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Boletín Histórico de Puerto Rico: Tomo IX, 1922

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Boletín Histórico DE

PUERTO RICO. PUBLICACION BIMESTRAL FUNDADOR - DIRECTOR

Dr. CAYETANO COLT, Y TOSTE Doctor en Medicina y Cirujfa.—Fundador y primer Director del Hospi tal de la Monserrate, en Arecibo.—Ex-Médico forense de la Real Audiencia de Puerto Rico.—Historlador de Puerto Rico.—I'resiilente de la Sociedad de la Historia.—Correspondiente de la Real Academia Española de la Historia.—Correspondiente de la Academia Nacional de la Historia, de Cuba, y de la de Venezuela.— Vice-Director de la Academia Antillana de la Lengua. —Académico de ndmero de la de Medicina. Ex-Gobernador Regional de Puerto Rico.—Ea-Sub-Secretario de Agricul• tura, Industria y Comercio.—Ex-Delegado a la Cámara Autonomista. —Ex-Secretario de Uacienda.—Ex-Secretario Civil del Gobierno Militar Americano. — Ex-Commissioner of Interior. — Ex-lelegado a la. Cámara de Representantes.—Ex-Superintendente de Boya Chariti, School.—Ea-Presidente del Ateneo Puertorriqueño.—Ex-Presidente de la Sociedad de Escritores y Artistas.— Comendador de la Real Orden Americana de Isabel la Católica.— Caballero de la Orden Veiesolrna de Bolívar.—Autor de las obras laureadas Col6p •n Puerto Rico, Prehistoria de Puerto Rico, La Instrucción Pública en Puerto Rico hasta 1898 y dei Tratamiento de la Fiebre Amarilla, Repertorio Histórico de Puerto Rico, Reseña del estado social, económico y politico de la Isla de Pto. Rico al tomar posesión de ella loo Estados Unidos y otras obras más.

TOMO IX SAN JUAN, PUERTO RICO.

1922 TIP. CANTERO, FERNÁNDEZ • CO


PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES BALDORIOTY DE CASTRO. Por Cayetano Coll y Toste. El gran patriota Román Baldorioty de Castro nació en el pueblecito de Guaynabo el 28 de Febrero de 182. Respiró las primeras brisas de la primavera de Marzo con los aires puros de la liberal Constitución del año 12, que había ya más de un año que estaba promulgada en Puerto Rico. El oxígeno primero que penetró en los pulmones del infantico iba envuelto en aquellos célebres y entusiastas gritos de ¡ Viva la Constitución! Y puede decirse, que de tal manera saturaron el espíritu del eximio criollo que fué un amante de la libertad toda su vida. De Guaynabo se trasladó la madre con el niño a la Marina, enSan Juan, y en la nueva residencia fué el jovenzuelo Román discípulo del maestro Rafael Cordero y del educador sacerdote padre Rufo Fernández, benefactor de la instrucción pública en aquellos tiempos. Baldorioty era hijo del amor! Tarde vino su padre a reconocerle como suyo. D. Juan de Castro, su progenitor, vivía en Cabo Rojo, e hizo viaje a San Juan para legitimar su prole y llevársela a su residencia. La madre, aconsejada por el Padre Rufo, se opuso, pues ya el niño prometía ser de talento sobresaliente. El bondadoso canónigo le indicó, que ya que figuraba en los exámenes públicos premiado como Rornán Baldorioty, agregara ahora al apellido materno el paterno y firmara Román Baldorioty de Castro. Así lo hizo toda la vida, hasta que una vez que un periódico adversario le dijo: "que no tenia derecho a usar el de, que era señal de nobleza", le contestó :—"Todo me lo negais, pues si queréis ese de, cogedlo, no lo necesito"; y desde entonces firmaba Baldorioty Castro. Esto ocurrió en los últimos años de su vida, de 1885 en adelante. La partícula de, no siempre indica señal de nobleza, sino también de origen o procedencia. Castro, es el ablativo de Castrum, palabra latina que significa, campamento, castillo. De Italia pasó este apellido a España. Todos los que tengan el apellido Castro, para escribirlo correctamente deben signarlo de Castro. Lo mismo pasa con Valle, Rio, Monte,•Ribera, Cueva, Torre, etc. La protección del padre Rufo con Baldorioty llegó hasta llévárselo a España en 1846 a completar sus estudios. Allí obtuvo en la Universidad central el título de Licenciado en ciencias


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físico-matemáticas y otros más. Luego pasó a la capital de Francia a perfeccionar sus estudios. Durante su permanencia en Madrid, en unión de otros jóvenes puertorriqueños, estudiantes, fundó la Sociedad Recolectora de Documentos Históricos de la Isla de San Juan Bautista de Puerto Rico. Poseo el manucristo, hecho de puño y letra del joven Baldorioty. Esta sociedad se fundó el 20 de Marzo de 1851, y fué defiuiitivamente reglamentada en 1853. El reglamento es muy interesante, para nosotros, y lo reproduciré integro en el Bolctín Histórico, como homenaje a aquellos ilustres varones, que desde su juventud empezaron a laborar en honor de su I'atria. Era el alma mater de esta sociedad, según D. José Julián Acosta, el joven Román Baldorioty de Castro. Figuran a su lado Segundo Ruíz Belvis, Ramón Emeterio Betances, Lino Dámaso Saldaña, Alejandro Tapia, Calixto Romero Togores, José Cornelio Cintrón, José Vargas, Genaro Aranzamendi, Juan Viñals y Federico González. Floración de futuros patriotas! Al regresar a su país natal•, en 1853, se dedicó a la Enseñanza, siendo primero catedrático de Botánica y después de Náutica, sacando del período de .1854 a 1870 muy buenos discípulos, corno agrimensores, maestros de obras, pilotos, y ayudantes de caminos. También desempeñó la cátedra de Física y Química del Seminario Conciliar de la calle del Cristo. Tomó parte activa en la Feria Exposición de 1860, siendo uno de los redactores de la Memoria descriptiva de dicho acto público, en unión de los señores Carlos Gautier, Claudio Grandy y José Julián Acosta. Y redactó también la Memoria de la Cuarta Feria Exposición de 1865. Esta altruista labor de D. Román, en la organización y desarrollo dé la tercera y cuarta Feria Exposición de Puerto Rico, le valió el ser electo en 1866 para representar la Isla en el gran concurso mundial que se celebró en París en 1867, a cuya ciudad se dirigió el 22 de Enero de dicho año. El resultado de esta empresa, confiada al sabio y hábil organizador, fué su Memoria presentada a la Comision provincial de Puerto Rico, publicada en la imprenta de Acosta, en 1868. Es un volumen en 8º mayor, de 368 páginas interesantísimas. Para esta época contaba Baldorioty con plena confianza en el Gobierno. El general Rafael López Ballesteros, que desempeñaba el cargo de Segundo Cabo en la Isla, y que era el presidente de la Comisión provincial citada, eligió a D. Román para el desempeño de tan delicado cometido. Y ya sabemos cómo lo cumplió! Gracias a él el café de Puerto Rico tuvo resonancia mundial y vino a ser una de nuestras mejores fuentes de riqueza pública. En 1868 estaba ya de regreso en su país, y acababa de publicar su célebre Memoria de la Exposición de París, que tantos elogios obtuvo, cuando estalló la Insurrección de Lares bajo la agitación continua del Dr. Betances. Este movimiento de rebeldía insular llevó a las cárceles de Arecibo a muchos puertorri.


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queíios distinguidos, como Goico, Acosta; Padilla, Pujals, pero D. Román se 1ibr6 de este atropello porqué el Gobierno no tenia aún prejuicios contra él. ¡ Ojalá siempre- hubiera sido así !... ¡ Cuánto sufriría su noble corazón al ver cómo encarcelaban a Acosta, su compañero de la infancia y su amigo Intimo! Para esta desgraciada época estaba D. Román en la Capital, y en Octubre 30 le escribía a D. José Pablo Morales, diciéndole: —"Su presencia en esta ciudad seria muy útil en estos días. Véngase mañana con ánimo de pasar acá todo el tiempo que pueda; en mi casa tiene V. su nido. Juntos podemos ser de alguna utilidad al país en los momentos actuales". Tan pronto se dió entrada a los representantes de Puerto Rico en las Cortes españolas, en 18695 D. Román se movió para apoyar la candidatura de Padial, Escoriaza y Arbizu. Con tal motivo escribió a D. José Pablo Morales lo siguiente: "Se acercan las elecciones y es preciso deponer toda repugnancia pueril, como toda simpatía estéril. Los hombres del statu quo están unidos en esa circunscripción. Si nos dividimos, ganan; pero si los imitamos uniéndonos, pierden. Me parece, pues, necesario, que voten juntos e influyan en sus amigos de los pueblos inmediatos por la candidatura Padial. Escoriaza, Arbizu. —Creo, que cada uno de estos hombres hará nobles esfuerzos en favor del pala, aunque sean de temperamento diferente. Todos tienen patriotismo e ilustración y todos son hombres de honor. Es, pues, preciso unificarnos y votar por ellos: por otra parte, la menor división entre nosotros será de un grande efecto favorable para Diputación cae en sus mala minoría que se nos opone. Si nos, el Sistema Colonial seguirá oprimiendo al p'+ís, con más insolencia que nunca, ya sancionado por el país mismo. Unión, pues, y que no haya un solo voto perdido." La candidatura de Escoriaza hubo necesidad de ponerla en reacciodos circunscripciones, pues era muy combatida por dos puestos y el narios. Salió, no obstante, triunfante en candidato renunció a la representación de Ponce y Mayagüez, quedándose con la de Arecibo y Aguadilla. Entonces se hizo una elección parcial en Marzo de 1870. Ya D. Román se había embarcado para España en 21 de Ju lio de 1869, con Acosta, llevando licencia por ocho meses por ser catedráticos de Náutica, Botánica y Agricultura. Iban a laborar en Madrid, con los diputados electos, a favor de las reformas ultramarinas. En la elección parcial de Mayagüez y Ponce, fué puesto como candidato liberal D. Román, teniendo por contrincante conservador, a D. Antonio Navarro y Rodrigo. La lucha electoral fué muy empeñada, pues los reaccionarios tenían gran interés en derrotar a Baldorioty. D. Román triunfó por noventa y siete votos. Sus enemigos impugnaron su acto a fin de anular la elección, teniendo como argumento aquilea el mezquino ataque de que se llamaba Román Castro y Baldorioty y no Román Baldorioty


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de Castro. La tonta y ridícula impugnación fué a Madrid y el Gobierno resolvió favorablemente en pro del ilustre criollo, siendo aprobada su elección. (1) Habiendo entrado de lleno D. Román en la política militante, sus adversarios buscaron todos los medios de inutilizarlo e influyeron suspicaces en el Gobierno para despojarle de su carácter oficial de catedrático; con tales fl ues se le formó un Expediente reservado y en 11 de Marzo de 1871 descendió una orden, suprimiendo las cátedras de Náutica, Botánica y Agriculra, con pérdida de los derechos adquiridos. Era la réplica que daban los reaccionarios a su discurso de 1870 en las Cortes españolas. Célebre e inmortal discurso! Allí aparece el fogoso tribuno con toda su inspiración poderosa y su entrañable amor a su pueb!o abatido. Entonces al erguirse ante el Parlamento español y apostrofar, cara a cara, al Partido conservador, fué más que un carácter enérgico, un alma formada en la escuela del dolor con los alientos rebeldes del sufrimiento largo tiempo comprimido y con el temple del espíritu de los Gracos. Badorioty se levantó en aquella tribuna nacional, no sólo paI•a pedir la abolición inmediata de los castigos corporales, del fuete, la cadena, el cepo y la argolla, y la venta de los hijos sin las madres, de las esposas sin los esposos, y recíprocamente, (2) sino que pidió una Carta Constitucional para la isla de Puerto Rico, (3) y al apoyar estas reformas, pronunció una oración d ocuentisima, combatiendo de firme la terrible real orden de 28 de Mayo de 1823, que había restablecido de nuevo la facultad a los Gobernadores para considerar la isla como una plaza sitia(la: facultad, que acostumbramos llamar las Omnímodas, y que nuestro ilustre Power hizo derogar en las Cámaras de 1812 y que el funesto Fernando VII implantó de nuevo. Baldorioty, de pié y colérico, en aquel gran anfiteatro lleno de mentalidades,, potentes, lanzaba resueltamente al rostro del Gobierno estas frases: "Es innegable que Puerto Rico está en plena paz, y que no hay

(1) Los diputados a Cortes electos en 1869 fueron: la. circunscripción, (Capital, Humacao, Guayama) Lic. Manuel Valdés Linares, D. José Ramón Fernández, marqués de la Esperanza y jefe del Partido conservador; D. Juan Bautista Machicote; Pbro. Juan Antonio Puig. 2a, circunscripción, (Arecibo y Aguadilla), Brigadier Luis Padial, Lic. Juan Hernández Arbizu y D. José -Euripides Escoriaza. 3a. circunscripción, (Ponce y Maya.

~üez), D. Luis Antonio Becerra, D. Francisco de Paula Vázquez, D. Sebastián Plaja y D. José Euripides Escoriuza. Esperiaza renuncié este púesto y fué electo en su lugar en Marzo de 1870 D. Román Baldorloty de (;astro.—C. y T.

(2) Palacio de las Cortes, 9 de junio de 1870. (3) Palacio de las Cortes, 19 de Marzo de 1870.


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razón plausible para continuar confiscándole sus derechos. Esta confiscación es contraria a la justicia, como lo son siempre todas las confiscaciones arbitrarias, hechas en nombre de la fuerza... ¡Los pueblos exterminadores no son jamás menos desgraciados que los pueblos exterminados!... "Puerto Rico tiene hambre y sed de justicia, sí; pero allí reina la paz, y aquí reclaman sus representantes, dentro de la legalidad nacional, sus derechos. Andando el tiempo, si la suerte nos es adversa, si por una fatalidad incontrastable perdemos la esperanza y caemos de nuevo, o mejor dicho, continuamos bajo la injusta reprobación de 1837, ah! entonces, yo no creo en las ventajas de un pugilato desigual e imposible, pero temo su desgracia, porque los pueblos, como los individuos, cuando pierden el último rayo de esperanza, o se degradan, o se suicidan." Las enérgicas fi ases de 1). Román levantaron una tempestad, que condens6 el intransigente Romero Robledo, en las siguientes palabras: "Es necesario hacer constar aquí, para los debates que pudieran venir, para este debate mismo, que el grito de ¡ Viva la libertad! en América, es sinónimo de¡ Viva la independencia!" Baldorioty rectificó impertérrito, superior al oleaje de la pasión desencadenada que en torno de él se agitaba, y terminó diciendo: "Señor Presidente, yo espero del criterio y previsión del Gobierno, y espero también de la mayoría de esta Cámara, justicia para mi país: justicia y justicia, a pesar de los que no la quieren." El denodado criollo, que pedía con tanta insistencia, justicia para su patria, no llegó a verla implantada en ella. Como Moisés, luchó por su pueblo, pero no vib la tierra de -promisión. Allí, en el mismo salón parlamentario, cerca de D. Román, estaba sentado Moret y Prendergast, que fué ministro de Ultramar: el mismo hombre público que andando los tiempos, y en una noche agitadísima había de redactar, por encargo de Sagasta, la Carta Autonómica para Puerto Rico, impulsado por los acontecimientos políticos que se iban desarrollando en Cuba. En el mismo Madrid funda D. Román una publicación titulada Asuntos de Puerto Rico, donde da a conocer sus trabajos y los de sus amigos en pro de la buena causa de nuestro pueblo. Cuando se fué a votar, el 3. de Noviembre de 1870 la forma de gobierne que debía darse la Nación Española, D. Román vopapeleta blanca, manifestando que como diputado puertorriqueño no quería intervenir en ese asunto, "porque lo mismo podía ser feliz Puerto Rico con una monarquía democrática, que desgraciado con una república despótica". (1) (1) Generalmente se dice que en la elección del Duque de Aosta para Rey de España, el S d Novimbre de 1870, hubo dos papeletas en blanco. Error! Fueron diez y nueve. Votaron: Aosta, 191; República Federal, ®0 ;Montpensier, 27; Espartero, 8; Repilblica Española 2; Alfonso, 2; Duquesa de Montpensier, 7; en blanco, 19.—C. y T.


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Cerradas las Cortes, ya en Junio de 1871, estaba D. Román de regreso en San Juan trabajando su reelección para la siguiente legislatura. En esa época perdió a su buena madre y en sentida carta a un amigo querido le decía: "Espero que mi madre haya encontrpdo la recompensa de su buen corazón y de sus sufrimientos en el seno de Dios." Infatigable en laborar por su país, en Marzo 15 de 1871 publica un trabajo titulado Bases para la fundación de un Banco de Emisión y Descuento. Para aquella fecha no había ninguna institución de este género en Puerto Rico. En Agosto de 1871, ya estaba (le retorno en Madrid. Temía el gran luchador que los representantes por Puerto Rico no estuviesen de acuerdo, dado el terrible oleaje de ideas encontradas que había por aquel entonces en el seno de la representación Nacional. Decíale a D. Pablo Morales, en carta íntima: "A pesar de la mejor buena voluntad del mundo, poco podremos hacer- sino logramos tener un periódico. Los Voluntarios han logrado poner a su servicio la Prensa aquí. La opinión pública está extraviada y no tenemos. ningún medio para rectificar y luchar en este terreno. Escriba a Ponce y a Mayagüez sobre esto. Vea V. con Sancerrit lo que se puede en la Capital y en los pueblos vecinos: la cosa es del mayor interés". (1) La representación nacional antillana hizo muy poco en este agitado período parlamentario. Tuvo que concretarse a hacer sus peticiones en Memorias; tal era el estado de las cosas. AbíJkó D. Amadeo el trono de las Españas, proclamóse inesperadamente la República y llamóse el pueblo a nuevas elecciones. En las elecciones de 1872 (segundas del año), fué sacrificado D. Román al candidato cunero D. Fernando Fernández de C6rdova, ex-ministro, muy recomendado por el Gobernador D. Simún de la Torre. El Partido liberal reformista cedió bondadoso a tanta presión, y por no querer perder influencias gubernamentales sacrificó al virtuoso adalid criollo a la política utilitaria, en vez de sostenerle a todo trance cumpliendo con la política del deber. Estas Cortes se abrieron el 15 de Septiembre de 1872 y fueron cerradas el 10 de Febrero de 1873. El candidato por Ponce, Fernández de Córdova, fué designado Ministro de la Guerra, pero a Puerto Rico no prestó ningún servicio. Regresó de nuevo D. Román a la patria querida y fijó su residencia en Río Piedras, donde sufrió grandes aprietos económicos, y (le donde se trasladó a Ponce; y luchador infatigable por los derechos de su país, fundó El Derecho, cuyo primer número vi6 la luz pública el 20 de Abril de 1873. Y duró seis meses. (1) Los representantes puertorriquefos en las Cortes espaaolas dei 1871 fueron: D. Luis Maria Pastor, D. Pedro Mata, D. Wenceslao Lugo Vifias, D. Joaquin Maria sauromá, D. Francisco Mariano Qulñonea, D. Julián E. Blanco, D. Manuel Corchado, D. Román Baidorloty de Castro, D. José A. Alvarez Peralta. D. Luís Padisl, D. Joae Facundo Clntrba y D. Jose Julián Acosta.—C. y T.


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Vino la restauración borbónica y la calda de la República con el golpe de estado de Pavla, y la reacción levantó su .cabeza de hidra en Puerto Rico.—Era en 1874.—D. Román tuvo que expatriarse e hizo rumbo a Santo Domingo, donde fué muy bien recibido y donde se dedicó a la enseñanza. Allí fundó el .Colegio Antillano, ayudado por el profesor puertorriqueño Aristides Diaz y Díaz, su yerno. No contentos los dominicanos eon recibir con los brazos abiertos al ilustre D. Román, el presidente de la República, D. IgIiacio María González, fundó la Escuela Náutica, para que loe jóvenes quisqueyanos estudiaran el Pilotaje con el sabio profesor de Puerto Rico. Habiendo cambiado el estado politico de la Isla en 1878, regresó Baldorioty a la patria, creyendo honradamente que no seria atropellado. Quiso fundar en Mayagüez una Escuela Filotécnica, cuyo programa venía a ser un Colegio de Segunda Enseñanza; y, a pesar de aprobarlo la Junta local de aquella ciudad y tener D. Román los títulos de Bachiler en Filosofía, Licenciado en Ciencias Físicas Naturales y regente de primera clase, de la Facultad de Madrid, le fué negada la capacidad por el gobernador Despujol, asesorado por la camarilla intransigente de Pérez Mor is y Ubarri, bajo el fútil pretexto de que no tenía el Diploma de maestro de instrucción primaria. Título ramplón que se adquiría aquí en el país, fácilmente. En vano el vocal de la Junta de Instrucción pública, D. Federico Asenjo, honrado asesor, defendiera los legítimos derechos del Sr. Baldorioty, en la sesión de dicha Junta en que se le negó el permiso. i Amarga decepción de no poder ganarse honradamente el pan en su propio país, por ser liberal y amar y defender los derechos de sus conciudadanos ! Sitiaban al león por liambre ! Los amigos facilitaron a D. Román la administración de las Salinas de Cabo Rojb. No cuajaron aquel f►o. Y el contrariado luchador regresó a Mayagüez. Llevóselo consigo el patriota D. Juan Z. Rodríguez, entonces notario de Yauco y ayudado de los jóvenes José G. Torres y Francisco Negroni, le constituyeron una escuela particular con veinte alumnos. D. Juan escribió a Ponce a Ramón Marín y este buen patriota y activo propagandista liberal, corrió a Yauco y llevóse consigo a D. Román, poniéndole al frente de su periódico La Crónica. Yo conocí personalmente a Baldorioty en la Feria-exposición de Ponce, de 1882. Era un hombre de regular estatura, bien (orinado, frente espaciosa, mejillas prominentes y recio mentón, ojos negros y vivaces, cejas pobladas, cabellos lacios de ébano, bigote caído en sus extremidades. Piel bronceada. Por su aspecto revelaba tener en sus arterias la gota de sangre del indio, del negro y del blanco en feliz conjunción. De fácil palabra e inteligencia luminosa. Era un carác~er bondadoso en sus sentimientos y enérgico en sus propósitos. Corchado, Morales, Alonso, Acosta, Celis Aguilera y otros se sostenían por el Credo asimilista; y Baldorioty, Marín, Blanco,


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Fernández Juncos, Ferrer, Elzaburu y la entusiasta juventud se declaraban por el Credo autonomista. D. Román, en 1886 redacta por fin, el Plan de Ponce, que cristalizó en la célebre asamblea del teatro La Perla, en 1887. Si pidiendo la Identidad el honrado criollo estaba tachado de sospechoso, y ante las suspicacias de los reaccionarios era considerado como un &paratista, decidiéndose ahora por la Autonomla, dentro del derecho colonial, se le consideró como un Filibustero declarado, de cuerpo entero. Se condensó entonces sobre la venerable frente del eximio hombre público una nube preñada de odios, por ser D. Román el jefe de la avanzada colectividad. Los chizpazos de la prensa adversaria anunciaban ya la tempestad que se iba a desencadenar. Y Iras una violenta sacudida de nuestra sociedad, vulnerando la ley, ultrajando las personas, y llevando a los hogares el terror, se implantó en el país por el gobernador Palacios el inaudito atropello social conocido con el nombre del Componte, que recordaba las prácticas inquisitoriales del Santo Oficio. Corría el año de 1847 y D. Román en unión de otros distinguidos compatriotas, fueron encarcelados y conducidos a las mazmorras y bóvedas del Castillo del Morro, con el pretexto de considerárseles jefes de sociedades secretas anti-españolas y conspiradoras contra el Estado. La Audiencia no se prestó a esta burda comedia y el atrabiliario gobernador tuvo que emplear a la Guardia Civil para llevar a efecto su inicuo plan. ¡ Página triste de nuestra vida colonial española, que tiene el lenitivo de haber sido condenado semejante anómalo proceder por los buenos peninsulares residentes en el país. Es verdad que hubo españoles que se pusieron en un principio al lado del gobernador Palacios, pero fué porque se les hizo creer por la camarilla de Ubarri en insurrecciones imaginarias y en el peligro de las sociedades secretas. Además, si un gobernador sugestionado por los intransigentes permitió que los esbirros del reaccioFiemo político se desbocaran, teniendo el poder en sus manos, otro gobernador, sensato, los metió en cintura, volviendo a reinar la paz y la tranquilidad de nuevo en los hogares puertorriqueños. Baldorioty volvió de la prisión a su casa con la salud quebrantada y apagándose en su espíritu los últimos resplandores de la luz de la esperanza, viendo señorearse del país por completo el Partido conservador con el pomposo nombre de incondicionalmente español. ¡Coraza de bronce donde se abroquelaban los partidarios del statu quo! Los partidarios de la factoría colonial, aunque habían perdido sus negros, dominaban en absoluto. Vió D. Román con profunda tristeza que el despotismo cambiaba las personas, pero no el sistema. Comprendió que era de imperiosa necesidad seguir luchando por los derechos conculcados de su amada tierra, y, sin decaer su ie de apóstol, emprendió de nuevo su fatigosa brega. Pero era necesario buscar el pan de la familia y recurrió al profesorado. Mas, ay! sus fuerzas estaban agotadas, y aun


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cuando la esperanza es una flor que crece hasta al borde del sepulcro, ya D. Román no podía sostener la suya, la de redimir a su pueblo... Quebrantado el espíritu por el dolor moral, perdida la salud por el dolor físico, el venerable anciano dobló la cabeza sobre su pecho, el ángel del Señor le besó en la frente, y entrególe su alma adolorida... Era el 30 de Septiembre de 1889. Cayó un atleta del pensamiento y un gladiador de la libertad antillana. Un pueblo entero lloró sobre su tumba, porque el pueblo generoso da lo que tiene, su corazón y sus lágrimas. No hay idea que se pierda: y la semilla del amor al terruño, que tan devotamente regó siempre D. Román Baldorioty de Castro, no cayó en surco estéril y las generaciones presentes han espigado con fortuna en sus trigales! EPISTOLARIO DE D. ROMAN BALDORIOTY DE CASTRO. CARTA AL PATRIOTA D. JOSE PABLO MORALES, COMUNICANDOLE LA FUNDACION DEL PERIODICO "EL DERECHO". (Del Archivo particular de P. Morales Cabrera.) Ponce, Abril 10 de 1873. Sr. D. Pablo Morales Ca1Fera.—Toa Alta. Mi querido amigo: ¡ tanto tiempo para contestar a su carta con estos dos renglones! Cosas de Román, dirá usted quizás, como suelen decir algunos de mis amigos. Y hay razón para ello, que las peripecias de mi vida tienen de muy notables el que por su misma extravagancia me pertenecen exclusivamente y sólo en mí obran y sólo yo puede notarlas. Su carta me encontró, no en ese reposo beatífico del espíri tu y del cuerpo que halla un placer en cada sensación y. un estímulo para prolongarlo hasta en las reglas de la etiqueta, no; su carta vino a mis manos cuando me movía casi automáticamente, sin rumbo fijo, sin plan, desdeñando y olvidando expresamente todo lo que se refería a mañana, el proyecto de los Cocos; como el periódico de Ponce, todas las situaciones dei pasado, como todas las previsiones para el porvenir: me preocupaba un hoy, un ahora mismo de todos los momentos, tremenda, agonizante y fatídico: en una palabra, embargaba toda mi existencia el pan mismo que comía mi familia, una deuda creciente que este pan iba engendrando, y la quiebra inminente que este bendito pan iba a producir en el ventorrillo (le un amigo, que no tenía otra cosa para alimentar a sus hijos. Añada usted, que esta víctima inocente de mi dura situación no me decía jamás ni inedia palabra, y comprenderá mejor mi estado y la ninguna. complacencia que debía yo sentir en ocuparme de cosas remotas, aunque en las situaciones ordinarias se tengan como perentorias. Ahora, que si bien con esfuerzos casi atléticos, y nada más que a medias, he salido de aquella pesadilla, propia de un cuento de Edgar Poe : ahora, que he pasado la mar del este y del sur en 24 horas, y que habito en una población de grande área, y


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moro en una habitación llena de aire y de luz, y estoy rodeado de árboles hermosos, y animan casi continuamente este cuadro numerosos amigos, voy olvidando la profunda tristeza, las angustiosas inquietudes y la no indiferente soledad de Río Piedras, para consagrarme con gusto a los amigos y con preferencia a usted. Su carta está llena de consejos saludables, y las circunstancias más poderosas que mi voluntad, han decidido de acuerdo con ellas, que yo opte, como usted me aconsejaba, por el periódico y por Ponce. Ya está hecho: a Dios toca el señalar el término de esta resolución. No quiero, sin embargo, mortificar mi vanidad de hombre de cálculos y negocios hasta el punto de dejar en su ánimo la creencia de que hubiera pensado, ni siquiera por desesperación, en aceptar la situación de los Cocos, tal como era y usted la describía en su carta. Acaso, si Dios lo consiente, rectificaré algún día con hechos, sus opiniones acerca de este punto. Esto no obsta para que yo reconozca el vivo interés que usted sentía por mí al escribirme, y puedo añadir que entre los motivos del sentimiento, que he experimentado al renunciar por ahora a aquel fecundo pensamiento, entra como principal el alejamiento de su trato que me hacía yo la ilusión de estrechar, tal vez para bien de uno y otro. El hombre propone y Dios dispone. Mas véole distraído en la lectura y como preocupado en el membrete de esta epístola y esperando que le diga algo de El Derecho. Sea, aunque no sea mucho. Imprenta pronta, papel y algún dinero para empezar, local ventilado y no sin coquetismo en su .aspecto, son los elementos disponibles que tenemos hasta ahora. Y ¿lectores? Ni noticiero siquiera. Por el momentp no hay más que yo, que nada he podido hacer, aunque se pretende dar el primer número dentro de este mes, quizás el día 17. A mi llegada se apoderaron de mis manos y de mis pies las viruelas locas en gran número: después, me ha ocupado la organización material, y desde antes de ayer empleo tiempo en escribir cartas a los homhre de buena voluntad y de saber, para ofrecerles las columnas políticas, literarias e industriales del periódico. Nadie mejor que usted y con más títulos que otros muchos. Use, pues, y abuse de ellas. Que se ha retirado de la política? Siempre vuelve uno a sus primeros amores. Y si persiste, aquí tiene la parte literaria. No está de humor para rasguear cosas de imaginación, dándonos ?hile e dulce Quédale el campo industrial v las instituciones de crédito. Sea cono usted quiera en todo y por todo. Lo único que me atrevo a rogarle que me permita citarlo en el primer número como colaborador—en la parte que usted quiera—y que me envíe para él algunos de sus pensamientos luminosos. Prosperidad en sus negocios, felicidad en la familia, memorias a los amigos y mande al suyo, Román.


BOLETIN INSTRUCTIVO Y MERCANTIL DE PUERTO RICO, PUBLICADO BAJO LAS AUSPICIOS DE LA JUNTA DE COMERCIO.—No. 3, BABADO 8 DE ENERO DE 1842, AÑO 4. ARTICULOS DE OFICIO. LOTERIA.-CAMINOS. (De la Gaceta del Gobierno.) Ministerio de Marina, de Comercio y Gobernacion de Ultramar.—Excmo. Sr.—Sabiendo tomado el Regente del reino en consideracion la carta de V.E. núm. 40 de 21 de Enero último en que manifiesta la absoluta necesidad de construir caminos en esa isla, y de" que se envien al efecto dos ingenieros de caminos y canales, y deseoso de procurar á ese país todas las mejoras de que es susceptible, ha tenido á bien mandar, de conformidad con lo propuesto por el Ministerio de Hacienda: 1° Que se celebre un sorteo estraordinario de la Lotería el día 10 de Octubre que es el del cumpleaños de la augusta reina Doña Isabel II bajo el fondo de ochenta mil pesos fuertes valor de veinte mil billetes á cuatro pesos cada uno divididos en enteros, medios, cuartos y octavos, de los cuates habrán de ser premiados seiscientos en los términos siguientes: uno con veinte mil pesos fuertes, otro con diez mil, otro con tres mil, dos con dos mil, tres con mil, seis con quinientos, diez con ciento, sesenta y cuatro con cincuenta, y quinientos doce con veinticinco, los que componen el valor de sesenta mil pesos fuertes, destinándose los veinte mil que faltan para el completo del total producto de los billetes, 6 sea la cuarta parte que corresponde á la Hacienda, al objeto en cuestión, y sin más deduccion que los gastos indispensables de impresión y sorteo. 2? Que se imponga el aumento de un cuartillo por ciento á los jéneros, frutos y efectos de producción nacional, importados en bandera también nacional; el medio por ciento á los mismos, introducidos en bandera extranjera; el de tres cuartillos por ciento á los de producción extranjera importados en bandera nacional, y el de un uno prr ciento á los propio$ en extranjera; y 3° Que con dichos arbitrios se ponga en planta el referido proyecto, dejando al celo é ilustración de V. E. los medios mas conducentes, económicos y eficaces de llevarlo á efecto. De órden de S. A. lo comunico á V. E. para su conocimiento y efectos correspondientes, arvirtiéndole que con esta fecha se promueve el expediente sobre el envío de los injenieros de caminos y canales que reclama, y de su resultado se avisará á V. E. muchos años. Madrid 8 de Julio de 1841—Camba.—Sr. Gobernador Capitán jeneral de la isla de Puerto-Rico. Entre las necesidades de la isla que más imperiosamente reclamaban la atención del gobierno, ninguna me pareció ezijirla eon mayor premura que la reparación 6 por mejor decir, la cons-


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LOTDRIAS.--CAMINOS IN

1842.

mis-

truccion de sus caminos, siendo demasiado notorio el fatal estado de los que en el día existen y que apenas son suficientes para las simples comunicaciones, cuando el interés de sus habitantes exije que á las producciones del país se les faciliten medios cómodos de trasporte que aumentarán considerablemente su valor. Convencido de esta verdad, y no hallando por mí solo recursos para subvenir á la empresa, recurrí al gobierno supremo, el cual, penetrado igualmente de la importancia del objeto, se ha apresurado á protejer y facilitar su ejecución, como se infiere del contenido de la real órden que arriba se inserta; y al confiarme la adopción de los medios que considere mas conducentes, económicos y eficaces de llevar á efecto la construcción de nuevos caminos carreteros, ha dado un testimonio de su solicitud por la prosperidad de este país, proporcionándole los medios de obtener este beneficio tan inmenso: mas estando persuadido de que si bien estos arbitrios no son suficientes por si solos para verificar repentinamente una obra de tanta consideraclu.i, aseguran al menos, la posibilidad de que tenga efecto al cabo de algún tiempo, empleando con acierto y economía los productos destinados á este objeto, he creido conveniente para proceder en el asunto con la rapidez que el mismo reclama, nombrar una comisión directiva de caminos y canales compuesta de ¡as personas que á continuación se espreBan, las cuales por su ilustración en la materia y por las pruebas que tienen dadas de interés por la prosperidad de esta isla, ofrecen además una garantía á sus habitantes de la buena administración y economia con que han de invertirse aquellos fondos, dando al mismo tiempo á la autoridad del Gobierno la ilustración que necesita para la resolución de todos los negocios que se promuevan sobre estas obras. Al instante la comisiou, cuyo acto tuvo lugar el Domingo 6 del actual, he recomendado particularmente á sus individuos se ocupen en promover con toda preferencia la construction del camino de Caguas á esta capital, para emprender después los que se crean mas necesarios según las exijencias del país y lo que dan los arbitrios, los cuales ofrecen proporcionar una cantidad de bastante consideración. Y como al recibirse la citada órden S. A. se hallaba publicado por esta Intendencia el gran sorteo de Lotería que tuvo lugar el día 19 del próximo pasado mes ((lías de nuestra augusta Reina), he cometido igualmente á la comisión directiva el encargo de proponer á este Gobierno los medios de llevar á efecto la primera parte de la ma órden en el próximo año de 1811, distribuyendo el sorteo estraordinario que B. A. ordenaba para el día 10 de Octubre en los que parezcan convenientes sin causar perjuicio á los que estan en ráctiva para cubrir los créditos atrasados. La absoluta independencia en la administración de estos fondos y los demás que puedan agregarse en lo sucesivo á este objeto, añadiendo lo que produzcan los portasgos que se vayan estableciendo, servirán de garantía al cumplimiento de cualquiera contrata que pueda celebrarse con sujetos que, por el 6 con


WTDRIAB.-CAMINOS ZN

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ansilio de s6cios accionistas, se presten á hacer adelantos, 6 encargarse de la construccion de algun camino, cuyas proposiciones se admitirán siempre que este Gobierno las considere arregladas, oyendo antes el parecer de la comision. Individuos que componen la comisión. D. Diego Galvez, Coronel Comandante de Injenieros. D. José Elizondo. D. Martin J. Machicote, Prior del Consulado. D. Antonio Aubarede, Contador de este ejército y provincia. D. José B. de Austria, del comercio de esta capital. D. Antonio Talavera, Secretario, Teniente de infantería. al

Lo que hago saber público para su conocimiento y con el fin de excitar el celo é interes de lqs capitalistas de esta isla á que presenten á este Gobierno los proyectos que crean conducentes á tan grandioso como importante objeto. Puerto-Rico 15 de Diciembre de 1841.—Santiago Mendez Vigo. DISCURSO, que en el día 3 de Enero de 1842, en la solemne apertura de la Audiencia territorial de Puerto-Rico, dijo su Presidente el Eacmo. Sr. Mariscal de campo D. Santiago Mendez Vigo, Gobernador y Ca pitan jeneral de la isla. SEÑORES.

loa

Cuando hace hoy un año tuve el honor, que disfruto .al presente, de presidir este Tribunal para hacer su solemne apertura, apénas conocía el pais, había poco que me encargara de su mando superior. Desde entonces he recorrido la mayor parte de los pueblos de la isla y pude apreciar su verdadero estado, saber sus necesidades, y conocer la índole de sus habitantes. Aprovecho con gusto esta ocasion para hacer pública manifestaciun del concepto que me han merecido: los Puerto-rriqucños son dóciles, obedientes, respetuosos, é inclinados al bien; fácil es por lo tan to gobernar un pueblo adornado de estas virtudes, y mas fácil aun administrar justicia á quien por carácter es bueno, á quien su índole natural lo aparta de los grandes crímenes. Nadie mejor que U. SS. conocen esta verdad; ocupados constantemente en la inspeccion y fallo de los pleitos y causas correspondientes á la jurisdiccion ordinaria; habrán debido observar, que aquí no son frecuentes los grandes delitos, y que sería insignificante su número si la poblacion no fuese tan heterojénea. Pero esta circunstancia nos pone en el deber de vijilar incesantemente por el bien, por la conservación y por la tranquilidad del pais que el gobierno de S. M. nos tiene encargado; y nos obliga tambien á subalternos nq descuiredoblar nuestros cuidados para que den del bienestar, de las fortunas y hasta de la vida de los ciudadanos; y ningun paica puede ser feliz sin que tenga una buena administracion de justicia. Estoy íntimamente persuadido


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DISCURSO DLL GOBERNADOR iLENDEZ VIGO.

que Puerto-Rico disfruta esta ventaja: raro y entraño seria ciertamente que la proverbial honradez de la majistratura española no se hiciese conocer en esta isla, por quien el gobierno de S. M. se muestra tan celoso, y á quien tantos cuidados dispensa. Siento, Señores Abogados, no poderme dirijir á UU. en tan solemne ocasion, con un lenguaje científico, con conocimientos de nuestra jurisprudencia; pero mi carrera y profesión y el deseo de ser en ella útil á mi pátria absorvieron los cuidados de toda mi vida. Se me alcanza sin embargo que en las contiendas forenses habrá tambien estratajemas para vencer al enemigo: pero si estos ardides son injustos, .y si con ellos se trata de obscurecer la verdad, la victoria obtenida por tales medios pudiera llamarse mas propiamente derrota. La responsabilidad de un triunfo así obtenido es del letrado; y esta responsabilidad es inmensa. flay un medio de evitarla: y se conseguirá poniendo la mano en el corazón y la vista en la -4ey que debe ser la norma de nuestras acciones y la consideracion única de los que ejercen la no ble é independiente profesion de abogados. Puerto-Rico 3 de Enero de 1842.—Santiago Mendez Vigo. ESTADO que manifesta el despacho de la Aº diencM Territorial de Puerto-Rico, en todo el año de 1841. Peticiones de todas clases

1.321

Indiferentes De acuerdo De competencia entre los juzgados subalternos Interdictos

377 338 1 2

Total

718

Expedientes criminales

1.460

PLEITOS CIVILES.

Juzgados pertenecientes al consulado y juzgado de Comercio A los juzgados ordinarios, en artículo En definitiva, ordinarios Ejecutivos

1 23 22 6

Total

51

JUZGADOS A QUE PERTENECEN.

Al jeneral de bienes de difuntos Al de la. instancia de la capital Al de Aguadilla Al de Arecibo

...

5 15 3 1


ESTADISTICA Dio LA AUDIUICIA IN 1$12.

Al Al Al Al Al

de Caguas de Htimacao de Mayagües de Ponce de San Jerman

16 2 1 7 7 10

Total

51

PLEITOS CRIMINALES Y JUZGADOS A QUE PERTENECEN.

A la Audiencia Al de la Capital Al de Aguadilla Al de Arecibo Al de Caguas Al de Humacao Al de Mayagües Al de Ponce Al de San Jerman

4 101 36 19 20 31 10 32 49 Total

302

DELITOS.

Homicidio Rapto y estupro Incesto Riña y heridas Robo y hurto Falsificacion de documentos Incendio Abuso de autoridad Desobediencia y resistencia á la justicia Injurias y malos tratamientos Armas prohibidas Falsedad Excesos Calumnia Abusos en el ejercicio del Escribano y actuario Perjurio Falsificación de moneda Fuga de cárcel Amancebamiento Complicidad en concubinato Seducción de esclavos Ocultación de presos Sospechas de infanticidio Suicidios Total 92

6 14 6 84 93 3 5 4 6 21 5 1 20 1 3 1 1 10 2 1 1 1 1 12 302


16

ESTADISTICA DE LL AUDIENCIA EN 1842. REOS Z PENAS.

Presidio calidad de retención 3 Sin esta calidad 16 Obras públicas 35 Reclusion en la cárcel 20 13 Penas pecuniarias .... 72 Compurgados Indultados en cumplimiento del real decreto de 13 de 170 Noviembre de 1840 Sobreseimientos 58 Inhabilitados para obtener cargo de justicia 1 1 Inhabilitado para actuar 1 Absueltos de la instancia 3 Absueltos de culpa y pena Prófugos sentenciados en rebeldía 17 Total

411

Muertos casuales en que se ha sobreseido

13 7 4 a

Pleitos civiles en el estudio del Relator Idem criminales, en que está mandado dar cuenta citadas las partes Mandados entregar en traslado á los Procuradores de los ieos.pasada la visita jeneral Total de pleitos pendientes en 24 de Diciembre

14

Representaciones, consultas, é informes á S. M. y supremo Tribunal de Justicia

36

Don Pio Buelta, Escribano de S. M. y de Cámara de esta real Audiencia, certifico: que el precedente estado ea conforme á loa cuadernos del despacho diario y asientos á que me remito. Y de mandato de dicha Audiencia doy la presente en la muy noble y muy leal ciudad de flan Juan Bautista de Puerto-Rico 4 3 de Enero de 1842.Pio Buelta.


17 DEBCRIPCION DE LA CIUDAD DE SAN JUAN EN 1845, POR D. PEDRO TOMAS DE CORDOVA. (De la Revista de España, de Indias y del Extranjero de Madrid, 1845.) La ciudad de San Juan Bautista, capital de la Isla, está situad, en la costa norte a los 18. o 29.' (le latitud N. y 59. o 51.' 40." O. meridiano de Cádiz, en una pequei►a isla que se une por el puente de San Antonio a otra que se comunica con la grande, por los puentes de Martín Peña y Laguna de Cangrejos. La baMa que forma la primera isla con la grande, aunque estrecha a su entrada, es muy segura y capaz para bastante número de buques. Al entrar en ella se deja a la izquierda el castillo del Morro y a la derecha la isla de Cabra, y el pequel►o fuerte del Cañuelo; y es preciso hacer la entrada con práctico, porque el canal se angosta en muchos puntos a causa de los bajos que hay, y una piedra a la entrada del puerto. En el centro de la bahía se angosta esta, por lo que adelanta la tierra en el sitio llamado la puntilla, lo cual forma una segunda bahía en la que se verifican el fondeo de los buques y su carga y descarga arrimados al muelle, frente de la puerta de San Juan. flay en la bahía varios caños por lo que entre manglares se comunica al interior; los mayores son el de Martín Peña, y el de Cataño; que facilitan por agua la conduccion de muchos artículos de los pueblos, y de los que con el tiempo han de sacarse mayores ventajas que aun no se han explotado hasta el día. Esos callos son también muy importantes en cuanto a la defensa (le la plaza (1) Desde el puerto se ve la ciudad como en anfiteatro, y el conjunto de sus casas, edificios y murallas forman un todo de grato e imponente aspecto al observar y considerar sus hermosas fortificaciones, que descuellan sobre los edificios y como que desafían al observador. Las calles están tiradas a cordel, son de un mismo ancho, divididas en cuadras o manzanas de poco tnás de cien yardas, muy bien empedreadas y con hermosas e iguales losas en las aceras. (2) Las casas, que llegan a mil, son de piedra y ladrillo, de bastante regular construccion, la mayor parte en las calles principales con un segundo piso y casi todas con azoteas como las de Cádiz, y con cisternas o aljibes en que recogen las aguas de lluvia que les sirve para todos los usos de la vida; (3) de pocos abs s ha mejorado el caserío en su constrnccion y reparti(1) En la bahía desembocan el rio de Bayamón y el de Rio Piedras.— C. y T. (2) El empedrado con cantos rodados (chinos) y losas de Canarias al centro por donde iba la corriente de las aguas pluviales.--C. y T. (3) Los aljibes, por mala interpretación dé una ley de Sanidad, han sido abandonados y muchos segados, en vez de ponerlos a prueba de mosquitos y cuidarlos convenientemente.—C. y T.


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LA CIUDAD Dm SAN JUAN EN

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a

las

miento interior, y han ido desapareciendo los casuchos o bojios de gente pobre que había en los barrios. Fué amurallada la ciudad en el año de 1635, y está defendida a la entrada del puerto por el castillo del Morro, y por la parte de tierra por el de San Cristóbal y obras exteriores, que hacen a la plaza inexpugnable si se considera la situación que ocupa, el número y direccion de sus fuegos, la dificultad de acallarlos y aun de llegar a las obras destacadas, y lo angosto del terreno que sigue desde la plaza hasta el puente de San Antonio, que forma una luenga de tierra mucho más estrecha que la que desde Cádiz sigue a Torregorda, y por lo tanto se parecen mucho a la vista por la parte de tierra ambas ciudades. Entre el castillo de San Cristóbal y el puente de San Antonio, se hallan establecidas tres líneas de defensa, que `sirven de otros tantos campos atrincherados, y cuales se formaron y demostraron su utilidad cuando los ingleses sitiaron la plaza en 1797. (4) La última de estas líneas apoya en la cabeza del puente de San Antonio por la parte de la bahía, y en el castillo de San Gerónimo sobre la costa, dominando una pequeña laguna con la mar por el punto llamado Boqucrón, y con la bahía en la inmediaciou del puente. Este puente fué construido en 1776, y desde entonces se le han hecho muchos reparos y mejoras. Entre la primera línea y la plaza, se establecieron doce barracones cubiertos de paja, que servían de cuarteles a las tropas de la guarniciuii, especialmente a las Milicias Regladas de la isla, un de libertar a sus individuos de las enfermedades que en la ciudad había acreditado la experiencia se cebaban en ellos. Esos barracones, que fueron construidos en 1805, y que se procuró siempre sostener con el objeto indicado, los destruyó completamente el terrible huracán que sufrió la isla en 1819, y no se han vuelto a reedificar. (5) La poblackn de esta ciudad no pasa de 12 a 14009 almas, sin incluir la• guarnicion, presidios y los transeuntes que ofrece su concurrido puerto. Residen en ella el gobernador capitán general de la Provincia, el sub-inspector cabo subalterno, el reverendo obispo, el superintendente de real hacienda, el subinspector de artillería, los comandantes de marina, ingenieros y caballería de milicias; la real audiencia, el tribunal de cuentas, la contaduría y tesorería de ejército, tribunal de comercio, aduana principal, direccion de lotería, comisión de amortizacion y juzgado de primera instancia, el cabildo catedral y el ayuntamiento; el teniente de rey, el sargento mayor, ayudantes y espitan de llaves de la plaza. Además de las brillantes fortificaciones de que hemos habla-

(4) Estas tres líneas de defensa se acordaron después del ataque de la ciudad por los ingleses en 1797.--C. y T. (5) Posteriormente se hicieron dos grandes barracones, que hoy se ut7iun para escuelas públicas.--C. y T.


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do, existen edificios públicos muy dignos de mencionarse. La Sala de Armas (6) es hermosa por su construcción, capacidad y 6rden con que en sus espaciosas piezas está colocado el armamento y los demás útiles de parque; la solidez y bella forma de este edificio lo hacen un ornato de muy buen efecto, al fin de la calle de la Fortaleza, inmediata a la casa-palacio del Gobierno y frente al parque-maestranza de artillería; y forma por su costado, con el hospital de la Concepción y la secretaría del gobierno una pequeña plazuela, que comunica en un lado con la muralla. En la maestranza de artillería, último edificio de dicha calle, éstán los talleres para todo lo concerniente a dicha arma, y cuya obra muy bien arreglada proporciona cuanto ha menester la plaza para la conservación del material del crecido número de piezas que contienen sus castillos y baluartes. La casa blanca, o de Ponce de León, está construida en una altura inmediata a la muralla sobre la caleta y puerta de San Juan. Este edificio fué la primera habitación que tuvieron los gobernadores de la isla y que fabricó Ponce de León en 1525. (7) Los capitanes generales han procurado conservarlo de la intemperie y de los huracanes, y como un medio de que subsistan con él las tradiciones de la historia; el cuerpo de ingenieros lo ocupa con sus talleres y cuida de su conservación. Sufrió mucho deterioro en los años tie 1779, 1S19 y 1825; pero en el siguiente se recalzó la piedra ligera sobre que está construido, y se hizo en él una completa recorrida para conservarlo. La fortaleza de Santa Catalina, qre es el palacio donde habita el gobernador-eapitún general, es un edificio muy capaz por el desahogo y comodidad de las habitaciones y por su extraordinaria solidez, como que sus paredes maestras tienen el espesor de una muralla y sus luces o claros son precisamente las troneras de piezas de 24. Hay en él dos hermosos salones, muchas habitaciones en su frente y costados, enclaustrado el patio con corredores y viviendas, tribuna a la capilla, y una gran porción de terreno en anfiteatro para jardines y huerta. Esta habitación es exclusiva de los capitanes generales, y así lo tiene declarado S. M. en real orden de 27 de noviembre de 1822. En la capilla, que es al mismo tiempo iglesia pública con la advocación de la Concepción, se custodia la efigie del apóstol Santiago, que como patrono de Indias, se saca en procesión en su día para la fiesta de

(6) Que hoy se llama la Casa Roja, y fué residencia posteriormente del general 2o. Cabo.—C. y T. (7) Error! Se fabricó por orden del Rey en 1523, para recompensar a Ponce de León de la que había levantado en Caparra. El caudillo leonés, nunca vino a habitarla. Primero fué de madera y luego de tapieria en 1530 y de una sola planta. El Gobierno la compró a los herederos de Ponce de León ea 1579.—C. y T.


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tabla que se celebra en la Catedral, volviéndose, luego dicha efigie a la capilla. En un ángulo de dicho edificio está la secretaria de gobierno y capitanía general, cuya obra moderna, concluida en 1800 y aumentada en 1826, presenta una oficina espaciosa, completa y vistosa por la colocación de papeles y desahogos que tienen los empleados. Debajo de la secretaría está el cuerpo de la guardia de honor del capitán general y la de la maestranza de artillería, en dos piezas interiores y una galería de arcos que une esta parte al todo del edificio. En las piezas bajas de la fortaleza o palacio están colocadas la contaduría y tesorería, el archivo de real hacienda, y cuando los intendentes no han tenido local en sus habitaciones, que por lo general sucede así, está también su secretaria colocada en piezas bajas de aquel edificio. En la fachada de éste hay una inscripción en una plancha de cobre en la que se expresa fué construido en 1639. (8) La casa Consistorial, situada en la plaza mayor, es de muy buena planta: sobre una arquería de buen gusto basa la galería alta también de arcos. En el centro de la fachada están colocadas las armas de la ciudad, y a uno de sus costados, una torre con un hermoso reloj que se colocó en ella en 1819. En el testero de la sala de sesiones del ayuntamiento, bajo un solio de damasco, se halla el retrato de S. M. reinante; y a los costados de la sala, los de los tenientes generales I). Ramón de Castro y D. Miguel de Latorre; el del primero, en honor de la defensa de la plaza contra los ingleses en 1797, (9) y el del segundo en grata memoria de los muchos beneficios que hizo a la Isla durante su dilatado mando, que ya tendremos ocasión de analizarlos. Esa sala de sesiones, se comunica con la de jueces, la que igualmente lo está con la cárcel, cuyo edificio se halla a espalda de la Casa Consistorial, y del que hablaremos en párrafo particular. El ayuntamiento fué creado en 1511, en cuyo año mandó S. M. se hiciese la elección de alcaldes y regidores. Ya en 1509 lo había sido por el almirante, el empleo de alguacil mayor. También concedió el monarca en dicho año de 1511, el escudo de armas con que para mayor lustre y esplendor quiso honrar a la ciudad, y cuyo escudo se compone de un cordero plateado en campo verde, echado sobre un libro de color rojo, atravesada una banda con una cruz, en cuyo extremo está la banderita que pone a San Juan

(8) La fortaleza ha sufrido grandes transformaciones. En 1533 se empezó a edificar, .parte de cantería y parte de tapiena. En 1538 estaba casi acabada. En 1542 la Audiencia de Santo Domingo nombró primer teniente de ella a Alonso de Molina, alcalde de la ciudad. Se artilló bien en 1554. La plancha de cobre de que habla Córdova se refiere a las murallas. Dice así: Para honor y gloria de Dios, reinando D. Felipe, el IV, rey de las Españas, nuestro señor, D. Iñigo de la Mota, su gobernador, capitán gene ral en esta ciudad é isla, levantó y fabricó estos muros, en los cinco años de su gobierno. 1639. Luego se han hecho otras reformas en ella.—C. y T. (9) Y de haber construido la Casa Consistorial en 1789 a 1800.—C. y T.


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Ql

más

por divisa, todo lo orlado de castillos, leones y banderas, con una F. y una I. coronadas con el yugo y flechas del rey católico. El Cabildo tiene ordenanzas para su régimen municipal bastante antiguas, las que se han tratado de arreglar a las necesidades del día en varias ocasiones, e ignoramos si ha tenido efecto. Los fondos propios, consisten en los réditos de los capitales impuestos a censo de cinco por ciento. El arrendamiento de los pasajes y corrales de pesca en la bahía y bocas de los ríos de la parte oriental de la isla. El impuesto de carnicería, el de solares y casillas portátiles, una real merced de 100 pesos anuales; arbitrio sobre la fuente de Miraflores, el de calles, composición de las pulperías de ordenanza, sobre harinas, pan, alumbrado y otros, de que se hará mérito cuando tratemos de la parte civil. En la referida plaza mayor estuvieron en tiempos ya remotos, colocados el cuartel y hospital para lá tropa; a principios de este siglo se comenzó a reedificar el cuartel de San Carlos, que fué vendido en 1824 por la real Hacienda; el del presidio se unió al de artillería, situado fuera de murallas en el sitio de la puntilla, el que ocupan en el día los presidiarios, y solo quedan en la plaza mayor como edificios públicos, la Casa Consistorial y el Cuartel de Artillería, de bastante capacidad y buena vista en su fábrica. (10) Las casas particulares en la plaza, son de buena forma y de muy regular arquitectura, lo cual unido a aquellos dos edificios, ofrecen un conjunto agradable, y la embellece más el estar toda enlosada de piedras iguales. La cárcel de que dejamos hecha mención, fué construida durante el periodo de 1809 a 1820; tiene de frente 69 pies y 234 de fondo o sea 16,146 cuadrados. Contiene dos pisos y tres patios: su fachada es sencilla y vistosa y sobre la puerta se halla colocado un hermoso escudo de armas resles de piedra, con el distico de "odia el delito y compadece al delincuente". (11) Otro de los edificios notables en aquella ciudad, es el hospital militar, por su planta, situación y capacidad: es susceptible de colocarse en él de 500 camas; y está construido a sotavento de la población, en paraje elevado y muy ventilado. Este edificio se ha aumentado y mejorado mucho desde que de él se hizo cargo la real hacienda, y como su orijen fué la caridad y lo estableció la mitra, se han asistido siempre en él de cuatro a doce pobres de solemnidad. (12) En la plazuela de la Fortaleza está situado otro hospitalito

(10) El Cuartel de Artillería ocupaba las casas contiguas a la Intedencia, reedificadas hoy, y que dan vista a la plaza.—C. y T. (11) La cárcel fué trasladada al edificio que compró La Colectiva en Puerta de Tierra y que construyó el Municipio para Hospital. Esta, de que habla D. Pedro de Córdova, la edificó D. Salvador Meléndhz.—C. y T. (12) Hoy se llama Hospital Militar. Lo construyó el obispo Ximénez Pérez para los pobres de la ciudad.—C. y T.


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con la advocación de la Concepción para mujeres: tiene una iglesia de una nave: es patrono el obispo; y la real hacienda abona el pt-eat de cuatro soldados para igual número de camas. La Catedral, única parroquia que hay en la ciudad, es de muy buena planta, tiene tres naves muy capaces; el pavimento, columnas y paredes de excelente sillería, cn varias capillas y cerrada toda de bóvedas; no está concluida, y de consiguiente el coro es provisional en una de las capillas. Contigua a la iglesia está la casa de los tenientes-curas, por serlos todos los capitulares. (13) Los conventos de San Francisco, Santo Domingo y monjas Carmelitas son de bastante capacidad, y sus iglesias muy regulares. En el día sirven de cuarteles a una parte de la guarnición, y como puede decirse que allí se hallan extinguidas las comunidades religiosas, cuyo número de individuos siempre fué limitado, podrán utilizarse ambos edificios en establecimientos públicos, al mismo tiempo que las iglesias en favor del culto y necesidades de aquel pueblo cristiano. Dichos conventos hacen frente a las plazas que llevan el nombre de ellos. El de Carmelita también se ha. Ha por un lado en la plazuela de la catedral, y el edificio en su interior ha tenido reparaciones muy importantes en capacidad, solidez y comodidad. (14) En la muralla que mira a la bahía y fi-ente a la calle de la catedral, está construida la Capilla del Santo Cristo, que los vecinos sostienen con mucho decoro y a cuya efigie profesan la mayor devoción. Siguiendo la muralla a entrar en la calle de la Bella Unión, (15) a la izquierda antes de llegar a la bajada de San Justo, está situada la Capilla de Santa Ana, cuya f:í brica no está concluida. En la plaza de Santiago (16) está edificado el teatro; obra moderna de muy sólida y bella construcción y en su interior de mucha comodidad, así como su escenario y sala de espectacion, de muy buen gusto en el adorno de las pinturas y en las decoracinues. Tiene dos órdenes de palcos, bastante amplitud en el foro, buenos almacenes, cuartos para los actores de mucho desahogo, y las escaleras muy cómodas. Su figura interior es la de un círculo. cuyos dos tercios forman el salón de espectación. En la plaza hay- na alameda de almendros, en los tres lados del frente y laterales al teatro, dejando igual número de calles, y doble en la del frente, y en ellas hay colocados asientos de piedra, estando terraplenada y enlucida con hormigón toda la plaza.

(13) Se la llamó Casa Parroquial. Hoy está reedificada y dedicada a alquileres de casa de vivienda.—C, y T. (14) El convento de Dominicos está dedicado al Tribunal Supremo de Justicia. En el local que ocupaba el de San Francisco se ha levantado la escuela 8aldorioty da Castro. El convento de Monjas está reedificado como para casas de alquiler.—C. y T. (15) Esta calle se llamó también de los Cuartdas y últimamente de Tetuán.—C. 7T. (16) Hoy Plaza de Colón.--C. y T.


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Contiguo al Palacio episcopal se halla el Seminario conciliar, de muy buena planta; por el costado de dos pisos, y de uno en su frente; tiene un espacioso patio, y las habitaciones y pilezaa para las clases son de bastante desahogo. (17) La carnicería es también otro de los edificios más modernos que tiene la ciudad, el cual, además de su buena situación, es cómodo para el objeto, por el aseo, ventilación y desahogo que presta. Fuera de la muralla de la puerta del mar, entre el castillo del Morro y baluarte de la Perla, se halla el cementerio, cuya obra es provisional, y su situación ventilada y separada •de la población, libran a esta de los miasmas nocivos que pudiera ocasionar. (18) En la marina, cerca del muelle, está la Aduana, también obra reciente y capaz para el tráfico del comercio; y en punto separado, inmediato al arsenal; el almacén del depósito mercantil. Al extremo de la Puntilla, se halla el Arsenal, en el que hay almacenes muy capaces, t#nglados pasa útiles, casa para oficinas y empleados, talleres de construcción, cuadras para presidio, y para la gente del servicio, cuerpo de guardia, cocinas espaciosas, y todo el edificio cercado de pared alta de mampostería. Aunque esta obra es moderna, pues se verificó en 1800, se recorrió y aumentó después de 1825 con un nuevo tinglado y cuerpo de guardia, naves para lanchas cañoneras, un muelle saliente con pescante, y una espaciosa cisterna para recoger las aguas pluviales. Cerca del muelle principal está construida la casa de la capitanía del puerto; tiene piso alto y está cercada de balaustrada. (19) Arrimado al lienzo de muralla, entre el baluarte de la Concepción y capilla del Santo Cristo, se halla el Presidio, cuyo edificio es moderno y construido en lugar del que ocupaban los presidiarios en la plaza mayor; y que hoy forma parte del cuartel de artillería. Esa traslación ha quitado de la vista de los vecinos, y precisamente en el paraje más principal de la ciudad,. un objeto siempre repugnante, y que debe estar relegado de la población. En la Puntilla, entre la muralla y el arsenal, se ha formado de pocos años a esta parte, una pequeña población de casas de madera en Orden y de buena fábrica, como que muchas son almacenes de comercio; y en seguida del muelle a la izquierda, tambien hay almacenes de madera con guafes o pequeños muelles ra la carga y descarga de los buques. En la isleta de Miraflores, que está al fin de la bahía, se halla establecida una fuente, en la que se recogen las aguas de un ma-

(17) Primero fué Seminario Conciliar, después bajo los Jesuitas Semi. asno Colegio; luego, otra vez Seminario solatente; y últimamente Colegio Católico.—C. y T. (18) Cementerio de Santa María de la Magdalena, que. todavis presta servicios de inhumación.—C. y T. (19) El Arsenal esté dedicado hoy día a Departamento de Sanidad.— C. y T.


PARTIDA DE BAUTISMO DE ESCORIAZA.

nantial que se descubrió en ella, y del cual se surten los buques para hacer aguada, sin que tengan que sacar la vasijerla de las lanchas, siéndoles sumamente cómodo y económico el hacerla. (20) Otro manantial hay a poca distancia del puente de San Antonio, recogido en otra fuente, y las aguas de uno y otro son de excelente calidad. (21) La ciudad tiene en casi todas las casas aljibes en que se recogen las aguas de lluvia, y además hay algunos pozos, y una gran cisterna inmediata al teatro. Este punto se ha cuidado siempre con esmero, pues se ha experimentado en épocas de macha seca,, el conflicto que sufría la población por la falta de agua, haciéndose preciso conducirla de los ríos. Lo elevado de la ciudad, sus calles rectas y de igual ancho, el empedrado y lucidas aceras, la regularidad, sencillez y sólida fábrica de las casas, casi todas de azoteas, el buen alumbrado y limpieza de las calles, las brisas que la bañan y refrescan sin obstáculo alguno sus espaciosas murallas y magestuosos castillos, forman un conjunto no solo agradable a la vista, sino imponente y grandioso; y hacen que sea una de las más bellas poblaciones de América; al acercarse por la mar a ella, se presenta erguida en medio d' las olas, desafiando a este elemento, y dominando cuanto la rodea o se acerque a sus altas murallas y castillos. (22) PARTIDA DE BAUTISMO DEL DIPUTADO A CORTES ESCORIAZA. (Del Archivo particular de Coll y Toste.) Yo, el Pbro. Don Fr. Juan de Gorostiza, de la Orden de San Agustín, Vicario de Aguadilla, Diócesis de Puerto Rico: CERTIFICO: Que en el Libro SIETE de BAUSTISMOS de este archivo parroquial, folio 167 vto., número 1703, se encuentra una partida (1(1 tenor siguiente: "En esta Parroquia de San Carlos de la Aguada a seis de Julio de mil ochocientos veinte v ocho: Yo el Pro. D. Nicolás de la Cruz, Cura Teniente de ella, Bautizé solemnemente, puse OleoCrisma }• el nombre de Joºé Eurípides a un niño que nació el nueve del pdo. h. 1. de D. José Ma. Escoriaza, y Da. Nicolasa Cardona, Parroqus., fueron sus padrinos D. Pascasio Cardona y Da. Luisa Verbi, a quienes advertí el parentesco espl. y sus obligaciones de que doy fe.—Nicolás de la Cruz.—Hay un rúbrica».

(20► En la isleta de Miraflores está constituido hoy dia el Cuarentena. rio —C. y T. (21) La fuente de San Antonio, cerca del puente de dicho nombre, está hoy día abandonada. Antiguamente, en tiempos de seca, se llevaba agua a la Capital. procedente de esta fuente.—C. y T. (``2) Esta deecripcián de la Capital es bueno compararla con la de higo Abbad, que ya hemos publicado en este Boletín.—C. y T.


EI8UaION D!LOS NIGROS IN VIGA BAJA IN

1848.

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Es copia fiel y exacta del original a que me remito: y a petición del Dr. Cayetano Coll y Toste, historiador de Puerto Rico, expido la presente, firmada y sellada, en Aguadilla a dieciseis de Noviembre de mil novecientos veintiuno.-Fr. Juan de Gorostiza. DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD DE LOS NEGROS EN PUERTO RICOREBELION DE NEGROS EN VEGA BAJA. (De la Gaceta Oficial) Puerto Rico, agosto 29 de 1848. Documento oficial.—El día 13 del presente mes, a eso ele las cinco de la tarde, un mulato llamada Miguel, esclavo del hacendado y vecino de Vega-baja D. Francisco Irene Náter, reveló á éste por encargo que al efecto le había hecho su compañero Juan Domingo, de que se conspiraba contra la vida de los blancos por parte de algunos esclavos de las haciendas de aquel Partido, para lo cual había sido invitado dicho Juan Domingo por Miguel, negro, esclavo de la propia hacienda de Náter con confianza en la conspiraciun que Manuel Grande, esclavo de la hacienda de D. Pedro Prado, lo había persuadido á entrar en el proyecto manifestado que ya había otros cómplices, entre ellos Simón, esclavo de la dotaciun de D. Ramon Soler, Braulio y otros, y que cojiesen los botes que hubiese en el rio, á fin de poder huir á Santo Domingo en el caso de fructárseles su plan; requiriéndolo al propio tiempo para que le dijese donde se custodiaban las armas en el pueblo. El día 15 dió parte D. Francisco Irme Náter á la Autoridad local de la revelacion que le hiciera dos días antes su esclavo Miguel, é inmediatamente se procedió sin levantar mano á formar causa sobre el hecho,"dando á la vez cuenta á S. E. de él, con cuyo motivo dispuso que acto continuo salieran cincuenta granaderos al mando de un espitan á situarse en Vega-baja, para que no se turbara el órden durante el curso del proceso, y mantener en respeto las esclavitudes. Instruida la causa con la celeridad que reclamaba la vindicta pública, ha resultado confeso y convicto el esclavo Miguel, negro, de haber intentado seducir á su compañero Juan Domingo á que tomase parte en la conspiracion contra la vida de los blancos, y á que le manifestase donde estaban depositadas las armas en la poblaciun; y como este último se escusara de secundar el intento, el seductor lo amenazó con la muerte si llegaba á descubrirlo. Corrobora el proyecto referido, el que en la misma noche en que lo reveló á su amo el mulato Miguel, se oyeron á eso de las


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once las voces de "compañeros, ya es hora" dadas por un individuo que al parecer corría á caballo entre las haciendas del referido Náter, de D. José Miguel Torres, D. Pedro Prado y D. ligustin Otero, trasladándose con mucha rapidez de un punto á otro, donde volvía á gritar del mismo modo; resultando por las declaraciones de varios testigos que las oyeron que estas voces eran dadas al parecer por el negro Florencio, esclavo de D. Agustín Otero; cuya circunstancia unida á la falta de verdad y á las contradiciones en que han incurrido en sus dichos este esclavo, y á sus antecedentes además, ha producido una serie de indicios vehementísimos de que él era sabedor y cómplice en el plan de conspiraciun, y el que había dado las voces de alarma que quedan referidas. También resultan indicios de que Manuel Grande, esclavo de D. Pedro Prado, tenía complicidad en la trama de conspiracion, pues aun cuando ha rechazado victoriosamente la acusacion que le hace Miguel, negro, ha incurrido en contradicciones que lo hacen sospechoso. Concluido el proceso en los términos legales lo fué visto y fallado por. el Consejo de guerra ordinario, celebrado en Vegabaja en 23 del presente mes; y aprobada la sentencia con muy leve escepcion por el Exemo Sr. Capitan General, ha sido condenado á la pena de ser pasado por las armas el esclavo seductor Miguel, negro, el cual fué ejecutado la mañana del 25 á presencia de cierto número de esclavos de cada hacienda del partido: á ocho años de presidio el esclavo Florencio; y á dos el de la propia condicion Manuel Grande; los cuales han sido ya conducidos á su destino. Además ha dispuesto S. E. que se gratifique con cien pesos al esclavo Miguel, mulato, por haber revelado á su señor la conspiracion por encargo de su compañero Juan Domingo, al cual no se le gratifica por no haber, hecho directamente la revelacion á su amo como debía. También ha dictado S. E. varias medidas para que los cuarteles de las esclavitudes estén mejor acondicionador, y se tenga suma vigilancia en ellos, para que no lamentemos algáñ día las consecuencias de no observarse lo que sobre la materia previenen los reglamentos vijentea. Lo que de 6rden de S. E. se inserta en la Gaceta del Gobierno para conocimiento de los habitantes de la Isla.


!T DOCUMENTO PARA LA HISTORIA POLITICA DE PUERTO RICO. A LA UNION DE PUERTO RICO. Puerto Rico, Octubre 28 de 1914.

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Ocurre ahora en el seno de la Unión el mismo fen6meno que se produce después de las tormentas en los mares libres: cesaron las ráfagas, pero continúan el fragor y la turbulencia de las olas. días sucedan a los días; que se restablezca el Es preciso que equilibrio de las aguas, que lleguen poco a poco gradual y lentamente, la serenidad, la normalidad. No hubo en la Asamblea última un choque de principios. La fracción en mayoría y la fracción en minoría se fundaban en principios idénticos: una y otra buscaban, y siguen buscando, el home rule en forma de régimen autonómico y la independencia como solución definitiva para el derecho del país a convertirse en pueblo soberano. Hubo—y es cosa en absoluto distinta—choque de sistemas, en lo que atañe al procedimiento. En 1913 una Junta Central dictó reglas que no llegaron a cumplirse: en 1914 una Asamblea las convirtió en leyes, obligato rias perentorias. Tampoco llegaron a cumplirse. Al fin, en 26 de octubre, decidió el partido que se cumpliesen; y dispúso que se eligieran a los hombres que han de cumplirlas. Esos hombres somos nosotros. Y recibimos satisfechos el mandato no sólo porque dimana de una potestad indiscutible, Binó también porque responde a una profunda convicción de nuestro espíritu. La autonomía regional en el presente; la soberanía nacional en el futuro. A obtener hoy las cosas posibles, tal vez próximas; a trabajar mañana por las cosas posibles, tal vez ocultas en las lontananzas del tiempo. Este es el método, que votaron ciento seis representantes unionistas. La soberanía nacional para una acción y una propaganda activa y exclusiva; la autonomía regional, si viene ella, sola y espontánea, pues si nadie la defendiera espontánea y sola tendría que venir. Ese es el método que rechazaron ciento seis representantes unionistas. Es un perfecto coincidir en ambos puntos de doctrina; es un correcto divergir en cuanto a las vías que condacen a la victoria. Nosotros, órganos y voceros de la colectividad, afirmamos que nuestro camino es el menos largo e inseguro para la conquista del ideal. Llegando al gobierno propio, llegaremos a posiciones estratégicas, nos apoderaremos de armas eficaces, acumularemos recursos enormes para avanzar y subir y acercarnos a la meta. Y, aún en la hipótesis de que contempláramos la cuestión desde el punto de vista de la dignidad, juzgaríamos más digno el paréntesis de la paciencia y de la calma, si a los puertorriqueños pacientes y calmosos a fortiori, fuese dable, entre tanto, gobernar y administrar. a Puerto Rico, dictar sus códigos, manejar sus intere.


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11ANIFISBTO DI LA UNION IN

1914.

ses y sacudir, en parte, en mucha parte, la tutela que les deprime y les irrita. Sucede, y es natural, que en este ejército de hombres que luchan por soluciones inmediatas y por ideales remotos, hay un centro en que milita el mayor número de combatientes, y un ala izquierda y un ala derecha en que milita el menor número. Así es ahora. Así fué siempre. El centro marcha hacia una cúspide en que ondean los colores augustos de la Patria; va despacio, elige las rutas, elude los tropiezos: quiere llegar con el minimun de sacrificios compatibles con su empeño patriótico. Porque sabe que los sacrificados serán sus compatriotas. El ala izquierda quiere apresurar el movimiento; el ala derecha quiere retardarlo. La una excepcionalmente rápida e impulsiva; la otra excepcionalmente tímida y conservadora. Las tres masas compenetrándose en la aspiración común, uniéndose en el anhelo de triunfar, transigiendo algo, cediendo algo cada una; completándose y robusteciéndose por la necesidad, por la noble necesidad de ser fuertes en Ja Unión y ele dar su fuerza a la causa de sus amores y sus entusiasnlos. Y bien: el ala izquierda enarboló en Miramar, en el teatro Miramar, el estandarte de la Independencia; el ala derecha enarboló el estandarte de la Autonomía; el centro había enarbolado los dos estandartes de la Autonomía y de la Independencia al organizarse en 1h14; había librado y ganado seis batallas campales; había cubierto de prestigio la estrella y las franjas simbólicas. El centro no permitió que le arrastraran, ni hacia atrás los retardatarios ni hacia adelante los revolucionarios. Y mantuvo su programa íntegro, en que están la Autonomía como una etapa, la Independencia couto un término: las aspiraciones de todos, por todos defendidas, para todos abiertas, fiando su éxito a la energía v a la lealtad de todos. l)iez años subsistieron las bases del Olimpo: Eatadidad, Autonnnnía, Independencia: es a saber: el gobierno propio en sus diversas modalidades. Al cabo ele diez años, cediendo la derecha y el centro a las solicitudes tenaces de la izquierda, desapareció la Estadidad. Al cabo de doce años renueva la izquierda sus tenaces solicitudes y exige que se borre la Autonomía. La derecha devuelve golpe por golpe. Y exige que se borre la Independencia. Por fortuna el centro conserva su influjo y logra que el programa no cambie ni una de sus líneas, ni una de sus letras, ni una de sus comas. Quién, piles, se atreve a decir y a propagar que la Unida ha retrocedido? Y si alguien osare de decirlo y propagarlo ¿quién es tan simple que crea semejantes patrañas? Si. por ignorancia o por malicia se arrojan a la circulación esos valores falsos, nosotros, centinelas del deber y del honor, llamamos a los que los fabrican a la seriedad y a la verdad. Atáquese, injúriese a un leader; empléense contra él armas de cualquier temple. Si su escudo es firme y su coraza es recia, él resistirá. Si no lo son, él sucumbirá. Pero no se scuds a la mentira para atacar e injn-


MANIFIESTO D1 LA UNION EN

1914.

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ciar a un partido que fué, es y será la salvaguardia del derecho y del decoro de Puerto Rico y al que es deudor Puerto Rico de nobles y fecundas empresas. Lo que acaba de fracasar es el intento de que se modifique el programa de 1913; lo que acaba de triunfar es el programa de 1913 sin modificación ninguna, y las reglas de 1914, que tienden a impedir el descrédito colectivo de la Unión en los núcleos legislativos de la nación; que tienden a crear una atmósfera dentro ele Unión con la cual resulten factibles las cordiales relaciones de los poderes públicos y las ansiadas rectiticaciones al acta Foraker. La Junta Central aplicará esas reglas que (los Asambleas reiteraron. Y si las relaciones cordiales naufragan, será por culpa de los poderes públicos; y si las ansiadas rectiticaciones no se verifican, caerán las responsabilidades sobre los poderes públicos. En días recientes se ha visto la iniciación y desarrollo de una política perjudicial a los intereses del Partido, que emplea recursos burocráticos para intervenir en nuestros asuntos interiores. Denunciamos esa política sin rodeos y la condenamos sin reservas. No consentiremos que en la nrarchu intern. (le nuestra colectividad se imponga criterio alguno que no arranque del libérrimo voto de nuestros correligionarios. Y si, partiendo la iniciativa de las esferas oficiales, se intentara una intromisión como la que sefralamos, creeríamos y declararíamos que los elementos que la patrocinen se constituyen ipso facto, en enemigos de la Unión de Puerto Rico. No únicamente a los negocios políticos consagrará sus emperios la Junta Central. Dentro del programa de la Unión, abordará cuestiones económicas y sociales de alta trascendencia, a cuyo fin se pondrá en contacto con las más importantes oficinas en la Isla y fuera de la Isla, llegando allí donde cualquier género de intereses legítimos reclame, su atención y su energía. Una de estas cuestiones, ardua y urgente, es la que se deriva del salario que los braceros ansían acrecer y que los capitalistas consideran bastante remunerativo. Los capitalistas en gran número y los braceros en innumerables multitudes, contribuyen a aumentar las huestes (le la Unión, que no ignora la buena fe de los de arriba ni la impaciencia de los de abajo. La Junta Central cree que, si se admitiese su intervención, no faltarían medios de transar tales diferencias. A los braceros y a los capitalistas perjudicarán las huelgas, útiles solo y productivas para los que las empujan y las explotan. Si consiguiéramos evitarlas, prestaríamos un servicio, un considerable servicio, al progreso y a la,tranquilidad de la Isla. Al cerrar este documento que dirigimos a la Unión, viene a nuestra memoria un período de triunfos que nos enorgullecen, de sacrificios que estamos pronto a renovar, de entusiasmos que jamás dejaremos de sentir. Es el pasado que. desfila ante nosotros, lleno de luz como un sol que cae en el horizonte. Y enseguida aparece otro período de esperanzas espléndidas, de fulguraciones magníficas que nos deslumbran, de realidades superiores al ensueporvenir que se levanta, lleno de luz como un sol que So : es


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surge del horizonte. La Unióp, vinculo de honda confraternidad, demento de vigorosa resistencia, debe vivir y vivirá dominando sus crisis momentáneas, duplicando sus impulsos varoniles,, dando ejemplos de Indomable patriotismo. Los signos de los tiempos nos confortan. El Congreso americino decretará para nosotros la justicia. Las Cámaras serán del pale. Cesará la turbulencia de las olas, se restablecerá el equilibrio en las aguas que azotan los vientos. Las grandes alegrías del futuro compensarán las grandes tristezas de1 presente y este pueblo tan sufrido, tan probado, en la angustia de su injusto coloniaje, recibirá el premio de su fe y de su abnegación en el ejercicio de su derecho y en la libertad de su Patria. Francisco de Paula Acuña, Antonio R. Bareeló, Juan B. Huyáe, Cayetano Coll y Toste, Eduardo (Iiorgetti, Isaac González Martínez, Ernesto López Díaz, José E. Benedieto, Pablo Morales Cabrera, Nicolás Santini, Julio D. Guzmán, J. A. Franco, Eugenio Astol, Luis Muñoz. Rivera. TITULOS DE D. ANDRES VIZCARRONDO, FUNDADOR DE LA EXTENSA FAMILIA DE LOS VIZCARRONDO EN PUERTO RICO. (Del Archivo particular de D. L. F. Vizzearroxdo.) I. DON CARLOS. POR LA GRACIA DE DIOS, REY DE CASTILLA, de Leon, de Aragon, de las dos Sicilias, de Jerufalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Cordoba, de Corcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarves, de Algecira, de Gibraltar, de las Islas de Canaria, de las Indias Orientales, y Occidentales, Islas, y Tierra-Firme del Mar Occeano, de Brabante, y Milan, Conde de Abfpnrg, de Flandes, Tirol; y Barcelona, Señor de Vizcaya, y de Molina, &e. POR quanto atendiendo al mérito, y servicios de vos Dn. Andres Vizearrondo, Ayudante mayor de el Regimiento de Infantería de Sevilla, y particularmente a lo bien impuesto que os hallais en el ezercicio que ha establecido últimamente en mi Infanteria : He venido en elegiros como lo hago con este despacho para Sargento mayor de Infantería con destino por ahora al estado mayor suelto que pasa a la América para la primera formaclon, y disciplina de las Milicias que se establezcan en la Isla de Cuba. Por tanto, mando al Capitan general de la Isla de Cuba dé la orden conveniente para que se os ponga en .posesion del referido Empleo; y a los Oficiales, y Soldados del Batallon de Milicias que os reconozcan, y respeten por su Sargento Maior obedeciendo las ordenes que les diereis de mi fervicio, por efcrito, y de palabra, In réplica, ni dilation. alguna: y que afei ellos, como los demás


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TITUL08 DII D. ANDRZS VIZCARRONDO.

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Cabos Mayores, Oficiales, y Soldados de mis Ezercitos, os ayan, y tengan por tal Sargento maior guardandoos, y haciendo fe os guarden las honras, gracias, preeminencias; y ezempciones, que os tocan, y deben fer guardadas, bien, y cumplidamente, que afsi es mi voluntad; y que los Oficiales de las Casas de mi Real Hacienda de la Habana os formen el Afsiento correspondiente, notándolo á continuacion de efte Defpacho, y os paguen el Iueldo que os pertenece, y eftá feilalado por Reglamento al mencionado Empleo, defde el dia en que, precediendo effe requifito, y demás de Ordenanza, tomareis, poffefsion de él, fegun conftare de la primera Revifta, á los plazos, y en la mifma conformidad que á la demás Gente de Guerra de la referida Plaza y de los caudales fituados á effe fin. Y del presente fe tomará razon por la Contaduría General de la Diftribucion de mi Real Hacienda, y la de mi Confejo de las Indias; en inteligencia, de que no debeis por efte Empleo cantidad alguna al derecho de Media-Annata, refpecto de fer puramente Militar.—Dado en Buen Retiro á Treinta de Marzo de mil fetecientos y sesenta y tres —(Firmado y rubricado) Yo El Rey.—El sello real de España está estampado en el lado izquierdo de la firma.—(Firmado y rubricado) Dn. Julián Vrriaga. TITULO de Sargento major de Milizias para el estado mayor suelto a dn. Andres Vizcarrondo. Tomóse Razon en la Contaduria general en la Distribucion de la Real Hacienda.—Madrid Ocho de Abril de mill setecientos sesenta y tres.—(Firmado y rubricado) Domingo ,de Marcolcta.—Haya. 7 de Julio de 17(i3.— Cúniplase lo que S. M. ( Dios le (iue) manda en este Real Despacho, y tomese en la Real Contaduria la razon correspondiente.— ( Firmado y rubricado) El Conde de Ricla (1).—Tomase razon en la Contaduria de Real Hacienda de mi cargo.-Havana veinte y cinco de Agosto de mil setecientos sesenta y tres.—Firmado y rubricado) Juan Thomas de la Barrexa. II. DON CARLOS, POR LA GRACIA DE DIOS, REY DE CASTILLA, de Leon, de Aragon, de las dos Sieilias, de Jerufalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, (le Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Cordoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarves, de Algecira, de Gibraltar, de las Islas de Canaria, de lis Indias Orientales, y Occidentales, Islas, y Tierra-Firme del Mar Occeano, de Brabante, y Milan, Conde de Abfpurg, de Flandes, Tiról, y Barcelona, Señor de Vizcaya, y de Molina, &c. Por quanto atendiendo al mérito, y calidad de vos Dn. Andrea Vizcarrondo, hé venido en conferiros con antiguedad desde primero de Junio de este año la Comandancia de todas las Compaiiiias de Milicias, que he tenido por conveniente se formen en defensa. la Isla de Puerto Rico para (1) Por otro nombre D. Ambrosio Puna Villalpando, grande de España de primera clase, gobernador y capitán general de Cuba.-0. y T. 93


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TITIILOS DD D. ANDaES VIZCABBONDo.

Por tanto mando al Governador y Capitan General de la propia Isla dé la orden conveniente, para que fe os ponga eu poffesion de la referida Comandancia, y á los Oficiales, y Soldados de ella, que os reconozcan, y refpeten por fu Comandante obedeciendo las ordenes, que les diereis de mi Servicio, por efcrito, y de palabra, fin réplica, ni dilacion alguna; y que afsi ellos, como los demás Cabos mayores, y menores, Oficiales, y Soldados de mis Exercitos, os hayan, y tengan por tal Capitan Comandante de Milicias,guardandoos, y hacieudoos guardar las honras, preeminencias, y exempciones, que os tocan, y deben fer guardadas, fin que os falte cola alguna, que afsi es mi voluntad; y que el referido Uuvernador dé afsiiniimo la orden neceffaria, para que en los Oficios principales de Real Hacienda en dicha isla fe tome razun de efte lietpacho, y fe os forme afsiento, con el fueldo que os correfponde, fegun Reglamento, en confequencia de lo que tengo refueito, cuyo goce ha de empezar defde el fila que (procediendo los expreffados requifitos) te prefente para fervir el mencionado Empleo. Dado en Madrid á ouze de Diziembre de mil fetecientos fefenta y cinco. ( Firmado y rubricado) Yo El Rcy.—Tieiie estampado ci sello real de España a la izquierda de la firma. (Firmado y rubricado) D. Julián de Vrriaga.—Patente de Coiuundante de todas las Compañías de Milicias de la Isla de Puerto Rico para Un. Andres vizcarrondo.—I'uerto Hico 11 de Junio de 1766.—Cúmplase lo que S. M. manda por este su Real despacho, y tómese razon en esta Real Contaduría.—(Firmado y rubricado) Narcos de Vergara.—'Tómase razon de la Real i'atente contenida en esta hoja, en el Libro de la He.il Contaduria de mi cargo, á que me reuiito.-1'uerto Rico fha. ut supra.—(Firmado y rubricado) Maul. de Areizaga. TITULO DL•' CAPITAN DE INFANTERIA DE D. LORENZO VIZCARRON DO. (Del Archivo particular de D. L. F. de Vixearrondo) DOÑA ISABEL SEGUNDA POR LA GRACIA DE DIOS, Reina de Castilla, de Leon, de Aragon, de las dos Sicilias, de Jeruzalen, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Menorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarbes, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas Canaria, de las islas Orientales y Occidentales, Islas y Tierra-Firme del mar Océano; Archiduquesa de Austria; Duquesa de Borgoña, de Brabante y de Milan; Condesa de Abspurg, Flandes, Tirol y Barcelona; Señora de Vizcaya y de Molina &c. Y en su Real nombre y durante su menor edad la Reina Gobernadora. Por cuanto atendiendo á los servicios y meritos de vos Don Lorenzo Vizcarrondo, Teniente del regimiento de Infantería de Granada espedicionario, he venido en concederos grado de Capitón de 1njantería. Por tanto mando á Capitanes generales, Gobernadores de


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N&ZaAc1oN acsroalcA.

las Armas, y demás Cabos mayores y menores, Oficiales y Soldados de mis Ejércitos os hayan y tengan por tal Capitan graduado de Infantería y os guarden y hagan guardar las honras gracias, preeaninenciaa y exenciones que por razón de este grado os tocan y deben ser guardadas bien y cumplidamente, que así es mi voluntad: y que el Intedeute b Ordenador de la Provincia 6 Ejército donde fuéreis á servir, dé la orden conveniente para que se tome razon, y forme asiento de este grado en la Contaduría principal 6 Intervencion. Dado en Palacio á ocho de Marzo de mil ochocientos treinta y cinco.—YO LA REINA OOBERNAl)ORA.—(El sello español en la esquina inferior izquierda).—(Firmado) Gerónimo Valdes.—Rubricado. S. M. concede grado de Capitan de Infantería a Don Lorenzo Vizcarrondo.—Puerto Rico S de Mayo de 1835.—Cúmplase lo que S. M. manda en el presente Real Despacho.—Hay una fi rma ilegible. (1)—I'uerto Rico 1`L de Mayo ¿le 1835.—Tómese razón en el Real Tral. de Cuentas y en el Ministerio pral. de Real Hacienda.—(Firmado y rubricado) Manuel López.—Tómese razoil al fo. 141 vto. del ir. del libro No. 4 destinado al efecto.—Real Tral. de Cuentas de Puerto Rico 1: de Mayo de 1835.—(Firmado y rubricado) Manuel Joaé Ccrero. NARRACION HISTORICA. UN CONTRABANDO DE SOMBREROS DE JIPI-JAPA. Por Cayetano Coll y Toste. I La goleta Altagracia se desatracó del muelle en la bahía de San Juan, ya alto el sol, para ponerse en franquía, iba abarrotada hasta sobrecubierta. El cargamento era mixto de provisiones y mercaderías. Llegada la tarde se levó el ancla, se recogió el bote y se echó el foque; y empezó el barco a navegar lentamente en busca del canal de la Boca del Morro. Doblada la punta de la batería de Santo Toribio se izó la mayor, e inflada la lona, la proa de la Altagracia empezó a levantar un chisporroteo de burbujante espuma en su torno. Regresaba yo del Seminario Colegio con mi cuarto año del Bachillerato, cargado de sobresalientes y con el premio de Historia de España. Estaba más soplado y orgulloso que Napoleón después de la batalla de Austerliz. El capitán y el sobrecargo habían conocido a ' i abuelo don (1) Debe ser la del gobernador capitán general D. Miguel de la Torre, que para el que no la entiende parece que dice Un quintal d. latón. Gobernó la isla desde el 7 de Septiembre de 1822 al 1-1 de Enero de 1837.— C. y T.


NAssectoN

34

HISTOHICA.

al

José Francisco Toste y a un tío mío, Isidoro, marino también; y al , verme contemplar con grandes arranques de entusiasmo—.era. la primera vez que navegaba en goleta—las gigantescas ondas de la Boca del Morro, que lamían retorciéndose los costados del buque, me dijo gl sobrecargo: —Tu tío Isidoro se echaba sobre la baranda de estribor para contemplar a satisfacción plena esas inmensas oleadas y se le• vaiitaba de súbito, diciéndome: —Me enamoran esas ondas verdes como los ojos de una mujer hermosa. Me quito de ahí porque el abismo me atrae y me dan ganas de tirarme al mar. —En cambio tu abuelo—repuso el capitán,—el bueno de don Pepe, cogía el timón para dirigir bien la maniobra de la salida, temeroso como dueño de la San Felipe, de que chocara la quilla de la goleta con alguna restinga. Así salimos mar afuera y se izó entonces el trinquete. Velero era el barco y empezó a cortar las crestas de las ondas y a crugir la arboladura cuando la inmensidad de la gruesa mar oponíase rudamente. Salía la nave triunfante del choque y bajaba la proa a la hondanada verduzca, pero el roto marullo azotaba la cubierta y la ligera espuma blanquizca salpicaba el velámen. La Altagracia orzó un rato y luego derribó con rumbo al oeste, costeando la isla. El sol iba a ocultarse y como una gigantesca onza de oro apareció en occidente por encima del desierto de las aguas marinas. El brisote era favorable y avanzábamos, ayudados por las ráfagas de viento, en demanda de la rada de Arecibo. De pronto la inmensa onza de oro se coló detrás del confín de poniente y se tiñó de intenso escarlata el horizonte. Había bodas de luz en la atmósfera, nupcias entre las nubes y el sol, y el cielo se adornaba con todos los colores del arco iris. Temblaba el velámen hinchado, el cordaje estaba tirante y la brisa suspiraba su canción entre las lonas. Era el himno de la tarde. A pesar de tanta claridad nadie hablaba a bordo. El brillante espectáculo derramaba en torno nuestro algo triste y melancólico. Las olas no eran tan fuertes como al principio y el viento había caído un poco. El barco seguía cabeceando rítmicamente, como soñoliento, en busca de su destino. La luz palideció de pronto. La tarde se rendía. Negros nubarrones aparecieron por el este y el lucero vespertino se destacó coruscante en el cielo todavía azul. Aquel globillo de intensa luz parecía el ojo de un sér sobrenatural. El espacio infinito me atrajo y clavé la mirada en la estrella de la tarde con la ansiedad del creyg te que rinde culto a los astros. ¡Qué bella me pareció la apacible luz de Venus en aquellos momentos! Me sacó del estupor extático de panteista el capitán, que me dijo: —; Es muy bello el mentir de las estrellas! Pero, fíjate ahora en el cambio de viento que hemos tenido en cortos instantes, del este noroeste. Se nos viene encima una gran marejada


N&881CION HISTOBICJ.

35

y temo no me dé tiempo de entrar én Arecibo y tenga que correrme al puerto de Aguadilla. Inquieto y temeroso me dejaron las palabras del capitán. Deseaba llegar al hogar de mis mayores y sentí latir el corazón con violencia al oir que el mal tiempo tal vez me lo impidiera. Era de creer tan fatídico pronóstico al ver el oleaje del noroeste batiendo con violencia los costados de la nave. Cambiamos de rumbo para mejor coger el viento y el buque empezó a navegar de bolina. Eu este estado cerró la noche. II. El capitán de la Altagracia pensó tomar puerto en la rada de Arecibo a las doce de la noche y .vino a encontrarse frente a los Morrillos a las tres de la madrugada. Una emoción indefinible me embargaba. Sentía la pena de la ausencia del hogar. Iba a llegar a mi casa, a abrazar a los míos, y el mar se oponia colérico. La rada era una infernal vorágine. Estaba inabordable. La inmensa neblina levantada por el continuo batir de la ola en los arrecifes cubría el horizonte terrestre. No se vislumbraba nada. . Cuando quedamos frente al ala de la piedra, mar afuera, se distinguió con el indeciso fulgor del alba, una embarcación que bogaba hacia la goleta. El sobrecargo cuchicheó con el capitán y no oí más que la siguiente frase: —¡ Qué gente atrevida! Al poco rato un bote había atracado a babor del buque y cinco hombres de bronceado rostro estaban sobre cubierta. Bien envueltos en hule negro empezaron a descargar en su esquife unos pequeños bultos. Era un contrabando de sombreros de Panamá. La esperanza batió sus alas sobre mi frente y me acerqué al patrón de la barca y le dije: —Yo quiero ir a tierra en su bote, Victor. —¡ Ah! eres tú. Muchacho, cómo has crecido! Tú eras buen nadador, pero no te puedo llevar, a no ser que el capitán lo permita. Y sábete, que tendremos que tomar tierra por la Po:a de los Coléricos. Y tal vez tener que salir a nado. ¿Te atreves? —Si tú me ayudas, te acompaño. Quiero ver a mi familia. El capitán se opuso tenazmente a mis deseos; pero yo, terco, puse de mi parte al bondadoso sobrecargo. —Vente—dijo cortando el diálogo bruscamente, uno de Jos boteros.—Entre todos te ayudaremos a ganar la orilla, caso de que te dé algún calambre. III. El bote con su cargamento de sombreros de jipi-japa se separó de la goleta, con todas las precauciones de la marinería. Los remos empezaron a funcionar y la vela, desplegada al viento, hizo crugir el mástil inseguio y chirriar al maderamen del bote. Una rociada de agua fresca me empapó el rostro, al cabecear el esquife bajo el empuje del oleaje.


ga

NSRRaCION HISTORIC,.

—Ya la mar nos besa. Pronto la besaremos a ella y la estrecharemos en nuestros brazos—dijo riendo Víctor Rojas, el patrón del bote. Y añadió dirigiéndose a mí: —Quítate los zapatos y quédate en camiseta y calzoncillos. Faz tu lío. Si tenemos que nadar, la ropa es traicionera y ayuda a la muerte. Se oían los mugidos de la onda azotando con furia las rompientes y la playa. Imposible era atracar por cualquier ensenadilla. Víctor Rojas se puso de pié en la popa de la embarcación, empuñó una palanca y empezó a guiar con ella como si fuera el timón; y dijo a sus compañeros: —Tomad cada uno su bulto, que vamos a llegar a tierra—y volviéndose a mí me dijo: —Tú, toma tu lío. Y cuando yo grite ";al agua!" lánzate y aprovecha el lomo de la ola y ganarás fácilmente la orilla. Cuando me ví precisado a arrojarme al agua, sentí un escalofrío intenso que recorrió todo mi cuerpo. I uí el cuarto en caer en brazos del pérfido oleaje. Después de virar la embarcación, que las ondas arrojarían luego a la playa, nadaba Víctor Rojas a mi lado. Tan pronto me alcanzó braceando, tomó un buche de agua salada en la boca y lo arrojó alegremente, diciéndome: —No puedes negar que yo te enseñé a nadar. Llegamos a tierra primero que los otros marinos, que tenían que avanzar entorpecidos por los pesados bultos de hule negro. Afortunadamente lo ágrio del tiempo tenia a los aduaneros recogidos al calor de sus escondrijos. El contrabando fué enterrado para recogerlo, de acuerdo con lo comerciantes, oportunamente. Después de caminar por la orilla del mar más de media milla divisé el campanario de la iglesia y luego las tejas rojas de mi casa. Pronto llegué a ella con mi ropa humedecida y con mi sombrero de fieltro calado hasta las cejas. Tenía más facha de náufrago que de estudiante. No volví a embarcarme en la Altagracia. Y jamás he olvidado los peligros corridos en el desembarque del contrabando de sombreros de jipi-japa, porque los golpes de la fortuna son fuentes de experiencia.


87 D. ANDRES DE VIZCARRON DO Y M ANZI. (Datos y documentos facilitados por D. L. F. de Vizcarrondo.) I.

ma-

1a.—D. Andrés vino de Cuba a Puerto Rico ya casado? R —No; casó en Puerto Rico el día 5 de Noviembre de 1767, en la hacienda de D. Gaspar Martínez de Andino y Figueroa, radicada en Loiza (hoy jurisdicción de Carolina). Véase copia de la partida adjunta. 2a.—. Cómo se llamaba su esposa? R.—Da. Ana Martínez de Andino y Ferrer, que nació en San Juan el 25 de Octubre de 1744, y era descendiente por línea terna de D. Juan de Amézquita y Quijano. 3a.,, Era cubano, pnertorriqueílo o espaclol peninsular? R.—Era espaí-col uncido en la ciud cd de Portolon„roce, isla de Elba (Italia) cuando parte de aquella isla era esnailola y el regimiento a que pertenecía el padre se encontraba allí de guaruicón. D Andrés nació el 13 de Octubre de l7"5, v era hilo de P. Pedro Nicolas de Vizcarrondo, natural de Cádiz (Espacial y de Da. Cándida Manzi y de Vito, natural de dicha ciudad de Portolongone. (Puedo llegar dando nombres y fechas hasta el "Señor de la Casa Solar de Riscnrrondoa, sita en el Lugar de Zugarramurdi del antiguo Reyno (le Naharra"). 4a.—¡, Cuántos hijos tuvo? Sus nombres. R.—Cinco, todos nacidos en Sin Juan, Puerto Rko: P. Andrés Cavetgno, Coronel de Infantería; Don José. Teniente Coronel de Artillería: D. Gaspar, Capitán de Infantería; D. Nicolás, Capitán de infantería, y Da. Cándida, que casó con D. Buenaventura Quiilones. 5a.—Cuando murió y dónde? R.—El 10 de Abril de 1776, en Madrid, Espaúa.

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NOTA.—D. Andrés de Vizcarrondo c Manzi era abuelo de D. Lorenzo de V zcarrondo y Ortiz de Zárate: el padre se llamaba Andrés Cayetano de Vizcarrondo y Martínez de Andino (pu^rtorr gtreño), que nació en San Juan el día 10 de Agosto de 1771. Este Andrés Vizcarrondo y Martín?z de Andino fué cl que tomó parte en la defen-:t de San Juan cuando el sitio do los Ingleses en 177, en el fuerte d' San G rón+mo, y era hermano de ocask n y fué herido. D. José que también peleó en


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D.

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vizcessoNno.

II.. PARTIfA DE CASAMIENTO DE DON ANDRES DE VIZCARRONDO. PRESBITERO GONZALO A. NOELL Y AGUAYO, CURA ECONOMO DE LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS, SAGRARIO DE LA SANTA IGLESIA CATEDRAL, EN SAN JUAN DE PUERTO RICO.

los

Certifico: Que en el libro tercero de Matrimonios y al folio 144, se halla una partida que fielmente copiada, dice así: "En la ciudad dé San Juan de Puertorricó abs ceis de febrero de mil sepa. secenta y ocho as el Sr. Provr. y Vo. Genl. en sede plena, por el Illmo. Sr. Dr. Dn. Mariano Marti Digmo Obispo de este Obispado, dió las bendiciones nupciales al Sr. Thte. Coronel delos .Reales exercitos de S. M: Comandante debas disciplinadas milicias Dn. Andres de Biscarrondo, y a Da. Ana de Andino; el qual desposó enla hacienda de Dn. Gaspar de Andino (nombrada la Compaña) el dia sinco de Noviembre del aliso pafsado de eecenta y cíete: de quienes la partida constará enlos libros del Cura dela Iglesia de Loiza Dn. Joseph Correa, y para que conste lo firmo Yo, el Cura infrascripto de qe. doi fe.—Entre renglones milicias Vale.—(Firmado y rubricado) Anto. Casimiro de Mena" Es copia fiel y exacta del original a que me refiero en el libro y folio citados, y a petición de parte legítima, libro la presente que firmo y sello con el de esta Parroquia, en San Juan de Puerto Rico a los treinta días del mes de Setiembre de mil nove cientos veintiuno. (Firmado) G. A. Noell, Cura Ecónomo de la Catedral.

ANDRES CAYETANO DE VIZCARRONDO Y MARTINEZ DE ANDINO. Naci6 en San Juan, Puerto Rico, el día 10 de Agosto de 1774. Casio en San Juan, Puerto Rico, el día 28 de Diciembre de 1798, con Da. Josefa Ortiz de Zárate, natural de Victoria, Provincia de Alava (España), y de Da. Margarita Martínez de Andino y Dávila, natural de San Juan de Puerto Rico. Tuvieron ocho hijos—sus nombres: Antonio, José (padre de Julio L. de Vizca-


D. ANDES DI RiCA*ONDO.

$9

hondo y Coronado), María Asunción, Andrés Salvador, María Francisca, Lorenzo, Margarita y Juan. Murió en San Juan el día 18 de Mayo de 1838. Iv. PARTIDA DE BAUTISMO DEL ler. HIJO DE. D. ANDRES. PRESBITERO GONZALO A. NOELL Y AO(7AYO, CURA ECONOMO DE LA PARROQUIA DE SANTA MARIA DE LOS REMEDIOS, SAGRARIO DE LA SANTA IGLESIA CATEDRAL DE SAN JUAN BAUTISTA DE PUERTO RICO. Certifico: que en el libro sexto de Bautismos al folio treinta y e»atro se halla una partida que fielmente copiada, dice asi: "En la Ciudad de Puerto Rico a los diez días del mes de Agosto de Mil setecientos setenta y cuatro años, Yo el Sr. Arcediano Dr. D. Nicolás de Quiñones Arcedno. Dignidad de esta Catedral, bautizé solemnemente y puse Oleo y Chrisma a. Andrés Cayetano que nació el dia Diez de este mes.—H. L. del Coronel I)n. Andrés de Biscarrondo, y de Da. Ana Martinez de Andino: Fueron Padrinos D. Gaspar Martinez de Andino y Da. Josefa Ferrer siendo Testigos D. Antonio Paris, y Raymundo de Torres. De Que Doy Fe, Yo el infrascrito Cura de esta Santa Iglesia Catedral— ( Firmado y rubricado) Dr. Auto. Casimiro de Mena." Es copia fiel y exacta del original a que me refiero en el Ubro y folio citados, y a petición de parte legítima, libro la presente que firmo y sello con el de esta Parroquia, en San Juan Bautista de Puerto Rico, a los quince días del mes de Setiembre del año del Señor mil novecientos veintiuno. (Firmado) G. A. Noeli, Cura Párroco de la Catedral. O. HOJA DE SERVICIO DE D. ANDRES CAYETA1QO. Real Cuerpo de Artilieria.

Brigada de Puerto $loo.

D. Andrés Discarrondo Caballero de la R1. y Militar orden de San Hermenegildo, Coronel de Infantería, y Teniente Coronel del Cuerpo..

NOTA.—Le doy estos datos porque los mismos nombra apasenea ea diferentes generaciones y es muy fadl confundir los individuos.


D. ANDBE9 CAYLTANO vIzesaSONDo.

40

Sus servicios y circunstancias, las que a bajos se expresan, y ha justificado con patentes, certificaciones y otros instrumentos. Zmper<a á servir.

Los he servido. Los empleos que tuvo.

Dies.

Meses.

Años.

11 11 11

Febrero Octubre Abril

1790 1793 1794

10

Julio

1797

la 10

Setbre. Julio

1798 1802

9 19 —

Julio Julio Se ignora

1802 1803 1805

20 6

Nobre. Marzo

1810 1813

24

Octubre

1814

30

Mayo

1815

lo

Enero

1818

1v

Nobre.

1821

Años Meses Diet De Caballero Cadete De Brigadier De Subteniente De id. con grado de Te niente De id. excediendo funciones de Ayudte. mor De Tente, con dhas. funciones De Capitán 2o. con idem De Ayudante Mayor De Capn. de la Plana mor facultativa De Teniente Coronel De id. Comandte. de la Brigada De id. id. Intno. de Ingenieros De Cori. Graduado de Infanteria Tnte. Cori. del Cpo. y Cmte. de la Briga. De id. Comnndte. Intno. del Dppto. De id. suelto ccn orn, de regresar a Espa.

Total hasta fin de Mayo de 1827

3 — 3

8 5 2

3 27 29

1

1

21

2

10

9

— 1 1

11 — 5

29 10 12

5 2

10 3

20 16

1

7

17

—

7

6

2

7

—

3

10

—

4

7

—

36

3

20

EJERCITO Y REGIMIENTOS DONDE HA SERVIDO. En Castilla, Andalucía, Cataluña, y Puerto Rico, siempre en el Real, Cuerpo de Artillerla y en el de Ingenieros. OCASIONES O FUNCIONES EN QUE JUSTIFICA HABERSE HALLADO. .n Catalnfia desde 29 de Enero (le 95, hasta fin del mismo año, que se verificó la Paz. En la defensa de esta Plaza de Puerto Rico en-el aíro de 97. Sirvió tambkn tres días en el Fuerte de San Geróuimo puesto avanzado contra el que hacían los ene-


LORENZO VIZCARRONDO Y ORTIZ DI ZARATI.

41

migos un cuantioso y vivo fuego con que adquir16 un mérito particular.—Lo ha justificado.—El Ayudte. mor.—(Firmado) Felipe Casaldun.—Hay una rúbrica. VII LORENZO DE VIZCARRONDO Y ORTIZ DE ZARATE 1a.¡,Cuándo nació y dónde? R.—El 4 de Julio de 1804, en San Juan, Puerto Rico. (Véase copia de su partida de bautismo adjunta.) 2a.—,Con quién casó? ¿Cuántos hijos tuvo? R.—Casó en la ciudad de Málag'i (España), con doña Manuela Mongrand y Boussaque, natural de allí y de sanare francesa como se verá por los apellidos, el lo. de Mayo de 1436. Tuvo siete hilos: Lorenzo, Dolores, .Juana, Botero, Sicinio, Fortunato y Sofia. De éstos solo viven hoy doña Juana y doña Sofía. "a.—,,Cuándo murió? R.—Murió en su hacienda denominada "Carmen", sita en el barrio de Hovomulas del término municipal de Carolina, el día 2 de Agosto de 1896. VIII. PARTIDA PE BAUTTSMO DE T). LORENZO VIZCARRONDO Y ORTIZ DE ZARATE.

muy

Don Francisco de Borja Romero Presho. Cura Ten. del Sagrario de esta Santa Talegia Catedral de la muy leal Ciudad de San Juan Bautista de Pro#'rto Rico, Certifico: qe. en el Libro nueve parro9nial de mi cargo en donde están asentadas las partidas de 1:r>: personan blancas h ntiz;!das en dicha Sta. Iglesia Catedral, al folio veinte y nueve bto. se halla la siguiente: "En la roble y muy leal Ciudad de San Juan Bautista de Puerto Rico, fi los diez y seis días del mes de Julio de mil ochocientos v ocho afros, licencia Parochi, el Presbitero f D. Miguel de Andino, bautizó solemnemente, puso óleoy Crisma á Lorenzo, Laureanro, Antonio María que nació el din cuatro de los corrientes, hijo legítimo de J). Andrea Vizearrondo Capitan del Real Cuerpo de Artillería de esta Plaza y de Dña. Josefa Ortiz de Zárate; Fueron sus Padrinos el Tene. Coronel 11. Lorenzo Ortiz de Zárate, Sargento mayor del Regimiento de Caballería de Milicias de esta Isla, y I)ña. María (Oahriela Ortiz de Zárate, a quienes advirtió el parentesco Espiritual y sus obligaciones, siendo testigos D. Gregorio Reyna y Nicolas de la Rosa, de que yo el Cura Tene. de esta Santa Iglesia Catedral doy fé.—Doctor Nicolas Ruiz y Peña." Corresponde fielmente con el original de su contenido en el Libro y folio citados, a que me remito; y a pedimento ele parte le gitima, doy la presente que firmo en Puerto Rico a veinte y cua,-


4=

LORZdzo VIZCARRONDO Y ORTIZ DR lJsAT1.

tro del mes de Agosto de mil ochocientos treinta y nueve.--(FLr. mado y rubricado) Francisco de Borja Romero. I% HOJA DE SERVICIO DE D. LORENZO VIZCARRONDO Y ORTIZ DE ZARATE. Regimto. de Granada Peninsular, Infanteria, 15 de Línea condecorado en sus banderas con las corbatas de la Rl. Orden Americana de Isabel la Católica. El Capitan de Infa. D. Lorenzo Vizcarrondo.—Su edad cuarenta y cinco años ocho meses.—Su país Puerto Rico.—Su calidad noble e hijo de Coronel.—Su salud.—Sus servicios y circunstancias las que expresa. Tiempo en que empezó a servirlos empleos. Empleos Cadete de Caba. de Puerto Rico, [d. de Granada desde cuya fecha se le cuenta la antigüedad Subteniente Teniente Grad. de Capi• t&n Capitan efectivo

Dfas Meses

Años

Sept.

1822

Tiempo que sirve y quinto en cada uno. Empleos

Años Mases Efes

Milicias De i. de CaDe id. de Granada De Subteniente 2 De Teniente 8 De Capitan 21 M

11

23 4 30

Abril Sept. Mayo

1.823 1823 1.826

8 20

Mar. Abril

1.835 1.8355

Total hasta el 9 de Marzo de 1.856.... 33

7

12

4

11

8 9

30

I,

8 1

ó

21

8 2

21 7

Regimientos donde ha servido y dadiicadón de sus servidlos eon arreglo a L Beal órden do 26 de xoviembro de 1814. En el Regimiento de Milics. de Caba. de Pto. Rico en cuartel por mitad t En el de Granada Peninsular Infa. de línea 12 En el de Infa. de Estremadura 15 'de línea: de supernumerario A las inmediatas órdenes del Ecsmo. Sr. Capitan Gen ral de la Isla de Puerto Rico 8 Retirado en esta Piasa 12

4 5 2

25 1


43

LORENZO VIZCA$SONDO ? ORTIZ DD ZALTD.

A80]If03. Por el viaje de ida y vuelta a la Peninsula con arreglo al art. 6o. de la Rl. y militar órden de San Hermene33 gildo Total de servicios deducidos el pasivo 33 gildo

4 6 1

24 24

CAMPAÑAS Y ACCIONES DE GUERRA DONDE SE HA HALLADO. En la Peninsula en el Ejto. de Operaciones del Norte en defensa de los sagrados derechos del Trono de la Augusta Reina Da. Isabel 2a. Por un certificado espedido en 31 de Octubre del año de 1.835 por el Brigadier D. Joaquín Ortiz de Zárate Gefe de la P. M. general del Ejto. de reserva y visado por su general en Gefe acreditó haberse hallado agregado a la P. M. de dicho Ejto. desde el lo. de Julio del mismo año hasta la fecha en que se le libró el certificado, por el que aparece desempeñó con esactitud é inteligencia los trabajos que en ella se le han confiado, dando pruebas de su celo y valor en todas ocasiones, habiéndose distinguido en la accion de Arrigoriaga siendo el Escmo. Sor. General Don Baldomero Espartero en la carga que con los oficiales de la P. M. diO á los enemigos y en la que le fué herido su caballo, continuando á pié en la accion hasta su fin á pesar de habérsele quemado una mano con la voladura de una cartuchera haciendo fuego con la Infa, en el dicho pueblo de Arrigoriaga. COMISIONES QUE HA DESEMPEÑADO. Sirviendo en el Regto. Infa. de Granada fué nombrado Ayudante interino del 2o. Batallon en 18 de Abl. de 1830; mando el cuerpo el Brigadier Dn. Antonio Tavar; posteriormente desempeñó también dicho empleo en el 1o. Batallon mandando el Regto. el Corl. Dn. José Sn. Just como consta en la orden del día 6 de Marzo de 1831. Sirviendo en el Regimiento de Granada fué elegido en 16 de Sete. de 1831 para la Compa. de Depósito que se estableció en Málaga á hacer el reclutamiento de hombres; permaneciendo en ella hasta que por Rl. Orden de 26 de Mayo de 1.835 se le destinó al Ejto. de operaciones del Norte á solicitud suya. Hallándose en el de reserva se le agregó a la P. M. General en clase de Ayudante, desempeñando cumplidamente las funciones de este empleo a satisfaccion de sus Gefes hasta que habiendo sido ascendido a Capitán lo destinaron á la Isla de Puerto Rico a continuar sus servicios. A su llegada de España á dicha Isla le nombró su Ayudante el Ecsmo. Sor. Ca.pitan General Conde de Torre Pando en 24 de Julio de 1.836 y continuó en este destino con el que le sucedió el Ecamo. Sr. D. Francisco Moreda, y después con S. E. el Gnl. Dn. Miguel López Baños.


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wasxzo vizcessosno i oa7riz an zsasm. CRUCES, ESCUDOS &c. QUE DISFRUTA.

Por diploma del Escmo. Sr. D. Miguel de la Torre, Cap. que fué de la Isla de Puerto Rico fechado en 21 de Mayo de 1.87, que ha exhibido hoy 9 de Junio del mismo ario, hace constar haber sido agraciado con el escudo de distinción concedido a los fieles habitantes de dicha Isla que mas se hubiesen distinguido por su adhesión al Gobo. de S. M. REAL ORDEN ABSOLVIENDO DE 10 AÑOS DE PRESIDIO A D. PABLO ANDINO Y D. LORENZO VIZCARRONDO. Eclmo. Señor. El Señor encargado interinamente del Despacho de la Guerra dice al Capitan general ele Puerto Rico lo siguiente: "El Consejo de Guerra de Oficiales Generales, celebrado en Ja Plaza de Puerto Rico, los días 7 y 8 de Marzo ele 1839, para fallan el proceso formado contra los paisanos Don Juan y Andrés Vizcarrondo, reos prófugos, los Capitanes del Regimiento de Infantería de Granada Don Pablo Andino y Don Lorenzo Vizcarrondo, y otros varios individuos del mismo Regimiento, acusados de haber fraguado una conspiración y sedición militar contra los legítimos derechos de S. M. la Reina Dóña. Isabel 2a., contra los Gefes y habitantes de la misma Plaza, seguridad de ella, y de la Isla; pronunció la sentencia del tenor siguiente: "Ha condenado y condena el Consejo á los paisanos Dan Andrés y Don Juan Vizoarrondo, hermanos, prófugos, los individuos del Regimiento Infantería de Granada, Sargentos 2os. Francisco Salinas, Eaequiel Santillana y José Raquero, Cabos lros., Andrés barrido, Antonio Bazán, José Rosas, Salvador Rodríguez y Juan Ifidalyo a la pena capital de garrote con arreglo al Artículo 26, título 16, tratado 80., sin perjuicio ele que Don Andrés y Don Juan Vizearrondo sean oidos, cuando se presenten o sean habidos: no haciéndose mención de Don Ventura Valentín Quiñones por haber fallecido.—Los Cabos de granaderos Antonio Pobedano y José Domínguez, fusilero Bernardo Bermar, y granadero Antonio liaren a diez años de presidio en Ceuta, con retencion.—A los Capitanes Don Pablo Andino y Don Lorenzo Vizearrondo, el primero de Milicias de Infantería, y el segundo de Infantería veterana, privacion de empleo y diez años de confinamiento en la Plaza de Ceuta, todos con arreglo al articulo 48, título 5o., tratado 80.—Al granadero Manuel Bolante, Sargento lo. Rafael Birgio, á los 2dos. Joaé Martínez Vázquez, Don José Moreno Valdés y Antonio Bonilla, granadero Mariano Quilez, Santiago Sacristán y Ramón Arce, fusileros Antonio Oleo y José Becerro, los Sargentos que pierdan su empleo, y con los soldados pasen al Egército de la Península á disposición del Señor Inspector general, para que se sirva destinarlos á los Cuerpos que tuviese por conveniente, para que continuen sirviendo el tiempo que les falte para cumplir sus empeños. Al paisano Don Santiago Bacáro á que sea espulsado de esta Isla, sin


LORENZO VIZCARRONDO T ORTIZ DE ZARATI.

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poder volver á estos dominios; y al Sargento segundo de Granada Manuel Lastre, que desde luego sea puesto en libertad sin que le sirva de nota la prision sufrida, haciéndose pública su inocencia, todo arreglado á lo que prescribe S. M. en los artículos antedichos en sus reales Ordenanzas." Y enterada S. M. la Reina Gobernadora de la preinserta sentencia, asi como de lo que acerca de élla ha expuesto el Tribunal Supremo de Guerra y Marina en consulta de 29 de Mayo último, y conforme con su dictamen, se ha servido aprobarla en cuanto á las penas. que la misma sentencia se imponen á Don Juan y Don Andrés Vizcarrondo y á los Sargentos Francisco Salinas y Lscquicl Santillana, como igualmente con respecto á la libre absolución del Sargento Manuel Lastre.—Y por lo que toca á los demás encausados, se ha servido S. M. resolver, de conformidad Cambien con el parecer del referido Supremo Tribunal, que los Cabos Antonio Bazán y José Rosas sufran la pena de 10 años de recargo en el servicio: lo mismo á Bernardo Bcrmar, José Domínguez, Antonio Baren, y José García, y la de 1 año también de recargo en el servicio á Francisco Vreña; que Ramon ¡urgió, José Martínez Vázquez, José Moreno Valdés y Antonio Donilla Sargentos; Manuel Liolante, Mariano Quilez, Santiago Sacristán y Rannon Arce granaderos; Antonio Olca y José Becerra fusileros sean trasladados á la Peninsula á continuar sus servicios en el Egército: que se prevenga á Don Santiago Bacáro, que en lo sucesivo no dé lugar á que se sospeche de su conducta, y se le ponga inmediatamente en libertad, y que asimismo se ponga en libertad a Don Pablo Andino y Don Lorenzo Vizcarrondo, quedando libremente absueltos, sin que la formation de esta causa les sirva en ningún tiempo de nota en su carrera y opinion. Y finalmente es la voluntad de S. M. que esta resolution se publique en la órden general de los Lgercitos de la 1eninsula y Ultramar.—De órden de S. M. lo digo ú V. L. para su inteligencia y efecos consiguientes con devolucion del proceso.—Dice que á V. L. mg. años. Barcelona 28 de Julio de 1810. Manuel Varela y Limia:' Y de la misma Real órden comunicada por el referido Señor encargado interinamente del Despacho de la Guerra lo traslado á V. L. para su conocimiento y efectos correspondientes.—Dios gue. á V. B. ms. as. Madrid 17 de Agosto de 1840.Ei Subsecretario de Guerra.


46 RECOGIDA DE LAS PESETAS SEVILLANAS, EN 1841. (De la Gaceta Oficial.) I. Circular espedida por el Exorno. Sr. Presidente, Gobernador, Capitan jeneral y (Jefe politico superior á loa autoridades de la isla

mo

la

IA disposicion adoptada en la Habana respecto al valor que en lo sucesivo deben tener alli las pesetas de cuño español y que en la Peninsula valen cuatro reales vellon 6 la 5a. parte de un peso fugrte, ha dado sin duda ocasion á algunos especuladores para introducir en esta isla gruesas cantidades en moneda de aquella especie, halagados con la ganancia que les queda cam biándolas por la macuquina que aquí circula. Tan luego como tuve noticia de esta novedad, acordé con el Sr. Intendente, y despues de haber oido el parecer de una Junta que reuní al efecto, que las pesetas españolas de cuatro reales vellon no corran ni circulen en esta isla sino como moneda fuerte teniendo cada una el valor de la 5a. parte de un peso fuerte; media peseta del miscuño el de la décima parte, cuya disposicion debe tener efecto desde esta fecha. Pero ni mi autoridad, ni la del Sr. Intendente podrán mirar con indiferencia á los que en el dia tengan en su poder pesetas españolas; pues considerando que la habrán adquirido por un valor igual á las macuquinas que era como corrian en el pais, acordé tambien que las aduanas que al margen se espresan, reciban cuantas pesetas españolas se les presenten en el término de 48 horas, que se contarán desde el recibo de esta circular en la aduana que corresponde á ese pueblo, devolviendo á sus dueños igual número de pesetas macuquinas. Al espirar el plazo que queda espresado, el comandante del departamento 6 del cuartel, con el Alcalde y al Sindico del Ayuntamiento concurrirán á la aduana para presenciar el arqueo 6 recuento que debe hacerse del dinero recibido, espresando ademas ep la dilijencia que se entienda y que firmarán con los empleados de la aduana los referidos comandantes, Alcalde y Sindico la hora en que esta operacion se verifica, dándome cuenta separadamente las dos primeras autoridades del resultado de ella, asi como de la hora en que se recibe esta circular, que procurarán UU. tenga mayor publicidad posible á fin de que llegue á noticia de todds:Dios guarde á UU. muchos años. Puerto-Rico 27 de Diciembre de 1811.-Santiago Mendez de Vigo.-.-Sres. Alcalde de la isla. Certifico, como Secretario de esta Capitanía jeneral y Gobierno superior politico que la antecedente circular ha sido espedida de 6rden de S. E., asi como su insertion en la Gaceta de este Gobierno. Puerto-Rico 27 de Diciembre de1841.Santiago Cortijo, Secretario.


LAS PESETAS SEVILLANAS

Pv 1841.

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II. CIRCULAR A LAS ADUANAS MARITIMAS DE LA ISLA. Intendencia de Puerto-Rico.—Habiéndose aumentado estraordinariamente la introduccián en esta isla de las pesetas sevillanas, por efecto de la disposicion que tomará el supremo gobierno sobre dicha moneda en la de Cuba, y siendo de temer que se aumente todavía mas con grave perjuicio de la riqueza del pais si se estimara en los cambios á razon de cuatro en peso, cuando su valor debe ser el de cinco; ha juzgado conveniente el Excmo. Sr. Capitan Jeneral, de acuerdo con esta Intendencia, se tomen las medidas siguientes.—la. Desde el recibo de la presente órden se introducirán las pesetas sevillanas en esta isla como plata fuerte y al respecto de cinco por cada peso. 2o. Dispuesto por el Excmo. Gr. Capitan general, de acuerdo con la Intendencia, que se recojan todas las pesetas sevillanas, que existen en la Isla, procederán UU. á recibir las que se les presenten así del pueblo de su residencia como de los de su distrito, devolviendo en cambio igual número de pesetas macuquinas; y para facilitar 6 hacer más rápida esta operacion, despacharán en el acto al que se les presente hasta cien pesos; pero pasando de dicha cantidad les expedirán un documento de resguardo para devolver en un plazo prudente en pesetas macuquinas igual cantidad de las que hubieren entregado en las conocidas por sevillanas, debiendo quedar precisamente concluida esta operacion en el improrogable término de cuarenta y coho horas.-3a. Pasadas estas, 6 bien sea al momento de vencido el plazo, se hará en esa dependencia un arqueo, al cual, según tengo convenido con el Excmo. Sr. Capitan jeneral, deberá asistir el Comandante militar del departamento, silo hubiere, y el Alcalde municipal con el Síndico, y á presencia de todos formarán UU. dicho arqueo contando las pesetas sevillanas que se hubieren recogido. De esta operacion se espedirán tres estados, uno que por el Comandante del departamento 6 autoridad municipal, donde no hubiere aquel jefe, se dirijirá al .Excmo. Sr. Capitan ' jeneral, y otro á la Intendencia, debiendo quedar el tercero archivado en esa ad~ ministracion : el objeto de estos documentos es para saber el número de las pesetas sevillanas recojidas.-4a. Desde ,el momento de recibir UU. esta órden no permitirán la importacioñ de ninguna clase de moneda macuquina; en la intelijencia de que será castigado con el mayor rigor cualquiera que intente introducirlas fraudulentamente.—Del recibo de esta 6rden y de su mas puntual y exacto cumplimiento me darán UU. aviso para mi gobierno.—Dios guarde á UU. muchso años. Puerto-Rico 27 de I)iciembre de 1841.--Manuel José Cerero.—Sres. Administrador é Interventor de...

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48 DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE LA INSTRUCCION PUBLICA EN PUERTO RICO. INSTRUCCION PRIMARIA.

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Acta de la Junta especial celebrada por la Comision superior provincial de Instruction primaria, cl dia de Lucro de 1842 para la adjudication de los premios acordados en sesion de 29 de Noviembre del año prá.rcmo vencido, á los alumnos sobresalientes en caligrafia y damas materias de primera instruceion de las escuelas de la provincia. Excmo. Sr. Capitan general. Brigadier D. Manuel Arroyo. Chantre, D. José Antonio Torralbo. D. Nicolás Aguayo. D. Francisco Tadeo de Rivero.

En la ciudad de San Juan Bautista de Puerto Rico, á los quince días del mes de Enero de nul ochocientos cuarenta y dos años, se reunieron ú las doce de la mañana en la Casa Consistorio, prévia la correspondiente citacion, los Sres. que componen la Comision superior provincial de Instruccion primaria, y se espresan al m argen.

la

Para dar cumplimiento á lo acordado en sesion de 29 de Noviembre último, y circular de 27 de Octubre anterior número 81, dió el Excmo. Sr. Presidente de antemano todas las disposiciones convenientes, á fin de proceder á la adjudication de los premios ofrecidos; y atendiendo S. E. á la importancia del acto, quiso que desde luego estuviese la sesion rodeada de toda pompa y decoro que requieren el fomento de la lnstruccioc► Primaria, el estímulo de los establecimientos de educaciou pública, y los bienes incalculables que han de resultar al pais de la buena plauteacion de esta piedra fundamental de su felicidad. Con este objeto se adornó la sala completamente, y asistieron de etiqueta á la sesion, por convite del Excmo. Sr. Presidente, todas las Autoridades, Jefes, Empleados, un crecido número de vecinos notables y muchos niños de las escuelas de esta capital que todo formaba una lucida concurrencia, dándole más realce la múbica militar colocada en la galería esterior de la casa. Ya habían tenido sus reuniones en los tres dial anetriores al de la celebracion de esta sesion, para examinar y caldear los trabajos presentados, los Sres. jueces nombrados por S. E. ú propuesta de la Comision que lo fueron los Licenciados D. Fernando iiontilla, y D. Juan de Mata Aybar, el capitan retirado 1). Francisco Vasallo, el profesor de Matemáticas 1). Manuel Sicardó, el Arquitecto civil D. Pedro García y D. Andrés Ruiz de b'agrcdo, como personas de intelijeucia y probabilidad para formar un juicio cabal del mayor mérito, y emitirlo con imparcialidad y justicia. Los trabajos presentados al juicio de los Sres. jueces calificadores, y que únicamente se recibieron de todas las escuelas, estaban sobre la mesa de la Presidencia, y ran los siguientes:


ÍNSTRÜCCION PRIMARIA EN 1842.

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DEL DISTRITO DE LA CAPITAL. Caadaraa de Caligraia De la escuela pública de D. Juan P. Monclova 1 De la id. id. de D. Francisco Boneta 1 De la id. particular de D. Francisco Jiménez 1 De la id. id. de I). Juan de la Cruz Coca 1 De la id. Id. de D. Ramón María Castañas 1 De la id. pública de (Juainabo de I). Raymundo Murgas 1 De la id. del Naranjito de D. Francisco Jiménez 1 DEL DISTRITO DE CAGUAS. De De De De De De

la pública de D. Manuel S. Cuevas la id. de S. Lorenzo de D. Ramon Lopez la id. de Gurabo de 1). Juan Marsuach la id. de la Cidra de D. José R. Rodríguez la id de Cayey de D. Eduardo Gorbea la particular de id. de D. Juan E. Montaño

1 1 1 1 1 1

DEL DISTRITO DE HUMACAO. De la pública de id. de D. Gregorio Ginorio De la particular de id. de D. Fernando Roig De la id. de id. de Feliciano Donato 'De la pública de Patillas de D. José S. Romero De la id. de Guayama de D. José T. SSrraga De la particular de Arroyo de D. Andrés Cabrera

1 1 1 1 1 1

DEL DISTRITO DE PONCE. l)e la pública de id. de D. Lorenzo Sancho De la particular de id. de D. José María Alquier y un cuaderno de dibujos De la pública de Juana-Dias de D. Juan Antonio Puig De la id. de Aybonito de I). Julian Carvana De la id. de Yauco de D. Ramon Perez

1 1 1 1 1

DEL DE SAN JERMAN. De la pública de id. de D. Antonio Sánchez De la particular de id. de D. Bartolomé Far De la pública de Cabo-rojo de D. José Viada De la id. de Sabana-grande de D. José Almirall

1 1 1 1

DEL DISTRITO DE MAYAGÜEZ. De la pública de id. de D. Juan Burgueras Del Liceo de Añasco de D. Jerónimo Gómez

2 1


IN8T&UCCI0N PRIMARIA EN

50

1842.

DEL DISTRITO DE AGUADILLA.

De la pública de id. de D. Antonio de Rivera I)e la particular de id. de D. Manuel Blanes De la id. de id. de D. Jorje Lanzauey De la misma un cuaderno de dibujos. Del Liceo id. de Aguada de 1). Antonio Vilella

Cuadernos de Cali`raüa 1 1 1 2

DEL DISTRITO DE ARECIBO. De De 1)e De

la la la la

pública de id. de D. Francisco Salgado id. de Hatillo de Don Manuel Delgado id. de Utuado de D. José Joaquín Gavarain id. de Morovis de I). Juan Fernandez Oris

1 1 1 1

De los demás pueblos correspondientes a los espresados distritos, ningunos trabajos se han recibido (le sus escuelas. También se veía en una bandeja de plata sobre la mesa, los premios que iban á adjudicarse, los cuales consistiau en una mcdalla de oro para el de primera clase al mas sobresaliente de las escuelas de la provincia, en cuyo anverso se lela al rededor, Por la Reina Nuestra Señora, y en el centro Al aproveeha~uiento 1811, en el reverso La Comision superior provincial, y en el centro el escudo de armas de la Isla; y cn ocho de plata para los 1►remios de 2a. clase, con la misma figura, é inscripciones que la primera, y se dsitribuyeron uno al más adelautado de las escuelas de cada dstrito. Para las aproximaciones ó accesit, estaban en la misma mesa las obras siguientes: Ejemplares. Títulos. 1 Escuela de costumbres 2 Ayo de la juventud 1. ....,Juventud ilustrada 2 Pequeüa biografía clásica Compendio de la historia romana 1 1 Compendio de la historia griega Obras del Sr. Jovellanos 1

Tomos. 4 1 1 1 1 1 8

Dispuesto todo como queda expresado, á la hora sefialada se presentó el Excmo. Sr. Presidente acompafiado de los miembros de la Comision, recibiéndolo en la sala los Sres. convidados y la música militar que anunció su llegada; y habiendo ocupado cada uno su asiento, abrió S. E. la sesion con un toque de campanilla, y en seguida improvisó un breve discurso, en que indicó el objeto de la reunion, y manifestó con la mayor complacencia los grandes y rápidos adelantos que en tan corto tiempo se observan er li


INSTRUCCION PRIMARIA =N

1842.

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educacion de la juventud, en todas las escuelas que se han establecido en esta Isla, como lo demostraban los trabajos caligráficos que se hallaban á la vista, y los estados de los Preceptores en que se notan los estraordinarios progresos que hacen los alumnos de ambos sexos en las diferentes materias de la primera enseñanza; y ofreeió en conclusion, que secundando por su parte la benéficas miras de S. M. en el importante ramo de la instruccion pública, contando siempre como ha contado con los desvelos de al comision provincial, no omitirá fat ga alguna para remover cuantos obstáculos se presenten, y estimular por todos los medios posibles la aplicacion de la juventud, para que aprovechándose de los beneficios que el gobierno le proporciona, coja el fruto de la ilostracion, bendiciendo la mano bienhechora que le abrió las puertas del templo de la sabiduría. Seguidamente se circularon los cuadernos de Caligrafía por todos los señores concurrentes, quienes con admiracion observaron la elegancia y belleza de los trabajos, ejecutados con maestría en la mayor parte de lis escuelas; y mientras este intérvalo tocaba la música piezas agradables. De~pnés leyó el vocal Secretario de la comision, la calificadon estendida y fi rmada unánirnement' por los señores jii.: ces, quienes despees de recomendar lo importante qn seria el establecimiento ele buenas escuelas, para la education de las niñas, de esta interesante porcion que un din han de ser madres de familia, y hasta ahora está entregada á maestras, que careciendo de todos los conocimientos necesarios, mal podrían enseñarlos á sus alumnas, y despees de elojiar el buen órden, método v eleccion de modelos caligráficos que se' han adoptado en la mayor parte de las escuelas, emitió su juicio en los términos siguientes: El premio de la. clase destinado para el mas sobresaliente áe la provincia, :í P. Pablo S.»rz. alumno de la escuela particular de Humacao de D. Fernando Roig. Uno (1 2a. clase á 1). .Santiago lidarte (le la misma escuela. Otro á D. Ma.rimilíano Poirrr, de la escuela pública de esta capital de P. Juan Prudencio Monctova. Otro á D. Manuel María Colon, de la pública de Arecibo, de D. Francisco Safado. Otro á 1). Francisco Goitia, de la particular de Aguadilla, de P. Dlonsrrratc Blanes. Otro á D. José S. Suris, de la pública de Cabo-rojo de D. José liada. Otro á Doña Amalia Quesada, de la particular de Ponce de D. Juan María Argnier. Y otro á I). Francisco Zavala y Pire:, de la pública de Caguas, de P. Manuel S. de Curvas. Y que las aproxima^iones ó aecesit se distribuyesen á los niños siguientes, á quienes consideraban mas acreedores. A D. -1/a nuel García, alumno de la escuela particular de esta capital de P. Ramon María Castans, se le adjudicó la obra, Escuela de costumbres.


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INSTRUCCION PRIMARIA EN

1842.

A. D. Fernando Hernández de la pública de Humacao, de D. Gregorio Ginorio, un ejemplar del Ayo de la juventud. A D. Rodulfo Quiñones, de la pública de Utuado, de D. José Joaquín Gavarain, la Juventud ilustrada.. A D. Félix Ferrer, de la particular de Aguadilla, de D. Monserrate Blanes, un ejemplar de la Pequeña Biografía clásica. A D. Angel Saavedra, de la pública de Mayagües, de D. Juan Burguesas, otro ejemplar del Ayo de la juventud. A D. José Manuel Rossi, de la pública de S. Jerman, de D. Antonio Sanchez, un compendio de la Historia Romana. A D. Manuel Vázquez. de la particular de Ponce, de D. Lorenzo Sancho, uno de la Historia Griega. A D. Juan Antonio de Leon, de la id. de Cayey, de D. Juan Elias Montaño, otro ejemplar de la Pequeña .Biografia clásica. Y á D. Fernando Roiq, Preceptor del alumno que ganó el primer premio de la provincia, se le regaló la obra del Sr. Jorellanos, en recompensa de su esmero y exactitud en la educacion de la inventad segun lo tenia acordado la Comision superior provincial. Habiendo aprobado dicha corporacion la propuesta hecha por los Sres. Jueces calificadores en los términos expresados; y no hallándose presentes mas agraciados, que D. Maximiliano Power y P. Manuel García fueron conducidos á la mesa de la presidencia, y S. E. colocó en el pecho del primero la medalla de 2a. clase que habia ganado, en nombre de la Reina nuestra señora y de la Comision provincial, á one contestó el niño con el mayor despejo, dando las mas expresivas gracias por el alto honor que se le dispensaba, y ofreció continuar su instruccion con mas aplicacion; y en seguida entregó al segundo el premio ó accesit que le correspondió, quien tambien hizo la misma demostracion. Finalmente llamó la ateneion del Excmo. Sr. Presidente, la particular recomendacion que hacen los Sres. Jueces calificadores, del mérito sobresaliente en caligrafía y demas materias de instrnccion, de la jóven Doña Rosa Barrioº alumna de la escuela particular de Feliciano Donato en Humacao, y del niño D. Lorenzo Padró de la pública de D. Juan Fernandez Oris en Morovis; y en virtud pidió S. E. á la Comision, le consultase antes de reunirse para esta Sesion, el premio que debiera darse á dichos alumnos, y en su cumplimiento acordó, que sería mas propio para la primera un costurero 6 escribfmia con todo lo necesario, y para el segundo una medalla de 2a. clase, y aprobado este parecer por S. E., se solicitó inmediatamente por uno de los individuos de la Comision, y presentó un esquisito escritorio como se deseaba, el coal regaló á la Comision D. Santiago Dalmau para aquel objeto, cuya pieza se puso tambien e.1 la mesa con los demás prémios, y se adjudicó á la citada jóven ; dando S. E. en el acto de la sesion en nombre de la Corporacion, las mas espresivas gracias al Sr. Palman por este rasgo de jenerosidad propio de su conocido patriotismo. Todos los Sres. concurrentes quedaron altamente satisfechos, del buen estado que en jeneral presenta el ramo de caligrafía en este pals. Con lo que se levantó la salón firmándola el Excmo.


LOS ASILOS Dl BENEFICENCIA.

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Sr. Presidente y Sres. vocales de la Comison superior provincial de que certifico:—Santiago Mendez de Vigo.—Dr. José Antonio Torralbo.—Manuel Arroyo.—Nicalás de Aguayo.—Francisco Tadeo de Rivero, Vocal Secretario. Es copia conforme con el acta orijinal de su contenido á que me refiero. Puerto-Rico 22 de Enero de 1842.—Francisco Tadeo de Rivero. INFORME HISTORICO SOBRE LOS ASILOS DE BENEFICENCIA. (Por Cayetano Coil Toste.) Santurce, P. R., diciembre 5, 1921.

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Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste.—Historiador de Puerto Rico. —San Juan. Señor :—Ruego a usted me informe sobre los siguientes puntos: 1.—En su obra Historia de la lnstrueei'mn Pública en Puerto Rico, dice rsted que el Asilo de Beneficencia se fundó en el año mil ochocientos cuarenta v ocho v "se dediíó, entre otras cosas, a enseñar a los recogidos v hasta admitía, como escuela correccional, niños a pensión". ¿Dónde estaba este Asilo? 2.—;.Era este Asilo la misma Casa de Beneficencia, que formó el Gobernador don José Lemerv en el año mil ochocientos cincuenta y seis y que hablan en ella niños niñas, con un preceptor pira anrellos v una preceptora para éstas? ¿Dónde -estaba esta Casa de Beneficencia? se trasladó al edificio que ocupa el MANICOMIO insular? ¿Hasta cuándo estuvieron juntos los niños los locos? ¿Cuándo se trasladaron los niños al edificio que ocupan ahora en la parada 19 de Santurce. antiguo Instituto? 4.—La Escuela de Artes y Oficios. que se inauguró el dos de enero de mil ochocientos noventa ocho, ¿lo fpé en el edificio del Manicomio o en el que actualmente ocupa el Asilo de Santurce? 5.—¿Qiénes hin sido los directores de la institución que hoy se llama Asilo de Niños? Muy atentamente, Carlos A. dcl Rosario. Superintendente del Asilo de Niños. Villa Los Pinos, diciembre 12 de 1922.

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Sr. Licdo. Carlos A. del Rosario, Santurce. Señor:—Paso gustoso a satisfacer su carta consulta: lo.—Por ttn decreto de cuatro de enero de mil ochocientos cuarenta uno del gobernador don Santiago Méndez de Vigo se mandó establecer en San .Tuan una Casa de Reclusión y Beneficencia para ambos senos. El Ayuntamiento y el Jobierno General esta-


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LOS ASILOS DE BENEFICENCIA.

blecieron arbitrios, se dieron fun^iones de teatro por aficionados y se levantaron suscripciones voluntarias. Los hijos del gobernador, los jóvenes Ramón y Felipe Méedez (le Vigo, formaron parte de esta compafila de artistas. U:ia de las obras que pusieron en escena fué El, Pilluelo de París. También El Marino, de Alejan(1ro 1)umas y otras. Reunidos fondos suficientes se dió comienzo a la obra el seis de agosto ele mil ochocientos cuarenta y dos en los terrenos del oeste de la huerta de los Padres Domíuicos. Los arbitrios que impuso el (lobernador fueron un, peso por cada licencia ele baile, cuatro por los efectuados en el teatro, uno por permiso para fiesta de Cruz, el producto libre de cada función de teatro por compañía dramática, eu cada temporada, y un centavo en cada libra de carne que se vendiera en la carnicería de San Jnan. En mil ochocientos cuarenta y siete se (lió por terminado el edificio. En siete de febrero ele Inil ochocientos cuarenta y siete decía una Circular del (gobernador que la Casa de Beneficencia estaba destinada únicamente a dar acogida a las personas adultas, que por absoluta imposibilidad ele dedicarse al trabajo se hallan en la miseria, a los dementes cuyas familias, por su notoria pobreza, no pueden curarlos, ni aun tenerlos con la debida seguridad, y a los niños huérfanos, desvalidos, sin recursos para su subsistencia". En mil ochocientos cuarenta y cuatro se publicó un Reglamento, que disponía en su artículo trece que se admitirían niños pensionistas, por una moderada contribución anual. En el artículo 138 disponía "que los niños varones acogidos en - la Casa no podrán separarse de ella hasta la edad de veinte años, o mas, si no hubiese(i completado su instrucción, y las niñas después de los veintiriuco, si alguna familia honrada y con recursos quiere hacerse cargo de ellas -o antes si fuere para tomar estado". En enero de mil ochocientos cincuenta y tres, el directdr (le la Casa de I3enefirenria era el doctor don Lino 1)úmaso Saldaña. En noviembre once ele mil ochocientos cincuenta y seis dispuso el gobernador don .Tos( Lemery se reformara el Reglamento y el artículo primero disponía que "lea Casa de BencJicencia es un establecimiento público provincial, para acoger, mantener, ocupar, enseñar y moralizar a los pobres adultos impedidos, a los huérfanos menores de quince años desamparados y a los dementes desvalidos. También recibe a los niños que paguen pensión por su enseñanza en la Ca'a, a los hijos de familia cuyos padres les impongan esta corrección temporalmente y previo permiso .de la Autoridad; y a las mujeres cjne por sentencia fueren condenadas a reclusión. Se gobernaba la Casa por una Junta de Beneficencia, compuesta del Gobernador como Presidente, el Obispo, Vice, el Alcalde Corregidor y el 1)ireetor como vocales natos, y un regidor del Aynntamiento, un eclesif(stieo, un ►ué~lico y dos particulares como vocales amovibles cada dos años, haciendo de secretario el oficial del ncgo'•iado en la Secretaría de Gobierno. Entonces se puso en el establecimiento un preceptor para niños y una preceptora para niñas, un maestro carpintero, un maestro zapatero, un maestro sastre, un maestro tabaquero y un maestro barbero. Para aquella época el edificio Plaza del


LO8 AlIILOlI D& StQN3EB'ICSNCIA.

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Mercado de la calle de Norzagaray era propiedad de la Casa de Beneficencia y el Director del Asilo nombraba el Conserje, que recaudaba allí determinados fondos, y le rendía cuentas. El Director corría con todo el régimen económico y administrativo clel Asilo y rendía cuentas a la Junta de Beneficencia. El tres (le abril de mil ochocientos cincuenta y uno murió repentinamente el doctor Juan Francisco Jiménez, director de este Asilo y Provisor, que había sido por muchos aí►os. También fueron clireetorey el doctor Manuel Alonso, el célebre autor de El Jíbaro, don Elías Iriarte, el profesor Rarnón Marín y el doctor (aoenaga. Grandes reformas se iban introduciendo en esta Casa, pero la principal ele su ensanche se llevó a efecto en mil ochocientos noa de Artes y Oficios, venta y siete estableciendo en ella tina escuna que desgraciadamente destruyó un incendio posteriormente. En esa época tenía asilados 143 nulas y 11)2 varones. Tenía clases permanentes de instrucción elemental y :rrlemí►s se le enseñaba n►rísica, dibujo, cirugía menor, y los oficios de tipógrafo, cncnaderna(lor, sastre, carpintero, ebanista y zapatero. Esta es la historia a grandes rasgos de la antigua Casa de lteneticencia, que hoy está convertida en Manieomiq. En esta casa está acumulada la labor y el esfuerzo de muchos benefactores. 2o.—Esta pregunta está contestada en la anterior. El gobernador Lemery no hizo más que reformar el 1Neglun►r,sfo en 26► de setiembre de mil ochocientos einenenta v seis. Regl:►mento que ya había modificado algo el gobernador Marciné de Esl►aiia, en 1851. Además hay el Reglamento de seis de noviembre de 1462 y el de 28 de mayo de 1886. Todos los servicios int" nos riel Instituto se pusieron en manos de las ihrmanax de la Caridad, segírn los términos de la contrata celohrada en Madrid en ''6 de abril (le 1863 por la I)iputación I'roviucial y aquella Orden de Caridad. 3o.—E1 edificio llamado lntititalo, de Santurce tanrl►i'm tiene su historia interesante. La i)ipntaeión Provincial lo fabricó (•on fondos de la Lotería Provincial en mil ochocientos ochenta para Colegio de. los .lcsuilas. La orden religiosa la Compañía de Jesus le trajo a Puerto ilieo el obispo Carrión en mil ochocientos cincuenta y ocho y le entregó la dirección del ,seminario (lonciliar hermoso edificio que está junto al palacio episcopal. El obispo Puig no hizo buenas migas con los .lpsnitas y estos tuvieron que abandonar el scn►iaanio-Colegio y refugiarse en el ala oeste del palacio ele la Dilmtación Provincial. Entonces, don Pablo ilbarri, que cortaba el bacalao, en aquellos tiempos, les ofree ó fahreiarles un enlegio ad l►oc: y lo cumplió. Triunfantes los liberales y vuelto a abrir el Instituto de Segunda Ense►ilanra, los profesores de éste le pusieron la pro:► V ojeriza al Colegio de los Jesuitas y éstos tuvieron que abandonar el e:rn►po, pues sus alnvinos tenían que examinnrse en el instituto y se los suspendí:►n. Desierto el edificio, se le arrendó a la Compañía Conrtruetora del ferrocarril francés, que entonces dependía del Crédito mobiler de París. Despnés, la diputación Provincial volvió a fundar en él otro Colegio, bajo la dirección de los Padres Escolapios. Estos


Óó

LOS ASILOS DE BENEFICENCIA.

estaban subvencionados con seis mil pesos anuales. Venido el cambio de nacionalidad y suprimida la diputación entregaron los Escolapios el edificio al Gobernador militar Geo. W. Davis. Yo era entonces Secretario Civil e hice la sugestión al gobernador de fundar en tal local un Asilo de Huérfanos y trasladar a él los niños de la Casa de Beneficencia, aumentándolos a doscientos. Y hacer lo mismo con las niñas, llevándolas al colegio de Señoritas de Santurce, llamado Las Madres, que estaban entonces bajo la dirección de las Hermanas dcl Corazón de Jesús, subiendo las acogidas también a doscientas. El gobernador David aprobó mi plan; y se llevó a efecto inmediatamente. Este es el origen de Boy's Charity School y Girl's Charity School. Cambios de nombres que se efectuaron al poco tiempo, como abra de relumbrón y efectisimo por el célebre Consejo Ejecutivo. Los niños y los locos, o sea el ripio de la So^iedad y la esperanza del pueblo, estuvieron albergados juntos hasta mil ochocientos noventa y nueve, aunque bien tratados y ocupando departamentos apropiados. 4.—La Escuela de Artes y Oficios. que se inauguró el dos de enero de mil ochocientos noventa v ocho, se debe a la iniciativa de don Manuel Egozcne, vice presidente de la Diputación Provincial y fue constituida en la vieja Casa de Beneficencia, de que he hecho mención en mi primer apartado. 5.—Los directores del Asilo de Niños, de Sgnturee lo han sido: Mr. Agustín Fonrcot. Dr. C. Coll v Toste, Dr. C3rlixto Romero, Dr. Fernando González, Profesor Enrique L. Biascoechea. Profesor Manuel Gilestra y Licdo. Carlos A. del Rosario, que lo dirige actualmente. Queda usted complacido. Atentamente, Cayetano Coll y Toste. Historiador de Puerto Rico. DOCUMENTOS REFERENTES A LA CASA DE BENEFICENCIA, DE SAN JUAN. APROBACION POR EL GOBIERNO CENTRAL DE LA FUNDACION DE UNA CASA DE BENEFICENCIA. I. ñlinisterio de Marina, de Comercio,y Gobernacion de Ultramar.—Ecmo. Sr.—Enterado el Relente del reino de la carta de V. E. número 120 de 30 de Mayo último en que dá cuenta de haber dispuesto se construya en esa capital una Casa de Beneficencia por medio de los arbitrios que designa y con arreglo al plano que acompaña, ha tenido á bien aprobar un proyecto tan filantrónico y útil á ese pais, y prestar su asentimiento á parte de los arbitrios que pronnso ese Ayuntamiento para poderle llevar á cabo, y que V. E. adoptó, como son la suscripcion jeneral y voluntaria que se ha abierto en esa isla para un objeto tan piadoso, un peso por ca-


LOS ASILOS Dm SDNEFICENCIA.

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da licencia de baile de casa de alto ó baja cuatro por los que se ejecuten en el teatro, uno por los permisos que se concedan por toda fiesta de Cruz de costumbre, el producto libre de una función que se dé por la compañia dramática cada temporada, y el de un maravedí en cada libra de carne que se espenda en la carnicería de la plaza de esa ciudad. De Orden de S. A. lo comunico á V. E. para su conocimiento y fines indicados, esperando que con el celo que le distingue cuidará de que se administren dichos arbitrios con la debida pureza, dándoles su verdadera. aplicacion. Dios guarde á U. E. muchos años. Madrid 5 de Agosto de 1841.— Camba.—Sr. Gobernador Capitan jeneral de la Isla de PdertoRico. ~— II. CIRCULAR EXPEDIDA POR EL EXCMO. SR. PRESIDENTE, GOBERNADOR, CAPITAN GENERAL Y JEFE POLITICO SUPERIOR A LAS AUTORIDADES DE LA ISLA. }l Animado de los más vivos deseos de proveer el rt~nedio oportuno de los males que esperimenta la humanidad con trascendencia á las costumbres, por falta que se lamenta en esta Isla de una Casa de reclusion. il beneficencia en donde se ofrezca asilo á los pobres de solemnidad y á los ancianos one no pueden ganar su sustento, así como tambien á los imposibilitados que se hallan en el mismo caso, sirviendo al propio tiempo de correction á las mujeres que la Justicia condene á recluaii, y que puedan recojerse igualmente en ella aquellas cuya conducta relajada obligue á las autoridades á separarlas de los vicios con que escandalizan la moral y buenas costumbres, y en donde, por último, puedan Cambien retenerse por las mismas los jovenes mal entret'nidos, obligándolos á un trabajo asiduo en enefieio del Establecimiento y de ellos mismos; he resuelto, de icuerdo con el Excmo. Ayuntamiento y con la Junta de Beneficencia, que por mi resolucion de 4 del corriente he tenido por conveniente establecer en esta capital, la construecion de un edificio en la misma, capaz de llenar el piadoso objeto de su instituto; pero atendiiéndo á que no existen fondos para ocurrir á los crecidos gastos que se han de invertir en la realization de tan útil proyecto para la Isla en jeneral, y á que sus pueblos se han prestado en todos tiempos á la cooperacion de instituciones benéficas al país, he creido conveniente, para el logro de tan interesante objeto y de acuerdo con dicha Corporacion, el proponerme los medios que han parecido mas oportunos para poder llevar á cabo la obra proyectada, excitando el celo de todos los habitantes de la Isla, y particularmente de ese Ayuntamiento en favor de tan benéfica y laudable empresa, como lo hace la expresada Junta de Beneficencia en la adjunta alocucion que dirije á los habitantes de la Isla y que remito á ese Cuerpo municipal, á fin de que penetrado de los mismos sentimientos que


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ws AllLos D' 8IN!!'ICI2TCL.

Ja animan y de las ventajas que necesariamente alcanzará la so• ciedad con la creacion de este piadoso Establecimiento, promueva entre los vecinos de ese pueblo una suscripcion voluntaria con el interés y eficacia que le sujieran sus filantrópicos deseos de ver realizada una obra que por su naturaleza urjente se ha puesto en planta desde luego; esperando este superior Gobierno de su jeneroso desprendimiento que la f Shrjca estará prontamente en estado de servir al laudable objeto de su destino. Y lo participo a ese Ayuntamiento para que acuerde, en su vista, lo más conveniente á la consecucion de los indicados fines; poniendo en su conos miento que ha skin nombrado el mayordomo de lns fondos p ihlicoa de esta eir.did D. Calixto Romero para depositario de las cantidades que se colecten de la exnresada suscri. pr~on rnluntrrrin. fi fin de que en su caso pueda diriiirse esa municipalidad al mismo con el prndretn de lo fi ne por dicho reeneeto se reina en ese partidn, sin perjuicio de darme oportuna cuenta dcl respltadn ion relaeion nominal de los vecinos nne se sus-' criban y cnnt~rlatlrs fi ne jenernsamente entreguen, siendo del cargo y responsabilidad de esa Corporecinn la elerrion de los comisiongdns one hayan rle entender en dicha recaudacion, bajo la inmediati inspeccion del Avuntamiento. i)ins gi'nrde fi V. muehne aloa. Puerto-Rico 23 Enero de 1841.—Santiago ófcndcz de Vigo. III A LOS HABITANTES DE LA ISLA DE PUERTO-RICO Ira Junta de Bcncflccncia creada por et superior (fobiemo de la mist'-.a. Entre las necceirlarles que reclaman un pronto v eficaz remedio, pocas existen en la Isla que pne~ian comnararse al estado de la bnrDrenria. (`ansa asnmh*n v dolor al mismo tiempo que en un pals tan dilatado v de tantos recursos no se encuentre un sallo vara el hnérfano. para el inclino impedido, para el hombre me. nost~roso, p one con merera del earficter compasivo y hosnitalario de estos habitantes sufra el necesitado en su desampare la tsita de alimento v de sneorros, b perezea á manos del hambre h las enfermedades, cnnndn esteq no le permitan vagar implorando la eomnasion de puerta en puerta. Increíble parece esta situaeloe ten triste que, sin embargo, es la que nos cabe; siendo lo mas sensible en daíline influencia en las costumbres, sn propension i re. lujar la moral piThild. Para one le lev nor otra parte pueda refrenar los vicios y preparar la enmienda de ins vicio'os. son precisos elementos que solo puede reunir una caen de correccion. EQte vacío tan inmenso un mudo dejar de llamar la atenelon del fohierno que en su solicitud infatigable no ha cesado de trabajar por el remedio urjente.


LOB ASILOS DI BINBFICENCL►.

a

Para plantear un establecimiento jeneral de beneficencia pública que responda á las necesidades apuntadas, y dé una idea de la cultura y las costumbres de un pueblo naturalmente piadoso y compasivo, era forzoso que el (lobieruo superior contase con recursos cuantiosos de que carece G que hallára en el desprendimiento del país. Este era un obstáculo que parecía insuperable; pero el Gobierno se propuso vencerlo, y no hay duda que lo vencerá. No bastando á la magnitud de la empresa, tal como se ha proyectado, los arbitrios que han podido crearse, y siendo preciso recurrir á otros medios, el Gobieruo se rodeó de esta Junta, explicó en su seno los ardientes deseos qee abriga, el celo con que ha logrado allanar dificultades, y el conflicto en que podrían estrellarse sus benéficas intenciones, si hubiese de quedar en proyecto la obra por falta de fondos ó suspenderse no bien comenzada. En esta coyuntura la Junta creyó que podía ser intérprete de los sentimientos de todo el pals, y uo vaciló en responder al Jefe superior que la obra se concluiria sin tardanza, y que podia contar con la jenerosidad de sus habitantes. Esta es la palabra que ha pronunciado la. Junta provincial de beneficencia de 1'uerto Rico unte la autoridad superior de la isla en un momento de conflicto y por un instinto unánime de confianza que uo debe ser desmentida. El cumplin►iento de este empeño solemne, á cuya sombra se han emprendido ya los trabajos para levantar el asilo jeneral de beneficencia y tusa de currcccion de ambos sexos, es al país, es á sus habitantes todos á quienes toca. La Junta no ha vacilado en ofrecer, porque hace justicia los hijos de este suelo, y sabe que en este compromiso i►ada aventura. Por último, la Junta conoce ademas que no serán estériles el ejemplo y las palabras del clero, de las autoridades y.jefes, y se lisonjea con la dulce esperanza de que ninguno dejará de contribuir para un objeto tau sagrado eu que se interesa la liumauidad y el honor de la Isla.-1'uerto•Rico 27 ele Enero de 1841.— Santiago M4ndcz de Vigo.—Nicola8 Alonso de Andradc.-Antonio María Porrata.—Nicolas Navarro Landctc.—llr. José Luis afontcsino8.--,Juan O'líelly.—Juliun Garcia, Secretario. Iv. OTRA CIRCULAR DEL GOBERNADOR. Constante en mi propósito de llevar á cabo el proyecto de eonstruccion de una Casa de reclusion y beneficencia en esta capital, me he ocupado incesantemente de procurar los medios necesarios para el logro de un establecimiento tan interesante .por la naturaleza de su objeto, digno de toda preferencia. Mas sin embargo de los recursos que hasta ahora han podido escojitarse, no son estos suficientes para atender con la prontitud que desea este Gobierno á la realizacion de aquella benéfica empresa; así


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LOS ASILOS DE BENEFICENCIA.

Dios

se

es que ve en el caso de hacer estensivos á todos los pueblos los arbitrios impuestos en esta capital de un peso por cada negro esclavo que se introduzca en la isla; otro peso por cada licencia que se dé por las Alcaldías primeras 6 segundas para bailes en casas de alto ó bajos, sin cuyo requisito no podrán efectuarse; un peso por los permisos para toda fiesta de cruz de costumbre, y el producto libre de una funcion teatral que sp dé por las compañías dramáticas en cada temporada que existan en un pueblo. El Gobierno se promete del celo de las autoridades que los indicados arbitrios se pondrán en planta desde fuego con el objeto á que s destinan, remitiendo las cantidades que por este respecto se recauden en cada mes al depositario de los fondos públicos de esta ciudad que lo es tambien de los destinados á dicho establecimiento, sin perjuicio de dirijiruie relacion circunstanciada de las personas á quienes se concedan los permisos, y de las sumas que por estos se les exijiesen, espresando la clase á que correspondan. guarde á U. muchos años.—Puerto-Rico 2 de Marzo de 1841.Santiago Mendez de Vigo. V. TEATRO. Ocupándose actualmente el Gobierno de esta isla con la mayor eficacia en el establecimiento de una Casa de Beneficencia, varios aficionados, deseosos de contribuir á tan filantrópica idea, han dispuesto una funcion teatral á beneficio de la misma, para el domingo 11 del corriente en la forma que sigue: Primer acto de la comedia de El Pilluelo de París. Coro Aggiorna appena, de la introduccion á la ópera de Julieta y Romeo. Segundo y último acto del Pilluelo. Aria coreada Nuovo ardire, composition nueva del profesor de piano, D. José Cabriza, residente en esta ciudad; y La familia del Boticario, comedia en un acto. Las dos piezas filarmónicas se cantarán al piano, y en lugar de la orquesta de cuerda, amenizará la funcion en sus entreactos una música militar, compuesta de individuos de los dos cuerpos de la guarnicion, que han facilitado gratuitamente sus Sres. jefes, cooperando á los fines laudables de los aficionados. Cuentan estos, y deben contar indudablemente con la benevolencia del público, en cuyo provecho trabajan, haciendo el sacrificio de su desconfianza y timidez, y están .seguros de que no serán juzgados con severidad sus esfuerzos y deseos de agradar. En esta intelijencia han nombrado una comision de su seno, qhe entienda en el despacho de las localidades; y como la mayor parte de estas se han ofrecido ya á personas que se han acercado á los aficionados á pedirlas, pocas son las que quedan que darse. Para el espendio de unas y otras estará reunida la comision de-


LOS ASILOS DE BENEFICENCIA.

Cl

sempeñando su encargo en el piso alto de la casa número 26, calle de iban José, en los anos 8 y 9, desde las diez de la mañana hasta las dos de la tarde; y por si llegare algun transeunte á ultima hora, y quisiese tomar alguna entrada suelta, volverá á reunirse en el mismo punto el día 11, de una á tres de la tarde, pues que de ninguna manera habrá espendio á la puerta del Coliseo. Los precios fijados serán los siguientes: Palcos principales con ocho entradas á Sus tornavoces LOU seis ideen. Palcos seguudoa con ocho idem .3us tornavoces con seis ideen el palco central de este órdeu con diez idem Sillones con su entrada Lunetas con id Asientos de bancos y gradas de patio Entradas sueltas

~8 6 6 4 7 1 4 rs. 1 4 6 4

Se entiende que estos precios serán el mínimun del importe de las localidades, esperando los aficionados de la jenerosidad de los sujetos pudientes de este ilustrado público, que se esforzarán en hacer lucido el producto de la funcion, atendida la santidad de su objeto. Se dará principio á las siete y medai de la noche en punto. VI. NOMBRES DE LAS PERSONAS QUE TOMARON PARTE EN LA REPRESENTACION DEL "PILLUELO DE PARIS". Insertamos á continuation como es debido el nombre de las personas que han tomado parte en la funcion, confiandolo así al reconocimiento del pais. Alegoría, D. Felipe Mendez Vigo. Actrices en el Pilluelo. Jertrudis, La Señorita Doña Teresa Elizondo. Elisa, La Sra. Doña Emilia Montijano de Castaños. La Baronesa, La Sra. Doña Josefa Antoñanzas. Actores en ídem. Jeneral Morin, D. Santiago Cortijo. Amadeo, D. Antonio Talavera. Mr. Bisot, D. José Elizondo. José 6 Pepito, D. Felipe Mendez Vigo.


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LOS ASILOS DI BINIBICINCIA.

Hilario, D. Dario Hormachea. Criado lo., D. Pedro Carvajal Tellez Jiron. Criado 2o., D. Jacobo Mendez Vigo. VII EN LA FAMILIA DEL BOTICARIO. Actrices. Rufina, La Sra. Doña Teresita Elizondo. Rosita, Doña Josefa Alderús. Sinforosa, Doña Josefa Antolianzas. Actores en. idem. D. Scrapio, D. Francisco Vasallo. D. Benito, 1). Miguel Atero. Hilario, D. Darlo Hormachea. Directores de escena, D. Miguel Atero y D. Francisco Vesailo. Aria nuovo ardire, por la señorita Doña Merced Mendez Vigo. Macs tro compositor, 1). José Cabrizas. Coristas en ambos intermedios. Sres. D. Santiago Cortijo, D. Miguel Atero, D. Pedro Carvajal, D. Jacobo Mendez Vigo, D. Francisco Vasallo, D. José de Elizondo, I). José Mirete, D. Isidro Fortun, D. Antonio Talavera, D. Darío de Hormachea, D. José Gaudier, D. Mariathto Bosch. VIII NOMBRE DE LAS PERSONAS QUE TOMARON PARTE EN LA REPRESENTACION DE "LA MANCHA DE SANGRE" Director

D. Fernando Montills. ODA.

La recitó el jóven D. Juan Gautier. LA MANCHA DE SANGRE. Duque de Esetin Artur Victor Sirvall I)elaunai Dr. Moran Un lacayo Un ayuda de cámara María Una camarera

Sr. D. Martin Travieso. Sr. D. Iznacio Guasp. Sr. D. Ignacio Guasp. Sr. D. Elías Linares. Sr. D. Esteban Fuentes. Sr. D. Eduardo Escalona. Sr. D. Miguel Arias. Srta. Doña Benita Cuevas y Escalona. Srta. Doña Emilia González.


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LOS ASILOS DS BINIFICENCIA.

UN DUO DE LA OPERA DE LOB PURITANOS. u

Por los Sres. D. Martin Travieso, D. olaé Quijano. Iá ACTORES EN EL CLASICO Y EL ROMANTICO. D. Pedro Elisa Teresa Federico Jervasio Criado

D Eetéban Fuertes. Sta. Doña Benita Cuevas y Escalona. Doña Emilia Gonzdlez. D. Juan Gautier. D. Eduardo Escalona. D Manuel Arias.

n&ocucion que antes de dar principio á la representation de id Mancha de Sangre pronunció D. Juan Ga'utier. (1) Y qué! ¿La juventud puertorriqueña No habrá de contribuir con sus esfuerzos Tambien á esa obra colosal que intenta De nuestro digno Jeneral el zelo T ¿Y cuando los empleados y los fuertes Hijos de Palas con heróico aliento A tan sublime empresa han coadyuvado Será que solo de este hermoso suelo La juventud en obra tan grandiosa No tome parte, y en culpable sueño Aletargada permanezca...? Nunca: No tal se diga de mi amado pueblo, Que de noble valor y patriotismo Arde tambien el sacrosanto fuego En sus pechos leales. Ansiosos Miradlos ya tocar al almo templo De la dulce Talia. Ved cual se atreven Con increible audacia y ardimiento

en

(1) El autor de esta Alocucion al consentir su publication, tiene que suplicar á los intelijentes que la lean, se dignen disimular los defectos que los momentos ya perenencuentren en ella, en atencion á . que se pidió torios de irse á efectuar la pieza, y que no tuvo para su composicion más que algunos minutos, y aun esos en medio del bullicio de sus diarias ocupaciones. Solo el deseo de contribuir á la grandiosa empresa de la juventud, le hubiera hecho sacrificar los escrúpulos de su amor propio. 95


g¢

LOS ASILOS DE BENEFICENCIA.

A invocar á la Musa, y á calzarse El sagrado Coturno. . . No es su intento Aspirar á los fúljidos laureles Que coronaran a IsIDoso un tiempo; Rivalizar tampoco han pretendido Con el niño admirable que este pueblo Entusiasmó no ha mucho. . . Bien lo saben, Naturaleza á todos no dió el jenio Con que á él lo dotara á manos llenas, I fuera temerario y vano empeño Esperar los justlsimos aplausos Que recojicI d entOnees el l'ILLUELO. Lejos de mis actores tal idea, Al renombre no aspiran de maestros: Débiles son sus fuerzas y la empresa Es grande y superior á sus talentos; Empero ansiosos de probar al mundo El patrio zelo que sus nobles pechos Anima á secundar la obra grandiosa Que proyectara el Superior Gobierno, Venciendo mil tropiezos y arrostrando Dificultades mil con firme aliento, A la arena se lanzan, y os ofrecen Público respetable sus esfuerzos. Venturosos mil veces si consiguen No vítores, aplausos, palmoteos, Sino induljencia solo, y bien merecen Que con ella los veais por el objeto A que dedican su trabajo. Humildes Por eso ruegan al benigno pueblo A quien su obra consagran, que si en ella Rasgos no encuentra de saber é injénio, Tan solo atienda á que un motivo santo Lo impulsa á arrostrar tamaño empeño. Juau Manuel Echevarría. XI TEATRO. FUNCION DE NIÑOS. Con el plausible objeto de poner tambien su piedrecita en la Caaa de Beneficencia, contribuyendo con lo que pueden á un fin tan filantrópico como útil al país, se han reunido, formando una compañia de aficionados, varios niños de ambos sexos de esta poblacion, y se les ha organizado una funcion dramático-filarmónica, que ejecutarán en la noche del Domingo próximo 10, dedicándola á la Reina nuestra Señora Doña Isabel II, en celebridad de su cumple altos.


LOS ASILOS DE BENEFICENCIA.

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No saldrán á la escena mas que niños, y entre ellos no dejará el público de ver con agrado á D. Felipe Mendez de Vigo, que con tanta aceptacion desempeñó el papel del Pilluelo de París. La sensatez de este ilustrado público calculará lo que á lo sumo puede ser una funcion de esta clase y al favorecer con su asistencia á los pequeños actores, irá sin duda con una buena provision de benignidad. El órden de la funcion y desempeño de los niños será el siguiente: Se cantará un himno como iutroduccion en honor de la Reina nuestra Señora. CANTORAS. Doña Bárbara Cestero, Doña Josefa 011er. ACOMPAÑAMIENTO AL PIANO. Doña Rosa Vassallo. COROS. Niños. D. Felipe Mendez de Vigo. D. Teófilo Mendez de Vigo. I). Mariano Bosch. D. José Ramon Cestero. D. Fernando Cestero. I). José Nicolas Cestero. I). Manuel Wals. D. Juan Barranco. D. Miguel Vassallo. D. Isidoro Wals. Niñas. Doña Doña Doña Doña Doña Doña 1)oiia

Rosa Bosch. Nieves Bosch. Teresa Fernández. Carmen Sanjust. Felisa Orbegozo. .Josefa Sevilla. Camila Croff. Autor y ►lire(•t►n• de la parte filarmónica. El Profesor 1). José Cabrisas.


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LOS ASILOS DL BENEFICENCIA.

XII CADA CUAL CON SU RAZON, Comedia en 3 actos De D. José Zorrilla. El Rey Felipe IV. D Gonzalo Elizondo. D. Pedro D. Felipe M. dc Vigo. El Maerquée de Velez D. Ramón M, de Vigo. El Conde D. Guillen D Mariano Bosch. Doña Elvira Da. Carmen Breta.g.-e. Inés Da. Carlota Alderius. D Manuel Wals. Alcalde de corte Alguaciles.. .. D isidoro Wals, D. Teó810 M. de Vigo, D. Juan Barranco y D. Miguel Vassallo. XIII Sainete: IA CASA DE ABATES LOCOS. D. Juan, Abate p *nodista loco D. Pedro, milita d. D. Diego, escribaao id. Luis, arriero i(L Justo, choricera 14 D. Zoilo, loquea Roque, demanda ero Blas, Payo Doña Rita, loca Dona Luisa, id Doña Isabel, id. _ Rosa, jitana, id. Director de la

D. Manuel Wals. D Mariano Bosch. D José R. Cestero. D. Isidoro Wals. D. Ramon M. de Vigo. D. Gonzalo Elizondo. D. Adolfo González. D Felipe M. de Vigo. Da. M. de las N. Bosch. Da. Carmen Bretagne. Da. Rosa Bosch. Da. Carlota Alderius

f union.

D. Francisco Vassallo. Una música militar compuesta de individuos escojidos de los dos cuerpos de la guarnicion llenará los entreactos. La venta de las localidades se efectuará desde hoy, en el gabinete de lectura de D. Santiago Dalmau, desde las once de la mañana hasta las tres de la tarde, y los precios son los siguientes:


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67 Ps. 4 3 3 2 3 1

Palcos principales Sus tornavoces Palcos segundos Sus tornavoces Palco central de este órdeu Sillones Lunetas Bancos Gradas Entrada jeneral

Re. 4 4 4 6 2 2

La solemnidad (lel dia, los objetos de la funcion, en la que de un modo tan interesante se ostenta la alianza del patriotismo y la Beneficencia, y la tierna jenerosidad de las personas pudientes de este ilustrado público se esmerará en contribuir á que sea lucido y lisonjero á su amor propio el resultado de r aplicacion v tareas. Se dará principio á la funcioli a las siete en punto. XIV ESTADO jeneral en el que se manifiestan por mayor los ingresos y egresos, que han tenido por esta depositaria de ini cargo en el año de 1841 los fondos para la obra de la "Casa de Recinsion y Beneficencia en esta ciudad, emprendida por el Excmo. señor Gobernador y Ca pitan General de esta Isla D. Santiago Méndez de Vigo, segun circunstanciadamente consta por menor de las fechas en que se me ha entregado cada partida y de que he librado el competente recibo de todas, como se halla demostrado en los estados mensuales que he dado y que se han insertado por órden de S. E. en La Gaceta de este superior Gobierno, en los números 86 y 87, de 20 y 22 de Julio, número 95, de 10 de Agosto, número 103, de 9 de Setiembre, número 123, de 14 de Octubre, número 136, de Noviembre, número 147, de 9 de Diciembre, y número 5, de 11 del presente mes. A SABER. INGRESOS. Ps. rs. Producto del donativo entregado 11847 7 fecha 31 de Diciembre último Id. del líquido producido de 14 funciones dramáticas y jimnásticas, ejecutadas por varios afi4296 3 ciona en esta capital Id. de idem de una funcion ejecu500 " tada por cómicos en idem Id. del id. sobrante de 9 bailes pú-

mrs. Ps. rs. mrs. 17

21 "


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LOS ASILOS DE BENEFICENCIA.

561 5 13

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6 „

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13 133 " 68

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1883 8

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4325 7 21

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blicos en el coliseo Producto del impuesto en esta plaza de 24 mrs. en arroba de carne de res Id. de lo entregado á buena cuenta de las licencias de bailes á 8 rs. una Id. de dos bailes en el coliseo á 4 ps. Id. de la introduccion de 13 esclavos Id. de billares en esta capital Id. de la subasta de 3 bestias Id. de multas impuestas por S. E y Alcaldes

1104 3

5

Total de ingresos

24742 1

9

EGRESOS. Por un libro en papel del sello 4o. de pobres para los acuerdos de la junta de Beneficencia segun órden superior Por dos libros en blanco de papel comun para el asiento de los Ingresos y Egresos de dichos fondos segun idem Por la gratificacion dada á los nueve individuos que quitaron sus casitas del sitio donde se está edificando dicho establecimiento segun id. Por el costo de cuatro carros mayores para la conduccion de materiales Por lo entregado al pagador de dicha obra para pago de jornales y compra de materiales como consta de los 21 comprobantes de Datas acompañados á la cuenta ordenada en union de los 12 anteriores en 3 del presente

8

5 „

„

543 „

„

400 "

"

9900 "

"

Total de egreaoa

10856 "

Existencia para el presente año

13886 1

Puerto-Rico 12 de Enero de 1842.—Caliato Romero.

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PUERTORR~QUEÑOS ILUSTRES EL PATRIOTA CELIC AGUILERA. Por Cayefono Coll y Toste. El eximio patricio D. José de Celis Aguilera nació en la ciudad de Can Juan el 18 de Marzo de 187, el mismo año que vino al mundo el batallador Betances. Ce formó intelectualmente en las rudimentarias escuelas del primer tercio del siglo pasado; y a pesar de las deficiencias de aquellos centros docentes, despuntó en ellos el joven Celis por la vivacidad de su ingenio y su precoz inteligencia, adquiriendo los conocimientos generales suficientes para el buen trato social. Celis Aguilera no fué a Europa a seguir carrera universitaria, como era la costumbre en su tiempo, y dedicóse a los negocios mercantiles y a la agricultura en algunos pueblos del este de la Favorecido con un golpe dé fortuna, pues se ganó el preIsla. mio mayor de la Lotería Provincial, hizo mayor hincapié en sus aficiones agrícolas y consagró buena parte de su tiempo al cultivo de la dulce gramínea, viniendo a ser lo que se llamaba entonces un hacendado, o sea el dueño de un tren jamaiquino y un predio de tierra sembrado de cañas. La época de los trapiches melaeros habla pasado, y el hierro engranado y la máquina de vapor habla reemplazado a la bueyada para extraer el jugo sacarino. Los trapiches se habían replegado a los pequeños valles del centro de la Isla. Aunque rico, D. José de Cells no era avaro, por el contrario, dadivoso. Amó y protegió a los pobres con largueza, siendo muy querido de sus compueblanos. La fortuna lo tentaba a ser burgués soberbio y a figurar entre los engreidos próceres de la colonia y el noble criollo prefirió ser un buen patriota y poner su riqueza al servicio de los conculcados derechos de su atropellado país. Pertenecía, pues, desde su juventud, a ese grupo selecto de altivos puertorriqueños que luchan por el santo amor de la patria irredenta y que saben manejar, por otra parte, las huestes políticas y llevarlas al combate electoral de los comicios en demanda de justicia y progreso. Con Ian bellas prendas de carácter, pronto fué Celis Aguilera el blanco de las iras de los reaccionarios en política antillana. Así fué que los esbirros del Gobierno le redujeron a prisión injusta en 1857; y habiendo podido librar bien de este atropello, fué


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PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES

proscrito en 1867, con motivo de la sublevación de los artilleros, asonada militar que no tenía carácter político, sino cuestión de pagas, ascensos y plus, y cuya urdimbre desconocía nuestro compatriota en absoluto. En el libo rojo del Gobierno insular figuraba D. José de Celis Aguilera con la siguiente anotación: "Según consta de una relación remitida por el Corregidor de Humacao, comandante militar del séptimo Departamento, el señor don Luis del Riego y Pica, el vecino D. José de Cehs Aguilera es un hombre de acción, travieso, osado e inteligente, y en todo se le nota tendencias á figurar á la cabeza de toda cuestión política, particularmente si es en contra de las autoridades constituidas; manifestándose poco conforme con el orden actual de cosas, y siendo el cabecilla de todos aquellos del mismo pueblo de Fajardo, que profesan sus mismas ideas. Con motivo de la sedición militar, que tuvo lugar en esta Capital la noche del 27 de Junio de 1867, y por las mismas circunstancias que aparecen respecto á D. Pedro Gerónimo Goico y Sabanetas, fué desterrado de esta Isla el 20 de Julio de dicho año, cuyo embarque verificó para San Thomas el 11 de Julio, y regresó el 13 de Enero de 1868, á virtud de la real orden de 13 de Diciembre anterior, dando amnistía, en cuya gracia fué comprendido por el Gobierno." (1) De más está decir, que este destierro del liberal criollo fué injusto, y que Celis Aguilera no estuvo en connivencia alguna con los rebeldes artilleros de San Juan. La política de los hijos del país era completamente agena a esta insubordinación militar de la guarnición. Fué un despótico atropello el que ejerció el general Marchessi, contra distinguidos puertorriqueños, expulsándolos de la Isla y sujetándolos a los rigores del ostracismo, por el temor infundado de una revuelta general en el país. Esos consejos de la camarrilla intransigente (le los amantes de la factoría colonial, despreciados y desoidos siempre por el general D. Miguel de la Torre, quien actuó en momentos más difíciles que el gobernador Marchessi, fueron los que engendraron los desafectos y separatistas que surgieron después. i Imposible sostener la factoría colonial y la colonia cartaginesa! ¡ Por algo existe la ley providencial del progreso humano!... A pesar de estas persecuciones, el amor a la libertad y al derecho patrio echaba hondas raíces en el corazón de Celis Aguilera; y, en vez de amilanarse, se aprestó con mayores bríos a la lucha, tomando parte activa en nuestro renacimiento político de 1869, y contribuyendo eficazmente en 1870 a la entusiasta organización del Partido Liberal Reformista. La influencia de este enérgico pro-hombre fué cada día mayor entre las huestes liberales, desempeñando el cargo de Jefe del

(1) Conservamos este manuscrito en nuestro Archivo. En el hay anotados unos 30 puertorriqueños.


PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES

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Partido desde 1883 hasta 1885. En cuyo puesto cumplió como buen patricio y sufrió no pocos disgustos y sinsabores, casi siempre anexos a tan elevado sitial. Era un tiempo en que las ideas encontradas de la Asimilación y de la Autonomía relampagueban dentro del Partido, dividiéndose los directores de las huestes liberales reformistas, y Celis Aguilera como Jefe de la colectividad tuvo que sufrir y aguantar, al par que la ira del adversario conservador, los ímpetus de algunos de sus correligionarios. En un folleto titulado Mi honradez política y la de mis detractores ante el país (1) decía en 26 de Agosto de 1885: "Los Jefes de partido, cuando se inspiran en principios democráticos puros, no ejecutan más que lo que sus representantes acuerdan, so pena de caer en la autocracia."—"Yo estoy en política en el mismo punto en que me coloqué el año de 1869, que fué cuando por primera vez tomé parte en ella; si desde el año de 1857 persecuciones propias de la época me llevaron a la cárcel y sue obligaron a abandonar después el país, lastimándome en Ilii tranquilidad y en mis intereses, conste que no me había ocupado de la política, directa ni indirectamente, y que aquellos atropellos no obedecían sino a que era un hombre digno y honrado, y a que nunca he sido servil, condiciones peligrosas dentro del sistema colonial" (2) Al año siguiente publicó Celis Aguilera otro folleto titulado: "Mi grano de arena." Para la historia política de Puerto Rico. —Puerto Rico.—Imprenta de Acosta.-1886.-1 vol. en 89—pág. 111.—Es una cálida defensa de sus actuaciones como Presidente del Partido Asimilista, en cuya campaña marchaba de acuerdo con D. Manuel Corchado, Úoico, Morales, Acosta, Brasehi, Alonso y otros correligionaria. ( i ) Aunque la espada es la lengua de los déspotas y levantan el espadón .tan pronto son contrariados, Celis Aguilera no temía ni reusaba subir a la Fortaleza a discutir tete a tete con el engreido jerarca y dar con franqueza su opinión en los asuntos políticos atañgderos a su pueblo. Siempre que tenia conocimiento de un vejamen hecho a un conciudadano subía los escaños de Santa Catalina a protestar del abuso del mandarin, fuera un corregidor o un alcalde. Siendo nombrado Diputado a Cortes, en 1873, aunque estaba delicado de salud, marchó a la villa del oso y del madroño, a ocu-

(1) Folleto editado en al imprenta de "El Asmilista".—Puerto Rico-1885•-1 vol. en 80, pág. 28. (2) Este folleto lo reproduciremos íntegro en el "Boletín Histórico de Puerto Rico", como un documento importante para la historia de la política del país en aquella agitada fecha. (g) Reproduciremos también este folleto de Celis Aguilera, muy interesante para conocer la historia política del país en aquella época.


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PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES

par su puesto de honor en el Congreso. Y con tal motivo escribía Antonio Cortón en la Revista de Ponce, de Cepeda : "De todos modos, nuestra situación en el Parlamento ha mejorado, pues, amén del nuevo representante Reformista, qué nos enviará seguramente el distrito de Ponce, (1) la diputación puertorriqueña, la legítima, se aumentará, desde que se abran las Cortes, con clon Pepe Celia Aguilera, a quien he tenido el gusto de abrazar tan cariñosamente como era justo, dado el afecto que siempre nos tuvimos. . . ; nadie me gana en la admiración al verdadero patriotismo, a la nobleza de carácter, a la honradez de las intenciones. Y si tuve antes de ahora independencia bastante para dirigir a Celia una censura por no haber venido a ocupar un puesto en las Cortes, no me falta tampoco un sentimiento de justicia para tributarle ahora mi aplauso caluroso y sincero, al verle llegar a Madrid, respondiendo a la voz del deber, y enfermo, y solo, y en edad avanzada, y sin temor a los rigores del frío, ni a gastarse (lo que es más heróico) las últimas onzas de oro que le quedan, después de haberse casi empobrecido luchando por las libertades de nuestro país." Cuando el Partido liberal reformista, transformado en Asimilista desde 1883, plegó sus banderas en la Junta Magna de Ponce, en 1887, y echó las bases firmes del Partido Autonomista Puertorriqueño, el ilustre Celia Aguilera, como Goico, Acosta, Morales, Braschi, Alonso y Corchado, se mantuvo fiel a sus creencias políticas asimilistas no queriendo seguir las nuevas orientaciones indicadas por Labra, Cepeda y los diputados cubanos y aceptadas por Baldorioty de Castro, Marín, Blanco, Palmer, Carbonell, Brau, Hernández López, Gómez Brioso y la juventud que acudía a la palestra política de entonces, como Díaz Navarro, Muñoz Rivera, José Guzmán Benítez, José de Diego, y otros que después han ocu pado puesto de honor en nuestras luchas políticas.—D. José de Celis Aguilera se retiró a la vida privada. La duda le mordió en el corazón y hombre honrado y de sanos principios respetó el acuerdo de sus compañeros de combate, y

(1) Los dipitados por Puerto Rico en las Cortes. de 1873, cuya apertura fué el la de Junio de 1873 y su disolución el 4 de Enero de 1874, por el golpe de Estado del general Pavía, fueron: D. Antonio Alvarez Peralta, por Vega Baja. D. Manuel Regidor y Jurado (filipino), por Quebradillas. D. Nemesio de la Torre Mendieta, por Aguadilla. D. Manuel Corchado y Guarbe, por Mayagüez. D. Rafael M. de Labra, por Sabana Grande. D. José Ayuso Colina, por Ponce. D. José Facundo Cintrón, por Guayama. D. Manuel García Maitín, por Rio Piedras. D. Julián Blanco y Sosa, por Caguas. D. José Ramón Betancourt, por Coamo. D. Wenceslao Lugo Viña, por Utuado. D. Luis Padial por Arecibo. D. José de Celis Aguilera, por Puerto Rico. D. José M. Quiñones, por San Germán.


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envainando su espada y recogiendo su escudo, se retiró a la vida del hogar, dispuesto a ser siempre útil a la patria, si la patria lo necesitaba; pero, no queriendo echar sobre su conciencia responsabilidades políticas que no estaban en harmonía con sus sentimientos y convicciones. Espíritu fuerte, corazón íntegro, voluntad con temple de acero!. . . Cayó en la fosa común el año 1893. Enorgullezcámonos con esbozar su biografía como modelo de buen patriota! DOCUMENTO PARA LA HISTORIA POLITICA DF. PUERTO RIOO.-MI RONRADEZ POLITICA Y LA DE MIS DETRACTORES ANTE EL PATS. (Puerto Rico.Imp. de "El Asim%lista."-1885.) Si mi conocida vida pública; si muchos años de servicios asiduos y leales, ya que no inteligentes, ni decantados; si la constante y expontánea labor en pro de los intereses morales y políticos y materiales de mi país, al que he sacrificado los míos, con cuanto más puede sacrificar el hombre de principios fi jos y perseverantes cuando los pone de lleno al cumplimiento de deberes que acepta sin violencias y sin miras especulativas; si la consecuencia política propia del que, como yo, sin vacilaciones, y con la fé salvadora de todas las dificultades, ha corrido los tiempos de la ominosa arbitrariedad colonial sin exhalar una queja ni presentarse como víctima al país pidiendo recompensa; si el que sin remendar ni zurcir jamás sus firmísimas creencias de que PuertoRico en ningun caso ni circunstancias podia soñar en otra aspiracion que la de adquirir la plenitud de la ciudadanía española con todos sus efectos y consecuencias; si el que no ha corrido, como otros, las vicisitudes de una política insegura, porque no la segían por conviccion arraigada y profunda, y por esto no ha sido juguete de los vientos que en arribada forzosa y en virtud de circunstancias de lugar y tiempo, llegaban á nuestro suelo en diversos modos y formas; si con falta de superior y aun mediana inteligencia, pero con sobra de cívico valor y prestigiosa dignidad, sin ceder jamás á imposiciones de procedencia alguna, no ha podido llegar al grado de ilustracion en que la superioridad (le esta sea tanta, que engreida con ella misma, en vez de trabajar por una idea y por un fin, éste permanece oculto y aquella envuelta en el misterio; si por tódo esto, digo, puedo ser escuchado alguna vez, al país reclamo su atencion. Pero si yo no podía aspirar á aquella alteza de saber en cambio, a nadie cedo en honrado y leal amor á mi país; y si tanto he declarado que no tengo, séame lícito decir, que, decoro, dignidad, respeto y estimation de los hombres de bien no me han faltado jamás, porque jamás me fué dable consentir que la procacidad, la torpe audacia y la maledicencia de los que desconocen la virtud


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(le la abnegacion, pudieran impunemente.arrancarme aquel patrimonio. Hoy, pues, tampoco puedo consentirlo. La prudencia y la discrecion, que no he logrado someter por mas tiempo á mi voluntad, huyen de mi, obligándome á romper el silencio y la reserva que no han vacilado en hostigar los que insensatamente se han atrevido á perturbarlo, dirigiéndome mas cargos de los que á mi pobre persona, desprovista ya de aquellas virtudes, era dable despreciar. Los tiros de la maldad me han sido lanzados en un papel anónimo, cuyo criterio blasonando de libre, no fué nunca mas que sumiso esclavo (le los criterios de directores y propietarios que en la succesividad de los tiempos se le iban imponiendo. Ese papel, que de algún tiempo acá, gira servil y únicamente en torno del mezquino mereantilismo, ciego en el error, sin prevision y sin tino, es mi acusador. Su historia desde que dejó de redactarlo el ilustrado D. Manuel Corchado, voy á hacerla aquí: Despues de madura reflexion y muy meditada discusion, se juzgó concluyente por el Comité Central del partido que si El Clamor del Pais, no podia ser compelido con razon derecha á inspirarse única y exclusivamente en dicho Comité, el que por otra parte, no podia ni debia convertirse en fiscal de esa publicion, ni menos sujetar su criterio al criterio de aquel, porque en algunas ocasiones podria dar por resultado, con el desacuerdo de opiniones, la perturbacion para el partido, vino á acordar por unanimidad de votos,, que no siendo conveniente, justo, ni aún factible que dicho periódico fuera su órgano exclusivo,'cesara de serlo. Este acuerdo, tomado en mi ausencia, estabaen armonía con mi manera de pensar. Yo creo que los partidos políticos de la escuela democrática no deben tener órganos exclusivos porque es la única manera de impedir la sumision del libre pensamiento al criterio individual ó de unos pocos, vicio que fácilmente conduce al autoritarismo tan condenado justamente por la publicacion de que me ocupo, sin que nadie que yo sepa, se haya opuesto a tan sana elemental doctrina. El exclusivismo de un órgano libre e independiente en si, y por tanto, sin obligacion de contener sus impulsos en determinados asuntos y momentos, podrá ser un medio de monopolizar, atrayéndose las fuerzas contribuyentes de los asociados, no lo dudo, pero jamás un medio eficáz y seguro de mantener la ortodoxia del partido. Además y por último; yo entiendo que un periódico político que tiene por principal objeto la propaganda de sus doctrinan, debe ser todo lo barato posible, no solo al fin de conseguir la extension de aquella, sino al de alejar de todos los que le sostengan la idea de lucro. Los periódicos de batalla no deben resolverse á suplir los gastos en déficit y procurar no solo abaratarlo en su valor, sino á repartir gratuitamente algunos números. Me consta que el Sr. Corchado dió pasos para llegar á la


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ni

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realizacion de lo que me asegurara y ofreciera tan seriamente como él ofrecia siempre; me consta, porque fué manifestacion hecha en el Comité Central, que el Director de El Asimilista se prestó á cuanto se le dijo, llevando su celó por el bien del partido y en favor de sus intereses materiales hasta poner á disposicion de aquel, sin retribucion alguna, su establecimiento de imprenta: pero también me consta que El Clamor del Pais se negó en absoluto á la pretension del Sr. Corchado y he aquí nuecaso en que se descubre á la evidencia, el amor al lucro antes que al partido, el mercantilismo en eleccion al servicio; el utilitarismo particular en contraposicion á la conveniencia general; el interés material al interés del partido. Yo no debo ya silenciar nada, y por esto, á riesgo de ser cansado, no omito detalle ni circunstancia alguna que tienda á justificar todas y cada una de mis aseveraciones. Vino despues la resolucion á que ántes he aludido, y si con ella fenecia el privilegio, nacia á la par el injustificado encono del periódico que hasta entonces venia utilizando aquel, siendo esto la mejor prueba de lo peligroso del sistema que combato. Por esto comenzó la actitud hostil de El Clamor del Pais y por esto se empeñó en sostener que se hacían esfuerzos gigantescos para combatirlo, humillarlo y arruinarlo, pero sin que haya dicho nunca cuales fueran esos esfuerzos y quienes los autores que los realizaban; expóngalos con verdad, miente á sus autores y sabremos á qué atenernos; pero mientras asi no proceda, tengo derecho á decir, y el país está en el deber de creer, que todas esas jeremiadas son ardides para atraerse por medios corrompidos la benevolencia y la aureola de un martirio del que no resulta víctima conocida; y esto es además de pueril y falso, un medio que está juzgado como indigno y reprobado por todos los hombres de bien. Por lo demás, y también debo consignarlo aquí: sepa El Clamor y sepa el país, que siempre he pensado de igual modo acerca del particular á que me refiero; que mis opiniones eran conocidas de todo el mundo: y que solo pude decidirme á aceptar el honroso puesto de Jefe del partido,—después de dos años en que se me suplicaba lo admitiera,—cuando mi amigo el Sr. Corchado, inspirador y redactor de aquella publicacion á la sazon, me dió las seguridades de que desaparecerian los dos periódicos liberales de esta Capital,—donde residía la Direccion del partido,para crear uno nuevo que llenara ventajosamente las condiciones que éste exigía. Solo fiando, repito, en la honrosa palabra del Sr. Corchado, me hubiera podido decidir á aceptar el espinoso puesto á que se me llevaba, no obstante mis protestas de insuficiencia, que á nadie oculté jamás. Yo no quise nunca hacerme solidario en la responsabilidad sobre mi personalidad, por que pudiera caer sobre el Comité, las inconveniencias, posibles, de una publicacion, cualquiera que ella fuese, que con criterio independiente, y sin sumision algn-


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mi

los

na al Comité y al Jefe, pudiera llevar la perturbation al partido asestándole un golpe de segura muerte. Después del acuerdo á que antes me he referido, el Sr. D. José T. Silva, propietario de El G7amor del Pais manifestó al Comité Central del partido, que en vista de la actitud inconveniente que ]labia tomado, desde que aquel ilustrado escritor dejó de redactarlo, y con la que en modo alguno podía estar conforme, ya porque le colocaba á veces en una situacion dificil cerca del Gobierno, ya porque figurando su nombre en la propiedad de la publicacion,, á lo que se habia prestado por la confianza que Corchado le inspiraba, confianza que no podia tener en los nuevos redactores, á quienes no conocia, pero que observaba la imprimian un rumbo perjudicial á todas luces, en tal concepto, y males que presagiaba, dijo, habia dado un plapara evitarse zo á D. Arturo Córdova, gerente de la publicacion para que buscara otra persona que asumiera aquel carácter. (1) Entonces creí no debía dilatar la eiecucion del acuerdo por mas tietnpo y llené mi deber. El cambio de propietario se realizó á pocos dias despues. Mas tarde, siendo el principal redactor de la publicacion D. Salvador Brau, tratando este hombre de carácter inquieto, satisfacer sus venganzas personas comprimidas, en los escritos que llenaban sus columnas, aunque hubo de reprimir sus demasías otro periódico de la comunidad liberal, fúé siempre preciso que D. Julián Blanco se pusiera al frente de la Direccion para cortar lá polémica que se iniciaba. El Sr. Blanco se retiró algún tiempo después de aquel cargo, y ya sentó de hecho y en absoluto aquel escritor sus reales, en el periódico de que antes había estado separado: separacion de la cual me ocuparé mas adelante. Lo que ha ocurrido con posterioridad, ya no hay quien lo ignore, y ocioso me parece repetirlo. ('?) Público es que un dia tras otro con incesante atan y con creciente y sañudo encono, he sido calumniado con falsas imputaciones, y es llegado el momento, repito, en que no cabiendo más desprecio contra tanto y tan menguado proceder rompa el silencio que solo la indignidad podría justificar por mas tiempo. Antes de hacerlo, empero, lamentando profundamente la situacion en que se me coloca, protesto en la más solemne forma que, yo no puedo ser responsable de lo que no es obra mia, y que si por consecuencia de mi actitud, que no bastan á reprimir ni mis años, voluntad, salen á la superficie, como deni todo el torrente de

(1) El señor Arturo Córdova se defendió en "El Clamor del País", de los ataques que le dirigió Celis de Aguilera en este folleto.—C. y T. (2) El señor Brau se defendió en "El Clamor del Pais" de los ataques personales que le dirigió Celis de Aguilera en este folleto.—C. y T.


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berá suceder, aquellas miserias ingénitas en todos los partidos politicos, y además se remueven las cenizas de algunos muertos, á las cuales protesto todo mi respeto, de ello habrán de responder los que han traido á la publicidad lo que yo creo que solo en una Asamblea hubiera sido licito tratar; porque silos actos buenos 6 malos de un partido, de su Comité directivo 6 de su jefe no ha de juzgarlos mas que el partido mismo, parece claro, y esto es lo práctico y corriente, que él y solo él conozca de los hechos. Si, pues, yo he escuchado tanto y tanto en el mas profundo silencio, justo y equitativo entiendo ser, que aunque sin condiciones literarias mis escritos, pero más verdaderos, más leales y más honrados que aquellos en que se ha tratado de mancillar mi inmaculado nombre, entiendo, digo, que se debe leer también lo que yo escribo. He sido residenciado. Falta que se me juzgue; y esto no podrá hacerse, sin que se me oiga, que nadie puede ser condenado sin ántes ser oído. A ello aspiro; después, ú que una Asamblea dicte su fallo, y en tal concepto yo ruego al pais, atienda á la última súplica que he de hacerle, y consiste, en que atendiendo el partido á su propia honra y dignidad juzgue y sentencie, y en falta de esta Asamblea lo hagn los comités locales, que hoy por hoy son la genuina representacion del partido. Dije ántes que mi acusador ha sido El Clamor del Pais; más como á este ente moral lo he presentado á la provincia tal cual es, dándole vida real, he de nombrar precisamente á sus redactores de hoy D. Salvador Brau y D. Arturo Cordova. (1) Estos son en puridad mis acusadores. ¿Y quienes son ellos? Voy á contestar. El primero escondido trás el segundo y los dos en el anónimo, trabajan en las tinieblas, porque el ocupar el uno un puesto en una oficina pública y la falta de talla, ciencia y experiencia del otro en todo lo que no es mercantilismo engendraba la necesidad del misterio y de la ocultacion. Estos pobres entes, que entregándose al biberon el uno, y á fomentar la discordia ambos para derivar utilidades dobles por medios ilícitos, son los enemigos del utilitarismo y de los oficios á sueldo. Publicistas de merodeo, audaces en el escondite, perturbadores de siempre, enemigo de la humanidad el uno,porque lo es

(1) Parece imposible que hombres que hacían juntos la politica liberal reformista, tan pronto surgió la división de Aabmilstaa y Awtonomiataa, se trataran tan cruelmente. !Cómo separa y divide hondamente una idea a los hombres cuando no hay un entendido entre ellos y la pasión se desborda! jPasaron esos tiempos! Queda en pié el señor Arturo Córdova como un buen puertorriqueño y Bran y Cells Aguilera, dos ilustres criollos, como honra y prez del terruño! Publicamos este folleto por los datos históricos rnteresantfsimos que contiene de aquel turbulento periodo de nuestra polftica.--C y T.


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os

de todo individuo que vale ó significa algo—usurero en su oficio el otro, no han titubeado en escribir con sangre contra los que atacan las malas artes y con la más inferior de las plumas, mojada en la tinta de la más servil adulacion, cuando se trata de sus benefactores y tolerantes secuaces. ¡ Y hablan de servilismo estos taimados! Soberbios ambos, ligeros y desenfrenados, jamás contuvieron sus funestos impulsos si se trataba de destruir y atacar lo más venerable y venerado de nuestras instituciones de todo género. Aun acusan á uno de ellos en este Orden de ideas el Ateneo PuertoRiqueño, y la Protectora de la Inteligencia, sociedades ambas consagradas á la ilustracion y á la beneficencia, ó sean: la instruccion y la caridad. Aun está vivo y latente el vértigo de aquella pluma trashumante que escribió lo que no siendo admitido por el Sr. Corchado en El Clamor del Pais, fué a buscar amparo en el Boletin Mercantil; aun está vivo y latente el vértigo de aquella pluma' dócil para todo lo que fuera manchar reputaciones inmaculadas, yendo á El Buscapié á emprender una campaña contra aquella publicacion de la que fué preciso separarse, y en la cual salió derrotado por el n►ismo Sr. Corchado, quien le contestó, como sabe el pals, y aquí reproduciríamos, sinó tuvieran las repeticiones la propiedad de cansar; aun está vivo y latente el vértigo de aquella pluma que vino á someterse á El Asimilista, y el que dejó para ingresar de nuevo en El Clamor (í encender en venganza de personales pasiones la tea de la discordia, diabólico engendro de su desatentado cerebro, que ha proporcionado mucha luz es verdad, pero que por ser tan fuerte, no ha permitido se divisara con exactitud todo lo que había detrás de su foco. Preciso ha sido que sus fuegós se apagaran; preciso ha sido que se extinguieran hasta sus últimos reflejos, para hallar despues la verdad que se buscaba. Al fin está encontrada, y el país la verá pura, diáfana y radiante, sin ostentation, pero intensa, y sin que su irradiacion lastime las pupilas ue los que quieran verla. Esos son mis acusadores: D. Salvador Brau y D. Arturo Córdova. Ahí los teneis desnudos, ofendiendo h la moral del partido. Exigidles que cubran sus cuerpos con las ropas de la verdad. Ahí los teneis; vedlos sin la careta con que encubrian sus miserias y sus funestos instintos. Vedlos á la luz de la razon y sin que ilusionen mis apóstrofes, porque yo no escribo para producir efectos Binó para decir verdades. Vedlos como son; apóstoles falsos de la democracia, deteniendo en sn.,marcha,el calle► del progreso; ahí les teneis; apóstoles fingidos de liberalismo, contrariando la }ibertad en sus más hermosas manifestaciones: la Instruccion y la Beneficencia'! Oid y leed lo que dicen y lo que escriben, y creereis que son los heraldos verdaderos de la democracia, los amantes del progreso, los partidarios de la ley, los amigos de los pobres, los que socorren al huérfano y al desvalido etc., etc. ; pero en sus hechos hallareis


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que pretenden derribar el ateneo y la Protectora de la Inteligencia, esto es; la benéfica institucion que dá carrera al desvalido, asegura un porvenir al individuo, labra la felicidad de una familia y procura una gloria para la patria; y el templo del saber, en que han enseñado las inteligencias superiores de los Acostas, los Tapias, los Ferrer, los Corchados, los La Tórres y otros mas, tan solo porque siendo hombres honrados y justicieros, no se prestaron á transigir con injustas e interesadas pretensiones personales. Este es, y no otro el verdadero utilitarismo en la práctica. Escriben y gritan como energúmenos ¡abajo la ingorancia! ¡ socorro al desvalido!, ; hágase la luz!, ; suba la ilustracion !, ; desciencia el caciquismo!!!, y pretenden derribar y matar la instruccion y la caridad, la civilizacion y la beneficencia, el progreso y la libertad, enseñoreándose así, en contraposicion del utilitarismo que condenan, el utilitarismo qv^ practican. Yo no calumnio, yo no hago imputaciones falsas; yo digo la verdad á mi país, porque yo no nací para pedirle remuneration por mis servicios, Binó para darle cuanto tengo y cuanto soy. Y bien; ¿llegará la obsecacion al extremo de que tales calamidades sociales, conocidas ya en el concepto de hombres públicos, porque de sus actos públicos es de los que me ocupo, llegará la obcecacion á tanto, que el pais siga idolatrándolos, como sus mejores patricios, sus más denodados campeones y los más valientes defensores de nuestras libertades y de nuestro progreso? ¿Tienen por- ventura crédito ni prestigio periodístico, los obreros (le la prensa que todo lo anteponen á los deberes de conciencia, y á las esperanzas del país? ¿Los que explotan la fé (le sus correligionarios, vendiendo por unas cuantas suscriciones algunas frases de relumbron, puelleu representar á nadie, ni ser voceros de las honradas y legítimas aspiraciones de un partido político? ¿Pero á qué más? Sí mas (ligera, podría aparecer cono que trato de desposeerles de todo lo malo que aun les oculto, y quedarian purificados, y este no ha sido mi objeto, lo confieso con ingenuidad. Mi propósito tan solo fué presentar á Luis acusadores en lo que valen, en lo que son y en lo que significan. LO DE SAN GERMAN. El Comité Central y comisionados del distrito acordaron luchar en los (le Aguadilla, Vega-baja, Ponce, Mayagüez y Sabana-grande, proclamándose los respectivos candidatos; y en cuanto á los de la Capital, Arecibo, Quebradillas, Utuado, San Germán, Coamo, Hunlacao, t;nayama, Cáguas y Rio-piedras, á pedimento del Sr. Blanco, se concedieron facultades al Presidente del Comité para que en vista de las circunstancias, resolviera lo que creyera conveniente, dado el acuerdo tomado. ¿Qué uso hizo de esas facultades el que suscribe? Dirijirse á los Presidentes de los Comités de las cabeceras de distrito ma9 6


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nifestándoles : que aquellas facultades las trasmitía á cada uno de ellos en su demarcacion para que (le acuerdo con los locales acordaran si debian retraerse ó nó, y en el último caso designaran candidato comunicándolo para mandarlo proclamar. Diga El Clamor si semejante proceder fué democrático 6 autoritario. San Germán no hábia constituido todavía su Comité y como en tales casos se obra, me diriji á una de las personas de más valer del partido liberal, mi distinguido amigo, D. Tomás Ramirez Quiñones para que de acuerdo con los electores procediera en los términos expresados anteriormente. Este amigo, me manifestó que por razones poderosas que expresaba y que yo estimé y respeté como justas, no podía mezclarse en nada, pero, que habia entregado mi comunicacion á D. Félix Garmendia que era Secretario del último Comité que había tenido aquella Ciudad y con quien podia entendernie. Me contestó el Sr. Garmendía, en efecto, confirmándome sus datos, en la idea que yo tenia formada de aquel censo y ofreciéndorue ocuparse del asunto. Pasados unos dial, recibí un telegrama del Sr. Garmendia en el que me decía: "Proclame candidato por este distrito Joaquin María Stéfani" y al mismo tiempo me llegó una carta del Presidente del Comité (le Arecibo diciéndome proclamara por este otro á D. Felipe Colon. Dispuse la proclamacion de éste, y lo mismo hubiera hecho con el Sr. Stéfani, si yo no hubiera conocido de antemano sus opiniones. Acto continuo telegrafié á San Germán diciendo: "Remita acuerdo proclamacion Stéfani con antecedentes." Y por el correo escribí manifestando que al pedir el acuerdo de aquella proclamacion y antecedentes era porque yo deseaba saber quien habia presentado esa candidatura, añadiendo, que yo no podía proclamarlo porque lo conocía, y aunque era una bellísima persona, habia pertenecido siempre y pertenecía al partido conservador. El Sr. Ilarniendía me contestó que D. Eusebio Hernández había recomendado al Sr. Stéfani y que creía que era de acuerdo con el Comité Central. Conferencié con D. Eusebio Hernández y al pedirle esplicaciones premiosas me dijo, que él había procedido de acuerdo con algunos liberales de San Germán y que ya habían proclamado á Stéfani por medio de una hoja volante en aquella Ciudad. Efectivamente: al telegrafiarme mandándome proclamarlo, sin esperar mi contestation, que no fué retardada, se había publicado una hoja recomendando al Sr. Stéfani, firmada por Varios liberales. ¿Podía yo evitar esto? Lo que hice fué, dirijirme al hombre honrado, al liberal más consecuente y que más sacrificios ha hecho en la política, de los de aquella Ciudad, á D. Francisco Mariano Quiñones, manifestándole que según las últimas noticias que se tenian aquí de aquel Distrito, se habia presentado el Sr. Terol y Ortega como candidato disidente, enfrente del cunero, y que inspirándome en la política del Comité Central, qué era la mia, sino habia fuerzas para triunfar con candidato propio, congenia que los liberales secundasen á


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los disidentes para derrotar al cunero propuesto por el Gobierno. Esa carta no pueden desconocerla los hombres de El Clamor, porque fué escrita en el escritorio del Sr. Silva, que la leyó, y que era entonces propietario del periódico. Aquí diré que yo ni conocia ni conozco al Sr. Terol. Nadie me lo recomendó y solo el Sr. Silva me dijo que era redactor del periódico liberal La Iberia, que se publica en Madrid. A mi me bastaba el saber que era candidato presentado por los electores; yo no soy de esos que charlan mucho contra los cuneros y después trabajan para que triunfen. Después de aquello escribí una esquela á Hernandez suplicándole asistiera aquella noche al Comité, que convoqué, por tener que tratarse de algunos asuntos importantes. Reunidos en él, lo denuncié entregando al Secretario Sr. Blanco todos los documentos que obraban en mi poder, y de que he, hecho mérito. El Sr. Blanco dió lectura de ellos y m is compañeros de Comité saben la indignation que se apoderó de todos; que los Sres. D. Calixto Romero y D. Gabriel Ferrer, trataron duramente al Sr. Hernández, y que éste, convicto y confeso, ratificó lo que me habia puesto en mi conocimiento el paso que él habia dado, era, porque no estaba acostumbrado á manejar la cosa política, pero que eso le obligaba á renunciar el cargo en el Comité y á no ocuparse mas de ella. No volvió desde entonces ni una sola vez en efecto, el Sr. Hernández, al Comité.—Pérdoneme la memoria del Sr. Hernández si la defensa á que me obligan mis acusadores, me pone en la necesidad de remover sus cenizas. Y ahora pregunto yo ¿debe publicarse todo lo que pasa en las interioridades de un partido? ; Ah Sr. Brau y Sr. Córdova! Si eso se hubiera hecho siempre, no existiría ese periódico que tanto mal ha hecho al partido, porque su tendencia ha sido siempre á desorganizarlo todo, para prosperar en el desbarajuste. Contestando sin embargo á la pregunta que acabo de hacer, debo decir, prescindiendo de mis opiniones sobre el particular, que los Jefes de partido, cuando se inspiran en principios democráticos puros, no ejecutan rnas que lo que sus representantes acuerdan, so pena de caer en la "AUTOCRACIA", y el Comité no acordó la publicación. Además el Sr. Hernández habia prestado grandes servicios á El Clamor, al partido y á la Ciudad de San Germán. Si el Sr. Córdova olvida fácilmente los beneficios que ha recibido, en aquella Ciudad, que se quejaba (le haber sido sorprendida, habia y hay hombres importantes que recuerdan los beneficios que deben al Sr. Hernández, y entonces, por los motivos expuestos, y después por respeto :í las cenizas del mismo Sr. Hernández, debió, —aparte del acuerdo del Comité que debía respetar, si realmente acataba sus disposiciones—guardar silencio. Aún hubiera sido eseusable, que en vida de aquel correligionario hubiera formulado los cargos que después ha formulado. Lo primero habria argüido esa virilidad que dice ese periódi-


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co le mueve á obrar; lo segundo significa que esa virilidad que decanta es fingida, y además cobarde. Pero no extrañen los liberales que El Clamor del. Pais suspendiera sus ataq:es sobre la eleccion de San German hasta que ha desaparecjdo de entre nosotros aquel que fué propietario de dicho periódico. Sus motivos ha habido para ello; y esos motivos vienen á corroborar que esa publicacion no se mueve á inspulsos de su criterio, ni es verdad esa independencia de carácter que tanto pregona, sinó que al contrario, como hemos dicho, está directores y prosiempre supedi`ada y va unida al criterio de pietarios que ha tenido á su frente; sus motivos ha habido para ello, repito, pero yo no diré mas sino que el Sr. Hernandez decia á todo el que quería oirlo; • ya lie dicho á Brau que si vuelve á nombrarmc denuncio ante el país LA TRANSACCIÓN QUE HIZO con el Marques cle la Vega Inclán de contribuir á derrotar al Sr. Labra en su última eleccion de diputado á Cortes, siempre y cuando quitara de Alcalde de Cabo Rojo á D. Federico Delgado." Luego haremos esta historia que es muy peregrina. Esos, esos son los defensorés de la dignidad y decoro del partido; esos, los que dicen acatar las resoluciones del Comité Central del mismo; esos, los enemigos de las transacciones y componendas. ; Y hablan de traidores! ; Y hablan de escalar las gradas de la FORTALEZA para rendir servilmente á los Gobernadores los deseos del partido, y su prestigio y su decoro'. Por supuesto, que todo esto debió fraguarse sin contar con la consecuencia política é inquebrantable, de la mayor parte de nuestros liberales de Cabo-rojo y de todos los de Sabana grande y Yauco. LO DE AGUADILLA. Dos meses antes de la eleccion, manifesté en el Comité Central que presidia, despues de haber estudiado con toda escrupulosidad, acompañado de mi distinguido amigo el Sr. D. Gonzalo Firpo el censo de aquel distrito, que el Sr. Corchado saldria derrotado, y á él en persona le hice igual manifestacion, proponiéndole con tal motivo la conveniencia de colocarlo en otro distrito, mas como se negara á ello, fundado en que era su distrito natural y que lo conocía bien, asi quedaron las cosas. Mas tarde, di cuénta en el mismo Comité Central de las noticias que me iban llegando, denunciadoras todas de la derrota que íbamos a sufrir; el Sr. Blanco, el Sr. Gautier, el Sr. Silva y otros individuos del Comité se expresaron en iguales términos y adquirido por todos, el convencimiento de la imposibilidad del triunfo, á propuesta del Sr. Acosta, se comisionó al Sr. Becerra, para que avistándose con el Sr. Corchado, entónces enfermo, le manifestara á nombre del Comité las creencias que este tenia sobre su eleccion; así lo hizo el comisionado y la contestation que obtuvo, fué, la de que todos estábamos equivocados y que su triunfo era' seguro.


83 T davía en Isabela, tres dias antes de la eleccion, al darle instrucciones para que evitara una ilegalidad que se me avisó dehia cometerse me dijo entre otras cosas: "insisto en que no está decidida la victoria en favor de mi adversario." El Sr. Corchado que era Vice-presidente del Comité Central; conocido en todo el país por sus méritos y relevantes servicios, era el candidato proclamado por el partido, para el distrito de Aguadilla, en el había nacido, donde tenia nun►erosos y buenos amigos y donde egercia propia influencia; y como era natural, él mismo se encargó de dirigir su eleccion, sin que le fuera i►egado ninguno de los auxilios que solicitara de sns amigos. Yo debia marchar al distrito de Vega baja, para dirigir la de éste, así lo dije al Comité y así lo hice desde la visl►era al amanecer, recorriendo el termino electoral y alcanzando, con la cooperation que me prestaron aquellos valientes y decididos liberales, la derrota del Gobierno. Mientras yo recorría el distrito de Vega-baja, el Sr. Córdova estaría arreglando los recibos para el cobro de la suscricion á su periódico. Cada cual presta á su país, los servicios que están á su alcance. Algunos hombres importantes ¿le Aguadilla pertenecientes todos al partido liberal reformista, ofrecieron al Sr. D. José Pascasio de Escoriaza aquel distrito y aceptado por él, mucho antes de la época en que anuiciara la eleccion, creáronse, como era natural, compromisos en aquella localidad en favor de aquel patricio. Mas tarde se dirigió el Sr. Corchado á algunos de sus amigos en aquella villa diciéndoles, que pensaba presentar su candidatura para la Diputacion al Cortes; le contestaron que podia Contar con ellos, y comenzaron los trabajos en su favor; mas como otros estaban comprometidos con el Sr. Escoriaza, segun hemos dicho, despues de algunas diferencias, llegaron al acuerdo iñteligenciados con aquel, en que su candidatura sería retirada y quedó, como quiso el Sr. Corchado, subsistente la suya. Valgan por lo que valieren; dejo consignados estos antecedentes que están justificados con correspondencia epistolar, del Sr. Corchado, del Sr. Escoriaza y otras personas del distrito de Aguadilla. Cuando llega el momento de decir la verdad, se dice toda entera, y así es como yo procedo siempre que se me pone en el caso de decirla; pero El Clamor del Pass que toda su faena está reducida á buscar muchos suscritores con estas reyertas, haciéndose la víctima en ellas, después que él mismo las prepara, si bien hace cargos, ni los concreta para que puedan ser destruidos y quede de ese modo la inmunda baba de la calumnia, ni hace acusaciones sérias, porque solo escribe para los cándidos. Vamos á entrar en otro género de consideraciones. En un artículo que tituló De esto depende, refiriéndose á las disidencias en Aguadilla para la eleccion del Sr. Corchado pregunta:


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"¿A quién obedecian esos liberales disidentes? ¿Se habían separado ostensiblemente de nuestro partido? ¿Debía juzgárseles como tránsfugas? ¿Los llamó al orden el Comité Central? ¿Les pidió explicaciones de su conducta?" Y qué, quería el Sr. Brau que invistiéndome César de perca lirza mandase á la cárcel á los que no querian votar al Sr. Corchado? Yo como liberal Ae entiendo mas sino que él quiere abandonar al partido á que se afilía con expontaniedad, puede hecerlo libremente. Yo no pretendí, porque no fui Cesar, dar nunca patentes de patriotismo ni de liberalismo. Por consiguiente no dándome por aludido en tales frases, voy á contestar á otras, que aunque embozadamente, pudiera parecer que se refieren á mí. "Corchado obtuvo, dice, la prueba en el mismo distrito." "Si la declaracion de nuestro infortunado amigo no bastase, vendrían á corroborarla etc." Pues sepa el país que tampoco me alcanzan esas declaraciones, y para que se convenza de ello, quien pudiera dudar aún después de lo que llevo expuesto y probado, acuda á mí que gustoso le enseñaré cartas del Sr. Corchado, de fechas posteriores á las elecciones, en las cuales aprobaba mi conducta; y hasta tal punto confiaba en mi nunca desmentida honradez política, que desde Madrid, asi que supo que me veía obligado á renunciar la Jefatura del partido, me suplicaba que no abandonase. No transcribo aquí dichas cartas, porque juzgo que no debo hacerlo; pero repito, están á la disposicion de todo el que desee verlas, convencerse de la verdad y juzgar con acierto. El Sr. Corchado era un hombre digno, no tenía dos caras como Jano, y no debia pretender que yo quedase al frente del partido si á mi pudieran referirse esas alusiones embozadas. El Clamor insulta la memoria del Sr. Corchado al suponer, si tal fué s❑ intention, que su derrota en Aguadilla la debió á alguno ó algunos individuos del Comité Central; yo respondo de la falsedad de esas aseveraciones, las tacho de imposturas, y defiendo como debo, la honra de mis compañeros de Comité; y la defiendo con prueba escrita que consiste en carta firmada Cambien por el Sr. Corchado, en la que se consigna las causas á que obedeció su derrota; con las cuales si bien no estoy de acuerdo, evidencian hasta la saciedad, que en nada se refieren ni á la Tireccion ni al Comité Central del partido. Presente el denunciante otra prueba equivalente, y si de ella otra cosa apareciere, sufriria una deception mas; me habría equivocado en el concepto que tengo formado de las virtudes que adornaban al Sr. Corchado; pero cabria juzgarlo prescindiendo de la alta estimacion en lo que tuvo en vida, y en el buen recuerdo que consagro á su memoria, después de muerto. Mas esto no puede ser; el Sr. Corchado era un caballero y no seré yo quien ponga en tela de juicio este dictado.


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Prosigamos. En el mismo número, dice El Clamor refiriéndose al Comité de Aguadilla: Qué motivos le impulsa¿Porqué renunció aquel Comité? ron á ello? ¿ Qué presion trataron de sacudir? Obligado con el justo título de defensa, he de decir lo que no había querido publicar sobre este extremo. Aquel Comité en que figuran personas respetabilisimas, que luchó como luchan los buenos para salar triunfante la candidatura del Sr. Corchado, no puede justificar la renuncia, ni aun la forma en que la hizo. Procedió, asi lo reconozco, en medio de la indignacion de que estaba poseido en aquellos momentos pero esto no amengua en nada el mérito de sus trabajos en aquella batalla que llevó á cabo con la seguridad (le la derrota. Si aquel respetable Presidente. hubiera meditado las consecuencias, hubiera reunido el partida en la localidad y declinado sus poderes ante él, que lo habia investido con aquellos cargos, para que procediera á la nueva eleccion. ¿Qué presion habia de ejercerse sobre ellos si se retiró un candidato liberal que contaba con la Aguada y todos los liberales, por complacerlos: Si presion llaman haber proclamado al Sr. Corchado, esa es la única que ha podido ejercerse, pero no fué más que la voluntad unánime de los que por la Constitucion estaban llamados á hacerla. Dice después El Clamor, refiriéndose á mi renuncia: "En el Comité Central no habia ningun redactor de El Clamor, la soberbia, la intransigencia de que algún politicastro nos acusa, no tuvieron intérvencion en aquella desavenencia." Siempre lo mismo, hablando para engañar á los cándidos, y faltando á la verdad descaradamente. En el Comité estaba entonces el Director propietario y redactor de El Clamor que vino á retirarse mucho después por no poder sacar partido de los hombres que lo manejaban; periódico que ha variado constantemente depropietarios y directores, porque dichos hombres no atendian sino á su conveniencia particular. Una persona delicada no puede dar su nombre á un periódico que procede de esa manera. En la redaccion de El Clamor no se ha oido otra razon cuando se le hacia alguna observacion al comerciante en política, Sr. Córdova, sino esta: "eso me puede hacer perder algunos suscritores." Y esto mismo ha hecho ahora, obedece al plan de siempre: "buscar aumento de suserieion." En el Comité Central, y entro en otro orden de ideas, no ha habido jamás disensiones. Sus acuerdos lo dicen, porque, con rarísimas excepciones, se tomaron por unanimidad. Todos, absolutamente todos, me prestaron su cooperacion sin que allí se marcara nunca ni aun la oposicion. Si algunos de sus miembros, que no los creo, ha dicho lo contrario á los hombres de El Clamor, ese tal es indigno de que en él deposite la confianza ningun distrito, porque los hombres púla votacion de algunos asuntos, blicos, aunque estén en minoría


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hacen constar su opinion, protestando (le tal suerte para las emergencias del mañana, y semejantes protestas no existen en los acuerdos. Todo el país conoce la respetabilidad y lo que valen los hombres de que se componian el Comité y á nadie se le puede ocurrir de que yo pudiera tenerlos cohibidos ni ejercer presion sobre ellos. La anotacion de sus nombres aquí, por si alguien los tiene olvidados, bastará para confirmar mi aserto y para que ellos mismos queden en el lugar que de derecho corresponde á su envidiable reputacion. D. Manuel Corchado, ( Vice presidente.) D. .José Julián Acosta. D. Julián E. Blanco (Secretario.) D. José R. Becerra. D. Fidel Giiillermety, (Tesorero.) D. José Gómez Brioso. (Secretario.) D. Gabriel Ferrer. D. Calixto Romero Togores. D. Manuel Fernandez Juncos. D. Fernando Núñez. D. José T. Silva. D. Eusebio Hernández. D. Laureano Vega. D. Heraclio Gautier. Después de esta disgresion, puedo consignar que, mientras no se presente un solo caso en que yo haya ejercido esa presion, un solo acto en que no haya procedido inspirado en el criterio del Comité, ó que me haya separado de sus acuerdos, tengo derecho á decir que son unos calumniadores los que así se han expresado. Yo estoy en política en el mismo punto en que me coloqué en el año de 1869, que fué cuando por primera vez tomé parte en ella; si desde el año de 1837 persecuciones propias de la época me llevaron á la cárcel y me obligaron á abandonar después el país, lastimándome en mi tranquilidad y mis intereses, conste que no me había ocupado de la política, directa ni indirectamente y que aquellos atropellos no obedecian sino á que era un hombre digno y honrado, y á que nunca he sido servil, condiciones peligrosas dentro del sistema colonial. Por eso los Tribunales de justicia de este pais y el Tribunal Supremo de la Nación declararon que no habia habido motivo, ni para la prision el 37, ni para la proscripcion en 1867. Eso (le variar los colores lo dejo yo para El Clamor que en poco tiempo se ha presentado bajo distintos matices segun el Director que ha tenido. Dice El Clamor. "Que esa autocracia no la tolerará El Buscapié, lo sabemos hace tiempo. Por eso disfruta entre los aspirantes á autócratas, de la misma cordial antipatía que alcanzamos nosotros."


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SI

No es tiempo de contestar este párrafo. Cuando el Director propietario ele El Buscapié vocal del Comité, contradiga lo que he manifestado, que no lo hará, entonces le contestaré. Sigue después El Clamor: "Pero conocido ese accidente y mantenida tal línea de conducta, no se fatigue el colega buscando los móviles de la desconfianza que hoy por hoy, impera en nuestro partido." La desconfianza, si la hay, ya se sabe quien la ha sembrado por medio de cartas reservadas con objeto ele quedarse llevando la batuta en el partido. Yo no seré su rival, porque debe saberse que instado con repeticion y súplicas para que retirase mi renuncia, contesté siempre que mi resolucion era irrevocable. Yo no creo que se hayan formulado otros cargos que puedan referirse á mi, pero silos hay, concrétense y expónganse. Conforme estoy con la doctrina que contiene el artículo El Utilitarismo político; pero precisamente en eso es en lo que me diferencio de los honibres de El Clamor: yo siempre he hecho política vaciando mis bolsillos sin haber pedido ni querido admitir jamás suscripciones en los gastos que me he visto precisado á hacer y ellos han procedido de contrario modo, llenando siempre los suyos. Algunos han puesto en duda si yo podia renunciar ante la Asamblea el cargo que me confió y aún sobre este punto ha dicho El Clamor, que abandoné el partido, y por ello voy á hacer esta aclaración. Mi distinguido y antiguo amigo el Doctor D. Pedro G. Goico que me honró muchísimo con su voto, propuso á la Asamblea que para nombrar el ler. Comité, despues de aprobada la constitucion y con el fin de darle más autoridad y prestigio, porque estaba allí la representacion del partido, se procediese á la eleecion, como una excepcion por aquella vez, supuesto que cuando comenzara á regir la constitucion se procedería con arreglo á lo que determinaban las bases aprobadas. Estas determinan que por el mismo Comité se nombrará el Presidente y no se necesita sino sentido comun para comprender que si es potestativa del Comité Central la eleecion de Presidente, la renuncia de este cargo corresponde hacerla ante el mismo, porque se resignan los poderes tan solo ante la autoridad que los eonfia.. La falta de salud, y no otra causa, me impuso la obligation de la renuncia, en momentos en que recibia cartas y acuerdos de los Comités que demostraban la confianza que en el Central tenian; péro sin seguir en el laborioso trabajo que dá la Direccion de un partido estuve á las puertas del sepulcro, ¿qué no me hubiera sucedido con aquella carga que siempre la consideré superior á mis fuerzas! Dirigí, por tanto una comunicacion al Comité Central manifestando mi resolucion, y al mismo tiempo dl un manifiesto al país para que se enterase de ella. No habia mas que hacer.


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LO DE SABANA GRANDE.

mis

y

el

Ofrecí ocuparme de la peregrina historia de que fué teatro Sabana-grande en la época de late últimas elecciones para diputados á Cortes, y voy á cumplir con dicho ofrecimiento. Reunida la Asamblea compuesta de el Comité y los Comisionados de distrito, como previene la Constitucion para la proclamacion de candidatos para la diputacion á Cortes, obraba ya en mi noticia que se habia ofrecido al Gobernador General Marqués de lá Vega Inclan el contribuir á la derrota del Sr. D. Rafael María de Labra, candidato electo ya en la conciencia de todos, á cambio de que cesara en la Alcaldia de Cabo-rojo, el Delegado del Gobierno D. Federico Delgado. Es decir, que se entraba en tran8acciones con expresado Gobierno y se fraguaba una verdadera conspiracion contra los intereses generales del partido, ya que iban á ser arrojadoP traidoramente por los suelos del palacio de Santa Catalina los deseos y aspiraciones del partido. Yo que tenía conocimiento de esta tran8accion, yo que comprendia, como no podia menos de suceder, la honda perturbacion que con su séquito de graves disgustos y peligrosos conflictos habia de ocasionar semejante proceder en el corazon mismo del partido, no podia sin embargo manifestar lo que ocurria, porque se me habia vedado revelar tamaña infamia, y sin faltar á mi honor deberes de caballero no me era lícito comprometer á la persona que en mi habia depositado tal confianza; pero yo tenía los hilos de la trama y con ellos en la mano, y contando como he contado siempre con la lealtad de la mayoría de los electores de Sabana-grande y de todo el distrito electoral, esperaba desbaratar los inicuos planes de los que pensaron traicionarnos. Yo que en política conozco á muchos que despues de algunas debilidades han prestado grandes servicios al partido; yo que he tenido siempre presente que no á todos los que vienen de la colonia puede exigírseles valor cívico, y yo en fin, que no he sido ni soy partidario de excomuniones y expulsiones, sistema que dejo para los hombres de El Clamor, por mas que ellos realizan hechos de todo punto contrarios á los que predican, creía, y de ello estaba firmemente persuadido, que no hablan de faltarme medios para abortar la conspiracion de que hoy doy cuenta al país. Me limité, pues, á hacer como acostumbro, las notas convenientes en mi libro de datos, desplegué con todo sigilo y cautela la policia de que me valgo cuando los casos lo requieren, y esperé tranquilo el periodo electoral. Entonces, y después que el Comité Central huho proclamado candidato por el distrito de Sabana-grande al Sr. Labra, escribí recomendando muy especialmente su candidatura, y por consecuencia de esa carta supe con gran sorpresa, que la conspiracion se habla fraguado de manera que si resultaba triunfante en sus fines, apareciera que otro y no sus autores era el pérfido y el' malvado, y al efectose hizo correr la voz en el distrito que yo no apoyarla al Sr. Labra. Es decir, se proponian los traidores


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la

esfuerzos

que á mi se me atribuyera lo que debia ser producto de su maquiavélica obra. El dignísimo Presidente y consecuente liberal del Comité de Sabana-grande D. José R. Gaztambide, prontamente me manifestó que antes de la proclamacion del Sr. Labra se le habia dicho que yo no apoyaba su candidatura. Grande debió ser su sorpresa por el hecho de la proclamacion y por la lectura de mi carta particular en que recomendaba al candidato como antes he dicho. Tambien puso, despues, en mi conocimiento que era cierto que se conspiraba en el Distrito y que con tal objeto se le habia presentado una comision de Cabo-rojo. Con estos antecedentes y sabiendo que el Sr. D. Julián Blanco es leal amigo del Sr. Labra le manifesté cuanto á Ini conocimiento habia llegado, sorprendiéndome mucho más el que él me dijera: "No puede ser, porque Bran me ha asegurado hoy lo contrario." Me sonreí, apunté este nuevo dato en mis memorias, y pasados dos ó tres dias, el mismo Sr. Blanco me dijo que era enteramente cierto lo que yo le habia manifestado sobre el particular ; "pero ya todo habia desaparecido." Esto último lo sabia, porque además de que Sabana-grande se resistió á hacer traicion al Comité Central, en Yauco, donde estaba D. Francisco Mejfas no podia intentarse siquiera (lar el golpe, y en el mismo Cabo-rojo los Sres. Montalvo, Toro y otros muchos dignísimos liberales no podían permitir jamás tampoco que se consumara la traicion. De todo esto me extrañó,—aunque no debia extraiiarnle—que cierto individuo apareciese encendiendo una vela á Dios y otra al Demonio, lo que no le impediría seguramente ser el primero que se apresurara á felicitar al Sr. Labra y le manifestara los que habia hecho por el triunfo de candidatura. Yo tambien escriba al Sr. Labra por aquel entonces para decirle cuales eran sus hombres de confianza en el distrito, y le felicitaba lisa y llanamente: Y téngase entendido que yo lo propuse á la Asamblea, lo voté en ella, y escribí además al Sr. Galvez, Jefe del partido liberal de Cuba, manifestándole que aunque Labra tenia mayoría aquí, no tenia seguridad de que se triunfase por las medidas que veia se tomaban, y en tal concepto creía conveniente lo colocara allí en algun distrito, y esto lo hice, porque el referido Sr. Galvez me habia expuesto su interés porque el Sr. Labra fuese al Congreso y deseaba saber si no tenia seguro el triunfo aquí para proclamarlo allá en un (iistrito de segura victoria en el que les vendria bien colocar al malogrado Sr. Cortina si Labra estaba asegurado. Ni es esta tampoco la vez primera que el Sr. Brau se haya propuesto trabajar en contra de la candidatura del Sr. Labra, estrellándose siempre, es verdad, ante la leal consecuencia de. D. Francisco Mejfas y otros electores, y no pudiendo por tanto ver satisfechas sus ambiciones de venganza por cuestiones puramente personales.


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Y si es verdad que la opinión pública dice, que esa inquina manifestada, por supuesto, á escondidas, obedecia á un asunto igual ó muy parecido al de la Sociedad Protectora de la Inteligencia, yo no lo habria creido nunca; pero si he de decir que, el que escribió el artículo El Utilitarismo politico no debe querer sacar partido de la política, convirtiéndola en grangería. Verdad es tambien que como yo ni á los hombres de El Buscapié ni de El Clamor he dado nunca cuenta (le mis actos, y en materia de elecciones despees que sabia como pensaba el Comité Central, I►ie inspiraba en él, sin descender á detalle*, que son (le tenerse en cuenta, por el que dirige la eleccion si se quiere obtener la victoria,—se lanzó la grosera calumnia que hizo decir á El Derecho Popular que por carta de un Director de periódico de la Capital y vocal del Comité Central sabia, que yo y los Sres. Acosta y Becerra habialnos hecho oposicion al Sr. Labra. La opinion pública se fijó en la amistad intima que tenían los Sres. Brau y Fernández Juncos, porque éste no protestó, como debió' haberlo hecho, sino era el autor de aquella carta; y conviene sepa el país además, que habiendo acudido D. Cruz Castro, conocedor de lo que pasaba, á El Clamor del Pats con una rectificacion de aquellos ]lechos, el Sr. Córdova se negó á publicar la rectificacion. Después (le esto el Comité Central acordó dirigirse á todos los periódicos para que hicieran aquella rectificacion, y no á solicitud mia por cierto, porque si soy de aquellos hombres, que como hijo de este pais, la gratitud me obliga con el Sr. Labra por ser uno de los primeros que han levantado su voz en favor de las Antillas, y que en ese camino está constantemente en la brecha, ya sabe él que es mi distinguido amigo, que yo no pienso como él; ya sabe él, porque hemos sido compañeros en la Diputacion á. Cortes, que reconociendo yo que es uno de los hombres de gran talla en nuestra Nacion y todo lo que vale, yo tengo un criterio independiente que no consiente mentores. Y cúmpleme preguntar ahora, periodistas que proceden de la manera que acabo de consignar, respecto á Clamor del Pais; ¿, pueden merecer nunca la confianza pública ni ser los voceros de un partido que se estime en algo? Conteste el pals. Ellos podrán adquirir adhesiones de iniciales, agentes de periódicos y personas particulares, usando de su perfecto y libre derecho, pero los que tengan presente que así como el eminente Castelar dijo, al preguntársele por el proyecto de Constitución federal; "que se había quemado en Cartagena," así podrá decirse que la dignidad de la redaccion de El Clamor del País se hundió ene el asunto de Rio-piedras. Interminable seria este ya largo y hasta difuso escrito, si hubiera de seguir narrando hechos que estereotiparan más y más las condiciones de El Clamor del Pais y sus actuales redactores D. Salvador Brau y D. Arturo Córdova ; pero una vez expuesto lo necesario, aquello que he juzgado posible á la publicidad, y vueltas hácia ml la prudencia y discrecion que me abandonaran, en


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fuerza de la presion que tuviera que hacerles para que no me dejaran, ellas mismas, satisfechas de mi conducta, me mandan detener pluma y sellar mi labio y quiero obedecerlas, resumiendo muy brevemente. CONCLUSIONES. El Clamor del Pais desde que es redactado por D. Sálvador Brau y D. Arturo Córdova y á motivo de haber acordado el Comité Central del partido liberal reformista que cesara, por las razones que tengo expuestas, de ser el órgano exclusivo de dicho partido, ha ido paulatinamente, desentendiéndose del acatamiento que debía al Centro directivo de aquella colectividad hasta el estremo de haber contribuido á sabiendas á la derrota del partido liberal en la eleccion de Senadores, por contrariar las disposiciones qué yo tomara, siendo causa de que se hicieran públicas. En sucesivos artículos, en que he sentado buena y sana doctrina que nadie ha rechazado ni contrariado, lo que implica la absoluta conformidad, dentro de la cual se halla la mia, y asi lo declaro, excepcion hecha de lo que la expresada publicacion ha escrito, erroneamente en mi juicio, sobre la jefatura de los partidos, en sucesivos artículos, digo, ha producido cargos embozados, y nada concretos que tendian á introducir la desconfianza hácia ciertas entidades respetables del partido, produciendo de este modo, y en falta de pruebas de sus asertos, la desorganizacion en que el mismo partido se encuentra, y dentro de la cual es donde únicamente pueden vivir y satisfacer sus dañados instintos, los que no tienen mas objeto, mas fin, ni mas miras que su particular especulacionSi ha formulado cargos contra mi como Presidente del Comité y contra todos ó algunos individuos de este Centro, tales, como el que yo hacía presion sobre mis compañeros en las votaciones que recayeran á los acuerdos, atribuyéndome en tal concepto una direccion cesárea, lo que á la vez implica suma debilidad en los -miembros del Comité, y no ha justificado ni uno ni otro cargo, claro es que son gratuitos y obedecen tan solo á fines personales, que á mi vez les he atribuido y probado. Si nadie ha atacado directa ni indirectamente los dogmas fundamentales del partido, ni ha empleado para el cumplimiento de aquellos procedimientos distintos á los que tiene sancionados la Constitucion que lo scontiene; Si he demostrado que El Clamor del Pais practica actos políticos distintos en su esencia y forma á los que podrian derivarse de las doctrinas que predica, lo que arguye maldad y evidencia, tendencias, manifiesta vente opuesta á los principios aceptados por toda la colectividad, desde Noviembre de 1883, claro es que no puede inspirar confianza á nadie que no se deje seducir por el halago de la frase, y sepa con criterio propio distinguir entre la verdad y la calumnia.


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Si quienes con sofismas, y desposeidos por tanto de toda prueba de los hechos que han sentado como ejecutados ó llevados á cabo por hombres honrados fieles á sus principios y leales á su partido, resultan por la prueba opuesta, que ellos son los falsos, los calumniadores y los actores y autores de conspiraciones fraguadas, para arrastrar la dignidad y decoro del partido en del gobernante, proponiendo tranque suponen militar á los sacciones á que no estaban autorizados y esas transacciones se ocultaban por la traicion y deslealtad, no pueden esos menguades por falta de prestigio y decoro propios, ni por sobra de impudencia y cinismo ser los voceros de un honrado partido que puede y debe anatematizarlos, imponiendo en ellos para siempre el sello de la indignidad y desprestigio á que se han hecho acreedores. Quien por miras personales y especulativas, despreocupándose del bien general y (le los intereses materiales y morales del país, clava traidoramente el puñal asesino en las instituciones mas grandes, mas convenientes, más útiles y mas necesarias y que son producto de la fuerza cooperativa de los asociados, tiene que ser rechazado por la general indignation. Y si por último, esos tales no han probado ni uno solo de los hechos que á mi personalidad y á la del Comité Central del partido han lanzado, este y yo tenemos derecho á consignar con letras bien gruesas, como lo consiguió aquí á nombre todos, que la propaganda que han hecho en su peridico, ha vuelto á este indigno del favor del público y presenta á sus redactores como reos de CALUMNIA.

Sigan recibiendo y publicando manifestaciones de adhesion á los artículos que han publicado, sigan si así interesa á su desarrollado órgano del mercantilismo, sosteniendo la alarma, la desconfianza y el desbarajuste de que viven y se nutren; siga el uno devengando sueldos en el Tesoro público y combatiendo á los que los perciben porque con ello pierden la independencia propia de todo hombre político; siga el otro en su afan de acrecentar su talonario de suscriciones, no sacrificando el interés personal al general; sigan ambos unidos en fatal consorcio perturbando y dividiendo las fuerzas liberales, que á la postre tocaran los resultados; pero entienda el país que no se trata de fallar si son buenos ó malos los artículos de El Clamor dcl Pala, Binó si ¡ni conducta y la conducta de los respetables miembros que constituyeron el Comité Central del partido, obraron con arreglo á la Constitucion, sin ser cohibidos por nadie, ó contraviniendo á ella presionados por mi. Esta es la cuestion. Decídala el pais, y mientras llega ese momento, permitamé decir á los que me juzgaron próximo á la muerte. Aun estoy vivo y puedo defenderme de mis calumniadores exclamando: Mientras no se pruebeli las falsas imputaciones de que he sido objeto, tengo derecho á decir: dirigí con fidelidad á mi par-


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tido; esclavo fui de la Constitucion que me mandó obedecer la Asamblea de 1883; la he obedecido, y se la devolví integra é inmaculada: en mi reside la lealtad; la infamia y la traicion en otros. Y lo que he dicho, dicho está. José de Celis Aguilera. Puerto-Rico, 26 de Agosto de 1885. HISTORIA DE PUERTO RICO.-TERCERA CONFERENCIA. -PRINCIPIOS DE LA COLONIZACION DE LA ISLA.RECTIFICACIONES HISTORICAS. Por Cayetano Coll y Toste. (Dada en el Seminario Evangelista de Rio Piedras.) Señores: He dado a conocer ya en mis dos primeras conferencias sobre la historia de Puerto Rico cómo se descubrió la isla por el gran almirante Cristóbal Colón y cómo fué explorada por el capitán Juan Ponce de León, como teniente del comendador Ovando que gobernaba en La Española, rectificando a la vez muchas equivocaciones de los cronistas e historiógrafos que me han precedido en estos estudios: rectificaciones basadas en documentos genuinos 'lel Archivo de Indias, que no pudieron compulsar Oviedo, Las Casas, Herrera, D. Juan B. Muñoz, Iñigo Abbad, Córdova, Acosta, Bran y Neumann. Habiendo sido feliz y provechosa la exploración del Boriquén marchó el Leonés a Santo Domingo a dar cuenta de su empresa y a cerrar las segundas Capitulaciones con Ovando para iniciar la colonización de la selvática isla. Juan Ponce encontró al Comendador en Concepción de la Vega, ciudad desaparecida posteriormente por un violento terremoto. Era el lo. de Mayo de 1509. El explorador dió cuenta de su misión y presentó un informe pidiendo las primeras ayudas y las resoluciones que se habían de tomar para constituir definitivamente el asiento y dar comienzos a poblar la isla de San Juan. Pidió permiso para utilizar los recursos de pan de casabe que había en la isleta La Mona, que para aquella remota fecha estaba muy poblada de indígenas. Ovando se la concedió, pagándoles a ' los caciques de la Mona su importe. Consultó al Comendador, si unos caribes, que había apresado en la costa sur dei Boriquén haciendo canoas los volvía a la isla de Santa Cruz, de donde eran, o qué hacia de ellos. Ovando dispuso que lo restituyera a su isla y que devuelvan los boriquenaea que tengan allá; y procure traer á los Caribes de paz, y de que hagan conucos para S. A. Pide Juan Ponce permiso para hacer un bergantín, y ordena el Comendador que lo haga, de segura navegación, lo más que se


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pueda, y que lo dote de buen personal y de la guarda que convenga para la buena vigilancia de la costa de la isla. Reclama el Colonizador, que dos o tres canoas que tienen los haytianos para pasarse del puerto del Higüey a la islilla la Mona y de allí al Boriquén, sean quebradas o quemadas, a fin de evitar "que se pasen algunos malos indios e malos christianos, que impongan a los de allá (a los de San Juan) en malas intenciones." Y que lo mismo se haga con dos canoas que hay en la Mona y dos en Boriquén. Pagándoselas desde luego a sus dueños. El Comendador ordenó, que no se destruyen las canoas, sino que las pongan a buen recaudo y prohiba utilizarlas para el tráfico de una isla a otra; y se avise a sus dueños que si las utilizaran en tal sentido serian castigados. Pide Ponce, que se le permita llevar su mujer y sus hijos a la isla de San Juan. que en el rio de Santo Domingo (el Ozama) tiene un caravelón, que la mitad es de él y la otra parte de la propiedad del maestro Alonso de San Martín, que en esa nao puede llevar con seguridad su familia; y además, algunos becerros y puercos que tiene en su finca del Higüey, y algunos bastimentos para los primeros colonos, que allá (en Boriquén) están. El Comandador estuvo conforme y dispuso, que en dicha embarcación llevaran también a la mujer de 1'edro Carpintero y a la de Diego Gomez, por estar sus maridos en la isla. Suplica Ponce, que es menester enviar clérigos, que digan la misa, y frailes para doctrinar a los indígenas. Contesta el Comendador, que escribirá al padre Provincial para que envíe algún fraile, que bautice a los ilidios y confiece y dé los sacramentos a los cristianos; y respecto a los clérigos no tiene ninguno que enviar. Indica el Leonés, que espera recibir alguna merced de S. A. por la empresa en que se ha metido. Y responde Ovando, que es bueno sirva a su Rey, como hasta ahora lo ha hecho, y que S. A. proveerá. Como las bases del primer pueblo de cristianos estaban echadas ya en la isla de San Jlran, pide el fundador del incipiente burgo;que el Comendador le ponga nombre. Y Ovando dispone que se llame Caparra, y a la bahía, Bahía de Caparra. Cerráronse estas capitulaciones el 2 de Mayo de 1509, entre el Gobernador de La Española y su Teniente, en presencia de Miguel de Pasamonte, (1) tesorero (le S. A. y el licenciado Alonso de Mal(1) Miguel de Passmonte, criado antiguo del Rey Católico, que vino a Santo Domingo nombrado Tesorero en Noviembre de 1508.—"Hombre de autoridad y zperiencia en los negocios, docto y gentil latino, honesto y apartado de vicios",—dice el cronista Oviedo.—Pué secretario de la reina Isabel y el Rey le concedió en la isla de San Juan, en Septiembre de 1509, una encomienda de cien indios y solares y tierras como se acostumbraba a dar a los demás oficiales.—Murió en Santo Domingo a principios de 1528.


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donado, alcalde mayor; y como testigos Francisco Tostado, escribano, y Alonso Núñez de Sotelo y Pedro Moreno, secretario de Ovando. (1) Estuvieron presentes a esta Capitulación %Oan de Castilla, oficial del contador Cristóbal de Cuéllar. Y se asentó tal contrato en los libros de Bus Altezas que estaban en poder del contador Cristóbal de Cuéllar. D. Nicolás de Ovando dió cuenta en seguida al Rey del buen resultado del viaje de exploración de Ponce de Ponce de León a la isla de San Juan, y a la vez le remitió copias de las dos capitulaciones tenidas con su Teniente de gobernador. El Rey, en 3 de mayo de 1509, le contestó desde Valladolid, diciéndole, entre otras cosas: "En lo que decys de xoan ponce de leon, del buen rrecabdo e delyxencia que a puesto e pone en lo de la ysla de sant xoan, todo me a perescido muy bien, e me thengo por servido dél, en lo que face e ansí por agora non mando facer nenguna mudanza en lo de aquella ysla, sino que xoan ponce esté como fasta aquí: debeysle escrebir, quen todo ponga muncho rrecabdo e trabaxo, de dar fin en lo que a comenzado, por la orden que con él lo asentasteis, quen ello seré servido, porquel prencipal fin es que se Paga esto sin perder tiempo." El 15 de Junio del mismo año vuelve el Rey a escribir a Ovando, y le dice: "En lo que thoca al proveer de governador a xohan ponce de la ysla de sant xohan, en esto, por el presente, non se podrá proveercosa nenguna, fasta que por yspiriencia ayamos visto e sabido la calidad e manera de la dicha ysla de sant xohan." El 3 de Mayo de 1509 habla retornado Ponce de León al Boriquén a cumplimentar s❑ asiento con el gobernador de La Española, ignorando por completo él y su protector Ovando, que el 28 de Octubre de 1509 el Rey Fernando había repuesto a D. Diego Colón en algunos de los privilegios de su padre el gran Almirante, en virtud del fallo favorable del Consejo de Indias; y, por tanto, correspondía al hijo del Descubridor el gobierno de las Indias; pero el joven Almirante no tomó posesión de su cargo hasta el 10 de Julio de 1509, que arribó a la ciudad de Santo Domingo. Llegado Ponce de León a San Juan lo primero que empezó a levantar en Caparra fué la iglesia, cumpliendo la Instrucción da-

(1) Pedro Moreno, que en 1509 era secretario de Ovando en La Española, pasó a la isla de Puerto Rico por Teniente de la Escribanía de minas, que tenía Conchillos para todas las Indias, en 1510. El Rey ordenó a Ponce de León le diera cien indios y un buen cacique. En 1511 fué como Procurador ante el Rey a suplicarle varias cosas para la Isla y entre ellas pedirle Escudo de Armas, el cual fué concedido desde Burgos en 8 de Neviembre de 1511. Llegó a Teniente de Gobernador. El huracán del 4 de Octubre de 1526 lo arruinó y falleció en San Juan en 1529. 97


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da por el Rey al Gobernador y oficiales de las Indias, en 20 de Marzo de 1503. Dice la Ordenanza: "Otro sí.—Mandamos, quel dicho nuestro governador e las personas que por él fueren nombradas, den orden como luego se faga iglesia en cada una de las poblaciones, para quen ellas se diga e celebren los domingos, oficios, e quen cada una dellas se ponga un capellán que sea buena persona, el qual faya de thener e tenga cargo de enseñar a los dichos yndios, cómo se an de santiguar e como se an de encomendar a Dios, e facer oration, e cómo se an de confesar e facer todas las otras cosas, que convengan, para ser bien doctrinados; e ansí mesmo los falta venir a la iglesia cada dia, porque allí fagan todo lo susodicho." "Otro sí.—Mandamos al dicho nuestro governador, que luego falta facer en cada una de las dichas poblaciones e $unto a las dichas iglesias, una casa, en que todos los niños que abiere en cada una de las dichas poblaciones, serunten cada (los veces al dia, para que allí el dicho capellán los muestre a leer e a escrebir e santiguarse, e digan la confesion e el Pater noster, e el Credo e Salve Regina." "Otro sí.—Mandamos, quel dicho nuestro governador faga facer en las poblaciones casa para hespital, que acosan e curen los pobres, ansí de los christianos como de los yndios..." Habiendo cumplido Ponce de León con estos requisitos, concluidas ya sus dos grandes casas de piedra y tapieria, constituyó en una de ellas el consejo municipal designando como Alcalde Mayor a Johan Xil Calderón, como Alguacil mayor a D. Luis de Añasco, como tesorero a Francisco de Cardona, como contador a Francisco de Lizaur, como escribano público a Martín de Medrano; y vocales Francisco de Barrionuevo, Diego de Salazar, Pero Lopez de Angulo y Martín de Guiluz. (1)

(1) D. Jerónimo Becker en su interesante obra La política española est las Indias. Madrid.-1920, pág. 35, dice: "Los Reyes habían previsto en sus menores detalles lo que se había de hacer para fundar los pueblos; y con arreglo a esas instrucciones, se fueron organizando los Municipios, siendo acaso el primero de ellos el establecido en 1512 en Baracoa por Diego Velázquez."—El Consejo municipal fundado por Juan Ponce de León en Caparra el año de 1509, fué primero. Y puede considerarse anterior también el fundado por Colón en la Isabela en 1494, nombrando Alcalde Mayor a Francisco Roldán y Alguacil Mayor a Pedro Fernández Coronel, con autorización del Rey que se reservaba la ratificación de los nombramientos, y luego quiso ternas para su designación centralizando más el gobierno de las Indias. España trajo a América toda su política, organizando sus nuevas posesiones, desde un principio, en semejanza de como estaban las provincias peninsulares bajo los Reyes Católicos. También los Municipios fundados por Ovando en la Española en 1503 y 1504 fueron anteriores al de Baratos. Estos Concejos municipales muy restrinjidos al principio, tuvieron después muchas facultades.


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Entonces llamó a los caciques principales del Boriquén, a fin de concertarse con ellos y sacar oro de las minas para S. A. y también incitarlos a que sembrasen mucha yuca y muchas batatas, deseando que hubiera mantenimientos suficientes para los colonos que vinieran a la isla de España y Santo Domingo. Los caciques que se presentaron a laborar con Ponce de León en minas y sembrados fueron Agüeybana, Aramaná del Toa, Guacabo del Sibuco, Majagua de Bayamon, Mabó de Gueybana, la eacica Luisa, Canobana de Cantyabón, Caguar, Orocobir, Guaraca de Manaubo, y Guamaní de Guayama. También fundó dos granjerias para el Rey, una en Guaynía, (1) donde residía el cacique Agüeynaba, y otra en las riberas del Toa encargada al cacique Aramaná. Ponce de León no quiso hacer repartimientos de los indígenas por el mal resultado que dieron en La Española, las tales encomiendas, servidumbre disfrazada, engendrando odios y originando al fin la rebeldia y el alzamiento. Noticioso el Poblador de que D. Diego Colon había tomado posesion del gobierno de La Española, embarcó para Santo Domingo a presentar sus respetos, como Teniente de Gobernador, al gobernante. D. Diego lo ratificó en su Tenencia, por encargo especial que tenia del Rey, de no removerlo en su destino y si ayudarlo en todo lo que le pidiera. Esto ocurría en Agosto de 1509. Retornó Juan Ponce a la isla de San Juan, después de haber llevado a Santa Cruz los Caribes que tenía en su poder y recoger en aquella isla los naturales de Boriquén que allí se encontraban. El Rey habla tomado a gran empeño la colonización de la isla: ordenó que el nuevo pueblo en vez de Caparra se llamara la Cibdad de Puertorrico y el buen puerto la Bahía de Puerto Rico; y, por otra parte, le concedió todas las franquicias que tenia la Española; y empezó a conceder cédulas de vecindad para la isla de Santt Xohan, desde Valladolid y Almazán. El 28 de Octubre de 1509 le surgió a Ponce de León el primer gran contratiempo en la colonización de la isla. Se le presentaron los hermanos Juan y Martín Cerón, como Tenientes de D. Diego Colón. El uno, con el nombramiento de Alcalde Mayor, y el otro, con el de Alguacil Mayor. Como el Leonés dependia directamente del gobernador de La Española, declinó inmediatamente su cargo y entregó las riendas de la incipiente colonia a los favoritos del hilo del Descubridor. Con Juan y Martín Cerón venían el bachiller Diego Morales, Garci-Troche, que luego fué yerno de Juan Ponce de León, Alonso (le Cea, Marcos de Ardón, Fernán Sanchez, escribano, y otros más. Cerón en el acto llevó a efecto con festinación el primer re-

(1 ) En un documento del Archivo de indias se lee Ouaydie, trastrocando la n en d, y en otro Pueblo de Guiaba.


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el

partimiento de los indios, tomando para sí el cacique Caguar con su gente, que moraba junto al rio Turabo. A D. Cristóbal de Sotomayor, que acababa de llegar con cédula especial del Rey para que se le adjudicase el mejor cacique cíe la isla y 300 indios, le dió en encomienda a Guaybana, hermano o sobrino de Agiieybana ya fallecido, y a quien había sucedido el nuevo rógulo como señor de Guaynía, en las cercanías de Guánica. A Ponce de León le dejó un solo cacique, a Guaraca de Guayaney, de Mannabo. A Miguel Diaz Dante, que. llegó a los cuatro meses, a sustituir a Martín Cerón, le encomendó el cacique Canobána de Canyabón. Y los demás indios los dió a los colonos, según sus categorías, a unos más, a otros menos, según sus amistades y caprichos. (1) En Marzo •le 1510 llegó el barco que conducía a Miguel Diaz como Alguacil a sustituir a Martín Cerón y el tesorero Miguel de Pasamonte lo aprovechó para enviarle reservadamente a Ponce titulo de Gobernador interino de la isla de San Juan. de León Como Pasamonte sabía lo que había hecho D. Diego contra Ponce, coñtrariando las órdenes del Rey, no le enseñó el documento; y se lo remitió al Leonés con la reserva que el caso requería. La real cédula tenia fecha de 14 de Mayo de 1509. Además, venia carta directa de S. A. para su súbdito. En el Boletín Histórico de Puerto Rico hemos publicado ambos documentos, desconocidos en sus detalles por los historiadores anteriores. (2) Tan pronto Ponce de León leyó y releyó estos valiosos documentos, habló con sus amigos y requirió a los diez dias a los Tenientes del Almirante D. Diego para que le reconocieran como tal Gobernador de la isla de San Juan y declinaran sus cargos; los representantes del Almirante se negaron a cumplirlo y Ponce de León por consejo de D. Cristóbal de Sotomayor, a quien había nombrado Alcalde Mayor, en el aquel momento, puso presos a Juan Cerón, a Miguel Díaz y a Diego de Morales, y los envió a España, bajo partida de registro, bajo la custodia de Juan Ve-

(1) El Rey el 14 de Agosto de 1509, dió una real cédula en Valladolid, dirigida a D. Diego Colón para regular los repartimientos, y evitar abusos, pues unos los empleaban en labores y minas, otros los tomaban por pajes o mozos de espuela y para diversos oficios; ordenó se usaran solo para las labores y se dieran: a los oficiales y alcaydes, 100; al caballero, que llevara su mujer, 80; al escudero con mujer, 30.—Todo esto fué letra muerta y los repartidores hicieron siempre lo que les dió la gana, procurando desde luego llenar el esgediente. (2) "13oletín Histórico de Puerto Rico", tomo primero, página 126.127.— Tapia trae un estracto de dicho título, tomado de D. Juan Bautista Muñoz, Acosta lo cita en sus notas a Iñigo Abbad, y Brau lo silencia, haciendo hintapié en el segundo título de Ponce de León, el de Capitán de Mar y T1ara, que es de 1510, cuando el de Goberaedor Interino es de 1509.


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lázquez, criado de su absoluta confianza, en una nao de la propiedad de Francisco de Garay. (1) Vuelto a hacerse cargo Ponce de León dél gobierno, continuó organizando la incipiente urbe. Para reunir fondos a fin de cubrir gastos públicos, dispuso vender en almoneda pública algunos lotes de terrenos ya cultivados. Fueron los pritheros dineros que entraron en las Cajas Reales, a cargo del tesorero Francisco de Cardona, después del quinto de los productos de los placeres auríferos. Del 4 al 6 de Agosto de 1509 habla llegado a la Corte una cadena de oro de la isla de San Juan, valorada en ochocientos noventa y siete pesos, cinco tomines y 3 granos. Esta había sido hecha en la casa fundición de Concepción de la Vega. (! ) Esta tas ventas en pública subasta empezaron el 24 de Septiembre de 1510. De los libros de Garci-Troche, teniente contador por Crstóbal de Cuéllar: 1.—Un conuco hecho Lara S. A. con el cacique Agüeybana, en el qual obo 10.500 montones de yuca, se vendió a D Xptobal de Sotomayor, en $ 165.00. 2.—Un conuco de yuca del cacique Caguaa en el qua! obo obo 6.850 montones de yuca e ajes, se vendió a Francisco Robledo e a Xoan de Castellano, en $ 255.00. 3.—Un conuco cerca del cacique Dla.bó, en que obo 1.090 montones de yuca, se vendió a Francisco Sánchez (le Aguilar e Alonso de Cuéllar e a Pero Alonso, e a Xptabal Maldonado, e a Gonzalo Tranzo, e a Cosme de Grado, e a Pero Ortiz, en $ 92.00. 4.—Un conuco de yuca xunto con el cacique dfajagua, en que obo 1.000 montones, se vendió a Marcos Dardón, e a GarciTroche, en $ 100.00. 5.—Un conuco de yuca en la ribera del Toa, xunto con el cacique Gonzalo de Aramaná, (le 270 montones de yuca, se vendió a Pero Ortiz en $ 31.00. 6.—Un conuco en el término (!e la villa de Caparra, de 7.055 montones de yuca, se vendió a Xoan de la Feria en. .V. . $ 375.00. 7.—Antes de vender ese conuco se vendió de él 216 cargas de yuca y 8 libras de ajes, a 6 tomines la carga, que monta a $163.00. 8.—Se vendieron del dicho conuco 183 montones a Marcos $14.00. Dardón e a Garci-Troche, por

(1) Brau en su interesante obra La Colonización de Puerto Rico, dice equivocadamente en una nave de Juan Bono. Este Juan Bono de Quejo sería maestre o condueño de la embarcación. Véase "Boletín Histórico de Puerto Rico", tomo primero, pág. 133, donde afirma terminantemente el Almirante D. Diego, que la nao era propiedad de Francisco Garay e iba en viaje para la Guadalupe y Ponce la embargó. ('? ) En la Biblioteca de Tapia, pág. 189, dice equivocadamente ocho mil novecientos setenta-y cinco pesos, tres tomines—Rectificamos con documentos del Archivo de Indias,


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9.—Se vendieron del dicho conuco 19 cargas de pan casabe a dos pesos oro la carga, que montan $38.00. 10.—Un conuco de yuca cerca del cacique Canobána de Canyabón, del qual se fizo pan de casabe e obo 55 cargas e 10 libras, a razón de dos pesos las carga, y montó $110. 7 tomines. 11.—Una facienda para S. A. en la ribera del Toa, de la qual se sacó 2.500 montones- le ajes (batatas) los quales se vendieron a diversas personas por precio de cada millar cincuenta pesos de oro, y montó en $260.00. 12.—Un bohio en la ribera del Toa, xunto a la facienda de S. A. el qual se vendió a Xoan Pérez en $40.00. 13.—Venta de la facienda (le S. A. dicha, 400 montones de axes (batatas) a Garci-Troche, e Antonio Sedeño'en $20.00. 14.—Venta de la dicha facienda de S. A., de 6 cargas de pan casabe a Xoan Perez de la Palma en $12.00. Ascendió todo lo vendido por el Poblador, en almoneda pública, a 1.686, pesos, 7 tomines, oro. No descansaba Ponce de León en su brega de organizar la incipiente urbe, teniendo la completa satisfaccion de recibir en Juniode 1510 otra demostración (le afecto del Rey, que le enviaba un Poder de Capitán de Mar y Tierra de la isla de San Juan, desde Madrid, con fecha Marzo 2 de 1510, escribiéndole desde Monzón, en Junio 15 del mismo año, una extensa carta, comunicándole los poderes que le daba y las franquicias que concedia a dicha isla. (1) Pero, ay! en el corto tiempo que Juan Cerón tuvo el gobierno de la colonia con el inicuo e irritante reparto de los indígenas entre los recién llegados, introdujo la malquerencia y desarrolló el odio contra los encomenderos, porque desgraciadamente se repitieron los mismos abusos de La Española. A esto hay que agregar, la inexperiencia del hijo de la Condesa de Camiña, (2) la de su sobrino Luis, y la de los amigos que le acolppañabn; y el haberle entregado a Juan Cerón en encomienda, nada menos, que a Gua ybana, el cacique principal de la isla, de carácter violento, que no tenía el genio pacifico de su hermano o tío Agüeyneba. (3) D. Diego, en un Memorial dirigido al Rey (4) le dice lo siguiente, haciendo referencia a D. Cristóbal de Sotomayor:

(1) "Boletín Histórico de Puerto Rico", tomo primero, pág. 129 a 131. (2) Comunmente los historiadores que me han precedido escriben Oamlaa.n Es un Error! El título nobiliario es Oamiña (3) Oviedo y Herrera les llama hermanos. Castellano, sobrino —Brau llama indistintamente a uno y a otro Guaybana. Herrera y fray Iñigo, trastrocando sílabas, escriben Asñeynaba. Según documentos del Archivo de Indias el tío se llamó £güeybaaa y el sobrino Guaybana.. (4) "Boletín Histórico de Puerto Rico", tomo primero, pág. 134.


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"Si el almirante non remediara, don Xhristobal echara a perder a sanct xohan. E la ysla non estaba poblada, antes la estaban laxando secretamente debaxo de buena color: e es cierto que si el almirante non proveyera en las cosas de don crystobal, la ysla totalmente se perdiera, porque como persona que de las cosas de las yndias nenguna cosa sabia, e ansi mesmo los que llevaba, ívase derecho allá como si toviera ya los aposentadores delante, a donde robar, e destruir los yndios para comer, e primero que supieran las cosas de la thierra, fueran muertos los más; ca nenguno avia estado en aquellas partes, nin llevaban aparexo de pobladores, salvo espadas e broqueles, e otras disoluciones feas de dezir, que eran mas para los ofycios que en Castilla tenían que non para vecinos nin servidores de Vuestra Alteza." D. Cristóbal llegó a iniciar población en el puerto de Guáuka, pero la incomodidad de los mosquitos les obligó a levantar la ranchería y trasladarse al noroeste, donde levantaron poblado con el nombre de Sotomayor, y bajo la vigilancia del capitán Salazar,quedando él en GuaynEa con su encomienda de trescientos indios y su cacique Guaybana. Los abusos repetidos y el odio llegado a su colmo dieron por resultado forzoso el alzamiento general de los indios boriqueños en Febrero de 1511, que será el tema de una de las subsiguientes conferencias sobre la Historia de Puerto Rico. He dicho.

NOTA:—Esta conferencia rectifica: 1.—El error de fray Iñigo Abbad de fijar en su Catálogo de Gobernadores como el primero a D. Cristóbal de Sotomayor, quien vino como Poblador. 2.—El error de Iñigo Abbad de que cuando Ponce de León retornó a Santo Domingo, después de la exploración del Boriquén, encontró gobernando a D. Diego, cuando a quien halló en el gobierno aún fué al conmendador Ovando. 3.—El error de Iñigo Abbad de que el primer Alguacil Mayor fué Miguel Diaz, cuando lo fué Martín Cerón. 4.—El error de Iñigo Abbad de que la familia de Ponce de León vino a San Juan con Juan Cerón, cuando fué en el caravelón del maestre Alonso de San Martín, de cuya nao era condueño el Leonés. 5.—El error de que cuando vino a la isla Cerón no estaba fundado ningún pueblo, cuando ya Ponce de León en Diciembre de 1508 había echado los cimientos de la Villa de Caparra. 6.—El error de Iñigo Abbad de que Juan Ponce de León tomó posesión del gobierno en 1510, cuando lo efectuó por la la. capitulación con Ovando en 1508, y por la segunda, en 1509 como Teniente-gobernador. 7.—El error de Iñigo Abbad de que Ponce de León hizo el primer repartimiento de indios, cuando fué Juan Cerón. 8.—Fija la fecha de 28 de Octubre de 1509, dia en que. Ponce de León,


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entrega el mando de la isla a Juan Cerón, por orden de D. Diego Colón, que Acosta en sus notas a Iñigo Abbad signa en 1510 (pág. 34.) 9.—Precisa la fundación del primer pueblo de cristianos en la isla en Diciembre de 1508, que Oviedo dice en 1509. Herrera e Iñigo Abbad en 1510 y Córdova en 1511. 10.—Rectifica el error de Brau (la Colonización de Puerto Rico, páfi. 123) de que Ponce de León efectuó el primer repartiminto de los aborígenes cuando fué Juan Cerón quien lo hizo, según los documentos compulsados del Archivo de Indias. 11.—Rectifica el error de Brau (La Colonización de Puerto Rico, pág. 129) de que el primer Alguacil Mayor fué Miguel Diaz, cuando lo fué Martin Cerón. 12.—Rectifica el error de Brau (La Colonización de Puerto, pág. 129) de llamar al asesor de Juan Cerón Br. Miguel Morales, cuando su nombre de pila era Diego. 13.—Rectifica el error de Brau (La Colonización de Puerto Rico, pág. 129) de silenciar el título de Gobernador de 1509, en virtud del cual detuvo Ponce a los Tenientes del Almirante y confundirlo con el segundo de Capitán de Mar y Tierra, de 1510, que sé lo envió después, el Rey cuando supo que había sido atropellado por D. Diego.

RECTIFICACIONES HISTORICAS. UN ERROR HISTORICO. I. EL MUNDO, en su edición del 14, publica una efeméride en la que dice que el Lcdo. don José María Quiñones fué el diputado que representó a Puerto Rico en 1813 en las Cortes de Cádiz después del fallecimiento de don Ramón Power. Y esto no es cierto. Y no siéndolo, cae por su base todo lo demás que se dice en ese artículo respecto a las actuaciones de ese diputado en aquellas Cortes. El Lcdo. don José Maria Quiñones fué electo diputado por Puerto Rico a las Cortes de 1823 a 1824 en unión del general don Demetrio O'Daly. Cuando la segunda invasión de los franceses en 1824, las Cortes acordaron trasladarse de Madrid a Sevilla por considerar peligrosa su permanencia en la capital hacia donde se dirigía el ejército francés de acuerdo con Fernando VII para derrocar la Constitución de 1812, que en 1820 se vió obligado a jurar por virtud del grito dado por Riego en las Cabezas de San Juan, grito que fué secundado por un gran puertorriqueño, por el brigadier don Demetrio O'Daly, quien se sublevó con su brigada y junto con Riego entró triunfante en Madrid. El señor Quiñones fué uno de los diputados que votó en contra del traslado de las Cortes. Y una vez instaladas en Sevilla, al declarar dichas Cortes la incapacidad de Fernando VII para gobernar a España, el diputado Quiñones votó también en contra


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de ese acuerdo. El general O'Daly en esas votaciones, estuvo en oposición a su compañero Quiñones. Todo esto consta en el Diario de Sesiones de aquella época. El Lcdo. Quiñones no era liberal, como dice el articulista, sinó muy adicto a Fernando VII y a la reacción que éste representaba. Por eso se libró de la sentencia de muerte que el rey Fernando dictó contra O'Daly y los demás diputados que votaron su incapacidad. No sé si el diputado Quiñones nació en San Germán o en San .Juan; lo que si afirmo es que era hermano de don Buenaventura Quiñones, aquel patriota que complicado en la insurrección que tramaron los hermanos Vizcarrondo, amaneció un día ahorcado en su prisión del Castillo del Morro. En una Gaceta del año 1823 que está en mi poder, aparece don Buenaventura Quiñones reclamando ante la Diputación Provincial las cuotas que como tal diputado le adeudaba el Ayuntamiento de San Juan a su HERMANO don José Maria, mediante poder que éste le enviara desde Madrid. Y es conveniente aclarar esos puntos, pues son muchos los errores que se cometen por los que escriben sobre nuestra historia pasada. Muchos que fueron verdaderos paladines de la libertad y honraron al país, yacen hoy en el olvido, y' otros que nada o muy poco hicieron, pasan por grandes patriotas. Cuando se investigue minuciosamente el pasado y se escriba nuestra historia sin prejuicios y sin apasionamientos, snrgirh a la vista de las nuevas generaciones un Puerto Rico desconocido. En esa labor me ocupo desde hace unos años, y quiera Dios concederme el tiempo necesario para terminarla. Mariano Abril. Barranquitas, dic. 16-1921. EL DIPUTADO A CORTES DON JOSE MARIA -QUIÑONES. II. Villa de Los Pinos, diciembre 22 de 1921. Señor don José Coll Vidal, Director de LA DEMOCRACIA. Querido amigo: Esta mañana en el carrito eléctrico en que iba para San Juan me preguntó un poeta amigo si el artículo de Mariano Abril, publicado en el diario de su digna dirección y titulado Un error histórico, se refería a mi. —El varapalo del amigo don Mariano Abril no va conmigo; pero como calla el nombre de la víctima no es de extrañarque el lector busque a quien colgarle el sambenito, y, como yo escribo biografias de puertorriqueños ilustres, le venga a la mente mi pobre humanidad. —Se lo digo a usted porque a mi me lo han preguntado, y han juzgado cortesía del critico no citarlo con su nombre y apellido.


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—Pues están equivocados por completo. EL Muno del día 14 de los corrientes, publica la biografía de don José María Quiñones sin poner el nombre del autor—descuido imperdonable 1>or la prisa con que hacen su diario, por ser muy fuerte llamarle robo literario.—Tampoco había necesidad de ello. —Peo, ¿usted sabe quién es el autor! —Sí: nuestro olvidado historiógrafo don Eduardo Neuman y Gandía. En la página 317 del primer tomo de Benefactores y Hombres notables de Puerto Rico.—Ponce.-1896, está dicha biografía. —Y ¿cuál de los dos escritores cree usted que tenga razón? —Diré a usted. En disquisiciones de esta índole hay que 1►resentar pruebas. Nuestro ilustre Power falleció en Cádiz de fiebre amarilla el 10 de Junio de 1813.—En el Boletín Histórico he publicado ya su biografía. El 17 de Abril de 1810 le había comunicado el Ayuntamiento de la Capital haber sido electo Diputado a Cortes. —Y ¿qué me dice usted con eso? —; Tenga paciencia! D. Pedro Tomás de Córdova, que fué Secretario de gobierno de Puerto Rico, dice en sus Memorias tomo 3o. página 182: "El censo formado en 1812, ofreció una población de 183,014 individuos. . . En los días 21, 22 y 23 de Febrero, (1813) se celebraron las juntasdeProvincia para la elección deDiputado y Diputación Provincial, y resultaron electos don José María Quiñones y de suplente el presbítero don José Torralbo ; y para la Diputación los presbíteros don Antonio Sánchez y don Manuel Pizarro, y los vecinos don Juan Rius, don Andrés de la Rosa, don Gabriel Collar, clon Mateo Belbis y don Francisco Pimentel, y de r:uplentes don Aniceto Ruiz, don Vicente Pizarro y don José Antonio Sepúlveda. —¿ De modo que Quiñones fué electo Diputado a Cortes en 1813? —Eso reza el cronicón. En 1814 hubo elecciones de nuevo celebraron los días 13 y 14 de marzo y fué electo Diputado a Cortes el licenciado don Gabriel Ayesa y suplente don Buenaventura Quiñones. ,-Y ¿cómo dice Abril que Quiñones fué electo para las Cortes de 1823 a 1824? —Es un error del amigo don Mariano. En 10 de agosto de 1820 fué electo I)iputado.a Cortes por la isla don Demetrio O'Daly, cuya biografía he publicado yo en el BOLwrIN HISTÓRICO; y para diputados provinciales los señores Torralbo, Toro, Ruiz, Ortiz, Quiñones y García. Véase Memomria8 de don- Pedro Tomás de Córdova, tomo 3o. pág. 428. —Y ¿cómo se explica usted el error de Mariano Abril? —I)iré a usted. El 14 de septiembre de 1813 se cerraron las Cortes de.Cádiz. La epidemia de fiebre amarilla que había en la célebre ciudad era horrorosa. Se abrieron de nuevo el primero de Octubre y el 29 de noviembre hubo que cerrarlas de nuevo para abrirlas en Madrid el 15 de Enero de 1814; cerrándolas el deseado


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don Fernando el 11 de mayo de 1814 con un terrible decreto, que anulaba todos los actos constitucionales. De modo que en las llamadas célebres Cortes de Cádiz sólo pudo hablar por nuestra isla el ilustre Power, su primer vice-presidente. No tiene nada de particular que don José María Quiñones no hablara una palabra en el Parlamento Español y que en el Diario de Sesiones no se le nombre. Tal vez pasó luego los mismo con Ayesa. Yo no tengo a manos el Diario de &siones, que está en la Biblioteca del Ateneo. Respecto a las virtudes políticas de don José María Qui nes es harina de otro costal. Ruégole, amigo Coll y Vidal, me publique en su periódico esta Rectificación Histórica, que he escrito expresamente para quitarme de encima el artículo del amigo Abril. Mucho dejo en el tintero para no alargar este trabajo. Gracias anticipadas. Suyo cordialmente, Cayetano Colt y Toste, Historiador de Puerto Rico. CARTA DE D. MARIANO ABRIL AL DR. DOLL Y TOSTE.

Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste, Mi querido y respetado amigo: He leído su carta rectificando lo que yo dije en mi artículo "UN ERROR HIsTÓRICo". Desde luego que yo no atribuí el artículo de EL MUNDO", que apareció sin firma, a la docta pluma de usted, porque un historiador tan erudito, no había de cometer los errores que allí se cometen. Pero en su carta usted trata de ponerlue en ridículo, quizás porque no tengo el título de historiador, y ya eso es harina de otro costal. Usted dice "que en disquisiciones históricas de esta índole hay que presentar pruebas"; pero resulta, mi querido doctor, que las que usted presenta se reducen a lo dicho por don Eduardo Newman y don Pedro Tomás de Córdova—probablemente aquél tomó el dato de éste—y tanto el uno como el otro, han cometido errores y equivocaciones en sus trabajos históricos que he podido constatar. Todos los historiadores los cometen; unos por seguir al pié de la letra lo que otros escribieron, y estos por falta de investig~ci6n. De ahí el dicho de Campoamor: "al ver como se es . cribe la historia moderna, dudo de la antigua". Errores los han cometido Newman, Córdova, Acosta, Brau y hasta usted mismo, Doctor, no está exento de ellos. La verdad histórica está en los archivos y en los documentos no en lo que digan historiadores más o menos documentados o más o menos apasionados. Usted dice "que es un error del amigo don Mariano", que yo afirme que el señor Quiñones fué electo a las Cortes de 1823 y 1824. Y yo digo que el negarlo "es un error del amigo don Cayetano". Yo le probaré, no con dichos de Fulano o de Zutano, sino


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con documentos oficiales de la época, que no pueden mentir, que don José María Quiñones era diputado en las Cortes de 1823 y 1824 y nó en las de 1813 como afirma usted siguiendo al señor Newman. En esa época el diputado que representaba a Puerto Rico era don Ramón Power, quien ya en 1810 había sido electo por SORTEO, que fué la forma que dispuso el Consejo de Regencia de Sevilla para las primeras elecciones que se verificaron en las Colonias de América, porque no habiéndose constituido todavía las Cortes no había una ley electoral para estos paises. Esa ley la hicieron las Cortes en 1812. Y si usted desconoce ese dato puedo presentarle el documento oficial en el que se dictan las reglas Lara aquella elección. Don Ramón Power murió en Cádiz en 1813 siendo nuestro diimitado. Con ese motivo, hubo elecciones en Puerto Rico para elegir el sustituto de Power, recayendo la elección en el abogado humor torriqueño don Gabriel Ayesa quien residía en Madrid a don-' n se trasladaron las Cortes a fines de 1813. Mal pudo, pues, ser electo don José María Quiñones en 1912 cuando ese puesto lo ocup:iba como diputado propietario don Ramón Power, quien fué electo ese mismo año Vice-presidente ele las famosas Cortes. Ni siquiera pudo figurar Quiñones como suplente de Power, porque criando éste fué electo en 1810 no se elegían suplentes. Además, usted mismo dice que en 1413 fué Quiñones electo propietario y suplente el presbítero Torralbo. Y para esa fecha no se había muerto todavía el señor Power. Tampoco pudo ser electo en 1814 cn sustitución de Ayesa porque Fernando VII anuló las Cortes en Mayo de ese año, persiguiendo y encarcelando a los diputados liberales que en ellas figuraron, y las colonias de América no volvieron a enviar diputados hasta 1820. Además ¿cómo se explica, amigo Doctor, que siendo el señor Quiñones diputado en 1813 enviara desde Madrid en 1823, en su carácter de diputado, un poder a su hermano don Buenaventura para que éste reclamalas cuotas y los gastos de viaje que como tal diputado le adeudaba el Ayuntam iento de San Juan? Y aquí debo rectificar un w•ror que cometí debida a la identidad de nombres y apellidos. I'ije que ese don Buenaventura era aquel patriota que murió en el castillo del Morro, porque ignoraba que clon José María tunera un hermano en San Germíw que llevaba ese mismo nombre y anellido. Pero un descendiente de aquel patriota, el señor don Mamerto Quiñones, me llama la atención sobre este punto diciéndom e ore el hermano de don José María, era don Buenaventura (.►niiiones y X'r'nr-io de Figuceoa, de San Germán, y no don Buenaventura Quiñones ►y Vizearrondo, que fué el que murió en el Morro.. Valga, pues, la aclaración. Ahora bien: que el señor Quiñones fué nuestro diputado en las Cortes do 183 a 1824—que es el punto a discusión—se lo der.rostra.é. amigo Doctor, no con el dicho ele otros, sino con datos irrefutables. Es mas, al Lcdo. Quiñones lo sustituyó como diputado el presbítero Sepúlveda, también de San Germán, electo en


RECTIFICACIONES SISTÓRICAs.

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las elecciones de 184, quien no pudo tomar posesión porque al llegar a Madrid ya el rey Fernando había disuelto las Cortes. No le presento hoy las pluelias porque esos datos los tengo en mi archivo de Can Juan, y todavía permaneceré algunos días en estas montañas cuyo clima, frío y apacible, es el mejor calmante para los nervios. Buyo affo. Mariano Abril. Barranquitas, diciembre 25 de 1921. CARTA DEL DR. COLL Y TOSTE A DON MARIANO ABRIL. IV. Villa de Los Pinos, dic. 28, 1921. Sr. don Mariano Abril, Barranquitas. Querido amigo: lie leído su carta publicada en LA DEMOCRACIA de hoy y paso gustoso a satisfacerla. El haberme llamado el amigo Gordils la atención sobre la critica de usted al articulo publicado en EL MUNDO hizo que yo terciara en este asunto, or haber usted silenciado el nombre del criticado, y haberse creído algunas personas que se trataba de ml. Tuve, pues, que echar mi cuarto a espadas. Yo supongo que se olvidó usted de nombrar a Neuman por descuido, porque ¿cómo va usted a ignorar los trabajos históricos de aquel buen amigo? El punto a discutir, amigo don Mariano, no es si Quiñones fué Diputado del 23 al 24. Neuman no niega nada de eso. El punto a discutir, mi buen amigo, es que Quiñones (D. José María) no fué electo Diputado a Cortes el año de 1813. Eso es lo que usted le niega al difunto escritor. Vea y examine cuidadosamente su primer juicio critico. La página de las Memoria8 de D. Pedro Tomás de Córdova es bien detallada. No sólo dice los días en que se llevaron a efecto las elecciones, sino que señala el mes y el año. El secretario de la Capitanía General de Puerto Rico es bien terminante en lo que afirma. Se ve claro, bien claro, que él copia de la Gaceta Oficial del Gobierno, porque después añade los nombres de todos los señores que fueron electos para la Diputación Provincial. Desde luego, que me inclino a creer que don Eduardo Neuman copió de don Pedro Tomás de Córdova. Pero usted me pide más pruebas, cuando usted hasta ahora no ha presentado ninguna, absolutamente ninguna en su favor. Pues allá va otra de buena cepa. I)on Salvador Brau bebió en fuentes más puras que Neuman, porque estuvo en el Archivo de Indias; y nuestro ilustre historiador fenecido, en su obra Hiatoria de Puerto Rico, afeo 1904. Página 225, dice lo que copio textualmente, refiriéndose al año 1813: "Practicadas las elecciones en los días 21 al 23 de Febrero,


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aacriFicscioxns azsTóatces.

así como la designación del nuevo diputado a Cortes, recayó este cargo en el licenciado don José María Quiñones, vecino de San Germán, que marchó a España a ejercitar funciones muy efímeras." Tenemos, pues, a don Salvador Bran opinando lo mismo que don Eduardo Neuman. ¿Dirá usted también que Bran copió de don Pedro Tomás de Córdova? Y el Archivo de Indias ¿entonces? Y ¿la buena búsqueda de don Salvador?.. . Niega usted que el año 13 hubiera elecciones. Pues abra usted el tomo 2o. del Boletín Histórico de Puerto Rico y en la primera página verá publicada íntegra la Gaceta de Puerto Rico del miércoles 29 de Julio de 1812. Y en la página 9, el Censo electoral de 1812 por Parroquias. Y en la página 11 se lee lo siguiente: "Estado, que presenta la Comisión a la Junta preparatoria, demostrativo del número de Electores Parroquiales que corresponden a la población de la isla cíe San Juan de Puerto Rico, con expresión de los Partidos en que se divide, en conformidad con lo acordado por la misma Junta, consecuente a la letra de los artículos 5o., 6o. y 7o. de la instrucción respectiva, como única Provincia que debe nombrar un solo Diputado de Cortes y otro suplente, con arreglo al Censo último de la misma población, al articulo 4o. de la propia instrucción y a la Constitución política de la Monarquía Española." Ya ve usted, amigo clon Mariano, como hubo elecciones y no sorteo, como afirma usted, el año de 1813. Y el diputado electo fué don José María Quiñones y el suplente don José Torralbo. Ese Censo Electoral, que publico en el Boletín Histórico está tomado directamente de la Gaceta de Gobierno. Conservo un ejemplar en mi Archivo particular y puedo mostrárselo a usted cuando guste. Se terminó dicho trabajo en Agosto de 1812 y en Febrero inmediato, de 1813, fueron las elecciones. Firman el documento citado el doctor Farncisco Pimentel, don Antonio Sánchez y don Alonso de Gangas Llauge. En mi carta anterior hay dos errores de imprenta—Uno, poner Tou-albo por Torralbo (el doctor don José Torralbo) y otro signar 1812 por 1813—Conste esta rectificación para evitar controversias inútiles. Quiñones (D. José María) fué electo, pues, diputado a Cortes en 1813. Esto rezan los documentos que poseo. Mientras esto pasaba en Puerto Rico Power continuaba desempeñando su cargo en las célebres Cortes hasta el 10 de Junio del mismo año 1813 en que falleció de fiebre amarilla. Natural es comprender que viviendo Power en Febrero de 1813, Quiñones era electo para las Cortes de 1814. Y basta por hoy. No quiero cansarle, mi querido amigo, pero le advierto que queda pólvora en el polvorín. Cordialmente suyo, Cayeta-no Coll y Toste.


RECTIFICACIONES HISTÓRICAS.

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CARTA DE DON MARIANO ABRIL AL DR. COLL Y TOSTE V. Sr. don Cayetano Coll y Toste, Mi querido doctor: No contestarla su última misiva, porque exigiéndome usted las pruebas, y no teniéndolas aquí, torio le manifesté en mi carta, está demás sostengamos una discusión de palabras. La lógica indica que la aplacemos hasta mi regreso a San Juan. Y aquí haría punto final, si usted no tratara en su carta de hacerme decir lo contrario de lo que dije. No atribuyo eso a mala fe; sino a una de estas dos causas: o usted leyó mi carta sin ponerse los espejuelos, o esas son jaiberías de usted. Yo lamento el encuentro que usted tuvo con el maquiavélico Gordils que nos ha traido a esta discusión, porque yo siento por usted verdadero afecto. Y paso a contestar sus jaiberías. Primera jaibería—Dice usted que el punto a discutir no es si Quiñones fué diputado del 23 al 24. Y precisamente ese es mi caballo de batalla, lo que motivó mi articulo "UN ERROR HISTÓRIco". Además, usted dice que en su interrogatorio con Gordils éste le pregunta: —Y ¿cómo dice Abril que Quiñones fué electo para las Cortes de 1823 a 1824? Y usted contesta: —Es un error del amigo don Mariano. Pues bien; en cuestiones históricas, lo importante es rectificar los errores. Gran parte de la labor de los historiadores modernos consiste en esclarecer los errores cometidos por los historiadores antiguos. Para que se convenza lea a Guillermo Ferrero. Segunda jaibería :—Dice usted que yo niego que el año 1813 hubiera elecciones. Límpiese los espejuelos doctor, y vuelva a leer el párrafo de mi carta que dice así: "Don Ramón Power murió en Cádiz en 1813 siendo nuestro diputado. Con ese motivo HUBO ELECCIONES EN PUERTO RICO para elegir el sustituto de Power recayendo la elección en el abogado puertorriqueño don Gabriel Ayesa etc." Resulta, pues, que yo no negué sino que afirmé que en 'se año hubo elecciones. Tercera jaibería :—Copia usted párrafos de una Gaceta de 1812 en la que se dan instrucciones para las elecciones de ese año en las que se elegiría un diputado a Cortes y un suplente, para después decir "que en 1813 hubo elecciones y no SORTEO, como afirma usted." Vuelva a limpiarse los espejuelos y lea el párrafo de mi carta que dice así: "En esa época (1812) el diputado que representaba a Puerto Rico era don Ramón Power, quien ya en 1810 había sido electo por SORTEO que fué la forma que dispuso el Consejo de Regencia para las primeras elecciones que se verificaron en las colonias de América". ¿No está claro que yo me referi a las elecciones de 1810 y nó a las de 1813?


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ºACTIFICACION88 HIBTÓºICAB.

Y ahora sí que puedo enviarle desde aquí la prueba, pues por una casualidad tengo en Barranquitas copia del Real Decreto convocando para esas elecciones. No lo inserto íntegro porque es muy extenso. Está precedido de un hermoso preámbulo, que es el documento más liberal y más afectuoso que gobierno alguno, antiguo o moderno, haya dirigido a sus colonias. Me concretaré a copiar los párrafos que se refieren a la forma de la elección: Dicen así: "Estos diputados serán uno por cada cabeza de Partido de estas diferentes provincias. Su elección se hará por el Ayuntamiento de cada Capital, nombrándose primero tres individuos naturales de la Provincia dotados de probidad, talento e instrucción y exentos de toda nota; y SORTEÁNDOSE después, uno de los tres, el que salga a primera suerte, será Diputado en Cortes". Así fué como salió electo en 1510 don Ramón Power. Ymás adelante, explicando porqué se hacía la elección en esa forma, dice: El diputado así elegido, se pondrá en calcino inmediatamente para Europa, por la vía más breve, y se dirijirá a la isla de Mallorca en donde deberán reunirse todos los demás representantes de América a esperar el momento de la convocatoria de las Cortes. En esas mismas Cortes extraordinarias se establecerá después la forma constante y fi ja en que debe procederse a la elección de diputados de esos dominios para las que HAYAN DE vººIrr CAREE EN Lo SUCESIVO."

Ese documento está fi rmadó en la isla de León a 14 de febrero de 1810. El avance ele las tropas francesas obligó al Consejo de Regencia a abandonar la isla de León y refugiarse en Cádiz, y las Cortes, con los diputados americanos, no se constituyeron hasta 1812, tomando entonces posesión de su cargo de diputado el señor Power. Cuarta jaibería :—No contento usted con los dichos— los dichos no son pruebas—de los señores Córdova y Newman, trae usted a colación el de don Salvador Bran, cuya memoria venero, porque no solo fué buen amigo mío, sino mi maestro de periodismo? 1 sus estímulos y a sus consejos se debió que yo me dedicara al periodismo. Brau, aunque fué el historiador más escrupuloso que hemos tecido, siguió el error cometido por Córdova. Se refiere a la elección de Quiñones en cuatro líneas para decir que va a las Cortes a realizar una labor efímera, no se por qué. enes Quiñones era un hombre ilustrado para aquella época. Si r,e refiere al tiempo de que dispuso, tampoco hallo la explicación. porque las Cortes se (1isolvieroh a mediados de 1814, y el diputado electo en 181:----qne 'o afirmé fué Ayesa—permaneció un año en las Cortes, tiempo bastante para realizar una labor eficiente .En cambio. no menciona Brau a Ayesa. electo ese año: no menciona tampoco las elecciones de 182:1 y 182'4 en que son electos Quiñones V Sepólveda : ni menciona las de 1826 en que fueron electos el senior Ayala y el coronel Saint Just ; ni tampoco las que se verificaron para 1837 en las que fueron electos el Ledo. Don .Juan Bece-


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os

ax

rra y García y el notable político español clon Alejandro Olivan, quien mas tarde fué Ministro. Estos dos últimos diputados no llegaron a tomar posesión porque el 18 de abril las Cortes decretaron "que las provincias ultramarinas sean regidas y administradas por leyes especiales, análogas a su respectiva situación y circunstancias para hacer su felicidad". Pe ese modo le arrebataron a Cuba y Puerto Rico el derecho a elegir diputados. Se vé, pues, que el señor Brau no le dió importancia a eso de la elección de diputados, puesto que no cita para nada a esos señores que, con excepción de Olivan, eran todos puertorriqueños. Pero usted, doctor, pregunta: "¿Y el Archivo de Indias?"—Y yo contesto: el Archivo de Indias está en Sevilla. Usted sabe muy bien —y en esto está su jnibería--que el Archivo de Indias se formó con todos los documentos relativos a la colonización que existían en los Archivos de España y América antes que estas colonias fueran declaradas Provincias españolas. I)esde principios del siglo XIX no volvieron a ingresar documentos en el archivo de Sevilla, pues al independizarse las colonias de América conservaron sus archivos. Puerto Rico siguió provincia española y conservó también su archivo y en él puede usted encontrar todavía documentos de fines del siglo XVIII. Mal pudo, pues, Brau ir al Archivo de Indias a averiguar si el señor Quiñones fué electo diputado en 1813 cuandu ese dato podía hallarlo en Puerto Rico y nó en Sevilla. Bran fué a Sevilla a buscar documentos de los tiempos de la colonización y de esa investigación surgió su luminosa obra sobre los primeros años de la colonización en Puerto Rito. Mientras no se presenten documentos oficiales en los que conste que el señor Quiñones fué electo diputado a las Cortes de 1813, seguiré manteniendo nni tésis. Quinta y última juibería:—Dice usted lo siguiente: "Usted 111e pide pruebas cuando usted hasta ahora no ha presentado ninguna, absolutamente ninguna en su favor". Y al fi nal de mi carta decía : "No le presento ahora las pruel►as porque esos datos los tengo en mi archivo de San .luan y todavía permaneceré algunos días en estas montañas." Sin duda usted no levé ese párrafo. En ca11lbio afirma usted : "Quiñones fué electo diputado a Cortes en 1 i3. Esto rezan los docume11tus que poseo." ¿ Y por qué no los publica si los tiene a mano? Porque no creo que esos documentos sean los dichos de Newman }- de Córdova. usted da unas crédito a la palabra de ellos que a la mía. romo el señor Newulau, porCierto que no he escrito Biogru q:'e esa es labor que Ito uic agrada : ni tºn11puco lie escrito Jlru►o(01110 el señor ('órdova porque uu11ea be podido aprenderme n nada de nlelnoria: pero be investigado nn;•stru pasado y me he dOeulrtelttado lo hastante para lanzarute a escribir una historia política y literaria ;i i'nertu K'(o, (u'u primer tonto daré a la iulprenta neutro d( utins ntt.es. Eutonces tenilrá listed oportunidad de señalar los erroues y equivocaciones que cometa, como i11dndsblenlente los cornete . I ies en tres arios de investigación no he podido hallar uu archivo mediamente organizado. El archivo' del gobierno, como usted sabe, se hallaba arrumbado desde 98


BDCTIFICACIONi9S HISTÓRICAS.

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a

papeles

viejos,

hacía veinte años en un sótano de la Fortaleza pasto de la polilla y el comején, hasta que yo pasé una ley en el Senado para salvarlo de esa destrucción. El archivo del Ayuntamiento de San Juan, que era tan valioso como el del gobierno, fué víctima de la inconsciencia de un pequeño Ornar, del famoso alcalde Egozcue, quien necesitando parte del local que ocupaba el archivo, no se le ocurrió otra idea que Inandarlo quemar, y por carretada salieron los documentos para el crematorio. Lo demás quedó desorganizado, y gracias que ahora mi amigo I). Aureliano Ferrer, archivero del Municipio, se ocupa en organizarlo. El archivo de la antigua Audiencia Territorial, hoy Tribunal Supremo, donde deben estar todos los procesos políticos que se siguieron durante el siglo XIX, está arrumbado desde el cambio de nacionalidad en un sótano del viejo convento siendo pasto de la humedad, el polvo y los insectos. Yo espero que ahora, el nuevo Presidente del Supremo, mi amigo el señor Toro Cuebas, que es un intelectual y sabe apreciar el valor de los hará todo lo posible por salvarlo de esa destrucción. Todo eso ha sido un crimen de lesa patria, y la indiferencia por nuestros archivos ha llegado al punto que en la última Legislatura se presentó un proyecto autorizando A QUEMAR parte del archivo judicial, por la misma razón que el señor Egozcue mandó quemar el del Municipio: porque necesitaba el local. Ese bill se presentó y pasó en la Cámara de Representantes y lo detuve en el Senado; pero un Senador interesado en que se aprobara, aprovechó el momento en que yo no asistí a una sesión, y lo pasó también allí rápidamente, sin discusión, convirtiéndose en ley, siendo una vergüenza que tal ley figure en nuestros Códigos. En tales condiciones, figúrese usted doctor, la labor que habré realizado para poder documentarme. No espero que me ocurra lo que a Macaulay, que sin ser historiador escribió la mejor historia de Inglaterra. Pero hay que hacer algo en provecho de la nueva generación que por ignorancia menosprecia lo que hizo la anterior. Ese eslabón que en todos los pueblos une y encadena a una generación con la otra, se ha roto entre nosotros. Por eso carecemos de cultos: no tenemos el culto los héroes ni el culto a los santos. Ni místicos ni paganos. Vivimos de un presente ficticio soñando con un porvenir incierto. El pasado no existe para nosotros, porque no tenemos historia ni tradición. Y la labor realizada por los hombres del pasado nada dice a los hombres del presente. Perdóneme, mi querido doctor, que me haya extendido tanto, y dé por no escrita cualquiera frase que pueda mortificarle. Suyo affmo. Mariano Abril. Barranquitas, Enero 1 de 1922.


RECTIFICACIONES HISTÓRICAS.

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CARTA DEL DR. COLL Y TOSTE A DON MARIANO ABRIL.

c•s

las

co

nueva

Villa Los Pinos, Enero 5 de 1922. Sr. D. Mariano Abril,—Barranquitas. Mi querido amigo: paso gustoso a satisfacer su carta publicada en LA DEMOCRACIA, del día de hoy. lo.—Usted no admite como documento histórico probatorio en la cuestión que tratamos de esclarecer las Memorias de D. Pedro Tomás de Córdova. Lo da usted por equivocado. Voy a complacerle y lo descarto. 2o.—Usted no admite las opiniones de Neuman y Brau, porque considera que copiaron entrambos de don Pedro Tomás de Córdova. Voy a complacerle y los descarto también. 3o.—Usted me exije documentos de Archivos. Voy a complacerle, trayendo al debate nuevas pruebas, que no podrá usted rechazar. 4o.—La primera prueba, que aporto, a sostener mi tésis, de que don José María Quiñones fué electo Diputado a Cortes en 1813, es el oficio que obra en el Archivo del Ayuntamiento de San Juan en que participa a la Corporación que se embarca por el puerto de Aguadilla a cumplir en España sus deberes de 1iputado. Dice así tau interesante documento: "Señores del M. 1. A. de esta capital.—Debiendo pasar con toda brevedad a la ciudad de Cádiz, en observancia de los decretos del Soberano Congreso, determino proporcionarme pronta salida por un buque que se prepara en el puerto de Aguadilla, para darse a la vela con dirección a la Península, con cuyo objeto me marcho mañana para aquel punto: en esta inteligencia tendré la más grata satisfacción (le corresponder a .la confianza de estos fieles habitantes, contribuyendo con cuanto permita mi instinto, y el bien general de la Nación, en su bien y prosperidad, esperando con este objeto me cou►unique V. S. M. 1. las rectas y benéfiideas que tengan por conveniente en aquel destino.—Dios guarde a V. F. M. I. felices años. Puerto Rico, 29 de agosto de 1813.—José María Quiñones".—Firmado y rubricado de puño del 1 ►iputado. Me parece bondadoso amigo, que esto no es jaibería l—Ya ve Ilsted como era representante a Cortes de Cádiz don .José María Quiñones en 1813. Este documento es de oro. Y conste que fué electo en las elecciones del 21 al 23 de febrero del mismo año. Lo que debe constar en la documentación de la Diputación Pro. viudal de aquella época, que no tengo a mano. 5o.—La segunda nueva prueba. que voy- a presentar a usted, el libro de Actas del Congreso, que se encuentra en la biblioteca del Ateneo Puertorriqueiio. En la sesión del 24 de noviembre de 1813 presentó don •losé María Quiñones sus credenciales como l)il►utado a ('orces. Tuvo objeciones, de acá, su elección, pero la Comisión de Poderes, después de un detenido estudio del Expe. diente, informó que debía ser aprobado su nombramiento. Las Cortes se conformaron con el dictámen (le la Comisión. .Juró don


RECTIFICACIUNICS li1STÓRICAS.

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que

José María Quiñones su cargo, y tomó posesión de él, en la sesión del 25 de noviembre de 1813.—En la sesión del 24 de Enero de 1814 se le nombró en unión de otros diputados para la Comisión de cuentas y asuntos de las Diputacioues.—Me parece, amigo don esto no es jaibería ?—Esto es convincente en absoMariano, luto! Está el libro de Actas de las Cortes de Cádiz, de acuerdo con Brau, Neuman, don Pedro Tonlás de Córdova y Coll y Toste. 6o.—Allá va otra nueva prueba. Eu la segunda Legislatura, jura y toma posesión de su cargo don José María Quiñones el 25 de Febrero de 1814. En la sesión de primero de marzo de ese año es designado con otros diputados para formar parte de la Comisión Ultramarina; y en la sesión del día 8, del mismo mes y año, se le' eligió para ser riienibro del Tribunal de Cuentas. Obtuvo sesenta votos para este cargo.—Ya ve, mi simpático contrincante, que el diputado a Cortes, que siguió a Power, fué don José María Quiñones y no Ayesa corlo atirnla usted rotundamente en su carta réplica. ¿Querrá usted ahora que se limpien los espejuelos los redactores de las actas del Congreso?—Seguirá usted llamando a esto jaibcría ?----Esta segunda Legislatura duró hasta el 11 de mayo de 1814, en que el Rey, después de haber firmado el tratado de `'alencey, inició una reacción en el régimen gubernamental, anuló por decreto la Constitución de Cádiz y restableció la Inquisición y el Absolutismo. Y no hubo más Cortes hasta 1820. 7o.—Nuestro tercer Diputado a Cortes fué don Gabriel Ayesa, electo en Puerto Rico por las elecciones en los días de 13 a 14 de mayo de 1814. 80.—Nuestro cuarto Diputado a Cortes fué el Mariscal de Campo don Demetrio O'Daly, nominado e1.21 de agosto de 1820. Esta Legislatura empezó el 26 de Junio de 1820.-O'Daly juró y tomó posesión de su cargo en la primera sesión. Duró hasta el 9 de noviembre de 1820. Su suplente fué don José María Quiñones. 9o.—La Legislatura de 1821 empezó el 20 de febrero de 1821 y terminó el 3 de Junio del mismo año. Don Demetrio O'Daly iué nuestro representante. 10o.—La Legislatura extraordinaria que empezó el 22 de septiembre de 1821 terminó el 14 de febrero (le 1822. O'Daly continuó representándonos. llo.—En la Legislatura de 1822 volvió a ser nuestro Diputado don José María Quiñones. Se aprobó su acto en la sesión del 25 de Febrero y se le nombró de la Comisión Ultramarina. Esta Legislatura empezó el 15 de febrero de 1822 y terminó el 30 de junio del mismo año. 12.—En la Legislatura extraordinaria de 1ro. de Octubre de 1822 a Febrero 19 de 1823 continuó Quiñones siendo nuestro representante en Cortes. Cuando se trasladaron de Madrid a Sevilla allá fué Quiñones, y fué de los diputados electos para felicitar al Rey por haberse trasladado a aquella ciudad, complaciendo la petición de las Cortes.


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Al refugiarse la Cámara Legislativa en Cádiz, huyendo de la invasión francesa, también fué allá Quiñones encontrándose en la última sesión del 7 de Agosto de 182'3. El duque de Angulema logró arrancar al Rey del po'ler cle las Constitucionales el día 1ro. de octubre de 1823 y de nuevo se eclipsó la Constitución y volvióse al Gobierno absoluto hasta la muerte de Fernando VII ocurrida cl veinte y nueve de Septiembre de 1833. Siguió gobernando Maria Cristina, la reina viuda, con el u►inisterio de Zea Bermódez y después, en 1834, c•ou Martínez de la Rosa. El 10 de Agosto de 1834 se publicó el I-.st•;tuto L': al una especie 'le cuavocatoria a Cortes generales. El motín de los su►geutos en La Granja obli gó a la reina gobernadora a ordenar que se publicura la Constitución del año 1'2. La tercera vigeueia de esta Constitución fu' de breve plazo, porque convoca(las en Octubre de 1886 las Coites constituyentes elaboraron la de 18:37, que nos eliminó de sus escaños. Eu 22 de septiembre de 1886 se proclamú en 1'uerto 1tico la Constitución del año 12, siendo Gobernador don Miguel de la Torrc, y el 4 de Junio ole 1887, por decreto del gobernador don Fran cisco Moreda, quedó abolida y restablecido el viejo reégimeu. Nuestro diputado don .Jnun Bautista Becerra regresó a San Juan el 22 cle .Junio de 1887, sin haber podido hacer uso de sus poderes. Dou .losé Saint-Just y don Esteban de Ayala fueron Procnrcolo;nls a Cortes en la Regencia de María Cristina. 13.-1>el 13 a 14 (le Marro de 1814 se eligió acá en Puerto Rico, al Lcdo. don Gabriel Ayesa para l)iputado a Cortes y de suplente a don Buenaventura Quiñones, para las Cortes de 1813 y 16, pero estas no tuvieron efecto. 14.—El 10 (le Marzo ole 1823 fué electo acá, eu Puerto Rico, uuesiro Diputado a Cortes el doctor don Ildefonso Sepúlveda y romo suplente don .José María Medina de Andino, para la Legislatura del 24 al 25, que no tuvo lugar. 15.—Queda, pues, probado con documentos fehacientes de archivos y actas del Congreso, que don José Maula Quiñones fué el que sustituyó a Power en nuestra representación a Cortes y no Ayesa ; y que fué electo en 1818. Claro como luz meridianal. . . 1G.—Queda probado también, que don Jósé María Quiiione:: nos representó en las Cortes de 1822 y 1823. 1 que no hubo Cortes en 1924, como usted dice. 17.—Creo que a los historiadores Córdova, Neum'an y Bran se les debe dar crédito relativo, no absoluto, pues están sujetos a error como cualquier otro escritor; pero, ante los documentos que presento ahora hay que quitarse el sombrero; amigo don Mariano, y reconocer que don Pedro Tomás, don Eduardo y don Salvador tenían razón en afirmar que don .José María Quiñones fué Diputado a Cortes en 1813. Ahora, querido amigo, venga cuanto antes ese libro que nos ofrece, que tendrá que.ser bueno y educativo como todo lo que sale de su correcta pluma. Sus frases picantes no pueden mortificarme: es la sal y condimento del artículo. Además, su estilo es casi siempre satírico


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y es lógico presumir que aún en las disquisiciones históricas que generalmente son serias y secas, no pueda precindir de él. La dicusión razonada es fuente de luz; y nosotros, que estamos depurando la historia regional de nuestra patria, debemos tener a meuudo estos torneos de la inteligencia. Ya ve usted, por esta concisa epístola, cómo me quedaba póls ora en el polvorín, como le decía en mi carta anterior. Felicidades en el nuevo año le desea su viejo amigo cordialmente. Cayetano Coll y Toste. ULTIMA VERBA. VII. Sr. Dr. Coll y Toste. Mi querido Doctor: Al fin pudo usted tropezar con las pruebas documentales demostrativas (le que el señor Quiñones fué electo diputado en 1813, hecho que yo negaba; y pudo usted también tropezar con las pruebas documentales de que el mismo señor Quiñones fué electo diputado a las Cortes de 1823 y 1824, hecho que usted negaba al afirmar que eso era "un error del amigo don Mariano". Y ha ocurrido lo que en las partidas (le ajedrez cuando compiten dos buenos jugadores. Usted ganó la partida de 1813 y yo gané la partida de 1823. Y el resultado ha sido tabla. Me alegro que usted, que me llevaba la ventaja de estar en San .Juan y poder ir al archivo del _Municipio y al Ateneo a revisar el Diario de Sesiones, haya puesto eu claro los dos errores: el de usted y el mío. Después de todo, lo importante no es que Puerto Rico enviara diputados sino la labor realizada por esos diputados. Y eso es lo que me propongo examinar en mi libro. Para mi era muy importante demostrar que el señor Quiñones perteneció a las Cortes de 1823 y 24, porque en esas Cortes fué que se inició la lucha, que .Inós tarde habla (le ser sangrienta, entre los partidarios de la libertad y los partidarios de la reacción. Y el señor Quiñones al votar en contra del traslado de las Cortes a Sevilla y al votar contra la incapacidad de Fernando VII para gobernar a España, se colocaba de hecho eu el segundo bando. Hay en su última carta algunos puntos con los que no estoy de acuerdo, pero no hemos de entrar ahora en una nueva discusión. Por ejemplo: yo digo que Ayala y Saint Just fueron diputados a las Cortes de 1836 y usted dice que nó; que fueron Procuradores a Cortes en la regencia (le María Cristina. En 1836, como usted sabe, se restituyó el régimen constitucional suspendido desde 1824, y con él las Cortes, cesando el llamado Estamento y los llamados Procuradores, nombres que se dió a aquel aparato de Parlamento establecido por la reacción y en el cual no tuvieron representación las colonias, pues ese derecho se les arrebató


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en 1824 no restituyéndose hasta 1836. Y a esas Cortes de 1836 pertenecieron Ayala y Saint Just. Eso lo puede usted comprobar consultando el Diario de Sesiones de esa fecha. Creo que hemos hecho algo eficiente con esta discusión: interesa, por lo menos, a nuestros lectores en conocer nuestra historia regiongl. Si no fuera por la publicación de su interesante "Boletín Histórico" y por algunos artículos que de vez en cuando publica Angel Acosta Quintero, puede decirse que nadie se ocupa aquí de tema tan importante. Debemos, pues, los que, como usted dice muy bien, estamos depurando la historia regional, auxiliarnos mutuamente. Deseándole un feliz año me repito su affmo., Mariano Abril. Barranquitas, Enero 8 de 1922. CARTA DEL DR. LOLL Y TOSTE A DON MARIANO ABRIL. VIII. Villa Los Pinos, Enero 11 de 1922. Sr. I►. Mariano Abril.—Barranquitas. Mi querido amigo: veo por su último roba, publicada en LA DEMOCRACIA, de ayer,, que quedan afin dm pinitos, en los cuales no estamos todavía de acuerdo. Primer punto.—Que don .José María Quiñones no fné Diputado a Cortes del 23 al 24, sino del 22 al 23.—E1 año de 1924 no hubo Cortes. En Agosto terminaron las ordinarias y en Septiembre hubo algunas sesiones eytraordinarias; y en Octubre, salido ya Fernando VII, de Cádiz, (lel poder de los Constitucionales, estaba dando de palos a diestro y siniestro. De modo que ni en octubre, noviembre y diciembre de 1823 existían ya Cortes, menos el 24, que estaba España en i,leno gobierno absolutista. segundo punto.—Que la lucha entre los partidarios de la Libertad y los adiptos al Viejo Rédinarn abaolut15ta no se inició el alio de 1823, sino el año de 1814.—Al salir el Rey español de la opresión de Napoleón y verse entre los suyos nuevamente, no aceptó tener mermados sus privilegios soberanos ni un ápice. No quiso ser Rey constitucional sino ilon4arca absoluto. Dió un Puntapié a la Constitución hecha en Cádiz y empezó a atropellar a los liberales. Como que al divino D. Agustín Arguelles, el autor de aquella obra magna, lo condenó a ocho años de servicio en el Regimiento Fijo del presidio de Céuta. Al gran poeta D. Jnan Nicasio Gallego, el célebre autor ele la gran oda al Dos de Mayo. a cuatro años de reclusión en la Cartuja de Jerez. A D. Francisco Martínez ele la Rosa a ocho años al presidio del Peñón. A D. José Maria Calatrava a ocho años al presidio de Melilla. A D. Miguel Ramos Arispe, que fné uno de los albaceas testamentarios de nuestro desgraciado Power, muerto en Cádiz en 1813, a cuatro años en la Cartuja de. Valencia. A P. .José Canga Arguelles a ocho años al Castillo de Peñíscola. Et. ºie de coeteri4. Y así con los demás.


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En 1814 empezó el rigor del terrible drama político, que iba a desarrollarse en España. El Rey formó un ministerio en 1814, para burlarse de aquellos hombres v de los Partidos políticos. Gobernaba coil su camarilla particular. Ningún ministro duró en su puesto plás de dos a tres meses. A unos los despedía por cortos de vista, a otros por largue de manos, a tal por inepto, a cual por demasiado entendida. A tales los enviaba a tomar aires a Ultramar, a cuales los ponía a la sombra eil los alcázares o castillos de la Coruña o de Segovia. I.19eson-ero Romanos.—Memorias de Un .setentón. Madrid, 1881 ) La reacción bbsolutista se inició, amigo mío, y de una manera furibunda, en 1814 y no en 1823. Dejaría terminada aquí nuestra discusión de fechas, si usted, querido don Mariano, no hiciera hincapié en otra cuestión. En si nuestro Diputado a Cortes hizo bien o hizo en votar contra la incapacidad de Fernando VII. Va decía a usted, en una carta anterior, que esto era harina de otro costal. Pero ya que usted lo toca de nuevo, voy a darle mi opinión.—Usted no me negará, que la Revolución de 1820, comenzada con el pronunciamiento militar de Riego en Cabezas de San .luan, fué un acto violento. Pues bien, amigo, lo violento engendra lo violento.—Los pronunciamientos de Mina en Navarra, I'orlier en Galicia. Vidal en Valencia y Lacy en Cataluña hablan fracasado, ahogados en sangre por el Rey. Triunfó el de Riego, y el Rey se puso la careta de la hipocresía; y salió en Gaceta e.rtraordinaria aquella célebre frase del astuto monarca: "siendo la voluntad del pueblo, inc he decidido a jurar la Constitución promulgada por las Cortes generales y extraordinarias en el uño de 1812." Los revolucionarios empuñaron el Poder. Su primer acto de gobierno debió haber sido encausar al Monarca por traidor a la. Constitución del año 12, y cortarle la cabeza, como hicieron los revolucionarios ingleses con Carlos I de Inglaterra y los franceses con Luis XVI de Francia. Las revoluciones, amigo mío, tienen por desgracia, que empaparse en sangre. Los revolucionarios españoles del año 20 no quisieron manchar sus manos con la sangre de su rey: no quisieron ser regicidas: se contentaron eon hurlarse de él y cantarle junto a palacio el ¡Trágala! canción violenta contra la dignidad real y Fernando, hipócrita y astuto, se bañó en la sangre de los Constitucionales en cuanto le fué posible realizarlo. Y vamos a nuestro Diputado. Apoyado el Rey por la Santa Alianza (Francia, Prusia, Austria y Rusia) que había acordado intervenir en España, se negó a trasladarse de Madrid a Sevilla. El acuerdo de los Constitueionale: fué una huida. Y de huida en huida fueron a sucumbir en Cádiz, donde se rindieron. El duque de Angulema con cien mil franceses penetró en España como si fuera un paseo militar. La nación estaba ya contra los Constitucionales. Al subir éstos al Poder se fraccionaron en sus aspiraciones, trabajados por la odiosidad que existía entre los miembros masónicos de la Sociedad Laudaburiana y los pertenecientes a la logia Los Cumuneros. De aquí se dividieron los libe-


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ralea en moderados y radicales, o por otro nombre, serviles absolutistas y patriotas. En cambio, los partidarios del Absolutismo se mantuvieron unidos, y apoyados por Roma, el alto Clero, las sacristías de todos los pueblos de la nación y la nobleza, buscaron ayuda en el extranjero y obtuvieron el auxilio de la Fanta Alianza. El acto de las Cortes en Sevilla, el día 11 de Junio de 1823, declarando al Rey Incapacitado, por haberse negado a marchar a Cádiz,-fué un acto de debilidad. Todo Sevilla estaba contra el Rey. Los hombres (le carácter y de valor fueron los que se pusieron decididamente al lado del Rey y votaron contra la incapacidad. Estos jugaron su vida, pero dieron su voto a favor de la verdad.—El mismo Alcalá Galiano, que fué uno de los proniovedores de tal estúpido acuerdo se burla de él eu su obra Rccuerdos de un anciano. Entregaron el Rey a los generales Valdés, Vigodet y Ciscar para que lo llevaran en rehenes a Cádiz; y éstos, al pasar el puente de Suazo, entregaron de nuevo las riendas del gobierno a Fernando. El Rey, sorprendido, contestó: "¡IIola! con quc. ya no estoy loco! Bien está". Continuó con su máscara de hopócrita y al salir en octubre libre del poder de los Constitucionales, empuiió el zurriago y los desolló vivos. Al primero que hizo subir a un cadalso fué a Riego; después hubo una degollina (le liberales, de padre y muy señor mío!. . . . Ya ve, querido amigo, don Mariano, si hizo muy bien nuestro diputado ultramarino, don José María Quiñones, en proceder con cordura y no secundar todos aquellos disparates gubernamentales de los Constitucionales en Madrid y Sevilla el año 23. Si Riego le corta la cabeza a Fernando VII en 1830, libra a España de la tiranía de este mal hijo y mal rey y le evita a la nación 13 años de mal gobierno; y lo que hubiera sido mejor impide los millones de víctimas que trajo la guerra carlista. Cordialmente suyo, Cayetano Coll y Toste. PARTIDA L►E BAUTISMO DEL POETA PUERTORRIQUEÑO MERCADO. QUE ESCRIBIA CON EL PSEUDONIMO "MOMO." (Facilitada por D. Manuel Fernández Juncos.) Pbro. Don Aquilino Infanzón, Cura y Vicario de esta Parroquia del Dulce Nombre de Jesús de la Ciudad de Caguas y su Distrito, Obispado de Puerto Rico. CERTIFICA: Que en el libro 10, de bautismos de este archivo parroquial a mi cargo al folio 178, vuelto y bajo el número 636 se registra la siguiente partida: "A los veinte y nueve días del mes de Noviembre de mil ochocientos sesenta y tres, Yo el infrascripto Cura Rector y Vice. de esta parroquia de Caguas, bauticé so-


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lemnemente puse oleo y crisma a José Ramón, que nació el siete de octubre, hijo natural de Doña Ramona Mercado; abuelos maternos Don José María y Doña María Antonia Vega; padrinos Don Bartolo Maymí y Doña Regalada González a quienes advertí el parentezco espiritual y obligaciones, doy fé.—Benito Puig.—Hay una rúbrica. Eé copia fiel con su original de que doy té, y petición de parte interesada, libro la presente que firmo y sello en la Ciudad de Caguas, a diez y ocho de Mayo de mil novecientos trece.—Aquilino Infanzón, Cura Vicario. DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE LA MEDICINA EN PUERTO RICO. San Juan, P. R., 18 de Julio de 1914. Sr. Dr. Don Cayetano Coll y Toste.—San Juan. Compenetrados (le la conveniencia de establecer en nuestra Isla una Academia de Medicina, sobre bases análogas y con idéntica finalidad a las de las existentes en todos los paises donde la Ciencia médica ha alcanzado cierto nivel de progreso, los que suscriben tienen el honor de dirigirse á Ud. en la seguridad de que acogerá con entusiasmo el pensamiento y le prestará decidido concurso. L's de toda evidencia que una Corporación semejante, de estricto carácter científico, deberá constituirse en virtud de principios de pura ciencia también, y mediante procedimientos inspirados en un criterio, al par que ecuánime y de absoluta sinceridad, proporcionalmente ajustados a los altos propósitos y trascendent.iles funciones que un organismo de tal naturaleza ha de realizar. Dentro de este concepto, el comité iniciador considera como perfectamente viable, a la vez que por todos conceptos legítimo, el siguiente proceso de constitución de la Academia de Medicina de Puerto Rico. 1.—Se requiere como condición esencial e indispensable para aspirar al puesto de académico (le número, que el candidato haya publicado por lo menos un trabajo médico original. 2.—Todo médico residente en la Isla de Puerto Rico y comprendido dentro del precepto anterior enviará a cualquiera de los infra ;critos, antes de las cuatro de la tarde del 18 de Agosto de 194, un ejemplar de sus escritos médicos originales publicados; o la indicación de las bibliotecas y centros bibliográficos de esta Capi t +l donde sea posible obtener fácilmente el conocimiento directo de las referidas publicaciones; o bien, el nombre de la persona residente en la misma que pueda proveer tales referencias. Y remi-


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tirá asimismo, certificada, su solicitud y, dentro de ella, en sobre cerrado, lacrado y sin timbrar, una lista de los siete médicos de la Isla que el aspirante considere con mayor capacidad para juzgar del mérito y originalidad de sus escritos; bien entendido, que dichos siete jueces tendrán que ser necesariamente autores conocidos de trabajos médicos originales y, por ende, capaces también para aspirar a ser académicos numerarios, sin que sea requisito obligado su residencia en San Juan; y advertido además, que en la referida lista podrán o no figurar el o los nombres de cualquiera o cualesquiera de los individuos del comité iniciador, según lo estimare conveniente el candidato. 3.—En el día y hora de finalizar el plazo indicado, y en el local escogido al efecto, el comité iniciador en pleno procederá a abrir todos los sobres recibidos hasta aquel momento; acto que se llevará a cabo en presencia de un notario de la Ciudad, designado de común acuerdo por el Presidente de la Asociación Médica de Puerto Rico y el Presidente de la Junta Insular de Sanidad, ya conformes, quienes actuarán como testigos de excepcional calidad. Los siete colegas en quienes recaiga mayor número de sufragios en este escrutinio habrán ele constituir la Junta Organizadora de la Academia, decidiendo la suerte en caso de empate. De todo lo cual levantará el Notario el acta correspondiente, que será considerada como documento constitutivo inicial. 4.—El comité iniciador terminará sus funciones con la convocatoria de la Junta Organizadora dentro de los diez días subsiguientes, y con la entrega a la misma de todos los documentos recibidos v de la mencionada acta notarial. 5.—Durante un período de seis meses, a partir de la fecha citada-8 de Agosto 1914--cada miembro de la .Junta Organizadora estudiará personalmente todos los expedientes presentados por los candidatos; y transcurrido el término, que será improrrogable, celebrarán su primera sesión en presencia del Notario y los mismos testigos, y procederán a la elección ele los académicos de número como se expresa en el apartado siguiente. Este día de la elección de los académicos coincidirá con el 414 aniversario de un acontecimiento eternamente memorable en la Historia de la Medicina y de la Cirujía: es la fecha de la célebre carta-18 de Febrero de 1874—dirijida por Lister a Pasteur, en la que se establecía íntima relación entre el método listeriano y la doctrina del sabio francés. 6.—El individuo más joven de la Junta Organizadora leerá sucesivamente los nombres de los aspirantes por orden alfabético, y a la lectura de cada nombre los siete miembros de la Junta depositarán en una urna una papeleta doblada que contendrá o no esta palabra: "Sí". Los candidatos favorecidos por los menos con cinco sufragios serán proclamados académicos de número: y de tal_ acto se tomará razón también por el Notario. 7.--Durante los seis meses referidos tendrán derecho a presentar sue candidaturas todos aquellos médicos que publicaren


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trabajos originales désde la fecha de constitución de la Junta Organizadora hasta el día en que expire el indicado semestre; pero évidentemente sin intervenir estos aspirantes en la composición de la Junta Organizadora. Este plazo adicional de seis meses tiene por objeto dar oportunidad suficiente a todos los colegas del país para publicar las producciones médicas originales que tuvieren en preparación o simplemente proyectadas. 8.—La Junta Organizadora convocará, en el plazo más breve posible, a los académicos electos, y dará principio así la Academia propia constitución interior y de su reglamena los trabajos de to, después de haber elegido su primer Presidente y su Secretario perpetuo; debiéndose limitar definitivamente el número de académicos al que hubiere resultado en virtud del antedicho procedimiento, y determinándose por la Academia las condiciones y la forma de cubrir las vacantes qué ocurrieren, así como la nominación de académicos honorarios y correspondientes en el Extranjero. 9.—Terminadas sus labores constituyentes, la Academia de Medicina de Puerto Rico señalará el día y el sitio en que haya de celebrarse su solemne sesión inaugural. En la seguridad de vernos favorecidos con su oportuna solicitud, acompañada de la relación de todas sus publicaciones originales de carácter médico, así como del sobre lacrado conteniendo los nombres de sus candidatos para la Junta Organizadora, nos suscribimos de usted muy cordiales colegas y amigos.-Dr. R. Ruiz Arnau.Dr. I. González Martínez.-Dr. F. H. Rivero.—Dr. E. Font y Guillot.—Dr. P. Gutiérrez Igaravidez. DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD DE LOS NEGROS ÉN PUERTO RICO. (Del Archivo particular de Coll y Toste.) Negros bozales introducidos en la isla por la Real Compañía (le Barcelona, fundada en 1760. En 1766 " 1767 " 1768 " 1769 " 1770

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NOTA :—En 1765 autorizó la Corona a los catalanes para comerciar con las Antillas. En 1770 se hizo extensivo este perlas provincias de Yucatán y Campeche y el 2 de Octubre de l78 se publicó la famosa Pragmática del Comercio Libre.


123 LA CASA DE PARVULOS. Por Román Baldorioty de Castro. Posee nuestra Capital, al cuidado de las Hermanas de la Caridad, una Casa de Párvulos, que reune todas las condiciones de que habla el texto, (1) y que dispensa sus saludables beneficios a más de cien criaturas de ambos sexos y.de todas clases de nuestra sociedad. Debémos este bien, que será un ejemplo inolvidable en el país, al Excmo. Sr. D. fray Pablo Benigno Carrión, nuestro diocesano. Su nombre merece el respeto de nuestra generación y pasará con veneración a la memoria de nuestros hijos, como han venido a la nuestra los de Arizmendi, Gutiérrez de Cos, Xiorro y padre Rufo, verdaderos bienhechores de la juventud y de la infancia del país. Una triste reflexión ha asaltado siempre nuestro espíritu cuando hemos visitado nuestro plantel de almas cándidas y puras, destinadas a recibir las simientes evangélicas que mejoran el corazón y el entendimiento, en esta edad feliz en que germinan sin obstáculos, para crecer después lozanas y dar más tarde frutos de vida y de bendición: en todas partes hemos sentido latir nuestro pecho y rebosar de placer, al contemplar sus efectos del momento, al pensar en su tras cendeneia ulterior. ¿Por qué salimos siempre tristes y melancólicos de la nuestra?—Porque ella es para el hombre reflexivo una demostración punzante, dolorosa, de la funesta lentitud, de la ausencia de entusiasmo en que ha caído el alma del país con respecto a todo lo que es moralmente grande y bello. De otro modo, ¿no hubiera tenido imitadores en la isla su piadoso fundador?—¿No había en cada cabecera de Departamento siquiera una de estas Casas, tan fecundas en placeres puros, tan ricas de porvenir para los pueblos? Seguramente las madres puertorriqueñas, tan tiernas como sensibles; seguramente los hombres acaudalados de la provincia, tan proverbialmente generosos, no han visto estos Asilos de la Infancia, o no han meditado en sus magnas consecuencias. Si así no fuera, i cuán grande seria la responsabilidad que por nuestra inexplicable indiferencia, contraeríamos para con Dios y para con la posteridad! Igual deuda moral cabe a los departamentos ricos de la isla, en presencia de la Casa de San Ildefonso, en donde bajo las alas de la Caridad se salvan de la ignorancia y de los vicios, numero (1) Se refiere a la Memoria sobre la Exposición de París en 1867, en la que había la exhibición de un asilo de Caridad de éste género, donde los pequeñuelos pasan el día, adquiriendo fácilmente rudimentos de lectura, escritura, numeración y dibujo. Y donde al compás de sencillos cantos, se hacen ligeros ejercicios y se inculca en las tiernas almas grandes ideas de religión, humanidad y buenas costumbres.-0. y T.


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sos jóvenes pobres. Débese ésta en su origen a la iniciativa de D. Julio L. de Vizcarrondo, cuyo pensamiento nobilísimo fué prohijado con calor y llevado a cabo por el señor dean D. Gerónimo Usera, gobernador del Obispado, si mal no recordamos, por aquel tiempo. Oh, madres, que amais a vuestros hijos, influid en vuestros esposos! Oh, hombres, que tenéis fortuna y valimiento, reflexionad un tanto en las vicisitudes humanas!. . .. Pensemos, que donde quiera que se abre una casa de párvulos se cierran las puertas de un presidio, que donde se erige una casa de San Ildefonso se inutiliza un triste establecimiento de reclusas! Pensemos a la vez, en la instabilidad de la inconstante fortuna, y, asociados íntimamente trabajemos todos para multiplicar en nuestro país, en favor de nuestros semejantes, estos templos levantados por la caridad a la Instrucción, a la Virtud y al amor del Trabajo. ¿Quién nos asegura que no necesitarán de ellos nuestros nietos, nuestros propios hijos 9 Y cuán pequeño sacrificio, para cada uno de nosotros, en comparación de tantos y de tan hermosos bienes!.. . INFORME DEL DOCTOR COLL Y TOSTE SOBRE LAS MURALLAS DE SAN JUAN. San Juan, 25 de marzo, 1922. Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste.—Villa Los Pinos.—Santurce. Muy señor mío y de mi mayor consireración : El Coronel E. E. Corry, quien está a cargo de la Oficina de Ingenieros de los Estados Unidos en Puerto Rico, está interesado en ciertos informes .relacionados con la construcción de las murallsa que circundan la ciudad de San Juan. Estos informes son necesarios para la preparación de un plan tendente a la reparación de dichas murallas por el Gobierno Federal. Los puntos principales que se desean conocer son: 1.—Por quin y cuándo fueron proyectadas las murallas. 2.—Quién o quiénes llevaron a cabo la construcción y cómo se efectuó el desarrollo de la misma. 3.—Cuándo dió principio y cuándo terminó dicha construcción. 4.—Qué materiales entraron en la construcción y dónde fueron éstos obtenidos. 5.—Cualesquiera otra información que usted crea conveniente a los lines esl,r^.anos anteriormente . Como seguramente usted verá que cuanto se haga para la conservación de las murallas de San Juan ha de derivar considerable beneficio el país, y estoy además impuesto de la valiosa cooperación que usted ha 1►1-estado siempre en cuanto trabajo ha re-


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querido investigación de historia Puertorriqueña, no dudo ha de ayudar en esta ocasión con las luces de su clara inteligencia. De usted afmo. S. S., F. Benítez Re cach. Villa Los Pinos, marzo 26 de 1922. Sr. Don F. Benítez Rexach.—San Juan. Muy señor mío: paso gustoso a satisfacer su carta consulta: 1.—La toma de la Capital por los ingleses, en 1598, al mando del Conde de Cumberland, y por los holandeses, en 1625, comandados por Boudoyno Henrico, y el incremento que tomaban los Bucaneros y Filibusteros, situados en las islas Tortuga y San Cristóbal y San Martín, determinó al gobierno de la Corona a fortificar fuertemente, a San Juan de Puerto Rico. El Rey Felipe IV, dispuso el amurallamiento de la ciudad en 1630, en tiempos del gobernador don Enrique Enriquez de Sotomayor. Dice el cronicón :—"En su tiempo mandó S. M. que se cercase esta Cuidad por lo apretado de sua informes, y comenzó su cerca con tanto desvelo y trabajo que no reservaba ninguno, y al fin la dejó con una puerta y dos plataformas." 2.—Continuó amurrallando a San Juan, en 1635, el gobernador D. Iñigo de la Mota Sarmiento. Agrega el cronista:: "Siguió con tanto afecto la fábrica de las murallas, que en los seis años, que gobernó, acabó la cerca con tres puertas excelentes." Y terminó su trabajo en 1639, según la plancha ~de cobre, puesta en el frontón de Santa Catalina, que dice así: "Para honra y gloria de Dios, reinando Don Felipe el IV, rey de las Españas, nuestro señor D. Iñigo de la Mota, su gobernador, capitán general, en esta ciudad e islas levantó y fabricó estos muros en los cinco años de su gobierno, 1639. 3.—De modo que las murallas empezaron a levantarse en 1630, se continuarón en 1635 y se concluyeron en 1771, siendo gobernador D. Miguel de Muesas, cuando quedó terminado el castillo de San t;ristÓbal, que viene a ser la defensa de tierra. Las obras finales de fortificación de esta plaza, fueron aprobadas por S. M. en 25 de Septiembre de 1765 y se principiaron bajo la dirección del comandante de Ingenieros D. Tomás O'Daly, el primero de Enero 1766, gastándose cien mil pesos anuales, con un total de 2.310,625 pesos; sin contar lo invertido anteriormente. 4.—Esta ciudad después de artillada fué considerada como la segunda plaza fuerte de América, siendo la primera Cartagena de Indias. Se trajeron picapedreros de España y toda' la piedra de sillería fué labrada en el país. La algamasa fué hecha con mezcla real, una de cal y otra de arena. 5.—La capital estaba circuida por un cerco de baluartes. Primero: Santa Catalina, que se empezó en 1533, después San Felipe del Morro, trazado en 1584, y finalmente San Cristóbal, con sus obras accesorias, plegadas a los accidentes del terreno. Donde está hoy el Morro hubo en 1580 un cubo y un bastión. Las obras avanzadas de tierra consisten en la parte más elevada del glacis


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LAS MURALLAS DE LA CAPITAL.

de San Cristóbal, y que se llaman eomunmente Fuerte del Abanico, por afectar esta forma a causa de estar achaflanado circularmente con la concavidad al exterior. 6.—El tesoro de México sufragó los millones que se necesitaron para esta formidable obra. 7.—El 16 de Mayo de 1771, a las 8 de la mañana se rindió y cayó el lienzo de rnurralla de la puerta de San Juan y hubo que levantarlo de nuevo. 8.—Las murallas, empezando en el Castillo del Morro, siguen en una línea de baluartes que se extienden de oeste a este hasta el Castillo de San Cristóbal, ciñendo la ciudad por el norte, elevada sobre el nivel del mar, presentando dos salidas: la puerta del cementerio, abovedada, y la del matadero, más al este. Continuan las murallas del Castillo de San Cristóbal, en pendiente de norte a sur, hasta la bahía, presentando una salida de la plaza, llamada Puerta de San ticgo,con un revellín del mismo nombre hacia Puerta de Tierra. Este lienzo de muralla desapareció en 1895 con el En; sanche de la ciudad. Continúan las murallas por el sur por el balaurte de San Pedro, hasta la Puerta de España, frente a la calle de la Tanca, desaparecida con el Ensanche, así como también el baluarte de San Justo y su puerta abovedada. Se conserva el semi-baluarte (le San Justo, el de la Palma o de San José, la plataforma de la Concepción hasta el semi-baluarte de Santa Catalina. De la Fortaleza siguen las murallas por el semi-baluarte de San Agustín, ya al oeste de la ciudad, hasta la Puerta de San Juan luego la plataforna de Santa Elena hasta el Morro. 9.—Las murallas y castillos de San Juan deben conservarse, reparar y fortificarse a la moderna por múltiples razones que no son del caso exponer. Queda usted complacido, señor Benítez Rexach. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico. ORDEN APROBANI)O EL ESTABLECIMIENTO TELEORAFO ELECTRICO, DESDE LA CAPITAL A ARECIBO, EN LA ISLA DE PUERTO-RICO. Madrid, marzo 27 de 1869. Excmo. Sr.: El Poder Ejecutivo, en el ejercicio de sus funciones, ha tenido a bien aprobar la resolución dictada por V. E. para el establecimiento del telégrafo eléctrico desde la capital a Arecibo, de que da cuenta en tarta núm. 21, de 13 de Enero último, y disponer se le recomiende, como de su órden lo verifico, que para la explotación se atenga á las órdenes que para la Isla de Cuba se han dictado, 3 fi las que en lo sucesivo se dicten sobre el mismo asunto. Dios guarde á V. E. muchos años. Madrid 27 de Marzo de 1869.—López de Aya la.—Sr. Gobernador superior civil de Puerto Rico.


127 DOCUMENTO PARA LA HISTORIA POLITICA DE PUERTO RICO. VUELVEN LOS DIPUTADOS PUERTORRIQUEÑOS AL PARLAMENTA ESPAÑOL. ORDEN AUTORIZANDO EL CREDITO QUE SEA NECESARIO PARA LOS GASTOS QUE SE ORIGINEN EN LAS ELECCIONES DE DIPUTADOS A CORTES POR PUERTO•RICO. Madrid, 13 de Febrero de 1869. Excmo. Sr. : Eu contestación á la carta oficial número 10, de 10 de Enero último, en la que pide V. E. autorización del crédito que sea necesario para los gastos que originen las elecciones de Diputados á Cortes, manifiesto á V. E. que el decreto expedido sobre dichas elecciones, así como todas las demás disposiciones que emanan de este Ministerio, p roduciendo aumento de gastos, llevan en si, con arreglo á la Real Orden de 3 (le Octubre de 1859, la autorización del pago desde el día en que empiezan ú regir en la provincia respectiva, sin que por esto haya de dejar de solicitarse el oportuno crédito, prévia liquidación, en cumplimiento de lo prevenido en los Reales decretos de 31 de Enero y 6 de Marzo de 1865. Dios guarde á V. E. muchos años. Madrid 13 de Febrero de 1869.—López de Ayala.—Sr. Gobernador superior civil de Puerto Rico. MEMORIA DESCRIPTIVA I)E LA CUARTA FERIA Y EXPOSICION PUBLICA DE LA AGRICULTURA, LA IN DUSTRIA Y BELLAS ARTES, DE LA ISLA DE PUERTO RICO.-CELEBRADA EN JUNIO DE 1865, CON ARREGLO AL PROGRAMA APROBADO POR REAL ORDEN DE 25 I>E FEBRERO ULTIMO. (,Puerto-Rico.—lrap. de Acosta, colic de la Fortaleza, :?1.-1865.) La cuarta Exposicion pública de los productos de nuestra Agriculturo, Industria y Bellas Artes anunciada por la prensa, ha tenido efecto en el presente año (le 1865. Antes (le entrar en su reseüa detallada, oportuno nos parece echar una mirada retrospectiva hacia este acto, para indagar la causa de la escasísima importancia que nuestros agricultores, industriales y artistas prestan á las Exposiciones de esta Isla, cuando no es otro su objeto que snscitar en sus productos una pública competencia. de donde nace la perfeccion de los mismos. Nuestro PonenFMO no es nacional sino puramente local ó de Provincia. A semejanza de los que celebra nuestra madre patria 99


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circunstancia que debieramos considerar como estímulo eficaz á la realization del pensamiento bienhechor envuelto en las miras del Gobierno de S. M. (Q. D. G.) al hacernos tal concesion. Digno es lamentar que los habitantes de un país tan fecundo en producciones de todo género se olviden de exhibirlas y de dar así un público testin)onio de sus afanes por propender á la riqueza del suelo á que deben su bienestar: y entiéndase de una vez que es errónea la opinion manifestada por nuestros labradores é industriales en su mayor número, que el hacer público los beneficios del trabajo y la excelencia de sus productos acarrea al expositor aumento en sus contribuciones territoriales. Esta preocupacion trae en pos de sí un mal de peores consecuencias que el supuesto: tal es la oscuridad en que dejan yacer sus productos cuando, para perfeccionarlos, se agotaría la inteligencia de un hombre amante de su propia gloria en la gloria del trabajo que le engrandece. Convengamos, pues, en que las Exposiciones públicas son un camino franqueado á la emulacion del corazon humano: un estímulo eficaz ofrecido al ingenio y al trabajo; y para el hombre pensador, una estadística ilustrada, un libro abierto en cuyas páginas puede leer los pasos dados por su pais en la vía del progreso. Sentados estos precedentes y faltos de tiempo para extendernos mas sobre este punto, dejamos á la sensatez del público á quien vamos á dar cuenta de la Exposicion pública de 1865, cuantas razones se nos podieran ocurrir contra ese retraimiento injustificable, cuyas causas á no ser la expuesta no podemos adivinar. En uno de los salones ocupados por la Real Sociedad Económica de Amigos del pais, estuvieron exhibidos por 20 días consecutivos los frutos de la tierra, los artefactos de la industria y las bellas creaciones de la pintura y la música; es decir, cuanto puede suministrar datos para juzgar el adelanto de nuestro país, escasamente representado, como resultará claramente de la prosecución de esta memoria, emprendida con el objeto de referir un pasado que reclama, para el porvenir de nuestra Provincia, la cooperacion de los hombres interesados en su engrandecimiento. Ocho eran las Secciones que componían nuestra Exposicion destinadas: la Primera á los productos de la agricultura, volatería y caza: la Segunda, á los de ganadería vacuna, lanar y de cerda, considerada como alimento público: la Tercera, al ganado vacuno y caballar para las pruebas de fuerza: la Cuarta, á los mismos para la comodidad y lujo: la Quinta, á Minas, Química y Farmacia: la Sesta, á labores de mujer: la Séptima, á oficios manuales y la Octava á Bellas Artes. Pasaremos muy ligeramente la vista sobre cada una de estas Secciones, para estimar lo que en ellas nos haya parecido notable y digno de ser referido. En la Primera no tuvimos volatería ni caza de ninguna especie: la agricultura fué presentada, en su ramo más importante, por cuarenta y cuatro muestras de azúcar, enviadas treinta y ocho por Ponce, tres por Guayama, una por Bayamon, una por pan


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Germán, y una por Trujillo-alto. En los demás frutos importantes observamos una sola muestra de tabaco en rama é hilado procedente de las Piedras y otra de Inaiz y batatas remitida por un vecino del Rincon : de cuantos otros productos traen su origen de la tierra, nada notable figuraba en la Exposicion, á no ser el mostruario de maderas del pals, que en forma de bastones exhibió el Sr. Comandante I). Pedro Resano: una coleccion de materias fibrosas susceptibles de ser hiladas ó devanadas, extraidas de plantas del pals, presentadas por 1). Bartolomé Gui, de Ponce y la cera y miel que, como producto de doscientas cincuenta colmenas, exhibió D. Alejo Fernandez. de Aguadilla. De semejante manera ha figurado en la Exposicion la rica Agricultura de Puerto-Rico, contentándose sesenta y ocho pueblos, con ser representados por Ponce, San Germán, Guayama, Bayamón, Trujillo-alto, Rincon y Piedras. ,Qué diremos pues de los que han permanecido sordos al llamamiento que se les ha hecho? Envolveremos nuestros comentarios e►► el silencio más profundo, dejando á la sensatez del hombre de hueu criterio el calificar proceder tan inesperado; y lam entaremos que el importante ramo azucarero se haya visto representado l►or cuau•enta y dais muestras pertenecientes á las costas del Sud, Este y Oeste y dos á las delNorte; y que los cultivadores de café, tabaco y algodc,n, permitiesen que estos frutos figurasen en la Exposicion con solo una muestra del segundo y dos del último, sin que Mayagüez, San German, Lares, la Moca, Adjuntas, Cayey y tantos otros pueblos productores del primero, hayan querido remitir á nuestros salones algunas muestras de ese grano que, gracias á su cultivo esmerado, rivaliza hoy en los mercados de Europa con el primero del mundo. Excluiriaflros de nuestra n►ernoria las Secciones, segunda y tercera; á no impedírnoslo nuestro carácter de narradores: diremos pues sin apreciacion de ninguna especie, que dos novillos y un cerdo pertenecientes los primeros á Don Pablo Ubarri y el segundo á 1). Ricardo Aguayo, compusieron la segunda seccion y en cuanto á pruebas de fuerza, no pudieron estas tener lugar porque D. Pablo Ubarri, fué el único en toda la Isla que presentó dos yuntas de bueyes. ¿Qué se ha beeho el ganado de PuertoRico. Isla que produce el suficiente para cubrir sus necesidades v abastecer las antillas circunvecinas? En la cuarta seccion algo mas concurrida, brillaron veinte y seis caballos originarios de las razas más renombradas de esta Autilla. I)e ellos optaron trece al premio de andadura cuadrada, diez al de bellas formas, tres al (le alzada y doblez en la ninsculatura y doce al paso de viaje, girc á pesar de su c utilidad y conveniencia figuraba por primera vez en el programa de la Exposicic,n. Es verdaderamente satisfactorio el empeño que nuestros propietarios dedicados á la rria del ganado caballar, se toman loor perfeccionar esas raras tau singularmente privilegiadas por la naturaleza. Contiu►íen pues en su lvropósito acreedor A flues tros plácemes. hijos alai ileso alee nos aniflaa por el progreso de estar Provincia.


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La section quinta, siguiendo la marcha normal de la Exposicion de 1865, se ha mostrado también indiferente, y en sus sala nes solamente han figurado dignas de mencion unas muestras de aceites aplicables á los usos comunes y á los de la medicina, presentadas por D. Pedro Rovira, farmacéutico de Aguadilla: el Sr. Inspector de minas de esta Provincia, D. Cirilo de Tornos, socio de la Económica, cuyo prematuro fin deplora esta, nos favoreció con una coleccion clasificada de los minerales encontrados hasta hoy en la Isla, y entre la cual ocupaba lugar preferente una que procedía de los baños termales de Coamo ; de algunas otras muestras minerales que existían, nada diremos por su poca importancia, estrañando la ninguna animacion de los Señores Farmaceuticos a quienes la esplendorosa vejetacion de esta Antilla ofrece un inagotable tesoro de plantas, que tanto prometen á la humanidad doliente. La Flora del pais abre un ancho campo á las investigaciones de la ciencia y es verdaderamente lamentable que sean tan escasos é insignificantes los usos que de ella se hacen; rogamos pues en nombre del bien público á los Sres. Farmacéuticos, no desprecien la oportunidad que les ofrecen los concursos públicos para hacer patentes los conocimientos científicos que muchos de entre ellos poseen en alto grado. Las labores de mujeres, pertenecientes á la sesta section, han estado como en las Exposiciones anteriores variadas y brillantes, figurando en primera escala las procedentes de Ponce, y después las de Guayama y esta Capital. Entre las del último punto, llamó la atencion un cuadro bordado de tapicería, representando la Virgen de la Silla, obra de Doña Elisa Racine de Hecht; una colcha y otros objetos, trabajos de los confinados del Presidio de esta Plaza, que estimulados por el celo d su Comandante, han querido demostrar que en medio de su desventurada suerte, saben aprovechar los ratos de ócio en ocupaciones útiles. En fin la sección sesta ha sido tan espléndida como en las Exposiciones anteriores; y no podemos ménos que tributar un voto de gracias á los expositores. En la séptima seccion, que comprende en general todos los productos y artefactos ingeniosos, de curiosidad, de utilidad 6 de importancia industrial, que tengan una aplicacion cualquiera en los usos de la vida, se ha notado alguna variedad aunque no ha sido tan rica como fuera de desear y esperábamos siendo esta Secck.n la llamada á representar todo lo que el lwmbre puede y debe idear en beneficio de las necesidades y comidades de la vida; pero con sentimiento hemos visto que la mayor parte de los obje tos exhibidos eran fútiles y sin determinadas aplicaciones. Esto nos obliga á recordar nuevamente el benéfico pensamiento de las Exposiciones. En ellas se trata principalmente de reunir objetos mas de verdadera utilidad que de recreacion 6 pasatiempo; y, al hacerlo, acompañar cuantos detalles puedan indicar la excelencia del descubrimiento para su adopcion como verdadero beneficio público., Por último la Seccion octava, las Bellas Artes, siguiendo los


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principios de retraimiento que hemos lamentado, tampoco ha querido ser tan rica como esperábamos y como lo ha sido en los anteriores concursos. De cuanto en el particular figuraba en los salones, llamaron la atencion las pinturas de D. Pedro Lovera, D. Ramon Atiles y dos Señoras de esta Capital, cuya modestia casi tenemos que ofender haciendo una mencion especial, pues nos consta que solamente por mera condescendencia para con la Comision delegada, han consentido en dar al público trabajos de puro recreo, destinados á sus familias. Los demas cuadros aun cuando encerraban su mérito artístico y obtuvieron la recompensa debida á juicio del jurado respectivo, no nos parecen deber ser colocados en la misma linea. El jóven D. Manuel O. Tavares, exhibió dos composiciones musicales, obras ale su buen ingenio, obteniendo el primer premio por la. Marcha Fúnebre dedicada al célebre Campeche, pintor Puerto-Riqueño de imperecedera memoria. Y D. Heraclio Ramos, medalla dorada, por una Fantasía En litesobre motivos del himno inglés, God sane the King. ratura, tuvimos el drama en verso, original del señor D. José Benigno .Balseiro, titulado "Misterios del Corazón", tomado de episodios de la heróica defensa de la Isla, contra los ingleses en el año 1797: por su mérito fué también recompensado; y nos congratularemos de que esta recompensa sea un estímulo para que siga el señor Balseiro la gloriosa carrera literaria en que acaba de dar el primer paso. Tal ha sido pues el resultado de las ocho secciones que componían la Exposición pública del año 1865 descrita á grandes rasgos bien á pesar nuestro, pues á riesgo de ser difusos hubiéramos deseado tener mucho que decir. No lo han querido así los habitantes de esta Isla que tantas ventajas físicas y morales deben á la naturaleza. Esperábamos mejor resultado de los benéficos esfuerzos del Gobierno Superior, secundados por la Comision delegada: el uno y la otra creen haber hecho cuanto les incumbia y á su alcance estaba; mas ni el uno ni la otra desesperan para lo porvenir. Reconozcamos los inmensos beneficios que debe al Ser Supremo este privilegiado pais ; bastará querer para poder aprovecharlos, y en vez de palabras de censura, por las que los autores de esta memoria piden indulgencia, el narrador de la próxima Exposición tal vez tenga que pedir flores á la imagination para describir la lozanía de nuestros productos y la brillantez de nuestros génios. COMISION DELEGADA DEL GOBIERNO, ENCARGADA DE LOS TRABAJOS PARA LA E%POSICION PUBLICA. PULBIDINTI. Dr. D. Pedro Gerónimo Goico de Sabanetaa. Voc4 n. D. Cirilo de Tornos. D. Francisco López Bago.


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LA FERIA-EXPOSICIÓN DR 1865. Lcdo. D. José Julián de Acosta. D. Cárlos Gautier. D. Manuel Andino. D. Antonio Vizcarrondo. D. Juan José Mangual. Juan José Gorbea. D. José Cecilio Fajardo. SECRETARIO. Lcdo. D. Román B. de Castro.

JURADO NOMRADO PARA LA CALIFCACION DE LOB OBJETOS PERTENECIENTES A LAS OCHO SECCIONES EN QUE ESTABA DIVIDIDA LA EXPOSICION. PRESIDENTE. Dr. D. Pedro Gerónimo Goico de Sabanetas. PRIMERA SECCION. Agricultura, Volatería y Caza. D. D. D. D.

José Ramón Fernández. Francisco Goicuria. Augusto de Cottes. Cárlos Fajardo. SEGUNDA SECCION.

Ganadería, Vacuna, Lanar y de Cerda para la alimentacion pública. D. D. D. D.

Martín Hardoy. Federico Garcia. Pablo Ubarry. Leonardo Igaravidee.

TERCERA Y CUARTA SECCIONES. Pruebas de Fuerza, Comodidad y Lujo. D. D. D. D. D. D.

Manuel Skettet. Cárlos Gautier. Manuel Godet. Manuel Belgas. Cárloe Martinez. Miguel Olivas.


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QUINTA SECCION. Minas, Química y Farmacia. D. Cirilo de Tornos. D. Donato Saenz. D. Tomás Babel. SEXTA SECCION. Labores de mujer. Doña Dolores Arroyo de Montilla. Doña Asuncion Gautier. Doña Dolores Echevarría. Doña Petrona Massana. Doña Dionisia Peña. SEPTIMA SECCION. Oficios manuales. D. D. D. D. D. D. D. D. D. D.

Martín Daussá. Ignacio Guasp. José María Vázquez. César Audifred. Melchor Margenat. Alejandro Pérez. José Roig. Tomás Ratera. Pedro Leconte. Julián Leon. OCTAVA SECCION.

Bellas Artes. D. Elías de Iriarte. D. Rufino de Silva. D. Aurelio Dueño. D. Felipe Gutiérrez. D. Manuel F. Castro. SECRETARIO DEL JURADO. Ledo. D. Román B. de Castro. De la pureza e imparcialidad de los individuos cuyos nombres publicamos, como solo premio a su eficaz cooperation, no podia esperarse otra cosa que el desinterés más completo, no solo en la clasificacion de objetos, sino en las recompensas acordadas á los expositores. Asi ha sido reconocido generalmente y tenemos una verdadera satisfaccion en dar este público testimonio. Pasa-. remos pues á relacionar los objetos premiados, que reasumiremos en el cuadro que se hallará después.


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DESCRIPCION DE LOS PREMIOS ACORDADOS POR LOS JURADOS PARCIALES Y EL GENERAL, A LOS EXPOSITORES CONCURRENTES. SECCIÓN' PRIMERA:AGRICULTURA, VOLATERIA Y CAZA. Primer Departamento.—Capital.—Sor. Comandante, D. Pedro Resano, presentó un mostrario de maderas del país en forma de bastones y obtuvo por él, una medalla dorada. Segundo Departamento.Hatillo. —D. José I. Corujo, una prensa para quesos por la muestra de los presentados. Tercer Departamento.—Aguadilla,—D. Alejo Fernández, una medalla dorada, premio por sus muestras de miel y cera, de la producida por 250 colmenas. Rincón.—D. Andrés Ruiz, medalla de plata y diez y seis pesos, por sus muestras de batatas.—D. Sixto Sánchez, medalla plateada, por sus muestras de miel y cera. Quinto Departamento.Ponce.—Sres. Plaja Cortada y Fornier, una medalla de oro por sus muestras de algodón Sea-Island.—D. Salvador Mas, un rayo mecánico, por sus muestras de almidun de Yuca.—D. Antonio Torruellas, medalla dorada, primer premio á los azúcares exhibidos por la costa del Sur.—D. Eugenio Chauvert, una mantequillera por su muestra de mantequilla.—D. Bartolomé Gui, una medalla de plata, por su coleccion de materias fibrosas extraidas de plantas del país. Sexto Departamento —Guayama.—D. Joaquín Villodas, me dalla de oro por su muestra de azúcar superior á todas las presentadas. Séptimo Departamento.Piedras.—D. Fermin Meaut, medalla de plata por sus muestras de tabaco en rama é hilado. SECCIÓN SROUNDA.--OANADERíss, VACUNA, LANAR Y DE CERDA PARA LA ALIMENTACIÓN PÚBLICA. Primer Departamento.—Capital.—D. Pablo Ubarri, una medalla de oro por dos novillos presentados, uno negro con peso de ??arrobas y uno amarillo de 64 arrobas 10 libras. Beato Departamento.—Cagua&—D. Ricardo Aguayo, medalla de plata y veinticinco pesos, por el cerdo que presentó. SECCIÓN CUARTA.-GANADERíá CABALLAR, PARA LAS DE COMODIDAD Y LUJO.

PRUEBAS

la

Primer Departamento.—Capital.—D. Pablo Ubarri, cien pesos, premio ganado por su caballo "Arrogante", al pasa de andadura cuadrada.—La Escolta de Caballería, den pesos, cedidos al fondo que se crea para los premios á la virtud, premio ganado por uno de sus caballos en la mayor alzada y doblez en musenla-


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tura.—D. Fernando Montilla, cien pesos, premio ganado en Bellas formas, lior su caballo "Favorito." Ñéptinno Departamento.HuinaCao.—D. Baltasar Fortuño, una montura completa, premio ganado por su caballo "Chanito," al paso de viaje. SECCIÓN

QUINTA.--MINAS, QUfuICA

Y FARMACIA.

Tercer Departamento.—Aguadilla.—D. Pedro Rovira, una prensa mecánica, por sus muestras de aceites aplicables á los usos comunes y á los de la medicina. Cuarto Departa m ento.—Cabo-Rojo.—D. Juan Comas, medalla de oro por sus muestras de sal procedentes de salinas de su propiedad. Quinto Departamento.Ponce.—D. Andrés Archabald, medalla dorada por su colección de disecados. Octavo Departa.mento.—Vieques.—D. Manuel Morales Clara, Medalla de oro por sus muestras de sal, procedentes de sus salinas en aquella Isla. SECCIÓN SEXTA.—LABORES

DE MUJER.

Primer Departamento. — Capital. — Doña Elisa Racine de Hecht, medalla dorada y diez y seis pesos por su cuadro bordado de tapicería representando la Virgen de la Silla.—Doña Francisca Falcón, una medalla plateada por un macetero ¿le flores artificiales.—Dofia Cármen Solves. una medalla plateada por un pañuelo bordado y calado.—Doña Dolores Barbosa, una medalla plateada y ocho pesos por un macetero de claveles artificiales.— Asilo de San Ildefonso, ocho pesos por un pañuelo y una pechera de camisa, trabajo de las acojidas.—Madama Teresa Muder, medalla plateada y ocho pesos por su cuadro de cristal bordado de vidrio.—Los Confinados del presidio por una colcha y otros objetos hechos a punto de aguja, diez y seis pesos. Bayamón.—Doña Adela Casals, medalla plateada y ocho pesos por su toalla bordada y calada.—Doiía Eduvigis Martínez, medalla plateada y ocho pesos por un paño de Altar, bordado y calado. Trujillo-Bajo.—Doña Josefa de Hernández, medalla plateada y ocho pesos, por una hamaca tejida con algodon del pala. Cuarto Departamento. — Cabo-Rojo. — Doña Josefa Besosa, una medalla plateada y ocho pesos por una toalla de fi ligrana perfilada, con bordados. Quinto Departamento —Ponce.—Doña Margarita Sampere de Vila, una medalla de plata, por un cuadro bordado de polisitografia á S. M., otro de felpilla representando la huida á Egipto, nn prendedor de raso con una guirnalda bordada —con hilo de oro y un cartapacio bordado con mostacilla.—Doña Aglaé L. de Russell, una medalla de plata, por una bolsa de seda bordadá.


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Doña Enriqueta de León, una medalla de plata por un almohadón de terciopelo bordado.—Doña Luisa Pujol, una medalla de plata, por una colcha, una carpeta, dos pañoletas, una perchinita, unos botincitos y un juego de antimacasares; hechos al punto crochet. Señoritas Doña Adela y Doña Isabel Oppenheimer, medalla de plata, por una colcha tejida al punto crochet.—Doña Josefa Sabater, medalla plateada y diez y seis pesos por un cojin para taburete de piano, bordado en terciopelo, con felpilla.—Doña Eugenia Gilot, medalla plateada y ocho pesos por dos canastillos de punto crochet llenos de flores de cera, y dos antimacasares tejidos al mismo punto.—Doña Teresa Molina, medalla plateada, por un alfiletero y dos antimacasares.—Doña Carmen Plaja, una medalla plateada, por un abrigo de estambre.—Doña Etelvina Costa, medalla plateada por una bolsa de seda, y dos botincitos para niño. —Doña Inés Becerra, medalla plateada por dos pares botincitos tres alfombritas hechas en union de la Srta. Doña Julia Capó.— Doña Rita Lacroix, medalla plateada por un cojin de pana bordado. Sea to Departamento.—Guayama.—Doña Olimpia Capó, me dalla de plata por una toalla tejida al punto crohet.—Doña Juana Rosa Torres, medalla de plata y ocho pesos por su cuadro bordado en tapicería-relieve y cuentas.—Doña Isabel Budet, medalla plateada, por un paño de Altar bordado y calado.—Doña Julia Bardegues, medalla plateada por dos pares chinelas bordadas en tapicería y cuentas. SECCIÓN SÉPTIMA-OFICIOS MANUALES.

Pruner Departainento.—Capita. .—Don Felipe Hecht, medalla de oro por el modelo de los cuatro escapes de relox para bolsillo.—Sres. Silva y Martorell, medalla dorada, por sus muestras de fotografía.—D. Enrique Sallot, medalla de plata, por sus muestras (le idem.—D. José Maria Vázquez, medalla plateada por sus muestras de idem.—D. Francisco Estéban Mañas, medalla de plata por sus muestras de idem.—D. Manuel Palomo, medalla de plata po sus muestras de tabaco del país elaborado en diversas vitolas.—D. Andrés Cueto, medalla de plata por idem.—Rafael Pérez, medallas de plata por su modelo de ensambladura, D. Lorenzo Furnier, medalla de plata y veinte pesos, por un modelo de máquina de reloj de bolsillo.—Ramón Portilla, medalla de plata y diez y eis pesos por su modelo de revolver de cinco tiros.— D. Manuel Martínez de Aparicio, medalla de plata. po un cuadro alegórico dorado sobre cristal.—D. Juan Pantoja, medalla de plata y veinte y cinco pesos, por un ropero y un costurero con mosaicos, maderas del país.—Sres. Polavieja y Compaía, medalla de plata por sus muestras de cera al natural blanqueada y elaborada.—D.;l,i~tonio Carbonell, medalla de plata por sue muestras de chocolate fabricado al vapor.—D. Melchor Margex t, doe medallas, una de plata por sus muestras de Rom-viejo, preparado con la


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uva que llaman de Cangrejos; y otra de cobre plateado por sus muestras (le shops, de orchata de limon y china.—D. Guillern~p Serra, medalla de plata y veinte pesos por las muestras de frutas del pals conservadas al natural.—José L. Gómez, medalla plateada y ocho pesos, por un par botines de raso, para seiiora.—Donato Fernández, medalla plateada y ocho pesos por un par botines de charol, para hombre.—Balhino Valdés, medalla plateada y ocho pesos, por un par de botas, caña entera, para hombre.— José María González, medalla plateada y ocho pesos, por un par borceguíes de charol para hombre.—Sres. Francisco Rodríguez y Compañía, medalla plateada por sus muestras tipográficas.—José Belén Claves, medalla plateada y veinte pesos, por sus modelos de ensambladuras.—D. José Solves, medalla plateada, por sus muestras tipográficas y de encuadernacion.—Don Joaquín Moner, medalla plateada, por sus muestras de los trabajos de sombrerería.— D. Vicente Furiaty, medalla dorada por un Cáliz tallado. Segundo Departamento.—Arecibo.—D. José Gómez Resio, medalla plateada, por sus muestras de galletas fabricadas por el sistema Rolland. Mantí.—D. Poncio surja, medalla de bronce plateado, por sus muestras de miel y cera. Tercer Departamento.—Aguadilla.—D. Guillermo Bercedonis, medalla de plata por sus muestras de los trabajos de alfarería. Rincon.—Encarnación Satar, medalla de plata y diez y seis pesos por sus sombreros de paja de Yarei. Cuarto Departamento.—D. Jaime Rabasa, medalla plateada por sus muestras de chocolate fabricado al vapor.—D. Cárlos Vives, medalla de oro por sus muestras de harinas de maiz.—D. Juan Prats, medalla dorada, por sus muestras de rom y anisado. —D. Juan Gerardino Porter, medalla (le plata, por sus muestras de los trabajos de alfarería.—D. Tomás Agrait, medalla de plata, por sus muestras de zuela.—D. Bartolomé Gui, medalla de plata por su colección de algodones y una piel de carnero • teñida con materias colorantes estraidas de plantas del país.—D. Alfredo Busquet, medalla plateada, por un reptil y otros objetos hechos con un corta.plumas.—D. Antonio Lucciony, medalla de plata por sus muestras de los trabajos de alfarería.—Juan de la Cruz, medalla plateada y ocho pesos por unos botines de raso para hombre. —D. Pedro Garrjga, medalla plateada, por su muestra de rapé.— José Vicente Garcia, medalla plateada, por su muestra de conserva de naranja.—Antonio Garcia, medalla plateada, por sus muestras de cal. Sea,to Departamento.—Guayama.—D. Teodoro Fonbiens, medalla de plata y diez y seis pesos, recompensa á su invento de lámparas y faroles para el uso de la Kerosine. Arroyo.—D. Juan Luis Ramú, medalla de oro por un carro, una carreta, ruedas de coche y rayos para estas, fabricadas en su establecimiento mecánico.


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Cayuas.—D. Ricardo Aguayo, medalla de plata por su muesre Rom-viejo. Séptimo Departamento.--Naguabo.—José Quintan Valdés, de edad de 13 años, moreno libre, medalla plateada, treinta y dos pesos y recomendacion especial al Excmo. Sr. Gobernador Superior Civil, para su educacion : recompensa á un modelo de máquina de vapor para Ingenio de caña, con movimientos, hecha de madera, con un corta-plumas y otros instrumentos análogos. Fajardo.—Emilio de Santiago, medalla plateada y diez y seis pesos, por una cadena, unos jemelos ó botones para puños de camisas y un alfiler de pecho, obra de su aprendizage. SEccIOOCTAVA.--BELLAS ARTES. Primer Departamento.—CapitaL—D. Pedro Lovera, medalla de oro por sus dos cuadros, uno, retrato de uii niño y otro una Virgen, original del autor.—D. Manuel G. Tavares, medalla dé oro, recompensa á su composicion musical, "Marcha fúnebre á Campeche."—Don Ramón Atiles, medalla dorada y cincuenta pesos, por sus dos pinturas al oleo, una, retrato del Excmo. Sr. D. Félix María (le Messina, y otra, una Imágen de Nuestra Señora de Belén.—Doña Elisa Racine de Hecht, medalla dorada por su cuadro al oleo, representando la cabeza de una aldeana Suiza.— Doña Cecilia St. Victor de Goico, medalla dorada, premio á sus tres cuadros al pastel, uno representando medio cuerpo de Nuestro Divino Salvador, y dos, varias frutas, aves, flores &a &a. Seyundo Departamento.Arecibo.—D. Heraclio Ramos, medalla dorada por una fantasia sobre motivos del himno inglés "God save the Kiny"—Don José Benigno Balseiro, medalla de plata por su drama original titulado "Miatorioa del Corazón" en verso, y tomado de episodios de la heróica defensa contra los ingleses en el año 1797. Quinto Departamento.Ponce.—I). Francisco Glivan, medalla dorada, pos tres cuadros al óleo, uno, retrato de S. M., otro, retrato de Rase Brak, pintor holandés y la última el retrato del Cowandante de los voluntarios Catalanes.—D. Salvador Vives, medalla dorada por sus dos copias al oleo, una de un paisage y otra de la Cabeza de un Rey lujurioso.—D. Andrés A. Conde, medalla de plata por su cuadro de pintura al temple, vista de Ponce y sus cercanías.—D. Gustavo Portier, medalla plateada por sus cuadros ambrotipos al transparente. No terminaremos nuestra memoria sin dedicar antes un voto general de gracias á todos los individuos que contribuyeron al mayor lucimiento de' la Exposicion, ya por la cooperacion que hayan prestado 6 ya por los objetos curiosos que exhibieran, sin olvidar á las Autoridades locales de los pueblos esencialmente llamadas á ejercer su influjo para lograr el benéfico fin de estos actos. El Jurado general en eesion del dia veinte y cinco de Junio tuvo una especial satisfaccion en recomendar oficialmente á la


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consideracion del Excmo. Sr. Gobernador Superior Civil, al Sr. Corregidor de Ponce, D. Luis Quisano y Font y al Ilustre Ayuntamiento de aquella Villa por el celo y actividad que desplegaran para obtener que aquel pueblo figurase dignamente en la Esposicion. La justicia de este proceder queda evidenciada en la precedente descripcion ; y por nuestra parte, tenemos también un verdadero placer al consignarlo aquí, sintiendo no poderlo hacer de las demás autoridades y Corporaciones Municipales de la Isla.— Puerto Rico Setiembre 5 de 1865. EL INFRASQUITO SECRETARIO DE LA COMISION DELEGADA DEL GOBIERNO, PARA LA FERIA Y E%POSICION PUBLICAS. Certifica: que la precedente memoria presentada por uno de los individuos de la Comision nombrado al efecto conforme al articulo 86 del programa fué leida en el seno de la espresada Comision, y aprobada en todas sus partes en la Sesion celebrada el once del corriente, acordándose en consecuencia que se publique para conocimiento del público y en cumplimiento de lo que dispone el articulo citado. Puerto-Rico Setiembre doce de mil ochocientos sesenta y cinco. Vo. Bo. El Presidente, Dr. Pedro Gerónvmo Gawo.—El Secretario, Román B. de Castro.


PUERTORRIQUENOS ILUSTRES FRANCISCO MARIANO QUIÑONES Por Cayetano Coll

y Toste.

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Conocí a este noble varón el año de 1897, cuando España nos concedió la Carta Autonómica. Ya la pesadumbre de los años lo atropellaban. Tenía unos 67 otoños tropicales, pues había nacido en San Germán el 15 de Febrero de 1830. Era uno de los informadores de 1866, que en Abril de 1867 habían rendido al Gobierno aquella célebre Memoria, en la que peEsclavitud en la pequedían terminantemente la supresión de que Antilla, con o sin indemnización. Informe brillante y bien documentado, donde resplandecen aquellos tres caracteres, que lo redactaron y escribieron, como tres estrellas resplandecientes irradiadoras de luz propia. (1) Yo estreché emocionado la mano de aquel viejo, a quien el Partido había colocado en justa recompensa en la Presidencia del Consejo de Secretarios, poniéndole al lado como Sub, a un hombre del empuje y astucia de D. Julián Blanco y Sosa, curtido en las luchas de la política ultramarina. D. Francisco estaba ya casi rendido: pero en su franca y penetrante mirada se vislumbraba el valor de su inteligencia. La nieve de la ancianidad caía sobre su cabeza, ya calva, y sentía el hielo de los años. El níveo bigote descuidado. Las arrugas surcando su frente y sus mejillas. Pero se destacaba el correcto caballero en los foques de su cuello erecto y en su blanca corbata. Era un viejecito currucato, sonriente, comunicativo y de franca conversación. Aquella Presidencia fué para él como una noche de bodas tardías. De ellas pasó a ser Alcalde de San Germán. Abierta la Legislatura bajo el gobierno americano, vino a la Cámara como representante por San Germán y volví a tener la dicha (le estrechar su mano. Entonces no había incompatibilidad en representar a un distrito a la vez que desempeñar un cargo público. Como I). Francisco, alcalde de San Germán.

(1) Está publicado este Informe en el Boletiu Histórico de Puerto Rico, tomo 49. páginas 323-367.


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taban allí Egozcue, mayor de San Juan, el licenciado José Tous y Soto, juez; y yo, director de Beneficencia y otros. Un día se acercó a mi pupitre en los momentos en que yo le explicaba al Dr. Zeno Gandía que su primer apellido era de origen griego y venía por vía de Venecia a España, que su primer antepasado fué un militar llegado a Arecibo, llamado D. Manuel Antonio Zeno. D. Francisco interrumpió mi explicación pára preguntarme qué significaba el suyo. —Le diré, contestélc cortésmente. Desde luego, usted sabe que su apellido viene de España. Tal vez sepa viene de Asturias, de viejo solar y buen escudo. Consulte los libros de Heráldica y de seguro encontrará jaqueles, gules y veros de azul y plata. —Yo lo que quiero saber es qué significa. —Ah! eso es más delgado de hilar. Por de pronto le diré que quiñones es plural de quiñón, una parcela de terreno para sem brar. Pero esto es muy plebeyo y hay que buscar más alta alcurnia. —Y, ¿podría V. hallarla? —Querido D. Francisco, aquí sin libros de consulta le podré dar una opinión mía y nada más. Tal vez incierta. —Y ¿cuál es? —En la Edad Media los caballeros que no querían ser conoci dos en un torneo, entraban en liza con la visera calada y en el escudo no llevaban mote alguno. Yo supongo que al antepasado de su apellido se le ocurrió poner Quid non est. Entonces se usaba mucho el latín en estas cosas. Frase equivalente a qué será o quién será. Los tres vocablos se encapsularon en uno con el tiempo y el fermento vocalizador, y haciendo de la d y de la n una ñ, resultó quiñon est. Fácilmente es comprender cómo se volatilizó la t final, y quedó quiñones. —Está V. seguro de ello? me replicó D. Pancho, sonriente y jovial. —Seguro no estoy, ni de que existo... Y reimos con hilaridad. A los pocos años de este entretenido diálogo supe que había rendido la jornada de la vida el 13 de Septiembre de 1908. Todo hombre de valer tiene su día de oro, luminoso y esplendente; y el de D. Francisco Mariano Quiñones fué el 8 de Noviembre de 1866, cuando dirigió al Gobierno español, en unión de Ruíz Belvis, la siguiente exposición: "Los que suscriben manifiestan que aun cuando al aceptar el carácter de Comisionados, con que en este momento hablan, fué en vista y bajo la promesa que contiene el real decreto de 25 de Noviembre de 1865, que expresa terminantemente ser objeto de la actual Información político, social y económica de las provincias de América; y que, aun cuando por otra parte, esperaban que los interrogatorios referentes a los tres puntos se presentarían a los Comisionados reunidos y formando un todo armónico, o a lo menos con el mismo orden señalado en dicho real decreto, no tienen sin embargo inconveniente alguno, dada la im-


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portancia y trascendencia de la cuestión social a que se contrae el presente interrogatorio, especialmente en la sección primera, y sin perjuicio (le pedir en su día en lo político toda la libertad que cabe en la ancha esfera del progreso y dentro de las tres unidades que sirven de límite a la Infornulción (nacional, dinástica y religiosa) en exponer con la lealtad que es propia de sus convicciones, del interés de la justicia y del bien de la monarquía y de sus comitentes de Puerto Rico,que partiendo el interrogatorio persentado en la sección primera, como es evidente, de la existencia, de la Esclavitud y tendiendo a conservarla indefinidamente, opuesta y contraria a la felicidad (le Puerto Rico y al buen nombre de la nación española, se abtienen de absolver las preguntas en ningún sentido. Aspiran los que suscriben y desde luego piden la abolición en su provincia de la funesta institución de la Esclavitud; la abolición con indemnización o sin ella, si no fuere otra cosa posible; la abolición sin reglamentación del trabajo libre o con ella, si se estima (le absoluta necesidad: y en uso del derecho de que se creen asistidos, desarrollaran este voto en las reuniones sucesivas y presentarán en su caso el plan completo de abolicióñ. Madrid, Noviembre 8 de l866.— egundo Ruíz Belvis,--José Julió,, Acosta.—Francisco -1lariano Quiicaues." D. Francisco pudo contemplar en 1873 el final de la película que él y otros ilustres criollos y filántropos peninsulares habían iniciado. Con cuanto gusto y satisfacción oiría a los negros libertos de San hernian, decirle: —Niño Pancho, ya sernos libres, gracias a V y a otros niños!... Después entró el denodado sangermeño a luchar por las libertades patrias para el ciudadano. Y le tocó presenciar los agrios tiempos del Componte del atrabiliario gobernador Palacios. Y recibir en la Fortaleza de la boca del sustituto 2° cabo, la timorata frase: "Deje V. que actúen los tribunales de justicial..." Cuando él reclamaba con insistencia la excarcelación del Castillo del Morro de los atropellados autonomistas. La obra de más valor que yo considero de D. Francisco Mariano Quiñones son sus Apuntes para la Historia, de Puerto Rico, libro en 8° menor de 204 páginas. En él se relatan con lujo de detalles los sucesos tragicos del 87, y que el país sintetizó en la gráfica frase la época del C'omponte!. . . Educado D. Francisco en un colegio de Bremen, a donde le envió su madre, a la edad de 17 años, aprendió el alemán y el inglés, y adquirió una sólida instrucción. Vuelto a la patria'dedicóse a la agricultura, con especialidad al cultivo de la caña sacarina; no olvidando la política, y escribiendo en los periódicos de la época, sobre autonomía y asimilación, sobre cuyos temas sostuvo reñidas polémicas, defendiendo las doctrinas de Labra. Su estilo, como escritor, es desaliñado, pero procurando siempre ser veraz y sincero en lo que escribe.


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Sus novelas Fatima y Nadir Pachá, han sido poco leidas, porque sus escenas pasan en Persia; y pueden considerarse como trabajos literarios de su juventud. Sus mejores artículos son de carácter político y económico. El Circulo de Recreo, de San Germán, le premió un trabajo titulado Influencia de lag Bellas Artes. Hasta los últimos arios de su vida estuvo siendo en San Germán el oráculo infalible de sus correligionarios; y de la Isl' solían escribirle consultándole. Con la aureola del amor de su pueblo bajó a la tumba. En el Ateneo Puertorriqueño tuve yo la honra de hacer colocar su retrato al óleo para completar el cuadro inmortal (le los tres informadores abolicionistas de 1867, También tuve la honra de hacer colocar en aquel augusto salón el del inolvidable Ruíz Belvis. Hoy están las tres estrellas luminosas en aquella Casa, sirviendo de ejemplos a las generaciones que suben, corno nobles varones de la tradición diamantina. EPISTOLARIO DE D. FRANCISCO MARIANO QUIÑONES. -CARTA AL DR. COLL Y TOSTE, DANDOLE CUENTA DE LAS OBRAS POR EL PUBLICADAS.

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San Germán, mayo 8 de 1901. Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste.—Capital. Muy distinguido amigo: al eximio escritor en todo género de obras, científicas y de arte, no pudiera yo presentarle las que he escrito en horas de ansiedad, buscando solaz para mi espíntu; pero como no quiero que crea rehuso complacerle, va al pje espíritu; demasiado imperfectas la nota de las que elaboró y mal editadas para que puedan figurar en el catálogo que V. ha de formar para corresponder al pedido que se le ha hecho, son estas: Novelas, parte históricas, parte sobre todo de fantasia: La Mogofonía, episodio de conflictos, que sobrevinieron en Persia, en la época de Candi-ser-Farcit. Nadir Shah, episodio de las turbulencias que sobrevinieron en la misma Persia, con la irrupción de los afgenesas, derrota de estas jenavadis y los escesos de este después que se hizo a la mar. 1' alila; 2' Fátima; 3' Riza-Houli. Esta novela se formaría de tres partes, si hubiera logrado imprimir la tercera, o sea el Riza-Souli, pero en la época de los Compontee el temor de que cayera en manos de los que estaban procediendo al registro de todas las obras de carácter sospechoso, indujo a mi familia a sacarle de casa, y cuando quise imprimirla no pude encontrar sino una parte insignificante del manuscrito, por lo que desistí de terminarla. En verdad que nada se ha perdido. Las ediciones se hacían siempre clandestinas y el impresor las plagaba de errores ortográficos. Obritas políticas: Apuntes para la historia de Puerto Rico. 9 10


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RECTIFICACIÓN HISTÓRICA.

Historia de los partidos conservador y reformista. Unos cuantos folletos más que no recuerdo. Para juegos florales: La Pardo Bazán : su escuela literaria. Influencia de las artes liberales en el carácter de los pueblos. El baile en la culta sociedad. Conflictos económicos. Un folleto que contiene mis artículos de defensa del partido autonomista, mandado imprimir por el secretario del partido, que presidía Baldorioty de Castro. Escuela para formar hombres, publicado en "La Democracia". Y así por el estilo, las que no tienen bastante mérito para figurar en ningún catálogo. Suyo affmo. amigo, Francisco M. Quiñones. Nota: Esta carta del gran patricio es reveladora de su mérito y de su modestia. La segunda edición de su obrita Apuntes para la historia de Puerto Rico es la narración completa de los luctuosos tiempos del gobernador D. Romualdo Palacio.—La Magofonía fué impresa en Bruselas, en la imprenta de los hermanos Qottlieben, en 1875.—Las novelas Fátima y Kalila, también se imprimieron en la misma imprenta el mismo año. RECTIFICACION HISTORICA. DESAHACIENDO UNA CALUMNIA CONTRA D. RAMON BALDORIOTY DE CASTRO. Por Cayetano Coll y Toste. vi-

Luís Bonafoux, escritor satírico valioso, pero muchas veces perino, queriendo ensalzar al Dr. Betances deprime injustamente a D. Román y escribe estas palabras en la página 11 de su obra Betances editada en Barcelona, en la imprenta modelo. Palau, 1901: "El doctor Betances no tenía necesidad de declararse prietuzco, por la sencilla razón de que son pocos los blancos que tienen una fisonomía tan fina como la que tenía él. Físicamente me recordó, cuando nos presentaron, la patriarca figura de Pi y Margall, con la diferencia de que lo qne es frialdad catalana en la cabeza del gran republicano español, era melancolía en la cabeza del gran revolucionario puertorriqueño: callada tristeza que se fija en el hombre al nacer en las regiones tropicales, y que a través de tantos años de ostracismo invadía el busto de Betances, coronado por una espuma de cabellos blancos como el eterno copo de nieve que circunda la cumbre del Cotopaxi. Cierto que era atezado, hermosamente atezado el color de su semblante; pero tenía aguileña la nariz, que es la facción don.


RECTIFICACIÓN HISTÓRICA.

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de más se señorea el carácter africano, finísima la boca, perfecto el óvalo de la cara. No obstante, en vez de proceder al igual de au conterráneo D. Román Baldorioty de Castro, que hallándose de diputado en Madrid, se preocupaba de 8u mandato eleotoril bastante menos que de embadurnarse la cara con blanco de España, y que, todo monino y avergonzado de au figura, no pudo acabar su primer y único diseurao en el Congreso, porque saliéndole al paso el general Sanz, interrumpióle con vulgarísinra alusión a la nwlatería; el Dr. Betances, que a mi ver tenia de indio mucho más que de la raza negra, tuvo el valor de su piel, en todas partes y en todas las situaciones de su accidentada vida." No es de extrañar que el señor Bonafoux hable mal de D. Román hasta la avilantez de calumniarle, estaba herido profundamente por no haber podido nunca representar a Puerto Rico en el Parlamento español, a pesar de haberse agarrado a los faldones de la chaqueta de D. Pablo i.Ibarri, cacique máximo insular en aquella época. Bonafoux fué muy dado al personalismo en sus escritos. Era su ambiente favorito. Pero siempre extremaba el elogio o exageraba el vituperio. Júzguese al hombre por esta frase suya: "Exceptuando a Labra y a Martinez Campos, no hay quién sepa lo que yo en punto a las Antillas. Ya quisiera León y Castillo tener la mitad de mi erudición." Su articulo El Carnaval en las Antillas, publicado en 1879, lo hizo célebre como critico exagerado. Se publicó en Madrid en La Unión, periódico que dirigía D. Antonio Sánchez Pérez. Cuando regresó a Puerto Hico recibió una silba y una lluvia de pedradas que le hizo tomar las de villadiego en el vapor inglés, protegido por la policía. Escribiendo a Mario Br•aschi le decía: 'Lucida recepción me hizo la patria cuando yo, tras larga ausencia, corría amorosamente a sus brazos con el deseo santo y bendito de festejarla, y olvidando la responsabilidad de mi toga para recordar el buen tiempo de mis mocedades, tenia en proyecto subir al árbol de la viuda a comer tamarindo allá en mi pueblo, que no fué cómplice del atentado, y se alegra de que yo ponga verdes a esas cabezas hermosas, pero sin seso, de los demás pueblos de la isla'. Ante aquel tumulto, ¿qué quería V. que hiciese? ¿ Dejarme asesinar como un mosquito? Si yo tengo entonces a nri disposición el Invencible y el cañonero Condor, le digo a V. que no queda una sola azotea en la Capital. Pero yo estaba solo y ustedes eran ciento y la madre. Resolví, pues, retirarme modestamente como Xenofonte y Arabí Bey, de los campos de batalla; y erubarcándome en el Mosella, no paré hasta llegar a Inglaterra. A los pocos días paseaba por los grandes boulevares de París, mientras ustedes se quedaron ahí, fastidiados, en Cangrejos !..." "Tengo la desgracia de uo morderme la lengua, y si V. persiste en ponerme motes yo no le contestaré seguramente, pero bombardearé a D. Román Baidorioty de Castro, que está ahí, en la calle Clavel. Porque es justo que alguno pague los vidrios ro-


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CARTA DE OVIEDO EN

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tos, y V. no puede pagarlos. V. señor Braschi, no tiene personalidad." De modo que la bilis del hígado parenquimatoso de Bonafoux caía sobre el venerable nombre de D. Román en venganza de las palizas que le daban al viperino escritor los periodistas de Puerto Rico!... PARTE DE UNA CARTA DEL CRONISTA OVIEDO A S. M., EN LA QUE LE DA CUENTA DE LA FORTALEZA DE SANTA CATALINA EN SAN JUAN. (Del Archivo de Indias) Santo Domingo, 31 de mayo de 1537. . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . Ha de mandar V. M., que en la Ysla de Sant Xoan se acabe aquella fortaleza de puertorrico, é se hagan otras en la costa del norte de aquella Ysla, que son tanto é mas necesarias que aquella, é aun aquella pusieron dentro del pueblo, é no donde la avian de facer; porque avía de estar puesta en la punta ó .entrada del puerto, é donde pudieran ver la fortaleza los navíos en alta mar; e ansí como la ficieron, non pueden verla sino dentro del puerto. Por cierto, aunque la edificaran ciegos, no la pudieron poner en parte tan sin provecho. El remedio de esto es facer una torre franca, que sea más que atalaya, é pueda aver en ella alguna artillería en la punta que digo, é ansi non se podrá allegar navío alguno.—Ha de mandar V. M. que en san yerman, en la dicha ysla é fin della, haya otra fuerza, porque por non la aver, quemaron ya aquel pueblo corsarios.—Ha de mandar V. M. que en la ysla de la mona, que está entre aquesta é la de Sant Xoan, se Paga otra fortaleza, porque está en el paso, é allí non ay sino un estanciero é pocos yndios, é ay buena agua (1) é de comer, é puerto donde reposadamente pueden estar seguros los salteadores armados, é atender a las naos que de aquí salen para Espafla : é de Sant Xoan, é de esotras yslas, de necesidad pasan por cerca de aquella ysla, é sería muy nescesaria cosa, é mexor granxería que la que V. M. allí a tenido, é tiene, é con esa misma se podría sostener."

(1) En la fslith la Mona no había agua corriente, sino la de lluvia. depositada entre las rocas, donde formaba pozo. Los indígenas llamaban a estos depósitos de agua jagasye..—C. y Ti.


LA VIRUELA EN SAN JUAN EN

1519.

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PARTE DE UNA CARTA AL EMPERADOR DE LA REAL AUDIENCIA DE LA ESPAÑOLA, DANDOLE CUENTA DE UN ATAQUE A LA ISLA DE SAN JUAN. (Del Archivo de Indias)

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Santo Domingo 4 de Julio de 1541. Lo de la mar es lo que nos da pena, pues por no andar por acá naos de armada, según repetidas veces hemos pedido se envíen, cualquier Corsario corre impunemente todos estos mares é puertos.—Este mayo pasado vino a la ysla dé san roan un navío de franceses, con 35 ombres, é robaron allí una carabela, luego echó á fondo un navío en la ysla de la runa. Saltaron después en tierra é robaron lo que hallaron é tomaron quatro yndios é de allí fueron al cabo de la vela é en porto belo robaron una carabela que traía valor de siete u ocho Ihil ducados de perlas." DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE LA MEDICINA EN PUERTO RICO. LOS PRIMEROS CASOS DE VIRUELAS EN LA ISLA.

lo

De una carta al Rey de los Padres Jerónimos, fray Luís de Figueroa y fray Alonso de Santo Domingo, fechada en Santo Domingo, a de Enero de 1519, tomamos lo siguiente: "E dicho nos han que en la ysla de Sant Juan han comenzado á morir• algunos yndios de las dichas viruelas.—De dicha pes tilencia de viruelas han sido feridos algunos poquillos de los nuestros españoles, é no han fallecido; empero, todos estamos temerosos ele dichas viruelas." DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE LA INSTRUCCION PUBLICA EN PUERTO RICO. EL GOBERNADOR SANZ DESPOJA DE SU TITULO DE MAESTRO AL PROFESOR D. JOSE JACINTO DÁVILA. (De la Gaceta Oficial) Puerto Rico ,Marzo 29 de 1870. Gobierno y Capitanía General de la isla de Puerto Rico.—Teniendo en cuenta los antecedentes de moralidad y conducta pública y privada de D. José Jacinto Dávila, así como SU dudosa fidelidad ú España, he resuelto, por altas razones de conveniencia pública y de gobierno, le sea recogido inmediatamente el título de Profesor, que posee, quedando, por lo tanto, inhabilitado para ejercer el Profesorado en esta Isla mientras no morigere su con•


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CASACIÓN DI LA GUARDIA CIVIL

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ducta y dé pruebas inequívocas (le adhesión, respeto y consideración al Gobierno de España y sus autoridades en esta Isla. Puerto Rico, 29 de Marzo de 1870.—anz, gobernador. CREACION DE LA GUARDIA CIVIL EN PUERTO RICO 1 FIJANDO SUS SUELDOS. I ORDEN APROBANDO INTERINAMENTE LA CREACION DEL CUERPO DE LA GUARDIA CIVIL EN LA ISLA DE PUERTO - RICO. Madrid, Junio 13 de 1869. Excmo. Sr.: Vistas las cartas números 111, 124, 125 y 136, de 13 de Marzo, 10 y 17 de Abril último, sobre establecimiento de la Guardia Civil en esa provincia y los reglamentos para su organización y servicio; el Poder Ejecutivo, en el ejercicio de sus funciones, y de conformidad con lo propuesto por la Sección de Ultramar y de Guerra y Marina del Consejo de Estado, ha resuelto aprobar lo dispuesto por V. E., y después que se le devuelvan los citados reglamentos, como lo verifico, á fin de que sobre ellos informe el Consejo de Administración de la Isla; y por último, que se prevenga á V. E. que mantenga la interinidad que ha creado mientras se evacua dicho informe y puede dictarse por el Gobierno la aprobación definitiva del instituto de que se trata. Lo digo á V. E. para su conocimiento y efectos consiguientes. Dios guarde á V. E. muchos años. Madrid 13 de Junio de 1869.— Topete.—Sr. Gobernador superior civil de la Isla (le Pto.-Rico. II Orden manifestando al Gobernador superior civil de Puerto-Rico, que la órden del 13 de Junio al aprobar, aunque con carácter de interinidad, el establecimiento de la Guardia Civil en' aquella isla, lleva en sí implícitamente, y también con carácter de interinidad, la disposición de que los sueldos de los Jefes, Oficiales y Guardias, sea el mismo que el que este Cuerpo disfruta en la isla de Cuba. Madrid, Agosto 28 de 1869. Excmo. Sr.: En vista de la carta núm. 202, de 2 de Julio último, en qué V. E. manifiesta que no siendo posible que los individuos de la Guardia Civil vivan con el haber del soldado, es indispensable que se les abone á cada uno de ellos, interín se obtlene la constitución definitiva de este Cuerpo, la cantidad de 6 reales vellón además del haber del soldado: el Serenísimo Señor Regente dl Reino ha tenido á bien disponer se diga á V. E. que la órden de 13 de Junio último, al aprobar con carácter de interinidad la. medidas de ese Gobierno superior civil sobre establecimiento de dicho instituto, lleva en sí implícitamente la aprotiaht6n, aunque siempre on carácter de interinidad, de la di.-


LA CALLE DEL PADRE HOFF, EN PUERTA DE TIERRA.

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posición octava de proyecto del reglamento orgánico, según la que, los sueldos de los Jefes, Oficiales y tropa de los Guardias Civiles serán los mismos seüalados en la Isla de Cuba. Al mismo tiempo me ordena S. A. advierta á V. E. que deberá solicitarse en la forma legal establecida el crédito extraordinario que sea preciso, y remitirse nota del importe de los donativos que para el establecimiento de esta institución han hecho los pueblos y propietarios rurales de la Isla. Dios guarde á V. E.muchos a►los. Madrid, 28 de Agosto de 1869.—Becerra.—Sr. (;obernador superior civil de la Isla de P. R. EN PUERTA DE TIERRA A LA CALLE SANTIAGO SE LE PONE CALLE PADRE HOFF. (De "La Detn~ocracia"i I El día 20 de Marzo (le 1922, se personó en la sesión de la Asamblea Municipal de Can Juan, una comisión compuesta de varios socios de la Asociación San Alfonso Ma. de Ligorio, de Puerta 'de Tierra, fundada por el Rev. C. S. Hoff, hoy en Boston, Massachussets, con el propósito de someter a la consideración de aquel}a una petición para que se aprobara una ordenanza que autorzara él cambio de nombre de la calle .Santiago, en la parada 51, de Puerta de Tierra, por el del Reverendo Padre Hoff. El padre Carlos, como 'lo llamaban sus varios amigos, por su labor caritativa y por sus esfuerzos en cumplir con los deberes dé! Cristianismo, sacrificando para ello hasta su misma persona, y -por su desinteresado afán en proteger sin distinción de sectas religiosas o políticas a cuantos recurr-ian en solicitud de su ayuda, se ha hecho merecedor a este acto de parte de la juventud que 'cdmpone- la Asociación San Alfonso, y de los habitantes del barrio de Puerta de Tierra. Estos con sus firmas y aquéllos con el entusiasmo y laboriosidad que les caracteriza han conseguido que la Honorable Asamblea Muncipal de Ban Juan, votase unáninemente, y de pié, en favor de dicha ordenanza, dispensando así al Padre Carlos Hoff un homenaje que tanto él como los alfonsinos y los habitantes de aquel barrio sabrán agradecer. Una comisión compuesta por los señores Trápaga, Castelao, Vando, Udenburgh, Gollena, Félix, Avilés, Cabrera y Cabán, se encargará (le preparar una fiesta para celebrar el cambio de nombre de la referida calle por el del Rt'. Padre Hoff, y al efecto, se dedican actualmente a obtener todos los recursos necesarios para que dicha fiesta resulte como ellos 'desean y como la merece el homenaje del cual el Padre Carlos Hoff es digno.


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LA CALLE DEL PADRE HOFF, EN PUERTA DE TIERRA.

II EL ACTO DE DESCUBRIR LA LAPIDA DE LA CALLE DEL PADRE HOFF. El sábado se celebró el acto de descubrir la lápida de la calle del Padre Hoff, en Puerta de Tierra, habiendo resultado una brillante demostración popular, en la que tomaron parte elementos de todas las significaciones. Asistieron los niños de los Colegios San Agustin, que fundara el Rvdo. Charles S. Hoff. La parada fué organizada en la Avenida Ponce de León, recorriendo las calles principales de Puerta de Tierra. A su cabeza marchaba una seccióm del cuerpo de Bomberos, las Bandas Municipal y del Asilo de Niños de Santurce. La calle Padre Hoff fué adornada con banderas nacionales. Al acto de descubrir la lápida asistió el comité organizador de loe festejes formado por los jóvenes y discípulos del Padre Hoff: Francisco Trápaga, Erasmo Vando, Rafael Cabán, Jenaro Avilés, Ruperto Durán, E. J. Gollena, E. de Félix y Domingo Castelao. La lápida estaba cubierta con la bandera nacional, y fué desbierta por el Comité Organizador y por el señor Guillermo Hernández, sub-Comisionado de Servicio Público del Barrio, quien representó al señor Travieso, que no pudo asistir, por encontrarse en Coamo. Después, desde el balcón de la familia Trápaga y señoritas Fuertes, el señor Rafael Martínez Alvarez, pronunció un magniñco discurso, haciendo una luminosa narración de la labor del benemérito Padre Hoff. El Lcdo. Martinez Alvarez, recibió entusiastas aplausos, por su brillante peroración. Un grupo de distinguidas señoritas, entre ellas las Gil, Fuertes, Osorio, Alcaráz, Rodriguez, Vila, Miranda, Vélez y Rivera, con su presencia dieron gran realce a la fiesta. El Padre John Linch y todos los Padres Redentoristas y las Sisters del Colegio, han prestado a la fiesta su valioso concurso. La noche del sábado, y ayer domingo, se quemaron fuegos artificiales, asistiendo las Bandas del Asilo de Santurce y del Regimiento 65. El Comité Organizador ha trabajado con mucha actividad, y merece nuestra felicitación, e igual la Asamblea Municipal, al hacer perpetuar la memoria del meritisimo Padre Hoff.


151 DOCUMENTO PARA LA HISTORIA POLITICA DE PUERTO RICO. MI GRANO DE ARENA. Por D. José de Celia Aguilera. (Puerto Rico.—Imprenta de Acosta.-21 Fortaleza.-1886.)

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En el año de 1869 se convocó por primera vez, despues de la Revolucion cle Setiembre, á Puerto-Rico para elecciones de Diputados á Córtes. La provincia fué dividida en tres circunscripciones electorales : la primera, comprendia las Administraciones de Hacien(la de la Capital, Naguabo y Guayama; la segunda, las de Agua(lilla y Arecibo, y la tercera, las de Mayagüez y Ponce. Eran Capitales de circunscripcion: de la primera, la de la Isla: de la segunda, Arecibo y (le la tercera, Mayagüez. Se constituyeron cuatro Colegios en la primera circunscripcion: en la Capital, Cáguas, Humacao y Guayama: en la segunda, (los Colegios; uno en Arecibo y otro en Aguadilla; y en la tercera, uno en Mayagüez, otro en San German y otro en Ponce. A estos se agregraon los demás pueblos que tenian que ir á votar á la cabecera. La circunscripcion primera, votaba cuatro Diputa(los; la segunda tres; la tercera cuatro. Las elecciones principiaron el 30 de Mayo (lel referido año de 1869. Como no habia entera libertad ni costumbre para ejercitar estos derechos, lucharon los electores con el nombre de Liberales unos, y otros con el cle Conservadores; pero no hubo organizacion, ui principios claramente definidos, ni Partidos, en una palabra; muchos votaron por simpatías y recomendaciones más que por espíritu de colectividad. En toda esta circunscripcion no hubo reuniones públicas, ni Comités libérales, ni nada que pudiera indicar un Partido organizado, ni siquiera con verdadera direccion. En esta Capital se convocó á una reunion liberal á la que concurrieron diversos representantes de los pueblos de la Isla—tuve la honra de figurar entre ellos—pero el mismo din en que debia tener lugar, en el salon de la Casa Consistorial, poco ántes de la hora fijada, se acordó suspenderla por los que habian hecho la invitacion, al saber que muchos de los que apoyaban la candidatura conservadora, trataban de tomar parte en dicha reunion llamándose liberales, crevóse posible un conflicto, y trató de evitarse. En las circunscripciones de Mayagüez y Arecibo, en que la lucha fué más encarnizada, se observó de igual modo que no se habian definido bien las colectividades, hasta el extremo de siendo candidato, el fué mi distinguido amigo Don Luis Padial y Vixcarrondo, sus hermanos residentes en esta provincia, al


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MI GRANO DE ARENA, DE CELIB AGUILERA.

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notar que era apoyado por conservadores, publicaron un manifiesto pocos dias ántes de la eleccion, exponiendo sus pirncipios políticos, que como es sabido, eran liberales. Yo que fui uno de los que tomé parte activa en esta circunscripcion, despues de fracasada la reunion promovida en esta Capital no me moví hasta dos dias ántes de la eleccion, eu que llegó á mis manos, en hoja suelta, una candidatura, que no se sabia quién la habia formado, y en la cual figuraban mis distinguidos amigos Don Ronnun Baldorioty de Castro, Don Manuel Alonso Pacheco, con Don Joaquin de Alba, Intendente que había sido de Puerto-Rico y otro que no recuerdo; y que ya. en Humacao lo sustituí con el nombre de Dan Benito Osende y Lira á propuesta de algunos amigos de aquel liueblo; y confieso que más por afecto, me puse á la voz con algunos electores y me constituí en Humacao director de la eleccion. (1) El Colegio de esta CSeccion, pesar de las desventajas del censo, que era mucho más restrictivo que el de hoy, fué el que mejor resultado dió a los liberales. Terminada esta eleccion murió la política, y sólo para dos elecciones parciales en Mayagüez y Arecibo volvieron á ocuparse de ella en los pueblos que pertenecian á aquellas circunscripcones dándosé el caso de que algunos de los que habían votado ántes con los liberales, lo hicieran conservadores y vice-versa. En la circunscripcion de Mayagüez se evidenció más aún si cabe la desorganizacion política como lo prueba el siguiente maAnunciador de 29 de Mayo. nifiesto publicado en "ELECTORES.

los

"Deseos de evitar la perplegidad en el acto de la votacion, "á consecuencia de circular en esta Villa, más de una candidatura que se titula Liberal, creemos oportuno advertir: que el verdadero Partido Liberal de esta Circunscripcion, el Partido que "siempre ha tenido por honra en su bandera Paz, Orden, Libertad "y Progreso, y cuya principal aspiracion es la A$IMILACION "COMPLETA DE LAB ANTILLAS A LA MADRE PATRIA. "recomienda como sus candidatos á señores Doctor Don Ra"mon Nadal y Cuevas, ¿Ion Cárlos Cabrera y Martinez, Doctor "Don Antonio Manrique de Lara y Don Eugenio María Hoatoa y

(1) Me encontraba enfermo, pero como se hacían correr rumores hiverosfmiles para amedrentar á los liberales, en aquella nuestra primera batalla, me mantuve en mi puesto, pasando los cuatro dias de eleccion á pié firme en el Colegio, recogiéndome á recibir aplicaciones médicas por las noches y viéndome obligado á no abandonar la cama despues del escrutinio general, de todos cuyos hechos es vivo testimonio mi bune amigo Don Ramon Martin; de quien no olvido todas las atenciones y cuidados que en• tónces me. prodigó.


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"Bonilla cuyos honrosísimos antecedentes, cuyas opiniones fran"cas y constantemente liberales, son bien conocidas en toda la "provincia.—jlanuel Raldiria." Todos querian llamarse Liberales y en una misma candidatura figuraba mi particular amigo y paisano Don José Pascasio de Escoriaza, (1) que siempre lo ha sido, y el señor Don Sebastian Pla ja que quiso sostener en el Congreso la continuacion del foete para los esclavos. Declarada esta Isla provincia española, como liberal de corazon, fui uno de los primeros que prestó su concurso para la fundacion del Partido liberal. A la consecuciou de este flu, natural y preciso era que celebráramos frecuentes reuniones privadas, los que con constancia en el obrar y té en el porvenir deseábamos nuestra constitucion política, y recuerdo perfectamente que en una de esas primeras reuniones afectuada en la casa del ilustre Don Ronaan Baidorioty de Castro, manifestó este señor que debiamos prescindir de la forma de gobierno, miéntras no se constituyese la provincia, porque sólo así podriamos recabar de todos los gobiernos las reformas á ella convenientes; y esto, porque lo mismo podia ser feliz aquella con una monarquía democrática, que desgraciada con una república despótica. De tal manera pensábamos, con el citado hombre público, en 1869, cuando aún no hahian votado las Córtes Españolas la forma de gobierno que debiau dar á la Nacion sus representantes; y hé aquí, como desde el inicio de prestra política local nos unimos sumando de tal suerte voluntades y no reatándolas como hubera acontecido, de seguro, si en aquel entónces, si en aquella época todos y cada uno no hiciéramos el sacrificio de dejar incólume é indiscutible 1 ' forma de gobierno. Así pues, comenzó la vida del Partido liberal en nuestra Isla, Partido á que se dió más tarde el nombre de liberal rcforwixta, Sumar voluntades, aunar elementos y fuerzas y huir de la division y fraccionamientos que siempre y en todo tiempo son síntoma seguro (le descomposicion y por tanto de debilidad. El ilustre patricio Don Manuel Corchado, republicano federal reformista en la Peninsula, abundaba en iguales creencias, las que abonaban su conducta y su palabra sosteniendo que aquí no era él, ni podia ningun liberal ser otra cosa, que liberal-reformista, y téugase en cuenta que cuando de la Asimilacion se trataba, Corchado, llegaba á ser intransijente, defendiendo este sistema de gobierno para Puerto-Rico. A fines de 1870 se organizó en debida forma el Partido libe-

(1) Con la publicación de su partida de bautismo hemos probado que se llamaba D. Jo. Znripidsi, aunque el público le llamó siempre D Jorf Pareado.—C. y T.


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ce

mal, y entónces, y nó euI 1869,—como ha dicho el periódico de las constantes contradicciones, (1) —fue cuando se dió al Partido liberal el aditamento de reformista, llamándose desde esa fecha, y nó ántes, liberal-reformista, y entónces y uó ántes, se aceptaron las Bases publicadas en El Progreso de 30 de Noviembre de 1870; esas bases fueron aceptadas por mí públicamente, y los Diputados á Cortes, y los Senadores de Puerto-Rico elejidos en 1871, entre los que se encontraban los señores Don Luis María Pastor, Don Pedro Mata, Don Wenceslao Lugo Viiia, Don Joaquin Marisa 'anromrí, Don José Julian Acosta, Don Francisco Mariano Quiñones, Don Julian Blanco, Don Manuel Corchado, Don Roman Baldorioty de Castro, Don José Antonio Alvarez Peralta, Don Luis Padial y Don José Facundo Cintron, al dar cuenta á sus electores en manifiesto que firmaron en Madrid, en 31 dq Enero de 1872 decian : que habiendo llegado el momento de fijar definitivamente la recta inteligencia del articulo 108 de la Ley fundamental de la Nacion para hacerla extensiva á la provincia de Puerto-Rico, con las modificaciones que fueren necesarias, habian acordado: "lo. aceptar y sostener EN TODAS SUS PARTES LA ASIMILACION POLITICA con la Madre Patria, llevando á Puerto-Rico la Constitucion íntegra (le la Monarquía, sin más alteration que la del sufragio, el cual seria modificado, declarando electores y elejibles á todos los españoles mayores de edad y en pleno goce de sus derechos civiles, que sepan leer y escribir; así como los que paguen contribucion directa por cualquier concepto al Municipio, á la provincia ó al Estado: iguales condiciones de capacidad se exijirán á los individuos del ejercito; y 2o. pedir y sostener la abolieiou inmediata de la esclavitud, con indemnizacion simultánea en metálico, ó papel, segun las circunstancias." Sostuvieron, pues, las Bases de 1870 que ván insertas al final de este folleto. Del propio malo las sostuvo la Diputacion O Cortes, por Puerto-Rico en 1873, 0 la cual tuve la honra de pertenecer, sin que jamás se oyese, ni en las continuas reuniones que celebraba aquí el Partido, ni en los Comités locales, ni en las lebradas en Madrid sonar para nada, ni por ningun concepto, ni para ningun evento la aspiracion autonómica, ni aún siquiera la palabra Autonomía. En Noviembre de 1870 se convocó al país para las elecciones de l)iputados provinciales y el domingo 20 del referido mes, por primera vez se celebró una reunion pública de Liberales en esta Capital, role objeto de elejir un Comité local y los Candidatos para Diputado Provincial y suplente por este Distrito. Verificado el objetó de la reunion se exploró la voluntad de los electores so-

(1) Se refiere al Clamor dd Pali, de Salvador Brau, con quien estaba Cells Aguilera en abierta pugna.—C. y T.


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propues-

bre la conveniencia de establecer en esta Capital otro Comité consultivo para entenderse con los demás pueblos de la provincia, que quisieran ocurrir á aquel Centro en cualquier duda relativa á cuestiones electorales, cuyo pensamiento fué aceptado sin discusion y unánimemente, quedando elejidos en la forma siguiente: Presidente, Doctor Don Pedro G. Gloico. Vocales, Don José Julian Acosta, Don Nicolás Aguayo, Don José Maria Porrata, Don Julian E. Blanco. Secretario, Don José Francisco Díaz. El $4 de Noviembre de 1870, se constituyó el Comité consultivo y tomó el acuerdo que consta inserto en este folleto, dándosele ese día por primera vez el nombre de Liberal Reformista. Verdad es que El Clamor del País en su número de 19 de Junio de 1883, segun se verá tambien al final dijo: que el Partido liberalreforrista tenia su credo político definido hasta la saciedad desde 1869, y que fué el mismo que se habia impreso en la imprenta del señor Sancérrit en 1873. Esta asercion es inexacta. Todo esto fué escrito para la juventud, niños en aquella fecha, y para las capacidades incautas. Es preciso reirse cuando se lee al Clamor sobre historia del Partido; y es que no puede hablar del pasado en política el que no tiene ninguno: es que cuando se habla ó se escribe de lo que no se sabe, y de lo que no es coetáneo con el orador ó escritor, hay que buscar los fundamentos de lo que se expresa ó se consigna, en las fuentes verdaderas, en las constancias que exigen, aunque diseminadas, en distintos documentos de la fecha á que los sucesos se refieren. Cuando así no se procede, y cuando nos empeñamos en llevar la batuta sin haber estudiado mucha música, saltan á menudo, esto es frecuente, los golpes de violon y de bombo pasando desapercibidos los puntos discordantes para los de oido poco afinado. Esto aconteció al Clamor del Paí8. Nada hay exacto en lo que escribió sobre el particular que queda transcrito. Ni hubo Partido liberal-reformista en 1869, ni credo politico antes de _Noviembre de 1870, ni en la imprenta del honradlaimo Don Paacasío P. Sancérrit, se imprimió credo alguno ántes ni despues de la fecha de referencia. El Comité Central de .1873 lo que hizo fué declarar al Partido, por 81 y ante 81, republicano federal, sin consulta, por tanto, de los Comités locales, sin congregarse en Asamblea, y por consiguiente sin sancion legal. Ese credo, y ese impreso, y esa historia de El Clamor no han existido más que en la imagination del autor del articulo. Para sancionar la declaration anterior formó una Constitucion orgánica, la misma que insertamos en el fólio 107. Pn udpió, como era natural sin abandonar su nombre histórico, comunicó á los Comités locales la expresada Constitucion orgánica, que era lo mismo, y debe creerse que aprobada, hubiera to la sancion de la novedad que pretendió introducir en el credo político de Noviembre de 1870 y al acuerdo de 24 del mismo mes,


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de que ya hemos hecho mérito. El mismo documento lo indica desde el momento que en él no se vé todavía figurar la palabra república, que según El Clamor había sido acordada en 9 de Agosto de 1873. Fuera que muchos pueblos sabian cuál era el objeto y no estaban conformes con lo que se pretendia, ó la apatía (le los Comités locales, lo cierto es que esa Constitucion no rigió sino provisionalmente, porque no se llenaron los requisitos estipulados en los artículos 17 y 18 (le ella. Confiado el Comité en que nadie hacia oposiciol' públicamelite poco despues y cuando tuvo conocimiento (le que no„solo era la Nación Republicana Federal, sino que en el proyecto de Constitucion presentado á las Cortes en 17 de Julio de 1873 se declaraba como un Estado de la Federacion á esta provincia, le dió desde luego el nombre de Federal refo9•mista al Partido. Traiga todos esos documentos, el que los tenga, que yo nunca he creído, como se dice, que deben estar en la redaccion de El Clamor, ántes El Agente, porque los conservaba el malogrado y distiguido puertorriqueño Dan Féliz Padial, Vocal que fué del Comité Central. Pero miéntras no se pruebe que esa Coustitucion ORGANICA fuera aprobada y que despues con arreglo á ella se sometió la declaracion de Republicano-Federal al acuerdo del Partido, no darémos crédito ú los documentos que públicamente se presentan. Tampoco hemos tropezado con la base sustantiva que se decia existente en esa Constitucion añeja, impresa en la imprenta del sefior 8ancérrit, y que prometio El Clamor publicar al lo deseaba El Asimilista. Deseamos verla para nO seguir suponiendo, dada la gran inteligencia de los hombres de El Clamor, que este se refirió al escrito con que el Comité Central encabezó la Constituoion orgánica, porque eso ni es credo político ni mucho ménoo el de 1869—que no lo habia—pero "ni el de 1870, y si á esas Bases se referia, entónces ¿por qué se asegura en el escrito de que nos ocupamos, que no fueron discutidas en 1883? ¿Esta Constitucion no tiene parte orgánica? A los fólios 13 y 107 se encuentran ambas y basta leer la Constitucion orgánica de 1873 para persuadirse de que todo lo en ella consignado fué discutido en 1883. Pero es que ni la letra ni el espíritu del escrito de que he hecho mérito dice ni etpraca otra cosa que la afirmacion que vengo sosteniendo, esto es. que implantada ya la forma republicana en la Metrópoli, se deseaba organizar convenientemente al Partido y alcanzar más pronto el objeto e.cclusivo de sus aspiraciones, cual era el de constituir la provincia puertorriqueña al IGUAL de sus hermanas peninsulares, garantizándose así para nosotros los mismos derechos que ellos tenian. Si pues, se deseaba esto en 1873. en 1870 no estaba realizado ese deseo, y si á lo que se aspiraba era á la igualdad de derechos, evidentemente queda demostrado que


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pre

la meta de las aspiraciones del Partido, era la Asimilacion, y nada más que la Asimilacion. Recuerdo á este propósito que al regresar de la Península donde me encontraba, ful enterado de todo lo ocurrido en nuestra política durante mi ausencia, y de conformidad con mi buen dis• tingui(lo amigo Don Pablo Morales y con otros hombres públicos, acordamos en conferencia privada, solicitar que el Partido se reuniera y oponernos en ella á esa declaracion y á la candidatura que se decia apoyaba el Comité Central, del señor Hermosa para el Distrito de Vega-baja vacante á la sazon. Llegó la noticia del golpe de Estado de Pavía, y como ya habia individuos en el Comité que conoeian mi actitud se me llamó, y allí algunos amigos en union de otro persona muy respetable y querida que no era del Comité, se me hizo observar que no era posible que me separase de éllos en aquellos momentos, exijiéndome autorizara con mi fi rma lo que iba a publicar el Comité. Autorizé para que se pusiese sin restriccion ninguna, en fuerza del sentimiento patriótico que demandaban las circunstancias, y mis vehementes deseos de no ser piedra de discordia en momentos supremos para la colectividad. Me acomodé á la situacion, esperé á que la crisis-latente ya, se resolviera y me trasladé á mi hacienda con toda mi familia, á reponer á aquella de las consecuencias sufridas por virtud del incendio ocurrido pocos días ántes de mi eleccion para Diputados á Cortes. Si el Comité Central y todos los Comités locales de la Isla no se hubieran disuelto completamente, al lado de mis correligionarios hubiera seguido esclavo de compromisos creados en el momento en que se decia que me habian de producir persecuciones. A fines de 1875, no habia señales de Partido, resolviendo retirarme de la política y así lo manifesté á mis amigos y á cuantos quisieron escucharme. (1) En 1879 me sorprendió la conciliacion y despues de constituido un Comité en esta Capital, se me escribió pidiéndome parecer y preguntándome si podia contarse conmigo para Diputado provincial 6 para Diputado á Córtes, pues se tenia seguridad de que el Comité me apoyarla como Candidato, en lo que yo eseojiera. Contesté negativamente en cuanto á aceptar cargos; pero manifestando que consideraba muy beneficioso para el pals el paso que se habia dado. ¡ Ah, si hubiera habido buena fé en todos los que tomaron parte en aquel acto, tocaríamos los beneficios de aquel honrado proceder. En indudable que para matar el cunerismo, siempre perjudicial á la provincia, cualquiera que sea la forma en que se (1) Esta actitud de retraimiento político tomó el país, en virtud de ves llegar a Puerto Rico como gobernador al intransigente general D. José Laureano Sanz, después del golpe de Estado de Pavía, en Madrid, el 4 de Enero de 1874.—C. y T.


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sente, la couciliacion era el mejor de los medios. Volvió á escribírseme por un amigo mio manifestándome, que habia respondido de que yo aceptaria uno de los dos cargos ántes expresados, y que se esperaba de mi patriotismo no procediera de otra manera. Opté en tal virtud, por la Diputacion provincial y apoyé lealmente la conciliacion porque supe que los que se presentaban con muy buen deseo, en nombre del Partido, lo hacian titulándose Liberales-Reformistas, que era lana protesta tácita de algo de lo pasado, pues nadie ignora que á fines de 1873 como hemos dicho ya, en todos los documentos oficiales firmados por el Presidente del CoInité Central señor Saez, y por el señor Blanco Presidente del local de la Capital se denominaba al Partido Federal-reformista. El Agente no conoce la historia del Partido por eso ha dicho en su número de 19 de Junio de este año que liberal-reformista significa republicano. No soy fuerte en el estudio de los sinónimos, pero entiendo que en nuestro idioma no hay tal identidad de significacion. En 1880, desorganizado todavía el Partido liberal-reformista, juzgó el señor Baldorioty de Castro que debia avanzarse hácia la Autonomia y comenzó la propaganda en tal sentido en el periódico La Crónica que publicó en Ponce. El Agente sin embargo, y despues El Clamor del País, de la Capital, sostuvieron la propaganda de la Asimilacion, y el señor Baldorioty, por patriotismo, en mi concepto, abandonó su intento, conservando sus convicciones, mató el periódico en que lo sostenía y dejó á la mayoría en la libre y expontánea propaganda de la ASIMILACION. Desde entónces y hasta el año de 1883, ese sistema fué el único adoptado por el Partido, y más tarde, en ese mismo año, se trató de reorganizarlo con un credo inspirado en el de 1870, formándose las Bases de constitución y dándoles publicidad así que fueron aprobadas por el Comité Central interino, en que figuraban los seíiores Acosta, Corchado, Blanco, Ferrer, Qoico, Ouillermety, Alonso, Silaí, Elzaburu y Fernández .Juncos. Yo pertenecia tambien á este Comité, llamado á él, sin duda tal vez, por haber sido uno de los que más es esforzaron en su crellcion, pero, no obstante las observaciones que me hizo el seflor Corchado á las consideraciones que yo le exponia; no obstante las seguridades que él, identificado con mi política, más que otro alguno, me daba, hube de renunciar el puesto, fundado en mi mal estado de salud, y no tuve parte en los trabajos, quedando en absoluta libertad de accion y en total independencia para obrar en la Asamblea que pensaron convocar. El 28 ele Noviembre cíe 1881 se publicó la Ley de reuniones, aplicándola á esta Isla. Con tal motivo, en la redaccion de El Agente, por indicacion del señor Corchado, se acordó celebrar el día siguiente un meeting en el Teatro, para conmemorar la fecha, felicitar al Ministro que nos hacia la justicia ele ser capaces del uso de aquella Ley y para que el Partido pudiera hacer declaraciones políticas en la tribuna como la venia haciendo en la pren.


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sa. El señor Corchado se puso ú la voz conmigo, solicitó mi fi rma para autorizar, con otras, la iuvitacion que debia hacerse al acto y corrieron los trámites propios y procedentes en casos semejantes, encargándose la redaccion de El dgcntc, como era natural de la contribuciou para los gastos del decorado del local &a. &a. &a. Acercábase el acto, é invitado para usar de la palabra por el señor Corchado, hube de excusarme porque entendia que otros muchos eran, eu primer término los llamados á desempeñar el encargo que se iue confiaba. Entonces se me dijo que formara parte de la mesa que iba á presidir la solemnidad y entendiendo que tratándose de un acto que se efectuaba por iniciativa de la redaccion de El Agente en cuya publieacion cono tiene dicho su principal redactor yo colaboraba, (gratuitamente por lo modesto de mi colaboracion ) accedí á ello. Llegado el instante concurrí ú la hora señalada y como resultara que uno de los señores que debía tomar parte activa en dicho acto no había recibido el aviso que se le diera, ni estaba por consiguiente preparado, volvió el señor Corchado sobre m í, y aunque me escusé de nuevo con cuantas fuerzas pude, vencido al fin, me decidí á complacer á mis amigos. (Detalles son estos que juzgo apropiados á ini intento), porque de ello he de derivar consecuencias que por lo lógicas han de dejar sentados para siempre algunos hechos, que yo estimo de verdadera importancia histórica para el Partido liberal, sirviendo además para restablecer conceptos que, vistos despreocupadamente pudieran aparecer como cargos hechos á mi personalidad y á mis actos. Decia ántes que me decidí á obsequiar las invitaciones que me hicieran; pero, como tampoco yo estaba preparado para hablar ante un concurso tan magnífico como el que concurrió á la solemnidad á que aludo y se circunscribieran además, mis muy escasas facultades ú un punto determinado, á hacer públicas las aspiraciones del Partido, que si por una parte me enorgullecia, por cuanto se confiaba en mí, hasta el punto de convertirme en un momento dado en el eco del Partido más potente del país, por otra parte me obligaba á precaverme para no hacerme indigno de tamaña prueba de confianza, hube de pretender que ante todos los circunstantes cambiáramos de ideas y nos pusiéramos al unísono en lo que yo debia desarrollar, pues así era de todo punto indispensable. be esa prévia conferencia resultó, que de lo que yo debía tratar en mi discurso era de que se iba á proponer al señor Leon y Castillo por el buen efecto que su discurso pronunciado en Córtes el mes anterior había causado en el país, y que la síntesis del mio, debia ser congruente con aquél y formulada en esta afirmacion. "11 AUTONOMIA NI COLONIA". Como esto era de acuerdo completo con mi manera de pensar, como ese principio es el que informa todos mis actos politi9 11


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lo

cos, como eso está encarnado en mi modo de ser, y como cuando se tiene conviccion profunda y arraigada sobre un principio politico y además conciencia clara de las desventajas inmensas que proporciona el seguirlo, declaro, franca y noblemente que creí fácil mi mision ; que esta no era superior á mis fuerzas y que no tenía que pasar por el trance de improvisar—trance apretado para ml—porque aquello que se tiene bien aprendido se dice con la claridad y con la energía que dá el convencimiento de toda la vida. Ese pobre discurso, que vá inserto en otro lugar y que fué apoyado por los demás señores que siguieron en el uso de la palabra, dirá si cumplí mi vision. El Teatro estaba completamente ocupado; los que constituian la mesa en aquel acto solemulsimo para el Partido liberal-reformista vivos están, con la funesta excepcion de los señores Corchado y Hernández Costa. Allí se encontraban además inmediatos á la mesa presidencial, en el mismo escenario, el redactor principal y el gerente de El Agente, y presidia el entónces Alcalde de esta Ciudad Don Francisco Baston y Corton. A todos ellos apelo, á todos ellos pido su testimonio; y digan todos si fué ese el sentido de mi discurso, el espíritu que lo informó y la palabra que lo expresó. Hombres de honor como son todos deben ratificar las inexactitudes que contenga, porque su silencio significará su conformidad con lo publicado. Despues de esto, el artículo publicado en El Agente bajo el epígrafe "El Meeting del Domingo" inserto en la pagina 20, consiguió el acuerdo tomado por unanimidad en un acto público, de felicitar al señor Leon y Castillo por su elocuente discurso pronunciado en la 6esion de 29 de Octubre de 1881 en el Congreso de los Diputados, el que tambien insertamos en la página 6. Y dados estos antecedentes, dados los testimonios que aducimos, leidos los documentos que señalamos, ¿ha podido jamás El Clamor del País asegurar, como lo ha hecho, que el Partido liberal-reformista no ha podidó nunca combatir ni rechazar la Autonomía? ¿Hay alguna protesta, en contra del acto referido y del acuerdo tomado por el Partido? ¿No se dió conocimiento del meeting celebrado á los Comités, cabeceras de Departamento? ¿A todo ello no se di6 publicacion en El Agente? ¿Y El Agente yEl Clamor del País no son una sola entidad? Y conste, que al producirnos cómo lo hacemos, no guía á nuestra pluma otro móvil, otra consideracion, ni otro motivo, que el de constatar un hecho, el de acreditar una verdad histórica, con documentos fehacientes y testigos de mayor excepcion, formando acerca del mismo prueba plena, perfecta y acabada. No tenemos otro propósito; conste así. Los artículos publicados por El Agente y El Clamor, órgano del Partido, insertos al final de este folleto, y sobre todo el acuerdo celebrado por el Comité Central en lo. de Marzo de 1883 y la circular que se hizo para apoyar la suscriccion del periódico del


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señor Labra--documentos que también se insertan en las páginas 63 y 71—robustecen las pruebas producidas :íntes, demostrando ademas lo contrario á la Autonomía. La historia de un Partido no es un trabajo baladí; es de re conocida importancia para el 1'als en que aquél vive y aquélla se desarrolla; es la mensajera del porvenir del mismo Partido, es la experiencia, maestra de la vida política y alma de todo el pueblo; y cuando no se conoce, cuando por causas, cualquiera que ellas sean, se vician los hechos, y se bastardean los sucesos pee sentándolos inexactos ú falsa y falazmente, entúnces se entroniza el error, se guía mal al pueblo, y éste que acoje de buena fe lo que un Mentor le ense►ia, aprende mal lo que debe saber bien. Por esto, y porque los hechos falsos se contradicen con hechos ciertos y con la narration de sucesos presentados tales cuales pasaron, dejando en nada envidiable situación á los luteranos, creemos que no debe hablarse de aquello que no se conoce. No negaremos, empero, que así como republicanos y monárquicos, ha habido autonomistas en el Partido liberal; pero es completameute inxacto qu jamás haya dicho un liberal, que se estime algo, seamos autonomistas sin dceirlo. A nadie he oido semejante manifestation ; l:ístin►a me habria causado aquél á quien así hubiera oido expresarse. En política, como en todo, los hombres deben ser honrados y los que de otra manera procedan, indignos son de llevar la direecion de un Partido político que con honra y con prestigioso decoro busca en sus soluciones, el mejor porvenir del país. El ilustre patricio, el concienzudo escritor, el muy distinguido hombre público, el autor de los artículos \ uestros Deseos y Divide y vencerás, Don Manuel Corchado, no ha menester de mi defensa. Todos cuantos le conocieron saben que la tierra que quieren echarle encima, los que siquiera por pudor político, más considarcion, respecto y miramientos debían guardarle, saben, digo, que esa tierra convertida eu lodo, ha caido sobre sus detractores y les ha manchado las tropas despues de haber manchado ellos mismos sus propias conciencias. El honrado Corchado, era entre los mismos asimilistas considerado como intransijente. Lo demuestran sus hechos. Reunido en una ocasion, el Comité interino á que ántes me he referido, para tratar asuntos del Partido, en la casa-habitacion del señor Elzaburu, como algunos de los vocales hiciera alguna manifestacion, que se creyó de sabor autonomista, ('orehado con la entereza y virilidad propias de su carácter, le increpó duramente y le apoxtrofó (le esta manera: "Si yo pensara cano usted, s" ñor.... no catana sentado en este Comité." Poco tiempo despues, se dirigieron por algunos liberales varias correspondencias al f omit( Central, en las que se significaba el deseo de que un connotada liberal, que debía partir para la península, por razones desalud.fuera investido, mediante un acuerdo que se consignaria en acta, del cargo de representante del Partido


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pe-

tam

en la C6rte, y gestionase en ella lo conveniente al logro de las reformas á que todos aspirábamos. El señor Corchado usó de la palabra tan luego como terminó la lectura (le la corresponden• cia referida, y aunque ensalzando como merecia y merece el ilustre hombre público á quien se proponia para tal cargo, por cierto, sin conocimiento de el mismo, expresó que en modo alguno debia darse á un autonomista la representacion de un Partido que era asimilista, so pena de colocar á éste en el descrédito, y de obligarle á justificarse que era asimilista, diciéndolo públicamente y en todos los tonos y en todas ocasiones. Después en el Comité Central y también en algunos actos privados, discutiendo la Asimilaeion, pudo salir de quicio la discusion, pudo aquélla confundirse con la identidad por algunos, pero respecto á Autonomía nada hubo, ni cupo otra suerte á esa idea, que la de ser rechazada. Repito aquí que atestiguo con vivos y con documentos solemnes. En otro momento solemne, en la Asamblea de 1883, al discutiese la la. base, como alguien hiciera observaciones acerca de la libertad en que debía quedar todo liberal de afiliarse al Partido autonomista, si algun dio llegaba á existir, Corchado contestó: "Aquí no hay Partido autonomista; en la Península existe; el que quiera, puede afiliarse á él." Conste pues, que no volvió despues de esto á sonar en ese acto la palabra autonomía para nada. Cada cual es dueño de hacer las evoluciones que le plazcan, ya consultando á sus intereses 6 los del pals. A nadie censuro, me guardaré muy bien de ello; pero los que sean capaces de mancharse á si propios siendo autonomistas sin decirlo, absténganse, al ménos, de echar tan súcio borron sobre el Partido. No achaquen á la colectividad lo que es del individuo, y tengan sobre todo el valor de sus convicciones. En cuanto á mí, no habrá quien se jacte de haberme oido, siquiera, ensalzando la Autonomía; mas por si alguien ha pretendido aludirme consignando que algunos se cartean con el señor Labra,—alusion que seria asaz insulsa, por cierto,— declaro que yo soy y he sido siempre amigo del señor Don Rafael María de Labra, que he sostenido y sostengo con él una correspondencia en la que brillan la sinceridad y los buenos y cordiales afectos, y la cual no ha podido ser interrumpida por las burdas intrigas puestas en juego por la perfidia. De igual manera mantengo correspondencia con mi paisano y antiguo amigo señor Don Julio L. Vizcarrondo, y á ellos y á mi amigo también, el señor Don Francisco Cepedu, leader del Autonomismo, apelo para que digan si me he sostenido siempre en mi puesto, re chazando la Autonomía y declarando que jamás seré sino asimilista. Empero de esto, que no significa más que antagonismo en política, hay una enorme distancia á lo que se entiende por amistad particular. Mi muy distinguido amigo Don José Guzmán Benítez es bien testigo de mayor excepcion. Cuando "La Autonomía", riódico suyo, comenzó su propaganda en tal sentido, le dije siem-


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pre, que no estaba conforme con ella porque la creía perjudicial al Partido y a la provincia. Y sin embargo he tenido y tengo relaciones de amistad con el seilor Guzman Benitez, y me honro y me complazco en sostenerlas. Lo que yo he oído es; "soy autonomista pero me conformaria con la asimilacio►►, y como veo que la mayoría está por la asimiIacion, la apoyo." "soy republicano, pero aquí que no podemos contribuir, en nada, á establecer la rcp►íbiiea en España. no debemos procurar divisiones." Esto lo tiene dicho y publicado El Clamor del País en su artículo "Divide y vencerás" inserto en la página 29 de este folleto. A algunos que pretenden disculpar su voluble actitud,— como si estuvieran ol,ligados Ii justificarla—les he oido que en política se avanza siempre. Otros dicen, y esto son los más, que piden la Autonom ía, porque, "como no se nos dá la Asimilacion, pidiendo mucho, se nos dará algo." A nadie censuro, ni aun á los que se expresan con la cándida ingenuidad que he apuntado: pero yo creo, y creeré siempre, que uosotros no debemos pedir lo que no tengan los demás españoles, y esta creencia,—que bien pudiera estimarse que la he adquirido en fuerza de haberla oido tantas veces á los hombres de El Clamor,—es hija de mi propio convencimiento, y anterior sin duda á esas declaratorias. El decir que somos autonomistas—así lo expresó El Clamor del País en el artículo "A la Zorra eandilazo" inserto en la página 95, número 6.'i de 19 de Octubre de 1886, porque en la Constitución del Partido reformista de 9 ele Agosto de 1873 sólo aspirábamos á disfrutar derechos iguales á los que se reconocían á las provincias hermanas de la Metrópoli,—fué una candidez en la cual comulgaron los iuespertos, pues que aquella igualdad no es otra cosa que la asimilacion. He sostenido siempre, y sostengo hoy, que no tenemos derecho a pedir lo que la Nacion no tenga, y con igual convencimiento creo que sí le tenemos para disfrutar y cumplir los derechos y deberes que allá tengan y gocen. Atento á estos principios y basado en esa lógica, uo siendo como no era, partidario de la República federal, y aún votando en contra de tal sistema, habria sostenido y pedido que se declarase Estado federal á esta provincia, tan luego como la Nacion se hubiera constituido en Estados federales. No negaré yo, que el Licenciado Don José Ou~n►an Benitez, sin esconderse para hacerlo, profesara ideas autonomistas y las juzgue las mejores. Tampoco le escatimaré en lo más mínimo ninguna de sus notables condiciones como hombre de profesion. como caballero y como orador singularmente privilegiado en el decir, pero sí niego, que fuera, en la Asamblea de 1883. mantenedor decidido del régimen autonomista, como lo aseveró El Clamor en su último citado artículo, y esta negativa mia, la hubiera en-


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contrado esa publicucion en las actas levantadas durante la Asamblea á que nos referinios, si se hubiera tomado la pena de registrarlas. El señor Guzmán se esforzó en verdad en diferentes discusiones que en aquel concurso tuvieron lugar, pero nunca hizo alardes de Autonomía, porque dado su claro talento, sabia que no habían de encontrar eco en aquella asamblea. El Clamor siempre el mismo,—frase de un liberal, cuando eso leia. Verdad es, que el artículo A la Zprra. candila:o, de que ya hemos hecho mérito—que es donde asegura que el señor Guzman defendió el régimen autonomista--es un conjunto de inexactitudes. Dice, que desde 20 de FebrFro (le 1884 se declaró francamente autonomista,y en editorial publicado por El Clamor en 20 de Mayo del mismo año, decía, que dicho periódico era liberalreformiata puro, y que su director—el señor Blanco—no era asimilista ni autonomista, y en Agosto de 1883 sostenia la Constitucion de 1883 y si más adelante ó sea en este año estuvo tres ó cuatro meses haciendo pininos hácia la Autonomía ó la República, volvía pronto atrás y se parapetaba en la referida Constitucion de 1883, única legal que existe hoy y que él reconocía. Despues, hace dos meses, no hay quien no sepa porque se denominó francamente Autonomista. He seguido siempre al Partido liberal reformista en la política de la Aaimilacion y he respetado la voluntad expresada de la mayoría, hasta en la designacion de Candidatos, por mas que no estaba conforme con mi criterio, que no he ocultado. En las reuniones particulares que he frecuentado, y en conferencias tenidas con hombres políticos siempre he dicho que nuestra política es especial, que en la Península hay muchos conservadores recalcitrantes que piensan como nosotros en las cuestiones de Ultramar y nos hacen justicia; y republicanos avanzados que injustamente creen que las reformas que pedimos, serian perjudiciales; y de esto me convencí cuando fuí Diputado á Cortes, pues algunos republicanos no quisieron votar el Título I de la Constitucion para Puerto-Rico, mientras otros lo hicieron por los ruegos de mi distinguido amigo el señor Labra y de otros Diputados, mas nó imponerme—en la Junta celebrada por el Comité Central y asociados en la casa de Don Juhan Blanco, en 1884, despues que se hizo la proclamacion de Diputados, cuando ya no se me podía atribuir interés por persona determinada, ántee de levantar la sesion, refiriéndome á algunas frases que se habian vertido en los elocuentes discursos que se pronunciaran sorprendiendo tal vez á los puritanos y á los que nó lo eran, expuse: que consideraba la política de esta provincia como especial, y que mi criseria siempre que nos fijásemos en los hombres y su modo de pensar, cualquiera que fuese el Partido á que pertenecieran. No apoyaré, dije, nulidades que vengan hacer su pasantía con nuestra representación, pero si hombres de cualquier color político, que sostengan nuestras aspiraciones por el conocimiento que tengan de las Antillas, y que no deban su investidura de Diputa.


MI URANO DE ARENA, DR CELLS AUUILRRA.

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dos sino á los electores. Don Luis María Pastor, ,conservador, ú quien nosotros votamos con entusiasmo, pertenecia á la fracclon de los moderados hist6ricos, y en las cuestiones de Ultramar pensaba como nosotros y su firma estuvo siempre al lado de la de los señores 1icosta, Castro, Blanco, &a. Hoy no he variado de parecer: lo mismo votaría un canovista que un republicano, siempre que apoyara nuestras justas aspiraciones. He hecho esta historia para que ciertos hechos queden consignados y los hombres sensatos juzguen por mi conducto si vine yo al Partido liberal á buscar glorias, utilidad, honores ni popularidad. Esta la tenía, como pocos hombres en mi Distrito, ganada con más de treinta años de sembrar el bien, y de probidad y honradez, y u6 debida á la política. Mi nombre sirvió allí de bandera, puedo decirlo con orgullo, para formar el Partido liberal•reformista porque muchos hombres importantes que en 1869, estuvieron con los conservadores, y otros retraidos se afiliaron al Partido liberal cuando tuvieron conocimiento de mi candidatura para Diputado Proviueial. Vine ú trabajar para el pals de buena fe, y por él he sacrificado cuanto he podido. No vine á vivir de la política porque yo no he militado nunca, ni podria hacerlo en el utilitarismo político. Si no he aportado, como otros, la ciencia que felizmente han adquirido, he trabajado como nadie en servicio del Partido y he hecho más sacrificios que otro alguno. Nada ha realizado el Partido liberal-reformista en que no aparezca evidente la prestacion de mi concurso. En la abolicion de la Esclavitud en esta provincia, y en la creation del Instituto provincial, á nadie cedo preferencia de servicios, eacepcion hecha de mis distinguidos amigos Don José Julián Acosta, Don Francisco Mariano Quiñones y el malogrado Don Segundo Ruiz Belvis, en lo referente á la primera. Abolicionista de siempre, no he tenido que ruborizarme al leer los trabajos de la informacion, porque ni mi firma, ni la de mis amgios de Fajardo se encuentran en aquellas protestas, redactadas de manera, que tal vez fueron causa de las persecuciones qué sufrimos, poco después, los que nos oponiamos á ellas. (1) En las Cortes y con representacion que tenia, en la seeion de 18 de Setiembre de 1873, habiéndome hecho cargo de una.alusion dirijida á los Diputados por Puerto-Rico, sobre la abolition

(1) Me he referido únicamente f esta provincia, porque en Madrid, sabido es que mis distinguidos amigos los señores Vizcarrondo, Labra, Sanro• mL. Rodríguez (Gabriel), Figuerola y otros muchos han sido constantes obreros de causa tan santa. El primero fué el iniciador y Secretario perpétuo de la Sociedad abolicionista y el segundo el incansable propagandista, con su laboriosidad, con su talento v su elocuente palabra.


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MI GRANO DE AREN, DE CEL19 ♦GL:ILERA.

de In esclavitud en Cuba, de5pues de haber declarado que todos los que pertenecfalnos al Partido liberal-reformista en esta provincia éramos abolicionistas, terminé de esta manera: "Yo creo que uno de los títulos gloriosos del gobierno de la "República, es el haber decretado la abolicion de la esclavitud en "Puerto-Rico, habiendo alcanzado una parte de esa gloria el ante"rior (gobierno que bajo la Monarquía de Don Am adeo presentó "el proyecto: así como creo que una falta grande que ha cometido "esta Cámara republicana, y de que probablemente se arrepenti. "rá, es la de no haber traido ni disentido el proyecto tie abolicion "de la esclavitud en Cuba." 1 hago mérito de esto, y publicaré á eontinuacion un artículo histórico que hizo El Asinnilista sobre el Instituto provincial, callando servicios importantísimos prestados por mí para la creación del instituto, que ,o está,: relatados, l c ro que son bien conocidos, porque no ha faltado quien con las armas de la calumnia, únicas que pueden esgrimirse contra mi vida de hombre público, ha pretendido hacer creer que yo voté contra la abolicion de la Esclavitud y contra la creacion del Instituto provincial que son las dos conquistas más grandes que se deben al Partido liberal. ; Siempre la serpiente mordiendo la lima! Tengo que ocuparme de las frases con que tanto ha pretendido motejar El Clamor del País, sucesor de El Agente, como éste lo es hoy de aquél, á algunas entidades tan ilustradas como respetables de la Comunidad liberal-reformista: me refiero á las de Partido gubernamental, frase adoptada y dada al país liberal como nueva y opuesta á los fines del Partido, pretendiendo así demostrar la contravencion á los principios del mismo, marchando por opuesto camino y con distintas tendencias á lo sancionado por la asamblea de 1883. En esto como siempre, y como en todo, se habrá podido conseguir efecto, pero no se ha imputado nada cierto como hijo de determinadas personalidades. Nó; desde que la Asamblea tuvo lugar, desde que en ella se discutió y sancionó el credo politico que habia de mover nuestra colectividad, quedó sancionado que con la oposicion sistemática y por hábito á todos los gobiernos, no se llegaba á- fines prácticos y que era preciso y conveniente cambiar el derrotero hasta entónces seguido, aunque nunca aconsejado. Desde que el Partido fué asimilista; desde que por boca de F,l Clamor del País, en Noviembre de 188.3, ratificando que éramos asimilistas, sin que nadie tuviera ya derecho á dudar de lo que éramos, y cuáles eran los senderos por dónde avanzábamos á la consecucion de nuestras aspiraciones, la Ciudadanía espailola, LIMITE DE NUESTROS IDEALES, aceptando sin limitaciones ni ambigüedades, la nueva exposicion de nuestra, doctrina y la organizacion definitiva del Partido, desde entonces, digo, El Clamor del País, órgano entónces único del Partido liberal-reformista, declaró que éste estaria al lado de todo Gobierno que aceptara y realizara la POLITICA ASIDIILADORA. (Véase cómo la Aai-


MI OBA\O DI ABC1A, DI CILI6 AOGILIBJ.

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titilación es un sistema, aunque despues lo ha combatido muchas veces). Pero no hacia la deelaracion contrayéndose sólo al sostenimiento del Orden y defensa de las instituciones, sean las que fueren, (y monárquicas eran y son las que rijen desde entonces), sino que se expresaba con más claridad, diciendo: que el apoyo que ofreciera se refería al Gobierno como generador y ejecutor de una determinada política (alude á la de Asimilacion). Y decía más: épasc bien, aliadia, que los liberales-reformistas de Pnerto-Rico, hemos concluido ya el período de la propaganda y tenemos que entrar enérgica y decididamente en el de accion. I terminaba así: 'puesto que hemos demostrado que somos un partido de gobierno y que contamos con soluciones gubernamentales, pedimos que se gobierne eon ellas". Hé aquí, pues, demostra <lo que fué El Cla ;sor del País, órgano oficial del Partido, quien presentó, como de Gobierno, al Partido liberal-reformista, y pedia que se gobernara con las soluciones gubernamentales que él tenia como tal Partido. Véase sobre quién han de caer los anatemas que El Clamor y El Agente han lanzado sobre los políticos que pensaban y piensan que la Asirnilacion era un sistema de gobierno, y que con él podia gobernarse, y que teniendo soluciones gubernamentales para la ejecucion de tal política gubernamental era y debia ser el Partido que apoyase al Gobierno que ejecutase tal política. Véase quiénes han estado siempre en lo ortodoxo del Partido; véase quiénes son y han sido los verdaderos disidentes; véase en fin, en qué manos se encontraba la llave que abria la caja de Pandora y derram6 sobre el Partido todos los males que ha sentido y siente aún, no quedando tal vez en esta época, como aconteció en la pagana, más que la esperanza de qr. - se mantuviera en el fondo de la caja. Pero no era nueva tampoco la doctrina que sostenía El Clamor del País como único órgano del Partido liberal-reformista en 1883; era consecuente con principios anteriores y con anteriores declaraciones. En 1881 eran esas mismas las aspiraciones del país, quería éste organizarse y el Comité Central interino en el que figuraban, entre otros los señores Acosta, Goico, Guillermety, Corchado, Blanco, Ferrer y Célis Aguilera, los cinco últimos redactores y colaboradores sucesivos de El Clamor 6 sea de El Agente. acudian a sus correligionarios, haciéndoles ver la necesidad de tener una Ley que les diera formas y fuerza, dar pruebas de actitud para hacer un verdadero Partido de gobierno. El documento que así lo comprueba así como el escrito de El Clamor del País, á que ántes me he referido ocupan las páginas 23 y 41 entre los que figuran al final de este trabajo, véase aquí, otra vez más dónde es que está esa inconsecuencia que tanto ha hecho declamar al periódico de las veleidades, si por mi parte, 6 por parte de él mismo. Me estrafia, y ocasion se nos presenta aquí de significar mi estrafieza, de que El Agente y El Clamor, 6 cualquiera de los dos, —puesto que ambos, representan una misma entidad,—me estra.


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)[I OIIANO DIO ARI0NA, DI CELIa AOUILIDaA.

ña, repito, que tan inexactamente haya tratado, diversas veces la cuestion del gubernamentalismo político con referencia á los Partidos. Ran trastrocado de tal modo los principios de la ciencia en este punto, que han llegado en sus desvaríos á presentar esta f6rmula : Un Partido de Gobierno, es un Partido de componendas, de debilidad y de iniquidades. En esos 6 parecidos términos lo han explicado; así lo han presentado al pals liberal como para que renunciara á semejante modo de sér y se mantuviera siempre en la oposicion, único medio bien probado de la ineptitud y de la virilidad de los componentes. No debiera decir ni una palabra acerca de si los principios politicos consignados en el credo del Partido en que siempre he militado, constituyen un sistema de gobierno, 6 si son, como ha pretendido despues El Clamor del País en más de una ocasion, meros procedimientos para llegar al fin de las aspiraciones libe ralea. No debiera, repito, entrar en este género de consideraciones, en un escrito, en que no me he propuesto discutir nada, ni entablar polémica con persona alguna, pero puesto que El Clamor fué quien primero que nadie se ocupó de esta materia, y lo hizo en la forma y modo que queda consignado, no me parece fuera de propósito decir algo para. que el inexperto falto de criterio no tropiece en los errores publicados y caiga en iguales dudas y vacilaciones. Los sistema de gobierno, están basados siempre en principios de los que puedan derivarse las múltiples soluciones que en cada caso pueden ser de aplicacion á los fines é intereses del Partido que los sustenta. Toda colectividad, pues, que mediante Bases orgánicas, adoptadas á priori conviene en defender la libertad y el progreso, hasta cierto limite 6 sin limitation alguna, será necesariamente un Partido político, más 6 menos avanzado, pero Partido político al fin, y los medios que emplee, los recursos que utilice, la accion que ejercite para la consecuciou de los propios fines son los procedimientos. Y esto que es rudimentario, dentro de la ciencia política, esto que es axiomático é indiscutible por tanto, mata toda idea de confusion entre sistema político de gobierno y procedimientos políticos para mantener el Gobierno. Un Partido quiere, por ejemplo, todas las reformas posibles en punto á sufragio, hasta que llegue á ser universal; es decir, el sufragio sin limitaciones, y profesa por supuesto el principio de que éste no debe limitarse; otro quiere que el derecho de votar se restrinja y circunscriba á condiciones físicas, como la edad,, 6 á condiciones materiales como la cuota que se fije para obtener el derecho; otro aspira á que no sea en principio, de un modo 6 de otro de los expuestos, si no,--.tratándose de Puerto Rico, verbi gracia—para que sea igual al que en la Península hay hoy, é igual al que se ejercite mafiana, é igual al que en cualquier época se plantee. En ente último caso, ¿se dirá que no reconoce el Partido que radique en Puerto-Rico, el principio político del sufragio como de


MI GRANO Da AR6NA, Di C.LI. AGUILaRA.

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su credo político? ¿Se dirá tampoco que el sufragio que acepta ese Partido es un procedimiento? Patente resulta el absurdo en que se incurría contestando afirmativamente á cualquiera de las dos interrogaciones que acaban de hacerse. ¿Es un procedimiento, el querer la independencia administrativa en lo local y provincial, 6 sea el querer que las leyes provincial y municipal obedezcan en su esencia á la idea de descentralizacion absoluta, 6 es un principio politico opuesto al de la.centralizacion, más 6 ménos restrinjida? ¿El querer la contribution de sangre, es un procedimiento, es el principio politico de querer dar al Gobierno la fuerza para el ejército? Sobre esto, no puede discutirse, es tan claro, que la discusion sólo podria oscurecer la verdad científica, y en suma una colectividad, un procedimiento no es Partido, para serlo necesita forzosamente principios que sustener, y si el Partido ha vivido, claro está que lo ha hecho en la region de los principios si estos desapareciesen, por muchas reglas de procedimientos que observara nada llevaria á la práctica; porque es claro, los procedimientos son los portadores de la accion política, y ésta nace del consorcio entre el principio que elije y la colectividad que quiere llenar las exijencias para el mismo, por la desconfianza que habían de inspirar sus hombres procediendo de esa manera. Por eso he hablado, limitándome sin embargo á lo preciso. Siento con toda mi alma, no ser hoy complaciente con los que tambien me suplicaron guardar silencio, perdónenme mis amigos. Yo que estuve un dia al frente del Partido liberal-reformista; yo que era el Presidente del Comité Central, no podia ni debia callar en estos momentos; seria presentarlos como culpables y ha- erme yo mismo cómplice de su culpabilidad. No fuimos jamás autonomistas sin decirlo; no; jamás fuimos otra cosa que obreros incansables en .el sostenimiento de los principios del Partido liberalreformista de Puerto-Rico, siempre honrados, y siempre consecuentes. No puede el hombre público cpn antecedentes conocidos, y nunca desmentidos, ser infiel á esos principios ni puede el hombre público apartarse jamás de la honrada conducta que observa desvida política, y en tal concepto no estima necede que vino á sario defenderse de los burdos inventos que en cartas se propasan, en algun periódico se recojen solapadamente. Obrando de este modo, cedo á consejos de innumerables amigos, que me exijen despreciar semejantes calumnias: pero si debo consignar, que entre los hombres de El Boletín Mercantil y yo, ni ha habido, ni puede haber pactos de ningún mero. Imposible es todo consorcio entre los que ostentan como el mejor de ens titulo. la consecuencia, y en ella fundan su probidad de hombrea públicos. Amigo particular de aquellos seílores, de coyas convicciones políticas no debo dudar, pienso que permaneeerin su sus puestos de siempre, y combatirán la As{mlaaion, que yo deúeudo, y sobre todo la reforma del sufragio en sentido liberal, la


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MI GRANO DE

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eeparacion del mando civil del militar, la Ley municipal y provincial de 1870 y otras; y como pienso esto, tambien pienso que El Boletín Mercantil no aceptará de la .tsimilacion mas que aquello que convenga á los fines de su Partido. Yo no he usado nunca, ni usaré careta. Quede el antifaz para los que acaban de decir sin género alguno de rubor que lo han tenido puesto; quede el antifaz para los que en dias claros y de bonanza corren á buscar aplausos y huyen cobardemente cuando la más ligera nubecilla asoma por el horizonte; quede el antifaz para los que utilizan hasta las firmas de sus cómplices, pretend iendo destruir hechos censurables, que constan acreditados con documentos fehacientes, quede el antifaz para los que encarnando solícitamente firmas que hacen valer al objeto que se proponen, ridiculizan y burlan despues á los mismos que obsequiaron sus deseos. Y en suma, los hombres de lui raza se presentan siempre al descubierto, con su mano sacan la sardina y no atribuyen ni achacan á otro ni ponen sustituto que les representen en sus actos públicos y ménos en los privados. Tal achaque es exclusivamente peculiar de los traidores, que por serlo, son cobardes, y á estos tales ¿qué otra cosa puedo darles que valga ménos que Ini desprecio? Por esto ha quedado sin ver la luz pública hace algunos meses, un folleto que tenia concluido y el cual contiene abundantes Matos y documentos que comprueban la verdad de todas y cada una de mis aseveraciones. Cedí entónces á las exijencias de mis amigos, porque en la polémica que sostenia, no se hacia cargo alguno concreto contra mí; les ofrecí cortar la discusion,—que ellos decian se buscaba para dar vida al periódico que la iuició— y he cumplido fielmente lo que ofrecí. Mas hoy no he debido y no he podido conservarme en el silencio; la ofensa lanzada no era á tul dirijida, era al Partido en general, y (le gravísimas consecuen Bias. Puerto-Rico 20 de Noviembre de 1886. José de Celia Aguilera. RASES CONTENIDAS EN EL MANIFIESTO QUE PUBLICÓ EL COMITE CONSI'LTIVO DEL PARTIDO LIBERALREFORMISTA, l'UBLIC.~no EN 28 DE NOVIEMBRE DE 1870 Y A('EPTADAS POR TODOS LOS LIBERALES DE LA ISLA. "Aceptan ser conveniente quo se trate y resuelva con el criterio liberal, á la luz de los principios proclamados por la Revolucion de Setiembre, sobre todas las reformas en los ramos de administracion política, económica, administrativa y social de esta Isla".


MI GRANO DE ARENA, DE CELIs AGUILERA.

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"Aceptan el principio de asimilacion en política con la Madre patria; pero asimilacion completa, haciendo extensivo á esta Isla en todos sus artículos el Titulo I de la Constitucion de la Monarquía que trata de los derechos individuales, sin otra diferencia que eu lo relativo al sufragio, pues están conformes con el que establecen los proyectos (le Ley municipal, y sobre gobierno y Diputacion provincial (le esta Isla, 6 sea que solo tenga el derecho electoral los que paguen cualquier cuota de contribution al Estado, 6 sepan leer y escribir. Bien entendido que si admiten esta modificacion, no es atendiendo á circunstancias de localidad, sino porque en los principios del Partido liberal-reformista está que esa misma modificacion serie conveniente en la Metrópoli." "Aceptan el IUSIDO principio de asi,nilacio,a en la gestion económico-administrativa, siempre que esa asimilacion sea completa y concediéndose mayor suma de facultades á la Diputacion y Ayuntamiento de esta antilla, como está en el pensamiento del Gobierno, atendida la distancia, para que puedan resolver aquellas cuestiones del exclusivo interés de la provincia y de los municipios." "Aceptan no solo la necesidad sino la conveniencia y la justicia de que se resuelva definitivamente y cuanto ántes el problema social, conciliando los intereses generales de la Nacion y del país con los particulares de ámbas partes directamente interesada en la cuestion la cual confian en la sabiduria dé las Cortes." Y terminaba el Comité consultivo de esta manera: "El Comité, con tal objeto, se dirije no solo á sus correligionarios de esta Ciudad, sino á los de toda la Isla. A los primeros, recomienda que sigan unidos y compactos, dando pruebas de la admirable disciplina que instintivamente han demsotrado en esta ocasion. Y á los últimos, les invita á que se unan tambien, formando en cada pueblo Comités análogos al que les habla, que nombren 6 envien delegados á esta Capital, para que de acuerdo todos, pueda constituirse en ella un centro directivo y llevar á cabo en breve tiempo la organizacion del gran Partido liberal-reformista de la Isla. De este modo, con el concurso de todos, podrá coadyuvar poderosamente al decidido propósito que anima al Gobierno, de constituir bajo sólidas bases el edificio de las nuevas instituciones y de unir á las demás provincias de la Monarquía con los estrechos lazos de una verdadera fraternidad, esta bella porcion de la grande y generosa Nacion espafiola. Puerto-Rico, Noviembre 28 de 1870.Dr. Pedro (laico y Baaanetaa.—Lcdo. José Julián Acosta.—,losé liaría Porrata.Nicolás Aguayo.—Julian E. Blanco.—José F. Diax,.Becretario."


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HI GRANA DE ARENA, DE CELI3 AGUILERA.

MANIFIESTO DIRIJ IDO A LOS ELECTORES DE LA CIRCUNSCRIPCION DEL DISTRITO PROVINCIAL DE NAGUABO, DIRIJIDO POR DON JOSE DE CELIS AGUILERA EN 26 DE ENERO DE 1871 I PUBLICADO EN "EL PROGRESO" DEL DIA 29 DEL MISMO MES. A los Electores de la Circunscripcion de Naguabo. "Designado en las reuniones que han tenido lugar en el Di4trito, como candidato para la Diputacion provincial, en union de mi apreciable amigo Don Francisco Busó y Baster, cumple á mi deber, ante todo, demostrar mi gratitud á los electores que me han brindado sus sufragios, por el favorable concepto que les he merecido, y en particular á Don Afanuel Guz,nan, que fué el primero en proponerme para tan honroso cargo. Siento que mi loca ilustracion no esté á la altura del puesto á que se me llama, y asi lo he repetido varias veces entre mis amigos; pero mis protestas no han tenido fuerza bastante para hacer desistir á los que han creido encontrar en mis cualidades que francamente temo no poseer. Cediendo á sus insinuaciones me he determinado á aceptar tan delicado cometido, con la confianza al ménos de que si el celo y los buenos deseos pueden servir de poderoso estimulo á mi pobre inteligencia, me esforzaré en prestar mi débil apoyo en cuanto crea que pueda contribuir al progreso y felicidad de esta provincia española. Aunque la Junta provincial extenderá más bien su rádio de aecion á los asuntos locales ó provinciales, como quiera que la candidatura en que figura mi nombre ha sido aceptada por algunos conservadores, y esta circunstancia pudiera dar un color equi voto á los principios políticos que profeso, me parece conveniente dejar consignado para conocimiento de todos que soy liberalreformista, estando en un todo conforme con el programa que el Comité Consultivo de la Capital publicó en El Progreso de 30 de Noviembre último. (1) Ceiba, 26 de Enero de 1871.—losé de Celis Aguilera.' •"A NUESTROS ARTICULOS". Articulo publicado en "El Agente" del núm. 125 de 29 de Octubre de 1881.

"Cuando el Monarca constitucional de España, al abrir las actuales Cortes, exalta la libertad y afirma el concepto asimiUata para el gobierno de esta Provincia; cuando el g:,oinete que hoy rije los destinos de la Nacion renueva su propósito de cumplir las promesas que hizo desde los bancos de la izquierda, y estas

(1) Siempre con lealtad y franquea.


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para

promesas son de libertad en general y de aaim.ilacion para las comarcas ultramarinas, nosotros, por un suceso desgraciado no hemos de entregarnos al desaliento y á la conturbacion. Trabajo de muchos aúos el nuestro, no ha de malograrse en un momento, sino que por el contrario, debe continuarse con serenidad y energía tanto más cuanto que se trata de los más caros é interesantes de la patria y de la provincia. He aquí por qué, cumpliendo con nuestro deber nos ponemos al frente de este periódico sostener la misma bandera, la bandera de la asimilaeion, la bandera de el actual gobierno. (1) ¿Cómo lo haremos? Escusado parece manifestarlo, toda ves que esta publicacion lo ha repetido hace apenas seis dias. Venimos de la asimilaeion y vamos é iremos hacia ella por los medios pacíficos. Con la violencia, cualquiera que sea su manifestation, no hemso de pactar nunca. Todo el que quiera para este país las reformas que se hayan introducido en la Metrópoli, ES ASIMILISTA Y ESTA CON NOSOTROS. (2) Todo gobierno que, sin mas variantes que los de mero accidente, traiga á Puerto-Rico las reformas que se hayan introducido y se introduzcan en la patria comun, merecerán nuestro aplauso, nuestra consideracion y nuestro apoyo. Si hubiese Gobierno en la Metrópoli, lo que no esperamos, que nos niegue esas reformas, verdadera sal de nuestro alimento político, nos tendrá enfrente, respetuoso y sumisos á la Ley, pero dignos y llenos de entereza. Lo que afirmamos del Gobierno en general lo afirmamos tambien en particular de sus representantes en esta Isla. Amigos ellos de las reformas, cuenten con nuestra honrada cooperaclon; opuestos á aquéllas, seremos sus leales pero enérgicos adversarios. Cuando las Leyes no nos permitan manifestar nuestro pensamiento, abandonarémos la pluma, pero nuestras conciencias permanecerán inalterables en sus afirmaciones, siquiera sean meramente internas. Así entendemos que debemos ser españoles, y lo somos y queremos serlo. Junto a la integridad material del territorio, la integridad del derecho que en él impera. Someramente expuesta la línea de conducta que hemos de seguir, saludamos á todos nuestros compañeros en la prensa. Galantes con todos ellos, tenemos derecho á la reciprocidad. Si así no se nos responde, contra la injuria acudiremos á los tyibunales de justicia. Al insulto y á la diatriba—que no esperamos—pondremos el silencio. EL DIRECTOR, Manuel A. Alonso.—REDACTORES, José Julian Acosta.—Gabriel Ferrer.Manuel Corchado"

(1) Leon y Castillo era Ministro de Ultramar y ningun liberal protestó. (S) Despues de esta declaration Iué declarado órgano del partido.


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Ml GRANO DE ARENA, DE CELLS AGUILERA.

"UN ACTO" Articulo de "El Agente" número 126 de 22 de Octubre de 1881. "El Ministerio Sagasta-Mon-tínez Campos es ASIMILISTA. También lo es el Gobernador de Puerto-Rico, Don Segundo de La-Portilla. Lo es asimismo la Redaccion de Él Agente. Esta creyó un deber suyo, constituida definitivamente, acercarse al Gobernador. Fué, no á hacer una mera visita, que para ello no hubiese ido en corporac5nn. Tampoco fué en demanda de apoyo para sus particulares intereses. Esto no lo hará nunca. Fué en contemplacion de las altas conveniencias de la Metrópoli y de esta provincia. Fué á realizar un acto político. Así debió comprenderlo, desde luego_ el Gobernador, pues dió á la entrevista mayor solemnidad, rodeándose del General Segundo Cabo y del Secretario de Gobierno. La conferencia tuvo verdadero carácter de sinceridad .y franqueza. Nuestro Director repitió de palabra las declaraciones llechas por El Agente en su número anterior. Escusamos, pues, su enumeracion y exposicion. Añadió de una manera terminante, que la impolítica é inconveniente acusacion de Separatismo embosado que se nos hace, nos hería en lo más vivo, y que esta era la causa fundamental de nuestra casi continua ausencia de la Fortaleza. La sola idea— concluyó—de que se nos juzgue hipócritas nos retrae de estos lugares. El Gobernador, complacido de aquella franqueza é ingenuidad, repuso que todos los habitantes de Puerto Rico, lo mismo liberales que conservadores estaban dentro de la legalidad; que tenía por leales españoles á los reformistas, que deseaba verlos frecuentar la Fortaleza; que el GOBIERNO y EL ERAN, EN EFECTO, ASIMILISTAS, y que las reformas se traerian, para lo cual hacíase indispensable vencer algunas asperezas, para lo cual esperaba el concurso de todos los que en esta provincia aman verdaderamente á España. La Ley de reuniones políticas llegaría tal vez por el próximo correo. Salimos complacidos de la entrevista y creemos que complacido de ella quedó el Gobernador. Por nuestra parte hemos cumplido un deber. Nadie podre decir en tiempo alguno que fuimos obstáculos á los buenos deseos del Gobierno. Por el contrario, hemos ofrecido nuestra pobre pero honrada cooperation. Si este acto politico no dá resultado alguno; si á pesar de él no se vé en nosotros buenos y leales amigos; si las reformas prosiguen siendo en su mayor parte una promesa realizable á kalendas grecas, no nos arrepentirémos de lo hecho por la Redaccion de El Agente en el dia de ántes de ayer. El bien, cualquiera que sea el modo como se le acoja, es el bien y produce contentamiento al espíritu".


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J)tCUR~O PRONUNCIADO POR EL SR. MINISTRO DE ULTRAMAR DON FERNANDO LEON Y CASTILLO EN LA SESION DE 29 DE OCTUBRE DE 18$1, EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS. "El señor Ministro de Ultramar (Leon y Castillo). Señores Diputados, satisfactoriamente ha contestado al señor Portuondo el digno individuo de la Comision señor Rico, en lo que se refiere á las cuestiones económicas de Cuba. Yo debo hacerme cargo de algunas indicaciones de carácter politico en que se ha extendido S. S. Con este motivo el señor Portuondo ha dirijido frases benévolas y cargos severos al Gobierno y al Ministro de Ultramar. Yo agradezco vivamente las primeras, y no me sorprende de los segundos. ¿Cómo es posible que el Gobierno tuviera la pretension de que el señor Portuondo le dirijiera alabanzas incondicionales? El señor Purtuondo y yo tenemos los mismos deseos, las mismas aspiraciones; queremos el engrandecimiento y la prosperidad de Cuba; pero nuestros procedimientos son distintos. S. S. vá por todos los caminos á la autonomía de la Isla de Cuba; el Gobierno de S. M. y el Ministro que en este momento tiene la honra de dirijir la palabra al Congreso, por todos los caminos van á la asimilacion.. Y no es ciertamente una novedad esta que digo. Desde que el señor Portuondo vino á la vida pública, se declaró autonomista, y autonomista se ha declarado en el dia de hoy. El Partido á que pertenezco, en cuya representacion está este Gobierno en este sitio, es asimilador desde el da mismo en que el problema de Cuba se planteó en política española exijiendo una Solucion inmediata. Somos, pues, asimiladores, esencialmente asimiladores, profundamente asimiladores. Esto sentado, ¿puede decirse que liemos andado inactivos? ¿Puede decirse, como ha dicho el señor Portuondo, que espera nuestros actos para convencerse de nuestras intenciones y de nuestros propósitos en las cuestiones de Cuba? Esta es una injusticia que ha cometido el señor Portuondo en el día de hoy, y de la cual no puedo ménos de dolerme y lamentarme. Hace ocho meses que estamos en el poder; hasta hace un mes las Córtes han estado cerradas; en el interregno parlamentario hemos llevado la Constitucion á Cuba; hemos suprimido la prévia censura: vamos á llevar la Ley de reuniones públicas. No la he llevado para conceder al señor Portuondo la satisfaccion de poder decir á Cuba que yo concedo la Ley de reuniones públicas por las gestiones de S. S., porque lo único que S. S. ha pedido, que no se hubiera hecho, es la Ley de reuniones. Esa ha sido la exijencia (le S. S. en el tija de hoy, pues ya la tiene satisfecha: la Ley de reuniones irá á la Isla de Cuba por el próximo correo. (El señor Portuondo: Muy bien). 9 12


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La colonia se ha convertido en provincia: promulgada la Constitucion, suprimida la prévia censura, los colonos de la Isla de Cuba que no otra cosa eran, son hoy ciudadanos españoles. Y, sin embargo, todo es poco; hace tres años la Isla de Cuba era una colonia que gemia bajo una dictadura militar; hoy disfruta la Isla de Cuba más libertad, mucho más libertad que todas las repúblicas hispano-americanas con sus flamantes democracias. (Muy bien.) Y sin embargo de esto, todo le parece poco y nada satisface al señor Portuondo. Y es que S. S., dados sus principios, tiene el deber de ser insaciable. Yo reconozco en S. S. ese deber, pero reconozca S. S. en mí los deberes que como hombre de Gobierno tengo para no apresurar las cosas, para realizar la asimilacion, en una palabra, sea para Cuba una solucion y n6 una ca(Bien). tástrofe. En el órden económico hemos llegado hasta el cabotaje, y como complemento de esto buscaremos soluciones para todas las cuestiones que entrañan las relaciones comerciales de la Península y de la Isla de Cuba; buscaremos soluciones de concordia que armonicen derechos legítimos, aspiraciones legitimas con intereses creados. Para armonizar la Administracion de Cuba y poner término á aquel caos de que hablaba el señor Presidente del Consejo de Ministros, y que el señor Portuondo lo ha recordado en el dia de hoy, hemos creado el Tribunal de Cuentas, vamos á traer á las Cortes una Ley de empleados fundada en aquellos principios que Inglaterra y Holanda aplicaron para destruir la inmoralidad de su Administracion colonial, bastante mas corrompida que la nuestra. Hemos perseguido la inmoralidad administrativa, si no con mas energía, con más éxito que los Gobiernos anteriores; hemos resuelto que los funcionarios públicos sean llevados ante los Tribunales de justicia sin necesidad de la autorizacion prévia ; presentaremos á las Cortes los presupuestos de Cuba con grandísimas economías, con considerables economías para poner término á ese funesto sistema de empréstitos que arruinan la Isla de Cuba y devoran su presupuesto. Y si de la Isla de Cuba salimos, ¿puede dudarse del espíritu liberal y reformista del Gobierno, puede acusarse á este Gobierno de inaccion? Salga el señor Portuondo de la gran antilla, y tenga en cuenta que hemos llevado á Filipinas el desestanco del tabaco, con lo cual hemos salvado á este pais de la ignominiosa del arriendo; hemos levantado la losa de plomo que pesaba sobre aquel Archipiélago; hemos emancipado á millones de séres de una odiosa servidumbre, y hemos abierto un inmenso porvenir colonial para nuestra patria. (Muy bien, muy bien). Y á un Gobierno que hace esto, ¿se le puede acusar de inactivo, se le puede acusar de tímido, se le puede acusar de poco reformista en las cuestiones de Ultramar? Ya sé yo que hay mucho que hacer todavía, no sólo en Filipinas, sino en la Isla de Cuba, ¿quién lo duda? Ya sé yo, señor Portuondo, que hay que concordar las Leyes orgánicas y Reales Decretos que rifen en la Isla de Cuba con


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la Constitucion del Estado recientemente promulgada; ya se yo que hay que llevar el espíritu liberal del Gobierno á la Ley electoral; ya sé yo, que es necesario hacer una Ley que fije las atribuciones del Gobernador General de la Isla de Cuba. ¿Pero qué quena S. S. que hiciéramos en la cuestion de imprenta? Rejia una Ley para Puerto-Rico; el Gobierno creyéndolo necesario, quiso suprimir en Cuba la prévia censura; colóquese el señor Portuondo en mi lugar, forme parte de este Gobierno, y cerradas las Cortes y queriendo suprimir la prévia censura, dígame S. S. qué es lo que hubiera hecho; indudablemente lo que hizo este Gobierno, llevar la Ley que rejia en Puerto Rico á la Isla de Cuba. Pues qué, ¿quería S. S. que hubiéramos hecho una Ley para Cuba distinta de la de Puerto-Rico? Laméntase el señor Portuondo de que no disfruten los españoles de Cuba de los derechos políticos que aquí disfrutamos nosotros, con toda la extension que aquí se practican y de esto se lamenta S. S. cuando hace algunos meses la Isla de Cuba era una colonia. 1 sin embargo, el señor Portuondo pide todos los derechos ¿de cuantos deberes que aquí pesan sobre los españoles no se ha acordado en el dia de hoy? ¿Quiere S. S. las quintas para la Isla de Cuba? Pues es extraño que no lo haya pedido. (El señor Portuondo: En otra ocasion lo he pedido). Deje S. S. al tiempo lo que es del tiempo. y ❑o quiera violentar las cosas, porque por ese camino de las violencias se llega al absurdo. Pero hay en todo esto algo que no me explico. ¿Cómo el señor Portuondo, partidario de leyes especiales para Cuba, insiste en pedir, no ya la asimilacion, sino la identidad? El señor Portuondo pide que llevemos á Cuba la Constitucion que rije en la Península, sin ninguna modificacion : pide, en una palabra el autonon►ista partidario (le leyes especiales, la identidad entre Cuba y la Península. Cualquiera diría que el señor Portuondo, pidiendo la identidad y pidiéndola con tal apresuramiento, quiere esgrimir en contra de la asinilacion el absurdo de la identidad. Pero el señor Portuondo que nos pregunta hasta dónde llega el Gobierno en punto á asimilacion, qué extension tiene el criterio asimilador del Gobierno, no ha circunscrito ciertamente la extension que tiene el criterio autonomista ele S. S., y para que estas dsemsiones, señores l)iputados, sean provechosas, yo creo que no debemos discutir este ó el otro accidente, este ó el otro detalle, sino que debemos discutir ideas fundamentales, sistemas frente h sistemas. Yo soy asimilador, el Gobierno es asimilador; S. S. es amtononiista, lo ha declarado eon completa franqueza y con noble lealtad. Pero ¿qué entiende por autonomismo el señor Porruondo? Iba dicho S. S. que ha deslizado utas frases, como si no tm icran importancia, que pide para la Isla de Cuba dentro de la unidad nacional, que S. S. acepta como el que más, 1 eso no lo ponlo yo en duda c1i loor mn momento siquiera, ha dicho S. S que pide un tbubiermn dentro del cual quepa el principio de la responsahil hind el principio de la representacion popular.


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El principio de la responsabilidad: y ¿quién vá á ser responble? ¿Es el Gobernador General de la Isla de Cuba? (El señor Portuondo: El Gobernador General ante los poderes del Estado). ¿De dónde, de Cuba? (El señor Portuondo: De la Nacion.) Pero ¿dónde están esos poderes? (¿El señor Portuondo: En las Córtes con el Rey, como pasa en Inglaterra.) Pero si lo es ahora, señor Portuondo; si eso existe ahora. Yo suponía que S. S., al hablar de la responsabilidad y de la representacion popular, quería para Cuba un Congreso y un Senado como existe en el Canadá. ( El señor Portuondo: No es esa la autonomía que yo sostengo.) Pues me alegro de que no sea esa la autonomía de S. S. ; pero yo le pregunto: ¿es S. S. correligionario del señor Don Calixto Bernal? Pues el señor Don Calixto Bernal dice en una carta que dirije á sus amigos de la Isla de Cuba y que los périódicos han publicado, que las cuestiones de Cuba no se resolverán hasta que los hijos de aquel país no hagan sus Leyes; y ¿cómo hacen sus Leyes los hijos de Cuba, si no tienen Cuerpos Colegisladores? De todos modos yo me alegro de que el señor Portuondo, mi amigo, no esté de acuerdo con el señor Bernal en este punto: yo me alegro de que el señor Portuondo y sus amigos no estén aquí de paso: y me alegro (le que SS. SS. no estén aquí como huéspedes, sino como hijos queridos de la patria española en el santuario de las Leyes. ( Muy bien). Ha dicho S. S. que solo la democracia puede curar de raiz los males de la Isla de Cuba, y que nosotros solo iremos conllevando la situacion : esto es lo que se deduce de sus frases. Seria conveniente que el país supiese que los demócratas son autonomistas, porque hasta ahora la democracia española ha pasado por el Poder y no hay en todos sus actos ni uno sólo que demuestre que marcha por ese camino. Que mas, la democracia española no ha ido tan allá como el Gobierno actual en punto á reformas para la Isla de Cuba y Filipinas. Pues qué ¿han ido tan lejos en el camino de las reformas los Gobiernos democráticos como el Gobierno actual? ¿Se atrevió ninguno de los Gobiernos democráticos á llegar al desestanco del tabaco en Filipinas? ¿Publicó ninguno de éllos la Constitucion en la Isla de Cuba; suprimió la prévia censura; ha enviado Integra la Ley de reuniones que rije en la Península? (El señor Mártos: "Y la guerra?) Yo me alegro de ese recuerdo del señor Mártos, el cual dijo en cierta ocasion que entre la integridad de la patria y la integridad de los principios, estaba por la integridad de la patria. (El señor Mártos: Siempre.) Yo me alegro de haber sido interrumpido por el señor Mártos con esa palabra, que ha pronunciado para honra suya. Recordará el Congreso que el señor Ruiz Zorrilla declaró en cierta ocasion desde este banco, que en la Isla de Cuba no loabria más política que la que quisieran loa' Voluntarios.


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Pues bien; teniendo en cuenta estos antecedentes, ¿con qué derecho invoca el señor Portuondo los principios de la democracia? (El señor Labra: ¿Y en Puerto-Rico?) ¿Qué hizo en Puerto-Rico? Abolir la esclavitud con el concurso de todos los partidos; pero, ¿puede comparare lo que hizo en Puerto-Rico con lo que nosotros hemos hecho en Cuba? En Puerto-Rico, señor Labra, se puede hacer todo in►punemente y sin peligros. Háse fi jado el s. ñor Portuondo en el artículo 89 de la. Constitucion, y ha preguntado al (loBierno de S. M. cómo lo interpreta. Dite el artículo 8J de la Constitucion: "Las provincias de Ultramar serán rejillas por Leyes especiales;" y respondiendo el señor Portuondo fi su criterio autonomista, pide que se cumpla el mencionado artículo y que se hagan las Leyes especiales. Pero, señores Diputados, recordemos los antecedentes de ese articulo. ¿Cuáles son estos antecedentes? Los encontramos en 1837. ¿Y no ha recordado el señor Portuondo el Decreto que entónces se dió? Sabe S. S. por qué, se consignó ese articulo en la Constitucion de 1837? Sencillamente, porque como la Constitucion no habia de rejir en Cuba ni en Puerto-Rico, no era natural que los Diputados de las Antillas viniesen á tomar parte en la formacion de un Código fundamental que no habia de rejir para ellos; pero ahora que la Constitución rije en Cuba y S. S. pide que rija integra, con qué derecho se invoca el artículo de la Cons titucion? ¿A qué se reduce la especialidad para Cuba y para Puerto Rico? ¿No comprende S. S. que las razones no son las mismas? Señores Diputados, el artículo 89 de la Constitucion tiene una interpretacion natural, y es necesario estar poseido por ofuzcacion inexplicable para no iwnetrarse que en este articulo quiere decir. "Las provincias de Ultramar serán rejidas por Leyes especiales". Era natural señor Portuondo; cuando esta Constitucion se promulgó las provincias de Ultramar no tenían aquí representacion alguna, y hubiera sido aventurado, y más que aventura, insensato, llevar á éllas las Leyes que rejian en la Peninsula en 187f. En una palabra, los autores de la Constitucion que partieron de la realidad del momento, aceptaron la situacion de las cosas en el instante en que esa Constitucion se promulgaba; pero en el párrafo segundo abrieron el camino á todos los Gobiernos para llevar á Cuba, con todas las modificaciones que se creyeren convenientes, porque es necesario aceptar la situacion de las cosas en Cuba tal como es, y no tal como quisiéramos que fuese, autorizándoles, digo, para llevar todas las Leyes que se habían promulgado 6 se promulguen en Cuba. Esta es la interpm etacion natural, racional y sincera de este artículo de la Constitucion. La asimilacion, pues, es lo constitucional. 0 este articulo es la astimilacion, 6 ea la cdlonia; la que no es, es la autonomda. f Bien) . ¿ Cabe en la cabeza de na-


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die que los autores de la Constitucion de 1837, de la Constitucion de 1845, y de la de 1876, fueran autonomistas? ¿Se hablaba de autonomía siquiera entonces? (1) Pero no hay que confundir las cosas. Nosotros, con arreglo al sentido de la Constitucion vigente, con arreglo al artículo 88, invocado por el señor Portuondo, vamwa á la asimtlacion, pero á la autonomía jamás; (2j y no hay que confundir la asim+laoion con la identidad. Dentro de la unidad cabe la variedad. Aquí se ha realizado la unidad de la nacion española, y sin embargo, unas regiones de España no son idénticas á otras. Sin embargo, todas ellas están dentro de la unidad de la patria española. Pero ¿quiere esto decir que nosotros vamos á conservar en Cuba una centralization absurda? Señores Diputados, yo declaro con sinceridad que desde aquí se puede gobernar á Cuba; pero es muy difícil adminis4 trarla desde aquí. En el camino de la descentralizacion administrativa me encontrará S. S. y marcharemos juntos; pero no me encontrará S. S. en el camino de la independencia administrativa. Marcharemos juntos á la descentralizacion administrativa, pero no á la descentralizacion política. La independencia administrativa con ribetes de autonomía, yo lo confieso con ingenuidad, es para mí un término breve de la independencia de la Isla de Cuba, y su separation de la Madre lAtTlL

No lo tome á mala parte el señor Portuondo. ¿Cómo he de dudar yo del españolismo del señor Labra, por ejemplo, á quien todos de antiguo conocemos, no solo como un orador insigne, sino como un hombre de rectas y patrióticas intenciones? ¿Cómo he de dudar del señor Portuondo que ha sellado su amor á la patria española, derramando su sangre á la sombra de nuestra bandera en los campos de batalla de Cuba? ¿Cómo he de dudar yo del amor á España de mi amigo el señor Bethancourt? ¿Cómo he dudar del patriotismo de las hombres importantes del partido autonomista en la Isla de Cuba, muchos de ellos peninsulares, que han hecho constantes alardes de su adhesion á España, que se han acercado al General Martínez Campos y al General Blanco en todas las ocasiones para ofrecerles su apoyo, condenando todo movimiento de fuerza? (I) Aquí está completamente equivocado el señor León y Castillo. Se dM el célebre Decreto para quitar a los antillanos la representación en las Cortes. La Constitución del año 37 la hizo Argüelles, inspirándose en el espíritu inglés de gobernar las colonias a estilo griego, que es la autono• mía, y no a estilo romano que es la asimilación; y cayó del Poder al poco tiempo y no pudo plantear su pensamiento. Ojalá hubiera sostenido la Cons• tétneión del año 12, que era método español.—C. y T. (9) Aquí está combatida la Autonomía y el Partido liberal telídbó al Cobiarno an que nadie baya protestado.


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Pero yo pregunto al señor Portuondo y al señor Labra, ¿no es cierto que en el fondo del autonomismo Cubano, contra la voluntad de sus jefes late una tendencia separatista, como contra la voluntad de sus jefes hay corrientes socialistas aquí en el fondo del partido republicano? (El señor Portuondo: No. Varios señores Diputados: Sí, si). Pues si esto es verdad hay que an dar con ciertas precauciones y ciertos miramientos; y en este camino debieran ayudar los señores Portuondo y Bethancourt y Labra á los Gobiernos, animados de tan buenos propósitos como el Gobierno que se sienta en este banco. El autonomismo ha podido ser en otras naciones un gobierno aceptable para la Metrópoli y para las colonias, porque no ocurrió en ellas lo que ha ocurrido en Cuba. Pudo Inglaterra dar la autonomía á sus colonias (le la Australia y del Cana , porque una corriente de inmigración constante entre la Madre patria y esas colonias fortificaba los lazos que debian unir á las unas con las otras, y además porque venian del sistema representativo, porque todo inglés está acostumbrado á ejercer sus derechos y vivir dentro del régimen representativo; y sobre todo, señores, porque en esas colonias no se había pedido la independencia con las armas en la mano en una guerra de 10 años. Pero, señores Diputados, ¿es posible desconocer las circunstancias de Cuba cuando de Autonomismo se trata? ¿Es posible que Gobiernos españoles se presten á aflojar lazos que se han querido cortar y que hemos apretado nosotros vertiendo torrentes la sangre de nuestros hijos? ¿Es posible esto, señores Diputados? ¿Es posible que se plantée á un Gobierno español el problema del autonomismo después de una guerra de 10 años, la mas gloriosa quizá que registran los anales de las guerras coloniales desde los fenicios hasta nuestros días? (1) No, señores; este Gobierno que no cree, que no participa de las creencias del abate Prats, este Gobierno que no cree que el porvenir de las colonias, sea precisamente la separación de la Madre patria, sino la unión á la Madre patria por el procedimiento de la asimilacion, como sucedía en la antigua Roma; este Gobierno, digo, está resuelto á marchar por el camino de la aaimilacitn ; pero no dará un paso en el del autonomismo. Pero es necesario, señores Diputados, que todo el mundo se penetre de las dificultades con que este Gobierno tiene que luchar y de los inconvenientes que tiene que salvar para realizar sus propósitos. Anda de por medio, señores Diputados, en Cuba una cuestiun de nacionalidad, y líbranse descolhunal batalla dos grandes intransijencias. El statu quo es obstácu(1) La más desgraciada y vergonzosa que ha unido España entre sus guerras civiles; más aman que las carlistas.--C. y T.


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lo: la autonomía que es peligro. Ent1 e estas dos exajeraciones está la política de este Gobierno que dice á los que aún pudieran conservar cierto amor á la antigua colonia: es necesario renunciar para siempre á eso; la colonia ha muerto; de sus cenizas ha nacido la libertad constitucional para la Isla de Cuba: sed conservadores dentro de la libertad constitucional (Bien) que dice á los autonomistas: es imposible que pidais ni ob tengais de ningun Gobierno español que afloje los vínculos que unen á la grande Antilla con la Madre patria; el estado autónomo es irrevocablemente imposible; sed liberales dentro de la provincia española. ( Muy bien) . Ni autonomistas ni coloniales. España que arrancó al abismo de los mares el secreto de la existencia de América, tiene derecho indudable, tiene derecho indiscutible á ser potencia americana. Allí están Cuba y Puerto-Rico, en el golfo mejicano, á la entrada de América, y conservarla eternamente allí como se conservan los blasones de familia á la entrada de la$ casas solariegas, por respeto á la memoria de nuestros padres y por propio y legítimo orgullos. (Grandes aplausos)." (1) DISCURF O de Don José Celia Aguilera, pronunciado en el Teatro de esta+ Capital el día 27 de Noviembre de 1881, de acuerdo con toda la Redacción de "El Agente" y prohombres del Partido que se hallaban presentes. "Señores: Si yo no creyese es un deber ineludible para los que aquí nos hallamos y que algunos esfue~yos hemos consagrado al mantenimiento de las ideas que han formado el programa del Partido liberal-reformista, manifestar en cualquier forma que sea, la inmensa satisfaccion que siente cada cual por el acto solemní-

(1) Como León y Castillo pensaba la mayoría de los españoles del siglo pasado, respecto a la Autonomía para las Antillas, con raras excepciones. Para ellos ese sistema de Gobierno ultramarino era contrario a su educación política. Por eso se concedió la Carta Autonómica a Cuba y Puerto Rico a regaña dientes, y a fin de evitar la intervención de los Estados Unidos en la insurrección cubana. Ya el remedio era tarde. En Cuba no dió resultados y en Puerto Rico se recibió con entusiasmo, pero el cambio de nacionalidad cargó con ella. Si a la muerte de Frnando VII, se plantea la Constitución de 1812, que daba la asimilación y la identidad a los españoles de uno y otro continente, las cosas hubieran pasado de otro modo. El querer el año 37 seguir la política inglesa en Ultramar, oyendo a Argüelles, y no plantearla por el cambio del gobierno y caída del partido liberal, quedaron las Antillas en peor situación que antes. El mismo orador León y Castillo reconoce que el sistema de gobierno que había en Cuba y Puerto Rico era opresor.—C. y T.


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limo que en este instante se celebra, ciertamente que no me hubiera atrevido á tomar la palabra en tan escojida y numerosa reunion y ménos cuando estais pendientes de las elocuentes de mis dignos compañeros. Pero yo no vacilo nunca ante las ideas de toda mi vida y me levanto por consiguiente á hablar, porque lo creo un deber. Si, señores, no algunas voces con más ó ménos entusiasmo acojidas, sino en el concurso de todas las nuestras, la unánime expresion de nuestros sentimientos es lo que debe llevarse hasta el Gobierno de la Nacion para decirle, que él, por los lábios del más autorizado de sus miembros en estas cuestiones, por el Ministro de Ultramar, acaba de fijar ante la representackn Nacional los términos de toda nuestra política: ni autonomistas ni coloniales: y que la Provincia Española de Puerto-Rico aplaude el criterio del Gobierno y se adhiere á él clara y manifiestamente. Lo habeis oido, señores, Puerto Rico, definitiva, irrevocablemente es y será siempre una Provincia Española: y dentro de esta Provincia no cabe otro sistema, no cabe otro criterio politico que el criterio de la Asirilacit.n, el de nuestra total participaciun de la vida nacional para lo adverso y para lo favorable, entera, completa, incondicional en fin que es como nosotros la queremos. Todo lo que sea exajeracion, ya provenga del statu quo ó do la libertad, representa una intransijencia y está fuera por consiguiente de nuestro programa asimilista : todo lo que trate de organizacion distinta, de leyes especiales cualquiera que ellas sean es contrario á nuestro criterio. Este mismo régimen de Gobierno, esta misma libertad constitucional por la que tanto h^mos suspirado cuando eran negadas, desconocidas, hasta casi calumniadas nuestras ideas asimilistas, esa misma libertad, señores,'no la queremos sino en cuanto es y en cuanto sea régimen político, 'sistema (le Gobierno de la.Patria Española. La mision del Partido liberal-reformista habrá terminado desde el momento en que publicada una Ley en la Gaceta de Madrid, por ese sólo hecho se entienda que debe hacerse cumplir en esta Provincia por el Gobernador General. Y que la política de la Asimilacion, que tiende á anular por completo la distancia y á enclavar por la comunidad de origen, gobierno, leyes, costumbres, creencias, idioma, sentimientos y aspiraciones este pedazo cle tierra en la tierra Española de la Peninsula Ibérica, que esta política es la única verdaderamente Española lo proclaman de consuno la historia y la razun. El Gobierno de la Nacion lo ha manifestado pública y categóricamente y nosotros nos adherimos á su manifestacion : es necesario renunciar para siempre á la antigua colonia con su confusion de poderes, y su despotismo militar insoportable pero es preciso renunciar también á pedir á un Gobierno Español sistemas que puedan dejar la más minima duda, aunque sea por injusta apreciacion, de que se quieren aflojar los vínculos na-


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cionales. Para el Gobierno, pues, todo lo que está fuera de la asimilacion es espúreo y nosotros todo lo que es espúreo en la Patria lo rechazamos. NUMERO 142 DEL PERIODICO "EL AGENTE" DE 28 DE NOVIEMBRE DE 1881. "El Agente" tiene la honra de felicitar á S. M. el Rey Don Alfonso XII, en es vigésimo cuarto aniversario de su natalicio. Al Monarca y á su régia familia deseamos todo género de prosperidades." (1) A CADA UNO LO SUYO. Cuando, en abril de 1880, se discutía en las Cortes del Reino la Ley de reuniones públicas para la Península, nuestros amigos los señores Labra y Portuondo y nuestro ilustrado compañero el señor don José Julián Acosta, en uniun de los señores don Salustiano Sanz, clon Antonio Daban, don Antonio Domínguez y don Fernaotdo de León y Castillo, presentaron una enmienda, en la que pedian que se hiciese extensiva aquella Ley á Cuba y Puerto Rico. El Gobierno entonces, que lo era el del señor Cánovas del Castillo, por conducto del señor Romero Robledo, manifestó que no creia oportuno acceder á lo que se solicitaba, y la enmienda, á que nos venimos contrayendo, no obtuvo los honores de la aceptacion. No quiere esto decir que los señores Labra, Portuondo, Acorta y demás firmantes hayan de ser preferidos en el recuerdo y en la gratitud, cuando' de la Ley de reuniones públicas, aplicada á Puerto-Rico, tratemos, sino que, por el contrario, debemos hacer memoria de que, en las empresa sfelizmente realizadas, no es pequeña la parte de satisfaccion y de loa que corresponde á sus iniciadores. A las veces, lo difícil es el primer paso, el comienzo de las cosas. He aquí por qué creemos justo recordar á los puertorriquedos, en estos momentos en que se celebra la promulgacion de la Ley de reuniones públicas, los nombres de los señores Acorta, Portuondo, Labra y compañeros de enmienda. A cada uno lo suyo. Llegado al poder el Ministerio Sagasta-Martlnez Campo., y gobernando aún esta provincia el General Don Eulogio Despujol, el nuevo g )bínete consultó á éste la conveniencia de extender á Puerto-Rico la Ley de reuniones públicas. El entónces

(1) D estos actos mon4rquicos pudiéramos copiar muchos en la vida de ese periódico y no encontramos una linea dedicada al aniversario de la República como han hecho todos los periódicos republicanos.


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gobernador, empleando como razon la circunstancia de hallarse en las postrimerías de su mando, no quiso resolver este problema, que con verdad calificaba de esencialmente político, y comunicó la consulta al Consejo de Administracion, el cual, sin pérdida alguna de tiempo, informó asegurando que, dadas las costumbres de la provincia, podia desde luego recibir y practicar la Ley de reuniones públicas tal y como existía en la Península. El Consejo nos hizo completa justicia, dijo toda la verdad respecto de nuestra cultura política, y por esto, al celebrar nosotros la llegada de la Ley de reuniones públicas, debemos manifestar nuestra gratitud á aquella Corporacion. A cada uno lo suyo. Cuando la consulta del Consejo llegó al Gobierno General, ya había abandonado esta Isla el señor donEulogio Despujol y la gobernaba el Ecmo. señor don Segundo de La Portilla. El parecer del Consejo fué el suyo sin limitacion alguna, y en vez de imitar semejante práctica, repetimos, envió inmediatamente el informe favorable al Ministerio de Ultramar, pidiendo que á PuertoRico se hiciese extensiva la Ley, toda la Ley de reuniones públicas de la Península. Hoy, pues, que celebramos como hecho realizado la aspiracion nuestra que aceptó en el acto el Excmo. señor don Segundo La Portilla, justo es que le consagremos entusiastas aplausos y le haremos ámpliamente participes de nuestros elogios. A cada uno lo suyo. El Gobierno de la Metrópoli y con especialidad el señor Leon y Castillo, ministro (le Ultramar, se apresuró á comunicarnos la Ley; á concedernos esta nueva presea de la democracia, cerrando definitivamente su corazoh á las inmotivadas suspicac ss y abolien(lo aquella como legislation de razas, que tantas y tantas veces se ha empleado contra nosotros. Léjus de pensar, como algunos, que en lo político todo está concluido en Puerto-Rico; léjos (le imaginar que hay peligros en comunicarnos todos los derechos constitucionales y las demás reformas de que gozan nuestros hermanos los peninsulares, ha sostenido que aún reeta mucho por hacer para la verdadera asimilacion y que á ello puede llegarse "impunemente y sin peligro&" Por estas declaraciones que son de la más absoluta exactitud y por la extension á nuestra provincia de la Ley de reuniones públicas, que nos acerca un paso más á los pueblos libres, nuestra eterna gratitud al Ministerio Sagasta-Martinez Campos y al joven Monarca, que, en legítimo uso de sus prerrogativas, lo ha llamado á sus consejos. A cada uno lo suyo. Y no nos olvidemos del país, de este paciente y perseverante PuertoRico; de esta comarca, nacida ayer á la vida política y ya acostumbrada á ella como los pueblos encanecidos en la misma; de esta provincia, orgullo de España, á España unida siempre, aún en medio de las más terribles convulsiones y á pesar de loe más lamentables olvidos. Si, como ha dicho Montesquieu ; cada pueblo Nene el Gobierno que se merece, ¡ cuán ganadas tiene Poer.


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to Rico las libertades de que hoy empieza á gozar, concedidas por gobernantes que se enorgullecen de sus tendencias verdaderamente conservadoras! Puerto Rico ha probado una y otra vez con hechos y con palabras su fidelidad á España. Ardió la insurreccion, primero en el continente hispano-americano, y después en Cuba, y nuestra provincia permaneció leal siempre á la Madre patria. Hizo más; la auxilió en la medida de sus escasas fuerzas y armó á sus hijos, para que fuesen á pelear por España. Esto, sin embargo, los adversarios del régimen liberal continuaban señalándola como sospechosa, como enemiga encubierta de la Metrópoli, y con raras excepciones, los Gobiernos que allí se sucedían, como sospechosa, como enemiga encubierta, la trataban. Hé aquí el Colonismo, aquel absurdo nacido el año de 1837, verdadera negacion de todo el derecho politico español en las relaciones con los paises de América. Puerto-Rico, apoyándose en la evidente naturaleza (le las• cosas, afirmaba un dia y otro dia que era tierra española, que así se la llamaba, que en tal concepto levantaba las cargas, y que, por lo tanto, tenia pleno derecho á gozar de los mismos beneficios que las otras comarcas españolas. Con estos ó con aquellos pretextos, siempre fútiles, se desojan semejantes y naturales clamores, y á la Ley de sospechosos, que sobre estos moradores pesaba, se unja la de razas. Una la Ley para los españoles peninsulares; otra para los españoles puerto-riqueños. Para aquéllos, junto al gravámen la franquicia; para éstos, el gravámen, siempre el gravámen, únicamente el gravámen. Y Puerto-Rico, calumniada por los enemigos de sus libertades, desconocida por los gobernantes de la Madistribucion de loq derechos, no se ha dre patria, olvidada en desesperado nunca, ni un dia, ni un momento. Cuando la han dejado hablar, ha pedido sus legítimas prerrogativas, con virilidad, pero sin violencia. Cuando no la han dejado hablar, cuando la han amordazado, su profundo, aunque elocuente silencio ha complacido á los adversarios de su libertad. Con esta conducta, digna de los pueblos ya viejos en la democracia, empieza á triunfar y triunfará definitivamente. Aplausos, pues, O Puerto-Rico. A cada uno lo suyo." EL MEETING DEL DOMINGO.

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"Anteayer, domingo, tuvo lugar en el Teatro de esta Ciudad, la gran reunion á que hablan convocado los señorea Acoºtn. Céli$ 'v Aernánder, con el objeto de celebrar la puhljcacion, en la Gaceta de Puerto Rico, de la Ley de reuniones públicas, y con el fin también de tomar acuerdo, une fuese aprobado por el mayor número posible de personas, felicitando al Gobierno Supremo por la aplicacion de dicha Ley á esta Isla, al seflor ministro de Ultramar por su elocuente, justo y alentador discurso, pronunciado en la sesion del 12 de Octubre.


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El señor Alcalde de la Capital don Francisco Baston, á quien se le pidió autorizacion para utilizar el salon del Teatro, la concedió desde luego, y ya la una de la tarde se vela el escenario perfectamente decorado, distinguiéndose en el fondo un dosel en que aparecía el retrato de S. M. el Rey don Alfonso XII. A las dos de la tarde, hora anunciada, se hallaban ya completamente llenas todas las localidades, ocupando los palcos, un gran número de señoras y señoritas. El sillon de preferencia lo ocupaba nuestra digna autoridad local; á su derecha se encontraban los señores Acosta, Célis, Ferrer y Padilla; y á su izquierda los señores Corchado, Elzaburu, Herr.dndez y los señores Alonso, nuestro Director y doctor Pujals de (Ponce), que llegaron despues. Abrió la sesion el señor Acosta, explicando el objeto de la reunion, é inmediatamente hizo uso de la palabra el señor Célis, fijando cuas particularmente todo el propósito de su, discurso en probar que el país ha deseado y trabajado siempre por la Asimila('ion, y due sus aspiraciones habian sido compartir, en todos los casos, con sus hermanos en la Peninsula, los azares de la vida política española, ya sufriendo con ella en los dias de infortunio, ya gozando en su compañía, de los beneficios de la libertad. Entre aplausos de la concurrencia se levantó el señor Corchado, que se propuso á su vez probar la eficacia de la constante propaganda, recordando que, cuando hace veinte y siete años salió de éste su país natal, lo había dejado en la triste vida de la colonia, y ahora, desde que había vuelto á ella hace tren años, le veia despertarse activo y feliz en los albores de la provincia; que esto acreditaba la eficacia de la gota de agua qud concluye siempre por horadar la piedra, segun la conocida frase latina; y que por eso nadie debía desesperar (le la labor constante, pues por lo mismo que se vé desaparecer por entre los granos de la tierra el raudal de las aguas cielos, sin que esta desaparicion signifique que nos llueven de que aquel riego se pierda, antes al contrario que trabaja silenciosamente en la semilla sembrada, dando sávia á la raíz que crece, empujando el tallo que se levanta, fomentando las hojas que verdean, pintando las flores que se abren, y concluyendo por enriquecer el fruto, del propio modo nuestro trabajo ni se ha perdido nunca, ni se pierde, sin que nutre ántes los gérmenes de la idea, y los impulsa y les da savia hasta .convertirlos en las instituciones necesarias á la vida de los pueblos. El señor Ferrer se levantó á usar de la palabra, manifestando, con noble franqueza, que lo hacía sin ninguna clase de preparacion. Esto no obstante, desarrolló con facilidad y galanura su tema que fué el de que debe regarse la buena semilla en la seguridad de que, llegada la época de la germinacion, ella se realiza á pesar de todos los obstáculos. Filosófica e históricamente probó su tésis el señor Ferrer, mereciendo aplausos del numeroso auditorio. Y el señor Acosta resumió los discursos de sus compañeros


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haciendo además notar la consecuencia del señor ministro de Ultramar que, cuando estaba en la oposicion, firmó con él y los señores Labra, Portuondo, Dominguez y Dabán, una enmienda al proyecto que fué enseguida la Ley de reunion para la Península, solicitando entónces que se hiciera extensiva á Puerto-Rico, y consiguiendo ahora, desde los bancos del Gobierno, hacer Ley para Puerto-Rico su mismo pedido en la oposieion ; hizo notar la coincidencia de que el señor Leon• y Castillo dijese, en su último discurso, y casi con las mismas palabras, lo que aquí estaba diciendo al propio tiempo EL AGENTE sobre la necesidad de que en las Antillas se organizara el verdadero partido conservador, dentro de la legalidad existente de nuestra Constitucion, olvidando sus intransijencias de Antes, hoy ya fuera por completo de lo que es para todos un Código fundamental respetabilísimo; y concluyendo por expresar que así quedarían compensadas y equilibradas nuestras fuerzas políticas, necesarias para la segura marcha, pues toda sociedad necesita sic mpre el concurso armónico de ambos partidos, como necesita la nace en su carrera tanto el lastre que le dá equilibrio, como de le rete que le impulsa, si no quiere marchar en medio de la zozobra y en los peligros seguros del naufragio. Antes de haber usado de la palabra el se►lor Acosta, leyó el señor don Salvador Bran Bina leyenda alegórica titulada La realidad de un• sueño, que fué a -oji:la con repetídisisnus splau: s. no solo por la oportunidad del asunto, por la espontaneidad con que fué escrita, sí que tambien por la belleza de las imágenes usadas, y el gran sabor de la época que le daban los incidentes y detalles de la obra. Tendremos ocasion de publicarla y así juzgarán por sí mismos nuestros lectores del mérito de ese trabajo. La reunion fué ordenada al par que entusiasta, y uno de los actos de nuestra vida política que harán época en nuestra historia. Fueron acuerdos tomados, el de dirijir un telegrama felicitando al Gobierno por la publicacio,, de la Ley ya aludida y á él por su discurso; el de hacer saber á las cabeceras de departamento de esta Isla, el entusiasmo con que se habia celebrado aquella reunion y su objeto; y el de que se nombrase una comision que fuese á saludar A S. E. el Gobernador General, como representante, en esta Provincia, del Gobierno de la Xacion, Comision que resultó designada en la persona de los iniciadores de la idea, señores Acosta, Célis r Hernández. Cuando se lefa la frase del señor Ministro que decia que "Eu Puerto-Rico se puede hacer todo impunemente y sin peligros" Varias voces exclamaron: "Justicia, -Justicia: T al terminar, todo el concurso respondió. unánime y cordialmente, A los vivas que se dieron por el señor Acosta A España, A S. 31. el Rey Uon Alfonso XII y A Puerto-Rico. Así ha comenzado nuestra provincia A hacer uso de ese derecho natural de reunirse, t.. `-dispensable A los hombres, como el de vivir y respirar, ya que somos por naturaleza sociales, y que


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para responder á los fines de la humana vida necesitamos del cambio de las ideas y de los sentimientos, sólo posible de aunarse en propósitos y de traducirse en resultados por medio de esa legítima y pacifica libertad." CIRCULAR DE NOVIEMBRE DE 1881, DIRIJIDA POR EL COMITE CENTRAL INTERINO DEL PARTIDO LIBERAL-REFORMISTA A LOS COMITES LOCALES. "Muy distinguido amigo y correligionario: Inútil nos parece encarecer á usted la necesidad de organizar nuestro Partido. Esta urgente precision está en el ánimo de todos y sólo falta poner por obra cuanto se hace necesario para llenarla y cumplirla. Por esa razon, tan pronto hemos conseguido obtener la representacion de los pueblos que en nuestra antefirma indicamos, hemos procedido á redactar, discutir y aprobar las adjuntas bases, que remitirnos, tanto á los Presideutes de comités locales, como á cuantos correligionarios conocidos recordamos en cada Distrito. Interesa sobremanera tener una Ley que nos. dé formas y fuerza. Y sometemos a la consideracion de usted ese breve proyecto con arreglo al cual podemos immn.ediatamente constituirnos. No hay tiempo que perder, y por eso suplicamos á ustedes se reunan: donde haya Comité local, convocando á éste, con cuantas más personas se juzgue oportuno, y leyendo á todos la mencionada Constitucion ; donde . no lo haya, eligiéndolo; sin pérdida de momento, para proceder del mismo modo; y en ambos casos remitiéndonos su adhesion. que esperamos con las observaciones que se crean oportunas. En la actualidad falta todavía representacion en esta Central á los distritos de Quebradillas. Aguadilla, San German, Guayama y Coamo, y rogamos encarecidamente á éstos procedan á designarla, en la misma forma del proyecto, comunicándonos el nombre del elejido y ren►itiendo á éste su nombramiento. Hoy más que nunca suspiramos todos por un Centro que regule y distribuya el movimiento y la accion. La época de la rectificacion anual del Censo llega y el Central se propone activamente agitar lo conveniente en cada distrito. Con este propósito, y para todo cuanto corresponde hacer al partido reformista, queremos llevar la actividad á todas partes. No más dilaciones ni tardanza, que en estos momentos serian la mayor prue• ba de nuestra ineptitud para ser un verdadero partido de gobierno. (1) Por la parte declarativa de la Constitucion adjunta, verá usted que no se innova nada en el credo histórico Qe nuestra agrupacion política. (2) El partido reformista es el mismo de (1) Ya conocen los hombres que deseaban que el Partido liberal fuera gubernamental. (2) Como siempre, asimilista. No llegó á publicarse porque ántes de tener la sancion de todos los pueblos se pensó en la Asamblea que se llevó 4 cabo en 1883.


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siempre. Hoy que se traducen nuestras aspiraciones en leyes, y nuestro criterio en propósitos de la Autoridad Soberana, debemos centuplicar el esfuerzo, aumentado con la fe que da siempre al que lucha, el éxito de las primeras victorias. Midiendo la distancia desde nuestro presente á.nuestro punto de partida, es como se vé lo eficaz que ha sido nuestra propaganda constante, y lo fructífero que puede ser nuestra actividad de hoy, duplicada y bien dirijida. Contamos, pues, con su diligente cooperacion y esperamos su contestacion lo más pronta. Sus seguros servidores y correligionarios Q. B. S. M. Capital, Pedro G. Goico.—Rio-piedras,José Julián Acorta.—Mayagüez y Ponce, Manuel Corchado.—Caguas, Julian Blanco.—Yauco, Manuel Elzaburu.—Humacao, José de Célis Aguilera.—Arecibo, Fidel Guillern.ety.—Vega-baja, Gabriel Ferrer." A NUESTROS SUSCRIPTORES. Artículo publicado en el número 51 de II •gente de 2 de Mayo de 1882. "El 20 de Octubre del año próximo pasado de 1881 las críticas circunstancias en que se encontraba la prensa periódica de esta Ciudad, por causas que están todavia en la memoria de todos, lejos de llevarlos al desaliento y á la conturbacion, nos decidieron á ponernos al frente de esta hoja. En aquellos tristes dias nació expontáneo de nosotros el sentimiento de la obligacion y de la solidaridad social, desesosos de contribuir en la medida de nuestras escasas fuerzas á que no se malograse el trabajo de muchos arios, ni se comprometiesen las esperanzas del porvenir. Variada hoy en buen hora la situation y restablecida la calma y los espíritus, pensamos que ni el decoro personal, ni el amor á la noble causa de las reformas nos vedan, retirarnos del estadio de la prensa, volviendo á nuestras habituales y modestas ocupaciones. En buena y cordial armonía hemos tomado este acuerdo, como fué unánime nuestra decision en el mes de Octubre, y como hemos permanecido estrechamente asociados, todo el tiempo de las tareas periodísticas. En el momento, siempre sensible, de poner término á la fraternal comunidad de nuestros esfuerzos, permítanos el público esta expresion de nuestro mútuo y recíproco afecto. Si hemos 6 nó permanecido siempre al lado de la bandera de la ASIMILACION-QUE CQNFORMES CON TODA LA HISTORIA DE EL AGENTE —ENARBOLAMOS ENTONCES; si hemos sido 6 no fieles á la lírica de conducta que desde el principio nos impusimos y se quedó consignada en el artículo Un acto, ofreciendo nuestra pobre pero honrada cooperacion, para que en tiempo alguno nadie pudiera decir que habiamos sido obstáculos b los buenos deseos del Gobierno; y finalmente si fuimos 6 no justos en la nueva actitud que tomamos para con la política del


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Excmo. señor Gobernador general don Segundo de La-Portilla, y que noblemente anunciamos en nuestro fondo En franquia, no es ni puede ser á nosotros parte en tan graves cuestiones, á quienes toca decidirlo, sino á la opinion ilustrada de la Isla, de lo que sí protestamos es de la sinceridad de los móviles, á que hemos obedecido constantemente, sacrificando más de una vez nuestras afecciones privadas en aras de lo que creíamos un deber de periodista, LEALES Y CONSECUENTES, EN LA POLITICA ASIMILISTA DEL MINISTERIO-SAGASTA MARTINEZ CAMPOS. (1) Toca tambien á la opinion pública el fallo acerca de nuestros humildes escritos, sobre las diversas materias política, jurídica y administrativa, que han sido objeto de nuestra labor. A este respecto, sólo diremos, que si en el calor de la discusion ó en la rapidez con que para el periódico se escribe hemos estremado los argumentos ó podido incurrir en determinada injusta apreciacion ó en alguna á manera de personalidad, quedan desde luego retiradas. Con igual sinceridad enviamos á todos los estimados colegas de la prensa liberal y á todos nuestros correligionarios de la Isla la más viva expresion de nuestra gratitud por las repetidas muestras de aprecio y consideracion que se han servido dispensarnos. Y aquí nos anticipamos al juicio de los que noten una omision que no nos ha sido dado escusar. Si se nos viera usar indistintamente las mismas manifestaciones y seguridades de nuestra gratitud, aplicándolas á una prensa que en sus columnas se ha conducido para con nuestras personas de manera enteramente opuestas, ¿Qué fin, ni qué respeto podrían merecer al público y á los particulares nuestras palabras y afirmaciones? Puerta-Rico, Mayo lo. de 1882.—E1 Director, Manuel Alonso.—Redactores, José J. Acosta, Manuel Corchado, Gabriel Ferrer. Acaban de verlo nuestros lectores: EL AGENTE queda huérfano otra vez. Inútil nos parece esforzarnos en demostrar el sentimiento profundisimo que ha de asaltarnos, al ver alejarse de nuestro lado á los cariñosos cuánto ilustrados y competentes amigos que tan valioso auxilio nos prestaban con sus eficaces consejos y personal cooperacion; harto habrá de comprender el público el valor de ese sentimiento. Pero tampoco seria justo por nuestra parte exijir que el sacrificio que voluntariamente se impusieran, en pró de nuestra empresa, adquiriese proporciones nocivas á sus propios é importantes trabajos. Respetamos su determinacion; nos resignamos .con sus consecuencias, reconociendo la magnitud que pueden reves(1)

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era asimilista.


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tir; pero nos alienta la esperanza de que aún separado de nosotros se fortificará nuestro espíritu recordando el discreto juicio de sus lecciones, el temple de su carácter y la nobleza de su proceder. Que el vacío, producido por esta separacion vá á ser inmenso, á la verdad, no se nos oculta; pero .porque el piloto desaparezca del buque ¿debe suicidarse la tripulacion? Abandonada la nave en las soledades infinitas del Océano expuesta al choque de las irritadas olas, al ímpetu de los adormecidos huracanes que de improviso pueden desatarse con nuevo furor, ¿deberá hundirse súbitamente en los abismos, sin intentar siquiera enderezar la proa hácia la ribera apetecida? De ninguna manera? Es la esperanza el sentimiento que más difícilmente desaparece del corazon humano, donde brota la esperanza anida la fe. La fe ciega en nuestros ideales nos ha sostenido siempre en los instantes más azarosos de la lucha; ella seguirá sosteniéndonos hasta el fin. La campaña no ha terminado: los triunfos obtenidos por mucho que ellos puedan envanecernos, no bastan á entibiar nuestro valor. Queda mucho por hacer; hay mucho por conseguir; las tinieblas no se han disipado completamente y las semillas de la libertad no han tenido tiempo de producir todos sus frutos. En tales circunstancias no es entraño que se despierte así mismo, en nosotros el sentimiento de la solidaridad social, deseosos de contribuir en la medida de nuestras fuerzas, á que no se malogre el trabajo de muchos años se comprometan las esperanzas del porvenir. Conste, pues, que El Agente seguirá su derrotero, ó por lo ménos tratara ile seguirlo como hasta aquí, sin vacilaciones ni temores de ninguna especie, confiando en la grandeza de su causa y contando de antemano cou el concurso de la pública opinion. 1'or ahora carecerá de director especial. Don Arturo Córdova,. (1) su actual administrador, revestirá desde hoy al carácter de editor responsable, y con dicho señor exclusivamente deberán entenderse todos cuantos necesiten dirijirse á la empresa sea cual fuere el objeto que los guie. Por lo que toca á nuestro programa, no tiene por qué sufrir esencial transformacion. La asimilacion encierra la meta (2) de

(1) Este señor ha sido siempre el verdadero propietario y gerente de 11 Agente y Zl Clamor del País, que representaban una misma política. (2) Meta.—En el Diccionario de la lengua castellana significa término, límite. Con esta franca declaracion consiguió que despues se le declarara órgano del Partido y le dieran sus nombres Don José Julién Aposta y Don Manuel Corchado para salvar el periódico de su muerte, como lo hablan hecho ántes en union de Don Gabriel terrer y Don Manuel Alonso.


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nuestros deseos; la justicia es nuestro norte; nuestra suprema fórmula la libertad. Este ha sido, hasta hoy, el criterio de EL AGENTE, ese mismo informará sus actos en lo sucesivo. No siendo órgano especial de ningún centro, ni teniendo por qué atenerse mas que á las exclusivas inspiraciones de sus redactores, que á nada aspiran ni nada solicitan personalmente, cuidando sólo del bien general, procurará el periódico someter á razonada discusion, como lo ha hecho siempre, todas las cuestiones que afectan los intereses públicos ciñéndose á la más extricta imparcialidad, tributando elogios al que se haga acreedor á ellos y censurando enérgicamente los abusos y defectos de toda especie que tiendan á menos caber la accion de Ley y el ejercicio de los derechos. sociales. No se nos esconden las dificultades con que habrémos de tropezar. Van á faltarnos el nombre, la ilustracion, el prestigio de los esperimentados patriotas que hoy nos abandonan; pero nos queda nuestra bandera, nuestras convicciones y nuestra voluntad. Agrupados en deredor de esa salvadora enseña y dispuestos a sostener los principios que representa, iniciamos nuestros trabajos con el mismo grito de siempre: ¡ España y Libertad! Definida así nuestra actitud, sólo nos resta dirijir á todos nuestros colegas de la prensa liberal, un expresivo saludo, testimonio de fraternal consideracion y simpatía. Respecto á la prensa conservadora, continuará El Agente sin apartarse un ápice del mismo propósito adoptado por nuestros predecesores. La nueva Redaecion. (1) DIVIDE Y VENCERAS. Articulo de El Agente número 65 de 30 de Junio de 1882. "Segun hemos oido decir, se encuentra entre nosotros una persona convenientemente autorizada por el señor Don Flegismundo Moret, (2) para organizar en el país un Partido político, dependiente del que, bajo el titulo de monárquico-democrático, dirije en la Península aquel distinguido repúblico. Sabemos más. Si no nos engañan los informes, en una Ciu-

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(1) De ésta formaba parte el conocido despues por "El principal, redactor". (9) Este hombre público es acreedor L la gratitud de los Puertoqueños. Abolicionista de eoraun fué el que dió en el Ministerio de Ultramar primer golpe á la esclavitud. A él se debe la ley municipal y provincial de 1870, que hoy reclaman los liberales més avanzados, y que su caída del Ministerio dilató su planteamiento hasta 1873. A él se debieron otras reforma: y el censo con que obtuvo sus triunfos el Partido liberal en los aillos de 1871 al 73.


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dad importante de la provincia, nuestros adversarios han demostrado acojer con júbilo ese propósito, disponiéndose, al aparecer, á apoyarle. Ya ántes de ahora hemos declarado que nuestro periódico no es, ni pretende ser, órgano determinado de ningun Centro directivo: obedece si á las inspiraciones de sus redactores, que procuran estudiar las necesidades públicas y recojer los ecos de la opinion del elemento liberal de la provincia, para sostener sus aspiraciones, y mostrarle, sin ambajes ni vacilaciones, así la senda que en nuestro concepto le importa seguir como los peligros en que puede ser envuelto. Hemos querido recordar de nuevo esa declaracion, á fin de que no se pueda dar á nuestras palabras una interpretacion errónea á todas luces. Miembros del gran Partido reformista puertoriqueña, nos asiste el derecho de emitir franca y lealmente nuestro parecer, en todo aquello que ú su constitucion orgánica se refiera; si esa opinion nuestra tiene algun valer, acéptenla los hombres sensatos; si no se nos juzga dignos de ser atendidos, venga en buen hora la indiferencia; pero conste que no hemos permanecido mudos para advertir el peligro, y cuando llegue la hora de deplorar las debilidades ó las complacencias, no se olvide que nuestra voz, en tiempo oportuno, se alzó enérgica para condenarlas. El gran Partido liberal puerto-riqueño, el partido que cuenta en su seno la inmensa mayoría del país, y que á la voz de España y reformas, Justicia y libertad, ha luchado dia trás dia por obtener la realizaciun de sus ideales, no ha llegado aún al término de su jornada. Por muy satisfactorios que parezcan los resultados obtenidos, quédale aún mucho por conquistar. La fuerza de ese Partido ha estribado siempre en la perfecta unidad de todas las fuerzas que le componen. Penetrados sus hombres de esa verdad, por más que en el campo de las individuales apreciaciones hayan podido diferir en algún ligero concepto, en las bases sustantivas han sabido hacer, en todo tiempo, abstraccion de sue creencias individuales para someterse gustosos á la aspiration de la mayoría. A esa patriótica conducta, á esa cohesión que de ella ha de bido derivarse, es forzoso conceder cuanto en el camino de nuestras reformas morales y materiales hemos alcanzado. ¿Será posible, pues, que en un solo dia se destruya el fruto de tantos años de labor? ¿De qué valdría esa lucha titánica, tan ruda como enérgica, sostenida contra implacables adversarios, si en el momento de saborear el triunfo, hubiéramos de dispersar nuestras fuerzas, abandonando nuestra bandera, subordinando nuestro grito de batalla á la reducida aspiration de una exigua bandería? Bien es que loe reformistas puerto-riqueños, cuyo credo político arranca de las doctrinas democrúticas, se muestren conse-


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cuentes, hasta donde su modo de ser especial lo permita con los partidos afines de la metrópoli; pero sin abdicar su independencia de accion, ni someterse á la influencia dé una fraccion determinada. Los Partidos políticos en la Peninsula tienen un objetivo; el poder. Los reformistas puerto-riqueños no pueden pretender, ni pretenden, más que el bienestar de su provincia. Sea cual fuere la agrupacion á quien toque empuñar las riendas del Gobierno, si sus tendencias responden á las nuestras, y con mayor ó menor extension se proponen coadyuvar á nuestro propósito, digno y patriótico ha de ser tributarle generosa correspondencia. Tal conducta, muy conveniente al país, seria de imposible observancia desde el momento en que nos afiliásemos á un Partido peninsular determinado. Entónces no cabria más que obedecer en silencio los acuerdos del Comité metropolitico, sufriendo sus consecuencias y ateniéndonos á sus vicisitudes. No es extraño que el Partido incondicional, que á pesar de su larga privanza con el Gobierno ha sido impotente para vencernos, adivinando el resorte en que se funda nuestro vigor, trate de unitilizarlo dividiéndole en fragmentos. Huyan de ese peligro los hombres pensadores; elévense con el pensamiento hasta •esas regiones benditas de la Madre Patria, contemplen la variedad de Partidos políticos que allí combaten, estudien bien las aspiraciones de cada uno de éllos, reflexionen que el mismo derecho que creen tener los demócratas-monárquicos para reunir las fuerzas en nuestro pals, podrían reclamarlo los posibilitistas, los constitucionales, los fusionistas, los demócratas puros, los pactistas, los húsares, etc., etc., y calculen desapasionadamente los peligros que introduciría en el país esa confusion babilónica que habria que empezar por disolver en átomos la fuerza vital que tanto nos ha distinguido hasta hoy. Si la asimilacion ha de conducirnos forzosamente á esa disgregácion, no ha llegado aún el momento histórico de realizarla; por el contrario, nos asiste la conviction de que hoy más que nunca necesitamos sostener unestra tradicional unidad, nuestra poderosa organizacion. Abundando en estas ideas, no vacilamos en rechazar abiertamente y por lo que á nosotros toca, esa pretension que se nos ha comunicado. Sean cuales fueren sus sostenedores, El Agente defenderá, con toda la viril energía que acostumbra poner al servicio de los intereses generales de la Provincia, la noble bandera del Partido reformista puerto-riqueño ; esa bandera bajo cuyos pliegues ha combatido desde el primer dia de su aparicion, repitiendo una vez más el grito de siempre: Justicia y Reformas, España y Liberad. No rechazamos á- nadie; nos limitamos á defendernos. En ese partido democrático-monárquico, como en otros va-


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nos de la Península, contamos con distinguidas individualidades que nos honran con su amistad; pero ya lo hemos dicho ántes. Las condescendencias particulares han de posponerse al bien general. Ni provocamos batalla ni ,la rehuimos. Exponemos categóricamente nuestra línea de conducta. ¿Nos hallarémos sólos en nuestro empeño? ¡ Responda el país! NUE~TROS DESEOS. Artículo publicado en El Clamor del País número lo. de 15 de Mayo de 1886. "La política Puerto-riqueña se encuentra en un período de crisis. El partido liberal-reformista juzga de indispensable necesidad reorganizarse, proclamando con toda claridad y en la plaza púbica, á ser preciso, el que siempre ha sido su credo, (1) los ideales que incesantemente ha acariciado. Los hasta aquí mal llamados conservadores se resuelven por fin á trazar una línea divisoria, hace ya mucho tiempo indicada, y aún solicitada por la razon y la conveniencia de consuno. Los nó intransijentes parece que, al cabo, se determinaban á desgajarse de los que se vanaglorian del dictado de intransijentes y lo elevan á único y salvador procedimiento. Hoy la imitan Mayagüez y Humacao. ¡ Ah! si el hecho se realiza; si en Puerto-Rico se constituye, dentro de la Constitución del Estado, un partido conservador que la ataque y sostenga, con todas sus leyes orgánicas y demás consecuencias ineludiblemente lógicas, ; qué gran baso en el camino (le la dicha para este país, y qué conquista para el establecimiento del órden moral de la provincia! Nos atrevemos á asegurar que ello bastaría á abrir nueva era (le prosperidad. Conservar cada uno sus principios políticos, defenderlos con vehemencia en la reunion pública, en la prensa, en el Municipio, en la Diputacion provincial y en las Córtes del Reino; pero tratarnos todos como hermanos, sin ódios, sin agravios y sin suspicacias, unidos por el lazo comun de la felicidad de la Madre patria y de esta tierra en que vivimos ¡ Qué espectáculo tan consolador y cuán necesario ya realizarlo! Opinamos que en esta crisis de la política puertorriqueña, ha tomado una buena parte el actual Gobernador Don Miguel de la Vega Inclán. ¿Cómo? Cumpliendo sus altos deberes de Gobernante, no mezclándose en las contiendas de los partidos, siendo el moderador de todos, sin afiliarse á ninguno. Con esto han aprendido los conservadores que, faltos del siempre decisivo apo(1) El periódico que esto publicaba no podia ser autonomista, á ménos que traicionara al Comité que le protejia y lo acababa de declarar órgano del Partido,


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yo oficial han menester, para ganarse las simpatías del país, de algo más que de un principio, por todo estremo vago y de nadie desconocido en el país: la precision, la natural y lógica y por tanto, invencible precision de mantener íntegro el territorio nacional. Han aprendido que es necesario olvidar para siempre la colonia, con sus privilegios y monopolios, para entrar definitivamente en la ciudadanía española, con, todos sus derechos, con sus deberes todos. (1) Los liberales-reformistas a su vez, se han persuadido de que hoy no faltará como á sus adversarios tampoco de que la justicia no es ya lo que conviene á unos cuantos sino lo que aprovecha á todos con arreglo al derecho positivo, interpretado sin ódio á nadie, sin amor á ninguno, con severa imparcialidad. De aquí que los unos y loa otros, liberales y conservadores, sientan el deseo de adquirir mayores fuerzas y más poderosos bríos en las combinaciones de la nueva organizaci9n. Y esto es precisamente lo que constituye la crisis en la política puerto-riqueña. En tales momentos, el Comité Central, siquiera sus poderes sean provisionales, cree de su deber tomar una parte activa que hasta ahora en el desenvolvimiento de los sucesos políticos, y por ellos se determina á influir por medio de sus inspiraciones, en este nuevo órgano ele los liberales-reformistas; en El Clamor del País. Nosotros, sus redactores, nos prestamos gustosos á su justa y plausible aspiracion, y declaramos que oiremos, con placer sus consejos y aceptaremos gustosos sus insinuaciones, que nunca... estamos firmemente seguros de ello. . . , habrán de verse en oposicion con lo que convenga á la patria comun, á esta provincia y á nuestros queridos correligionarios los liberales-reformistas. Contándonos entre estos últimos, claro es que somos hoy lo que éllos siempre han sido, y representamos lo que semejante a grupa. clon, ha representado en todos 108 tiempos. De aquí que nuestro procedimiento sea el de la ASIMILACION. Nuestra bandera fué en todas las épocas la de ser aquí lo que son nuestros hermanos en. la Península. Lo que allí se tenga, bueno ó malo, debemos tenerlo nosotros. Este, y no otro es el verdadero concepto del españolismo. Ni más que 108 españoles metropolítieos, ni ménos que los españoles peninsulares. (2) Si juzgamos pernicioso lo que existe en la patria comun hemos de acatarlo, porque la Ley, aunque dura, es Ley; pero dentro de la propaganda pacífica y usando las garantías, pocas ó muchas, que se nos concedan, debemos procurar en la medida de nuestras fuerzas, modificarlo en sentido de la libertad, del progreso y de la cultura moderna.

(1) Esto no se parece en nada á la autonomía. Es el criterio que dominó en la Asamblea de -1883, no siendo farsantes ninguno de los que allí concurrieron. (2) Siendo así no debe pedirse lo que allí no exista.


198 Porque somos Asimilistas, (1) queremos para los sepañoles de aquí los mismos derechos y los mismos deberes que para los españoles de allá. No comprendemos, ni comprenderemos nunca, que se pertenezca á España, y que, sin embargo, en punto al deber y al derecho, se sea español á medias. Podrá esto ser así y durar de tal modo; pero siempre clamará contra ello la más rudimentaria nocion de la justicia. Ni acertamos á explicarnos cómo puede decirse en realidad una é indivisa la patria, habiendo en la misma comarcas privilegiadas. Entre éstas y aquéllos no existe verdadera y real integridad. La integridad es la mútua compenetracion de todo: territorio, tradiciones, derechos, deberes é ideales. Lo que esto no sea, será domination; confraternidad, nunca. Anhelamos gozar, cuando gocen nuestros hermanos de la Península: sufrir, cuando ellos sufran. Hemos aprendido en todos los libros que exponen la ciencia del derecho, que el principio de justicia universal y eterno, es uno mismo en todos los paises que se hallan á un igual nivel de cultura. Hé aquí por qué nosotros que no somos inferiores en progreso moral á los gallegos, ni á los ,catalanes, ni á los vascos, ni á los andaluces, pedimos idénticas Leyes á los que éllos tengan, aplicadas en idénticas formas. Un mismo derecho escrito, unos mismos tribunales, una misma organization para éstos, ora funcionen en la Metrópoli; ora lo hagan en Puerto-Rico. No .concebimos, y sólo en punto á términos judiciales, más diferencias que las que no se originan en la distancia. ¿Somos tierra de España?—Si— Pues tratémosla como á tal. ?co nos deis más ni menos que á las otras comarcas españolas. (2) Tenemos la inquebrantable conviccion de que no solicitamos nada que no- sea justo, ni que sea imposible concedernos. Aspiramos, por último, al mismo grado de descentralizacion administrativa de que se disfrute en la Península. Anhelamos más vida en el Municipio y más expansion en la provincia. La centralizacion nos ahoga; el expedienteo nos arruina. Cuando llegan resueltos de Madrid, despues de meses y años nuestros negocios puramente locales; ya nos es poco ménos que inútil la resolucion. Preguntárselo sinó á los agricultores, á los comerciantes y á nuestros contados industriales. Acaso en el interior de su conciencia, piensan lo mismo las Autoridades que nos gobiernan. Terminemos este compendio de nuestros deseos. Para procurar realizarlos, venimos al estadio de la prensa. Seremos infatigables en la pertinacia. Ni las dificultades ni los obstáculos habrán de arredrarnos. Nunca la impaciencia y la fuerza; pero siempre la constancia y el empleo de la razon. Este es el camino (1) Muchas veces se ha negado esto después que dejó de ser órgano del Partido; pero está escrito sin que nadie haya protestado, (2) ¿Esto será autonoinla?


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y nadie nos apartará de él. Queremos la plenitud de la ciudadanía española, y la tendremos." La Redaction. ACTA DE LA ASAMBLEA DEL DIA 13 DE NOVIEMBRE DE 1883, PUBLICADA EN EL NUMERO 80 DE "EL CLAMOR DEL PAIS" DEL 17 DE NOVIEMBRE DE 1883. "En. la Ciudad de San Juan Bautista de Puerto Rico, á los trece días del mes de Noviembre de mil ochocientos ochenta y tres años, reunida la Asamblea del Partido liberal-reformista de esta Isla á propia hora y en el mismo local del dia anterior; siendo la una y media de la tarde, y habiendo un número de concurso de representantes de los distintos Comités de la Provincia, el señor Presidente Don Jo8é Julián Acosta invitó al señor Alcalde municipal, que se hallaba presente, á tomar asiento en lugar preferente, que la Ley le señala, y declaró abierta la sesion. Invitó enseguida á presentar sus credenciales á los nuevos Delegados que pudiesen no haberlo verificado todavía, disponiéndolo verificado el infrascrito Secretario Andino, y preguntado el señor Presidente si se aprobaba, fué aprobada por unanimidad. Dióse lectura despues, de las credenciales presentadas por Don Jacinto Seijo, Don Manuel Loyra y Don Eduardo González, Delegado de Rio-grande y fueron aprobadas, admitiéndose á dichos señores como representantes de sus respectivos Comités. Entrando en la discusion que quedó pendiente en la sesion del dia anterior, el señor Presidente concedió el uso de la palabra al Doctor Mestre para apoyar la enmienda que había presentado al párrafo tercero del apartado cuarto y al apartado quinto dei último capítulo del Proyecto de la Constitucion ; verificólo así el Doctor Mestre en un extenso y elocuente discurso que fué calurosamente aplaudido y que los infrascritos Secretarios deploran no poder extractar por la rapidez con que están obligados á redactar esta acta. Concedióse después el uso de la palabra al señor Don José Guzmán Benitez, que con no ménos elocuencia y brillantez impugnó el artículo y la enmienda. El señor Jorchado consumió el primer turno en pro. El señor Fernandez Juncos el segundo en contra. El señor Blanco le contestó consumiendo el segundo turno en pró. Don Ricardo Gómez que tenia el tercer turno en contra lo renunció manifestando estar conforme con la enmienda, y habló por último en pró el Licenciado Don Juan Ramos Ramo8. El señor Presidente dió por suficientemente discutido el artículo con la enmienda, y habiéndolo sometido á la votacion y pedido algunos señores que ésta fuese nominal, así se acordó. Efectuóse pues en esa forma y practicado el escrutinio por la mesa, dió el resultado siguiente: votaron en contra los señores Fernández Juncos, Guzman, Cianchini, Lopez de Victoria, Acevedo, Castro ( Don Cruz) , González ( Don Eduardo), Beijo (Don Jacinto), Loyra (Don Manuel) y Vega (Don


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la

Vidal ) , total diez; y en pró los señores siguientes: Doctor Goico, . Don Heraclio Gautier, Don Antonio Guerrero, Don Manuel Corchado, Don Manuel Caballer, Don José. Monagas, Don Antonio Aramburu, Don Pedro J. Rodriguez, Don J. E. Berries, Don Juan Andino, Don Juan Adrian Ortiz, Don José Fabian Estéban, Don Arturo Córdova, Don José R. Becerra, Doctor Romero Togores, Don Ramon Delgado, Don Arturo Quiñones, Don Lorenzo Vizcarrondo, Don Modesto Solá, Don Santiago Franqui, Don Pedro Bayonet, Don Manuel Morales, (de Cayey), Don Avelino Sauri, Don José de Célis Aguilera, Don Francisco Echevarría, Don Celestino Morales, Don Julián Blanco, Don Rafael Palacios, Don Federico Sellés, Don Laureano Vega, Don Estéban Rodriguez, Doctor Jerónimo Gomez, Don Nicandro Garcia, Don Aurelio Da. pena, Don José V. Cintron, Don Francisco Escuté, Don Juan Colon Torres, Don Pedro Carreras, Don Ezequiel Calzada, Don Diego Roman y Diaz, Don Felipe Rivera, Don Felipe Arana, Don José Cordobés y Berrios, Don Alberto M. González, Don Agustin Padró, Don Eleuterio Cebolleros, Don Manuel Morales, (de Morovis), Doctor Don Salvador Mestre y Mora, Doctor Don José de Jesús Domínguez, Don Ricardo Gomez, Don José Rivera, Don Juan Ramos Ramos, Doctor Don Gabriel Ferrer, Doctor Don Manuel Alonso, Don Fidel Guillermety, Doñ Antonio Márquez, Don José Abad, Don Osvaldo Goico, Don Severiano Cabrero, Don Demetrio Fernandez, Don José Asuncion Santiago, Don Modesto Archilla, Don Celestino Perez, Doctor Don José Gómez Brioso, Don Manuel Trinidad Salgado, I)on Ezequiel Castro, Don Gonzalo Diaz, Don José Abelardo de Célis, Don Manuel Pimentel, Doctor Romero y Cantero, Doctor Don Francisco del Valle y Don Cefe• rino Névarez; total setenta y dos. En consecuencia y habiéndose aprobado por unanimidad y sin discusion los párrafos 3o., 4o. y 5o. del párrafo 4o. del Capítulo que trata del Comité Central, quedaron redactados en union del apartado 5o. en esta forma: 3o. Concurrir, en la forma que se dirá, á la de los demás detalles que se juzguen convenientes para asegurar el mejor acierto en la designation, y que todas las operaciones se verifiquen con la debida oportunidad, sin que por motivo alguno pueda entorpecerse. Se puso á discusion acto continuo la base transitoria con que termina el proyecto, y dice así: "Ninguno de los anteriores artículos podrá ser anulado ni modificado sino á propuesta de la mayoría absoluta de los Comités de Distrito. El que pretenda la nulidad 6 modification, lo comunicará al Comité Central por escrito. El Comité Central hará la consulta á los de Distrito, publicando luego el resultado. Ninguno ele los señores concurrentes quiso hacer uso de la palabra, y puesta á votacion la indicada base fué aprobada por unanimidad. El Dr. Don Pedro G. Goico, prévia la venia de Presidencia, manifestó entónces que debiendo procederse enseguida á la


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renovacion del actual Comité Central, que no tiene otro carácter que el de interino, verificándose su eleccion por la Asamblea y designando á la vez su Presidente, conforme se habla acordado, iba á hacer una proposicion, con el objeto de rodear del mayor prestigio al Presidente del mencionado Centro que iba á estar al frente de la direction del Partido: que ante todo debia manifestar que su avanzada edad le daba derecho á retirarse de la vida activa del Partido por lo que no aceptarla cargo alguno en el nuevo Comité que se elijiese,y ántes bien se proponia renunciar asimismo el que desempeñaba en los Comités local y el de Distrito de esta Capital; pero deseando, como habia dicho, rodear del mayor prestigio al Presidente que se elijiese, proponia que ántes de proceder á la eleccion acordasé la Asamblea que seria Presidente del Comité Central el que obtuviese mayor número de votos de todos los concurrentes, debiendo figurar á la cabeza de las listas que votase cada elector. Habiéndose tomado en consideration lo propuesto por el Dr. Goico se abrió discusion sobre el particular y pidieron y obtuvieron la palabra en contra los señores Gómez y Mestre. El primero se limitó á proponer la enmienda que fué aceptada por el Dr. Goico, de que en las listas que se votasen, expresase cada elector categricamente el individuo que se designase para Presidente; y el Dr. Mestre propuso que se hiciesen dos votaciones. Una en qué se designasen los quince individuos que debian componer el Comité Central, con expresion del Distrito que cada uno (le ellos habia de representar en dicho Centro, y otra en que se elijiese su Presidente, llamado á ser el Jefe del Partido. En presencia de esta proposicion y la del Doctor Goico; con el objeto de abreviar, después de discutidas ambas suficientemente, y de haberse indicado los inconvenientes que ofrecía la designacion de Distritos á los individuos del Comité Central, no efectuándose como no se efectuaba esta vez la eleccion parcialmente por los mismos Distritos, el señor Presidente propuso la votacion en esta forma. "Si se aprueba la base propuesta por el Dr. Goico con la enmienda presentada por el Dr. Gómez, de hecho queda sin objeto la proposicion del Dr. Mestre y Mora." ¿ Se aprueba en ese concepto la mocion del Dr. Goico con su enmienda? Y habiendo sido aprobada por una gran mayoría, el Sr. Presidente declaró terminados los debates, exponiendo que, sanFionada como estaba ya por el voto de la Asamblea la Constitucion del Partido liberal-reformista de Puerto-Rico, debian prestarle obediencia y acatamiento cuantos de pertenecer á dicho Partido se preciasen, pues si miéntras esa Ley se discutía todos y cada uno habian estado en su derecho as pirando á que en sus disposiciones prevaleciera su criterio particular, una vez acordada y votada por la mayoría todos tenían el deber de someterse á ella. Encomió en frases calurosas y entusiastas la importancia del acto que acababa de realizarse; expresó su gratitud y la del país por las reformas que hasta la fecha se han obtenido entre las que se cuenta el derecho de reunion que utili-


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zábamos en aquellos momentos, y consagró un recuerdo á los que ántes que nosotros y con nosotros habian trabajado para alcanzarlas y dormian ya el sueño eterno del sepulcro. Manifestó por último que debiendo procederse á la eleccion por papeletas del nuevo Comité Central con arreglo á lo acordado y siendo ya demasiada avanzada la hora, se suspendia la sesion hasta las siete de la noche, con objeto de que los señores concurrentes pudiesen ponerse de acuerdo para la designacion de sus candidatos y tomar todos algun reposo. Eran las cinco y media de la tarde. A las siete de la noche del mismo dia, reunida otra vez la Asamblea en el mismo local, y hallándose presente el señor Alcalde Municipal que ocupó el sitio de preferencia que tenia destinado y en sus puestos los infrascrítos Secretarios; el señor Presidente declaró abierta de nuevo la sesion y que iba á procederse á la eleccion del nuevo Comité Central, para lo que rogó á los señores concurrentes que á medida que fuesen llamados se acercasen á la mesa, y depositansen sus boletas ó votos en la urna preparada aT efecto, tomando los Secretarios nota de los votantes. Verificóse así, y como después de terminada la votacion se llamase por tres veces á votar á los que pudieran haber omitido hacerlo, y nó se presentase ninguno, se declaró cerrada la votacion y se procedió al escrutinio. Efectuado este por la mesa, resultaron setenta y nueve papeletas, número igual al de los señores que tomaron parte en la votacion, habiendo obtenido votos. PARA PRESIDENTE DEL COMITE CENTRAL. Excmo. Sr. Don José de Célis Aguilera Excmo. Sr. Don José J. de Acosta Don Julián E. Blanco y Sosa

67 votos. 8 idem. 4 idem.

PARA VOCALES DE DICHO COMITE : Iltmo. Sr. Don Manuel Corchado Don Julián E. Blanco y Sosa Excmo. Sr. Don José J. Acosta Doctor Don Gabriel Ferrer Don José T. Silva Don Fidel Guillermety Don Laureano Vega.. Don Eusebio Hernández Costa Don Heraclio Gautier Doctor Don Fernando Núñez Salarrain Don Manuel Fernández Juncos ExcmQ. fir. Don José'R. Becerra Doctor Don Calixto Romero y Togores Doctor Don José Gómez Briosa

78 74 68 76 75 75 71 70 64 59 58 55 53 33

idem. idem. idem. idem. idem. idem. idem. idem. idem. ideen. ideen. idem. idem. idem.

Y número menor de votos, otros muchos candidatos. En su consecuencia y no habiéndose hecho observacion ni reclamo alguno contra la votacion y el escrutinio, la mesa proclamó


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Presidente del Comité Central del Partido liberal-reformista de Puerto-Rico, al Excmo. Sr. Don José de CéUs Aguilera y Vocales del propio Centro, por ser los que mayor número hablan obtenido, al Iltmo. Sr. Don Manuel Corchado, Don Julián E. Blanco, Excmo. Sr. Don José J. Acosta, y Sres. Dr. Don Gabriel Ferrer, Don José T. Silva, Don Fidel Guillermety, Don Laureano Pega, Don Eusebio Hernández Costa, Don Heraelio Gautier, Dr. Don Fernando Núñez Salarrain, Don Manuel Fernández Juncos, Excmo. Sr. Don José R. Becerra, Dr. Don Calixto Romero y Togores y Dr, Don José Gomez Brioso. Enseguida el Sr. Don José J. de Acosta llamó á ocupar su sitio al Sr. Don José de Celis Aguilera y dándole un afectuoso abrazo le hizo entrega de la Presidencia. Al ocuparla el Sr. Célis Aguilera dió las gracias á la Asamblea por el alto honor que acababa de conferirle y para el cual, dijo, "ni se consideraba con merecimientos, ni con las dotes necesarias para llenar como quisiera los dificilísimos e importantes deberes que el puesto á que se le había elevado le imponía. Añadió que sin que se interpretara como una falsa modestia, sino hablando sinceramente, reconocía su inferioridad respecto de su dignisimo antecesor y de otros muchos correligionarios de esta Ciudad para el desempeño del alto cargo con que se le habla honrado; y se refería sólo a los liberalesreformistas de esta Ciudad, no porque no los hubiese, como los hay también de dotes superiores en las demás poblaciones de la Isla, sino porque existiendo aquí las primeras autoridades y el asiento del Gobierno de la Provincia, se había convenido que aquí debían residir permanentemente el Presidente y la inteligente y activa cooperación de todos sus dignos compañeros de dicho Centro, con el patriótico concurso de todos sus correligionarios, y con su decidida voluntad de servir como lo habia hecho siempre á los ideales del Partido, los intereses del país y de la Nacion española de que formamos parte, para suplir todas sus insuficiencias. Obligados los Secretarios á redactar el acta en la misma sesion, no le es posible seguir al orador en su estenso discurso, ni les toca hacer su elogio, que pudiera estimarse apasionado; y se limitan á consignar que las últimas frases del señor Presidente, felicitándose y felicitando al Partido por la organizacion que en estos momentos adquiere y que era lo único que le faltaba para coronar sus victorias sobre el adversario, al que supera en todo lo demás, fueron cubiertas por general y prolongados aplausos. (1) Apenas terminado este, pidió la palabra el señor Corchado para hacer, como hizo, dos proposiciones que sin discutirse fueron aprobadas por aclamación; la primera, para que una comision de la Asamblea compuesta de su Presidente y de otros dos individuos que éste designe, pase mañana mismo, por ser ya la hora de(1) El acta está redactada por el señor Blanco, y no debe quedar duda de que la Asamblea aprobó las declaraciones hechas desde la Presidencia.


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masiado avanzada, á ofrecer al Excmo. Sr. Gobernador General de esta provincia el más leal y decidido apoyo del Partido liberalreformista, en cuanto lo haya menester para el más estricto cumplimiento de la Ley; la segunda, á fin de que en el mismo sentido se dirija un telégrama al Excmo. señor Ministro de Ultramar. Votadas como se ha dicho ambas proposiciones, el señor Presidente dijo que estando terminados los trabajos de la Asamblea y toda vez que ya no volvería á reunirse por ahora, ántes de disolverse iba á darse lectura del acta de esta sesion, á fin de que, si los señores concurrentes la aprobaban, quedase firmada esta misma noche, para lo cual les suplicaba aguardasen algunos momentos más con el fin de que los infrascritos secretarios concluyesen de extenderla. Después de un brevísimo receso habido con este objeto, el Secretario señor Blanco dió lectura del acta que precede, y por unanimidad fué aprobada. Poniéndose entonces de pié el señor Célis Aguilera, dijo: "Se levanta la sesion y se disuelve la Asamblea. ¡ Viva España! ¡ Viva el Rey Don Alfonso XII! ¡ Viva la Asimilacivn !" (1) Cuyos victores fueron calurosamente repetidos por la concurrencia. Son las once de la noche cuando termina el acto y comienza la firma de los señores concurrentes; de todo lo que los infracritos Secretarios certifican. José de Célis Aguilera, José J. Acosta, Pedro G. Goico, M. Fernández Juncos, H. Gautier, A. Guerrero, Manuel Corchado, Manuel Caballer, José Monagae, Antonio de Aramburu, Pedro J. Rodriguez, Virgilio García, José E. Berrios, Juan A. Ortiz, José F. Estéban, Arturo Córdova, Fernando Núñez, José R. Becerra, Ramón H. Delgado, Calíxto J. Romero y Cantero, Arturo Quiñones, Santiago Franqui, Modesto Sold, Pedro Bayonet, Avelino Saurí, Florencio Echevarría, Celestino Morales, Federico Sellés, Laureano Vega, Estéban Rodríguez, Doctor Jerónimo Gomez, Nieandro García, Aurelio Dapena, J. V. Cintrón, F. Eseuté, Juan Colón y Torres, Pedro Carreras, Ezequiel Calzada, Diego Román y Díaz, Felipe Rivera, Felipe Arana, José Cordobés y Berrios, A. M. González, Agustín Padró, E. Cebollero, Manuel Mora les, Salvador Mestre y Mora, N. López de Victoria, Doctor José de J. Dominguez, R. Góme:, José Rivera, Juan R. Ramos, Pedro Acevedo y Rivera, Fermín San juan, Gabriel Ferrer, F. Guiilerme-, ty, Antonio J. Márquez, J. R. Abad, Demetrio Hernández, S. Cabrero, José A. Santiago, Modesto Arehilla, Celestino Pérez, José Gómez Brioso, Manuel T. Salgado, Ezequiel Castro, José A. de Célis, Manuel Pimentel, E. D. González, Doctor Calixto Romero y Togores, Ceferino Nevares, Jacinto Seijo, José de Guzmán Benítez, José Manuel Loyra, Vidal Vega, Rafael Palacios, Eusebio Hernández Costa, Javier Zequeira, Julián Blanco, Secretario,Juan de Andino, Secretario." (1) ¿Protestó alguno de los concurrentes, de los periodistas, o de los liberales reformistas? Lejos de eso fueron infinitas las felicitaciones que olamos y recibimos.


Y0b CONBTIT UCION del Partido liberal-reformista de Puerto-Rico discutida y sancionada por la Asamblea celebrada en los dial 11, 12 y 13 del actual. PARTE DECLARATIVA. Primero: El Partido liberal-reformista de Puerto-Rico declara que su procedimiento político es el de la Asimil&km, á fin de alcanzar para los moradores de esta provincia la plenitud de la ciudadanía española, que es hoy su fundamental objeto. Segundo: El Partido liberal-reformista de Puerto-Rico declara tambien, que considera como parte integrante de la ciudadanía española, la identidad de derechos y de deberes políticos entre españoles peninsulares y puertorriqueños, sin discrepancia ni modificaciun alguna. Tercero: Declara así mismo el Partido liberal-reformista de Puerto-Rico, que es igualmente parte integrante de aquélla ciudadanía, la identidad entre españoles peninsulares y puerto-riqueños por lo que toca al orden jurídico y judicial, sin más diferencia respecto del último que la que la haga necesaria en los términos judiciales la distancia que separa á la Metrópoli de esta pro. viuda. Cuarto: Declara por último el Partido liberal-reformista de Puerto-Rico, que juzga indispensable para la prosperidad y buen gobierno de esta comarca, la descentralizacion administrativa, tan ámplia como la tienen y la tengan en lo sucesivo las provincias peninsulares; y desde luego en armonía con la vida peculiar de nuestras localidades, y por lo tanto de la Isla, considerada en su conjunto. En virtud de ello, los liberales-reformistas puertoriqueños, creen deber suyo trabajar sin descanso para el logro de la descentralizaciun administrativa. PARTE ORGÁNICA. Primero: El Partido liberal-reformista de Puerto- Rico se organizará en Comités locales, Comités de Distrito y un Comité Central. Segundo: En Lada pueblo habrá un Comité Local. En cada cabecera de distrito electoral para Diputados á Cortes habrá un Comité de Distrito. El Comité Central residirá en la bapital de la provincia. DEL COMITE LOCAL. Primero: El Comité Local será elejido por mayoría absoluta de sufragios por los liberales-reformistas vecinos del pueblo de que se trate y de su término municipal, en reunion convocada al efecto con la anticipacion que se estime necesaria.


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Segundo: El Comité Local se compondrá, cuando ménos de cinco personas, contándose entre éllas el Presidente, Vice-presidente, Tesorero y Secretario. A falta del Presidente hará sus veces el Vice-presidente. Ni aquél ni éste, en su caso, tendrán más de un voto. Tercero: Desde el momento en que falte la mitad más uno de los individuos del Comité Local, se procederá á su renovaci.,n, cuidando de esto el Presidente y pudiendo ser reelijidos los que hayan de salir. Cuarto: Son atribuciones del Comité Local: lo. Dirijir el Partido en su jurisdiction, de acuerdo con el Comité de Distrito y aún con el Central, siempre que lo juzgue necesario. 20. Auxiliar con sus gestiones cerca de las Autoridades de la localidad, á los liberales-reformistas que lo soliciten para asuntos nó particulares. 30.• Designar de acuerdo con los electores, convocándolos, sr lo crée indispensable, los candidatos para el Ayuntamiento. 40. Formar el Registro de los liberales-reformistas de su localidad, incluyendo en él á todos los que satisfagan la cuota que se haya determinado. 50. Recaudar mensualmente en la forma que acuerden la expresada cuota. 60. Corresponderse con el Comité de Distrito. 70. Concurrir con este último, en la forma que se dirá, al desempeño de algunas de sus funciones. DEL COMITE DE DISTRITO. Primero: Los Comités de Distrito serán los mismos locales de las cabeceras de los Distritos electorales para Diputados á Córtes. Segundo: Son atribuciones del Comité de Distrito: lo. Dirijir la marcha general del Partido, dentro del Distrito, puesto de acuerdo con el Central, y prévia audiencia de los locales, silo juzga necesario. 20. Auxiliar con sus gestiones cerca de las Autoridades del Distrito, á los Comités locales. 30. Llevar el registro de los liberales-reformistas del Distrito, mediante los datos que proporcionen los Comités locales. 40. Corresponderse con el Central y trasmitir sus resoluciones á los de la localidad, y 5n. Concurrir a la eleccion del Comité Central en la forma que se dirá. Tercero: Para las elecciones provinciales, los Presidentes de los Comités de las cabeceras de los Distritos electorales para Diputados provinciales, convocarán oportunamente una reunion compuesta de dos delegados de cada Comité Local, del propio Distrito, que bajo la Presidencia del de la cabecera y por mayoría de sufragios, designe el candidato. Los Presidentes de esas reunio-


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nes no tendran voto sino cuando concurran como uno de los dos delegados del Comité Local de la propia cabecera, y en el de empate, en que tendrán siempre voto decisivo. Cuarto: Los Comités Locales tendrán la facultad de nombrar un delegado ó apoderado en el seno de los de Distrito que represente y haga valer en éstos los derechos é intereses de aquéllos. DEL COMITE CENTRAL. Primero: Los Comités de Distrito asociándose con dos delegados que convocarán oportunamente de cada uno de los Comités locales de los demás pueblos del mismo Distrito, designarán en lo sucesivo, por mayoría de votos, los representantes que han de constituir el Comité Central. Ningun individuo del mismo podrá llevar más de una sola representacion. Segundo: El Comité Central elegirá por mayoría absoluta de sufragios su Presidente, Vice-presidente, Tesorero y Secretarios lo. y 2o. Cuando se haga indispensable, el Vice-Presidente sustituirá al Presidente; pero ni éste ni aquél en su caso tendrán más de un voto. Tercero : El Comité Central se renovará en el tiempo y en la forma que se dejan indicados para los locales. Cuarto: Son atribuciones del Comité Central: lo. La direction superior del Partido liberal-reformista, prévia consulta, siempre que fuere posible, de los Comités de Distrito. Sus acuerdos así tomados serán ejecutivos. 2o. Auxiliar con sus gestiones, cerca de las Autoridades superiores, provinciales y metropoliticas, á los Comités de Distrito y locales. En estas gestiones el Central no se entenderá personalmente con nadie, sino con los Comités. 3o. Concurrir, en la forma que se dirá, á la designacion de Candidatos para Diputados á Córtes. 4o. Llevar el Registro general de los liberales-reformistas de la provincia, utilizando los datos que habrán de proporcionarle los de Distrito; y 5o. Proponer á éstos y á los locales las resoluciones de trascendencia que hayan de tomarse. Quinto: Con la anticipacion necesaria se reunirán en la capital de la provincia, previa convocatoria del Comité Central ó de su Presidente, los individuos que lo constituyan y otros quince comisionados de los quince Distritos electorales para Diputados á C6rtes, elejidos por sus respectivos Comités, asociados á dos delegados de los demás locales del mismo Distrito, en la forma que se ha expresado ántes para la renovacion del Comité Central; y en esta reunion se elejirán por mayoría de sufragios, en votacion se creta, los candidatos para Diputados á Cortes de la provincia. Si en la votacion hubiese empate decidirá la suerte. Un reglamento que hará desde luego el Comité Central, determinará la forma y términos para la convocatoria y eleccion de los quince comisio9 14


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nados referidos, así como todos los demás detalles que se juzguen convenientes para asegurar el mejor acierto en la designacion, y que todas las operaciones se verifiquen con la debida oportunidad, sin que por motivo alguno puedan entorpecerse. BASE TRANSITORIA. Ninguno de los anteriores artículos podrá ser anulado ó modificado sino á propuesta de la mayoría absoluta de los Comités de listrito. E1 que pretenda la nulidad ú modificacion, lo comunicará al C )m ié Central por escrito. El Comité Central hará la consulta h los de Distrito, publicando luego el resultado. Puerto-Rico, 13 Noviembre de 1883.—E1 Presidente de la Asamblea, José J. Acosta.—Delegados por Adjuntas, Pedro G. Goico, Manuel Fernández Juncos; por Arroyo, H. (lautier, Antonio Guerrero; por Aguas-buenas, José R. Muñoz, .Juan Bautista Diaz; por Aguadilla, Manuel Corchado; por Aibonito, Manuel Cabailer; por Añasco, José Monagas, Antonio Arámburu, Pedro J. Rodriguez; por Bayamón, José E. Berríos y Juan de Andino, Secretario; por Barranquitas, Juan A. Ortiz, José Fabian Esteban; por Camuy, Arturo Córdova, Rafael Palacios; por Ceiba, José R. Becerra, Calixto Romero y Cantero; por Cidra, Arturo Córdova, Javier Rodriguez; por Cabo-rojo, Manuel Fernández Juncos; por la Capital, Fernando Núñez y Evaristo Chevremont; por Carolina, Lorenzo de Vizcarrondo, Ramon H. Delgado, Arturo Quiñones; por ('óguu.e, Modesto Solá, Santiago Franqui, Pedro Bayonet ; por C'a yey, M. Morales, Avelino Sauri ; por Corozal, Manuel Fernández .Juncos; por Dorado, ('eferino Nevarez, .luan Padilla; por Fajardo, José de Céiis Aguilera, Fernando Núñez, .José de Guzmán Benítez; por (;urabo, Florencio Echevarría, Celestino Morales; por Guayama, Julián E. Blanco; por Guayanilla, José IL Becerra, Rafael Palacios; por Hato-grande, Federico Sellés, Laureano Vega, Esteban Rodriguez; por Hatillo, Manuel Corchado, Manuel Fernández Juncos; por Isabela, Jerónimo Gómez, Nicandro (;arcía; por Fauco, Luis Chianchini, A. M. Dougal; por )'abucna, Aurelio Dapena, J. V. Cintrón; por Juncos, Francisco Escuté; por Juana Diaz, Juan Colon Torres, Pedro Carreras; por Luquillo, Ezequiel Calzada, Diego Roman y Diaz, Felipe Rivera; por Lajas, Eusebio Hernández; por Lares, Felipe Arana, José Corclovés y Berríos ; por Loiza, Alberto M. González, Javier Zequeira ; por Morons, Agustín Padró, Eleuterio Cebollero, Manuel Morales; por Jlayagiiez, Salvador Mestre y Mora; José (le J. Dominguez, Nicolás López de Victoria, Ricardo Gómez; por Manatí, Juan R. Ramos, José Rivera; por la Moca, Pedro Acevedo, Laureano Vega, Fermin Sanjuan; por Xaguabo, Gabriel Ferrer, Manuel Alonso, Laureano Vega; por Patillas, Fidel Guillermety; por Piedras, Antonio Márquez; por Ponce, José R. Abad, Osvaldo Goico; por Peüuelas, Osvaldo Goico; por Rincon, Arturo Córdova, Manuel Fernández Juncos; por Rio-grande, Manuel Pimen-


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tel, E. D. González; por San Germán, Eusebio Hernández; por San Sebastián, Severiano Cabrera, Demetrio Hernández; por Sabana del Palmar, José A. Santiago, Modesto Archilla, Celestino Pérez; por Santa Ísabel, José Gómez Brioso; por Toa-baja, Manuel Salgado; por Toa-alta, Ezequiel Castro, Cruz Castro; por Trujillo-alto, Gonzalo Díaz, Juan Carazo; por J'cga-baja, Gabriel Ferrer, José A. de Célis; por Vega-alta, Jacinto Seijo, Manuel Loyra, Vida!, Vega; por Ctu.ado, Calixto Romero y Togores, Francisco del Valle Atiles; por Vicqucs, José de Célis Aguilera, Julián E. Blanco, Secretario." DISCURSO PHONUNCIADO POR DON JOSE DE CEJAS AGUILERA AL TOMAR POSESION DEL CARGO 1)E PRESIDENTE DEL COMITÉ CENTRAL DEL 1'ARTIDO LIBERAL-REFORMISTA, PUBLICADO EN EL CLAMOR DEL PAÍS NUMERO 80 DEL 17 DE NOVIEMBRE DE 1883. "SEÑORES:

tui,

Nunca como en esta noche he necesitado más de vuestra benevolencia, ya que ú ella debo el venue colocado en este puesto que me impone el deber de deciros algunas palabras. Contaré como una de las mayores satisfacciones de mi vida la que he tenido en estos tres días al venue reunido coil vosotros, porque despues de los acontecimientos de 1574. que dejaron como en suspenso nuestra vida política, despees de habernos visto dispersos, sin derecho y casi fuera de la Ley, por la violencia de una reacciou que felizmente pasó, debemos sentir todos al encontrarnos de nuevo reunidos al amparo ¿le las leyes, el placer que experimentariau al verse salvados y juntos ee la bonanza los que se vieron aislados, lechando con las olas durante la borrasca. Cuantas veces mis amigos nie han hablado en el terreno particular de sus deseos y- aún de sus propósitos de elevarme Ii la jefatura del Partido liberal de esta provincia, he aeojido sus palabras cono simples manifestaciones del afecto especial que pudieran profesarme; y jauiús he pensado seriamente en que niis correligionarios llegaran un din a designarme eu forma para ocepar este puesto tan honroso como inmerecido. Así, pues, mi sorpresa ha subido de punto al saber que seniej:uites propósitos de eleccion partian ya de otras u►uchas personas además de las allegadas á y que por último, babia sido ya elej ido por vuestros votos para llevar la direccion de este m ism o Partido á que pertenecemos. Me he preguntado varias veces, qué condiciones, qué circunstancias. qué méritos mios hay:ui podido tenerse en cuenta para echar sobre mí esta grave responsabilidad. ;,No babia en el mismo Comité y en la ('a ¿ital, conste qi►e me refiero sólo ú los residentes de la ('apital, porque es natural que esté aquí la cabeza del Partido; no babia dignos correligionarios, de relevantes cua-


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lidades, con grandes dotes oratorias, de saber profundo y de gran talento y experiencia, cualidades de que carezco, que podian responder mejor que yo á los deseos del Partido? Harto saheis que no es una falsa modestia de mi parte declarar desde luego mi inferioridad, si, con muchísimos de éllos me comparo. ¿A qué debo, pues, vuestros sufragios? Creo haberlo comprendido claramente, señores; no es el reconocimiento de méritos personales, lo que significa vuestra elccion, sino la aceptacion implícita y absoluta de todos los procedimientos políticos que siemhe sustentado y sostenido como necesarios para la realization 1 -fleta de todos los ideales en que nos inspiramos. Yo, asimilista de siempre, no asistí á la reunion en que se formaron las bases, ni á la sesion del Comité Central en que fueron aprobadas y mandadas publicar; pero me adherí á ellas y les he Prestado aquí rni humilde apoyo, porque estaban conformes con rni criterio manifestado ya en un acto público. Lo repetiré; porque yo creo que en política debe obrarse con mucha claridad. Muchos de vosotros recordareis el meeting que celebramos en nuestro Teatro cuando se hizo extensivo á esta provincia el derecho de reunion. Allí me expresé en los términos siguientes: "Esta provincia ha de ser siempre española. Dentro de élla no cabe ningún régimen de gobierno, ni criterio político, que no sea l de nuestra total participacion en la vida nacional; pero entera, completa, incondicional, que es como nosotros la queremos. Todo lo que sea exajeracion, ya provenga del statu quo ó de la libertad, representa una intransijencia y no está dentro de nuestro programa. Todo lo que sea organization distinta, leyes especiales, ,cualesquiera que ellas sean, no es conforme con nuestro criterio. (1) Este mismo régimen, esta misma libertad porque tanto hemos suspirado cuando eran negadas, desconocidas y hasta calumniadas nuestras ideas asimilistas; este mismo régimen, esta misma libertad no la queremos sino en cuanto es y sea régimen de gobierno y sistema político de la nacion española". Y concluí diciendo: "La mision del Partido reformista habrá terminado desde el momento en que publicada una Ley en la Gaceta de _Madrid, por ese solo hecho se entienda que debe hacerse cumplir en esta provincia por el Gobernador General." Ya veis, señores, que estas últimas palabras representan la síntesis de las bases que atabais de aprobar. Yo he sostenido siempre, y hoy con mayor insistencia lo sostengo, que ha pasado ya el tiempo de formular programas, consignar protestas, enartecer ideales; en una palabra, que ha pasa-

(1) Podría procederse con más lealtad que repitiendo las palabras que }o creía que me habian elevado al alto puesto que nunca solicité? ¿Protestó alguno?


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do ya el tiempo de la propaganda, porque la propganda está hecha, y estamos en la época de obrar con energía y constancia. En efecto, ya nadie combate de frente nuestras ideas asimilistas; más aún, no hay gobierno en la Metrópoli que no se declare partidario de éllas. Las diferencias consisten en la manera, en la forma; en el tiempo en que hayan de plantearse aquí todas las instituciones patrias: y en tal estado necesitamos reorganizarnos más para la action que para la diseusion, más para ejecutar que para persuadir: necesitamos unidad en el pensamiento, prontitud y energía para ejecutarlo, disciplina y constancia para cumplirlo. Debemos, ante todo, y sobre todo, autorizar, robustecer, dar prestigio A este Comité Central que ha de ser el poder ejecutivo, no solo de lo que ahora acordeis, siño de todo nuestro programa político. En frente de un Partido como el incondicional, que obra con la disciplina de un batallon de soldados, nos precisa extremar nuestra unidad de action para vencerle, que sobre él imperamos por el número y por las ideas. No quiero yo, que se despojen ni de un átomo de su independencia nuestros Comités Locales; pero tampoco quiero, ni es realizable, convertir el Partido en una Asamblea deliberante que haya de resolver uno por uno todos los detalles de ejecucion que en la práctica pueden prsentarse. Si este Comité Central, si su Presidente han de tener la responsabilidad- de sus actos de direccion y gobierno, es necesario que le concedan tambien toda la independencia necesaria para ejecutarlos. Al confiar la direccion del Partido se delega la representation del mismo: podréis censurar su conducta, podréis retirar vuestros poderes; pero en tanto que los tenga, ha de hacer uso de ellos Amplia y firmisimamente. Ya lo veis, señores, si con razon he dicho que los votos con que atabais de honrarme significan la aceptacion de todo esto que se resume en estas palabras: unidad cn el pensamiento y energíaa en la ejecucion, disciplina y constancia en todos para coadyuvarlos. Facultad de censurar lo acordado por el centro; pero obligation ineludible de cumplirlo. Si he interpretado bien vuestros propósitos, yo ,os doy las gracias con toda la efusion de mi alma. Confiado en los consejos y luces de mis dignos compañeros, no deseo otra cosa sino llenar mi deber con el tacto, prudencia y acierto que lo ha hecho mi dignísimo amigo el señor Acosta durante su interinidad. No creo necesario haceros ningun ofrecimiento, pues ya sabeis que en cualquier puesto en que me coloqueis, estoy siempre consagrado al servicio del Partido, que es el servicio de nuestro país, y más aún, el de los intereses y bienestar de la Patria Española.— He concluido."


212 ARTICULO "CONSECUENCIAS" PUBLICADO EN EL CLAMOR DEL PALS NUMERO 80 DE 17 DE NOVIEMBRE DE 1883. "Digan lo que quieran nuestros adversarios políticos, los españoles sin condiai.ones, nadie podrá desconocer que los días 11, 12 y 13 dei corriente mes tienen que ser, bajo todos conceptos, memorables para el Partido liberal-reformista de Puerto-Rico. Durante ellos, se ha demostrado con verdadera magnificencia y esplendor lo que él vale por su número, por su disciplina, por su capacidad y por su fuerza, resultado esta última circunstancia de las tres primeras. Bastó el llamamiento de un Comité Central, que ni siquiera era definitivo, sino interino, para que la provincia se apresurase á enviar sus delegados á esta Ciudad. En el breve y angustioso término de diez días, y á pesar de las dificultades de las comunicaciones en Puerto-Rico, las ciudades, villas y pueblos mandaron sus representantes. Cincuenta y cinco poblaciones de la Isla tenían en la Asamblea sus mandatarios. Casi nos atrevemos á asegurar que en ninguna corporacion de esa clase ha dado nunca tan escaso número de abstenciones. Desde luego afirmamos que en nuestra provincia jamás se ha visto una tan nutrida junta de hombres políticos. Suficiente era que concurriesen la mitad más uno de los delegados del país, para que se pudiera discutir y tomar acuerdos perfectamente legales. Asistieron más de las tres cuartas partes: luego las resoluciones, ajustadas en un todo al derecho, son obligatorias. El que no vino hizo como voluntaria renuncia de su prerogativa, y en ningún tiempo, ni en ningun caso, se halla capacitado para no acatar la ley de la mayoría. En el seno de la Asamblea, y por espacio de tres días, .cada uno fué libre de emitir sus opiniones. De semejante atribucion usaron no pocos de nuestros amigos. El concepto de la asimiladon, que era, sin duda alguna, lo fundamental, fué objeto de animado debate. Otro tanto aconteció con el de la descentralizacion administrativa, extremo no ménos importante para nuestra comarca, que tiene intereses exclusivamente propios, comparada con los de la Península, aún con las de Cuba y Filipinas. Pero donde la discurion tomó verdadero calor, revistiendo imponente solemnidad por la lucidez de los discursos pronunciados, fué en lo concerniente á si el Comité Central dehia 6 no intervenir en la designacion de candidatos para Diputados á Cortes. Las dos tendencias emplearon con elocuencia sus argumentos. Hubo entusiasmo de uno y otro lado: crudeza en el raciocinio y fuego en la palabra. Esto, sin embargo, no fué ocasion ni pretexto para que se oyera un solo concepto descompuesto, para que la autoridad de la presidencia se viese desconocida por nadie. Consumidos los turnos, recayó, en votacion nominal, el acuerdo definitivo: setenta y dos delegados contra diez resolvieron que el Comité


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Central tenia la atribucion de intervenir en la designacion de candidatos para Diputados á Cortes, del modo que se consignó en la constitucion discutida y aprobada. Desde aquel punto, la lucha quedó terminada; las opiniones y pareceres de lo que algunos llaman la disidencia, y de la que tanto malo y desagradable para nuestro Partido esperaban nuestros adversarios políticos, concluyeron para respetar como ley de los liberales reformistas de Puerto-Rico lo determinado por la mayoría. Prueba de ello fué, y prueba esplendorosa, la eleccion del Comité Central, y con especialidad, la de su digno Presidente, nuestro distinguido y enérgico jefe Don José de Celis Aguilera. Obtuvo poco menos que la unanimidad de los sufragios; y la atronadora salva de aplausos con que fué recibido al ocupar el sillon de la presidencia y las entusiastas muestras cíe aprobacion. que mereció su muy elocuente y severo discurso, evidencian que la Asamblea y con élla los liberales-reformistas, en aquel recinto representados, aceptan, sin limitaciones ni ambigüedades, la nueva exposicion de nuestra doctrina y la reorganization definitiva de nttestro Partido, ya nadie t iene, pues, derecho á dudar de lo que somos y cuáles son los senderos por dónde avanzamos á la consecucion de nuestras aspiraciones; somos asimilistas, (1) con toda aquella deseen tralizacion de que se goce en la Península y en armonía con nuestras necesidades de localidad. Por este camino aspiramos á la plenitud, á la total y absoluta plenitud de la ciudadanía española. Cuando—canino con admirable precision dijo nuestro jefe—publicada una Ley en la Gaceta de Madrid, se entienda, sin otra fórmula, promulgada para Puerto-Rico, habremos llegado al limite de nuestros ideales: seremos en verdad y en justicia españoles. De hoy más cualquier Gobierno, que acepte y realice la política asimiladora y sea verdadera salvaguardia de nuestros peculiares intereses, nos tendrá á su lado. (2) Al expresar esto no queremos contraernos al sostenimiento del órdeu público y á la defensa de las instituciones fundamentales, que en uso de su soberanía se haya dado, y pueda darse en lo sucesivo la Nacion. Para semejantes fines, comunes á todos los Partidos capaces de intervenir en la gobernacion del país, siempre ha podido contar España con sus leales puerto-riqueños y muchas y ámplias y concluyentes pruebas ha recibido de ello. Nos referimos al apoyo del Gobierno como gobernador y ejecutor éste último de una determinada política. Pero sépase bien cómo con tanto acierto y lucidez dijo el nuevo Presidente del Comité Central, que los liberales-refromistas de Puerto-Rico hemos concluido ya el período de la propaganda y tenemos que entrar enérgica y decididamente en el de la accion, realizando por medio de Leyes y de instituciones para hacer de ésta una provincia de España igual, por la (1) Lo dice El Clamor del Pale. (2) Lo dice El Clamor del Paiz.


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estructura jurídica, á las peninsulares. Las promesas y los ofrecimientos los hemos logrado hace tiempo, muchísimo tiempo. La nunca olvidada necesidad del estudio respecto de nuestras reformas, es ardid que ya conocemos todos y cada uno de los moradores de esta provincia. Por consiguiente, no son esperanzas, por numerosas y bellas que sean, las que pedimos y esperamos. Son hechos, hechos de Gobiernos, que doten al país de aquello que ya se posee en la patria comun. En una frase: puesto que hemos demostrado que somos un Partido de gobierno y que contamos con soluciones gubernamentdles genuinamente españolas, pedimos que se gobierne con éllas. (1) Poco ó nada nos importa que á nuestros hombres no se dé asiento en la mesa del presupuesto. Nunca hemos peleado por eso, ni pelearemos nunca. Continúen en la misma los que hoy á élla se sientan; pero con la condicion de que no se mofen de justicia y atropellen la Ley, únicos anfi triones cuyos banquetes buscamos y aceptamos. Si, pues, se pretende satisfacernos con ofertas y con estudios, y diciéndose que se aceptan nuestros principios, prosigue la arbitrariedad, clamaremos contra el Gobierno que tal haga, aunque un dia y otro dia afirme que es asimilista. No pedimos palabras; queremos Leyes y reformas" SUELTO PUBLICADO EN EL CLAMOR DEL PAIR NUM. 80 DE 17 DE NOVIEMBRE DE 1883. "En la tarde del miércoles último acudió á la Fortaleza una comision compuesta de los señores Don José de Célis Aguilera, Don Manuel Corchado y Don José Ramon Becerra, con el objeto de ofrecer al Excmo. señor Gobernador General, en nombre del Partido liberal reformista, su cooperacion en cuanto la juzgase necesaria para el más extricto cumplimiento de la Ley y el sostenimiento del 6rden y las instituciones en el caso improbable de que se vieran amenazados. El Gobernador en su nombre y en el de los altos poderes que representa, agradeció la oferta, manifestando gratitud por ella y expresando que la pondría en conocimiento, como en seguida lo hizo por telégrafo, del Gobierno de la Nacion. El jefe de nuestro Partido, á su vez, trasmiti6 al Excmo. señor Ministro de Ultramar el siguiente telégrama: "Ministro Ultramar.—Partido asimilista reorganizado, saluda Gobierno; se pone órdenes V. E. para asimilacion sostener órden instituciones.—CELIS." (2) (1) Lo dice El Clamor del Pala órgano entónces del Partido. (2) Redactado por el señor Corchado.


215 EDITORIAL PUBLICADO EN EL CLAMOR DEL PAIS NUMERO 60, DE 20 DE MAYO DE 1884 (1) "Habiendo adquirido la propiedad de este periódico Don Julian E. Blanco y Sosa, desde esta fecha se hace .cargo de su direccion. En medio de las graves y múltiples ocupaciones que absor ven todo su tiempo, sin exceptuar gran parte de las horas, dedicadas al descanso, no es pequeño el sacrificio que hace, en aras de su país y de su Partido. Pero los buenos deseos en que abunda no bastan para que su direccion sea aceptada, y es casi seguro que las más de las veces será deficiente, no solo por carecer de algunas de las dotes indispensables para dirijir un periódico, que son muchas, sino por la razon indicada, de no poder consagrarse á esa tarea con la asiduidad y el esmero necesarios. Para suplir, en parte, esa deficiencia cuenta con la leal cooperacion de los redactores de El Clamor del País y con su fiel observancia de las reglas cardinales, que ha trazado á dicha publicacion. Huir de toda personalidad, censurando los actos y los funcionarios, que dén lugar á ello, pero sin tocar á las personas ni citar nombres propios, sino cuando esto último sea absolutamente preciso. Ser parcos en los elogios y templados y comedidos en las criticas. Discutir todos los problemas y analizar, todas las cuestiones de verdadero interés general, en la region serena de los principios, pero sin descender nunca á detalles y trivialidades mezquinas, ni ménos aceptar ni promover polémicas estériles y odiosas, sobre todo entre . correligionaros. Fnalmente propender á la más estrecha union (2) de todos los elementos y fuerzas vivas del Partido en vez de contribuir, siquiera sea inconscientemente, á disgregarlas. Si alguna vez se aparta El Claamor de estas reglas, lo que no- esperamos, es que su direccion dormita, sin duda, abrumada por otras ocupaciones. Por lo demás, escusado es decir que El Clamor continuará siendo liberal-reformista puro, .como siempre, hallándose á su frente uno de los fundadores del Partido, y el redactor de su primitivo credo que en la esencia, es hoy el mismo que. era ántes, sin dicrepancia alguna. (3) Nuestro actual Director no es asimilista ni autonomista; (1)

Ya el señor Corchado no pertenecía á la redacción, ni 11 Clamor dd

Pals era órgano del Partido. (2) Precisamente cuando dejó de ser Director el señor Blanco, se siguió contraria conducta. Como que uno de los principales redactores habia venido á tomar parte en la política, prestando sus servicios al difunto señor Pérez Mons en contra del señor Labra y otros, pero suplicando túviera para su uso lo que indicara reservando su nombre. (3) Se refiere al credo de 1870.


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nombres meramente procesales, cuyos estrechos moldes no convienen ni se ajustan al ancho credo sustantivo de nuestro Partido. Es, .como éste liberal-reformista, dentro de cuya antigua y ámplia denomination cabemos todos los que por la reforma trabajamos, sea 'cual fuere el procedimiento que creamos preferible, desde su primer paladín, el eminente tribuno y muy querido amigo nuestro, Don Rafael María de Labra, hasta los ilustrados ,conservadores de Ponce, que á ella han prestado y prestan su valioso concurso, como el señor Don Ermelindo Salazar. A esa obra de union, y con ese criterio espansivo, encaminará todos sus esfuerzos la nueva Direccion. La union es la fuera, no lo olviden nunca nuestros amigos, ni olviden tampoco que, divide y vencerás ha sido y es la máxima y el sistema seguido por todos los Machiavelos de todas las épocas, para perpetuar todas las tiranías." NO ESTA EL MAL EN LAS SABANAS. (1) Artículo de El Clamor del País de 20 de Mayo de 1884, No. 60. "Nuestro apreciable colega El Buscapié publica en su número del domingo último un artículo con el que sentimos no estar conformes, y nos creemos tanto más obligados á hacer notar ese desacuerdo, cuanto que á juzgar por algunas indicaciones que se hacen en dicho articulo y por las acusaciones y propósitos que gratuitamente nos ha atribuido El Asimilista pudiera creerse que somos de los que aceptamos y sostenemos hoy ideas contrarias á las que ántes apoyanws; y de ningún modo podemos consentir que se difunda tal error. Que la reorganization de nuestro Partido deja mucho que desear; que todo lo que se habia adelantado en ese sentido, desde la reunion de la Asamblea, gracias á los esfuerzos hechos con ese objeto por nuestro Comité Central, parece haberse desquiciado con motivo de las últimas elecciones generales efectuadas en esta Isla; que ha habido debilidades, defecciones y aún traicion de parte de algunos de nuestros correligionarios; que por todas partes se presentan síntomas de disolucion, lo mismo en nuestras filas que en las incondicionales; y que por esto hemos pedido la adopcion de las medidas oprtunas para atajar el mal, y llamado la atencion de nuestro Centro directivo á quien incumbe hacerlo, y secundando las indicaciones hechafi por nuestro discreto colega El Pueblo, sobre la conveniencia de convocar una nueva Asamblea del Partido, son verdades inconcusas, que no hemos de ocul(1) Este artículo fué impuesto por el Director á consecuencia de uno que se publicó en II Buscapié de contraria doctrina escrito, segun se dijo públicamente por el joven Telémaco que era uno de los redactores de II Clamor dd Pafs.


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tar ni hay para qué encubrir ni oscurecer. Las úlceras no se curan escondiéndolas bajo el ropaje, sino poniéndolas á descubierto y aplicándoles el cauterio necesario para extirparlas. Pero de hacernos cargo de la situation que atraviesa nuestro Partido y creer oportuna la reunion de otra Junta magna en un plazo más ó menos breve, á variar el criterio con que hemos sostenido y sostenemos que la designacion de nuestros Candidatos para las elecciones de Diputados á Cortes en esta provincia debe hacerse en la forma determinada por la Constitucion como la más democrática y conveniente á los intereses del Partido liberal, hay una distancia inmensa. No solo seguimos creyendo hoy en este punto lo mismo que creiamos ayer, sino que lo ocurrido en las últimas elecciones ha venido precisamente á confirmar nuestros juicios, á justificar la prevision y acierto con que procedió la Asamblea, y á demostrar la futilidad de los argumentos á que para sostener la opinion contraria apela El Buscapié. Es más que probable que si los llamamos á designar su Candidato, no hubiesen podido entenderse ni ponerse de acuerdo, atentos sólo á sus preferencias y simpatfas individuales por uno fi otro de los que solicitaban sus sufragios, y que á beneficio de esas divisiones hubiese triunfado un cunero, mientras que gracias á la autoridad y prestigio de la Junta designadora de los Candidatos y á la serena imparcialidad con que esta pudo apreciar exenta de todo género de pasiones, lo más conveniente no solo á los intereses del l)istrito, sino á los generales del Partido y el leafs, la idea liberal obtuvo la victoria en Ponce. Es más que probable que si hubiésemos estado convenientemente organizados en los Distritos de San Germán y Arecibo, de modo que al reunirse el Comité Central con sus asociados hubiese podido designar Candidatos para dichos Distritos, ni hubiese ocurrido la sorpresa que tuvo lugar en el primero con la candidatura del señor Estéfani, ni vencido en ninguno de los dos las candidaturas que apoyaron el elemento oficial y los incondicionales. Y como por otra parte, fuera de Vega-baja, en que triunfamos, único Distrito en que el candidato victorioso fué elejido por la iniciativa exclusiva de la Junta, en todos los demás ésta designó como era lógico y natural que lo hiciese, á los que eran notorio contaban con los sufragios de los liberales de Sabana-grande, Aguadilla, Ponce y Mayagüez, he aquí demostrado cómo no es posible que suceda nunca lo que teme El Buscapié, esto es, que con arreglo á las Bases fi jadas en la Constitucion, se imponga á un Distrito como candidato una persona que le sea antipática ó des conocida. Esto solo es posible, como ya lo ha sido varias veces, dejándose á los mismos Distritos la designacion de Candidatos. Las influencias del caciquismo, que, en tales circunstancias pesan muchísimo, nada pueden ni significan ante una reunion de Notables de todo el Partido liberal de la provincia. Desengáfiese nuestro querido colega El Buscapié. El mal


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no está en las sábanas que lo arropan, sino en el cuerpo mismo del enfermo, y el enfermo no es solo nuestro Partido, sino también el Partido incondicional aquí y todos los Partidos en la Madre Patria. ¿Pues, no ha visto lo que ha pasado á nuestros adversarios en Cáguas, Guayama, Quebradillas, San German y Arecibo? Para quién es un secreto que en todos esos Distritos han estado divididos los incondicionales, y que quien ha triunfado á virtud de esas divisiones ha sido el cunerismo oficial? ¿Y no ha visto tambien lo ocurridó en la Peninsula? No somos solo nosotros; la Nacion entera atraviesa uno de esos momentos históricos, de descomposicion general, que preceden á las grandes, profundas y radicales transformaciones: la desorganizacion general de sus diversos Partidos que estimulan y precipitan gobernantes ciegos é imprevisores, creyendo de ese modo perpetuarse en el poder, no es más que un síntoma; y concretándonos á nuestra pequeña islita, descendiendo de lo general á lo particular, y ocupándonos solo de nuestra agrupacion política, la verdadera y principal causa de nuestras desventuras, aparte de otras muchas harto conocidas, no está ni en éste ni en el otro procedimiento, ni en ésta ni en la otra persona, ni en llamarnos de ésta 6 de la otra manera, sino en la tristísima significacion que encierra lo que dice El Buscapié, n6 con gran exactitud por cierto, cuando escribe lo siguiente: "En el acto de la Asamblea nos encontramos nosotros en minoría, circunstancia debida, n6 á que nuestras teorías fuesen contrarias á la opinion de los Distritos rurales, sino á la forma a que esos Dstrtos. suelen acudir cuando de enviar representantes se trata, á Juntas y reuniones públicas que deban celebrarse en esta Capital. En casos tales, añade, á fin de evitar las molestias de un largo viaje se apela á un amigo, á un conocido para que asuma él la representacion 6 busque á su antojo á quien confiarla, y de ese modo todo será posible ménos traer á tales reuniones el genuino espíritu de los Distritos rurales, que representan la mayoría del país y la mayoría liberal sobre todo." El primer párrafo no es rigurosamente exacto, pues de él parece deducirse que los Distritos rurales no estuvieron dignamente representados en nuestra Asamblea, los que estamos seguros se apresurará á rectificar El Buscapié; pero lo que falta en exactitud al primer párrafo, le sobra por desgracia al segundo. Y lo que de ese segundo párrafo se desprende es que el espíritu público no acaba de despertarse en el país que lo mismo en unos Distritos que en otros, y aquí mismo, en la Capital más que en ninguna otra parte tal vez, nonos ocupamos como tenemos el deber de hacerlo de la cosa pública, si queremos gozar y. asegurar los derechos de verdaderos ciudadanos'. No acabamos de penetrarnos de la importancia suma que tiene el ejercicio de esos derechos, ni de la labor constante que requiere adquirirlos y conservarlos; y de aquí que no asistamos á las sesiones del Municipio, ni de la Diputacion provincial, ni á las reuniones de nuestro Partido, si


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ésto ha de producirnos alguna molestia, siendo así que no escusamos un viaje largo y dispendioso, si es necesario, para redondear algun negocio de nuestro interés particular, y aún para asistir á meras diversiones y festivales. Mientras pensemos que esto último es de más importancia que aquéllo; mientras hablemos mucho y obremos poco, achaque verdaderamente nacional; mientras nos perdamos y dividamos en disquisiciones abstractas y metafísicas sobre las ventajas de la autonomía sobre la asimilacion, ó vice-versa, y en recriminaciones estériles y personales, en tanto que dejamos abandonado el Censo en las épocas de su rectificacion, y no acudimos á los comicios cuando á ellos se nos llama, y no gestionamos con toda eficacia que se nos aplique la misma Ley electoral que rije en la Península, no hacemos más que parodiar con gran .contentamiento de nuestros adversarios, las fábulas de los conejos que se disputaban si eran galgos ó si eran podencos sus perseguidores, y tocaremos siempre iguales ó parecidos resultados á los que hemos tocado en las pasadas elecciones. Las de Senadores las hemos perdido porque de nuestros correligionarios, que han debido elejir cuando ménos las dos terceras partes de los Compromisarios, sólo una pequeña fraccion ha cumplido con su deber. Y á pesar de todas las restricciones de la reaccionaria Ley electoral á que estamos sujetos, es incuestionable que nuestros amigos se cuidarán como deben, de purificar los Censos electorales de todas las falsedades que contienen, no hay un sólo Distrito en la Isla en que estuviésemos en mayoría al elejir los Diputados á Cortes. Las elecciones se hacen, nó el dia que se fija para éllas sino cuando se rectifica el Censo. Por haberlo olvidado nuestros correligionarios de Aguadilla y Mayagüez, más que por otra causa, han sido derrotados nuestrso amigos Don Manuel Corchado y Doctor Don José de Jesús Domínguez en aquéllos Distritos, y -gracias á los esfuerzos del señor Célis Aguilera para purificar el Censo de Vega-baja, triunfó la candidatura del señor Acuña. Esta es la verdad". CARTA DIRIGIDA POR DON JULIAN E. BLANCO AL DIRECTOR DE EL BUSCAPIE Y PUBLICADA EN EL CLAMOR DEL PALS NUMERO 8 1)E 31 DE MAYO DE 1883. Nos complacemos en retirar nuestros editoriales, para cederle preferente lugar á la carta que sigue, dirijida á El Buscapié por nuestro querido amigo y correligionario Don Julian E. Blanco, quien nos suplica su publicacion en este periódico. La recomendamos al estudio de nuestros correligionarios. Puerto-Rico y Mayo 28 de 1883. Sr. Director de El Buscapié. 'Muy estimado amigo y compañero. He leído la carta de nuestros correligionarios (le Cabo-rojo, que usted inserta en el número 20 de su ilustrado periódico, y también las observaciones


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con que la acompaña, y el editorial que publica en su último número contestando á El Clamor del País. Mis ocupaciones fuera de esta Capital, de la que he estado ausente muchos dial, me han impedido enterarme hasta ahora del curso que ha tomado asunto tan interesante, .cual es la reorganizacion de nuestro Partido. A mi juicio, nuestros amigos de Cabo-rojo están en su- perfecto derecho al exponer las dudas que les ocurren sobre las Bases propuestas para aquella reorganizacion, pidiendo se les aclaren, y haciendo las objeciones que han estimado razonables. Para eso fué que el Comité Central acordó se diese conocimiento del proyectó á todos los liberales-reformistas; y tambien está usted en lo justo al recordarlo. El referido Centro, al tomar como debía la iniciativa en tan importante negocio, ha estado muy distante de pretender que se acepten sin discusion aquellas Bases como inalterables. Lu lo que no estoy de acuerdo con usted ni con nuestros correligionarios de Cabo-rojo es en la publicidad que han querido dar á esa discusion, procedimiento en que veo más inconvenientes que ventajas. Tampoco estoy conforme con las objeciones que hacen á las Bases, ni con la forma en que lo verifican. La organizacion del Partido liberal-reformista es una cuestion (le exclusivo interés, en que sólo sus afiliados estamos llamados á intervenir útilmente, y no veo la conveniencia ni la necesidad de llevar á la plaza pública las lijeras disidencias que al debatir aquélla puedan aparecer en nuestras filas; desde el momento que ese debate es del do►niuio público, todo el mundo tiene derecho á tomar parte en él, y eso no puede servir mas que á ahondar aquellas diferencias léjos de borrarlas, y á extraviar la opiuion de nuestros amigos en vez de encauzarla. Discutan éstos en buen hora las Bases propuestas cuanto quieran: reúnause para ello en grupos más ó menos nutridos en todos los pueblos de la provincia; hagan sus objecciones y pidan cuántas aclaraciones apetezcan: conciértense y propongan las modificaciones que juzguen oportunas, ó presenten otras Bases distintas; pero liáganlo todo en familia, dentro del Partido; y la mayoría del misn►o, sin dejarse influir por presiones extrañas y acaso adversarios, que vengan á turbar nuestra armonía, decidirá en definitiva cuáles han de ser las verdaderas Bases de nuestra futura organizacion. Así al menos comprendo yo, que debe hacerse y tal ha sido el espíritu que ha informado todos los acuerdos del Comité Central sobre tan interesante materia. Ocupándome ahora (le las Bases mismas, digan lo que quieran periódicos extraüos á nuestra comunion, y esto mismo demuestra el inconveniente de traer al palenque de la Prensa nuestros asuntos interiores, usted sabe como yo, y debemos decirlo muy claro á nuestros correligionarios, que el Comité Central no trata ni ha podido tratar nunca, de formar un nuevo Partido, de que no vé ninguna necesidad. De lo que trata es de reorganizar el nuestro,


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aclarando su credo, é introduciendo en su Constitucion (1) las variaciones que la experiencia y los progresos realizados exijen, precisamente porque esa Constitucion no satisface ya á .gis conveniencias del Partido, ni su antiguo credo aparece bastante definido ni con tales elementos puede efectuarse la sólida organizacion á que aspiramos. En el fondo, en la esencia, el credo que las Bases proponen es el mismo antiguo; pero más explícito, más ámplio y avanzado que el de 1870, como es más ancho y despejado el espacio politico en que nos movemos actualmente. Nuestro Partido proclamó no sólo la asimilacion, sino la identificacion en política, desde su primer vagido; pero lo hizo entónces tímidamente, y hoy se propone que lo haga de una macera resuelta y categórica, en la primera Base; proclamó asimismo la descentralizacion en lo administrativo, pero á la vez que la asimilacion ; de uit modo algo contradictorio y confuso, mientras que hoy se propone que la explique en términos más concretos y explícitos. ¿, En dónde están, pues, los nuevos rumbos que alarman á los amigos de Cabo-rojo, ni el abandono que les asusta, de nuestros primitivos Iu►plios ideales para encerrarnos en un circulo relativamente estrecho? Cupo al que suscribe la honra de redactar aquel credo, como individuo del primer Comité Consultivo del partido liberal-reformista que se formó en esta Capital, raiz de su mismo nacimiento, y en oposicion al Inanifiesto publicado por los promoventes de la reunion que tuvo lugar en el Palacio de la Intedencia. Fechado en 28 de Noviembre (le 1870, autorizado con las firmas del Doctor Don Pedro U. Goico, Licenciado Don José Julian Acosta, Dou .José María Porrata, I)on Nicolás Aguayo y Don José Francisco I)iaz, además (le la hija, y aceptada por todos desde entónces como la bandera del Partido, cii él se consignó paladinamente que aceptábamos en política el principia de la asimilacion con la Madre Patria, pero asimilacion completa, haciendo extensiva á esta Isla en todas sus artículos el Titulo I de la Constitucion de la Monarquía, que trataba de los derechos individuales, sin otra diferencia que en lo relativo al sufragio, pues estábamos conformes con que sólo tuviesen derecho electoral, los que pagasen cualquier cuota de contribueion a•l Estado, ó supiesen leer y escribir. La tendencia á la identificacion política se vé ahí, aunque rió expresada llanamente; no teníamos aún Constitucion, y nos contentábamos con el Título I de la de 1869 que rejia entóuces en la Península, y con un sufragio ménos amplio que el que allí disfrutaban nuestros hermanos europeos. (1) El Partido no había tenido más credo político que el de 1870. Si El Clamor ha dicho lo contrario es porque sus redactores desc3nocen la historia del Partido. La Constitucion que se hizo en 1881, no llegó á obtener la sancion de los Comités y nó se publicó.


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CRLIs AUÚILmRA.

Declaramos tambien en dicho credo, que aunque preferimos la autonomía á la asimilacion en lo administrativo, segun el programa de nuestro Diputado Don José M. Pascasio de Escoriaza, los liberales-reformistas aceptábamos el mismo principio de la asimilacion, en la gestion económico-Administrativa, siempre que esa asimilacion fuese completa, y concediéndose mayor suma de facultades á la Diputacion y Ayuntamientos de esta Antilla, como estaba entónces en el pensamiento del Gobierno, atendida la distancia, para que pudiesen resolver aquellas cuestiones del exclusivo interés de la provincia y de los Municipios. Aquí Cambien se descubre la tendencia á la descentralizacion administrativa, pero proclamando siempre la asimilacion, mientras que ahora que ese último procedimiento ha sido aceptado en las esferas del Gobierno, se declara en las Bases que cómo una consecuencia de esa misma asimilacion, aspiramos á la decentralizacion asdministrativa en el mismo concepto en que la disfrutan hoy y en lo sucesivo la disfruten las provincias peninsulares, con lo que desaparece la aparente confusion que existía en nuestro credo anterior. En el fondo pues, lo repito, no se hace alteration alguna en dicho credo y léjos de restrinjirlo ni obscurecerlo, se le ensancha y esclarece. Hoy como ántes queremos y pedimos que los altos poderes constituidos resuelvan con el criterio liberal, á la luz de los principios proclamados por la revolucion de Setiembre, sobre todas las reformas en los ramos de administration política y económico-administrativa de esta Isla, eliminando sólo la parte de nuestro programa que se refería á la cuestion social, que por fortuna fué ya resuelta hace tiempo de acuerdo con dicho criterio y con nuestros ideales. Y acerca de este punto ocioso creo extenderme más para desvanecer los recelos y temores que se han indicado sobre cambio de rumbos en nuestro Partido. Añadiré, sin embargo, que la pregunta que se hace sobre la cláusula c de la Base primera, queda ya contestada en los anteriores párrafos. La descentralizacion administrativa que se pro pone en las Bases no es solo la que en lo sucesivo disfruten las próvincias peninsulares, sino la que gozan hoy: si otra cosa aparece de las Bases publicadas es simplemente un error de copia. Las acordadas por el Comité Central dicen: La descentralizacion administrativa en el mismo concepto en que la disfruten hoy y en lo sucesivo la disfruten las provincias peninsulares. Y esta Base responde lógicamente al principio de la asimilacion llevada hasta la identificacion, proclamado por el Partido liberal desde su advenimiento á la'vida política. Entónces aún nos conformábamos con algunas restricciones en el sufragio, con una parte sólo de la Constitucion, aunque la más esencial, y aceptábamos algunas diferencias en lo administrativo sin precisar cuáles fueran. Hoy lo decimos claramente: tan sólo en el órden jurídico y judicial y en lo que concierne á términos procesales admitimos las variaciones que exija la distancia: en todo lo demás no quere-


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pa"sinaos

mos ser ménos que nuestros hermanos de Ultramar, pues no somos ni hay razon alguna para que se nos considere inferiores á éllos; pero por esto mismo y porque entendemos que deben ser iguales nuestros derechos y deberes no podemos aspirar á ser más, y por eso no pretendemos más descentralizacion administrativa que la que se goza en la Metrópoli. ¿Quiere esto por ventura decir que debamos aguardar inactivos á qué pidan esa desentralizacion y la recaben prévianlente para sí las provincias hermanas, como dicen los de Cabo-rojo? 1)e ningun modo. Significa precisamente lo contrario; esto es, que desde luego queremos tener la descentralizacion poca ó mucha que exista en la Península; y que en union con ésta continuaremos pidiendo se ensanche hasta llegar á la meta de nuestros deseos, que debe ser y es ncsarltmnte la misma; el mayor desarrollo posible de la vida local de cada pueblo, así en la provincia como en los Municipios, dentro siempre de la unidad nacional. Por lo que hace al procedimiento orgánico y á las atribuciones que en las Bases se señalan al Comité Central y á los de distrito y locales, paréceme que huelga todo cuanto se dice sobre lo prevenido en la actual Coustitucion, cuando de la reforma de élla se trata expresamente. I)iscítase en buen hora si su artículo 12 debe subsistir ó modificarse en los términos que se ha propuesto; adaízcanse cuantas razones haya para demostrar que es mayor y más conveniente que las candidaturas para 1)iputados á Cortes se designen á los electores por los Comités de distritos que no en la forma que se indica en las Bases, pero no se invoque la autoridad de esa Constitucion para combatir su reforma. Nadie desconoce esa autoridad, pero tampoco puede negarse la facultad del Partido para modificar su Ley orgánica siempre que }o estime conveniente. Y que esa conveniencia exista; que la modificacion que se propone se inspira en la idea de adelanto y nó de retroceso; que no es doctrinaria sino basada en los principios de la más pura democracia, no concibo francamente cómo ha podido ocultarse á la clara penetration ale usted de nuestros amigos de Cabo-rojo. Comprendo sin embargo, que cegados éstos por su cariño al ilustre Candidato de su I)istrito, que más que su Candidato propio, lo es de toda la Isla, y poseidos de un temor pueril de perderlo, si me permiten expresarme así, lleguen hasta suponer que no pueden aceptar la Base de que se trata, sin romper con su decoro político, con sus convicciones v con las tradiciones del Partido liberalreformista, como si nada de esto pudiese pretenderlo ninguno de sus individuos; pero no acierto á discurrir la razon de la preferencia que dá usted al sistema seguido hasta aquí para la designaresultados ha clon de Diputados á Cortes, sistema cuyos acreditado una dolorosísima experieneia, sobre el tine se propone en las Bases, que tiende precis:uuente á impedir que tales resultados puedan repetirse en lo sucsivo. Sin entrar en otro órden de ('OiNi4leraciones que me llevariaaa 9 15


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muy lejos, básteme someter á su fina perspicacia dos lijerísimas observaciones. La primera, que por lo mismo que al Comité Central incumbe tratar, acordar y resolver sobre todo lo que sea del interés general del Partido y á los Comités de Distrito todo aquello que se refiera al interés comun del propio Distrito, es evidente á mi juicio que la designacion de los Diputados á Cortes por esta provincia debia ser atribucion del Comité Central; pues usted no podrá ménos cle convenir conmigo que tal designacion importa niás, muchísimo más al interés general de todo el Partido que á los particulares de los Distritos. La segunda es, que hoy están ( onocidas por los demócratas más eminentes las ventajas que á la Libertad y la Democracia brinda la eleccion colectiva por grandes circunscripciones, sobre la individual que se verifica por 1istritos. La famosa campaña iniciada en Francia por el malogrado Gambetta para introducir la reforma electoral del escrutinio de lista no tenia otra significacion ni otra tendencia, y á usted no puede ocultarse la analogía que con esa reforma ofrece la que se propone en las Bases acerca del modo de designar los quince Candidatos para llevar nuestra representation en las Cortes. Elejidos todos éllos por una sola y misma Junta, tiene que haber unidad de miras y de pensamiento respecto al interés de esta provincia, en los que resulten designados, y se salvan los inconvenientes de su eleccion separada por Distritos, sustituyéndola á las mezquinas influencias de campanario, y haciendo imposibles esas imposiciones de que con razon 6 sin ella se quejan los liberales cle Cabo-rojo, pues si es fácil ejercer presion sobre los prohombres (le un Distrito, es muy difícil verificarlo sobre una Corporac•iou numerosa en que ha de estar ámplia y debidamente representada toda la Isla. ¿En qué se ataca por esa reforma el decoro político, ni las convicciones de nadie, ni las tradiciones del Partido liberal? ¿Quién vá á proponer los Candidatos para Diputados á Cortes segun élla? ¿No es una Junta compuesta del Comité Central y de Delegados de los de Distrito? ¿Y ese Comité Central no es y ha de ser elejido por todo el Partido? ¿Y aquéllos Delegados no han de ser nombrados tambien por todos los Distritos? Luego es incontestable que el nuevo procedimiento es más ventajoso que el seguido hasta ahora, cuyos deplorables efectos hemos visto y aún lo estamos palpando. Con la organizacion que se indica en las Bases, parécenos claro que los Comités de Distrito deben ser tantos cuantos son los Distritos fijados por la Ley para la eleccion de Diputados provinciales, pues son aquellos Comités los que deben designar y proponer los Candidatos para estos cargos, y para nada se necesitan otros, haciéndose la designacion de los que deben llevar nuestra representation en las Cortes por una Junta á que asistan los Delegados de todos los Distritos, en que estando comprendidos todos los pueblos es evidente que ninguno quedará sin parIicipacion en la importante obra de escojer y poponer á la provincia los quince Cadidatos que debe elejir, señalando á cada uno la


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demarcacion en que debe ser votado, seg lo que aconsejen las circunstancias v la mayor probabilidad de éxito que las diversas candidaturas p... ofrecer en una ú otra localidad. Así al menos resolvería yo la otra duda que se ha indicado acerca de cuál será la cabecera de los Comités de Distrito, aunque tampoco veo inconveniente en que variase, si así lo acuerda la mayoría, la capitalidad y la composicion de esos Comités, segun que se tratara de la eleccion de Diputados á Cortes b Diputados Provinciales. Con estas aclaraciones no creo que nuestros amigos de Caborojo, ni usted ni otro alguno de nuestros correligionarios tengan dificultad en aceptar las Bases propuestas, como no la tengo yo ni creo la tenga ningun liberal-reformista en admitir cualquier modificacion que se presente y tienda á definir mejor el credo de nuestro Partido, y á su más sólida y perfecta organizacion. Propónganse y discútanse esas modificaciones; pero por Dios, hagámoslo en famila, y no nos perdamos en enojosos detalles personales, ni en recriminaciones apasionadas que sólo pueden servir á dividirnos, cuando más que nunca necesitamos de la unidad, y el Partido liberal-reformista debe conservarla sobre todas las cosas hasta que la reforma completa á que aspiramos sea un hecho consumado. Recordemos constantemente que la union es la fuerza, y que sin DISCIPLINA no hay Partidos, ni libertad posible SIN AUTORIDAD. Tengamos presente el ejemplo de Italia y Alemania, ayer desvencijadas, débiles é impotentes en medio de la falaz independencia de los numerosos Estados en que se hallaban divididas. hoy fuertes y poderosas por la unidad. Y no olvidemos que al reflexivo culto de esa idea,y al inquebrantable tenon con que la defendió el gran Lincoln anteponiéndola á todos los problemas debatian en la famósa guerra de secesion, se debió sin duque da alguna el espléndido triunfo de la colosal República NorteAmericana sobre la revolucion más formidable de nuestros tiempos. Siempre es de usted afectísimo amigo y seguro servidor Q. B. S. M., Julián E. Blanco. PRIMERO Y SEGUNDO PAfTICULAR DEL ACTA CELEBRADA POR EL COMITL CENTRAL INTERINO DEL PARTIDO LIBERAL-REFORMISTA EN lo. DE MARZO DE 1883. Concurrentes: Acosta, Célis. Elzaburu, Silva, Goico, Hernández, Guillermety, Alonso, Corchado, Fernández'Juncos, Blanco, Secretario. "En seguida expuso el señor Blanco el principal objeto con que había procurado esta reunion, dando lectura de una carta del señor Don Rafael María de /.abra recibida por el último correo, en que le manifiesta la nccesi'lad de hacer un esfuerzo su-


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premo para sostener el periódico La Tribuna que bajo su direction se publica en Madrid, promoviendo activamente el envio de suscriciones y donativos que ayuden al sostenimiento de los cuantiosos gastos que exija dicha publicacion. Añadió que penetrado de los grandes servicios que á la causa de las reformas liberales en esta Isla presta el indicado periódico, había ofrecido ántes de ahora al señor Labra y estaba dispuesto á pesar de sus numerosas ocupaciones á secundarle con la mayor energía, aun cuando para ello tuviese que recorrer personalmente la Isla, convencido como estaba de que el partido liberal respondería de una manera digna á lo que de él esperaba y tenia derecho á esperar el señor Labra; y que si hasta ahora no lo ha hecho es por no haberse agitado ni organizado la suscricion debidamente; que habiendo quien á esto se dedicase' y ofreciendo garantías á los favorecedores del periódico de que sus donativos se invertirían en el objeto á que lo destinaban estaba seguro del éxito, y á lo primero estaba dispuesto el mismo Blanco y lo segundo estaba conseguido prestándole el Comité su valioso apoyo y recomendando á todos los de la Isla coadyuven á la suscricion y recojan y remitan los fondos que se recaudan en cada pueblo á la casa del compañero Don José T. .S'ilva á quien suplicaba aceptase esa condicion, y la de girar á favor del señor Labra en Madrid el importe de aquéllos. El señor Acosta manifestó, que la proposicion del señor Blanco no podia niénos de ser acojida favorablemente por todos; pero que debla hacer una observacion en cuyo mismo sentido hablaron Cambien despues los señores Corchado y Célis, y era la de que siendo La Tribuna, francamente autonomista, y habiéndose declarado asimilista, como lo es en realidad, el Partido liberal de esta Isla, era muy importante evitar todo equívoco y erradas interpretaciones, declarando al recomendar el sostenimiento de dicho periódico que lo hace el Comité en el concepto de ser esa publicacion en Madrid un activo y esforzado defensor de las reformas liberales en esta provincia habiendo declarado con repctition estará como está al lado de todo gobierno quo proclame y practique ineeramente la doctrina ASIMILISTA. Y como el señor Blanco indicase que aceptaba esa aclaracion, pues en esP sentido era que tenia todas sus simpatías (I) La Tribuna encareciendo solo que al consignar dicha salvedad se hiciese de manera que no enagenase al proyecto los auxilios y cooperacion de los reformistas que pudiesen profesar ideas autonomistas, sobre.ló que tambien discurrió el señor Goico, despues de haber usado otra vez de la palabra los señores Acosta, Céli,º y Corchado, asegurando eran muy raros los autonomistas que existían entre nuestros correligiona-

(1) La redaccion y letra es del connotado liberal señor Blanco y ni los señores Acosta, Corchado ni ninguno de los asistentes podian estarse engañando en el seno del Comité.


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tíos de la Isla, y que no era de esperar negasen su concurso á un periódico de su comunion sin que hubiese necesidad por otra parte de herir ninguna suceptibilidad, fué acuerdo aceptar y redactar en el sentido ántes expresado, el pensamiento del señor Blanco comisionándole para llevarlo á cabo en la forma y por los medios que estime más adecuado al objeto, á cuyo efecto se le proveerá de la correspondiente autorizacion que suscribirán todos los miembros del Comité Central y con cuya fórmula dará cuenta en la próxima sesion nombrando desde luego al señor Don José T. Silva, que gustoso aceptó el encargo, para recibir y centralizar los fondos que se recaudan y girar á Madrid á favor del señor Labra. Acto continuo dijo el señor Blanco, que habia otro asunto importantísimo de que tratar, y que no podia diferirse ya más tiempo, cual era la organizacion del Partido. El señor Corchado dijo, que abundando en la misima opinion así como otros compañeros, habla algun tiempo se ocupaba del propio asunto, y de preparar la celebracion de una Junta general del Partido, á la que asistiendo correligionarios de todos los pueblos de la provincia se discutiese y afirmase el credo de la colectividad liberal-reforInista,su programa, sus aspiraciones, y la linea de conducta que se proponía seguir, elijiendo á su vez un Jefe, (1) como lo tienen todos los partidos nó solo en la Metrópoli, sino en Inglaterra, Francia, Bélgica, los Estados-Unidos y en todas partes, y estableciendo sobre bases sólidas y eficaces su futura organizacion. Los señores Acosta y Célis confirmaron lo manifestado por el señor Corchado, y por unanimidad se aprobó el proyecto de la Junta Magna, autorizando al señor Blanco para que comunicase y recomendara el pensamiento á los correligionarios que considere oportuno, durante su excursion por la Isla, y á todos los demás Vocales del Comité, para escribir en el mismo sentido á sus amigos, si bien obrando con la debida reserva á fin de que la prensa no se ocupe prematuramente (le este importante asunto, lo que podrá perjudicar á su buen. éxito." PRIMER PARTICULAR DEL ACTA DE 6 DE ABRIL DE 1883 CELEBRADA POR EL COMITE CENTRAL INTERINO DEL PARTIDO LIBERAL-REFORMISTA. Acosta, Presidente; Vocales, Silva, Goico, Hernández, Alonso, Corchado, Fernandez Juncos, Blanco, Secretario. "En seguida leyó el Secretario que suscribe la fórmula redactada para recomendar este Colxlité la suscricion de acciones y donativos, para sostener el periódico La Tribuna que dice así: Considerando: que aunque el periódico La Tribuna que se pu-

(1) Los hombres de 11 ClalnQr son los que lo pedían,


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blica en Madrid bajo la direccion de Don Rafael María de Labra es autonomista, según sus frecuentes declaraciones, defiende con preferencia á cualesquiera otros los interes de las provincias ulti amarinar; y considerando que dicho periódico tiene manif estado en no pocas ocasiones que aplaudirá todo lo que propenda a+ establecer la asimilackm en todas las provincias peninsulares y las ultramarinas: este .Comité del Partido liberal-reformista de Puerto-Rico, sin entender vulnerar la política asimilista que sustenta, acuerda que su digno miembro Don Julián E. Blanco practique cuantas gestiones estime conduncentes á fomentar en esta Isla la suscripcion y el sostenimiento del periódico La Tribuna, recomendándose eficazmente á todos los Comités locales y personas influyentes de nuestra Comunion, que le ayuden y auxilien eficazmente en tan patriótica obra. Sometida á la deliberacion de los concurrentes la expresada fórmula fué aprobada sin discusion y por unanimidad, autorizándose desde luego al Secretario que suscribe para comunicar y cumplir dicho acuerdo y su concordante tomado en la anterior sesion" ARTICULOS PUBLICADOS EN EL PUEBLO EN LOS PRIMEROS DIAS DE AGOSTO DEL AÑO DE 1885, TITULADOS EL CLAMOR CONTRA EL CLAMOR. I. "No se alarme el apreciable colega si salimos á su encuentro. Nuestra mision. en la contienda de recriminaciones y cargos sin pruebas que ha emprendido, se reduce á conciliar voluntades, nó á atizar el fuego de la discordia. Escribimos un articulo deplorando la campaña emprendida por el colega, ya que, segun nuestra humilde opinion, tiende á profundizar divisiones y á perturbarnos más de lo que estamos, y hé aquí que El Clamor nos dedica un suelto titulado Para rectificar, en el que embozadamente nos lanza al rostro la frase de que sobreponemos el cariño ó la gratitud personal, á la conroeniencia de la colectividad. Si El Clamor necesita justificar su actitud ante nuestro Partido y quiere atraer adhesiones para su causa, procure en buen hora la manera de lograrlo, aunque para ello se ponga en contradiccion consigo mismo, como hemos de probárselo; pero, por Dios, no apele al triste recurso de desconceptuar á los colegas correligionarios que estiman en más la dignidad que los propios intereses, y que han sabido sacar íntegros del naufragio de sus derechos en la violenta reaccion de 1874, sus ideales políticos. Si no somos de los díscolos é intratables, tampoco somos de la levadura de que se hacen los dúctiles y flexibles. Donde estábamos, estamos. Ni somos de los arrepentidos ni de los contemporizadores. Pero de esto á aceptar como bueno los procedimientos extre-


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mos, dejándonos llevar de la impresion del momento sin cuidarnos de que acaso atropellamos la verdad, que es nuestro norte, hay una distancia inmensa, y jamás buscarémos la popularidad por ese camino. La verdad, como ha dicho el Apóstol de los gentiles, es lo que es, y al cabo se impone por más que haya sido ñesconocida en el primer momento. Cuando se trata de los intereses procomunales, adoptamos por divisa el axioma latino Amicus Plato, sed mogis amiea veritas: hé aquí por qué el cariño no nos ciega hasta el punto de dar por bueno todo lo que hagan nuestros amigos. Cuando se trata de algo que afecta profundamente al buer nombre de nuestra colectividad, no reconocemos gratitud persona' alguna, porque ni el cariño, ni la gratitud imponen el rebaja miento de carácter, el sacrificio de las convicciones firmes y arraigadas. Por eso rechazamos la velada inculpacion que nos hace el apreciable colega correligionario de San Juan. Hechas estas declaraciones, que hemos creído oportunas á nuestro decoro periodístico, vamos á entrar en el fondo de la réplica de El Clamor; pero no sin que antes le supliquemos no vea en las anteriores frases el deseo de mortificarle. No hacemos cargos concretos á nadie; estampamos ideas generales, y nada más. Ya hemos dicho, y volvemos á repetirlo, que las apasionadas discusiones entre correligionarios tienden á dividir en vez de unir una vez que se sienten más los ataques del amigo que los desahogos del adversario. Si al cabo pues, las luchas intestinas siempre dan resultados contraproducentes, procuremos evitarlas, pues como en cierta memorable ocasion dijimos á El Derecho Popúlar, ramas de un mismo árbol, no hemos de pretender tronchar las de El Clamar ni las de ningun colega amigo, porque así desperdiciaríamos nuestra propia sávia. Protestamos nuestro respeto al colega, y le advertimos que si en el curso de nuestro articulo vé alguna palabra que pueda ofenderle y que se nos haya escapado al calor de la discusion, la dé por retirada, pues nos proponemos razonar y convencer, no declamar y enardecer loa ánimos. Empieza El Clamor diciendo que descartará de nuestro articulo Deplorable contienda, todo lo que de personal contiene (y viva la exactitud) para rectificar las inexactitudes en que hemos incurrido. Si retáramos al colega para que señalase las personalidades que contiene nuestro conciliador articulo apurado se vería para demostrarlo, puesto que no existen ningunas. En cuanto á la plaza que quiere hacernos pasar de inexacto: cae de lleno sobre el colega, porque ni hemos afirmado como él asegura que ha puesto reparos h las Bases acordadas por nuestra organizacion en 1873, ni tampoco que desconoce la autoridad que nos hemos dado,


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Lo que hicimos fué estampar las siguientes preguntas, sin dirijirnos á nadie en particular: "Si, pues, aceptamos las Bases constitutivas de nuestro partido en la Asamblea celebrada en Noviembre de 1883, y en las que acepta como procedimiento político el de la asimilacion, hasta alcanzar la plenitud de la ciudadanía española, ¿qué sacaríamos con poner reparos á esas Bases? "Pues qué, ¿puede haber union, fundamento de la disciplina política, desconociendo la autoridad que nos hemos dado, ó aglomerando obstáéulos en el camino que hemos de recorrer?"

Ahora si El Clamor se ha creído aludido en esas preguntas, no es nuestra culpa. Y ya que nos acusa de inexactos, vamos á probarle la verdad de nuestras reflexiones. Se ponen reparos á las Bases acordadas, violentando su recto sentido para que se amolden á nuestro particular criterio, como hemos de verlo cuando examinemos el articulo Con la Constitucion, que El Clamor cree no hemos leido, 6 que aparentamos olvidarlo, con mengua de la seriedad periodística, segun dice. Se desconoce la autoridad que nos hemos dado, lanzando inculpaciones y acres censuras contra el Jefe y Directorio del Partido sin demostrar, can pruebas fehacientes, lo justificado del ataque, segun probaremos trayendo á la vista los artículos del colega De esto depende; Jefaetura, nó; Vicio radical y algun otro que le ha valido á El Clamor las felicitaciones más 6 ménos irreflexivas de unos cuarenta 6 cincuenta correligionarios, que se le antojan al colega es la voz autorizada (le un extremo á otro de la Isla. Y esas pruebas que hemos (le presentar á nuestro Partido en contra (le El Clamor las hemos de encontrar en las colecciones de El Clamor mismo. No dirá el colega que manejamos armas de mala lec en su contra, puesto que son las suyas propias las que esgrimimos. Por lo pronto, hemos de decir al colega que nosotros tampoco somos partidarios de los Jefes absolutos, autoritarios 6 despóticos que se erigen en tales por su propia voluntad 6 por debilidad de unos pocos. Sabemos que el Partido liberal-reformista, siguiendo las buenas prácticas democráticas, combate el unipersonalismo gubernamental; pero nuestro Partido, como nosotros, comprende que toda colectividad necesita una individualidad que ejecute los acuerdos del Centro Directivo, y que obre, en momentos dados y críticos, por sí y ante sí, sin perjuicio de someter despues esos actos al Comité Central, quien los sancionará 6 nó, segun que estén 6 no estén dentro de la Constitucion del Partido. El Central, pues, viene á ser el poder legislativo, y su Presidente 6 Jefe el poder ejecutivo. De otra manera no se comprende que un Partido pueda vivir organizado y marchar unísono á su fin. Tácita 6 expileitamente las jefacturas son reconocidas por todos los Partidos del mundo. El mismo Clamor que hoy las rechaza, no sabemos en virtud de qué lógica las reconoció y proclamó en sus co.


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lumnas. Pero no adelantemos los argumentos, que este punto hemos de tratarlo con alguna extension cuando nos ocupemos de su articulo Jefactura, n6. Nada nos dice el colega en su rectificacion respecto á la idea que lanzáramos de que se convoque á una nueva Junta Magna en la cual se lleve á la barra á los acusados, y castigue á los que resulten culpables. Y esto nos extraña tanto más, cuanto El Clamor es partidario de la más ámplia intervencion dg nuestros correligionarios en todo lo que les afecte profundamente. El triunfo en la plaza pública casi siempre lo tiene el que más y mejor habla: en ella caben los violentos apóstrofes, las imágenes fulgurantes que tanto seducen á las muchedumbres; pero en el seno de las colectividades sérias y ordenadas, la victoria se le acuerda á razon y al derecho. Allí se juzga en vista de pruebas, n6 por animosidades más 6 ménos pronunciadas. Y no haya miedo de que de esa manera queden encerrados en el misterio lo que interesa conocr á toda la colctividad. Lo que acuerden las delegaciones de toda la Isla, pueden saberlo los correligionarios todos por medio de sus respectivos Comités y de 1;. prensa periódica, la que relatando reposadamente los hechos ocurridos y pensando el pró y el contra en la region serena de los principios, tenderá á ilustrar y encauzar la opinion, en vez de extraviarla 6 perturbarla. El Clcvrnor, despues de estampar algunas consideraciones pretendiendo sincerarse de cargos que no le hemos dirijido dice: "La censura de hechos y actos, establecida por nosotros, establecida queda. Derecho tienen los que se juzguen aludidos para ponernos en evidencia, demostrando, si pueden, nuestra equivocation : pero es el caso que nadie hasta ahora lo ha intentado. Porque no basta decir que es falsa una afirmacion, sino que es preciso exponer la prueba de la falsedad."

Eso mismo le decimos al colega; no basta lanzar inculpaciones como las que dirije al que fuera Jefe del Partido liberal-reformista en su artículo De esto Depende; es precisó probar las inculpaciones que se hacen. Por lo demás, en subsiguientes artículos intentaremos demostrar las equivocaciones y contradicciones del colega. El lo ha querido, ya que quiere luz, mucha luz. II.

clase:

Un artículo de nuestro estimado colega El Buscapié, titulado De lo que depende, dió ocasion á nuestro nó ménos apreciable colega El Clamor, para que escribiera otro de réplica con el epígrafe De esto depende. En él se lanzan á los vientos de la publicidad cargos tan graves como el siguiente, rebatiendo la ºegacion rotunda de El Buscapié de que en nuestro partido no caben autócratas de ninguna


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"Que en el Partido liberal-reformista no caben autócratas, porque el Partido no está dispuesto á someterse á éllos, es una verdad; pero que ha habido quien intente serlo, lo sabe EL Buscapié como lo sabemos nosotros." Natural era que El Clamor, para llevar el convencimiento al ánimo de sus lectores probara la verdad de su inculpation. ¿Lo hace así? Vamos á verlo: "Iletrotraigámos el pensamiento, dice el colega, á las últimas elecciones generales para Diputados á Cortes. ¿A quién corresponde la designacion de Candidatos para esos puestos? Al Comité Central, acompañado de quince comisionados por los Distritos electorales respectivos. ¿Celebróse dicha designacion en reglamentaria forma? ¿Fué Don Joaquín O. Eatéfani el Candidato electo para San German, en votacion secreta? Pues si no fué el Candidato propuesto, ¿cómo un miembro del Comité Central hizo viajes, expresamente á San German para recomendar y sostener su candidatura? ¿Ignoraba esa circunstancia el Presidente dei Comité Central? Si no la ignoraba, ¿qué medidas propuso ó adoptó para corregirla?" Las pruebas no pueden ser más fútiles. En primer lugar, el Comité Central convocó á los comisionados de los Distritos electorales correspondientes á los pueblos en que se había acordado la lucha. Si no asistieron todos esos representantes, bien porque no los elijieran sus respectivos Comités locales, segun acuerda nuestra Constitucion ; bien porque, designados, no quisieran tomarse la molestia de apresurarse á cumplir el mandato de sus comitentes, no es culpa del Comité Central. T la demostracion palmaria de que se hizo la expresada convocatoria, la tenemos en que se reunieron en la Capital algunos de aquellos Delegados. Don Joaquín G. Estéfani no fué designado Candidato por el Comité Central, por más que así lo solicitaron varios liberales de San German. Nos consta que el Comité Central lo rechazó en comunicacion dirijida al local de la expresada Ciudad. Si hubo un miembro del Central, propietario y amigo muy estimado de nuestra colega El Domingo, periódico que ocupó el puesto de El Clamor durante el mutismo que sufriera éste en virtud de una condena del Tribunal de Imprenta, no es tampoco culpa del Directorio que nos diéramos. Aquel miembro del Comité procedió por su sola y exclusiva cuenta. Se hizo acreedor á que se censurara enérgicamente su proceder en el seno del Comité Central, y desde entónces, segun nuestras noticias, no asistió á ninguIia otra sesion. Si no se hizo público el hecho, pié porque sobrado excitado nuestro Partido en aquellas tristes circunstancias en que la division levantaba la cabeza por todas partes, no creyó prudente el Central atizar la discordia. Necesitaba sumar voluntades, nó dividirlas; quería sumar fuerzas, no restarlas. Si se equivocó en sus miras, hay que reconocer que procedió honra-


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damente. ; No se vendió al Gobierno cómo torpemente se ha querido significar! Por lo demás, de este y otros hechos se ocupará el señor Célis Aguilera, y presentará documentos tan irrefutables, que será preciso cerrar los ojos para no reconocer la lealtad de sus intenciones y la de los hombres que á su lado estaban en el Comité Central. Pero ¿se quiere un dato más de que El Clamor del País ha procedido con notable injusticia, tratando de traer la odiosidad del Partido contra el Presidente y demás miembros del Comité Central? Pues oigan nuestros lectores cómo el mismo Clamor del Paía con fecha 20 de Mayo de 1884, justificaba la conducta de nuestro Directorio, con respecto á las últimas elecciones para Diputados á Córtes :

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"Es más que probable que si los liberales del Distrito de Ponce por si solos hubiesen sido los llamados á designar sus Candidatos, no hubiesen podido entenderse ni ponerse de acuerdo, atentos sólo á sus preferencias y simpatías individuales por uno ú otro de los que solicitaban sus sufragios, y que á beneficio de esas divisiones hubiese triunfado un cunero, mientras que gracias á la autoridad y prestigio de la Junta designadora de loa Candidatos y á la serena imparcialidad con que ésta pudo apreciar, exenta de todo género de pasiones, lo más conveniente no solo á los intereses del Distrito, sino á los generales del país, la idea liberal obtuvo la victoria en Ponce. Es más que probable que si hubiésemos estado convenientemente orgas isados en los Distritos de San German y Arecibo, de modo que al REUNIRSE el Comité Central con sus asociados hubiese podido designar Candidatos para dichos Distritos, ni hubiera ocurrido la sorpresa que tuvo lugar en d primero, con la candidatura del señor Estétasu, ni vencido en ninguno de los dos, las candidaturas que apoyaron el demento oficial los inccndicionales."

Como se vé, si algun cargo resulta de los anteriores párrafos, no es por cierto contra el Comité Central y su Presidente, sino contra los liberales que, 6 atendiamos á las diferencias y simpatías individuales á favor de determinados Candidatos, 6 no estábamos debidamente organizados. La confesion es de oro, por lo que tiene de contradictoria con lo que ahora dice El Clamor. Parecidos argumentos podriamos aducir por lo que respecta á las elecciones de Aguadilla para probar que nuestro inolvidable Corchado si fué derrotado en el citado Distrito, no fué por inpiraciones de nuestro Comité Central, que esto seria el colmo de la monstruosidad después de haberlo proclamado Candidato, sino de la defeccion de muchos liberales del Distrito, que con mengua de los principios que sustentaban, hicieron cansa coman con los partidarios de la situación imperante. Pero este es asunto que tratará el señor Célis Aguilera, y en que pondrá á cada cual en el puesto que le corresponda. ¡ Y cui-


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dado si algunos que aparecen hoy en el Thabor, luego que se presenten pruebas irrecusables, merecerán un puesto en el Calvario! Ocupándose de la renuncia en masa del Comité de Aguadilla pregunta El Clamor en el articulo que venimos rebatiendo: "¿Por qué renunció aquel Comité? ¿Qué motivos le impulsaron á ello? ¿Qué presión trataron de sacudir? Desde luego no sería la del Comité Central; es decir, la de todos sus miembros; pero no siéndolo así, fuerza es que algo extraordinario, algo que no se explica más que por arbitrariedades autoritarias de alguno, impulsare á aquellos hombres de corazon á desligarse de la subordinacion que al Comité Central les ataba. Pero ¡qué más! Si no hubo autoritarismo en el Comité Central, ¿cómo se traduce la divergencia surgida en su seno? ¿De dónde vinieron aquellas renuncias que dejaron sin direccion al Partido, cuando apenas acababa trabajosamente de reorganizarse?"

A estas preguntas vá á contestar cumplidamente el mismisimo Clamor, sincerando al Comité Central y á su Presidente, a la vez que negando la reorganization que hoy proclama. Dice en su número ya citado de 20 de Mayo de 1884 y en su artículo que lleva por epígrafe No está el mal en las sábanas: "Que la reorganizacion de nuestro Partido deja mucho que desear; que todo lo que se había adelantado en ese sentido, desde la reunion de la Asamblea, gradas á los esfuerzos hechos con ese objeto por nuestro Comlté Central, parece haberse desquiciado con motivo de las últimas elecciones generales efectuadas en esta Isla; que ha habido debilidades, defecciones y aún traicion de parte de algunos de nuestros correligionarios; que por todas partes se presentan síntomas de disolucion, lo mismo en nuestras filas que en las incondicionales, y que por esto hemos pedido la adopcion de las medidas oportunas para atajar el mal, y llamado la atencion de nuestro Centro Directivo á quien incumbe hacerlo, y secundando las indicaciones hechas por nuestro Centro Directivo á quien incumbe hacerlo, y secundando las indicaciones hechas por nuestro colega l! l Pueblo, sobre la CONVENIENCIA de convocar una nueva Asamblea dei Partido, son verdades inconcusas que no hemos de ocultar ni hay para qué encubrir ni oscurecer."

Y en su número de fecha de Mayo de 1884, y articulo titulado Llegó la hora, se expresa del siguiente modo: "En Ponce, un Comité que se niega á continuar en su puesto; en el Distrito de Aguadilla, no ya uno sino todos los Comités renunciando sus cargos y protestando sud miembros el retraimiento; en el Distrito de Sabana-grande, liberales combatiendo la eleccion de Labra; en San German liberales, miembro alguno del mismo Comité Central, tomando á empeño la eleccion de un cunero; en Aguadilla, liberales decidiendo la derrota de Corchado; en Arecibo, liberales patrocinando el triunfo de Alcalá del Olmo; en Cáguas, liberales tratando, aunque inútilmente, de inclinar á nuestros correligionarios en favor del hijo del general Sanz, Candidato nó patroci-


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mado por el Gobierno; y así por todas partes un bulle-bulle, un teje-meneje un ir y venir inusitado en los fastos de nuestras elecciones y en el que la nota dominante no ha sido por cierto, ni la concordia, ni la disciplina, ni la consecuencia."

Con tantas y tan insuperables contrariedades, viendo desconocida su autoridad y hollado su prestigio ¿qué tiene de extraño que renunciara un buen número de individuos del Comité Central y el que fuera Jefe reconocido de nuestra colectividad? No hubo, pues, autocracia, ni imposiciones cesáreas, sino indisciplina en unos y abandono en otros de sus más preciosos derechos. Síntomas seguros, conforme dijo muy bien El Clamor, en su artículo No está el mal en las sábanas, de que atravesamos "uno de esos momentos históricos, de descomposicion general, que preceden á las grandes, profundas y radicales transformaciones." Hemos de continuar.

Con la Constitution, es el primer artículo de una série que ha publicado nuestro apreciable colega El Clamor del País, que él estima como doctrinales, y que indudablemente lo serian, si no fuera porque en éllos se vé, como vulgarmente se dice, el tejido de la hilaza; es decir, los cargos embozados que tanta perturbacion ban introducido en nuestras filas, en vez de los rozamientos luminosos que llevasen el convencimiento á los ánimos de todos. Vamos á examinarlo sin que nos abandone la templanza, tan necesaria para no extraviarnos, ni extraviar la pública opinion. Despues de una introduction que aplaudimos sin reserva de ninguna clase, habla el colega de la manera como nos constituimos en 1883 y se extraña de que á los cinco meses, cuando apenas había podido iniciar sus trabajos el Centro Directivo, y á raiz de unas elecciones para Diputados á Cortes, renunciaran sus cargos gran número de los miembros entre ellos el Presidente. Y en seguida pregunta el colega, violentando la verdad de los hechos: "¿Era aquella renuncia motivo suficiente para renegar el Partido de la Constitucion? Nó; ni el corto lapso transcurrido, ni la escasa aplicacion que de los preceptos constitutivos llegó á hacer el Comité, autorizaban tal renegacion".

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No sabemos que nadie, al ménos ostensiblemente, haya renegado de nuestra Constitucion. ¿Por qué, pues, pretende el colega hacer atmósfera en este sentido, para justificar la oportunidad de su artículo? En cuanto á que aquellas renuncias no eran motivo suficiente para que el Partido se declarase desorganizado, mismo Clamor es el que lo ha expresado así. ¿Cómo hoy pretende decir lo contrario?


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Pues qué, i no acusa debilidad de principios eso de hacer pro pagando en cierto sentido, y tan pronto como aquella alcanza re sultados satisfactorios, virar de frente y pensar de distinto modo? Y para que no se crea que hablamos por hablar, vayan atestados. En un articulo de El Clamor, fecha 10 de Mayo de 1884, y que llevaba por titulo Otro dato, decía despues de ocuparse de las elecciones para Diputados á Cortes en San German, y de reproducir un párrafo de un periódico de Madrid: "Si tales p opósitos existiesen con respecto á Puerto-Rico (los de esperar que nuestro Partido entrara en descomposicion) el único medio de impedir que se realice estriba en nuestra REORGANIZACION".

Y en su articulo La calentura no está en las Sábanas, fecha 20 del año citado decia : "Que la reorganization de nuestro Partido, DEJA MUCHO QUE DESEAR, que todo lo que se había adelantado en ese sentido, desde la reunion de la Asamblea, gracias á los esfuerzos hechos por el Comité Central, parece haberse desquiciado, etc."

Y no seguimos copiando el párrafo íntegro, porque así lo hicimos'en el articulo segundo de esta série. Pero interesa que nuestros lectores conozcan el siguiente párrafo de El Clamor, tercero del artículo últimamente citado, y que es la condenacion explicita de lo que hoy viene diciendo: "Pero de hacernos cargo de la situacion que atraviesa nuestro Partido, y creer oportuna la reunion de otra Junta Magna en un plazo más ó menos breve, á variar el criterio con que hemos sostenido y sostenemos que la designacion de nuestros Candidatos para las elecciones de Diputados á Cortes en esta provincia debe hacerse en la forma determinada por la Constitucion, como la más democrática y conveniente á los intereses del Partido liberal, hay una distancia inmensa."

Vé el colega como se puede pedir la reorganizacion del Partido, sin que reneguemos por ello de la Constitucion que nos hemos dado? Si esto él nos lo ha enseñado, no puede repudiar á los entusiastas prosélitos que ha sacado con sus lecciones de antaño. El ofuscado colega nos habla del modo con que deben cubrirse las vacantes que ocurran en el Comité Central, y afirma que debe hacerse de la manera que prescribe la Constitucion para los Comités locales, que es como sigue: "Desde el momento en que falte la mitad más imo de los individuos del Comité local, se procederá á su renovation, cuidando de ésta su Presidente, y pudiendo ser reelegidos los que hayan de salir."

Ahora bien, ¿cómo se han de cubrir los puestos vacantes` ¿Nombrando los Vocales que quedaban, por sí y ante si, á los ec


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rreligionarios que tuvieran por conveniente? ¿Y quién les concedía esta facultad, cuando la Constitucion preceptúa que los representantes del Central han de elegirlos los Comités del Distrito? Pero El Clernor bien pronto vuelve sobre sí, y advirtiendo que el procedimiento de renovacion de los Comités locales no puede ser el mismo que el del Central, por más que él quiera así desprenderlo de la Constitucion, estampa estos argumentos: "Si renunció la mitad más uno de los miembros del Central, loa Comités de Distrito asociados á los Delegados de los locales, debieron proceder á la renovacion del Comité, reelijiendo, si tenían gusto en ellos, á los que, fieles al mandato electoral, permanecían en sus puestos. ¿Por qué no se procedió á llenar esa prescripcion constitucional? ¿Por qué debia cuidar de esto el Presidente, y éste era uno de los renunciantes? La renuncia no apareja abandono del puesto; la renuncia de miembro del Comité Central no puede hacerse ante el Comité sino ante el distrito que lo ha designado, de modo que los que de la direccion se apartaban voluntariamente debieron comunicar el propósito á sus electores, para que procediesen estos á sustituirlos en forma reglamentaria, evitándose de este modo el dejar acéfalo al Partido. Como se vé, El Clamor aparenta una candidez impropia de su ilustrack,n. Bien sabe él que quizás no lleguen á cuatro los Comités (le Distritos que hay constituidos, y de los locales apenas ci existen doce; pero le interesaba sostener su tésis de que el Partido está perfectamente organizado y de ahí que no se pare en barras aparecer ante sus admiradores siquiera sea con asomos de razt.n. Y ¿quién le ha dicho al colega que la renuncia (le un cargo debe hacerse no ante el Centro superior, sino ante el inferior? ¿Cómo ha de convencer á los que no sean incautos, de que un Presidente no ha de resignar sus poderes ante la Corporacion que lo ha elegido, sino ante el Distrito que le honró con la representación de Vocal? ¿No seria limitar las facultades del Comité Central y ensanchar las (le los Comités inferiores, si ante aquél no pudiera uno de sus miembros presentar la renuncia del cargo con que haya sido honrado? Una vacante ó una cesantía, bien sea de Diputado á Córtes 6 provincial, bien de Concejal, no la declara el Distrito ó pueblo que hubiera elegido al Candidato 6 aspirante sino el Cuerpo Colegislador ó el Ayuntamiento de que formaba parte aquél. De la vacante ó cesantía se dá cuenta al Cuerpo electoral, y éste procede á nombrar nuevo representante. Como, pues, El-Clamor se aparta de todo en todo de estas conocidas prácticas liberales, e inventa una fórmula desconocida, violentando el sentido de las bases (le nuestro credo e introduciendo en élla la perturbación en nuestras trabajadas filas? Y luego si no hay esos Comités de Distritos, ¿ante quién iban á renunciar sus cargos los Vocales del Central, que voluntariamente querian separarse de aquél?


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Vea El Clamor como cae por su base toda su sofistica argumentaciun. Pero no se conforma con lo expuesto el colega, vuelve á repetir que con la inercia de los miembros que han quedado en el Central, se dará lugar á que alguno (¡siempre la inquina contra ese alguno!) trate de dar por nula una Constitución que nadie ha atacado (nos alegramos que así lo reconozca), que nadie ha ejercitado (luego estamos sin organización ni disciplina), y estampa poco después el siguiente párrafo: "Convengamos en que esa pretension de uueras asambleas anuales y de Constitucionales al por menor, no revela sentido práctico, ni seriedad ni tiene precedente en la historia de los partidos políticos." Ya hemos probado que nadie pretende una nueva Constitución. Ahora que una nueva Junta Magna es necesaria para purgarnos de todos los vicios de indisciplina que hoy nos trabajan es cosa fuera de toda duda, y El Clamor, que tanto hoy la repugna, fué el principal sostenedor de esta medida á raíz de las últimas elecciones para Diputados á Cortes. (1) Vea el colega si puede rechazar las siguientes pruebas. Dice El Clamor en su articulo Llegó la hora, fecha 10 de Mayo de 1884: "En esta situacion se hace indispensable que el Comité Central explique su conducta y exija la responsabilidad á quienes la hayan contraido; pero nó por medio de manifiestos, ni de circulares confusas y mal hilvanadas. (2) Esa explicación tiene que darla y exijirla el Comité Central en el seno del Partido mismo que le confirió au8 poderes, para lo cual debe ser éste congregado Ex ASAMBLEA general. A renglon seguido manifiesta que la idea no partió de él sino de El Pueblo, que segun él no podia ser sospechoso al Comité Central, y manifiesta que la acojió y seguia acariciándola, porque "la consideraba de altísima traseendencia para el porvenir de nuestra agrupación." ¿Por qué ha variado de pensamiento, cuando en vez de disminuir han aumentado las causas que nos obligaron á clamar por la Junta Magna? En un suelto de su número fecha 20 de Mayo de 1884 se expresa El Clamor de esta manera, dando muestras de una disciplina sin igual: "Repleto de materiales el presente número, nos falta espacio para detenernos hoy á probar que El Clamor no ha llamado á la

(1) Como que siempre sigue de contradicción en contradicciun. (2). La censura es cosa tan fácil, como es difícil suplir con algo mejor aquello que se critica. El crítico debe correjir enseñando, y sobre todo respondiendo de sus censuras.


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barra al Comité Central, ni ha faltado d sus deberes disciplinarios al indicar, como lo han hecho otros colegas, la conveniencia de una nueva Asamblea de nuestro Partido." Y en su número de fecha 24 de Mayo del mismo año, reprodujo en primer lugar un articulo nuestro que tuvo la benevolencia de calificar de oportunísimo y de mostrarse conforme en absoluto con nuestras apreciaciones. En ese articulo se leen párrafos como los siguientes: "No; no es por medio del autoritarismo y la imposicion que el Partido liberal-reformista ha de reponer sus quebrantadas fuerzas, sino por el de la reposada discusion en una Junta Magna, en que á todos se oiga y con todos se cuente para echar firmes cimientos á la obra de nuestra regeneraciun política." "Abramos los ojos á estas enseñanzas, (á las de las divisiones de los Partidos) no seamos tan cándidos los periódicos libeurito de una mal entendida vanidad nos emrales, que por el peñemos en una formidable discusiun que nada remedia, que nada puede remediar. La política de escándalo no es por cierto la más provechosa." "Así pues, no dudamos que El Asirnilista, si de veras quiere que la armonía vuelva á reinar en nuestras huestes, se hará cargo de nuestros razonamientos, y no se opondrá á que nuestro Partido_celebre una Junta Magna, donde quede, de una vez para siempre, robustecida la colectividad. A la altura á que han llegado las cosas, no es fácil hallar salida más decorosa. Lo contrario, seria trabajar contra nuestras propias aspiraciones." Como pensábamos entúnces, pensamos hoy. ¿Por qué El Clamor ha retrocedido? Si su conciencia está tranquila, ¿á qué temer? ¿No acusa poca consecuencia su proceder de ayer comparado con el de hoy? ¡Ah! la pasion es mala consejera! Todo lo más que se lee en el artículo Con la Constitucit.n, son frases declamatorias que no resisten al más ligero análisis. len el próximo artículo de esta série, examinarémos el del colega -que lleva por titulo Jefatura, no. IV. Y llegamos al articulo del apreciable colega con quien sentiriios estar en disidencia—por más que él lo esté consigo mismo ---que ha levantado más espesa polvareda en nuestro campo, y que por cierto es el más desdichado. Nos referimos al que lleva por epígrafe Jefatura, nó. Es el grito rebelde del sectario que quiere levantar iglesia aparte, ó que niega acatamiento á la autoridad reconocida por toda la colectividad. No comprendemos, sino por una ofuscacion del claro criterio nuestro colega El Clamor del País, que haya escrito ese articude 9 16


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lo olvidando su consecuencia política en primer lugar, y después, los solemnes acáerdoc de nuestro hoy trabajado partido. ¿Qué crédito, qué fé pueden inspirar las palabras dei colega, que olvida con tanta facilidad, lo que ayer defendiera con tanta eonvieoion como entusiasmo? ¿Es así como sustentan ideales acariciados con predileccion, sentidos con vehemencia y defendidos con la tenacidad del náucjrago que se ase á una tabla salvadora. No; de ningun modo. Las verdades son inmutables. El derecho reconocido ayer, no hay razon para que se desconozca hoy, y hé aquí porque nos ha causado profunda sorpresa y sentimiento los dos primeros párrafos del citado artículo, que dicen así: "Varias, distintas veces hemos oído hablar del Jefe del Partido liberal, y no ha faltado quien nos inculpase porque atacábamos la autoridad de ese Jefe, siendo así que pala nosotros HA SIDO y sigue siendo DESCONOCIDO semejante personaje. ¿Hay por esos mundos alguna alma caritativa que se digne mostrarnos á ese Jefe único, indiscutible é indivisible del Partido liberal-reformista? Porque nosotros No LE CONOCEMOS, NI SABEMOS CUÁNDO SE LE NOMBRO, NI TENEMOS noticia de Código, Base, Constitucion 6 acuerdo en que tal Jefatura unipersonal se haya establecido." (1) Lo dicho, El Clamor está bajo el imperio de una profunda perturbacion orgánica, que ha llegado á arrebatarle la memoria. Pregunta si hay por ahí alguna alma caritativa que se digne mostrarle el Jefe de nuestra colectividad, y se olvidó de registrar sus propias colecciones, en las que habría hallado respuesta satisfactoria, tan satisfactoria que es imposible se la pueda dar nadie más cumplida. Vamos á orientar al colega. El dia 15 de Noviembre de 1883, dos días despuea de haberse verificado la Junta Magna de nuestro Partido, dando cuenta de este acto, decía El Clamor del País entónces órgano autorizado del Comité Central: "Por hoy nos limitaremos a dar la noticia de que ha sido pro-

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(1) Demasiado sabian los hombres de 11 Clamor que en la Asamblea se trabajó privadamente porque la Jefatura ó direccion del Partido, que es lo mismo, no estuviese anexa á la Presidencia, y fuese desempeñada por un Directorio de tres Vocales del Comité, contando como uno de ellos con humilde nombre; que no se presentó la proposicion fué porque no encontró eco en la mayoria de concurrentes: y la proposicion del Doctor liedco, que fué aceptada y consta en el acta del 13 que insertamos, expresa que lievaria el Presidente la direccion del Partido; y la enmienda del señor Matra le dió verdadero nombre, sin que nadie se opusiera á ello, pues el no aceptarse se entendía respecto á las dos votaciones que pretendía. Lo que no sabía nadie era que la Jefatura reconocida por II Clamor debía considerarse anexa á la declaración de órgano del Partido, que es le había hecho ántes de la Asamblea.


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clamado, casi por unanimidad, Presidente del Comité Central y JEFE del Partido liberal-reformista, el señor Don José de CéUa Aguilera, quien al tomar en la sesion de ayer posesion de la presidencia, pronunció un tan elocuente como digno y patriótico discurso, cuyo extracto nos proponemos hacer." En el mismo número citado, é inmediatamente despues de dar cuenta de la Asamblea general, se expresaba así en un suelto de redaccic,n : "Según nos escriben desde Fajardo, el dia 8 de los corrientes celebró una sesion Partido liberal-reformista en el teatro de aquel pueblo, habiendo asistido al acto numerosisima concurrencia y dejando oir en él su voz autorizada el señor Don José de Célis Aguilera, electo JEFE de nuestro Partido, que pronunció un discurso en el que extensamente demostró las diferentes reformas que en el Orden politico y administrativo había conquistado política liberal en esta provincia, exponiendo á la par con elocuentes razones la conveniencia ele organizar el Partido, dando los más provechosos consejos para que siempre, unidos y compactos, completaran el triunfo definitivo de los patrióticos principios liberales." Vean ahora nuestros lectores el himno de triunfo que cantaba al Jefe de nuestra colectividad, en su número de fecha 27 de Noviembre del expresado año de 1883: "Como no podía nlénos de suceder y esperarse, los Comites locales y de Distritos han empezado á remitir al Central copias certificadas de los acuerdos de pláceme que van tomando aquellos por las resoluciones de la Asamblea de nuestro Partido en los dias 11, 12 y 13, y haciendo además justicia á las relevantes condiciones del hombre político, á quien hemos elevado A NUESTRA JEFATURA. Este y el Comité que preside agradece tales muestras de aprobacion y aprecio, y tienen á honra eonservarlas como el mejor premio á los servicios que hayan prestado y presten al Partido liberal-reforni is ta." En el mismo número y un poco más abajo del suelto que acabamos de reproducir, se lee el siguiente dando cuenta la redacciun de un telégrama que recibiéra de Fajardo, y en el cual se le comunicaba haber sido recibido con mucho entusiasmo y á los acordes de una orquesta el señor Célis Aguilera: "Unimos nuestro entusiasmo al de los manifestantes de Fajardo, pues creemos que nuestro LABORIOSO Y DISTINGUIDO JEFE, merece todas esas muestras de aprecio y de consideraeion que se tiene muy bien ganadas CON SU INTELIGENCIA, CON su PERSEVERANCIA Y ACTIVIDAD. Deseamos al señor Célis un pronto restablecimiento, á fin de que no nos prive por mucho tiempo de su presencia en esta Ciudad, DONDE ES TAN NECESARIA." El dia 13 de Diciembre del expresado año de 1883, manifestaba el colega de este modo su satisfacción, por la mejoría que en su salud alcanzara el señor Célis: "Ayer 11, tuvimos el gusto de abrazar (con z no con s) á


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nuestro QUERIDO JEFE Don José de Célis Aguilera, que de regreso de la Ceiba, donde ha pasado algunos dial, habia llegado la noche anterior á esta Ciudad. El señor Célis ha mejorado bastante en su salud con la permanencia en el campo, y viene dispuesto á trabajar con la deciskn y actividad que le son características en todos los asuntos que se relacionan con nuestro Partido. Dámosle la más cordial enhorabuena por su feliz regreso y por alivio de sus dolencias, en lo cual somos un tanto egoiátas, porque comprendemos que su presencia NOS ES.MUY NECESARIA en esta Ciudad, en virtud de lo cual deploramos desde ahora que vuelva, como volverá á la Ceiba, terminadas las sesiones de la Diputacion en pleno." En el mismo número, y al dar cuenta de que en esta Ciudad se pensaba publicar un periódico con el título de El Derecho Popular, y que dirijiria nuéstro compañero en la prensa Don Mario Braschi, estampaba las siguientes declaraciones que nadie se cuide rectifier : "Las ideas del nuevo colega son las mismas que en su Constitucion definitiva ha proclamado nuestro Partido en la Asamblea que celebró en esta Ciudad en los días 11, 12 y 13 del próximo pasado Noviembre. Tan es así, que el señor Braschi tué d primero en leiicltar L nuestro DISTINGUIDO JEFE por su exaltacion á la direccion de los liberales-reformistas, otrecléndole sus servicios como periodista para sustentar aquel credo, ESENCIALMENTE ASIMILISTA. De tal modo contesta nuestro ilustrado amigo y correligionario á las erróneas suposiciones de que defendería en su periódico la autonomía." (1)

Como advertirán nuestros lectores, aquí no ya solo reconoce El Clamor una vez más la Jefactura del señor Célis, sino que proclama que nuestro credo es esencialmente asimili.sta, afirmacion que hoy niega, reconociendo que en ese credo se acepta la asimilacion transitoricvmente. En su número de fecha 5 de Enero de 1884, se expresaba así El Clamor: "El Excmo: señor Ministro de Ultramar, en carta de 17 de Diciembre, ha manifestado á NUESTRO JEFE, por conducto del Excmo. señor Gobernador General, su más profundo reconocimiento por la afectuosa felicitacion que se sirvió dirijirle en telegrama de 15 de Noviembre."

Y en un suelto inmediato á éste decía: "Con gran satisfaccion reproducimos el siguiente telégrama que nos dirige desde Fajardo nuestro ACTIVO JEFE, señor Célis Aguilera. Dice así: "Triunfo seguro - por liberales eleccion Concejales. Ganaron toda la mesa."

(1)

¿Sería Autonomista el que esto escribfaP


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Como se vé, nuestro DIGNO JEFE no permanece ocioso ni aun su su retiro. Siempre y en todas partes es el mismo."

Con fecha 24 de Enero del año anterior, se producia así el colega: "El Excmo. señor Don José de Célis Aguilera, JEFE del Partido libeeal de esta Isla, ha dirijido al señor Ministro de Ultramar, con fecha 21 del actual, el siguiente telégrama."

Copia el que el señor Célis dirijiera al Ministro de Ultramar, saludando al nuevo Ministerio, y que no reproducmos porque no es necesario á nuestro objeto. El dia 20 de Marzo de 1884 publicó El Clamor el acuerdo del Comité Central por el que dejaba de ser órgano exclusivo del Partido, y en los comentarios que hace, vemos que ya le niega el tratamiento de Jefe al señor Célis y por primera vez lo acusa de que abriga tendencias cesáreas. (1) Esto no obstante, el dia 13 de Setiembre del mismo año, publica el manifiesto que le dirijiera con tal objeto el señor Célis, y en el que éste hace formal renuncia del alto puesto con que lo honró el Partido en la Asamblea general del mismo. Copiémos, aunque solo sea el primer párrafo de dicho manifiesto, que dirijió á sus correligionarios el señor Célis: "El dia 13 de Noviembre del año próximo pasado, recibí de la Asamblea celebrada por nuestro Partido, la señalada honra de ser nombrado Presidente del Comité Central. Jamás aspiré á la Jefactura con que fui dstinguido, y mucho vacilé ántes de aceptarla, comparando mis fuerzas con la enorme responsabilidad que sobre mí pesaría. Aceptéla, no obstante, porque me debo todo á mi país y he consagrado resueltamente á su servicio mi vida entera. Aceptéla también, porque entendía y entiendo hoy que esa eleccion implicaba, más que otra cosa, la aprobacion completa de la política conciliadora que he sostenido siempre cómo MAS PRACTICA, y de resultados MAS EFICACES para la realizacion de todas nuestras aspiraciones dentro de la patria española."

Ya sabe, pues, El Clamor del País, quién ha levantado sobre el pavés al señor Célis Agnilera, proclamándolo Jefe del Partido; ya ha visto quién ha sido su más entusiasta panegirista. Fué--proclamémoslo muy alto haciéndole justicia—El Clamor del País

(1) Ni han podido señalar un acto autoritario, pero ni tampoco hacer un cargo concreto. Cesaron tantos bombos nó solicitados y entónces sí se marcó la tendencia del periódico de destruirlo todo.


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cuando era órgano autorizado del Comité Central, y por tanto se inspiraba en sus acuerdos. Suponemos que no dirá que el tal personaje HA SIDO y sigue siendo desconocido para él. Ahora, si las Jefacturas las aceptan los partidos democráticos—los cuales merecen todas nuestras simpatías—hemos de verlo en otro artículo. (1) Por hoy, ya tiene El Clamor del País material sobrado para compaginar contradicciones" EL AGENTE en su número de 18 de Mayo de 1886. "Nuestra agrupacion constituyóse, ESPECIAL Y PRIMOR. DIALMENTE, para recabar REFORMAS LIBERALES, que nos arrancasen del olvido de la Colonia, llevándonos á vivir la vida nacional. No tuvimos que hacer declaraciones sobre forma de Gobierno, pues que á la distancia en que nos hallamos del territorio en que se agitan los poderes centrales, EN NADA PODEMOS INFLUIR PARA CONSTITUIRLE ó MODIFICARLE, ni tampoco podemos pretender participacion en el gobierno de los intereses pátrios. Nuestra minion era puramente regional, y para llenarla necesitábamos independencia suficiente para mantenernos FRENTE A FRENTE de todos los partidos, monárquicos 6 republicanos, cuyos prohombres empuñasen las riendas del poder." EL AGENTE en su número 19 de 18 de Junio de 1886. "Esto así, El Agente no se declara republicano (2) ahora rompiendo el pacto tradicional del partido liberal-reformista, porque este partido se constituyó para defender intereses regionales puertorriqueños y en sus intereses no se ha establecido, por progranza alguno, la persecution de tal 6 cual forma de gobierno para la Nacion." EL AGENTE en el mismo número 19 de 18 de Junio de 1886 •'En 1883 se reunió el Partido en Asamblea: enséñennos el Bolettn 6 el señor Célis, el artículo de la Constitucion en que se

(1) La influencia de varios correligionarios consiguió suspender los artículos "El Clamor contra 10 Clamor" que estaba publicando II Puablo. (2) Se estaba en esos días tanteando la opinion hasta que siendo ya un hecho la publicacioi de la R.vista do Pwrto-Rico, periódico autonomista, quiso arrebatarle la bandera y consiguió un consejo de redaccion para acreditar la evolucion.


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establecen declaraciones monárquicas; (1) pruébennos que en aquel documento se anatematizan las opiniones republicanas de 1873 y entónces habrán dicho algo en favor de esas aleluyas gubernamentales que tanto cacarean. En aquella Constitucion se habla de asimilacion y de descentralizacion autonómica y hasta de identidad política y jurídica, formando con todo ello, sus galimatías (2) que llenó el Partido de confusiones, apenas se quisieron llevar á la práctica." EL CLAMOR EL PAIR en su artículo "Con la Constitution", publicado en los primeros días de Agosto de 1885. "La Constitucion de 1883, es bastante amplia para satisfacer las tendencias de los liberales de Puerto-Rico, sea cual fuere el matiz que les caracterice, llámense tardos ó expansivos, como ha dicho gráficamente El Buscapié. Con esa constitucion vamos á la identidad política y jurídica que constituye el derecho patrio. ¿ El territorio de Puerto-Rico es español? pues españoles deben ser, política y jurídicamente considerados, sus habitantes. Con esa Constitucion vamos á trabajar sin descanso para el logro de la deseentrali:acíon administrativa, en armonía con la vida peculiar de nuestras localidades, como medida indispensable para la prosperidad y buen gobierno de esta comarca. Con esa Constitucion, organizados estamos en Comités locales, de Distrito y directivo Central; es decir engranado todo. el mecanismo para que funcionen en perfeta correlacion todas sus partes. Mas aún: la base transitoria de esa Constitucion establece que ninguno de sus artículos puede ser anulado ó modificado sino á propuesta de la mayoría absoluta de los Comités de Distrito. ¿ flan formulado los Comités esa propuesta? ¿ Trata alguno de formularia? Pues aún este caso se encuentra previsto en la Constitucion, y para resolverlo no es indispensable Asamblea ni Junta general del Partido, sinó lisa y llanamente la renovation (1) La contestacion está dada en los párrafos anteriores por el mismo periódico que siempre olvida hasta lo que escribe el mismo día. Ni monárquicas, ni republicanas porque el pacto tradicional lo impedía. Lo que ~i se hizo fué ratificar solemnemente lo que ya habían hecho todos los libeabandonando el de !sds. rales, Sostener el nombre de ral-rtormfsta. Lo que debe enseñar el periódico son unas líneas siquiera escritas el dia del aniversario de la república como lo han hecho los periódicos republicanos de la Peninsula, que en cambio le formarérnos un libro de manifestaciones monárquicas hechas en el periódico desde su primera pu.

blicacion. (2) En Agosto de 1885 pensaba de otra manera respecto á la Constitucion.


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del Comité Central, ante el cual han de formular los de Distrito su pretension. No se recomienda la disciplina anulando las Bases constitutivas del Partido ántes de haber apreciado sus efectos. El Partido liberal-reformista se dicté á si mismo el régimen á que habia de someterse; lógico es que á ese régimen nos sometamos. No fue nuestra Constitucion obra de un hombre ni de grupo determinado. La discutió ámpliamente el Partido, representado por hombres de ideas más 6 menos impetuosas, más ó ménos conciliadoras." EL CLAMOR DEL PAIS número 139 de 21 de Noviembre de 188$ discutiendo con "El Asimilista" "El Partido liberal-reformista está agrupado desde 1869, bajo un credo politico definido hasta la saciedad, no solo escrito si que impreso en 1873, en la imprenta de Saitcérrit, autorizado por las firmas de los quince Delegados que componian el Comité Central." De 'sta Constitucion aprobada en 9 de Agosto de 1873 por los quince Delegados que formaban el Comité Central, se remitieron ejemplares á los Comités locales, mediante una circular, fecha 14 del mismo mes, impresa tambien, y autorizada con la firma autógrafa del señor Don José Julian Acosta, respetable presidente de aquel Centro Directivo. Ya vé El Asimilista, cómo he tenido razon al calificar de ligereza la afirmacion insostenible que en su,editorial sienta y que arriba dejamos transcrita. Que e1 colega ignorase la existencia de este documento, es lógico, si se entiende sólo á que su Director no figuraba entónces en la congregacion liberal, y no tenia por que conocer accidentes que á su organizacion incumban; pero como El Asimilista ha firmado urbi et orbis, que con él están hoy las figuras más prominentes de nuestro Partido, no se comprende la negacion de un hecho histórico, que deben conocer los reformistas de abolengo, aunque no tenga prominencias el puesto que ocupan (1) Si el colega desea que publiquemos esa añeja Constitucion, para convencerse de que SU BASE SUSTANTIVA, no ha sido modificada por la de 1883, tal y como la discutió y aprobó la Asamblea, no tendremos inconveniente en publicarla otro dia.

(1) Los veteranos del partido al leer esos renglones soltaron una estrepitosa carcajada y dijeron: "Así se escribe la historia." No hay una palabra exacta.


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ACUERDO tomado por el Comité Constitutivo del Partido liberal al constituirse en 24 de Noviembre de 1870 y publicado en "El Progreso", número 37 del dia siguiente.

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El Comité nombrado en la reunion electoral que tuvo efecto en esta Ciudad domingo último, hace notorio que interpreta exactamente las aspiraciones y objeto que se propusieron sus comitentes al formarlo, titulándose "Comité consultivo del partido Liberal-Reformista de esta Capital", y rechazando cualquier otro nombre que gratuitamente se le quiera dar. En tal concepto, saluda cordialmente á sus correligionarios del Distrito y de toda la Isla. Por sus correligionarios entiende el Comité á todos los que acepten la denomination de liberales-reformistas, es decir, á todos los que sinceramente liberales é inspirándose en el pensamiento del Gobierno, aplaudan las reformas que en el régimen y administracion de esta Antilla ha comenzado á plantear, y se propone seguir planteando, hasta hacerla gozar plenamente de los derechos que como una provincia española le corresponden. Todos los que estén animados de tales ideas están con el Comité como el Comité está con ellos. Como su origen y su modesto titulo lo indican, el Comité no tiene otra mision que la de sostener la candidatura acordada por sus comitentes en la reunion ántes referida, y consultar y esclarecer las dudas que puedan ocurrir así á los electores de este Distrito, cómo á los de los demás que quieran dirijirse á él, á fin de que unidos todos salgan de las urnas en las próximas elecciones hombres de buena voluntad, que aspiren ántes que todo, como lo desea y lo expresa nuestro liberal Gobernador en su proclama del dia de ayer, á que este pueblo sea grande por sus virtudes y feliz por sus instituciones. A este fin el Comité invita á los electores liberales-reformistas de los demás Distritos á que se reunan y pongan de acuerdo en la designacion de sus candidatos nombrando Comité que los ilustren y les guien para el mejor ejercicio del derecho electoral. Y á todos recomienda que no vean con indiferencia ese derecho importantísimo: que acudan á inscribirse los que aún no lo hubieren hecho en los registros abiertos en los Municipios: que fijadas las listas que han de contener el censo electoral, lo que debe efectuarse el 27 del corriente, las examinen y vean si en ellas aparecen incluidos sus nombres, no aparecen reclamen sui inclusion en ellas dentro de los ocho días siguientes, conforme al reglamento de la materia: que del propio modo que tienen el deber de concurrir con sus votos á la eleccion, tienen el de impedir que ejercite tan precioso derecho todo aquel á quien la Ley lo rehusa; y si en las listas resultan incluidos como electores individuos que no lo son, que en todo cabe error, deben pedir tambien su exclu-


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sion dentro de los mismos ocho días. Puerto-Rico 24 de Noviembre de 1870. Como Secretario del Comité del Partido Liberal reformista, José Francisco Díaz y Díaz. ARTICULO A LA ZORRA CANDILAZO PUBLICADO EN EL NUMERO 63, DE EL CLAMOR DEL PALS DE 19 DE OCTUBRE DE 1886. Puesto que el Boletín Mercantil continúa empeñado en justificar la falta de consecuencia política que viene demostrando al poner por las nubes la Asimilacion, combatida abiertamente por él en largas campañas, achacándonos á nosotros, y á todo el Partido liberal que proclama la Autonomía, transformacion en nuestros ideales políticos, vamos á tomarnos la pena de dar al ex-órgano una leccion más, refrescándole la memoria que, á juzgar por las trazas, tiene algo entorpecida. Podríamos evitarnos este trabajo pidiendo al colega que presentase un solo escrito nuestro, un solo documento del Partido en que se haya rechazado la Autonomía, del mismo modo que nosotros hemos aducido las declaraciones constantes de Pérez Monis, director del Boletín, alma del Partido incondicional, en contra de la Asimilacion y de los asimilistas : pero como la impotencia del Boletín de hoy, unida á la buena fé política de los que le redactan, no han de dar otro respuesta que un doctoral porque sí, admitiendo que tan socorrida dialéctica sea lícita entre ciertos doctores, nosotros que no lo somos, nos someterémos al procedimiento reservado á los profanos, presentando pruebas y recordando hechos históricos y documentos oficiales del Partido, que colocarán al Boletín, una vez más, en el puesto que se ha empeñado en ocupar. El Partido liberal-reformista puertorriqueño no ha podido combatir ni rechazar jamás la Autonomía, porque esta fué siempre la aspiracion suprema de los liberales de Puerto-Rico, desde ántes de la Junta de information de 1867. Prueba de ello, la índole, el espíritu y los trabajos de la Revista hispano-americana, fundada en Madrid en 1865, y en la que colaboraron con Angulo, Heredia y Labra, cubanos, Julio Vizcarrondo y J. M. de Eseotiaza, (1) puertorriqueños, asistidos de Don Félix de Bona, el célebre economista, exponiendo unos y otros la necesidad de la autonomía exijida por la opinion en las colonias antillanas. Desde enténces son autonomistas los liberales puertorriqueños. Autonomista fué el criterio administrativo de nuestros mía conspicuos representantes en la Junta de 1867, como lo hemos demostrado en la série de artículos, El Partido reformista ante la historia, publicados en el primer semestre de 1884; autonomista fué el Partido reformista puertorriqueño en 1873, al declararse (1) Escoriaza fué siempre asimilista.—0. y Z.


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su

republicano federal, aceptando con la federaeion las doctrinas autonómicas del ilustre Pi y Margall, doctrinas que luego habia de definir éste, sábia y concienzudamente en su libro Las Nacionalidades; autonomistas hubimos de ser al declarar en la Constitucion del Partido reformista de 9 de Agosto de 1873, que sólo aspirábamos á disfrutar derechos iguales á los autonómicos que se reconocian á las provincias hermanas de la Metrópoli; autonomistas fuimos por último en la Asamblea de 1883, al consignar en la nueva Con stitucion, que se aceptaba el procedimiento asimilista, para alcanzar con la identidad política y jurídica, la descentralización administrativa tan ámplia, desde luego, como lo eaije la vida peculiar de nuestras localidades y por lo tanto de la Isla, considerada en conjunto. Verdad que el Partido no acordó entónces apedillarse autonomista, y El Clamor del País se precia de haber sostenido el mantenimiento del titulo de liberal-reformista, por respeto á la tradiok n; pero á la par que sosteníamos la no alteracion del título si bien protestando someternos á la decision del Partido si acordaba modificarlo—combatíamos á los asimilistas, que trataban de desvirtuar la opinion de la comunidad, apoyándose en anfibologias producidas por la redacciun de la Constitucion citada de 1883, en la cual se tuvieron en cuenta las aspiraciones autonómicas si bien cuidando de no calificarlas con su propio nombre. Tan cierta es esta afirmaciun, que basta leer la Base declaratoria de dicha Constitution, para repetir las frases que el señor Don Rafael María de Labra, nos dirijia en carta que con otras del leader autonomista conservamos. Se conoce que en la redacciun de ese documento pusieron la mano muchos autonomistas, dijo Labra, y dijo verdad; como que el espíritu de la Asamblea de 1883 fué autonómico y sólo la elocuencia de Corchado, (1) que también abrigaba temores de profesar abiertamente la autonomía, pudo dar lugar á que se retardase tres años más la categórica profesiun de f5, que al fin se ha publicado. Seamos autonomistas, pero sin decirlo. Esa era la máxima enseñada y aconsejada por algunos de nuestros directores. Si el Boletín quiere consultar, en confidencia, á algunos de esos liberales tibios que tanto se empeña ahora en halagar, es probable que oiga frases idénticas, á estas, oidas por nosotros. Yo acepto las teorías y procedimientos autonómicos, pero no quiero llamarme autonomista para no despertar recelos gubernamentales. Esto se dice aún por algunos timoratos, que creen hallarse todavía en los tiempos en que la previa censura y la suspicacia del régimen gubernativo imponían la necesidad de velar las manifestaciones más legítimas del pensamiento y la opinion. Que ese temor tuvo fundamento es innegable. Don Román Baldorioty de Castro, esa nobilísima figura de nuestro Partido, en (1) Corchado fué siempre asimilista.—C. y T.


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quien ni los años ni las adversidades, ni los rencores de sus encarnizados adversarios políticos han podido modificar la integridad de sus principios, llamado en 1880 á prestar valiosa direcciun á La Crónica, periódico ponceilo, atrevióse el primero, á apellidar autonomista dicha publicach,n, y, aunque los redactores de El Agente, entre ellos Corchado,—defendían iguales doctrinas que Baldorioty de Castro, no se atrevieron á seguir su ejemplo. Los hechos dieron razon á la redaccion de El Agente. La Crónica cayó bajo el rigor gubernamental. Despues de la Asamblea de 1883, el Licenciado Don José Guzmán Benítez, que en aquel concurso habia sido uno de los mantenedores decididos del régimen autonomista, fundó en Mayagüez otro periódico para servir al partido liberal, y le tituló La Autonomía; el periódico cayó como había caido La Crónica bajo los recelos del poder. colonial. Por último, Don Rodolfo Dávila, liberal bien consecuente de San Germán, estableció posteriormente, en aquella ciudad, otro periódico—El Deber—al que llamó autonomista, y aún está vivo el recuerdo de las persecusiones que recayeron sobre el periódico y las suspicacias de que fué objeto su valiente director. Estos hechos que no puede negar el Boletín—justifican el por qué de evitarse la calificacion de autonomista, así por el Partido, como por sus principales órganos; pero como esa línea de conducta debia variar; como era indispensable, para la tarea progresiva de la agrupacion, que el Partido abandonase meticulosidades que, poca á poco habian dejado sin fundamento las campañas de La Tribuna, periódico autonomista que redactaba Labra en Madrid y, que circulaba por todo Puerto-Rico, así como las distintas sentencias del Tribunal Supremo que declaraban legal la propaganda autonómica por medio de la prensa; siendo notorio, por otra parte, que los prohombres de nuestro Partido, aún los que de mayor asimilismo habian alarde, mantenían correspondencia activa con el Diputado por Sabana-grande, y sus propósitos autonómicos aplaudian y de sus consejos se amparaban constantemente; no aviniéndonos, por último, h contribuir con nuestro' humilde esfuerzo á que continuase velada una calificacion política, harto manifiesta por nuestros principios; roto ya, en Febrero de 1884, todo vínculo con el Comité Central, nos decidirios á proceder con nuestro propio criterio, solicitando la reorganización del Partido bajo la franca denominación de AUTONOMISTA. (1) A los experimentados consejos de nuestro respetable amigo Don Julian E. Blanco debimos la modificacion que en el plan optáramos, y que si ha hecho la campaña más tardía la ha tornado más fructífera. (1) i Cuándo y en dónde? El Editorial del Clamor del País, publicado en 20 de Mayo del mismo año, que está inserto en la página 55 del folleto, acredita que tres meses despues negaban que eran autonomistas.


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Blanco, veterano liberal adiestrado en el periodismo, y asistido de dotes organizadoras indiscutibles, nos mostró toda la documentaciun correspondiente á la Junta de información de 1867, nos probó que allí palpitaba la idea autonomista y que ningún credo ni constitucion posterior había modficado los principios fundamentales proclamados y discutidos por el grupo reformista en aquella Junta memorable; recomendándonos, por ende, que puesto que contra la calificacion de autonomía se presentaban contradictores, ejercitásemos nuestros trabajos en probar que la autonom1a la veníamos pidiendo, de hecho, desde 1867, y que era ridículo temer al nombre cuando se aceptaban Bus consecuencias. Ofrecida la direccion del periódico al respetable amigo que así nos asesoraba, se dignó aceptarla, y entónces de acuerdo con sus ideas, y auxiliados por su experiencia y su criterio, dimos á luz larga série de artículos destinados á evidencar ante la opinion que, sin llamarnos autonomistas, estábamos de lleno los reformistas dentro de la doctrina autonómica. ¿No recuerda el Boletín esos trabajos? ¿No acertó su reverencia á darse cuenta de la importancia y trascendencia que alcanzaban? ¿Tampoco hace memoria el Boletín de nuestras controversias con El Asim-ilista, ni de los aplausos que él, incondicional rabioso, tributó al difunto colega, por la homogeneidad de ideas gubernamentales que les enlazaba? Pues si tan desmemoriado anda el Boletín, ya procurarémos seguir refrescándole el meollo, pero esto será tarea para otro dia, á fin d^ que no resulte esta lecck n sobrado larga. Por lo pronto vea el colega si puede justificar su asimilismo de la víspera con hechos tan públicos y con documentos tan anejos como esos que nosotros le mostramos." EL CLAMOR DEL PALS EN UN ARTICULO SIGA EL MENEO, PUBLICADO EN EL NUMERO 65 DE 23 DE OCTUBRE DE 1886. "Colocado ya en el disparadero de las negativas,, sostiene nuestro contrincante, que Corchado no fué nunca autonomista, aunque habia sido republicano federal en la península (sic). Y al testimonio de sus amigos apela. Pues amigos de Corchado fuimos, y de los que no le abandonaron en Aguadilla. (1) Y porque fuimos sus amigos y respetamos su memoria, es que sostenemos que él aceptó de lleno la fórmula de inteligencia, mediante la cual se había de producir el acuerdo reflexivo de la Metrópoli favorable á la autonomía."

(1) Buenos amigos tienes, Benito, podia descirsele si viviera.


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MI QRANo Dti AB1dNA, DD C14LIg AQIIILDRA.

ANIVERSARIO.. "Mañana hará tres años que se inauguró el Instituto provincial de segunda enseñanza en esta Ciudad de San Juan Bautista de Puerto Rico, reinstalado al fin, despues de perseverante y tradicional constancia del pueblo puertorriqueño. Mañana se cumplirán tres años de aquella inauguration que no fué dable presidir al Gobernador General. de la Isla, que más activamente, y con más fruto ó mejor suerte, solicitó su planteamiento, á pesar de encontrarse en su territorio. El Gobernador Don Segundo de la Portilla y Gutiérrez á quien se prohibió asistir á dicho acto, que formará época en nuestra borincana historia, hallábase en Riopiedras, sin mando, cuando su sucesor el Marqués de la Vega Inclán se preparaba á recibir los aplausos que habían de salir espontáneos del pueblo puertorriqueño en aquella solemnidad. Mañana en fin, recordará este pueblo y celebrará jubiloso la fecha que le trae á la memoria la instalacion de aquel Centro de Enseñanza de cuyas áulas ha salido ya aprovechado plantel de nuestra juventud, y sin las cuales acaso no le hubiera sido dable á muchos, alcanzar un titulo en las artes, las ciencias y las letras. Celebremos tan fausto acontecimiento y, al hacerlo no olvidemos un instante la gratitud que debemos á aquellos que siempre amantes del país, de su progreso y adelanto moral y material lucharon y vencieron á los eenmigos eternos de la oscuridad en nuestro suelo. Loor á aquellos á quienes debemos tanto y tanto; y mientras no hagamos otra cosa que más nos recuerde y más avive hácia éllos, consagremos nuestros sentimientos de gratitud g rem á sus g desvelos y esfuerzos un página de datos para la historia provincial Por primera vez se presentó en 5 de Noviembre de 1879, de acuerdo con todos los Diputados liberales, una moción firmada por los señores Don José F. Cintrón, Don Olimpio Otero, Don Manuel Fernández Juncos y Don Eusebio Hernández Costa, proponiendo la creacion de un Instituto Civil de 2' enseñanza. (1) El señor Ellas ile Iriarte pidió que quedara sobre la mesa y á ello se opuso el señor Don José de Célis Aguilera manifestando, que no podía tomarse aquel acuerdo sin que ántes se tomara en consideracion la mocion. Después de una discusion sostenida por los señores Iriarte y Célis, en la que terciaron también algunos de los autores de la mocion, se procedió á la votacion y quedó acordado s tomara en consideraciun, habiendo votado en tal concepto, los señores Otero, An toni, Palacios, Hernández Costa, Berrios, Brunet, Núñez, Almodóvar, Célis Aguilera, Fernández Juncos, (Yintrots y el Presidente Ubarri, y que nó los señores Caracena é Iriar-

(1) No figuramos en la mocion con nuestra firma, porque por sistema y para conservar nuestra independencia durante la discusion, no hemos autorizado ninguna que no haya sido con nuestra firma sola.


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te quien pidió de nuevo, y obtuvo quedara el expediente sobre la mesa. (1) La siguiente sesion, que tuvo lugar el 7 del mismo mes de Noviembre, se volvió á dar cuenta con la mocion, y fué presentada una enmienda suscrita por los señores Caracena, Annoni, Núñez y Brunet, tendente al aplazamiento de la creacion del Instituto por el estado angustioso en que decian se encontraba la provincia. Votaron en su contra los señores Hernández Costa, Berros, Célis Aguilera, Palacios, Almodóvar, Otero, Fernández Juncos y Cintron y en pro los señores Annoni, Iriarte, Brunet, Núñez, Caracena, Delgado y el Presidente Ubarri. Desechada la enmienda, quiso oponerse el Presidente señor Ubarri, á la discusion de la mocion, so pretexto de que la Diputacion no tenia autorizacion para crear un Instituto de 2a. enseñanza, mas defendida aquella por sus firmantes, así como las atribuciones que tenia la Corporacion leyendo y releyendo el articulo 39 de la Ley provincial, como el señor Presidente, apoyado únicamente en que en dicha Ley, si bien se hablaba de establecimientos de instruccion no habia ningun articulo que tratase de Instituto de segunda enseñanza, el señor Célis terció en la discusion manifestando que se modificase la mocion en el concepto de que se proponia al Gobierno de S. M. la necesidad de la creacion del Instituto y así se terminó la discusion, votando en pro los señores Hernande; Costa, Cintron, Annoni, Iriarte, Brunet, Nuñez y Delgado, y en contra los señores Caraoena y Ubarri. No obstante los deseos del país, representados en la Diputacion Provincial, no ya por un Partido determinado sino por la expresion de ambos de los que constituian la Corporacion, los esfuerzos hechos por el Vice-presidente señor Ubarri, escribiendo constantemente á los Diputados á Cortes para que se opusieran á la creacion del Instituto y el apoyo que daba á esta oposicion el Gobernador General señor Don Eulogio Despujols, obtuvieron los incondicionales un triunfo con la Real órden de 11 de Marzo de 1880 suscrita por el Ministro de Ultramar, señor Elduayen, en virtud de la cual negaba la creacion del Instituto, fundado en que no "era prudente autorizar los considerables gastos que habia "de ocasionar estando convenientemente atendido como en la actualidad lo estaba la segunda enseñanza." Léjos de desmayar los Diputados liberales, no solo se ocupó Don Eusebio Hernandez Costa de una exposicion que con innumerables firmas fué remitida al Gobierno solicitando la creacion del Instituto, sino que los mismos firmantes de la primera mocion volvieron á reproducirla en la sesion del 6 de Noviembre del mismo año de 1880, votando en pr6 de ella los señores Peña Chavarri, Annoni, Skerret, Célis Aguilera, Elzaburu, Juncos, Berros, Pala

(1) Esto último es reglamentario, pero hasta la última sesion.


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eios, Hernandez Costa, b'antiago, Brunet, Delgado, Otero y Cintrón y en contra los señores Nuñez, Caracena y Ubarri. Aquí debe notarse que después de leida y aprobada el acta del 6 y de haberse terminado las sesiones del periodo semestral el señor Vice-Presidente perpetuo, que entónces era á la vez Presidente de la Diputacion, siempre refractario á la luz de la enseñanza, al remitir la copia del acuerdo al Ecmo. señor Gobernador General estampó en ella la antefirma siguiente: "Firmo esta acta haciendo constar que la motion que se refiere á la instalacion del Intituto Civil fué leida en el sentido de proponer al Gobierno dicha instalacion, pues en los términos que aparece redactada no hubiera permitido su admision como lo verifiqué en el anterior periodo semestral cuando fué presentada por primera vez, pues no considero con facultades á la Corporacion para acordar la inmediata instalacion de aquel establecimiento." Remitida la copia con esta antefirma, consiguió el señor Vicepresidente perpétuo señor Ubarri, dilatar un semestre la remision del acuerdo del 6 de Noviembre de 1880, porqué el Gobernador General, que cuando menos debió convocar para sesion extraordinaria á la Corporacion, se limitó á no poner el Cúmplase y le dirijió un oficio en 14 de Marzo de 1881, para que aquélla aclarase en qué sentido se había tomado el acuerdo. De esta comunicacion se dió cuenta en 4 de Abril de 1881 y los señores Elzaburu, Cintron, Juncos y Ferrer sostuvieron la discusion en el sentido de que el acuerdo, tal cual estaba escrito, habia sido leido y aprobado; pero el señor Ubarri, que lo que quería era entorpecer y dilatar si posible era, otro semestre, provocó desde la Presidencia una discusion acalorada manifestando: que si no se reformaba la mocion en los términos en que estaba inserta en el acuerdo 6 de Noviembre, no permitia discusion de ninguna especie porque la Corporacion no tenia facultades para acordar la creacion (le! Instituto Civil de 2a. enseñanza. Los señores Ferrer, Elzaburu, Cintron y otros Diputados protestaron enérgicamente contra la conducta del Presidente y éste dijo: "Protesten cuantas veces quieran que queda terminada esta discusion." El señor Ubarri creyó ya conseguido su objeto; pero el señor Célis pidió la palabra y trajo la discusion que habia sido extraviada por la Presidencia, al verdadero terreno en que debia colocarse; que no se trataba, dijo, de entrar de nuevo en la discusion (lel acuerdo de 6 de Noviembre, que era una cosa ya consentida, concluida y aprobada, ni mucho menos en lo de modificar la me cion inserta, sino de contestar al Gobernador General sobre la aelaracion que pedia,i no encontrando de ninguna manera justificada la presion que quería ejercer el Presidente sobre los señores Iiputados en aquella discusion; y concluyó pidiendo que se leyera la connuiicacion Superior.—Dispuesta la lectura por el señor Presidente, el señor Célis propuso se contestara á S. E. que la mente dcl acuerdo de 6 de Noviembre al acordar la creacion del Instituto Civil de ºa. enseñanza, porque estaba en la conciencia


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ya

una necesidad reconocida, se entendia llenandel Pals que era do todos los requisitos que las leyes establecen, y que para ello habia nombrado una Comision compuesta dé los señores Elzaburu, Palacios y Berríos y así se acordó por unanimidad. Constantes siempre los Diputados liberales, los señores Cmtron, Elzaburu, Fernandez Juncos y Hernandez Costa, volvieron á repetir con más fundamento la mocion sobre la creacion del Instituto de 2a. enseñanza en la sesion de 5 de abril de 1881 y votaron por ella los señores Skerret, Silva, Berrios, Palacios, Firpo, Hernandez Costa, Célis, Otero, Elzaburu, Almodóvar, Ferrer, Brunet, Delgado, Fulladosa, Raldiris y Cintron y que nó, los señores Zalduondo, Iriarte, Cara cena, Nuñez y Ubarri. En Julio de 1881, tomó posesion del mando de esta provincia el Excmo. señor Don Segundo de la Portilla y Gutiérrez y desde luego manifestó á algunos de sus amigos liberales, que el señor Ministro del Ultramar Don Fernando de Leon y Castillo no se opondria á la creacion del Instituto de 2a. enseñanza, y que, esperaba su informe que desde luego ofrecia habia de ser favorable. En 23 de Setiembre del mismo año cumplió su oferta manifestando al señor Ministro habia llegado el momento en que no podia dilatarse la creacion del Instituto Civil de 2a. enseñanza que venia pidiendo con tanta justicia la Corporacion Provincial inspirada en los deseos de la provincia. Y cuando se abrió el 2o. periodo semestral, en Noviembre del referido año, manifestó con franqueza á algunos de los diputados incondicionales, que la creacion del Instituto podia considerarse ya un hecho porque el señor Leon y Castillo lo deseaba y él habia informado ya favorablemente. Esto dió lugar a que algunos de los incondicionales, que siempre faltaron á la disciplina establecida por el señor Ubarri cuando se trataba del Instituto, se lanzaran á presentar en 9 de Noviembre de 1881 una mocion firmada por los señores Santiago, Delgado é Iriarte pidiendo, que la Corporacion acordase el suplicar al Gobierno de S. M. la pronta resolucion de los acuerdos que se habían remitido sobre creacion del Instituto Civil de 2a. enseñanza, cuya conveniencia reconocían: esta mocion fué aceptada por unanimidad, habiendo asistido á este acuerdo los señores Iriarte, Santiago, Sagastibel:a, Zalduondo, Nuñez,,Echeveste, Juncos, Blanco, Cintron, Ubarri, Corchado, Otero, Hernandez Costa, Célis Aguilera, Raya y el Presidente Skerret. Todavía había que luchar, pues pasado el expediente al Consejo de Instruccion se dilató en este Centro mucho tiempo, dando lugar á que el Gobernador escribiese al señor Ministro de Ultramar y al Director de Fomento del Ministerio. Por fin el Excmo. señor Don Fernando Leon y Castillo, que dió repetidas pruebas del interés {uii que veía los deseos de la Corporacion provincial, comuukando por el cable y contestando por el mismo, cuanto era necesario, en 2.i de Abril de 1882, dirijió á este Gobierno General el telegrama siguiente:—"Despachado 9 17


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expediente creando Instituto Civil.—Ordenes saldrán correo 30". Y en el vapor próximo se recibió la Real órdeu de 25 de Abril autorizando á la 1)iputacion para la creacion del. Instituto y disponiendo que el Gobierno General oyendo á la Junta Superior de Instruccion pública, y á las demás Corporaciones que creyese oportuno, formara y remitiera para su aprobacion definitiva el Reglamento á que deben sujetarse los establecimientos ele 2a. enseñanza. El Gobernador General convocó á la Dipntacion, y en sesion extraordinaria de 20 de Mayo del mismo año se dió cuenta con la referida Real órden. Lo.. ;señores Corchado, Hernundr Costa, silva, Cintrón, Firpo, Juncos y Elzaburu, presentaron una mocion que fué apoyada por el último, pidiendo que el local destinado á Instituto Civil fuera el en donde existe, y que estaba ocupado á la sazon por las RR. MM. del Corazon de Jesús. (1) —Que se autorizase al digno Presidente de la Corporacion (entonces señor skerret) para que sin levantar mano gestionara cuanto fuera conducente á fin de que dicho local quedase expedito á la brevedad posible; que se suplicara al Excmo. señor Gobernador General, que telegráficamente manifestara al Ministro de Ultramar el vivo deseo de la Corporacion de que convocara sin retraso las oposiciones á las Cátedras del Instituto Provincial, á fin de que pudiera funcionar en el próximo año académico, enc•argfindose al Presidente de telegrafiar en el mismo sentido directamente. Creía el señor Uburri, y con razon, que aquella era la última trinchera y quiso aprovecharla. Tuvo reunion prévia en su casa con todos los Diputados ele sn comunion, pero no pudo conseguir que todos se prestaran á sus deseos.—Los liberales estaban en minoria; pero los señores Brunet y Delgado incondicionales y el señor Fulludosa, que ya se había declarado independiente votaron en contra de la oposic•iou que se hizo al tercer particular, fundado en que no eorrespondia miéntras no estuviese hecho y aprobado el Reglamento. Tambieu se acordó en esa sesion autorizar á la Comision y asociados para que todo lo que se relacionase con la creacion del Instituto. El 13 ele Junio, por telégrama, participó el señor Ministro de Ultramar, haberse comunicado las órdenes al Ministro de Fomento para proceder á la publicacion y nombramiento de Tribunales de oposocion de los catedráticos para el Instituto, limitando á dos meses el plazo reglamentario. Anunciadas las oposiciones la Comision y asociados nombraron una ('omision de los señores Elzaburu y Hernandez Cuata pa-

(1) Es el edificio de Santurce donde está hoy la casa de Beneficencia para niñas, llamado Girl Charity School.—C. y T.


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ra la instalacion del Instituto Civil, comision que desempeñaron á satisfaccion de la provincia, tomándose el interés que requería la mision que se les habia confiado. El tiempo pasaba y en 10 de Octubre se acordó por la Comision y asociados telegrafiar al señor Ministro de Ultramar para que aprobase el Reglamento y autorizase, para abrir el curso académico, autorizacion que se recibió por un telégrama del mismo mes que decia : "Aprobado interinamente presente curso, Reglamento Instituto remitido carta 362. Disponga V. E. apertura Noviembre, nombrando catedráticos interinos indispensables, pues propietarios no podrán ir hasta Enero y tan larga demora irremediable introduciría perturbaciones enseñanza." (1) Sin levantar mano se ocupó el Gobernador General Excmo. señor Don equndo de la Portilla del cumplimiento y el mismo día que se recibió, nombró una .Junta clasificadora de los títulos que presentaran los aspirantes á catedráticos, nombrando despues los interinos y de éllos, como Director, al Excmo' señor Don José Julian Acosta., anunciando la inauguracion para el dia 28 de Noviembre de 1882. Tal es la síntesis histórica del establecimiento que nos ocupa, al inaugurarse la apertura del mismo en su segunda época. De ella se vé con evidencia que estaba empeñada una lucha entre el país y el señor Ubñrri, porque á aquél lo encontramos siempre con el natural y noble deseo de la difusion de la Enseñanza, y á éste en constante y tenaz oposicion, hasta el extremo de que algunos de sus amigos conociendo la conveniencia y necesidad de la instalacion del Instituto provincial pidieron al Gobierno el pronto despacho de los acuerdos en él pendientes, relativos al particular. En esa mocion, no aparece el nombre del señor Ubarri y esto hace presumir que convencido de su impotencia para luchar por más tiempo contra la luz, sometió su criterio, movido acaso por superiores indicaciones, al criterio liberal y se reconstituyó por segunda vez el Instituto provincial de 2a. enseñanza, cuyo aniversario recordamos hoy con júbilo. Loor, repetimos, á los constantes defensores de la ilustracion y la enseñanza: loor al Ministro de Ultramar que autorizó la creadon del Instituto provincial: loor al Gobernador señor de la Portilla y loor a todos los que directa ó indirectamente contribuyeron en poco ó en mucho á que hoy al pasar por frente del edificio á que acude presurosa en busca del saber nuestra juventud, sepa

(1) Si no hubiera otras razones, ese decreto es bastante para que PuertoRico conserve siempre un grato recuerdo del Excmo. señor Don Fernando Leon y Castillo.


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ésta, á quiénes debe bendecir agradecida y á quiénes perdonar misericordiosa." (1) CONSTITUCION DEL PARTIDO LIBERAL.REFORMISTA DE PUERTO-RICO, FORMADA POR EL COMITE CENTRAL DEL MISMO. Comité Centraldel del Partido Liberal-Reformista.

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"En sesion ordinaria de 9 del corriente, se ha acordado la adjunta Constitucion del Partido liberal-reformista de esta Isla, y que en cumplmiento de lo prevenido en su articulo 19, en obsequio de la brevedad, y teniendo en cuenta que aún no se hallan organizados convenientemente todos los Comités de Distrito, se comunique directamente dicha Constitucion á los locales de toda la Isla, para que en el término de 20 dias contados desde la fecha se sirvan manifestar su conformidad 6 reparos. Al participarlo á U. con el indicado objeto, espero del patriotismo de ese Comité, y de su reconocido celo por los intereses del Partido, que penetrado de la importancia que para el mismo tiene su pronta y definitiva organizacion, se servirá contribuir á ella eficazmente, examinando la indicada Constitucion y dando su parecer sobre la misma dentro del término señalado. Dios guarde á U. muchos años. Puerto-Rico 14 de Agosto de 1873.—E1 Presidente, José Julián Acosta. ir. Presidente del Comité local del Partido liberal-reformista de Fajardo. El Partido liberal -reformista de Puerto-Rico, y en su nombre los Delegados elejidos por los Comités de les quince Distritos de la Isla, deseando organizarse convenientemente para dar mayor unidad eficacia á sus trabajos, y alcanzar más pronta y fácilmente el objeto de sus aspiraciones, que no es otro que el de que se constituva esta provincia AL IGUAL DE SUS HERMANAS DE LA METROPOLI, garantizándose asi á todos sus habitantes los mismos derechos que á los demás españoles, y con ellos la libertad, la justicia, el órden y la seguridad de sus personas, honra é intereses, ha acordado la siguiente CONSTITUCION. TITULO I. ORGIANIZACION. Articulo lo—Para la mejor organizacion del Partido, se es(I) D. Pablo Ubarri, y su camarilla de intransigentes, eran opuestos a la creación del Instituto de 2a. Enseñanza, como lo eran a la Universidad y hasta a las Audiencias, porque creían erróneamente que estos focos de ilustracion y de altas mentalidades habían precipitado la Independencia en el continente americano.—C. y T.


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tablece un Comité Central del mismo en esta Capital, quince Comités de Distrito, que se situarán en las quince cabeceras de los Distritos en que se divide la provincia parada eleccion (le Diputados á Cortes, y un Comité local en cada una de las poblaciones de la Isla. Art. 2°—El Comité Central se compondrá de quince miembros 6 Delegados de los Comités de los quince distritos, elejidos uno por cada Comité, pudiendo éstos designar para ese cargo, á la persona que juzguen más á propósito bien sea de su propio seno 6 extraña á él. Art. 3v—Los Comités de Distrito los formarán los Delegados que nombren respectivamente los Comités locales de los Colegios 6 pueblos correspondientes á cada Distrito, en la misma forma que se expresa en el artículo anterior. Art. 4°—Los Comités locales serán elejidos directamente por los electores liberales-reformistas de cada pueblo. Art. 5o—En las cabeceras de Distrito, el mismo Comité local podrá serlo de Distrito, siempre que los demás Comités locales pertenecientes al mismo, así lo acuerden por unanimidad, 6 cuando el distrito lo constituya un solo pueblo como sucede en San German. Art. 6°—Los Comités locales repartirán entre sus mismos individuos el encargo de entenderse con los electores de los distintos barrios 6 secciones en que se divida la localidad para comunicarse con ellos y trasmitirle los acuerdos de los mismos Comités, y de los de Distrito Central, cuando proceda enterarles de ellos, 6 bien nombrarán con tal objeto los auxiliares que juzguen necesarios. Art. 7°—Si esos auxiliares, como los miembros todos de los Comités locales, de Distrito y Central, se entenderán nombrados por el término de dos años, sin perjuicio de ser amovibles 6 reemplazables en cualquier tiempo á voluntad de sus respectivos electores, que procederán también á llenar las vacantes siempre que ocurran por cualquier motivo. Art. 8°—Todos los Comités funcionarán permanentemente pudiendo celebrar sesiones siempre que concurran la mayoría absoluta, ó sea la mitad más uno de sus miembros. La distribution de los diferentes cargos y funciones de cada Comité entre sus individuos, el 6rden de sus discusiones y forma de tomar sus acuerdos, serán objeto de los Reglamentos interiores que formará cada uno de ellos. TITULO II. ATRIBUCIONES. Art. 9°—E1 Comit6 Central sólo podrá tratar, acordar y resolver además de los asuntos relativos á su régimen interior sobre


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los que sean de interés general del Partido, cuales son los qae se reáeren á su mejor organizacion, al sostenimiento y propaganda de sus principios y doctrinas y á la realizacion de su ideal, gestionando el planteamiento de todas las reformas y medidas que interesen á toda la Isla En los asuntos particulares de los Distritos 6 colegios tendrá únicamente el carácter de consultivo. Art 10.—Acorde cori lo que expresa el articulo anterior, en materia de elecciones sólo incumbe al Comité Central, oyendo préviamente á los Distritos provinciales que deben elejir los Se nadores, cuando llegue ese caso, la candidatura que estime más á propósito para dichos cargos. Art. 11.—Es de las atribuciones de los Comités de Distrito, tratar, acordar y resolver sobre todos los asuntos dei interés general del Distrito, sin que acerca de aquellos que solo afecten á sus respectivos Colegios individualmente les competan otras atribuciones que las puramente consultivas. Art. 12.—Tambien corresponde á los Comités de Distrito, proponer á ¡os electores del msimo, la candidatura para Diputados provinciales, y cualquier otro representante de todo el Distrito, oyendo préviamente á los Comités locales de sus respectivos Colegios. Art. 131-Elijirán asimismo los Comités de Distrito el Delegado que por cada uno de éllos debe concurrir á la formation del Central para su cumplimiento, en los casos en que así proceda, y serán por último, el conducto por donde los Comités locales se entenderán con el Central en la generalidad de los casos. Art. 14.—A los Comités locales de los pueblos toca esclusivamente tratar, acordar y resolver sobre los asuntos del interés privativo de la localidad, y preponer por lo tanto las candidaturas para Concejales, Compromisarios y cualquier otro representante del Colegio, explorando préviamente siempre que sea posible por medio de reuniones electorales, la voluntad de los electores reformistas. Art. 15.—Toca tambien á los Comités locales designar el Dele6aL que debe representarles en el Comité de Distrito, 6 acordar, que desempeñe tales funciones el Comité local de la cabecera, elejir de entre sus mismos individuos ó fuera de su seno las perw nas que deban entenderse con los electores de los distintos barrios para trasmitirles los acuerdos que deban cumplir, abreviando de este modo los trabajos, y dar cuenta á los Comités de Dinfrito del cumplimiento de dichos acuerdos, asi como todo lo que ocurra de importancia para el Partido dentro del radio de su accion, y las demás noticias é informes que dichos Comités les pidan. Art. 16.—Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 13, sal los Comités locales como los de Distrito, pueden proponer di-


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rectamente al Central para que en é1 se discuta y resuelva todo lo que juzguen conveniente al interés general del Partida Art. 17.—Loe acuerdos de todos y cada uno de loe Comités en loa asuntos de su respectiva competencia, son desde luego ejecutivos, ménos aquellos de los Comités Central y de Distrito, en que se acuerde alguna derrama o contribucion para cubrir gastos que se juzguen necesarios ó convenientes al Partido, y cuando se trate de establecer alguna enmienda á esta Constitution. En tales casos el acuerdo del Comité Central se comunicará por el conducto regular á todos loe Comités locales, y el de loe Comités de Distrito $ los locales de su demarcation, para que en el término que se les señale, espongan su aprobacion 6 reparos; y sólo se entenderd sancionado y ejecutivo el acuerdo, cuando lo aprueben á lo ménos las doe teroc~aa partes de loa Comités consultados. Art. 18.—Cuando no recayere esa aprobacion, quedará sin efecto el acuerdo. El Comité Central y los de Distrito en vista de las enmiendas que se hubieren hecho á sus acuerdos, y si las creyesen dignas de tomarse en consideracion, discutirán de nue vo su proyecto reformado con esas enmiendas, y la resolution que adopte, la someterá otra vez á la revision de los Comités locales, en la misma forma prevenida en el articulo anteror. PTapOSICIONES TRANSITORIAS. Art. 19.—Esta Constitucion se somete á las mismas regías prescritas en los dos artículos precedentes, sin prejuicio de que rija desde luego provisionalmente interin obtiene la sancion de los Comités, donde sea necesario, con arreglo a lo prevenido en esta Constitution, sus disposiciones se entenderán con los Comtés que actualmente funcionan, eepecalmente en las cabeceras de Distrito. Puerto-Rico, 9 de Agosto de 1873. El Delegado por el primer distrito Capital, José Julian Acoeta.—Por el 2o. distrito Vega-Baja, José B. Abad.—Por el 3o. Arecibo, Félix PadiaL—Por e14o. distrito Quebradillae, Pablo E. RodrigueL—Por el 50. distrito Aguadilla, Sergio Márcos Carazo.— Por el 60. detrito Mayagüez, Pedro G. (Mico.—Por el 70. distrito San German, Manuel de J. Galvan.—Por el So. distrito, Sabanagrande, José E. Ramos.—Por el 90. distrito Ponce, José Geigel y Zenon.—Por el 100. distrito Guayama, Isidoro Cintron.—Por el 110. distrito Humacao, Pablo Saez.—Por el 120. distrito Rio Piedras, José Garcia Maitin.—Por el 130. distrito . Caguas, Julian


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E. Blanco.—Por el 140. distrito Coamo, Pasasio P. Sancérrit-Por el 150. distrito Utuado, Joaquin Martorell." El infrascrito Secretario del Comité Central certifica: que la copia de la Constitucion que precede es fiel y conforme á la que fué aprobada, por acuerdo de fecha nueve del corriente mes y afío. —José Qéigel y Zenón. (1)

(1) Este folleto del señor Celis Aguilera da mucha luz para la historia política de Puerto Rico en el periodo a que se contrae. Pero hay un punto, que el señor Celis no toca. La aparición en el Parlamento Español de los diputados cubanos Montoro, Portuondo y Fernández de Castro defendiendo con su acerada palabra la Autonomía para Cuba, lo que dió un gran refuerzo a este sistema de gobierno para las Antillas, que venía defendiendo D. Rafael María de Labra. Al regresar los diputados autonomistas a Cuba, tocaron en San Juan, y aconsejaron aquí el que se arriara la bandera de la Asimilación y se izara francamente la de la Autonomía Luego vino el escritor español D. Francisco Cepeda, íntimo amigo de Labra, a fundar en Ponce el periódico autonomista La Revista de Puerto Rico, que con sus vibrantes artículos tanto dió que hacer a los conservadores, incondicionales españoles. Vino, desde luego la evolución del partido criollo, de asimilista en autonomista, y los atropellos del gobernador Palacio y el componte de 1887, que son ya conocidos, porque para los españoles, en general, tanto de acá como de allá la Autonomía era un puente para la Independencia, y de ahí su terquedad de combatirla tan rudamente.—C. y T.


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PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRES LICENCIADO PABLO SAEZ. Por Cayetano Cold y Toste. Dice Rubén Darlo, que hay estaciones pata los pueblos, en las que el espíritu vital de la raza puede enfriarse en nivoso, pero luego viene floreal y fructidor que anuncian la vida primaveral. Eso nos ocurre con frecuencia. Y Pablo Saez, inteligencia superior, 1luetu6 én tales estaciones. Nacido en San Juan el 26 de Mayo de 1827, hizo luego sus primeros estudios en el Colegio de D. Fernando Roig, de Humacao, en cuyo plantel de enseñanza fué uno de los primeros alumnos en distinguirse por sus brillantes aptitudes. Pasó a estudiar para Abogado a la ciudad de Barcelona; y allí formó parte del célebre grupito (le estudiantes, que inmorta• ¡izó la publicación del Album Puertorriqueño, en 1844, y el Cancionero de Borínquen, en 1846. El joven estudiante sanjuanero, de incansable energía, al par que estudiaba el Digesto y las Partidas cultivaba las letras. En su composición poética El Poeta, es un cantor romántico trillando las huellas pintorescas de Zorrilla. En El adios del ruiseñor, preludia el vate anacreonte. En su incorrecto soneto Un adios a mi patria se presiente al devoto amante del terruño que le vió nacer. En su Serenata yAmor de poeta vuelve a surgir el romántico cantor byroniano. Tiene Pablo Saez un soneto ea el que describe entusiasmado a la mujer criolla; y esta bella composición poética es suficiente para que le recordemos siempre sus compatriotas con cariño. Escribia envuelto en las nieblas de la lejanía, en la condal urbe, y supo volver los ojos del alma a la patria ausente para recordar a los suyos: justo es que los suyos le recuerden eternamente. He aquí como describe a la mujer puertorriqueña: Débilmente morena, ojos rasgados, negro cabello, frente despejada, Pequeña la nariz y perfilada, Hermosa boca y labios sonrosados; Dos hombros por Amor redondeados, Fur gente el bello seno, y delicada La cintura, flexible y abreviada, Sus brazos hábilmente torneados; Talle esbelto, pie .breve, aéreo paso... Si vieras esa virgen de hermosura, Esa hurí de un edén flotante y rico, Ofrécele un amor puro y no escaso, Que esa hurl es una virgen de ternura, Y ese edén delicioso.... Puerto Rico.


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PUERTORRIQUEÑOS ILUSTRH~.

En las composiciones poéticas publicadas en el Cancionero de Borínquen continúa el joven cantor cultivando el estilo román• tico. Zorrilla y Espronceda, a su vez imitadores de Lord Byron y Chateaubriand, estaban de moda. En la poesía de Pablo Saes que encuentro originalidad es en la que dedica a su madre y titulada Melancolía y Recuerdos y que termina con este hermoso verso: Montañas de mi patria, yo os saludo! Vuelto al tibio ambiente del hogar, no encontró fuera de él más que azúcar, café y tabaco; no había ningún centro donde se cultivasen las letras y las artes; aunque no faltaban espíritus fuertes, con mucho acero en la voluntad, que protestaban de este estado de cosas. El momento histórico no era propicio a sus inclinaciones artísticas. Ay de las sociedades que se dedican a amontonar oro y decae en ellas la virilidad y el amor a las letras y a las artes!... Entregado 8aez al ejercicio de la Abogacía desde el 4 de Febrero de 1851 que se incorporó al Colegio de Abogados, del cual fué Diputado y Decano, no volvió a pulsar la lira y abandonó por completo la musa por las luchas del Foro. Terminados los combates forenses, se replegaba a su casita, porque como los griegos de la edad de oro amaba mucho la piedra del hogar. Empero, sus contemporáneos cultivadores de-la gaya ciencia le llamaban el cantor de La Palma. Cuando la agitación política de 1869, que trajo por secuela obligada la constitución del Partido liberal reformista, el país pensó cii escoger a Baez como uno de sus representantes. Y formó parte de la Diputación Provincial en 1871. Continuó el distinguido jurisconsulto prestando auxilio espiritual a su país, y en 1873 fué designado Vice Presidente de Ja Diputación Provincial y Delegado por Humacao en el Comité Central del Partido liberal reformista, en cuyos centros figuró en primera fila como hábil conocedor de las leyes y ferviente patricio, profesor de energías. El mismo año de 1873 fué nombrado miembro de la Comisión de Fomento material, en representación del Partido a que pertenecía, en aquella célebre sesión que hubo en el Teatro Municipal, la noche del 25 de Junio del citado año, en que se reunieron los dos Partidos militantes en esta Isla para informar al Gobierno de Madrid sobre reformas convenientes a esta antilla. 8e le escogía para desempeñar estos cargos difíciles, porque en las deliberaciones públicas solía seguir la máxima de Platón, de no aconsejar lo más conveniente sino lo que pareciera más justo. Tras estos pujos del Gobierno para ir tirando en estos países de Ultramar .con reformas de tela de Penélope, vino la reacción borbónica de 1874 con el golpe de Estado de Pavia, y el sable del general Sanz cortó el nudo gordiano de la Libertad en Puerto Rico, estableciendo con mano de hierro lo que le dió la gana, de


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acuerdo, desde luego, con el Gabinete de Madrid, que sacrificaba las libertades establecidas en Puerto Rico a las candentes rebeldías de Cuba. Eso sí, procurando llenar las formas, por lo cual dej6 la Diputación Provincial, de oficio, designando los diputados a su personal antojo; conservó los Ayuntamentos, que dejaron de ser de elección popular, y los consejeros fueron de oficio, según la nota que de cada pueblo remitía el jefe de Voluntarios al Caballero de la Triste Figura. El bilioso Gobernador estableció la falsa utopía de una estúpida reacción, y que, como dice muy bien Castelar, "entre todas las utopias ninguna tan falsa .como la utopia reaccionaria." En Puerto Rico se delinearon dos partidos politicos en 1869 y vinieron a estar constituidos en 1870. Uno liberal, otro conservador. Uno, con el afán y el incentivo de la evolución y la renovación. El otro, deseoso y terco en mantener lo establecido y ceder a pulgadas lo que se debía dar espontáneamente por varas y yardas. De consiguiente, los dos partidos eran necesarios, porque el principio de contradicción desarrolla y perfecciona cualquiera idea. Venir, en 1874, el gobernador D. José Laureano 8anz a echar por tierra todo el adelanto adquirido y establecer el triunfo de un solo partido, convirtiéndolo de conservador en reaccionario, fué un salto atrás, como lo es siempre cuando en las sociedades establecidas se persigue y se trata del progreso de cualquier idea política ya consolidada. Aquel salto atrás de Cánovas del Castillo contra el Derecho Antillano fué una horrenda injusticia y trajo la pérdida de las Antillas para España, porque como dice el gran Castelar, las grandes injusticias sociales no pueden, no, extirparse y concluirse sino por terribles y radicales cauterios. Ante esta espantosa reacción, D. Pablo Saez que le tocó presenciar tan cruel momento histórico en la vida de la patria, viendo en torno suyo vacilaciones, dudas, miserias y derrumbes, y en cada encrucijada la calumnia en acecho, se metió en sñ casa, consuelo y refugio de sus penas, a defender a sus clientes y cobrar sus honorarios, hasta que en 1879, en una tarde fria y desapacible, llamó a sus puertas la pálida Liquidadora de Existencias, para llevárselo donde nadie responde sino a las plegarias de la fe ciega. Saez no fué un guarismo del montón anónimo, lino varón ilustre, espíritu liberal y altruista, que supo honrar a su patria en el foro, en la política y en las letras. ¡Justo es no olvidarle! Los que han servido a la Patria, grandes o chicos, deben tener un pebetero de amorosa mirra en el corazón de su pueblo. (1)

U) El licenciado D. Pablo Saez era hijo legítimo del teniente de Cabs• hería D. Pablo Saez y de Da. Josefa Aldao.


~ RECTIFICACIONES HISTORICAS. Por Cayetano Coll y Toste. ...._....~ I

Yauco, enero 26, 1922. Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico. Distinguido doctor: Estimaría, si no le es de mucha molestia y de mucho trabajo, que me enviara algunos detalles históricos de la bandera del Grito de Lares; y de la actual bandera de la Estrellla Solitaria. Estoy interesado en saber ciertamente el origen y desenvolvimiento político de ambas banderas, dentro y fuera de nuestro país. (La inspiración que indujo a Bracelete de Oro a bordar la de la Cruz Blanca. Y la aceptación de la mono estrellada por el Club Revolucionario; y si alguien de los que constituían dicho Club se opuso a ella.) ¿Podría también usted decirme algunos de los que constituían el Club Revolucionario y que estaban presentes al aceptar nuestra actual bandera como nuestro símbolo? Estos datos me serán útiles para una obra, que tengo en preparación; y como es usted la única autoridad en esta materia a usted acudo en solicitud de ayuda. Altamente agradecido me suscribo de usted. Atentamente, Andrés 11. Santiago. II Yauco, Febrero 7, 1922.

Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico, San Juan. Respetable señor: He oído con alguna frecuencia, discutir en plazas y centros sociales, algunos puntos históricos que en verdad merecen ser aclarados por personas conocedoras de nuestra historia. El primer punto a que me refiero es el siguiente: ¿Dónde, cuándo y por quién se escribió La Borinqueña? Sobre este punto debo decirle que en Añasco, mi pueblo natal, hay la creencia de que en la calle del Desengaño y en una casita que aún existe, fué donde se escribió dicha danza. El segundo punto es el siguiente: ¿ En qué sitio de Puerto Rico fué que los indios probaron que los españoles eran mortales! Y cómo lo probaron? El tercer punto es el que sigue: ¿Dónde y por quién se hizo la primera bandera puertorriqueña?


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Cuarto y último: ¿Quién fué el verdadero fundador de Añasco? Gracias anticipadas, y quedo de usted con el mayor respeto, F. Gaztambide. P. B.—Si usted así lo desea, puede hacer públicas sus respuestas para información general. III Villa Los Pinos, Marzo 31 de 1922. Sres. Andrés M. Santiago y F. Gaztambide, Yauco. Muy señores míos: paso gustoso a satisfacer sue respectivas cartas: 1.—La bandera del Grito de Lares es obra de Betances, que se inspiró en la bandera dominicana. Yo conservo una, gracias al patriota Botero Figueroa, que perteneci6 a J. de M. Terreforte, y en ella se envolvió la urna cineraria del gran patricio cuando sus venerandos despojos fueron conducidos. al muelle de San Juan; y envueltos en ella fueron hasta Cabo Rojo. ¡ Betances fué el alma mater de todo aquel movimiento revolucionario! Las primeras banderas fueron hechas por doña Mariana Bracetti, esposa de don Miguel Rojas, por doña Dolores Cós, arecibeña, esposa de don Francisco Santana y por doña Maria Eduvigis Beauchamp, hija del pueblo de Las Marías. Eran cuatro espacios separados, por una cruz blanca; los dos cuadros de arriba, azulee; los de abajo, rojos. En el primero de arriba, que era azul, una estrella de cinco puntas. Esta bandera es un recuerdo histórico sagrado. 2.—La bandera del triángulo estrellado y de las cinco franjas, azul y rojo, nace con el Club revolucionario de New York. El 22 de Diciembre de 1895 hubo en Chinney Corner Hall una asamblea y quedó constituida la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano, y allí se acordó adoptar como bandera de Puerto Rico el mismo pabellón cubano con loa colores invertidos".—Según consta en el acta de ese día (acta tercera) la nueva bandera fué presentada por J. de M. Terreforte, uno de loe supervivientes del grito de Lares. Formaban la Directiva: Delegado general, Dr. R. E. Betances; Presidente, J. J. Henna; Vicepresidente„ J. de M. Terreforte; Vocales, Manuel Besosa, Botero Figueroa ; Secretario de correspondencia, Gerardo Forrest. Be dice, que dicha bandera fué dibujada por el señor Antonio Violes Alvarado. Ninguno de loe presentes en aquella magna asamblea se opuso a ella. 3.—Los concurrentes a la asamblea de 22 de diciembre de 1895 fueron los señores siguientes: Arturo Labarthé, A. P. de


ats'rósices. sacra:cecioNae sea

Mena, Ges A. Amy, Epifanio Alvira, Pedro Martínez, Rafael Mar. tínez, Enrique R. Balaguer, J. B. Pérez, Gustavo J. Steinacher, J. Cortada, A. C. Lamoutte, Ulises Valdivieso, Manuel Besosa, J. J. Henna, J. M. Terreforte, J. D. Delgado, Julio Crespo, R. H. Todd, Luis E. Acosta, Luis Castro López, Crispín Cervera, José Rivera, Joaquín Ramos, Manuel Román, Juan Curet, Francisco Moreno, Valentin París, Clemente R. Lecompte, Arturo Font, Botero Figueroa, José Budet, S. Moret Muñoz, Pedro Modesto, Giraud, J. J. Bas, Sandalio Parrilla, J. Martorell, Eduardo Ferrer, .i. A. Vera, Arturo Méndez, Gutnersindo Rivas, E. López, Edelmiro Espada, E. Martorell, Arturo de Castro, Ramón Olmo, Ed. Castro, Federico Pacheco, M. M. Loubriel, Cayetano Soler y Gerardo Forrest. 4.—El2 de Agosto de 1898 quedó disuelta la .Sección Puerto Rico dcl Partido Revolucionario Cubano, constando en el acta de disolución las siguientes frases del patriota D. Eugenio María de Hostos, presente:—"El señor Hostos hace uso de la palabra, y en un elocuente discurso expone la actual situación de Puerto Rico; las probabilidades a que se presta la ya casi efectiva ocupación de la isla por los Estados Unidos; y apela a las iniciativas y buena voluntad de los puertorriqueños que de veras aman el porvenir político de su patria, a que se unan para obtener, por todos los medios pacíficos a su alcance, cerca del Ejecutivo y Cuerpos Colegisladores de este país, el mejor partido posible para Puerto Rico; teniendo en cuenta que los Estados Unidos, por su Constitución, su historia y antecedentes políticos, no es un pueblo conquistador, y que no es de suponerse que como resultado de la guerra actual, iniciada por sentimientos y consideraciones de humanidad y justica—única guerra, quizás, que registran los anales de la historia por tan nobles principios—quieran manchar tan honrosas ejecutorias apoderándose de Puerto Rico, como si fuese una presa bélica, e imponerle a los naturales una forma de gobierno sin su consentimiento, y que quizás pugne con las aspiraciones del país.—La Asamblea escucha con vivas muestras de aprobación las levantadas frases del señor Hostos: prueba patente de que siente al unísono con tan noble patriota."—Firman esta acta, como Presidente J. •1. Aenna; como secretario Roberto H. Todd. !.—Cuando el partido Unión de Puerto Rico puso en su pro. grama como finalidad la Independencia, tomaron Muñoz Rivera y José de Diego, la misma enseña del Club de New York, como bandera de esa aspiración final. Y así ha continuado hasta la fecha del cambio de Programa en 11 de Febrero de 1922. 6.—La danza la Borinquota es de 1867. Su autor, D. Félix Astol, abuelo de mi querido amigo el poeta y orador Eugenio As• tot. La escribió en el barrio Balboa, de Mayaguez, en una finca propiedad de D. Luis Tornell, catalán y paisano del señor Astol.


RECTIIrICACIONES HISTÓRICAS.

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El autor dió a conocer su obra en unas fiestas de aguinaldo en la casa de D. Eugenio Cuevas, barrio de la Salud en la ciudad del Oeste. La danza gastó mucho, pero no tenía nombre. El señor Francisco Llavat (padre) presente, propuso que se llamara La Alnwjábana. Y el señor Astol, disgustado, le dió un guitarrazo. Convinieron llamarla La Borinqueña, y su autor le puso la letra de Bellísima trigueña, imagen del candor, etc. tan conocida en el pals. Vino la revolución de Lares de 1868, y una noche llegó a la tertulia en casa de Bonocio Tió Segarra el amigo Antonio Ruiz Quiñones, muy entusiasmado con dicha danza y pidió a Virgilio Biaggi que la tocara al piano y a Lola Rodríguez, la esposa de Tió, que la cantara. La ilustre Lola, que para aquella época era una pólvora, encontró la canción de Astol sosa e improvisó otros versos. Los tiempos eran de fronda! De modo que al oirle los tertulianos cantar: Despierta, borinqueño, que han dado la señal! Despierta de tu sueño, que es hora de luchar! se levantaron electrizados a corearla, como los franceses en casa del alcalde de Estrasburgo cuando inventó Claudio José Rouget de Lisle la Marsellesa.—La patriota Lola inmortalizó la obra del artista Astol! 7.—El sitio de Puerto Rico, en el que los indígenas probaron si los españoles eran inmortales, fué el río de Añasco, llamado por ellos Guaorabo. Al pasar el vado el joven español Salcedo, los indios que lo llevaban cargado, lo metieron bajo el agua a mitad del río y lo sostuvieron allí hasta que se ahogó. Esto se hizo por orden del cacique de Yagücca, llamado Urayodn. Después vino el alzamiento indígena de Febrero de 1511. 8.—La aldehuela de Añasco la fundó el teniente de Juan Ponce de León D. Luis de Añasco, donde tenia su estancia; pero habiendo fundado el gobernador Juan Cerón el segundo pueblo de cristianos en le desembocadura del Guaorabo, la incipiente población no tomó incremento, y siguió una vida lánguida como otras aldehuelas de la isla. Iñigo Abbad dice, que se fundó el pueblo en 1733.—D. Pedro Tomás de Córdova en el séptimo tomo de sus memorias, anota, en 1703.—E1 hecho verídico es que en 1728 fué la declaratoria del burgo por el gobernador D. José de Mendizabal como Pueblo, a instancias de D. José de Santiago, el más rico propietario de la jurisdicción. Y que por real cédula de 18 de Octubre de 1833 fué aprobada la erección del Pueblo do Añasco. Quedan ustedes .complacidos, señoree Santiago y Glaztamblde.—Atentalaente, Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico.


170 LA IN®UISICION ACTUANDO EN PUERTO RICO EN 1565. (De una Relación de ofcios vacantes en América.Diciembre 3 de 1565.—Archivo de Indias, Patronato. Est. B caj. v, leg. 19) Habiendo sido condenado por el Sancto Oficio D. Pedro Sarmiento, vaca por él la scribanía de minas y registros de Puerto Rico; podrtl valer CC ducados. (1) Diego de Angulo y Jerónimo Desquinas y Juan de Vallejo y Pedro Cabello, porteros de cadena, suplican a V. M. les haga merced de la scribanía de minas y registros de Puerto Rico, que esta vaca, por D. Pedro Sarmiento. ESTADO DE DEFENSA DE LA PLAZA DE SAN JUAN BAUTISTA DE PUERT O RICO EN 1541. (De la Colección de D. Juan Bautista Muñoz.) Alarde de la gente, de á pié y caballos, de la ciudad de Puerto Rico, hecha en 30 de Noviembre de 1541. De caballos, con lanzas, adargas, algunos con rodelas y ballestas, siendo alcalde Francisco Juancho y capitán Martín de Eguiluz 26. De á pié, con espadas y rodelas, otros con lanzas y pufiales, muy pocos con arcabuces, siendo capitán Francisco Vázquez, alferez Francisco Caro, sargento Alonso López 45. Total 71. NARRACION HISTORICA. LA PARTIDA DE BANDIDOS DEL PAJUIL. Por Cayetano Coll y Toste. I. En 1868 se formó en los campos de Hatillo una Partida de bandidos, que era el terror de la comarca.--Un día amaneció asesinado en su propio ventorro un rico estanciero, llamado don Francisco Casanovas. Y este hecho brutal, de mayor trascendencia que los robos de caballos, cerdos y novillos y los desbalijamientos de viajeros, puso en movimiento a la Justicia del Departamento. El juez de Arecibo, Sr. Lcdo. D. Demetrio Rodriguez, acompasado del escribano, médico y alguacil, salieron para la casa de la víctima. Un peón decle.ró, que unos hombres enmascarados habían llamado a media noche en la tienda; qua el señor Casanovas abrió una ventana para ver quiénes llamaban y qué querían; que le desarrajaron un trabucazo, que saquearon la tienda a su gusto, lle(1) Estos doe CC. equivalsn a deseientoe,--C. y T.


xAasectón rnsT6atct.

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vándose unos dos mil pesos que el señor Casanovas había recibido el día antes, de la venta de unos terrenos; y que no conoció a ninguno de los asaltantes por llevar todos la cara cubierta con un antifaz. El juez dispuso que el cadáver fuera llevado al pueblo para hacérsele la autopsia; y él, acompañado de su séquito, se dirigió al caserío inmediato, llamado El Pa juil, para escribir unas cuantas cuartillas de papel, llenar el expediente, y regresar a la Villa. El Comisario del barrio, señor Agüería, recibió cortesmente al juez Rodríguez y a su acompañamiento, y les obsequió con un suculento almuerzo. Concluida la comida dispuso el juez un viaje para el inmediato pueblo de Hatillo, a ver si obtenía más luces sobre el crimen cometido; y después retornar a Arecibo. La comitiva se pnso en n►archa y al cruzar por un sitio llamado LECHUGA se oyeron fuertes gritos que salían de un bohío. El juez Rodriguez dirigió su caballo hacia aquel rancho. Al entrar en la casucha una mujer le salió al encuentro, llorando, y con palabras entrecortadas por los sollozos y en voz baja dijo al juez :. —Señor, quiero que usted vea a mi hijo, que está gravemente herido en ese cuarto. El señor Rodríguez penetró en un aposento, donde había un joven tendido en un catre y con el vientre abierto de un navajazo. Estaba moribundo. La mujer volvió a hablar. —Señor, el Comisario Agüería obligó a mi hijo a entrar en su Partida, amenazándole con que lo mataba si no formaba parte de ella. Mi hijo Pablo es un muchacho bueno, y al saber la muerte de Casanovas se ha matado por no querer ser compañero de esos asesinos. —¿Usted se refiere al Comisario del Pajuil, que se llama Agüería?—Repuso el juez sorprendido; y que acababa de comer en su compañía. —Si, señor! Y el que le pegó el tiro a Casanovas se llama Ignacio Rosso. —Pues no repita usted más esas palabras a nadie. Su hijo de usted será llevado inmediatamente a la población por el camino más corto y curado debidamente. Salió el juez afuera del bohío, ordenó la conducción del joven Pablo Colón a Arecibo y dijo a sus acompañantes: —El calor que hace es insoportable'. Regresemos nuevamente al caserío que hemos dejado, a tomar refresco y de allí nos marchamos para la Villa. II. Llegados al PAJUIL, paró la comitiva judicial frente a la casa del señor Agüería. Este bajó a cumplimentar al juez, quien le pidió llamara inmediatamente al Sub-Comisario del barrio y que quería conferenciar con ellos arriba; y se desmonte. 9 18


Z¡!

NAtEAC16N HIsTÓaiCi.

Llegado el Comisario sustitutc+, don José Er6, díjole el juez con severidad: —Señor Eró, desde este momento queda usted encargado de la Comisaría del barrio. Entrégole, como preso, al señor Agüería y mande usted prender enseguida a un vecino de este caserío llamado Ignacio Rosso. —Señor juez, ¿no estará su señoría equivocado? Dijo Er6. —Puede ser! Pero tengo acusaciones graves contra ellos y debo detenerlos. Me los entrega usted en Arecibo hoy mismo. Puede usted, para su seguridad amarrarlos si gusta. Usted me responde de ellos! Y emprendió viaje de retorno a la Villa.

—Don Pepe, ¿nos va usted a amarrar?—Interrogó el caído Comisario. —No, Agüería. Pero debemos ir a Arecibo hoy mismo. Hay que cumplir con la justicia. Mande ensillar las bestias. Todos montaron en buenos caballos. Luego, prendió cada uno un buen tabaco, y en cordial conversación, se dirigieron a la Villa del Capitán Correa. Cada vez estaba más convencido don Pepe Eró, al oir a sus convecinos, que el juez había cometido un atropello; y cada vez estaba más contento de no haberlos amarrado como criminales. Al llegar a una encrucijada, que marca un camino hacia tierra adentro, el señor Agüería se quitó el sombrero y dijo a don José Er6, en alta voz: —Don Pepe, memorias al juez Rodríguez!... Y metió espuelas a su caballo. Rosco le siguió con igual rapidez. Entonces, comprendió el bonachón de Eró que aquellos hombres eran criminales, supuesto que huían hacia la montaña. También clavó los acicates a su cabalgadura y siguiólos como pudo, gritando al mismo tiempo: —Favor al Rey! Favor al Rey!... De los ventorrillos y alquerías, por donde pasaba, salían algunos a caballo a ayudar a aquel anciano que corría velozmente y gritaba tan desesperado: Favor al Rey! favor al Rey! favor al Rey!... IV. Cayó la noche. Y don José Er6 tuvo que entrar en la población arecibeña a dar cuenta al juez Rodríguez de lo ocurrido, y a darse preso, rendido de cansancio y avergonzado de su infantil confianza en aquellos malos vecinos. Agüería y Rosco abandonaron bien pronto sus caballos, fatigados de tanto correr y siguieron caminando a pie hacia el Sur. Bien entrada la noche, queriendo evitar un aguacero, se recogieron en un cobertizo contiguo a una casa de campo, con tan mala


NeaRAC16N HISTÓRICA.

iii

suerte, que se alborotaron los perros, y saliendo los dueños a husmear el por qué ladraban tanto los canes, los descubrieron agasapados en el ranchón y los coparon como ladrones de ganado. Al día siguiente ingresaban en la cárcel de Arecibo y don José Eró quedaba en libertad. V Agüeria era peninsular, de Asturias, y Rosso insular, de Utuado. Fueron condenados a presidio, pero compraron al Alcaide de la cárcel de Arecibo y se fugaron los tres para Santo Domingo: ellos y el guardián. El señor Pérez Monis, al citar la muerte de Casanovas la mezcla con la Revolución de Lares. No tiene nada que ver un suceso con el otro. Simplemente la coincidencia de un acto de bandolerismo con un acto revolucionario. La Historia de la Revolución de Lares por Pérez Monis y Cueto debe ser analizada y cotejada con mucho cuidado por haber sido escrita apasionadamente y con un fin determinada En el siglo XI los barones y condes, aislados en sus castillos feudales, bajaban a los caminos por la noche a robar a los viajeros y a cometer toda clase de violencia en perpetuas correrlas: pero Agiierla y Rosso, al confundir el siglo de las luces con la Edad Media, la Martingala les falló: afortunamente se les pudo cortar el vuelo a tiempo. El pobre don Francisco Casanovas, honrado hijo de Canarias, y el suicida Colón fueron las únicas víctimas. RECTIFICACION HISTORICA. Par Cayetano Coll y Trate. (De El Mundo) CARTA DEL CAPITAN HURTADO AL DR. COLL Y TOSTE SOBRE LA BANDERA PUERTORRIQUEÑA Y CONTEBTACION DEL HON. HISTORIADOR DE PUERTO RICO. San Juan, Puerto Rico, Junio 29, 1922.

la

Hon. Cayetano Coll y Toste ---Historiador de Puerto Rico. Respetable Señor:— Mucho le estimaría tuviera Ud. la bondad de informarme; en su carácter oficial de Historiador de Puerto Rico, sobre los puntos siguientes: a.—Cuándo fué creada la bandera puertorriqueña y por quién. b.—Qué significan las c t o franjas rojas y blancas; el triánestrella que contiene. gulo azul y


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azCTtrieacróx arsr6aica.

3.—Qué simboliza dicha bandera: una Nací6n ; un Estado; un Territorio; una Colonia o una agrupación política; y en qué texto o estatuto están los datos a que me refiero. Agradeciendo cualquier información sobre estos extremos, me suscribo de Ud. con toda consideración. Muy respetuosamente, Miguel Hurtado. Jefe de Distrito, Policía Insular. Villa Los Pinos, Junio 30 de 1922. Sr. Miguel Hurtado, Jefe de Distrito de la Policía Insular, Estimado Señor:— Paso a satisfacer su carta consulta: 1.—La actual bandera puertorriqueña, de la estrella solitaria, nació en el Club Revolucionario de New York. El 22 de diciembre de 1895 hubo en Chinney Coner Hall una asamblea de puertorriqueños y quedó constituida la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano, y allí se acordó adoptar como bandera de Puerto Rico el mismo pabellón cubano con los colores invertidos. Así consta en el acta de ese día (acta tercera). Tengo copia íntegra de dicho documento y los nombres de todos loa puertorriqueños que asistieron. 2.—Cuando en 1913, el partido Unión de Puerto Rico puso en su programa como finalidad la Independencia, tomaron los líderes Luis Muñoz Rivera y José de Diego la misma enseña del Club de New York como bandera de esa aspiración final. 3.—Dicha bandera, pues. simboliza una aspiración de nacionalidad. Con esa aspiración falleció José de Diego. Muñoz Rivera, político hábil y oportunista, one residiendo en Washington pulsaba la opinión del Gobierno Central, al regresar a la Patria creyó conveniente volver a incluir en el programa de su partido la solución Estado, como un contrapeso a la solución Independencia, dejando al Congreso la responsabilidad de lo que hiciera. Murió sin poder realizar su plan. 4.—El pueblo inglés, pueblo práctico en el gobierno y fomento de sus colonias, hasta llegar a crear el más grande Imperio Colonial del mundo, donde sus habitantes tienen orgwllo en llamarse aúbditoa inalcsea. en su terrible crisis irlande'Aa creó la forma gubernamental de Estado libre «Rociado y la dió al Egipto e Irlanda. Con tal motivo el partido Unión de Puerto Rico orientó su nuevo programa en ese sentido y aceptó esta nueva forma de gobierno en su última Asamblea General del 11 de Febrero de este año. 5.—Si el Congreso concede esta forma de gobierno a Puerto Rico, como somos ya ciudadanos americanos, desie luego, nuestra bandera definitiva es la de las móltiples estrellas, y nuestra estrella solitaria iría a confundirse en la constelación de estrellas del pabellón americano, a no ser que el mismo Congreso nos delara la de la estrella solitaria como emblema de nuestro Batado Libre.


RECTIFICACIÓN SI8TÓBICA.

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8.--Mientras el Congreso no resuelve nada la bandera de la estrella solitaria representa el ideal de Patria y Libertad. Y por eso creo yo, que no se la deba combatir, sino respetar, pues esa bandera está consagrada por la sangre de los valientes y abnegados puertorriqueños que sucumbieron en los campos de Cuba luchando por la libertad de la antilla hermana con la esperanza de que también luchaban por su Patria. Martí, Betances y Rius Rivera bendijeron esa enseña de redención, y envueltos en ella bajaron a la tumba los restos mortales de Muh oz Rivera y José de Diego. Transigir es gobernar, porque lo violento en el gobernante engendra lo violento en el gobernado. La ira destruye, la tolerancia crea. Estamos en momentos de evolución, y por tanto de tolerancia. Puerto Rico está más americanizado, en el buen. sentido del vocablo, que el propio Estados Unidos. ¿Quién americaniza la legión de chinos que allí existe? Aquí no tenemos ninguno! ¿Quién americaniza la falanje de japoneses de California? Aquí no existe ni uno de muestra! ¿Quién americaniza a la turbamulta de italianos allí concentrados? Aquí tenemos una Colonia italiana trabajadora y buena que vive fraternalmente con nosotros sin mezclarse en nuestras contiendas políticas! ¿Quién americaniza al alemán que coge la ciudadanía como fórmula y nada más? ¿Quién americaniza al inglés, que se cree superior al americano, y lo mira con desprecio? ¿Quién americaniza 20 millones de negros que hacen política racista? ¡ Aquí no hay nada de eso! Pero el buen puertorriqueño tiene orgullo en ser ciudadano americano, y en que los Estados Unidos sea la Nación a la cual estemos unidos por siempre, en bien de los dos pueblos; pero tiene orgullo también en su raza hispana, y por eso ama a la Madre patria España, y tiene orgullo además en ser puertorriqueño y por eso ama a su querida patria Puerto Rico: Los que dicen que su patria es el mundo confunden el sentimiento de la fraternidad universal con el sentimiento de la patria. 7.—Me he extendido en mi respuesta, porque desearla que mis consejos de tolerancia mutua fueran útiles en las presentes circunstancias. Siendo yo Secretario Civil un día del año 1899 amaneció todo San Juan lleno de banderas españolea. Me llamó muy temprano el Gobernador Davis, que era un gobernante discreto y severo, y me preguntó qué pasaba, que creía que los españoles habían vuelto a tomar la ciudad. Sólo el Morro y Santa Catalina, me dijo, tienen la bandera americana. General, le contesté, los españoles celebran la Concepción, que es la patrona de España. Es preciso hacer una orden general sobre esto, exclamó. Se mandó izar la bandera nacional en todos los edificios del Gobierno, Municipios, escuelas, etc. Y respecto a las banderas extranjeras?, le pregunté. A los americanos no nos preocupa que los demás izen sus banderas, contestóme, las respetamos todas, pero si nos interesa izar la nuestral... Con que sepa, señor Hurtado, que a los buenos Americanos


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no les preocupa la banderita de la estrella solitaria, ellos lo que quieren es que seamos buenos americanos y estemos dispuestos, como lo estuvimos en la guerra mundial, a dar vida y hacienda por la bandera de las estrellas y las franjas!... Cordialmente suyo, Cayetano Coll y Toste. HISTORIA DE PUERTO RICO.-CUARTA CONFERENCIA. EL REPARTIMIENTO DE LOS INDIGENAS ENTRE LOS ESPAÑOLES.-RECTIFICACIONES HISTORICAS. Por Cayetano Coll y Toste. En la Prehistoria de Puerto Rico hemos descrito detalladamente cómo era el indio de Borignén, cómo vivía y en qué estado de vida social se encontraba. Allí hemos expuesto muchas rectificaciones sobre su origen, tipo étnico y sus costumbres. En esta .conferencia sólo tenemos que presentarle como un pueblo de zona tropical, en estado rudimentario de su desenvolvimiento: pueblo primitivo infantil, que vivía tranquilamente, bajo la mano de Dios, en grupos patriarcales exparcidos por diferentes puntos de la isla; predominando más la población indigena hacia el oeste y noroeste. El este y nordeste de la costa estaban casi despoblados, por las continuas depredaciones de los Caribes de Barlovento, que hacían frecuentes incursiones guerreras al Boriquén. La impresión que causó en los indígenas los españoles fué sorprendente! En un principio creyeron que eran gentes venidas del cielo: del turey, como ellos denominaban la bóveda celeste. Primero fué el abrir los ojos espantados ante lo desconocido; después, la exclamación aguda de asombro; y luego, bajo la influencia del pavor, el huir al bosque. Así, que en un principio, abandonaron sus caseríos, sus modestas chozas, que llamaban bohíos, y recogiéronse al inmediato boscaje, a observar al recien llegado; y, tras tanteos de desconfianza, entrar en tratos con él. Los naturales de Boriquén ya tenían conocimiento de quiénes eran los españoles, por los indios venidos (le Hayti, que comunicaban en sus rápidas canoas con nuestra isla, por vía de la isleta Mona: pero el conocimiento que tenían de los invasores era muy superficial, nebuloso. Cuando el 12 de Agosto de 1508 desembarcó Juan Ponce de León con un pelotón de audaces por Guánica, y visitó en su residencia de Gua ynia (1) al cacique Agüeybana, que moraba frente

v

(1) El nombre de este pueblo de indio se encuentra en un documento del Archivo de Indias escrito Gusydia, trastrocada la a en d. En otros se le llama pueblo di Guániea. Pero el verdadero nombre del pueblo indio L ST$ Qus


HISTORIA DD PURETO RICO, POE COLL Y TOBTR.

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al actual pueblo de Guayanilla, fué muy cordialmente recibido. El régulo indígena y el explorador español se hicieron confederados, amigos. Hecho, que los indios daban a entender con la palabra guaitiao, y una ceremonia especial. Tanta harmonía reinó en la primera entrevista, que Agileybana acompañó al capitán español a dar una vuelta por la isla, embarcándose con él en su carabelón. Recorrieron todo el Sur de Boriquén, hacia el este, apresaron unos intrusos Caribes, que estaban fabricando unas .canoas por las costas de Guayama, doblaron lo que hoy llamamos el Cabo de 3falapa$cua, visitaron al cacique Guaraca de Gua yaney, que demoraba por las cercanías de Maunabo y Yabucoa, quien obsequió al Leonés con pepitas de oro. Siguieron adelante, voltejearon las llamadas Cabezas de San Juan, y derribaron a lo largo de la parte norte de la isla hasta detenerse en la desembocadura del rio Toa, que arroja sus aguas en el océano frente al Dorado (1) . Entonces Ponce de León exploró las márgenes del Toa y la actual bahía de San Juan, y volvió u recibir el homenaje de pepitas de oro, procedentes del Sibuco, el actual río de Vega Baja. La acogida no podía ser más cariñosa y fraternal. Ponce de León, hábil y político, hizo sus regalos al cacique Agüeybana, y pensó organizar la colonización de la isla bajo bases distintas de las empleadas en La Española. Por eso, al regresar de Santo Domingo, •en Mayo de 1509, con las Capitulaciones para el nuevo asiento, se entendió con los caciques principales de Boriquén a fin de lavar arenas auríferas y recoger oro para el Rey, al par que fomentar los conucos y plantaciones de yuca y batatas, para tener suficientes mantenimientos. Caen en un error craso los que afirman que Juan Ponce de León hizo el primer repartimiento de indios de San Juan. Con documentos del Archivo de- Indias hemos probado que fué Juan Cerón, teniente del almirante D. Diego, después que en 28 de Octubre de 1509, se hizo cargo del gobierno de la isla por orden espresa del hijo del gran Almirante, que acababa de sustituir al Comendador Ovando en la dirección y gobierno de La Española. No se podía poner en contacto un pueblo niño, de costumbres pacíficas, sin más aspiraciones que la vida patriarcal; sencillo, dedicado al juego de pelota diario, a bailar cantando, a bañarse dos o tres veces al día, a la holganza y al dolce farniente de la zona dulce tropical, con un pueblo de avanzada civilización, guerrero y lleno de grandes aspiraciones. El indígena aceptó la superioridad, pero no la destrucción y supresión: ante esta crueldad tuvo que alzarse en Hayti forzosamente y en la isla de San Juan iban a repetirse iguales desastres. Por eso Ponce de León no implantó las Encomiendas al iniciar 1 colonización y fundar la Villa de Caparra. ( 1) Ponce de León anota en la relación de su viaje, a esta desembocadura del Tos, rio Ass. Todavía hoy dís se le llama Boos abaaa.


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HISTORIA DE PUERTO RICO, POR COi.L Y TOSTE.

Los autores que escriben defendiendo los repartimientos en las Indias, confunden lo ocurrido en el Continente con lo pasado en las Antillas. En el Continente el indígena tuvo a su favor por lo común al fraile, que se interpuso entre el rudo conquistador y el pobre vencido; y pudo mitigar hasta cierto punto los sufrimientos del indio y hasta salvar sus idiomas; pero en las Antillas no fué posible, en un principio, regular este dominio. Los Franciscanos se pusieron en La Española del lado de los encomenderos; los Dominicos en frente. La reina Isabel, la gran reina, tuvo una visión celestial cuando devolvió a Cristóbal Colón el cargamento de indios, y exclamó en un arranque de soberano encono: ¿Quién ha autorizado al Almirante a convertir a mis vasallos en escla(1) Colón fué ingrato con los quisqueyanos; (2) su vos? hijo D. Diego, cruel; (3) Ovando cruelísimo, (4) los padres Jerónimos indiferentes al atropello y protectores de los encomenderos; Oviedo, el cronista Oviedo, embustero y calumniador de los pobres indios. En fin, habría que quemar el Archivo de Indias para poder defender las encomiendas de indígenas en las Antillas. Sobre ese montón de hombres injustos y vulgares se destaca la figura colosal de un hijo de Sevilla—del padre Bartolomé de las Cosas--a quien son pocas las estatuas que se le levanten en Amé-

las

(1) Primero los Reyes Católicos dieron una cédula, con fecha 12 de Abril de 1495, dirigida a Fonseca, para que el cargamento de indios haytia. nos fuera vendido en Andalucía. La gran Reina tuvo escrúpulos de conciencia, y al día siguiente dió orden al mismo Fonseca "de afianzar el producto de venta de los indios que envió el Almirante fasta consultar e estar siguros de si podran o no vendellos." El 20 de Junio de 1500 dieron órdenes les Reyes a Pedro de Torres, "continuo de nuestra Casa", para que ponga tn libertad los indios y los devuelva a las Indias. Del cargamento de indios que envió Colón a los Reyes, sólo regresaron a las Indias, según documento del Archivo de Indias, 19. De ellos 18 varones; 50 fueron enviados a remar en una galera por orden del Rey. Uua niña se quedó por su propia voluntad en casa de un tal Diego de Escobar. (2) En una Instrucción dada por Colón a Mosén Pedro Margarit, en 9 de Abril de 1492 se lee: "Y porque en este camino que yo hize al Clbas, acaesció que algun yndio hurtó algo, si hallaredes que algunos dellos furten, castigadlo tambien cortándole las narices y las orejas, porque son miembros que non podran esconder, porque con esto se asegurará el rescate de la gente de toda la ysla." (3) D. Diego hizo capturar dos mil indios en las islas de Curasao, Oraba y Bonaire y conducirlos a las minas del Cibao como esclavos. Y en el primer viaje que hizo a San Juan aherrojó 16 jefes boriqueños y les envió a traminas de La Española. Y Las Casas dice que en bajar como esclavos a su tiempo fueron peor tratados los indios que er. tiempo del Comendador Ovando. (4) Según la Academia de la Lengua deberíamos decir erudelisimo.


HISTORIA DE PUERTO RICO, POS COLL Y TOTE.

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rica; y las de los padres Dominicos que se colocaron resueltamente del lado del vencido autóctono, como fray Pedro de Córdoba, vicario provincial, fray Tomás de San Jacobo, fray Juan de Toro, fray Paulo de Trujillo, fray Pedro de la Magdalena, fray Pablo de Santa María, fray Tomás de Berlanga, fray Juan de Tavira y fray Domingo de Betanzos, que declararon resueltamente que "eran ilícitos los repartimientos, y deben ser puestos en libertad los yndios, bien esthén en pueblos por sí, 6 entre los espafioles; y ser preferible dejarlos a sus pueblos (yucayeques) que encomendarlos." Y en 12 de Julio de 1520, desde Valladolid, dice el Rey al Iicenciado Antonio de la Gama, juez de residencia de la isla de San Juan: "Y dempues de haverlo muncho mirado é platicado con munchos estudios é deligencia, fué acordado é determinado que los dichos yndios son libres é por tales deben ser avidos é tratados, é se les debe dar entera libertad, é que Nos con buena concencia non los podemos, ni debemos, encomendar a nadie como fasta aquí se ha fecho." Las encomiendas tienen explicación pero no disculpa: toda conquista se hace o pasando a cuchillo al vencido y repoblando sus territorios, o sometiendo al caído a servidumbre forzada; y ésta no se puede hacer con bombones de chocolate y cuentas .colorados; tiene que ser a sangre y fuego. Toda maternidad está envuelta en grandes sacrificios. La casta joven tiene que empaparse en su propia sangre para ceñirse .la corona de madre! La semilla tiene que desaparecer para surgir el árbol y la flor para brotar el fruto. La raza inferior autóctona iba a ser absorbida por la raza superior invasora, verificándose una gran transformación político-social en la isla, al igual de lo que pasó en Europa en la Edad Media a la caída del Imperio Romano y fundación del Feudalismo. El repartimiento de Juan Cerón precipitó los acontecimientos en Boriquén. En un principio no pudo entregar en encomiendas a los pobladores más que cinco mil indios y quinientas indias. Los demás indígenas se alzaron a los montes y hubo necesidad de capturarlos por la fuerza y hasta recurriendo a perros adiestrados en esta especial cacería. (1) Los que hemos visto cómo se trataban y acuartelaban las negradas en los ingenios azucareros, cuando existía en la isla la

(1) No es de extrañar que Juan Cerón no pudiera repartir más que 5,5e0 indígenas. En La Española, en el primer repartimiento, Ovando fundador de las encomiendas, no pudo coger más que 33.528 indios. Y en el segundo Repartimiento, que lo hizo 4lburqueque, no subieron más que a 25.540 con viejos y muchachos.


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Hlsroau

Dm i usRTo RICO, POR COLL Y TOSTR.

esclavitud de los negros, podemos formarnos cabal idea cómo se trataría a los indios en las minas. Pero como hay autores, que defienden las encomiendas, guiándose por lo que está escrito en Las Leyes de Indias, a favor de los indios, lo que casi siempre fué letra muerta y no cumplimentaron los Gobernadores y Virreyes (1) ; y viendo, que hoy día un autor de mérito, español, D. Jerónimo Becker, en su obra La Política española en las Indias (Madrid, Imp. de Jaime Ratés Martín 1920) dedica el capítulo V a las Encomiendas, y dice, que el pensamiento de los monarcas al ordenar repartir los indígenas tuvo por fin principal, casi único, el bien de los Indios: que los encomenderos debían ser los protectores, los civilizadores de los indígenas; que la institución de las encomiendas con tal objeto no podia ser más altruista, etc. etc. No hay tal, señor Becker, académico de la Historia, no hay tal. La reina Isabel no quiso que se esclavizaran sus vasallos; pero el rey Fernando se rió de los escrúpulos .de conciencia de su ilustre consorte, y tan pronto falleció la gran Reina levantó la mano y permitió la cacería del pacifico hombre rojo en las Bahamas, para traerlos a vender a San Juan y La Española; y en poco tiempo desaparecieron de estas isletas del archipiélago antillano cuarenta mil seres inofensivos. Con el aditamento que al entrar al mercado eran herrados en el muslo derecho como esclavos, pagando el importador un toman (valor de un real sencillo en España y dos reales en Indias) por la marca oficial, que era una F. y además el quinto de su valor para la Corona. Los cogidos en guerra eran marcados en la frente; y los donados por los caciques como siervos (naborias) herrados en el muslo izquierdo, para pagar todos el toman al marcador. Y en la pág. 212 dice el mismo autor: "las encomiendas no respondieron a lo que debían ser con arreglo al pensamiento de los monarcas, y en todas partes, en unas más que en otras, fueron un semillero de abusos".—Desde luego! . Demasiado sabia el rey Fernando, el Católico, y el cruel Fon-

el

(1) Nótese las persistencia de las reales cédulas, para tranquilizar la conciencia de1 Rey, de recomendar una y otra ves que se tratara bien a los indios. Prueba clarisimº de que tenían noticias exactas de que se les trataba mal, y ellos querían defender sus conciencias ante trono de Dios y dejar las responsabilidades a los Encomenderos.


HISTORIA Dio PUIRTO RICO, POR LOLL Y TOSTI.

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seca y el infame Conchillos, (1) lo que pasaba en las Indias con las Encomiendas; y bien que se le informaron desde acá los se• bios Dominicos y el nunca bien alabado padre Las Casas, tratado injustamente por los que se meten a escribir de las eméritas, sin conocimiento del Archivo de Indias, fuente inapreciable de documentos, donde resplandece la verdad histórica. La servidumbre de los indígenas fué un mal necesario, inevitable! O había que pasar a cuchillo al pueblo autóctono, o reducirlo a la esclavitud. En este sentido, la servidumbre era un acto humanitario, que reemplazaba a la muerte. Esta es la historia ! ... Querer disimular la realidad de la servidumbre trajo el que el encomendero temiese un dia y otros que se los quitasen y los trataba peor que a esclavos. El negrero cuidaba del negro que le costaba su dinero y era su propiedad. El rey Fernando sabia que los indios vencidos en la guerra se marcaban en la frente con una F. y se echaban a trabajar a las minas; y en su carta a Ponce de León, dispone, que loe indios cogidos así en la isla de San Juan, los marcasen con el hierro candente en la pantorrilla, para diferenciarlos de los marcados en la frente cogidos en otras,partee, y que los enviaran a trabajar para la Corona a las minas del Ctibao, de Santo Domingo. Y para que se vea como alimentaban a los indígenas los/encomenderos, cedemos la palabra a los padres Dominicos, que en carta al Gobierno Central decían, con fecha 4 de Junio de 1516: "Quanto a los mantenimientos que a esta gente se les daban, era casabí, que es un pan que acá se haze de raicee de ierbas como aserraduras de palos, que así las rallan para hazer el pan, de las quales se haze un pan como tabla seco, el qual no tiene sabor ni sustanzia : este era su mantenimiento, mojado en una agua con agí; en una caldera de agua echaban a cozer 46 5 granos tan grandes como bellotas de aquel agí, la qual agua toma un sabor como de pimienta, y allí mojan aquel pan, no todo lo que quieren, sino cada uno su razion, la qual se comía toda junta por la mafiana, porque en todo el día hasta la noche no se sentaban a comer, ni reposo alguno tenían hasta que venían en la noche que les daban otro pedazo de aquel pan que dicho habernos."

(1) López Conchillos, secretario del Rey. A pesar de estar prohibido por las Ordenanzas de Burgos de 1512, que nadie tuviera más de 300 indios, él tenía en cada una de las islas de La española, San Juan, Cuba > Jaaaioa Qué bien les enseñaría la Doctrina Cris300,que hacían un total de 1,200. tiana desde Madrid! ... El Rey le nombró escribano mayor de minas. Por cada encomienda de 40 indios en La Española, en San Juan o Cuba cobrada un castellano al poblador. Cobraba, por medio de su Teniente Baltasar de Castro, dos reales (un tomín) por la marca de una F. en la frente en cada indio que se introducía en San Juan procedente de otras tierras comarc+~. nss.


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De modo que con un pedazo de ruin casabe, mojado en agua de ají, por la mañana, y otro trozo de pan de yuca, remojado en agua picante, por la noche, se pretendía sostener a aquellos infe1lees que pasaban todo el día metidos en el agua fría de las quebradas lavando las arenas en busca de la maldita pajuela amarilla, tan codiciada por sus amos, y tan indiferente para ellos! Por f u, el emperador Carlos V en 1520 ordenó la libertad de los indios, pero su mandato no fué cumplimentado y el Lic. Rodrigo de Figueroa, a 6 de Junio de dicho año, desde Santo Domingo, escribía al monarca: "Es menester disimular que los indios estén encomendados. porque de otra manera no podrían sostenerse los vecinos y se despoblaría la isla." Y más adelante añade, dando cuenta que tiene visitadores, hombres de bien, para evitar los malos tratamientos: "No crea V. M. si algunos encomenderos se quejan, que casi todos son muy crueles con los indios, y nada se les daría que se acabasen .con tal que ellos sacasen oro y partiesen a Castilla." El mismo juez Figueroa el 13 de Noviembre de 1520, escribía al Emperador: "Recibí la carta de V. M. de la Coruña, en que declara ser los indios libres, y que no se deben encomendar, y manda que los que yo tenía puestos en población se estén para que multipliquen, y les ponga clérigos." El tal Rodrigo de Figueroa no cumplió lo ordenado, ni quitó los repartidos a determinadas personalidades, y, en 1521, daba indios en encomienda a Esteban de Pasamonte. Llovieron las quejas al Rey de los que se quedaban sin indios y el 17 de Noviembre de 1526 descendió la siguiente Provisión Real: "Don Carlos e Doña Juana, su madre, etc. Por quanto, nos somos certificado é es notorio, que por la desordenada codicia de algunos de nuestros súbditos, que pasaron a nuestras yslas é thierra firme del mar occeano, ansi en los grandes é escesivos trabajos que les daban, á los yndios, teniéndolos en las minas para sacar oro, é en las pesquerías de las perlas, é en otras labores é grangerías, faciéndoles trabaaar excesiva é inmoderadamente, non les dando el vestir é el mantenimiento que les era necesario para sustentaciun de sus vidas, tratándolos con crueldad é desamor, mucho peor que si fueran esclavos: lo qual todo a sido é fué causa de la muerte de gran número de los dichos yndios, en tanta cantidad que muchas de las yslas están desiertas, é de que otros fuyeron é se ausentaron de sus propias thierras é naturalezas, é se fueron á los montes, é á otros logares, para salvar sus vidas é salir de la dicha subjection é mal tratamiento: lo qual fué también gran estorbo á la conversion. , lo qual visto con deliberacion por los de nuestro Conseao de las Indias, é con Nos consultado, fué acordado que debíamos de mandar dar, é dimos, esta nuestra carta en la dicha razon : por lo qual mandamos, que agora, é de aqui adelante.... sean tratados como libres"...


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De esta Provision Real se rieron en Ultramar tanto los encomenderos como los jueces y oficiales reales, que tenían el deber de llevarla a la práctica. Los abusos y los repartimientos continuaron. Entre tanto, las negrada8 iban sustituyendo a las indiada8 en el laboreo de las minas. En una real cédula de poblacion otorgada en Burgos en 1521 a Francisco de Garay, capitán de la isla de Santiago (Jamaica) dándole facultad para ir a descubrir en tierra firme, entre otras cosas, le-dice el Rey: "En ninguna manera habeis de trazar repartimentos de yndios por los pobladores que en la dicha thierra estovieren; porque de aquello, como vos sabeis, a venido todo el mal é daño que a avido en los yndios de las yslas Espanola é Sant Juan, y del mal tratamiento que se les ha fecho. Lo que con ellos contrataredes á de ser por via de comercio é contratacion, é de su voluntad, no de otra manera. Una de las cosas que más les a alterado en la ysla Española, é que más les a enemistado con los christianos, a sido tomarles las mugeres é hijas contra su voluntad é usar dellas como de sus mugeres." En una carta de fray Diego Sarmiento, obispo de Cuba, fe chada en la villa de Bayamo, a 20 de de abril. de 1556, y que está en la Cplección de Muñoz to. 88, se lee, entre otras cosas: "Los indios se van acabando, y no se multiplican porque los españoles y mestizos, por falta de mujeres, se casan con indias; y el indio que puede haber una india de ochenta años, lo tiene a buena ventura." A pesar de las cédulas del Emperador Carlos V, sobre libertad de los indios continuaban los encomenderos, gobernadores y virreyes, poniéndoselas en la cabeza en señal de acatamiento, pero no cumplimentándolas. Por eso, tiene mucha razón el padre Las Casas en lo que le dice al maestro fray Bartolomé de Miranda, en Agosto de 1555: "Há sesenta años, y uno más, que se roban y tiranizan y asuelan aquellas inocentes gentes, y quarenta qué reina el Emperador en Castilla, y nunca las ha remediado, sino a remiendo8." (1) Los Dominicos acudieron al Papa y la espada espiritual de la Cristiandad fulminó el rayo en una bula, en 29 de Mayo de 1537, excomulgando a todos los que redujesen a esclavitud a los

(1) El 12 de Julio de 1520 escribió el Rey al licenciado Antonio de la Gama, juez de residencia en la isla de San Juan reconociendo a los indios como libres, pero al disponer cómo habían de tratarles dejaba la purta abierta (tal vez de buena fe) para que siguiera el abuso. Lo positivo fué que no dió resultado alguno su real cédula, que podemos consideras como el primer paso que dió la Corona, en favor de esta desgraciada geatsl


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indígenas 6 les arrebatasen sus bienes y les perturbasen en su tranquilidad, á pretexto de que eran infieles. (1) En 21 de Mayo de 1542 da el Emperador una nueva cédula en Valladolid, declarando la libertad absoluta de todos los indios naturales de las islas y tierra firme del mar oceano, revocando las ordenanzas habidas sobre ellos, en cuanto a captura, y declarando que, ni en guerra ni fuera de ella, podían ser los indios aprehendidos como esclavos. ¡Todo letra muerta.... acá, con el famoso Cúmplase, o no! Poder concedido por el Rey Católico al Comendador Ovando, siendo gobernador de La Española, para que lo usara discretamente y del cual se usó y abusó, extraordinariamente; y que duró hasta 1898, en que se perdieron Cuba y Puerto Pico. En un Memorial que dió el bachiller Luis Sánchez, residente en Chillaron de Pareja, al presidente Espinosa, en Madrid, a 26 de Agosto de 1556 (Archivo de Indias) le decía: "La causa deste mal es, que todos quintos pasamos a las Indias, vamos con intention de volver á España muy ricos, lo qual es imposible, pues de acá no llevamos nada y allá holgamos, sino á costa del sudor y sangre de los indios. "Lo segundo que a destruido las.Indias, fué los esclavos, que con muy falsas informaciones, y no entendiéndose los negocios, se hicieron hasta que S. M. siendo desengañado, los dió por libres: y aunque las dos causas an destruido mucho, pero la que viene, a asalado más que ambas, e quasi las dos. son ya pasadas, y esta es como una carcoma, y asuela oy más que nunca, é nose siente, y es el repartimiento de los indios, porque no usan los españoles dellos como vassallos, sino como esclavos y enemigos. En minas, cargas é servicios personales, y en las más partes no guardan más tasa y viven tan sin ley como si no fuesen christianos: esto no se puede bien entender sino se platica. "A ayudado mucho á la destruicion de tanta multitud de gentes, ser los indios de su natural, tan débiles é ruin complexion, que con poco mal é trabajo que les den, se mueren, especialmente sacándolos de sus tierras y provincias, como los an sacado muchas leguas, é poco volvían á sus casas; é ansi se dice, que el indio es como el pescado, que en sacándolo del agua muere." El marqués de Montesclaros, virrey del Perú, en carta al Rey, (1) Esta bula es de Paulo III, dada a petición del cardenal D. Jvan de Tavera, arzobispo de Toledo.—Ya en 4 de Junio de 1537 había dado otra bula, en la ,que signaba: "Decretamos y declaramos, que no deben hacerse esclavos, ni ser privados del dominio y propiedad de sus cosas." Y el mismo Papa en 19 de Junio de 1538, da nueva Bula, en la que "recova, anula y casa todos los breves, que el Emperador le hizo presente haber dado en perjuicio de S. M. y perturbation del buen gobierno de las Indias". De modo que, deshacía con una mano lo que había hecho con la otra. Con este teje y desteje los pobres indios de las Antillas fueron desapareciendo.


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fechada en Lima el ?, de Abril de 1612 le consultaba todavía dudas sobre la materia de encomendar indios. En las Ordenanzas dadas por el rey Felipe, en Segovia a 13 de Julio de 1563, sobre descubrimiento nuevo y población, en el cap. XLVIII, dispone como se ha de hacer el repartimiento de solares, tierras e indios entre los pobladores. Según D. Alfredo Opisso en su Historia de España y de las Repúblicas latinoamericanas, publicada en Barcelona recientemente, refiriéndose a este fatal sistema empleado en el Continente dice: "A pesar de lo mandado, porque una cosa era lo que rezaban las leyes y otra lo que ocurría en la realidad, los indios tenían que sujetarse a las reducciones, o sea a la obligación de vivir en poblado, sometidos a la doble tiranía del curaca (el cacique) y a la autoridad de los funcionarios españoles. No menos irritante abuso constituían los repartimientos, o sea la distribución de las familia indígenas entre los colonos, que se apropiaban el producto del trabajo de aquellos desgraciados. Finalmente, establecióse una especie de bajo feudalismo con el nombre de encomiendas. La encomienda era un distrito, mayor o menor, adjudicado a los antiguos conquistadores y colonos, los cuales venían a exigir tributos a sus encomendados, con obligación, como los feudales, de defender a éstos y sus propiedades. A estas tres causas de arbitrariedad vino a añadirse el monopolio comercial, que no hizo más que agravar la condición de los indios, a pesar de todo lo .preceptuado en la legislación. No quedaron suprimidas las encomiendas hasta el tiempo de Carlos III." Esta es la historia; y no se debe tratar de desvirtuar los hechos históricos! En la colonización cristiana de las Indias hubo una lucha a muerte entre dos civilizaciones distintas y antagónicas: la inferior tenía que sucumbir fatalmente ante la súperior. España está por encima de todos los procedimientos llevados a efecto para obtener la victoria en esta lucha gigantesca, porque España le dió a América en esta empresa de titanes, todo lo que tenía, bueno o malo ;y con ello su sangre, su idioma, su religión, sus costumbres, sus apellidos y el espíritu batallador y tenaz de su indomable raza, cuyo culto es el valor y el patriotismo. INFORMACION HISTORICA DEL DR. COLL Y TOSTE RESPECTO A CUANDO FUE NOMBRADA PROVINCIA LA ISLA DE PUERTO RICO. I 302, W. 114th. Sta—New York, N. Y.—Abril 12, 1922. Sr. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico, San Juan. Muy respetable compatriota :—Estando en la necesidad de conocer cierto dato histórico de Puerto Rico, cuando éste se encontraba bajo la dominación española; y no encontrando en era


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INFORMACIÓN if ISTóBICA, POR .COLL Y TOSTE.

otra persona, que pueda suministrarme dicha información en una forma verídica; tengo el honor de dirigirme a Ud. anticipándole miles de gracias por su atención. La información que deseo conocer es: Si fué la isla de Puerto Rico declarada Provincia de España en alguna ocasión, y que nombre llevó el decreto o ley que se aplicó a tal Provincia. Por si fuere de necesidad, puede en caso que 10 desee; solicitar referencias de mi persona al señor Guillermo V. Cintrón, Director de El Día. de Ponce, o al Lelo. Carlos del Toro Fernández, de Yauco. Repitiéndole mis gracias por anticipado, quedo de usted. Muy respetuosamente, Alfonso R. Quiñones. II. Villa Los Pinos, abril 20 de 1922. Sr. Alfonso R. Quiñones.-New York. Muy señor mío: paso gustoso a complacerle en lo que me pide en su carta consulta: Puerto Rico fué considerada Provincia Española, desde que Juan Ponce de León, en 1509, organizó el Cabildo, y empezó la Colonización. Aquel Concejo Municipal, aunque muy restringido y centralizador, tenía el mismo espíritu de organización social que los de Castilla. Tras el Descnbrmiento de las Indias, las islas y Tierra firme fueron incorporadas a la corona real de Castilla; y los mismos monarcas tomaron las riendas de su gobierno, y dieron comienzo a su conquista y población; dejando a sus Adelantados, Capitánes, Corregidores, Virreyes y Gobernadores el derecho a poner, o no poner, el Cúmplase a cualquier Cédula Real emanada de la Corona, que no conviniera el plantearla en los nuevos países, según ellos. El hijo del Conquistador y del Poblador tenían iguales derechos que el nacido en tierras manchegas de León y Castilla. Y en cuanto al gobierno de estas comarcas, había una real cédula, que luego fué compilada en las Leyes de Indias, con el número 14, y que dispone que, cuando concurrieren muchos pretendientes con igualdad de méritos, sean preferidos para los oficios de gobierno y justicia y administración de hacienda y demás.destinos, los descendientes de los primeros descubridores de las Indias, después los pacificadores y pobladores. y loo que hayan nacido en aquellas PROVINCIAS, porque la voluntad del Rey es, que los hijos sean ocupados y premiados donde sirvieron sus antepasados. Ya ve usted, que desde los principios de la Colonización Cris.


IffFOEMACIÓN HiSTÓBICA, FOB C9LL Y T06lT.

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tiana de las Indias, estaban consideradas sus comarcas como provincias. Con el tiempo empezaron a surgir tiquis-miquis entre los de acá (América) y los de allá (España). Los Reyes unas veces nos daban la razón y otras nos la quitaban; y así iban desenvolviéndose estos países, y poblándose con igual idioma, religión y costumbres que en Castilla y Andalucía. La Junta Suprema de gobierno que regía en España, en 1808, expidió órdenes en el alcázar de Sevilla, con fecha 22 de Enero de 1803, convocando la represeutaeión americana a Cortes, por considerar, "que los vastos y preciosos dominios que España posee en las Indias, no son propiamente Colonias, o factorías, como las (le otras naciones, sino una parte esencial e integrante de la monarquía española." Y un decreto de las Cortes, dado en la isla de León, con fecha 9 de febrero de 1811, declara a los españoles americanos igualdad completa de derechos con los españoles peninsulares e igual opción que éstos a toda clase de empleos y destinos en todas las carreras, así en la corte como en cualquier otro lugar de la monarquía. Y las Cortes de Cádiz de 1812 declararon tan tán como tan tán a los españoles nacidos en uno y otro hemisferio. Así llegamos al 37, en que se pretendió, y se hizo precipitadamente, una nueva Constitución, echando a un lado el herinoeo Código de 1812, desacreditado ya por Fernando VII en 1814 y desvirtuado tristemente por Riego en 1820. En el nuevo engendro constitucional se dice, "Las provincias de Ultramar serán gobernadas por leyes especiales." Los legisladores del 37, de hermanos, que eramos desde el Descubrimiento, nos convirtieron en primos, y nos aplicaron la ley del embudo! Y con las dos palabrejas de leyes especiales nos gobernaron con Bandos de Policía y Buen gobierno; y considerando a Cnh y a Puerto Rico como plazas sitiadas, interrumpiendo así la tradición del gobierno ultramarino, que era genuinamente castellano, similar y casi idéntico al peninsular. Por supuesto, siempre quedaron las islas consideradas como Provincias Espa ilolaa. Así, dando tumbos, y con los malos gobiernos de la minoría de Isabel Segunda, y con los peores de su mayoría de edad, llegamos a la Revolución de sentiembre de 1868, y al gobierno provisional de Prim, Serrano y Topete, a quienes hizo gente la reina Isabel Segunda y la que recogió de ellos un puntapié e ingratitudes. ¡Qué menos podían hacer con nosotros! Gracias a la República Espa 4lola pudimos romper la argolla de los pobres negros! Vino la Restauración borbónica con el golpe de Estado de 1874, y empezó la reacción conservadora de enantes, con una ceptralización despampanante y un juego de cubilete en las leyes, estupendo... Entonces los antillanos abandonaron el ideal de la dalmlla9 19


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INIOBI&AC16N HISTÓRICA,

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ción y la Identidad, que rigió en las leyes de Indias y en las Cortes de Cádiz, y teníamos en el programa de nuestro Partido Liberal Reformista y se izó la bandera de la Autonomía, fácil puente para la Independencia. Con la Carta autonómica, dada en 1897. dejamos de ser Provincia para convertirnos en Colonia. Pero ya ese cambio de régimen era tardío! Tal vez hubiera dado resultados en 1837! Y ese era el plan de Arguelles, que redactó la Constitución de 1812 con espíritu asimiliata e ¡dentista, y también escribió la de 1837 y le dió por el contrario, carácter Aut.►,orr¡ata respecto a las provincias ultramarinas; pero no pudo plantearla porque cayó del Poder. Entonces vinieron los Gobernadores de la retranca, porque tan ley especial es la Libertad como la Tiranía ! Y eso que el gobernador D. Miguel de la Torre, con fecha lo. de abril de 1837, en una brillante Exposición de su mando en esta isla durante 15 años, le decía a la Reina María Cristina, que Puerto Rico era un país muy fácil de gobernar, que sus habitantes eran generosos y estimables, a quienes amó como hijos y cuyos cariños filiales recogió y conservaba en el fondo de su corazón agradecido. Exposición, de 40 páginas. que el ngís desconoce en absoluto. que publicaré integra en el Boletín Histórico! A pesar del hermoso plan de gobierno trazado por Latorre, sus sucesores escogieron el de la suspicacia, el atropello y el ostracismo, que engendró el espíritu separatista de Betances, Ruiz Belvis Hostos, dió lugar al grito de rebelión de Lares. y trazó el Partido incondicionalmente español, la guardia civil, la supresión de las milicias, los diputados cuneros y los maestros resellados peninsulares, porque los del país eran antiespañoles. Síntesis: la debácle!. .. Queda usted complacido, señor Quiñones. Cayetano Coll y Toste, Historiador de Puerto Rico. VALOR DE LOS ESCLAVOS NEGROS EN 1539. (Del Archivo de Indias) En una srta dirigida al Emperador en 14 de Marzo de 1539, desde Santo Domingo, por los licenciados Juan Mosquera, Fernando de Carmona, Diego Caballero, Alonso de la Torre y Alvaro Caballero se lee: "Quando á los alemanes se dió lycencia para meter quatro mill negros, se les obligó a que non vendiesen á mas precio de 45 castellanos. Dimpues, en otras Lvicencias de otros non se a puesto Ivmitacion, 6 los han ,ydo subiendo, en vista de la necesidad une ay. fasta 80 é 90 castellanoa, svendo bozales é non costandolea á ellos sino á 30 pesos. La Audiencia, por los clamores de los vezínos, a mandado non se vendan á mas de 65 castellanos, mientras V. M. provee"


289 EPISTOLARIO DE MUÑOZ RIVERA.-CARTA A FERNÁNDEZ VANGA SOBRE POLITICA PUERTORRIQUEÑA. (De "El Imparcial".) Documentos para la historia política de Puerto Rico. I. Washington, agosto 2, de 1922. Sr. Don Epifanio Fernández Vanga.—Nueva York. Mi buen amigo: Recibí su crítica. Muy bien hecha, con figura de percepción y en formas delicadas, casi sutiles. Entre mi desideratum, que es la independencia, y mi modus operandi, que es la autonomía, encuentra su espíritu de análisis contradicciones serias. En realidad parecen existir, aunque no existen. La independencia es un ideal puramente abstracto. No Puede realizarse. No se realizará nunca. Lo consignamos, lo mantenemos, porque hay cosas superiores al cálculo, no sumisas al cálculo. Y una de ellas, la más alta, el honor, individual o colectivo. Tal vez llegue yo a abroquelarme en él y a convertirlo en mi única bandera de combate.; será cuando no reste ninguna posibilidad de que se nos dé lo nuestro. Y será también la última protesta, tan inútil como nuestra labor política; pero sin duda más noble y más bella. Si, antes o después que se adopte esa actitud, se establece el gobierno propio, sin límite., me iwutiré americano y actuaré como un americano. Y picn~o que mis compatriotas sentirán y actuarán del mismo modo. i~orque la patria estará salvada por la libertad y engrandecida por la solaridad con el pueblo más libre y más grande ele la tierra. Nací en Puerto Rico; quiero a Puerto Rico; pequeña y pobre la madre; orgulloso el hijo de deberle la vida. Si América trata a mi país como a cualquiera de los países que forman su confederación de Estados autónomos, yo, puertorriqueño a ultranza, creeré que mi honor de puertorriqueño es compatible con la soberanía de América, y, sin dejar de ser ciudadano de una isla amada sobre todo en el mundo, seré ciudadano de una república en que ani pueblo quepa con su alma latina con su civilización latina, no inferiores a la civilización ni al alma anglo-sajona. He ahí, amigo mío, los sentimientos y las razones que me inclinan a aconsejar a la Unión que en su programa levante el ideal de la independencia y que, al propio tiempo, anticipe el anuncio de un americanismo vigoroso, para el día, si ese día llega, en que cese la usurpación tiránica de que somos victimas, y se realice la compenetración profunda de las doe razas, de las dos civilizaciones,, teniendo por base la sola base que sin mengua nos seria dable


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IPI$TOLABIO DID MuÑoz 3IOiA.

admitir: la igualdad. Desde que ondearon en San Juan los colores de América, empecé a decir eso. Lo repetí durante catorce años, en cien circunstancias distintas. Continúo repitiéndolo y lo repetiré con la firmeza de una convicción indestructible: amek"ino ip'al,a los americanos, siempre: americano subalterno de íos otros americanos, jamás. Por Puerto Rico deseo ser america_n, por Puerto Rico seré antiamericano al convencerme de que eím~rica es irrevocablemente injusta y opresora. Y no dude usted que hablaré y escribiré más a mis anchas, más dentro de mi carácter, cuando los hechos me precipiten a enarbolar la bandera separatista. Cesará entonces el sacrificio que empezó en 1898 y que fué y es un homenaje filial a nuestra dulce Borinquen. Consideraba y considero que esta nación pujante y aquella isla del trópico poseen intereses comunes: el interés de la nación, demostrar la eficacia de sus métodos republicanos y el poder de sus instituciones históricas, atrayéndose así la simpatía y la confianza de todo un hemisferio en que necesita desarrollar sp influjo y sus negocios; el interés de la isla, demostrar que no es refractaria a los métodos ni a las instituciones metropólicas y que a su sombra, pugna por alcanzar el reconocimiento positivo de su personalidad y el triunfo definitivo de su derecho. Hasta hoy la isla, de su parte, comprendió su destino y respondió a su deber. Hasta hoy la nación, de su parte, rehusó comprender y responder. Una inmensa desgracia y una inmensa culpa: la desgracia nos toca a nosotros entera: la culpa toca entera a los que pretenden aplicar el aforismo bismarkiano : la force prime le droit. Dos partidos, luchan en el continente por el privilegio de gobernar: el republicano y el demócrata. De aquél esperamos poco; o, lo que es peor, esperamos nuevos vejámenes: de éste esperamos mucho, es decir, esperamos que rectifique, si domina en las urlías de noviembre, los errores coloniales y que resuelva en el próximo congreso los problemas coloniales, regando semillas de amor allí donde sus adversarios regaban semillas de rencor y convirtiendo en pueblos felices a los pueblos insulares. La prosperidad no nos basta: preferimos la dignidad. Si nos aguarda un desengafo; si tampoco los demócratas "comprenden su destino y responden a su deber"; si prolongan un régimen que es un monopolio y un desdén que es un vilipendio, yo aseguro a usted, amigo mío, que pronunciaré el alea jccta est, pediré a mis paisanos sue votos para la protesta final, en que los puertorriqueños no perdederfan nada, puesto que nada esperarían, y en que los Estados Unidos perderían lo que aún le restara de sus antiguas leyendas patriarcales entre las naciones ibéricas del sur y del centro y las del Mar de las Antillas. A través de las visicitudes, de las traiciones, de las injurias, me ha visto usted avanzar en mi camino y llamar, una y cien veces, a las puertas del Capitolo, desde la prensa, desde la tribuna, desde la Climas, desde el pupitre en que trabajo y estudio: ' u


EPISTOLARIO DE MUÑOz EIvERA.

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puertas siguen cerradas al lejano clamor de nuestra angustia. Y sin embargo, el esfuerzo no se perderá en el vatio: si el éxito vione, porque será la victoria de la Unión para el país; si el fracaso viene, porque fracasa la verdad, ciegos a la luz, obstinados en eo piar a Europa, no en sus doctrinas de self government inglés, sino en sus malas prácticas de centralización francesa y portuguesa. Lo que ocurre es inaudito. Por sostener el cacicazgo de gobernador y la autoridad de un bureau, se compromete un prestigio que fundó George Washington; que afirmó Tomás Jefferson; que abrillantó Abraham Lincoln; que extendió William McKinley; que consolidó Teodoro Roosevelt y que constituye el patrimonio moral de los Estados Unidos. Los que, ciegos y sordos, estultos narro wminded, realizan esa obra insensata, son enemigos de su patria: son los verdaderos antiamericanos. A los demás puntos de su carta luminosa y que yo agradezco, (le veras, contestaré viva vote en el Hotel Ansonia. Buyo a sus órdEnes, uL

Luis Muñoa Rivera. II CARTA DE EPIFANIO FERNANDEZ VANGA A MUÑOZ RIVERA EN CONTÉBTACION A LA ANTERIOR. New York, agosto 6, 1912. Hon. Luis Muñoz Rivera,—Washington: D. C., Mi estimado don Luis: Por fin puedo salir del prolongado mutismo de tres días en que me sumió el honor excesivo de su carta. Honor que se aumenta al aplicar usted el señorial nombre de crítica a unas tímidas observaciones mías, sin valor y que ahora sólo tienen el de haber sido refutadas por usted. Demás está decirle que en esta ocasión, como en otras muchas ocasiones la brillantez de su prosa ha operado el milagro de conmoverme y de convencerme, sin que el espíritu haga esfuerzos por libertarse de una convicción en las que se siente halagado y feliz. Leyéndole a usted la inteligencia suprime voluntarisimu' ente la facultad analítica, y se concreta a gozarle en un placer yue tiene, sin embargo, mucho de intelectual; renunciando, de pao, al esfuerzo doloroso que supone todo análisis. En eso se parece su prosa a un buen pedazo de vida: bien vale la pena el gozarla sin analizarla. No le decía yo en mi carta que la "Unión de Puerto Rico" debiera decidirse por determinada tendencia, significándosela; de elsie que la Unión no debiera decidirse por más de una tendencia determinada, y mucho menos por dos que podrían aparecer contradictorias. Bus lineas han revolucionado mis ideas ea cuanto a este particular, y en cuanto a otros particulares.


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Es muy difícil para mi, después de leerle, seguir pensando como pensaba antes. Pensaba yo que el ideal de la independencia debe ser el ideal de los creyentes, no el de los desencantados, y mucho menos el de los desesperados. Usted dice que quizás llegue a abroquelarse en él cuando no reste ninguna posibilidad de que se nos dé lo nuestro. Y yo no sé qué es lo nuestro, don Luis, si no es esa misma independencia con la cual haremos lo que nos plazca, incluso el invitar, silo juzgamos bueno, a los cuarenta y tantos Estados de la Unión Americana, a que nos admitan en su hogar como un hermano más. (1) Usted defiende y pugna por la autonomía, dejando el ideal de la independencia para abroquelarse en él como en una última trinchera. Yo diría que el único ideal debe ser la independencia, y que en el choque del ideal con las impurezas de la realidad, transigimos con la autonomía en cualquiera de sus múltiples formas, como transigimos hoy y vivimos hoy, aún luchando contra él, dentro del bill Foraker. Que así son de paradójicamente inexorables las supremas leyes biológicas al actuar en conjunción con ciertas leyes humanas (inhumanas fuera más propiol : Arrebatan la libertad y dejan, sin embargo, la vida. ... ¡ La vida, que unida a la libertad debe tener un sabor inefablemente delicioso, no gustado jamás por almas puertorriqueñas! No crea usted por lo que dije que, por mi parte, soy o quiero ser antiamericano. No soy antiamericano, como no soy antiespañol, ni antialemán, ni antiruso siquiera. Ser anticualgier cosa es ser una cantidad negativa, lo cual es menos que ser nada o que no ser; y yo soy y quiero ser algo afirmativamente. Por eso soy simplemente puertorriqueño. Si el ser puertorriqueño apareja consigo el ser antiamericano, ello será así por implicación, como dicen aquí cuando quieren decir implícitamente, pero sin que mi voluntad se dirija deliberadamente a ese fin negativo. Me dice usted que la independencia es un ideal puramente abstracto, que no puede realizarse, y que no se realizará nunca... Los que creemos y queremos creer sinceramente en Dios, no podemos permitirnos el lujo de esas frases absolutas, máxime

(1) Al maestro, cuchillada.—Muñoz, en este párrafo, se defiende de las exigencias filosófico prácticas del discípulo. Demasiado comprendía él que ibsstro Dst cbo £ntfllano estaba conculcado y que debíamos ser constituí• do por el Congreso Americano al igual que Cuba en el concierto de los pueblos libres y soberano, como opinó el presidente Ulises S. Grant.—.C. y T.


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cuando están en desacuerdo con el concepto que tenemos de lo justo, de cuyo triunfo definitivo no podemos dudar (1) Los que, al mismo tiempo que piensan y adoptan los fines, quieren pensar y adoptar los medios, se encuentran frecuentemen• te teniendo que aplicar a sus fines el adjetivo de irrealizables. ¿No fuera más juicioso adoptar maduramente los fines, y una vez convencidos de que éstos son buenos y justos pensar en que... Dios provee? Los medios... qué se yó. Usted que lleva una larga y provechosa vida dedicada al combate de ideas, debe tener una gran fé en el poder expansivo de éstas. Pues henos aquí en lucha con un pueblo en el cual la libertad de expresar las ideas no es un mito. A este buen pueblo americano no hay que decirle "pega, pero escucha"; él pegando o sin pegar, escucha siempre. Es posible que el ruido ensordecedor de su millón de ferrocarriles en constante movimiento no le deje oir muy bien; pues levantemos la voz, gritémosle si es preciso. .. . aunque los gritos desaforados y- los ademanes descompuestos no se compadezcan con nuestras cultas maneras de un pueblo latino. Pero usted me dirá, y con razón sin duda, como siempre, que todo esto es teorizar en blanco; que usted es politico y está haciendo política que no es ciencia especulativa, sino de realidades, de muy rudas realidades a veces; que la "Unión de Puerto Rico" no es una congregación mística, sino un partido político cuya buena obra del futuro está garantizada por su buena obra del pasado; Que a pesar de las aparentes contradicciones del documento básico de la Unión, ésta ha realizado y continúa realizando un trabajo beneficioso para Puerto Rico en todos los órdenes; que no se trata de fabricar un programa ideal perfectamente lógico, como para ángeles, sino de lanzar al público un documento temporal que sirva de bandera de combate como para hombres; un documento que al ser aceptado y votado por las multitudes, dé a la unión con el endoso de éstas, la fuerza necesaria para continuar con buen éxito su paciente labor de cíclope... y yo le diré qug

(1) Aquí diremos con el argentino Julio Endara comentando el trabajo de Ingenieros titulado los Ideales humanos: "El ideal no es otra cosa que una hipótesis que excede del campo de las ciencias psicológicas; y por tanto, está dentro de la metafísica: es un hipotético arquetipo di p.rf.ed6n, abstraído de la experiencia. Son las síntesis posibles de perfección, pero de una perfección lógica de concebir; porque las otras, las ficciones imaginativas que no han sido elaboradas por la experiencia, y que no representan una perfección posible de lo real, no son ideales, sino quiméricas ilusiones". Tal vez a esta división de Ingenieros se refería Muñoz Rivera al hablar de ideales quimeras. Opino con Fernández Vangas, que el porvenir pertenece a Dios.—C. y T.


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APISTOLARIO DZ MUÑOZ RIVZRA.

pues de elecciones se trata, seguiré depositando mi voto en las urnas, como lo deposité hasta ahora por convicción y por hábito: en favor de la Unión de Puerto Rico, en favor de usted, y de los hombres que, al lado de Ud. forcejean hace tiempo por hacer felis a Puerto Rico. No trato aquí ninguno de los otros puntos que en mi anterior le esbozaba, para que así entienda usted que le tomo su palabro de venir al Ansonia a contestarlos; que no se renuncia fácilmente al placer agradabilísimo de departir, por unas cuantas horas, cop el más interesante causer que jamás escuché de sobremesa. Sólo me resta darle las gracias por el honor que, 'contestán• dolar públicamente, dispensó usted a mis líneas, las cuales, aunque no eran per se luminosas como usted las califica, se han convertido en luminosas al dar origen a las líneas de usted, que sí son luminosas. Suyo admirador y amigo, Epifanio Fernández Vanga. RECTIFICACION HISTORICA POR EL DR. COLL Y TOSTE I. Toa Alta, abril 15 de 1922. Sr. doctor Cayetano Coll y Toste, San Juan. Mi distinguido amigo :—En la Historia de Puerto Rico por Salvador Brau, declarada de texto en las escuelas públicas, en la página 270, refiriéndose al gobierno del General Baldricle, dice: "El ': de septiembre (1870) despedía el pueblo capitaleíio al bravo gt'seral, que debía encontrarse en la metrópoli con la elección dei nuevo Rey, don Amadeo I de Saboya, que se efectu6 el 16 de I.oviembre, y el asesinato del general Prim, presidente del consejo de mii tros, perpetrado en las calles de Madrid, la noche del 27 de diciembre." Creo que don Salvador Brau sufre una gran equivocación. Puldrich estaba en Puerto Rico, cuando la coronación del Rey Aluadeo, publicando una proclama con fecha 5-de enero de 1871 dando cuenta del fausto acontecimiento y también dió a conocer el asesinato de Prim el 27 de diciembre de 1870, cuya muerte ocu• rrió el 30. El Rey Amadeo fué quien aceptó la renuncia de Baldrich el diez y nueve de agosto (le 1871, es decir, ocho meses después del asesinato de Prim, y nombró con la misma fecha su sucesor el General Gómez Pulido, decretos que se publicaron en Puerto Rico el 13 de septiembre. La ciudad fué declarada ep estado de sitio el 26 de julio de 1871. Así que Bran tien un error de fechas, por lo menos de un año.


RZCTIrICACION HISTÓRICA.

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Ya usted se habrá olvidado de la Tertulia Antillana, en Barcelona; le envio ese recorte, que le hará rememorar gratamente la época de estudiante. Buyo affmo., que le aprecia y distingue, Pablo Morales Cabrera. II.

no

Villa Los Pinos, Abril 18 de 1822. Sr. don Pablo Morales Cabrera, Toa Alta. Mi distinguido amigo: el general D. Gabriel Baldrich, vino de gobernador a Puerto Rico, en Mayo de 1870, a sustituir al intransigente y déspota gobernante D. José Laureano Sanz, de triste recordación. El catalanazo de Baldrich era un liberal de macha martillo, íntimo amigo de D. Juan Prim, que era el que cortaba el bacalao en aquellos momentos, y le di6 a su querido Bad6, como familiarmente le llamaba, la dulce breva de Boriquén. El pobre militar, que no sabía más que pelear por la libertad en los campos de Cataluña, se encontró metido de rondón en un berengena.l. Puerto Rico era entonces un hérvidero de pasiones desatadas. El general Sanz los tenía a todos metidos en un zapato, amordazada la prensa y atropellando a diestro y siniestro; y Baldrich aflojó las amarras. El bueno y justiciero gobernante envainó el chafarote y permitió el ejercicio de la libertad de imprenta. Surgió entonces El Progreso en esta ciudad y La Razón en Mayaguez. Ya tenía El Boletín• Mercantil, que era francamente conservador y negrero, con quienes discutir. La cuestión social o sea la supresión de la Esclavitud, era el tema más candente. Los amantes de la paila, del trapiche y la bueyada o boyada .como quiere la Academia de querían soltar al hombre negro, cuyo la Lengua que digamos, sudor se les convertía en buenas onzas de oro. Los demoledores del trono de Isabel 2a. tenían sus compromisos con los liberales ultramarinos, y, para no complacerles, empezaron a jugarles la cabeza en punto a reformas para las Antillas. El día 1o. de Abril de 1871 se constituyó la Diputación Provincial de Puerto Rico, que presidió el general Baldrich. La componía una baraja de criollos de buen temple, presidida por el Lcdo. José Severo Quii ones, que luego fué, por tanto tiempo, Presidente del Tribunal Supremo. Allí estaban ,políticos avezados a la lucha, como Morales (su seúor padre) Goico, Celia Aguilera, Aguayo, Andino, Blanco e Igaravidez. Abogados como García Maitin, Morera Martínez, Saez, Nadal y el mismo Presidente. Médicos como Padilla, Carbonell, Hernández, Pilar Cabrera, y el mismo Goico. El estado de agitación política entorpeció los buenos deseos de estos distingudos varones.


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RECTIFICACION mSTÓRICA.

El gobernador Baldrich se vió precisado a declarar la plaza en estado de 8iti0 el 26 de Julio de 1871, a causa del motín de las pedradas, y estableció de nuevo la previa censura de la prensa periodística. Los ánimos seguían excitados y el 31 de Julio del mismo año publicó el Gobernador en la Gaceta Oficial una fuerte proclama llamando al orden y sosiego público a todas las clases sociales. El general D. Gabriel Baldrich embarcó el 27 de septiembre de 1871 para España, por vía de San Thomas, a donde se dirigió a tomar el vapor inglés en el buque de guerra Vasco. Núñez de Balboa. El país le hizo una gran manifestación de despedida. El hecho fué que muerto Prim en 1870, su protegido cayó en Puerto Rico en 1871 bajo el fuego graneado que le hacían en Madrid los negreros y los intransigentes ultramarinos. Le sucedió el general Ramón Gómez Pulido, que se entregó a los Conserva(lores e hizo unas elecciones célebres, que se llamaron las pulidas. También duró poco. Lo echaron por tierra los liberales, y vino el general D. Simón de la Torre, que a su vez tumbaron los Conservadores. Aquello era una sarracina y degollina de gobernadores. La anarquía y el desconcierto reinaban en Madrid, donde los hombres de la Revolución de Septiembre querían contemporizar con unos y con otros. Vino el general Juan Martínez Plowes y con él los Sucesos trágicos de Cam.uy. Y cerró con broche de oro este período anárquico el general Rafael Primo de Rivera, desembarcando en San Juan el 14 de abril de 1873. Y tras esto la República, dándole el machetazo a la liga negrera, y suprimiendo la explotación del hombre negro por el hombre blanco. La obrita del ilustre historiógrafo D. Salvador Brau en la línea de la página 271 debe decir: "Desde el 27 de septiembre de 1871, que embarcó el gobernador Baldrich a 14 de abril de 1873, que llegó el general Rafael Primo de Rivera, se sucedieron en el mando de la isla Gómez Pulido, Simón de la Torre y Martínez Plowes, que duraron muy poco en sus gobiernos, por las alternativas políticas y perturbadoras en que se vieron envueltos." Hay que tener en cuenta, amigo mío, que don Salvador no es responsable de muchos errores que hay en esa obra; y él mismo me dijo a mí un día, que le habían cortado mucho en la Casa Editorial. Este es el defecto de publicar obras de tanto mérito fuera del país. Vayan estas frasea como homenaje al que acabamos de rectificar una fecha, que tal vez sea culpa de la imprenta, que puso 1870 en vez de 1871. Cordialmente suyo, Cayetano Coll y Toste. P. S —Gracias muchas por el recorte de El Progreso que trae una nota sobre la Tertulia Antillana de Amigos de la Ciencia, que yo fundé en Barcelona, cuando estudiante, en unión del ta-


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lentoso Mestre, gran poeta Diego V. Tejera, y los que después han sido notables abogados y médicos, José Marcial López, Gerénimo Gómez Cuevas, José Manuel Saldaña, Félix Tió Malaret, Demetrio Paniagua, Carlos Vives, Arturo Echevarría, Ramón A. Torres, Fernando González, Dionisio Iturrino y una pléyade de cubanos. Este interesante recorte lo compilaré en el Boletín Histórico de Puerto Rico. NOTAS PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD DE LOt3 NEGROS EN LAS ANTILLAS. Por "Cayetano Coll y Toste.

el

1.—El licenciado Echagoian en su Relaeion de la isla española enviada al rey D. Felipe 11.—Año 1561 dice: "Por relación que yo hice muchas veces al Real Consejo, signifiqué que convenía que S. M. hiciese merced á los vecinos de 2,000 licencias de esclavos, aunque las tales licencias se pagasen en la dicha ciudad (Sto. Domingo) con buena moneda, y fiada al tiempo que a la Audiencia pareciere, con fianzas que para ello diesen; y que la Audiencia hiciese el repartimiento de estas licencias, con que la mitad de los negros se echasen a sacar oro y no pudiesen salir de la tierra, y én esto hubiese cuenta y razón; y la otra mitad los vecinos pudiesen venderlos para fuera de la tierra, S. M. concedió esta merced y se comenzaron a llenar dos o tres navios de negros y se comenzó a echar un hierro a cada negro (marcarlo con una S. en la frente) para que fuese conocido y no se pudiese sacar de la tierra; y lo que en esto se ha hecho es que ningún negro se echó a sacar oro, ni se prosiguió esta orden, ni han ido más negros; antes la Audiencia ha tomado la buena moneda para sus salarios; y los oficiales de la Real Hacienda lo mismo, y ha sido de ningún fruto, siguiéndose muy gran resultado mil negros anduviesen en las minas, porque sacando oro habría contratacion y más vecindad, y muchos se acodiciarían a echar negros a minas, y para otros muy buenos efectos, y continuando esto, este muy principal remedio. 2.=Los padres priores de San Jerónimo, desde Santo Domingo a 22 de Junio de 1517 en carta dirigida e l Cardenal %imenez de Cisneros, dicen: "Hay la tercera necesidad, como ya bien a la -larga tenemos escrito, de que vuestra señoría reverendísima mande dar licencia general a estas islas, en especial a la de San Juan, para que puedan traer a ellas negros bozales; porque por experiencia se ve el gran provecho de ellos, así para ayudar a estos indios, si por acaso hubiesen de quedar encomendados para ayuda de los castellanos, no habiendo de quedar así, como por el gran provecho que e sus Altezas dellos vendrá: e esto suplicamos a vuestra Señoría


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reverendísima tenga par bien conceder, é luego, porque esta gente nos mata sobre ello, e vemos que tiene razon". 3.—Carta del Lic. Alonso de Zuazo, juez de residencia en La Española, nombrado por el Cardenal %imenez de Cisneros, de 22 de Enero de 1518, al Emperador dice: "Dar licencia general que se traigan negros, gente recia para el trabajo, al revés de los naturales, tan débiles que solo pueden servir en labores de poca resistencia: cuidar los caminos y haciendas. En vano el temor de que los negros puedan alzarse; viuda hay en las islas de Portugal, muy sosegada, con 800 esclavos; todo está en cómo son gobernados. Yo hallé al venir aquí algunos negros ladrones, otros huidos al norte; azoté a unos, corté las orejas a otros, e ya no ha venido más queja." 4.—Carta de los padres Jerónimos al emperador Carlos V. en 18 de Enero de 1518, dice: "En especial que a ellas se puedan traer negros bozales, y para los traer sean de la calidad que sabemos que para acá .conviene. Que V. A. nos mande enviar facultad para que desde esta isla se arme para ir por ellos a las islas de Cabo Verde y tierra de Guinea, b que esto se pueda hacer por otra cualquiera persona desde esos reinos para los traer acá." 5—Carta del Lic. Zuazo al muy ilustre señor Monsieur de leyes, desde Santo Domingo a 22 de Enero de 1518, dice: "Hay necesidad así mismo que vengan negros esclavos, como escribo a S. A. y porque vuestra SeSoria verá aquel capítulo de la carta de S. A. no lo quiero repetir, más he de hacerle saber que es cosa muy necesaria, mandándolos traer, que desde esta isla partan los navios para Sevilla, donde se compre el rescate que fuere necesario, así como paño de diversos colores, con otras cosas de rescate, que se usan en Cabo Verde, de donde se han de traer con licencia del rey de Portugal; y que por el dicho rescate vayan allí los navios, y traigan todos los negros y negras que pudieren haber bozales, de edad de quince á diez y ocho años, y veinte años, y hacerse han en esta isla á nuestras costumbres; y ponerse han en pueblos donde estarán casados con sus mujeres. Sobrellevarse ha el trabajo de los indios, y sacarse ha infinito oro. Es tierra esta la mejor que hay en el mundo para los negros. La otra suplica que hago a S. A. es que si la licencia de los negros no se otorga, por el entrañable deseo que tengo yo de servir a S. A. me haga merced de mandar se me dé licencia para poder traer a esta isla cien esclavos negros y negras." 6.—Carta de Gil'González Dávila, eomtador del Rey, en 1518, al Emperador dice: "Así que con esto, y conque de Castilla vayan, o se dejen llevar, negros a los vecinos se reformará la isla para que antes crezca de lo que agora está, que no disminuya". 7.—Acta de la reunion celebrada por los padres Jerónimos,


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en el monasterio de San Francisco el 20 de Abril de 1518 para nombrar procuradores que fueran a la Corte, en nombre de loas pueblos y villas y pedir al Emperador privilegios, dice: "Licencia general para traer negros bozales francos de todo derecho. Además, socorra Su Alteza a esta isla con mil negros al fiado." 8.—Carta de los padres Jerónimos al Emperador desde Santo Domingo a 10 de Enero de 1519, dice: "S. M. mande remediar como á estas partes pasen esclavos negros y negras, sin imposiciones". 9.—Carta del Lic. Rodrigo de Figueroa al Rey y la Reina desde Sevilla a 7 de Abril de 1519, dice: "Otorgóseme merced de que yo pudiese pasar (a las Indias) algunos esclavos, y no se me ha hecho el despacho. Los que hubieron la merced de Bresa (los genoveses) no quieren menos de doce ducados y medio por cada uno, o pasarlos ellos." 10.—Carta de los oficiales reales de Santo Domingo al Rey en 14 de Septiembre de 1519, dice: "Vuestra Alteza hizo merced al gobernador de Bresa, que pudiese pasar á estas islas y tierra firme, en ocho años, cuatro mil negros, sin pagar los dos ducados, que solían pagar á la Contratacion de Sevilla. El cual gobernador traspasó dicha merced al tesorero Alonso Gutiérrez de Madrid y á otros sus compañeros, por valor de 25 mil ducados. (1 11.—Carta de los oficiales reales de Santo Domingo al Emperador en 20 de Agosto de 1520, dice: "Repetimos lo que ya en otra dejamos dicho, que es el gran daño que causa la merced hecha al gobernador de Bresa, merced que importa mucho revocar, y la necesidad de que se otorgue licencia general para traer esclavos a estas islas." 13.En la Información hecha a peticiones de la ciudad de Santo Domingo sobre la despoblación de la isla Española y sus remedios, a 16 de Abril de 1520, pedidos a S. M., dice: "Item rdás : mi parecer es que para ser poblada esta isla, y S. A. sea más servido en sus reales rentas, que convendría, que S. A. mandase enviar siete ú ocho mil negro., compradas de sus rentas destas islas, y los mandase repartir en los vecinos desta isla, y que fuesen pagando los dichos negro. en dos o tres fundiciones de oro, y con esto me parece que esta isla poblaría y sería más acrecentada la renta de S. A."

(1) Esta concesión está fechada en Zaragoza a 10 de Agosto de 1518. Era Lorenzo de Gorrevod del Consejo del Rey, gobernador de Breas, más adelante mayordomo mayor. El flamenco la vendió a mercaderes genoveses de Sevilla, quienes revendían las cédulas para pasar loa negros a las Indias.


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14.—Carta de los oficiales reales de Santo Domingo en 20 de Agosto de 1520 al Emperador y Rey, dice: "Repiten el gran daño que causa la merced hecha al gobernador de Bresa, y la necesidad de licencia general para introducir negros." 15.—Carta del Lic. Rodrigo de Figueroa al Emperador Príncipe y Rey, desde Santo Domingo a 6 de Julio de 1520, dice: "Negros son muy deseados; ninguno ha venido há cerca de un año. Mejor hubiera sido darle los derechos al de Bresa que poner estanco." 15.—Informacion de las cosas que Pero Lopez de Mella habrá de pedir á S. U. en favor de la ciudad de la Concepcion en la isla Española, para su poblacion, dice: "Haga merced á los que viven en dicha ciudad de cuatro cientos negros, para que se repartan en la ciudad entre los vecinos de ella, dando á cada vecino segun lo que justo fuere, y que estos tales negros se tasen en lo que costaren a S. M., puestos en esta ciudad, los fie por término de tres años. . . Item: que S. M. haga merced á los vecinos de esta ciudad para que ellos, 6 las personas con quien se concertasen, puedan traer todos los negros que quisieren de los reinos de Castilla, 6 de otra cualquiera parte, sin pagar por ellos derechos de licencia, siendo los dichos negros para los vecinos de esta ciudad." 17.—Capítulos de un despacho dirigido a la Sacra Real y Ce• sarea Majestad del Emperador por los oidores de la Audiencia de la isla Española, desde Santo Domingo a 20 de Octubre de 1538, dice: "Muy poderoso Señor: El veedor Astudillo pretende haberse defraudado á V. M. en meter negros, y pide las razones desde el año 20, en que se dió licencia general a los vecinos para meter 1,400 negros. Dicen, que por la licencia de 100 que se dió despues á ciertos particulares, Qe han metido doblados. Que más en particular Diego y Alonso Caballero, hermanos, han metido muchos negros sin licencia alguna. Todo esto es verdad, en parte, y V. M. proveerá. Cuanto á la delacion de que se traen dichos negros, sin registrar en Sevilla, no hay razon. Sería gran inconveniente. Lo regular es tomar registro en Sevilla de los que piensan tomar, llevar los que pueden: si menos o más se compensa en otro viaje por la cuenta que tienen los oficiales. Bueno seria, que de las islas de Cabo Verde, Santo Tomé, y otras de Portugal, de donde se proveen gradualmente, hubieran de volver a Sevilla para traerlos. Asi es que no se impone esta obligation en las licencias concedidas al infante D. Luis Cristóbal, Francsquin, Diego Martinez, á los alemanes y otros." 18.Capítulos de una carta que los licenciados Juan Mosquera, Fernando de Carmona, Diego Caballero, Alonso de la Torre y Alvaro Caballero, escribieron al Emperador, desde Sante Domingo a 14 de Marzo de 1539, dice: "Cuando a los alemanes se dió licencia para meter cuatro


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mil negros, se les obligó á que no vendiesen á más precio de 45 castellanos cada negro. Despues, en otras licencias, de otros, no se ha puesto limitacion, y los han ido subiendo en vista de la nece~'idad que hay hasta 80 y 90 castellanos, siendo bozales, y no costándoles a ellos sino 30 pesos. La Audiencia por los clamores de loa vecinos ha mandado no se vendan á más de 65 castellanos, mientras V. M. provee." 19.—Carta de la Real Audiencia y Oidores de Santo Domingo al Emperador, cl 22 de Mayo de 1540, dice: "Licencia general á los vecinos para pasar los esclavos que necesitasen, al menos dos mil; pagando mil ducados a los plazos que s? señalen. Que el precio de los negros bozales no suba de 45 peses. Que se impetre Bula para que negros é indios coman carne en Cuaresma y los sábados. Que la merced de doacientoa esclavos, nuevos, hecha á esta ciudad con la condition que se obliguen á cercar la ciudad y el puerto y traer agua del rio de Jayna, tenga efecto. 20.Carta de la Real Audiencia de Santo Domingo al Emperador a 4 de Julio de 1541, dice: "Los cuarenta negros vendrán á buen tiempo." 21.—En 26 de Julio de 1529, la Corona daba licencia al cal'itán Francisco Pizarro para introducir negros en el Perú. Dice así la franquicia: "Otro si: Vos damos lycencia, como por la presente vos la damos, para que destos reynos 6 del reyno de portugal 6 yslas del cabo verde, 6 donde vos, 6 quien vuestro poder obiere, quisieredes é por bien tuvieredes, podais pasar, é passeis, á la dicha thierra de vuestra governacion cinquenta esclavos negros, en que aya a lo menos el tributo de embras libres de todos derechos á nos pertenecientes, contando que si los dexaredes todos, 6 parte dellos, en las yslas española, san xoan, cuba é Santiago, 6 en castilla del oro, 6 en otro parte alguna, los que dellos ansi dexaredes, sean perdidos, é aplicados, é por la presente los aplicamos, a nuestra cámara é fisco." Estas veinte y una probanzas demuestran satisfactoriamente cual era el espíritu respecto a explotar la raza negra en los nuevos paises descubiertos y que no era suficiente el brazo indio para desenvolverlo. (1)

(1) Por cédula de 27 de septiembre de 1518, se dió merced al marqués de Astorga que pudiese pasar 400 negros. En 15 de Noviembre de 1527 se dió merced al comendador Francisco de los Covos para pasar 200 esclavos. Otros veinte negros al Dr. Beltrán. En 15 de Marco de 1529, merced al Lic. Rodrigo de la Corte, del Consejo de Indias, para pasar 100 negros. El 21 de Agosto de 1529, merced a Juan de Samano para enviar a Indias 100 negros.... Era un llover sin escampar!.


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Las Casas al dar remedio para la poblacion y vida de las islas Española, Cuba, San Juan y Jamaica, en el tercer remedio aconseja al Rey "haga merced á los christianos, que agora esthán en las yslas, que puedan tener, cada uno, dos esclavos negros é dos negras." Y en el séptimo remedio, "que cualquiera que hiciera ingenio, para hacer azúcar, que V. A. le mandé ayudar con al gunos dineros, porque son muy costosos, é les haga merced a les que los ficieren, que puedan llevar é tener veinte negros é negus, porque con ellos tenían otros treinta christiangs que han menester lar fuerza é ansi estharán los negros seguros" Esta es la historia! Yo creo, que si Las Casas se hubiera resistido a que se enviara a las Indias un solo negro, a pesar de su oposición se hubiera seguido trayéndolos y se hubiera implantado la trata diflnitivamente, como se hizo. Hora es ya de quitarle este sambenito de encima al insigne varón, hijo de Sevilla. La esclavitud de los negros fué a las Indias como una institucion de aquellos tiempos establecida en Europa. Véase lo que digo en el tomo tercero paga. 328 y en el tomo octavo paga. 276-278 del Boletin Histórico. La figura del gran apóstol se destaca en el párrafo, que voy a copiar, de una carta dirigida a un alto empleado de la Corte Mr. de %evres, por los padres Dominicos, residentes en Santo Domingo, fray Laterano, fray Vallon, fray Tavira, fray Velasquez, fray Betanzos, fray Berlanga, fray Montesinos, fray Trujillo, fray Ortiz, fray Córdoba, fray Lamentino, fray Thomas y fray Petras. "Todas las cosas dichas, M. Y. S. y otras muchas que se podrían decir, y por evitar mayor prolijidad no se ponen aquí, sabe muy bien Bartolomé de Las Casas, clérigo que allá está, el cual es persona de verdad y virtud, y especial siervo y amigo de Dios, y celoso de su ley, el cual encomendamos muy afectuosamente a V. S., suplicando le dé mucho crédito, porque es persona que lo merece, al cual ninguna otra cosa mueve en los negocios de los indios sino deseo del cumplimiento del servicio de Dios y de S. A." Decimos, que hora es ya de que cese el cargar a Las Casas con la responsabilidad de la esclavitud de los negros en América y el establecimiento de la Trata africana, porque acabamos de leer en la Historia de España y de las Repúblicas latino americanas de D. Alfredo Opisso, correspondiente de la Real Academia de la Historia, publicada en Barcena, tomo %V, pág. 107, estas injustas palabras: "La mal entendida indiofllia del padre Las Casas di6 lugar como ya sabemos, a la substitución de los naturales de América por los negros comprados a los portugueses de Africa." Los naturales de América no fueron sustituidos por los negros, sino que habiéndose agotado la raza indígena en las Antillas, y


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negra,

siendo muy dificultoso la cacería de indios en Tierra-firme para traerlos a Santo Domingo y Puerto Rico, y como los que se traían se morían también, por el mal tratamiento, se recurrió a la raza más fuerte y más apropósito para los trabajos de las minas. Culpa fué de los tiempos de esclavitud que dominaban en Europa, no de Las Casan, ui de España! La historia es imposible tergiversarla, como tapar el cielo con las manos!

Rico,

EXPOSICION QUE EL TENIENTE GENERAL CONDE DE TORRE-PANDO HACE A SI M. AL DEJAR EL MANDO POLITICO Y MILITAR l)E LA ISLA DE PUERTO RICO EN 1837. Señora, Al cesar eu el mando político y militar de la Isla de Puerto por las justas consideraciones que V. M. se ha dignado tener á los achaques que me aquejan: al deponer en manos de mi digno sucesor el dulce peso de la administracion de aquel pais bienhadado, y al tornar á mi patria lleno de los tiernos sentimientos que excita en mi pecho la memoria de aquellos estimables y generosos habitantes, á quienes amé como hijos y cuyos cariños filiales recogí y aun conservo en el fondo de mi corazon agradecido; al tener, Señora, la honra de preseutariiie fi V. M. y ofrecerla el homenage de mi sumision y profundo respeto, menos he pensado en mi persona, de la que no he sido dueño un solo instante en mi vida, que en el servicio de mi Soberana y de esta patria misma, á quienes soy deudor tie todas mis acciones, de todas mis facultades, y de una existencia que solo he aspirado á conservar para volvérsela á consagrar mas utilmente. Quince años de una campaña nunca interrumpida para mí, quince años mas de contraccion á los deberes y obligaciones enojosas que impone un govierno de tanta responsabilidad como él de aquella Isla, en las épocas azarosas y difíciles en que lo lie desempeñado, y los resentimientos prolongados de mis antiguas heridas, que aun se reproducen habitualmente, me hacian ciertamente merecedor, no del descanso, por que lo tengo por indigno del celo verdaderamente patriótico que ha animado siempre mis sentimientos, sino de la variacion de teatro y de objetos á que aplicar el resto de mis facultades intelectuales y físicas, en cuanto puedan, conforme á su limitacion, ser de algun provecho al bien nacional y servicio de V. M. Una conciencia satisfecha, la certidumbre del amor de los Puertorriqueños, y los testimonios públicos de la deferencia soberana á todas las disposiciones del tiempo de mi mando, son los títulos que me acompañan, y que llenando mi alma de aquel orgullo á un tiempo noble y humilde, de que puede hacer ostentaciun ante la justicia soberana, al dar cuenta de la mision interesante que he desempeñado, me son al mismo tiempo garantes de la acogida propicia que deben esperar mis anteriores desvelos y los nuevos servicios á que desde luego estoy dispuesto. En tanto pues que el arbitrio soberano tiene á bien imponerme sus respetables preceptos, será 9 20


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me grato el hacer á V. M. una ligera description del estado y circunstancias del país que acabo de mandar, exponiendo al mismo tiempo con la franqueza que ha caracterizado siempre todos mis informes y conceptos, las observaciones que pueden ser de mayor interés á la mejora y perfectilidad de Su administracion. La experiencia y el crédito, si me es lícito decirlo, de mi dilatado mando, dan cierto carácter de autoridad it mis reflexiones, fruto natural de aquella misma experiencia: tornandose todavia de mayor peso si se le considera dictadas por el solo deseo de la conservacion y engrandecimiento de aquel suelo, y de la gloria, provecho y esplendor que de ello resulta á la nacion magnánima de quien es una porcion interesante: por último se las verá tanto mas dignas del ascenso, O cuando menos de la consideracion del Govierno supremo, si se atiende á que no habiendo sido emitidas sino harto despues de abandonado el mando, no puede menos de creerselas destituidas (le toda relacion con el mando mismo, y por consiguiente de toda responsabilidad. Puerto Rico, Señora, en la cuna de su riqueza, de su industria y aun de su organization económica y administrativa á mi arribo á ella, hoy ocupa con todo una esfera muy interesante en la consideracion del mundo. Segunda en el número y calidad de sus productos entre los establecimientos coloniales de aquella parte, pero primera en elementos morales y de produccion misma que aun estan por desarrollar, cada hay en ella que no haga estimable su posesion para la madre patria, á quien puede servir de un recurso inapreciable en todas circunstancias. Su b calidad la constituye la llave y como la vigia de todo el archipielago. Sus fortalezas como de primer Orden, y el pié brillante en que hoy quedan tanto ellas como el tren cíe artilleria y todo lo necesario al servicio de la plaza, sin embargo .de haberla encontrado á mi ingreso en estado del mas absoluto abandono, la hacen de todo punto inespuguable. Los fuertes construidos por mi Orden en diferentes puertos, la aptitud defensable que adquirió toda la circunferencia de la Isla desde que con la aprobacion soberana llevé á cabo la creacion de los siete batallones de Milicias que guarnecen con especialidad los pueblos litorales, y sobre todo la disciplina de estos mismos cuerpos, objeto particular de mis esmeros durante mi mando, hacen que se pueda en todos tiempos contar con un exercito proporsionado á las necesidades del. pais y de muy poco costo á la nacion á medida que puede tambien decirse, que desde la fecha de este útil establecimiento fué desde cuando el Govierno se contó capaz de dominar las circunstancias, y reposando en la confianza de un poder de que antes carecia, se halló en aptitud (le garantizar la suerte del pais en todo género de visisitudes. (1) La guarnicion de la plaza bajo la base esta(1) Latorre aumentó las Milicias Disciplinadas de tris batallones a d♦ te, cubriendo asi toda la costa de la Isla, y levantó fortines en varios puertos.—C. y T.


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blecida en la Real Orden ele 25 de Noviembre de 1835, una vez que se halle completa por los medios que tuve el honor de indicar en representacion de 24 de Enero del mismo alio, no solo proporcionara cuantas ventajas son apetecibles para el buen servicio, sino que su fuerza puesta en armouia con la de los siete batallones, y cn aptitud por tanto de poder ocurrir instautaneamente á prevenir ó resistir cualquiera tentativa esterior en el punto que se necesite, ofreeer:í la idea nras lisongera de seguridad, y un apoyo el mas respetable para el sosteniruiento del órden en todos los t rentes á que las c irc unstancias locales, y el espíritu de defeccion _eneralizado cu los cunliuenIes de l.•t ArtiCi•ira. pudiera exponerla. A esta espacie de gai-:tnIlas de la seguridad de aquel pais, tan digno de todos los e~nierus clrl t;ovier-no Supremo, puede añadirse la abundancia ele sus arias y eleu►rutos de primera necesidad, para no tener que implorar auxilios extraños, la fidelidad y surnision característica de sus habitantes, el número de mas de cincuenta mil que cuenta de armas llevar, la mayor parte de ellos organizados en cuerpos de milicias urbanas, y el valor y denuedo que les es connatural, heredado de sus mismas costumbres, é inherente en cierto malo fl su espíritu hazañoso y bizarro. Con tan felices elementos y disposiciones, aquel pueblo por otra parte manso y agradecido, no solo es insusceptible de ceder á ninguna clase de poder que intentase privarle del supremo bien que goza bajo cl govierno amante y generoso de sus legítimos soberanos, sino que algun tacto conocedor de sus intereses y sabedor de los riesgos fi que le conrintirin toda alteraeion, ha aprendido á temerse í si mismo, temiendo á una ele las Clases de que está compuesto. La posicion material y local de la Isla. si bien es la que por una parte la hace tau apreciable it la España en toda la extension de sus inter•esse politicos. toniereiales y de todas clases, no deja de ser tawbieu Icor otra la que la inipont el deber de emplear los tuidados lilas esgrtisitos en precaver fu sus habitantes y propiedades de los inflnjn perniciosos ele los otros paises, que mas ó menos inmediatamente la rodea u. Estar de mas los pormenores en esta materia : las formas de tobicruo que rigen it los inns notables de los pueblos vecinos, la variedad de castas ele aquella y estos se componen, y la natural tendencia de la clase negra al quebrantamiento ó disolucion ele los vínculos que la ligarán y aun ligan a la servidumbre, explican hastauteniente la delicadeza de la posiciou de un pais. que sin esto seria el mas venturoso del universo ; delicadeza tanto mas remarcable eu las circunstancias de la época presente, en que el grito encantador de la libertad, escalado en los transportes juiciosos de aquellos pacíficos vecinos, no ha dejado de revivir inteligencias siniestras de parte de los esclavos, y producir consternaciones y cuidados poco desemejantes de la alarma. Si se reflecsioua ademas de esto, que el número de esclavos que ya pueblan la Isla es tan considerable que pasa de cuarenta y cinco mii ; que esto' por necesidad se hallan armados la mayor parte del día con los machete.. que son el instrumento en


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sus labores, y que el influjo de las instituciones de las otras Islas en cuanto á emancipacion 6 libertad de los siervos, y lo pegadiso de la opinion en esta parte por lo menos y entre la clase que resulta favorecida, es un incentivo continuo que entretiene la aversion hácia sus dominadores 6 se►iores, y exalta con igual frecuencia las propensiones naturales hácia la libertad, á cualquier costa que esta pueda obtenerse, se concluirá necesariamente que la localidad geográfica de la Isla, que es la que constituye una de sus principales ventajas, es el aviso continuo de las precauciones que se deben tener en governarla, y en el modo de hacer aplicables í sus circunstancias los principios políticos que gloriosamente rigen á la nacion, cuyos derechos participa. La poblacion de Puerto Rico ha aumentado bajo el influjo de la prosperidad de todos sus ramos, y de las particulares atenciones que se le han prestado por el Govierno supremo, y por el mio como su vicegerente. El número de sus habitantes es hoy procsimamente el de cuatrocientos mil, entre los cuales es digno de notarse que la mitad á corta diferencia la componen las dos castas de pardos y negros tan libres como esclavos, y la otra mitad los blancos: circunstancia que no se puede perder de vista en el cálculo de su conservacion y de su futura suerte. Su estado (le cultura no está en el tercio de lo que puede incrementarse en solos los terrenos de mayor fracidad y mas apropiados para toda clase de cosechas. Sus producciones esportables tienen un valor bastante regular, y esto vigoriza de din en dia la industria. Las ventajas y franquicias que la Isla ha gozado desde la cédula de gracias de 1815, de que aun continua gozando en los términos prescriptos por la reciente soberana disposicion sobre este particular: las esperanzas lisongeras que se pueden formar sobre la bondad y considerable cantidad de sus terrenos, y sobre el m eremento futuro de los más estimables y preciosos de sus frutos: los atractivos de su Orden administrativo que convida con la seguridad y la confianza, y más que todo el estado inseguro de la mayor parte de las Antillas estrangeras y caida consiguiente de sus establecimientos agrícolas, le han proporcionado algunas mas gentes industriosas y aun capitales para su fomento. Esto es mucho ciertamente, pero no es todo lo que estan en derecho de esperar sus habitantes y el Govierno, si se concilian la marcha de progreso general que las actuales instituciones imprimen á todos los ramos, y la prodigalidad con que la naturaleza doté los elementos de la riqueza y prosperidad de aquel suelo. Haganse ostensibles tantos atractivos á la industria extrangera, enteramente desalentada en las restantes colonias con las irreflecsivas medidas (le sus gabinetes acerca de la esclavitud: aumentese la seguridad del pals, fundandola sabre la política de instituciones locales prudentemente meditadas y deliberadas: sitiese la vagancia por medio la mas rigorosa vigilancia en este punto, corrigiéndola con exercieios utiles á la agricultura y á los propietarios, para que sin el menor gravamen del estado en sostener á


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correcciones públicas, y haciendose estos mas inteligentes y laboriosos al lado de los propietarios, sea menos necesario el recurso de los esclavos: no se perdone medio de aumentar la poblacion blanca, proporcinando la inmigracion en la Isla de familias de buenas costumbres, como los canarios, que al emigrar de sus paises donde les falta ya la estencion suficiente, se tendrian tal vez por dichosos en pasar á gozar de las ventajas que se les ofrescan en Puerto Rico, y últimamente si la humanidad y la política tienen medios para hacer menos oproviosa la calidad de los pardos, y hay un punto en donde esta clase y la de los blancos casi se confunde, el cual puede hacerse favorable á aquellos sin agravio de estos, y si la atencion á las verdaderas necesidades del pais, estimulada por los sentimientos del verdadero patriotismo, puede producir mil otras mejoras de esta clase, favorecidas por el Govierno supremo, á quien únicamente corresponden las que salen del circulo de la administracion local 6 se relacionan con las leyes, veIánse la poblacion, la riqueza y la seguridad formando el encanto del país mas prometedor y ameno de la tierra. Las obras públicas y de comun utilidad fueron durante mi gobierno, 6 entraron en el plan de fomento que en el se siguió, como uno de los objetos á que se dedicó mayor atencion. Catálogos enteros se imprimian cada año de las que se habian terminado 6 reparado durante él, con el fin de que este resultado satisfactorio á los pueblos y á todos los cooperadores, despertase una honrosa y util emulacion en ramo tan considerable á la poosperidad y público interés. Parroquias erigidas, iglesias reedificadas, puentes levantados, canales abiertos, caminos y calzadas cruzandose en todas direcciones para facilitar el tráfico y toda especie de relaciones entre los pueblos, y varias otras obras de esta clase, todo ecsiste sirviendo de reciente testimonio á las felices disposidones de la Isla, y su evidente susceptibilidad de engrandecimiento progresivo. Dentro de la plaza solamente, ademas de la reparacion general de las fortificaciones hasta el estado de lujo, si cabe decirse, en que han quedado, no pueden dejar de notarse, como obras del tiempo de mi govierno, el Teatro, la Carnicería, el Hospital, el Seminario, el Presidio extramuros, el Cuartel de Artillería, el enlosado de la Ciudad, las Fuerzas sútiles y los Almacenes del Arsenal donde estas se depositan. Un juicio comparativo de los adelantos de quince años en solos estos'ramos, con los de un siglo entero anterior, seria lo mas al proposito para forque se puede esperar de la buena elementacion de mar idea de todos los resortes de la prosperidad en aquel pais privilegiado. La Hacienda pública, nervio de los estados y verdadero termómetro de su buena 6 mala administration, se hallaba á la 4p0ca de mi llegada á Puerto Rico en el estado mas decaido y lastimoso. No distaba mucho de aquel tiempo él en que habia sido l:reciso recurrir al papel-moneda, como única ancora en el naufragio que amenazaba al 6rden público, por la falta de rentas con que cubrir las atenciones de la provincia. La guarnicion y todos los


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empleados se hallaban á cuarta parte de sus pagas b haberes, y el producto de todas las rentas interiores y Aduanas no llegaba mas que á trecientos mil y pico de pesos. Sin embargo, á favor de la cooperacion de mi autoridad con la de la Intendencia y de las medidas eficaces que de acuerdo de entrambas se adoptaron para el remedio de los abusos y regularizacion del sistema de contribuvieron repentinamente incrementar las ciones y de aduanas, rentas hasta el termino de sufragar en breve y por completo á todas las atenciones de la Isla, sin embargo de la multiplication posterior de estas y aumento de corporaciones, tribunales y empleados en todos los ramos; y su incremento sucesivo y proporcional al que han recibido la industria, la agricultura y el comercio, como moviles principales de la produecion, ha ofrecido hasta la cesacion de mi mando resultados tan lisonjeros, que montando ya el producto de todas las rentas interiores y de Aduanas en los ultimos años á un millon y mas de pesos, no solo se han visto siempre cubiertas en su totalidad todas las cargas ordinarias, quedando un sobrante considerable para cualquier urgencia estraordinaria, sino qu.€ tambien han podido hacerse algunas remisiones á disposition del Qovierno supremo, y satisfacerse algunos libramientos de este de no menor consideracion. Seria de desearse que una reforma casi absoluta en el sistema de Aduanas, una vigilancia bien establecida sobre la conducta y operaciones de todos los que intervienen en las rentas, algunos estímulos para el celo debidamente acreditado, medios doblemente mas eficaces que los que hasta ahora han empleado para la persecucion y estincion absoluta del contrabando, y sobre todo la intervention del Govierno superior con la calidad correspondiente á la dignidad que ejerce en la Isla, como indispensable para dar mayor eficacia, oportunidad y estencion á los resortes de la administracion de este importante ramo, ligando al mismo tiempo muchos mas sus operaciones, lo sacasen del estado puramente estacionario en que se halla, sil► embargo de la diligencia, asiduidad y buena direccion del gefe que lo preside. Es menester decirlo: todo marcha maravillosamente en Puerto Rico hacia el término de SU engrandecimiento; solo las rentas son las que no aumentan en proportion de la poblacion, la agricultura y el comercio, fuentes de la riqueza. Mejor sistemado el ramo de hacienda, me engañaría mucho si no produgese una mitad mas de lo que dá en el día. (1) La justicia, uno de los ramos cuya administration se halla tan intimamente ligada con los intereses políticos de un pueblo, es en el de Puerto Rico de los que poco dejan que desear. Ceñidas las magistraturas asi superiores como inferiores á la sola apli(1) Aquí no tenía razón Latorre. Pretendía volver a centralizar la Intendencia en la Capitanía General, cuando precisamente lo que hizo progresar la hacienda pública fué separar tan importante ramo del dominio del Capitán general.—C. y T.


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cation de las leyes, no es poco que dedicado todo su celo y actividad a un objeto tan delicado cuanto vasto .y dificil, pueda decirse que se vé desempeñado. Esto es bastante y mucho para el bien de la Isla; pero acaso no es lo suficiente para las miras de progreso que el Gobierno supremo medita para sus súbditos de uno y otro mundo. Si las leyes por lo general deben ser relativas al principio que constituye y mantiene los pueblos, acaso no es desacertado juzgar que las de aquellos dominios, 6 deben variarse casi en el todo, 6 hacerse extensivas á ellos las de estos, con las variedades indispensables en muchos de sus ramos 6 materias que exigen especialidades. Las costumbres, las necesidades, el carácter y la industria de aquel pais son muy otras de las del siglo en que se le dieron leyes: su posicion política en el centro, puede decir, de un mundo entero revolucionado, y que se gobierna por principios tan opuestos á los suyos, demanda atenciones particulares y reglas de gobierno y de justicia nuevas, como son los casos, objetos, personas y circunstancias á que deben aplicarse. Los habitantes de Puerto Rico, por ejemplo, ya no son Indios, y las leyes de aquellos dominios los consideran tales; una octava parte de la poblacion de aquella misma Isla se compone de esclavos, y las leyes de Castilla muy poco 6 nada tratan de esta desgraciada condition, que hace variar esencialmente todas las disposiciones comunes en su aplicacion á las personas. ¡ Qué inconsecuencia no ofrece esto solo entre los principios y su ejecucion, entre el objeto de las leyes y las leyes mismas! Si de tan particulares circunstancias y de multitud de otras inconsecuencias no menos raras que se advierten en una y otra legislacion, se deduce que las leyes, y mas particularmente las políticas de aquel pais, no deben ser enteramente las que eran, tambien se inferirá que por lo mismo no pueden enteramente adaptarse las de este, sin amplitudes 6 restricciones que las den una índole más análoga á aquellas circunstancias, que ni son las de la América del siglo pasado, ni las de la Espaiia del siglo presente. Isla, me atrevo a creerlas como Las opiniones políticas de enteramente dependientes de la naturaleza de las leyes que rijan, y de la economia y cordura con que se las conduzca por un gobierno al mismo tiempo celoso que prudente. Si el influjo de la opir'ion es, como debe creerse, quien decide de la suerte de los estados y de los pueblos, fácil es juzgar de cuanta importancia sea á la felicidad de aquel pais el buen temple y sazon de las suyas; y por el contrario solo se podrán calcular las desgracias á que le precipitarían opiniones infectas y viciadas, refleesionando debidamente sobre sus circunstancias locales y particulares, sobre la posicion que ocupa en aquella parte del globo y la índole y carácter del siglo. Por lo general las opiniones de Puerto Rico han sido en su origen conformes y buenas: hoy son inmejorables. La lealtad es como el distintivo de aquellos nobles habitantes, y aunque no creo haber contribuido en mi govierno á hacerlos mas lea-


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les de siempre han sido, los canbiamentos politicos acontecidos en mi época y la triste esperiencia de los desastres del continente, que estaba en mi particular destino y en la procedencia de mi mando, acabado de dejar el del ejército, el poner delante de sus ojgs, han servido de mucho para sistemar esa misma lealtad, inculcálidoles como único principio de que debia derivar su verdadera y estable felicidad, la dependencia de la madre patria y perfecta adhesion á sus soberanos y gobierno, cualquiera que fuesen las formas que este adoptase. Por otra parte, el bien inapreciable que revivieron de la naturaleza, constituyéndoles en poaicion y circunstancias de no tener influencia directa en la suerte y destinos de la nacion de que dependen, sino de gozar pacificamente y á su sombra de las ventajas que ella misma se proporciona y les comunica, sin hacerles con todo participantes de sus quebrantos y sufrimientos, influye no poco en que el pais no forme nunca opiniones particulares por si, limitandose tan solo á adoptar con entusiasmo las que, emanadas del govierno supremo, le son transmitidas por el suyo. Si estas son sus propensiones características, y al obrar segun ellas obran conforme á la conveniencia pública y á la razon del gobierno, fácil es presumir que su amor á las actuales instituciones y sus votos por la ecselsa Reina á quien las deben, son en uu todo proporcionales á los bienes y felicidades que de esta y aquellas reciben y aun esperan. Despues de haber dado una idea aunque sucinta de la Isla de Puerto Rico y (le sus principales ramos elementales y administrativos, en el estado en que han quedado á la cesacion de mi mando, parece indispensable el darla tambien acerca del plan 6 sistema de ese mando mismo. El gobierno (le la Isla con abstraccion á su parte puramente política ecsige, á mi ver, la conbinacion de diferentés estremos, que, tanto como serian de difíciles en su confluencia sin un sistema fi jo, con este se hacen muy ovios y sencillos. El de mi mando, aunque formado para un pueblo cuya moral y laudable fidelidad me le han hecho parecer siempre incapaz de inficionarse con el veneno de los malos ejemplos que ha tenido a su vista 6 inmediacion, ha sido sacado, si puedo decirlo, de la escuela de las desgracias del siglo, en que se han formado todos mis principios. En consecuencia, yo me propuse desde que tuve la honra de revivir de órden (le S. M. el encargo de la direccion de aquel pais, el constrastar con la conducta del mando mismo los falsos pretextos de tirania y despotismo que entre los pueblos del continente se habian tomado por motivos para sustraherse de sus gobiernos legítimos. He creido que los errores de opinion lejos de corregirse 6 contenerse con el rigor, se fecundan, reproducen y multiplican con las lágrimas y aun con la sangre con que á veces se hace Irecesario regarlos, deduciéndose de aquí, que si el remedio de precaverlos no puede ser el único, es siempre el mejor, y que probablemente se áplica con suceso siempre que se usa con prevision y con teson. Me parece enfin haber hallado que los estravios de la opi-


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nion entre los hombres se precaven con seguridad ligando aquella con sus intereses individuales, é ilustrandolos sobre ellos. El amor y el interés son el menstruo con que se liga la opinión del gobierno: el amor se forma con la apacibilidad del mando, y el interés con la seguridad, la abundancia, la felicidad personal y comun, y todos los atractivos de una buena administration. En este caso se puede decir que cada individuo es el govierno mismo, por que su suerte se halla identificada con la de él. Por el contrario, una imprudente fiscalizacion, una vigilancia sin reserva, y la opresion, afrentas é injusticias con que los ministros subalternos aspiran las mas veces á complacer á un gobierno desconfiado, debil por tanto y espantadiso, no sirven sino para alejar las voluntades, alentar el descontento y hacer á los súbditos refractarios. Penetrado de estas verdades prácticas para mi, yo procuré canbiar el carácter de un Gefe militar en el de un Gefe de familia. (1) Alejando toda especie de misterio de mis operaciones y desviando de mi persona y del ejercicio de mi ministerio toda especie de aparato y ceremonial no indispensables, he sido accesible á todas las clases y he procurado despachar todas sus quejas y solicitudes con interés y con dulzura. A fuerza de confianza he hecho á todos confiados, y una especie de popularidad hasta cierto punto en que no puede perder nada la dignidad del mando, he visto que era lo mas apropiado para alejar hasta las ideas de opresion con que en otras partes se ha sindicado, 6 la sola austeridad de un Gefe justo, 6 el simple cumplimiento de sus obligaciones. Este medio por otra parte tan adecuado al carácter dulce y sociable de aquellos habitantes, es tambien de un grande recurso para el estudio de sus intereses, y aun para la precaution de sus faltas 6 errores. En todas circunstancias la amonestacion y el consejo ha p hecho las primeras veces de mi justicia. En los pocos casos de conspiraciones esteriores contra la seguridad de la Isla, de motines 6 conspiraciones interiores por parte de los negros y otros sucesos de esta especie, se me \ ió desplegar toda la actividad de un Gefe en campaña, para tranquilizar asi á los vecinos pacíficos, acreditar la vigilancia del gobierno y hacer imponentes y rápidos los escarmientos: pero en todo lo demas de éste género, en los resultados de las transiciones políticas en que la conducta general de la Isla no ha sido otra que la que el govierno le ha prescripto, mientras no se ha notado un crimen, un acto positivo contra el órden, el sesgo del govierno ha sido él de la lenidad y el disimulo, no viendo en las denuncias sobre opiniones sino el desahogo de resentimientos de otra especie, que no debia recoger sino en su juicio in-

(1) Que bueno hubiera sido que los gobernadores que sucedieron a Latorre hubieran leído, y se hubieran empapado en los consejos politicos de este ilustre general.—C. y T.


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tenor y de pura precaucion, desechandolas esteriormente para no permitir se abriese un verdadero camino á los enconos y rencillas. A nadie se espié, á nadie se cohartb mientras sus acciones no alterasen el orden: no se permitió vejacion alguna de parte de los mandatarios, y las puertas de los Tribunales estuvieron siempre abiertas para la queja- y para proporcionar satisfaccion á los agraviados. Así, un puertorriqueño sin recargo en sus derechos, sin trabas en su industria, sin clases privilegiadas que le opriman con sus privilegios, con leyes benéficas y bien administradas, con un gobierno vigilante sobre su seguridad é intereses, sin sugecion de ninguna clase y en aptitud de hacer y practicar todo aquello que no es contrario á su propio bien y al de la sociedad á que pertenece, es sin duda el tipo 6 ejemplar del hombre libre, como se puede ser bajo el imperio de las leyes. El gobierno con relacion á su parte puramente administrativa ha tenido reglamentados casi todos sus ramos en la duracion de mi mando, habiendose ampliado y modificado con arreglo á las circunstancias los que ya tenian un orden conocido y dadoseles á los que no le tenian : por este medio todos los resortes de la economia gubernativa responden uniformemente al movimiento que se les comunica. Por conducto de los Ayuntamientos, de los Jueces locales y de las Comandancias de los pueblos en sus respectivos casos, se informa de las necesidades de estos, les transmite sus determinaciones, vigila el órden, provee á la seguridad, impide la introduecion de personas sospechosas, persigue á los malvados, atiende al bien general, y con un comercio constante de comunicaciones smanales y muchas veces diarias con las autoridades de los pueblos, se puede decir que se halla siempre presente en ellos y tiene toda la isla en la mano. Los Ayuntamientos dentro del circulo de sus atribuciones peculiares tienen un campo bastante amplio y espedito para contribuir al bien general, coincidiendo con las miras del gobierno, y este, exerciendo á su vez una continua inspeccion sobre ellos é informandose de todos sus acuerdos, 5 fin de dar su aprobacion á las medidas y promociones útiles que contienen, 6 rectificar todas las que no son de la misma clase, está en actitud de dar á los ramos municipales todo el impulso de que pueden ser susceptibles. En fin, las visitas anuales de la Isla, en que se inspeccionan todos los ramos, se oyen las quejas de todos los vecinos, se presencia el estado de todas las obras y establecimientos, se da aliento á las empresas y ensayos de la agricultura, se reciven los informes y exposiciones de las corporaciones y autoridades sobre los objetos de sus respectivos institutos 6 atribuciones, se recogen datos para elementar todas las mejoras, se dan luces y determinaciones sobre todas las consultas y dudas, se hacen comparaciones útiles sobre el progreso general é individual de los pueblos, y se fijan las opiniones mas convenientes á la política y á las circunstancias, se puede decir que, practicadas con el espíritu de un verdadero celó, son el mejor secreto de la prosperidad, el garante del órden y la llave de la seguridad.


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Tal ha sido, Señora, el espíritu de mi gobierno en su parte moral y material. Como intérprete de las voluntades soberanas, como instrumento de sus funciones augustas y como dispensador en cierto modo de sus liberalidades y gracias, jamás separé mi propia estimacion del bien de Puerto Rico, ni el bien de Puerto Rico de la gloria y provecho de la nacion y de la corona. Hice todo el bien que pude, procuré impedir el mal, y satisfecho de haber cumplido mis deberes entregué las riendas del mando que habia regido tanto tiempo, recomendando no sin enternecimiento á los desvelos de mi digno sucesor, los hijos antes que no los subditos, que el mas grato de los destinos habia puesto á mi cuidado. Junto con el govierno le entregué asimismo el pliego de las facultades omuimodas que se me habian confiado, como indispensables para ocurrir á las necesidades del servicio del estado á tan larga distancia de la residencia del trono, y mi satisfaccion de no haberlas puesto en practica ni hecho de ellas el menor uso aun en casos para los cuales estaban indicadas, solo puede ser comparable con la que actualmente pruebo, cuando volviendo la vista tras de mí y recorriendo la época de mi gobierno, mas de una vez prorogado por las reiteradas solicitudes de las corporcaiones destinadas á representar la voluntad de los pueblos, no encuentran mis ojos con un solo enemigo, ni hay un solo desgraciado que pueda echarme en cara su desgracia. Habiendo satisfecho, en cuanto cabe, al primero de los objetos de esta esposicion ó memoria, por medio de la description abreviada del estado y circunstancias del pals que acabo de mandar y caracter de mi particular govierno, restame las observaciones que pueden ser de mayor interés á la mejora y perfectibilidad de su ulterior administration. Pudiera omitirlas, Señora, sin que su omision pareciese notable, puesto que la felicidad y buen regimen de aquel pais no son ya de mi cargo. La sabiduria del gobierno supremo acertó á darme un sucesor el mas digno de las circunstancias, de la época y del pueblo á cuya frente ha sido colocado. Su ilustracion, su capacidad, la madurez de sus ideas, los antecedentes honoríficos de su carrera, y más que todo su celo y laboriosidad, le ofrecen medios abundantes y seguros para llenar las miras de V. M. en órden al progreso del pais y mejoras administrativas á que propenden las actuales instituciones; y sus avisos y oportunos informes, como resultado de la aplicacion de sus conocimientos á las circunstancias y necesidades del país mismo, serán un dia tan precisos para el delicado juicio que debe formarse en la transmision de cada uno de los principios del sistema nacional á una sociedad lejana, y tan diferentemente consi:ituida y elementada, cual hoy pueden considerarse mis observaciones, aunque no sea sino como resultado de la esperiencia de quince años, en la investigacion del bien y precaution del mal, que pudieran favorecer 6 perturbar la marcha gradual de aquella misma sociedad. Esta sola refiecsion es la que me obliga á someterlas á su consideration soberana, teniendo por cierto que mis


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opiniones acerca del regimen administrativo de un pals que he regido y administrado, son una deuda para con la suprema autoridad en cuyo nombre he ejercido la mia ; son el último deber de mi honor y de mi destino público, la muestra de mi patriotismo y la espresion de mi gratitud hácia un pueblo que tiene tantos títulos á mi amor y á mis recuerdos. Yo las expondré por tanto sin lisongearme del ascenso que puedan merecer, sino tan solo como antecedentes 6 datos dignos de entrar en suma de los muchos que deben consultarse al aplicar las leyes y reglas del gobierno de una monarquía á una de sus provincias, separada por la mediacion de mares inmensos, y de quien difiere en muchas de las circunstancias con quienes se relaciona el sistema y principios de la organization social. La ciencia del gobierno es, como todas las .,tras, una ciencia esperimental, y las verdades que en ella llegan á revivirse como acsioma no son otra cosa que los resultados de observacion y de la experiencia misma. Por esto es que al exponer las variedades que concibo pueden todavía hacerse para la mas arreglada y segura marcha de la Isla, teniendo siempre en mira su fomento no menos que su conservation, como los polos del grande interes de ella propia y del gobierno supremo, no haré otra cosa que ecsibir el juicio de mi conciencia política, si puede asi decirse, formado por conocimientos puramente prácticos, más fáciles de adquirirse que de aplicarse en todas sus relaciones y reducirse á sistema, dejando siempre á la sabiduria del mismo gobierno supremo el ponerlos en armonia con las instituciones nacionales en la parte en que sean adaptables 6 se concilien con ellas. Partiendo de estos precedentes indispensables, y dando por sentado el principio capital en esta materia, sobre que parece hallarse de acuerdo la política española, á saber, que las provincias ultramarinas deben ser gobernadas por un regimen especial, acomodable á sus especiales y particulares circunstancias, yo no convendré sin embargo en que esto se entienda de una manera tan absoluta, que se haya r1e formar una legislation enteramente particular para ellas, como parece deducirse de la opinion de uno de los 6S. Procuradores, emitida en el Estamento (sesio►i de 18 de mayo de 1836), en un elocuente discurso, lleno por otra parte de ideas luminosas y muy dignas de tenerse presentes en todas las deliberaciones relativas ú aquellos paises. Mayores dificultades se encuentran en la absoluta variedad de legislacion que en la variedad en parte, por que son mas los puntos en que convienen las circunstancias de la Península y las provincias ultramarinas, que aquellos en que discdnvienen, y si es un monstruo aplicarles un pequeño número de leyes 6 reglas de gobierno que positivamente son más análogas á la índole peninsular que á la de aquellos paises, mas lo seria privarles del número incomparablemente mayor de las que son enteramente análogas y adecuadas á entrambos pueblos, y aun mas irracional sobre monstruoso seria el romper enteramente los vínculos de unidad que nos estrechan, é identifi-


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can casi todos nuestros principios morales y políticos, y gobernarles como extraños, como á una masa desprendida, eterogenea, ecsótica, pretendiendo con todo ser una parte integrante de nuestra monarquía. Las diferencias que yo acuerdo á entrambos paises en cuanto á posicion geográfica, distancia, costumbres locales, condicion civil de una de sus clases y otras semejantes, ni son tantas respecto del número inmenso de identidades de que no he hablado, proporcionadas por el transcurso de mas de tres siglos, por la igualdad del lenguage, de la educacion y de la religion, por los vínculos de la sangre y relaciones de familia, y por la no interrumpida dependencia de un mismo gobierno, de un mismo gefe y padre comun, ni dejan de ser conciliables por medio de la discrecion y tino político con que, en las leyes generales mismas, se establescan los correctivos b ligeras escepciones que deben regir en las provincias ultramarinas en todo aquello que ecsija especialidad, y en que no se alteren en su esencia las instituciones fundamentales. Cuando lie hablado de diferencias en mas de un lugar (le este discurso, no ha sido para deducir de ellas la novedad en lo intrínseco y esencial de las leyes, sino solo en el modo de hacer aplicables á aquellos paises algunas de ellas, especialmente las políticas y que miran al orden gubernativo de todos los ramos, por que en mi concepto los códigos civil, criminal y de comercio, con muy pequeñas excepciones, que en todo caso podrian confiarse á un reglamento ó ley adicional, no solo son aplicables h Puerto Rico, sino que las que mas, aun el reglamento provisional sobre la administration de justicia está rigiendo allí con buen excito, desde que se hizo su publicacion por orden del gobierno supremo. Si por otra parte es un bien la regeneracion de las instituciones, si son un bien los principios creadores de la libertad individual y comun, silo son las formas protectoras de la inocencia y los estímulos del progreso general, si es enfin una gloria alentar y respirar á la sombra de leyes liberales y benéficas, cuales se han concebido para el español europeo, yo no acertaría nunca á discernir por que se privase del mas pequeño apice de aquellos bienes y de esta gloria al español americano, en cuanto no se opongan al mayor bien de su conservacion y paz interior, es decir, en todo aquello en que por esta razon no sea indispensable una alteration del gobierno es no solo el buscar los medios de asegurar la mas alta y grande felicidad que sea compatible con la naturaleza de sus súbditos, sino todavia mas, el hacer participar de ella al mayor número posible de individuos. Nada es mas conforme y arreglado como él que los miembros que dependen de una misma cabeza y participan de iguales derechos sean regidos por unas mismas leyes. ¿Hay no obstante individuos entre ellos que por su origen ó condicion civil no son acreedores á los mismos derechos? Sean estos el objeto de una escepcion de parte de las leyes. ¿La position geográfica ó política del pais ofrece un inconveniente para el efecto de una determinada ley? Prevease en ella, y no con una legislacion enteramente particular, que viene


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á ser lo mismo que con un sistema prohibitivo se haga perder á los nobles americanos el estímulo de su dignidad, ni gobernandose aquellos paises á semejanza de colonias, se les degrade de la participacion y del rango distinguido á que la mas generosa de todas las naciones les elevará, desde que con la carta de los derechos comunes á entrambos emisferios les convidó á hacer parte de ella misma. El gobierno soberano debe, como su principal objeto de su misma perfection, entender á todas las clases de la nacion la feliz influencia de las instituciones liberales que ha proclamado, de las luces, de las virtudes y de las esperanzas que van con ellas. (1) Una de las variedades respecto al régimen gubernativo de la Peninsula que concibo debe quedar en él de las provincias ultramarinas para su mas segura marcha, es el ensanche y robustecimiento de la autoridad de los Capitanes Generales, bajo .cuya responsabilidad está la conservacion de aquellos paises, el mantenimiento del Orden y la proteccion de las personas y propiedades, por medio de las facultades amplias y absolutas que se les han concedido para ocurrir á las necesidades del servicio del Estado. Si no hubiese como hay peligros frecuentes, segun ha acreditado la experiencia, que no se pueden superar sin ellas, la sola prevision de que pudiese haberlos las haría prudentes y justas. Desde que se establezca ademas que la autoridad no es otra cosa que el ejercicio del poder de las leyes, y que las leyes deben estar en armonía con las circunstancias y necesidades del pais á quien se dan, no puede menos de convenirse en que estas mismas circunstancias y ncesidades deben ser el regulador de la mayor O menor estension ele la autoridad. Mientras que sea verdad que una larga distancia hace inoportuna la ejecucion de la voluntad soberana en todos los casos en que es necesario consultarla, y que estos pueden ser tantos cuantos no se hallen espresamente comprendidos en las leyes, 6 todos los que aunque comprendidos no se presenten con los caracteres ordinarios y precisos con que aquellas los determinan, es menester convenir en que toda autoridad destinada á representar mas inmediatamente la del soberano, debe á larga distancia estar dotada de un poder muy idéntico al de su representacion misma, con tanto que no pueda ejercerlo sino para el bien, y que de lo contrario sea tan enorme su responsabilidad como la extension misma del imperio b superioridad que se le confía. Sin este prestigio de autoridad y de poder, entiendo que se carece de garantías suficientes sobre la conservacion de aquellos paises, y que seria una inconsecuencia encargar á un gefe de un empeño tan grave como esta misma conservacion, dejándole carecer de los medios de hacerla efectiva, á poder de una autoridad limitada é imperfecta, cuyos efectos nunca podrían corresponder á la inten(1) En este párrafo se ve que Latorre se declara por la Asimilación y la Identidad y hasta alude veladamente a la Constitución del año 12.—C, y T


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don con que se querian 6 debian producir, especialmente en circunstancias peligrosas y criticas, de que hay frecuentes ejemplares en nuestra época, y en que por esto mismo se hace necesario obrar con toda la plenitud del arbitrio soberano. Aquellas facultades por otra parte no chocan con las instituciones, porque éstas como todas las leyes son hechas para casos ordinarios, y las facutades de que se trata son para los extraordinarios ó imprevistos, y para todos aquellos que ecsigen prontitud sin poder consultarlos. Sobre todo, si en esta anomalía, digamoslo asi, si en esta elacion de poder puede estar la felicidad de aquellos paises, que en sus juiciosas miras no anhelan por otra cosa que por su conservacion y paz interior, erijasela en ley, puesto que la felicidad de los pueblos es el fin santo de toda ley y de toda institucion. Siendo las circunstancias locales y políticas de las provincias de ultramar las que de suyo mismo explican, como se ha visto, la necesidad de variedades en su regimen administrativo, yo graduo de tanta importancia como las facultades extraordinarias, la indivisibilidad de la autoridad, 6 la confluenca de todos los ramos de ella en el tronco, en quien reside la principal y superior representacion gubernativa, en los terminos que eso pueda proporcionarse, sin lastimar ni ofender la esencia de la ley fundamental y constitutiva, que debe regir h los Españoles de entrambas regiones. Ni osaria proponerlo si no viese parte de ello autorizado por el gobierno supremo en la reunion de la autoridad militar y política en las actuales Capitanías generales de ultramar, y lo restante apoyado en escepciones particulares para algunas provincias en las anteriores épocas constitucionales, y por consiguiente en la licitud de las leyes. La necesidad de que tan larga distancia haya quien ejerza una cierta superioridad sobre todos los ramos, ó (le que todos ellos tengan una cierta dependen• da de la primera autoridad, es tanto mimas remarcable en aquellos que, teniendo un influjo mas directo en el bien de la sociedad si se dirigen con acierto, pueden tambien proporcionarla mayores perjuicios si obran con independencia. Prescidiendo pues de las ventajas que se encuentran en que la responsabilidad (le todos ellos, que es el garante de su buena direecion, se halle tan inmediata como ser pueda, las hay mucho mayores en que la primera autoridad, la autoridad que debe ejercerse algunas veces con toda ilimitacion, la autoridad encargada, bajo de un respecto en varias ocasiones y bajo de otro en todas, (le una responsabilidad casi universal sobre todos los ramos, ó mejor dicho, de la suma de las responsabilidades (le estos, no se encuentre impedida para inspeccionarlos cuando lo estime conveniente, por los osthculos que ellos ofrecen en sus' eseepciones y privilegiada constitucion : las hay enfin mucho mayores en que estos mismos ramos al favor (le una independencia mal entendida, no estén en la posibilidad de mantener rivalidades acaso trascendentales al servicio mismo, obrar sin armonia aun en los asuntos que mas la ecsijan y hasta sin conocimiento siquiera de la que ejerce la primera dignidad, y


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sobre todo menoscabar, digasmolo así, el aura importante de esta misma dignidad con la competencia de la suya, con la facilidad de inutilizar sus determinaciones, y con el espíritu de inmunidad y ecsencion, que maliciosamente entretenido, podria, aunque no fuera sino en las clases inferiores, degenerar en desafecto ó en descrédito de la autoridad. Yo recapitulo, Señora, mis ideas sobre este particular, y espresamente con toda la franqueza de una recta intencion, soy de sentir que en ultramar no debe haber autoridad, corporation, ni ramo absolutamente independiente, por que lo seria dos veces, una por la distancia y otra por las leyes de su particular organizacion. Si pues no cabe duda en la necesidad de aquella centralizaclon de autoridad y dependencia en que deben hallarse constituidos los principales ramos de la administration general de la Isla, los terminos de verificarla sin violencia, sin innovacion y de una manera análoga á las circunstancias y á leyes conocidas, sor. todavía mas sencillos. La autoridad política y militar, sinembargo de la division formal que hoy tienen en sus negociados, por lo que hace al despacho, el cual se verifica por cada una de sus respectivas secretarías, se encuentran con todo por disposicion soberana unidas cual se ha dicho, en la persona del Capitan General por la coherencia que existe y es menester conservar entre estos dos ramos capitales. En el ramo de justicia, uno de los de mas alta dignidad, y que por esencia debe ser independiente segun la teoría de su institucion, no deja de ejercer la Capitanía General y debe continuar ejerciendo aquella parte de superioridad que es compatible con su misma independencia, y que sin rozarse con la administracion de justicia en los juicios, mas bien sirve para conservarle y sostenerle su decoroso prestigio: tal es la que le dá el carácter de Presidente de la Audiencia que aun tiene, y la intervencion que le concede el Reglamento en el nombramiento de Jueces en interin y otras semejantes. En cuanto al estado eclesiástico, ejerce tambien la Capitanía General sobre él la única supe rioridad posible por medio del vicepatronato que en ella reside, sin, perjuicio de las otras facultades que en lo gubernativo le conceden asimismo las leyes sobre los individuos de este fuero. De esta manera la parte política, militar, judicial y eclesiástica no ofrecen inconveniente alguno en la regularidad de su marcha, y su adherencia, mejor que si digesemos su dependencia, no solo sirve de equilibrio á la accion respectiva de cada una, sino de garante á la seguridad de sus resultados, y de preservativo contra el abuso. Solo pues los ramos -le Matrículas y Hacienda, conservando las ínfulas y'carácter de independientes, y manteniendo á mil y quinientas leguas unos privilegios que solo pueden ser útiles á la vista de sus respectivos superiores en grado, y á la inmediacion de la suprema autoridad, estan en aptitud de obrar en las provincias de ultramar, b por lo menos en Puerto Rico, con una arbitrariedad poco propia de la limitada autoridad que las regenta, y aun de trastornar las combinaciones momentaneas del


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poder gubernativo en una sociedad que, por lejana y aislada, debe ser más compacta y perfecta en su organizacion, y á quien tanto cuanto la distancia disminuye á sus recursos, imposibilitandole la ayuda oportuna y el influjo vivificador de la madre patria, otro tanto debe aumentarsele y como suplirsele con la mayor unidad, trabason y nervio de su regimen 6 sistema administrativo. El ramo pues de hacienda, este ramo vital de los estados y provincias, este ramo esencialmente aucsiliar del gobierno y que por su entidad y naturaleza debiera estarle .mas unido, no es bien se halle fuera del alcance de su inspection superior, y para que esto se verifique sin necesidad de crear medios nuevos, y sin trastorno del sistema legal que lo dirige, lo que hay que hacer es investir al Gobierno de la Isla con el carácter de Superintendente, cual lo teDian los Virreyes de Méjico y Nueva Granada, 6 en los terminos que parezca mas oportuno, sino es que insistiendo el Gobierno Supremo en la idea de reunir las Intendencias á los Gobiernos politicos, como parece haberlo pensado y se deduce de alguna de sus comunicaciones anteriores, se proporcione con esta medida, ademas del objeto indicado, el ahorro de un empleado y las demás ventajas que ya el mismo Supremo Gobierno columbraba. El ramo militar de Marina 6 jurisdiccion de Matriculas, si aun debiese permanecer, no obstante su muy racional estincion en la época anterior constitucional, será necesario se ponga en dependencia del gobierno de la Ysla, dando á este la superioridad que las leyes de r..quellos dominios daban á los virreyes en dicho ramo, para que de otro modo, con el abuso que puede hacerse de esa especie de inmunidad de que goza, ni se dé lugar á trastornos de trascendencia, ni se ponga en ocasion de usar de medidas violentas á la autoridad en quien refluye la responsabilidad del órden en semejantes casos. La otra en fin de las variedades substanciales que concibo puede hacerse para el mejor regimen gubernativo de las provincias de ultramar, asi que para el mayor apoyo de la autoridad del Gefe que gobierne eu ellas, es el establecimiento de un Consejo consultivo de gobierno, 6 Gran Diputacion Provincial, á la manera de las Asambleas Coloniales de los Ingleses. Tal idea ya antigua en mi, y de que hice indicacion junto con algunas otras al Procurador nombrado por Puerto Rico para los Estamentos del alío anterior de 1835, la he visto tambien adoptada y propuesta a los Estamentos de 1886 en el discurso que ya queda citado atras (sesion 18 de mayo). Aquella corporacion que pudiera componerse en Puerto Rico de individuos elegidos por cada uno de los partidos territoriales y de un número proporcionado (le los empleados de mayor dignidad en todos los ramos administrativos, mepodría tener por objeto el consultar al Gobierno en todas didas de mayor gravedad é importancia, relativamente ú la seguridad y couservacion de la Isla, á su mejor administrativn politica, á sus contribuciones, comercio, proyectos de mejora y todo lo concerniente al fomento eu general, quedando siempre salva y es9 21


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pedita la facultad del gobierno para adoptar 6 no sus acuerdos 6 consultas, asi como convendria tambien que todas aquellas de mayor urgencia, 6 que siendo de una evidente utilidad no se opusiesen á las leyes, pudiesen desde luego ser ejecutadas, una vez reelvida la aprobacion del govierno mismo. Sobre estas 6 semejantes bases, y con atribuciones mas 6 menos amplias, conforme lo estime conveniente la sabiduría del Gobierno Supremo, será siempre un recurso mas para los intereses sociales del pais, un nuevo apoyo para el gobierno de la Isla, y una mayor garantía para el acierto en las determinaciones de su resorte y puramente locales; con la circunstancia de que, asi constituida está corporation, ni, se incidiria en el desacierto de hacer de ellas unas pequeñas legislaturas un tanto independientes, que es á lo que parece conspirar el autor del discurso citado, suponiendo no deber regir en aquellos paises las leyes de la nacion, ni ser tampoco necesarios los Diputados Cortes por las provincias ultramarinas desde que haya aquella Cortesuela establecida en cada una de ellas, ni se consentirá en una especie de desprendimiento por parte de la madre patria, tanto mas inoportuno, cuanto mas demostrada queda en esta memoria la necesidad de que rijan en ultramar las mismas leyes é instituciones de la Peninsula, (1) y cuanto mas visible es la conveniencia de que aquellas provincias, junto con los frecuentes testimonios de distincion y aprecio nacional, reciban diaria y momentaneamente nuestra influencia fraterna, disfruten de nuestras felicidades y mas caros goces, tengan por medio de sus diputados la parte que les corresponde en la formation de las leyes que han de ser comunes a entrambos suelos, y no solo opten con preferencia á los empleos y dignidades que sean capaces de ejercer en sus patrias, sino que los obtengan igualmente en la nuestra, y por medio de un cambio tan justo y merecido, administren y gobiernen nuestros intereses, bien asi como nosotros administramos y gobernamos los suyos. Asi es como el gobierno, la nacion y las leyes epafiolas han querido siempre tratar á los hijos de sus hijos, y á los amigos que un derecho tan antiguo como la naturaleza le diera por súbditos. (2)

(1) Aquí vuelve a manifestarse Latorre aai!nhiata.—C. y T. (2) Téngase en cuenta, que esto decía Latorre precisamente el año de 37, cuando nuestros representantes fueron lanzados del Parlamento Español. No es de extrañar, pues, que tan interesante documento, por informar contra lo que hizo el Gobierno de la Reina, con sus ministros ignorantes y malévolos, estuviera traspapelado y arrinconado. Cuán útil pudo ser este brillante informe del gobernador D. Miguel de la Torre si se le hubiera prestado la debida atención por los que dirigían en Madrid la política ultramarina.—C. y T.


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He dado, Señora, á V. M. en una reseña harto limitada en verdad, la idea aproximada del país que he mandado, en todo aquello que puede ser de mayor interés al conocimiento soberano, uniendo á ella la del sistema ó espíritu de mi mando mismo en su parte política y administrativa, y las observaciones de lo que considero mas preciso en el estado actual, para su conservation y marcha progresiva bajo el feliz influjo de las instituciones patrias, que uniformando, en cuanto las circunstancias lo permitan, los goces y los derechos de todos los Españoles de origen americano o peninsular que estera en aptitud de disfrutarlos, establezcan entre los ciudadanos de uno y otro pueblo aquella mancomunidad de intereses de reputacion y de gloria, que tan necesaria es á su engrandecimiento recíproco y á la consolidation de los vinculos de la sangre, de la religion y del amor, que la dieran origen. Idólatra del bien, pero desconfiado al mismo tiempo de mis ideas y de mi mismo, estoy muy distante de creer que he acertado en lo que toca especialmente á las variedades que propongo sobre el regimen administrativo. Soldado mas que político, emito el juicio de mi conciencia y de mi patriotismo: me limito á asegurar de la manera solemne que debe hablar un hombre público, que aquél órden de centralization y de indivisibilidad de la autoridad junto con las demas necesidades que apunto, es lo que mas conviene á la conservacion y fomento del pais, y dejo á la alta ciencia del Gobierno Soberano el cuidado de conciliarlo con las leyes y con las instituciones, que por tanto juzgo deber ser transmisibles Cambien, con solas las variedades indispensables en el modo de verificarlo, quedando inalterable su esencia, para que de otro modo no padezca la unidad nacional. En lo restante, si he acertado á gobernar segun la mente soberana, si mi celo por el servicio ha sido de algun influjo en la duplicada consideration que hoy tiene aquel el amor de los Puerpais respecto de la de quince años atrás, torriqueños que tanto ha lisongeado y lisongea mi corazon, pueden ser tenidos como una muestra del mérito de mi mando, ellos no son, Señora, sino la muestra de mi fortuna, que consiste en haber sido nada mas que un ejecutor de la recta voluntad y sabias disposiciones soberanas, y en haber mandado á un pueblo noble y generoso en demasía. Si los quince años, pues, de aquel gobierno, pueden merecer una mirada de consideracion y aprecio soberano, dignese V. M. por justicia, volverla enteramente sobre aquel pueblo fiel y lleno de virtudes las mas dignas de su augusta ternura, que yo soy harto feliz con poder ofrecer todavia mis brazos y lo que queda de mi sangre al sostenimiento del trono constitucional de Isabel 2a., y empuñando de nuevo la espada, que de los primeros desembainé desde el ario de ocho por la causa de la libertad é independecia nacional, y que no volví ú ambainar sino para principiar aquel gobierno, acreditar en las ocasiones que puedan ofrecerse, que mi gloria está cifrada únicamente en las


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obligaciones que me impone V. M., mi destino público y mi patria, en cualquier manera en que se me considere capaz de deseapeñarlas. Como Gefe de una provincia intresante á la Mona quia, supe bao todos los sistemas, y en medio de la agitation de los espíritus y de la contradiccion de los intereses políticos, conservarla digna de su propia reputacion y del aprecio soberano: como militar sé morir con honor. Aquel fué el deber de las circunstancias: este es y será el de un patriotismo puro, profundo y sincero, que no forma otros votos que por el órden, por el goce regular de la libertad política y por la gloria del troño á cuya sombra se nutren y desarrollan aquellos. (1) Puerto Rico, lo. de t bril de 1837. SEÑORA A. L. R. P. de V. M. El Conde de Torre-Pando.

(1) En este último párrafo llama Latorre a los puertorriqueños un pueblo noble y generoso en demazfa; y más adelante, fiel y lleno de virtudes. i Qué lenguaje tan distinto del que emplearon después Sanz, Palacios y Despujols!—C. y T.


323 SE SUPRIME EL SUBSIDIO Y SE CREA LA TERRITORIAL INDUSTRIAL Y DE COMERCIO. Decreto estableciendo ciertas reformas en Puerto Rico. Madrid, Abril 30 de 1869.

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El estado económico de la Isla de Puerto-Rico exige la inmediata adopcion de reformas que' permitan al Tesoro satisfacer oportunamente sus legitimas y apremiantes obligaciones. Los grandes anticipos que hicieron aquellas cajas con motivo de la guerra de Santo Domingo, aún no reintegrados, establecieron en primer término el desnivel entre el haber público y los gastos: las inundaciones, los huracanes y los terrémotos de Octubre y Noviembre de 1867 destruyeron una gran parte de las propiedades rústicas y urbanas, perturbando consiguientemente el desarrollo de la riqueza: las franquicias acordadas para los artículos de mayor consumo como compensacion de aquellas pérdidas, y la reforma de los impuestos de 13 de Mayo último, produjeron también una notable baja en los ingresos; y por último, los súcesos politicos allí ocurridos á fines del año de 1868 influyeron fatalmente en el movimiento comercial y en la percepcion de las rentas públicas. De aquí el que los ingresos calculados en el ejercicio económico presente no puedan hacerse efectivo en su totalidad, lo que da lugar á que la situacion económica de aquella provincia sea hoy tan anormal y angustiosa que reclame un pronto y eficaz remedio. Por fortuna la Isla de Puerto-Rico tiene en sí misma recurTesoro sin mayor sos bastantes para proporcionar desahogo sacrificio por parte de sus leales habitantes; y á conseguir este fin, regularizando las coñtribuciones y acomodándolas cuanto es posible á las aspiraciones del país y á sus condiciones económicas, se dirige el propósito del Poder Ejecutivo; propósito que, si con los recursos que levante y un prudente plan de economías en la Administración no bastase para atender á las necesidades de fomento y prosperidad de aquella provincia, vendría á quedar ilusorio. Los impuestos que constituyen principalmente los ingresos de la Hacienda en la Isla son: el directo, conocido con el nombre de Subsidio, y el indirecto de Aduanas. Consiste el subsidio en un gravamen de 6 por .100 sobre la production de todas las riquezas, y su importancia en el cálculo del presupuesto corriente es de 2.060.000 escudos. Cuando en el año anterior se fijó aquel tipo de gravamen formando este cálculo, se tuvo presente una estadística de la production anual (le la Isla que arrojaba el total de 34.300.000 escudos próximamente; y teniéndose en cuenta la población de la misma Isla, la importancia de su comercio exterior y otros datos ya existentes en el Ministerio de Ultraar, fué acep-


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SUPRESIÓN DEL SUBSIDIO.

tada esta suma como materia imponible, girando sobre ella las operaciones de reparto. Al propio tiempo, y en atención á la escasez de datos en que fundar la distribution del impuesto entre la Industria y el Comercio en forma análoga á la establecida en la Peninsula y en la Isla de Cuba, se acordó que estas riquezas continuasen amalgamadas con la territorial, como ya lo estaban, interin con el estudio y preparacion bastante eran segregadas para constituir materia i1e una contribucion especial. Como la experiencia en el presente año ha demostrado que la estadística que servía para el reparto no era lo bastante exacta para u fin; que la production que arrojaba no era la que verdaderamente merece el nombre de produccion liquida, y que para continuar exigiendo este impuesto se necesita de una reforma radical; aprovechando las rectificaciones hechas en la base estadística en virtud de reclamaciones de agravios, y los datos suministrados por las dependencias de la Isla; teniendo además presente la propuesta de sus Autoridades superiores, se lleva ahora a cabo, acordando desde luego una rebaja proporcional de 35, 25 y 10 por 100 sobre las utilidades graduadas respectivamente á las riquezas agrícola, urbana y pecuaria por razon de gastos; se hace la segregacion de la Industria y del Comercio tal como está en la Península y Cuba, y se establece para estos ramos el impuesto por medio de tarifas semejantes á las vigentes en esta última Isla, aunque proporcionadas en su importancia á la que relativamente tiene la de Puerto Rico. Las perentorias obligaciones del Tesoro y la ineficacia de las franquicias otorgadas en 10 de Diciembre de 1867, cuyas ventajas no se han hecho sentir lo bastante en los precios de consumo, como reiteradamente se asegura por las Autoridades y dependencias de la Isla, á causa sin duda de la índole de su comercio, aconsejan el restablecimiento de los derechos arancelarios que gravaban los frutos declarados libres temporalmente por el decreto de aquella fecha; pero no sin cumplir el compromiso contraido en el art. 3o. del mismo de anunciar esta medida con ocho meses de unticipacion, y equiparando los derechos que en adelante se perciban con los establecidos en Cuba, provincia tan análoga á Puerto Rico en situacion geográfica, historia, costumbres, production y necesidades. Por último, aun cuando los buenos principios económicos reprueben el impuesto de exportacion ; aun cuando la Administracion pública está en el deber de facilitar por todos los medios posibles la salida de los frutos indígenas como medio de fomentar la production y desarrollar la riqueza de los pueblos, obedeciendo á las exigencias naturales de la Hacienda en el presente ejercicio y para nivelar los presupuestos en el inmediato; teniendo en cuenta las aspiraciones generales de los habitantes de la Isla, dirigidas á la disminucion de los impuestos directos, aún á costa de los indirectos, por creer estos ménos gravosos á los productores y co-


SUPaEBIÓN DEL 8U88IDI0.

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Isla

merciantes, cuya idea fundan en la singularidad de los frutos que constituyen su comercio de exportacion, se acepta la medida acordada en 7 de Marzo último por el Gobernador superior civil, estableciendo interinamente un gravámen sobre determinados frutos á su salida del pais, pero sólo por lo que resta del presente ejercicio; modificándole para el inmediato en términos de equipararlo con la Autilla vecina, en donde por análogos fundamentos se ha establecido en igual forma; si bien para compensar á los propietarios y agricultores, de la parte de este impuesto que pueda afectarles se reduce al 5 por 100 el 6 ántes señalado como tipo de imposicion en la contribucion territorial, así como al redactarse las tarifas de la industria y de comercio se reducirá la importancia de las cuotas en proportion bastante á producir igual compensaci0n. Atendidas estas consideraciones y realizando su pensamiento, el Poder Ejecutivo, en el ejercicio de sus funciones, decreta lo siguiente: Artículo lo. La contribucion llamada el Subsidio en la Isla de Puerto Rico, se sustituirá desde lo. de Julio próximo con una que se denomine Territorial y grave las riquezas agrícola, urbana y pecuaria; y otra que con el nombre de Industrial y de Comercio afecte á estos ramos exclusivamente. Art. 2o. La primera de dichas contribuciones será exigible sobre la producciou liquida, deduciendo al efecto el 35, 25 y 10 por 100 respectivamente de las utilidades que en el corriente año han sido calculadas á las riquezas rústica, urbana y pecuaria. Art. 3o. Esta contribucion consistirá en el pago de un 5 por 100 sobre los 14.992.846 escudos que resultan de líquido imponible en la riqueza rústica, según los cálculos existentes en el año actual, y hechas las deducciones que se indican en el artículo anterior sobre 2.503.791 en la urbana, y sobre 1.703.977 en la pecuaria; debiendo por tanto consistir el cupo repartible entre los pueblos y contribuyentes en 960.000 escudos. Art. 4o. La contribucion iudustrial y de comercio será exigida por medio de matrículas que formarán las dependencias de Hacienda de la Isla, y con arreglo á las tarifas y bases de distribucion que se publicaráli oportunamente. Art. 50. Desde lo. de Enero de 1870 se exigirán los derechos de importacion señalados en la tarifa adjunta núm. 1o. á los artículos que la misma comprende, y que fueron exceptuados de todo derecho interinamente por decreto de 10 de Diciembre de 1867. Continuarán exentos de todo derecho definitivamente loe artículos comprendidos en la nota que se acompaña con el.núm. 20., y ambos documentos tendrán como adicion y modificacion en la parte respectiva del actual Arancel de Aduanas de la Isla. Art. 6o. Se aprueba la creacion del impuesto extraordinario de exportation acordada interinamente por el Gobernador superior civil de la de Puerto-Rico en 7 de Marzo último como medio de atender á las obligaciones del Tesoro en el presente año,


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TlBTIILIA ANTILLANA DI AMIGOS DI LA CIENCIA.

y que consiste en seis escudos por cada bocoy de azúcar, 1°300 por el de miel, uno por cada quintal de café, y 400 milésimas por el de tabaco. Estos derechos continuarán exigiéndose hasta el 30 de Junio inmediato, y desde lo. de Julio siguiente quedarán como arbitrio provisional para cubrir el presupuesto en la forma que sigue: Azúcar, por bocoy Mieles, por id Café, por quintal Tabaco, por quintal

5 escudos. 1 1 0`400

Cuyos derechos se harán efectivos en las Aduanas al tiempo de verificarse la eaportacion, con arreglo á lo que previenen las Ordenanzas del ramo. Art. 7o. Por el Ministerio de Ultramar se dictarán las órdenes oportunas para la ejecucion de este decreto. Madrid 30 de Abril de 1869.—E1 Ministro de Ultramar, Adelardo López de Ayala. TERTULIA ANTILLANA DE AMIGOS DE LA CIENCIA. Por haber llegado á nuestras manos con notabilísimo retraso, dando un rodeo por la Isla de Cuba, no hemos podido publicar ántes la comunicacion que nos dirigieron en 24 de Julio los socios de la "Tertulia Antillana," Creemos que nuestros lectores verán con gusto esa prueba de cariño, que jóvenes salidos de Puerto Rico para ilustrarse y adquirir la ciencia que aquí no podían conseguir-demuestran entusiasmo por la prosperidad de la tierra donde vieron la luz del día. Sr. Director de El Progreso. Muy señor nuestro: suplicamos á U. la insertion de las siguientes líneas, en las columnas del periódico de su digna direedon, favor á que le quedarán agradecidos los que suscriben. Dedicada la Tertulia Antillana de Amigos de la Ciencia, al cultivo y difusion de esta y de las Bellas Artes, y á la conservación y acrecentamiento del amor al estudio, entre los jóvenes antillanos residentes en esta Ciudad; no ha podido menos de ver con sumo regocijo la fundacion del Instituto en. esa Provincia. Con tal motivo, esta Tertulia acordó por unanimidad, en sesión del 20 de los corrientes, felicitar cordialisimamente á los habitantes de Puerto Rico, por esta adquisicion, y se apresura á ofrecerle en todo cuanto con instruccion se roce, su decidida aunque débil cooperacion. Aun cuando por largo tiempo, el Seminario Colegio ha prestado verdaderos servicios; no ha dejado sin embargo, de sentirse, la falta de un establecimiento de enseñanza, destinado exclusivamente al gfecto : así como es de desear el aumento y reforma de las escuelas de Instruccion primaria, y el pronto planteamiento de una Universidad.


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Hoy, los hijos de esa preciosa Antilla, descubren un nuevo horizonte en el vasto campo de la ciencia; esfuerzo tras esfuerzo, sin desmayar, verán realizadas sus mas risueñas esperanzas; y en alas del amor al saber, acudirán á las Cátedras, para adquirir una sólida instruccion, base de su carrera y porvenir, sin necesidad de extraordinarios dispendios, sino de emplear mas tiempo que el absolutamente necesario, y sin abandonar el suelo que les. vib nacer. Reciba nuestro sincero pláceme la Diputacion provincial, por la promócion de obra tan meritoria: recíbanlo así mismo los señores encargados de llevarla á cabo, por la actividad que en el desempeño de su cometido les ha caracterizado, y recíbalo, en fin, el pueblo entero de Puerto Rico, por el celo que una vez más ha demostrado .por la ciencia, y por la abnegacion y generosidad con que ha contribuido á la realizacion de esta importante mejora que responde á una necesidad, desde mucho tiempo ha, sentida. Barcelona 24 de Julio de 1873.—El Presidente, Salvador Mes• tre y Mora.—El Vice-presidente lo., Cayetano Coll y Toste.—E1 2o. Vice-presidente, Lcdo. J. M. García Montes.—El Secretario, Francisco A. Grau y Quiñones.—El Vicesecretario, J. Marcial López.—El Tesorero, Guillermo H. Goiran y Fernandez.—Los socios, Gerónimo Gomez y Cuebas.—Modesto Ojeda y Martínez.— José Manuel Saldaña y Guzman.Enrique Antonio Alfonso y Calzada,—Félix Tió y Malaret.—Lcdo. Manuel Velez Sanchez. Félix Angel Eseuté.—Alejandro Muvó.—José Nin y Pon.Alejo Izuaga.Eulogio Pacheco.Diego Tejera y Calzada.Demetrio Paniagua Adones.Eudaldo Tamayo y Pavon.Ramon A. Sápia..Francisco Abarzuza.—Cárlos V. Vives y Navarro.—Arturo Chavarría y Gayá.Fernando González.—Ramon A. Torres.— José E. Ferry.Emilio Iglesias y Cantos.—José Hernandez.— Thmás Padró y Grignan.-Juan Oruz.— José Azpeitia.Dr. Juan D. Iturrino.—Joaquin Aleina y Espinosa.Eduardo Padró y Grignan.—Enrique Barnet. DECRETO CONCEDIENDO AMNISTIA A LOS QUE HUBIEREN TOMADO PARTE EN LA SUBLEVACION DE LARES, EN PUERTO RICO. (De la Gaceta Oficial).

las

loe

Madrid, Enero 20 de 1869. Articulo lo. Se concede amnistía completa y sin excepeion á todos los españoles insulares 6 peninsulares que hubieren tomado parte directa 6 indirectamente en la sublevación ocurrida en la isla de Puerto-Rico, é iniciada en la noche del 23 de Setiembre último en el pueblo de Lares. Art. 2o. No están comprendidos en el articulo anterior reos de delitos comunes conexos con el de la insurreccion. Art. 3o. Por el Ministerio de Ultramar se dictarán órdenes oportunas para la ejecucion de este decreto.


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PROCSR PUIDRTORRIQIJSÑO

Madrid 20 de Enero de 1869.—E1 Presidente del Gobierno Provisional y del Consejo de Ministros, Francisco )Serrano.—El Ministro de la Guerra, Juan Prim.—El Ministro de Estado, Juan Alvarez de Lorenzana.—El Ministro de Gracia y Justicia, Antonio Romero Ortiz.—El Ministro de Marina, Juan Bautista Topete.—El Ministro de Hacienda, Laurean Figuerola.=E1 Ministro de la Gobernacion, Prá védes Mateo Sagasta.—El Ministro de Fomento, Manuel Ruiz Zorrilla.—El Ministro de Ultramar, Adelardo López Ayala. UN PROCER PUERTORRIQUEÑO.-EL GENERAL ANTONIO VALERO. Por Eduardo Posada, Secretario de la Academia Nacional de la Historia de Colombia.—Para el eximio historiador de Puerto Rico Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste.

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En los heróicos días de la independencia se reunieron en Colombia adalides de diversas nacionalidades, como si se hubieran dado cita sobre los campos de batalla. Eran cual pastores o magos que, de lejanos confines, guiados por la estrella que se levantaba sobre los Andes, traían sus ofrendas, de pólvora y sancuna de la ribera del Orinoco. Aquí hubo irlandeses y gre, a alemanes, franceses y suecos, italianos y polacos. Mas no fueron tropa de mercenarios, ni grupo de aventureros sino soldados de la Libertad, amigos de los Derechos del Hombre, paladines de la emancipación de las colonias oprimidas. Abnegados y altruistas cruzaron los mares, llegaron a nuestras playas y treparon las cordilleras, en generoso anhelo de luchar al lado de nuestros caudillos. Traerían algunos, ambición de honores y mando; móvil de otros, sería quizás la codicia; pero en lo general fueron esos hombres desinteresados y nobles. Y aún los de mira menguada se engrandecieron y purificaron en la contienda gigantesca y larga y llegaron a destrozarse sobre las hogueras, como figuras prestijiosas y magníficas. De la tierra de Boriquen, de esa hermosa isla que brilla en el collar de América como joya diamantina, nos vino un prócer cuyo nombre tenemos casi olvidado: el general Antonio Valero. Pocos datos nos traen los historiadores sobre su vida y hazañas; ninguna biografía existe (le él, que sepamos, fuera de la que trae el Diccionario de los Próceres, por Scarpetta y Vergara, publicado en 1879. En este son tan solo veinte líneas, que más no podrían exigirse dada la índole de la obra. Se dice allí que Valero era natural de Méjico, y adelante veremos, cQli el dicho de él mismo, que nació en Puerto Rico. El general Joaquín Posada también lo tuvo por hijo de aquella nación. En sus Memorias refiere, (t. 1° p. 24) que"una brillante división como de 4.000 hombres a las órdenes del general Valero,


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brigadier mejicano recién llegado y admitido al servicio de Colom• bia, se organizó en 1.824, y equip6 de un todo y siguió para Guayaquil, por la via de Panamá, con destino al Perú." El haber militado en aquel país dió origen a esa errónea creencia. Un periódico de Caracas El Venezolano avisó, en su número de 17 de mayor de 1.823, la llegada de Valero, con estas palabras y bajo el título Adquisiciones de Caracas. "Si algo puede disminuir el dolor con que recuerda la sensible Caracas sus tristes pérdidas de hombres ilustrados y morigerados por la ilustración y la experiencia, es sin duda alguna la inmigración de otros dotados de iguales prendas. El fanatismo y la tiranía tiemblan y se enlutan cuando los pueblos forman o adquieren hombres que los conocen y detestan. En estos últimos días se han introducido algunos individuos de quienes mucho partido puede sacar nuestro país, dándoles el lugar que merecen por sus virtudes, luces y patriotismo. Bin que se entienda que deseamos prevenir la ojOión pública en favor de alguno de ellos, pues a la verdad apenas tenemos el honor de conocerlos de vista y de reputación, permitasenos dar una ligera idea de tres de dichos señores que según la nuestra, llaman más la atencin del curioso observador. Procedente de la capital de Méjico y con escala en diferentes colonias llegó a la Guaira el señor Antonio Valero, natural de la antigua Boriquén. Este individuo militó al servicio de la España, de cuyo gobierno obtuvo el empleo de coronel efectivo; sirvió el de primer ayudante del Estado Mayor, y mandó luego el batallón del Príncipe. Tantas distinciones (le parte de una nación generalmente reservada para con los beneméritos americanos, prueban bien el extraordinario mérito de Valero. Pasó a América con el general O'Donojú y tuvo una gran parte en los tratados que fijaron de un modo irrevocable la independencia del opulento Méjico. Fué elegido por dicho general para .tratar .con el jefe independiente, porque desde Europa conocía aquél el designio de Valero de consagrarse a la bella causa del nuevo mun. do. Admitido luego en el ejército mejicano en su empleo de coronel, contrajo allí méritos no comunes, y antes de la escandalosa coronación de Itúrbide fué elevado a brigadier por el Congreso. Pero nada recomienda tanto a este benemérito general ante los republicanos de Colombia como la consecuencia y carácter con que sostiene los principios que más honor nos han hecho. No permaneció en Méjico tres días, después que Itúrbide se proclamó emperador: ocurrió inmediatamente al palacio de éste y en los términos más nobles, pidió a la nueva majestad su pasaporte para abandonar un país que algunos sacrificios le debía. itúrbide quiso saber la causa que lo determinaba dejar un país tan apetecido por otros y un empleo tan honorífico. Mis princinios, dijo, no son por la monarquía; me he pronunciado mucho antes de ahora: V. Af. lo sabe: no quiero ni turbar el orden que se


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quiere establecer en este país, ni hacerle el sacrificio de m principios políticos; la libertad para disponer de mí mismo en tales circunstancias es la única remuneración a que aspiro. Con el señor Valero llegó también el señor Arnais, joven marino de muy bella educación y a quien su excelencia el general Soublette destinó al ejército que manda el señor general Páez. Este individuo sirvió en Méjico en clase de teniente de navjo. Casi a la vez que los señores Valero y Arnais, llegó a La Guairael señor José Núñez de Caserez procedente de Santo Domingo, con escala en Curazao. Este fué el benemérito dominicano que obtuvo los sufragios de todos sus compatriotas para gobernarlos y dirigirlos cuando, en el año anterior, rompieron las trabas coloniales, y declarándose libres e independientes formaron causa común con la República de Colombia. Tal hecho, por si solo, es un indicante no equivoco de mérito y patriotismo. Además, nosotros tenemos muchos informes sobre sus recomendaciones. Es un hombre ilustrado por los libros y por la experiencia, que sin duda es el mejor preceptor. En un país asolado, como casi debemos considerar el nuestro, la inmigración de personas tan respetables debe ser un motivo de felicitación. Ojalá ellos encuentren entre nosotros su bienestar; y ojalá una buena acogida les haga congratularse por su resolución de vivir en Colombia y tributarles sus servicios: Los Redactores." Al año siguiente estaba nuestro prócer en Bogotá. En la Gaceta de Colombia, de 30 de mayo de 1824, se le menciona así, en una relación sobre naturalización de extranjeros: El 24 de febrero, se concedió carta de naturaleza al general de brigada J. Antonio Valero, natural de Puerto Rico, por hallarse comprendido en la ley de 4 de julio del año anterior." He aquí como relata el mismo Valero su vida hasta su llegada a nuestra capital, en una hoja volante titulada Exposición. del General a sus conciudadanos: "Nada es más sospechgso, más difícil y más expuesto para todo hombre de honor, que dirigir su voz al público para hablar de si mismo; pero nada es más insufrible, para un pecho generoso, que el renunciar al grato deber, de mostrarse agradecido a.nn beneficio, por evitar o no someterse a aquella dura necesidad. Acogido por vosotros, queridos conciudadanos, y destinado por nuestro gobierno, con una libertad y franca cordialidad, no digo superior a mi escaso mérito, pero capaz de confundir al hombre más satisfecho de sus propias cualidades, faltaría a los sentimientos de qú corazón, si no me apresurara a presentaron el homenaje de mi gratitud, y ofendería a vuestra sensatez y discernimiento, si al hacerlo, no dijera alguna cosa aunque fuera de mí mismo, para demostraros que no soy indigno a vuestros favores. Permitidme, pues, dar una rápida ojeada sobre mi carrera hasta él momento en que he tenido el honor de ser admitido al servicio de la República.


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Nacido en la isla de Puerto Rico, y obligado, desde mi jnventud, a buscar la educación y carrera que no podíamos hallar en nuestro país, bajo el gobierno español, pasé a la Península el año de 1803, allí escogí la carrera militar, y en ésta, después de haber pasado por la escala rigurosa, y servido los destinos de Ayudante general de Estado Mayor, llegué a mandar un cuerpo de Ejército. Es excusado referir el pormenor de las dificultades y servicios, o el partido a que pertenecí en la pasada guerra y acontecimientos peninsulares; porque es muy difícil hallar un solo americano de los que servíamos en Europa que no se haya conducido con honor y decisión a favor de la Libertad, que si bien los merecía la causa, nunca el gobierno ingrato por quien nos sacrificábamos. Básteme solo indicar que identificados mis intereses, por nacimientos y por principios, con los del mundo de Colón, en el momento que pude desprenderme del Gobierno, lo verifiqué venciendo grandes obstáculos y sufriendo fisícamente por mis niones, como era regular después de empezada ya nuestra gloriosa revolución americana. A principios del año de 1821 pasé a Méjico, eon el general O'Donojú, cuya filantropía y liberalismo son tan notorios, que hace honor a cualquiera haber merecido su confianza. Sin perder un instante, luego que saltamos en tierra, me ádelanté a unirme al ejército patriota, y tuve la satisfacción de ser uno de los primeros que influyeron en los tratados de Córdoba, que firmaron O'Donojú e Itúrbide. Tranquilizado el país, después de diferentes victorias, contra el ejército español, el gobierno mejicano me honró con varios destinos, elevándome a brigadier. Los resortes de la ambición vinieron a turbar la felicidad que disfrutaban los mejicanos, y el jefe, cuya conducta anterior había sido tan funesta a la causa de la Libertad, creyó que la obra a cuyo frente se puso por casualidad, debía resultar en solo su beneficio. Méjico se halló agitado por varios partidos; el más funesto para la causa en general, era el de los españoles llamados Ba9-bonistaa, bajo el pretexto de sostener lo estipulado en el plan de Iguala y tratados de Córdoba. Itúrbide se aprovechó de esta desunión, que él había sembrado y que debilitaba a los republicanos, movió los resortes de la calumnia entre unos y otros, reduciendo los hombres a fieras; dió.el golpe y colocó sobre sus sienes parricidas la diadema de los Moctezumas, empuñando el cetro de los Nerones y Calígulas; destruyó la Reperesentación Nacional; estableció la Inquisición Política y Religiosa y empezó a perseguir a los Republicanos, halagando a los Borbonistas, como no fuesen enemigos suyos personales. Yo, que desde el principio me había pronunciado por loe primeros, y que jamás transigí con los últimos, conocí el peligro que me amenazaba y me determiné a abandonar un país que algunos sacrificios me debía por su existencia política. Me presenté al nuevo Emperador y le pedí mi pasaporte; quiso saber causa y le contesté: "que él la sabía mejor que yo; que todavía existen en el continente algunos puntos holiadoa por la planta de


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nuestros comunes tiranos; que estaba decidido a salir; y que la única recompensa que exigía por mis servicios era el pasaporte." Efectivamente, salí de Veracruz con otro compañero y paisano, que está al servicio de Colombia, embarcándonos, por entre todos los peligros del castilló de San .Juan de Ulúa, con dirección a Jamaica. Al llegar al frente de la Habana, un pirata nos abordó y desmanteló, forzándonos a tomar puerto; en donde, aunque estuve algunos días oculto, fui Mego descubierto, y confinado a un castillo. Los buenos patriotas, que allí no faltan, me auxiliaron para mi fuga; y después de haber tocado en los Estados Unidos, tuve la anhelada satisfacción de llegar al puerto de la La G uaira. Los inconvenientes que haya habido que superar y la constancia estóica, indispensable para este término, solo puede graduarlos con justicia, quien habiendo sido perseguido por los españoles, se haya visto, sin recursos, en tin país extraño, y acompañado, además, como yo, de una esposa delicada y de una tierna familia. Los suspiros, que no pudieron arrancar los peligros y las desgracias al corazón (lel patriota, los convierte la gratitud en grimas de gozo, luego que se llega a un país en donde está convencido, que hay manos fraternales que quieran enjugárselas. Vuestra hospitalidad generosa, conciudadanos y la benignidad de %uestro gobierno, han excedido la espaciosa medida de mis esperanzas. Me presenté inmediatamente al general Soublette, manifestándole mi situación y mis deseos; y elevada mi exposición por aquel jefe al gobierno Supremo, tuve la satisfacción de ser admitido al servicio de la República con tal presteza y generosidad, que ninguna gratitud ni sacrificios hacia mi nueva patria de elección, puede ser demasiado compensativo de aquel favor. Si hasta aquella época me ligaban a Colombia la calidad de americano, y mi adhesión por la causa de la libertad, desde entonces una ilimitada gratitud, y nuevos vínculos de honor y der deberes que me impone, harán que nada sea tan lisonjero como manifestar prácticamente, que no habéis prodigado vuestros favores a un ingrato; y que está pronto a sacrificarse gustoso por la libertad verdadera, y absoluta independencia de la República de Colombia vuestro concidadano, — Antonio Valero. El grado militar que se le dió no fué del agrado de algunos, y se le atacó por la prensa. Valero era ventrílocuo, como veremos luego, y aún de esto se hizo mofa. El Noticioso puso en su n6 mero de 27 de junio de 184 este párrafo: "Se tiene noticia; que el Congreso tuvo el escrúpulo de hacer General al benemérito Coronel Concha; y no se tiene noticia por qué dió este grado al señor Valero que vino de Coronel con O'DoItojú, quien lo hizo brigadier (grado desconocido entre nosotros), y que a Colombia no ha hecho más servicios que hablar por el ombligo, oficio que hacen ahora los cornetas en Europa,e imprimir, según dicen, cierto papel que el niño de la disputa elogiaba de científico y elocuente, cuando el pobrecito Caret otro que. Pa-


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en

vez

rece que a cierto partido del Congreso si puede aplicársele aquello de Setiasti Domine Familiain tuam muneribus sacri." En El Constitucional del primero de julio se contestó entonces con estas líneas: Un amigo del señor general Valero y del señor Miralla da las debidas gracias, al autor de El Noticiosito por el honor que les resulta de verse zaheridos en un papel de ideas tan pequeñas y diminutivas, como su tamaño y su titulo. Quisiéramos por el honor de nuestra patria, que no se imprimieran semejantes peque ñeces, ni mucho menos, en la capital. En todos los paises civilizados se dan los destinos a la capacidad y al patriotismo; y a fe que desearíamos ver los envidiosos que han criticado el empleo que el Gobierno ha dado al señor Miralla en la Secretaría dé Relaciones Exteriores reunidos con éste en un certamen público, sobre derecho de gentes, y lenguas extranjeras; porque nos parece muy fácil preveer hasta donde quedaría comprendida la envidia y la maledicencia. Por lo que respecta al señor general Valero lo dejaremos para cuando él vuelva a esta Capital, a darle personalmente las gracias por la generosidad con que El Noticiosito aguardó a que se ausentara para atacar su honor. Sin embargo, el autor puede salir de todas estas esferas e insinuaciones, con solo publicar su nombre porque no faltará un apoderado del general para este caso." Y vino entonces una réplica, en hoja volante, que se tituló Un viudo del Noticiosito al amigo del general Valera y del señor Miralla. Allí dice (le Valera que "tendrá tanta capacidad y patriotismo como tuvieron en Francia Sieyes y Roger, pero que no por esto merece anteponerse en la carrera militar, siendo extranjero, a otros militares que han sellado con su sangre la independencia que disfrutamos". Afortunadamente no se le hacen otros cargos. Después de hacer burla del señor Miralla agrega: "aguardo la llegada del señor Valero conque me amenaza su amigo para decirle, por la imprenta, que me sostengo en lo dicho y en lo demás que agregaré y que si el papel ha salido después que él se fué, no crea que ha sido por miedo, ni por bajeza, sino por retardo en las impresiones. Poco conocemos de la vida de Valero, durante esa campaña del Perú. Alguna falta de insubordinación debió cometer en ella pues el general Salón escribió a Bolivar estas lineas en Buena 'Vista, el 3 de agosto de 1825: "Si la compasión no naciere con la criatura, excusaría, mi Libertador, interponer una nueva súplica 1•or el señor general Valero; su arrepentimiento verdadero es indudable, y si antes podía caer en alguna falta, hoy con este acontecimiento eq, un modelo de subordinación, y siendo un caballero como lo es, Jamás contradirá sus ofrecimientos y conducta; pre sente; a lo que se agrega que por la pesadumbre se ha abatido tanse siente peor de sus males. No dejaré de rogar a to que cada V. E., una y mil veces, para conseguir que hasta que se rinda la línea, pues también sería muy sensible que, el Callao exista


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habiendo permanecido con toda constancia en el sitio, dejase de tener la gloria de ver su término. Esto supuesto, y ya que tengo la satisfacción de merecer la consideración de V. E., permítame esta gracia atendiendo particularmente que el suceso no se ha hecho trascendental a nadie y sólo ha pasado entre dos caballeros y la ofensa fué inferida a mí." (1) Dos tradiciones se han escrito sobre la vida de Valero en aquella campaña y su condición de ventrilocuo. El señor Capella Toledo publicó una intitulada La Serrana de Anco, cuyo episodio pasa en Bellavista, cuando se preparaba el ataque del Callao. Al campamento de Valero llegó una familia de Anco, y en ella una joven bellísima llamada Sagrario, de quien se enamoró el gene ral. Supo luego que ella era la prometida de un mozo llamado Felipe, y entonces renunció a su pasión, que esperaba ser correspondida, a fin de no turbar este enlace, y aconsejó a sus huéspedes regresasen prontamente a sus campiñas. "Valero dice dicho autor, acompañó largo trecho a aquella familia y se sabe de cierto que una voz, la que vagando iba, de rama en rama, por la arboleda, que conduce hasta llegar a Lima, repetía en tono que jumbroso : Sagrario ama a Felipe. Vuelve a la Sierva Sagrario." El general era ventrílocuo." (2) J. D. Ricardo Palma nos relata esta otra tradición. Con el título de Un ventríloduo: "El general Don Antonio Valero, Jefe del Estado Mayor de los patriotas, que en 1825 asediaban el Callao, valía por su inteligencia, denuedo, actividad y previsión casi tanto como un ejército. Pertenecía a esa brillante pléyade de Generales jóvenes que realizaron en la guerra de la independencia hazañas dignas de ser cantadas por Pindaro y Homero. En la época del sitio del Callao, Valero acababa de cumplir treinta y siete años y era el perfecto tipo del galán caballeresco. Sus compañeros del ejército de Colombia, siguiendo el ejemplo de Bolivar, eran prosáicos y libertinos en asuntos de amoríos. Valero, como Sucre, era un soldado espiritual, de finísimos modales, culto de palabras, respetuoso con la mujer. El entraba en el cuartel, pero el cuartel no entró en él. En un salón, Valero eclipsaba a todos sus compañeros de campamento por la elegancia y el aseo de su uniforme, gallardía de su persona, exquisita amabilidad de su trato. En el campo de batalla, Valero, como todos los bravos de la

(1) Memorias de O'Leary t. 9. pag. 457. (Z) Del latín ventrl con el vientre, y loqul hablar: hablar con el vientre. Error antiguo de creer que la voz salía del vientre o del estómago. Son personas que tienen el arte de modificar el timbre de su voz de manera que parece venir de lejos, y que imita las de otras personas o dintintos sonidos.—O. y T.


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más

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patria vieja, era un león desencadenado. No hacía más, pero no hacia menos, que cualquiera de sus camaradas. Militó en España y fué uno de los defensores de Zaragoza; tarde en Méjico, Colombia y Perú combatió en favor de la Independencia amenValero había sido favorecido por la naturaleza con una cualidad, rarísima, hoy mismo, y que al principio del siglo se consideraba como sobrenatural, maravillosa, diabólica; cualidad de cuya existencia solo la gente muy ilustrada en el Perú tenía alguna noticia vaga. El general Valero era. .. ventrílocuo. Son infinitas las anécdotas de ventrilocuismo que sobre aquel cuenta la tradición, y la fácil pluma del General colombiano Luis Capella Toledo ha escrito una historia de amor, en que Valero Lizo noble uso de esa habilidad o disposición orgánica para obligar a una joven a que no se apartase del camino del deber. A un militar de otros tiempos oí referir que en un banquete se propuso Valero mortificar al general Santa Cruz, pues al trinchar un camarón, este le dijo con voz lastimera: —Por amor de Dios, mi general! No rue coma usted, que soy padre de familia y tengo a quien hacerle falta. Santa Cruz dejó caer el trinchante, mar;ivillado de oir hablar a un camarón. Puede asegurarse que hasta entonces no tenía Santa Cruz la menor idea del fenómeno. Gracias a esta individual y extraña cualidad se salvó el general Valero de ser fusilado por Rodil. Refiramos el lance.—El castellano del ltral Felipe tuvo aviso de que Oficiales patriotas aprovechando la t?niebla nocturna, se aventuraban a penetrar en el Callao, sin dua para contentarse con algunos descontentos y conspiradores. Rodil aumentó patrullas de ronda, y efectivamente consiguió apresar en diversas noches un oficial y dos soplados. Demás está añadir que los envió a podrir tierra. lira una madrugada, y el general Valera emprendiendo el regreso a su campamento de Bellavista, después de haber pasado un par de horas en conferencia con uno de los Capitanes del Castillo de tan Rafael, iba a penetrar en tina callejuela cuando sintió en el extremo de ella, el acompasado andar de urca patrulla. El audaz patriota estaba irremisiblemente perdido si seguía avanºando y retroceder le era también imposible. Entonces, ocultando el cuerpo tras el umbral de una puerta, apeló a su habilidad de ventrílocuo. Cada soldado oyó sobre su cabeza y como si saliera del cañón de su fusil, este grito: —; Viva la Patria! ¡ Mueran los godos! Los de la ronda, que eran ocho hombres, arrojaron al suelo los fusiles en los que se había metido el demonio, fusiles insurgentes que habían tenido la audacia de prorrumpir en voces subversivas y echaron a correr poseidos de terror. 9 22


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Media hora después, el general Valero llegaba a su mento, riéndose de la peligrosa aventura, a la vez que dando gracias a Dios por haberlo hecho ventrilocuo." En el 1826 se hallaba de 2• jefe militar en el itsmo de Panamá fué de pronto separado del mando por alguna sospecha sobre 3 conspiración. En nota de 20 de Julio, de ese año, se queja al Vicepresidente Santander por el agravio que se le ha hecho y pide se le juzgue en consejo de guerra. El Ministro de la Guerra, general Soublette, le contesta que no existen cargos contra él, que fué solo un cambio por razones de servicio y que debe venir a la Capital. Al llegar aquí solicita nuevamente su juzgamiento, el veinte de octubre, pero se le niega otra vez, agregando estas palabras: "el Gobierno que está muy satisfecho de sus servicios, le tiene previsto para destinos importantes." Aún insiste Valero, y pide, el 20 de noviembre, un certificado escrito de Bolivar sobre esto, pues verbalmente se ha manifestado estar satisfecho de su conducta, y éste pone a su memorial la siguiente resolución: "Por el Secretario de Guerra contéstese, que estoy muy satisfecho de la conducta de este general y que su separación de Panamá no deba, en manera alguna, perjudicar su reputación, porque no habiendo incurrido en la menor falta, no pus 1e considerársele como pena." (1) El Congreso de Méjico le había concedido una medalla y él solicitó, del cuerpo legislativo de Colombia, en 1827, el permiso de aceptarla. Este se lo concedió, por la ley de 25 de julio de dicho año, en la cual dice: "Se permite al General Antonio Valero el uso de la medalla de premio que el Congreso de Méjico le concedió en 12 de mayo de 1822." Poco sabemos de la vida de Valero en los añoe siguientes y de su actuación en nuestras guerras civiles. El 2 de marzo de 1827 le decía Santander a Bolivar: "Magnífico y oportuno es el proyecto de expedicionar sobre Puerto Rico. . . Por la memoria de guerra se comunica todo lo que pienso ordenar inmediatamente para cooperar a la proyectada expedición. Dispongo de preferencia del batallón Girardot, porque además de ser muy buen cuerpo, el general Carreño quiere que lo saquen de allí porque parece que se va pervirtiendo y echando a pique. . . Aquí está el general Valero que es puertorriqueño y regular oficial. Cuando lo vea pienso aguijonearlo para que pueda ir; en el Estado Mayor servirá bien según lo entiendo." El General Mosquera dictó en Bogotá, el 4 de junio de 1862, an decreto en su favor que reza así: "Vista la solicitud, del general Antonio Valero y conside-

(1) Estos documentos fueron publicados en II OOn4vebl. 17 de fe brero de 1827•


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rando, 14 que conforme a las disposiciones del decreto de 9 de diciembre de 1861, tienen derecho a pertenecer a la lista militar de la Unión, en los empleos que tenían en 1830, todos loe generales, jefes, oficiales e inválidos del ejército libertador; y 2° que el general Antonio Valero, como un de los individuos de dicho ejército, se encuentra comprendido en las disposiciones mencionadas; decreto, art. único, reinscribanse en la lista militar de los Estados Unidos de Colombia al General Antonio Valero, con la antigüedad de 25 de marzo del corriente año." Ya su fin estaba cercano, pues su muerte ocurrió al año justo de esta reinscripción. Poseemos manuscrito un diario, que llevó un bogotano, durante la revolución de 1860 y en los años siguientes, y allí se menciona la muerte del ilustre puertorriqueño, ocurrida en 1863. Dicen así sus apuntes: "Junio 7: muere a las once de la noche el antiguo y benemérito General colombino señor Antonio Valero. Hombre de valor y cuyos buenos servicios a la causa de la Independencia le granjearon el aprecio de Bolivar y de sus demás compatriotas. Poseía la rara facultad de ventriloquismo de una manera desarrollada. Junio 8. Esta tarde a las cuatro se han celebrado en San Francisco las exequias del general Valero, las cuales se han hecho con bastante decencia y con todos los honores militares. Por la lluvia no fué conducido al cementerio el cadáver. Junio 9. El cadáver del general Valero ha sido conducido al cementerio, a las once del día, por la guarnición de la plaza y varias personas." Ignoramos si quedó aquí familia del general Valero. El~dice, que llegó a Venezuela con su esposa, pero no sabemos si aquí establecería su hogar o si ella le sobrevivió. Sus restos probablemente se perdieron y jamás en nuestros aniversarios patrióticos ha sonado su nombre. Sirvan estas líneas como modesto recuerdo al patriota puertorriqueño que puso su brazo generoso y fuerte al servicio de Colombia en los días gloriosos de su independencia. Eduardo Posada. Bogotá, 1922. Hasta aquí las interesantes notas biográficas debidas a la docta pluma del ilustre colombiano señor Eduardo Posada, digno secretario de la Academia Nacional de la Historia de Colombia. Vamos a añadir algo de nuestra cosecha. En Puerto Rico se han ocupado del general Antonio Valero loe historiógrafos Eduardo Neuman y Félix Matos Bernier.—Del trabajo de Neuman tomamos la hoja de servicio de Valero en España, que publicamos más adelante. Neuman trae la fecha del nacimiento del bizarro militar equivocada. Publicamos la partida de bautismo como rectificación histórica.—Coll y Toate.


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PUººn,sºIQUIfio

PARTIDA DE BAUTISMO DEL GENERAL COLOMBIANO ANTONIO VALERO, HIJO DE PUERTO RICO. Yo el Pbro. Antonio Queipo, Cura Económo de Fajardo, Puerto Rico, CERTIFICO: que en el libro segundo de bautismos del archivo de su cargo, al folio ciento cuatro, vuelto, hay la siguiente Partida: Al margen—"Antonio Vicente Miguel"—Al centro— "En el pueblo de Santiago de Fajardo, a los catorce de noviembre de mil setecientos noventa. Yo, el Beneficiado Presbítero D.. José Manuel Tufiño, Cura Rector de esta santa Iglesia Parroquial, bauticé, puse óleo y crisma a Antonio Vicente Miguel, que nació el dia veinte y seis de octubre del presente año, hijo legitimo del Subteniente de Granaderos del Regimiento Fijo de la Plaza de Puerto Rico, don Cayetano Valero y de doña Rosa Pacheco. Fueron sus padrinos don Miguel Canona y doña Joaquina Pacheco, a quienes advertí el 1►arentesco espiritual y sus obligaciones ; siendo testigos don .Juan Paulino, don José Aguayo, don Francisco Bricnony, y otros má$ presentes de que yo, el dicho Cura Rector, doy fé.--José Manuel Tufiño— Rubricado." Es copia fiel del original citado; y a petición del Dr. D. Cayetano Coll y Toste, Historiador Oficial de tuerto Rico, expido el presente certificado, a veintitrés de septiembre de mil novecientos veintidos. Antonio Queipo, Pbro.. Hay un sello que dice Parroquia de Fajardo, Puerto Rico.— En el centro la imagen de la Virgen. CAMPAÑA Y ACCIONES DE GUERRA EN QUE SE HA HALIADO EL CORONEL VALERO EN ESPAÑA.

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En la batalla de Tudela, donde fué herido en la pierna derecha; en el segundo sitio de la plaza de Zaragoza. Fué Ayudante de retenes del Mayor General de la cuarta División del Ejército de Aragón, Marqués de la Cañada, en el Punto de Arrabal; en el ataque del 21 (le Diciembre de 1808, en el de 2 de Enero sobre el Puente del Gallego, en el de la Huerta del Convento de San Lázaro, donde fué contuso y tomó á los enuemigos una casa portante y dos piezas de artillería, por lo que le fué concedido el grado de Teniente Coronel, el 18 de Febrero, dia en que los enemigos tomaron el Arrabal, y por sostener su puesto quedó prisionero, se fugó desde Pamplona; se halló con un regimiento en Mano de Hierro, en la retirada de Sevilla á la isla de León cuan-


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do lg verificó el Ejército de Alburquerque, permaneciendo en el sitio tres meses. En la epidemia de 1810 estando de guarnición en la plaza de Cartagena, procedente de la División de reserva dei Centro; en las acciones de 18de Junio de 1811; en la Venta del Ball, en que se posesionó su División de la Linea, y en la del 24 de dicho mes y año; en la acción de Ibi el 21' de Julio de 1912, haciendo el servicio de guerrilla con su compañía de fusileros y llegando á entrar dentro del pueblo; en la Castalla el 12 y 13 de Abril de 1813; en la de Carcagente siendo capitán efectivo de la compañía de cazadores del Regimiento de Chinchilla, mandando la columna compuesta de los cuerpos de la División de 13 Junio de dicho año; en las diferentes acciones que di6 con su compañía en el Puerto de Albaida, donde se distinguió batiendo á superiores fuerzas, enemigas, por cuyas .acciones Qbtuvo documentos del Jefe, que conserva en su poder; en el último sitio de la plaza de Tarragona, y en el del castillo de Sagunto desde el 9 de Enero de 1814 hasta su evacuación el 22 de Mayo del mismo año. Goza una cinta de Zaragoza por diploma de 11 de Marzo de 1815, la de tercero y segundo Ejército, la primera por diploma de 14 de Mayo de 1816 y la segunda por diploma de 15 de Septiembre de.1817, y declarado doe veces benemérito de la Patria en grado heróico y gente, y goza de la cruz laureada de San Fernando. NOTAS DEL CORONEL. Valor Aplicación Capacidad Conducta Estado

Acreditado. Bastante. Mucha. Buena. Casado." II.

SERVICIOS PRESTADOS EN AMERICA POR EL GENERAL VALERO. Después de 16 años de servicios á España, alcanzó por rigurosa escala el grado de Coronel, por haber hecho campañas gloriosisimas, defendiendo la independencia ibérica cuando la invasión francesa en la Península, en 1808. Durante aquellas campañas desde 1808 hasta 1814, se halló en multitud de accionen de Guerra. Desde 1814 á 1820 sirvió en varios cuerpos militares en España y después pasó á México con el general O'Donojú. E124 de Febrero de 1824, el general Agustin de Itúrbide di6 á luz su plan político llamado de Iguala, en el que proclamaba la independencia mexica.ña, entrando á servir Valero en el ejército que se llamó de las Tres Garantías que á poco dió la independen-


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cia de aquel vasto país. Entonces se le elevó á General de Brigada de l08 Ejércitos Nacionales, se le condecoró por sus servicios con la medalla de los Libertadores y se le nombró Jefe de Estado Mayor General de aquellos ejércitos. Coronado más tarde Itúrbide, el 21 de Julio de 1822, después de disueltas las Cámaras Legislativas, Valero pidi6 su retiro de servicio por no hallarse de acuerdo con aquel nuevo orden de cosas contrario á la independencia proclamada, por la que se :e mandó salir del país apresándolo luego un corsario español que lc• llevó preso á la Habana, de donde se fugó más tarde después de mil dificultades para ello. En 1823 llegó á Venezuela y tomó servicio en el ejército con que el general José Antonio Paez sitiaba la plaza de Puerto Cabello. En 1824 fué nombrado Ministro de la Suprema Corte Marcial de Colombia. El 1 de Junio del mismo año de 1824 fué nombrado Comandante en Jefe de la División colombiana auxiliar del Perú, á donde marchó con ella, por la via de Panamá. A principios de 1825, el Libertador lo nombró comandante en Jefe de la División sitiadora de El Callao, y bajo las órdenes del General Bartolomé Salom, General en Jefe del ejército de la costa del Pacífico en el Perú, estuvo en la spugnación de aquella fortaleza, que capituló con el heróico general Rodil, en Enero de 1826. En 1825 y 26, respectivamente, se le concedió el busto del Libertador en el Perú y la medalla del Callao. En 1826 pasó del 1'erú al istmo de Panamá como jefe militar para evitar el desembarque de tropas españolas. En 1827 fué sub-jefe de E. M. G. del Ejército de Colombia. En 1828 fué Comandante General de los Valles de Aragua. En el mismo año fué nombrado Jefe de Operaciones contra las facciones Tamanaco y los Güires que proclamaban la causa realista. En el mismo año de 1828, el Libertador le nombró Gobernador Militar de Puerto Cabello. En 1829, fué Comadante de Armas de la antigua provincia de Caracas. En el mismo año de 1829 volvió por segunda vez á ser nombrado Jefe de Operaciones contra las facciones de Tamanaco y los Güires. En 1830 fué sub-jefe y luego jefe del Estado Mayor General del ejército de Venezuela. En el mismo año de 1830 fué Ministro de Guerra y Marina. Después desempeñó otros puestos de que no hemos podido obtener datos cronológicamente.


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En 1848 fué Comandante de Armas de la Provincia de Coro, librando la célebre batalla de Tartara el 6 de Abril de aquel año contra el valiente y estratégico General Judas Tadeo Piñango, que, herido allí, murió á poco. El 30 ile Marzo de 1849, el Senado le expidió el grado de General de División. En 1854 se le condecoró con el busto del Libertador, (orden antigua en Venezuela.) De 1855 á 56 fué Comandante de Armas de la provincia de Caracas. De 1856 á 57 fué Ministro de la Guerra y Marina del Gobierno General de José Tadeo Monagas, hasta la renuncia de este el 15 de Marzo del dicho año. En 1859 fué nombrado General en Jefe de los ejércitos federales de las antiguas provincias de Aragua, Caracas y Guarico, en cuya campaña libró en aquel año, las acciones de guerra siguientes: la de Boca Chica, la del Jenjibre y la de San Francisco de Tiznados. A principios de 1860 se unió con el gran ejército federal que mandaba el General Juan Crisóstomo Falcón y se halló en la batalla de Copié el 17 de Febrero de aquel año, marchando después de la división del ejército federal en el Pasó de María, á Nueva Granada, en donde se asiló. En 1861 tomó servicio en el aquel país á las órdenes del gran general Tomás C. de Mosquera, que proclamaba la federación, y después de desempeñar altos puestos militares en los ejércitos de aquél, y de triunfar espléndidamente, murió en Bogotá en 1863, donde descansan sus cenizas. El general Guzmán Blanco, Presidente de Venezuela, por decreto de 11 de Febrero de 1876 ordenó colocar en el Panteón Nacional los restos de los próceres de su patria y ciudadanos eminentes, y entre aquellos los del ilustre General Valero, pero aún no se ha llevado á cabo aquella disposición respecto de éste. Resumiendo, pues, tenemos que el General Antonio Valero fué: De los defensores de España, cuando la invasión francesa, en 1808. De los libertadores de Méjico, en 1821 y 22. De los libertadores del Perú, de 1824 á 26. De los servidores de la antigua Colombia, de 1826 á 28. De los fundadores de la actual República de Venezuela, 1830. De los fundadores del Partido Liberal de Venezuela. De los fundadores de la Federación venezolana, y servidor notable de la causa federal en la República de Colombia.


$4! HISTORIA DE PUERTO RICO.-EL ALZAMIENTO DE LOB INDIOS DEL BOI*IQUEN.-RECTIFIOACIONi $ HISTORICAS.-QUINTA CONFEBENCIA1--POE CAPETANO COLL Y TOSTE. El repartimiento de los naturales de la Isla di San Juan, que realizó Juan Cerón, en Noviembre de 1509, como Teniente de Gobernador por D. Diego Colón, que comandaba en la Española, inicia el descontento entre los indígena. del Bdriquén. El rey Fernando habla iniciado el reparto, disponiendo en cédula real, especial, que al hijo de la Condesa de Ca~piña, D. Cristóbal de Sotomayor, se le diera el mejor cacique de la fila de San Juan, con el anexo de 300 indios en encomienda. Tris esta soberana orden, empezó el monarca a remitir pobladores a la isla con cédula de repartimiento. El bachiller Santa Clara anota en 1582, que el primer repartimiento no alcanzó más que á 5 mil indios y 500 indias.—Tomando notas de los documentos inéditos de D. Juah Bautista Mufíos, que trae la Biblioteca de Tapia y algunos relatos del Archivó de Indias, podemos aproximarno. a la lista de eso. 5.500 indígena, repartidos por Juan Cerón: A D. Cristóbal de Sotomayor " Juan Ponce de León " Juan Cerón, alcalde " Martín Cerón, alguacil " Lope de Conchillos " Miguel de Pasamonte " Las granjas de S. A. " Miguel Díaz, alguacil " Bachiller Diego de Morales " Baltasar de Castro " D. Luis de Añasco " Alonso de Cea " Garci = Troche " Marcos de Ardón " Fernán Sanchez, escribano " Juan de Castellanos " Francisco de Aguilar " Cristóbal de Guzmán " Francisco Robledo " Alonso de Cuéllar " Pero Alonso " Cristóbal Maldonado " Gonzalo Transo " Garci de Villadiego " Cosme de Grado " Pero Ortiz

300 200 200 200 200 200 500 200 150 200 100 100 100 100 100 100 50 50 100 100 100 I00 60 60 100 100


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snToº,u as PQ'a.To 1100 A Juan de la Feria " Juan Pérez de la Palma " Pedro López de Angulo " Francisco de Quindos " Jual XU Calderón " pancho de Aragón " D. Diego de Salazar " D. Diego de Sotomayor " Pedro Mexía " Francisco de Lizaur " Francisco de Barrionuevo " Diego Ramos " Pedro Carpintero " Diego Gómez " Francisco Mayorga " Gaspar Troche " Pedro Mata " Juan Espinosa " Miguel de Toro " Amador de Lares " Victor Guilarte

100 100 100 100 100 100 100 100 100 100 100 100 50 50 50 100 50 50 100 50 50

5.500 Poco más o menos este fué el primer repartimiento. Después empezaron a venir concesiones del Rey en 1510, y como era natural habla que cumplimentarlas. Para ello se seguirla apresando indígenas de los alzados por los montes. Se conservan anotaciones de algunas de estas cédulas. El monarca hace concesiones de 40 a 80 indios, según la categoría del sujeto, por ejemplo al primer médico que vino a San Juan, llamado Gaspar de Villalobos, ordenaba darle 80 indígenas; y a Gonzalez de Malpartida, aunque soltero, le señalaba 50 indios. En Abril de 1510 ya tenía Juan Ponce de León las riendas del Poder en sus manos; pero las cosas hablan variado por completo en corto tiempo. En toda la isla fermentaba la revolución: Además, el Leonés se vió precisado a hacer el segundo repartimiento, siguiendo la corriente de los acontecimientos, pues los colonizadores que venían de Espaíla directamente para la isla de San Juan, había orden de darles indios. En 1510 se hicieron concesiones de vecindad a los nuevos pobladores Gaspar de Villalobos (físico), Alonso de Herrera, Arias Cabezas, Sebastián de Villalobos, Esteban Sánchez, Diego de Arce, Martín de lsasaga, Pedro Mogollón, Juan de Portogalete, Francisco Fernandez, Rodrigo Pardo, Juan (le Morales, Antonio de Orozco, Alonso Diaz y Juan de Mondeago. En 1511 se extendieron cédulas de vecindad para otra tanda de colonizadores, que fueron llegando paulatinamente a San Juan. Juan Michel, Diego de Salcedo. Miguel de Gorraez. An.


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UISTORIA DID PUERTO RICO

tonio de Rivadenegra, Gracián Cansino, Domingo de Aliaga, Or• tufo de Vedía, Luis de Apueyo (camarero de la Reina), Pedro Campano, Juan de Espinosa, Francisco Cereceda, Sebastián de la Gama (hijo del Dr. La Gama) Diego Rodríguez Comitre, Martín Pinzón, Juan Saavedra, Pedro de la Isla y Francisco de Morales. ¡ Cuántos descendientes de estos primeros pobladores de Puerto Rico se codearan con nosotros cada día ignorando ellos mismos su buena procedencia de vieja cepa castellanal... Indudablemente que Ponce de León para darle encomienda de indios a tanta gente, recurriría a las indiadas de Juan Cerón, Miguel Díaz y Diego de Morales, que había enviado presos a la Corte, custodiados por su criado de confianza Velázquez. Por eso D. Diego le copó la encomienda que tenía el Leonés en Santo Domingo en su estancia del Higüey, para vengarse del atropello de sus tenientes. Todo el allio de 1510 lo dedicaron los aborígenes a organizar el levantamiento general en toda la isla contra los invasores. Asi como Agüeybana fué el Moctezuma boriqueño, siempre condescente con los enemigos, Guaybana, su sobrino, fué el Guatimocin de Boriquén, que organizó la resistencia y la lucha a muerte. Empezaron los indígenas a mostrarse hoscos con los españoles cuando visitaban sus yucayeques. En el poblejo del cacique Ayrnamón, un pelotón de indios alzados atrapó a un mancebo, hijo de un tal Pero Xuarez de la Cámara, natural de Medina del Campo, atáronlo a un árbol, y empezaron a jugarlo a la pelota, para que lo asaetara a flechazos el que saliese vencedor en el juego. Este muchacho tenia un peoncito naboria, adicto a él, el que corrió a avizar al teniente Diego de Salazar en el aprieto en que se encontraba su amito. El denodado caudillo llegó a tiempo de salvar al Xuarez, y entró a tajos y mandobles contra aquellos indios gandules, que al recibir las primeras heridas no hicieron frente al castellano y volvieron las espaldas. El aborigen, en un estado muy rudimientario de civilización, con un palo chamuscado, un pobre arco y una mal ajustada flecha, como ünica defensa, le tomó un pánico terrible al espadón cortante y al estruendoso arcabuz del español. Así se explica que 300 indios desnudos huyeran ante un solo hombre con espada y rodela. Los infelices nativos llegaron a creer en su infantil pensar que siendo los invasores venidos del turey, del cielo, debían ser inmortales y no podían por tanto ser muertos. Con tal errónea creencia en sus molleras, encargaron en uno de sus conciliábulos al cacique Urayoán, que señoreaba la región 6e Yagiicca, que procurase cerciorarse de alguna manera de si los hombres que habían invadido la isla, y los atropellaban tan cruelmente, eran mortales o no. El cronista Oviedo refiere el caso experimental del siguiente modo: "E xuntadoa los señores de la ysla, en secreto, para disputar


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fiesta materia, acordaron que antes que se moviessen á su rebelion, era bien experimentar primero aquesto, é salir de su dubda, é hazer la experiencia en algun chystiano desmandado, ó que pudiessen aver aparte é solo; é tomó á cargo de saberlo un cazique llamado Urayoán, señor de la provinzia de Yagüeca, el qua! para ello tuvo esta manera. Acaeszióse en su tierra un manzebo, que se llamaba Salcedo, e passaba á donde los chrystianos estaban, é por manera de le hazer cortesía é yudarle á llevar su ropa, envió este cacique con él quince 6 veinte yndios, despues que le ovo dado muy bien de comer é mostrádole mucho amor. El qual yendo seguro é muy obligado al cazique por el buen acogimiento, al pasar de un rio, que se dize Guaorabo, ques á la parte occidental y entra en la bahia en que agora está el pueblo é villa de Sant Xerman, dixeronle:—Señor, quieres que te paseemos, porque no te motes, y él dlzo tine sí, é holgó, que no debiera, siquiera porque demas del peligro notorio en que caen los que confian de sus enemigos, se declararon los hombres que tal hazen, por de poca prudenzia. Los yndios le tomaron sobre sus hombros, para lo qua! se escogieron los más recios é de mas esfuerzo é quando fueron en la mitad del rio, metiéronle debajo del agua é los que le passaban é los que avian quedado micargaron con rándole, porque todos yban para su muerte de un acuerdo, é ahogáronle; é dempues que estuvo muerto sacaronle á la ribera é costa del rio é deciánle : Señor Salcedo, levántate é perdónanos que caymos contigo, é iremos nuestro camino. E con estas preguntas é otras tales le tuvieron anssi tres dias, hasta que olió mal, é aun hasta entonces ni creían que aquel estaba muerto ni que los chyrstianos morían." Urayoáiv fué en persona á cerciorarse que el joven Diego Salcedo estaba verdaderamente muerto. Entonces, lo comunicó á Guaybana, que moraba .al sur de la isla y a Guarionea, que tenia su aduar en las montañas del Otoao. De cuyos lugares se ezparció á todos los valles de la isla donde había ranchería de indígenas. Fermentó con rapidez el plan de levantamiento general y empezaron a recitar en los areytos la muerte de los recién llegados. D. Cristóbal de Sotomayor con su sobrino D. Diego y otros jóvenes españoles vivían regaladamente en el poblejo de Guaybana donde se solazaba dulcemente en los brazos de la hermana del régulo, que era una hermosa india. Sus compañeros, por no de jarlo solo, andarían en las mismas andanzas y devaneos. Vivía con el hijo de la condesa de Camiña un astuto español, que había acompañado a Juan Ponce de León, como intérprete, en la exploración del Boriquén. Le llamaban el lengua Juan González: se había adaptado a las costumbres de los indígenas y tomaba parte en sus bailes y comilonas. Se embijaba diestramente, y desnudo y con su tatuaje amarillo, .se confundía entre ellos hábilmente. Como dominaba el lenguaje indo-antillano oyó una


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noche en uno de sus frecuentes areytos, que cantaban la muerte de D. Cristóbal y de todos ellos. Escurrióse del baile y fué darle cuenta a Sotomayor. Este había sido ya informado por la india, que se había apropiado- por manceba. El atolondrado joven no hizo caso ni a la leal concubina ni al fiel intérprete. Nuevamente avisado por el lengua determinó replegarse a Caparra y llamó a su encomendado Guaybana para que preparase indios cargadores que llevasen los equipajes. El astuto régulo dispuso inmediatamente la emboscada, en la que iba a caer inmediatamente el noble joven y sus acompañantes. Emprendida la marcha hacia Caparra con todas las reglas del arte de la guerra de aquella época, yendo delante el adalid atalayando y cerrando el pelotón la impedimenta, de la cual estaba encargado Juan (lonzález, perdidos de vista en las revueltas del camino, dispuso Guaybana que sus indios más aguerridos se dispusieran a ir con él tras el grupo de cristianos; y los alcanzó a una legua de distancia de su aduar al ir a vadear el rio Cauyo, que hoy llaman Yauco, trastrocando las sílabas. Primeramente dieron con Juan González, a cuya custodia estaban los equipajes, quitáronle la espada y lo golpearon; pero él llegándose astutamente donde Guaybana le rogó por la vida diciéndole en su lengua: "Por qué me mandas a matar? Yo te serviré y seré tu criado"—El envalentonado régulo dió orden de dejarlo vivo y marchar contra D. Cristóbal a quien deseaba copar. Los indígenas que llevaban la impedimenta, según la orden que tenían recibida con anterioridad, se alzaron con los esquipajes y se internaron én el monte.—El Juan González con tres macanazos que tenía, que le habían sacado sangre, pudo arrastrarse a un corpulento árbol y se trepó en él. En vano le buscaron los indios después, pues él se mantuvo bien escondido entre las ramas. D. Cristóbal y sus amigos al sentir la gritería de los indios comprendieron que había que pelear rudamente y tal vez vender caras su vidas. La turbamulta de los indígenas los rodeó y a flechazos y macanazos acabaron con ellos, no sin que antes mordieran el polvo, muertos por diestras estocadas cuantos indios se acercaban al reducido pelotón de valientes españoles. Llegada la noche, bajó del árbol el intérprete Juan Gonzalez y atravezando veredas y atajos por él conocidas salió a la granjería del Toa, estancia del Rey. Herido y sangrando, allí fué socorrido y curado. Los españoles' del Toa avisaron prontamente a Caparra cuantas noticias recibieron de labios del lengua González. Al mismo tiempo que esto ocurría al sur, el cacique Guanionem, régulo del Otoao, caía con tres mil indios sobre el incipiente burgo Sotomayor, situado al noroeste, cerca de la ranchería del cacique Aymamón. Favorecidos por el boscaje pudieron acercarse bien al poblado y pegarle fuego, sorprendiendo al teniente Diego de Salazar y


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n los españoles que había allí. El cacique Aymamón, vecino, era amigo de Salazar y acudió en su ayuda. El combate fué porfiado, entorpecido por las llamas y el humo sofocante. Sucumbieron algunos cristianos. Salazar pudo replegarse hacia Caparra, perseguido por Guarionex y los suyos, engreidos con haber destruido el caserío de los españoles. Ponce de León, tras la noticia de la sensible pérdida del hijo (le la Condesa de Camiña, recibida del Toa, vió entrar en la villa de Caparra a Diego de Salazar y los pocos españoles que pudieron salvarse de la total destrucción de Sotomayor. Poco a poco fué recibiendo noticias de otras partes. Los indios habían dado muerte a unos ochenta españoles que andaban regados por valles y caseríos indígenas. El Leonés no se desalentó por tales contra tiempos y organizó c'e seguida la resistencia. Quedarían a sus órdenes unos 120 castellanos.—Oviedo y Herrera, dicen cien. Castellanos anota 120. Formó cuatro columnas volantes.—Nombró tres capitanes: Luis de Añasco, Miguel de Toro y Diego de Salazar.—A cada uno de ellos les di6 30 hombres y él se quedó al frente de la cuarta columna. Primeramente, envió al capitán D. Miguel de Toro con 40 hombres a socorrer a D. Cristóbal de Sotomayor. Llegó tarde. Sólo pudo dar honrosa sepultura al inexperto caudillo, a su sobrino D.. Diego y a sus tres amigos. Dió aviso a Santo Domingo y pidió auxilios. Regó espías por toda la isla para enterarse de las intenciones del enemigo. Supo con sorpresa que los boriqueños habían pedido socorro a los caribes, para pelear contra los invasores, aunque eran dos pueblos siempre hostiles. Y calculó que debía llevarse esta guerra con estratagemas y emboscadas, pues el enemigo era muy superior en número. Enterado Ponce de León de que a los alrededores del poblejo de Guaybana había reunidos como 5 mil indios, determinó sorprenderlos, y una noche al cuarto del alba, después de una rápida jornada, cayó sobre ellos y los desbarató con muerte y captura de muchos. Este encuentro favorable para los españoles tuvo lugar a la boca del rio Coayu, hoy Yauco. Replegóse de nuevo Ponce de León a Caparra a esperar los acontecimientos y la ayuda pedida a La Española. Habiendo columnas volantes, dejó a Caparra al cuipodido reforzar dado de su capitán Juan 1il Calderón y sentó sus reales en el A ymaco (el noroeste de la isla) . Y desde allí ordenó a los capitanes D. Luis de Añasco y D. Miguel de Toro, con 50 hombres salieron a explorar, los que tornaron con la nueva de que el cacique Mabodamaca cerraba el paso con 600 indios. Entonces Ponce de León dispuso que fuera a vanguardia Diego de Salazar con su compañía volante y él seguiría con las demás retaguardia. Salazar entró en acción y mató unos 150


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indios, huyendo despavoridos el resto, llegando a poco rato la retaguardia sin necesidad de entrar en combate. Mabodarnaca con an destrozada hueste se había refugiado en Yagüeca, en los dominios del régulo Urayoán. Por el espionaje establecido, supo Ponce de León que en esta comarca se habían congregado una multitud de indígenas. Oviedo y Herrera afirman que pasaban de once mil. ¿Quién los contó? Basta decir que era una turbamulta de aborigenes, a la cual tenía que hacer frente un pelotón de 80 a 100 hombres. A la caida de la tarde se alcanzaron a ver ambos cuerpos de ejército. Ponce de León escogió posiciones como diestro caudillo y hubo ligeras escaramuzas de flechas y ballestas. En estas acometidas parciales de uno y otra parte, antes de entrar en batalla, un arcabucero, llamado Juan de León, divisó un indio principal con un gran guanin. de oro al cuello y hermoso penacho de plumas, y apuntándole con su arcabuz le pegó un pelotazo en mitad del pecho que lo derribó y dejó muerto. Precisamente era. Gua ybana, el caudillo de más empuje y el instigador principal del alzamiento. La gritería de los indios fné grande al ver caído su jefe principal, y se retiraron de modo que no pudiera alcanzarles ninguna otra bala de arcabuz. Entró la noche y Juan Ponce encontré prudente replegarse a Caparra y esperar los auxilios de Santo Domingo. Los indios con la muerte de Guaybana no volvieron a reunirse en grandes cantidades. Y Ponce de León pudo combatirlos y someterlos parcialmente. Se distinguieron en estas escaramuzas, que los indígenas, llamaban gua8ábaras, además de los tres capitanes, Luis de Añasco, Miguel de Toro y Diego de Salazar, Juan de León el matador de Guaybana, Francisco de Barrionuevo, que luego fué gobernador de Castilla del Oro, .Juan Casado, Juan Lope de Ángulo, hidalgo, Bartolomé de Ocón, hidalgo, Juan Mexia, que fué criado de Ovando, mulato, Martín de Guisluz y Juan de Almansa. Y después, Sebastián Alonso de Niebla, gran adalid. Dominado el alzamiento cayó sobre el vencido, pobre e infantil criatura, la pesadumbre y el rigor de la ley férrea del vencedor. Los indios cogidos en los combates y los alzados en los bosques fueron declarados esclavos y una vez capturados marcados en la frente con hierro candente, quedándoles la huella eterna de una F, y luego eran vendidos como tales. Niega un historiador regional que los indios esclavos y destinados a trabajar en las minas fueran acuartelados, como lo fueron posteriormente los negros. Ay, fué peor, mucho peor; al negro se le vestía y daba de comer bien porque costaba al negrero cien doscientos pesos. Era su capital y tenía que cuidarlo y defenderlo. Los cuarteles eran grandes y bien acondicionados para evitar la fuga. Dos grandes cuarteles; uno para los hombres, otro para las mujeres. Los mayordomos abrían la compuer.


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ta de madrugada para que pudieran mezclarse los sexos, procrear y alimentar el capital. Una hora o dos horas de placer. Pero al fin, una cucharada de almíbar en un tarro de hiel, que era el resto del día. El indio, en cuadrillas mineras no tuvo nada de eso. .. Los indios, entregados a crueles capataces eran emburrados como sardinas en malas chozas, guardadas por canes feroces. Aquellos infelices seres, se estrechaban unos contra otros para calentarse, en el suelo raso, flacuchos, hambrientos, porque no comían más que dos trozos de casabe al día, mañana y noche, mojados en agua de ají caliente, y pasaban todo el día en la quebrada lavando arenas auríferas en busca de la maldita pajuela de oro. Morían diariamente como chinches. El encomendero pedía entonces nuevo reparto. No tenían mujeres los infelices. Estas eran de los conquistadores y pobladores. Y hasta el negro fundidor tenía su hembra india. Al vencido nada: estaba condenado por el implacable Destino a desaparecer en la isla de Boriquén. Se le negó el sagrado y bíblico mandato: ¡Creced y multiplicaos! En el Continente lo conservaron, gracias a los frailes. DOCUMENTO PARA LA HISTORIA POLITICA DE PUERRICO.-CARTA DEL LCDO. MIGUEL GUERRA MONDRAGON AL DOCTOR COLL Y TOSTE SOBRE ESPIONAJE EN SANT THOMAS EN 1837. Sr. Dr. Cayetano Coll y Toste.—Historiador de Puerto Rico.— Cilla los Pinos, Santurce. Distinguido amigo :—En un paquete de cartas amarillentas he conocido a un personaje que ha figurado de una manera peculiar y triste en nuestra historia. Por si no le conoce tengo el gusto de presentarle a D. José de Luque, espía, esbirro, correo, especie de oficina de informes del gobierno colonial durante los años de 1823 a 1837. He aquí su credencial secreta: "Don Miguel de la Torre, Teniente General de los Ejércitos nacionales etc., etc. Certifico: que don José de Luque, domiciliado en esta isla de Ban Tomás, desde el año 1823 hasta la fecha, ha estado comisionado por mí, como Capitan General de Puerto Rico, para comunicar al Gobierno todas las noticias que pudieran serle interesantes en orden a las operaciones de Costafirme y cualquiera otra que tuviese relacion con la seguridad y tranquilidad de aquel país (Puerto Rico) ; cuyo encargo ha desempeñado con el debido celo y a satisfaccit1n del Gobierno. Y para que pueda acreditarlo donde le convenga, le doy este en San Tomás a 19 de abril 8e 1837."— (Firmado) : Miguel de la Torre. (1) (1) Cuando el general Latorre dió este certificado a Luque en St. Thomas ya no era Gobernador de Puerto Rico. El entregó el mando al mariscal de Campo D. Francisco Moreda y Prieto el 14 de Enero de 1837.


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CARTA DDL LIC. 0IIEBRA AL DR. LOLL T TOSTD

Como usted verá gobernaba nuestra Isla el General derrotado en Carabobo, el Conde de Torre Pando, el soñador, según Brau, de reivindicaciones imposibles en Costafirrne, el benéfico La Torre, númen tutelar de Puerto Rico, al decir de cantaletas callejeras que glorificaban aquél régimen de las tres B—baile, botella y baraja—que tanta podredumbre puso en las costumbres de la época. Nuestro extraño personaje residía en San Tomas, puerto a la sazón abierto al tráfico y comercio del mundo. Todo cuanto leía, cuantas noticias llegaban a él comunicaba con puntualidad religiosa. Su labor de espionaje era por todo lo bajo. Las cartas que he leido de las que he tomado estos datos, son pocas: trece cartas de marzo, abril, mayo y junio de 1837. Todas de un gran valor histórico. (1) Es muy interesante el epistolario de don José de Luque. De sus apretadas letras, ya borrosas, casi ilegibles, se vuela al primer tercio del siglo pasado y se respira un ambiente que el prestigio. del tiempo ha perfumado con un grato aroma de romanticismo. Las guerras de entonces y las inquietudes que temblaban en nuestra raza se columbran en esas trece epístolas. Empieza servilmente Luque una de sus cartas con un "Mi venerado señor" para pedir la remesa del salario tardío; recibido el cual, ya las otras epístolas comienzan con un seco "muy señor mío"... "El General Mariño—comunica de Luque en 28 de mayo al soñador gobernante—salió de Curazao con cerca de 80 jefes subalternos, todos reformistas, llamados por el gobierno de la Nue va Granada. Los motivos no se pueden atinar con certeza. El Arzobispo, a su llegada a Curazao, se halló sorprendido con esta novedad. Ni de España, ni de otro punto de Europa, circulan noticias. De las Américas, un buque americano que llegó trae algunas cartas que relatan que positivamente el Gobierno de los Estados Unidos ha declarado la guerra a Méjico, por insultos a su bandera, pero se espera que esta noticia sea confirmada." "En San Sebastián—avisa con fecha 4 de abril—ha llegado de Inglaterra un buque a vapor, de guerra, con toda clase de mu-

(1) Estas cartas no iban dirigidas a Latorre, sino a su sucesor Moreda. El juicio crítico de Brau sobre el Conde de Torrepando es injusto. La torre no estableció en Puerto Rico el régimen de las tres B. En todas las colonias de América estaba establecido desde su descubrimiento y colonización el régimen de las 5B —barajó, bebida, baile, bonete y bayoneta. El coloniaje, como la esclavitud, trae consigo en todas partes estas calamidades.—Júzguese al Gobernador D. Miguel de la Torre por sus hechos y no por las calumnias de sus detractores. Aconsejamos la lectura cuidadosa del Informe de dicho gobernante a la reina Cristina en 1837, desconocido por completo en Puerto Rico y que hemos dado a conocer en el Boletín Histórico tomo IX páginas 303 a 322.—C. y T.


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niciones, algunas baterías y artilleros; dicha plaza ha recibido un millón de raciones para el ejército; las mayores fuerzas preparadas para atacar el día 24 de febrero las dos únicas plazas que guarda don Carlos, que son Durango y la otra Irán. Las fuerzas de mar estaban surtidas para la empresa, pues los carlistas han llevado las mayores fuerzas a dichos puntos: redactores (periodistas) ingleses están de acuerdo que esta será la última acción entre los dos partidos, pero aseguran positivamente que en todo el mes de marzo no existirá, en España ninguna facción, y que don Carlos se verá obligado a escaparse a Francia, en el ataque que darán los Cristinos a Irún. Con motivo de que la nobleza de España se había comprometido a dar al Gobierno un tanto, todos los años, mientras durase la guerra con el pretendiente, varios se negaron a .contribuir y el Gobierno se echó sobre sus bienes 'y ha vendido justamente el tanto que debían, arreglado a lo que estaban comprometidos. En el mes de Enero, en San Pedro Burgo (textual) un redactor del Gobierno sacó al público un papel injuriando a Felipe, Rey de los Franceses, y a su Gobierno; recibido y leído dicho papel en Francia, inmediatamente mandó el Gobierno un embajador extraordinario a dicho San Pedro Burgo para pedir una explicación clara y categórica a Nicolás, pidiendo una satisfacción por dichas injurias. Felipe, últimamente, dió un gran baile que acabó con un magnífico ambigú; pero Felipe no se mostró tan popular como otras veces. Estaba en el lado de la gran sala, rodeado de toda su familia, ministros y mariscales; durante el baile estuvo conversando con la compañía dicha y luego que el baile se acabó todos pasaron a otras salas para comer; y Felipe, por una puerta reservada, se fué con su familia sin concurrir al gran ambigú, medroso de que les dieran algún pistoletazo. El general reformista Mariño fué a Santo Domingo con muchos de sus partidarios que salieron de Curazao. En el Orinoco, en las cercanías de Guayana la nueva, se levantó una partida de asesinos, bajo el nombre de Libertad y Religión, capitaneada por un sobrino del Arzobispo de Caracas. Sírvase mandarme los reales conforme los dos recibos que le he mandado. En la apertura de las cámaras en Francia, Felipe aseguró que la Paz de Europa estaba asegurada con todas las potencias; un diputado contestó que, mientras no reconociera el gobierno frapcés la nacionalidad e independencia de Polonia, la paz de Europa no era segura. El Rey y los ministros quedaron desairados y dicha nota se votó por ley. Este habrá sido el motivo de que hayan publicado escritos en contra de Felipe, los ministros y las cámaras, en Rusia. El Gobierno Inglés y el de Francia, nuevamente han hecho ahora un tratado secreto, con el mayor secreto y reserva, que nadie ha podido penetrar, pero infieren que sea relativo a Rusia. Esta última nación aumenta considerablemente su marina. Una fragata francesa acaba de fondear. Dicen sus oficiales que han tocado en esa Isla en el pueblo de Aguadilla. Entró hoy un 9 23


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buque de Santo Domingo; es colombiano; está fondeado afuera; es mi conocido su capitán; a la noche lo veré, para saber lo que hay de novedad." (1) En 16 de abril decía Luque: "Los papeles franceses dan como cierto que el Gobierno Inglés presta al de España 40 millones de pesos. Por esa deuda se hipotecan los sobrantes de la Isla de Cuba, después de pagada la tropa, empleados, etc: hasta el completo pago de dicha cantidad. El embajador de Francia salió con su pasaporte de San Pedro Burgo, por algunas diferencias que hubo con Nicolás." En la carta de 24 de abril se describen los últimos días que en América pasó el general vencido en Carabobo : "El señor Conde de Torre Pando--dice Luque—después de su llegada a esta plaza con felicidad, con toda su familia, embarca esta tarde a bordo de una fragata francesa y sigue su viaje para Burdeos. Ajustó su viaje en X2400. Ha sido muy obsequiado por el señor Gobernador y el Juez Mr. Bery; cada uno le ha dado una comida, con toda la familia; le había destinado.el Juez su propia casa para que alojara a S. E., pero como estaba situada en una altura penosa para ir y venir, se quedó en la de don Jacob de Castro, en donde desembarcó, en cuya casa han tratado a S. E. con distinción sin que le hayan exigido nada por su manutención. Este Señor Gobernador, al desembarcar S. E., le hizo otro saludo, aparte del de su llegada; le puso dos centinelas a la puerta, un ordenanza y un oficial en calidad (le edecán. El Señor Conde mandó un recado al Señor Gobernador dándole las gracias por los honores que le concedía, pero le suplicaba retirarse los centinelas, ordenanza y oficial para estar con más libertad. Inmediatamente fueron retirados." Ahora, la carta de 24 de abril. Copio sus párrafos principales: "Con Domínguez—dice de Luque—llegado últimamente de esa capital, vino un pasagero caraqueño, Don Pedro Navarro; es comandante de batallón, el que custodia preso al Presidente de Venezuela, Doctor Vargas. Este individuo está expulsado en vida por el Gobierno de Venezuela; vino de Santo Domingo por comisión del General Mariño y el Coronel Quintero; es un agente revolucionario, que en una reunión de reformistas, en esta plaza, en la que yo me hallaba, hablando de Puerto Rico decía que los criollos de la Isla, los más decentes, son casi todos partidarios de la independencia y que ellos mismos arrastrarán a los milicianos a su partido; que con algunos agentes sagaces podían conseguir un levantamiento en los campos, y hacer la Isla de Puerto Rico feliz e independiente, con otros argumentos desatinados. La república de Chile ha declarado la guerra al dictador del Perú, Santa Cruz, noticia que viene de Méjico y de la Nueva Granada". (1) Luque escribe San Pedro Burgo por San Petersburgo, hoy Petrogrado.—C. y T.


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Informa en 28 de abril: "Don Carlos, por una casualidad, no fué asesinado; fué preso el agresor y confesó que S. M. Cristina lo habla mandado, pero ofreció a Don Carlos que la bala que debió servir en contra suya la emplearla para quitar la vida a Cristina. Aseguran varios papeles ingleses que Zumalacárregui, al tiempo que se estaba curando las heridas que habla recibido en el ataque de Bilbao, Don Carlos, por celos de ese hombre valiente, lo hizo envenenar y se murió; y tratan a dicho Don Carlos amo el más vil asesino etc. etc. En la prisión de Roma había preso a perpetuidad un sobrino de Napoleón Bonaparte; este había formado un partido considerable; reventó la conspiración, pero afortunadamente no todos tomaron parte; el Gobierno sofocó con tiempo este movimiento y desterró, de por vida, de los Estados del Papa al mencionado sobrino de Napoleón, y lo embarcaron para Inglaterra. El General faccioso Cabrera, después de haber destruido a hierro y fuego dos pueblos en la inmediación de Valencia, se lle vó las señoras de los empleados como rehenes, pidiendo por ellas un rescate muy considerable." Vea lo que informa el día 8 de mayo: "Mendizabal (primer ministro) ha sido acusado públicamente porque los muchos carros cubiertos que mandaba para Cádiz, contenían muchas prendas eclesiásticas, entre otras las alhajas y prendas de la Virgen de Atocha. En esta última fecha tengo a la vista un papel inglés que, en un artículo, estampa la resolución del Parlamento de no posesionarse de la Isla de Habana en pago de la deuda de la nación española, per el motivo de que existen 400,000 y pico de negros esclavos a los que, según su sistema, ha de dar libertad y pagar a los propietarios, lo cual montarla a más de lo que España le debe; por consiguiente está decidido este puno que ha dado tanta inquietud a toda la América, y agregando la protesta muy solemne que el Gobierno de Norte América hizo a Inglaterra de que en ningún sentido consentiría que el Gobierno Inglés se apoderara de dicha Isla. He recibido los reales según recibo mandado" De Luque, el espía, entra ahora en acción: "Muy señor mío: tuve el honor de recibir la última de V. 3 del corriente; me hice cargo de su contenido y al momento puse en ejecución cuanto me encarga en ella; y hay lo siguiente: fué al otro día de recibir la apreciable carta de V., en su mismo alojamiento, bajo pretexto de ser buen músico, y le invité a que viniera a acompañarme con su flauta alguna pieza de piano y de arpa en mi casa, cuyo convite aceptó gustosamente; en efecto, hoy vino por la mañana, le obsequié mucho y ha resultado que no lo hice tan mal; por consiguiente entré en su alojamiento; y en mi casa, entre varias preguntas amistosas y liberales, pude sacar las expresiones siguientes: él frecuentaba la casa de uu amigo—propias expresiones -en donde había concurrencia de muchas personas, sin declararse el nombre del amo de la casa, y la mavor parte de los concurrentes manifestaban estar descontentos del Gobierno a causa de que no


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disfrutaban de los mismos derechos constitucionales que los demás españoles de la Península, y que estaban más afectos a ser independientes que a estar bajo los caprichos de los gobernantes, afirmando que no pasará mucho tiempo sin que lo conseguirán, que los jóvenes, en general, están infundidos en esa opinión. Lue go me dijo, que el Señor Gobernador, cuando lo llamó a la Fortaleza, le hizo varias preguntas y que el Velázquez le contestó con mucha claridad respecto a su opinión republicana; que había vertido su sangre por adquirir su libertad y que la vertería siempre que se presentara igual ocasión, con otras fanfarronadas que omito repetir. Usted debe tener presente que en uno de mis números anteriores le dije las expresiones que el Arzobispo de Caracas me dijo: que estaba seguro de que no pasarían dos años sin que Puerto Rico sea independiente y, en Venezuela, que no pasa rían dos meses sin que no hubieran partidas de guerrillas reformistas. Sobre Venezuela acertó, pues una partida, capitaneada por su sobrino, fué batida y se pudo escapar en los llanos de Casanare, y la partida del negro. coronel Jafrá fué destruida por una columna de Paez ; en la acción, fué herido de varios lanzasos ; logró escaparse por la velocidad de su caballo, pero las heridas no. le permitieron hacer mucho camino, y corriendo detrás de él lo alcanzaron, y lo hicieron prisionero; con lo cual acabaron las facciones internas de Venezuela, los reformistas expulsados el gobierno los considera como inhábiles de emprender ninguna tentativa en contra de Venezuela; primero, porque la opinión está en contra, y segundo, porque no tienen fondos para realizar una expedición de aventureros extranjeros. En otra ocasión tendré el honor de manifestar a S. E. los motivos de haber estado catorce años continuos bajo las órdenes del señor Conde de Torre Pando; servicios de mucha importancia que hice al gobierno y las promesa orales que dicho Señor Conde de la Torre Pando me ofreció, bajo su palabra, que seria remunerado honradamente por el Gobierno Supremo, en esta Isla o en otro punto extranjero, y bajo las promesas de un personaje he sufrido tres fuegos en esta plaza en los que he perdido lo que había ganado." Confiando que pueda usted utilizar estos datos para su interesante y bien leído Boletín Histórico, le aprecia su affmo amigo, Miguel Guerra. (1)

(1) Agradecemos en todo lo que valen estos datos históricos, facilitados por el distinguido amigo Lic. Miguel Guerra Mondragón ; y sirvo su actitud de estimulo a los demás amigos que poseen documentos históricos referentes a Puerto Rico y deben facilitárnoslos para darlos a conocer al pdbllco en el Boletin Histórico.—C. y T.


365 DOCUMENTACION PARA LA HISTORIA DE LOS TRIBUNALES DE JUSTICIA DE PUERTO RICO.-A&O 1899. (Suplemento al núm. 29 de "El Territorio")

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Honorable Mayor General Comandante en Jefe del Departamento.—Señor:—El único periódico que se imprime en inglés en ésta Isla se ha permitido en su número del día 6, verter frases sumamente incorrectas contra los Tribunales de ésta Isla, á los que impropiamente llama Tribunales españoles, cuando todos son formados por puertorriqueños. Ese periódico desconoce en absoluto la materia de que trata y la opinión del país. Y el artículo que dedica á la Magistratura es una prueba de ello. Con semejante procedimiento en vez de fomentar el amor á la Metrópoli se establecen suspicacias contra los elementos del país y se cultiva el rencor contra los nuevos hermanos. La Corte Suprema, en nombre de los Tribunales del país, y autorizada, por el Sr. Secretario de Justicia, protesta ante V. H. de tan injustos ataques y sin perjuicio de la acción del Ministerio Fiscal si estima procedente ejecutarla, os ruega hagais entender á ese periódico que es obra malvada, obra de demolición la suya al desprestigiar á los Tribunales del país encargados de velar por la seguridad de los bienes y de las personas. Bastante nos han atacado y nos han injuriado los periódicos españoles por habernos cobijado bajo la bandera de Unión, y es injusto que un periódico que dice defiende el honor de esa bandera, nos ataque solo por ser puertorriqueños.— Puerto-Rico, Abril 8 de 1899.—José S. Quiñones, José C. Hernández, José Ma. Figueras, Rafael A. Nieto y Abeillé, Eduardo Acuña, Angel Acosta Quintero. San Juan 11 Abril 1899.

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Respetuosamente se remite al Editor del San Juan News para su informe y exámen devolviendo los adjuntos papeles. Es grandemente sensible el ataque á los Tribunales de la Isla. No existe inmunidad alguna para el cumplimiento de las Leyes y órdenes relativas á la prensa, para ningún periódico, cualquiera que sea su lenguaje y carácter, publicado en el Departamento.H. R. Senily, Capitán del 7° de Artillería.—Por mandato del Mayor General Henry. El San Juan News. Al Hon. G. Henry, Gobernador militar.

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Respondiendo á vuestra petición para que narración por el tenor de un articulo publicado en The San Juan News del 6 de Abril, titulado "Abolición de las Cortes Españolas", de bo decirle que tal articulo fué escrito para acompañar una notidel General Grant, la que no encontramos en el último mo-


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mento. Si ee hubiera publicado tal noticia, se hubiera observado al instante que se refería solamente á los Tribunales acusados de corrupción por el escrito del General Grant. No es nuestra intención herir á los Tribunales de la Isla. Era solamente nuestra intención llamar la atención en nuestro periódico, sobré los abusos que en aquella noticia se decía existían. Creo que V. nos hallará siempre listos y deseosos de ayudarle con todo nuestro poder para poner por obra sentimientos de amistad entre el pueblo de Puerto-Rico y los Estados Unidos. Sinembargo, estamos colocados en una posición donde el chasco sufrido y los resentimientos hacen subir y bajar la marea y la única cosa de que podemos estrañarnos es que no hemos hecho más equivocaciones que habernos dado crédito. Respetuosamente. S. E. De-Rookin. San Juan, Abril 15 de 1899. Respetuosamente devuelto á la Suprema Corte de Justicia, San Juan, llamando su atención á la adjunta carta en esplicación de El San Juan News. En vista de que el periódico niega toda intención de injuriar á los Tribunales de la Isla, se recomienda no tomar ninguna otra medida en este asunto. El Mayor General Gobernador deplora que esta contienda haya tenido su origen en una noticia oficial del General Grant, entonces Comandante del Distrito de San Juan. Por mandato del Mayor General Henry, Peter E. Traub, ler. Teniente del lo. de Caballería Ayudante de Campo. Al Hon. Mayor General Henry. Sr.: Hemos recibido con su endoso la carta del San Juan News. Como las injurias contra los Tribunales de la Isla han sido públicas, así debe ser la satisfacción. Por esta razón pedimos á V. autorización para publicar en uno de los periódicos de hoy nuestra carta, la del San Juan News y su endoso. Muy respetuosamente. José. Quiñones, José C. Hernández, José Ma. Figueras, Rafael A. Nieto Abeillé, Eduardo Acuña, Angel Acosta Quintero. •4*

Su publicación solicitada se aprueba. Guy V. Henry, Mayor General de Voluntarios. (1)

(1) El general Grant, que ocupaba la casa roja del 2° Cabo, fué trasladado a los Estados Unidos, a los pocos días de este suceso. El Gobernador Henry trató siempre bien a los tribunales de Justicia de la Isla.— C. y T.


3ss7 DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE LA TELEGRAFIA DE •MORSE" EN PC ERTO RICO. (Del Archivo particular de Coll y Toste.) I. Chicago, April 10, 1922. Dr. Cayetano Coll y Poste, Historian of Porto Rico, Santurce, Porto Rico. My dear Doctor Coll y Toste :—Some time ago when I had the pleasure of calling on you home, we discussed the matter .of the invention of the telegraph. I then sustained the view that Professor S. F. B. Morse (lid not make his first experiment in Porto Rico, but that the telegraph had already been invented.— You then suggested to me the advisability of making further inquiry into this matter. I have done so, and believe the results will be interesting to the people of Porto Rico, and you are free to add them to your"Rectificaciones Históricas."—Please examine the enclosed copies of letters, the first addressed to Mr. E. L. Morse, son of the inventor of the telegraph, and the second; his reply thereto. I hereby certify that these copies are exact in every particular the exception of my middle initial, which in Mr. Morse's letter is given as "J" and should be "O." With sincere personal regards, I am Very truly yours, Paul O. Miller. II. 42 East 22nd Street, New York City, April 4, 1922. Mr. Edward Lind Morse.-164 Bartlett Avenue.—Pittsfield, Massachusetts. Dear Mr. Morse :-1 am preparing a History of Porto Rico and am making every effor to get all the data contained therein as nearly correct as possible.—It is currently believed in Porto Rico that your father, Samuel F. B. Morse, made his first experiments that led to the invention of the telegraph in Porto Rico. From an extract of a letter that is attributed to you, and which was print' d in the annual report of the Commissioner of the interior of Porto Rico in 1919, it appears that you father visited Porto Rico in 1858 and then established the first telegraph line, in Porto Rico, from the Lind plantation to the port of Arroyo. This took place in 1858. The telegraph was invented much earlier —I believe the first successful experiments were performed in 1838. Will you have the kindness to inform me if your father, who I understand was related to the Lind family, made any experiments that led to the invention, while in Porto Rico at an earlier time, say between 1835 and 1840?—Any light that you can give me on this subject will be greatly. I desire to make


888 mention of your father and his invention in my history, but would like to state the facts correctly. Please address your reply to me in care of the above address.—Yours very truly, Paul U. Miller.

164 Bartlett Avenue, Pittsfield, Mass., April 7th, 1922. Mr. Paul G. Miller. Dear Mr. Miller:—The legend, widely believed, I understand, in Porto Rico, that my father made his first experiments in telegraphy on that island, is not true.—The visit which he made in 1858 was his first, and he did at that time establish the first telegraph line on the island. From this accomplishment the legend undoutedly arose.—My father's daughter by his first wife, the eldest of all his children, was the wife of Edward Lind, and 1 was named for him.—Some account of this visit to Porto Rico you will find in my book,—"Samuel F. B. Morse. His Letters and Journals"—published by the Houghton, Mifflin Company of Boston in 1914.—Trusting that this information way be of service to you, I am Very sincerely yours.— ( Signed) Eduard L. Morse. (1)

(1) Samuel P. B. Morse nació ea Charleston (Massachusetts) el 27 de Abril de 1791 y murió en Nueva York el 2 de Abril de 1872.—Concibió la primera idea de su telégrafo a bordo del 8ully, yendo de Europa a América.—En Septiembre de 1837 hizo público su descubrimiento y solicitó patente.—En 1843 el Congreso de los Estados Unidos votó 3 mil dólares para una línea de ensayo entre Washington y Baltimore. El primer mensaje delCapitolio de Washington a Baltimore se pasó el 24 de Mayo de 1844 — Dicho mensaje decía: 1"Qué nos ha enviado Diosi"— C. y T.


NARRACION HISTORICA. LO QUE HIZO EL CABILDO DE PUERTO RICO EN 151.5. Pos CAYRTANo Coi

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I.

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El 31 de Julio de 1515, tañiase la campana en Caparra llamando a los señores del ayuntamiento, según de uso y costumbre. A la campana tañida acudieron los alcaldes ordinarios Ger6nimo de Merlo y Francisco de Cardona y los regidores Andrés de Haro, Antonio Sedeño, Baltasar de Castro, Diego de Arce y Fernando Mogollón. Apareció el Justicia Juan Ponce de León y el escribano del Cabildo Juan Pérez. Constituida el Consejo Municipal se presentó un hombre, que dijo llamarse Cristóbal de Montoro y presentó dos pliegos con provisiones del Rey y la Reina, firmados ambos papeles de la real mano, sellados con real sello de cera colorada y refrendados por el Secretario Lope Conchillos. II. Dió cuenta el secretario Pérez, leyendo en alta voz los documentos reales, que el rey Fernando y la serenísima reina y priucesa, su may cara y muy amada hija, ordenaban y proveían el oficio de Fiel Executor en la cibdad de Puertorrico, en la isla de San Juan, en Cristóbal de Montoro; y mandaba al Concejo, justicia, regidores, caballeros, escuderos, oficiales e ornes buenos, juntos en Cabildo e ayuntamiento, como de uso y costumbre, le tomen el juramento con la solemnidad que el caso requería, guardándole las honras, gracias y mercedes, franquicias y libertades, exenciones, preminencias, prerrogativas, inmunidades anegas al cargo. El documento venía en toda regla; dado en Balbuena a 22 de Marzo de 1514, con las firmas del Rey y del Secretario, y respaldado por Fonseca, arzobispo; y registrado por Francisco de los Cabos y el chanciller Valenzuela.—Traía asiento de la casa de contratación de Sevilla y firmas del Dr. Matienzo, Pedro de Isasaga y Juan Lopez de Recalde.—Lo mismo la real cédula extendida a nombre de Da. Juana..

El Conquistador y los hombree del Cabildo, después de mirarse unos a otros y cuchichear, resolvieron, según refiere el cro-


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NAHSACION HISTORICA

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picón que tenemos a la vista del Archivo de Indias, "é tomaron en sus cabezas las dichas provisiones, é dixeron que las obedescian é obedescieron, como á cartas é mandado de sus Reyes é Señores naturales, á quien Dios, nuestro Sr. dese vivir é reinar por muchos años é largos tiempos; en quanto al cumplimiento dellas, dixeron, que ellos lo verán é farán lo que convenga al servicio de Sus Altezas." Presentóse el procurador de dicho Cabildo y manifestó, que en esta isla no existe tal empleo de Fiel Executor, y que crearlo era en perjuicio de los vecinos y moradores, por ser población nueva y serian fatigados con tributos; por tanto, suplíquese Sus Altezas del deservicio y daño que seguirla con tal cargo, é dixo que protestaba, é protestó, de los daños, pérdidas é menoscabos que á los vecinos se le recrecieron, é pidió testimonio." Iv.

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A los tres días, contestó el Cabildo a Cristóbal de Montoro, que fallaba por las razones tales y cuales, "no conviene su Real servicio que dicho oficio de Fiel Executor seá recibido en esta isla. Suplicamos dello para ante V. A. é suspendemos el cumplimiento Bello: é esto damos por nuestra respuesta." Así se batía el cobre en 1515 en el Cabildo y ayuntamiento de la ciudad de Puerto Rico. Libertad en el Consejo y carácter en los representantes de la comunidad. Aquellos eran hombres que tenían mucho acero en la voluntad: hombres de pelo en pectm y puños de bronce. Después vino la decadencia, el rebajamiento moral, la cobardía, los Bandos de Policía y Buen Gobierno, los gobernadores presidentes de Audiencias con el Yo lo man do, los Tenientes a Guerra como alcaldes, con todas las facultades civiles y militares, menos decir Misa, las leyes especiales del 37, los comandantes militares absolutistas que estableció D. Juan de la Pezuela, los gobernadores de retranca como Sanz, Palacios y Despujol, el registro de sospechosos, los maestros de escuela resellados é importados, la supresión de las valientes milicias disciplinadas, y en su lugar la Guardia Civil, el componte, el desbarajuste administrativo y la tromba final con el derrumbe del gran Imperio donde jamás se ponía el sol.


361 NUEVA ORIENTACION DEL PARTIDO UNIONISTA TOMADA EN BAN JUAN, EN 1922. La "Unión de .Puerto Rico", reunida en Asamblea extraordinaria el 11 de Febrero de 1922, acuerda el siguiente programa como su Declaración de principios políticos. Que habiendo sido siempre el ideal supremo de la Unión—como el de todos los pueblos dignos a través de la Historia—la fundación de una Patria Libre, dueña de sus destinos para el presente y para el futuro; Y siendo altamente deseable que, para el mejor aseguramiento de esa libertad de nuestra Patria, exista entre ella y el pueblo de los Estados Unidos de América una noble Asociación de carácter permanente e indestructible, las ventajas y conveniencias de la cual pueden deducirse por las que se han derivado para ambos pueblos de su mera convivencia durante veintitrés años; y la cual Asociación haría sentir sus efectos saludables más allá de los límites territoriales de Puerto Rico y de los Estados Unidos, porque más allá de esos limites la dicha Asociación avivaría muchas esperanzas y desvanecería muchos temores; Resuélvase por la "Unión de Puerto Rico" reunida en Asamblea Soberana: que la creación en Puerto Rico de un Estado, Pueblo o Comunidad, que sea Libre y que esté Asociado a los Estados Unidos de América, es el desideratum de las aspiraciones de los puertorriqueños, y resolverá de una manera honrosa, satisfactoria, y definitiva el problema—pendiente aún de solución—de cuáles han de ser las relaciones entre ambos pueblos; En tal virtud: la Asamblea declara que la creación del Libre Estado Asociado de Puerto Rico es desde hoy el Programa de la "Unión de Puerto Rico"; y qúe a la conversión de ese Programa en realidad viva consagrará desde hoy sus redoblados esfuerzos el glorioso Partido que fundaron en hora solemne próceres inmortales de nuestra Patria y sigue siendo el llamado a crear en ella una obra, como ellos, inmortal. (Firmados) Francisco de Paula Acuña; Antonio R. Barce16; Cay. Coll Cuchí; Juan Hernández López; Alfonso Lastra Charriez; Eduardo Giorgetty; José G. Torres; Manuel Benítez Flores; Miguel Guerra Mondragón; Martín Travieso; José J. Be-


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NUEVO RUMBO DEL PARTIDO UNIONISTA

nitez ; Rafael Cuevas Zequeira ; José de Jesús Tizol ; Guillermo Esteves; Leopoldo Figueroa; Manuel Camuñas; Manuel A. Martínez Dávila; Genaro Cautiño; Celestino Iriarte, Jr.; José Coll Vidal; Mariano Abril; E. Fernández Vanga; Rafael Rivera Zayas; José E. Benedicto; Herminio Miranda; José L. Bern os; Celedonio Carbonell ; E. López Cruz; Agustín Díaz; Dr. O. Jordán; L. Muñoz Morales; N. M. Santini; Enrique Vidal; G. Jiménez Sicardó; Tomás Lamela ; Rafael Balseiro ; Jesús Benítez Castaños. Resolución apoyando el Bill Campbell. Por Cuanto: Habiéndose presentado en el Congreso de los Estados Unidos un proyecto de Ley por el Honorable Philip P. Campbell, la cual presentación implica el reconocimiento del principio de que nuestra Patria debe constituir un Estado que sea Libre y que esté Asociado a los Estados Unidos de América; y Por cuanto: La consagración en Puerto Rico de tal status por la voluntad de los Estados Unidos reafirmará en manos de éstos la dirección moral del mundo que inició Washington, continuó Lincoln, y se acentúa cada vez más en nuestros días, y demostrará a todos los hombres de la tierra cómo es posible el estrechamiento fraternal sobre bases de equidad y justicia entra los pueblos fuertes, poderosos y grandes y los pequeños, solitarios y débiles; Por tanto; resuélvase por la Asamblea Soberana de la "Unión de Puerto Rico", prestarle su más decidido apoyo a la obra iniciada por el Estadista insigne, que ha dado la pauta a seguir en el desenvolvimiento de nuestras relaciones con los Estados Unidos de América, consignando para él un voto de gracias y solidaridad expresivo y efusivo; y Resuélvase, además, confirmar y reafirmar nuestra fé en la justicia de nuestra causa y nuestra esperanza en los encargados de impartírnosla. (Firmados) Francisco de Paula Acuña; Antonio R. Barceló Cay. Coll y Cuchi; Juan Hernández López; Alfonso Lastra Charriez; Eduardo Giorgetti; José G. Torres; Manuel Benítez Flores; Miguel' Guerra Mondragón; Martín Travieso; José J. Benítez; Rafael Cuevas Zequeira; José de Jesús Tizol; Guillermo Esteves; Leopoldo Figueroa; Manuel Camuñas; Manuel A. Martínez Dávila; Genaro Cautiño; Celestino Iriarte, Jr.; José Coll Vidal; Mariano Abril; E. Fernández Vanga; Rafael Rivera Zayaa; José E. Benedicto; Herminio Miranda; José L. Berrios; Celedonio Carbonell.; E. López Cruz; Agustín Díaz; Dr. O. Jordán; L. Muñoz Morales; N. M. Santini; Enrique Vidal; O. Jiménez Sicardó; Tomás Lamela; Rafael Balseiro; Jesús Benítez Castaño.


363 DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE LA ESCLAVITUD DE LOS NEGROS EN PUERTO RICO. (De la Gaceta Oficial) Superior Gobierno Capitanía General y Superintendencia Delegada de Real Hacienda.—Habiéndose recibido en este Superior Gobiernp y Capitanía General, la ordenanza de negros Emancipados, vigente en la Isla de Cuba y que fué aprobada por Real 6rden de 6 de Agosto de 1855, ha dispuesto el Excmo. Sr. Gobernador Capitan General, se publique en la Gaceta de esta plaza para que se observe en todas sus partes en lugar de las instrucciones provisionales dictadas al efecto en 26 de Febrero último.—PuertoRico 28 de Marzo de 1859.—Por ausencia del Excelentísimo Sr. Gobernador Capitán General.—El General 2o. Cabo.--Mediniila. Ordenanza General de Emancipados. CAPITULO I. Disposiciones Generales. Artículo lo. Con arreglo á lo estipulado en el artículo 13 del Tratado de 28 de Julio de 1835, entre los Gobiernos de SS. MM. la Reina de España y la de Inglaterra sobre abolicion del comercio de esclavos, quedan declarados libres los negros aprehendidos que se introdujeren 6 trataren de introducirse en la Isla de Cuba en contravencion de los referidos tratados. Art. 2o. El Gobernador Capitan General de la Isla es el Protector y Patrono nato de los negros emancipados, á que se refiere el artículo anterior. Art. 3o. Los Emancipados estarán bajo la tutela del Gobierno. Superior. de la Isla, durante los cinco primeros años siguientes á la declaratoria de su emancipacion. Transcurridos los cinco años, adquirirán los Emancipados la condicion de Colonos libres, bajo la dependencia y patronato del Gobierno y durante su residencia en la Isla quedarán sugetos á lo que dispone la Ordenanza de Colonos en la parte que no se oponga á la presente. Los que en cualquiera tiempo quieran salir de la Isla después de transcurridos los cinco años, podrán hacerlo libremente, y el Gobierno les facilitará los medios de trasportarse al punto que eligieren. Art. 4o. El Gobernador Capitan General de la Isla, consignará por silos Emancipados de una y otra clase en favor de personas 6 Corporaciones determinadas, bajo las reglas que se estable cen en la presente ordenanza.


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NEGROS EMANCIPADOS

Art. 5o. Las personas 6 Corporaciones á quienes se consignen Emancipados, estarán obligados á hacerlos instruir en los preceptos de la Religión Católica y á hacer que se administre el bautismo á los que no hayan recibido este Sacramento. Sus derechos y deberes respecto á los mismos Emancipados en la parte relativa á las horas de trabajo y á las facultades disciplinares, serán los que se prescriben en la referida Ordenanza general de Colonos. Art. 6o. Los hijos que tuvieren los Emancipados en el momento de sus aprehension serán consignados con sus padres hasta la edad de quince años. Los que tuvieren después de la declaratoria de emancipacion, quedarán al cuidado de sus padres hasta la misma edad; pero sin estar sugetos á la condition de Colonos. Art. 7o. En cumplimiento de lo determinado en los artículos 5o. y 6o. del tratado ratificado en 24 de Agosto de 1835, se llevará en la Secretaria del Gobierno General Civil de la Isla; Un registro de Emancipados en el cual se expresarán los nombres originarios y los que se les den, su edad verdadera ó aparente; las señas generales y particulares que tuvieren, y cuantas noticias puedan adquirirse y sean conducentes para asegurar la identidad de sus personas. Art. 80. El Gobierno dispondrá del total de la cantidad que se exija á los Consignatarios respecto á los Emancipados que se hallen bajo su tutela. A los que se consignen en clase de Colonos descontará la tercera parte de la cantidad por que se concedan. Art. 9o. El Gobierno se obliga á que en los establecimientos de Beneficencia sean acojidos los Emancipados enfermos y los que por su edad 6 achaques se inutilicen para el trabajo. CAPITULO 2. De las Consignaciones de Emancipados.

llen

Art. 10. Las consignaciones de los Emancipados que se habajo la tutela del Gobierno, se harán por todo el tiempo que hayan de permanecer en esa tutela. Las asignaciones de Emancipados en clase de Colonos, se harán por término de tres años. Art. 11. El Gobierno consignará gratuitamente á los establecimientos de Beneficencia de la Isla, los Emancipados sugetos á su tutela que exijan las necesidades de aquellos, para lo cual los Administradores de dichos establecimientos determinarán el número que cada consignacion necesiten, y se. oirá en su caso á las Juntas de Caridad respectivas y aun á las Administraciones especiales ele los mismos institutos, si lo reclamaren. Cuando estos Emancipados pasen á la clase de Colonos, podrán continuar al servicio de los mismos Establecimientos, abonando únicamente la parte de salario que ha de entregarse al Emancipado.


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NEGROS EMANCIPADOS

Art. 12. También podrá el Gobierno hacer consignaciones gratuitas de Emancipados, sugetos á su tutela, á favor de viudas y huérfanas necesitadas y en premio de servicios eminentes; pero sin que pueda destinar á este objeto mas que el 10 por 100 de cada reparto. Art. 13. El . Gobierno podrá consignar para el servicio del Estado, el número de Emancipados colonos que exijan sus necesidades. En este caso no satisfará sino la cantidad que haya de entregarse á los Colonos mismos. Art. 14. Los Emancipados después de atendidos los objetos que se expresan en el anterior articulo, que queden existentes, se consignarán procurando que se destinen dos terceras partes a agricultura y la tercera restante a Industria. Art. 15. En retribución de la utilidad que á los consignatarios pueda resultar del trabajo de los Emancipados que se hallen bajo la tutela del Gobierno, se abonará mensualmente por cada uno la suma que se expresa á continuacion. Varones. Hasta los ocho años se consignarán gratuitamente De 8 á 15 años De 15 en adelante

Hembras.

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5 6

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3 4

lo

ello,

Art. 16. Por cada Emancipado que se consigne en clase de Colono se abonará mensualmente ocho pesos por cada varon y seis por cada hembra. Las dos terceras partes de esta cantidad se entregarán al Colono Emancipado por mesadas vencidas. Art. 17. Los consignatarios de Emancipados estarán obligados además á suministrarles alojamiento, alimento diario, y dos mudas de ropa completa al año. Art. 18. El pago de la suma que el consignatario ha de abonar al Gobierno por cada Emancipado, sugeto á su tutela, y el de la parte que descuenta á los que se consignen como Colonos, se verificará por semestres anticipados. Si transcurriere la primera semana de cada semestre sin haberse hecho el pago, se dará el oportuno aviso al moroso, y no verificándolo en la semana inmediata, incurrirá en una multa igual al importe de la quincena transcurrida que también abonará. Si á pesar de ello dejare transcurrir un mes sin hacer el pago se le exijirá el importe del salario del Emancipado en ese mes, se le impondrá una multa igual á dicho importe y se declarará sin efecto la consignacion. Art. 19. Cuando el Gobierno acordare verificar algun reparto de Emancipados de los que se hallen bajo su tutela, lo anunciará en la Gaceta oficial, á fin de que las personas que tengan manifiesten por medio de la oportuna solinecesidad de citud,


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Los que deseen que se les consignen Emancipados de los que han pasado á la clase de Colonos dirigirán también su solicitud al Gobierno Superior. Unas y otras solicitudes se pasarán originales á la Junta Protectora de Emancipados, de que se hablará después para su exámen y clasificacion. Examinadas y clasificadas que sean, la Junta propondrá al Gobierno las personas que crea más acreedoras á ser atendidas, á fin de que resuelva lo que crea procedente. Art. 20. El Gobierno publicará en la Gaceta oficial las .concesiones de Emancipados que acordare, con expresion de las personas agraciadas, y las causas porque se les exima del pago en el caso de que la concesion sea gratuita. Art. 21. A cada Emancipado de una y otra clase, se expedirá poi' el Gobierno, los días lo. de Enero y Julio de cada año, una cédula de seguridad en que se exprese el resultado de su respectivo asiento del registro, y á continuacion de él se asentarán los nombres y domicilio de las personas á quienes fueren consignados, el día mes y año en que empieza y concluye su consignación, el salario que por cada uno ha de abonarse y la forma en que ha de hacerse el pago. Para la debida egecucion de lo que en el anterior párrafo se previene, en la Secretaria del Gobierno General Civil, se llevará un libro foliado que le entregará la Hacienda pública bajo recibo expresivo de número de fojas. Estas estarán divididas en forma talonaria con arreglo al modelo adjunto y dispuestas de modo que en la mitad de cada foja pueda extenderse tina cédula de seguridad, y que la mitad restante formalizada como corresponde sea el documento comprobante de la expedicion de aquella. Será obligaclun de los consignatarios pedir y obtener las cédulas de que trata este articulo, por la expedición de cada una de las cuales abonará la suma de medio peso que no podrán descontar de sus salarios, sino á los'Emancipados que se les consignen como en clase de Colonos. En caso de estravio de la primera cédula, se le expedirá un duplicado. Estas cédulas harán las veces de documento de seguridad y además de pasaporte respecto de los Emancipados que se les trasladen de un punto á otro de la Isla, á ,cuyo fin los respectivos consignatarios cuidarán de que los encargados de su conducion 6 -los Emancipados mismos, según los casos, no emprendan el viage sin este documento. El consignatario' que deje de cumplir con lo que en este artículo se previene incurrirá en una multa de diez pesos por cada Emancipado que careciere de éste documento. Esta multa será impuesta por la Autoridad que descubriere la falta, en la forma prescrita para esta clase de represension. Art. 22. En el caso de que el Emaucipado (le una ú otra clase se inutilice completamente para el trabajo, tendrá derecho el


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(oil

consignatario á devolverlo y que se le reintegre del importe del trimestre íntegro que no haya empezado á transcurrir. El Gobierno tomará los informes necesarios, y en vista de todo resolverá lo que crea procedente. Art. 23. Cuando ocurriere el fallecimiento de un Emancipado de iu►a ú otra clase, tendrá obligacion su consignatario de ponerlo en conocimiento de la Autorid:ul local dentro de las veinte y cuatro horas siguientes: La Autoridad local instruirá un expediente gubernativo y lo enviará al Gobierno eon el parte del fallecimiento para que se haga constar en el expediente (le conc•esion. Art. 24. El consignatario de Emancipados que los retuviere en su poder por mas tiempo del que le hayan sido consignados, incurrirá por este solo hecho en una nwlta de ciento :í quinientos pesos, sin perjuicio de otra mayor pena que con arreglo :t las leyes proceda en el caso (le detencion violenta de sus personas. Art. 25. I'or ningnn motivo ni bajo foru►a alguna podría► traspasarse por los consignatarios los Emancij,ados cine obtengan, bajo la pena de nulidad del traspaso y de caducidad de la consignacion. De esta prohibicion se exceptúan los establecimientos qne obtengan consignaciones gratuitas de E►►►o eipados sugetos ;t la tutela del Gobierno, quienes po(lr:ín traspasar sus contratas en favor de tercero (laudo aviso al Gobierno mismo. Art. 26. En el ('Uso (le fallecimiento dcl Emancipado ó cuan(lo procediere su devolu(•ion antes de concluir el sen►estr•e que t►ucesionario, se in(lena(izará it este (levolviénbiere satisfecho el dole únicaniente el importe del trinu:vtre íntegro que no haya empezado á transcurrir. CAPITULO 3o. DE LA JLTtiT_1 I'ROTI;CTOI{.1 DE EM1N('IPADOS Art. 27. Con el objeto de vigilar sobre la observancia de este reglamento habrá una Junta que se denominará Junta Protectora de Emancipadas. Art. 28. La .Junta Protectora de /.mancipados se compondrá: Primero: (le un vocal Presidente (le nou(bramiento del Gobierno. Segundo: (le tres vocales también (le libre cleecion del Gobierno. Tercero: de los dos Síndicos del Ay(mtamienfo de la habana. Cuarto: (le un Secretario contador, con voz y voto, cuco cargo descn(pefmrá uno (le los oficiales (le la Secretaría del Gobierno Superior (.'!vil ú eleeciou dcl Gobernador ('apitau (kneral. Art. 29. Con posterioridad á la aprol►acion de esta Ordenanza y á virtud de cueva propuesta se aln•obú la plantilla (le la Secretaría de la Junta en la forma siguiente: 9 24


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Un oficial primero con Otro idem segundo con Otro idem tercero con I)os idem cuartos con

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1,200 anuales. 900 id. 600 id. 430 id.

Quedando por lo tanto reformado este artículo en la expresada forma y cuyos sueldos se pagarán del fondo de Emancipados. Art. 30. Será de la atribucion de la Junta: Primero: examinar las solicitudes de Emancipados que se presenten al Gobierno á fin de cumplir con lo que se previene en el art. 19. Segundo: revisar las cuentas del Depósito y proponer al Gobierno su aprobacion ó los reparos que se le ofrezcan. Tercero: llevar á efecto los repartos que disponga el Gobierno, designando los Emancipados que á cada concesionario haya ie entregarse. Cuarto: Celebrar y autorizar las contratas de comestibles, ropa y utensilios que hayan de suministrarse al Depósito de Emancipados. Quinto: Evacuar todos los informes que le pida el Gobierno. Art. 31. Este articulo era referente á cuentas del ramo y quedó derogado con motivo de la Real órden, en que al aprobarse la Ordenanza, se dispuso que dichos fondos ingresasen en las Arcas del Tesoro. CAPITULO 4o. DEL DEPOSITO DE EMANCIPADOS

ai.

a

Art. 32. El Gobierno tendrá un Depósito para los Emancipados donde 1►o(lr:ín albergarse cuando no se hallen consignados, y donde recibiría► mientras en él permanezcan, alimento, vestido asistencia en sus enfermedades. Art. 3:{. El I )epósito de Emancipados, estará á cargo de un Administrador, nombrado por el Gobierno cuyo empleado residirá habitualmente en el mismo establecimiento. Art. :t1. El Administrador del Depósito de Emancipados mientras tenga su cargo el Depósito de la Real Junta de Fomento, disfrutarít la retribucion de cincuenta pesos mensuales. l;n el caso ele que e hallen divididos ambos cargos, el Administrador del Depósito de Emancipados tendrá la dotacion de setenta y cinco pesos mensuales. Art. El Administrador del Depósito tendrá los dependientes accidentales que exija el servicio. Cuando los crea necesarios hará la oportuna consulta á la Junta Protectora, y si esta conviniese en la necesidad de la medida propuesta, lo dirá así al Gobierno para que haga el nombramiento, consultándole al Inisnlo tiempo el sueldo ó retribucion que haya de darse á los nuevamente nombrados. Art. 36. Será obligacion del Administrador del Depósito. I'ri Overo : Llevar con la debida separation y guardando el ór-


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den de fechas, libro de la entrada y salida de los Emancipados, con expresion de sus nombren Originario y Cristiano, edad verdaCera ó aparente, señas generales ó particulares, y procedencia de cada Emancipado. Segundo: Enviar diariamente al Presidente y al Secretario de la Junta, Estados de la existencia del Depósito. Tercero: No recibir ni entregar ningún Emancipado sin que preceda órden escrita del Gobierno. Cuarto: Vigilar sobre el buen órden, disciplina y aseo del establecimiento. Quinto: Examinar los alimentos, ropa y utensilios que suministren los contratistas, no admitiéndolos sino cuando sean conformes con lo estipulado. Sesto. Mantener la disciplina del Establecimiento y dar parte al Gobierno de cualquiera ocurrencia ó desorden grave que hubiere en el mismo. Art. 37. La Junta Protectora de FJmancipados designará mensualmente uno de sus vocales que inspeccione una vez al n►enos por semana el Depósito de Eu►a►u ipados y se informe del estado de salubridad y policía del local, dando cuenta á la Junta de cualquiera falta que observe, para que ésta lo ponga en conocimiento del Gobierno. DISPOSICIONES FINALES. Art. 38. Quedan derogadas la Ordenanza actual de Emancipados y cuantas órdenes y disposiciones han regido hasta el dia sobre el mismo asunto. Art. 39. De esta Ordenanza se dará cuenta al Gobierno de S. M. Habana 31 de Diciembre de l84.—José de la Concha.—Es copia—Miguel Suarcz. Primera eeretaría de Estado.—ílltramar.—nútn. 43,S.— Excmo. Sr.—Vista la carta de V. E. número 1_'1 de 12► de Febrero del corriente auio, proponiendo una nueva Ordenanza de F,urancipados; vista así mismo la posterior de 12 de Mayo, en la que consigna diferentes observaciones sobre esta materia, la Reina (Q. I). (I.) se ha dignado aprobar la expresada Ordenanza, 1►ero en el concepto de que los fondos de dicho ramo, han de ingresar precisamente en las cajas públicas, que pueden sin dificultad alguna practicar todas las operaciones de contabilidad de que hoy está encargada la Secretaría política, libertando á esta del►cndencia de un trabajo que no le es propio. _\síiaismo es la voluntad de S. M. que la inversión del producto del ramo de l u►r:I►cipados, se aplique necesariamente en beneticio de los mismos, formáudose el oprtuno presupuesto que haga parte del general y destinándose el sobrante, si alguno hubiere á las atenciones públicas eu justa coinpensaciou de los gastos á que da lugar la observaitcia de los tratados de 1817 y 1 5. sobre rxpresiou del tráfico de esclavos. I)e Real órdeu lo digo ú V. E. para su conocimiento y demás efee-


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tos consiguientes. Dios guarde á V. E. muchos años. San Trenzo 6 de Agosto de 1855.--Zavala.—Excmo. Señor Gobernador Capitan (leneral de la Isla de Cuba.—Es copia.Miguel Suarez. —Es copia.—Pucrto Rico 28 de Marzo de 1859.—Por ausencia del Secretario general, el primer gefe de negociado.—Tomás Rodrigo. (1) CONTRIBI?CIl)`; :1 L.1 ISLA D1: Vlt.(?{'l:S POR PRIMERA VEZ EN l 69. (De la (:ateta Oficial.)

a

Orden aprobando el acuerdo (lel Gobernador superior civil lie la Isla de Puerto-Hico, niaudando aplicar la Colonia de Viequcs las contribuciones que establece el Real decreto de 13 de Mayo de 1868, y disponiendo que no se demore su aplicación. Madrid, Julio 18 de 1869. Excmo. Sr.: Enterado el Regente del Reino de la carta de V. E. núm. 781, de S de Maco último, en que da cuenta de haber acordado, que los efectos de la Real orden de 21 de Setiembre próximo pasado, mandando aplicar ;t la Colonia de T'ieques las contribuciones que establece el Real decreto de 13 de Mayo anterior, no empiecen :í regir hasta l° del corriente, ó sea en el año económico de 1869 íc 70; S. A., en atencion 6 las razones expuestas por V. E., se ha servido aprobar el acuerdo consultado, disponiendo al propio tiempo se encargue Ii V. E.. como en su nombre lo ejecuto, que bajo ningún pretexto se dilate el cumplimiento de la citada Real órden. fu tin de que el Tesoro no sufra perjuicio con la falta de las contribuciones de los habitantes de la Colonia (le I'ºequex, gtie no hay razon para que en adelante tengan priviIrgio de que no gozan las restantes localidades de esa Isla. Dios guarde :í V. E. muchos años. Madrid 28 de Julio de 1869.—Beeerra.—Sr. Gobernador superior civil de la Isla de Puerto-Rico.

(1) Este Reglamento de Negros Emancipados de Cuba se puso en vigor en Puerto Rico con motivo de haber apresado el gobierno un buque negrero, llamado Barca Magesty, en Humacao, en 1839. Los negros apresados en 1839 los declaró el gobernador Messina en 1864—a los cinco años: del 7 de Noviembre de 1359 al 7 de Noviembre de 1864--colonos librea, en plena libertad, pudiendo contratar sus servicios a su libre voluntad, al igual de cualquier jornalero. Eran negros africanos. No he podido fijar la santidad —C. y T.


871 FECUAS EN QUE EL GOBIERNO MILITAR AMERICANO OCUPO EN 1898 LAS ADUANAS DE PUERTO RICO. Ponce.28 de Julio. Arroyo.-1' de Agosto. Mayagñez.-13 de Agosto. Aguadilla.-19 de Septiembre. Humacao.-22 de Septiembre. Fajardo.-29 de Septiembre. Viegaee.-1 de Octubre. Arecibo.-13 de Octubre. San Juan.-18 de Octubre. DECRETO GARANTIZANDO A TODOS LOS HABITANTES DE LAS ANTILAS ESPAÑOLAS EL EJERCICIO PUBLICO Y PRIVADO DEL CULTO QUE PROFESEN; Y DECLARANDO INDEPENDIENTE DE LAS CREENCIAS RELIGIOSAS EL DESEMPEÑO DE TODOS LOS CARGOS PUBLICOS, Y LA ADQUISICION DE LOS DERECHOS CIVILES Y POLITICOS. (De la Gaceta Ofiokü.) Madrid, Septiembre 20, 1869.

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Señor: Derecho el más sagrado entre los que constituyen la personalidad humana, la libertad religiosa, unánimemente exigida por las Juntas populares, ha hallado al fin su legitima consagradon en la Constitución democrática española, donde expresamente ee declara que el Estado, como institución llamada á llenar un fin extenso de la vida, ni puede penetrar en la intimidad de loe espíritus, ni debe impedir manifestaciones que le son extrañas. Así deslindadas las naturales esferas de la religion y la política, el ánimo piadoso dejará de temer que una Autoridad ajena dicte á la conciencia mandatos que, aun acertados, llevan consigo la negación de la religion que con ellos se pretende ayudar, suponiendo tácitamente que no tiene en si razones de existir y capaces á lo sumo de disfrazar la interna indiferencia con el rigor el alarde de minuiciosas prácticas. Tampoco el Estado mirará con recelos un poder que, no reconociendo autoridad alguna entre los hombres, reuniéndolas todas en su mano, acaso pensará en resucitar pretensiones de tutela y de dominio político, que si tuvieron razon de ser en otras épocas, envolverian hoy la condenacion de la ciencia y de la historia. España por otra parte, no podía permanecer separada del movimiento general de Europa y de el mundo. Inútil é unpolitico hubiera sido empeñarse en sostener artificialmente como creencia universal lo que no parece igualmente aceptable á la in-


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teligencia de todos los españoles; y la experiencia aconsejaba prevenir luchas de dominio, precursoras casi siempre de catástrofes lamentables. Estas consideraciones cobran más valor si cabe al aplicarse á los habitantes de las Antillas españolas. Cercanas á un continente en que la libertad de cultos es un hecho universal; inmediatas á una poderosa República cuya libérrima Constitucion solo con la española tiene en Europa semejante; necesitadas de emigrantes que pueblen sus fértiles y abandonados campos, y abiertas por su posicion insular al contacto con todos sus pueblos, seria injusto negar á los extranjeros que con su inteligencia, sus trabajos y sus capitales contribuyen á su envidiada prosperidad, la r. anifestacion de creencias siempre respetables; como seria Cambien peligroso, y sobre todo inoportuno, enajenarnos con inútil é injustificada intransigencia las simpatías de naciones amigas, y vano é ilusorio mantener vallas legales que las necesidades del comercio, infatigable destructor de todo exclusivismo, salvan á cada paso. Y en cuanto á los españoles nacidos en aquellos territorios, pecaríamos de ilógicos negándoles un derecho que por la sola consideracion de hombres se reconoce á los peninsulares, contrariando de tal suerte la tendencia irresistible de la época que lleva derechamente á la union fraternal de los pueblos. Guardador el Gobierno de la unidad del Estado, tiene la obligacion de defender aún con la fuerza la integridad del territorio, expresion de aquella en el espacio; pero si está decidido, apoyado por la voluntad de un pueblo cuya virilidad y energía crecen al compás de las dificultades, á no escasear en este punto esfuerzos ni sacrificios, tiene también, y hartas pruebas ha dado del firme propósito de cumplirlas, la de plantear las reformas necesarias para que nuestros hermanos de Ultramar entren en la vida de libertad y de justicia que España con la revolution de Setiem• bre ha conquistado para todos sus hijos. Apoyado en estas razones, el Ministro que suscribe tiene la honra de proponer á Y. A. el siguiente proyecto de decreto. Madrid 20 de Septiembre de 1869.—E1 Ministro de Ultramar, Manuel Becerra. DECRETO. De conformidad con lo propuesto por el Ministro de Ultramar, de acuerdo cn el Consejo de Ministros, vengo en decretar lo siguiente: Articulo 19—Queda garantizado á todos los habitantes de las Antillas españolas el ejercicio público y privado del culto que profesan, sin más limitaciones que las reglas universales de la moral y del derecho. Art. 29—La obtencion y desempeño de todos los cargos públicos, así como la adquisicion y ejercicios de los derechos civiles y politicos, son independientes de las creencias.


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Art. 3~—El Gobierno dará oportunamente cuenta á las Córtes del presente decreto. Dado en Madrid á veinte de Setiembre de mil ochocientos sesenta y nueve.—Francisco Serrano.—El Ministro de Ultramar, Manuel Becerra. ORDEN DISPONIENDO LA FORMA EN QUE HAN DE VERIFICARSE LOS GASTOS DEL PERSONAL Y MATERIAL DE LA LINEA TELEGRAFICA ENTRE LA CAPITAL Y ARECIBO. Madrid, Julio 14 de 1869. Excmo. Sr.: En vista de la carta de V. E. número 158, fecha 11 de Mayo último, proponiendo que se incluya en el presupuesto de 1869 á 70 los gastos del personal y material de la línea telegráfica entre esa Capital y Arecibo, y considerando que como la línea de que se trata ha de rendir en mucho tiempo producto escasísimo, debe montarse la explotacion con la mayor economía; el Regente del Reino ha tenido á bien disponer: 1' Que el Telegrafista nombrado en 18 del mes próximo pasado permanezca de ordinario en la estacion de la Capital, y atienda por si á todas las reparaciones de la línea é instruya además á dos ó más jóvenes, de. los cuales habrá uno en la Capital y otro en Arecibo, con el suelo anual de 400 escudos, por ahora, y otros dos, uno en cada uno de dichos puntos, con sólo medio sueldo hasta que sus servicios sean más indispensables. 2' Que sólo se establezca por el pronto dos Celadores montados, y respecto á Ordenanzas que en la Capital hagan este servicio los porteros de la Direccion é Inspeccion, cobrando medio real ó un real por telegrama del que los reciba, según el número que de ellos haga. 3°—Que los gastos de traslacion de los Telegrafistas sean de su cuenta por ahora, y que la consignation para reparaciones se fija en 2.000 escudos, con cuyas rebajas el presupuesto de la exI~lotacion queda reducido á 5.840 escudos en la forma siguiente: L200 800 400 1.440 2.000

Un Telegrafista-Jefe á 600 y 600 Dos Telegrafistas á 400 Dos idem á 200 Dos Celadores á 720 Gastos de reparaciones TOTAL....

5.840

4o Que como este servicio no empezará hasta Setiembre, y como ya no es posible incluirlo en el presupuesto, se atienda á él


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aIr.saasro na

LA CAPITAL

A Aaaciao

con un fondo especial á cargo del Inspector general de Obras públicas, el cual cobrará los ingresos y abonará los gastos que Vayan ocurriendo de los fondos de Telégrafos que existen en su poder, dando cuenta cada tres meses de las diferencias que resultasen; en la inteligencia de que si hay déficit, se decretará entonces por donde debe abonaras, y si exceso, se aplicará continuar la red telegráfica de la Isla, considerándose esta resolucion como transitoria y sólo en vigor hasta 1 de Julio de 1870, en cuya época, con conocimiento de causa, se incluirán en presupuesto los productos y gastos de este servicio. De orden de S. A. lo digo á V. E. para su conocimiento y efectos consiguientes. Dios guarde á V. E. muchos afios. Madrid 1• de Julio de 1869.—Topete.—Sr. Gobernador superior civil de la Isla de Puerto-Rico. REAL ORDEN HABILITANDO PARA EL COMERCIO GENERAL, LA COLECTURIA DEL PUERTO DE' GUAYANILLA (De la Gaiceta Oficial). Madrid, Febrero 10 de 1871.

el

Vista una representacion dirigida á este Ministerio, en la cual se solicita la apertura para el comercio general del puerto de Guayanilla en la Isla de Puerto-Rico; y consirando que será utilisima la creación de esta nueva Aduans para facilitar el mo«oimiento comercial de aquella parte de la Isla, fundándose esta medida en motivos puramente económicos, entre los cuales es el más poderoso la falta de caminos que encarece, sin ventaja para nadie, por el costo excesivo de las condiciones y por deterioro que aquellos experimentan; S. M. el Rey se ha servido disponer que se declare habilitada para el comercio general, la Colecturfa que hoy existe en el puerto de Guayanilla, siempre que los gastoá que ha de originar este cambio sean compensados en su totalidad con sus productos, sin gravámen alguno para el Tesoro de la Isla; debiendo por lo tanto V. E. proponer la plana del personal de que debe constar la nueva dependencia en analogía con las demás habilitadas para el comercio general. De real órden lo digo á V. .5 para su conocimiento y efectos correspondientes. Dios guarde á V. S. muchos años. Madrid 10 de Febrero de 1871.—L. de Ayala.—Sr. Jefe de la Administración económica de la Isla de Puerto-Rico.


TILIORAro IN PURRTO RICO IN

1870.

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ORDEN Y REGLAMENTO PARA EL ESTABLECIMIENTO DE UNA RED TELEGRÁFICA EN LA ISLA DE PUERTO RICO. De la Gaceta Ojloial. ) Madrid, 9 de Febrero 1870. Excmo. Sr.: He dado cuenta al Regente del Reino de las cartas oficiales de V. E., números 277, 278, 289, 308 y 304, en que pa- ' icipa las disposiciones adoptadas para el establecimiento de la red telegráfica de esa isla, remitiendo al propio tiempo para la aprobación superior los reglamentos, instruccion, plantilla del personal y presupuestos necesarios. En vista de todos estos antecedentes y los demás que sobre el mismo asunto existen en este Ministerio, S. A. se ha servido resolver lo siguiente: 19 Facultar á V. E. para que se lleve á cabo la variaciun •ropuesta por el inspector general de Obras públicas de esa isla e i 2 de Agosto de 1866 en nota dirigida al Director general de Administración local, á no ser que al recibo de esta órden se hayan empezado los trabajos con arreglo al plan aprobado por Real orden de 16 de Noviembre de 1866, en cuyo caso deberán continuarse bajo dicho plan, dando V. E. cuenta de todos modos después á este Ministerio para su conocimiento de la determination que haya adoptado V. E. 20 Que en atencion á la economía y facilidad con que se adquiere todo el material telegráfico en los Estados Unidos, que es de donde se surte la Isla de Cuba, y teniendo en cuenta la conveniencia de que en ámbas Antillas se empleen análogos efectos y aparatos, pida V. E. al Gobernador superior civil de la citada irla, á quien se dá el oportuno aviso, el material que todavía haga falta y que no haya encargado V. E. á París. Para lo sucesivo y en lo que ae refiera al material de entretenimiento, puede V. E. reclamar del mismo Gobernador superior civil cuantos antecedentes y noticias sean necesarias para que la red telegráfica de Puerto-Rico se surta en los mismos centros y con iguales condiciones que la de la Isla de Cuba. 39 Aprobar la plantilla del personal, reglamentos é instruccit n que se acompañan, y que son los remitidos por V. E. con las modificaciones que la experieñcia ha hecho ver como más convenientes para el servicio, y que muy en breve se harán también extensivas á la citada isla. 49 De conformidad con lo propuesto por V. E., con esta fecha se dá orden al Gobernador superior civil de Cuba para que disponga el pase á Puerto-Rico de los empleados de telégrafos necesarios en esta isla, y cuyos nombres pondrá V. E. oportuna.


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TELEORAPO EN PUERTO aICo EN

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mente en conocimiento del Ministerio, nombrándose desde luego Telegrafista primero á D. José Bravo y Paz, conforme propone tambien V. E. 5° Aprobar igualmente el adjunto presupuesto para el cuarto trimestre del ejercicio del presupuesto de 69-70, cuyos gastos deberán abonarse con cargo al fondo de Telégrafos, incluyendo en el próximo presupuesto el crédito necesario para saldar el déficit si lo hubiere, de lo cual dará V. E. conocimiento á la mayor brevedad. De órden de S. A. lo digo á V. E. para su conocimiento y co rrespondientes efectos. Dios guarde á V. E. muchos años. Madrid 9 de Febrero de 1870.—Becerra.—Sr. Gobernador superior civil de la Isla de Puerto-Rico. CONTRIBUCION A LAS CASAS POR PRIMERA VEZ Y CAPITACION A LOS ESCLAVOS, EN 1815. (Del Diario Económico de Puerto Rico.) AVISO DE LA INTENDENCIA. Puerto Rico, 7 de Enero de 1815. Estando acordado en Junta de Real Hacienda, de conformidad cón el Gobernador y Capitan General, que para cubrir en lo posible, el actual défccit'de la Real Tesorería, se exija por una 8Ola vez, el quatro por ciento de los alquileres de casas, almacenes, tiendas y bodegas, en toda la Isla, segun se habia anunciado repetidamente en provincias anteriores, dándose quenta a S. M. y con derecho á reintegro de los intereses, si este arbitrio no mereciere la soberana aprovacion.—Se hace saber á los dueños de casas para su inteligencia, y á todos los inquilinos, que de los pagos que hayan de hacer desde principios de este año en adelante, retengan ~l expresado quatro por ciento, para entregarlo al empleado 6 dependiente de la Real Hacienda, a quien se encargará la recaudacion, y con su recibo satisfará á los dueños, quienes no tendrán derecho á aumentar los alquileres por esta causa, como está declarado en reales disposiciones.—Deberá pagarse esta contribucion en la misma especie de moneda, de plata 6 papel, en que se hayan contratado los alquileres, y al respecto de su verdadero y efectivo importe, de que se tomará razon en un quaderno, firmando la partida cada inquilino, 6 testigo á su ruego.—Nada se exigiró de las casas 6 viviendas habitadas por sus propios dueños; y éstos solamente responderán y satisfarán la respectiva quota, si hubiesen recibido adelantado algunos alquileres.—Para simplificar la cob 'anza, escusando su mal esta repeticion, se establece, que del alqúiler anual, que no pase de cien pesos, se pague de una vez el total de la quota, que no excederá de quatro pesos; y siendo el alquiler de más de cien pesos anuales, se pagará la quota por mitad, en Enero y Junio. Los inquilinos deducirán estas


CONTRIBUCION A LAS CASAS IN TODA LA ISLA.

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quotas de lo que hayan de pagar en el mes que las satisfagan, y entregarán el recibo del recaudador á los dueños, con el qual estos quedarán solventes de la contribution por el año, 6 por el semestre, aunque se muden los inquilinos; con su derecho á salvo para la oportuna rebaja 6 compensacion, acreditando que sus casas, tiendas, etc. han estado desalquiladas algun tiempo. Con igual conformidad, y para la misma urgencia del Real Servicio, se ha establecido la Capitacion sobre los esclavos, de que ya se halla instruido el público por la citada acta impresa, eºtendiendose, que solo es por una vez, con nombre de Donativo, y con sugecion á lo que S. M. se digne determinar, lo mismo en este punto que en el anterior; á saber: un peso por cada esclavo varon, mayor de catorce años, de los destinados á trabajos de campo: y dos pesos por cada uno de los empleados en servicio doméstico; quedando exentas las hembras y los varones inútiles 6 menores de dicha edad. Tambien se excetuan los negros bozales introducidos en la Isla de un año á esta fecha 6 de menos tiempo. Pero en quanto á los negros criollos de las islas extrangeras, estando prohibida su introduccion por Real cédula de 22 de Abril de 1804, se pagará integra la quota de dos pesos, extensiva á las hembras y á los de todas edades, qualquiera que sea el titulo de su admision y propiedad, exigiéndose de los actuales poseedores. sin darles mas derecho del que tubieren, y sin perjuicio de las ulteriores providencias que requiere este punto. El padron de esclavos y el cobro de esta contribution se encargará á los mismos Comisionados y dependientes de Real Hacienda, que recauden los alquileres de las casas.—Puerto Rico, 3 de Enero de 1815.—Alejandro Ramirez. ACTA DEL CABILI)O DE SAN JUAN, EN 1795, PIDIENDO EL TRASLADO DE LA UNIVERSIDAD DE SANTO DOMINGO A PUERTO RICO, CON MOTIVO DE LA CESION DE AQUELLA ISLA A FRANCIA. (Del Archivo del Ayuntamiento de la capital.) En la Ciudad de San Juan de Puerto Rico á siete de Diciembre de mil setecientos noventa y cinco años: Para efecto de celebrar Cavildo concurrieron á esta sala Capitular los Sres. Dr. D. Felipe de Quiñones y D. Tomás Pizarro, Alcaldes Ordinarios, I). Antonio de Córdova y D. Josef Dávila, Rexidores; para tratar y conferenciar las cosas tocantes al pró y útil de la república. En este estado, entró el señor rexidor D. Domingo Dávila. Se presentó el cavallero Procurador General inspirando á este Cavildo solicite de S. M. que Dios guarde, por medio de Su Sei-~oria el Sr. Governador Intedente y Capitan General la Universidad que existía en la Isla española de Santo Domingo, con motivo de su extincion por la cesion que le ha hecho de ella el Rey Nuestro Señor a la Francia; y se accedió á su solicitud, nombrán-


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DISCURSO DI D. JOSI JULIAN ÁCOSTÁ.

dose de Diputados para la correspondiente Representacion á S. M. á loe Sres. Alcaldes Ordinarios D. Tomás Pizarro y Rexidor b Josef Dávila, con lo que, y haviéndose conferenciado otras cosas tocantes al mismo pró y útil de la República, se concluyó este Cavildo, que firmaron Sus Señorías de que doy fé.—Quiñones. —Pizarro.—Córdoua.—T. Dávila.D. Dávila.—Ante ml, Nicolás de Aguayo, Escribano Real de Cavildo y Teniente de propios. Es copia del original tomado del folio 246 vuelto del Libro de acuerdos del Ayuntamiento de San Juan de 1792 á Junio de 1798. DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE LA INSTRUCCION PUBLICA EN PUERTO RICO. Discurso pronunciado en la inauguración del Instituto Civil de Segunda Enseñanza de Puerto Rico por su Director Don José Julián de Acosta, el 28 de Noviembre de 1882. "Excmos. Sres. Señores: Día de pura satisfacción y de inefable júbilo para Puerto Rico este en que volvemos a inaugurar el Instituto Civil de la Provincia. Por un conjunto de circunstancias extraordinarias y por la benévola elección de mis dignos compañeros en el Profesorado, no me es posible excusar el difícil empeño en discurrir, siquiera sea con brevedad, ante un concurso tan respetable como escogido acerca de la alta significación moral que le es inherente y de la inmensa trascendencia que está llamado a ejercer en la isla el acto solemnisimo que hoy celebramos. Deslumbrado aún mi ánimo por la natural sorpresa de hallarme, cuando menos lo esperaba en la misma situación oficial que en noviembre de 1873 al crearse en medio de felicitaciones y de aplausos el primer Instituto Civil, procuraré dominar mis impre~siones y atento al más lozano y fecundo crecimiento de la hermosa planta que resembramos hoy en el querido suelo puertorriqueño, me esparciré en la serena región de los principios. •En esfera semejante y obedeciendo a tan elevado criterio, único eficaz en la ardorosa lucha de encontradas opiniones, más fácil será responder ahora a los graves y complexos deberes que impone la posición en que me encuentro colocado. Fija tendré la vista en lo futuro; mas para lograr el risueño prospecto con que nos brinda el porvenir, necesario es también prestar oído a la voz imperativa del pasado. Desde los primeros albores de la vida puertorriqueña y en diversas y repetidas épocas—sea esto dicho en honor de nuestros antepasados—cont6 la Isla con espíritus nobles y generosos que promovieran los medios de la pública .instrucción. Ahí están para proclamarlo en el siglo XVI los nombres venerables de Antón


DISCURSO D1! D. JOSD JULIÁN ÁCO/TA.

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generosos,

Lucas, Francisco Ruiz, fundadores de los estudios de.Latinidad; en el XVII el de fray Jorge Cambero creando los de gramática y filosofía en el convento de los PP. Dominicos; en el XVIII loe de los Doctores Acosta y Ruiz, solícitos por establecer Cátedras de Jurisprudencia, y los de Xiorro; y los de Pizarro, Córdova y Quiñones, suplicando al Monarca en 1795, en los tristes días de la paz de Basilea, a nombre del ayuntamiento de esta Capital, Is traslación a ella de la Pontificia Universidad de Santo Domingo. Y con el aumento de la población y de riqueza en la actual centuria, creciendo también las necesidades y lag aspiraciones en el seno de las fawilias, se multiplicaron los esfuerzos por gozar de los inapreciables beneficios de la enseñanza. Brillan en este más agitado periodo los nombres del ilustre Intendente Basiírez, del piadoso Obispo Arizmendi, que tiene Puerto Rico la satisfacción de contar entre sus hijos más preclaros; los de los eminentes médicos y humanistas Espaillat y Vargas; de los sabios Sacerdotes Giménez y Vázquez, de honrados y buenos ciudadanos, Rivero, Aguayo, y de los Gobernadores Norzagaray, Messina y Despujols, y, en primer término inmensa gratitud los de los Obispos Carrión, Gutiérrez de Cos y Jiménez. Y como acabáis de oirlo, señores, aunque en reducidisimo bosquejo, en todas partes tuvo Puerto Rico fieles intérpretes de la suprema nevesidad generalmente sentida en un pueblo numeroso y pobre, de abrir dentro de su propio suelo a la mayoría de sus hijos, que no puede ir en busca de la cultura del espíritu a otras regiones más afortunadas, las copiosas fuentes del saber. Y no podía ser de otra manera tratándose de una parte de la familia humana, que desde Roma hasta nuestros días se ha distinguido siempre en los floridos campos de la inteligencia por su peregrino ingenio en las letras y en las bellas artes. Así, en 1873, año verdaderamente singular y memorable en nuestros fastos, como que en él cayeron, por siempre rotas, las cadenas de la esclavitud africana en medio de la más perfecta armonía social, y se establecieron los ayuntamientos populares, y se proclamó el glorioso titulo primero de la Constituci6n de 1869 al calor de tantas ideas generosas y en la efusión de los sentimientos más patrióticos, nació poderoso el natural deseo de satisfacer en la enseflansa pública, justas y muy antiguas aspiraciones. La Diputación Provincial partícipe y órgano de esos sentimientos, animada por la Ley expansiva que eLtonces la regía llenando todas las formalidades legales que estaban a su alcance, proveyendo en pública oposición las Cátedras con ejemplar imparcialidad, y todo a reserva de obtener la suprema aprobación, no tardó ea corresponder dignamente a la general expectación. Y fué el Instituto Civil de 1873. Vivan tranquilos si no satisfechos sus fundadores; porque la opinión pública, especie de• raa6n universal y supremo juez, mnfrma los dictados de su conciencia: que obedeciendo a móviles siguieron procedimientos honrados.


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DISCURSO DR D. JOSE JULIAN ACORTA.

Desventura fué para la Isla entera que quedase su patriótica obra sin la aprobación suprema, por no haber llegado a nuestras playas, como se esperaba con ardiente y vivo interés el Ministro de Ultramar en su viaje para la Habana. Mayor desgracia provino aún de lo acontecido en 1874, a poco de funcionar con regularidad el Instituto. En este punto de mi discurso en que se agolpan los recuerdos a mi mente, para poder ser fiel a mis propósitos ni haré caso omiso de que la Segunda Enseñanza hubiera quedado completamente huérfana sin la existencia en el pals del Instituto de San Ignacio, que ha venido dispensando sus beneficios a los jóvenes, entre ellos 3 mis hijos; ni dejaré de inspirarme en la siguiente máxima del nobilísimo don José Manuel Quintana "Por lo mismo que la opinión propia ha vencido hay que imponerse la obligación de ser breve y también modesto." Pero la obligación no llega hasta el extremo de privar a los fundadores del nuevo Instituto, en día tan conspicuo y memorable, del público testimonio que les es tan debido y al que tienen perfecto derecho, ni de atender las grandes enseñanzas que para la estabilidad del hermoso edificio, cuyos cimientos echamos hoy, debemos recoger y aprovechar. Iniciado el movimiento de reivindicación por la Prensa periodística, heraldo de las necesidades públicas; continuado por muchos padres de familia ejercitando el hermoso derecho de petición al Soberano, y al amparo de una gran parte del cuerpo provincial, apoyados todos en los fecundos principios de la civilización y en la Ley orgánica de Instrucción Pública, que dispone que cada provincia sostenga su Instituto de segunda enseñanza, luce hoy, por fin, para Puerto Rico el suspirado y esplendente día de inaugurar el que de derecho le pertenece gracias a tan repetidos esfuerzos, y sobre todo a la justicia de los poderes públicos. Organo fiel en tan solemne ocasión de los sentimientos de gratitud del pueblo puertorriqueño en todas las épocas para con sus bienhechores, experimento la más grata satisfacción al enviar desde este sitio a través de la distancia que nos separa, al Excmo. señor Ministro de Ultramar, D. Fernando de León y Castillo, la más sincera y expresiva acción de gracias y la seguridad de que su nombre vivirá siempre en la memoria de estos pacíficos habitantes. Y, ¿qué diré del Excmo. señor don Segundo de la Portilla, próximo a separarse de nuestras playas? Faltaría a un deber de justicia si no le hiciera la que no he vacilado en tributar siempre a nuestros gobernadores, fiel a mis principios cuando los hechos, con su lenguaje mudo, pero elocuente, han acreditado mis palabras.. Y el Instituto, cuyas doradas puertas abrimos hoy a la juventud estudiosa, legado incontestable de la administración del General de la Portilla, será imperecedero vínculo de su nombre en Puerto Rico.


DISCURSO DE D. JOSE JULIAN ACOSTA.

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Que las amigas ondas le conduzcan en feliz camino a la Madre Patria, 3 que le alegre siempre la dulce satisfacción de haber contribuido eficazmente al logro de uno de los deseos más ardientes de las familias puertorriqueñas. También mi humilde pero sincera voz tendrá ahora acentos de simpatía y alta deferencia para con el Excmo. señor don Miguel de la Vega Inclán, a quien ha cabido la fortuna de inaugurar su gobierno con un acto que abre el corazón a las más risueñas esperanzas. Sea S. E. bienvenido a esta morigerada provincia, cuyo pasado es garantía segura ele lo futuro, que en medio de su pequeñez geogríífiea, es hoy digna parte ele la nación española, que en lo porvenir puede ser timbre glorioso ele la misma, caminando a la luz de las ciencias y de las artes por los anchos senderos de la civilización moderna. En tan levantado propó'ito legitimo es confiar en el valioso apoyo del Gobernador, que al dirigirse por vez primera a la Isla, acaba de ofrecer su consagración al desarrollo y fomento de nuestros intereses morales y materiales, colocando en lugar principal la instrucción pública. El nuevo plantel al nacer reclama sus benéficos cuidados. Que cuando en el desenvolvimiento de la civilización de un pueblo, sueca la hora de dar cumplida satisfacción legal a una necesidad legítima, los altos poderes encargados de mantener la armonía social, no dejan nunca de decretarla. Promover y practicar el bien es Ley esencial de sus tutelares funciones. Al amparo de las primeras pueden subsistir y subsistirán, con las ventajas inherentes a la competencia, en la Capital y en los principales Centros muchos Colegios, corno el actual de los R. R. P. P. de la compañía ele Jesús, donde los unos podrán ejercitar su vocación al Magisterio, y los otros disponer de sus hijos, siguiendo sus convicciones peronales o las conveniencias de la localidad. Ya la Ciudad de Ponce, animada siempre del deseo de caminar hacia adelante, da el ejemplo reuniendo los fondos necesarios para abrir un Colegio agregado al Instituto. Si algo falta por ampliar respecto de este punto en la actual legislación, lo alcanzaremos con constancia, que todo no es ni puede ser obra del momento. De buen grado me extendería en el análisis de las diversas asignaturas que constituyen el cuerpo de doctrina que enseñará el Instituto; pero amigo de la brevedad, sólo diré, qua el intimo enlace que en ellas guardan las ciencias, encargadas de enriquecer y vigorizar el espíritu, y las letras que lo hermosean y facilitan la propagación de la verdad, si fué el ideal a que aspiraron los planes de estudio en el feliz reinado de Carlos III, y el ilustre Jovellanos en su célebre Instituto Asturiano, es de necesidad indispensable en la múltiple y compleja animación de las sociedades contemporáneas.


DISCURSO DE D. JOSE JULI.&N ACOETA.

A virtud de tan fecunda asociación, podrán unos jóvenes obtener el título de Bachiller en Artes, indispensable para seguir las carreras de Facultad, y otros adquirirán la instrucción necesaria para ser útiles a sí mismos, a sus familias y a la sociedad a que pertenecen, culesquiera que sean las posiciones en que se encuentren colocados. Y toda esta universalidad de servicios será para todos los habitantes de I'uerto Rico sin distinción de clases ni de Partidos políticos; que en la elevada esfera de la cultura del espíritu humano no cabe sino la unidad, como será una la enseñanza moral y nacional que todos reciban. Al logro de tan altos fines nos consagraremos con recta conciencia, estando seguros de ello, mientras duren nuestras funciones, los profesores interinos que aquí nos encontramos, que bien sentimos toda la responsabilidad que sobre nosotros pesa; así como obedecerán a iguales deberes los maestros que no tardarán en obedecerán a iguales deberes los maestros que no tardarán en reemplazarnos. Llegado a este punto, me resta para terminar, cumplir con otro sagrado deber. En día tan solemne, en que celebramos también el cumple años del Monarca Constitucional de España, símbolo de nuestra gloriosa nacionalidad, al invocar su augusto nombre, pondré bajo su egregia protección los destinos del Instituto, que nace hoy, y de la Universidad que nacerá mañana para Puerto Rico. Viva el Rey Don Alfonso XII de Borbón! He dicho. POR QT'E LAS NAVES QUE SALÍAN DE SEVILLA PARA LAS INDIAS, EN EL SIGLO XVI, NO TOCABAN EN PUERTO RICO. Por Cayetano Coll y Toste. • En el siglo XVI el derrotero de los viajes oficiales a lss Indias era el siguiente: lo. De Sevilla a Nombre de Dios, Tierra Firme y Nueva España; 2o. De Sevilla al Rio de la Plata y Estrecho de Magallanes. 3o. I)e Panamá y costas de Guatemala y Nicaragua al Perú y Chile; y 4o. De Nueva España a Filipinas y China. Nos interesa ocuparnos solamente del primero del que se hacía de España para México. Partía el convoy del puerto de San Lúcar de Barrameda, en Sevilla, para el puerto de San Juan de Ulúa, en la Nueva España. El viaje se hacia en dos meses y me dio, navegando 1400 leguas. De Sevilla se iba a las Canarias; de aquí se partía en demanda de la Dominica, llamada también la Deseada, en el archipiélago antillano. Así fué el segundo viaje del gran Almirante. Se tardaba la flota 25 días en recorrer esas 500 leguas. Se bajaba


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hasta los 15 grados y medio de altura en que está dicha isla. Des8 leguas de distancia se distinguía por ser alta y montuosa. El surgidero estaba al noroeste. Se hacía aguada y se tomaba leña con grandes precauciones por temor a los Caribes. Se partía de Dominica, dando resguardo a los Santos, que son unas isletas, que están junto a Guadalupe, se gobernaba al noroeste 90 leguas, hasta dar vista a Santa Cruz, que está en 17 grados más de altura, por la parte del sur, sin llegar a ella con dos leguas, desde donde se gobernaba al oesnoroeste, cuarta al oeste, como 40 o 50 leguas, en demanda del cabo Rojo, que está en 17 y medio grados de altura en la parte occidental de la isla de San Juan de Puerto Rico, por el sur, guardándose de llegar a él con cuatro leguas por un bajo que está cerca del cabo; desde donde, dando vista a la isla de la Mona, en que, a necesidad, se puede surgir, se iba 10 o 12 leguas más adelante, hasta la isla de la Saota, que está en la misma altura, cerca de la costa del mediodiq de La Española, al principio de ella, a la cual np se llegaba con una o dos leguas por algunos bajos; y de allí, avistando la tierra de Santo Domingo, que es ir costeándola, se iba a reconocer el cabo o punta de Caicedo (hoy Caucedo), que está en la dicha isla, cinco leguas antes de llegar al puerto de Santo Domingo, en el cual no entraban los barcos que iban a Nueva España por el peligro de la entrada. Se corría la costa hasta Punta Nixao, que está diez leguas de la ciudad de Santo I)omingo al poniente, adonde si se llegaba antes de ser de noche, de manera que. no se podía tomar el puerto de Ocoa, que está más adelante, se echaban las naos de mar en través, que era dejarlas sin vela alguna, hasta la mañana. Entonces se iba al puerto de Ocoa. 18 leguas de la ciudad de Santo Domingo, al occidente. De allí iba la flota en demanda de las islas Beata y Alto Vela, y en busca luego del cabo Tiburón. Se hacía aguada allí y volvía el convoy a orierttarse hacia Cuba, costeándola hastq Cabo de Cruz. De éste hacía rumbo a cabo San Antón, (hoy San Antonio), a 22 grados, en la parte más occidental de la isla de Cuba. De cabo San Antón el rumbo era al puerto de Veracruz, en México. Al regreso para España se iba del puerto de Veracruz a la Habana. De esta ciudad se cogía la canal de Bahama y por el mar del Norte se navegaba en dirección a las islas Azores. En la isla Tercera de las Azores, que está en 39 grados, se hacia aguada y se aprovisionaban las naos de leña y bastimentos, y se tomaba lengua, es decir noticias, de estar las costas de España segura de corsarios. La Casa de la Contratación de Sevilla, tenia allí un representante, que daba los informes necesarios a las naves que regresaban de las Indias. De las Azores se navegaba en demanda del cabo de San Vicente en la Peninsula y luego se costeaba hasta el puerto de San Lrícar de Barrameda, y se subía el río Gadalquivir con las mareas hasta el puerto de las Muelas, donde se rendía el viaje ante el juez de la Casa de la Contratación. Con este derrotero que seguían las naves de España, en el 9 25


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DERROTERO PRIMERO A LAS INDIAS.

siglo XVI, para sus viajes a las Indias, era imposible que. las naos pudieran tocar en toda la isla de San Juan y favorecer su colonización: Con el descubrimiento de los imperios del Continente y sus inmensas fuentes de riqueza, se paralizó la vida europea en las Antillas y los siglos XVI, XVII y XVIII tuvieron escaso desarrollo social. Hemos podido comprobar este derrotero consultando la Geografía y Descripción universal de las Indias, recopilada por el cosmógrafo cronista JUAN LOPEZ DE VELASCO, desde el año de 1571 al de 1574. DECRETO DEROGANDO CUANTAS DISPOSICIONES Y PRACTICAS HACEN NECESARIA LA LLAMADA INFORMACION DE LIMPIEZA DE SANGRE EN ULTRAMAR.

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Madrid, Marzo 20 de 1870. Señor: Al inaugurarse hace 36 años el período de regeneración política, que si bien con sensibles intermitencias y alternativas ha traido la Nacion al momento presente decisivo sin duda para el afianzamiento de la libertad, una de las primeras medidas dictadas como efecto necesario del régimen de igualdad y de jusque se trataba de establecer fué la supresión de las llamadas pruebas de limpieza de sangre para aspirar á muchos cargos públicos, ingresar en ciertos cuerpos y hasta para ejercer determinadas profesiones. Y estas pruebas eran en efecto un anacronismo hasta para aquella época de libertad rudimentaria y tímida, puesto que la iglesia había abierto siglos hacía las puertas del sacerdocio, al que se concedia la suprema importancia social á todos los hombres sin distincion, y hasta esforzándose en elevar á las mayores dignidades á los de origen más oscuro y humilde. El empeño mismo del Arzobispo de Toledo para excluir del sacerdoc10 á los judaizantes, prueba esta tendencia de la iglesia, que ha contado en España más de un Prelado de tal origen. Algunos restos de tan injusto privilegio de raza, que por rruptela habían sobrevivido á la proclamation del principio de igualdad política al comenzar la última guerra dinástica; estas reminiscencias refugiadas en ciertos cuerpos facultativos del Ejército y en la Armada han sido suprimidas sucesivamente en estos ultimos afros, principalmente por la ley de 16 de Mayo de 1865, á la que siguió la Real órden de 17 de Junio inmediato, y finalmente la de 31 de Agosto extendiendo la misma supresion para el ingreso en la Marina. Los pueblos de la raza latina, más celosos aun de la igualdad que de la libertad, han obrado en esto conforme á su espíritu de todos los tiempos: así es que tales declaraciones aboliendo privilegios de castas, no sólo se han hecho sin la menor resistencia, sino hasta sin producir sensacion en el pals; tal era el estado de la opinion, que la anterior existencia de hecho de semejantes privilegios apenas se acertaba á concebir.


SUPRESIÓN DE EXPEDIENTES DE LIMPIEZA DE SANGRA.

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Es más; las tendencias igualitarias de nuestro país han hecho aprovechar en todos los tiempos cuantos medios y ocasiones parecieron propicios á la desapal•icion de los privilegias de la cuna; h los habitantes de provincias enteras se les declaraba nobles; la extravagancia misma de ciertas medidas concurria á este trabajo de ennoblecimiento al conceder fueros nobiliarios, títulos de heroínas y fuerza plena cíe prueba en juicio al simple dicho de las mujeres de cierta ciudad de España. Hasta lo que en la opinion general se considera como una mancha de origen lo han convertido nuestras antiguas leyes, sábias en este punto, en motivo para borrar diferencias de clases; los espósitos, aunque en su mayor parte se presumen de origen ilegítimo, se consideran nobles en la duda de que puedan serlo, en la sola hipótesis de su posible legitimidad, y no por la ley 4a., tít. 37, libro 7o. de la Novísima Recopilacion. Y sin embargo, Señor, cuando apénas se concibe que hoy exista ocasion de traer de nuevo este asunto de la desigualdad de castas á los documentos oficiales; cuando todas las frases que servian para tratarlo deben quedar relegadas como inútiles bajo el polvo de los Archivos históricos d" l i Península, existen todavía extensos territorios, poblados por millones de españoles, donde se exigen pruebas de la llamada l:m;iie c dr, sangre para ejercer cargos públicos y numerosas profeiones, inclusa la modesta de perilo agrimensor. Y las consecuencias de esto, si son inicuas en el órden económico, son aun más funestas, si cabe, en el órden moral; ellas impulsan á la impostura y hasta rompen los sagrados vínculos de familia, base de la fuerza v prosPeridatl de todo gran pueblo; porque en unos casos cl buen sentido público, que siempre corrige aquellas leyes que en su fuera interno tiene el noble instinto de menospreciar, hace que en las iaform:ieiones de lini pie,~t de sangre los ciudadanos más honrados y veraces no tengan el menor escrúpulo en favorecer con su declaracion al que la solicita para sustraer á la justicia de nua ley caduca y ruinosa;y por más que sea recta la intencion, noble el propósito y justificado el fin, la sociedad pierde mucho en este uso de la mentira que deprime la elevacion del carácter nacional y rebaja lis costumbres públicas, ocurre el caso y no muy raro de que es tal la notoriedad en contra de los ascendientes de quien necesita acreditar la limpieza de sangre, que la declaracion por testigos en su favor es absolutamente imponible; en estas ocasiones se ha dado el inmoral ejemplo de negar los padres su legitima paternidad, declarando ellos mismos que tal ó cual de sus hijas no lo es, qr.e lo hallaron expuesto á su puerta por personas desconocidas, que lo adoptaron y criaron entre sus propios hijos, movidos sólo de un sentimiento humanitario. No hay necesidad de exponer las consecuencias que en la moral y en el derecho civil producen hechos de esta naturaleza, más frecuentes por desgracia de lo que 3 primera vista puede parecer


SIIPB6s16N D! IdZPDDIANTn8 DD LIMPIDZA DI SAN(iEL.

en la España de Europa, donde no existe ya motivo para que ocurran; y es triste considerar que la desgraciada condicion de ilegítimo, el abandono de padres inmorales 6 desnaturalizados den al hijo bastardo, y aun acaso al adulterino derechos que se niegan al nacido en el seno de una familia cariñosa y honrada. Una nueva atenuacion se ha hecho modernamente en Ultramar y en este sentido, por la Real órden de 5 de Noviembre de 1865 al declarar que la circunstancia de ser hijo natural no es impedimento para obtener el grado de bachiller en cánones. Respecto al punto concreto de la limpieza de sangre, existen algunas medidas, pero no de .carácter absoluto y general como la época lo exige: por la Real cédula de 11 de Junio de 1805 se declaró la posibilidad, en casos dados, de que "personas de conocida nobleza pudieran contraer matrimonio con castas de negros:" un decreto de las Cortes de 29 de Enero de 1812 dispuso que los oriundos de Africa pudieran ingresar en establecimientos públicos de enseñanza y las órdenes religiosas; y en nuestros días la Real órden de 26 de Octubre de 1866, de conformidad con lo resuelto por el Consejo de Estado en pleno, suprimió la information de limpieza de sangre que se exigía en Ultramar para ingresar en los estudios de segunda enseñanza. No cumpliría, pues, el Ministró que suscribe la parte que le está encomendada en la reparacion de injusticia, en la rehabilitacion de la dignidad política de los españoles, y en el complemento de los derechos individuales declarados por las Cortes soberanas de la Nacion, si no tratase de extender á las provincias ultramarinas una reforma de que goza años ha la generalidad de los españoles peninsulares y en el dia gozan absolutamente todos, y que es además, si bien de importantes .consecuencias, de las que no ofrecen el menor peligro en su aplicacion inmediata y sin restricciones. Fundado en estas consideraciones, el Ministro que suscribe tiene la honra de proponer á V. A. el siguiente proyecto. Madrid 20 de Marzo de 1870.—E1 Ministro de Ultramar, Manuel Becerra. Conforme con lo que me ha propuesto el Ministro de Ultramar, Vengo en decretar lo siguiente: Artículo único. En todos los territorios españoles de Ultramar, sin exception, quedan derogadas para siempre cuantas disposiciones y prácticas hacen necesaria la llamada informacion de limpieza de sangre en los diferentes casos y para los distintos objetos, tanto respecto del desempeño de cargos públicos y ejercicio de profesiones, como para todo lo que comprende la legisla. clon civil vigente. Dado en Madrid á veinte de Marzo de mil ochocientos setenta.—Francisco Serrano.—El Ministro de Ultramar, Manuel Becerra.


INDICE. ~• Puertorriqueños Ilustres.—Baldorioty de Castro, por Cay. Coil y Tosta Epistolario de D. Román Baldorioty de Castro. Carta al patriota D. José Pablo Morales, comunicándole la fundación del periódico V Derecho La lotería en 1841 Caminos en 1841 Discurso del gobernador D. Santiago Méndez Vigo, en la apertura de la Audiencia territorial de Puerto Rico, en 1842 Descripción de la ciudad de San Juan en 1845, por D. Pedro Tomás de Córdova Partida de bautismo del diputado a Cortes Escoriaza Documento para la historia de la esclavitud de los negros en Puerto Rico.—Rebelión de negros en el pueblo de Vega Baja en 1844 Documento para la historia política de Puerto Rico.—Manifesto de la Directiva del partido Unión de Puerto Rico en 1914 Títulos de D. Andrés Vizcarrondo, fundador de la extensa familia de los Vizcarrondo en Puerto Rico Título de Capitán de Infantería D. Lorenzo Vizcarrondo Narración Histórica.—Un contrabando de sombreros de jipi-japa, por Cay. Coil y Toste ,. D. Andrés Vizcarrondo y Manzi Recogida de las pesetas sevillanas en 1841 Documento para la historia de la instrucción pública en Puerto Rico, en 1842 Informe histórico sobre los Asilos de Beneficencia de la Capital, por Cay. Coil y Toste Puertorriqueños Ilustres.—El patriota Celis Aguilera, por Cay. Coil y Toste Documento para la historia política de Puerto Rico.—Mi honradez política y la de mis detractores ante el país, por José de Celes Aguilera Historia de Puerto Rico.—Tercera conferencia.—Principios de la Colonización de la isla —Rectificaciones históricas, por Cay. Coil y Toste Rectificaciones históricas.—Un error histórico, por Mariano Abril El diputado a Cortes D. José María Quiñones, por Cay. Coil y Toste Cartas y réplicas a Mariano Abril Partida de bautismo del poeta puertorriqueño José Mercado, que escribía con el seudónimo Momo

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388 Pá`lnas Documento para la historia de la medicina en Puerto Rico.—Fundación de la Academia de Medicina en 1914 Documento para la historia de la esclavitud de los negros en Puerto Rico.—Negros introducido% de 1760 a 1770 La casa de párvulos en la Capital, por Román Baldorioty de Castro Informe del doctor Coil y Toste sobre las Murallas de San Juan Orden aprobando el estab:ecimiento telegráfico eléctrico desde la Capital a Arecibo, en la isla de Puerto Rico,en 1869 Documento para la historia política de Puerto Rico.—Vuelven los diputados puertorriqueños al Parlamento español en 1869 Memoria descriptiva de la cuarta feria exposición pública de agricultura, industria y bellas artes en Puerto Ric o,en 1865 Puertorriqueños Ilustres.—Francisco Mariano Quiñones, por Cay. Coll y Toste Epistolario de D. Francisco Mariano Quiñones.—Carta al doctor Coil y Toste dándole cuenta de las obras por él publicadas Rectificación Histórica.—Deshaciendo una calumnia contra D. Román Baldorioty de Castro, por Cay. Coil y Toste Parte de una carta del cronista Oviedo a S. M., en la que le da cuenta de la fortaleza de Santa Catalina en San Juan, en 1537 Parte de una carta al Emperador de la Real Audiencia de la isla Española,dánclole cuenta de un ataque a la isla de San Juan, en 1541 Documento para la historia de la medicina en Puerto Rico.—Los primeros casos de viruelas en la isla, en 1519 Documento para la historia de la Instrucción pública en Puerto Rico El gobernador Sanz despoja del título de maestro al profesor D. José Jacinto Dávila, en 1870 Creación de la Guardia Civil en Puerto Rico en 1369 En Puerta de Tierra a la calle de Santiago se le pone Calle Padre Hoff, en 1922 Documento para la historia política de Puerto Rico.—Mi grano de arena, por José de Celis Aguilera Puertorriqueños Ilustres.—Ledo. Pablo Saez, por Cay. Coil y Toste Rectificaciones Históricas, por Cay. Coil y 'i'uste La Inquisición actuando en Puerto Rico en l íiii Estado de defensa de la Plaza de San Juan L'autista de Puerto Rico, en 1541 Narración Histórica.—La Partida de bandido; del Pajuil, por Cay toll y Toste Rectificación Histórica —Carta del Capitán hurtado al Dr. Coil y Toste sobre la bandera puertorriqueña y cu:itc:Ración dei honorable historiador de Puerto Rico Historia de Puerto Rico.—Cuarta conferencia —El repartimiento de los indígenas entre los españoles.—Rec:i:icación Ilist.órica. Por Cay. Coil y Toste Información histórica del Dr. Coil y Toste respecto a cuando fué nombrada Provincia la isla de Puerto Rico Valor de los esclavos negros en 1539

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Epistolario de Muñoz Rivera.—Carta a Fernández Vanga sobre poli_ 4ica puertorriqueña Carta de Epifanio Fernández Vanga a Muñoz Rivera en contestación a anterior Rectificación Histórica.—Hasta cuando estuvo el gobernador Baldrich en Puerto Rico, por Cay. Coll y Toste Notas para la historia de la Esclavitud de los Negros en Puerto Rico, por Cay. Coll y Toste Exposición que el teniente general Conde de Torrepando hace a S. M al dejar el mando politico y militar de la isla de Puerto Rico Se suprime el Subsidio y se crea la Territorial, Industrial y de Comercio Tertulia Antillana de Amigos de la Ciencia Decreto concediendo amnistía a los que hubieren tomado parte en la sublevación de Lares, en Puerto Rico Un prócer puertorriqueño: El general Antonio Valero. Por Eduardo Posada, Secretario de la Academia Nacional de la Historia de Colombia. Para el eximio historiador de Puerto Rico Dr. Caye tano Coll y Toste Partida de bautismo del general colombiano Antonio Valero, hijo de Puerto Rico Campaña y acciones de guerra en que se ha hallado el coronel Valero, en España Servicios prestados en América por el general Valero Historia de Puerto Rico.—El alzamiento de los indios del Boriquén.— Rectificaciones históricas. — Quinta conferencia. — Por Cayetano Coll y Toste Documento para la historia política de Puerto Rico.—Carta del Lcdo Miguel Guerra Mondragón al doctor Coll y Toste, sobre espionaje en Sant Thomas, en 1837 Documentación para la historia de los tribunales de justicia de Puerto Rico.—Año 1899 Documento para la historia de la telegrafía de Morse en Puerto Rico Narración Histórica.—Lo que hizo el Cabildo de Puerto Rico en 1515•—Por Caytano Coll y Toste Nueva orientación política del Partido Unionista, tomada en San Juan, en 1922 Documento para la historia de la esclavitud de los negros en Pto. Rico Contribución a la isla de Vieques por primera vez en 1869 Fechas en que el Gobierno Militar Americano ocupó, en 1898, las Aduanas de Puerto Rico Decreto garantizando a todos los habitantes de las Antillas españolas al ejercicio público y privado del culto que profesen; y declarando independiente de las creencias religiosas el desempeño de todos los cargos públicos y la adquisición de los derechos civiles y politicos Orden disponiendo la forma en que han de verificarse los gastos del personal y material de la linea telegráfica entre la Capital y Arecibo

8S9 291 294 297 303 323 326 327

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i90 Pisinas Real Orden habilitándo para el comercio general la Colecturía del puerto de Guayanilla Orden y reglamento para el establecimiento de una red telegráfica en la isla de Puerto Rico Telégrafos en Puerto Rico en 1870 Contribución a las casas por primera vez y capitación a los esclavos, en 1815 Acta del Cabildo de San Juan de Puerto Rico, en 1795, pidiendo al Rey el traslado de la Universidad de Santo Domingo a esta Capital, con motivo de la cesión de aquella isla a la Francia por el Tratado de Basílea Discurso de D. José Julián Acosta, en 1882, en la apertura del Instituto Civil de 2a. Enseñanza Por qué las naves que salían de Sevilla para las Indias, en el siglo XVI, no tocaban en Puerto Rico Decreto derogando cuantas disposiciones y prácticas hacen necesaria la llamada información de limpieza de sangre, en Ultramar.

FIN DEL TOMO IX.

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Boletín Histórico de Puerto Rico: Tomo IX, 1922 by La Colección Puertorriqueña - Issuu