Gueio J.
E.
DIRECTOR
AÑO
Poco á poco, como dicen que hilaba la vieja el copo, hemos pasado el año viejo, y entramos en el nuevo, abierto el corazón á las más risueñas y halaga-
doras esperanzas. Desde el fondo de nuestra alma, sin que nos lo mande el Presidente Taft, ni nos lo ordeGobernador
Dios sin cuya
Colton,
voluntad
damos
no
gracias
se mueve
á
la hoja
del árbol ni se comete ningún desaguisado en el planeta, por habernos dejado llegar al nue-
DIAZ
EDITOR
ADMINISTRADOR
* *2 UN
ne el
GERMAN
A. CONTRERAS
BARREIRO
MAS es callarse, que
% % al
buen callar
llaman San-
cho, é ir dando lo que se pueda, que quien di lo que puede, no esta obligado á más. De buen grado daríamos nosotros la ciudadanía americana en la forma que la pide Don Vicente Balbás, para que nadie se viese obligado á aceptarla, ó la autonomia del Canadá, si fuera posible llevar por ese camino el cabestro americano, ó el Estado que pide el Doctor.. Barbosa, y hasta la independencia por la cual Rosen-
lucha tan bizarramente el General Don
do Matienzo Cintrón: pero á/anos Dios, que tal las cosasse van poniendo, no se van á poder ni los “good morning” como se dice ahor¡ No nos falta el buen deseo, y aunque con el
vo año sin chocar con la Corte Federal que es, no lo duden ustedes, el choque más peli-
deseo no se hacen milagros, siel deseo se condimenta con un poco de persew:mnc¡¡y aquí
groso
la vendemos
y de
Puesta
más fatales consecuenc¡as
al por
mayor,
confianza en Dios que es donde menos
riesgo
corre, con un ojo en las leyes
pos-
tales y el otro en
podemos
llezar
donde han llegado oms.qu .no van le-
pues la | '| 1
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Nos presenta-
son dos briliántes d
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mos ante ustedes. porque á todos
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nos
gusta estre-
re. entramos por las puertas del
|
nar
algo
la de Y. montados
que
mil
novecientos
dore,
caballeros
1
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nuevo en
el
chongo
dgl
esfuerzo
propio, dispuestos á corresponder de algún modo al creciente favor —y dispensen ustedes la cursilería—que el público nos ha dispensado. ¿Que podemos ofrecer para el nuevo año? Si hemos de ser francos, por aquello de que
para quedar mal siempre hay
tiempo, casi no
nos atrevemos á ofrecer nada. -Está el público tan escamado
que lo mejor
%c
en el
año;
con
un mameluco á varios, colores cortado hilvanado y cosido por el sastre de la casa, dispuestos ácorrer las fiestas de Reyes hasta que pase la octava.
Y ya con el pié en el estribo, sin tiempo para hacerlo personalmente, como cumple á quién ha digerigo algunas lecciones de Carreño, eñ-
viamos d
Yaño viejo un cariñosísimo abrazo de
, en estas mal pergeñadas Kaen T entr¡mos en el nuevo año.
-
2'