleno goce de su libertad los negros sexagenarios; después que los siervos confiscados por el Estado sean reconocidos como libres, y por último, que se presente y se vote en la legislatura el proyecto de ley definitiva tan solemnemente ofrecida al pals, á los gabinetes estranjeros y al mundo civilizado. Por fortuna los representantes de Puerto-Rico ofrecen admirable coyuntura para que el Gobierno realice esta última parte. Los diputados, de acuerdo con los senadores, han presentado ya un proyecto de abolición inmediata é indemnizada. El caso es único en la historia. Una colonia donde existe la esclavitud, que en vez de disputar á la metrópoli (como hicieron las colonias francesas é inglesas) el derecho de tocar aquella institution, ¡propone á la madre patria la abolicion inmediata! De hoy mas el mundo dirá que si hay esclavos en Puerto-Rico, es pura y exclusivamente porque lo quiere la Metrópoli. Manifiesto está que aquellos á quienes de cerca les toca, no desean los provechos de aquella malhadada institucion, y ven harto claramente los inmensos peligros que entraña y que ellos solos han de arrostrar. Y cuente V. E. que entre los representantes de Puerto-Rico figuran grandes propietarios y poseedores de esclavos de aquella isla. Respecto de Cuba, V. E. recordará que, cuando en 1855 fué consultada, siquiera imperfectamente y para ciertos efectos políticos, aquella isla, los comisionados de la Junta de information presentaron un proyecto de ley de abolicion indemnizada en cuya virtud es mas que probable que hoy no hubiese un solo esclavo en la grande Antilla. A esta hora, la situation de los esclavos de Cuba es todavía mas favorable que en 1866 para la emancipation: Una gran parte, quizá las dos terceras partes de los esclavos del departamento occidental, pertenecen, por confiscacion, al Estado contra el testo expreso de la ley preparatoria. La casi totalidad de los esclavos de los departamentos central y oriental, libres y con las armas en la mano, vaga por campos y breñas siendo el alma de la insurreccion separatista. ¿Es creible, Excmo. Sr., y mas recordando que sucedió en las Antillas francesas, que esos desgraciados


CARTA AL n1CMo. SR. b. 3UAN H. TOPE' .

1$7

abandonen su actitud para volver, bajo el látigo del mayoral, á los trabajos del ingenio? ¡Qué decimos á los trabajos del ingemo!... A la servidumbre antigua exacerbada por el rencor del amo burlado y por el grillete que, por espacio de cuatro años deberán llevar al pié, según los párrafos 39 y 49 del bando dado eu la Habana en 15 de Diciembre de 1871 por el conde de Balmaseda, y que con espanto acabamos de leer en el periódico La Epoca, número del 19 del corriente Enero. ¿Y qué trascendeucia no tendrá la continuation de la guerra por el esclavo huido y rebelado, en los limites de los distritos azucareros donde la esclavitud subsiste? ¿No dice ya nada la reciente prohibicion de que sc trasladen negros del departamento oriental al occidental, donde tantos brazos se necesitan? Y en todo caso, ¿cómo ni por qué la situation de Cuba ha de influir en la resolution del problema social de Puerto-Rico, donde las condiciones son tan desemejantes, donde todo vive del trabajo libre, donde la esclavitud no llega ya al 5 por 100 de la poblacion total de la Isla, donde el cruzamiento de las razas es un hecho normal para gloria de la colonizacion española? Hasta como ensayo se debiera ya haber decretado; si no como perspectiva para contener lá desatentada insurreccion cubana. Recuerde V. E. lo que pasó en las Antillas inglesas en 1833. El acta de Jorge IV decretó la abolicion aplazada, el aprendizaje; algo de lo que ha estudiado nuestra Ley preparatoria para los niños que nazcan de madres esclavas despues de 1870. Conforme á estas disposiciones, resistiéndolas Jamaica, sufriéndolas Barbada y discutiéndolas Trinidad, el Gobierno británico comenzó la obra de la abolicion, ayudado activamente por baptistas y algunos filántropos de Ultramar. Antigua, en cambio, mejor avisada, solicitó de la Metrópoli el realizar la abolicion inmediata. Hízose en efecto: los resultados fueron magnificos. En el primer trienio siguiente, la produccion de aquella pequeña Antilla excedió al medio del trienio anterior á la abolicion. El órden público no se turbó un solo instante... Y el gobierno inglés pudo comparar los resultados de los procedimientos de abolicion► en Antigua y en Jamaica. E hizo mas aprovechó la experiencia, decretando en 1838 la abolicion inmediata en Jamaica, donde solo conflictos, perturbaciones, retroceso económico é inquietud moral hablan seguido á la institucion del aprendizaje. Y esto, respecto de cuya exactitud desafiamos la menor rectificacion, ¿no puede aplicarse á Cuba y Puerto Rico? Entiéndase, empero, que la Sociedad Abolicionista no pide solo en favor de estos ó aquellos esclavos. Reclama la libertad para todos; pero no desaprovecha la menor coyuntura. Mientras los esclavistas dicen "La abolicion es difícil ó imposible en Cuba —no se haga por tanto en Puerto-Rico, donde no hay dificultad alguna," nosotros replicamos: "Hágase la abolicion donde se pueda" creyendo tambien que la abolicion es hacedera en Cuba. Y con esto terminamos, Excmo. Sr. Quizá nos hemos entendido demasiado... ¡Considere V. E. que, como ya hemos dicho á uno de sus dignos antecesores, somos quizá los únicos defensores de


128

DOCIJAIT\'TO PARA LA HISTORIA D10 PUDRTo

vco.

los esclavos! Comparta V. E. con nosotros este difícil, pero honroso cargo. Ayúdenos en nuestra empresa con su gran corazon y su respetable carácter. Los esclavos romperán sus cadenas. ¡Qué gloria para el autor del grito de Cádiz!—De todos modos, dígnese V. E. aceptar el testimonio de nuestra distinguida considera(1011.—Por la h'oc•iedad Abolicionista Española.Fernando de Castro.—Rafuel Al. de Labra.—Gabriel Rodriguez.—Manuel Regidor.—José L. Giner.—Julio Vizcarrondo.

DOCUMENTOS I'ARA LA HISTORIA POLITICA DE PUERTO RICO. Carta íntima del Dr. José O. Padilla a su esposa desde la cárcel de Arecibo, donde estaba preso por motivo de la Insurrección. de Lares. (Facilitada por la Hija del Caribe.) Sra. Doila Maria Otero de Padilla.—Vega Baja. Octubre 15 de 1868. Querida Mariquita: preso é incomunicado aún, por no haber llegado el dichoso juez, que desde anteayer se espera.—Fastidio y tedio y atan por salir de aquí es todo lo que esperimento y me hostiga, pero ¡ qué hay que hacer !—Paciencia y á Dios que ponga pronto tériuiuo ú este tormento. Sigo bien y asistido por Viñas con el mayor esmero: nada me falta, nada m:ís que mi libertad para verles á ustedes. Anoche trajeron á Pujals, Parra y otros desde Ponce. — ¡Quiera Dios que sean los últimos! Fernandez, el pobre, me ha escrito una muy carifiosa carta. Dale de mi parte las gracias, manifestándole que por mi incomunicacion no pue(lo escribir. 1'ara hacerlo a tí, es con mil precauciones y sustos. Adios por hoy.—Mi bendicion á mis hijos. Mis recuerdos á tu padre y demas de las familias y un abrazo de tuPadilla.. La carta tiene un sello circular de correo que dice: Arecibo, 15 Oct. 68. Puerto Rico. (1) (1) El 10 de Octubre de 1968, fueron presos en la Capital por motivo de la Insurrección de Lares, e incomunicados, Don José Juli*n Acorta y I)on Juliún E. Blanco, en el castillo del Morro, Don Pedro G. Goleo y Dr. Caliato Romero en el Castillo de San Cristóbal. En Bayamón Don Rufino Goenaga: El dta 17 fueron trasladados a la cárcel de Arecibo. Llegaron el 19. ' Ya estaba el I)r. Padilla en ella. Creo que, así como se les ha rendido justo homenaje a los presos que tuvo el castillo del Morro en 1887, de igual modo debe cumplirse con los abnegados patriotas que tuvo la cárcel de Arecibo en 1868 por cansa del grito de rebelión de Lara. Debemos ser fieles a la Religión de los Recuerdos.--C. y T.


PUCRTORRIQUEAOS ILUSTRES EL GENERAL O'DALY. POR CAYETANO COLL Y TOSTA.

1780-1837 El general Demetrio O'Daly (1) y (le la Puente nació en San Juan, el año de 1780. Siendo su padre Coronel de Ingenieros pie esta plaza le envió á España á seguir estudios militares. El joven criollo tomó con empello la carrera del dios Marte y empezó á dar muestra de su valor indomable en la guerra de la Independencia, siendo sargento Mayor del pufiado de soldados que defendió heróicamente el Puente de Matamulas, a pesar de las órdenes que tenía de abandonar el sitio si vela la superioridad del enemigo. ¡Quien se batía de tal modo pronto obtuvo las charreteras de Brigadier! La carrera militar de (YI)aly quedó paralizada con la subida de Fernando VII al trono de Cárlos IV y el desarrollo de la espantosa reacción política del año de 1814. Patriota liberal y acérrimo partidario de la Constitución de Cádiz, dedicóse O'l)aly inmediatan►ente á conspirar contra el déspota, monarca, que se había entregado en brazos del absolutismo. Y su vez el cruel re:• dedicóse á fusilar libérales y á horcar masones, creyendo e:túpidamrnte ahogar en sangre las nuevas ideas. Pudo O'Daly librarse con la expatriación de estas persecuciones; y, secundando en 1820 al General Riego, se sublevó en las Cabezas de 2an Juan, á favor de las libertades españolas. Llegada la noticia á Madrid, el hipócrita monarca se mordió los labios y aceptó de nuevo la Constitución de 1812, que le cercenaba sus poderes absolutistas, jurando en su interior volverle á dar otro puntapié tan pronto se le presentara una oportunidad propicia. Triunfante el Partido Constitucional, fué O'Daly ascendido á llldo Uevados a ~Eepeña ~

riads

católicos,tocado. ~

jérelto~

psSoL ~O'Day" equivale a "O the dale," como si dijéramos, "del Valle." 59


PURRTORRIQQRÑOS ILUS'1'Rss. 130 Mariscal de Campo. Y Puerto Rico, su patria, le dió los sufragios electorales para Diputado á las Cortes de 1820, por unanimidad de votos, siendo electo para suplirle Don José María Quiñones. O'Daly dió pruebas de su carácter y de su valor, en las Cortes del 20 y del 21, pidiendo el castigo de los que traicionaron la Constitución de Cádiz el año de 1814; y votó con Riego y otros Diputados para declarar Incapacitado al monarca, proponiendo el nombramiento de una Regencia. Este acto de cívico valor le costó á Riego la cabeza, pudiendo O'Daly libertarse de la muerte con la fuga al extranjero. Gracias á O'Daly se implantó inmediatamente en Puerto Rico la separación de mandos, siendo nombrado Gobernador Político don Francisco González Linares y continuando de Capitán General don Gonzalo de Aróstegui. Esta noticia tan pronto llegó á San Juan, despertó en el país el espíritu liberal decaido profundamente con los sucesos del año 14. EntOnces la Sociedad Económica de Amigos del País nombró al, ilustre puertorriqueño, en una de sus sesiones de 1821, Miembro Honorario. O'Daly era un liberal á toda prueba, de ilustración y cultura. Propuso en las Cortes la libertad de comercio y la creación de muchas escuelas elementales para difundir entre el pueblo la enseñanza. He aquí la alocución, que como Comandante General de Madrid, dirigió á las tropas de su mando. "Compañeros de armas. Al encargarme del mando militar de este primer Distrito, que S. M. ha tenido á bien confiarme, debo dirigiros mi voz, manifestandoos, que sólo la honrosa satisfacción de hallarme al frente de los valientes que en la mañana del memorable día 7 de Julio defendieron con tanto honor las libertades patrias, he podido animarme á desempeñar un cargo muy superior á mis fuerzas. Valientes soldados y milicianos. La Constitución es mi ídolo. En su defensa perecería mil veces si mil vidas tuviera. Vosotros sabéis como yo, que en algunos puntos de la Península la ignorancia, el fanatismo y la barbarie han declarado la guerra á la justicia, á la filosofía y á la razón. Nuestros compañeros de armas combaten á esos monstruos con tanto heroismo como buen éxito. No es, pues, ni aun presumible que los intentos del vil egoismo y las bajas arterias de los satélites de la tiranía prevalezcan contra los esfuerzos del patriotismo y las virtudes de los defensores de la Libertad; pero si los malvados lograren otra vez alucinar á los incautos instrumentos de sus pérfidas miras para provocar de nuevo el enojo de los verdaderos españoles, que sólo aman el imperio de la Ley y detestan el de la arbitrariedad, vivid seguros que la espada que desenvainé en la Isla (1) para proclamar y sostener la Libertad, será la primera que sirva de guía á las vuestras para castigar la osadía de loa perjuros. Así os lo promete (1) Se refiere al pronunciamiento en las "Cabezas de San Juan" en unión de Riego para proclamar la Constitución del año 12.


CAMA bzL Dk. COLL Y TOSTE.

1$1

vuestro General y compañero de armas. Madrid, 22 de Septiembre de 1822,Demetrio O'Daly. Este documento nos revela el espíritu batallador de aquel ilustre mílite. El reinado de Fernando VII fué un periodo constante de tránsito entre el gobierno absolutista y el parlamentario. La ácción y la reacción en continua tirantez; como ocurre en un muelle metálico que pasa seguidamente, de un acto a otro, tras la influencia de fuerzas opuestas. Vida fatal para la nación. Imperando (le nuevo en España la reacción absolutista en 1823, tuvo O'1)aly que expatriarse, marchando a Francia, Inglaterra y América; y fijando. definitivamente su residencia en la inmediata isla de San Thomas. Allí, en solitario ostracismo, se dedicó á la enseñanza, siendo muy vigilado por el General la Torre, que desde acá lo expiaba de continuo para ver de atraparle y remitirlo á España bajo partida de registro, donde hubiera sido fusilado como uno de los íntimos de Riego. Diez años estuvo O'Daly vegetando en la danesa isla, como en un triste destierro. Por la amnistía general de 18;4 pudo el ilustre puertorriqueño visitar la patria y retornar al hogar de sus mayores, sin temor á ser detenido ni atropellado. Los tiempos habían cambiado mucho y el espíritu liberal empezaba á imponerse otra vez en las esferas del Gobierno. También tenia O'I►aly sus 54 años y nc estaba ya el temple de su alma para empresas arriesgadas. No retornó á la I'enínsula y retiróse por completo a la vida privada, rindiendo la jornada de la vida el año de 137. Fué este connotado prócer 'in carácter íntegro, que amó la Libertad entrañablemente y supo honrar la patria puertorriqueña en el seno del Parlamento español. Luchó 1►or el bien general, l~ero no pudo exclamar como el profeta del Korán : ¡ El paraíso está á la sombra de las espadas!

CARTA DEL DR. COLL Y TOSTE RESPONDIENDO AL CONSUL DE VENEZUELA A UNA CONSULTA SOBRE EL GOBERNADOR DON MIGUEL DE LA TORRE. Santurce, Puerto Rico, noviembre 23 de 1915. Sr. D. J. B. Planas, Cónsul de los Estados Unidos de Venezuela. San Juan. Muy distinguido señor mío: paso a satisfacer su carta consulta. El 7 de septiembre de 1822 llegó a Puerto Rico el Mariscal de campo don Miguel de la Torre. Desembarcó en el puerto 4e Mayaguei y vino a la capital por tierra, cruzando los pueblos de la costa norte. Recibió el gobierno de la Isla de manos del Co-


182

CARTA DEL DR. COLL Y TOSTE.

ronel D. José Navarro, que lo desempeñaba interinamente, en lo militar. Para aquel entonces estaba separado el gobierno político del militar. El Jefe Superior en lo civil, lo era D. Francisco Gonzalo de Linares. Habiendo caído en España, por segunda vez, la Constitución de Cádiz, Latorre se hizo cargo en Puerto Rico del gobierno civil el 4 de diciembre de 1823, volviendo a unir en un solo mando los dos gobiernos. Al abandonar las playas de Venezuela, dejó Latorre el mando de Puerto Cabello, que desempeñaba, al general Morales, su segundo. Pero no dejó por eso de estar en correspondencia con los realistas venezolanos, ya directamente, ya por vía de St. Thomas. En la primera época de su mando- tuvo Latorre que combatir el proyecto de invasión de esta isla por Ducodray. En el país estaba al frente del movimiento un tal Dubois. El apresto de la expedición de Ducodray se había hecho en los Estados Unidos, pero los revolucionarios tuvieron que hacer escala en la isla de Curazao y allí fueron detenidos por la autoridad holandesa, que dió aviso a Puerto Rico. Cogidos los papeles, Dubois fué fusilado, así como unos esclavos íle Guayama. Pedro Dubois, francés, vivía en Fajardo, pero estaba en relaciones políticas con un holandés llamado Romano que residía en Guayama. La ejecución de estos aventureros invasores tuvo efecto en el campo del Morro el 12 de octubre de 1822. El jefe Luis H. Ducodray Holstein, que en el bergantín María había entrado en el puerto de Curazao, fué preso por las autoridades de aquella isla y embargados sus cargamentos de fusiles y municiones. Teniendo en cuenta la intentona de invasión filibustera del .suizo Ducodray, el gobernador Latorre reorganizó las Milicias Disciplinadas de Infantería y Caballería y estableció Compañías de Artilleros en Cabo Rojo, Patillas, Ponce y Fajardo, organizó r~a?ru11b s volantes y armó 46 lanchas con ,cañones de diversos P~ r noticias del general francés Doncelot y del almirante fran<-és Berguet, desde la Martinica, supo el gobernador Latorre la entrada en España de los cien mil hijos de San Luis, al mando del Duq..e de Angulema, para ayudar al Borbón— el célebre Fernando VII, el Dexcado—a restablecer el Absolutismo en la Nación hispana y derribar la Constitución de Cádiz. Inmediatamente Latorre hizo aquí el cambio de gobierno y suprimió la Diputación I'rovincial y los Ayuntamientos constitucionales, derogó la libertad de imprenta y dió un salto atrás, retrotrayendo las cosas públicas como estaban en 1314. Latorre ayudó a los realistas de Venezuela, desde Puerto Rico, enviándole a Laborde tres mil pesos para reforzar la escuadrilla de este marino español, y socorrió a Puerto Cabello con 150 barriles de harina. 50 quintales de plomo y algunos víveres más; facilitando también al bergantín Lacy, que llegó a este puerto con voluntarios españoles de la Habana con rumbo a Maracaibo para auxiliar a Morales: 1 cañón, 100 lanzas, 75 fusiles y 10 mil cartuchos. En 1824 fué ascendido el gobernador Latorre a general y al


CARTA DEL DL COLL Y TOSTE.

138

la

siguiente fué concedida la gran Cruz de la real orden militar de San Fernando. En 1826 el Ayuntamiento de la capital dispuso que el pintor norte-americano Mr. Thetcalf, que estaba en esta ciudad de paso, hiciera un gran retrato al óleo de don Miguel de la Torre, colocándolo en el salón principal de actos del Consistorio, frente al del gobernador don Ramón de Castro ejecutado por el pintor puertorriqueño Campeche. En general Latorre tomó parte activa en la campaña de Venezuela desde 1816 hasta 1821. El señor José Antonio Arizábalo escribió una memoria sobre estos acontecimientos en lo relativo a Latorre. No he podido obtener esta memoria. Solo sé que en 1822 se encontraba Latorre al comando como jefe del ejército español (le Costa Firme, cuando fué nombrado gobernador de Puerto Rico. Se había dado ya la batalla de Carabobo, adversa a las armas españolas, y Latorre tuvo que replegarse a la plaza de Puerto Cabello. Al poco tiempo se rindieron Cartagena y Cumaná. Y por fin, sucumbió Puerto Cabello. El año de 1830 fué nombrado el Teniente general don José Santocilde para sustituir a Latorre pero no tuvo efecto la sustitución, y a súplica del Ayuntamiento (le la Capital el Rey prorrogó en el cargo a Latorre. Con tal motivo hubo grandes fiestas en la isla. En 24 de Octubre de 1835 se descubrió una conjura militar en San Juan con el objeto de proclamar la Constitución de Cádiz de 1812, el gobernador Latorre embarcó para España, bajo partida de registro, al jefe de la conspiración y embarcó para la Habana a los sargentos, cabos y soldados comprometidos en esta rebelión. Habiendo recibido el gobernador Latorre la Gaceta extraordinaria de Madrid de 15 dé Agosto de 1836 con los reales decretos del 13 y 14 del propio mes, mandando S. M. la Reina Gobernadora se publicara la Consctitución política de 1812, inmediatamente reunió en la sala capitular del Ayuntamiento a la Junta de Autoridades y con fecha 21 de septiembre del mismo año, quedó proclamada en Puerto Rico la constitución de Cádiz. ( Véase "Boletin Histórico de Puerto Rico", tomo 2° p4g. 25. San Juan, 1915.) El general Latorre, ya Conde de Torrepando, entregó el go bierno de la isla a su sucesor el Mariscal de campo I). Francisco Moreda el 14 de Enero de 1837. Y vamos al juicio de residencia rle este gobernador que rigió los destinos de esta isla durante catorce años, cuatro meses y siete días. Latorre empezó su carrera militar en Venezuela, de Sargento; de modo que puede afirmarse que en la campaña independentista del continente se formó. Al trasladarse a Puerto Rico no tuvo otra mira que conservar esta antilla para España y ayudar a los realistas de Costa Firme. Aqul procuró la centralización de todos los ramos del servicio público. Ya lo dijo Fray Iñigo al Conde Florida Blanca: "La autoridad y gobierno depositados en un militar padecen sus alteraciones según la mayor instrucción y modo de-pensar del que gobierna" Dada la atmósfera :le odios y venganzas que imperaban en Venezuela cm n motivo de guerra independista, Latorre fué benévolo en Pn rhu Rico.


134

CARTA DEI. DL COLL Y TOSTE.

El gobierno de las tres R (baile, bebida, baraja) estuvo en auge. Vió con indiferencia la instraacciína pública, y así cerraba la escuela en Aybonito porque los niños no iban a ella como daba permiso cal Yabueoa para establecer una escuela de latinidad; todo lo contrario a su predecesor el gobernador l). Miguel de Muesas que en su Directorio general de 1770, establecía la obligación de los padres de familia de enviar por lo menos mi hijo a la escuela. ( Véase Roletin Il ixtórieo de Puerto Rico, tono 1 pág. J4.—San Juan, 1914.) A un hombre formado en los campamentos y campos de batalla no se le puede exigir más. Le gustaba el juego de naipes y sin hipocresías lo dejó extenderse y tomar raigambre. Recuerdo haberle oído contar a nai abuela, que al hospedarse en nuestra casa solariega de Arecibo, la misma tarde de su llegada, después de comida, decía a nai abuelo: "I). I'epe, esta noche la mesa de caoba del comedor a la sala, que quiero tallar cincuenta onus." Respecto a los gallos le gustaban con locura. Estableció un Reglamento ad hoc; y de ahí viene el arraigo que hay en el país a las jugadas de gallos. En Sims visitas reglamentarias por los pueblos de la isla, cuidaba principalmente del himen estado de las iglesias. Casas de Rey y caminos vecinales. Después hacía una revista de las milicias disciplinadas, presidía nua sesión del Cabildo donde hal►ía Ayuntamiento, pues la uaayor parte de los pueblos afin estabam t;ober"ados por tenientes a guerra, y Faux tibi Christi. Queda usted complacido señor Cónsul. Y soy ele V., ;atto s. s. Cajjetano Colt ,q 7'oQtc. Historiador de Puerto Rico.


135 REAL ORDEN EN QUE MANDA S. M. INSTRUTR AL GOBERNADOR ELECTO DON AGUSTIN DE PAREJA SOBRE LA SEPARACIÓN DEL SARGENTO MAYOR DE LA PLAZA Y OTROS OFICIALES A QUIENES HABIA RESUELTO DESPEDIR DEL SERVICIO, Y PREVIENE SE LES HAGA SALIR DE LA ISLA SI HALLARE CAUSA PARA ELLO. (Dcl Archivo particular de Coll y Toste.) Madrid 9 de Julio de 1749. Don Juan Joseph Colomo, governador de la Isla y ciudad de San Juan de Puerto Rico, á quien V. S. va á suceder, hizo al Rey la representation de que iuehlyo copia.—Haviendola hecho presente á S. M. ha resuelto se separen de sus empleos á estos sujetos desde luego; verá puesta la orden para ello, que se le dirigirá en primera ocasion.—El empleo de Sargento Mayor le há conferido S. M. á Don Estevan Bravo ►le Rivero y al mismo tiempo la compañía de Infantería, que resultará vacante por la separacion de Don Laureano de Arroyo, y la de Artillería al Teniente de Minadores Don Bernardo Junquera Tello, debiendo quedar vacantes las dos Tenencias hasta que puedan pasar á servirlas los sujetos para quienes las tiene S. M. destinadas.-S. M. me ha mandado instruir á V. de todo este expediente para su inteligencia y á fin de que luego que V. S. llegue á aquella Isla, y se encargue del Gobierno de ella, haga averiguaeion formal sobre la parte, que toca á la separacion de los referidos sujetos de la misma Isla, y hallando méritos en Justicia, que lo requieran, les obligue á que salgan de ella y pasen á residir á donde mas les convenga.—Dios guarde 5 V. S. muchos años como deseo. —Madrid, 9 de Julio de 1749.—Marques de Ta Ensenada.—Hay una rúbrica.—Sor. D. Agustín Pareja. (1) (1) P. Estéban Bravo de Rivero. por muerte del Gobernador don Agustín de Parejas, tomó el mando interino de la Isla el 8 de Julio de 1751 y cesó el 1 de Mayo de 175...—El teniente Coronel Bravo deRivero volvió a tomar posesión interina del mando de gobernador el 30 de Agosto de 1757, sustituyendo a don Felipe Ramirez de Estenóz.—Y por tercera vez, el 7 de Marzo de 1780.—Existe una memoria de él que publicaremos.—C. y T.


186 INFORME DEL GOBERNADOR D. JUAN JOSE COLOMO CONTRA VARIOS EMPLEADOS DEL GOBIERNO DE PUERTO RICO. (Del Archivo particular de (JoU y Toste.) Puerto Rico, 13 de Noviembre de 1748. SEÑOR :—Considerando que será del servicio de V. M. hallarse con noticia individual de algunos sugetos que perturban la Pacificacion con que deseo se mantenga esta Ciudad, para que no llegue el caso de que buelba á ser Theatro de Discordias, como lo fué en tiempo de Miguel Enrrignez, por no averse atajado en los principios.—He resueno hacer este Informe á V. M. con la sencillez (le mi ánimo, y como lo practiqué del Estado de esta Plaza é Isla, quando vine á servir este Govierno, cuyo tiempo yá cumplido, y con luz de algunas noticias de tenerme V. M. nombrado sobstituto, no devo diferirlo.—El Sargento Mayor D. Miguel de Vaerga Riva, como persona de limitado entendimiento, genio fácil á la murmuracion y censura de gentes de todas espheras, es causante cle algunos disgustos: Yo lo propuse á V. M. para el empleo que obtuvo en consideracion á sus servicios y robustez, y á no haver otro en quien mejorar; por lo que nuebamente y con mas ardiente celo hago presente á V. M. que será mui de su Real servicio á esta Plaza embiar de esos Reyuos en las Vacantes quien sirva la Sargentia Mayor de ella: porque á este empleo están conferidas las ausencias del Govierno y combiene sea mui apropósito. El capitan de artilleros D. Benito de Lisle, es de un genio caviloso, intrépido, inclinado á suponer lo que pueda producir malos efectos, para dar curso á su poco sana intencion: es sugeto de poco reflexo en el ablar, y ninguna consideracion al caracter de su empleo, ingeriéuclose en materias civiles, rozandose mucho con gente ordinaria para saver lo que no le pertenece, y es sin duda perjudicial.—Como Cambien el Theniente interino del Refuerzo I>. Pedro Jirón, que es lo mismo que el antecedente. El Theniente interino del Batallon D. Gregorio Durán, se diferencia de estos dos en ser mas precavido en sus acciones; y como se sirve de la facilidad de ellos para difundir especies, ya melancólicas, ya denigrativas, ha conseguido su maldad: escandalizar con la fiscalización las operaciones desde' el Superior hasta el mas inferior, lo es en su esphera, y quando vino á esta Ciudad usó de exercicios viles, y se casó con una mulata, y al presente lo est.í. Y si por ser puramente Militares rehace sensible el que se intrometan en lo que es tan areno de su Profesion con menosprecio de sus empleos sir el trato y familiaridad con gente de vaja esphera, mucho mas sensible ha hecho el que la admitiese en su casa el Racionero (le esta Santa Iglesia D. Juan


INFORME DEL GOBERNADOS D. JUAN JOSÉ COLOMO.

187'

-los

-Es

Alvarez de Olmo, Provisor general de este Obispado (cuándo del dicho D. Benito de Lisle) y para evitar malas consequencias tomé el medio de comunicarlo con el canónigo D. Juan de Orriola, su amigo, persona de mi estimacion, quien me aseguró le avia persuadido en este particular, por cl propio honor del cavildo, y amistad de ambos, pero no obstante, el accidente de aver faltado á la Ronda de la Muralla (eorrespondiendole hacerla) el capitan D. Laureano de Arroyo, y el dicho D. Gregorio, que haviendolos arrestado por este motivo, se han contenido eu sus juntas ó conciliábulos, origen de muchos chismes, que á lo menos yá no suenan. El capitan D. Laurean de Arroyo y Guerrero no se ha acompafiado tan públicamente con los tres, pero no es de mejor condi(ion que ellos, y mui sobervio, y como de edad avanzada respetan sus dictámenes, juntos de hacer diario de todo lo que su yerno el Theniente interino D. Pedro Jirón con ocurre. gui u descubre sus disposiciones. A este D. Laureano lo crió el capitan Miguel Enrriquez con motivo de ser su tutor por muerte de su padre. El. y su hijo I). Antonio de Arroyo, Theniente interino del batallon se escusaron al gasto que hizo el Cuerpo de Oficiales de esta Plaza en las fiestas de regocijo que idearon para celebrar la Exaltacion de V. M. al Trono: y no para aquí su notable y sospechosa excusa, sino que pasó inmediato a su casa el calero triunfal, que se construyó á expensas de dichos Oficiales, y no se vió una sola persona en las ventanas de su casa: reparo que no solamente hice yo, pero tambien todo el acompañamiento. Estos son los sugetos que en inspeccion de todos encuentro los más perjudiciales: porque aunque pudiera referir otros, como estos sean de vajos respectos, nunca pueden operar sin el calor v fomento de las autoridades. domas de la Tropa y Vecindario son buenos según mi experiencia, con especialidades todos aquellos de que se compone el Cavildo Secular, pues no están más que al cuidado de sus familias y cumplimiento (le sus respectivos cargos, en lo posible, que como tienen sus cortas comheniencias en los campos cercanos á esta Ciudad les es preciso la asistencia en ellos alternativamente, y por último, son de sana intencion.—Me ha parecido hacerlo así presente á V. M. á estímulos de mi obligation y buenos deseos acia la quietud y sosiego de esta Ciudad.—Dios guarde Ti. C. R. P. de V. M. los muchos años que la Christiandad ha menester.—Puerto Rico, 15 de Noviembre de 1748.—D. Juan. Joseph Colomo. (1) (1) El coronel D. Juan José Colono tomó posesión del gobierno de Puerto Rico el 29 de Octubre de 1748 y cesó en él en 11 de Agosto de 1760. —Durante su mando llegó al grado de Brigadier.—Fué sustituido por el coronel D. Agustín de Parejas, que fallecl6 a loa once meses y trece dial ~'e ocupar su cargo o sea el 8 de Julio de. 1761,—C. y T.


188 NARRACIÓN HISTÓRICA. RASGO DE NOBLEZA DE HEIlMINIO DIAZ NAVARRO. Pon CAYETANo LOLL Y TOSTE. I. Acababa Muñoz Rivera de romper con el Gobernador Henry. El gabinete presentó su dimisión y fué aceptada. Yo recibí una carta del General, que decía: "Honorable Coil y Toste: Quiere usted seguir foru►andu parte del nuevo gabinete habiendo un radical en él? Respetuosamente, Guy V. Henry Mayor General Voluntarios." Inmediatamente llevé la carta al .Tefe del Partido. Por ella se vera que en la sacudida política habíamos perdido únicamente una cartera. Muñoz uvera reunió a los prohombres de la colectividad y se acordó que aceptara. Yo pedí que se me dieran los nuevos candidatos, por si acaso el Gobernador me consultaba sobre ellos, y se ,me dieron las siguientes candidaturas: Para Secretario de Gobernación, don Herminio Díaz Navarro; para Justicia don Francisco de P. Acuña; y para Fomento, don Federico 1)egetau. Como es natural para llegar a esta conclusión definitiva se perdió mucho tiempo y yo no pude ir a la Fortaleza a ver al Gobernador hasta el otro día. II. la mañana siguiente subí a la Mansión Ejecutiva acom pañ4 do (le mi buen intérprete el Dr. Romero, En el camino aconsejé al compañero tuviera mucho cuidado en la interpretación, porque el general Henry era muy vehemente y de esta entrevista dependía la salud del Partido Liberal.—El Gobernador nos recibió muy serio y lo primer que me dijo, tras el saludo, fué: —Se hace usted esperar mucho!... —Mi general, hay asuntos de tal importancia, que es preciso consultarlos con la almohada. —; Buena idea! Pero, ¿, acepta usted o no acepta? —Mi general, yo acepto, siempre y cuando sepa quienes van a ser mis compañeros de gabinete, porque esto entraña grandes responsabilidades. —Estoy concluyendo una carta, de prisa, para los Estados Unidos. El vapor correo sale hoy. Siéntese y escriba en un papel los nombres de sus compañeros. Escójalos usted. Yo me senté Cerca de la puerta del balcón que da al jardín y anoté los nombres de Díaz Navarro y Acuña, tal como me los


NARRACIÓN HISTÓRICA.

139

si

habla indicado Muñoz Rivera. A poco rato, el Gobernador se :►cercó y me pidió la nota: Al leer exclamó: —Aquí falta uno!... —Mi general, ese es el radical de que n►e habla usted en su carta. No corresponde a nosotros darle el candidato. -Sí; pero póngame usted ahí el nombre del radical que crea mejor y sea a la vez athigo de usted. Entonces yo tomé de nuevo el papel y puse el nombre de Federico 1)egetau, indicado por Muñoz. —Como son amigos de usted, avíseles que vengan a jurar, df jome el Gobernador. Díaz Navarro estaba en mi bufete. Le advertí fuera a Santa Catalina a jurar su cargo de Secretario ele Gobernación. Al poco rato volvió a entrar en mi despacho con una cara de malas pascuas. —¡, Qué le pasa? le interrogué. —;Pn desastre! El Gobernador me recibió bien. Me t,reguutó oizé línea de conducta iba a trazarme. Le dije que seguirla las indica eioues de Muñoz Rivera. En seguida, se paso de pié y metlijo: ¡:11a, va usted a hacer lo mismo que su amigo, puede naareharse. No lo necesito!... 1 aquí me tiene usted ¡un desastre! —Vamos, hombre, ha sido usted poco diplomático con todo su gran talento. Ahora, arn:iga mío, hay que esperar los acontecimientos. Esperar es una gran ciencia. Precisa que aguardemos. 1). IIe;•uainio, el desarrollo de los sucesos. El mundo es de loa him;bres de paciencial... 1'or la tarde me llamó el Gobernador y me pidió otro candidato. I►efeudí a Díaz Navarro con empeño tenaz, pero el General insistía en que le llevara otro I►on►bre. Por la noche vi a Muñoz Rivera y acordamos darle el nombre de Santiago R. Palmer.

lo

Al otro día, al entrar en el despacho del Gobernador la enencont:•é muy contento. La crisis habla pasado. —Bien venido, amigo, todo ha quedado ya arreglado. Acaba de salir de aquí Monseñor La Chapelle y me ha aconsejado que ponga en Gobernación a Acuña; y su amigo, el de la gran sortija, lo ponga en .Justicia. Regresé a mi oficina, donde me esperaba Díaz Navarro, nervioso con sucedido el día anterior. Al entrar me interrogó impacien te: —Qué hay?... —Venga a abrazarme el Sr. Secretario de Justicia'... —Lo prefiero así, porque esa es mi carreral... —Ahora, vuelva usted a la Fortaleza, y sea más diplomático, amigo mío, que hay que salvar el Partido y el País en tan críticos momentos!...


140

LAS ANTILLAS Y BALDORIOTY CASTRO.

IV El 27 de Febrero de 1899, Herminio Dtaz Navarro sometía a la aprobación del Commanding, en una Orden General, la supresión de la pe►►a ele cadena y grillete. La proposición fué aprobada. Transcribimos dos .párrafos, que honran eternamente la memoria del eximio puertorriqueño: "Aquí, en este Presidio, a la vista de todos hay infelices a los que su mala suerte indújoles a cometer delitos graves, los que, por habérseles condenado a cadena temporal o perpétua, arrastran de continuo sin quitárseles aun ni para dormir, un pesado grillete ►le hierro." "Eso, señor, además de ser atentatorio a la vida y a la salud del prisionero ea inquisitorial y las sociedades cultas no pueden verlo con ánimo tranquilo." El Jefe del Presidio, delante de todos los confinados, dió lectura a la Orden y a la presencia de los presidiarios y de todo el personal de las oficinas quitó los grilletes y las cadenas a los que los llevaban. Este fué el momento de oro del legislador, que como dice Alfonso Daudet, hay en la vida de cada hombre de valer esta cima luminosa. Tal rasgo de nobleza ►le Herminio Díaz Navarro es uno de los actos más genorosos y espléndidos de su vida y yo, compañero de gabinete del ilustre f. necido, se lo recuerdo con gusto a mis compatriotas.—Villa Los Vinos, Abril 17 de 1918, Santurce.

LAS ANTILLAS Y BALI►ORIOTY CASTRO. r

POR

JosE

MARTÍ.

(De PATRIA, de 24 de Mayo de 1892). Precede a las grandes épocas de ejecución, como la sazón a la madurez, un movimiento espontóueo de almas por donde conoce el observador la realidad oculta a los que sólo la quisieran ver coronada de flores, y en cuanto ven espinas, ya niegan que sea realidad. De un lado decrecen sin más fuerzas que las necesarias para sostener el catecismo importado, las criaturas oeeilautes y apagadizas de la colonia, que no aciertan a mantener ilefiuitivamente con el brazo las libertades a que aspiran con la razón; y de otro lado crecen, con el orden intuitivo y oportuno de la razón; y de otro lado crecen, con el orden intuitivo 9 oportuno de la naturaleza, las fuerzas creadoras que de los elementos coloniales deshechos, compondrán, bajo la guarda del orar y la Historia, la nación futura.


LAS ANTILLAS Y BALDOBIOTY cASTBo.

141.

No parece que la seguridad de las Antillas, ojeadas de cerca por la codicia pujante, dependa tanto de la alianza ostentosa y, en lo material, insuficiente, que provocase reparos y justificara la agresión, como de la unión sutil y manifiesta en todo, sin el asidero de la provocación confesa, de las islas que han de sostenerse juntas, o juntas han de desaparecer, en el recuerdo de los pueblos libres. Por la rivalidad de los productos agrícolas o por la diversidad de hábitos y antecedentes, o por temor de acarrearse la enemiga del vecino hostil pudieran venir a apartarse, en cuanto cayese en forma cerrada su unión natural, las tres islas que, en lo esencial de su independencia y en la aspiración del porvenir, se tienden los brazos por sobre los mares y se estrechan ante el mundo, como tres tajos de un mismo corazón sangriento, como tres guardianes de la América cordial y verdadera, que sobrepujará al fin a la América ambiciosa, como tres hermanas. El lacayo muda de amo y se alquila al señor de más lujo y poder: El hombre de pecho libre niega su corazón a la libertad egoista y conquistadora y adivina que el triunfo del mundo, más que en los edificios babilónicos caedizos, reside en la abundancia de la generosidad, en aquella pasión plena de derecho que lleva a respetar el ajeno tanto como el propio. Ni un átomo de lacayo tuvo en vida el previsor portorriqueño, el invencible Baldorioty Castro, a quien, en símbolo sagaz, tributaron homenaje ayer, en las fiestas de la heróica dominicana de Azua, las tres Antillas que han de salvarse juntas, o juntas han de perecer, las tres vigías de la América hospitalaria y durable, las tres hermanas que de siglos atrás se vienen cambiando los hijos y enviándose los libertadores, las tres islas abrazadas de Cuba, Puerto Rico y Santo Domingo. Los compromisos de los gobiernos, ligados a veces por la prudencia con respetos que lastiman su corazón, son acaso menos eficaces que_ la simpatía irresponsable y el ambiente del pueblo decidido a favorecer en sus alrededores el triunfo de la libertad. Lo qué la cancillería, ahita de tratados de paz y respeto, no puede a veces intentar lógralo, sin que se le pueda poner la mano encima, la ayuda secreta del alma del país, que alienta el brazo alzado contra los tiranos. Las alianzas que contraen de sí propias las almas de los pueblos y se firman por los más puros de sus hijos ante el altar en que las mujeres y las niñas ofrendan flores a un hombre que sólo fué poderoso por el entendimiento y la bondad, son más duraderas y apetecibles que los contratos que suelen ajustar las necesidades políticas y los intereses. Los hombres que en el aniversario de la Puerta del Conde recuerdan cariñosos a loa pueblos de América que aún lloran y suspiran por su libertad no dejarán. mañana caer el arma que mantenga en Cuba y Puerto Rico la independencia que, sin más amigos confesos que los veinte y nueve de la Filantropía y la Trinitaria, nació en la Puerta con la bandera de la cruz, al pensamiento de Duarte, al Consejo de Sanchez y al ímpetu da Mella,


142

LAS ANTILLAS Y BALDORIOTY CASTRO.

el

y escribió entre los días decorosos del mundo el veinte y siete de Febrero. Y sin arte de mensajeros, ni prévios convites, ni ajustes de secretarías, cuando los portorriqueños de New York, acuerdan perpetuar en un monumento la memoria del criollo irreductible que propagó a la vez el culto del trabajo y el culto del derecho; que arrancó al amo el esclavo recién nacido y lo puso, por la enmienda a la ley Moret, en los brazos de la madre; que rompió el látigo en las manos clel unto azotador, seguro de que las instituciones que se fundan en la injusticia, si no se sostienen por la violencia, pareecn inevituóle;Trente; que redimió las fórmulas mínimas de su acatamiento a la metrópoli con el espíritu fundador y definitivo con que las minaba; que de sus destierros frecuentes, ocupados en la siembra (le almas libres, volvía como el padre a la defensa de la hija, a flagelar y mermar la opresión de su isla, que sangraba; que cayó en la tumba pobre, con las manos flacas sobre el pecho y en la frente la luz inmortal; cuando los portorriqueños, y los cubanos con ellos, quieren poner en el bronce durable aquella cabeza temida de los malos y amada de los buenos; aquel rostro desolado, como de quien carga el duelo público, que en las esperanzas fugaces de redención centelleaba y resplandecía como el rayo en la tormenta; aquellos ojos mansos y seguros, que no resbalaban traidores como otros ojos, sino que envolvían eh la mirada dulce, como en un manto amigo; aquella nariz vigilante y afilada, propia de quien ponía el pecho águila de amparo de su de cota de la libertad, como se pone nido; aquellos labios finos y dolorosos, guardados por el bigote marcial y prudente; aquella barba pequeña y femenil, como la de los hombres en quienes la bravura está templada por la bondad; cuando portorriqueños y cubanos, convencidos de que el agradecimiento a los patricios virtuosos es la semilla más fecunda de la República, anunciaron su empeño de consagrar, donde la América lo vea, al boriucano que la estudió, y amó, y sirvió con té de hijo, los antillanos de Santo Domingo levantaron el Altar de la Patria, (le la patria única y común en su Azua brava y noble; lo mejor de la ciudad del diez y nueve de Marzo, con aplauso de Quisqueya entera, se congregó en torno del altar, y tres niñas reclinaron en él sus coronas de flores, en nombre de las tres Antillas hermanas, que han de salvarse juntas, o juntas han de perecer, en nombre de las tres islas abrazadas de Cuba, Puerto Rico y Santo Domingo. ¿Era al contemporizador forzado, al nacionalista flojo, al político de compromiso, al mero liberal reformista, al autonomista portorriqueño, a quien, con alma y palabras libres, ofrendaron flores Cubanacán y Borinquen y Quisqueya? L Era al comisionado del gobierno de España a la Exposición Universal de mil ochocientos sesenta y siete, al que en la misma Carta magnífica de libertad que se llama en la Historia el Plan de Ponce, y vivirá sobre el que logró sustituirlo, encajaba, como un puñal en un recién nacido, la cláusula de fidelidad a la nación española?


148

LAS ANTILLAS Y BALDOBIOTY cAsmo.

al

el

No era al autor de la cláusula, necesaria, en época en que no había otra expresión o tendencia superior y manifiesta de la voluntad pública, para conquistar con ella los derechos esenciales negados en su patria al hombre, sino al autor del código de derechos que abre el plan, y podrá mañana transportarse íntegro a la Constitución de la república portorriqueña! ¡ No era .al político acomodaticio, de mero brío verbal, que, a modo del capeador aficionado, le enseña al toro de lejos la capa colorada, y luego, sumiso y complaciente, le (la la mano al toro, sino al que reconociendo, con sacrificio costoso de su altiva persona, la realidad inevitable, en vez de bregar con las armas para mudarla y mejorarla sin cesar, y prepararla a la conversión final e histórica de la realidad en las colonias españolas de América, a su independencia! ¡No era al indio mañoso que fingía a la metrópoli una lealtad falsa para obtener de la metrópoli misma el modo de vencerla; sino al sublime preso que, olvidíiudose de su peligro y de lo que pueda decir de él la fama injusta, pide clemencia al alcaide aborrecible para sus compañeros de prisión, y, acaso, en el sacrificio de su gratitud, hubiera ido hasta tenerle en cuenca su clemencia al alcaide, y nada más! ¡ No era a la Carrera de San Gerónimo, la de las capas terciadas y espadas y políticos de coleta; no era al Rastro, que es el otro nombre que le dan en Madrid a la plaza de desperdicios que llaman La8 Américas; no era al chocolate del Suizo, ni a la sopa de almendras de Fornos, ni a los azucarillos de la plazuela de Cervantes, sino al que, uii día de invierno, cuando su patria lo mandó, por sobre las cabezas de los metropolitanos, a recabar honor de España, sin ninguna habilidad que comprometiese ni el porvenir de la isla, el reintegro de la mayor suma posible de las libertades que España le detentaba, iba solo, por la plazuela de Cervantes, firme el paso, apretado el bastón, abierto el pecho al frío y la cara resuelta y dolorosa, a la vez que otros diputados, todos piel y pomada, bajaban de su lindo carruaje repartiendo saludos! Bastón en mano, Baldorioty cruzaba la plaza de Cervantes, solo. Era al discípulo del maestro Rafael, del negro Rafael Cordero, a quien saludaban, del negro que tumbaba el árbol para que colegial favorito de otros fabricasen luego con la madera; era aquel padre Rufo que quería que sus discípulos se murieran de hambre antes de cometer una mala acción, y que aprendiesen la verdad de la Física y de la Química; era al que desde la puventud convidó a sus paisanos a ir allegando el alma descuidada del país en la Sociedad Recolectora de Documentos Históricos de la Isla de San Juan Bautista de Puerto Rico; era al educador radical y amable, más pegado de la sustancia del conocimiento que de sus formas, que en el Seminario mismo enseñó la Física nueva; que en Santo Domingo, país de costas, dirigió la Escuela de Náutica y fundó después, con nombre profético, el Colegio Antillano; que defendió cuanto pudo de los jesuitas y del mastín de la prensa portorriqueña el proyecto de la Escuela Filotécnica; que


144

LAS ANTILLAS Y BALDOBIOTY cASRÓ.

ya llegó sin fuerzas a las tareas, en sueños siempre acariciadas, del Colegio Central Ponceño; que en la enseñanza, como en la política, quería hombres enteros directos y reales, hechos al trato común de lo natural y aptos para poner a las propias enfermedades remedios propios. Era al, hombre Integro a quien saludaban; al que en su carne misma se sentía mermado y como si le bebieran la sangre de su corazón, cuando se burlaba un derecho, o se lastimaba la hombría, o se humillaba en alma o cuerpo, o en algún modo se acortaba y empequeñecía la naturaleza libre de cualquiera otro hombre. Era al que vió el látigo alzado sobre el esclavo indefenso, sobre el esclavo del color mismo de su santo maestro Rafael, y con sus manos flacas peleó hasta que le quitó al amo el azote y sentó al esclavo al lado de su amo. Era al que con la mirada continental, cuando lo mandó la colonia, por cumplimiento manso al país, a estudiar la Exposición Francesa, volvió los ojos al mundo de su esperanza y su cariño, al mundo cordial y grandioso de nuestras repúblicas unidas, y levantó, en el corazón encendido de Europa, el canto americano. Era al que, con el porvenir de guía invisible, fué hablando por las islas que juntas se han de salvar, o juntas han de perecer, la palabra futura que en su día, cuando el viento se lleve la podredumbre colonial que no deja ver aún el oro del país, congregará a las islas hermanas, como ya las congrega ante el altar de la patria. Era al defensor pobre de su patria vejada, de su patria enmudecida, de su patria azotada, de su patria torturada, de su patria ensangrentada, que sólo reconocía el tribunal inicuo para poder defender ante él la patria. Era al criollo leal que conoció, con su sabiduría verdadera, la composición americana y peculiar del país en que vivía, y el fin moral y necesario a que lo habían de llevar sus elementos; y no se puso sobre ellos de obstáculo, n i se empeñó en uncirlos a una metrópoli fatalmente retrógada, ni a un vecino esencialmente hostil y diverso, sino que, en vez de valerse del país para desnaturalizarlo y traicionarlo, en vez de utilizar las condiciones existentes para impedir su desarrollo natural y sus fines históricos, acató las condiciones existentes y se valió de ellas para conformar el país a sus elementos, para acomodar la política a la verdad, para fundar el porvenir en el trabajo directo y en el cariño de los hombres, para preparar el país a sus fines naturales. La autonomía no fué para él un cambio de vinos con los generales amenos, que mandan ahorcar mañana a aquel con quien jugaban al ajedrez ayer, sino la defensa real, en la cárcel y en la miseriá, y en el destierro, de las libertades, que lo encontraron siempre a su cabeza, porque nunca fué tan lejos en Puerto Rico la libertad que Baldorioty no fuese más lejos que ella. La autonomía fué para Baldorioty, criollo directo y útil, el modo de congregar, en acuerdo con su geografía e historia, las fuerzas irreductibles del país, que en todo sistema de gobierno


LAS ANTILLAS Y DALUORIOTY CASTRO.

145

han de estar congregadas, a fin de que pudiesen buscar, sin peligro ni desorden, una forma más feliz el día en que se comprobara la insuficiencia y falsedad de la autonomía, como se hubiese comprobado a poco de su establecimiento, o la imposibilidad de conseguirla. De hombres reales y originales necesita la América, envenenaba ya con tanto injerto; (le hombres puros y cordiales necesitan las colonias espailolas de América, para purgarlas en la independencia de la soberbia y los vicios burocráticos de la colonia; de hombres tiernos y creadores necesita el mundo, que con las mieles de su corazón vayan cerrando las heridas que tiene que abrir en el bosque nuevo el hacha. Los tres pueblos hermanos, las tres islas que se han de salvar juntas, o juntas han de perecer, han hecho bien en coronar de flores, en la 'fiesta de Azna, al bueno, al puro, al sagaz, al rebelde, al fundador, al americano Rolnat( Baldorioty Castro. (1)

(1) Hemos publicado este artleulo de José Mart!, para que se vea como pensaba el libertador de Cuba, de nuestro gran prócer Don Romhn Baldorioty de Castro.—Respecto a los otros puntos políticos, que trata el autor, nosotros creemos que Cuba, Puerto Rico y Santo Domingo han de prosperar y deseuvolverse, como pueblos libres, al amparo de la gran reptlbllca norteamericana, cuya hegemonía ha de entenderse por todo el archipiélago antillano.—Todas las antillas han .estado durante cuatro siglos a merced de las naciones europeas para cerrar sus tratados de paz. Calan estas islas en la balanza de usa u otra nación, al azar, segdn el resultadode las guerras. Hora es que cese tal anomalía, y que las proteja una sola bandera, libre y poderosa, como la (le los Estados Unidos, dispuesta a desenvolverlas como pueblos libres y no como colonias.—C. y T. S io


146 BANDO DEL GOBERNAI►OR PEZtTELA PROHIBIENDO LAS CARRERAS DE CABALLOS DENTRO DE LASS POBLACIONES. (De la Gaceta Oficial.)

r

DON JUAN DE LA PEZUELA, CEVALLOS, SANCHEZ OLARRIA, MUÑOZ DE VELASCO, Caballero profeso en el Orden de Calatrava, Gran Cruz de la Orden Americana de Isabel la Católica, de la de San Fernando de primera, segunda y tercera clase, gran oficial de la Lejion de Honor, Teniente Jeneral de los Reales Ejércitos, Consejero honorario de Es. tado, Senador del Reino, Gobernador, C,apitan Jeneral, Jefe superior político, Presidente de la Real Audiencia territorial de la Isla dé Puerto-Rico, del Eseelentísimo Ayuntamiento de su Capital, y de la Asamblea Provincial de la Real Orden Americana de Isabella Católica, Vice-Protector de la Sociedad Económica de Amigos del País, individuo de número de la Real Academia Española de la Lengua, de la de Buenas Letras de Sevilla y de Barcelona, y de la de los Arcades v Roma, Subdelegado de Correos, y Vice-Patrono Real de propia Isla.

la

Considerando: que las carreras de caballos dentro de lag poblaciones no están ya consentidas en parte alguna de los pueblos civilizados del mundo. Que á la Autoridad toca protejer al ciudadano inocente y pacifico de las demasías del bullicioso y turbulento, evitando las desgracias que ocurren con motivo de tales carreras en esta Isla; pues no ha habido año que no hayan costado alguna vida y varios golpes y estropeamieutos. Que el buen sentido de estos naf hales ha ido ya poco á poco destruyendo esas reliquias bárbaras de la incivilizacion, hasta el punto, de que en los últimos años apenas asistian á estos desórdenes mas que jentes de la última clase del pueblo, y en este actual no se ha presentado una persona siquiera; correspondienmayor cordura á la escitacion que hizo á todos la do así con paternal solicitud del Gobierno. Que es conveniente que se substituya á aquella desacertada costumbre, en la inteucion que pudo tener (sin realizarla nunca) de servir de fomento á la crin caballar raquítica en el dia, y casi entregada en este pais á los impulsos de la casualidad, un sistema de proteecion mas ilustrado y eficiente; he tenido por conveniente disponer lo que sigue.


t3A1DU DEL GO1:L•'RNADOR PEZtELA.

147

los

1º—Quedau prohibidas ahora y para siempre las corridas de caballos lar las calles, plazas .y paseos públicos, tanto de día como de noche; tanto en la (.'apital, como en todos los pueblos de la lila. tijas de San Juan, San Pedro b L°—Se establecen lar Santiago, y este año lar los de esta última festividad, carreras públicas dirijidas por la Sociedad Económ ica de Amigos del País; cuya Corporacion, poniéndose de acuerdo con la Autoridad local, pnbli(rá el programa conveniente y señalará y adjudicará lar medio de un Jurado establecido al efecto los premios que juzgue oportuno para excitar, como se hace en otros países y con las modificaciones que convengan á este, á los criadores por medio del estimulo y de la recompensa; sirviendo de gobierno: que tres de los prin►eros que se señalen este año, cada uno de cien pesos, serán satisfechos por mí, para que no sea un obstáculo la escasez de recursos de aquella Corporacion, al logro de un objeto beneficioso, verdadera y juiciosamente, al desarrollo ele esa industria que puede llegar á renovar en estos paises, tau favorecidos lar la naturaleza, la celebridad casi fabulosa de la antigua raza de caballos espaiioles. Publiquese l►or Bando en la forma acostumbrada é insértese en la Gaceta del Gobierno para conocimiento de todos. Puerto-Rico G de Julio de 1849.—Juun de la Pezucla.—El Secretario, .losé Estévun. (1)

(1) Las carreras de caballos, en todas las poblaciones de la Isla, venían de las fiestas patronales, en que el Alteres Real conduciendo el Pendón de Castilla, recorría a caballo talas las calles de la población, seguido del Cabildo, que le hacia guardia de bodor y de las Milicias.—En la Capital se celebraban con gran esplendor y atavío. Pasada la fiesta, o parada oficial, seguían los giuetes recorriendo las calles en pelotones. En algunas calle habla carreras, en parejas de dos en dos. Todavía durante la noche seguía la fiesta y algazara dejenerando en desorden r r•egistrindoss desgracias personales—C. y T.


148 RELACION VERIDICA EN LA QVE FE DA NOTICIA DE LO ACAECIDO EN LA YSLA 1)E PUERTO RICO A FINES DEL AÑO DE 45 Y PRINCIPIOS DE EL 47 CON EL MOTIUO DE LLORAR LA MUERTE DE N. REY Y SEÑOR DON PHELIPE QVINTO Y CELEBRAR LA EXALTACION A LA CORONA DE N. S. D. FERNANDO SEXTO. DEDICASE AL SEÑOR CORONEL DE LOS REALES EXERCITOS DON JVAN JOSEI'H COLOMO OOOERNADOR Y CAPITÁN GENERAL DE DICHA YSLA. POR UN VN AFECTOFERUIDOR FUIO EN 19 DE FPBRE DE 1747. (DEL ARCHIVO PARTICULAR DE COLL Y TOSTE.) DEDICATORIA. El volúmen dedico á V. seúoría para que por su mano autorizado, quede amparada la ignorancia mía i mi genio atrevido perdonado. A la sombra de tal soberanía está mi pensamiento descansado porque solo (sefor) así pudiera salir esta obra adonde se leyera. AL LECTOR

(si

Siendo tau necesaria la verdad en las relaziones : suelen algunas carecer de ella se hacen en verso) porque los poetas se toman muchas lizenzias, no permitidas á los Historiadores, pues estos deuen decir la verdad con ingenuidad, y solidez, y no me parece puede ser cosa mui verídica, la que se arrima á los falsos Dioses, como son Júpiter, y sus compañeros. Muchos por casarse con estas mentiras, hacen muchas relaziones con muchísimos disparates; pues si se les ofrece pintar en verso un Arbol, lo visten con tal artificio, que acabada la pintura, mas parece mouton de Esmeraldas, que otra cosa; si acaso pintan vu Caballo veloz, le arriman mas alas que al Dios Mercurio los egipcios; si acaso retratan alguna Esmeralda en algún sombrero, quieren hacer verde al sol de por fuerza. Grandes cosas se ven en Yndias, que se hacen increibles á los europeos, y si se las contamos en verso no darán crédito á mitras verdades; Rosas, en el mes de febrero, que se dan s'ellisimas (no


149

FELIPE V Y FERNANDO VI.-HOMENAJES.

se

es

por milagro como las de Teophilo en Capadocia :I sino por la mucha fertilidad de ntros Países. Tambien es maravilla fructificar vna vid, dos y tres veces un alío, y nosotros lo estamos mirando todos los días. Yo digo que quando los reyes Catholicos de España no hubieran conseguido en las Indias, mas provecho que la 1'sla de Puerto Rico, eso bastaba verdaderamente para su grandeza, por ser dha Ysla la Diosa Cybeles de la América. A esta I)iosa fingían los antiguos que en vna mano cargaba vna iuespugnable Torre, y en la otra una llaue. Denotando en esto era su Diosa un Castillo cerrado en la proteccion de los suyos, y que era la llaue que abría los Cielos, para comunicarse los favores de Júpiter. Siempre se llamó esta Yslu la llaue de las Indias, y este discurso abra sido el motibo porque los reyes Catholicos han puesto tanto cuidado en fortalecerla; para que ya que tiene la llaue, no le falten las fortalezas: se han esmerado los reyes en sus aumentos, y así es preciso que ello con particularidad grande, llore y se alegre en las penalidades y gu:.tos de sus Monarchas; (aunque parezca digresion 1 á mas dé lo referido, es una carta de labor, que muebe las voluntades de los Príncipes: porque, aunque no tenga Thesoros, ni le acompaiilen riquezas, tiene suabes ayres, ríos caudalosos, flores nrnchas y ruiseñores en abundancia. Está en 18 grados y 10 minutos, y es velllsimo temperamto, pues los que la abitan, gozan spre de proporcion. en la salud; porque ep sus calores, es afable, en sus frescos, es apacible, y en sus intemperies, piadosa. Podemos decir (sin escrúpulo) es la alegría de los españoles; y aora puede llamarse dichosa gobernándola generalmente el ler. declara vezino, el privilegio de francos infanzones, en lo que Coronel don Juan Joseph Colomo. Nosotros los Americanos pudiéramos alegrarnos, si tales hombres pudieran eternizarse en ntras regiones, al paso que otros se hacen eternos contra toda ntra voluntad; hemos experimentado en este Caballero lo que en Arístides, dice, Plutarco en sus conbersaciones, afable, en sus disposiziónes entendido, y en sus determinaciones Justiciero. Muchas veces parece que es condizion en vn hombre la Patria donde nace y como si el suelo donde se cría influyera eficacia en la nobleza del Espíritu; luego se nos va el pensamto á averiguar qué Ciud. ó qué Pueblo le a criado. Y no faltó Pilosopho que dijo era requisito en vn hombre para ser insigne, haver nacido en insigne suelo. Esta grandeza tubo su aria, pues segun sanemos fné nacido en la Ciud. de Alfaro en la Rioja. Esta Ciud. tiene la excelencia (le no hacer estado jamas, dominada de enemigos, una nteniéndose spre. por sus legítimos reyes; defeudiéndoles sus abitadores de las naciones y Príncipes que han solicitado su conquista. Por cuya fidelidad, tiene por Armas unas llabes, y sus el valor y nobleza de su R abitadores. Confina Con el reyno de Nabarra. Por una parte lo dibide el rio de Hebro, y por la otra (sin embarazo de él) confinan sus limites con dho reino, y con el


150

FELIPE P Y FERNANDO VI.-HOMENAJES.

de Aragon, todos suelos insignes. Tierras bellissimas, fertilizadas cou la rosa de Jericó, María ssma. del Pilar. La Patria se hace grande, pero la publica mucho más gloriosa la lealtad que declara en el serbicio de su rey, y Mior natural (eo• mo se ha conocido en el tpo. ole su Gvuo.) y se hizo mas notorio el día tercero de btbre. del año I►asado de 1746 en que llegó la melancólica noticia de la muerte fatal de otro monarcha Philipo Quinto (q. en paz descanse). De los Irraelitas se dize, que lloraron la muerte del rey Jocías, y advierte la sagrada historia, que lloró Jeremías más que los otros, no con otro motibo sino para que todos llorasen con su ejemplo. De la misma manera sintió Puerto Rico la muerte de su rey, pero en su Governr. crecía, y á todos se adelantaba en el

sentimiento. En la muerte de Aristides, Príncipe de la Eloquencia Romana, se hallaron grabadas eu la Ciud. de Athenas las letras de su nombre, que componían vn lasti►uoso verso Latino; assí parece se aliaran estampadas en esta Ciud. las Letras del nombre augusto de utro. rey, declarando su lástinm en la forma, y manera siguiente:

be tan grandes dolores ►^fiasen de un mundo a otro los clamores; mable Europa, América responda ►~ ninguna las lágrimas escomida. tia deidad en dos mundos coronada ►Caze ya sepultada.

h~l►ilipo Quinto el fuerte Oy se mira despoxo de la muerte. 1Juien primo de gloria se vestln Giste de Lutos oy su u►ouarchia,. ►Cuveucible Dabid, Gloria lucida numerada en el Libro de la vida,

sin consuelo se alegre creyéndole cmi el Cielo.

yodo el mundo le llore

l►ize el Espíritu santo que ha de llegar tiro. de mezclarse la risa con el dolor, y se ha visto cumplido en esta 1 sla, pues tanto fueron grandes los sentimtos que ocasionó el muerto, como los gustos que se traxo consigo el vivo. Tanto fueron excesibos los llantas en la muerte de utro. rey difunto, como los gozos particulares en la coronazion de nuestro rey vivo. Todo lo pintó un Poeta en la Tabula del I'hoemiix. dicicmlo que muere este en ancianidad, i►a►•a renacer cmi .luvcniud: así I►arece se allá estampado en los corazones de esta Vida, qnc ella dize desí lo contenido eñ el siguiente wnato. Cómo sola me dexas, rey amado' ¿cómo me dexaa viuda, vien perdido. que despees (Inc entre lutos te he llorado une ►areve que mas te he conocido"


FELIPE V Y FERNANDO VI: HOMENAJE$.

151

Sin duda que contigo has sepultado, de esta parte del mundo lo lucido al sepulcro mi gloria te has llevado? ¿a dónde dl mi rey la as escondido? Pero aunque muerto tú me has consolado pues Phoenix te has quemado y has nacido tú como el Phenix has resucitado y Yó con ese gusto he reviuido por quedar tan ilustre en el Gobierno haciéndote en tu hixo como eterno. O como quiere la experiencia (maestra mexor) dexar lecciones a nuestra fineza, enseilando la pesadumbre que nos dá el sol mismo en los lucmtos. de su oriente. La hermosura que á todos encantaba. la (le este nuebo mundo gallardía, la velleza que a todos ilustraba tubo su mala hora y fatal día; Quando á nuebe de Julio Ae eclipsaba el sol de esta monarchía, á las dos de la tarde se acababa mas guando mas sus luces escondía Quando sus lucimientos sepultaba, quando robaba á todos la alegría nuevo sol otra vez se coronaba que parece era el mismo que salía Y dn. Philipo ntro. sol muriendo se mira en dn. Fernando renaziendo. Yo no sé si sería la confusion de todos, pero parecía que hasta los montes manifestaban su desconsuelo. Las abes con su silencio declaraban sus penas, el mar con una confusa quietud dijo su dolor, y todos los elementos parece que lloraban otra. desdicha; todo se manifiesta en esta octaba. Quanto la Tierra, gran Philipo, gira mausoleo es debido á tu memoria. Quando el fuego Bolcán puro respira es indice seguro de gloria. Quanto aliento vital el aire espira es debido á la fama de su historia, Y expresion del Dolor el mar profundo Conque llora en tu muerte el nuebo mundo. Leida que fué por dho. sr. Gouern'dor la disposn, de ntro. rey y señor do. Fernando. sexto (que Dios guarde) en cumplimiento. de Rl. mandato, comenzó á practicar sus ligenzs. La primera fué que afloxasen cuerdas los tambores, vistieran las caras con bayetas, y se publicase un edicto Genl. en que mandó vestir a todos luto, siendo el primero que se lo puso, por su legítimo rey


152

FELIPE V Y FERNANDO VI: HOa1ENAJE8.

y Sr. y el que con sus leales esmeros sacaba lágrimas de los corazones (le todos, porque en su rostro, y en su vestido se le estaba conociendo la grande pena que tenia: vien se merece, sin que sea lisonja; fué el primo, en los I)olores. El primero que al llanto se apercibe es nro. general que á su rey llora, Sus penas en su rostro el mismo escribe, y sin hacer en su pesar demora Quiere que toda la Ysla el llanto avive quamdo en cinco minutos de vita hora La luz que á España tubo enardecida fue de la Parca í► un soplo deslucida. Mandó tambien citar á todos para el dioi 20 del mes de Dbrc. de el año referido, en que se hizieron las exequias. Dispuso con acuerdo de los ofizs. de la Real Hacienda, se fabricase un Túmulo, que en su sun►ptuosidad, grandeza, y lúgubre estructura demostrase á los venideros siglos el sentimiento vnibersal, que causó la pérdida de tan ebristiano, y religioso Príncipe, para cuyo efecto mandó al Pitpit, de Artilleros de esta Plaza In. Benito de Lisle, se encargase de la egecuzion de tan trist.c aparato, quien le hordenó de esta manera. Hizo vn quadro de 20 pies, por cado► vita de Sus frentes; de cuya primera grada, se lebautaban otras quatro, que disminnycndo cada "vna en proporcion amedida, se alzaban hasta la altura de 20 pies, en que se miraba colocada vita vrna de 6 pies de alto, cubierta de vn rico paño de Terciopelo negro, frangeado por sus quatro esquinas, y medios, de vn ancho, y rico galon de oro, une fohuaba diferentes, y vistosos lazos: todo lo qual, sin faltar set color ú lo funesto, dibertía la vista con lo huido. Sobre esta vrna, se imso vna alu►oada 6 coxín de el mismo terciopelo, galopada, y enlazada por todos sus términos; salían pendientes de sus guatro ángulos unas Borlas, que proporcionadas al parage de donde se miraban, hacían gustoso efecto' L la vista. Y sobre dho. coxín se obsteutaba la Real Corona dórada, y matizada de varios colores, en los lugares que le correspondían, y con estar en aquella altura se distinguía con toda claridad lo bien ordenado de su proporcion, admirando á todos que en tanta pobreza se allane tanta sumptuosidad, que pudiera dar embidia á la opulenta Europa. Y no sin motibo se debe aplaudir la disdicha ele mitro. País con esta octaba. Llore Eurapa :í Philipo en sus olanes. dando al suelo sus ricos terciopelos : Arrastre sus doblados tafetanes. delle sus nobles rasos It los suelos. Que tambien Puerto Rico en sus afanes. aunque pobre publica sus dolores. Y si ella le lloró con más gr ii leza se le niega que fu( eou más fineza.


FELIPE V Y FE8Nd1'DO VI:H03IENAJES.

153

Corrían á lo largo de las cuatro gradas interiores veas oarandillas de curiosa hechura, á modo de cornisa, en que se colocaron las luzes, que pintadas de amarillo hacían deleitoso ornato al todo (le la obra. En la tercera gracia, en la frente principal, se colocó el Escudo de Armas Reales que cou la diferencia de sus campos, y colores, realzaba mucho la unagd. de tan suntuoso aparato. En las quatro frentes de cada vna de las gradas, se allabaii pintados varios y diferentes despoxos de la muerte, representados con toda la propiedad, y entre ellos los epithapfios que indicahan su asumpto: muchos de ellos, se leyó la lealtad de los Basallos, y los que pudieron recogerse van insertos á esta obra, siguiendo pri mero estas octabas o

Lamenta tu dolor, Melpomene, que ya murió tu Padre, y tu armonía fúnebre ya la escucho en tu cadencia, igual es tu tristeza con la mía. Tia miras á Amphion con qué paciencia canta fatal, atento, y á porfía Orfeo con su Laud giro, á giro lo que es respiration buelbe en suspiro.. 7bscurecióse el campo de la Aurora, faltóle el quinto astro luminoso, unas hay! que seutimto. no mejora de aquel que todo el orbe fué envidioso; Pe aquel que spre. España fi rme adora, de aquel que por su obrar yace glorioso, (lel que ha dexado exemplo á humana huella el cielo lo llamó para su estrella. Hicaro falleció por rozagante y el mal le reeiuió, fué su occidente por competir con Phebo no distante, y para que quedara permanente a nombre en las historias spre. amante que en eterna memoria esté presente, mas 1'hilipo rey nro ya se nombra del cielo Estrella y (le este mundo sombra. Dénme fuentes y ríos sus raudales, callen Caliope. Vrania en armonías, (ligan (alío y Erato sus razones que Júpiter su ladre dió sus dios. doren las nuebe hermanas sus pesares. Españoles, llorad sin fantasías, ved .í Caliope, fi Vra nia, con (`ybeles pules de B;►sallos. blasonais fieles. los cuerpos sostienen los cayados. con ellos se gobiernan las obesas. si faltan hay- dolores duplicados put's ; cómo, gran Philipo, así nos dejas


154

FELIPE V Y FERNANDO VI.-HOMENAJE$.

ca

v

En sentimientos tantos, cuidados! La muerte fué la cansa de estas quejas pues con la furia rapida que abona fué dueño de tu Cetro y tu corona, Calle Minerba, tlexe su eloquencia, Aquiles tibio su ardecido pecho, Phactonte acabó toda su esencia, fué por mano de •Júpiter desecho, Que con vn rayo dió su Probidencia gnedai llo de su injuria satisfecho pero Atropos aquí traidora explica exequias regias que el dolor publica. (::umplióse de nu monarca la jornada por decreto de 1)ios establecido por no poder faltar la Lea• sagrada; dichoso será aquel que prevenido Está ya en l:ri►casion que le traslada; infeliz será aquel que ya rendido se aparta de seguir este concierto 1►ues quando piensa vive está ya muerto. Cante el choro su fúnebre asonancia, calle el órgano mustio destrozado, diga el púlpito con elegancia azadas de este túmulo animado; Ya esfuércese su acento con instancia que de su entcndiniiento atormentado, expresando en sentir tristeza suma que para ponderarla no habrá pluma. Fiallúbanse tatnbien en el funesto aparato vnos ecos grandes, imitadores de aquellos versos, que llamó tristes Obidio, y son á la letra como siguen. Cegó la Muerte imperiosa la gloriosa. de todos apetecida vida que con aquella otra alterna eterna. siendo su fé tan interna quiso el Todopoderoso que gozase con reposo la gloriosa vida eterna. Aquí el Cetro eon ser todo es lodo, la M.agestad ensalzada es nada; aquel que más se eterniza es zeniza ; sal despertar ue abiza la muerte en aquesta casa


FELIPE V Y FERNANDO VI.-HOMENAJES.

155

dize que gloria que pasa es todo, es nada, es zeniza. Viba el hombre aquesta vida medida, pues abrá al menor exceso peso, para la más lebe chanza Balanza. Con cuya fiel enseñanza se te previene advertida que tienes en la otra vida medida, Peso y Balanza, Tiene el que se desordena pena, encuentra el mayor honor dolor; tambien el rey opulento tormento, en cuyo lance violento deue pensar el más vano que abrá para el Soberano Pena, Dolor y Tormento. Quien este Túmulo n►ira suspira, y por ser de vu rey que adora llora, y en pensar que ya se ausenta lamenta ; I no habiendo quien no sienta destrozos de la Uuad►fía quaudo queda viuda España Suspira. Llora y Lamenta. Ta lograsteis en la (.lurio► victoria donde creen►os goza tu alma palma. y la que el cielo os abona corona. l'or eso el orbe pregona huestras (forjas tan sin par; Por eso os pnclo Dios dar Victoria, l'nlma y l'orona. \o menos explicaban el sentimto. dos l►écimaa, que correspouidian á las octabas autevedentes, y se inserta►► aquí para que sean públicos nuestros desconsuelos. Ennegrecióse Pl christal que daba m ies ó España, y Atropos con su guadaña le cortó cilio vital;


156

FELIPE t: Y FERNANDO VI.-HOMENAJES.

lastimoso funeral se nos representa agora; osos, no tengais demora en sentir lance tan fuerte; llorad lmestro rey ;y suerte, imes todo el orbe lo llora. Yace ya en anárnaules fríos el uaonarcha unís augusto, el que nunca tubo susto á los más altibos bríos; séquense todos los ríos con tan fúnebre lamento; muera ya todo contento. fallezcan las alegrías v en tan lastimosos días viva solo el sentimiento. Vestiara el pabivaento de la Iglesia (á ocho piés de distancia por todos quaatro frentes bayetas negras, que aumentaban comí su obscuridad y tristeza la grabedaad y aspecto ale fuucion tan sérbi y lúgubre. Sobre dhas bayetas, á la distancia de seis piés de la primera grada, se colocaron vuos vistosos bancos I►intados vniformemeaate á lo restante de ha obra en los quales se pusieron 16 achas... por cada vuaa de sus quaatro frentes, las que con sus luces y claridad acababan de realzar lo acertado (le su construziou. Este, pues, sumptuoso y real pirámide se allá iluminada con 66-1 luces grandes, menores, y nuas chicas, a proporcion ele la altura en que se colocaron. Además de estas se auían dispuesto en la vitinta gratla 0 michas que puestas eu sus cornucopias, sallan con mucho lucimiento de los lados, y ángulos de la misma grada, y de las demás esquinas de las quatro restantes inferiores, que daban gran maagd. y vn como respeto á las demás lunes, haciendo ellas solas vn ornato más vistoso, y lucido, que todas juntas con las de los bancos componían el naín►ero de 100, que con crecidas y refulgentes llamas ilustraron tan alto desengaño. Añadiose á esto que todos los altares que pueblan este Templo por su contorno, que son 1_', a+e vistieron lucidamente, de triste luto, probeyéndolos ele luces para su mayor adorno, y para qúe con sus nrndas lenguas (le fuego fuesen pregoneros de nuestros dolores. El 1'úl1►ito. en su lugar acostumbrado, que es el primer 1'ilastron que substeuta el arco Imincipal del Techo ele la Iglesia, mirando á la frente privaeraa del T»mulo, se vistió de ron paño igual al de la vrna, y hacía vita vista aclnairable en todo el finabito (le la Iglesia, dando it entender en sus negros cobertores tan grabes, nobles y lúgubres aparatos: aun antes de egerutarse lo nnebo ele la sedan, que se esperaba. La que celebrada conforme á lo decretado I►or S. M. y dispuesto por su (loberuador, fué de tal calidad, que di quien lo ignoraba le parecerá estudio del mayor des-


157 ser belo, sin más que condizion de lealtad y mayor vigilancia, elevada en sus empeños del común obrar de los otros. Acabado de disponer lo referido, y demás necesario, el dho sr. Qouernador en esta funzion, dispuso se diese aviso á la Catedral, y Combentos de la Ciudad, para que clamoreasen con las tristes y sonoras lenguas de la Iglesia, llorando una fatalidad tan lastimosa. Hordenó tambien se disparase la Artillería, de quarto quarto de ora vn cañonazo, lo que se comenzó ú egecutar desde el medio día antecedente, que se contaron 13 días th' I►iriembre, del ano próximo pasado de 1746 hasta el otro en que se cumplieron las 24 horas; ablaba bronce, lastimáronse las campanas, suspiraban destempledos tambores, y se llenaba la Ciud. de confusion, que todo se refiere en el sigte. verso. el

P'ELLIPE V Y FERIANDO VI.—I1ODIENAJEs.

Las campanas tañidas resuenan repetidas, destemplados tambores publican sus dolores, y el bronce con bramidos (lana sus alaridos; á todos causa espanto con su violento llanto; veinte y cuatro horas llora bostezando el quadrante de la hora.

o

Llegado el día 20 que según se ha dicho se destinó á la mayor tristeza; A las cinco de la mañana, se mandó encender el Túmulo, y desde esta hora se comenzaron á hacer sufragios: Primeramente, las dos comunidades de Santo Domingo y San Francisco vna antes, y otra despees, contaron sus vixilias, y misas, con la solemnidad que pedía acto tan grabe, y con el exceso particular que se puede discurrir en unos hijos que -lamentaba neebe hermanas su padre ya si como aquellas nuebe musas, se hallaron pronptas á sentir los 1►esares que llamaron propios, estos de la misma manera, con vna fraternidad iuseparable, y verdadera vnion, no con cariños fingidos (le aquellos mellizos Castor y Polus, sino con afectos filiares de sus unidos corazones, demostraban en su exterior lo que en su interior escondían. Eixas de un vientre dos familias miro que han corrido párexas en azares, y si enfortuna grande las admiro no han de ser menos grandes en pezares. Dan con vozes distintas vn suspiro en sus clamores tan particulares, que se pudo dudar y se dudaba si eran muchos, ó vuo el que lloraba 8e acabaron estas funciones á las ocho de la mañana; Y á esa hora se comenzó la principal por el Canildo Eclesiástico, y toda la clerecia, con grande grabedad, borden, y pauso denotando


158

FzLlt'u V Y MRRNANDO

vt:

HOMBNAJ89.

su especial pesadumbre, y que si nor una harte les mobfa la lealtad de Basallos, por otra les compulsaba su agradecimiento, por el bien que recibieron de tan veuigno remunerador. Le sentían como it su rey, y le lamentaban c•onto ú su padre, conociéndo que apenas ay Iglesia (no solamente en esta Ysla, sino en toda la América,) que no esté socorrida con las liberalidades de I'hilil►o Quinto, le lloraron cantando como cisnes; pues si dize Plinio, que cantnu funerales. Ellos explicaron su conocido sentimiento de esta manera:

sus

le

El ilustre ('ando. c noI clero dize cantando de su cual los males Llora por su I'I►ilipo con esmero siendo sus sentimientos tan iguales. Quede el cisuc' +lechado verdadero mismos funerales, canta el propio Pinulo al ciclo sus dulces consonancias de donde espera vengan sus ganancias. Cantaron vixilia y Misa, con asistencia (le las dos referidas comunida(les, y se egecutú todo con tanto sei►oria que durando solo esta funcion hora y media, se les hizo un instante á los circunstantes, por la mucha decencia, y devocion, con que fué celebrada; pues se aliaba todo según el caso ló pedía; buenas voces, acordes instrumentos, aparato lucido y una seriedad inexplicable. I)exo aparte la asistencia de toda la nobleza, que esta fué atraída, 6 bien por su leal sentimiento 6 bien con el exemplo di' su Gobernador, pero hasta cn la gente rústica, se avivaron esto ferbores, pues :t las coutinnas vexes de la artillería dexando sus abitazioues; se hallaron inumerables personas de los contornos de la Ciud., y aún de mucho nnus lexos vinieron á la fama de lo obstentoso del acto; por que le juzgaron extraño, y para ellos cosa nunca vista. Esto se confirma, porque muchos que vieron los funerales de nro. Rey y señor Cúrlos Segundo de nra. sereníssima señora doña María Luisa Gabriela rle 8aboya, y de nuestro Cath6lico Monarch don Luis Fernando el Primero, dizen no hauer visto semejante sumptuosidad : Esta fué grande, porque la causa del dolor se la merecía; pero aun con asistir la gente de los campos, solamente por curiosidad se merece la admiration de todos:

le

Que llore vn general no es cosa nueba . porque sabe muy bien por lo que llora Que llore el entendido tambien lleba camino en su pesar pues no lo ignora. Que llore el noble, fuerza es que veva á la nobleza su licor aora Pero vn rústico sin entendimiento es de admirar que asista á vn sentimiento.


FBLII'E

v '.'

FERNANDO V1.—HI►IIEKSdF7S.

159

verso.

Acabada la misa hizo la oraciou fúnebre el M. It. L. L. Theólogo Fray Pedro ]],ludo del Sagrado borden de 1redicadores, á quien parece aula prevenido el Cielo en esta edad para lustre de tan grande acciou, porque es verdaderamente hixo de la abundante Doctrina ole su angélico Maestro: hizo su oraciou con una afecto tan vibo, grabe, ajustado y nuebo que se robé las atenciones de todos y se hizo digno de luereeer muchas y muy repetidas alabanzas, que se refieren en el siguiente su

lameutn Quede Obidio corrido en Virgilio enmudecido en su tristeza que para declarar vu sentimiento en un Pedro ha sobrado la vibeza, No se ha llevado su decir el viento al corazon han ido con destreza las palabras que Docto predicaba fueron por cierto a donde las emhiaba.

(por

Bien quisiera yo poner al pié de la letra la orazion en esta noticia, pero no lo egecuto, por no hacer más erro ido el bolúmen, pues siéndolo de pocas foxas, se hará más tratable á la vista, y menos molesto á los perezosos; Vaste decir, pre4+icó con acertado espíritu, que comprendiendo lo raro del asumpto, con el estraño vuelo de su discurrir, y nunca imitado modo ole ponderar, los dex6 á todos persuadidos, que en tal empeño solo el lleno ole 6u capacidad, podía haber salido con semexante lucimiento; Mas que mexor decirlo) el mayorasgo de mucho si esa es la Gloria ú los hixos de Santo l)omingo. Aunque dicho sermon no va inserto en esta obra va escripto aparte, para que sea conocida mi verdad, y de ninguu modo pueda atribuírseme lo que digo á pasion,6 á licencia de mi crecido afecto: concluyo con esta octaba. Lo que con tantas glorias predicaste 6 Padre! se lo deues á tu Estado ole tus padres primeros lo eredaste fueron predicadores, y tu has dado buen crédito al néctar que gustaste larga fué tu oracion niás se ha quedado con la miel en los labios quien te ha oído porque tu te lo tienes merecido. Acabado el sermon se repartió la cera de manos al referido señor Gobernador á los dos Caudos á las Comunidades, y á toda la clerecía, que puestos en horden, á un lado y otro del túmulo, cantaron los cinco responsos, que conformándose al Ritual romano acostumbraban todas las Catedrales en semexantes funziones; se finalizaron las exequias con una salva real de 21 cañonazos; cuyos extraordinarios alaridos, aterrorizaron la Ciudad llenando á todos de confusion y lágrimas. Pué este último acto lo más vivo del sentimiento y lo exceaibo


160

FELII'E V Y FERNANDO VI: UOMENAJES.

del dolor, pues aunque creemos á nro. rey en el eterno descanso, que asi nos lo promete su arreglada vida, no 10r eso nos podemos negar al sentimiento de quien con tantos esmeros gobernó á España, debiendo esta darle mas bien el nombre de PadÑ que ele su rey. Quaudo la luz de España se marchita quando se cortan las franzesas Lises la luz en uueba Esphera se abilita y las Lises que se hacen n►as felices, Pero esto el sentimiento no nos quita y pues faltándole á España tal vlises Aunque le contemplemos en el Cielo uo por eso se quita el desconsuelo. Siguióse á esto el acompa►lamiento que hicieron al dho. señor Gobernador hasta conducirle á la fortaleza de Santa Cathalina, que son las casas de su abitacion ; fueron con el uno y otro Caudo, las referidas comunidades, todos los Clérigos particulares todos los militares, y demás gentes de distincion, á las que siguieron ►muchísimas personas de la plebe, y luego vno, por vno según su órden, ó primasia, dieron, el pésame con la abundante eo• pia ele sus lágrimas, y sollozos, que con retóricos hipérboles de palabras; retirándose cada vno a sus casas á sentir tan grande desconsuelo, Llora Amérka, llora á tu Monarcha que ya triuml►ho de su Poder la Parca, llora ya cuarta parte de este mundo pues tu dolor ha sido sin segundo, llora tu mar occeano si ha faltado tu dueño soberano lloren los mares ya de Barlobeuto en tan grande dolor y sentimientó, pero que estoi diciendo? llore el mundo enbuelto en penas, y en dolor profundo Llore Francia á sus Lises sepultados. Llore Borbon sus casas asoladas Llore España sus Leones ya vensidos sus muros asolados y destruidos pero ó providencia! ó simia omnipotencia! que aunque. yace Philipo sepultado oy se mira en su hico coronado porque es gloria de vn padre quando tiene el Cielo le previene vn luxo que le sirba de (''orona á su anciana persona esto mismo á Philipo ha sucedido pues aunque se ha extinguido


FELI1'E C Y FERNANDO VI.-HOMENAJES.

su lucimiento aora en su hixo se nlexora fué sol al occidente pero han buelto sus luces al oriente fué luna, hizo menguante alas ya en el Nobilnuio está radiante fué estrella, se ha escondido pero ha bnelto como antes, y ha lucido fné arbol, le han derribado pero con más violencia ha retornado, fné flor v se warchita mas eu otro botón, ya se abilita, fué Phenix se ha quemado otro de sus cenizas ha quedado fué dia, tubo noche pero de su alba, ya se mira el coche que (le Espaila gozosa renobadas las luces que oy se goza América con gusto pues que reina su rey tan hello y justo, y nosotros con ánimo gozoso demos gracias al Todopoderoso. ELOGIO DFL AUTOR A SUS MODES. A Fernando y á Bárbara Ilustres en el trono regio de la Magestad oy aplauden gozosas las Yndias con grandes esmeros (le amor y lealtad vengan y verán tal soberania con tanta veldad. Puerto Rico le rinde finezas con grandes esmeros de su General en el din que sane dichoso ceñir en sus cienes Corona Real y comenzarán las Naciones que reine Fernando atraer á la tierra la oliba de paz. Si se exalta la gloria de el mundo que á toda la tierra el honor le dá oy reluce el honor (le las gentes que de tanto sustos nos quiere librar y ya Portugal con su Estrella benigna y afable hace compañia en tierra, y en mar. • Favorables los tiempos se miran que ya no hay tristezas ni calamidad S ii

161


162

FELIPE V Y FERNANDO VI.-Ii0]IENAJES.

pues Fernando todo lo serena guando se ve vestido la Púrpura Real vien pueden temblar las Naciones de vn. Rey Poderoso que para rendirlas solo el bastará. 1)e Fernando, y de Bárbara diga glorias repetidas nra. voluntad pues las glorias de los españoles en estos monarchas se puede cifrar con grande lealtad celebremos el trono dichoso que sirbe de asiento fi tal magestad. De Philipo las glorias publiquen quando dexa vn hico de tal calidad por reinar entre los españoles como vivo Phenix vna eternidad y se ha de lograr que dejando Fernando á otro hixo el padre, hixo y nieto se han de eternizar. De esta suerte en lo venidero con grandes excesos el mundo verá que el imperio de los españoles de la omnipotencia a cuidado está quien le ha de prestar mucho vida á nro. Fernando la gracia y la gloria por spre. jamás.

Noticia cierta de las Fiestas que se hicieron en esta Ciudad é Ysla de Puerto Rico, en celebracion de la Exaltacion al throno Real de Nuestros señores D. Fernando de Borbon y doña Ma. ría Bárbara de Verganza; que celebraron en los nuebe primeros días y tam•bien en el último del Mes de Majo de este presente año m.ill 8eptezos y quarenta y siete. Por los meses pasados de Henero, Febrero, Marzo, y Abril se padeció en esta (á mas de la plaga continua de la pobreza) vna grande epidemia de enfermedades, en que murieron muchas personas; por cuyo motibo el sr. Gobernr. queriendo que todas las cosas se hizieran con formalidad: por hallar siquiera gente que pudiera montar á caballo, para acompañar el Real Estantndarte, dilató la Jura y Fiestas para el día primero de Mayo de este presente año de 1747. Querer referir lo succedido se hace dificultoso, porque parece imposible, que en medio de tantas enfermedades (no siendo la


b`EIdPE V 1 FERNANI►0 PI-HOMENAJES.

168 menor la pobreza) hubiese dial tau plausibles, ni regocijos tan adelantados; Decir que estos excesos se debieron al País, no puede ser, porque este es muy pobre; con que claramente, se conoze, que fueron devidos a los leales esmeros del referido sr. Ooberur: Así lo confiesan todos con muy declarado agradecimiento. Mil siglos viva el tierleral famoso al quien deue su gloria Puerto-Rho Siempre se )lebe el timbre de glorioso que yo con todos su primor publico Qnaucdo eu este lugar tau azaroso cuyas calaaaidades oy explico ha savido lucir ron tanta gloria que queda para spre. su memoria. Este caballero aún antes ►le alar principio ú las tiestas, comenzó á disponer los ánimos, para que se hiciese vna cosa particular, y así subcediaí,~pues suspendiendo todos los pasados sentimientos comenzaron á animarse para la celebrarion ; 1'rebenir caballos, hacer vestidos, y otras disposiciones conducentes al regocijo. Quatro riquísimos vestidos previno otro sr. Gobernador para quitarse el luto de su rey, y nro, en celebazion de el que nora tenemos exaltado en el trono: Y estaban todos tan apoderados del regocijo, que ninguno se acordaba de la tristeza. Suspende el llanto (Puerto Rico) presto pues tiene la fineza por aora para dexar el llanto buen pretexto al ver que con las luzes de su Aurora sale á lucir el sol Fernando Sexto este es tu alio, tu rimes, tu dia, y hora gnando con este gusto tan deseado te mirus Puerto Rico coronado. Se fueron alcutundo los enfermos y sanando los conbalecientes, con tanto desatino por las Fiestas, que no se acordaban de llorar sus propios muertos, por celebrar vn. rey, que con tantos deseos esperaban; Y como si en su mano estubiera, parece que solo el gusto les couduxo la sanidad. Salgan del Hospital los apestados los enfermos se alimenten este día Ya los tristes se miran consolados quando publica Espacia su alegría ivan de gala ya lutos pasados que de Philipo dexa la idalguta Otro sol en Madrid que ú igual que os parte los rayos vivos de su luz reparte.


1.64

FELIPE V Y FERNANDO VI: HOMENAJE$.

Muchas diligeazs. practicó dho. señor Gobernr. en secreto, pero á lo público como leal christiano, mandó se diesen grazias á Dios nro. sr. Sacramentado, por la exaltation á la Corona de nro. Rey y sr. Don Fernando Sexto y de la Serenissima sra. Doña Maria Bárbara de Berganza, su esposa. Y como todos los vienes nos vienen de Dios, suplicó á la dibina Magestad por el adelantamiento de este reinado Cathólico, seguridad y paz (le sus vasallos. Para esto dispuso se hiciesen fiestas (segun el posible de la tierra) como es costumbre en todas las christianas coronaziones: Señaló el dia primero de Mayo para la primera solemnidad, y que (costeando esta la Ciudad) siguiesen las fiestas en esta forma; la segunda el Caudo. Eclesástico; la tercera los mercaderes; la quarta los pardos; la quinta don Phelix Bernardo Gomez, y don Manuel de Areyzaga, ofiziales del Real ingrefo; la sexta su sría.; la séptima la Comunidad de Santo Domingo; la octaba la Comunidad de San Francisco; y la nobena las relixiosas Carmelitas; Mandó tambien que en este propio día primero de Mayo se celebrase la Jura, en que reconociessemos á dcho. sr. don Fernando Sexto, por nuestro rey, y dueño natural. El dia 30 de Abril publicó vn edicto á son de caxas, y clarines, mandando suspender los lutos, y que todos los vezinos desde aquella noche por el tiempo que durasen las fiestas, yluminasen toda la ciudad y que al día siguiente (en que se celebraba la Real Jura) adornasen las calles y ventanas con las mejores telas que tubiesen para mayor celebration, y aplauso. Mandó tambien, que asi en dho. dia, como en los otros consecutibos asistiesen á la misa mayor, que se cantaría en la Santa iglesia Cathedral (en accion de gracias como se ha dicho.) Mandó tambien que en el mismo siguiente dia primero de Mayo, concurriesen todos á los acostumbrados reconocimientos, que se hizieron en la Plaza mayor; en la Plazuela de Santiago y en la Plazuela de las Monjas Carmelitanas. Entrada la noche de este día 30 de Abril, fué creciendo extrahordinariamente el regozixo, porque se dispuso toda la Artillería de la 1'laza y Castillos, hasta contarse 315 caiionazos; La muralla estaba coronada de Artillería, que con sus violentas vozes manifestaba el comun regocijo; á este alegraban las embarcaziones, que estaban en el Puerto, que con su alboroto alegre decían las aclamaciones de el público vezindario, que resonando caxas y clarines declaraba á voces su contento. inquieto el Bronze viva, viva dice, la pólbora tambien ablar procura diciendo que Fernando se eternize aún más que fiesta pareció locura el clarín con su voz se hace felice y el Parche manifiesta su ventura haciendo la funcion más peregrina humo, y vozes de toda la Marina.


FELIPE V Y FERNANDO VI.-ROMENAJES.

165

Estaba la Ciudad transformada en Cielo, pues todos demostraron su alegría con muchas luminarias que pusieron en ventanas, balcones, calles; la Real Fortaleza (abitazion de dicho señor Gobernador) estaba adornada con 40 achas, y mas de 200 velas; tan simétricamente puestas en balcones, corredores, asoteas, que todos querían ver su hermosura, obligados de su extrahordinario, y abundante adorno, y en la misma conformidad se adornó todos los días que duraron las fiestas, haciendo lo mismo el vecindario, Cathedral, y Conbentos, que verdaderamente estaba la Ciudad que pudiera téner embidia la tierra más opulenta del mundo. Di Puerto Rico que te ha sucedido de quauto acá te miras ilustrado porqué razon te hallas tan lucido porqué causa te has iluminado. Más que mucho que te halles encendido gnando se halla Fernando coronado goces en orabueua tu grandeza que se digna de alabanza tu fortaleza. Hubo vn concierto que dibertía mucho, pues mientras que cargaba la Artillería, y la fusileria, repicaban la Cathelral, y Combentos; lo que se ejecutó por tres vezes, con tanto regociao que el hombre más sério, no podía disimularle, ni contraerse; pues el alboroto infundía en los ánimos un extrahordinario desasosiego. Las campanas alegres vien sonantes se mostraron amantes dando grazias al Todo Poderoso que en Fernando se mira prodigioso y si ayer suspiraban esta noche repicaban diciendo su asonante vocería de todo Puerto Rico la alegría clamando su concierto inadbertido todo lo que en los versos se ha leído ablaron a su modo nada callaron lo digeron todo. PRIMERO DIA Este costeó la Ciudad en lo que toca á la funcion eclesiástica: á las ocho horas de la mañana fueron á la Real Fortaleza don Clemente Dábila y don Bernardino de Allende, Alcaldes p1kblicos y ordinarios, acompañados con las más Personas de el Ilustre Caudo. A estos siguieron personas de toda distincion como fueron los- oficiales del Batallon y refuerzo de esta Plaza; singularisose


166

FELIPE V Y FERN.1\p0 VI.-HOMENAJES. vna

nro. General en vn bestido que para ese día mandó hacer de riquísima y apreciable tela de oro, guarnecido todo con aquello que llamamos los Indianos punta de España: Toda esta ilustre contitiba, acompañaba por Itna parte el Estandarte Real, y por la otra los dos hermosísimos retratos de S. M. v de la serenísima señora doña María Bárbara de Vergauza ; que se fixaron en las Casas públicas de Cudo. cuyas paredes se miraron adornadas con vna inestimable colgadura, y dho. sr. (gobernador puso una guardia de Infantería nmudaudo se mautubieran centinelas á los dos lados► de los Retratos, y Estandartes: otra de á caballo mandó poner á la Puerta con Espada en mano; debo decir este berso: Uistte á España su lastre declarado guando de tantas luces te vestiste tí uti me diste gusto no Pensado y lucimiento á la ('ind. le diste todo señor lo tienes aniutado la tierra toda á tu Primor asiste pero yo con más veras he Pensado si en el cielo esa tela se ha comprado. Lucían eu la cnueza de dho. señor Gobernador cinco diamantes, que con sus luces admiraban á todos, y yo las quiero retratar en este. verso.

le

Cinco diamantes al sombrero diste quando con cinco luces te gloriaste Las estrellas al cielo le puliste y del cielo las luces mendigaste Mas con hiato primor lo comprendiste fletaste que á la Cindad el gusto De mirar relucir en tu Persontt lo que pudo serbirte de corona.

es-

y

Pará este día, y los conseentibos, dispuso el Gobernador vna ilustre silla de doble persiana, con el sazonado color Carmesí; Esta estaba asegurada con vuos vivos, y firmes clabos de plata, y en su respaldo lucían veas peras macizas de la misma materia; I)icha silla se miraba guarnecida con apreciables galones, taba el coxín de la misma manera, aquien acompai aba la alfombra y á todo signen mis letras. Quien en la ilustre silla relucía nai afecto es cierto que lo declaraba clirl que se sentaba v, señoría y yo por cierto ya me i»)aginaba quando al torpe discurso le pedía avivara las luces que ignoraba y pensando que yo solo lucía en la silla, ya yo me declaraba.


FELIPE V Y FERNANDO VI.-HOMENAJES.

167

Con todo el ilustre acompañamiento entró su señoría á la Carzel pública, Real, y mandó (en nombre de don Fernando sexto), se pusiesen en libertad todas las personas que auían presas, menos aquellos procesados por delitos grabes en perjuicio de S. M. 6 tercero, y esto mismo practicó con algunas que se hallaban en fiado. Acompañado de las personas referidas, pasó á la Cathedral, en donde ya lesperaban el CLndo. Eclesiástico, y la santa Connmidad de santo Domingo, y san Francisco, fué recibido con el alegre estrépito de fuegos de manos, y morteretes que duraron hasta que se manifestó la omnipotencia con su Custodia, cuyo cuerpo sacramentado, aunque nunca se puede adornar como S. M. mereze, lo hizo nuestra voluntad según lo posible. Tenía el altar mayor muchas luces puestas en una admirable simetría comenzose la misa á las 9 horas de la mañana, cantándose con grande solemnidad y pausa, se finalizó á las 11 horas del dia en que cantaron el cántico Te Deun►. Entraron en su sagrario á la omnipotente Magestad dándole gracias que lograba España su Corona; Leyóse ese día en los oxos, y labios de los vezinos. En Bronce, y acero escriba nro. afecto sin segundo que en vno, y en otro mundo el sexto Fernando viva. Finalizóse esta funzion con el mayor y más apreciable alborozo (le clarines, tambores y ri►ído de Pólbora ; se retiró su señoría á su Fortaleza, acompañado de los dos Laudos., Comunidades; gentes de toda distinzion, y muchísimas personas de la plebe, que dieron á su señoría el beneplácito, por el buen suceso; á los que como tan cortesanos, correspondió en non►bre de S. M. dando las grazias por el gran interés que lograba en esta festiba solemnidad, siguiendo á este un abundantísimo refresco de dulces y Licores con que cortexó á dho. acompañamiento, suplicando á todos se quedasen á acompañarle al medio día, en que hizo un magnífico combite para Puerto Rico, tan extrahordinario en los manjares, vinos y licores; que todos manifestaron un agradable complacencia, siendo su señoría el mas interesado en las celebraziones de su Prínzipe. Muy corrido desastre al rey Asuero I)abid y Salomon, quedan turbados al ber que en Puerto Rico con esmero tienes estos combites celebrados. Celebraste á Fernando de que infiero á todos los vecinos regustados quando .con tantas glorias celebrabas al Mona rcha que alegre venerabas.


168

FELIPE V Y FERNANDO VL-HOMENAJES.

Ji?RA

su

Juran las Tudias á su rey am ado rey miran Incido Vna vez que a Raras disl►osicioues han tratado A toda la Ciudad han conuu►bido.

por

Permitidas dos horas al descanso, dadas las quatro de la tarde, pasó todo el Caudo. Secular á la Heal Fortaleza, iban todos montados á caballo, con vnos jaezes tan vistosos guanto se puede discurrir (le 5115 leales demostrac•ioncs; á estas acompañaron los principales ofiziales del Vattallon, y refuerzo; Compañía Miliciat►a de á caballo, y 1►ersonas de toda distincion, y calidad; A la salida de su señoría se perfiló el acompañamiento en esta forma, el Cabildo al frente, los ofiziales, y demás persanas de distiuzion á la derecha, y la compañía Miliciana de á caballo á la izquierda: salió el sr. Gobernr. y en esta disposicion, pasaron á las Casas Capitulares, en donde estaba el Real Estandarte, se apeó el regidor de Cano, su bió á la sala, y desde el Balcon donde estaba el Real Estandarte, se lo dió al Alce. don Clemente Dábila, ( por no haner Alférez Real) quien lo recibió de acaballo, y acompañado de su señoría, regidores, y escribanos, se encaminó al tablado que estaba prevenido al frente, ricamente aderezado con alfombras lucidísimas. Hiba nro. Gobernador en un bruto blanco, que solamente el anca se conocía, porque el aderezo no le daba lugar al conocimiento; Era magnifico, con vn realzado borde de plata sobre terciopelo carmesí, estribos, brida, y demás acciones de plata matiza; y el Escudo de sus armas en la frente; Adornaban el cuello y cola de dicho bruto, riquísimas cintas de oro y plata, y de todos colores, y haciendo un paréntesis á la obra dirémos lo que sigue: A las fiestas que América publica en que el afecto que me debe explica quando luce Fernando coronado se mira Puerto Rico transformado, porque tanta grandeza es imposible galga de pobrezas el General prudente más que todo ardiente mas que todo amante su alegría publica en su sen►bla11te este ilustre apercibe vn bruto blanco que su gloria avive y sentada corona la ilustre comitiba 5u persona y parece que el Bruto lo infundia el regocijo que en su 1►c'c ho ardía pues con ser tan ►lomrstico y sugeto


FELIPE V Y FERNANDO VI: HOMENAJES.

169

aquella tarde se miraba inquieto diciendo con la espuma que brotaba que al rey Fernando un bruto celebraba estaba con tal arte guarnecido que en la Europa tio fuera más lucido avivando con oro y terciopelo esta Ciud., que se transfomú en cielo. Llevaba su señoría vu primoroso baston de concha, que con los embutidos de oro, y plata, formaba diferentes especies de animales Terrestres y volátiles. Acompañábanle á los estribos del caballo quatro negros coil collares ele plata, y libreas guarnezidas con lucidos galones de lo mismo; filian con su señoría dos volantes con toneletes fabricados de idea, y las gorras tenían adornado el frente con el escudo matizo de sus armas; Delante del acompañamiento lmiba otro negro con la n►isnla Librea, manifestando el regocixo de la republica, con el alegre sonido de un clarín, otro hiba á caballo con los sacos de monedas, que para este fin se fabricaron de oro y plata, que en la nua parte tenían el retrato ele S. M. y por las eirennstancias su nombre,y en la otra un cordero con un Estandarte, recostado sobre nua peña, que son las armas de ra Ciudad, (l liban en los referidos sacos muchos pesos, dobles de moneda del ('liño mexicano; Todo esto previno en insta forma; Se desmontaron de los caballos, y subiendo al primer Teatro, en que se hizo el recunocituiento diciendo primero el rexidor de Caco tres vezes oid, e,ºifehad, atended; T concluido este el dho. Alcalde euarboló tres vezes el Estandarte, diciendo Bapai1a, Exlxuia por el Red don Fernando .Yerto: it cuyo tiempo el (lobernador prorrumpió viva uuestro rey don Fernando Sexto; El pueblo que estaba ya deseando mostrar regozijo, prosiguió, inanifestííndolo con las más vivas demostraciones de alegría. El expdo. sr. Gobernador con su vien conocida liberalidad, tiró infinidad de monedas ele las que se han dho. y sosegada la alegría, y alborozo (lel público, mqutaron á caballo paseando el Real Estandarte por las calles ele la Ciud. Hicieron el segundo reconocimiento en el frente ele la Puerta de Santiago; T- el tercero en la Plaza de relixiosas carmelitanas. En estas portes y por toils la Ciud, hiba regando el referido señor Gobernador muchas monedas y pesos fuertes; siendo tantas las aclamaciones de hombres, niños y mugeres, que uo es posible las pondere la pluma.

('Mula

It He nquf ui documento de 1733 que nos habla del Escudo de Armas de la Ciudad. Taatbifn el Informe de Torres Varga de 1847 hablp.de tal. escudo. Hama ahora no ha sido posible conseguir la Real C4dula de tal ernieedlendi► Eseüdo oonco5ión a 1a Capital y sólo conpCemus la Real .le Armas a la isla de Rnu Juan y Cuyo im{su•tante documento hemos pabik•ado ya en el Boletín 1/ixi/rieu.—C. y T.


170

FLIPE V Y FERNANDO VI: FiOMENAJIM.

Tus glorias Ciud. hermosa nadie las podrá decir porque puedes competir con la Ciud. u►ás vistosa reparo de tí una cosa y no la puedo callar que pudieras animar la n►ás humilde tibieza ha lucido tu gradeza cn número singular.

ira

En este ilustre paseo, reparú su señoría que entre la multitud de hon►bres, y mujeres que les seguían bibs una negra cerca de su caballo, y temiendo que este la atropellase, por hir muy inquieto, le adhirtió se retirase, y ella le respondió estas palabras: Desde la Pla:a rengo siguiendo át su merced, por ver si puedo coger una moneda de ntro. señor para eolgarmnela al pecho, y solo he ROCado la ccniisu hecha l,crla:os eon esta tropelía, Jeme la moneda y me 4 e„conu'ndarlo á Dios; Este amor, y sinceridad mobió á su señoría ú darle porción de ellas, y algunos pesos para que costease otra camisa. En el fr-ente de relixiosas en que se hizo el tercer reconocimiento, estaba una niña de tres á cuatro años, con otros muchos hombres, v n►ngeres : y viendo tirar las referidas monedas dixo: .'1eñor Cove. yo no l,e coa;ido ninguna., y tambien he dicho viva el Rey: gustó tanto esta gracia á su señoría que acercándose :r la niña le diú n,uehas, repitiendo ella "viva el Rey" y viva el señor Gobernador que dá monedas. Concluída esta funzion ya qua,:i de noche volvieron el Real estandarte á las Casas ('apilulares. de adonde pasaron á la del dicho Alcalde hordinario, quien les previno vn abundante refresco de dulces, y licores, eu demostrazion de su lealtad, que concluido acompañaron todos á su cría. hasta dexajarle en su fortaleza. Llegada la noche de este día, se juntaron las señoras de la Ciud y los militares en la Casa del referido Alcalde; en donde este concurso (le primera nobleza celebró vn festín, que comenzándose á las 9 horas de la noche, duró hasta las 3 de la mañana; continuando siempre el cortejo de vevidas, v dulces con grande abundancia, liberalidad y complacencia. Para la misma noche don Lorenzo de Angulo (contador que ha sido interino en estas Reales Cazas) dispuso secretamente vna máscara, con algunos ofiziales y personas de distincion, para que le acompañasen á llehar por las calles un Globo que tenía de altura seis varas, y dos de ancho, que intitularon la Thorre de Babel, iba guarnecida de lienzo, con algunas pinturas, y muchas luzes en la interior, con tanta disposicion, que la hacía muy vistosa: á las once de la noche llegaron al referido festín. y dexando en la calle la referida Thorre, el diho don Lorenzo, que se intitulaba sr. de ella, pidió licencia para publicar vn Bando, y decir de repente un medio entre mes, hicieron vne, y otro burlesco conque se divirtie ron las señoras y c(mclufdo bolbieron á tomar la Thorre, que conducían ocho negros, liehándola por todas las calles de la Ciud,


FL~LIPl1 v Y FDRNANDO vI: HOrIi4NAJEll.

171

publicando el dho. Bando, y diciendo de repente cuanto se les ocurría, alegraron tanto al pueblo, que se mantubo en bela hasta las gtutro de la mañana. Quando la noche entraba y yo nie imaginaba que se diera al descanso el vecindario advertí lo contrario pues entregados todos al regocijo veló la noche en que sus glorias dixo avivándose con jocosos versos

á sentidos dibersos que por todas las calles deelarabar► lo que en sus corazones celebraban. Este fué el primero plausible día de ntro. regocixo, y pareciéndole al dho, sr. Gobernador que el adorno del Altar, y de la Iglesia con lo demás que se hizo aquella mañana no se podía exee(ler por la suu►ptuosida(l conque se egecutó, previno á todos hiciesen las funsioues sin exceso, ni dismiuuziou, y así lo egecutaron. Sh:GVNi)O 1)IA. Este celebró el Canildo Eclesiástico comenzando por la mailanaa con la Misa, en la misma conformidad que se cantó la auteecxlente, sin exzeder lit minorar en cosa alguna : Este tija se i►►aso el Gobernador vn bestido de realce de oro. Concluida la funzión dió dho. Canildo vn abnndautísimo refresco en la Sacristía al referido sr. (lobr. v á la séria comunidad del ('mudo, secular, ofiziales, y personas de toda distinzion, con la misma abundancia que la antecedente: hizo su señoría vn magnifico co►nbite en su casa, de que quedaron todos sumamente agradecidos. Esta noche los familiares de Ahito talar representaron la comedia intitulada el Conde de Lucanoz, con grande aceptacion de todo el concurso, y en el intermedio (le las jornadas se diero•i abundantes refrescos de dulces, y vevidas, con vn particular exmero, y una declarada vizarría. Quando el Sexto Fernando se exalta le aplaude la iglesia con filial amor dando grazias á la omnipotencia porque logra España tal exaltaxn. todos á una voz

con cortas, y débiles fuerzas ponen á sus plantas su leal corazon. A lo público sacaq la ilustre farsa que titula Conde Lncanoz con estraañoa prinaorep avivan


172

FELIPE V Y FERNANDO VI.-HOMENAJES.

eaxas y clarines que tuneben su coz y esto sucedió que la pólvora activa decía viva de ha España el imbibto Leon. 11 concurso. c•ou voces festibas c:atas alegrías tanto clamoreó gane quedando animada la tierra de retro. Fernando declara el blason el Gobernador con semblante gozoso y alegre dite las finezas de su corazon. TF,RCI:RO Y CVARTO I)IA. Este celebraron los mercaderes, y blancos de la Ciudad, em• pezando por la uaañauaa la funzion de Iglesia con las mismas drcnnstanc•iaas que los anat edentes, obsequiando tambien á todos en la Sacristía. Se puso sn señoría un especial vestido de terciopelo carmesí, guarnecido de punta de oro Española, y tubo combite general, con tanta magnificencia como los aantceedeutes; Este día fué tanta la agua que se deslizó de las nubes, que obligó á suspender la funzion para el día siguiente, que fr►é quatro del referido mes. Y como quiera que estaba hecha la de la Iglesia por la mañana, el dho. sr. gobernador. 1►ara que la hubiese tambien aquel dia, mandó hacerla de gnenta que con esta se contaron nuebe: incluida se retiró Ii su ('asa eon lodo el acompañamiento al que tambien este día :r un u►aguífieo combite con la misma abundancia cortexó con vn abnudanate refresco de dulces y vevidas, alegrándose como los antecedentes. A las tres horas de la tarde prosiguieron su funcion los mer• caderes, y blancos, saliendo de mascaras la mayor parte con los comediantes, que hania n de representar á la noche, vestidos todos como debieran salir al Tablado. Llevaron en medio coa figurada serpiente, conducida por ne gros sin ser vistos, pintada por fuera con su vivo y natural color, guarnecida el interior con variedad de fuego, que disparando cohetes y ruedas, pasearon toda la ('luid. con las más especiales aclamaciones del pueblo, que con tanto gusto le miraba. Vivan los mcrc•aderes vivan sus gracias guando Fernando Sexto luce en España. Vivan eternidades guando así aclaman las indecibles glorias de au Mona reha.


FELIPE

n

Y FERNAMS) C1: UOME\AJE$.

178

Vivos, y alegres fuegos la sierpe exhala en que vivos efectos así declara. Don Juan Jph. Colonia dedica la fama para memoria eterna su luz gallarda. Todo el pueblo la quiere todos la alaban porque han visto increibles tales azañas.

a

y

A las nuebe horas de la coche se eon►euzó la couredia intitulada: Los Españoles en Chile, que representaron los de esta clase sobre un teatro tau vistoso de tinturas, espexos y luces y tau simetricamente adornado que se equibocaba con los Coliseos de Italia. Durante dha. comedia en los intermedios de las jornadas, die" ron en siguifícacion de su aplauso abundautisimos refrescos, y dos Castillos que tenían concluida, se dió fuego á la serpiente á los costados de dicho Teatro, con mucha abundancia de fuegos de manos, finalizóse esta fuuciou cerco de las dos de la mañana. Acabado todo se retiró su señoría á su fortaleza á la que inmediatamente pasaron los comediantes con achas encendidas acompañado de la música, y demás personas que hicieron la funcion ; Llebaban consigo un victor que (lijo así: "Victor el señor Gobernador y Capitan General dou Juan -Joseph Colomo, por el fidelísimo celo que ha demostrado en la celebracion de la Real Jura de nuestro Rey y señor dou Fernando sexto que 1►ios guarde", dispararon muchos fuegos de manos por las calles, y con más abundancia dentro del patio de la fortaleza, en la que lo fijaron córtexándolos su señoría con especial cou►plarencia, y un abundante refresco de dulces y vevidas. Con el mismo disparo se retiraron á la casa de uno de los nombrados comisario cerca de las quatro de la mañana, en la que cenaron los comediantes y algunas personas particulares con el mismo gozo y alegría. QVIN'TO DIA.

en

la

mañana la Este celebraron los pardos, empezando por la safunzion de Iglesia como los otros días dando tambieu cldstla de la Catedral vn abundante refresco. Entrada la noche comenzaron á disparar abundancia de fuegos de manos, y á las nuebe de ella se "comenzó la comedia (representada por ellos mismos) intitulada El villano del Danubio y el buen Jue: no tiene Patria, que la ejecutaron con grande acierto, y aplauso de los circunstantes sobre vn Teatro que á este fin hicieron mui curioso, adornado de pinturas, espejos, y luces, y el


174

FELIPE V Y FERNANDO VI.—HOMENAJÉ9.

intermedio de cada jornada daban dulces y vevidas con abundancia, disparando al fin de dha. Comedia muchos fuegos de manos, que vno y otro, se acabó cerca de las (los de la mañana, en que se retiró á su casa dho. sr. govr. Pasaron á ella todos los pardos, y comediantes vestidos eu la misura forma que estaban eu el Tablado, acompañando á estos las pardas doncellas que rkauieute vestidas con achas en la manos Llehabau vn Vict.or, que en lo alto de él se miraba la efigie de . M. y debaxo á la dra. las Armas de esta dha. Ciud. y á la izquierda el retrato de dicho sr. t;obernr. y eu el centro del Victor estas letras, qne por curiosas Sc rctierrn. l;n bronce el Mando escriba viva El que es dudo de la Ley el rey V en españa está reivaudo Fernando V por su nombre le hau puesto el sexto Y concluyendo con esto los pardos de esta ciudad dicen con toda lealtad viva el rey ferudo. sexto.

a

Fueron recibidos del dho. sr. Gobernador con grande gusto. y coml►laceneia, eortex=íudolos con dulces y licores. Concluido el refresco conlenzo la música, que á este li17 !rayan prebeni i... y las pardas cantar, y bailar, cada vna con un cauro de lbores r► la mano, que concluido el baile lo ponían en las uranos del dho. '. tlovr. para la formazion de vna Guirnalda, que segun los versos se componían, y su sria. á cada vna daba vna ñloneda de pta. de las que se ha dho. Concluido dho. Baile, pidieron las doncellas lizenda para poner el Victor en vna de las salas de dha. Fortaleza, y co'icedida dha. gracia comenzaron á disparar muchos fuegos con tinto regocijo, quc hasta dentro del salon lo egecutaron: Y dexan(lo fixo dho. Victo'- se retiraron á las quatro de la mañana, conliuuaudo los fuegos hasta la casa de su Capn. el que les tenia en ella prevenida vna a!iundante cena. Ponderar las aclamazions. de ellos, como de todo el pueblo que le segi t, diciendo repetidas veces viva el rey no será ;reíble, solo los misiuos corazones podrán decirlo. Los pardos enamorados oy á su rey solemnizan con muchas aclamaciones y con repetidos vivas todos decían que Fernando y su esposa

gocen sus dias.


FlaLIPffi V Y FERNANDO VI.-HOMENAJES.

175

En acordes consonancias declaraban sus carizias fabricándoles de flores una Guirnalda lucida su señoría dice con el contento su bizarría, Acompañados del fuego Victor en la casa fixaron v toda la Fortaleza con sus luces se ilumina todos publican que los reyes de España felices vivan. SEYTo Dla Este celebraron don Phelix Bernardo Gómez, y don Manuel Ignacio de Areyzaga Thesorero y Contador de la Real Razienda empezando por la mañana la funcion de Iglesia, con las mismas circunstanzas, que las antecedentes, dando tambien su abundante, v lucido refresco en la Sacristía como los demás. Esta tarde se lidiaron en la Plaza doze toros, que la dibirtieron con mucho gusto, del numeroso concurso que asistió: haviendo hecho matar quatro de ellos, que repartieron entre los pobres. A las nuebe de la noche, se empezó vn zarao que tenían dispuesto con las señoras principales de la Ciudad, ofiziales, y personas de toda distincion, que duró hasta las tres de la mañana, y durante dicha funcion repartieron dulces y licores con grande abundancia y celebracion de todos. Los ofiziales de el Rel ingreso dicen que viva Fernando Sexto. Quieren que goze en paz sus reynos sin enemigos ni desconsuelos Dizen que logre General vello viva felice en en Gobierno Se lidian Toros con grande esmero que en los anales lucen de el tiempo.


176

FELIPE V Y FER~A\I1O VI: HOJIENAJEB.

t~EPT1M0 IJ1:1 Este plausible, y entre todos celebrado día costeó el dho. sr. c~ovr. qn. para esta festibklad mandó hacer vn bestido de Tisu deoro, Inui brillante sobre campo roxo, en demostracion de su fidelidad comenzó por la mañana con la fundo» (le iglesia, aconipañándole hasta las puertas de ella todos los ofiziales (le! VataIlon, y refuerzo, coil algunos capitulares y personas de distiueiou, vestidos de ms►scara, cada vilo con el traje más extraordinario que imaginaba ; Lidiaban todos, y cada vilo de ellos vu mote al pecho, y otros ú la espalda, significaba en verso la rediculez de sV vestidura. Quisieron ayudarle tanto a celel►rar este (ha, que solo le acompañaron en la Iglesia de (rala vn Alcalde de los Hordinarios, el referido Thesorero, vii Ayudante y otros muy pocos, y volviendo al referido vestido (le (Ilmo. uro. t;enerul debo decir lo siguiente. Al sol las luces quitó para vestirse oy vu hombre que en los mármoles su nombre con sus glorias esculpió de estas luces se vistió para darnos á entender que el mundo ha de couecer no poder el sol lucir si España se ha de vestir las luces de su poder. Durante la funciou de la Misa la dha, máscara con la dulce armonía de música que á este fin llebaban handubo toda la Cipdad y fué tanto el regocija y alborozo que causó en ella, que hasta ú los enfermos hicieron salir :i las puertas, y ventanas, siguiendole mugeres, y niños, con grandes voces, y alegría hasta las puertas de la dha. iglesia Cathedral; de don de concluida la funcion acompañaron á su sría, hasta su casa en la que hubo vn expléndido refresco, y célebre comida para todos con excesiba abundancia, sirviéndose á la mena vinos, y licores de todo género como dirémos avaxo. Muchos de los versos, ó motes que llebaban, se perdieron por ocasion del regocixo; Pero los que se pudieron recoger se insertan en esta obra con el fin de que se conozca su grande amor y co. nocida lealtad, pues se metieron á medir versos no siendo esta su profesion : Dice mo. Ya mi nombre es manifiesto no más manifestaré lar lo cual solo diré que viva Ferndo Sexto.


PSLIPZ V 2 PUNANbO VI.HOMENAJES.

1f

Y atiendan señores que esto digo con lealtad, y amor viva pues muy fresca flor que así mi afecto desea y que años felices vea el señor Governador. Otra que representaba aquella antigua dibersion de el mundo decia esta'conceptuacion en redondilla. Es papel inexcusable don Quixote en vn festexo porque aun que es papel tan viejo ha sido spre. tratable. A este siguió otro que representaba aquella pobre Aldeana Q quien quisieron llamar de por fuerza la Dulcinea del Toboso este decía así. diga vn Victor todo el mundo Crin aplauso de Fernando diga que viva reinando Cictorioso y sin segundo bucero es, y yo me fundo Aon grande afecto y amor ►4 con increible ardor fiada poniendo de casa LT11 que saquen oy á Plaza Y nuestro 1ry y señor. Este mismo daua sus victores en la presente fiesta en la for. ma y manera siguiente. Victorea mi afecto oy le dú á esta celebracion y rendido el corazon aunque Iulcinea soy se lo sacrifico, y doy y con sublimado amor á nro. rey y señor deseo viva dichoso y tambien su valeroso General Governador. Otro significando la borrosa figura de vn Gigante, hizo tam• bien su verso no menos celebrado que los otros dize así. Ninguno me atage el paso que soy Gigante orroroso y boa advierto sin embozo algún futuro, 6 fracaso, b 12


178

FEI.II'E V Y FEIIK.1\UO

VI.—iltl9íENAJES.

lsrl'que es tan fuerte mi brazo tine ardiéndose en Ilaiva activa liará que en bronces se escriba de Puerto Rico el :uuor diciendo que su señor doll Fernando el Sexto viba. Otro fingiendo el ridículo personage de cozinero decía su décima en la forma que se sigue: ('oziuero soy venido de la mas lata region saviendo aquesta ocasiou mis sazones me ball traido y con ellas traigo Vu ido vn victor de potestad para nuestra Majestad que es de España el astro sexto pregonando mi supuesto que viva en prosperidad. Los que en Europa llaman Dinblitns en esta Ysla tienen el nombre de Bryiynntcx, y uno con este trage ridículo tambieu supo decir su papel:

Otro no menos apasionado que Moutafies, también manifestar escripta su dézinla, y es como sigue: Mi idalguía montañesa oy cu aquesta palestra su afecto mayor denniestva efectos de sn uoblcza y adra diga con presteza :í todo el Mundo llamando gloriosalueute cantando V ietimitas que el corazou roll llispúuica aficiúu que viva el rey D. Fernando.

quilo

a

Regigante soy famoso que dirijo mis destinos solo en abrir los caminos avu Monareha poderoso nunca he sido mas dichoso que cu la presente ocasiou diciendo de corazou todo el orbe aniu►ando viva ntro. Rev Fernando de todo el Mundo blason.


FELIPE v Y FERNANDO VI.-IIOVE\A.tER.

179

1'ero que muchos manifestasen tanta lealtad, quando tanto ellos como su (iovr. se hallaban regorixados con esta exallaziou gloriosa, diciéndose unos ít otro. lo que se puede leer en los siguientes versos: iga ya blasonando Puerto Rico O bien de amante, ó bien de interesado es otro el alborozo que publico ;ernaudo es solo que ute le ha causado ste eu España poderoso explico ~7cy natural de glorias coronado uuterando en los libros de la vida quien la voluntad se halla rendida li se olbiden tampoco de su Esposa doña María Bárbara \-t t;ganza por utexor decir la utas herm osa señora que vengara una esperanza ;esta es de paz la oliba primorosa yabe que hermoso de imita conli:utza yodos con una voz los alabemos py que dueños de España los It'nenu)s. Viendo el dho. sr. Govr. los excesos de autor y celo con que celebraban este día los de la referida mascarada, que utas parecía locura que cortexo, mandó poner las mesas en un corredor, que hace frente á la calle principal, culi arte y simetría, para que mirasen á ella todos los combidados, poniendo á la vista dos cañones pequeños, que se disparaban cada► vez que se brit►dalni por la salud de dho. uro, rey ó de uta. sra. la reyua, tit;ut(lo cada nno cl baso een qre vevía, y á cada brindis, el que le hacía, decía un berso repent ino, eu elogio lelas dos reales Magesta(les, y el (iOVI. eu►peró con el disparo (le dos cationazos, esta décima, que hubo quien la copiara, y es como sigue: Vnestro General logrando Rn rey este cor'texo

con este corto festexo hos celebra combidando todos iría► maudueawlo con gusto y con alegría de utítscara en este día pues en tal celebrazion fuerza es que mi corazon Celebre tanta hidalguía. Concluída la comida el dho. sr. Govr. dió ú todos las grazias por su lealtad, haciendo el último brindis con este berro: Vuestro General mas fino la fineza hos agradeze que en bosotros resplandeze


180

FELIPE V Y FERNANDO VI.-HOM1NL $t

ny

este aplauso peregrino; á medida me vino este dichoso pretexto pues tomando éste su puesto para perpétua memoria digo que viva la gloria del rev D. Fernando sexto. Ha este victor tiraron todos unas delicadas copas de christal, que tenían en las n►anos con vino de Peralta, y se lebantaron todos de la mesa. Ponderar el concurso que hubo mirando esta funcion, es imposible, por que la plazuela de dicha fortaleza, las ventanas y calles estaban llenas de hombres, mugeres y netos; en lo que tocaba á los vitores y alborozos, lo discurrirá el lector; viendo el General aplauso que ha avido en los dias antecedentes, como semaniñesta en este berso: Sean en ►►ros. reinos almas Palmas. Abunden oros. doseles Laureles. Vea ciendo en aras. glorias Victorias. Resplandezca en las historias esta reciproca union dándole á ara. nacion Palmus, Laureles, Victorias.

ate

su

A las quatro de la tarde salió su sria, de su Fortaleza, acompañado de dha. mtiseara. música, tambores y clarines, y deviendo ir (según lo dispuesto) á las casas Capitulares á bee lidiar unos toros, en ferocidad publicaban nro. regocijo; suplicó la dha. máscara paseasen primero la Ciad., que asi se lo había pedido la mayor parte del vezindario, á lo qual (condescendiendo el sr. (iovr.) lo egecutaron con la mayor dibersion de hombres y mugeres, siendo tan natural la alegría, que sacaba las lágrimas :i los oxos, (pues no spre. son las lágrimas hixas del sentimiento, que tambien se save llorar con alegría) camtaban, lloraban, reyan, gritaban, y sobre todo era la continua boz de nobles y 1►lelreyos, grandes y chicos, decir repeti(las vezes: jira el rey I). Fernando, viva are. gloria, vive nro. r. Siguióse á esto aquella celebrada manteadura, imitando á la que recivió aquel celebrado en las historias Goberna. de la YMula, D. Sancho Panza; assi la referida máscara ilebaba para la dibersion una manta fuerte, por todas las calles de la Ciud., iban poniendo en ella ú todas aquellas personas de distincioa qua esk contraban, y lebautándola tres vezes en alto decían viva el rey. Sucedió que quando no encontraban á quien estropear en dha.


ffDLIPD V Y FERNANDO VI.-IiODiENAJEs.

181

manta, lo hacían unos con otros, solo exceptuando la persona de su aria., por su conocido y público respecto, que á la verdad si con su cariño enamora, con su severidad conturba. En este país nunca se ha visto semejante holganza, por lo cual creció mas el aplauso, mas los gritos, n►as la bulla y mas el declarado regocijo) porque por su natural los abitadores de dha. Ysla son inclinados á nobedades) subieron á las Capitulares Casas (en que como se ha dho, se fixaron los reales retratos y estandartes.) Comenzaron a lidiar unos ferocísimos brutos, haciendo muehissimas suertes con una extrahordinario escape, que muchos tenían como á cosa de milagro, hechando diferentes victorea al referido sr. Govr., en nombre de su rey, á quien representaba y representa. Toros inobedientes í► la plaza esta tarde publica la pobreza pareze que el afecto se propara á arrojarse á sus bastas con viveza entendiendo con todos que se pasa con arrojado brio su fiereza uno á otro inadbertido se pregunta te ha tocado el toro alguna punta.

si

golpe

Muchos ponían por padrino al dho. sr. Govr., á quienes respondía: Líbrease ustedes del primer que del sequudo puedo yo librarles, y como si en este tubieran alguna seguridad se exforzaban todos, vnos con pañuelos, otros con retazos y otros con la propia ropa de que iban vestidos, de tal manera, que siendo tan vivo un toro, tuvieron adbertencia de aturdirle, pues aunque se embrabeció con algunos y tropezó con ellos, á ninguno hizo daño. Quando estaban en esta _diher::ion, salió .'no de los tenientes del refuerzo llamado D. Pedro .ludas .liron montado en pelo en vn jumento con vna garrocha larga en la mano, diciendo: "á fuera, á fuera que voy a dar esta lanzada; admirado dho sr. Govr. le preguntó si entendía de sortear, y le respondió que aunque de eso carecía su inteligencia, estaba animado, por que siendo la celebracion de su (iOVr. cn aplaanso (le su rey y sr., denla él y todos, como leales vasallos, exponer sus vidas, aunque fuera en las puntas del maís braabo toro, pudo perderlo todo, á no haber perdido el toro su braheza, atormentado con casas, clarines, cohetes, gritos y otras demosf raciones que no se experimentan en los campos en (Inc al►itau dlios animales; se aquietó el toro, que parece que 1). Fernando sexto desde España y Doña Maria Bárbara de Bergauza, ayudados ambos del poder divino auían puesto en los toros familiaridad, vmildad, digcra el bruto me sugeto porque sugeccibn y obediencia, como me lo manda D. Fernando de Borbon. Dicho Teniente coxió la frente del toro muchas vetes, el toro se animaba, con el estrepitn se confundía, pero no por eso dex6 de llegar su violencia á los propios pechos del jumento,


1~2

FELIPE V Y FERIANDO VI: HOMENAJES.

de lo qr adherti(10 sn sr•ía, estando con el euidado de In qu le avía de u e(1er nlni cercano á él„ le libertó del futuro con' agente qut pudiera sobrevenirle. Concluyose esto. y se mandaron matar ale linos de los brutos para remedio de los pobres, e ►e tanto ue(('.SItan (1e ►uauteuiu►iento. Ni Don Quijote luce tan►bien dulcinea en tiesta de Colonro todos se alegran. siendo va hora de tomar refresco, subió toda la Máscara A las ('asas el ('ando.. en donde le tubicron con grande abundancia. Pero como dila nuAscara e..taba tan gozosa. por uo hauel reci11ido el nu nor (1afu► ningnuo de ella, y por el gusto que eperiluentaha► tlanun al pueblo, bolvieron á la plaza, sortearon los restantes t' ros y mataron vilo sin esperar earnic•ero. Biendo que llega ha la noche mandó el (lar. se u►ataseu algunos toros para repartir sur carne entre los pobres, porque el tiempo era corlo, la tiesta mucha, el concurso crecido, el ruido grande y los azeros pocos, enes aunque aula ►nncbos, iban enlbueltos en las hordinurias bainas que save el 1111111(10: no ohstaute (segírn el tiempo lo permitió) Mataron seis, que ('oil su sangre se ruhri('aban ntro. regocijo, diciendo 11 ) será 11nrchos que quando goza l errando la corona mueran los enemigos del humano género. Pasadas las n111er•tes, V gnedaudo otros tucos nrós soberbios quizá ron h? sangre vista de sus cornpafieros, ó guizA alborotaos con las ,uerzas de VII clarín (que también los toros entienden de clari:: •s1 abilltau la plaza del tul suerte, que eon el continuo esearha► de la tierra, con la spre. teñida espum a de su boca y con los ecniilu tos apuntes de sus lanzas (amenazadoras de ruina 1 D. Miguel de Raergas, sargto. mor, de esta plaza ayudado de sus oficiales I todos personas dignas de alabanza 1 se arrojaron a los pechos de dhos toros, lo que visto por sria. no quiso pernlltirl0, porquo no se desgraciase la alegría con el daño de alguien, respecto que ninguno entendia la facultad de sortear que esa parece solo permitida al Rey de España. Acahose la f►rnciorl (que nancao por ellos se acabara, porque tanto ellos como todo el coman alborotados con la corona ('ion de su Monareha l y el referido sargto. mor previno en su casa vn plausible refresco, ('on (hile obsequió á su sria., al raudo, oficiales y otras per 0nas de distiuziim. A la puerta de dho sarg. mor, le es1":•aha I►oña Maria (le ('astro, su m1►jer, rn11 todos las srns. de distincion. }' estando tasas el Govr. en los e►unplimientos de agradecerles la fineza de vasar A la puerta A recibirle, la referida doña Mariana mandtS fi das sras. le ligasen los brazos eon dos cadenas de oro, que á este fin tenían prevenidas diciéndole (con aquella licencia permitida en tales regozijosl se diese preso; el que ayudado del


FELIPE V Y FERNANDO VI.-HOMENAJES. 183 muna, afecto d xo lo estaba; en cuya conformidad acompañada de as dl)' . sras., ofiziales y demás personas de distineion lo condujeron á vua de las salas capitulares en la que (aunque reo) le dió asie aso, y á son de caxas y clarines hizo en ella publicar el banii ' :siguiente:

BANDO.

v

is

a

a

".Nos doil:• Maria de Castro, en nombre, y como superiora de tolo el con •u"so femenino, vnánime y conforme con todo él, manda! a y naa a'ló arrestar al (Tovr. en esa sala capitular- por no ha tole pedii'o lirem i.a para jugar toros (cosa que las damas abnrreeen ;un•gnc le daca sus espumas mal de corazon, pero que haviendo si''o (según su corazon le dietabal esta fiesta dedicad,:, 1). Fe n:inflo el sexto Rev de España (vsando de su piedad . disimulaba y disinanlú este desacato nniltando dho. Govr. i)on .luan .fph Colonio, persona conocida en la república en 20(1 jamones, 4)0 botellas de pinos exquisitos, 100 frascos de mistel 100 arrobas de dulces, lo qua ulevimos mandar, y mandamos. fuer n) Rico 7 de Dlavo de 1747. 1)oia Mari•an,t de Castro. por ma 'ida lo de su merced, Doña María Manuela de Vega su lexitima hixa. Muchos pudieran sentir esta prision, segun el amor que á dho sr. Govr. tienen, pero esa tarde no tenía persona de su parte, piles aquellas voces que se esperaban de alegría, sonaban con unos ecos en su contra como son coxanlo, prendanlo, no lo suelten. Procuró su sría. (segun la femenina sentencia) dar crédito a su persona, y para esto mandó traer de su Fortaleza parte de lo que está arriba relazionado, y con este gusto vna de dhas aras, le desató las cadenas, dandole por libre con muchissimos gritos, de las mismas personas nobles y plebeyas, tanto grandes como chicas, que solamente se oia en la republica : Viva el rey, viva el rey. En frente de dhas Casas Capitulares estaba prevenido vn castillo de cohetes, mui suntuoso, con tau diferentes artificios, que fi lo último y mas vivo de su fuego, se descubrieron unas vivas declaraciones de ntro. afecto, eon unas luces á los lados, que mas bien las luces que las letras decían: "Viva el rey Fernando sexto", lo que se repetía muchas veces. Riguiéronse á esto nauchssimos fuegos de manos que se vieron con grandissima abundancia, y puede ser, y sin duda se deue creer, no se ha visto en Puerto Rico semexante alboroto. Dicha doña Mariana (le Castro tenía en su casa noble aparato, y músicos prevenidos conibidando al festín, al que llebaron á dho. sr. (Tovr, quien hallándose con toda la ropa interior llena de sudor, se fué á. su casa fi mudarse, creyendo no le hecharfan de menos en la funcion ; pero sucedió al reves ; porque todo Puerto Rico tiene en su corazon, deue tener en él sus oxos; y así hombres y mujeres, grandes y chicos, decían fi voces: "¿Donde está el Govr. que á todos nos ha faltado la alegría?"


184

FELIPE V Y FERNANDO VI: $OMENAJEB.

v

Vino por fin (prevenido con diferentes monedas de oro y plata, de las que en otra, historia se mencionan) vailaba vna sra. y el Govr. le daba vua moneda, y vailando primorosamente doña Francisca Dabila, hija del referido Alcalde, le dió una de oro. Pasado el festín, en que fueron repetidos los obsequios de dulces y licores (ya inmediata la mitad ele la noche) se hizo vna cena expléndida, que pudiera embidiar al rey, y su arfa compadecido de dho sargto. mor. (atendiendo á ocho hixos que tiene, y á sus honrosidades nobleza) quiso pagar el costo que fué grande, lo que no le fué permitido porque decía á bocel el dho sargto. mor. que el rey lo haula mantenido mas de 38 años en su servicio, y que no podía menos que perder por su Rey todo lo que tenia, sin otro motibo que manifestar á aquel público amor, lealtad y agradecimiento que tenia de las honrras que auia reciuido. La dha doña Mariana instada del referido regocijo, hizo traer manta, que por sus extremos tomaron todas las aras., y poniendo estas á su sría en alto hasta el techo tres vezes diciendo con grande júpilo: "Viva el Rey y viva el sr. Colomo, que lo ha querido celebrar hasta topar con el techo de mi casa." Acompañada la referida doña Mariana de las demas eras. de distincion, tenía dispuesta vn victor en que todos conociesen los efectos de su lealtad y aplaudieron generahnente con alborozos, en plazas y calles, su amor y cariño, y que supiera apersonarse tanto en la celebracion de su rey y sr., lo' dulces y vevidas que hubo fueron en abundancia; y complacido dho sr. Gocr., como tau obsequiador (particularmente aquel día) de su príncipe hizo en aquella noche de mostraciones de locura. Coneluyose esta funcion con vn pausible vaile ú las quatro de la mañana, y se retiró su sría á la real fortaleza, acompañado de los oficiales y lemas personas de distinzion, y hubieran egeeuta(lo lo mismo las (lemas sras. si le fuera permitido al bello sexo. Ilustre por cierto estaba en esta noche este día todo el mundo conocía lo que se manifestaba I'uerto Rico declaraba su regocijo y amor siendo en esto lo mejor que todo el mundo con gritos decía los exquisitos aplausos de su señor. En este ilustre acompañamiento iban muchas luces de cera costosas, fuegos de manos y repetidos disparos de morteretes. Llebaha el referido sargto. mor, el referido victor, que decía: "Viva otro. Catholico Rev I). Fernando secto y ntro. (Tovr. y Capa. renl. D. .Juan Joseph Colomo" el que quedó fixado en la sala principal, y su sría. obsequió la eomitiba con vn abundante refresco,


FELIPE V Y FERNANDO VI.-HOMENAJES.

185 sin extrañar la necesidad que tenía de su descanso; se retiraron con el mismo regocijo aclamando al rey, mirándose en la calle especial bolatería de fuegos, á lo que yo deviera decir lo que se sigue: Puerto Rico ha salido de pobreza quando en tanta grandeza tenemos conocido lo que a utra. Ciud. le -ha sucedido todo el mundo pregona todo el comun blasona sin otro el pretexto que coronarse D. Fernando el sexto todos con vozes vivas con la polbora actibas á vna boz publicaban que Bárbara y Fernando se lograban en el trono dichoso para todas naziones el glorioso v al ber tanta hermosura vestida la Ciud. de una locura con voces repetidas aclamaban sus glorias infundidas por el rey de la gloria que quiera hacer eterna esta memoria todo vino► del cielo, l►ero ntro. desvelo llamandose felice esplica á botes lo que el cielo dice viva siempre Fernando gozese gobernando y en sus reinos adquiera lustres de la mas viva primabera. (io

r. en el festin de la caca referida. fueron á Estando el sr. su fortaleza dos n:ugeres bien vestidas y adornadas, cubierto el rostro con pañuelos blancos, acompañadas de algunos hombres con aches encendidas. Llevaban vn victor en que se conoció vna águila real que en su centro tenía vn famoso berro latino, el que no se pone al pié de la letra, pero se dirá este soneto que declara su alegría; siendo necesario decir primero que haviendo precedido el pedir licencia al cavo de la guardia para subir á fiar dho victor, y dádoselo, habiendolo ejecutado, al salir dexaron al referido cavo este recado; diga usted al sr. Govr. que de vna pobre es esta flor. Cuando todo 10 ilustre celebraba creces de la española monarchia de dos mugeres el amor trataba manifestaba el fuego en que se ardía con un velo sus rostros ocultaba y mas publico entonces se ponía


1$s

FELIPE V Y FERNANDO VI.—HOMENAJES.

pues cifrando en una ági:ila bolaba que coronada al cielo se subía Y en earnienes latinos declaraba de otro. Coronel la gallardía que con grandes afectos pr.blicaba lo que de sus afectos asenta todo era repetir con leal Pretexto viva mil siglos Dn. Ferna.ii o el Sexto. (1^ .r do llegó su sría. halló en su caca esta nobedad, especia +mo regocijo.

con ella

OCTAVO DÍA. e lo costeó el M. R. I'. Sr. Ildefonso Escalona, con todo s❑ sig ado cornú n como hijos verdaderos de Canto I)onningo de Guzm.~':. fnó la celehrazion en la Catedral, se hizo en el Combto. de la nnis' la harden, nominado Sto. Thomás de Aquino: Asistió dilo. sr. Uovr., su Caudo, muchos ofizs y personas de distinzion; En lo que to~'s al adorno, y magnificencia del Altar lo podernos conozer de tales vasallos: finalizóse la misa cantando el cántico Tedeurn dando grzs. á Dios por las fortunas de España; hicieron Procesion por la Plana de dho. Combento, (siendo el augusto pan de los Angeles el que nnanifestaha ntra. alegría) que apersonado con tal Padre tnho en medio de su Pobreza conocida vn abundante obsequio Lara todos, nia nifestando en esta su amor, lealtad y conocido celo. A las quatro de la tarde el R. P. Sr. Pedro Hernandez, Lector filosopho tubo conclusiones públicas, que dedicó á nuestro Rey, y señor natural, quedando tan plausible como él se lo tiene merecido cortexando á todos con vna gallarda pobreza. .Tesús María! que ciencia Dios en tí quiso poner gracia para responder de tan viva inteligencia con Retórica eloquencia grane estilo, y melodía fausto, y funeion de este día tan Docto has desempeñado que dite el pueblo admirado que ciencia Jesús Maria. NONO DIA. Este Ln costeó el M. R. P. Sr. FrancoGutierrez con su santa Comunidad, fué la funcion en su Combento con la asistencia de su sria. y su Caudo; mnel'os oficiales, y demás personas de distincion; finalizaron la misa con el mismo cántico Tedeum hicieron la procesión por los lados de su Combento, dando grazs. á Dios


FELIPE V V FERNANDO VI.-HOMENAJES.

187 por lo sucedido; 1 en medio de su pobreza tubo vu abundante obsequio en que declaró su vasallage. La tarde de este (lía hubo en el mismo Comhento conclusiones públicas, que tubo el M. R. P. Sr. Andres de Bitches ex-Lector de Artes, Predicador apostólico, y Misionario en la Pi-ova. (le Quito, que concluidas con la asistei!cia de toda la nobleza, tubo vna abunde rite celebracion. luclito orpheo en qn tan permanente lucero de lo Escolástico el esmero todos vos contemplamos el primero nos lo 1►a dado á entender docto y prudente eres en los discursos eloquente y de ti aprender pudo el docto Homero pues se ve que tu rozas solo el fuero de retórico insigne, y de sapiente vive eu tu ciencia, pues q. en ella naces vive en tus obras, en q. tanto naces vive discreto, y savio y en qto. haces vive triumphando ele lo que merezes vive 1'henix, q. al mundo ya renaces y vive mil (es poco) cien mil vezes. DE7.I MO 1)IA. El déziuio din dió grazias á Dios con su Misa cantada el Monasterio de las Carmelitas, asistió á ella el referido sr. Gobrnr. su ('.Hilo. otizs. y demás personas de distincion, y esta misma tarde niaiiil'istaron las relixiosas su especial regocijo dentro ele su mis uno Monasterio, que (sin atropellar los límites de su honestidad y clausura 1 refirieron diferentes victores al rey, con otras deinostraeiones de ámor, que no pudo la pobreza permitirles otra casa. Los ofizs. del Batallon, y refuerzo no quisieron seguir su tiesta ú estas, dexándolas para el día 30 de dho. mes, en que celebra la iglesia á su. Fernándo Tercero rey de este nombre, y por llamarse nuestro rey Fernando quisieron hacerle la fiesta en el din de su santo. En la referida casa del señor Govr., se hizo vna junta para disponer esta fiesta, que costeándola todos necesitaban de alguna I~ersona inteligente que se hiciese cargo del negocio: fueron todos de parecer que se le fiase á don Benito de Lisle Capn. de Artilleros de dha. Plaza, quien lo podía hacer con mucho lucimiento por ser persona inteligente, y de bastante viveza, en quien se prometían todos su desempeño, ofreciendo cada 'no de dha. junta contribuir con todo el dinero que pudiera gastarse en el mayor bicimiento de las fiestas de su señor; hauía muchos ofiziales enfermos, otros combaleciendo en el campo, y quatro capitanes detenidos en sus casas en nombre del rey, á quien su aria. dió quenta (le esta disposizion y acaecimiento. Quisieron también al cargo de dho. Capn. de Artillería digese a cada vno con lo que podía contribuir para dha. zelebracion,


1$$

FELIPE V Y FERNANDO VI: HOMENAJES.

quienes les respondían estaban prontos con personas, y vienes, para que se hiciese la funzion con vn aplauso nunca visto. Pero don Laureano de Arroyo y Guerrero vno de los mencionados Caps. y don Antonio su legitimo hijo The. interino de dho. Vatallon se excusaron con fribolos pretextos, que ninguno otro pudiera tener en serbicio de su Monarcha. Fd din '_' por la mailana á personado dho. don Bento. de Lisle, ln~l;lic.~ vn Raudo por las calles públicas, y acostumbradas de la Ciud. cou tal disposicion que vn ofizial era otro Pregonero, y el sargento mr, de la Plaza don Miguel de Baerga hacia el oficio de Ayudante, estando los demás con alabardas de sargtos. y vestidos ridiculamentc con una formazn. militar, publicaron el Bando sigu ieute : "Nos toda la inogiganga Junta de ofiziales Jueces, en este dia absolutos sin resulta; con suprema autoridad, concedida por nuestro dietúmen y parecer, debiarmos mandar y mandamos que en estos tres días, 2ft, 30 y 31 se hagan locuras de contento, que se les tendrá á cordura, y por eso tratamos de publicar este edicto, por las calles que otras vetes se acostumbra; y decimos que todos los abitadores de esta Ciud. traten de iluminarla esta noche en celebracion de San Fernando el Tercero, y de don Fernando el Sexto, y que mañana se adornen los Balcones y las Bentanas, con las mejores telas que se aliaren, y multamos á todos los que no cumpliesen nuestra voluntad en vn terrible baqueteo; ó en vna celebrada manteadura, así lo devíamos de mandar, y mandamos en esta Ciud. de Puerto Rico, en 29 de Mayo de 1747 don Bento. de Lisle apersonado en esta funzion—Por mdo. de su Merced don Pedro Judas Jirón, Tl:ente. del Batallon" Quedó toda la Ciud tan gustosa con esta Jocosidad que estaba el día Semexante á aquel en que se hizo la Real Jura; Concluido se retiraron en casa del señor González el que les tuvo vn obsequio famoso prevenido desde que salieron de su fortaleza. A la nochecer de este día se dió fuego á vn castillo mui sumptnoso, dispuesto por el referido 1)on Benito de Lisles con variedad de Juguetes de Polbora, que finalizado se descubrió en lo alto dé! el Sol, y la Luna, con sus rayos vistosamente dibuxados y vnas letras que decían : FOR

OS DON FERRANDO ALUMBRO.

Siguióse á esto mucho fuego de manos, que duxó hasta las nnebe de la noche, a estahora representaron dichos ofiziales la Comedia intitulada Pri,nPro ca la honrra sobre vn tablado que ha este fin dispuso el referido capitan de Artilleros. Estaba con vna particular iluminacion acompafiado luzidamente de espexos, luces y colgaduras, que todo hacia vn particular adorno; se representó con grandísimo aplauso. de los oyentes, que decían no poderse hacer mejor con los. que tienen de profesion el ser farsantes. Todos salieron vistosamente vestidos y los que hacían papeles de dama con ricos trages, y costossimos aderezos: cnocluido ésta,


FSLIPL V Y FRRNANDO V1. $OMRNAJLrs.

189

se dispararon muchos fuegos de manos, que duraron hasta las dos de lamañana, sacando entre los intermedios de las jornadas vn expléndido obsequio de dulces y licores, que ilebaron á las casas de Caudo en las que hauia personas de distinzion, y las aras. más principales de la plaza, y después obsequiaron con lo mismo á todo el concurso. El día 30 que se contaron los 30 de Mayo se vistieron todos los oficiales de máscara, siendo los primeros el re,'rido sargento mayor, el ingeniero Don Francisco Baldeloniar, y otras per.unas de distincion, que quisieron hacerle este obsequio; pasaron ú la fortaleza, en que tenía prevenido dicho capitan de artilleros vn carrotriunfal en esta forma: Tenía seis varas de largo, dos de ancho, y de altura cinco y media, por lo que toca á fuera iba pintado de varios y vivos colores, por dentro le adornaban alfombras, lo alto de él estaba coronado con un dosel de damasco carmesí, y de raxo sobre cortinas de lo mismo dos retratos de nuestros eres. Rey y Reyna con vnoe marcos dorados, y de fina pintura, costeados por el dicho Don Benito; dexaron libre el primer eacalon, por no impedir al pueblo la vista de las efigies. En el segundo iba sentado su aria, en el tercero los dos Alcaldes ordinarios, en el quarto los oficiales reales y rexidores, en cada estribo dos niños bestidos de damas, adornados con joyas preciosas, en el centro los músicos, enmascarados, sonando todo género de instrumentos. Por lo que toca a fuera á cada estribo iban dos oficiales montados á caballo, con espada en mano, vestidos de azul vnifor• memente, guarnecidos de galones, convandoleras encarnadas á la similitud de aquellas guardias del cuerpo real ( respecto de que iban en custodia de los referidos retratos) delante iba la máscara, formada en dos alas, cada uno de distinto trage, de modo que daua golpe á un mismo tiempo el magestuoso señorío, y la jocosidad de las vestiduras, llevando cada uno sobre la suya vn mote en verso de su significazion, muchos se pudieran poner aquí, pero por no abultar la historia, se pone solo el soneto siguiente: Cescríbase en los bronces de la fama t~1l amor mas rendido y verdadero r+leve vn plus ultra ya lo venidero ostentando el obsequio con que aclama mu Monarcha Ferndo. en cuya llama plocausto le da marcial esmero r,jelize q. procura el gozo entero ,.,ndicando con gozo q. al rey ama non vnion, lealtad y gran fineza -infundiendo blazon á su idalguia .quienes ayudando su cabeza ros obsequios preparan de este día jn q. hacen ya felice España empieza

pus dichas, sus contentos y alegrías.


190

FELIPE V Y FERNANDO VI.-IIOMENAJEs.

Detrás iban 12 alabarderos con su cavo ridiculaulente vesti(los, llenando toda la calle para que no pasase delante el nume coso concurso que se guía. I)icho carro lo condu('iun :io negros vestidos de encarnado á la semejanza de vzar•es, que á este fin hicieron gvedándose cada negro con su vestido. En esta conformidad llebaron al sr. (irovr. hasta la puerta de la Iglesia, en que fué revivido con muchos disparos de morteretes y fuegos de mano, y se hizo la funzion con las mismas circunstancias que las anteriores, 1►aviéndose aunleutado solo el sermon, que lo predicú el referido M. 13. I'. fr. Andrés de Filches; no se pone la obra al pie de la letra por no alargar la obra, pero quedo el auditorio tau admirado que parece que decía aquello que sabemos se refiere (te Hércules Gallo, que le salían de la boca veas subtilissimas cadenas de oro y c•on ellas preudtaii por los oydos á los qne le escuchaban, que seguían gutitossisinu►s la dulce prisioll, significaudo con esto lo eficaz y eloquente de sns palabras.

Eu tan ilustre orazion al ber discurso tan pleno bueno, ►nexor y

mas bueno

se vió ►ür1 cOmparazlon

de singular discrezion dichoso gloriunte puedes pues en todo te antecedes y en los conceptos que exalas solo tu propio te igualas quando tu mismo te excedes. Durante la misa como la máscara se quedó á la puerta de la Iglesia, se fué con la música; que para este tin se previno, por todas las calles h dar diversion al vezindario que logró su alegría, pues la mayor parte (le él iba en seguimiento de dha máscara y pareciéndoles que en aquel dia el (1110 sr. Govr. no tendría á mal sacasen los Capitanes, que estabao arrestados en sus casas, lo egecutaron con tres de ellos, los llevaron consigo por las calles hasta restituirse á la puerta de la Iglesia desde donde concluida la funzion acompañaron It su señoría á su caso, en la misma conformidad que lo sacaron de ella, en donde estaba prevenido vn abundante refresco de dulces y vevidas. Brindó el sr. Govr, por la salud de los reyes, y ntros, con vu licor y acompañándoles todos tiraron vnas vellissin~as copas de c•hr•istal hasta los techos; pasado este obsequio el dho sargto. rime. Ingeniero y ofiziales presentaron al Govr. idos tres expresados Capitanes, suplicándole tuviese á bien el exceso que havían hecho por la celebridad del día, y que no havían trecho lo mismo con el capitan Don Laureano de Arroyo y Guerrero porque no habiendo querido concurrir á la vnion de la celebridad ni al gasto que en ella se hiciese, no debían incorporarse ron ellos; y siendo vn día tan agradable y sin niugun m eombeuiente lo egecutado, tubo á bien su señoría su determination Inandole se quedasen á comer y que la gracia deuía entenderse


FELIPE V Y FERNANDO Vi.-lIl.MENAJRS.

191 hasta linalizarse las funciones, en ateuciuu que paulan manifestado su celo y amor al rey, ofreciendo sus sueldos para mayor luciluiento de los Oficiales y el mas conocido aplauso de sus Manarehas. Fernando se corona viva su real persona Bárbara se eterniza aliente nuestra risa y á las lizes francesas como otras vezes logra su grandezas todo se ve gustoso todo se 1►alla dichoso las casas de Borbon han florecido las glorias de Saboya han relucido Portugal se ha ilustrado y está uno y otro mundo coronado. Al medio día tubo el sr. Govr. para el Caudo, ofiziales reales y más cara, vn abundantissimo vanquete con preciosos vinos y licores, con tanta magnificencia como los antecedentes, se pusieron tambien las mesas eu el corredor que mira á la calle principal con los cañones al frente, dispar.uulolos siempre que cualquiera de la mesa brindaba por la salud del rey 6 reina, y cada uno arrojaba el christaliuo y primoroso baso en que vevia, y sin que parezca exageracion, se romperían en dha mesa 40 dozenas de basos con algunas copas de lo mismo, de modo que no quedó en dha fortaleza vn baso en que poder vever su cría. hasta que no se lo trageron de fuera. Cerca de las cinco de la tarde salió su sría. en el referido carro triunphal con el mismo acompañamiento y circunstanzias, que lo egecutaron por la mañana, paseo dho carro por las calles por donde podía pasar, llebandolo por la plaza para que el gran concurso que aula en las ventanas y balcones viesen de mas cerca. Tanto por dha plaza quanto por las calles iba su sria tirando plata acuñada de diferentes especies, por hauersele acabado las monedas y fué tanta la aclamaciou del pueblo y complacencia del vecindario que hasta los enfermos salieron a las bentanas y puertas cubriéndose algunos con las sábanas que tenían en las camas, menos el Capitan 1)on Laureano de Arroyo y Guerrero que tenía cerradas las ventanas y quando pasó el carro triunphal por la puerta no se asomó a berle, y aunque el Govr. lo disimuló, no dexaron de abominarlo los ofiziales. Concluida esta funcion al anochecer se rretiraron a dha fortaleza, en que su srla les hizo un ¿ibuudantissitno obsequio. El dia 31 salieron todos los oficiales vestidos de gala y á las quatro de la tarde acompañaron á su cría, con el Caudo. y personas de distinción hasta las casas Capitulares y desde ellas vieron lidiar 12 toros que á este fin tenían prevenidos, que sin desgracia y con gran celebración del concurso divirtieron la tardey dieron un abundante refresco, tanto á la referida comitiba como a todas las sras ilustres.


182

FELIPE

vY

FERNANDO VI: $OMENAJ5$.

a

Dieron una abundante cena á todas las personas referidas en vna de las casas que el rey tiene en la plaza que estaba adornada de vna colgadura de damasco carmesí con espexos puestos con grandissima reflexion y simetría; ,estaba iluminada con arañas y con copias de cl►ristal y en el frente de ella un victor que decía: "Viva ntro monarcha Don Fernando Sexto rey de las Españas", y á los lados los refer dos retratos vaxo de un dosel, y al pie de estos la silla que se ha dicho hizo ad sría para el (Ha de la Jura que según se sabe era de vmia vistosa persiana con clabos y galones de plata, coxin y alfon►bra correspondiente; y aunque la pusieron para asiento de su sria, lo egecutó á la mano derecha para no dar la espalda a las señoras. Concluida la cena se empezó el festin que acabado la muger del referido sargto mor coxió el victor, dos s:as. el retrato del rey, otras dos el de la reina y el Govr. detrás en custodia de ellas: todas las demas aras, y oliziales con achas en las ruanos puestas en dos filas acompañados de la música del fastin pasearon la Ciud. disparando muchos fuegos de maco y fue tan grande el regocijo que no solo salieron á las puertas y ventanas hombres, mugeres y niños, sino que algunos se vistieron y acompañaron con el mismo alborozo hasta la casa de su sria, y suviendo con este borden hasta su cámara fueron cortexados con vn particular osequio. Pusieron el dho victor encima de dha cámara, el retrato del rey á la derecha y de la reina á la izquierda (donde se mantienen) se retiraron sin hauer vailado porque digeron estaban cansadas del paseo y era ya cerca del amanecer; con que acompañandolas su aria, hasta la puerta prosiguieron con los fuegos de manos hasta sus casas. Estos son los regocijos de ntra. tierra, estos son los alborozos de ntra. patria y estos son los exn►eros de mitro. General quien levemos tan esclarecida celebracion, siendo esto no otra cosa que lo que sucedió en la Ciud.. Pues fuera quasi imposible poner los regocijos y fiestas (que por disposiciou de su sria.) se hicieron en todas las poblaciones de esta Vida, que fueron muchas; se lidiaron toros, se representaron comedia::, se corrieron cañas, alcansiaa y otras celebraciones, atendiendo l rimero á dar gracias Nuestro Señor Sacramentado por la referida exaltacion de nto. Catholico ReyRegocíjese el cielo qdo. ha logrado el orbe su consuelo alégrese la tierra en nra. gloria si en ella queda firme esta memoria vivas llamas el fuego ya respire y pregonero de estas glorias gire, diciendo por el mundo que reina sin segundo dos mundos abrazando el Catholico Príncipe Fernando sople el aire en las plantas y una á una á las flores declare esta fortuna diga el mar ola á ola


FELIPE V Y FERNANDO VI: 80M)1NAJES.

193

gloria de la espaflola nacion cuya ventura á las otras naciones siempre apura den las plantas sus flores hablen los ruisefiores y con las otras aves en acentos suabes digan con sus canciones nuestras celebraziones el suelo entapizado de christales con• golpeados raudales declare la alegria de toda la espailola Monarchia y todo el leal conjunto en esta fiesta junto digo con feliz pretexto que viva nro. rey Fernando sexto sin que á su regocijo se anteponga ni tampoco se oponga la Europa siempre ilustre que á las otras partes les da lustre pues como está entendido y yo también lo tengo referido ella pudo alegrarse y en ricos terciooelos gloriarse como aquella que tiene el bien presente y pudo de repente dar al avre en vanderas telas, dmaseos, ricas primaveras pero no pudo ser con mas lealtades ni con m;is declaradas voluntades esto es lo sucedido esto es lo acaezido y para nuestra gloria viva de Li. Fernando la memoria.

(1) La importancia de este documento extravagante, es la descripción detallada de cómo se llevaban a efecto en Puerto Rico, en el siglo XVII, los homenajes pdblieos.—C. y T. 5 13


PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES EL DOCTOR GOICO Poa CAYETANO COLL Y TOSTE. 1808-1890.

agora.

sin

Plantes,

las

El doctor Pedro Gerónimo Goico y habanetas, nació en Mayaguüez el alio 1808. A su primer apellido le quitó el cufljo wich, qua hacia Goicowich. Y ésto prueba ya su espíritu innovador. Hizo sus estudios universitarios en Francia, donde adquiriü el título de doctor en medicina y cirujía ; regresó prontamente a nativas playas y ejerció su profesión en la Capital como médico homéopata, casi siempre. En 1866, siendo presidente de la Sociedad Económica de Amigos del País, con motivo del discurso reglamentario anual, combatió Goico con fuertes frases la esclavitud de los negros y la servidumbre de los blancos, y tuvo por. ello un violento altercado con el general, segundo cabo, don Rafael López Ballesteros, que presidía el acto en representación del gobernador Messina. Este señor citó inmediatamente á Goico á la Fortaleza, y se repitió en la mansión del gobernador la escena de disgusto y controversia del salón de la Económica, al hacer el ('apitán General al viril criollo reservadas observaciones sobre el citarlo discurso. Los gobiernos metropolíticos en sus colonias acostumbraban tener un registro reservado, record, 6 libro de apuntes, remi►imiicenria del libro rujo de los antiguos tiranos. En ese libro los gobc rna ates de las colonias se despachan á su gusto y capricho contra aquellas personas que no erati (le su agrado y de las e► ales querían veugarse. Y escusado es manifestar, que nu ts ile la n►itad, simio todo, de lo i-onsiguado en semejante registro era vil y calman oso ; cobardes acusaciones, hechas á mansalva v í► espalilas de los interesados; acusaciones, que servían de espada de 1>amoeles, de continuo suspendidas sobre las cabezas dr los que con enérgico lenguaje critican la conducta de que los reyezuelos de la factoría. Eso pasaba aquí En ese libro rojo apuntaron, pues, a don deje de pasar


PUUToaRIQUEf~09 ILú8TRR9.

195

Pedro Gerónimo Goico, como enemigo de España y le pusieron la ceniza en la frente. Cou motivo ale la sedición aaiilItar, que estalló en esta ciudad en la noche del 7 de junio, motín soldadesco del cuartel de artillería de San Francisco, por cuestiones puramente militares, como rebaja de servicios, paga de plus, etc., los esbirros del gobernador Messina, 1►aocuroron complicar á algunos puertorriqueños distinguidos, anaaartes de la libertad y del progreso del país, para, tomando después por pretexto tal iniquidad, expulsarlos de la Isla. 1 don I'edro Gerónimo (iOjCO fué una de las víctinvts eondcnadas al ostracismo. Se le libró pasaporte para la isla •de San Tlaomás, con la nota, sin poder volver a Puerto Rico. I)e alli el ilustre desterrado marchó a Venezuela. Regresó el doctor Goico :í la Capital el año de 1568, merced al cambio de gobierno ocurrido en España, con la revolución de Septiembre y caída de la reiva Isabel II, pero sin poder quitarse de encima la mácula de u►nr►isiiodo. 1 con tan n►ala estrella pisó tierra natal, que tan pronto estalló la sublevación de Lares, siendo completamente agetto á ella, lo detuvieron y lo zamparon en la cárcel de Arecibo; de donde salió, después de los consiguientes desasociegos de decirle un malévolo guardián, casi todos los días, que pronto lo iban á fusil:tr, «►rtnistiado, por segunda vez. Salió ele su reclusión. . . ;sin haber jamás conspirado! I)on Jorge Goico, hijo del doctor don Pedro Geróuitao, nos refería en grata plática, allá por loa altos de l iJ6. en el zaguán de una casa de la calle de la luna, frente á la Catedral, donde pr: cisauaeute vivíamos nosotros para esa fecha. este importante (lato histérico, ton motivo de pedirle alguvos apuntes respecto á su padre. —"Mi lzalre, deciame don Jorge, vivía en esa rasa del lado, frente á las ilo::j:ts, y eu ésta, que usted ocupa ahora, vivía mi novia, hoy mi r.posa. 1 1 gobernador Sanz visitaba con frecuencia la familia de mi novia, y en una de las noches de tertulia. le dijo á in que luego fué mi suegra: señora, aquí contiguo á ustedes vive un enemigo (le España, perenne conspirador contra une:tras inst tneiones. Ahora precisamente está fraguando una térrible sublevación (le todos los negros de la Isla. Ayúdeme usted señora, á coger el hilo de esta inicua trama. 1 efectivamente, decíanos don .Jorge, jamás pudo coger el gobernador Sanz ni el hilo, ni el ovillo, de la supuesta conspiración, que no existía más que en la cabeza del vehemente general." —Bien, don .Jorge, replicántosie nosotros, algo tenía que haber cuando el padre de usted era tan perseguido. —'Sí, contestónos el buen amibo; mi padre se había educado en París; amaba la libertad y odiaba toda clase de servidumbre. 1'or las noches concurría á la tertulia de la botica de don Tomás Babel—hoy la de Guillermety con casa y farmacia nuevas—y allí, donde se rennía la crema de la sociedad, criticaba á diestro y siniestro todo lo erróneo que el Gobierno hacía en esta Antilla y fuera de ella. A las diez mi padre se


196

PU RTORRIQU ÑOB ILUSTRRS.

marchaba á casa, tomaba su chocolate y se acostaba á dormir, muy tranquilo, no fijándose en las ten►petuosas nubes que acumulaba sobre su cabeza con esas expensiones antigubernamentales, hechas en público. Mi padre, doctor, no conspiró jamás contra España." Cuando se organizó el Partido Liberal Reformista, en 1870, designó á don Pedro (Jerónimo Goico para su Presidencia, la que desempeñó con interés y lealtad, defendiendo los derechos del pueblo puertorriqueño. Y en 1871 fue electo Diputado P ! ovincial, luchando en el seno de aquel organismo, en unión de otros compatriotas, por unas cuantas reformas trascendentales para el pais. En 1873, cuando se fundó el Instituto Civil de Segunda Enseñanza de Puerto Rico, el gobernador don Rafael I'rimo de Rivera nombró al doctor Goico catedrático de francés de este centro de enseñanza. Cargo que desempeñó hasta 1874, en que clausuró dicho Instituto el gobernador Sanz; volviendo a ocupar el sabio educacionista su cátedra de lengua francesa, en 1882, cuando el gobernador Vega Inclán abrió de nuevo el Instituto Civil. Con sus brillantes condiciones de docto profesor ocupó este puesto hasta su muerte. . En 1879, á causa de los sucesos desarrollados en las elecciones para diputados á las Cortes de 1878, decía el doctor Goico á sus comitentes en razonado documento: "En el sendero que hubimos de seguir no encontramos sino espinas. Es una triste verdad. Mas, consuélanos nuestra conciencia, ase gurándonos, que otro éxito merecían la buena fe y el espíritu de concordia, que han guiado constantemente nuestros pasos." Era una sentida queja contra el espíritu intransigente de los reaccionarios. Como presidente de la Sociedad Econúluica de Amigos del 1 s y como presidente del Partido Liberal Reformista abogó siempre el doctor Goico por las franquicias y progresos del pueblo puertorriqueño dentro del orden y la libertad. Por ser defensor de los derechos de nuestra patria tuvo el ilustre criollo que per blanco de las iras de algunos gobernantes; y la baba de la caluuu►ia salpicó su blanca túnica muchas veces, hasta hacerle apurar el chliz de amargura en el ostracismo y en los sufriu►ientes de un sombrío calabozo. 1loy al►undan las críticas y los criticones; pero muchos de ellos ignorantes de la historia regional si no es que proceden de uu►la fe. Y los que no han luchado por los derechos de su pueblo ni cu le tribuna, ni en la prensa, ni en los comicios, ni en ninguna parte. . . deben mirarse mucho, bajando primero al fondo de sus conciencias, antes de pretender juzgar á los hombres que luan luchado en este país, y luchan con tenacidad aún por la redención d la patria pnertorriquefia, á trueque de mil desazones. El doctor Goico fué un carácter recto y firme, que siempre combatió públicamente los abusos de la burocracia colonial; y ésta, para vengarse, lo indisponía de continuo con el Qobier-


DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

197

La mayor de las fuerzas sociales es el amor al pala y no. el prócer regionalista predicaba siempre este noble sentimiento á sus compatriotas. Llegó a los 82 años de edad, sin que el peso de la anc iar►idad rindiera su espíritu de luchador liberal. Se mantuvo siempre fiel It sus ideas de pensador y politico austero. Murió cu esto ciudad el 3 de Mayo de 1890. Rindamos ferviente homenaje It sus méritos de patriota incorruptible'.

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITI'D EN I'UERTO RICO. DISCURSO l)E I). EMILIO CASTELAR PRONUNCIADO EL 1)11 20 I)E .JITNIO DE 1870 EN F.I. PARLAMENTO ESPASOL SOBRE LA ABOLICIÓN I)E LA ESCLAVITUD EN LAS ANTILLAS ESPAÑOLAS. Señores Diputados, para comprender el fondo de mi discurso, se necesita leer el texto de mi enmienda. Dedúcese por completo de todos los artleulos de la ley, de todo su sentido, que el Gobierno quiere la abolición, pero la abolición gradual, y nosotros pedimos la abolición también, pero la abolición inmediata. Ya manifesté la otra tarde que el problema de la abolición de la esclavitud se ha planteatlo en un terreno muy distinto del terreno en que anteriormente se hallaba planteado. Antes habla enemigos de la abolición ; hoy todos absolutamente queremos la abolición ; pero unos quieren la abolición gradual, que es tanto como mantener In esclavitud y sus horrores, mientras otros queremos la abolición inmediata, que es tanto cono estirpar de raiz esa llaga. He aquí, señores diputados, toda la cuestión. Yo no do;; más tiempo al Gobierno que el necesario, atendida la distancia que nos separa de las Antillas, á llevar It cabo el grande acto de llamar ó la vida civil, de llamar á la vida del derecho, 400,000 hombres. (1) He dicho muchas veces la cansa que nos movió ,í guardar en este triste asunto nn silencio que ronchas veces nos ha pesado. Hoy día, al levantarme Ii pedir la abolición inmediata, declaro que descargo de un peso inmenso r►►i corazón y mi conciencia. SIrvarny de disculpa por baher (•tillado tanto tiempo: sírvame de disculpa la f^ase riel Sr. Figueras, magistral como todas las (1)

Los esclavos de ('uba y Puerto Rtco.—C. y T.


198

DISCI'ESO DE D. EMILIO CASTELAR.

suyas: delante de una guerra, las inspiraciones del patriotismo. (2) En verda(1, solamente la patria puede excusarnos. A todos sucede que después de haber leído la historia de las grandes mujeres, ninguna prefieren á su madre: y ti'spi s de haber leído la Historia de las grandes unciones, itIng''iaa prefieren á su patria. Por lo mismo que el amor á la patria es tan grande, es tan inmenso, por lo mismo tenemos el deber de decir la verdad, toda la verdad, sobre todo cuando la ocasión se nos presenta por iniciativa del Gobierno, cueste lo que cueste, suceda lo que suceda ; quia nunca puede suceder nada tan horrible como lo que trato de evitar con esa enmienda: la ruina de la horíra nacional. Sefiores, los que quieren dar ;i las naciones gran influencia y gran brillo, necesitan infundirlas una grande idea. Los pueblos crecen, se agigantan, brillan, piensan v trabajan con gloria Cuan(]( sirven á una idea progresiva. Por las ideas se explica la varia graitdeza de las razas. La raza arábiga, que hoy es apenas un cadíiver, se extendió por un lado hasta recónditas regiones del Asia, por otro lado hasta los mares de Sicilia, cuando educaba en el inonoteismo las razas atrasadas ' politeístas. La gran raza latina brilló en el n)rndo cuando el principio de anidad política ó unidad espiritual atraía á sí todas las conciencias. Pero desde el momento en que este 1)riueipio se ro►npió, el cetro del mundo ha pasado a la rr(ionalirtn Alemanin. ;i la constitucional Inglaterra, á la revol ec~onr! rin Fran(*', :í la puritana y republicana América. I)cdle ñ uu web!o i(tia gran idea, y en ella le Babéis dado el poder y l'i agite. n. Pites bien : lo que vengo a pedir Imny es quia la nación es~►afiola se levante a la altura de los grandes principios sociales, en la seguridad que sirviendo a la eirili-;a 'ión, sirviendo al progreso, encontraría la fuerza, eneora ten i'ó la riqueza, encontrará el bienestar, encontrará el influjo en la humanidad, :í que por tantos titulas tiene derecho su gloriasa historia, ira unción espafiola fué el aso' u1►ro del mundo al comienzo de la revolución de Septiembre. Pero la admiración provino, en verdad, no de que se hubiese hecho la revolnc óu con mas ó menos orden, con más o menos calma, sino de que nuestro despertamiento a la vida moderna desconcertaba todas las teorías políticas, filosóficas, sociales é históricas, fundadas en nuestra irremisible decadencia. SI: hay tres pueblos que parecen muertos, los tres pueblos más excepcionalmente grandes: el pueblo griego, que dilató el mnn(lo de la filosofía v del arte: el Pueblo romano que dilató el mundo del derecho y (le la política : el iawhlo espaiíol, oa)e dilató el mundo de la untur'aleza, de la crc:u»e:, ' q"e ter. lr(' . .~ ina'ro~ creadoras sobre el solitario Océano, `- al descubrir Aa;óriea, dol)1ó la tierra, ensanchó el espacio. Pero ¿qué ha sido de estos tres gran;les pueblos? Grecia, (2) Aludida la minoría republicana por P. Roman Baldorioty de Castro en su discurso. Véase Boletín Hiat„rico dr Puerto Rieo, t. 4,—C. y T.


DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

199

á pesar de que las naciones más populosas se empeñaron en socorrerla ; ti pesar de que los sabios y los artistas quisieron renovar para ella las antiguas Cruzadas; á pesar de que en sus campos combatió el g;-au poeta del siglo, el poeta de la duda, encontrando allí el único reineilio al hastío, la muerte; á pesar de la leyenda de su resurrección. Grecia es hoy un montón de ruinas rematadas por coron::s de ortigas ; Roma, en vez de su senado de reyes, tiene su cóle lave de ru'denales; en vez de su antiguo derecho política, y civil, la ausencia de toda vida civil y política; pobre, paralítica, muda, yerta sobre la ruina de sus altares y de sus claustros. En cuanto á nosotros, en cuanto al pueblo más joven y más afortunado de los trrs; c•on una raza tan varonil que parece incapaz de toda decadencia ; con colonias en todas las regiones de la tierra; con sacrificios tan recientes y tan gloriosos como el sacrificio de la guerra por la Indenendencia; con instituciones, si pervertidas, libres; nuestro nombre, aquel nombre que fué el talismán de los papas y de los"reyes ; aquel nombre, á cuyos ecos temblaban las naciones denle el extremo oriente basta el extremo ocaso; aquel nombre, digámoslo con tristeza, pesa menos en la balanza de los destinos humanos que el nombre de Baviera, de Bélgica ó de Holanda. I)e súbito en Septiembre esta nación se levanta; expulsa su vieja dinastía, rompe el yugo de la intolerancia religiosa, y anuncia al mundo qee se apercibe á entrar en la vida de la democracia, en la vida del derecho. Los opresores palidecieron; los oprimidos esperaron. Si; aquel pueblo de gran territorio y mucha población, que realice reformas sociales radicalmente, como es la abolición de la esclavitud ; aquel pueblo que sepa prescindir de una dinastía histórica, ele una iglesia oficial, de un ejército numeroso; aquel pueblo que sepa ejercer-la libertad de imprenta sin escándalo, la libertad de reunión sin excesos, el sufragio universal sin cesarismo, será en Europa lo que los Estados Uñidos son en América : será el ideal y la esperanza de todos los pueblos. Podíamos serlo, debíamos serlo; la conciencia universal nos pedirá estrecha cuenta de la cansa por qué no lo hemos sido. La historia encontrará esa causa en la debilidad que nos llevó á asirnos h las ideas muertas. Nosotros no somos sólo una potencia europea, nosotros hemos side, y seremos siempre, una potencia americana. Hay inmensa trascendencia eu los hechos históricos. Los extraordinarios son inmanentes. La conquista de Roma explica no sólo por qué nuestras provincias fueron tributarias de sus Césares, sino también por qué nuestras oncieneias son hoy tributarias de sus Pontífices. La política americana está llena de ingratitudes para España: la política española está llena de errores para Amfríea. Pero lo que no podemos destruir, ni los americanos con sus ingratitudes, ni .los españoles con nuestros errores ¡ah! es el hecho del descubrimiento de América. Imaginad que esa tierra desaparece, y que sólo queda en medio del Atlán~ico la cima de los Andes. Allí, eu esa cima quedará petrificada la


200

DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

bandera española, y grabados como por el fuego creador loe nombres (le nuestros héroes. Nos importa tener en aquellos continentes, no un dominio material ya irremisiblemente perdido, sino nn grande influjo rr►oral. ¿,Qué debemos hacer para esta. Sres, l)iputados? Debemos dar uu gran ejemplo á América. La raya latina nos necesita; necesita de España para contrarrestar el ímpetu de la raza sajona : nosotros necesitamos de América para dilatar nuestro espíritu, para .tener grande espacio donde desarrollar nuestra actividad, grandes objetos que respon!lan ú nuestra idea. Si Auréi'ica llega un día ú formar la confederación de confederaciones aconsejada por Bolívar, necesitará invocar su origen, que es el fundamento de su unidad, su lengua, su sangre, su historia, y en todos esos elementos primordiales de la vida en contrn•ú el nombre de España. Y, señores, cligirmoslo en puridad, digs►rnoslo con franqueza, r.0 iiiVOCi<rA ese nombre si no brilla you el centelleo de grandes ideas cut los horizontes del munr a. ¿Qué va ú invocar (le nosotros la América libre, indepen<lienle, repnbli -aua, democrítica, mando ve qne existen allí territorio españoles, y que en esos territorios se halla vigente la esclavitud blanca y la esclavitud negra, el régimen colonial y el régimen servil, que rechaza indignada la conciencia humana? Señores: en el instante mismo de la revolución de Septiembre (y yo no quiero reconvenir con esto ú nadie, porque empiezo por reconocer los móviles patrióticos y los seutin►ientos de convicción que tal conducta dictaron), eu el momento de la revolución de Septiembre, digo, pudimos cambiar por completo el sentido de América respecto a EspaPía, cambiando el sentido de España respecto ó América. Las reformas debieron ir, como v.t ú todas partes la luz, eor eelerid:eel. La Providencia nos había servido mucho. Después de tentativas ineficaces y de resistencias incomprensibles, terminarnos ('l cable, el cual era rnra especie de espina dorsal puesta al planeta, una nueva médula de la humanidad. que derramaba por Iotas las regiones de la tierra los mismos sentimientos v las mismas ideas. El Leviathan lo había arrojado en los profundos senos del mar, que tanto se resistiera :í ser encadenado. El milagro mayor de nuestra industria estaba hecho. La primera vez que el cable moló las costas de América y de inglaterra, los jefes de los dos Estados dirigieron lana oración ú Dios. ;Qué mejor oración l►odíaur(►v nosotros haberle dirigido que mandar por el cable el fin del régimen colonial y el fin del pégin►em servil! \o lo hicimos: nos arretn'ntirenms bien tarde. Yo lo siento, no tanto por mí: vo lo sietnlo. no tanto por los esclavos, lo siento principalmente por mi patria. V. señores. ;qué pensar-. cima <tilo <I;'snné.. de haber hecho ésto. Sc lrva <ml a todas"la una voz ele loe la' u'' '' '•!~i!}•.e;'vador•es, voz cluc mentísima, que nos dice detengamo' eta reforma. esa reforma. señores, que yo llamo débil y doctrinaria : ci ' esperemos ó que vengan los representantes de ('<iba! Cómo! ¡Los representantes de ('uba ! ;1 lo decís vosotros,


DTSCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

201

los conservadores! ;Vosotros que en veinte arios no habéis suspendido su régimen excepcional! Sometisteis Cuba al depotismo militar; nuestros redes, que eran aquí constituríonales, eran allí absolutos; nuestros ministros, que eran aquí responsables, eran allí arbitrarios; teníais su prensa bajo la censura, d su opinión eon mordazas; disponíais de sus dereehos svn oirlos, ,y de sus tributos sin• consultarlos; la; tierra de la libertad concluía en las islas Canarias, y cuando comenzaba el Nuevo Mundo espaúal, comenzaban los dominios del absolutismo, que ningún pueblo puede soportar sin gangrenarse; jamas reconocistéis el derecho de verse aquí representados á nuestros colonos; y croando nosotros pedimos que se reconozca en los mas desgraciados de todos ellos un derecho que no deben á nadie, que recibieron de la misma naturaleza, proclamáis nuestra incompetencia, y pedís que vengan los blancos a decidir la suerte ele los negros, que vengan los amos á decidir la suerte de los esclavos, ; ah! de los esclavos, libres sin ellos y sin nosotros: libres fi pesar de ellos y á pesar de nosotros; libres contra ellos y contra nosotros; libres por ser hijos de Dios, imr soberanos en la naturaleza, por miembros de la humanidad ; y todo poder que leseonozca esos derechos prinu►rdjales, sea cualquiera la ley ó el pretexto que invoque, comete el asesinato de las conciencias, el asesinato de las almas; crimen que castiga la cólera celeste, y que se purga con una eterna infam ia en el eterno infierno de la historia. (Aplausos). Yo conozco la causa de nuestra lentitud en dar reformas a las Antillas. La conozco, y la diré sin ofensa de nadie, porque yo atribuyo esa lentitud á las ideas que predominaron n el (,obierno de eptien:hre. ;.Pué aquella una sola revolución? No; en la reevolución de Septiembre ha habido dos movimientos: m►o análogo al movivaieuto francés de 1830, y otro análogo al movimiento francés de 1318. No hubo, pues, ni unidad de ideas, ni conformidad de prq;►ósitos en sus elementos primordiales. La insolencia del antiguo régimen fué tan grande, que todos, conservadores y radicales, decidimos atajarla. Hasta aquí unidad de negaciones. Pero la indiferencia estaba en las afirmaciones. El partido conservador quería la renovación de la monarquía. el partido radical la salud del pueblo; el partido conservador la edncaeión progresiva demoerfitiea. el partido radical el advenimiento súbito :de las dewoeracias; el partido conservador el derecho escrito, el partido radical el derecho eterno; el partido eonservadór la libertad, pero poniéndola ciertas limitaciones legales, el partido radical la libertad. pero extendiéndola hasta los mismos limites adonde se extiende la naturaleza humana ; el partido conservador las reformas graduales, el partido radical las reformas instantáneas ; fuerzas opuestas. enemigas, que creyeron haber firmado en la Constitución de 1S(í0 un pacto, cuando sólo habían firmado una tregua, y que creyeron haber encontrado en la revolución de 1R(~8 nn cauce donde mezclar sus corrientes, cuando sólo habían encontrado un nuevo campo de batalla donde medir sus fuerzas.


202

DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

se

:a;?:

tey

Señores Diputados, ¿qué es la ley por el Sr. Ministro de ftramar presentada? ;,Q*.:é es esa ley? Una ley doctrinaria, una lec de reformas gradan!. a u a kv ele conciliación. Parece impoha muerto ya en esta Cámara, sible que cuando tal cuando se levantina cont?:l él la cie- icia y la experiencia, todavía haya hon:la c:: d: i': , ,:da, c rc i:c ;a n delucir las conclusiones lógicament ii: lis ,u ,asas, todavía hada hombres de Estado que Fe giai:un so al .:•:; y yertos á la sombra de esa 'idea, tan homicida c 01110 la :- :';;'a dcl manzauillo de los trópicos. Pero se nos ce: "Olvidíris que esta ley debe ser una ley de transacciones, porque se refiere :í la propiedad." ¡Propiedad! ¿lropiedad ele yu¡én? ¿I'lopiedad de cené? ¿propiedad cói'nes qué, el hombre, mo? ¿!'ropiee>.5(1 c•on qué títulos? libre, activo y moral, ¿puede ser proel ser ir tel:== gen piedad de al_oiil n? I'nes qaé, si alu,uuo tiene derecho sobre él. ;,no debe ('1 renunciar el ejercicio de sus facultades, al ejercicio de sus rnierubros, de sus brazos, de su cabeza? Y si no puede ni física ni moralueente hacer esto, ;,cómo exigís lo imposible, cómo establecéis la propiedad sobre lo que es inapropiable para el amo é irrenunciable en el siervo? ;Ah, Sres. Diputados! La propiedad supone cosa apropiada. Probadme que el negro es una cosa; probadme que es como vuestro arado, como el terrón de vuestra tierra, que no tiene, ni personalidad, ui alga, ni eo'ue eucia. La propiedad cº juº utendi et abutendi. Luego, ¿ eoel,`io usa: v ahusar del esclavo? Luego, ¿podéis usar y :,lu +:' ír :•a'c•rt s> antojo de una imagen divina, de una natrlrelc',:l moren. del alma. de la conciencia, del derecho? to dr u 'opiedad. Mañana vienen las Si un hombre prleae sc r grandes eatíestrofes soc:aies, que tinto se parecen á las grandes eatAstrofes geológicas: cambia el sentido general humano; la piel blanca y el pelo rubio es pana aquella sociedad lo que la piel negra y el pelo crespo para la sociedad de las Antillas ; y en tal caso señores, ¿cuAl sería la suerte de mi elocuente amigo el Sr. Romero Robledo? ( hi;;a..) No se rían. Los hombres más grandes hoy en el guindo, los ingleses Bright, Gladstone, Shakespeare y Newton, descendientes de los antiguos britanos, han sido comprados y vendidos en sus progenitores á las puertas de los templos de Rolan. Nuestroa n>ontaiieses, astures y vascones, preferían morirá ornar el mercado romano. Machos de ellos abrían los vientres de sus naves c se sumían en las ondas; otros, entonando cánticos patrióticos para apagar el eco del estertor de su propia agonía, lanzaban la r5ltima hiel á la frente de sus conquistadores. ¿Cómo podríamos celebrar nosotros estos hechos, que son los graneles títulos de la patria, cómo podremos celebrarlos mientras tengamos esclavos en nuestras posesiones? Si la libertad, si la personalidad del hombre depende sólo (le las elrcunstan('ias, nadie puede asegurarnos que no cambiarán las circrtlstancias. Espanta considerar el ascenso y descenso de las razas, no sólo por externos accidentes, sino también por la interna descomposición de los pueblos. El chino de nuestros ingenios ha sido el hombre más civilizado de la tierra. El as-


203

DISCURSO DR D. EMILIO CASTELAR.

la

sin

u:i

si

la

tendiente del cipayo de hoy ha visto nacer los progenitores de conciencia los dioses griegos y romanos en aquel oriente de universal. Los rusos han sido esclavos de los polacos. El negro de la Nubia ha azotado á los fundadores de nuestra religión, á los isrealitas, cuando cocían ladrillo,, con la cadena .al pie, para los Faraones de Egipto. Nínive, Babilonia, Roma, se han levantado sobre la servidumbre de cien pueblos. No hay raza que no haya arrastrado alguna cadena sobre la faz de esta tierra erizada de ignominias. Todo ha dependido de las circunstancias en que las diversas razas se han hallado. I cambiando las circunstancias, el medio que nos rodea temblad todos, temblad, sobre todo, vosotros los que vivís en las Antillas rodeados de razas negras, de colonias negras, de imperios negros, teniendo muy cerca el Africa. Jamaica, unto I)omingo, y cuatro millones de negros en los Estados Unidos; temblad, no sea que llegue uno de esos momentos en que la cólera divimr rebosa y suscita guerras sociales, tras las que vienen las grandes irrupciones ; temblad, no sea que entonces les negros busquen vuestras .palabras, y con esas mismas palabras justifiquen la eselavitnl de vuestros hijos. principio es la humanidad y el derecho humano. Mi idea fundamental es la justicia. Veo en cada hombre la dignidad de toda nuestra especie. Y a la luz de estos principios, fundamentales eternos de todas nuestras creencias, de todas nuestras ideas políticas, i,qu es la ley de ►ni antiguo discípulo, de uu elocuente amigo el Sr. \lin!stro de Ultramar? ¿,Qué es esa ley? Cuantos esisu► aquí habw'rn recur-lado aquellas célebres reuniones, en las cuales se pedía la abolición inmediata de la esclavitud. Cuantos digo que en aquellas que no adulo á nadie est«n aquí creer reuniones descollaba por su elocuencia, por la claridad de su' palabra, siempre azul y siempre serena, el joven Ministro que hoy se sienta en ese banco. Pues bien. ,yo le pregunto: ,qué ha hecho de esa idea? Yo le pregunto: 7, ('(nno, ele qué manera ha servido á esa idea? Yo le oí Con una tristeza inmensa decir -el primes• día que se levantó: "I3e satisfecho h los propietarios." Yo hubiera querido, y ese era el compromiso del Sr. Ministro de 'Ultramar, y ese era su deber, yo hubiera querido que esa satisfacción fuese para los esclavos. ;Ah, señores! Pues qué, ?no va á agravar esa ley el mal de la servidumbre? Ese pobre niño, emancipado y reducido hasta la edad de veinte años á ser el instrumento del amo, ¿,no va á ser oprimido, estrujado, antes que llegue la hora de su libertad? Pues qué, esos pobres, esos desgraciados ancianos, á los cuales un amo avaro ha robarlo el sudor de su frente, sin peculio, sin padres, sin hijos, porque los negros no tienen dereprotector, cho 5 conservar sus hijo. ¿uo se parecen al esclavo que los rc>` manos consagraban h Esculapio, y deponían en una isla del Tiber para que se muriese de hambre? Yo no conozco épocas más tristes en la historia que las esclavitud. Se ha intenépocas de la abolición gradual de tado graduar la emancipación en mil partes, y en ninguna


DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

$04

el

llega

a

a

ha podido conseguirse. Es una época de incendio, ele matanza, El esclavo que sabe que le han de revolución, de guerra +ervil. llamado hombre, el esclava clec sabe que es libre, se resiste á trabajar, lucha. forcejea, quiere romper los hierros de sn jaula. cesar, oprime al El amo q!!e sabe que aquella propiedad va negro can to+10 género de opresiones, lo estruja, (lestilu todo su sudor salcr' la tierra, y e►itrega :i la emancipación sólo un cadáver. \•t:cs.tra ley N) es ley de caridad, no es ley de humanidad ; vuestra lee ccrcerb:► n►i55 la esclavitud. \o, no hay términos medios ; males tan graves no lo consienten ; nmles tan graves se recrudecen con i►iútiles paliativos, y necesitan, pura ser extirpados de nn cauterio. E e remedio supremo es la enmienda que he tenido la honra de in•esentaros; ese remedio es la abolición inmediata. Porque, despuNs de tndO, en la abolición de la esclavitud hay tres intereses: el interés dcl propietario que quiere conservar su propiedad ; el interés dc•1 negro que quiere recobro' su libertad, y el interés ele la sociedad que quiere que su orden ec•onón►ico y moral no se perturben. I'nes no se ha encontrado el niedio todavía de armou iza I' estos intereses en la emancipaeióu gradual (lne propone la ley; no se ha encontrado todavía; no se encontrará nunca. Tenéis que no haya preparación ; deseáis una larga preparación. I)espués de todo, Fres. i)iputados, hay, existe larga prepamc•iúu. Debe saber desde hice macho tiempo el propietario que la c'u:ancipación se acerca, y debe saberlo el negro. Pues qué, ¿ilo habéis pronitnciaclo cles'le aquí palabras que han debido caer en lo;: ingenios;? La revolución de eptienibre, la .Junta de Madrid, fi la cual p;rteueclon 1)iputados de todas las fracciones ile la Cúimira, ¿uo dijo en un maliiliestl) célebre que la esclavitud era un atentado f► la conciencia Iimim uia, y una nu'ngua pata la ünica nación que la sostenía en Europa? ;.Y creéis Anu, ric•a? El senor Ministro de Ultraque eso no ha llegado mar dijo estas palabras: "Hoy todos souu►s abolicionistas: los antiguos esclavistas se han couvcrtido en abolicionistas gradualcs : nosotros gnereuu►s la abolición inmediata." ;.Creéis que eso ion ha llegado al negro? Estudiad 1111 Poro los movimientos moderaos. y veréis que no ha} n!edio ele con►prender cómo las altas concepciones cien tí ticas, ideales, abshasta las muchedumbres. La nieve virgen que trusas, envuelve las graníticas c•►íspilies alpestres, sc' Il:!a:a allá► en los profundos valles del H!iin. el Ródano, el i)ant)hio. La idea que ha escrito en sn soledad el filósotO del siglo XVIII, se llii:nu allá cn las profnncliclades sociales revolución. Lo cierto es ilue todo pensain¡chulo de cn)ancij(ación, ele progreso, halla sari';u'(' que lo fcc;mde ca las venas del pueblo; lo cierto es que talo:-; los esf trcn!eciniientns d^ la sociedad allü en 5115 cana: idt°t •, tNllc•s, llegan hasta las trisií's y obscuras base:; don.!c ya, ca lialu,•: los desheredados. ¿,f'ónio se alza pueblo y jalea Por la idea de un sabor desconocido, por esa idea que en sn pecho generosísimo es nun pasión? Las ciencias nah'rah's expulsan lo arhitrario


205

DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

los

y lo milagroso del universo; las ciencias filosóficas el derecho divino del espíritu ; las ciencias sociales el privilegio de sus fóriindas; el arte sigue á la ciencia, y se inspira en las ideas revolucionarias, copio los bardos osifiuicos templaban sus arpas al son de la t(ml)estad y de la tormenta ; la industria sigue al arte, y encadenando los mares con sus cables y los cielos con sus pararrayos, desencadena cuevas fuerzas humanas contra los tiranos; los hechos siguen al arte, á la ciencia, a la industria, y un día los Borbones de Nápoles desaparecen ante la smbra de' un aventurero sublime, y otro día los Borbones de E:pa la pierden en una batalla un trono de quince siglos; ya vacilan los lionapartes al oleaje ele un plebiscito; ya los Bragauzas caen á pies de los soldados, que se llevan pedazos de su dignidad y de sujiúrpura real; misteriosas conjunciones entre las ideas y los hechos, entre las ,ciencias y las muchedumbres, que vienen á probar cómo una institución se descompone, se deshace por el corrosivo de las pasiones populares, después de caer muerta sobre el espacio, en cuanto la ha destruido la celitclla de una idea misteriosamente derramada por todo el espíritu humano. Sólo de esta suerte, sólo por armonías preestablecidas entre los hechos y las ideas, puede explicarse la emancipación del pueblo en Europa. Pues bien: eso mismo, exactamente eso mismo sucede, Sres. Diputados, con la emancipación de los negros. El negro no sabe que en los Parlamentos primeros de Europa se controvierte su esclavitud: no sabe que los más grandes poetas y las más grandes poetisas tallen sus liras para contar los horrores de la servidu4nbre; no sabe que los escritores arrancan lágrih►as sobre las páginas encargadas de referir sus horribles dolencias; no sabe que ha hablado Lincoln, que ha vencida Grant, que ha muerto Brown por ellos; no saben los capítulos que los presupuestos de las grandes naciones tienen consagrados á la abolición de la trata; no oirán estas palabras que resuenan en este momento eu la tribuna española; pero así coleo el aire lleva el pólen fecundante á la palmera bajo cuyas ramas gime, así lleva á la conciencia y al corazón del negro el sentimiento de su libertad, signo de su origen divino y de la colaboración que ha de prestarnos en la obra humanitaria de plantear el derecho sobre la faz de la tierra. ¿Podéis detener las reformas? Yo quisiera dirigirme aquí, yo quisiera hablar aquí al partido progresista, exclusivamente al partido progresista. ¿Sabéis por qué? Por que desde aquí todos nosotros, yo mismo, todos hemos dicho palabras duras, palabras acerbas, palabras que tenían, sin embargo, una grande y fundada base en nuestra doctrina y en nuestra posición política. Pero muchos han desertado del partido progresista, porque no les parecía bastante reformador. El Sr. Ministro de Ultramar, por ejemplo, ¿por qué se ha llamado demócrata? ¿Por qué se han llamado demócratas muchos de los que componen esta mayoría? Porque no les gustaba el paso lento que en el camino de las reformas llevaba el partido progresista. Y sin embargo, recogeos un poco; atended lo que el partido progresista ha hecho, consi-


206

DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

lo

dorad su obra, y comparadla con la obra del Sr. Ministro de Ultramar. El partido progresista, heredero de las antiguas tradiciones uuinieipales, el que bosquejó con las ideas del pasado siglo el es;,iritu moderno, no tuvo consideración ninguna con las grandes injusticias: pesaba sobre nosotros un absolutismo de trescientos ti los, y el partido progr.'si'.ta lo rompió con su fuerza; consmiiía uuestr;i conciencia la l oguera de la Inquisición, y el partido progresista la extinguió con su soplo; esterilizaban nuestea propieiiad la tasa, la vincula,• óii, la amortización, los diezmos, los señoríos, y el partido progresista redimió á la propiedad de aquellas servidumbres: soya es el acta del nacimiento de nuestra.libertad, el inmortal Cód go de 1812 ; suyo es el primer vagido de nuestra elocuencia, que se llama Arguelles, Muñoz Torrero; suya la potente lira en que bramaban las cóleras de nuestro siglo y la voz de nobles aspiraciones largo tiempo comprimidas, la lira de Quintana; suyo el héroe, el gran general que puso en nuestras manos las armas de las ideas, la tribuna, la piensa; y por eso siempre, cualesquiera que sean sus errores y sus debilidades, cuando vemos al partido progresista bajamos la frente como la personificación de nuestros padres, de todo lo que más hemos amado y respetado sobre la faz de la tierra; y siempre que vemos sus leyes, aunque las tengamos por estrechas y por mezquinas dado nuestro crecimiento, las saludamos como el hogar sacratisimo en que se meciera la cuna de nuestro espíritu. Pues bien: ¿qué hizo el partido progresista? ¿Qué consideraciones guardó? ¿Qué sucediera si le hubiese dicho al rey: tú tienes una gran injusticia, pero la tienes por trescientos años? Te respeto. ¿Qué consideración tuvo con el inquisidor? ¿Qué hizo con los señoríos jurisdiccionales? Los señoríos jurisdiccionales, que no eran la trata; los señoríos jurisdiccionales, que no eran el robo de las almas; los señoríos jurisdicionales, que no eran el contrabando; tos señoríos jurisdiccionales, 'que no eran esa serie ele crímenes que hn conducido tantos esclavos á nuestras Antillas; los señoríos jurisdiccionales, que al fin representaban grandes servicios prestados á la patria, fueron destruidos. Y vosotros, progresistas, ¿váis á tener con el negrero más consideraciones que con el sacerdote, que con el rey, que con los caballeros feudales, al cabo los patriarcas de nuestra nacionalidad, como si el negrero, ese lobo marino, os hubiera llevado alguna vez en sus entrañas? Yo sé muy bien, porque veo tomar apuntes á los Sres. Ministro de Ultramar y a Albareda, yo sé muy bien lo que van á ideal, y otra la línea de lo posible. decir. Es una la línea de ¿ Estará condenada la tierra siempre á que la justicia sea en ella imposible? Ningún hovnbre de ideal debe ser gobierno hasta tanto que su ideal sea posible. Yo no lo seré nunca mientras aquí no esté mi ideal completamente realizado; yo no transigiré nunca con los que desconozcan mis principios. Pero además, yo digo: indudablemente la abolición de la


DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

207

esclavitud va It traer males, los vá á traer: es necesario conteniplarlos con virilidad, con fuerza, con energía ; contemplarlos, sondearlos y aceptarlos; que los que no aceptan el mal, no aceptan tampoco el heroísmo. Pues bien, Sres. 1iputados, ¿se pueden comparar los males que váis á traer con la abolición de la esclavitud, á los males que conserváis conservándola? No quiero hacer elegías, no quiero conmover vuestros corazones; yo sé muy bien que los corazones d los leg sladores sue., tenía iiva len ser corazones de piedra. La eselavitl„i aui fuente, al fin heróica, que era la guerra. ;.a c,:,lav;:ial moderna, la esclavitud conteniporfinea, tiene una iueute cenagosa, que se llama la trata. ¿Comprendéis un crimen mayor? ¿Creéis que hay en el mundo algo irás horrible, algo más espantoso, más abominable que el negrero? El monstruo marino que pasa bajo la quilla de su barco; el tiburón que le sigue husuleando la carne, tienen más conciencia que aquel hombre. Llega á la costa, coge su alijo, le encierra aglomerándolo, enibutiéudolo en el vientre de aquel horroso barco, ataúd tiotante de gentes vivas. Cuando un crucero le persigue, aligera su carga arrojando la mitad al Océano. Allí los pobres negros no comen ni beben bastante, porque el sustento y la bebida es cara, y su infahne raptor necesita ganancia, niuclia ganancia. Bajo los chasquidos del látigo se unen los ayes de las almas con las inmundicias dd los cuerpos. El negrero les muerde las carnes con la fusta, y. el recuerdo de la patria ausente, la nostalgia, les muerde con el dolor los corazones. El año 1866 un buque negrero iba perseguido por un buque crucero. Llegó á un islote, cerca de las playas cubanas, y arrojó ciento ochenta negros. El buque negrero y el crucero dejaron la isla. ¿Sabéis quo sucedió? Los pobres negros no podían poner los pies en la tierra esponjosa, uo p0(1í81► ui siquiera extenderse para descansar; aquella era una verdadera cruz (1e espinas. Todos murieron de hambre. ¿Cuál sería el espanto, Sres. Diputados, cuál sería el horror de su agonía? No tenían que comer, y para beber no tenían más que el agua del mar, no tan amarga como la cólera de los hombres. Murieron unos sobre otros. Imaginaos el dolor de los últimos supervivientes. Quizá un herluano vió morir á su hermano; quizá un hijo á su padre; quizá ¿qué horror! un padre á su hijo. Quizá alguno mordió por hambre carne de su carne; bebió sangre de su sangre, buscando en las venas algún líquido con que apagar su sed. Y, Sres. Diputados, ¿aún temeréis que nuestras leyes perturben las digestiones de los negreros, cuando tantos crímenes no han perturbado sus conciencias? (Aplausos.) Seguid, seguid ese calvario. Buscad el negro en la sociedad. ¿Puede haber sociedad donde se públican y se leen estos anuncios? ¿Les daría á leer estos periódicos de Cuba el Sr. Ministro de Ultramar á sus hijos? No puedo creerlo, no se los daría. Dicen: "Se venden dos yeguas de tiro, dos yeguas del Canadá; dos negras, hija y madre; las yeguas, juntas ó separadas; las negras, la hija y la madre, separadas 6 juntas." (Sensación.)


208

DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

La pobre negra, que ha engendrado á su hijo en el dolor moral, que lo ha parido en el dolor físico, cuando ese hijo puede consolarla, una carta (le juego, una bola de billar deciden de su suerte. Se juegan las negras, y muchas veces gana uño la madre y el otro la hija, y el juego separa lo que ha unido Dios y la naturaleza. Cuando vemos esto, buscamos sin encontrarlas ay! la justicia htrinana y la justicia divina. El cielo y la conciencia nos pi~.recerr vacíos. El negro flaw? con la marca en la espalda, crece como las bestias Mara el servicio y el regalo de otro; trabaja sin recoger el fruto de su trabajo; engendra esclavos: sólo es feliz cuando duerme, si sueím que es libre; y sólo es libre en el día de su muerte. El suicidio es hoy, como en tiempos de Espartaco, el refugio de los esclavos. Hay años en que se suicidan en Cuba 400 esclavos. Señores Diputados, ; qué horror! Ahora bien: yo pregunto, p.ua tranquilizar á los señores de enfrente, y oidrne con atención, que esta parte de mi discurso es la más árida: ¿no hay medio de evitar todos estos males? ¿N'o los había mayores en otras naciones, y sin embargo, han tenido la audacia de abolir la esclavitud? Los dos males mayores que la abolición de la esclavitud trae, son: primero, la desproporción entre la raza negra y la raza blanca; segundo, el menosprecio en que á consecuencia de la esclavitud cae el trabajo. Yo os probaré que ninguno de estos males son temibles en nuestras Antillas. Allí hay desproporción entre la raza libre y la esclava, pero á favor de la, raza libre. Y si no, examinad con cana loá siguientes datos, que son exactos, porque yo los he fiado al archivo de mi exactísimu memoria. En Jamaica había 822,000 esclavos contra 20,000 libres; gran desproporción. En Barbada había 80,000 esclavos contra 14,000 libres. En la Antigua había 39,000 esclavos contra 10,000 libres. ; Terrible y Pavoroso problema, que, sin embargo, no impidió la resolución heróica de Inglaterra! Señores, ¿cuántos libres y cuántos esclavos hay en Cuba? Por nuestro censo hay 300,000 esclavos y 700,000 libres: ¿cuántos esclavos y cuántos libres hay en Puerto Rico? Por nuestro censo, 10,000 esclavos y 350,000 libres. ¿Qué teméis? ¿'Una insurrección de negros? Pues podéis descartar las mujeres, los niños, los impedidos y los esclavos domésticos, que suelen ser dulces en nuestras islas de Cuba y de Puerto Rico. ¿Cuántos esclavos, después de todo, temibles, os quedan en Puerto Rico? Os quedan 10,000, los .10,000 que cultivan el campo. Y ¿cuántos blancos, ó al truenos cuántos libres, hay trabajando junto .á los esclavos? Hay, Sres. Diputados, 70,000 hombres libres, que han tomado y pagado su cartilla de jornaleros. ¿Qué recelo, pues, podéis tener, cuando en Cuba el trabajo libre es igual, por lo menos, al trabajo esclavo, y en 1'uerto Rico el trabajo libre supera en mucho al trabajo esclavo? Además, ha demostrado la estadística que á medida que ha desaparecido la esclavitud en Puerto Rico; ha aumentado la riqueza. ¿Cuánto era el comercio de la islá de Puerto Rico en el


409

btsCÜRSO DE D. EMILIO CASTELAR.

a

la

*o de 1834? Era de 7 millones de pesos fuertes. ;Y cuánto era millones de pesos el comercio de Puerto Rico en 18611? Era de fuertes. La esclavitud había cliaminuído, la riqueza se había anmentado; luego la riqueza va en proporción inversa de la esclavitud. Además, en Puerto Rico la propiedad se halla muy dividida; en Puerto Rico no hay grandes propietarios; eu Puerto Rico existen frutos que se llaman mayores y menores, cuestión que ha dilucidado un publicista distiuguidísimo, perteneciente la fracción democrática, cuya ausencia en estos bancos ya he lamentado muchas veces, el Sr. Rafael María de Labra. Los frutos mayores, que exigen mayor trabajo, constituyen la décima parte de la riqueza. Pues bien, se►lores: indudablemente por estos datos se deduce que no hay un peligro, ni político ni social, en la abolición inmediata, sithulltánea, de la esclavitud encuba y Puerto Rico. i Y la situación moral de Cuba y ele Puerto Rico es verdaderamente horrible! La situación immoral de cuba y de l'aierto Rico necesita un remedio radicalisimmm. 1 no hay otro remedio más que la abolición inmediata y simultánea de la servidun►bre. La abolición inmediata y sinrultoseem la pidieron los rourisionados bajo la admide Puerto Rico elegidos en tiempos reo nistración de Narváez. Los comisionados de Puerto Rico dieron un dictamen que será su honra, su gloria, dictamen que el porvenir cólocará junto á la declaración de los derechos del hombre en cl 4 de Agosto de 1789. Todos eran propietarios, y todos pc-• dian la abolición iwmedia.ta y simultánea con orguni.zación del trabajo ó sin organiza66a del trabajo, con indemnización ó sin indemnización. 1'o sise lamento de que, después de la revolución de a'eptiembre, ninguno de aquellos varones se haya sentado en estos bancos. Po no sé por qué no habrán venido aquí todos ellos, curando tantos títulos teman á la consideración de Puerto Rico y á la consideración de la patria. Vinieron, decía, los comisionados de Puerto Rico y presentaron un luminoso informe,, en el cual no sabeiiws qué admirar más, si la copia de noticias ó la abnegación sublime con que, siendo en su mayoría propietarios de esclavos, demmndabau la abolición simultánea, inmediata, con plazo ó sin plazo, con ind0mnización ó sin iudcinnizaciómm. Allí recordaban que la esclavitud había sido la obra del derecho civil, y que su ruina debía provenir del derecho público. Efectivamente, así que el espíritu universal, humano dolos estoicos penetró eu el derecho antiguo, la esclavitud comenzó á vacilar sobre su base de crímenes. IE derecho civil establece las relaciones particulares, y el derecho público las universales. No puede el interés privado sobreponerse al derecho humano. Allí demostraban que no debía atribuirse exclusivamente á Espafla la introducec•ión de la esclavitud en América. Efectivamente, aquellos extranjeros que vinieron aquí con Carlos V í1 traernos el absolutismo cesílveo, fueron á Puerto Rico y Cuba

£ llevar la negra servidumbre. La codicia del oro, la ausencia S 14


210

DISCURSO Dm D. EMILIO CASTELAR.

la

a

del trabajo libre y el sistema prohibitivo acabaron de perpetuar y eternizar el crimen. Hoy no tiene más fundamento ese crimen que el miedo á la ruina económica de la isla. Pero ni siquiera ese miedo puede aducirse válidamente en Puerto Rico. La raza esclava ha decrecido, y la libre se ha aumentado. Esta disminución del trabajo servil ha aumentado la prosperidad de la isla. Ante esta consideración caen hasta los argumentos de los utilitarios. Ante esta reflexión, comprobada por innumerables datos, no hay excusa. La necesidad obligarla al negro á trabajar, como obliga al blanco. ¿Puede, pues, correr peligro la riqueza? No. Aunque se resintiera un poco la producción del azúcar, el azúcar no es ni la sexta parte de la producción total de la isla. Y después de todas estas reflexiones, peclíau la abolición inmediata y simultánea de la esclavitud. Permitidme, Sres. Diputados, consagrarles á aquellos ilustres varones un elogio, al cual se asociará sin excepción en 8US elevados sentimientos toda la Cámara. Desde la renuncia de los señores feudales á sus privilegios en la Constituyente francesa, no se ha vuelto á ver abnegación tan sublime. El patriciado colonial no ofrece en ninguna parte ese ejemplo, ese gran ejemplo. Yo deploro que esos comisionados no hayan venido aquí; yo lo deploro desde lo más profundo de mi alma. No describirían ellos cokno un idilio la esclavitud; no darían por gran refor4na el vientre libre y por un heroísmo digno de la epopeya la renuncia al fruto de ese vientre; no se burlarían ellos de la filantropía inglesa, que ha consagrado escuadras á la abolición de la trata, y miles de millones á la abolición de la esclavitud; y no nos pedirían ellos á nosotros que para dar prueba de caridad, fuéramos á reemplazar á sus siervos y á sufrir sus latigazos en el ingenio, cuando nosotros podemos libertarlos á todos con nuestra palabra y nuestros votos. Pero yo quisiera que algunos de los que defienden la abolición gradual inc dijeran en qué punto del mundo la abolición ha podido ser gradual. Se ha intentado muchas veces, pero han tenido que convertirla en inmediata. Y vamos á la prueba, porque en los partidos conservadores y doctrinarios no hay argumentos tan fuertes co►uo los argumentos de experiencia, los argumentos históricos. Era. Sres. Diputados, contando por nuestro calendario republicano, que también nosotros tenemos Calendario; era el 16 Pluvioso del año segundo de la República francesa. La Convención se hallaba reunida; aquella cúspide de la conciencia humana. donde todo era grande, el odio y el amor, como en las altas montañas son grundesc las alturas y grandes los abismos. Un hombre, ❑n esclavo, uu negro, se habla arrastrado desde el fondo de su ergústula hasta l:m cima de la Convención francesa. Era diputado, y encartndosc á la Asamblea, le dijo: "Yo pertenezco una rara sin conciencia, sin patria, sin hogar, sin dignidad, sin familia, y vengo á refugiarme, vengo á traer esa raza á sombra de los derechos por vosotros tan admirablemente proclamados. Vuestros derechos humanos (como se llamaba enton•


DISCURSO

DE D. EMILIO CASTELAR.

211

ces á los derechos individuales), vuestros derechos humanos son mentira, vuestra libertad es mentira, vuestra igualdad es mentira, mientras consintáis la esclavitud de los negros." Levasseur se levantó á apoyar aquella petición del esclavo. La Asamblea vaciló, como vacilan todos esos grandes cuerpos colectivos cuando van á pasar una de las líneas misteriosas que dividen los hemisferios del tiempo. Lacroix dijo: "Es verdad; declarando la libertad de los franceses nos hemos olvidado de la libertad de los negros, olvido que no por involuntario deja de ser criminal. Sólo podemos repararlo declarando ahora mismo la libertad de los negros." La Asamblea volvió á vacilar, y entonces Lacroix gritó: "Pido á la Convención que no se deshonre prolongando este incomprensible debate." Y se levantó Dantón, el hijo de la enciclopedia, la personificación más genuina de su tiempo, el gigante de la idea y de la acción, la energía revolucionaria, la vida de un siglo condensada en una conciencia, el hombre que, como el Etna, llevaba en su frente el fuego que salía de las entrañas de su corazón, y el fuego que en aquella época tormentosa bajaba ele las tempestades del cielo. Dantón dijo: "Vuestra libertad es una libertad egoísta mientras no la extendáis á todos los hombres. Extendedla, y entonces será humana. Pido, pues, que auunck uos al mundo la emancipación de todos los esclavos." Los Diputados, magnetizados con estos pensamientos, se levantaron como un solo hombre, y extendiendo los brazos al ciclo como si quisieran tomar á Dios por testigo de su resolución, abolieron unánimes la esclavitud de los negros. Un grito jubiloso resonó en las tribunas. Este grito se comunicó h los alrededores de la Asamblea. Parecía qnc la conciencia humana respiraba al descargarse de un gran reuiordiuwienw, de un gran peso. Las puertas de la Convención se abrieron como si las agitara niisteriosa mano. Los negros residentes en París invadieron el recinto y abrazaron llorando á sus redentores. Aunque la Convención hubiera cometido más crímenes, las lágrimas del paria c•edimido, del eterno Espartaco emancipado, del siervo hecho hombre; aquellas lágrimas .que condensaban la gratitud de todas las generaciones venideras y la bendición de todas las generaciones muertas traspasadas por el clavo vil de la servidumbre, aquellas lágrimas bastaban á borrar todas las manchas de sangre. (Ahlauaos.) Pero nos decía el Sr. Romero Robledo en tardes anteriores: "So olvidéis la catástrofe de Santo Domingo." ¿Y qué es la catástrofe (le Santo Domingo? ¿ Pues hay argumentos más valedero en favor de nuestra idea? ¡,Puede dame apoyo más grande para el decreto de la inmediata abolición de la esclavitud? Atiéndame el Sr. Romero Robledo con su clara inteligencia, y reflexione un instante. En Santo 1)omingo existían 500,000 esclavos y _'0,000 libres. Los "0,000 libres vivían la vida muelle, ociosa, del patriciado colonial; los 500,000 vivían la vida indiferente y brutal de la servidumbre. Había entre aquellas dos razas otra intermedia, hija de los vicios de los blancos: había

los mulatos. Sus padres no loe vendían. Les daban riquesas,


212

DISCURSO DE D. EMILIO CAS~ELAIt.

pero no dignidad ante las leyes ni ante las costumbres. Vino la revolución francesa; los negros no sintieron nada. Aquella tempestad no penetró en su pesada, en su bituminosa atmósfera. Los blancos se dividieron, decidiéndose unos por los Borbones, otros por la revolución. Los mulatos dijeron: "Esta es la hora de nuestra emancipación y de nuestra dignidad." Varios comisionados fueron á París, y hablaron con Lafayette y con Mirabeau. Los amigos del género humano propusieron á la Constituyente este decreto: "Todos los hombres libres tendrán los mismos derechos civiles", y fué aprobado. Nada se habló de esclavitud. Este problema quedaba remitido al aliento de la Convención. ¿sabéis cómo recibieron los blancos la igualdad de derechos con los mulatos, sus hijos? El decreto fué rasgado; los mulatos que pedían su cumplimiento, ahorcados; y el comisario de la Constituyente descuartizado, hecho cuatro pedazos, y cada uno de estos pedazos llevado á cada una de las cuatro principales ciudades de la isla. ¿Y qué sucedió? La guerra salvó á Santo I)omingo, quién lo conservó para la república, para la Convención, para la Francia? Los negros emancipados, sobre todo un negro, Louverture, á quien cierto célebre escritor sajón del siglo XIX ha llamado guerrero más experimentado que Cromwell y político más eminente que Washington, colocándole sobre todas las glorias de su raza. Pero, Sres. Diputados, ¡ desgracia de las desgracias! ¡La república murió! ¿Y qué sucedió después? Hubo un dictador que quiso levantar el altar y el trono, y este dictador, para libertarse del ejército republicano que tenia sobre el Rhin lo envió á Santo Domingo á que, semejante á los ejércitos de Xerjes, de Ciro y de Darío, restaurase la esclavitud, ¡ él! que había vencido en cien campañas á :los ecos del himno de la Marsellesá ; ¡ él! que había peleado por los pueblos y difundido las ideas humanitarias en las naciones; ¡ él! que se creía de la legión eterna del progreso: ¡ locuras de los déspotas! Señores: Napoleón quiso poner sobre el altar y el trono, restaurados, dos ofrendas; y horrorizaos, puso la restauración de la trata con la restauración de la esclavitud. Cuando Louverture vió las naves francesas, y supo que iban á cazar á los negros para encerrarlos en los ingenios y arrebatarles su libertad y su faniilia, se levantó y exclamó: "¡Hijos míos, la libertad que habíamos recibido de Dios, viene Francia á quitárnosla! Es nuestra propieda(l, y no consentiremos que se nos despoje de ella. 1)efeiideos ; destruid las ciudades, talad las cosechas, incendiad los bosques, envenenad las fuentes, para que sepa el mundo mi día que el ejército que vino á quitarnos la libertad, vino también It traer en su lugar el infierno." ¿Qué haríais vosotros? No sois hombres si no hicieseis lo mismo tratándose de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestros hernianos: de vuc.;tro derecho á la honra, á la vida, á la dignidad. ¿Así se vuelve á encerrar el esclavo libre? ¿Qué significa si no Gerona y Zaragoza? Un día Luis XVI quiso. dominar la Holanda: Guille~►o de Orange mandó destruir los diques, y que la Holanda se sumergiese en el Océano. Mosc'ow,


DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

213

Zaragoza, recuerdan suicidios sublimes de los pueblos. ¿Por qué consideráis éstas como acciones heróleas, y consideráis como crímenes las mismas acciones en los negros? No es posible olvidar tampoco cuánto habla de delirio en el intento de restaurar la esclavitud. Si el incendio consumió los bosques; si la sangre tiñó las aguas: las ciudades fueron montones de cadáveres; si el ejército francés desapareció como un ejército de sombras en aquel abismo de horrores; si los perros ornados de cintas por las tiernas manos de las damas blancas, cazaron y comieron negros; si esas mismas damas, en su desolación y en su hambre, devoraron los perros que habían devorado á los negros, los perros engordados con carne humana, la culpa es de Napoleón, del que restauró el trono, el altar, la trata, la esclavitud ; no bastante castigado en Santa Elena, si la conciencia no le recordaba á cada minuto estos crímenes; no bastante castigado, si los millones de hombres que segó en pútridos campos de matanza para saciar su ambición, no le persiguen con sus alaridos en las regiones de la muerte, reparando con el azote de remordimientos infinitos los ultrajes hechos por la fuerza brutal ú la conciencia humana. Pero sé bien vuestro argumento. Vuestro argumento es: las razas latinas son revolucionarias; las razas sajonas, reformadoras, y el ejemplo que debemos seguir es el ejemplo de las razas sajonas. Yo, señores Diputados, declaro, confieso que las razas sajonas han hecho gradualmente, con especialidad en Europa, sus reformas. La reforma religiosa, por ejemplo, hablo ole la reforma religiosa contemporánea, cdmenzó con O'Connell, y ha concluido eon Gladstone: la reforma electoral comenzó con Russell y se perfeccionó con D'Israeli ; la ley de cereales comenzó con Cobden y terminó con Peel. Pero ¡y la esclavitud! ¿Cuántos portentos hicieron los ingleses para conseguir su ley de abolición gradual? En la servidumbre hay dos crímenes: la trata y la es, elavitnd propiamente dicha. Se necesita destruir la trata y destruir la esclavitud. Treinta años se necesitaron para la primera reforma, que se propuso en 171)3 y se realizó en 1823. El 15 ole Mayo de 1832 se presentó el proyecto de abolición gradual; se trató de que los negros sirvieran como de aprendices, que criaran legítima, que reunieran algún pequeño peculio: se delineó así el boceto de su personalidad. Pero ¿qué ocurrió? Que fué imposible. completamente imposible, sostener aquella especie de transacción; y al año siguiente, en la misma fecha, fué declarada la abolición inmediata. Inglaterra, esta nación que nosotros llamamos utilitaria y egoista, Inglaterra consagró 2,000 millones de reales al rescate de sus esclavos. Su imperio se destruirá en el mundo, pero esta fecha de la historia inglesa y esta acción inmortal irán creciendo de día en día, y de siglo en siglo, a medida que crezca en ideas de justicia la conciencia universal. Yo quiero presentaron otro ejemplo de un propósito decidido de realizar la abolición gradual, teniendo que concluir por establecer la abolición inmediata. Yo quiero presentaros, Sres. Diputados, el ejemplo de América.


214

DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

Cuando la historia de la Edad Media concluía: cuando el mar comenzaba á ser nuestro por la brújula, y el tiempo nuestro por la imprenta, y el cielo nuestro por el telescopio, un hombre sublime, poeta, artista, sacerdote, Colón, desde una carabela, y más que desde una carabela, desde la nave de su fe, miraba los celajes del mundo con que so►iaha su mente, y veía una luz incierta descubriéndole la tierra. Aquella luz que temblaba delante de Colón, era la estrella de un nuevo anundo, el cual se levantaba en los mares, como una segunda creación, para el homhre regenerado por la libertad v por el crecimiento de su conciencia, necesitada de nuevos v más dilatados espacios. Pero, se►iores, ;cuán grande, cuán terrible será la esclavitud, cuando, á pesar de los horrores que encierra, se quedó como una raíz venenosa en América, en la tierra de la democracia'. Los puritanos son los patriarcas de la libertad ; ellos abren un nuevo mundo en la tierra; ellos abren un nuevo surco en la conciencia ; ellos crean una nueva sociedad. Y sin embargo, cuando la Inglaterra quiso dominarlos, y vencieron, triunfé la rep►íbliea, pero quedó perenne la esclavitud. Washington no pndó hacer más que emancipar á sus negros. Franklin decía ene los ingleses de Virginia no podían invocar el nombre de Dios, mientras tuvieran la esclavitud. Jay decía que todas las plegarias que enviaba al cielo América, pidiendo la conservación de lo libertad, eran, mientras existiese la esclavitud, verdaderas blasfemins. Meson se entristecía y lloraba al contemplar cómo p:►garían sus hijos este grhn crimen de la patria. .Jefferson trazó la línea donde debía estrellarse la negra ola (le la servidumbre. Sin embargo, Sres. Diputados, crecía, crecía V crecía la esclavitud. Yo quiero que os parc'is un momento á considerar al hombre que lavó esa gran mancha, en la cual se perdían las estrellas del pabellón americano; yo quiero que os detengáis uit momento, porque aquí se ha invocado su mmnbre, su nombre inmortal, para perpetuar la esclavitud. ;Ah! No tiene el siglo pasado, no tendrá el siglo del porvenir una figura tan grande, una figura igual, porque á medida que el mal se acaba, se acaba también el heroísmo. Yo he contemplado v he descrito su vida muchas veces. Engendrado en una eaha►áa de Kentucky, por padres que apenas sabían leer; nacido, nuevo Moisés,'eu la soledad del desierto, donde se forjan todos los grandes y tenaces pensamientos, como el desierto monótonos. y xublimes como el desierto; donde, criado entre esas el vas seculares, que con sus ardmafs envían una nube de incienso, v con sus rumores otra nube de oraciones al cielo; navegante á los ocho a1Íos eu las impetuosas corrientes del Ohio, y á los diez y siete en las en las extensas y tranquilas aguas del M~ssissipí ; le»a.lou' más tarde, que con su hacha y su brazo derribaba los árboles inmortales, para abrir paso por regiones inexplor:►hles si su tribu .de trahajadores errantes; sin haber leído otro libro que la Biblia, el libro de los grandes dolores y de las grandes esneranzas, dictado machas veces por los profetas al son (le las cadenas arrastradas en Nínive y en Babilonia; hijo, en fin, de la naturaleza; por uno


DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

215

de esos milagros sólo comprensibles de los pueblos libres, peleó por la patria, y sus compañeros le elevaron al Congreso del Illinois; habló en el Congreso del Illinois, y sus comitentes lo elevaron al Congreso de Washington; habló en el Congreso de Washington, y su nación lo elevó á la presidencia de la República; y cuando el mal se enconaba; cuando aquellos Estados se descomponían ; cuando los esclavistas lanzaban sus hurras de guerra y los esclavos el estertor de 'su desesperación, el leñador, el navegante, el hijo del gran Oeste, el descendiente de los kuákeros, humilde entre los humildes ante su conciencia, grande entre los grandes ante la historia, asciende al Capitolio, que es la mayor altura moral de nuestro tieanpo ; y sereno, fuerte con su idea, con su conciencia; teniendo enfrente los ejércitos más aguerridos de América ; á la espalda, Eu) :pa. enemiga : Inglaterra incli nándose al Sur; Francia apercihiéndose á la reacción de Méjico, y en sus manos la patria deshecha, arma 2 millones de hombres: reune 525,000 caballos; hace andar á su artillería 1,200 millas en siete días, desde las orillas del Potomac hasta las orillas del Tennessee; empeña más de 600 batallas; renueva en Richmond las hazañas de Alejandro, de César, y después de haber emancipado 3 millones de esclavos, para que nada le faltase, muere en el momento •.mismo de su victoria; como Cristo, como Sócrates, como todos los redentores, al pie de su obra. ¡Su obra! ¡Obre sublime sobre la cual derramará eternamente la humanidad sus lágrimas, y Dios sus bendiciones! (Aplausos.) Pero Lincoln, me diréis, intentó la emancipación gradual. Es verdad, y yo nunca oculto la verdad. Pero los privilegiados se cegaron, y se opusieron, como se cegarán aquí, como se opondrán aquí á toda reforma radical y profunda. Y vino la abolición inmediata. Cuando un hombre de la sabiduría y la prudencia política de Abraham Lincoln apeló á medidas supremas, fué porque se convenció de que era imposible toda transacción, toda espera; de que las gradaciones no se compadecen con las reformas justicieras y humanitarias. Desde entonces, los Estados Unidos, después de haber convertido sus esclavos en hombres, se consagraron á convertir estos hombres en ciudadanos. Y, señores, aquellos seres que no eran, como he dicho, ni siquiera hombres, hoy son ,más libres que los primeros, entre los hijos de Europa. Aquellos hombres que no podían aprender á leer, porque al atrevido que les entregaba un libro le mataban los señores de la América del Sur, hoy tienen innumerables escuelas. Aquellos hombres, que no podían dirigirse á Dios, porque así los sacerdotes católicos, como los sacerdotes protestantes, les decían que para ellos no había venido Cristo, puesto que eran de la raza maldita, de la raza de Cam, tienen hoy templos donde espaciar sus almas. Aquellos hombres, casi mulos de carga, tan desgraciados como los reptiles que se arrantran por el algodón y por la caña, son hombres libres, son ciudadanos americanos, se sientan- en el Congreso y en el Senado de Washington. Los Estados Unidos no han querido reconocer como


216

DISCURSO DE D. EMILIO CASTSLAR.

miembros (le la federación á aquellos Estados que á. SU vez no han reconocido la libertad y la igualdad de los negros. Me habláis de leyes excepcionales. Muchas habéis dado para sostener la influencia de los sacerdotes y la tiranía de los reyes. Os consiento excepciones si me presentáis 4 millones de bestias convertidas en 4 millones de hombres. I'ero repetís, y repetís siempre, que esa no es nuestra raza. Siempre, siempre. Sres. Diputados, siempre el argumento fatal de la diferencia de raza! Hay, sin embargo, una parte de la'ra-s~d latina en el mundo, á la cual si la consideran algunos tan grande ó !más grande que la nuestra para llevar á cabo todas las obras sociales, todavía no he podido comprender; todavía no me ha convencido la historia de que esa parte de la raza latina sea superior á la espa►iola para plantear la libertad y atrojar de sí los males de la esclavitud. Me refiero, Sres. Diputados, ,► la raza francesa: yo creo que tiene más apego al cesarismo, más instintos demagógicos, m*culto al Estado que ningún otro pueblo: yo creo que Francia, que quiere la libertad, tiene los tres males de todos los pueblos latinos en más alto grado que nosotros. No quiero ofender !~ ningún pueblo, menos cuando voy :► alabarle, y menos cuando es el pueblo francés, á quien admiro tanto. En Francia vino la república en 1448. No sé por qué, permítasele este desahogo á mi corazón republicano, no sé por qué; siempre que hablo de alguna infamia, se mezcla á ella la palabra restauración, la palabra monarquía, y siempre que hablo de libertad, siempre que hablo de alguna reforma, siempre que hablo ele alguna idea grande, se mezcla esta palabra república. I.o cierto es que la república del 48 hizo esta otra gran acción. Yo he visto el hombre que personificaba aquella gran república: yo he visto ;í Ledru Rollin en el (lestierao. Vei►lte anos de desgracia no habían► logrado encorvar su frente ni debilitar sus fuerzns: se i►arcela á la encina, bajo la cual pasan los huracanes y los siglos sin conmoverla. Y aquel hombre se me quejaba de ser muy dai. ramente juzgado por sus contemporáneos, porque siempre, sielepre, el mundo se apasiona de )n victoria, y siempre se llama error,. traiei6n, torpcwr, por los cortesan-os de la fortuna, d hr desgracia y á la derrota. Pero recuerdo que me dijo: "El 24 de Febrero de 1848 triunfó la república, y en 7 de Marzo se. habla reunido la Comisión que debía proponer la abolición de la. esclavitud en Francia." ¡Qué gloria para ellos! 1 después de dos silos se presenta aquí este proyecto. ;Qué vergüenza para nosotros! Allí hubo más oposición que aquí: ro quiero que me presentFis las exposiciones de Barcelona, de Santanmler, de Cádiz, d~ Sevilla, que protestan contra la abolición. Allí todas las ciudades mercantiles, todas protestaron. 1-n quiero que me digáis qué propietario de negros ha venido aquí á sostener la necesidad de la esclavitud. Los propietarios de negros franceses no cesaron de recla►nar. ¿y qué sucedió? Que pedían plazos, que pedían la abolición gradual. Eu tiempo de Luis Felipe, en tiempo da la


DIacuaau . us- a.

IM ILIo C LS'rZLAa.

217

les

la

Casa de Orleans, nada se•pudo lograr á favor de los esclavos, (le los negros, como no se lograría aquí nada bajo la monarquía democrática. En vano Lamartine pronunció sus magníficos discursos, en vano Broglie presentó sus estudiadas Memorias; nada pudo conseguirse. Pero ¿qué sucedió con la república? Los propietarios de negros querían preparación.; no la hubo: querían inddmnizacióu previa; la tuvieron posterior: no se contentaban con 1,500 francos; aceptaron 600: creían- que era necesario establecer los patronatos; no hubo patronatos: pedían la tutela perpetua para el negro; no hubo tutela de ninguna clase: dudaban, en fin, si los esclavos eran .hombres, y se encontraron un día que eran sus iguales, que eran sus conciudadanos.. ¿Y qué sucedió? En el período de emancipación, alguna perturbación. ¿Acaso nos. ha costado poco á nosotros la redención de la esclavitud de los blancos? Pero más tarde, hoy, ninguna; antes al contrario, la prosperidad y el crecimiento de la• riqueza, la paz, el orden, la raza blanca confundida con la raza' negra, y todos bendiciendo el advenimiento de la república, y felices á la sombra de la misma ley: Volved, seilores, los ojos hacia lo que sucede en América. Yo no hubiera querido que' en. Cuba estallara la insurrección: en mi sentido humano. en mi criterio humano, Sres. Diputados, todavía tiene Europa que cumplir grandes destinos en América, destinos de fraternidad, destinos de solidaridad, y todavía importa que esos destinos los cumpla la nación que es como un mediador plástico cubre el Viejo' y el Nuevo Mundo, la nación española. Pero yo en mi angustia patriótica; en el presentimiento que tenía de las d.illcnitwles con que había de tropezar la revolución, yo decía á mis amigos en el destierro, y algunos de ellos lo recordarán, que en el momento de la libertad vendría una insurrección en Cuba, come consecuencia fatal de la política allí seguida. Si damos libertad S blancos y negros, decía yo, se insilrrecrionarán loe reaccionarios y los negreros: si no la damos. si resistimos, si . aplazamos la reforma, entonces se insurrecio narán los cr1n4os cerca de los Estados Unidos, los que guardan la idea de libertad en su conciencia, los reformadores, los revolucionarios. Esto era indudable; había que escoger entre mía fi otra insurrección: ¿por qué, revolucionarios de Septiembre, habéis escogido la catástrofe que nos separa de Europa y de América, la guerra del negro que necesita libertad? Y, señores, menester .es decirlo, está en la conciencia de todos: en la guerra de Cuba, por una y otra parte, se cometen excesos; nadie está limpio; ni los insulares ni loa peninsulares, nadie. La guerra de Cuba se hace con extraordinario valor, pero también con una feracidad extraordinaria.. ¿ No veis algo de los horrores que siembra la servidumbre? ¿\o veis algo de esa despiadada naturaleza que se adhiere, allí donde crece el esclavo, á la ergástula? Esa lluvia de sangre ea la condensación de las gotas arran-


218

DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

un

-

yo,

radas por el látigo á las espaldas del negro: es la expiación do nuestro delito nacional. cspaiíol, protesto contra la cólera Desde esta tribuna, de los españoles; yo, republicano protesto contra la cólera de los republicanos: ni unos ni otros, al hacer esa guerra tan cruel, han merecido bien de la humanidad, bien ele Dios: yo conjuro al Gobierno para que restañe esa sangre, para que cierre esas heridas. Cuando una tierra lleva sobre si esas grandes maldiciones, la cólera divina llueve sobre ella torrentes de maldiciones. ¡Hermosa Cuba, riquísima Cuba! suele decirse. Lo es; pero la servidmnbre demuestra que con ella son incompatibles la libertad y la justicia. Un Senador se levantó en la Cámara alta, en sesión que presidía el General hoy Regente del Reino, y dijo estas palabras sin que aquel General las desmintiera: "Cuando era Capitán general de Cuba cogió varios alijos de bozales, y en cumpihmiento de la ley los emancipó. Pues ciando aquel General salió de Cuba, delante de las autoridades, delante de la Audiencia, delante de los magistrados, delante de la ley, aquellos bozales, que .él había declarado libres, fueron reducidos á la esclavitud, fueron reducidos á la servidumbre." Señores, el general Pezuela declaraba que en ocho meses había cogido él solo 4,000 esclavos de contrabando. Y contaba una cosa que es verdaderamente horrible; una cosa que hace estremecer la conciencia. Iba á su tertulia un comensal, y este comensal apostó á que entraba negros en la isla de Cuba sin que el General lo supiera. El General le dijo que no lo haría. Lo hizo; tomó su caballo, sus monteros, ó como se llamen, se fué á la costa, trajo los negros; cayeron en las manos de la autoridad, y el negrero en la cárcel. Pero, Sres. Diputados, reflexionad un poco, considerad un poco. ¿Qué diríamos si un comensal, si un contertulio del Sr. Presidente del Consejo de Ministros, del Sr. Ministro de la Gobernación, del Regente del Reino, fuese y dijera: "Le apuesto á usted á que ahora mismo voy á cometer un asesinato ó un robo sin que nadie me vea." Esto prueba, y no quiero hacer más consideraciones, esto prueba hasta qué punto pervierte la esclavitud á la conciencia hcfinana. Señores, en el año de l8ñ0 el Capitan general cogió 2,000 negros de contrabando, y la estadística inglesa acusó que debieron entrar 10.000. ¡Ah, cuántas veces lord Aberdeen ha dicho que no cumplíamos los tratados internacionales! Es verdad. Fernando VII cometió una grande estafa real. Tomó 40 millones para pedir la trata, y los consagró á comprar una escuadra rusa, escuadra rusa que se tragó el mar. Esa infamia no cae sobre la nación. La nación española es. generosa ;. la nación no tiene nada que ver con los crímeiie y eón las hajezás de aquel hombre. Pues bien, el cálculo de lord Russell, y ya saben los Sres. Diputados que los ingleses son peritos en números y en estadísticas, el cápenlo de lord Ru:sset es que desde el año de 1834 liar& entrado 30,000 negros anualmente en la isla de Cuba. Decid, se-


219

DISCURSO DR D. EMILIO CASTELAR.

ap-

la

los

la

el

y

ñores Diputados: ¿qué magistrados tenéis allí, qué leyes imperan allí, qué hay allí, cómo se pueden entrar millares de hombres sin que los magistrados lo sepan; cómo no se averigna si existen esos pozales, cuando los bozales, recién desembarcados no saben hablar nuestra lengua: qué policía es la vuestra; qué Audiencias son las vuestras; qué leyes son las vuestras? No, no os hago responsables; ese es el mal de la esclavitud. Esclavitud y libertad, esclavitud y moralidad, esclavitud y religión, esclavitud y familia, esclavitud y conciencia, son términos incompatibles. Hermosa, rica Cuba'. Su clima es una primavera perpetua: su. campo un verjel interminable; cada planta se corona con una guirnalda; cada arbusto parece un ramillete; la caña que destila miel retoña hasta ocho veces; los cafetales y las vegas de tabaco no tienen fi n: junto á las anchas hojas del plátano eleva cocotero ofrecen la palmera real su sonora corona; el banano sed: frutos que satisfacen el hambre y apagan con su frescura no hay en la tierra un animal venenoso,y hay en los aires coros de sinsontes que el»vau una sinfonía infinita á los cielos, esmaltados por todas las sonrisas de esa maga que se llama la luz tropical ; pero no hay libertad; pero no existen las primeras garantías de los pueblos; pero unos se educan en la democracia de los Estados Unidos, mientras que otros confunden la patria ron el antiguo absolutismo español: pero los criollos reniegan de españoles sus padres, y los españoles ;maldicen á los criollos sus hijos; pero el negro gime,en el ingenio, en el cepo, con la argolla al cuello y al pie. con el látigo sobre la cabeza, imagen de Dios confundida con las bestias; pero los asiáticos, los chinos, engañados en sus esperanzas, reducidos fi una servidumbre insufrible, se cuelgan á racimos de los árboles y -llevan en sus labios con las señales de la agonía las señales cle laihorrible burla que con su suicidio han hecho de sus :amos; pero entre aquellas costas. el negrero luchando con el crucero; la guerra en todas partes, la guerra interminable, infinita, porque en todas partes se despliega la fuerza desvastadora, el espíritu corrosivo de ese crimen que se llama servidumbre. No hay más que un medio de evitar estos males: abolir esclavitud. ¿Es cierto, es verdad que nuestra raza no tenga titudes para realizar este gran problema de la abolición de la esclavitud? ¿Pues qué son, qué vienen á ser todos, absolutamente todos los pueblos que han fundado repúblicas en América, fuera de los Estados Unidos? Son pueblos españoles; y estos pueblos, ;, cuándo han abolido la esclavitud? Pues es ?muy fácil saberlo: Bolivia en 1826, Perú v Guatemala en 1827, Méjico en 1828; Nueva Granada en 1849, Venezuela en 1853. Monagas quiso hacer la abolición gradual, no pudo, y tuvo que decretar la abolición inmediata. Por consiguiente, nuestra raza, nuestro propio espíritu, nuestra propia conciencia, ban abolido la esclavitud. ¿ no queréis, cuando contáis con esos ejemplos, que se declare boy abolida instantánea, simultáneamente, por España en las Antillas?


220

DISCURSO DE D. EMILIO CASTELAR.

En loa pueblos hermanos nuestros nunca hubo para esta reforma las dificultades que en los Estados Unidos. Ya una, ya otra de esas naciones, en algún día fausto para ellas, colgaban las cadenas de sus siervos en los altares de la patria. Y los dueños, por la patria renunciaban á la indemnización. Ya que tanto de nuestra raza se maldice, permitidme que le consagre aquí el tributo auerecido á su generosidad y á su abnegación. Resolver sin dificultad un problema tan grande es una gloria sin término. Por lo visto en los periódicos, porque yo no estoy en los secretós del Gobierno, me parece que el proyecto del predecesor que tuvo en ese banco el señor Ministro de Ultramar, era mucho más radical. Si, al fin y al cabo aquel proyecto, por lo que hace á Cuba, se parapetaba detrás del estado de guerra, pero no habiéndola en Puerto Rico, emancipaba á los negros en nueve años. En los tres primeros pagaban el 20 por 100; en el tercer trienio pagaban el 50, y á los nueve años no había esclavitud. En cambio, si se sacan las lógicas consecuencias del proyecto del Sr. Ministro, al cabo de sesenta años habrá todavía esclavitud en Cuba y en Puerto Rico. No, no podemos, de ninguna manera podemos, Sres. Duputados, dejar de votar la enmienda que yo he presentado, enmienda que pediré que se vote nominalmente. Pues qué, ¿no hay aquí grandes compromisos? Yo creo que el hombre público, mientras no es Diputado, debe hablar en el meeting ante los electores y en la prensa. ¿Viene á ser Diputado? Pues debe repetir aquí, si es posible, las mismas palabras que ha dicho fuera de aquí, y luego, si es Ministro, debe poner a la cabeza de las leyes que proponga los discursos que aquí haya pronunciado. Así se elevan al gobierno los hohnbres de Estado en los pueblos libres. Yo no me creo elevado aquí á este alto puesto por lo que soy, ni por lo que valgo: yo me creo elevado á este alto puesto, que estimo en mucho, por lo que fuera de aquí he dicho; yo repito aquí lo que he dicho fuera; yo jamás iría á ese banco (aeiralando al minisferial) sino practicando lo que he dicho aquí. Yo me acuerdo de que el Sr. Ministro de Fomento, que no se halla presente, entusiasmaba á las muchedumbres con su pintoresca elocuencia, reivindicando la abolición inmediata. ¿Por qué, pues, no ha de votar mi enmienda? Yo recuerdo que el Sr. Ministro de Hacienda, que tiene tan fino escal;elo, disecaba con ese arte de la realidad que le distingue los sentimientos dei corazón, y hacia estremecer á todos los que le escuchaban con la descripción de los horrores de la esclavitud, y pedía también la abolición inmediata. ¿Por qué no ha de votar mi enmienda? Del Sr. Ministro de Ultramar no quiero decir nada, porque nó quiero ser demasiado insistente en mis reconvenciones. Pecó está, moralmente obligado a votarla. Ahora bien: grupos de esta Cfimára, ¿no tenéis todos el sentimiento de humanidad? ¿Y en qué consiste este gran sentimiento que distingue á lóa pueblos modernos de los pueblos antiguos? Consiste en ponerse en la condición de aquellos que lloran, de


bleC118s0 DI D. IMIL10 CASTILAR.

221

si

aquellos que padecen. Acordémonos los que tenemos familia de los que carecen de familia; acordémonos los que tenemos libertad de los que gimen en las cadenas de la esclavitud. Y si desciendo á cada grupo en particular, ¿qué quiere decir partido conservador? Quiere decir partido de estabilidad. ¿Y qué quiere decir estabilidad? Que no se fundan las instituciones sobre arena, sino sobre sólidos cimientos, para que no las conmuevan ni el huracán ni el terremoto. ¿Y (limo fundaréis vuesadmitís la abolición tras instituciones en sólidos cimientos gradual? Al admitir ese principio admitís la guerra servil. Partido conservador, en nombre del orden, en nombre de la estabilidad social, votad la abolición inmediata. En cuanto al partido progresista, yo no puedo creer, no le hago la ofensa de creer que deje de votar mi enmienda. Es el partido que ha tomado para sí el dogma del progreso indefinido; y ¿podréis marchar hacia adelante mientras tengáis al negro esclavo en vuestras colonias? Con esa carga sólo se va al retroceso y á la muerte. ¿Y qué diré del partido democrático? Dudar un momento seria ofenderle. El Sr. Ministro de la Gobernación, que durante tanto tiempo ha sido su jefe, dedicó su primer discurso aquí á una cuestión política; lo dedicó á la emancipación de .las Antillas. No me dirá que no, porque ya sabe que conozco y que he seguido toda su historia. Pues qué, ¿puede haber en las Antillas libertad, legalidad, justicia, derechos y emancipación para los blancos, mientras exista la esclavitud de los negros? No; la palabra no puede resonar allí donde se oye la cadena: el pensamiento humano no puede vivir allí donde la libertad no existe. De los republicanos no hablemos. Nosotros tenemos la honra de unir la gran causa de la emancipación de los negros á la nobilísima causa de la república. ¡ Ah, Sres. Diputados! Acordaos de que la esclavitud moderna, acordaos de que la esclavitud contemporánea s bnucho más horrible que la esclavitud antigua. Al cabo, los antiguos la fundaban en una razón metafísica, en la inferioridad de ciertas clases. Para Aristóteles los hijos eran una línea, los padres otra línea y los esclavos otra línea del triángulo que se .11amaba .familia. Platón, más humano y más conocedor de las .ideas .universal, admitía, sin embargo, ciertas clases condenadas á eterna esclavitud. Allí, especialmente en Roma, la esclavitud tenía una parte horrible, la parte de aquellos esclavos cazados en los .bosques, conducidos á Roma, comprados en la puerta de los templos y alimentados para que luego fueran á derramar su sangre en la arena del circo. Pero el esclavo era escultor, pintor, arquitecto, músico, maestro, y de esta manera influía en Rama. Puede decirse que eu los tiempos de Tácito, Roma era una ciudad de esclavos. Yo os pregunto: ¿qué esclavo de los nuestros se llama Terencio; qué esclavo de los nuestros se llama Horacio, hijo de .un liberto; qué esclavo de los nuestros se llama Epitecto, el cual


222

DISCURSO Dm D. zMILIO CASTI~LAL

educó el alma más grande y más noble de la Roma .cesárea, el alma de Marco Aurelio? Vuestros esclavos son todo indignidad, todo brutalidad, como la piedra del molino, cdmo el mulo, como el burro, un instrumento de riqueza, un instrumento de vil trabajo. ¡Oh! el mundo antiguo podría presentar su esclavitud frente íi la nuestra con sólo recordar á Espartaco. \újmida de raza, tracio de nacimiento, reunía en sus venas la sangre de los dos pueblos que más había martirizado Ruina. Llevado á la Ciudad Eterna, y aliuierrtado para que tuviera mucha, mucha sangre que verter en el circo, adquirid ta i(lca de libertar á sus compañeros, á sus hermanos. Treinta misil reunió: 1 ,000 de los suyos murieron, y cayó entre ellos cubierto de heridas, mártir de su fe, más grande que Yugurta y que Aníbal. El urundu antiguo se creería libre de sus esclavos cuando Craso, vencedor de Espartaco, volvía entre 10,000 cruces, donde expiraban 10,000 esclavos crucificados. Pues bien, cuando sonó la último hora del antiguo mundo, cuando los compatriotas de Espartaco llegaron á Roma con los ejércitos de Alarico, en la última noche del antiguo mundo, Roma, vencida, destrozada, debió levantar los ojos al cielo y ver los compañeros de Espartaco, cual otros tantos ángeles exterminadores, descendiendo de sus cruces, y dispersando á los cuatro puntos del horizonte sus ensangrentadas cenizas. ¿Y os extrañáis que sobre nosotros caigan tantos males; cuando henos cometido también, prolongando la esclavitud, tantos crímenes? Yo observo que hay en esta Cámara, lo digo para concluir, algunos sacerdotes. Yo creo, Sres. Diputados, que los sacerdotes han venido aquí para algo más, por mucho más que para pedir la resurrección de la monarquía y la continuación de la intolerancia religiosa. Yo no disputaré, no quiero entrar en eso, ni es de este sitio, rri es de esta ocasión; yo no disputaré sobre si el cristianismo abolió ó no abolió la esclavitud. Yo diré solamente que llevamos diez y nueve siglos de cristianismo, diez y nueve años de predicar la libertad, la igualdad, la fraternidad evangélica, y todavía existen esclavos; y sólo existen, señores Diputados, en los pueblos católicos, sólo existen en el Brasil y en España. Yo sé rnás, Sres. Diputados, yo sé más: yo sé que apenas llevamos un siglo de revolución, y en todos los pueblos revolucionarios, en Francia, en Inglaterra, en los Estados Unidos, ya no hay esclavos. ¡ Diez y nueve siglos de cristianismo, y aún hay esclavos en los pueblos católicos! ¡ Un siglo de revolución, y no hay esclavos en los pueblos revolucionarios! Yo dejo esto á vuestra consideración, á vuestro pensamiento. Sin embargo, el cristianismo 6 no es nada, 6 es la religión del esclavo. El mesianismo fué la esperanza de un pueblo criado en la servidumbre; Moisés nació bajo el látigo de los Faraones en Egipto; Cristo es un vencido de Roma, hijo de un artesano pobre, que no tiene patria, ni donde reclinar su cabeza: sus primeros discípulos fueron vencidos como él; los primeros mártires fueron esclavos, y su doctrina llevó el consuelo á las almas oprimidas, prometiéndoles cambiar las argollas de la tierra por una


223

DISCURSO Da D. EMILIO CASTELAR.

su

si

corona de estrellas en el cielo. La cruz, la cúspide de la sociedad moderna, fué lo más abyecto: el patíbulo del esclavo en la sociedad antigua. Pero, Sres. Diputados, yo soy librepensador, yo no participo, no puedo, la conciencia nos impone las ideas, y no somos libres para evadirnos de ellas; yo no participo (le toda la fe, de todas las creencias, de todas las ideas que tienen los sacerdotes de esta •o tuviera la Cámara. Sin embargo, si yo fuera sacerdote, alta honra de pertenecer á esa elevada clase, yo en el uuts sublime de los misterios religiosos, teniendo vuestra fe, me diría: El Criador se redujo á nosotros; aquellas manos que cincelaron los mundos, fueron taladrados por el clavo vil de la servidumbre; aquellos labios que infundieron la vida, fueron helados por el soplo de la muerte; El, que condensó las aguas, tuvo sed; El que creó la luz, sintió las tinieblas sobre sus ojos; su redención fué por este gusano, por este vil gusano de la tierra que se llama hombre, y sin embargo, la sangre de sus llagas ha sido infecunda, porque todavía en esta tierra, donde yo levanto la hostia, hay hombres sin familia, sin conciencia, sin dignidad, instrumentos más que seres responsables, cosas más que personas; levantaos, esclavos, porque tenéis patria, porque habéis hallado vuestra redención, porque allende los cielos hay algo más que el abismo, hay Dios; y vosotros, huid, negreros, huid de la cólera celeste, porque vosotros, al reducir al hombre á servidumbre, herís la libertad, herís la igualdad, herís la fraternidad, borráis las promesas evangélicas selladas con la sangre divina del Calvario. (Apllausos. ) El Sr. Plaja nos decía la otra tarde: "; Bien se conoce que los señores de enfrente no tienen esclavos!" No los tenemos, no; lo hemos sido nosotros; nosotros hemos sido esclavos, y por eso reivindicamos la libertad de nuestros hermanos. Nosotros pertenecemos á la clase servil, nosotros pertenecemos á la clase plebeya, á la clase emancipada que ha de emancipar á los suyos. Sí; los plebeyos hemos sido parias en la India, nos han arrastrado á la cola del caballo persa, nos han ofrecido eli sacrificio á dioses implacables, hemos derramado nuestra sangre en el circo, hemos sido azotados sobre el terruño; una parte de nuestra alma, de nuestro ser, padece en el Nuevo Mundo con los negros, sombra de nuestros dolores, y queremos redimirlos nosotros, los redimidos por la revolución. Hijos de este siglo, este siglo os reclama que lo hagáis más grande que el siglo XV, el primero de la historia moderna con sus descubrimientos, y más grande que el siglo XVIII, el último de la historia moderna con sus revoluciones. Levantaos, legisladores españoles, y haced del siglo XIX, vosotros que podéis cúspide,. el siglo de la redención definitiva y total de poner todos los esclavos. He dicho. (Aplausoa.)


224 1IiSTORIA D1:I. SERVICIO DE CC1B$EOS.LrN PUERTO RICO Pon CAYSTJNO COLL

Y TosTE.

Villa Los Pinos, Junio 18 de 1914. Mr. E. 11. Hathaw-ay, lnspeetor.;San Juan. Muy Sr. Mío: paso a satisfacer gustoso su atenta carta,consulta de 15 de de los corrientes, en la que me pide usted una información acerca del origen y establecimiento de la primera oficina de Correos en la isla de Puerto Rico y un bosquejo general de su desarrollo hasta el cambio de nacionlidad. 1.—El Rey dispuso en 1541 que la correspondencia con las Indias fuera libre y sin impedimento.—En 1550 ratificó en una real cédula que quien estorbare directa o indirectgmente la correspondencia incurriría en perdimiento de todos sus bienes a favor de la Corona y del Fisco, destierro .de las Indias y privación (lel empleo que desempefíare.—En 1592 recordó, que ni las Justicias ni las altas autoridades civiles ni eclesiásticas tenían derecho a violar la correspondencia, considerando el .hecho .como delito grave y determinando severos .castigos.--En 1827 se ordenó, que las cartas y pliegos de Indias se pusieran en cajones medianos, bien clavados, precintados, embreados, cubiertos .con encerados dobles y muy bien acondicionados; haciendo un registro cuidadoso de todos ellos y con encargo a los Generales, .Almirantes y Maestres de las naos donde se embarcaren, y. haciendo la entrega en Sevilla, con precisión y puntualidad.—En -dicha ciudad residía el Correo Mayor, por real cédula de .14 de Mayo .de.15?4.—Ratiflcada en 1580.—E1 porte de la .correspondencia particular era pagar un real por cada carta sencilla quien la enviaba; el pliego que tuviese más de una onza se pagaba porcada onza un real, .y si el pliego pasaba de una libra, lo que ella Aexcediera, ,medio real .por onza de exceso. 2.—En Puerto Rico se estableció .el Correo-con arreglo, a estas Leyes. En lo que respecta al .interior ,deJa.isla, en cada pueblo los Tenientes a Guerra .tenían que atender -a .este seavicio .en la Casa de Rey. El Teniente a Guerra daba un pasaporte:el conductor de la correspondencia, .que salía ser ..un:emilieIano, yen dicho documento se anotaba el número .de cartas . y .de .pliegos que . conducía. No había todavía.certificados. .En el pueblo inmediato visaba este pasaporte el Teniente.a Guerra.deaquella localidad, que• dándose desde luego coa la correspondencia dirigida :a su pueblo. —1)e pueblo en pueblo;: en la ruta hacia :8au -Juan, se iba entregando y recogiendo la correspondencia con4gnal•formalidad hasta llegar a la Capital.—El gobernador D. Miguel de Muesas fijó en su Directorio General de 1770 las reglas que debían seguirse respecto a cartas y correos, en hna sceeioaes 120, 121, 122, 123, 124 y 125 del artículo 18.—(Véase Bolet{n Histórico de Puerto Rico, tomo primero, página 109.)


HISTORIA DEL SERVICIO DE CORREOS EN PUERTO RICO.

:l

3.—Por real orden de 13 de Noviembre de 1779 y real orden de 1784 la correspondencia entre jefes subalternos con Superiores debía regularse conteniendo cada carta un solo asunto, con resúmen al margen y las cartas debían ir numeradas. Cuando la carta u oficio era de preferencia se marcaba el sobre con una P.—Las cartas oficiales gozaban franquicia y las particulares pagaba U que las recibía un real al cartero por cada carta. 4.—Fu 1764 se habían establecido Buques Correos, que salían de la Coruña ❑na vez cada mes, con dirección a la Habana y Puerto Rico. Ademas de la correspondencia podían traer medio cargamento de mercancías de Eupaña, retornando con otra mitad de productos de América.--E1 año siguiente de 1765 se habilitaron nueve puertos de la Península para el comercio de Puerto Rico y se dió libertad de c•ousercio a los habitantes de esta isla. (Véase, Boletín Histórico de Puerto Rho, tomo primero, pagina 28.) 5.—Por real orden de 14 de Novieuibre,de 1814 se dispuso que vuelto a establecerse el poder absoluto de S. M. la correspondencia de Real Hacienda, Gracia y Justicia, Policía y Guerra de esta isla se dirigiera al Ministerio Universal de Iudias; y todos los jefes subalternos y oficiales habían de dirigirse a S. M. por conducto del Gobernador, sin cuyo requisito no tendría curso alguno el oficio. 6.—El 22 de Noviembre de 1.811 la l:egencia del Reino ordenó al Gobernador de 1'uerto Rico 1). Salvador Melendez, que por cuantos medios estuvieran a su arbitrio, socorriese a los emigrados de Venezuela, que llegasen a esta isla. Con tal motivo, en las aduanas, de los derechos ordinarios sobre artículos comerciales que se introdujeran procedentes de Costa firme, se exigió provisionalmente 8 reales por cada fanega de cacao; 8 reales por cada quintal de añil; 2 reales por cada quintal de algodón; 4 reales por cada quintal de café; y 1 real por cada cuero de Pes.—Impuesto que empezó a regir en 20 de Marzo de 1814.—Con cargo a estos fondos se le daba a cada emigrado venezolano una peseta diaria. — En 1815 el Gobernador Melendez, de acuerdo con el intendente Ramirez, dedicó estos empleados, emigrados de Venezuela, a hacerse caigo en los pueblos ele la Administración de la Estafeta, relevando a los Tenientes a Guerra del servicio de Correo. 7.—En 1826 dió el Gobernador I). Miguel de la Torre una circular para impedir que los pliegos de urgencia por ruta fueran violados en el tránsito, llegando abierta la correspondencia a San Juan. 8.—Eii las Cajas Reales de Puerto Rico empezaron a haber ingresos por pago de correspondencia. Y en las cuentas de 1843, en la sección de ingresos, aparece una partida que dice: Por producto de Correo, 2.000 pesos. 9.—E1 Gobernador I). Santiago Mendez Vigo, dispuso en 6 de Septiembre de 1843 que los Empleados de Correo permanecieran en las oficinas hasta después de la oración de la noche para el pronto despacho de la correspondencia a su llegada a la Capital en los Buques Correos.—Lo que fué aprobado por S. M. por real orden de 30 de Octubre de 1844. 5 15


226

HISTORIA DEL SERVICIO DE CORREOS EN PUERTO RICO.

10.—En primero de Agosto de 1844 se hizo extensivo a Puerto Rico la Ordenanza General de Correos de 1794 y se establecieron los Administradores principales y particulares de Correos. Se llamaban Administradores de Estafetas.—Los conductores del correo conducían a caballo la correspondencia en valijas bien cerradas y forradas de latón, por toda la ruta de la costa; para los pueblos del interior de la isla casi todos los conductores iban a pie por las malas condiciones de los caminos de herradura. foco a poco fué mejorando este servicio a medida que se hacían caminos.—En los pueblos había un cartero para la entrega de las cartas y pliegos; cobraba medio real, plata fuerte, por cada carta.— Había buzón en todas las Estafetas para recoger la correspondencia. Los certificados se entregaban a la mano al administrador. Este tenía el deber de presenciar la apertura de las valijas. Estaba prohibido circular dinero, alhajas y cualquier cosa que no fueran papeles. Las personas que desempeñaban el cargo de administradores tenían que prestar fianza. 11.—Por real orden de 16 de Diciembre de 1840 se concedió a la Administración de Correos de Puerto Rico el titulo y la categoría de General, en su respectivo departamento, como la de la Habana y Manila. 1`3.—En 1852 el gobernador Norzagaray dispuso que todos los oficios y comunicaciones que le fueran dirigidos se habían de hacer en papel corto y a medio márgen. Costumbre que subsistió hasta el cambio de nacionalidad en 1898. 13.—Par real orden de 9 de Noviembre de 1853 se dispuso que muestras de azúcares y mercaderías pudieran circular por el correo, pagando de franqueo medio real, plata fuerte, por cada onza de muestra. 14.—Por real orden de 7 de Mayo de 1856 se implantó en la isla el uso de sellos de correos, declarándose obligatorio el franqueo para la correspondencia pública a las 'posesiones de Ultra. mar, mediante esta►npillas.—Por decreto del gobernador Lemery, en 5 de Junio de 1856, se ordenó el cumplimiento de la real orden citada, a contar desde el 1 de Enero de 1857.—Los primeros sellos que vinieron a 1'uerto Rico tenían el retrato de Isabel Segunda y vali.u► medio real y dos reales, plata fuerte, o su equivalente en macuquiva. Se vendían en las Receptorias de Rentas Internas y otros sitios eseojidos por lalntendencia. 15.-1'or real orden de 5 de Febrero de 1864 se dispuso como medida general, que se consideraban servicios de Ultramar los prestados por los conductores de la correspondencia pública entre la Peninsula y las posesiones de América y Asia. 16.—Por .real orden de 29 de Octubre de 1867 se autorizó al Ministro de Ultramar para contratar mediante pública subasta la continuaciún del servicio .le vapores correos entre las Habana y Puerto Rico. 17.—Por real orden de 13 de .Julio de 1866 se comuni al Oobernador de Puerto Rico el real decreto de 1'2 de Junio del mismo alío, reorganizando el ramo de Correos en la isla.—Se estableció un Adniinistrador general para la Capital; tres principales


HISTORIA DEL SERVICIO bE CORREOS EN PUERTO RICO.

227

para Ponce, Mayaguez y Hmnacao; cuatro de primera clase para Arecibo, Aguadilla, Guayama y Caguas; tres de segunda clase para Arroyo, Fajardo y San Germán; y veinte y seis de tercera clase para los pueblos restantes.—Se crearon treinta y siete carteras. 18.-1'or real orden de Abril de 1866 Se dispone que el Gobernador, por medio de remate público, establezca el servicio de un vapor costanero, destinado a hacer viajes periódicos al rededor de la isla. Remató este servicio los señores Pelayo, 1'ardo & Co. y 1). Ramón Herreras de la Habana.—Tocaban en la Capital, Arecibo, Aguadilla, Mayaguez, Guánica, 1'once, Arroyo, Ilumacao y Fajardo.—Hacían escala en la isla danesa de St. Thomas, antes de la salida de la Mala Real Inglesia para Europa.—i:sta subasta fué aprobada por real orden de 11 de Junio de 1867. 19.—Por real orden de 27 de Agosto de 1871 se dispuso que por ser de alta conveniencia se procure evitar toda intervención de Agencias extranjeras en la correspondencia entre España y las Antillas, cualquiera que sea la vía que se use. 20.—Por decreto de 20 de 1)ieiembre de 1873 se establece el uso del timbre para la circulación de impresos por ('orreo. 21.—Por decreto de 4 de Septiembre de 1574 se ordena que la correspondencia dirigida a la Gaceta Oficial debe venir franqueada. 22.—En 20 (le Septiembre de 1871 recuerda el Aduministrador general de Correos en la Gaceta Oficial la relación de las autoridades, funcionarios y corporaciones de esta Isla que tienen derecho de franquicia de su correspondeucia oficial, con arreglo al real decreto de 16 de Marzo de 1834 y aprobaciúu de este Gobierno Insular en 27 de Diciembre de 1861. 23.—Por real orden de 29 de Julio de 1886 se fusionaron los servicios de Correos y Telégrafos, y se fundó un personal facultativo con el uou►br•e de Cuerpo de Comunicaciones de Puerto Rico. 24.—Eu 8 de Mayo de 1893 aprobó el Gobierno General un nuevo itinerario postal para el servicio diario de la correspondencia por la línea del Oeste, utilizando el ferrocarril. I'or la Itnen (le Caguas, (:ayes a ¡'once se hacia eu carruajes. La línea de Rio Piedras a Humacao y Ponce por el Este, a caballo. 1)e 1'uuta-Santiago a Vieques y de éste a Culebras, los coarte jueves y sábado, en bote. 25.—A1 constituirse el Gobierno Autonómico por decreto de 9 de Febrero de 1898 pasó el servicio de Correos a la Secretaría de Obras Públicas y Comunicaciones. 1 por decreto del 11) del mismo mes y año, fué electo para desempeñarla el puertorriqueño 1). .Juan Hernández López, como Secretario de I)espacho y como Subsecretario, el puertorriqueño 1). Tulio Larrínaga.—Entonces ocurrió un suceso interesante; con motivo de la guerra de Cuba se había establecido en las oficinas de Correos un negociado, que llamaban el Gabinete Negro, y se abría toda la correspondencia procedente de Estados Unidos. Era jefe de este negociado un peninsular llamado Baixet. Entre la correspondencia sospechosa procedente de Nueva York había una carta de Lola Tió dirigida


228

OPINIÓN DEL GENERAL GRANT SOBRE LAS ANTILLAS.

a Muñoz Rivera. Parece que la carta ardía en un candil, dado el espíritu separatista qué la informaba. La epístola fué a parar al Gobernador Macías. Y este Gobernador, hidalgo y caballeroso, llamó a Muñoz Rivera, que precisamente desempeñaba la cartera de Gobernación y Justicia y le dijo:—Ahí tiene usted, amigo Mu. ñoz, una carta de Nueva York, que le compromete, según n~e han dicho. No he querido leerla. Llévesela usted."—Yo desempeñaba entonces la Subsecretaría de Agricultura, Industria y Comercio, y mi oficina estaba en los altos de la casa No. 4 de la .calle de la Fortaleza, muy cerca de Santa Catalina, Muñoz Rivera entró en mi oficina y me enseñó la carta y n►e refirió todo lo sucedido. 26.—Cuando el cambio de nacionalidad pasó el servicio de Correos a la Secretaría de Fomento que desempeñaba el Dr. Salvador Carbonen. Después se estableció este servicio a estilo americano, dependiente del Gobierno de Washington. Queda usted- complacido, señor Inspector. Atentamente, Cayetano Coll y Toate, Historiador de Puerto Rico.

OPINION DEL GENERAL GRANT, PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS, SOBRE EL PORVENIR DE LAS ANTILLAS. (De Cuba Contemporánea, Junio, 1918.) (1869) .—El Presidente Grant, eu su Mensaje anual de 6 de Diciembre de 1869, refiriéndose a la imposibilidad de reconocer coaio beligerantes a los insurrectos cubanos hizo esta declaración: "Los Estados Unidos no intentan intervenir en la situación (le las relaciones existentes entre España y sus colonias en este Continente. Creen que a su tiempo España y las demás colonias comprenderán las ventajas de determinar esas relaciones políticas y erigir esas colonias en Estados independientes, miembros del concierto universal. Estas colonias no serán por más tiempo consideradas como transferibles de una potencia europea a otra. Cuando las colonias hayan dejado de serlo, habrán de transformarse en potencias soberanas, eon el derecho de escoger y dictar las condiciones de su existencia futura y sus relaciones con las demás potencias."


229 INFORMES SOBRE EL BIZNIETO DEL CONQUISTADOR. Del Archivo gen. de Indias. Est. 74. C. 3. Leg. 26.)

En una Consulta del Consejo de Indias a S. M. proponiendo pesonas lucra el Corregimiento de la ciudad de La Paz, (Perú,) el año de 1632, proponen entre otras a D. Juan Ponce de León, biznieto del Conquistador, de la isla de Puerto Rico. He aquí el informe: Don .Juan ]'once de león ha seruido en la Isla de San Juan de Puerto rico, y el año de 62.► que el enemigo entró en aquella ciudad, estándola ,);atiendó llevó a lá Fuerza mucha cantidad de bastimentos, eu►b;audo uu barco por medio de la bahia donde estaban surtas llr naos del enemigo, y Juan de Haro, governador de aquella IsJsí, en carta para nuestra Magestad refiere que es persona principal en ella y que ha seruido abentajadamente, y suplica a V. M. sea remunerado l►ara que se alienten los demás en las ocasiones de peligro. Es hijo legitimo de 1). .Juan Ponce de León, alcayde que fué de la fuerza de aquel presidio y contador de Real hazienda de aquella isla y Governador y Adelailtado de la Provincia de Tabasco, y biznieto de Garcia Troche, primero alcayde de la dicha Fuerza, que por mandado del senor Emperador sirvió en su fábrica y el Consejo le ha consultado algunas ocasiones.— Madrid, 11) de henero de 1 Gag.—Hny nueve rúbricas. (1)

CARTAS DE I). PABLO i'BARRI A LOS DIPUTADOS A COR TES, COMBTIENDO EL INSTITUTO CIVIL DE 2' ENSEÑANZA T LA UNIVERSIDAD PARA PUERTO RICO. (Del archivo particular de D. Manuel Fernández Náter.) ln

CARTA. Noviembre 26 de 1879.

Excmo. Sr. I). Francisco Bastón.—Madrid.—Mi estimado amigo: al tercer dio de haberle escrito mi carta del diez, cuyo contenido confirmo y ratifico, recibí su atenta a 28 del próximo pasado, partic•iliiuulolne el resultado de la reunión provocada por el (11 Este Ponce ill León no e. bizuietu de Garcia Troche sino nieto. De quien 's biznieto e drl t'uu u1-•tudoe.—C. y T.


280

CARTAS DE DON PABLO VBARRI.

general Sanz, para dar cuenta de una carta particular que le dirigi. No recuerdo muy bien los términos en que estaba concebida, ni sé si citaba en ella algún nombre propio; pero de cualquier nudo que sea, dado el carácter que revisten las cartars particulares,que son casi todas confidenciales y reservadas aunque así no se exprese, no creí nunca que nuestro amigo `anz publicara la mía ni aún siquiera en el seno de la representación de esta antilla. --No puedo , pues, amigo mío, menos de desaprobar y lamentar el paso que ha dado, calificando desde luego de ligero y poco meditado; no precisamente porque no sienta y crea lo que le decía en mi carta, ni porque tal vez pueda hacerme perder el poco o mucho prestigio que tenga entre nuestros adversarios políticos, sino porque hay verdades que no pueden decirse en público ni deben salir del seno de la amistad.—I'o este mismo correo voy a escribirle sobre el particular pidiéndole me haga el obsequio de remitirme la carta en cuestión a fin de convencerme por mi mismo si hay o no en ella algún concepto que pueda herir la susceptibilidad de alguna personalidad determinada, aunque me inclino a creer que no, según dejo indicado.—Veo con gusto que estuvo V. muy oportuno en la aludida reunión al emitir su parecer y le doy la enhorabuena a la vez que las gracias por la actitud que tomó en ella por sus gestiones en el Ministerio.—Le reitero a V. lo que lo decia en mi anterior respecto a la Guardia Municipal y al inctitnto y Universidad. Los gastos del primero de dichos centros de enfianza gravarían el presupuesto provincial sin conseguir ninguna ventaja ni resultado positivo, puesto que el Instituto-Colegio de los Jesuitas, suple con ventaja la falta de aquel; y en cuanto a la Universidad sigo creyendo, por la sencilla razón (aparte de las indicadas en mi anterior) de que tenemos con exceso médicos y abogados, sin clientes, y los que nos hacen falta en todo caso son agricultores e industriales.—Sin otro particular por hoy me re pito de V. como siempe atento amigo y s. A. q. b. s. m.Pablo Ubarrt. 2• CARTA. Noviembre 26 de 1879. Sor. D. Enrique Ledesma.—Madrid.—Mi estimado Sr. y distinguido amigo: al tener el gusto de acusarle recibo de su atenta tarta, a seis del actual, le reitero las gracias por la cooperación que me ofrece para combatir el proyecto de Instituto Civil, el cual es perfectamente inútil según le probaba en mi anterior, teniendo en esta Capital un Instituto-Colegio, que suple con ventaja la :alta de aquel.—No creen así, sin embargo, sus autores y los diputados provinciales que apoyan la idea ; han presentado una moción en una de las reuniones últimante celebradas, acordando por mayoría proponer la creación de dicho Ccutro de EnseiThnza.— Es fácil, pues, que vaya al Ministerio la propuesta ; y aunque el contenido de su carta me hace creer que de cualquier modo será desestimada, le reitero mi recomendación para evitar que se grave con ese innecesario gasto el Presupuesto provincial; que necesita


CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

231

sus fondos para apertura y reparación de carreteras, más urgentes y de más perentoria necesidad que el Instituto.—Los iniciadores del proyecto de que me ocupo han concebido además la idea de establecer una Universidad depediente de la Habana, donde se darían clases de las materias que comprende la segunda enseñanza, a más de la facultad mayor, como Leyes, Medicina, etc. Ese nuevo proyecto, para cuya realización han suscrito una exposición para el General y otro para el 'Gobierno unos cuatro médicos y abogados de esta Isla, es tan inconveniente en mi concepto como el primero; puesto que, además de las mismas razones que hay para combatirlo, puede aducirse la muy atendible de que tenemos 'on exceso médicos y ahogados sin clientes, notándose más la falta de agricultores e industriales, que son los que verdaderamente hacen falta en esta Isla, lo mismo que en esas provincias.—Creo que estará V. conforme conmigo sobre este punto y que obrará cle acuerdo con las indicaciones que me permito hacerle.—Ciento mucho el paso que ha dado mi amigo el general Canz, dando cuenta a todos los representantes de esta Isla del contenido de una carta particular que le dirigí. No recuerdo bien los términos en que estaba concebida; pero de cualquier modo que sea, las cartas particulares tienen el carácter de confidenciales y reservadas, aunque así no se exprese, y no debió publicar la mía, y mucho menos convocando sin más objeto a una reunión, que fué una resolución imprudente, ligera y poco meditada, como pienso decirle por este mismo correo.—Nada más me ocurre por hoy; consérvese bueno y cuente con la distinguida consideración de su atento amigo y s. s. q. b. s. m.—Pablo Ubarri. 34 CARTA. Noviembre 26 de 1897. Excmo. Sr. P. Luis Torres de Mendoza.—Madrid.—Muy estimado señor, de toda ¡ni consideración :—Ciento en el alma no poder contestar en términos favorables a su atenta carta, a ocho de Octubre, próximo pasado, en la que se sirve V. recomendarme para que se le nombre Oficial honorario de Voluntarios a P. Manuel Betances, depositario de los fondos municipales de Añasco; pero este señor no pertenece a tan honrosa Institución; el reglamento se opone a su nombramiento; y estoy persuadido de que nuestro actual Gobernador no se prestará a inflingirlo.—Pispense, pues, si nada puedo hacer en el asunto en su obsequio y vea que otra cosa se le ofrece para probarle que son leales y sinceros mis deseos de serle a V. útil.—Con fecha 13 del propio mes de Octubre, tuve el gusto de escribir a V. una carta, cuyo contenido confirmo y ratifico, hablándole de los proyectos de establecer o crear en esta Isla un Instituto Civil de 2 Enseñanza y probándole que dicho Instituto era inconveniente y perjudicial ya se le mirara bajo el punto de vista económico o ya bajo el político Los autores o iniciadores del pensamiento, no han desistido todavía de sus pretensiones; antes al contrario, los diputados provinciales


!38

CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

de la comunión política a que aquellos pertenecen han presentado una moción en una de las sesiones últimamente celebradas acordando por mayoría proponer la creación de dicho Centro de Enseñanza, sin que para ellos valiera para nada la consideración de la situación precaria en que la Isla se encuentra.—Es fácil, pues, que vaya al Ministerio la propuesta y le reitero la recomendación que le hacía para que sea desestimada por ser perfectamente inútil teniendo en esta Capital un Instituto-Colegio de Jesuitas, que suple con ventaja la falta del civil.—Se trata además por tos mismos hombres de establecer una Universidad dependiente de la de la Habana, y han redactado y suscrito unos cuantos abogados y médicos dos exposiciones una al Gobernador general y otra al Gobierno pidiendo la creación de la misma y ofreciéndose a desempeñar las cátedras gratuitamente. V. convendrá conmigo que no son en verdad médicos y abogados los que nos hacen falta y si agricultores e industriales, pues de los primeros hay con exceso tanto ahí como aquí; y por lo tanto, le ruego interponga su intiuencia para que no recaiga autorización para el establecimiento de los Expresados Centros de euseíianza.—No necesito atiadir a V. que me permito hacerle estas recomendaciones llevado de mi acendrado amor a la Madre Patria, cuya integridad defiendo con fe y entusiasmo: V. lo reconocerá así; y como está animado de idénticos sentimientos, no dudo que hallarán eco favorable en V. aceptándolas como buenas.—Me reitero de V. con la consideración más distinguida atento amigo y s. s. q, b. s. m. — Pablo Ubarri. (1) . 4` CARTA. Noviembre 26 de 1879. Sr. Don Antonio Zecbini.—Orihuela.--D1uy Sr. mío y amigo: El 13 de los corrientes recibí su atenta carta del 22 de Octubre próximo pasado y veo por ella que ha desistido V. de la idea que concibiera a causa del mal estado de su salud, de renunciati el cargo de que se halla revestido. Celebro esta resolución debida a las razones expuestas por nuestro amigo Bastón, y me alegraré que en breve me anuncie que está V. completamente restablecido y en disposición de trasladarse a Madrid, cuyo clima le retiene en esa.—Suponiendo que pronto iría V. a la Corte y contestando a su atenta del 5 de Septiembre. le escribí a V. el 26 del propio mes hablándole estensamente del proyecto de establecer en esta Isla un Instituto Civil de 2 Enseñanza; probfinilole que era inconveniente, inoportuno y perjudicial dicho Instituto, ya (1) D. Pablo Ubarri creta que combatiendo la creación del Instituto 1v11 de 2 Enseñanza y la Universidad servia a la Madre Patria. — Era todo lo contrario, por desgracia, aunque el lo hiciera de buena fé.—La gloria mAs grande de España en América ha sido la creación de las Unírersidades y de las Audiencias.—C. y T.


233

CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

se le mirara econóknicamente, ya bajo el punto de vista político; y recomendándole por fin para que interpusiera toda su influencia como particular y como Diputado para combatir el citado proyecto. Residiendo V. en esa no habrá surtido el efecto que deseaba mi recomendación; pero aun desde ahí puede influir en el asunto por medio de sus amigos y relacionados y voy a enterarle del estado en que se encuentra el proyecto en cuestión. Sus autores, o los diputados provinciales que pertenecen a la misma comunión política que aquellos, han presentado una moción en una de las sesiones últiimamente celebradas, acordando por mayoría proponer la creación de dicho Centro de enseñanza--Ya en mi última aludida carta le probaba a V. que la situación económica de la Isla no consentía ese nuevo gasto, perfectamente inútil, teniendo en esta Capital un Instituto-Colegio, facultado para conferir válidamente los grados de Bachiller en Artes; y como quiera que dicha propuesta es fácil que vaya al Ministerio (le Ultramar, le, recomiendo a V. que influya para que sea desestimada.—También ha nacido con posterioridad la idea de establecer una Universidad dependiente de la de la Habana, en donde, además de las materias de la 2 Enseñanza, se explicarán las de Facultad mayor, como Leyes, Medicina, etc. Este nuevo proyecto, para cuya realización han redactado y firmado unos cuantos médicos y abogados d»s 'exposiciones, una para el Gobernador general y otra para el Gobierno. ofcecién'lo~e desempefiar las cátedras gratuitamente; ea tan inconvemuiente cono el primero, y le recomiendo que lo combat:u con la niisnm decisión y energía que aquél. Industriales y agricultores son lo que hacen falta tanto en esta Isla como en, la Península y no m ('divos y abogados que tenemos desgraciadamente con exceso, cono lo reconoce todo el mundo. Creo que opinare V. como yo respecto a este particular.—Por los periódicos nie he enterado de los detalles horribles de la inundación ocurrirla en esas provincias, viendo con gusto que no son ustedes los que más han sufrido. La voz de la caridad ha encontrado favorable eco en esta Isla como era de esperar y en breve se remesará la cantidad recaudada con el .piadoso fin de aliviar en parte las inmen`' f••ii10 las provincias innundadas.-Deseanros pérdidas quin v• do su pronto restablecimiento me repito de V. como siempre atento amigo y s. s. q. b. s. m.—Pablo ''Ubarri. 5• CARTA. Noviembre

26

de 1897.

-Muy

Sr. I). Enrique de Cisneros.—Madrid. estimado señor y distinguido amigo mío: En vista de lo que me dice en su atenta caria, a S de los corrientes, he ido a enterarme personalmente si se remitió a la aprobación real la autorización provisional que me concedió el señor Gobernador general para introducir algunas modificaciones en el proyecto de tranvía entre esta Capital y Rio Piedras, y se me ha dicho que fumé la comunicación por el vapor directo del 10 de Octubre próximo nasado. Debe estar, pues, en


234

CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

-Veo

-No

ese Ministerio; y si es así le reitero mi recomendación. Son modificaciones que no afectan en nada al proyecto primitivo, según le dije a V. en su oportunidad;; y sin perjudicar los intereses del público son beneficiosas para mí por la economía de materiales y tiempo que n►e proporcionan. Confío en su buena amistad que la resolución <.,,, í favorable v satisfactoria.—Por el mismo correo que su carta li:' ó► la real cédula expedida a favor de don Antonio Alvarez y ie reitero mi reconocimiento por este señalado servicio, que a ,ranlezco y aprecio en su justo valor. se a punto fijo si con fecha 111 o 13 de, actual, aunque me inclino a creer que fué el 10, tuve el gusto de escribir a V. extensamente sobre el Instituto ('ivil v la I'niversidad que tratan de establecer en esta Isla. Ampliando hoy la noticia que en ella le daba notifico a V. que vario:, de nuestros correligionarios políticos, que se oponían a la creación del primero y que presentaron una contra-moción probando que era inconveniente e inútil dicho centro de enseñanza, se ofuscaron de tal manera que inconscientemente votaron en favor de la proposición, resultando aprobada por trece votos contra dos.—Eata circunstancia hará sin duda que el Gobernador eleve la prup resta al Ministerio, y le ruego encarecidamente que interponga toda► su influencia para que sea desestimada. Tenemos enseñanza hueca v barata ; tienen validez académica los títulos que confieren los, Padres Jesuitas y la situación de la Isla no es tan desahogada que permita gravar sus presupuestos con una núeva partida que puede suprimirse sin menoscabo de la enseñanza.—En cuanto a la T"niversidad me repito a lo que decía No son médicos y abogados los que neen mi anterior. cesitamos en esta en esta isla y sí agricultores e industriales. harto abundantes son por desgracia los primeros por su en todas partes y en especial en nuestra patria. carta► que están W. muy preocupados con la cuestión de reformas I.es de Cuba y no quiero molestar mas su atención por hoy. deseo el u►ejor acierto en la decisión y planteamiento de las miamas; y sin otro particular me repito de V. con la mas distinguida consideración n►a►y atento amigo y s. s. q. b. s. in.Pablo Ilbarri. 6• CARTA. Noviembre 26 de 1879. Exc►no. Sr. i1. .losé Laureano Sa►nz. Madrid. Mi estimado amigo: La correspondencia que he recibido por el último vapor correo nacional y por el que llegó a esta el 13 de los corrientes me he enterado de la polvareda, que gracias a una imprevisión de V. ha levantado la carta que tuve el gusto de dirigirle, creo que con fecha 2ti de Set►tien a°e próximo pasado.—Las particulares que se dirigen~a un arai;'o m'o isteu siempre el carácter de confidenciales y reservadas. aunque cuando así no se exprese y no debió V. hacer pública la► mía, ni siguiera entre los representantes de esta Isla.— Debió V. considerar que hay algunos que no pertenecen a nuestra cemunióu política; que simpatizan más con los autores y defen-


CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

285

sores del proyecto del Instituto Civil y que no estarían tal vez de acuerdo con alguna de las apreciaciones que contenía la carta en cuestión. No puedo, pues, menos que desaprobar su conducta, calificándola desde luego de ligera y poco meditada, mucho más cuando de algunas de las que he recibido se desprende que citaba cn la mía nombres de algunas personas. Estas, al tener noticia de los conceptos que emitía, (pues claro está que no debía confiar demasiado en la discreción de todos los concurrentes ni menos debía V. suponer que guardarían reserva absoluta) no me perdoluirían siendo desfavorables y sí, al contrario, ningún resultado se conseguía. ¿A qué, pues, provocar una reunión para hacer públicas mis opiniones en tal o cual cuestión determinada? ¿Era con el objeto de que las aceptaran como suyas propias y las apoyaran cada uno en la esfera de su acción? Pues ese mismo resultado podía alcanzarse hablando particular y reservadamente a cada uno de los concurrentes, y tal vez con mós probabilidades de éxito que en la forma adoptada por V.—A todo esto no recuerdo muy bien los términos en que estaba concebida la dichosa carta, ni sé si citaba en ella algún nombre propio, ni si en caso afirmativo, Quisiera convenemitía juicio desfavorable sobre los mismos. cerme por mi mismo, en vista de la carta, si hay o no en ella algún concepto ofensivo que pueda herir la suceptihilidad de alguna per• sona determinada, y he de merecer de V. el obsequio de que me la remita original en la primera que me escriba después que reciba No creo se niegue V. a ello.—Sin otro particular por hoy esta. me repito de V. c•onam siempre muy atento amigo y s. s. q. b. s. m.— Pablo Ubarri 7+ CARTA. Diciembre 10 de 1879. Sor I). Diego A. Martínez.—Madrid.—Muy Sr. u►ío y distinguido amigo: Es en mi poder su atenta carta, a IS del próximo pasado y me congratulo que esté V. de acuerdo en un todo con mis apreciaciones respecto al Instituto Civil. Su creación sera propuesta, prohablei tuca te, porque los diputados provinciales que eran opuestos al Proyecto, se ofuscaron de tal modo que votaron en pro de la proposición pidiendo su establecimiento, resultando Es, pues, probable que se aprobada por trece votos contra dos. haga la propuesta al Ministerio y le recomiendo a V. que interponga toda su influencia y que lo co:ubata eon todas sus fuerzas, según me ofrece en la que tengo el gusto de contestar, y por todos los medios que su celo y patriotismo le sugiera. Los fondos que deben distraerse para su instalación y sostenimiento son más ne c•esarios para otras atenciones, y sobre todo para la apertura de nuevos caminos y reparación de los existentes. pees desgraciadamente carecemos en la Isla de vías ele comunicación.—Creo que en mi anterior le hablaba también del proyecta c'e establecer una Universidad dependiente de la de la Habana. Escuso, por lo tanto, todo comentario sobre este nuevo Provecto, tan inconveniente y perjudicial como el otro o quizás mús.—Comprendo muy


236

CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

bien que no estará V. conforme con todas las reformas que en su Memoria pide para esta Isla el diputado señor Lugo Viñas. No tengo noticias de la clase de reformas que pide; pero tengo la seguridad que V. hará la clasificación dividiéndolas en convenientes y perjudiciales, apoyando las primeras y combatiendo las últimas. —Afortunadamente he salido ileso de las catástrofes mercantiles ocuridas en e.ta Capital y agradezco a V. muy de veras los conceptos que sobre el particular contiene su grata carta.—He dicho catástrofes porque la ile Igaravidez ha arrastrado también a la Caja de Ahorros de esta Capital, sumiendo en la miseria y desconsuelo a una infinidad de familas, casi en sn totalidad pertenecientes a las clases más hojas de la sociedad. l;e está transitando el juicio de quiebra, eu el cual intervengo como juez comisario, y precisamente hoy es el día seiialado para celebrar la primera reunión de acreedores o imponentes: no sé lo que en ella se acordará o resolverá.—Parta V. del principio que dicha Caja de Ahorros no tenia existencia legal por haber vencido en 1873 el término porque se constituyó, sin que lo prorrogaran ni se constituyera nuevamente; v si a esto agrega V. que la Junta Directiva ha violado casi todos los artículos del reglamento que se fornió al crearse entregando al señor Igaravidez, la respetable suma de lit2 mil y pico de pesos (el activo de la Caja asciende Huís o n►enos a X40 mil pesos) comprenderá. V. el desagradable efecto y la indignación que ha producido este incalificable suceso, sin precedente en la historia de esta clase de asociaciones. Hoy están algún tanto calmados los ánimos; pero de cuelquier modo que sea no envidio la suerte de los gerentes o miembros de la Directiva, porque si por un acaso eluden la sanción penal siempre les quedará la conciencia que les acusará continuamente la falta cometida.—Mucho siento que una enfermedad le haya tenido impedido por tau largo tiempo como me indica: en la suya; y por más que en su recibo me haga suponer que está V. ya restablecido me alegraré que así me lo exprese en su próxima carta.—din otro particular por hoy me repito de V. con la mayor consideración atento amigo y s. s. q. b. s. m:—Pablo Ubarri. R4

CARTA. Diciembre 10 de 1879.

Sr. D. Teodoro Guerrero.—Madrid. —Muy distinguido señor y amigo: por el último vapor correo nacional, llegado aquí el 4 de los corrientes, tuve el gusto de recibir su atenta carta, a 7 del mes próximo pasado, y reiterlo las gracias por el apoyo y cooperación que me ofrece en ello para combatir el proyecto de Instituto Civil.—Es probable que su creación sea propuesta, porque los diputados provinciales que eran y son opuestos al Proyecto, se ofuscaron de tal modo en el momento crítico que votaron inconvenientemente en pro de lo proposición Pidiendo su establecimiento, resultando aprol,ada por trece votos contra dos. Es, pues, probable, repito. que se baga l:► 1r•opnesla. y le recomiendo a V. eficaz. aucnte que interpon;ra lo,la su infl'icnu•ia en el Ministerio para que


CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

º$7

sea desestimada, porque los fondos que deben distraerse para su instalación y sostenimiento son más necesarios para otras atenciones, como por ejemplo, apertura y construcción de nuevos caminos y reparación de los existentes, desgraciadamente en basta►►te mal estado en toda la lsla.—Confío que han de ser fructuosas sus gestiones sobre el particular, mucho más estando, como estarán, apoyadas por la mayor parte de los representantes de esta Isla, a quienes he escrito con anterioridad. Por cierto qr.e al saber el uso que haría de la que dirigí al general Sanz inc hubiera abstenido de escribirla. ¿No cree V. que fué un n►al paso y una imprudencia publicar una carta que en el u,ero hecho de ser particular, de amigo a amigo, revestía el carácter de confidencial y reservada? Yo así lo creo; tanto que he escrito al general diciendo que desapruebo su conducta por demás ligera en esta ocasión. —A todo esto no recuerdo bien los térn►iuos eu que es estaba concebida; y por más creo que en lo esencial no se diferenciaba de la que escribí a V., en vista de la polvareda que levantó y de las protestas a que dió lugar por parte de algunos representantes, sospecho que contenía algunos conceptos desfavorables para determinada personalidad, aunque repito, que no recuerdo su contenido. —De cualquier modo que sea lamento el paso dado por Sanz, pues bien podía en último caso enterar de su contenido a cada uno particularmente y no convocar sin más objeto para una reunión.— Convengo que Cuba necesita reformarse y opino que deben introducirse en ellas todas las que se )►an traído aquí, en especial la abolición de la esclavitud, insostenible a todas luces después del precedente sentado en el Convenio o Capítulo del Zanjón y aún algunas más que esta isla reclama con urgencia; pero así y todo siento no estar conforme con V. en que dichas reformas sean la salvación de la Perla de las Antillas. Lo serían en efecto silos insurrectos que han vuelto a encender eu sus feraces campos la maldita guerra civil peleasen por conseguirlas; pero V. comprende tan bien como yo que desgraciadamente uo sucede así. Serán unos bandidos o aventureros mal avenidos con la vida pacífica y tranquila del ciudadano, ocultarán otros sus miras llamándose autonomistas, otros los más audaces, proclamarán sin reboso la independencia; pero todos sin distinción son separatistas y enemigos de España, que so pretextos de reformas han levantado la bandera de la insurrección; y no depondrán las armas, ya se planteen mediata o inmediatamente, en tanto una mano de hierro previo un esfuerzo supremo de la Nacion, no los sojuzgue imponiéndoles un severo y ejemplar castigo. (1) Se comprende perfectamente que una buena madre no haga distinción entre un hijo leal, sumiso y obediente y otro díscolo y rebelde; pero esto que encuentro natural y hasta justo refiriéndose a una familia, no lo considero aplicable en todas sus partes cuando de la vida de los pueblos se

(1) Este fué el gran error de Cánovas del Castillo y de todos los espafoles que le seguían, suponiendo que la cuestión de Cuba era simplemente una cuestión de fuerza.—C. y T.


238

CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

trata, porque en cierto modo equivaldría a santificar la rebelión. —Además, no se puede comparar esta isla con la grande Antilla. Cualquier reforma, por importante y radical que sea no puede afectar a los presupuestos generales sino en muy pequeña escala si se refiere a 1'uerto Rico; en cambio una pequeña reforma en Cuba puede adquirir grandes proporciones en razón a su mayor importancia y producción. 'Pauto por esto cuanto por la tenaz insistencia de aquellos de sostener enhiesta la bandera de la insurrección, encuentro justilkable que se planteen aquí, aunque no se lleven a ('uba las reformas económicas administrativas que re claman nuestros represeutaautes-. llago estas consideraciones, no precisamente para que V. ajuste su conducta con arreglo a ellas en el Parlamiicuto, pues compeemido I.erfectamente que su ilustracion y elevado criterio sabrá apreciar mejor que yo el pro y contra de estas cuestiones, adoptando la actitud más conveniente a los intereses nuciouale , simio para dejar debidamente contestada, con la lealtad y trauqueza que lime caracteriza, la pregunta con qué termina el úllinu> párrafo de su atenta y grata carta.—Nada más tengo que decirle a V. por hoy. Consérvese bueno y cuente con el aprecio y distinguida consideración del que se repite de V. atento amigo y s. s. q. b. s. iu.—Pablo Ubarri. ;1" CARTA. Puerto Rico, Enero 10 de 1880. Excmo. Sr. 1►. José J;lduayen.—Madrid.--Muy Sr. mío: Por el estado de ceguera en que se encuentra el dignisimo marqués de la Esperanza, me hallo revestido del carácter de Jefe del Partido Español de esta aistilla y en mi calidad de tal me ha informado el señor (xobermiador que para cubrir la vacante de diputado a Cortes del distrito de Vega Baja recomienda V. E. al señor marqués, viudo de Orani.-1ligno será sin duda, la persona recomendada; pero las circunstancias de haber sido representante de esta Isla en la pasada legislatura y de haberse la prensa periódica del Partido Reforwista ocupado de su personalidad, ridiculizándola COIL sus continuos y pertinaces ataques, la hace altamente impopular, y me temo eu su consecuencia, una derrota, según dije por telégrafo a mi distinguido amigo señor Cisneros, si ese Ministerio de su digno cargo persiste en la idea de sostener dicha candidatura.—Hay que tener en cuenta además, que el Partido que represento o cn cuyo nombre hablo en este momento, pierde su prestigio y su fuerza moral, tan conveniente como necesaria, recomendando o votando candidaturas que la opinión pública rechaza, aun cuando para ello no tenga causa justicada. Debe, pues, VE. en mi concepto, retirar la candidatura del señor marqués de Orani y proponer otra en su lugar, para asegurar el triunfo definitivo y para que el Partido Español conserve el prestigio que goza. Creo muy conveniente esta medida y encarecidamente ruego a VE. que la adopte.-1'or el cable primero y déépués por el correo se ha sabido la resolución de la crisis ministerial. Doy a todos loa


339

CARTAS DE DON PABLO L'BARRI.

los

le

miembros del nuevo Gabinete la más cuu►plida enhorabuenr► por haber merecido la confianza del Trono y n►nv particularmente a VE. esperando fundadamente que durante su perruanencia en esta segunda época al frente del Departamento que le está enconren dado, ha de lograr esta leal isla las refornn►s ecouún►icas y administrativas que su precaria situación reela►►u►.—Aprovecho gustoso esta ocasión para hablarle ele un particular que afecta directamente los intereses de esta pequeña Antilla : ►:ic Tetero ala Lo tería, cuya dirección y adrui►►istr:'eión est;í encono niirnl;► a la Diputación Provincial.—Este ingreso es el tilos ino,url:inte ele los que tiene la Provincia para cubrir sus gast„s, y Si se quita, como se pretendió el ario pasado y se pretende altura incluyendo en los Presupuestos generales tendrá que hacerse nun ulerrau►a, que no está la Isla ni con mucho, en situación de prnlerla soportar.—Si a esto agrega VE. la circunstancia de que ilícita lotería no cubre los gastos que origina cuando la adn►iuistra el Tesoro, como sucedió la última vez que la tuvo a u (-algo, con►prenderá la conveniencia de que la Diputación 1rovincial continué ad►ainistráudola, resolviendo según resolvió el digno antecesor de V. i . en el año próximo pasado, que se elimine dicho ingreso de los Presupuestos generales, consignando únicamente en ellos lo que se calcule que pueda producir el diez por ciento, que es lo que eu la actualidad percibe el Tesoro.—Aún a riesgo de parecer modesto, voy a permitirme llamar su atención sobre doy puntos concretos importantes: el Instituto Civil y el proyecto de establecer en esta Isla una Universidad dependiente de la de la Habana.—La Diputación Provincial o los miembros del Partido Reformista que figuran en ella, haciendo caso omiso de la situación crítica del país y de su de cadencia, y. olvidando, llevados de la pasiún de Partido, que tenemos un Colegio de Ze Enseñanza dirigido por los Pedres Jesuitas, facultado para conferir válidamente los grados de Bachiller, propusieron en las sessiones últimamente celebradas que se creara un Instituto Civil.—En vano se les probó, presentando al efecto otra proposición en contra, que era perfeetaruente inútil gravar el presupuesto provincial con ese nuevo gasto, conl;uulo con un Centro de enseñanza que suplía hasta con ventaja al que trataban de crear, y el cual ni costaba a la I'rovineia sino la exigua suma de seis mil pesos anuales, mientras que el Instituto Civil le costaría 40 o 50 mil, sin contar los gastos de instalación; firmes en su propósito, votaron la proposición que resultó aprobada por mayoría de un voto. En el Ministerio debe estar pues, la propuesta en cuestión; pero como además de ser inútil e inconveniente económicamente considerado, es perjudicial bajo el punto de vista político, le recomiendo a V. E. que resuelva en sentido negativo caso de que no se halle resuelto ya por su antecesor, a quien escribí también sobre el particular.—En cuanto a la Universidad diré a V.E. dos palabras nada más por no molestarlo demasiado.—La idea de crearla nació de unos cuantos médicos y abogados de esta Capital, que redactaron una exposicion ofreciendo desempeñar las cátedras gratuitamente. V. E. convendrá conmigo que no son médicos y abogados los que nos hacen falta, pues pór desgracia


240

CARTAS DE DON PABLO

rBARR1.

hay hasta con exceso, y si agricultores e industriales; y no extraLiará por lo tanto, que le ruegue que desestime esta nueva pretensión de los señores Reformistas, porque es en mi sentir la tJniversidad tanto o más perjudicial que el Instituto Civil.—Insisto en creer que es muy conveniente retirar la candidatura del señor marqués de Orani y presentar otra en su defecto, asegurándole a V.E. en este caso el triunfo definitivo.—Sin otro particular, tengo el gusto de ponerme a sus órdenes y ofrecerme de V. E. con la más distinguida consideración muy atento y s. s. q. b. s. m.Pablo

Uba~ ri. 104 CARTA. Puerto Rico, Enero 24 (le 1880. Excmo. Sr. 1). .losé Laureano Sanz:—Madrid.—Mi estimado señor y amigo: 1'or el "Boletín Mercantil" que ha insertado el Diario de sesiones, n9 48, correspondiente al 10 de I)iciembre último, y por el iaismo Diario que llegó a mi poder en uno de los correos anteriores he visto que ha hecho V. uso de la palabra en el Senado en la sesión que tuvo lugar en dicho día, declarándose partidario de la Asimilacion Completa de estas Antillas y de las demás Provincias y del inmediato planteamiento de las Reformas, dando a entender en el curso de su peroración, que la causa de la insurreccion actual y de las que en lo futuro surjan es la demora en traerlas a esta Isla: en general, su manera de apreciar los hechos, tan distinta de la que tenía antes; y los señores reformistas se frotan las manos y se bañan en agua de rosas, diciendo (dispense V. que me valga de una frase vulgar para expresar la idea) diciendo repito, que ha cambiado V. la casaca y que se ha pasado usted a su bando con armas y bagajes. — No he tenido la precaution de recortar algunos párrafos de los periódicos (le la citada comunion política; pero procure hacerse de una coleccion del Agente y otra de la Crónica y en ellos verá V. como califican su actual modo de ver las cosas y su cuarto de conversión, según ellos llaman a su cambio de ideas.—Por mi parte le hablo a V. con la lealtad y franqueza que me caracteriza; siento no estar conforme con las ideas que emitió en el Senado el citado día, y creo por el contrario, que las Reformas, tanto aquí como en Cuba, (me refiero a ciertas clases de reforn►as, pues ya sabe V .que deseo las económicas y admi-

nistrativas) han de ser su perdición; porque los hombres que han levantado la bandera de la insurrección so pretexto de Reformas, son todos separatistas y enemigos de España, yá sean unos bandidos mal ávenidos con la vida pacífica del ciudadano, ya oculten otros su miras llamándose autonomistas. No depondrán ni las armas, como V. cree, aunque le lleven las Reformas, en tanto una mano de hierro no los sojuzgue y les imponga un severo y ejemplar castigo.—Declararse, pues, partidario de la Asimilación completa es defender la causa de la Insurrección.—La lógica de los hechos es inflexible, amigo mío, y no admite réplica. Lea V. la historia de nuestras posesiones en América y en cada una de sus


OABTAs DE DON PABLO UBABHI.

241

páginas verá Vaque todas, absolutamente todas, han levantado la bandera .de las Reformas antes de declararse independientes arrastrando a los incautos y a no pocos ilusos q. no obstante el amor q. sentían por la Madre Patria, se dejaron engañar por las :apariencias, gracias a su credulidad.—No hay que hacerse ilusiones; los insurrectos son insurrectos y es necesario tratarles corno a tales, haciendo ver al mundo entero que la hidalga y magnánima Espacia nada concede a los que algo pretendan de ella por la fuerza de las armas. Este es mi criterio y mi manera de apreciar las cosas, y creo que V. será de mi mismo parecer, apesar de sus manifestaciones del Senado, lad cuales atribuyo al calor de la improvision. (1) Por el vapor directo del 10 escribí a V. recomendándole el asunto de la Lotería, la cual se trata otra vez de pasar a manos del Estado. Confirmo y ratifico cuanto contiene aquella carta y le reitero en esta mi recomendacion sobre el particular. —Creí poderle anunciar la inauguración (le ini Tranvía hasta Cangrejos, pero se ha suspendido por unos días más. Es probable que se haga la reception la semana entrante y que se inaugure en seguida.—Sin otro particular por hoy me repito de V. como siempre atento amigo y s. s. q. b. s. m.Pablo Ubarri. 11• CARTA. Puerto Rico, Enero 24 de 1880. Sr. D. José J. Acosta.—Madrid.—Muy estimado señor amigo mío: Sé que no necesita V. escitaciones de nüiguna especie para defender con verdadero tesón los intereses de esta Antilla; pero esto no obstante, voy a permitirme llamar su atención sobre un punto concreto que afecta directamente a la manera de ser actual de ella, para que V. de acuerdo en un todo conmigo interponga toda su influencia como particular y como diputado, como.indudablemente lo hará, para evitar las perjudiciales e inconvenientes consecuencias que sobrevendrían de llevarse a cabo lo que se pretende: me refiero á la Lotería Provincial.—Se trata ahora, como se trató el año anterior, de pasarla á manos del Estado; á cuyo efecto se ha incluido en la sección de ingresos de los Presupuestos del mismo la cántidad que se calcula puede producir en el año.— Ya sabe V. que dicho arbitrio no produce para cubrir los gastos estando encomendada su administración al Estado, como sucedio antes cuando lo tuvo á su cargo; sabe V. también que en manos de la Diputación forma el primero y principal ingreso del Presupuesto de la Provincia; y finalmente sabe V. que si sus productos van á las arcas del Tesoro la Diputación l'rovipcial se verá .en el caso, para cubrir sus gastos de hacer una derrama general, que no está la Isla, ni con mucho en situación de poderla soportar.—No dudo, pues, que. V., que conoce perfectamente la situación de la Isla, (1) Aquf revela Ubarri una ignuiunela crasa de las causas de la Independencia de las colonias espafiolas del Continente amerlcano.—C. y T. 5 16


242

CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

combatirá la idea por los medios que su ilustración le sugiera, recabando del Gobierno la resolución conveniente. Por mi parte escribí sobre el particular al Ministro, al Sub-secretario y á varios señores diputados, y confío que serán atendidas con benevolencia mis indicaciones, mucho más si V. y los demas representantes las apoyan, como tengo fundadas esperanzas para creer que lo harán así.—Supongo que estará V. enterado del Proyecto de establecimiento del Instituto Civil: si no fuese tan precaria la situación de la Isla; si no tuviéramos un Instituto-Colegio de 2a Enseñanza con facultad de conferir válidamente los grados de Bachiller en Artes, sin que a la Provincia le cueste más que la exigua suma de 6,000 pesos anuales; si la enseñanza de los PP. Jesuitas no fuese completa y suficiente, sería el pri;nero en pedir la creación de dicho Instituto; pero si la falta de este está suplida con el Colegio, si uno y otro día estamos clamando por las economías, si decimos que estamos pobres, que no pouemos levantar las cargas que sobre nosotros pesan ¿por qué vamos á gravar con un nuevo gasto al Presupuesto de la Provincia? ¿No es una contradicción palpable y manifiesta pedir por un lado economías y por otro abogar por el establecimiento de nuevos gastos, cuando sin perjuicio de la enseñanza, puede precindirse de ellos? Yo creo que si. No es V. de la misma opinión?—En la semana entrante quedará inaugurado el tranvía Dios mediante, hasta Cangrejos. Creí que la recepción se haría el Jueves para inaugurarlo ayer, pero se han presentado algunos inconvenientes que espero salvarlos en pocos días.—Nada más tengo que decir á V. por hoy; quizas otro dia moleste su atencion llevado del grande y verdadero interés que, como á V., me inspira la suerte de esta Isla.—Oansérvese bueno y cuente con el aprecio y distinguida consideración de su atento amigo y s. s. q. b. s. m.Pablo Ubarri. 12' CARTA. Puerto Rico, Febrero 10 de 1880. Excmo. Sr. D. José Elduayen.—Madrid.—Muy Sr. mío y de mi mayor consideración: Tengo el gusto de hacer referencia á su telegrama del '_'7 del próximo pasado y significar á V.E. que el Partido Español de esta Antilla, sin pretenderlo y contra todo mi gusto, mé nombrú sn Jefe con motivo de la ceguera e imposibilidad material de mi particular y querido amigo el digno Marqués de la Esperanza, legón le decía en mi anterior, y estoy aceptado y reconocido por todos como tal Jefe, al menos en tanto dura el estado actual del citado señor Marqués.—No para justificar, pues, que ha sido acertada mi eleecion de lo cual en mi concepto no hay necesidad, porque sea poca o mucha mi influencia, estoy reconocido repito, como Jefe, ;ino por guardar la consecuncia debida ú los principios que sostenemos y al lema que en nuestra bandera con orgullo ostentamos, he tenido el gusto de recomendar y apoyar, en la medida de mis fuerzas, al candidato que V. E. se sirvió indicar. El resultado de la elección ha sido completo y satisfac-


CARTAS DE D0N PABLO L'BARRI.

243

torio, y me complazco en participárselo a V.E., aunque tengo sobrado motivo para suponer que lo sabe por otro conducto a la fecha en que escribo.—De 106 electores que cuenta el Distrito de Vega Baja, el señor Marqués de Orani ha obtenido los sufragios de 71 contra 17, su contrincante el señor Alcalá del Olmo.—Este señor fué el representante ele dicho distrito en la pasada Legislatura y cuenta en él algunas simpatías; sin eu►bargo, se ha podido contrarrestar la propaganda que en su favor hacían sus amigos, obteniendo tan solo los votos de aquellos electores que tenían compromiso personal y directo corr él.—Al recomendar la candidatura del diputado electo, señor del Salto y Vuelves, se les ha dicho á los electores que podíau esperar caucho de su gestion como representante; y como quiera que la carretera que atraviesa el Distrito está abandonada y eu un deplorable estado, ❑o sería malo que V. E. dispusiera lo maís pronto posible su reparac•ion.— insisto en recomendar á V. E. la conveniencia de quc la Lotería continué en poder de la 1lisputacióu Irovincial ; y no d:►do que así lo resolverá V.E. en vista de las poderosas razouc>: que aducía en mi anterior.-11e afirmo y ratifico en lo que decía en la misma respecto del Instituto Civil y de la 1'niversidad. Arribos centros de Enseñanza son innecesarios por ahora y no conviene su creacion.—Sin otro particular por hoy, me reitero de V. E. con la consideracion más distinguida atento amigo y s. s. q. b. s. m.—Pablo Ubarri. 13' CARTA. Puerto Rico, Marzo e1 de 1830. Sr. I). Enrique Ledesma.—Madrid.—Muy estimado señor y distinguido amigo mio: Tengo el gusto de acusarle recibo de sus atentas cartas, á 8 de Enero y 6 de Febrero, últimos, significándole á V. por la presente que en este mismo correo ó por el paquete francés, que recoje mañana, irá una exposición de la Diputación Provincial solicitando que la Lotería continué bajo su dircecion y adruinistracion. Se ha acordado remitirla al general Sanz parr que convoque y reuua la representac•ion de esta Antilla, se non►bre una comision especial de su seno y la eutregue á S. M. ó en el Ministerio.—En la section de ingresos de los nuevos Presupuestos de esta Isla, remitido en el vapor directo del 10 del corriente mes, figura íntegro el producto de dicha renta, indispensable hoy por hoy para la Diputación Provincial; y confío en el buen resultado de sus gestiones, apoyadas como están por las de los demás representantes, mucho más habiendo salido del Ministerio el señor Elduayen, el cual, según mis noticias, se inclinaba al cambio de administracion.—Pensaba escribirle recomendando á mi particular amigo D. Pablo Butragueño para la plaza de Arcediano de esta Catedral vacante por defuncion del Padre que la desempeñaba. Si tiene alguna influencia como es de suponer, con el nuevo Ministro, le agradeceré que la interponga en favor del citado Butragueño, porque es una persona dignísima, que aprecio on lo que vale, y mucho me alegraría que le nombrasen. Ninguno


244

CARTAS DE DON PALO ITBARRI.

de los aspirantes tiene mejor derecho que mi recomendado, que desempeña la Provisoria hace cinco años y no se ha visto ejercer ese cargo tanto tiempo sin obtener una prebenda en el Cabildo. Vea, pues, si en mi obsequio puede hacer algo en su favor, pues conviene su nombramiento para que sirva de contrapeso á los elementos que constituyen el Cabildo, en un momento dado.—Nada se dice aquí del proyecto del Instituto Civil ni de la Universidad en ciernes: bueno es que duerman indefinidamente. Sin embargo, me consta que el señor Acosta trabaja ahí para que se áutorice el establecimiento de ambos centros de enseñanza, sin que me extrañe su actitud.—No sé la que asumirá el nuevo Ministro de Ultramar respecto á las reformas económicas y administrativas de esta Antilla. Deseo que satisfaga á todos nuestros representantes y en particular á V. que conoce bien nuestras necesidades y aspiraciones.—Quedo de V. como siempre, con la mayor consideración, atento afectísimo amigo y s. s. q. b. s. m.Pablo U barrí. 14• CARTA. Puerto Rico, Marzo 24 de 1880.

mi

Excmo. Sr. D. José Laureano Sanz.—Madrid.—Mi estimado amigo: tres cartas de V., tengo á la vista, una de fecho 8 del mes próximo pasado y las otras dos á 17 del propio mes; pero antes de contestar á los particulares que cada una contiene, me permitirá V. le manifieste lo mucho que siento la distraccion ó equivocation cometida por mi escribiente colocando su carta en el sobre de la del señor Acosta y dirigiendo á V. la escrita para éste. Siento repito la distraccion del que escribe y redacta al mismo tiempo mis cartas; pero no puedo declinar sobre él la responsabilidad de lo que digo en ellas, porque no hace otra cosa que escribir según las instrucciones que recibe. Mías son pues, las ideas que contiene la que me devuelve y mías también todas y cada una de sus apreciaciones.—Comprendo hasta cierto punto que la forma 6 estilo de la carta en cuestion haya herido su suceptibilidad toda vez que en ella se trata de su criterio de hoy, distinto del que tenía cuando gobernaba V. esta Isla; pero conoce V. mi carácter excesivamente franco y leal; sabe V. q. digo las cosas tal como las siento y no ha debido estrañar por lo tanto mi lenguaje.—Dijo V. ea Diciembre de 1875, en la Memoria sobre su administración, que los habitantes todos de esta Antilla estaban cansados de las perturbaciones que trata consigo la política y que se preparaban para acudir por última ve: á las urna. Hoy en cambio, pide V. la Asimilacion eowpleta; y como con esta habían de venir las eles ciones generales, las quintas, etc., etc.: de ahí que le diga y le sostenga que ha variado su criterio acerca de la política que conviene adoptar en esta pequeña Antilla.—Voy á terminar este enojoso asunto con su incidente, significándole á V. que no he exajerado la actitud asumida por la prensa reformista al conocer su manifeatacion. Veré si puedo conseguir algunos recortes para convencer á V.—En cuanto á anterior, á la cual alude V. en su


CARTAS D1C DON PABLO UBARRI.

245

otra carta de fecha 17, excuso añadir nada después de lo que dejo manifestado.—En el seno de la otra suya fecha 8 de Febrero, encontré parte del Diario de Sesiones, corespondiente al 30 de Enero, enterándome con gusto de su súplica al Ministro y de la contestación bastante satisfactoria de éste: creo que después he vuelto á leer su pequeño y buen discurso en el Boletín y me complazco en dar á V. la más complicada enhorabuena.—Recibí en efecto un telegrama del señor Ministro de Marina ofreciéndome interponer su influencia para que la Diputacion Provincial continúe percibiendo los productos de la. Lotería. Bien necesitamos de tan valioso apoyo que por la suya sé que lo debemos á V.; pues se ha hecho figurar en la Seccion de Ingresos de los nuevos Presupuestos de esta Isla la cantidad que se calcula puede producir dicha renta y cabe en lo posible que al fin nos la quiten. Confío sin embargo, en su decision y en el apoyo que tambien le prestan otros rey resentantes.—La Diputacion Provincial ha acordado elevar una exposición solicitando que continúe bajo su direction y administracion, y por el paquete francés de maiiana se le dirige a V. para que convoque y reuna los representantes de esta Antilla, les entere de su contenido y se nombre una Comision de su seno para entregar á S. M. en persona ó en el Ministerio.—No necesito añadir ni una palabra sobre el particular porque estoy convencido hasta la evidencia del verdadero interés que V. se toma en todos los asuntos que se relacionan con esta Isla, y sé que por su parte no ha de omitir medio ni diligencia alguna para lograr lo que todos deseamos.—Ayer recibí carta del ex-Ministro señor Elduayen y me ofrecía fijar su atencion en mis justas observaciones acerca del Instituto y Universidad en ciernes.—Tenía entendido que se inclinaba á que la Loteria pasara al Estado: y si esto es así, habremos ganado por esta parte con su salida del Ministerio: quiéralo Dios.— Nada mas tengo que decirle á V. por hoy: consérvese bueno y cuente con la distinguida consideracion de su atento afectísimo amigo y s. s. q. b. s. m.Pablo Ubarri. 15` ('ARTA Puerto Rico, Marzo 24 de 1880. Sor. Don .Tosé .T. Acosta.—Madrid.—Muy estimado señor y amigo cito: Dentro de su atenta carta á 18 del mes próximo pasado encontré la del general Sanz, devolviéndome la que le escribí con la misma fecha que á V.; la cual segun se ve, fné á sus manos, como fné ú las del General la de V. por equivocation ó dístraccion involuntaria de mi escribiente.—Siento de veras este incidente; pero creo no sea causa bastante para que el Sr. Sanz se haya ofendido. (Ion la lealtad y franqueza que me caracteriza, he emitido mi opinion particular al amigo sin ánimo de ofender ni herir su susceptibilidad; y no ha debido ofenderse porque me haya hecho- eco de rumores y noticias propaladas por los periódicos en vista de sus declaraciones en el Senado ni porque le dijera que no estaban de acuerdo sus ideas de ahora con


246

CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

-Convengo

-Se

-

-Comprendo

las que sostenía antes. Esto no quería decir que debía someter su criterio al mio, ni menos envolvía un voto de censura por su actitud respecto al Gobierno después de la caída del Sr. Martínez l'auipos. Yo respeto todas las opiniones, porque quiero que tambien se respeten las roías, y porque además hago la jusperfectaticia de creer que se sostienen de buena fe. mente que el Ministerio Cánovas no traerá tan inmediatamente como el formado por el general Martínez Campos las reformas económicas y administrativas que necesitamos; pero así y todo, le creo animado de los mejores deseos en favor de líos intereses ele las Autillas, á pesar de su protection h los malatjuerios; opino que se conseguiría mucho mas persuadiendo v me duele, por lo tanto, que se le combata y se le haga tan cruda oposic•ion. Repito, sin embargo• que respeto la actitud asumida por el general Sanz, como respeto la de V. y la de todos los representantes, porque segun he dicho antes reconozco que están VV. interesados en el bien de esta Antilla, y les hago la justicia de creer que han adoptado esa conducta por considerarla mas digna y conveniente á los intereses que representan.—No ha podido menos que asombrarme lo que me dice V. en la suya sobre la idea emitida por el Sr. Elduayen en conversacion con el general I)ahan y el Diputado Sr. Argnnrosa. Fs poco digna en boca de cualquiera que se precie de español, pero ea menos todavía en la de un Ministro: mal parado queda si hemos de juzgarlo por tan anti-patriótico pensamiento.—Re sabido ya que lun salido del Ministerio y que otro ocupa el pne -to. Me alegro del cambio, porque tenía entendido que, {i pesar de mis cartas y de las razones que en ellas aducía se inclinaba á qi'e la Lotería pasase á manos del Estado. Quiera Dios que su sucesor no tenga tales ideas. Tal vez por este mismo correo y cut caso contrario por el paquete francés, irá una exposicion de la l)iputacion Provincial pidiendo que dicha Lotería continúe bajo su direccion y administracion. Se ha acordado remitirla al general Sanz para que renna los representantes de esta Antilla• les de cuenta de ella y se nombre una Comision especial de s» seno para que la entregue nl Rey en persona ó cn el Ministerio. ha adoptado esta medida en vista ele la insistencia de que pase al Estado dicha renta que figura otra vez en la seccion de ingresos de los nuevos Presu~ puestos, los cuales se remitieron en el vapor directo del 10 de los corrientes. que Puerto Rico tiene derecho á un instituto Civil; convengo tambien que pueden existir á la vez éste y el Colegio de los Padres .Iesnitas; pero dada la sitnacion precaria porque la Isla atraviesa, no estoy conforme en 'v'e se grave su presupuesto con los gastos nuw originaría su iustaladnn y sostenimiento. Mas tarde, si disminuye ó desaparece in crisis, podremos establecerlo, conformándonos por ahora con el C'hlegio de los Padres, ya que son válidos los títulos que confiere y suple la falta de aquel.—Cuando vuelva V. que será pronto, segun me indica y de ello me alegro, trataremos extensamente de este particular, como dice V. en la suya. A mi vez me reservo tambien para cuando llegue este caso.—El tranvía se inauguró el 28 de


CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

247

Enero y desde entonces está funcionando hasta Cangrejos, aunque solo de día.—Le agradezco su felicitation y las frases que con tal motivo me dedica.—Quedo de V. atento amigo y s. s. q. b. s. m.—Pablo Ubarri. 16a CARTA. Puerto Rico, 10 de Abril de 1880. Sor. Don Enrique de Cisneros.—Madrid.—Mi distinguido amigo: Resuelto y decididamente he presentado su candidatura para las próximas elecciones y la he recomendado á los amigos con la mayor firmeza y eficacia.—El Sr. Alcalá del Olmo, que ha traido unas cuantas cartas de esa Corte, ha presentado Cambien la suya y está trabajando con una actividad pasmosa. Se vale (le todos los medios v echa mano de cuantos recursos le sugiere su inventiva para desprestigiar á V. y conseguir votos. Tengo el sentimiento de anunciarle que cuenta con el apoyo y cooperation de algunas personas bastantes influyentes de nuestro mismo Partido, á quienes ha tenido la habilidad de comprometerlas en su favor; pero esto no obstante y á pesar del apoyo decidido que le presta el elemento reformista, que no olvida el proverbio Divide y vencerás, confío que V. saldrá triunfante de las urnas.—La atmósfera creada contra V. por el Sr. Alcalá es bastante densa, y la lucha promete ser reñida; sin embargo, no se ha publicado la vacante todavía y abrigo la esperanza de disiparla y convencer á mis representados la ligereza con que han obrado al comprometer sus votos por dicho señor sin contar para nada con el Jefe del Partido.—El señor Marqués de la Esperanza, por su ceguera y achaques sin dada, ha tenido la debilidad de atender al Sr. Alcalá del Olmo; y siguiendo tal vez los inconvenientes consejos de las personas que le rodean, se dice que va á publicar un manifiesto apoyando la candidatura de aquel. Sentiré muy de veras que manche su vida pública con este horrón y precisamente en los últimos años de su existencia: pero si lo hace me veré en el caso de ponerlo en evidencia publicando otro y deslindando los campos.—La verdad es que esta actitud del Sr. Marqués hace bastante dado, porque en ella se apoyan los disidentes ó comprometidos con Alcalá; pero así y todo repito, confío en el triunfo de la candidatura de V.: no creo que salgan frustadas sus esperanzas, veremos.—Con esta fecha he dado para V. una carta de recomendacion al ingeniero don José Rius, de quien le hablaba en una de mis anteriores. No sé el destino que solicite, pero le considero acreedor á otro mas importante que el que hoy ejerce y espero que le dispensará favorable acogida y que secundará sus naturales aspiraciones.—Sin otro particular por hoy me reitero de V. con la mayor consideracion atento amigo y s. s. q. h. s. m.Pablo Ubarri. P. I►.—Después ¿le terminada la carta he sabido con verdadera sorpresa que V. ha patrocinado y apoyado las preten-


848

CARTAS DH DON PABLO VRAM!.

alones del Padre Hidalgo para conseguir el puesto de Arcediano de esta Iglesia Catedral: No sé la clase de relaciones que entre V. y dicho señor Hidalgo existan, pero estoy seguro que ha sido V. sorprendido y cumple á mi lealtad manifestarle que se ha visto con mucho disgusto su nombramiento, tanto por los miembros del Cabildo como por los que están enterados de los antecedentes de dicho señor, segun lo prueba el hecho de no haber puesto todavía el señor Gobernador en su credencial ó despacho el "Cúmplase."—Este nombramiento, lo mismo que el que se teme que venga del señor Netter para el Deanato, responde á un plan preconcebido; y mucho le agradeceré que V. no coadyuve con• an influencia á su realizacion. El señor Netter por lo que fué y por sus antecedentes políticos y el señor Hidalgo por su conducta gozan de muy poca simpatía en esta Capital y de querer encumbrarlos sería conveniente que se les destinara á otro punto distante de esta Isla.—Exceso recomendar á V. la reserva acerca de estos particulares, y le estimaré mucho que se informe bien sobre los antecedentes y conducta de los señores Hidalgo y Netter antes de continuar secundando y apoyando sus pretensiones.— Dispense V. si llevado de mi carácter franco y leal le hablo con la claridad que acostumbro.—De V. siempre atento amigo y a. s. q. b. a. m.Pablo Ubarri. CARTA 17' Puerto Rico, Mayo 10 de 1SS0.

que

q"e

conseguirle

ami

Sr. D. Enrique de Cisneros.—Madrid.--Mi distinguido go: confirmo•a V. el contenido de mi última a 10 del mes próximo pásado, favoreciéndome después an atenta del ?S de Marzo anterior y mas recientemente la que se concreta a participarme el resultado de la exposicion sobre la Lotería. Quedo enterado del conneenido de ambas, y le reitero una vez mas las gracias por sus gestiones, aunque segun parece, no se verán satisfechos sino a medias mis deseos.—Como me indicaba V. en la primera de sus citadas, se ha anunciado ya la vacante y está señalado día para verificar la elección parcial de un diputado a Cortes por este Distrito. El señor Alcalá del Olmo continúa haciendo propaganda en favor de su candidatura, desprestigiando la de V.; pero yo tengo tomadas mis medidas, y no solo ha de salir derrotado, sino que ha de obtener V. una gran mayoría y él un: número' reducido de votos: no creo que salgan defraudadas mis esperanzas. —Ha favorecido un poco sus pretensiones la actitud que asumió al principio el Marques de la EcnPranza : pero he éste declare al fin que no es el .Tefe del Partido por el estado dá ceguera en que se encuentra y que no apoya la candidatura del señor Alcalá del Olmo: y esta manifestadlos dará el golpe de gracia nara sus ya mermados partidarios.—Puedo, pues, anunciarle desde luego que saldrá V. elegido por segunda vez pese á las armas, algunas de mala ley, que en su contra emplea el señor Alcalá, que no repara en los medios para conseguir lo


$49

CARTAS DB DON PABLO VBARRL

podemos llamar su ideal, que es la investidura de diputado.— Recuerdo que en varias ocasiones me ha hablado V. en sus cartas para que active aquí el pronto despacho del expediente de Ensanche de la Capital ; pero mis múltiples ocupaciones me han impedido dedicarme al asunto. De este y de la limpia del puerto me ocuparé un día de estos y le enteraré de lo que haya para que V. con su influencia consiga lo conveniente, demostrando así el interés que le inspira cuanto se relaciona con el progreso y bienestar de esta Antilla.—Le agradezco los pasos que ha dado en el asunto relativo a mi procurador y le estimaré que reitere su recomendacion para que sea despachada favorablemente lo más pronto posible.—Sin otro particular por hoy me repito de V. con la mayor consideracion atento amigo y s. s. q. b. s. m.—Pablo Ubarri. CARTA 18t Puerto Rico, Mayo 24 de 1880.

el

sil

el

el

v

Sr. D. Diego A. Martínez.—Madrid.—Mi distinguido amigo: Ayer recibí su atenta carta á 8 del actual y veo que el Gobierno ha resuelto al fin asignar a la Diputacion Provincial y al Estado, por mitad, el producto de la Lotería de esta Isla. No me satisface par completo la medida, pero es de suponer que tendrá carácter de permanente, y me conformo con ella porque no habrá necesidad de hacer una derrama, que era lo que quería evitar por la. &tuación precaria en qne se encuentra la provincia. Esto no obstante, celebro que esté V. dispuesto á oponerse en el Congreso para ver de sacar mai-ores ventajas, porque á la verdad, la Diputacion no porlrá cubrir sus gastos con la holgura y desahogo one fuera de desear.—firacias mil por sus gestiones en favor de mi recomendado el señor Butragneño porque quede sin efecto el nombramiento recaído en el señor Hidalgo. A este no se le ha dado posesion de su cargo por sus antecedentes, que dejan mu ebo que desear, y porque su nombramiento ha sido recibido por todos los que le conocen con marcado disgusto. Por eso el Ge"(limpiase" en el despacho ó real decreto. neral no ha puesto —Pocos dfas desnnés de escribir á V. recomendando á Butragueño supe nombramiento de dicho señor Hidalgo que no dudo nnedará sin efecto en virtud de su carta y de otras que lie recibido por el mismo eorreo.—Tanto el repetido Hidalgo como el señor Netter. que ha sido designado para ocupar el puesto de aquel, por más que todavía no ha tomado posesion, gozan de una repntacion poco envidiable, y mar conveniente seria que de ascenderlos los mandaran á otro punto distante de aquf.—Cnmprendo que les servirá de mucho la presencia en esa del señor Aeosta por ilustraclon y conocimientos prácticos de las necesidades de la Isla, pero veo que ha resuelto volver. Ayer me digusto jeron que había llegado sin' novedad; pero no he tenido 'de saludarle todavfa.--Sin motivo para más por hoy me reitero con la eonsbieraeion de siempre suyo atento amigo y s. s. q. b. s. m.Pablo Ubarri.


850

CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

CARTA 18' Puerto Rico, Agosto 3 de 1880. -Mi

distinguido Sr. D. Francisco de Martínez.—Mayagüez. amigo: tengo el gusto de acusarle recibo de su atenta carta á 20 de .Tulio próximo pasado, significándole al propio tiempo que son 7,870 v 7,577 los números de los dos billetes que llegamos en sociedad para la extraccion que se verificará el 7 de los corrientes. —Los anteriores siguieron la misma suerte que los otros, pero es fácil que estos nuevos sean mas afortunados: así al menos lo espero y deseo para ambos.—lIna de las cansas que me decidieron á renunciar la Jefatura del Partido, fué la actitud que tomaron algunos correligionarios, pocos por fortuna, en las últimas elecciones parciales de esta Caj~ital. Sin embargo, por lo que se acordó en la reunion y lo que me dicen de los pueblos en cartas particulares, deduzco que no conseguiré lo que me proponía, cosa que siento bastante. Mis intereses reclaman toda mi atencion ; pero conozco que el hombre no se debe solo á sí mismo, y me veré en el caso de aceptar de nuevo el cargo si el Partido reunido así lo acuerda.—En cuanto al tranvia, se inauguró el Sábado 31 de .Tulio, día de San Ignacio de Loyola, y desde entonces continuó sus viajes á Rio,Piedras, segun el adjunto itinerario provisional. El servicio no está organizado todavía por falta de personal y material, pero en el correo de hoy ó mañana vienen maquinistas de la Peninsula y poco á poco se irán venciendo las dificultades que se presenten, regularizando la marcha y aumentando los viajes si necesario fuese.—Mi familia toda le saluda á V. á sn vez afectuosamente por conducto de su verdadero é invariable amigo y s. s. q. b. m.—Pablo Ilbarri. CARTA 20' Puerto Rico 10 de Octubre de 1880.

-Después

Excmo. Sr. D. Luís Torres de Mendoza.-Madrid.—Muv distinguido señor y amigo mío: En mi última carta a 10 del mes próximo pasado, cuyo contenido confirmo y ratifico, le hablaba á V. de una exposicion que dirigía á S. M. pidiendo su soberana autorizacion para construir una Estacion en la zona militar de esta Plaza, agregando one, según me ofrecieron, iría en el mismo correo. Pero dicha instancia está todavía en las oficinas de'esta Isla, y probablemente no se remitirá hasta el 10 del entrante mes. Hago esta aclaracion para que reitere su recomendarion en el Ministerio en momento oportuno. de la salida del último vapor correo inglés he tenido el gusto de recibir su favorecida de fecha S de Setiemhre.—Gracias mil por su voto para que continúe al frente del Partido.—Este, en la unta General celebrada el 15 de Agosto, así lo acordó, nombrando al mismo tiempo un Comité Central presidido por mí. Dentro de poco estará organizado en toda la Isla con comités locales en


CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

251

a

acudir, sin duda alguna, como todos los pueblos y dispuesto un solo hombre, al primer llamamiento. La Junta creyó conveniente recomendar la subordinacion y disciplina á fin de evitar que se reproduzcan los hechos que tuvieron lugar en la última election parcial de esta Capital, y los pueblos responden satisfactoriamente. Esto me aliviará un poco el trabajo en tiempo de elecciones, porque me entender' coil los Presidentes ele los Comités locales, como está acordado, y que relevará de subscribir manifiestos como el que ha dado lugar á su justa y fundada queja.—Es verdad que en él decía que al señor Cisneros se debía principalmente que esta Isla disfrutara de la renta le la Lotería, etc., etc., pero no desconocía lo que V. y los demás representante habían hecho en el particular, y si hice tal declaracion fué por las circunstancias especiales en que nos hallábamos, y de ninguna manera con ánima de lastimar á V. y á los demás dignísimos representantes de esta Isla, en quienes me complazco en reconocer el interés mas decidido en pro de la misma. Acepte V. esta franca y leal manifestaciou y sirvanme de disculpa por mi falta de equidad las circunstancias que concurrieron y las cansas que me indujeron á publicar dicho manifiesto, sobre el cual agradezco que guardaran silencio, dando así una prueba mas de su abnegaciorr V nn no deslne»tido patriotismo.—Hace poco tiempo se publicó el Decreto creando la medalla honorífica de los Voluntar•ios: h:i sido ncrr bi-n rec•ildda y algo ha de contribuir á levantar el espíritu dcl benemérito Instituto. Sé que V. fué el primero en excitar al Gobierno para que lo distinguiera con alguna gracia especial. y le doy por ello las gracias más sinceras en mi ncnnhre V cn el .1r• todos los correligionarios.—En cuanto á la quiebra del sefaor lgaravidez y de la Caja de Ahorros, ha' surtido sus naturales efectos lo que ha hecho el Gobierno. Tan cs así que lince días se decretó auto de prision contra el primero, que por gracia especial está en el castillo de San Cristóbal, de esta Plaza. y se dice que en breve se tomará igual providencia contra las gerentes de lar Caja. Amigo del señor Igaravfdez y del presidente de la 1►iroetiva de la Caja de Ahorros, siento este percance: pero no se me oculta que la vindicta pública exige.. . algo mas de lo une se hn hecho hasta la fecha.—Tendré muy en cuenta sus indicaciones sobre la Granja Modelo, etc., cuando de formular el proyecto de Presupuesto para el año venidero se trate.—\uestros adversarios políticos anuncian en sus periódicos que en breve se instalará el Instituto Civil. Sin duda están removiendo el asunto en el Ministerio y le estimaré se informe si tienen ó no fundamento estos rumores. Por mi parte, ya sabe V. que creo inconveniente e innecesario dicho Instituto, política y económicamente considerado, por las razones que aducía en una de Ins mías. Vea, pues, si puede contrarrestar con su influencia los esfuerzos ele los reformistas, porque la Isla no está en disposkion de levantar esa nueva carga, perfectamente inútil teniendo un Instituto Colegio facultado para conferir validamente los grados de Bachiller en Arte.—Creadas dos plazas de Inspectores de Escuelas y cubiertas provisionalmente, previo con-


252

CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

curso es probable que en breve se haga la propuesta al Ministerio para que confirme en su puesto á los nombrados. Estos son los señores Bobadilla é Infiesta. El primero con residencia en esta ciudad y el segundo en Ponce. Ambos son buenos, pero me alegraría que cambiaran, mandando aquel á Ponce y trasladando el otro á esta Capital. Vea si puede influir para que la propuesta venga modificada en este sentido.—Tambien le estimaría que influyese para que el Gobierno resuelva que los cinco pesos que han de pagar ins electores para Diputados provinciales y concejales se entiendan por contribution directa al Estado sin acumular la cuota municipal. Creo que el Gobernador General ha elevado una consulta sobre el particular y se me figura que opina lo mismo que yo, porque comprende que la resolucion en el sentido indicado es muy conveniente para nuestro Partido.—Sin otro particular, me reitero con la mayor consideracion de V. atento affmo. amigo a. s. q. b. a. m.—Pablo Ubarri. CARTA 21 Puerto Rico 10 de Octubre de 1880. Sor. D. Enrique Ledesma.—Madrid.—Muy distinguido señor y amigo mío: Por el último vapor correo nacional, que llegó aquí el 6 de los corrientes, tuve el gusto de recibir su favorecida del 18 del mes ppdo.; y le reitero las gracias por la acogida que ha. dispensado a mi recomendacion á favor del Pbro. señor Perpiñá. Va por este correo el expediente y la terna, en la cual ocupa el primer lugar mi recomendado. Le estimaré, pues, que vuelva C hablar en el Ministerio sobre el particular.—Me he enterado (le las indicaciones que se sirve hacerme sobre mi proyecto de ferrocarril. Tienen para ml un valor inapreciable porque son la prueba mas fehaciente del interés verdadero que le inspiro: gracias mil, amigo mío. El proyecto es arduo, como V. dice muy bien, y antes de llevarlo á cabo merece pensar seriamente en ello. Así lo haré siguiendo sus buenos consejos.—Nada me ha dicho el General sobre las instrucciones y aclaraciones, que según V. le han ido remitidas. Me enteraré de ellas y le pondré al corriente de lo que resuelva participándole al mismo tiempo mis dudas para oir su opinion.—EI10 de Setiembre le decia á V. que por el mismo correo irla una exposicion mia dirigida al Rey, pidiendo autorizacion para fabricar una Estacion en la zona militar de esta plaza. Dicha exposicion está en las oficinas de esta Isla en tramitacion y no se remitirb probablemente hasta el 10 del entrante mes. Hago esta aclaracion para que me recomiende de nuevo el asunto en el Ministerio cuando llegue el momento oportuna.—Anua corre el rumor, propalado por los periódicos del Partido reformista, que en breve tendremos Instituto Civil. Ya sabe V. mi opinion sobre este Centro de ensefahza, y le estimaré a V. mucho se entere é informe si tiene fundamento la noticia, procurando contrarrestar con su influencia los esfuerzos que hacen los adversarios políticos para conseguir su


CARTAS bs DON PABLO URARRI.

353

instalacion. Continuo creyendo que es muy inconveniente política y económicamente considerado.—Tambien le estimaré que influya para que el Gobierno resuelva, que para ser elector para Dipntados provinciales y Concejales, se han de pagar los cinco pesos que señala la ley por contribution directa al Estado, sin que se acumule la cuota municipal. Esta medida es muy importante para que nuestro Partido pueda luchar en las urnas con probabilidades de éxito, y conviene, por lo tanto, que la tome el Gobierno al resolver la consulta que ha elevado sobre el particular este Gobernador.—Tal vez en este correo irá la propuesta para el nombramiento definitivo de los dos Inspectores de escuelas, plazas creadas recientemente. El señor Bobadilla será propuesto para residir en esta Capital; pero vería con más gusto que .lo mandasen á Ponce, trasladando á esta al. que va propuesto para aquella ciudad, que es el señor Infiesta. V. verá si puede hacer algo en este sentido.—Sin otro particular por hoy, me repito con la más distinguida consideraciou de V. muy atto affmo. amigo y s. s. q. b. s. m.Pablo Ubarri. CARTA 22 Puerto Rico, Noviembre 10 de 1880. Excmo. Sr. D. Rafael de Echagüe.—Madrid.—Mi distinguido amigo: Sé por su atta. y favorecida carta de fecha 15 de Octubre último, recibida el 7 del actual, que ha recomendado V. en el Ministerio de la Guerra el pronto y favorable despacho de la solicitud que tengo presentada; pero esta no fué en el correo del 10 de Setiembre, como le decía en la mía de la miswa fecha, por habérmelo así ofrecido en el Gobierno, sino que va por el de hoy, y le ruego, por lo tanto, que se tome la molestia de recomendarla de nuevo con la mayor eficacia, ya que ahora es el momento oportuno. Los informes remitidos aquí son muy favorables; y contando, como cuento, con su apoyo y eficaz cooperation, no dudo del buen resultado.—Tanto por esto como por la buena acogida que presta á mis indicaciones le reitero á V. las gracias mas expresivas.—Por este correo va una exposicion al Ministro de Ultramar, suscrita por el Comité Central del Partido, del cual soy Presidente, pidiendo que se verifique la Real Orden de 16 de Setiembre último, porque con la nueva Ley Municipal de 24 de Mayo de 1878 no existen los recargos y las cuotas que por reparto general se pagan al Municipio no son acumulables á las subsidiarias para llenar el cupo de cinco pesos que la ley señala para tener derecho electoral para Diputados Provinciales y Concejales; declarando en definitiva que los electores contribuyente. para serlo deben pagar cinco pesos por contribucion directa al Estado, sin acumular las cantidades que paguen al Municipio.— Si no se toma esta determinacion dentro de muy poco el Partido que se declaró francamente republicano en 1873 y hace poco. meses autonomista, se apoderará de los Ayuntamientos, de .la Diputacion, y en general de toda la Isla; y será muy difidl, casi


254

CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

imposible, á nuestro Partido, admitir la lucha en los comicios, ni aun siquiera para Diputados á Cortes, porque hay la seguridad de que saldrá derrotado. La acumulaciói► de cuotas supone en esta isla el sufragio universal, porque la propiedad está muy repartida y no hay contribuyente que uniendo la cuota subsidiaria á la municipal no pague cinco pesos.—Conviene, pues, que el Ministro, á quien escribo tambien sobre el particular fije su atencion en las causas y razones que se aduces en la exposition, aludida y que declare, á ser posible por telégrafo, por la premura del tiempo, q(e los contribuyentes para ser electores deben pagar cuando menos cinco pesos por contrihucion directa al Estado. Si no se hace así, como digo eu otro lugar, los autpnomistas sd apoderarán de la Diputacion Provincial y de los Municipios, y no hay que esperar que vayan á las Cortes representantes que apoyen la política é ideas del Gobierno.—Mucho le estimaré que hable de este importante y trascendental asunto con el Sr. Ministro, interponiendo su valiosa influencia, si es necesario, para que adopte la resolution indicada.—Dispénseme V. las molestias que le ocasione y cuente con el aprecio y distinguida consideracion de su atto. affmo. amigo y s. s. q. b. a. m.—Pablo Ubarri. CARTA 23. Puerto Rico, Noviembre 10 de 1880.

la

y

si

Excmo. Sr. Don Cayetano Sanchez Bustillo.—Madrid.—Muy Sr. mio y de mi mayor consideracion :—Con la atta. carta de V. del 15 de Octubre último, he tenido la grata satisfaccion de recibir el Real Decreta, en virtud del cual S. M. el Rey, que Dios guarde, se digna concederme el titulo de Conde de San José de Santurce, para mi, mis hijos y sucesores legitimos.—Solo la munificencia soberana ha podido premiar con tanta largueza los limitados 6 casi nulos servicios que he podido prestar á la causa nacional en América; antes cumpliendo como leal con un deber de+ conciencia, estaba dispuesto á sacrificarlo tbdo en aras de la Integridad, hoy, que la gratitud por la merced recibida me obliga, me consagraré con más ahínco y decision, si cabe, á la defensa de tan sagrados intereses, procurando sostener digna, querida y respetada en estas apartadas regiones la gloriosa enseña de Castilla, y siempre latente el entusiasmo y amor al Trono y á las instituciones.—Tendría una especial complacencia en que V. fuese el intérprete de mis sentimientos cerca de S. M. el Rey, significándole cuán profunda es mi gratitud y cuanto mi reconocimiento por la alta é inmerecida honra qee me ha dispensado. —Y V. á su vez, reciba también las gracias más expresivas por haberme propuesto, y acepte, en union del Ministerio de que forma parte el testimonio de mi consideracion más distinguida.—Ya que ocupo su atencion, me permito recomendarle que la fije en la exposition que por este mismo correo le dirige el Comité Central del Partido Español sin condiciones, que tengo la honra de presidir; sobre la acumulación de los recargos municipales á


CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

2b5

a

cuota subsidiaria para estimar el cupo de cinco pesos que deben pagar los contribuyentes para tener derecho electoral para Diputados Provinciales y para Concejales.—La acumulacion de cuotas, aquí que la propiedad está subdividida en pequeños predios, equivale á decretar el sufragio universal, que no conviene bajo ningún concepto, por la tendencia marcada del Partido que está en frente del lncondicional.—Aquel llamado Reformista, pero que se declaró francamente Republicano federal en 1:73, y Autonomista recientemente, se apoderará de los Aynutamientos, de la Diputacion Provincial y en general de toda la Isla, y al nuestro no le será posible aceptar la lucha en las urnas, ni aún siquiera en las elecciones para Diputados Cortes parque tiene la seguridad de salir derrotado por las cansas que se expresan en la exposicion aludida.—La resolucion que pide el Comité Central del Partido es, pues, trascendentalisimo y de importancia suma para la suerte futura de esta Antilla, donde el Gobierno encontrará serias dificultades sino la adopta desde luego; y le ruego encarecidamente que se fi je en las razones que se aducen resolviendo de conformidad y comunicando á este Gobierno general la medida por telégrafo á ser posible, ya que está próxima la época de la rectificacion de las listas.—Aprovecho gustoso esta oportunidad para ofrecerme de V. con la mas distinguida consideracion atto. affmo. s. s. q. b. s. m.Pablo Ubarri. (1)

CARTA DE DON PABLO UBARRI AL GENERAL LAPORTILLA OPONIÉNDOSE A LA EXTENSION DEL SUFRAGIO. Puerto Rico, Noviembre 14 de 1880. Excmo. Sr. Don Segundo de la Portilla.—Madrid.—Mi distinguido amigo: refiriéndome á sus dos atta. y favorecidas cartas, fechas de 29 de Septiembre y 8 de Octubre, tengo el gusto de reiterarle las gracias más espresivas por el verdadero interés que V. se toma en todos los asuntos que me tomo la libertad de recomendarle, abusando tal vez de su natural bondad.—Por fin el vapor directo del 10 de los corrientes fué bien informada, especialmente por el Coronel de Ingenieros, mi solicitud sobre estacion del tranvía; y tanto por esto, como por el apoyo que V. y otros señores Diputados la prestan, creo ha de venir resuelta en breve favorablemente.—También fué por el mismo correo una exposicion del Comité Central del Partido, dirigida al señor Ministro de Ultramar, en la cual se pide la derogacion del Real (1) En esta carta se patentiza la actitud profundamente retrógada del Jefe del Partido Conservador y de la camarilla politice que le aconsejaba.—C. y T.


Z56

CARTAS S

DON PABLO

uaAssi:

Decreto de 16 de Setiembre último sobre acumulacion de les cuotas municipales á iu subsidiaria para llenar el cupo de cinco pesos, que la ley señala á los contribuyentes para tener derecho electoral para diputados provinciales y coucejales.—La peticion del Comité se funda eui que no existen los recargos con la nueva ley municipal, porque el repartimiento general, hecho independientemente y sin tener en cuenta para nada la cuota subsidiaria, no tiene ni puede tener carácter de recargo; y en que siguiendo el criterio y la interpretacion dada por este Gobierno General á los art6culos 40 y 41 de la ley municipal de la Peninsula, vigentes aquí para la eleccion de diputados provinciales y concejales, casi se declara el sufragio univer8O1, porque la propiedad estf~ dividida en pequeños prédios y porque se paga mucha contribucion municipal.—V. que conoce esto comprenderá perfectamente que, acumulando las cuotas, se llenarán las listas de Reform.iataa, se apoderarán de los Ayuntamientos, de la Diputacion Provincial, de toda la Isla en fin; y el Partido Español sin condiciones, el conservador de la integridad nacional, tendrá .que cruzarse de brazos y abandonar el campo á sus adversarios, porque no podrá luchar en las urnas, ni aún siquiera en las elecciones para Diputados á Cortes, porque llevará siempre la seguridad de salir derrotado.—Urge, por lo tanto, que el Gobierno declare que los Contribuyentes para ser como tales electores para Diputados provinciales y Concejales deben pagar cuando menos los cinco pesos, de que habla la ley,.por contribucion directa al. Estado, sir acumular las cantidades que paguen al Municipio.— Si así no se declara, tengo la seguridad que el Gobierno, en plazo mas 6 menos corto, tropezará con serias dificultades en esta Antilla, donde el Partido Reformista se ha vuelto Autonomista como se volvió Republicano federal en 1873; y confio que V. influirá si necesario es, en el ánimo del señor Ministro para que tome la medida indicada; comunicándole á este Gobernador por telégrafo, á ser posible, porque está ya muy próxima la época de la rectificacion de las listas.—No quiero molestar hoy más su atencion. Consérvese bueno y cuente siempre con el aprecio y distinguida consideracion de su atto. amigo y affmo. s. e. q. b. s. m.Pablo Ubarri.

CARTA DE D. PABLO UBARRI AL DIPUTADO GUERRERO OPONIENDOSE A LA EXTENSION DEL SUFRAGIO. Puerto Rico, Noviembre 14 de 1880. Sr. Don Teodoro Guerrero.—Madrid.—Muy distinguido amigo mío:—Tengo á la vista su atta. y favorecida de fecha 18 de Octubre último felicitándome por el título que S. M. me ha concedido. Acepto su enhorabuena; pero no sin dejar sentado que ea tan alta como inmerecida la distincion; puesto que no he hecho


CARTAS DD DON PABLO UBARRI.

257

otra cosa que cumplir como leal con mi deber al defender la Patria y con ella el Trono y las instituciones.—En el vapor directo del 10 de los corrientes fué por fi n mi instancia sobre la estacion bien informada, especialmente por el coronel de Ingenieros; y tanto por esto como por el apoyo que V. y otros señores Diputados, á quienes escribo también, le prestan, confio que ha de ser despachada en breve favorablemente.—También fué por el mismo correo una exposicion •del Comité Central del Partido dirigida al señor Miuistr() de Ultramar, en la cual se pide la derogacion del Real Decreto del lli (le Septiembre último, 6 la aclaracion del mismo declarando que los contribuyentes para ser como tales, electores para Diputados provinciales y Concejales, deben pagar cuando menos los cinco pesos de que habla la ley por coutribucion directa al Estado sin acumular las cantidades que paguen al Municipio; puesto que estas, impuestas en virtud de repartimiento general hecho inderendieutemente y sin tener en cuenta para nada la cuota subsidiaria, no tienen ni puede i tener carácter de recargos.—Es muy importante y trascendental esta declaracion para lo futuro, porque aquí esta dividida la propiedad en pequeños predios, se pone en la mayor parte de los pueblos mucha contribucion municipal y la acumulac•ion equivale, por lo tanto, á decretar el S'ufragio t'uiaersul, que traen como consecuencia natural y legítima la preponderancia del Partido Reformista, declarado recientemente Autonomista, como Republicano federal en 1873. Este se apoderará en breve ele los Ayuntamientos, lá Diputacion Provincial, y en general, de toda la Isla; y el Conservador de la Integridad Nacional tendrá que cruzarse de brazos y abandonar el campo en las elecciones, aun en las de Diputados ú Cortes, porque no podría luchar sin la seguridad de ser derrotado. —Conviene, pues, que recaiga cuanto antes la resolucion que pide el Comité y que se comunique, á ser posible, á este Gobernador por telégrafo ya que está tan próxima la época de la rectificacion (le las listas. Estoy seguro que V. influirá cerca del Ministro, si necesario es, rara que tome dicha medida, que, como dejo dicho, es importantísima y tras('endental, y por ello le anticipo las gracias en nombre de todos y en el mío en particular.—Mneho siento la enfermedad de su señora y deseo muy deveras que en breve me anuncie su completa curacion y restablecimiento.-1)oy á V. mi parabien por los merecidos aplausos que la prensa le prodiga con motivo del indulto del tipógrafo o cajista de Santander, cuya gracia fué conseguida Por V. El Boletin ha cumplido eon su deber al insertar en su número de ayer uno (te los sueltos Publicados por un periódico de Santander.—Consérvese V. bueno, dispéuseme que me tome la libertad de molestarle á cada paso con mis recomendaciones, y cuente con el aprecio y distinguida consideration de su atto. amigo y affmo. S. s. q. b. s. m.Pablo Ubarri.

5 17


258

CARTAS DE DON PABLO UBARRI.

OTRA CARTA CONTRA LA AM PLIACION DEL SUFRAGIO EN IGUAL SENT11)O QUE LA ANTERIOR. Puerto Rico, Noviembre 14 de 1SS0.

si►

Sr. D. Martín del Salto y I1uelv-es.—Madrid.—Muy Sr. mío y de mi consideracion : Tengo el gusto de acusarle recibo de su favorecida, fecha _9 de Setiembre último, y le reitero las gracias más expresivas por sus acU a ,;esi iones para el pronto despacito de mi solicitud sobre Estacion del Tranvia, la cual fué por fin en el vapor directo del 10 de los corrientes, bien inform ada, especialmente por el Coronel de ingenieros. Tanto por esta circunstancia cuanto por el apoyo que Vd. y otros seiores I►iputados, á quienes escribo también, le prestan, eonlio que ha de ser despachada en breve favorablem►ente.—Tambien fné por el mismo correo del 10 una exposición del Comité CetitlaI del Partido Español sin condiciones, que tengo la honra de presidir, dirigida al Sr. Ministro de Ultramar, pidiendo se revoque el Real Deereto de 16 de Setiembre declarando que los Contribuyentes pasen como tales electores para Diputados provinciales y concejales, deben pagar cuando menos los 5 pesos de que habla la Ley por Contribucion directa al Estado,sin tener en cuenta para nada las cantidades que pagan al Municipio; puesto que estas con la ley vigente, no pueden tener carácter de recargos, porque se imponen independientemente sin que se Xome por base la cuota subsidiaria. Además de esto, hay que tener en cuenta que el Partido Reformista declarado Republicano Federal en 1873 y Autonomista en parte recientemente adquiere con la acumulación de cuotas mayor preponderancia que la que debe tener dadas sus tendencias; y como quiera que al Partido Incondicionalmente Español se le reduce á la nulidad en las esferas provincial y municipal 11 pesar de contar con las 3/t partes de la riqueza imponible de la Isla, es necesario que la resolution que pide el Comité Central recaiga sin demora, porque en caso contrario no trascurrirá mucho tiempo sin que el Gobierno encuentre buen criterio comprenderá la dificultades en esta Antilla.—Con importancia y trascendencia sun►a de la medida que se reclama y no dudo que influirá eu el ánimo del Sr. Ministro si necesario es, para que la ton►e, recon►endan(ío que la trasmitan por telégrafo á ser posible á este Gobierno General, porque la época de la rectificacion de Listas está muy próxima; y en este supuesto le anticipo las gracias y me reitero de V. con la mayor consideracion atto. amigo y affmo. s. s. q. b. s. in.—Pablo Ubarri. CARTA l)E D. PABLO UBARRI CONTRA LOS ESPAÑOLES AFECTOS A LAN RKF'OI:MAS Y CONTRA LOS HIJOS DEI. PALS REFORMISTAS. Puerto Rico, Enero 13 de 1831. Excmo. Sr. D. C. Slinchez 13ustillo.—Madrid.—Muy Sr. mio y de mi distinguida consideracion : Confirmo y ratifico el conte-


CARTAS DE DON PABLO UnARM.

259

nido de mi anterior á 13 de Octubre último; y sin ninguna de sus gratas á que tener el gusto de hacer referencia, me propongo hoy llamar su atención sobre algunos enrp►leados de esta Isla, que no obstante estar afiliados en el Partido Reformista, cuyas tendencias conoce V., obtienen uno y otro dia honrosas distinciones y ascensos en sus carreras, ocupando al mismo tiempo los destinos más importantes, tanto eu la Intendencia de Hacienda como en el Gobierno General y Aduanas. •En la de esta Capital, por ejemplo, tenernos un tal don Carlos Peñaranda colaborador asiduo y constante, según se dice, dcl periódico que se llama órgano ó representante del Partido Reformista, que se ha dado á conocer por sus ideas avanzadas y que instigado tal pez por sus correligionarios de aquí ha seguido causa por injuria al Director del D. Jándido, periódico Incondicional, porque dijo, que extrañaba que ua empleado manchaba la augusta frente de la Patria Española con la misma pluma con que firn►aba la nómina.—Los que aman la Integridad Nacional, los que eslah dispuestos a sacrificarlo tod.~ en aras de la Patria, por su presi►gio y buen nourbre, ven con disgusto, después de lo que ha pasado, que el señor Peñaranda continúe como Contador de esta Aduam► ; y no estaría dernas que se le diera una leccion declarándole cesante, siquiera sea por alentar con su con(lucta á los que, si no son ostensible y abiertamente enemigos de España no sienten tampoco entusiasmo por ella. Creo conveniente esta medida para acallar un tanto las quejas de los buenos españoles que observan con extrañeza que continúan en sus puestos obteniendo ascensos los empleados que figuran en las filas reformistas mientras están casi olvidados los que militan en nuestra comunión política.—Alguuos otros se encuentran respecto á sus ideas en igual caso que el señor I'eñarancla ; pero temo ruolestarle demasiado y me ocuparé de ellos en otra ocasion. Sin embargo, pondré aquí los nombres de varios de los n►ás significados como Tapia, Dleudez, ('astro, l'adial; Pacheco, etc. etc, siquiera para que conozca V. de nombrc los que miran colt cierto desden al Partido que lleva en su bandera como base fundamental el lema de Integridad Xaeional.—Si V. toma eu consideraeion lo que dejo indicado respecto al señor Peñarauda, le estimaré que cubra su vacante con I). Luis (le `anquírico, oficial primero de esta Intendencia. Es un empleado probo, inteligente, honrado y sobre todo francamente español. Iguales buenas circunstancias concurren en los Sres. 1). Francisco Beeber y 'nieta, oficial segundo de la Secretaria del Gobierno General, censor que ha sitio de Imprenta, y en la actualidad de teatros y licenciado en ambos derechos, titulo que obtuvo por oposición; y 1). Eliseo Isturiz, oficial segundo de Adurinistracion desde 18(i;►, cesante hoy porque nombrado en 1878 para un destino de fianza no pudo prestarla en el término reglamentario; y le estimaré también que nombre al primero, Secretario Letrado consultor de la lnteudencia de hacienda, cargo que interinamente está desempeñando el señor Corchado, decidido reformista y uno de sus prohombres: y al segundo para Jefe del Resguardo de Aduanas. Ambos destinos han quedado ó qu7darán vacantes porque los que los ocupan en propiedad, señores Estra-


260

PIIERTORRIQIIEÑOS ILUSTRES.

da y Olózaga están en la Península en uso de licencia, que vence este mes y se tiene noticia que no regresarán á esta isla.—Le anticipo las gracias para cuanto baga de acuerdo con las indicaciones de esta carta. Le ruego me dispense la molestia que le ocasiono y deseándole un año nuevo próspero y feliz me repito de V. con la mayor consideracion atento affmo y s. s. q. b. s. m.Pablo Ubarri. (1)

PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES HOSTOS. POR CAYETANo COLL Y TOSTE.

(1839-1903.) Eugenio Maria de Hostos nació en Mayagüez el año de 1839. Paso á España á estudiar el Bachillerato en la ciudad de B?lbaó. y después la carrera de leyes á la Universidad central de Madrid. En esta ciudad trabó íntima amistad con la mayor parte de los revolucionarios españoles de 18(53, tomando parte activa erF sus trabajos políticos. No habiendo el Gobierno Provisional de España, después de la célebre Revolución de Septiembre, resuelto el problema antillano, el cual, desde 1837 que fueron lanzados nuestros diputados del Parlamento Español exigía una imperiosa transformación, y habiéndo.~e arrojado Cuba á una sangrienta pelea fratricida para obtener á todo trance su libertad y sus derechos, Hostos pasó f París, á ayudar desde luego á los revolucionarios cubanos en su vi:,l impresa de reivindicación (lel I)ereelio Colonial. Y después de p.m~rse de acuerdo con el Club revolucionario parisién y con a c<'ni;r'iñero el infatigable doctor Betances, se dirigió á la América dci Sur á llevar á aquellos países la llama sagrada de la idea redentora á favor de In independencia de la gran Antilla, fijando en 1874 su residencia en New York, para dirijir el notable periódico La América lustrada, en unión del eminente literato cubano Enrique Piñeyro.

De New York se trasladó Hostos á la República Dominicana en 1875 á dirijir el periódico Las Tres Antillaa, regresando de nuevo al siguiente año á los Estados Unidos para pasar á Venezuela (1) Esta política de D. Pablo Ubarri y de loa españoles que le seguian nació de que para ellos ser reformista o autonomista en Puerto Rico era sinónimo de separatista ( mirazado.—Error craso, que díó origen a los disturbios y at►- 4 ellos de 1387.—No es de eatraüar este modo de pensar dei Jefe del Partido incondicionalmente espaliol en esta Isla, cuando Cánovas del Castillo y muchos connotados hombres páblicos de la Peninsula pensaban lo mismo.—rwé inútil todo cuanto hizo el gran político D. Rafael Maria de Labra para disuadirles de tan tremenda equivocación.—C. y T.


PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES.

261

a

a mantener prendida la antorcha de la revolución y á continuar sus trabajos por la redención cubana. Hostos era un político de la opinión de Betances y Ruiz Belvis, partidario decidido de la Confederación Antillana. Y en 1879 fi jó este infatigable propagandista su residencia en la capital de Santo Domingo, dedicándose amorosamente al desarrollo de su familia, que au►aba entrafiablemente. Bajo su competente dirección se abrió eu aquel país •en 1880 la Escuela Normal. Al mismo tiempo, desewpei aha en el Instituto profesional las cátedras de derecho coastitucioual, internacional, penal y la de Economía política. En 1889 se vid precisado con la suerte adversa que tuvieron sus amigos políticos, ó dejar la tierra quisqueyana y trasladarse Chile, donde desempeñó el Rectorado del Liceo de Chillán, y luego en 1890, la Dirección del Liceo Amunátegni, al par que la cátedra de Derecho constitucional cu la universidad chilena. Durante su permanencia en Santiago de Chile fué también Presidente del Ateneo chileno. Con motivo de la última revolución cubana abandonó Hostos á Chile y marchó á New York á laborar, entusiasta con Martí en la nueva campaña. En aquella ciudad, en unión de otros compatriotas, organizó en 1898 cuando el cambio de soberanía en esta Antilla la Liga de I'atriofav Puertorriqueños, para recabar del Gobierno de la Unión Americana que reconociera al Pueblo de Puerto Rico el derecho de decidir por sí mismo su suerte, plebiscitariamente. En este sentido trabajó Hostos pacientemente en propagandas y hasta organizó un:. Comisión a Washington. Como el ideal político de Hostos era la independencia de la isla y la Confederación Antillana, una vez tomado el pulso á la situación de su país y encontrando á sus compatriotas profundamente divididos en bandos políticos infecundos, trasladóse desilusionado, por último, Ai Canto Domingo, donde volvió a dedicarse á la enseñanza. Tomó la dirección del Colegio Central y la inspección general de Instrucción pública que el gobierno dominicano le confió. La vuelta de Hostos,en 19(10, á cantoDomingo,fué la del cansado peregrino, que perdidas todas sus ilusiones y encantos, busca una piedra del camino para reposar su fatigada cabeza y saludar melancólicamente con los ojos puestos en el Infinito el último sol de sus días. Hostos soñó siempre, con la redención de su patria dentro de la Libertad, la Democracia y el Derecho, sin mistificaciones, como lo sueñan los grandes apóstoles del bello ideal. Era un filósofo y un artista, enamorado de la idea y de la forma, y en su carácter de íntegro, no podía encajar en la podrida escuela moderna del convencionalismo del Derecho Internacional, en la que la libertad de los pueblos pequeños es un mito, que á la par que se le rinde culto externo se le maneja coma á cualquier fetiche, discretamente, llevándolos si es preciso á repelo á donde convenga á los pueblos grandes y poderosos. Es indudable que la humanidad avanza en


$g¿

PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES.

la ruta del progreso, pero algunas veces, cuán lentamente! hoy con la subida al potter del Partido Demócrata en los Estados Luidos, los anhelos de Imperialismo de Roosevelt y Tafs han desaparecido, y la guerra internacional europea ha cambiado las orientaciones. I'or eso, ha dicho muy bien el presidente !Vi1son en su discurso del 1 de .lnlio de este aliso: "Lo que buscamos es el reinado del I)erecho, basado en el consentimiento de los gobernados y garantizado por la opinión constituida de la humanidad." Los listados Unidos que en los presentes momentos han arrojado su espada en la balanza de la guerra europea, en defensa ele la Libertad y de la I )emocracia son los llamados a resolver en definitiva el estado político futuro de las Antillas. El general Ueo. «-. 1)avis, que fré el tercer gobernador militar americano en Puerto Rico, en las Conferencias de Lake Mohonk taño de 1909) expuso é hizo una indicación del sue►io de Hostos y Betances, creyéndolo realizable bajo una Federal Insular Union of Cube, the Npnuish pert of , cinto Domingo and Porto Rico y terminó el conferencista eon utas palabras: "But this is probably an irridescent dream ; I wish it might be a reality." El general Grant, presidente de los Estados Unidos, aplicando la Doctrina de Monroe a la guerra separatista de Cuba, dijo en su Mensaje anual de I)ieien►bre G de 1869, lo siguiente: "Los Estados Unidos no intentan intervenir en la situación de las relaciones existentes entre Espaíia y sus colonias en este Contineute. Cree que á su tiempo Estudia y las demás potencias comprenderán las ventajas de determinar esas relaciones políticas y erigir esas colouías en Estados independientes, miembros del concierto universal. Estas colonias no serán por más tiempo consideradas como transferibles de una potencia europea á otra. Cuando las colonias hayan dejado de serlo, habrán de transformarse en potencias soberanas, con el derecho de escoger y dictar las condiciones de su existencia futura y sus relaciones con las demás potencias." Ile aquí la 1)oetriva de Monroe en todo su esplendor. Hostos fijé bueno y útil, pero desgraciado! Su muerte, acaecida en la capital de la República Dominicana, en 1903, fué muy sentida. Su entierro muy concurrido y muy honrado con demostraciones de dolor público. En unto Domingo, donde ejerció el sublime apostolado de la enseñanza se le llamaba El Maestro. Escribió mucho en periódicos sobre política, dió á luz varios folletos literarios y algunas obras ele ciencia, siendo de especial mención sus Lecciones de I)ercrho Constitucional y su Tratado de ,Sociología. Rindamos cariñoso recuerdo á la memoria ilustre del desgraciado patriota, It quien cubanos, dominicanos y puertorriqueños debemos levantar un severo tuonu►uento como homenaje justo á sus grandes virtudes.


263 DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DE LA SOCIEDAD SECRETA "LOS SECOS Y LOS MOJADOS," LLAMADA TAMBIEN "LA TORRE l►EL VIEJO," QUE I)1Ó LUGAR A LOS SUCESOS POLITICOS DE 1887. (Dc la causa No. 695, conocida con el nombre EL COMPONTE d sea Causa por Conspiración para cometer el delito de rebelión contra Don Antonio E. Molina y otros.) Denuncia del Alcalde de Juana Díaz ante el juez García de Lara.—Alcaldía Municipal de Juana Díaz.—Número. . . — En atención a la tendencia que vengo observando en una parte de la prensa de esta Isla tratando de querer oscurecer la verdad de lo que se trata de esclarecer por la Autoridad Superior de la Provincia, el exquisito celo de 11. S. acerca de los acontecimientos que se han sucedido en esta localidad en el mes último y a consecuencia del estado de intranquilidad en que se encontraba parte de este vecindario y por lo que convenir pudiera a la causa que U. S. sigue, me permito hacerle la siguiente exposición: En el mes de Mayo, en sus últimos días, sin poder recordar en estos momentos la fecha, se personó en esta Alcaldía don Espartano Franceschi, vecino y comerciante de esta población, a poner en mi conocimiento como autoridad de este pueblo, por lo que cbnvenir pudiera en bien de la tranquilidad y órden de mis administrados, que habia llegado a su conocimiento la frecuencia con que se reunían en ciertas y determinadas casas de algunos barrios del campo, infinidad de individuos teniendo reuniones en lad cuales se juramentaban con tendencias, según había oido decir, que podrian traer en un día dado fatales consecuencias al órden y tranquilidad de que se disfrutaba ; pues en ellas además se concitaban odios y divisiónes entre peninsulares e insulares, siendo la mayoría de los que allí se reunian de gente de color e inconscientes; que, por esta misma cansa le hacia suponer que lo que en esas reuniónes se tramaba no era nada conforme, y que él, aunque perteneciente al Partido Autonomista, sobre todo era hombre de órden, con familia y propiedades; que debian por todos los medios posibles evitarse tener que sufrir las tristes conse-; cuencias de un desquisamiento social, por lo cual se habia resuelto lionerlo en mi conocimiento como autoridad de este pueblo, ofreciéndome que para cualquier caso dado, en caso de que el Orden llegara a alterarse a consecuencia de esas reuniones, .e sociedad que secretamente parecia iba naciendo, se encontrarla al lado de la Autoridad tanto él como otros hombres de órden de la localidad; y al efecto me refirió que la noche antes habla tenido lugar una de esas reuniones en la casa de,D. Pedro Descartes, jurisdicción de Santa Ysabel, límites de este pueblo, a la cual, según se le habla expresado, concurrieron infinidad de individuos de Ponce, del mismo Santa Ysabel y algunos de esta


264

~

3

~

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA.

localidad que no podia precisar quienes fueran: esta referencia o denuncia me la hizo estando en mi despacho de la Alcaldía, y la presenciaron D. Fausto y P. Santiago Rodríguez, D. Wenceslao Segarra y 1). Magín I)íaz; y posteriormente que lo mismo, mas o menos le refirió a 1). Pedro .Tnlih en el casino de este pueblo, y le dijo que ya lo había puesto en conocimiento de mi autoridad, y que tanto él como I). Lucas Amadeo, reprobaban el proceder de los que así querian introducir el desórden én la lo'calidad: como media hora antes ele la entrevista del. Sr. Francesehi, habla tenido igual confidencia que me hiciera, el Sargento ele la Guardia Civil, I). Pedro I'atifio, por referencia que a este le hiciera, según me dijo, 1). Pedro Carreras y, si mal no recuerdo, I). Saturnino Conde; que el mismo dia y pocas horas después estuvo también en la oficina de la Alcaldía D. Joaquín Figueroa, y hablando con el Secretario Don Fausto Rodríguez, le refirió que habia sido invitado para esa reunión en casa de Descartes, que asistió a ella, pero tan pronto se enteró del juramento que se le obligaba a prestar a los concurrentes antes de esplicarles a; lo que quedaban obligados, y que comprendió las tendencias al parecer tenebrosas de la reunión, manifestó su inconformidad a entrar en la sociedad, y en seguida le mandaron retirarse de allí: que el Sargento Patiño me manifestú que Carreras le había dicho que do los que concurrieron de este pueblo o esa reunión recordaba a I). Juan Colón, D. Bruno Negrón, D. Félix Padilla, J4 vino Torres, 1). Andrés A. Ortiz, I). Euclides Diaz y 1). José Ortiz Rivera: en vista, pues, de todo esto y comprendiendo la gravedad de lo que se me denunciaba lo puse en conocimiento del Exmo. Sr. Gobernador General, como lo consideré de mi deber, y a la vez el mismo Sargento Patiño, también lo comunicó a la misma Superior Autoridad y, si no estoy mal informado, a su primer .Tefe: que este último se puso en marcha para este pueblo desde la Capital y llegado a Coamo, allí fué llamado con el referido Sargento, que después de diferentes esplicaciónes referentes al mismo asunto se nos encargó la mayor vigilancia para ver el modo de sorprender una reunión de esas; que en esa vigilancia he venido estando cor► exquisito celo, hasta que el mes ppdo. habiéndose sucedido en los barrios del litoral inmediatos a la jurisdicción de Santa Ysabel diferentes delitos y crímenes a mano armada por cuadrillas en despoblado, circunstancia esta que tenía en continuo sobresalto a los vecinos pacíficos y how rados, pues los atentados se repetían casi diariamente a las personas y a las propiedades, en conocimiento también de que la benemérita Guardia Civil, el puesto que existia en este pueblo había sido suprimido y reconcentrado en Ponce, acudí nuevamente poniendo en conocimiento de la Superioridad todo lo ocurrido y hacéndole presente por considerarlo de mi deber, la ne cesidad que había de que se restableciese nuevamente en este pueblo el puesto de la Guardia Civil para la vigilancia de aque llos lugares: y el Exmo. Sr. Gob. Gral. con una actividad que le honra, dispuso que el Capitan del 20 escuadrón residente en Ponce, con la fuerza que creyere necesaria, se constituyese en


265

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA.

-

aquellos barrios, a la persecución de los malhechores; y de su permanencia allí, han resultado la captura de algunos de ellos y las denuncias de la sociedad secreta de que U. S. tiene conocimiento. No concluyendo, sin poner en su conocimiento, que por diferentes confidencias reservadas que tenía, se me noticiaba que en el mismo barrio de Capitanejo sitio de Arús, cuarta tierra y Coto de Ponce, se venian celebrando tambien muy secretamente las mismas clases de reuniones; por lo que y respecto a las de este vecindario, procuraba inquirir el lugar y momento de la reunión para poderla sorprender. Todo lo cual he creido conveniente poner en conocimiento de U. S. rogaudole que si es po sible que para la práctica de las diligencias o declaraciónes que deben evacuarse en virtud de este oficio se sirva constituirse en este pueblo si las atenciónes del servicio se lo permiten. Dios gde. a U. S. ma. as. Juana Diaz Set. 13 de 1887.—Policarpo de Eche, varria.—Sr. .Jnez de 1 Ynstancia de San Juan en comisión en Ponce.—Auto. Ponce Setiembre catorce de mil ochocientos ochenta y siete.—Por recibida la comunicación precedente del Alcalde de .Juana Díaz: Agréguese a sus antecedentes y visto su con' tenido trasládese el Juzgado al pueblo de Juana Díaz el día de maliinna quince del actual, a cuyo efecto, picase el correspondiente bagage para las ocho del dia al Sr. Alcalde de esta Ciudad. Lo mandó y firma su S~ñoria ante mi, doy fé.-Garcia Lara. José ]fa. San .11Ian.—NOTIFICACJON al Promotor fiscal en la forma legal; diligencia de agregación y de haber ¡medido el bagage y otra sobre traslación del Juzgado a Juana Diaz.

-El

-

-Ponce

Testimonio de Auto dictado en incidente de prisión. Setiembre quince de mil ochocientos ochenta y siete.—Auto. No habiéndose interpuesto recurso alguno contra el auto de prisión de doce del actual, queda este ratificado por sus propios fundamentos. Hágnse saber a los procesados José Maria Figueroa, Juan Ambrosio y Demétrio Rodríguez, líbrese mandamiento al Alcaide de la cárcel y llévese testimonio a la causa de su procedencia. Lo mandó y firma su Sria ante mi doy fé.-Garcia de Lara losé Ma. San Juan. anterior testimonio corresponde con las constancias obrantes en el incidente de prisión de los procesados. Y para agregarlo a la cansa de su razón, libre el pre= lente en Ponce a quince ele Setiembre de mil ochocientos ochenta y siete.—José ella. San Juan. Ratificación de D. Policarpo de Echcvarria.—En el pueblo de Juana Diaz a quince de Setiembre de mil ochocientos ochenta y siete. Ante el Sr. Juez y de mi el escribano compareció el Sr. I). Policarpo de Echevarria, cucas generales constan, a quien se juramentó y PREGUNTADO, con presencia y lectura de la comunicación de fólios 296 y siguientes, con lo demás conducente, CONTESTÓ: que la comunicación que tiene a la vista es la misma que dirigió al Juzgado en la fecha que expresa se afirma y ratifica en su


266

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA.

contenido, sin que tenga nada mas que añadir. Ratificó tambien esta, luego de leerla y conforme: firma con el Sr. Juez y Promotor fiscal presente, ante mi, que doy fé.—Garcia Lara.—Teo domiro Bautista.—Poliearpo de Ecicctiarria.—José Ma. San Juan. DECLARACIÓN DE D. PEDRO JULIA.—En el pueblo de Juana I)iaz a qui'ue de ;ctiembre de mil ochocientos ochenta y siete, ante el Sr, .1nez y Promotor Fiscal y por ante mi el Escribano compareció i). Pedro .luliíi, natural de Vega Baja, vecino de este pueblo, casado, de cuarenta y cuatro años, farmacéutico, a quien se juran►entó cn forma y PREGUNTADO, con presencia y lectura de lo conducente de la comunicación dirigida al Juzgado por el Alcalde de este pueblo, CONTESTÓ: que recuerda las manifestueiónes del Sr. Francheschi en el casino de este pu►tblo: qr.e :nleta(s se habló en el casino, y corría como exacta la versión de que en determinado sitio se verificaban ciertas reno iones cuyos fines no eran legítimos. Que con estas manifestaciónes se pr( ueupal)a la mayoría de los habitantes del pueblo, harta que habi^ndo llegado a oidor del Alcalde por el citado Francbesebi y I). Lucas Amadeo, este, el Alcalde, cree que lo puso en conocimiento de las Autoridades superiores. Ratificó esta (leclaraeión luego de leerla, y conforme, firma con el Sr. Juez y Promotor Fiscal, ante mi doy fé.—Garcia Lara .—Tcodom iro Bautista.Pedro Julib.—José Va. San Juan.

que

AMPLIACIÓN DE i). POLICARPO 1)E ECHEVARRIA.— En el pueblo de .1 nono I)ínz a quince de Setiembre ele mil ocho cientos ocbvuta y siete. ante el Si'. -Juez y Promotor Fiscal, ante mi el Escribano con►li::reció I). i'oliearpo Echevarria, cuyas generales constan, fui juramentado en forma y PREGUNTADO, para que diga los Extremos sobre que desea ampliar sus (leclaraciónes prestadas, 1)1.1O: que anteanoche, serian las nueve, tuvo una conferencia en esta Alc:ddia con 1). .Iovino Torres, pues le habian dicho que este era uno de los que habian asistido a la reunión que se decía celebrada en casa de Descartes con el Fin de ver si le esplicaba el objeto que habla tenido dicha reunión y los que habiau asistido a ella: que Torres le negó que hubiera concurrido a ella, pero que después de varias reflecciónes que le hizo, le manifestó que efectivamente había tenido lugar la reunión en casa de Descartes a la que habían asistido varios individuos de este pueblo y de Ponce, sin poder precisar quienes fueron, y que allí se decía que se prestaban juramentos de Sociedad que se titulaba de "Secos y Mojadon": que de intento colocó en un enarto inmediato a i). l aust Rodríguez, al Sargento Escudero y (`abo'Navarro liara que pudieran enterarse de lo que Torres le deci:►: one terminada l'i conferencia se marchó Torres y parece que al Cabo de órdeu n'í1►lico Valero Navarro, al Sara gento Escudero y a Don C(rlo; Fortier les refirió que efectivamente, él- habia estado en li reunión, que conocia todo lo que no porfia revelarlo a nadie, y que allí se habla tratado, pero esto es lo que tiene que decir. Ratificó y firma con sus Señorías


DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA.

267

ante mi que doy fé.—Garcia Lara.—Teodomiro Bautista.—Poicarpo de Echevarria.—José Ma. San Juan. OFICIO O COMUNICACIÓN de la Guardia Civil.—Dice así: PRIMER ESCUAI)RÓN.—Tengo el honor de pasar a manos de U. S. las adjuntas diligencias instruidas en averiguación de la existencia de una sociedad secreta que tiene por objeto atentar contra el pabellón español, en unión de los detenidos D. Francisco Maimí, Cruz Rodríguez y Telesforo Figueroa, suplicándole se sirva acusarme el oportuno recibo. 1)ios gde. a i?. S. ms. as.— Ponce 15 de Setiembre de 1887.—E1 Comandante Capitan.— Francisco Hernández Ferrcr.—Sor. Juez especial de Ponce. DON FRANCISCO HERNÁNDEZ FERRER, Comandante del primer Escuadrón de la Comandancia ele la Guardia Civil de la isla de Puerto Rico; noticioso de que en algunos barrios de la jurisdicrión do Yaneo existía una sociedad secreta titularla "EL CORAZÓN NEGRO," cuyos fines eran atentar contra el I'abeilón Español, se personó en el mencionado pueblo de Tauco y procedió á hacer algunas detenciones de individuos sospechosos con objeto de hacer una información para aclarar lo que de verdad pudiera haber en el extremo indicado, poniendo a continuación las declaraeiónes 1►restadas por los individuos que las autorizan y a presencia de testigos para su m(s debida legalización ; actuando como Secretario el Sargento s'gnndo de la prim cm compatlia de la Guardia Civil, Sinforiano Carpintero del Campo, el cual queda enterado y acepta el cargo que se le confia. V para quo conste, lo firmo con el Sr. ('apitan en Vaneo a trece de Setiembre de mil ochocientos ochenta v siete.—Francisco Herr.ández Ferrer.—Sinforia a o Carpintero del fainpo.

que

DECLARACIÓN l)EL PAISANO CRUZ RODRIGUEZ. — Presentado el individuo del mfirgen fué preguntado por su nombre, edad, empleo, estado, naturaleza, vecindad y oficio, manifestando llamarse como queda dicho, ele cuarenta y cinco años, ele estado casado, natural de 1 auco, avecindado en el barrio de I)üey y de oficio jornalero y PREGUNTAIO: manfieste cuanto sepa respecto a una sociedad secreta de ideas que atentan contra el Pabellón Español, que se dice hay en algunos barrios de esta jurisdicción y si es que pertenece a ella, DIJO, que manifiesta espontáneamente que existe una sociedad se titula "EL CORAZÓN NEGRO" cuyo objeto es hacer guerra sorda a los conservadores españoles, valiéndose de todos los medios posibles hasta que llegue el dia que puedan hacerlo de frente con las armas en la mano; que efectivamente él se juramentó porque lo comprometió 1). Francisco Maimí comisario del barrio de Sierra Alta de esta jurisdicción, el cual es Presidente en el barrio de Sierro Alta de la indicada sociedad v PREGUNTADO en qué forma se juramentó y quienes fueron las personas que habia presentes y sobre cuanto tiempo hará,


268

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA.

DIJO: que parí► como veinte y dos dias y en casa de José Maria Figueroa, le tomaron juramento, poniéndole al pecho dos puñales y un revólver: se los puso Francisco Maymí y José M Figueroa, pidiéndole jurara por los huesos de su madre hacer una guerrilla para exterminar a los esua►ioles conservadores, y que aquellos puñales y el revólver servirían para matar a los que descubrieran el secreto iuviolaide, de la sociedad y que las señas son, al darse las manos a prc:ar el dedo del corazón con el pulgar: que estaban delante cuemelo se jura►néntó, Ambrosio Rodríguez, José Valentín y Teresa R:, irtguez, todos del Alto de la Sierra y PREGI'N TA DO : si tiene algo mas que añadir o quitar a lo que lleva manifestado, 1)1.1O: que no tiene nada que añadir ni quitar: que lo dicho es la verdad y no la. firma por no sahei leer haciendo la señal de la cruz, leida que le fué esta declaración, firmándola en :-auto a los trece dias del mes de Setiembre de mil ocl►ocienlos eehc,da y siete, el Sr. Capitan y dos testigos, ante u►i el Secretario de que certifico.—Francisco Hernánde Fcrrer.—llay una ern .—Testigo, .laime Catalá.—Testigo, Ramón López.—Ante mní.—irr foriano Carpintero del Campo. INDA(lATOR1O DE D. FRANCISCO MAYMI.—En la ciudad de 1'onc•e a quince de Setiembre de mil ochocientos ochenta y siete, ante el Sr. Juez y Promotor Fiscal por mi el Escribano, compareció un sujeto de estatura alta, color blanco, facciones regulares, ojos y pelo negros, usa bigote, viste decentemente, a quien se procedió a intcrroear canvenientemente, y siéndolo por la ordinaria, cuyos 1 ;i v icclrres le fueron esplicados, P1.1O: llamarse b'rancisco Marod y Cabra ras, natural y vecino de Vaneo, casado. de veintisiete asíos, agricultor, tiene una hija, siéndolo él legítimo de Jaime y Teresa, no tiene antecedentes penales ni bienes y sabe leer y escribir. PREGUNTADO: con lectura de la declaración que tiene prestada ante el Ca pitan de la Guardia Civil y que precede, CONTESTO: que reconoce por suya la fi rma con su nombre y apellido puesta al pi de la declaración que se le acaba de leer; pero que no ha sido voluntaria: que ha sido forzada: que no se ratifica' en nada de lo dicho: que se expresó asi porque lo iban a poner en compente, como a los demás, porque él mismo ha oído los quejidos de los presos de Sierra Alta. Que sobre ese particular es inocente: que pida se le deje aquí en la cárcel y no se le saque de aquí. 1'1{l U"•"TAl)O: si en su barrio existe una sociedad secreta, cuales son sus fines y tendencias, quienes la forman y donde se reunen, CONTESTÓ: que no sabe nada de lo que se le pregunta. PREGUNTADO: si conar•e .losé Ma. Figueroa, Demetrio Rodri~ne' v .1r :n Amhro r'^'':•ice=pez. CONTESTO: que todos son de su barrio y el prim o r sr.e ra. PREGUNTADO:: si sabe que esos individuos perteie ::can a alguna sociedad secreta, CONTESTO: que no.


DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA.

269

PREGUNTADO: por su ocupación durante los últimos seis meses, CONTESTÓ: que trabajando en la estancia de su madre, como pueden declararlo D. Deogracias R. Vicente y Miguel Obengo del barrio de Sierra Alta. En este estado dispuso S. S. dar por terminada esta inquisitiva y leida que le fué al indagado, manifestó su conformidad y firma con los señores Juez Promotor Fiscal, ante mi doy fe. — Garcia Lara.—Teodomiro Bautista.— Francisco Maytmí.—José Ma. San Juan. INFORME DEL ALCALDE DE JUANA 1)IAZ.—Alcaldía Municipal de Juana Diaz.—Número...—La conducta y ocupación observada en el semestre anterior por los individuos Fruto Mangual, Agapito Colón, Ricardo Alvarez, Nicolás Ferrer y Domingo Catoni, en el concepto del que suscribe,, no es la inns conforme: de la de Guillermo Santiago, nada puedo decir por ser vecino de Santa Ysabel de Coamo: y la de 1). Ulises Dalmau, hasta ahora no habia tenido conocimiento de Ijada que le hiciese desmeritar su conducta, pues siempre le he reconocido al frente de su casa de comercio en el barrio de Capitanejo. Dios gde. a U. ms. ad. Juana Diaz, Sbre. 9 de 1887.Policarpo de Echevarria.—Sr. Juez Municipal de este pueblo. OFICIO DEL ALCALDE DE JUANA DIAZ.—Alcaldía Municipal de Juana Diaz.—Número 66:3.—La Guardia Civil ha conducido en clase de detenidos al depósito municipal de este pueblo, a cuatro individuos por asuntos políticos, y según me ha manifestado el Sargento Comandante del puesto, les ha ocupado varios documentos de importancia; lo que he creido oportuno manifestar a U. S. y permitirme hacerle presente que seria conveniente la presencia de U. S. en este pueblo, pues dichos individuos se encuentran incomunicados por disposición del comandante del puesto de la Guardia Civil.—Dios gde. a U. S. Ins. as. Juana Diaz, Setiembre 16 de 1887.—Polirarpo de Echevarria.—Sr. Juez de 1` Instancia en comisión de Ponce. AUTO.—PONCE y Setiembre diez y seis de mil ochocientos ochenta y siete. Por recibidas las comunicaciones precedentes del Alcalde de Juana Diaz a esta hora que son las ocho de la noche: en su vista, trasládase el Juzgado a dicho pueblo inmediatamente y notifíquese al Promotor Fiscal. Lo mandó y firma su Señoría doy fé.—García Lara.—losé Ma. San Juan. NOTIFICACION en forma al Promotor Fiscal.— AMPLIACION DEL SARGENTO DE LA GUARDIA CIVIL.—En el pueblo de Juana Diaz a diez y siete de Setiembre de mil ochocientos ochenta y siete, ante el Sr. Juez y 1'romor Fiscal, por ante mí el Escribano compareció el Sargento de la Guardia Civil, Comandante de este puesto, D. José Escudero Rey, natural de Zaragoza, vecino de este pueblo, casado, de sesenta y dos años, a quien se juramente en forma y 1REGUNTADO: con lectura y


270

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA.

a

presencia de la comunicación del fólio 180 para que manifieste si la reconoce por suya y se afirma y ratifica en su contenido, CONTESTÓ: que la comunicación que se le presenta y de cuyo contenido se ha enterado, es de su pullo y letra y se afirma y ratifica en lo expuesto en ella. PREGUNTADO: si conoce a D. Jovino Torres, si sabe que haya tenido con el Alcalde de este pueblo alguna conversación referente á ciertas reuniones que se han celebrado en casa de Don Pedro Descartes, explique lo ocurrido, CONTESTÓ: que conoce a Torres y que hace unos días tuvo Una conferencia con el Alcalde, eu que le ►iuiuife:.i que se había celebrado una reunión en casa de I). I'edro 1)c-curtes: que habían acudido diferentes personas de esta localidad, de unta Isabel y de I once: que él no la creía lícita toda vez que las tendeuc•ias de ellos eran contra la Nación Española : que él nru►ifestó las personas que habían ido de aquí pero que ahora las tenía presentes: que cuando él estaba haciendo esta relación a su contiileute, cuyo nombre no puede revelar, estaba oculto el dicente y oyéndolo: que después lo ha sabido también por el Cabo de Orden público. 1'RE(IUNTAl)O: si ha dado parte al Sr. Alcalde (le este pueblo de haber detenido a cuatro individuos y de haberles ocupado documentos de iw porta ncia, quienes son esos individuos, documeutos ocupados que entregará si tiene en su poder explicando todo lo ocurrido sobre este particular, CONTESTÓ: que anteayer quince recibió un parte del Sr. Alcalde, en que le decia con referencia, según cree, a nn Alcalde de barrio, manifestándole que pasaba por alli gente desconocida que creía que pudieran celebrarse reuniones ilícitas, y que viera si podía auxiliarles con una pareja para sorprenderlas a ser posible: que el declarante ante noche salió de aqui eon los guardias Enrique Castaúeira, Ginés Sanchez, Anrancio Alvarez, .luan Guiteras y Pascual Yodra: que en el barrio de Hato puerco recibió una confidencia que hacía pocas noches habla una reunión en casa de 1). Ynocencio Ortiz del misu►o barrio dado este punto, mandó cuatro guardias a reconocer esa casa con objeto de ver si se encontraban armas o algun documento y la casa (le I). Juan 1'ablo Ortiz, padre de aquel: que al amanecer se le iri•esentaron esos guardias en casa de un tal Mercado, en donde se encontraba el declarante, llevando detenidos a los referidos Ortiz, padre e hijo, y le entregaron al mismo tiempo, la proclama que prescrita en este momento escrita, según parece, con tinta verde, con tres X a su final o pié, y otra igual, que no presenta, porque la entregó a su Capitan, que, segun le dijeron los Guardias, habían encontrado una en cada casa al hacer el reconocimiento: que remitió detenidos a la cárcel de este pueblo a los referidos Ortiz, y el declarante siguió para Caunillas abajo reconocer otra casa que había indicios que se formaban esas reuniónes, siendo esta de Francisco Zayas, y durante el reconocimiento, entre un legajo (le i►ei•iódicos, encontraron las otras tres proclamas que tanibien presenta, las que estaban dobladas, juntas aunque sin coser: que ahí se encontraba D. Francisco Zayas y D.


DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA.

271

Ramón Smith, principal y dependiente, cuyo reconocimiento presenciaron también Maximiliano Smith, el Cabo de Orden público Valero Navarro y un tal Juan Maria Lamboy, a quien traían ya detenido desde Caunillas arriba, porque al divisar al dicente y los guardias que le acompañaban, echó a correr y se le ocupó un machete perrillo: que este declaró que lo habian llamado un tal Rogelio Vazque y José Sambrana para atiliarlo en casa de Francisco Zayas que es donde se formaba la reunión sobre el cielo raso en la cubierta de zinc: que allí ponían uta cinta cn forma de cruz, dos cuchillos y un revólver, les vendaban los ojos y les hacian jurar guardar reserva bajo pena de la vida al que lo delatase, trú• yéndose en su consecuencia detenidos también, aden►fis de Larnboy, a quien soltó por no encostrar motivo para su detención, .i los referidos Franciscolayns y Ramón 4i►►ith. Ratificó esta declaración luego de leerla, y conforme, firn►a eon el Sr. Juez y Promotor Fiscal ante mi doy fé.—Garufa Lara.—Tcodou►iro Bautista.—José Escudero Reyes.—iosé Ma. Sun .luan. AUTO. Juana Diaz diez y siete Septiembre de H87.—Unanse a continuación los cuatro documentos presentados por el Sargento Escudero. Recíbase declaración por los particulares oportunos a los guardias que cita; a Mercado, D. Maximiliano Su►itb, Valero Navarro y Lamboy, con el resultado se deterniinar:í lo demás que proceda.—García Lara.—José Ma. San Juan. NOTIFICACION en forma al Promotor Fiscal y diligencia de agregación. DOCUMENTO OCUPADO Y AGREGADO. "Autonomistas, a las armas, estar preparados para la hora que sexis necesarios: exterminio completo de pc►iinsulares e insulares que hacen causa comuu con ellos, guerra t tenerte, que no quede uno para contarlo, esto es nuestro, somos la mayoría, por cada uno de ellos habernos ciento de nosotros i~i~l;ucstos a morir envueltos en su sangre. ¡¡VIVA 1'UERTO RR'() LIBRE E INI)E1'ENI)IENTE' I y si para conseguirlo es necesario reducirlo a cenizas, no importa, ya nos repartiremos lo que quede; el día se acerca y es necesario no desmayar, acordaos que teneis hijos, que nos maldecirán si no procuramos destruir en absoluto, .i sangre y fuego, con esos déspotas españoles, que han venido aquí a robarnos lo que nos peretenece, y a apalearnos sin piedad ni cou►pasión : preparaos, pues: oportunamente, se correrá la consigna que no falte uno siquiera el dia del combate. Los Jefes que ya eouoceis.—T. C.R. M.—H. D.F. R.—M. Af.—A. Jt.—Fechado en el barrio del Coto a 25 de Agosto de 1837.—X. X. X." LOS OTROS TRES DOCUMENTOS I UNIDOS A LA CAUSA son exactamente iguales al que queda copiado, con la sola diferencia que no tienen fecha y solo aparecen firmados así" Los Jefes que eonoceis.


272

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA.

DECLARACION DE D. LUCAS AMADEO.—En el pueblo de Juana Diaz a diez y siete de Setiembre de mil ochocientos ochenta y siete, ante el Sr. Juez y Promotor Fiscal, de mi el Escribano, compareció el Señor Don Lucas Amadeo y Antonmarchi, natural de Salinas, vecino de Juana Diaz, viudo, de cuarenta y un años, Médico y Agricultor, a quien se jurameutó en forma y PREGUNTADO: Si conoce a l). Espartano Franceschi, si sabe que a fines de Mayo próximamente se presentara al Alcalde quejándose de ciertas reuniones que babia en la jurisdicción con tendencias a sembrar odios entre peninsulares e insulares: si ha llegado a su conocim~cuto que existall y quiénes forman parte de ellas, con lo dcivas que sepa sobre el particular, CONTESTÓ: Que conoce a I). Espartano F'ra nceschi, que es amigo suyo y en la actualidad ausente en Europa: que en puridad de verdad, puede afirmar que no le consta que este se lu esentara al Alcalde por el tiempo que se le pregunta a quejarse de las reuniones que se dicen existir, ni puede afirmar tampoco que si esas reuniones existieran la tendencia que se inquiere saber en la pregunta, es decir la de sembrar odios entre Peninsulares e Insulares: que si alguna vez ha oido decir de las tendencias a formar asociaciones de boicotización, es decir, a aislarse en el terreno de los negocios, los hombres de distintas ideas políticas, lo ha execrado como execrará todo lo que tienda a dividir elementos que deben seguir un fin comun : que no le consta quienes sean las personas que pertenezcan a esa asociación, pues vive en el campo la mayor parte del tiempo, y vive allí mas que por necesidad de sus negocios por libre elección de su voluntad ageuo a lo que aquí se llama política activa. Ratificó esta declaración luego de lerla y conforme firma con el Señor Juez y Promotor Fiscal, ante mi doy fé.—Garcia Lara.— Teodomiro Buutiata.—Lucas Amadeo.--José Ma. San Juan. (1)

(1) Por estos documentos genuinos se ve que las sociedades secretas con Sues políticos existieron en el puls; que empezaron predicando el botcoting contra los españoles conservadores; que se generallzó contra todo. los españoles; y que verdaderamente existió el atropello personal e inquisitorial, llamado comporte. Este consistió en aplicar al detenido en loa dedos de las manos una especie de tenaza, como los rompe- nueces que al primer apretón de los palillos atormentadores ponían al reo a disposición de su victimario, quien le hacia declarar a su gusto. El gobernador Pan lacios, mal aconsejado, no supo detener el movimiento de la sociedad Beco. y mojado., y arrojó sobre el país indefenso los esbirros de la Guardia Civil. La camarilla de Palacios lo que pretendía era destruir el Partido Autonomista, partiendo del craso error de que autonom{ata y separatista eran, sinónimos. El gobierno de Madrid, tan pronto tuvo conocimiento de lob sucesos escandalosos de Puerto Rico, llamó por cable al Gobernador Palacios y enseguida se restableció el orden en toda la Isla bajo el gobierno interino del General Contreras. Ya publicaremos en esta obra otros documentos interesantes referentes a la cólebre causa del S7.—C. y T.


278 RESERVA DE LOS BOSQUES DE LOQUILLO POR EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS.

PROCLAMA. POR CUANTO se provee en la sección primera de la Ley del Congreso, aprobada en primero de Julio de mil novecientos dos, titulada "Ley autorizando al Presidente para reservar terrenos y edificios públicos en la islq de Puerto Rico para los uses del procomún, y cediendo otros terrenos y edificios públicos al gobierno de Puerto Rico, y para otros flues", que el Presidente sea, y queda por la presente autorizado para hacer, dentro del término de un afeo después de la aprobación de esta Ley, aquella reserva de terrenos y edificios públicos pertenecientes á los Estados Unidos en la isla de Puerto Rico, para usos militares, navales, de faros, de hospitales de la armada, de correos, de aduar nas, de Tribunales de lbs Estados Unidos, y demás fines públicos, según él lo estime necesario. Y por cuanto, los terrenos públicos en la Isla de Puerto Rico, situados dentro de los límites que ii►ás adejante se describen, están parcialmente cubiertos de árboles, y siendo evidente que redundaría en beneficio público el que se apartasen y reservasen dichos terrenos como una reserva pública.

la

POR TANTO, yo, Theodoro Roosevelt, Presidente de los Estados Unidos, por virtud de las facultades que me confiere la sección primera de la antedicha Ley del Congreso, por la presente hago saber y proclamo que queden, por virtud de esta proclama, reservados como una Reserva Pública de Montes, todas aquellas extensiones, pedazos 6 parcelas de terrenos públicos que hasta la fecha no hayan sido aprobados o reservados, y que se encuentren y estén enclavados en la isla de Puerto Rico, y dentro de los limites que especialmente se describen como sigue, a saber: Empezando en el punto de intersección del paralelo diez y ocl►o (18) grados y veinte y dos ('22) minutos, latitud norte, con el meridiano sesenta y cinco (65) grados y cincuenta y cinco (55) minutos, longitud oeste; de aquí, en dirección este á lo largo de dicho paralelo hasta su intersección con el meridiano sesenta y cinco (65) grados cuarenta y cinco (45) minutos, longitud oeste; de aquí, con dirección sur, á la largo de dicho meridiano hasta su intersección con el paralelo diez y ocho (18) grados y catorce (14) minutos, latitud norte; de aquí, con dirección oeste á lo largo de dicho paralelo hasta su intersección coi► el meridiano sesenta y cinco (65) grados y cincuenta y cinco (55) miu'utos, longitud oeste; de aquí, hacia el norte, á lo largo de dicho meridiano hasta su intersección con el ln►ralelo diez y ocho (18) grados y veinte y dos (22) minutos, latitud norte, punto de partida. Por presente se previene á todas las personas que no de6 18


274

INFORME DE LA JUNTA SUl'I:R1OR DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA.

ben ocupar ni utilizar los terrenos que por esta proclama queden reservo dos. La reserva establecida por la presente será conocida como Reserva de los Bosques de Luquillo. En testimonio de lo cual lirulo la presente y hago estampar el sello de los Estados Unidos. —Firmado y sellado en la ciudad de Washington, hoy 17 de Enero en el año (let Señor, mil novecientos tres, y de la Independencia de los Estados Unidos el ciento veinte y siete.—Theodore Rooseveit.—(L.S.) Por el Presidente, John Hay, Secretario de Estado.

INFORME DE LA JUNTA SUI'ERIOIt DE INSTRUCCION PUBLICA NEGANDO LA CITE:C'ION DE UNA UNIVERSIDAD EN PUERTO RICO. (Del Archivo del Gobierno General.) Gobierno General de la isla de Puerto Rico.—Negociado I8.--Número 1,073.—Ecmo. Sr. Adjunta es la instancia que elevan a mi autoridad don Calirto Romero y otros varios doctores' y licenciados en las facultades de Medicina y Cirujía y en la de Derecho en solicitud de autorización provisional para abrir en esta Capital un establecimiento de enseñanza que► comprenda las Cátedras del Bachillerato en Artes y las que pertenezcan a la Licenciatura y Doctorado de las facultades de Derecho, Medicina, Cirugía y Filosofía y Letras a fin dej que esta Corporación informe caanto le parezca y ofrezca, según lo dispuesto en el artículo 11 y apartado 2° del Decreto orgánico vigente.Dios guerde a V. E. muchos años.—Pto. Rico, 14 de Noviembre de 1879.—Eulogio Despujol.—Sr. Vive presidente de la Junta Superior de instrucción pública.— Recibido el 18 de Nov.—Regístrese y pásese a los señores Vocales don José Pérez y Morís y don Ramón Martínez y Gandía para que con toda urgencia informen lo que se les parezca y of rezca.—Somalo. Sres. Vice-presidente y Vocales de la Junta Superior de Instrucción Pública: Los vocales que suscriben, encargados de informar sobre lai solicitud de los señores Doctores y Licenciados en Derecho y en Medicina que piden al Gobierno General autorización para abrir en esta Ciudad un establecimiento privado de 2 enseñanza y de facultad, con arreglo al I'lan de Estudio vigente de 15 de Julio de 1863, tienen el honor de hacerlo en los términos que siguen: Amantes como son los que suscriben de la instrucción pública y del adelanto intelectual del pals, siempre que una y otro se ajusten a los eterños y sanos principios de la moral católica, no


INFORME DE LA JUNTA SUPERIOR DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA.

275

l'olegio

pueden menos de aplaudir la abnegación de los señores exponentes que se ofrecen no sólo a desempeñar las cátedras sin remuneración alguna, sino a costear por medio de suscripciones voluntarias, si fuere necesario, los gastos de loa otros catedráticos que se necesiten, las dietas de los examinadores que hayan de venir de la universidad y del instituto de la Habana, y el local y! material necesarios para la doble enseñanza que desean dar a las generaciones futuras a partir de esta fecha. El ofrecimiento es tanto iuás digno de loa, cuanto que muchos de los firmantes de la exposición no tienen otros bienes de fortuna que los que les proporciona su noble profesión. Empero la Junta tiene el deber de ilustrar, según su leal saber y entender, al Gobierno, sobre la parte en que la legislación vigente del ramo se adapta v no al proyecto de los señores que tan desinteresadamente ofrecen sus servicios al adelanto de la juventud. El proyecto de los letrados y médicos indicados abraza dos extremos: la creaciún de un establecimiento privado de enseñanza secundaria y la creación de una especie de universidad también privada. Respecto de la segunda enseñanza, preciso es reconocer que, gozando de justa fama el instituto que con notable acierto y resultado dirigen los P. P. de la Compañía de Jesús, no estamos tan nial como aseguran los peticionarios. Instalado en un edificio provincial, construido para i enseñanza en condiciones higiénicas cual i►o las tiene iguales otro alguno en esta ciudad, ni el resto de la provincia, situado a unos cinco kilómetros de la ciudad a la que está unido por un tranvía de vapor, cuyos pasajes para los alumnos externos paga la Uipútación Provincial, el instituto-Colegio satisface perfectamente las necesidades de esta Capital que tiene 25,000 habitantes. En cuanto a los alumnos del resto de la isla les conviene más estudiar como internos en el citado establecimiento de enseñanza existente (pues los niños de nueve a catorce años no pueden vivir en las fondas) que en otro como el propuesto no haya de admitir alumnos internos, el cual haría más falta en. Mayagüez o Ponce que en la Capital, porque los establecimientos privados sin internado aprovechan sólo a las familias que viven inmediatos a ellos. Por otra parte, el Instituto-Colegio provincial, hoy por hoy, si no lo es eq absoluto, desempeña a satisfacción de la mayoría de las familias de la provincia las funciones de Instituto oficial con arreglo a las disposiciones vigentes por las razones que siguen. 19—Porque expide, sin intervención dei Instituto civil de la Habana, títulos de Bachiller en Artes, con validez académica en todas las Universidades del Reino. 2°—Porque se adapta en un todo a la legislación contenida en el flan de Estudios de 1863, y a los textos designados por el Gobierno. 3°—Porque está subvencionado, aunque modestamente por la Diputación provincial para que admita gratis a cuantos alumnos externos se presenten. 4º—Porque dicho Instituto que regentan los Padres, con arreglo


276

INFORME DE LA JUNTA S(TfRIOR DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA.

a los artículos 19 y 222 del Plan de Estudios vigente, autoriza para que reciban la enseñanza doméstica todos los alumnos que la pidan con sólo el deber de examinarse en el establecimiento a fin de curso, como lo hacen ya los muchos que hoy estudian de esta manera. Así, pues, el Instituto-Colegio, para las familias de fuera de la Capital, será siempre preferible a cualquiera otro civil o privado que aquí se cree, por la facilidad, que no tendría otro de adimitir alumnos internos y vigilarlos, Ilenándo los profesores las funciones de catedráticos, sino también las de los mismos padres de familia ausentes. Si a esto se agrega la ventaja de que dichos profesores forman el corazón de los niños al mismo tiempo que la cabeza, inculcándoles máximas de obediencia y de virtud, se vendrá en conocimiento de lo conveniente que sería confiar la enseñanza secundaria de un nodo estable y permanente a los P. P. Jesuitas que tantos servicios han prestado a la ilustración del país en más de veinte oiles que vienen desempefnando la 2a enseñanza. Lo dicho hasta aquí en nada perjudica a la iniciativa individual que tiene el derecho de crear, con arreglo al título II de~ Plan de Estudios, todos los establecimientos privados de 2 ensefianza que guste. Lo que abunda no daña, y la autorización que piden los exponentes, aunque no puede otorgarla el Gobierno General, por estar terulivantemente dispuesto por el primer párrafo del artículo 2►16 que "para establecer en la isla un colegio privado de 2e enseñanza se requiere autorización del "Gobierno Supremo", puede concederla el Gobierno de S. M. Más para ello es preciso llenar indispensablemente ciertos requisitos que ofrecen llenar en parte, pero que no han llenado los solicitantes. Por el primer apartado del repetido artículo 216 del Plan de Estudios se requiere; 1°—Que haya un empresario que add• más de reunir ciertas circunstancias que in(jodablemente reunen todos y cada una de los peticionarios, se preste a presentar una fianza antes de abrir el Colegio, cumpliendo lo mandado en el artículo 193 del Reglamento de los institutos de 2º enseñanza„ aprobado como complemento del Plan citado por Real Orden de 6 de Abril de 1366. 2? .Que se pida la autorización por conducto del Director del instituto a que debe incorporarse, según previene el artículo 192 de dicho Reglamento, quien debe examinar los documentos y visitar el local cu que ha de abrirse el colegio privado de 2v enseñanza. :i'—Que un mes antes de abrirse el colegio privado, presente el empresario en la secretaría del instituto correspoudiente un cuadro de profesores, un catálogo del unaterial de enseñanza y la carta de pago de haber depositado la fianza de 730 pesos, cuyos do•umentos deben ser remitidos al Gobierno General según el artículo 194, y por tin que cumpla todo lo demás que previene el Artículo LTuico del Reglamento citado desde el artículo 191 al _'0►. Enojosas de cumplir son estas disposiciones para quienes ofrecen consagrarse a la 2T enseñanza sin interés alguno; pero los poncntes no hallan dentro del Plau y Reglamento citados el medio de eludir ciertas formalidades que ha estimado necesarias


INFORME DE LA JUNTA SUPERIOR DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA.

277

el

el legislador de las cuales no se puede prescindir sin incurrir en las penas que marca el artículo 2lli al 227 ambos inclusive. Sin designar ante todo el local en que ha de abrirse el establecimiento, no puede forn►arse el expediente de que habla el articulo 192, pues de esa y otras circunstancias depende no solo el cumplimiento del Plan de Estudios, sino tambien el número de alumnos que pueden adrnitirse y que deben señalarse de antemano como previene el articulo '17 lel Reglamento, en el expediente de concesiones. Solamente existiendo aquí la libertad de enseñanza, sería hasta cierto punto lícito acceder a lo que solicitan del Gobierno General los Doctores y Licenciados que elevan la exposición de fecha 7 (le Noviembre último. Respecto a la enseñanza de las facultades de Derecho, Medicina, Ciencias, Filosofía y Letras qne ofrecen dar también los exponentes, fundándose en que, estando ya creadas est ►s y otras cátedras, no harían iuí►s que continuar aquella enseñanza interrumpida por espacio de mas de treinta años, la Ponencia debe hacer presente que cuando en diferentes epocas se crearon las facultades que los solictantes ofrecen enseñar, fué así decretado por leyes especiales en los años de 1825 y 1841, cuya legislación perdió su fuerza y valor con la publicneióll del Plan de Estudios en el año de 1863 y del Reglamento de 1866, ley exclusiva a que debemos hoy necesariamente ceñirnos. Pues bien, la enseñanza universitaria, aparte de que no podría darse en el mismo local en que se diese la secundaria poi' que seria difícil, si no imposible, encontrar en la Capital edificio alguno capaz para que funcionasen los dos establecimientos, debe ser costeada y dirigida por el Estado, corno lo preceptúa articulo 202 del Plan de Estudios, en el cual solo se autoriza a las personas o asociaciones privadas para dar la enseñanza primaria y secundaria, pero no la superior. Digno de consideración y noble es el fin que se proponen los peticionarios, mucho más si se tiene en cuenta las dificultades con que lucharán para montar aquí ese gran número de cátedras que requieren un material costoso y demás elementos propios de cada una. No hay duda de que el pals y las familias ganarían mucho con tener aquí esa especie de Universidad que evitaría los riesgos pórque atraviésan los jóvenes que hacen sus estudios fuera de la provincia; pero no creen los ponentes que una institución de ese género, suponiendo que la autorizara el Gobierno Superior, sin mas elementos de vida que los fondos producidos por las matrículas y las suscripciones voluntarias, con catedráticos que abandonasen sus lucrativas profesiones para entregarse a la enseñanza sin remuneración alguna, pudiera durar mucho tiempo. Con dolor se observa por todos los hombres de recto criterio la inclinación marcada de nuestra juventud a los estudios universitarios, produciendo en las carreras y profesiones una falta de equilibrio que tarde o •temprano ha de ser funesta a nuestra sociedad. En Puerto Rico, a pesar de lo difícil que es adquirir grados de licenciado y doctor, 1: nemos más médicos y abogados


278 INFORME DE LA Jl'NTA StTERIOR DE INSTRL'CCIÓN P{TBLICA. de los que pueden decorosamente subsistir co el ejercicio de sil profesión; frecuentemente se ven disputadas por dos o tres facultativos plazas de médicos titulares en pueblos ínfimos, dotadas con 6 u 800 pesos anuales que apenas alcanzan a cubrir las más perentorias necesidades de la vida; y abogados hay jóvenes y deseosos de trabajar que pasan los meses sin que se les ofrezca un cliente. Lo que sí hace gran falta en el pals es la enseñanza profesional con aplicación a la agricultura, industria, comercio y navegación. Ingenieros agrónon►os, industriales, mecánicos, químicos, comerciantes, pilotos, maestros de obras, etc., es lo que necesita el país para que puedan desarrollarse sus grandes riquezas naturales y subvenir holga►'.:nncnte a la manutención del gran número relativo de sus habitantes. Condensando lo expuesto, los ponentes son (le parecer que no puede accederse a lo que solici►an los señores doctores y licenciados en lo relativo .a la erección de un colegio privado de 2 enseñanza, m ientras no llenen todas las disposiciones vigentes; y en cuanto a la enseñanza superior facultativa, tampoco puede autorizarla el (lohierno General. Lo que procede es elevar la instancia con los informes y anteccdcntes que a ella se refieren, a la resolución del (;ohierno de . 31. único que puede introducir innovaciones en lo legislado sobre ambas enseñanzas. La Junta, empero acordar: lo que juzgue más oportuno y convenjente.—Puerto Rico, 2 de 1►ieicmbre de 1870.José Pérez Aforis.—Ramón Martínez Gnndin. Fueha ut ºupra.—Regístrese y dese cuenta en Jnnta para a eo rda r.—So mu lo. En sesión ordinaria celebrada cl 5 (le Diciembre se dió cuenta del precedente dictmnen : v conforme con él la Junta superior se acordó se evacue el informe pedido en el sentido propuesto por los señores i'onentes con remisión de una copia del dictamen de las mismos y con devolución de la exposición de los señores Doctores y Licenciados en Medicina y en Derecho.—Somalo. (1)

(1► El gobierno de Madrid. no obstante los malos informes del Gobernador y de las cartas de Ubarri al Ministro de Ultramar y a los Diputados. dió orden de abrir el Instituto Civil de 2• Enseñanza, que había cerrado ab (rato el gobernador D. Lauresno Sanz: y subvencionó los Estudios Superiores en el Ateneo Puertorriqueño.—C. y T.


279 POBLACION Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO POR P. J. JIMENO AGIUS.-MEMORIA DE 1885.

I. POBLACIÓN. Puerto Rico es la Isla más pequeña de las Grandes Antillas, puro en cambio lo mús poblada. Sólo 9,314 kilómetros cuadrados mide su sriperfrcie, y la población asciende á 810.394 habi• tantes, según el último censo publicado, que es el correspondiente al alto 18Sa ti I . Existen, pues, en aquella hermosa provincia española 7 habitantes por kilómetro cuadrado, al paso que en la isla de .Ta naiea sólo corresponden á esta unidad superficial 54 habitantes, la en lo de Cuba y 11 en la (le Santo Domingo (23 en Haiti y seis en la República Dominicana) (2). No siempre, sin embargo, ha ofrecido en este punto la isla de Puerto Rico cifras ton favorables. Hace poco más de un siglo su población era por (lemas insignificante (3). En el año 1765, ' que se refiere el primer censo practicado en aquella Isla y que dió á conocer el Sr. I). Alejandro O'Reylly en su Memoria sobre la isla de Puerto Rica, no había más que 44.883 habitantes,

(1) En este documento no eareeen 510,394 habitantes, sino 784,709; pero es por haber olvidado incbtir en el resumen general la población de la capital, que es de 25,685 habitantes. (2) En la Península '(lo las provincias de Barcelona, Guipúzcoa, Pontevedra y Vizcaya presentr:n mayor densidad de población.

¡)xlsvs

(3) Fray Iñigo Abad dice en su Ifietoria geogrdfea, civil g natural de Puerto Rico, que, al arribo de los españoles, había en la Isla más de 600,000 indios, pero consideramos mis que exagerada, de todo punto inaceptable esta cifra : porque tan gran población para territorio tan reducido, es de todo punto imposible en de civilización tan atrasada como en aquella época lo era Puerto Rico; por que consta de documentos dignos de todo crédito que en 1530 apenas quedaban restos de indios, y no es posible concebir que, en el corto periodo de 22 años trascurridos desde la llegada de Juan Ponce de León, (año 1508,) desapareciese una población tan numerosa; y porque, según advierte muy acertadamente el Sr. D. José Julián Acosta, de cuyas ilustradas notas al libro de Fr. Iñigo Abad no podrá nunca prescindir quien de la historia de Puerto Rico se ocupe, al levantarse en armas los naturales de la Isla el año 1511, sólo se presentaron en el campo de Yagtieea, 11,000 combatientes, según el testimonio de Oviedo y de Herrera; y es decreer que en aquellos críticos momentos harían los mayores esfuerzos para oponer á los españoles las mayores fuerzas, esto es, que acudirían todos los indios capaces de manejar las armas, y muchos más se hubieran presentado á defender su independepcia si, en efecto, la población total de la Isla hubiese sido de 600,000 habitantes.


280

POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

distribuidos entre 24 pueblos y clasificados en estos términos: (1) Libres.. ..

Va rones Hein br► v Niños de ambos sesos

10.668 11.497 17.381

Total (lc habitantes libres. Varones hembras Niños de aii►bos sexos

3.439 1.598

v

Esclavos . .

39.846

Total de esclavos

5.037

TOTAL GENERAL

44.883

Pero diez anos después, en 175, ya habla aumentado la población total de la Isla en un 57 por 100, es decir, se habla elevado á 70.50 habitantes, según afirma Fray Irrigo Abad en su Historia geográfica, riel.! y polítiea de la isla de Puerto Rico, con referencia á un censo que no incluyó I). Antonio Valladares de Sotomayor en la primera edición (le este interesantisimo libro, perro que conocemos con todos sus detalles, gracias á la diligencia del Excmo. hr. 1). .José Julián de Acosta, ilustrado anotador de In obra mencionada. Pero debemos advertir, para que no se atribuya á este docilmento estadístico mús autoridad de la que realmente merezca, Tanto las sumas que se halla plagado de errores aritméticos. verticales como las horizoutaies, estún por regla general equivocadas; el total general, que aparece ser de 70.260 habitantes, y que por cierto difiere en diez unidades del consignado en su obra por Fray Iñigo Abad, no es el que suman las cifras

su

cilla

a

a

a

a

(1) Respecto a la condición de aquellos habitantes, dice el Sr. O'Reylly en su Memoria: "Para que se conozca mejor como han vivido y viven hasta ahora estos naturales, conviene saber que en toda la Isla no hay más que dos escuelas de niños: que fuera de Puerto Rico y la villa de San Germán, pocos saben leer; que cuentan por épocas de los gobiernos, huracanes, visitas de Obispo, arribos de flotas ó situados; no entienden lo que son leguas; cada uno cuenta la jornada proporción de su andar: los hombres más visibles de la Isla, comprendidos los de Puerto Rico, cuando están en el campo andan descalzos de pié y pierna. Los blancos ninguna repugnancia hallan en estar mezclados con los pardos. Todos los pueblos, á excepción de Puerto Rico, no tienen mñs vivientes de continuo que el Cura; los demás existen siempre en el campo, excepción de todos los domingos, que los inmediatos la Iglesia acuden misa, y los tres dios de Pascua. en que concurren todos los feligreses generalmente. Para aquellos diss tienen unas casas que parecen paloinares, fabricadas sobre pilares de madera con vigas y tablas: estas casas se reducen á un par de cuartos, están de dia y noche abiertas, no habiendo en las más puertas nl ventanas con que cerrarlas; son tan pocos sus muebles. que en un instante se mudan; las casas que están en el campo son de la misma construcción. y en poco se aventajan de unas á otras. Los sujetos distinguidos de la Isla son pocos; la dates diferencia entre los otros está en tener alguna de cauce 6 graduación de oficial de milicias."


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

281

correspondientes á cada uno de los 30 pueblos que figuran en el cuadro, las cuales dan por resultado 70.644 habitantes, ni el que arrojan los totales parciales, que presentan las cifras de 80.246 ó 79.871, según que se sumen directamente, es decir, tomándolos de las columnas expresivas de los diferentes grupos en que se ha clasificado la población de la Isla, ó que se acuda á los resúmenes en que se han refundido estos mismos Si tuviéramos la seguridad de que los sumandos son grupos. exactos, es decir, que no se ha cometido error alguno al copiarlos, fácil seria obtener la verdadera población total, pues bastaría efectuar la suma, pero como tal seguridad no existe, no nos decidimos á tomarnos un trabajo que pudiera resultar inútil, y nos limitamos á reproducir á continuación los totales consignados en el cuadro, tanto con el objeto (le que se pued.t formar idea de las clasificaciones que comprende, como por ser el primer censo en que se consigna la raza de los habitan• tes de Puerto Rico (1) . (1) Ile aquí loa t¢rminna en que se expresa Fr. Iñigo Abad respecto á la eo►idicibn ae los habitantes de la Isla en su tiempo, y que demuestra In poco que habla mejorado ésta desde la époe a á que se referfa el Sr. O' Relly: "Las casas que tienen hoy en la Isla (los habitantes), son generalmente de la misma construcción que las que usaban los indios, ideadas sogán las circunstancias del país lo exigen, por el excesivo calor y abundancia de lluvias que caen la mayor parte del año. No rlela de haber algunas de bastante extensión, más bien dispuestas y aseadas: pero éstas son las menos, y todas están construidas sobre las vigas que clavan en la tierra. Su comodidad es muy poca; una sala que llaman sobcrado, y otra one sirve do dormitorio, ocupan el único piso, que siempre es de tabla, Por lo comdn duermen en hamacas, colgadas entre los postes ó vigas que sostienen el techo. Las camas, que llaman barbacoas. son pocas é Incómodas: un tablado tosco con un jergón de yuba y un toldo de lienzo para preser'arse de las nubes de insectos y sabandijas que hay en todas partes, son todo el descanso que por favor conseguirá un pasajero... Algunos Cures d silletas de cuero, y á falta de éstos algún banquillo tosco, componen todos sus muebles. El menaje de cocina no es más ostentoso: una olla y alguna cazuela de barro bastan para cocer la comida de cualquier familia; los platos, cucharas, vasos, escudillas y demás utensilios, los hacen de higuera ó fruta que da el árbol totumo. También se sirven de los cocos para beber y otros usos. Una botella, de vidrio, la legan en su testamento á favor del hijo más querido, como alhaja de consideración... El vestido que usan los hombres es muy sencillo: unos calzoncillos de lienzo pintado largos hasta los tobillos, una camisa de lo mismo, un sombrero de palma ó negro con su galán de oro, un sable, que llevan siempre ceñido ó debajo del brazo, con un pañuelo atado Á la cabeza, es toda su gala. No usan medias ni zapatos; es mucho embarazo y molestia verse precisados á andar calzados... Las mujeres van igualmente descalzas: llevan uno á dos pares de sayas de indiana ó lienzo pintado, una camisa muy escotada por los leechos y espaldas, toda llena de pliegues de arriba abajo, las mangas las atan sobre los codos con cintas, y un pañuelo ft la cabeza. Cuando salen á misa usan de mantilla ó un lienzo largo como paño de manos con que se rebozan, y chinelas. Cuando van a los bailes ó montan á caballo, llevan sombrero redondo de palma con muchas cintas, ó negro con galón de oro, Las. blancas y las que tienen caudal, usan estas ropas de angarfpolas y de olanes muy ñnos y labrados, suelen llevar una cadena de oro al cuello y algún escapulario. Clavan en el pelo y en los sombreros cucuyos, cucupanos y otras mariposas de luz, que les sirven de brillante pedrería y lucen


282

POBLACIóN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

Blancos Pardos libres Negros libres Agrega das Esclavos

TOTAL.

Varones.

Hembras.

15.305 16.545 1.551 4.401 3.384

13.958 17.263 1.252 3.434 3.153

29.263 33.808 2.803 7 835 5.537

41.186

39.060

80.246

La poblaciún que en este documento se asigna á los treinta pueblos comprendidos en el mismo, es la que sigue: Puerto Rico. . Guaynabo . . . . Bayamón .. . . Toa Alta, Toa Baja Manatí Vega Arecibo Tltuado Pepino

G60í 1.109 1.462 2.777 2.203 3.096; 1.011 4.500 1.016 1.035

Moca Aguadilla . .. Agrada Añasco Mavaeüez ... C bo Rojo . .. Can Germán. Ya neo Ponce Rincón

996 1.045 4.117 3.061 1.791 1.215 7958 2.299 5.038 1.130

Coamo Guayama Cavey Humacao Fajardo Loiza Caguas Rio Piedras. . Cangrejos ... Tuna

4.317 4.589 748 1.515 1.20'3 1.146 640 1.369 497 1.197

Pespn(s de este censo, ya no se tiene noticia de otro hasta el efectuado en el año 1782, que dió por resultado un total de 81.120 hah'ltantes; pero en camhio, desde esta fecha hasta la terminación del siglo XVITT, se conoce año por año la población de la Isla. Encu(ntra:e este dato en la Memoria sobre todos los

v

con mucha gracia. Desde que hay tropa y milicias en la Isla, se ha introducido apuna mayor decencia entre las personas de calidad de ambos sexos, y más entre las mn.ieres. cura debilidad es siempre más propensa al lujo. Han introducirlo algunas cosas de moda de las que llevan de España para su adorno, igualmente que algunos comestibles. . . El trabajo de las mujeres es casi ninguno: no hilan ni hacen media, cosen muy poco, pasan la vida haciendo cigarros y fumando en las hamacas; las faenas de la casa, corren por cuenta de las esclavas.. . El que tiene cuatro vacas y un pedazo de tierra para mantenerlas, plantar un platanal y sembrar un poco de arroz ó de maíz, se c,msldera como hombre acomodado y con medios sobrados para mantener una familia; y si á esto se agrega la posesión de algiin esclavo y el vivir cerca de algún rio ó de la mar, el esclavo tiene á su cargo alimentar la indolen"ia de sus amos, que quedan fumando en las hamacas. ., Tienen abundancia de ares domésticºs, las gallinas comunes, las guineas, pavos y patos de muchas especies, pero sólo las gastan en caso de necesidad; las reservan para venderlas en la capital ó en los puertos á los navíos que llegan, y este es ramo de industria que más les utiliza sin costo ni trabajo alguno. Tienen algunos carneros, pero jamás comen su carne... Aunque los pueblos están comunmente desierte:, sin más habitantes que el Cura. los dominaos días festivos acuden á ellos á oir misa... Estos isleños son muy devotos de Nuestra Señora; todos llevan el Rosario al cuello, lo rezan por lo menos dos veces al día.. . cero 1º soledad en que viven, la falta de instrucción y de escuelas para la ;uventud, son cansa de mucha ignorancia en todas las familias . el no visir congregados en los pueblos ocasiona este y otros graves malea."


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

283

ramos de la. administración de la isla de Puerto Rico, publicada en 1832 por I). Pedro T. de Córdova, y es como sigue: Años.

1782 1783 1784 1785 1786 1787 1788 1789 1790

Años.

Habitantes.

81.120 87.991 01.845 !Y3.300 96.238 98.877 101.398 103.051 106.679

Habitantes.

1791 1792 1793 1794 1795 1796 1797 1798 1799

11''.712 115.557 120 022 127.13:1 129.758 132.982 138.753 114.525 153.232

1)e suerte que desde 1765, fecha del primer censo, basto 1782, primer año de la precedente serie, es decir, en sólo diez y siete años, la pollación de Puerto Rico había recibido u'► aumento anual de 4'75 por 100, y de 80'74 por 100 durante todo el período; mayor resultado ofrecen todavía los diez y siete años transcurridos desde 1782 hasta el comienzo del presente siglo, pues aun►entó la población de la Isla en un 88'90 por 100, que equivale :5 4'9.4 por 100 anual; y aunque algo disminuyó esta cifra post;riorn►ente, todavía asciende á un 3'62 por 100 el amuento que anualmente recibió h población de i'uerto Rico desde principio del siglo hasta el año 1832, en que icrnaina la serie de los censos dados ti conocer en su obra por el Sr. Córdova, y que se completa con las siguientes cifras (1) Años.

1800 1801 1802 1803 1812 1814 1815

Habitantes.

Años.

Habitantes.

155.426 1819 158.051 1820 163.122 1824 171.902 1827 183.011 1829 142.98.1 1832 220.892

221.772 230.622 235.157 302.672 322.669 330.051

(1) En esta misma obra del Sr. Córdova encontramos algunos datos que explican el notabilisimo aumento que sn aquella apoca recibió la población de Puerto Rico, pues contiene las siguientes cifras: Nacimientos Defunciones Matrimonios Año 1814 — 1818 Decenio 18x3-32 (promedio anual).

8.940 9.994 14,633

4,780 4,953 7,452

1,773 1,879 1,887

Resulta, en efecto, que en lote años mencionados loa nacimientos ascendieron casi el doble de las defunciones.


284

POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

Esto eu cuanto a la población total. Para conocer los diferentes elementos constitutivos de la misma, es necesario acudir al censo (le 18.51, por no encontrarse ningún dato de esta especie en la obra del Sr. Córdova, aunque tampoco son muy abundantes las elasilicaciones consignadas en aquel documento, pues todas ellas se hallan reducidas á la siguiente: Rlaucos Morenos Eselasos Tropa y presidiarios TOTAL

188.869 101..275 25.124 41.818 1.750 358.836

Más détallado y también más digno de confianza es el censo de 1816, llevado :t cabo por la Comisión Central de Estadística creada el ai►o anterior. En este recuento resultaron 443.18'9 habitantes, clasificados en los siguientes términos: Blancos J ardos libres Morenos libres Pardos esclavos Morenos esclavos TOTAL

Varones.

Hembras.

109.061 76.728 10.360 6.366 21.908

107.022 77.572 11.131 6.674 16.317

216.083 154.300 21.491 13.040 38225

32-1.423

218.716

443.139

TOTAL.

La población seguía creciendo, pero ya con mayor lentitud, pues el aumento anual obtenido desde 1834 á 1846 no resultó más que de un 2 por 100. Algo mayor (el 2'26 por 100 anual] fué el alcanzado desde 1546 á 1860, no obstante las 30.000 víctimas próximamente que hizo en la Isla el cólera morbo siático en 1855. Efectuado en la noche del 25 al 26 de Diciembre de 1860 el recuento que por Real decreto de 30 de Setiembre de 1858 habla de llevarse á cabo en todos los dominios de España, resultaron en la isla de Puerto Rico 583.308 habitantes, clasificados en esta forma:

Blancos De color libres De color esclavos TOTAL. ...____

Varones.

Hembras.

154.350 120.397 21.668

146.080 120.618 20.068

300.430 241.015 41.736

296.415

286.766

58.3.181

Sin clasificar su raza TOTAL GENERAL

TOTAL.

127 583.30$


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

885

En el censo de 1860 aparecen además claficados los habitantes de Puerto Rico según su estado civil, profesión, edad é instrucción; pero como estos datos no ofrecen en la actualidad más interés que el de su comparación con los obtenidos en el último aumento practicado, prescindirelllos por ahora de ellos. Asimismo nos desentenderemos de los que año por alío viene publicando el Oobierno general de Puerto Rico desde aquella fecha, por no ofrecer aplicación alguna eu estos mowentos tan abundantes cifras. Para conocer los términos en que ha aumentado la población de la Isla desde 1860, nos basten dos censos: el de 1877 y el de 1883; el primero porque, habiendo sido llevado á cabo en virtud del Real decreto de P de Noviembre de aquel año, que ordenó practicar el censo general de la población en todos los dominos de España, ofrece, á más del inte rés que le presta esta circunstancia, la especial confianza que merecen sus cifras, á causa de los cuidados con que se practicó la operación; el censo de 1883, por ser el i ltiino publicado. A 731.648 habitantes asciende la población obtenida en el recuento de 1877 (1); de suerte que el aumento alcanzado en los diez y siete años trascurridos desde el censo anterior, no lué más que de 25'43 por 100 durante todo el período, y de 1'4:. por término medio anual. En cuanto á clasificaciones, las únicas que presenta el documento estadístico á que venimos refiriéndonos, son las de sexo, raza, nacionalidad y residencia. Bajo los dos primeros conceptos, presenta las cifras siguientes: Blancos Pardos Morenos TOTAL

Varones.

Hembras.

209.886 119.387 89.781

201.826 1_21.314 89.454

411.712 240.701 79.235

31i9.054

862.594

731.648

TOTAL.

El censo de 1883 arroja nn lotal de 810.394 habitantes (2), y ofrece, por lo tanto, respecto al de 1877, un aumento de 10'76 por 100 durante todo el periodo, y de 1'79 anual, término medio. Las clasificaciones comprenden el sexo, raza, edad, estado civil, nacionalidad residencia é instrucción de los habitantes.

(1) Esta es la población de hecho; la de derecho resultó ser de 729,445 habitantes. (2) Creemos oportuno recordar que, tanto esta cifra orno. las que figuran en las clasificaciones siguientes, difieren de las consignadas en el documento oficial á que se relierea, pero son las exactas: porque, á diferencia de lo que se hizo al publicar los resultados dei censo, en cuyos resdmeues se omitieron las cifras correspondientes a la capital de la Isla, hemos agregado éstas á las cifras totales consignadas en aquel documento, y resultan las que iremos exponiendo.


286

POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

Por ra76n del sexo y de la raza, se divide la población de la Isla del modo siguiente: Blancos De color TOTAL

TOTAL.

Varones.

Hembras.

240.501 170.219

2'26.480 173.194

466.981 34:{.41J,

410.720

3'99.674

810.391

De suerte que la población blanca representa el 58 por 100 del total. En 1SnU no constituía niás que el 52, y en 1854 el 48. 1'Or consiguk.i~te, la raza blanca prospera cii la Isla relativamente Inri que la de color. Lutrc los habitantes blancos pre domina el sexo u►asculiuo; en los de color, el femenino. Lo primero se halla en contradicción con lo observado en Europa, entre cuyos habitantes predomina el sexo femenino, á pesar de nacer más varones que hembras por la mayor mortalidad de los primeros: pero con relación á Puerto Rico, como respecto a toda la colonia, se explica el hecho satisfactoriamente. Forman parte de la poblariúu blanca el ejército y los emigrados euro peos, éstos últimos varones en su mayor parte, al paso que la población de color, compuesta casi exclusivamente de iudigenas, se halla en condiciones Iuás normales, y obedece, por lo mismo, en su existencia y desarrollo, á las leyes generales comprobadas por la estadística en materia de población. (1) De los habitantes registrados en 1'uerto Rico en 1883, son nacionales 800.1 88, y 10.206 extranjeros, en esta forma: Nacionales.

Blancos I)e color

Extranjeros.

TOTAL.

462.408 337.780

4.573 5.633

466.981 343.413

800.188

10.206

810.394

En 1860 los extranjeros no eran más que 3.656; de suerte que esta' parte de la población ha aumentado en un 179 por ciento. Las cifras siguientes dan á conocer la clasificación de los habitantes de Puerto Rico según su estado civil: (1) Predomina el sexo masculino en virtud de la fuerte inmigración de hombres europeos, principalmente peninsulares. El autor llama equivocadamente ,ndtgenas a los nativos. Estos son el resultado: 1' De la meada de los conquistadores españoles con las Indias. 20 Del cruce de los pobladores con las mestizas. 20 De la absorción completa de la raza indigena por la española. El pueblo puertorriqueño, principalmente el de la montaña, tiene un 20 por ciento de sangre india. Después vino la mezcla con la raza africana, especialmente donde hubo ingenios de caña. No deben, pues, llamarse indtycnas, sino nativos. Los oficiales de las Reales Cajas y los oficiales del Ejército sellan traer sus familias, y al cumplir su cargo se quedaban en el pala y se extendieron por la Isla.—C. y T.


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO. Cifra absoluta.

Blancos.. ..

Solteros Casados Viudos TOTAL

Solteros De color.... Casados Viudos

287 Por 100.

325.272 11'9.985 21.724

69,7 25,`7 4,6

466.981

100,0

257. :íti ¿1.313 14.264

75,1 20,8 4,1

a

a

343.413 100,0 TOTAL peque►►a proLlama la atención, y es m uy de lamentar, la porción en que se encuentran los casados respecto al total de habitantes, tanto en la pohiaciótt blanca como en la de color. El matrimonio es garantía de orden y de moralidad, por las sagradas obligaciones que impone, la vez que por lux ordenados En 1860 los casados constituían eu la raza hábitos que crea. blanca el 25,0 por 100; en la de color el 20.3; de suerte, que algo se ha ganado en este punto en cuanto it la gente de color, pero falta todavía mucho para obtener cifras aproximadas á las que en esta parte presentan las diferentes naciones de Europa, donde, por término medio los casados representan el 33 por 100 de la población total. Omitimos la clasificación de los habitantes de Puerto Rico por razón de su edad, por no aglomerar deu►asiadas cifras, y porque á nuestro objeto basta consignar que, ú diferencia de lo los varoobservado en Europa, donde las hembras exceden nes en todas las edades, á causa de la mayor mortalidad de los segundos, en la población blanca de Puerto hico el predominio En la poblacorresponde constantemente al sexo masculino. ción de color se registran resultados n►ás conformes cull lo observado en los Estados europeos; y la explicación de ambos hechos es la misma que consignamos al consignar la diferente proporción en que se encuentran ambos sexos en la población de la Isla. Por fin, los habitantes de Puerto Hico se dividen según su instrucción elemental en la forma siguiente: Varones.

Blancos.

De color.

Saben leer y escribir 63.313 30.783 Saben sólo leer No saben leer ni escribir 146.405 Saben leer y escribir 27.201 17.893 Saben sólo leer No saben leer ni escribir 125.125 410.720

Hembras.

TOTAL.

43.563 2.4.389

106.876 55.172

158.528 21.255 17.2'20

301.933 48.456 35.113

134.719

259.844

399.674

810.394


288

POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

Muy poco lisonjeras son las precedentes cifras consideradas en absoluto, pero constituyen un gran progreso con relación al silo 1860, según pone de manifiesto la siguente cgmparación. No sabían leer ni escribir, por cada 100 habitantes: En 1860.

En 1883.

Blancos .,

Varones Hembras

83 por 100 a 88 »

61 por 100 70 s

De color...

Varones Hembras

97 a 98 »

74 s 78 s

s a

y

Es, sin eunbargo, lo que debía esperarse del gran impulso que en estos últimos años se ha dado en Puerto Rico á la enseñanza elemental. Eu efecto, en 18,8 no había en la Isla más que 149 escuelas, ú que asistían 1.663 alumnos de ambos sexos; en 1866 había ascendido su número á 242, concurridas por 6.467 alumnos, y las escuelas existentes en 1883 eran 543, en que recibían la enseñanza `4.132 niños de ambos sexos (1). (1) De las escuelas existentes en 1858, eran publicas 42 (34 de niños y 8 de nulas), y 107 privadas (59 de niños y 48 de niñas). Las de 1866 se clasificaban como sigue: De niños. De niñas. Superiores Elementales Incompletas TOTAL

8 67 152

2 6 7

227

15

Las escuelas correspondientes al año 1883 comprendían los grupos siguientes: ESCUELAS PUBLICAS: Superiores Elementales De párvulos De adultos Auxiliares Rurales TOTAL

I)e niños. De niñas. 8 94 2 7 22 257

4 92 " " 16 2

397

114

Además había escuelas privadas: 6 superiores (3 de niños y 3 de niñas) y 33 elementales (15 de niños y 18 de niñas). Estos datos relativos al año 1883 están tomados de los cuadros que acompañan il la Reseña general de la lata de Puerco Rico, redactada para lo Earpoaición colonial de Amsterdam ea 1883; pero debemos advertir que nos hemos visto precisados á rectificar los totales consignados en este documento, por estar equivocados el total de escuelas pdblicas elementales de nilíos, el total de escuelas publicas y el total general de escuelas, cifras que, á no estar equivocado el número de escuelas asignado á cada uno de los pueblos de la Isla, deben ser respectivamente 94, 104 y 543, en vez de las de 101, 503 y 543, consignadas en los referidos cuadros,


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

289

El diferente criterio á que obedece la clasificación de los habitantes de Puerto Rico en los diferentes censos efectuados, no permite resumirlos con todos los detalles que los mismos comprenden; pero algo se puede hacer en este punto, y á continuación consignamos algunas cifras que recuerdan, á la vez que condensan los principales hechos que dejamos consignados. DE COLOR Años

1834 1846 1860 1877 1883

Blancos

Libres

190.619 216.083 300.430 411.712 466.981

126.399 175.791 241.015 319.936 343.413

Esclavos

41.818 51.265 41.736 s m

TOTAL

358.836 443.139 583.308(1) 731.648 810.394

Las siguientes cifras dan á conocer la población actual de los diferentes departamentos en que se halla dividida la isla, y la que tenían al practicarse los censos de 1860 y 1877: Departamentos.

Capital Bayamón Arecibo Aguadilla Mayagüez Ponce Guayama Humacao TOTAL

Año 1860

Año 1877

Año 1883

18.259 77.781 80.427 70.629 107.710 98.116 68.891 61.495

23.414 90.202 109.539 82.002 113.735 141.739 87.780 78.237

25.685 125.277 115.951 88.042 123.583 155.597 93.804 82.455

583.308

731.648

810.394

Comparadas entre si las cifras correspondientes á los censos de 1860 y 1883, resulta que es el departamento de Bayamón el que más ha aumentado, pues han recibido sus habitantes un aumento de 61 por 100. En el de 1'once, la diferencia en más ha sido de 59 por 100; de 44 en el de Aj'ecibo; de 41 en la capital; de 36 en el departaweuto de Guayama; de 34 en el de Humacao; de 24 en el de Aguadilla, y 15 en el de Mayagüez; de modo que el mayor aumento de la población corresponde á las comarcas situadas al Norte de la Isla, aunque también es muy notable el que presenta el departamento de Ponce, situado al Sur. 1)ondé menos ha crecido la población, ha sido en los departamentos occidentales. Mucho convendría conocer la población específica de estas diferentes circunscripciones en que se halla dividida la Isla, pero en parte alguna hemos encontrado calculada, ni aún aproximadamente, su respectiva superficie. (1) Debemos recordar que, al practicarse el censo de 1860, no pudo determinarse la raza de 127 habitantes, y de aquí la diferencia entre el total consignado y la suma de las cifras parciales.

5 19


290

POBLACIÓN Y

COMERCIO

DE LA ISLA

DE PUERTO RICO.

Fl número de Ayuntamientos en que se halla dividida la Isla, asciende á 71, y se ludían distribuidos en la forma siguiente: CAPITAL.—San Juan de 1'uerto Rico (25.685 habitantes). BAYAnIóv.—Bayamón (15.752), Carolina (10.554), Corozal (8.877), Dorado (3.877), Loiza (9.255), Naranjito (6.478), Río Grande (6.131), Rio 1'iedras (9.185), Toa Alta (6.676), Toa Baja (3.481), Trujillo Alto (4.205), Vega Alta (5.311) y Vega Baja (9.780) : total, 13 Ayuntamientos. AREclno.—Arecibo (26.147), Barceloneta (6.145), Camuy (10.289), Ciales (11.596), hatillo (9.230), Manatí (10.234), Morovi (7.739), Quebradillas (6.830), Utuado (27.591) : total, 9 Ayuntamientos. AGUADILLA.—Aguada (9.491)), Aguadilla (15.876), Isabela (14.3'27), Lares (18.022), Moca (1L.437), Rincón (5.482), San Sebastián (13.339) : total, 7 AyI•nta►üientos. MAvecüEz.—Aiiasco (1'2.916) . Cah Roja ( 17.738), Hormiguaros (3.716), Lajas (9.936), Las Marías (9.894), Marieao (7.263), Mayagüez 126.705), Sábana Grande (9.756), San Gerinán (25.659) : total, 9 Ayuntamientos. PoNcE.—Adjuntas (16.4(15), Aibouito (5.303), Barranquitas (6.711), Barros (11.513), Coan►o (9.986), Guayanilla (8.`380), Juana Díaz (20.825), 1'eúuelas (10.303), Punce (39.052), Santa Isabel (2.494), Yauco (24.665) : total, 11 Ayuntamientós . GUA,YAMA.—Aguas Buenas (7.251), Arroyo (5.969), Cáguas (17.035), Cayey (10.174), Cidra (6.6981, Guayama (11.383), Gurabo (6.281), Hato Grande 11'2.423), .lancos (6.940), Sábana del Palriar (6.198) y Salinas (3.452) : total, 11 Ayntatos. HuMAcÁo.—Ceiba (3.82'2), Fajardo (7.663), Humacao (14.510), Luquillo (6.534), Maunabo (5.409), Naguabo (10.181), Patillas (9.478), Piedras (8.390), Vieques .(5.000), y Vabncoa (11.468) : total, 10 Ayuntamientos. I)e los precedentes municipios, los de mayor población son los que singuen : Habitantes Habitantes Ayuntamientos Ayuntamientos. 39.05'2 Isabela Ponce 26.705 San Sebastián Mayagüez 26.147 Añasco Arecibo San Juan de Pto. Rico. 25.685 Hato Grande 25.659 Ciales San Germán 24.665 Barros Yauco '30.825 Moca Juana Díaz 18.022 Yabueoa Lares 17.738 Guayama Cabo Rojo 17.035 Carolina Cáguas 16.465 Camuy Adjuntas 15.876 Manatí Aguadilla 15.752 Naguabo Bayamón 14.510 Cayey Humacao

14.327 13.339 12.916 12.423 11.596 11.513 11.497 11.468 11.383 10.554 10.289 10.234 10.181 10.174


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

291

El cuadro siguiente manifiesta el aumento que ha tenido la población de los principales ayuntamientos de la Isla en el trascurso de un siglo. Varios de éstos aparecen en algunos años sin cifra alguna. No lo hen►os encontrado e►► ninguno de los documentos que al efecto hemos consultado, sin duda alguna por ser de creación posterior á los respectivos censos. Ayuntamientos

Adjuntas Aguadilla Arecibo Bayamón Cabo Rojo Cáguas Uumacáo Isabela Juana Díaz Lares Mayagüez Ponce San Germán San Juan, P. R. Yauco

Año 1783 Año 1816 Año 1827 Año 1860 Año 1877 Año 1883

s 1.045 4.500 1.462 » s 1.501 » s

3240 1.079 6.010 6.196 7.087 1`.710 6.608 9.796 20.179 7.411 5.469 8.649 » 10.~45 15.783 6.422 6.919 11.540 4.179 4.219 10.400 5.51'2 11.134 x 1.831 4.335 13.403 x » 10.439 9.634 16.151 28.156 1.791 9.840 13.630 31.186 5.038 7.958 16.5.3 30.969 41.339 6.462 8.907 11.484 15.133 6.017 9.736 13.724 2.299

14.172 14.079 25.734 14.871 16.454 16.099 13.407 13.446 18. '01 16.825 26.446 37.545 30.146 23.414 22.720

16.465 15.876 26.147 15.752 17.738 17.035 14.510 1-1.327 20.825 18.022 26.705 39.053 25.659 25.685 24.665

Comparados entre sí los datos correspondientes á los censos de 1860, 1877 y 1881, que son los que mayor confiat►za inspiran, llama muy partieularu►ente la atención el auu►euto que ha recibido la población de Adjuntas (17.1 por 100), Bayamón (82 por 100), Lares (82 por 100), Yauco ($0 por 100) y Aunque no tanto como los ante.luana 1)faz (54 por 100). riores, han crecido también muy considerablemente Arecibo, Nao (iel'1►Iitt► figura Cáguas, Hun►acáo, 1'once y la capital. en 1583 con menos habitantes que e❑ 1860 y que en 1877; pero es de advertir que culi posterioridad :í esta áltin►a fecha se ha erigido en ayuntamiento, segregúndolo de dan Uermán, el barrio de Lajas, con 9.936 habitantes, y suponemos que :t n►otivos análogos obedecerá la baja advertida respecto á 1860, con tanto más motivo, cuanto que desde el censo de este año al de 1877 se crearon tres Ayuntamientos, los de Ilorn►igueros, Las Martas y Maricao, y acaso alguno de estos nuevos pueblos se haya formado con barrios deslnendidos de San Germán. Los datos de que disponemos no nos perm iten averiguar lo que haya de cierto en este punto. Tales son pos resultados que ofrece el censo de 1883, y au comparación con los practicados anteriormente. La población de Puerto Rico creece con rapidez extraordinaria y la Isla reune elementos naturales suficientes para que este aumento no decaiga; mas es preciso procurar, por todos los medios posibles— reformas legislativas y obras públicas; protección de todos los intereeea legitimos y fomento de la enseflanza profesional—que


292

POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

la producción crezca al compás del número de habitantes, á fin de que no se convierta en .motivo de perturbación y causa de malestar lo que hoy es muestra evidente de prosperidad y de progreso. Con estas condiciones, el porvenir no puede dejar de ser en extremo lisonjero para la antigua isla de Borinquen, y los que en lo sueesivo hagan estudios análogos al presente experimentarán sin duda alguna, la misma satisfacción que nosotros hemos sentido al patentizar los progresos alcanzados en el presente siglo por la más pequeña, aunque no la menos hermosa, de las Antillas españolas. II. COMERCIO.

a

tEl comercio de Puerto Rico con E paga es ninguno—decía Fr. Iñigo Abad en 1772 y el que tiene con las otras provincias de la Corona es tan limitado, que no merece memoria. Algunos barriles de café, malagueta y los pocos cueros que sacan los correos, componen todo su giro, que quizá no ascenderá á 10.000 pesos al año. El de España con esta Isla, está reducido á surtir á la capital de vinos, aceite, sopas y algunas otras manufacturas de lujo... El resto (le la Isla poco ó nada consumen de España; los extranjeros llevan á sus costas y puertos todo cuanto apetecen á cambio de sus producciones y de la Este comercio furtivo destruye al de plata que corre en ella. España y no fomenta la Isla. .. La distancia de los priucipales pueblos la capital único punto habilitado para registros, lo fragoso de los caminos, la falta de puentes y barcas para el peso de los ríos, dificultan la conducción de los frutos por tierra y duplican su precio. Esta sola razón basta para que el comerciante español IIo pueda tomarlos. lior el ningún lucro que le dejaría su conducción, aun después de la libertad de los derechos reales que S. M. le ha coueed ido. El vecino de Puerto Rico, no hallando medio lícito para dar salida á su cosecha, la vende á menos precio y á cambio de ropas al primero que se presenta en la costa. rTodo este trastorno y desorden provienen de la prohibi• ción puesta por los gobernadores á los vecinos de la Isla, no permitiéndoles tener barcos para la conducción de sus frutos á la capital, con el pretexto de que con ellos pueden pasar á las islas al comercio ilícito, anteponiendo evitar este mal contin gente por otro cierto; pues no habiendo guarda-costas, los extranjeros vienen libremente, sin que necesiten ir los españoles á las suyas, ni sea posible estorbárselo cuando quisieran ir, sino facilitándoles una salida regular de sus frutos; esto podrá además conseguirse, además de la moderación de derechos acordada, coñ permitirles barcos para trasportarlos por agua, habilitar dos puertos en cada costa de la Isla, para la mayor comodidad y pronto despacho de sus cargamentos,. evitando las demoras y gastos que les, ocasionan los viajes á la capital,


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PIJERTO RICO.

293

por la mayor distancia, formalidades embarazosas y- detenciones perjudiciales á los vendedores y compradores, con lo cual saldrían los frutos ú precios eón►odos para que el comerciante espaí ol pudiese comprarlos sin peligro de perderse en su giro; el isleño, teniendo salida pronta y sin las zozobras y peligros del contrabando, los vendería con miás equidad, multiplicarla las cosechas, y cn isocos atrios se vería la Isla perfectamente cultivada y con un comercio (Hit Il sus habitantes, y no menos ú la Real Hacienda, por la nml iplicación de extracciones, aunque los derechos sean nmy moderados.» Esto decía em 1772 Fr. Iñigo Abad. Hoy Puerto Rico mantiene activo comercio (•on América y Europa; en este movimiento ocupa Espña: i' fe►'erte hogar; la exportación de los productos del país cada día alcas a mayores cifras, y la renta de aduanas constituve cl l'rin ei'o de los recursos púl►licos. Ha bastado para todo esto hacer lo que indicaba aquel ilustre monje benedictino: admitir al comercio con Puerto Rico 2l todos los países, habilitan• puertos, favorecer las comunicaciones Aq►;ellos isleños que se resistían á y liberalizar los ara►►celcs. cultivar la tierra, tcuiaerosos de perder el fruto de sus capitales y trabajo por falta d" compradores, resuélvense, aguijoneados por el estímulo de la dem anda, fl explotar las ventajosas condiciones naturales del pats, y desde 1783 á 1827 producen, entre otros artículos, las siguientes cantidades de azúcar, café y tabaco: AÑOS.

Azdcar. Quintales.

Café. Quintales.

Tabaco. Quintales.

►.7:16 1783 11.262 7.018 1812 16.765 8.783 78.093 21.854 11.244 1813 6.490 19.584 44.461 11.234 1814 46.798 48.462 25.134 1817 11.165 31.663 58.730 1820 179.444 70.113 ( .543 1824 365.535 130.900 13.257 1827 Aquel movimiento mercantil, reducido en cuanto á España á la nulidad, y respecto al extranjero al efectuado por medio del contrabando (1), crece con la rapidez que ponen de manifiesto las siguientes cifras: (1) Merece recordarse lo dicho á este propósito por el Sr. D. Alejandro O'Reylly en su Memoria sobre la cala de Puerto Rico. "En el dta—decía el autor de este trabajo—han adelantado (los habitantes de la Isla) alguna cosilla mas, con lo que les estimula la saca que hacen los extranjeros de sus frutos y la emulación en que los van poniendo con los listados, bretañas, pañuelos, holanes, sombreros y otros varios géneros que introducen; de modo que este trato ilícito, que en las demás partes de América es tan perjudicial á los intereses del Rey y del comercio de España, ha sido aquí 0til. A él debe el Rey el aumento de frutos que hay en la Isla, y los vasallos, aunque muy pobres y desidiosos, están más dedicados al trabajo de lo que estarían. .." Nueva prueba de que importar sin exportar es una quimera, y de que las importaciones extranjeras, contra las preocupaciones de la escuela proteccionista, fomentan la producción en el país que las recibe.


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

294

AÑOS.

1813 1814 1815 18:,'0

Pesos

269.(108 484.648 1.38•'.046

AÑOS.

1825 18'l(i 18:,'7

Pesos

2.832.553 3.489.891 3.873.472

co-

I'or fin, aquella renta de aduanas que en 1765 no produjo más que 1.200 pesos, elevóse ú 138.504 en 1816, á 215.272 en 1818, ú 217.077 en 1820, á 584.9!10 en 1830, y siguió creciendo desde entonces con tal rapidez, que en 1835 importaron sus productos 746.281 pesos, y 1.552.0!!4 en 1840. Los anuncios de Fr. Iñigo se habían cumplido muy POCOS afros después de consignado eu su memorable libro. «La mar está tan abierta á los de Tuerto Rico como á sus vecinos los extranjeros, que se enriquecen cm, Su comercio, siendo así que ninguna de sits islas puede habilitar tantos bajeles ni á precios tan cómodos Como ésta, por su fertilidad y abundancia de fruto;" dijo también aquel ilustre benedictino ,juntamente asombrado del eu,pe►ño con que las leyes de su tiempo procuraban destriur las ventajas que las vías marítimas ofrecen á las transacciones mercantiles. $e reformaron en sentido contrario estas leyes, quedó expedito el mar, y la población de la Isla prosperó á la vez que su riqueza. Y en Verdad que, hasta el presente, apenas se ha hecho otra cosa en Puerto 'tico. Once puertos habilitados para el comercio exterior ha mi emancipado importantes centros u,ercaniiles (le la isla die la servidnnulre en que estaban en este punto respecto Ii la capital, pues permiten sostener relaciones directas con el extranjero sin este obligado intermediario ele otros tiempos; pero ni ha h:,lido el necesario acierto en la elección de los fondeaderos en que se establecieron las nuevas aduanas, por cuanto se prescindió de puertos de condiciones naturales tan ventajosas cUn1O los de .lobos y (lluánica, ni se ha procurado completar aquella gran reforma facilitando las comunicaciones interiores. En estos días está terminándose la carretera central, importantísima Vía de 131 kilómetros que pondr'i en comunicación las costas septentrional y meridional de la isla, y se hallan además en explotación dos tranvías de vapor (1.1 ; pero á esto se hallan reducidas al presente todas las comunicaciones terrestres de la Isla; así es que sólo á fuerza de gastos, molestias y riesgos de toda especie pueden dar salida á sus sechas los agricultores establecidos en el interior del país; y si no resultan inútiles las diferentes líneas de vapores que prestan servicio entre los diferentes puertos de la Isla V entre éstos y los del extranjero, porque la actividad del hombre arrostra (1) El de la capital A Rio-Piedras. de 12 kilómetros de longitud, y el de Cataño A Bayamón. de ocho kilómetros. Hay además dos tranvias de sangre, de dos kilómetros de longitud cada uno, que ponen en eomunicacióp A Ponce y Ma'agiiez con sus playas respectivas.


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

295

todos los inconvenientes cuando le anima la esperanza del lucro, es lo cierto que la producciíru en Puerto Rico no ha alcanzarlo aún todo el desarrollo que debe esperarse de sus excelentes condiciones naturales, :t la vez que de su numerosa población, por el aislamiento en que se encuentran la mayor parte de las comarcas agrícolas respecto it los puertos á donde del►ieran afluir sus co:'ccl►as l 1 ). Y he ahí por qué no esperamos

pie

(1) Por lo bien que expresan esta necesidad y por la autoridad que tienen, vamos á copiar dos párrafos de la Memoria sobre los medios de impulsar la construcción de Ins obras príblicas de Puerto Rico, redactada enj 1884 i or el ilustrado ingcnie,o de aquella provincia, D. Enrique Gadea. "Eu Puerto Rico—se lee en la página 13 de este interesantísimo trabajo —se ha resuelto tranquila y felizmente el problema social que traía consigo la abolición de la esclavitud, y en el terreno político le han sido aplicadas, hasta donde sus condiciones especiales lo permiten, las disposiciones que rigen en la Península. Hoy es una verdadera provincia española, y puede decirse que todo está preparado. dentro de las leyes vigentes, para que por medio del trabajo marche resueltamente hacia su adelanto; pero para que este trabajo sea fructífero y el fxito de las primeras empresas produzca estímulo y aliento para acometer las segundas, es preciso que se cuente con auxilios materiales para ello: y estos, tratándose de una provincia esencialmente agrícola y comercial, no pueden ser otros que la facilidad en los medios de comunicación, que trae consigo la baratura de los trasportes. Es ya un hecho admitido q., para vencer la crisis por que está pasando en la Isla la industria sacarina, es necesario el establecimiento de factorías centrales: y es claro que de nada servirían estas, si sus productos no hallasen medio fácil de ser exportados. Para que los frutos de Pto. Rico puedan hacer competencia á sus similares de otras provincias y de otros países, es preciso que los gastos peculiares de la l roduceión no estén recargados excesivamente, como lo están en la actualidad, por los de trasporte, de carga y descarga y demás que eon ellos se relac•iouan : y semejante resultado no puede conseguirse sino con la construcción de caCfeteras y ferrocarriles, que concentren todas las producciones en los puertos indi"ados para la exportación, y que en estos se disponga de fondeaderos, defensas, muelles, gruas, tinglados y demás construcciones encaminadas á pronorcionar economía de trabajo, de tiempo y de dinero en el movimiento de las mercancías." "Muchos frutos —se dice en otra parte—como la naranja, el cerco y otros varios, se producen casi espontáneamente en Puerto Rico, y, sin embargo, la exportación que de ellos se hace es insignificante, porque en la mayor parte de las localidades el valor del trasporte es superior al que en venta puede alcanzar del árbol que le (la naciel producto; resultando de ahí que se pudre al miento, cuando con buenas vías ele comunicación sería objeto de una explotación retributiva, como lo es en otros países que cuentan con los elementos necesarios. Muchas comarcas del interior de la Isla se ven Imposibilitadas de aumentar cultivos afin más importantes, ante la seguridad de no poder extraer sus frutos. ( Como en los tiempos de Fr. Iñigo Abad, pudo añadir el Sr. Gadea.) En Cayey no se había cultivado más caña dulce que la necesaria para producir el azúcar destinda al consumo de la localidad; el aumento de la producclóñ por encima de esta cifra habría sido ruinoso, por la imposibilidad de acudir a nuevos mercados. Pero tan pronto como se abrió la carretera central hasta Cayey, han adquirido un considerable desarrollo las plantaciones de caña, y sus productos vienen á venderse al puerto de la capital, desarrollándose una riqueza que antes no existía."


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

296

del proyectado ferrocarril (le circunvalación (1) los extraordinarios resultados que en opinión (le muchos debe producir. No son precisamente fáciles trasportes de puerto á puerto los que se necesitan, porque para esto bastan las líneas de vapores establecida y sólo falta dar á la navegación seguridad y comodidades Inediante el ;dun►ln'ado de las costas y el mejoramiento de los fondeaderos (2 ) ; lo que de un modo muy especial

(1) Según el proyecto, la longitud y coste de este ferrocarril debe ser el siguiente: Kilómetros De San Juan de Puerto Rico A Mayagiiez, por Arecibo y Aguadilla ... .. .. ... . .. . .. .. . .. . ... ... ... Del puente de Martin Peña ú Humac:ío, por Rio-Piedras .. .. .. . .. ... ... ... ... y Fajardo De Ponce ú Mayaguez por Nan (7ermún ... ... ... ... De Ponce A Humacao por Arroyo . .. ... ... ... ... De Rio-Piedras al puerto de\aguabo, por Caguas y Juncos ... ... ... . .. ... ... ... ... ... ... ... TOTAL ... ... ... ... ... ...

Pesos

168

2.688,000

80 97 118

1.280,000 1.552,000 2.124,000

60

1.080,000

523

8.724,0( 1

(2) En la actualidad no existen en las costas de Puerto Rico más que cuatro faros, A saber: Alcance 9e Orden sus lucen — á, que pertenecen Millas. E1 El El El

del castillo del Morro (capital) de Cabezas de San Juan del puerto de Ponce de Morrillos de Cabo Rojo

3.• 3. 6.° 3.°

18 18 9 18

Están construyéndose el de la isla de Culebrita, de cuarto .orden y alcance de 13 millas, y el (le la isla de Caja de Muerto, de tercer orden y alcance de 18 millas. I)e los proyectados se- considera además de urgente necesidad el establecerlos en los Morrillos (le Arecibo, en la Punta de Arenas (Isla de Vieques) y en la isla de Desecho (frente é la ensenada de Agua dilla), y trasladar el faro de Ponce A la inmediata isla de Cardona. En el plan primitivo figuran además los faros de Isla Mona y Punta Borinquen. Respecto á puertos, puede decirse que las únicas obras llevadas á cabo son los muelles de fábrica construidos en el de la capital, cuyo fondo va A ser dragado muy en breve, pues ya se ha adquirido el tren de limpia. Más se hA hecho en materia de correos y telégrafos. La trasmisión de la correspondencia para el interior de la Isla, se veralca desde la capital por medio de tres expediciones diarias: una en dirección Este, otra hacia el Oeste y una tercera trasversal de Humacao á Fajardo, prescindiendo de los vapores conductores de correspondencia, que vienen á ser cuarenta mensuales entre entradas y salidas del puerto de San Juan de Puerto Rico. El número de oficinas para el servicio postal asciende A 79: el de buzones. A 52; el de funcionarios y agentes de todos grados, A 126: la extensión de las vías postales explotadas, A 862 kilóme;► tros ; los gastos (nao 1881) A 63.288; los ingresos A 80,667, y el número' de cartas deposita(.'(s A las siguientes cifras;


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO. AÑOS.

297

Para la Isla

Para España

Para Cuba

Para el extranjero

805,721 753,134 533.592 92'2.'255 1.026,662

96,074 95,994 105,856 102.658 83,710

23,225 20.988 19.920 _2.140 25.360

32,738 56,084 64,039 64,804 99,388

1877 1878 1879 1880 1881

La red telegrúfica mide 833 kilómetros; las estaciones son 36 (14 sostenidas por el Estado, 21 por los municipios y una por una empresa particular) ; los aparatos 53, y el movimiento de telegramas el siguiente: Despachos Interiores E.rpedidos. Años económicos. 1876-77 1777 -78 1878-79 1879-80 1880- 81 1881- 82 1882-83 1883-84

... . .. ... ... ... ... ... ...

Oficiales.

... ... ... ... ... ... ... ...

Privados.

TOTAL.

41,075 45,603 54.371 59,505 60,602 55,517 65,442 81,44:

52.352 54,065 65,974 70,507 71,351 62,116 73,597 89,899

6,437 6,665 11.603 11,002 10,749 6,599 8,155 8,457

De suerte, que en el espacio de ocho años ha duplicado el número de telegramas privados. Los despachos internacionales expedidos fueron los siguientes: Años económicos 1881-82 ... 1882-83 ... 1883-84 ...

... ... ...

... ... ...

Despachos. ... ... ... ... ... ...

... ... ...

5,374 5.829 5,896

Respecto S años anteriores, sólo consta en los documentos oficiales publicados que en 1876-77 se expidieron 4.840, y en el siguiente 1,795. Las estaciones que eu el año económico 1843 -84 expidieron mayor número de despachos privados para el interior de la Isla, fueron las alguienEstaciones. Capital Mayagiiez Playa de Ponce Ponce Arecibo Agiiadilla Humacao Fajardo

Despachos. 2,334 1,279 1,265 1,224 1,171 1,152 1,119 2,464

Estaciones. Arroyo Utuado Yaueo Yabucúo Guayama Manatí Coamo.

Despachos. 18,861 11,142 7,765 6,403 6,034 4,642 3,077

Para el servicio internacional existen cuatro cables submarinos: el de la capital 9 Saint Thómas, en comunicación con las Pequeñas Antillas y la América del Sur, establecido en 14 de Diciembre de 1870; el de la Capital A Jamaica, en comunicacióa con Cuba, Estados Unidos y Europa, que funciona desde 15 de Marzo de 1872, y dos que parten de la Playa de Ponce, uno para Jamaica y otro á Santa Cruz; pero como estos dos últimos se hallan empalmados, en realidad forman uno solo de Jamaica á Santa Cruz,


298

PODL:(CIóN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

y este último punto queda unido por medio de otro cable con Saint Thómas, lo que ofrece la ventaja de que, hallándose hace siete años interrumpido el de Jamaica á la capital, pueda ésta comunicar con Cuba, Estados Unidos y Europa por Saint Thómas, Santa ('ruz y Jamaica, utilizando el empalme de la Playa (le Ponce. I:n cl año económico de 1883- 84 la estación de la capital expidió 5.204 tele ramas internacionales; la de Ponce, 692. He aquí la vaaloraeión de la correspondencia total telegráfica en los últimos años económicos AÑOS - 77 1577-75 1578-79 1879 - 5o 1880 -SI 1551 - 52 1552-S'í 155l-54

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. ..

Pesos. 31,917 36,355 47,14'2 46,`_'.55 49,616 107,905 131,760 126,806

interesa. lo* (;r;e cl daderamente urbe, son trasportes económiCOS desde les (cut ros (le prodllcciún a los puntos de embarque, y por esto cousidcralnos olas Breve, más barato, y sobre todo mas ezticaz la ronstrncción de buenas vías (carreteras bien conservadas ó ferrocarriles económ icos, según las localidades) entre las pobla(•iones lima~ iulpoi'tautes del interior y los puertos habilitados. Es evidente que aquel ferrocarril ofrecería grandes facilidades al cennercio, porque este es el resultado inmediato de toda nneva via de (onlnnica 'ión; lo es también que algunas de sus secciones, rae) sólo aaerecen ser construidas desde luego, sino que coaastituirían un e+:celcnte negocio para la empresa que se decidiese a solicitar su (•(umee~sión, como, por ejemplo, la línea de la capital a Arecibo, y la de la capital á Naguabo por Cggnas, Río-Piedras y Juncos (11 ; pero no nos cansaremos de repetir que lo mats apremiante es facilitar el trasporte á la costa de los productos del interior; y mucho tememos, por otra (1) La línea de la Capital á Areciho se recomienda por la gran importancia de esta última población (26.147 habitantes), por los populosos municipios que atravesaría en los 77 kilómetros de longitud que median entre la ('apital y Arecibo, y que suman 61.266 habitantes, y porque siendo peltgrocisimo el fondeadero de Areciho, necesita esta ciudad un puerto que, como el de la capital, le permita hacer opraclones en todo tiempo y con toda comodidad. El ferro"! rril de la Capital A Naguabo reune á su favor las circunstancias sigucntc:=: la de unir directamente la capital con el puerto de Naguaho. one es el mies concurrido de la costa oriental, á la vez que el de mayor fondo, el más abrigado con respecto á los vientos reinantes y dl que con men res gastos puede reunir mayores ventajas; la de pasar, entre otras poblaciouer. la muy importante de Caguas, (17.35 habitantes , cabeza de partido judicial y centro de las comunicaciones con el interior de la Isla por aquella parte: la de se^uir enn un trazado fácil las cuencas de los ríos Grande de Loiza y Curabo, en envés vegas existen terrenos feraces, sin otro aprovechamiento en la actualidad que el de los pastos, por la dificultad de los trasportes; y la de pasar por medio de los grandes yacimientos de mineral de hierro magnético. inexplotados hasta el día por falte (le medios de coman icaciÓu económicos,


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

299

el

parte, que, si se toma por base de las futuras comunicaciones terrestres de la Isla el ferrocarril de circunvalación, se tardarán en realizarse las justas aspiraciones del país, porque difícilmente se encontrará empresa que se encargue (le la construcción de una línea á que no afluyen vías que la alimenten y que, por lo mismo, no puede rendir productos en armonía con los grandes capitales que reclama la construcción y explotación de un ferrocarril. Lo mejor es enemigo de lo bueno, dice el refrán, y tan funesto puede ser para Puerto Rico recrearse haciendo magníficos proyectos de imposible, ó por lo menos de dificilísima realización, como desatender por completo fomento de las comunicaciones terrestres á la vista del gran desarrollo que, con el auxilio (le los trasportes marítimos, ha alcanzado el comercio de la Isla en estos últimos afros y que ponen de manifiesto las siguientes cifras: AÑOS.

Importación. Pesos.

Exportación. Pesos.

1874 1875 1876 1877 1878

12.931.568 13.100.269 13.106.313 14.379.71!1 14.787.873

6.882.790 7.615.720 7.030.842 10.361.750 13.070.020

1'romedio

13.661.151

8.992.224

1879 1880 1881 1883 1883

18.448.241 14.054.024 12.027.648 14.815.504 13.785.843

11.594.793 8.572.545 12.968.588 11.581.384 11.807.720

Promedio

14.626.252

11.305.006

En el quinquenio 1828-32, la importación no fué, tét•mino medio, más que de '3.395,0.2 pegos, y la exportación de 3.13,896, á saber: Importación. Pcsoa.

Exportación. Peaoa.

1828 18:,89 1830 1831 1832

2.039.928 2.220.340 2.208.941 2.515.799 2.971.502

2.590.726 2.821.893 3.411.845 2.968.365 3.876.653

Promedio

2.395.302

3.133.896

AÑOS.


300

POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

Y en el quinquenio 1865-69, todavía la importación y exportación no alcanzaron más que las cifras siguientes: Importación. Peros.

Exportación. Pesos.

18i;9

8.359.860 8.629.480 8.322.333 8.754.689 9.066.903

5.959.392 5.011.090 5.460.400 5.230.63!) 6.535.352

Promedio

8.(;26.453

5.639.295

AÑOS.

1861í 18.;;; 187

1)e suerte que desde el quinquenio 1828-3_► al 65-69, aumentó hi if (:rlac i(u Cu n1► 261 1►or ciento, y la exportación en i:tsule c! quinquenio 1865-69 al de 187.4-78, los anusenun 80. tos han sido ►i( 5$ y de 60 por ciento respectivamente, no obstante el c•(:; tn es;►udo de tiempo trascurrido. La ex;rui i: cii:n de azúcar, café y tabaco presenta los aumentos siguicules: PROMEDIOS EN QUINTALES. QUINQUENIOS.

18:.'8-32 1833-37 1838-4:.' 1843-47 1848-5'2 185:3-57 1858.62 1866-7() 1874-78 1879-83

Azúcar.

:...)1.892 415.144 793.283 874.046 1.052.437 1.046.446 1,075.680 1.383._'51 1.510.767 1.570.667

Café.

Tabaco.

1'25.171i 97.802 104.687 101.188 106.990 116.381 129.801 186.723 195.307 331244

33.6:34 43.646 46.070 55.071 40.210 35268 50.656 34.632 46.949 44.553

Las aduanas, que en 1S43 produjeron 1.082.202 pesos, 1.051.888 en 1853, 1.514.303 en 1863, y 1.178.342 en el quinquenio 1865-69, término medio anual, en 1870 rindieron ya 2.046.025, y desde entonces han aumentado en tales términos sus productos, que en 1883 se elevaron á 2.522.420 pesos, es decir, al 70 por 100 del importe total de los recursos que constituyen el prcrupuesto general de ingresos de la Isla (1). Las (1) :.a licluiil:ación de los presupuestos de ingresos correspondientes á los cinco amos e eonótnicos trascurridos desde el 1872-79 al 1883- 83, ha dado el resultad siguiente, por término medio anual: CONCEPTOS.

Pesos.

Contribuciones .. .. . . .. .. Aduanas .. .. . . .. .. I:fctos timbrados .. .. . Bienes del Estado .. .. . . . . Ingresos eventuales .. . . .. .

584,608 2.482,088 256,828 '25,975 214,643

Total . . . . . . . . . . . .

3.564,140


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

301

Los gastos ascendieron, por término medio anual, durante el mismo período, á 3.527,046 pesos, en esta forma: CONCEPTOS.

Pesos.

Obligaciones generales Gracia y Justicia .. .. Guerra . .. .. .. .. Hacienda .. .. .. .. .. Marina . . . . .. .. .. Gobernación .. .. .. .. Fomento .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. ..

782,854 260,621 1.195,972 282,378 65,453 677.852 261,916

De suerte, que resultó un sobrante de 37,094 pesos por término medio anual, y de 185,467 durante todo el quinquenio. En 1758 los ingresos públicos sólo importaron 6,885 pesos 10,814 en 1765 y 47,500 en 1778. En este último año se recibieron de Méjico 487,858 pesos. He aquí los ingresos y sumas satisfechas con el situado de Méjico en algunos de los años posteriores AROS. 1789 1790 1791 1794

.. .. .. ..

.. .. .. ..

.. .. .. ..

.. .. .. ..

Ingresos.

Situado,

186,391 215,967 234,413 518,344

384,260 642,817 410,96.3 299,979

Total de gástos. 570,651 858,784 645,376 818,323

En 1823 importaron los ingresos 362,209 pesos, 614,339 en 1827, 926,007 en 1830 y 957,130 en 1832. Los situados dejaron de recibirse desde 1810 A causa de la insurrección de Méjico. Posteriormente los gastos é ingresos generales de Puerto Rico han ido elevándose en los siguientes términos: Ingresos Pesos.

Años 1850 .. .. .. . . 1855 .. .. . . .. 1860 1863-64 .. .. ..

1.709.170 2.208,752 2.316,096 3.047,908

Gastos Pesos. 1.665,589 2 282,483 2.681,746 2.441,000

Sumando el importe de los ingresos y gastos correspondiente á todo el período que comprenden los precedentes datos, esto es, desde 1 4 de Enero de 1850 á 30 de Junio de 1864, resulta respectivamente un total de 32.092,622, y 30.033,233 pesos, y, por lo tanto, un sobrante de 2.059,389 pesos, que se invirtieron principalmente en la isla de Santo Domingo. Los presupuestos posteriores se elevan á las cantidades siguientes: Años económicos 1865-66 1870-71 1874-75 1878-79 1880-81 1881-82 1882-83 1883-84 1884-85

.. .. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. .. .. .. .. .. .. ..

.. .. . .. .. .. . ..

Ingresos Pesos.

Gastos Pesos.

3.125,773 2.630,000 3.504,904 3.531,8.40 3.786,650 3.786,650 3.920,084 3.863,376 3.863,376

3.495,152 1.942,581 3.209,737 ^,.686,098 3.615,063 3.615,063 3.864,615 3.926,068 3.658,781


302

POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

e

En el presupuesto provincial de la Isla, correspondiente al año 1884-85, los ingresos importan 333,644 pesos, y lo mismo los gastos. Los primeros consisten principalmente en la Lotería, cuyos productos se estiman en 211,500 pesos (el 63 por 100 del presupuesto total) y una•derrama (83,870 pesos). Los demás ingresos consisten en productos de bienes de la proviningresos eventuales cia (3,027 pesos), ingresos de beneficencia (948), (33,300). El presupuesto provincial de gastos comprende las secciones siguientes: SERVICIOS Obllgac'iones generales .. Fouieulo . . . . .. .. .. Beneficencia .. .. .. .. Hacienda .. .. .. .. .. Lotería .. .. .. .. .. Cuerpo Municipal .. ..

Pesos. .. .. .. .. .. ..

. .. .. .. ..

27,290 130,970 47,098 9,470 115,792 3,024 333,644

Los presupuestos municipales de ingresos correspondientes al año económico 1883-84, importaron 2.203,399 pesos; los de gastos, 2.099,709. De modo que la Isla paga en conjunto para el sostenimiento de las cargas públicas, 6.400,419 pesos, en esta forma: Para los gastos generales Para los gastos provinciales Para los gastos municipales Total

3.863,376 pesos 333,644 " 2.203,399 " 6.400,419 pesos

Los mencionados presupuestos municipales de gastos comprenden los conceptos siguientes: GASTOS MUNICIPALES. Gastos de Ayuntamientos Policía de seguridad Policía urbana y rural Instrucción pública Beneficencia Obras públicas Corrección pública Censos, pensiones y otras cargas Obras de nueva construcción Imprevistos Resultas de ejercicios cerrados TOTAL

Pesos. 379,061 181,637 141,536 257,952 150,204 219,571 81237 171,674 33,938 35,747 407,152 2.099,709

Los presupuestos municipales más importantes de la Isla son los de la Capital y Ponce, que en el referido año económico 1883-84 importaron las sumas siguientes:


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

303

cifras que siguen muestran detalladaniente este aumento, año por año, desde el 1874, y con distinción de derechos de importación y derechos de exportación: AÑOS.

1874 1875 1876 1877 1878 1879 1880 1881 1S82 .. 1883

Importación. ¡'esos.

Exportación. Pesos.

1.673.36 1.777.989 1.844.941 1.9'28.496 1.791.827 2.'254.715 2.112.374 2.139.522 2.079.205 2.235.146

416.109 515.'202 530.:1_'2 373.076 463.686 499.595 330.438 258.969 274.190 387.274

TOTAL. Pesos.

2.119.345 :.'.293.191 2.375.863 2.301.572 2.255.513 2.754.310 2.442.812 2.398.491 2.353.395 2.52:.'.420

Las mercancías que en 1833 alcanzaron mayores valores en el comercio de importación, fueron las siguientes: MERCAN CIAS

Pesos.

Tejidos é hilados Arroz Oro y plata acuñados Maquinas motrices I'roductos químicos, farmacéuticos y perfunleria Vinos generosos y espumosos Tabaco elaborado Tasajo y carne salado Manteca de cerdo GASTOS MUNICIPALES. Gastos de Ayuntamiento Policía de seguridad Policía urbana y rural Instrucción pública Beneficencia Obras públicas Corrección pública Cargas por censos, pensiones, 'et. Obras de nueva construcción Imprevistos Resultas de ejercicios cerrados TOTAL

2.992.690 1.520.279 761.204 678.192 489.181 472.208 425.083 360.731 321.493

Capital. Pesos.

Ponce. Pesos.

19.645 26,.589 35,944 21.268 15,830 14,250 10,467 38,473 3,000 49,036

18.090 25.098 20,178 24,874 18,322 24,580 6,362 32,614 2,609 2,000 36,484

234,802

201211

El presupuesto de ingresos municipal de San Juan de Puerto Rico importó 21'3,564 pesos en el mencionado año 1453-84; el (le Ponce, 209,778; de suerte, que el primero presenta un déficit de 22,238 pesos, y el segundo un sobrante de 8,567. El importe de los demás presupuestos municipales de la Isla oscilaron en dicho año económico entre 7,400 pesos (el de Trujillo Alto) y 111,O6b pesos (el de Mayagüez).


304

POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

Calzado Harina de Trigo Carne de cerdo Bacalao y pez palo Tablas y maderas de construcción Papel y sus aplicaciones Coñac, brandi y rom Tabaco elaborado Bocoyes Cerveza y sidra Vino común Jabón común Sombreros Aguardientes Queso Hortalizas Conservas alimenticias y dulces Legumbres secas Ginebra Vidrio y cristal hueco Aceite de olivas

313.640 311.730 309.120 300.709 236.038 219.223 216.11.3 214.6(;8 210.702 195.897 179.852 169.745 149.641 143.619 140.146 136.332 126.820 126.528 117.246 108.733 106.358

Es evidente que éstas mercancías no habrán presentado en años anteriores el mismo orden en la escala de las importaciones; y posible es también que algunos artículos, que no figuran entre los precendentes por I►o haber ascendido su valor á 100.000 pesos cii 1883, hayan superado esta cantidad antes de este añb, por cuya razón nos habíamos propuesto incluir en el cuadro los datos de todo un quinquenio; pero como en las estadísticas qpe l►ublican las oficinas de Puerto Rico, no sólo carecen de un cuadro expresivo de las principales mercancías importadas, sino que ni aún dan á conocer en totalidad la cantidad y valor de cada artículo, y es preciso, por lo mismo, sumar las cantidades consignadas en los estados parciales, (1) lo (1) En efecto, tanto las mercancías importadas como las exportadas, aparecen distribuidas en dos cuadros: uno expresivo de las procedencias de Europa y Africa, y otro que comprende las de América y Asia. La agrupacíón no puede ser mts arbttrariai porque nada de comdn tienen los países figrupados es, por lo mismo, perfectamente inútil, y lo fuera también aunque, como sucede en la Estadística mercantil de la Península, se formara un cuadro para cada una de las cinco partes del mundo, en atención á que lo digno de exámen y estudio no es el comercio sostenido con la totalidad de los paises que constituyen la Europa, la América, etc., .etc., por que esto nada dice y nada enseña, sino la importación y exportación de cada uno de los Estados con que se mantienen relaciones mercantiles; pero todo podría tolerarse Q cambio de añadir un cuadro que diera S conocer en su totalidad la cantidad ó valor de cada mercancía, es decir, un cuadro que resumiese los dos Estados ft que hemos aludido al principio de la presente ilota; porque de este modo, .podríamos saber á simple vista, sin necesidad de operación alguna aritmética, la cantidad y valor total de hierro, arroz, vino, etc., noticia que no se encuentra en la publicación oficial. Y, sin embargo, no es este el único defecto que encontramos en la Estadistica


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

305

miel

cual constituye con trabajo harto molestoso, nos hemos limitado ú hacer esta operación con los datos correspondientes al aiio 1883, que por otra parte, dan una idea bastante exacta del hecho perseguido, sobre todo si añadimos que también se proxiun mucho ú los 100.000 pesos la importación de petróleo, manteca de vaca, pescado fresco, loza, parafina y estearina, cueros y fósforos. El comercio de exportación de Puerto Rico consiste princide caña, tabaco y ganado vapalmente en azúcar, café, cuno, ú saber Años.

Quintales métricos Valor en peso

1881 573,674 3.741.352 835,667 5.431.834 1882 1883 797,381 5.18'2.977 1881 217,037 7.077.304 1882 135,403 3.791.'285 Café 4.779 742 1883 170,705 1881 166,550 419.133 227,543 713.895 Miel 1882 740.744 308,644 1883 1881 34,824 1.054.559 23,355 761.383 1882 Tabaco 573.073 17,578 1883 La exportación de ganado vacuno fué la siguiente:

Azúcar

1

AÑOS.

1881 1882 1883

Cabezas.

11.332 11.130 13.640

Valor en pesos

453.280 526.500 341.000

mercantil de 1'uerto Rico. En efecto, si no figura en la escala que hemos formado de las principales mercancías importadas el carbón mineral, es porque no se consigas su valor en la publicación oficial, como si fuese motivo para omitir este detalle la circunstancia de no devengar derechos aquel articulo, al paso que se consignan los valores y hasta los derechos correspondientes ú los do: indicados grupos de Europa y Africa y de América y Asia en cada uno de los anos que forman el quinquenio, lo cual, repetimos, nada enseña; no se hacen iguales comparaciones con respecto á las principales mercancías importadas y exportadas, ni con respecto á las naciones con que mantiene la isla relaciones mercantiles, ni en orden al movimiento de cada una de las aduanas de la provincia: así es que quien desee saber si alguna de éstas aumenta ó disminuye en importancia; si crece ó mengua el comercio de Puerto Rico con determinada nación; si se eleva ó desciende la importación ó exportación de un producto dado, necesitará acudir á cada una de las estadisticas publicadas en años anteriores, y formar un cuadro que, sin ningún trabajo, pudieron haber hecho las oficinas de Hacienda; por fin, se ha incurrido en descuidos tales cromo consignar en diferentes pasajes del libro los 100 kilogramos como unidad de peso, en vez del kilogramo; de suerte que, por ejemplo, el que consulte el estado de la página 142, creerá que en 1883 se exportaron de la Isla 79.738,103 quintales métricos de azúcar, porque junto á esta cifra se consigna como unidad de peso los 100 kilogramos; mientras que si toma el dato del cuadro correspondiente á la página anterior, afirmará que sólo salieron de Puerto Rico 79,738.103 kilogramos, 6 sea 797,381 quíntales métricos. 5 20


306

POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

El resto de la exportación consiste en ganado caballar, madera, aguardicute de cuña, maíz, naranjas, sebo, gallinas y cueros, pero en pequeñas calilidades; así es que el ganado caballar y las naranjas, no obstante ser entre las mercancías que acabamos de nombrar, las que alcanzaron mayores valores en la cxportaciún de 1553, no figuran cn la Estadística de este ayo más que con 15.572 y 11.121 pesos respectiv-aillente, (671 caballos e1tvia(los eu su mayor parte á Cuba, y 4.807.880 millares de Iaranjas remitidas en su totalidad á los Estados Unidos). Los países con que malltieue Puerto Rico relaciones mercantiles, soil los siguientes: CUytia.:c. 1;i 1)1: 1J11 U1{TAt)1U\.—VALOREs

~ :it;tilia ií('Iyll':I

EN

PESOS.

Año 1879

Año 1880

Año 1881

Año 1882

Año 1883

,:iti.t;:l

t i3.165

617.55qi

293,052

415.1138

»

:.i..146

»

»

»

( ' tillit'tiel'al'IVII

Aracativa ('ul,a I)I nauta l'cl

t.:.p.úl:i 1111tiJJ

i rancla iiaitl 1all,ailtiil

38.908 l.:a -i.1i50 »

18.5=12 86i;.5'_'1 »

:)0.:'8G J50.:371 3.515

15.973 645.9:3'í »

358.675 891.373 »

i. l•.,.ü.,t :3.:'- fí.-1:i5 :3.653.G1:3 4.335.481 :).816.0:'11 .i., ,v.\r,.> _.112=.(1-1_ L'.}:i5.t)38 :i.111.Ú15 2.516.173 _o1.ijJ _oi._4:' :3-5.1io8 1:i4.049 06.G44 .592 _5.t)t1

» 21.353

»

»

»

»

»

»

;..,~,_.:~1;1 1.115.9a4 3.139.77_' 4.150.999 -1.52:1.174 tt;t,l.t íut.3oi _05.115 116.139 185.014 148.717 ~íéjlcu 1:).-t:iti » » 186,4_)0 1:'.000 \u,'s:i (,lanada. » » » » 5.499 i orttígal » 1.633 » 1.:395 1._'54 1 oses,uues danc sas tie An,í•; ica _.8úG.387 738.156 744.104 1.309.194 1.449.499 Posesiones fraucesas de América `» » » 16.085 25~ Posesiones ingleS:Is de:luléri(•a 649.673 617.486- 5?7.971: 387.645 356.09 I'o6eFiUllPs hol;uuiesas 11 e _'5::í111 4.487 » 187 7.113 ~:utlu I►tllni ll,0 _'_'.3;:)a 5.372 7.608 1:3.4S1; 5.330 -1;1.(il:l » `iltgapuurc » 34.8:5 » \"elíe>:uela 14.015 8.974 3.811 7.712 8.665 inb,aituYC.I


POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DR PUERTO RICO.

Año 1879

Año 1880

Año 1881

EN PESOS.

Año 181I2

»

221.598 34!►.499 737.691 24(i.224 Alemania 1.886.509 2.178.325 2.748.378 2.130.217 Cuba ;35.3:37 186.810 24!►.38:, 98.:353 1 ►ivanllu•ca ti!)!1.5!I1 (139.855 1.:'i3(1.19O 1.089.333 España Estados Unidos 3.154.157 :3.:3:á(>:782 3.:.,'27.13:35 3.969.147 704.831 513.1 J8 1.260.055 547.215 Francia 48 » 31.152 hau l 3.847 :á5() 14.224 3.555 ".491 holanda 2.558.(i77 1.182.412 2.230.627 2.159.660 Inglaterra 225."51 235.170 '105.167 202.011 Italia » » I'urt liga 1 1.920 POSeSiOlWS danesas (le América 868.871 364.511 627.585 519.035 Posesiones fran» cesas de id 349.571. 2.454 71.874 I'osesiolles inglesas de ill 368.166 566.054 112.05(► 47:3.016 losesiones ho11.025 landesasde id. 8.077 328 3.299 Santo 1)olaingo 10.976 1.801 21.270 32.950 Venernela 138 1.029 8.304 3.423

Año 1883

32:3.354 1.70(i 9(11 80.434 1.79'i (ilis 4.801.34'' 736.3:.'3 » 7.7'31 1.17(1.8!).1 137.1;'5 1._':,1 413.7•i0 113.856 503.319 »

COMERCIO 1)E EXPORTACIÓN.—VALoREs

307

181 1.258

Adiértese fácilmente, al examinar los precedentes cuadros, los países que más exportan en Puerto Rico son, por este orden, los listados Unidos, Cuba, Inglaterra, España, Francia y las posesiones danesas é inglesas de América, y los que nlás ini (Ottau, tsunbién por el orden con que los vamos á consignar, Inglaterra, España, listados Unidos, posesiones danesas de Aniérica, Cuba, Alemania y posesiones inglesas de América. IIe aquí el promedio anual de los valores importados y exportados por estos países durante el quinquenio 1879-83, y la proporciún en que se hallan estos mismos valores respecto á la iul1 orlaciúu y exportaciúu total.

(Il1

IMP( RTACION PAISES

Promedio. Tanto Pesos. %

Inglaterra 4.360.259 I;spa íia 3.323.743 Estados Unid. 2.926.795 Posesiones danesas de América 1.409.468 •,•, !►:,0.3.,., Cuba Alemania 578.666 POsesiulies I11glesastl(•.1uléri l•a 501.791

29,8 22,7 20,0 9,6 6,4 3,5 3,;,

EXPORTACION PAISES

Promedio. Tanto Peso8. %

Estados Unid. 3.494.353 30,9 Cuba 2.130.079 18,8 Inglaterra 1.861.660 16,5 España 1.194.327 10,6 Francia li, 7 752.324 Posesiones danesas de Amé5.0 559.750 Id. Inglesas de América . . . 3.6 404.521


308

POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUESTO RICO.

I)e suerte que la mitad de lo que exporta I'uerto Rico (el 49,7 por lOU i se dirige á los t studos Luidos y á Cuba, y por 100) red► algo más de la mitad de lo que importa (el belo de Inglaterra y España. Por lo demás, Inglaterra importa principalmente n►anufucturas de hierro, tejidos, máquinas, sois ceros, arroz, cer%eru y bebidas espirituosas. Los Estados Unidos, harina de trigo, carne y manteca de cerdo, iuüquivas, uuuicra, bocoyes, pap y petróleo; las posesiones danesas de Am erica, arroz, cereza, bebidas espirituosas, quesos, fósforos y sombreros; Cuba, tabaco y bebidas espirituosas; Alemania, arroz; las posesiones inglesas de Américu, pescado fresco, bacalao y pez palo; la Confederación Argentina, tasajo y carnes saladas; Venezuela, cacao; Francia, todos los productos ui:ís generales de la industria europea, pero en cantidades poco considerables a excepción de las bebidas espirituosas, que alcanzan valore; i:,Iportantes; y entre los niuy variados artículos que importa Italia, sólo merece menciu►u►rse, por los valores que representa, el arroz. \ada decimos cn oroel► á los demás paises cumprendulo:i eD el cuadro de importación, ó f ,or lo insignificante de sus iutruducciones, ú por figurar sudo on años aislados. Respecto á Espa►ia, descendereu►os á mayores detalles, por el especial int.eré;, que puro nosotros tiene ludo lo que puede poner de manifiesto las relaciones cutre la l'ruiusnla y Puerto Rico, y al efecto vamos á consignar á continuación el valor de las principales mercancías importadas durante el tricuio 1881-83, ;í que corresponden los últimos dat•►s oficiales publicados:

Aceite de olivas Aguardieute Arroz Calzado Conservas alimenticias Harina de trigo Hortalizas Jabón Legumbres secas Tejidos tupidos, llanos, crudos, blancos, teñidos óestampadosdealgodón Tejidos de pto.de algodón Vino común Vinos generosos

Año 1881

Año 1332

Año 1883

Pesos.

Yesos.

Pesos.

119.869 2'16.119 94.700 19_.585 50.'278 839.463 » _'5_'.665 145.3_'1

160.2116 _':;2.120 55.137 267._'56 178.983 1.298.760 80..27,~ _'20.4!11 56.715

10:;.06() 93.742 109.100 _25.305 74.668 32'3.938 79 765 149.433 8U.894

63.116 38.09_' 57.131 45.3'21

352.601 54.910 1:1!1.1:16 2'87.3_'0

166.403 81.129 l59.!;8o

En cuanto á la exportaei(.n, no hay diferencia al cnna entre los diferentes paises clue comemelan con Puerto Rico; todos vienen á exportar lo mismo, en mayor ú menor cantidad; todos recurren á las principales cosechas del país y al ganado; de


I'OBLACIÓN 1' COMERCIO DP) LA ISLA DE PUERTO RICO.

309

~•nc'rIt' unr, rtt cat' lnnttu lo qttt' iutt'rt'sa sabrr rs contu $t' tlislus 1)rinriltalt•s ltlutlllt•tus trilm~t t cult•t íS( tlt i:t i ., a, t:a1u ;r(' In ( ftiau los ;:i,rtit'nlrs (aadrus: 1:X1'l)lt'i'.\('IlíN 1)1: :\'/.f'('.\l: I:N QlT1N'1'.\1,17 !'I:NTINO. 17statlos ('nidos In!rl.tlt•• a I'ctst SInnt's in!,I( sas t1(' .\rtu rira I;~IKItÍa 1)inatuarta I'nst'sinttt's tlant'sas tlt .\ntc rira . 1•'rant•ia ('nb:t .\lt'tnania Ilalia `attic► I)ctn!in~u

Añ~~ lti8'=. a74.SO (i7.liS:> l(i.!)7!) 1.►.Oa7 !1._' 17 993 ,►G.1 :i7-1 1_'!)

I111:TKlf'OS. Año 1SS;j. 5Il.:►_'7 13:;.11-1:; ►:►.7•11 •1'!.9S1 1_'.:174 1.37!► _'.~►:1!) 773 » '' 1

l:`:!'O1'I`.\('IIíN 1)17 ('.\'.'l: 1:\ (11'1\'!'.\I.IS's \1flTltl("OS. 1)1:S'1'INt), ("uba l:sl►;utia I:slatlu: 1'nitlus 1'ranria \It'ntania Iltl;lalt'rra I'ust'siunt's clarttsas tlt' .\n;ívit•a Italia 1'ust'siort's i:tglc•.:ts clt' .\ntí'rit a \"t'nc'r,nt la I'usc•:iu~us bulartcltras tlt' Itl l l;til i 1►i n:n►t:! rt•a

Año1Sti.!.

Año 1C43.

:►_'.11.►; _'1.:178 :i.5(i) 15.397 7.31!)

:►O SS"1 33.915 _'9 515 '_'3..►7ti

►.•I:1:1 7.7!l5 » » 11S 1.11:1 22

5._'11(1 li.71)1 1.915 1.343 _ s x x

17X1'O13T.\('lí►N 1)17 DiII?1, 1)R (".\\.\ 1•:\ Ql'1NT.\LF.S D11 TR I ('OS. nrti'rrNtl. 17slatlus 1'niclu;; 1') siunt's tlant'sas tlt' .\ntt rica 1n: Ialt't ra 1'ust'siunrs in! Irsas tlt'Arut~t•iea España 1 rant ia Alt'utania l3ola ntl;1 Portugal

Año 1Css.

Al'io 1884.

2l:►.•!97 1.:►_'.► -i.:►111) 11.IP_'O x 8.:171) _'.•11` 1.451 SOO

`!10.:17-I lil.!Ili:► 1:► li(la 1''. () 7.571 x y s ~


310

POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PCERTO RICO.

EXI'ORTAC16N L)E TABACO 1:N Q1'INTAL1:$ 1ifTRI('O8. DESTINO.

España Cuba Posesiones danesas de América Posesiones inglesas de América Alemania enezuela Inglaterra

Año 1582.

I0.1 i2 9.449 1.8(0 » 813 105 1.476

Año 1•`c8 .

12.671 45'1 822 243 85 »

EXPORTACIÓN I)E GANADO VACUNO.--CAKEzAs. DESTINO.

Cuba Posesiones francesasdeAmérica Posesiones danesas de América Santo Domingo

Año 1882.

4.110 1.210 5.207 703

Año 153.

:i.2(ili I. ISI; 1.485 »

De modo que en la exportación de azficar sobresalen los Estados Unidos é Inglaterra; en la de café. Cuba y Espada: en la de miel de caña, los Estados Unidos y las posesiones danesas de América; en la de tabaco. España y Cuba; y en la Oe ganado vacuno, Cuba y las posesiones francesa'; } danesas de América. El cuadro que signe da á conocer los valores importados y exportados en 1883 por cada una de las once aduanas de la Isla: ADUANAS.

Capital Ponce Mayagüez Aguadilla Arroyo Arecibo Hamacáo Fajardo Vieques Naguabo Guayanilla

Importación

Exportación

¡'CROL

/'eROR.

5.298.209 8.991.722 2.878575 416.070 374.046 331.064 299.577 104.944 91.633 » »

2.290 845 2.£27.942 2.579.997 789.186 612.781. 917.737 685.358 588.709 218.450 223.164 178.051

Colocados por orden de mayor á menor los valores importados por cada una de las aduanas de la Isla, fácilmente se advierte la gran ventaja que llevan en este punto .las (le la capital, Ponce y Mayagüez á todas las restantes. También son estas tres aduanas las de mayor exportación, pero con la particularidad de que Ponce y Mayagüez figuran con mayores cifras que la capital. Después de esta última aduana, las que más


POBLACIÓN Y COMERCIO DR LA ISLA DE PUERTO RICO.

311

exportan eon arreglo á los datos de 1883, son las de Arecibo, Aguadilla. llrlmacáo y Arroyo. La case n:anos. ('navan=11^ Las aduanas que en 1883 exportaron n a or cap! ~"1 'le azúcar, fueron las de la Capital (133.152 riin'ale T„et, ;ee ( Mayagüez (122.195), ('once (111.0041) y Arecibo (940"90) : lns que exportaron máls café, las de Ponce (03.152). Mayagüez (55.83), Capital (33.530) y Aguadilla (14.848) ; las que Tiguan con mayor exportación de tabaco, fueron las de la Capi:al (10.0101, Arecibo (5.129) y Aguadilla (1.922): y las mayoes cantidades de miel exportadas corresponden á lnc aduanas de Ponce (81.449), Mayagüez (65.508) y Arroyo (37.492) quintales métricos). A 1.750 ascendió por término medio anual el número de buques que arribaron á las costas de Puerto Rico, procedentes del exterior, durante el quinquenio 1879.83; los que salieron le los puertos de la Isla fueron 1.572. Así lo ponen de manifiesto las sinnientes cifras, que ofrecen una nueva nrueha del lecho en todas partes observado de ser cada vez mayor el tone lije de las embarcaciones. puesto one el aumento obtenido en Q número de hnnucs desde 1879 á 1SS. es nmv poco coas ~1erlble, y, sin embargo, el de las toneladas a~»ep.dió el doble en la exportación y casi duplicó en b importación. ENTRADA _— 1-Toneladas de arqueo. Buques.

AÑOS.

SALIDA Buques.

TonePidas de arqueo.

18'9 18£0 18411 1882 1883

1.731 1.854 1.672 1.586 1.907

788.043 917.032 981.422 1.145.340 1.227.853

1.356 1.581 1.4182 1.502 1.707

545.867 715.505 988.872 992.687 1.113.383

Promedio

1.750

1.010.938

1.573

871.263

tes:

Clasificados los precedentes datos según la nacionalidad de los buques y la circunstancia de conducir 6 no carga, resulta ld sigiiente : ENTRADA: BUQUES CON CARGA IAIIIIA IACNIAL IAIIEIA EIIIAIJEIA AÑOs

18'9. 1830. 1831. 1>$2. 1833. Prometip.

THiINAs A. ~rpee

BUQUES EN LASTRE IIAIIEIA IA6IIIAL /*111l1 EITIAIJEI► —v` ~— — — Tnels>res ToelWs N1Ms N INW A. uau m.ee

Igees

Texelelu M upe•

INNS

620 720 656 869 949

309,460 405,240 383,543 714,753 767,545

715 726 552 363 388

54 25,338 335,708 48,948 80 370,693 338,595 156 117,09 242,860 157 118,099 196,950 185 120,766

342 112,537 92,151 328 308 142,255 197 65,628 385 142,592

763

516,518

549

296,961 126

86,044

312 127,033


;s12

POBLACIÓN Y COMERCIO DE LA ISLA DE PUERTO RICO.

SALIDA: 1879. 1880. 1881. 1882. 1883. Prom odio.

330 173,277 862 429 232.574 78(; 494 295,7e; 7,44 528 426,393 671 525 457.26!) 848

278.171 72 38,099 122 60,420 302.511 138 65,976 2S 114,441 443,363 204 116,598 200 133,145 328,748 235 196,968 68 40,578 364,777 231 236.738 108 74..►99

461 317.055

343,514

790

176 126,055

1.44

84,687

Dedúcese del precedente cuadro que el número de buques nacionales con carga ha ido en considerable aumento, tanto en la importación como en la exportación, al paso que el de los extranjeros ha disminuido en la importación y permanece estacionario en la exportación. (`mnparados entre si los buques nacionales eon carga y en lastre, resulta que en la importación los segundos representan el 17 por 100 de los primeros, y el 38 por 100 en la exportación. De los buques extranjeros, los en lastre representas respectivamente el 57 y el 22 por 100 de los cargados: de suero que en la importación resulta mhs favorecidos los buques noei.nales, y en la exportación los extranjeros. Pero esto es considrado el movimiento de buques en general. Tomando como hato de la comparación la carga efectiva de los buques entrados y salidos de los puertos de la isla durante el quinquenio de 187943, resulta que en la importación ha ascendido considerablemente la parte de esta carga trasportada en buques nacionales, puesto cue en. 1879 representaba sólo el 37 por 100, q en 1883 se elevó al 60 por 100; pero no ha sncedido lo mismo en la exportación: porque si bien los años 1880, 81 y 82 ofrecen un alunento eonsiderthle respecto 5 1879, el año 1883 presenta una cifra en extremo desfavorable; y tomando por base de comparación todo el prometio, resulta que los buques espafioles conducen muy poco Inbs de la cuarta parte de las toneladas métricas exportadas. Asi lo n_ me de manifiesto el siguiente cuadro: IMPORTACIÓN: OANOENA NACIONAL

OANOENA ERTRANJENA

TOTAL

— TwclAlAs MtAws

— iwaMis.. trips

— TwÑdis ssftrips

ÑNNfa wciwl

.. ..

68,516 43,833 24,083 41,898 69,263

117,757 66.389 57,675 37,553 47,161

187,73 110,21 81,758 79,451 116,424

36,8 39,8 29,4 52,7 59,5

(►~.2 61,2 71,6► 4i,3 4(,5

PROMEDIO . .

49,518

63,307

114,825

43,1

51,9

AÑOS

1879 1880 1881 1883 1883

.. .. .. .. ..

POR IOC

kuk+ AItra.ra


313

PORLACICIN Y COMERCIO DE LA ISLA DE P1iERTu kWV.

EXPORTACIÓN 189'9 1880 1881 1882 1883

.. .. .. .. ..

PRODI E I) l O. .

16,612 33;_'81 .1" •':i4 -I0,1i94 '?7,431

92;10:0 611414 85,01 1 811.5(i11 119,083

109,515 10:0,1'_'5 127,2-IS 130,_'63 116.514

15,2 32,8 :i:i,2 31;3 18,7

84,8 67,7 (i6,8 68,8 81,:0

35,050

111.,'8°;

1_'3,:03:5

26,()

74,0

Los cuadros siguientes comprendcn la clasilieacihn (le las diferentes banderas clne tlgni'an, lanto en el comercio de iwporta ciGn como en el de exportación, durante el trienio 1881-8:0. I11íI'ORTACIGN.--TONELAI)AS MÉTRICAS. RANI►14::15.

Espaiiola .. . . .. .. Alemana . . .. .. Anglo - americana 1)a n esa .. .. .. . . Francesa .. .. .. Haitiana .. .. Holmnlesa . Inglesa . .. .. .. .. Italiana. .. .. .. Portuguesa . . .. Rnsu . . . . . . .. Sueca r Noruega TOTAI. . .

Alio 1851.

Afro ISS2.

Alio 1854.

24.088 3,015 14,657 " 932 317 46 35,319 951 " 430 1,450

41,89$ 826 13,813 464 1,980

69,263 253 14,753 794 1,970

" 16,141 1,394 100 " 2,885

2 20,547 8,681 8`3

81,758

79,451

116.421

5,329

EXPORTACIÓN.-TONELADAS MÉTRICAS. Alio 1881.

Año 188`_.

Año 1883.

Espaclola .. .. .. Alemana. .. .. .. Anglo - americana Argentina .. .. .. .. Danesa.. Francesa .. .. .. Holandesa. Inglesa .. .. .. .. Italiana .. .. .. .. Portuguesa .. .. Rusa .. .. .. .. Sueca y Noruega

42,284 3,019 19,448 " 2,386 3.080 254 51 794 615 " " 4,385

40,94 6,850 26,933 365 4,210 5,652 " 38,654 667 40 " 6,192

27,431 3,494 39,427 " 3,600 6,546 24 58,969 1,839 " 504 4,690

TOTAL .. ..

127,245

130,263

146,514

..

..

..

..

..

..

BANDERAS.


314

►'onLAc1óN Y co~ima'in DE LA ISLA DE PT?ERT0

RLL'O.

De modo cine en la inrpnrtaeióu aumenta considerablemente la bandera n;icion;il, hada el punto de triplicar, en el corto e► pacio de tres alb s. las tnncladas nu(iricas conducidas en buques e~ri;►fioles: al' :rizan también n►ayores cifras, aunque no en tanta propmcü,n, las banderas fr:incc,as, italiana, sueca y noruega; :►jarreen cn baja la inglesa y la aloman:►, y no presenta diferencia alguna in►portante el pabclhíu angln-anurricano,'que es, con el eslcaíbol y el ingl(s,el que c! ni mayor carga aparece. En la exportación desciende el pabellón nacinual, c eon la particularidad de iine todos los den►:ís pabellones extranjeros, ó presentan marcael dns ainuentos, como el anglo-an►ericano, el francés, el danés italiano, ó muestran tendencias cu este sentido, como el alemán, el ingh s y el sueco. Por lo (1(911115. eu la exportación, como en la importación, la mayor carga es conducida en buques españoles, ingleses y anglo-an►ericar►ns. Y con esto hemos teroiinado la exposición del movimiento mercantil de Puerto Rico, tal cuino resalta de las estadísticas oficiales publicadas. Sencillas refnrni:is legislativas, encaminadas á dejar expedita la acción individr►al, han bastado para imprimir á la prodnec•ión del país el extraordinario impulso que ponen de manifiesto las cifras consiga:i las : fviriles 5011 de calcular los progresos que cn esta parte pudrí;ni obtenerse si, después de removidos todos los ohstí►cnlos con que luchan las transacciones merc:n!tiles en el terreno puramente legal, se las favoreciese con medins materiales, dirigidiis :► destruir los inconvenientes de todo g(ner•o que ofrece la falla de eoninnicaeiones. Verdaderas maravillas habían de realizarse en brevísimo tiempo. Pero no sólo debe servir de estímulo fi remediar tau apremiante necesidad el admirable modo como el comercio de la Isla ha respondido 1 cuantas facilidades se le han otorgado, por insignificantes que hayan sido. fay, adernós, otra circunstancia que obliga á proceder eu este punto con la mayor diligencia. Lo que hace algunos a►ios pudo parecer quimera. comienza ya á ser una realidad. El Canal de Panamá está construy(ndose, y muy grande ha de ser la corriente mercantil que esta nueva vía marítima ha de hacer pasar á lo largo de la costa Norte y (leste ele la Isla. Más á fin de que no resulte estéril este afortunadísimo suceso, es indispensable que desde los primeros momentos encuentre á la Isla preparada para que sean sus puertos, al mismo tiempo que depósito de todas las prodncciones del país, aun las obtenidas en las comarcas más alejadas de la costa, cómodo y seguro albergue para toda clase de embarcaciones. De otro modo, en nada conocerá el productor insular los nuevos mercados abiertos en la costa occidental de América, y otros puertos, de peores condiciones naturales que los de la Isla, pero sometidos á gobiernos más previsores, se llevarán los buques por nuestra incuria rechazados. "Desde que se anuneió—dice á .este propósito el Sr. (ladea en su citada memoria— la apertura del Canal que ha de unir el Atlántico con el Pacifico, todas las Antillas mayores y gran parte de las menores, presini tieron la• influencia que este hecho había de tener en sus intereses comerciales; ninguna tan favorecida como Puerto Rico para ven-


ti ARRAC1eíN TTICT(', R1CA.

31

cer en la competencia entre ell )s est:Ibh•cida, y sensible seria une por un dc: cuido ira perdon a hie viniese f1 caer en el error que fui ca,'sa ele otv• haya tca 'lo el,e„ .• tribntar•i:i por larga tiempo ele Saint Th(mias. por halu' luerinifi~lo que x•, e'tahleeiese allí an pncrto ele d"uí,sito pr r• Puerto Rico. con mejores elementos, ¡nulo haber obtenido Para sí." La obs"rvacii'nl no puede ser iri s exa(ta, ni mfis onort►mo el recuerdo. Que se aprovechen es lo que importa. (1)

NAURACION HISTÓRICA

COMO rE h'UNl)6 EL PRIMER BATALLÓN I'o1; ('.\v1:TANe► (7o1.i. Y

DE

PUERTO RICO.

TORTE.

Las ideas gobiernan el mnn►lo y lo transforman No COPOZCO nada mutis incierto, dite Mr. C;rizot, que el pensamiento del hombre, y si no hubiera algunos ]untos fijos que le sirven de refugio por intervalos, no podría responder un solo instante ele sus acciones y de su voluntad. Por eso, la idea de un hombre se une a la idea de otro hombre y se fundan cosas grandes y útiles. Un día, siendo yo Secretario Civil del fiobierno Americano en Puerto Rico, inc dijo el gobernador, general Geo. W. Davis: —Doctor, tenemos las Barracas de Ballajá cerradás, vea Vd. el edificio a ver si podemos colocar allí varias escuelas de la Ca. pita]. —Mi gi"neral, conozco perfectamente el cuartel de Ballajá, pues, cuando ejercía mi carrera de médico, visité algunas de las familias allí acuarteladas. Ese edificio está fabricado expresamente para cuarteles y las escuelas públicas no estarían allí bien, con arreglo a los métodos modernos. Me permite usted que le haga una sugestión? —Desde luego. Hágala usted. —Pues, yo le aconsejarla que fundase un batallón de soldados puertorriqueños. —¿Con fideos?... (1) Esta fmportan~e Memoria fué publicada en Madrid, en 1886, en el Ertablecbaiento tipogs&&o de El Correo, a cargo de 11'. Fernándes.-8 San Gregorio, 8, en un folleto en 8' de íi4 páginas.—C. y T


31(t

NA11I::1rt1íN t1isT1Í1:1(`.\.

—A (]Ii( llalna rl$I('ll Jidrn..' L1)$ ral11ln'$~Io!; nI('' hn' illl('li(45, 114' ('$11:IÍlol('N; : 1''11 11 s:l!)l' 1í1lP Pl sol(la(I(1 Psílali1)l ('$ v()lirolt' ha$la I:I 1('11't'1'!t1:111. —D1('4'$llli('a1'( . : () h(' lli('tl(1 li(lrn. ('n $('nlills) (1I't'Isit•s). (''naI(11) \•O :l('alllíl:111:1 t'll I:Is (•('1'(•:lI1':!s ( 1 (' (illa\':!IIII Y('t1Í:lt1 :1 mi Ii:'11(la t(1tla$ I:1$ I11:lILllla$ 111(5 ('111(11(t'siI1)5 11111)• ll:l1")5 V 11(')1!:'(•!':1111($ :i. t,•('11(1Pt'I(►$ I'l'tt111$ \• :1 1111(( 111' 111i$ N!1'!:lll((N :g' It O('1! ':"i(Í :liu)ll:n'1115 (' "l :! ':i111115 till i:lslal:ll!1r: s;' l!':1. ' 1í t'1 :tíl(N!(1 Ji(1(•'1.; \• 111iP11t \11' !:1rPPP !~"lll" 1'!1ft'1•!'CI . 11n(¡111í•. illlí►tlt'$I(►. l~ :11101:1 11) tr('o1•(II', :I('c~,'! 11', 1^'I llli iIII':: }• í(:Il: iael:l (•ntl sit —1'11l's, Ini !~('tlt'1'al.

Pul sul 111:It'1►u•ia. 5()11 ll('tt'Pllllü'lll('$

illtllupull•ia.

I:1 ('e•l! 'iii ira 1'4' :1 \\':!'i!1i 11!'1 h it . A111►t•a (It' :1iii r111 11'o I. :Il)t'il't•l0, 111!t' I:I IIII\•(11' í1:11'Ir, sillll In11:1 1:1 (►Iit•i:llill:lll. $('1':Í :Ilt1P!:t•:lna. —(`nul'nt•nlP!. . . :l:í, :Iltl lallll' ::e 1105 hat:í jlstirial. .. Re('hi4'r(I() l':'l' al lnin(•!!!in le.:Ill, :Il!r,fin05 ('1)1111:I1i1':ut1m V 1111(' ('l (11►t•lllu• 1'Itg:► \"iÍi:IN t•i111) :: IIi Olil'jila. :1 I:1 11111 1.1('111 i:l, :1 ver 114' (lull' 1114)11(1 51' s!!Ilsa11:111;1II. I':I$IÍ ('1 I il•1011n. l~ (•1)1110 :I ills I res 1(IeNt'$ tlt' l"Illola(11► el 11a.Ial11íl, nI' ltij(1 4'1 ,rnPral I)at•i$: ---110V h4' íla.ailn 1'•'t•iSl•1 al 1'aI:IIIIí!► (1(' $nl,la(le': 014'1•1(11•ri—•1:5 111!:I 111'IIl:II1lP I(lt':1 C

1)i('ll,

(íltt'11os. C 1111 I('il!.0 itll'(►IIt•'t'!,it'lll(' :Ili. I(Ilt) t'11 t'lllu'a1' ('ii f111'!.•.(1 P(1n ('11(►$ t•((11 11':I (•11:II(!Il 1' ('llellli(~1►. 'V r(1:Ilanll:l►•S:I t'(1ll m•l;nll(1 ('V(' !►c'1':1lY'('4' II'UI,:1 t•('lel':!1!:! II(' Ilt"Ilet':1 línl:l. —MP alPgro, lni g4'o4'1':11. 1101' I:1 n:r•I(' nee II' I(1('a 4'n 1'al►Pr $11t~4'1'ill(1 a 1!$l(`.I s11 ('u'(':1"ilí;'. I I 111)('I(11' I'1'!,$) \ I11:15. (I!! 1:!11l , It':11)''j'í 1'1( la l+'tZ'ltll'J•:I('t(í11 (14'1 ín•inI'r li:llall(III (Ie sold a(to$ 11: 1 1: 1: ''fiI1''in$, (I -Ill' r('r()rJ:lt' algo tl4' 1(1 glI' digo. 1•71 ('ntt!5ia$nl() (14'1 gPnPrr.l I':rt'•< 1'It I:II !¿rant(('. (lilt' if1111P(lial:llll('illt' nrllPntí la I'((!9'+S'Pitín ( t " ul'•,► 1('ll:,lltíll Y fill' fnPra (1(' Pab:tllPrí:l. S(' rr('1)lnt il r0I 1(1s ('n:11'l: l.`$ Ilr (`:lt•4't• V At•1►ottih► y se 1P (lií► l:t !llrl'('re11ria a(':lv(~v ílar:l s llal• allí el Set•Intlo !::1t:lil(ín. Si t 1g('Iel•:11 I)at i$ I0 tlPja ('l (t01►iel 11(1 11C' la Isla ( lulnll(1 in itn!►lallla('iílll (I(' la Ir.'c 1"o'•ak v, 11rh' :1 fP.I11at!(1 el IPrr('r hala 11 úl V hnhi('ra 5i110 (I(' A!'i 11t'rí,l, ('01 1(1 ta1'ias veers 1111' 1(1 (1iio. IT(rt• irhi4'llos hi I lil'1rilnirllu. ('r:'(► (leh: :Illls te11:'1• Irla Il;ris;a(l:l. 1 11'IIPt•. (le5lle lingo. ttll I.:11•Illlín (1P .1••!i11('!•í:l. 1•71 P11i !i('i(1 M:Ini('on►io (1P11P l!l'llit•arsP :1 ('11:!!'I •'I.. 1'llalllll :^tules $t'•1 1)(►Nil►lP.

l(►l(II (It' ulllit•lla('ll()s.

TPnPIIo$ bIPI:1$ l'sr1(4'1:1N. 1(110 Ilrh('1'!05

rn:n•IP14's. 1,05 vinilos (l!►('

lellel'

I:lllllli('ll

1►I1c910$

sill lit' I'1'(1'ula y la alnlí`:f4'r:l. 1111('l:l :1 N11u1!!t•1' 1• :1 1)(íI;•III•:1. V(`" 11PP•.'s:ll•tIl tt111' 11'11!,:1'!t•►s 1:1 1•""11" I►i4'n Pnlliv:lll:l t• el I1úNt llll► 1►i('I al1.I'Slrall(1 PI lo$ 111'P.1'hilt :; nit►tll('lltos. 1'(►t' (1('s:(I':Mi;!, I:1: s:lllli'11('ti 111:'Y'17!:Is 11(' .IeaaÍ: III► s:' (•lulllí►14'n, tli s(' 01,4'(1P('4'a. I1:!t•.' trill l' t•at'1o•. (till' Pl.salro V santo lt:rl►i tit' Nazarelll. (ills): ; lI! ;lrl .'1rn r ! u' rn•~'olruxl. . . 1'Pro •'1 t".1►írill (IP t•PhPltlía s4' s(1sl irle ' PI ll0nlbre c's el lobo (1Pl bonlbrP! 1" la h•:tsP latina ('SI fi to11:n•ía 4'n pié: i r•i.l julr.rur,1►ara brlhctm.. . (Si qnicrPs la paz. t►rP!►:íratP I►:rra 1:1 gIPrr:l.l . .. (•orrell


317 NOTICIA DE IMPORTANCIA, de la Caccta de Lund;: v, calle del Parlamento, Junio 6.—Un despacho, del cual io r;iguiel:ce es una copia, ha sido recibido por el Justo Honorable En; que 1)undas, de Sir Raphael Albercromby, h. B. general en jefe de las fuerzas de su Majestad en las Indias Occidentales. El barco de su Majestad, Príncipe de (Jales, al largo de Puerto Rico. Mayo 2 de 1797. Señor: 1)c1►uéa de la reducción de Trinidad,_la fuerza destinada para la expedición contra Puerto Rico, habiéndose reunido el 8 de Abril, la flota salió de Martinica y arribó a St. Kitts el 10, donde, esperábamos la llegada del Capitán Wooley, del barco de su Majestad Ai r Menso, que ha sido cuy lado a Tortola y St. Thomas para procurar pi lutos y guías. Esto ocasionó el retardo de algunos Bias. El lunes 17 nos acercamos a la isla de Puerto Rico y fuimos a anclar a lo largo de la Punta de Cangrejos. Toda la parte norte de esta isla está rodeada por un arrecife, y con mucha dificultad fué desc•ubiert;, un estrecho canal, como tres leguas hacia el liste dei pueblo, a t;':,, é ; del cual las corbetas de su Majestad, Beaver y 1'urli, con lo-; \ •. ,e los menores, pas tI'on a ruu pequeña bahía, en la que las ti epa:.; la siguiente mañana fueron desembarcadas con muy poca opo: ieión, cerca de cien enemigos, que estaban ocultos en los matorrales del desembarcadero. En la tarde del mismo día las tropas avanzaron y tomaron una posición muy favorable para nuestra gente, con la derecha hacia el mar y nuestra iz(lni"''I0 hacia una laguna que se interna en el país. La arti!Iería se des,11ibarcó sin 1)índida de tiempo y se hicieron todas ias prepa;acioufs para forzar un paso hacia la isla en que está situado el puehio de i nerlo Rico. 1:s preciso hacer presente aquí, t,•ae c(1u.o el ('m» tillo del Morro domina completamente la entrada de la bah;;-, el cueIui a tiene abierta su comunicación con las partes Sur y Oeste de la :;'a; y aun así molestaban y acosaban nuestro lado izquierdo con sus cañoneras. De manera que el solo punto desde el cual 110501 os podíamos atacar el pueblo era el lado liste, donde est;t defend~(üo por el castillo e lineas de San Cristóbal; y para acere:!rnos a él fué necesario forzar nuestro camino sol e la laguna. que for(.a: este lado ele la isla. El paso estaba fnertcuuente (le! 11(11(1(1 p(.: c1(►s reductos y cañoneras, y el enemigo hab :i (icstruido e! i'1I(m : o !e conecta en el trozo de mar estrecho la i sleta eon la is;:( p~ iucijaal. Después de todo esfuerzo de unestI a parte no pia!i lioo; i suticieut~' > ileudo sobre el fuego del erclai Vio, que se !i bísu atrincherado en la última línea de los reduetos, para aventurarnos a forzar el paso en la isla con una fuerza tan pequeña, y esto, no ohotante, hubiera sido en vano, pues el enemigo podía soportar un fuego diez veces mayor que el que nosotros podíamos llevar en su contra. Lo único que nos quedaba


318

NOTICIA IMPORTANTE.

era tratar de bombardear el Pueblo de un plinto :11 Sur de él, cerca de un gran allnucéu abawdonado por el enemigo. Esto se eusayü I)Or unos cuantos dios sin un gran efecto Icor causa de la dist:utResultando, pues, que niugíln acto de energía por nuestra cia. parte o ningu¡1a operación coulbinada coti los servicios de uunr y tierra, podía eu urauera alguna ser hecha, deterntiué retirarnos y embarcar las tropa . lo que se el'ectu(, en la noche del ::e) de Abril coa cl nlacor orden y regularidad. 'i'oda nuestra artillería y provisieners I'nerou recogidas, excepto sitie cañones (le h ierro, cuatro 11rorteros de hierro y dos obr1~es de bronce que se habí:ul puesto iuserVibles. siendo irupc(sil)lr ren ;erlos. \i un soldado herido o cufernu) se dejó atrás y cada de valor cayó cn Ins 1111111O5 del enemigo. I)urante tooi;rs unestra5 operaciones re(il)í del Ad. Harvey la rtuís cordial coop( ración y todo acto de bon)iad personal. A ntí súplica de5('tttl).( c(') ::00 ►uariuos a la orden de les ('apitanes Toddy y l;rownr, )le la arula+l:) real, a cuyos ( lh erxo5 mientras ('stuvi¡1u)s en tierra estulrao'os obligados. 1:1 deseulleirq11e y reenrjrargiw ele las tropas, bajo la cu:(todia del .11utira11le, fué con el nwjor' orden. Al ('apitaí11 lleno;). de la au•ntad:r renta, agente principal de los trasportes, deseo expresa vie lo que yo siento acerca de su buena conducta e;i todas ocasiones. Pido permiso para asegurarle ep)e cl conrporl:nuieuto de las tropas 1111 sigilo 1110 ritorio, fuero¡i pacientes eu las labores, regulares y orelenadas en su conducta y •alero::os cuando 11:0:1 oport¡rta•sda(i parra (lerlu)siratlO se presentaba. Todos los departan;entos de la a+retada se esforzaron para 1oi Sil tisin 'cieín. 1 mm li :la de nuestros muertos heridos aconrpcl ia este desuacito.—l. .Ilbereromb':.--l'. N. IIe omitido decir, que cuatro picr•.;s (1 (.1 np:tlia cayeron cn nuestra:; ¡manos, 1:1v c11ales lean sien traic!:t .--\o11:hres de los otici:0lr; muertos, heridos o ('Xirl! 111(1(15. Regi lit iento :i8, ('r p. Rynd, herido; (`a p. I)ower, extraviado, se supone cogido prisionero.—Cazadores de Lo«-ettstein, Ter,i(nte coronel Sta:antendorl'. 'terido; nierlte De (rau 1, extraviado, s:' s11pone prisionero.—Dichos F11sileros, Cap. (lralie. 11:uerto; '1'( 111(,(1(, Mor;tl '11as extr;iv-iado. Gen. hola•, Adj. (len. I)e Tite Geutl(•)i)cn'.. :11+r!)eclar (lid llmt,:; icl ClrrouirlC. 1707. ` rol. 67. Part. '3. I'ág. ( 02.


319 RECTIFICACIONES HISTÓRICAS.

NAUFRAGIO DE MR. OGERON EN LAS COSTAS DE PUERTO RICO. POR CAYETANO LOLL Y TOSTE.

Ninguna crónica ni historia nuestra relata el naufragio de piratas franceses en las costas de la isla de Puerto Rico. lndu dablemente en el Archivo de Indias debe existir algún docuniento justificativo de este acontecimiento. Sabido es que un puñado de franceses, ingleses, holandeses y portugueses formaron un núcleo de piratas en la isla de San Cristóbal (St. Kitts), habiendo de 1623 a 1625 exterminado a los indígenas. Desde este sitio acechaban los piratas y atacaban los galeones españoles, que desde México y Costa Firme conducían barras de oro y plata y demás tesoros para España. Estos piratas fueron desalojados de San Cristóbal por el general D. Federico de Toledo, que colr una gran armada de paso para México, desembarcó en la citada isla y la limpió de enenügos. En Septiembre de 1630 quedó en poder de España. (1 ) Otros autores fijan el año de 1629. Los piratas escogieron entonces la costa despoblada de La Española (1'ort Margot) y la isla Tortuga como punto de partida para sus depredaciones. (2) Merodeaban en la isla grande (Hayti) atacando las praderías y haciendo acopio de carne de res y cerdo, cueros, maderas, etc., y llevándola a la isla chica (Tortaga) donde comerciaban con traficantes holandeses. Este es el origen de los célebres bucaneros y filibusteros. 1'rimerameute estuvieron mandados por el inglés Willis a quien sustituyó el francés Levasseur. Este fortificó la isla Tortuga, levantando el fuerte Roca en un lugar inaccesible, con buenas murallas, puente levadizo y dos cañones. Los españoles trataron de desalojar a los piratas de la fortaleza construida, en tieiupos de Felipe V., y las expediciones en tal sentido fracasaron.

(1) San Cristóbal en 1667, pasó al poder de los ingleses, quienes fueron expulsados de la isla por los franceses en 1752 y en 1783 volvió al dominio de Inglaterra.—Esta isla tiene 1,296 kilómetros cuadrados de superficie y 30 mil habitantes. La montaña más alta, mide 1,315 metros de altura. Sobre el cerro Bl instonc, a la orilla del mar, de 237 metros de altura, hay notables fortificaciones. (2) Isla situada frente a Port-dePai.e. De 24 millas de O. N. O. a E. S. E. y 6 millas de ancho. Es tierra muy alta pero no montañosa. La costa norte es casi inaccesible: Su 6níco fondeadero es la Ensenada del Tesoro. En la costa sur su mejor fondeadero es Tierra Baja, a 4½ millas de Punta Portugal.


RECTIFICACIONES HISTÓRICAS. 320 Levasseur, asesinado por sus tenientes Martin y Filbaut, fué sustituido por Foutenoy, que aumentó en seis los cañones del castillo Roca. De la Tortuga se extendieron los piratas a Port Margot en la costa de Santo Domingo, bajo el mando de Mr. Rosey, francés, natural de Perigord. En 1654 fué tomada la Tortuga por los españoles, al mando del general D. Gabriel Rojas Valle de Figueroa. En 1663 la Compañía de las Indias Occidentales puso todos estos piratas bajo las órdenes de Mr. d' Ogerón con aprobación real. Habiendo hecho hincapié los piratas en la parte sud de La Española se dirigieron comandados por Ogerón contra la ciudad de Santiago de. losCaballeros. Nombrú Ogerón el capitán filibustero Delisle p:Ira atacar a Puerto Plata con 500 hombres. Los vecinos evitaron el saqueo pagando .'5 mil pesos de rescate. Ogerón pasú a Francia y obtuvo del Ministro. Colbert protección y título de Gobernador. Declarada la guerra entre Francia y Holanda se dirigió Ogerón a tomar la isla de Curazao, donde estaban establecidos los holandeses. Salió de las costas de Hayti con 400 hon►bres y su sobrino el Teniente Mr. de Pouancey, y naufragaron frente a Puerto Rico, a diez leguas de la capital. El Gobernador de 1'nerto Rico retuvo prisioneros a los franceses y dió cuenta al Sr. D. An drés Robles, Presidente de la Audiencia de Santo Domingo; y prendió también a los corsarios que había enviado Mr. de Pouancey a Mr. de Bus, eu la isla de Santa Cruz, a darle cuenta de su naufragio. Ogerfiu, con tres compañeros nús, pudieron fugarse en urna canoa y llegar a b'amauá ( Santo Domingo) donde fueron auxiliados por bucaneros que estaban allí haciendo tasajo. Vuelto Ogerón a la isla Tortuga envió una escuadrilla contra Puerto Rico para rescatar a Mr. de Pouancey y su gente; pero un huracán desbarate la expedición. 1'or mediación de 1111 corsario inglés, dice el historiador Delmonte, fueron puestos en libertad Mr. de 1ouancey, diez y siete Oficiales filibusteros y los demás piratas.


381 PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES l'.L BRIcxAI)IL•'R 1'AI)IAI.. 1'or

CArETANo CoLL Y

TOSTE.

Luis

(1882%-1879.) 1). Luis l'adial v Vizcarrondo nació en la ciudad de San Juan. el afiio de 1532. Hizo sus primeros estudios en la Capital, al calor y comodidad de su distiuguifla familia, y, como descendiente de militares, tan pronto estuvo en condiciones de estudiar facultad mayor, euvióle su padre a la Academia militar de Toledo, de donde salió oficial del ejército español. Regresó de Teniente a i'uertn Rico y con el grado (le Capitán pasó en 1Nó:; a hacer la campaña de Santo I)omiugo. Derramó su sangre por la causa española eu aquella isla cuando el asalto de las trincheras de Puerto Plata. Todo el cuerpo de ejército, que fué desde Puerto Rico a tan desgraciada y descabellada anexión, sufrió mucho, no sólo por la hostilidad del país, insalubridad del clima en los sitios donde fi jaron los eampau►entos y consecuencias de una guerra de cu►boscadas y ataques cuotidianos, sino por la falta de una buena administración u►ilitar, que dejaba a veces carecer al soldado español hasta de lo más preciso. No es de extrañar, pues, que al regresar el capitán Padial herido a San Juan y al criticar con veheu►eucia, pero c•on sobrada razón, cualquier hecho de armas o ►le administración de la desastrosa campaña en la isla hermana, se le tachara primero de un apasionado, al oir sus manifestaciones hostiles; y después, al penetrarse de sus ideas liberales, se le prendiera a la espalda el mote de sospechoso. El período político español, que precedió a la Revolución de Septiembre de 1S(;S, fué muy agitado. Entonces se conspiraba en España, en las Canarias, eu Cuba y hasta en Puerto Rico había sus movimientos antigubernamentales. Así que, tau pronto se percataron los reaccionarios que el oficial Padial era de temple progresista y séntimientos liberales, le pusieron la proa, y tras la ojeriza y mala voluntad vino el destierro, bajo partida de registro, al terminar el'nño de 1864. El destierro amilana a los cobardes, pero los espíritus varoniles se crecen al castigo, se perfeccionan en la desgracia, se concentran en sí mismo, y nunca aman más la Patria y le consagran sus vigilias que cuando la ven de lejos atada al poste de la tiranía. y tendiéndoles 1: _• brazos en demanda de ayuda. Llegó el pundonoroso capitán D. Padial a la Península con la tacha de rebelde, y el Gobierno de Madrid no le trató bien. Entonces, formó entre las filas descontentas que comandaba el general I). Juan Trina, y secundando a este bravo caudillo y a los generales Serrano y Topete, tomó parte activa en todos sus movimientos revolucionarios. Triunfante, al fin, .la Revolución española de 1868, timé destinado el Brigadier Padial a mandar el batallón Cazadores de Maá 21


322

PUERTORRIQUE.\'OS ILUSTRES.

drid, en premio a su adhesión al héroe de los Castillejos y a la causa progresista. Llegado el período electoral de 1869, los puertorriqueños se acordaron de su ilustre compatriota y el Brigadier Padial fué nombrado Diputado a Cortes, en unión de los distinguidos Escoriaza y Hernández Arvizu, por la segunda circunscripción, que la componían Arecibo y Aguadilla. Este núcleo de criollos constituyó en aquellas Cámaras la minoría liberal reformista y luchó por obtener para las Antillas soluciones descentralizadoras. La elocuente y viril Interpelación del Brigadier Padial en el Parlamento Español el 13 de Noviembre de 1869 es una brillante página de gloria y todos los buenos puertorriqueños deben leerla con orgullo y satisfacción. ( l I . Sobre todo, aquellos ignorantes de nuestra historia regional que declaran enfáticamente que ni tenemos, ni hemos tenido, Caracteres enérgicos en el seno del sufrido pueblo puertorriqueño. El diputado D. Luis Padial fiié el primero en pedir en las Cortes Españolas la Autonomía como el mejor régimen para las Antillas, o derechos iguales, en la vida pública antillana, a los que gozaban los metropolíticos. "La forma es lo de menos, decía el valiente parlamentario, lo que queremos es que no se nos cercene la libertad; pues cuanto más amplia y perfecta sea ella tanto es más perfecta la nacionalidad." D. Luis Padial fué de nuevo electo Diputado a Cortes por Arecibo en las elecciones de 1872 y en las de 1873 para la Asanrblea Nacional, de la que nos vino la concesiún para esta Antilla del titulo 1 de la Constitución (le 1569. Era también el Brigadier 1'adial un abolicionista decidido, y en unión de Baldorioty (le Castro, redactaron la célebre ley de Abolición gradual, que arrancó el látigo de manos de los capataces negreros y preparó la ley definitiva de Abolición de la Esclavitud de 22 de Marzo de 1573; porque no habiendo derecho al castigo corporal, era imposible sostener la servidumbre y explotación del hombre por el hombre. Al subir de nuevo al trono de España un Borbón, con el golpe de Estado de 1574, tuvo que emigrar D. Luis l'adial a la república de Suiza, pues su espada había combatido siempre contra esta dinastía. La restauración (le los Bor•bones llevó a su espíritu fatigado por tantas luchas por la libertad, la tristeza y el dolor. El ilustre criollo pensó en su patria y calculó el derrumbamiento que habría en ella de las libertades y derechos adquiridos con tantos esfuerzos, mayormente al saber que, triunfante la reacciún conservadora, volvía el general D. Laureano Sanz, de triste recordación, a regir por segunda vez los destinos de la pequeña Antilla. Pudo regresar a Madrid, donde el 15 de Marzo de 1879, rindió la jornada de la vida. l'uerto Rico perdió uno de sus hijos más ilustres. El retrato del bravo militar decora el salón principal del Ateneo Puertorriqueño. (1)

Véase Boletín Hiatóriro, tomo 40,

pág. 33.


PC'ERTORRIQT'EÑOS ILUSTRES.

323

El apellido Padial Loara al que lo lleva, no sólo por las virtudes cívicas del esforzado mílite, sino también por las de sus hermanos D. Félix, I). Juan, D. Isidro, D. Manuel y D. Herminio, todos muy buenos patriotas.

RC'1Z RELVIS Y H.OSTOS EN MADRID. POR JULIo

NOiIBEI.A.

1'or tratarse de (los ilustres puertorriqueños, reproducimos a continuación los párrafos que les dedica el antiguo y popular escritor y novelista español Sr. Julio Nombela en su curioso e interesantísimo litro Impresioiiec u recuerdos, recientemente publicado. Visitaba(► con frecuencia a la señora de unta Colonia y formaban parte de las animadas reuniones que se celebraban en su casa, unos cuantos jóvenes puertorriqueños y dos hermanos filipinos. "Figuraban entre los primeros Ramón Nadal, Eugenio Hostos, Benito Polo y otro arrogante mozo llamado Cartagena, sin que pueda acordarme de su nombre (le pila. El apellido de los filipinos era Ortiz y pertenecían a una de las familias más ricas, creo que de Illo Illo. "Ramón Nadal vivía coa otro puertorriqueño, que algunos años después adquirió gran celebridad por ser uno de los más entusiastas, inteligentes y activos partidarios de la independencia de Puerto Rico. "Como los cubanos, aspiraban los puertorriqueños a librarse de lh explotación de que eran víctimas por parte de los altos y bajos funcionarios que les enviaba la metrópoli y de los grupos financieros, industriales y comerciales que manejaban a su antojo a las autoridades, influían en los gobiernos de la nación para que hicieran la vista gorda ante sus fechorías y vivían como en país conquistado, esquilmando y menospreciando a los naturales de las simpáticas provincias ultramarinas. "Segundo Ruiz Belvis se llamaba el compañero de hospedaje de Nadal. Contaba a la sazón veinticuatro o veinticidco años, estaba terminando la carrera de Leyes, todo acusaba en él inteligencia, energía, voluntad, y al mismo tiempo se hacía querer por su esquisita corrección y su inalterable afabilidad. "La historia hará justicia a aquel joven que parecía no vivir más que para liLrar a su país natal de la opresión en que vivía, lo lo que no podo conseguir. "Ruiz y Nadal estaban hospedados en un piso entresuelo de la calle de Pavía. La dueña de la casa era una señora murciana, joven aún, muy agraciada y sobre todo dotada de un claro ta-


PITERTORRIQI'E10S ILI'STRr•.S.

324

lento y de una gran bondad. Ana Barbastro, que así se llamaba, era para sus jóvenes huéspedes, no diré una madre; pero sí una hermana mayor con todas las delicadezas y afectos maternales. "Ramón Nadal abundaba cu las mismas ideas y sentimientos que Segundo Ruiz Belvis, pero más joven que (1 y de un carácter apacible, uo estaba tau don►ivado como sn compañero y amigo por el deseo de libertar a Puerto Rico de la tutela de la metrópoli. "Quien se hallaba más identitieado con Segundo Ruiz Belvis era Hostos que, a pesar de no haber cun►l►lido aún veinte años parecía un hombre de cuarenta, formal, serio, reconcentrado, taciturno con frecuencia, amante de su país y dispuesto siempre, con la palabra, con la pluma y en caso necesario con su propia persona, a sacrificarse por sus compatriotas. "pesar (le su corta edad, había escrito un libro de propaganda en forma novelesca titulado La peregrinación de Bayoán, que había entusiasmado a sus paisanos y le había valido algunas persecuciones. "Con su madre, a quien adoraba, viuda y con recursos para vivir desahogadamente, se trasladó a Madrid dispuesto a trabajar en su empresa, y en la villa y corte estrechó relaciones con Seguudo Ruis, encau►ivando al mismo tin todas sus aspiraciones. "Apelar de su carácter reservado, logré ganar su afecto y mientras tanto permaneció en Madrid, cs dccir, mientras pudo disfrutar de seguridad personal, fuimos buenos amigos. "Sus deseos me parecían justificados y plausibles y puedo asegurar que desde eutouces sin comprender como u►ás tarde comprendí, toda la intensidad y la equidad del problema que aspiraba a resolver, participé de sus sentimientos, de m► modo platónico, eso sí; peto convencido de que los cubanos y los puertorriqueños que anhelaban la desc•entraliración priu►ero, la autonomía después y por último la iudepemlencia, que al flu consiguieron con ayuda de un extr:Iúo—los listados luidos—cuando debieron obtenerla por su propia u►adre—Espaíla—c'omprendi, repito, que pedían una cosa justa."

SUPLICACIÓN

AI, 1'AI'A 1'AI{A LA CREACIÓN 111: AR7.OBIS1'A11O '1 (1BIS1'A1)OS F.N LA 1:51'ANOI.A T SAN .JUAN, I1I:.IANI)O SIN EFECTO LA BULA 1)E 1504 1' CONCI,I)II:N11() AL RI;S" LA (:RACIA 1)I: PATRONATO 1' 111; I'RESF.NTA('1()N. 1

flrl Arcliiro partic•nlar de Coll Il Toatc. ►

Beatísin~o Padre:—l'oeo tiempo hace, a instancias (le los 'Reyes Católicos de las Espailas, Fernando y su consorte Isabel, de feliz u►euwria, la Santa Sede erigió y creó paca las cuatro grandes islas, entonces descubiertas en el unir de las indias, tres principa-


SUPLICACIÓN AL PAPA.

325

les iglesias, haciendo metropolitana a la Yaguanense y sufragáneas a la Bayunense y a la Maguanense.—Nombró al reverendo padre y eximio doctor Pedro Suárez de Dcza para Arzobispo y para obispos syfraganeos a los padres fray García de Padilla, de la orden de Menores de San Francisco, y a Alfonso Manso, licenciado en Sagrada Teología: prefectos y pastores de sus Obispados.—ln atención a la disposición del lugar, suavidad del aire y fertilidad de la tierra los Reyes Católicos concibieron grandes esperanzas de que dichas iglesias, en breve tiempo con la ayuda del Señor, y los diezmos (le lá tierra, serían pingües en el futuro, y por ello suplicaron su creación y erección, si bien en catedrales las tres y una en metropolitana; alas ahora, con wadurez de tiempo y consejo, y considerada atentamente la condición del lugar, se ha visto ser imposible que tres obispos puedan vivir con decoro y gobernar con decencia sus iglesias, y que aun a dos de ellos les será sumamente difícil el poder sustentarse. En razón de esto mi Católico Rey, que con vivo interés procura siempre la propagación de la Religión Cristiana y la extensión del dominio de la Sede Apostólica, queriendo proveer al bien de las iglesias y de los elegidos, "Suplica humildemente a Vuestra Santidad, que, teniendo en cuenta todo lo espuesto, se digne suprimir al mismo tiempo las tres Iglesias de referencia y extinguir totalmente sus nombres ordenando que se consideren como no erigidas ni creadas.—No obstante, por el consentimiento de los mismos electos, el cual me consta por escritura pública y quienes nunca alcanzaron la posesión de las misºIas, aun cuando por otra parte se expidieran las correspondientes letras Apostólicas, y para que la misma isla llamada La Española (lá cual es muy grande) y sus habitantes indígenas no carezcan (le Iglesias; y los fieles no se desvíen del recto camino del buen cristiano, y sus pastores no permanezcan sin ovejas; suplica el mismo Rey Católico a Vuestra Santidad, que suprimidas primeramente las tres dichas Iglesias, levantadas en la referida isla Española, y anulados y sin ningún valor sus nombres, erija y cree (le nuevo solamente dos Catedrales en vez de la Metropolitana y (le las susodichas Catedrales; y también se digne crear y erigir de nuevo, en cierta isla de San Juan, ya ésta ya las otras dos predichas Iglesias que se manda erigir, dependiendo por derecho metropolitano,las sufragáneas de la de Sevilla, cuya metrópolis está en la provincia de Andalucía. De las dos Iglesias Catedrales que se han (le erigir en la isla La Española., una se llame de la Inmaculada Concepción de la Virgen Madre de Dios, la otra de Santo Domingo; y las que se hayan de erigir en la isla de San Juan se las llame de San Juan. Pónganse al frente como Obispos y Pastores los ya dichos "prefectos de las otras tres que se han de extinguir; De Santo Domingo al Dr. Pedro Suarez de Deza; de la Concepción al arriba nombrado Rev. Padre Fray García• de Padilla; y de la Iglesia de San Juan al ya nombrado Alfonso Manso; encomendando completamente el


326

slil'LICACIÚN AL 1'AI'.1.

-Así

-Para

cuidado y administraciones de estas Iglesias a cada uno la suya ; de cuyos méritos y suficiencia, está de In(s decir nada de nuevo, toda vez que ya se ha dicho bastante y muy laaadable en todo este tiempo que venimos hablando de la erección y ex tiució11 (le Iglesias, puesto que aden►ás esa sacrosanta pede no ha aeostu►nbrado a elegir ('ou►o Pastores, sitió a varones ilustres por su ciencia e intachables por sus costu►r►bres y por la integridad (le sn v ida.— Dá además dicho Rey Católico a las referidas Iglesias de la Conccpeión, de ,~"mato Domingo y (le a►i Juan, una vez erigidas (le esta manera, como dote decorosa para ellas y sus Obispos, todas y cada una de las décimas provenieutes del fruto (le la tierra, ya liar deberse a Dios por derecho divino ya concedidas al mismo Rey por voluntad Apostólica y exceptuando no obstante, aquellas décimas reservadas al Rey, de oro, metales, perlas y piedras preciosas; dándose de esta manera a Dios lo que es de Dios y al César Ihi ta►ubién a la Iglesia de la ciudad de Sanlo que es del César. to Domingo, como Diócesis los siguientes lugares: La ciudad de Santo Domingo con el distrito y territorio suyo y de los otros: Maguana, Vera Paz, Villa \ova de .Taquimo. A la ciudad de la Concepción lo siguiente: La ciudad de la Concepción, 1'uerto de I'lata, de Santiago. I'uerto Real, Lares de Cluahaba, Salva Tierra de la Sabanea y Santa ('ruz.—A la ciudad de Sa►► •I►::n► los lugcires que más tarde se lien de seiiialer. 1)ividiéudose los pueblos y ciudades de er,tas Diócesis e•oulo he dicho honrando esto a las miisn►aM Iglesias en su cabeza y en sus miembros; las cuales Iglesias considerando atentamente los trabajos y grandes gastos que han hecho los Reyes ('atólicos en buscar y encontrar las susodichas islas Lspaaiola y de tiara .Juan, sean cu todo y por todo de rec'ho de los mismos, del I'atronato R4 io, y éste derecho se extenderá cara toda amplitud por mandato de Vuestra Santidad. que los elegidos Pedro y :llfoa(so puedan sustentarse más f'hci~ mente, tenga su Santidad couu( eoucedida con la oportuna dispensa y retención el canonicato doctoral y emolumentos de la Iglesia Palentina y además la pa1'roquial de Valden►oro de la 1►iócesis de Cuenca, para Pedro; un canonicato y emolumentos de la Iglesia Salamantina para ¿11fon.ao, c'on todos y cada uno de los otros beneficios eclesiásticos c'on o sin cura y con las prestimonia_ les y simples porciones, igualmwnte otros beneficios eclesiásticos que obtendrán con las pensiones que reciben o recibirán cuyos nombres y títulos se den r, conocer así ('orno Si conviene más tarde los valores anuales. también, para que puedan recibir igualmente los frutos y las distribnc•iones diarias de tales beneficios ausentes en cualquier parte; y para que puedan así mismo asignarlo a alguien libremente, y permutarlos con cualquiera, y para poder dispensar en todo momento de dos incompatibles y, expedir letras de retención, y dispensas, en forma de concesión e indulto, os digneis concederlos como gracia especial, no obstando nada en contrario.;,Qué os parece:'—Atente y muy ferviente el celo católico de mi Rey a todo ésto que suplica se ha de considerar


SUPLICACIÓN Ar. 1'A1'A.

~l7

como muy santo v a ello por tanto ha de acceder favorableuu'nte Vuestra Santidad. (1) ERI;C('IOti iiE 1.A SANTA IGLESIA ('.\Tl:t)RAL EN LA CIi'1).\-i) DE SAN JUAN BAUTISTA 111; I'1'A:RTO RI('O. dr .Jesú. .\ in. i (Copia jacilitacla per cl J?-do. Padre, fbro. .1 Burgos. Mayo 12 de 1 ,12. Alonso .Manso, por la gracia de 1)ios y de la santa Sede apostó)¡ca, obispo de la isla de San Juan, en el mar océano de las indias: it todos y :í cada uno de los presentes y venideros, salud. — Estando abrasados con el fuego c celo del amor divino, y atendiendo :í él los serenísimos y potentísilnos señores nuestros, I). Fernando y 11oña Isabel, Reina de las Españas, y de Sicilia, etc., y abrasado; con el deseo (le la exaltacion de la casa de i)ios, y' procurando siempre la propagac•ion de la santa Fé ('atólica, dispusieron buscan• algunas islas y tierra lirule incógnitas, y no descubiertas hasta entonces, y habiéiololas hallado, para redecir ñ sus infieles c habitantes, y para reverencian' :í onestro Señor Redentor •iesuc•risto, y profesar la Santa Fé ('atólica, y hallan (lose niuy ocupado eu la expugnacion y rec•uperacion del reino de (lr'anada, atendiendo con madurez en tan santo y loable propósito, permitiéndoles el Señor recobrasen dicho Reino, y deseando cumplir su deseo, nombraron y señalaron a un Cristóbal Colon, varon noble, y muy digno de ser recomendado, dispuesto é instruido, con gente y embarcaciones para esta empresa, no sin grandes trabajos, peligros y gastos, a los cuales ayudándoles el Señor, y haciendo viaje para el mar océano, descubrieron ciertas islas muy remotas y tambien tierra fi rme, las cuales hasta entonces, por otros ningunos habían sido descubiertas, en las quo vivían y habitaban pacífiearnente innumerables gentes, quienes al parecer no estaban aptas y dispuestas para recibir la Fé Católica. Empero, se esperaba que si se (loctrinasen y enseñasen, se introduciría en dichas islas y tierra firme el nombre de unes(1) El papa Julio II acogió la petición del monarca español Fernando, v el S de Agosto de 1511, por la Bula Romanus Pmctijc.r, anuló los primeros Obispados creados en las Indias Occidentales, y fundó un Obispado en Santo Domingo, otro en Concepción de la Vega y otro en la isla de San del Arzobispado de Sevilla.—El cuidado de la Religión Juan, dependientes Cristiana en las tierras descubiertas por el genio de Colón, fué confiado en un principio al Padre Bull, del orden de Menores de San Francisco, como Vicario Apostólico. Pero el padre Bull no estuvo mas que dos años en La Española y al volverse a Espacia quedó el gobierno ec•lesia\stico en las Indias sin dirección. Con tal motivo los Reyes Católicos dieron instrucciones a su embajador en Roma, el comendador Francisco de Rojas, y a consecuencias de ellas, el papa Julio II expidió Bula en 15 de Noviembre de 1504. erigiendo en La Espatiora un arzobispado y dos oMspados. Dicha Bula fué objeto de reclamaciones por .parte de los monarcas españoles por no concederles el derechb de Patronato y Presentación. 1 este suplicatorio se dirigió al Papa para pedir tales gracias de su Santidad.—C. yT.


328

F:RE('I'IóN nF: LA STA. II;I,ESIA ('ATi:i)RAL.

es

tro Señor y Salvador .Jesuchristo; por lo cual dichos l'rineipes segun costumbre de sus progettitores, propusieron y determinaron redu('il' $ la Fé Católica dichos habitantes é infieles de dichas islas ; y habiendo muerto en este tien►I,o la referida Reina doña Isabel, de inn►ortaI melt►oria, entonces el invicto (q.l). g.) 1.). Fernando, Rey Católico de Aragon, de ambas Sicilias y de .Jerusaleltt, y habiendo alcanzado asimismo por la Serenísima Señora IP .luana, Reina de Castilla y de Leon, el gobierno y administraeion ele aquellos reinos, deseando llevar adelante los afectos religiosos, así los suyos como los de la Reina IP Isabel, su esposa, pidió y suplicó se le concediese licencia y juntamente facultad por nuestro Santísimo I'adre .Julio, Papa Segundo por la divina Providencia, para que en las ciudades, villas y lugares de las mismas islas se erigiesen é instituyesen Iglesias, Dignidades y Beneficios; y abrasando Su Santidad con afecto gratuito tau piadoso y loable deseo, recibimos colt la reverencia que se debe sus letras apostólicas, enviadas y comedidas b Nos, sobre este negocio, cuyo trasunto escrito it Nos por parte de diel►a católica Magestad, por notario apostólico y testigo infrascrito, elm pergamino, con el sello del Iltmo. Sr. Obispo de Burgos, impreso en cera amarilla, en una arca redonda y pendiente del sello una cinta amarilla, y subscrito y firmado por un notario apostólico, sano y entero, no viciado, ni roto, ni sospechoso por parte alguna, si careciendo de todo vicio y sospecha, como constaba por el mismo instrumento, cuyo tenor de verbo ad verbicm, es como sigue: "Fu el nombre de Dios, amen. Sepan todos los que han de ver este presente trasunto y público instrumento, como Nos D. Fernando Gonzalo de Zazamou, Bachiller y Canónigo in Decretiº, Archipreste de Burgos. Previsor oficial y Vicario general del Reverendo Padre in Christo Sr. 11. Fray Pascual, Obispo de Burgos, por la gracia de Dios y de la Santa Sede apostólica recihimos, vimos y escudriñamos las letras apostólicas de la l:reeeióu (le nuestro santísimo padre iu Christo y de nuestro santo Padre .Tulio, Papa Segundo por la divina Providencia, y en dichas letras apostólicas pendientes el sello de plomo, con unos hilos de seda de color amarillo y rojo, segun costumbre de la Curia Romana, y dichas letras apostólicas sanas y enteras, no viciadas, ni rotas, ni por parte alguna sospechosas, antes si carecian de todo vicio y sospecha, cuyo tenor de verbo ad verbum, como sigue:" NOS, Julio, Segundo, siervo de los siervos de Dios, para perpetua memoria, Pontífice Romano :—Teniendo en la tierra todas las veces de Aquel de quien reciben el orden, estendiendo la Potestad de su jurisdiction :i todos los climas del mando. Ordenamos y disponemos con maduro consejo, del estado y firmeza y fundamento de la Fe Católica, del estado y progreso de las Iglesias, en particular de las Metropolitanas y otras Catredales que se han erigido por via de traslacion ó de supresion, ó de nueva ereccion en lugares casi no conocidos; y reconocidas todas las circunstancias y cualidades de dichos pueblos, atitorizados con la


ERECCIÓN DE LA STA. IGLESIA CATEDRAL.

329

presencia de sus venerables Prelados, aprovechen y esteii ñrn►es en la Fé, se ilustren y la hu►nilclad Religiosa Christiana se propague y dilate, y de la niiswa suerte que en lo teu►poral, se auueCute en lo espiritual.—Después que la isla Espaüola, sita ec el I►►ar de las Indias, oprimida por ►cuchos siglos con el yugo de los infieles, fué reducida a la Religion ('hristiana por la solicitud v potente armada de nuestro carísimo hijo en Christo I). Fernando. rey de Aragon, de Sicilia, de Castilla y Leou, de inmortal u►emoria, y (le la reina 1)4 Isabel, entonces esposa de dicho Rey, Nos erigimos é instituimos las Iglesias Catedrales en dicha isla, y es á saber: la Yaguatense, metropolitana, la Bayutense y la Maguatense, sufragúneas. Pidiéndonos dichos Rey y Reina sobre esta materia, y concediéndoselo con el consejo de nuestros hermanos y con la plenitud de nuestra apostólica Potestad, como todo mas plenaEmpero, mente se contiene en nuestras letras despachadas. constándonos que dicha isla y lugares, para la permanencia de di' chas Iglesias senil incómodos, así por su situación como por la dificultad de conseguir las cosas necesarias, y que fuera de esta se hallaba otra isla llamada 'an Juan, en el m ismo mar océano, sujeta á la misma jurisdiccion; y que así Inisn►o las tierras, villas y lugares de la isla Española (de Santo 1)on►ingo, de la Concepción y de San Juan) en dichas islas eran al propósito y acolitodadas para Iglesias Catedrales y para Prelados que las presidiesen: Nos, deseando mirar y la' 'eer, del conveniente y oportuno remedio, así de Perlados como de la comodidad de dichos pueblos, y habiendo juntado Consejo, para mas madura deliberation con nuestros venerables hermanos, y deseando justamente en gran manera, el sobre dicho rey 1). Fernando, el cual como Rey de Castilla y Leon, y general Gobernador y Administrador de dichos reinos por la serenísima y carísima hija nuestra l) .Juana, á los cuales reinos dichas islas están sujetas y anexas; y sul►licáudoles también lo mismo nuestros amados hijos, Pedro Higuatense y García Bayunense y Alfonso Magua tense, electos en la administracion y gobierno de dichas iglesias Higuatense, Bayunense y Maguatense, llamadas así por los dichos lugares respectivos: Nos, usando de la autoridad y plenitud de Potestad, suprimimos y estinguimos a las dichas iglesias perfectamente y para exaltacion y alabanza de Dios Omnipotente y de la militante Iglesia, señalamos y- damos titulo de ciudades, á las tierras y lugares de Santo Domingo, de la Concepcion y de San Juan, y erigidas en ciudades, se llamen Iglesias Catedrales, una en Santo Domingo, otra en laConcepciou y otra en San Juan,y sus Obispos se nombren uno de Sto. Domingo, otro de la Concepcion, y otro de San Juan, los cuales en sus dichas Iglesias veneren y reverencien a nuestro Dios y Señor y a sus Santos, prediquen el Evangelio y enseñen á los infieles cou buenas doctrinas, los conviertan al culto y veneracion de la Fe católica; y ya convertidos los instruyan en la Religion Cristiana, les den y administren el Santo Sacramento dei Bautismo; y así á estos convertidos como á los demás fieles de Cristo, que viven 6 mueran en dichas Iglesias, y á los que á ellas


330

ERECCIÓN iii: LA STA. IGLESIA CATEDRAL.

aportaren, les administren, y hagat► que se les administren los Santos Sacramentos de la ('onfesion, de la Eucaristía y los demás; y así m ism o procuren que (':icLas iiu>vas Iglesias se hagan y fabriquen con buena forma, y con convenientes edificios y en dicha, Iglesias y (''iudailes y Obispados se erijan Parroquiales, Cou Sims propios I'ñrrocos, I►ignidades, Adniinistraciones y oilcios; •Y qne los tales sean personas idóneas y así n►iSmo Se provean de ('uras de Almas, ('anongías, Prebendas y den► ►s Beneficios Ec•cs. y puedan erigir ó• instruir Iglesias regula les, de cualesquiera Orden .'s, segnrt juzgaren que conviene para el mayor' anmento (lel cu to divino y de los lieles; y dichos oliisl(os gozen y usen de las insignias episcopales, Jnrisdieeiones, Privil; gios Inimmnnidades, (,recias Ó Tndcltos. de los cuales los den►ós Obispos usan por derecho o ►►or costniubre; y dichas Iglesias erigimos, creant()s V eonstitnít►!os par:► sien►ln•e, es a sailer: la de Santo l)omiugo, la de la Concepcion y la (le San Juan; y las erigimk►s y nombramos poi- I'iu(la(les, Segnu(la vez, Santo I)ort►ingo, Biteno ventura, _trua, Salva leon. San .1nan de la Magnana, Vera paz. Villanneva ile Vagni►uo. Concepcion de Santiago. Puerto ile Plata, Puerto leal, la Resileña, liaba, Salva tierra de la Savana y Santa Cruz; y cotic•edemos y asignal►dos í► todos los fieles, inquilinos y habitantes eu las Sierras. Villas y Lugares de San Juan y á sus Iglesias toda la dicha isla de San .Tuan con sus distritos y Diócesis, de suerte que cualquiera de los Obispos que por tienrI►o fueren de dichas Islas de Santo I)omiugo, Concepciou y San .Tuan, pned:u► egel-cer y asar eu sus Ciudades y Obispado, toda la .Turisdieeiort, autoridad y potestad Episcopal ; y puedan pedir y percibir los diezmos, 1'riuticias, y otros derechos episcopales, de la. Iaanera que los deu►á obispos de la 1'rovinc i:► de Sevilla en la Ulterior de España por derecho b ley los piden y perciben esc•epto del oro, plata, y de otros metales y piedras i-rec•iosos, las cuales declara►uos estar eser►tos v libres Incsuite í► esto. Tambiln queremos qne las referidas Iglesias de Sto. I)on►ingo, de la ('oncepeion y de San .Juman vean sufraganeas de dicha Provincia é Iglesia de Sevilla : y í► su Arzobispado que por tiempo fuere►I por dere(•ho Dleti•olrolitano ; y concedemos y reserva ►nos al dicho Rey de Castilla, y de Leor► para siempre el derecho del Patronato, y presentar personas idóneas para dichas Iglesias vaeau►tes (le Sto. Domingo, Concepción, y San .J miau, al Pontífice Romano, para que por él sean puestos en el cargo (le dicha presentación, es saber, Obispos y l'astores. Todo lo contenido en la página de nuestra snpresion v estindon, ereccion y creacion, institution, concesion, asignacion, sugecdon de decreto y reservacion, ninguno se atreva, ni sea osado á falsificarlo ni pervertirlo, mimas si alguno tratara (le intentarlo se declarará por incurso en la indignaeiou de Dios onu►ipotente y de sus Apóstoles San Pedro y San I'ablo.—I)ata en San Pedro de Roma, en el ario de la Enearnaeion del Scñor, de mil quinientos y once, a ocho de Agosto en el año octavo de nuestro I'outificado.


ERECCIÓN DE LA ST-1. IIaLESIA CATEDRAL.

331

e

►ius.

(cal(

Las letras Apostúlicas, vistas con cuidado, ít diligencia del lieverendo Padre in Christo, y Sr. 1). Fray (lareía de Padilla Obispo di• la ('oncelic•iúu, en al Isla I:sp:rliola, por la (Iray de la Santa Sede Apostólica mandaunos que para cia ele I copia ó de(11;1i , sean autorizadas en pública forma por' el Notario público i :"rase lilao deteruainado v queriendo que de aqui en :t(lel:utte se le dé it este jHesente traariscripto 1►úblico toda fé eu cnalgnie(:j Irarte y cra todos los lugares y en cada uno en particular en los (Hales fuere este dicho transcripto de provecho haga fé y se este :í él (•orno si las referidas letras fueran originales cn el (nal irtlerpusirttos nuestra autoridad ordinaria y decreto y para atas evidencia de lo dicho mandamos poner it este transcripto cl sello d,'l dicho Reverendo SI. Obispo estando presente denho de ht Iglesia Catedral de Burgos en el ario de la Natividad del Senor d( ntii gniiiientos doce traspuesta al folio 1 el día doce de Mayo de (11( 110 Pontificado de Ntt•o. Iluso. cn Cristo Padre y Sr. 1). .11 111) por la I)ivina Providencia Palm segundo en el año nono estando presente y eu el mismo lugar los discretos varones I). .JHaii Delgado y Cristobal Cardeilosa familiares de dicho Sr. Obispo y Pedro de Irorrtela estudiante Clérigo testigos vecinos de I-;argos llantados y rogados para lo arriba referido, é yo .Juan Alonso de la Torea, alias de tér•ittino, Clérigo del Obispado de littrgos, Bachiller en :cubos derechos, Notario pílblico y A►tostólico, tne hallé presente coa dichos testigos, para que las cosas arriba dichas, se liic•icsen y- observasen tonto gueda dicho, las (Hales vi hoy y fi r11té, por lo cual trasladé este público iustr•uutento escrito liel.metrfe por 111011O de oho, el cual luego lo suscribí y lmbliqué, y lo reduge á esta píthlica forutu y manera. y IA sigilo con nti fii uta y nombre c(;nto acostultthr•o rogado y requerido para mayor fi rmeza de todo lo arriba di(•ho.—./uuu. :Ilonxo, Notario príblico Apostólico.—Después de la presentación y recepción de dichas letras fi ruie requeridos con instart(ias por .p tr•te dcl mismo Rey y Senior I). Fernando eu su uoillhre y por el de la referida Reina Doña .J im ita prcc•edieudo al c•uulplimiento de dichas letras apostólicas y de lo de ellas eorrtenido erigimos e instituirnos en en nnestra dicha Iglesia Catedral fabricada en dicha Iglesia de Sait .Jnan. ú honra de dicho Sr. S. .luan, I)ignidades, ('aDouglas. Prebendas y Raciones v otros Beneficios lees. segun viéremos que conviniere asi en dicha ciudad eouu► en todo el Obispado.

las

Por lo cual Nos Al0llso ,lleuso, Obispo y Comisario Apostólico, entendiendo que esta peticion y requerimiento son justas y conformes á razon queriendo corto verdadero hijo de la obediencia que los mandatos apostólicos dirigidos á Nos se ejecutcu con toda reverencia como es de nuestra obligacion, aceptarnos dicha conrision, y usando en esta parte de la misma autoridad apostólica, que se nos ha c•oiltuilicado, pidiéndolo é instándolo S. M. arriba dicha erigirnos é instituimos y creamos al Deanato por el tenor presentes en la dicha Iglesia Catedral de. San .Juan á honra de y gloria de Dios y de Nuestro Señor .Jesucristo, y la Bienaventurada Virgen María, su Santísima Madre y del glorioso San Juan


332

ERECC IóN DE LA STA. 1GLESIA CATEDRAL.

en cuyo nombre y debajo de cuyo título dicha Iglesia Catedral es erigida I►or Nuestrw muy Santo Padre arriba dicho: La cual Dignidad sea la primera en dicha iglesia Catedral despues de la Pontifical el cual procure, prevea y atienda que el oficio divino y todas las (lemas cosas que pertenecen al culto de Dios, asi en el coro como en el altar se llagan con toda decencia, y asi mismo cn las procesiones. Cabildos y en cualquiera parte de la Iglesia que hubiere junta o Cabildo para el mejor fu se hagan y perfeccionen con todo silencio, honestidad, modestia rite et recce el cual tan►bien le pertenece conceder licencia y disponer de la Sequela del coro Ii aquellos qae con cansa expresa la pidieren y no de otra suerte. Al Arcedruno de la dicha Ciudad pertenece egercer por derecho comun el examen de los clérigos que se liar <le ordenar, administrar al Prelado euando celebra solemnemente la visita de la Ciudad y Obispado, (si se le cometiere ó mandare por el Prelado.) Al Chau tre pertenece cantar en el facistol y enseñar á cantar á los serviciales de la Iglesia y en el coro ordenar corregir y enmendar las cosas que pertenecen al canto, y en cualquiera parte hará su oficio por sí, y no otro: á la cual dignidad ninguno puede presentarse sino es que sepa música ó ú lo menos que en el cantar llano sea docto y perito. Al hfaestrc escuela Iertenece enseñar la gramática por sí, y no por otros á los serviciales y Clérigos (le la Iglesia, y á todos los del Obispado que la quisieren oir y á la cual ninguno se presente sino es que sea graduado en alguno de los derechos ó en las artes de Bachiller en alguna Universidad de España. Al Tesorero pertenece prevenir y mirar por voto del Cabildo se expongan y declaren las rentas de la fábrica de la Iglesia, ce rrarla y abrirla, tocar las campanas, -y hacer todas las demas cosas que estén en uso y costumbre, guardar y procurar las lamparas y luces de la Iglesia, y juntamente proveer de incienso, cera, pan, vino y de las cosas necesarias para la celebracion de la Misa. Tambien creamos á la dignidad ú Oficio de Archiprcate, ó Rector, el cual egerza el cuidado de las almas ei1 dicha Iglesia Catedral y presida á los demas Rectores (le la Ciudad y Obispado. Y tambien creamos las Canóngias y Prebendas, las cuales declaramos estar separadas de dichas dignidades y ordenamos que ninguna de estas Canongias se puedan obtener con otra dignidad: á los cuales Canónigos pertenece celebrar todos los días fuera de las festividades de primera ó segunda clase, en los cuales toca al Prelado, ó estando impedido -celebrará el Santo Seicri ficio de la Misa alguna de las Dignidades. También instituimos y creamos seis racioneros enteros, y tres medios racioneros, y seis acolitos, los cuales racioneros enteros egerzan el oficio de Diáconos, los medios de Subdiáconos y los seis inferiores egerzan el oficio de acólitos. Y tambien ha de haber en dicha Iglesia Catedral seis Cape-


F;R cCIoN DE LA STA. IGLESIA CATEDRAL

333

llanes, los cuales deben asistir al facistol personalmente en el coro así en las horas -nocturnas como diurnas y tambien á la cele• bracion del Sacrificio de la Misa y se obliguen a decir en cada mes veinte Misas si no tuviesen justo impedimento ú enfermedad. Al oficio de Sacristán pertenece egercer con voto del Cabildo el mismo oficio de Tesorero dándole para ello ('omision por ausencia del dicho Tesorero. Al oficio de organista pertenece tañer el órgano los días festivos. El oficio de Perdiguero es disponer y poner en orden en las procesiones al Prelado, al Presbitero, al I)iácono y Subdiácono acompañar delante á los demas Ministros que vinieren del altar al coro, y del coro al altar. Al oficio de Mayordomo o procurador de la fábrica le toca y pertenece gobernar y disponer á los que trabajen en los oficios de arquitectos, albañiles, carpinteros, y demas oficiales y de per-. cibir y espender por sí, ú por otro las rentas anuales, cualesquiera emolumento y ooenciones que le pertenezcan por algun tiempo á dicha fábrica, dando cuentas cada año asi de lo recibido, como ele lo gastado al Obispo y Cabildo, ó á otros oficiales, nombrados para este efecto, el cual puede ser electo ó removido por los di chos segun su voluntad. Al oficio de Notario ó Srio. de la Iglesia y Cabildo le incumbe escribir y recibir cualesquiera contratos, escrituras, y cabildos que se hicieren entre el Obispo y la Iglesia y Cabildo, todos los cuales firmados debe protocolarios y guardarlos, y asi mismo anote y escriba cualesquiera donaciones, posesiones, censos, y tributos que se hicieren por los mismos Obispos, Cabildo, y Iglesia distribuyendo así mismo las partes de los reditos a los Beneficiados y dé y reciba de todo cuenta. El oficio de canic•ulario, vulgo perrero, es espeler de la Iglesia los I►erros; barrer y limpiar la Iglesia todos los Sabados, y las veces que mandado fuere por el Tesorero principalmente en las ~-igilias y visperas de dias festivos; y es de advertir que de las seis dignidades, diez canónigos, seis raciones enteras y tres medias, seis capellanes, acolitos y oficios arriba dichos por la corte• dad que al presente hay de frutos y de aprovechamientos y de diezmos, suspendemos por la presente en dicha ereccion de las dignidades al Arcediano y al Tesorero; cinco de las canongias, tres de las seis raciones enteras y las tres medias, tambien suspendemos los seis acolitos y seis capellanes, al organista, pertiguero, mayordomo, notario y caniculario, con tal que si Dios permitiere que los frutos y réditos de dicha Nuestra Iglesia crecieren y aun►entaren se apliquen a la dignidad de Arcediano y si despees fueren en mas aumento, y llegaren á la dotacion de otra dignidad se apliquen tI las del Tesorero ;las (lemas determinamos y declaramos eregidas y creadas desde ahora sin otra nueva creacion, reservando el nombrar personas que las obtengan á la Magestad Catól}ca arriba dicho, y luego que los frutos, réditos y aprovechamientos en adelante crecieren se aumente sucesivanleute el miembro de dichos canónigos hasta llegar al número de


334

ERECCIÓN DE LA STA. IGLESIA CATEDRAL

diez: cumpliendo esto silos referidos frutos y rentas fueren más crecidas del mismo modo se aumente el número de las seis dichas raciones enteras y las tres medias finalmente de las rentas que sobraren se aumente sucesivamente sin ningun intervalo dicho número de seis acólitos por seis ordenantes quienes estén constituidos eu las cuatro ordenes menores y egerzau en el ministerio del altar el oficio de acólitos, y seis capellanias para los seis capellanes dichos. Y tambien los oficios (le los dichos organista, pertiguero, mayordomo, notario, y caniculario segun el orden literal referido, y según el Apostol : ••qai altari serrit, de altere vivere debet." Señalándoles á todos y á cada uno en particular de las Dignidades, personas y Canónigos, Prebendas, raciones y medias, capellanes, ordenautes, acólitos y á los demás oficios y oficiales referidos según el número arriba dicho á todos y á cada uno en particular, los frutos, rentas, y emolumentos que les pertenecieren de presente ó de futuro, así por donacion real como por derecho de diezmos, ó por otro cualquier modo; es á saber al Dean, al Chantre al Maestre escuela, al Archipestre, á los cinco canónigos á los tres racioneros y al Sacristán en la forma y manera siguiente: Al Dean le señalamos ciento y cincuenta libras, llamados vulgarmente pesos en aquellas partes, con tal que cada una de dichas libras equivaulgau ú un castellano de oro, que hacen cuatrocientos ochenta y cinco morapetinos. Iuoi;eda usual en España y todas ciento y cincuenta libras hacen setenta y tres mil ochocientos setenta y cinco morapetinos.

«

375 pesos. Al Chantre, ciento y treinta libras 325 `c Al Maestre escuela, ciento treinta libras 325 A cada uno de los cinco canónigos cien libras :.'00 u A cada uno de los racioneros enteros setenta libras . .. . .. . . . . . . .. . 175 cc Al Sacristan, treinta libras . .. . . . 75 cc La cual cantidad la señalamos por prebenda y salario, y a las dignidades suspensas es á saber Arcediano, Tesorero y á los otros cinco canónigos y á los tres .racioneros enteros y á los tres medios, á los seis acólitos, á los seis capellanes y á los demás oficiales, esto es al organista, pertiguero, mayordomo, notario y caniculario nombradós arriba, y al presente suspensos con el modo y orden dicho; (lemas (le estos, creciendo los frutos, las dignidades creadas y suspensas desde ahora, señaladas y añadidas por la arriba dicha Magestad Católica, según crecieren los referidos frutos, réditos y aprovechamientos, respectivos, señalamos y aplicamos á las Dignidades inferiores, al Decanato y á las Canongias y r;ieiones arriba dichas, y tambien fi las tres medias raciones y aplicamos y designamos á cada uno de los capellanes trein-


ERRI'CIÜN DE LA STA. IGLESIA CATEDRAL.

ta y cinco libras . . . ... . .. . . . ... ... A los acólitos, veinte . . . . . . .. . ... Al organista doce . . . . . . . . . . . . . . Al Mayordomo, cincuenta . .. ... Al Notario diez y seis . . . .. .. . . . . Al caniculario doce . . . . . . . . . . . .

335

. .. 85 pesos 4v. 50 " . .. ... 30 " . . . 125 " ... 40 " .. . 30 "

Libras como las arriba dichas que correspondan a los mismos castellanos de oro morapetinos, desde ahora para entonces lo asignamos, guardando la misma orden a la letra como se declara cuando se diere el caso que los frutos, réditos y aprovechamientos se aunlentaretl : empero porque en las Iglesias que se han de edificar y consignar los altares y oficios pontificales se grava notan solamente con trabajos sitio tambien de espensas para las insignias pontificales que se han de hacer de nuevo como lo dice la sagrada escritora: "Von deba «itigari os bobi is-ituranti," para que se pueda egercer decentemente el cargo pontifical quedando -indemne la Iglesia se ha consultado y le ha parecido á la Magestad Católica, precediendo madura deliberacion y consejo, se determinó que pudiesen recibir y percibir para nuestro uso y convertir en nuestra utilidad los frutos, réditos y aprovechamientos que les tocan y pertenecen al I)ean y á uno de los cinco canónigos arriba dichos, 1)ean y Canónigo los tengan aplicados desde ahora, determinando y declarando que dicha aplicacion hecha asi de presente para nuestra sustetttacion en adelante, en la perception de dichos frutos, de ninguna manera nuestros sucesores se intrometan y permitan que dichos frutos, réditos y aprovechamientos los perciben libremente dichos lean y Canónigo y como queda dicho propter of fitiunu datur benefitiur; queremos y mandamos con todo rigor y en virtud de santa obediencia que dichos estipendios sean distribuidos y asignados todos los días á los que asistan á todas horas asi nocturnas como diurnas y á todos los egercicios de dichos oficios, asi desde el lean hasta el último acólito inclusive y aquel que no asistiere ú alguna hora en el coro no teniendo impedimento legítimo se prive y no goce del estipendio y distribution (le aquella hora y- el oficial que faltare á las horas y tiempos oportunos de su egercicio y egecucion sea multado todas las veces que no diere cumpiintiento segun la pension de su salario. Tambien queremos y eon la misma autoridad ordenamos que todas y cada una de las dignidades, canónigos y racioneros, de di. cha nuestra Iglesia catedral, esten obligados á recibir y vivir en dicha Iglesia catedral por diez meses continuos é interpolados y si se hiciere de otra suerte Nos o nuestros sucesores que por tiempo fueren, 6 el Cabildo cede vacante, esten obligados (llamado primero y oido el que á su obligacion faltare y sino tuviere 6 alegare justa y razonable causa de su asistencia), á pronunciar y declarar vacante la Dignidad canónica, ó ration y proveer, 6 informar de él y de ella en personas idoneas para la presentacion á la Católica arriba dicha Majestad, y para mayor inteligencia definimos y señalamos aquí cual sea la justa causa de ausencia,


336

F.IiECClt►N DE LA STA. I(:I.F.siA CATEDRAL.

es a saber enfermedad eon tal que el dicho beneficiado enfermo esté en la Ciudad ó en sus barrios y si estando enfermo, estando fuera de la Iglesia, estando ya dispuesto para venir con tal questo conste de legitimas pruebas ó cuando estuviere ausente por mandado del Obispo ó del Cabildo por causa y utilidad de la Iglesia eon tal que estas tres causas concurran en la licencia ó ausencia. 1)emas de esto queremos, estatuimos y determinamos y mandamos con consentimiento y beneplácito de la Iglesia y con la misma autoridad apostólica, que todos los frutos, réditos y apto'echamientos de todos los diezmos, asi de heredades como de personales, asi de la Iglesia catedral, como de las denlas de dicha Ciudad y Obispado, se dividan en cuatro iguales partes, una de ellas gocemos y perc iban►os \os y nuestro sucesores Obispos, para siempre para ayuda del cargo Pontifical y para que podamos mas decentemente mantener nuestro estado segun la exigencia del oficio pontifical, sin ninguna disrninuciou ó fraude por razon de mesa capitular y el 1)ean y Cabildo tengan y gocen otra parte la cual se divida entre ellos con el mismo modo y orden arriba dicho, y aunque por concesion apostólica y por uso y costumbre aprobados por largo tiempo por la misma católica Majestad acostumbro percibir la tercia parte llamada vulgarmente eu España tercias, queriendo estender el brazo de su liberalidad quiero y determino que Nos y nuestros sucesores Obispos y el Cabildo para que quedasemos obligados y precisados á hacer oraciones y suplicar por S. M. católica y por los Reales sucesores de S. Magestad, fué de parecer que fuesemos libres y exentos para siempre en su tercia parte de diezmos. Y las dos restantes partes queremos que se dividan en nueve, y declaramos y aplicamos dos de las dichas á la dicha S. Majestad en señal de superioridad y derechos de patronato y por razon y adquisicion y donliuio de dichas Islas, las cuales se han de percibir para siempre y las restantes siete partes se dividen en clos, a saber, cuatro partes se han de aplicar a los Rectores y Beneficiados de las Iglesias parroquiales del modo siguiente: Erigiendo en cada aldea ó lugar una Iglesia parroquial á la cual le asignamos el título de Iglesia Parroquial, y en ella haya dos beneficios uno con cura de almas y otro cura en lugar de los ordenados seculares, y al Rector que tiene el beneficio con cura de almas se le dará una parte entera de estas cuatro por razón de dicha Rectoria y curato, y l►or el cargo de la Administracion de los Sacramentos á quien le ir►cuulbe y las tres partes restantes se dividirán igualmente entre el Ministro Rector y el otro Beneficiado que goza del beneficio simple. Remas de esto percibirá el Rector las primicias ►le los diezulos de toda la Parroquia, de los cnaies el Sacristán tendrá la octava parte, la cual desde ahora se la aplicamos y asi n►isu►o las tres partes restantes de las siete (le arriba dichas se divide» igualmente otra vez en dos, una de ellas es á saber la mitad de dichas tres partes la aplicamos á la fabricacion de la Iglesia de dichas Aldeas ó lugares y señalamos tambien la otra parte restante, esto es la, mitad de dichas tres partes á los hospitales de cualquiera aldea 6 lugar, de la cual mi-


337

ERECCIÓN DE LA STA. IGLESIA CATEDRAL.

o

los

tad ó parte aplicada á estos mismos hospitales eaten obligados á pagar la decima parte parte al hospital principal que exista en la Ciudad donde estuviere la Iglesia Catedral. Y aplicamos tambien con la misma autoridad para siempre, á dicha fábricacion de Nuestra Iglesia de S. Juan, todos los diezmos de un parroquiano de la misma Iglesia, y de las demas de dicha Ciudad y de todo el Obispado, gl cual ha de ser electo todos años por el prefecto de fabrica con tal que el tal electo parroquiano no sea el primero ú mayor ó mas rico de dicho Ntra. Iglesia Catedral 6 Diocesis ó de las deiu s de todo el Obispado sino que se elija el eguudo despues de este por el dicho prefecto de la fabrica, y asignamos tambiell para siempre á la misma fábrica de nuestra Iglesia Catedral y á Iah fábricas de las demas iglesias de nuestro Obispado, todos los diezmos de cal, ladrillos y tejas, así de las que se hicieren en la ciudad como en todos los lugares de nuestro Obispado, para que las Iglesias cuanto antes y mas comodamente se puedan edificar y edificadas reparse: y con la misma autoridad y consentimiento Real prohibimos y mandamos estrictamente debajo de excomunion, á nuestros sucesores y venerables hermanos Dean y Cabildo de dicha Iglesia, y á los Rectores, y otros Beneficiados de todo nuestro Obispado, que no se intrometan procuren intrometer, ni de presente ni de futuro, en ningun tiempo, con cualquier color, impedir, tocar ó sublevar dichos diezmos, por sí ó por otros. Tambien ordenamos, que el Oficio divino, nocturno y diurno, así en las misas como en las horas del día, se reze y cante segun la costumbre de la Iglesia de Sevilla. Y tambien queremos y mandamos a instancia y peticion de la Magestad Católica, que los Racioneros tengan voz en el Cabildo in apiritualibus et temporalibus, escepto en las elecciones y otros casos prohibidos por derecho. Queremos tambien y ordenamos por la misma instancia y peticion de S. IsL que en dicha nuestra Iglesia Catedral se celebren a hora de tercia, todos los dias, dos misas (fuera de los días festivos), en los cuales se celebrará una solemne, una de ellas á la de prima, se celebrará de Aniversario los primeros Viernes del mes, aplic:ula por el Rey y la Reina Catúlicos arriba dichos, y tambien por todos los Reyes difuntos de Castilla; y en todos los Sábados se celebrará misa, a honra y gloria de la gloriosísima Virgen paria, y por la defensa y salud de dichos Rey y Reina; y todos los Lunes, primeros del uses, se dirá misa solemne por las benditas Animas del Purgatorio; los demás Bias la dicha misa primera podrá decirse y aplicarse á la voluntad y disposicion de cualquiera persona que quisiere dotarla.—Y el dicho Obispo y Cabildo podrán recibir cualquier (lote de cualquiera persona, por cualquier misa que mandaren celebrar. Y la segunda misa de Santo 6 de Feria ocurrente segun el estilo de la Iglesia de Sevilla, se celebrará :í hora de tercia, y el que cantare la Misa Mayor perciba, fuera de comun distribucioi► señalada á todos los que se hallaren presentes á dicha misa, estipendio triplicado que corresponde á cada una hora del (lis ; ;el diácono duplicado, el subdiáeoS 22


1:RB('('ló\ I(I: IA STA. t(tLRN1A ('A•I'I•:t)RAr..

338

o

cutí

co-

ao •en(ilio, y ( 1 que no asistiere á la Misa Mayor pierda el estipcndio de la hora de tercia y sexta (le aquel dio, sino que tuviere licencia con justa y razonable cansa del 1)eau► ó del que presidiese en el Coro, sobre lo cual encargamos la conciencia, así del que la pidiere como del que la concediese.--1 I¡nublen los que asistieren a Maytines y la ides„ perciban y ganen triplicado de lo que ganan aquel din por calla hora y demás de esto gozemi tan►bien del estiIaeu(lto de p►•iuut aunque no asistan á ella. 1 ademiuís de esto queremos y or(leu:uuos á sustancia y peticion de la dicha Heal Magestad que sa baga ('abil(lo dos veces it la semana, es á saber el Martes y el Viernes, y eu el del Martes se trate de los negocios ocurrentes y en el del Viernes de la tol•recciorl y enmienda de costumbres, y no de otra cosa, y se mi►ireu y dispongan las cosas que pertenecen ol culto diario pina► que se celebren debidamente y a lo que toca it la honestidad clerical y en otro cualquiera dio está prohibido el tener ('atildo. Vtc►u : OI'dena►uos y declar.unos con la ntisu►a autoridad y herlepliícitu de S. M. ('. que cualquiera l'lérigo de prima tonsura de dicha Stla. Iglesia y Obispado. para que pueda gozar del privilegio clerical se alrl•a coroca del tamaño de uu real (le plata mi►orledat usual eu Espolio y se corte el pelo dos dedos más abajo de las orejas, cortímidolo todo por detrás y vista vestiduras honestas, es á saber sotana cerrada ó abierta, manteo ú palio que vulgarmente se llana loba ú nuu►to nn palmo mi►ús abajo sobre el suelo, y que sea no de color simio negro y honesto. I)e los cuales lores usarú asi en las vestiduras exteriores como en las interiores. Y ti n las mi Sil la autoridad apostólica y con consentimiento de S. Dl. ('. liemos tenido noticia que en la misma Isla de Saín .luan y en la Iglesia Catedral, erigida en dicha Ciudad, se tallan casas, habitadores, inquilinos y vecinos que viven al presente :psi dentro de la Ciudad como en sus barrios ít los enales mion►bramiu►s y asignuuos por parroquianos de esa dicha Iglesia de 5. .luan► estetl obligados í► pagar los derechos :í la Iglesia p:u roqui:tl, diezmos y prin►ieias y obligaciones comicedent(►s licencia y facultad al Alchipreste ó Rector para aulmi►inistrar el Sino. Nacran►ento de la I:ucaristia y pos olemos á dichos Parroquianos, y nlaiulan►os V (lcter►uiunimos con la misma autoridad que todos y cualesquiera de los bemieticios que existan por toda la ciudad y su lbispado con ('mira y sin ('ura, qne se hubieren de proveer despees de esta pi-inicio demiomi►inación, eu los que hubiere vacantes, se provean y déme it los hijos habitadores que vinieron en pos arios pasados de Espaiia al (lidia isla, ó sí aquellos que vinieren en adelante íi habitan► eu dicha isla ó Ii los que descendieren de estos, y no á los hijos de los que, oriundos de dichas islas, antes que los et•isI¡olios las habitasen, hasta tanto que pos dichos Reyes Católicos deter•mi(iuen sobre estos, pl'et'edletttlo para dicten efecto exún►en y ultosiciun, segí:u la forma que se guarda cut el Obispado e Iglesia I'ehtst'tneusi, tal que los dichos hijos legiti unos así l►roveidos dedil-() dc.t alto y medio, I►ayau alcanzado aprohacion de dichas colaciones benelicios de las ML•tgestades Católicas, ó de sus suceso-


1:ui•lt'('iox

Ill: l.A STA. InLFSiA ('ATEn}L%L.

339

res, con 0bligacion tie presentarse ante el ('orregidor It ( ober•nallor lle dichas islas ,ó finte los .1neces (le Apelacion, y hac•iéudose de otra suel•le dichos beneficios se dét por vacos y dichos Reyes Católicos y sits sucesores puedan presentar para dichos beneficios asi vatltrttes. It otras cullesquiela personas ,calificadas seguti la fortua 1u r Iba dicha. Todas V Paila 11101 d( estas (1)5115 las er'tgllllns, ('1't'lIlilt,S l' iiistlhiinlos, bacetu►s y dispuuenios y urdeuauios fi inslltrltia y peticion y couserttencia de S. ití'. ('• y de la Apostólica autoridad (lile go(fue pu zaruos eti esta parte V- (Oil los mejores utoilus Via y ti in (lewos y 1101' derecho del►et(0s y con todas las tusas tiecesaI ias V0luu't11uas plua esto no (111st11111e titalesgltiera cosa u'n tutu rano, y p:utiialariucute aquellas gne Ntro. St. I'adre arrilia dicho (10150 y deterttiii4 g0e iio obsta set u en sits letras apóstólit-as arriba insertas, y todo lo aquí espresu lo insertamos, insin0lintus y lo hacemos saber It todos y t0alesquiera y talla lino en psi t¡cular tie los presentes y veui(lerus de cualesquier estallo, grado, cundiciítn, preeu►iuencias que fueren y I►tandatlo5 con la tuisnla autoridad arriba dicha y cn virtud de s:uita obeilieuci:t I todos y It cada Init de los arriba dichos glte guarden y hagan guardar todas estas cosas y cala una vil par•ticullu de la manera gue por nos son instituidas v rilaltdadas. Eu cuya fé y testituuuiu arriba dicho utaml:uuus que las prcseutes letras It este instr11uteuto público se escribiese mano propia y se firruase y publicase por u'1. Nota vio I'ílblico ¡nfrascripto y se selle y refrende eon las a1-Ittas tic otro. sello. 1 )alas y despachadas en Sevilla en el Palacio Arzobispal en el alto de la Natividad del hedor ele mil uninientos doce en el folio quince en el dia 1)ouiingo veinte y seis de Setiembre, en el uño no►►o del 1'ontitica(lo del Santísimo in ('bristo ladre y Señor Ntro. I). •1111¡0, por la divina I'vevideucia Papa segundo arriba d¡eho, estando presente los rever•etdos in Christo, señores I). Diego de I►era Arzobispo de Sevilla y I). 1'edr•o Sitúrez de 1)era, Obispo de la Couce1►c•iou y lieltráti de las Cuevas y Francisco Tabera, fluuiliares del tl¡ebo Rveuto. Sr. Arzohispo, testigos llamados y rogarlos y tutu' se ballaton presentes :í todo lo arriba dicho, y los Vbles. Sres. I►. Jltan de Medina, Canónigo ole Sevilla, y Ochoa iIazaga soldado del orden de Santiago de Sparta y .luan López de Ricalde, oficiales de la casa de contratacion de las Indias en Sevilla, asistiendo por parte de la dicha Real Magestad.—Alonso, Obispo de San .luan. Y por que yo, Garcia Fernandez, Clérigo de Sevilla Notario público por autoridad Apostólica me hallé presente a todo lo arriba dho. por lo cual hice que este presente iustruniento se escribiese y lo signé y firmé de mi nou►bre, y finita acostu m brada juntanteute con el nombre y firma del Rdo. Sr. Don Alonso Manso, Obispo de Sn.•ivau, requerido y rogado lo signé y sellé culi el sello: En testimonio de verdad en lugar de signo una cruz. Concuerda con el original, con el cual fué corregido por nni I). Francisco (lracianRerugueta,Srio. de la inter•prelacion de lenguas que por mandato de S. M. traduzco sus es('rituvas de sus I'onsejos


340

EI1ECCIÚN DE LA STA. IGLESIA CATEDRAL.

e

y tribunales. Madrid á veinte y seis de Novieuabre (le mil seiscientos cuarenta y siete aiaos.—D. l"raiu isco Gracian Berugueta.—Vo Juan lita. sans :\ucarrete, Caballero del orden de Alcántara del Consejo de S. M. y su lirio, en el Real de las ludias (le la parte de Nueva España, certifico: que I). Francisco Gracian Berugueta de quien va eoneordada la hula de arriba es Srio, de la interpretacion de lenguas por S. M. y que congo tal traduce sus escritura$ y las de sus consejos y tribunales y se le dá entera fé y crédito. . Y para que de ello conste I)oy la presente en Madrid ú treinta de Noviembre de mil seiscientos cuarenta y siete a11os.—Juan Btu. Saens Navarretc.—Corresponde con un testimonio que se halla en uno de los libros capitulares del venerable Cabildo de esta Sta. Iglesia autorizado en pública forma por D. Francisco Martinez, Secretario del Iltu►o. y Reverendísimo Sr. Dr. y Maestro I). Fray Fernando de Baldivia, Obispo que fné de esta I)iócesis, que para sacar esta me exhibió el Dr. D. Nicolás de Quiñones canónigo de dicha Santa Iglesia cal► 1 cual lo corregí, va cierto y verdadero a que me remito y a mandato verbal del Sr. Dean de (lila. Sta. Iglesia 1)r. I). Nicolas de Quiñones i►ara su uso eol►ié este y firmado de nli nombre y rubricado como acostumbro. — En Puerto Rico á veinticuatro de Febrero de uail setecientos sesenta y ocho. Signado: Pedro Martinez, Notario. Al folio _5 del libro referido nota del tenor siguiente. Nota que en el libro viejo de esta colecturía al folio 173 siguiente a la visita del Sr. Escañnela se halla la partida siguiente D. Garcia del Serro y Torres couao principal deudor y el capitan I). Baltazar Graiaguoz, como su fiador deben mil doscientos ochenta reales pertenecientes ú los maitines y tinieblas del Viernes Sto. para cuyo efecto los mandó iaapouer el Sr. I)ean D. Diego de To rres y Vargas que lo fué de esta Santa Iglesia, los cuales se han de cantar despees que 'asa la pros esiorr del Yntierro de Cristo y queda depositado el Santo Sepulcro en dicha Iglesia; y -es condidon que solo 1►au de gozar los seiIoees Prebendados que se hallaren presentes á dichos Maitines segun queda declarado en el Testamento del dicho Sr. I)ean debajo de cuya (lisposicion murió. Otorgose escritura ante Sebastian Gutierrez, Escribano Público y Real en veinte dial del raes de I )icieual►re de mil setecientos setenta y un años. Machos. Hasta aquí dicha nota, y declaró el Sr. Quiñones colector que ha sido de esta Colecturía que la referida cantidad está en el día en poder del Sr. Chantre D. José Maisonet. Razon de los derechos que se han de llevar por el entierro de 1)ean y Cabildo en esta Santa Iglesia Catedral; por el acompaña►uientr► Misa y Vigilia de un nocturno conforme el filia y dos posas se han de llevar de limosna seiscientos rs. de plata, y si quisieren llevar mas posas, se han de llevar á cincuenta rs. de plata per cada una, y se ha de dar una libra de cera en una vela a cada uno de los señores Capitulares. Itenl, se ha de llevar por los tres dobles de campana que pertenecen ,a la fábrica de esta Santa Iglesia por ser sus campaneros sus esclavos á cinco rs. de plata por cada doble.


ERECCIÓN DE LA STA. 1(iLESIA CA'CEDRAL.

341

u

Item , por el derecho del curarte treinta rs. con la obligaeion de decir el Cura una Misa rezada por el alma del difunto como es costumbre aunque se entierren en los conventos. Item, por cada incensario y por cada responso asi (lemas cono fuera de la Iglesia ác dos rs. y medio por cada uno, con declaraclon que han de ir dos incensarios, y estos dichos tocan al Sacristán, y al que convidase para el otro incensario. Item, por el acompañamiento de los ministros, pertignero, maestros de Capilla y Sochantre á siete rs. de limosna cada uno, con la asistencia de vigilia y se le ha de dar al cura, pertiguero maestro de la Capilla y Sochantre, velas de media libra. Item, es declaracion que se ha de convidar á toda la Clerecia para el acompañamiento y asistencia á la vigilia y misa y se les ha de dar de limosna cinco rs. v la vela de cuarta. Itero, al Sacristán ademas de los'diehos de acompañamiento y asistencia de vigilia y misa le tocan dos rs. por cargar la cruz. Item, á los acólitos y monacillos que llevan los ciriales además de la vela que le toca á cada lino, y ele los cinco rs. por acompañar á dichas asistencias se les darás otra vela para poner en los cirios. Por los entierros de I)ean v Cabildo asi en el convento de las religiosas, se llevará lo mismo que si hicieran en la Iglesia Catedral por estar asi ajustado y acordado por un acuerdo del entierro de Dean y Cabildo fuera de la Iglesia y haber declarado la Sinodal que en cuanto á los entierros de Dean y Cabildo se observase y guardase lo resuelto y determinado por los acuerdos del dicho Cabildo y sin embargo tienen acordado los dichos señores Capitulares que la han movido á que se lleven los mismos derechos por el entierro de Dean y Cabildo asi en la Iglesia como fuera (le ella, sin obligacion de decir vigilia y Misa, por cada una de las misas de novenario se ha de llevar á cincuenta rs. de plata que es la limosna acostumbrada. Item, ha de tener tres dobles en cada uno de estos nueve dias el primero por la mañana para que acudan á misa, el segundo al responso, y el tercero despues de la oración, y cada uno ele dichos dobles ha de durar como medio cuarto de hora. Item, por cada lino de los tres dobles, que ha de haber en los nueve dial del novenario toca i la fáhrica de esta Santa Iglesia, quince rs, á razón de cinco rs. de plata por cada doble. Item, por el cabo ele año con vigilia de nui nocturno y misa se han de llevar trescientos rs. de plata. Item, por los cinco dobles de campana que ha de haber uno al medio din, otro despues de la oracion, y otro al amanecer, otro para llamar a vigilia y misa, y otro al responso que cada uno ha de durar un cuarto de hora poco mas ó menos, se han de llevar veinte y cinco rs. á razon de cinco rs. por cada doble los cuales pertenecen á la fábrica de la Santa Iglesia. Item, por cada uno de los incensarios de todas las veces que se incensariase asi en el novenario, como en el cateo de año se ha de llevar á dos rs. y medio, los cuales pertenecen al sacristán, y si hubiese dos incensarios, se llevarla doblado. á dos rs. y medie


342

ERECCIÓN DE LA STA. IGLESIA ('ATEDRAL.

por cada uno como se ha dicho y han (le traer el olor los que hicieren el novenario ó cabo de afilo Item, se han de convidar al Cura. Maestro de la Capilla y Sochantre y se les ha (le dar (le limosna A cada uno cuatro rs. por la asistencia á la vigilia y misa (le dicho cabo de alío y si quisieren se cante á purlt.o de órgauo pagaron á los cantores cn lo que se concertaren. Item, que puedan convidar A todos los Capellanes que quieran pagarles dos re, á cada info por la asistencia de la vigilia y misa. Item , han de tener OLligacion de dar al ofertorio de la Misa velas de media libra á los seiiores Capitulares,. y de á cuarta al los Capellanes.

RF.CTIh'ICACIt)N1:S HISTÓRICAS.

Hu.rac•uuc4 habidos cw Puerto Rº(•n, Por cl Dr. Cuyctano Crdl y Tu4tc. Nuestro sabio historiógrafo I►. José .Julian Acosta. al acotar la Historia de Puerto Rico de Fray fugo Abad, en la página 4:1:1, publica una brillante nota al Capitulo que el erudito benedictino dedica a estos terribles meteoros, que suelen azotar las Antillas. Pero el trabajo de investigación de nuestro ilustre compatriota esth incompleto. Quedúronle algunos ciclones sin anotar por falta de fuentes de información. Slal.o XVI. Año 1515 1526 1530 1530 1530 15x7 1535 • 1568 .. .. 1575 .. ..

3/rs dnlio Octubre Julio Agosto Agosto .Julio Setiembwe Agosto Setiembre

Dia 4 I 26 22 31 11 12 24 21

.\ o,nbre.

Comprobación. San I.aureano Oficiales Reales San Francisco Vadillo. Santa Ana Lando. San Timoteo Lando. San Ramón Lando. San 1'io Oficiales Reales. San Leoncio Oficiales Reales. San Bartolomé Oficiales Reales. San Mateo Torres Vargas.

SIGLO XVII. 1615 . . . . Setiembre 12 1642 .... Setiembre

~an Leoncio

Damián de Haro. Torres Vargas.


RECTIFICACIONES HISTÓRICAS.

343

SIGLO XVIII.

'1730 ... . '1738 .. . . '1738 .. .. 1740 . . .. '1740 . . .. '1751 ... . '1766 .... '1766 . . . . '1767 . .. . '1772 . .. . 1772 . ... '1775 .. .. '1776 .... '1780 . . . . '1785 . ...

Mes

Día

30 Agosto 30 Agosto Setiembre 12 3 Agosto Octubre 11 18 Agosto Setiembre 19 7 Octubre Agosto 7 16 Julio Agosto 28 Agosto Setiembre 7 Junio 13 Setiembre 25 la

Año

Cornprobacióa. Nombre. Oficiales Reales. Santa Rosa `anta Rosa Boletín Histórico. San Leoncio 1'. T. de Córdova. San Esteban Oficiales Reales. San Luis Boletín Histórico. San Agapito Boletín Histórico. San Genaro P. T. de Córdova. San Marcos I'. T. de Córdova. San Cayetano P. T. de Córdova. N. Sra. del Carleen B. Histórico. San Agustín Iñigo Abad. P. T. de Córdova. San I'edro Santa Regina P. T. de Córdova. San Afltonio P. T. de Córdova. 1'. T. de Córdova. San Lupo SICI.o XIX.

1804 .... '1805 .... '1807 .... '1812 .... '1812 .... 1813 .... 1814 .. . . '1816 . . .. '1818 .. .. '1824 . . .. 1825 .... 1837 .... 1851 .. .. '1853 1567 '1871 '1876 '1893 '1899

Setiembre 4 Setiembre 11 18 Agosto 23 Julio 21 Agosto 26 Julio 23 Julio (1) Setiembre 21 Setiembre 8 26 Julio Agosto 2 18 Agosto 26 Nvbre. Octubre 2 21 Agosto Setiembre 13 16 Agosto 8 Agosto

Sta. Rosalía Morean de .Ionnes. San Vicente P. T. (le Córdova. San Agapito I'. T. de Córdova. P. T. de (írdova. San Liborio I'. T. de Córdova. Sta. Juana l )iario Económico. Sta. Ana San Liborio Diario Económico. P. T. de Córdova. P. T. de Córdova. San Mateo De la Monserrate (lac. Oficial. 1'. T. de Córdova. Sta. Ana Los Angeles .1. .Iuliíui Aosta. San Agapito .1. Julián Acosta. Gaceta Oficial. San Narciso Gaceta Oficial. San Evaristo Gaceta Oficial. Sta. Juana San Felipe Neri Gaceta Oficial. La Prensa. San Roque San Ciriaco . Gaceta Oficial. Sloi.o XX.

-1:110 .... '1916 ....

,ctiembre 6 13 Agosto

San Zacarías San Hipólito

La Prensa. La Prensa.

(1) El autor no precisa el mes ni dia, e indica los días 18, 19 y 20. 1


344

RECTIFICACIONES HISTÓRICAS.

*

*

*

santa

La nota de huracanes, que trae Acosta en la acotaeiúu a la obra de Fray I►►igo Abad, llega solamente hasta 1851, porque su estudiosa labor es de 1866. En el resún►en anterior, los huracanes que llevan un asterisco no figuran en el citado catálogo, ni en ningún otro hasta hoy publicado.—Yo los he sacado de cartas de Oficiales Reales al Rey, de cartas de Gobernadores, y de los cronistas Torres Vargas, Haro, fñigo Abad y Pedro Tomás de Córdova. Nos faltan documentos que nos (len luz sobre los huracanes del siglo XVII.-Del huracán de San Agapito, de 1851, en adelante, los conozco por tradición y personalmente. Teufa yo cuando este huracán un año ele edad y mi madre abandonó la casa que ocupábamos en la vega de Arecibo, llevándome en la falda y a buen andar de las cabalgaduras a refugiarse toda mi familia en el ingenio Teresa de Mr. Denton. El rio Abacoa, con su formidable crecida, se llevó la casa en que estuvimos expuestos a perecer.—El huracán de San Narciso lo presencié en la ciudad de San Juan. Era estudiante del Seminario Colegio de los padres Jesuitas. Hizo grandes estragos en la parte norte de la Isla.—El de San Felipe Neri me cogió en Arecibo, ejerciendo ya la carrera de medicina. Arreció en aquella villa, de nueve a diez de la mañana, y en la revirada del viento huracanado, de este a sudeste, destechó la parte posterior de la casa que yo vivía en la plazuela de San Felipe. El techo era (le zinc y tejas de barro.—El fuerte (-iclón de San Ciriaco lo pasé en la Capital. A las diez de la noche las ráfagas en la ciudad eran formidables y silbaba el viento en las cornizas como una flauta.—El de San Zacarlas y el de San Hipólito, los pasé eu Santurce en mi quinta Villa Los Pinos.

Eu carta de S de Agosto de 1 í1:► dan cuenta los Iniciales Reales al Rey del huracán dcl 4 de Julio (lel mismo afilo, diciendo: "é porque (► c•absa de la torn►enta pasada."—Eu c: rta del licenciado .luau de Vadillo al En►perador e►► 20 de Marzo de 1521, refiriéndose al huracán del 4 de Octubre de 152( , le dice : "En la noche del quatro de Octubre passado, empezó en esta Isla tanta tormenta de biento y agua, que llaman acá 1,u►•arán, que duran '_1 horas derribó la mayor parte fiesta ciudad con la Iglesia é hizo tacto dallo en las haciendas del campo por las grandes crecidas que hubo en los rins, que no se acuerdan en esta Isla de tal cosa. Muchos ricos han empobrecido, entre ellos 1'edro Dloreuo. teniente de gobernador fiesta."—El teniente de gobernador I1. Francisco Manuel de Laudo, en carta de S de Setiembre de I:i:;0, dice al Monarca: "De mes y medio :► esta parte ha habido en esta Isla tres tormentas ele agua y biento. que han destruido taitas las labranzas• ahogado mucho ganado y puesto en gran necesidad y hambre de pan. fn.esta cibdad derrihó la mitad de las casas por el suelo; de las otras, la mejor librada quedó sin una teja. En campo y minas no dejó casa que no derribó. Sucedieron en 26 de Julio y


345

RECTIFICACIONES HISTÓRICAS.

se

31 de Agosto. Todos han quedado pobres é con pensamiento (le seyr. Afiádase que no habiendo yndios se sustenta la tierra con negros, los que con estar estancados y no poderlos traer los vecinos, se venden a 60 y 70 castellanos."—El asiento o contrato para traer africanos a las Yndias Occidentales, en esa época, lo tenían los flamencos por concesión hecha por el eniperador Carlos V. Los flamencos se lo vendieron a los genoveses y éstos eran los que hacían el tráfico.—Los oficiales Reales dicen al Rey, hablando ele los huracanes de 1537: De dos meses acá ha sufrido esta ysla tres tormentas de agua y bienio: las mayores que cií ella se han visto. Y como las labranzas están en las riberas, las corrientes las han llevado é destruido. Se ahogaron muchos esclavos y ganados y han puesto en gran necesidad a los vecinos, que ya antes estaban medio levantados por yrse: é agora m<ís."—Torres Vargas habla de la tormenta del 24 de Agosto de 1568, y dice: "un milagro hallo comprobado en el libro de Xuestra &'ñora de Guadalupe, que fui cuando en la tormenta rigurosa de San Bartolomé, que hubo en esta ciudad, ha más de 70 afros."—Del huracán de San Mateo, de 1575, dice Torres Vargas, hablando de la de 1615: 'Vino el obispo Solier a su Obispado el ario de 1615 y en él fué la rigurosa tormenta que sucedió en esta isla, despees de más de 40 afros que habia pasado la de Can Mateo (la de 15751 que llaman; y ésta fué el 12 de Setiembre. F izo tanto daño a la iglesia Catedral que fué necesario por una parte cubrirla r1e paja, y avisar á S. M. suplicando la hiciese una limosna para su fábrica; y concedió cuatro mil ducados con su acostumbrada grandeza; y con ellos, lo que debian los prebendados, desde hacia tiempo, de la hacienda del obispo D. fray Martin Fernández ele Arce, se hizo un arco y dos pilares, con que se reparó el Crucero de dicha Iglesia, y sobre ellos se fundó el nuevo que el afio de 641 se hizo."—Y el mismo cronista hablando de la misma tormenta en otra parte añade: 'En su tiempo (en tiempos del gobernador I). Felipe de Beaumont y Navarro) sucedió la gran tormenta ele 12 (le Septiembre y acudió á la necesidad con admirable diligencia, enviando bajeles á todas las islas vecinas, con que no se sintió el hambre, remitiéndola su providencia, y porque en los pálpitos le aco:uofiaban el lagar del Evangelio Phelipe under emenus punce, señaló casa particular de depósito donde se diese el main al n►ismo ia•ecio Ii (loe había comprado de las otras islas de donde se trino."—Hablando del huracán de 164 (lice el obispo r)amiáe de Haro : "Yero el mayor trabajo fué el de la tormenta y tempestad que sobrevino el año de 4'3 por el mismo mes de Setiembre que sucedió la d,• Burgos, cuando derribó el crucero, porque aquí derribó la Iglesia y muchas casas, y en el campo arrancó muchos árboles y bujios y hizo tan grande estrago que dejó esterilizada la tierra hasta hoy que va volviendo en sí, y es de modo que á todo cuanto falta se disculpa con la tormenta y viene á ser tormenta para m í.—Del ciclón de santa Rosa, de 30 de Agosto de 1738. se lee en una real orden de 16 de Agosto de 1733, dirigida por D. José de la Quintana al gobernador D. Matias de Abadia, refiriéndose a dicho temporal:


RECTIFICACIONES HISTÓRICAS.

"cuyo logro (apoderarse los ingleses de la isla) les habrá prometido sin duda la noticia del lamentable estado a que le dejó reducida la tormenta y huracán acaecido en ella el dia 30 de Agosto del año próximo pasado."—Del huracán de l2 de Setiembre del mismo 1738, dice D. Pedro Tomás de Córdova : "Sufrió (la isla) una de aquellas tormentas que tantos estragos han causado sien►pre en el territorio. Todos los frutales de que se mantenía el ganado de cerda los derribó el huracán; las inundaciones repentinas ahogaron gran número de reses; los vecinos de Ponce y Coamo abaudónaron estos partidos por la miseria a que los redujo la tormenta; tuvieron que mantenerse de raices nocivas que causaron muchas enfermedades, y como faltó el Situado en dicho afilo, las reales cajas se empeñaron eu 50 ►uil pesos, lo cual hizo más efectiva la situación y menos posible al Gobierno para socorrer á las necesidades y recuperar la pérdida. Sobre estos males pasó otro bastante grave, como lo fué una extraordinaria plaga de gusanos, que tuvo origen en lo encharcadas que quedaron las tierras, y que destruyeron las semillas que se sembraron pasada la tormenta."— Refiriéndose al huracán de Suit h'stcban, de de Agosto de 1740, escribe Mr. Moreau de Jonnes, citando a Mr. Nogaret: "1)estruyó un bosque de palmeras de cinco a seis leguas de extensión, que existía cerca del pueblo de Ponce."—También habla Cúrdova del huracán del 19 de Setiembre de 1766 (San Genaro) y dice "como desgraciadamente se lrubiese esperin►entado un furioso huracán el 19 de Setiembre, que se repitió el 7 y 8 de Octubre, llegó la miseria á su colmo, no bastante los préstamos que se hicieron al Gobierno, el cual tuvo que emitir papeletas de 8 reales, en falta de moneda, estinguibles con el Situado, que por último se recibió en cantidad de 271.929 pesos, 6 tomines y 6 granos y 100 mil pesos más para la fortificación, con cuyo auxilio se recogió una parte del papel, y se pagaron 50.993 pesos, 6 reales, de los préstamos. F.1 huracán dejo arruinados los pueblos de Cangrejos, Rio Piedras, y Guayama; todas las cosechas de arroces, maizes y yucas fueron perdidas; destruidas las casas y los bojios de los vecinos del can►po; muy caudalosas las crecientes que hicieron los ríos; no quedaron en pie frutales, cocos, ni plátanos; los caminos se pusieron intransitables; muchos buques se perdieron y los pocos que escaparon de la tormenta los empleó el Gobierno en solicitud de víveres y otros auxilios. Fué sin la menor duda uno de los más terribles huracanes que haya esperimentado la Isla. A este mal siguió otro que es muy común después de las tormentas. Una plaga extraordinaria de gusanos no solo destruyó las semillas, sino que se apoderó del ganado y causó pérdidas de mucho valor; .fué muy notable la escacez de casabe que hubo y con el cual se contaba para el mantenimiento de la tropa."—Hablando de los huracanes dice fray Iñigo Abad: "Los huracanes no suelen ser generales, ni-sentirse en toda la isla. Unas veces solo atacan la costa del norte, otras la del sur, y no son raras las que solo se sienten en algunos partidos; pero acostumbran a experimentarse en toda la isla, aunque a distintas horas, según su mayor impulso 6 la


RECTIFICACIONES HISTÓRICAS.

347

dirección que le presentan los canales por donde corre. En 28 de Agosto de 1772 (temporal de San Agustin) observé uno que fué general en toda la isla; se mudó el viento a las quatro plagas, soplando el primero por el norte, después por el sur, y últimamente por el ,poniente y oriente (1) ; siendo de notar, que cada vez que mudaba el rumbo, quedaba el tiempo de seis á ocho minutos enteramente suspenso y en calma, hasta que volvía á soplar por la parte opuesta con igual fuerza que antes.—Comenzó á sentirse en la Capital á las 11 menos quarto de la noche. Un trueno sordo y continuo, que ocupaba toda la esfera, el ruido de las aguas, semejante al que se oye piando se aproxima algun aguacero grande, la vista espantosa de continuos relámpagos y un temblor lento de la tierra, acompañaban el furioso viento, el destrozo de árboles, tejados, ventanas y de qua ato encontró, con el ruido espantoso que hacían estos deshechos, manifestaron su arribo. Duró con tal furia en la ciudad hasta después de la una de la misma noche; en otras partes de la isla se sintió desde la misma hora, pero sin particular efecto hasta uaás tarde. En el pueblo de la Aguada, en que me hallaba en esta ocasión, y dista de la Capital cuino 25 leguas, no empezó á sentirse hasta las doce y media (le la naisana noche, sopló cl►al vehemencia hasta las quatro menos quarto de la miaúana, y prosiguió, aunque aflojando más cada vez, hasta las h:Ia este tieu►po corrió toda la aguja, y fué dando doce del din. vuelta á toda la isla, aunque en (listimitas horas, causando más ó n►enos estragos en unos pueblos que e►a otros, según sus posiciones. Dos días antes de suceder este huracán el cielo estaba enteramente cubierto, la resaca y demás seSales ya insinuadas y vistas en otra ocasión, peasnadierora á los u►oradores de aquel Partido la próxin►idad de este terrible azote, recurrieron á implorar la misericordia divina con dos (118$ de rogativas 1►íablicas en la Ermita de Nuestra Señora del Espinar, pero uo fueron oídos y al tercer lila experin►entaron esta desgracia y con ella el hambre, miseria, eufenuellades y n►uertes. Los caminos queddron enteranrente intransitables, cubiertos de árboles arrancados por los vientos; los ríos salieron de SUS cauces, inuudaruu las vegas y destruyeron lote sembrados; cn fin, um► suspensión general se apoderó de los espíritus de los habitantes, hasta que la naturaleza volvió a tomar su curso y la tierra, auxiliada del cultivo, renovó sus frutos y plantaciones destruidas. I'or todas las costas de la isla se ven tristes vestigios de los barcos que han naufragado, especialmente en la costa del sur se encuentran playas cubiertas de deshechos de embarcaciones." Los efectos del Temporal tie San Narciso en la bahía de la Capital fueron desastrosos. A las 6 menos cuarto de la tarde el barómetro señalaba 29-60.—A las 7 y cuarto se desataron todos los elementos. La obscuridad de la noche, lo copioso de las lln(1) En esto esta[ equivocado fray IRigo, porque la acción de la trayectoria de los ciclones en nuestra isla, cuando son generales, es sentir prl mero las rA1'agas fuertes del norte, luego del este, después del ear y finalmente viento suave dei oeste.—C. y T.


348

RECTIFICACIONES HISTÓRICAS.

vias, el ímpetu de los vieutos, el estridente ruido de puertas y ventanas de los edificios era espantoso. La bahía estaba en plena catástrofe: el huracán desarbolaba los buques y los sumergia bajo las aguas. Se perdieron las goletas Cármeu, .Iosefita, Rita y la falúa de la Capitanía de Puerto y la de Sanidad. Y se vararon en diferentes puntos, rotas las anclas, el bergantín Joaquín, la fragata Apolo, la barca inglesa Mary, el pailabot Fé y otras más embacaciones. Eu los c•anipos fué nn desastre, las degradas personales fueron umehas y las pérdidas materiales enormes. El parte del Gobernador al Ministro ele Ultramar señala _200 muertos, entre náufragos ahogados por las crecientes de los ríos y aplastados por la caída de rocas cn las montañas.

(1)e la Revista Bimestre Cubana, Vol. XIII No.

a.l

REAL I)E('RETO TRASLADANL)O A CUBA LA REAL AUI)IENCIA 1)E STO. 1)OMIN(iO, 1)E LA CUAL 1)E!'F.S1)IA PUERTO RICO.

EL REY.—(lobernador y Capitán general de la isla de Cuba y ciudad de San Cristóbal de la Habana.—Mediante la cesión que tengo hecha á la República francesa, por el tratado de paz ajustado últimamente en Basílea, ele la parte que me corresponde en la isla española de Santo Domingo: he venido por mi Real de creto de 14 de este unes á señalar para residencia de la Audiencia que se hallaba en ella, por ahora la Villa de 1'uert.o Príncipe "n esa iz;la, conservándole la jurisdicción sobre los mismos distritos en que la ha ejercido hasta aquí, fuera de la referida isla de Santo Domingo; y en su consecuencia le prevengo por cédula, separada de la de esta, disponga inmediatamente su traslación á dicha Villa de Puerto Príncipe. Lo que os participo para vuestra inteligencia y noticia, por ser así mi voluntad. Fecha en Aranjuez á 22 de Mayo de 1797.—YO, EL REY.—Por mandato del Rey nuestro sellor.—Fram asco ('erdad. (1) (1) Era regente de la Real Audiencia de Santo Domingo don José Antonio de Urrizar, quien fué a establacerla a Puerto Principe (Cuba) de real orden, disponiéndose, de igual modo, ser relevado por D. Luis de Chavez, regente de la Audiencia de Santa Fé. en México. Las apelaciones de Puerto Rico tuvieron que ir desde ese momento a Puerto Príncipe, donde se siguió despachándolas con arreglo a las Ordenanzas de Santo Domingo, hasta que se fundó la Real Audiencia de Puerto Rico.—C. y T.


tcta•f1F1CACIosI:s HISTÓRICAS.

1s49

REAI. CLDl1LA CONCEDIENDO LA FIINDAC16N RN LA CAPITAL 1)I•. UNA ('ASA 1)E MUJERES PtBL[C'AS. (drehire do lndias. Ordenanzas. Vol. II. Est. 1.'{9. c. 1 leg. 1.)

la

EL RE 1'.--AI Concejo, xustycia e regidores de la cibdad de Puertorrico eu la ysla de Sant Xoan.—Sepades que Bartolomé Conejo me fizo relazion que por la honestidad de la cibdad e muxeres camadas della, é por excusar otros dampnos é inconveyentes, ay necesidad de que se faga en ella casa de muxeres publicas, y me soplicó é pidió por merzed lizenzia é facultad para que en el sitio y logar que vosotros le señalaredes, él podiese edificar y facer la dicha casa ó como la mi Dierced fuese; por. ende Yo vos mando que aviendo necesidad de la dicha casa de muxeres poblicas en esa cibdad, sefialeys al dicho Bartolomé Conejo logar e sitio convenyente para que la pueda facer, que yo por la presente, aviendo dicha necesidad, le doy lizenzia e facultad para ello. E non fagades ende al.—Fecho en Granada a cuatro dias del mes de agosto de mill e quynientos veynte y seis aiios.—Yo EL REY.—Refrendada dei secretario Cohos.—Señalada del Obispo de Osma e canarias e del Obispo de cibdad Rodrigo..

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA POLITICA DE PUERTO RICO. Cartas de D. Luis Muñoz Rivera a favor del Pacto eon el Partido Liberal de la Península. AR(`IIR'o I'ARTICi'LAR DE COLL Y TOSTE.) I. Capital, Abril 14 de 1897. Sor. Il. Miguel Moya.—Madrid. Mi buen amigo: No pude escribirle antes. La organización del Partido Liberal y la propaganda de. los procedimientos nuevos no me dejan libre ui un momento. Hoy al fin, encuentro para usted inedia hora, y se la consagro con el mayor gusto. No he de hablarle de Asamblea, ni de la oposición que esperaba, ni de las cien cuestiones íntimas que venimos resolviendo. Ni importan a usted estas cosas ni las ignorará (le seguro, dadas sus amistades y su correspondencia con gentes de Ultramar. En conjunto, paréceme que hemos acertado. Era imposible seguir sufriendo a los incondicionales y al Incondicionalismo. Eso se va. La política nuestra será la política espaliola. Claro que los moldes no resultan excelentes; pero, ¿hay otros mejores? La isla responde de un modo admirable. Mi propaganda de seis arios preparó a los espíritus; la guerra de Cuba completó la obra. Y hoy ningún hombre de juicio piensa en convulsiones ni en revoluciones: se quiere la paz, se quiere la libertad, con la soberanía la

(l)EI,


350

AOCliMENTOs 1'.;R

LA 111s'roRl.A I'OLI7'ICA

iIIN:

1'REKTo RICO.

vn

y

`in eso, ni aún la autonomía más franca española como bas('. aceptaríamos. Sólo en la esperanza de que se nos trate bien ya no existe el temor de una revuelta ; ya nadie siente antojos separatistas. El pais es español y lo será siempre, si España misma, maltratándole, engañándole, no le arroja al abismo cn que Cuba se arruina y se pierde. En nuestra evolución, he alai lo importante, lo trascendental en lo que tiene de político, el naovin►iento es útil, fecundo, conveniente: en lo que tictac de patriótico, es noble, ámplio, generoso, porque a la Metrópoli •v a la ('olubia evita sangre y lágrimas: por. que convierte a Puerto liico en nn pedaZO (le la Patria y a los puertorriqueños eta los españoles de veras, romo usted, como el propio Sagasta y el propio l'ónovas. Yo no dudo que el jefe liberal nos cumplirá sus promesas. ('reo en esto de igual modo que creo en las leyes de la lógica o en las de la mecánica. Aún cuando le pesara, no tendría más reb)edio el señor Sagasta que hacer Y no le pesara (le ningún modo. justicia a nuestro patriotismo. El general Marín taus alienta, por bi ls que, en las elecciones, cae del lado de los Incondicionales. Acaban de elegiru►e diputado provincial por JIayagüez ,por seis votos nnis que mi compañero Herminio Díaz. V se asegura que, (lespllés de hechas las actas de escrutinio en todos los colegios, las rehal'lut con el propósito de que triunfe Herninio Díaz, añadiendo a su nombre unos cuantos votos. Si quiere usted con►pren(ler esta aboinalía, lea el artículo Dinamita electoral, que inserta 'La ('orrrspundencia" de hoy. Lo que se pretende es inmoral y será ui) desatino; pero como lo ; Vaya si se hará! desean los Incondicionales se hará. Supongo que Ramón Méndez le escribe con frecuencia. El es uno de nuestros apóstoles. 1- predica con entusiasmo porque desde muchos años ha, esto es su ideal. Vivo aquí ahora ; entre los muros de San Juan. No sé cuando volveré a Madrid, ni cómo. Probablemente iremos juntos al Congreso, i►ues siempre reservamos a un republicano (01110 usted una de nuestras actas. Amalia envía a Belén y a usted muy afectuosos saludos me uno a ella deseándole felicidades iblibitas. Le quiere mucho su afeetisiblo !.uia Muño: R.ivrra.

(1)

(1) Eu estas cartas se ve que Mu(íoz Rivera era un político hábil y oportuno.-1)esde 1874 se había adueñado el Partido ('oneervador del poder en esta Antilla, con la muletilla de llamarse Españoles aim; Condiciones.- i Asi no habla turno en el gobierno insular, dominara en España Cánovas con los conservadores o Sagatsa con los liberales.—EI Pacto destruyó tan anómala y perniciosa política.—C. y T.


UUCI \I I \'I'u,

I..

III..- ORIA I'If .H Ii '.+ I.E Pl'EF.TO RtCU.

¡

[

II

v

Capital, Abril 14 de 1897. Sr. Don Francisco García Molina.—Madrid: Mi estimado amigo: Don Segismundo Moret me escribe, con fecha 27 de Marzo una magnífica carta, que recibí ayer y que produjo honda impresión en todos los correligionarios que ya la conocen. Esa carta trae referencias de una de usted y otra del señor Sagasta : vino esta; la de usted andará por la carretera central hacia Ponce. Don Práxedes, muy franco y expresivo, gana, con sus declaraciones a los que aún aparecen rehacios e irresolutos. Su actividad ante las exigencias de los diputados puertorriqueños no puede ser más clara. No es menester decirle cómo agradezco yo. y cómo agradece el Comité Provincial; los trabajos de usted y su concurso activo y entusiasta. No en balde fiamos a usted una labor difícil, en que están a prueba sus admirables aptitudes de político y de propagandista. Veo su mano en las correspondencias de Luis Pardo, que nos allanan la vía extraordinariamente y que piden un voto de gracias para el corresponsal y para su inspirador. Como aquí tiene una autoridad grande cuanto procede de Madrid, la labor suya, en las epístolas de Pardo, resulta muy eficaz y muy fructífera. También llegan El Día, El Globo, El Correo con artículos de primera fuerza, que hago reproducir en seguida en La en La Democracia. Usted siempre es el Correspondencia mismo. Yo no pierdo el tiempo; pero confieso que es difícil igualar su actividad. Conforme a su consejo, que cioncide con los de Moret y Sagasta, procuro atraer gentes incondicionales. Tenemos algunas. Villamil, Díaz Fonseca, alcaldes que fueron de Río Grande y de Barceloneta; Melón, a quien usted conoce; Oyanguren, presidente del Banco Territorial y Agrícola; Beyens, registrador de la propiedad; Medina, suegro de Vasconi ; el padre Santiago Colón, canónigo; Martínez, presidente de sala en la Audiencia; Perucho Moreno, jefe de la Escuela Normal, y otros, que militaban en el Incondicionalismo, forman hoy en nuestras filas y votan nuestros candidatos. Eso aparte del elemento nuestro como Ermelindo Salazar, Parra, Rafael León, Ramón B. López y cien más que nos prestan su cooperación y que dan lustre al Partido por su significación social y pecuniaria. López, el gerente del Banco Español, es de los nuestros también, y Vías Ochoteco, el registrador de Caguas, etc. Acierta usted en indicarnos que en el Comité Provincial se necesitan figuras de gran prestigio. Aquí no las hay superiores a Carbdnell, Dommn uez y Arrillaga, de Mayagüez; León, Díaz Navarro,. Gauthier, Sánchez Montalvo, Colón, de Ponce; Acuña, Soler, Hernández López, Palacios, Román y Coll y Toste, de la Capital; Giorgetti, Ealo, Vilella, Cabrero,


352

IIOCU\IENTON i'ARA LA HISTORIA I'OLITICA DE PUERTO RICO.

al

Quiñones, Solá, Amadeo, del resto de la Isla. Esos señores representan la propiedad territorial y la capacidad intelectual. En cuanto a la Presidencia, quisiera yo que me relevasen de ocuparla. La decliné al constituirse el Comité, que no quise aceptar mi dimisión y que me ofrece su apoyo completo y en firme. No .soy millonario; pero mis recursos me bastan. Y tampoco fueron nunca millonarios los hombres políticos que en el Liberalismo español se destacan con más alto relieve. En las elecciones para diputados provinciales (de que le hablaré con extensión) me eligieron candidato tres de nuestros cuatro distritos. Ponce me eligió candidato único, a fin de asegurar mi nombre de una derrota. Yo acepté por Mayagüez que se anticipó a los demás. Doy a usted detalles porque conozco a mis amigos y presumo lo que en Madrid informan cuando escriben a usted y a los prohombres liberales. Si yo fuese vanidoso, encontraría motivos para el orgullo en la plenísima confianza que me otorga mi país y que excita el despecho de unos pocos señores, que no me dan el frente, que me fingen amistad sincera, y que, a la sordina, pretenden minarme el terreno, aunque les resulta estéril el propósito e inútil la tarea. Vengamos a las elecciones. Salió el Partido del retraimiento, obtuvo del general Marín promesas de imparcialidad y corrió a las urnas, seguro de ganar cuatro puestos en la Diputación, porque le sobran fuerzas para alcanzar ese número. La imparcialidad acaso es cierta; a lo menos lo es en las palabras; pero en los colegios en que predominaban nuestras mayorías se cerraron; los votos de nuestros electores se acumularon a las candidaturas adversas; localidades enteras como Barranquitas y Ciales con sus mesas intervenidas, se abstuvieron por no soportar tantas burlas, y sacaron tres candidatos a flote. Hernández López, Rafael León y yo. A última hora se dice, que quieren ahogar mi nombre. Vea el número de La Democracia, fechada hoy,, y juzgue a los que se atreven a intentarlo todo. Es casi seguro que, con mayoría yo, se la darán a Herminio Díaz. La Incorporación adquiere vigor de día en día. Ahora saldré por la isla, en viaje de propaganda, constituyendo comités; levantando el espíritu público, llevando a todas partes la confianza en nuestra actitud y en el apoyo decidido del Liberalismo nacional. Le niego esté quite. No se le pase ninguna y estoy seguro de que encontrarán siempre respuesta los desplantes conservadores. Es eso de la mayor importancia, porque nos perderiamos sí, en el Partido Liberal, predominase una opinión injusta, desfavorable a nosotros. Mis respetos a su señora. Usted crea que le estima mucho su afectísimo Luis Muñoz Rivera.


DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA POLITICA LE PUERTO RICO.

353

III Capital, Mayo 2 de 189?. Excmo. Señor Don Segismundo Moret.—Madrid. Mi respetable amigo: Su hermosa carta del 18 de Marzo me ha servido admirablemente para la propaganda política. No. se publicó; pero pasó de mano en mano entre los liberales de mayor influjo en la isla y produjo gran efecto, a causa de las profundas simpatías que eY nombre suyo despierta. Aquí corren versiones distintas sobre el acto que realizarán los diputados incondicionales que forman en el Partido Liberal. Yo me atengo a los informes de usted y a las frases en que el propio señor Sagasta ratifica sus ofrecimientos. Se gún los diputados, nuestro jefe les aseguró que en modo alguno prescendirían del Incondicionalismo. Supongo que usted ha visto El Eco Nacional, decenario que se consagra en Madrid a la defensa del monopolio político que en este país explotan los que lo sostienen y lo inspiran. Esa hoja altera la verdad, en lo que se refiere a la entrevista de Hoces, Gullón, Soler y García con el señor Sagasta, de una manera lamentable. Pasemos por alto cosas tan pequeñas. Es natural que los señores del privilegio luchen por conservarlo a todo trance y acudan a cualquier recurso aun cuando sea el de la mentira. El consejo de usted coincide con nuestra manera de aprPr'iar las exigencias de la realidad. Y, no de ahora, sino desde hace largos días, nos abstuvimos de molestar a los correligionarios de ustedes que son adversarios nuestros en este país. Si ellos quieren, aquí encontrarán un sitio a nuestro lado. Y si ustedes les recomiendan y les apoyan con gusto les. apoyaremos y les recomendaremos cerca de los electores. Hay una sola excepción: la del señor García Gómez, que disfruta en Puerto Rico merecidísima impopularidad a causa de sus desplentes y de sus errores. Ya veo que trabajan y se agitan los señores que se juzgan amenazados en sus actos. Nosotros confiamos en el señor Sagasta que nos conoce a todos, y en usted que sabrá defendernos con su prestigio y su elocuencia, nunca puestas al servicio de la reacción ni del coloniaje. No han de faltar prudencia y tino a los liberales puertorriqueños, como no les falta lealtad e hidalguía. Esperamos el porvenir, seguros de que anda próximo el término de la injusticia eterna que nos abruma. Acepte una vez más la respetuosa expresión de un afecto y crea que le estima bien su atto S. S. Q. B. S. M. 2 3

Luis Muñoz Rivera.


364

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA 1'OLfTICA bE PUERTO RICO.

VI San Juan, Junio 14 de 1897. Excmo. Señor Don Antonio Maura.—Madrid : Mi respetable amigo: Tengo aquí la carta en que usted se sirve anunciarme que acepta en principio la defensa que me permití recomendarle. Muchas gracias. Si los telegrafistas atropellados en sus derechos lograran en definitiva el apoyo de usted no dudo ni un momento de que se les hará justicia. Voy adelante en la organización del Partido Liberal. La isla se divide en setenta y un pueblos. A esta hora hay setenta Comités, que se mueven con actividad. En las elecciones municipales obtuvimos un verdadero triunfo, y cada día mayor es el entusiasmo que nuestra política despierta. En una tournée por la costa del Este, que acabo de realizar, conseguí éxitos valiosísimos. Nuestros periódicos publican a diario adhesiones numerosas que parten del campo incondicional. Se espera, se confía, en el señor Sagasta, en el señor Gamazo, en usted, en todos nuestros jefes de la Península. El movimiento, que tuvo su origen hace seis años, en las propagandas periodísticas mías, me enorgullece y me alegra. Viniendo ustedes al poder y apoyándose en nosotros para administrar y regir a Puerto Rico, España no tendrá aquí ni un solo desafecto; quedará destruída la tendencia revolucionaria que existe en germen no más, y no habrá ni la sombra de un peligro en el porvenir. En eso estriba la importancia del trabajo en que pongo mi alma entera y en que me secunda ardorosamente el país liberal y democrático, que antes se llamó autonomista, que tuvo inclinaciones hacia la república y que hoy sirve con lealtad a la monarquía, bajo la dirección de ustedes. Le supongo enterado de nuestras pequeñeces locales y no desciendo a pormenores de poca entidad. Usted sabe que pugna por levantarse una disidencia: por falta de elementos que la nutriesen, no representará nada, ni puede nada, ni aún entre las clases populares que al principio juzgó adictas y que me siguieron durante mi excursión, vitoreando a la Reina y a Sagasta. Tenemos al general Marín, ultra-conservador que aprovecha todo pretexto para informar contra nosotros a Madrid y que de ese modo hace el juego a nuestros adversarios. A pesar de nuestra tolerancia nos hostiliza el General de cierta manera; no en Puerto Rico, sino en España. Se obstina en que la política ha de hacerse en Palacio, y esto no puede ser, porque arrancándonos toda iniciativa, privándonos de toda la libertad, nos pondría a merced de los conservadores. En sfn tesis, nuestro futuro destino depeltde de ustedes, del Partido Liberal en que formamos. ¡Ojalá que una vacilación en instantes críticos, no nos traiga hondas perturbaciones! Porque, créalo usted, si al subir al gobierno Don Práxedes no su-


llOCI'MENTOR PARA LA Ii13TORM 1'OLITICA üE 1'CERTO RICO.

356

ben también los correligionarios de Ultramar, la gente se nos desbandaría, sin que baste a impedirlo ningún esfuezo humano. Consérvese bien y ordene en lo que guste a su affmo, y S. S. Q.B.S.M. Luis Muñoz Rivera. V San Juan, Junio 14 de 1897. Excmo. Señor Don Germán Gamazo.—Madrid. Muy respetable señor mio : Aunque hoy escribo extensamente a Don Antonio Maura sobre política liberal en este país, no quiero que pase este correo sin enviar a usted un saludo y sin reiterarle el testimonio de mi profunda consideración personal. Marchan aquí los sucesos por el camino que les trazamos; nuestro Partido se robustece más y más de día en día con la adhesión de personalidades que descollaban en el Partido Incondicional. Inspiramos plena confianza a las clases productoras y al mismo tiempo, nos siguen y nos apoyan las clases populares. Hace un año podían observarse los movimientos del germen revolucionario que buscaba oportunidad para la conspiración. Lo dirigían desde Nueva York y Paris los doctores Henna y Betances, presidentes de las juntas separatistas. Hoy el germen va desapareciendo. La isla está con nosotros y nosotros estamos con España. De ahí la trascendencia de esta labor que realizamos y en que pongo yo todas mis energías, todas mis intimidades. Donde hubo una colonia es preciso hacer un pedazo de Patria que sienta el patriotismo como lo sienten Canarios y Mallorquines, que son isleños al igual que nosotros. Iniciada la obra con extraordinaria fortuna la coronará el señor Sagasta, la completarán ustedes en el gobierno. Yo tengo en mis jefes de Madrid una confianza absoluta. A su talento, a su perspicacia, a su experiencia no ha de ocultarse el fondo de nuestra vida ni la solución de nuestro problema. Urge que España se prolongue a las Antillas con sus instituciones, con sus partidos, no por el régimen del terror, sino por la suave y natural atracción de los afectos recíprocos. Si se establece una normalidad favorable al desarrollo de todas las aspiraciones legitimas en Puerto Rico, no quedarán desafectos a la Patria. Y de Puerto Rico irían a Cuba los alentadores ejemplos. Esa es nuestra obra: la tarea del Partido Liberal. Usted con su talento clarisimo, lo comprendió al expresarla nosotros, los de la Comisión, cuando alcancé el honor de visitarle. Nunca olvidaré la hermosa síntesis que oí de sus labios. De esto depende ahora en gran parte, que no se malogre el propósito.


356

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA I'OLíTICA DE PUERTO RICO.

Excuse ponerme a sus órdenes de nuevo. Lo estoy en absoluto para cuanto le plazca mandarme. Consérvese bien y disponga de su amigo affmo. S. S. Q. B. S. M. Luis Muñoz Rivera. VI

y

Rico

Septiembre 3 de 189?. Señor Don Segismundo Moret. Mi respetable amigo:: Reciba usted las enhorabuenas entusiastas del comité provincial por su discurso de Zaragoza, elocuente, como todos los suyos y como ningún otro importante, trascendental, para estos países que en los talentos y en las energías de usted ven una hermosa esperanza de próximas reivindicaciones. Su propaganda pública robustece el efecto de sus cartas a Matienzo y a mí, que las aguardamos siempre con ansiedad y las leemos con verdadera fruición, por la noble actitud que revelan y por las amplias seguridades a que dan forma. Bien necesitamos, más de una vez, el auxilio de su palabra. Los incondicionales y los disidentes nos acosan sin tregua y afirman rotundamente que las promesas no se cumplirán y que cuando suban ustedes al poder, ocuparemos nosotros una posición muy difícil y muy desairada. Del manifiesto que redactaron, usted y Don Germán Gamazo, hicieron un arma tremenda, apoyándose en que no había mención especial para Puerto para nuestra obra de incorporación al partido liberal. Son recursos que, vistos desde Madrid, saben poco; pero que aquí contribuyen a enfriar la opinión y a engendrar la desconfianza entre las gentes de escasa experiencia política, que abundán mucho. El General Marín acentúa su hostilidad hacia nosotros. Como, a pesar de mis amistosas súplicas, no quiso poner coto a los escándalos de los alcaldes, que cerraban colegios electorales y atropellaban ciudadanos respetabilísimos; como toleró que se impidiese la celebración de nuestros metings en friso) puntos de la isla, y amparó, al propo tiempo, la celei ración de mectings conservadores; como mantiene detenico;s en las cárceles a algunos correligionarios de valer, cuyo:. ;,lesos no terminan nunca; como esas arbitrariedades nos causan daño y nos restan prestigios, los periódicos nuestro., ciue antes le elogiaban, empezaron a censurarle. De ahí el:conos con el partido y, más aún, contra mí: enconos qi:c podría traer ciertas dificultades, si al ocupar ustedes el -uierno, n0 enviaran, por cable, órdenes concretas de entenderse con nosotros, para los primeros días y no se dispusiesen a el iarnos un gobernador en absoluto identificado con la nueva política. Y, según dije en mi tarta anterior, es necesario que las


DOCITMERTOS PARA LA HISTORIA I'OLiTICA L6 I'ITERTO RICO.

367

sin

primeras autoridades, en lo económico, en lo jurídico, en lo militar, sean capaces de amoldar su conducta, sin reservas, a la conducta del gobernador, a fin de que éste desenvuelva sus propósitos dificultades y sin temores. Nosotros estamos ya, merced a una organización robusta, en condiciones de obtener grandes éxitos electorales, y de intervenir en la dirección de los negocios públicos. Usted dirá, (pues ha de rebajarse a tincó pesos la cuota de diez que hoy rige para diputados a Cortes, y nuestros adversarios solo alcanzarán los sitios de las minorías en las circunscripciones de la Capital, Ponce y Mayagüez,)si ustedes desean que se les reserve. Y si no, sacarán un diputado en la capital donde cuentan con bastantes elementos. Nada más. El 21 de este mes se reune lo que ellos llaman Junta magna, es decir, la representación suprema de su partido. Existen profundas divergencias y, en el caso de que el gobernador no logre suavizarla ,es casi seguro un choque entre la derecha y la izquierda. Si tal resultase, el cisma se determinaría al momento y nosotros lucharíamos con dos grupos insignificantes en vez de luchar con un grupo en que la cohesión y la disciplina sustituyen, si bien de un modo incompleto, a la inteligencia y al número. Noticias de Madrid nos aseguran que, al resolverse la crisis aplazada en Agosto ,irá usted al ministerio de Ultramar. Figúrese usted el júbilo con que acogemos ese informe, que tanto nos satisface y nos halaga. Consérvese bueno y disponga de su affmo., que le estima muy de veras, Luis Muñoz Rivera. VII Septiembre 14, 1897. ....cmo. Señor Don Segismundo Moret. Mi respetable amigo: De otros actos que prueban la vitalidad de nuestro partido he de darle noticias hoy. Se verifica actualmente la rectificación del censo y todos los Comités Liberales trabajan con verdadero entusiasmo. En la lista para Diputado Provincial teníamos en la is. la cuatro mil electores; ahora pedimos la inclusión de seis mil más. Y si a estos se unen dos mil empleados que votarán por el Gobierno puede asegurarse, que, en las próximas elecciones, nos hallaremos en actitud de copar todos los Distritos. Bajo el sobre que lleva esta carta, tengo el gusto de remitirle una más extensa, que dirijo al Señor García Molina. En la mayoría de nuestros hombres de Madrid, confiamos plenísimamente ; pero hay algunos, cuya parsimonia nos preocupa, por lo mismo que no podríamos someternos a ser copartícipes gobernando los liberales, mientras nuestros adversarios son dueños absolutos gobernando los conservadores. El monopolio llega hasta •tal punto, que, sino se les des-


358

I )('(

IENTOS PARA LA HISTORIA POLÍTICA DE PUERTO RICO.

truye, desde luego, surgirán dificultades magnas en la lucha electoral. Es un acaparamiento que nos reduce a la condición de instrumentos de labor al servicio de los que explotan en provecho suyo ,un patriotisma falso y un omniministerialismo inmoral y escandaloso. Usted comprenderá al momento el alcance de mis observaciones sinceras. Le estima y le distingue, su atto. s. s. Luis Muñoz Rivera. VIII Capital, Octubre 4 de 1897. Excmo Señor Don Práxedes Mateo Sagasta.—Madrid. Mi respetable amigo: Hoy deposité en las oficinas del cable este despacho "Sagasta, P esidente Consejo, Madrid.—Comité Provincial salúdale, y ' 'licítale, esperando sus órdenes.--Muñoz Rivera." Ahora, al re .erar nuestro afectuoso saludo, le enviamos el testimonio de ur.a adhesión, política y personal, entusiasta y absoluta. La noticia de que la Reina llamaba a usted para formar ministerio, fue acogida ayer en el país liberal con júbilo extraordinario. Se prepararon manifestaciones públicas, y se confía en usted como en un Salvador. Nunca ví a Puerto Rico poner tantas esperanzas en un gobierno. Esto consuela, porque en el fondo palpita el sentimiento de la nacionalidad; el amor a la vieja Metrópoli castellana. Es la obra de ustedes; la obra del Partido Liberal. Para mantener a nuestros correligionarios en Osa hermosa obra de expansión del espíritu, necesitamos, no sólo las amplias leyes que se aguardan, sino también las autoridades que nos ayuden a aplicarlas con criterio democrático. Una autonomía práctica planteada por Incondicionales tendrá la virtud de no satisfacer a ninguno de los elementos en que la opinión se divide y resultará, más que inútil, perniciosa. Nosotros damos importancia inmensa a la iniciación del turno, que en la Península existe para los partidos monárquicos. Liberales con liberales, conservadores con conservadores: he' aquí nuestra síntesis. Es la misma que tuvimos el gusto de explanar a . usted en nuestro viaje a esa Corte. Tal sistema hará de la isla un pedazo de la Metrópoli y matará los gérmenes de rebeldía que aún se manifiestan respecto a Puerto Rico, en París y en Nueva York. Nuestros adversarios, en veinte y tres años de preponderancia terrible, se apoderaron de los sitios influyentes en los centros administrativos; de la Diputación Provincial y de los Ayuntamientos. Si a aquellos sitios vienen personas nue-


DOCUMlINTOS PARA LA üISTORIA POLITICA LF. PUERTO RICO.

359

vas, con órdenes de realizar nueva política, y si estas corporaciones se anulan, sometiéndolas a otra elección ( lo que es fácil al decretar las reformas) no necesitaremos violencia ninguna para ganar el noventa por ciento de las representaciones populares y las afrontaremos con seguridades completas de triunfo. Los acuerdos del Comité Provincial que presido, y mi propia idiosincracia, convergen al establecimiento de una gran cordialidad de relaciones políticas entre los incondicionales y los liberales. Queremos, no ya únicamente la paz material, sino la paz moral, que mantendremos a costa de cualquier sacrificio. Y, según anticipo en mi cablegrama, esperamos las órdenes de usted, que hemos de cumplir con el mayor respeto. Luis Muñoz Rivera. I% Noviembre 3 de 1897. Excmo. Señor Don Segismundo Moret. Mi respetable amigo: El día 23 de Octubre tuve el gusto de recibir su hermosa carta. Reuní enseguida la sección permanente del Comité Provincial, consulté a muchos correligionarios de valer y, como síntesis de las opiniones de todos, trasmití el telegrama que reproduzco. `Ministro Ultramar. —Madrid. —Recibida carta. —Identificados pensamientos, propósitos gobierno, reiteramos vuesencia adhesión confianza absoluta. —Muñoz Rivera." Ratifico ese despacho añadiendo que el partido liberal de Puerto Rico no pone límite ninguno a la fe profunda y al efecto entusiasta que usted le inspira; que el gobierno puede contar con nuestro concurso, de un modo incondicional y que aplaudimos con franca sinceridad la política de expansión y de concordia que trata de iniciarse pronto en Puerto Rico. El gobernador quiso .que leyese yo las instrucciones oficiales que usted le remite. A mi entender, completan y afirman la certidumbre de que ejerceremos aquí una preponderancia discreta, que no se opondrá nunca a la cordialidad que usted desea— y a que no somos refractarios—ni a la necesidad de obtener una concordia sincera y durable entre los elementos que luchan en el país. Los consejos suyos, tan sabios siempre, con aceptados sin reserva y serán cumplidos sin demora. Esté seguro de que sabremos comprenderlo y de que por nuestrá parte, no debe usted temer dificultades ni conflictos que no se justificarían en ningún caso que se justifiquen menos en estos días tan difíciles para la patria. Usted ordenará; nosotros obedeceremos, no sólo por disciplina, sino por convencimiento de que con usted y el señor Sagasta, con sus ilustres colegas del ministerio, vamos en línea recta a la redención de nuestro pueblo.


360

DOCPIIENTOS PARA LA FIISTORIA 1'OLiTICA DF I'PERTO RICO.

r

Al desplegar este pliego encontrará usted una circular mía y recortes de periódicos que le digan cual es la actitud del Comité provincial y como acentuamos nuestro gubernamentalismo severo y reflexivo. Hace un mes que se resolvió la última crisis y que llegaron ustedes al poder. Aquí no se conoce el cambio. Y—permítame usted que le hable con la franqueza de un amigo leal--esto nos perjudica, porque los disidentes que, en la asamblea de Febrero separaron de nosotros y constituyeron el grupo que se llama autonomista puro, refuerzan su propaganda, adquieren prosélitos y amenazan con la formación de otro partido, fundándose en que nuestra evolución resulta inútil, ya que nada se altera ni se mueve, después del triunfo más grande que nos atrevíamos a soñar, y que consiste en la entrada de ited en el departamento de las colonias. Claro que empleo mi actividad en refrenar impaciencias y en brindar garantías, de próximas bienandanzas; pero claro también que una situación tan especial no se prolongar, largos días sin que sufra nuestro prestigio y se debilite nuestra fuerza. En la península mandan hoy los liberales; en Puerto Rico mandan los conservadores. Sé que ustedes, ocupadísimos y preocupadísimos en la grave tarea de hacer la paz, volverán en días cercanos, sus ojos hacia sus amigos. Si ese día no tarda, será doble nuestra gratitud; si tarda, viviremos en una angustia inmensa, porque la colectividad, pesimista a causa de sus largos martirios, es impresionable .y nos empuja, en tanto que nuestros contrincantes alardean de que no hay turno y de que subsiste el privilegio. Para satisfacer a los que de ustedes lo esperan todo, urge que una serie de actos ostensibles demuestre que el gobierno nos da su apoyo, en la medida que lo consiente la conducta conciliadora que yo aplaudo de corazón. Sin un gobernador nuestro, la supremacia del partido liberal es un bello espejismo, sin sombra de realidad. El general Marín contribuye a mantenernos en la posición arriesgadísima que ocupamos: nos trata con afecto: casi con mimo; nos da vagas esperanzas; y no pasa de ahí. Es sin duda violento para él rectificar su historia y otorgarnos la supremacia. Las órdenes del Ministro le impulsan hacia nosotros. Y viene mal de su grado, y neutralizará y estirili.zará la obra del gobierno, encerrándola en una parcialidad de esperante, estóica. Perdóneme que le abrume con informes, que servirán a usted para formar juicio exacto y seguro. El Gobernador piensa que podemos ir a las elecciones generales sin variar los alcaldes y sin tocar un organismc' en que dominan los incondicionales, de una manera absoluta, desde 1873. Por grande que sea el número de nuestros electores, nos exponen a un desastre, pues la máquina sirve a maravilla para triturarnos y disolvernos. Y faltan tres o cuatro meses para la campaña! Y, siguiendo asf las cosas, sucederá lo que quieran loe caciques, cuando, para vencer, solo


DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA POLíTICA DE i'UERTO RICO.

361

neccsitamos y pedimos imparcialidad. Le doy esos detalles. Usted medirá su importancia. Porque estoy segurisimo de que los apreciará en lo que significan y representan. Y ahora paso a otro género de informes, menos ingratos para mi. La opinión exige que las reformas autonomistas sean iguales en Cuba y en Puerto Rico. La idea de que el Co= mite provincial aceptaría una inferioridad del país pacífico, respecto del país belicoso, engendró protestas públicas y nos obligó a declarar que no hay motivos que expliquen esos temores y que a las dos antillas vendrá idéntica suma de autonomía. El Comité provincial es decidido partidario de la igualdad: harían mal efecto y deslustrarían el brillo de una página tan bella como la que va a escribir dentro de poco la pluma que trazó l último manifiesto liberal, confirmado con tanta elocuencia en Zaragoza. En cuanto al sistema electoral, sin que renunciemos al ideal de un sufragio amplísimo, como el que existe en la península, nosotros veríamos ahora con satisfacción que tuviesen voto, para cualquiera elección, municipal, provincial o de diputados a Cortes, todos los contribuyentes, por cualquier cuota al Estado, a la provincia o al municipio, y todos los que sepan leer y escribir. Consideramos arriesgada y peligrosa una mayor amplitud. Conviene a toda costa renovar corporaciones populares. Y a esto se llega, de un modo suave y natural ,señalando un número mayor a la cámara insular y un número menor a los ayuntamientos, pues el que tienen es alto crecido. Una declaración del gobierno, que se publicase en los diarios de Madrid, que trasmitiesen los corresponsales, y que viniese por tal camino,, produciría efectos admirables en nuestro campo. Como presumo que el régimen de la colonia cambiará radicalmente, en lo esencial, en lo fundamen, , las recomendaciones de personas para los puestos públicos quizá no podrán ser atendidas, silos nombramientos se reservan a la admini-tración colonial. Pero, como nada se pierde con preveer, le acompaño una nota de lo que el comité desea y propone. Hago mención especialísima del señor don Luis R. Velázquez, escritor ilustrado que dirigió varios periódicos; hombre de inteligencia y de carácter; liberal que prestó a nuestra causa verdaderos servicios. Merece una compensación y aspira a ser administrador de la aduana de Ponce, y yo ruego a usted que me proporcione la alegría de ver en un puesto de cierta entidad a ese patriota, que fué el primero en defender la incorporación realizada por nosotros. Aparte va una nota con diversos nombres. Interesa que usted no la olvide. Mis indicaciones son siempre muy meditadas. Y las de mi carta anterior,y la de ahora, si prosperan, irán modificando el aspecto politico del


362

DOCUMENTOS i'ARA LA HISTORIA POLÍTICA DE PUERTO RICO.

país y demostrando que no eran vanos nuestros augurios y que empieza a descubrirse la justicia. Queda siempre a las órdenes de usted su afectísimo, s. s . q. b. s. m. Luis Muñoz Rivera. CARTA DEL MINISTRO DE ULTRAMAR, DON SEGISMUNDO MORET A DON LUIS MUÑOZ RIVERA, RESPEC; TO A LA POLITICA DEL PACTO LIBERAL PENINSULAR

el

El Ministro de Ultramar.—Particular.—Madrid.-8 Oct. 97 —Señor Don Luis Muñoz Rivera.—Mi estimado amigo: Tengo a la vista sus cartas del S y 14 de Septiembre, la última de las cuales incluía copia de la dirigida a García Molinas. El contenido de esas cartas y la respusta que les hubiera dado en condiciones normales han perdido su interés, ante el camMo de situación y mi inesperada e improvista entrada en el Ministerio de Ultramar.—Este hecho ocurrido cuando se lleva a cabo la trascendental transportación del antiguo partido ounque considero de excelente augurio para el éxito del patriótico y levantado propósito que inspira la conducta de ustedes. Pero no es esto sólo= lo que considero de mayor importancia es que sus actos y conducta van a ser la norma y el ejemplo en el cual va a tener fija la vista todo el mundo. Si como espero; mejor dicho estoy seguro que sucederá, establecemos ahí la libertad y la reforma autonómica en paz, con absoluta tranquilidad, realizando al llevarla a cabo la concordia de todos los elementos patrióticos, tras de la cual se presentirá ya un porvenir halagueño y feliz para Puerto Rico, habrán ustedes dado un ejemplo tan grande, tan provechoso y de tal resonancia que la patria entera les deberá gratitud.— Ya el señor Cánovas, semanas antes de morir, citó a ustedes como modelo de hombres prácticos e inteligentes en la transformación de las instituciones de la isla, invitanto a los cubanos a seguir su ejemplo y si aquél estadista hizo aquellas indicaciones, no ha de ser seguramente menos entusiasta, ni menos confiada la esperanza que yo cifre en el inteligente patriotismo de que viene dando tantas muestras.—Es para ustedes momento supremo el que ha llegado. Por su resolución en incorporarse al partido liberal y dejar de ser partido local, por la amplitud de miras con que han procedido hasta por el hecho de ser yo el mayor amigo y el más decidido partidario de ustedes el que tiene hoy la responsabilidad del poder, ha venido el par tido liberal de Puerto Rico y en especial su comité provincial que usted preside a ocupar posición preeminente y puesto de altísima responsabilidad y honor en movimiento de la política colonial española. Qué más pueden desear hombres de sus condiciones, ni qué circunstancias más favorables hubieran podido ustedes soñar para consumar su evolución? A hombres as! no debo yo hacerles recomendaciones de ninguna clase. Ellos lo tienen todo previsto: su pasado es garantía


DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA I'OLITICA hE PUERTO RICO,

363

de su presente y de su porvenir y la confianza que en mí tienen y de que me lisonjeo, prenda de la resolución con que han de seguir mis consejos e indicaciones.—En los periódicos verán ustedes las palabras que dirijí ayer a los Diputados del partido incondicional de Puerto Rico que me hicieron el honor de visitarme en corporación y de ofrecerme por labios del señor Lastres su apoyo. Esa respuesta será para ustedes norma de conducta, por lo cual se la envío, para que mis palabras aparezcan tal y como yo las pronuncié v no haya lugar ninguno a equívoco. Si ustedes, comprendiendo su espíritu y su trascendencia las siguen textualmente, yo les respondo a mi vez de que las autoridades de Puerto Rico, fieles servidores del Gobierno, procederán con arreglo a las inspiraciones que de éste recibirán, con lo cual la más completa inteligencia y el triunfo tranquilo y pacífico de la libertad se llevarán ahí a cabo en las condiciones que pido a Dios conceda.—Bien sé que habrá entre ustedes temperamentos nerviosos que, como ya ha sucedido, no se acomoden a la pauta de prudencia y de confianza asumida en mí, que recomiendo, pero háganle ustedes presente y ténganle siempre fijo en su espíritu, que un partido como el de ustedes que triunfa en las ideas y triunfa en las personas, no debe tener ni impaciencias, ni dudas, ni vacilaciones. Al contrario, tócale proceder con entera calma, abrir los brazos a los,,que fueron sus adversarios ,olvidar generosamente cualquier acto pasado que pudiera trabajar su espíritu y predicando así con el ejemplo y llegando tranquilamente a la dirección de los negocios públicos, ofrecer a Cuba, un ejemplo, que será saludable hasta el extremo; a la Patria, un consuelo y una satisfacción de que tiene gran necesidad ; y al mundo entero una prueba de que la raza española en las colonias es capaz de los mayores triunfos y de los progresos más altos que la raza sajona ha realizado.—Hágame usted el favor de dar lectura de esta carta a todos y a cada uno de los amigos y de considerarla como emanada del político español que más se ha interesado por ustedes, y del ministro que tiene sobre sí, por dignación de la Reina y confianza del señor Sagasta la gravísima carga de restablecer la paz en las colonias y de introducir en ellas la autonomía en condiciones que la aseguren para siempre en el porvenir.—Aunque estoy seguro de los sentimientos de ustedes, de la respuesta que han de dar a estas recomendaciones y de la conducta que han de seguir, todavía deseo sepan que espero con impaciencia su respuesta, que les agradeceré me den por el cable su conformidad con estos sentimientos y enseguida, que trabajen con entusiasmo, con decisión y sin ninguna clase de vacilaciones en restablecer ahí la concordia y ayudarme a crear una sana, vigorosa y segura administración colonial.—Será obra que bendecirá la Provincia, que honrrará a ustedes hasta el último extremo y que servirá de profunda satisfacción a su amigo y S. s. q. b. s. m. Segºamundo Moret.


364

DOCUMENTOS TABA LA HISTORIA POLITICA LE PUERTO RICO.

MANIFESTACIONES DEL SEÑOR MINISTRO DE ULTRAMAR DON S. MORET A LOS DIPUTADOS DEL PARTIDO INCONDICIONAL DE PUERTO RICO Agradezco profundamente a los señores representantes de Puerto Rico este acto de cortesía que es a la vez político como ha dicho el señor Lastres y cuya importancia aumenta el ser realizado por personas que no pertenecen a un partido determinado, sino que representan la agrupación llamada partido incondicional español de Puerto Rico. Acepto a nombre del Gobierno el ofrecimiento que ustedes se sirven hacerme; porque si yo lo entiendo bien y si actos como éste son algo más que una mera cortesía, debo creer que el partido por ustedes representado, está dispuesto a secundar en la pequeña antilla la conducta del Gobierno . Es ésto? El señor Lastres y otros señores afirmativamente.—Pues bien: desde el momento en que ustedes toman esta noble iniciativa separándose de la forma estrecha de los partidos políticos (porque yo no podría pedir al señor Lastres, por ejemplo, o al señor Martín Sánchez, que cooperasen a la obra del partido liberal, salvo en aquellos puntos que a todos nos son comunes) puedo pedirles, como representantes de Puerto Rico que ayuden a la reforma de organismos deficientes y a la implantación de aquellas soluciones que el Gobierno ha escrito en su programa. El Gobierno puede .aceptar el leal ofrecimiento de ustedes con tanto más gusto cuanto que ninguno de los actos que prepara entraña molestia o agravio para el partido incondicional. No es ese ciertamente el carácter de la política liberal; los propósitos de ésta serán siempre agrandar la esfera de acción de los ciudadanos, nunca debilitar las fuerzas políticas; queremos robustecer las fuerzas locales, pero no privar a nadie de lo que tiene, y en este sentido el Gobierno liberal no puede hacer nada contra ningún partido polítco legítimo y patriota. Hablo con franqueza absoluta porque no hay en mis intenciones nada de eso que pudiéramos llamar reservas o doble sentido. El Gobierno va a practicar una política- perfectamente definida que ustedes conocen. Hay quien entienda que el propósito del Gobierno es perjudicar a un partido en beneficio de otro? Pues eso el Gobierno- no lo quiere y está resuelto a que no suceda. Que nadie, pues, abrigue temores, desconfianzas o recelos. Díganlo así a sus representados y ayúdenme, en cambio, a llevar a cabo esos propósitos, con lo cual todos ganaremos y especialmente Puerto Rico. La pequeña antilla es ya rica y feliz y goza, Dios quiera conservárselos, los beneficios de la paz. Por eso mismo tiene el Gobierno empeño en hacer ver que su obra y su administración producen en aquella antilla frutos tales que bastan para demostrar que nuestra raza es colonizadora y capaz de alcanzar los mismos progresos que la raza sajona. Ya el señor Cánovas del Castillo dijo, abundando en el tñismo sentida del inolvidable don Nicolás María Rivero, que cuando los partidos conservada


IL SITUADO.

366

res ayudan y cooperan a introducir reformas liberales, es seguro el éxito y el resultado beneficioso. Y conste que el señor Cánovas decía esto hablando de Puerto Rico y elogiando la conducta de sus políticos. A aquellos de ustedes que militaban bajo su bandera y que tan fieles son a su memoria, ha de agradarles, empero, este recuerdo.—Estamos, pues, completamente conformes si ustedes que representan el elemento más conservador de Puerto Rico están dispuestos a ayudar la obra del Gobierno liberal,' este, a, su vez, se complace en decirles que pueden hacerlo sin recelo y que n se arrepentirán nunca de esta patriótica cooperación. —Mas no puedo decir ni lo creo necesario, porque he hablado con franqueza y con tal previsión que si añadiera más palabras, podría oscurecer el pensamiento. --Reciban ustedes de nuevo las gracias y la seguridad del interés con que el Gobierno mira cuanto a Puerto Rico se refiere. Segismundo Moret.

INFORME SOBRE EL SITUADO, O DINERO ENVIADO DE MEDICO PARA AUXILIAR LAS CAJAS REALES DE PUERTO RICO (Del Archivo particular de Coll y Toste.) Puerto Rico, 9 de Septiembre de 1815. Paso a V. S. los estados y documentos que me han presentado los señores Ministros de Real Hacienda en virtud de lo acordado por la Junta militar y política, mandada formar por reales órdenes de 23 de Abril y 3 de Mayo de este año. —Manifiestan estos documentos que las cantidades asignadas sobre la tesorería de Méjico con nombre de Situados para los gastos de esta Plaza, tuvieron sucesivos aumentos desde el año de 1784 hasta componer en el de 1804 la suma fija de 519,387 pesos anuales.—Convenia reunir estas noticias y las reales órdenes de cada parcial aumento, porque ni en la Superioridad ni aun en esta Contaduría se tenían a la mano; y así es que por orden de la Regencia del reino de 8 de Marzo de 1811 se pidió informe sobre el Situado y su procedencia, en concepto de ascender solo a los 376,896 pesos, de la primera asignación; y se evacuó en 30 de Julio del mismo año con copias de algunas de dichas reales órdenes hasta la de 1796, omitiendo las posteriores.—Se demuestra que en cumplimiento de estos soberanos mandatos debieron venir de las reales cajas de Méjico a las de Puerto Pico, de el año de 1797 inclusive, ocho millones, quinientos veinte y tres mil • ciento diez y seis (8.523.116) pesos; y que en su lugar solo se han recibido por remesas, libranzas y abonos de todas clases, hasta el año próximo pasado, cuatro millones cuatro cientos ocho mil no-


366

SL SITUADO.

vecientos noventa y uno (4.408.991) pesos, cuatro (4) reales veinte y siete (27) maravedises; resultando un adeudo a estas Cajas Reales de otros cuatro millones, tres cientos veinte y cuatro mil cuatrocientos noventa y ocho (4.324,498) pesos, cinco (5) reales y siete (7) maravedises; siendo de notar que en el año de 1811 cesaron de todo punto los envíos, y que en todo el período posterior solo se han recibido por diferentes medios los escasísimos socorros que se especifican en su lugar; pues aunque se han solicitado algunos otros por medio de libranzas, todavía no se tiene noticia de su aceptación.—Se acompaña también un cálculo de solo el gasto efectivo que ha causado la guarnición de esta Plaza en las varias épocas de guerra y paz, desde el expresado año de 1798 hasta el presente, y demuestra que este solo gasto ha ascendido a 4.722,317 ps. 6 rs. 23 mrs., siendo el total recibido de los Situados de Méjico, en el mismo tiempo, no más que 4.408.991 ps. 4 rs. 27mrs. Resulta que solo para los pagos de la guarnición existente han faltado en dicho período 317,326 ps. ir. 20 mrs. —Fácil es de considerar que todas las atenciones del real servicio han padecido grandes escaseces; y que no alcanzando los Situados para los prast y sueldos de la guarnición, de sus mismos haberes se ha cercenado para los demás gastos de fortificación, maestranzas, marina, hospital, etc., sin los extraordinarios de que ha hecho mérito en varios informes. —Los productos de la Isla, siempre muy limitados, han tenido igual aplicación, comprehendiendo todos los ramos que son remisibles a España, y aun los que son agenos de la Real Hacienda. Como nada de esto era, ni ha podido ser suficiente en circunstancias apuradas, y con espresa facultad soberana, se ha echado mano de depósitos particulares, de la caja de intestados ultramarinos, del derecho de tierras, de préstamos reintegrables y de otros arbitrios. Todo se halla agotado, sin ser posible que haya podido llenarse el gran vacío de los 4.324. 498 pesos, debidos por las Cajas de Méjico. Así no es de extrañar que los cuerpos militares tengan grandes alcances, ni que se deban considerables sumas a los espresados ramos agenos. —Por lo respectivo al tiempo presente, se acompaña un resumen de los actuales valores de las rentrt, ciertos y eventuales, que ascienden a 258,303 pesos. Y previniendo las reales órdenes de 23 de Abril y 3 de Mayo que se nivelen los gastos sobre la mayor suma de los productos y arbitrios de la Isla, se ha formado otro cálculo de todos ellos para los dos años sucesivos estimándolos por sus mayores ingresos eventuales, e incluyendo ramos que todavía no existen y se tratan de establecer en virtud de otras reales órdenes.—Para completar la conveniente instrucción, se demuestra en otros estados que los gastos de la Plaza e Isla, en toda su extensión, arreglados al plan de defensa y _otras soberanas disposiciones, ascenderán a 737,857 pesos 4 reales 21 maravedises anuales, sin incluir los ektraordinarios que se requieren para reponer faltas y menoscabos de las obras y ramos militares, que en el


®L SITUADO.

367

estado presente, los gastos ascienden a 477,590 pesos 1 real 6 maravedises ; y de consiguiente que comparados unos y otros gastos con los porductos y arbitrios de la Isla, por este año resulta un déficit de X19,287 pesos, 1 real 6 maravedises; por los años sucesivos, sin aumentarse los actuales gastos será y supuesto el crecimiento de ingresos, será el déficit de 139,711 pesos en el año de 1816; y de 110,686 pesos en el de 1817. Y silos gastos subiesen a toda la altura en que deben ponerse conforme al citado plan de defensa y reales órdenes, el déficit del primer año será de 399,978 pesos y de 370,953 pesos en el segundo.—Con estos conocimientos V. S. y la junta militar y política acordarán para proponer a S. M. lo que estime más arreglado a la voluntad soberana, y conveniente al real servicio.--Dios guarde a V. S. muchos años. Puerto Rico 9 de Setiembre de 1815.—Alejandro Ramirez.—Sr. Capitán General Mariscal de Campo D. Salvador Meléndez.

ESTADO DE LO INVERTIDO EN LAS FORTIFICACIONES DE PUERTO RICO CON CARGO A LOS SITUADOS Y DE LO QUE SE ADEUDA (Del Archivo particular de Coll y Toste.) Puerto Rico, 15 de Enero de 1807. Comandancia de Ingenieros de Puerto Rico.—Estado que espresa, año por año, desde el lo. de Enero de 1766 en que se dió principio al proyecto aprobado en 25 de Setiembre de 1765 hasta fin del año de 1816, los Situados, que por reales órdenes han sido asignados al ramo de fortificación de esta Plaza, las cantidades recibidas, lo invertido en reales obras y edificios que le son anexos, aprobados por S. M. e igualmente los gastos de la maestranza de Artillería cubiertos de la misma asignación. I Por Real Orden de 25 de Setiembre de 1765. Años 1766 1767 1768 1769 1770 1771

Situados Recibidos $100.000 $100.000 100.000 100.000 206.461.rs2 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000

Gastos de fort. Gastos de art. $036.747.rs4 $ 250 063.126.rsl 8.437 108.614.rs7 30.585 119.920.rs2 17.539.rs4 162.679.rs4 18.455.rs8 146.643.rs3 50.571.rs5

Por Real Orden de 31 de Junio de 1771. 1772

150.000

150.000

121.451

7.622.rs8


368 Años 1773 1774 1775 1776

IL SITUADO.

Situados 150.000 150.000 150.000 225.000

Recibidos 150.000 150.000 150.000 150.000

Gastos de fort. Gastos de art. 9.910 146.643.ra4 14.378.rs2 141.501.rs2 18.170.rs3 124.998.rs6 26.243 161.345.rs7

Por Real Orden, de 6 de Noviembre de 1775. 1777 1778 1779 1780 1781 1782 1783

225.000 225.000 225.000 225.000 225.438 225.000 225.000

225.000 225.000 225.000 000.000 000.000 000.000 000.000

131.802.rs7 146.205.rs5 139.955.rs2 140.087 85.706.rs4 97.201.rs6 85.423.rs8

15.539.rs7 12.739.rs4 15.135.rs2 20.458.rs2 2.265.rs4 9.926.rs6 9.581.rs7

or Real Orden de 27 de Junio de 1784. 1784 1785 1786 1787 1788 1789 1790 1791 1792 1793 1794 1795 1796 1797 1798 1799 1800 1801 1802 1803 1804 1805 1806 1807 1808 1809 1810 1811 1812 1813 1814 1815 1816

100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 1Q0.000 100.000

000.000 000.000 000.000 000.000 000.000 100.000 000.000 100.000 100.000 100.000 100.000 50.529 100.000 50.000 100.000 100.000 000.000 000.000 000.000 000.000 000.000 000.000 000.000 000.000 000.000 000.000 000.000 000.000 000.000 0Q0.000 000.000 000.000 000.000

66.642 65.160.rs8 69.227.rs4 57.541.rs6 63.959.rs4 70.532.rs8 90.167.rs4 67.689.rs4 65.641 70.079.rs8 64.145 65.761.rs2 65.739.rs4 83.850.rs2 58.885.rs8 95.526.rs4 66.254.rs2 62.289.rs3 64.369.rs4 68.051.rs2 45.807.rs5 95.377.rs7 58.306.rs1 55.067.rs4 35.648.rs3 25.092.rs1 21.824.rs3 9.810.rs1 3.193.rs3 2.427.rs1 3.538.rs1 4.056.rs5 12.544.rs4

6.573.rs2 14.625.rs6 9.373.rs2 9.636.rs6 15.137.rs1 13.033.rs3 21.919.rs8 25.291.rs1 22.256 14.827.rs5 13.879 14.836.rs1 17.810.rs6 43.222.rs3 17.482 24.051.rs5 10.157.rs5 7.480.rs7 8.020.rs5 8.360.rs5 8.015.rs5 29.090.rs1 17.329.rs1 15.770.rs2 22.535.rs4 26.235.rs6 18.734.ra4 19.847.rs3 15.198.rs3 16.844.rs1 28.292.rs1 12.707.rs4 3.530.rs1


ICL SITUADO.

369

Resulta, pues, destinado a gastos de fortificaciones y de la artillería, con cargo a los Situados indicados en diversas reales órdenes 6.300.000 pesos. Según el presentado Estado resulta que las cajas reales de Méjco deben al ramo de fortificación de esta Plaza, de los Situados que han dejado de venir 3.306.571 pesos, 4 reales, 11 maravedises; que las cajas reales de Puerto Rco han suplido 1.775.01.2 pesos, 2 reales 33 maravedses, de lo cual debe rebatirse 723 pesos 4 reales que han dejado de satisfacer a los operarios en los años de 1815 y 1816, según las relaciones que existen en poder del Intendente, 80 pesos 4 reales incluidos en los gastos del año anterior de varios arbitrios destinados por el señor Gobernador y Capitán general a las obras de fortificación, lo que reduce el débito de reales obras a las oficinas de Real Hacienda de esta Plaza a 1.774.008 pesos 2 reales y 33 maravedises, el que sustraído de 3.306.571 pesos, 4 reales 11 maravedises da por diferencia 1.532.563 pesos, 1 real, 12 maravedises, que es el alcance que tiene el ramo de fortificación por fin del año de 1816 de los Situados que han dejado de percibirse.—En los gastos de fortificación están incluidos los concernientes a los puentes de San Antonio y Martín Peña, los que deben rebajarse de lo suplido por estas cajas reales respecto a que por Real Orden de 31 de Julio de 1735 están asignados para dichas obras los derechos de la Alcabala del Viento y del Aguadiente y Aloja.—Las cantidades recibidas a cuenta de los sueldos de los Jefes y Oficiales del Cuerpo, que por Real Orden de 1776 deben, cubrirse de los Situados, no están incluidas desde el segundo semestre del año de 1803 por nó haber hecho la Tesorería los correspondientes ajustes.—Por Real Orden de 28 de Febrero de 1784 ha dispuesto S. M. que de la dotación anual de cien mil pesos se deje la tercera parte para reintegrar lo suplido por las cajas reales de Puerto Rico.—Aunque las reales órdenes que asignan los Situados solo espresan se inviertan en el adelanto de las obras de fortificación, es práctica establecida el cubrir .de la misma asignlción los gastos de la maestranza de Artillería —El antecedente Estado se ha formado en virtud de los documentos que existen en el archivo de esta Comandancia y de las anotaciones hechas en los libros de asiento en la Real Contaduría.—Puerto Rico 15 de Enero de 1817.—José de Navarro. (1) (1) Los Situados venían de Méjico en fragatas de guerra. Las cantidades de dinero variaban desde cien mil pesos hasta ochocientos. Muchos aúos dejaron de recibirse como se verá en los documentos anteriores. El año de 1803 vinieron las fragatas de guerra Caimán, Diligencia y Desempeño, cada una con cincuenta mil pesa nada más. En cambio, el año de 1809, vinieron de golpe quinientos mil. La isla, en su desenvolvimiento, estuvo empeñada mientras duró el método prohibitivo, que tenia cerrada todos nuestra puertos al comercio exterior y únicamente podía comerciar la capital con Cádiz y Sevilla. C. y T. 5 23


370

LOS TEMBLORES DE TIERRA DE

1867.

INF. )RME SOBRE LOS TEMBLORES DE TIERRA DE PUE_tTO RICO, EN 1867 POR CAYETANO COLL Y TOS FE November 18, 1918 Dr. Cayetano Coll y Toste, Historian of Porto Rico, Santurce, Porto Rico. My dear Doctor: I have noticed in "El Palenque" that you have been publishing some historical information with refference to the earthquake of 1867 in Porto Rico. As there does not seem to be any accurate and correct account of this disturbance in any printed or written form, I would apreciate it if you would prepare such an account for preservation in the records of the Government and also for the information of the public at this time when there is great popular interest in earthquakes. Such an account would also be of value to the distinguished seismologists who are expected to visit Porto Rico on .the next boat from the United States for the purpose of making a scientfic investigation o the most recent earthquake. Such an account would be very useful not only for the present but for the future and I know of no one who is better able to prepare it than yourself. Very sincerely yours, Arthur Yager Governor. Contestación del Doctor Coll y Toste. Villa Los Pinos, Nov. 20, 1918. Hon. Arthur Yager, Gobernador. Señor: Paso a satisfacer su atenta carta del 18 de los corrientes. Nuestra historia regional es muy parca al hablar de estos fenómenos de la naturaleza. Fray Iñigo Abbad, en su conocida Historia de Puerto Rico, anotada por el erudito Don José Julián Acosta, solamente indica, que al presenciar él, en Aguada, el ciclón del 28 de Agosto de 1772, notó que fué acompañado de un lento temblor de tierra. Nuestro sabio amigo Acosta, en sus anotaciones, no dice ni una palabra sobre esta materia; y eso que al anotar el capítulo J4uracanes y -Terremotos de fray Iñigo, se extiende detalladamente en la par. te referente a los ciclones. Don Pedro Tomás de Córdoba, secretario que fué de este Gobierno General, registra el teremoto de 2 de Mayo de 1787, que destruyó la iglesia de San Felipe de Arecibo y sus ermitas del Rosario y de la Concepción, haciendo también gran daño en los templos de Mayagüez, Caguas y Toa Alta,


LOS TEMBLORES LE TIERRi DE

1367.

3'11

cuyas paredes se agrietaron hondamente. En la Capital sufrieron grandes averías las fortificaciones del Morro y San Cristóbal, las murallas y la Iglesia Catedral. En mis investigaciones históricas no he podido encontrar nada más. Tal vez en los Archivos de Indias de Sevilla, rico manantial de nuestra historia antigua, pudiérase encontrar alguna carta de los Oficiales • Realcs o dcl Gobernador de Puerto Rico dando cuenta a S. 11I. de algún terremoto si lo ha habido. Yo poseo copia de la carta que el Gobernador Don José M. Marchesi dirigió el 20 de Noviembre de 186`1 al Ministro de Ultramar, informándole del luc. uoso acontecimiento y pidiendo socorros para los pueblos de la Isla. fosos los pueblos de la Isla enviaron relaciones detalladas al Gobernador y en el Archivo del Gobernador deben encontrarse los originales. Por tradición de familia sé que el 5 de Mayo de 1844 hubo un terribe terremoto, que sacudió en toda la Isla, y que el 30 de Agosto de 1865 hubo también un prolongado temblor de tierra. Respecto a los temblores de tierra de 1867 puedo hablar a conciencia, pues los presencié. fueron más prolongados que los actuales, pero predominó en ellos más la oscilación que la trepidación por lo que no hubo en pian Juan derrumbe de casas ni víctimas que lamentar. Mucho agrietamiento de paredes y rotura de arcos, pero no caída repentina al suelo de las paredes con aplastamiento de los habitantes. Igual en toda la Isla. El terremoto actual, bajo este punto de vista, ha sido más horroroso que el de 1867. Sobre todo, en las poblaciones del oeste que han sido las más fuertemente castigadas. Para el estudio seismológico del fenómeno actual, hay un hecho importante que quiero anotar. La onda seísmica, que produjo el temblor de tierra de 1E67, vino del noroeste. Igual que la que produjo el terremoto cl l 11 de Octubre de este año. No debemos olvidar qu: frente a la is'a de Puerto Hico tenemos la moyor depresión del suelo del Atlántico ;y que, según algunos autores, frente a Santiago de Cuba corriéndose a Santo Domingo y Puerto Rico existe una fractura de la cor za terrestre. No es de extrañar, por tanto, lo mucho que ha sufrido el Departamento oriental de Cuba y parte de Santo Lomingo con estos fenómenos de la naturaleza y que la causa de nuestra desgracia actual venga del noroeste. La primera sacudida de 1867 la tuvimos el 18 de Noviembre a las 2.45 de la tarde. El día era espléndido y soplaba el abajo reinante. Nadie hubiera nodido presagiar la catástrofe que se nos iba a echar encima. Como yo presencié el trágico suceso, quiero relatar mis impresiones. Tenía entonces 17 años y era estudiante del Seminario Colegio, que dirigían los Padres Jesuistas, en el edificio que está junto al palacio del Obispado. Estaba en la clase de Física. De pronto se sacudió el salón y todos los estudiantes corrimos hacia afue•


372

LOS TEMBLORES DL TIERRA DE

1867.

ra. I la encrucijada de la calle del Sol y del Cristo fué detenido nt.:stro profesor por dos mujeres que se abrazaron a sus piernas implorando de rodillas misericordia! misericardia ! El jesuita estaba intensamente pálido. Nunca había presenciado un temblor de tierra, según nos refirió después. Yo, acompañado de dos amigos, bajé la calle del Cristo. La tierra seguía oscilando. Oíase un ruido sordo subterráneo. Al lleg4r frente a la iglesia Catedral, la empinada torre estaba despidiendo ladrillos y bombardeando el extenso atrio. La torre entonces era más alta, luego fué recortada. Cuando llegué a la calle de la Fortaleza daba la tierra los últimos sacudimientos. Las familias se habían lanzado a las calles, abandonando sus viviendas. Las plazas y plazuelas estaban atestadas de gente. El conjunto de aquel pueblo aterrado era imponente. La consternación estaba en todos los semblantes. Las mujeres desmayadas por el suelo. Los niños gritando y llorando. En vano los más fuertes, pálidos y haciendo de tripas corazón, infundían aliento y valor a la muchedumbre despavorida. Yo seguí hasta la encrucijada de la calle de la Cruz can la Fortaleza. Vivía en el mirador de la casa que forma esquina, donde por mucho tiempo hubo en los bajos una tienda llamada La Flor de Julio. Los dueños de esta mercería estaban en la calle y me indicaron no subiera porque la casa estaba despedazada y el inquilino con toda la familia se había marchado a Cataño. No obstante subí, tomé de mi baul mi dinero y volví a bajar. Observé que todos los arcos romanos del comedor de dicha casa estaban partidos y el pavimento lleno de trozos de ladrillos y escorias de las ruinas. Cuando volví a la calle el espectáculo 'era de una prolongada procesión con rumbo a Puerta de Tierra y la Marina. Se iniciaba el éxodo de la ciudad. Como la tierra había cesado de temblar la gente caminaba a paso natural. Pero a las 4 de la tarde se sacudió de nuevo el suelo y entonces el pánico se apoderó de las gentes, precipitándose hacia las afueras de las murallas. En extramuros ,bajo los copudos árboles del Paseo de Covadonga, se improvisaron tiendas de campaña. Para aquella remota época solo había en Puerta de Tierra los barracones para la Tropa y frente a la plazuela de la Lealtad una casucha de madera donde tenía una pulpería un soldado cumplido. Todo lo demás hasta el castillo de San Gerónimo estaba cubierto de gramales y plantas silvestres. Era el campo de ejercicio de las tropas acuarteladas en el castillo de S. Cristóbal. De entonces data la urbanización de Puerta de Tierra y de Santurce como suburbios de la Capital. Toda la noche del 18 de Noviembre tembló la tierra, percibiendose fuertes sacudidas a las 7 y a las 12. Si hubiéramos tenido un seismómetro se hubiera notado con exactitud la


LOS TF\II:I.ORBR DI: TIERRA DF.

itliT.

373

prolongación del fenómeno. En los días sucesivos hubo ligera oscilación hasta el día lo. de Diciembre, a las 7 tie la maliana, que volvió el suelo a sacudirse eon violencia. Después, en los días 4iguientes hubo algunas hieras oscilaciones. En la Isla se sintió el terremoto en unos pueblos más que en otros. En Arroyo hubo un gran reflujo del mar, que llevó el pánico a sus habitantes. Lo mismo en Ponce. En Ciales se desprendió un trozo de montaña de una altura de 80 metros, destrozando árboles y cuanto encontró a su paso. En Cuamo se inutilizó el templo católico. Lo mismo las iglesias de Corozal, Dorado, Gurabo y Juncos. Todos los edificios (le mampostería sufrieron desperfectos. También se abrieron grietas por los campos. Casi todas las chimeneas de los ingenios quedaron destruidas. Hasta ahora se tenían estos temblores de tierra como los más fuertes sufridos en nuestra Isla. El 8 de Diciembre de 1875 experimentó la isla otro fuerte tei..álor de tierra. De usted respetuosamente, Cayetano Coll y Toste. Historiador de Puerto Rico.

CARTA DEL GOBERNADOR DON JOSE M. MARCHESI AL MINISTRO DE ULTRAMAR, DANDOLE CUENTA DEL TERREMOTO (Del Archivo particular de Colt y Toste.) Puerto Rico, 20 de Noviembre de 1867. Excmo. Señor.—Un terrible acontecimiento está llenando de espanto y de desolación a los desventurados habitantes de esta Isla, apenas repuestos de la dolorosa impresión causada por les desastres del último huracán. (1) —Nuevo y degarrador espectáculo que ha venido a sellar la no interrumpida serie de nuestros infortunios, y cuyos efectos estamos sintiendo continuamente, sin saber cual será el fin de tan trágicos sucesos.—El día 18 del actual, víspera de los días de S. M. la reina (q. D. g.) a las tres menos cuarto de la tarde, reinando una calma absoluta con un día sereno, aunque escesivamente caluroso para la presente estación en la que ya suelen reinar los vientos del Norte, se sintió un fuerte temblor de la tierra con un movimiento de oscilación de noroeste. a sudeste, que duró más de 30 segundos, seguido de otro de tripidación que continuó hasta cerca de un minuto.—La sacudida fué tan enérgica y terrible que el edificio de la Real Fortaleza en que habito, y que es quizá's el más sólido de la poblrció'l. se movía como un barco agitado por una mar gruesa, chocando los muebles los unos con los otros, y balanceándose las paredes con


374

LOS TEMBLORES DE TIERRA DE

1$fí7.

el

v

terrible violencia.—Inmediatamente me lancé a la calle y recorrí toda la población, oLcciéndose a mi vista el espectáculo más desgarrador: hombres y mujeres estaban por calles y plazas arrodillados en el st:elo, implorando a voces la clemencia divina, mientras que la tierra sin cesar de temblar, agitaba los edificios, amenazando a cada momento sepultarnos bajo eus ruinas.—Procuré reanimar los abatidos ánimos en cuanto me fué posible, aconsejando a todos los vecinos que acampasen como pudiesen en el centro de las plazas y escampadas, y disponiendo que de todas las iglesias saliesen rogativas públicas, para dar a los ánimos los consuelos de nuestra santa religión.—Al propio tiempo ordené que la Compañía de Ingenieros dividida en brigadas estuviese dispuesta con las herramientas en las manos, para acudir donde fuese preciso, tomando igual precaución er el Presidio Provincial cuyos confinados se distribuyeron también en brigadas, para ponerse a las órdenes de los ingenieros civiles y arquitectos de la población, Mientras que el Corregidor recorría constantemente toda la ciudad a fin de que los agentes subalternos acudiesen a prestar auxilio al oue lo necesitase.—La tierra no cesaba de temblar ni un solo instante, aunque levemente, dando de vez en cuando fuertes sacudidas que volvían a llevar la alarma y el espanto a todos los corazones.—Cuando se hubo restablecido ,algún tanto la calma, me sitié en frente de la Real Fortaleza, donde permanecí por lo que pudiera ocurrir, pues de vez en cuando se sentían sacudidas más o menos fuertes y un ruido subterráneo imponente.—AI anochecer se iluminó toda la población. Cuando ya reinaba algún sosiego y confianza en que el fenómeno no volvería a reproducirse, un fuerte temblor, más fuerte que el de la tarde anterior aunque de menos duración conmovió en sus cimien )s todos los edificios amenazando desplomar?os y volviendo a' llenar de espanto y desolación a todo el pueblo.—Desde aquel momento no hubo sosiego posible; las sacudidas se sucedían con mucha frecuencia, la tierra no cesaba de temblar, los edificios crugian y se agrietaban por todas partes, mientras que las gentes huían despavoridas de un lado a otro implorando misericordia.—En cuanto amaneció el día 19, casi toda la población en masa emigró a los campos en donde se situó de cualquier modo, quedando la ciudad desierta y en un silencio sepulcral.—Inmediatamente pasé a reconocer los edificios públicos, encontrando algunos que amenazaban ruina, entre ellos el de la Real Audiencia, en donde no es posible que se reuna el Tribunal, porque del informe dado por el Inspector general de Obras Públicas resulta que no ofrece garantía de seguridad, por cuya razón estoy tratando de habilitar otro local, para que pueda seguir administrando justicia.—Mientras tanto la autoridad local, seguida del Arquitecto de la ciudad, reconocía los edificios particulares que encontraba abiertos, los cuales halló casi todos en mal. estado. Cuando yo estaba visitando cuartel de Santo Domingo, a eso de las siete de la mañana,


TELEGRAMAS A MADRID DE

1887.

75

una fuerte sacudida conmovió todo el edificio y abrió un arco por la clave, desplomándose algunos ladrillos.—En seguida dispuse que se tomasen las precauciones debidas, para que la tropa, tanto de aquel cuartel como de los demás, estuviese pronta a acampar al menor movimiento que indicase ruina. Durante estos sucesos, en la cárcel había ocurrido una fuerte avería que hacía imposible la permanencia de los presos en aquel lugar; por cuya razón dispuse que fuesen trasladados inmediatamente al Presidio Provincial, cuyo edificio, por ser más bajo y bien construido, ofrecía más seguridad. Cuando se conducían los presos se declaró fuego en una casa, siendo sofocado en seguida por una brigada de ingenieros.—Así se pasó todo el día 19, en la mayor ansiedad, aunque sin oscilaciones fuertes, mientras que de todos los pueblos de la Isla llegaban a cada paso propios llenos de consternación con los partes más aflictivos; y con el fin de que V. E. tenga un conocimiento exacto de cuanto ha pasado le remito copia textual de todos los partes oficiales qu ehasta ahora he recibido. —Al anochecer del expresado día 19 se vió un vivo relámpago seguido de un rumor lejano, y casi de repente un copioso aguacero vino a desalogar del campo raso a las pobres gentes que habían ido allí a refugiarse.—La población está afligida, aunque en su mayor parte con cristiana resignación, y la situación va siendo cada vez más grave, pues por una parte la miseria que produjo el huracán, y por otra el terror que ahuyenta a los especuladores, han ocasionado en el mercado una escacez de subsistencia que aterra por la falta de recursos para contrarrestarla. Continúo velando a fin de evitar en lo posible las desgracias que puedan ocurrir, -y de atender a las públicas necesidades en cuanto esté de mi parte confiando solamente en la Providencia, en la tierna solicitud de S. M. la Reina por sus fieles súbditos de esta Isla, y en que su Gobierno adoptará las dispocisiones oportunas para ayudarme a sobrellevar este conflicto y sus ulteriores consecuencias.—Dios guarde a V. E. muchos años.—Puerto Rico 20 de Noviembre de 1867.—José M. Marchesi. DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA POLITICA DE PUERTO RICO (Del Archivo particular de Coll y Toste.) Cablegrama puesto desde St. Thomas a Madrid, a Don Rafael M. de Labra, diputado a Cortes, por los autonomistas. 1887. a Ceatropellos gubernativa sobre información Coincide peda con terribles' compontes en Mayagüez.—Bárbaro atropello a Nadal norteamericano.—Terror produce suicidio Te


876

M1\ RAFAñL DIARIA DE LABRA.

-Ultima

dillo.—Tres conatos más suicidios en presos, temiendo ser componteados.—Junta de autoridades Mayagüez impide continúen persecusiones.—Ponce, numerosos compontes, hacienda Caña Verde. Braceros refugiados montaña. Algunos súbditos ingleses componteados. Informe Fiscal Audiencia inexacto.—Reclamen expediente información.—Comandante militar niega entrada cárcel abogados, notarios, procuradores. —Cosecha perdida.—Pais arruinado.—Remedio llegará tarhora: Gallart, en nombre del Gobernador, prode. puso a varios autonomi,:tas confesión conspiración, disolución partido y perdonaran. Todos consultados desecharon indignados. Seguida, pre =-iy embarcados vapor guerra suponemos Capital.-Temieil~lo vida presos.—Gobernador hidrófobo, cometerá mayores atrocidades. Urge relevo cable, tomando precauciones pala evitar efectos despecho. Cablegrama de Don Pablo Ubarri y de Gallart a Lastres, diputado a Cortes por los conservadores. 1887. Circunstancias graves Provincia exigen se acerquen Diputados al Gobierno ,exponiéndole que marcha general Palacios en estos momentos, entraña tristes consecuencias causa de España. Importa modificación resolución.—Contesten hoy.--No teniendo éxito recurran a S. M. representación partido español en misa. Cablegrama de contestación a Ubarri por los Diputados y Senadores de Puerto Rico. Habiendo en Madrid noticias del embarque del general Palacios con rumbo a España, es tarde para entablar las gestiones que el telegrama solicita. (1)

DON RAFAEL M. DE LABRA Por Cayetano Coll y Toste Villa Los Pinos, Abril 18 de 1918. El cable con su laconismo, viene a decirnos: Labra ha muerto! El hombre que acaba de bajar a la tumba ha sido una de las figuras contemporáneas de mayor relieve en la política española. Para nosotros loa puertorrigúe^os. fué un defensor valiente de nuestro derecho colonial. Apareció en 1) El aetior Labra llevó la euestiún al Gobierno y se resolvió en consejo de Ministros llamar al gobernador Palacios. Quedó encargado del gobierno insular el general Contreras y se restableció el orden y la ti:amluilidad pública. C. y T.


DON RAFAEL MARIA DE LABRA.

377

el Parlamento Español en 1871, como diputado por Infiesto (Asturias) y desde aquel momento estuvo luchando para que se nos concedieran todos los derechos a que somos acreedores, sin ser aun nuestro representante, que es más meritorio. Si el Gobierno español hubiera seguido en América la política desde un principio indicada por :abra, no hubiera perdido el dominio de Cuba, Puerto Rico y Filipinas; Labra, vidente, indicaba la necesidad imperiosa de un cambio de régimen gubernativo en las Antillas, y que a la par que se suprimiera la Esclavitud de los Negros se estableciera al mismo tiempo la Autonomía Colonial. Los políticos españoles, contrarios a este régimen de gobierno, que ha hecho de la Inglaterra el más grande Imperio c^lonial del mundo, se sostenían reacios a las indicaciones del gran legislador y estadista. En vano, uno y otro día, en el Parlamento, y fuera de él, pronunciaba Labra enérgicos discursos en tal sentido. En 1871 los diputados radicales de Puerto Rico le nombraron su Leader, y aquel grupo de valientes luchadores, obtuvo del Parlamento Español, algunos cambios . rascendentales en la administración de esta Antilla. En 1873, Labra formuló el proyecto de Abolición de la Esclavtud en Puerto rico, que cristalizó en la ley de 22 de Marzo. Después siguió luchando por Ig libertad de los negros de Cuba triunfando sus anhelos en 1886. Cuando el General Martínez Campo firmó el Pacto del Zanjón, con los rebeldes cubanos levantados en armas, Labra insistió tenazmente con Cánovas del Castillo para que se estableciera en Cuba y en Puerto Rico la Autonomía Colonial y se complaciera a Martínez Campos en su solicitud. El Pacto del Zanjón no se cumplió; y en 1895 volvieron los cubanos a los campos de batalla a recabar con las armas en la mano sus derechos coloniales. Si Castelar se hubiera puesto al lado de Labra a favor de la Autonomía Colonial, después del golpe de estado del 4 de Eñero de 1874, tal vez España no hubiera perdido sus colonias de Ultramar y Oceanía. Pero Castelar casi incondicionalmente conservador, entonces, en los asuntos de Ultramar, se puso .d lado de Cánovas y éste, político intrasingente, a todos los que le hablaban de reformas ultramarinas les decía: "La Autonomía, jamás, jamás, jamás! Vino el desastre.—Perdió España sus colonias, y entonces comprendieron todos los políticos españoles que don Rafael Manía de Labra había sido un gran vidente. Hasta entonces no había habido para el gran tribuno más que palabras ofensivas considerándole como filibustero, y un orador vendido al oro de los rebeldes cubanos. Hoy baja a la tumba el gran pensador admirado y querido por todos, allende y aquende los mares, llorando ante sus despojos el no haber seguido desde 1871 la política libe-


378

DON RAFAEL MARIA DE LABRA.

ral y democrática por él trazada tan magistralmente en sus discursos en el Parlamento Español y en todas las tribunas donde se irguió como un Demóstenes, para defender el derecho colonial en todos sus aspectos. Cuanto hagan los puertorriqueños por la memoria de Labra es poco.—Fué nuestro diputado a Cortes por muchos años, después de haberlo sido primero por Asturias, (Infiesto), y con exposición de su vida e intereses nos defendió siempre enérgicamente. Su labor para obtener la Abolición de la Esclavtud de los negros en Puerto Rico y Cuba fué gigantesca. Su oportuna intervención en el gobierno metropolítico para el relevo del gobernador Don Romualdo Palacios en el trágico momento histórico en que atropellaba inquisitorialmente al pueblo puertorriqueño fué providencial. El Ayuntamiento de San Juan ha dedicado su nombre a una de las mejores escuelas que se levantan en nuestro suelo. Pero eso no es suficiente. Es preciso que por suscripción populor entre los educanc'os, en los mismos jardines de ese plantel de enseñanza, se levante una estatua de bronce del gran orador, para enseñar a las generaciones figuras que en nuestro país existe la Religión de los Recuerdos, y que sabemos rendir culto , ferviente y justo homenaje a los hombres que se lo merecen. Así se lo hemos rendido al padre fray Iñigo Abbad, que escribió nuestra primera historia regional, y al intendente Ramírez, que dió gran impulso al desarrollo de nuestra hacienda pública. De ambos están los retratos en los salones del Ateneo. También los del padre Rufo Fernández y don Manuel Sicardó, que tan valiosos servicios educacionistas prestaron en rémota época. Nuestro pueblo sabe sentir y querer; y sabe demostrar oportunamente que la semilla del bien no se siembra en balde en sus campos; y al vendiniar, sabe rendir tributo de afecto y cariño a los que han sabido ganarse su corazón y su agradccimiento.

MI ULTIMA LABOR EN EL ATENEO PUERTORRIQUEÑO

Tna-

Villa Los Pinos, Enero 10 de 1915. Señor don Jesús María Lago. Presidente del Ateneo. Mi querido amigo: a mi vuelta de Arecibo, donde estaba atendiendo a niis intereses jli.r`iculares, encontré la siguiente carta de usted que transcribo y que pasaré a satisfacer. "San Juan, Enero 8 de 1915.—Dr. Cayetano Coll y te, Santurce.—Mi querido amigo: Para que me sea fácil informar a la Junta Directiva dei Ateneo sobre el estado actual en que nos encontramos con respecto a la donación que nos hizo la Cámara Insular del terreno, le suplico me instruya am-


ATENEO PUERTORRIQUEÑO.

379

pliamente sobre el asunto, y si usted es tan amable, lo haga por escrito, o asistiendo a la Junta que tendremos el próximo sábado. Esto último sería lo mejor, para que se nos pre~enre la oportunidad de expresarle personalmente nuestro agradecimiento (haciéndolo constar en acta) por sus valiosos servicios sobre este hecho.—De usted con toda cordialidad. Jesús María Lago." Habiéndose pasado, mi buen amigo, la fecha para responder a usted verbalmente, me acojo a hacerlo por escrito, como usted lo solicita, aprovechando esta oportunidad para tratar otros puntos de dicho querido Centro que se relacionan conmigo. El Ateneo, desde el cambio de Nacionalidad, sufre de la falta de apoyo gubernamental y del cuidado de todos los qi tienen el deber moral de ser socios y no lo son. En tiempo;z de España tuvo el auxilio financiero del Gobierno y pudo desenvolver los Estudios Superiores con catedráticos retribuidos. La Sociedad Económica de Amigos del País, que tan buenos servicios prestó desde 1813 se vió precisada a plegar sus banderas. En estos tiempos de desconcierto político-social nuestro viejo centro de Cultura ha luchado con grandes trabas y ha salida siempre triunfante de todos esos combates que ha tenido que sostener para mantenerte enhiesto con carácter esencialmente regional. En esta nuestra tradicional Casa es que tenemos que defender con tesón nuestro idioma y nuestra personalidad. Su salón principal, donde 'se veneran los retratos de grandes patriotas ya fallecidos, es un templo para los que le rendimos culto a la Religión de los Recuerdos. Y ya decía yo en mi discurso de la noche del 18 de Julio de 1910, en que celebrábamos el 35 aniversario de la fundación de este Centro, que debíamos completar tan querida colección, por que esa galería de varones ilustres constituye pedazos de nuestra patria. Yo he podido llevar a ella los retratos al óleo de don Segundo Ruíz Belvis y don Francisco Mariano Quiñones para completar con el de don José Julián Acosta que ya teníamos, el noble grupo de nuestros Informadores de 1866, que recabaron ante el Gobierno Metropolítico la supresión de la Esclavitud de los negros en esta Antilla. También he podido colocar allí el del patriota don Santiago R. Palmer. Los hermanos Elzaburu han regalado uno nuevo de Julio L. de Vizearrondo. Y el pintor puertorriqueño señor López de Victoria hizo otro de Power, guiándose por el que representa a este ilustre patricio cuando era niño. Obra genial de artista, digna de nuestro aplauso. La labor de adquirir un solar en Puerta de Tierra para el Ateneo la emprendí desde el momento en que me hice cargo de la Presidencia. El primer año de trabajo lo perdimos a pesar de los auxilios y buenos deseos del señor Travieso en el Ejecutivo y del señor Torres en la Cámara. El segundo


380

ATENEO ruERToRRIQrE\O.

año pudo cristalizar tan bella idea porque se hizo paladín de ella en la Cámara Insular el Speaker señor don José de Diego. Hemos conseguido cuarenta metros de frente y cincuenta de fondo al lado del edificio de los Jóvenes Cristianos, quedando una calle de por medio. Puede usted pedir en la Secretaría de la Cámara el bill aprobado. El tesorero señor Calderón puede dar a usted nota de los amigos del Ateneo que están contribuyendo a reunir fondos para la construcción del nuevo edificio. Esta suscripción mensual fué recabada por un comité compuesta del doctor Ruíz Arnau, don Emilio Gorbea y el suscribiente. Yo puedo dar a usted el libro talonario qt'e mandé hacer para ir por la isla a solicitar fondos con tan laudable fin. Trabajo que suspendí por interponerse el asunto de Betances, y rogarme varios amigos me hiciera cargo de la Presidencia del Comité Ejecutivo para trasladar las cenizas del ilustre caborrojeño a Puerto Rico y levantarle un mausoleo digno de .^.0 memoria; para cuyo objeto tenemos de el banco del Cúnada, a cargo del tesorero señor Rodríguez Serra, la suma de X800, y hemos constituido sub-comités en casi todos los pueblos de la isla: algunos de los cuales no han rendido aún sus cuentas. También vino a entorpecer estas dos grandes patrióticas empresas la depresión que sufrió nuestra riqueza sacarina el año pasado. imnosibilitando la recaudación de fondos. Sabido es que el azúcar es nuestra principal fuente de dinero y no íbamos a molestar a nuestros hacendados en momentos tan críticos para ellos, con tales peticiones. La biblioteca del Ateneo necesitaba una atención preferente, así como el .saloncillo de clases y la construcción de una sala ad l'oc para la Secretaría. Todo esto fué atendido, adquiriendo 16 nuevos anaqueles americanos, de nogal, enriqueciéndolos con muchas obras, algunas encargadas a Europa, otras adquiridFs en las librerías de esta ciudad. y dedicando anaqueles especiales a una Biblioteca de Autores Puertorriquéños. Le 'o .pudimos ensanchar el local de Enseñanzas y también hacer una sale nasa la Secretaría, donde hubo durante 35 al os una encina inútil. Se ensayó, halo la dirección del licenciado don Emilio del Toro y con nrofesores de buena volnnt y vratia, las clases de Abe'icía con brillantes resultados durante un año. Yo desempeñ ' 1^ de Medicina Legal v por ahí andan tod'►vía mis Ap;nttea cobre esta riateria científica prestando utilidad. Ahnt-ado^ exi^ten en S'in .Tuan cue cmmnl'tarnn allí sus estudios. Ta Q circos an daban en 1. acto^l S^^rn'.'ríz y r TT•,hi .r~.tn „n 'nRn ln.•nnn el local result^t'n nPnn clases a la Universidad de Río Piedras, balo la dirección de uno de nuestros catedrúticos, el licenciado Benedicto, se suspendió esta labor en el Ateneo donde no tensamos un buen local Yo encontré las clases de inglés y de taquigrafía fundadas por los señores Cestero y Asen jo, y les añadí


ATENEO PUERTORRIQUEÑO.

381

las de Dibujo y las de Comercio. Hubo que suspenderlas el año pasado por falta de fondos para retribuir a los catedráticos, pues tuvimos necesidad imperiosa durante la Epidemia Bubónica de atender al estado ruinoso de la casa propiedad del Ateneo, en la calle de San Francisco, con cuyas rentas se paga la casa que ocupa la Institución en la Plaza Baldorioty. Y si esto fué molesto y entorpecedor, en cambio antes nos redituaba 80 dollars mensuales y hoy da 110. Salimos de un fonducho y está establecida allí la Redacción de La Democracia. En mis cuatro años de Presidencia ha habido veladas. conferencias,audiciones musicales y recepciones a poetas y escritores extranjeros. Y además un gran Certamen de Literatura y Bellas Artes con magníficos premios para los laureados. Suponiendo que nada de mi labor, en esta mi segunda• época presidencial, valga, dados los vientos de fronda que corren, creo y entiendo bona fide, por no querer entrar en más detalles enojosos, que he devuelto hoy el Ateneo a sus socios lleno de vitalidad y esperanzas para el futuro. De los apuros financieros que pasa nuestra vieja Casa no creo tenga culpa alguna ninguno de sus Presidentes, sino la crisis porque atraviesa el país y la indiferencia, como dije antes, de los que tienen el deber de ser socios y no lo son. Doy a usted, mi querido amigo señor Lago, las más expresivas gracias por haberme facilitado con su carta una oportunidad para dar a conocer una parte de mi última labor en el Ateneo Puertorriqueño. Deseo a usted buena suerte en el desempeño de su cargo. Cordialmente suyo, Cayetano Coll y Toste.


382

INDICE Páginas. Puertorriqueños Ilustres.—Acosta por C. Coll y Toste Descubrimiento de la Florida por J. Ponce de León Real orden concediendo el tiutamiento de Excelencia al Ayuntamiento de la Capital de Puerto Rico Rectificaciones históricas. Las pictografías de Puerto Rico, por C. Coll y Toste Documento para la historia política de Puerto Rico. Proclama del gobernador D. Romualdo Palacios al país, dando a conocer la carta del Jefe de la Guardia Civil sobre la sociedad secreta Secos y Mojados Estatutos de la casa de caridad y oficios de San Ildefonso, aprobados por S. M. en 28 de Noviembre de 1860 Real orden prohibiendo la fabricación de aguardiente de caña, su venta y uso; y las de sus componentes Bando del gobernador D. José Colomo prohibiendo la fabricación de aguardiente de caña, su venta y uso en la isla de Puerto Rico Parte de una Carta de los Oficiales Reales en lo que se refiere a Puerto Rico. (1528) Parte de la Carta que dirije a S. M. el obispo electo para La Española y Presidente de su Audiencia, avisando su llegada a Puerto Rico y a Santo Domingo Real cédula para que al Adelantado D. Bartolomé Colón se le conserve la isla de la Mona, que D. Diego Colón le dió por repartimiento, (1511) Toma de posesión y apertura de la Diputación Provincial de Puerto Rico, creada en 1871 La toma de la Capital por Cumberland. Extracto del Informe del Conde de Cumberland Puertorriqueños Ilustres. Dr. Stahl por C. Coll y Toste Documentos referentes a Santa Rosa de Lima y creencia de haber nacido en San Germán Real orden en que se prohibe levantar otros planos de las fortificaciones que los que se encaminasen a la Secretaría de Indias (1747) Real orden para recoger én esta isla los desertores de la escuadra del cargo de D. Andrés Reggio Real orden para que en el puerto de Santiago de Cuba y no en otro se hiciesen los canges de prisioneros ingleses (1747) Real orden avisando la suspensión de hostilidades con los ingleses; firmada en Aquisgram (1748) Carta de Juan Ponce de León sobre puntos tocantes a Bartolomé Bayón, Pedro Menéndez, Olivera, Guillermo de Maguipes, Francisco Baamonde de Lugo y licenciado Carassa (1566) Toma de posesión ele la Villa de la Aguada Real cédula comunicada al Fxmo. Sr. Capitán General de esta isla y publicada por Bando en esta Plaza, reponiendo los Tenientes a Guerra y suprimiendo los Alcaldes ordinarios (1827) Joaquín María Sausomá, escritor propagandista y Diputado a Cortes por Puerto Rico, Rectificaciones Históricas.—Orígenes y datos sobre el viejo y el nuevo San Germán por C. Coll y Toste Real cédula de la Audiencia de Santo Domingo disponiendo sea trasladada tierra adentro la Villa de Santa María de Guadianilla (1570) Los Diputados reformistas de Puerto Rico (1873 Documento para la historia política de Puerto Rico. Circular del gobernador Marchessi ordenando la captura de Ruiz Belvis y Botances (1867)

3 i 6 7 7

17 20 22 25 26 28 30 31 40 71 76 80 80 81 82 83 86 89 90' 111 i 115 116 123


383 Carta de la Junta Directiva de la Sociedad Abolicionista española al Eamo. Sr. D. Juan Topete (1872) Documento para la historia política de Puerto Rico. Carta íntima del Dr. José G. Padilla a su esposa desde la cárcel de Arecibo, donde estaba preso por motivo de la Insurrección de Lares (1868) Puertorriqueños Ilustres. El General O'Daly por C. Coll y Toste Carta del Dr. Coll y Toste respondiendo al Consul de Venezuela a una consulta sobre el Gobernador 1). Miguel de la Torre Real orden en que manda S. M. instruir al gobernador electo D. Agustín de Pareja sobre la separación del sargento mayor de la Plaza y otros oficiales a quienes había resuelto despedir del servicio y previene se les haga salir de la isla si hallase causa para ello (1749) Informe del gobernador D. Juan José Colomo contra varios empleados del Gobierno de Puerto Rico (1748) Narración Histórica. Rasgo de nobleza de Herminio Díaz Navarro por C. Coll y Toste Las Antillas y Baldorioty de Castro por José Martí Bando del gobernador Pezuela prohibiendo las carreras de caballos dentro de las poblaciones (1849) Relación verídica en la que se da noticia de lo acaecido en esta isla de Puerto Rico a fines del año de 1745 y principios de 1747 con el motivo de llorar la muerte del rey Felipe V. y celebrar la exaltación a la Corona de Fernando VI Puertorriqueños Ilustres. El Doctor Goico por C. Coll y Toste Documentos para la historia de la Esclavitud en Puerto Rico.—Discurso de D. Emilio Castelar pronunciado el día 20 de Junio de 1870 en el Parlamento Español, sobre la abolición de la esclavitud en las Antillas españolas Historia del Servicio de Correos en Puerto Rico por C. Coll y Toste Opinión del General Grant, presidente de los Estados Unidos, sobre el porvenir de las Antillas Informe sobre el biznieto del Conquistador Cartas de D. Pablo Ubarri a los Diputados a Cortes, combatiendo el Instituto Civil de Segunda Enseñanza y la Universidad para Puerto Rico Carta de D. Pablo Ubarri oponiéndose a la extensión del sufragio electoral Carta de D. Pablo Ubarri contra los españoles afectos a las Reformas y contra los hijos del país reformistas Puertorriqueños Ilustres:—Hostos por C. Coll y Toste Documentos para la historia de la sociedad secreta Secos y Mojados, llamada también La Torre del Viejo, que dió lugar a los sucesos políticos de 1887 Reserva de los bosques de Luquillo por el Presidente de los Estados Unidos Informe de la Junta de Instrucción pública negando la creación de una Universidad en Puerto Rico (1879) Población y comercio de la isla de Puerto Rico por D. J. Jimeno Agius.—Memoria de 1885. Narración Histórica.—Cómo se fundó el primer batallón de soldados puertorriqueños por C. Coll y Toste Noticia de Importancia de la Gaceta de Londres. Carta del general inglés Sir Raphael Albereromby que puso sitio a la Capital en 1797 Rectificaciones Históricas. Naufragio de Mr. Ogeron en las costas de Puerto Rico, por C. Coll y Toste Puertorriqueños Ilustres:—El Brigadier Padial, por C. Coll y Toste Ruíz Belvis y Hostos en Madrid, por Julio nombela Suplicación al Papa para la creación de arzobispos y obispados en La Española y San Juan, dejando sin efecto la bula de 1504 y concediendo al Rey la gracia de Patronato y Pescutración ....

123' 128 ••• 129 . 131

135 136 138 . 140„• 146

148 194

197.•• 224 • 228 ••" 229 229 255 258 260 263 • ' 273 274 279 315. 317 319. 321. 323.' 324


384 Erección de la iglesia Catedral en la ciudad de San Juan Bta. de P Rico (1512) Rectificaciones Históricas. Huracanes habidos en Puerto Rico por C. Coll y Toste Real Derecho trasladando a Cuba la Real Audiencia de Santo Domingo, de la cual dependía Puerto Rico (1797) Real cédula concediendo la fundación en la Capital de una casa de mujeres públicas (1526) Documentos para la historia política de Puerto Rico. Cartas de Don Luis Muñoz Rivera a favor del Pacto con el Partido Liberal de la Península (1897) Informe sobre el situado, o dinero enviado a Méjico para auxiliar las Cajas Reales de Puerto Rico Los temblores de tierra de 1867 Documentos para la historia Política de Puerto Rico Don Rafael M. de Labra, por Cayetano Coll y Toste Mi última labor en el Ateneo Puertorriqueño

FIN DEL QUINTO TOMO

327 842 348 349 349 365 370 37' 376 378


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Boletín Histórico de Puerto Rico: Tomo V, 1918 by La Colección Puertorriqueña - Issuu