BARREIRO
A.
DIRECTOR
LA ALEGRIA DE LA CASA % Dr
Todos sentimos gozo el tierno niño.
El sol-de sus pupilas brillo,
y al escuchar sus frases de -encanto llenas, no hay semblante ceñudo ni pensativo. Y lo mismo en Agesto, cuando los campos por el fuego del cielo marchitos,
triste,
y en el invierno crudo con nieve y frío.... florece en nuestras almas
la primavera á darnos
se acerca
un
los campos
cielus y nidos.... Y en la noche del para mi dicha, forma
refleja en nuestros. ojos
cuando
HuGc.).
a'ma,
Dios ha dado á mi aurora
resplandecientes
que en la otoñada gris y lluviosa,
Victor
alegrando
grande y sincero cuando llega á buscarnos
vacen
DIAZ
EDITOR
ADMINISTRADOR
E
alegre
GERMAN
CONTRERAS
beso
el niño.
de
niño
Sus manecitas, cual
blancas
azucena-,
nunca para hacer daño se han contraído; sus
pies no han hecho sobre ese lodo
que amontonan
huella
los hombres
en su camino; v nimbando la frente pura y serena, flota el áureo cabelio del rubio niño. Cuando se aflige y llora, de sus pupilas: cual del alba luciente,
nace el rocío; su marcha es cual la marcha.
de los polluelos
Muchas veces hablamos de los artistas
cuando por vez primera dejan el nido,
que cincelan
v asombrado de todo,
estrofas
de alado ritmo, y hablamos de la patria, ¡madre bendita floronada por lauros de héroes invictos!.... pero alvidamos todo gozosamente,
si á interrumpir Se
aCerca
tfl
la charla lliñ()
Cuando =n la noche oscura gime la tierra yv enmudecen las avres
y llora el río surge tras los crespones radiante
aurora
besos brindando, brinda su alma á la vida cándido el niño
[
E.
Para cuantos me quieren y yo idolatro, v aun para los que tengo
por enemigos, Señor, te pido sólo
lo que yo anhelo: que en la vida no encuentren para martirio: ¡primavera sin flores, jaula sin aves, colmena sin abejas ni hogar sin niños'....
U ==..
"