A.
EDITORES:
BARREIRO
_ E. J.
4 BARREIRO
CONTRERAS
DIRECTOR
CONTRERAS ADMINISTRADOR
CQ%—'*3: ¡Oh, niña mía! ..... | e»—-—% '“Yb %
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nunca, el cielo;
Estaba alegre, como
N
as
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de Q
—¡Aquella tarde tu esplendor le diste' Mas ta no dabas á mi mal consuelo, ¡Y yo ví el cielo. como nunca, triste!
El prado ornaban primorosas
—
flores,
Menguando de las almas las angustias; Pero yo padecía tus riyores....
¡Y ví las flores en el prado mustias!
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cantaba,
:
de alegría;
3
¡Y parecióme
elegía!
el ruiseñor
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Pero mi pechó tu desdén lloraba....
l
|
Y el canto era un derroche
En
el canto
una
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1
=+
nunca.
El cielo estaba, como
¡Y
ví lozanas
á los rigores: flores!
las marchitas en
ruiseñor,
elegia,
fúnebre
De
un ave ingrata el desamor
Mas
tu amor
me
llenaba
de
¡E imaginé que el ruiseñor E
¡Oh, ¡De
niña
tu amor
*
lloraba:;
alegría....
cantaba!
+
mía, de brillantes ojos' solo
temo
los enovics!
¡Porque no hay para mí más lindo cielo Que el cielo de tu amor, que tanto anhelo Porque no hay para mi más lindas flores
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Que las que dá el jardin de estos amores Ni hay para mí más placentero canto Que
este
poema
%
d
de
cariño
santo!
vIRGILIO
s
i
quee q
astro abrasador
mustías,
estaban
el prado
Del
El
nunca, el cielo!
como
en
flores
Las
diste....
la recompensa
amor
¡Y yo ví alegre,
DAVILA,
-
á mi
Pero
triste,
consuelo:
sin
amante
un
comMOo
Triste.
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